Fallo
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FRF 733) -conf. Arts. 117 y 118, Ley 17.418 e imponiendo las costas a la
vencida (art. 68 CPCC)
II. Contra el decisorio apela y expresa agravios la citada en garantía
Orbis Compañía Argentina de Seguros S.A a fs. 447/451. Corridos los
pertinentes traslados de ley, obran a fs.453/455; fs. 462/465 y fs. 468/470 los
respondes de las partes a su contraria.
Se dictó el llamado de autos a sentencia, providencia que se encuentra
firme, quedando de esta manera los presentes en estado de dictar sentencia.
III. Hechos
Origina las presentes actuaciones la demanda incoada por A MC
contra KAATMA S.A., C R D y B D y/o contra quien resulte responsable del
evento dañoso producido con fecha 13 de diciembre de 2011.
Relata la accionante, que siendo aproximadamente las 1.10 horas
viajaba en calidad de pasajera a bordo del taxi marca Chevrolet dominio
GKM 487 conducido por C R D por la Av. Estado de Israel y al llegar a la
intersección con la Av. Corrientes, el rodado es embestido en su lateral
derecho (a la altura de la puerta trasera) por un rodado Fiat Siena, dominio
FRF 733 conducido por D B, quien a excesiva velocidad se disponía a cruzar
la Av. Corrientes.
Refiere que, por el impacto sufrido, el taxi es lanzado hacia la esquina
de la Av. Corrientes y Ángel Gallardo, impactando su lateral izquierdo contra
una cabina telefónica, deteniendo allí la marcha. Describe y detalla los daños
y perjuicios padecidos por los cuales acciona.
IV. Como previo y antes del tratamiento de los agravios deducidos cabe
precisar que el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación que entró en
vigencia el 1 de agosto de 2015 aprobado por la ley 26.994 contempla de
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V. Agravios
Cuestiona la aseguradora la atribución de responsabilidad en cabeza del
demandado dispuesta en la instancia de grado en base a una errónea
apreciación de las pruebas colectas en la causa.
Señala que el siniestro ocurrió en una intersección semaforizada, en
circunstancias que encontrándose el conductor del vehículo Fiat Siena,
dominio FRF-733 por ella asegurado, efectuando el cruce con el semáforo en
verde, resultó interceptado en su trayectoria por el rodado Chevrolet- taxi
dominio GKM 487, que negligente e imprudentemente cruzó la intersección
cuando el semáforo le prohibía el paso.
Cuestiona la valoración de la prueba testimonial y en especial que en el
fallo apelado se descartara la declaración del testigo P, que a su juicio y de
modo satisfactorio, logró acreditar que al momento de ocurrir el evento, el
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accionante violó la señal lumínica del semáforo, provocando el siniestro por
el que reclama.
Asimismo disputa la procedencia y cuantía de las sumas por las que
progresara la indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral y la
tasa de interés activa aplicada al monto de condena.
VI. Cabe recordar que la expresión de agravios constituye una
verdadera carga procesal, y para que cumpla su finalidad debe contener una
exposición jurídica que contenga una "crítica concreta y razonada de las
partes del fallo que el apelante considere equivocadas". Lo concreto se refiere
a lo preciso, indicando, determinando, cuál es el agravio. Deben precisar así,
punto por punto, los pretendidos errores, omisiones y deficiencias que se le
atribuyen al fallo, especificando con toda exactitud los fundamentos de las
objeciones. Es decir, que deben refutarse las conclusiones de hecho y de
derecho que vertebren la decisión del a quo, a través de la exposición de las
circunstancias jurídicas por las cuales se tacha de erróneo el pronunciamiento
(conf. Morello, Augusto "Códigos Procesal en lo Civil y Comercial de la Pcia.
de Buenos Aires y de la Nación. Comentado y Anotado", t. III, p. 351,
Abeledo Perrot, 1988; C. N. Civ., esta Sala, Expte. Nº 2.575/2004, “Cugliari,
Antonio Carlos Humberto c/ BankBoston N.A. s/ cancelación de hipoteca”
del 1/10/09).
Ahora bien, no obstante la amplitud en la apreciación de la técnica
recursiva que impera como criterio de este Tribunal, existe un mínimo por
debajo del cual las consideraciones o quejas traídas carecen de entidad
jurídica como agravios en el sentido que exige la ley de forma, no resultando
legalmente viable discutir el criterio judicial sin apoyar la oposición en
basamento idóneo o sin dar razones jurídicas a un distinto punto de vista
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conducentes para decidir este conflicto (conf. CSJN Fallos: 258:304, entre
otros) pues recuerdo que como no todas las pruebas tienen el mismo peso, me
apoyaré en las que resulten apropiadas para resolver el caso (conf. CSJN,
Fallos: 274:113) y en las que produzcan mayor convicción en concordancia
con los demás elementos de mérito de la causa. Se considerarán, entonces, los
hechos “jurídicamente relevantes” (Aragoneses Alonso, Pedro, Proceso y
Derecho Procesal), o “singularmente trascendentes” (Calamandrei, Piero, La
génesis lógica de la sentencia civil).
En principio tratándose de la colisión entre vehículos en movimiento, el
caso debe examinarse a la luz de lo establecido en el entonces vigente artículo
1113, 2° parte, 2° párrafo del Código Civil. (actuales arts 1757 y 1758 del CC
y CN). Por ello, de acuerdo a la presunción de responsabilidad que consagra
la norma citada, es a la parte demandada a quien incumbe demostrar las
eximentes que pudiera invocar, sea acreditando la culpa de la víctima o la de
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un tercero por quien no debe responder. En virtud de ello, entrará a jugar la
atribución objetiva de responsabilidad del dueño o guardián del automóvil,
derivado del riesgo que es creado por él mismo, sin otra consideración a tener
en cuenta que los eximentes legales previstos. A su vez, respecto de la carga
de la prueba, la directiva del art. 377 del Código Procesal pone a cargo del
damnificado que ejerció la acción resarcitoria, la prueba del daño sufrido y el
contacto con la cosa de la cual el mismo provino, en tanto el emplazado en su
condición de dueño o guardián de esa cosa, para eximirse de responsabilidad
o disminuir la que se le atribuye, debe acreditar alguno de los extremos antes
citados. Debe tenerse en cuenta que por tratarse de una colisión entre rodados,
no se neutralizan los riesgos que estos generan sino que se mantienen intactas
las presunciones de responsabilidad que consagra la citada norma del Código
Civil, e incumbe a cada parte demostrar los eximentes de responsabilidad que
invoque (cfr. Pizarro, Ramón Daniel. "Causalidad adecuada y factores
extraños", Derecho de daños. Homenaje al Profesor Jorge Mosset Iturraspe,
Buenos Aires, 1989, pág. 278/80; Kemmelmajer de Carlucci, Aída,
Responsabilidad en las colisiones, en honor del Dr. Augusto Mario Morello,
La Plata, 1981, pág. 224; Mosset Iturraspe, Jorge, Eximentes de
responsabilidad por daños, t. IV, pág. 82 y ss., Santa Fe, 1982; Trigo
Represas, Félix A., "Aceptación jurisprudencial de la tesis del riesgo
recíproco en la colisión de automotores", nota a fallo en LL 1986-D479;
[Link], esta sala, 23/10/2009, Expte. N° 86.613/2006 “Ghio, Cristian Martin
c/ González, Alejandro s/ Daños y Perjuicios”; ídem, 6/5/2010, Expte. N°
80.299/2004, “Figueroa, Rafael Claudio c/ Tammaro, Luciano Victorio y
otros s/ Daños y Perjuicios”; idem id, 26/8/2010, Expte. N° 96.213/2.004,
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2/6/97, "Rivero, Fabián A. c/ Remon, Horacio J.s/ daños y perjuicios" ídem
Sala D 10/9/ 2010 “ Rabenbach Ariel Andrés c/ Alonso Delia Edith y otros s/
daños y perjuicios” Cita: MJ-JU-M-60740-AR | MJJ60740 | MJJ60740 ; ídem
esta Sala 20/7/2020 “Ojeda Rodríguez, Robert Eddy c/ Scaine, Martín
Alberto y otros s/ daños y perjuicios” (Expte. Nº 2.928/2009), y “Luna,
Eduardo y otra c/ Scaine, Martín Alberto y otros s/ daños y perjuicios”
(Expte. Nº 44.607/2009) entre otros.
Debo destacar que el distinguido colega de grado ha hecho una
pormenorizada lectura del expediente y ha transcripto casi por completo las
pruebas producidas en la causa Nro. 50.167 que tramitó ante el Juzgado
Correccional nro. 8, Secretaría nro. 61, caratulada “C RD y B D s/art. 94 del
Código Penal”, como así también analizó detenidamente las probanzas
colectadas en los autos conexos Expte N° 45.651/2012 “C R D c/ ORBIS
COMPAÑÍA ARGENTINA DE SEGUROS S.A. Y OTROS s/ DAÑOS Y
PERJUICIOS” (ver resolución de fecha 1° de Noviembre de 2013 obrante a
fs. 205), actuaciones en la cual, la sentencia de fecha 20 de Octubre de 2017,
resolvió que el demandado B, fue el embistente por los daños frontales de su
vehículo, que el allí actor (Sr. C) tenía habilitado el paso por el semáforo y se
encontraba más avanzado en el cruce. En consecuencia, se hizo lugar a la
demanda entablada por el Sr. C contra D B y G E D, haciendo extensiva la
condena a su aseguradora “Orbis Compañía Argentina de Seguros”.
Con fecha 14/5/2018 en el referido expediente 45.651/2012 las partes y
la citada en garantía consintieron la sentencia, practicaron liquidación
conjunta y formularon un acuerdo de pago.
Ahora bien, la queja incoada en los presentes por la aseguradora Orbis
Compañía Argentina de Seguros, pretende introducir una modificación en
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De ello se desprende que resueltas todas las cuestiones traídas a
tratamiento del juez, la sentencia con su declaración de certeza, adquiere
autoridad de cosa juzgada, imperatividad e ininmutabilidad jurisdiccional.
Constituye una fuente o título de la relación con carácter definitivo y
vinculante y esta certeza garantiza la indiscutibilidad de la misma.
Respetar las decisiones tomadas en el proceso que han quedado firmes,
se vincula con la paz y el orden social que deben privilegiarse en la medida en
que constituyen un presupuesto ineludible de la seguridad jurídica. (Conf. esta
Sala, 20/12/2006, Expte n° 56.667/96 “Cons. de [Link] Torres 15
c/Ferrari Carlos y otro s/Ejecución Expensas”)
Tanto en la doctrina como la jurisprudencia reiteradamente se ha
sostenido que el respeto a la cosa juzgada es uno de los pilares fundamentales
sobre los que se asienta nuestro régimen constitucional y por ello no es
susceptible de modificación, ni aún por vía de invocación de leyes de orden
público, ya que la estabilidad de las sentencias, en la medida en que
constituye un presupuesto ineludible de la seguridad jurídica, es también
exigencia del orden público con jerarquía superior" (“La cosa juzgada y el
control constitucional”, Reyes, Analía V.; Fecha: 27-feb-2009 Cita: MJ-DOC-
4221-AR | MJD4221)
En atención a ello, corresponde desestimar los agravios vertidos por la
recurrente, confirmando lo decidido en la instancia de grado en torno a la
mecánica invocada en el siniestro.
Resuelta la cuestión relativa a la responsabilidad, me avocaré al estudio
de las partidas cuestionadas por la quejosa.
VIII. Rubros indemnizatorios
A) Incapacidad sobreviniente física y psíquica
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el ordenamiento jurídico, que tenga por objeto la persona, el patrimonio, o un
derecho de incidencia colectiva.
En particular, el art. 1738 determina que la indemnización comprende
la pérdida o disminución del patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el
beneficio económico esperado de acuerdo a la probabilidad objetiva de su
obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente las consecuencias
de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su integridad
personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que
resultan de la interferencia en su proyecto de vida.
Específicamente en relación con el principio de resarcimiento integral,
el art. 1740 Cod. Civ. y Com. establece que la reparación del daño debe ser
plena, restituyendo la situación del damnificado al estado anterior al hecho
dañoso, sea por el pago en dinero o en especie.
En concreto, el art. 1746 del nuevo texto legal establece pautas para la
indemnización por lesiones o incapacidad física o psíquica, total o parcial,
admitiendo la presunción de la existencia de los gastos médicos,
farmacéuticos y por transporte que resulten razonables en función de la índole
de las lesiones o la incapacidad.
La incapacidad sobreviniente está representada por las secuelas o
disminución física o psíquica que queda luego de completado el período de
recuperación o restablecimiento; produciéndose entonces para ella un
quebranto patrimonial indirecto, derivado de las limitaciones que presenta al
reanudar sus actividades habituales y al establecerse su imposibilidad -total o
parcial- de asumirlas y cumplirlas adecuadamente. La incapacidad económica
-o laborativa- sobreviniente se refiere a una merma de aptitudes que sufre el
individuo para obtener lucros futuros, sea en las tareas que habitualmente
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Humberto c/ Club Atlético River Plate y otros s/ Daños y Perjuicios”, entre
otros).
Cabe recordar que nuestro Máximo Tribunal ha señalado que, aunque
los porcentajes de incapacidad estimados por los peritos médicos constituyen
un elemento importante a considerar, no conforman una pauta estricta que el
juzgador deba seguir inevitablemente, ya que no sólo cabe justipreciar el
aspecto laboral sino también las demás consecuencias que afectan a la
víctima. (C.S.J.N., Fallos: 310:1826; Ídem., 11/06/2003, “Cebollero, Antonio
Rafael y otros c/ Córdoba, Provincia de”, Fallos: 326:1910).
Es decir que, para establecer el quantum de la indemnización por
incapacidad sobreviniente, debe considerarse la incidencia del hecho dañoso,
cualquiera sea su naturaleza, en relación con todos los aspectos de la
personalidad de la víctima, tanto en lo laboral como en lo social, en lo
psíquico como en lo físico.
A los fines de establecer el monto que debe resarcirse por este
concepto, deben tenerse en cuenta las condiciones personales de la víctima,
así como las familiares y socio-económicas, sin que el grado de incapacidad
comprobado científicamente por el perito médico traduzca, matemáticamente,
una cierta cuantía indemnizatoria. Sólo constituye un parámetro de
aproximación económica que debe ser conjugado con las múltiples
circunstancias vitales que contribuyen a definir razonablemente el monto de la
reparación (Conf. esta Sala, 1/3/2021, Expte N° 14845/15 “Albornoz Hernán
Carlos c/ Transportes Lope de Vega SA s/Daños y Perjuicios”; Ídem,
20/4/2021, Expte. N° 15470/2016 “Ale Pezo Aurelia Concepción/ Sosa Pablo
y otros s/ daños y Perjuicios”; Ídem id, 13/8/2021, Expte. N° 70.112/2018,
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La consideración de criterios objetivos para determinar la suma
indemnizatoria en cada caso no importa desconocer la facultad propia de los
magistrados de adecuar el monto de la reparación a las circunstancias y
condiciones personales del damnificado habida cuenta el margen de
valoración de que aquellos gozan en la materia (artículo 165 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación), sino recurrir a pautas meramente
orientadoras que permitan arribar a una solución que concilie de la mejor
manera posible los intereses en juego y evite –o cuando menos minimice-
valoraciones sumamente dispares respecto de un mismo daño sin motivos
razonables y/o de entidad que lo justifiquen. Ello máxime cuando, como en el
caso, la ponderación cuestionada por insuficiente atañe al daño material. En
función de las consideraciones señaladas, ponderadas a la luz del prisma del
derecho a una reparación integral, el cimero Tribunal entiende que resulta
ineludible que, al tiempo de determinar el monto indemnizatorio por
incapacidad sobreviniente y valor vida, los magistrados intervinientes tengan
en cuenta como pauta orientadora las sumas indemnizatorias que establece el
régimen de reparación de riesgos del trabajo para esos mismos rubros, lo que
coadyuvará a arribar a una decisión que -más allá de las particularidades
propias de cada régimen indemnizatorio- no desatienda la necesaria armonía
que debe regir en el ordenamiento jurídico cuando no se evidencian razones
de entidad para un proceder diferente. Ello, pues no resulta razonable que a un
trabajador en relación de dependencia se le otorgue protección mayor que a
cualquier otro habitante cuando lo que se intenta resarcir de manera integral
es el mismo concepto. Esta diferenciación, sin otro fundamento más que la
condición señalada, conduce a vulnerar el derecho de igualdad ante la ley
previsto por el artículo 16 de la Constitución Nacional (conf. CSJN. “Grippo,
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Dictamina que a nivel de clavícula derecha se aprecia alteración del eje
a nivel medial, que las radiografías efectuadas informan fractura con pérdida
de alineación clavicular medial derecha y que corresponde fijar una
incapacidad del equivalente al 6% de la Total Obrera.
Señala que la actora presenta de acuerdo a estudios radiográficos
efectuados secuelas de múltiples fracturas costales derechas, con
desplazamiento, por lo que estima una incapacidad el equivalente al 10% de
la Total Obrera
Afirma también que en cadera derecha se aprecia cicatriz quirúrgica
con las características correspondiente a reemplazo total de cadera, no
presenta adherencias a planos profundos ni formación queloide. Las
radiografías realizadas de ambas caderas informan presencia de prótesis de
cadera completa derecha con leve insinuación de la misma hacia la línea
ilioisquiática (incipiente protrusión acetabular), estimando una incapacidad
del equivalente al 15% de la Total Obrera. Se han tomado como Baremos
orientadores al momento de fijar incapacidad, las Tablas de Incapacidades de
Bonnet “Medicina Legal”, Baremo General para el Fuero Civil de Altube
Rinaldi y Baremo Ley 24.557. Determina entonces que la Sra. COMINI ANA
MARIA presenta una incapacidad física del equivalente al 35% de la Total
Obrera.
En el responde de fs.354 el experto precisa que se han expuesto las
limitaciones funcionales detectadas y los hallazgos de estudios practicados, lo
que permite considerar la incapacidad expuesta, como razonable al caso de
autos y en cuanto a columna cervical se han considerado debidamente los
factores personales o previos al momento de fijar incapacidad, tal como surge
del informe pericial, habiéndose establecido en relación causal, el 50% del
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Cabe recordar que, en materia de procesos de daños y perjuicios, la
prueba pericial resulta de particular trascendencia en lo que se refiere a la
existencia y entidad de las lesiones por las que se reclama, los informes de los
peritos no son una mera apreciación sobre la materia del litigio sino un
análisis razonado con bases científicas y conocimientos técnicos
Esta Sala ha sostenido reiteradamente que la circunstancia de que el
dictamen no tenga carácter de prueba legal no importa que el juez pueda
apartarse arbitrariamente de la opinión fundada del idóneo, por lo que la
desestimación de las conclusiones a las que arribara ha de ser razonable y
motivada, siendo imprescindible contar con elementos de juicio que permitan
concluir fehacientemente en el error o inadecuado uso que el experto hubiera
hecho de sus conocimientos científicos, de los que por su profesión o título
habilitante ha de suponérselo dotado (Conf. CNCiv., esta sala, 10/12/09,
expte. Nº 76.151/94 “Taboada, Carlos David c/ Lizarraga, Luis Martín”;
Ídem., id., 06/07/2010, Expte. 93261/2007, “Godoy Muñoz, Pedro c/
Villegas, Víctor Hugo y otros s/ daños y perjuicios”; Id. id.,23/6/2010, Expte.
Nº 59.366/2004 “Berdier, Tristán Marcelo c/ Snitovsky, Luis y otro s/ daños y
perjuicios” Id. id Expte N° 30165/2007 “Ybalo Oscar Rolando c/ La Primera
de Grand Bourg S.A. Línea 440 s/ Daños y Perjuicios”, entre otros muchos).
Ahora bien, debe recordarse además lo expuesto reiteradamente por la
jurisprudencia en cuanto a que la indemnización por incapacidad no puede
fijarse meramente en función de rígidos porcentajes extraídos sobre la base de
cálculos actuariales, sino que deben ponderarse en concreto las limitaciones
que el damnificado padece en su desempeño laboral y social, teniendo en
cuenta circunstancias particulares como su edad, sexo, condiciones
socioeconómicas, actividad laboral anterior, incidencia real de las lesiones en
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(Matilde Zavala de González, “Resarcimiento de Daños”, Presupuestos y
Funciones del Derecho de Daños, t. 4, págs. 103, 1143 y “El concepto de
daño moral”, JA del 6-2-85; C. N. Civ., esta Sala, 1/10/2020 Expte N°
15.489/2016 “Acosta, Luis César c/ Alvarenga García, Jorge Antonio y otros
s/ daños y perjuicios”, Id id; 3/2/2021, Expte. 21515/2014, “Benítez,
Emanuel Hernán c/ Consultores Asociados Ecotranns (Línea 136, interno
216) y otro s/daños y perjuicios”, entre muchos otros)
Por lo demás, es dable señalar, que la procedencia y determinación de
este daño no está vinculada a la existencia o entidad de los perjuicios
materiales, pues media interdependencia entre tales rubros, que tienen su
propia configuración (conf. Llambías, Jorge J., “Tratado de Derecho Civil,
Obligaciones, Tº I, p. 13, ed. Abeledo Perrot; CSJN., 06/10/2009,
“Arisnabarreta, Rubén J. c/ E. N. (Min. de Educación y Justicia de la Nación)
s/ juicios de conocimiento”; Ídem., 07/11/2006, “Bianchi, Isabel del Carmen
Pereyra de c/ Buenos Aires, Provincia de y Camino del Atlántico S.A. y/o
quien pueda resultar dueño y/o guardián de los animales causantes del
accidente s/ daños y perjuicios”, Fallos 329:4944; Id., 24/08/2006, “Ferrari de
Grand, Teresa Hortensia Mercedes y otros c/ Entre Ríos, Provincia de y otros
s/ daños y perjuicios”, Fallos 329: 3403; Id., 06/03/2007, ORI, “Mosca, Hugo
Arnaldo c/ Buenos Aires, Provincia de (Policía Bonaerense) y otros s/ daños y
perjuicios”, Fallos 330: 563, entre muchos otros).
Asimismo, el art. 1741 del CCyCN in fine establece que “el monto de
la indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y
compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas” delimitando la
actividad jurisdiccional y acentuando sus funciones reparatorias.
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perjuicios” del voto del Dr. Sebastián Picasso; cita: MJ-JU-M-88578-AR |
MJJ88578 | MJJ88578).
El criterio fijado por la actual legislación de fondo, impone que la
cuantía indemnizatoria debe fijarse conforme dicha pauta orientadora aunque
el hecho sea anterior a su vigencia.
En virtud de ello, tomando en consideración la entidad del hecho
padecido y sus secuelas, la operación quirúrgica a la que debió ser sometida
como el tiempo de recuperación y demás consideraciones personales ut supra
referidas, ponderando asimismo el límite del agravio incoada, es que
propongo al Acuerdo su confirmación ( art 165 del CPCC).
IX. Tasa de Interés
La sentencia de grado determino que a la suma por la cual prospero la
demanda se deberán adicionar los intereses desde el hecho y hasta el efectivo
pago según la activa cartera general (préstamos)nominal anual vencida a
treinta días del Banco de la Nación Argentina de acuerdo a la doctrina
plenaria sentada en los autos “Samudio de Martínez, Ladislao c/Transportes
Doscientos Setenta S.A. s/ daños y perjuicios” lo que motivo el agravio de la
aseguradora, señalando que el monto de condena es una deuda de valor, y
como tal la misma fue fijada por el “a quo” en la fecha de su
pronunciamiento, por tal motivo los montos se encuentran actualizados a la
fecha del fallo en crisis, razón por la cual configuraría frente a una doble
actualización del capital de condena. Señala que la aplicación de la tasa
ordenado en el fallo apelado es excesiva, por cuanto supera su función de
impedir la depreciación de la moneda, porque, como se expresó, dicha
función se vio complementada por la fijación del rubro al momento de dictar
sentencia.
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objetivamente injusto, produciendo una alteración del significado económico
del capital de condena que configure un enriquecimiento indebido (Conf.
CNCiv, esta Sala, 10/8/2010, expte. Nº 69.941/2005 “Gutiérrez, Luis Alfredo
y otro c/ Luciani, Daniela Cyntia y otros s/ daños y perjuicios”; ídem,
12/2/2021, Expte N°22748/2015 “Altamirano, María Manuela c/ Mercado
Raúl Alejandro y otros s/ daños y Perjuicio”; ídem id, Expte. N°
24.144/2018, 30/3/2021 “Aubone Schoch Roberto Carlos c/ Almafuerte
S.A.T.A.C.I. y otro s/ Daños y Perjuicios”; ídem id, 15/11/2021, Expte N°
63797/2016, “Pérez Luis Alfredo c/ Di Chiara Gerardo y otro s/daños y
perjuicios”; entre otros muchos).
En consecuencia, deberá aplicarse la referida tasa activa en los casos en
que la misma no genera o configura un “enriquecimiento indebido” único
supuesto fáctico que justificaría apartarse del principio general (Conf. CNCiv.
esta Sala, 24/2/2017, Expte N° 51917/2009 “ Suárez Adriana Soledad y otro
s/ Flecha Manuel Edmundo y otros s/ Daños y Perjuicios”; ídem 21/8/2020,
Expte N° 75.122/2014 “Alustiza, Eduardo Luis c/ Marquez, Guillermo
Nicolás s/ daños y perjuicios”; Ídem id, 22/2/2021 Expte N°. 47208/2015;
“Marcaletti Patricia Mónica y otro c/ Micro Ómnibus Norte SA y otros
s/daños y perjuicios”; Id; id 15/12/2021 Expte N° 59625/2017 "Díaz Sergio
German c/ Malet Eduardo Ariel y otro s/ daños y Perjuicios”; Id id 29/3/2022
Expte N° 54875/2018 “ Pisani Bárbara c/ Soto Falcón Gustavo Alejandro y
otros s/ daños y Perjuicios”, entre muchos otros).
A mi juicio, no obran en la causa constancias que acrediten que, con la
aplicación de la tasa activa desde el día del hecho, se configura el mentado
"enriquecimiento indebido"; como tampoco existen elementos que siquiera lo
hagan presumir, si así fuera e importara una situación excepcional que se
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apartara de la regla general referida ya que la misma debe ser probada por el
deudor en forma clara en el ámbito del proceso (cf. art. 377 del CPCCN),
circunstancia que no se verifica en los presentes (CNCiv esta Sala 13/6/2019,
Expte N° 31.025/2.010, “Pachinotti, Mirtha Helena y otro c/ Carpio Guzman,
David y otros s/ Daños y Perjuicios”; Ídem, 14/6/2019, Expte N° 35196/2017
“Scapula Leonardo Marcelo c/ De Marco Lucio y otros s/ Daños y
Perjuicios”; Ídem id, 14/06/ 2019 Expte N° 46914/2013 “Enrico Mario
Marcelo y otros c/ Valko Andrea Emilia y otros”; Id id, 12/7/ 2019 Expte N°
44145/2014 “Pérez Noelia Sabrina C/ Giménez Walter Adrián y otros s/ s/
daños y perjuicios”; Id id, 28/8/2019 Expte N° 16215/2016 “Palma José Luis
y otro c/ Canteros Gustavo Javier y otro s/ Daños y Perjuicios”; Id id,
13/11/2020 Expte. N° 92309/2012 “Asad María Ester c/ Federación Patronal
USO OFICIAL
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Expte. Nº 35.305/2014 “Rebolledo Jeldres, Carlos Alberto c/Transportes
Lope de Vega S.A.C.I. y otro s/Daños y Perjuicios”; Id id, 6/5/2021, Expte N°
39.475/2014 “Pallero, Patricia Alejandra c/ Corredores Ferroviarios S.A.
Línea San Martín y otro s/ daños y perjuicios”; id id, 28/6/2021, Expte
91866/2015 “Czornomaz Leonardo Marcelo c/ Empresarios de Transporte
Automotor de Pasajeros S.A otro s/ daños y perjuicios”; Ídem id, 22/3/2022
Expte N° 5097/2009 “ Ramírez Arce Emanuel de Jesús c/ Arias Juan y otros
s/ daños y Perjuicios”; Ídem, 10/8/2022 Expte N° 25825/2017 “C, J L c/ C,
M AL s/Daños y Perjuicios”; entre otros).
Por ello, dicha suma indemnizatoria sólo devengará réditos a partir de
la fecha de la sentencia de grado, a la tasa activa cartera general (préstamos)
nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina
A tenor de las consideraciones vertidas en el presente voto propongo al
Acuerdo:
I.- Modificar parcialmente la sentencia recurrida estableciendo que los
réditos para los gastos futuros, sean calculados a partir de la fecha de la
sentencia de grado, a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual
vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina todo ello de
conformidad a lo dispuesto en el considerando VIII del presente
pronunciamiento.
II. Confirmar la sentencia apelada en todo lo demás que decide y que
fue materia de apelación y agravios, con costas de Alzada a las accionadas en
virtud del principio objetivo de la derrota y del de reparación integral y plena
(art 68 del CPCC y1740 del CC).
La Dra. BEATRIZ A. VERÓN y el Dr. MAXIMILIANO L. CAIA
adhieren al voto precedente.
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pronunciamiento.
II. Confirmar la sentencia apelada en todo lo demás que decide y que
fue materia de apelación y agravios, con costas de Alzada a las accionadas en
virtud del principio objetivo de la derrota y del de reparación integral y plena
(art 68 del CPCC y1740 del CC).
III. Para conocer lo honorarios que fueran regulados en la instancia de
grado a fs. y que fueran apelados a fs. 378, fs.383,fs,385 y fs. 391 por altos y
bajos respectivamente.
A tales efectos, se tendrán en cuenta las pautas contenidas en el artículo
16 de la ley 27.423, las que permitirán un examen razonable a los fines de
determinar la retribución de los profesionales intervinientes. Para ello, se
considerará el monto reclamado más sus intereses (art. 22), el valor, motivo,
extensión y calidad jurídica de la labor desarrollada.; la complejidad; la
responsabilidad que de las particularidades del caso pudiera derivarse para el
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profesional; el resultado obtenido; la trascendencia de la resolución a que se
llegare para futuros casos; la trascendencia económica y moral que para el
interesado revista la cuestión en debate y pautas legales de los artículos 1, 3,
14, 15, 16, 19, 20, 21, 22, 24, 26, 29, 51, 54, 58 y c.c. de la ley 27.423 y
acordada 12/2021 CSJN. En virtud de ello por estimar reducidos los
honorarios regulados al Dr. Carlos Luis Vázquez se elevan a 85,16 UMA
equivalente a la fecha a la suma de pesos un millón sesenta y dos mil
setecientos once ($1.062.711): asimismo se elevan los del Dr. Barbero
Salvador Enrique apoderado de Seguros Bernardino Rivadavia Coop Ltda a
138 UMA, equivalente al día de la fecha a un millón setecientos veintidós mil
ciento dos ($1.722.102) los del Dr. Marcos Fernández y Ramón Gabriel
Velardez, por su actuación como letrados patrocinantes del demandado Raúl
Darío Cucci en 49,36 UMA a cada uno de ellos, equivalente a la fecha a la
suma de pesos seiscientos quince mil novecientos sesenta y tres ($ 615.963)
confirmándose los honorarios de la perito sicóloga por estimarlos ajustados a
derecho.
En cuanto a las tareas desarrolladas en la Alzada conforme la aplicación
de la nueva normativa arancelaria (art 30 de la ley 274239) se regulan los
honorarios del Dr. Carlos Luis Vazquez en 34,55 UMA equivalentes a la
suma de pesos cuatrocientos treinta y un mil ciento cuarenta y nueve
($431.149) los del Dr. Ignacio Armando Rondoletti en 36,24 UMA,
equivalente a la suma de pesos cuatrocientos cincuenta y dos mil doscientos
treinta y ocho ($452.238) ; los del Dr. Marcos Fernández y del Dr. Ramón
Gabriel Velardez, en 17,27 UMA, a cada uno de ellos, equivalente a la suma
de pesos doscientos quince mil quinientos doce ($215.512) y los del Dr.
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