DANIEL FREIDEMBERG LIBROS VICENTE BATTISTA
Presentes Un El humo
perpetuos publicista de Baker
en apuros Street
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SUPLEMENTO LITERARIO TÉLAM I REPORTE NACIONAL AÑO 1 I NÚMERO 20 I JUEVES 12 DE ABRIL DE 2012
FRAGMENTO DE EL INFIERNO MUSICAL, HIERONYMOUS BOSCH, 1503-1504.
La visión
de Túngano
La fuente principal de la Divina Comediay de El Bosco
por Carlos Daniel Aletto
“Un gran libro como la Divina “Y fueron más adelante y vieron un monte muy grande y muy
Comedia no es el aislado o tenebroso en una muy grande angostura y la carrera muy mala de
azaroso capricho de un una parte, y de la otra parte era llena de muchos diablos que estaban
individuo; muchos hombres aparejados para tomar las almas. Estos diablos tenían horcas de
y muchas generaciones hierro muy agudas y garfios y otras aparejos con que empellaban las
tendieron hacia él.” almas y daban con ellas en el fuego, y en el hielo y en la nieve, y así
andaban las mezquinas de las almas de pena en pena.”
Nueve ensayos dantescos,
Jorge Luis Borges La Visión de Túngano
2 REPORTE NACIONAL SLT JUEVES 19 DE ABRIL DE 2012
La fuente principal de la Divina Comedia y de El Bosco
La visión de Túngano
toria se refiere a un caballero me-
CARLOS DANIEL dieval de Cashel (Irlanda) que du-
ALETTO rante una cena en la casa de un
amigo de la ciudad de Cork (a
quien visita para cobrarle una
L
a Visión de Túngano es deuda) sufre una muerte repenti-
el más importante de na y su alma deja por tres días su
los descensos al Infier- cuerpo y es llevada por su ángel a
no escrito un siglo y un viaje de ultratumba.
medio antes de la Divina Comedia, Además de la interesante des-
y plasmado por el Bosco en el fa- cripción del recorrido que hace
moso tríptico de “El Jardín de las Túngano (guiado por la luz de su
Delicias”. A pesar de haber teni- ángel) visitando y padeciendo las
do en la Edad Media una gran po- distintas torturas del infierno y
pularidad en la actualidad su des- contemplando los placeres del pa-
conocimiento en lengua españo- raíso, este texto ya contiene un es-
la es casi absoluto. Sin embargo, pacio para los no tan buenos y los
la introducción del prestigioso li- no tan malos, lo que empezaría a
bro de arte Obra completa de El configurarse como el Purgatorio.
Bosco, de la editorial Origen, seña- La Visión de Túngano –como
la que en el año 1480 se había pu- toda obra clásica–tiene su influen-
blicado en ‘s-Hertogenbosch (la cia en la literatura argentina. En
ciudad natal del pintor) La Visión este caso particular Visio Tnugda-
de Túngano, un “conocido poe- li influye a través de dos campos
ma” que cuenta la historia de un distintos: uno literario (la Comme-
caballero de Irlanda del siglo XII dia de Dante) y otro pictórico (El
“a quien, tras una vida impía y vi- Infierno musical del Bosco). Estos
ciosa, la misericordia divina con- dos recorridos aportan, de forma
cedió visitar en espíritu el mundo disímil, nuevas intertextualidades.
de ultratumba y, al cabo de tres dí- Este es el caso de textos de autores
as, regresar arrepentido…” canónicos argentinos que tiene
No obstante, La visión de Tún- como hipertextos privilegiados a
gano no es un “conocido poema” la obra de Dante, como La Cauti-
como señala esta introducción, va de Esteban Echeverría; Adán
por el contrario, es un texto igno- Buenosayres de Marechal; El que
rado en la literatura hispana. Es tiene sed (en especial, el capítulo
más, la única edición española “El Cruce del Aqueronte”) de
que no se ha perdido, y de la que Abelardo Castillo; Nueve ensayos
sólo se conserva un único ejem- Dantescos de Jorge Luis Borges (li-
plar es la Historia del virtuoso caba- bro en el cual el autor cita a Visio
llero don Túngano, publicada en Tnugdali). En el caso del recorri-
Toledo en el año 1526. do icónico de la obra de Hieroni-
La Visión de Túngano es una de EL INFIERNO MUSICAL. FRAGMENTO DE LA OBRA QUE HIERONYMOUS BOSCH, EL BOSCO, PINTÓ ENTRE 1503 Y1504. mus Bosch, aparece, por ejemplo,
las obras más importantes del gé- en dos poemarios fundamentales
nero que se inserta en una larga non Enea, io non Paolo sono” (“Ene- Su popularidad en el Medioe- mente popular en la Edad Media, de la obra de Alejandra Pizarnik:
tradición del descenso al Más Allá as yo no soy, yo no soy Pablo”) vo se puede medir por el alto nú- siendo traducido en numerosos Extracción de la piedra de la locura y
que comienza en las tablillas su- En esta larga tradición, La Vi- mero de manuscritos que se en- lenguajes y ediciones más nuevas. El Infierno musical (ambos títulos
merias de la épica de Gilgamesh, sión de Túnganono sólo tiene un lu- contraron: doscientos cuarenta y Incluso el capítulo 26 de las famo- son obras pictóricas de El Bosco).
siguiendo por la tradición greco- gar de mucha importancia por su tres, casi todos escritos entre el si- sas Florecillas de San Francisco (“Vi- Por este valor fundamental de
latina en la que se destacan las vi- influencia en Dante y en la pintu- glo XII al XV. siones del ladrón convertido”) es La Visión de Túnganola edición web
sitas al reino de los muertos escri- ra de El Bosco, si no por su gran di- Ya en el siglo XIII, Helinand de una adaptación de este texto. de SLT ([Link] [Link])
tas por Homero y Virgilio, los fusión: antes de que la Commedia Froidmont incluyo las visiones en Visio Tnugdali, el nombre lati- entrega a sus lectores una edición
Evangelios y las visiones o sueños comenzara a arrojar una gran som- su Chronicon. Poco tiempo des- no de la Historia del virtuoso caba- facsimilar del pliego suelto reali-
medievales. Las catábasis o esca- bra sobre sus predecesores en el pués, a mitad de siglo, Vincent de llero don Túngano, más conocida zado en la imprenta de Remón de
tologías abundan en visiones reli- género, esta visión era el viaje al Beauvais tomó prestado el texto como Visión de Túngano, fue escri- Petras, en Toledo 1526: “Histo-
giosas y mundanas. Dante resume Más Allá más leído, e, incluso, en de las visiones de Helinand para ta en 1149 en la ciudad alemana ria del virtuoso caballero don
en un solo verso de la Commedia, el norte de Europa, hacia finales incluirlas en su famosa enciclope- de Ratisbona por un monje, quien Túngano, y de las grandes cosas y
este cruce entre la tradición cris- del siglo XV continuaba teniendo dia: Speculum Historiale. El com- en el prólogo se identifica a sí mis- espantosas que vio en el infierno,
tiana y la clásica, cuando señala: “io más lectores que la obra de Dante. pendio de Vincent fue extremada- mo como frater Marcus. La his- en el purgatorio y en el Paraíso.”
ME VA A ENCANTAR EL SIGLO XXI
En Me va a encantar el siglo XXI, el poeta canadiense Mark sueños, prefiriendo la industria pesada de cada uno,/y le
Strand pone en juego su pericia retórica para construir un abrimos las puertas al dolor y al hábito imposible de quebrar
espacio donde los trabajos y los días de los vivientes se lo bautizamos ‘ruina’”.//, escribe en “Llegar a esto”, uno de
hacen extraños, a imagen y semejanza de una naturaleza los textos clave de este libro, publicado por las Ediciones
interferida por los artefactos de la cultura, sus piezas Gog y Magog, y traducido por Ezequiel Zaidenwerg.
alienantes y su luz cenital.
“Hicimos lo que se nos dio la gana./Nos libramos de POR PABLO E. CHACÓN
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LIBROS
PAUL VALÉRY
El ocaso
de un yuppie
porteño
Un publicista en apuros
Natalia Moret
Mondadori, 2012, 400 páginas.
ANTONIN ARTAUD
CESARE PAVESE E n Un publicista en apuros la
escritora Natalia Moret
configura una novela oscura e
intensa, donde un personaje
atravesado por muchos vicios
Presentes perpetuos
contemporáneos se ve envuel-
to en una trama sórdida, narra-
da con un pulso tan frenético
como divertido.
“Uno de los desafíos era
crear un antihéroe que fuera
querible”, explica Moret a Té-
tinas, tras cinco décadas de ausen- lam. Y confiesa: “la dificultad
cia, dos libros de Cesare Pavese para mí y para muchos, Pavese, residía en construir un perde-
que en su momento nos marcaron Valéry y Artaud. ¿No lo siguen dor/ganador, con una idiosin-
DANIEL a muchos. No fue el azar lo que significa. Algo vuelve a hacerse siendo? ¿No es cierto acaso que, crasia un tanto despreciable,
FREIDEMBERG reunió sobre mi escritorio esos presente de las pasiones que agita- en tiempos de “literaturas postau- con prácticas moralmente
tres libros, pero verlos así, juntos, ron el campo literario argentino tónomas”, no hay diferencia que condenables, violento, y con
tiene para mí el resplandor de las hace medio siglo: ser escritor o es- importe entre un poema y un muchos otros demonios, pero
Q uién conoce a Antonin
Artaud? reúne cator-
ce textos de doce au-
tores –Maurice Blan-
chot, René Char, Eugène Iones-
revelaciones que se dan en los en-
cuentros inesperados y las coinci-
dencias fortuitas, como les gusta-
ba a los surrealistas.
No es casual tampoco que los
tar interesado en la poesía y la lite-
ratura eran, a su manera, modos de
vivir, y el acto de escribir o el de le-
er algo tenían que ver con la aven-
tura. No una simple puesta a prue-
mensajito de SMS, una novela y
un memorandum? Probablemen-
te. No tengo por qué no suponer
que leer ya no es lo que era, pero,
si me preguntan si estos libros es-
que tuviera algo rescatable”.
La novela, publicada por
Mondadori, presenta a Javier
Franco, un ambicioso publi-
cista porteño de 39 años, para-
co, Tristan Tzara y el propio Ar- surrealistas vengan a la memoria ba de conocimientos y capacida- tán desactualizados, diría que no. noico, especulador y cocainó-
taud, entre ellos– que, a través de al pensar qué convocan estos li- des, no un pasatiempo o una bús- No al menos al leerlos: “algo” mano, que desarrolla todo ti-
poemas, artículos, cartas, testimo- bros que publicó Alción, aunque queda de información, sino expe- ocurre en la lectura, hoy como po de teorías desde la comodi-
nios y entrevistas reponen la tur- no parezcan tener mucho en co- riencias audaces y ambiciosas, ayer, y ese “algo” importa mucho. dad de su PH en Palermo.
bulenta presencia del autor de El mún, salvo el hecho de que fue Ro- sondeos sin concesiones en la rea- ¿Pura nostalgia, confusión entre A partir de la extraña muer-
pesa nervios y el carácter extremo dolfo Alonso quien los preparó y lidad y la imaginación, una dispo- la realidad y los deseos? Tal vez, en te de un abogado a quien le de-
de su rebelión contra “los sistemas tradujo. Ahí está, o podría estar, sición a hacerse cargo de las verda- parte, pero como explicación no be una suma de dinero, queda
que nos ahogan”. una clave: toda una época (no des que la escritura es capaz de po- alcanza. Aunque no se sepa exac- involucrado en una serie de he-
En una actitud bien distinta a exactamente la época en que Ar- ner en juego, siempre en una rela- tamente qué es eso que ocurre o si chos violentos y desconcertan-
la de Artaud, el exhaustivo ejerci- taud, Valéry y Pavese vivieron si- ción de inconformidad con la cul- puede tener alguna incidencia en tes, que van sumergiéndolo en
cio de indagación que Paul Valéry no aquella en que fueron muy leí- tura imperante y las visiones del la cultura de este tiempo, ocurre. las zonas oscuras de Buenos Ai-
llevó a cabo en su Introducción a la dos en la Argentina) y un nombre, mundo que esa cultura impone. Nunca se sabe, a fin de cuentas, res. “Javier Franco se sabe par-
Poética apela, en cambio, a la razón el de Alonso, que tiene mucho que La literatura como disciplina cuáles son los alcances de una ta- te de un mundo frívolo y lo apo-
más rigurosa para despejar malen- ver con esa época y que hoy es una espiritual –casi en el sentido reli- rea espiritual. Lo que sí podemos ya, pero, a la vez, es crítico y esa
tendidos y abrir camino a mejores suerte de embajador de lo que ella gioso que tiene la expresión– y la saber quiénes la llevamos a cabo es crítica se canaliza con el senti-
modos de pensar el trabajo de y lectura como un gozoso trabajo la calidad y la riqueza de esa expe- do del humor: eso lo salva, por-
con la poesía, mientras Trabajar donde la subjetividad elabora sus riencia, y eso es mucho. que no se toma tan en serio las
cansa / Vendrá la muerte y tendrá tus relaciones con el mundo, con la cosas…” asegura la autora.
ojos devuelve a las librerías argen- sociedad y consigo misma. De
muy distintos modos, esos fueron, JUAN RAPACIOLI
El relato negro y policial tomará El estadounidense Jon Lee Anderson, Este año el Azabache tendrá un día más
nuevamente las calles de Mar del el francés Bernard Minier, el y el triple de propuestas: a las mesas
Plata, del 10 y el 13 de mayo uruguayo Milton Fornado y los con novelistas como María Inés Krimer,
próximos, con la segunda edición del españoles Andreu Martín y Manuel las sesiones de jazz y muestras de
Festival Azabache, cuatro días para Fajardo se darán cita en la costa fotoperiodismo y viñetas, se sumará un
celebrar el género con escritores, atlántica con autores locales como concurso literario internacional, un filme
fotógrafos, músicos, editores, Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez, protagonizado por los propios escritores
académicos y realizadores Leopoldo Brizuela, Pablo de Santis y y juegos de ingenio para descubrir
audiovisuales locales y extranjeros. Gabriela Cabezón Cámara entre otros. crímenes en escenarios reales.
4 REPORTE NACIONAL SLT JUEVES 19 DE ABRIL DE 2012 DIRECTOR DEL SUPLEMENTO LITERARIO TÉLAM: CARLOS ALETTO [Link]
CONTRATAPA
VICENTE BATTISTA
El humo de Baker Street
E
n su poema “Sherlock Holmes”, los cuatro se proclama autor de una monogra-
Borges describe minuciosamente al fía en la que da cuenta de las características de
célebre vecino de Baker Street. Ha- la ceniza de cerca de ciento cuarenta distintos
bla de su lupa, de las encendidas ra- tipos de tabaco. En El misterio del valle de Bos-
mas que atiza en su hogar y de sus costum- combe menciona otra vez esa monografía y en
bres; pero no menciona a sus pipas. Un olvi- El paciente interno identifica dos colillas de dos
do tal vez involuntario. Si bien hay una foto tipos distintos de puros. Era un fumador te-
en la que se lo distingue con un cigarrillo naz, la magia del humo, decía, “lograba esa at-
entre los labios, Borges no fumaba. mósfera concentrada necesaria a la hora de
El tabaco era un hábito ajeno a él, pensar los casos”.
aunque no a Sherlock Holmes. Arthur El doctor Watson cuenta que, frente a un
Conan Doyle le hace resolver a su detective al- nuevo enigma, su amigo Holmes decretaba:
go más de setenta casos, en un número igual “Este es un problema de tres pipas”. Era todo
de cuentos; sólo en cuatro de ellos no se lo que decía, después cargaba la primera de
mencionan al tabaco o a las pipas. Algo ellas y comenzaba a fumar. Cuando el tabaco
que sí encontraremos en el capítulo uno de la última se había transformado en ceniza,
de Estudio en escarlata, el relato en el el problema estaba resuelto.
que Sherlock Holmes se presenta En uno de ellos, el de los dia-
en sociedad y, de paso, conoce a mantes de lady Shouthern, el dia-
Watson, el médico cirujano bólico profesor Moriarty le roba a
que a partir de ahí “narrará su Holmes una de sus pipas preferi-
historia”. En Estudio en escar- das. Watson intenta consolarlo:
lata ambos están buscando un “Puede comprar otra”, le dice. La
sitio en dónde vivir. “Tengo respuesta es definitiva: “No hay dos
apalabradas un par de habi- pipas iguales”, explica Holmes y
taciones en Baker Street que agrega: “Esa pipa era la mitad de mi
creo nos convendría”, dice cerebro. Y el ladrón lo sabe. El la-
Holmes, y de inmediato, drón no ha robado una pipa. Ha ro-
agrega: “pero debo advertir bado mi espíritu”. Sin embargo,
a usted que fumo mucho y un Holmes vence al desasosiego y re-
tabaco muy fuerte.” cupera su joya de brezo y los dia-
¿Cuál era ese tabaco tan fuer- mantes de lady Shouthern.
te? Todo hace suponer que se tra- Algunos años más tarde el co-
taba de una mezcla de Virginia y Macedo- misario Maigret, otro célebre de-
nia con algo de Latakia y tal vez una chispa de bras tective devoto del tabaco, también
Perique. ¿Dónde lo compraba? La tabaquería del doc- sufre el robo de una de sus pipas fa-
más cercana al inexistente 221B de Baker Stre- tor Watson, voritas y, como Sherlock Holmes,
et es “Benson’s”, ubicada precisamente en el fumaba el célebre confiesa su impotencia ante una pér-
296 de esa calle. Sin embargo, Holmes suele detective de Baker Street. dida de tal calibre. Por fortuna, igual
hablar de “Bradley”, la casa de tabacos situada Watson también fumaba. En que Sherlock Holmes, la recu-
en Oxford Street, aunque prefiere no hablar aquel primer encuentro, no bien pera y resuelve el caso. Pero
de John Vincent Harding, el hombre que se lo Holmes le advierte que es amigo del ta- esa es represor fernando
proveía, y no siempre lograba cobrarlo. baco muy fuerte, Watson responde: “Yo, por jorge carrilotra historia,
La Casa Peterson, de Dublin, Irlanda, con mi parte, fumo el tabaco de marineros”. Una y otro cuento.
el propósito de honrar a Sherlock Holmes, di- mezcla que, claro está, no puede tildarse de li-
señó un modelo de pipa y una mezcla de taba- viana. Sin embargo, con el correr de los cuen-
co que llevan su nombre. La pipa se acerca tos, Watson optará por un tabaco más suave y
bastante a la que describiera Conan Doyle, no aromático. Sherlock Holmes, en cambio, per-
así el tabaco. Se trata de una combinación de manecerá fiel al robusto que anunciara en Es-
Virginia con un toque de Burley, en la que no tudio en escarlata; únicamente lo dejará de la-
se advierte ni una pizca de Perique o de Lata- do cuando recurra a la pipa de opio.
kia. Una mezcla liviana, amable, la antípoda Esa fidelidad a su mezcla, no le impedía co-
de ese “tabaco muy fuerte” que, según pala- nocer otras muchas variedades. En El signo de