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SCS Semana 9

El documento aborda las principales teorías del conflicto social según P. Lorenzo, diferenciando entre teorías consensualistas y conflictivistas. Se exploran corrientes como el marxismo, el funcionalismo y las teorías volcánicas, así como nuevas teorías que surgen en respuesta a movimientos sociales contemporáneos. Se destaca la importancia de factores socioeconómicos y políticos en la dinámica de los conflictos sociales y la evolución de las clases sociales.
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SCS Semana 9

El documento aborda las principales teorías del conflicto social según P. Lorenzo, diferenciando entre teorías consensualistas y conflictivistas. Se exploran corrientes como el marxismo, el funcionalismo y las teorías volcánicas, así como nuevas teorías que surgen en respuesta a movimientos sociales contemporáneos. Se destaca la importancia de factores socioeconómicos y políticos en la dinámica de los conflictos sociales y la evolución de las clases sociales.
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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERU

FACULTAD DE SOCIOLOGIA

ASIGNATURA:
SOCIOLOGIA DE LOS CONFLICTOS SOCIALES

SEMANA 9:
Sesión 15: Principales teorías del conflicto social según P.
Lorenzo
Sesión 16: Presentación y exposición de lecturas 14 y 15

Prof. Teódulo Gerardo Lázaro Aquino


[Link]@[Link]
Huancayo, 2 de junio de 2025
Sesión 15:
Principales teorías del conflicto social
según P. Lorenzo
Dos grandes concepciones del orden social

Teorías consensualistas: La Teorías conflictivistas: La


organización de cualquier sistema sociedad encierra dentro de sí
social tiende a la autocompensación una serie de contradicciones y
entre los actores y las fuerzas que objetivos colectivos
articulan sus estructura y su contrapuestos que provocan
funcionamiento. Los conflictos confrontación de intereses. Por
sociales son pues situaciones esta razón, el conflicto es
anómalas, fruto de una alteración inherente a cualquier dinámica
en el discurso normal de la vida social, es un imperativo
social, de manera que tenderán a estructural y un motor del
ser explicados en términos cambio social.
espasmódicos.
1) El marxismo

Es la corriente intelectual que más ha contribuido a la interpretación del


conflicto social, por sus aportaciones teóricas y práctica investigadora
como por la reacción que ha provocado en los ámbitos ideológicos o
metodológicos.

En la adopción de actitudes mentales por su valoración como factores de


cambio social y la consideración de la rebeldía popular.

Diverso pensamiento sobre el conflicto social y la revolución de


corrientes marxistas diferenciadas en Gramsci, el marxismo soviético, el
estructuralismo de Althusser , los marxistas franceses, el marxismo
británico, la fusión entre marxismo y funcionalismo o el llamado
posmarxismo, entre otras
Causas del conflicto social

Punto de partida sobre los movimientos sociales en una interpretación


en clave conflictiva: La historia de todas las sociedades habidas hasta
hoy ha sido la historia de la lucha de clases.

Las tensiones sociales tienen dos orígenes que se complementan, uno


de
orden social -la actitud de las clases antagónicas en cada sociedad- y
otro de tipo socioeconómico -la interacción entre fuerzas productivas
y relaciones de producción-.
El primero tiene dos -o más- actores: la clase que ejerce como grupo
dirigente en términos políticos y económicos, y la clase sometida, pero
con aspiraciones a dejar de serlo.

A nivel socioeconómico, la existencia de contradicciones, por los


intereses de clase como por la dicotomía que puede producirse entre
la división social del trabajo y la riqueza y el estadio de desarrollo de
las fuerzas productivas.

Para el marxismo tradicional, el conflicto social -y la revolución- han


de ser interpretados en términos de imperativo estructural, con un
origen fundamentalmente socioeconómico.
Clases y lucha de clases

Cuando los marxistas analizan un movimiento social lo hacen mediante


una serie de conceptos que, tras las continuas mutaciones sufridas,
resultan relativamente confusos.

Un de ellos es el de clase social: uno de los sectores en que queda


dividida la sociedad según el estadio en que se encuentren las
relaciones de producción.

Aunque acepta la existencia de más de dos, la explicación se hace en


torno a clases antagónicas, una dominante y otra sometida.
Según el marxismo tradicional, las clases sociales eran generadas, de
forma más o menos automática, por la base económica de cada modo
de producción.

El nuevo marxismo inglés, expone una concepción dinámica de clases


sociales, que se construyen, partiendo de determinadas condiciones
socio económicas, a través de sus propias experiencias históricas y
proyectos compartidos.

El marxismo tradicional exigía para hablar de clase y de lucha de


clases la existencia de la conciencia de clase, es decir, no sólo el
autorreconocimiento como grupo, sino disponer de un contraproyecto
social revolucionario.
Los marxistas británicos, plantearon conceptualizaciones más laxas,
aplicables a movimientos sociales no protagonizados por el
proletariado contemporáneo.

El concepto de clase-masa, dio paso a una categorización interna de


los grupos sociales en pugna, acuñándose conceptos como
proletariado militante o aristocracia obrera, vinculándolos con los
movimientos clasistas.

Aun cuando los conceptos sean eclécticos, el marxismo sigue


distinguiendo y jerarquizando los conflictos sociales en relación a su
concepción de la evolución de la sociedad a largo plazo, diferenciando
entre conflictos no clasistas, conflictos clasistas y lucha de clases
revolucionaria.
Una importante aportación del marxismo es la idea de que los
movimientos sociales tienen intereses de clase, que no son patrimonio
exclusivo de las clases dominantes, sino también de sus enemigos. Son
el fundamento objetivable de los programas de acción y de las
ideologías.

2) El funcionalismo

Diferencias entre los autores funcionalistas, desde el funcionalismo


organicista de Malinowski hasta el sistematismo de T. Parsons o las
derivaciones estructuralistas francesas de Althusser o del
funcionalismo relativista de R. K. Merton, por ejemplo.
La sociedad es una estructura integrada en la que toda institución existe
porque satisface una necesidad socia1.

El sistema social nace con objetivos claros, absolutamente pragmáticos o


utilitarios, concretados, en funciones: La adaptación al entorno; el logro
de las metas; la conservación de sus pautas de operación interna y
mantenerse integrado

Cada función genera instituciones (Estado, familia: el logro de las metas


las entidades políticas; la adaptación las económicas; la integración las
legales; y la conservación de pautas las educacionales. Alrededor de
cada función se gestan también los roles individuales y grupales.
Sistema social: una pluralidad de actores individuales que interactúan
entre sí buscando una gratificación en términos utilitarios. El resultado
sería un equilibrio armonioso y dinámico, comunicado y
autocompensado.

Estructura: dimensión estática del sistema social. Se conformaría en


tornoa las pautas organizativas que aportan coherencia al sistema:
normas y valores, con el Estado como máximo representante.

Función: sería el aspecto dinámico del sistema, relacionado


directamente con el ámbito de la acción social. Las funciones se
desarrollarían bajo tres grandes condiciones:
Paradigma funcional principal: las funciones latentes de una institución
o conducta explican la existencia de esa institución o conducta.

Paradigma funcional fuerte: Todas las instituciones o modelos de


conducta tienen una función que explica su presencia.

Paradigma funcional débil: Una institución o conducta tienen


consecuencias que: a) son beneficiosas para la estructura del sistema
social dominante, b) no son buscadas por sus actores y c) no son
reconocidas por los beneficiarios como debidas a esa conducta.
Funcionamiento de la sociedad basado en tres grandes principios teóricos:

Unidad funcional: la armonía en el funcionamiento del sistema social, la


ausencia de conflictos insolubles y una tendencia general a la adopción de
actitudes favorables al consenso.

Indispensabilidad: toda costumbre, objeto material, idea o creencia


desempeña algún papel indispensable para el conjunto de la sociedad y para
el funcionamiento del sistema.

Sistema normativo: La organización social sobrevive porque los actores -


individuos o grupos- comparten orientaciones cognitivas y un conjunto
articulado de fines y valores.
Bajo estas premisas teóricas, el funcionalismo tendrá una percepción
del fenómeno del conflicto social caracterizada por su minusvaloración
científica e incluso su criminalización ética.

Parsons, que consideraba al orden como fundamento de su concepto


de sistema social, toda disensión o conflicto era una traición a los
intereses colectivos o, cuando menos, un serio peligro para ellos.
Desviaciones normativas.

Merton conceptualizó con mayor rigor el fenómeno del conflicto


encajando en la interpretación funcionalista del sistema social.
Introdujo el concepto de funciones latentes, que no eran ni
manifestadas ni conocidas por los actores sociales, pero contribuían al
correcto funcionamiento del sistema.
Los conflictos eran disfunciones, confrontaciones entre fines, pero por
regla general distintos de las afunciones, actitudes externas al
sistema social y enemigas del mismo.

Luego se valoró las disensiones y los conflictos como procesos de


acción social que contribuían a la estabilidad y perdurabilidad de los
sistemas sociales, hablándose de las funciones del conflicto social

a) La estructura normativa, por medio de la negociación y el consenso


-actitudes previsoras en de radicalización de la protesta social-, da
estabilidad al sistema social, conduciéndolo al reformismo, antídoto
contra la revolución.
b) Las disensiones refuerzan los lazos sociales sistemáticos: los conflictos
transversales hacen que individuos o grupos conflictivos en un campo
determinado, asumen e interiorizan el papel de defensores del orden en
otros.

c) Suponen una mejor adaptación del individuo al status quo, al actuar como
desfogues psicológicos individuales, concepto en cuyo desarrollo jugaría un
papel central la psicología conductista.

La mayor aportación del funcionalismo al estudio de los movimientos


sociales fue la teoría de juegos, basada en el individualismo metodológico.
La explicación de la dinámica de todo enfrentamiento bajo tres principios:
comunicación-incomunicación, provocación-respuesta y satisfacción-
frustración de expectativas entre los actores del enfrentamiento.
3) Teorías volcánicas

El término de teorías volcánicas agrupa un conjunto heterogéneo de


explicaciones del conflicto que tienen en común considerarlo como el
punto culminante de una escalada de tensión provocada por procesos
de tipo socioeconómico, político o incluso psicológico.

Estas teorías, al revés que el marxismo o el funcionalismo, a priori no


pretenden imbricar al conflicto en explicaciones globalizadas acerca
del sistema social o sus procesos de cambio. Son pues teorías del
conflicto en el sentido más exacto del término.
Visión espasmódica de los conflictos, es decir, la lucha abierta surge
cuando los actores sociales alcanzan un nivel insostenible de crispación.
Lo que provoca la tensión y el estallido es la frustración de las
expectativas, la divergencia entre lo que un grupo social espera y cree
merecer recibir y lo que realmente obtiene. Existe un umbral indefinido a
partir del cual el grupo considera que su situación es una injusticia
intolerable, es entonces cuando estalla el conflicto.

Durkheim sintetizaba el proceso en dos fases:


1) Acumulación de ansiedades y frustraciones, producidas por una
drástica restricción de las aspiraciones que albergaba el actor social.
2) Arranque espontâneo de ira popular.
Chalmers Johnson expone el proceso partiendo de parecidas
premisas teóricas, añadiendo un nuevo elemento: la actitud del grupo
dirigente. El proceso generador del conflicto se concretaría en cuatro
grandes fases:

1) Desequilibrios sistemáticos en la sociedad.


2) Intransigencia de las élites a la hora de admitir reformas. Ello
genera desequilibrios psicológicos personales que conducen al
surgimiento de un movimiento subcultural.
3) Pérdida de legitimidad de las élites gobernantes.
4) Un acontecimiento fortuito desencadena la revuelta.
Para la teoría de la frustración de expectativas, un conflicto surge
cuando ante unas expectativas en creciente aumento se produce una
coyuntura que las convierte en irrealizables. Usualmente existe una
distancia tolerable entre lo esperado -objetivo del grupo social- y lo
recibido -realidad social-, pero que se supera en determinados
momentos concretos, es cuando surge el conflicto.

La frustración de expectativas puede darse en cualquier colectivo


social, pero, sobre todo cuando éstas son de poder y status, se
perciben con mayor rotundidad en los estratos intermedios de la
sociedad, entre los grupos que se encuentran cercanos a la élite
social y con la que aspiran a equipararse.
Otra variante de las teorías volcánicas vincula el estallido de
conflictos con ciclos económicos o procesos sociopolíticos que
empeoran drásticamente las condiciones de vida de un grupo hasta
superar el umbral de los tolerable.

4) Las nuevas teorías del conflicto social

En términos históricos, se fraguan como un intento de dar una


respuesta a la oleada de movimientos sociales novedosos -nuevos
movimientos sociales- que agitaron Europa y los Estados Unidos,
para los que las explicaciones tradicionales del marxismo y el
funcionalismo no parecían satisfactorias.
Enorme trascendencia de dos autores: el economista Mancur Olson y
su aplicación de la teoría de juegos al movimiento social, con la teoría
de la elección racional y Charles Tilly, un especialista en sociología
histórica, que desarrolló la teoría de oportunidades políticas.

Olson partía del individuo, que se suma a un movimiento por una


elección racional basada en criterios de coste/beneficios, porque
tiene expectativas fundadas de que ello le va a aportar beneficios
objetivos -haciendo referencia, básicamente, a los económicos- y le
supondrá riesgos o costes asumibles.
Los planteamientos de M. Olson dieron lugar a la teoría de la
movilización de recursos de J. D. McCarthy y M.N. Zald, que considera
como eje central del movimiento social a las organizaciones que
generan los movimientos, es decir, la existencia y el desarrollo de una
movilización dependerá de la capacidad organizativa del grupo y de la
profesionalización de sus cuadros, la estabilidad de sus
organizaciones, los recursos disponibles y la eficacia estratégica de
sus acciones colectivas. Formas organizativas, recursos disponibles y
repertorios tácticos conformarán la explicación del surgimiento, éxito
y declive de un movimiento.
Charles Tilly introdujo el concepto de oportunidades políticas, es decir,
el surgimiento del un movimiento se encuentra condicionado por los
signos de debilidad que muestren las autoridades o élites dirigentes,
sea por divisiones internas o se les presuponga una actitud favorable
a los objetivos del grupo movilizado.

La introducción de este concepto desplazará el centro de atención


para el estudio del conflicto social desde la base socioeconómica
hacia el mundo de la interacción política, de la lucha por el poder, de
la que los grupos movilizados formarían o tratarían de formar parte.
Referencia bibliográfica:

Lorenzo, P. (2001). Principales teorías sobre el conflicto social.


Norba Revista de Historia, 15, 237-254.
Sesión 16:
Presentación y exposición de lecturas
GRACIAS…..

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