El ragtime es un estilo musical afroamericano que surgió en Estados Unidos hacia finales del siglo
XIX (aproximadamente entre 1895 y 1918), y es considerado un precursor directo del jazz.
Su nombre proviene del término inglés “ragged time” (“tiempo rasgado” o “tiempo
entrecortado”), que hace referencia a su ritmo sincopado característico: las melodías llevan
acentos desplazados o “fuera de tiempo”, mientras el acompañamiento mantiene una base
regular y estable.
Características principales:
Ritmo sincopado: la melodía se “desliza” sobre un pulso constante, creando una sensación de
movimiento y energía.
Compás: normalmente en 2/4 o 4/4, con un acompañamiento que alterna bajo y acorde (el
llamado oom-pah).
Estructura formal: suele tener varias secciones de 16 compases, similar a las marchas o danzas de
salón de la época.
Instrumento principal: el piano, aunque también se interpretó con bandas y orquestas.
Carácter: alegre, animado, con un toque elegante y sofisticado.
Compositores destacados:
Scott Joplin (1868–1917): conocido como el “Rey del Ragtime”. Entre sus obras más famosas están
-The Entertainer
-Maple Leaf Rag
-The Easy Winners
Otros nombres importantes: James Scott, Joseph Lamb, Tom Turpin.
Contexto histórico y cultural:
El ragtime nació en los barrios afroamericanos y en los salones de baile del sur y medio oeste de
Estados Unidos (especialmente en Misuri).
Fue una música que mezcló elementos de la música europea (formas y armonías) con ritmos
africanos y la improvisación popular.
Su auge coincidió con el desarrollo del piano mecánico (player piano) y con una creciente industria
editorial de partituras, lo que ayudó a su difusión masiva.
Influencia posterior:
Sirvió de base para el jazz temprano (especialmente el estilo de Nueva Orleans).
Inspiró a compositores “clásicos” como Igor Stravinsky, Claude Debussy y Erik Satie.
En el siglo XX, el ragtime revival de los años 1970 —impulsado por la película The Sting (con música
de Joplin)— reavivó el interés por este género.