SESIÓN 2.
GEOMETRÍA DE FORMACIÓN DE LA IMAGEN.
En Radiología uno de los objetivos más importantes es obtener imágenes de los objetos que se
estudian, lo más exactas posibles, es decir, la imagen obtenida debe ser una copia lo más real
posible de nuestro objeto. Hay varios factores que influyen en la obtención de este objetivo, y
entre ellos están los que tienen relación con la geometría del haz de rayos X. Los factores
relacionados con la geometría del haz determinan el grado de borrosidad (borrosidad geométrica)
y el tamaño de la imagen (magnificación).
Los rayos X, se proyectan desde su punto de origen en forma de rayos divergentes, de tal modo
que si tenemos un punto emisor, los rayos se proyectarán en forma divergente en todas
direcciones a partir de este punto. Ya que nosotros utilizaremos solo una parte de este todo, los
factores que veremos se basarán en un cono de radiación cuyo punto de origen es el ánodo del
tubo de rayos X. Por otro lado, nuestra fuente de radiación no es un punto, sino un área, de tal
modo que todos los factores que veremos se derivan de estos particularidades (proyección de
rayos divergentes y foco emisor no puntual).
Recordemos que siendo los rayos X radiación electromagnética, igual que la luz visible, su
comportamiento es similar, por lo que, para entender su geometría podemos imaginarnos lo que
ocurre con la sombra que proyecta un objeto opaco al interponerlo en un haz de luz visible.
MAGNIFICACIÓN:
Definiremos magnificación como el aumento de tamaño del registro de un objeto con relación al
tamaño real de este. En la magnificación se obtiene un registro de mayores dimensiones, pero de
igual forma que el objeto. Esta se produce debido al origen “puntual” (teóricamente) del origen
de la radiación y a su proyección divergente. Por lo tanto, dependerá de las distancias
involucradas, las que se definen como:
▪ Distancia Fuente - Plano de registro (DFP) que es la distancia entre la fuente emisora y el
plano donde se registra la imagen.
▪ Distancia Fuente - Objeto (DFO), distancia entre la fuente y el objeto.
▪ Distancia Objeto - Plano de registro (DOP), distancia entre el objeto y el plano de registro.
Las variaciones que se producen al cambiar cualquiera de estas distancias son fácil de deducir, si
pensamos en las modificaciones del tamaño de la sombra de un objeto, que se producen al
interponerlo en la trayectoria de un haz de luz visible. Variando cualquiera de estas distancias se
producirá una variación de la magnificación. Sin embargo, para una DFP fija (100 o 200 cm, que
es lo que se usa regularmente en radiología), si variamos drásticamente la DFO, o lo que es lo
mismo, la DOP, es cuando se produce el efecto más dramático en lo que a magnificación se
refiere.
En general podemos decir que, mientras mayor sea la DFP, menor será la magnificación, esto se
puede graficar, por ejemplo, con la variación imperceptible en tamaño, que se observa al variar
la DOP de un objeto interpuesto frente a una fuente luminosa tan lejana como el sol, y
comparándola con la sombra del mismo objeto interpuesto a diferentes DOP de una fuente
luminosa ubicada a una DFP menor, tal como las usadas en radiología, esto es unos 100 o 200
cm. Estas variaciones se producen debido al menor ángulo de divergencia de los rayos externos
del haz de luz respecto al rayo central, de tal modo que para distancia tan grandes como la de la
Tierra al Sol, estos son, en la practica, paralelos para un objeto del tamaño de una mano por
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ejemplo, de tal modo que variaciones de DOP 100 cm o más, proyectarán una sombra
prácticamente igual en tamaño.
Para las distancias involucradas en la radiología convencional, es deseable que la DFP sea la
mayor posible, teniendo en cuenta otros factores relacionados con la DFP, como son el tiempo de
exposición o la intensidad del haz. Para este rango de distancias (100-200 cm), la DOP es de
vital importancia, y deberá ser la menor posible para obtener una imagen lo menos magnificada
posible. Sólo no se produce ampliación si la DOP es 0.
Fuente
DFO
DFP
Objeto
DOP
Plano de registro
Fuente
DFO
DFP
Objeto DOP
Plano de registro
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Fuente
DFO
Objeto
DFP
DOP
Plano de registro
= Magnificación
A partir de este sencillo ejemplo podemos imaginarnos el sin numero de posibilidades que
pueden darse, en diferentes situaciones. Por ejemplo, si el objeto no se encuentra en el centro del
haz, o si éste se encuentra en un plano inclinado, diferente del plano de registro, más aún si
consideramos que en radiología diagnóstica, generalmente el objeto no está visible, por lo tanto
no sabemos ni la DOP, ni el tamaño, ni el plano en que se encuentra.
Cuando tenemos dos objetos, en planos diferentes, dependerá desde la perspectiva que lo
enfoquemos, o lo que es lo mismo, con que parte del haz de radiación lo registremos, la imagen
que obtendremos.
Fuente
A
B
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Como vemos en la figura anterior el cambio de dirección de la radiación altera la disposición de
las sombras proyectadas aunque la relación entre los objetos sea la misma. Por lo que, si
pudieran verse solo las sombras y no las estructuras que las producen (B), podría pensarse que la
sombra fue producida por una sola estructura en forma de 8. Para determinar si la sombra fue
producida por dos objetos distintos, sería necesario hacer otra proyección (A), desde un ángulo
diferente. El desplazamiento del foco nos permite la separación de estructuras que se
superpongan. También se puede conseguir con la rotación del objeto.
Cuando un objeto tiene una parte mas próxima y otra mas lejana al plano de registro (DOP), la
parte mas lejana proyectará una sombra mayor que la mas cercana, luego, en este caso, no solo
hay una magnificación del objeto, sino también una deformación, que se denomina distorsión
Este efecto es similar al producido cuando el plano de registro no es perpendicular al rayo central
del haz de rayos X.
Fuente
Al obtener una imagen radiológica, (y también al analizarla), deberemos tener en cuenta todos
estos factores que se presentan y que actúan como conjunto alterando el tamaño y la forma de
nuestro objeto real. En Algunas ocasiones, si conocemos bien como alteran estos factores nuestra
imagen, es posible que nos ayuden a determinar la posición y forma de un objeto al cual no
vemos directamente, como es el caso de un hueso del cuerpo humano.
BORROSIDAD GEOMÉTRICA:
La nitidez es un concepto abstracto, se suele hablar de falta de definición o de borrosidad
(Borrosidad: la reproducción defectuosa de trazos y bordes, que aparecen desvanecidos o
confusos) que puede ser:
a) Borrosidad intrínseca: es producida por los elementos que transforman la imagen de
radiación a imagen visible, estos son:
a.1.- Pantalla intensificadora: la borrosidad intrínseca, depende de la velocidad de la pantalla
intensificadora. Mientras mayor sea esta velocidad, mayor será esta borrosidad. También este
tipo de borrosidad depende del tamaño de los cristales y del espesor de la emulsión.
a.2.- Películas radiográficas: la borrosidad inherente de las películas de rayos X es muy reducida.
En forma general, se debe al espesor y a la presencia de dos capas de emulsión.
b) La borrosidad cinética: ésta se debe al movimiento durante la exposición.
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c) La borrosidad geométrica: se debe a que la fuente de radiación, el foco, no es puntual, tiene
un tamaño finito. De tal modo, a mayor tamaño de la fuente de radiación, se tendrá una mayor
borrosidad geométrica (penumbra)
Pequeña Grande
Fuente
Objeto
Penumbra
(Borrosidad)
La borrosidad geométrica también se altera con la distancia entre la fuente, el objeto y el plano
de registro, en la misma proporción que la magnificación, es decir si la magnificación aumenta
al doble, la penumbra también aumentará al doble.
Al planificar una adquisición radiográfica debemos tener en cuenta todos estos factores
geométricos que actúan en conjunto y pueden modificar la imagen final.
LIMITADORES DEL HAZ DE RADIACIÓN
Como hemos dicho, cuando un objeto es expuesto a un haz de rayos X, algunos rayos son
absorbidos por éste, y otros lo atraviesa sin interactuar, son estos los que producirán la imagen
radiológica, pero además algunos rayos son desviados de su trayectoria original y pueden ser
dispersados en cualquier dirección por los átomos del objeto.
Cuando un haz de rayos X se pone en contacto con un material de absorción, parte de la energía
del haz es absorbido y al mismo tiempo hay una re-emisión de rayos X en todas direcciones. Por
esta razón el material de absorción se convierte en fuente de rayos X. Los rayos emitidos por el
material de absorción son de dos clases: I) dispersos y II) radiaciones secundarias. Ambas surgen
como consecuencia de la colisión de los rayos X del haz primario con los átomos del material de
absorción.
I)Radiación dispersa:
a)Son aquellos rayos que han sufrido cambios de dirección después de haber
interactuados con los átomos del material de absorción.
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b) Son emitidos en todas direcciones (aún hacia atrás), por el material de absorción, pero
su intensidad máxima está en la dirección frontal.
c) La intensidad y calidad de la radiación dispersa depende del material dispersante,
ángulo de dispersión, energía e intensidad del haz incidente y volumen irradiado.
II) Rayos secundarios
a) Son emitidos por los átomos del material de absorción.
b) Son característicos del material de absorción, siendo idénticos a los rayos X
característicos emitidos por el mismo material, si este fuera empleado como “blanco”
en un aparato de rayos X.
c) Los rayos X secundarios son igualmente emitidos en todas direcciones.
Debido a estas interacciones, el objeto se convierte en una fuente de radiación que es
fotográficamente eficaz, pero inconveniente, porque no contribuye a la formación de la imagen
útil, pues produce una exposición general que se sobrepone a la imagen aérea. Esta intensidad
uniformemente esparcida reduce el contraste de la imagen, y por consiguiente, disminuye la
relación de las diversas intensidades de los rayos X entre las estructuras adyacentes al objeto, en
la imagen aérea.
En general, la principal fuente de radiación dispersa es la parte del paciente que se irradia. La
cantidad de radiación dispersa que se genera es directamente proporcional al volumen del objeto
irradiado: cuanto mayor sea el volumen, mayor será la intensidad de la radiación dispersa.
Debido al efecto nocivo que ésta provoca en el contraste del objeto, es mas útil conocer la
proporción que la cantidad en el haz que llega al plano de registro. Es decir es más útil conocer
la relación que existe entre la intensidad de la radiación dispersa, y la intensidad de la radiación
primaria útil.
Cuando se trata de partes del cuerpo pesadas y gruesas, como el abdomen, la intensidad de la
radiación dispersa puede ser 10 o mas veces mayor que la intensidad de la radiación primaria
útil. Se sabe que en un examen de tórax, la intensidad media de la radiación dispersa que llega al
plano de registro, puede ser igual a la radiación primaria. Sin embargo, la proporción de la
dispersión con respecto a la radiación primaria depender de las relaciones que guardan entre si
las estructuras que se radiografían. Por ejemplo la radiación dispersa representa un porcentaje
mayor de la radiación total bajo la sombra del corazón, que bajo los pulmones.
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Reducción de la radiación dispersa.
Debido a los efectos adversos sobre la imagen es deseable reducir al mínimo la radiación
dispersa, por lo tanto el haz primario debe ser limitado a un tamaño y forma que abarque
precisamente al región de interés. Las partes no irradiadas no pueden aumentar ni la dispersión ni
la dosis de radiación que recibe el paciente. Además, las partes que no reciben radiación directa,
puede servir de absorbente de un porcentaje de radiación dispersa.
Radiac. Primaria Radia. Primaria
Sin Limitar Limitada
Con el propósito de limitar el haz de radiación existen varios dispositivos que se adicionan a la
ventana del tubo de rayos X, tales como: diafragmas, conos o dispositivo de abertura variable.
Diafragma de ranura: Consisten en láminas de plomo con aberturas rectangulares, cuadradas o
circulares que se ubican en la trayectoria de haz de rayos X, cerca de la ventana del tubo.
Habitualmente se utilizan junto con un cono, o con un dispositivo limitador del haz de abertura
variable.
Conos: Son tubos en forma cónica de diversos tamaños y formas, proporcionan campos
circulares o según el caso, rectangulares. Tanto la longitud como el tamaño de la abertura del
cono influyen en su eficiencia limitadora, y en las dimensiones del campo de rayos X.
Dispositivos de abertura variable: Estos dispositivos contienen placas de plomo u obturadores
que pueden ajustarse para cambiar el tamaño del haz. En algunos casos los obturadores se
regulan manualmente mediante perillas giratorias indicadoras o en otros los obturadores se
controlan automáticamente mediante detectores que ajustan el campo al tamaño del receptor de
imagen. Estos dispositivos también cuentan con una fuente luminosa, un espejo y los
graduaciones apropiadas, paras proyectar sobre el paciente el centro y el contorno del campo de
rayos X delimitado por los obturadores.
Tamaño del campo: Si se quiere limitar el haz primario para que cubra solo la región de
interés, es útil saber calcular las dimensiones del campo que produce el dispositivo limitador del
haz. Para encontrar el ancho del campo proyectado, aplíquese la siguiente formula:
X = A x B
C
Donde:
X es el ancho del campo proyectado en el plano del receptor de imagen
A es la distancia entre la fuente y el plano del receptor
B es el diámetro de abertura del dispositivo limitador
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C es la distancia entre el foco y la abertura más pequeña (o abertura de control) del dispositivo
limitador.
Por ejemplo para una distancia (A) de 105 cm entre la fuente y el receptor de imagen; un cono de
10 cm de diámetro (B), y una distancia (C) de 30 cm entre el foco y el borde inferior del cono.
Aplicando la formula, el diámetro del campo proyectado será:
X = 105 x 10
30
= 35 cm
Para saber la abertura requerida para que un dispositivo limitados de haz de abertura variable,
cubra un campo dado, replanteando la formula obtendremos:
B= X x C
A
Supongamos que se desea reducir a 35 cm el ancho (X) del campo proyectado en el plano de
la película; la distancia (C) entre el foco y la abertura del control del dispositivo es de 20 cm ,
y la distancia (A) entre el foco y el receptor de imagen es de 140 cm. El ancho de la abertura
del dispositivo deberá ser:
B = 35 x 20
140
= 5 cm
Del mismo modo, si se desea reducir a 42 cm la longitud (X) del campo proyectado en el
plano de la película, la longitud de abertura del dispositivo deberá ser de:
B = 42 x 20
140
= 6 cm.
PARRILLAS ANTIDIFUSORAS
Las partes pesadas y gruesas del cuerpo, como el abdomen, dispersan las radiaciones en mayor
proporción que las partes delgadas, como la mano. Por lo cual, cuando se radiografían las partes
más gruesas, es preciso emplear medios adicionales para controlar la dispersión de las
radiaciones. Para ello se han ideado las Parrillas antidifusoras.
Las parrillas antidifusoras o rejillas, están compuestas de laminillas alternadas de plomo y
espaciadores de aluminio o fibra. Las laminillas de plomo absorben gran cantidad de radiación
dispersa oblicuas de rayos que no viajan en la dirección del haz primario. Las bandas
transparentes a la radiación permiten el paso de la mayoría de los rayos primarios hasta la
película.
La relación entre el espesor de las laminillas de plomo (altura) y la anchura de los espaciadores
radiotransparentes es lo que se llama Indice de la parrilla. Si el espesor de las laminillas de
plomo es 8 veces mayor que la anchura de los espaciadores, la proporción será 8 a 1 (8:1); si es
16 veces mayor, 16 a 1, etc. Cuanto mayor sea el índice, la rejilla absorberá más eficientemente
las radiaciones dispersas.
Otro factor que afecta la eficacia de la rejilla, es el número de laminillas de plomo (o líneas) por
cm. Este número puede variar entre 20 y 40 o más líneas por cm, dependiendo del uso del
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aparato y del fabricante. Las rejillas con muchas laminillas de plomo (40 o más), se prefieren
para los equipos fijos, ya que sus laminillas de plomo son más delgadas y menos visibles en las
radiografías. A medida que aumenta el número de laminillas por cm, aumenta también la
absorción de la radiación dispersa, e incluso de la primaria. En estas condiciones, y para
optimizar las cantidades relativas de radiación dispersa y primaria que absorbe la rejilla, es
preciso encontrar un ajuste entre el grosor del plomo, el número de laminillas y el índice de la
rejilla. Los experimentos que se han hecho con estos factores, muestran que el peso de la rejilla
por unidad de superficie constituye un indicador más confiable, en lo que respecta a la eficiencia
de la misma.
Radiac. Primaria
Radiac. Dispersa No Absorvida
Radiac. Dispersa Absorvida
Laminilla de plomo de la rejilla
Espaciador radiotransparente
Receptor de imagen
Enfoque y desenfoque de las rejillas.
Las laminillas de plomo pueden ser paralelas (rejillas paralelas), o inclinadas con ángulos
progresivamente mayores, de tal manera que converjan en un punto (rejilla enfocada). La
distancia entre la rejilla y este punto de convergencia, o foco de la rejilla, se denomina distancia
focal o radio, de la rejilla Lo ideal sería que la ubicación del foco en el tubo de rayos X
coincidiera con el foco de la rejilla, y que el rayo central del haz cortara el centro de la rejilla
perpendicularmente. En general las rejillas enfocadas cuentan con una escala focal especificada
por el fabricante; es decir una escala de distancias optimas para el empleo de esa rejilla. Si se
utiliza fuera de su escala focal, se observaría un desenfoque. El desenfoque es una atenuación
progresiva de la intensidad de los rayos X hacia los bordes de la rejilla, y se debe a un mayor
desalinemiento entre las laminillas de plomo y el haz primario hacia los extremos de la rejilla.
Cerca de los bordes las sombras proyectadas por las laminillas de plomo son más grandes, y
ocasionan un desenfoque del haz primario.
El desenfoque puede producirse también, si no se centra el tubo de rayos X sobre la rejilla, o si
se inclina el tubo lateralmente sobre las laminillas de plomo. No obstante, dentro de ciertos
límites, el tubo puede inclinarse longitudinalmente a lo largo del espesor de las laminillas de
plomo de la rejilla, sin producir un desenfoque, debido a que los rayos X permanecen paralelos a
las laminillas. Las rejillas pueden insertarse en un mecanismo (Bucky), de manera que las
laminillas de plomo corran paralelas con el borde de la mesa, de este modo puede inclinarse el
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tubo de rayos X paralelamente de extremo a extremo de la mesa sin producir un desenfoque. El
desenfoque ocasionado por de la rejilla es muy común en las radiografías portátiles, en estos
casos se deben utilizar parrillas de bajo índice, que soportan un mayor rango de ajuste.
Las rejillas paralelas tienden a producir desenfoque, a menos que se empleen con formatos de
película pequeños o a mucha distancia del tubo de rayos X. Las rejillas cruzadas y las rejillas de
índice alto, requieren que el tubo de rayos X se ubique cuidadosamente para evitar el
desenfoque.
En 1913, el Dr. Gustav Bucky describió una rejilla fija. Cuando se usa una rejilla fija, la sombra
proyectada por las laminillas de plomo se sobreponen a la imagen radiográfica. Este
inconveniente es tolerable si se emplean rejillas con laminillas muy delgadas y uniformemente
espaciadas, ya que las líneas muy finas no impiden la claridad de la imagen. El Dr. Hollis E.
Potter mostró que podía eliminarse la sombra proyectada por una rejilla cruzada fija, utilizando
una con láminas paralelas, que durante la exposición pudiera moverse en ángulos rectos respecto
de las laminillas; de esta manera las líneas de la rejilla aparecen borrosas y no se distinguen. Este
sistema que se compone de una rejilla y del mecanismo necesario para moverla se conoce con el
nombre de Diafragma Potter – Bucky, o simplemente Bucky. Es preciso tomar en cuenta
varios factores cuando se emplea una rejilla móvil: su velocidad debe ser tal que el movimiento
de las laminillas de plomo no sea sincrónico con los impulsos del aparato de rayos X; de otro
modo, las laminillas aparecerían en la imagen. Por otro lado, el movimiento de la parrilla debe
ser suficientemente rápido para que varias laminillas pasen por un punto de la película durante la
exposición, de otro modo, la borrosidad obtenida sería insuficiente. En general, se utilizan
mecanismos que mueven la rejilla hacia delante y hacia atrás alternadamente, pero el rango de
estos movimientos debe limitarse con el fin que no exceda su campo de enfoque y se produzca
un desenfoque. El tiempo de exposición no deberá ser demasiado corto; en caso contrario, la
rejilla no alcanzará a moverse lo suficiente como para evitar que se produzcan rayas, o densidad
irregular en la película. Un equipo con rejilla móvil, deberá estar diseñado para minimizar la
vibración, al funcionar, para no aumentar la borrosidad cinética. Además, debido a las
dimensiones del mecanismo, la distancia entre el objeto y la película es mayor cuando se utiliza
un diafragma Potter – Bucky, y con ello se aumenta la borrosidad geométrica de la imagen.
La rejilla absorbe, como hemos dicho, gran parte de la radiación dispersa, e incluso algo de la
radiación primaria. Cuando se utiliza en un examen, debe aumentarse la exposición con el fin de
compensar esta pérdida de radiación, dependiendo de la eficacia con que la rejilla absorba la
radiación dispersa. Cuanto más eficaz sea la rejilla, tanto más prolongada deberá ser la
exposición. El incremento en el tiempo de exposición depende también de la proporción entre la
radiación primaria y la dispersa; es decir, depende de la parte del cuerpo que se desee
radiografiar.
Otro método para reducir la radiación dispersa consiste en dejar un espacio de aire entre el objeto
y el receptor de imagen, durante la exposición. Cuando el paciente se encuentra cerca del
receptor de imagen, llega hasta éste un gran porcentaje de la radiación dispersa. En cambio si se
aleja el objeto, se reduce la cantidad de dispersión. Esto ocurre debido a que gran parte de la
radiación dispersa viaja en direcciones oblicuas al haz primario, a medida que se aumenta el
espacio de aire, aumenta la cantidad de radiación dispersa que viaja lateralmente hacia fuera del
haz, sin llegar al receptor de imagen. Con el aumento del espacio de aire, también se logra
aumentar la distancia que viajan los rayos dispersos, así como el tamaño de la imagen sobre la
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cual se esparcerá la radiación. De este modo, la intensidad de la radiación dispersa que llega al
receptor de imagen disminuye, hasta cierto punto.
En cierto tipo de exámenes resulta útil aprovechar la amplificación de la imagen que se produce
al utilizar un espacio de aire. Sin embargo, en estudios comunes en los que el espacio de aire se
sustituye por una rejilla, se emplea una mayor distancia entre el foco y el receptor de imagen,
para mantener las dimensiones de la imagen con la mayor precisión y, a la ves, reducir en lo
posible la borrosidad. La borrosidad geométrica producida por un mayor espacio entre el objeto
y el receptor, se compensa por un mayor contraste del sujeto, debido a la reducción de la
dispersión. Estas grandes distancias entre el foco y el receptor de imagen hacen necesario
aumentar los factores de exposición. También deberá recordarse que, en los exámenes en los que
se utiliza el espacio de aire, la ampliación, inevitable, puede requerir el empleo de una película
de formato más grande.
Dispersión Retrograda.
Debe señalarse que otros materiales, que se encuentran bajo el haz de rayos X (la mesa de
trabajo por ejemplo), también actúan como fuentes de radiación dispersa. La radiación que
emerge de estas fuentes que se encuentran detrás del plano de la imagen, pueden dispersarse de
nuevo hacia la imagen. A esto se la llama dispersión retrograda. El medio más eficaz para
reducir la dispersión retrograda consiste en limitar el tamaño del haz de rayos X, de tal forma
que no exceda la superficie del detector de la imagen. Por otra parte, los detectores de imagen,
deben tener en el respaldo una lámina protectora que minimice la dispersión retrograda que llega
al receptor de imagen.
Debido a la forma de algunas partes del cuerpo humano, una parte del haz de rayos X puede
extenderse más allá del contorno de la parte que se examina, la intensidad de esta porción del haz
es alta en relación con la áreas adyacentes, en las cuales a sido absorbido parcialmente. Así
puede generarse una cantidad considerable de radiación dispersa en la cubierta de la mesa y en
otros materiales que sean irradiados por el haz no atenuado. Este tipo de radiación dispersa de
socavación, reduce el contraste del sujeto en la periferia de la parte expuesta. Esta se aminora
ubicando algún material protector (goma plomada, por ejemplo) a lo largo del contorno de la
parte expuesta, para absorber el haz de rayos X directo.
Radiación extrafocal.
La radiación extrafocal es aquella que emite el tubo de rayos X desde cualquiera de sus partes
componentes, que no sea el foco o blanco. No se produce por la interacción del haz primario con
la materia, como ocurre con la dispersión, sino por electrones dispersos e inadecuadamente
enfocados que interactúan con un material fuera del foco. Como los rayos X producidos por
estos electrones irradian en todas direcciones, rebasan los límites del haz primario restringido por
los dispositivos limitadores del haz, y tienden a aumentar la intensidad total de la imagen
radiográfica aérea. Esta intensidad sobrepuesta reduce la proporción de intensidades entre las
diversas partes de la imagen aérea, con lo cual disminuye el contraste del sujeto. Si no se regula,
la radiación extrafocal puede constituir hasta el 25 % de la radiación emitida desde el tubo de
rayos X. Se dispone de dos métodos para reducir este tipo de radiación. El primero consiste en
introducir un diafragma de ranura, tan cerca del foco como sea posible. Y el segundo, en el
empleo de un tubo con un blanco circular hecho de una aleación de Tungsteno y alojado en un
ánodo de grafito. Debido al bajo número atómico del carbón, será poca la energía de los rayos X
generados por los electrones extrafocales que chocan contra el ánodo de grafito. Como la
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superficie del grafito es rugosa, mucha de esta radiación blanda (de menor energía), se absorbe
en las irregularidades de la superficie, y el resto en la ventana del tubo de rayos X.
Una medida complementaria que no podemos dejar de mencionar para reducir la radiación
dispersa es la compresión. Algunas partes del cuerpo más voluminosas permiten la compresión,
que es disminuir su volumen con algún material adecuado (banda de algún material de bajo peso
atómico, como fibra o género). La disminución del volumen del tejido que se irradia, disminuye
la radiación dispersa, lo que permite lograr un mayor contraste del sujeto. La disminución del
volumen que se irradia se debe a un desplazamiento lateral del tejido hacia fuera del haz, debido
a la presión que le aplica. La compresión mejora además la borrosidad cinética, debido a que la
compresión limita el movimiento del paciente. Y por último, disminuye también la borrosidad
geométrica, ya que las estructuras se acercan al plano de registro, debido a la presión que se
ejerce sobre ellas.
Fuente
Radiac.
Primaria
Radiac.
Dispersa
Objeto
Rejilla
Enfocada
Receptor de Imagen
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