SOFOCLES
Nació en Colono Hípico (hoy parte de Atenas) alrededor del año 495 a.C.
Hijo de Sofilo, un acomodado fabricante de armaduras, Sófocles recibió la
mejor educación aristocrática tradicional. De joven fue llamado a dirigir el
coro de muchachos para celebrar la victoria naval de Salamina en el año
480 a.C. En el 468 a.C., a la edad de 28 años, derrotó a Esquilo, cuyo
dominador en los años precedentes había sido este, en el curso de un
concurso dramático que se celebraba anualmente en Atenas, y
posteriormente en 441 a.C. fue derrotado a su vez por Eurípides. Sin
embargo, a partir del 468 a.C. Su vida, que concluyó en el año 406 a.C.,
cuando el escritor contaba casi noventa años, coincidió con la Guerra con
Esparta. Entre sus amigos figuran el historiador Herodoto y el estadista
Pericles. F elegido por los atenienses en dos ocasiones para desempeñar
una importante función militar.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Sófocles escribió más de cien piezas dramáticas, de las cuales se conservan
siete tragedias completas y fragmentos de otras ochenta o noventa.
Serie de Edipo
- Edipo Rey (430 al 415 a.C.)
- Edipo en Colono
- Antígona (posteriores a 441 a.C.)
Otras Obras
- Áyax (c. 451-444 a.C.)
- Las Traquinias (posteriores a 441 a.C.)
- Electra (430 al 415 a.C.)
- Filoctetes (409 a.C.)
Estas siete tragedias se consideran sobresalientes por la fuerza y la
complejidad de su trama y su estilo dramático, y al menos tres de ellas
Antígona, Edipo Rey y Edipo en Colono son consideradas unánimemente
como obras maestras. Áyax, Filoctetes, Electra y Las Traquinias, repiten, en
mayor o menor grado, los temas ya expuestos en Antígona. Edipo Rey,
merecidamente famosa por su impecable construcción, su fuerza dramática
y su eficaz ironía, fue considerada por Aristóteles en su Poética, como la
más representativa, y en muchos aspectos la más perfecta, de las tragedias
griegas.
EDIPO REY (Edipo: El de los pies hinchados)
Es una de las obras de la literatura universal más conocidas y de mayor
relevancia. Fue considerada por Aristóteles en su obra Poética como la más
perfecta de las tragedias griegas.
Personajes
Edipo: Rey de Tebas. Hombre noble, inteligente y entregado a su pueblo,
pero marcado por la soberbia y un destino ineludible.
Yocasta: Reina de Tebas, viuda de Layo y esposa de Edipo. Intenta evitar
que la verdad salga a la luz para proteger a su familia.
Tiresias: El adivino ciego de la ciudad. Representa la sabiduría divina y la
verdad que Edipo se niega a ver.
Creonte: Hermano de Yocasta. Es un hombre práctico y leal que termina
asumiendo el mando de la ciudad tras la caída de Edipo.
Layo: Antiguo rey de Tebas y padre biológico de Edipo.
Oráculo: Palabra de los dioses, representa la predestinación
Pólibo y Mérope: Padres adoptivos de Edipo, reyes de Corinto
Narración:
Había una vez un rey de Tebas llamado Layo, el cual oráculo le había
advertido que si alguna vez tenía un hijo, ese niño lo mataría. Por eso,
cuando su esposa Yocasta dio a luz a un varón, Layo ordenó que le
perforaran los tobillos al bebé y lo entregó a un criado para que lo
abandonara en el desolado monte Citerón, condenándolo a una muerte
segura.
El criado, movido por la piedad, entregó al niño a un pastor de Corinto,
quien lo llevó ante sus reyes, Pólibo y Mérope. Como no podían tener hijos,
lo adoptaron y lo llamaron Edipo, que significa "el de los pies hinchados".
Edipo creció como un príncipe, fuerte y valiente, convencido de que era el
legítimo heredero de Corinto. Pero un día, un hombre ebrio en un banquete
le gritó que no era el verdadero hijo del rey. Estoy causo que Edipo viajara
en secreto al Oráculo de Delfos para buscar la verdad. Allí, el dios no le dijo
quiénes eran sus padres, sino que le lanzó una maldición espantosa:
"Matarás a tu padre y te casarás con tu madre".
Horrorizado y queriendo proteger a quienes creía sus padres, Edipo juró no
volver jamás a Corinto. Viajo y llego a Tebas. En un cruce se encontró con un
carruaje. El hombre que iba dentro, un noble anciano, fue arrogante y sus
guardias intentaron sacar a Edipo del camino a golpes, Edipo se defendió y
los mató a todos, sin saber que acababa de asesinar a su padre biológico, el
rey Layo.
Edipo continuó su viaje y llego a Tebas, una ciudad sumida en la
desesperación. Una criatura monstruosa, la Esfinge, impedía el paso y
devoraba a todos los que no lograban resolver su enigma. —¿Cuál es el ser
que camina en cuatro patas al alba, en dos al mediodía y en tres al
atardecer? —preguntó el monstruo con voz gélida. —El hombre —respondió
Edipo con calma—. Gatea de bebé, camina de adulto y usa bastón en la
vejez.
La Esfinge, derrotada por la inteligencia del joven, se lanzó al abismo. Tebas,
libre al fin y necesitada de un líder, proclamó a Edipo como su rey y le
entregó la mano de la reina viuda, Yocasta.
Durante años, Edipo gobernó con éxito. Tuvo cuatro hijos y fue amado por
su pueblo. Pero una peste terrible cayó sobre la ciudad y desesperado por
salvar a su pueblo, Edipo consultó nuevamente al Oráculo, quien dijo que la
peste solo se detendría cuando el asesino de Layo fuera encontrado y
castigado.
Edipo inició una investigación implacable y la verdad se reveló: el hombre
que mató en el camino era Layo; el bebé de los pies hinchados era él; y la
mujer con la que compartía el trono era su propia madre.
Yocasta al enterarse e incapaz de vivir con la culpa, se quitó la vida. Edipo,
al encontrarla, tomó los broches de oro de su vestido y se los clavó en los
ojos. No quería volver a ver el mundo, ni los frutos de su pecado, ni a sus
hijos. Ciego y quebrado, el hombre que una vez fue el salvador de Tebas
partió hacia el exilio, demostrando que nadie, ni siquiera un rey, puede
correr más rápido que su propio destino.
Mensaje de la obra
La obra es una lección de humildad. Nos dice como el ser humano a pesar
de su grandeza y sus logros, está sujeto a leyes superiores y que la
soberbiade creer que podemos controlarlo todo es lo que suele conducirnos
a la tragedia y que debemos darnos cuenta que no somos grandes por
evitar nuestro destino, sino por la valentía con la que aceptamos las
consecuencias de nuestra propia historia.