REALES2
REALES2
9.4.2. Duración.
La propiedad de una marca y la exclusividad de uso se obtienen con un registro. El término de duración de la marca registrada
será de diez (10) años. Podrá ser renovada indefinidamente por períodos iguales si la misma fue utilizada dentro de los cinco (5)
años previos a cada vencimiento, en la comercialización de un producto, en la prestación de un servicio o como parte de la
designación de una actividad. La transferencia de la marca registrada es válida respecto de terceros, una vez inscripta en la
Dirección Nacional de la Propiedad Industrial. La cesión o venta del fondo de comercio comprende la de la marca, salvo
estipulación en contrario.
Es importante señalar que una marca puede ser registrado por dos o más personas, en cuyo caso, siempre se requerirá el
consentimiento de todos para licenciar, transferir y renovar la marca.
Por otro lado, el art. 23 de la legislación establece las causales de extinción de la marca, entre las que se mencionan:
1. por renuncia de su titular;
2. por vencimiento del término de vigencia, sin que se renueve el registro.
3. por declaración judicial de nulidad o caducidad del registro”.
Justamente, en los arts. subsiguientes se expone que la nulidad se puede pedir cuando la marca contravenga las disposiciones
de la ley, o si la persona que solicitó el registro de una marca conocía que ella pertenecía a otro o bien cuando alguien
habitualmente registra marcas para luego venderlas y que la acción para solicitar la misma prescribe a los 10 diez años. Por el
lado de la caducidad, la misma se realiza a pedido de parte cuando no haya sido utilizada en los cinco años anteriores a la
solicitud.
Designaciones - (reguladas en la ley marcaria a partir del art. 27):
Las designaciones se encuentran reguladas en el art. 27 y ss. de la ley. Allí se expone que se denomina designación comercial al
signo o nombre utilizado para designar una actividad, ya sea que la misma sea con o sin fines de lucro. En nuestro sistema, la
designación comercial constituye una propiedad de su titular, con los derechos y obligaciones que eso conlleva.
Esta propiedad se adquiere por el uso de esta, debiendo diferenciarse con las ya existentes en el mismo rubro. Es dable
mencionar que, al obtenerse con el solo uso, cualquier persona que acredite un interés legítimo puede oponerse al mismo,
siempre que plantee dicha oposición dentro del plazo de un año desde que comenzó la utilización de esta en forma pública o
bien desde que conoce su uso (plazo de prescripción).
Un ejemplo de esta designación la encontramos en el caso analizado cuando se expone que el negocio que tenía Jazmín se
conocía como “La casa de la fotografía”. Ello no era una marca, no se encuentra registrada, sino que es una designación
comercial adquirida con el uso. Si hubiera una persona que tuviera una marca de igual denominación o similar registrado se
podría oponer a que Jazmín sea reconocida de esa manera.
Por último, como corolario de que la propiedad se adquiere con el uso, debemos remarcar que el derecho se extingue por el
cese de la actividad designada.
9.4.3. El diseño industrial.
El modelo industrial es la forma incorporada a un producto industrial y que le confiere carácter ornamental. Si pensamos, por
ejemplo, en un caso de la vida profesional, se podría mencionar el caso de las botellas de bebidas gaseosas.
Mientras que en el modelo industrial se protege esta forma ornamental incorporada, en el modelo de utilidad se protege la
optimización de la función para el cual está concebido un objeto, herramienta, utensilio, o dispositivo (INPI).
El diseño propiamente dicho debe ser registrado en el Registro de Modelos y Diseños Industriales, el cual depende de la
Dirección Nacional de Propiedad Industrial.
El Decreto-Ley 6673 de Patentes y Marcas, en su art. 5 establece una presunción legal, por la cual, quien registre primero el
modelo o diseño industrial se entiende autor de este. La presunción, vale aclarar, es iuris tantum por lo que acepta prueba en
contrario.
La legislación establece que existen ciertos modelos o diseños que no podrán gozar de los beneficios otorgados por la norma, y
por ende, tampoco registrarse, entre los que se pueden mencionar: aquellos modelos o diseños industriales que hayan sido
publicados o explotados públicamente, en el país o en el extranjero, con anterioridad a la fecha del depósito; los modelos o
diseños industriales que carezcan de una configuración distinta y fisonomía propia y novedosa con respecto a modelos o diseños
industriales anteriores; los diseños o modelos industriales cuyos elementos estén impuestos por la función que debe
desempeñar el producto; cuando se trate de un mero cambio de colorido en modelos o diseños ya conocidos, y cuando sea
contrario a la moral y a las buenas costumbres .
Al referirnos a la duración del derecho, debemos tener en cuenta que se le concede una protección por un lapso de 5 cinco
años, a partir de la fecha del depósito y podrá ser, a su vez, prorrogada por 2 dos lapsos temporales de igual duración
consecutivos.
Al registrar el diseño, se le otorga a su titular un derecho de propiedad, el cual le otorga al mismo una amplia serie de facultades,
dentro de las cuales podemos destacar la facultad de ceder el mismo total o parcialmente bajo las condiciones que estime
conveniente. El cesionario o sucesor a título particular o universal no podrá invocar derechos emergentes del registro mientras
no se anote la transferencia en la Dirección Nacional de la Propiedad Industrial.
Asimismo, y en virtud de este derecho de propiedad que posee el titular, puede el mismo, en caso de que alguien sin
autorización, explote industrial o comercialmente, con relación a los mismos o diferentes productos, un diseño depositado o
imitaciones de este, ejercer contra aquel una acción judicial. La misma, podrá entablarse, ante los Tribunales Federales, por vía
civil para obtener el resarcimiento de daños y perjuicios y la cesación del uso, o por vía penal si se persigue, además, la
aplicación de las penas que la ley establece.
Por último, la legislación establece que los modelos y diseños industriales creados por personas que trabajan en relación de
dependencia pertenecen a sus autores y a estos corresponde el derecho exclusivo de explotación, salvo cuando el autor ha sido
especialmente contratado para crearlos o sea un mero ejecutante de directivas recibidas de las personas para quienes trabaja. Si
el modelo o diseño fuera obra conjunta del empleador y del empleado, pertenecerá a ambos, salvo convención en contrario.
Una famosa empresa de indumentaria ha desarrollado un novedoso sistema de packaging que no se encontraba en el mercado y
entienden que le da un toque distintivo a su producto. En base a ello, le solicitan su asesoramiento para saber si pueden
registrar el mismo ya que no quieren que la competencia utilice el mismo. Si en el año 2019 solicitan la registración de este
¿hasta cuándo van a tener el derecho?
El derecho lo van a poseer hasta el año 2024, siendo posible extenderlo por un máximo de 2 períodos más de cinco años cada
uno.
Como se trata de un diseño industrial, al titular de este derecho se le concede una protección por un lapso de cinco años, a
partir de la fecha del depósito y podrá ser, a su vez, prorrogada por dos lapsos temporales de igual duración consecutivos.
9.5. Garantías de la propiedad.
Nuestro sistema ha legislado un concepto de propiedad amplio, dentro del cual se ampara a todo el patrimonio, incluyendo
derechos reales o personales, bienes materiales o inmateriales y, en general, todos los intereses apreciables que un hombre
pueda poseer. En razón de ello, y de la importancia de la misma para el tráfico jurídico es que se regulan un sistema de garantías
que protege dicho derecho, ya sea frente a otros particulares o frente al Estado mismo.
9.5.1. Fuentes legales.
El artículo 14 de la Carta Magna menciona entre los derechos reconocidos a los habitantes de la Nación, conforme a las leyes
que reglamentan su ejercicio, el “de usar y gozar y disponer de su propiedad” , a su vez, el art. 17 enuncia el principio de
inviolabilidad de la propiedad: “la propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en
virtud de sentencia fundada en ley” .Teniendo en cuenta la amplísima definición de propiedad que ha dado nuestro máximo
tribunal, efectuemos una distinción, entre los derechos que son potestades jurídicas reconocidas en cabeza de los habitantes de
un Estado, y las garantías que son limitaciones impuestas a los poderes del Estado, que debe respetar la titularidad y ejercicio de
estas potestades.
9.5.2. Frente a los particulares y frente al estado.
Tabla 4: Garantías de la propiedad frente a los particulares y frente al Estado
Protección respecto Protección respecto del poder público
de los particulares
En su faz civil, mediante El Estado puede actuar como persona de derecho privado o como persona
las acciones posesorias de derecho público. En el primer caso, está sujeto a la misma regulación
y reales y en la faz civil, comercial, agraria, etc. que los particulares. En tal sentido, tiene
penal, mediante los vigencia lo expuesto en relación a la protección respecto de los
delitos contra la particulares. En el segundo caso, cuando actúa en ejercicio del poder de
propiedad, a los que el imperio que le compete, debe hacerlo en forma legítima y no arbitraria, en
Código Penal dedica un caso contrario, cobra vigencia la garantía constitucional contenida en la
capítulo entero; todos segunda parte del art. 17, CN:
estos mecanismos se la expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y
efectivizan a través de previamente indemnizada (…), la confiscación de bienes queda borrada
los códigos de para siempre del código penal argentino. Ningún cuerpo armado puede
procedimiento hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie (…), todo autor o
correspondientes. inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por
el término que le acuerde la ley.
9.5.3. Expropiación. La ley 21.499.
La expropiación es una institución de derecho público y reglada por las normas administrativas (Ley 21.499 de Expropiación,
leyes provinciales de expropiación y de procedimiento administrativo). Es el mecanismo por el cual el Estado, haciendo uso de su
poder de imperio, califica un bien como de utilidad pública, procura una indemnización al particular afectado y posteriormente
lo desapodera del bien. La calificación debe ser hecha por ley nacional o provincial y puede recaer sobre cualquier tipo de bien
que sea capaz de satisfacer el interés general: muebles, inmuebles, créditos, patentes de invención, etc.
ARTICULO 4º — Pueden ser objeto de expropiación todos los bienes convenientes o necesarios para la satisfacción de la
"utilidad pública", cualquiera sea su naturaleza jurídica, pertenezcan al dominio público o al dominio privado, sean cosas o no.
La indemnización previa debe comprender el valor del bien y los daños y perjuicios derivados directa e inmediatamente de la
desposesión, pero no incluye el lucro cesante, ni las circunstancias de carácter personal, valores afectivos, ganancias hipotéticas,
ni el mayor valor que pueda conferir al bien la obra a ejecutarse. No se indemnizarán las mejoras realizadas en el bien con
posterioridad al acto que lo declaró afectado a expropiación, salvo las mejoras necesarias, y la indemnización se pagará en
dinero efectivo, salvo conformidad del expropiado para que dicho pago se efectúe en otra especie de valor.
Una vez declarada la utilidad pública, el expropiante busca adquirir el bien directamente acordando con el propietario, mediante
un proceso que se denomina avenimiento. En caso de no poder llegar a ese acuerdo, el expropiante deberá promover la acción
judicial de expropiación, que se tramitará por juicio sumario, con las modificaciones establecidas por la ley y no estará sujeto al
fuero de atracción de los juicios universales. La sentencia fijará la indemnización teniendo en cuenta el valor del bien al tiempo
de la desposesión.
Un aspecto importante de la declaración de utilidad pública consiste en que la misma procura todos los casos en que se procure
la satisfacción del bien común, sea este de naturaleza material o espiritual. Asimismo, también se establece que es susceptible la
expropiación del subsuelo con independencia de la propiedad del suelo y los inmuebles sometidos a propiedad horizontal.
Entonces, por ejemplo, si en el caso analizado, el campo de la familia sería expropiado por el municipio para construir un
subterráneo, podría expropiarse el subsuelo, y dejarle la propiedad de la tierra a la familia.
La normativa establece por otro lado, que si se tratase de la expropiación parcial de un inmueble y la parte que quedase sin
expropiar fuere inadecuada para un uso o explotación racional, el expropiado podrá exigir la expropiación de la totalidad del
inmueble.
¿Cuándo queda perfeccionada esta expropiación? Se entenderá que la expropiación ha quedado perfeccionada cuando se ha
operado la transferencia del dominio al expropiante mediante sentencia firme, toma de posesión y pago de la indemnización.
Con respecto al PLAZO en que se debe realizar esta expropiación, la legislación expone que se tendrá por abandonada la
expropiación si el expropiante no promueve el juicio dentro de los dos años de vigencia de la ley que la autorice, cuando se trate
de llevarla a cabo sobre bienes individualmente determinados; de 5 cinco años, cuando se trate de bienes comprendidos
dentro de una zona determinada; y de diez años cuando se trate de bienes comprendidos en una enumeración genérica.
Sucedido ello, se deberá dictar una nueva ley de utilidad pública.
Por último, la ley establece tres institutos particulares, que se aplican ante determinados supuestos fácticos específicos: la
retrocesión, la expropiación irregular y la ocupación temporánea. A continuación, vamos a analizar los mismos.
Tabla 5: Tres institutos particulares de la expropiación
Retrocesión Expropiación irregular Ocupación temporánea
Procede la acción de Se da en tres supuestos: Cuando por razones de utilidad pública
retrocesión cuando al bien a) Cuando existiendo una ley que fuese necesario el uso transitorio de un
expropiado se le diere un declara de utilidad pública un bien, bien o cosa determinados, mueble o
destino diferente al previsto el Estado lo toma sin haber inmueble, o de una universalidad
en la ley expropiatoria, o cumplido con el pago de la determinada de ellos, podrá recurrirse a
cuando no se le diere destino respectiva indemnización. la ocupación temporánea.
alguno en un lapso de dos b) Cuando, con motivo de la ley de La ocupación temporánea puede
años computado desde que la declaración de utilidad pública, de responder a una necesidad anormal,
expropiación quedó hecho, una cosa mueble o inmueble urgente, imperiosa, o súbita, o a una
perfeccionada. resulte indisponible por evidente necesidad normal no inminente.
Se da cuando al bien dificultad o impedimento para La ocupación temporánea anormal,
expropiado se le diere un disponer de ella en condiciones puede ser dispuesta directamente por la
destino diferente al previsto normales. autoridad administrativa, y no dará lugar
en la ley expropiatoria, o c) Cuando el Estado imponga al a indemnización alguna, salvo la
cuando no se le diere destino derecho del titular de un bien o cosa reparación de los daños o deterioros que
alguno en un lapso de dos una indebida restricción o se causaren a la cosa o el pago de daños
años computado desde que la limitación, que importen una lesión y perjuicios debidos por el uso posterior
expropiación quedó a su derecho de propiedad. de la cosa en menesteres ajenos a los
perfeccionada. No corresponde la acción de que estrictamente determinaron su
La acción por retrocesión expropiación irregular cuando el ocupación. Ninguna ocupación
prescribe a los tres años, Estado paraliza o no activa los temporánea anormal tendrá mayor
computados desde que, procedimientos después de haber duración que el lapso estrictamente
habiendo quedado obtenido la posesión judicial del necesario para satisfacer la respectiva
perfeccionada la bien. necesidad.
expropiación. El que accione por expropiación La ocupación temporánea por razones
Si analizamos el caso irregular está exento de la normales, previa declaración legal de
planteado, y a la familia le reclamación administrativa previa. utilidad pública, podrá establecerse por
hubieran expropiado el La acción de expropiación irregular avenimiento; de lo contrario deberá ser
inmueble para realizar un prescribe a los cinco años, dispuesta por la autoridad judicial,
hospital, pero en lugar de ello computados desde la fecha en que apareja indemnización y no puede
hubieran empezado a tuvieron lugar los actos o durar más de 2 dos años.
construir un casino, podrían comportamientos del Estado que
iniciar una acción de tornan viable la referida acción
retrocesión la cual puede
iniciar incluso mediante un
intento de avenimiento.
No obstante haberse expuesto los aspectos más importantes de la normativa referida a la expropiación, se recomienda una
atenta y detallada lectura de esta ley a los fines de una mejor comprensión de la temática.
9.6. La propiedad de las comunidades indígenas.
Con la reforma al Código Civil y Comercial realizada mediante la Ley 26.994 29 se ha introducido al mismo el derecho de
propiedad de las comunidades indígenas. Esto ha venido a tratar de nivelar las “desventajas” ante las que se encontraban las
comunidades indígenas en lo que hacía a sus tierras, ya que muchas veces eran despojados de manera violenta o sin dar lugar a
sus derechos, y no existía una legislación específica que les permitiera defender la misma.
9.6.1. Definición.
El art. 18 del CCCN establece una nueva forma de derecho real a favor de las comunidades indígenas30. En él se expresa que las
mismas tienen derecho a la posesión y propiedad, en forma comunitaria, de las tierras que ocupan y de las que sean aptas para
el desarrollo humano.
Este artículo tiene su fundamento en el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de las comunidades indígenas
argentinas que regula el art. 75 inc. 17 de la Constitución Nacional.
No obstante, lo antes mencionado, la sanción del Nuevo Código Civil y Comercial ha sido un retroceso en la materia, tomando
como parámetro el proyecto de Código presentado en el año 2012. En él se legislaba que existía un derecho real específico y
autónomo sobre el inmueble rural de la comunidad, destinado a la preservación de la cultura y el hábitat de las comunidades.
Asimismo, se establecía que la extinción del derecho real se producía solo con la extinción de la propia comunidad, no así con la
muerte o abandono de sus integrantes, situaciones que no se mantuvieron en el Código Civil y Comercial al momento de su
sanción.
Si nos referimos a su naturaleza jurídica, la comunidad indígena es persona jurídica privada, y debe decidir su forma interna de
convivencia y organización social, económica y cultural, y designar a sus representantes legales, quienes se encuentran
legitimados para representarla conforme con sus estatutos. El sistema normativo interno debe sujetarse a los principios que
establece la Constitución Nacional para las comunidades y sus tierras, la regulación sobre personas jurídicas y las disposiciones
que establecen los organismos especializados de la administración nacional en asuntos indígenas.
En su articulado el mencionado proyecto preveía distintas formas de constitución de esta, entre las que se pueden mencionar:
por reconocimiento del Estado nacional o de los Estados provinciales de la posesión inmemorial comunitaria;
por usucapión;
por actos entre vivos y tradición y
por disposición de última voluntad. En todos los casos, la oponibilidad a terceros requiere inscripción en el Registro
correspondiente, la cual es gratuita.
Dentro de sus caracteres específicos, podemos afirmar que la propiedad indígena es exclusiva y perpetua, es indivisible e
imprescriptible por parte de un tercero. No puede formar parte del derecho sucesorio de los integrantes de la comunidad
indígena y, constituida por donación, no está sujeta a causal alguna de revocación en perjuicio de la comunidad donataria.
Dentro de las facultades que el derecho otorga, la propiedad indígena confiere a su titular el uso, goce y disposición del bien.
Puede ser gravada con derechos reales de disfrute siempre que no la vacíen de contenido y no impidan el desarrollo económico,
social y cultural, como tampoco el goce del hábitat por parte de la comunidad conforme a sus usos y costumbres. Los miembros
de la comunidad indígena están facultados para ejercer sus derechos, pero deben habitar en el territorio, usarlo y gozarlo para
su propia satisfacción de necesidades sin transferir la explotación a terceros.
En contraposición, la propiedad indígena no puede ser gravada con derechos reales de garantía. Es inembargable e inejecutable
por deudas. El aprovechamiento de los recursos naturales por parte del Estado o de particulares con incidencia en los hábitats
indígenas está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas.
Asimismo, en todo lo que no sea incompatible, se aplican subsidiariamente las disposiciones referidas al derecho real de
dominio.
Estos ítems se encontraban legislados en los arts. 2028 al 2034 del Proyecto de Código presentado en el año 2012 . No obstante,
tal como mencionamos ut supra, esto fue suprimido en el nuevo Código Civil y Comercial, por lo que la única legislación referida
a la temática es la que obra en el art. 18 del citado cuerpo normativo.
Unidad 10. Los derechos reales en particular – derechos reales sobre cosa propia
Todos los días, aunque no se exprese de esa manera, escuchamos o vivimos numerosas situaciones en donde se ejerce el
derecho de dominio. Imaginen cuando hacen una compra en el supermercado, o ya más notorio, cuando una persona compra
un auto o una casa. En todos esos supuestos se está dando origen al derecho real más perfecto que contempla nuestra
legislación: el derecho de dominio.
A los fines del desarrollo de las restantes lecturas del módulo presentaremos un caso, para luego ir identificando los distintos
derechos reales estudiados.
La Sra. Nores ha tenido suerte, ya que en su vida realizó numerosos negocios inmobiliarios que le han dado la posibilidad de
conseguir una gran fortuna. Dentro de esta posee terrenos, departamentos y hasta vehículos.
Sin embargo, como siempre se había dedicado a sus negocios no había formado una familia, sino que sus únicos parientes eran
su hermana y sus dos sobrinas. En razón de ello, y de que ya era una persona grande, decidió realizar una serie de gestiones
sobre su fortuna.
La primera de ellas fue donar a favor de sus dos sobrinas, en partes iguales, una casa en la ciudad de San Bernardo. Lo único que
les pidió fue que la utilicen las dos juntas, ya que era su manera de lograr que compartan tiempo. Para ello determinó que el
mismo no podría ser vendido en el corto plazo.
Con el resto de sus bienes decidió realizar un fideicomiso. Con este fin, designó a su hermana como la encargada de administrar
los bienes, y que todos los beneficios derivados de esa administración sean para sus dos sobrinas. Al finalizar el fideicomiso, los
bienes volverían a ella, o si ya hubiera fallecido, serían transferidos a sus sobrinas.
Por último, y a modo de agradecimiento hacia su hermana que se iba a encargar del fideicomiso, decidió donarle uno de los
departamentos. Este se encontraba a la venta hace muy poco tiempo, por lo que todavía ni siquiera se había realizado la
primera asamblea.
Propiedad y dominio
Los vocablos propiedad y dominio eran usados indistintamente por Vélez en el viejo Código Civil, a lo largo de todo el articulado,
aun cuando (según la doctrina) la propiedad siempre tuvo mayor extensión que el dominio. Así, hablamos de propiedad
industrial, propiedad de un crédito, etcétera, aludiendo a una relación de pertenencia o titularidad entre un sujeto y un bien.
Nosotros reservaremos la palabra dominio para aludir al derecho real stricto sensu.
10.1. Dominio.
Lo primero que podemos afirmar acerca del derecho real de dominio, es que se trata de un derecho sobre una cosa propia. Al
respecto, nuestro Código Civil y Comercial, en su artículo 1888, reza:
Son derechos reales sobre cosa total o parcialmente propia: dominio, el condominio, la propiedad comunitaria indígena, la
propiedad horizontal, los conjuntos inmobiliarios, el tiempo compartido, el cementerio privado y la superficie si existe propiedad
superficiaria. Los restantes derechos reales recaen sobre cosa ajena. Art. 1888, Ley 26994. CCCN
Asimismo, se puede afirmar que el dominio es el derecho de señorío más amplio que puede tenerse sobre una cosa y confiere
todas las facultades existentes sobre el objeto: iusutendi, iusfruendi y iusabutendi. Debe ejercerse, como todo derecho, en
forma regular. Esto quiere decir que el titular del derecho puede usar, gozar y disponer tanto jurídica como materialmente de la
cosa. Por ejemplo, en el caso planteado, la Sra. Nores puede usar el departamento, viviendo allí, ya que titular del derecho de
dominio; además, puede gozarlo si lo alquila a través de los cánones locativos, y disponerlo, ya sea hipotecándolo o bien
transmitiendo su propiedad mediante una venta o una donación como la que le realiza a su hermana.
10.1.1. Definición.
Este derecho real puede ser pleno o perfecto, o bien imperfecto cuando posee facultades mermadas. Cuando el Código Civil y
Comercial define la institución, lo hace atendiendo al dominio perfecto, diciendo en su artículo 1941 que:
El dominio perfecto es el derecho real que otorga todas las facultades de usar, gozar y disponer material y jurídicamente de
una cosa, dentro de los límites previstos por la ley. El dominio se presume perfecto hasta que se pruebe lo contrario. Art. 1941,
Ley 26994. CCCN
En razón de ello, quien alegue que el titular del derecho posee sus facultades mermadas debe probarlo, por ejemplo, con una
escritura de constitución de un derecho de hipoteca.
Así, vemos en la definición cómo el legislador se ha hecho eco de las críticas al Código Civil derogado incorporando una
definición más completa a la anterior, que era vaga e imprecisa, diciendo: “derecho real en virtud del cual una cosa se encuentra
sometida a la voluntad y a la acción de una persona”. Art. 2506 CCCN. Ello, en tanto en todos los derechos reales la cosa se
encuentra sometida a la voluntad y acción de una persona.
10.1.2. Caracteres.
De acuerdo a nuestra normativa, el derecho real de dominio presenta tres caracteres específicos: es perpetuo, absoluto y
exclusivo.
Tabla 1: Características del derecho real de dominio
Perpetuo Absoluto Exclusivo
Porque no se extingue con el no uso ni con el mero Porque reconoce el mayor número Porque dos personas no
transcurso del tiempo. CCC, art. 1942. de facultades posibles sobre una pueden ser titulares del
El dominio es perpetuo. cosa. Este carácter era aún más dominio sobre la misma
No tiene límite en el tiempo y subsiste con acentuado en el Código Civil original cosa. Art.1943 CCC: “El
independencia de su ejercicio. de Vélez Sarsfield, antes de la dominio es exclusivo y no
No se extingue, aunque el dueño no ejerza sus reforma de la Ley 17711, que puede tener más de un
facultades, o las ejerza otro, excepto que este adquiera incorporó el concepto de uso regular titular. Quien adquiere la
el dominio por prescripción adquisitiva. y la teoría del abuso del derecho. cosa por un título, no
Entonces, aunque la Sra. Nores no vaya todos los días, ni La Sra. Nores es libre de realizar puede en adelante
siquiera todos los años a alguno de sus departamentos, mejoras sobre su inmueble, adquirirla por otro, si no es
mantiene el derecho sobre los mismo, salvo que alguien alquilarlo, realizar una hipoteca o por lo que falta al título”.
realice sobre estos una usucapión. hasta venderlo.
Fuente: elaboración propia en base a la Arts. 1942-1943 CCCN
10.1.3. Extensión del dominio
El dominio se extiende a los accesorios, a los frutos de la cosa y, en el caso de los inmuebles, al subsuelo y al espacio aéreo, con
los límites que diversas leyes imponen, comprende los objetos que forman un todo con ella y sus accesorios. En el caso de los
inmuebles se extiende al subsuelo y al espacio aéreo, en la medida en que su aprovechamiento sea posible, excepto lo dispuesto
por normas especiales. (por ejemplo, el régimen de minas o la expropiación del subsuelo para extender vías de subterráneo).
Todas las construcciones, siembras o plantaciones existentes en un inmueble pertenecen a su dueño, excepto lo dispuesto
respecto de los derechos de propiedad horizontal y superficie. Se presume que las construcciones, siembras o plantaciones las
hizo el dueño del inmueble, si no se prueba lo contrario.
Un aspecto importante a tener en cuenta es el principio superficie solo cedit, el cual se aplica al hablar de derechos reales
cuando se produce un fenómeno de accesión con el suelo. Según este principio, en el caso de que un bien se una
inseparablemente a un terreno, este pasa a pertenecer al dueño del bien, más allá de las indemnizaciones que a posterior se
efectúen entre ambos propietarios. En base a este principio, también se presume, salvo prueba en contrario, que todo lo
edificado sobre un terreno, pertenece al titular de dicho inmueble.
10.1.4. Extinción.
El derecho real de dominio se pierde por la destrucción o consumo total de la cosa que estaba sometida a él, como así también
cuando esta es puesta fuera del comercio. Entonces, por ejemplo, si una persona compra una gaseosa en un kiosco está
adquiriendo un derecho de dominio sobre esta. Cuando la toma, este derecho se extingue.
El CCC indica, en términos genéricos, que sin perjuicio de los medios de extinción de todos los derechos patrimoniales y de los
especiales de los derechos reales, estos se extinguen por la destrucción total de la cosa, si la ley no autoriza su reconstrucción,
por su abandono y por la consolidación con otros derechos reales. Podemos citar, asimismo, como causales de extinción:
La de los animales salvajes o domesticados cuando abandonan la residencia y recuperan su antigua libertad.
Por abandono. Aquí debemos tener en cuenta que el que no tiene sino la propiedad de una parte indivisa de la cosa, puede
abandonarla por la parte que tiene; pero el que tiene el todo de la cosa, no puede abandonarla por una parte indivisa.
Por enajenación de la cosa y también por la transmisión judicial del dominio, cualquiera que sea su causa.
Por el efecto de los juicios que ordenasen la restitución de una cosa, cuya propiedad no hubiese sido transmitida sino en
virtud de un título vicioso. Sería el caso de que una persona sea condenada en un juicio a restituir un inmueble que adquirió
mediante una escritura adulterada por una estafa
10.2. Clasificación del dominio.
10.2.1. Clases.
Tal como se expresó ut supra, el dominio se presume, salvo prueba en contrario, perfecto. Pero es importante señalar que
puede estar sujeto a distintas limitaciones, y a partir de ello, se puede hablar de un dominio imperfecto, como género, y
dentro de este, tres especies: dominio revocable, fiduciario y desmembrado.
10.2.2. El dominio imperfecto.
Dominio es pleno o perfecto cuando es perpetuo y la cosa no está gravada con ningún derecho real;
Dominio menos pleno o imperfecto, si está sometido a condición o plazo resolutorio, o si la cosa está gravada con cargas
reales. Así, será imperfecto el dominio sobre un inmueble vendido con pacto de retroventa o hipotecado, una cosa mueble
prendada, dada en usufructo, etcétera.
En el caso planteado, podemos afirmar que cuando la Sra. Nores da nacimiento al fideicomiso, se está constituyendo un
dominio imperfecto, ya que las facultades sobre los bienes que este incluya se van a ver limitados por el objeto de este contrato.
10.2.3. El dominio revocable:
a) definición
El artículo 1965 del CCCN establece que el dominio revocable es el sometido a condición o plazo resolutorio. Art. 1965 CCCN.
Por ende, una vez que se haya cumplido la condición o el plazo, se debe restituir la cosa a quien se la transmitió. Las condiciones
resolutorias impuestas al dominio se deben entender limitadas al término de 10 diez años , aunque no pueda realizarse el
hecho previsto dentro de aquel plazo o éste sea mayor o incierto. Si los diez ainjustificadoños transcurren sin haberse producido
la resolución, el dominio debe quedar definitivamente establecido. El plazo se computa desde la fecha del título constitutivo del
dominio imperfecto. Cabe mencionar que la condición o el plazo deben ser impuestos por las partes en pleno uso de la
autonomía de la voluntad o por la ley.
Un ejemplo de ello sería el caso de que la Sra. Nores decida transmitirle un automóvil a una de sus sobrinas para que durante su
carrera universitaria pueda ir a las clases, con la condición de que cuando se reciba, le restituya el vehículo.
b) facultades
Al estar sujeto el dominio a la condición o al plazo, el titular del derecho posee todas las facultades al igual que el titular del
dominio perfecto, pero los actos que realice están sujetos a la suerte de su derecho. Art. 1966 CCCN
Dependiendo de la cosa que se posee en dominio, variarán los efectos en caso de cesar el derecho, a saber:
1. Si la revocación del dominio versa sobre una cosa registrable, en principio la misma tiene efecto retroactivo, excepto
que lo contrario surja del título de adquisición o de la ley.
2. Cuando se trata de cosas no registrables, la revocación no tiene efecto respecto de terceros sino en cuanto ellos, por razón
de su mala fe, tengan una obligación personal de restituir la cosa.
c) efectos
"si la revocación es retroactiva el dueño perfecto readquiere el dominio libre de todos los actos jurídicos realizados por el
titular del dominio resuelto; si no es retroactiva, los actos son oponibles al dueño". Art. 1969 CCCN
Por ende, si seguimos analizando el supuesto del auto, si la sobrina hubiera efectuado un derecho de prenda sobre el vehículo,
este no afecta a la Sra. Nores, y ello tiene fundamento en la publicidad que se da de esta situación a través del registro
correspondiente, en donde consta que la cosa está sometida a este derecho de dominio imperfecto.
e) readquisición.
Al cumplirse el plazo o condición, el dueño revocable de una cosa queda inmediatamente constituido en poseedor a nombre del
dueño perfecto.
ARTICULO 1163.- Pacto de retroventa. es aquel por el cual el vendedor se reserva el derecho de recuperar la
cosa vendida y entregada al comprador contra restitución del precio, con el exceso o disminución convenidos.
Si la cosa es registrable y el modo suficiente consiste en la inscripción constitutiva, se requiere inscribir la readquisición; si la
inscripción no es constitutiva, se requiere a efecto de su oponibilidad. ART. 1968 CCCN Entonces, en el caso planteado, la sobrina
se transformaría inmediatamente en poseedora, y debería realizarse la inscripción en el Registro de la Propiedad Automotor
para que la Sra. Nores recupere el dominio perfecto sobre el vehículo.
10.2.4. El dominio fiduciario:
a) definición
ARTICULO 1701.- Dominio fiduciario. Definición. es el que se adquiere con razón de un fideicomiso
constituido por contrato o por testamento, y está sometido a durar solamente hasta la extinción del fideicomiso,
para el efecto de entregar la cosa a quien corresponda según el contrato, el testamento o la ley.
Las aplicaciones de esta institución son múltiples y es muy común ver emprendimientos de este tipo en los mercados financiero
e inmobiliario. En el caso analizado, esta clase de dominio se observa cuando la Sra. Nores realiza un fideicomiso sobre sus
bienes.
Esta modalidad de dominio es la que se adquiere con razón de un fideicomiso constituido por contrato o por testamento, y está
sometido a durar solamente hasta la extinción del fideicomiso, para el efecto de entregar la cosa a quien corresponda.
Sobre el o los bienes fideicomitidos se constituye un dominio fiduciario, lo que es oponible frente a terceros desde el momento
en que se cumplen los requisitos exigidos de acuerdo con la naturaleza de los bienes respectivos. En razón de ello, se genera un
patrimonio de afectación, el cual cuenta con una protección especial por parte de nuestra legislación, la cual establece que:
Estos bienes constituyen un patrimonio separado del patrimonio del fiduciario, del fiduciante, del beneficiario y del
fideicomisario, no respondiendo por las obligaciones contraídas en la ejecución del fideicomiso, que solo son satisfechas con los
bienes fideicomitidos (...) Tampoco responden por esas obligaciones el fiduciante, el beneficiario ni el fideicomisario, excepto
compromiso expreso de estos.
Tomando ello como parámetro, si en el caso planteado, luego de haber constituido el fideicomiso, la Sra. Nores hubiera
contraído deudas con distintos acreedores, estos no podrían cobrarse de los bienes que están afectados al contrato.
En el fideicomiso intervienen cuatro sujetos, pudiendo recaer la misma condición sobre más de uno (excepto el fiduciante, que
no puede ser fiduciario en tanto no puede transferirse el dominio a sí mismo y el fiduciario que no puede ser fideicomisario).
b) sujetos
Fiduciante o fideicomitente
Es quien transfiere el dominio de la cosa y encomienda el encargo al fiduciario. En el caso analizado, se trata de la Sra. Nores.
Fiduciario
Recibe los bienes y está obligado a ejecutar ciertos actos con ellos y luego transferirlos al beneficiario. Puede ser cualquier
persona humana o jurídica. Solo pueden ofrecerse al público para actuar como fiduciarios las entidades financieras autorizadas a
funcionar como tales, sujetas a las disposiciones de la ley respectiva; y las personas jurídicas que autoriza el organismo de
contralor de los mercados de valores, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
De acuerdo con el artículo 1704 del CCC, el fiduciario, como “titular del dominio fiduciario, tiene las facultades del dueño
perfecto, en tanto los actos jurídicos que realiza se ajusten al fin del fideicomiso y a las disposiciones contractuales pactadas”.
Además, siguiendo lo establecido en el artículo 1688 del mismo Código,” puede disponer o gravar los bienes fideicomitidos
cuando lo requieran los fines del fideicomiso, sin que sea necesario el consentimiento del fiduciante, del beneficiario o del
fideicomisario. [Sin embargo,] el contrato puede prever limitaciones a estas facultades". Debe rendir cuentas de su gestión al
menos una vez al año, a solicitud del beneficiario, el fiduciante o el fideicomisario. Como se trata de un trabajo basado en la
confianza, se debe actuar diligentemente y como actuaría un buen hombre de negocios.
En el caso planteado, se trata de la hermana de la Sra. Nores, quien debe administrar todo en beneficio de sus hijas. Una
limitación que se podría establecer es, por ejemplo, que no pudiera vender las propiedades.
Beneficiario
Es la persona, humana o jurídica, en beneficio de la cual se ha constituido el fideicomiso. Como regla general, la persona debe
existir al momento del otorgamiento del contrato, aunque excepcionalmente, puede que no se cumpla con este requisito,
siempre y cuando se permita una individualización futura precisa de este.
Esta figura puede recaer sobre una única persona o sobre varias. En este último caso, todos ellos se benefician por igual, salvo
que en el contrato de constitución del fideicomiso se establezca algo distinto. Asimismo, en dicho instrumento se puede
contemplar la posibilidad de designar beneficiarios suplentes para el caso de que el beneficiario original no acepte, o bien
renuncie o muera posteriormente.
Si ningún beneficiario acepta, todos renuncian o no llegan a existir, se entiende que el beneficiario es el fideicomisario. Si
también el fideicomisario renuncia o no acepta, o si no llega a existir, el beneficiario debe ser el fiduciante.
Este derecho, otorgado mediante el fideicomiso al beneficiario, puede ser transmitido por acto entre vivos o disposición de
última voluntad, salvo pacto en contrario.
En el caso planteado, esta posición es asumida por las sobrinas de la Sra. Nores.
Fideicomisario
Es la persona a quien se transmite la propiedad al concluir el fideicomiso, es decir, el destinatario final de los bienes.
Generalmente, el beneficiario y el destinatario son una misma persona, aunque puede variar, y en ese caso puede ser el
fiduciante, o incluso una persona distinta. Al igual que el beneficiario, debe aceptar el “cargo”. En caso de no acepar, o que
todos renuncien o no lleguen a existir, el fideicomisario es el fiduciante.
En el supuesto analizado, es la propia Sra. Nores la fideicomisaria, con la condición de que, si ella fallece, dicha posición sea
asumida por sus sobrinas.
CESACIÓN
Hay que destacar que la figura del fiduciario no es perpetua, sino que cesa por determinados motivos, a saber:
El primero de los casos se da cuando el fiduciario no cumple o no puede cumplir (ya sea por causas materiales o jurídicas)
con su función. Esta remoción debe realizarse judicialmente y puede ser solicitada por el fiduciante, o bien
subsidiariamente, por el fideicomisario o el beneficiario, pero en este caso, con la citación del fiduciante. Imaginemos que
la hermana de la Sra. Nores se esté por ir a vivir a Europa. En ese caso, no va a poder cumplir materialmente con sus
funciones, por lo que se puede pedir la remoción judicial de esta.
Al ser una función que requiere de capacidad plena, el fiduciario cesa en sus funciones en casos de incapacidad,
inhabilitación y capacidad restringida, mediante sentencia judicial. Naturalmente, en caso de ser una persona humana, cesa
con la muerte y en caso de ser una persona jurídica, con su disolución.
Quiebra o liquidación.
En determinados supuestos, el contrato autoriza, en forma expresa, la renuncia del fiduciario. Ello también puede darse en
supuestos donde es imposible el desempeño de la función o bien exista una causa grave que dé lugar a la renuncia. Como se
puede observar, esta no puede realizarse de forma intempestiva. Cabe destacar que los efectos de la renuncia se producen
una vez transferido el patrimonio fideicomitido.
¿Y cómo se extingue el fideicomiso? Este puede extinguirse por el cumplimiento del plazo o la condición a que se ha sometido, o
el vencimiento del plazo máximo legal (en el caso de esta figura, el plazo máximo permitido por la norma es de 30 años, salvo
que el beneficiario sea una persona incapaz o con capacidad restringida, en cuyo caso se puede ampliar el plazo hasta que el
beneficiario recupere la capacidad plena o hasta el fallecimiento de este); la revocación del fiduciante, si se ha reservado
expresamente esa facultad; o cualquier otra causal prevista en el contrato. Dichas causales se encuentran contempladas en el
artículo 1697 del Código Civil y Comercial. Art. 1697, CCCN
Una vez finalizado el fideicomiso, el fiduciario debe entregar todos los bienes que poseía a los fines del cumplimiento de este, al
fideicomisario o sus sucesores. Asimismo, debe entregar todos los instrumentos con los que consta y ayudar a realizar todas las
inscripciones registrales necesarias a estos fines.
c) normas aplicables
ARTICULO 1702.- Normas aplicables. Son aplicables al dominio fiduciario las normas que rigen los derechos
reales en general y, en particular, el dominio, previstas en los Títulos I y III del Libro Cuarto de este Código.
ARTICULO 1703.- Excepciones a la normativa general. El dominio fiduciario hace excepción a la normativa
general del dominio y, en particular, del dominio imperfecto en cuanto es posible incluir en el contrato de
fideicomiso las limitaciones a las facultades del propietario contenidas en las disposiciones del Capítulo 30 y del
presente Capítulo.
d) facultades
ARTICULO 1704.- Facultades. El titular del dominio fiduciario tiene las facultades del dueño perfecto, en tanto
los actos jurídicos que realiza se ajusten al fin del fideicomiso y a las disposiciones contractuales pactadas.
ARTICULO 1705.- Irretroactividad. La extinción del dominio fiduciario no tiene efecto retroactivo respecto de
los actos realizados por el fiduciario, excepto que no se ajusten a los fines del fideicomiso y a las disposiciones
contractuales pactadas, y que el tercer adquirente carezca de buena fe y título oneroso.
e) efectos
Con respecto a los efectos de la extinción, la normativa reza que:
no tiene efecto retroactivo respecto de los actos realizados por el fiduciario, excepto que no se ajusten a los fines del
fideicomiso y a las disposiciones contractuales pactadas, y que el tercer adquirente carezca de buena fe y título oneroso.
f) readquisición.
ARTICULO 1706.- Readquisición del dominio perfecto. Producida la extinción del fideicomiso, el fiduciario de
una cosa queda inmediatamente constituido en poseedor a nombre del dueño perfecto. Si la cosa es registrable y
el modo suficiente consiste en la inscripción constitutiva, se requiere inscribir la readquisición; si la inscripción no
es constitutiva, se requiere a efecto de su oponibilidad.
El Sr. Jerez ha decidido realizar un contrato de fideicomiso sobre dos departamentos que tenía en la ciudad de Córdoba, para
que los mismos sean administrados por su hermano Lucas y para que los alquileres sean entregados a su amiga María. Sin
embargo, antes de que María pudiera aceptar, fallece. En este caso, ¿a quién le corresponden los alquileres?
10.2.5. El dominio desmembrado: a) definición; b) régimen jurídico aplicable.
Es aquel que se tiene respecto de una cosa sobre la cual se han constituido derechos reales (prenda, anticresis, usufructo, uso,
habitación, etcétera) o de garantía a favor de terceras personas, en cuya virtud pueden usar o goza de la cosa, limitando de esa
manera las facultades del propietario. El titular dominial debe respetar el derecho real constituido y, en virtud de ello, una serie
de facultades se ven mermadas. Se dice que la propiedad ha quedado desnuda o “nuda” (del latín nudus). Los efectos de cada
desmembración serán estudiados a la par de los derechos reales respectivos.
ARTICULO 1899.- Prescripción adquisitiva larga. Si no existe justo título o buena fe, el plazo es de veinte años.
No puede invocarse contra el adquirente la falta o nulidad del título o de su inscripción, ni la mala fe de su
posesión.
También adquiere el derecho real el que posee durante 10 diez años una cosa mueble registrable, no hurtada ni
perdida, que no inscribe a su nombre pero la recibe del titular registral o de su cesionario sucesivo , siempre que
los elementos identificatorios que se prevén en el respectivo régimen especial sean coincidentes.
Si en el caso planteado al comienzo de la lectura, la Sra. Nores realiza un usufructo en lugar de una donación a sus sobrinas, el
dominio de estas sobre la propiedad sería categorizado como desmembrado y, por ende, con facultades mermadas.
A los herederos de maría, salvo que el sr. Jerez haya establecido lo contrario en el contrato.
justificación: nuestra legislación establece que el derecho del beneficiario, aunque no haya aceptado, puede transmitirse por
actos entre vivos o por causa de muerte, excepto disposición en contrario del fiduciante.
10.3. Restricciones y límites.
10.3.1 Definición.
El derecho de dominio, si bien es considerado como el derecho más perfecto por las facultades que otorga, como todos los
derechos, no es absoluto en tanto debe ser ejercido con límites y de acuerdo a las normas que lo regulan. En razón de ello, la
legislación establece una serie de limitaciones y restricciones sobre el ejercicio de este.
Estas medidas son adoptadas por nuestro ordenamiento jurídico a los fines de regular el ejercicio de los derechos, ya que como
expresamos anteriormente, los derechos no son absolutos. Estas limitaciones tienen una doble finalidad, dependiendo de si son
impuestas considerando el interés público o el interés de los particulares.
10.3.2. Limitaciones en el interés público: análisis de los diversos supuestos.
Restricciones impuestas solo en el interés público
La mayoría de las restricciones de este tipo son regladas por el derecho administrativo (a través de leyes, decretos,
ordenanzas, reglamentos, etcétera) y basadas en deberes o responsabilidades del individuo como miembro de una comunidad.
En principio, no dan origen a indemnización alguna a favor del propietario del bien. Algunos ejemplos son las normas que
regulan la higiene y salubridad, los códigos de urbanismo, de circulación de los automotores, etcétera. En el Código Civil y
Comercial se incluye el camino de sirga, el obstáculo al curso de las aguas y la recepción de agua, arena y piedras.
Camino de sirga: los propietarios de inmuebles que linden con cursos de agua navegables, deben dejar libre de
construcción una franja de terreno, a los fines de realizar la sirga (remolque de la embarcación mediante una cuerda usando
fuerza humana o animales). La disposición es un anacronismo y un resabio de la época en que las embarcaciones no tenían
motor, sin embargo, el CCC reza: El dueño de un inmueble colindante con cualquiera de las orillas de los cauces o sus riberas,
aptos para el transporte por agua, debe dejar libre una franja de terreno de 15 quince metros de ancho en toda la extensión del
curso, en la que no puede hacer ningún acto que menoscabe aquella actividad. Todo perjudicado puede pedir que se remuevan
los efectos de los actos violatorios de este artículo.] Art. 1974, CCCN.
Obstáculo al curso de las aguas: los dueños de inmuebles linderos a un cauce no pueden realizar ninguna obra que
altere el curso natural de las aguas, o modifique su dirección o velocidad, a menos que sea meramente defensiva. Si alguno de
ellos resulta perjudicado por trabajos del ribereño o de un tercero, puede remover el obstáculo, construir obras defensivas o
reparar las destruidas, con el fin de restablecer las aguas a su estado anterior, y reclamar del autor el valor de los gastos
necesarios y la indemnización de los demás daños. Si el obstáculo se origina en un caso fortuito, el Estado solo debe restablecer
las aguas a su estado anterior o pagar el valor de los gastos necesarios para hacerlo.
Recepción de agua, arena y piedras: debe recibirse el agua, la arena o las piedras que se desplazan desde otro fundo
si no han sido degradadas ni hubo interferencia del hombre en su desplazamiento. Sin embargo, puede derivarse el agua
extraída artificialmente, la arena o las piedras que arrastra el agua, si se prueba que no causan perjuicio a los inmuebles que las
reciben.
Restricciones impuestas en interés de los particulares
Dentro de esta categoría, encontramos dos supuestos: las restricciones a la libre disponibilidad jurídica y las restricciones
emergentes de las relaciones de vecindad.
Restricciones a la libre disponibilidad jurídica: la circulación de la riqueza es de orden público y, por ello, no
puede extraerse un bien del tráfico indefinidamente, sino que solo se puede limitar en forma temporal. Dentro de esta
categoría, encontramos dos especies, a saber:
a) Cláusulas de inalienabilidad: nuestra legislación establece que:
en los actos a título oneroso, es nula la cláusula de no transmitir a persona alguna el dominio de una cosa determinada o de no
constituir sobre ella otros derechos reales. Estas cláusulas son válidas si se refieren a persona o personas determinadas.12
Es decir que la si la Sra. Nores hubiera vendido una de sus propiedades, no podría haber establecido una cláusula que prohíba la
venta del bien, pero sí una que establezca que este no puede ser vendido a Juan Pérez, es decir, a una persona determinada.
En cambio, en los actos gratuitos, estas cláusulas valen (tanto a persona determinada o indeterminada), siempre que su plazo no
exceda los diez años. Si la convención no fija plazo, o establece un plazo incierto o superior a diez años, se considera celebrada
por ese tiempo. Es renovable de manera expresa por un lapso que no exceda de diez años contados desde que se estableció.
Entonces, solo se puede renovar si el plazo original es menor a diez años. Por ejemplo, si se estableció por cinco años, es
renovable por cinco años más (siempre diez años va a ser el límite).
En caso de que las cláusulas sean insertadas en actos por causa de muerte, son inválidas las que afecten las porciones legítimas,
o impliquen una sustitución fideicomisaria.
Como consecuencia de estas cláusulas de inalienabilidad, los bienes quedan fuera del comercio y su enajenación es nula. La
misma condición impide su embargabilidad, la constitución de derechos reales sobre ella o cualquier otro acto de disposición.
b) Cláusulas de indivisión: las cosas que pertenecen a varios propietarios (condóminos), pueden sujetarse a un pacto de
indivisión. Este tema será desarrollado más adelante, en el capítulo que versa sobre el derecho real de condominio con
indivisión forzosa.
Debemos destacar que, en todos los casos, el juez puede dejar sin efecto estas cláusulas, a solicitud de parte y mediando justa
causa.
10.3.3. Limitaciones en el interés recíproco de los vecinos: análisis de los diversos
supuestos.
Restricciones emergentes de las relaciones de vecindad: son caracteres propios de estas restricciones la
reciprocidad, no indemnización, imprescriptibilidad (liberatoria o adquisitiva) y la posibilidad de renuncia por voluntad del
beneficiario. Procuran la prevención de daños o molestias, el aislamiento de los inmuebles, la debida distancia entre los árboles
y arbustos vecinos, descargas pluviales ordenadas, el otorgamiento de permiso de entrar en propiedad vecina para ciertos fines,
etcétera.
En el Código Civil y Comercial se legislan:
a) Vistas:
Excepto que una ley local disponga otras dimensiones, en los muros linderos no pueden tenerse vistas que permitan la visión
frontal a menor distancia que la de TRES (3) metros; ni vistas laterales a menor distancia que la de SESENTA (60) centímetros,
medida perpendicularmente. En ambos casos la distancia se mide desde el límite exterior de la zona de visión más cercana al
inmueble colindante.
b) Luces:
Excepto que una ley local disponga otras dimensiones, en el muro lindero no pueden tenerse luces a menor altura que la de UN
(1) metro OCHENTA (80) centímetros, medida desde la superficie más elevada del suelo frente a la abertura.14
c) Árboles, arbustos u otras plantas:
El dueño de un inmueble no puede tener árboles, arbustos u otras plantas que causan molestias que exceden de la normal
tolerancia. En tal caso, el dueño afectado puede exigir que sean retirados, a menos que el corte de ramas sea suficiente para
evitar las molestias. Si las raíces penetran en su inmueble, el propietario puede cortarlas por sí mismo.15
d) Inmisiones: art 1973 CCC.
Las molestias que ocasionan el humo, calor, olores, luminosidad, ruidos, vibraciones o inmisiones similares por el ejercicio de
actividades en inmuebles vecinos, no deben exceder la normal tolerancia teniendo en cuenta las condiciones del lugar y aunque
medie autorización administrativa para aquellas.
Según las circunstancias del caso, los jueces pueden disponer la remoción de la causa de la molestia o su cesación y la
indemnización de los daños. Para disponer el cese de la inmisión, el juez debe ponderar especialmente el respeto debido al uso
regular de la propiedad, la prioridad en el uso, el interés general y las exigencias de la producción
Por último, debemos recordar que el agua, como bien inmueble, forma parte del ecosistema. El derecho al agua y el derecho al
mantenimiento del ecosistema, son considerados derechos de incidencia colectiva y, como tales, protegidos por el
ordenamiento. Expresa el Código Civil y Comercial:
Límites al ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes. El ejercicio de los derechos individuales sobre los bienes
mencionados en las secciones anteriores debe ser compatible con los derechos de incidencia colectiva (…) No debe afectar
gravemente el funcionamiento ni la sustentabilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua.17
10.4. Dominio de aguas.
El agua es una cosa que será mueble o inmueble, dependiendo el lugar donde se encuentre. Las aguas que están almacenadas o
corren por conductos accesorios a un inmueble, inmovilizadas por su adhesión física al suelo con carácter de perpetuidad, son
inmuebles por accesión. Si el agua está separada del suelo, será una cosa mueble y le serán aplicables las normas comunes a
estos.
El régimen sobre las aguas pertenece a la jurisdicción federal o provincial, según sea la materia regulada. Es competente la
Nación, por ejemplo, en lo atinente a la navegación o la propiedad del agua, y es de jurisdicción provincial el poder de policía
sobre la pesca en ríos provinciales, el riego, etc. Hay también poderes concurrentes tales como salubridad y defensa civil.
Algunas provincias como Córdoba, Mendoza o Santiago del Estero han dictado sus códigos de aguas.
10.4.1. Ubicación metodológica en el código civil y comercial.
Esta temática, con la modificación del Código Civil y Comercial, establecida por la Ley 26994, ha quedado ubicada
metodológicamente en el Libro 1ro, Parte General, Título III (bienes), capítulo 1 (bienes con relación a las personas y los
derechos de incidencia colectiva). Como se puede observar, esto ha producido una profunda modificación metodológica, ya que
en el anterior Código Civil la temática se encontraba regulada dentro de los derechos reales, a diferencia de la actualidad, donde
está comprendida en la parte general del Código.
10.4.2. Aguas de dominio público.
Nuestro Código Civil y Comercial, en su artículo 235, establece una enumeración de los bienes que pertenecen al dominio
público.
Son bienes pertenecientes al dominio público, excepto lo dispuesto por leyes especiales:
1. el mar territorial hasta la distancia que determinen los tratados internacionales y la legislación especial, sin perjuicio del
poder jurisdiccional sobre la zona contigua, la zona económica exclusiva y la plataforma continental. Se entiende por mar
territorial el agua, el lecho y el subsuelo;
2. las aguas interiores, bahías, golfos, ensenadas, puertos, ancladeros y las playas marítimas; se entiende por playas marítimas
la porción de tierra que las mareas bañan y desocupan durante las más altas y más bajas mareas normales, y su
continuación hasta la distancia que corresponda de conformidad con la legislación especial de orden nacional o local
aplicable en cada caso;
3. los ríos, estuarios, arroyos y demás aguas que corren por cauces naturales, los lagos y lagunas navegables, los glaciares y el
ambiente peri glacial y toda otra agua que tenga o adquiera la aptitud de satisfacer usos de interés general,
comprendiéndose las aguas subterráneas, sin perjuicio del ejercicio regular del derecho del propietario del fundo de extraer
las aguas subterráneas en la medida de su interés y con sujeción a las disposiciones locales. Se entiende por río el agua, las
playas y el lecho por donde corre, delimitado por la línea de ribera que fija el promedio de las máximas crecidas ordinarias.
Por lago o laguna se entiende el agua, sus playas y su lecho, respectivamente, delimitado de la misma manera que los ríos.
ART. 235 CCCN.
10.4.3. Aguas de dominio privado.
Las aguas que surgen en los terrenos de los particulares pertenecen a sus dueños, quienes pueden usarlas libremente, siempre
que no formen cauce natural. Las aguas de los particulares quedan sujetas al control y las restricciones que, en favor del interés
público, establezca la autoridad de aplicación. Nadie puede usar las aguas privadas en perjuicio de terceros ni en mayor medida
de su derecho. Pertenecen al dominio público si constituyen cursos de agua por cauces naturales. Como mencionamos, en estos
casos, los particulares no deben alterar esos cursos de agua. El uso por cualquier título de aguas públicas, u obras construidas
para utilidad o comodidad común, no les hace perder el carácter de bienes públicos del Estado, inalienables e imprescriptibles.
Todo ello se encuentra regulado en el artículo 239 del Código Civil y Comercial. Art. 293, CCCN
Independientemente de esta clasificación, las aguas pueden distinguirse de la siguiente manera: Marítimas, terrestres y
pluviales.
Marítimas
La afectación al dominio público no puede ser renunciada por el Estado, pero este puede otorgar permisos de exploración,
explotación, etc. Dentro de ellas, podemos distinguir:
a) Territoriales: hasta las 200 leguas marinas (según Ley 17.094), incluyendo lecho y subsuelo.
b) Interiores: tales como bahías, puertos o ensenadas.
[20] Ley 17094. Extensión de la soberanía de la nación argentina sobre la plataforma continental y el mar territorial.
Terrestres
El Código fija una hipótesis abierta, pues consigna que será de dominio público “toda otra agua que tenga o adquiera la aptitud
de satisfacer usos de interés general (…) comprendiéndose las aguas subterráneas (…)”, lo que constituye una excepción al
principio superficie solo cedit, por el cual estas pertenecerían al propietario del suelo. Podemos subclasificar las aguas terrestres
en:
a) Superficiales:
1) Corrientes: ocasionan numerosas restricciones y límites al dominio de los propietarios ribereños: está proscripto, por ejemplo,
usar el agua estorbando la navegabilidad, mudar el curso de las aguas con obras como cavado del lecho o dragados hacia su
terreno que excedan la normalidad.
Estos cursos de agua se clasifican en:
Arroyo: de menor caudal que el río y más o menos perenne.
Torrente: generalmente permanece seco y ocasionalmente posee aguas con motivo de deshielos o precipitaciones.
Río: con caudal abundante y perenne. El régimen jurídico de ríos y arroyos es el mismo.
El río se compone de cauce o fondo (lugar por donde el agua corre); ribera interna (se encuentra a ambos lados del cauce, donde
el terreno se eleva y es la porción que queda descubierta cuando bajan las aguas); y ribera externa o margen.
El régimen jurídico de las aguas corrientes se podría simplificar con la siguiente afirmación: si el curso de agua nace y muere
dentro de un fundo, pertenecen en propiedad al dueño de este. Si nace en un fundo y muere en otro, pertenecen al dominio
público.
2) Durmientes: el Código declara de dominio público los lagos navegables, pero deben considerarse residualmente
comprendidos entre los bienes de dominio público si son aguas que tienen aptitud de satisfacer usos de interés general.
3) Surgentes: las vertientes que nacen y mueren dentro de una misma heredad, pertenecen, en propiedad, uso y goce, al dueño
de esta; mientras que, si surgen en un fundo y corren hacia otro, son de dominio público por ser aguas corrientes.
b) Subterráneas: también se refiere a aguas de pozo y no corrientes, por el mismo motivo. Ya hemos dicho, que son del
dominio público.
Pluviales
Son todas aquellas provenientes de las precipitaciones (lluvia, nieve, granizo, etcétera), sea que se mantengan en la superficie,
en concavidades o almacenadas. Estas aguas pertenecen al propietario del fundo donde caen, quien puede disponer de ella
libremente. El agua que cae en lugares públicos es res nullius, susceptible de apropiación por los particulares.
Marcos ha decidido comprar un terreno en la ciudad de San Rafael de Mendoza. Una vez que lo compró y se mudó, se da con la
noticia de que en el extremo del predio nace un curso de agua, el cual recorre todo el lateral y corre los últimos cinco metros en
el terreno del vecino. Ante ello, consulta con su abogado, quien le comenta que como el curso de agua nace y desarrolla la
mayor parte de su extensión en su inmueble, le corresponde a él su propiedad. Esta afirmación es:
Falso, ya que como el curso de agua circula por dos inmuebles de titulares distintos, debe ser considerado de dominio público y,
por ende, no es apropiable.
Justificación: si el curso de agua nace y muere dentro de un fundo, pertenecen en propiedad al dueño de este. Si nace en un
fundo y muere en otro, pertenecen al dominio público, independientemente de que la extensión sea mayor o casi total en
uno de ellos.
Unidad 11. Los derechos reales en particular – derechos reales sobre cosa propia
11.1 Condominio: disposiciones generales.
Si bien se expuso en la lectura anterior que el derecho de dominio sobre una cosa era exclusivo, existen diferentes casos en que
dos o más personas son propietarias de una misma cosa, ya sea en partes iguales o no. A estas personas se las denomina
condóminos. Aquí nadie es dueño del todo, sino que cada uno posee una parte del total, que no es excluyente de la del otro.
11.1.1. Definición.
El condominio es definido por nuestro Código Civil y Comercial como:
el derecho real de propiedad sobre una cosa que pertenece en común a varias personas y que corresponde a cada una por una
parte indivisa. Las partes de los condóminos se presumen iguales, excepto que la ley o el título dispongan otra proporción. Art.
1983, Ley 26994. CCCN.
De dicha definición surgen los elementos de este derecho real, los cuales son:
1. pluralidad de sujetos;
2. unidad de objeto; y
3. existencia de partes alícuotas ideales sobre la cosa.
Si pensamos en el caso de la Sra. Nores, se da un caso de condominio cuando ella, a través de la donación, transforma a las dos
sobrinas en titulares de ese derecho. Como se puede observar, hay dos titulares, un solo objeto (el inmueble) y partes alícuotas
correspondientes a cada una (en el caso sería el 50 % para cada una, ya que se las donó en partes iguales).
11.1.2. Aplicaciones subsidiarias.
En muchas oportunidades, el derecho de condominio fue asemejado con otras instituciones. A los fines de establecer las
diferencias con estas, se adjunta el siguiente esquema:
SOCIEDAD SERVIDUMBRE COMUNIDAD COMUNIDAD HEREDITARIA PROPIEDAD
DE BIENES HORIZONTAL
La sociedad es sujeto de derecho, Su objeto es el Los bienes La masa hereditaria, mientras permanece El derecho de
su objeto pueden ser cosas disfrute sobre son objetos indivisa, durante un largo tiempo ha sido propiedad
materiales (como en el un fundo ajeno, inmateriales, considerada por muchos un condominio. horizontal es un
condominio) pero también mientras que el nunca podría Inclusive, en algunas provincias, se anota la derecho real
inmateriales, impone cierta condominio existir declaratoria de herederos en el folio real de complejo, que
actividad con un fin y dura un tiene como condominio los inmuebles. Sin embargo, técnicamente no recae sobre
tiempo limitado. Solo puede objeto el sobre un es condominio, pues este debe nacer de la ley, cosa propia (la
nacer de un contrato y la porción disfrute sobre la crédito, pues o por un acto entre vivos o de última voluntad, unidad
indivisa de capital de cada socio cosa propia. el objeto de no recayendo esta hipótesis en ninguno de los funcional) y
no puede ser atacada por los los derechos tres casos. Por otra parte, en la comunidad compartiéndose
acreedores (que sí podrán reales son las hereditaria no solo hay cosas, sino también solo las partes
cobrarse de las utilidades), cosas bienes sobre los cuales es imposible un comunes del
mientras que los acreedores del materiales. condominio. La Corte Suprema ha tenido edificio sobre
condómino sí pueden embargar y ocasión de expedirse, negando el carácter de las que recae un
ejecutar la parte alícuota. condominio a los bienes indivisos de una condominio.
herencia.
El condominio se constituye por contrato, adquiriendo la cosa entre varios o cediendo los derechos sobre una parte alícuota de
la cosa propia; por actos de última voluntad, legando una cosa a dos o más personas dentro de la porción disponible (pues de la
porción legítima no surge condominio, como vimos, pues coexisten en la masa indivisa bienes y deudas); y, también, proviene en
algunos casos de la ley, como el caso de las medianeras. En el caso de la Sra. Nores, sería mediante una donación. A estos casos
enumerados, puede agregarse la usucapión adquirida por la coposesión de varios sujetos.
Asimismo, es importante remarcar que la legislación establece que las normas que regulan el dominio se aplican
subsidiariamente al derecho real de condominio.
11.1.3. Facultades respecto de la cosa
Las facultades que posee cada uno de los condóminos se pueden distinguir en aquellos que se posee respecto de la cosa que es
objeto del derecho (como sería el supuesto del inmueble en el caso planteado) y aquellos que recaen sobre la parte indivisa
(sería su cuota parte, que en el caso planteado es del 50 %).
Además, nuestra legislación expone que “el destino de la cosa común se determina por la convención, por la naturaleza de la
cosa o por el uso al cual estaba afectada de hecho". Art. 1985, CCCN.
SOBRE LA TOTALIDAD DE LA COSA
Respecto de la cosa misma existe un principio, de acuerdo al cual "cada condómino, conjunta o individualmente,
puede usar y gozar de la cosa común sin alterar su destino. No puede deteriorarla en su propio interés u
obstaculizar el ejercicio de iguales facultades por los restantes condóminos" . Art. 1986 CCCN
Esta regla se denomina iusprohibendi, según la cual ninguno de los condóminos puede ejercer, sin el
consentimiento de todos sobre la cosa común ni sobre la menor parte de ella físicamente determinada, actos
materiales que importen el ejercicio actual e inmediato del derecho de propiedad. La oposición de uno bastará
para impedir lo que la mayoría quiera hacer al respecto. Esta prohibición comprende, por ejemplo, enajenación
de la cosa entera o de partes materiales concretas, constitución de servidumbres, hipotecas, el arrendamiento
de la cosa o una parte material concreta de esta. Todos estos actos prohibidos, son nulos de nulidad relativa
(porque puede ser alegada por el resto de los condóminos, pero no por el constituyente), pero cobrarían eficacia
si la cosa llegase a ser adjudicada al constituyente, por el principio declarativo de la partición.
¿Cómo funcionaría esto en la práctica? Volvamos al caso de las sobrinas de la Sra. Nores. Según el iusprohibendi
ninguna de ellas podría alquilar el inmueble sin el consentimiento de la otra. Pero en el caso de que ello fuera
realizado por una de las sobrinas, y luego esta se quedara con el bien en el proceso de partición, este contrato
cobraría eficacia, y ya no sería considerado nulo.
Además, se establece que los condóminos pueden convenir el uso y goce alternado de la cosa común o que se
ejercite de manera exclusiva y excluyente sobre determinadas partes materiales, pero en el caso de que sea
uno solo de los condóminos quien ha usado y gozado de la cosa, puede reclamársele una compensación desde la
fecha de intimación fehaciente. Si fueran varios condóminos, solamente se debería compensar al que se opone y
lo solicita. Entonces, por ejemplo, si fueran tres condóminos, uno solo lo utiliza y uno solo es el que reclama, el
que se encuentra en contacto con la cosa solo debería indemnizar a este último, y no así al que no se opuso.
Una de las pocas facultades que posee el condominio respecto a la propia voluntad ante la cosa común, se
refiere a las mejoras necesarias y útiles. De hecho, se legisla que no se requiere acuerdo para realizar mejoras
necesarias. Dentro de los límites de uso y goce de la cosa común, cada condómino puede también, a su costa,
hacer en la cosa mejoras útiles que sirvan a su mejor aprovechamiento. Entonces, volviendo al caso analizado, si
se rompiera un caño de agua, cualquiera de las sobrinas podría hacer el arreglo, ya que es una mejora
necesaria. Pero también, aquella que se encuentre usando la cosa podría comprar un aire acondicionado, y en
este supuesto, sería a su costo, ya que se trata de una mejora útil que otorga un mejor aprovechamiento del
inmueble.
11.1.4. Facultades respecto de la parte indivisa.
FACULTADES RESPECTO DE LA PARTE
Las facultades son amplísimas, pudiendo realizar cada condómino los actos de administración y disposición que sean
compatibles con la naturaleza de su parte alícuota, sin consentimiento de los otros condóminos. Cada uno puede enajenar y
gravar la cosa en la medida de su parte indivisa sin el asentimiento de los restantes condóminos . Los acreedores pueden
embargarla y ejecutarla sin esperar el resultado de la partición, que les es inoponible. Es importante remarcar, respecto de las
cuotas partes, que la renuncia del condómino a su parte acrece a los otros condóminos.
Con respecto a los gastos, el Código Civil y Comercial establece que: cada condómino debe pagar los gastos de
conservación y reparación de la cosa y las mejoras necesarias y reembolsar a los otros lo que hayan pagado en exceso con
relación a sus partes indivisas. No puede liberarse de estas obligaciones por la renuncia a su derecho. El condómino que
abona tales gastos puede reclamar intereses desde la fecha del pago Art. 1991 CCCN.
Asimismo, se deja expresamente establecido que el condómino que abona tales gastos puede reclamar intereses desde la
fecha del pago.
Con respecto a las prohibiciones, está vedada la constitución de servidumbres sobre la cuota, por el principio de indivisibilidad
de estas, en tanto no puede adquirirse por una porción indivisible. Por lo que, realizada por el todo de la cosa, sería un acto de
disposición que violaría el iusprohibendi. Las acciones posesorias pueden incoarse contra terceros o contra los mismos
condóminos, en caso de que estos turbasen el ejercicio de los derechos del copropietario o lo desposeyesen; igual sucede con
las acciones reales. Si en el caso analizado, una de las sobrinas cambiara la cerradura del inmueble para que la otra no pudiera
ingresar, esta última podría iniciar las acciones, que nuestra legislación habilita, contra su hermana, es decir, en contra del
restante condómino.
MÓDULO 4
Unidad 13. Los derechos reales en particular. Las nuevas formas de propiedad.
Hasta hace poco tiempo algunos emprendimientos, entre los que se destacan los barrios cerrados y los cementerios privados, no
tenían una regulación específica. Ante ello, ¿cómo defendían los usuarios de estos servicios sus derechos? ¿Qué regulación
utilizaban los promotores de estos emprendimientos?
A los fines del desarrollo de la presente lectura vamos a imaginar un caso práctico de la vida profesional para luego ir analizando
los derechos observados en el mismo.
El Sr. Marcel es un reconocido inversor inmobiliario de la provincia de Santa Fe. Durante su vida invirtió en numerosos
emprendimientos con finalidades diversas, desde compra venta de casas hasta construcción de departamentos.
En esta oportunidad el Sr. Marcel concertó una cita con su abogado para solicitarle su asesoramiento respecto a una serie de
nuevas inversiones que se le presentan como oportunidades.
La primera de ellas consiste en hacer un barrio privado, ya que en la ciudad del Sr. Marcel no hay uno. Él ya tiene el lote
inmueble en el que lo va a realizar, pero no sabe si tiene que hacer alguna acción respecto a la construcción, como por ejemplo,
realizar un cerramiento perimetral o contratar seguridad antes de iniciar el proyecto. Además, no sabe cómo dejar asentado que
ese inmueble va a ser un barrio cerrado. El último tema con respecto a este emprendimiento, es que el Sr. Marcel quiere que
todos los espacios comunes y comodidades sean solo utilizados por los propietarios, y que, si alguno fuera con algún invitado,
tenga que pagar un extra.
El segundo tema refiere a que una empresa de turismo le ofreció al Sr. Marcel la adquisición de un tiempo compartido en la
ciudad de Playa del Carmen. Este consiste en poder usar, durante dos semanas, un hotel en la ciudad. Para ello, él debe pagar
cien mil pesos al adquirir el derecho y luego todos los años cinco mil pesos en concepto de gastos. Lo que el Sr. Marcel no tiene
en claro es cuándo puede usar esas dos semanas, ya que cuando se lo ofrecieron le hablaron de dos semanas durante los meses
de octubre a marzo, sin indicar efectivamente cuándo sería.
Y el último tema en el que quiere asesorarse el Sr. Marcel está relacionado con un terreno que tiene sin darle destino. Cuando
analizó lo que puede hacer allí le surgieron dos ideas. La primera es poner un cementerio privado. Lo que no sabe es si luego él
se tiene que encargar de todo el funcionamiento o si puede designar a una persona para que se ocupe de ello. Además, quiere
saber qué pasa si alguna persona que adquiere el derecho sobre el mismo no paga, si se puede cobrar de forma judicial o cómo
es, ya que él es un hombre de negocios y no quiere perder dinero. La otra idea es ofrecer este terreno para que se constituya en
él un derecho de superficie. Así, él puede mantener la propiedad del bien y cobrar un canon durante el tiempo que dure el
derecho. Lo que quiere saber el Sr. Marcel es qué pasa, por ejemplo, si se hace este derecho con la finalidad de construir. ¿Él
tiene que pagar luego por esa construcción o se la puede quedar sin costo?
Nuevas formas de propiedad
Existe una nómina de derechos reales incorporados al CCCN al sancionarse la última modificación: dentro de los cuales se
encuentran el derecho real de conjuntos inmobiliarios, tiempo compartido, cementerios privados y el derecho de superficie.
Algunos de ellos, tales como el tiempo compartido o el derecho de superficie (en su variante de superficie forestal) se
encontraban legislados en leyes especial, transformándose en derechos reales tras su inclusión CCCN mediante la sanción de la
Ley 26.994. A continuación, desarrollaremos cada uno de ellos.
13.1. Conjuntos inmobiliarios.
La regulación de esta figura como un derecho real autónomo vino a tratar de solucionar una temática que, en razón de la falta
de legislación específica, anteriormente sufría muchos abusos. Ej. los barrios privados, parques industriales, los cuales al no
tener una legislación específica muchas veces eran generados como una sociedad con alguna figura similar que no contemplaba
todas las particularidades de estos emprendimientos.
13.1.1. Definición y caracteres.
La regulación de este derecho real se encuentra a partir del art. 2073 del CCCN. De este se desprende que dentro de esta figura
se incluyen los barrios cerrados o privados, clubes de campo, parques industriales, empresariales o náuticos, barrios de chacras,
ciudades pueblo o cualquier otro emprendimiento urbanístico independientemente del destino de vivienda permanente o
temporaria, laboral, comercial o empresarial que tenga, comprendidos asimismo aquellos que contemplan usos mixtos.
Al referirse a las características de estas urbanizaciones,
la legislación establece que poseen cerramiento,
partes comunes y privativas,
estado de indivisión forzosa y perpetua de las partes, lugares y bienes comunes,
reglamento por el que se establecen órganos de funcionamiento, limitaciones y restricciones a los derechos particulares
y régimen disciplinario,
obligación de contribuir con los gastos y cargas comunes y entidad con personería jurídica que agrupe a los propietarios
de las unidades privativas.
Las diversas partes, cosas y sectores comunes y privativos, así como las facultades que sobre ellas se tienen, son
interdependientes y conforman un todo no escindible.
Entonces, si se piensa en el caso del Sr. Marcel, cuando él quiere realizar un barrio privado, lo que técnicamente estaría
realizando sería un conjunto inmobiliario.
13.1.2. Marco legal.
El primer aspecto importante que establece el CCCN en referencia a este punto es que todo lo relativo a los elementos
urbanísticos, zonas autorizadas y dimensiones se rigen por las normas administrativas de cada jurisdicción. Por lo que, en el caso
del Sr. Marcel, lo primero que debería analizar antes de poner el emprendimiento, son las normativas que se establecen en su
localidad en relación a este derecho, cómo puede ser, en qué zonas se puede construir, si hay limitaciones de tamaño, entre
otras.
Además, los conjuntos inmobiliarios deben someterse a la normativa del derecho real de propiedad horizontal establecida en el
CCCN, con las modificaciones que establece la regulación de los conjuntos inmobiliarios, a los fines de conformar un derecho
real de propiedad horizontal especial.
Por último, el art. 2075 in fine del CCCN establece una de las primeras respuestas a los interrogantes que se planteaban al
comienzo de la lectura respecto a los emprendimientos que ya existían cuando no había una regulación específica del derecho
real, al exponer que: “Los conjuntos inmobiliarios preexistentes que se hubiesen establecido como derechos personales o donde
coexistan derechos reales y derechos personales se deben adecuar a las previsiones normativas que regulan este derecho real”.
13.1.3. Elementos.
Como primera medida debemos señalar que los elementos que se encuentran dentro de los conjuntos inmobiliarios se dividen
en partes o cosas que son necesariamente comunes y partes o cosas que son privativas.
Tabla 1: Diferencia entre partes comunes y privativas
Cosas y partes específicas comunes Cosas y partes privadas
Son necesariamente comunes o de uso común las partes y lugares del Dentro de las mismas se encuentra la unidad
terreno destinadas a vías de circulación, acceso y comunicación, áreas funcional, la cual puede hallarse construida o en
específicas destinadas al desarrollo de actividades deportivas, proceso de construcción, y debe reunir los
recreativas y sociales, instalaciones y servicios comunes y todo otro bien requisitos de independencia funcional según
afectado al uso comunitario, calificado como tal por el respectivo su destino y salida a la vía pública por vía directa
reglamento de propiedad y administración que regula el o indirecta.
emprendimiento.
el Código Civil y Comercial establece una regla general al exponer que las cosas y partes cuyo carácter de comunes o propias no
esté determinado se consideran comunes.
13.1.4. Facultades y obligaciones del propietario.
Es dable mencionar que como existen tantos propietarios como partes o cosas privativas hay en los conjuntos inmobiliarios es
que el legislador introdujo diversas normas y principios los cuales deben respetarse. Por consiguiente, los propietarios no gozan
de un derecho absoluto, sino que el mismo debe ser ejercido de acuerdo a lo establecido por el ordenamiento legal (Código Civil
y Comercial), y teniendo en consideración que existen límites propios impuestos por los reglamentos de propiedad horizontal de
cada conjunto inmobiliario. Esto tiene su fundamento en el deseo de lograr una buena convivencia y en la protección de valores
paisajísticos, arquitectónicos y ecológicos.
Toda limitación o restricción establecida por el reglamento debe ser transcripta en las escrituras traslativas del derecho real de
propiedad horizontal especial.
Uno de los “beneficios” que la gente busca al momento de elegir los conjuntos inmobiliarios son los límites perimetrales y el
control de acceso que se implementa en los mismos. Estos se llevan a cabo mediante cerramientos de la propiedad, siempre de
acuerdo a las reglamentaciones establecidas por las autoridades correspondientes, tanto a nivel provincial como municipal.
Limitaciones y restricciones reglamentarias
Es dable mencionar que como existen tantos propietarios como partes o cosas privativas hay en los conjuntos inmobiliarios es
que el legislador introdujo diversas normas y principios los cuales deben respetarse. Por consiguiente, los propietarios no gozan
de un derecho absoluto, sino que el mismo debe ser ejercido de acuerdo a lo establecido por el ordenamiento legal (Código Civil
y Comercial), y teniendo en consideración que existen límites propios impuestos por los reglamentos de propiedad horizontal de
cada conjunto inmobiliario. Esto tiene su fundamento en el deseo de lograr una buena convivencia y en la protección de valores
paisajísticos, arquitectónicos y ecológicos.
Uno de los “beneficios” que la gente busca al momento de elegir los conjuntos inmobiliarios son los límites perimetrales y el
control de acceso que se implementa en los mismos. Estos se llevan a cabo mediante cerramientos de la propiedad, siempre de
acuerdo a las reglamentaciones establecidas por las autoridades correspondientes, tanto a nivel provincial como municipal.
Gastos y contribuciones
ARTICULO 2081.- Gastos y contribuciones. Los propietarios están obligados a pagar las expensas, gastos y erogaciones
comunes para el correcto mantenimiento y funcionamiento del conjunto inmobiliario en la proporción que a tal efecto establece
el reglamento de propiedad horizontal. Dicho reglamento puede determinar otras contribuciones distintas a las expensas
legalmente previstas, en caso de utilización de ventajas, servicios e instalaciones comunes por familiares e invitados de los
titulares.
Es dable mencionar que como existen tantos propietarios como partes o cosas privativas hay en los conjuntos inmobiliarios es
que el legislador introdujo diversas normas y principios los cuales deben respetarse. Por consiguiente, los propietarios no gozan
de un derecho absoluto, sino que el mismo debe ser ejercido de acuerdo a lo establecido por el ordenamiento legal (Código Civil
y Comercial), y teniendo en consideración que existen límites propios impuestos por los reglamentos de propiedad horizontal de
cada conjunto inmobiliario. Esto tiene su fundamento en el deseo de lograr una buena convivencia y en la protección de valores
paisajísticos, arquitectónicos y ecológicos.
Uno de los “beneficios” que la gente busca al momento de elegir los conjuntos inmobiliarios son los límites perimetrales y el
control de acceso que se implementa en los mismos. Estos se llevan a cabo mediante cerramientos de la propiedad, siempre de
acuerdo a las reglamentaciones establecidas por las autoridades correspondientes, tanto a nivel provincial como municipal.
13.1.5. Sanciones.
El CCCN, en su artículo 2086, le otorga la posibilidad al consorcio de propietarios de aplicar las sanciones previstas en el
reglamento de propiedad horizontal, ante conductas graves o reiteradas de los titulares de las unidades funcionales que violen
el mismo.
13.1.6. Cesión y transmisión de la unidad.
El reglamento de propiedad horizontal puede prever limitaciones, pero no impedir la libre transmisión y consiguiente
adquisición de unidades funcionales dentro del conjunto inmobiliario, pudiendo establecer un derecho de preferencia en la
adquisición a favor del consorcio de propietarios o del resto de propietarios de las unidades privativas. Como podemos
observar, más allá de que se puede ver limitado o restringido, el propietario nunca pierde la potestad jurídica de disponer
libremente de su bien.
Por ejemplo, el Sr. Marcel podría exponer, en el reglamento de propiedad horizontal, que, si uno de los propietarios quiere
vender su unidad funcional, en el momento que reciba una venta, debe comunicar la misma al consorcio y si algún miembro
iguala la oferta, se debe preferir a este por sobre el primer oferente.
13.1.7. El régimen de invitados y admisión de nuevos usuarios no propietarios.
Al margen de las unidades privadas de cada uno de los propietarios, los conjuntos inmobiliarios poseen una serie de espacios e
instalaciones comunes para el uso y goce de estos.
En relación a dichos espacios e instalaciones comunes el reglamento puede establecer la extensión del uso y goce de los mismos
a aquellas personas que integran el grupo familiar del propietario de la unidad funcional y prever un régimen de invitados y
admisión de usuarios no propietarios de dichos bienes, con las características y bajo las condiciones que, a tal efecto, dicte el
consorcio de propietarios.
El uso de los bienes comunes del complejo por terceras personas puede ser pleno, parcial o limitado, temporario o permanente,
es siempre personal y no susceptible de cesión ni transmisión total o parcial, permanente o transitoria, por actos entre vivos ni
mortis causa. Los no propietarios quedan obligados al pago de las contribuciones y aranceles que a tal efecto determine la
normativa interna del conjunto inmobiliario.
Tal como se había expresado ut supra, existe la facultad de percibir un canon diferente a las expensas ordinarias, a los fines de
permitir el acceso de dichas personas a los espacios comunes, siempre exponiendo ello en el reglamento de propiedad
horizontal, como requisito obligatorio.
Por último, la legislación establece que pueden establecerse servidumbres u otros derechos reales de los conjuntos
inmobiliarios entre sí o con terceros conjuntos, a fin de permitir un mejor aprovechamiento de los espacios e instalaciones
comunes. Estas decisiones conforman modificación del reglamento y deben decidirse con la mayoría propia de tal reforma,
según la prevea el reglamento.
El Sr. Marcel quiere que en el conjunto inmobiliario que está generando no se pueda reproducir música a volumen elevado
ningún día de la semana después de las 21 h, ¿cómo debería establecer esa cuestión?
Debería establecerlo en el reglamento de propiedad horizontal, y a su vez, transcribirlo en cada escritura de venta de unidades
funcionales.
El reglamento de propiedad horizontal puede establecer limitaciones edilicias o de otra índole, crear servidumbres y
restricciones a los dominios particulares, así también fijar reglas de convivencia, todo ello en miras al beneficio de la
comunidad urbanística. Toda limitación o restricción establecida por el reglamento debe ser transcripción en las escrituras
traslativas del derecho real de propiedad horizontal especial.
13.2. Tiempo compartido.
13.2.1. Definición.
Este es uno de los derechos que ya se encontraban legislados por una ley especial (en este caso por Ley 26.356). Sin embargo,
por aplicación del principio numerus clausus no era un derecho real (como es ahora que se encuentra incluido en el art. 1887
del CCC) y además, su regulación normativa daba lugar a diferentes situaciones de abuso por parte de los oferentes, sobre todo
en relación a los plazos del derecho y momentos en que se podía utilizar los bienes. Actualmente se encuentra legislado a partir
del art. 2087 del CCCN.
Técnicamente, se considera que existe tiempo compartido si uno o más bienes están afectados a su uso periódico y por turnos,
para alojamiento, hospedaje, comercio, turismo, industria u otros fines y para brindar las prestaciones compatibles con su
destino. Este derecho real puede recaer tanto sobre inmuebles como muebles, o directamente sobre bienes.
13.2.2. Elementos.
Con independencia de la naturaleza de los derechos que se constituyen o transmiten, y del régimen legal al que los bienes se
encuentren sometidos, el tiempo compartido se integra con inmuebles y muebles, en tanto la naturaleza de estos sea
compatible con los fines mencionados.
¿Y cómo se afectan los bienes a este derecho de tiempo compartido?
Para dar origen al tiempo compartido es necesaria la realización de un paso previo, el cual es la afectación de los bienes que se
van a utilizar. En razón de la finalidad de la figura, estos objetos van a ser afectados con el propósito de ser aprovechados en
forma periódica y por turnos.
En este punto es dable destacar que, si se trata de bienes inmuebles, su afectación debe realizarse mediante escritura pública,
respetando los principios establecidos por la normativa especial. La misma no es ni más ni menos que la Ley 26.356 antes
mencionada. La misma, y a los solos efectos ejemplificativos, enumera en el art. 10 los contenidos que debe tener la escritura de
afectación respecto de los bienes (por ejemplo la descripción e identificación catastral y las reglas aplicables a supuestos de
destrucción, entre otros), respecto de los usuarios (por ejemplo procedimientos para solicitar disponibilidad y plazo de duración
de los derechos entre otros) y respecto de la administración (por ejemplo forma de designación del administrador y forma en
que se pagan los gastos, entre otras).
Por consiguiente, si fuéramos el abogado del Sr. Marcel, deberíamos informarle que su duda acerca del período que puede
utilizar, así como de qué forma puede reservar el mismo, puede superarse leyendo detenidamente la escritura de afectación del
tiempo compartido.
Esta escritura solo puede ser otorgada por el titular del dominio, ya que es el único facultado para ello. En el caso de que sea el
emprendedor quien quiera realizar la misma, debe presentarse el titular a prestar su consentimiento al momento de formalizar
la afectación. Supongamos que es una empresa de turismo la que quiere realizar el tiempo compartido, pero uno de los hoteles
que quiere incluir pertenece a la Sra. Perez, es ella quien debe presentarse y prestar el consentimiento (firmando la escritura
respectiva) para que el bien se afecte al tiempo compartido.
13.2.3. Afectación.
Un elemento a tener en cuenta es que todos los bienes afectados deben estar libres de gravámenes y restricciones, y los sujetos
intervinientes en la misma, léase emprendedor, propietario, administrador y comercializador no pueden estar sujetos a
inhibición. Sin embargo, más allá de su afectación, los bienes siguen siendo de propiedad de su titular, por lo que él puede
constituir sobre dichos bienes garantías reales u otros gravámenes en forma posterior a la inscripción de la escritura de
afectación. Es decir, que al momento de su constitución no puede estar, por ejemplo, hipotecado un inmueble, pero después de
este acto, el titular podría realizar la hipoteca para refaccionar el inmueble o con otra finalidad.
Lo importante con respecto a este último punto, es que el art. 2093 del CCCN establece una protección especial a favor de los
usuarios del tiempo compartido ante estos supuestos. Dicha norma establece que los usuarios pueden oponer su derecho de
tiempo compartido ante cualquier acreedor del titular, incluso ante casos de concursos y quiebras. Por ende, si el titular realizar
una hipoteca luego de la afectación y no la paga, los usuarios van a poder seguir usufructuando su derecho,
independientemente de la situación de este.
Este instrumento de afectación mencionado ut supra debe ser inscripto en dos registros. Primeramente, en el Registro de la
Propiedad, y previo a todo anuncio, ofrecimiento o promoción comercial, se deberá inscribir el mismo en el Registro de
Prestadores y Establecimientos afectados al sistema de tiempo compartido, todo de acuerdo a lo establecido por la ley 26356.
Sí son bienes muebles no registrables, bastará un instrumento privado.
La inscripción del instrumento de afectación en el respectivo Registro de la Propiedad produce la prohibición (la cual pesa sobre
el propietario y el emprendedor) de modificar el destino previsto en el instrumento. Sin embargo, el emprendedor puede
comercializar los periodos de disfrute no enajenados, con otras modalidades contractuales distintas al tiempo compartido.
13.2.4. Administración.
Dentro de los tiempos compartidos uno de los sujetos intervinientes que toma vital importancia en su desarrollo es la figura del
administrador. Esta tarea puede recaer sobre el mismo emprendedor, o bien puede suceder que él designe a un tercero. En
este último caso, ambos tienen responsabilidad solidaria frente a los usuarios del tiempo compartido, por la debida gestión y
coordinación en el mantenimiento y uso de los bienes.
13.2.5. Deberes de los sujetos intervinientes.
El art. 2097 del CCCN establece, en forma subsidiaria a lo legislado por leyes específicas, los deberes que debe cumplir el
administrador.
Tabla 2: Deberes del administrador de un tiempo compartido
Deberes del administrador
Conservar los establecimientos, sus unidades y los espacios y cosas de uso común, en condiciones adecuadas para facilitar a los
usuarios el ejercicio de sus derechos.
Preservar la igualdad de derechos de los usuarios y respetar las prioridades temporales de las reservaciones.
Verificar las infracciones al reglamento de uso y aplicar las recomendaciones requeridas.
Interponer los recursos administrativos y acciones judiciales que correspondan.
Llevar los libros de contabilidad conforme a derecho.
Confeccionar y ejecutar el presupuesto de recursos y gastos.
Cobrar a los usuarios las cuotas por gastos, fondos de reserva y todo otro cargo que corresponda.
Rendir cuentas al emprendedor ya los usuarios, conforme a liquidaciones de ingresos y gastos certificados por contador público,
excepto en el caso que se optara por aplicar el sistema de ajuste alzado relativo.
Entregar toda la documentación y los fondos indicados, al emprendedor o a quien este indique, al cesar su función.
Comparta tal como lo haría un buen administrador de acuerdo con los usos y prácticas del sector.
Fuente: elaboración propia.
Como se puede observar, el administrador tiene una gran importancia en el funcionamiento del sistema, ya que además de
cobrar las expensas, vela por la conservación del establecimiento y las unidades, verifica los incumplimientos de los usuarios,
aplica las sanciones correspondientes, confecciona el presupuesto, rinde cuentas y se debe comportar como un “buen
administrador” de acuerdo a los usos y prácticas y costumbres del sector.
El Certificado De Deuda tiene carácter ejecutivo, que se otorga por gastos, sistema emitido por el administrador, ya que esto
conlleva la facultad de realizar su cobro ejecutivo en forma más ágil que mediante un juicio de conocimiento. Para que esto
pueda llevarse adelante, en el certificado debe constar la deuda por gastos del sistema, los rubros que la componen y el plazo
para abonarla, y se debe intimar fehacientemente al usuario moroso, de acuerdo a lo estipulado por el reglamento de
administración.
Deberes de los sujetos intervinientes
Existen dentro de esta figura dos sujetos más intervinientes, los cuales tienen una vital importancia en este. Nos referimos al
emprendedor (el cual puede o no coincidir con el titular del bien) y los usuarios. Es importante destacar que en el art. 3 de la Ley
26.356 (de la cual se recomienda su atenta lectura) existe una enumeración de todas las partes o sujetos que pueden intervenir
en el desarrollo del derecho de tiempo compartido, entre los cuales se observan, por ejemplo, el revendedor o la red de
intercambio, entre otros. A continuación, vamos a desarrollar los deberes del emprendedor y de los usuarios del tiempo
compartido, como sujetos relevantes en el desarrollo del tiempo compartido.
ARTICULO 2º — Tipificación. El Sistema Turístico de Tiempo Compartido debe integrarse con uno o más inmuebles, afectados
a su uso periódico y por turnos para el alojamiento u hospedaje y para brindar otras prestaciones compatibles con su destino.
ARTICULO 3º — Definiciones. A los fines de la presente ley se define como:
– Sistema Turístico de Tiempo Compartido. Es el previsto en el artículo 2º, en adelante STTC.
– Usuario. Es quien adquiere el derecho de uso periódico en un Sistema Turístico de Tiempo Compartido, por sí o por terceros.
– Propietario. Es el titular dominial de un inmueble, quien lo afecta total o parcialmente, al Sistema Turístico de Tiempo
Compartido.
– Emprendedor. Es la persona física o jurídica propietaria o con justo título de disposición del inmueble, que constituye el STTC
para comercializar períodos de disfrute y brindar a los usuarios las prestaciones que lo integran, por sí o por intermedio de
terceros.
– Vendedor. Es la persona física o jurídica que, en nombre y representación del emprendedor, promueve y ofrece en venta
períodos de uso en un STTC.
– Revendedor. Es la persona física o jurídica que, por sí o por cuenta y orden de un usuario intermedia en el mercado secundario
para la comercialización de períodos de un STTC.
– Administrador. Es la persona física o jurídica, que tiene a su cargo la gestión y coordinación del mantenimiento y uso de los
bienes que integran un STTC.
– Red de Intercambio. Es la persona física o jurídica que intermedia entre la oferta y la demanda de períodos de los STTC,
prestando servicios adicionales a usuarios.
– Prestador. Es la persona física o jurídica que comercializa STTC, y que de acuerdo al rol que ocupa en la comercialización del
STTC responderá ante posibles conflictos que se susciten con los usuarios.
– Período de Uso. Son las fechas que le corresponden a un usuario en un STTC. Su extensión puede establecerse mediante las
siguientes unidades de medidas, sin perjuicio de las que en el futuro determine la Autoridad de Aplicación:
1.- Unidad de Medida Temporal. Es la extensión del período de uso contado en días, semanas o meses. La unidad de medida
temporal puede ser determinada o determinable, de tal modo que:
– Si el uso corresponde durante las mismas fechas de los años calendarios sucesivos, dará lugar a un período temporal fijo.
– Si corresponde dentro de una temporada o entre determinadas fechas del año calendario, a elección del usuario y sujeto a
disponibilidad, el período temporal será flotante.
2.- Unidad de Medida por Puntos. Es aquella mediante la cual se adquieren derechos de uso canjeables y con equivalencias
preestablecidas, entre un conjunto de prestaciones en diferentes unidades o STTC, con capacidad de alojamiento y turnos de
extensión variables.
– Establecimiento Vacacional. Es el bien inmueble o parte de él, incluidas sus unidades vacacionales y sus áreas comunes,
afectado total o parcialmente a un STTC.
– Unidad Vacacional. Es el departamento, suite, cabaña y en general toda unidad habitacional, que comprenda áreas de
dormitorio, baño y espacios de ocupación exclusiva, que, a su vez forme parte de un establecimiento afectado total o
parcialmente al STTC.
– Club Vacacional. Es la modalidad que asume el STTC cuando el período de uso, según se hubiese convenido en el contrato, se
puede utilizar en diversas temporadas, en diferentes tipos de unidades, con capacidades de ocupación diversas, en fechas
variables y en distintos establecimientos afectados total o parcialmente a un STTC.
Tabla 3: Deberes del emprendedor y de los usuarios del tiempo compartido
Deberes del emprendedor (art. 2094 CCCN) Deberes de los usuarios (art. 2095 CCCN)
a) Establecer el régimen de utilización y administración de a) Ejercer su derecho conforme a su naturaleza y destino,
las cosas y servicios que forman parte del tiempo sin alterarlos ni sustituirlos y sin impedir a otros usuarios
compartido y controlar el cumplimiento de las disfrutar de los turnos que les corresponden;
obligaciones a cargo del administrador; b) responder por los daños a la unidad, al establecimiento, o
b) habilitar un Registro de Titulares, que debe supervisar la a sus áreas comunes, ocasionados por ellos, sus
autoridad de aplicación, en el que deben asentarse los acompañantes o las personas que ellos autorizan, si tales
datos personales de los usuarios y su domicilio, períodos daños no son ocasionados por su uso normal y regular o
de uso, el o los establecimientos a los que corresponden, por el mero transcurso del tiempo;
tipo, extensión y categoría de las unidades, y los cambios c) comunicar a la administración toda cesión temporal o
de titularidad; definitiva de sus derechos, conforme a los
c) garantizar el ejercicio del derecho de los usuarios, en la procedimientos establecidos en el reglamento de uso;
oportunidad y condiciones comprometidas; d) d) abonar en tiempo y forma las cuotas por gastos del
d) abonar las cuotas por gastos del sistema de las unidades sistema y del fondo de reserva, así como todo gasto que
no enajenadas. pueda serle imputado particularmente.
13.2.6. Normativa aplicable.
Uno de los puntos discutibles de esta figura es que clase de derecho se genera entre los sujetos intervinientes del sistema de
tiempo compartido. Para ello, se distingue entre la relación que se genera entre el propietario, emprendedor, comercializador y
administrador del tiempo compartido con el usuario y los derechos que se le aplican al adquirente del tiempo compartido.
Relación de consumo
La relación entre el propietario, emprendedor, comercializador y administrador del tiempo compartido con quien adquiere o
utiliza el derecho de uso periódico se rige por las normas que regulan la relación de consumo, previstas en este Código y en las
leyes especiales. Esto punto es de vital importancia, ya que, al referirse a las leyes especiales, habilita la posibilidad de que la
relación se analice de acuerdo a las disposiciones de la Ley 24.240 la cual establece un régimen mucho más beneficioso para los
usuarios que el estipulado en el Código Civil y Comercial.
Por otro lado, al derecho del adquirente de tiempo compartido se le aplican las normas sobre derechos reales. Ley 24240.
Normas de policía
El propietario, emprendedor, comercializador, administrador y usuario del tiempo compartido debe cumplir con las leyes,
reglamentos y demás normativas de índole nacional, provincial y municipal relativas al funcionamiento del sistema.
13.2.7. Extinción.
El derecho de tiempo compartido no es absoluto, sino que está concebido como un derecho eminentemente temporal. A razón
de ello es que el CCCN establece diferentes formas en que se produce la extinción de este.
por vencimiento del plazo establecido en el instrumento de afectación.
cuando no se han producido enajenaciones.
o se han rescindido la totalidad de los contratos.
circunstancia de la que se debe dejar constancia registral.
por destrucción o vetustez.
13.3. Cementerios privados.
13.3.1. Definición.
Otro de los derechos que la modificación introducida en el CCCN establece es el de los cementerios privados. Esto se debe a que
en la práctica eran muy utilizados como figura comercial, pero no existía legislación a nivel nacional, sino que las normas eran
locales. El Código originario de Vélez no los regulaba por cuanto los cementerios que existían eran los estatales. A partir de la
sanción de la Ley 26.994, estos se encuentran regulados como un derecho real autónomo a partir del art. 2103.
Este derecho real recae sobre cosa propia, es de carácter perpetuo y transmisible. De acuerdo a la legislación: “se consideran
cementerios privados a los inmuebles de propiedad privada afectados a la inhumación de restos humanos”.
La crítica que se le realiza a la tarea del codificador es que solo hace referencia a inhumación de restos humanos, dejando afuera
otra clase de cementerios, como por ejemplo los de animales.
En este punto, y como primera medida, corresponde hacer una distinción. El titular del derecho real de cementerio privado es el
dueño del inmueble en que funciona dicho emprendimiento. Luego estarán los usuarios de este cementerio privado, o
técnicamente hablando, aquellos que usufructúan los derechos sobre las parcelas.
13.3.2. Afectación.
Para efectuar la constitución cementerio privado, se debe realizar una escritura pública de afectación del inmueble a efectos de
destinarlo a la finalidad de cementerio privado. Dicha escritura se va a inscribir en el Registro de la Propiedad Inmueble
juntamente con el reglamento de administración y uso del cementerio.
Esta escritura debe ser otorgada por el titular de dominio. Es dable mencionar que a partir de su habilitación por parte de la
municipalidad local el cementerio no puede alterar su destino ni ser gravado con derechos reales de garantía, por lo que dicho
acto es el límite para arrepentirse de la afectación y cambiar el destino.
13.3.3. Reglamento de administración y uso.
El reglamento de administración y uso es un elemento muy importante del derecho, ya que es el estatuto por el cual se va a
regir el cementerio privado. En él se dejan expresadas las partes comunes y privativas del mismo, los cánones a pagar por
expensas y demás pautas que hacen a la organización y al funcionamiento de este. A continuación, analizaremos los elementos
que debe contener el mismo (los cuales se encuentran enumerados en el art. 2105 del Código Civil y Comercial), a saber:
a) la descripción del inmueble sobre el cual se constituye el cementerio privado, sus partes, lugares, instalaciones y servicios
comunes;
b) a los fines de ayudar a los titulares al ejercicio pleno y correcto de sus derechos se deben expresar las disposiciones de
orden necesarias a tales efectos;
c) todo lo relacionado a pago de expensas por administración y mantenimiento. Pueden fijarse en forma anual o mediante un
pago único;
d) normativa sobre inhumaciones, exhumaciones, cremaciones y traslados;
e) pautas sobre la construcción de sepulcros;
f) disposiciones sobre el destino de los restos mortales en sepulturas abandonadas;
g) normas sobre acceso y circulación de titulares y visitantes; y
h) constitución y funcionamiento de los órganos de administración.
Por consiguiente, en el caso analizado, si el Sr. Marcel opta por constituir un cementerio privado en su inmueble, debe tener
presente que va a tener que realizar la escritura de afectación, la cual va a tener que contener todos los elementos enumerados
ut supra, y que no es necesario que sea él mismo el que se encargue de todo, sino que puede designar un administrador, el cual
debe constar en el reglamento de administración y uso.
13.3.4. Dirección y administración.
La dirección y administración del cementerio está a cargo del administrador, quien debe asegurar el correcto funcionamiento de
las instalaciones y servicios comunes que permitan el derecho de sepultura. Es decir, debe abocarse al cuidado y correcto
funcionamiento de las instalaciones.
Dentro de sus obligaciones, el CCC expresa en particular, que el administrador es el encargado de confeccionar dos registros:
por un lado, el de inhumaciones, en el que debe colocar los datos identificatorios de la persona inhumada, y por el otro, el de
titulares de los derechos de sepultura, en el que deben consignarse los cambios de titularidad producidos. Esto es importante,
ya que muchas veces el titular del derecho (que va en el segundo registro) inhuma a un determinado familiar (lo cual se consigna
en el registro correspondiente) y luego ante de la muerte de otra persona decide cremar a quien se encontraba en la parcela e
inhumar allí a la otra persona, por lo que el administrador debe consignar ese cambio. Todo ello es importante a los fines del
control que realiza la autoridad pública en el marco de su poder de policía.
13.3.5. Facultades y deberes del titular.
El art. 2107 del CCCN coloca en cabeza del titular de derechos de sepultura los derechos que hacen al contenido del ejercicio de
su derecho real de cementerio privado, como es la inhumación de los restos humanos; efectuar exhumaciones, reducciones y
traslados (siempre respetando la normativa dictada al respecto); construir sepulcros, acceder al cementerio y a su parcela y
utilizar los espacios comunes, tales como los oratorios, servicios, parques e instalaciones.
Pero como todo derecho, dichas facultades conllevan para su titular, una serie de deberes, el art. 2108 del CCCN,
que se debe mantener el decoro, la sobriedad y el respeto que exigen el lugar y el derecho de otros;
respetar las disposiciones y reglamentaciones nacionales, provinciales y municipales que hacen al poder de policía referido a
la salud pública.
pagar los gastos, tasas, impuestos y contribuciones a los fines del correcto funcionamiento y mantenimiento del cementerio.
13.3.6. Normativa aplicable.
La figura del cementerio privado posee una serie de características propias, las cuales son legisladas en el CCCN a los fines del
correcto funcionamiento de este derecho.
La primera de ellas se refiere a aquello que sucede en el caso de que se generen deudas. Al respecto, la legislación
expresamente establece que las parcelas exclusivas destinadas a sepultura son inembargables, excepto por créditos
provenientes del saldo de precio de compra y de construcción de sepulcros, así como expensas, tasas, impuestos y
contribuciones correspondientes a aquéllas.
Entonces, cuando el Sr. Marcel consulta acerca de este tema, debería informársele que solamente podría embargar las parcelas
en caso de que algún usuario no pagara los impuestos, tasas o contribuciones sobre la misma o bien, si dejó un saldo de precio
de compra o construcción de sepulcro. En todos los otros casos no podría embargar las mismas, por lo que el cobro de alguna
deuda sería más dificultoso.
Por otro lado, la relación entre el propietario y el administrador del cementerio privado con los titulares de las parcelas se rige
por las normas que regulan la relación de consumo previstas en el Código Civil y en las leyes especiales, haciéndose en este
punto la misma salvedad que se indicó en relación al derecho de tiempo compartido y la aplicación de la Ley 24.24.
Por último, al derecho de sepultura sobre la parcela (que es la que tendrían los usuarios de los servicios del cementerio privado)
se le aplican las normas sobre derechos reales.
13.4. Superficie.
13.4.1. Definición.
Originalmente el Código de Vélez en el art. 2521 consagraba el principio superficies solo cedit, por lo que la regulación del
derecho de superficie habría roto el esquema de Vélez al permitir que el dueño de lo construido o plantado sea una persona
distinta del propietario del terreno en el que se construye o planta. Es por ello por lo que el antiguo art. 2614 lo prohibió
expresamente.
Sin embargo, posteriormente se sancionó la Ley 25.509 “Derecho real de superficie forestal”, pero tal como su nombre lo indica,
solo regulaba el derecho cuando su objeto era forestal, sin comprender la superficie edificada. Con la sanción de la Ley 26.994 se
establece en forma autónoma el derecho real de superficie en el Código Civil y Comercial. La regulación del mismo obra a partir
del art. 2114 de dicho cuerpo normativo.
De acuerdo a nuestra legislación, el derecho de superficie:
es un derecho real de carácter temporario , que se constituye sobre inmueble ajeno, que otorga a su titular la facultad de
uso, goce y disposición material y jurídica del derecho de plantar, forestar o construir, o sobre lo plantado, forestado o
construido en el terreno, el vuelo o el subsuelo, según las modalidades de su ejercicio y plazo de duración establecidos en el
título suficiente para su constitución y dentro de lo previsto en este Título y las leyes especiales.
A partir del análisis de dicha definición se pueden observar sus distintos caracteres, a saber:
a) es un derecho real autónomo;
b) temporario;
c) se requiere de un inmueble (derecho real inmobiliario);
d) puede constituirse tanto para siembra y plantación como para construcción; y
e) otorga la facultad de uso, goce y disposición jurídica y material del derecho (no así del inmueble, el cual sigue
perteneciendo a su dueño).
La extensión del inmueble afectado puede ser mayor que la necesaria para la plantación en un derecho de superficie.
Entonces, si el Sr. Marcel optara por este derecho, él conservaría el derecho de dominio sobre el inmueble, pero el mismo sería
imperfecto porque está sujeto a este derecho de superficie. Durante el plazo de vigencia del mismo, él no podría usar ni gozar
de la cosa, ya que ello le correspondería al superficiario.
13.4.2. Modalidades.
Se pueden distinguir dos modalidades:
1. "posibilidad de construir, plantar o forestar sobre la rasante, vuelo y subsuelo del inmueble ajeno, haciendo suyo lo
plantado, forestado o construido".
2. "posibilidad de constituir el derecho sobre plantaciones, forestaciones o construcciones ya existentes, atribuyendo al
superficiario su propiedad".
Es dable mencionar que en ambas modalidades el derecho del superficiario coexiste con la propiedad separada del titular del
suelo. En el primer supuesto, podríamos pensar como ejemplo en un campo en donde no haya nada sembrado, sino que solo
este el terreno, entonces el superficiario puede cosechar allí y hacer suyo esos furtos. En cambio, en el segundo supuesto, el
derecho se realizaría sobre un campo ya sembrado, entonces el superficiario haría suyo lo que ya se encontraba plantado y
luego podría plantar lo que él quisiera.
13.4.3. Emplazamiento.
La superficie puede constituirse sobre todo el inmueble o sobre una parte de este. Para ello se deberá determinar precisamente
en el título constitutivo la parte que resulte afectada.
Asimismo, el CCCN establece que pueden situarse las construcciones, plantaciones o forestaciones "con proyección en el espacio
aéreo o en el subsuelo, o sobre construcciones ya existentes dentro de un régimen de propiedad horizontal". Además, se
establece que el derecho puede comprender una extensión del inmueble afectado que el necesario para los fines que se
constituye, siempre que la misma sea útil para su aprovechamiento.
13.4.4. Legitimación.
Pueden constituir el derecho de superficie todos los titulares de derechos reales de dominio, condominio y propiedad
horizontal.
Con referencia a la legitimación del condómino, debe tenerse presente que este no podría constituir por sí solo el derecho real
de superficie sobre el inmueble común, ya que, al ser un acto de disposición, necesitará el consentimiento de todos (art. 1990
del CCCN). Entonces, si el Sr. Marcel fuera dueño del inmueble en condominio con su hermano, necesitaría que este también
este de acuerdo en afectar el mismo al derecho de superficie.
13.4.5. Adquisición y duración.
El art. 2119 establece que el derecho de superficie se puede adquirir por contrato, el cual puede ser oneroso o gratuito y ser
transmitido por acto entre vivos o mortis causa. Además, continúa exponiendo la norma que no se puede adquirir por
prescripción (usucapión), con la salvedad que se admite la prescripción breve a los efectos del saneamiento del justo título.
Por consiguiente, queda excluida la adquisición por prescripción adquisitiva larga.
Es dable mencionar que el plazo convenido en el título de adquisición no puede exceder de 70 setenta años cuando se trata de
construcción y de 50 cincuenta años para las forestaciones y plantaciones, todas contadas desde la adquisición del derecho
de superficie (el plazo puede ser prorrogado siempre que no exceda de los plazos máximos).
13.4.6. Facultades y obligaciones de los sujetos intervinientes
Facultades del superficiario (art. 2120 CCCN) Facultades del propietario (art. 2121
CCCN)
Servidumbre forzosa y Las forzosas también pueden nacer de un convenio, la diferencia consiste en que pueden ser
estándares exigidas, pues la ley demarca situaciones en las que el propietario de un fundo no se puede
negar a prestar servicios a otro fundo.
d) régimen legal sobre la constitución del derecho.
La servidumbre es un derecho real perpetuo o temporario; veremos más adelante al estudiar la clasificación de servidumbres,
que las personales se extinguen con la muerte del titular del fundo dominante o pasados 50 años, si el titular es una persona
jurídica.
La legislación establece que la servidumbre puede tener por objeto la totalidad o una parte material del inmueble ajeno.
Cabe destacar que la legislación expone que:
la servidumbre personal puede establecerse a favor de varias personas. Si se extingue para una subsiste para las restantes, pero
sin derecho de acrecer, excepto que el título prevea lo contrario. No puede establecerse la servidumbre personal a favor de
varias personas que se suceden entre sí, a menos que el indicado en un orden precedente no quiera o no pueda aceptar la
servidumbre.
En el caso de Marcelo, podemos afirmar que el fundo contiguo tendría una servidumbre de paso forzosa, ya que no tiene salida
a la ruta, la cual puede ser calificada como positiva (soportar el paso), real porque recae sobre el inmueble, discontinua porque
se realiza a través de los actos de las personas que cruzan, aparente, y como dijimos al principio, forzosa.
Diversas situaciones.
Otros ejemplos de servidumbres forzosas y reales son:
la de acueducto cuando resulta necesaria para la explotación económica establecida en el inmueble dominante, o para la
población, y la de recibir agua extraída o degradada artificialmente de la que no resulta perjuicio grave para el fundo sirviente o,
de existir, es canalizada subterráneamente o en cañerías. Si el titular del fundo sirviente no conviene la indemnización con el del
fundo dominante, o con la autoridad local si está involucrada la población, se la debe fijar judicialmente. La acción para reclamar
una servidumbre forzosa es imprescriptible.
Modos de constitución
En materia de servidumbres, rige el principio de atipicidad, a diferencia de los romanos, que establecieron un número cerrado
de servidumbres. Se ha dicho que esto va en detrimento del sistema de numerus clausus que impera en los derechos reales. Sin
embargo, el derecho real es uno (la servidumbre), luego se podrán dar diferentes modalidades de este, de acuerdo a las ventajas
que otorgue para el fundo dominante, pero siempre respetando los principios y lineamientos de la teoría general.
Al momento de establecerse la legitimación activa para constituir este derecho se expone que: "están legitimados para
constituir una servidumbre los titulares de derechos reales que recaen sobre inmuebles y se ejercen por la posesión. Si existe
comunidad debe ser constituida por el conjunto de los titulares".
La servidumbre puede ser sujeta a cualquier modalidad (cargo, plazo o condición), y en caso de duda, se presume onerosa.
Tabla 4: Tipos de constitución de servidumbres
Por contrato Por disposición de última voluntad Por prescripción
El mismo debe constar En caso de heredero legítimo no es Luego de 20 años de uso, las servidumbres continuas y aparentes se
en escritura pública, ya necesaria la tradición, pues aquel pueden adquirir por prescripción y solo podrán ejercerse en los
que versa sobre continúa la persona del causante. límites que hubiese tenido la posesión, un ejemplo común es la
inmuebles, y puede ser Pueden darse distintas hipótesis en el servidumbre de acueducto cuando el entubado del agua fuese visible.
oneroso o gratuito. testamento, como por ejemplo la Aquí cabe hacer una salvedad, porque la prescripción (art. 1897
Con posterioridad a la constitución mediante legado de una CCCN) exige la posesión, y el art. 1891 expone que: “Todos los
suscripción del título, servidumbre a favor de un derechos reales regulados en este Código se ejercen por la posesión,
debe realizarse la beneficiario, en detrimento del excepto las servidumbres y la hipoteca”. Sin embargo, el mismo
tradición, que se heredero del fundo, o del legado de artículo, en su parte final agrega que: “Las servidumbres positivas se
reputa efectuada con un inmueble a favor de una persona y ejercen por actos posesorios concretos y determinados sin que su
el primer uso. la constitución de servidumbre a favor titular ostente la posesión”, por lo que, si hay actos posesorios en
de uno de los herederos, etc. esta modalidad de servidumbre, puede haber usucapión.
Lo que se encuentra vedado por la normativa es la constitución judicial (la que no puede darse en ningún supuesto) y además, se
expone en la legislación que la transmisión o la ejecución de la servidumbre no pueden hacerse con independencia del inmueble
dominante.
Por último, "Ninguna servidumbre puede transmitirse con independencia del inmueble dominante. La servidumbre personal es
intransmisible por causa de muerte, sin perjuicio de lo dispuesto para la servidumbre a favor de varias personas con derecho de
acrecer"
14.4.2. Derechos y obligaciones del usufructuario: análisis en particular.
La extensión de las servidumbres establecidas por voluntad del propietario se arreglará por los términos del título que le dio
origen y, en su defecto, por las reglas establecidas en el Código Civil y Comercial.
Por el establecimiento de una servidumbre, se entiende concedida al propietario de la heredad dominante, la facultad de ejercer
las servidumbres accesorias que son indispensables para el uso de la servidumbre principal y, además, el derecho de ejecutar en
la heredad sirviente todos los trabajos necesarios para el ejercicio y conservación de la servidumbre. Por ejemplo, en el caso de
Marcelo, si se diera la servidumbre de paso, el titular del fundo dominante podría realizar tareas de mantenimiento en el camino
que utilizaría, como, por ejemplo, cortar el pasto.
Cuando la servidumbre ha sido constituida para un uso determinado, no puede ejercerse para otros usos ni exceder las
necesidades del predio dominante en la extensión que tenía cuando fue constituida. "El titular de una servidumbre puede
constituir sobre ella derechos personales con relación a la utilidad que le es conferida, sin eximirse de su responsabilidad
frente al propietario. No puede constituir derechos reales".
El titular dominante puede realizar en el inmueble sirviente las mejoras necesarias para el ejercicio y conservación de la
servidumbre. Están a su cargo, a menos que el gasto se origine en hechos por los cuales debe responder el titular del inmueble
sirviente o un tercero.
El titular dominante puede obligar a quien hizo en el inmueble sirviente trabajos que menoscaban el ejercicio de la servidumbre
a restablecer la cosa a su estado anterior, a su costa. Si el inmueble sirviente pasa a poder de otro, este solo debe tolerar la
realización de las tareas, sin poder reclamar contraprestación alguna.
“El titular dominante debe comunicar al titular sirviente las perturbaciones de hecho o de derecho sufridas en razón del ejercicio
de la servidumbre. Si no lo hace, responde de todos los daños sufridos por el titular sirviente”.
Una de las limitaciones que se establece en este derecho es que: “el ejercicio de la servidumbre no puede agravarse si aumentan
las necesidades del inmueble dominante, excepto que se trate de una servidumbre forzosa".
14.4.3. Derechos y obligaciones del nudo propietario: análisis en particular.
Derechos y obligaciones del titular sirviente
El principio general nos dice que el propietario de la heredad sirviente debe, si la servidumbre es negativa, abstenerse de actos
de disposición o de goce, que puedan impedir el uso de ellas; y si es afirmativa está obligado a sufrir de parte del propietario de
la heredad dominante, todo lo que la servidumbre le autorice a hacer. Sin embargo, es importante remarcar en caso de duda
sobre las restricciones impuestas por las servidumbres a la heredad sirviente, debe resolverse a favor de la libertad de la
heredad.
El TITULAR SIRVIENTE conserva la disposición jurídica y material que corresponde a su derecho. No pierde el derecho de
hacer servir el predio a los mismos usos que forman el objeto de la servidumbre. Así, aquel cuyo fundo está gravado con una
servidumbre de paso conserva la facultad de pasar él mismo por el lugar.
Por consiguiente, Marcelo podría seguir pasando por su campo, aunque sus vecinos tengan sobre el mismo una servidumbre de
paso.
También podría sacar agua del mismo pozo que lo hace el dominante en una servidumbre de sacar agua, contribuyendo siempre
en la proporción de su goce a los gastos de las reparaciones que necesita esta comunidad de uso. También puede exigir que el
ejercicio de la servidumbre se arregle de un modo menos perjudicial a sus intereses, sin privar al propietario de la heredad
dominante de las ventajas a que tenga derecho.
El límite esta dado en que:
no debe turbar el ejercicio de la servidumbre, ni siquiera por la constitución de otra. Si lo hace, el titular dominante puede exigir
el cese de la turbación; si la servidumbre es onerosa puede optar por una disminución del precio proporcional a la gravedad de
la turbación.
Por último, el titular sirviente puede exigir que la constitución y el ejercicio de la servidumbre se realicen con el menor
menoscabo para el inmueble gravado, pero no puede privar a la dominante de la utilidad a la que tiene derecho. Si en el título
de la servidumbre no están previstas las circunstancias de lugar y tiempo de ejercicio, las debe determinar el titular sirviente.
Si en el caso planteado no estuvieran previstas las condiciones, sería Marcelo quién debería designar por dónde sería el paso.
El Sr. Blanco tiene un campo en la ciudad de Santa Cruz, el terreno que se encuentra al costado no tiene forma de desagotar las
lluvias, por lo que siempre se inunda. Por ello es que el Sr. Blanco decide otorgar a favor del mismo una servidumbre personal.
Sin embargo, por un error involuntario omitió colocar el plazo de vigencia de este. Si el instrumento de constitución se firmó en
el año 2019 a favor de la empresa “Los Rosales S. A.” ¿cuándo se va a extinguir el mismo?
Al tratarse de una persona jurídica, el derecho va a cesar por vencimiento del plazo en el año 2069.
La servidumbre es un derecho real perpetuo o temporario. A partir de ello se exponga que las servidumbres personales se
extinguen con la muerte del titular del fundo dominante o pasados 50 años, si el titular es una persona jurídica.
14.4.4. Extinción:
a) medios extintivos especiales;
La extinción puede provenir de las mismas causales que los demás derechos reales, tales son: resolución del derecho del que las
había constituido, rescisión, por ser anulado el título por algún defecto inherente al acto, también por el vencimiento del plazo
acordado para la servidumbre, y por el cumplimiento de la condición resolutoria a que ese derecho estuviere subordinado;
también se extingue por la renuncia expresa o tácita del propietario de la heredad a la cual es debida, o de la persona a favor de
la cual se ha constituido el derecho. La renuncia expresa debe ser hecha en la forma prescripta para la enajenación de los
inmuebles. No tiene necesidad de ser aceptada para producir su efecto entre las partes. La renuncia tácita tiene lugar cuando el
poseedor del inmueble sirviente haya hecho, con autorización escrita de la dominante, obras permanentes que estorben el
ejercicio de la servidumbre.
También pueden extinguirse por causales propias, que son:
1. la desaparición de toda utilidad para el inmueble dominante;
2. el no uso por persona alguna durante DIEZ (10) años, por cualquier razón;
3. la desaparición del titular, por muerte si es persona humana o extinción si es persona jurídica;
4. por cumplimiento de la condición pactada o del plazo pactado o máximo legal permitido (si es persona jurídica cincuenta
años);
5. por reunión en la misma persona, sea de los propietarios de las heredades o de un tercero, del predio dominante y del
predio sirviente, cualquiera que sea la causa que la haya motivado. Art. 2182 CCCN
b) efectos.
Producida la extinción de la servidumbre, todos los derechos que haya constituido el titular dominante se extinguen, siguiendo
la suerte del derecho principal (la servidumbre).
A continuación, vamos a mencionar las características generales de las servidumbres más usuales, entre las que encontramos la
de tránsito (como el caso de Marcelo), la de acueducto y, por último, las de sacar o recibir aguas.
La servidumbre de tránsito es el derecho del propietario de un fundo o titular de otro derecho real sobre él, a pasar por un
inmueble ajeno. Es una servidumbre activa, pues para su constitución se necesitan dos fundos y será una servidumbre legal o
forzosa cuando tiene lugar el supuesto regido por el Código (heredades encerradas por fundos vecinos, es decir, privadas de
toda salida a la vía pública, o con una salida insuficiente para su explotación).
Esta servidumbre será real o personal, según su constitución responda a las necesidades de un motivo particular del fundo
dominante o de su titular, respectivamente. Podrá ser aparente o no aparente según el camino tenga signos de tránsito, como
empedrados, cercos, etcétera.
La servidumbre de acueducto consiste en el derecho real de hacer entrar las aguas en un inmueble propio, viniendo por
heredades ajenas. Puede ser forzosa en algunos supuestos, por ejemplo, cuando la heredad dominante carezca de las aguas
necesarias para el cultivo de sembradíos, plantaciones o pastos.
Se trata siempre de una servidumbre continua que, en caso de duda, se reputa real y que puede o no ser aparente, según las
cañerías sean visibles o no.
En las servidumbres de recibir aguas, quien recibe el agua es siempre el fundo sirviente. Se reputan reales siempre que no
hubiese convención en contrario, es continua y será aparente cuando existan signos visibles de su existencia. Algunos supuestos
puntuales son:
1. De goteraje: suele estar referida a las aguas pluviales provenientes de los techos, pero podrá pactarse extendida a cualquier
tipo de aguas, como las servidas o residuales de algún tipo de industria u oficio.
2. De desagüe: se da cuando los propietarios de los fundos inferiores están sujetos a recibir no solo las aguas naturales sino
también las aguas artificiales que corran de los terrenos superiores a los cuales hubiesen sido llevadas o sacadas de allí por
las necesidades de riego o de establecimientos industriales.
3. De drenaje o avenamiento: se produce en los casos en que un propietario quiera desaguar su terreno de aguas que le
perjudiquen, o para evitar que se inunde o que deje de ser bañado, o para la explotación agrícola, o para extraer piedras,
arcillas o minerales. En dichos supuestos puede, previa una justa indemnización, conducir las aguas por canales
subterráneos o descubiertos, por entre las propiedades que separan su fundo de una corriente de agua, o de toda otra vía
pública. Tiene aplicación en todos los terrenos que naturalmente se inundan y el agua es conducida por canales a través de
los fundos vecinos, hacia una corriente de agua.
Por último, la servidumbre de sacar agua de la fuente, aljibe, o pozo de un inmueble ajeno, es una de las más extendidas y en
general es personal. Es siempre discontinua y puede ser aparente, incluye el derecho de pasar para sacar el agua.
Unidad 15. Los derechos reales en particular. Derechos reales sobre cosa ajena de
garantía.
Las garantías pueden ser personales, cuando una persona se obligue en forma subsidiaria a tomar a cargo la obligación ante el
incumplimiento del deudor, como el caso del avalista o fiador (por ejemplo en un contrato de locación); o también pueden ser
reales, cuando se afecta una cosa determinada como garantía de pago, teniendo el acreedor potestad para llevarla a remate y
cobrarse del valor de esta, ante el incumplimiento; tal es el caso de los derechos reales de garantía, es decir, la prenda, la
hipoteca y la anticresis.
Cuando una persona quiere acceder a un mutuo bancario, ¿cómo hace el acreedor para asegurarse que le vayan a pagar? En los
casos en que el solicitante no tenga ingresos como para acreditar que pueda cumplir, existen distintos derechos reales que se
encargan de garantizar esta obligación.
A los fines del desarrollo de la presente lectura vamos a plantear una situación práctica para poder, luego, analizar las distintas
garantías existentes en nuestra legislación.
Ramiro estaba ahorrando dinero para poder comprarse un departamento. Sin embargo, todavía le faltaba bastante. Como le
surgió una buena oportunidad pensó en solicitarle al banco un mutuo por el dinero que le faltaba.
Cuando fue a solicitar el dinero, el representante del banco le comentó que el monto que quería solicitar era muy alto, por lo
que debía prestar alguna garantía. Como Ramiro no tenía bienes decidió pedirle a su hermano, que tenía una casa propia, que la
ponga como garantía de su deuda. Su hermano aceptó, y con el dinero del mutuo Ramiro pudo comprar su departamento.
Sin embargo, unos años después, y cuando aún no estaba el monto total de la deuda cancelada, al hermano de Ramiro le surgió
una posibilidad laboral en el extranjero, por lo que puso en venta la casa. Por suerte para él al poco tiempo apareció un
comprador. El problema, y para ello fue a solicitar asesoramiento a su abogado, era que no sabía qué pasaba con la hipoteca que
había realizado sobre su casa para ayudar a Ramiro.
Por otro lado, aprovechó su consulta con el abogado para requerir un consejo. Lo que sucedía era que para poder costear los
aéreos que lo llevaban a su nueva ciudad de residencia y comprar todas las cosas que necesitaba para su hogar, iba a tomar una
deuda. Para garantizar la misma tenía dos opciones. La primera era otorgar el uso y goce de un campo que tenía en el interior de
la provincia de Santa Fe, para que el acreedor se vaya cobrando la deuda. Lo bueno de esta opción era que no iba a tener que ir
desembolsando dinero, sino que el mismo campo, con el producido, cancelaría la deuda. La segunda opción consistía en
entregar, en garantía de la deuda, un cuadro de Quinquela Martín que poseía. En este supuesto él debería ir pagando la deuda y
recién al finalizar la misma, el acreedor le devolvería el cuadro.
15.1. Las seguridades reales y personales.
15.1.1. Definición de cada una y comparaciones entre ellas.
Se dice que el patrimonio es la prenda común de los acreedores. Podemos agregar, que el principio genérico es la par
conditiocreditorum, o igualdad de todos los acreedores. Mientras los bienes del deudor sean suficientes para cubrir las deudas,
todos sus acreedores cobran las prestaciones debidas y no hay conflictos de rango entre ellos. Sin embargo, para los casos en
que los bienes del deudor sean insuficientes, es necesario establecer un orden de preferencias. Este es, precisamente, el
fundamento de las garantías crediticias.
Las garantías pueden ser personales, cuando una persona se obligue en forma subsidiaria a tomar a cargo la obligación ante el
incumplimiento del deudor, como el caso del avalista o fiador (por ejemplo en un contrato de locación); o también pueden ser
reales, cuando se afecta una cosa determinada como garantía de pago, teniendo el acreedor potestad para llevarla a remate y
cobrarse del valor de esta, ante el incumplimiento; tal es el caso de los derechos reales de garantía, es decir, la prenda, la
hipoteca y la anticresis.
15.2. Los derechos reales de garantía: las disposiciones comunes.
Al momento de responder por el cumplimiento de las obligaciones que haya contraído, el deudor lo hace con todo su patrimonio
(recordemos que el patrimonio es la prenda común de los acreedores). Como todos los acreedores están en pie de igualdad para
cobrarse sus créditos con los bienes del deudor, es que se ha tratado siempre de idear instrumentos jurídicos que brinden a los
acreedores una cierta seguridad de cobro, los cuales también benefician al deudor, ya que le permiten tomar crédito con mayor
facilidad. Estos instrumentos reciben genéricamente el nombre de garantías.
15.2.1. Normas generales y especiales.
Según lo dispuesto por el artículo 2184 del (CCCN), "los derechos reales constituidos en garantía de créditos se rigen por las
disposiciones comunes de los derechos reales, y por las normas especiales que corresponden a su tipo".
Es decir, tal como expresa el artículo 1889 del CCC, los derechos reales son principales, excepto los accesorios de un crédito en
función de garantía. Por ende, esta función se materializa con las facultades de persecución y preferencia propias de los
derechos reales. Por tal motivo, como accesorios de un crédito, la extinción, nulidad o ineficacia de este, impactará en la
subsistencia de la garantía, que, por tal motivo, carece de vida autónoma.
Por consiguiente, si pensamos en el caso de Ramiro, cuando este termine de pagar el crédito (lo que conlleva su extinción) se
producirá, en consecuencia, la extinción de la hipoteca sobre la casa de su hermano.
15.2.2. Caracteres.
Los derechos reales de garantía ostentan los siguientes caracteres típicos: convencionalidad, accesoriedad, especialidad,
indivisibilidad y publicidad (a los fines de dar oponibilidad). Veamos en qué consiste cada uno:
Tabla 1: Caracteres típicos de los derechos reales de garantía
Caracteres típicos de los derechos reales de garantía
Convencionalida De acuerdo con el artículo 2185 del CCCN, los derechos reales de garantía "solo pueden ser constituidos por contrato
d celebrado por los legitimados y con las formas que la ley indica para cada tipo".
Accesorios del El artículo 2186 del CCCN dispone que los derechos reales de garantía “son accesorios del crédito que aseguran, son
crédito que intransmisibles sin el crédito y se extinguen con el principal, excepto en los supuestos legalmente previstos. La
aseguran extinción de la garantía por cualquier causa, incluida la renuncia, no afecta la existencia del crédito”.
En virtud del principio de especialidad, el objeto debe estar individualizado adecuadamente en el contrato
constitutivo. Este principio en cuanto al crédito se refiere al cuantum del mismo, al monto de la garantía. Por este
motivo es preciso que la garantía se traduzca en un valor que debe estimarse en dinero al momento de la
convención. Ello supone el grado de agresión patrimonial que, con causa en el crédito y por la garantía, el acreedor
puede hacer valer con las ventajas de preferencia en el cobro que el derecho real de garantía acuerda. Asimismo, la
norma establece que la especialidad queda cumplida con la expresión del máximo al que puede aspirar percibir
privilegiadamente el acreedor.
Con respecto al objeto, se expone que este debe ser actual e individualizado adecuadamente en el contrato
Especialidad constitutivo.
El crédito puede estar individualizado en todos los elementos desde el origen o puede nacer posteriormente; pero en
todos los casos, el gravamen constituye el máximo de la garantía real por todo concepto, de modo que cualquier
suma excedente es quirografaria, sea por capital, intereses, costas, multas, u otros conceptos.
Respecto al plazo de la garantía, el artículo 2189 del CCCN establece que no puede exceder de 10 años, y que en caso
de vencerse el mismo, la garantía subsiste solo en seguridad de los créditos nacidos durante su vigencia.
Por último, se expresa que la constitución de la garantía es válida, aunque falte alguna de las especificaciones del
objeto o del crédito, siempre que se la pueda integrar de acuerdo al conjunto de las enunciaciones del acto
constitutivo. Ello tiene fundamento en el principio por el cual las nulidades deben ser interpretadas restrictivamente.
Esto consiste en que cada uno de los bienes afectados, y cada parte de ellos, garantizan el pago de toda la deuda y de
cada una de sus partes. Ello no puede ocurrir sino manteniendo la facultad de persecución de cualquier acreedor
individual por todas las cosas gravadas o a todas las partes en que ella fue dividida, sea quien sea su nuevo titular.
Indivisibilidad El acreedor cuya garantía comprenda varios bienes puede perseguirlos a todos conjuntamente, o solo a uno o
algunos de ellos, con prescindencia de a quién pertenezca o de la existencia de otras garantías.
Por otro lado, la legislación permite la formulación de pactos de divisibilidad del crédito o de la garantía, lo cual tornó
este principio en uno natural. De igual modo, y para que la realización del derecho del acreedor no se traduzca una
innecesaria y abusiva afectación indiscriminada de los bienes dados en garantía, es que se permite al juez disponer
una orden para la realización de esta, pero siempre a petición del titular del bien.
A los fines de que el derecho real sea oponible a la sociedad, y que, consecuentemente, todos lo respeten, se debe
Publicidad
inscribir este en el Registro correspondiente. De este modo, queda dotado de cognoscibilidad.
Al momento de establecer qué se puede garantizar, la legislación expone:
Se puede garantizar cualquier crédito, puro y simple, a plazo, condicional o eventual, de dar, hacer o no hacer. Al constituirse la
garantía, el crédito debe individualizarse adecuadamente a través de los sujetos, el objeto y su causa, con las excepciones
admitidas por la ley. Art. 2187 CCCN
15.2.3. Extensión de la garantía.
Extensión en cuanto a objeto
La legislación establece que la garantía comprende todos los accesorios físicamente unidos a la cosa, las mejoras y las rentas
debidas.
No obstante, se establece una excepción al principio antes enunciado, la cual establece que no se encuentran comprendidos los
bienes unidos físicamente a la cosa, las mejoras y las rentas debidas; pero sobre los cuales se constituyó una prenda con
anterioridad a la hipoteca o bien que pertenezcan a terceros, aun cuando el deudor tenga autorizado su uso; como así también
los bienes que se unen con posterioridad a la cosa, si al tiempo de la unión se da algunas de las situaciones antes mencionadas.
Por ejemplo, si una persona hipoteca una casa, y en ella se encuentra colgado un cuadro, este no se encuentra incluido en la
garantía real si posee una prenda realizada con anterioridad, o si el mismo le pertenece a un tercero.
Extensión en cuanto al crédito
La constitución válida de garantías reales exige la mención de crédito que se tutela. Este se integra por el nominal de capital
adeudado, más los intereses. En este sentido, el artículo 2193 del Código Civil y Comercial establece que la garantía real, y por lo
tanto la que goza del privilegio, se extiende a lo debido al momento de la constitución, y que, si existieren rubros anteriores
debidos, ellos deben ser consignados en la convención.]
Es dable mencionar que los intereses a los que se refiere el artículo son los compensatorios y los punitorios y que los daños que
se mencionan pueden ser la consecuencia de la aplicación de cláusulas penales, y las costas serán las que se devenguen en la
ejecución del crédito en caso de incumplimiento. Art. 2193 CCCN
Subrogación real
El artículo 2194 del CCC fija el principio en virtud del cual la garantía real subsiste en caso de sustitución por indemnización –
caso de expropiación -, precio – caso de subasta -, o por cualquier otro concepto – seguro-. De esta manera se garantiza la
vigencia del gravamen pese a los supuestos en que se extinga la cosa o bien, permaneciendo el acreedor con igual poder sobre la
cosa que sustituye.
Por último, la legislación establece que, en caso de extinción parcial del objeto, la garantía continúa vigente sobre la parte
material restante. Art. 2194 CCCN
15.2.4. Facultades del constituyente de la garantía.
La afectación que produce la constitución de la garantía real al derecho del sujeto que padece la carga se vincula con las
potestades de disposición física y jurídica de la cosa o bien que tiene por objeto. Deudor o no de la obligación principal, quien
padece el gravamen conserva la posesión de la cosa o el bien, con la restricción de no disminuir el valor de la garantía.
Para el caso de que el propietario infrinja esta restricción, la legislación pone en manos del acreedor titular del gravamen, tanto
acciones preventivas como ejecutorias. Estas últimas (requerir la privación del plazo, estimar el valor de la disminución y exigir
su depósito o que se otorgue otra garantía suficiente) son medidas opcionales del acreedor.
Inoponibilidad
En caso de ejecución, son inoponibles al acreedor los actos jurídicos celebrados en perjuicio de la garantía (por ejemplo, venta
del bien).
15.2.5. Realización por un tercero.
Existen casos en que el bien es ejecutado por un tercero distinto del titular de la garantía. Este supuesto está contemplado en el
artículo 2197 del Código Civil y Comercial, el cual establece que:
si el bien gravado es subastado por un tercero antes del cumplimiento del plazo, el titular de la garantía tiene derecho a dar por
caduco el plazo, y a cobrar con la preferencia correspondiente, (generalmente lo hará por vía de la “tercería de mejor derecho”).
Si el crédito está sujeto a condición suspensiva, puede requerírsele que ofrezca garantía suficiente de la restitución. Este sería el
caso de que luego de la constitución de la hipoteca alguien embargara la propiedad por otra deuda distinta y la subastara. En ese
caso, el acreedor hipotecario podría cobrar con preferencia al acreedor que llevó adelante la subasta. Art. 2197, CCCN
Cláusulas nulas
El Código Civil y Comercial expone una limitación en materia de garantías reales al expresar que: "es nula toda cláusula que
permite al titular de un derecho real de garantía adquirir o disponer del bien gravado fuera de las modalidades y condiciones de
ejecución previstas por la ley para cada derecho real de garantía". Art. 2198 CCCN. Una de las cláusulas nulas sería apropiarse
directamente del bien, sin promover la ejecución judicial, a esto se denomina pacto comisorio.
15.2.6. Responsabilidad del propietario no deudor.
Existen supuestos donde el derecho real de garantía puede ser acordado por una persona distinta a la que asume la deuda, esto
es, un tercero extraño al vínculo obligacional. Este sería el caso que se da con el hermano de Ramiro, quien realiza una hipoteca
sobre su propia casa, garantizando una obligación de Ramiro.
El propietario no deudor, sea un tercero que constituye la garantía o quien adquiere el bien gravado, sin obligarse en forma
expresa al pago del crédito asegurado, responde únicamente con el bien objeto del gravamen y hasta el máximo del gravamen.
El primer supuesto es el caso del hermano, y el segundo sería cuando este vende la casa sin que Ramiro haya terminado de
pagar la deuda. En este último supuesto, si el comprador no se obliga en forma expresa al pago de la obligación, solo
respondería ante el caso de que Ramiro no pagara la obligación, hasta el monto adeudado y únicamente con el bien. Por
supuesto que luego podría accionar contra Ramiro para recuperar lo pagado, más los daños y perjuicios, como veremos a
continuación.
Asimismo, esta ejecución debe darse por el incumplimiento del deudor y luego de sentencia dictada contra este. La
responsabilidad por el máximo del gravamen distingue a esta de la figura de la fianza.
15.2.7. La ejecución. Situaciones previstas en el código.
Al respecto, el artículo 2200 del Código Civil y Comercial establece que:
en caso de ejecución de la garantía, solo después de reclamado el pago al obligado, el acreedor puede, en la oportunidad y
plazos que disponen las leyes procesales locales, hacer intimar al propietario no deudor para que pague la deuda hasta el límite
del gravamen, o para que oponga excepciones. El propietario no deudor puede hacer valer las defensas personales del deudor
solo si se dan los requisitos de la acción subrogatoria. Las defensas inadmisibles en el trámite fijado para la ejecución pueden ser
alegadas por el propietario no deudor en juicio de conocimiento. Art. 2200 CCCN
Es dable mencionar también que una vez que se venda el bien, el propietario no deudor tiene derecho a percibir el remanente
una vez abonado el gravamen, con exclusión del precedente propietario y de los acreedores quirografarios.
Por último, una vez que se satisface el pago de la obligación garantizada (puede ser mediante la ejecución de la garantía), el
propietario no deudor adquiere una serie de derechos, a saber:
a) reclamar las indemnizaciones;
b) subrogarse, si procede, en los derechos del acreedor; y
c) en caso de existir otros bienes afectados a derechos reales de garantía en beneficio de la misma deuda, promover una
ejecución contra ellos a fin de que abonen lo que proporcionalmente les corresponde, o en su caso, lo que valga cada uno
de los bienes dados en garantía.
15.2.8. Efectos de la subasta.
El artículo 2203 del CCCN dispone:
Los derechos reales de garantía se extinguen por efecto de la subasta pública del bien gravado, si sus titulares fueron
debidamente citados a la ejecución, sin perjuicio del derecho y preferencias que les correspondan sobre el producido para la
satisfacción de sus créditos.
Si pensamos en el caso de Ramiro, si el no paga el mutuo y se subasta la casa de su hermano, allí se extingue la garantía. El
único requisito que exige la ley es que su hermano haya sido citado a la ejecución.
15.2.9. La cancelación del gravamen.
Cancelación registral
Una vez extinguida la garantía real, se debe proceder a su cancelación registral en los casos en que la misma haya recaído sobre
un bien registrable. Recordemos que la cancelación siempre va a ser a petición de parte, ya que el Registro no actúa de oficio. En
este sentido, el Código Civil y Comercial expone que:
Las garantías inscriptas en los registros respectivos se cancelan:
a) por su titular, mediante el otorgamiento de un instrumento de igual naturaleza que el exigido para su constitución, con el
que el interesado puede instar la cancelación de las respectivas constancias registrales;
b) por el juez, ante el incumplimiento del acreedor, sea o no imputable; la resolución respectiva se inscribe en el registro, a sus
efectos. En todos los casos puede requerirse que la cancelación se asiente por nota marginal en el ejemplar del título
constitutivo de la garantía. Art. 2204 CCCN
Un ejemplo del primer caso se da en los supuestos de mutuos garantizados por hipoteca. Para lograr la cancelación, la norma
expresa que se debe realizar por un instrumento de igual naturaleza que el necesario para su constitución, por lo que en la
práctica se va a realizar una escritura de cancelación, que luego se inscribe en el Registro. Es muy común que en la práctica ello
no se realice por el costo del instrumento. El deudor, como ya ha pagado su mutuo, se queda tranquilo. Sin embargo, siempre es
recomendable realizar la cancelación, ya que, por ejemplo, si se quiere dar la propiedad en garantía de una locación o vender la
misma, va a figurar la hipoteca registralmente, y eso va a hacer mermar el valor de la propiedad, aunque el crédito esté pagado.
15.3. Hipoteca.
15.3.1. Definición.
Al hablar de garantías reales, la más utilizada es la figura de la hipoteca. Tal como se desarrolla a continuación, la misma recae
sobre bienes inmuebles y se constituye a los fines de asegurar el cumplimiento de una obligación.
El Código Civil y Comercial, en su artículo 2205 la define como:
derecho real de garantía que recae sobre uno o más inmuebles individualizados que continúan en poder del constituyente y que
otorga al acreedor, ante el incumplimiento del deudor, las facultades de persecución y preferencia para cobrar sobre su
producido el crédito garantizado. Art. 2205 CCCN
No es necesario que el deudor e hipotecante sean la misma persona; el deudor de la obligación puede ser una persona y quien
preste su inmueble en garantía, otra. Asimismo, pueden garantizarse obligaciones no dinerarias (por ejemplo, crear una obra de
arte), si la obligación es eventual, o si ella consiste en hacer o no hacer, o si tiene por objeto prestaciones en especie; basta que
se declare el valor estimativo en el acto constitutivo de la hipoteca. Esto es lo que sucede en el caso de Ramiro. Este es el deudor
de la obligación, y es su hermano el hipotecante, ya que la garantía recae sobre una casa de su propiedad.
ARTICULO 2206.- Legitimación. Pueden constituir hipoteca los titulares de los derechos reales de dominio,
condominio, propiedad horizontal, conjuntos inmobiliarios y superficie.
15.3.2. Análisis de la normativa.
Caracteres
Dentro de la figura de la hipoteca encontramos caracteres esenciales, los cuales si faltan tornan nula a esta; y caracteres
naturales.
Dentro de los caracteres esenciales encontramos los siguientes:
a) Es un derecho real.
b) Es accesorio a un crédito. No existe hipoteca si no hay un crédito al cual brinda seguridad.
c) Es convencional, no admite otra forma de constitución más que el acuerdo de voluntades. De acuerdo a lo estipulado por el
artículo 2208 del Código Civil y Comercial, se debe realizar mediante escritura pública excepto expresa disposición en
contrario.
d) Debe ser inscripta para su oponibilidad a los terceros. La hipoteca nace con la firma de la escritura y es el único derecho real
en el cual no hay modo (ni posesorio ni inscriptorio), la inscripción es declarativa y no constitutiva.
e) Debe cumplirse el requisito de la especialidad (determinación precisa de sujeto-objeto-causa) del contrato hipotecario y
respecto de la obligación a la que accede.
ARTICULO 2209.- Determinación del objeto. El inmueble que grava la hipoteca debe estar determinado por
su ubicación, medidas perimetrales, superficie, colindancias, datos de registración, nomenclatura catastral, y
cuantas especificaciones sean necesarias para su debida individualización.
Según el artículo 3131 del Código Civil derogado, el acto constitutivo de la hipoteca debe contener:
1°, el nombre, apellido y domicilio del deudor y las mismas designaciones relativas al acreedor, los de las personas jurídicas
por su denominación legal, y el lugar de su establecimiento; 2°, la fecha y la naturaleza del contrato a que accede y el
archivo en que se encuentra; 3°, la situación de la finca y sus linderos, y si fuere rural, el distrito a que pertenece; y si fuere
urbana, la ciudad o villa y la calle en que se encuentre; 4°, la cantidad cierta de la deuda y la determinación de la misma.
Si el crédito es condicional o indeterminado en su valor, o si la obligación es eventual, o si ella consiste en hacer o no hacer, o si
tiene por objeto prestaciones en especie, basta que se declare el valor estimativo en el acto constitutivo de la hipoteca. A su vez,
el o los inmuebles dados en garantía, deben estar expresamente determinados; una designación colectiva de los inmuebles que
el deudor hipoteque, como existentes en un lugar o ciudad determinada, no es suficiente para dar a la constitución de la
hipoteca la condición esencial de la especialidad del inmueble gravado. La escritura hipotecaria debe designar separada e
individualmente la naturaleza del inmueble.
Sin embargo, el artículo 3133 del mismo cuerpo legal expresaba que:
La constitución de la hipoteca no se anulará por falta de algunas de las designaciones prevenidas, siempre que se pueda venir en
conocimiento positivo de la designación que falte. Corresponde a los tribunales decidir el caso por la apreciación del conjunto de
las enunciaciones del acto constitutivo de la hipoteca.
La hipoteca garantiza tanto el principal del crédito, como los intereses si estos estuviesen determinados en el título. Estos
intereses serán debidos hasta el efectivo pago; la hipoteca garantiza tanto el principal del crédito, como los intereses que corren
desde su constitución, si estuvieren determinados en la obligación.
Es común que los bancos soliciten garantía hipotecaria para que el titular de una cuenta corriente pueda girar en descubierto; en
estos casos, los jueces generalmente se pronuncian por la nulidad de la hipoteca, por no cumplirse con la especialidad, al no
estar determinado el crédito.
Esta falta de determinación provoca que el rango no avance, porque hay un recambio constante de prestaciones debidas. Para
considerarse cumplido, en general, se pide que se consigne una cantidad “máxima” de dinero que garantiza. Usualmente, se
llama a las hipotecas con un vicio en el principio de especialidad, como “hipotecas abiertas”.
Dentro de los caracteres considerados naturales podemos mencionar a la indivisibilidad. Esta se reputa un carácter natural y
no esencial porque puede faltar y la hipoteca no pierde validez. Hay indivisibilidad cuando cada una de las cosas hipotecadas a
una deuda, y cada parte de ellas, están obligadas al pago de toda la deuda y de cada parte de ella. Aunque se hagan pagos
parciales, en principio no podrá solicitarse la cancelación parcial de la hipoteca. Si son varios los inmuebles afectados al pago de
la deuda, el acreedor podrá ejecutar cualquiera o todos ellos. Por supuesto que hablamos de la indivisibilidad de la hipoteca, el
crédito garantizado sigue siendo divisible de manera tal que, si ejecutado el inmueble, queda un saldo sin pagar y es preciso ir
sobre otros bienes de los deudores, podrá cobrarse a cada uno su parte de la deuda.
Objeto. Extensión de la garantía
La hipoteca de un inmueble se extiende a todos los accesorios, mientras estén unidos al principal; a todas las mejoras
sobrevinientes al inmueble, sean mejoras naturales, accidentales o artificiales, aunque provengan del hecho de un tercero; a las
construcciones hechas sobre un terreno vacío; a las ventajas que resulten de la extinción de las cargas o servidumbres que debía
el inmueble; a los alquileres o rentas debidas por los arrendatarios; y al importe de la indemnización concedida o debida por los
aseguradores del inmueble. Pero las adquisiciones hechas por el propietario de inmuebles contiguos para reunirlos al inmueble
hipotecado no están sujetos a la hipoteca. Si el inmueble hipotecado tiene edificios y estos son destruidos, la hipoteca solo
subsiste sobre el suelo, y no sobre los materiales que formaban el edificio. Si este es reconstruido la hipoteca vuelve a gravarlo.
En caso de expropiación, los derechos del hipotecante sobre el inmueble se consideran transferidos a la indemnización.
Los derechos reales de usufructo, servidumbre de uso y habitación, y los derechos hipotecarios no pueden hipotecarse.
Del juego de los artículos 3111, 3152, 3936, 3937 y 3152 del Código Civil de Vélez Sarsfield se sigue que los costos y gastos de
confección e inscripción de la escritura hipotecaria, así como los daños e intereses ocasionados por el incumplimiento, están
garantizados, pero carecen de privilegio (pues la interpretación en materia de privilegios es restrictiva y no aparecen
enumerados expresamente). En cambio, las costas y gastos del juicio hipotecario sí están garantizados y gozan de privilegio.
En relación a los intereses, podemos consignar que la hipoteca garantiza tanto el principal del crédito, como los intereses que
corren desde su constitución, si estuvieren determinados en la obligación o se dieran las bases para su cálculo (se refiere a
intereses compensatorios). Al constituirse la hipoteca por un crédito anterior, los intereses atrasados, si los hubiere, deben
liquidarse y designarse en suma cierta. La indicación de que la hipoteca comprende los intereses atrasados, sin designación de su
importancia, es sin efecto alguno.
Constitución de la hipoteca
Tal como expusimos al hablar de los caracteres de los derechos reales de garantía, no hay otra hipoteca que la convencional. La
hipoteca solo puede ser constituida por escritura pública o por documentos que, sirviendo de títulos al dominio o derecho real,
estén expedidos por autoridad competente para darlos, y deban hacer fe por sí mismos. Podrá ser una misma la escritura
pública de la hipoteca y la del contrato al que acceda. Cuando ha sido establecida por una escritura pública en que el acreedor
no figure, podrá ser aceptada ulteriormente con efecto retroactivo al día mismo de su constitución.
La constitución de la hipoteca no perjudica a terceros, sino cuando se ha hecho pública por su inscripción en los registros tenidos
a ese efecto. Pero las partes contratantes, sus herederos y los que han intervenido en el acto, como el escribano y testigos, no
pueden prevalerse del defecto de inscripción; y respecto de ellos, la hipoteca constituida por escritura pública se considera
registrada (principio de incolumnidad).
Para que el contrato hipotecario tenga total validez, es necesario que el constituyente sea propietario del inmueble y goce de
plena capacidad, pues si esta falta el acto será nulo (de nulidad relativa). Las hipotecas realizadas por quien no es propietario son
nulas de nulidad absoluta y se denominan actos a non domino. Recordemos que en materia hipotecaria está prohibida la
convalidación. Si el dominio está sujeto a condición, rescisión o resolución, la hipoteca seguirá la suerte de este. Entonces, si por
ejemplo el hermano de Ramiro tenía sobre el inmueble que hipotecó un derecho de dominio revocable, y luego queda
perfeccionado, igual suerte seguirá la hipoteca.
La hipoteca puede ser constituida por un tercero, que garantiza la obligación del deudor. Si el hipotecante asume la deuda y se
obliga personalmente al pago, se denomina tercero adquirente (adquiere la deuda) y se podrá ir contra todo su patrimonio, no
solo el inmueble, en caso de que no alcancen los fondos provenientes de la realización de aquel. En cambio, si el hipotecante
nada dice respecto de asumir la deuda, solo responde con el inmueble y se denomina tercero poseedor.
En la hipoteca no hay traspaso de la posesión, es entonces que el codificador instituyó la forma de publicidad inscriptoria, como
caso de excepción para este derecho real. La inscripción debe realizarse antes de los 45 desde la realización del acto para
mantener la prioridad y caduca a los 35, por lo cual habrá que reinscribirla antes de vencido el plazo para no perder la
oponibilidad ante los terceros.
Recordemos que es de vital importancia respetar el plazo de los 45 días para la presentación de la escritura, ya que, si otro
derecho real incompatible con esta es presentado en este lapso de tiempo, la escritura de la hipoteca presentada ante el
Registro respetando este plazo (aunque en forma posterior a la otra escritura) va a tener prioridad.
Capacidad y derecho para constituirla
Hemos mencionado previamente que para constituir la hipoteca es necesaria la capacidad plena, la que se adquiere a los 18
años, no debiendo el constituyente estar inhibido ni inhabilitado, tampoco tener incapacidades de derecho respecto del acto. El
segundo requisito, es la titularidad del derecho. Puede pasar que un condómino desee hipotecar su cuota parte o el total del
inmueble. Si el condómino hipoteca su parte indivisa, la hipoteca será válida (artículo 2207 del Código Civil y Comercial ]). Si lo
que el condómino desea hipotecar es la totalidad del inmueble, debemos atenernos al principio general que nos dice que el
condómino no puede enajenar, constituir servidumbres ni hipotecas en perjuicio del derecho de los copropietarios sin el
consentimiento de todos. En este último supuesto, todos los condóminos deberían estar de acuerdo en realizar este acto.
Recordemos que en materia hipotecaria la convalidación está prohibida expresamente, esto ocasiona que cuando la misma es
constituida por un tercero no pueda ser validada posteriormente; pero si el inmueble llegase a ser adjudicado al condómino
hipotecante, la hipoteca valdrá pues no es el instituto de la convalidación el que se aplicaría, sino el principio de partición
declarativa, reputándose que el copropietario ha sido propietario exclusivo desde el día en que llegó a ser condómino.
Tengamos presente, asimismo, que el dominio puede ser pleno, cuando es perpetuo y la cosa no está gravada con ningún
derecho real hacia otras personas; o imperfecto, cuando debe resolverse al fin de un cierto tiempo o al advenimiento de una
condición, o si la cosa que forma su objeto es un inmueble, gravado respecto de terceros con un derecho real, como
servidumbre, usufructo, entre otros; pues bien, la constitución de hipoteca seguirá la suerte del dominio imperfecto,
resolviéndose el contrato hipotecario cuando se resuelva el dominio. Para ello, deberá estar inscripta la condición resolutoria o
carga real en el Registro de la Propiedad, pues en caso contrario no será oponible al acreedor.
Por último, las solemnidades requeridas para la constitución de la hipoteca son las mismas que las de cualquier derecho real
sobre inmueble: escritura pública e inscripción posterior a los fines de su oponibilidad.
Efectos de la hipoteca.
Facultades del propietario inmueble gravado.
La hipoteca, en principio, no restringe las facultades propias del dominio.
Actos de prohibición al propietario.
Sin embargo, el propietario no deberá realizar actos materiales o jurídicos que menoscaben el valor del inmueble y,
correlativamente, todo acreedor hipotecario, aunque su crédito sea a término o subordinado a una condición, tiene derecho a
asegurarlo, solicitando las medidas correspondientes contra los actos de menoscabo (embargo preventivo, prohibición de
innovar, entre otros), pues el deudor disminuye así la garantía de la deuda.
En el caso de que el propietario hubiese violado lo antes expresado, y las medidas cautelares no tuvieren sentido por haber sido
causados ya los detrimentos, y el valor del inmueble hipotecado se encuentre disminuido y ya no brinde plena y entera
seguridad a los acreedores hipotecarios, estos podrán, aunque sus créditos sean condicionales o eventuales, pedir la estimación
de los deterioros causados, y el depósito de lo que importen, o demandar un suplemento a la hipoteca. En tal caso, podrá el
acreedor solicitar la caducidad de los plazos por las cuotas de la obligación aún no vencidas.
Medidas conservatorias
Dijimos que la existencia de hipotecas que graven una heredad no es obstáculo a la constitución de servidumbres sobre un
inmueble; pero una servidumbre así constituida, no puede oponerse a los acreedores hipotecarios anteriores a su
establecimiento, y ellos en caso necesario, pueden pedir que el inmueble se venda como libre de toda servidumbre. Por ello,
muchas veces en la práctica, es recomendable que al momento de constituir la servidumbre se requiera el consentimiento por
parte del acreedor hipotecario a los fines de evitar esta oponibilidad.
En relación a la locación, en principio permitida, habrá que atarse a las cláusulas contractuales; es una cláusula de estilo, en
donde se pacta la inoponibilidad del contrato de arrendamiento celebrado con posterioridad a la hipoteca.
El propietario puede celebrar nuevas hipotecas, que tendrán un rango posterior: hipoteca de segundo grado, tercer grado, etc. y
que podrán cobrarse del inmueble, una vez canceladas las de grado preferente. Recordemos lo estudiado en la unidad de
derecho registral, en tanto el artículo 19 de la Ley 17801, Régimen de la Propiedad Inmueble, permite que los acreedores
negocien un cambio de rango entre sí, el que (estando inscripto) es oponible al propietario y los terceros registrales (permuta de
rango entre sí, posposición de rango, rango compartido). Asimismo, al constituir la hipoteca, el propietario puede, con
consentimiento del acreedor, reservarse el derecho de constituir ulteriormente otra de grado preferente, expresando el monto
que esta podrá alcanzar; es lo que se llama reserva de rango.
Si en el caso planteado el hermano de Ramiro hubiera realizado una nueva hipoteca en forma posterior, esta sería de segundo
grado. Por consiguiente, si luego se subasta el bien, primero cobrará el acreedor hipotecario con relación al crédito de Ramiro, y
luego el otro acreedor.
La hipoteca y los terceros. Extinción
El propietario está, en principio, facultado para enajenar el dominio del inmueble hipotecado. Sin embargo, en virtud
del iuspersequendi (facultad propia de todos los titulares de un derecho real) el acreedor hipotecario podrá perseguirla en
manos de quien se encuentre y ordenar su ejecución, tal como podría haber hecho con el primer propietario. Pierde esta
facultad sobre las cosas de naturaleza mueble y que eran inmuebles por accesión (por ejemplo, máquinas agrícolas), en virtud
del artículo 1895 del CCC (si el adquirente es a título oneroso y con buena fe). Art. 1895 CCCN
Cuando el propietario enajena el inmueble hipotecado, el adquirente tiene dos opciones.
Tabla 2: Tercero adquiriente y tercero poseedor
Tercero adquiriente y tercero poseedor
Se denomina así al nuevo propietario, cuando asume la deuda hipotecaria como propia y se convierte en el nuevo deudor
hipotecario, respondiendo con todo su patrimonio; para ello, es necesaria la conformidad del acreedor hipotecario. Para
Tercero que el deudor original (primer propietario del inmueble) quede liberado, el acreedor deberá liberarlo expresamente, pues
adquirente la sola aceptación del nuevo deudor no es suficiente para desobligarlo operando la novación.
Hay que tener presente que si el tercero quiere asumir la deuda, pero el acreedor no lo acepta, se transforma en un
tercero poseedor pero no adquirente.
Se denomina así al adquirente del inmueble cuando no asume la deuda como propia, o no ha sido aceptado por el
acreedor hipotecario, o si se trata de una persona ajena a la obligación principal y que ha prestado su inmueble en
garantía al obligado, limitándose a responder con el inmueble hipotecado. En ningún caso se puede atacar el resto del
patrimonio del tercero poseedor, él responderá solo con el inmueble. Los acreedores hipotecarios, aun antes de la
exigibilidad de sus créditos, están autorizados a ejercer contra el tercer poseedor todas las acciones que les
corresponderían contra el deudor mismo para impedir la ejecución de actos que disminuyan el valor del inmueble
Tercero hipotecado. Los arrendamientos hechos por el tercero poseedor pueden ser anulados, cuando no tuviesen fecha cierta
poseedor anterior a la intimación del pago o abandono del inmueble; pero los que tuvieren una fecha cierta anterior, deben ser
mantenidos.
El tercero poseedor no puede ser ejecutado directamente, el acreedor debe antes intimar al deudor al pago del capital y
de los intereses exigibles en el término de 3 días, y si este no lo verifica, podrá recurrir al tercero poseedor, exigiéndole el
pago de la deuda, o el abandono del inmueble que la reconoce. El tercero poseedor puede exonerarse del pago de la
obligación hipotecaria abandonando el inmueble (a diferencia del tercer adquirente). El juez deberá nombrar un curador a
los efectos de proveer a la conservación del bien, hasta que este sea liquidado.
Cancelación
La hipoteca se acaba por la extinción total de la obligación principal sucedida por alguno de los modos designados para la
extinción de las obligaciones. El pago de la deuda hecho por un tercero subrogado a los derechos del acreedor no extingue la
hipoteca, salvo que el acreedor hipotecario expresamente libere al deudor. La consignación de la cantidad debida, hecha por el
deudor a la orden del acreedor, no extingue la hipoteca antes que el acreedor la hubiese aceptado, o que una sentencia pasada
en cosa juzgada le hubiese dado fuerza de pago.
La hipoteca se extingue por la renuncia expresa y constante en escritura pública, que el acreedor hiciere de su derecho
hipotecario, consintiendo la cancelación de la hipoteca. El deudor en tal caso tendrá derecho a pedir que así se anote en el
Registro.
La extinción de la hipoteca tiene lugar, cuando el que la ha concedido no tenía sobre el inmueble más que un derecho resoluble
o condicional, y la condición no se realiza, o el contrato por el que lo adquirió se encuentra resuelto, como el caso de un
instrumento declarado nulo por la autoridad judicial. En este caso la hipoteca se extingue siguiendo la suerte del derecho
principal.
Si el inmueble hipotecado tiene edificios y estos son destruidos, la hipoteca solo subsiste sobre el suelo, y no sobre los
materiales que formaban el edificio. Si este es reconstruido, la hipoteca vuelve a gravarlo.
Cuando media subasta judicial del bien hipotecado, la hipoteca se extingue, aunque no esté cancelada en el Registro, respecto
del que hubiese adquirido la finca hipotecada en remate público, ordenado por el juez con citación de los acreedores que
tuviesen constituidas hipotecas sobre el inmueble, desde que el comprador consignó el precio de la venta a la orden del juez. Si
la propiedad es irrevocable, y la calidad de acreedor e hipotecario se encuentra reunida en la misma persona, la hipoteca se
extingue naturalmente.
Repasemos:
Como mencionamos, cuando el hermano de Ramiro se va de viaje decide vender su casa. Ahora imagina que el comprador
decide asumir la deuda hipotecaria, la cual ascendía a la suma de un millón de pesos. Sin embargo, el banco no acepta dicha
operación, y como Ramiro había dejado de pagar la deuda ejecuta el bien
Si la casa tiene un valor de ochocientos mil pesos, ¿cómo se va a cobrar esa deuda?
El banco se va a cobrar los 800 mil del producido del remate, pero no el saldo restante sobre los bienes del comprador, ya que
denegó que este fuera un tercero adquiriente.
Justificación: si el tercero quiere asumir la deuda, pero el acreedor no lo acepta, se transforma en un tercero poseedor, pero no
adquirente, limitándose a responder con el inmueble hipotecado. En ningún caso se puede atacar el resto del patrimonio del
tercero poseedor, él responderá solo con el inmueble.
15.4. Anticresis.
15.4.1. Definición y objeto.
La anticresis, al igual que todos los derechos reales de garantía, solo puede nacer de un contrato. El contrato por el cual se
constituye el derecho real de anticresis debe celebrarse por escritura pública, pero esta formalidad solo es exigida ad
probationem. Al referirnos a sus caracteres podemos exponer que este derecho es oneroso, unilateral y real (porque se
perfecciona con la entrega de la cosa). Además, debe ser inscripto para su oponibilidad.
El artículo 2212 del CCC expone que: la anticresis es el derecho real de garantía que recae sobre cosas registrables
individualizadas, cuya posesión se entrega al acreedor o a un tercero designado por las partes, a quien se autoriza a percibir los
frutos para imputarlos a una deuda.
Si pensamos en el supuesto planteado al comienzo de la lectura, este derecho sería el que el hermano de Ramiro tenía como
opción dando el campo para que el acreedor se vaya cobrando la deuda con el producido de este.
Al igual que en la prenda, está prohibida la cláusula que autorice al acreedor a tomar en propiedad la cosa en caso de que la
deuda no fuese pagada, pues, como todo derecho real de garantía, implica solamente la preferencia relativa al precio de
liquidación sobre la cosa y no sobre la cosa misma.
El derecho de anticresis, al igual que la prenda, es indivisible. El acreedor no está obligado a restituir la cosa hasta que la deuda
no haya sido completamente saldada.
15.4.2. Legitimación. Plazo máximo. Duración de la inscripción.
De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 2213 del Código Civil y Comercial, "pueden constituir anticresis los titulares de los
derechos reales de dominio, condominio, propiedad horizontal, superficie y usufructo". ] Debemos tener presente el tema de los
condóminos al diferenciar si el derecho se va a realizar sobre la cuota parte del condómino o sobre la totalidad del bien.
El plazo máximo de la anticresis no puede exceder de los 10 años para cosas inmuebles y de 5 para cosas muebles registrables.
Cabe destacar que, si el constituyente es titular de un derecho real de menor duración, la anticresis se acaba con este. Entonces,
por ejemplo, si el hermano de Ramiro tenía un usufructo al cual le quedaban 3 años de duración sobre un campo, no podrá
realizar un derecho de anticresis por 10 años (que sería el máximo legal permitido), sino que a los 3 años se extinguiría junto con
el derecho de usufructo.
Por último, podemos destacar que la inscripción en el Registro mantiene sus efectos por el lapso de 20 años para inmuebles
y 10 años para muebles registrables, pudiendo ser renovados. En caso de no ser renovada, la inscripción caduca de pleno
derecho.
15.4.3. Derechos y deberes del titular del derecho real.
Derechos y deberes de las partes
Usar y gozar la cosa dada en anticresis.
Percibir sus frutos (se imputan primero a gastos e intereses y luego al capital).
Poseer, pudiendo por ejemplo darla en arrendamiento o habitar el inmueble.
Derechos Retener (su regulación, así como las facultades y deberes del retenedor se encuentra en los artículos 2587 a 2593 del
Código Civil y Comercial).
del
Ejecutar el contrato (no así de la cosa) en caso de perder el interés en seguir reteniendo el inmueble para continuar
acreedor percibiendo los frutos.
Restituir en cualquier momento antes de ser pagado si no le resulta ventajoso continuar ejerciendo el derecho de
retención.
15.5. Prenda.
15.5.1. Disposiciones generales
a) definición
Al momento de legislar sobre las garantías reales, el codificador estableció la prenda como una especie dentro de dicho
género, la cual se establece sobre cosas muebles no registrables o créditos instrumentados.
Al respecto, reza el artículo 2219 del CCCN:
La prenda es el derecho real de garantía sobre las cosas muebles no registrables o créditos instrumentados. Se
constituye por el dueño o la totalidad de los copropietarios, por contrato formalizado en instrumento público o privado y
tradición al acreedor prendario o a un tercero designado por las partes.
Esta garantía sería la restante opción que el hermano de Ramiro le consulta al abogado, cuando le menciona la posibilidad de
entregar un cuadro en garantía del cumplimiento del crédito principal.
b) análisis de las mismas.
El Código contempla dos clases de prenda: la prenda común o sin registro, con desplazamiento o posesoria; y la prenda con
registro, sin desplazamiento o no posesoria (artículo 2220 CCCN)
La primera exige para su configuración la entrega de la cosa al acreedor, quien debe ejercer la posesión de la misma animus
pignusy no animus dominis, ya que reconoce la propiedad en cabeza del constituyente. Este sería el caso planteado del cuadro
del hermano de Ramiro. En este supuesto se entrega el bien.
La prenda puede caer sobre cosas muebles no registrables o sobre créditos instrumentados, no así sobre cosas muebles
registrables.
En la prenda con registro, regida por ley especial, el constituyente no se desprende de la cosa, no hay desplazamiento, pero las
partes pueden acordar que la cosa quede en poder de un tercero, quien ejerce la tenencia. Este es el caso que se observa en
materia automotor (Decreto-Ley 15348/46, ratificado por la Ley 12962). El supuesto más común en la actualidad es cuando se
adquiere un automotor por un plan de ahorro. Como generalmente se entrega la posesión del vehículo cuando aún no está el
saldo de precio totalmente cancelado, se realiza una prenda sobre el mismo. Y como el automóvil queda en poder del
adquirente, se inscribe en el Registro para seguridad del acreedor prendario.
Por consiguiente, podemos afirmar que la prenda con desplazamiento es el derecho real, de origen convencional, accesorio de
una o varias obligaciones de cualquier clase, en función de garantía, que se ejerce por la posesión, con desplazamiento de una o
más cosas muebles no registrables o títulos instrumentados, ajenos. Sobre estos recae la prenda, cuyo propietario o titular, sea
o no el deudor de la obligación garantizada, entregó al acreedor prendario o a otra persona designada de común acuerdo.
Téngase presente, que al igual que en el caso de la hipoteca, el titular del derecho de dominio sobre el bien que garantiza el
crédito, puede ser una persona distinta a la del deudor, es decir, que puede ser, por ejemplo, que Juan tome un mutuo bancario
y garantice el mismo con un bien mueble no registrable de su padre.
Son aplicables a la prenda los principios generales de los derechos reales y los propios de los derechos reales de garantía (tal
como se expuso y desarrolló al comienzo de la presente lectura). Asimismo, los caracteres del derecho real de prenda son los
propios de todos los derechos reales de garantía: convencionalidad, accesoriedad, especialidad crediticia y objetiva,
indivisibilidad y subrogación (las cuales fueron desarrollados ut supra).
El contrato de prenda es innominado, de acuerdo con el artículo 970 del CCC. Esto quiere decir que están regidos, primero, por
la voluntad de las partes, luego por las normas generales sobre contratos y obligaciones, en tercer lugar, por los usos y prácticas
del lugar de celebración y, por último, por las disposiciones correspondientes a los contratos nominados afines, que son
compatibles y se adecuan a su finalidad (contrato formal, solemne, relativo, bilateral y a título gratuito u oneroso).
Cabe destacar que los derechos provenientes de la prenda solo subsisten mientras el bien afectado se encuentra en poder del
acreedor o del tercero designado. Se reputa que el acreedor o el tercero continúan en posesión de la prenda cuando media
pérdida o sustracción de ella o hubiera sido entregada a otro con obligación de devolverla.
Si el acreedor pierde la posesión de la cosa, puede recuperarla de quien la tiene en su poder, sin exceptuar al propio
constituyente de la prenda
La prenda no es oponible a terceros si no consta por instrumento público o privado de fecha cierta, cualquiera sea la cuantía
del crédito. El instrumento debe mencionar el importe del crédito y todos los demás datos individualizadores.
El artículo 2223 CCC se refiere a la posibilidad de realizar prendas sucesivas sobre el mismo bien a favor de otro acreedor. Para
ello, el acreedor que posee el bien debe consentir en poseerlo para ambos o entregarlo en custodia a un tercero en interés
común. La prioridad entre los acreedores queda establecida por la fecha de constitución de la prenda. No obstante, lo antes
mencionado, las partes pueden, de común acuerdo, y en virtud del principio de autonomía de la voluntad, establecer otro orden
de prelación, expresando lo mismo en forma clara y precisa.
Por último, es dable mencionar que el CCC excluye de su regulación a la prenda tácita, prevista en los artículos 3218 a 3221 del
Código derogado
15.5.2. Prenda de cosas: análisis de la normativa aplicable al caso.
La temática se encuentra desarrollada en los artículos 2224 y siguientes del CCC.
El contrato de prenda puede tener por objeto toda clase de cosas muebles, sean o no consumibles o fungibles. Es preciso que la
cosa esté en el comercio, ya que de lo contrario no puede ser vendida o adjudicada en la ejecución prendaria, que sea
determinada y que exista actualmente.
La prenda no puede recaer sobre cosas muebles que sean inmuebles por accesión o que estén excluidas de la garantía de los
acreedores (artículo 744 CCC). Por consiguiente, por ejemplo, no pueden prendarse muebles de uso indispensable del
propietario, ni los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión, entre otros.
En cambio, se puede celebrar contrato de prenda respecto de las cosas futuras o ajenas, o que al tiempo de contratar sean
inmuebles por accesión.
En el caso de la cosa futura el contrato es válido, pero el derecho real no se configura mientras la cosa no exista y no se entregue
al acreedor.
Asimismo, para constituir la prenda es necesario ser propietario de la cosa. En caso de no serlo, rige el principio de convalidación
(artículo 1885 CCC). Por consiguiente, en caso de que se realice un derecho de prenda sobre un bien que no es de propiedad del
constituyente, si este en forma posterior lo adquiere para sí, el acto queda convalidado, y se entiende que la prenda fue
realizada en la fecha que se constituyó como si desde ese momento hubiese sido el dueño.
Prenda de cosa ajena
Si el acreedor recibe una cosa ajena en prenda que cree del constituyente y la restituye al dueño que la reclama, puede exigir al
deudor la entrega de otra de igual valor. Si el deudor se niega, el acreedor puede pedir el cumplimiento de la obligación
principal, aunque tenga plazo pendiente.
Imaginemos este supuesto. Alfredo garantiza una deuda que posee con un cuadro, el cual entrega a su acreedor Pablo, para que
este lo tenga mientras paga la deuda. Sin embargo, Pablo es intimado por Florencia para que le restituya la posesión del cuadro,
ya que le pertenece. Si Pablo devuelve el mismo, tiene la posibilidad de requerirle a Alfredo otro cuadro de igual valor o algún
otro bien que sustituya al mismo. En caso de que este se niegue, Pablo puede exigir que le pague toda la deuda, incluso en el
caso de que fuera, por ejemplo, en 12 cuotas y quedaran 6 meses para pagarla.
Frutos
Los frutos o intereses que genera el bien prendado deben ser percibidos e imputados al pago de la deuda, primero a gastos e
intereses y luego al capital (salvo pacto en contrario).
Ello es así ya que el acreedor debe adoptar todas las medidas normales tendientes a la conservación de la cosa, entre ellos,
percibir los frutos por cuenta del deudor.
Uso y abuso
El acreedor no puede usar la cosa sin consentimiento del deudor, salvo que sea un uso necesario para su conservación. En
ningún caso puede abusar en la utilización ni perjudicar de otro modo, ya que debe cuidar la cosa, conservándola en buen
estado. Caso contrario se puede: a) dar por extinguida la garantía y restituir la cosa; b) pedir que la cosa sea puesta en depósito
(a costa del acreedor); o c) reclamar daños y perjuicios.
En caso de que se requiera hacer gastos para la conservación, el deudor debe los mismos al acreedor, aunque la cosa no
subsista. El acreedor que detenta la cosa debe conservarla por cuenta del propietario, pero debe abstenerse de efectuar
innovaciones que no sean las mejoras de mero mantenimiento o necesarias. En el caso de los gastos útiles, el acreedor no puede
reclamar los mismos sino hasta la concurrencia del mayor valor de la cosa.
Venta del bien
Si se presume que el bien va a sufrir una destrucción o una pérdida importante de su valor, ambas partes pueden pedir la venta
del bien (debe ser una presunción fundada, presumible y objetiva). De igual manera, el constituyente puede solicitar la
devolución del objeto dado en prenda, sustituyendo el mismo por un objeto de igual valor u otra garantía real equivalente.
Igualmente, la cosa puede venderse a petición de otros acreedores, en cuyo caso, el acreedor prendario posee privilegios sobre
el precio obtenido.
Ejecución
El acreedor puede vender la cosa prendada en subasta pública, debiendo anunciar la misma con 10 días de anticipación en el
diario de publicaciones legales del lugar donde se encuentre la cosa. Si la prenda consiste en títulos u otros bienes negociables
en bolsas o mercados públicos, la venta puede hacerse en la forma habitual en tales mercados, al precio de cotización.
Las partes pueden, de común acuerdo, al momento de la constitución, convenir que:
a) el acreedor se adjudique la cosa por la estipulación del precio que la cosa tendría al momento del vencimiento de la deuda
(el valor lo determina un experto designado por las partes o en su defecto, un experto designado por el juez a pedido del
acreedor);
b) la venta se haga por un procedimiento especial que ellos determinen.
c) Si no son estipuladas, estas opciones son optativas para el acreedor. Efectuada la venta, el acreedor debe rendir cuentas, las
cuales pueden ser impugnadas judicialmente, pero ello no afecta la validez de la enajenación.
Cabe destacar que el acreedor puede adquirir la cosa por la compra que haga en la subasta o en la venta privada o por su
adjudicación.
Según el artículo 2231 del CCC: “La prenda de títulos valores se rige, en lo pertinente, por las reglas de la prenda de cosas”.
15.5.3. Prenda de créditos: análisis de la normativa aplicable al caso.
Análisis de la normativa aplicable al caso
Tal como establece el artículo 2232 del CCC:
La prenda de créditos es la que se constituye sobre cualquier crédito instrumentado que puede ser cedido (…) se constituye
aunque el derecho no se encuentre incorporado a dicho instrumento y aunque este no sea necesario para el ejercicio de los
derechos vinculados con el crédito prendado. Se aplican supletoriamente las reglas sobre prenda de cosas.
La legislación establece, asimismo, como regla general, que la prenda se constituye cuando se notifica la existencia del contrato
al deudor del crédito prendado.
Un ejemplo podría resultar la prenda de un cheque. En este caso, la prenda va a quedar constituida como se notifique a la
persona que debe abonar la suma consignada en ese cheque.
La existencia del contrato de prenda
No puede el acreedor prendario pretender celebrar sobre los créditos gravados transacciones o contratos que impliquen su
negociación, ya que no es el titular del crédito que recibió. Solamente se le reconoce la facultad de cobrar el crédito, lo que
puede hacer judicialmente en caso de ser necesario (se aplican las reglas del mandato – artículo 2234 del). Es decir, que tiene el
derecho a cobrarlo y el deber de conservarlo.
Si la prestación percibida por el acreedor prendario consiste en dinero, debe aplicar lo recibido hasta cubrir íntegramente su
derecho contra el deudor y en los límites de la prenda.
Si la prestación percibida no es dineraria, el acreedor debe proceder a la venta de la cosa, aplicándose el artículo 2229 CCC,
acerca de la ejecución.
Solo pueden prendarse los créditos que sean transmisibles, estén en el comercio y sean embargables. La regla es que luego de
su instrumentación, todos los créditos pueden ser objeto de prenda.
La hipoteca no se puede prendar, pero sí el crédito garantizado con hipoteca, siempre que esté instrumentado.
Cabe destacar que cuando la exigibilidad del crédito prendado dependa de una opción o declaración del constituyente, el
acreedor prendario puede hacerla por su propia cuenta si su propio crédito es exigible, y de común acuerdo con aquel en caso
contrario.
Si la opción le corresponde al deudor del crédito cedido en garantía, solo produce efecto si se comunica al propio acreedor y al
prendario (artículo 2235 CCC).
Participación en contrato con prestaciones recíprocas
Si el crédito se origina en un contrato de dichas características, en caso de incumplimiento del obligado prendario, el acreedor
puede enajenar forzadamente la participación de aquel en dicho contrato, sujeto a las limitaciones de este.
Si se requiere el asentimiento de la otra parte del contrato, y esta se niega prestarlo, debe ser suplido dicho requisito por el juez.
Cabe destacar que, a los fines del análisis del presente concepto, se entiende por participación, al conjunto de derechos y
obligaciones derivados del contrato.
Extinción
En caso de que se extinga la prenda (cualquiera sea la causa) sin haberse extinguido el crédito dado en prenda, se debe restituir
el elemento probatorio del mismo y notificar la extinción de la prenda al deudor del crédito prendado (artículo 2237 CCC).
Francisco ha realizado un derecho de anticresis sobre un vehículo que era de su propiedad. Al momento de constituir el mismo,
se pactó que tuviera la máxima duración legal permitida por la normativa. Si el instrumento constitutivo fue firmado en el año
2018, ¿cuándo se va a extinguir?
Como se trata de un derecho sobre un bien inmueble registrable, se va a extinguir en el año 2023.
Justificación: el plazo máximo de la anticresis no puede exceder de los 10 años para cosas inmuebles y de 5 para cosas muebles
registrables, por lo que, en este supuesto, el plazo de 5 años es el máximo que la normativa permite.
1. Tributos
1.1 Nociones de Finanzas Públicas
1.1.1 El presupuesto Público
1ª Desde la organización del Estado moderno hasta el Congreso de Viena:
El Derecho Internacional
ARTICULO 10.- Abuso del derecho. El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación
legal no puede constituir como ilícito ningún acto.
La renuncia puede ser expresa o tácita. Analicemos un ejemplo. Ante un juicio de reivindicación del antiguo propietario