Estimulación Cardiaca: Cuadernos de
Estimulación Cardiaca: Cuadernos de
Estimulación Cardiaca
Dispositivos electrónicos
cardiacos implantables
Volumen 7
Número 19
Mayo 2014 w w w. e s ti mu l aci o ncard i aca. e s
Comité Editorial
Publicación avalada por la Sección
de Estimulación Cardiaca de la SEC
19 Edita
Cuadernos de
Estimulación Cardiaca
Consejo Editorial
Medtronic Ibérica S.A Rafael Agües Domenech
Editor Jefe Antonio Asso Abadía
Javier Botas Rodríguez
Jesús Rodríguez García
Joaquim Delclos Urgell
Editores Asociados Javier Balaguer Recena
Ignacio Fernández Lozano Juan Leal del Ojo
Antonio Hernández Madrid Mehrdad Moradi Kolbolandi
Coordinador José Roda Nicolás
Félix Ballesteros Fominaya Tomás Roldán Pascual
Gustavo Senador Gómez-Orderiz
Jorge Silvestre García
Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Es una publicación de Medtronic Ibérica dirigida a profesionales de la medicina. Su propósito es divulgar
entre la comunidad médica aspectos relevantes y soluciones terapéuticas de vanguardia en el campo de la
estimulación cardiaca, la electrofisiología y las arritmias. Queda prohibida la reproducción total o parcial de
los artículos y /o opiniones reflejadas en el presente documento sin la expresa autorización de los autores así
como del comité editorial de la publicación. Tanto el editor como el consejo y comité editorial no se hacen
responsables de la veracidad de las opiniones ni de los resultados publicados en la revista.
Comité Editorial
Javier Alzueta Rodríguez Manuel Gómez Recio José Luis Mont Girbau
Hospital Clínico Universitario Hospital de Torrecardenas Hospital U. Clínico y Provincial
Málaga Almería Barcelona
Pablo Ancillo García Federico Gutiérrez Larraya José Olagüe de Ros
Hospital General de Segovia Hospital Universitario la Paz Hospital Universitario La Fé
Segovia Madrid Valencia
Rafael Barba Pichardo Jesús de Juan Montiel Julian Pérez de Villacastín
Hospital Juan Ramón Jiménez Hospital Universitario Miguel Servet Hospital Clínico Universitario
Huelva Zaragoza Madrid
Juan Luis Bardají Mayor Claudio Ledesma García Agustín Pastor Fuentes
Hospital Virgen de la Luz Hop. U. de Salamanca Hospital Universitario de Getafe
Cuenca Salamanca Madrid
José Benegas Gamero Roberto Martín Asenjo Aurelio Quesada Dorador
Hospital Juan Ramón Jiménez Hospital Universitario 12 de Octubre Hospital General Universitario
Huelva Madrid Valencia
Raúl Coma Samartín José Martínez Ferrer J.E. Rodríguez Hernández
Hospital Universitario 12 de Octubre Hospitalario de Txagorritxu Clínica la Zarzuela
Madrid Vitoria Madrid
Juan José Esteve Alderete José Luis Merino Llorens Jerónimo Rubio Sanz
Hospital de la Zarzuela Hospital Universitario la Paz Hospital Clínico Universitario
Madrid Madrid Valladolid
Ramón García Calabozo Ricardo Morales Pérez Juan J. Rufilanchas Sánchez
Centro Hospitalario de León Hospital Clínico Universitario Clínica Quirón
León Madrid Madrid
Francisco García-Cosio Mir Concepción Moro Serrano María José Sancho-Tello
Hospital Universitario de Getafe Hospital Universitario Ramón y Cajal Hospital La Fé
Madrid Madrid Valencia
Sumario
Sumario
19 Cuadernos de
Estimulación Cardiaca
Sumario
In Memoriam 1
Editorial
Antonio Hernández Madrid 3
Manejo del paciente portador de un dispositivo eléctrico cardiaco
implantable en el servicio de urgencias
Alfonso Martín, Coral Suero 5
Utilidad de la radiología en pacientes con dispositivos cardiacos
electrónicos implantables.
R. Coma Samartín, J. Rodríguez García 13
Complicaciones tras el implante de dispositivos
Oscar Cano Pérez, Joaquín Osca Asensi, Pau Alonso Fernández, Ana Andrés
Lahuerta, Rebeca Jiménez Carreño, Herminio Morillas Climent, Diego Plaza
López, María-José Sancho-Tello de Carranza, José Enrique Castro Pareja, José
Olagüe de Ros. 23
Infección y dispositivos
Juan Leal del Ojo González, Cristina Navarro Valverde, Rocío Picón Heras, Raquel
Guerola Segura, Irene Estrada Parra, María Mera Romero, Sebastián Rufián
Andújar, Natalia Cobos Gómez, Dolores García Medina, Ricardo Pavón Jiménez,
Luis Pastor Torres 31
Síncope en pacientes portadores de marcapasos
Irene Marín Marín, Fernando Pérez Lorente, Eugenio Palazón Sánchez, Enrique
Bernal Morell, Juan Francisco Laso Trillo,Tomás Vicente Vera 43
Síncope y parada cardiorrespiratoria en el portador de DAI
Rafael Peinado, Danielle Gemma, Alfonso Freites, Aurelio Mendoza, Oscar Salvador 55
Tratamiento del paciente portador de DAI que acude a urgencias por
arritmias ventriculares. La tormenta arrítmica
Roberto Matía Francés, Antonio Hernández Madrid, David del Val, Giuseppe
Lumia, Concepción Moro, Javier Moreno y José Zamorano 63
Descargas inapropiadas de DAI
Federico Cruz P., Estela Falconi, Jorge Figueroa, Marta Ortega, Delgado Reina. C.
Cesar Vasquezr, Oscar Salvador, Jose Luis Merino 71
Disfunción de marcapasos
Francisco Ruíz Mateas 79
Fármacos y dispositivos cardiacos
Jaume Francisco-Pascual, Jordi Pérez-Rodón, Ivo Roca-Luque, Nuria Rivas, Andreu
Porta-Sánchez, Angel Moya 87
Intervenciones quirúrgicas en pacientes con dispositivos cardiacos
implantables
Javier García Seara, [Link] Martínez Sande, X. Fernandez López, Moisés Rodríguez
Mañero, Belén Álvarez Álvarez, Rubén Fandiño Vaquero, Cristina González
Cambeiro y José Ramón González Juanatey 93
Valor de las herramientas diagnósticas y electrogramas en los DECI
Fernando Dominguez Rodriguez, Ignacio Fernández Lozano 103
1
In Memoriam
SureScan®
ICD SYSTEM
Resonancia magnética
sin limitación de zona, terapias
avanzadas, incremento de la
longevidad y reducción
de choques inapropiados1,2.
Schloss EJ, Auricchio A, Kurita T, et al. PainFree SST Trial Primary Results: Low Shock Rates in Patients with
1
Dual and Triple Chamber ICDs Using Novel Detection Algorithms. Heart Rhythm. 2013;10(5):S64.
Meijer A, Auricchio A, Kurita T et al. PainFree SmartShock technology: trial primary results: inappropriate
2
shock rates in patients with single chamber ICD’s using a novel suite of detection algorithms.
EHRA EUROPACE 2013 late breaking clinical trial presentation.
3
Editorial
Antonio Hernández Madrid
Editor Asociado
Los pacientes con dispositivos electrónicos car- que realiza el Dr. Roberto Matía, que recuerda el
diacos implantables (DECI) pueden presentar a empleo de la ablación con catéter en los pacientes
lo largo de su vida distintas complicaciones y/o en esta situación.
eventos adversos cuyo manejo requiere un profun-
Los pacientes con DECI, en ocasiones, para pre-
do conocimiento de los mismos, pues en muchas
cisan intervenciones quirúrgicas, durante las cua-
ocasiones requieren una actitud diagnóstica o tera-
les las terapias del desfibrilador deben ser inac-
péutica urgente. Con este objetivo se ha preparado
tivadas. El Dr. Javier García Seara nos aporta las
este número monográfico de Cuadernos de Esti-
últimas recomendaciones en estas situaciones.
mulación, que va dirigido a todos los profesionales
sanitarios relacionados de algún modo con la esti- El síncope es una patología frecuente, que a veces
mulación cardiaca, no sólo a los electrofisiólogos, se presenta en pacientes tratados con un disposi-
sino a todos los cardiólogos y médicos residentes tivo cardiaco, los cuales nos formulan la pregunta,
de las especialidades implicadas en la atención ¿Por qué me pasa esto si ya llevo mi desfibrilador/
sanitaria de estos pacientes así como a los equipos marcapasos…? Sin duda, las mejores respuestas
de enfermería que cada vez más tienen un mayor están en los articulos que desarrollan la Dra. Irene
grado de implicación en el seguimiento de los pa- Marín (Síncope y marcapasos) y el Dr. Rafael Pei-
cientes con este tipo de dispositivos. nado (Síncope y desfibrilador).
En la gran mayoría de los casos, como iremos En ocasiones, los síntomas estarán provocados
viendo en los capítulos que componen este nú- por falta de actuación del marcapasos, como re-
mero monográfico, la asistencia a estos pacientes visa el Dr. Ruiz Mateas, y en otras, por el “exceso”
debe ser realizada con carácter realmente urgen- de funcionamiento del desfibrilador, que provoca
te, a veces en minutos, puesto que el desenlace grandes molestias en pacientes con desfibrilador,
final del paciente dependerá del diagnóstico acer- como son las descargas inadecuadas, que revisa
tado y el tratamiento rápido de estas situaciones. el Dr. Merino.
Nada mejor que iniciar este monográfico con la Para terminar, el tema de la interacción de los fár-
colaboración del Dr. Alfonso Martín, especialista macos antiarrítmicos con los dispositivos cardia-
en Urgencias, que trata en profundidad el tema cos, que conlleva en ocasiones el aumento de los
del manejo de los dispositivos electrónicos en este umbrales de estimulación y la disfunción sintomá-
área. La radiología de tórax, siempre de plena ac- tica del sistema es desarrollado por el Dr. Ángel
tualidad y que aporta gran cantidad de informa- Moya y colaboradores, del Hospital Valle de He-
ción clínica, aparte de la visualización directa del bron, de Barcelona.
sistema (generador y cables) es revisada por el
Creemos que el monográfico incluye todos los te-
Dr. Raúl Coma y el Editor de esta Revista.
mas relacionados con los dispositivos y sus even-
Las complicaciones precoces tras el implante, de tos, que pueden no sólo estar relacionados con el
obligatorio conocimiento no sólo para el implan- DECI, sino provocados directamente por el mismo.
tador, sino también para cualquier médico que El manejo de estas situaciones no debe correspon-
atienda a estos pacientes, son tratadas por el Dr. der exclusivamente a los arritmólogos sino a todos
Chimo Osca. los médicos relacionados con estos pacientes que
deben disponer de una información completa para
La infección de los dispositivos que complica de
lograr la atención sanitaria mas correcta en cada
forma importante el curso de estos pacientes, es el
caso.
tema que desarrolla el Dr. Leal del Ojo y el equipo
del Hospital Valme, de Sevilla. Creemos que el lector de la revista encontrará
muy atractivo el contenido de este monográfico y
El Dr. Fernández Lozano y sus colaboradores ex-
aprovechamos para felicitar a todos los autores del
ponen el valor de las diversas herramientas diag-
mismo, por su aportación al mismo.
nósticas que actualmente incorpora el software de
los DECI. La tormenta arrítmica, una de las peores
pesadillas que sufren los pacientes con desfibrila-
dores y también los médicos que tratamos a estos
pacientes, es tratada en profundidad en la revisión
Directo
Un plus a nuestra tecnología
Asistencia técnica especializada
• Consultas técnicas
• Grupo de especialistas de producto
Información centralizada de producto
• Desarrollo de materiales de soporte
• Informes técnicos
• Búsqueda bibliográfica y documentación
Medtronic Directo
[Link]@[Link]
900 25 26 27
5
ciones constituyen motivo de consulta a los SUH, el DAI con complicaciones urgentes son manejados
registro no aporta datos sobre este tema ni sobre exclusivamente en este ámbito asistencial o en sus
el manejo realizado de las complicaciones agudas unidades de observación. Por último, resulta de la
en éste ámbito asistencial 11. mayor importancia analizar el manejo realizado en
los SUH: Se realizaron monitorización ECG, analí-
De hecho, el único registro prospectivo, multicén-
tica y radiografía de tórax en más del 85 % de los
trico y que recoge un elevado número de casos
casos, pero se interrogó el DAI durante su estancia
de urgencias en portadores de DAI en circunstan-
en el SUH únicamente al 33 % de los pacientes. Las
cias de práctica diaria es el estudio GEDAIUR 12,13,
terapias específicas incluyeron la administración
desarrollado por las Secciones de Arritmias de
de betabloqueantes (18 %) o amiodarona (15 %),
la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y de
desactivación del DAI (3,6 %) o cardioversión eléc-
la Sociedad Española de Medicina de Urgencias
trica (2,6 %). Sin embargo, el 21 % de pacientes
y Emergencias (SEMES), cuyos resultados fun-
con cardiopatía isquémica o dilatada no tomaba
damentaron el primer documento de consenso
previamente betabloqueantes, y aunque el 60 %
multidisciplinar de recomendaciones sobre el ma-
de ellos consultaron por patología relacionada con
nejo de las urgencias en portadores de DAI 14. Las
el DAI, ángor o insuficiencia cardiaca, sólo se pres-
características de estos pacientes (edad, género,
cribieron estos fármacos en los SUH en el 46 % de
comorbilidad, disfunción ventricular, cardiopatía
los casos 12. Por tanto, se evidencian áreas concre-
de base, motivo del implante, tipo de dispositivo)
tas para la mejora de la calidad del manejo en los
no muestran diferencias con los datos disponibles
SUH, referidos principalmente a la necesidad de
del Registro Nacional de DAIs 3, y sugiere que es-
incrementar la interrogación de los dispositivos
tos pacientes utilizan de forma homogénea los
y la prescripción de betabloqueantes a todos los
SUH como fuente de atención médica. Más aún, la
pacientes con indicación (la inmensa mayoría), ya
mayoría (54 %) de los pacientes consultaron los 27
que el implante de un dispositivo no excluye la ne-
SUH del estudio por problemas relacionados di-
cesidad de tratamiento óptimo de la cardiopatía de
rectamente con el dispositivo y el 36 % por proble-
base, y esta ausencia podría estar en relación con
mas relacionados con la cardiopatía de base que
la aparición de complicaciones urgentes 12-14.
motivó el implante (insuficiencia cardiaca 18 %,
síndrome coronario agudo 12 %) que podía verse Los escasos estudios disponibles en la literatu-
influenciada por la existencia del mismo. Todo ello ra apoyan los datos del estudio GEDAIUR, lo que
apoya el concepto de que los portadores de DECI confirma la validez de los mismos. Así, en un aná-
son ya usuarios reales de los SUH en la actualidad lisis retrospectivo de 81 pacientes en un SUH de
y la necesidad de disponer de guías de manejo Taiwan, las características clínicas y motivos de
sencillas y accesibles para la práctica diaria de consulta eran muy similares (relacionadas con el
la fase aguda. Al analizar las causas de consulta dispositivo el 48 %, de ellas descargas apropiadas
urgente directamente relacionadas con el DAI, el el 38 %, síndrome coronario agudo e insuficien-
28 % fueron debidas a descargas del dispositivo cia cardiaca en el 29 % de los casos) aunque con
(descargas múltiples el 66 % de ellas), ausencia de una mayor tasa de defectos de estimulación por
intervención del DAI el 9 %, fallo de estimulación el problemas con el generador (7 %) y de infección
3,6 %, dudas ante la realización de pruebas diag- del dispositivo (3 %). También en este estudio, se
nósticas o procedimientos terapéuticos el 1,8 %, enfatiza la necesidad de interrogación precoz del
alarmas acústicas el 1,6 %, parada cardiorrespi- dispositivo en el SUH para realizar un manejo ade-
ratoria el 1,4 %, infección del dispositivo el 1,3 % cuado de la urgencia, y aunque no se describe el
trastornos psiquiátricos relacionados con el DAI el tratamiento posterior realizado a los pacientes, la
1,2 % y proarritmia inducida por el DAI el 1,1 % de tasa de ingreso fue del 87,9 % 7.
los casos. El 66 % de las descargas múltiples fue-
Otra aproximación, aunque indirecta, al conoci-
ron apropiadas (debidas a taquicardia o fibrilación
miento de las urgencias en portadores de DECI es
ventricular), más frecuentes en portadores de DAI
el análisis de las causas de reingreso tras el im-
con indicación de prevención secundaria, e ina-
plante del mismo, que en la mayoría de los casos
propiadas en el 34 % (arritmias supraventriculares
(y especialmente en España) se realiza a través de
o fallos en la detección (13). El 53 % de los pacien-
los SUH. Así, series basadas en la experiencia en
tes ingresó en el hospital tras la evaluación en el
un solo centro que analizan el reingreso hospitala-
SUH, cifra que alcanzó el 72 % en los pacientes con
rio tras el implante de un DAI, también encuentran
descargas múltiples y el 28 % en aquellos con des-
porcentajes muy similares al estudio GEDAIUR en
cargas ocasionales. Estos datos ilustran la impor-
las causas de complicación urgente del DAI, siendo
tancia de un manejo adecuado en los SUH, ya que
las descargas apropiadas el motivo más frecuente
una gran proporción de pacientes portadores de
Manejo de un paciente portador de DECI en urgencias 7
de sospecha para realizar adecuadamente el mis- so, trabajo con dispositivos eléctricos, movimien-
mo 17. En los pacientes portadores de DAI, las des- tos del hombro) que pueden sugerir una arritmia
cargas (apropiadas o inapropiadas) constituyen el o una disfunción del dispositivo 14,16. Es preciso de-
motivo más frecuente de consulta a los SUH, pero terminar si existen cambios en el tratamiento o en
existen otras urgencias de gran relevancia por su sus dosis, especialmente en el caso de fármacos
morbimortalidad como la ausencia de interven- antiarrítmicos, lo que debe hacer pensar en proa-
ción del dispositivo ante arritmias ventriculares, rritmia inducida por fármacos. También hay que
el manejo de la parada cardiaca en portadores de preguntar por los antecedentes de accidentes o
DAI o la proarritmia inducida por el dispositivo 14. traumatismos recientes que pudieran haber cau-
No debe olvidarse que todos los DAI tienen fun- sado dislocación o fractura de los cables, o puncio-
ción de marcapasos, por lo que pueden presen- nes cerca del DECI y de los cables que pudieran
tar las complicaciones específicas de los mismos producir defectos del aislante, así como recambios
previamente citadas 16,17. Por último, es de especial recientes del generador o los cables 14,20.
importancia el manejo del síncope en portadores
En la exploración física del paciente debe pres-
de DAI y marcapasos, que presenta características
tarse especial atención a la zona de implante del
diferenciales según el tipo de dispositivo implan-
dispositivo y buscar evidencias de migración del
tado y por tanto es aconsejable su estudio por se-
generador o lesiones o traumatismos en la región
parado 14,16,17.
del dispositivo y cables. Además de valorar la si-
tuación hemodinámica y signos de insuficiencia
EVALUACIÓN DEL PACIENTE
cardiaca, hay que buscar específicamente la pre-
PORTADOR DE UN DECI EN
sencia de fiebre y signos de infección del disposi-
URGENCIAS tivo 14,17,19,20.
Ubicación Exploraciones complementarias
El paciente portador de un DECI que acude al
Mediante la monitorización ECG continua puede
SUH con clínica relacionada con la función del
detectarse la presencia de arritmias espontáneas y
dispositivo debe ser valorado en un tiempo breve
la actuación del dispositivo (terapias de estimula-
(prioridad alta en el triaje o clasificación) y ubicado
ción antitaquicardia, descargas) 14,21). En el ECG de
en el área de cuidados críticos del SUH (monitori-
12 derivaciones debe examinarse la presencia no
zación ECG continua y disponibilidad de material
solo de alteraciones del ritmo sino también de sig-
de RCP avanzada) 14,17. Asimismo, debe canalizarse
nos sugestivos de isquemia miocárdica aguda, al-
una vía venosa lo antes posible y obtener mues-
teraciones electrolíticas o toxicidad por fármacos,
tras para la determinación de iones y función renal
ya que constituyen todos ellos causa de arritmias y
(descartar efecto proarrítmico), así como realizar-
pueden explicar la complicación urgente que sufre
se una radiografía de tórax para evaluar la posición
el paciente 14. Hay que tener presente que las des-
e integridad de los cables 14,16, 17, 19-21.
cargas pueden producir elevaciones o descensos
Evaluación clínica del segmento ST, por lo que estos no deben ser
interpretados como signos definitivos de isquemia
La historia clínica y la exploración del paciente
miocárdica 17,20,21.
pueden dar información sobre las causas de la
disfunción del dispositivo y no deben ser infrava- La analítica (función renal, iones) permitirá des-
loradas 17. Además de la anamnesis general, debe cartar o confirmar la presencia de hipopotasemia
realizarse una historia dirigida a la búsqueda de o hipomagnesemia que podrían favorecer el de-
desencadenantes y de síntomas que sugieran la sarrollo de arritmias. Deben también determinar-
etiología de la complicación. En cualquier caso es se los enzimas de necrosis miocárdica, aunque
preciso ser cuidadoso en la evaluación de la clíni- debe tenerse en cuenta en su interpretación que
ca del paciente, ya que la presencia o ausencia de las descargas múltiples pueden producir aumento
síntomas como palpitaciones o mareo antes de la de dichas enzimas en ausencia de infarto agudo
descarga se correlaciona pobremente con la pre- de miocardio 14,16.
sencia y tipo de arritmia 14. Las descargas precedi-
Interrogación del dispositivo
das de dolor torácico sugieren arritmias inducidas
por isquemia miocárdica, aunque después de múl- El diagnóstico correcto es fundamental para un
tiples choques puede producirse dolor torácico no adecuado tratamiento, y se basa principalmen-
específico 21. También puede ser útil conocer las te en la interrogación del dispositivo, y el consi-
actividades que estaba realizando el paciente in- guiente análisis de los electrogramas e intervalos
mediatamente antes del episodio (ejercicio inten- almacenados 14,16,21. Así se puede determinar la
Manejo de un paciente portador de DECI en urgencias 9
causa de las complicaciones relacionadas con el tricas externas 24. Por ello, tras la cardioversión o
dispositivo en la inmensa mayoría de los casos y desfibrilación debe confirmarse siempre que no
se puede comprobar la amplitud del electrogra- se ha producido una desprogramación o daño en
ma, la impedancia de los electrodos y el umbral de el generador y que los umbrales de detección y
estimulación para valorar la integridad de los mis- estimulación siguen siendo correctos, pues puede
mos 17,19-21. Por todo ello, la interrogación del DECI producirse una elevación transitoria o definitiva del
debe realizarse tan pronto como sea posible 14,16-21. umbral de estimulación, incluso con cables bipola-
Idealmente todos los hospitales cuyos SUH pue- res. Esta posibilidad, es mayor si se coloca una pala
den atender pacientes portadores de DECI debe- del desfibrilador externo cerca del generador y la
rían disponer de sistemas de atención médica las otra en la región del ápex (el frente eléctrico discu-
24 horas del día con personal experimentado en el rre paralelo al electrodo ventricular), por lo que se
manejo de los dispositivos 14. Sin embargo esto no debe evitar ésta configuración. En general, la posi-
siempre ocurre, y asocia un retraso no deseable en ción anteroposterior es la más segura y efectiva 14.
la interrogación ya que esta constituye la base del Una vez solucionado el problema, deberá ser un
diagnóstico y posterior manejo de las urgencias en especialista el que compruebe el funcionamiento
portadores de DECI. Por ello, y dado que el factor del DECI y los pasos posteriores a seguir.
tiempo es clave para reducir la morbimortalidad
Desactivación del DECI en el SUH
en estos pacientes, existe un interés creciente en
desarrollar estrategias de interrogación precoz en Dado el incremento en el número de implantes
los SUH, tanto mediante monitorización remota y de DECI es imprescindible que en todo SUH se
contacto con centros de referencia con posibilida- disponga de un imán que permita desactivar el
des de interrogación 24 horas 1,2, como con la inte- dispositivo mediante el simple acto de colocarlo
rrogación de los dispositivos en los propios SUH 17. sobre el generador del mismo y fijarlo con una tira
Aunque esto último resulta sin duda controvertido, adhesiva 14; esta sencilla maniobra puede resultar
existen estudios piloto muy recientes en los que de gran importancia en determinadas situaciones
la interrogación de dispositivos en los SUH aporta críticas en las que existe disfunción del dispositi-
información decisiva para el manejo posterior en vo (descargas inapropiadas o proarritmia inducida
esta área asistencial hasta en el 89 % de los casos, por el DAI, taquicardias mediadas por marcapa-
sin efectos adversos ni complicaciones posteriores sos), como se detalla en otros capítulos de la mo-
en la programación del DECI 22,23. Por tanto, ante nografía. Debe recordarse que algunos DAI emiten
una complicación en relación con la función del una alerta acústica mientras se encuentran inhibi-
dispositivo, debe realizarse la interrogación pre- dos por el imán, lo que no debe alarmar al per-
coz del DECI (idealmente en las primeras fases sonal ya que no es más que la constancia de una
de su atención en el SUH) por personal entrenado desactivación correcta del dispositivo 17,21. Mientras
en su manejo, o mediante estrategias de interroga- dure la desactivación, el paciente deberá perma-
ción a distancia o por personal del SUH si aquella necer en el área de emergencias del SUH, bajo
no es posible y la situación del paciente lo preci- monitorización ECG continua y con el desfibrila-
sa 14,16-21. En cualquier caso, la espera para interro- dor externo preparado 16,20. Es importante recalcar
gar el dispositivo no debe demorar el tratamiento que nunca se debe desactivar el DECI hasta haber
agudo de las complicaciones críticas (tormenta establecido un diagnóstico sindrómico preciso 14.
eléctrica, ausencia de intervención, bradiarritmias
sintomáticas), que debe realizarse de forma inme- LAS “OTRAS URGENCIAS” EN
diata tras documentar la arritmia en un ECG de 12 PACIENTES PORTADORES DE UN DECI
derivaciones 14,16,17.
Las principales urgencias en pacientes portado-
Desfibrilación y cardioversión eléctrica res de un DECI listadas en la tabla I se revisan en
en pacientes portadores de un DECI profundidad en los siguientes capítulos de la mo-
nografía. Sin embargo existen otras complicacio-
La presencia de determinadas complicaciones
nes urgentes que constituyen causas de consulta a
arrítmicas urgentes, como la ausencia de inter-
los SUH, y que asocian un relevante impacto sobre
vención del DAI ante una arritmia ventricular o el
el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes
agotamiento de las terapias, puede hacer nece-
y en muchas ocasiones dificultan su manejo agudo.
saria la realización de una cardioversión o desfi-
brilación urgente en el SUH 14,20. Estos choques Descarga ocasional (única) del DAI
externos pueden dañar el sistema, aunque esto es
Los pacientes portadores de DAI suelen acudir al
poco frecuente, ya que los DECI están fabricados
SUH cuando tienen una descarga del dispositivo,
con circuitos protegidos contra descargas eléc-
sobre todo en el caso de la primera descarga. En
10 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
FIGURA 1
Figura 1. Evaluación inicial del paciente portador de un dispositivo eléctrico cardiaco implantable en el ser-
vicio de urgencias
estos pacientes se debe hacer una evaluación ini- será dado de alta y remitido a su cita programa-
cial que incluya la historia clínica, exploración físi- da en la consulta de arritmias. Aquellos pacientes
ca, electrocardiograma, analítica y radiografía de con una primera descarga, especialmente en DAI
tórax. Idealmente debería interrogarse el disposi- implantados con indicación de prevención secun-
tivo, y si la descarga es apropiada y no se eviden- daria, permanecerán 24 horas en observación y se
cian desencadenantes con la historia clínica y ex- intentará en ese plazo interrogar el dispositivo o
ploraciones complementarias, el paciente puede contactar con la unidad de arritmias para consulta
ser dado de alta con seguridad 14. Si no hay dispo- preferente 14.
nibilidad para interrogar el DAI, el paciente deberá
Proarritmia inducida por el DECI
permanecer bajo monitorización ECG en el área
de observación de urgencias durante 12 horas y si La proarritmia es la inducción de arritmias car-
no presenta problemas clínicos cardiacos urgentes diacas por las terapias programadas (estimulación
Manejo de un paciente portador de DECI en urgencias 11
BIBLIOGRAFÍA
1. Zipes DP, Camm AJ, Borggrefe M, Buxton AE, Chaitman B, Fromer desfibrilador automático implantable de la sociedad española de
M, et al ACC/AHA/ESC 2006 guidelines for management of pa- cardiología (2012). Rev Esp Cardiol 2013;66:881-93.
tients with ventricular arrhythmias and the prevention of sudden 4. Zaragoza M, Calvo C, Saad T. Evolución de la frecuentación en
cardiac death. Circulation 2006;114:e385– e484 un servicio de urgencias hospitalario. Emergencias 2009;21:339-
2. Brignole M, Auricchio A, Barón-Esquivias G, Bordachas G, Boriani 345.
G, Breithard OE, et al. 2013 ESC guidelines on cardiac pacing and 5. Fahy GJ, Sgarbossa EB, Tchou PJ, Pinski SL. Hospital readmission
cardiac resynchronization therapy. Eur Heart J 2013;34:2281-2329. in patients treated with tiered-therapy implantable defibrillators.
3. Alzueta J, Fernández JM. Registro español del desfibrilador auto- Circulation 1996;94:1350–6.
mático implantable. VIII informe oficial del grupo de trabajo de 6. Korte T, Jung W, Ostermann G, Wolpert C, Spehl S, Esmailza-
12 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
deh B et al. Hospital readmission after transvenous cardiover- 16. Pinski SL. Emergencies related to implantable cardioverter-defi-
ter/defibrillator implantation. A single centre study. Eur Heart J brillators. Crit Care Med 2000;28:N174-N180.
2000;21:1186–91. 17. McMullan J, Valento M, Attari M, Venkant A. Care of the pacemar-
7. Liu CP, Ho YL, Lin YH, Liu YB, Chang WT, Huang CH, et al. Mana- ker /implantable cardioverter defibrillator in the ED. Am J Emerg
gement of patients with implantable cardioverter defibrillators at Med 2007;25:812-22.
emergency departments. Emerg Med J 2007;24:106–109. 18. Colquhouna M, Clarkec T, Cooked M, Browne S, McCombf. Emer-
8. Gradaus R, Block M, Brachmann J, et al. Mortality, morbidity, and gency management of arrhythmias and/or shocks in patients with
complications in 3344 patients with implantable cardioverter de- implantable cardioverter defibrillators (ICDs). A statement on be-
fibrillators: results from the German ICD Registry EURID. Pacing half of the Resuscitation Council (UK), Heart Rhythm UK, The Joint
Clin Electrophysiol 2003;26(Pt 1):1511 - 8. Royal Colleges Ambulance Liaison Committee (JRCALC) and the
9. Van Rees JB, De Bie MK, Thijssen J, Borleffs CJW, MD, Schalij MJ, Ambulance Services Association (ASA). Resuscitation 2006;71:
Van Erven L. Implantation-related complications of implantable 278-282.
cardioverter-defibrillators and cardiac resynchronization therapy 19. Sarko J, Tiffany B. Cardiac pacemakers: evaluation and manage-
devices. A systematic review of randomized clinical trials. J Am ment of malfunctions. Am J Emerg Med 2000;18:435- 40.
Coll Cardiol 2011;58;995-1000. 20. Stone K, McPherson C. Assessment and management of patients
10. Kleemann T, Becker T, Doenges K, Vater M, Senges J, Schneider with pacemakers and implantable cardioverter defibrillators. Crit
S, et al. Annual rate of transvenous defibrillation lead defects in Care Med 2004;32 (Suppl):S155 -165.
implantable cardioverter-defibrillators over a period of >10 years. 21. Stevenson W, Chaitman B, Ellenbogen K, Epstein AE, Gross WL,
Circulation 2007;115:2474-80. Hayes DL, et al. Clinical assessment and management of patients
11. Kirkfeldt RE, Johansen JB, Nohr EA, Jørgensen OD, Nielsen JC. with implanted cardioverter-defibrillators presenting to nonelec-
Complications after cardiac implantable electronic device im- trophysiologists. Circulation 2004;110(25):3866- 9.
plantations: an analysis of a complete, nationwide cohort in Den- 22. Neuenschwander JF, Hiestand BC, Peacock WF, Billings JM, Son-
mark. Eur Heart J 2013; advanced published on-line December drup C, Hummel JD, et al. A pilot study of implantable cardiac
17, 2013; doi:10.1093/eurheartj/eht511. device interrogation by emergency department personnel. Crit
12. Martín A, Peinado R, Del Arco C, Ormaetxe J, González-Torrecilla Pathways in Cardiol 2014;13: 6–8.
E, Coll-Vinent B. Manejo de las urgencias en portadores de un 23. Sobel R, Donaldson P, Dhruva N. Pacemaker-mediated tachycar-
desfibrilador automático implantable: análisis multidisciplinario dia: management by pacemaker interrogation/reprogramming in
de su atención y propuestas de mejora (Estudio GEDAIUR) (abs- the ED. Am J Emerg Med 2002; 20: 336-9.
tract). Emergencias 2012;24:249-250. 24. Waller C, Callies F, Langenfeld H. Adverse effects of direct current
13. Peinado R, Martín A, González-Torrecilla E,Coll-Vinent B, Ormae- cardioversion on cardiac pacemakers and electrodes. Is external
txe J, Suero C, Alvarez M, et al. Frecuencia y manejo en los Servi- cardioversion contraindicated in patients with permanent pacing
cios de Urgencias Hospitalarios de los pacientes portadores de systems? Europace 2004;6:165-168
desfibrilador implantable con descargas del dispositivo. Estudio 25. Barakat K, Robinson NM, Spurrell RA. Transvenous pacing lead-in-
GEDAIUR. (abstract). Rev Esp Cardiol. 2011;64 Supl 3:231. duced thrombosis: a series of cases with a review of the literature.
14. Peinado R, Martín A, González-Torrecilla E, Laguna P, Ormaetxe J, Cardiology 2000;93:142-8
Álvarez M, et al. Manejo de los pacientes portadores de un des-
fibrilador automático implantable en los servicios de urgencias
hospitalarios. Emergencias 2005; 17:180-196.
15. Reynolds MR, David DJ, Kugelmass AD, Brown PP, Becker ER, Cu-
ller SD, et al. The frequency and incremental cost of major com-
plications among Medicare beneficiaries receiving implantable
cardioverter-defibrillators. J Am Coll Cardiol 2006;47:2493-7.
13
A B
Figura 1. A: Cables de generador doble cámara implantados por vía subclavia izquierda, vena innominada y
cava superior (posición a la derecha de la columna). B: Cables de generador doble cámara implantados por
vía subclavia izquierda, en paciente con persistencia de cava superior izquierda (posición a la izquierda de
la columna sin cruzar el mediastino).
A
C
Figura 3. Imagen radiológica de los registradores de eventos implantables. A: Reveal Medtronic. B: Biomonitor
Biotronik. C. Transoma
El análisis conjunto de la morfología radiológica del ostium del seno coronario). La radiografía la-
de la carcasa del DECI y de su contenido así como teral o la OAI a 45º permiten identificar fácilmente
la disposición de la pila en su interior es otro medio dichas posiciones.
de identificación del DECI y su marca y fabricante.
Si el cable está situado en el endocardio del ven-
Basándose en estos datos y las características trículo derecho, puede estar en la posición clásica
anteriormente citadas Jacob y colbs diseñaron un que es el ápex o bien en el septo interventricular,
algoritmo dirigido a identificación de los DECI, el próximo al tracto de salida o la región parahisiana.
CaRDIA-X 6, que debería estar disponible en aque- También la radiografía lateral o OAI a 45º permite
llas unidades que puedan verse implicados en la reconocer dichas posiciones.
asistencia a pacientes portadores de DECI.
Durante el implante, la escopia en proyección
La pila en los DECI aparece en la imagen radio- oblicua izquierda a 40º con el cable dirigido hacia
gráfica como un elemento opaco, próximo a los la columna vertebral y en oblicua derecha a 40º en
circuitos y cuya morfología y disposición dentro posición intermedia entre el borde de la columna y
de la carcasa del generador puede orientar sobre la silueta cardiaca izquierda, orientan para obtener
su fabricante. Si es única se tratará de un marcapa- una posición septal ya sea en septo medio o tracto
sos y si existen dos imágenes, se tratará de un DAI, de salida 7. Estas zonas de estimulación del ventrí-
correspondiendo en dicho caso una imagen a la culo derecho, según diversos autores conservan o
batería y la otra al condensador. al menos producen menor deterioro de la fracción
de eyección de VI (FEVI) durante la estimulación a
Según el citado algoritmo, los generadores de
largo plazo que la estimulación convencional des-
marcapasos Boston y Sorin muestran el borde rec-
de el ápex 8.
to de la batería paralelo al conector, las unidades
Vitatron e Intermedics el muestran el borde recto En la figura 8 se muestra según Mond y colbs un
de la batería inclinado o angulado con respecto al sistema para identificar de forma sencilla la posi-
conector, y en el resto de los fabricantes, Medtro- ción del cable en el ventrículo derecho mediante
nic, St. Jude y Biotronik el borde recto de la batería la proyección oblicua anterior izquierda a 40º (ex-
es perpendicular al conector. plicación en el pie de la figura) 9, 10.
La forma de la carcasa, también según este algo- Los cables en posición epicárdica a través de
ritmo, en los marcapasos Boston se asemeja al per- seno coronario también se reconocen fácilmente
fil de unas gafas de sol, en los Sorin a una copa de por su trayecto y su posición puede precisarse por
vino, en algunos St. Jude a un bolso con asas y los medio de las proyecciones radiológicas citadas.
Biotronik y otros modelos de St Jude que muestran
El análisis del extremo distal o intracavitario del
un pico, a un pájaro, aunque se pueden diferenciar
cable permite identificar si se trata de un cable
entre si porque las unidades St. Jude presentan una
unipolar (un solo electrodo en el extremo distal),
pequeña imagen circular próxima a la batería, en
bipolar (dos electrodos, uno distal y otro algo mas
el borde mas alejado del conector. Figura 7.
proximal con morfología de anillo), o cuadripolar.
En el caso de los DAI, la forma de la carcasa junto También es identificable su sistema de fijación, pa-
con la disposición de los circuitos, de la batería y siva o activa (aspecto de sacacorchos).
del condensador, da a las unidades de Boston un
Es de interés saber si se trata de un cable mo-
aspecto que se asemeja a un histograma tipo tarta,
nopolar, sobre todo en pacientes dependientes de
las unidades St Jude son ovoideas, las Sorin Ela se
marcapasos, pues durante el recambio la extrac-
asemejan a la imagen sagital de una RNM de cra-
ción del generador produce la perdida de la es-
neo, las Biotronik mantienen la carcasa con el pico
timulación al perder la carcasa el contacto con el
de pájaro y las unidades Medtronic se asemejan a
cuerpo del paciente. En el caso de extracción de
un imán y en algunos modelos a una petaca de licor.
cables, si son de fijación activa debe retraerse el
sistema de fijación antes del explante, para facilitar
LA RADIOLOGÍA DE LOS CABLES
dicha maniobra.
La radiografía de tórax aporta mucha información
Aunque en la actualidad la aceptación internacio-
sobre los cables como son su número, su posición,
nal de la norma VS1 unifica los conectores a un ca-
polaridad, sistema de fijación y tipo de terminales
libre de 3,2 mm, todavía pueden reconocerse por
de conexión.
la radiología conectores previos de 5 y 6 mm, lo
En cuanto a la posición, el cable puede estar si- que tiene interés a la hora de plantear recambios
tuado en la aurícula derecha bien en la zona de la de los DECI por agotamiento de la batería.
orejuela, en el septo alto o en el septo bajo (área
18 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
A B C
100º 90º 80º 60º
0º
Figura 8. Posiciones no apexianas del cable en el ventrículo derecho, en proyección oblicua anterior izquier-
da. Si el ángulo con la línea horizontal está comprendido entre 0-60º : septal verdadera, entre 60º-80º : septal-
anterior, entre 80º-100º : anterior y si es mayor de 100º : pared libre. Panel superior: A : Anterior. B: Septal
anterior C: Septal verdadera.
Figura 10. Neumotórax izquierdo a las 24 horas del Figura 11. Enfisema subcutáneo paracostal iz-
implante de un marcapasos bicameral por doble quierdo sin neumotórax visible (flechas).
punción percutánea de vena subclavia izquierda
es el ápex ventricular derecho, por lo que en la
sencia de enfisema en el área de la bolsa en el imagen frontal de radiografía de tórax aparecerá
inmediato postimplante puede ser debida a la per- con su extremo distal más allá del borde izquierdo
sistencia de cierta cantidad de aire residual tras el de los cuerpos vertebrales e inmediatamente re-
cierre de la herida quirúrgica. Figura 11. troesternal en la proyección lateral.
El neumomediastino aislado o con neumotórax No deben confundirse con desplazamientos de
asociado es una complicación poco frecuente y los cables, las posiciones de estimulación alternati-
suele aparecer tras el implante por punción de va, tanto auriculares (posiciones septal alta y baja)
vena subclavia 11. como ventriculares (posiciones medioseptales y
parahisianas en tracto de salida de VD) 11.
El hemotórax puede ser consecuencia de pun-
ción y laceración de la arterial subclavia o bien Un caso especial de desplazamiento es el enrolla
perforación de la cava superior por manejo del ca- miento del cable en la bolsa del generador, que ha
ble con la guía totalmente insertada. recibido el nombre de Síndrome de Twiddler, cau-
sado por la manipulación del generador por parte
El desplazamiento del cable es otra de las com-
del paciente, que mediante giros del mismo, des-
plicaciones posibles en el postimplante y se aso-
plaza y extrae los cables. Esta complicación suele
cia a disfunción de la captura, de la detección o
suceder en pacientes con desordenes mentales.
de ambas. Si el desplazamiento es amplio puede
Figura 12.
reconocerse con facilidad pero pequeños despla-
zamientos con disfunción asociada pueden no ser Una causa de trayecto inusual de los cables es la
apreciables en la radiografía. Este último caso, co- persistencia de una vena cava superior izquierda,
nocido como microdislocación se suele describir una anomalía venosa que aparece en el 0,5 – 2 %
en pacientes con cables dotados de electrodos de de la población general y hasta en el 10% de los
pequeña superficie (alta impedancia) y en ocasio- pacientes con cardiopatía congénita.
nes la disfunción del marcapasos es transitoria lo
Su presencia no impide el implante de marcapa-
que se achaca a su recolocación espontanea 12.
sos y DAI aunque el procedimiento puede ser mas
La localización usual del cable auricular es la ore- laborioso dado el trayecto a través del sistema ve-
juela derecha situada en posición superior y ante- noso coronario hasta la aurícula derecha, especial-
rior a la cámara auricular derecha y por lo que el mente cuando hay ausencia de comunicación con
cable aparecerá en la radiografía de tórax lateral la cava superior derecha o esta no existe.
y en la OAI a 45º con morfología de J cuya rama
En pacientes sometidos a cirugía cardiaca es
corta está dirigida hacia delante.
frecuente la necesidad de estimulación cardiaca
La posición usual o clásica del cable ventricular permanente (hasta el 21 % de ellos, en algunas
20 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
series). En el caso de pacientes con reparaciones gía convencional y que condiciona la disfunción
o plastias de la válvula tricúspide, el cable ventri- del sistema. Es una complicación poco frecuente
cular derecho puede ser implantado a través de 0,4-1% y se han señalado como predictores de la
dicha válvula. Cuando se trata de prótesis valvular perforación el uso de esteroides los días previos al
tricúspide, la estimulación por vía venosa se esta- procedimiento, un índice de masa corporal menor
blecerá a través del sistema venoso coronario para de 20, largos tiempos de escopia y la edad avanza-
evitar la disfunción de la prótesis que generaría un da. El uso de cables de fijación activa se considera
cable a su través. Figura 13. un débil predictor de riesgo de perforación 13. La
radiografía PA puede demostrar la posición atípica
La perforación del miocardio por el cable, a ni-
del cable lo que unido a la disfunción del genera-
vel auricular o ventricular, es una forma de des-
dor y en ocasiones, la presencia de contracciones
plazamiento que puede ser visible en la radiolo-
diafragmáticas sincrónicas con los impulsos del
dispositivo confirman el diagnostico.
Estos cables desplazados deben recolocarse con
las debidas precauciones sobre todo en pacientes
anticoagulados o si se trata de la cavidad auricular
(cirugía cardiaca) como los casos que se muestran
en las imágenes de pacientes remitidos a nuestra
unidad para recolocación de los cables. Figura 14.
Los defectos de conexión entre el cable y el ge-
nerador suelen deberse a escasa progresión del
cable en el conector o bien al olvido o deficiente
conexión por escaso apriete del tornillo del elec-
trodo distal. Ambas situaciones pueden ser visi-
bles por inspección detenida del conector y suele
acompañarse de disfunción del sistema de estimu-
lación y resistencias elevadas en el cable, secun-
darias a la falta o deficiente contacto. Figura 15.
Complicaciones tardías
Las complicaciones crónicas más frecuentes que
Figura 12. Imagen del cable de un desfibrilador se pueden objetivar en las radiografías son la frac-
unicameral desplazado y enrollado en la bolsa del tura del conductor y los defectos del aislante exter-
dispositivo por manipulación externa. Síndrome no del cable, secundarios a fatiga de los materiales
de Twiddler. o a fenómenos de compresión mecánica.
Figura 13. Estimulación epicárdica izquierda vía seno coronario en paciente polivalvular con prótesis tricúspi-
de. Cardiomegalia y derrame pleural derecho.
Utilidad de la radiología en pacientes con DECI 21
A B
Figura 14. A: Perforación por cable de fijación activa a nivel de la pared lateral de AD. B: Perforación por cable
de fijación pasiva a nivel de ápex de VD, con amplio trayecto intrapericardico.
A B
Figura 16. A: Fractura de cable monopolar a nivel de la encrucijada cleidocostal. B: Fractura a nivel del conec-
tor, con mantenimiento del conductor interno.
22 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Figura 17. Fragmentos de cable abandonados, tras procedimiento de extracción. Señalados con flechas, gran
fragmento en rama de arteria pulmonar derecha y electrodo en ápex de VD
posible reconocer la presencia de fragmentos en- también informan sobre la presencia de diversas
dovasculares (vena cava o subclavia) e incluso la patologías asociadas como la hernia del hiato,
migración de fragmentos a ramas de las arterias aneurisma de aorta torácica, tumores pulmonares,
pulmonares, situación que en ausencia de vegeta- etc., y además aporta una información valiosa con
ciones sépticas no suele precisar tratamiento pues vistas a la planificación del procedimiento de im-
dichos fragmentos se endotelizan y no dan mani- plante sobre patologías asociadas como en casos
festaciones clínicas 15. Figura 17. con malformaciones anatómicas del tórax o pato-
logías pulmonares.
Finalmente hay que tener en cuenta que la ra-
diografía de tórax o la escopia durante el implante
BIBLIOGRAFÍA
1. Coma Samartín R, Sancho-Tello de Carranza MJ, Ruiz Mateas F, 9. Mond H, Feldman A, KUmar S, Rosso R et al. Alternate Site
Leal del Ojo González J, Fidalgo Andrés ML. Registro Español de Right Ventricular Pacing: Defining Template Scoring. PACE
Marcapasos. IX Informe Oficial de la Sección de Estimulación 2011;34:1080-1086.
Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (2011) Rev Esp 10. Mond H. Road to Ventricular Septal Pacing: Techniques and Tools.
Cardiol. 2012;65:1117-322. PACE 2010;33:888-898
2. Alzuela J, Fernández JM. Registro Español de Desfibrilador Auto- 11. Espiritu JD, Keller CA. Pneumomediastinum and subcutaneous
mático Implantable. VIII Informe Oficial del Grupo de Trabajo de emphysema from pacemaker placement. PACE 2001; 24:1041–
Desfibrilador Automático Implantable de la Sociedad Española 1042.
de Cardiología (2011). Rev Esp Cardiol. 2012;65:1019-29. 12. Kan Kikuchi, Abe H, Nagatomo T, Nakasima Y. Microdislodgment:
3. Costelloe C, Murphy W, Gladish G and Rozner. Radiography of a likely mechanism of pacing failure with high impedance small
Pacemakers and Implantable Cardioverter Defibrillators. Ameri- área electrodes. PACE 2003; 28 (part I) : 1541 – 1542.
can Journal of Roentgenology. 2012;199:1252-1258. 13. Mahapatra S, Bybee KA, Bunch TJ, Espinosa RE, Sinak LJ, McGoon
4. Aguilera A., Volokhina J, Fisher K. Radiography of Cardiac Con- MD, et al. Incidence and predictors of cardiac perforation after
duction Devices: A comprehensive review. RadioGraphics 2011: permanent pacemaker placement. Heart Rhythm 2005;2:907-911.
31:6; 1669-1683 14. Heaven D,Rockall A, Sutton R. Apparent fracture of a pacemaker
5. Direct Left Endocardial Pacing: An alternative Whem Tradicional lead.
Resyncronization Vía Coronary Sinus Is no Feasible or Effective. 15. Eckart RE, Hruczkowski TW, Landzberg MJ, Ames A, Epstein
PACE 2013;36:699-706. [Link] arterial embolization of pacemaker lead electrode
6. Jacob S, Shahzad MA, Maheshwari R, Panaich SS, Aravindhak- [Link] 2006; 29:784–787.
shan R. Cardiac Rhythm Device Identification Algorithm using X-
Rays:CaRDIA-X. Heart Rhythm 2011; 6 : 915 – 922.
7. Haran Burri H, Domeneichini G, Sunthorn H, Gañere V, Stteler C.
Comparasion of tools and techniques for implanting pacemaker
leads on the ventricular mid-septum. Europace 2012;14:847-852.
8. Shimony A, Eisenberg M, Filion K, Amit G. Beneficial affects of
right ventricular non-apical vs. apical pacing: a systematic re-
view and meta-analysis of randomized-controlled trials. Europace
2012;14:81-91.
23
el caso de coexistir hemotórax será necesario el monar y arterias pulmonares principales. Aunque
drenaje torácico. la imagen radiológica es muy llamativa, habitual-
mente no tiene consecuencias graves y suele ser
Hemotórax
bien tolerada por los pacientes. No obstante se
El hemotórax aparece en la mayoría de casos tras han descrito casos de distrés respiratorio, desatu-
la punción accidental de la arteria subclavia. En ración o hipotensión brusca dependiendo del vo-
los casos con una anatomía anormal de la pared lumen del embolismo 4-5. Se recomienda, en estos
torácica o de la clavícula, la vena subclavia pue- casos, aumentar el aporte de oxígeno administran-
de estar desplazada de su posición habitual, por do oxígeno al 100 % así como soporte inotrópico
lo que las referencias anatómicas empleadas en su en caso necesario. También se han descrito casos
punción pueden estar alteradas. Un ejemplo cla- en los que se ha realizado exitosamente una aspi-
ro es el de los pacientes con cifosis en los que las ración del material embólico a través de un catéter
estructuras arteriovenosas están desplazadas. En situado en las cavidades derechas. En nuestra ex-
estos casos es recomendable la realización de una periencia, la mayoría de los pacientes desarrollan
venografía para localizar la vena subclavia y redu- una hipotensión brusca aunque permanecen asin-
cir los riesgos de hemo y neumotórax. También, la tomáticos, manteniendo un adecuada saturación
disección de la vena cefálica puede suponer una de oxígeno y el resto de constantes. Ninguno de
alternativa. Finalmente, para los casos más comple- los pacientes en los que hemos observado esta
jos se pueden emplear los ultrasonidos para guiar complicación ha requerido tratamiento específico
la punción venosa. más allá del aporte de oxígeno al 100 % ni ha pre-
sentado ninguna complicación evolutiva.
Embolismo aéreo
Otras complicaciones excepcionales son la fístula
El embolismo aéreo es una complicación poco
arteriovenosa, la lesión del conducto torácico o la
frecuente pero bien conocida desde los inicios de
lesión del plexo braquial. A pesar de su infrecuen-
la estimulación cardiaca permanente 3. El embolis-
cia es fundamental que el médico implantador que
mo aéreo es consecuencia de la entrada de aire al
utilice la punción venosa subclavia esté familiari-
torrente venoso tras la inserción del introductor y
zado con todas estas complicaciones.
retirada del dilatador, momento en el que el intro-
ductor se encuentra abierto en la vena subclavia.
COMPLICACIONES RELACIONADAS
Una inspiración profunda por parte del paciente en
CON LOS CABLES
este momento puede provocar una presión negati-
va que supere a la presión venosa central y ejerza Las complicaciones relacionadas con el implan-
un mecanismo de succión del aire ambiente hacia te de los cables incluyen las que aparecen como
el torrente circulatorio. Esta circunstancia es más consecuencia de la cateterización del corazón y la
frecuente en pacientes con enfermedad pulmonar fijación del cable al mismo. Comprenden la per-
obstructiva crónica en los que existe una presión foración con o sin taponamiento, el desencadena-
negativa intratorácica que favorece el mecanismo miento de arritmias, la dislocación, las complica-
de succión del aire ambiente hacia el introductor. ciones específicas del cable ventricular izquierdo
Para evitar esta complicación es recomendable en los dispositivos de RC y la malposición.
realizar la maniobra de retirada del dilatador inclui-
Perforación
do en el introductor venoso durante la fase de es-
piración del paciente (en la que existen presiones Durante el implante de los cables se puede produ-
positivas intratorácicas) o solicitarle que perma- cir la perforación tanto de las estructuras venosas
nezca en apnea durante la maniobra. La utilización como de la aurícula o el ventrículo. No obstante la
de introductores con válvulas hemostáticas evita la perforación suele producirse durante la manipula-
entrada de aire y por ende, el embolismo aéreo. ción del cable para su fijación en la cámara corres-
Otras medidas que ayudan a prevenirlos incluyen pondiente. Normalmente ocurre sin dejar secuelas
situar al paciente en posición de Trendelemburg, importantes pero una de sus manifestaciones más
aumentar su hidratación o elevar las extremidades destacables es el taponamiento cardiaco. Esta en-
inferiores, maniobras todas ellas que aumentan el tidad requiere de un diagnóstico y un tratamiento
retorno venoso y la presión venosa central. La en- inmediato mediante pericardiocentesis urgente.
trada de aire suele ser fácilmente identificable ya Uno de los primeros signos inequívocos de la pre-
que es habitual escuchar un sonido característico sencia de derrame pericárdico es la pérdida del
del aire entrando a través del introductor, y segui- movimiento del la pared libre del ventrículo iz-
damente, puede visualizarse el aire en la imagen quierdo (VI) durante la contracción cardiaca. Este
radioscópica en el ventrículo derecho, tronco pul- signo es fácilmente visible en la proyección radio-
Complicaciones tras el implante de dispositivos 25
lógica oblicua anterior izquierda (OAI) 6. Es reco- pacientes se realizó una toracotomía y se visuali-
mendable monitorizar el movimiento normal de zó el punto de perforación. En el tercer paciente
dicha pared libre al inicio del procedimiento para se realizó una pericardiocentesis. En general, las
poder tener una imagen de referencia durante el perforaciones asociadas al implante de cables de
implante. En el caso de que se observe la pérdida MP/DAI suelen resolverse mediante la realización
del movimiento de la pared libre del VI durante el de una pericardiocentesis urgente y sólo en casos
procedimiento, el diagnóstico de derrame pericár- excepcionales, en los que persiste el sangrado ac-
dico es prácticamente seguro y si existe repercu- tivo, es necesario realizar una toracotomía o ester-
sión hemodinámica debe procederse a la pericar- notomía para poder controlar el sangrado y sellar
diocentesis urgente. el punto de perforación.
En una de las mayores series publicadas hasta A pesar de que clásicamente se considera la per-
el momento con 4.280 implantes de marcapasos foración cardiaca como una complicación poco
realizados en la Clínica Mayo entre 1995 y 2003 se frecuente del implante de MP/DAI, recientemente
describe una incidencia de perforación cardiaca se ha descrito una elevada incidencia de perfora-
del 1,2 % 7. En el análisis univariado, los predictores ciones asintomáticas detectadas mediante TAC. En
más importantes para el desarrollo de la perfora- un estudio publicado en 2007 Hirschl et al. estu-
ción fueron la utilización de un marcapasos pro- diaron mediante TAC a 100 pacientes consecuti-
visional (hazard ratio [HR] 3.2, 95 % intervalo de vos a los que se les había implantado un MP/DAI y
confianza [IC] 1.6–6.2, P = 0.001) así como el uso encontraron una tasa global de perforaciones del
de esteroides en los 7 días previos al implante (HR 15 % para cables auriculares y del 6 % para cables
4.1, IC 95 % 1.1–10, P = 0.003). La utilización de ca- ventriculares 9. Estos autores no encontraron dife-
bles de fijación activa, un índice de masa corporal rencias en las tasas de perforación entre los cables
bajo (IMC<20), edad avanzada, así como tiempos de fijación activa y pasiva.
de fluoroscopia más prolongados fueron también
En nuestro centro hospitalario se utilizan sistemá-
predictores del desarrollo de perforación cardia-
ticamente cables de fijación activa tanto para aurí-
ca aunque mucho más débiles. Por el contrario, la
cula como para ventrículo desde hace aproximada-
presencia de una presión sistólica de ventrículo
mente 8 años. Nuestra experiencia muestra que la
derecho (VD) >35 mmHg así como un IMC > 30
tasa de perforaciones asociada a cables de fijación
fueron factores protectores frente a la perforación.
activa es totalmente comparable a la descrita para
En el análisis multivariado tanto la utilización de
cables de fijación pasiva. En una serie de pacientes
marcapasos provisional (HR 2.7, IC 95 % 1.4 –3.9,
consecutivos desde julio de 2008 a enero de 2013
P = 0.01), como la utilización de cables de fijación
en los que implantamos un total de 2.618 cables
activa (HR 2.5; IC 95 % 1.4-3.8, P = 0.04) y el uso
de estimulación/desfibrilación con mecanismo de
de esteroides (HR 3.2, IC 95 % 1.1–5.4, P = 0.04)
fijación activa (1.216 cables en AD, 886 cables de
permanecieron como predictores independientes
estimulación de VD y 515 cables de desfibrilación)
para el desarrollo de taponamiento cardiaco.
la incidencia global de taponamiento cardiaco fue
En general los datos de esta serie nos muestran del 0,6 % y en todos los casos la perforación se re-
que la perforación cardiaca durante el implante solvió mediante una pericardiocentesis urgente 10.
de marcapasos es una complicación relativamen- Los predictores independientes de perforación en
te poco frecuente. Otra de las conclusiones funda- nuestra serie fueron una edad > 85 años, el implan-
mentales es que se debería evitar en la medida te de un cable de desfibrilación frente a un cable
de lo posible la utilización de marcapasos provi- de estimulación convencional así como la localiza-
sionales dada a elevada incidencia de perforación ción del cable de estimulación ventricular en ápex
asociada a su uso. Por último, los datos de este es- de VD vs zona septal.
tudio sugieren que, de algún modo, los cables de
Arritmias
fijación activa pueden perforar con mayor frecuen-
cia que los de fijación pasiva. En la misma línea Las arritmias cardiacas, tanto supra como ventri-
Geyfman et al. describen 3 casos de perforacio- culares aparecen con cierta frecuencia como con-
nes cardiacas producidas por cables de fijación secuencia de la manipulación de los cables y de
activa situados en aurícula derecha (AD) 8. Estos la irritación que inducen en la aurícula o el ventrí-
autores proponen como mecanismo de la perfora- culo. Estos efectos son habitualmente transitorios
ción la protrusión de la hélice a través de la pared y la arritmia generada desaparece con el cambio
auricular con la consiguiente lesión del pericardio de posición del cable que la está induciendo. Oca-
visceral y sangrado directo desde la cavidad au- sionalmente, estas arritmias persisten en forma de
ricular al espacio pericárdico. En dos de los tres taquicardia, flúter o fibrilación auricular lo que in-
26 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
terfiere con el implante del cable auricular. En el la aparición de esta asistolia. Las palas adhesivas
caso de que se induzca una taquicardia o flúter au- externas también pueden permitir una estimula-
ricular sostenidos, se pueden interrumpir median- ción externa transitoria evitando la necesidad de
te sobreestimulación. La mayoría de analizadores insertar un cable de estimulación temporal.
empleados en el implante de dispositivos cardia-
Dislocación del cable de estimulación
cos permiten realizar una sobreestimulación de la
cámara cardiaca elegida. Sin embargo, en arrit- La dislocación del cable de estimulación es la
mias refractarias a la sobreestimulación o cuando complicación más frecuente en el implante de un
se induce una fibrilación auricular será necesario MP con una incidencia alrededor del 2.2 % de los
realizar una cardioversión eléctrica si lo que se casos (PASE) 2. La frecuencia de dislocación del ca-
pretende es finalizar la arritmia para permitir eva- ble auricular es mayor que la frecuencia de dislo-
luar los parámetros eléctricos del cable auricular. cación del cable ventricular con una frecuencia del
Por otro lado, cuando el paciente presenta una fi- 2 % frente al 1 %, respectivamente 11. Por otro lado,
brilación auricular previa al implante será nece- los estudios que han comparado la utilización de
sario asegurar que el mismo ha recibido el trata- cables de fijación activa frente a cables de fijación
miento anticoagulante con la intensidad y duración pasiva no han mostrado diferencias significativas
necesarias para realizar la cardioversión. entre ambos diseños de cables 12. Al igual que otras
posibles complicaciones, el riesgo de dislocación
También son frecuentes las arritmias ventricula-
del cable auricular o ventricular depende de la ex-
res transitorias por la irritación que genera el ca-
periencia del implantador. De esta forma, en ma-
ble en el VD. Sin embargo, en pacientes con ante-
nos expertas la dislocación ocurre en menos de un
cedentes de arritmias ventriculares o en los que
1 % de las ocasiones.
existe una cardiopatía estructural la arritmia ven-
tricular puede sostenerse. Esta situación es más Tras el implante de un DAI, la incidencia global de
frecuente durante el implante de un DAI por lo que dislocación de los cables oscilaría alrededor del
en estos casos será recomendable disponer de un 1.8 %, similar a las cifras publicadas en MP 13. Como
desfibrilador externo. Es práctica habitual de mu- parece lógico, el riesgo de dislocación es mayor
chos laboratorios de electrofisiología monitorizar en DAI bicamerales frente a los DAI monocamera-
al paciente con parches de desfibrilación adhesi- les 14. Finalmente, la frecuencia de dislocación del
vos durante el implante de un DAI. En el caso de cable de VI en dispositivos de RC es superior a la
que se induzca una taquicardia ventricular mono- de los cables de AD y VD. La incidencia de dislo-
mórfica, ésta también podrá ser interrumpida me- cación del cable de VI publicada en los principales
diante sobreestimulación. En los casos refractarios ensayos clínicos que han evaluado la terapia de RC
o cuando se induce una fibrilación ventricular será se encuentra en torno al 6 %. En los últimos años,
necesaria realizar una cardioversión o desfibrila- se han producido diversos avances en el diseño
ción externa. de los cables de VI para aumentar su estabilidad
lo que ha supuesto una reducción en las cifras de
Finalmente, también pueden aparecer bradiarrit-
dislocación del cable ventricular izquierdo 15-16
mias. En pacientes con bloqueo de rama izquierda
del haz de His, el trauma mecánico ejercido sobre Complicaciones relacionadas con el
la rama derecha por el cable ventricular puede in- cable ventricular izquierdo
ducir un bloqueo auriculoventricular (BAV) com-
La mayoría de los dispositivos de RC emplean un
pleto. Esta complicación no es infrecuente durante
cable de estimulación que se sitúa por vía venosa
el implante de un dispositivo de RC o en los casos
en alguna de las ramas del árbol venoso coronario.
con BAV paroxístico. También puede aparecer una
Durante el proceso de implante del cable de VI se
asistolia tras la estimulación ventricular realizada
puede producir una disección del seno coronario,
durante el test de umbral de captura ventricular en
una trombosis o incluso la perforación del mismo
pacientes con BAV completo y un ritmo de escape
con un riesgo en torno al 1 %.
nodal o ventricular. Para prevenir la asistolia que
aparece en esta situación es recomendable rea- El riesgo de la disección del seno coronario es
lizar el test de umbral empleando una frecuencia menor si se compara con una disección arterial.
de estimulación relativamente baja y luego redu- En el caso de las disecciones arteriales, la sangre
cir progresivamente la frecuencia de estimulación se encuentra a mayor presión y la dirección del
hasta permitir la aparición del ritmo de escape. No flujo facilita el avance sanguíneo por debajo del
obstante, en algunos casos es imprescindible la “flap” intimal lo que hace progresar la disección.
utilización de betaadrenérgicos como el isoprote- Sin embargo, el seno coronario es una estructura
renol o el implante de un MP provisional para evitar venosa, con bajas presiones, y la dirección del flujo
Complicaciones tras el implante de dispositivos 27
sanguíneo es opuesto a la del “flap” intimal lo que sistémicos. Esta situación se ha puesto de relieve
facilita el sellado de la disección. en un estudio realizado en pacientes portadores
de un MP definitivo con cardiopatía congénita con
Al igual de lo que sucede con los dispositivos
comunicación derecha-izquierda. En este estudio,
más sencillos, el riesgo de estas complicaciones
el implante de un cable de estimulación en la cavi-
está en relación con la experiencia del implanta-
dad no sistémica pero con presencia de una comu-
dor. Además, en los últimos años se han desarro-
nicación derecha-izquierda se asoció a un incre-
llado nuevos sistemas que facilitan el implante del
mento significativo en el riesgo de complicaciones
cable ventricular izquierdo aumentando las posi-
tromboembólicas que fue independiente de otras
bilidades de éxito del implante y reduciendo sus
variables clínicas como el tratamiento con warfari-
complicaciones 17 Así, los primeros estudios que
na 21 con una HR de 2.6 (IC 95 %: 1.1-6.2, p=0.02).
evaluaron la terapia de RC publicaron unas cifras
de disección y/o taponamiento cardiaco alrededor Por este motivo, ante la detección, en los prime-
del 4-6 % de los casos frente a una incidencia en ros días postimplante, de un cable en el VI se acon-
torno al 1 % en los últimos estudios 13 A pesar de seja su extracción y recolocación. En los pacientes
que la aparición de una disección en el seno co- diagnosticados de una comunicación interauricu-
ronario puede dificultar e imposibilitar el implante lar o interventricular se aconseja el cierre de los
del cable de VI, en pocas ocasiones se asocia a mismos de forma previa al implante del DECI.
síntomas en el paciente y en la mayoría de los ca- Finalmente, en el caso de que exista una comuni-
sos se logra vencer esta situación y se consigue el cación derecha-izquierda se aconseja el implante
implante del cable ventricular. epicárdico.
Malposición La situación es más compleja cuando se detecta
la malposición del cable al cabo de unos meses
La implantación inadvertida de un cable en las
tras el implante. En esta situación, no existe una
cavidades izquierdas no es un hecho infrecuente 18.
recomendación definitiva y la decisión deberá in-
Una de las causas principales de esta complica-
dividualizarse. Si se decide dejar el cable en el VI
ción es la presencia de un defecto en el tabique
lo aconsejable es iniciar un tratamiento anticoagu-
interauricular o interventricular desconocido lo
lante sin obviar el riesgo tromboembólico de esta
que permite el avance del cable venoso hacia el
opción. En el caso de decidir la extracción y reco-
VI. Esta complicación también puede aparecer
locación del cable se deberá excluir la presencia
por la punción y canulación accidental de la arte-
de coágulos adheridos al cable ya que la manipu-
ria subclavia.
lación percutánea del mismo puede movilizarlos
Una medida para confirmar que los cables están con el consiguiente riesgo de embolización sisté-
situados en la cámara cardiaca correcta es em- mica. En esta situación, lo recomendado es reali-
plear las proyecciones radioscópicas ortogonales zar una explantación quirúrgica con visualización
OAD y OAI. Mediante la proyección OAI es fácil ad- directa del cable 20, 22.
vertir si el cable cruza la línea media de forma que
su extremo distal alcanza la parte derecha de la COMPLICACIONES RELACIONADAS
silueta cardiaca, zona donde se localiza el VI. CON LA BOLSA DEL GENERADOR
El riesgo fundamental de implantar el cable de Hematomas
estimulación en el VI son las complicaciones trom-
El desarrollo de un hematoma en la bolsa del ge-
boembólicas. La presencia de trombos sobre los
nerador es una de las complicaciones agudas más
cables situados en cavidades derechas proba-
frecuentes tras el implante de un MP/DAI. El punto
blemente sean frecuentes, pero en rara ocasión
de sangrado puede situarse en el tejido de la pro-
se asocian a problemas clínicos significativos. Sin
pia bolsa o bien ser un sangrado proveniente del
embargo, las consecuencias que puede tener la
punto de inserción del cable. En este último caso,
presencia de un trombo en una cavidad sistémica
el sangrado suele resolverse al colocar el protector
son claramente mayores.
del cable y suturarlo a nivel de la interfase entre el
En la literatura se describe la presencia de una músculo pectoral y la entrada del cable en la vena.
malposición de los cables en un número pequeño Cuando el sangrado proviene del propio tejido de
de pacientes. En la mayoría de ellos, el diagnós- la bolsa la realización de una hemostasia cuidado-
tico se obtuvo tras sufrir un episodio tromboem- sa mediante la utilización del electrocatuterio es
bólico 19-20. Hay que considerar que el tratamiento fundamental para conseguir el control del mismo.
anticoagulante no ofrece una protección comple-
Habitualmente los hematomas se manejan de
ta frente a la formación de coágulos en los cables
28 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Figura 1. Hematoma en la bolsa del generador de un DAI en un paciente anticoagulado en el que se utilizó la
estrategia de la heparina puente. Este hematoma fue finalmente drenado quirúrgicamente.
forma conservadora salvo en las siguientes si- tomas en la bolsa del generador son muy altas y
tuaciones: oscilan entre el 7,8 y el 23,7 % dependiendo de las
series 25-31. Durante los últimos años diversos estu-
1. Cuando produce dolor incontrolable
dios han mostrado que la realización de implantes
2. Si existe repercusión hemodinámica con nece-
de MP/DAI en pacientes bajo anticoagulación oral
sidad de transfusiones
activa no sólo es segura sino que se asocia a tasas
3. Si provoca alteraciones cutáneas en la herida
de hematomas en la bolsa del generador signi-
quirúrgica
ficativamente más bajas que las registradas utili-
4. Ante el crecimiento progresivo no controlado
zando la estrategia clásica de la heparina puente.
mediante medidas conservadoras.
Recientemente un gran estudio aleatorizado, el
En estos supuestos suele llevarse a cabo una eva- BRUISE Control, ha confirmado estos hallazgos su-
cuación quirúrgica del hematoma (Figura 1). geridos por grandes series no aleatorizadas 31. La
tasa de hematomas clínicamente significativos en
El desarrollo de hematoma en la bolsa del gene-
pacientes tratados con terapia puente de heparina
rador depende de muchos factores pero el estado
fue del 16 % frente a tan sólo un 3 % en el brazo
de antiagregación/anticoagulación previo del pa-
de pacientes sometidos al implante bajo anticoa-
ciente es uno de los fundamentales. Diversos estu-
gulación oral activa (mediana de INR de 2,3). La
dios y un gran metanálisis han demostrado que los
experiencia en nuestro centro hospitalario es muy
pacientes que toman antiagregación simple tienen
similar a la descrita por este gran estudio aleatori-
tasas de hematomas en la bolsa del generador si-
zado. Actualmente realizamos todos los implantes
milares o comparables a las de los pacientes que
de pacientes de alto riesgo tromboembólico bajo
no toman ningún antiagregante y que oscilan entre
anticoagulación oral activa con INR objetivo en el
1,2-5,7 % 23-24. Sin embargo, aquellos pacientes que
momento del implante entre 2-4. Las tasas de he-
se encuentran doblemente antiagregados sí que
matoma en la bolsa del generador en función del
muestran una tasa de hematomas significativa-
estado de antiagregación/anticoagulación de los
mente superior a la de los pacientes que no toman
2.471 pacientes incluidos de forma consecutiva en
ningún antiagregante y que oscila entre el 6.5 y el
nuestra base de datos desde el año 2008 se mues-
24.2 % dependiendo de las series 24. Del mismo
tran en la figura 2.
modo los pacientes anticoagulados también están
sometidos a unas tasas de hematomas superiores La prevención del desarrollo de hematoma en la
a la de los pacientes que no toman anticoagulan- bolsa del generador de MP/DAI es muy importan-
tes. En los pacientes considerados como de alto te, puesto que su aparición se asocia no sólo con
riesgo tromboembólico, la anticoagulación oral prolongación de la estancia hospitalaria del pa-
ha sido clásicamente suspendida y sustituida por ciente o aumento de las visitas no programadas,
heparina tanto antes como después del implante. sino también con el desarrollo de infecciones tanto
En este subgrupo de pacientes las tasas de hema- locales como sistémicas. De este modo entre los
Complicaciones tras el implante de dispositivos 29
Figura 2. Porcentaje de hematoma en la bolsa del generador en función del estado de antiagregación/anticoa-
gulación de los pacientes de nuestra serie entre 2008-2014. AA: antiagregación; ACO: anticoagulación oral;
HBPM: heparina de bajo peso molecular.
factores clásicamente relacionados con el desarro- muy alto al existir un contacto directo entre la piel y
llo de infecciones locales o sistémicas de MP/DAI el dispositivo. En otras ocasiones la dehiscencia de
siempre aparece la presencia de un hematoma la herida quirúrgica no es más que la expresión de
previo en la bolsa del generador. una infección que ya se ha producido. En estas cir-
cunstancias, la extracción de todo el material pro-
Dolor Figuratésico,
3. incluyendo el generador y los cables suele
En general, la localización del generador de MP/ ser la actitud terapéutica de primera elección.
DAI en una bolsa prepectoral suele ser muy bien
tolerada. La presencia de cierto grado de dolor
en la bolsa tras el implante es algo esperable que
habitualmente puede ser controlado con analge-
sia menor y suele resolverse en pocos días. En los
casos en los que el dolor persiste más allá de lo
esperable, este puede llegar a ser la manifestación
inicial de una infección asociándose a alteraciones
cutáneas en la bolsa como enrojecimiento o infla-
mación. En ocasiones los pacientes presentan epi-
sodios de dolor local de la bolsa intermitentes, que
van y vienen incluso mucho tiempo después del im-
plante y que también pueden hacernos sospechar
el inicio de una infección local incluso en ausencia
de cambios locales en la bolsa del generador.
Dehiscencia de la herida
La dehiscencia de la herida quirúrgica se defi-
ne como la falta de coaptación de los bordes de
la misma durante su proceso de cicatrización (Fi-
gura 3). Puede producirse por una mala técnica
quirúrgica que somete a los bordes de la herida
a una tensión excesiva que produce isquemia y
posteriormente necrosis del tejido. En estos casos
la rápida identificación y resolución de esta com- Figura 3. Dehiscencia de la herida en un paciente
plicación es fundamental puesto que el riesgo de al que se le había implantado un marcapasos bica-
infección de la bolsa y por lo tanto del sistema es meral 3 semanas antes.
30 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
BIBLIOGRAFÍA
1. Alzueta J, Fernández JM. Registro Español de Desfibrilador 17. Zhou XH, Tang BP, Li JX, Zhang Y, Zhang JH, Li YD. Use of the Attain
Automático Implantable. IX Informe Oficial de la Sección Select II catheter delivery system to improve. Chin Med J 2011;
de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de 124:1209-12.
Cardiolog,ia (2012). Rev Esp Cardiol. 2013;66:881–93. 18. Ghani M, Thakur RK, Boughner D, Morillo CA, Yee R, Klein J. Malpo-
2. Link MS, Estes, NA, Griffin, Wang PJ, Maloney JD, Kirchhoffer JB et sition of Transvenous Pacing Lead in the Left Ventricle Pacing Clin
al. Complications of dual chamber pacemaker implantation in the electrophysiol 1993;16:1800-7.
elderly. Pacemaker Selection in the Elderly (PASE) Investigators. J 19. Rodriguez Y, Baltodano P, Tower A, Martinez C, Carrillo R. Mana-
Interv Card Electrophysiol. 1998; 2:175-9. gement of Symptomatic Inadvertently Placed Endocardial Leads
3. Zeft HJ, Harley A, Whalen RE, McIntosh HD. Pulmonary Air Embo- in the Left Ventricle. Pacing Clin Electrophysiol 2011; 34:1192-200.
lism During Insertion of a Permanent Transvenous Cardiac Pace- 20. Van Gelder B, Bracke F, Oto A, Yildirir A, Haas PC, Seger J, et al.
maker. Circulation. 1967;36:456-9. Diagnosis and Management of Inadvertently Placed Pacing and
4. Brinker J, Midei M: Techniques of pacemaker implantation. In ICD Leads in the Left Ventricle; A Multicenter Experience and Re-
Cardiac pacing. Edited by Ellenbogen K. Blackwell Science, Cam- view of the Literature. Pacing Clin Electrophysiol 2000; 23:877-83.
bridge Mass. 1996:250. 21. Khairy P, Landzberg MJ, Gatzoulis MA, Mercier LA, Fernandez SM,
5. Turgeman Y, Antonelli D, Atar S, Rosenfeld T. Massive Transient Côté JM et al. and for the Epicardial Versus ENdocardial pacing
Pulmonary Air Embolism During Pacemaker Implantation Under and Thromboembolic events (EVENT) Investigators Transvenous
Mild Sedation: An Unrecognized Hazard of Snoring. Pacing Clin Pacing Leads and Systemic Thromboemboli in Patients With Intra-
Electrophysiol 2004; 27:684–5. cardiac Shunts: A Multicenter Study. Circulation 2006; 113: 2391-7
6. Nanthakumar K, Kay GN, Plumb VJ, Zheng X, killingsworth CR, 22. Rodríguez Y, Baltodano P, Tower A, Martínez C, Carrillo R. Mana-
Smith WM, Ideker RE, Epstein AE, Lan D, Johnson PL. Decrease gement of Symptomatic Inadvertently Placed Endocardial Leads
in fluoroscopic cardiac silhouette excursión precedes hemody- in the Left Ventricle. Pacing Clin Electrophysiol. 2011;34:1192-200.
namic compromise in intraprocedural tamponade. Heart Rhythm 23. Cano O, Osca J, Sancho-Tello MJ, Olagüe J, Castro JE, Salvador A.
2005; 2:1224–30. Morbidity associated with three different antiplatelet regimens in
7. Mahapatra S, Bybee KA, Bunch J, Espinosa RE, Sinak LJ, McGoon patients undergoing implantation of cardiac rhythm management
MD, Hayes DL. Incidence and predictors of cardiac perforation af- devices. Europace. 2011; 13:395-401.
ter permanent pacemaker placement. Heart Rhythm 2005; 2:907– 24. Bernard ML, Shotwell M, Nietert PJ, Gold MR. Meta-Analysis of
11. Bleeding Complications Associated With Cardiac Rhythm Device
8. Geyfman V, Storm RH, Lico SC, Oren IV JW. Cardiac Tamponade as Implantation. Circ Arrhythm Electrophysiol. 2012; 5:468-74.
Complication of Active-Fixation Atrial Lead Perforations: Proposed 25. Ghanbari H, Feldman D, Schmidt M, Ottino J, Machado C, Akoum
Mechanism and Management Algorithm. Pacing Clin Electrophy- N, Wall TS, Daccarett M. Cardiac resynchronization therapy device
siol 2007; 30:498-501. implantation in patients with therapeutic international normalized
9. Hirschl DA, Jain VR, Spindola-Franco H, Gross JN, Haramati LB. Pre- ratios. Pacing Clin Electrophysiol 2010; 33:400–6.
valence and Characterization of Asymptomatic Pacemaker and 26. Ahmed I, Gertner E, Nelson WB, House CM, Dahiya R, Anderson
ICD Lead Perforation on CT. Pacing Clin Electrophysiol 2007; 30: CP, Benditt DG, Zhu DW. Continuing warfarin therapy is superior
28–32. to interrupting warfarin with or without bridging anticoagulation
10. Cano O, Andrés A, Alonso P, Osca J, Sancho-Tello MJ, Castro JE, therapy in patients undergoing pacemaker and defibrillator im-
Olagüe J, Salvador A. Taponamiento pericárdico asociado al im- plantation. Heart Rhythm 2010; 7:745–9.
plante de cables de estimulación de fijación activa [Abstract]. Rev 27. Cano O, Muñoz B, Tejada D, Osca J, Sancho-Tello MJ, Olagüe J,
Esp Cardiol. 2013; 66 Supl 1:494. Castro JE, Salvador A. Evaluation of a new standardized protocol
11. Armanijan L, Toff W, Nielsen JC, Andersen H, Connolly SJ, Ellen- for the perioperative management of chronically anticoagulated
bogen KA et al. Are Elderly Patients at Increased Risk of Com- patients receiving implantable cardiac arrhythmia devices. Heart
plications Following Pacemaker Implantation? A Meta-Analysis of Rhythm. 2012; 9:361-7.
Randomized Trials. Pacing Clin Electrophysiol 2012; 35:131–4. 28. Cheng A, Nazarian S, Brinker JA, Tompkins C, Spragg DD, Leng
12. Luria DM, Feinberg MS, Gurevitz OT, Bar-Lev DS, Granit C, Tana- CT, Halperin H, Tandri H, Sinha SK, Marine JE, Calkins H, Tomaselli
mi N, et al. Randomized comparison of J-shaped atrial leads with GF, Berger RD, Henrikson CA. Continuation of warfarin during pa-
and without active fixation mechanism. Pacing Clin Electrophysiol. cemaker or implantable cardioverter-defibrillator implantation: a
2007; 30:412-7. randomized clinical trial. Heart Rhythm 2011; 8:536 –40.
13. Van Rees JB, de Bie MK, Thijssen J, Borleffts JW, Schalij M, van Erven 29. Tischenko A, Gula LJ, Yee R, Klein GJ, Skanes AC, Krahn AD. Im-
L. Implantation-Related Complications of Implantable Cardiover- plantation of cardiac rhythm devices without interruption of oral
ter-Defibrillators and Cardiac Resynchronization Therapy Devices anticoagulation compared with perioperative bridging with low-
: A Systematic Review of Randomized Clinical Trials. J Am Coll molecular weight heparin. Am Heart J 2009; 158:252–6.
Cardiol 2011; 58:995–1000. 30. Tolosana JM, Berne P, Mont L, Heras M, Berruezo A, Monteagudo
14. Acute Lead Dislodgements and In-Hospital Mortality in Patients J, Tamborero D, Benito B, Brugada J. Preparation for pacemaker
Enrolled in the National Cardiovascular Data Registry Implantable or implantable cardiac defibrillator implants in patients with high
Cardioverter Defibrillator Registry Cheng A, Wang Y, Curtis JP, Va- risk of thrombo-embolic events: oral anticoagulation or bridging
rosy PD. J Am Coll Cardiol 2010;56:1651– 6. with intravenous heparin? A prospective randomized trial. Eur
15. Tomassoni G, Baker J, Corbisiero R, Love C, Martin D, Niazi I, et al. Heart J 2009; 30:1880-4.
Postoperative performance of the Quartet® left ventricular heart 31. Birnie DH, Healey JS, Wells GA, Verma A, Tang AS, Krahn AD, Simp-
lead. J Cardiovasc Electrophysiol. 2013; 24:449-56. son CS, Ayala-Paredes F, Coutu B, Leiria TL, Essebag V; BRUISE
16. Luedorff G, Kranig W, Grove R, Wolff E, Heimlich G, Thale J. Impro- CONTROL Investigators. Pacemaker or defibrillator surgery
ved success rate of cardiac resynchronization therapy implant by without interruption of anticoagulation.
employing an active fixation coronary sinus lead. Europace. 2010;
12:825-9.
31
Infección y dispositivos
Juan Leal del Ojo González, Cristina Navarro Valverde, Rocío Picón Heras, Raquel Guerola Segura,
Irene Estrada Parra, María Mera Romero, Sebastián Rufián Andújar, Natalia Cobos Gómez, Ana
García Rojas, Alicia Asian Cordero, Dolores García Medina, Ricardo Pavón Jiménez, Luis Pastor Torres
Servicio de Cardiología. Hospital Universitario de Valme. Sevilla
“La infección de los Dispositivos Electrónicos Im- nea que contiene el dispositivo y el segmento sub-
plantables no son frecuentes, pero sus consecuen- cutáneo del/los cables (no el segmento transveno-
cias son las mas graves de entre las complicaciones so de los mismos). Incluye signos locales en el sitio
relacionadas con ellos” de implantación del generador (eritema, aumento
de temperatura, fluctuación) o drenaje purulento.
[Link]. Pittsburgh 2006
En algunos casos, parte del dispositivo o los cables
se exteriorizan cuando erosionan la piel que los
INTRODUCCIÓN
recubre. (Fig.1 y 2) Tal erosión puede ocurrir por
La mejora progresiva de sus funciones, la reduc- la presión del dispositivo alojado en la bolsa sobre
ción del tamaño y la mayor facilidad de implanta- los tejidos superficiales sin prueba evidente de la
ción, han permitido obtener una sólida base cien- infección, pero es indudable la contaminación del
tífica, que justifica la expansión de las indicaciones sitio de implantación.
y el consiguiente aumento de la utilización de los
Infección profunda
dispositivos electrónicos cardiacos implantables
(DECI) en los últimos años. Además, los DECIs im- Este término se utiliza cuando la infección afecta
plantados son cada vez mas complejos, se implan- a la porción transvenosa del/los cables, asociada,
tan en pacientes cada vez con mas edad y con mas por lo general con bacteriemia o infección en-
comorbilidades lo que acarrea un aumento de la dovascular. La Infección profunda puede ocurrir
tasa de infecciones 1. con la participación del bolsillo del generador (la
infección superficial se propaga a lo largo de los
La presentación de la infección, sus consecuen-
cables) o sin ella, y puede incluir endocarditis re-
cias y su tratamiento cambian según la ubicación y
lacionada con el dispositivo en el que puede haber
su extensión, y se relaciona con aumento de ingre-
vegetaciones valvulares o en la porción intracar-
sos hospitalarios, incremento de costes y aumen-
diaca del/los cables.
to de mortalidad a largo plazo. Las infecciones de
dispositivos se consideran incluidas en dos cate- Según el modo de la infección, las infecciones de
gorías: los dispositivos pueden ser clasificadas en:
Infección superficial Primarias
El termino infección del bolsillo se utiliza para Son aquellas en que la contaminación inicial, en
describir la infección que incluye la bolsa subcutá-
explicarse al menos en parte, por una escrupulosa Factores relacionados con el dispositivo
desinfección de la piel y la utilización de profilaxis Aunque algunas características de los DECIs
antibiótica. No obstante una limitación significativa como la forma, las irregularidades en la superficie
de este estudio es el corto tiempo de seguimiento o el polímero usado en la encapsulación, pueden
de los pacientes (6 meses) por lo que IDs mas tar- facilitar la adherencia de los gérmenes, son mu-
días no han podido ser detectadas. cho mas importantes los factores indirectamente
relacionados con aquellos como la manipulación
MICROBIOLOGÍA Y PATOGENIA de los DECIs implantados o la implantación de los
mismos por médicos inexpertos.
La mayoría de las IDs son producidas por estafilo-
cocos aureo o coagulasa negativo. Otras bacterias Factores relacionados con los gérmenes
u hongos menos frecuentemente relacionados en Parece claro que en el desarrollo y la persistencia
la IDs son Gram+ (estreptococo, enterocos, cory- de las infecciones por estafilococos coagulasa ne-
nebacterium sp, etc) Gram- (pseudomonas aeru- gativo, asociadas a materiales extraños, como es
ginosas, klebsiella, proteus, enterobacter, etc) y el caso de los DECIs, están implicados varios me-
hongos (candida). Sohail y col. 8 en una serie de canismos. Uno de ellos es la adhesión bacteriana
189 IDs de la Clínica Mayo señalan al estafilococo al polímero de la superficie del DECI o a la matriz
coagulasa negativo y estafilococo aureo en el 42 % proteica que lo recubre por interacción con com-
y 29 % (4 % de ellos meticilina resistente) respecti- ponentes de la superficie de las bacterias (adhe-
vamente como los gérmenes responsables de las sinas). La sucesiva acumulación de capas de bac-
IDs. (Tabla II). Tarakji y col. 9 en otra serie de 412 terias sobre esta primera capa, unidas unas a otras
IDs de la Clínica Cleveland refieren que el 90 % mediante una “adhesina intracelular” constituyen
de las mismas son producidas por estafilococos: un biofilm (biopelícula de una o mas especies mi-
45 % S. aureo (44 % de ellos meticilina resistente) crobianas, que se mantienen juntas en una matriz
y 55 % S. coagulasa negativo (53 % meticilina re- extracelular) permitiendo que los gérmenes sean
sistente). En una serie más reciente, europea, Jan mucho mas resistentes a los antibióticos y a las
y col. 10 reportan que en el 86 % de las IDs en los propias defensas del huésped (Fig.3)
que el germen es identificado el estafilococo es el
responsable de la infección, pero al contrario que DIAGNÓSTICO
en las series anteriores solo el 10 % de las infeccio-
La mayor parte de las IDs (70 %) presentan sín-
nes por estafilococos se deben a S aureo mientras
tomas y signos clínicos externos de infección su-
que el 70 % de los S. coagulasa negativo fueron S.
perficial (dolor, inflamación, drenaje purulento y
Epidermidis y apuntan además, que las infeccio-
ulceración de la piel). El primer signo de ID puede
nes precoces es mas probable que sean causadas
ser la erosión de la piel en el sitio de la bolsa del
por microorganismos meticilina resistente que las
generador con exposición del mismo y/o cable/s
infecciones tardías.
con o sin cambios inflamatorios locales. A veces,
La bolsa del DECI puede haberse infectado en es difícil diferenciar entre cambios postoperato-
el momento de la implantación o en cualquier ma- rios normales (hematomas no infectados o celulitis
nipulación realizada posteriormente, o si el gene- superficial) y la fase precoz de una ID.
34 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
PROFILAXIS
Es importante comprobar que el paciente no tie-
ne signos de infección antes de la realización del
procedimiento. Realizar la implantación con una
técnica quirúrgica aséptica y cuidadosa son cla-
Figura 3: Imagen de un Biofilm
ves para prevenir las IDs. Además, como se ha co-
mentado previamente, dado el incremento de las
La infección sistémica se manifiesta habitual-
indicaciones, el aumento de la complejidad de los
mente por fiebre y escalofríos (signos ausentes
DECIs y su utilización en pacientes con cada vez
en la mayoría de las infecciones superficiales). La
mas comorbilidades, la mejor manera de reducir
existencia de afectación endocárdica del/los ca-
la tasa de complicaciones y las IDs entre ellas, es
bles y/o endocarditis valvular puede presentarse
practicar un entrenamiento intenso de los implan-
con fallo cardiaco secundario a la estenosis o in-
tadores poco expertos.
suficiencia valvular o por embolismos sépticos en
otros órganos o sistemas. Es importante tener en Decolonización del estafilcocos aureo
cuenta que una ID puede manifestarse como una
Desde hace mucho años se conoce que ser
fiebre de origen desconocido cuando no se acom-
portador nasal de estafilococo aureo es factor de
paña de signos inflamatorios locales en la bolsa
riesgo de infección postoperatoria y en algunas
del generador.
situaciones la aplicación nasal de pomada de mu-
Cuando los signos y síntomas sugieren infección pirocina puede ser efectiva para reducir el riesgo
del DECI deben realizarse al menos 2 series o tan- de la misma. Kallen AJ y col en un metanálisis de
das de hemocultivos antes de iniciar el tratamiento estudios realizados en cirugía no general (cardio-
antibiótico y hay que tener presente que algunos torácica, ortopédica y neurocirugía) compara el
pacientes con hemocultivos positivos pueden no riesgo de infección en la zona quirúrgica después
tener fiebre ni leucocitosis. Por otro lado, es impor- de mupirocina intranasal vs cuidados habituales
tante considerar que la presencia de hemocultivos observaron una reducción de la tasa de esas infec-
positivos, especialmente por estafilococos, sugie- ciones (1.7 % en el grupo mupirocina vs 4.1 % en el
re fuertemente que la situación clínica es debida a grupo; control RR, 0.40; IC 95%, 0.29 a 0.56) 15. De
una infección del DECI 11. forma similar Bode LGM y col. 16 en un estudio con
808 pacientes portadores de estafilococo aureo a
En cambio, no se recomienda y ¡debe evitarse!
nivel nasal, que fueron sometidos a cirugía, com-
la punción y aspiración de la bolsa del generador
probaron que la tasa de infección en el sitio qui-
ya que su rendimiento diagnostico es muy bajo y
rúrgico fué 3.4 % (17 de 504 pacientes en el grupo
pueden introducirse nuevos gérmenes 12.
de mupirocina) comparado con el 7.7 % (32 de 413
Para la detección de vegetaciones valvulares o pacientes) en el grupo placebo (RR 0.42; CI95 %,
sobre los cables la ecocardiografía transesofágica 0.23ª 0.75). Ambos estudios concluyeron que la
es superior a la transtorácica, y permite identifi- infección en la zona quirúrgica por estafilococo
car las complicaciones asociadas. Debe realizarse aureo podía reducirse mediante la decolonización
siempre y es fundamental entre los pacientes con nasal. Sin embargo y a pesar de que hay pocas
bacteriemias por estafilococo aureo. Otros aspec- razones para limitar su uso (es una intervención de
tos (la disfunción ventricular, la presencia de de- bajo coste y la utilización a corto plazo no parece
rrame pericárdico y la medición de presiones pul- desarrollar resistencia) la mayor parte de las guías
monares) por lo que pueden definirse mejor con no hacen recomendación alguna al respecto.
la ecocardiografía transtorácica, por que debe ha-
Preparación de la piel
cerse en el mismo momento de la transesofágica 13.
Actualmente no se recomienda el baño/ducha
Infección y dispositivos 35
con jabón antiséptico la noche anterior de la in- dicación para la administración de antibióticos sis-
tervención para reducir el riesgo de la infección témicos durante la realización de procedimientos
del sitio quirúrgico. En un meta-análisis de seis en- invasivos y no hay evidencia de la relación entre
sayos que incluían a 10.007 participantes, el baño bacteriemias transitorias asociadas a procedi-
preoperatorio con clorhexidina no confirió ningún mientos dentarios, gastrointestinal y genitourinario
beneficio 17 con ID. Además el estafilococo que es el germen
habitual en las ID se encuentra raramente implica-
Inmediatamente antes de la cirugía, ya en el qui-
do en las bacteriemias producidas por estos pro-
rófano/laboratorio de electrofisiología, debe pre-
cedimientos 12.
pararse la piel de la zona quirúrgica con un agente
antiséptico. En un ensayo que incluyó 849 pacien- Prevención de los hematomas
tes sometidos a cirugía, la preparación de la piel
Dado que la formación de hematomas después
con alcohol-clorexidina se acompañó de una tasa
del implante, es un predictor independiente de ID
inferior de infecciones significativamente menor
es muy importante su prevención, especialmente
que cuando se utilizó la povidona-yodada (9.5 %
en los pacientes que reciben anticoagulantes ora-
vs 16 %) argumentándose que esto puede deberse
les. En cualquier caso es fundamental una hemos-
a que la clorexidina no se inactiva por la sangre o
tasia cuidadosa pero lo es aun más en pacientes
el suero 18.
anticoagulados. Durante mucho tiempo se ha re-
En relación con el afeitado de la zona operatoria comendado realizar el implante del DECI suspen-
hay también ciertas contradicciones, pero si se opta diendo el anticoagulante oral (ACO) sustituyéndo-
por hacerlo debe hacerse justo antes de la implan- lo por heparina de bajo peso molecular (estrategia
tación y mejor si se hace con máquina eléctrica con de puente de heparina) y se observó una alta tasa
cabezal desechable, muy superior a la utilización de hematomas. Cano O y col. 20 en un estudio que
de rasuradoras convencionales de cuchilla, ya que incluyó pacientes anticoagulados con moderado-
éstas producen múltiples lesiones de la piel. alto riesgo trombótico (estenosis mitral, porta-
dores de cualquier prótesis mecánica cardiaca,
Profilaxis antibiótica
accidente cerebrovascular previo o fibrilación au-
La mayor parte de los estudios sugieren que la ricular asociada a CHADS-VASC2 ≥ 2) se comparó
profilaxis antibiótica, administrada en el momento la estrategia de realizar el procedimiento sin sus-
del procedimiento reduce la tasa de IDs. Entre los pender los ACO (grupo A) frente a los resultados
antibióticos usados la cefazolina ha sido la mas am- obtenidos de un análisis retrospectivo de un grupo
pliamente utilizada. En un gran estudio randomiza- de pacientes similares que habían sido interveni-
do doble ciego controlado con placebo de implan- dos con puente de heparina de bajo peso mole-
tes de DECI, la administración de cefazolina (1 g cular (grupo B). La tasa de eventos trombóticos fue
antes del implante) produce una reducción signi- similar con ambas estrategias pero hubo una re-
ficativa de las IDs en el grupo con cefazolina vs ducción significativa de hematomas con el grupo
placebo (0.64 % vs 3.28 %, p=0.016). En el análisis A frente al grupo B (2.3 % vs 17.7 %, P=0.0001). El
multivariado, la falta de administración preoperato- estudio también comparó la estrategia de suspen-
ria del antibiótico y la formación de hematoma en der la ACO frente a la estrategia de puente de he-
la bolsa fueron predictores independientes de ID 19. parina en pacientes con bajo riesgo trombótico. En
este grupo de pacientes también fue comparable
La mayoría de los expertos siguen recomendan-
la tasa de eventos trombóticos en ambas estrate-
do el uso profiláctico de cefalosporina de primera
gias con una tasa de hematomas significativamen-
generación, la cefazolina [2 g iv inmediatamen-
te menor realizando el procedimiento con suspen-
te antes de realizar la incisión y 1 g cada 8 horas
sión de la ACO frente al tratamiento con puente
durante 24 horas (3 dosis)]. Sin embargo algunos
de heparina (0 % vs 13 %, P<0.0001). Mas recien-
recomienda usar vancomicina, en los pacientes
temente, el estudio BRUISE CONTROL 21 asignó
alérgicos a las cefalosporinas y en aquellos cen-
de forma randomizada pacientes con alto riesgo
tros donde es alta la resistencia a la meticilina de
tromboembólico (≥ 5 % de riesgo anual de even-
los estafilocos (1 g iv una sola dosis, 60 minutos an-
tos) a que el procedimiento de implante se realiza-
tes de la incisión y 1 g iv cada 12 horas durante 24
ra sin suspender la ACO (grupo A: 343 pacientes)
horas (2 dosis). Por otro lado, en los pacientes alér-
o con puente de heparina de bajo peso molecular
gicos a cefazolina y vancomicina o en presencia
grupo (B: 338 pacientes). El objetivo primario fue
de insuficiencia renal puede ser una buena opción
la tasa de hematomas en la bolsa del dispositivo
utilizar daptomicina o linezolid.
clínicamente significativo (necesidad de hospitali-
La presencia de DECI no es considerada una in- zación prolongada, interrupción de la ACO o que
36 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
paciente, aumentaban el riesgo de estiramiento y el láser una aplicación mas precisa y por lo tanto
rotura del propio cable y aumentaban las posibili- menos peligrosa.
dades de avulsión cardiaca, taponamiento y muer-
La introducción de la extracción con láser y mas
te 23. Cuando el sistema anterior era considerado
tarde la aplicación de vainas con radiofrecuencia
ineficaz se realizaba cardiotomía a través de es-
(que hace el procedimiento significativamente más
ternotomía media o toracotomía que efectivamen-
económico) cambió el panorama de la extracción
te era una solución definitiva pero a expensas de
de cables proporcionando unas tasas de éxito de
una importante morbimortalidad que limitaba su
extracción próximas al 100 % con una incidencia
aplicación en situaciones graves como la infección
de complicaciones mayores ≤ 2 % (muerte, rotura
y la sepsis 24.
cardiaca que requiere toracotomía o pericardio-
Los últimos 25 años han sido testigos de un avan- centesis, hemotórax, neumotórax, embolia pulmo-
ce considerable en la tecnología de extracción de nar, paro respiratorio, shock séptico o accidente
cables desarrollándose técnicas y herramientas cerebrovascular) y mortalidad del 0 %27.
cada vez mas seguras y mas eficaces. A mitad de
A pesar de los resultados anteriores, la presen-
la década de los 80 aparecieron dos herramientas
cia de adherencias fuertemente calcificadas, es-
que mejoran sustancialmente los resultados:
pecialmente en la zona infraclavicular del acceso
1. El “estilete de bloqueo” (locking stylet ) venoso por subclavia, es una limitación relativa de
2. Las primeras vainas telescópicas mecánicas. la vaina con láser o electroquirúrgica.
El estilete de bloqueo es similar a los utilizados El sistema Evolution® consiste en una vaina flexi-
en la implantación pero lleva en la punta un alam- ble con una punta distal de metal que corta el teji-
bre fino que al girarlo en sentido antihorario, una do fibroso en un movimiento rotacional controlado
vez que ha sido completamente introducido, se ex- manualmente que permite el avance de la vaina.
pande y engancha permitiendo realizar la tracción Este sistema ha sido testado en pequeños estudios
desde el extremo distal sin que se produzca elon- con una tasa de éxito > 80 % y puede considerarse
gación del cable. Las vainas mecánicas están fa- un sistema de extracción de primera línea y espe-
bricadas en distintos materiales (acero inoxidable, cialmente se considera una alternativa efectiva en
teflón TM o polipropileno) y se extraen los cables adherencias de las características citadas 28.
utilizando los principios de contrapresión (avance
Según la antigüedad del/los cables implantados
manual de la vaina que rompe las adherencias fi-
puede iniciarse la extracción utilizando una u otra
brosas) y contratracción (tracción aplicada sobre
técnica. En aquellos con menos de 1 año pueden
el cable) lo que reduce el riesgo de la invagina-
utilizarse la tracción simple manual teniendo pre-
ción miocárdica consiguiendo tasas de extracción
sente que, ante la menor dificultad o posibilidad
entre el 71 % al 97 % 25,26.
de estiramiento del cable deben utilizarse estile-
Mas recientemente se han desarrollado vainas tes que bloquean la punta del mismo para que la
que utilizan una fuente de energía para disecar tracción sea mas firme y efectiva. Con cables mas
la encapsulación fibrosa y facilitar el avance de la antiguos que pueden presentar un grado mayor de
misma a lo largo del cable: adherencias fibróticas pueden añadirse las vainas
telescópicas mecánicas y con cables de muy larga
1. Vainas asistidas con láser excimer
evolución con adherencias muy fibróticas o calci-
2. La vaina electroquirúrgica que utiliza energía
ficadas se recomiendan las vainas con láser, elec-
de radiofrecuencia (electrocauterio).
troquirúrgicas o el sistema Evolutión®.
La vaina de láser excimer libera pulsos de láser
Es posible que el aumento de la utilización de
ultravioleta; la vaina aplica pulsos circunferencia-
cables con sistema fijación activa e isodiamétricos
les de energía en su extremo distal que deshacen
pueda facilitar la extracción con tracción simple.
las adherencias mediante destrucción fotoquímica
De Biel y col. 29 incluyó en un estudio 445 cables de
de los enlaces moleculares y ablación fototérmica
MPs y DAIs extraídos (50 % con fijación activa) de
consiguiendo fragmentos ≤5 μm que son fácilmen-
4.2±4.7 años de antigüedad, por tracción manual
te absorbibles por el torrente circulatorio.
El procedimiento se realizó en el laboratorio de
La vaina electroquirúrgica contiene dos conduc- hemodinámica con cirujano de apoyo en quirófa-
tores que la recorren interiormente a todo lo largo no, La tasa de éxito global fue del 84.8 % que subió
y que terminan distalmente formando un cable bi- a casi el 95 % cuando la antigüedad del cable era
polar. El corte se realiza entre esos dos electrodos, < 2.6 años. Es importante destacar que el 11.9 %
situados en la punta de la vaina, como si de un bis- de los cables (especialmente aquellos con fijación
turí eléctrico se tratara y permite, al contrario que pasiva), sufren fractura y precisan, además, un pro-
38 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Tabla III. Extracción de cables. Factores asociados con alto riesgo del procedimiento
Variable Criterio Comentarios
Índice Masa Corporal < 25 Kgrs/m2 Mas relacionado con el tamaño
que con el sexo
Comorbilidades Edad,función VI depremidida, Riesgo periprocedimiento
fallo renal, grandes vegetaciones
Situación venosa Venas ocluidas o muy Acceso limitado para
estenosadas procedimientos
Enfermedad cardiaca congénita Complejidad anatómica Recorrido tortuoso del/los cables
Número de cables Presencia de nº mayor de cables Mas interacción entre ellos
a extraer
Mecanismo de fijación Pasiva Los de fijación activa se extraen
mas fácilmente incluso si no son
isodiamétrico
Geometría cuerpo del cable No isodiamétrico Mayor adherencia a los tejidos
Cables DAI Bobina/s Mayor diámetro. Superficie
irregular
Antigüedad implantación Mayor de un año. Aumenta cada Reacción tisular
año tiempo-dependiente
Diseño/daño del cable Por diseño/ deficiencias Starfix®, Accufix®
provocadas
Adaptado de Deharo y col. Pathways for training and accreditation for transvenous lead extraction: a European Heart Rhythm Association posi-
tion paper. Europace 2012;14:124-134
cedimiento femoral para completar la extracción. en los que se intenta la extracción (533 en quirófa-
Complicaciones mayores ocurrieran en el 0.7 % nos; 831 en el laboratorio de electrofisiología). Se
(un paciente con taponamiento cardiaco por rup- utiliza láser en el 51.2 % de los cables. Globalmente
tura auricular y un paciente con insuficiencia tri- 775 (93.1 %) fueron completamente extraídos en el
cuspídea. Un paciente falleció por sepsis en las 24 laboratorio vs 487 (91.4 %) en quirófano. Las com-
horas después del procedimiento. plicaciones ocurrieron en el 2.24 % en el laborato-
rio vs 2.84 % en el quirófano (P=0.481). Murieron
Habitualmente se recomienda que la extracción
dos pacientes (0.29 %) (1 en cada grupo por rotura
de cables, especialmente aquellos que llevan
de la vena cava). La rápida intervención quirúrgica
tiempo implantados, se realice en quirófano, ya
fue útil en 6 pacientes [4 en quirófano (2 rotura de
que éste ofrece las mejores condiciones para re-
vena subclavia, 1 rotura de la válvula tricúspide, 1
solver las complicaciones mecánicas (rotura de
taponamiento; 2 en el laboratorio (2 taponamien-
cavidades cardiacas y taponamiento) con la ma-
tos)] con resultados favorables en todos 30.
yor celeridad posible. Sin embargo una encuesta
realizada en EEUU muestra una importante varia- En general se considera que la presencia o el ta-
bilidad en el grado disponibilidad quirúrgica en la maño de las vegetaciones puede condicionar la
práctica clínica habitual. El 36 % de los encuesta- extracción percutánea de los cables en la ID. Sin
dos respondieron que realizaban la extracción en embargo, algunos cirujanos cardiacos defienden
quirófano con el cirujano presente o disponible de que la extracción de cables con vegetaciones ≥ 1
forma inmediata, el 39 % en el laboratorio de elec- cm (Fig 4) no debe hacerse de forma transveno-
trofisiología con el cirujano y quirófano identifica- sa por el riesgo embólico séptico y proponen que
do y disponible y el 25 % en el laboratorio de elec- sean desbridadas y extirpadas quirúrgicamente
trofisiología sin cirujano ni quirófano identificado mediante toracotomía a pesar de la morbimortali-
y compararon el resultado de la extracción y las dad del procedimiento 32. Lamentablemente no hay
complicaciones con cables extraídos en quirófano ensayos aleatorizados sobre esta cuestión y no es
vs laboratorio de electrofisiología. Para ello estu- probable que los haya. No obstante los datos de
diaron prospectivamente un total de 1364 cables MeierEwert y col.33 y Grammes y col.34 sugieren
Infección y dispositivos 39
Tabla IV Extracción de cables. Factores asociados con alto riesgo del procedimiento
que la extracción percutánea de grandes vegeta- cables, especialmente cuando tienen una antigüe-
ciones son toleradas por los pacientes y aunque dad mayor de un año:
mas de la mitad de ellos sufrieron de embolismo
1. Un médico que se inicia (inexperto) en las téc-
pulmonar, esto, no tubo repercusión sobre la su-
nicas de extracción de cables debe ser un ex-
pervivencia o la estancia hospitalaria y demostra-
perto en implantación de DECIs.
ron que la extracción percutánea de cables con
vegetaciones de todos los tamaños es posible y 2. Un médico que está entrenándose debe ex-
aparentemente adecuada aunque sugirieron que traer ≥ 40 cables en al menos 30 procedimien-
sería deseable desarrollar técnicas para succionar tos como primer operador, bajo la supervisión
o recoger las vegetaciones. de un médico cualificado. Esos 40 cables de-
ben incluir 10 casos con múltiples cables en los
Algunos autores consideran que el verdadero
que > 2 sean extraídos, 10 cables con una anti-
riesgo de la extracción de cables lo estamos in-
güedad > 6 años y 10 cables de DAI. No deben
fraestimando cuando nos centramos exclusiva-
contar como extraídos aquellos cables que se
mente en el riesgo del procedimiento (Tabla III)
consiguen sin herramientas especializadas y
Con frecuencia, estos pacientes, tienen comorbi-
deben entrenarse en las técnicas de extracción
lidades que pueden incrementar la tasa de mor-
desde distintos accesos incluyendo la vía fe-
talidad a pesar del éxito de la extracción. El es-
moral y la yugular interna.
tudio LExICon mostraba que pacientes con ID
local o sistémica, con insuficiencia renal (Creatini-
na ≥ 2 mg/dl), Índice de Masa Corporal ≤ 25 kg/
m2 y diabetes mellitus debían ser considerados de
alto riesgo de mortalidad hospitalaria 35.
Puede concluirse por tanto que la extracción de
cables es un procedimiento complicado, engo-
rroso y arriesgado que debe realizarse por ope-
radores expertos, en centros de referencias y alto
volumen de extracciones que permita un entre-
namiento riguroso y permanente, con los medios
técnicos adecuados y con protocolos bien esta-
blecidos, así como con cirujanos cardiacos que
garanticen la atención inmediata a las complica-
ciones mecánicas de la extracción que pongan en
riesgo la vida de los pacientes.
Tanto la AHA 36 como la EHRA37 dan recomenda-
ciones similares sobre el entrenamiento y habilida- Figura 4, Vegetación sobre cable. Cortesia de la
des necesarias antes de realizar extracciones de Dra. Encarnación Gutierrez.
40 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Hemocultivos
BIBLIOGRAFÍA
1. Usslan DZ, Tleyjeh IM, Baddour LM et al. Temporal trends in per- fibrillators in the United States 1993 to 2008. J Am Coll Cardiol
manent pacemaker implantation: a population-based study. Am 2011;58:1001-6.
Heart J. 2008;155:896 –903. 4. Uslan DZ, Sohail MR, St Sauver JL, et al. Permanent pacemaker
2. Duval X, Suty Ch, Alla F et al. Endocarditis in Patients with a Per- and implantable cardioverter defibrillator infection: a population-
manent Pacemaker: A 1-Year Epidemiological Survey on Infective based study. Arch Intern Med 2007;167:669–675.
Endocarditis due to Valvular and/or Pacemaker Infection. Clin In- 5. Voigt A, Shalaby A, Saba S. Rising rates of cardiac rhythm mana-
fect Dis 2004;39:68-74 gement device infections in the United States: 1996 through 2003.
3. Greenspon AJ, Patel JD, Lau E, et al. 16-Year trends in the infec- J Am Coll Cardiol. 2006;48:590–591.
tion burden for pacemakers and implantable cardioverter de- 6. Klug D, Balde M, Pavin D, et al. Risk factors related to infections of
42 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
implanted pacemakers and cardioverter defibrillators: results of a 24. Byrd CL, Schwartz SJ, Sivina M et al. Technique for the surgical
large prospective study. Circulation 2007; 116:1349.-1355. extraction of permanent pacing leads and electrodes, J Thorac
7. Uslan DZ, Gleva MJ, Warren DK, et al. Cardiovascular implantable Cardiovasc Surg, 1985;89:142–4.
electronic device replacement infection and prevention: results of 25. Brodell GK, Castle LW, Maloney JD et al. Chronic Transvenous Pa-
the REPLACE registry. Pacing Clin Electrophysiol 2012;35:81-7. cemaker Lead Removal Using a Unique, Sequential Transveilous
8. Sohail MR, Uslan DZ, Khan AH, et al. Management and outcome of System Am J Cardiol1990;66:964-966.
permanent pacemaker and implantable cardiverter-defibrillator 26. Colavita PG, Zimmern SH, Gallagher JJ, et al. Intravascular Extrac-
infections. J Am Coll Cardiol 2007;49:1851-1859. tion of Chronic Pacemaker Leads: Efficacy and Follow-Up Pacing
9. Tarakji KG, Chan EJ, Cantillon DJ et [Link] implantable elec- and Clinical Electrophysiology 1993;16:2333-2336.
tronic device infections: Presentation, management, and patient 27. Maytin M, Henrikson CH A and Epstein M. Lead Extraction Is Pre-
outcomes. Heart Rhythm 2010;7:1043-1047. ferred for Lead Revisions and System Upgrades: When Less Is
10. Jan E, Camou F, Teixier-Maugein J et al. Microbiologic characteris- More. Circ Arrhythm Electrophysiol. 2010;3:413-424.
tics and in vitro susceptibility to antimicrobials in a large popula- 28. Oto A, Aytemir K, Yorgun H et al. Percutaneous extraction of car-
tion of patients with cardiovascular implantable electronic device diac pacemaker and implantable cardioverter defibrillator leads
infection. J Cardiovasc Electrophysiol 2012; 23:375-381. with evolution mechanical dilator sheath: a single-centre expe-
11. Baddour LM, Epstein AE, Erickson ChC et al. Update on Cardio- rience Europace 2011;13: 543–547.
vascular Implantable Electronic Device Infections and Their Ma- 29. De Biel MK, Fouad DA, Borleffs CJW et al. Trans-venous lead remo-
nagement: A Scientific Statement From the American Heart Asso- val without the use of extraction sheaths, results of >250 removal
ciation. Circulation2010;121:458-477. procedures Europace 2012; 14:112–1169.
12. Baddour LM, Cha YM and Wilson WR. Infections of Cardiovascular 30. Henrikson CH A, Zhang K and Brinker JA. Survey of the Practice
Implantable Electronic Devices. N Engl J Med 2012;367;842-9. of Lead Extraction in the United States. Pacing Clin Electrophysiol
13. Mulpuru SK, Pretorius VG and Birgersdotter-Green UM. Devices 2010;33:721–726.
infections. Management an indications for lead extraction. Circula- 31. Franceschi F, Dubuc M, Deharo JC et al. Extraction of transvenous
tion 2013;128:1031-1038. leads in the operating room versus electrophysiology laboratory:
14. Chua JD, Abdul-Karin A, Mawhorter S, et al. The Role of Swab and A comparative study. Heart Rhythm 2011;8:1001–1005.
Tissue Culture in the Diagnosis of Implantable Cardiac Device In- 32. Miralles A, Moncada V, Chevez H, et al. Pacemaker endocarditis:
fection. PACE 2005; 28:1276–1281. approach for lead extraction with large vegetations. Ann Thorac
15. Kallen AJ, Wilson ChD and Larson RJ. Perioperative intranasal mu- Surg 2001;72:2130 –2132.
pirocin for the prevention of surgical site infections:systematic re- 33. Hans K. Meier E, Gray M et al. Endocardial pacemaker or defibri-
view of literatura and metanalysis. Infect Control and Hosp Epide- llator leads with infected vegetations: A single-center experience
miol 2005;26:916-22. and consequences of transvenous extraction Am Heart J 2003;146:
16. Bode LGM, Kluytmans AJW, Heiman F.L et al. Preventing surgical- 339–44.
site infections in nasal carriers of Staphylococcus aureus. N Engl J 34. Grammes, JA Schulze ChM, Al-Bataineh M et al. Percutaneous Pa-
Med 2010; 362:9–17. cemaker and Implantable Cardioverter-Defibrillator Lead Extrac-
17. Webster J and Osborne S. Meta-analysis of preoperative antiseptic tion in 100 Patients With Intracardiac Vegetations Defined by Tran-
bathing in the prevention of surgical site infection. Br J Surg 2006; sesophageal Echocardiogram. J Am Coll Cardiol 2010;55:886–94.
93:1335–1341. 35. Wazni O, Epstein LM, Carrillo RG, et al. Lead Extraction in the Con-
18. Darouiche RO, Wall MJJ, Itani KM et al. Chlorhexidine alcohol temporary Setting: The LExICon Study An Observational Retros-
versus povidone-iodine for surgical-site antisepsis.N Engl J Med pective Study of Consecutive Laser Lead Extractions. J Am Coll
2010; 362:18–26. Cardiol 2010;55:579–86.
19. Oliveira JC, Martinelli M, Angelina S, et al. Efficacy of Antibiotic 36. Wilkoff BL, Love CJ, Byrd CL et al. Transvenous lead extraction:
Prophylaxis Before the Implantation of Pacemakers and Cardio- Heart Rhythm Society Expert consensus on facilities, training,
verter-Defibrillators Results of a Large, Prospective, Randomized, indications, and patient management: this document was endor-
Double-Blinded, Placebo-Controlled Trial. Circ Arrhythmia Elec- sed by the American Heart Association (AHA). Heart Rhythm.
trophysiol. 2009;2:29-34. 2009;6:1085–1104.
20. Cano O, Muñoz B, Tejada D et al. Evaluation of a new standardized 37. Deharo JC, Bongiorni MG, Rozkovec A et al.. Pathways for training
protocol for the perioperative management of chronically anticoa- and accreditation for transvenous lead extraction: a European
gulated patients receiving implantable cardiac arrhythmia devi- Heart Rhythm Association. Position paper. Europace 2012;14,
ces. Heart Rhythm 2012;9:361–36. 124–134.
21. Birnie Jeff S. Healey JS, Wells GA et al. Pacemaker or Defibrilla- 38. Lopez JA. Conservative management of infected pacemaker and
tor Surgery without Interruption of Anticoagulation. N Engl J Med implantable defibrillator sites with a closed antimicrobial irriga-
2013; 368: 2084-93. tion [Link]. 2013;15:541–545.
22. Mittal, S, Shaw RE, Michel K, Palekar R, Arshad A, Musat D, Premin-
ger, M, Sichrovsky, T, Steinberg JS, Cardiac implantable electronic
device infections: Incidence, risk factors, and the effect of the Ai-
gisRx antibacterial envelope. Heart Rhythm 2014;11:595–601
23. Bilgutay AM, Jensen NK, Schmidt WR et al. Incarceration of trans-
venous pacemaker electrode. Removal by traction, Am Heart J,
1969;77:377–9.
43
cias. Más del 70% tenían hipertensión arterial, lo potensión ortostática). En cuanto a la cardiopatía
que es muy representativo de la población general sólo se encontró relación con el síndrome corona-
a la par que importante por la contribución de los rio previo. No fue significativo el BNP para el diag-
fármacos hipotensores en el síncope. Cuando se nóstico de síncope cardiogénico. El holter de 24h
atendía a los criterios OESIL el 92% eran mayores y de 30 días tuvo un bajo rendimiento. En cuanto
de 65 años, 67% no presentaban pródromos, en el a los registradores de eventos, debido a la época
81% el ECG estaba alterado y el 39% tenían una en la que se desarrolló el estudio fueron muy poco
enfermedad cardiovascular conocida. En cuanto a usados y sólo se implantaron dos registradores de
las alteraciones del ECG la más prevalente era FA eventos. El estudio electrofisiológico (EEF) fue rea-
(18%). Dentro de este grupo se encontró tan sólo lizado también en muy pocos pacientes, debido a
un paciente dependiente de marcapasos en modo su baja indicación y a la negativa por parte del pa-
VVI normofuncionante. En cuanto a las alteraciones ciente para realizárselo, aunque de los 4 pacientes
de la conducción auriculoventricular que se encon- en los que se realizó, en 3 se encontraron BAV de
traron fueron bloqueo auriculoventricular (BAV) alto grado. Finalmente se llegó al diagnóstico en
de primer grado en 18,8%, bloqueo completo de un altísimo porcentaje de pacientes, 92,6 %, con un
rama derecha (BRDHH) en 14,6%, bloqueo incom- coste de 573,5 euros por paciente para el diagnós-
pleto de rama derecha (BIRDHH) en 2,4%, bloqueo tico, optimizando el número de pruebas realizadas
completo de rama izquierda (BRIHH) 8,5%, blo- por paciente. Las recidivas del síncope ocurrieron
queo incompleto de rama izquierda (BIRIHH) en precozmente a los 2,6 meses y la única variable
4,9%, hemibloqueo anterior izquierdo y hemiblo- estadísticamente significativa en las recurrencias
queo posterior izquierdo (HBA /HPI) 17,4/2,4. No de síncope fue el BRIHH. Los datos son similares
se encontró relación entre los bloqueos, el sexo, al estudio OESIL, pero con mortalidad mucho más
la edad y los factores de riesgo cardiovasculares baja en este estudio (7% en el primer año). Este
con el síncope. En cuanto a la medicación, la re- estudio nos muestra como la consulta especializa-
lación sólo fue significativa con la digoxina y los da de síncope obtiene un alto rendimiento diag-
calcioantagonistas (por posible mecanismo de hi-
Síncope en pacientes portadores de marcapasos 45
nóstico de los pacientes remitidos desde urgen- externos pero dependen de la colocación diaria de
cias por síncope. cables por parte del paciente, y obtienen registros
de baja calidad, estando indicados en síncopes con
VALORACIÓN DE PACIENTES CON frecuencia de una vez al mes. El rendimiento es
SÍNCOPE mejor que el holter de 24 horas. Pero mejor rendi-
miento diagnóstico lo obtiene el holter implantable
En la valoración inicial del síncope debemos se-
(35%) con una buena relación coste efectividad.
guir las Guías Europeas de Cardiología del 2009.
En cuanto a la interpretación de los hallazgos en
Lo primero será la valoración del riesgo realizan-
la monitorización electrocardiográfica lo ideal es el
do una estratificación de riesgo (tabla I). Para ello
registro electrocardiográfico coincidiendo con el
en la evaluación inicial del síncope debe realizar-
síncope, o bien encontrar arritmias que sean diag-
se una historia clínica detallada, exploración física
nósticas. Pero muchos pacientes con holter inser-
para descartar cardiopatía y patología neurológi-
table presentan presíncopes, y el valor del presín-
ca; y lo más importante, un ECG 4,5. En cuanto a las
cope no está claro. En el ISSUE 2 10 el porcentaje
exploraciones complementarias, en los pacientes
de arritmias severas en los presíncopes fue mucho
con alto riesgo se suele realizar ecocardiografía y
más bajo que en los síncopes, por lo que el regis-
dependiendo de la sospecha etiológica prueba de
tro electrocardiográfico durante el presíncope no
esfuerzo o coronariografía. En el resto de pacien-
tiene el mismo valor que el registro en el síncope.
tes las pruebas complementarias son controverti-
También tienen menos rendimiento los registros
das ya que la mayoría son de provocación, pero
automáticos que se programan en el holter inserta-
la exploración que nos muestra la relación causal
ble, con la excepción de que se registren arritmias
arrítmica y el síncope es el registrador de eventos
significativas. Las indicaciones actuales según las
implantable ya que obtiene registros electrocar-
Guías Europeas de Síncope 1 para el holter inserta-
diográficos durante el síncope espontáneo.
ble son pacientes ancianos, sin claros síncopes con
En los años 90 para valorar la etiología de sínco- caídas muy frecuentes sin etiología filiada (indica-
pes, con sospecha de síncope neuromediado se ción IIb c), diagnóstico de epilepsia sin tratamiento
realizaron múltiples estudios sobre los hallazgos efectivo (indicación IIb C); síncope recurrente sin
en la prueba del Tilt Test (TT) o mesa basculante. riesgo de muerte súbita y síncope inexplicado (in-
El protocolo más usado es el italiano, la especi- dicación IA), síncope neuromediado posiblemente
ficidad se estima en 90% pero la sensibilidad es cardioihibitorio (indicación IIaB), uno o pocos sín-
muy difícil de conocer. También en los años 90 copes de alto riesgo con estudio electrofisiológico
se usó para valorar la respuesta a distintas tera- (EEF) negativo IB (BRI con EEF-, cardiopatía estruc-
pias 6,7, incluida la estimulación con marcapasos tural con EEF- pero alta probabilidad de taquicar-
en el síncope neuromediado (SNM), sin encontrar dia ventricular monomorfa sostenida).
resultados concluyentes. Actualmente se han in-
Otra prueba diagnóstica a tener en cuenta es el
tentado correlacionar las diferentes respuestas de
estudio electrofisiológico cuyo rendimiento diag-
la mesa basculante con los registros obtenidos en
nóstico es muy variable, lo que unido a su carácter
los registradores de eventos insertable y se vuel-
invasivo conlleva que sólo se realice en el 2 % de
ve a confirmar que la mesa basculante tiene una
los pacientes con síncope inexplicado. En el EEF
baja sensibilidad para el diagnóstico del SNM así
se valora: la función sinusal, la conducción auricu-
como para identificar los síncopes cardioinhibito-
loventricular (AV). La función sinusal se evalúa con
rios 8,9. Actualmente la indicación de mesa bascu-
el tiempo de recuperación sinusal, si está prolon-
lante está en síncopes muy recurrentes sin crite-
gado (TRNS corregido superior a 500 ms) existe
rios de alto riesgo y también para que el paciente
mayor riesgo de síncope y el implante de marca-
reconozca los pródromos y poder entrenarlo con
pasos reduciría los síncopes. Este test tiene una
las maniobras de contrapresión e intentar evitar el
baja sensibilidad con muy alta especificidad. En
síncope.
la conducción AV, el alargamiento del HV (>70 ms)
En cuanto a los registradores de eventos, hay que presenta una mayor tasa de bloqueo auriculoven-
diferenciarlos por su diferente duración y diferente tricular avanzado, pero la sensibilidad del EEF
localización (externos e insertables). El holter de para el diagnóstico de bloqueo AV es baja, ya que
24-48 horas es un dispositivo externo de monito- un tercio de los pacientes sin hallazgos en el EEF
rización de corta duración y por ello tiene un ren- posteriormente presentan bloqueo AV cuando se
dimiento bajo (2,8%) y en consecuencia una mala monitorizan con el holter insertable. Los pacientes
relación coste-efectividad, que tendría indicación con bloqueo bifascicular o trifascicular y síncope
en pacientes con >1 síncope a la semana. Los re- tienen una indicación IIa para implante de marca-
gistradores de eventos de asa cerrada también son pasos directamente y no es preciso la realización
46 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
de EEF 1. Diferente son los pacientes con bloqueo diado (SNM) responden a medidas conservadoras
de rama y EEF negativo. Este grupo de pacientes (reconocer los pródromos y poder adoptar una
fueron analizados en el estudio B4 11, que incluyó posición en decúbito). En estos pacientes se valoró
102 pacientes con síncope y bloqueo de rama, en el tratamiento con diferentes fármacos sin obtener
los que se realizó una estrategia diagnóstica es- mejoría significativa 6, Actualmente lo único que
calonada con evaluación clínica inicial, posterior- se recomienda son las medidas de contrapresión,
mente la realización de EEF si era preciso y cuan- que parece que sí disminuyen las recurrencias de
do era negativo el EEF, inserción de un holter. En la síncope en pacientes con pródromos previos al
mayoría de los pacientes se observó una evolución síncope. En los pacientes sin pródromos, con sín-
a BAV completo. Algunos de estos pacientes pre- copes prolongados y en los que se objetivan asis-
sentaron síncopes sin registro electrocardiográfi- tolias prolongadas en los registradores de eventos
co de arritmias y en tres de ellos se constató una implantables durante el síncope espontáneo se
taquiarritmia ventricular maligna. Por otra parte, valorará la indicación de marcapasos, aunque es
cabe recordar el valor del EEF en los pacientes un tema conflictivo 12. Aunque parece evidente que
con síncope para la inducción de taquicardia ven- mediante los registradores implantables se pue-
tricular. Estaría indicado en pacientes sin cardiopa- den identificar los pacientes con asistolia prolon-
tía estructural con palpitaciones previo al síncope gada y con bloqueo auriculoventricular durante
(para descartar TPSV y TV idiopática), en pacien- el síncope espontáneo que serían los que más se
tes con IAM previo y FE conservada sin indicación beneficiarían del implante de marcapasos.
de DAI (la inducción de TVMS es altamente pre-
dictiva, mientras la inducción de FV es inespecífi- ESTUDIO DEL SÍNCOPE EN PACIENTES
ca). En la miocardiopatía hipertrófica obstructiva PORTADORES DE MARCAPASOS
y en miocardiopatía dilatada es discutido el papel DEFINITIVO
del EEF que sin embargo posiblemente tenga un
En pacientes en los que previamente se ha im-
lugar para valoración pronóstica de pacientes con
plantado un marcapasos definitivo y que acuden al
canalopatías como el síndrome de Brugada, pero
hospital por síncope, la disfunción del sistema del
no así en la estratificación de riesgo del QT largo.
marcapasos es el diagnóstico más fácil de realizar
Los test de estrés farmacológicos para el diag- mediante la interrogación del funcionamiento del
nóstico de pacientes con síncope podrían realizar- marcapasos. Las guías europeas de síncope del
se en algunos casos como los fármacos I C para 2009 nos aclaran que es infrecuente que los mar-
la evaluación de la conducción AV, el isoproterenol capasos originen presíncope o síncope. El síncope
en la TV catecolaminérgica, los fármacos IC en el atribuible al marcapasos puede ocurrir por des-
síndrome de Brugada y la adenosina (valor diag- carga o fallo de la batería para generar los impulsos
nóstico con pausa mayor de 10 s) que no tiene uti- o por fallo del cable-electrodo. En algunos casos la
lidad para seleccionar pacientes para estimulación disfunción del marcapasos precisa una reinterven-
cardiaca, pero si puede tener utilidad en síncope ción, en otros casos se puede solucionar mediante
de origen desconocido con ECG normal y sin car- reprogramación. Una etiología a tener presente en
diopatía estructural. este grupo es el síndrome del marcapasos, un tras-
torno que incorpora muchos de los posibles meca-
Desde el punto de vista del tratamiento del sín-
nismos de hipotensión. En el síndrome del marca-
cope, está claro que depende de la etiología. Los
pasos con conducción AV retrógrada es factible la
síncopes cardiogénicos habitualmente son corre-
reprogramación del dispositivo dirigida a eliminar
gibles: los síncopes por obstrucción como la es-
el problema, aunque ocasionalmente se requiere
tenosis aórtica, se solucionan con cirugía, en las
la sustitución del generador (p. ej., reemplazo del
bradiarritmias hay que valorar la indicación de
sistema de estimulación de unicameral ventricular
marcapasos y en las taquiarritmias se valora el im-
por un sistema de estimulación bicameral).
plante de desfibrilador (DAI) con una programa-
ción con terapias de estimulación antitaquicardia Existen estudios sobre la disfunción del marcapa-
lo más precoz posible, además de fármacos antia- sos como causa de síncope, pero la prevalencia no
rrítmicos y ablación del circuito para evitar la reci- está sistemáticamente estudiada. Ofman P. et al 13,
diva del síncope. señala la prevalencia de varias causas de síncope,
incluyendo la disfunción del marcapasos en pa-
Mención aparte merece el síncope reflejo, que es
cientes con marcapasos definitivo, que precisaron
la causa más frecuente de síncope. Es un síncope
ingreso hospitalario por síncope. Estos autores rea-
benigno y con un pronóstico bueno (similar al de
lizaron un registro retrospectivo desde enero 1996
la población que no presenta síncope). En general
hasta junio del 2012. Identificaron 354 pacientes
la mayoría de los pacientes con síncope neurome-
Síncope en pacientes portadores de marcapasos 47
vistos por esta cuestión de los 964 pacientes que de la batería del generador del marcapasos, que
acudieron al hospital. De ellos se analizaron los da- se solucionó con el recambio del mismo. Dos pa-
tos de 162 pacientes, el resto fueron excluidos por cientes no requirieron actitudes invasivas. Un caso
diferentes causas (pacientes con desfibrilador, no se solucionó reprogramando el marcapasos (cam-
acudir a la revisión de marcapasos, pacientes con biando la estimulación de bipolar a unipolar). El
síncopes y presíncopes por otras etiologías como otro paciente era un fallo de captura, resuelto al re-
hipotensión, hipoglucemia, intoxicación alcohólica, programar un aumento del voltaje de estimulación.
etc). Las características de la población estudiada
Este es uno de los pocos estudios en el que se
fueron las siguientes: edad media de 76.6 (±15,5),
han analizado los síncopes en pacientes con mar-
con 62,5% varones. El 46,3% (37 pacientes) tenían
capasos. Aunque la disfunción del marcapasos fue
historia previa de síncopes. La indicación más pre-
causa del síncope en 2,1% en otros estudios pre-
valente para el implante de marcapasos definitivo
vios, no toda la población de dichos estudios eran
fue la enfermedad del nodo sinusal (50,0%), se-
pacientes portadores de marcapasos. Hay impor-
guida del bloqueo auriculoventricular (37,5%). El
tante reseñar la importancia de la interrogación del
tiempo transcurrido desde el implante de marca-
marcapasos para valorar la integridad del sistema
pasos al primer episodio de síncope fue de 31,8
de marcapasos en todos los pacientes que presen-
meses. Todos los pacientes fueron ingresados con
tan síncope, aunque la disfunción del marcapasos
telemetría y en todos se interrogaron los marca-
sea una causa poco frecuente de síncope en estos
pasos durante el ingreso. Durante la interrogación
pacientes, lo que hace necesario descartar en pa-
en 5 pacientes se encontró arritmia auricular pa-
ralelo otras causas de síncope. También este estu-
roxística, en 1 paciente arritmia ventricular como
dio nos muestra, que al igual que el síncope en la
causa del síncope. En otros pacientes con la inte-
población general, en el 59,2% de los pacientes no
rrogación del marcapasos no se encontró arritmia
se encontró la causa del síncope pese a seguir los
paroxística en el momento del síncope. Los estu-
estándares para el diagnóstico y la evaluación del
dios adicionales que se realizaron durante el in-
síncope en el 89% de los pacientes. Esto podría
greso incluyeron analítica, ECG, ecocardiograma,
explicarse por diferentes motivos:
doppler carotídeo, TAC coronario, test de valora-
ción del ortatismo, mesa basculante, TAC craneal, 1. Porque no se realizó un seguimiento extrahospi-
radiografía de tórax, electroencefalograma, estu- talario de los pacientes dados de alta con sínco-
dio electrofisiológico, consulta a neurología y car- pes de causa desconocida
diología. Los estudios que se realizaron con más
2. Por la alta comorbilidad de los pacientes del estudio.
frecuencia fueron la radiografía de tórax y el ECG;
menos frecuente fueron el test de mesa basculante Este estudio presenta algunas limitaciones im-
y el estudio electrofisiológico. En el 59,2% la causa portantes, como que sólo se estudiaron los pacien-
del síncope no fue determinada. La hipotensión or- tes que acudieron al hospital por síncopes e ingre-
tostática fue la causa en 16% de los casos, la reac- saron, así como que tampoco hay información del
ción vasovagal en el 6%, estenosis aórtica severa manejo médico que se siguió en estos pacientes.
en el 4,3%, arritmia auricular en el 3,1%, infección Finalmente, también es una limitación importante,
aguda y subaguda en el 3,1%, arritmia ventricular el bajo porcentaje de diagnóstico etiológico de
en el 0,6%, insuficiencia vertobrasilar en el 0,6%, síncope con respecto al reportado por otros au-
reacción postmiccional en el 0,6%, ataque isqué- tores. En conclusión, los hallazgos de este estudio
mico transitorio en el 0,6% e hipersensibilidad del sugieren que en la mayoría de los casos (95,1%), la
seno carotídeo en el 0,6%. De los cinco pacientes disfunción del marcapasos no es la causa del sín-
en los que la infección fue la causa del síncope, cope de los pacientes portadores de marcapasos
en dos casos fue infección pulmonar. En los otros ingresados por síncope. Al igual que en el síncope
tres fue endocarditis bacteriana, infección de la del resto de la población existe una gran variedad
piel e infección del tracto urinario. En ocho pacien- de causas y es difícil diagnosticar la etiología de
tes (4,9%) se encontró como causa del síncope la dichos síncopes. A modo de ejemplo se presenta
disfunción del marcapasos. El periodo de tiempo (figuras 1 y 2) el caso de una paciente portadora
entre el implante de marcapasos y el primer epi- de marcapasos que acudió a nuestro servicio de
sodio de síncope fue muy variable desde 4 me- urgencias por síncope producido por una errónea
ses hasta 11 años. En cinco pacientes se encontró programación del marcapasos.
como causa del síncope la disfunción del cable de
ventrículo derecho, y se precisó un nuevo implante
del cable en ventrículo derecho para corregir el
problema. En un paciente se encontró agotamiento
48 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
1
1
2
Figura 2.
2
Figura 2.
Figuras 1y 2. Registro electrocardiográfico de una paciente con bloqueo aurículo-
ventricular
1y completo y estimulación
Figuras electrocardiográfico
2. Registro ventricularde
electrocardiográfico enuna
VVIpaciente
a 60lpmconconbloqueo
histéresisaurículo-
de -20,
Figuras 1 y 2. Registro de una paciente con bloqueo auriculoventricular completo y es-
lo que
timulación ventricular producía ciclos con R-R largos junto a R-R cortos tras iniciarse la estimulación
ventricular completo y estimulación ventricular en VVI a 60lpm con histéresis de -20, largos junto a
en VVI a 60 ppm con histéresis de -20, lo que producía ciclos con R-R
R-R cortos tras iniciarse la estimulación
ventricular. En los ciclos ventricular. En los ciclos de ritmo intrínsecoventricular,
se apreciaba bigeminis-
lo que producía ciclos con deR-Rritmo
largosintrínseco
junto a R-R se apreciaba
cortos trasbigeminismo
iniciarse la estimulación
mo ventricular, junto con intervalos QT prolongados (QTc 700ms). Esta dispersión del QT desencadenó una
junto con En
ventricular. intervalos
los no QTdeprolongados
ciclos (QTcse 700ms).
ritmoy intrínseco apreciaba Esta dispersiónventricular,
bigeminismo del QT
taquicardia ventricular polimorfa sostenida posteriormente sostenida y FV que precisó desfibrilación.
desencadenó
Finalmente se reprogramó eluna
junto con intervalos taquicardia
marcapasos a ventricular
modo VVI (QTc
QT prolongados polimorfa
con frecuenciano sostenida
700ms). dey 60posteriormente
basaldispersión
Esta latidos
del por
QT minuto sin his-
téresis desapareciendo
sostenida así la
y FV dispersión
quetaquicardia de los intervalos
precisó desfibrilación. QT y las taquiarritmias marcapasos por
inducidas a una errónea
programación del desencadenó
marcapasos una ventricular Finalmente
polimorfa no se reprogramó
sostenida y elposteriormente
modo VVIy con
sostenida FV frecuencia
que precisóbasal de 60 latidos
desfibrilación. por minuto
Finalmente sesin histéresis eldesapareciendo
reprogramó marcapasos a
SÍNCOPES ENmodo así la dispersión
PACIENTES de los intervalos QT y
VVI con frecuencia basal de 60 latidos80-90las taquiarritmias
lpm,sin
por minuto inducidas
aunque por una errónea usada más fre-
la programación
histéresis desapareciendo
PORTADORES DE MARCAPASOS
programación del de
marcapasos. cuentemente es DDD con algoritmos específicos
así laPOR
IMPLANTADOS dispersión
SÍNCOPE los intervalos QT y las de
taquiarritmias
prevención inducidas por una
de la caída erróneade frecuencia.
brusca
NEUROMEDIADO (SNM)
programación del marcapasos.
Parece existir un beneficio de la estimulación fren-
El tratamiento con marcapasos en el SNM debe te a no tratamiento o tratamiento médico. Aunque la
preservar el ritmo intrínseco, así como resolver eficacia clínica es difícil de evaluar ya que se pre-
la bradicardia durante los episodios del SNM car- cisaría estudiar un gran número de pacientes difí-
dioinhibitorio ya sea bradicardia sinusal, asistolia ciles de reclutar porque sólo el 1% de las indica-
o bloqueo AV. En cuanto al modo de estimulación: ciones para implante de marcapasos son por SNM.
los modos monocamerales AAI y VVI están contra-
Se ha valorado la estimulación en el SNM en dife-
indicados. Flammang D. et al 14 compararon la esti-
rentes metanálisis, uno de los más importantes el
mulación en AAI versus DDD para tratamiento de
publicado en la base Cocharane 15, demuestra que
asistolia en SNM inducida por el test de adenosina,
la ventaja a favor de la estimulación está próxima
obteniendo una clara reducción de la recurrencia
al límite de la significación estadística. Otro de los
de síncope con estimulación DDD versus AAI. Ac-
estudios más importantes para valorar la estimula-
tualmente los modos de estimulación indicados son
ción en el SNM es el ISSUE-3 16, ya que se trata de
el DDI/DDD con frecuencia basal muy baja o bien
un estudio prospectivo, aleatorizado, doble ciego,
programados con histéresis con frecuencia basal
Síncope en pacientes portadores de marcapasos 49
multicéntrico e internacional. Se realizó desde julio 89 pacientes con asistolia fueron seleccionados y
2006 a noviembre 2012, Incluyó pacientes de edad se randomizaron 77, en 2 grupos:
≥40 años (el mismo corte de edad que establecen
•• 38 ptes en grupo marcapasos activo (ON)
las Guías Europeas de Síncope para el implante
de marcapasos en el SNM), que habían sufrido ≥ 3 •• 39 ptes en grupo marcapasos desactivado (OFF)
episodios sincopales de posible etiología SNM en
A los 21 meses de seguimiento la recurrencia de
los 2 años anteriores. Se definió síncope neurome-
síncope estimada fue del 27% y del 54% respec-
diado como cualquier forma de síncope reflejo,
tivamente. En conjunto, la tasa de recurrencia de
con la excepción del síndrome del seno carotídeo
síncope fue de 37% (IC 95% 24-55) a 1 año y de
porque precisaba un tratamiento independiente.
57% (IC 95% 40-74) a 2 años en aquellos con el
Los criterios de exclusión fueron las anomalías
marcapasos en OFF, frente a un 25% (IC 95% 15-
cardiacas sugerentes de síncope cardiaco (insufi-
45) a 1 año y de 25% (IC 95% 13-45) a 2 años en
ciencia cardiaca, fracción eyección <40%, infarto
aquellos con el marcapasos en ON; con una p cal-
de miocardio reciente, miocardiopatía hipertrófica
culada de 0,039. En general, el riesgo de síncope a
o dilatada, enfermedad valvular clínicamente sig-
2 años se redujo un 57% (IC 95% 4-81).
nificativa, la bradicardia sinusal <50 lpm o bloqueo
sinoauricular; Mobitz I, bloqueo de rama; taqui- Pese a ser una terapia agresiva, sin embargo la
cardia paroxística supraventricular rápida o taqui- estimulación fue bien tolerada y con pocas com-
cardia ventricular; complejos QRS preexcitados, plicaciones. Hubo 5 casos de complicaciones re-
intervalo QT prolongado, síndrome de Brugada lacionadas con el procedimiento de implantación
y miocardiopatía arritmogénica). También fueron del marcapasos, todos ellos potencialmente trata-
excluidos los pacientes con hipotensión ortostá- bles (dislocación del cable de marcapasos y trom-
tica sintomática diagnosticada mediante la me- bosis de vena subclavia) aunque hay que tener en
dición de la presión arterial de pie, así como los cuenta que se emplea para tratar una patología
pacientes con pérdida no sincopal de conciencia (SNM) que no aumenta por sí misma la mortalidad.
(por ejemplo, epilepsia, causa psiquiátrica, meta-
Este beneficio de la estimulación ya fue observa-
bólicas, drop atack, isquemia transitoria cerebral,
do en el ISSUE-2 10 pero no era un estudio rando-
intoxicaciones y cataplejía).
mizado, doble ciego. El ISSUE-3 además de ran-
A todos los pacientes se les insertó un registrador domizado doble ciego por tratarse de un registro
de eventos (ILR). Los pacientes fueron seguidos observacional nos permite el análisis de la pobla-
hasta la primera recurrencia del síncope, el diag- ción general, en el que se aprecia una reducción
nóstico de arritmias o hasta el fin del estudio. Los del riesgo absoluto del 27% de la reducción de sín-
registros del ILR fueron clasificados como : cope en los pacientes del estudio vs 32% en otros
estudios aleatorizados. Además, permite el dibujo
•• Tipo 1: Asistolia >3 s
de algunas perspectivas clínicas sobre la eficacia
•• Tipo 2: Bradicardia
de la estrategia de ILR en pacientes con SNM y el
•• Tipo 3: Arritmias leves o no variaciones del ritmo
uso del ILR para seleccionar pacientes que podrían
•• Tipo 4: Taquicardia.
beneficiarse de un implante de marcapasos.
Se estableció también una clasificación de los
Por último, se estimó el efecto del tratamiento de
SNM teniendo en cuenta los registros electrocar-
estimulación cardiaca en SNM en una reducción
diográficos de los ILR:
del riesgo del 57% en la recurrencia de síncope,
a. Asistolia ≥ 3 s con síncope (posible SNM) duplicando el número de ILR necesarios para la
prevención de la recurrencia de síncope en com-
b. No síncope con asistolia ≥ 6 s (posible SNM)
paración con el número necesario para establecer
c. Síncope y bradicardia progresiva intermitente una indicación de marcapasos.
(posible SNM mixto)
La estrategia de implantación de un marcapasos
d. Síncope y alteraciones del ritmo leves o nulas en todos los pacientes de SNM después de la eva-
(posible SNM hipotensivo o hipotensión or- luación inicial, sin esperar a el diagnóstico con ILR
tostática). conllevaría el implante de 405 marcapasos inútiles
(342 en pacientes sin recurrencia síncope y 63 en
De los 511 pacientes incluidos y que recibieron
pacientes con síncope hipotensor).
un holter insertable, durante la fase de estudio, el
síncope recurrió en 185 (36%) y fue documentado Además, en la estimulación para la prevención
en el registro de holter en 141 (25%), de los cuales del SNM es interesante conocer los algoritmos
de prevención de caída brusca de la frecuencia,
50 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
que detectan la caída de la frecuencia intrínseca grupo control consistía en pacientes con diagnós-
y estimulan a una frecuencia programada y poste- tico SNM establecido que no recibían tratamiento
riormente vuelven al ritmo intrínseco. Alguno de activo con estimulación (fueron 31 pacientes con
estos algoritmos usa el sensor CLS que detecta asistolia, de ellos 29 pacientes asignados a marca-
la impedancia entre el electrodo distal de VD y la pasos inactivo y 14 con SNM sin asistolia). Al final
carcasa del generador, lo que guarda una relación del seguimiento, entre los 162 pacientes con SNM,
directa con la contractilidad ventricular. El sensor TT fue positivo en 76 (en la fase no farmacológica
detectaría la hipercontractilidad que hay en la fase en 22 y en la fase farmacológica en 54), negativo
más precoz del SNM y por lo tanto actuaría en esta en 60 y no se realizó en 26.
fase del SNM para evitar el síncope. El resto de
Una respuesta de asistolia tipo 2B de la clasifica-
algoritmos actúan en una fase más avanzada del
ción de VASIS predecía una asistolia similar duran-
SNM, detectando la caída de frecuencia intrínseca
te la monitorización con ILR (tipo 1 de la clasifica-
y responden estimulando con la consiguiente ace-
ción de ISSUE) con valor predictivo positivo del
leración de la frecuencia cardiaca. La activación de
86%. 52 pacientes (26 TT + y 26 TT -) con asistolia
estos últimos algoritmos precisa programar más
documentada por el holter implantable recibie-
parámetros. Otro de estos algoritmos exige un la-
ron marcapasos. En el análisis multivariante, TT +
tido auricular estimulado después de 8 latidos au-
y el número de eventos fue el único factor inde-
tóctonos y la subida de la frecuencia hasta el límite
pendiente de recurrencia del síncope. En el segui-
programado es paulatina durante 24 ciclos y des-
miento a 21 meses, la frecuencia de recurrencia
pués busca el ritmo intrínseco. Si además de bra-
fue del 55% los pacientes con TT + y del 5% en
dicardia detecta BAV acorta el intervalo AV para
pacientes con TT - (P=0.004). La frecuencia de re-
asegurar una frecuencia auricular y ventricular
currencia en TT + fue similar a la de los 45 pacien-
estable.
tes no tratados del grupo control que fue 64%. En
En resumen, podemos decir que los algoritmos 14 pacientes con TT + y asistolia tipo VASIS 2B se
tienen una programación individualizada y po- observó una frecuencia de recurrencia del 35% a
siblemente beneficiosa en el SNM pero hay que 12 meses y 57% a 21 meses; esta frecuencia fue
tener en cuenta, cuando se programan, las incom- similar a la observada en 12 pacientes sin asistolia
patibilidades con otros algoritmos como so los de con TT positivo.
prevención de FA y, reducción de la estimulación
En conclusión este estudio nos muestra que el
ventricular, así como la interacción con otras fun-
beneficio de estimulación con marcapasos en
ciones programables (sensores, PRAPV, autocaptu-
pacientes con sospecha de SNM y asistolia docu-
ra, intervalos AV automáticos).
mentada no fue significativo en pacientes con TT +.
Pero pese a la estimulación adecuada y a la acti- Posiblemente la falta de beneficio de estimulación
vación de los algoritmos de prevención de caída en pacientes con TT + se debería a la importante
brusca de la frecuencia en el estudio ISSUE-3 se contribución de la hipotensión en el TT, incluso en
observó un 25% de recidiva del síncope a los 2 aquellos con respuesta cardioinhibitoria. También
años. Por ello, estos mismo autores intentaron valo- es posible que el mecanismo sea vasodepresor
rar qué pacientes son respondedores a la terapia dominante en TT +, mientras que un mecanismo
de estimulación en el SNM, mediante la respuesta cardioinhibitorio sea el dominante en TT -. Lo que
electrocardiográfica en el tilt test (TT) 17. En este es- llevaría a pensar que los pacientes con TT - se be-
tudio es de vital importancia que la mitad de los pa- nefician de la estimulación con marcapasos ya que
cientes tenían TT +, junto con el diseño secuencial en pacientes con TT + la tasa de recurrencia fue
para la valoración de la recurrencia del síncope, similar a la observada en pacientes con los marca-
por lo que mantiene el valor del análisis por sub- pasos en off (37% y 57% respectivamente).
grupos. La selección de pacientes ha sido descrita
Pero considerando en conjunto todos los estudios,
previamente en el comentario para la descripción
vemos que en todos los registros ISSUE el síncope
del estudio ISSUE-3. Los pacientes con respuesta
recurrió en el 21 % de los pacientes con estimula-
positiva en el TT, derivada de una vasodepresión
ción y en el 44 % de los pacientes no estimulados
o a cardioinhibición, y dicha respuesta fue clasi-
(P<0,001). En el ISSUE-3 existen ciertas limitacio-
ficada de acuerdo estudio VASIS. El TT fue consi-
nes como el bajo número de pacientes incluidos
derado negativo cuando el paciente no sincopaba.
en estudio y como limitación estadística un interva-
Se seleccionaron los pacientes en los que se había
lo de confianza de la probabilidad de recurrencia
realizado TT y tenía diagnóstico establecido de
a los 21 meses, desde 29% a 85%, lo que impide
asistolia severa por el ILR. Se siguieron durante 24
eliminar el error tipo II.
meses o hasta la detección del primer síncope. El
Síncope en pacientes portadores de marcapasos 51
Figura 3. Electrocardiograma de doce derivaciones en ritmo sinusal con intervalo PR de 200ms, eje de QRS
normal, intervalo QT corregido normal.
Además de considerar todos estos estudios aten- a la paciente, refería síncopes de repetición desde
diendo a las guías, la estimulación cardiaca en el la adolescencia, con una frecuencia de 2 a 3 al año.
síncope neuromediado es una indicación IIa en pa- En ocasiones la frecuencia aumentaba a 1-2 sínco-
cientes con síncopes recurrentes con edad ≥40 años pes semanales en situaciones de estrés emocional.
con asistolia espontánea y IIb con asistolia inducida Estos episodios se precedían en ocasiones de nau-
en la mesa basculante. En las guías americanas es seas, aunque no se relacionaban con la bipedesta-
indicación IIb bien sea asistolia espontánea o no. ción, ni con otra causa desencadenante situacio-
nal. También refería episodios nocturnos aislados
A modo de ejemplo, se expone el caso de una pa-
en los que se despertaba tras diuresis espontánea.
ciente con síncopes de repetición de posible me-
La paciente fue remitida a consulta tras un episo-
canismo neuromediado. Se trataba de una mujer
dio sincopal, nocturno y después de despertarse
de 35 años remitida desde atención primaria por
con sensación nauseosa. Después de incorporar-
síncopes recurrentes. Sin antecedentes de interés
se, cayó al suelo sufriendo un traumatismo craneo-
a excepción de los antecedentes familiares, ya que
encefálico leve con recuperación espontánea en
un tío paterno presentó síncopes deglutorios a los
decúbito sin estupor tras el episodio ni focalidad
20 años de edad junto con evidencia de BAV com-
neurológica. La exploración física, incluida la neu-
pleto en un holter de 24 horas, por lo que se deci-
rológica fue normal, con tensión arterial de 120/70
dió implantar un marcapasos definitivo. En cuanto
mmHg y frecuencia cardiaca de 75 lpm. El ECG
52 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
BIBLIOGRAFÍA
1 Moya A, Sutton R, Ammirati F, Blanc JJ, Brignole M, Dahm JB, et al. 2011;155:543–9.
Guidelines for the diagnosis and management of syncope (ver- 6. Moya A, Permanyer-Miralda G, Sagrista-Sauleda J, Carne X, Rius
sion 2009). Eur Heart J. 2009; 30:2631–71. T, Mont L, et al. Limitations of head-up tilt test for evaluating the
2. Baron-Esquivias G, Martínez-Alday J, Martıín A, Moya A, García- efficacy of therapeutic interventions in patients with vasovagal
Civera R, Paz López-Chicharro M, et al. Epidemiological cha- syncope: results of a controlled study of etilefrine versus placebo.
racteristics and diagnostic approach in patients admitted to the J Am Coll Cardiol. 1995;25:65–9.
emergency room for transient loss of consciousness: Group for 7. Morillo CA, Leitch JW, Yee R, Klein GJ. A placebo-controlled trial
Syncope Study in the Emergency Room (GESINUR) study. Euro- of intravenous and oral disopyramide for prevention of neurally
pace. 2010;12:869–76. mediated syncope induced by head-up tilt. J Am Coll Cardiol.
3. Barón-Esquivias G, Pedrote A, Cayuela A, Valle JI, Fernández 1993;22:1843–8.
JM, Arana E, Fernández M, Morales F, Burgos J, Martínez-Rubio 8. Sagrista-Sauleda J, Romero B, Permanyer-Miralda G, Moya A,
[Link]-term outcome of patients with asystole induced by head- Soler-Soler [Link] of sequential head-up tilt testing in
up tilt test. Eur Heart J. 2002 Mar;23(6):483-9. patients with recent syncope, normal ECG and no structural heart
4. Moya A, Sutton R, Ammirati F, Blanc JJ, Brignole M, Dahm JB, et al. disease. Eur Heart J. 2002; 23:1706–13.
Guidelines for the diagnosis and management of syncope (ver- 9. Moya A, Brignole M, Menozzi C, Garcia-Civera R, Tognarini S,
sion 2009). Eur Heart J. 2009; 30:2631–71. Mont L, et al.; International Study on Syncope of Uncertain Etiology
5. Cooper PN, Westby M, Pitcher DW, Bullock I. Synopsis of the Na- (ISSUE) [Link] of syncope in patients with isola-
tional Institute for Health and Clinical Excellence Guideline for ted syncope and in patients with tilt-positive syncope. Circulation.
management of transient loss of consciousness. Ann Intern Med. 2001;104:1261–7.
Síncope en pacientes portadores de marcapasos 53
10. Brignole M, Sutton R, Menozzi C, Garcia-Civera R, Moya A, Wie- 15. Romme JJ, Reitsma JB, Black CN, Colman N, Scholten RJ, Wieling
ling W, et al.; International Study on Syncope of Uncertain Etiolo- W, Van Dijk N. Drugs and pacemakers for vasovagal, carotid sinus
gy 2 (ISSUE 2) Group. Lack of correlation between the responses and situational syncope. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Oct
to tilt testing and adenosine triphosphate test and the mecha- 5;(10):CD004194.
nism of spontaneous neurally mediated syncope. Eur Heart J. 16. Brignole M, Menozzi C, Moya A, Andresen D, Blanc JJ, Krahn AD,
2006;27:2232–9. Wieling W, Beiras X, Deharo JC, Russo V, Tomaino M, Sutton R;
11. Moya A, Garcı´a-Civera R, Croci F, Menozzi C, Brugada J, Ammirati Pacemaker therapy in patients with neurally mediated syncope
F, et al. Bradycardia detection in Bundle Branch Block (B4) study. and documented asystole: Third International Study on Syncope
Diagnosis, management, and outcomes of patients with syncope of Uncertain Etiology (ISSUE-3): a randomized trial. International
and bundle branch block. Eur Heart J. 2011;32:1535–41. Study on Syncope of Uncertain Etiology 3 (ISSUE-3) Investigators.
12. Sud S, Massel D, Klein GJ, Leong-Sit P, Yee R, Skanes AC, et al. The Circulation. 2012 May 29;125(21):2566-71.
expectation effect and cardiac pacing for refractory vasovagal 17. Brignole M1, Donateo P, Tomaino M, Massa R, Iori M, Beiras X,
syncope. Am J Med. 2007;120:54–62. Moya A, Kus T, Deharo JC, Giuli S, Gentili A, Sutton R; International
13. Ofman P, Rahilly-Tierney C, Djousse L, Peralta A, Hoffmeister P, Study on Syncope of Uncertain Etiology 3 (ISSUE-3) Investigators.
Gaziano JM, Weiss A, Lotan C, Rosenheck S. Pacing system mal- Benefit of Pacemaker Therapy in Patients With Presumed Neurally
function is a rare cause of hospital admission for syncope in pa- Mediated Syncope and Documented Asystole Is Greater When
tients with a permanent pacemaker. Pacing Clin Electrophysiol. Tilt Test Is Negative: An Analysis From the Third International Study
2013 Jan;36(1):109-12. on Syncope of Uncertain Etiology (ISSUE-3). Circ Arrhythm Elec-
14. Flammang D, Church TR, De Roy L, Blanc JJ, Leroy J, Mairesse GH, trophysiol. 2014 Feb 1;7(1):10-6.
Otmani A, Graux PJ, Frank R, Purnode P; Treatment of unexplained 18. Zysko D1, Gajek J, Kozluk E, Mazurek W. Electrocardiographic
syncope: a multicenter, randomized trial of cardiac pacing guided characteristics of atrioventricular block induced by tilt testing Eu-
by adenosine 5’-triphosphate testing ATP Multicenter Study. Cir- ropace. 2009 Feb;11(2):225-30
culation. 2012 Jan 3;125(1):31-6.
Attain Performa ® ®
Familia de cables de VI
SISTEMA INTEGRADO DE IMPLANTE DE DISPOSITIVOS DE TRC
Gama completa de
cables
Opciones para las diferentes
anatomías de los pacientes1
Solución Completa
con VectorExpress®* para
mayor eficiencia2,3
frecuencia de síncope en TV no rápidas detecta- duración del QRS ≥120 ms y la ausencia de trata-
das por el DAI. miento betabloqueante 9.
Estos hallazgos, subrayan que la presencia de En cuanto a los predictores de síncope en pacien-
cardiopatía estructural, no implica que el síncope tes portadores de DAI por prevención secundaria,
sea de origen cardiaco, como también han demos- en el estudio de Bänsch fueron una peor fracción
trado otros autores 28. de eyección de VI, la inducción de TV rápidas
(LC < 300 ms) en el estudio electrofisiológico, y la
Los mecanismos de síncope en los pacientes por-
presencia de fibrilación auricular crónica. En pa-
tadores de DAI a los que se había implantado el
cientes con FEVI > 40 %, sin arritmias ventriculares
mismo por TV sincopal fueron analizados por Abe-
rápidas inducibles y sin FA crónica, el 96 %, 92 % y
llo et al. de 26 pacientes con dichas características,
92 % quedaban libres de síncope a los 12, 24 y 36
8 (31 %) tuvieron síncope arrítmico y 4 (15 %) no
meses, respectivamente. Una vez que los pacien-
arrítmico. El síncope arrítmico se asoció con proa-
tes habían tenido una recurrencia de TV, la presen-
rritmia (siete episodios de aceleración de TV o de-
tación sincopal de la primera recurrencia de TV y
generación a FV por estimulación antitaquicardia
la frecuencia ventricular elevada durante TV fue-
o choques de baja o alta energía en 3 pacientes) o
ron los predictores más importantes de desarro-
TV / FV espontánea (5 episodios en 5 pacientes).
llo de nuevos síncopes 5. Abello et al. demostraron
Circunstancias en las que se produce el que el antecedente de TV sincopal como motivo
síncope de implante de DAI fue un factor de riesgo para
recurrencia de síncope. El tiempo medio al primer
En cuanto a las circunstancias en las que se pro-
síncope arrítmico fue de 376 días 8.
duce síncope, este aspecto ha sido poco estu-
diado en la literatura. En el estudio de Bänsch, el Implicaciones pronósticas
43,6 % de los síncopes se produjeron mientras los
El síncope, tanto de origen arritmogénico como
pacientes estaban en reposo, el 25,8 % ocurrieron
no arritmogénico, en pacientes portadores de DAI
durante las actividades diarias y un 6,5 % durante
con disfunción ventricular e insuficiencia cardiaca,
la práctica de algún deporte (corriendo, esquian-
se asocia a un aumento significativo del riesgo de
do o montando en bicicleta). En la mayoría de los
muerte 9,10,29,30.
pacientes no se produjeron lesiones significativas,
aunque dos pacientes murieron a consecuencia En el estudio MADIT-RIT el síncope por cualquier
de las lesiones producidas por el síncope 5. causa aumentó el riesgo de muerte HR 3.65, IC
95 % 1.64-8.12; p=0.002. El síncope arritmogéni-
Predictores de desarrollo de síncope co se asoció a un HR de 4.51 (IC 95 % 1.39–14.64;
La identificación de predictores de desarrollo de p= 0.012). El síncope no arrítmico también se aso-
síncope en pacientes con DAI podría ser de ayuda ció a un mayor riesgo de mortalidad: HR 2.97 (IC
de cara a las recomendaciones sobre las activida- 95 % 1.07–8.28; p= 0.038).
des de la vida diaria de estos pacientes.
Por otra parte, los pacientes con un síncope están
En el estudio MADIT RIT, los factores de riesgo in- más predispuestos a presentar un segundo episo-
dependiente de síncope de cualquier causa fueron dio sincopal, lo que debe tenerse en cuenta a la
la cardiopatía isquémica, el antecedente de arrit- hora de realizar recomendaciones sobre la vida
mias ventriculares y terapias apropiadas del DAI laboral, la práctica de deporte y la conducción de
(a expensas principalmente de las descargas, más vehículos con motor 3,5,8,31.
que de la estimulación antitaquicardia), la fracción
Actitud diagnóstica en el paciente
de eyección de VI por debajo del 25 % y la menor
portador de DAI con síncope 32-35
edad de los pacientes (las dos últimas variables
con significación estadística limítrofe). Los predic- En el manejo inicial de pacientes portadores de
tores de riesgo de síncope de origen arrítmico DAI que han tenido un síncope es importante con-
fueron la cardiopatía isquémica, los antecedentes siderar todas las causas posibles de síncope en el
de arritmias ventriculares y las terapias apropia- diagnostico diferencial. Al igual que en el resto de
das del DAI. No se pudieron establecer factores los pacientes con síncope, sin DAI, se deben se-
predictores de síncope no arrítmico, lo que sugie- guir las recomendaciones de manejo establecidas
re una causalidad multifactorial 3. por las guías de práctica clínica 36.
Los predictores de síncope de cualquier causa Es necesaria la monitorización electrocardiográ-
en el estudio SCD-HeFT fueron la CF NYHA III, la fica durante la estancia de éstos pacientes en el
Servicio de Urgencias.
Síncope y parada cardiorrespiratoria en pte portador de DAI 59
La interrogación del DAI es fundamental, ya que Los fármacos antiarrítmicos más estudiados y
permite rápidamente establecer o excluir causas utilizados en pacientes portadores de DAI son los
arrítmicas de síncope o disfunción del mismo. Si betabloqueantes, la amiodarona y el sotalol.
no se puede realizar la interrogación del DAI en el
El estudio OPTIC demostró que los pacientes tra-
Servicio de Urgencias el paciente debe ser ingre-
tados con amiodarona + betabloqueantes o con
sado o trasladado a otro centro para su evaluación
sotalol tuvieron una reducción del 56 % de las des-
posterior por la Unidad de Arritmias.
cargas del DAI (apropiadas e inapropiadas) frente
Si no hay episodios de taquiarritmia o bradiarrit- a los pacientes tratados solo con betabloqueantes.
mia almacenados en la memoria del dispositivo y La combinación de amiodarona y betabloqueantes
el paciente no es dependiente de marcapasos, es fue, a su vez, más eficaz que el sotalol 38.
poco probable que la causa de síncope sea una
En un subanálisis del estudio MADIT-II, Brodine et
arritmia. Aunque puede tratarse de una taquicar-
al, valoraron el impacto de los beta-bloqueantes en
dia por debajo de la frecuencia de detección, esto
los pacientes portadores de DAI observando que
es poco probable.
dicho tratamiento se asociaba a una reducción sig-
En pacientes dependientes de marcapasos debe nificativa del riesgo de descargas del DAI junto a
prestarse especial atención a la sobredetección un aumento de la supervivencia 39.
(con inhibición del marcapasos) como causa de
En cuanto a la ablación con catéter, ha demos-
síncope. Si no hay datos de sobredetección en re-
trado su eficacia para reducir las recurrencias de
poso, o en los electrogramas almacenados, deben
terapias apropiadas en pacientes portadores de
hacerse maniobras físicas como respiración pro-
DAI así como para el tratamiento de las tormentas
funda o ejercicios isométricos de la extremidad
arrítmicas tras el fracaso de los fármacos antiarrít-
superior, para tratar de provocar la causa de so-
micos 40-41.
bredetección, antes de excluirlas como causa de
síncope. En pacientes con TV por debajo de la zona de
detección del DAI, la situación podrá resolverse
Una vez descartado todo esto debe enfocarse la
disminuyendo la frecuencia de detección. No obs-
atención a otras causas cardiacas y no cardiacas
tante en estos pacientes la ablación con catéter de
de síncope. Debe tenerse muy presente que éstos
la taquicardia puede ser una mejor opción para
pacientes, especialmente aquellos con disfunción
evitar terapias inapropiadas, ya que la reducción
ventricular e insuficiencia cardiaca, no sólo tienen
de la zona de detección puede favorecer la detec-
síncopes arrítmicos sino, con mayor frecuencia,
ción inapropiada de taquicardia sinusal, fibrilación
síncopes ortostáticos, neuromediados o cardiogé-
auricular o taquicardias supraventriculares 40.
nicos no arrítmicos.
La infradetección de arritmias ventriculares por
Prevención de recurrencias sincopales un mala sensibilidad se deberá mejorar mediante
El tratamiento del paciente portador de DAI con programación, y rara vez obligará a cambio en la
síncope debe ir dirigido a corregir la causa del posición del cable.
mismo. Además debe asegurarse siempre el trata-
Si la causa del síncope son TV no sostenidas, la
miento óptimo de su cardiopatía de base 36. El tra-
medicación antiarrítmica o la ablación con caté-
tamiento causal en los pacientes con síncope de
ter pueden ser una buena opción terapéutica para
origen no arrítmico escapa al contenido de esta
prevenir recurrencias sincopales. Esto mismo es
revisión.
aplicable en los pacientes en los que la causa del
En pacientes con síncope de origen arrítmico las síncope son taquiarritmias supraventriculares con
principales opciones de tratamiento dependerán conducción rápida a ventrículo.
del mecanismo. En aquellos pacientes con sínco-
En caso de síncope por inhibición del marcapa-
pe en relación con arritmias ventriculares tratadas
sos en pacientes dependientes de estimulación de-
por el DAI o proarritmia relacionada con terapias
berá corregirse la causa de inhibición del mismo.
apropiadas la mejor opción de tratamiento será la
prevención de las arritmias mediante el empleo de
PARADA CARDIORRESPIRATORIA EN
fármacos antiarrítmicos o la ablación con catéter.
PACIENTES PORTADORES DE DAI
La optimización de la programación del DAI tam-
bién puede ser de utilidad en algunos pacientes, y La parada cardiorrespiratoria (PCR) es una mo-
debe dirigirse a mejorar la eficacia de la estimu- tivo poco frecuente de atención en los Servicios
lación antitaquicardia y la detección de arritmias Urgencias a los pacientes portadores de DAI. En
ventriculares sostenidas 18,19,37. el estudio GEDAIUR solo el 1,4 % de las consultas
60 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Esto se debe principalmente a que la mayor parte casos de MS. La edad media de los pacientes fue
de las muertes súbitas (MS) en pacientes porta- de 68+/-10 años, el 86 % tenían cardiopatía isqué-
dores de DAI ocurren sin testigos presenciales. En mica y la FEVI media era del 27 ± 11 %. Dos ter-
el estudio de Pires la MS no fue presenciada por cios tenían el DAI por TV. En base a los registros de
testigos en la mayoría de los casos (65 p, 81 %) 42. descargas, electrogramas y/o datos del dispositivo
postmorten, se detectó un origen arrítmico en 49
Incidencia y causas de muerte súbita en casos (66 %), no arrítmico en 12 (16 %), y de causa
pacientes
Figura portadores
2. Mecanismos de muertedesúbita
DAI en pacientes portadores de DAI.
desconocida en los 13 restantes (18 %). En los ca-
Modificado
En losde la referencia
grandes 46. DEM:
estudios disociaciónlaelectromecánica.
aleatorizados, inciden- sos de origen arrítmico, la MS se produjo a pesar
cia de MS varia entre un 30 % y un 36 % del total de las terapias apropiadas del DAI, y en algunos
de muertes en prevención secundaria y entre un de ellos, a pesar de maniobras de RCP avanzada,
15 % y 34 % en prevención primara. En el estudio lo que sugiere eventos cardiacos agudos como
de Thijssen et al, en la práctica clínica real, la MS factores terminales comunes. La edad avanzada, la
supuso el 7 % de todas las muertes y fue similar en disfunción ventricular izquierda, y ser portador de
prevención primaria, prevención secundaria y en DAI en función de marcapasos fueron predictores
pacientes con CRT-D 43. independientes de MS en el análisis multivariado.
En 21 pacientes (28 %) se encontraron uno o más
Pocos estudios han analizado las causas de MS
factores predisponentes o causas potenciales 42.
en pacientes portadores de DAI. Li et al analizaron
la incidencia de MS en 733 pacientes portadores Mitchell et al. analizaron los mecanismos de MS
de DAI entre 1982 y 1995. Veinte pacientes murie- en 320 pacientes con arritmias ventriculares (TV o
ron súbitamente con el DAI activado. La edad me- FV), portadores de un DAI. Un total de 90 pacientes
dia fue de 60 ± 8 años, la FEVI del 24,2 ± 8,6 % y el (28 %) murieron súbitamente. En 68 pudo determi-
motivo del implante fue TV en 13 (sincopal en 7) y narse el mecanismo: disociación electromecánica
FV en 7. La FV fue la causa de la MS en 9 44. Pires (DEM) postchoque en 20 (29 %), TV o FV no ter-
et al estudiaron 25 casos de MS extrahospitalaria minada por las descargas en 17 (25 %), DEM en
en pacientes portadores de DAI. La mayoría (92 %) 11 (16 %), FV o TV incesante en 9 (13 %), DAI des-
tenían cardiopatía isquémica e infarto previo, con activado o explantado en 5 (7 %) y otras causas en
una FEVI media de 25 ± 7. Veinte pacientes (80 %) el resto. Este estudio puso de manifiesto la impor-
habían recibido descargas apropiadas antes de la tancia de la22 DEM como causa de MS en pacien-
muerte y 18 (72 %) estaban tratados con al menos tes portadores de DAI, tanto primaria, como con
un fármaco antiarrítmico. La causa de la MS fue una mayor frecuencia, tras una descarga que detecta y
taquiarritmia ventricular en 16 pacientes (64 %), no trata adecuadamente un episodio de FV o TV res-
arrítmica en 7 (28 %) y de causa desconocida en 2 taurando el ritmo fisiológico, pero siguiéndose de
(8 %). En los 16 pacientes con causa arrítmica, la DEM. La clase funcional fue el único predictor in-
eficacia de la primera terapia en las zonas de TV dependiente de DEM postchoque 46.
y FV fue del 60 % y 67 % respectivamente. Sin em-
No se conocen bien las causas de la DEM
bargo, en 15 de los 16 pacientes, el empleo de al
Síncope y parada cardiorrespiratoria en pte portador de DAI 61
postdescarga. Es posible que se trate de un epife- ra por el médico de Urgencias o de los servicios
nómeno resultante de algún otro evento fatal, como extrahospitalarios.
por ejemplo la isquemia miocárdica global que
Aunque es raro, los choques externos pueden da-
puede producir secundariamente TV/FV. El trata-
ñar el sistema. Por ello, tras la administración de
miento de la TV/FV secundaria no prevendría la
choques externos debe confirmarse siempre que
muerte. Otra opción es que los episodios de TV/
no se ha producido una desprogramación o daño
FV puedan ser el evento primario y que la DEM
en el generador y que los umbrales de detección y
sea el resultado de descargas del DAI múltiples o
de estimulación siguen siendo correctos (pueden
muy frecuentes.
causar una elevación, transitoria o definitiva, del
Manejo de la parada cardiaca en umbral de estimulación, incluso con cables bipo-
pacientes portadores de DAI lares). Esta posibilidad es mayor si se coloca una
pala del desfibrilador externo cerca del genera-
El manejo de una parada cardiaca en un paciente
dor y la otra en la región del ápex (el frente eléctri-
portador de DAI es exactamente igual que en un
co va paralelo al cable ventricular), por lo que se
paciente sin el mismo. Las maniobras de RCP bá-
debe evitar ésta configuración. En general, la po-
sica y avanzada son las mismas que se aplicarían
sición anteroposterior es la más segura y efectiva,
en un paciente que no fuera portador del disposi-
evitándose siempre que sea posible la colocación
tivo 32-35. Se aconseja desactivar el DAI con un imán
de una pala en la región del generador 32.
para que no libere descargas que puedan resultar
incómodas para las personas que realizan las ma-
niobras de reanimación. Una cardioversión o una
desfibrilación urgente se debe practicar sin demo-
BIBLIOGRAFÍA
1.. Epstein AE, DiMarco JP, Ellenbogen KA, Estes NAM III, Freedman plantation in patients with spontaneous syncopal monomorphic
RA, Gettes LS, Gillinov AM, Gregoratos G, Hammill SC, Hayes DL, ventricular tachycardia. European Heart Journal 2006; 27: 89-95.
Hlatky MA, Newby LK, Page RL, Schoenfeld MH, Silka MJ, Steven- 9. Olshansky B, Pooler JE, Johnson G, Anderson J, Hellkamp AS,
son LW, Sweeney MO. ACC/ AHA/HRS 2008 guidelines for device- Packer D, et al. Syncope predicts the outcome of cardiomyo-
based therapy of cardiac rhythm abnormalities: a report of the pathy patients: analysis of the SCD-HeFT study. J Am Coll Cardiol.
American College of Cardiology/American Heart Association 2008;51:1277-82.
Task Force on Practice Guidelines (Writing Committee to Revise 10. Moss AJ, Schuger C, Beck CA, Brown MW, Cannom DS, Daubert
the ACC/AHA/ NASPE 2002 Guideline Update for Implantation of JP, et al. Reduction in Inappropriate Therapy and Mortality through
Cardiac Pacemakers and Antiarrhythmia Devices). Heart Rhythm ICD Programming for the MADIT-RIT Trial Investigators. N Engl J
2008;5:e1-e62. Med 2012;367:2275-83.
2. Van Erven L, Schalij MJ. Troubleshooting implantable cardioverter- 11. Gasparini M, Proclemer A, Klersy C, Kloppe A, Lunati M, Martì-
defibrillator related problems. Heart 2008;94:649-660. nez Ferrer J, et al. Effect of long-detection interval vs standard-
3. Ruwald MH, Okumura K, Kimura T, Aonuma K, Shoda M, Kutyifa detection interval for implantable cardioverter-defibrillators on
V, et al. Syncope in high-risk cardiomyopathy patients with im- antitachycardia pacing and shock delivery: the ADVANCE III Ran-
plantable defibrillators: Frequency, risk Factors, mechanisms, and domized Clinical Trial. JAMA. 2013;309:1903-1911.
association with mortality. Results from the Multicenter Automatic 12. Clementy N, Pierre B, Lallemand B, Marie O, Lemoine E, Cosnay
Defibrillator Implantation Trial–Reduce Inappropriate Therapy P et al. Long-term follow-up on high-rate cut-off programming
(MADIT-RIT) Study. Circulation. 2014;129:545-552. for implantable cardioverter defibrillators in primary preven-
4. Mitchell B, Pineda EA, Titus JL, Bartosch PM, Benditt DG. Sudden tion patients with left ventricular systolic dysfunction. Europace
death in patients with implantable cardioverter defibrillators. The 2012;14:968-974.
importance of post-shock electromechanical dissociation. J Am 13. Wathen MS, DeGroot PJ, Sweeney MO, Stark AJ, Otterness MF,
Coll Cardiol 2002;39:1323-8. Adkisson WO, et al; PainFREE Rx II Investigators. Prospective
5. Bänsch D, Brunn J, Castrucci M, Weber M, Gietzen F, Borggrefe M randomized multicenter trial of empirical antitachycardia pacing
et al. Syncope in patients with an implantable cardioverter-defibri- versus shocks for spontaneous rapid ventricular tachycardia in
llator: Incidence, prediction and implications for driving restric- patients with implantable cardioverter-defibrillators. Circulation.
tions. J Am Coll Cardiol 1998; 31:608-15. 2004;110:2591–2596.
6. Klein RC, Raitt MH, Wilkoff BL, Beckman KJ, Coromilas J, Wyse DG, 14. Wilkoff BL, Ousdigian KT, Sterns LD, Wang ZJ, Wilson RD, Mor-
et al. Analysis of implantable cardioverter defibrillator therapy in gan JM; EMPIRIC Trial Investigators. A comparison of empiric to
the Antiarrhythmics Versus Implantable Defibrillators (AVID) Trial. physician-tailored programming of implantable cardioverter-de-
J Cardiovasc Electrophysiol 2003;14:940-948 fibrillators: results from the prospective randomized multicenter
7. Garcia-Moran E, Mont L, Cuesta A, Matas M, Brugada J. Low recu- EMPIRIC trial. J Am Coll Cardiol. 2006;48:330-339.
rrence of syncope in patients with inducible sustained ventricular 15. Wilkoff BL, Williamson BD, Stern RS, Moore SL, Lu F, Lee SW, et al;
tachyarrhythmias treated with an implantable cardioverter-defi- PREPARE Study Investigators. Strategic programming of detection
brillator. Eur Heart J 2002;23:901-907. and therapy parameters in implantable cardioverter-defibrillators
8. Abello M, Merino JL, Peinado JL, Gnoatto M, Arias MA, González- reduces shocks in primary prevention patients: results from the
Vasserot M, et al. Syncope following cardioverter defibrillator im- PREPARE (Primary Prevention Parameters Evaluation) study. J Am
62 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Coll Cardiol. 2008;52:541-550. 33. Stevenson WG, Chaitman BR, Ellenbogen KA, Epstein AE, Gross
16. Gasparini M, Menozzi C, Proclemer A, Landolina M, Iacopino S, WL, Hayes DL, et al. Clinical Assessment and Management of
Carboni A, et al. A simplified biventricular defibrillator with fixed Patients With Implanted Cardioverter-Defibrillators Presenting to
long detection intervals reduces implantable cardioverter defibri- Nonelectrophysiologists. Circulation. 2004;110:3866-3869.
llator (ICD) interventions and heart failure hospitalizations in pa- 34. Pinski SL. Emergencies related to implantable cardioverter-defi-
tients with non-ischaemic cardiomyopathy implanted for primary brillators. Crit Care Med 2000; 28:N174-N180.
prevention: The RELEVANT study. Eur Heart J. 2009;30:2758–2767. 35. Saeed M. Troubleshooting Implantable Cardioverter-Defibrilla-
17. Saeed M, Hanna I, Robotis D, Styperek R, Polosajian L, Khan A, tors. An Overview for Physicians Who Are Not Electrophysiolo-
et al. Programming implantable cardioverter-defibrillators in pa- gists. Texas Heart Institute Journal 2011;38:355-357.
tients with primary prevention indication to prolong time to first 36. Task Force for the Diagnosis and Management of Syncope; Euro-
shock: results from the PROVIDE study. J Cardiovasc Electrophy- pean Society of Cardiology (ESC); European Heart Rhythm As-
siol. 2014;25:52–59. sociation (EHRA); Heart Failure Association (HFA); Heart Rhythm
18. Tan VH, Wilton SB, Kuriachan V, Sumner GL, Exner. Impact of Society (HRS), Moya A, Sutton R, Ammirati F, Blanc JJ, Brignole M,
programming strategies aimed at reducing nonessential implan- Dahm JB, Deharo JC, Gajek J, Gjesdal K, Krahn A, Massin M, Pepi M,
table cardioverter defibrillator therapies on mortality. A syste- Pezawas T, Ruiz Granell R, Sarasin F, Ungar A, van Dijk JG, Walma
matic review and meta-Analysis. Circ Arrhythm Electrophysiol. EP, Wieling W. Guidelines for the diagnosis and management of
2014;7:164-170. syncope (version 2009). Eur Heart J. 2009;30:2631-71.
19. Scott PA, Silberbauer J, McDonagh TA, Murgatroyd FD. The Impact 37. Mansour F, Khairy P. Programming ICDs in the modern era beyond
of Prolonged ICD Arrhythmia Detection Times On Outcomes: A out-of-the box settings. Pacing Clin Electrophysiol. 2011;34:506-
Meta-analysis. Heart Rhythm 2014 (en prensa). 20.
20. Liu CP, Ho YL, Lin YH, Liu YB, Chang WT, Huang CH, Wen Jone Chen. 38. Connolly SJ, Dorian P, Roberts RS, Gent M, Bailin S, Fain ES, Thor-
Management of patients with implantable cardioverter defibrilla- pe K, Champagne J, Talajic M, Coutu B, Gronefeld GC, Hohnloser
tors at emergency departments. Emerg Med J 2007;24:106–109. SH. Comparison of beta-blockers, amiodarone plus beta-bloc-
21. Martín M, Peinado R, Suero C, González-Torrecilla E, Coll Vinnent kers, or sotalol for prevention of shocks from implantable cardio-
B, et al. Urgencias en pacientes portadores de desfibrilador im- verter defibrillators: the OPTIC Study: a randomized trial. JAMA
plantable. Estudio GEDAIUR. Rev Esp Cardiol 2011;64(Supp 3, 2006;295:165–71.
Abstract). 39. Brodine WN, Tung RT, Lee JK, Hockstad ES, Moss AJ, Zareba W,
22. Kou WH, Calkins H, Lewis RR, Bolling SF, Kirsch MM, Langberg Hall WJ, Andrews M, McNitt S, Daubert JP. Effects of betablockers
JJ et al. Incidence of loss of consciousness during automatic im- on implantable cardioverter defibrillator therapy and survival in
plantable cardioverter-defibrillator shocks. Ann Intern Med. the patients with ischemic cardiomyopathy (from the Multicen-
1991;115:942-5. ter Automatic Defibrillator Implantation Trial-II). Am J Cardiol.
23. Knight BP, Goyal R, Pelosi F, Flemming M, Horwood L, Morady F, et 2005;96:691–5.
al. Outcome of patients with nonischemic dilated cardiomyopathy 40. Aliot EM, Stevenson WG, Almendral JM, Bogun F, Calkins CH, Dela-
and unexplained syncope treated with an implantable defibrilla- cretaz E et al. EHRA/HRS Expert Consensus on Catheter Ablation
tor. J Am Coll Cardiol 1999;33:1964-70. of Ventricular Arrhythmias. Heart Rhythm. 2009;6:886-933.
24. Militianu A, Salacata A, Seibert K, Kehoe R, Baga JJ, Meissner MD, et 41. Mallidi J, Nadkarni GN, Berger RD, Calkins H, Nazarian S. Meta-
al. Implantable cardioverter defibrillator utilization among device analysis of catheter ablation as an adjunct to medical therapy for
recipients presenting exclusively with syncope or near-syncope. J treatment of ventricular tachycardia in patients with structural
Cardiovasc Electrophysiol. 1997;8:1087-97 heart disease. Heart Rhythm 2011;8: 503–510.
25. Olatidoye AG, Verroneau J, Kluger J. Mechanisms of syncope in im- 42. Pires LA, Hull ML, Nino CL, May LM, Ganji JR. Sudden death in
plantable cardioverter-defibrillator recipients who receive device recipients of transvenous implantable cardioverter defibrillator
therapies. Am J Cardiol 1998;82:1372-6. systems: terminal events, predictors, and potential mechanisms. J
26. Lusebrink U, Duncker D, Hess M, Heinrichs I, Gardiwal A, Oswald Cardiovasc Electrophysiol. 1999;10:1049-56.
H, Konig T, Klein G. Clinical relevance of slow ventricular tachycar- 43. Thijssen J, van Rees JB, Venlet J, Borleffs CJW, Ulas Höke U, Putter H,
dia in heart failure patients with primary prophylactic implantable et al. The mode of death in implantable cardioverter-defibrillator
cardioverter defibrillator indication. Europace. 2013;15:820-6. and cardiac resynchronization therapy with defibrillator patients:
27. Pinski SL, Fahy GJ. The proarrhythmic potencial of implantable Results from routine clinical practice. Heart Rhythm 2012;9:1605–
cardioverter-defibrillators. Circulation. 1995;92:1651-64. 1612.
28. Alboni P, Brignole M, Menozzi C, Raviele A, Del Rosso A, Dine- 44. Li H, Axtell K, Biehl M, Deshpande S, Dhala A, Blanck Z et al. Sudden
lli M, Solano A, Bottoni N. Diagnostic value of history in patients death in patients with implantable cardioverter-defibrillators. Am
with syncope with or without heart disease. J Am Coll Cardiol. Heart J 1996;132:986-8.
2001;37:1921-1928. 45. Pires LA, Lehmann MH, Steinman RT, Baga JJ, Schuger CD. Sudden
29. Middlekauff HR, Stevenson WG, Stevenson LW, Saxon LA. Syncope death in implantable cardioverter-defibrillator recipients: clinical
in advanced heart failure: high risk of sudden death regardlees of context, arrhythmic events and device responses.J Am Coll Car-
origin of syncope. J Am Coll Cardiol. 1993;21:110-6. diol. 1999;33:24-32.
30. Gopinathannair R, Mazur A, Olshansky B. Syncope in congestive 46. Mitchell BL, Pineda A, Titus JL, Bartosch PM, Benditt DG. Sudden
heart failure. Cardiol J. 2008;15:303–312. Death in Patients With Implantable Cardioverter Defibrillators.
31. Freedberg NA, Hill JN, Fogel RI, Prystowsky EN; CARE Group. Re- The Importance of Post-Shock Electromechanical Dissociation. J
currence of symptomatic ventricular arrhythmias in patients with Am Coll Cardiol 2002:39-8.
implantable cardioverter-defibrillator after the first device therapy.
Implications for antiarrhythmic therapy and driving restrictions. J
Am Coll Cardiol 2001;37:1910-1915.
32. Peinado R, Martin A, González Torrecilla E, Laguna P, Ormaetxe
J, Suero C, et al. Manejo de los pacientes portadores de un des-
fibrilador automático implantable en los servicios de urgencias
hospitalarias. Emergencias 2005;17:180-196.
63
CAMBIOS CLINICOS, IC
CHOQUE
SINCOPE o UN SOLO CHOQUE
MAS DE UN CHOQUE SIN TV/FV
Desactivar
terapias/
Imán
Figura 1. Algoritmo de actuación general en urgencias en el paciente portador de DAI que presenta sín-
Figura 1. Algoritmo de actuación general en urgencias en el paciente portador de DAI que presenta
tomas cardiológicos. DAI: desfibrilador automático implantable, TV: taquicardia ventricular, FAA: fármacos
antiarrítmicos. síntomas cardiológicos. DAI: desfibrilador automático implantable, TV: taquicardia ventricular, FAA:
fármacos antiarrítmicos.
64 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
TRATAMIENTO DEL PACIENTE CON ción clínica y hemodinámico del paciente. En los
MÚLTIPLES DESCARGAS APROPIADAS pacientes portadores de DAI en prevención secun-
DEL DAI daria se ha observado correlación entre el tipo de
arritmia ventricular que motivó el implante del DAI
Definición e incidencia de tormenta
y el que se observa durante los episodios de TA.
arrítmica
Así la mayoría de los episodios de TA son secun-
En el paciente portador de DAI se define la tor- darios a taquicardia ventricular (TV) monomórfica,
menta arrítmica (TA) por la ocurrencia de 3 o más especialmente en los casos de pacientes con ante-
episodios de taquicardia o fibrilación ventricular cedentes de TV monomórfica previos al implante.
en un periodo de tiempo inferior a 24 horas que Aunque con las medidas terapéuticas actuales se
motivan la administración de terapias apropiadas consigue en la mayoría de los casos estabilizar la
del dispositivo en forma de estimulación antitaqui- situación clínica en la fase aguda, la presencia de
cardia o choques. Según algunos autores deben una TA se asocia a un importante aumento de mor-
transcurrir más de cinco minutos entre los episo- talidad en los siguientes meses a su aparición, en
dios para que sean considerados diferentes. Cuan- la mayoría de los casos debida a causas no arrít-
do se emplea esta definición su incidencia varía micas 4;5. Subanálisis de los estudios SCD-HeFT y
entre el 10 y 28% en seguimientos de entre uno y MADIT-CRT han mostrado la asociación entre des-
tres años tras el implante. En el estudio MADIT II, cargas apropiadas y mortalidad 9;10. En el estudio
que reclutó pacientes en los que se indicó el DAI AVID, la TA fue un factor de riesgo independiente
en prevención primaria, la incidencia fue del 4% de mortalidad cardiaca no súbita (riesgo relativo
en un seguimiento medio de 21 meses 4. En el es- de 2,4) principalmente en los tres meses siguien-
tudio AVID, en pacientes portadores de DAI en pre- tes al episodio.
vención secundaria la incidencia ascendió al 20%
Tratamiento
en un seguimiento medio de 31 ± 13 meses 5.
En primer lugar se debe comprobar mediante la
Etiología e implicaciones clínicas
interrogación del dispositivo con el programador
Aunque solo en una minoría de casos se encuen- adecuado si estas terapias son debidas a la detec-
tran factores desencadenantes, debemos prestar ción de arritmias ventriculares o si por el contrario
atención al tratamiento de las condiciones que se trata de terapias inapropiadas debidas a la de-
pueden favorecen la aparición de arritmias ven- tección por el dispositivo de arritmias supraventri-
triculares como las alteraciones electrolíticas y culares, señales auriculares de campo lejano, onda
metabólicas, la insuficiencia cardiaca, la isquemia T, miopotenciales, o ruido eléctrico.
y la proarritmia de origen farmacológico o me-
El tratamiento del paciente que presenta una TA
diada por el dispositivo. Un subanálisis del estu-
constituye una emergencia médica y precisa de
dio MADIT II mostró que los ingresos por insufi-
ingreso en una unidad de cuidados intensivos. El
ciencia cardiaca o eventos coronarios agudos se
aumento del tono adrenérgico y la ansiedad que
asociaban a la aparición de descargas apropiadas
se produce como consecuencia de los múltiples
del dispositivo 6. Se han descrito otros desenca-
choques favorecen la presencia de nuevas arrit-
denantes como miocarditis, intoxicación por an-
mias ventriculares, estableciéndose así un círculo
tidepresivos tricíclicos, abuso de alcohol o estrés
vicioso que es preciso interrumpir para conseguir
emocional. En un análisis secundario del estudio
la estabilización clínica del paciente. Además la
SHIELD se encontraron como factores desencade-
administración de múltiples choques puede pro-
nantes de TA la descompensación de insuficiencia
ducir el agotamiento del generador. Por ello, en el
cardiaca en el 9% y las alteraciones electrolíticas
paciente consciente que está recibiendo múltiple
en el 4% de los episodios 7. Streitner. F y cols. iden-
descargas por arritmias ventriculares incesantes
tificaron, en su serie de 955 pacientes portadores
bien toleradas hemodinámicamente o cuando se
de DAI, la fracción de eyección ≤ 30% (OR 2,2) y la
sospeche la aparición de proarritmia causada por
edad > 65 años (OR 3,5) como factores asociados
el dispositivo, está indicado desactivar las terapias
a la aparición de TA. El tratamiento con IECAs se
mediante el programador o por colocación de un
asoció a una menor incidencia (OR 0,39) 8.
imán sobre el generador. La colocación del imán
La presentación clínica de la TA es variable, desde evitará la administración de terapias antitaquicar-
eventos que cursan asintomáticos y que se descu- dia sin afectar a la programación antibradicardia.
bren en la interrogación programada del dispositi- En esta situación el paciente pasa a depender de
vo, episodios asociados a síncopes o presíncopes nuestra actuación para el tratamiento de las arrit-
hasta eventos de comportamiento incesante que mias que puedan sobrevenir por lo que es fun-
pueden causar un importante deterioro en la situa- damental una adecuada monitorización con co-
Tto del paciente con DAI que acude a urgencias por arritmias 65
MONITORIZACION ECG
SI NO SI NO
Desactivar
terapias/
Imán
Figura 2. Algoritmo de tratamiento del paciente portador de DAI que presenta arritmias ventriculares en
el servicio de urgencias. ATP = estimulación antitaquicardia desde el dispositivo. TA: tormenta arrítmica,
CVE: cardioversiónFigura 2. Algoritmo
eléctrica de tratamiento del paciente
(preferentemente interna portador
desde de DAI que presenta arritmias ventriculares en
el dispositivo).
el servicio de urgencias. ATP = estimulación antitaquicardia desde el dispositivo. TA: tormenta arrítmica,
locación de parches adhesivos de desfibrilación tes que ya están recibiendo amiodarona oral y es
CVE: cardioversión eléctrica (preferentemente interna desde el dispositivo).
externa y la cardioversión eléctrica precoz ante la el antiarrítmico de primera elección. También lo es
aparición de arritmias ventriculares mal toleradas la lidocaína en casos con isquemia aguda. Si no se
(figura 2). En situaciones de parada cardiaca se rea- consigue el control de los episodios está indicado
lizarán medidas de reanimación cardiopulmonar. comenzar la perfusión de procainamida, habién-
dose descrito buenos resultados con la combina-
Se deben tratar los factores desencadenantes con
ción de amiodarona y fármacos IC 12. En pacientes
especial atención a la corrección de las alteracio-
con síndrome de Brugada son útiles la isoprenalina
nes electrolíticas, el tratamiento de la insuficiencia
i.v. y la quinidina oral 13 (tabla I). En aquellos casos
cardiaca aguda, mediante técnicas de revascula-
en los que las arritmias ventriculares estén media-
rización percutánea si existen datos de isquemia
das por pausas, bradicardia o QT largo se pueden
aguda. Si es necesario el soporte vasoactivo se re-
obtener su control al incrementar el límite inferior
comiendo el uso de noradrenalina por presentar
de frecuencia del dispositivo. (Figuras 3 y 4).
menor efecto arritmogénico que la dopamina. Si
ello no es eficaz para estabilizar la situación hemo- En casos refractarios a estas medidas, la ablación
dinámica puede ser necesario implantar un balón con catéter puede obtener buenos resultados en el
de contrapulsación o un dispositivos de asistencia control de la tormenta arrítmica 14-18. En diferentes
ventricular. contextos clínicos, como en pacientes con Síndro-
me de Brugada, síndrome de QT largo, fibrilación
La sedación con midazolam o propofol i.v. y el tra-
ventricular primaria o tras infarto de miocardio,
tamiento β-bloqueante por vía intravenosa son los
se ha observado la eficacia de la ablación en el
pilares de tratamiento farmacológico en esta situa-
control de tormentas arrítmicas desencadenadas
ción. En cuanto al tratamiento β-bloqueante intrave-
por extrasístoles ventriculares monomórficos que
noso son de elección en estos pacientes inestables
2 ocasionaban taquicardia ventricular polimórfica
los fármacos con vida media corta como el esmo-
o fibrilación ventricular. Estos extrasístoles tienen
lol (9 minutos) y el propanolol (2 horas). Si no hay
con frecuencia un origen en las fibras de la red
respuesta a estas medidas puede ser necesaria la
de Purkinje del ventrículo derecho o izquierdo en
sedación profunda y la intubación orotraqueal. Se
pacientes sin cardiopatía estructural o que se en-
han descrito también buenos resultados al realizar
cuentran en relación con los bordes de las escaras
bloqueo simpático por inyección de xilocaína en el
tras un infarto de miocardio. Las fibras de Purkinje
ganglio estrellado izquierdo mediante un aborda-
pueden estar implicadas además en la aparición
je paratraqueal anterior . En cuanto al tratamiento
11
de arritmias ventriculares monomórficas16. Se ha
antiarrítmico disponemos de amiodarona i.v., lido-
descrito también fibrilación ventricular desenca-
caína i.v. y fármacos de clase I. La amiodarona i.v.
denada por extrasístoles originados en el tracto
puede resultar eficaz, incluso en el caso de pacien-
66 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
Tabla I. Fármacos de utilidad en el paciente que presenta descargas múltiples del DAI
Principio activo Nombre comercial Presentación Dosis inicio Dosis mantenimiento
Amiodarona Trangorex® Ampollas 150 mg en 10 min. i.v. Infusión 1mg/min. durante
3ml:150mg 6 h y 0,5 mg/min. durante
18 h
Procainamida Biocoryl® Ampollas Bolus de 100mg cada Infusión de 20 mg/min.
10ml:100mg 2-3 min. i.v.
Dosis máxima 17 mg/kg
Lidocaína Lincaína®1% Ampollas Bolus de 0,5-1 mg/Kg Infusión 1-4 mg/min.
10ml:100mg cada 5-10 min. i.v.
Dosis máxima 3mg/Kg
en una hora
Esmolol Brevibloc® Ampollas Bolus de 500μg/Kg en un Infusión 25-50μg/Kg/min.
10ml-2,5g minuto i.v.
Propranolol Sumial® Ampollas Bolus de 0,5-1mg. en 1 Repetir cada 2-5 minutos
5ml:5mg min. i.v. hasta 10 mg
Diltiazem Masdil®, Dinisor® Bolus de 0,25-0,35 mg/ Infusión de 5-15 mg/h
Kg en 2 min. i.v.
Midazolam Dormicum® Ampollas Bolus 3-5 mg i.v. Infusión de 0,03-0,2 mg/
5mg/ml Kg/h
Propofol Diprivan® 1-2% Ampollas Bolus 0,5-1 mg/Kg i.v. Infusión 0,3-4 mg/Kg/h
1%: 10mg/ml
2%: 20 mg/ml
Etomidato Hypnomidate® Ampollas Bolus 0,3 mg/Kg i.v.
1%: 10mg/ml
2%: 20 mg/ml
Isoproterenol Aleudrina® Ampollas Infusión 1μg/min. i.v. Aumentar infusión a razón
0,2mg/ml de 0,5μg/min. según Fc.
Sulfato de Quinidine ® Cápsulas 400-1500 mg/24h v.o. en
Quinidina * 200 mg 2-3 tomas
(*) No disponible actualmente en España. i.v.: intravenoso, v.o.: vía oral. Fc: frecuencia cardiaca.
de salida ventricular derecho (ej: en pacientes con y aplicar las medidas terapéuticas que puedan
Síndrome de Brugada), izquierdo 17 o con un origen mejorar el pronóstico de estos pacientes como el
epicárdico en la región anterosuperior del ventrí- tratamiento farmacológico, evitar la estimulación
culo izquierdo (left ventricular summit) 18. Para la ventricular derecha innecesaria 21, la terapia de re-
localización del foco de origen de los extrasístoles sincronización cardiaca (TRC), la asistencia ventri-
se emplean técnicas de mapeo de activación con cular y por último el trasplante cardiaco si llegara
apoyo de sistemas de mapeo electroanatómico. a estar indicado.
Cuando no se observan ni se logran inducir duran-
te el procedimiento, las técnicas de pacemapping PROARRITMIA
pueden ser de utilidad. Un metaanálisis de 471 pa-
En ocasiones es el funcionamiento del dispositivo
cientes con TA encontró un 72% de éxito inicial de
el que provoca la aparición de arritmias ventricula-
la ablación, con una mortalidad del 0,6% y una tasa
res. Este fenómeno, conocido como proarritmia es
de recurrencias del 6% 19.
también causa potencial de tormenta arrítmica y
Tras el alta, el tratamiento antiarrítmico profi- precisa de medidas de tratamiento especificas por
láctico más eficaz consiste en la combinación de lo que será discutido aparte.
fármacos β-bloqueantes y amiodarona 20. Es im-
portante realizar un seguimiento clínico estrecho
Tto del paciente con DAI que acude a urgencias por arritmias 67
Figura 3. Fibrilación ventricular durante un episodio de bradicardia a unos 35 lpm. en un paciente con mio-
Figura 3. de
cardiopatía dilatada Fibrilación
origenventricular
valvular durante
portadorun episodio
de un DAIde bradicardia
monocamerala unos 35 lpm. en un en
implantado paciente con
prevención primaria
que se encontraba en tratamiento con Sotalol. Se muestran los electrogramas intracavitarios y el canal de
miocardiopatía dilatada de origen valvular portador de un DAI monocameral implantado en prevención
marcas durante uno de los episodios. Se observan extrasístoles ventriculares (flechas) tras pausas de hasta
1516 ms queprimaria
desencadenan fibrilación
que se encontraba ventricular.
en tratamiento con Sotalol. Se muestran los electrogramas intracavitarios y el
canal de marcas durante uno de los episodios. Se observan extrasístoles ventriculares (flechas) tras pausas
Figura 4. Mismo paciente que en la figura 3. En esta ocasión tras una pausa postextrasistólica (flecha horizon-
tal) se produce [Link]ímulo
Figura ventricular
Mismo paciente que en tras el cual
la figura 3. Enun extrasístole
esta ventricular
ocasión tras una (flecha vertical)
pausa postextrasístólica (flechadesencadena
la fibrilación ventricular. Para evitar las pausas y los episodios de bradicardia se suspendió la medicación
antiarrítmicahorizontal) se produceelunlímite
y se incrementó estímulo ventricular
inferior tras el cual del
de frecuencia un extrasístole
dispositivo ventricular
a 75 lpm. (flecha vertical)
desencadena la fibrilación ventricular. Para evitar las pausas y los episodios de bradicardia se suspendió
Causas de proarritmia que inducen las arritmias ventriculares. Entre el
11-32%
la medicación antiarrítmica y se incrementó el límite inferior de losdelpacientes
dispositivo a incluidos
en los grandes
de frecuencia 75 lpm.
Las terapias apropiadas mediante ATP pueden
ensayos de DAI presentan choques inapropiados.
acelerar arritmias ventriculares o hacerlas dege-
3 La fibrilación auricular puede desencadenar cho-
nerar en fibrilación ventricular (FV), motivando la
ques que motiven la aparición de TA 22.
aparición de descargas y favorecer así la aparición
de nuevos episodios pudiendo ser un mecanismo También la terapia antibradicardia de los disposi-
implicado en la aparición de TA en algunos casos. tivos puede ocasionar proarritmia. Se ha descrito
En otras ocasiones son las terapias inapropiadas la inducción de arritmias ventriculares por la es-
por detección de arritmias supraventriculares las timulación ventricular durante la fase vulnerable
68 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
BIBLIOGRAFÍA
1. Liu CP, Ho YL, Lin YH, Liu YB, Chang WT, Huang CH et al. Mana- 19. Nayyar S, Ganesan AN, Brooks AG, Sullivan T, Roberts-Thomson
gement of patients with implantable cardioverter defibrillators at KC, Sanders P. Venturing into ventricular arrhythmia storm: a sys-
emergency departments. Emerg Med J 2007;24:106-9. tematic review and meta-analysis. Eur Heart J 2013;34:560-71.
2. McMullan J, Valento M, Attari M, Venkat A. Care of the pacemaker/ 20. Connolly SJ, Dorian P, Roberts RS, Gent M, Bailin S, Fain ES et al.
implantable cardioverter defibrillator patient in the ED. Am J Comparison of beta-blockers, amiodarone plus beta-blockers,
Emerg Med 2007;25:812-22. or sotalol for prevention of shocks from implantable cardiover-
3. McPherson CA, Manthous C. Permanent pacemakers and implan- ter defibrillators: the OPTIC Study: a randomized trial. JAMA
table defibrillators: considerations for intensivists. Am J Respir Crit 2006;295:165-71.
Care Med 2004; 170:933-40. 21. Curtis AB, Worley SJ, Adamson PB, Chung ES, Niazi I, Sherfesee L,
4. Sesselberg HW, Moss AJ, McNitt S, Zareba W, Daubert JP, Andrews et al. Biventricular pacing for atrioventricular block and systolic
ML et al. Ventricular arrhythmia storms in postinfarction patients dysfunction. N Engl J Med 2013;368:1585-1593.
with implantable defibrillators for primary prevention indications: 22. Rosenqvist M, Beyer T, Block M, den DK, Minten J, Lindemans F.
a MADIT-II substudy. Heart Rhythm 2007; 4:1395-1402. Adverse events with transvenous implantable cardioverter-defi-
5. Exner DV, Pinski SL, Wyse DG, Renfroe EG, Follmann D, Gold M et brillators: a prospective multicenter study. European 7219 Jewel
al. Electrical storm presages nonsudden death: the antiarrhyth- ICD investigators. Circulation 1998; 98:663-70.
mics versus implantable defibrillators (AVID) trial. Circulation 23. Callans DJ, Hook BG, Kleiman RB, Mitra RL, Flores BT, Marchlinski
2001; 103:2066-71. FE. Unique sensing errors in third-generation implantable cardio-
6. Singh JP, Hall WJ, McNitt S, Wang H, Daubert JP, Zareba W et al. verter-defibrillators. J Am Coll Cardiol 1993;22:1135-40.
Factors influencing appropriate firing of the implanted defibrilla- 24. Martinez SJ, García AA, Almendral GJ, Castellanos E, Perez CN,
tor for ventricular tachycardia/fibrillation: findings from the Multi- Ortiz PM et al. Ventricular arrhythmias induced by appropriate
center Automatic Defibrillator Implantation Trial II (MADIT-II). J Am antibradycardia pacing in patients with implantable defibrillators.
Coll Cardiol 2005; 46:1712-20. Rev Esp Cardiol 2001;54:845-50.
7. Hohnloser SH, Al-Khalidi HR, Pratt CM, Brum JM, Tatla DS, Tchou P 25. Roelke M, O’Nunain S, Osswald S, Trouton TG, Harthorne JW, Ga-
et al. Electrical storm in patients with an implantable defibrillator: ran H et al. Ventricular pacing induced ventricular tachycardia in
incidence, features, and preventive therapy: insights from a rando- patients with implantable cardioverter defibrillators. Pacing Clin
mized trial. Eur Heart J 2006; 27:3027-32. Electrophysiol 1995;18:486-91.
8. Streitner F, Kuschyk J, Veltmann C, Mahl E, Dietrich C, Schimpf R et 26. Vlay LC, Vlay SC. Pacing induced ventricular fibrillation in internal
al. Predictors of electrical storm recurrences in patients with im- cardioverter defibrillator patients: a new form of proarrhythmia.
plantable cardioverter-defibrillators. Europace 2011;13:668-674. Pacing Clin Electrophysiol 1997;20:132-3.
9. Poole JE, Johnson GW, Hellkamp AS, Anderson J, Callans DJ, Raitt 27. Sweeney MO, Ruetz LL, Belk P, Mullen TJ, Johnson JW, Sheldon T.
MH et al. Prognostic importance of defibrillator shocks in patients Bradycardia pacing-induced short-long-short sequences at the
with heart failure. N Engl J Med 2008;359:1009-17. onset of ventricular tachyarrhythmias: a possible mechanism of
10. Sood N, Ruwald AC, Solomon S, Daubert JP, McNitt S, Polonsky B et proarrhythmia? J Am Coll Cardiol 2007;50:614-22.
al. Association between myocardial substrate, implantable cardio- 28. Nayak HM, Verdino RJ, Russo AM, Gerstenfeld EP, Hsia HH, Lin D et
verter defibrillator shocks and mortality in MADIT-CRT. Eur Heart al. Ventricular tachycardia storm after initiation of biventricular pa-
J 2014;35:106-15. cing: incidence, clinical characteristics, management, and outco-
11. Nademanee K, Taylor R, Bailey WE, Rieders DE, Kosar EM. Trea- me. J Cardiovasc Electrophysiol 2008;19:708-15.
ting electrical storm: sympathetic blockade versus advanced car- 29. Medina-Ravell VA, Lankipalli RS, Yan GX, Antzelevitch C, Medina-
diac life support-guided therapy. Circulation 2000;102:742-7. Malpica NA, Medina-Malpica OA et al. Effect of epicardial or bi-
12. Fuchs T, Groysman R, Meilichov I. Use of a combination of class III ventricular pacing to prolong QT interval and increase transmural
and class Ic antiarrhythmic agents in patients with electrical storm. dispersion of repolarization: does resynchronization therapy pose
Pharmacotherapy 2008;28:14-9. a risk for patients predisposed to long QT or torsade de pointes?
13. Furniss G. Isoprenaline and quinidine to calm Brugada VF storm. Circulation 2003;107:740-6.
BMJ Case Rep 2012; 2012. 30. Moss AJ, Schuger C, Beck CA, Brown MW, Cannom DS, Daubert
14. Carbucicchio C, Santamaria M, Trevisi N, Maccabelli G, Giraldi JP et al. Reduction in inappropriate therapy and mortality through
F, Fassini G et al. Catheter ablation for the treatment of electri- ICD programming. N Engl J Med 2012;367:2275-83.
cal storm in patients with implantable cardioverter-defibrillators: 31. Gasparini M, Proclemer A, Klersy C, Kloppe A, Lunati M, Ferrer JB
short- and long-term outcomes in a prospective single-center stu- et al. Effect of long-detection interval vs standard-detection inter-
dy. Circulation 2008;117:462-9. val for implantable cardioverter-defibrillators on antitachycardia
15. Marrouche NF, Verma A, Wazni O, Schweikert R, Martin DO, Saliba pacing and shock delivery: the ADVANCE III randomized clinical
W et al. Mode of initiation and ablation of ventricular fibrillation trial. JAMA 2013;309:1903-11.
storms in patients with ischemic cardiomyopathy. J Am Coll Car- 32. Peinado R, Almendral J, Rius T, Moya A, Merino JL, Martinez-Alday
diol 2004;43:1715-20. J et al. Randomized, prospective comparison of four burst pacing
16. Hayashi M, Miyauchi Y, Murata H, Takahashi K, Tsuboi I, Uetake S et algorithms for spontaneous ventricular tachycardia. Am J Cardiol
al. Urgent catheter ablation for sustained ventricular tachyarrhyth- 1998;82:1422-9.
mias in patients with acute heart failure decompensation. Europa- 33. Friedman PA, Jalal S, Kaufman S, Villareal R, Brown S, Hahn SJ et al.
ce 2014;16:92-100. Effects of a rate smoothing algorithm for prevention of ventricu-
17. Tan VH, Yap J, Hsu LF, Liew R. Catheter ablation of ventricular fibri- lar arrhythmias: results of the Ventricular Arrhythmia Suppression
llation triggers and electrical storm. Europace 2012;14:1687-95. Trial (VAST). Heart Rhythm 2006; 3:573-580.
18. Atienza F, Arenal A, Perez-David E, Elizaga J, Ortuno JE, Ledesma- 34. Himmrich E, Przibille O, Zellerhoff C, Liebrich A, Rosocha S, An-
Carbayo MJ et al. New Diagnostic and Therapeutic Approaches dreas K et al. Proarrhythmic effect of pacemaker stimulation in
to Treat Ventricular Tachycardias Originating at the Summit of the patients with implanted cardioverter-defibrillators. Circulation
Left Ventricle: Role of Merged Hemodynamic-MRI and Alternative 2003;108:192-7.
Ablation Sources. Circ Arrhythm Electrophysiol 2013;6:e80-e84.
71
Figura 1 Artefacto en la detección del dispositivo por defecto de aislante del cable
diversos predictores clínicos que pueden predecir debe ser clasificado como cardiogénico o no. Es
dichas descargas. Entre ellos se encuentran: edad necesario aclarar situaciones previas que puedan
avanzada, disfunción ventricular, enfermedad car- ser determinantes como el inicio de terapia con
diaca no isquémica, clase funcional, complejo QRS fármacos antiarrítmicos, hormonas tiroideas, diu-
ancho basal y antecedentes de taquicardias ven- réticos, trabajo con dispositivos eléctricos, acci-
triculares 1. dentes o traumatismos recientes (Fig. 1). Se debe
inspeccionar la zona del implante para descartar
Significado clínico
la exteriorización del dispositivo. Finalmente se
Aquellos pacientes que reciben descargas eléc- debe valorar la situación hemodinámica y si exis-
tricas deben ser evaluados de manera rápida y mi- ten signos de insuficiencia cardiaca congestiva
nuciosa. Ambos tipos de descargas, sean apropia- (ICC).
das o inapropiadas, producen un incremento de la
Las exploraciones complementarias básicas de-
mortalidad, debido a progresión de la insuficien-
berían incluir la toma de la temperatura, el elec-
cia cardiaca. Algunas explicaciones posibles de
trocardiograma (ECG) de 12 derivaciones sin de-
esto último, parecen estar vinculadas a daño celu-
mora ya que puede dar el diagnóstico de arritmias
lar y un efecto inotrópico negativo, especialmente
cardiacas o mostrar signos indicativos de isquemia
en aquellos que reciben múltiples terapias 3.
miocárdica aguda. Las alteraciones electrolíticas o
la toxicidad por fármacos y la presencia de blo-
MANEJO INICIAL
queo de rama izquierda en el ECG basal puede
Historia clínica-Interrogatorio- ser indicativa de un mal funcionamiento de un
Exploración física DAI resincronizador. Las descargas pueden pro-
ducir elevaciones o descensos del segmento ST
El portador de DAI que acude a una sala de ur-
y estas alteraciones no deben ser interpretadas
gencias con clínica relacionada con la función del
necesariamente como signos definitivos de isque-
dispositivo debe ser atendido como un paciente
mia miocárdica. Debemos descartar alteraciones
con un problema clínico potencialmente grave, va-
electrolíticas como hipopotasemia e hipomagne-
lorado en un tiempo breve y ubicado en un área de
semia, determinantes de arritmias cardiacas. Las
cuidados críticos que disponga de control electro-
determinaciones de las enzimas cardiacas de-
cardiográfico continuo y material de reanimación
ben ser interpretadas con cautela y su elevación
cardiopulmonar (RCP) avanzada.
no siempre es expresión de un infarto agudo de
La historia clínica y la exploración física son cru- miocardio. La radiografía de tórax puede poner de
ciales. Los síntomas arrítmicos varían desde las manifiesto una alteración en la integridad y la po-
palpitaciones hasta el paro cardiaco. El síncope sición del cable.
Descargas inapropiadas de DAI 73
Figura 2 Descarga inapropiada ante un sobredetección de onda T. La correcta detección de onda R, marcada
con flecha. Onda T marcada con asterisco
de dispositivos bicamerales, han demostrado una tivar este criterio, que consiste en que si el crite-
reducción en el numero de choques del DAI. Ade- rio de frecuencia se mantiene durante un tiempo
más, diversos estudios han demostrado que una determinado, que es programable, los criterios de
adecuada programación de la estimulación antita- estabilidad e inicio súbito se anulan y se inicia las
quicardia y el empleo de está para el tratamiento terapias programadas para esa zona. La aplicación
de TV rápidas disminuye el numero de choques y del criterio de duración de frecuencia sostenida
mejora la calidad de vida de los pacientes. permitió el correcto tratamiento de todas las arrit-
mias (sensibilidad 100%) aún a expensas de per-
Zonas de detección
der especificidad (96-83%), es decir de tratar ta-
El primer criterio de detección es la frecuencia quiarritmias supraventriculares como ventriculares.
ventricular, también llamada frecuencia de corte,
Criterios de morfología
a partir de la cual el DAI debe considerar una ta-
quiarritmia. Los equipos permiten programar hasta Según el tipo de dispositivo, existen algunos mo-
3 zonas de frecuencia, en las cuales se pueden pro- delos que comparan el complejo QRS basal del
gramar distintos tipos de terapia con más o menos paciente con el de una taquicardia, buscando cam-
agresividad según la necesidad. Se considera zona bios de la morfología, que pueden orientar hacia
de fibrilación ventricular, la más rápida, zona de TV un origen ventricular del mismo 14
rápida, la intermedia, y zona de TV, la más lenta.
Detección bicameral
Dentro de cada zona de detección hay 3 fases:
El beneficio terapéutico del DAI ha sido estudia-
detección inicial, confirmación y redetección. La
do en pacientes con dispositivos monocamerales.
detección inicial es el reconocimiento de un nue-
Sin embargo los dispositivos bicamerales aportan
vo episodio de arritmia en una zona determinada
información adicional que puede ser de gran uti-
según la frecuencia detectada. Se debe programar
lidad a la hora de evaluar eventos de origen su-
el tiempo de duración, o bien el número de inter-
praventricular. Provee información de la actividad
valos R-R, o bien el porcentaje de estos (según las
auricular a través electrogramas y permite realizar
casas comerciales) que deben cumplir para que
terapias de estimulación auricular.
el dispositivo decida que ha detectado una taquia-
rritmia. La confirmación evita la administración de Existen discriminadores de taquicardia supra-
una descarga si durante la carga de la energía la ventricular (TSV) según el fabricante del DAI. El
arritmia se ha terminado, evitando un choque inne- PR Logic® (Medtronic), es uno de ellos. Utiliza un
cesario. La redetección se produce para evaluar el patrón de análisis para discriminar entre TSV y
efecto de una terapia una vez que esta se haya ad- TV verdaderas. Analiza los patrones de activación
ministrado, ya que la arritmia por la terapia puede y sincronización entre la aurícula y el ventrículo
desaparecer, persistir o incluso acelerarse. durante los episodios de TSV conducidos rápida-
mente, mientras mantiene la sensibilidad para la
Criterios de estabilidad de la frecuencia
detección de TV y FV.
En pacientes con FA crónica o FA paroxística, la me-
El DATAS fue un estudio multicéntrico que com-
dición de la inestabilidad de los intervalos R-R una
paró la diferencia de eventos clínicos adversos
vez alcanzado el criterio de frecuencia programa-
en el seguimiento de pacientes con DAI monoca-
do es de utilidad ya que identifica a ese ritmo como
merales y bicamerales. Los resultados del estu-
inestable e impide una descarga inapropiada14
dio mostraron una reducción de la incidencia de
Criterio de inicio súbito (sudden onset) muerte, intervenciones invasivas, hospitalizacio-
nes, descargas inapropiadas, eventos embólicos,
Mide el R-R del primer latido de taquicardia con
arritmias auriculares de larga duración y choques
respecto a los anteriores. Como regla el inicio de
inapropiados en el grupo con DAI bicameral. El
las TV es súbito a diferencia de la taquicardia si-
beneficio observado se atribuyó a la posibilidad
nusal que tiene un inicio progresivo. Este método
de realizar terapias antitaquicardia, a la eficiencia
debe ser usado con precaución por la posibilidad
de choques programados nocturnos, al manteni-
de no detección de TV (5-13%). Se debe valorar
miento de la sincronía AV y a la prevención de la
el riesgo-beneficio de la subdetección de TV, aun-
bradicardia sinusal 5.
que a menudo se combina con el siguiente criterio
para evitar esto 14. Terapias antitaquicardia
Duración de la frecuencia sostenida EL DAI una vez que detecta una TV, inicia las tera-
(sustained rate duration) pias que han sido programadas, que pueden ser:
Algunos dispositivos tienen la posibilidad de ac-
Descargas inapropiadas de DAI 75
Alta Frecuencia (p=0,01) y un 44% en el de terapia sotalol mostró una tendencia en reducción de cho-
retardada (p=0,06). Se observó una disminución ques comparado con ß-bloqueantes pero signifi-
en el número de terapias consideradas adecuadas cativamente inferior que la amiodarona. Por esta
a expensas de los mecanismos antitaquicardia. En razón, el uso de sotalol es una opción valida para
cuanto a los choques apropiados, no se hallaron la prevención de descargas cuando la amiodarona
diferencias estadísticamente significativas entre este contraindicada 10.
los tres grupos. En conclusión la programación de
Tratamiento Invasivo, ablación por
alta frecuencia y retardada se asociaron con una
catéter
reducción en el número de terapias inapropiadas
y mortalidad por todas las causas comparada con Si bien los antiarrítmicos pueden evitar descar-
la convencional. De esta forma, este estudio cons- gas, su eficacia es limitada y pueden presentar
tituye la primera evidencia contundente de que el efectos adversos. Se consideran una indicación
modo de programación habitual implica un núme- establecida de ablación, los eventos recurrentes
ro excesivo de terapias apropiadas e inapropiadas, e incesantes de TV no controlables con reprogra-
principalmente por estimulación antitaquicardia. mación del dispositivo y antiarrítmicos. Además,
Muchos episodios de taquicardia ventricular se en las últimas dos décadas con el conocimiento de
autolimitan y no generan ningún perjuicio. Por esta los mecanismos arritmogénicos, se han desarro-
razón una ventana de tiempo más prolongada para llado técnicas de ablación, que han ido tomando
el inicio de terapias como la planteada en estas un “rol” cada vez más importante en el manejo de
dos nuevas configuraciones le evitarían a los pa- este problema. A pesar de todo, su uso se encuen-
cientes descargas innecesarias de energía sobre tra contraindicado en pacientes con trombosis car-
el miocardio sin incrementar los episodios de sín- diaca, TV secundaria a isquemia, hiperkalemia, o
cope ni reducir el número de choques adecuados. inducida por drogas 11.
Tratamiento Farmacológico En el abordaje de pacientes con TV es esencial
contar con un electrocardiograma de 12 derivacio-
El uso de antiarrítmicos en el tratamiento crónico
nes para documentar su morfología y evitar abor-
de pacientes con DAI puede reducir el numero de
dar TV no clínicas.
eventos de arritmia ventricular y supraventricular.
Además, puede a su vez ralentizar la longitud de Terapias Psicológicas
ciclo de las TV rápidas, facilitando así las terapias
Los pacientes con DAI constituyen una población
antitaquicardia.
de riesgo para presentar alteraciones psicológicas
ß-bloqueantes y deterioro de la calidad de vida. El principal pre-
Considerados de primera línea en la prevención dictor de empeoramiento de la calidad de vida es
de episodios de arritmias auriculares y ventricula- el numero de descargas del DAI.
res, al permitir disminuir la respuesta ventricular
Puede afectarse de diversas formas la calidad de
durante las arritmias supraventriculares 8.
vida:
Amiodarona
•• Por lo general, en pacientes con prevención pri-
Reduce el riesgo de muerte súbita y cardiovas-
maria de DAI, el estado basal del paciente con
cular en un 29 y 18% respectivamente 9. Estudios
cardiopatía estructural severa es comprometido,
observacionales han demostrado reducción del
la progresión de la vida tras el implante, conlle-
número de descargas. Sin embargo no tiene efecto
varía un empeoramiento de la situación funcio-
sobre la mortalidad. Su uso crónico esta asociado
nal y psicológica del paciente.
a incremento de toxicidad pulmonar y tiroidea. La
combinación con ß-bloqueantes es una buena op- •• Su implante puede suponer para algunos pa-
ción terapéutica que puede ser mas efectiva que cientes limitaciones de algunas actividades,
los ß-bloqueantes solos o comparado con sotalol 10. como el trabajo, la conducción de vehículos, lo
que puede impactar negativamente su calidad
Sotalol
de vida.
Estudios randomizados multicéntricos han de-
mostrado una reducción significativa del punto fi- •• Las descargas de los desfibriladores son dolo-
nal combinado de mortalidad por todas las causas rosas e inesperadas y generan en el paciente
y el tiempo al primer choque en un 44 %. En el sensación de inseguridad, estrés, ansiedad, de-
estudio OPTIC se aleatorizaron 412 pacientes que presión, disfunciones sexuales, incertidumbre.
habían recibido un DAI por TV o FV espontánea o
Por esta razón se debe informar a los pacientes
inducible, a terapia con betabloqueante solo, con
sobre la posibilidad de distintas medidas de so-
betabloqueante mas amiodarona o con sotalol. El
Descargas inapropiadas de DAI 77
porte (grupos, terapias psicológicas) para mejorar troles se realizaran cada 3-6 meses en caso de que
la adaptación del paciente a la vida con un DAI. no haya eventos significativos 12.
Es importante aclarar a todo paciente al que se le
CONCLUSIÓN
va a implantar un DAI las ventajas e inconvenientes
del tratamiento, las dudas que puedan presentar y El DAI constituye en nuestros días una herramien-
las posibles limitaciones en su vida cotidiana. ta terapéutica de primera línea en el diagnóstico
y tratamiento de las arritmias ventriculares y la
SEGUIMIENTO muerte súbita de origen cardiaco. Las terapias ina-
propiadas son relativamente frecuentes, y pueden
El seguimiento de pacientes con DAI debe ser un
empeorar tanto la calidad de vida del paciente
abordaje multidisciplinario incluyendo cardiólo-
como su función cardiaca. Las mismas constituyen
go clínico, electrofisiólogo y ayuda psicológica en
una urgencia médica que debe llevar a un manejo
caso de ser necesaria.
integral del paciente. Actualmente existen diversos
Después del implante, el paciente debe ser eva- tipos de programación que tienden a reducir su in-
luado fuera del consultorio dentro de las primeras cidencia, además de otras intervenciones como la
72 horas y pasar un nuevo control dentro de las ablación con catéter, los fármacos antiarrítmicos y
2-12 semanas siguientes. Posteriormente los con- la terapia psicológica.
BIBLIOGRAFÍA
1 Van Rees J. B, Borleffs, C, et al. Inappropriate implantable cardio- 8 Kirchhof P, Breithardt G, et al. Primary prevention of sudden car-
verter-defibrillator shocks: incidence, predictors, and impact on diac death. Heart. 2006; 92: 1873-8.
mortality. J Am Coll Cardiol 2011; 57: 556-62. 9 Piccini JP, Berger JS, et al. Amiodarone for the prevention of sudden
2 Germano JJ, Reynolds M, et al. Frecuency and causes of implanta- cardiac death: a meta-analysis of randomized controlled trials. Eur
ble cardioverter-defibrillator therapies: is device therapy proarr- Heart J 2009; 30: 1245-53.
hythmic? AM J Cardiol 2006;97:1255-61. 10 Connolly SJ, Dorian P, et al. Comparison of beta-blockers, amioda-
3 Schluter T, Baum H, et al. Effects of implantable cardioverter defi- rone plus beta-blockers, or sotalol for prevention of shocks from
brillator implantation and shock application on biochemicalmar- implantable cardioverter defibrillators: the OPTIC Study: a rando-
kers of myocardial damage. Clin Chem 2001;47:459-63. mized trial. JAMA. 2006; 295: 165-71.
4 Israel CW, Barold SS. Electrical storm in patients with an implanted 11 Kuck KH, Schaumann A, et al. Catheter ablation of stable ventri-
defibrillator: a matter of definition. Ann Noninvasive Electrocardiol cular tachycardia before defibrillator implantation in patients with
2007;12:375-82. coronary heart disease (VTACH): a multicentre randomised con-
5 Ricci RP, Quesada A, et al A. Dual-chamber implantable cardio- trolled trial. Lancet. 2010;375: 31-40.
verter defibrillators reduce clinical adverse events related to atrial 12 Wilkoff BL, Auricchio A, et al. HRS/EHRA expert consensus on
fibrillation when compared with single-chamber defibrillators: a the monitoring of cardiovascular implantable electronic devices
subanalysis of the DATAS trial. Europace 2009;11: 587-93. (CIEDs). Eurospace 2008;10: 707-25.
6 Wathen PJ, DeGroot M.O, et al. Prospective Randomized Multi- 13 Mark D. B, Anstrom K. J, et al. Quality of life with defibrillator the-
center Trial of Empirical Antitachycardia Pacing Versus Shocks rapy or amiodarone in heart failure. N Engl J Med 2008; 359: 999-
for Spontaneous Rapid Ventricular Tachycardia in Patients With 1008.
Implantable Cardioverter-Defibrillators. Pacing Fast Ventricular 14 Madhavan M, Friedman P. A. Optimal programming of implantable
Tachycardia Reduces Shock Therapies (PainFREE Rx II) Trial Re- cardiac-defibrillators. Circulation 2013;128: 659-72
sults. Circulation 2004; 110: 2591-2596.
7 Moss Arthur, Schuger C, et al. Reduction in inappropriate therapy
and mortality through ICD programming. N Engl J Med. 2012; 367:
2275-83.
Sprint Quattro 6946M ®
E L E S TÁ N D A R PA R A U N
RENDIMIENTO EXCEPCIONAL
DEMOSTRADO POR UNA VIGILANCIA ACTIVA
79
Disfunción de Marcapasos
Francisco Ruiz Mateas, Antonio Esteban Luque, Marta Pombo Jiménez, José B. Zayas Ganformina y
Luis Íñigo García
Servicio de Cardiología. Hospital Costa del Sol. Marbella. Málaga
Figura 1. Estimulación bipolar. Espícula de pequeña amplitud. En este caso un marcapasos doble cámara con
detección auricular y estimulación ventricular. Las espículas de estimulación ventricular solo se observan
claramente en derivaciones precordiales.
Figura 2. Marcapasos bicameral, con estimulación en ambas cámaras configurada en monopolar. Obsérvese
en las derivaciones AVR, AVL y AVF y en el trazado inferior simultaneo en derivación II, los latidos 4º y 5º que
presentan una amplia espícula de estimulación auricular y ventricular.
Figura 2. Marcapasos bicameral, con estimulación en ambas cámaras
electrodos (por ejemplo en el curso de un infarto
agudo de miocardioconfigurada en monopolar. Observese en las derivaciones AVR, AVL y AVF y
con afectación del ventrículo TablaII,III.
en el trazado inferior simultaneo en derivacion losFallos
latidosde
4º Estimulación.
y 5º que
derecho), o la elevación del umbral derivada del
presentan una amplia espicula de estimulación auricular.
desplazamiento del electrodo o menos frecuente- No Captura
mente a severa alteración de electrolitos (hiperpo-
• Amplitud de impulso programada por debajo
tasemia) o incluso a fármacos. del umbral de captura (la más frecuente de los
La presencia de espículas que no capturan pue- fallos de captura reales)
de ser signo de depleción de la batería cuando la • Ausencia de contacto entre la carcasa y el tejido
pérdida de la captura es esporádica o deberse, subcutáneo (por aire o cicatrización) en marca-
cuando es absoluta, a que aquella se ha agotado. pasos monopolares.
• Rotura del aislante del electrocatéter.
En las primeras horas tras el implante puede ob- • Fractura parcial del electrodo.
servarse pérdida de la captura sin alteración mani- • Perforación.
fiesta de la posición radiológica del cable/s, que se • Dislocación electrodo.
atribuye a microdislocación del electrodo. • Aumento de umbrales del electrodo.
También pueden darse pérdidas de la captura en • Conexión electrodo-generador dificultada o
relación con el cable como la fractura total o parcial inapropiada o incompatible.
del conductor o a la fuga de corriente derivada de • Condiciones que aumentan el umbral de cap-
la pérdida del aislamiento del electrocatéter. tura, como anomalías metabólicas y de electro-
litos (de forma especial la hiperpostasemia en
En ausencia de cualquiera de las causas de pér- pacientes renales), medicaciones o isquemia
dida de captura anteriormente expuestas, se debe miocárdica.
pensar, por último, en la disfunción del generador
por alteración de sus circuitos.
La presencia de alternancia en la generación de
Tabla IV. Fallos de Estimulación.
espículas por el marcapasos sin que sea debido a
una correcta detección suele estar en relación con No hay Salida (Sin espícula en el ECG)
la fractura incompleta del electrocatéter
• Agotamiento de la batería.
El enlentecimiento progresivo de las espículas, • Fractura completa del electrodo.
la frecuencia inadecuada de las mismas o incluso • Fallos en el circuito.
el incremento progresivo (fenómeno de runaway 4, • Inhibición del Marcapasos (no es por tanto una
sólo presente en dispositivos antiguos), suelen es- disfunción).
tar en relación con el agotamiento de la batería. • Fallo en la conexión cable-generador.
Aunque también, todo esto último puede ser con- • Mala fijación de los tornillos de la carcasa del
secuencia de un fallo en la circuitería debido a la generador a los electrodos.
alteración de sus componentes por exposición a • Programación bipolar en cables sólo monopo-
campos electromagnéticos, ya sea en el ámbito lares
82 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
clínico (ej. Resonancia Magnética Nuclear) o civil y generador) que, además de detectar las señales
(ej. Los detectores de metales en aeropuertos , edi- emitidas por miocardio, debe ser capaz de dis-
ficos oficiales o entidades bancarias no afectan al criminar señales eléctricas procedentes de otras
marcapasos, sí en cambio los detectores antirrobo). fuentes (miopotenciales de músculo esquelético,
campos eléctricos lejanos o externos).
También hay que destacar que la realización de
cardioversiones eléctricas con el fin de tratar ta- Las señales miocárdicas son representadas grá-
quiarritmias pueden producir daños sobre la elec- ficamente en electrogramas que representan la
trónica de estos dispositivos y elevación del um- diferencia de potencial de acción entre dos elec-
bral de captura trodos en función del tiempo. La detección de estas
señales puede estar configurada en modo mono-
En ocasiones, y debido a una fuga de corriente
polar o bipolar. Es fácilmente comprensible, que
del circuito o por pérdida de aislamiento del elec-
la configuración monopolar esté más expuesta a
trocatéter que permite el contacto con musculatura
detectar señales de campo lejano y miopotencia-
adyacente, se puede producir la estimulación de
les sobre todo de origen pectoral. En cambio, la
estructuras diferentes a las cardiacas como son la
configuración bipolar, al estar los dos electrodos
musculatura pectoral o diafragmática. La estimula-
muy próximos, es menos susceptible de ser influi-
ción monopolar puede favorecer la contracción de
da por otros campos eléctricos.
la región pectoral y su cambio de configuración a
bipolar puede reducirla o anularla. La estimulación También es lógico pensar que los electrogramas
diafragmática se puede observar bien por una es- generados por el ventrículo, al tener más masa
timulación frénica o por perforación del ventrículo muscular que la aurícula, sean de mayor amplitud
derecho durante el procedimiento de implante y que los generados por esta última. La amplitud de
estimulación directa sobre el propio músculo los electrogramas no es constante y presenta cam-
bios a lo largo del tiempo desde el momento del
Fallos de detección
implante, reduciéndose en las semanas posterio-
Para una correcta detección de las señales eléc- res para luego mantenerse en su valor durante el
tricas cardiacas es imprescindible un buen con- seguimiento 5.
tacto del electrodo con la superficie endocárdica
Los fallos en la detección pueden clasificarse en:
y la integridad del sistema de estimulación (cable
•• Infradetección.
•• Sobredetección.
Tabla V. Causas más frecuentes de
infradetección Infradetección
• Mal contacto de los electrodos con el endocar- La infradetección es la ausencia de detección de
dio (mala colocación, desplazamiento, micro- las ondas P y/o del QRS, que se evidencia en el
desplazamiento) ECG de superficie, por la emisión de espículas
• Aplicación de Imán. fuera de los periodos refractarios estimulado y de-
• Electrodos situados sobre zonas de Fibrosis/ tectado programados. Las causas mas frecuentes
necrosis miocárdica. de infradetección se reseñan en la tabla V.
• Cambios en la amplitud del electrograma intrín-
seco (Fibrilación/Flutter auricular, bloqueos de Uno de los factores que pueden orientar sobre la
rama) posible causa de la infradetección es el momento
• Interferencias electromagnéticas. de su aparición con respecto al implante. En los
• Latidos producidos durante el periodo refracta- días posteriores al implante las principales causas
rio del dispositivo. son el desplazamiento (incluido el microdespla-
• Incorrecta programación de los periodos refrac- zamiento), la malposición e incluso la perforación
tarios. del electrodo. En los implantes crónicos, las cau-
• Insuficiente señal de la onda P (electrodo flotan- sas suelen ser la pérdida del aislamiento del cable,
te) en marcapasos VDD con cable único. la fractura del conductor o los errores de progra-
• Bloqueo del interruptor de láminas mación. También hay que decir que los pacientes
• Indicador de recambio electivo portadores de marcapasos pueden sufrir infartos
• Disminución de la pendiente de la señal agudos de miocardio lo que ocasiona que la señal
• Filtros del analizador del sistema de estimula- intracardiaca se reduzca y sea insuficiente.
ción inapropiado, Conviene recordar que las señales en los elec-
• Fusión o seudofusión trogramas intracavitarios y los de superficie puede
• Programación del dispositivo (DVI, VVT)
Disfunción de Marcapasos 83
Figura 4. Marcapasos normofuncionate. Programación en modo AAIR con rescate en modo DDDR ante una pérdida de
conduccion AV.
Figura 6. Paciente que entra en fibrilación auricular. Marcapasos DDD sin programar el cambio automático de modo
(recuerdese que en la guias clínicas actuales se recomienda siempre su programación). El marcapasos detecta la
actividad auricular y la sigue hasta la frecuencia máxima programada. El marcapasos se programa en VVI a 40 ppm (dos
últimos latidos) para ver la actividad auricular de forma clara.
Figura 7. Taquicardia mediada por marcapasos por conducción retrógrada por el nodo auriculoventricular. Esta con-
ducción retrógrada es detectada por el canal auricular y produce una estimulación ventricular que a su vez vuelve a
conducir retrógradamente. Aplicación de imán en el penúltimo latido que detiene la taquicardia.
Figura 8. Estimulación cruzada. La onda P es detectada por la cámara ventricular como VS (detección ventricular) y
cuando se produce una espícula que captura el ventrículo se expresa en el canal de marcas como AP (estimulación
auricular).
(Figura 8). También puede deberse al desplaza- de pulsaciones intensas en el cuello, fatiga, males-
miento de un cable de una cámara a otra tar general, presíncope e incluso síncope secunda-
rios a la pérdida de la sincronía AV. Constituye una
Embalamiento (runaway)
compleja interacción de cambios neurohumorales,
Una causa muy poco frecuente de pérdida de de- autonómicos y vasculares que conducen finalmen-
tección es causada por una alteración electrónica te a consecuencias hemodinámicas sintomáticas.
del propio circuito del generador, en el denomina- Aunque inicialmente fue descrito para marcapasos
do fenómeno de embalamiento o runaway4, que se monocamerales VVI, también se produce en la es-
puede presentar de dos formas, como bradicardia timulación bicameral. La revisión Cochrane 13 mos-
extrema por la incapacidad para capturar el ventrí- tró que la incidencia del síndrome de marcapasos
culo por impulsos rápidos de baja amplitud y su- en estudios paralelos fue mayor para los pacientes
bumbrales o como taquicardia ventricular inducida estimulados en modo VVI que en aquellos que lo
por el marcapasos. Las dos situaciones son peligro- fueron en modo bicameral.
sas y el único tratamiento es la desconexión de los
Por último no debemos olvidar que este síndro-
cables del generador con su consiguiente recam-
me también puede ocurrir en marcapasos DDD
bio, o bien cortándolos en caso de emergencia 12.
programados con intervalos AV muy largos, espe-
Síndrome de Twiddler cialmente si el paciente presenta un trastorno de la
conducción intraauricular.
Es una complicación poco frecuente en los pa-
cientes portadores de DECI. Se caracteriza por la Una vez que se identifica el síndrome de mar-
rotación del dispositivo sobre su eje axial (a veces capasos y se define su mecanismo, esta compli-
provocada por el propio paciente). Esta rotación cación puede ser corregida. En el síndrome de
provoca la torsión del cable, pudiendo llegar a pro- marcapasos tradicional (VVI), se puede disminuir
ducir la rotura y/o el desplazamiento de los cables la frecuencia de estimulación para evitar estimula-
con la consiguiente disfunción del dispositivo. ción innecesaria pero con frecuencia se requiere
la reconversión a DDD.
Disfunción en Marcapasos biventriculares
(TRC-P)
TRATAMIENTO DE LAS DISFUNCIONES
Las disfunciones son las mismas que las que se DE MARCAPASOS
producen en los marcapasos bicamerales pero
En muchas ocasiones las disfunciones son rápi-
con la incorporación de otra potencial fuente de
damente corregibles con una programación más
disfunción: el cable de ventrículo izquierdo (VI). La
adecuada del dispositivo, como por ejemplo la
causa mas frecuente disfunción de los marcapa-
programación en bipolar o el ajuste de la sensibi-
sos biventriculares son la estimulación frénica y la
lidad en la detección de miopotenciales. En otros
perdida de captura/detección por dislocación del
casos se hará necesaria la corrección quirúrgica
cable de VI.
como en el caso de la dislocación del cable o la
Reset (reinicio del marcapasos) fractura de este.
Se produce por interferencias electromagnéticas Se debe de estar muy familiarizado con los di-
elevadas (electrocauterio, defibrilación, resonan- ferentes programadores, modelos de marcapasos,
cia nuclear magnética) que inducen alto voltaje diferentes algoritmos, automatismos, canales de
en los circuitos del dispositivo causando cambios marcas, datos diagnósticos y electrogramas intra-
en el modo de estimulación (DDD y VVIR a VVI o cavitarios para un adecuado tratamiento de las dis-
VOO). Después de un reset el dispositivo funciona funciones.
con parámetros llamados de reset. Después de un
reset eléctrico es preciso la reprogramación del RECALLS
dispositivo y se recomienda contactar con el servi-
Cuando existe un fallo sistemático que afecta a un
cio técnico del fabricante.
gran número de marcapasos se publican adverten-
cias o recalls que son notificadas por el fabricante
SÍNDROME DEL MARCAPASOS
a todos los centros implantadores. Se clasifican en:
Aunque no se trata de una disfunción propiamen-
1) Alto riesgo
te dicha, se incluye en esta revisión por su relación
Probabilidad razonable de que el sistema provo-
con las disfunciones y su relativa alta prevalencia.
cará consecuencias adversas serias o la muerte
El síndrome del marcapasos engloba a un conjunto
de signos y síntomas tales como mareos, disnea, 2) Riesgo moderado
dolor torácico, palpitaciones, edemas, percepción Probabilidad razonable de que el sistema causa-
88 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
rá complicaciones temporales o reversibles mé- Aunque cada país tiene una legislación diferente,
dicamente, o una probabilidad remota de conse- en el nuestro, existe un protocolo que se canaliza a
cuencias adversas serias. través de la Agencia del Medicamento y Productos
Sanitarios. Cuando se detecta una disfunción del
3) Bajo riesgo :
sistema presumiblemente debido a un fallo del
La disfunción del sistema probablemente no cau-
dispositivo existe la obligación de notificarlo lo an-
sará consecuencias adversas.
tes posible.
BIBLIOGRAFÍA
1. Levine PA, Love CJ: Pacemaker diagnostics and evaluation of pa- 9. Sweesy MW, Holland JL: Pseudomalfunction. In: Cardiac Device
cing system malfunction. In: Clinical Cardiac Pacing and Defibri- and Basic EP-Self Assessment. Simpsonville, SC: Cardiac Device
llation. 2nd ed. Philadelphia, Pa: WB Saunders; 2000: 827-875 Consultants, Inc; 2000: 60-86.
2. Barold S, Zipes DP: Cardiac Peacemakers and antiarrythmic devi- 10. Brandt J, Fahraeus T, Schuller H. Far-field QRS complex sensing
ces. En Braunwald E. “Heart Diseases”, 4ª ed. 1992. vía the atrial pacemaker lead. II. Prevalence, clinical significance
3. Breivik K, Engedal H, Ohm O. Electrophysiological properties of a and possibility of intraoperative prediction in DDD pacing. PACE.
new permanent endocardial lead for uni- or bipolar pacing. PACE. 1988;11:1540-4.
1968;5:268-74. 11. Brouwer J, Nagelkerke D, Den Heijer P, Ruiter JH, Mulder H, Bege-
4. Bramowitz AD, Smith JW, Eber LM, Berens SC, Bilitch M, Grechko mann MJ, et al. Analysis of atrial sensed far-field ventricular sig-
M, et al. Runaway pacemaker: A persisting problem. J Am Med nals: A reassessment. PACE. 1997;20:916-22.
Assoc. 1974;228:340-1. 12. De Juan Montiel J, Olagüe de Ros J, Morell Cabedo S, García Bo-
5. Kay GN, Ellenbogen KE. Sensig. En: Ellenbogen KE, Kay GN, Wi- lao I. Seguimiento del paciente con marcapasos. Disfunciones
lkoff BL, editores. Clinical Cardiac Pacing. Phyladelphia: WB Saun- del sistema de estimulación. Efectos de indicación o programa-
ders Company; 1995. ción incorrecta: síndrome de marcapasos. Rev Esp Cardiol Supl.
6. Levine PA, Klein MD. Discrepant electrocardiographic and pulse 2007;7(G):126-144.
analyzer endocardial potentials, a possible source of pacemaker 13. Dretzke J, Toff WD, Lip GY, Raftery J, Fry-Smith A, Taylor R. Dual
sensing failure. En: Meere C, editor. Proceeding of the Sixth World chamber versus single chamber ventricular pacemakers for sick
Symposium on Cardiac Pacing. Montreal; January 1979, Chap. 34. sinus syndrome and atrioventricular block. Cochrane Database
p. 40-6. Syst Rev. 2004;(2):CD003710.
7. Waxman MB, Berman ND, Sanz G, Downar E, Mendler P, Taylor
KW. Demand pacemaker malfunction due to abnormal sensing.
Report of two cases. Circulation. 1974;50:389-94.
8. Wirtzfeld A, Lampadius M, Ruprecht EO. Inhibition of demand
pacemakers by muscle potentials. Dtsch Med Wochenschr.
1972;97:61-6.
89
los umbrales de estimulación así como fallos de A pesar de que los betabloqueantes pueden te-
captura en pacientes que reciben tratamiento con ner también un efecto similar, sobretodo cuando
antiarrítmicos de clase IC, como la flecainida y la se usan a dosis altas por vía endovenosa, los in-
propafenona 5,6. Estos efectos se pueden observar crementos en los umbrales parecen no ser clíni-
tanto en la fase inmediata tras la administración de camente relevantes, y se pueden usar con seguri-
un bolo endovenoso, como a largo plazo en los tra- dad 8,9. Los calcioantagonistas no dihidropiridínicos
tamientos crónicos. En caso de usarse, se deberían y la digoxina tienen efectos mínimos sobre los um-
controlar de cerca los umbrales de estimulación. brales sin repercusión clínica.
Puede ser de utilidad la activación de los algorit-
Disminución del umbral de estimulación
mos de autocontrol de captura, que permiten ajus-
tar el “output” de forma automática en caso de de- Los fármacos simpaticomiméticos, como la
tectarse un aumento del umbral. adrenalina, efedrina o el isoprotenerol, y los glu-
cocorticoides administrados de forma sistémica
En los antiarrítmicos de clase IA, aunque pueden
disminuyen de forma significativa el umbral de es-
provocar fallos de captura cuando se alcanzan ni-
timulación 4,10. Los corticoides, además, aplicados
veles tóxicos, a niveles terapéuticos no se han des-
en la punta del cable del dispositivo, permiten dis-
crito aumentos significativos de los umbrales, por
minuir la fibrosis local, y evitan el aumento tardío
lo que su uso parece seguro. Lo mismo sucede con
de los umbrales.
los antiarrítmicos de clase IB 7.
Se ha sugerido que la amiodarona puede aumen-
Principales interacciones
tar los umbrales de estimulación, siendo un efecto
farmacológicas con el desfibrilador
dosis-dependiente y asociado con el tratamiento Dos tercios de pacientes portadores de un desfi-
crónico, aunque la evidencia en la literatura es con- brilador implantable (DAI) reciben además trata-
trovertida 8,9. miento con fármacos antiarrítmico para el manejo
de su patología de base 1,2, siendo estos fármacos
los que más frecuentemente interaccionan con el
TABLA II. Principales fármacos que pueden funcionamiento de los desfibriladores.
interaccionar con la estimulación cardiaca. Se han descrito varias interacciones potenciales
entre los fármacos antiarrítmicos y los desfibrila-
Aumento del umbral • Flecainida
dores, que se pueden agrupar en interacciones a
de estimulación • Propafenona nivel de la detección de arritmias, a nivel de proa-
Disminución • Adrenalina rritmia y a nivel de la desfibrilación (sobretodo
del umbral de • Isoprotenerol cambios en el umbral de desfibrilación). (Tabla III).
estimulación • Corticoides Detección
Ausencia de efecto • Digoxina La frecuencia cardiaca de la taquicardia es el in-
clínicamente • IECAs dicador principal que utiliza el DAI para clasificar
significativo • Calcioantagonistas una arritmia y decidir si realiza o no una terapia.
• Betabloqueantes Habitualmente para establecer los valores de cor-
Figura 1: Registro del desfibrilador de un paciente con episodios recurrentes de taquicardia ventricular rápi-
da tras iniciar tratamiento antiarrítmico. Se aprecia una taquicardia ventricular con disociación A-V con ciclo
variable entre 460 y 600 ms que no es detectada ni tratada por el desfibrilador al haber disminuido la FC de
la taquicardia por debajo el limite programado tras el inicio del tratamiento antiarrítmico
Figura 2, Registro del desfibrilador de un paciente afecto de una miocardiopatía isquémica portador de un
DAI por prevención secundaria y bajo tratamiento antiarrítmico. Se aprecia un episodio de taquicardia ventri-
cular rápida que entra en zona de fibrilación ventricular, recibiendo una descarga del DAI que no consiguió
cesar la arritmia.
TABLA IV. Potenciales beneficios del tratamiento antiarrítmico en los pacientes portadores de DAI
Efecto potencial Posible consecuencia
Prevenir/Suprimir arritmias ventriculares Disminución del número de terapias
Suprimir arritmias supraventriculares Evitar terapias inapropiadas
Enlentecimiento de la taquicardia Mejor tolerancia clínica.
Permitir realizar ATP
Reducción del umbral de desfibrilación Aumento eficacia de la desfibrilación
BIBLIOGRAFÍA
1. Gradaus R, Block M, Brachmann J, Breithardt G, Huber HG, Jung W 17. Boutitie F, Boissel JP, Connolly SJ, Camm AJ, Cairns JA, Julian DG et
et al. Mortality, morbidity and complications in 3344 patients with al. Amiodarone interaction with b-blockers analysis of the merged
implantable cardioverterdefibrillators: result from the Germany EMIAT (European Myocardial Infarct Amiodarone Trial) and CA-
ICD registry EURID. Pacing Clin Electrophysiol 2003;26:1511–8. MIAT (Canadian Amiodarone Myocardial Infarction Trial) databa-
2. Van Herendael H, Pinter A, Ahmad K et alt. Role of antiarrhythmic ses. Circulation 1999;99:2268–75.
drugs in patients with implantable cardioverter defibrillators. Eu- 18. Piccini JP, Berger JS, O’Connor CM. Amiodarone for the prevention
ropace 2010:12;618-25 of sudden cardiac death: a meta-analysis of randomized contro-
3. Krauthamer V. The pharmacology of electrical stimulation in the lled trials. Eur Heart J 2009; 30:1245–53
heart: Where devices meet drugs. Drug Discovery Today 2007; 19. Pacifico A, Hohnloser SH, Williams JH, Tao B, Saksena S, Henry PD
4:63-67 et al. Prevention of implantable-defibrillator shocks by treatment
4. Preston TA, Judge RD. Alteration of pacemaker threshold by drug with sotalol. D,L-sotalol implantable cardioverter defibrillator stu-
and physiological factors. Ann N Y Acad Sci 1969;167(2):686-92. dy group. N Engl J Med 1999;340: 1855–62.
5. Hellestrand KJ, Burnett PJ, Milne JR. Effect of the antiarrhythmic 20. CIBIS-II Investigators and Committees: The Cardiac Insuffi-
agent flecainide acetate on acute and chronic pacing thresholds. ciency Bisoprolol Study II (CIBIS-II): a randomised trial. Lancet
PACE 1983;6:892-9. 1999;353:9–13
6. Bianconi L, Boccadamo R, Toscano S, et al. Effects of oral propa- 21. Yusuf S, Peto R, Lewis J, Collins R, Sleight P. Beta blockade during
fenone therapy on chronic myocardial pacing threshold. PACE and after myocardial infarction: an overview of the randomized
1992;15:148-54 trials. Prog Cardiovasc Dis 1985; 27:335–71.
7. Hayes DL. Effects of drugs and devices on permanent pace- 22. Echt DS, Liebson PR, Mitchell LB, Peters RW, Obias-Manno D, Bar-
makers. Cardiology 1991;1:70-5. ker AH et al. Mortality and morbidity in patients receiving encai-
8. Goldschlager N, Epstein A, Friedman P, Gang E, Krol R, Olshans- nide, flecainide, or placebo: the Cardiac Arrhythmia Suppression
ky B; North American Society of Pacing and Electrophysiology Trial. N Engl J Med 1991;324:781–8.
(NASPE) Practice Guideline Committee. Environmental and drug 23. The CASCADE Investigators. Randomized antiarrhythmic drug
effects on patients with pacemakers and implantable cardioverter/ therapy in survivors of cardiac arrest in Seattle (the CASCADE
defibrillators: a practical guide to patient treatment. Arch Intern study). Am J Cardiol 1993;72: 280–7.
Med. 2001 Mar 12;161(5):649-55. 24. Mason JW, for the ESVEM Investigators. A comparison of seven an-
9. Wu TJ. Pacemaker – ICD/Drug interaction. Acta Cardiol Sin tiarrhythmic drugs in patients with ventricular tachyarrhythmias. N
2005;21 Suppl II:18-22 Engl J Med 1993;329: 452–8.
10. LeVick CE, Mizgala HF, Kerr CR. Failure to pace following high 25. Mason JW, for the ESVEM Investigators. A comparison of seven an-
dose antiarrhythmic therapy-reversal with isoproterenol. PACE tiarrhythmic drugs in patients with ventricular tachyarrhythmias. N
1984;7:252-6. Engl J Med 1993;329: 452–8.
11. Peinado R, Martín A, Gonzalez E et alt. Manejo de los pacientes 26. Páez JL, Doiny D, Estrada A, Figueroa J, Filgueiras-Rama D, Merino
portadores de un desfibrilador automático implantable en los JL. Dronedarone: an option in the treatment of ventricular arrhyth-
servicios de urgencias hospitalarias. Emercencias 2005;17:180- mias. Rev Esp Cardiol. 2013;66:668-70
96 27. Alliot E, Stevenson W, Almendral J et alt. EHRA/HRS Expert Con-
12. LeVick CE, Mizgala HF, Kerr CR. Failure to pace following high sensus on Catheter Ablation of Ventricular Arrhythmias. Europace
dose antiarrhythmic therapy-reversal with isoproterenol. PACE (2009) 11 (6): 771-817.
1984;7:252-6. 28. Waleffe A, Mary-Rabine L, Legrand V, Demoulin JCl, Kulbertus HE.
13. Brode SE1, Schwartzman D, Callans DJ, Gottlieb CD, Marchlinski Combined mexiletine and amiodarone treatment of refractory re-
FE. ICD-Antiarrhythmic drug and ICD-pacemaker interactions. J current ventricular tachycardia. Am Heart J 1980;100:788–93125–
Cardiovasc Electrophysiol. 1997 Jul;8(7):830-42. 35.
14. Zhou L1, Chen BP, Kluger J, Fan C, Chow MS. Effects of amiodarone 29. Lee SD, Newman D, Ham M, Dorian P. Electrophysiologic me-
and its active metabolite desethylamiodarone on the ventricular chanisms of antiarrhythmic efficacy of a sotalol and class Ia drug
defibrillation threshold. J Am Coll Cardiol. 1998 Jun;31(7):1672-8. combination: elimination of reverse use dependence. J Am Coll
15. Gradaus R, Block M, Brachmann J, Breithardt G, Huber HG, Jung W Cardiol 1997;29:100–5.
et al. Mortality, morbidity and complications in 3344 patients with
implantable cardioverterdefibrillators: result from the Germany
ICD registry EURID. Pacing Clin Electrophysiol 2003;26:1511–8.
16. Steinberg JS, Martins J, Sadanandan S, Goldner B, Menchavez E,
Domanski M et al. Antiarrhythmic drug use in the implantable de-
fibrillator arm of the Antiarrhythmics Versus Implantable Defibri-
llators (AVID) Study. Am Heart J 2001;142:520–9.
95
Tabla I. Problemas derivados de la interacción de las IEM con DECI durante procedimientos
médicos o quirúrgicos
El electrocauterio en forma bipolar no produce IEM salvo que se aplique directamente sobre el dispositivo
El electrocauterio en forma monopolar es la fuente más frecuente de IEM durante los procedimientos
quirúrgicos
• Los marcapasos pueden presentar sobredetección e inhibición de la estimulación.
• Marcapasos con función antitaquicardia y desfibriladores pueden inhibirse o detectar falsamente arrit-
mias debido a la interacción con IEM.
• Un Reset ocurre infrecuentemente con electrocauterio.
• La aplicación de electrocauterio por debajo del ombligo produce interferencia de forma mucho me-
nos frecuente que cuando se aplica por encima de él.
• El daño en el generador de impulsos es infrecuente.
• Los sistemas de respuesta en frecuencia basados en impedancia pueden activarse hasta el límite
superior de seguimiento.
• Las estrategias para mitigar el riesgo de interferencia suelen ser efectivas.
• Mantener el trayecto de la corriente eléctrica alejado del DECI disminuye la probabilidad de interfe-
rencia.
• La utilización del electrocauterio siempre que sea posible debe ser en forma bipolar.
• Se debe minimizar la duración de los “bursts” de electrocauterio monopolar a ≤5 s.
La ablación con energía de radiofrecuencia puede producir todas las interacciones del electrocauterio
monopolar y tiene un riesgo significativo debido a la exposición más prolongada a la corriente.
La radiación terapéutica es la fuente de IEM que más frecuentemente produce un reset del DECI.
La terapia electroconvulsiva raramente produce IEM durante el estímulo pero el problema más frecuente es
la taquicardia sinusal que se produce durante el episodio por lo que se recomienda revisar los límites de las
zonas de taquicardia en los desfibriladores.
Los procedimientos gastrointestinales que utilizan electrocauterio pueden producir interferencia. No se
recomienda el uso de cápsulas endoscópicas por el riesgo teórico de interacción con el dispositivo si bien
no se han detectado casos de interferencia.
Las unidades TENS (transcutaneous electrical nerve stimulation) pueden producir IEM. No se recomiendan
en pacientes dependientes de marcapasos. Sólo podrían utilizarse si es una terapia imprescindible para el
paciente y los test de seguridad demuestran ausencia de interacción.
La litotricia puede producir problemas de sobredetección e inhibición de estimulación. Se han descrito
casos de Reset pero son extraordinariamente raros. Las recomendaciones son realizarla bajo telemetría
continua, tener el equipo de seguimiento de DECIs disponible, suspenderla si se detectan arritmias, aplicar
el imán sólo en caso de inhibición e interrogar el dispositivo en caso de complicaciones.
Los expansores tisulares utilizados en la cirugía reconstructiva de mama que lleven componentes
magnéticos pueden interaccionar con el DECI. Se recomienda expansores tisulares sin imán.
Ela/Sorin 1. Asincrónico a 96 lpm (D00 o V00) Descenso gradual hasta D00 o V00 No No
2. Suspensión de respuesta en frecuencia a 80 lpm
3. Amplitud 5V a 0.5 ms salvo que
programada sea mayor.
St Jude 1. Asincrónico a 100 o 98.6 lpm (D00,V00) V00 < 85 or 86.3 lpm Sí No
Medical 2. Suspensión de respuesta en frecuencia Amplitud estimulación entre ERI y -- OFF
3. Amplitud varia según el modelo EOL es el doble del último umbral -- Event Snapshop +
si Autocaptura ON Battery test
-- ON
parche que actúa como electrodo indiferente son opción es programable y pueden no responder
factores claves para reducir la sobredetección que al imán. (Tabla V). También es necesario resaltar
es el fenómeno más frecuente de las IEM. El riesgo que la aplicación de un imán en un paciente con un
es mayor si la corriente atraviesa el DECI o los elec- desfibrilador que es dependiente de marcapasos
trodos. El riesgo es menor cuando la corriente está puede inhibir la detección pero no produce estimu-
a más de 15 cm del DECI. La experiencia ha de- lación asincrónica persistiendo el riesgo de inhibi-
mostrado que la sobredetección es muy infrecuen- ción de estimulación por sobredetección. En este
te si la aplicación electroquirúrgica se realiza en lo- caso es necesaria la reprogramación a un modo de
calización infraumbilical con el parche indiferente estimulación asincrónico. De cualquier forma, se
en miembro inferior (glúteo o muslo) para DECIs debe tener un imán disponible en todos los casos.
implantados en región torácica superior. Para esta
situación sólo se programará en modo asincrónico RESPUESTA DE DECIS A LA
si se observa una inhibición significativa, incluso en APLICACIÓN DE UN IMÁN
pacientes dependientes de marcapasos, ya que la
La respuesta de los diferentes dispositivos a la
probabilidad de interacción es baja.
aplicación de un imán se indica en las tablas IV y
La aplicación de un imán sobre el generador de V. Es destacable que esta respuesta puede variar
un desfibrilador puede ser una alternativa a la no con los dispositivos de nueva generación por lo
reprogramación en procedimientos por debajo de que el equipo de seguimiento de DECIs debe ac-
la región umbilical. Para ello hay que ser conoce- tualizar estos datos continuamente. En general, en
dores de que el desfibrilador responde a la aplica- los desfibriladores, un imán produce la inhibición
ción del imán inhibiendo la detección de arritmias de la detección de taquicardias sin afectar a la fun-
ya que hay algunos dispositivos en los que esta ción de estimulación por tanto no conmutará a es-
Intervención quirúrgica en paciente con DECI 99
Medtronic Suspendida No No Sí
-Tono audible estable hasta
30 s al aplicar imán
-Tonos intermitentes u
oscilantes indican alerta
St Jude Suspendida No Sí No
Medical Dos opciones programables:
-- Normal : ON
-- Ignore: OFF
Tabla VI. Información que el equipo de seguimiento de DECI debe conocer de la intervención
• Tipo de intervención.
• Localización anatómica del procedimiento quirúrgico.
• Posición del paciente durante la intervención.
• Utilización de electrocauterio monopolar. Si es así, definir la localización anatómica de la corriente que
se aplica.
• Presencia de otras fuentes probables de IEM.
• Necesidad de cardioversión eléctrica o desfibrilación durante el procedimiento.
• Lugar de la intervención (quirófano, Radiología, Sala de intervencionismo…).
• Manejo postprocedimiento previsto (alta, ingreso hospitalario, ingreso en críticos, cama con teleme-
tría).
• Circunstancias especiales: cirugía cardiotorácica que puede dañar el dispositivo o los cables, proximi-
dad a generador etc.
Tabla VII. Información que el equipo quirúrgico debe tener de la evaluación del equipo de
seguimiento de DECI
• Fecha de la última interrogación del dispositivo.
• Tipo de dispositivo: Marcapasos, Desfibrilador, TRC, Holter insertable.
• Fabricante y Modelo.
• Indicación del dispositivo.
-- Marcapasos: Disfunción sinusal, Bloqueo AV, Síncope.
-- DAI: Prevención primaria o secundaria.
-- Terapia de Resincronización cardiaca.
• Longevidad de la batería documentada mayor de 3 meses.
• Cables con longevidad inferior a 3 meses.
• Programación:
-- Modo de estimulación y frecuencia inferior de marcapasos.
-- Zonas de taquicardia: frecuencia mínima para choque o ATP.
-- Tipo de sensor si la respuesta en frecuencia está programada.
• Dependencia de marcapasos del paciente y qué ritmo y frecuencia subyacente tiene.
• Respuesta del dispositivo a la aplicación de un imán.
• Alerta presente sobre el dispositivo o cables.
• Último umbral de estimulación y adecuado margen de seguridad de estimulación.
tos informativos que el equipo quirúrgico debe te- equipo de seguimiento del DECI debe valorar si la
ner (en nuestro medio básicamente el anestesista) frecuencia magnética es aceptable para el tipo de
se indican en la tabla VII procedimiento que se va a realizar. En algunos pro-
cedimientos el riesgo de IEM es tan bajo que no se
El equipo de seguimiento del DECI puede re-
recomienda la aplicación de un imán ni tampoco
comendar reprogramar o aplicar un imán sobre
la reprogramación del dispositivo. En estos casos,
el dispositivo durante la intervención. La decisión
tener disponible un imán puede ser suficiente.
depende en ocasiones de la preferencia o conve-
niencia del equipo aunque las opciones no son del En el caso de un procedimiento con riesgo alto
todo intercambiables. Así la aplicación de un imán de IEM en paciente portador de un desfibrilador y
sobre un marcapasos produce una estimulación dependiente de marcapasos, el desfibrilador debe
asincrónica pero si se aplica sobre un desfibrila- ser programado en detección de taquiarritmias
dor inhibe la detección de taquiarritmias pero no OFF y la estimulación debe programarse en modo
produce estimulación asincrónica. asincrónico. Si el paciente con desfibrilador no es
dependiente de marcapasos puede aplicarse un
La aplicación de un imán es una opción apropia-
imán sobre el generador sin reprogramación.
da para un paciente dependiente de marcapasos
en el que el riesgo de IEM es alto (en general, pro- El beneficio de utilizar un imán con respecto a la
cedimientos por encima de la región umbilical). El reprogramación reside en que en caso de taqui-
Intervención quirúrgica en paciente con DECI 101
Tipo de DECI
Marcapasos Desfibrilador
No Si
No Si
¿Es dependiente
de marcapasos? Función DAI Función marcapasos
Desactivar detección ¿Es dependiente de
(Programador o imán si el
procedimiento es por
marcapasos?
encima del ombligo)
No Si vs no desactivar
(Si debajo del ombligo)
No Si
No necesaria Imán disponible
reprogramación
¿Distancia desde
fuente de IEM a DECI
< 15cm? ¿Distancia desde
No necesaria
Imán disponible fuente de IEM a DECI
reprogramación
< 15cm?
No Si No Si
BIBLIOGRAFÍA
1. Crossley G, Poole J, Rozner M, Asirvatham S, Chen A, Chung M et 3. Stone M.E., Salter B and Fischer A. Perioperative management of
al. The Heart Rhythm Society (HRS) /American Society of Anesthe- patients with cardiac implantable electronic devices. British Jour-
siologists (ASA) Expert Consensus Statement on the Periope- nal of Anaesthesia 2011; 107;(S1):i16-i26.
rative Management of Patients with Implantable Defibrillators, 4. Fiek M, Dorwarth U, Durchlaub I, Janko S, Von Bary C, Steinbeck
Pacemakers and Arrhythmia Monitors: Facilities and Patient Mana- G et al. Application of radiofrequency energy in surgical and in-
gament: Executive Summary. Heart Rhythm 2011;8 (7):e1-e18. terventional procedures: are there interactions with ICDs? Pacing
2. Crossley G, Poole J, Rozner M, Asirvatham S, Chen A, Chung Clin Electrophysiol 2004;27:293–298.
M et al. The Heart Rhythm Society (HRS) /American Society of 5. Lakkireddy D, Patel D, Ryschon K, Bhateja R, Bhakru M, Thal S et
Anesthesiologists (ASA) Expert Consensus Statement on the Pe- al. Safety and efficacy of radiofrequency energy catheter ablation
rioperative Management of Patients with Implantable Defibrilla- of atrial fibrillation in patients with pacemakers and implantable
tors, Pacemakers and Arrhythmia Monitors: Facilities and Patient cardiac defibrillators. Heart Rhythm 2005;2:1309 –1316.
Managament. Heart Rhythm 2011;8 (7):1114-1154.
105
Figura 6. ECG de superficie y electrograma con distintas combinaciones para la obtención de la señal alma-
cenada tanto en DAIs como en marcapasos
2. El inicio y fin del evento: Podemos programar el almacenados de frecuencias auriculares altas
número de ciclos Figura
antes [Link] de superficie
aparición de arrit- y electrograma
(> 220) y máscon de distintas
5 minutos de duración con la fi-
mias cardiacas (“Pre-trigger EGM “) y algunos brilación auricular 6. En el caso de pacientes asin-
ciclos después decombinaciones
las mismas). para la obtencióntomáticos,
de la señal
el almacenada.
diagnostico de fibrilación auricular
3. Marcadores anotados en el propio electrograma por los electrogramas almacenados tiene gran re-
que son útiles para facilitar la comprensión de levancia clínica, ya que puede suponer iniciar una
cómo y por qué el marcapasos ha detectado y terapia anticoagulante. Asimismo, múltiples estu-
clasificado un evento. dios han relacionado la fibrilación auricular subclí-
Los primeros resultados clínicos acerca de la uti- nica, presente en electrogramas, con la aparición
lidad de los electrogramas almacenados en mar- de ictus 9,10.
capasos se obtuvieron en 1998 7. Tras analizar 192
Por otro lado, la presencia de episodios de ta-
electrogramas intracavitarios en 73 pacientes por-
quicardia ventricular en los electrogramas alma-
tadores de un marcapasos bicameral almacena-
cenados también tiene especial importancia en el
dos en respuesta al cambio de modo, detección
seguimiento de los pacientes, ayudando al cardió-
de TV y detección de TVNS se confirmaron el 31%
logo a iniciar nueva medicación o plantear un “up-
de los episodios, un 47% no se confirmaron y un
grade” a DAI en portadores de marcapasos.
22% se consideraron falsos positivos. Los algorit-
mos de detección han ido mejorando con el paso
FUNCIONES ESPECIALES DE LOS
del tiempo y, más recientemente, en otro estudio
MARCAPASOS
con 71 pacientes se confirmaron el 67% de los
episodios almacenados por el marcapasos bajo el Los marcapasos de última generación presentan
diagnostico de taquicardia auricular (72%), TVNS una gran variedad de funciones para el tratamiento
(22%) y TV (6%) 8. o prevención de arritmias y para optimizar el fun-
cionamiento de los dispositivos. Cada fabricante
Por otro lado, se han correlacionado episodios
presenta distintas funciones (Tabla II) y debemos
Valor de las herramientas diagnósticas en los DECI 109
Estos electrodos de campo lejano presentan una arritmia ventricular 14 y que aplique la terapia (Fi-
morfología que se asemeja más al electrocardio- gura 8).
grama de superficie. (Figura 6).
En caso de que el paciente haya presentado una
Existen múltiples causas de choques inapropia- taquicardia, el objetivo será diferenciar si lo que ha
dos. En primer lugar, nos debemos plantear si el interpretado el DAI como TV o FV se corresponde
dispositivo ha detectado realmente una taquicar- realmente con ellas, o si por el contrario se trataba
dia. En ocasiones existe una sobredetección de las de una taquicardia supraventricular
ondas T o P que activan el DAI. En la figura 7, se
El inicio brusco de la taquicardia puede ayudar-
evidencia un doble contaje de la onda R por de-
nos a diferenciar una TV/FV de una taquicardia si-
tección de la onda T. En otros casos los registros
nusal, pero no de una taquicardia supraventricular
ayudan a diferenciar si se trata de una interferen-
(TSV). Asimismo, se debe tener en cuenta que has-
cia electromagnética externa o ruido la causa que
ta en un 10% de episodios de TV almacenados, la
hace al dispositivo al malinterpretarlo como una
Valor de las herramientas diagnósticas en los DECI 111
morfología del electrogramas va a ser idéntica a en EEUU como en Europa para el seguimiento de
la sinusal 13. Por el contrario, algunos episodios de los pacientes 16, y ya han demostrado ser fiables,
taquicardia supraventricular pueden evidenciar coste-efectivos y bien aceptados por parte de los
cambios de morfología secundarios a bloqueos de pacientes 17. No obstante, aún nos encontramos a la
rama intermitente y ser interpretados como TV/FV. espera de grandes ensayos clínicos aleatorizados
Los algoritmos de detección de los DAI se basan en los que se demuestre su utilidad para mejorar el
fundamentalmente en la morfología, la estabilidad pronóstico de los pacientes.
y las características de inicio de la taquicardia para
llegar al diagnóstico (Tabla III). El dispositivo tiene
como referencia un electrograma del ritmo basal y
analiza el porcentaje de similitud con respecto a la
morfología de la taquicardia 14,15. Este porcentaje es
programable, pudiendo de esta forma modificar la
sensibilidad y especificidad de la detección.
MONITORIZACIÓN REMOTA
En los últimos años hemos sido testigos de un
gran avance en terreno de las comunicaciones, y
los DECI también se han visto implicados con el
desarrollo de la monitorización remota. A día de
hoy, la mayoría de las compañías de DECI ofrecen
dispositivos con capacidades inalámbricas que
se comunican automáticamente con el médico
o técnico gracias a transmisores que los pacien-
tes tienen en sus domicilios (Tabla IV). Estos sis-
temas están siendo ampliamente utilizados tanto
112 Cuadernos de Estimulación Cardiaca
BIBLIOGRAFÍA
1. Bigelow WG. The pacemaker story: a cold heart spinoff. PACE Pa- 10. Moubarak G, Tamazyan R, Garcon P, et al. Detection of occult atrial
cing Clin Electrophysiol. 1987;10:142–150. fibrillation by pacemaker interrogation in cryptogenic stroke. In-
2. Shaw DB, Kekwick CA, Veale D, et al. Unexplained syncope – a terv Card Electrophysiol. 2014 Feb 16. [Epub ahead of print]
diagnostic pacemaker? PACE 1983; 6:720–725. 11. Andrikopoulos G, Tzeis S, George Theodorakis G, et al. Monito-
3. Begeman MJS, Boute W. Heart rate monitoring in implanted pace- ring capabilities of cardiac rhythm management devices. Europa-
makers. PACE 1988; 11:1687–1692. ce (2010) 12, 17–23
4. Lascault G, Barnay C, Cazeau S, et al. Preliminary evaluation of a 12. Auricchio A, Hartung W, Geller C, et al. Clinical relevance of sto-
dual chamber pacemaker with bradycardia diagnostic functions. red electrograms for implantable cardioverter-defibrillator (ICD)
PACE 1995; 18:1636–1643. troubleshooting and understanding of mechanisms for ventricular
5. Nowak B McMeekin J, Knops M, et al. Validation of dual-chamber tachyarrhythmias. Am J Cardiol 1996; 78:33–41.
pacemaker diagnostic data using dual-channel stored electro- 13. Sarter BH, Callans DJ, Gottlieb CD, et al. Implantable defibrillator
grams. Pacing Clin Electrophysiol. 2005 Jul;28(7):620-9. diagnostic storage capabilities: Evolution, current status, and futu-
6. Mittal S, Stein K, Gilliam FR, et al. Frequency, duration,and predic- re utilization. PACE 1998; 21:1287–1298.
tors of newly-diagnosed atrial fibrillation following dual-chamber 14. Van Erven E, Schalij MJ. Troubleshooting implantable cardioverter-
pacemaker implantation in patients without a previous history of defibrillator related problems. Heart 2008;94;649-660
atrial fibrillation. Am J Cardiol 2008; 102: 450–3. 15. Contemporary Pacemaker and Defibrillator Device Therapy:
7. Charles R, Rauscha F, Waucquez JL, et al. Storage of intracardiac Challenges Confronting the general cardiologist Mark H. Schoen-
electrograms in pacing systems: A new tool in arrhythmia diagno- feld Circulation. 2007;115:638-653
sis. (abstract) Arch Mal Coeur 1998; 91:230. 16. Dubner S, Auricchio A, Steinberg JS et al. ISHNE/EHRA expert
8. Paraskevaidis S, Giannakoulas G, Polymeropoulos K, et al. Diag- consensus on remote monitoring of cardiovascular implantable
nostic value of stored electrograms in pacemaker patients. Acta electronic devices (CIEDs). Ann Noninvasive Electrocardiol. 2012
Cardiol 2008; 63: 59–63 Jan;17(1):36-5
9. Glotzer TV, Hellkamp AS, Zimmerman J, et al. Atrial high rate episo- 17. Burri H, Senouf D. Remote monitoring and follow-up of pace-
des detected by pacemaker diagnostics predict death and stroke: makers and implantable cardioverter fibrillators. Europace (2009)
report of the Atrial Diagnostics Ancillary Study of the MOde Selec- 11, 701–709
tion Trial (MOST). Circulation 2003 Apr 1;107(12):1614-9
Connected Care
MUCHO MÁS QUE MONITORIZACIÓN REMOTA
Reveal LINQ
TM
MONITORIZACIÓN CARDIACA
EFICAZ