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Explosion Verde

La historia 'Explosión Verde' sigue a Izuku Midoriya y Katsuki Bakugo después de un evento traumático que los lleva a vivir en residencias de la U.A. para su protección. A medida que la relación entre ellos evoluciona, Izuku se da cuenta de sus sentimientos ocultos hacia Bakugo, mientras enfrentan las consecuencias de sus acciones y la presión de ser héroes. La narrativa explora temas de amistad, amor y crecimiento personal en el contexto del universo de 'My Hero Academia'.

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Explosion Verde

La historia 'Explosión Verde' sigue a Izuku Midoriya y Katsuki Bakugo después de un evento traumático que los lleva a vivir en residencias de la U.A. para su protección. A medida que la relación entre ellos evoluciona, Izuku se da cuenta de sus sentimientos ocultos hacia Bakugo, mientras enfrentan las consecuencias de sus acciones y la presión de ser héroes. La narrativa explora temas de amistad, amor y crecimiento personal en el contexto del universo de 'My Hero Academia'.

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Explosión Verde

Posted originally on the Archive of Our Own at [Link]

Rating: Mature
Archive Warning: Creator Chose Not To Use Archive Warnings
Categories: M/M, Multi
Fandom: 僕のヒーローアカデミア | Boku no Hero Academia | My Hero Academia (Anime
& Manga)
Relationships: Bakugou Katsuki/Midoriya Izuku, Dabi | Todoroki Touya & Todoroki Shouto, Dabi |
Todoroki Touya/Takami Keigo | Hawks, Kaminari Denki/Kirishima Eijirou
Characters: Midoriya Izuku, Bakugou Katsuki
Additional Tags: bkdk - Freeform, Accion, Amor - Freeform, bakugou, bakugo - Freeform, bnha -
Freeform, BokuNoHeroAcademia, Celos, Deku - Freeform, Drama, Gay, Humor,
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Freeform, DabiTodo - Freeform
Language: Español
Stats: Published: 2022-09-10 Completed: 2023-06-15 Words: 363,973 Chapters: 204/204
Explosión Verde
by Mr_Enxant

Summary

Han pasado unos días desde que Katsuki Bakugo fue rescatado de la Liga de Villanos y que All Might
perdiese definitivamente el One For All venciendo a All For One.
Debido a todo el alboroto que causó el secuestro, el ataque al campamento, todos los alumnos de la
modalidad de héroe fueron trasladados a unas residencias creadas por la U.A. para brindarles protección.
Todo parecía volver a la normalidad pero Izuku Midoriya , vio que su amigo de la infancia se mostraba
mas distante y agresivo con él que de costumbre, algo que le estaba afectando mas de lo que el pensaba,
ya que había empezado a darse cuenta de algo, algo que llevaba dentro de él desde hacia mucho tiempo.

-Te dije que no vinieses, Deku-

Notes

Hola a todos, subiré capitulo diario de lunes a viernes.


Esta historia también la estoy publicando en Wattpad, allí va por el capitulo 24 a fecha de /10/9/2022.

Si alguien lo lee, espero le guste y me tenga paciencia, es la primera historia Bakudeku que escribo y
todavía no me se algunas dinámicas, estoy improvisando, ya que tampoco he leído muchas historias
relacionadas.

Un placer.

Fdo.
Mr. Enxant
PRÓLOGO

—Kacchan…

Izuku Midoriya caminaba a paso rápido detrás de Katsuki Bakugo que, con las manos en los bolsillos,
parecía estar rehuyéndolo. Midoriya le llamaba, pero este aprecia no hacer caso.

—Kacchan… por favor…

Bakugo se detuvo y sin girarse contestó al peliverde.

—¿Qué quieres, Deku inútil?

—Por favor, perdóname… —dijo el chico mirándole con gesto afligido.

Bakugo frunció el ceño y volviendo a voltease, siguió su camino. Algo sorprendido, Izuku volvió a ir
detrás de él, como siempre había hecho.

—Kacchan…

—¡Que me dejes, payaso!

—Por favor… —imploraba el segundo.

Bakugo volvió a detenerse en seco y girándose de forma violenta lo miró con el cejo fruncido.

—Te dije que no vinieses.

—Pero necesitabas ayuda.

Midoriya.

—Nerd estúpido, ¿y si te hubiese pasado algo, qué?

Midoriya.

Izuku abrió los ojos, al levantar la cabeza pudo ver a Aizawa apoyado en su pupitre y lo miraba.
Instantáneamente se puso de pie tensándosele todos los músculos del cuerpo, se había quedado dormido
en medio de la clase. Con un ligero movimiento de ojos pudo ver como todos sus compañeros lo
miraban.

—Lo-lo-lo siento Aizawa-sensei…

—Veo que tu escapada nocturna con Bakugo no te ha dejado dormir —contestó el hombre que echaba
una mirada al asiento de delante de Midoriya, el cual estaba ocupado por Katsuki.

Tras eso, un murmullo se generalizó en la clase.

—Así que eso fue el ruido que se oía ayer por la noche fuera —dijo Momo.

—Por eso tienen esas heridas, kero —apuntó Tsuyu.

—Bakugo, está prohibido salir por la noche, nos lo dijeron los profesores —dijo Kirishima mirando a su
amigo, que le devolvió una mirada enfadada.
—Tu cállate, pelo picho.

—Aizawa-sensei, es culpa mía —dijo Iida poniéndose en pie —yo debí haberlos vigilado, como
delegado mi obligación es mantener el orden en la clase.

—Iida, ser delegado no te hace responsable de los actos individuales de casa uno —respondió Aizawa
mientras volvía a su mesa y se sentaba en ella cruzando los brazos —en fin, da igual.

Izuku se calmó y comenzó a sentarse.

—Midoriya, ven a mi despacho después de las clases —dijo de forma seca y despreocupada Aizawa
haciendo que el peliverde se volviese a tensar y asintiendo enérgicamente, para luego volver a sentarse y
no levantar la mirada de la mesa.

El resto de las clases las pasó mas centrado, aunque no dejaba de pensar en el sueño, él había tenido esa
conversación con Kacchan, aunque el final no había sido así.

—Te dije que no vinieses.

—Pero necesitabas ayuda

—Nerd estúpido, no quería tu ayuda, hubiese preferido que me mataran a que me salvases tu.

Unos días después, por la noche, Bakugo se había acercado a él y le había dicho que quería hablar con él
y lo llevó fuera de la residencia. Allí pelearon saliendo victorioso Katsuki, donde también le reveló su
sentimiento de culpa, ya que sentía que por su culpa All Might había perdido su fuerza.

Instantes después, All Might apareció y consoló al chico y tanto él como Izuku le contaron todo lo del
One For All. En ese momento su relación sufrió un cambio.

Ya habían pasado las clases y Midoriya se encontraba caminando hacía el despacho de Aizawa. Todavía
le daba vueltas al sueño, ¿Por qué había cambiado el final?, ¿Por qué desde ayer por la noche, cuando lo
inmovilizó en el suelo no podía parar de pensar en él?

—Deku-kun.

Izuku se sobresaltó un poco y volvió en sí, para ver que Uraraka le estaba hablando.

—Oh, Uraraka, perdona, estaba en mi mundo —dijo con una sonrisita timida.

—Me he dado cuenta, solo venia a ver si querías que te acompañase al despacho de Aizawa-sensei, así no
tienes que ir solo.

—No, no…no hace falta, de verdad. Tu no has hecho nada para tener que ir.

—No me importa acompañarte.

Izuku realmente no quería molestarla, pero también se sentiría mal si rechazase su ofrecimiento.

—Midoriya, Uraraka.
Los dos miraron detrás y vieron acercarse a Todoroki.

—Todoroki-kun.

—¿Qué hacéis aquí?

—Yo he venido a acompañar a Deku-kun al despacho de Aizawa-sensei, para que no se sienta solo —
contestó Ochaco.

—Yo también te acompaño, Midoriya —respondió Shoto al comentario de la chica.

—¿Qué?, de verdad, no quiero molestaros —se disculpaba Izuku algo rojo, debido a tantas atenciones.

—No me molesta —dijo Todoroki sin cambiar su semblante serio —¿somo amigos no?

—Si.

—Y los amigos se ayudan entre ellos —se apresuró a decir Uraraka.

Izuku finalmente aceptó el ofrecimiento de sus amigos y los tres comenzaron a caminar hacia el despacho
de Aizawa, el camino fue tranquilo, hablaban y a peliverde se le pasó bastante rápido. Finalmente
llegaron al despacho, donde se despidió de ellos y tomando aire, llamó a la puerta.

—Adelante.
EL CASTIGO

Frente a la puerta del profesor Aizawa, los tres chicos se detuvieron, siendo Izuku el que se adelantó un
paso girándose para mirarlos.

—Muchas gracias por acompañarme, pero debo entrar yo solo.

—Te espero aquí fuera —dijo Todoroki cruzándose de brazos y setenándose en un banco cercano.

—¿Qué?, no, no… no quiero molestarte, seguro tienes cosas que hacer —dijo Izuku con tono nervioso y
haciendo aspavientos con las manos.

—No tengo nada que hacer —sentenció Shoto haciendo que Midoriya se quedase sin saber que decir.

—Lo siento Deku-kun, yo si me tengo que ir —dijo Ochaco juntando las manos en símbolo de perdón.

—No pasa nada Uraraka, con acompañarme es suficiente.

La chica se despidió de los dos y se fue por donde vinieron, despidiéndose con la mano de manera
enérgica mientras se alejaba. Y una vez se perdió de su vista, giró su mirada a Todoroki que lo miraba
con los brazos cruzados, algo que le puso algo nervioso.

—Sera mejor que entre…

Shoto asintió.

Izuku se puso frente a la puerta y tomando aire, llamó.

—Adelante.

Abrió la puerta y al cerrarla detrás de él, se percató de que el profesor Aizawa le había mandado a su
despacho personal y no a la sala de profesores, lo que significaba que era algo mas serio de lo que
pensaba. Al mirar vio una sala bastante amplia, aunque no muy bien aprovechada ya que lo mas
destacable era el escritorio que había en la pared de enfrente, que estaba cubierto por varios ordenadores.

—Pasa y siéntate, Midoriya —le dijo Aizawa sin levantarse de la silla.

—Si —dijo Izuku de forma tensa.

Mientras se acercaba a la silla frente a él, se percató que Aizawa llevaba el pelo recogido en una coleta,
nunca lo había visto así. Se sentó y de forma tensa juntó sus manos en sus rodillas.

—Siento haberme dormido en clase Aizawa-sensei —dijo Izuku de forma rápida y rígida.

Aizawa lo miró sin perder la expresión.

—Midoriya, evidentemente eso tendrá un castigo. Pero no te he hecho a venir aquí por eso.

Izuku levantó la cara algo sorprendido.

—¿No?

—No, aunque les dije que habían perdido la confianza de la U.A. debido a la temeridad del rescate de
Bakugo, no somos unos monstruos. Al igual que a Bakugo, Yaoyoruzo, Iida, Kirishima y Todoroki, a ti
también se te ofrece unos días de descanso extra por si necesitas descansar después de esas emociones.

—¿Entonces no está enfadado porque me durmiese en clase y por lo que pasó ayer por la noche con
Kacchan?

—Claro que estoy enfadado —dijo iluminando sus ojos y haciendo que su pelo empezase a elevarse,
haciendo que Izuku se alarmase y se echase para atrás en su asiento —pero —volvió a decir apagando
sus ojos —eso no quita que me preocupe por ustedes, y quiera su bienestar.

Izuku se quedó un poco pensativo, organizando la información, comenzando a murmurar cosas sin
sentido. Al verlo Aizawa rodó los ojos.

—Eh, tú, cara partida ¿qué haces aquí? —preguntó Bakugo mientras se acercaba por el pasillo al banco
donde se encontraba Todoroki.

—Estoy esperando a que Midoriya salga del despacho del sensei –dijo sin inmutarse.

—¿Qué?, ¿ya está dentro?

—Si.

Mierda

Bakugo se cruzó de brazos y giró la cara con brusquedad y algo de impotencia.

—¿Qué te pasa?

—¡¡NADA, CALLATE!! —gritó Bakugo dándose al vuelta y dándole la espalda.

—¿Y quienes han aceptado ese descanso? —preguntó Izuku.

—Ninguno, todos lo han rechazado, menos Bakugo que todavía no me ha dicho nada.

—Oh…

Izuku pensaba que, aunque esos días le vendrían bien no podía dejar de pensar que si lo aceptaba perdería
clases y eso le haría quedarse por detrás de sus compañeros y ya era suficientemente complicado
seguirles el ritmo como para encima perder clases.

—Sensei, yo también lo voy a denegar.

—Está bien —respondió Aizawa sin inmutarse — pero no quiero que vuelvas a dormirte en clase, ¿queda
claro?

—Si.

Aizawa asintió y cuando vio que Izuku se levantaba para irse le detuvo.

—Ahora vamos a hablar de tu castigo por dormirte y por lo que pasó ayer.

Resignando, el peliverde se volvió a sentar y con aspecto sumiso escuchó la bronca y el castigo de su
profesor.
Bakugo seguía dándole la espalda a Todoroki y este seguía con los brazos cruzados mirando la puerta del
despacho de Aizawa, hasta que unos minutos después se abrió e Izuku la atravesó con la cabeza gacha,
que levantó a notar la presencia de Bakugo.

—Kacchan… ¿Qué haces aquí?

—A ti que te importa, puto nerd.

—Ah, vienes a contestarle a Aizawa sensei, ¿a que sí?

—QUE ME DEJES, PESADO —gritó pasando a su ladi chocando con su hombro para dirigirse a la
puerta —¿Qué le has dicho tu? —preguntó antes de entrar.

—Yo he rechazado los días libres.

—Hum… —tras eso se volvió a girar y entró en el despacho.

—Creo que no ha dormido bien —dijo Todoroki que había visto toda la escena en silencio.

—Siempre es así —contestó Izuku con un movimiento de manos quitándole importancia.

—¿Entonces también has rechazado los días libres? —preguntó Todoroki.

—Si, no me sentiría bien si todos estáis haciendo cosas y yo no.

—Yo pensé igual —respondió comenzando a andar junto a Izuku.

Ambos caminaron hasta la puerta de los dormitorios, allí Todoroki se detuvo.

—Midoriya, ¿quieres dar un paseo?, me gustaría preguntarte una cosa.

—Claro, Todoroki-kun, espera que suba a dejar la mochila y ahora vuelvo.

—Vale, te espero aquí.

Izuku entró en la residencia y mientras caminaba hacia su habitación, no dejaba de pensar en el sueño, no
sabía si comentarlo con alguien, ¿pero con quién?, a All Might no podía contarle esas cosas, ¡qué
vergüenza!, además que hacía unos días que no sabía nada de él. Y a sus compañeros todavía no tenía
tanta confianza. Al único que le podría contar algo así sería Kacchan, pero eso era inviable. Entre
pensamientos llegó a su habitación abrió la puerta y como si fuese un museo, figuras, juguetes, adornos y
posters de All Might lo recibieron, para él era normal, pero par alguien que no estuviese acostumbrado
podría ser algo abrumador, dejó la mochila en la cama y se cambió de ropa, quitándose le uniforme de la
academia y poniéndose algo mas casual.

Bajando las escaleras, se cruzó con Bakugo que subía.

—Kacchan.

—¿Qué quieres ahora?

—¿Qué le has dicho a Aizawa-sensei?

—No te importa —y pasó su lado sin hacerle caso y subía mas tramos de escaleras.

Se encogió de hombros y volvió a bajar las escaleras hasta la entrada donde vio a Todoroki todavía
esperándolo.
—Todoroki-kun, ya estoy.

—Bien, vamos.

Comenzaron a caminar.

—¿Y dónde vamos? —preguntó Izuku mirando a todas partes.

—A un sitio donde no haya nadie.

—Oh… —dijo el chico pensando que lo que tendría que decirle seguro era algo muy vergonzoso y no
quería que nadie lo oyese.

—Hey, Midoriya, Todoroki —gritó alguien.

Ambos se giraron y vieron a Kirishima corriendo hacia ellos.

—¿Dónde vais?

—Em… —Izuku dio una mirada rápida a Todoroki para saber que responder.

—Le llevo a un sitio apartado para que nadie nos vea.

Izuku se sorprendió con la fácil que fue decirle la verdad sin inmutarse, él pensaba que era todo un
secreto.

Kirishima se quedó algo extrañado al principio.

—Ah, ya veo… van a entrenar a escondidas sus técnicas secretas… eso es muy masculino.

Izuku se sentía algo nervioso, sentía que todos mentían, pero realmente casi todo era vedad.

—Bueno, no les molesto con sus cosas, ¿habéis visto a Bakugo?

—Si, lo he visto antes subir a su habitación —respondió Midoriya.

—Gracias, nos vemos en la cena, la próxima vez me podrían dejar entrenar con vosotros —se despidió
Kirishima y salió corriendo.

Entonces ellos siguieron el camino hasta llegar a una parte de la academia algo apartada del camino
principal oculta entre varios árboles, se pusieron debajo de una a la sombra, aunque el sol ya casi se
estaba poniendo.

—¿Qué querías decirme Todoroki-kun?

—A lo mejor te resulta desagradable, a mí me lo parece un poco.

—No te preocupes, tú lo has dicho antes, somos amigos y nos apoyamos entre nosotros.

—Vale.

Izuku se acercó un poco mas con su cuerpo para tener toda la atención y ayudar a su amigo en todo.

—El viejo me ha dicho que vaya a comer con él la semana que viene.
LA INVITACIÓN

—¿El viejo? ¿Qué viejo? —preguntó Izuku algo confundido.

—Mi padre —dijo Shoto con cierta molestia.

—¡¿Qué?!, ¿Endeavor?, ¿el héroe número dos? —al chico peliverde le brillaban los ojos de emoción.

—Técnicamente en unos días será el número uno, pero sí.

—Oh —se apresuró a cambiar su expresión y recordó la historia que le contó Todoroki aquel día —
perdona, por un momento me olvidé que no os lleváis bien… pe-pero si te ha invitado es algo bueno…
¿no?

—No lo sé, supongo que sí.

—¿Y eso era la cosa tan desagradable que ibas a decirme? —preguntó Midoriya con cierta extrañeza.

—Si.

—Oh… —él pensaba que iba a ser algo mas impactante, aunque comer con el numero dos era muy
impactante.

—¿Debería ir? —preguntó Shoto sin apartar la mirada seria de Izuku.

—Claro… bu-bueno si tú quieres sí.

—Pero no sé si quiero.

—Si puedo opinar, creo que sería una buena oportunidad para acercarte a tu padre y al menos parece que
el intenta acercarse a ti.

Todoroki lo miraba, todo había empezado por él, si aquel día no le hubiera dicho esas palabras.

“Es tu quirk, no el de tu padre>

Todo habría sido muy diferente, desde ese día llegó a ver a Izuku como un amigo.

—Ven tú también —dijo Todoroki de pronto.

—¿Qué? —Midoriya se puso algo rojo casi tapándose la cara —comer yo con el héroe número dos, no,
no… que vergüenza… —a acabar se puso a murmurar sin parar los pros y contras de hacerlo.

—Midoriya, por favor, si vienes, yo estaré mas cómodo.

Izuku no pasó por alto el aprieto al que le metió su amigo, pero pensándolo bien sería una buena
oportunidad para estar al lado del gran Endeavor.

—Está bien, Todoroki-kun, iré contigo.

Eso hizo que unas pequeñas rojeces apreciasen en las mejillas de Todoroki, ya que realmente no esperaba
que aceptase, es mas, le había pedido que viniese para que se negase y así él no tendría que ir.

—Vale —dijo sin cambiar de expresión —se lo diré y cuando me diga el día y el sitio te aviso.
—Vale, y muchas gracias por la invitación.

—De nada.

Una vez acabaron de hablar, retomaron su camino hasta los dormitorios, en ese camino se hizo de noche
ya que habían andado bastante hasta llegar a esa parte de los terrenos de la academia. Al llegar a la puerta
un chico bajito estaba en la puerta y al verlos gritó y se acercó a ellos.

—Lo sabía, seguro habéis ido a ver a las chicas de la clase B —dijo Mineta con algo de enfado y envidia
—me tendríais que haber llamado, tengo la llave de sus baños —dijo mostrando una llave.

Izuku y Todoroki se quedaron callados mientras el chico los miraba.

—Mineta-kun, eso no está bien —dijo Izuku —eso es ilegal. Espiar está mal.

—Yo no espió, yo solo voy a ese sitio y me siento a mirar.

—¿No es lo mismo? —pregunto Todoroki.

—Por supuesto que no —se excusó Mineta con aires de superioridad.

—¿Qué hacéis ahí fuera? —dijo una voz grave desde la puerta de la residencia.

Los tres miraron y vieron a Aizawa, que los miraba con los brazos cruzados.

—Sabéis que no podéis salir por la noche.

—Lo-lo siento Aizawa-sensei, veníamos de otro sitio y se nos hizo tarde —se excusó Izuku.

—Tiene razón, el único que ha salido es Mineta —dijo Todoroki haciendo que el joven de pelo esférico
lo mirase con lágrimas en los ojos y le hablase con tono cómico.

—Traidor…

—Da igual, entren, les tengo una noticia.

Al entrar, Izuku vio que todos estaban en la sala común sentados en los sofás, al parecer sabían que el
profesor iba a ir, no pudo evitar mirar a Bakugo, que estaba sentado en uno de los sofás mientras hablaba
de forma elevada con Kirishima, Kaminari y Sero.

—¡QUÉ NO PESADOS, QUE NO VOY A ENSEÑAR MI HABITACIÓN!

Izuku soltó una risita ante ese comentario, recordaba que cuando les dieron sus habitaciones hicieron un
concurso de la mejor habitación, pero la suya no la vieron, estaba muy cansado después de todo lo que
pasó.

“Te dije que no vinieses”

Despejando su mente se adentró con el resto y tras saludar se sentó al lado de Uraraka y Tsuyu, mientras
que Todoroki se quedaba detrás del sofá donde estaba él, de pie y a su lado Mineta aun le recriminaba
que le expusiese delante de Aizawa.

—Por favor, silencio —dijo el hombre mientras se acercaba mas a todos.

—¿Qué sucede, Aizawa-sensei? —preguntó Yaoyorozu.


—Vengo a contaros algo relacionado con los permisos provisionales.

Todos empezaron a hablar provocando que nadie entendiese lo que hablaba ninguno.

—Silencio —se levantó Iida haciendo callar a todos —dejen habar al sensei.

—Gracias, Iida. Bueno, no lo dije en su momento, pero el objetivo del campamento era que lo utilizasen
para prepararse para ese examen, pero debido a los incidentes no pudo ser.

Izuku dirigió una mirada a donde estaba Bakugo, este miraba al profesor, pero se notaba que sentía cierta
culpa, al girar la cabeza un poco se dio cuenta que lo estaba mirando. Arrugó la nariz y afilando los ojos
iba a gritarle algo cuando Aizawa lo interrumpió.

—Por eso, a partir de mañana tendrán conmigo y algunos profesores mas un entrenamiento express, ya
que el examen es en una semana.

Todos volvieron a hablar al mismo tiempo exclamando que era muy poco tiempo.

—Lo siento, no es culpa vuestra ni nuestra, el incidente del campamento fue algo muy inesperado y nos
dejó sin tiempo.

Alguien se removió en su asiento al escuchar esas palabras.

—Ya lo saben, mañana empezarán las pruebas.

—Una pregunta, kero —dijo Tsuyu —si las pruebas empezaban mañana, ¿Por qué se les ofreció unos
días libres a algunos?, ¿no hubiesen perdido esas clases?

—No, ya que a todos los que se les ofreció esos días los rechazaron, los profesores decidimos adelantar
las pruebas.

—Vale, gracias, kero.

Tras eso Aizawa se fue despidiéndose de todos y advirtiéndoles que no saliesen, mirando exactamente a
Midoriya y a Bakugo.

Izuku aun procesaba la información, ¿Kacchan había rechazado los días?, tampoco le sorprendía mucho,
el seguro pensaba igual que él, que perdería clases y era perder experiencia.

—Bakugo, ¿yo pensaba que ibas a aceptar esos días? —preguntó Kirishima.

—Lo iba a hacer, pero al final me eché para atrás. No iba a permitir que me adelantéis, extras.

Lo que pensaba, pensó Izuku mirándolo.

Poco a poco todos fueron subiendo las escaleras, Izuku no pudo evitar reírse cuando vio como Mineta
seguía a Todoroki señalándole y diciéndole “traidor”.

Al final, se quedó solo en la sala común, lo necesitaba, necesitaba un momento solo para pensar, ese día
habían pasado muchas cosas, el sueño, el castigo del profesor, la charla con Todoroki, otra vez el
profesor.

—¡¡DEKU, VETE A DORMIR YA!!

Izuku se sobresaltó al escuchar a Bakugo gritar delante de él.


—Kacchan, pero si solo llevó aquí unos minutos.

—¿ME TOMAS POR TONTO?, HACE MAS DE TRES HORAS QUE SUBIMOS, IDIOTA.

—¿Tres horas? —se sobresaltó el chico peliverde y buscó un reloj, y era cierto, había estado pensando
sin darse cuenta que habían pasado tres horas.

—Pe-perdona, ahora mimo me voy a dormir —dijo disculpándose, sin saber muy bien por qué y subió
corriendo las escaleras dejando a Bakugo en el salón.

Subió a su piso y entró en su habitación, rápidamente tomó una ducha y se puso el pijama y nada mas
tumbarse en la cama, su ultimo pensamiento antes de dormir fue para Bakugo.
LA PRUEBA

Era un nuevo día e Izuku se alegraba de haber podido descansar bien y no haber soñado, o al menos, no
recordar si había soñado. Se sentía descansado y listo para las pruebas que el profesor Aizawa les había
dicho que harían ese día.

—Estoy muy emocionado por las pruebas —le dijo Izuku a Iida mientras caminaban a unos de los
escenarios artificiales de la academia.

—Yo también —respondió Kirishima que iba al lado de ellos —tengo ganas de experimentar nuevas
técnicas.

—Seguro que Aizawa-sensei nos pone ejercicios muy difíciles —se quejaba Kaminari que enseguida fue
reprendido por Jiro.

—Aizawa-sensei nos pone ejercicios difíciles porque sabe que podemos hacerlo.

—¿En qué consistirá la prueba?, tengo muchas ganas de que llegue ya -Izuku vibraba de la emoción.

Delante del grupo algunos iban mas distraídos, entre ellos Todoroki, que llevaba un teléfono en la mano y
parecía escribirse con alguien.

—¡DEKU, BASTARDO, ES MUY TEMPRANO PARA QUE VENGAS ASI, ME PONES DE LOS
NERVIOS! —se quejó Bakugo que iba unos pasos detrás de ellos, pero mientras decía eso se adelantaba
poniéndose el primero.

—Síganme, extras.

—Oye, Bakugo, no hace falta que insultes a Midoriya —le defendió Iida.

—¡¡YO DIGO LO QUE QUEIRO Y SI TIENE ALGO QUE DECIR QUE ME LO DIGA ÉL!! —volvió
a gritar y al ver que Izuku no decía nada giró la cara y adelantó el paso.

—Que idiota —se quejó Tsuyu.

Kirishima se acercó a Bakugo y se puso a su altura para caminar a su lado, parecían hablar, aunque no
escuchaban lo que decía. Hasta que, para variar, Katsuki estalló.

—¡¡NO PIENSO DISCULPARME, PELO PINCHO!! ¡¡Y SI LA RANA QUIERE DECIRME ALGO
QUE ME LO DIGA A LA CARA!!

—Ya, por favor, no os peléis —intervino Izuku algo avergonzado.

Bakugo giró la cabeza y aceleró el paso sin decir nada, Kirishima se disculpó con el grupo y corrió detrás
de él para volver a ponerse a su altura.

—¿Qué le pasa?, ¿ha dormido mal o qué? —se quejó ahora Tokoyami.

—Desde que le conozco siempre es así —respondió Hagakure.

—No siempre ha sido así —respondió Izuku con la voz algo melancólica.

—Es cierto, tú lo conoces desde hace mas que nosotros —intervino Jiro.
Izuku no tenía ganas de hablar de su pasado con Kacchan, tampoco quería decirles que el nació sin quirk
y que por eso la actitud de Bakugo con el cambió.

Minutos después, todos se encontraban en el área de entrenamientos número siete, en la puerta se


encontraban varias personas, una era inconfundible.

—¡¡All Might!!

—Hola, chavales —dijo All Might al que ya conocían con su aspecto delgado y consumido. Debido a su
lucha contra All For One había perdido los últimos restos del One For All que le quedaban.

—Atención —dijo Aizawa cortando el ambienta de saludos hacia All Might —van a empezar las
pruebas, os contaré en que consistirá y procederemos a separaros en grupos de cinco.

—¿Grupos? —se quejaron varios.

—Si, grupos —contestó el profesor.

Izuku, aunque estaba prestando atención no quitaba la vista de All Might, desde aquel día, donde por
televisión le dijo que era su turno no había vuelto a hablar con él, sin contar aquel puñetazo que le dio en
la playa.

“TEXAS SMASHHHHH”

Aun le dolía.

—Bien la prueba consiste en recatar a un civil de un derrumbe.

—¿Y dónde está el civil? —preguntó Sato.

—Espero sea una chica con las tetas gigantes dispuso Mineta que, acto seguido fue golpeado por Momo.

—Yo seré la civil —dijo una voz en lo alto.

Al mirar todos vieron una grúa donde atada con una cuerda y suspendida en el aire estaba Midnight que
se contoneaba como si estuviese presa de verdad.

—Oh, juventud, ayúdenme a mí, una civil sin mas, desvalida y atrapada por el malvado Eraser Head.

—¿Cómo?

—¡¡¡VIVA!!! —gritó Mineta.

—Exacto, yo seré le villano que intentará que no rescatéis a la civil —dijo Aizawa mientras se
acomodaba sus gafas.

—Pero eso no nos lo había dicho —protestó Kirishima.

—Los villanos no descubren sus planes a la primera de cambio —respondió el profesor con voz grave y
malvada haciendo sentir escalofríos a varios.

—Bien, mientras la civil —dijo All Might haciendo unas comillas con las manos y nuestro villano de
mirada arrebatadora —dijo y calló esperando que se riesen, pero nadie lo hizo —arrebatadora… porque
si te mira te borra tu quirk… ¿no?... bueno... ejem…

Todos lo miraban y miraban de reojo a sus compañeros, no sabían si reírse o no.


—Bueno, estos son los grupos, han sido hechos al azar…

All Might pasó una lista a cada uno con los grupos, al recibirla Izuku casi se cae para atrás, el pertenecía
al grupo D y lo formaban, él, Todoroki, Momo, Tokoyami y Bakugo.

—¡¿ME TOCA CON DEKU?! —gritó Bakugo —y con el cara partida y la de la coleta y el cara pájaro.

—Tenemos nombres, ¿sabes? —se quejó Momo.

All Might los fue dirigiendo a la sala de control donde seguirán por las pantallas el progreso de sus
compañeros. El primero fue el equipo A y mientras hacían su ejercicio, el equipo D intentó hacer una
estrategia.

—He pensado que podri… —Izuku intentó hablar, pero fue interrumpido.

—¡NO PIENSO SEGUIR TUS ORDENES, HAREIS LO QUE YO DIGA! —gritó Bakugo.

—¿Y por qué? —protestó Momo cruzándose de brazos.

—¡PORQUE LO DIGO YO!

—Esa excusa es algo pobre —dijo Todoroki.

—¡TU CALLATE!

—No grites, por favor —dijo Tokoyami —molestas.

Bakugo miró a Fumikage con intención de discutir, pero Izuku se puso en medio.

—Por favor, no os peléis, está bien, Kacchan tu eres el líder. ¿Cuál es el plan?

Echándole una mirada asesina a Tokoyami, se volvió a centrar en los otros.

—La de la coleta creara un detector de calor y así sabremos donde está.

—Me llamo Momo Yaoyorozu.

—Si, vale, bien por ti… luego cuando sepamos donde está, el mitad y mitad quemará el suelo y paredes
del edifico para que Eraser Head no pueda sorprendernos por zonas altas, luego el pájaro será mi escudo
y yo salvaré a la civil.

—¿Y yo? —preguntó Izuku.

—Tú te quedas fuera vigilando.

—¿Vigilando el qué?

—Lo que sea, pero tú no entras.

—Bakugo, eso es una tontería, tenemos que estar todos —dijo Tokoyami.

—Yo soy el líder y yo elijo el plan.

—Ya. por favor —se quejó Izuku, esta bien, yo esperaré fuera.

Bakugo soltó un suspiro de impotencia.


—¡¡DEKU INUTIL, TU TE QUEDAS FUERA POR SI EL VILLANO HUYE PARA QUE LO
ATRAPES!!

—No hace falta gritar.

Poco a poco los demás grupos fueron pasando por la prueba siendo todos vencidos antes de salvar a
Midnight que a través de las cámaras parecía una actriz gritando que la ayudasen.

—Grupo D, adelante.

Así, los cinco salieron a la zona y una vez se cerraron las compuertas empezó la acción.

Nada mas cerrar la puerta, Momo creó cinco artefactos para detectar el calor y unos comunicadores que
repartió entre todos, así cada uno siguió un camino diferente con la idea de quien encontrase la base
donde se encontraba Midnight aviase al resto.

Izuku usando su Full Cowl subió por los edificios y al avanzar, el detector de calor empezó a emitir
sonido, lo miró y vio que en el edificio frente a él dos figuras se encontraban en lo mas profundo.

—Los he encontrado —dijo Izuku por el comunicador y les dio las coordenadas.

Minutos después el grupo se reunió en la entrada, y como habían planeado todos entraron menos Izuku
que se quedó allí esperando. Una vez dentro, Todoroki se acercó a una de las paredes y poniendo su mano
izquierda en ella, una onda de calor comenzó a quemarlo todo.

—Tú, la de la coleta, crea cosas que emitan pitidos para molestar a Eraser Head, pollo vente conmigo ya.

Molestos, aceptaron y mientras Momo creaba pequeños dispositivos que disperso por la planta,
Tokoyami iba delante de Bakugo haciéndole de escudo mientras este se impulsaba con las explosiones
para no tocar el suelo que empezaba a quemar.

—Yaoyorozu, ¿Qué piensas de este plan? —le preguntó Todoroki una vez se quedaron solos.

—No sé, a prima vista parece que puede funcionar, pero veo muchos errores.

No se percataron que alguien los observaba colgado de una de las vigas del techo y con una mirada sus
quirks se detuvieron y fueron fácilmente atrapados por la cinta de Eraser Head.

El equipo de avanzadilla formado por Bakugo y Tokoyami llegaron a la parte central, donde vieron a
Midnight atada en el suelo, gritando y pidiendo ayuda y cuando estuvieron a pocos metros, la mujer
esbozó una sonrisita y soltándose con facilidad rasgó un parte de la manga de su ropa haciendo que un
gas morado saliese de su piel pillando por sorpresa a los dos alumnos.

—¿PERO QUÉ?

Bakugo y Tokoyami cayeron dormidos.

—Que tontos, Eraser Head, tus alumnos están muy verdes todavía —dijo la mujer al ver aparecer al
hombre cargando con Momo y Todoroki mientras miraban la escena.

—Alguno de ellos estuvieron implicados en el incidente de Kamino, y no aceptaron los días de descanso
para reposar la mente.

—Falta uno, ¿no? —preguntó Midnight.

—Si, Midoriya.
Izuku seguía fuera del edificio, cada vez mas impaciente, al no recibir noticia de sus compañeros, había
intentado hablar con ellos por el comunicador, pero nadie respondía. Y sin poder aguantar mas, se
adentró en el edificio siguiendo el detector de calor y viendo que había seis figuras en el centro, sin duda
estaban luchando, por eso no le contestaban.

Al llegar vio a Midnight atadas en el suelo y a su alrededor, a sus compañeros dormidos. A entrar en la
sala y ver la escena, un pequeño escalofrío le recorrió la parte derecha de la cabeza y al mirar en esa
dirección vio como Eraser Head se abalanzaba sobre él, dándole tiempo de milagro poder esquivarlo con
el Full Cowl.

—¡Detroit Smash!

Izuku cargó el One For All en su brazo y golpeó en el suelo al 5% de potencia para crear una cortina de
escombros para que Eraser head no pudiese borrar su quirk, y correr a gran velocidad hasta el centro, de
camino su mente funcionaba rápida, debía elegir, salvar a sus compañeros o a la civil, pero como futuro
héroe la prioridad era salvar a la civil, por lo que agarró como pudo a Midnight, ya que al ser una mujer,
era mas grande que él y con cuidado de no tocar en ninguna parte complicada la cargó en brazos y corrió
hacia la salida.

—Mi héroe —decía la mujer gritando y abrazando el cuello de Izuku, lo que le provocó que se pusiese
rojo —que pena que seas tan ingenuo — y tras decir eso se subió la manga de su traje y dejo salir el gas
adormecedor justo en la cara de Izuku lo que provocó que cayese dormido con la suerte de que al caer,
dejo caer a Midnight fuera del edificio.

—Oh… —se quejó la mujer —Eraser, este lo ha logrado.

Aizawa apareció por la puerta del edificio cargando con el resto que aun dormía.

—Realmente te ha salvado, aunque si esto hubiese sido una situación real y tu quirk fuese mortal
hubiesen muerto todos.

—Pero la prueba era que tenían que salvarme y este grupo lo ha hecho, me ha sacado del edificio.

—Eso es cierto —dijo Aizawa mirando a Midoriya en el suelo dormido.

—Fin de la prueba —gritó All Might desde la sala de control —el equipo D ha salido vencedor —
felicidades joven Midoriya —dijo para si el símbolo de la paz.
APROVADOS, MENOS UNO

Cuando Izuku abrió los ojos, se encontraba algo confuso y desorientado, tardó unos instantes en
reconocer la enfermería de la U.A., aunque cuando vio a quien estaba al lado de su cama, sus ojos se
abrieron y se incorporó rápidamente.

—¡All Might!

—Midoriya, chaval, me alegra verte bien.

—Muchas gracias, All Might, pero, ¿Qué ha pasado?... ¡¡¿y la prueba?!!

—Tranquilo, la prueba la habéis superado, y gracias a ti.

—¿En serio?, pero…no recuerdo haberlo hecho —Izuku se puso a pensar —Midnight me atacó…

—Era parte de la prueba, pero ya os lo explicará, Aizawa mas tarde. Ahora lo importante es que estés
bien.

—¿Y Yaoyorozu, Tokoyami, Todoroki y Kacchan?

—Ellos están bien, despertaron hace unos minutos.

Izuku suspiró aliviado.

—Bueno, Recovery Girl dice que en unos minutos podrás irte, pero hasta que no se vaya el efecto del gas
debes quedarte en la cama.

—Vale… y muchas gracias, pensaba que te habías enfadado conmigo…

—¿Por qué dices eso? —preguntó el hombre algo extrañado.

—Como desde aquel día no hemos hablado pensé…

—Oh, discúlpame joven Midoriya, pero dejar de ser el símbolo de la paz da mucho trabajo —se excusó
riéndose.

—Me imagino…

—Nos vemos —dijo All Might mientras salía por la puerta de la enfermería e Izuku se volvía recostar.

A los pocos segundos de irse All Might, la puerta volvió a abrirse e Izuku pudo ver como entraba
Todoroki.

—Todoroki-kun, ¿estas bien?

—Si lo estoy, ¿y tú? —dijo mientras cerraba la puerta y se acercaba.


—Parece que bien, solo me he dormido.

—Si, Midnight uso su quirk contra nosotros, no entiendo, ¿los civiles nos van a atacar? —se quedó Shoto
pensativo.

—No creo, cuando volvamos a clase nos lo explicará Aizawa-sensei.

—Si, eso ha dicho. Todos querían venir a verte, pero solo me han dejado a mí.

—Oh… ¿Por qué?

—Porque querían saber si estabas bien, y para felicitarte por ganar la prueba, gracias a ti nuestro grupo
fue el único que lo hizo, y no gracias al plan de Bakugo.

—Fuimos un equipo y todos participamos —quiso consolar a su amigo.

—Yo solo hice el tonto.

—Eso no es verdad… tu hiciste lo que te pidieron.

—Pero era una mala idea, Yaoyorozu me lo dijo.

Izuku no sabía que pensar, a él tampoco le hizo gracia el plan, pero discutirle a Kacchan no entraba en
sus planes en ese momento.

—Bueno, lo importante es que al final lo conseguimos.

—Lo conseguiste tú.

Izuku se puso algo rojo ante el halago, no estaba muy acostumbrado a que alguien que no fuese su madre
le dijese cosas buenas.

—Gracias.

Tras eso se produjo un silencio, roto al poco nuevamente por Todoroki.

—Y bueno, sé que a lo mejor no es el momento, pero ya hablé con mi padre y ha aceptado que vengas
conmigo y ya me ha dicho fecha y hora.

—Eso es genial.

—Si, bueno… será el día antes del examen del permiso provisional.

Minutos después, Izuku y Todoroki entraron en la clase, nada mas entrar el peliverde vio como Bakugo
estaba sentado en su asiento mirando hacia la puerta y al verlos entrar les dedico una mirada desafiante y
giró su cuerpo para quedar frente a la pizarra.

Al verlo todos sea cercaron a Midoriya.

—Eres genial, Midoriya —le felicitó Kirishima.

—Lo conseguiste, Deku-kun.

—Que suertudo, le pudiste tocar las deliciosas curvas a Midnight, dime por favor que pudiste tocar sus
pechos, dímelo, dímelo —imploraba Mineta.

—¿Qué?, yo nunca haría eso —dijo Izuku poniéndose completamente rojo y tapándose la cara.
—Eres un pervertido —dijo Ashido dándole un golpe con la cadera a Mineta y lanzándole hacia atrás —
Midoriya ¿Cómo lo hiciste?

—Bu-bueno… no se… solo hice lo que creía correcto.

—¡¿DICES QUE LO QUE HICE YO NO LO ERA?! —gritó Bakugo desde su asiento.

—¿Qué?, no, no me refería a eso… so-solo…

—Bakugo, no te pongas así, al final tú también formabas parte de su equipo —le respondió Kirishima
intentando hacer que se tranquilizase un poco.

—¡¡TU CALLATE, PELO MIERDA!!

Antes de volver a voltear la cara hacia delante, le dedicó una mirada de odio a Izuku, que este vio y se
estremeció un poco.

—Sentaos todos —dijo Aizawa entrando en la clase, haciendo que a toda velocidad todos se fueran a sus
asientos. Cuando Izuku pasó por el lado de Bakugo quiso mirarle para saber si seguía enfadado, pero ni
siquiera se inmutó cunado pasó a su lado y se sentó en su asiento detrás de él.

Una vez todos se hubieron sentado, Aizawa se puso en su mesa y los mira a todos.

—Todos habéis suspendido —dijo secamente.

—¿Qué?

—Todos menos el equipo D.

Tokoyami, Yaoyorozu y Todoroki sonrieron, este último algo menos ya que pensaba que no se lo
merecía.

—Aunque no todo el equipo D ha aprobado. Bakugo tú has suspendido.

—¿Qué, POR QUE? —preguntó el rubio.

—Te lo diré luego, en privado.

—No, dígamelo ahora,

—Está bien, asumiste el papel de líder, que es algo muy de valorar, pero tus ordenes fueron erróneas,
provocando que no todos los integrantes del grupo estuviesen en el sitio, si no que algunas de tus ordenes
habrían dañado al civil. Como pedirle a Todoroki que quemase las paredes, si no llegó a detener su quirk,
el civil hubiese sufrido quemaduras.

Bakugo escuchaba todo eso apretando los puños con sensación de enfado e importancia.

—Sin contar que dejaste a Midoriya fuera, y si, tu plan para él era correcto, quedarse fuera por si el
villano escapaba, pero en esta prueba el villano no iba a escapar, era una prueba de rescate, no rescate y
captura. Por lo tanto, tú también has suspendido, por arriesgar al civil y arriesgar la vida de tus
compañeros.

Izuku, que estaba tras Bakugo lo notaba tenso, lo conocía suficiente para saber que estaba enfadado con
él mismo, por no poder demostrar que él era capaz de hacerlo, por un momento tuvo el impulso de llamar
su atención para decirle algo que lo ayudase, pero esa idea salió de su mente.
Aizawa explicó el porqué de la prueba, y por qué Midnight atacó.

—A veces, los civiles serán difíciles de tratar, incluso usaran sus quirks de forma involuntaria y eso os
entorpecerá, sin contar que como en este caso, era todo una trampa para atraer a los héroes y que el
mismo civil fuese otro villano que aprovechase la oportunidad para atacaros. En ese caso todos habéis
suspendido.

Murmullos de quejas sonaron en toda la clase.

—Eso es todo, podéis iros.

Las clases habían acabado y alguno se quedaron a entrenar mientras algunos se iban a sus dormitorios.
De camino a estos, Izuku iba acompañado por Uraraka, Iida, Todoroki y Ashido.

—Que vergüenza —dijo una voz —la clase A, como siempre, perdiendo todo, siendo tan, tan inferiores.

—Dios santo, Monoma, cállate ya, por favor —le suplicó Ashido.

El chico se rio y comenzó a mirarlos con aires de superioridad e intentando humillarlos ensalzando a la
clase B, cuando un golpe en el cuello le dejó inconsciente.

—Perdón –dijo Kendo.

—No pasa nada —dijo Izuku, que vio como la chica se llevaba arrastrando a un inconsciente Monoma.

—¡¡APARTAD!!

Al oírlo, todos se echaron a un lado, pero aun asi, Bakugo al pasar chocó su hombro con Izuku con cierta
fuerza, que casi lo tira al suelo.

—Oye —se quejó Iida.

—¡¡CALLATE, CUATRO OJOS!!

—No importa, Iida-kun.

Al poco, Kirishima y Kaminari pasaron a su lado y preguntaron por Bakugo, tras darle las indicaciones
siguieron su camino, uniéndoseles Ashido.

—Creía que tras el secuestro cambiaria —pensó Uraraka.

Izuku sabía que había cambiado, la pelea que tuvieron aquella noche lo evidenció, lo que le dijo, lo que
hablaron, lo que le confesó, pero es verdad que había cambiado, aunque no lo pareciese.

Los días pasaron y finalmente llegó el día donde Izuku acompañaría a Todoroki a comer con Endeavor, el
peliverde estaba nervioso y excitado, nunca pensó que podría pasar algo así, y menos después de su
encuentro en el festival deportivo.

A todo eso había que añadir que el día siguiente era el examen para la licencia provisional, lo que le
otorgaría la opción de trabajar de ayudante de héroes importantes, al igual que pasó hace un tiempo con
Gran Torino.

—Midoriya, ¿estas listo? —preguntó Todoroki que, vestido de forma informal se había acercado al
dormitorio del peliverde.
—Si, un momento —dijo sin abrir la puerta mientras acababa de vestirse, sus nervios cada vez se hacían
mas presentes, hasta el punto que al ir a meter la pierna por la pernera del pantalón a toda prisa, piso mal
y cayó provocando un gran estruendo. El ruido alertó a Todoroki que sin esperar abrió la puerta para ver
si había pasado algo, encontrándose a Izuku tirado en el suelo, sin camisa y con el pantalón a medio
poner.

—Oh...

Izuku al oír la puerta se giró rápidamente, ya que había caído hacia delante de espaldas a la puerta; y al
ver a Todoroki, se ruborizó tanto que parecía que iba a explotar, a toda velocidad de tapó.

—¡¡Todoroki-kun!!

—Perdón… —dijo y rápidamente cerró la puerta volviendo a salir.

Al estar fuera y cerrar se recostó en la puerta a esperar y pudo oír nuevos ruidos hasta que segundos
después, la puerta se abrió y vio que Midoriya salía aun rojo, pero ya vestido.

—N-nos vamos… —dijo Izuku que aun sentía bastante vergüenza.

—Si…

Al caminar, el peliverde pudo notar que su acompañante lo miraba y parecía que quería decirle algo, pero
no llegaba a hacerlo.

—¿Pasa algo?... ¿te has arrepentido de invitarme? —dijo con cierto miedo.

—No, no… solo que no sé porque te has puesto así… en los vestuarios nos hemos visto cambiarnos de
ropa muchas veces… ya te he visto antes desnudo –dijo Todoroki con naturalidad.

Izuku vio aumentar el calor en su cara.

—Ya-ya... pero… eso es diferente…

Todoroki asintió, aunque no entendía.

—¿Dónde vais? —preguntó Ashido que los vio bajar la escalera.

—Mi padre me invitó a comer y he invitado a Midoriya para que haga compañía —dijo Shoto sin
cambiar su neutralidad.

—Hala, que guay —dijo Mina —que suerte, comer con el héroe número dos.

—Que envidia —dijo Kaminari que también estaba allí, al igual que Sero y Kirishima. Todos se
acercaron interesarse.

—¿Y qué haréis vosotros? —preguntó Izuku.

—Vamos a entrenar para el examen de mañana –dijo Kirishima —ya que suspendimos las pruebas…

—Oh… seguro que lo haréis muy bien mañana —los animó el peliverde.

—Yo lo hare de forma brillante y magistral —dijo de pronto Aoyama que salió de una de las salas
comunes haciendo poses.

—No lo dudamos —dijo Mina.


Se despidieron y Midoriya y Shoto se encaminaron en la puerta y justo cuando estaban saliendo, Bakugo
bajaba las escaleras y pudo verlos irse, les dedicó una mirada desafiante.

—¡¡VAMOS A ENTRENAR, ESTORBOS!! —gritó a sus compañeros que lo esperaban.

Varios minutos después, llegaron al restaurante donde Endeavor había citado a su hijo, Izuku nunca había
estado en un sitio tan elegante y al parecer caro, en un principio se sentía fuera de lugar, pero al entrar se
dio cuenta que el interior daba la sensación de ser algo muy tradicional.

—¡¡SHOTOOOOO!! —gritó alguien que se sentaba en unas mesas al fondo.


LA PROPUESTA

Izuku se asustó al oír ese grito, adoptando una pose de ataque, pero rápidamente fue calmado con la
mano de Todoroki que dejó en su hombro.

—No pasa nada, siempre es así.

Izuku lo miró sin comprender, y caminaron hacia esa voz, al llegar al peliverde casi se le salen los ojos de
sus orbitas la ver al gran Endeavor sentado en una mesa con su traje de héroe, aunque sin proyectar
llamas, su lado fan saltó y enseguida se puso delante de él y haciendo una reverencia le saludó.

—Buenas tardes, Endeavor, muchas gracias por la invitación, yo soy Izuku Midoriya, aunque seguro ya
lo sabe, nos cruzamos aquel día en el festival deportivo, usted me dio algo de miedo, pero luego... —sin
darse cuenta empezó a desvariar y a murmurar, mientras Endeavor miraba a Shoto con cierta extrañeza.

—Hola —dijo Shoto de forma seca y sentándose enfrente del hombre, Izuku al ver eso también se sentó.

—Me alegra que hayas aceptado mi oferta —dijo Endeavor que con un gesto con la mano llamó al
camarero.

—Solo he venido porque venía Midoriya —dijo el chico de pelo bicolor haciendo que Izuku se tensase
un poco.

—Pues, gracias a ti por hacer que mi hijo venga a comer con su padre.

—Ha sido un placer.

—¿Qué van a tomar? —pregunto el camarero.

Endeavor los miró para saber que querían.

Todoroki respondió rápido pidiendo soba, pero Izuku se sentía algo cohibido porque tampoco sabía que
pedir ya que no era él quien pagaba.

—Yo también soba —dijo finalmente Izuku con cierta timidez.

—No sabía que te gustaba —preguntó Todoroki sin expresar sorpresa.

—Si, me gusta, aunque no suelo comerlo mucho.

—Yo pediré ramen en plato grande —dijo Endeavor y el camarero anotó el pedido y se fue.

Se produjo un silencio algo incomodo.

—¿Y es vedad que le van a hacer número uno? —preguntó Izuku para destensar el ambiente.

—Eso parece —dijo el hombre —ahora que All Might se ha retirado, me lo van a dar. Yo hubiese
preferido ganármelo con esfuerzo, no porque se haya retirado.
—Bueno, una vez sea el numero uno puede demostrar que se lo ha ganado —respondió el peliverde.

—Eso es verdad, nunca es tarde para demostrar cosas.

—A veces si —dijo Shoto de forma cortante.

Izuku pudo ver como padre e hijo se desafiaban con la mirada, e iba a intentar decir algo cunado una
corriente de arie le llegó por detrás y vio caer ante él algunas plumas rojas.

—Pero si es el número uno —dijo le hombre alado parándose delante de ellos.

—Todavía no, Hawks —respondió Endeavor

—Pero es un hecho.

A Izuku se le iluminó la cara y sus ojos brillaban. Tenía ante si al héroe número tres, Hawks. Aunque su
corazón empezó a latir cunando se dio cuenta que estaba ante el número dos y el número tres. Se levantó
y se puso frente al hombre alado para hacerle una reverencia.

—Es un placer conocerte héroe número tres —dijo con formalismos y nervios.

Con una sonrisa Hawks, le puso una mano en la cabeza y le gradeció.

—Os pillo comiendo, si no os importa me uno a vosotros —dijo sentándose al lado de Endeavor y
llamando a un camarero.

—Oye, Hawks, estoy con mi hijo... es algo privado.

—No pasa nada, yo hablare con el joven de pelo verde. Por cierto, un placer verte Shoto, que no te había
dicho nada.

—Hola.

Minutos después, el camarero trajo todo y comenzaron a comer.

—Os vi en ese festival deportivo, os enfrentasteis ¿no? —dijo Hawks a los dos jóvenes.

—S-sí.

—Que bueno, seguro aprendisteis mucho

—Yo si —dijo Todoroki —aprendí mas ese día que en toda mi vida —dijo mirando de reojo a su padre.

—También estuvisteis involucrados en todo eso de Kamino y Hosu, ¿no?

Izuku y Todoroki no dijeron nada, nadie debía saber que ellos fueron los que atraparon a Stain.

—Hawks, ya deja de preguntar, sabes de sobra que lo atrapamos entre Gran Torino y yo.

—Ah, es verdad... perdonadme, mucha información —dijo con un gesto con la mano y guiñando un ojo.

Tras ese momento de tensión, la cosa se clamó y comenzaron a hablar de cosas triviales, hasta que, al
pasar un tiempo, Endeavor volvió a hablar.

—Creo que es el momento de que te cuente porque te he invitado —dijo mirando a su hijo.
—Tu dirás, pero no sabía que un padre necesitara una excusa para comer con su hijo —respondió
nuevamente de forma cortante, alarmando a Izuku que se volvió a tensar por el ambiente.

—Se que mañana tenéis la prueba para obtener la licencia provisional y quería pedirte que vinieses a
hacer las practicas a mi agencia.

Izuku abrió mucho los ojos esa era una oportunidad increíble y se sentía feliz de que su amigo pudiese
tenerla y aprovecharla.

—No lo sé —dijo Todoroki serio —¿Por qué debería ir?

—Porque soy tu padre y porque rechazar la oferta de trabajar conmigo sería una estupidez, y sé que tú no
eres estúpido.

—Yo he colaborado muchas veces con su agencia, reconozco que es una gran oportunidad —dijo Hawks,
acabándose el palto que se había pedido.

Todoroki pensó y en un momento miró a Midoriya, y vio sus ojos brillando ante esas dos personas que
estaban delante suya.

—Acepto, si también aceptas a Midoriya.

—¿Qué? —preguntó Izuku que se sorprendió mucho —Todoroki-kun, no es necesario...

—De hecho, iba a proponérselo a dos mas de tu clase, por lo que no me importa que sea él.

—¿De verdad me acepta? —preguntó Izuku con bastante emoción.

—Claro, vi lo que hiciste en el festival, y en eso otro, tienes potencial.

—Muchas gracias —dijo escapándosele algunas lágrimas.

—¿Y quién sería el tercero? —preguntó Hawks —te advierto Endeavor, que Fumikage Tokoyami es mío.

—No lo había pensado todavía.

—¿Puedo yo proponer a alguien? —preguntó Izuku —le prometo que no se va a arrepentir.

—Tu dirás.

—A Kacchan. Él es muy fuerte, y su quirk es impresionante, y seguro que bajo el mando del número dos
se convierte en el mejor, él es genial —dijo con una sonrisa que no pasó desapercibida por Hawks.

—¿Bakugo? –preguntó Endeavor —¿al que secuestró la Liga de Villanos?

—Si —dijo Todoroki.

—Pero eso fue un fallo mío —dijo Izuku —por mi culpa lo atraparon, no lo protegí bien.

—Eso no es cierto, Midoriya —dijo Todoroki —todos fallamos ese día.

—Endeavor, ese chico gano el festival, incluso ganó a tu hijo —dijo Hawks.

—Está bien, cuando tengáis las licencias haré a la U.A. la oferta oficial, mientras me gustaría que no
dijeseis nada.

—Lo prometo —dijo Izuku.


Horas después, ya de noche y antes de que llegase el toque de queda en la U.A., Izuku y Todoroki
llegaron a los dormitorios, entraron comentando todo lo que había pasado, pero sobre todo Izuku no
dejaba de hablar de Hawks y Endeavor y lo ilusionado que estaba por haberlos conocido.

Al llegar a la sala común vieron la televisión encendida y sentado en uno de los sofás a Bakugo.

—Buenas noches, Kacchan —saludó Izuku con una sonrisa.

Este al oírle los miró a los dos y frunció el ceño, apagó la tele y sin decir nada, pasó su lado y subió las
escaleras.

—¿Kacchan?

Todoroki e Izuku se miraron.

—Mi padre y él se van a llevar genial, son iguales.

—S-s-si...

—Buenas noches, Midoriya, gracias por venir, me lo he pasado bien contigo.

Izuku le sonrió y le agradeció haberle invitado y lo vio subir las escleras, él aún se quedó allí unos
instantes, intentado procesar todo ese día. Aunque de camino a su habitación su mente solo podía
centrarse en Kacchan y esa mirada, esa mirada que para cualquiera podría significar enfado, pero él lo
conocía bien y lo que vio fue frustración.
EL EXAMEN (1ª PARTE)
Chapter Notes
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En las afueras de la ciudad, en un gran almacén, varias personas se encontraban dispersadas por allí,
aunque dos de ellas estaban hablando, o mas bien discutiendo.

—No pienso hacer eso —dijo le hombre alto de pelo negro.

—Lo vas a hacer porque te lo mando yo, que soy tu líder.

—No, yo vine aquí solo por Stain, el resto solo sois unos perdedores.

Delante de ese hombre alto y moreno, otro estaba sentado, este tenía le pelo celeste y ocultaba su cara
tras una mano amputada enganchada en su rostro, se reía ante las palabras del otro.

—Dabi, Dabi... vas a hacerlo y no hay nada mas que decir —dijo levantando la mano y apretando los
dedos en señal de amenaza.

—No creas que me asustas, Shigaraki.

—Vamos, que te cuesta, si es fácil —dijo de pronto una chica rubia que ocultaba su rostro en la
oscuridad.

—¿Tú también estas con él? —preguntó Dabi fingiendo sorpresa.

—Tomura Shigaraki dice que es un plan perfecto para ti —dijo un ser gaseoso de color negro que
apareció tras Shigaraki.

—A ver, sabes quien soy y sabes quien es el, esto es repugnante, vomitivo.

—Exacto, como sé quienes sois, sé que esto saldrá bien, tú tienes un vínculo con él y él no sabe quien
eres, malinterpretará ese vínculo y saldrá todo perfecto.

Dabi se cruzó de brazos, había matado a infinidad de personas sin inmutarse. pero ese encargo le
resultaba ridículo y repugnante.

—Aunque aceptase, ¿Cómo sabes que él va a caer en la trampa?

—Tenemos nuestras fuentes.

Al decir eso, una lluvia de plumas rojas cayó del cielo revelando la imagen de Hawks ante la atónita
mirada de Dabi.

—Sorpresa.
—El número tres te pondrá al corriente de todo —dijo Kurogiri, mientras creaba un portal para que
Hawks y Dabi fueran por él —lo harás después del ridículo examen de hoy.

—Vamos —dijo Hawks acercándose a Dabi y pasándole un brazo por la cintura y llevándole al portal —
no seas tímido, no muerdo... al menos no siempre.

—No me toques pájaro repugnante —dijo Dabi, pero sin hacer nada para quitarse de su agarre.

—Me gustas —dijo Hawks con una sonrisa juguetona mientras atravesaba el portal junto a Dabi.

—Toga, ya sabes tu trabajo —volvió decir Kurogiri.

—Lo sé, ya voy... pesados...

Mientras todo el plan iba avanzando, Shigaraki reía para sus adentros, ansioso por tener en su poder a la
clave para vencer a los héroes.

Esa mañana, frente a la Academia de héroes, un autobús esperaba a los aspirantes que poco a poco se
concentraban a sus puertas.

—Que nervios —dijo Ashido —hoy es el día del examen.

—Yo no estoy nervioso —dijo Kirishima —si todo es igual que en las pruebas aprobaré sin duda.

—Pienso igual —dijo Ojiro.

Izuku también estaba algo nervioso, conversaba con Uraraka e Iida cuando vio llegar al profesor Aizawa,
que iba hablando con Bakugo, algo que le extrañó. Sin pretenderlo se los quedó mirando tan
descaradamente que se dieron cuenta, entonces Bakugo le dedicó una mirada amenazante y se separó del
profesor para acercarse al autobús, justo cundo fue interceptado por Kirishima y Sero.

—¿Pasa algo Deku-kun? —preguntó Uraraka.

—No, no nada...

Iida se separó de sus amigos y se puso frente al autobús elevando la voz.

—Atención, todos en fila y entrad uno a uno —dijo haciendo movimientos robóticos con sus brazos.

—¡¡TÚ NO ME DAS ORDENES!! —gritó Bakugo subiendo el primero.

Al subir él, los demás se detuvieron, ya que debían sentarse por parejas y nadie parecía tener intención e
querer sentarse con Bakugo; hasta que Kirishima se ofreció ya que había pasado mas tiempo con él y
parecía entenderle e incluso podrían legar a ser amigos.

Tras eso fueron subiendo todo un a uno, hasta que le tocó a Izuku que finalmente se sentó junto a
Todoroki, ya que este último había estado todo el rato de los últimos al igual que él.

—Bien, ¿estamos todos? —preguntó Aizawa.

Respondieron afirmativamente y dándole una señal al conductor, el autobús arrancó. Y tras unos minutos
de trayecto, Jiro y Kaminari que se sentaban delante de Izuku y Shoto se voltearon para hablar con ellos.

—¿Y que tal su cita de ayer? —preguntó Kaminari.

—¡¿Cita?! —preguntó Izuku poniéndose rojo.


—Eso me dijo Ashido —contestó Kaminari viendo la cara del peliverde, pensando que a lo mejor no
quería que se enterase nadie.

—No fue una cita —dijo Todoroki sin inmutarse —solo fuimos a cenar a un restaurante.

—¿Solos? —preguntó Jiro.

—No, estuvimos con Endeavor y luego apareció Hawks —respondió Izuku mirando a Kaminari sabiendo
que él estaba presente el día anterior cuando se lo dijo a Mina —si tú lo sabes.

Kaminari se puso a pensar y reaccionó.

—Es verdad...

Jiro lo miró levantando una ceja.

—¿Me estás diciendo que estabas allí y aun así, Mina te ha hecho creer otra cosa distinta?

El rubio se avergonzó un poco y se levó la mano a la nuca.

—Sorry, a veces se me cortocircuita el cerebro.

—Lo sabemos —gritó Sero que estaba unos asientos amas allá y los habían oído.

—¡¡CALLAOS!! -Gritó Bakugo — ¡¡ME ABURRIS CON VUESTRAS TONTERIAS!!

Ignorando los nuevos murmullos y gritos que se burlaban, Izuku miró a Todoroki.

—Lo siento.

—¿Por qué? —preguntó el chico confundido.

—Porque a lo mejor no querías contar todo lo de ayer y lo he hecho sin permiso.

—No pasa nada, yo se lo dije a ellos que íbamos a cenar con mi padre, y lo de Hawks fue una sorpresa la
verdad.

—Si, nunca había estado tan cerca de dos héroes tan grandes, sin contar a los profesores y All Might.

—Yo conozco a Hawks desde hace mucho.

—Normal si ha colaborado con tu padre, lo habrás visto muchas veces.

Casi una hora después, todos bajaban del autobús, justo en frente de un gran recinto, donde se relanzaría
el examen para la licencia provisional.

—Esperad aquí —dijo Aizawa —voy a por los pases y podremos entrar.

Vieron alejarse al profesor al mismo tiempo que veían a estudiantes de otras academias, todos los
miraban al pasar, al fin y al cabo, eran los estudiantes de la U.A., el enemigo a abatir, sin contar que se
habían vuelto famosos por el incidente del campamento.

Minutos después, Aizawa regresaba cargado con sus pases y acompañado por una mujer, que todos
reconocieron como Ms. Joke. Todos se fijaron en que el profesor no parecía muy cómodo a su lado.

Tras entregarles los pases pusieron rumbo a las instalaciones y mientras entraban, una chica vestida con
un mono ajustado de color negro, se ajustaba su gorra y salía de detrás de una esquina esbozando una risa
diabólica.

En el interior de las instalaciones, en una gran sala se reunieron todos los participantes en el examen,
Izuku calculó que habría mas de mil.

Unos instantes después, una gran pantalla apreció sobre sus cabezas, en ellas, un hombre de aspecto
cansado se dirigió a ellos.

—Bienvenidos aspirantes a héroes, estáis a punto de realizar el examen para obtener la licencia
provisional de héroe, que os permitirá ejercer de manera controlada y moderada como héroes, siempre
bajo la supervisión e un héroe profesional.

Todos aplaudían, Izuku estaba nervioso e impaciente, tenía ganas de empezar, quería saber en que
consistía el examen.

—El examen tendrá dos fases, la primera será para verificar quienes de vosotros es digno de conseguir
ser un héroe, consistirá en...

De pronto, una plataforma se elevó en el centro de la sala donde una chica sostenía unas pelotas de goma
y una especie de sensores, que le puso a su acompañante y hacia la demostración.

—Consiste en que cada uno de los aspirantes debe incapacitar al máximo numero de rivales, solo pasaran
los cien que mas rápido eliminen a mas de dos.

Entre murmullos, todos miraban como cuando esas pelotas tocaban los sensores estos se iluminaban.

—Cada uno deberá llevar tres sensores en partes visibles del cuerpo y cuando alguien ilumine sus tres
sensores será eliminando, dándole a la persona que eliminó su ultimo sensor la victoria.

Poco a poco encargados del lugar fueron entregando a cada participante tres sensores y tres bolas de
goma.

—¿Solo tres? —preguntó alguien.

—Si, deben tener la certeza de eliminar a alguien solo con tres.

—Pero eso es imposible —dijo Yaoyorozu —si debemos eliminar mínimo a dos personas para superar la
prueba, y cada persona tiene tres sensores, lo lógico es que nos den seis bolas.

El hombre de aspecto cansado rodó los ojos.

—Si quieren ser héroes, deberán superar este tipo de adversidades a menudo, deben buscar la forma.

Tras eso, la pantalla despareció y le edifico donde estaba se abrió por le techo mostrando que estaban
dentro de un gran terreno muy similar a las zonas de entrenamiento de la U.A. Un pitido dio inicio a la
prueba, esto hizo que todos empezasen a moverse y minutos después la única clase que se separó fue la
de 1-A de la U.A.

Se formaron tres grupos, en uno estaban Bakugo, Kirishima y Kaminari que habían seguido al primero,
otro grupo estaba formado únicamente por Todoroki, que quería aprovechare esa oportunidad para
demostrar que él se merecía estar en ese examen pro sus logros y no por ser hijo de Endeavor y
finalmente el tercer grupo estaba el resto de la clase que rápidamente fue rodeado por el resto de
participantes en posición de ataque. Como bien sabían, eran el objetivo a abatir.

De improviso un terremoto hizo que el grupo se separase desperdigando a sus integrantes por varias
zonas, así todos los demás participantes que los rodeaban fueron a por ellos por separado, dejando en el
centro únicamente a Izuku.

Chapter End Notes

Hola a todos, muchas gracias a los que están leyendo la historia, espero les esté gustando.
Solo venia a decirles que a partir del lunes, comenzaré a subir doble capítulo al día.

Un saludo
Mr. Enxant
EL EXAMEN (2ª PARTE)

Izuku se encontraba rodeado de varios rivales, todos en posición de ataque, para todos ellos, él seria un
blanco fácil. Eran muchos, por lo que el chico apenas podía pensar sin perder la concentración, estaba
perdido.

Varias pelotas fueron lanzadas y por suerte pudo esquivar algunas, pero no todas, una impactó en uno de
los sensores. Los rivales seguían acercándose, cuando una voz, proveniente de unos altavoces avisó del
numero de participantes que ya habían conseguido pasar la prueba.

Ese anuncio, distrajo a los rivales, lo justo para que Izuku usando su quirk pudo salir de allí a toda
velocidad esquivando los ataques de los mas cercanos. Consiguió alejarse bastante, pero aun lo seguían,
su principal objetivo era reunirse con sus compañeros.

—¡¡Izuku!!

El peliverde miró a donde provenía esa voz y pudo ver que Uraraka, lo llamaba desde detrás de unas
grandes rocas desprendidas por el terremoto de hace un momento.

—Uraraka, ¿estas bien? —dijo el chico al acercarse y esconderse junto a ella detrás de la gran roca.

—Si.

Una vez comprobó que la chica estaba bien adoptó una pose de cobertura tras la piedra para ver si
alguien se acercaba, sin darse cuenta que Uraraka sacaba una de las pelotas de goma y la acercaba
despacio a uno de los sensores de Izuku.

Aun de espaldas, Midoriya dio un manotazo apartando rápidamente la mano de Ochaco, sorprendido a la
chica.

—¿Quién eres? —preguntó Izuku sin mirar atrás.

—Soy yo, Ochaco —respondió la chica ofendida.

Izuku dio un salto alejándose de ella.

—Uraraka nunca me llama Izuku.

La castaña lo miró y pestañeo varias veces, ladeó la cabeza y rodó los ojos. De pronto el cuerpo de la
chica empezó a derretirse formando una especie de masa que al despejarse dejó al descubierto el cuerpo
desnudo de una chica de pelo largo y mas claro que el de Uraraka, que de la nada saco una gorra y se la
puso.

—Lo siento, Izuku-kun, tenia ganas de volver a verte... desde aquel día en el bosque no he podido para de
pensar en ti...

Izuku no conocía de anda a esa chica, y al ver que estaba desnuda apartó la mirada, completamente rojo.
—No te he visto en mi vida, ¿eres de otra academia?, no llevas los sensores.

Sin previo aviso, unas cuchillas se dirigieron a Izuku que debido a que no estaba mirándola le rozaron
parte de su cuerpo provocándole algunos cortes y haciéndole sangrar.

—Ahhh, me encanta verte sangrar, Izuku-kun, eres el mejor, me gustas... me gusta verte sangrar —la
chica atrajo las cuchillas y pareció guardarlas y se abalanzaba sobre Izuku quedándose sentada encima de
él.

—Quiero hacerte sangrar mas, quiero verte sangrar mas...

—Liberación.

De pronto una gran piedra se estampó con la chica que la hizo salir despedida varios metros, aunque
aterrizo sin problemas y sin, al parecer, ningún rasguño. Izuku miró y vio a la verdadera Uraraka usando
su quirk para salvarlo, a su lado estaban el resto de sus compañeros.

—Adelante, Dark Shadow —gritó Tokoyami haciendo salir a la sombra negra y hacer huir a la chica de
pelo largo.

—Midoriya, ¿estas bien? —preguntó Iida que se acercó rápidamente a ayudarlo.

—Si, gracias —dijo importándose y mirando a Uraraka que se acercaba corriendo —Uraraka, ¿estas
bien?

—Si, Deku-kun, no te preocupes, tenemos que pasar el examen —dijo sonriéndole.

—Vamos.

Poco después, todos volvieron a ser rodeados por varios rivales, pero trabajando en equipo, la clase A
consiguió eliminarlos a todos, pasando con éxito la fase.

Contentos y algo cansado se apresuraron a ir a la nave central, donde se reunían los que había pasado esta
fase, Izuku se alegró de que todos sus compañeros hubiesen pasado, pero no veía a Todoroki, Kirishima,
Kaminari y Bakugo.

Caminando un poco entre la gente pudo ver, algo apartado y sentado en un banco a Todoroki,
rápidamente acercó a él.

—Todoroki-kun, has pasado.

—Si, fue fácil.

—Me alegro, pero, ¿Por qué te has separado del grupo?

Shoto lo miró, no pensaba que nadie se daría cuenta.

—Quiera demostrar que yo puedo hacer las cosas por mi mismo, y que merezco estar aquí por lo que soy,
no por ser el hijo de Endeavor.

—Lo entiendo —respondió Izuku —pero, no es necesario alejarte de nosotros. Le puedes demostrar a
todo el mundo que eres una gran persona y un futuro gran héroe por tus propios medios.

—Gracias, Midoriya, lo tendré en cuenta.


Izuku le sonrió, y empezó a mirar alrededor teniendo la esperanza de encontrar a Bakugo. Se sentía
inquieto al no verlo. Y volvió a caminar buscándolo. Hasta que tras un rato lo vio, recostado en una pared
hablando con Kirishima y Kaminari, corriendo se acercó a ellos e ignorando a sus acompañantes se puso
frente al rubio.

—Kacchan, ¡¡has pasado!!

—PUES CLARO QUE HE PASADO, ¿QUÉ TE CREES QUE SOY, UN INUTL COMO TÚ? —gritó al
verlo tan cerca y diciéndole eso dándole un pequeño empujón para alejarlo.

Denki y Eijiro se miraron al ver la escena, entonces contento, Izuku se volteó para mirarlos.

—Vosotros también habéis pasado, que bien... hemos pasado todos.

—¿Tú también? —pregunto Kaminari.

—Si, ha costado un poco, pero sí.

—A nosotros casi nos atrapa un tío muy pesado —dijo Kirishima —es mas, tanto a mi como a Bak...

—¡¡CALLATE, PELOS DE MIERDA!!

—Si solo le estaba contando como Kaminari nos ha salv...

—¡¡¡QUE TE CALLE O TE MATO!!!

—Déjalo, Kirishima-kun, no pasa nada —dijo Izuku con una sonrisa —me alegro de que hayáis pasado
los tres, nos vemos. —dijo mientras volvía con sus compañeros.

—Bakugo, ¿Qué te pasa?, ¿por qué no me has dejado contarle que Denki nos ha salvado?

—Porque no tiene porque saberlo, ¿vale? —respondió esta vez mas clamado.

Kirishima y Kaminari se encogieron de hombros y siguieron hablando.


EL EXAMEN (3ª PARTE)

—Hala, Kacchan, eres genial, tu quirk es impresionante, ojalá el mío sea tan guay.

Dos pequeños de apenas cinco años caminaban por un sendero donde la vegetación abundaba.

—Da igual Deku, nunca será mejor que el mío.

—En ese caso, si alguna vez necesito tu ayuda te la pediré, porque eres el mejor.

El pequeño Izuku seguía a un Bakugo de cinco años, ambos iban caminando y el pequeño peliverde no
dejaba de alabar a su amigo, para él, era el mejor de todos.

De vuelta al presente, en el gran reciento donde todos lo que habían pasado la primera ronda del examen,
vieron aparecer de nuevo una gran pantalla donde volvió a aparecer de nuevo el hombre de aspecto
cansado.

—Enhorabuena a todos, habéis pasado la primera fase.

Todos aplaudieron.

—Vosotros cien seréis los candidatos para conseguir la licencia provisional. La segunda ronda consiste en
un rescate.

Todos los alumnos de la U.A. saltaron de alegría, ya que Aizawa se había centrado especialmente en la
preparación de esa prueba.

—Deberéis salvar a todos los civiles posibles en distintas catástrofes, tales como terremotos, huracanes,
derrumbamientos, etc, etc.

—Que emoción —gritaban algunos.

—Aizawa-sensei nos preparó para este momento —dijo Kirishima dedicándoles unas miradas a sus dos
compañeros.

Bakugo recordó la conversación que tuvo con el profesor Aizawa antes de salir esa mañana hacia el
examen.

—Bakugo, sé que lo sucedido en la última prueba no fue de tu agrado, pero espero que eso te sirviera
para tomar conciencia de lo que te rodea.

—Si, puede que no hiciese las cosas bien.

—Tienes mucho potencial y estoy seguro que llegaras tan lejos como te propongas, pero un héroe debe
transmitir seguridad y no miedo.

Justo en ese momento Bakugo sintió una mirada y pudo ver como frente al autobús Deku lo miraba, eso
le enfadó, ¿Por qué él lo hizo bien si acabó atacado por la rehén?
Vuelta al presente.

—Esta vez... GANARÉ —gritó Bakugo.

Sin previo aviso, el techo se abrió y volvieron a aparecer en un terreno muy amplio donde varios sucesos
estaban aconteciendo. De pronto todos salieron corriendo dirección a todo el caos donde debían salvar a
todos.

—Shota, tus alumnos se ven bien, ¿podrán pasar?

—Estoy seguro de que sí.

—Veremos si pueden con los míos —respondió Ms. Joke con una sonrisa victoriosa.

Aizawa rodó los ojos y sin perder la vista del terreno animó mentalmente a sus alumnos, les pidió calma
y que aplicasen todo lo que habían aprendido.

Izuku evaluó la situación, pidió a sus compañeros que lo mejor era dividirse según sus puntos fuertes.

—¡TU NO ME DAS ORDENES, DEKU INUTIL! —gritó Bakugo que salió volando con sus
explosiones dirección a otra zona seguido por Kirishima y Kaminari.

Ignorando ese hecho toda la clase se dividió para abarcar más terreno centrándose en zonas donde ellos
se sentían cómodos, como por ejemplo Tsuyu en la zona de inundaciones o Todoroki en la parte del
incendio, mientras que Izuku y Uraraka se centraron en la zona de derrumbamientos y el reto se dividió.

Sin apenas problemas, el equipo de los derrumbamientos pudo salvar a varias personas, llevándolos con
facilidad con el quirk de Uraraka a la zona segura, allí se encontraron prácticamente todos, solo faltaba el
equipo de Bakugo.

—¡¡ESTUPIDA, DEJESE SALVAR!! —gritaba Bakugo a una mujer que estaba hundida en un agujero
en la tierra que se negaba a que ese gruñón la salvase.

—Bakugo, no hables así a la mujer, debemos generar confianza —decía Kirishima.

—Pero la estúpida no se deja ayudar —se excusaba el rubio.

—Me niego a que me salve alguien como tu —decía la mujer mientras apuntaba algo en una libreta.

—Maldita vieja.

—¡¡Bakugo!! —intervino Kaminari y se dirigió a la mujer —señora, por favor, aquí corre peligro, venga
con nosotros, la protegeremos.

De pronto una gran explosión llamó la atención de todos, giraron la cara y vieron una gran columna de
humo, pudieron apreciar que ese humo provenía de la zona segura.

Izuku pudo ver en primera persona como parte de la pared del reciento explotaba y varias personas
entraban armadas y rodeaban a los civiles alterando a todos los participantes, de la nube de humo
apareció una persona mas alta e imponente.

—¿Gang Orca? —preguntó alguien.

Una voz empezó a sonar por la megafonía.

—A veces, durante un rescate pueden pasar imprevistos, como que un villano aparezca.
Rápidamente la clase de 1-A se reunió y se dividieron en tres grupos, uno se encargaría de salvar a los
civiles, otro estará deteniendo a los secuaces del villano y el tercer se encargaría de detener al villano.

Todoroki se adelantó hacia Gang Orca cuando lanzo una de sus llamas y al momento de impactar contra
el enemigo, una corriente de aire lo desvió, haciendo que Shoto se extrañase y mirase en dirección de
donde vino esa corriente.

—Eh, tú, hijo de Endeavor, no creas que por ser famoso vas a conseguirlo todo —decía un chico que se
impulsaba en el aire con corrientes de viento. Todoroki lo reconoció, ese chico lo había parado en la
entrada y le había dicho que lo tendría vigilado, que lo odiaba.

Ese chico lazó una fuerte corriente de aire hacia Gang Orca que aún seguía quieto sin hacer ningún
movimiento, pero cuando el viento comenzó a mover le traje del héroe profesional, una llamarada lo
impulso hacia arriba haciendo que no impactase.

—¡¿Qué haces?! —gritó el chico.

—Que Endeavor sea mi padre no significa que yo lo tenga toda mas fácil.

—¿En serio estáis discutiendo cuando un villano esta frente a vosotros? —habló Gang Orca con calma.

Tras eso, el hombre levantó la mano y una gran onda lanzó a los dos chicos contra el suelo dejándolos
aturdidos.

—Ja, ¿y vosotros queréis ser héroes?

De la nada, tras Gang Orca, aprecio Izuku alzando el puiño rodeado de energía con intención de
golpearlo, pero no fue lo suficientemente rápido, pues el héroe profesional levantó su brazo y se defendió
del golpe con su protección, aunque no evitó que esta se destruyese por le colpe haciendo que Gang Orca
se impulsase unos metros hacia atrás.

—Nada mal, chico.

Tras eso, una nueva onda lanzó a Midoriya a la otra punta del lugar estrellándolo contra una pared.

Gang Orca se sentía victorioso y no se dio cuenta que Izuku solo había sido una distracción mientras
Todoroki y el chico del viento juntaban fuerzas para crear a su alrededor un tornado de fuego.

—¿Ahora qué? —gritaba Todoroki al chico.

—No lo haces nada mal, para ser hijo de Endeavor.

—Me llamo Shoto Todoroki.

—Yo soy Inasa Yoarashi.

Gang Orca, al tener su quirk originario con agua no podía hacer anda contra ese fuego, pues tal era la
potencia de ese fuego que comenzaba a deshidratarse, por lo que esperó a que sus ayudantes se diesen
cuenta y lo ayudasen.

—¡¡MUERE!!

Atravesando el huracán de fuego, Bakugo impactó una de las explosiones contra Gang Orca, pero este lo
esquivó con facilidad y agarrando a Katsuki del cuello, lo lanzó hacia el tornado atravesando las llamas y
quemándole parte del cuerpo.
—¡Kacchan!

Bakugo aterrizó en los brazos de Kirishima que había llegado al mismo momento.

—Buenos días, princesa —dijo Kirishima en tono de broma a mirar a la cara a Bakugo en sus brazos.

—SUELTAME PELOS DE MIERDA.

Tras eso saltó al suelo y empujó a su salvador.

—De nada —contestó sarcástico el pelirrojo.

—Kacchan —gritaba Izuku corriendo hacia el —¿estas bien?

—Claro, Deku inútil, no soy como tú.

Izuku suspiró aliviado y mirando a Kaminari y Kirishima, que asintieron haciendo señal de que estaban
bien.

Todos miraron al gran tornado de fuego.

—Pero ¿cómo quieren que nos enfrentemos al número diez? —preguntó Kaminari.

—No tenemos nada que hacer —dijo Kirishima.

—No digas tonterías pelo pincho, yo puedo con cualquiera.

De pronto, una gran onda eliminó el tornado e impulsó de forma violenta a todos hacia atrás
paralizándolos al momento. Gang Orca se acercaba a ellos de forma amenazante mientras apretaba el
puño y levantaba su mano dirección a los estudiantes; entonces, a la velocidad del rayo, una corriente
verde hizo aparecer a Izuku detrás del héroe y golpeó con una patada en su costado haciéndole perder el
equilibrio.

—... SMASH

Ese golpe no había impactado de lleno en el hombre, sino este hubiese sido partido por la mitad, aun
aguantando el dolor Gang Orca levantó al mano y agarró del cuello a Izuku apretando.

—¡¡Midoriya!! —gritaron sus compañeros.

El chico se retorcía intentado soltarse, debido al impacto no podía lanzar ningún ataque, notaba que
perdía aire.

—¡¡¡¡¡MUERE!!!!

Bakugo sin saber como, se liberó de la parálisis y saltó dirección para estallarle una explosión en la cara,
pero ya bastante debilitado, Gang Orca pudo golpear a Bakugo que lo volvió a impulsar varios metros.

Al ver esto, Izuku concentró todo lo que tenia en su pierna y lanzó una patada que nuevamente no
impactó con el héroe pero que sirvió para que le soltara, y haciendo una acrobacia volvió a atacar justo
cuando un pitido hizo que todo se detuviese.

—FIN DE LA PRUEBA—sonaba por la megafonía.

Tras eso, Gang Orca se sacudió la ropa y con un gesto hizo que todos sus ayudantes se retirasen.
—Nada mal, Midoriya, has estado a punto de hacerme daño... nada mal...

Una hora después, una gran pantalla volvía a emerger delante de todos los participantes, que volvían a
estar en una gran sala.

—Enhorabuena a todos, lo habéis hecho bien, en unos minutos tendremos los resultados. Buena suerte.

Izuku estaba algo cansado, pero emocionado por lo que estaba a punto de pasar, con suerte habría
aprobado y obtendría su licencia provisional, aunque no pudo evitar mirar a Bakugo que se mostraba
distinto, apretaba los puños, aunque los llevaba dentro de sus bolsillos, él conocía su cara, tenía un mal
presentimiento.

Y como dijo la pantalla, un gran tablón pareció en una de las paredes con los nombres de los aprobados.
Y en él, estaban todos los nombres de la clase de 1-A de la U.A., excepto dos de ellos. Todoroki y
Bakugo.

Ya fuera, todos estaban muy contentos admirando sus licencias, en especial Izuku, que la miraba con
orgullo y lagrimas en los ojos, debía contárselo de inmediato a All Might y a su madre. Pero el chico, era
incapaz de no pensar en sus dos compañeros y lo mal que debían de sentirse.

—Felicidades a los aprobados —dijo Aizawa —lo habéis hecho bien. Y vosotros... —dijo mirando a
Bakugo y Todoroki — debéis mejorar, pero lo habéis hecho bien, tendréis otra oportunidad.

Eso no alegró las caras de ambos que se sentían inútiles. Bakugo había suspendido por no dar confianza a
las víctimas de los accidentes y Todoroki por haber impedido el ataque de un compañero a un villano.

Todos volvieron a subirse al autobús, menos Shoto.

—¿Puedo volver andando? —preguntó Todoroki a Aizawa.

—Está lejos.

—Necesito pensar —respondió le chico.

—Está bien, pero cualquier cosa nos llamas.

Tras esto, el autobús partió sin el chico de pelo multicolor que comenzó a caminar con las manos en los
bolsillos y la mirada al suelo.

En su camino, Todoroki estuvo pensando en que nuevamente todo era culpa de su padre, aunque si lo
pensaba bien, Endeavor esta vez no había hecho nada, había sido todo su culpa por querer destacar y
demostrar algo que no le hacia falta.

Sin darse cuenta, se metió en un callejón, un atajo. Mientras caminaba seguía pensado en que gracias a
Midoriya había podido unir fuerzas con Yoarashi y así pudieron unir sus quirks. Nuevamente, Midoriya
le había hecho ver las cosas mas claras.

—Vaya, vaya... mira lo que tenemos aquí —dijeron varias personas que se encontraban en ese callejón y
la ver a Shoto se acercaron a él.

Al verlos, Todoroki se puso en posición de defensa.

—¿Qué queréis?

—Bueno, somos villanos... ¿Qué piensas que queremos del hijo del número dos?
Sin previo aviso los diez villanos se lanzaron hacia Shoto, pero antes de poder hacer nada, una llamarada
de color azul desintegró a esas personas dejando atónito al chico.

Una vez le humo se esfumó, ante él se presentó la silueta de un hombre y cuando se disipó
completamente, el hombre alto y moreno miraba a Shoto.

—Hola —dijo extendido los brazos de forma teatral.

—Tu... —dijo Shoto con cierto resentimiento —estabas allí cuando atacaron el campamento.

—Así es, soy Dabi, un placer volver a verte, Shoto.


EL PLAN DE LOS VILLANOS

El chico de pelo bicolor miraba a ese hombre que se erguía delante de él con actitud teatral, extendiendo
los brazos y que lo miraba fijamente, no pudo asegurar que, pero le resultaba demasiado familiar, algo en
él le atraía recuerdos, pero pensó que se trataba solo de aquella vez que lo vio en el campamento.

—Aparta de mi camino.

—¿Así tratas a quien te ha salvado la vida? —decía Dabi mientras se metía las manos en los bolsillos y
comenzaba a moverse en círculos acercando cada vez mas a Todoroki.

—Yo no te he pedido ayuda y menos se la pediría a un villano.

Al ver que Dabi se acercaba, Shoto alzó la mano y lanzó una flecha de hielo por le suelo con intención de
hacerle frenar, congelándole los pies y así poder huir, pero antes de llegar a sus pies, unas llamas azules
lo derritieron.

—Shoto, no hace falta que me ataques, me estoy portando bien contigo, no voy a hacerte daño, a no ser
que me lo pidas —dijo esto con voz provocadora mientras se acercaba mas.

Por alguna razón, Todoroki se empozó a poner muy nervioso al ver acercarse a ese hombre con bastante
seguridad, aun habiéndole atacado y cuando lo tuvo frente a él no pudo decir ni hacer nada.

—¿Y bien? ¿me das las gracias por salvarte?

Shoto estaba muy nervioso, no sabía que le pasaba, ese hombre le imponía demasiado, sin ser mucho mas
alto que él ni nada parecido, los ojos azules de Dabi miraban fijamente a los ojos heterocromáticos de
Todoroki.

Y antes de poder responder, el hombre de pelo negro levanto la mano y acarició la cicatriz de la cara del
chico.

—Eso debió dolerte.

De un manotazo apartó la mano del villano de su cara e intentó alejarse, pero entonces Dabi lo agarró de
los hombros y lo estampó contra una pared.

—¿Vas a darme las gracias o qué? —dijo sin dejar se poner sus manos en sus hombros acercando su cara
a la del chico.

—Gra-gracias...

—Así me gusta, que se note esa educación que te dio tu mamaíta —respondió Dabi acercando aún mas
su rostro al del joven Todoroki.

De pronto, Shoto comenzó a sentir las manos de Dabi bajar de sus hombros a su cintura, por lo que lo
empujó.
—¿Qué haces? —preguntó Todoroki algo alterado.

—¿No te gusta?

—Déjame

Tras eso, Shoto hizo aparecer una pared de hielo que utilizó para salir corriendo y escapar de allí
alejándose del callejón a toda velocidad dejando a Dabi mirándolo y riéndose a carcajadas.

—¿A que ha sido fácil? —dijo de pronto la voz de una chica tras Dabi.

Este se giró molesto, haciendo que esa sonrisa desapareciese y la mirase con odio.

—Cállate loca, esto es asqueroso.

Toga comenzó a reírse.

—No mientas, he visto que también disfrutabas.

Dabi se cruzó de brazos.

—Eso esta mal. Eso esta bien. Asqueroso. Bonito.

Tras Toga, caminó un hombre completamente cubierto con un traje negro.

—El que faltaba.

—Oye Dabi, que malo, has destrozado mis clones —decía Twice mientras daba saltos alrededor del
hombre.

—Era parte del plan, estúpido.

Ante ellos apareció un portal.

—Anda vamos, nos llama el jefe —dijo Twice entrando el primero en el portal haciendo un salto mortal
hacia atrás.

—A ver si te caes y te rompes el cuello —deseó Dabi.

—¡QUE MALO! —gritaba Toga mientras entraba al portal.

En otra parte de la ciudad, en un autobús, Izuku miraba su licencia y sacando su teléfono le hizo una foto
y la envió a All Might.

—Que raro que Todoroki no haya querido venir con nosotros —decía Sero.

—Si, seguro le daba vergüenza por no aprobar —decía Mina mientras contemplaba su licencia.

—Oye, Bakugo, ¿Cómo lo llevas? —preguntó Kirishima hacia el final del autobús, donde el rubio se
había sentado solo y miraba a través de la ventana.

No respondió.

Debe estar fatal, pensó Izuku, si no respondió es porque lo estaba pasando mal, le hubiese gustado ir a
decirle algo, pero sabía por experiencia que a Kacchan no le gusta que lo hablen en esos momentos, y
menos él, por lo que al ver a Kirishima levantarse y acercarse a su asiento y sentarse a su lado no pudo
evitar sentir algo de envidia, y más cuando Bakugo le hablaba sin enfadarse ni gritar.
—Salgo radiante en mi licencia —decía Aoyama mientras iba uno por uno enseñándoselas.

—Yo también salgo bien —decía Momo.

Izuku miró su foto, él se veía como siempre ni mejor ni peor, aunque para él la foto no era lo importante,
lo importante era poder tener esa licencia, eso le daría la oportunidad de trabajar con un héroe
profesional, al igual que paso hace un tiempo con Gran Torino, pero esta vez sería con Endeavor, y
estaría junto con Todoroki y Bakugo.

Antes de perderse en sus pensamientos hasta llegar a la academia, volvió a mirar hacia atrás, pudo ver a
Kirishima y Bakugo hablando tranquilamente, al parecer Eijiro le estaba clamando, incluso sonreía
ligeramente. Se alegró al verle sonreír, pero algo le molestaba. Nuevamente, se recostó en la ventanilla
del autobús y se perdió en sus pensamientos hasta llegar a la U.A.

—¿Cómo fue todo?

—Dabi se lo pasó muy bien con el chico —respondió Twice con voz coqueta.

—¡¡CALLATE!!

—¿Ves como iba a ir bien? —decía Kurogiri mientras adecentaba un poco la zona central del almacén.

—¿Dónde está el cara mano? —preguntó Dabi algo molesto.

—Tomura Shigaraki no está ahora aquí.

—Vaya inútil de jefe que tenemos —respondió furioso Dabi.

—Oye, ¿Qué le pasa a mi quemadito? —dijo Hawks entrando en la nave batiendo sus alas.

—El que faltaba —volvió a repetir Dabi cruzando los brazos —yo me voy de aquí.

En ese momento, entró en el sitio un lagarto humanoide que se dirigió a ellos.

—Toga, Twice, el jefe os llama —dijo Spinner.

Dabi lo oyó.

—¿No que no estaba? —le preguntó a Kurogiri.

—He dicho que no está aquí ahora, no que no estuviese en el almacén.

Dabi bufo haciendo que sus manos irradiasen llamas de furia, cuando detrás de él, Hawks le pasó un
brazo por le hombro y lo apartó.

—Vamos a conversar un rato.

—No me toques o te dejo sin plumas —contestó Dabi aun furioso.

—Ah es verdad, que prefieres así —dijo Hawks, quitándole la mano del hombro y pasándoselo por la
cintura con una risa burlona.

Dabi miró al cielo y rodó los ojos y siguió el camino sin decir nada.

Ambos salieron del almacén y subieron a la azotea, donde el atardecer empezaba a caer sobre la ciudad.

—¿Y bien, que tal la conquista? —preguntó Hawks.


—Creo que bien, pero no creo que esto vaya a funcionar, ¿de verdad a el le gustan los hombres?

—Te lo aseguro, tu no viste como miraba a ese del pelo verde en la cena con Endeavor.

—¿Y no sería mas fácil ir a por Midoriya? —preguntó Dabi.

—El no es el hijo del número dos.

Dabi bufó molesto.

—Se que no te gusta, y se porque, pero es la única manera —respondió el héroe alado.

—Casi vomito al tocarlo y tenerlo tan cerca.

—Según Twice te lo pasaste bien...

Dabi giró al cabeza.

—Estaba interpretando.

Hawks fingió creérselo y se encogió de hombros.

—Bueno, lo importante es que consigas que Shoto Todoroki acabe perdidamente enamorado de ti.

—Es fácil decirlo.

—Vamos... eres guapo, buen cuerpo... esas cicatrices no ayudan, pero él también tiene una, seguro eso os
une, aun mas —rio Hawks.

—¿Quieres tú una cicatriz en tu cara? —amenazó Dabi —te la puedo hacer ahora mismo.

Hawks voló quedando frente a él.

—Yo a ti te dejo hacerme lo que quieras, guapo —dijo en tono de broma el héroe alado —pero no me
quiero meter en tu relación con ese Todoroki —se burló.

—IDIOTA —Dabi lanzó una llama azul que Hawks pudo esquivar con facilidad.

Hawks se rio y le guiño un ojo.

—Nos vemos, Dabi.

Tras eso el hombre salió volando dejando al villano allí sentado en la cornisa con las piernas colgando en
el vacío.

Finalmente, los estudiantes llegaron a la U.A., al bajar, Bakugo se adelantó sin decir nada y con las
manos en los bolsillos y cuando Izuku iba a decir algo, a su lado pasaron corriendo Kirishima y Kaminari
para alcanzar a Katsuki y los tres comenzaron a caminar hacia la residencia.

Mientras todos comenzaron a bajar, a lo lejos se oyó un grito.

—¡¡¡NO ME VUELVAS A LLAMAR ASI, PUTO PIKACHU!!!

Y una gran explosión lanzó a Kaminari hacia atrás justo a los pies de los demás estudiantes, para poco
después ver a Kirishima correr hacia él.

—¿Qué ha pasado? —preguntó Shoji alzando sus seis brazos y haciendo aparecer tres pares de ojos.
Kirishima se agachó para ayudar a Denki, que estaba siendo atendido por algunos compañeros.

—No se —respondió Eijiro —solo le ha preguntado a Bakugo si le podía llamar "Kacchan" también y se
ha puesto hecho una furia.

Izuku se sorprendió al escuchar eso.

—Es que como Midoriya le llama así —decía Denki ya repuesto y de pie limpiándose el polvo —pensé
que no le importaría, pero se ve que no...

Izuku levantó la mirada y vio como Bakugo entraba en la residencia a paso rápido con las manos en los
bolsillos.
AYUDANDO A UN AMIGO

—Tienen el resto del día libre —anunciaba Aizawa al bajar del autobús —pero nada de salir de noche, el
toque de queda sigue en pie y felicidades a todos —y tras eso se dirigió a la zona de profesores
dejándolos allí.

Todos los estudiantes estaban bastante contentos tras la obtención de sus licencias, de camino a los
dormitorios pensaron en montar una pequeña fiesta esa noche para celebrarlo, lo que a todos les pareció
una buena idea, por lo que al entrar y una vez se hubieron cambiado de ropa comenzaron a prepararlo.

Izuku estaba realmente contento, al final había podido dar un paso para cumplir su sueño de ser el mejor
héroe de todos, y aunque las fiestas no eran su pasión, pensó que le vendría bien liberarse un poco.

—Midoriya, lleva esto allí —dijo Mina entregándole algunos adornos.

—Ahora mismo.

En la residencia se respiraba un ambiente muy bueno, alguno lo podría atribuir a que Bakugo no había
salido de su habitación desde que llegaron, pero en esos momentos casi nadie pensaba en el rubio.

Tras cumplir su encargo, Izuku se detuvo un momento a recostarse en la pared y mirar a las escaleras,
recordando la conversación de hace unos minutos.

"solo le ha preguntado a Bakugo si le podía llamar "Kacchan" también y se ha puesto hecho una furia"

Esas fueron las palabras de Kirishima.

De pronto, la puerta principal se abrió provocando algo de ruido haciendo que todos mirasen y viesen
como de forma apresurada y con claros signos de cansancio y agotamiento, Todoroki entraba con la
mirada perdida.

—¿Todoroki-kun? —preguntó Izuku que era el que estaba mas cerca —... ¿estas bien?

Este sin centrar la vista cerró la puerta y sin hacer caso fue a paso rápido hacia las escaleras y subió a
toda prisa ignorando a todos.

—Seguro Aizawa-sensei le ha echado una bronca por llegar tarde y esta avergonzado —dijo Kaminari
mientras cargaba con platos y vasos.

—Seguramente —respondió Mineta que iba a su lado.

—¡Eh, vosotros! —exclamó Yaoyorozu —¿Qué son esos platos? —dijo señalando los paltos que
llevaban, ya que tenían impresas imágenes sexuales explicitas.

—Para animar el ambiente —dijo Minoru.

Mientras las chicas golpeaban a Mineta y Kaminari, Izuku miraba nuevamente a la escalera, ¿Qué había
pasado?, pensó y su impulso fue subir a ver que pasaba, pero a lo mejor era algo personal y el no quería
meterse.

La puerta volvió a abrirse.

—¡¡All Might!! —gritaron todos.

—Hola chavales —decía le hombre levantado la mano —felicidades a todos.

Y mientras todos agradecían a All Might e incluso lo invitaban a la fiesta, en los pisos de arriba, en los
dormitorios, dos chicos se encontraban perdidos en sus tormentos. Un rubio estaba tumbado en su cama
mirando al suelo mientras con su mano lanzaba pequeñas chispas al aire y sin parar de pensar en que todo
le salía mal sin poder quitarse de la cabeza a cierto peliverde. Por otra parte, un chico de pelo bicolor se
había cambiado de rompa y tras darse una ducha fría se encontraba en el balcón mirando al horizonte, la
noche estaba ya presente pero aun se podían ver los últimos resquicios del sol. No dejaba de darle vueltas
a su encuentro con Dabi y todo lo que había pasado, ¿Qué hacía allí?, ¿Por qué le había salvado, y ¿Por
qué había intentado...?

—Mierda —exclamó Todoroki haciendo aparecer llamas en su mano y fundiendo la barandilla —¿Quién
eres y por que me resultas tan familiar?

Por fin la noche llegó y la fiesta que prepararon de forma apresurada comenzó bastante bien, la música
corrió a cargo de Jiro, la comida fue obra de Sato que, en tiempo récord había preparado un montón de
comida. Todos estaban allí, excepto Bakugo y Todoroki que no habían llegado a bajar.

—Mis padres se han puesto muy contentos cuando les he enseñado mi licencia —decía Uraraka a Tsuyu
y Toru.

Izuku estaba sentado en los sofás hablando con Aoyama, Fumikage y Ojiro cuando Kirishima se acercó.

—Midoriya, ¿puedes venir un momento? —le dijo Kirishima penándole una mano en el hombro.

—Claro —le respondió levantándose y apartándose un poco de todos —¿Qué pasa?

—Veras... —decía le pelirrojo algo apenado —es que me preocupa un poco Bakugo, no ha bajado en
todo le rato y en el camino aquí lo noté algo raro.

Izuku pensó que era cierto, desde que habían salido del examen Kacchan había actuado raro, pero él
sabía la razón, se sentía frustrado por suspender, pero...

—Pero si yo he visto que hablaba contigo —le dijo con voz apagada.

—Si, intenté animarle un poco, pero al final solo hablé yo y el solo miraba y como mucho respondía con
monosílabos.

—¿Y qué quieres que haga yo?

—Se que tu lo conoces mejor y se que contigo se comporta diferente, aunque no lo parezca, ¿podrías ir a
decirle algo y que la menos baje a pasar un rato con nosotros?

—¡¡¿Qué??!... ¿yo?

—Si.

—Pe-pero...

—Por favor —dijo juntando las manos y poniéndole cara de cachorrito —seguro que a ti te hace caso.
—Eso no es muy masculino —le respondió sarcásticamente Izuku al pelirrojo haciendo uso de su
expresión.

—Pero es muy masculino preocuparse por mis amigos —dijo sonriendo.

Izuku lo pensó, realmente tras aquella pelea con él, se habían acercado mas, antes, sin duda no se hubiese
planteado acercase a Bakugo para decirle algo así, pero ahora...

—Está bien, iré.

—Muchas gracias, Midoriya, eres el mejor.

Ruborizado, el peliverde se encaminó a las escleras y subió al cuarto piso, allí buscó la habitación de
Bakugo, pensó que era la primera vez que lo buscaba en su habitación, por lo que no sabía donde estaba,
pero suponía que eran todas iguales y que habría un letrero en su puerta y exactamente, avanzó por le
pasillo y llegó a una donde el cartel rezaba "Katsuki Bakugo".

Se detuvo en su puerta y la contempló, por alguna razón se sentía muy nervioso, en su mente se vino
aquella noche, donde pelearon y el fue reducido por Kacchan, la forma en la que lo inmovilizó en el
suelo, la forma en la que lo tuvo encima suya, hacia tiempo no pensaba en ese momento. Notó sus
mejillas arder, realmente, esa noche habían pasado muchas cosas de las que él todavía no era plenamente
consciente.

Su sangre se helo cuando la puerta se abrió y se topó de frente con Bakugo, que salía de su habitación y
quedaban frente a frente.

—Ka-Kacchan...

—¿Qué quieres?, Deku inútil.

—Yo-yo-yo so-solo venia....

Bakugo lo miraba con semblante serio viéndole nervioso y tartamudear y ¿temblar?

—¡¡YA, CALMATE, MIERDA!! —gritó.

A Izuku, ese gritó apreció servirle pues del susto pudo centrarse.

—Perdón, solo venia a ver si querías bajar a estar un rato con todos.

—¿Solo eso? —preguntó Bakugo.

—S-sí.

Bufó y se cruzó de brazos.

—No, no quiero.

—Por favor, Kacchan —le suplicaba el peliverde.

—''TE HE DICHO QUE N... —el grito se detuvo cuando lo ojos de Bakugo se alteraron al ver como en
la escalera, Todoroki se había detenido y los miraba — mierda.

Bakugo agarró del cuello de la camiseta a Izuku y lo metió a toda prisa dentro de la habitación cerrando
la puerta de un portazo.
AMIGOS

Izuku fue arrastrado al interior de la habitación de forma sorpresiva, tanto que al estar dentro y debido a
la inercia del movimiento cayó al suelo mientras Bakugo sostenía la puerta, que había cerrado de un
portazo asustando al peliverde.

—Ka-Kacchan, ¿Qué haces?

Bakugo seguía sosteniendo la puerta dándose cuenta de lo estúpido que había sido, ¿a qué había venido
eso? Tomando aire se volteó para mirar a Izuku aun tirado en el suelo, sentado viéndole a los ojos.

—¡LEVÁNTATE INUTIL!

Izuku ante ese grito obedeció y se puso de pie en medio de esa habitación que nunca había visto, no pudo
evitar dar una pasada rápida con la vista, a diferencia de la suya que era prácticamente un museo de All
Might, la de Bakugo era mas sobria, sin nada llamativo, una decoración relativamente normal, lo único
destacable era la cama, cuyas sabanas eran negras con algunos motivos blancos y un pequeño muñeco de
All Might. Al verlo, Izuku se quedó alucinado, no esperaba ver eso ahí, pero tampoco le resultaba tan
extraño ya que sabía que el ídolo de Bakugo desde siempre había sido All Might.

—¡¿QUÉ MIRAS, BASTARDO?! —preguntó Bakugo al ver que Deku miraba toda la habitación y se
detenía en su figura de All MIGHT.

—Na-nada... yo solo... —dijo algo intimidado ya que esta vez el grito había sido mas temible que otras
veces.

Bakugo se acercó a él y pasó a su lacho chocando ligeramente con él para interponerse entre su mirada y
la figura. Al tenerlo tan cerca, Izuku se alejó por instinto. El peliverde estaba realmente nervioso, no
sabía como había llegado allí, no sabía porque Kacchan se comportaba así.

—¡VETE!

—Ss-si, perdona, ya me voy —Izuku, aun tenso se dirigió a la puerta y al poner la mano en el pomo,
Bakugo lo volvió a llamar.

—Espera.

Izuku se volteó.

—¿Si, Kacchan?

—No pienses que por no haber pasado el examen y no tener la licencia, ahora eres mejor que yo. Esto
solo ha sido un tropiezo; ya te lo dije aquella noche, voy a ser el mejor de todos y por supuesto voy a ser
mejor que tú.

Izuku lo miró, toda esta situación le hacía recordar aquella noche, donde el rubio sacó sus sentimientos, y
lloró frente a el absorbido por la culpa.
—Kacchan, aquella noche prometimos que entre los dos nos haríamos fuertes y que nos superaríamos
mutuamente, yo estoy convencido de que esto no te va a detener. Lo he dicho muchas veces, para mi eres
el mejor.

La cara de Bakugo pasó en un instante de satisfacción a rabia.

—¡¡NO ME PIROPÉS, IMBECIL!!

Izuku, se rio y se volvió a dar la vuelta para salir, esta vez sin que nadie lo parase y cerró la puerta, para
inmediatamente después volver a abrirla de golpe.

—Kacchan, anda, vente abajo con todos.

—¡QUE PESADO!, está bien, ahora voy.

—Gracias —dijo con una sonrisa.

—¡¡NO LO HAGO POR TI ESTUPIDO!!

Tras eso, ambos bajaron las escaleras, recibidos por todos con cierta alegría, ya que aunque Bakugo no
era la persona mas amable de todas, el resto de la clase le apreciaba a su manera.

Kirishima se aceró a Izuku pasándole un brazo por el hombro.

—Hey, Midoriya, al final lo has conseguido, ¿ves cómo podías?

—Si, bueno, me ha costado un poco.

—Si ya nos ha dicho Todoroki que te ha metido en su habitación de un golpe.

—¿Cómo? —Izuku hizo un barrido por allí mirando a todos intentando localizar a Todoroki.

No le costó mucho encontrarlo, estaba sentado en uno de los sofás mirándolo, cosa que al darse cuenta se
puso algo rojo.

Tras separarse de Kirishima, este, junto a Kaminari, Sero y Mina se acercaron a Bakugo, mientras Izuku
se acercaba y se sentaba al lado de Shoto.

—Hola —saludo de forma tímida Izuku.

—Hola —respondió Shoto con semblante serio y al acabar tomó un sorbo de una bebida.

—Emm... puedo explicarte lo de antes.

Todoroki parpadeó varias veces seguidas, algo perplejo.

—¿El que tienes que explicar?

—Bu-bueno, lo de antes, que al parecer me has visto entrar en la habitación de Kacchan.

—Si.

—Pues eso, que solo he ido a ver si Kacchan quería bajar con nosotros.

—Vale —respondió encogiéndose de hombros —no es necesario que me des explicaciones de tus cosas.

—Ya, pero no quería que pensases algo raro.


Shoto tomó un nuevo sorbo de su bebida.

—¿Raro?, ¿Cómo qué?, ¿Qué mas podríais haber hecho all...? —Todoroki se detuvo en su frase cuando
en ese momento vino a su mente la imagen de Dabi posando sus manos en su cintura mientras le miraba a
los ojos y le sonreía. Inmediatamente Shoto notó cierto rubor en sus mejillas, cosa que Izuku notó y
malinterpretó.

—¡NO!, te prometo que no ha pasado nada.

Shoto lo miró confundido, no entendía por qué se ponía así.

—Midoriya, tranquilo que no pasa nada.

—Deku-kun, Todoroki-kun, venid, Iida-kun va a decir algo. —decía Uraraka llamándoles la atención.

—Si, vamos —dijo Izuku levantándose algo tenso debido a la conversación con el chico de pelo bicolor.

Iida se había subido a una silla y había llamado a todos para que se acercasen, pretendía dar un pequeño
discurso.

—Compañeros, como vuestro delegado me agrada y me llena de orgullo que casi todos hayamos pasado
el examen para obtener nuestras licencias provisionales.

Todos aplaudieron y silbaron. Mientras que Bakugo apartaba la mirada con enfado.

—Pero sobre todo le quiero transmitir el apoyo de todos a Bakugo y Todoroki, ya que sabemos que ellos
también van a conseguirlas.

Todos se voltearon y comenzaron a decirles palabras alentadoras.

—Vosotros podéis.

—Venga, que no se diga, la clase 1-A es a mejor.

—No sería muy masculino no sacarse la licencia.

Esa ultima hizo que Bakugo golpease la cabeza de Kirishima que uso su quirk para que no le hiciese
daño.

Ahí todos comenzaron a reír, y entre esas risas, Izuku miraba a Bakugo mientras aplaudía, él tenia plena
confianza en que obtendría la licencia.

A varios kilómetros, reunidos en un almacén se encontraban varias personas, una de ellas estaba sentada
en un sillón ocultando su cara con una mano amputada mientras que a su lado Toga y Twice miraban a
quien estaba frente a él.

—¿Qué me querías? —preguntó el hombre que se hallaba frente a Shigaraki, que portaba en su cara un
tipo de mascara con forma de pico de cuervo.

—He oído hablar de tu organización, y me gustaría que os unierais a la Liga de Villanos —dijo Shigaraki
juntando sus manos y mirándole a los ojos de forma tranquila.

El hombre de la mascara de pico lo miró arqueando una ceja.

—¿Y por qué debería rebajarme a aliarme con unos perdedores como vosotros?
—¿Qué has dicho? —dijo Toga desenvainado su cuchillo y acercándose a él.

—¡Toga! —gritó Shigaraki haciendo que la chica se detuviese sin ver que aquel hombre había
comenzado a quitarse los guantes, pero al ver que la chica paraba, él freno su acción.

Shigaraki se levantó y se acercó al hombre.

—Veamos, Overhaul, tú necesitas prestigio y la Liga te lo puede dar.

Chisaki se cruzó de brazos antes de responder sin apartarse de él ni un centímetro.

—¿A cambio de qué?, porque no pretendrás que me crea que esto es gratis, ¿no?

—Nosotros te ofrecemos prestigio y tú nos subvencionarás.

—¿Subvencionaros? —rio Overhaul.

—Sabemos que los Shie Hassaikai tenéis mucho dinero y nosotros lo necesitamos para nuestros planes y
vosotros necesitas nuestro prestigio para vuestros fines. Todos ganamos.

Overhaul lo miró y se cruzó de brazos dando un paso atrás y comenzando a deambular.

—Me lo pensaré —dijo para darse la vuelta y caminar hasta la salida ante la atenta mirada de los tres
villanos.

—Tomura, ¿de verdad vamos a aliarnos con ese imbécil? —preguntó Toga bastante enfadada.

—Nos será útil —respondió el hombre quitándose la mano de la cara dejando al aire su demacrado
rostro.

Twice no decía nada, solo miraba a los dos.

—Toga-chan no debes enfadarte tanto. Debes enfadarte mucho mas. Si. No.

Shigaraki se levantó y comenzó a caminar a un portal que había aparecido a unos metros.

—¿Dónde está Dabi? —preguntó el hombre.

—Esta con el pájaro —respondió Toga de forma despectiva.

—Dabi no para —respondió Twice mientras caminaba detrás de Toga — primero se liga al Todoroki ese
y ahora con Hawks.

—Yo solo quiero ligar con mi Izuku-kun, ay... —suspiró Toga atravesando el portal admirando un
pequeño frasco de sangre.

En una azotea de un edificio cercano, Dabi estaba sentado en la cornisa mientras admiraba la ciudad y
veía como unas nubes comenzaban a formarse. Hawks, que estaba a unos metros de él, escribía algo por
el teléfono, para luego bloquearlo y guardarlo.

—Perdona, cosas del trabajo.

—Ya... —respondió Dabi rodando los ojos.

—No te pongas celoso que yo solo tengo ojos para ti —dijo en forma de broma.

—¡CALLATE!
Hawks se rio y se acercó a la cornisa donde se sentó a su lado y le miró, percatándose de que estaba
distraído.

—¿En qué piensas?

—En que soy un degenerado.

Hawks volvió a reír.

—Eres un villano que ha matado a mas de veinte personas, claro que lo eres.

—No me refiero a eso, me refiero a que sentí placer al acercarme tanto a Shoto, tocarle ... nunca pensé
sentirme así con esto.

Hawks lo miró sin decir nada.

—Oh... el villano tiene corazón.

—¡¡CALLATE IDIOTA!!

Sin previo aviso un trueno rompió el cielo y comenzó a llover sorprendiendo a Dabi que la lluvia no le
gustaba mucho, pero al darse cuenta, vio que no se estaba mojando, levantó la mirada y vio como una de
las alas de Hawks le hacía de paraguas.

Miró a Hawks y este le devolvió la mirada.

—Dabi, nos conocemos desde hace poco, pero me caes bien. A lo mejor mi humor te molesta, pero me
gustaría que fuésemos amigos —le dijo el hombre alado extendiéndole una mano.

Dabi lo miró y le tendió la mano estrechando la suya.

—Está bien, amigo, como le digas a alguien lo que te acabo de contar de Shoto te quemaré hasta la
última de tus plumas.

—Mis labios están sellados, y solo tú tienes la llave —le dijo guiñándole un ojo.
LOS TRES GRANDES

Han pasado dos días desde aquel examen y tras un día de descanso, los dos aspirantes a héroes que
suspendieron comenzaron a recibir clases de refuerzo para realizar un segundo examen unas semanas
después, por lo que debían compaginar sus estudios en la U.A. con las instrucciones de refuerzos
impartidas por Aizawa.

Esa mañana tocaba una clase especial.

—Atención todos —dijo Aizawa mientras se sentaba en su mesa —hoy les voy a presentar a unas
personas que les ayudaran a integrarse tras la adquisición de sus licencias.

—Pero, Aizawa-sensei —levantó la mano Mineta —Bakugo y Todoroki no las tienen todavía.

—¡¡CALLATE, PELO UVA!! —gritó Bakugo.

—Eso no es importante ahora, ya que estoy seguro que las conseguirán en la siguiente convocatoria del
examen —contestó Aizawa —pasen.

Al abrirse la puerta, todos miraron para ver entrar a tres personas, un chico alto, rubio y con aspecto
atlético entraba con una sonrisa, seguido por una chica de pelo muy largo y azul, y por último un chico
que evitaba mirar a nadie a la cara y con aspecto tímido se quedaba a unos pasos por detrás de sus dos
compañeros.

—Les presento a los tres grandes de la U.A., los candidatos a héroes mas prometedores de la academia.

Toda la clase los observaba, todos lo allí presentes tenían como objetivo ser ellos, ser los candidatos mas
prometedores para llegar a ser héroes, por lo que automáticamente los tuvieron como ejemplo a seguir.

—¡¡Hay una chica!!! —gritaba Mineta.

—Hola a todos, yo soy Mirio Togata, es un placer conoceros —dijo le rubio adelantándose unos pasos y
saludando a todos con la mano.

Izuku no pudo evitar ver las similitudes físicas que había entre Togata y All Might, le pareció algo
curioso.

—Hola, yo soy Nejire Hado, y estoy super encantada de conoceros, seguro nos llevaremos muy bien —
dijo mirando a todos —¡que monos sois los de primero!

Todos miraron ahora al tercer miembro que seguía algo detrás de ellos, mas exactamente ocultando su
cuerpo con el de Togata ya que era mas alto.

—Ho-ho-hola...

—Este es Tamaki Amajiki —dijo Mirio agarrándole de los hombros y poniéndole al frente de todos
haciendo que su cara se volviese roja y abriese mucho los ojos.
Tamaki sintió que se iba a desmayar de lo avergonzado que estaba y a paso lento fue hacia la pared y
apoyó su frente en ella diciendo en voz baja:

—Quiero irme a mi casa.

Todos en la clase se quedaron algo pasmados ante la personalidad de uno de los grandes.

—¿Y cuales son vuestros quirks? —preguntó Kaminari.

—Pues... —comenzó a hablar Togata siendo interrumpido por Nejire.

—¿Por qué no se lo mostramos?

—Buena idea.

—En verdad, es muy buena —dijo Aizawa —¿qué mejor manera de aprender que de forma práctica? Os
enfrentareis a los tres grandes.

—¡¡¿Qué?!!

Instantes después todos se encontraban en la zona de entrenamiento, a excepción de Bakugo y Todoroki


que habían ido con Aizawa a sus clases de refuerzo, dejando al mando de la clase 1-A a los tres grandes.

—Bueno... ¿y como hacemos? —preguntó Togata.

Los alumnos estaban juntos delante de los tres y los miraban con impaciencia.

—¿Te parece si empiezas tu y así les muestras un poco tu quirk y de paso podemos ver como se
desenvuelven? —pregunto Nejire.

—¿Así, sin calentar? —se rio Togata.

—Vamos —lo empujó la chica.

Mientras tanto, Tamaki estaba recostado en una pared alejado de todos.

Mirio caminó hasta el centro del recinto, quedándose frente a la clase.

—Cuando queráis.

—¿Contra todos? —preguntó Kirishima.

—Si.

—No tiene nada que hacer contra todos —dijo Sero dando un paso adelante.

—Pero, Togata-san, esto es algo... injusto, ¿no?, kero —preguntó Tsuyu.

—Yo no lo veo así, vamos, atacad —dijo poniéndose en posición de defensa.

Izuku dio un paso atrás con intención de analizar un poco a su contrincante y adoptando una pose de
defensa, al mirarlo tras adoptar la pose, vio que no estaba, en vez de eso un montón de ropa reposaba en
el suelo.

—Eh, ¿dónde está? —preguntaron.


Izuku comenzó a mirar a todos lados de forma rápida intentado ver donde podría estar y comenzando a
especular sobre su quirk, teletransporte, invisibilidad...

De pronto, detrás de Kaminari, emergiendo del suelo apareció Mirio completamente desnudo dándole un
puñetazo lanzándole varios metros y una vez hubo impactado y guiñando un ojo a los atónitos alumnos
volvió a sumergirse en el suelo.

—Yo tendría cuidado —dijo Nejire a los alumnos que estaban todavía sorprendidos por lo que acababa
de pasar.

En las afueras de la U.A., Aizawa les había dado la instrucción a Bakugo y Todoroki que fuesen a la zona
de entrenamiento oficial del gobierno, ya que para el examen debían hacer una práctica en zona neutral,
para tener la opción de presentarse. Así ambos caminaban.

—¿Qué crees que estarán haciendo los otros? —preguntó Todoroki a Bakugo que lo llevaba unos pasos
por detrás.

—¡CALLATE CARA PARTIDA, NO ME HABLES Y NO VAYAS DELANTE DE MI! —dijo


adelantándose y quedándose varios pasos delante del chico de pelo bicolor.

El chico se encogió de hombros y siguió al rubio sin pronunciar ni una sola palabra.

No estuvieron andando ni diez minutos cuando al pasar al lado de un callejón, un destello azul llamó la
atención de Todoroki, deteniéndose y mirando a ese lugar, con cierta dificultad, debido a que el fondo del
callejón estaba oscuro, pudo ver a Dabi girando una esquina.

—¿Dabi?

Todoroki se detuvo un momento, pensando que debía hacer, llamar a Bakugo para intentar detenerlo o ir
tas él, él solo. Sin darse cuenta ya se había puesto a correr, adentrándose en el callejón y girando en la
misma dirección donde había visto desparecer al moreno, y a los pocos metros lo vio.

—Dabi.

El hombre se detuvo y se giró.

—Shoto, cuanto tiempo, ¿me echabas de menos?

—¿Qué haces aquí?, ¿Qué piensas hacer?, no voy permitir que hagas daño a nadie —dijo Todoroki
adoptando una pose de ataque.

Dabi rio.

—Shoto, Shoto, solo estaba dando un paseo tranquilamente sin molestar a nadie... estos héroes siempre
pensando en negativo...

—No mientas, sé que estas tramando algo.

Dabi comenzó a acercarse.

—Tienes razón, te he mentido...

—Lo sabia —Todoroki dio un salto atrás viendo que se acercaba y lanzó una placa de hielo con intención
de hacerle resbalar, pero antes de llegar a él, unas llamas azules derritieron la palca de hielo.

—Shoto, te dije que no te iba a hacer daño, solo quería verte.


—¿Qué?

—Si, supe que no pasaste el examen y quería ver que tal lo llevabas, pero como no puedo entrar en tu
academia, pues no me queda otra que hacer esto. ¿Ves?, solo me preocupo por ti.

Todoroki estaba bastante confuso, ¿Qué pretendía ese villano? ¿Por qué la había tomado con él?

—A ti no te importa lo que me pase o no.

—Realmente si me importa —dijo mirándolo y alzando una mano hizo aparecer una llama azul que hizo
resplandecer el sitio e hizo que Todoroki apartase la mirada para instantes después notar que alguien se
posaba a su espalda y le rodeaba la cintura con los brazos mientras reposaba su cabeza en su hombro,
hablándole al oído.

—Shoto, me importas mucho...

Todoroki se quedo completamente petrificado al sentir como ese hombre le rodeaba la cintura con los
brazos y pegaba su cuerpo al suyo, notaba el tacto de su piel en la cara y notaba su aliento caliente en su
oído mientras le hablaba.

—¿Qu-que haces? ...su-suéltame.

Dabi sonrió al notar la tensión del chico.

—¿Eso quieres? —Dabi dijo estas palabras de forma lenta, suave apretando más su cuerpo con el de
Shoto.

—S-sí.

—Está bien —antes de soltarle, acercó su boca al cuello del chico y pasando la lengua levemente empezó
a darle pequeños besos, recorriendo su cuello de la base de la cabeza a la clavícula.

Al sentir eso, Todoroki llevó la cabeza hacia atrás y soltó un leve gemidito. Lo que hizo esbozar una risa
maléfica a Dabi.

Tras eso, Dabi se separó de Shoto y se puso frente a él.

—Como ves, yo no quiero hacerte daño, todo lo contario. Bueno ya he visto que estás bien, nos vemos
otro día.

El hombre de pelo negro se despidió con una reverencia y comenzó a caminar dándole la espalda al chico
de pelo bicolor, que aun estaba petrificado por lo que acaba de pasar y mientras veía alejarse a ese
hombre se llevó una mano al cuello, al sitio donde lo había besado y al tocar en la zona sintió calor.

Minutos después, alguien sobrevolaba la zona y al ver al chico se acercó.

—Pero si es el hijo de Endeavor...

Shoto seguía mirando hacia donde se había ido Dabi, llevaba allí mas de diez minutos sin apartar la
mirada y sin moverse.

—¿Shoto?

Ahí, Todoroki reaccionó y se giró para toparse con Hawks.


PROVOCACIONES

En el área de entrenamiento de la U.A. la clase de 1-A se encontraba en el suelo, a excepción de Izuku,


Jiro y Tokoyami que de momento se habían librado del ataque de Mirio.

—Es demasiado fuerte —dijo Jiro que enchufaba sus extensiones en el suelo para intentar esquivar el
nuevo ataque —izquierda —gritó.

Tras ese grito todos saltaron a la derecha, pero un golpe impactó en el estómago de la chica, que la lanzó
hacia el resto de los compañeros que aguardaban fuera de la zona, derrotados.

Al verle aparecer del suelo y golpear a Jiro, Izuku cargó su poder y usando el Shoot Style lanzó una onda
que sacó a Togata del suelo dejándole expuesto completamente.

—¡¡Ahora!! —gritó le peliverde.

Tokoyami proyecto a Dark Shadow y al momento de impactar con Togata este volvió a desparecer en una
de las paredes, apareciendo al instante tras Fumikage y lanzándole fuera del área.

—Nada mal —dijo Togata mirando a Izuku.

Deku lo vio desparecer nuevamente, y mirando a todas partes intentó predecir por donde saldría por lo
que agudizó todos los sentidos lo máximo que pudo, pero no sirvió, ya que bajo sus pies la cara de Mirio
apareció y de un golpe emergió impulsándose entre las piernas del chico y lo lanzó hacia el techo y antes
de estrellarse, el rubio lo agarró del tobillo y lo lanzó contra el suelo de forma violenta estrellándolo
contra él haciendo un agujero.

Al acabar con todos, Togata aterrizó y fue a por su ropa para vestirse.

—Mirio creo que te has pasado un poco —le recriminó Nejire poniendo sus brazos en jarra —Tamaki
esta asustado —decía señalando a una pared donde el chico estaba cara a la pared.

—Es verdad, me he pasado —dijo rascándose la nuca algo avergonzado.

Minutos después, todos los alumnos estaban siendo tratados por Recovery Girl, que al mismo tiempo
regañaba a Togata por pasarse de la raya.

—Lo siento mucho, chicos —se disculpaba Nejire —a veces Mirio se emociona mucho.

—Lo hemos visto —respondió Sero.

—Pero que quirk mas guay tienes —le decía Kaminari.

—Si, bueno, no siempre ha sido tan útil la verdad, lo he trabajado durante años para tener este control.

Izuku lo miraba, en esas palabras se vio a él mismo, no hacía ni un año que él había obtenido su quirk y
necesitaba mucho entrenamiento, y gracias a Gran Torino pudo aprender algo mas, pero necesitaba mas
entrenamiento, esperaba que con sus practicas con Endeavor pudiese hacerlo.
—Aunque mi gran apoyo ha sido mi mentor, Sir Nighteye.

—¡¡Nighteye!! —exclamaron todos.

—¿El compañero de All Might? —preguntó emocionado Izuku.

—Si, el mismo, ha sido mi mentor desde hace años y gracias a él tengo este control de mi quirk.

A partir de ahí, ese entrenamiento se convirtió en un picnic improvisado donde la clase y los tres grandes
se sentaron en el césped del exterior mientras hablaban y comentaban la pelea que habían tenido.

—¿Shoto?

Todoroki despertó de su ensoñación y miró a su espalda, allí, Hawks lo miraba con una media sonrisa y
una ceja levantada.

—Oh... hola... perdona estaba...

—No, no tranquilo... ¿Qué haces aquí? —dijo dando una pasada con la vista al callejón —¿ha pasado
algo? ¿has visto a alguien? —dijo esto último con intención.

—Emm... no... no solo... me había parecido oír algo, pero era solo un gato.

—Ya veo —dijo Hawks cruzándose de brazos.

—Estaba yendo a la practica para el examen y me he retrasado, perdona, me tengo que ir —dijo
empezando a andar.

—¿Te llevo?

—¿Qué?, no, no hace falta, graci...

Sin esperar respuesta, Hawks agarró al chico y cargándolo comenzó a volar y a gran velocidad llegaron al
centro, desde el aire, Shoto pudo ver a dos siluetas esperando en la puerta. Aterrizando con suavidad,
Hawks soltó a Todoroki en el suelo.

—¡¡CARA PARTIDA, ¿DÓNDE ESTABAS?!

Todoroki miró a Bakugo que lo miraba con cara de enfado y a su lado estaba Aizawa que también lo
miraba pero, también a Hawks.

—Ha sido culpa mía —dijo Hawks —lo he entretenido y se nos ha ido el tiempo —dijo disculpándose
ganándose una mirada sorprendida de Shoto.

—Gracias por traerlo, casi ha llegado la hora y si no entran los dos no podrán participar —dijo Aizawa.

—¡¡SI IDIOTAS, POR VUESTRA CULPA CASI ME QUEDO SIN MI LICENCIA!! —volvió a gritar
Bakugo.

Hawks lo miró.

—Tú eres "Kacchan", ¿no?

La cara de Bakugo paso de la sorpresa al enfado en segundos.

—¡¿COMO ME HAS LLAMADO?!


—Kacchan —dijo Hawks intentado imitar la forma en la que lo dijo Midoriya en la cena.

Bakugo apretando los puños se impulsó con sus explosiones hasta quedar frente al hombre alado.

—Como me vuelvas a llamar así te mato.

Hawks rio.

—Vaya, tu amigo del pelo verde te tiene demasiado cariño por lo que veo, no te pareces en nada a lo que
él dijo.

—¡¿Cómo!?

—Bueno, el dijo que eras fuerte, eso si lo parece, pero también dijo que tu quirk era impresionante y que
eras el mejor... se le olvidó decir que eras un gruñón e irascible... pareces mas un villano... por eso te
secuestraron ¿no?

—¡¡Hawks!! —exclamó Aizawa viendo las provocaciones que le hacia a su alumno.

El héroe alado vio al mano del rubio en frente de su cara, extendida y si no llega a ser por que Aizawa lo
detuvo con su quirk, Bakugo hubiese lanzado una explosión a su cara. Las miradas de los dos se
cruzaron, pero la de Hawks era de victoria.

—Lo dicho —dijo alzando las alas —nos vemos, Shoto, Eraser Head, hasta otra —tras eso salió volando
mientras profesor y alumnos se quedaban en silencio.

Ya de noche, los alumnos estaban sentados en la sala común de la residencia esperando a que la cena
estuviese lista, aun comentaban lo guay que eran los tres grandes, en especial Mirio que había obtenido
varios fans en la clase 1-A.

—Ojalá yo tuviese ese control de mi quirk —dijo Izuku —apenas puedo controlarlo todavía.

—Pero has mejorado mucho —dijo Uraraka que estaba sentada a su lado.

—Es verdad, Midoriya —dijo Iida —recuerdo la primera vez que te rompías todo solo de usarlo, y ahora
ya no pasa.

—Tenéis razón, pero aún me queda mucho.

—Bueno, a mí también me gustaría poder controlar mejor el mío —dijo Ochaco.

—No os preocupes, para eso estamos aquí —saltó Kirishima —estamos en la U.A., la mejor academia de
héroes, aquí aprenderemos a ser los mejores.

—¡¡TENGO HAMBRE!!

Ese gritó, nada desconocido para todos, hizo que mirasen a la puerta para ver como Bakugo y Todoroki
entraban y como una exhalación, Kirishima fue hacia su amigo y pasándole un brazo por el hombro lo
llevó a la cocina mientras le contaba todo lo que había pasado, ante la atenta mirada de Izuku que al ver
la cercanía que tenían no pudo evitar sentir cierta envidia, él lo concia dese pequeños y ni siquiera podía
acercarse a él sin recibir algún insulto y luego Kirishima lo conoce de hace menos de tres meses y...

—Midoriya...

Izuku volvió en si y miró a Todoroki que lo miraba.


—Si, ¿Qué pasa, Todoroki-kun?

—¿Podemos hablar un momento?, tengo que decirte algo.

—Claro.

—Hey, Bakubro, no te lo vas a creer... el rubio ese cachas tiene un quirk impresionante, nos ha dado a
todos una paliza.

—Eso es porque sois muy débiles —respondía Bakugo calmadamente mientras bebía agua y se llevaba
alguna cosa a la boca para comer, aunque la cena estaba casi lista.

—No, no, no entiendes, el quirk de ese tío es una pasada...

Kirishima vio que su amigo no le estaba prestando atención y miraba por la ventana con cara de molestia,
este lo vio y se acercó para mirar también, pudo ver fuera de la residencia a Todoroki y a Izuku hablando.

—¿Qué me querías decir, Todoroki-kun?

—Es sobre las practicas con mi padre.

—¿Qué pasa?

—Pues que le ha surgido un asunto fuera del país y no vamos a poder hacer la primera fase de las
prácticas con él, además sin contar que al no tener Bakugo y yo nuestras licencias hubiese sido
complicado.

Eso Izuku lo recibió como un jarro de agua fría, realmente quería hacer esas prácticas, pero evitó poner
mala cara para no hacer sentir mal a su amigo.

—Oh, bueno, no te preocupes... no pasa nada.

—Lo siento —dijo el chico de pelo bicolor bajando un poco la cabeza —te lo había prometido, pero...

Izuku le puso una mano en el hombro.

—De verdad, Todoroki-kun, no pasa nada, seguro hay mas sitios para hacer las prácticas, además será
solo hasta que tengas tu licencia y Endeavor vuelva.

En el momento que Izuku puso la mano en el hombro de Todoroki una pequeña explosión de escucho
dentro del edificio.

Tras la cena, todos subieron a sus dormitorios, Izuku ya estaba tumbado, pensando en que podía hacer
ahora, Gran Torino no estaba disponible, y debía elegir en menos de dos días con quien haría las
practicas, debía elegir bien, necesitaba alguien con quien potenciar el One For All, de pronto, cayó en
cuenta de algo.

—Solo el sabría que hacer.

Nada mas decir esa frase, unos golpes, algo fuertes, sonaron en su puerta. Esos golpes le hicieron
sorprenderse y se levantó rápido y abrió quedándose helado al ver quien estaba allí.

—¿Ka-Kacchan?
CONVERSACIONES

—¿Ka-Kacchan?

Izuku se sorprendió bastante al abrir la puerta y ver al rubio delante de él, este lo miraba a los ojos con
las manos en los bolsillos.

—¿Pasa algo? —preguntó el peliverde.

—Solo vengo a hablar contigo, estúpido.

—Ah... vale, ¿y qué quieres?

Sin previo aviso, Bakugo agarró el cuello de la camiseta a Izuku y lo llevó arrastrando por el pasillo y
escaleras abajo para salir fuera de los dormitorios, mientras el peliverde se quejaba y protestaba ya que
no le había dicho nada.

Una vez fuera se detuvo detrás del edificio, alejado de las ventanas, donde lo soltó.

—Kacchan —dijo Izuku tosiendo un poco debido a la brusquedad —no hacía falta que me trajeses
arrastrando...

—Ya, cállate.

Deku al principio no lo notó, pero el rubio le estaba hablando sin gritarle, cosa que hacia tiempo que no
pasaba. Y una vez dejó de toser se acomodó la ropa y miró a su contrario.

—Y bueno, ¿Qué me querías decir?

Bakugo se alejó un poco de el y miró a su alrededor, intentado que nadie los viese y una vez comprobado
se acercó a él y agarrándolo del cuello de la camiseta lo estampó contra la pared.

—¡¡POR QUE MIERDAS HABLAS DE MI CON OTRA GENTE? —gritó el rubio.

—¿Qué? —Izuku no entendía.

—No te hagas el tonto, has hablado de mi con un tío con alas.

Izuku recordó la cena con Endeavor y que Hawks apareció y fue ahí donde le propuso al héroe que
Bakugo también fuese con ellos a las practicas, pero, ¿Cómo sabía que había hablado con Hawks?, de
todas formas, le prometió a Endeavor que no le contaría nada y menos ahora que sabía que no iba a pasar.

—¡¡NO MURMURES, DEKU ESTUPIDO!!

—Pe-perdón... bu-bueno, eres famoso por todo lo que ha pasado, muchos saben tu nombre —intentó
excusarse el peliverde.

Una mueca de rabia aun mas profunda se puso en la cara de Bakugo.


—¡¡ME SIGUES TOMANDO POR TONTO, MUERE!

Bakugo levantó la mano para estrellar una explosión en la cara de Izuku, pero este se tapo como pudo
gritando que no lo hiciese.

—No, por favor —gritó el peliverde tapándose la cara.

Ante ese gesto el rubio se detuvo en seco, dejando su mano a escasos metros de la cara de Izuku, pero sin
llegar a lanzarle ninguna explosión. Al apartar las manos el peliverde, Bakugo pudo ver lágrimas en sus
ojos.

—Pe-perdón... —pudo decir el chico mientras aun soltaba lagrimas mirando a Bakugo.

Esto hizo recordar al rubio un suceso del pasado, estando en el instituto, esta misma situación había
sucedió exactamente igual, salvo que esa vez si le estalló la explosión en la cara, lo cual le provocó
heridas graves, hasta el punto de tener que hospitalizarlo. En esa época apenas tenia el control de su
quirk.

Al verlo mejor, Bakugo lo soltó y dio un paso atrás.

—NO LLORES, IDIOTA —dijo en tono alto, pero sin llegar a gritar.

—Lo siento.

—Bah... no me mientas, ¿vale?

El chico asintió.

Entonces Izuku le contó la cena con Endeavor y la propuesta que le hizo y como estaba Hawks y le oyó
mientras le proponía a él también.

—¿Y por que piensas que iba a querer yo hacer equipo con el cara partida y contigo?

—No lo hice por eso, es porque hacer las practicas con el numero dos, es una de las mejores
oportunidades que se pueden tener y pensé que tú lo aprovecharías bien.

Bakugo se apartó un poco mas y se cruzó de brazos con semblante pensativo.

—Es verdad que es una oportunidad muy buena para superarte, si trabajamos en el mismo sitio
demostrare que soy mejor que tú, aun teniendo la misma instrucción.

—Pero...

—PERO ¿QUÉ?

—To-Todoroki me ha dicho que la primera fase no la podemos hacer, porque Endeavor tiene trabajo
fuera del país, a-a-a-ade-adem...

—¡¡CÁLAMTE, MIERDA!!

—Perdón... además Todoroki y tú no tenéis todavía vuestras licencias —dijo desviando la mirada y
levantado las manos para poder cubrirse en caso de que se enfadase y lo quisiese atacar de nuevo.

—Te dije que eso solo fue un tropiezo, obtendré esa licencia y tú y yo iremos con Endeavor así te
superaré enfrente del número dos.
—También viene Todoroki...

Bakugo hizo un gesto de furia.

—El cara partida me tiene harto.

—¿Por qué?, ¿Qué te ha hecho?

—Primero hoy se pierde de camino a las pruebas y luego esta noche... —Bakugo se dio cuenta que se
había puesto a hablar como si nada —¡¡¡NAFDA QUE TE IMPORTE, DEKU ESTUPIDO, VETE YA A
DOMRIR!!!

—Va-vale...

Tras eso, Izuku comenzó a andar cuando notó que alguien lo llamaba.

—Eh, Deku.

El chico se volteó hacia Bakugo.

—¿Sí?

—¿Cómo vas con lo que tú ya sabes?

Izuku sabía lo que quería decir, por un momento pensar que tenían un "lenguaje" secreto entre ellos le
hizo sonrojearse. Levantó el puño y lo miró.

—Ahora podría vencerte sin problemas —mintió para hacerle de rabiar.

Esto hizo que el rubio se enfadase y empezase a correr a toda velocidad hasta donde estaba Izuku.

—¡¡¡MUERE!!!

Izuku echó a correr para salvar su vida mientras se reía a carcajadas.

Toda esa risa y felicidad se desvaneció al llegar a la puerta de la residencia, donde nada mas entrar los
esperaba una persona y en cuanto los dos estuvieron quietos en la entrada, una cinta los envolvió y los
aprisionó con fuerza.

—¿Qué hacíais fuera? —pregunto Aizawa activando su quirk dándole un aspecto mas amenazante.
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NOTA:

Hola mis queridos lectores, disculpadme, ya que dije que iba a subir doble capitulo diario, pero me ha
surgido un imprevisto y hasta dentro de unos dias no podré hacerlo.

Espero disculpen las molestias

Un slaudo

Mr. Enxant
FUEGO

En uno de los dormitorios, un chico era incapaz de dormir, en su cabeza no paraban de repetirse las
imágenes de ese día. Cada vez que pensaba en como Dabi le había rodeado con sus brazos, como sintió
su cuerpo en su espalda, el calor que irradiaba, ese escalofrío que sintió al notar sus labios en su cuello.

Todoroki intentaba calmarse, notaba su reparación agitada y veía su pecho subir y bajar rápido, pero era
incapaz, solo pensar en ese hombre le alteraba como nunca le había pasado, ni su padre le alteraba tanto.

No lo soportó mas y se levantó, abriendo la puerta de su balcón de forma brusca para salir y que le diese
el aire en la cara, se recostó en la barandilla y cerró los ojos. Y cuando por fin parecía que se empezaba a
relajar sitió como alguien le rodeaba con los brazos, sobresaltado se apartó y miró atrás, pero allí no
había nadie. Su corazón empezó a latir fuerte y fue entonces cuando notó la presión en su pantalón, miró
abajo y miró su erección con sorpresa y asco.

—¿Enserio me pasa esto con él, con un villano?

—¡¡¡MUERE!!!

Ese gritó, para nada desconocido, hizo que Todoroki mirase hacia abajo y viese cruzar la esquina a Izuku
perseguido por Bakugo, se quedó un poco pasmado al ver eso, pero sintió el impulso de bajar a ver que
pasaba.

En el piso de abajo, unos minutos después, Aizawa miraba a los dos chicos con severidad mientras su
cinta los aprisionaba.

—¿Qué hacías fuera? —preguntó el profesor con tono serio.

Izuku se tensó y se puso muy nervioso, no podía contarle lo que habían hablado, pero tampoco tenía una
excusa para decirle, no había nada que hiciese creer a nadie que ellos dos habían estado fuera y solos, sin
que estuviesen peleando, si eso.

—Estábamos peleando —dijo Izuku con cierta desconfianza, ya que mentir no era su punto fuerte.

Bakugo rodó los ojos y Aizawa lo miró levantando una ceja, esta mirada pasó a Bakugo para
confirmarlo, lo que el rubio asintió con mas seguridad.

La cinta los dejó libres.

—Mirad —dijo Aizawa cruzando los brazos —si pensáis que soy tonto para creerme eso, es que no
habéis aprendido nada —dijo con voz pausada — lo voy a volver a preguntar y espero que me digáis la
verdad, ¿Qué hacíais fuera sabiendo que hay toque de queda?

Izuku empezó a sudar, no podía decirle y estaba muy nervioso para pensar en algo, por su parte Bakugo
tampoco sabía que decir, no podía decirle que había sacado a Deku para interrogarle.
—Ha sido culpa mía —dijo Todoroki apareciendo por las escaleras atrayendo la mirada de los otros tres
—creí que se me había caído algo por al ventana y al ir a buscarlo, me cruce con Midoriya y el se ofreció
y luego Bakugo quiso competir a ver quien lo encontraba antes.

Aizawa lo miró fijamente, luego miró a los otros dos.

—No lleváis nada —dijo el profesor.

—Si, es que al final no se había caído al suelo, estaba debajo de mi cama, y pensé que se me había ciado
—dijo Shoto llevándose una mano a la nuca fingiendo vergüenza.

Aizawa volvió a mirarlos a todos, confiaba en Todoroki y no pensaba que le pudiese mentir, por lo que le
creyó.

—Está bien, pero la próxima vez no salgan, el toque de queda está por algo —dijo con severidad para
luego irse por la puerta dejando a los tres en la sala común.

—Muchas gracias, Todoroki-kun, nos has salvado —dijo Izuku acercándose al chico.

—No es nada, ¿tú estás bien?, antes he visto que Bakugo te perseguía.

—¡¿Qué!?... oh... no, no note preocupes no era nada...

Bakugo se metió las manos en los bolsillos y se acercó a ellos sin detenerse.

—No necesitaba tu ayuda, ¡¡IMBECIL!! —le dijo a Todoroki pasando a su lado y subiendo las escaleras.

—No le hagas caso, él también te lo agradece —dijo Izuku intentando hacer como si nada.

—Vale —respondió de forma calmada el chico de pelo bicolor.

En silencio, ellos también subieron, deteniéndose Izuku en el segundo piso, ya que ese era donde estaba
su habitación.

—Todoroki-kun... —dijo Izuku antes de despedirse.

—¿Sí?

—Perdóname, le he tenido que contar a Kacchan lo de Endeavor...

—No pasa nada.

—Ya, pero él me dijo que no dijese nada y lo he hecho, ahora seguro se pensará que soy una persona
poco confiable.

—Pero eso no es así —respondió el chico —me da igual lo que piense mi padre, cuando obtenga la
licencia, si tú no vienes conmigo yo no voy a ir con él.

El peliverde lo miró.

—No quiero interferir en vuestra relación, no quiero que os enfadéis por mi culpa.

—Midoriya, no te preocupes, la relación de mi padre y mía es cosa nuestra, no tienes nada que ver.

—Pero si os enfadáis por mi culpa...


—¡¡QUE OS CALLÉIS YA E IROS A DORMIR, ESTUPIDOS!! —gritó Bakugo desde las escaleras de
arriba.

Izuku se asustó un poco y miró por el hueco de la escalera.

—Perdona, Kacchan ya me voy... —entonces se dirigió a Todoroki —bueno, si de verdad no interfiero


entonces vale... buenas noches, Todoroki-kun.

—Buenas noches, Midoriya.

Tras eso, cada uno se fue a su cuarto, Todoroki subió el tramo de escaleras que le quedaba y al llegar a su
pasillo vio a Bakugo esperándole en la puerta de su dormitorio.

—Bakugo, ese es mi cuarto.

—Ya lo sé, cara partida.

—¿Quieres algo?

Bakugo bufó y expulso aire de forma violenta por la nariz.

—¿Es verdad lo que me ha contado Deku sobre las prácticas con Endeavor?

—Si, mi padre me lo ofreció y yo le dije que aceptaba si venía Midoriya.

—¿Y que pinto yo allí, como llegó mi nombre a la conversación? —preguntó Bakugo algo molesto.

—Mi padre tenía intención de decírselo a dos mas aparte de mi y Midoriya habló muy bien de ti delante
de mi padre y de Hawks, te hizo muy buena propaganda.

Bakugo se cruzó de brazos y apartó la cara.

—Estúpido Deku...

—Pero hasta que no tengamos nuestras licencias no podemos, además que la primera fase de las practicas
no las podemos hacer con él.

–Ya lo se.

Tras eso, Bakugo se fue de allí y subió hasta su piso, dejando libre la puerta de Todoroki que entró y se
volvió a tumbar en la cama donde intentó dormir, ya que esa noche soñaría con que un hombre, alto y de
pelo negro besaba su cuerpo de forma ardiente.

A unos kilómetros, en un almacén varias personas estaban reunidas alrededor de un hombre de pelo
celeste y que portaba en su cara una mano amputada.

—¿Cómo va el plan? —preguntó Shigaraki sentándose en un sillón.

—El plan principal sigue su curso, Overhaul nos ha citado en dos días en su cuartel general, ha dicho que
solo vayan Tomura Shigaraki, Toga y Twice —dijo Kurogiri.

—Perfecto.

—¿Y por que tengo que ir yo? —preguntó Toga —ahí no está mi Izuku-kun...

—Pero estaré yo —dijo Twice acercándose a ella y bailando a su alrededor.


Shigaraki miró a Spinner y Mr. Compress.

—¿El otro plan cómo va?

—Está siendo mas difícil de lo que pensaba encontrarla, jefe —dijo el lagarto.

Shigaraki se recostó en su sillón cruzando las piernas.

—Sabíamos que sería difícil, seguid indagando y en cuanto tengáis noticias de ella, me avisáis.

—Si, jefe.

Ahora el hombre de pelo celeste miró a Dabi.

—¿Y cómo va tu conquista?

—Va bien, hoy ha habido avances.

—Así me gusta...

—¿Qué habéis hecho? —preguntó Twice a Dabi de forma directa —os habéis besado, habéis foll...

Una llamarada de color azul hizo sobresaltar al hombre del traje negro y se ocultó tras Toga.

—¡¡CALLATE...!!

—Uy... —dijo Toga en tono de burla —a Dabi le gusta Shoto, a Dabi le gusta Shoto... —comenzó a a
cantar y automatícense se te la unió Twice.

—¡¡BASTA!! —gritó Shigaraki poniéndose en pie y acercándose a Dabi.

—Dabi, Dabi... te recuerdo que tu misión es que ese Todoroki acabe comiendo de tu mano, que haga todo
lo que le pidas, ¿está claro?

—Si... —dijo de forma distraída.

—¿Dónde está el número tres? —preguntó Shigaraki mirando a Kurogiri.

—Pregúntale a Dabi, que es su novio —dijo Twice.

Esto provocó que una nueva llamarada aun más grande inundase el almacén provocado incendios y
destrozos en algunas zonas. Daños que fueron subsanados por Kurogiri, que hizo desparecer el fuego con
sus portales.

Shigaraki miró al enfadado rostro de Dabi.

—Espero seas asi de ardiente con el chico ese, porque como me falles, te reduciré a cenizas.

La amenaza de Tomura no asustó a Dabi que bufó y se fue de la sala con semblante molesto.

Hawks se encontraba en los alto del tejado de ese almacén cuando vio salir a Dabi de forma rápida y
dando un portazo violento, esbozó una sonrisa y miró el móvil.

—Fase dos, comenzando —escribió en el chat y cerró le móvil para, con delicadeza aterrizar enfrente del
hombre de pelo negro.
NIGHTEYE

En un nuevo día, por la mañana, Izuku corría por los pasillos de la U.A. antes de que llegase la hora de la
primera clase. Buscaba a una persona, la única persona que podía ponerle en contacto con su objetivo.

—¡¡Togata-senpai!! —gritó Izuku al ver a Mirio a lo lejos mientras alzaba las manos para llamar su
atención.

—Oh, Midoriya, ¿Qué tal?

Izuku llegó hasta él y se detuvo para tomar aire.

—Togata-senpai, ¿puedo hacerte una pregunta?

—Claro —dijo el chico sonriente.

—¿Me-me podrías recomendar para hacer las prácticas con Sir Nighteye? —dijo el peliverde haciendo
una reverencia.

—Oh... —Mirio lo miró intrigado —¿con Sir?

—Si, creo que el sería el mas apropiado para mi instrucción.

—Bueno, podría preguntarle... ya se, después de clases, espérame y vamos los dos a verle y así te
presentas y que él decida, ¿vale?

—Oh, ¿de verdad?, vale —dijo Izuku bastante ilusionado.

—Te espero a la salida.

—Muchas gracias, hasta luego.

Izuku se despidió y volvió a salir corriendo hasta su clase, a la cual llegó justo a tiempo, pues fue entrar
en el aula para que pocos segundos después Aizawa entrase dando los buenos días.

Las clases pasaron con cierta rapidez.

—Os recuerdo que en dos días debéis decirme con quien haréis las practicas, y vosotros —dijo señalando
a Todoroki y a Bakugo —esta tarde tenéis el día libre, los entrenamientos de hoy se han suspendido.

—¿Por qué? —preguntó Shoto.

—Al parecer un villano atacó las instalaciones, pero no hubo ningún herido, la policía piensa que solo
quería destrozar el sitio.

—Que tontería —dijo Bakugo — además de que eso nos molesta a nosotros.
—Otra de las hipótesis es que el villano haya querido impedir que los aspirantes consigan sus licencias,
pero es inútil, aunque ese centro esté destruido se puede hacer en cualquier otro.

Mientras Aizawa hablaba, Todoroki no podía dejar de pensar en Dabi, ¿habrá sido él? Y si así fuese, ¿Por
qué haría eso?

—¿Y saben que villano lo hizo? —preguntó Tokoyami.

—No lo vieron, lo único que pudieron ver es que todo quedó quemado.

Entre el murmullo de la clase, todos se sorprendieron al escuchar una silla caer, al mirar vieron a
Todoroki de pie, con la mirada perdida y con cierto temblor.

"¿Ha sido mi culpa, por no atraparlo?"

—Todoroki, ¿estas bien? —preguntó Momo que lo tenía al lado.

Todos lo miraban extrañados, él no era de hacer ese tipo de cosas en clase.

—Perdón —dijo el chico volviéndose a sentar.

Tras eso todos volvieron a mirar al frente, salvo Izuku que todavía lo miró durante un rato mas, pudo
verlo algo nervioso y con la mirada perdida.

—Midoriya, si te aburre la clase, puedes irte —dijo Aizawa de forma sarcástica.

—No, no, perdón...

Al acabar la clase, Todoroki salió a toda prisa sorprendiendo a todos, Izuku cada vez estaba mas
preocupado, sin duda al volver hablaría con él.

—Deku-kun, ¿quieres ir con Tenya, Tsuyu y conmigo al centro comercial?

—Muchas gracias, Uraraka, pero he quedado con Togata, me va a presentar a Sir Nighteye para hacer las
practicas con él.

—Hala, ¿en serio?, que guay... –dijo la chica con bastante ilusión —que suerte, pues espero que te vaya
bien.

—Muchas gracias, cuando vuelva os contaré.

Como bien dijo, Togata esperaba a Izuku en la entrada de la U.A., allí se reunieron y tras los saludos
comenzaron a caminar hasta la parada del autobús, donde subieron al primero e hicieron el resto del
trayecto hasta la agencia. En ese trayecto, Izuku miraba por la ventana, ya que no podía hablar con Mirio,
pues este le había cedido su asiento a una anciana, poco después pudo ver como un chico de pelo bicolor,
que él conocía bien, se adentraba a un callejón.

Se puso a pensar que Todoroki hoy había actuado bástate raro, y ahora lo había visto entrar solo a un
callejón, sin duda al volver a la academia hablaría con él.

Unos treinta minutos después, Mirio e Izuku estaban frente a la puerta del despacho de Nighteye.

—Midoriya, un consejo, una forma de caerle bien a Sir es hacerle reír.

Midoriya se quedó algo helado, su fuerte no era ni mucho menos la comedia, no sabía contar chistes,
¿Cómo pretendía que hiciese reír a ese hombre?
Mirio abrió la puerta.

—Señor Nighteye, aquí está el chico del que le hablé.

Izuku con bastante tensión entró en la sala y vio a un hombre, alto y delgado sentado tras un grane
escritorio, vestido con traje gris y pelo verde. Este hombre miró a Izuku de forma inquisitiva, se levantó
despacio y con paso lento se acercó a ellos.

—Es el momento —pensó Izuku y acto seguido imitó la expresión tanto física como vocal de All Might
en una de las presentaciones mas famosas que había visto por la tele, una de las mil que había estado
viendo a lo largo de la vida y que podía imitar a la perfección.

Se produjo un silencio en el que Nighteye miraba a Midoriya con total extrañeza y su rostro cambio a
desagrado.

—¿A caso te estas burlando de All Might? —preguntó Sir.

—¿Qué? —preguntó Izuku volviendo a poner su cara normal —no, no... yo solo...

—Mirio, llévate a este chico de aquí. Debería saber que, en esa presentación, All Might tenía dos arrugas
en los ojos, y su mentón no sobresalía tanto.

—No, por favor, espere —suplicó Izuku interponiéndose ante él.

—Sir, creo que debería escucharle —dijo Togata y salió el solo de la sala.

Nighteye se sentó nuevamente y miró a Izuku.

—No voy a aceptarte, por mucho que diga Mirio.

—Señor, por favor, déjeme demostrarle que estoy a la altura —volvió a pedir Izuku.

Nighteye esbozo una media sonrisa y se volvió a levantar sosteniendo un papel.

—Esto es el formulario de admisión, si eres capaz de quitármelo en diez minutos y rellenarlo, te aceptaré
—dijo de forma distendida –si fallas, no volverás por aquí.

—De acuerdo.

Izuku activando su quirk y empezó a dar saltos por la sala lanzándose hacia el hombre para quitarle el
papel, pero apenas era capaz de rozarle, intento tras intento Izuku comenzó a sentir cansancio, llegó a
pensar que ese hombre sabía en todo momento lo que iba a hacer, era imposible que supiese siempre a
donde iba a parar.

Minutos después, la habitación estaba prácticamente destrozada, los muebles rotos, marcas de pies por
toda la pared, pero el papel seguía en las manos de Sir Nighteye.

—Te quedan tres minutos, chico. Nunca entenderé porque él te eligió a ti.

Izuku oyó eso, en un principio no supo que quería decir, pero pensándolo bien solo podía estar hablando
de All Might, ¿ese hombre estaba diciendo que All Might no debería haberlo elegido como sucesor?

Los minutos pasaron y el papel seguía en la mano, finalmente Izuku cayó rendido a sus pies y Nighteye
esbozó una sonrisa.

—Lo sabía, no tienes lo que hace falta para ser un héroe, eres solo un niño que se cree alguien. Vete.
Izuku cayó al suelo de rodillas, derrotado y exhausto, lamentándose por haber perdido la oportunidad, se
sentía decepcionado consigo mismo e incluso unas pequeñas lágrimas de frustración comenzaron a caer
por sus mejillas hasta aterrizar con el suelo.

Con pesadez se levantó intentado no mirar a Nighteye a la cara, ya sentía suficiente vergüenza con haber
perdido como para ve como es hombre lo viese llorar. Caminando hacia la puerta el peliverde se detuvo.

—Lo siento... y que suerte tiene usted de tener esa bandera de All Might, es la versión exclusiva que no
estuvo a la venta... solo hay cinco en el mundo y es imposible conseguirlas.

Nighteye miró a su pared, donde descansaba la bandera y abrió mucho los ojos, pudo ver como la
habitación entera estaba cubierta de pisadas, pero la bandera estaba intacta, ni una pisada ni un
desperfecto, anonadado miró al chico.

—Espera... ¿me estás diciendo que has calculado cada movimiento para no pisar la bandera?

Izuku se secó las lágrimas y se volteó.

—Si, se que ese es un objeto muy preciado y no quería estropearlo...

El hombre estaba realmente pasmado, bastante impresionando, pensó que ese chico realmente admiraba a
All Might, al igual que él.

—Toma, firma esto y te aceptaré en mi agencia para las prácticas.

A Izuku se le iluminó la cara, con nuevas lágrimas, esta vez de alegría se acercó y agarrando el papel lo
firmó.
CHISPAS

Todoroki salió rápido de la U.A., no sabía como, pero debía cerciorarse de que Dabi no había sido el
causante de ese incidente, si no, la culpa que estaba sintiendo en ese momento lo anularía durante mucho
tiempo.

No sabía que hacer, por lo que se le ocurrió correr hacia el callejón donde se vieron la primera vez,
esperaba que por alguna extraña razón él estuviese allí, esperándole, para aclararle que él no había hecho
nada, pero nada mas lejos de la realidad.

Al llegar encontró el callejón completamente vacio, se situó en el centro y miró a todas partes, sintiendo
impotencia dio un pequeño grito que ahuyentó a algunos gatos que había cerca.

—Por favor, que no hayas sido tu... por favor...

—¿Qué no haya sido quién? —preguntó una voz en la espalda de Shoto.

Este se levantó rápidamente, ya que reconoció la voz, y al voltearse lo vio, allí de pie, con las manos en
los bolsillos de la gabardina azul, su pelo negro y esos ojos azules mirándolo a la cara. Shoto por primera
vez pudo ver en todas esas cicatrices y quemaduras de su cara algo atractivo, apreció cada facción de su
cara, miró su boca.

—Dabi... —dijo el chico con efusividad lo que provocó una pequeña sonrisa en los labios del mayor.

—El mismo, ¿me buscabas? —dijo acercándose a él lentamente.

—Si, quiero preguntarte algo.

—Tu dirás.

—¿Has sido tú el que ha atacado la sede de las practicas para la licencia provisional?

Mientras Shoto hablaba, Dabi se acercaba mas a él.

—¿Y si hubiese sido yo, que pasaría?

Shoto se quedó callado, aunque había pensado en esa posibilidad, no había pensado que le contestaria.

—¿Has sido tú o no?

En un rápido gesto, Dabi aprisionó a Todoroki contra la pared apoyando su brazo en esta y echó su
cuerpo hacia delante para quedar frente al chico acercando mucho su cara.

—¿Qué gano yo con decírtelo, héroe?

Shoto en ese momento se sentía intimidado por Dabi, lo tenia muy cerca, haciéndole recordar lo que paso
aquel día, cuando lo besó en el cuello. Su corazón empezó a latir fuerte y su respiración comenzó a
agitarse, al sentir el aliento caliente de Dabi en su cara.
—Solo...quiero saberlo...

—Entiendo... veras, te lo cuento si haces algo por mí.

—¿El qué?

Dabi alzó su mano libre y rozó los labios del chico.

—Me gustaría probar esos labios.

Shoto notó como sus mejillas enrojecían y su pecho comenzaba a palpitar.

—¿Qué me dices? —preguntó Dabi con un suspiro en el oído de Todoroki.

Shoto no decía nada solo lo miraba con ojos nerviosos.

—Bueno, veo que no quieres... —dijo apartándose de él.

Entonces, las manos de Todoroki subieron hasta el cuello de la gabardina de Dabi y acercándose a él,
juntó sus labios con los suyos, provocando que al hacerlo pequeñas chispas saltaran provocado por el
choque de sus quirks de fuego.

Dabi pasó sus brazos por la espalda de Shoto bajándolos hasta su cadera mientras el chico seguía
agarrando la ropa del hombre, sus labios se fundieron en un beso que no duró mucho pero cuya
intensidad podría haber derretido una pista entera de nieve.

Al separase, el chico de pelo bicolor miró al hombre, que a su vez lo miraba con cara de satisfacción.

—Dime ahora si fuiste tú.

—Si, fui yo.

Ante esa respuesta, Todoroki dio un empujón a Dabi y lo llevó a la otra pared.

—¡¿Por qué lo hiciste? —dijo haciendo aparecer en su mano derecha una flecha de hielo.

—Shoto, soy un villano... ¿Qué pretendías, que no hiciese mi trabajo?

La flecha de hielo impactó a unos centímetros de la cabeza de Dabi.

—Debería apresarte ahora mismo.

—¿Y como lo harás sin una licencia que te permita usar tu quirk?, yo ahora mismo podría denunciarte
por usarlo sin autorización.

Shoto retrocedió ante la amenaza, y frustrado salió de allí corriendo.

—¡Shoto! —gritó Dabi.

—¿Qué quieres? —dijo este enfadado y sin voltearse.

—Lo hice para que vinieses a verme.

Shoto lo oyó, pero siguió corriendo para salir del callejón hasta llegar a la calle principal, allí miró, pero
nadie le prestaba atención, eso era bueno. Tomando algo de aire, se tranquilizó un poco y a paso lento
comenzó a andar nuevamente hacia la U.A.
Durante todo el camino, la cabeza le daba vueltas, aun notaba la quemazón en los labios de aquel beso, el
fuego de Dabi era realmente potente. El chico estaba muy confuso, ¿en que momento pretendió que esa
"relación" con un villano fuese buena, ¿realmente pretendía que Dabi dejase de hacer maldades solo
porque ahora hablaba con él?

—Soy un estúpido... —dijo el chico en voz alta sin darse cuenta.

—Tienes toda la razón, cara partida.

Todoroki levantó la mirada y vio como Bakugo, Kirishima, Kaminari, Sero y Mina estaban delante de él.

—Bakugo, no seas así —dijo Kirishima —¿pasa algo, Todoroki?

—No, no es nada, problemas míos...

—Sabes que si tienes algún problema puedes contar con nosotros, somos tus amigos —dijo Mina
acercándose un poco.

—Claro —recalcó Denki.

—Conmigo no cuentes —dijo Bakugo alejándose del grupo y pasando de ellos.

—No le hagas caso —dijo Sero.

Shoto los miraba, la verdad es que se sentiría mejor hablándolo con alguien, pero aunque los apreciaba
no eran la persona en quien el pensaba a la hora de abrirse.

—Muchas gracias, lo tendré en cuenta.

—¿VENÍS O ME VOY SOLO, EXTRAS?

—Ahora vamos —dijo Kirishima rodándo sus ojos frente a Shoto y despidiéndose de él, el grupo se fue
con Bakugo.

Una vez se fueron, Todoroki decidió que debía contarle esto a alguien y solo una persona se le vino a la
cabeza, la cual sabía que no lo iba a juzgar y le guardaría el secreto.

Izuku Midoriya.

El susodicho estornudó en el autobús de vuelta a la U.A.

—Salud.

—Gracias, Togata-senpai.

—Que bueno que Sir te haya aceptado, ahora somos compañeros —dijo Mirio con una sonrisa.

—Es verdad, tengo ganas de empezar...

—En una semana empezaran las practicas.

Izuku estaba muy contento, había cumplido su objetivo, junto a Nighteye podría aprender mas de All
Might y sobre todo aprender a usar el One For All, todo estaba saliendo de lujo. La cara de felicidad del
chico era muy visible a cualquiera que lo viese y esa felicidad no desapareció cuando por la ventanilla
pudo ver como algunos de sus amigos pasaban por allí, pudo ver a Kirishima, Kaminari, Mina, Sero, pero
sus ojos se fueron de inmediato al rubio que iba delante de ellos y en un momento, los ojos de Bakugo
enfrentaron a los de Izuku, cruzaron mirada durante un instante y de forma algo tímida, el peliverde
levantó una mano y saludó al rubio mientras el autobús avanzaba.

—Yo creo que deberíamos salir mas a menudo —se quejaba Mina al resto del grupo.

—Pero los profesores no nos dejan, y hoy ha sido por que había mas protección por el ataque del villano
a la sede —contestó Sero.

—Hey, Bakugo, ¿Qué pasa? ¿Qué miras?

Todos miraron al rubo que estaba quieto mirando a la calle sin moverse.

—¿Bakugo?

Sin voltearse, metió sus manos en los bolsillos y comenzó a andar de nuevo.

—¡¡¡VAMOS YA!!! —gritó evitando que le vieran la cara, donde unas pequeñas manchas de rubor
cubrían sus mejillas.
¿MARIPOSAS?

En la U.A. en el despacho mas alto de las instalaciones, se estaba realizando una reunión muy
importante.

—Bien, he mandado a realizar esta reunión porque debemos actualizar los datos que tenemos —dijo el
director Nezu.

En la gran mesa estaban sentados All Might, Aizawa, Nº 13, Cementos, Midnight, Ectoplasm y Present
Mic.

—Aizawa, cuéntanos —dijo Nezu.

El hombre de pelo largo se puso en pie y sostuvo en sus manos una carpeta, en al cual pasaba paginas
mientras hablaba.

—He inspeccionado los dormitorios de todos los de primero y no he encontrado indicios de que haya
ningún traidor.

—¿Has mirado bien a tu clase? —preguntó Ectoplasm.

Aizawa lo miró con cierto rencor.

—Mi clase fue la primera que miré, 1-A esta libre de sospechas, ninguno de mis estudiantes nos ha
traicionado —dijo con molestia.

—Shota, tranquilo, nadie ha dicho lo contrario —le dijo Present Mic poniéndole una mano en el brazo.

Con mas clama, Aizawa volvió a hablar.

—Como dije, he inspeccionado a todos lo de primero y ninguno presenta pruebas de traición.

—El hecho es que la Liga de los Villanos conocía nuestros movimientos —interrumpió Nezu —yo no
quiero pensar que entre los alumnos haya un traidor, y confío en todos mis profesores.

—¿Pero estamos seguros que hay un infiltrado en la U.A.? —preguntó All Might.

—No es 100% seguro, pero hay altas posibilidades —respondió el director subiéndose a al mesa y
comenzando a andar.

—¿Y qué hacemos? —preguntó ahora Midnight que se cruzaba de brazos.

—No haremos nada —dijo el director.

—¿Cómo?

—Eso, no haremos nada, simplemente aumentaremos la vigilancia en la academia, el toque de queda será
mas estricto y a cualquiera que lo incumpla será severamente castigado.
El director tomo aire y volvió a mirar a los profesores.

—El resto dejádmelo a mí.

Ya de noche, los alumnos de 1-A volvían a la sala común después de la cena, donde normalmente
algunos se quedaban a ver la tele, otros leían y otros jugaban a juegos de mesa o hablaban. Izuku
pretendía sentarse con Uraraka, Tenya y Tsuyu para contarles lo que había pasado con Nighteye, pero una
mano en su hombro lo sorprendió.

—Midoriya, ¿podemos hablar?

Izuku se volteó y miró a Todoroki, presentaba el mismo aspecto de siempre, pero algo en su labio inferior
le llamó la atención, aunque no dijo nada.

—Claro —le respondió con una sonrisa, le venía bien, pues el también quería hablar con él —¿Dónde
vamos?

—¿Puede ser en tu cuarto?

—Si, por supuesto, vamos.

Ambos se pusieron a caminar hacia las escaleras, y antes de subir, el peliverde se giró para mirar a sus
amigos.

—Uraraka, luego o mañana os cuento que tal con Nighteye.

Ochaco, Tsuyu y Tenya lo miraron, y aunque extrañados ver de a Izuku con Todoroki subir las escleras
juntos, lo saludaron y le dijeron que no había ningún problema.

Ese comentario en voz alta llamó la atención también de alguien mas, que vio con una mueca de enfado
como Izuku y Todoroki subían las escaleras.

El peliverde y el de pelo bicolor subieron al segundo piso en silencio y entraron en la habitación del
primero.

—Cuantas cosas —dijo Shoto mirando a todas las figuras y todo lo que había allí de All Might.

—S-si —dijo algo avergonzado —lo admiro mucho, desde siempre.

—Yo también.

—¿En serio? —preguntó Izuku incrédulo.

—Si, no hay un héroe mejor.

El chico pensó en que Todoroki lo tendría difícil admirar a otro héroe siendo Endeavor su padre, pero
también pensó en que su relación no era muy buena.

—Bueno, siéntate donde quieras —dijo mientras cerraba la puerta.

Shoto se sentó en la cama.

Izuku lo siguió con la mirada y al verlo se puso algo nervioso ya que no estaba acostumbrado a que nadie
hiciese eso, pero igualmente se acercó y se sentó a su lado.

—¿Y bien, que me querías decir, Todoroki-kun?


Shoto levantó al cabeza y tomó aire, no estaba seguro del todo de contarlo, pero confiaba en Midoriya, él
seguro no lo juzgaría, pero lo haría con cuidado.

—Midoriya, ¿a ti te gusta alguien?

La cara de Izuku se volvió increíblemente roja y abrió mucho los ojos mirando a su compañero, por su
mente solo pasó una persona una vez pronunció la frase.

—¿QU-QU-QUE?... ¿A que- que-que vi-vienese eso? —dijo tapándose la cara de forma exagerada y
moviéndose de forma nerviosa.

Todoroki miró sus gestos y vio como se ruborizaba, ahí supo que la respuesta era afirmativa.

—Eso, ¿qué si te gusta alguien? —volvió a preguntar sin perder la calma.

Izuku hacia movimientos nerviosos mientras su rojez no desaparecía.

—N-n-no... a mi no me gusta nadie...

Esto sorprendió a Todoroki, ya que su lenguaje corporal indicaba todo lo contrario, él no era muy diestro
a la hora de pillar algunas cosas, pero Midoriya era muy obvio a veces, ¿Por qué le mentía?

—¿De verdad?

—S-si...

Tras unos segundos de silencio, el peliverde preguntó esta vez.

—¿Y a ti... te gusta alguien?

Ahora era Shoto el que desviaba la mirada, realmente no sabía lo que sentía por Dabi, había sido todo
muy raro, él se negaba a creer que tuviese algún tiempo de sentimiento romántico por ese villano, pero
realmente nunca se había enamorado y no sabía como era estarlo.

—No lo se.

—¿No sabes?... ¿pero hay alguien que te atraiga o te haga sentir algo raro?

Shoto lo miró, era exactamente eso lo que le pasaba, un sentimiento raro por Dabi, no sabía decir que es,
¿atracción?, era verdad que cuando lo abrazó, y no podía dudar que el beso que le dio esa tarde, le había
gustado. Instintivamente se llevó la mano al labio y rozó la quemadura que le había provocado, cosa que
Izuku pudo ver con claridad.

—¿Qué te ha pasado ahí? —preguntó señalando su boca.

—Ha sido un villano.

—¡¡¿Qué?!! —Midoriya saltó del sitio y se acercó a Todoroki para sostenerle la barbilla y mirar mejor y
mas de cerca la herida.

—Pero, ¿estas bien?, ¿Cómo ha sido?... ¿se lo has dicho a Aizawa-sensei?... ¿cuándo ha pasado?

Izuku formulaba todas esas preguntas ante un petrificado Todoroki que se sentía algo incomodo ya que el
peliverde estaba invadiendo su espacio personal, le sujetaba la barbilla y tenia la cara muy cerca de su
boca, la nariz de Izuku, rozaba la barbilla de Shoto.
—Mi-Midoriya... estas muy cerca —dijo con cierta tensión.

Al darse cuenta, el chico se apartó soltando la barbilla de su compañero y volviendo a ponerse


completamente rojo.

—Pe-perdón... es que...

—No te preocupes, entiendo que te preocupes.

—Gracias... pero ¿Cómo ha pasado... ¿cuándo ha sido?

—Esta tarde... y fue por un beso.

—¡¡¡¡¡¡¡¿UN BESO?!!!!!!!

—Si —dijo de forma calma, contrastando con la confusión y extrañeza de su contrario.

—PERO, ¿CÓMO?, ¿CUÁNDO?, ¿CÓMO?, ¿POR QUÉ?

—Es complicado de explicar.

Izuku procedió a calmarse, esta podía ser la explicación de por qué había actuado hoy tan raro, esta
mañana y ahora entendió lo del callejón.

—¿Me lo quieres contar? —preguntó Izuku ahora mas calmado —¿si ese villano te ha hecho daño,
tenemos que decírselo a Aizawa-sensei.

—No.

—¿Qué?, ¿Por qué?

—Te dije que es complicado. Si me prometes no decir nada a nadie te contaré todo.

Izuku pensó, no se sentía bien dejando a su amigo que tuviese relación con alguien que le puede hacer
daño, pero tampoco quería decepcionar a su amigo, por lo accedió.

—Esta bien, pero si te vuelve a hacer daño, lo contaré, ¿vale?

Shoto asintió y procedió a contarle todo sobre Dabi, sus encuentros, y el beso.

—¿Dabi?... es el villano que secuestró a Kacchan.

—Si... yo quise detenerle la primera vez, pero me dijo que no quería hacerme daño.

—¿Y le creíste?

—Por supuesto que no... pero sentí algo raro, como dijiste.

Izuku lo miró asustado.

—¿Te has enamorado de él?

—No lo sé, estoy muy confuso Midoriya, siento algo por él, pero es algo raro, nunca había sentido algo
así y me da algo de miedo.

Izuku le agarró de los hombros para que lo mirase, ya que estaba viendo que su amigo estaba empezando
a decaer.
—No, tranquilo... yo no se mucho de eso... como te dije a m-m-mí no me gusta na-nadie, pero por lo que
visto en películas y series, el amor empieza en el estómago, ¿sientes mariposas?

—¿Tengo mariposas en el estómago? —se asustó Todoroki posando sus manos en su vientre.

—No, no son reales, es algo metafórico, ¿sientes algo cuando lo ves?

Izuku sabía perfectamente esa sensación, desde hacía un tiempo, él mismo había empezado a sentir eso;
realmente lo sentía desde hacia muchos años pero tras un incidente con esa persona pudo dejar salir ese
sentimiento.

—Las veces que lo he visto, me he quedado paralizado, me pongo nervioso y eso no suele pasarme
nunca. Pero hoy...

—¿Qué ha pasado hoy?

—He descubierto que fue él, el que atacó la sede de las practicas de las que habló el sensei esta mañana.

—¿Fue él?

—Si, yo no sé por qué, pero lo imaginaba y me sentía muy culpable, si lo hubiese atrapado la primera
vez, no hubiese pasado todo esto, es mi culpa.

—No, Todoroki-kun, tu no has hecho nada, la culpa es suya, el atacó el sitio, no tú.

—Pero me siento culpable, y tras besarlo y confesar que fue él le ataqué.

—Hiciste bien, los villanos solo quieren hacer maldades, no les importa nada. Mira lo que nos hicieron
en la USJ y en el campamento, además secuestraron a Kacchan.

—Lo sé, pero él me dijo que lo había hecho por mí, para que le viese. Él dice que no quiere hacerme
daño.

—Pero no puedes creer a un villano, mira lo que hizo, ¿y todo para que os vierais?, ¿Qué le impide que la
próxima vez no haga daño a alguien?

—Lo sé, por eso estoy confuso... creo que me gusta, pero está mal, es un villano...

—Todoroki-kun, yo no soy nadie para decirte que hacer, pero no deberías verle mas.

—Creo que tienes razón —respondió el chico agachando la mirada.

—Me tienes a mi y a todos para lo que necesites, sabes que conmigo puedes contar para lo que haga falta.

—Muchas gracias, Midoriya. Eres un gran amigo.

Y tras decir eso, abrazó al peliverde, algo raro en él, ya que no le gustaba pegarse mucho a la agente, por
lo que Izuku lo recibió encantado, eso era un hecho de que había podido atravesar su coraza.

Tras unos minutos mas, ambos se levantaron y se acercaron a la puerta.

—Midoriya, ¿me prometes que no le contaras a nadie sobre esto?

—Te lo prometo —dio poniendo una mano en su pecho y levantando la otra —te dije que no diré nada,
pero tu prométeme que no lo volverás a buscar y si te vuelve a hacer daño, se lo diré al sensei.
—Está bien, lo prometo.

Tras eso salieron fuera, Izuku se quedó en la puerta mientras Todoroki se quedaba en frente, ya en el
pasillo.

—Muchas gracias, Midoriya, me has ayudado mucho, otra vez.

—No pasa nada, para eso están los amigos.

—Tienes razón, buenas noches.

—Buenas noches.

Sin darse cuenta habían pasado mas de dos horas hablando, ya era muy de noche y todos estarían
dormidos. A paso lento para no hacer ruido, Todoroki subió a su piso y con cierta alegría por la
conversación con Izuku, abrió su puerta, al entrar sintió la calidez de su habitación, se puso el pijama y se
metió en la cama. Pese a toda esa felicidad, esa noche volvió a soñar que Dabi lo agarraba firmemente
mientras besaba sus labios al mismo tiempo que metía sus manos dentro de su ropa.
COLABORACIÓN

—Hoy se acaba el plazo para decirme a que agencias vais a ir para las practicas —dijo Aizawa
sentándose delante de su mesa — por lo que mas os vale haber buscado ya.

La clase respondió afirmativamente, excepto dos personas.

—Bakugo y Todoroki, la primera fase de las prácticas no las podréis hacer, la obtención de la licencia
coincidirá con la segunda fase.

Bakugo chasqueó la lengua en señal de molestia, por esa estúpida licencia iba a perder tiempo y estaría
por detrás de los demás.

—Bien, pasaré lista y me irán diciendo a que agencias han accedido y me entregaran la solicitud firmada.

Uno a uno, Aizawa fue nombrado a los alumnos, varios de ellos habían elegido la misma agencia por lo
que no estarían solo, mientras que otros habían aprovechado bien la visita de los tres grandes.

—Kirishima Eijiro.

—Presente, yo he solicitado en la agencia de Fat Gum.

Aizawa apuntó y tomó la solicitud.

—Uraraka Ochaco.

—Yo he ido con Ryukyu.

—Bien, igual que Asui —respondió el profesor y ambas chicas se miraron y sonrieron.

—Tokoyami Fumikage.

—Yo iré con Hawks.

Aizawa apuntó y finalmente fue al último alumno.

—Midoriya Izuku.

—Yo iré a la agencia de Sir Nighteye.

Aizawa apuntó y agarró el formulario.

—Está bien, ahora procederemos a entregar los formularios a los organismos gubernamentales para que
lo aprueben y estará listo, tenéis el resto del día libre.

Todos saltaron de alegría al tener el día libre, excepto Bakugo que le daba igual.

Una vez el profesor se marchó del aula, Uraraka se levantó y se acercó corriendo a la mesa de Izuku.
—Deku-kun, ¿Qué vas a hacer ahora?

—Iba a aprovechar este tiempo para ir al gimnasio a entrenar un rato.

—¿Te importa si voy también? —preguntó la chica — a mí también me vendría probar cosas nuevas, no
quiero decepcionar a Ryukyu.

—Claro que puedes, dile también a Tenya si quiere.

—Guay, ahora voy.

Izuku la vio alejarse bastante contenta, al desviar la mirada al frente vio la nuca de Bakugo, el parecía
estar mirando a su mesa con la cabeza gacha, podía sentir que algo le pasaba, pero si intentaba hablarle
seguro le gritaba y no tenía ganas de recibir gritos hoy, él estaba contento.

—Midoriya.

En ese momento, Izuku pudo ver que al oír esa voz, Bakugo hizo un movimiento extraño, al mismo
tiempo, él miró a su lado para ver a Todoroki.

—Hola, Todoroki-kun.

—Quería volver a darte las gracias por lo de ayer, realmente me ayudaste mucho.

Izuku se rascó la nuca en señal de vergüenza al mismo tiempo que desviando un poco la mirada a Bakugo
vio que temblaba ligeramente.

—No es nada, tú hubieras hecho lo mismo...

—Aun así...

—Oh, veo que todavía tienes lo del labio, ¿no se ha curado todavía?

—No, parece que me acompañará un tiempo

Ahí Bakugo se levantó de forma violenta y sin decir nada, salió de la clase ante la atenta mirada de casi
todos.

—Hey, Bakugo —gritó Kirishima que salido detrás de él.

—Deku-kun —interrumpió Ochaco —mira, viene todos.

Izuku miró y vio como al parecer todos se habían apuntado al entrenamiento.

—Oh... perfecto, así todos podremos hacer cosas interesantes.

Así, los alumnos de 1-A salvo Kirishima y Bakugo que se había ido fueron camino al gimnasio de
entrenamiento, el grupo cada vez se sentía mas unido y ese tipo de situaciones hacía que todo fluyese
mejor entre ellos.

Al llegar oyeron gritos, cuatro personas estaban allí en medio, y dos de ellas parecían enfrentadas.

—Por eso la clase B es mejor, ya que los de la A no saben si aprobar un examen de licencia provisional
—reía Monoma.

—¡¿QUÉ DICES PIJO DE MIERDA?! —gritaba Bakugo.


—Bakugo, no le hagas caso, solo te está provocando —le decía Kirishima.

—¡¡CÁLLATE PELO MIERDA!!

Detrás de Monoma estaba otro chico de pelo morado que observaba la escena sin decir nada ni inmutarse
al ver que los demás se acercaban corriendo.

—¿Qué pasa? —preguntó Jiro.

—Había convencido a Bakugo de venir a entrenar con vosotros y entonces este nos ha seguido y se ha
puesto a provocarlo —dijo señalando a Monoma.

—Yo no estoy provocando a nadie, solo digo la verdad. Y a la vista está —dijo señalando al rubio
enfadado.

—¡¡¡TE VOY A MATAR!!!

—Monoma.

—¿Qué?

Al momento la expresión de Monoma se volvió neutra, no mostrando ninguna emoción.

Entonces algunos se percataron en el chico que estaba allí, callado, hasta que habló para llamar a
Monoma.

—¿Shinso? —preguntó Izuku.

—Hola —dijo alzando una mano —perdonad que no haya hecho nada antes, pero me estaba divirtiendo.

—¡¡¡REPITE ESO, RARITO!!!

—En, fin, me llevó a Monoma, hasta luego. Monoma sígueme.

Y así el pelimorado comenzó a andar seguido como un perrito por Monoma, que obedecía todo lo que le
decía sin decir nada.

Tras ese incidente, todos se reunieron y acordaron entrenar, cada uno se dividió por la zona y comenzaron
a experimentar con su poder. Izuku subido a una plataforma de roca miraba al resto mientras cargaba el
One For All para lanzar un ataque que llevaba practicado bastante tiempo, y en ese barrido con la mirada
que dio a todos sus compañeros se detuvo en uno, que a cierta distancia explotaba unos bloques y a su
mente le vino una pregunta.

"¿A ti te gusta alguien?

A varios kilómetros de allí, en una habitación de una mansión, varias personas se encontraban sentadas.

—Me alegra que hayáis acudido a mi llamada —dijo Overhaul ante Shigaraki, Toga y Twice.

—A nosotros nos alegra que hayas recapacitado y quieras unirte a nosotros.

Overhaul levantó las dos cejas sorprendido.

—Yo no he dicho que haya aceptado —dijo con voz suave.

Shigaraki miró la cara de su contrario, si pensaba que aquel pico iba a asustarlo o algo iba muy mal.
—¿Entonces para que nos has hecho venir?

—Para deciros las condiciones por las cuales mi organización os subvencionará.

Shigaraki estaba empezando a perder la paciencia, no el gustaba que lo tomaran por tonto ni le hiciesen
perder el tiempo.

—Veo que estamos perdiendo el tiempo —dijo Shigaraki levantándose —Toga, Twice, nos vamos.

—¿Ya te vas? —preguntó riendo Overhaul —¿sin ni siquiera escuchar las condiciones?

Sin decir nada, Shigaraki se acercó a la puerta.

—Veo que es verdad lo que dicen, que Tomura Shigaraki es como un niño pequeño.

Esto hizo que le hombre de pelo celeste se frenase en seco, siendo observado con ojos de miedo por Toga
y Twice, que iban a su lado y acto seguido se separaron de él a gran velocidad.

—¿Qué has dicho? —dijo el hombre volteándose hacia Overhaul.

—Lo que has oído...

Entonces se produjo un momento de caos cuando Shigaraki se lanzó sobre Overhaul, lanzado la mesa que
había en medio por los aires, mientras que los secuaces del hombre del pico se movían a gran velocidad,
dejando a Shigaraki con su mano a unos centímetros de la cara de Chisaki, ya que este en algún momento
había puesto su mano sobre la cabeza de Toga, sin saber porque había aparecido sentada a su lado.

—Si la toco, la mataré, ¿eso quieres? —amenazó Overhaul a Shigaraki.

El rostro de Shigaraki estaba tapado con la mano amputada pero el ojo que se apreciaba reflejaba una ira
colosal. Poco a poco se alejó del hombre y se volvió a sentar, ahí fue cuando Chisaki soltó a la chica y
esta corrió hasta ponerse al lado de Twice que la preguntaba si estaba bien.

—Bien, ahora, ¿vas a escucharme?

Shigaraki gruñó y asintió.

—Perfecto, lo primero es que no voy a estar a tus ordenes, yo seré mi propio jefe, ni responderé ante ti,
solo será una colaboración.

Shigaraki no dijo nada solo se cruzó de brazos y escuchó.

—Como tal colaboración, solicitamos como seguro a Toga y Twice, ellos trabajaran para nosotros, como
muestra de cordialidad.

—Me niego —dijo Toga.

—Cállate —dijo Tomura a la chica.

—Y eso es todo, cuando nuestros planes funcionen, recibiréis la financiación para los vuestros, ¿trato?

Shigaraki lo observaba con detenimiento.

—Trato.
Fuera de la mansión sobre uno de los edificios cercanos, unas alas rojas reposaban mientras Hawks
estaba sentado en la cornisa mientras escribía en su móvil.

—Todo va como estaba pensado.


COMPAÑÍA RECHAZADA

Midoriya seguía mirando como Bakugo explotaba algunas rocas con alguna nueva técnica, cuando en un
movimiento, el rubio desvió la mirada hacia su posición, y cuando se dio cuenta de ello, Izuku intentó
volverse para que no le pillase mirándole cuando tropezó y se precipitó hacia el suelo a gran velocidad
mientras gritaba.

Los mas cercanos vieron el incidente y corrieron hacia el sitio con intención se agarrarlo, pero como un
torrente, alguien atravesó la puerta del gimnasio y agarró a Izuku justo en el momento que iba a tocar el
suelo. Tras el momento de confusión todos vieron quien era.

—¡¡All Might!!

—Ya estoy aquí —dijo justo para perder su forma musculosa y volver a su forma real, cediendo al peso
de Izuku y cayendo al suelo.

Al final todos se acercaron para interesarse por el chico, este les dijo que había sido un accidente, que
pisó mal. Mientras hablaba buscaba con la mirada a Bakugo, que vio que también se había acercado.

—Joven Midoriya —habló All Might atrayendo su atención y haciendo callar a todos —¿podemos hablar
un momento?

—Claro, All Might.

Así, ambos salieron del gimnasio y se digirieron a las instalaciones de la U.A.

—Bakugo, All Might se te ha adelantado —le dijo Kirishima acercándose a él, ya que todos volvían a su
zona de entrenamiento.

—¡¿QUÉ DICES PELO PINCHO?!

—Pues que he visto como corrías para ayudar a Midoriya y si no llega a ser por All Might le hubieses
salvado tu... eso es muy masculino.

Bakugo lo miró con cara de enfado y frunció el ceño.

—¡¡¡CÁLLATE!!!

—¿Qué pasa All Might? —dijo Izuku sentándose en el despacho de All Might, sitio que ya conocía de
sobra de las veces que habían hablado.

—No pasa nada, joven Midoriya, pero hacía mucho que no hablábamos.

—Oh... es verdad, desde aquella visita a la enfermería tras la prueba de rescate no hablábamos.

—Si, y bueno ¿Qué tal llevas el manejo del One For All?
—He avanzado mucho, todavía no lo controlo del todo, pero he aprendido algunos movimientos, como
sabes, Gran Torino me ayudó.

—He visto que vas a hacer tus practicas con Nighteye...

—Si —dijo el chico ilusionado, pero al ver la expresión de su ídolo redujo su sonrisa... ¿pasa algo?... el
era tu ayudante... lo elegí por eso.

—No es nada, solo que él y yo estamos peleados por asuntos que no importan ahora. Pero él seguro es un
gran instructor para ti.

El chico aun lo seguía mirado con cierta tristeza.

—Si no te parece bien, puedo hacer las practicas con otra persona.

—No, no... el es muy capaz de ayudarte a mejorar el One For All, es de los pocos que sabe el secreto.

—Está bien.

Entonces Izuku recordó las palabras de Sir el día que lo conoció.

—Él no estaba de acuerdo en que yo fuese el heredero, ¿verdad?

—No, él tenía un candidato seleccionado, al que había estado preparando durante mucho tiempo, pero yo
te conocí antes de que el me lo dijese.

—¿Y quién es? —volvió a preguntar el chico con una presión en el pecho.

—No es necesario que lo sepas, joven Midoriya.

A Izuku no le hizo falta pensar mucho, un chico que Nighteye había estado preparando durante mucho
tiempo, y él conocía a alguien que tanto física como potencialmente podría llegar a ser el nuevo símbolo
de la paz.

—Es Togata, ¿verdad?

All Might tardó en reponer, pero su respuesta fue afirmativa. Ahí Izuku agachó la cabeza, él había visto
las capacidades de Mirio y sin duda pensaba que hubiese sido un mejor portador del One For All que él.

—Perdona All Might, pero necesito estar solo, me voy...

—Joven Mido...

No le dio tiempo acabar pues este salió a toda prisa y siguió corriendo por el pasillo hasta que se chocó
con alguien.

—¡¡¡TEN CUIDADO, BASTARDO!!!

Izuku levantó la mirada para encontrarse con Bakugo.

—Lo siento, Kacchan —le dijo mientras por sus mejillas caían lágrimas.

Izuku intentó bordearlo para seguir su camino, pero Katsuki le agarró de la muñeca.

—¿Qué te pasa?

—Nada, por favor, Kacchan, déjame.


Izuku era incapaz de hacer frenar sus lagrima lo único que podía hacer era, con el brazo libre ir
secándoselas mientras miraba a Bakugo, pero era incapaz de dejar de llorar.

Bakugo miraba las lágrimas caer por sus pecosas mejillas, veía como arrugaba los labios intentando
ahogar los llantos y todo mientras intentaba zafarse de su agarre.

—Deku, ¿Qué te pasa?

—Kacchan... por favor... déjame ir...

—No, hasta que me digas que te pasa.

Izuku volvió a enfocar su mirada a la cara de Katsuki, aún era incapaz de dejar de llorar. Bakugo también
lo miraba a la cara, era incapaz de dejar de mirarlo, verle así le provocaba algo que le destruía por dentro.

—Kacchan, no es nada, de verdad.

—Deku, para no ser nada, te está haciendo llorar mas que de costumbre.

—Por favor, suéltame —dijo el chico volviendo a intentar zafarse del agarre haciendo que Katsuki lo
agarrase aún mas fuerte —ahh... me haces daño.

Ahí Bakugo aflojó el agarre hasta soltarlo, Izuku se agarró la muñeca y la frotó un poco.

—Perdona por molestarte —dijo Izuku y salió corriendo dejando allí a un Bakugo atontado.

Midoriya salió del edificio principal de la U.A. y corrió hasta los dormitorios, con suerte de no cruzarse
con nadie, subió a su cuarto y se encerró. Allí tumbándose en la cama dejó fluir sus sentimientos y lloró
soltándolo todo.

Mientras lloraba no podía dejar de pensar en que si no fuese por él, Mirio hubiese heredado el One For
All y sin duda él merecía mucho mas ese quirk, era fuerte, heroico, inteligente y tenía el físico adecuado
para soportarlo. Sin embargo, él apenas podía hacer algo sin romperse los huesos, se sentía un intruso.

Minutos después, alguien llamó a la puerta. Izuku, ya mas calmado y habiendo llorado lo que necesitaba
se levantó, se acomodó la ropa y abrió sorprendiéndose al encontrarse a Uraraka, Iida, Tsuyu y Todoroki.

—Oh... ¿Qué hacéis aquí?

—Todoroki-kun nos ha dicho que necesitabas nuestra ayuda —dijo la chica castaña con una sonrisa.

Izuku miró a su compañero.

—Pero...

—¿Podemos pasar?, kero...

—Si, si claro...

Izuku se hizo a un lado y sus amigos entraron. El ultimo fue Todoroki que aprovechó para dedicarle una
mirada apaciguadora al peliverde y este le sonrió.

Una vez todos dentro, se sentaron en el suelo en círculos y sin entrar en detalles, todos pasaron la tarde
conversando y acompañando a Izuku, el cual agradeció mucho ese gesto de sus amigos, necesitaba
compañía, la única cosa que le supo mal es que, la compañía que él quería, la había rechazado él mismo.
GRACIAS, KACCHAN

La noche había llegado, y la hora de la cena estaba próxima, por lo que Uraraka, Tsuyu, Iida y Todoroki
comenzaron a salir de la habitación de Izuku.

—Muchas gracias por venir —dijo el chico.

—No es nada, Midoriya, para eso están los amigos, kero.

Los amigos del chico comenzaron a salir, quedándose el de pelo bicolor el último, el cual fue detenido
por el peliverde antes de salir.

—Todoroki-kun, espera un momento.

—¿Sí?

—Muchas gracias por traerlos, me hacía falta...

—A mí no tienes que darme las gracias.

—¿Cómo? —preguntó Izuku algo confuso.

—Fue Bakugo el que vino a decirme que buscase a tus amigos y viniese a pasar un rato contigo porque
estabas triste.

—¿Qué? —Izuku ahora si estaba confundido del todo —¿Kacchan?... pero...

Todoroki debía haberse confundido, Bakugo nunca haría algo así, y menos se preocuparía por lo que le
pasase a Izuku, o al menos eso pensaba el peliverde.

—¿Se-seguro...?

—Si, vino hace unas horas a verme con su humor de siempre y prácticamente me obligó a venir con los
demás, y como dijo que estabas mal quería devolverte el favor que me hiciste ayer.

Izuku lo miraba con expresión de completa sorpresa, nunca pensaba que Bakugo haría algo así, pero
también recordó el suceso del pasillo, donde se chocó con él y no quería soltarle hasta que le contase que
le pasaba, ahora se arrepentía de no haber aceptado su ayuda, y todo por el miedo.

—Se lo agradeceré —dijo finalmente Izuku.

Todoroki esbozó una pequeña sonrisa e invitó al peliverde a ir con el al comedor a cenar, este aceptó y
ambos bajaron hasta reuniese con todos.

Mientras transcurría la cena, todos hablaban del día, Uraraka y Tsuyu comentaban con Izuku el
entrenamiento, y que habían prendido a hacer un ataque conjunto y aunque el chico prestaba atención, de
vez en cuando desviaba la mirada hasta el lugar que ocupaba Bakugo, junto a sus amigos, las miradas
eran cortas; desviar la mirada, mirarle y luego volver, le daba vergüenza y miedo que lo descubriese
mirándole. Después de comer le daría las gracias.

—Hey, Bakubro —se acercó Kirishima a Bakugo para que no lo oyese nadie —Midoriya no hace mas
que mirarte... —le dijo dándole un codazo.

—Cállate, pelo pincho —dijo el otro con cierto enojo para luego desviar la vista hacia el peliverde y ver
justo el momento en que volvía a desviar la mirada para no cruzarse con él —bah...

—¿Hiciste lo que te dije? —volvió a preguntar Kirishima.

—Si.

El pelirrojo rio.

—Es un gran paso.

—Cállate, es la última vez que te cuento algo.

—Vamos, no seas así, que soy tu mejor amigo.

Bakugo bufó y lo ignoró para seguir comiendo, no sin antes echarle una mirada furtiva al peliverde.

Tras la cena, Izuku salió fuera a sentarse en uno de los bancos exteriores a tomar el aire, había sido una
tarde rara, todo lo de Togata le había afectado mucho, y aunque sus amigos lo habían ayudado, no podía
contarles nada, el One For All todavía era un secreto.

Sin darse cuenta, notó como agua caía por sus mejillas otra vez y se sorprendió llorando nuevamente.
¿Por qué se sentía tan ridículo? Había alguien mucho mas preparado que él para recibir el One For All,
¿Por qué All Might lo eligió a él, un quirkless y debilucho?

—¡¡EH!! —gritó una voz detrás de él.

Izuku se sobresaltó por el gritó y miró detrás de él al rubio que se acercaba, viendo también como
Kirishima cerraba la puerta quedándose dentro de la residencia.

—¿Kacchan?

Sin decir nada, el rubio se acercó al banco y se sentó apoyando sus codos en sus piernas echando el
cuerpo para delante.

Izuku se tensó un poco.

—¿Me vas a contar que te pasa? —preguntó Bakugo sin mirarle.

—Ya te dije que no es nada.

—¡¡¡MIERDA, TE DIJE EL OTRO DIA QUE NO ME MIENTAS!!! —dijo lanzando una pequeña
explosión hacia delante estallando una roca.

—Ah... pe- perdón... —se asustó el peliverde.

Bakugo sacudió su mano y se recostó en el respaldo del banco y volvió a bufar.

—¿Me cuentas o no?


Izuku estaba algo inquieto por tenerlo allí, tan cerca y sin gritarle, al menos no todo le tiempo. Miró a su
alrededor comprobando que no había nadie.

—Hoy All Might me ha dicho que había otro candidato para recibir el One For All antes de que yo
apareciese.

Bakugo no dijo nada solo prestaba atención sin mirarle directamente.

—Y no puedo evitar pensar que él sería mejor heredero que yo, él es mucho mas fuerte, estaba siendo
instruido para ello, aunque dudo que lo supiese y yo solo soy un debilucho que apenas puede controlar el
One For All sin protectores. También me siento como un intruso, sin duda el sería mejor que yo...

—Que estupidez —dijo Bakugo.

—¿Qué? —preguntó Izuku mirándole.

—Pues que eres un estúpido, Deku. All Might te eligió a ti por algo, ¿no crees?

—Supongo...

—Además yo estoy completamente de acuerdo con que lo tengas tú –dijo de manera sorpresiva para
Izuku.

—¿De verdad?

—Si, porque al que quiero superar es a ti no a cualquier pelagatos.

A Izuku se le escapó una pequeña sonrisa por esas palabras.

—Kacchan...

—Así que ya sabes, mejora con el One For All para que pueda superarte pronto...

Dicho esto, Bakugo e levantó y caminó hasta la puerta.

—Kacchan —dijo el peliverde levantándose del banco.

—¿QUÉ?

—Muchas gracias por todo, por lo de ahora y por decirle a Todoroki que viniese a ayudarme, sabiendo
que no te cae bien... te lo agradezco mucho.

Bakugo vio la sonrisa que le dedicó el chico, rápidamente giró la cara.

—Bah...

Tras eso abrió la puerta y entró en la residencia.

Lejos de allí, en un despacho, un hombre trajeado, sentado en una gran mesa miraba a un hombre alado
con las manos entrelazadas.

—Informe.

Hawks sacó su móvil y comenzó a leer sus notas.


—Como sabíamos, la Liga está bastante bien organizada, Tomura tiene un gran control sobre sus aliados,
y cuenta con algunos de gran poder, sobre todo Kurogiri, es al primero que debemos neutralizar.

—Bien, ese es el objetivo principal Hawks.

—Si, señor.

—Sigue con tu infiltración y no hagas nada estúpido.

—¿Por quién me toma? —dijo haciendo un gesto divertido.

—Solo te lo aviso, Keigo...

Hawks arrugó la nariz y frunció el ceño al oír eso.

—¿Algo más?

—Puedes irte.

Hawks se despidió y salió de ese despacho tan agobiante.

—Todo va como yo pensaba —dijo el héroe alado —pero no contaba con esto —dijo mirando en su
teléfono móvil una foto de Dabi.

*La foto que ve Hawks en su movil.


EL JUEGO DE HAWKS (1ª PARTE)

-Venga, quemadito, no me ignores que me pongo triste -decía Hawks que aleteaba tras Dabi mientras
caminaban por unas azoteas.

-Que pesado eres, pajarito...

Dabi caminaba por la cornisa de un gran edificio seguido por Hawks, estaba algo molesto, hacía unos
días que no veía a Shoto, desde que lo besó han pasado cuatro días.

-Venga, cuéntame que te pasa, ¿es por Shoto?

Dabi se detuvo y lo miró con cierta indignación.

-¿A ti que te importa? Te recuerdo que sigo sin fiarme de ti "Héroe número tres"

-Vamos, ¿no quedamos en que íbamos a ser amigos?

-Que seas mi amigo no significa que confíe en ti.

-Bueno, para mi ser amigos es que confiamos el uno en le otro, yo confío en ti.

-Bah... -dijo cruzándose de brazos el hombre de pelo negro mientras se detenía.

Hawks se detuvo y se posó en suelo, y plegando las alas se puso frente al hombre.

-Venga cuéntame, a lo mejor te puedo ayudar -dijo esbozando una sonrisita tierna.

Dabi rodó los ojos.

-Si, es por Shoto, el otro día creo que metí la pata.

-Que raro viniendo de ti -dijo con sarcasmo.

-Vete a la mierda -dijo girándose.

-No, perdona, perdona, no volveré a decir nada -dijo agarrándole de la gabardina.

Dabi lo volvió a mirar y suspiró.

-Se enfadó porque ataqué la base de las pruebas.

Hawks se rascó la nuca.

-Bueno, él debe entender que eres un villano y un villano hace ese tipo de cosas -dijo con la intención de
apoyarle.
-Eso pienso yo, no se que pensaba Shoto, ¿Qué iba a volverme "bueno" porque me diese un beso?... vaya
estupidez.

-Ummmm.... ¿os habéis besado? -preguntó fingiendo internes.

-Si, cuando se lo dije, fue a cambio de un beso.

-Eso es bueno para el plan, ¿no?

-Si, pero ahora ya no me busca y si no me busca no puedo seguir con el plan...

-Ya... ¿seguro que es solo por el plan? -preguntó Hawks mirándole a los ojos.

Dabi lo miró con cierta rabia, los ojos azules del moreno irradiaban odio.

-Vale, vale... no he dicho nada -dijo Hawks tapándose con sus alas.

-Mas te vale, pajarito.

-Me encanta que me llames así... -dijo casi susurrando.

-¿Qué has dicho?

-Que tengo una idea para que lo puedas ver.

-¿Cual? -dijo el hombre mirándole ahora mas apaciblemente.

-¿Por qué no vas tu a visitarle?

-¿Eres tonto o qué?, no puedo entrar en la academia donde vive.

-¿Seguro?

-Claro que sí, tienen un sistema de seguridad que detecta cualquiera que no tenga autorización.

Hawks sonrió.

-Vaya, casualmente tengo esto -dijo mostrándole un pase de acceso completo a la U.A.

-¿Qué mierda...?

-Voy a imitarte... te digo mi plan si me das un besito...

Dabi alzó la mano e hizo aparecer una pequeña llama azul.

-Mejor, tu me cuentas el plan y yo no te quemo tus preciosas alas...

-Está bien, tú ganas... ¿te gustan mis alas?

Dabi rodó los ojos.

-Cuéntame ya el plan.
Han pasado cinco días desde aquella conversación que mantuvieron Izuku y Katsuki fuera, donde el
rubio expuso su aceptación por el cual prefería a Midoriya como portador del One For All. Desde
entonces Izuku se llenó de confianza, dejó de pensar que Togata sería mejor.

Era increíble como unas palabras habían hecho cambiar la percepción del peliverde, pero, ¿fueron las
palabras o fue la persona que lo dijo?

Pero era verdad que desde ese día, apenas le había vuelto a dirigir la palabra, era como si no existiese
para él, e Izuku lo notó, estaba acostumbrado a que Bakugo lo ignorase o le gritase pero esta vez lo
notaba diferente, ¿se habría enfadado?

-A ver, chicos... debéis estudiar un poco mas, el inglés es un idioma importante y mas si salís fuera del
país -decía Present Mic.

-Present Mic, es que es un poco aburrida la clase -dijo Kaminari.

-Entiendo... -dijo le profesor cerrando el libro -a ver que os parece ahora...

Pero antes de que Present Mic pudiese hacer nada, la puerta del aula se abrió dejando al descubierto a
Aizawa que entraba sin decir nada.

-¡¡SHOTAAAA!!! -gritó Present Mic -no me interrumpas la clase.

-Lo siento -dijo con tono monótono -pero el director me ha pedido que os diga que tendréis una clase
especial en una hora.

-¿Una clase especial? -preguntó Mina algo contenta.

-Toma... algo diferente -se alegró Kirishima.

-Aizawa-sensei -levantó la mano Iida -¿nos puede decir de que trata esa clase especial?

-Ha venido un héroe profesional para daros una charla.

-¿En serio? -preguntaron varios en la clase con efusividad.

-¿Quién es?

-El número tres, Hawks.

Gritos de alegría sonaron en toda el aula, Hawks era un héroe muy famoso y admirado, a parte de sus
dotes de ataque, era bastante atractivo y enloquecía tanto a chicos como a chicas.

-Hawks es muy mono -dijo Mina.

-Pero no es tan brillante como yo -dijo Aoyama siendo ignorado por todos.

-Le podré pedir consejo para las chicas -dijo Mineta.

Una hora después, toda la clase estaba en la sala común de la residencia, Aizawa les dijo que esperasen
allí, hasta que vieron entrar a un hombre vestido de color ocre con dos grandes y rojas alas, Hawks entró
con una sonrisa y saludando a todos.

-Hola.
Casi todos estaban nerviosos, menos tres personas que ya lo conocían. Aunque una de ellas estaba
igualmente nerviosa. Dio unos pasos hasta llegar un poco mas cerca de ellos y los miró a todos. Con una
sonrisita y con un gesto con la mano muy tierno saludó a Izuku.

-Hola, Midoriya.

-Ho-ho-hola, señor Hawks.

-Por favor, nada de señor, que solo tengo veintidós años.

-Pe-perdón...

Hawks sonrió ante el nerviosismo del peliverde, y miró un poco mas al centro para ver a un rubio que lo
miraba con cara de repulsión.

-Hola, "Kacchan" -dijo volviendo a imitar la voz que Izuku usó en la cena, lo que provocó que Bakugo se
enfureciese mucho mas -vaya, hoy no eres tan gallito, vas mejorando.

-Hey, Bakubro, tranquilo -le decía Kirishima viendo que su amigo cada vez se ponía mas rojo de rabia.

Al dejar de meterse con el rubio dio una ligera pasada para buscar a alguien y lo encontró, en la fila de
atrás, cerca de Midoriya, algo que no extrañó para nada a Hawks. Pudo apreciar esa pequeña quemadura
que el chico tenía en su labio, arqueó una ceja y chasqueó la lengua.

-Hola, Shoto.

-Hola -respondió el chico.

Tras los saludos se volvió a dirigir a todos.

-Bueno, supuestamente vengo a daros una charla, pero eso es aburrido, ¿no?

-Un poco si -dijo Kaminari.

-El chico eléctrico tiene razón. ¿Por qué mejor no jugamos?

-¿Jugar? -dijo Momo -¿no se enfadará Aizawa-sensei?

-Mas que un juego se puede considerar un entrenamiento.

-Eso suena bien -dijo Ojiro moviendo su cola como un perro.

Todos al final aceptaron.

-Muy bien, haremos esto, yo saldré volando y el primero que me atrape se llevará un regalo -dijo sacando
un pase exclusivo para visitar su agencia.

Izuku miró ese pase como si un niño pequeño viese un caramelo. Mientras que Bakugo vio la
oportunidad perfecta para darle su merecido a ese pájaro engreído.
EL JUEGO DE HAWKS (2ª PARTE)

—El "juego" —dijo Hawks con unas comillas —consiste en que yo huyo y vosotros me intentáis atrapar.

Tras unos murmullos, todos siguieron al héroe fuera de la residencia y una vez al aire libre, Hawks
preguntó si estaban listos y con energía respondieron afirmativamente.

—Pues empecemos... —dijo para, a la velocidad de un rayo salir volando y perderse entre los edificios
dejando pasmados a todos los alumnos y tras unos segundos, todos comenzaron a ir tras él usando sus
quirks.

—¡¡TE VOY A PILLAR MALDITO PÁJARO!! —gritó Bakugo impulsándose con sus explosiones.

—Tengo que conseguir ese pase —dijo Izuku que, usando su Full Cowl iba saltando a grandes distancias
entre los edificios, siguiendo la estela de Hawks.

Momo había creado una especie de propulsor que uso para seguirles el ritmo mientras que Ojiro usaba su
cola para impulsarse, al mismo tiempo que Tokoyami usaba a Dark Shadow para subir rápido a los
edificios, Sero usaba sus cintas para subir mas rápidamente, Uraraka e Iida usaron sus respectivos quirks
para ayudarse a subir, Tuyu usó su lengua y Todoroki creo una placa de hielo por la que se deslizaba a
gran velocidad llegando rápidamente a la altura de Bakugo, el resto no tenía un quirk compatible con la
velocidad por lo que hicieron lo que pudieron, alejándose así del edificio de la residencia.

Instantes después a que todos los alumnos se alejasen, Hawks apareció por la puerta de la residencia.

—Espero que el clon de Twice haga lo suyo y aguante hasta que encuentre su habitación —dijo mientras
sostenía una pequeña bolita azul —te tengo en mis manos quemadito... lo que yo quería...

—¡¡¡VUELVE AQUÍ PAJARRACO!!! —Bakugo, aun a cierta distancia podía seguir a Hawks, aunque ni
soñando lo alcanzaría y menos con la asombrosa velocidad del héroe alado, por lo que en un acto de
impotencia lanzó una explosión hacia él, que esquivó sin problemas.

—Apunta mejor, "Kacchan" —gritó Hawks.

—¡¡¡¡MADLITO PÁJARO ASQUEROSO!!!!

Izuku saltaba de edificio en edificio, poco a poco iba dejando atrás al resto de sus compañeros y no tardó
en divisar a Bakugo y Todoroki, que iban con una clara ventaja, sabía que si no daba todo de él nunca
atraparía a Hawks, por lo que mentalmente buscó la información que tenía sobre él en sus libretas y
comenzó a pensar.

Entonces lo vio claramente, tomó una desviación hacia edificios de la izquierda, a lo cual no pasó
desapercibido para Shoto, que al verlo sin dudarlo hizo lo mismo dejando a Bakugo solo persiguiendo a
hombre alado.

—Vamos, "Kacchan", creía que eras mas rápido —se burló Hawks.
—¡¡¡CALLATE, TE VOY A MATAR!!!

De pronto, Hawks aceleró a un mas dejando a Bakugo mucho mas atrás maldiciendo y acumulado mas
explosiones para ir mas rápido, hasta llegar a un edificio donde se posó y se ocultó tras unos tubos de
ventilación, allí ese Hawks comenzó a disolverse y desaparecer, para acto seguido aparecer el auténtico
Hawks y alzar el vuelo nuevamente.

Al hacerlo, vio que Bakugo estaba a mucha distancia, decidió esperar allí sin moverse.

—Bien, todo arreglado.

—¡¡Ahora!!

Una ráfaga de hielo aprisionó a Hawks mientras Izuku saltaba y lo agarraba.

—Te pillamos —dijo el chico con efusividad.

Hawks algo sorprendido de que le hayan pillado por sorpresa, sonrió.

—Vaya, veo que sois buenos —miró a Izuku y a Shoto y vio también como Bakugo se acercaba hasta
quedar a unos metros de ellos, sonrió y sin mirar directamente al rubio habló.

—Vaya, Midoriya y Shoto, hacéis buena pareja.

Con toda la intención de esas palabras vio la expresión del rubio, una expresión de rabia.

Unos momentos después estaban los cuatro en el techo de ese edificio, habiendo quitado al héroe alado la
prisión de hielo.

—¡¡¡MALDITOS, TENÍA QUE ATRPARLO YO!!!

—No te preocupes, Kacchan. Has estado muy cerca.

—¡CALLATE, BASTARDO! —dijo cruzándose de brazos y apartando la mirada con rabia.

Hawks miraba la escena en silencio, cuando de vez en cuando miraba a Shoto y esa quemadura en su
labio.

El hombre se acercó a los otros dos y con toda la intención de molestar, pasó un brazo por los hombros
de Izuku, haciendo que este se tensase y se pusiese nervioso y visiblemente rojo.

—Me parece que has ganado Midoriya y también Shoto, los dos sois los que vendréis a mi agencia a
pasar un día —dijo con una sonrisa mientras miraba a Bakugo y como este parecía que lo estaba
poseyendo un demonio de la expresión desencajada de rabia que tenía.

—Muchas gra-gracias, Hawks —dijo Midoriya algo tímido.

—No es nada —dijo agitándole el pelo con la mano —has conseguido atraparme.

Bakugo ya no miraba, si no que les daba la espalda mientras miraba hacia la U.A.

—Vamos, Kacchan, volvamos con los demás —dijo Izuku de forma tranquila.

—¡¡DEJAME!! —dijo mientras con sus explosiones comenzó a impulsarse hacia la academia.

—Que genio tiene —dijo Hawks.


—Él es así —se disculpó Izuku —aunque no siempre, pero esta como enfadado... creo.

—Estará celoso.

Izuku abrió los ojos como platos.

—¿Qué?

—Si, de que hayáis ganado vosotros —respondió Hawks sabiendo que no lo decía con esa intención, si
no con otra muy distinta.

—Ah... si, digo... no se...

—He mandado un mensaje a todos de que ya no estamos persiguiéndote y vuelvan a los dormitorios —
dijo Shoto acercándose mientras guardaba el teléfono.

—Bien, vámonos entonces —dijo Hawks alzando el vuelo, seguido por Todoroki que volvió a crear una
pasarela deslizante de hielo e Izuku comenzó a cargar su poder para saltar entre los edificios.

Horas después, tras la cena, todos volvían a su habitación, cansados, debido a la clase extra de
persecución y tras despedirse de todos, Todoroki comenzó a subir las escaleras hasta su dormitorio,
estaba cansado, había sido un día entretenido. Tapándose la boca con la mano ahogó un bostezo.

—Buenas noches, Todoroki-kun —dijo Izuku al ver que subía las escaleras y pasaba por su zona.

—Buenas noches, Midoriya.

—Acuérdate que mañana vamos a la visita con Hawks, estoy muy emocionado.

—Yo también —dijo con un saludo con la mano y ambos se despidieron.

Tras subir hasta el quinto piso, donde se encontraba su habitación, ya apenas podía mantener los ojos
abiertos, no recordaba nunca haberse cansado tanto, es anoche dormiría muy plácidamente. Llegó a su
puerta y posó la mano en el pomo, con poco esfuerzo lo giró y abriéndola pasó a su interior.

Al entrar no podía creer lo que veían sus ojos, nada mas verlo su corazón comenzó a latir como nunca, el
pelo negro, sus rasgos, sus manos metidas en los bolsillos aireando su gabardina y esos ojos azules lo
miraban y una pequeña sonrisa se dibujaba en sus labios.

—Cuanto tiempo, Shoto.

En un tejado, fuera del perímetro de la U.A. Hawks miraba hacia el edificio de la residencia, a su lado un
hombre con gabardina amarilla y un sobrero de copa jugueteaba con unas pequeñas bolas azules en sus
manos mientras se ajustaba su mascara.

—Te he estado observando Hawks, ¿qué pretendías con esos chicos?

—Solo quería comprobar algo —respondió el hombre alado sin dirigirle la mirada y sin dejar de
contemplar el edificio.

—¿Y lo has hecho?


—Creo que si —dijo apoyando un dedo en su barbilla con semblante pensante recordando la expresión
desencajada del rubio explosivo.

—¿Y seguro no habrá problema por haber metido a Dabi allí dentro?

—No, Shoto no dirá nada.

—El jefe ha dicho que tengamos vigilados a ese chico también, el del pelo verde.

—¿Y crees que no lo estoy haciendo?

—Solo te lo recuerdo, Hawks.

—Si alguna vez se convierte en un problema real para Shigaraki, sé cual es su punto débil.

—Espero sepas lo que haces —dijo Mr. Compress.

—Sé lo que hago.


COMBUSTIÓN

Dabi miraba al asombrado rostro de Shoto, el joven estaba contra la puerta, se notaba cierto temblor en
sus piernas, su inexpresividad normal había desparecido y era tan visible su sorpresa que al moreno se le
escapó una risita.

—¿Dabi?... ¿Qué haces aquí? —preguntó casi sin aliento.

—Ya que no vienes a verme, he decidido venir yo a verte a ti —respondió con calma.

—Pero ¿cómo has entrado? ¿te han visto? —los nervios del medio pelirrojo empezaban a aumentar, si
alguien averiguaba que estaba allí sería su perdición, le acusarían de traición y eso seria nefasto para su
futuro.

—Por verte haría lo que fuese —dijo con voz seductora y acercándose a Todoroki.

Shoto lo miraba acercarse sin apartar sus ojos de él, su corazón cada vez latía mas, ¿de verdad estaba tan
emocionado de volver a verlo?, no, no podía ser eso.

—Vete —sentenció Todoroki con voz seria.

—¿Quieres que me vaya? —preguntó el hombre tras pararse en seco.

Dabi vio en la mirada de Shoto cierta duda, una duda que él aprovecharía.

—Si quieres me voy, pero yo solo quería venir a verte, porque el otro día me comporté como un capullo,
y quería pedirte perdón.

—¿Qué?

—Si, creo que atacar la sede de las practicas solo para verte no fue un acto muy inteligente de mi parte,
sin contar de que te amenacé con denunciarte y quería pedirte perdón por haberte lastimado.

Todoroki se llevó una mano a su labio, rozando la quemadura que parecía no querer irse de allí, Dabi se
fijó y vio la quemadura. Ladeando la cabeza se acercó mas llegando a colocarse a unos centímetros de él.

—¿Puedo? —dijo levantando la mano con intención de tocar la marca de su labio.

Todoroki volvía a estar confuso, esas disculpas no se las esperaba de un villano, le costaba procesar la
información, estaba nervioso y ¿excitado?

El chico asintió y Dabi acarició esa quemadura con el dorso de su dedo índice con suavidad.

—Lo siento.

El mitad albino abrió mucho los ojos, esas palabras nuevamente, ¿se estaba disculpando de verdad un
villano? Y sin dar tiempo a que procesase la información vio como la cara de Dabi se acercaba a la suya
con lentitud y al estar casi pegadas, el mayor abrió la boca y sacó la lengua para pasarla por la quemadura
de su labio, humedeciendo la misma y parte de la comisura de los labios del joven, este acto hizo que las
defensas de Shoto se fuesen y cerró los ojos del gusto extendiendo la mano para agarrar a su contrario
por el brazo.

Al mirar el agarre, los ojos de Dabi no pudieron obviar el bulto que comenzaba formarse en los
pantalones del chico, al verlo esbozó una sonrisita y volvió a mirar a la cara del chico, aun con los ojos
cerrados mientras exhalaba.

Al abrirlos se encontró con los ojos azules de Dabi, llenos de lujuria y vidriosos por la excitación
mientras se relamía, esa imagen hizo que Shoto perdiese un poco el control, y agarrándolo de la ropa lo
atrajo hacia él pegando sus cuerpos, notando ambos sus sendas erecciones, algo que hizo volver a
estremecerse al de pelo bicolor.

—Shoto, si sigues así, no voy a poder parar... —decía entrecortadamente Dabi.

La respuesta de Todoroki fue tajante, rodeó el cuello del mayor con sus brazos y pegó su cara para volver
a fundirse en un profundo y húmedo beso, humedad que se evaporaba al contacto de sus quirk de fuego,
provocando que de la unión de sus labios saliese un vapor caliente.

Mientras sus bocas jugaban, los brazos de Dabi rodearon la cintura del chico, mientras buscaba la
abertura de la camiseta y así meter sus manos para comenzar a tocar su piel, al tacto era una piel suave,
tersa, musculada, le encantó ver el contraste de cada lado, el derecho era frio mientras que el izquierdo
emanaba un calor muy agradable, incluso para él.

Al separase, Dabi observó la cara de Shoto, el rubor de la excitación cubría sus mejillas, sus ojos
vidriosos lo miraban con deseo y un hilo de saliva caía por su labio hidratando así un poco la quemadura
que volvía a estar fresca.

—Shoto... ¿quieres que me vaya? —peguntó de la forma mas sensual que pudo al mismo tiempo que
sacaba su lado cómico.

—No.

—Eso quería escuchar.

Una vez acabó de hablar agarró al de pelo bicolor de la cintura y lo giró para poco a poco tumbarlo en el
suelo, ya que la habitación de Todoroki no contaba como una cama tradicional.

Una vez en el suelo, se subió a él y se sentó sobre sus piernas, contemplando la vulnerabilidad del chico,
que lo miraba con cierto miedo, sabía lo que estaba por venir y no estaba seguro del todo si quería o no
hacerlo y menos con un villano.

El primer acto de Dabi fue arrebatar la camiseta del chico dejando su torso al descubierto, un torso pulido
y trabajado. Mientras la rojez de las mejillas de Todoroki aumentaban, el mayor comenzó a quietarse la
gabardina y quedarse solo con su camiseta blanca, que poco apoco quitó ante la atenta mirada de Shoto,
al acabar de sacársela, vio el cuerpo del villano, vio como varias partes de su cuerpo estaban quemadas
en oscuras cicatrices, una grande que partía de la mitad de su cara hasta su clavícula y luego bajaba por
su brazo derecho hasta su mano, mientras que su otro brazo también estaba quemado. Vio su pectoral,
una franja quemada lo atravesaba, pero pudo ver piel y pudo ver que el cuerpo de ese hombre estaba tan
trabajado o mas incluso que el suyo. Lo sorprendente fue que Shoto no sintió repulsión ante esas
quemaduras, el también tenía una en su cara.

Alzó la mano para pasarla por su cuerpo, rozando las partes quemadas con cuidado, el tacto gustó a Dabi,
que se dejó hacer mientras miraba la cara de lujuria del chico tirado en el suelo. El moreno agarró la
mano de Shoto y se inclinó para poder meter en su boca alguno de los dedos, y lamerlos ante la atónita
mirada del joven, que sintió estremecer su cuerpo, una vez vio que los dedos estaban bien humedecidos
los sacó y aun agarrando la mano de Shoto, Dabi la comenzó a pasar por las quemaduras de su torso,
haciendo que la humedad de esos dedos, con le contacto de su cuerpo se evaporase por el calor.

Poco a poco fue dirigiendo la mano hacía abajo, pasando por sus abdominales, llegando a su pubis y al
limite de su pantalón, ahí miró a los ojos a Shoto que solo miraba y se dejaba guiar.

—Esto es un punto sin retorno, si pasas de aquí, no voy a parar.

En una situación normal, Todoroki lo pensaría bien, vería pros y contras y recapacitaría, pero su mente
estaba turbada, por lo que asintió, dándole así a Dabi la señal y comenzó a meter la mano de su contrario
dentro de su pantalón hasta que notó como los dedos rozaban su miembro, a lo que Todoroki abrió los
ojos y lo miro al mismo tiempo que el moreno le dedicaba una sonrisa.

Todoroki notaba en su mano el tacto de algo duro y caliente, sin esperar lo agarró, notando así la
longitud, que sobrepasaba su mano, Dabi soltó la mano del menor y sacó la suya, entonces comenzó a
desabrochar el pantalón, para dejar libre lo que estaba agarrando y así poder verlo. El mitad pelirrojo se
quedó atónito ante la imagen, no era la primera vez que veía un pene que no fuese le suyo, pero era la
primera vez que veía uno erecto. Dabi reía al ver la expresión del menor. Y viendo su pasividad, volvió a
posar su mano sobre la suya y comenzó a moverla de adelante hacia atrás, haciendo que la piel del
miembro se moviese, ahora Shoto lo miraba como si acabase de descubrir algo que no conocía.

—¿Es tu primera vez? —preguntó Dabi, sabiendo la respuesta, pero al quería oír de él.

—S-si...

—Bien.

Al decir eso, se incorporó de Shoto y se puso de rodilla en el suelo, dándole al menor la mano y
levantarlo con él para cambiar de posiciones, ahora Dabi se tumbó y Shoto se quedó delate de él de
rodillas sin saber que hacer. Dabi acomodó sus brazos detrás de su cabeza y miró al chico.

—Soy todo tuyo.

Shoto no era un experto, ni mucho menos, en el sexo, pero tenia algunas bases; estaba nervioso pero al
ver el miembro erecto y empinado, no podía pensar con claridad, gateando se acercó a un costado y
acercó la cabeza a la punta, rozándola con la nariz, Dabi extrajo una de sus mano y la posó en la cabeza
de Shoto, haciendo una leve presión hacia abajo, señal para que el de pelo bicolor abriese la boca y
comenzase a introducir ese miembro en ella, lentamente, primero pasando un poco la lengua para acabar
introduciendo competametne el glande, esto provocó un leve bufido de Dabi, y no tardó en acabar
hundiéndolo mas en su boca y cuando notó que chocaba con su garganta frenó.

Una ligera arcada le dio a Dabi la indicación de que el chico no podía mas, ahí agarrando un poco del
pelo a Shoto le levantó la cabeza para sacarle el pene de la boca, mientras este tomaba aire para intentes
después volver a bajarla y meterlo de nuevo.

—Ahora tú solo.

Dabi soltó su cabeza y puso su mano en la espalda del chico, mientras él comenzaba a subir y bajar la
cabeza mientras Dabi notaba como la humedad de su boca mojaba su miembro endureciéndolo aún mas.
Todoroki enseguida agarró ritmo, eso hizo que el moreno arquease un poco la espalda y la mano que
tenía sobre el joven comenzase a bajar hasta donde la espada perdía su nombre. Y cuando iba a meter la
mano dentro del pantalón del chico la puerta sonó, esto hizo que Shoto se incorporase con rapidez y
mirase la puerta para luego mirar a Dabi con miedo.
Se levantó y se acercó a la puerta sin llegar a abrirla.

—¿S-sí?

—Todoroki-kun, soy yo, Izuku.

Dabi seguía en el suelo, aprovechó la situación para quitarse del todo su pantalón para acabar desnudo
completamente mientras miraba como Shoto temblaba en la puerta, se incorporó y empezó a acercarse.

—¿Mi-Midoriya?... ¿Qué pa-pasa? —dijo intentando sonar lo mas tranquilo posible.

—Es que, como después de la cena te has ido sin decir nada, pensaba que estabas mal y quería
preguntarte.

—Oh... no-no es nada... so...

Shoto sintió como alguien lo abrazaba por detrás pegando su cuerpo desnudo con el suyo, provocándole
mas nervios y mas cuando Dabi comenzó a besarlo en el cuello, haciéndole soltar un gemidito.

—¿Todoroki-kun?

—No es nada, Midoriya... solo... me acabo de dar una ducha y estoy sin vestir.

—Oh... vale...

Sin previo aviso Dabi lo volteó y lo estampó contra la puerta, dejándolo sorprendido y mas ver como el
villano se arrodilla y sin previo aviso le bajaba los pantalones de un tirón dejando libre su erección, ante
la cara del hombre.

—Ahh..

—¿Todoroki-kun?... ¿Qué pasa?

Cuando iba a responder, Dabi se introdujo el pene de Shoto en la boca y comenzó a chuparlo de forma
intensa, haciendo que Shoto se alterase por la sensación y volviese a chocar contra puerta mientras volvía
a gemir.

Shoto oyó como Izuku intentaba girar el pomo de la puerta alertado por los ruidos, como pudo intento
olvidar que Dabi estaba arrodillado ante él con su pene en la boca.

—Midoriya, tranquilo, solo me he dado un golpe con la puerta... ma-mañana hablamos ¿vale?

—¿Seguro que estás bien?

—Si, estoy como nunca... de verdad...

—Vale, mañana hablamos. Buenas noches.

—Buenas noches, Midoriya.

Una vez oyó los pasos alejarse miró abajo viendo como de la boca de Dabi salía y entraba su pene
mientras este lo miraba con sus ojos azules. Intentó quejarse y reclamarle por la acción, pero el gusto y el
placer que sentía en ese momento lo opacó. Se apoyó el todo en la puerta y llevó sus manos a la cabeza
de Dabi mientras soltaba mas gemidos.
Tras unos momentos, Dabi se incorporó y rodeando el cuerpo de Shoto lo besó, al mismo tiempo que
volvía a llevarlo al centro de la habitación para tumbarlo en el suelo, solo que esta vez no se sentó
encima, con cuidado le separó las piernas para colocarse entre ellas, haciendo que sus miembros
chocasen provocando un gemido de ambos, Dabi inclinó su cuerpo sobre el de Shoto hasta juntar sus
frentes.

—¿Sabes lo que viene ahora?

Shoto asintió sin perder la rojez que había adoptado en el principio del acto.

—¿Estas listo?

—Si.

Todoroki se tumbó y cerró los ojos intentando relajarse, mientras buscaba los brazos de Dabi para
agarrarlos y sentir algo de seguridad, este viendo la intención del menor le extendió la mano y se la dio.
Ahora, separando un poco su cuerpo, agarró su pene y lo alineó con el cuerpo del medio pelirrojo, y lo
dejó en el punto de entrada sin meterlo, viendo la reacción de Shoto, que fue simplemente comenzar a
hiperventilar, ansioso y a la vez aterrado.

—Dije que no iba a hacerte daño, pero aquí me va a costar.

—Da igual, hazlo ya, por favor.

Dabi sonrió y con suavidad comenzó a enterrar su miembro en el interior de Shoto, pensó que hubiese
sido mejor haberlo preparado un poco con los dedos y saliva pero estaba deseoso, si lo hacia con
paciencia no haría falta preparación, solo la humedad de la situación serviría.

Pero recapacitó, separó su glande de él y extendió una mano a la boca de Shoto.

—Chupa.

El chico obedeció y una vez humedeció tres dedos, Dabi los llevó abajo y comenzó a introducirlos con
suavidad, poco a poco mientras sentía como el chico daba pequeños espasmos y notaba sus escalofríos.
Poco a poco fue introduciendo los dedos hasta llegar al tercero, y una vez vio que entraban y salían sin
dificultad volvió a la pose inicial, posando su pene en el punto de entrada de Shoto.

—¿Listo?

—Si.

Ahora sí, con lentitud y con bastante más facilidad comenzó a introducir su pene y no tardó en
introducirlo del todo mientras Shoto, apretaba su mano y ahogaba gemidos mientras arqueaba la espalda.
Y ya dentro completamente, lo miró buscando la aprobación para comenzar a moverse. Todoroki lo miró
con alguna lagrima en los ojos y asintió.

Al principio lento y aumentando el ritmo poco después comenzó el vaivén de las caderas de Dabi,
introduciendo y sacando su pene del interior de Shoto, ahora sí, haciéndolo gemir, algo que aumentó la
excitación de Dabi que también gemía.

El choque de sus pieles, el tacto de sus manos, las miradas lascivas que se lanzaban, los gemidos, el
ambiente era cálido, aun mas entre ellos, poseedores de quirks de fuego, que aun sin activarlos
consiguieron hacer que las fibras del tatami de la habitación se curvasen en algunas zonas.
El caldeado ambiente se mantuvo hasta que Shoto notó como su entrepierna hormigueaba, una sensación
no muy conocida por él y se sorprendió al sentir como de su pene salía disparada una sustancia blanca y
espesa que acabó manchando su abdomen mientras gemía debido al éxtasis del momento.

Ese fue el punto que necesitaba Dabi para llegar a la plenitud y avisándolo con un gemido intenso
descargó su esperma en el interior del menor mientras fijaba sus ojos azules en los ojos heterocromáticos
de su contrario, gimiendo y respirando con dificultad una vez acabó de correrse, dejando caer su cuerpo
sobre el de Shoto, el cual rodeó el cuerpo del mayor en un abrazo para antes de separase volver a besarse
profundamente y así tumbarse a su lado, mientras ambos regulaban sus respiraciones.

Instantes después, una vez mas clamado y con la respiración estabilizada, Dabi miró a su derecha para
con una sonrisita ver a Shoto profundamente dormido.

—¿Muchas emociones para tú primera vez, no? —dijo en voz baja.

Shoto se movió y se ladeo para quedar frente a él, Dabi lo imitó y se tumbó de lado, mirándolo; alzándo
la mano, acarició la cara del menor, volviendo a pasar la mano por la quemadura de su labio, como por la
cicatriz de su ojo.

—Maldito, Enji.
PREMIO SIN ALAS

Dabi se encontraba sentado en el suelo, aun desnudo, contemplaba a su lado como Shoto dormía
plácidamente. Debía reconocer que aquello le había gustado, aunque internamente se sentía asqueado, esa
mezcla de sentimiento le hizo levantarse y comenzar a vestirse, se sentía algo incomodo.

Una vez se puso los pantalones, oyó un ruido en la ventana que daba al balcón de la habitación, y al mirar
vio como esta se abría y dos alas rojas se hacían presentes. Hawks entró en la habitación y con cierta
sorpresa miró a Dabi, que se encontraba semi desnudo, abrochándose el pantalón, para luego desviar la
mirada al suelo y ver a Todoroki desnudo y tapado parcialmente con una sábana. Su ceño se frunció.

—¿Qué ha pasado?, ¿Qué has hecho? —le preguntó al moreno en voz baja pero lo sufrientemente
audible.

—¿Es que no lo ves? —dijo Dabi mientras se acaba de abrochar el pantalón y se colocaba su camiseta.

Hawks no daba crédito, se cruzó de brazos y miró a otro lado girando la cabeza de forma violenta.

—No era eso lo que habíamos acordado, Dabi.

—¿Y qué?, tuve la oportunidad y lo hice... es por el plan.

—Si, el plan...

Dabi acabó de vestirse y caminó hasta el balcón sorteando a Hawks que se negaba a mirarle, salió la
exterior y se apoyó en la barandilla.

—Vamos pajarito, sácame de aquí —dijo extendiendo los brazos en cruz.

Hawks bufó y caminó hasta ponerse tras él, levantó los brazos y rodeó el torso del moreno para agarrarlo
con fuerza para luego desplegar las alas y comenzar a volar. Y durante gran parte del trayecto Dabi podía
oír a Hawks gruñir.

—¿Qué te pasa?

—Nada —dijo de forma seca.

—Vamos, cuéntamelo, pajarito.

Hawks no dijo nada hasta llegar a un edificio donde soltó a Dabi, y se volteó para darle la espalda.

—Quedamos en que solo ibas a ir a verle y hacer que te perdonase...

—Y eso he hecho, ¿no?

—No quedamos en que te lo ibas a .... —Hawks arrugó la nariz.


—¿Pero que mas te da como consiga que me haga caso? —preguntó Dabi que no entendía el enfado del
alado y estaba empezando a perder la paciencia —me lo he follado y ahora no solo me ha perdonado si
no que vuelve a confiar en mí.

Con un gruñido, Hawks, alzó las alas y salió de allí volando.

Dabi lo observó incrédulo.

—Vaya estúpido... —dijo cruzándose de brazos viendo como se alejaba.

Sobrevolando el cielo, Hawks miraba con ojos rojos de rabia hacia el frente mientras en su mente se
repetían unas palabras.

"Sigue con tu infiltración y no hagas nada estúpido"

Cuando el sol comenzó a atravesar la ventana, se estrellaron con la cara de Shoto, que aun en el suelo
comenzaba a abrir los ojos lentamente y una vez abiertos del todo, comenzó a estirarse,
descomprimiendo todas sus extremidades y fue en ese momento cuando se dio cuenta de que estaba en el
suelo, al notarlo se incorporó y vio que también estaba desnudo.

—¿Qué?

Miró a su alrededor y mientras recorría su habitación con la mirada, los recuerdos vinieron a su cabeza
como un golpe secó, aturdiéndole un poco. Recordó todo lo que había pasado con Dabi la noche anterior,
quiso maldecirse a si mismo por permitir que eso pasase, ¿Qué le había sucedido? ¿Por qué acepto?...
¿acaso Dabi lo había drogado?

—No —se dijo a si mismo —lo hice porque quise... maldita sea...

Volvió a tumbarse en el suelo, extendiendo sus brazos y piernas y mirando el techo, sus mejillas
comenzaron a adornarse con manchas de color rojo, recordando todo con lujo de detalles, le cuerpo de
Dabi, como lo tocaba y como acabó dentro de él.

Le molestó no sentirse mal, mas bien todo lo contrario, le había gustado y si se paraba a pensar se daría
cuenta que está como nunca antes. Se sentía bien, salvo por una cosa, una cosa que le hizo palidecer un
poco incluso notó sudor frio recorrer su frente.

—Midoriya...

Horas después, Izuku estaba de pie, frente al edifico principal de la U.A., estaba nervioso, faltaba poco
para ir a ver la agencia de Hawks. Tras acabar de cenar la noche anterior y tras comprobar si Todoroki
estaba bien, se fue a su habitación y pasó gran parte del tiempo buscando información de Hawks en
internet, su agencia, sus trabajadores, ampliando así la información que ya poseía de él en su libreta de
héroes.

Hawks les había dicho que iría temprano a buscarlos, por lo que él chico de pelo verde se despertó muy
pronto, desayunó rápido y se vistió y llevaba allí esperando mas de media hora y no fue hasta media hora
después cuando vio como del cielo bajaba el hombre alado que lo saludó con una sonrisa.

—Buenos días, Midoriya.

—Buenos días, Hawks, ¿ya nos vamos?


–Si, en cuanto venga Shoto.

Y no pasó mucho tiempo hasta que vieron acercarse al chico de pelo bicolor.

—Perdón, me quedé dormido.

Hawks lo miró alzando una ceja.

—¿Mala noche? —preguntó el alado.

—La verdad es que no, he tenido una buena noche.

—Aja...

—¡¡TODOROKI-KUN!! —exclamó Izuku sobresaltando a los otros días —¿Qué le ha pasado a tu labio?

Todoroki sabía que Izuku no iba a pasar por alto la nueva dimensión de su quemadura.

—Oh... es que me la raspé con un diente y me arranqué la postilla y me ha salido esto —dijo intentado
que su argumento sonase creíble.

—Oh... deberías ir a Recovery Girl a que te la cure.

—No hace falta, Midoriya, pero gracias por preocuparte.

—Bueno, si habéis dejado de ligar nos podemos ir —dijo Hawks.

El hombre vio como el de ojos verdes se ponía rojo y agachaba la cabeza, Todoroki por su parte no
cambió su expresión, y con una sonrisa les dijo que lo siguieran.

—Vamos a ir paseando —anunció Hawks.

El camino hacia la agencia de Hawks fue relativamente rápido, los tres conversaban animadamente,
comentaban sus quirks, los sucesos de los últimos días, el examen, las prácticas de Shoto.

—¿Y que tal está "Kacchan"? —preguntó Hawks de forma distendida.

Izuku se sorprendió un poco de que le preguntase por él.

—Como siempre supongo, hoy no lo he visto.

—Como ayer estaba enfadado por perder...

—Si, pero porque él es muy orgulloso y siempre quiere ganar todo.

—Ya veo —dijo Hawks.

Tras caminar unos minutos mas llegaron a la agencia, un gran edificio, mas grande de lo que esperaban.

—¡Wow! —exclamó Izuku.

Hawks río.

—Tomad, los pases, así podréis recorrerla sin problemas.

—Gracias.
—Bueno, os voy a dejar que la inspeccionéis vosotros solos durante un rato, luego me reuniré con
vosotros en la azotea, ¿vale?

—Si —respondieron al unísono los dos jóvenes.

Tras eso, el alado desplegó sus alas y salió volando, dejando a los dos allí plantados y tras verle alejarse
se adentraron en el edificio.

—¿Algún avanece? —preguntó el pelirrojo de dientes de tiburón.

—Te he dicho que no, desde aquella noche no he vuelto a hablar con él.

—¿Y eso por qué?

—¡¡DEJAME!!

—A ver, si tanto te gu...

No pudo decir nada mas pues, Bakugo le tapó la boca.

—¡¡¿ERES TONTO O QUE?!!

—Vale, perdona... —dijo Kirishima mirando a su alrededor para ver si el resto los escuchaba.

Estaban en el comedor, desayunando, y cada uno estaba a lo suyo, ellos siempre desayunaban juntos con
Kaminari, Sero y Mina, pero todavía no habían bajado.

—Esto es una estupidez —dijo Bakugo.

—¿Pero, por qué?, no lo entiendo.

—Porque no creo que él quiera nada conmigo después de todo lo que le he hecho.

Kirishima lo miró, el rubio no perdió su semblante en ningún momento, pero pudo apreciar un rastro de
pena en sus facciones.

—¿Y por que no empiezas con disculparte?


FALTA DE CONFIANZA

Izuku y Todoroki caminaban por la agencia, siendo el peliverde el que mas se paraba a mirar todos los
detalles y cada vez que se cruzaba con algún héroe conocido, tensándose y poniéndose nervioso se
acercaba para saludarlo y pedirle un autógrafo.

Por su parte, el mitad pelirrojo le daba vueltas a varias cosas, no podía dejar de pensar en todo lo que
pasó la noche anterior, su encuentro con Dabi y el como llegó a hacer eso con él. Una parte de él se sentía
culpable por hacer eso con un villano, pero por otra parte le había gustado, y solo rememorar alguno de
los sucesos hacia que su entrepierna se alterase.

Aunque lo que actualmente le estaba carcomiendo por dentro era ese peliverde que iba delante de él con
los ojos brillantes de emoción, le había prometido no volver a ver a Dabi y había roto su promesa.
También le había dicho que si volvía a hacerle daño le contaría a todos, pero realmente Dabi no le había
hecho daño, al menos no un daño con malas intenciones.

—¿Todoroki-kun? —preguntó Izuku sacándole de sus pensamientos.

—¿Si, pasa algo, Midoriya?

—No, pero estabas como ausente... ¿estas bien?

—No es nada, solo estaba pensando en mis cosas... —dijo tomando una pequeña pausa antes de volver a
hablar —veras, es que yo ya conozco la agencia de Hawks, he venido algunas veces...

—Oh... ¿me harías de guía? —preguntó el peliverde con cierto brillo en los ojos.

—Bueno, yo no soy un guía...

—¿Shoto? —dijo una voz femenina que se acercaba por un pasillo. Ambos chicos giraron la cara y a
Izuku se le iluminaron los ojos.

—¡¡La heroína conejo, Mirko!!

La mujer no mas alta que ellos, que portaba dos grandes orejas de conejo en la cabeza se acercó a ellos y
los sonreía.

—Hola Shoto, cuento tiempo —dijo hablando al de pelo bicolor y desviando la mirada al de pelo verde
—Hola, es un placer.

—El placer es mío, señora —decía Izuku tensándose aún mas.

—¿Cómo que señora? —dijo la mujer con cierta molesta.

Izuku se tensó aun mas y haciendo una reverencia pidió perdón. La mujer al verlo comenzó a reír.

—Bueno, te perdono porque eres mono —dijo guiñándole un ojo a Izuku que se puso rojo como un
tomate y ocultó su cara.
Ahora la mujer se dirigió a Todoroki.

—Que bueno verte por aquí, ¿has venido a trabajar con Hawks?

—No, solo estamos de visita —respondió el chico de forma serena.

—Ya veo, bueno pasadlo bien, yo tengo trabajo, saluda a Endeavor de mi parte.

Todoroki ladeo un poco la cabeza y asintió con desgana mientras la mujer se iba.

Tras el encuentro con la heroína, finalmente Todoroki aceptó ser el guía de Izuku, no es que él supiese
todo de la agencia, pero se la conocía medianamente bien, no pasaron mas de media hora deambulando
por los pasillos cuando acabaron subieron a la azotea, donde habían quedado verse con Hawks.

Izuku estaba sobreexcitado por todos los héroes famoso que había visto y lo emocionado que estaba por
haber estado allí, por otra parte, Shoto le hacia gracia ver lo contento que estaba el de pelo verde. Al
atravesar la puerta de la azotea, vieron el espacio, era bastante amplio, vieron unos tubos de ventilación
casi a ras del suelo y decidieron ir hacia ellos para sentarse.

Todoroki aún seguía pensando en Dabi y en como estaba mintiendo a su amigo, por un instante se sintió
una mala persona por mentirle, pero se acordó de aquella vez en su habitación, en la que el peliverde le
había mentido sobre que no le gustaba nadie cuando su lenguaje corporal decía todo lo contrario, por lo
que se relajó, haría un intento y si Midoriya no confiaba en el para contarle eso, él no le contaría sobre
Dabi.

—Midoriya.

—¿Si, Todoroki-kun?

—¿Puedo hacerte una pregunta y que seas totalmente sincero conmigo?

—Claro que si —dijo Izuku algo extrañado por la repentina seriedad del chico.

Todoroki lo miró a los ojos.

—¿A ti te gusta alguien?

Y como pasó la otra vez, la cara del chico se volvió completamente roja y con gestos torpes y nerviosos
se la tapó desviando la mirada de Shoto.

—¿Qu-que... ot-otra vez? ...ya te dije que n-n-no me gu-gusta nadie...

—¿De verdad?, puedes confiar en mí.

Todoroki pudo ver como las facciones de Izuku se destensaban un poco y poco a poco se retiraba las
manos de la cara y se giraba hacia él, era muy perceptible su rojez, mas que de costumbre. Una vez sus
ojos conectaron, los verdes volvieron a desviarse.

—La-la verdad es que s-si me gusta alguien...

—Oh... ¿y por que me dijiste que no?

—Es complicado.

—Ya, bueno, lo mío también lo era, se como te sientes —quiso calmar el medio albino a su compañero
—¿es un villano también?
—No...

—¿Le o la conozco?

Izuku guardó silencio no estaba listo para contarle eso a nadie, aun a él mismo se le hacía difícil aceptar
ese hecho.

—Lo siento, pero no puedo decirlo.

—No te preocupes... no pasa nada.

—Lo siento, tu me dijiste lo tuyo yo no puedo contarte lo mío.

—No pasa nada, entiendo que es difícil.

Un silencio algo incomodo se impuso entre ellos, Shoto pensó que el nivel de confianza de ellos había
disminuido, comprendía que le costase contarle quien le gustaba, a él también le costó, pero confiaba en
Midoriya y arriesgándose a que lo delatara con todos se lo contó. No entiende que no tuviese confianza
suficiente con él como para contarle.

—Hey —sonó una voz en el cielo —perdonad la tardanza.

Hawks apareció volando y aterrizó frente a los dos chicos, notando enseguida la tensión que se había
formado hacia solo un instante.

Todoroki se levantó y se alejó un poco de ellos.

—Hawks, voy a volver a la U.A. —dijo secamente sorprendiendo a los otros dos.

—Pero todavía no es la hora...

—No importa, yo ya conozco la agencia, dale un tour privado a Midoriya, que seguro lo aprecia mas.

—Pero... —Izuku intentó hablar, pero una placa de hielo apareció haciendo de transporte para Shoto que
comenzó a bajar del edificio dejando al peliverde con la palabra en la boca.

Hawks se acercó a la cornisa y alzó la voz.

—¡¡Shoto, el quirk solo está permitido dentro de la agencia tendrás que volver andando!!

El héroe alado se encogió de hombros y se giró para hablar con Izuku, que lo encontró algo turbado con
la mirada perdida, no sabía que había pasado entre esos dos, pero parecía algo grave.

—¿Midoriya?

—¿Sí?

—Bueno... ¿quieres hacer le tour, o prefieres irte?, te noto algo cansado.

Izuku ahora mismo estaba muy confundido, ¿por qué se ha enfadado Todoroki? ¿por no decirle quien le
gustaba?, ¿de verdad su amistad iba a resentirse por eso?

Hawks vio como el chico comenzaba a murmurar.

"¿Y este chico es el problema de Shigaraki?"


Sin esperar respuesta, Hawks se acercó al chico y lo cargó en brazos para salir volando a toda velocidad
haciendo que Izuku gritase del susto y se agarrase al cuello de Hawks mientras veía como el suelo cada
vez estaba mas lejos de él.

—Ahhhhhhhhhh

—Tenya, ¿me puedes ayudar con esto? —preguntó Uraraka mientras seguía a Iida con una libreta en al
mano —no entiendo muy bien este ejercicio.

—Claro, un momento que reviese la clase para ver que sigue todo bien y voy a la sala común.

—Gracias, avisaré a quienes tampoco se han enterado y así lo hacemos todos juntos —dijo la chica
mientras salía corriendo hacia el edifico de los dormitorios.

Una vez fuera, siguiendo le camino a los dormitorios, a lo lejos vio como se acercaba alguien con
bastante mal humor. Bakugo caminaba con el ceño fruncido y las manos en los bolsillos. Al pasar al lado
de la chica, y aunque ella se había detenido para saludar, él no le dirigió la palabra. Pero Ochaco pudo oir
algo que iba murmurando el chico.

—¿Qué me disculpe?, ni que eso fuese a ayudarme...

Uraraka se quedó algo estática intentando averiguar a que se refería, pero no le pareció importante por lo
que retomó su camino a los dormitorios.
LAGRIMAS ALADAS

Bakugo caminaba por uno de los caminos que llevaban al edificio central de la U.A. mientras pensaba en
sus cosas, ni se percató de Uraraka al pasar a su lado. Él iba centrado en un pensamiento que le llevaba
sobrevolando la mente desde el desayuno.

"¿Y por qué no empiezas por disculparte?"

—Bah... —dijo frunciendo el ceño y pateando piedras por el camino.

Cuando estaba a pocos metros de la entrada, una corriente de aire le hizo mirar al cielo, y lo que vio no
ayudó en nada en su incipiente mal humor.

—"Kacchan" —saludó Hawks aterrizando delante de el con Izuku en brazos.

El rubio arrugó la nariz y frunció mas el ceño al ver como ese pajarraco aterrizaba delante de él, con el
maldito nerd en brazos mientras le abrazaba el cuello.

—¿QUÉ PASA? —gritó el rubio.

Al oír la voz, Izuku separó su cara del cuello de Hawks y lo miró con cierta rojez en su cara.

—Kacchan... ¿Qué haces aquí?

—¡¡¿ERES TONTO O QUÉ?, ¿NO VES DÓNDE ESTÁS? —dijo con cada vez más enfado.

Izuku miró alrededor y se dio cuenta que estaba en la academia, con la sorpresa del vuelo y el miedo de ir
tan alto y tan rápido se había abrazado al cuello de Hawks y había cerrado los ojos desorientándose.

Al ser consciente de la situación se puso aún mas rojo, ahí el héroe alado lo soltó en el suelo con
delicadeza y sin apartar la mirada de Bakugo, le revolvió el pelo a Izuku con una sonrisa.

—Bueno, aquí te dejo Midoriya, un placer tu compañía.

—No, gracias a tí por dejarnos ver tu agencia.

Bakugo miraba la escena con la cara desencajada de rabia, se metió las manos en los bolsillos y pretendía
irse de allí cuando se detuvo.

—Bueno, os dejo parejita —dijo Hawks —hasta otra Midoriya, hasta otra "Kacchan" —y tras eso volvió
a desplegar las alas y salió volando.

Una vez el hombre salió de sus vistas, Izuku se volvió a Bakugo, algo rojo.

—Perdona.

Bakugo notó hervir su sangre.


—¡¡¡NO TE DISCULPES, BASTARDO!!! —tras ese gritó comenzó a andar chocando su hombro con
Izuku, al que el golpe le hizo desplazarse un poco.

—¿Kacchan?

Pero el chico no se detuvo y se adentró en el edificio.

Aun todavía descolocado por el viaje y todo lo que acaba de pasar, Izuku se llevó la mano al bolsillo para
agarrar su teléfono, y comprobar si tenía algún mensaje de Todoroki, pero nada de nada. Volvió a
guardarlo en el bolsillo y caminó al edificio de los dormitorios.

—Eh, Shota, mira esto —decía Present Mic subiendo el volumen de la televisión de la sala de profesores
de la academia.

Aizawa dejó su ordenador para mirar donde le decía su compañero.

"Acabamos de saber de un incidente en el centro de la ciudad, un grupo de villanos ha atacado un centro


comercial a las doce cincuenta de la tarde. Gracias a la pronta aparición de los héroes se han evitado
graves daño. Pero hemos sabido que uno de los héroes ha sido atacado por uno de los villanos, y nos
informan que durante unos minutos perdió su quirk."

—¿Has sido tu? —preguntó Mic.

—¿Cómo voy a ser yo si he estado toda la mañana contigo? —respondió Aizawa mirándolo con una ceja
levantada.

—Es verdad.

—Pero es extraño —volvió a decir el pelinegro —sé muy bien que nadie mas tiene el quirk de borrado.

La puerta de la sala se abrió con cierta fuerza, haciendo que los dos hombres mirasen en esa dirección,
allí estaba Midnight.

—Eraser, te llama el director, es urgente.

Aizawa y Present Mic se dedicaron una mirada de alarma.

A unos kilómetros, en un callejón se encontraba un pelinegro con las manos metidas en los bolsillos de
su gabardina, contemplaba embobado a un par de ratas, o lo que quedaba de ellas, ya que él se había
encargado de abrasarlas en fuego. Cuando sitió una presencia detrás de él.

—Ya decía que tardabas en aparecer —dijo sin volverse —¿Qué quieres ahora, pajarito?

—¿Pajarito?
Al oír esa voz rasposa, Dabi se volteó rápidamente con cierta sorpresa para encontrarse a su jefe, con su
característica mano enganchada en su cara. Shigaraki había salido por un portal y lo contemplaba con los
brazos cruzados, mientras con los zapatos rojos chapoteaba en un charco de agua en sus pies.

—Ah, eres tú, te he confundido —dijo con aire desafiante y altivo.

—Llevo esperándote mas de media hora —dijo Tomura con calma —¿se puede saber que estás haciendo?

—Nada que a ti te importe.

—Aja... —dijo con tono incrédulo y se volteó para volver por el portal.

Dabi bufó y siguió al hombre por el portal hasta llegar a lo que se había convertido en la sede central de
la Liga, un almacén bastante alejado del centro de la ciudad. Al pasar el portal vio a Kurogiri en uno de
los laterales de un sillón grande, donde Shigaraki se sentó.

—Dabi, Tomura Shigaraki no es alguien muy paciente, si te dice que vengas a una hora debes estar aquí
diez minutos antes.

—Que sí, que sí, ¿Qué pasa?

—Informa sobre tu parte del plan, ¿Cómo va todo con el hijo del número dos?

Dabi iba a hablar cunado lo interrumpió Shigaraki endureciendo mas su voz.

—Porque espero que después de interferir en una misión y hacer que otro aliado deje su puesto para
ayudarte, hayas conseguido algo medianamente bueno —decía mientras desintegraba unos bloques de
hormigón que tenía a su lado.

—Si te refieres a Mr. Compress, sí, mereció la pena, gracias a él pude colarme dentro de los dormitorios
y ahí conseguí mi objetivo con Shoto.

—¿Y cuál era ese objetivo? —decía Shigaraki ahora adoptando un tono algo psicótico.

Dabi no quería haberle contado todo, porque en parte había sido un fracaso.

—Hace unos días tuvimos una discusión y se alejó de mi...

Tomura ahora lo miraba fijamente y apretaba el puño, parecía que iba saltarle encima y le iba a destrozar,
pero Dabi habló a tiempo.

—Pero ayer me cole en su habitación con ayuda de Mr. Compress y no solo hice que me perdonase, sino
que ahora confía en mi plenamente.

Shigaraki se calmó.

—¿Y cómo lo hiciste?

—Me lo follé.

Tanto Kurogiri como Shigaraki ladearon la cabeza, ciertamente sorprendidos. Tomura comenzó a reír.

—Muy bien Dabi... ¿y qué tal la experiencia?, no todos los días puedes tener sexo con....

—¡¡¡CALLATE!!! —rugió Dabi antes de que acabase la frase.


—Ya veo que eres muy ardiente —dijo viendo como sus manos se llenaban de llamas azules —espero
que hicieses gozar a ese Todoroki —dijo esto último con tono burlón.

—Puedes irte —dijo Kurogiri abriendo un portal en la espalda de Dabi, el cual atravesó sin despedirse y
sin mirar atrás, para llegar nuevamente al callejón donde estaba antes de esa reunión.

Y una vez desapreció el portal, oyó sobre su cabeza unos aplausos sarcásticos, miró arriba y vio sentado
en un saliente del edificio a Hawks, que efectivamente le aplaudía.

—Bravo... decía el hombre alado con sarcasmo.

—El que faltaba, piérdete.

—Ya veo que soy un estorbo para ti —dijo Hawks sin cambiar su tono y bajando para quedar frente a
Dabi.

—No estoy de humor, pajarito.

—Ya lo veo, a lo mejor le puedes pedir ayuda a tu amigo Mr. Compress, porque claro, es el único que te
ayudó ayer —dijo esto, ahora si con voz mas dura y con algo de reproche.

—Vete.

—Porque evidentemente, él uso su pase de héroe para entrarte en el edificio sin que sonase la alarma, él
te coló en la habitación de Shoto, y por supuesto el te sacó volando una vez ¡¡¡ACABSTE DE
FOLLARTE A ESE NIÑATO!!! —dijo gritando.

—Pajarito, te la estás jugando, yo que tú me iría ahora mismo, no estoy de humor para aguatar a payasos
como tú —dijo apartándolo de un manotazo.

Al apartarlo y quedar a su espalda, Hawks echó mano de sus alas agarrando una pluma, pero se detuvo.

"Sigue con tu infiltración y no hagas nada estúpido"

Soltó la pluma.

—Dabi, eres un completo idiota —dijo Hawks para acto seguido salir volando de allí.

Dabi, sin voltearse, se quedó quito hasta que oyó lejos el aleteo, y fue ahí cuando miró atrás sin llegar a
voltearse del todo para ver como se alejaba el héroe alado, bufó y siguió su camino.

Por le cielo, Hawks volaba a gran velocidad, lo que hacía que las lágrimas de frustración que salían de
sus ojos desapareciesen antes de abandonar su piel.
HUIDA

La hora de la cena había llegado, Izuku estuvo toda la tarde acompañado de varios de sus amigos, le
preguntaban como lo había pasado en la agencia de Hawks, Tokoyami no preguntaba, pues él ya la
conocía.

A lo largo de la tarde, por la puerta vieron entrar a Todoroki, que sin apenas cambios en su semblante
saludó y subió a su habitación sin hacer ruido ni tampoco mirar a Izuku, hecho que no pasó desapercibido
para la chica castaña sentada al lado del peliverde, que también pudo ver la expresión algo triste de su
amigo. Uraraka quería preguntar que había pasado, pero esperaría a después de cenar y estar solos.

En la mesa del comedor, todos cenaban y hablaban entre ellos, ese día Todoroki había cambiado su sito
junto a Izuku a uno algo mas alejado, entre Fumikage y Sato, cosa que entristeció aun mas a Izuku, que
aun no sabía el por qué del distanciamiento tan repentino de su amigo.

—¿Deku-kun, estas bien? —preguntó Ochaco.

—¿Qué?... oh, si, si... solo estoy cansado y nervioso por mañana.

—Es verdad, mañana empiezan las practicas.

Ochaco sabía que no era solo eso lo que le preocupaba, por lo que intentó ser sutil.

—¿Y por qué habéis vuelto por separado Todoroki y tú?

—E-e-el se fue antes porque... tuvo una llamada de su padre...

—Ah, vale... —dijo la chica no muy conforme con la explicación.

La hora de la cena pasó y varios estudiantes se quedaron en la sala común viendo la televisión, mientras
otros jugaban.

—Eh, Midoriya —llamó Sero —¿te vienes a jugar a las cartas? —dijo señalando la mesa que compartía
con Kaminari, Jiro, Ojiro y Shoji.

—Muchas gracias, pero estoy cansado, me voy a dormir ya.

—Vale, buenas noches —respondieron los de la mesa.

Todoroki estaba sentado en el sofá, mirando la tele sin prestar mucha atención a las noticias, junto a él
estaba un Mineta que dormitaba medio recostado sobre Momo, que no paraba de apartarle, hasta que creó
una placa de metal y la puso entre ella y el chico.

El medio pelirrojo vio como Izuku subía las escaleras, todavía no se creía que el peliverde no tuviese la
suficiente confianza en él como para contarle algo tan simple, y mas cuando él le había contado su caso,
que seguro era mucho peor que el suyo, pues como le había dicho no era un villano. En parte se sentía
traicionado, aunque sabía que su amigo no tenía obligación de contarle nada, él tampoco le iba a obligar a
hacerlo, pero se sentía dolido.

Algo frustrado salió al exterior y se sentó en uno de los bancos, lo hizo en silencio por lo que no pensó
que nadie lo había visto ni lo estaba siguiendo al verlo salir.

—Eh, cara partida.

Shoto miró atrás sabiendo quien era, y ahora no estaba de humor para eso.

—¿Qué pasa, Bakugo?

Bakugo se acercó y se puso frente a él, sin sentarse y cruzándose de brazos.

—¿Qué ha pasado con Deku?

Shoto lo miró sin entender.

—Nada que te importe, Bakugo.

—¡¡CLARO QUE NO ME IMPORTA, MIERDA!!

Todoroki se rascó la cabeza.

—¿Y por qué preguntas?

—¡¡PORQUE SI OS ENFADAIS YO ME QUEDO SIN MIS PRACTICAS CON ENDEAVOR,


PORQUE VAMOS A SER SINCEROS, YO SOLO VOY PORQUE VA ÉL, SI NO, NO ME
HUBIERAS ACEPTADO!!, ¡¡CARA PARTIDA!!

El mitad pelirrojo lo miró sin inmutarse.

—Mi padre te eligió a ti, vaya o no vaya Midoriya, tú vas a ir.

—¡¡ÉL TAMBIEN TIENE QUE IR, MIERDA!!

Todoroki ya harto de tanto grito se levantó y enfrentó al rubio.

—¿Pero a ti desde cuando te importa lo que haga o no haga él?

Ante esa pregunta los ojos de Katsuki se inyectaron en sangre.

—Porque yo soy el mejor, el que llegará a ser el numero uno y tengo que superaros a todos, ¿entiendes
ya?

Shoto enfrentó los ojos rojos del rubio, y tras bufar, se volteó para volver a entrar en el edificio y una vez
atravesó la puerta, Bakugo se destensó y se sentó en el banco donde antes reposaba Todoroki y miró al
cielo.

Todoroki entró en el edificio para ver que ya había menos de sus compañeros en la sala común y los que
quedaban lo miraban, sin duda habían oído los gritos. Sin prestar atención se dirigió a las escaleras y
subió.

Al llegar al segundo piso se detuvo en el pasillo y miró hacia la puerta de Izuku, se debatió por un
momento si acercarse y hablar con él, pero declinó ese pensamiento, quiso dejar mas tiempo para poder
pensar, las practicas empezaban el día siguiente, serian solo una semana, y el debía estar centrado en el
examen de la licencia. Una vez la obtuviese volvería a hablar con él y arreglar las cosas.

Bajo el cielo oscuro y lleno de estrellas, sobre un gran edificio, descansaba colgando sus piernas por la
cornisa un hombre alado, sus alas plegadas y con semblante deprimido, apoyaba sus brazos en sus
rodillas mientras sujetaba su cara y su mirada se perdía entre el mar de luces de la noche de la ciudad.

Cuando de pronto, el móvil que guardaba en su bolsillo comenzó a sonar, se llevó la mano a dicho
bolsillo y miró la pantalla, una leve sonrisa apreció en su rostro. Pulsó le botón de contestar la llamada y
se lo llevó a la oreja.

—Endeavor, cuanto tiempo...

A la mañana siguiente, Izuku se encontraba frente a la puerta de la agencia de Nighteye, a su lado se


encontraba Mirio, que se había ofrecido a acompañarle, ya que durante esa semana serían compañeros.

—Que nervios —dijo Izuku apretando sus manos.

—Tú tranquilo, Sir parece alguien muy serio, pero en cuanto lo conoces un poco es todo lo contrario.

—Espero poder demostrar que soy capaz.

—Seguro que sí, Midoriya.

Izuku sonrió al rubio y tomando una bocada de aire y luego soltándola, se adentró en la agencia.

No muy lejos de allí, bajo una gran mansión. Una gran sala de metal, donde varias máquinas controlaban
las constantes de alguien empezaban a pitar.

"HA HUIDO"

Sonaba por los altavoces a la vez que una alarma comenzaba a retumbar por toda la instalación.

Overhaul frunció el ceño, se puso de pie y se colocó la máscara en forma de pico, se ajustó los guantes y
salió de su habitación; una vez en el pasillo se les unieron dos personas.

—Toga, Twice, id inmediatamente a buscarla, y mas os vale encontrarla o si no, lo lamentareis.

—Si, señor —dijo Twice haciendo una señal militar.

Chisaki se desvió hacia un pasillo de la izquierda mientras que la chica y el hombre de traje negro
seguían de frente.
—¿Por qué tenemos que hacer de niñeras? —preguntó Toga molesta.

—Porque es lo que quiere el señor Overhaul —respondió Twice hablándole como si la chica no supiese.

—Yo lo que quiero es ver y estar con Izuku-kun —dijo sonrojándose y tocándose sus mejillas.

—Cuando acabemos este trabajo iremos a verle, Toga-chan —dijo y empezó a dar saltos a su alrededor
—además ahora me tienes a mí, podríamos casarnos.

—Ya veremos...

Así los dos villanos siguieron su camino. Mientras, pequeños pasos corrían por los pasillos y buscaban
con desesperación la salida.
ERI

Nighteye se encontraba sentado en la mesa de su despacho, frente a él, Izuku y Mirio miraban varios
papeles sobre la mesa.

—Midoriya, voy a ponerte al corriente de la investigación que estamos llevando en estos momentos —
dijo Sir colocándose las gafas.

—De acuerdo —respondió el chico inclinándose un poco para prestar más atención.

—No sé si habrás oído en las noticias sobre ciertos villanos que han podido eliminar por un tiempo
limitado los quirks de algunos héroes.

—Si, algo he podido oír...

—Pues sabemos que los responsables son los Shie Hassaikai, una organización criminal que ha estado
operando durante los últimos años en esta parte de la ciudad, pero que desde hace un tiempo han
redoblado su actividad.

Mirio e Izuku se miraron.

—Este es su líder —les dijo enseñándoles una foto —Kai Chisaki, o mas conocido por su nombre de
villano, Overhaul.
Izuku agarró la foto y la observó.

—No lo había visto nunca.

—Es normal, no suele dejarse ver mucho en el exterior, solo se le ha podido ver en muy contadas
ocasiones y siempre con terribles consecuencias.

—Pero, ¿Cómo es posible que puedan eliminar los quirks? —preguntó Mirio.

—Todavía no lo sabemos con exactitud, pero sabemos que tiene algo que ver con una droga.

—¿Una droga? —preguntó Izuku llevándose la mano a la barbilla y comenzando a murmurar.

—En fin, vuestra misión de hoy es patrullar, como es tu primer día, te daré algo sencillo.
Izuku lo miró, no esperaba que ya desde el primer día le ayudase con el One For All.

—Vale, haré lo que mande, señor.

—No me hagas la pelota, niño.

—Pe-perdón.

A varios metros, en el aeropuerto central de la ciudad, un gran avión había aterrizado hacía apenas unos
segundos cuando de su escalera empezó a descender un hombre alto y corpulento, y al tocar el suelo, de
su traje y cara emergieron llamas. Tras recibir instrucciones del personal del aeropuerto comenzó a
caminar hasta la terminal, donde en la puerta le esperaba una persona, sus alas rojas le hacían fácilmente
reconocible.

—¿Qué haces aquí, Hawks? —preguntó Endeavor.

—He venido a recibirte, ¿no lo ves? —dijo con una sonrisa —ya que nadie mas viene...

El hombre siguió andando mientras el héroe alado le seguía dentro de la terminal del aeropuerto.

—¿Y bueno, alguna novedad? —preguntó Hawks de forma distendida.

—Va a pasar esta semana.

—¿En serio? —preguntó con cierta molestia — que incordio.

—Por una vez estamos de acuerdo —dijo el hombre mirando a su acompañante.

—Bueno, tampoco se puede hacer nada, ¿nos vamos a comer? —dijo guiñándole un ojo.

—Esta bien, pero pagas tú.

—Que cara mas dura, deberías invitarme tú a mi, número uno.

—Todavía no soy el número uno.

—Bueno, lo serás en unos días, me lo acabas de decir.

Endeavor que había vuelto a ponerse en marcha se detuvo y se volteó para mirarlo.

—Bueno, tú ahora serás el número dos, así que no te quejes.

—Que aburrido —dijo Hawks.

Volvieron a caminar antes de subir a un coche que le esperaba.

—Yo no quería llegar de esta forma al numero uno —se quejó Endeavor mientras subía al coche.

—Para mi siempre has sido el número uno —dijo en voz baja Hawks con cierta nostalgia.

—¿Has dicho algo? —preguntó Endeavor.


—No, nada...

—Bueno, ¿subes o qué?

—¿Quieres que vaya contigo? —preguntó incrédulo.

—Si, vamos, sube.

Hawks soltó una risita y plegando sus alas al máximo entró en el coche y al poco arrancó y se pusieron
rumbo a algún restaurante para comer.

—Togata-senpai, ¿cuál es tu nombre de héroe? —preguntó Izuku que ya se encontraba junto a Mirio
patrullando las calles —en el ámbito laboral debo llamarte por tu nombre de héroe.

—Es Lemillion —dijo con orgullo.

—Oh... ¿y qué significa?

—Yo quiero ser un héroe que salve a las personas y mi primer objetivo es salvar a un millón de personas.

—Eso es muy admirable —decía Izuku mirándole con los ojos brillantes.

—¿Y cual es el tuyo? –preguntó Mirio.

—Es Deku.

—¿Deku?, ¿no es algo raro?

—No sé, pero creo que es el nombre perfecto para mi, yo quiero ser un héroe que salve a todo el mundo
con una sonrisa, al igual que All Might.

—Si, ya me he dado cuenta que eres un gran admirador de All Might —comentó Togata.

—Para mi es el mejor de todos —dijo Izuku con orgullo.

Al decir eso, en su mente volvieron todos los pensamientos donde él no es digno de portar el One For All
y que Mirio sería mejor, pero al mimo tiempo recordó lo que le había dicho Kacchan, si All Might le
había elegido a él, sería por algo.

Un golpe hizo que Izuku despertase de su ensoñación, al mirar al origen de ese golpe vio a una niña
sentada en el suelo.

—Oh, perdona, ¿estas bien? —dijo el peliverde arrodillándose y tendiéndole la mano. Al mirarla bien
pudo ver que llevaba los brazos y piernas vendados, aunque algo separable era un pequeño cuerno que
adornaba su frente, la niña tenía un claro semblante aterrado. Y sin decir nada, la chica se abalanzó a
Izuku y lo abrazó.

—Por favor, ayúdame... —dijo la niña en voz baja.


—Oh, Eri... aquí estás.

Izuku y Mirio miraron al callejón por donde había aparecido la niña y vieron ante ellos a un hombre, que
cubría parte de su cara con una mascara con forma de pico de pájaro. La mente de Izuku se activó,
reconociendo a ese hombre como Chisaki, el líder de la banda de villanos que estaban rastreando.
Instintivamente agarró mas firmemente a la niña.

—Disculpen a mi hija, es un poco revoltosa —dijo el hombre mientras se llevaba una mano a la nuca.

—¿Es su hija? —preguntó Mirio.

—Así es, desde que su madre nos abandonó está algo inquieta y se acaba de escapar de casa.

—¿Y esas heridas? —preguntó Izuku.

Overhaul lo miró fijamente.

—Como he dicho, Eri ha estado un poco revoltosa, con todo lo que ello conlleva, como caerse de varios
sitios.

Mirio e Izuku se miraron.

—¿Vienes, Eri? —preguntó el hombre.

—No, por favor, ayúdame —dijo la niña en voz baja para que solo lo oyese el peliverde.

—La niña no quiere ir —respondió desafiante.

Chisaki ladeó la cabeza y de forma lenta y pausada comenzó a quitarse los guantes, a lo que la niña abrió
los ojos a mas no poder y soltándose de Izuku, corrió y se puso al lado de Chisaki.

—Veo que has recapacitado, vámonos.

El hombre le tendió la mano a la niña, esta se la dio y antes de irse, le dedicó una mirada de auxilio a
Izuku. Tras eso, el hombre y la niña se adentraron en el callejón y se perdieron en la oscuridad.

—¡¡Tenemos que hacer algo!! —decía Izuku alterado.

—No podemos hacer nada, solo somos dos, debemos llamar a los profesionales —decía Miro con cierta
duda.

—Pero...

Con mucha frustración, Izuku vio como la niña se alejaba de ellos.

En un restaurante a varios metros de allí, Endeavor y Hawks conversaban mientras comían.

—¿Y bueno, me vas a contar a que viene esa cara? —preguntó el hombre de fuego.

—¿Qué cara? —preguntó Hawks.


—No me tomes por tonto, por mucho que sonrías yo se que te pasa algo.

La sonrisa de Hawks se perdió lentamente, ¿Cómo era posible que su fachada no funcionase con él?

—¿Cómo lo sabes?

—Hawks, te conozco desde hace muchos años, sé muy bien cuando estas bien y cuando estas mal, y
sobre todo sé cuando fijes.

—Menos mal que no somos amantes... —rio el hombre alado.

—No digas tonterías y cuéntame ya que te pasa.

Hawks respiró.

—No es nada.

—Ya, ¿alguna chica no te hace caso?

Mierda, ¿Cómo sabe?

—No es una chica y no es anda de eso.

—Mejor porque yo tampoco te podría ayudar, como sabrás, el amor y yo no nos llevamos muy bien —
respondió Endeavor.

—Eso tendría solución si abrieses los ojos y dejases de mirarte tú propio ombligo todo el rato —le dijo
de forma tranquila y asertiva.

Endeavor lo miró seriamente, pero no dijo nada. Ambos siguieron comiendo mientras el de alas rojas
miraba por la ventana a la vez que no podía dejar de pensar en ese maldito pelinegro que le estaba
fastidiando sus planes.
EL NUEVO NÚMERO UNO

En la oficina de Nighteye se hallaban reunidos varias personas alrededor de una gran mesa presidida por
el mismo Sir. En esa mesa se encontraban varios héroes entre los que estaban Fat Gum, Ryukyu, Eraser
Head, entre otros, y algunas caras conocidas tanto por Izuku como por Mirio, tales como Uraraka, Tsuyu,
Kirishima, Tamaki y Nejire.

—Os he hecho llamar porque es una situación de urgencia —dijo Sir levantándose y mirando a todos —
hemos descubierto información nueva de Overhaul.

—¿Conocemos su paradero? —preguntó uno de los héroes allí presentes.

—Mas que eso, sabemos, su paradero, sabemos cuantas personas tiene a su cargo y sabemos que tiene
una hija.

—¿Una hija?

—Si, mis ayudantes, Midoriya y Togata la interceptaron hace un par de días.

—¿Y por que no la trajeron en ese momento? —preguntó uno con gesto de enfado.

Ese comentario hizo apretar los puños a Izuku que desde ese día era incapaz de estar tranquilo sabiendo
que no había podido salvar a esa niña.

—Gracias a que no fueron imprudentes —saltó Nighteye defendiendo a sus ayudantes —he podido
seguirlos y gracias a mi quirk hemos podido obtener toda esa información.

Tsuyu levantó la mano.

—¿Cuál es su quirk, kero?

—¿Se puede saber porque hay niños en esta reunión? —preguntó de nuevo el héroe que había reprochado
a Izuku y Mirio no haber traído con ellos a la niña.

—Estos "niños" —saltó de pronto Eraser Head —han sobrevivo y han enfrentado en poco tiempo varias
situaciones con villanos de gran magnitud. Sin duda están mucho mas capacitados que muchos de los
aquí presentes para esta misión.

Los alumnos miraron como su tutor los defendía delante de todos esos héroes, eso llenó de confianza a
todos, sobre todo a Izuku que necesitaba esas palabras.

Nighteye se dirigió a Tsuyu.

—Mi quirk me permite ver el futuro de la persona a la que toco.

Tras eso, el hombre contó como siguiendo a uno de los lacayos de Chisaki había podido descubrir su
paradero y todo lo necesario para rescatar a la niña y atrapar a los Shie Hassaikai.
—Aunque debemos tener cuidado de algo —recalcó Nighteye —ellos posen algo que permite eliminar
los quirks.

—Si —dijo Fat Gum —ayer hubo un ataque en nuestra zona y a mi ayudante Suneater lo atacaron con
una pistola, y la bala le eliminó su quirk durante unos treinta minutos.

Tamaki, allí presente se iba encogiendo en la silla, la vergüenza le impedía mirar la frente, agradecía
tener al lado a su mentor y a su compañero para darle ánimos.

—El borrado es tu especialidad, Eraser —dijo un héroe —¿Cómo funciona?

—No se como funciona exactamente esa bala, mi quirk lo que hace es desconectar una fibra de ADN el
tiempo que tarde en cerrar los ojos, lo que hace que el quirk deje de funcionar —comentaba Aizawa
delante de todos.

—¿Cuándo atacaremos? —preguntó Ryukyu.

—Eso también está pensado, en dos días será le evento donde se anunciará al nuevo número uno, en ese
momento, Overhaul pensará que todos estaremos allí y bajará la guardia. Ahí irrumpiremos en su
guarida.

Todos asintieron de acuerdo con el plan.

Dos días después...

Saliendo de unas instalaciones, dos jóvenes caminaban.

—¡¡QUE NO CAMINES DELANTE DE MI, CARA PARTIRDA!! —gritó Bakugo a Todoroki mientras
pasaba a su lado y lo adelantaba para quedar varios pasos delante de él.

Todoroki no dijo nada, simplemente lo dejó pasar y siguió caminando dirección a la U.A. Se preguntaba
como estaban sus compañeros que hacían las practicas, especialmente pensaba en Izuku, tenía una
conversación pendiente con él y reconoce que cuando su móvil sonó la noche anterior y pensó que era él,
se alegró, aunque cuando vio el nombre de su padre en la pantalla simplemente no contestó la llamada.
Luego descubrió que lo llamaba para decirle que hoy sería el evento donde lo nombraban número uno y
quería que fuese. Y por supuesto el no iba a ir.

Instintivamente se llevó la mano a su labio, aun notaba la quemadura, aunque ya menos incipiente y
apenas se notaba. Pensó en Dabi, desde aquella noche no había sabido de él, ¿acaso solo quería hacer eso
con él y nada mas? ¿por eso quería verlo?

Mientras caminaban, pasó por un callejón, desde ese día que lo encontró en uno, miraba en todos los
callejones que encontraba, pero esta vez, al ver un destello azul al final del camino, su corazón se aceleró
y sin pensarlo se introdujo en el callejón y lo recorrió hasta el final para verlo allí, recostado en la pared,
en una pose de lo mas seductora.

—¡Dabi! —exclamó Shoto con emoción.

Al verlo, Dabi se incorporó.

—Shoto, cuanto tiempo.


—Si... —el medio pelirrojo se empezó a poner nervioso —hace unos días...

—Perdona no haberte ido a ver, pero entrar en tu academia es complicado.

—Si, lo entiendo...

Se produjo un momento de cierta tensión, Shoto no sabía si hacer lo que queria, no sabía si se iba a
enfadar o no.

—¿Qué pasa? —preguntó el moreno al ver la cara del chico.

—No, nada, es que hace tiempo que no te veía y tenía ganas de hacerlo.

Dabi esbozó una sonrisa traviesa y se acercó a él.

—¿Qué querías hacer? —le preguntó acercándose bastante a su cara.

—Verte.

—¿Solo eso?

Dabi le pasó una mano por su mejilla, rozando parte de la marca de su ojo.

—En verdad, quiero hacer una cosa, pero no se si vas a querer.

—¿Y por que no iba a querer? —preguntó Dabi con una sonrisa.

—Porque no creo que los villanos quieran que un héroe los bese.

—Ah... era eso... —acercó su cara a la oreja de Todoroki —Shoto, hace unos días me metí dentro de ti,
¿crees que un beso va a molestarme?

Todoroki nunca se había sentido tan cohibido como en ese momento, se sentía nervioso, avergonzado,
inmóvil y sin saber que decir.

Así, agarrando la barbilla del de pelo bicolor lo llevó con suavidad hasta una de las paredes y lo puso
contra ella y mientras levantaba su barbilla acercaba su boca a la suya y en cuanto hicieron contacto sus
labios, nuevas chispas aparecieron, esta vez acompañadas de un vapor, fruto de la unión de fuego y hielo.

Shoto sintió como la lengua de Dabi entraba en su boca y se movía con libertad por ella, él aun inmóvil le
dejaba hacer, incluso movía su propia lengua para chocarla contra la de su invasor.

El beso poco a poco se fue volviendo más intenso, la mano libre de Dabi comenzó a bajar por el cuerpo
de Shoto hasta llegar a la hebilla de su pantalón, mientras que las manos de Todoroki agarraban con
fuerza los brazos del mayor, al separarse, Shoto exhalaba por falta de aire y por la excitación de sentir la
mano del hombre tan cerca de su entrepierna.

En un movimiento rápido, Dabi pasó sus manos detrás de Shoto y agarrándolo del culo lo levantó,
cargándolo y haciendo que el chico rodease su cadera con sus piernas y pegado contra la pared para que
no cayese, el chico sujetó de los hombros al mayor y sin decir ni una sola palabra ambos volvieron a
juntar sus labios en un tórrido beso, que provocó unas chispas aún mayores, aumentando así la
quemadura en el labio del medio albino.
En ese momento, a varios kilómetros, en unas grandes instalaciones, multitud de héroes se encontraban
sentados en una gran sala frente a un escenario.

—Damas y caballeros, bienvenidos a la gala de la Hero Billboard Chart JP, donde descubriremos al
nuevo número uno.

Aplausos inundaron la sala. El presentador de la gala comenzó dando los noventa primeros nombres, del
número cien al once, para luego dar del diez al seis.

—Numero cinco. Mirko.

Al escenario entró la chica conejo saludando a todos y dando saltos de alegría.

—Número cuatro. Edgeshot.

Apareciendo en el escenario de la nada entró el héroe ninja, Edgeshot, haciendo una reverencia y
saludando a todos.

—Número tres. Best Jeanist.

Con elegancia, un hombre alto y delgado de pelo rubio, subió al escenario e hizo aplaudir aun más a la
sala y con una reverencia saludó.

—Número dos. Hawks

Gritos y aplausos hicieron retumbar el lugar, sin duda Hawks era uno de los héroes mas famosos y
queridos por la gente, su atractivo y su velocidad y dotes para el combate le hacían uno de los mejores.

Unas plumas rojas empezaron a recorrer el anfiteatro mientras el hombre vestido de ocre descendía del
cielo haciendo una entrada espectacular provocando que todos volviesen a aplaudir y gritar y corear su
nombre. Al aterrizar arrebató el micrófono al presentador y se lo llevó a la boca.

—Hola a todos, sé que estáis muy emocionados, pero sabed que ahí fuera —dijo señalando al exterior —
están pasando cosas y los héroes no deberíamos perder el tiempo en este tipo de tonterías.

Tras eso, devolvió el micrófono al presentador y se fue al lado de sus compañeros que lo miraban con
perplejidad.

—Bien... —dijo el presentador sin saber muy bien que decir — y por fin... lo que todos esperábamos, el
número uno.

ENDEAVOR

El hombre salió al escenario donde todos estaban callados, nadie aplaudía. Endeavor llegó al centro y se
detuvo mirando con frialdad a todo el público y hubiese seguido así si unos aplausos a su espalda no le
hubiesen distraído, miró y pudo ver como el único que aplaudía en la sala era Hawks.

Endeavor volvió a mirar al frente y pidió el micrófono, el presentador se lo dio.

—Miradme —dijo el hombre con voz grave —se que no merezco ser el número uno, pero aquí, delante
de todos, prometo que desde este momento hare que todos vean que, aunque no me lo merezca, soy digno
de ese título.

Devolvió le micrófono y se fue dejando a todos sin palabras, excepto Hawks que volvió a aplaudir y salió
detrás de él.
A varios kilómetros de allí, un grupo de héroes se encontraban tras una esquina, mientras que uno de
ellos observaba con deteniendo la entrada de una gran mansión.

—¡¡ADELANTE!! —gritó Nighteye y todos corrieron hacia la puerta principal.


LA CAIDA DE OVERHAUL (1ª PARTE)

Dos días antes de la operación, tras la reunión donde se acordó el plan de ataque, los alumnos de la U.A.
estaban reunidos en una sala contigua.

—¿Qué hacéis aquí? —preguntó el peliverde extrañado —me sorprendió veros en la reunión.

—En la agencia nos mandaron un mensaje de reunirnos aquí, kero.

—Debido al evento del nuevo número uno, hay pocos héroes disponibles para esta misión —respondió
Uraraka.

—También me dijo Fat Gum que este tipo de operaciones mientras menos implicados haya es mejor —
recalcó Kirishima —aunque si es verdad lo que decían en la reunión creo que deberíamos ser mas.

Algo apartados estaban Mirio, Nejire y Tamaki hablando.

Izuku los miraba.

—Aunque tenemos de nuestro lado a grandes héroes y a los tres grandes de la U.A.

—Eso no será suficiente —les sorprendió una voz en la puerta.

Al girar vieron a Aizawa que entraba en la sala con semblante serio.

—Aizawa-sensei.

—Estamos fuera de la U.A. y en una misión, ahora no soy vuestro profesor, llamadme Eraser Head —
decía rodando los ojos —Midoriya.

—¿Sí?

El hombre se puso en cuclillas para estar a su altura, ya que el peliverde estaba sentado en una silla.

—Se que estas frustrado por no haber podido salvar a la niña —dijo viendo como la cara de Izuku se
agachaba y ensombrecía.

—Debí haber hecho algo mas...

—Deku-kun, hiciste lo que pudiste —intentó consolarle Ochaco.

—No, fue mi culpa —sorprendió Mirio a todos —yo le dije que no podíamos hacer nada, pero
seguramente podríamos habernos llevado a la niña.

—Lemillion —dijo ahora Aizawa incorporándose —hiciste lo correcto, Overhaul es muy superior a
vosotros y su quirk es muy peligroso.

Todos se extrañaron un poco,


—¿Cuál es su quirk? —preguntó Kirishima.

El día del ataque, en un callejón algo alejado del lugar, un chico de pelo bicolor caminaba con intención
de volver a la calle principal; con la manga de la camisa se frotaba los labios pues aun notaba algo de
saliva tanto suya como del moreno, y una sonrisita tontorrona se dibujaba en su serio rostro.

Sonrisa que se perdió al llegar a la calle, donde un rubio lo esperaba recostado en la pared y al verlo
aparecer frunció el ceño.

—¿DÓNDE TE HABIAS METIDO, CARA PARTIDA?

Todoroki miró la expresión iracunda de Bakugo.

—Me pareció oír a un animal y quise ver si estaba bien.

—Aja...

—¿Por qué me has esperado? —preguntó Shoto bastante confuso.

—Porque siempre vas detrás y he mirado y no estabas.

—Ah... —Todoroki se rascó la barbilla —no hace falta que te preocupes por mí, Bakugo, pero gracias.

—¡¡NO ME PREOCUPO POR TI, BASTARDO!!

—Vale —dijo Todoroki comenzando a andar y quedándose delante de Bakugo.

—¡¡¡EHH, QUE NO VAYAS DELANTE DE MI!!! —dijo ahora el rubio adelantándose — y que conste
que no me preocupaba por un inútil como tú, solo que si te pasa algo me quedo sin mis prácticas,
¿entiendes?

—Gracias —dijo el chico de pelo bicolor sin cambiar su expresión.

—¡¡¡QUE NO ME AGRADEZCAS!!!

—Vale.

Bakugo ahora volvía a estar delante de Todoroki a unos pasos, cuando sin cambiar su tono ni mirar atrás
habló.

—Ten cuidado con lo que te haya hecho en el labio. Quien juega con fuego se quema, aunque eso ya lo
sabes.

Todoroki se quedó pasmado ante esas palabras. ¿Acaso Bakugo sabe lo de Dabi? ¿había dicho lo del
fuego por mi cicatriz del ojo?, pensó, pero prefirió no decir nada y seguir el camino.

—¡¡¡ADELANTE!!!
Unas ondas verdes noquearon a los dos guardias que había en la entrada, por lo que la tropa de héroes
pudo entrar dentro del terreno de la mansión, allí frente a la puerta principal había varios guardias, entre
ellos uno que tras inyectarse algo creció hasta tomar un tamaño superior a los cinco metros.

—Apartad —gritó Ryukyu usando su quirk transflorándose en un dragón y enfrentar a ese gigante —
Uravity, Froppy y Nejire, proteged al resto.

Uraraka, Tsuyu y Nejire empezaron a atacar a los guardias dejando libre la entrada principal, por la que
entraron el resto de héroes.

Nighteye encabezaba la operación ya que era el único que sabía el camino que había que seguir, tras
encontrar la entrada secreta, bajaron unas escaleras que los llevaron a una especie de instalaciones de
metal, los pasillos eran largos y metalizados, todos parecían iguales, pero Sir sabía el camino.

—Por aquí —ordenó el hombre mientras el resto lo seguía.

Varios metros mas adelante, por el pasillo iban Chisaki, seguido por Eri y dos de sus secuaces.

—Nemoto, activa la alarma.

Tras eso, frente a los héroes, las paredes del edificio empezaron a cerrase, haciendo que quedasen
prisioneros, en una de esas separaciones el grupo fue divido en tres partes, Izuku, Nighteye y Mirio
quedaron al frente; Kirishima, Tamaki y Fat Gum quedaron en un pasillo intermedio mientras que Eraser
Head había caído por una de los agujeros creados por lo que fuese que hiciera ese efecto en las paredes.
El resto de los héroes quedó atrás luchando con mas guardias.

—Sir, dígame el camino, soy el único que puede pasar —dijo Mirio con desesperación.

—Es peligroso, Mirio.

—No me importa, por favor, déjeme enmendar mi error —decía el chico con rabia, el también sentía
frustración por no haber podido salvar a la niña.

Tras un suspiro, le indicó le camino y Mirio despareció atravesando la pared.

Izuku miró y palpó la pared, notó que, aunque distorsionada seguía siendo una pared normal.

—Nighteye, puedo romper esta pared con el One For All.

—No, Midoriya, todavía no controlas el poder, y en caso de conseguirlo, al llegar al final acabarías
destrozado.

—Pero... —la frustración llenaba el cuerpo del peliverde. Entonces reaccionó y se acordó de la nueva
adquisición en su equipo, miró sus botas.

—Gracias, Hatsume-san.

Se puso frente a la pared y cargó su poder.

—One For All, Full Cowl...

—¡¡Midoriya, para!! —gritó Nighteye.

—Shoot Style.
De un impulso, Izuku saltó y con una potente patada destrozó el muró haciendo un gran agujero,
atravesando varias secciones del pasillo.

Con bastante impresión, Sir miró al peliverde aterrizar en el suelo y girar para hacerle una señal de
aprobación con el dedo y comenzar a correr.

—Parece que me equivoqué, Toshinori.

Tras varios momentos de tensión, Izuku y Nighteye llegaron a una gran sala, donde en el centro, Chisaki
se encontraba mirando a su izquierda con la mano en el suelo, los dos desviaron la mirada y con horror
vieron como unas estacas de metal atravesaban el cuerpo de Mirio, que protegía con su cuerpo a la
pequeña, que envuelta en una capa roja lloraba.

—Eres un estúpido, Lemillion —decía Overhaul mientras volvía a incorporarse —ahora ya no podrás
proteger a nadie mas.

—Detroit Smash —lanzó Izuku un puñetazo dirección al villano cuando este hizo aparecer un muro para
protegerse.

—¿Mas héroes? ¿es una plaga? —tras eso volvió a tocar el suelo y nuevos pinchos volvieron a aparecer,
para esta vez dirigirse hacia Izuku, y debido a que se encontraba esquivando el reciente ataque del
hombre no podía hacer nada para evitar esos pichos, con lo que cerró los ojos esperando el punzante
dolor, pero nunca pasó.

Al abrir los ojos, vio ante si a Nighteye que había usado su cuerpo para defender a Izuku y había recibido
el impacto de un gran picho que atravesó su estómago completamente.

—¿Ves lo que consigues, Eri?, todos mueren por tú culpa —decía ahora el villano mirando a la niña —
aquel héroe —señalando a Miro —ya no podrá salvar a nadie por tu culpa, ha perdido su quirk para
siempre y este no podrá volver a moverse, eso es lo que consigues pequeña mocosa.

En un momento de máxima tensión, la niña asustada comenzó a caminar dirección a Chisaki que le
extendía la mano, antes de llegar a él, la niña miró a los aturdidos ojos de Izuku.

—Lo siento, no quero que nadie mas muera por mi culpa.

Izuku se llenó de rabia y fue a lanzarse contra Overhaul cuando Nighteye con la voz entrecortada y con
sangre brotando de sus heridas y boca lo detuvo.

—Midoriya... no hay... nada... que hacer, lo he... visto, si vas, morirás.

Pero una vez acabó de hablar vio una estela verde, Izuku se había impulsado desoyendo al hombre que al
ver como este se acercaba al villano cerró los ojos intentando evitar ver de nuevo como Overhaul acaba
con su vida mientras una lagrima caían por su mejilla.
LA CAIDA DE OVERHAUL (2ª PARTE)

Lleno de rabia, Izuku se impulsaba hacia Overhaul con determinación, pero no tan rápido como para que
el villano no tocase el suelo y hiciese aparecer un muro de metal que hizo que el peliverde se estrellase
contra él al mismo tiempo que nuevos pinchos salían del suelo y atravesaban su piel provocando unos
gritos de dolor que llenaron la sala.

—Deja de intentarlo, héroe. No tenéis nada que hacer.

Y tras esas palabras de Chisaki, un gran estruendo proveniente del techo hizo temblar todo el lugar, al
mirar, un gran agujero había aparecido y por él aparecían un gran dragón, acompañado por Uraraka,
Tsuyu y Nejire.

Momentos antes, en el exterior.

—¡Uravity, ahora! —gritaba Ryukyu convertida en dragón mientras se enfrentaba al gigante que les
había salido al paso. Uraraka, usando su quirk lanzó contra los ojos del gigante grandes rocas; al
impactar, Tsuyu, que estaba subida a una de esas rocas pudo, con su lengua, cegar definitivamente al
gigante y así Ryukyu, junto a Nejire, pudieron darle el golpe final para derrotarlo y hacerlo caer al suelo.

—¡¡Bien!! —gritó Uraraka al ver su victoria, cuando a su espalda notó movimiento y se giró para
sorprenderse completamente al verlo allí —¿Deku?

—Rápido, el enemigo está aquí, daos prisa —dijo el peliverde corriendo y girando una esquina.

—¡¡Ryukyu, Froppy, por aquí!!

Ambas siguieron a Ochaco hasta llegar al medio de una calle, a la vuelta de la mansión. Mientras veían a
la castaña mirar de un lado a otro, buscando a alguien.

—¡¡DEKU!! —gritó la chica.

Y en cuanto pronunció su nombre oyó un gran ruido en el suelo, sin saber porque, se giró para mirar a su
mentora y decirle que destruyese el suelo. Tras hacerlo dejaron al descubierto bajo sus pies una gran sala,
y mientras descendían con el quirk de Ochaco vieron la escena, pero lo más sorprendiere fue ver a Izuku
atravesado por varios pinchos y sangrando. La mente de la chica estaba confusa, ¿no lo acaba de ver en la
superficie en perfecto estado?

—¿Mas héroes? —dijo frustrado Overhaul al ver caer del cielo a las chicas. Con rabia miró a su
alrededor, Eri estaba a su lado y los cuerpos de sus aliados derrotados, sin pensarlo posó sus manos
desnudas en el cuerpo de Nemoto, haciéndolo pedazos al instante y al mismo tiempo que los fusionaba
con su propio cuerpo formando una gran polvareda.

Izuku aun contemplaba la caída de las chicas cuando percibió lo que pasaba delante de él, juntando aun
más sus fuerzas se liberó de esos pinchos y se lanzó hacia el villano, justo cuando hizo aparecer un pilar
que empezó a subirlo alejándolo mas de él.
Al subir, la polvareda que cubría el pilar desparejó mostrando a un Chisaki mutado, alto, corpulento con
aspecto aterrador mientras sujetaba a la pequeña, que aun portaba la capa roja de Lemillion.

Cargando nuevamente su poder, Izuku se impulsó, pero el pilar subía mucho mas rápido y a mirad de
camino su poder no dio para mas y comenzó a caer sintiendo la impotencia al tener tan cerca a la niña y
no poder salvarla de nuevo.

Mientras caía, en su mente volvieron los hechos de esa noche, la noche en la que en el campamento
secuestraron a Bakugo, y el no pudo hacer nada, esa rabia e impotencia empezó a recibir su cuerpo.

—One For All, Full Cowl al 40%.

Una gran cantidad de energía recubrió el cuerpo del peliverde y se impulsó nuevamente esta vez llegando
hasta lo alto del pilar mientras este seguía alzándose, en ese momento las miradas de Eri e Izuku
chocaron, y no hizo falta ninguna palabra para que la pequeña saltase a los brazos del héroe, mientras
Overhaul gritaba.

Lo que el villano no vio fue que el pequeño cuerno que poseía la niña en la cabeza comenzó a brillar al
momento de saltar, y al alzar al mano para agarrarla nuevamente se frenó al notar que su cuerpo se
deshacía y volvía a la normalidad, haciendo que el cuerpo de Nemoto cayese al suelo.

—¡¡¡MIERDA!!!

Minutos después, Chisaki e Izuku se encontraban en la superficie, frente a frente, el villano miraba al
chico con odio, pero sobre todo miraba a la niña que se ocultaba tras él.

—No seas estúpido niño, ella te matará, como hace con todos.

—Ella no hace daño a nadie, eres tú el que lo hace.

—Gracias a ella he podido crear esto —dijo enseñándole una cajita con unas balas —esto hará que
cualquier héroe pierda su quirk, ¿y como lo hice?, gracias a esa mocosa.

—¡¡¡MIENTES!!! —gritó Izuku.

—El quirk de esa mocosa es la culpa de que tu amigo haya perdido su quirk para siempre, el poder de la
niña es rebobinar, y yo he extraído ese poder para crear esta arma —reía el hombre completamente
encolerizado y de forma ruidosa perdiendo el juicio.

Eri se agarró a Izuku con miedo, a la vez que este le puso al mano en la cabeza en señal de protección.

Antes de poder reaccionar una oleada de pichos se abalanzaron sobre el peliverde y la niña, que con gran
habilidad pudo esquivar para ver como Chisaki corría dirección al cuerpo del gigante que antes habían
derrotado las chicas y al tocarlo sus cuerpos se fusionaron, creando un ser gigantesco con varios brazos y
alas que se elevó con intención de irse de allí.

Al percatarse, Izuku quiso ir tras él, pero vio que la niña gritaba en el suelo, su cuerno había crecido y
emitía luz y energía; sin saber como ayudarla intentó clamarla tocándole el hombro y fue la tocarla
cuando las heridas de sus brazos, que se había provocado al usar el 40% del poder se curaron.

Asombrado miró a la niña, que no paraba de gritar y sufrir, entonces la abrazó haciendo que la niña
proyectará en él su poder. Y no necesitó pensar mucho, ella hacia retroceder la información celular de un
cuerpo, por lo que haciéndolo bien lo curaría, la clave era usar constantemente el total de su poder para
que el rebobinado no le afectase hasta el punto de hacerle rejuvenecer hasta el inicio.
Usando la capa de Mirio, ató a la niña a su espalda.

—Eri-chan, ¿me ayudaras a derrotar a ese villano?

La niña algo mas clamada, debido a que había proyectado parte de su poder asintió.

—Bien, agárrate.

Un torrente de energía recorrió el cuerpo de Izuku.

—One For All, Full Cowl al 100%.

El solo hecho de proyectar el total de su poder hacía que sus huesos se rompiesen, pero gracias a Eri, los
daños desaparecían instantáneamente. Así, con un impulso que superaba a la velocidad de Hawks se voló
en el cielo hasta quedar frente a Overhaul.

Tras una lucha devastadora, el poder de Izuku estaba a toda potencia, descargando aún mas energía, Eri
proyectó su poder.

—¡¡¡UNITED STATES OF SMASH!!!

Una gran lluvia de energía cayó sobre Overhaul dejándolo K.O en el momento haciendo que su cuerpo se
separase del cuerpo del gigante, que volvió a su tamaño original, cayendo los dos a gran velocidad. Pero
siendo rescatados por Izuku justo antes de caer al suelo.

Ya en el suelo, dejó el cuerpo de Chisaki, mientras con rapidez soltaba a Eri, y mirando al cielo, levantó
el puño en señal de victoria, justo antes de caer desmayado.

En la U.A., frente al televisor, todos los alumnos habían contemplado el combate, ya que, al notar
movimientos, varios reporteros se habían desplazado a la zona y habían grabado todo, desde el momento
en que Izuku emergía de la tierra hasta el momento de la pelea, cuando salvó al villano y cuando por fin
lo derrotó. Dejando para el final su señal de victoria y posterior desmayo.

Sus compañeros aplaudían y gritaban de alegría por la hazaña de su amigo, pero uno de ellos, que estaba
sentado en el centro del sofá miraba la tele con intranquilidad, la tensión en la cara hacia reflejar la
preocupación y el malestar al ver como ese villano lo atacaba. El rubio tenía agarrado con fuerza el brazo
de Kaminari, hasta el punto que el chico se quejaba, pero Bakugo no hacía caso, sus sentidos estaban en
la tele y en la sonríete cara del peliverde, que ahora salía, su cara de felicidad, esa sonrisa y su pelo
condenado mientras miraba a la cámara, para luego caer desmayado.

Bakugo no despegó los ojos de la pantalla y no fue hasta que vio acercarse a los servicios de emergencia
y lo atendían que no soltó a Denki, al hacerlo este se frotó la muñeca, donde tenía un leve moratón.
Bakugo suspiró y se recostó aliviado en el sofá, ante la atenta mirada de un chico que estaba tras de él,
Todoroki había visto todas las reacciones de Bakugo desde que habían llegado a la U.A y les habían
dicho que Izuku y el resto estaban peleando con un villano por televisión, y fue el rubio el que se sentó en
el centro y subió el volumen al oír eso.

En la mente de Shoto, resonaron las palabras de Izuku, de aquel día en la agencia de Hawks.

"Si me gusta alguien, pero es complicado"


Ahora Todoroki entendía que era lo complicado, no hacía falta pensar mucho para saber lo que pasaba
ahí.

Horas después, por la carretera era trasladado Chisaki en una ambulancia hacia el hospital para villanos,
cuando el conductor fue sorprendido por una llamarada azul que acabó con su vida haciendo que el
vehículo se estrellase.

Al abrir los ojos, Overhaul se encontraba en el suelo, atado a la camilla, y delante de él pudo ver a
Shigaraki, que lo miraba con sorna, con sus características manos amputadas por todo el cuerpo, a su lado
estaba Dabi, Twice e Izuku.

—¿No crees que ya es hora de que dejes eso? —preguntó Dabi al peliverde.

—Es que me gusta este cuerpo, es muy... —dijo tocando su cuerpo —mira, Dabi —dijo desnudándose
delante de todos y acercándose a Dabi para frotarse con él —¿a que esta delicioso?

Twice y Dabi lo miraban arqueando una ceja, mientras que Shigaraki se arrodillaba al lado de Overhaul.

—Está bien —dijo el peliverde para que su cuerpo empezase a derretirse dejando al descubierto a Toga
que se puso roja y llevó sus manos en sus mejillas —me gusta mucho Izuku-kun, es un amor y tiene un
cuerpo de escándalo y su sangre es una delicia.

—El de Shoto es mejor —dijo Dabi cruzándose de brazos con una sonrisa traviesa.

—¿Y como sabes? —preguntó Twice.

—Porque lo sé.

Mientras los demás discutían, Shigaraki se dirigía al villano atado.

—Ya ves Overhaul, parece que nuestra colaboración ya no es necesaria.

—Suéltame y te daré todo el dinero que necesites —suplicó le hombre.

—No te necesito —dijo metiendo su mano con cuidado dentro de la ropa del villano y sacando la caja de
las balas anula-quirks —con esto me haré de oro, ya no te necesito.

—Suelta eso, es mío —se quejó.

—¿Quién es ahora el niño pequeño? —Shigaraki se reía mientras con su mano denuda agarraba la
muñeca de Chisaki provocándole un grito que hizo que los demás mirasen. Tomura había desintegrado la
mano del contrario y hizo lo mismo con la otra.

—Vaya, sin tus manos no eres nada Overhaul. Tú que querías aprovecharte para eliminar quirks de otros,
has acabado perdiendo el tuyo para siempre.

Y con una risa malévola, la Liga de Villanos despareció de allí mientras Chisaki gritaba de forma
enloquecida y desesperada.
VICTORIAS Y DERROTAS

Ha pasado una semana desde el incidente con Overhaul y gran parte de los implicados acabaron
hospitalizados con graves heridas, siendo pocos lo que se llegaron a salvar completamente. Entre los
heridos graves se encontraban Tamaki y Kirishima, que tras separarse del grupo acabaron enfrentándose a
varios enemigos, llevándose el pelirrojo la peor parte.

Eri fue rescatada con éxito, aunque desde ese momento había estado muy enferma, debido al descontrol
de su quirk, acordaron tenerla internada en el hospital hasta que remitiese su malestar, vigilada en todo
momento por el profesor Aizawa, que de alguna forma u otra se había hecho cargo de ella.

Otros de los mas afectados fue Togata que tras pasar varias pruebas se comprobó que efectivamente su
quirk había desaparecido y aun lo mantenían en observación por sus heridas.

Aunque sin duda, el que mas afectado salió de todo esto fue Sir Nighteye, que estaba debatiéndose entre
la vida y la muerte en la unidad de cuidados intensivos del hospital; sus graves heridas eran imposibles de
tratar, ni siquiera Recovery Girl, que fue llamada para intentar curarlo pudo hacerlo. Al hombre le
quedaban como mucho unas horas de vida.

Alrededor de su cama estaban varias personas, entre ellas un lloroso Mirio que desoyendo las indicciones
de los médicos había salido de su cama y había corrido hasta allí en cuanto supo que su mentor estaba al
borde de la muerte, a su lado All Might miraba a su ex compañero junto a Gran Torino que se había
desplazado allí también.

—Toshinori —pudo decir Nighteye con dificultad —me equivoqué.

—Sasaki, no hables, estas muy débil —decía el escuálido hombre.

—No, es muy importante, es posible que lo que vi aquella vez no se cumpla.

All Might y Gran Torino abrieron los ojos al máximo.

—Tu discípulo me ha hecho ver algo, yo lo vi morir a manos de Overhaul, pero míralo, está vivo. Eso
quiere decir que el fututo no está escrito y que se puede cambiar.

Nighteye recordaba el momento en que vio la visión de como Izuku era derribado por Chisaki y lo
mataba.

—Toshinori, es muy posible que no mueras —dijo tras dar una bocanada de aire y volvió a mirar a All
Might —has encontrado a un gran sucesor.

Tras eso, el hombre miró a su discípulo que lloraba en el costado de la cama.

—Mirio, sé que llegaras a ser un gran héroe, harás feliz a mucha gente.

Tras esas palabras sus ojos comenzaron a cerrase poco a poco hasta dar el último suspiro de vida,
entristeciendo aun más a todos en la sala.
En otra parte del hospital, en una habitación, unos ojos verdes comenzaban a abrirse deslumbrándose un
poco por la luz que entraba por las ventanas. Una vez los abrió del todo, Izuku dio una rápida pasada por
la habitación, poco a poco iba recordando todo lo que había pasado. Con dificultad se incorporó para
sentarse en la cama, se dio cuenta que no estaba herido, pensó que era efecto del quirk de Eri, que lo
había protegido mientras usaba todo su potencial.

—¿Ya despertaste? —la voz sorprendió a Izuku que dio un respingo y miró a su derecha para ver a
Kirishima, sentado en una silla junto a su cama.

—¿Kirishima?, ¿estas bien? —preguntó alarmado ya que le estaba viendo con varias vendas por los
brazos y cabeza.

—No te preocupes, esto se me pasará en nada, ¿tú qué tal?

—Pues la verdad es que bien, no me duele nada.

—¡Qué suerte!

—¿Y cómo están los demás? ¿Y Eri? ¿Y Togata-senpai?

—Raléate un poco, Eri está bien, al menos parece que no corre peligro y Togata está bien también aunque
algo decaído.

—Oh... ¿por lo que pasó con su quirk?

—Supongo, pero creo que es mas por Nighteye...

Izuku se acordó de lo malherido que estaba el hombre la última vez que lo vio.

—¿Él está bien?

Kirishima bajo un poco la cara y negó, haciéndole entender a Izuku lo que había pasado.

Esta revelación hizo que le peliverde comenzase a llorar, siendo consolado por Kirishima que le puso una
mano en la espalda.

Tras unos minutos, en la habitación entraron Uraraka, Tsuyu y All Might, que al ver despierto a Izuku se
alegraron, las dos chicas e acercaron a la cama para estar cerca de él.

—¿Cómo estas, Deku-kun?

—Estoy bien, supongo.

—Joven Midoriya, no te martirices por lo sucedido con Nighteye.

Tras ponerse al día de todo y tras pasar un par de horas, Izuku se levantó y fue camino a la habitación de
Mirio, no tuvo que andar mucho pues estaba en la misma planta que él, llegó y se quedó plantado fuera,
mirando la blanca puerta, no sabía si estaba preparado.

Llenándose de valor, abrió la puerta y se sorprendió al ver a Mirio haciendo flexiones en el suelo y al
verlo entrar le sonrió.

—Midoriya, que bueno que despertaste, ¿estas bien?


—S-si... ¿y tú?

—Estaré mejor, eso seguro —dijo con una sonrisa sentándose en la cama frente a él.

—Siento lo de Sir y siento lo de tu quirk.

—No pasa nada, esto no va a frenarme para cumplir mi sueño.

La positividad de Miro era admirable, aunque Izuku no podía dejar de sentirse mal, sabía lo que se siente
al no tener quirk, por lo podía llegar a entender lo que llegaría a sentir el rubio. Entonces cayó en algo.

—Togata-senpai, ¿si yo pudiese darte un quirk, lo aceptarías?

Izuku hizo esa pregunta con la intención de saldar una deuda, desde un primer momento el sentía que no
debía haber sido el elegido el sucesor de All Might, el mismo Nighteye lo dijo. Por lo que pretendía
dárselo su legítimo dueño.

—No —respondió Miro con una sonrisa.

—¿Cómo?

—En el caso de que eso fuese posible, no lo querría, yo quiero cumplir mi sueño con o sin quirk. Y si el
destino ha decidido que sea sin él, así será.

Esas palabras de alguna forma reconfortaron a Izuku, por alguna razón se sentía mejor, las palabras de
Bakugo inundaron su mente.

—"Si te ha elegido a ti es por algo"

Y con una sonrisa pasó el resto del tiempo allí con Togata. Hasta que unas horas después todos estaban
camino a la U.A.

No muy lejos de allí, en lo alto de un edificio, Hawks contemplaba la ciudad, desde que lo nombraron el
número dos apenas había tenido tiempo libre y uno de sus pasatiempos favoritos era subir lo mas alto
posible, alejado de la gente y contemplar la ciudad.

El aire hacia mover las plumas de sus alas al mismo tiempo que hacía ondear su pelo, a esa altura el aire
era limpio, no era frenado por los edificios y la contaminación apenas afectaba. Toda esa paz se esfumó
cuando oyó tras de sí unos aplausos, al girarse vio allí a Dabi, con actitud chulesca y algo teatral
aplaudiéndole.

Felicidad y rabia se arremolinaban y se mezclaban en el pecho de Hawks, siendo la rabia la que ganó la
partida.

—¿Qué quieres? —dijo de forma seca desviando la mirada y volviendo a mirar a la ciudad.

—Vengo a felicitarte por tu puesto, número dos.

Hawks se levantó algo enfadado.

—Eso fue hace una semana, creo que vas tarde —decía mientras se alejaba del hombre e iba a alzar el
vuelo cuando oyó pasos rápidos a su espalda que se frenaron justo detrás de él.
—Espera —dijo Dabi perdiendo el tono chulesco.

—¿Qué? —dijo el héroe alado girándose para quedar cara a cara.

—También he venido a disculparme por lo de la otra vez.

Hawks ladeó la cabeza y cruzó los brazos.

—¿Y por qué debería perdonarte?

El semblante de Dabi se afiló.

—Porque por mucho que nos ayudes, sigues siendo un héroe, y el número dos, pocos confían en ti en la
Liga.

—¡¡A lo mejor confiarían mas si viesen que hago cosas por ellos, pero el señorito quemado tenía que
omitir mi participación en su plan!!! —gritó Hawks con indignación.

—Para eso vengo para disculparme y ofrecerte un trato que seguro ayudará.

—¿Por qué debo creerte? ¿y qué pasa, que ahora confías en mí?

—Somos amigos ¿no?, tú lo dijiste, ser amigos es que confiamos el uno en el otro.

Esas palabras hicieron bajar la guardia a Hawks, al cual su rabia estaba empezando a desaparecer.

—¿Y cuál es ese trato? —dijo ahora con voz tranquila, incluso curiosa.

—Pues veras, pajarito, es un trato que a ti y a mi nos va hacer volar.

—A mí eso no me hace falta, quemadito —dijo desplegando las alas.

Dabi rodó los ojos.

—Anda llévame a otro sitio y te lo cuento de camino —dijo el moreno dándose la vuelta y extendiendo
los brazos que Hawks lo agarrase.

El héroe alado contempló la espalda del moreno y se acercó pegando al máximo su cuerpo, pasando sus
brazos por el torso de Dabi para agarrarlo bien y acercar su cara a la oreja del hombre.

—Agárrate, quemadito.

Y cargando con el cuerpo del villano, Hawks hecho a volar dirección a la ciudad.
ENCUENTRO VAPOROSO

Poco después, el grupo que venía del hospital, acompañados por Aizawa llegaron a la U.A, allí se
dirigieron directamente a los dormitorios, donde nada mas entrar se encontraron a todos sus compañeros
que, sabiendo que iban a llegar les habían preparado un recibimiento por todo lo alto.

Todos se acercaron a saludar y felicitar a sus compañeros, las caras de todos mostraban felicidad y
agradamiento, Izuku se sentía abrumado y avergonzado por tanta atención, pero agradecía mucho a sus
compañeros ese recibimiento, lo necesitaba.

—Eso fue una pasada —dijo Kaminari —como le diste a ese villano —decía imitando los puñetazos.

—Eres el mejor —decía Hagakure y Mina saltando a su alrededor, haciendo que Izuku se tensase al
verlas tan cerca.

Tras varias felicitaciones, Izuku pudo ver como una cabellera bicolor se abría paso hasta él.

—Midoriya.

Izuku lo miró.

—Todoroki-kun...

—Me alegra que estés bien y que le dieses su merecido a ese villano.

—Muchas gracias —dijo algo avergonzado y llevándose una mano a la nuca.

Un leve silencio se formo entre ellos, opacado por las felicitaciones del resto, que también hablaban con
Uraraka, Tsuyu y Kirishima.

—Midoriya... ¿podemos hablar luego? —preguntó Todoroki mirándolo sin cambiar su expresión.

—Oh... claro, ¿esta noche en mi cuarto?

—De acuerdo.

Tras eso volvieron con el resto, ya que se habían separado un poco para hablar. Pero la mirada del
peliverde seguía paseándose por toda la habitación, faltaba alguien.

—¿Dónde está Bakugo? —preguntó Kirishima.

—No sé, dijo hace un rato que iba a ir a entrenar —respondió Sero.

—Ya le vale —dijo Uraraka.

—Si, fue decirnos los profesores que estabais a punto de llegar y él se fue —respondió Mina.
El semblante de Izuku se apagó un poco, algo que no paso inadvertido para dos personas, que se miraron
inconscientemente, Uraraka y Todoroki chocaron miradas y por un momento parecieron compartir
información telepáticamente, pues ambos sabían o creían saber lo que estaba pasando.

El resto de la tarde la pasaron todos juntos, Izuku llamó a su madre para decirle que ya había llegado, ella
lo había estado acompañando en el hospital todos los días, pero ese día debía trabajar y no pudo estar
presente en el momento que despertó, algo que apenó a la mujer, Izuku le prometió que iría a visitarla
pronto.

La hora de la cena llegó y Bakugo seguía sin aparecer, Kirishima intentaba hablarle por teléfono, pero le
salía apagado, había intentado ir a buscarle, pero sus compañeros no le dejaron, querían que descansase,
pues todavía llevaba un brazo vendado.

—Midoriya, ¿estas bien?

—Si, si, no te preocupes Todoroki-kun, solo estoy cansado.

—Si quieres podemos hablar mañana si hoy no estas en condiciones.

—No, no... yo también tengo ganas de hablar contigo.

—Está bien.

—Chicos, ¿Qué os parece si mañana aprovechamos que tenemos el día libre y salimos a dar una vuelta?
—propuso Uraraka al grupo.

—Seria una gran idea —afirmó Iida —pero siempre con el permiso de la U.A.

Izuku se pasó gran parte de la cena mirando la puerta, sentía un nudo en el estomago y presión en el
pecho al no ver a Bakugo, no le extrañaba que al rubio no le importase si estaba bien o no, pero
Kirishima también estaba preocupado y se sentía mal por él. Y para que negarlo, quería verlo.

La cena pasó y comenzaron a subir a sus dormitorios. Y el peliverde y Todoroki subían juntos las
escaleras hasta llegar a la puerta de su habitación.

—Todoroki-kun, ¿te importa si antes de hablar me doy una ducha?

—Claro, sin problemas, voy a mi habitación y cuando acabes me llamas.

—Puedes esperar en mi habitación si quieres.

—¿No te importa?

—Claro que no, vamos.

Entraron, Izuku fue a su armario para garrar toallas y el pijama y le dijo a su compañero que se sintiese
como en casa, y tras dejarlo sentado en la cama, se fue dirección a la ducha, tenía la mente turbada y
necesitaba despejarse un poco y una ducha caliente le iría de perlas.

En el primer piso, comprobó que no había nadie, por lo que la ducha seria tranquila, el baño para él solo,
se encaminó a paso normal y entró. Miró que no había nadie y comenzó a desnudarse, dejando su ropa en
uno de los estantes y colgando la toalla al lado de la puerta de la ducha, entro en la cabina, ahí abrió el
grifo del agua caliente y al notar el agua caer sobre su piel sintió un gusto increíble, y tras unos intestes
empezó a sentir paz, tranquilidad, relajación.
El agua caía, mojando su pelo, que hacia que se pegasen varios mechones en su cara, también recorría su
cuerpo, pasando por cada curva de este, el vapor empezó a inundar el baño, no se preocupó ya que
supuestamente estaba solo y nadie se enfadaría si lo llenaba todo de vapor, además a él le gustaba
ducharse así. Y debido al ruido del agua no oyó como la puerta se abría.

Una vez acabó de ducharse, cerró el grifo y sacó la mano para agarrar la tolla, abrió la puerta de la cabina
y se anudó la toalla a la cintura, moviendo la cabeza de un lado a otro para que su pelo se despejase del
exceso de agua. Al salir completamente y levantar la cabeza pudo ver delante de él y cubierto por el
vapor a una figura que reconoció al instante.

—¿Kacchan?

Bakugo, que lo último que se esperaba era encontrarse con él, se quedó callado, lo había visto salir de la
ducha sin decir nada hasta que lo había visto, sus ojos recorrieron todo su cuerpo húmedo, ya concia la
anatomía del peliverde, pero esa vez era diferente, había algo que le hacia imposible dejar de mirar. Vio
las cicatrices de su brazo y su mano y vio una nueva que no conocía, que seguro fue hecha por la lucha
contra Overhaul.

—¿Kacchan?...

Sus ojos se cruzaron, Katsuki pudo ver la rojez en las pecosas mejillas de Izuku, pero él seguía sin decir
nada. Instantes después comenzó a caminar hacia él atravesando la cortina de vapor, dejando al
descubierto que el rubio también iba sin camiseta, se la había quitado para darse una ducha cuando vio
todo el panorama.

—Ka-Kacchan... ¿Qué pasa? —preguntaba Izuku algo nervioso de que no le dijese nada y se acercase así
a él, aunque sus nervios aumentaron al ver que iba sin camiseta y el vapor de la sala le iba humedeciendo,
haciendo mezclar sudor y agua en su torso. Por instinto, Izuku dio un paso atrás, pero se chocó con la
pared de las duchas haciéndole imposible alejarse mas mientras el rubio se acercaba.

Al tenerle cada vez mas cerca, apartó la mirada y cruzo sus brazos delante de su cara con intención de
que, si lo atacaba poder cubrirse, entonces notó una mano agarrándole del cruce de sus muñecas y
alzándoselas para quedarlas aprisionadas encima de su cabeza, volvió a mirar al frente y vio la cara de
Katsuki a menos de un palmo de la suya.

—Ka-Ka-Kacchan... ¿qué haces?

En un principio Izuku se resistía y forcejaba paro no tardó en dejar de hacerlo, la situación era en
principio tensa, pero al momento se calmó, no sentía miedo ni rechazo, es mas, su cuerpo comenzó a
calentarse, un calor empezó a recorrer su entrepierna y vientre, y fue cuando sintió el cuerpo de Bakugo
pegarse al suyo, dejando sus caras a una distancia aún mas corta que antes.

La cara de Bakugo cada vez estaba mas cerca y cuando sus narices rozaron, una frase pasó, como un
flash por la mente del rubio.

"¿Por qué no saltas por la ventana?, así a lo mejor en la próxima vida tienes un quirk"

Bruscamente, Bakugo se separó de Izuku, dejándole confuso.

—Mierda, no puedo... todavía no puedo... —dijo en voz baja, pero con furia.

—¿Kacchan?

Bakugo lo miró, vio que se acercaba a él con intención de ayudarlo y de un manotazo lo apartó.
—¡¡NO, DEJAME!!

—Pero, Kacchan...

—¡¡¡QUE ME DEJES, INUTIL!!! —dijo acercándose a la puerta —¡Como le cuentes esto a alguien te
mato!

Tras eso Bakugo salió de allí dando un portazo.

La respiración de Izuku estaba acelerada, notaba su pecho agitado, también notó cierta rigidez en su
entrepierna, el roce del cuerpo del rubio había hecho efecto y en la toalla se notaba un bulto, también
notó que su cuerpo estaba caliente, sus mejillas ardían y su mente estaba incluso mas turbada que antes.
¿Qué mierda acaba de pasar?

Sin pensarlo volvió a meterse en la ducha, esta vez de agua fría para clamar el calor de su cuerpo.
Minutos después caminaba por el primer piso, vestido con su pijama y con la toalla y la ropa sucia en al
mano para dejarla en la lavandería antes de subir las escaleras y dirigirse a su habitación, al entrar, se
sorprendió un poco al ver a alguien tumbado en su cama, aunque tras mirarlo bien vio que era Todoroki,
entonces se acordó que lo había dejado allí mientras se duchaba y con todo lo que había pasado, habían
trascurrido casi dos horas.

Intentando no hacer ruido se acercó y con voz baja comenzó a llamarlo.

—Todoroki-kun...

Al no responder, con algo de nervios alargó la mano para ponerla en su hombro y moverlo un poco. Ahí
si, el medio pelirrojo abrió los ojos y al ver a Izuku encima de él se incorporó rápidamente con la mirada
perdida, dando un rápido vistazo a su alrededor.

—Perdona, me he quedado dormido —se excusó Todoroki,

—No, no pasa nada, ha sido culpa mía, que me he entretenido mucho en la ducha, lo siento.

—Sera mejor que me vaya a mi cuarto, ya hablamos otro día.

—Va-vale...

Todoroki se levantó y se dirigió a la puerta.

—Espera —le interrumpió Izuku agarrándole de la camiseta antes de que abriese la puerta. Shoto se giró
y o miró.

—¿Pasa algo?

—Necesito contarte algo.

Todoroki vio su cara, vio las ligeras manchas rojas en sus mejillas.

—¿Es Bakugo?

Izuku levantó la vista con los ojos muy abiertos mirando al de pelo bicolor.

—¿Co-co-cómo lo sabes?

—Bueno, me hubiese gustado que me lo contases tú, pero solo he supuesto viendo algunas cosas.
Se formó otro silencio entre ellos, pero esta vez sin pizca de tensión.

—Se que es tarde, pero ¿te puedes quedar? —preguntó Izuku.

—Claro.

Así los dos chicos se volvieron a sentar en la cama, ya que iban a tener una conversación muy
interesante.

Mientras en el cuarto piso, en la habitación de un pelirrojo dos personas hablaban.

—¡¿Qué has hecho que?!


SINCERIDAD INTERRUMPIDA

Izuku se encontraba sentado en el suelo de su habitación, ante si tenía a Todoroki que lo miraba
expectante, esa noche habían pasado cosas que todavía estaba procesando, aun notaba como su cuerpo se
alteraba al pensar en lo sucedido en el baño con Bakugo. Y de otra forma hubiese quedado así, pero ahí
estaba Todoroki, que sin llegar a decirle nada sabía lo que pasaba, ¿Cómo era posible? ¿tan obvio era?,
pensaba Izuku mientras se sentaba frente al de pelo bicolor. Por lo que decidió ser sincero con él, al fin y
al cabo, él lo fue, se lo debía de cierta forma.

—Todoroki-kun... perdóname.

Shoto ladeó un poco la cabeza y se rascó la barbilla algo confuso.

—¿Por qué?, no me has hecho nada.

—Por no ser del todo sincero contigo, tú me contaste tus sentimientos por Dabi y yo no te conté los míos
hacia...

—¿Bakugo?

Para Izuku todavía le era difícil aceptar ese hecho, solo pensarlo y un miedo le envolvía. Asintió de
forma tímida y con las mejillas teñidas de rojo.

Al ver sus sospechas confirmadas, Todoroki también bajó al cabeza intentando pensar.

—¿Por eso me dijiste que era complicado?

—Si... y-yo... todavía no estoy seguro de lo que siento...

Todoroki ahora lo observó de frente, sabía bien lo que sentía su amigo.

—A mí también me pasó al principio, me costaba aclararme, ¿Cómo era posible tener sentimientos por
un villano?

—Pero en tu caso es diferente, Todoroki-kun, Dabi es un villano y es normal que te confundiese, pero en
mi caso... él no es un villano. Además tú no lo has vuelto a ver ni hablar con él y yo lo veo a diario.

Todoroki se llevó una mano a la nuca y bajó la cabeza.

—Sobre eso...

Izuku lo miró.

—¿Qué pasa?

—Desde la ultima vez que hablamos lo he visto varias veces.

—¿Qué?... pero me prometiste que no lo harías.


—Lo sé, lo siento, pero fue sin querer, el estaba en mi habitación y ...

—¡¿QUÉ?! -exclamó Izuku levantándose en el acto.

—Si, aquella vez subí a mi habitación y el estaba allí.

—Pero, ¿cómo entró?

—No lo sé, no le pregunté.

—¿Te hizo algo? —tras decir eso se acordó que la quemadura de su labio había crecido.

Todoroki desvió un poco la mirada e Izuku pudo apreciar algo de rojez en su mejilla, cosa que el
peliverde no supo interpretar por lo que se asustó.

—¿Te hizo daño?, por favor cuéntame.

—No, no me hizo daño, ni me hizo nada malo.

Izuku era incapaz de interpretar el por qué su amigo estaba rojo mientras hablaba, lo único que pudo
pensar es que se volvieron a besar.

—Todoroki-kun... entiendes que debo contarles a los profesores ¿verdad?

Shoto lo miró alarmado, y levantándose se puso frente a él.

—Por favor, Midoriya, no lo hagas.

—Pero él entró aquí, ¿Cómo sabes que no lo volverá a hacer? ¿y si la próxima vez viene con alguien y
nos atacan?

—Él no quería hacerme daño.

—¿Todavía te crees eso? ¿Y tú labio?

—Eso no fue por su culpa –mintió desviando la mirada.

—Me prometiste que no lo volverías a ver. Él es un villano, Todoroki-kun, ¿no lo entiendes?

—Si lo entiendo, Midoriya, pero no puedo evitarlo, yo siento algo por él, y cada vez es mas fuerte. Si le
cuentas a la U.A. ¿Qué será de mí?, me tacharan de traidor por tener contacto con un villano...

—Le sé diremos que no fue tu culpa, no hay porque decirles todo, solo decirles que entró y nos amenazó.

Todoroki se alejó un poco de el y se puso de rodillas en el suelo suplicándole.

—Por favor, Midoriya, no lo hagas.

—Todoroki-kun... —Izuku se sorprendía al ver así a su amigo, una persona siempre serena empezaba a
perder los estribos por un villano, pero era peligroso, prefería enfadar a su amigo a que ese villano le
hiciese daño —lo siento, debo decirles.

Shoto se levantó y miró a Izuku, que se asustó al ver la cara de odio de su amigo.

—Entonces... —Todoroki levantó su brazo izquierdo y empezó a formar unas llamas.

—Todoroki-kun... ¿Qué haces?


—No puedo dejar que les cuentes...

—Espera... —fue lo que pudo decir antes de que las llamas empezaran a dirigirse hacia él.

Fue entonces cuando un portazo retumbó en la habitación y las llamas desaparecieron antes de llegar
hacia él.

Ambos chicos miraron a la puerta, para ver en ella la imagen de Aizawa que los observaba con los ojos
brillando y su pelo flotando, claramente usando su quirk para detener la pelea, de pronto la cinta de su
cuello se lanzó hacia ellos apresándolos a los dos y manteniéndolos en el aire sin posibilidad de poder
moverse.

—¿Se puede saber que está pasando aquí?

—Aizawa-sensei... —intentó hablar Izuku, pero no pudo acabar la frase.

—Silencio —dijo el profesor sin perder la vista de ellos que lo miraban con algo de miedo — vamos a mi
despacho.

Tras eso, sin soltarlos con la cinta los sacó de la habitación y los dejó en el suelo y poniéndoles una mano
en sus hombros los guio hacia fuera de la residencia y entraron en el edificio principal.

Unos pisos mas arriba, Kirishima tenia los ojos y la boca completamente abierta tras lo que le estaba
contando su amigo.

—¡¿Qué has hecho que?!

—¡¡¡NO GRITES, PELO PINCHO!!!

—Pero el que está gritando eres tú.

Bakugo se dio cuenta que era cierto y chasqueando la lengua desvió la mirada.

—A ver, cuéntame otra vez desde el principio... ¿Cómo que has estado a punto de besar a Midoriya?

—Solo hice lo que me dijiste, que me lanzase.

—Si, pero...

—¡¡¡¿PERO, QUE?!!!

—¿Por qué no lo besaste?

—No pude —dijo desviando nuevamente la mirada —al ir a hacerlo se me vino a la cabeza todo lo que le
he hecho y no fui capaz.

—Entiendo, ¿no crees que sería mejor pedirle perdón como te sugerí?

—¿De verdad piensas que va a perdonarme después de decirle que se suicidara?

—Si no lo pruebas nunca lo sabrás... además, yo creo que él siente algo por ti.

—¡¡¡ESO ES IMPOSIBLE!!!

—Te lo digo en serio, tu no viste la cara que puso cuando no estabas esta tarde cuando llegamos.
—Seguro estaba contento de no verme.

—Que va, todo lo contrario, se le vio triste.

—¿En serio?

—Si, y no fui el único que lo vio, Todoroki y Uraraka también lo vieron.

—Faltaba en aparecer el cara partida. Siempre en medio.

—Bakubro, él no quiere nada con Midoriya, yo lo presiento.

—Bah...

—Seguro que si le cuentas a Midoriya que fuiste todos los días al hospital a verle cuando estaba
inconsciente seguro se alegra.

—No, y tu no se lo dirás o te mataré.

Tras un periodo de silencio entre ellos, Kirishima volvió a hablar.

—Entonces, ¿le pedirás perdón?

—No va a querer perdonarme, ya te lo he dicho, le dije que se tirase por la puta ventana.

—Yo pienso que, si no solucionas eso, no podrás hacer nada mas.

—Esto es una mierda, no quiero sentirme así —se quejó Bakugo.

—¿Y cómo te sientes?

—Me duele el pecho, siento presión y todo por culpa del maldito de Deku.

—Es lo que tiene el amor.

—¡¡¡¡NO VUELVAS A DEICR ESO!!!

—Pero es lo que es, Bakubro.

—¡¡¡TE VOY A MATAR!!!

Y en el momento en que Bakugo iba a abalanzarse para pegar a Kirishima un estruendo sonó en toda la
residencia. Minutos después, desde la ventana vieron como Aizawa acompañaba a Izuku y Todoroki
dirección al edificio central.

—Bakugo...

El rubio miraba por la ventana sin saber que pensar.

En el edificio principal de la U.A., en el despacho de Aizawa, este se encontraba de pie frente a su mesa,
mientras que los dos chicos estaban sentados frente a él con la cabeza gacha.

—¿Me explican ahora que ha pasado?

Ninguno de los dos parecía querer hablar, algo que impacientó al profesor.
—Si no quieren hablar, siempre podemos hacerlo por las malas —dijo encendiendo sus ojos y moviendo
la cinta de su cuello.

—Ha entrado un villano —dijo Izuku atrayendo las miradas de Aizawa y Todoroki.

—¿Cómo?

—Hace unos días entró en la habitación de Todoroki-kun.

—¿Es eso cierto? —le preguntó el hombre al de pelo bicolor.

Todoroki no podía mentir, eso sería mucho peor, se sentía acorralado.

—Si, es cierto.

—¿Y por que no lo dijeron antes?

—Nos amenazó de que si lo contábamos haría daño a mi madre —dijo Izuku sorprendiendo a Shoto, que
pensaba que iba a contarle toda la verdad —y me entró miedo, perdóname Aizawa-sensei.

Con bastante alarma, el hombre los miraba.

—¿Y por qué estaban peleando?

—Yo no quería decir nada y Todoroki-kun se enfadó porque el sí lo quería contar.

¿Se está echando la culpa?, pensó Todoroki sin apartar la mirada del de pelo verde.

—¿Sabes la gravedad de todo esto, no, Midoriya?

—Lo sé y lo siento, Aizawa-sensei, le prometo que no quería...

Aizawa lo miró de forma severa.

—Todoroki, puedes irte —le dijo al medio albino.

—Pero...

—He dicho que puedes irte, vamos.

Todoroki se levantó y caminó hacia la puerta, para antes de salir mirar a Izuku, este le miraba con una
sonrisa amable; con bastante pesar, Shoto salió del despecho y caminó hacia los dormitorios, allí, en sala
común estaban todos intranquilos.

—¿Todoroki, que ha pasado? —preguntó Momo.

—¿Dónde esta Midoriya? —preguntó también Iida.

Antes de que el medio pelirrojo pudiese decir anda, una potente alarma comenzó a sonar en todo el
terreno de la U.A. asustando a todos y poniéndolos en alerta. Y entre todos los compañeros, Todoroki
pudo ver como unos ojos rojos, desde la escalera, lo fulminaban.
CONSECUENCIAS

Una reunión de urgencia se estaba teniendo en los despachos mas altos de la U.A., donde el director Nezu
presidía, rodeado del total de sus profesores. Uno de ellos contemplaba con cierto temor al chico
peliverde que se encontraba sentado en una silla en una de las esquinas de la sala. All Might estaba
extrañado por ver ahí a su pupilo, lo único que sabía es que habían pulsado la alarma de emergencia y
habían reunido a todos los profesores.

—Gracias a todos por venir —dijo el director subido a la mesa —sobre todo por las horas, pero es algo
muy urgente. Según parece un villano entró en las instalaciones hace unos días.

Los profesores expresaron sorpresa mientras hablaban entre ellos.

—¿Cómo es eso posible? —preguntó Vlad King.

—La seguridad es infranqueable —dijo N.º 13.

—No lo sabemos, pero ese villano consiguió entrar y colarse en una la habitación de uno de mis alumnos
—dijo Aizawa poniéndose de pie endureciendo su voz.

All Might levantó la mano.

—¿Y se puede saber que pinta aquí el joven Midoriya? —preguntó el rubio haciendo que todos mirasen
dirección a donde estaba Izuku.

—Midoriya es quien descubrió al villano.

—¿Y por qué no avisó antes, si esto pasó hace tiempo? —preguntó ahora Ectoplasm.

—El villano lo amenazó con agredir a su familia si contaba algo —le defendió Aizawa.

All Might miró a Izuku, pensando en que debería haber acudido a él.

—Calma —dijo Midnight —que el chico nos cuente que pasó —dijo haciéndole un gesto.

—Si, Midoriya —dijo el director —ven y cuéntanos lo que sepas, puede ser muy importante.

Izuku había estado escuchando todo delante de ellos, toda esa situación se había descontrolado, su cabeza
daba vueltas, esa noche habían pasado muchas cosas, muchas emociones y ahora esto. No quería
perjudicar a Todoroki, pero no quería que ese villano le hiciese daño, y aunque intentara apartarle lo
máximo, iría con cuidado.

Izuku se levantó y se puso frente a ellos.

—Hace unos días, oí ruidos en la habitación de Todoroki, yo subía a mi habitación para dormir, me había
quedado dormido en el sofá viendo la tele y al subir lo escuché, al acercarme y abrir la puerta lo vi.

—¿Por qué no está aquí el otro alumno? —preguntó Snipe.


—El villano tuvo que hacerle algo porque estaba dormido cuando llegué, seguramente le durmió con
alguna cosa, no se enteró de nada—dijo Izuku con calma, pero jugueteando con sus dedos.

—¿Puedes describir al villano? —preguntó Midnight.

—Sé como se llama, es uno de los que nos atacaron en el campamento. Se llama Dabi.

La reunión duró una hora mas aproximadamente, ahí se decidió que enviarían a Izuku unos días a casa de
su madre.

—¿Un castigo? —preguntó indignado All Might —es la víctima.

—Ya lo sé, All Might —dijo Aizawa con enfado —pero ya has oído en la reunión y sabes perfectamente
que sospechamos que hay un traidor, es para asegurarnos.

—No me esperaba esto de ti, Aizawa —dijo All Might dejando al hombre de pelo largo con la palabra en
la boca mientras se iba.

El hombre se quedó mirando al rubio irse, cuando notó una mano en su hombro. Se giró para ver a
Present Mic.

—Vamos, Shota, sabes que no lo dice enserio, solo está molesto.

—Pero tiene razón.

Poco después, Aizawa, se dirigió a la residencia de los de 1-A ya que suponía que estarían inquietos y
alterados por la situación, al llegar los vio a todos allí, con los nervios a flor de piel.

—Aizawa-sensei, ¿qué ha pasado? —preguntó Iida.

—¿Dónde esta Midoriya? —preguntó Todoroki que salió entre varios.

—Calmaos, no pasa nada, la alarma fue solo para probar que funcionase bien —comentó el profesor —os
contaré todo.

Ahí, Aizawa les contó el incidente con el villano y que Izuku y Todoroki estuvieron implicados
indirectamente, pero el peliverde le habían dado unos días libres para que se clamase y lo habían
mandado con su madre.

—¿Pero está bien? —preguntó Uraraka.

—Si, el mismo aceptó irse unos días.

—¿Por qué lo castigan a él si fue al que amenazaron? —preguntó Kirishima.

—No es un castigo, es una forma de asegurarnos que está bien, con su familia no pasará nada, igualmente
su vivienda estará vigilada por héroes profesionales los próximos días.

Atrás del todo, Bakugo estaba sentado en el sofá cruzado de brazos con el ceño fruncido, miraba al
profesor dar las explicaciones, las cuales no le acaban de convencer, miró al de pelo bicolor, si las
miradas matasen lo hubiese hecho allí mismo.

Ya mas tranquilos, todos volvieron a sus dormitorios, decidieron que irían a visitar a su amigo el día
siguiente, ya que era libre. Pidieron permiso a Aizawa y les dijo que siempre que fuesen acompañados
por un héroe profesional no habría problema, por lo que quedaron en visitarle, todos menos Bakugo, que
se había ido a su habitación en cuanto todos comenzaron a hablar del tema.

Una hora después, Todoroki era incapaz de dormir, una gran culpa le recorría todo el cuerpo, se sentía la
peor persona del mundo, había intentado atacar a Izuku, ese hecho le estaba martirizando. Pensó en Dabi,
¿estaba siendo una mala influencia?, ¿debería dejar de verlo?, ¿quería dejar de verlo?, la respuesta ahora
mismo era difusa.

—Mierda, mierda, mierda... —decía dándose golpes en la cara.

Unos toques en su puerta le hicieron volver en sí, con extrañeza por la hora, se levantó y se encaminó
hacia ella, al abrirla, algo lo empujó para dentro de forma violenta hasta tirarlo al suelo, al levantar la
vista vio a Bakugo entrando en su habitación y cerrando la puerta detrás de él.

—¿Qué haces? —preguntó Todoroki algo confuso.

—Mira, cara partida, no sé como ni porque, pero se que lo de Deku ha sido culpa tuya —dijo
apuntándole de forma acusadora con el dedo.

Todoroki se puso de pie con intención de encararlo, pero realmente tenia razón, había sido su culpa por lo
que no dijo nada.

—¡Respóndeme, bastardo!

—¿Qué quieres que te diga?, yo no le dije que contase nada, fue él.

Bakugo se acercó mas a Todoroki y lo agarró del cuello de la camiseta estampándolo contra la pared,
exponiendo un semblante asesino.

—Como esto le traiga consecuencias a Deku por tu culpa vas a darle las gracias a tu mamaíta por lo que
te hizo en el ojo, porque yo te voy a destrozar, ¿me entiendes?

Por primera vez, sintió real la amenaza del rubio, ya que hasta ahora las veces que había amenazado con
matarlo no se venían reales, mas bien era como expresiones sin profundidad, pero esta vez si sitió que lo
decía en serio.

Bakugo lo miraba fríamente, hasta que sus ojos fueron a su labio y vio la quemadura, no había cambiado
nada desde aquella vez en el callejón cuando lo vio salir.

—Bakugo...

—Y espero que eso —interrumpió le rubio, señalando al labio con la cabeza —no sea lo que estoy
pensando, porque si por culpa de un villano de mierda le pasa algo a Deku, te mataré.

Tras eso le soltó y se dirigió a la puerta, Todoroki quedó sentado contra la pared en el suelo con la cabeza
gacha, y Bakugo, antes de salir con un tono mas apacible volvió a hablar.

—Y si aprecias algo su amistad, mas te vale disculparte —dijo Bakugo sin voltear a mirarlo.

Todoroki levantó la cabeza para ver como le rubio salía de su habitación y cerraba la puerta sin dar un
portazo.

Pasaron unos minutos donde Todoroki no podía pensar, estaba en shock, entonces agarró su móvil y
buscó en la agenda de contactos, no tuvo que bajar mucho, buscaba la D.

Pulsó un botón y abrió el chat.


—Necesito verte —escribió y dijo al mismo tiempo, viendo como el mensaje era enviado y recibido
viendo el doble check azul.

Instantáneamente vio que el receptor comenzaba responder, cerró los ojos y mirando al techo, notó como
unas lágrimas caían por sus mejillas.
LO MEJOR ES DEJARLO

Era por la mañana, tras lo sucedido la noche anterior, se le dio a Todoroki el día libre, que dijo pasaría en
casa de su padre, pero realmente se encontraba en medio de un callejón muy conocido para él, con cierto
nerviosismo e impaciencia, algo raro en él.

No le fue fácil convencer a los profesores de dejarle ir solo a la casa de su padre, pero gracias que tenían
una buena imagen de él, se lo concedieron, si no, hubiese sido imposible reunirse con él.

No pasó mucho tiempo cuando lo vio caminar hacia él, Dabi lo miraba con semblante divertido con las
manos en los bolsillos, pero Shoto no lo esperó, cuando lo vio mas claramente corrió hacia él y lo abrazó,
apoyando su cabeza en su hombro de forma demandante. Dabi en un principio se sorprendió, pero luego
devolvió el abrazo y ahí estuvieron unos instantes sin decir nada, solo el mayor le pasaba la mano por el
pelo a Todoroki.

Al pasar unos minutos, Dabi le habló.

—¿Estas bien?, ¿Qué era lo que quería decirme?

—Tenemos un problema —dijo el chico sin despegarse de él.

—¿Un problema?

—Alguien lo sabe...

—¿El qué? —Dabi no entendía muy bien de que hablaba.

—Lo nuestro, sabe que nos vemos...

Ahí Dabi se alarmó un poco, eso podía fastidiarlo todo.

—¿Quién?

—Eso da igual, el problema es que ese alguien les ha contado a los profesores, no saben todo, solo saben
que entraste en la academia.

Mierda, Mierda y Mierda.

Dabi miraba ahora al cielo intentando procesar todo lo que le estaba contando, esto iba a fastidiar los
planes completamente.

—Además...

—¿Hay mas? —dijo Dabi con incredulidad y ahora si apartando a Shoto de forma algo brusca.

Todoroki no lo miraba directamente, miraba al suelo.

—No quiero, pero lo mejor es que dejemos de vernos...


—¿CÓMO? —gritó Dabi asustando a Shoto.

Al levantar la vista debido al gritó miró por primera vez a la cara al moreno, le inquietó el semblante
enfadado que llevaba, pero algo que llamó mucho su atención fue una pluma roja que llevaba atada al
cuello con un cordel, pero no dijo nada al respecto.

—Es lo mejor, si siguen sospechando nos van a descubrir y no puedo...

El enfado de Dabi se estaba disparando.

—Entonces para ti todo esto era un juego ¿no? —Dabi pretendía hacer culpable de todo al chico —claro,
voy a tontear con un villano a ver que pasa... —decía con sorna.

—Eso no es cierto, yo siento algo por ti.

—Pues no será tan fuerte cuando estas dejándome.

—Entiéndelo, no puedo estar contigo, eres un villano.

—No parecías pensar lo mismo la otra noche cuando te estaba follando.

Shoto dio un paso atrás, algo avergonzado por ese reproche.

—Ya te dije que yo no quiero, pero es lo mejor.

—¿MEJOR PARA QUIÉN?

Todoroki no dijo nada, esperó unos segundos y respondió.

—Lo siento, adiós.

Tras eso se volteó para irse, cuando Dabi lo agarró del brazo.

—Espera.

Shoto miró atrás.

—No voy a aceptar esto, Shoto.

—Dabi, por favor, entiéndelo, si nos descubren te encerraran y a mi me tacharan de traidor, seria destruir
dos vidas.

—No me importa que me encierren.

—Dabi, por favor... esto es muy difícil para mí.

—¿Y PARA MÍ NO LO ES?

Otro silencio se extendió entre los dos, un silencio que Dabi rompió.

—Está bien, lo aceptaré, pero con dos condiciones.

—¿Cuales? —preguntó el chico.

—La primera es que me dejes besarte por última vez.


Fue decirlo y Shoto se acercó a él y rodeándole le cuello con los brazos, buscó su boca y unió sus labios
con los del moreno en un beso apasionado y húmedo, en el que ambos apretaban sus cuerpos contra el
otro, como quien no quiere separarse, aunque no podía ser.

Al separarse, Shoto, notó crecer su quemadura del labio.

—¿Y la segunda?

—La segunda es que me digas quien fue quien nos descubrió.

—¿Para qué?

—Tengo derecho a saber quien me ha apartado de la persona que quiero.

Shoto lo pensó.

—¿Le vas a hacer algo? —preguntó con miedo.

—No, solo quiero saber quién es, nada mas.

—Izuku Midoriya.

Los ojos de Dabi se afilaron y su ceño se frunció.

—¿El niñato ese del pelo verde?

—Si, por favor no le hagas nada —le suplicó.

—No le haré nada —dijo metiendo sus manos en los bolsillos —adiós, Shoto... —y tras eso se volteó y
se fue.

Todoroki aguantó las lagrimas y se fue de allí. Una vez el callejón estuvo vació, Dabi se recostó en una
pared.

—Maldito Midoriya, estas entorpeciéndome los planes —decía mientras jugaba con la pluma de su
cuello. Echó mano a su bolsillo y sacó un móvil y buscando los contactos pulsó el botón de llamada.

—Hey, pajarito, te necesito —dijo con el teléfono en la oreja mientras seguía jugueteando con la pluma.

—No, no te necesito para eso, necesito que me busques la dirección de Izuku Midoriya.

Dabi esperó a que Hawks le contase y al parecer era su día de suerte. El héroe alado era el encargado del
día de hoy de vigilar la casa de Midoriya, entrar seria lo mas fácil del mundo.

—Esta bien, voy ahora mismo —dijo y colgó, volviéndose a guardar el teléfono en su bolsillo.

Dabi esbozó una risita malvada mientras miraba el cielo.

—Tranquilo Shoto, que no le voy a hacer nada... —dijo mientras se reía a carcajadas y apretaba la pluma
que llevaba en el cuello para de pronto empezar a volar.

Caminado por la calle, Todoroki se dirigía a la casa de Izuku, debía contarle muchas cosas, entre ellas,
disculparse por intentar atacarlo la noche anterior. El resto de compañeros acordaron ir todos a verlo por
la tarde, pero el necesitaba verlo a solas. En ese momento, Shoto era un nudo de emociones, acaba de
dejar a Dabi, la primera persona por la que había sentido algo sincero, algo bonito también, él nunca se
sintió amenazado por él, lo trataba bien, pero era un villano y eso lo hacía todo muy difícil.

Envidiaba a Izuku y Bakugo, ellos podrían quererse sin problemas, suponiendo que Bakugo aceptase sus
sentimientos, cosa que dudaba.

Envuelto en sus pensamientos, no se dio cuenta de que ya había llegado, caminó un poco y antes de
entrar en el área de los edificios de apartamentos, una corriente de aire acompañada por un hombre con
alas rojas se posó frente a él.

—Shoto, ¿Qué te trae por aquí? —preguntó Hawks.

—Vengo a ver a Midoriya.

—Ah, entonces perfecto, no te pido autorización porque me fio de ti —dijo guiñándole un ojo.

—Gracias —y fue a darle la mano cuando sus ojos se abrieron al fijar mas detenidamente en sus alas
rojas, el mismo tono de la pluma que llevaba Dabi en el cuello. Shoto no supo interpretar eso, será una
coincidencia, pensó.

Aun con la duda en la cabeza, Todoroki entró en el edificio y subió hasta el apartamento de los Midoriya,
mientras en la calle, Hawks miró a uno de los tejados cuando vio una gabardina azul ondear por el viento,
con una sonrisita alzó el vuelo y llegó a su lado.

—¿Qué pretendes, quemadito? —preguntó Hawks a llegar al lado de Dabi —no me la líes que luego el
que lo tiene que explicar soy yo.

—No voy a hacer nada, pero por culpa de ese peliverde, el plan con Shoto se esta yendo a la mierda.

—¿Qué ha pasado?

—"Me ha dejado" —dijo con unas comillas.

—Vaya —dijo Hawks fingiendo estar apenado.

—Solo voy a tener unas palabras con él.

—Pero hazlo fuera de mi turno, y no le hagas nada, Shigaraki lo quiere vivo.

—Ya lo sé pajarito, te he dicho que solo quiero tener una charla con él.

—Vale, confió en ti... ¿y que tal con mi regalito? —dijo Hawks señalándole la pluma del cuello.

—Reconozco que es muy buen regalo.

Hawks sonrió como con niño pequeño.

—Gracias.

Dabi le vio la cara de felicidad al hombre, le hizo gracia que se alegrase por algo tan trivial como un
regalo.

—Y bueno pajarito, ¿ya pensaste sobre nuestro trato?

—Todavía debo buscar al candidato, pero creo que aceptaré.


—Ese es mi pajarito...

Hawks volvió a sonreír.

—Bueno... me voy a mi puesto, ya nos vemos quemadito —se despidió con un gesto con la mano y
volvió a su puesto de patrulla.

El timbre de la puerta sonó, unos pasos indicaron a Todoroki que había gente en la casa, se esperaba que
abriese la madre de Izuku por lo que tenía ensayado lo que iba a decir, pero al abrir la puerta se encontró
de frente con el mismo Izuku, que en un principio lo miró extrañado, pero que al instante sonrió y lo
saludó con su entrañable sonrisa.
DISCULPAS Y AMENZAZS

—¿Todoroki-kun?, ¿Qué haces aquí? —preguntó Izuku extrañado, pero con una sonrisa.

—Oh, Midoriya... yo, venía a verte.

—Claro, pasa... mi madre no está, pero no hay problema.

Todoroki se adentró en la casa, pudo ver y corroborar que no tenía nada que ver con la casa donde él
había vivido toda la vida, esto era un apartamento algo pequeño, pero bastante acogedor. Siguió al
peliverde hasta el salón, donde le ofreció asiento.

—¿Quieres algo para beber? ¿agua, té...?

—No hace falta, muchas gracias.

Izuku se sentó en el sofá frente a él y lo miró, se produjo un leve silencio entre ellos, la tensión
provocada la noche anterior entre ellos había provocado una rotura, y el medio pelirrojo quería arreglarla.

—Midoriya...

—¿Sí?

—Quería pedirte perdón por lo que pasó ayer... se me fue la cabeza y no pensaba con claridad.

Izuku lo seguía mirando, ¿Cómo le haría entender que no estaba enfadado con él por querer atacarle?

—No es necesario, Todoroki-kun, pero te agradezco las disculpas.

—Pero, yo te intenté atacar —decía incrédulo el chico.

—Lo sé —dijo con una sonrisita nerviosa —pero solo estabas defendiendo a alguien que quieres, se lo
que es eso. Si en el campamento mis brazos hubieran estado bien hubiera enloquecido.

Todoroki lo miraba completamente sorprendido.

—¿Entonces no estas enfadado conmigo?

—No —respondió Izuku aun con una sonrisa.

—No lo entiendo...

Al peliverde se le escapó una risita.

—Todoroki-kun, tú eres mi amigo, y sé que cuando alguien te importa y alguien le hace algo o lo
amenazan perdemos el control.

—¿De verdad sigo siendo tu amigo?


—Claro que si —le dijo medio indignado como si no hubiese ninguna duda al respecto.

Shoto se llevó las manos a la cabeza y apoyó sus codos en las rodillas, era incapaz de creer que todo
fuese tan fácil, ese acto asustó a Izuku que se levantó y se arrodillo frente a su amigo.

—Todoroki-kun, ¿Qué pasa?

—Yo pensaba que no ibas a querer hablarme, no pensaba ni que fueses a dejarme entrar en tu casa y
menos perdonarme.

Izuku le sujetó las manos y le hizo mirarle.

—Somos amigos y los amigos están para lo bueno y lo malo.

Todoroki estaba absolutamente abrumado por la amabilidad y simpatía del peliverde, hasta tal punto que
no sabía que decir.

—Pero... —interrumpió le pensamiento Izuku — no me arrepiento de lo que hice, prefiero mil veces a
que tú te enfades conmigo y me ataques a que ese villano te haga daño. Por lo que si sigues viéndole
tendré que volver a contarlo todo.

Todoroki lo miraba mientras hablaba, entendía perfectamente la situación, ya no debía preocuparse por
eso.

—Lo sé, y no te preocupes, he hablado con Dabi y le he dicho que lo mejor era dejar de vernos.

—¿De verdad?... ¿y cómo estás?

—Bueno... me duele aquí —dijo señalándose el pecho —pero se acabará yendo...

—Lo siento, pero es lo mejor para ti.

—Ya, no es la primera vez que me lo dicen... —dijo en voz baja casi susurrando.

Un sonido en la entrada hizo que los dos mirasen dirección a la puerta.

—Izuku, cariño, ya estoy en casa —decía su madre al entrar en la casa —perdona si he tardado había
mucha gente en la tienda y tuvieron que reponer algunas cosas, pero te he traído para hacer katsudon tu
fav...

La mujer hablaba por el pasillo hasta llegar al salón y ver que había visita.

—Oh, hola.

—Buenos días, señora Midoriya —dijo Shoto levantándose del sillón y haciendo una inclinación como
saludo —soy Shoto Todoroki, un compañero de Midoriya.

—Un placer conocerte, yo soy Inko —dijo la mujer —Izuku, me hubieseis dicho que iba a venir tu amigo
y hubiese preparado algo.

—Ha sido mi culpa señora, he venido sin avisar, quería darle una sorpresa...

Izuku miraba a los dos.

—Oh, muchas gracias por cuidar de mi hijo, ¿quieres quedarte a comer?


—No debería... —dijo mirando a Izuku, y este le decía que si con la cabeza —bueno, vale, sería un
placer.

Inko sonrió y les anuncio que iba a la cocina a preparar la comida, mientras los dos jóvenes se volvían a
sentar, esta vez con menos tensión y mas tranquilos.

—¿Te gusta algo en especial? —preguntó la mujer a Todoroki.

—No es necesario que haga nada especial para mí, lo que haya estará bien.

—De acuerdo, espero te guste el katsudon.

—Si me gusta.

En una azotea cercana al edificio donde vivían los Midoriya, Dabi miraba la ventana que daba a su
apartamento, sin apartar la mirada jugueteaba con la pluma de su cuello, en parte estaba enfadado por
todo lo que había pasado con Shoto, el plan se estaba yendo a la mierda y lo único que le faltaba era que
el niñato sacase su lado de héroe para protegerlo.

—Maldita sea —dijo en voz alta, mientras mas tiempo pasaba desde su ruptura, mas se enfadaba, en un
principio no le importó, no es que sintiese algo por él, pero cada vez estaba mas enfadado, ¿era por el
plan? ¿o era por qué si sentía algo?

—Eso es una estupidez —se dijo a sí mismo, no puedo sentir anda por él, pensó —es mi puto....

—¿Qué es una estupidez? —preguntó una voz femenina a su espalda.

Dabi se giró para toparse con Toga y Twice, que desde su misión con Overhaul se habían vuelto
inseparables.

—Nada que te importa, loca.

—Uyyy, que genio... —dijo la chica caminando con una sonrisa con intención de acercarse al hombre.

—Mejor déjale, seguro esta enfadado. Está contento por vernos —decía Twice que seguía a Toga dando
pequeños saltitos.

—Dejadme en paz los dos, sois muy pesados —dijo volteando hacia ellos con una llama azul en las
manos.

—Ehhhhhh —dijo Twice escondiéndose detrás de Toga —no hace falta ser violentos. Te voy sacar los
ojos maldito, tostado.

Toga por su parte no estaba asustada, es mas una sonrisa pícara se había formado en su cara y miraba a la
pluma que llevaba coligada Dabi del cuello.

—¿Un regalo de tu novio? —dijo con sorna la chica.

Twice miró y empezó a hacer gestos de corazones con las manos.

—Dabi y Hawks son novios, Dabi y Hawks son novios —cantaba el de traje negro.
Dabi frunció el ceño y levantó la mano para crear una llama justo en el momento que una corriente de
aire a su espalda le anunció que Hawks estaba allí, apagó la llama y cruzó los brazos.

—¿Qué pasa aquí? —dijo el héroe alado aterrizando al lado de Dabi y mirando a los otros dos.

—Uyyyy, por fin ha llegado —decía Toga sujetando sus mejillas poniéndose roja —a ver, besaros.

—¿Qué? —Hawks se sorprendió un poco. Inconscientemente miró a Dabi. Hawks notó sus mejillas
calentarse sutilmente.

—Si besaos, que lo queremos ver. Mejor no se besen, que asco —Twice seguía detrás de Toga.

Dabi gruñó y antes de que pudiese hacer o decir algo, Hawks se adelantó.

—Que graciosos sois —reía — ya me gustaría a mi... pero sería un poco sospechoso que viesen a tres
villanos cerca de la casa que estoy vigilando, así que, por favor, marchaos.

Finalmente, los dos villanos aceptaron y haciendo una llamada de teléfono, a su lado apareció un portal
por el que desaparecieron.

Una vez se fueron Hawks y Dabi se quedaron solos en un silencio sepulcral, solo roto por el ruido del
viento, los coches y los pájaros.

—Bueno... me vuelvo a mi trabajo —dijo con cierta timidez, algo raro en él, el héroe alado.

—Haz lo que quieras —dijo Dabi volviendo a dirigirse a la ventana de los Midoriya.

Hawks alzó el vuelo y volvió a su puerta al mismo tiempo que Dabi desviaba su mirada para seguirlo y
ver la elegancia y majestuosidad de su vuelo.

Mierda.

Horas después, Hawks dio el visto bueno a los compañeros de Izuku que iban a visitarlo. Al abrir la
puerta, Izuku se alegró y sorprendió mucho al verlos a todos a allí, agradeció a todos y los dejó pasar.
Dentro se encontraron con Todoroki que llevaba allí prácticamente todo el día, el chico decidió quedarse
ahí en vez de ir con su padre.

Aunque Izuku se quedó en la puerta recibiendo a todos sus compañeros, mientras iban pasando, tenía la
esperanza de que él estuviese allí, que estuviese el ultimo y cuando finalmente entró Koda y vio que no
había nadie tras de él sintió tristeza. Al entrar todos miró dentro donde Todoroki y Uraraka lo miraban,
sabían el porqué de su cara y aunque con Ochaco no había llegado a hablar, presentía que ella podía saber
o sospechar algo. Cerró la puerta y decidió pasarlo bien con sus compañeros, ya lloraría toda la noche por
la falta de Kacchan.

La tarde fue increíble, al pasó con sus amigos, hablando, contándole los sucesos en la U.A., lo pesado
que estaba Monoma esa mañana, incluso algunos de las demás clases habían ido a 1-A para preguntar por
él. Al parecer se había corrido la voz de que Izuku se había enfrentado a un villano él solo.

El peliverde lo pasó tan bien que apenas pensó en Bakugo.

Ya de noche, estaba en la cama, nuevamente había sido un día con muchas emociones, estaba
emocionalmente agotado, primero Todoroki venia pedirle perdón, luego sus compañeros vinieron a
visitarle, y aunque le dolió la falta de Bakugo, tampoco se sintió tan mal finalmente, no parecía querer
llorar, en el fondo sabía que no iba a aparecer, lo que pasó la noche anterior en la ducha no fue nada,
seguro solo quería meterse con él y molestarlo.

Para variar antes de dormir, sus pensamientos, como estaba pasando recientemente era para Katsuki y
mientras dormía, la ventana de su habitación comenzó a abrirse, colándose por ella un hombre de pelo
negro y ojos azules, que una vez se posó en el suelo se puso frente a su cama y se quedó mirándolo hasta
que el peliverde abrió los ojos, notando que algo no iba bien, ojos que al ver a Dabi se abrieron de tal
forma que parecía no tener parpados.

—Si dices algo, tu mamita acabará carbonizada —amenazó Dabi mientras agarraba del cuello del pijama
a Izuku y lo elevaba para quitarle las sábanas y soltarle nuevamente sobre la cama.

—Ahora vamos a hablar tú y yo.


VISITA INESPERADA

Izuku sentía el calor desbordante que emanaba esa mano que lo agarraba por el cuello de la camiseta, el
olor a quemado le hizo alterarse pues, su camiseta estaba empezando a deshacerse cuando Dabi lo tiró a
la cama.

El chico estaba en shock, no solo había sido la impresión de despertarse de golpe ante una amenaza, si no
que al abrir los ojos tenía ante si a un villano, dentro de su casa, la casa donde también estaba su madre.

El peliverde seguía sin saber que decir mientras veía los ojos enfurecidos del villano.

—Ahora vamos a hablar tú y yo —dijo Dabi sin apartar la vista de él.

Izuku se sujetaba la camiseta, olía a quemado, miró hacia abajo para ver como unas pequeñas llamas
empezaban a comerse la tela, con rapidez se la quitó y la lanzó, apagando así el poco fuego que quedaba.
Su mente comenzó a funcionar rápido, si acumulaba rápido el One For All podría enfrentarse a él, solo
debía buscar el momento adecuado.

—Si se te ocurre hacer algo, recuerda que tu mami lo va a lamentar mucho —amenazó Dabi viendo la
cara que ponía el peliverde.

Izuku tragó saliva, estaba arrinconado, no podía hacer nada.

Mierda.

—No te preocupes, Izuku Midoriya, le he prometido a Shoto que no iba a hacerte nada.

Los ojos de Izuku se abrieron mas, ¿Todoroki sabía que esto iba a pasar?, no puede ser, pensó.

—Exactamente —dijo Dabi como si le leyese la mente —fue Shoto el que me dijo donde vivías, y que
fue por tu culpa por la cual me ha dejado.

Una presión en el pecho de Izuku le estaba haciendo pensar con dificultad, era imposible que su amigo le
hiciese eso, además le vino hoy a pedirle perdón, ¿era todo mentira?

—No, Todoroki-kun, nunca haría eso —le dijo con dificultad al villano.

—Pues lo ha hecho, el mismo me dijo que fuiste tú el que nos delató, por tú culpa me ha dejado, por tu
culpa el ahora sufrirá, por tu culpa...

—Cállate —las lágrimas comenzaban a caer por las mejillas de alarmado peliverde.

—No voy a callarme, por tu culpa él se ha alejado de mí, ¿no crees que mereces un castigo? —decía le
hombre con satisfacción al ver como el menor rompía a llorar completamente indefenso debido a su
amenaza —no entiendo como Shigaraki te tiene tanto miedo, si eres un llorón de mierda.

Dabi agarró una silla y se sentó frente a Izuku.


—Veamos, creo que es justo que, si tu as apartado de mi a quien quiero, yo debería hacer lo mismo ¿no
crees?

Los ojos de Izuku se desviaron violentamente hacia él, por su mente solo pasó una unica persona, la
unica persona que no había ido a visitarlo todavia. Una pequeña furia empezó a recorrer su brazo y sintió
como una energía lanzaba destellos verdes, pero que fueron detenidas secamente por Dabi, con el simple
hecho de alzar la mano y emitir una llama azul.

—Veo que hay alguien que te importa —dijo riendo con sorna —¿Quién es?

Con absoluta frustración, Izuku no dijo nada mientras lo fulminaba con la mirada.

—¿Qué haré con esa persona? ¿quemarla, destrozarla...? —el moreno jugaba con Izuku, quería
desesperarlo, darle la excusa para usar su quirk y quemar toda esa casa, ni él mismo pudo predecir que
iba a enfadarse tanto, Shoto solo era parte de su plan, pero mientras mas pasaba el tiempo, y mientras
mas lejos estaba ese momento en que lo dejó mas furioso estaba.

De pronto, algo en la mente de Dabi hizo "click" y aun más furioso miró al peliverde abalanzándose
sobre el tumbándolo en la cama mientras posaba su mano en su cuello y apretaba.

—Esta mañana Shoto ha venido aquí, lo he visto entrar y salir ¿Qué hacía aquí?, no, no respondas, está
todo muy claro, lo quieres para ti ¿eh?, maldito niñato —Dabi perdía el control mientras mas hablaban y
apretaba mas el cuello del chico, mientras este lo agarraba por el brazo intentando apartarlo, pero debido
a que lo tenía encima lo dejaba sin posibilidad de moverse y si activaba su quirk el quemaría todo, estaba
completamente indefenso.

—Vamos, responde, ¿lo quieres para ti verdad?, ¿él es esa persona importante?

Dabi apretaba el cuello de Izuku, pero no tan fuerte como para dejar marca y por supuesto sin activar su
quirk.

De pronto un sonido veloz retumbó en la ventana de la habitación, haciendo que el villano apartase la
mirada, entonces volvió en sí, soltando el cuello de Izuku, recordó que la casa estaba vigilada y si hacía
mucho ruido se darían cuenta. Se apartó de él mientras el joven se agarraba el cuello y tosía.

—Mas te vale no contarle a nadie esta visita, o Shoto lo pagará y será todo culpa tuya.

Tras eso, Dabi se asomó por la ventana y tras dar un vistazo salió de allí usando la pluma de su cuello.

Izuku miraba la ventana, aun con la respiración agitada y la mano en el cuello, se levantó y corrió a
cerrarla, acabando por caer al suelo y rompiendo a llorar mientras se abrazaba a él mismo. No supo en
que momento cayó dormido en el suelo.

En la U.A., al día siguiente, todos prestaban tención a la clase de Aizawa, para Bakugo estaba siendo una
mañana muy pesada, notaba la ausencia del asiento detrás del suyo, notaba como esos ojos verdes no lo
miraban de vez en cuando, y eso le ponía nervioso.

—Kacchan.

Bakugo levantó al cabeza y miró atrás instintivamente, pero allí no había nadie, giró al cabeza y vio
como en la puerta de la clase estaban Kirishima y Kaminari, este último era el que lo había llamado así.
—¡¡¡TE DIJE QUE NO ME LLAMES ASI, CARGADOR CON PATAS!!! —gritó mientras se levantaba,
al parecer se había quedado allí solo sin darse cuenta. Kaminari salió corriendo pensando que iba a
perseguirlo para atacarle.

—¿Estas bien, Bakugo? —preguntó Kirishima.

—¡¡¡CLARO QUE SI, PELO PINCHO!!!

—No me lo parece...

Bakugo giró la cabeza apartando la mirada del pelirrojo, este al ver el gesto, miró fuera de la clase y cerró
la puerta.

—¿Es por Midoriya, no?

—No te importa.

—Ayer no viniste a verle, debiste venir.

—¿Para qué?

—Para que vea que te preocupas por él. Si de verdad sientes algo por él, debes demostrárselo.

—Lo llevo haciendo mucho tiempo...

—¿Cómo?

—Déjalo, y déjame en paz, no sé en que momento te conté todo esto, no haces mas que molestar —
estaba enfadado y lo estaba pagando con alguien inocente.

—Eh, Bakugo, solo intento ayudarte, ¿sabes?, yo también me preocupo por ti, eres mi amigo y quiero lo
mejor para ti.

Bakugo chasqueó la lengua y se acercó a Kirishima para quedar a su lado frente a la puerta.

—Nadie te he pedido ayuda —dijo pasando a su lado y saliendo de la clase, dejando allí con la palabra en
la boca al pelirrojo que se giró para mirarlo con cierta tristeza.

Bakugo pasó por su habitación para cambiarse de ropa, hoy tenía prácticas para la licencia, se dio una
ducha rápida y se cambió de ropa, antes de salir se sentó en la cama y agarró su móvil, abrió le chat con
Kirishima y comenzó a escribir.

—Perdón —escribió y dijo, pero lo borró al instante y cerró el móvil, agarró su bolsa y salió de allí y por
desgracia para él, un chico de pelo bicolor lo esperaba en la puerta de la U.A.

—¿Qué haces aquí, cara partida?

—Hola, Bakugo —respondió ignorando las palabras del rubio —hoy tenemos prácticas y te estaba
esperando para ir juntos.

—¡¡¡ME NIEGO A IR CONTIGO A NINGUN SITIO!!! —dijo el rubio sobrepasando a Todoroki y


comenzando a andar delante de él. El medio pelirrojo lo siguió y no fue hasta casi llegar al sitio de las
prácticas que no abrió la boca.

—Bakugo, he hecho lo que me dijiste y le he pedido perdón a Midoriya y las ha aceptado.


—¿Y A MI QUE ME CUENTAS?

—Bueno, te vi tan preocupado esa noche que pensaba...

—¡¡¡A MI ME IMPORTA UNA MIERDA LO QUE LE PASE AL MALDITO DEKU!!!

—No es eso lo que parecía...

Otra vez, ya van dos veces en el mismo día que le dicen esas palabras. Se detuvo y se giró para mirar a
los heterocromáticos ojos de su acompañante.

—¿Y que parecía según tu?

Todoroki parpadeó confundido.

—A mí me pareció que estabas muy preocupado por él, hasta tal punto que me amenazaste con matarme
si algo le pasaba.

Mierda, estaba tan enfado esa noche que no recordaba eso.

—Bah... —dijo para meter sus manos en los bolsillos y seguir su camino, mientras Todoroki lo
observaba.

Unas horas después, ambos salieron de las instalaciones, pero para sorpresa de Todoroki, Bakugo
caminaba en otra dirección.

—Bakugo, la U.A. está por aquí.

—¡¡¡YA LO SE BASTARDO!!!, tengo que hacer una cosa antes de volver —dijo sin mirarlo.

Bakugo caminó durante unos minutos hasta llegar a una zona por la cual no pasaba desde hacía años,
aunque aún conocía el camino, no creía poder olvidarlo nunca, miró a los apartamentos y se dirigió a la
puerta principal cuando alguien lo detuvo.

—"Kacchan" ...

Bakugo frunció el ceño y giró con rabia su cabeza para ver como aterrizaba delante de él, el maldito
pajarraco de alas rojas.

—Hola, "Kacchan" ¿Qué te traer por aquí? —preguntó de forma burlona —¿vienes a ver a Midoriya?

—¿A ti que te importa?

—Estoy vigilando su casa y sin mi visto bueno no puedes pasar —dijo guiñándole un ojo, cosa que
enfureció mas a Katsuki ya que tendría que rebajarse y humillarse para que el maldito pájaro le diese
permiso.

—¡¡¡¿PUEDO O NO?!!!

—No se... —dijo poniendo su dedo en la barbilla y desviando la mirada, completamente consciente de
que estaba enfadando mucho al rubio

—¿Katsuki?

Ambos miraron a su lado y vieron a una mujer bajita cargada con unas bolsas.
—¿Katsuki, eres tú?

Bakugo abrió mucho los ojos, hacía años que no veía a la señora Midoriya.

—Dios mío, como has crecido, cuanto tiempo sin verte, ¿vienes a ver a Izuku?

Bakugo estaba algo nervioso, aunque había decidido venir a ver a Deku no había pensado en su madre.

—Así es señora —se adelantó Hawks viendo que al chico le costaba hablar —le estaba diciendo que
podía pasar —miró al rubio y le guiño un ojo.

—Que bueno, seguro que Izuku se alegra mucho de verte.

Inko se acercó mas al chico y ambos pasaron al lado de Hawks, en la puerta, Bakugo se ofreció a cargar
con las bolsas de la compra hasta llegar a la puerta del apartamento, entraron. Bakugo miró todo con
cierta nostalgia, todo seguía igual, incluso pudo ver en el pasillo, la puerta de Deku, con su señal de All
Might.

—Izuku, cariño, ya he vuelto y mira a quien me he encontrado en la puerta.

—Ahora voy —dijo Izuku con voz tranquila y al abrirse la puerta de su habitación y mirar a la entrada,
su sangre se helo, sus ojos se abrieron a mas no poder y su respiración se agitó, haciendo acelerar su
corazón.

—¿Ka-Kacchan?
¿TE QUEDAS A CENAR?

Izuku se encontraba en su habitación, agradecía que su madre había salido a hacer la compra, ya que
llevaba todo el día intranquilo, y le costaba fingir delante de ella. Todavía tenía muy presente lo que pasó
esa noche, la visita de ese villano y esa amenaza, sin contar con lo que le contó sobre Todoroki, ¿de
verdad le había dicho todo eso?

—No puede ser, Todoroki-kun nunca haría eso... —decía en voz baja mientras jugueteaba con una figura
de All Might sentado en su mesa — aunque es verdad que fui yo el que le dijo que debía dejar de ver a
ese villano, pero lo había hecho por su bien, no para lastimarlo.

—¿De verdad sabía que iba a venir por la noche?...

El sonido de la puerta principal abriéndose le despertó y oyó hablar a su madre.

—Izuku, cariño, ya he vuelto y mira a quien me he encontrado en la puerta.

—Ahora voy —dijo el chico dejando la figura en la mesa y acercándose a la puerta de su habitación, para
abrirla y salir al pasillo, allí al mirar a la puerta notó que su corazón se detenía, el asombro fue mayúsculo
cuando lo vio allí.

—¿Ka-Kacchan?

El rubio estaba algo cohibido por toda la situación, la cierta nostalgia de volver a esa casa, la presencia de
la mujer, a la que hacía años que no veía, pero que lo había tratado con tanta amabilidad ahora y siempre,
todo eso unido a la sensación de que él mismo no merecía ese trato, en ese momento estuvo a punto de
darse la vuelta, él no tenía ningún derecho de pisar esa casa, no después de todo lo que había hecho.

—Katsuki ha venido a verte —dijo la mujer.

Izuku abrió aún más los ojos,

—¿De verdad?

Bakugo seguía sin articular palabra, solo asintió.

Inko acabó por entrar en la casa, seguida por el rubio que cargaba las bolsas y uniéndoseles Izuku al
camino a la cocina, al llegar depositaron las bolsas.

—¿Quieres quedarte a cenar Katsuki?

—Oh, no debería.

—Venga, ya que has venido a ver a Izuku y como hace tanto tiempo que no te veía...

El peliverde que estaba mirando toda esa escena desde la puerta la cocina no paraba de temblar, ¿Qué
estaba haciendo su madre?, Kacchan dirá que no.
—Está bien —acabó diciendo Bakugo mirando a Izuku —pero no puedo quedarme hasta muy tarde,
tenemos toque de queda en la U.A.

La mujer sonrió.

—No te preocupes. Izuku, id a tu habitación mientras preparo todo.

—¿Qu-que? —el chico cada vez tenía la cara más desencajada por todo lo que estaba pasando, los
nervios no le dejaban tranquilo.

Minutos después, los dos estaban en la habitación del peliverde, Bakugo miraba a todas partes, era igual a
la habitación de la U.A., solo que allí tenía aun cosas de All Might.

—Esto sigue igual.

—S-si...

Izuku estaba de pie, entonces se sentó en la cama, pero de pronto se levantó caminó hasta sentarse en su
silla, pero igualmente se levantó y caminó por la habitación quedándose de pie frente a la ventana, pero
nuevamente comenzó a caminar.

—¡¡Estate quito!!, me pones nervioso —dijo Bakugo.

—Pe-perdón... —Izuku estaba taquicárdico, ni se acordaba la última vez que estuvieron solos en esa
habitación —si-siéntate donde quieras.

Bakugo, que no se había movido de la puerta, caminó con las manos en los bolsillos hasta la cama, donde
se sentó. Izuku lo imitó y se sentó en la silla de su escritorio. Se formó un nuevo silencio en la sala.

—¿De-de verdad has venido a verme? —preguntó Izuku con las manos jugueteando con la tela de su
pantalón corto.

Bakugo lo miró.

—¿Algún problema? —dijo algo serio.

—No, no... solo que me ha sorprendido... como no estabas cuando llegué el otro día y no te he visto
desde esa noche en la ducha... pensaba que...

—Pues no pienses tanto.

Izuku bajó la cabeza al tiempo que se formaba otro silencio absoluto en la habitación, el peliverde miraba
al suelo, mientras movía sus pies mientras Bakugo miraba a todas partes, para, de vez en cuando enfocar
su vista al chico.

—¿Vienes ahora de las practicas? —volvió a preguntar Izuku para intentar ocupar el ruidoso silencio.

—Si.

—¿Y cómo lo llevas?

—Mejor que tu con el One For All —dijo mirándolo fijamente para ver como este levantaba la cabeza y
sus ojos verdes chocaban con los suyos.

—Kacchan, shhhh —hizo una señal con la mano —mi madre no lo sabe...
—No nos va a oír, desde la cocina no se oye nada en esta habitación —dijo el rubio.

—¿Cómo sabes eso?

—Me acuerdo de cuando éramos pequeños, que se cayó una estantería y nadie lo oyó.

—Me acuerdo...pero la estantería la tiraste tu...

—Eso da igual, Deku inútil.

—Pe-perdón.

Bakugo bufó.

—No te disculpes por todo.

—Perdón.

Rodó los ojos.

—¿Te burlas de mí?

—No, no, yo nunca.... —dijo negando con las manos poniéndolas frente a él.

En ese momento llamaron a su puerta haciendo que Izuku se tensase y se pusiese de pie.

—¿Sí?

—Izuku —dijo Inko abriendo —la cena estará en unos minutos, ve a ducharte. Katsuki, si quieres
también puedes ducharte, te puedo dejar ropa de Izuku.

Los ojos del peliverde se abrieron viniendo a su mente ese momento en el que el rubio lo aprisionó en la
ducha y se pegó tanto a él.

—No hace falta señora, pero si acepto la ducha, traigo mi propia ropa de las practicas —dijo con
semblante neutro.

—Vale.

Izuku cada vez esta mas alterado, ¿había aceptado ducharse en su casa?, la mente del peliverde estaba a
punto de colapsar.

Katsuki siguió a la mujer al baño, donde le dio una toalla y lo dejó allí para que se duchase, mientras
Izuku se había sentado en la mesa, con las manos en la cara, notaba su pecho alterado, su corazón latía
muy fuerte y rápido, no podía pensar con claridad, por un instante se olvidó de todo lo de ayer, en su
cabeza solo estaba él, Kacchan.

Pasaron unos diez minutos cuando oyó su puerta abrirse, al mirar casi se le salen los ojos de las cuencas,
Bakugo había entrado con la toalla atada a la cintura, dejando al descubierto su cuerpo, aun húmedo al
igual que su pelo, que le caía levemente por la cara, Izuku se le quedó mirando como quien mira algo
increíble.

—Se me ha olvidado la bolsa aquí –dijo al entrar sin percatarse de la mirada del joven.

—N-n-no pa-pasa nada —dijo intentado desviar la mirada, pero era imposible, sus ojos recorrieron toda
la anatomía visible de Katsuki, vio su pecho, su abdomen, sus brazos, todo tan bien formado, musculado,
vio como las gotas de agua le caían por las curvas de su cuerpo, vio también como el pelo mojado le
hacía caer algo de agua en los hombros y luego recorrer su pectoral hasta perderse camino abajo por el
pubis.

Si mirada era tan descarada en ese momento que Bakugo se dio cuenta.

—¡¿QUE MIRAS, BASTARDO?!

—Na-na-nada...

Visiblemente sonrojado, se levantó y agarró la ropa que previamente había preparado para después de
ducharse y salió de allí a toda velocidad dejando al rubio solo en la habitación.

Con respiración agitada y todavía rojo entró en el baño, cerró y se recostó en la puerta, aún era presente
el vapor, algo que a Izuku le gustaba, ¿lo habría hecho aposta? ¿o seria casualidad? Se separó de la puerta
y dejó la ropa sobre un estante y comenzó a desnudarse para entrar en la ducha, una vez desnudo abrió el
grifo y entro en la ducha para sentir en su cuerpo la caída del agua caliente, ese gusto le hizo venir a su
cabeza otra vez aquella noche, en los baños de la U.A. y como Bakugo se le había acercado, sujetado sus
manos sobre su cabeza y pegar su cuerpo al suyo.

Izuku notó como una parte de él comenzaba crecer y endurecerse, sensación que ya había sentido antes,
causalmente siempre que pensaba en ese momento con él, él siempre hacía que su cuerpo se
descontrolase, intentó pensar en otra cosa y comenzó a lavarse.

Unos minutos después, Izuku salió de la ducha, ya con el pijama puesto una camiseta blanca básica y un
pantalón corto de color verde. Se dirigió a su habitación y para sus sorpresa, allí no había nadie, ¿se habrá
cansado y se habrá ido?, pensó el chico.

—Izuku, cariño, la cena ya está lista, te estamos esperando.

¿Estamos?

Izuku se dirigió al comedor y allí lo vio ya vestido y sentado en la mesa, exactamente junto a su silla y
frente a su madre, con cierta tensión se acercó y se sentó.

—Perdón por tardar.

—Katsuki, recuerdo que te gustaba la comida picante y le he echado un poco, si no es suficiente tengo el
bote en la cocina —dijo Inko con una sonrisa.

—Seguro que así está bien, señora.

La cena fue pasando de forma tranquila, aun con las preguntas de Inko.

—¿Y que tal tu madre?, hace mucho que no la veo.

—La viej... ella esta como siempre —respondió Bakugo que estaba maravillado por la comida.

—Me alegro.

—¿Os mudasteis o algo? —volvió a preguntar.

—No, seguimos viviendo en la misma casa.

—Oh, es que como hacia tanto que no te veía por aquí ni con Izuku pensé que os habíais ido... aunque
imagino que Izuku me lo hubiese contado —dijo mirando a su hijo haciendo que este se tensase.
—Claro, mamá.

—Bien, oh, te vi en el festival deportivo, lo hiciste muy bien... y siento mucho lo del campa...

—¡Mamá! —exclamó Izuku asustando a la mujer y haciendo que Bakugo lo mirase —no lo incomodes...
parece un interrogatorio.

—Oh, discúlpame, Katsuki... es que hacía tanto que no te veía...

—No se preocupe señora, no me molesta —dijo dándole una vista rápida al peliverde.

—El festival estuvo bien, aunque no me gustó ganar así, el cara par... el hijo de Endeavor no usó todo su
potencial y el campamento fue un accidente, me descuidé.

—Vaya, bueno seguro que todo irá bien, Izuku estaba muy preocupado.

—¡Mama...!

—Y eso que le dije que no viniese, no quería que se pusiese en peligro por mi...

Izuku se sorprendió y miró a Bakugo, que no le devolvió la mirada, simplemente dijo eso y siguió
comiendo.

—Te dije que no vinieses.

—Pero necesitabas ayuda.

—Nerd estúpido, ¿y si te hubiese pasado algo, qué?

—Que gran amigo eres Katsuki.

Ahí Bakugo agachó un poco la cabeza y sonrió levemente a la mujer.

El resto de la cena pasó sin mas contratiempos, y al final tras despedirse de la mujer, Izuku y Bakugo
fueron a la puerta.

—Adiós, Kacchan.... Y gracias por venir.

—Bah...

Bakugo agarró su bolsa del suelo y abrió la puerta.

—Mierda.

—¿Qué pasa?

—Está lloviendo... odio la lluvia —dijo en voz baja.

Izuku corrió y volvió con un paraguas en al mano.

—Toma, te lo puedes llevar.

Bakugo le arrebató el paraguas de la mano mirándole a los ojos.

—No tardes en volver, maldito Deku —dijo para salir de la casa y cerrar la puerta.
Izuku se quedó allí algo atontado, todavía estaba en proceso de comprensión de toda esa tarde, ¿de
verdad había estado Kacchan en su casa?, ¿de verdad se había duchado allí? ¿de verdad había cenado con
él, al lado?

—Izuku...

—¿Si, mamá?

—¿Se ha ido ya Katsuki?

—Si, ¿por? —dijo mientras caminaba por el pasillo.

—Es que había lavado la ropa que traía y se me había olvidado en la secadora.

—Oh, se acaba de ir, pero le alcanzo en un momento —dijo el chico mientras agarraba la ropa y salía por
la puerta a toda velocidad. Bajo las escaleras y en el hall principal del edificio, ya en la puerta de salida
recordó que estaba lloviendo y no había agarrado otro paraguas.

Mientras, por la calle, Bakugo caminaba bajo el paraguas, mientras con la otra mano agarraba su bolsa.

—Mierda, mierda y mierda... no he podido decírselo...

—¡¡¡KACCHAN!!!

Bakugo se detuvo y miró atrás, pudo ver a cierta distancia que Deku estaba en la puerta del edifico y lo
llamaba.

—¡¡¡¿QUE QUIERES, DEKU?!!!

—¡Te has olvidado esto! —le dijo enseñándole la ropa.

Bakugo lo miró, no quería volver hacia atrás.

—¡Dámela cuando vuelvas!

—¿¡De verdad!?

—¡¡SI!!

Tras eso Bakugo volvió seguir su camino, quería llegar rápido, realmente no le gustaba la lluvia. Izuku lo
estuvo contemplando un tiempo hasta que se perdió por otra calle y miró la ropa.

Poco después, en su habitación, ya acostado, volvió a mirar a ropa doblada en su mesa, se levantó y la
miró bien, una camiseta negra con una calavera en el medio, un pantalón negro, testeó la ropa con sus
manos, la agarró, algo se apoderó de él, se quitó su camiseta blanca y agarrando la negra de Bakugo se la
puso, le quedaba un poco grande, pero era cómoda y aunque la hubiese lavado podía sentir el olor
inconfundible de la sustancia que emitía Kacchan. Se volvió a tumbar en la cama y agarrándose a si
mismo se durmió.
ALAS MOJADAS

Bakugo caminaba a paso rápido bajo la lluvia, cubierto por el paraguas que le había dejado Izuku, no se
dio cuenta hasta mas tarde, pero que, para nada sorprendente, era un paraguas de All Might. Reconocía
que le gustaba, su orgullo le impedía comprar ese tipo de cosas, pero él era igual de fanático de All Might
que el peliverde. Por lo que esa vez, no le importó caminar bajo la lluvia.

Finalmente llegó a la U.A., nada mas entrar por la puerta de la residencia vio a sus compañeros que
todavía no habían acabado de cenar, al ver la puerta abrirse algunos miraron.

—Eh, Bakugo, llegas a tiempo para la cena —le dijo haciendo un gesto con la mano Sero.

—Ya he cenado —dijo secándose la suela de los zapatos en la alfombra y cerrando el paraguas.

—¿Qué?, ¿Dónde? —preguntó Mina que había asomado la cabeza por la cocina al oírlo hablar.

—¡¡NO TE IMPORTA!!

Bakugo acabó de secarse los pies, se quitó los zapatos y dejó el paraguas en el paragüero y entró
ignorando al resto, miró a la mesa y notó la ausencia de Kirishima, recordaba que tenía algo que tratar
con él, sin contar que le necesitaba.

—¿Dónde está el pelo pincho?

—No ha salido de su habitación desde esta tarde —dijo Kaminari.

—Si, yo lo vi esta tarde con cara rara —respondió Fumikage —y lo vi irse a su dormitorio y no ha bajado
a cenar.

Tras recibir es información se dirigió a la escalera cuando oyó a alguien hablando.

—Ala, ¿y este paraguas? —preguntaba Hagakure.

—Lo ha triado Bakugo —contestaba Ojiro.

—¿En serio?... no le pega nada... seguro no es suyo —respondía ahora Sero que se había acercado.

Con semblante de enfado, Bakugo se acercó al grupo y apartándolos agarró el paraguas y se lo llevó
escaleras arriba, subió hasta llegar al cuarto piso, pasó su puerta y se situó frente a la contigua, llamó.

—No tengo ganas de cenar, dejadme en paz, por favor —oyó decir a Kirishima.

Volvió a llamar ahora un poco mas fuerte.

Unos pasos se oyeron dentro de la habitación que sea acercaban a la puerta, y esta se abría.

—He dicho que... ¿Bakugo?


—Si, soy yo, ¿puedo pasar?

Kirishima lo miraba, Bakugo pudo ver que no tenía el mismo aspecto placido y sonriente de siempre.

—Pasa —dijo apartándose para dejar entrar al rubio.

Bakugo entró y se sentó en la cama sin esperar invitación, mientras el pelirrojo se quedaba de pie algo
alejado de él con los brazos cruzados y la vista al suelo.

—¿Qué quieres? —le dijo con la voz apagada.

—Me han dicho que no has ido a cenar y que llevas todo el día aquí.

—Si, no me encuentro bien.

—¿Y qué te pasa? —volvió a preguntar Bakugo que empezó a apretar el paraguas.

—No creo que te importe lo que me pase —dijo de forma tranquila y cansada —al fin y al cabo, yo solo
soy una molestia para ti.

Bakugo sintió ese golpe, recordó las palabras que le dijo por la tarde, realmente no quería haber dicho
eso, pero estaba enfadado. Lo miró, Kirishima seguía con la vista en el suelo. Katsuki se levantó y se
puso frente a él, lo que hizo que el pelirrojo levantase la vista y lo mirase.

—¿Y qué puedo hacer para que no te sientas mal?

—Se que a lo mejor es una tontería, pero con un "perdón" me bastaría, yo sé que no lo dijiste con mala
intención, no te conozco tanto como Midoriya, pero se cuando dices las cosas en serio.

—Perdón.

Esto sorprendió a Kirishima que incluso dio un paso atrás.

—¿Qué?, ¿de verdad?

—¡¡¡PELO PINCHO, NO ME HAGAS REPETIRLO!!!

Kirishima lo miró a la cara, no sabía que había pasado esa tarde, pero parecía que algo había cambiado.

—¡¡¿QUÉ MIRAS PELO MIERDA?!!

O no tanto.

—Nada, nada, muchas gracias Bakugo... te lo agradezco mucho. A lo mejor para ti es una tontería, pero
yo antes no es que tuviese muchos amigos y al llegar aquí os conocí a todos y contigo congenié muy
rápido, y cuando me contaste lo que sientes pero Midoriya pensé que si había conseguido darte tanta
confianza como para contarme eso...

—¡¡¡YA ESTA BIEN, DEJA DE HABLAR TANTO QUE TE PARECES AL MALDITO DEKU!!!

—Está bien, pero muchas gracias Bakubro.

—Bah...

Y tras un rato de silencio, la sonrisa volvió a aparecer en la cara del pelirrojo.

—¿Y bueno, me cuentas quien te ha dejado ese paraguas de All Might? —le dijo con picardía.
—Ya lo sabes, estúpido.

—Pero si lo dices tu tiene mas sentido.

Bakugo rodó los ojos.

—He ido a la casa de Deku, quería pedirle perdón, pero no he podido.

—¿Otra vez?

—¡¡¡SI!!! ¿¡¡¡ALGÚN PROBLEMA?!!!!

—Pues sí, mientras mas tardes, será peor.

—Cállate.

—Bueno... ¿y cómo fue que te dio su paraguas?

—Me quedé a cenar.

—¡¡¿Cómo?!!

Y sin darse cuenta los dos se quedaron hasta altas horas de la madrigada hablando.

A varios kilómetros, a través de una ventana de un almacén, Hawks miraba la lluvia caer.

—¿Qué haces, pajarito? —dijo Dabi recostándose en la pared al lado de la ventana.

—Nada, miraba la lluvia.

—Que aburrido.

—A mi me gusta la lluvia, pero por temas obvios —dijo haciendo un gesto con la cabeza hacia sus alas
—no puedo salir cuando llueve.

—Vaya...

Se formó un silencio entre ellos, silencio que fue roto por Dabi nuevamente.

—¿No te fiabas de mí? —preguntó de pronto.

Hawks se despegó de la ventana y lo miró.

—No entiendo.

—No te hagas el tonto, pajarito —dijo ahora Dabi despegándose de la pared y sosteniendo la barbilla del
héroe alado levantándola sutilmente —me estabas espiando en la habitación de ese niñato.

Con un leve sonrojo y sin apartar la mano de Dabi de su barbilla, desvió un poco los ojos.

—No te espiaba, solo quería comprobar que a ese chico no le pasaba nada.
—Pero soy un villano y me dejaste entrar en su habitación, lo podría haber matado.

—Tú no harías eso —dijo volviendo a mirarlo.

—¿Tú crees?

Dabi acercó su cara a la de Hawks, sin soltar su barbilla.

—Veo que no me conoces lo suficiente —dijo para que de sus dedos comenzasen a salir unas llamas
azules, cosa que sorprendió al héroe alado, que apartándose a gran velocidad evitó que le quemase la
cara.

—¡¿Qué haces?!

—No vuelvas a espiarme, pajarito o la próxima vez no te dejaré escapar de mi fuego.

Tras eso, Dabi se alejó y atravesó una puerta, dejando a Hawks algo impactado, con su corazón latiendo a
gran velocidad, nunca lo había tenido tan cerca, sin contar cuando lo trasportaba volando, pero lo
agarraba de espaldas, pero esta vez su cara estuvo a nada de la suya.

—Eh, número dos —llamaba Toga desde la misma puerta por la que se había ido Dabi.

—Si... ¿Qué pasa?

—La reunión empieza ya.

Minutos después, en una gran sala de ese almacén, varias personas rodeaban un gran sillón, donde
Shigaraki reposaba mientras Kurogiri a su espalda atraía la atención de todos los allí presentes.

—Muy bien, compañeros —comenzó a decir Tomura echándose hacia delante apoyándose en sus rodillas
mientras miraba a todos —¿Cómo van sus misiones?... Mr. Compress y Spinner.

El hombre del sombrero y el hombre lagarto se irguieron tomando la palabra el de sombrero.

—Seguimos sin localizarla, pero hemos descubierto que estuvo operando fuera del país varios años,
aunque parece que en estos momentos se encuentra aquí.

—Pero es muy escurridiza y apenas deja rastro —dijo Spinner con voz lastimera.

—Son avances —respondió Shigaraki con tono normal —sabíamos por el Maestro que sería difícil dar
con ella, pero es una parte vital de este plan. Seguid buscando.

—Si, señor —dijeron Mr. Compress y Spinner al mismo tiempo.

—Toga y Twice, ¿Cómo va lo vuestro?

—Todo va bien, ya lo tenemos casi, solo falta la parte mas complicada —respondió la chica.

—Bien, daos prisa —les instó Tomura —sin vuestra parte el resto no sirve para nada.

—Si, señor —dijo Twice haciendo un gesto militar.

—Dabi, ¿Cómo va lo tuyo con el hijo de Endeavor?

Dabi se veía apurado, si le contaba a Shigaraki que Shoto lo había dejado de hablar se enfurecería, no le
tenia miedo, pero la Liga era la única familia que le quedaba. Pero antes de llegar a decir nada, Hawks se
adelantó.

—Yo lo llevo vigilando un tiempo y ese chico esta completamente enamorado de Dabi, ayer se vieron en
un callejón —dijo guiñándole un ojo a Tomura y haciendo gestos pícaros.

—Entiendo, muy bien Dabi, —dijo Shigaraki —al final no eres tan inútil como pareces.

Dabi no respondió a esa provocación ya que estaba sorprendido por como Hawks lo había defendido,
mas que eso, es muy posible que le haya salvado la vida.

—De acuerdo —dijo nuevamente el hombre de pelo celeste y se puso de pie —si todos cumplís con
vuestra parte lograremos la caída de esta sociedad de héroes hipócritas.

Todos aplaudieron.

—Tomura Shigaraki, es la hora de retirarse.

—Que sí, que si —dijo cambiando completamente su registro altivo y amenazar por uno mas infantil —
vamos.

Kurogiri hizo un portal por el que entraron los dos, Poco después, todos empezaron a dispersarse, siendo
Hawks el primero que, saliendo por la escalera de emergencias subió hasta la azotea, aunque se quedó en
la puerta ya que aun llovía y no podía salir, pudo avanzar un poco y resguardase bajo una zona cubierta,
al menos le daba el aire.

El ruido de la lluvia sobre el suelo, le impidió a Hawks oír como la puerta de la azotea se volvía abrir y
como unos pasos rápidos se acercaban a él, sorprendiéndolo con un empujón y como Dabi lo agarraba del
cuello del abrigo y lo elevaba para luego lanzarlo al cielo abierto haciendo que la lluvia lo cubrirse
mojando sus alas.

Dabi caminó con semblante de enfado hacia él, con la cara de estupefacción del número dos, también
pudo ver como sus alas empezaban moverse y las plumas empezaban a desprenderse individualmente y
salían disparadas para resguardarse bajo techo, dejando a Hawks sin alas y completamente aterrado ante
el semblante malicioso del moreno.

Dabi caminó y se posó sobre él, con un pie a cada lado del cuerpo de Hawks, se agachó y lo agarró del
cuello de la camiseta atrayéndolo hacia él.

—¡¿POR QUÉ HAS HECHO ESO?!

—¿E-e-el que?

—No te hagas el tono, pájaro de mierda, ¿Por qué le has mentido a Shigaraki?

—A-a-ah... eso... bu-bueno fue para ayudarte.

—¿Y quien te ha pedido ayuda?

—Nadie pe-pero si eres mi amigo... los amigos se ayudan.

—¿Amigos?

—S-si... quedamos en que éramos amigos, ¿recuerdas?

El rostro de Dabi comenzó a destensarse poco a poco, por alguna razón la indefensión de ese héroe le
frenó. Lo soltó bruscamente y se quitó de encima suya, alejándose unos pasos aún bajo la lluvia.
Con algo de dificultad, Hawks se levantó y movió su pelo para quitarse el exceso de agua y se frotó la
cara.

—Me parece injusto que, por una tontería, él se enfade contigo —dijo Hawks —se-seguro que Shoto
vuelve a por ti en cualquier momento...

—¿Tú qué sabes?

—Bueno, si yo fuese él, no te hubiese dejado, eso para empezar... pero le conozco y se lo que ha pasado...
eres la primera persona que le da amor y eso lo notará y acabará volviendo a ti.

Dabi, que estaba dándole la espalda se volteó y lo miró perplejo. Vio como el cagua caía por el rostro de
ese maldito pájaro y como le sonreía.

—Mas te vale que así sea —respondió Dabi.

—Te lo aseguró, no se todo, pero seguro que has dejado huella en él y no me refiero a su quemadura del
labio.

Dabi no dijo nada, solo asintió y se dirigió a la puerta, cuando fue llamado nuevamente por Hawks.

—Oye... ye tengo candidato para nuestro plan.

Dabi se detuvo en seco.

—Endeavor —dijo Hawks secamente.

Ahí, el héroe alado pudo ver como Dabi se volvía hacia él y contempló como su cara de repulsión cambió
de forma drástica a un semblante malicioso, que incluso le dio miedo.
DUDAS Y SANGRE

Todoroki abrió los ojos, la luz que entraba por su ventana indicaba que ya era de día, aun adormilado
extendió los brazos, fue entonces cuando lo notó, miro hacia abajo y vio a la altura de su entrepierna un
montículo en sus sabanas, al apartarlas pudo contemplar su erección palpitándote debajo de su pantalón.
De cierta forma se sorprendió, aunque no mucho ya que desde hacía varios días y mas exactamente desde
que le dijo a Dabi que no volverían a verse, no paraba de soñar con él. Y el sueño era siempre el mismo.

Soñaba con ese encuentro que tuvieron en su habitación, en como el moreno lo tocaba, como lo besaba y
acababa dentro de él, provocando la mayor satisfacción que había sentido nunca. Con rojez en sus
mejillas volvió a mirar, y pasó sus manos dentro del pantalón para agarrar aquello que tanto se tensaba, al
sentir su mano se estremeció, el frio entrando en contacto con su erección caliente era un punto que le
encantaba. Comenzó a mover su mano, Dabi estaba presente en su mente, su cuerpo, su boca, sus ojos
mirándolo, gemía su nombre mientras se masturbaba y tras unos momentos acabó eyaculando en su
abdomen expirando fuertemente y ahogando un gran gemido. Tras eso, notó como sus pulsaciones
volvían a la normalidad y se quedó mirando al techo.

Solo habían pasado dos días desde que le dijo en ese callejón que debían dejar se verse, pero le echaba de
menos.

Unas horas después, todos los alumnos de la clase 1-A estaban desayunando tranquilamente, Bakugo,
sentado con Kirishima, Kaminari, Sero y Mina comentaban que el pelirrojo había estado raro el día
anterior.

—No fue nada, solo me encontraba mal.

—Nos lo podrías haber dicho y le habríamos avisado a Recovery Girl —comentaba Sero.

—Ya digo que no fue para tanto.

—Si, tuve que llegar yo para que se pusiese bueno —dijo Bakugo.

—Por cierto —saltó Mina dejando su palto a un lado —¿Dónde fuiste ayer?, Todoroki nos contó que
tenias cosas que hacer, y luego apareciste con un paraguas de All Might —dijo entrecerrando los ojos y
pedido un semblante divertido.

—No te importa.

—Vamos, Bakugo, porfis...

—¡¡QUE NO!!

—Bueno, está bien —Mina desistió y siguió con su plato hablando con Jiro que se había sentado cerca de
ellos.

—Pues ese paraguas es muy chulo, además por lo que pude ver es la edición especial que solo regalan si
reúnes tres mil pegatinas de las chocolatinas de All Might sabor chocolate y fresa —comentó Kaminari.
—Vaya, no sabía que te gustaban esas cosas Bakugo —dijo Sero.

—¿Tan exclusivo es ese paraguas? —preguntó Kirishima intrigado.

—Si, solo hicieron cinco.

—Wow...

Maldito Deku y sus frikadas, pensó Bakugo, sabiendo que si indagaban encontrarían que el paraguas era
de él.

En una mesa cercana, Uraraka, Iida, Tsuyu y Todoroki desayunaban juntos como siempre, a falta de
Izuku que todavía tardaría un par de días en volver.

—Espero que la clase de hoy de Present Mic se mas interesante, kero —comentó Tsuyu mientras acaba
con su plato y lo dejaba un poco apartado, esperando que el resto terminase.

—Las clases de inglés son importantes —dijo Iida haciendo un robótico gesto con su brazo —sin idiomas
no podremos desenvolvernos en otros países, y cuando seamos héroes profesionales seguro nos llaman de
otros sitios. Las clases de inglés son como tienen que ser.

—Oye, Todoroki.

El chico miró a su lado, Uraraka lo miraba algo mas seria que otras veces.

—Podemos hablar luego un momento.

—Claro —respondió sin inmutarse.

—Todoroki... —ahora era Tsuyu quien hablaba —ya no puedo aguatarlo mas... ¿Cómo te has hecho esa
quemadura del labio?, es que te la vi hace tiempo y veo que no se cura.

El chico la miró y pasó la vista por todos en la mesa que lo miraban expectantes, el único que sabía la
verdad era Izuku, pero al resto no les podía decir que se lo había hecho un beso con un villano.

—Me quemé sin darme cuenta entrenando.

—Oh, ya veo —dijo la chica rana para llevar su dedo a la barbilla y volver a hablar —es curioso que sea
en tu lado de fuego, pensaba que eras inmune a las llamas.

Todoroki sin cambiar su semblante se alteró.

—Contra mi propio fuego a veces no lo soy, por eso enteno.

—Tienes razón, kero. Perdona por preguntar.

—No te preocupes, Asui

—Llámame Tsuyu.

Tras en desayuno, Todoroki y Uraraka fueron a una zona algo apartada, la chica lo había guiado hasta
allí, hasta que llegaron a una zona tranquila en la parta trasera de la U.A.

—¿Qué es lo que pasa? —preguntó Shoto.

Uraraka se detuvo y dudó en el último momento si hablar o no, pero ella sabía que él podría ayudarla.
—Todoroki, sé que tú sabes algo.

—¿De qué?

—No he podido evitar verlo, y he visto como actúa delante de él, y sobre todo cuando él no está.

—Uraraka no entiendo a que te refieres.

Ochaco suspiró.

—¿A Deku le gusta Bakugo?

Todoroki abrió los ojos en señal de sorpresa, él sabía que ella había visto algunas cosas, pero no pensaba
que se las llegase a tomar en serio.

No dijo nada.

—Por favor, Todoroki, sé que tú lo sabes, dímelo.

—Lo siento, si Midoriya siente algo por Bakugo, lo mejor es que te lo diga él, no yo.

—Lo sé, debería preguntarle a él, pero...

—¿Qué te lo impide?, Midoriya y tu sois cercanos.

—Nada... gracias por venir.

Uraraka salió de allí a toda prisa dejando a Todoroki sin saber muy bien que había pasado, se encogió de
hombros y se encaminó hacia la U.A.

Un par de horas después, los alumnos de 1-A estaba en plena clase de inglés con Present Mic. Y como
anticiparon, estaba siendo un aburrimiento, pero cualquier cosa los distraería y mucho mas cunado la
puerta se abrió de golpe.

—¡¡¡SHOTA!!!, ¿CUÁNTAS VECES TE HE DICHO QUE NO ME INTERRUMPAS LA CLASE?

—Perdona, pero debe llevármelos —dijo Aizawa disculpándose con Mic.

Todos comenzaron a hablar, Iida se levantó.

—¿A qué se debe? —preguntó Iida poniéndose en pie.

—Al parecer el Gobierno quiere realizar pruebas medicas a todos los aspirantes a héroe y han comenzado
por la U.A.

—¿En qué consisten esas pruebas? —pregunto Yaoyorozu.

—Solo les sacaran sangre.

—¿Sa-sangre? —preguntó Hagakure.

—Si, vamos, id todos al gimnasio central, allí han instalado las tiendas médicas.

Así, guiados por Aizawa llegaron al gimnasio, donde como bien dijo, habían montado una especia de
carpa médica. En el centro había una especie de estancia cubica oculta tras una cortina, justo delante una
chica vestida de enfermera los miraba con amabilidad.
—Hola a todos, lamento molestar en vuestros estudios como futuros héroes, pero el Gobierno ha creado
un sistema para que en caso de emergencia y que alguno de ustedes en un futuro resulte herido, tener en
nuestros archivos su tipo de sangre para poder actuar rápidamente.

—Suena bien —dijo Iida que iba el primero —me alegra que el Gobierno piense en nosotros.

Tras eso, uno por uno fueron entrando en al cabina, donde se les extrajo sangre, Toru tuvo que entrar
acompañada ya que le daban miedo las agujas.

Horas después, cuando la noche casi cubría el cielo, la enfermera se despidió de todos y portando un
carrito con todos los botes de sangre subió a un automóvil blanco con una cruz verde en uno de los
costados. El vehículo arrancó y a los pocos metros, una presencia en los asientos traseros se reflejó en el
retrovisor.

—¿Lo tienes?

—Claro que lo tengo, la sangre y yo estamos unidas —dijo la enfermera que comenzó a derretirse.

—Toga-chan, has manchado el coche...

—Da igual, Jin-kun, lo vamos a arrojar al mar y nos llevaremos esto —dijo mostrándole el maletín donde
tenia una muestra de sangre de todos los alumnos de 1-A —aunque no estaba mi Izuku-kun.

—No pasa nada —le dijo Twice saliendo de las sombras de la parte de atrás del vehículo —podemos ir a
su casa a por su sangre.

–No, Jin-kun, si Tomura-kun se entera, nos mata.

—¡¡¡¡No, no quiero morir!!!! —gritó Twice.

Y mientras Toga admiraba cada frasco, el coche se iba perdiendo por las calles de la ciudad.
TE LA REGALO

Por fin ha llegado el día, Izuku se encontraba frente a la puerta de la residencia de estudiantes, era muy
temprano por la mañana, ni siquiera había amanecido aun, quería llegar pronto y aparecer cuando todos
despertasen para darles una sorpresa, o mas bien, era la versión oficial. Realmente lo que quería era ir a
ver a Bakugo, para devolverle la ropa antes de que empezase el día.

Estos días en su casa le habían venido bien, su mente estaba mas calmada, no olvidaba la amenaza de
Dabi, pero ya hablaría con Todoroki, o no... Tampoco olvidaba la noche en la que Bakugo se quedó en su
casa para cenar.

Izuku apretó el asa de la bolsa donde portaba la ropa, respiró profundamente y tras expulsar el aire, entró
y como pensaba no había nadie y todas las luces estaban apagadas, se quitó las zapatillas y entró en la
sala, sin perder tiempo subió las escaleras hasta el cuarto piso, su intención era dejar la bolsa delante de
su puerta y que al salir la viese. Se acercó con delicadeza atravesando el pasillo sin hacer ruido hasta la
puerta donde el letrero de "Katsuki Bakugo" reposaba a un lado de la puerta.

Volvió a inspirar aire y se arrodilló para dejar la bolsa y justo cuando estaba soltando el asa, la puerta se
abrió. A la altura de sus ojos solo vio un pantalón negro, miró arriba con sorpresa. Bakugo había abierto
la puerta, aun con cara de dormido, una mano dentro de su camiseta, rascándose el estómago mientras
bostezaba, pero al ver a Deku de rodillas en el suelo sus ojos se abrieron .

—¡¡¿QUÉ HACES AQUÍ, DEKU INUTIL?!!

Izuku se levantó a gran velocidad mirando a todos lados, rezando porque no lo oyesen, no quería que
supiese que estaba allí.

—Shhhh... Kacchan, te van a oír —dijo alterado.

—¡¡¡TU NO ME MANDAS CALLAR, BASTARDO!!!

Entonces Izuku le puso las manos en el pecho y lo empujó dentro de la habitación, cerrando, la puerta
tras de sí, recostándose en ella y suspirando, al exhalar miró al frente para ver como el rubio lo miraba
con cara de asesino.

—¡¡¡¡¡QUE HACES MALIDTO!!!!

—Kacchan, por favor, te lo puedo explicar, pero no grites, te van a oír, es muy temprano.

—¡¡MI HABITACIÓN ES A PRUEBAS DE RUIDOS, NADIE NOS VA A OIR!!

—¿Esta insonorizada? —preguntó el peliverde —claro, para que no se oigan las explosiones, tiene
sentido, pero es raro, ¿Por qué te dejarían usar tu quirk dentro de la habitación? —comenzó a murmurar
desquiciando a Bakugo.

—¡¡¡QUE TE CALLES!!!
—Ahh... pe-perdón...

Tras unos segundos en silencio, Izuku volvió a agarrar la bolsa que había agarrado antes de entrar y se la
tendió.

—Toma.

—¿Qué es eso? —contestó el rubio ya con tono normal.

—Tu ropa... me dijiste que te la devolviese cunado volviera...

—Ah, sí.

—Espero que no a hayas echado mucho de menos, sé que te gusta esa camiseta y la verdad a mi también,
no es mi estilo, pero reconozco que me gusta mucho.

Bakugo agarró la bolsa y miró dentro, miró a Izuku, metió la mano y sacó el pantalón y le tendió de
nuevo la bolsa.

—Quédatela.

—¿Qué? —preguntó Izuku creyendo que había oído mal.

—He dicho que te la quedes, yo tengo mas.

—Pe-pero no puedo, es tuya...

—¿Qué pasa, desprecias mi regalo? —dijo ahora el rubio haciendo aparecer unas chispas en sus palmas.

—No, no, no... está bien, gra-gracias... —Izuku volvió a agarrar la bolsa y miró la camiseta dentro y
sonrió.

Tras otro silencio, Izuku dio un repaso rápido a la habitación y miró a la cama, la vio deshecha y
entonces recordó.

—Kacchan... perdona si te he despertado antes...

—No has sido tú, me he despertado solo y al salir estabas en la puerta en el suelo.

—Ah, vale, que alivio...

Bakugo se acercó a su mesa y dejó el pantalón y volvió a su cama tumbándose y dándole la espalda al
peliverde.

—Ya puedes irte.

—Oh... va-vale...

Izuku se encaminó a la puerta, agarró el pomo e iba a abrir cuando Bakugo lo llamó.

—Oye, Deku...

—¿Si, Kacchan?

El rubio lo miró, sus ojos parecían temblar, parecía como si quisiese decir algo.

—Nada, déjalo, vete.


—Va-vale... descansa.

Izuku salió de la habitación y una vez en el pasillo, suspiró mirando a la bolsa, donde traía la camiseta
que le había regalado Bakugo y con un sonrojo notorio sonrió. Tras eso se dirigió a su habitación en el
segundo piso.

Ya en su habitación, sacó la camiseta de la bolsa y la admiró, aun con las mejillas sonrojadas se la llevó a
la cara, frotándola por ella. Kacchan le había hecho un regalo.

La dejó en su mesa, perfectamente doblada y miró al reloj, aún quedaba para que todos se despertasen,
por lo que se desvistió y se puso el uniforme y decidió bajar para esperar en la sala común a que bajasen
todos.

Se sentó en uno de los sofás y sacó su móvil, haría tiempo hasta que llegase la hora de despertarse. Y así
fue hasta que oyó la puerta del baño abrirse, sobresaltándole y haciendo que se pusiese de pie, ya que
pensaba que todos estaban dormidos, miró hacia la puerta y se encontró con alguien que lo miraba
fijamente, Izuku no sabría decir cuál era su expresión, pues de normal, no solía cambiarla mucho, por su
cuello colgaba una toalla y el pelo bicolor estaba húmedo.

—¿Todoroki-kun? —preguntó Izuku con cierta duda en su voz, ya que al verlo los recuerdos de Dabi
vinieron a su mente.

—¿Midoriya? —preguntó Shoto acercándose despacio —¿Cuándo has llegado?

Izuku lo veía acercarse, en su mente las palabras de Dabi retumbaban.

—Para... —le dijo extendiendo la mano.

Todoroki se detuvo cofuso.

—¿Qué pasa?

—¿Le hablaste de mi a Dabi? —le preguntó el peliverde con la voz algo temblorosa.

Shoto desvió ligeramente la mirada y asintió, esto golpeó a Izuku como un Smash en todo el estómago.

—¿Po-por qué?

—Cuando le dije que íbamos a dejar de vernos el me pidió saber quien nos había delatado, yo no quería
decírselo, pero el me prometió que no haría nada.

Izuku apretó los puños y lo miró con dureza.

—Pues te mintió, él vino a mi casa y me amenazó a mí y a mi madre.

La sorpresa de Todoroki era absoluta.

—Eso no puede ser... yo no le dije donde vivías ni nada.

—¿Sabías que iba a venir a mi casa? —preguntó Izuku nuevamente.

—No, yo no sabía nada de verdad, yo no le conté anda de ti, solo le dije tu nombre.

El peliverde agachó al cabeza.


—Puede que me lo merezca, al final por mi culpa os habéis dejado de ver... pero —ahora levantó la
cabeza frunciendo el ceño —mi madre no tiene nada que ver con esto y de alguna forma la has expuesto
ante ese villano, no creo que te pueda perdonar algo así.

—Midoriya...

De pronto las luces se encendieron y varias voces resonaron en la escalera.

—¿Midoriya?, has vuelto —decía Kaminari al verle en la sala común y se asomó al hueco de la escalera
y gritó.

—¡¡¡EHHHH, MIDORIYA HA VUETLO!!!

Al poco todos habían bajado, todos menos Bakugo que aún seguía durmiendo.

—Deku-kun, que bueno que hayas vuelto, ¿ya estas bien?

—Si, Uraraka, tampoco me pasaba nada —dijo algo avergonzado ya que todos estaban rodeándole.

—No es muy masculino de tu parte venir el día después de un examen —le dijo con tono de broma
Kirishima.

—Lo recuperaré, te lo aseguro —le respondió el peliverde.

Mientras todos saludaban a Izuku, algo apartado, Todoroki se encontraba algo abatido, a pasos cortos
comenzó a separarse del grupo y caminó hacia la puerta principal para salir fuera, allí en la entrada,
agarró la toalla de su cuello y se la frotó por al cara, ahogando un grito, tras separarla de su cara y con el
ceño fruncido, la lanzó a unos arbustos cercanos, agarró su móvil y busco la D en sus contactos, y
abriendo el chat, escribió.

"Necesito verte"
PÁJARO QUE VUELA A LA CAZUELA

Aún era de noche en la ciudad y por el cielo dos alas rojas pasaban a gran velocidad por los altos
edificios, seguidas por alguien que ondeaba su pelo negro y una gabardina azul oscuro. Al poco ambos se
detuvieron en una azotea.

—¿Entonces cuando vamos a poner en marcha el plan? —preguntó Hawks aterrizando y plegando sus
alas.

—Tengo que hacer los últimos detalles, pajarito, no seas impaciente —dijo Dabi aterrizando a su lado
dejando de sostener la pluma de su cuello.

—Yo soy muy paciente quemadito, no sabes el tiempo que llevo esperando que me beses —dijo
guiñándole un ojo.

Dabi rodó los ojos.

—Pues espera sentado.

Hawks se sentó en la cornisa.

—¿Así?

El pelinegro bufó y se alejó un poco de él.

—Para ser el héroe número dos, eres muy tonto.

Hawks enfocó su mirada a la ciudad, evitando que Dabi le viese la cara y se quedó callado.

—¿Qué pasa, te has enfadado porque te he dicho tonto?

Hawks no respondió.

—¡¡Eh!!

La mente de Hawks fue golpeada por los recueros de como teniendo apenas cinco años fue apartado de
su madre y llevado a un organismo gubernamental donde se le instruyó desde pequeño, arrebatándole su
libertad y su infancia.

—¡¡¡OYE!!! —gritó Dabi para intentar que el héroe alado le prestara atención, haciendo aparecer unas
llamas azules delante de su cara.

Hawks se levantó y se giró hacia el moreno, este se sorprendió al ver la amplia sonrisa en la cara del
hombre alado.

—¿Qué decías?
Dabi lo miraba con cierta perplejidad, pero cuando fue a contestar, su móvil emitió un pitido, lo agarró y
al ver el mensaje y el destinatario sus ojos se abrieron.

—Es Shoto...

—¿Ves cómo te dije que te acabaría buscando?, ¿y que dice?

—Que me necesita.

—Pues corre y ve a buscarle.

—Vale.

Dabi corrió hacia le borde del tejado y se detuvo para mirar nuevamente a Hawks.

—¿Qué te ha pasado hace un rato?

—Nada —sonrió le héroe —anda, ve a ver a tu Shoto.

Dabi le dedicó una mirada de desconfianza y apretó la pluma de su cuello para empezar a volar a gran
velocidad sobre los edificios. No tardó mucho en llegar al callejón donde solían verse, aterrizó y miró a
todas partes, no estaba; por lo que se recostó en una pared y esperó.

Minutos después, unos pasos comenzaron a adentrarse en aquella zona, el moreno levantó la vista y la
dirigió hacia donde venían esos pasos, por allí venia el chico de pelo bicolor y nada mas verlo caminó a
paso rápido hacia él, extrañándose, ya que su cuerpo parecía moverse solo y dentro de él sentía felicidad
al verlo.

—¡Shoto! —llamó Dabi —¿estas bien? —le dijo acercándose aún mas a él y queriendo abrazarlo, sin
fijarse en la mirada seria de Todoroki que al ver la intención del moreno lo apartó de un manotazo —
¿Qué haces?

—Me dijiste que no le ibas a hacer nada.

—¿No sé de lo que me hablas?

—No te hagas el tonto, Dabi —dijo Shoto que comenzaba a enfadarse —Midoriya me contó que fuiste a
su casa y lo amenazaste a él y a su madre.

Dabi frunció el ceño.

—¿Y que si lo hice?, por su culpa tú y yo ya no podemos vernos, debería haberle matado.

—Pero ¡¿qué dices?!

—¡¡SHOTO, SOY UN VILLANO!!

Todoroki dio un paso atrás por ese grito acompañado de algunas llamas azules.

—Pensé que no querías hacerme daño.

—Yo a ti no te he hecho nada, todo lo contrario, todo lo que hago es por ti.

—Eso es mentira, si tanto te preocupases por mí no amenazarías a mis amigos.


—¿Amigo? —dijo levantando una ceja y mirándole con cara dudosa.

—Si, Midoriya es mi mejor amigo, no debiste hacerle nada.

—Ya claro, "amigo" ... ya lo entiendo todo...

—¿Qué dices?

—Que ahora lo entiendo, estáis juntos, ¿verdad?, por eso fuiste a su casa y por eso le contaste lo nuestro,
para deshacerte de mí, apartarme como a un objeto usado, que es lo que he sido para ti, solo me querías
para que te follase y ya está.

—Eso no es cierto, Midoriya y yo solo somos amigos, yo no siento nada por él.

–Eso no es lo que yo veo...

—Dabi, escúchame...

—No, ya veo que te importa mas ese niñato que yo.

Shoto vio como de la unión de las cicatrices con la piel que Dabi tenía bajo los ojos comenzaban a caer
algunas gotas de sangre.

—Dabi...

—¡¡¡DEJAME!!!

—Por favor, escúchame, yo no tengo ese tipo de sentimientos por él, pero tu...

—Yo solo he sido un juguete para ti.

—¡¡¡NO, TU ERES MUY IMPROTANTE PAR MI!!!, ¡¡¡¡YO POR TI SI SIENTO ALGO!!! —gritó
Shoto.

—Pues demuéstralo —dijo ahora el moreno con tono apacible mientras se daba la vuelta y apretaba la
pluma de su cuello y comenzaba a volar alejándose de allí a gran velocidad.

Dabi flotaba por el cielo a gran velocidad, con un nudo de sentimientos muy dispares, por una parte, todo
iba según lo había planeado, se le daba bien darles la vuelta a las cosas, Shoto vino a reclamarle por su
visita al peliverde y él había acabado por echarle la culpa a él, manipulándolo para que se sintiese mal,
pero por otra parte se sentía mal, frustrado y furioso porque Shoto no estuviese con él. No lo negaba,
pensaba que ese mensaje de "te necesito" acabaría con ellos dos follando en el callejón, pero no. Ahora el
moreno volaba a gran velocidad con una presión en el pantalón, ya la tensión de la discusión unida a la
idea que tenia de su encuentro le provocó sensación de lujuria y placer.

Aterrizó en la azotea de un edificio y al posarse en el suelo, emitió una multitud de llamas a su alrededor
mientras gritaba con rabia y abrasando el suelo a su alrededor. Tras unos minutos se encontraba sentado
en el suelo respirando con dificultad debido a la rabia y a la excitación que no desaparecía.

—¿Me estas siguiendo o qué? —preguntó Dabi al notar la corriente de aire detrás de él.

—No, pero he visto la llamarada azul y el grito y pensaba que había pasado algo —respondió Hawks.

—Bueno, pues no me pasa anda, vete —dijo sin girar a mirarle.

—¿Seguro? ¿Qué ha pasado con Shoto?


—Nada, vete.

—Lo digo en serio, si puedo hacer algo para ayudarte, lo que sea.

—¡¡QUÉ TE VAY...!!! —Dabi se detuvo y se giró para quedar frente a él —bueno, si me puedes servir
para algo al fin y al cabo...

—Claro, lo que me pidas —dijo el hombre de las alas con una sonrisa.

Dabi comenzó a respirar rápido y mirarlo fijamente a los ojos, cuando vio que la mirada de Hawks bajó
un poco y se alarmó al ver la entrepierna de Dabi, la cual estaba abultada. Comenzó a caminar hacia él, al
mismo tiempo que Hawks caminaba hacia atrás alejándose de él.

—¿Qué pasa, no que ibas a hacer lo que sea? —preguntó Dabi con voz seductora.

—Si, pe-pero... —volvió a mirar a la entrepierna de Dabi —preferiría que fuese de otra forma.

Sin previo aviso, Dabi se abalanzó sobre Hawks aprisionándolo contra una pared, haciendo que las alas
rojas aletearan de forma espasmódica.

—Clama esas alas, pajarito, que nos lo vamos a pasar bien —dijo acercando su cara al cuello de Hawks y
pasando su lengua por él.

—Dabi, para.

—¿No que te morías por besarme?

—Si, pero me gustaría que fuese porque quieres y no porque estas cachondo y no tienes a nadie mas.

Dabi rio mientras Hawks sintió un espasmo.

—Tu cuerpo me dice otra cosa —comentó habiendo llevando la mano a la entrepierna del héroe alado y
notar que él también estaba erecto —eres un mentirosillo, pajarito.

—Dabi, por favor.

Hawks realmente no quería hacerlo así, él quería que Dabi lo besase y lo tomase porque de verdad quería,
que sintiese algo, no porque el otro le hubiese rechazado o lo que sea que hubiese pasado, pero su
atracción por él le impedía resistirse completamente.

—Por favor, ¿Qué? —dijo hablando lentamente haciendo que al mover sus labios rozasen los del héroe
alado, cosa que hizo estremecerse al hombre.

Sus ojos se encontraron, los de Hawks estaban vidriosos de excitación y los de Dabi miraban fijamente,
de forma seductora y dominante.

La proximidad fue a mas cuando Dabi unió su boca con la de Hawks, notando al instante la invitación del
héroe abriendo un poco la boca para que la lengua del moreno entrase a placer y así convertir ese deseado
beso en uno húmedo y pasional, al mismo tiempo que los brazos de Hawks se alzaron y rodearon el
cuello de Dabi atrayéndolo mas a él haciendo que sus cuerpos se pagasen.

Ambos estaban excitados por el momento, para uno era simple diversión, para el otro era algo mucho
mas importante, el alado seguía rodeando el cuello de Dabi, mientras este comenzó a bajar sus manos por
el torso de Hawks, hasta llegar al borde del pantalón, ahí se detuvo, y siguiendo la línea de la prenda fue
rodeado su cuerpo hasta con sus dos manos agarrarlo por detrás, apretando sus nalgas, provocando en
Hawks un leve gemido.
Separaron sus bocas y se miraron, la cara del rubio estaba roja de excitación, sus ojos vidriosos lo
miraban fijamente, mordía su labio pidiendo mas, mientras que Dabi tenía un semblante altivo, seductor,
con una sonrisa pícara, se relamió con la lengua y ese simple gesto hizo que Hawks sintiera un escalofrío,
alzó su mano y pasó sus dedos por la boca del alado.

—¿Tienes hambre el pajarito?

No dio tiempo a responder cuando lo agarró del pelo y dando un tirón suave lo empujó hacia abajo
poniéndolo de rodillas.

—Come, pajarito, come.

El pecho de Hawks bombeaba fuerte, justo delante de su cara estaba la entrepierna de Dabi, alzó sus
manos y comenzó a desabrocharle le pantalón, no tardó mucho en hacerlo y bajarlo dejando al
descubierto aquello, ese apéndice erecto que parecía mirarlo, perpendicular a su cara, palpitaba y donde
se podía ver como secretaba liquido preseminal.

Dabi bajó la cabeza y vio como su contario miraba su polla.

—Hazlo bien, pajarito.

Hawks, en esos momentos ya no era dueño de si, había esperado este momento mucho tiempo. Él sabía
que Dabi lo estaba usando para desquitarse, sabía que lo estaba usando como si fuese un juguete, pero le
daba igual, en ese momento no le importaba.

Sin decir mucho mas, Hawks agarró con su mano el miembro de Dabi y se lo metió en la boca, eso hizo
bufar al moreno que se tuvo que apoyar en la pared para no caerse hacia delante, del gusto y placer que
sintió por la húmeda y caliente boca del pajarito. Aun sujetándolo del pelo decidió dejarle marcar el
ritmo, por lo que Hawks empezó a mover la cabeza hacia delante y hacia atrás metiendo y sacándolo de
su boca, a la vez que con su lengua hacia movimientos circulares en su glande, esto volvió loco a Dabi,
que lo agarró aún mas fuerte del pelo, lo hizo sacar el pene de su boca y mirar hacia arriba.

—¿Dónde has aprendido hacer eso?

Hawks le guiñó un ojo.

—Talento innato.

—Pues sigue.

Dabi volvió a poner recta la cara de Hawks y le dejó seguir con la felación y tras un rato fue él mismo el
que tomó el mando y sujetando la cabeza del alado comenzó a follarle la boca, veía como al llegar a su
garganta las alas rojas aleteaban rápido, en una de esas veces apretó mas dentro de su garganta, llegando
a metérsela entera y provocándole una arcada al rubio, la sacó y le dejó toser lo justo para verle caer
lágrimas y volver a meterla en su boca repitiendo los mismos movimientos.

Tras unos minutos, Dabi estaba en su límite.

—Ahí va pajarito, no derrames nada.

Hawks comenzó a sentir como su boca comenzaba a llenarse de un líquido espeso y caliente, que iba a
acompañado por un gemido grave de Dabi, y una vez descargado sacó la polla de la boca limpiando los
restos en la cara de Hawks, se subió el pantalón y se alejó un poco, sacando su móvil.
Ante él, Hawks estaba de rodillas, apoyado en la pared, con una visible erección en sus pantalones, la
cara roja y semen corriéndole por la cara y labio, sus alas caídas en el suelo y miraba a Dabi suplicante,
cuando lo vio con el móvil y como lo apuntaba con la cámara para de pronto sonar el sonido de una
cámara.

—¿Qu-que haces? —preguntaba entrecortadamente Hawks mientras intentaba recuperar el aliento.

—Un recuerdo —dijo Dabi viendo la foto que había hecho.

Hawks empezó a manosear su entrepierna y Dabi lo vio.

—Ni pienses que voy a tocarte, pajarito, si quieres descargarte, hazlo tu solito —dijo volteándose y
acercándose a la azotea —nos vemos.

Tras eso salió volando, dejando allí a Hawks caliente y excitado con bastante perplejidad, pero en ese
momento no podía pensar, se desabrochó el pantalón y sacó su polla, completamente erecta y palpitante,
la agarró con la mano y comenzó a masturbarse, y a los pocos segundos y acompañado de gemidos, se
corrió. Miró al cielo mientras apretaba los dientes.

Tiempo después, Hawks volaba por el cielo dirección a su agencia, fue en ese trayecto cuando se
arrepintió de todo, incluso comenzó a sentirse mal, pensar que la persona a la que quieres solo te usa para
su satisfacción, no es una sensación muy agradable. En la mente del héroe resonaron unas palabras.

"Sigue con tu infiltración y no hagas nada estúpido"

—Mierda —dijo el hombre alado mientras se dirigía volando a su destino.


¿AMIGO O ENEMIGO? (1ª PARTE)

Habían pasado unas horas desde que Izuku se presentó ante sus compañeros en la residencia, y era el
primer día de clase desde que le hicieron irse a casa unos días. No notó la ausencia de Todoroki hasta que
lo vio llegar a toda prisa, entrando el último en el aula, pero como todos estaban a sus cosas, no se
percataron. El de pelo bicolor no lo miró al entrar, él tampoco quería hablar con él en ese momento, aún
seguía enfadado y como le dijo, sería difícil que le perdonase.

Tras dejar de mirarlo, enfocó su mirada en la cabellera rubia que tenía enfrente, aun recordaba el
momento en el que le había regalado su camiseta, se puso algo rojo al pensar en ese momento.

—¿Deku-kun?

Izuku se sobresaltó un poco y miró a su derecha.

—Uraraka...

—Perdona si te he asustado —se disculpó la chica con una sonrisa.

—No pasa nada, solo estaba en mi mundo...

—Vale, solo quería preguntarte si luego podemos hablar un momento...

Izuku arqueó una ceja, algo extrañado.

—Cla-claro... ¿Dónde y cuándo?

—Después de cenar, ¿te parece bien?

—Vale.

Justo en ese momento la puerta se abrió y Aizawa se adentró en el aula, imponiendo su presencia y
haciendo que, quienes no estaban en su sitio corriesen hacía él y sentarse.

—Buenos días.

Todos respondieron, siendo Iida el que se puso de pie y saludó con mas ímpetu.

Aizawa echó un vistazo y se detuvo en Izuku.

—Midoriya, que bueno que volviste.

El chico asintió algo tenso, no le gustaba ser el centro de atención.

—Después de las clases, ve a mi despacho —sentenció para luego dirigirse a todos, dejado al peliverde
algo extrañado y confuso.
—La clase de hoy será algo diferente —dijo mientras Izuku volvía a sentarse y todos comenzaron a
murmurar sobre lo que había dicho el profesor —hoy haremos unas prácticas de campo, por parejas, que
yo mismo elegiré.

La atmosfera de la clase cambió a una bipolar, unos estaban entusiasmados y otros no tan conformes con
que el profesor hiciese las parejas.

—Silencio —sentenció Aizawa haciendo brillar sus ojos. Todos se callaron.

—Bien, vayan a por sus trajes e id a la zona de entrenamiento C-12.

Tras eso todos se pusieron de pie y caminaron a los vestuarios, donde comenzaron a cambiarse.

—Hey, ¿Qué pensáis que será este entrenamiento? –preguntó Kaminari.

—Seguro nos hacen pelear entre nosotros —dijo Sero.

—Lo dudo —decía Kirishima mientras se colocaba su traje de héroe —teniendo de experiencia los
demás entrenamientos... yo diría que tendremos que combinar nuestros quirks o algo así.

Sentado en unos de los bancos, estaba Izuku pensaba en que es lo que querría Aizawa de él, seguro es
para darme el trabajo trasado, pensó el chico, sin darse cuenta había empezado a murmurar con su traje
de héroe en la mano y solo vestido con la ropa interior.

De pronto a él se acercó Kirishima, que le pasó un brazo por el hombro y lo levanto.

—Midoriya... mira, mira...

Izuku, perplejo por el acto del pelirrojo se dejó arrastrar, mientras Kirishima lo llevaba hasta su taquilla,
dándole un recorrido por casi todo el vestuario, haciendo chocar el hombro de Izuku con Bakugo de
forma deliberada.

—¡TEN MAS CUIDADO PELO PINCHO! —se quejó le rubio.

—Perdona, perdona —dijo con una sonrisilla y guiñándole un ojo de forma que solo lo viese él.

Finalmente llegaron a la taquilla del pelirrojo, la abrió y le mostró al peliverde una toalla de All Might.

—Mira, Midoriya, me la regalaron hace unos días, ¿te gusta?

Al verla, a Izuku se le iluminó la cara.

—Si es la toalla edición décimo aniversario de la primera misión cumplida de All Might en su segunda
época en la zona alta de Japón.

—¿Te gusta? —volvió a repetir.

—Claro que sí.

Mientras Izuku admiraba esa toalla, Kirishima hizo una seña hacia Bakugo para que lo mirase, este lo
hizo y el pelirrojo le hizo una señal con la cabeza hacia Izuku que estaba de espaldas, para que lo mirase
en ropa interior. Bakugo lo hizo y lo contemplo de arriba abajo, miró su espalda y brazos, donde vio sus
cicatrices, bajó mas la mirada a sus piernas y luego volvió a subir para mirar el culo, donde se quedó algo
embobado por unos instantes, para darse cuenta entonces de donde estaba, miró a los lados, pero por
suerte nadie lo había visto. Miró hacia Kirishima y le dedicó una mirada de odio, cosa que el pelirrojo
recibió con una risa.
—Es una pasada —decía Izuku.

—Si quieres te la puedes quedar.

—¿Qué?, no, no puedo aceptarlo, te la regalaron a ti.

—Bah, entre tú y yo... —dijo acercándose a la oreja de Izuku —seguro tú la cuidas mejor que yo, yo la
acabaría rompiendo.

—¿De verdad no te importa? —el chico estaba que explotaba de emoción.

—Claro, toda tuya, toma —dijo entregándosela.

—Muchas gracias, Kirishima.

—De nada, hombre, anda vístete que estas dando el espectáculo.

Izuku se miró y comprobó que estaba en ropa interior mientras le resto ya estaban vestidos y esperándolo.
Instintivamente desvió la mirada hacia Bakugo, que estaba recostado en las taquillas con los brazos
cruzados y con semblante enfadado.

—Pe-perdón, ahora me visto.

Minutos después, toda la clase de 1-A caminaba por el sendero dirección a la zona de entrenamiento, allí
los esperaba Aizawa, que con mirada cansada los contemplaba avanzar. Una vez llegaron a su altura se
detuvieron.

—Bien, el entrenamiento de hoy será de combate.

—¡¡¡TOMAAAA!!! —gritaron algunos.

—Combatiréis contra otra persona que os espera en el interior del centro, el objetivo es reducirla sin
causar daños al entorno.

Todos asintieron, parecía algo fácil.

—Ahora, la primera pareja en empezar. Midoriya y Todoroki.

Ambos se miraron y dieron un paso adelante, luego se dirigieron a la entrada de la zona de


entrenamiento. Allí, Izuku desvió la mirada hacia atrás buscando a Bakugo, pero este solo estaba de
brazos cruzados con cara de enfado mirando a Todoroki. Volvió a mirar al frente y las puertas se
abrieron, adentrándose ambos a aquella recreación de una ciudad.

Ya dentro, caminaron sin pronunciar palabra, Shoto de vez en cuando desviaba al cabeza para intentar
hacer contacto visual con Izuku, pero este no le correspondía, por lo que agachaba la cabeza y seguía
andando, el silencio entre ellos se hizo pesado, la tensión se podía cortar con un cuchillo, hasta que el
mitad albino habló.

—Midoriya...

—Todoroki-kun, no es el momento para hablar, estamos en una práctica, y debemos estar centrados.

—Pero, solo quería decirt...

—Lo siento, no quiero hablar —Izuku aceleró el paso dejando a Todoroki atrás.
—Midoriya, por favor...

Izuku harto se volteó.

—¿¡Por qué le tuviese que decir nada?! —estalló el peliverde.

—Yo...

—No me importa que me amenace a mí, pero no voy a consentir que hagan daño a mi madre, ¿entiendes?

—Pero no era mi intención, yo no quería que esto pasase.

Todoroki levantó la vista y vio como unas lágrimas caían por las mejillas del peliverde.

—No me gusta estar enfadado contigo, pero has ido muy lejos —decía mientras intentaba aguantar los
llantos —no sé si lo hiciste porque os delaté, pero lo volvería hacer, yo no quiero que te hagan daño,
prefiero estar enfadado contigo a que te pase algo, y tú vas y...

—Midoriya...

Entonces, una corriente de fuego azul los rodeo sorprendiéndolos, las llamas alcanzaron la altura de
camiones formando un círculo a su alrededor.

—Esto es... —decía Todoroki mirando al fuego.

—Allí —señaló Izuku.

El dedo del peliverde señalaba a una figura que comenzó a atravesar las llamas y dejándose ver ante
ellos, dejándolos completamente estupefactos. La figura salió completamente de las llamas y ondeando al
viento su gabardina azul, extendió las manos y les hizo una reverencia mostrando una sonrisa malévola.

—¿Dabi? —preguntó Shoto, al que el corazón le había empezado a latir muy rápido, tanto que tuvo que
llevarse la mano al pecho.

Izuku, con total sorpresa miró a Todoroki y luego miró al villano, que extendía sus manos, recordando
todo lo que pasó esa noche y que por su culpa, habían discutido, cargó su poder y se lanzó impulsándose
hacia él con intención de estrellar el puño en su cara.

—...Smash

—¡¡MIDORIYA, NO!!

Un muro de hielo apareció bajó los pies de Izuku y lo aprisionó justo delante de Dabi, que sin dudarlo
lanzó una llamarada que cubrió el cuerpo de Izuku haciéndole gritar de dolor.

—¡¡NO!! —Shoto había caído de rodillas, no entendía que había hecho, se llevó las manos a la cabeza y
miró como el cuerpo de Izuku estaba envuelto en llamas mientras Dabi lo miraba sin haber cambiado su
expresión.

Como pudo creó un bloque de hielo sobre la cabeza de Izuku y con sus llamas lo derritió para que el agua
apagase las llamas, corriendo hacia él, agarró el cuerpo malherido de Izuku y cargándolo lo llevó
corriendo entre unos edificios mientras que aprisionaba a Dabi dentro de una cúpula de hielo sin llegar a
herirle, simplemente lo apasionó para que no los siguiese.
¿AMIGO O ENEMIGO? (2ª PARTE)

Todoroki se deslizaba por una placa de hielo que iba creado a toda velocidad, con un inconsciente Izuku
en brazos. Estaba alterado y le costaba pensar, le temblaba todo el cuerpo, era incapaz de procesar todo lo
que había pasado, solo podía huir.

Huyó hasta encontrar un edificio apartado donde se introdujo, dejando a Izuku de forma suave en el
suelo, allí lo contempló mejor, tenía quemaduras por el cuerpo y su traje estaba parcialmente
chamuscado, con agujeros que dejaban ver su piel. Shoto se maldijo por haber hecho eso.

—¿Qué hace aquí? ¿Cómo ha entrado?... ¿Dónde están los profesores?

Shoto decidió crear una pequeña llama y dejarla junto al cuerpo de Izuku para que mantuviese el calor,
mientras él se sentaba algo apartado agarrando sus propias piernas y enterrando su cara en sus rodillas, su
mente estaba colapsando, empezó a hiperventilar, pero pudo calmarse.

Tras unos minutos, comenzó a oír pasos fuera del edificio, con miedo se asomó por una de las ventanas y
lo vio acerarse, la gabardina azul ondeando al viento y las manos en los bolsillos, caminaba dirección
hacia ellos con la mirada fija en él.

Shoto se escondió tras la pared y miró al peliverde, todavía no había despertado, debía alejarlo de allí,
podría probar habar con él, a él le escucharía. Resopló y salió de entre los muros para toparse de frente
con Dabi.

—¡¡DABI, PARA!! —exclamó Shoto extendiendo los brazos.

El moreno no hizo caso y lanzó una llamarada hacia él, que pudo parar gracias a un muro de hielo, en ese
momento aprovechó para alejarse del edificio, debía proteger a Izuku a toda costa. Creando una
plataforma de hielo se deslizó para quedar atrás de Dabi.

—¿Por qué haces esto?

Dabi se volteó, mirándolo fijamente y lanzándole una nueva llamarada que pudo esquivar sin dificultad.

—Dabi, para... soy yo, Shoto —Todoroki extendió los brazos ante él confiando en que entraría en razón y
los dejaría.

Dabi caminó unos pasos y se detuvo en seco, Todoroki pensaba que lo había conseguido cuando
entonces, el moreno levantó el brazo y proyectó una llamarada directo hacia él.

—TEXAS SMASH

Un impacto en el villano lo lanzó varios metros, Shoto lo siguió con la mirada y luego miró hacia el
origen del golpe, vio a Izuku de pie, en pose de ataque, rodeado de energía de color verde.

—¡¡Midoriya!!
—Todoroki-kun, ¿estas bien?

El chico de pelo bicolor asintió.

—Pero...

—Luego hablamos, ahora debemos vencer a ese villano.

—Pero, no puedo.

—Todoroki-kun, hay algo raro, ¿de verdad él te atacaría a ti?

—N-no lo se —respondió Shoto, estaba muy confuso en ese momento.

Izuku corrió hacia él y le puso las manos en los hombros atrayendo su atención, vio unos ojos
heterocromáticos con dudas y cierto miedo.

—Mira, no le haremos daño, solo lo reduciremos para ver que pasa, ¿vale?

Shoto asintió.

—Bien —sonrió Izuku —vamos.

Los dos chicos comenzaron a correr dirección donde Izuku había lanzado a Dabi y no tuvieron que
avanzar mucho cuando a lo lejos vieron como una gran llama azul se acercaba a ellos de forma rápida.

—¡Cuidado! —gritó Izuku dándole un empujón a Todoroki para apartarlo al mismo tiempo que el saltaba
en dirección contraria, evitando así la embestida de Dabi, que al fallar se posó en el suelo y se giró para
mirarlos alzando las dos manos, una a cada uno para lanzar una llama que evadieron con facilidad
uniéndose en el centro frente al villano.

—Dabi, para, por favor... —suplicaba Shoto, pero el moreno no parecía escuchar, pues volvió a lanzar
una llama.

Esta vez no esquivaron, si no que Todoroki paró su llama azul con una de las suyas al mismo tiempo que
lo rodeaba con un muro de hielo.

—¡Midoriya, ahora!

—¡¡MANCHESTER SMASH!!

Desde el cielo, Izuku alzó una pierna y la dejó caer provocando una onda que impactó en Dabi
estopándole contra el suelo. Y una vez en el suelo, Todoroki lo envolvió en hielo aprisionándolo.

—Lo conseguimos —dijo Izuku con alegría mirando al medio albino.

Todoroki lo miró y asintió, luego miró el cuerpo de Dabi y se acercó arrodillándose ante él.

—Dabi...

En ese momento los ojos de Dabi se abrieron y con una potente lama rompió el hielo que lo aprisionaba y
agarró del cuello a Shoto alzándolo mientras el chico intentaba soltarse.

—¡Todoroki-kun! —Izuku corrió, pero la mano de Dabi también lo agarró alzándolo igualmente
sintiendo como apretaba mas su cuello, ambos intentaban soltarse y pataleaban, hasta que empezaron a
perder el conocimiento.
—Basta.

Una vez esa voz resonó, ambos chicos cayeron al suelo y mientras tosían y recuperaban el aire vieron a
Aizawa caminar a paso lento hacia ellos por la espalda de Dabi, caminó hasta quedar a su lado y lo miró.

—Suficiente.

Tras esas palabras, Izuku y Shoto vieron como el cuerpo de Dabi desaparecía como si fuese humo, al
mismo tiempo que todas las quemaduras y ropa rota del peliverde también desaprecian.

—¿Qué? —preguntó Izuku mirándose.

—¿Qué está pasando? —Todoroki no entendía nada.

Poco a poco el humo que había envuelto a Dabi empezó a disolverse dejando al descubierto un cuerpo
femenino, una chica de pelo castaño y vestida con un mono negro ajustado y una gorra los saludaba,
dejando estupefactos a los dos chicos.

—¡¡TÚ!! —exclamaron los dos a la vez.

—Es Kemy Utsushimi, ya la conocen de las pruebas de licencia. De la academia Shiketsu.

—Un placer conoceros.

—Pero tú me atacaste en las pruebas —dijo Izuku.

—Lo siento, no recuerdo mucho de ese día, me golpearon y quedé inconsciente.

Tanto Izuku como Todoroki estaban algo confusos y Aizawa lo pudo ver en sus caras.

—Hemos usado el quirk de Utsushimi para la realización de esta prueba, donde os enfrentaríais a un
villano ilusorio, aunque debo decir que me habéis decepcionado un poco ambos, especialmente Todoroki.

El chico agachó al cabeza.

—No solo has interferido en un ataque de tu compañero, si no que lo expusiste frente al villano que lo
pudo atacar —dijo Aizawa —esto me hace plantearme si permitirte seguir con la obtención de tu licencia
provisional. Que decepción.

—Aizawa-sensei —dijo Izuku en voz suave —eso fue un error seguramente.

—Midoriya —endureció un poco la voz el profesor —si ese ataque hubiera sido real, es posible que no
hubieses sobrevivido.

Todoroki se levantó aun con la cabeza gacha ocultando su expresión.

—Retiraos, ya hablaremos.

Todoroki comenzó a andar seguido por Izuku que lo miraba con cierta culpa.

—Todoroki-kun...

Pero el chico no prestaba atención, dentro de él se estaban arremolinado varias sensaciones, ridiculez,
culpa, tristeza, frustración, enfado, todo mezclándose.
Al salir de la zona de la prueba y atravesar las grandes puertas de metal, sus compañeros los esperaban
también con cara lastimera.

—¡¡EH, CARA PARTIDA!!

Todoroki levantó la cabeza justo para que un puño se estampara en su cara haciéndolo retroceder unos
pasos.

—¡¡Kacchan!! —exclamó Izuku —¿Qué haces?

—¡¡TÚ CALLA, NERD DE MIERDA!! —dijo apartándolo un poco con el brazo y acercándose a
Todoroki para agarrarlo del cuello de la camiseta y elevándolo.

Los demás compañeros intentaron acercarse, pero una mirada de Bakugo los hizo retroceder. El rubio
volvió a mirar al medio pelirrojo a la cara.

—¿Te acuerdas lo que te dije no?

Shoto asintió.

—Kacchan, por favor para, no le hagas nada —dijo Izuku agarrando a Bakugo del brazo e intentando
apartarlo de Todoroki.

Bakugo desvió la mirada hacia Izuku, lo miró a los ojos que le suplicaban de alguna forma que lo dejase,
que todo tenía una explicación, era increíble como podía leer su expresión solo por esos ojos verdes.

—Parece que tú sabes lo que pasa, no me sorprende —dijo Bakugo y miró a los dos —esta noche me vais
a contar lo que pasa, os espero en mi habitación.

Tras eso soltó a Todoroki y dándole una última mirada a Izuku, donde vio una mueca de agradecimiento,
se fue con el resto.

El resto de los enfrentamientos pasaron, la mayoría de las parejas pasaron la prueba, durante todo ese
tiempo, todos podían ver a través de una pantalla lo que hacían, por lo que seguramente todos vieron
como se comportaron ellos con Dabi, debían dar una explicación a sus compañeros y a su profesor y lo
harían en la cena.

Pero antes, después de finalizar la clase y mientras todos caminaban a la residencia, Aizawa interceptó a
Izuku.

—Midoriya.

—¿Si, Aizawa-sensei?

—Te recuerdo que te mandé llamar a mi despacho después de las clases.

—Es verdad, se me había olvidado.

El hombre rodó los ojos con aspecto cansado.

—Da igual, llama a Todoroki y os espero en mi despacho. Antes de hablar contigo me tienen que contar
que ha pasado allí dentro.

Tras eso, Izuku lo miró irse, tragó saliva, no sabía que hacer, cuando notó una mano en su hombro, giró la
cabeza y pudo ver una cabellera bicolor.
—¿Todoroki-kun?

—He oído lo que ha dicho el profesor...

—No sé que decir.

—Déjamelo a mi... pero antes quiero decirte una cosa.

Izuku lo miró extrañado, aún seguía con la cabeza gacha y algo apenado.

—Por favor, perdóname por lo de antes, n-no sé que ha pasado, por mi culpa te ha atacado y ya van dos
veces, me siento muy mal...

—No te preocupes, yo lo entiendo, no estoy enfadado.

—Pero por mi culpa Dabi amenazó tu madre y ahora he hecho que te ataque. Te juro que yo nunca he
querido que esto pasase.

—Lo sé, no te conozco mucho, pero lo poco que se de ti es que eres una persona justa y amable, y nunca
harías algo para hacerme daño a mi o nuestros amigos.

—No sé si merezco que me llaméis vuestro amigo.

Izuku agarró de las manos a Todoroki, algo que sorprendió al chico, no estaba muy acostumbrado a que
lo tocasen o traspasasen su espacio personal.

—Pase lo que pase somos amigos, es verdad que sigo algo molesto por lo que pasó con mi madre, pero
ahora entiendo que no fue culpa tuya.

—Pero yo le di tu nombre.

—Pero tu no le dijiste que hacer, él lo hizo porque quiso.

Todoroki volvió a bajar la cabeza.

—Aun así... no soy capaz de quitármelo de la cabeza...

Izuku lo miró, entendía bien a lo que se refería.

—Yo te entiendo, ya lo sabes —dijo con una sonrisa.

Todoroki lo miró.

—¿Tampoco puedes sacarte de la cabeza a Bakugo?

—Shhh —dijo ahora mirando a todas partes —no lo digas en voz alta.

—Lo siento.

—Pero sí, me cuesta dejar de pensar en él.

—¿Y por qué no se lo dices? ¿has pensado que él puede sentir lo mismo?

Izuku comenzó a reír.

—Eso es imposible, él no me soporta, aunque es verdad que últimamente está mas calmado conmigo,
desde aquella noche que peleamos, ha cambiado algo. Pero seguro que si le digo lo que siento se reirá de
mí.

Todoroki no dijo nada.

—En fi, vamos a ver a Aizawa.

Así los dos chicos comenzaron a caminar dirección al edificio principal de la U.A, mientras a lo lejos,
Bakugo había contemplado toda la escena y como el peliverde lo agarraba de las manos y sonreían,
apretó los puños y los dientes y se apartó de la ventana de su cuarto.
HÉROES Y VILLANOS

En la guarida de la Liga de Villanos, en uno de los cuartos que habían divido, estaba Dabi tumbado en su
cama, con los brazos tras su nuca y mirando al techo y no dejaba de pensar en Shoto, recordar todo lo que
habían hecho, recordar sus palabras en el callejón. Frunció el ceño y golpeó una pared con un puño.

—Maldito peliverde... ¡¡te voy a matar!!

De pronto y de forma intrusiva se coló en su mente un recuerdo de hace unas horas, vio a Hawks contra
una pared mirándolo con lujuria mientras gemía, acompañó ese recuerdo con un agarré de la pluma que
colgaba en su cuello y alzándola un poco la miró.

—¿Y tú qué?, que fácil es manipularte, pajarito —hablaba solo el moreno en su habitación mirando la
pluma y rozándola con los dedos.

En su mente volvió a ver su boca, como mordía su labio cuando lo veía acercarse y lo bien que se sintió
probarlos.

—Ja... ¿tú también vas a joderme pajarito? —volvió a decir en voz alto para él.

Dabi sabía, tanto por lo evidente que era como por que el mismo Hawks, lo había dicho alguna vez, y era
que el alado sentía atracción por él, fue fácil para él usar esa atracción contra Hawks, ahora el pajarito lo
había probado y aunque seguro no fue completamente satisfactorio para él, ya que básicamente lo había
usado, estaba seguro que volvería a por mas, lo que el pajarito no sabe es que la próxima vez será
diferente y que lo hará para que se confíe aún mas.

—Sigo sin fiarme de ti pajarito...

Y tras un silencio donde su mente voló entre la piel de Shoto y Hawks, su mirada se afiló.

—Voy a matarte, Izuku Midoriya. Y voy a darte donde mas te duela.

En la U.A., Izuku y Todoroki se encontraban sentados frente a la mesa de Aizawa, que los miraba
fijamente, mientras se echaba atrás en su silla y se cruzaba de brazos.

—Bien, ¿me explican que ha pasado en el entrenamiento?, ¿Por qué parecían estar queriendo hablar con
el villano?

—Aizawa-sensei, yo se lo puedo explicar —decía Izuku mirando de reojo a Todoroki, que no decía nada
—queríamos probar una táctica de confusión, para bajar su guardia.

Aizawa alzó una ceja ante esa explicación.


—Me hago responsable de fallar la prueba, Aizawa-sensei —dijo ahora Todoroki —en un momento mi
ataque fue hacia Midoriya y por eso fue un blanco fácil para el villano.

Aizawa ahora lo miró a él, claramente había visto todo por las pantallas, tenía pensado dar una
reprimenda al de pelo bicolor por esa acción.

—Todoroki, ese acto pudo haber causado un grave daño, y como te dije me siento muy decepcionado
contigo, hasta el punto de plantearme no permitirte seguir con la instrucción para la obtención de la
licencia.

Todoroki agachó la cabeza.

—Lo entiendo.

—Pero... —esas palabras hicieron que tanto Izuku como Shoto mirasen a su profesor — le voy a dar la
oportunidad de redimirse, por esta vez lo pasaré por alto, pero si vuelven a hacer algo parecido, no tendré
mas remedio que expulsaros.

Todoroki hizo una reverencia y agradeció a Aizawa esa oportunidad.

—Bien, puedes irte.

Shoto se levantó y se despidió de los dos, saliendo del despacho algo mas aliviado. Izuku se quedó allí,
ya que el profesor le había pedido quedarse.

—Bueno, olvidado todo esto —comenzó a decir Aizawa —te he llamado para hablarte de una cosa.

—¿Qué pasa, Aizawa-sensei?

—Es Eri.

—¿Eri-chan? ¿Qué le pasa? —de pronto Izuku se alteró, poniéndose de pie.

—Tranquilo, no le pasa nada. Solo que ha pedido verte a ti y a Togata.

—¿Verme a mí y a Togata-senpai?

—Si, como sabrás ha estado interna en el hospital hasta que los efectos de su quirk se redujesen, yo he
hecho lo que podido borrando su poder desde que la rescatamos.

—Me alegro mucho.

—Y ya ha vuelto a estabilizarse, y ya puede recibir visitas y ha pedido veros.

—¿Y cuándo podemos ir?

—Mañana he concertado la cita.

—De acuerdo, muchas gracias Aizawa-sensei.


En algún lugar desconocido, en un gran laboratorio, un hombre bajo ataviado con una bata científica,
usaba una máquina de forma frenética mientras descomponía una especie de bala.

—¿Cuándo estará? —preguntó una voz rasposa.

—No creo que tarde mucho, Shigaraki. Pero no es fácil.

—Me da igual si es fácil o no, debes aumentar el efecto de esa bala, o si no... —dijo alzando la mano y
tocando la silla que había tras el hombre haciéndola desparecer.

—Tomura Shigaraki, no te impacientes, ya sabes que esas balas son imposibles de replicar y solo
tenemos las que robamos a Overhaul. Si el doctor no trabaja con calma puede estropearlo todo y el plan
se esfumará.

Shigaraki escuchó la reprimenda de Kurogiri y cruzándose de brazos, bufó enfadado y como si tuviese
una rabieta se fue a sentar a un sillón apartado.

—¡SOLO NECESITAMOS UNA! —gritó Tomura.

—Trabaje sin presión doctor —calmó Kurogiri al hombre.

Shigaraki comenzó a rascarse el cuello de forma intensa, llegando a provocarse unas heridas y
comenzando a sangrar, cuando Kurogiri le agarró la muñeca y se la apartó del cuello.

—¿QUÉ HACES?

—Te haces daño, Tomura Shigaraki, déjame —dijo poniéndole una especie de guantes sin dedos con los
cual pudo agarrarle mejor la mano y sacar de su bolsillo una pequeña tijera y comenzar a cortarle las
uñas.

—Me molesta —dijo Shigaraki mientras Kurogiri le cortaba las uñas de las manos.

—Solo será un momento.

—Hummm.... —dijo apartando la mirada del hombre niebla.

—Si aguantas te haré tu cena favorita.

—Mas te vale...

—Si, y por cierto, va siendo hora de cortarte el pelo, está creciendo mucho.

—No, a mí me gusta largo, como Eraser Head.

Kurogiri siguió con su labor mientras Shigaraki no paraba de quejarse.

La noche cubría el cielo, y en la U.A. se disponían a cenar, ese día les tocaba a Uraraka, Izuku y Ojiro
colocar los platos y cubiertos.

—Deku-kun, recuerda que luego tenemos que hablar un momento —le recordó la castaña con una sonrisa
mientras colocaba unos platos.
—Claro, Urara... Oh...

—¿Qué pasa?

—Oh... nada... nada... po-podemos hablar mañana... hoy no estoy muy bien... después del entrenamiento
y lo que ha pasado...

—Oh, claro sin problemas, tampoco es tan importante, pero es algo que no te puedo decir así como así.

—Vale, Uraraka, lo siento.

—No te preocupes, vamos a por lo que falta —decía la chica con una sonrisa, pero por dentro una
sensación de tristeza comenzaba a envolverla.

Izuku la vio adentrarse a al concina, maldiciéndose por no acordarse, pero Kacchan le había pedido
hablar con él y Todoroki esa noche y no podía faltar, Uraraka lo entenderá.
HAWKS Y LOS TODOROKI

Una vez que Todoroki salió del despacho de Aizawa, caminó hasta la residencia, por suerte no se
encontró a nadie por el camino, aunque al llegar, Iida y Tsuyu estaban sentados en la sala común,
hablando con Hagakure, Momo y Jiro. Al verlo entrar todos, se levantaron y anduvieron hacia él.

—¿Estas bien, Todoroki? ¿Qué ha pasado? —preguntó Momo.

—No es nada, el profesor Aizawa nos ha llevado al despacho para que le contemos nuestro
entrenamiento, ya que ha sido un fracaso.

—Es cierto, kero —dijo Tsuyu —lo habéis hecho muy mal.

—Lo sé.

—¿Y Midoriya? —preguntó ahora Jiro.

—Está hablando con el profesor.

—¿Le van a castigar? —preguntó Momo nuevamente.

—No creo, al final, el culpable fui yo, ya recibí la reprimenda, pero me ha dado otra oportunidad.

—Que bueno, Todoroki —se alegraron.

—Gracias —dijo pasándose la mano por la nuca revolviéndose el pelo —si me permitís, voy a mi cuarto,
estoy algo cansado.

—Claro, y descansa para rendir bien el día de mañana —aconsejó Iida haciendo sus típicos movimientos
robóticos.

Todoroki se despidió y comenzó a subir las escaleras cuando a medio camino se cruzó con Bakugo,
Kirishima y Kaminari, estos dos se detuvieron y preguntaron al medio albino por lo que había pasado,
Todoroki echó una mirada rápida a Bakugo que lo miraba desde unos escalones mas arriba de forma
inquisidora.

—No nos funcionó la táctica y fallé en mis ataques.

—Oh, pues no te preocupes, seguro la próxima vez te sale mejor —le animó Kirishima alzando el puño.

—Si, yo tardé mucho en aprender a lanzar mis rayos —se unió Denki.

—Y ni siquiera lo haces bien —replicó Bakugo a sus espaldas haciendo que el rubio eléctrico se girase y
le reprochase por ese comentario.

Tras el intercomunico de palabras, el grupo de tres comenzó a bajar nuevamente, siendo Bakugo el
ultimo y antes de perderse de la vista de Todoroki lo miró y con un gesto con la cabeza le recordó que
esta noche iban a hablar. Todoroki asintió y siguió subiendo hasta su dormitorio, donde al entrar cerró la
puerta y se tumbó en el suelo, cerrando los ojos y estirándose todo lo posible. Luego se encogió, era
como si por un momento todo se desvaneciese, su confianza, su estabilidad se perdiese, pensó en Dabi y
en las ganas que tenía de verlo.

—No, no puedo, se lo prometí a Midoriya.

Mas y mas imágenes de Dabi aparecían en su mente, de todos esos momentos que vieron, los besos que
se dieron, ese calor... Todoroki se llevó la mano al labio, su único recuerdo tangible era esa quemadura,
que día a día iba desvaneciéndose.

—Si no fueses un villano...

Cerró los ojos, para rememorar aquella vez que estuvo en su habitación y como su cuerpo se abrazaba al
suyo, notaba su calor, sus manos paseando por su cuerpo, entonces el sonido del móvil despertó a Shoto
de su ensoñación, lo agarró a toda velocidad deseando que fuese él, pero no, nunca era él. En su lugar las
palabras "VIEJO" resaltaban en la pantalla, desvelando la llamada entrante.

Pensó por un momento no contestar pero, aunque todavía no perdonaba a su padre, era cierto que el
hombre intentaba, a su manera acercarse a él. Descolgó.

—Dime.

—¡¡¡¡Shotooooooo!!!!

Todoroki se apartó el móvil de la oreja debido al grito.

—No grites.

—¿Por qué no coges mis llamadas?

—Estaba entrenando.

—Ah, vale... es que no tengo tu horario, ¿quieres cenar hoy con nosotros?

—¿Nosotros? —preguntó el medio albino.

—Tus hermanos, Hawks y yo.

—¿Hawks? —volvió a preguntar, entonces como un flash, la pluma roja del cuello de Dabi volvió a
aparecer.

—Si, ha estado trabajando hoy conmigo y lo he invitado.

Todoroki lo pensó, no sabía como ni por qué, pero debía asegurarse de algo.

—Vale, iré.

Por la noche, Izuku vio como Uraraka entraba en al cocina tras decirle que su conversación debía
aplazarse, pensaba explicarse con ella a su debido tiempo, ya que era su amiga, una de las mejores y ella
tenía derecho a saber, pero antes debía hablar con Bakugo y Todoroki. Aun no sabía que iban a decirle a
Kacchan, no había visto a Todoroki desde que volvió y tampoco lo veía por allí ahora.

—¿Sabéis donde esta Todoroki? —preguntó Izuku a Ojiro, Mineta y Shoji.

Todos negaron, hasta que Kirishima apareció bajando las escaleras.


—Yo sé donde está —dijo trayendo la atención del peliverde —ha ido a cenar con su padre.

—Oh... vale, gracias. —al responder vio que tras Kirishima bajaban Kaminari y Bakugo, sus miradas se
cruzaron por un instante. Desde esa tarde que había pegado a Todoroki, Izuku no lo había visto, ¿Por qué
le pegó?...

—¡¡A CENAR!! —alzó Momo la voz desde la puerta de la concina.

Lejos de allí, en una casa tradicional, varias personas estaban sentadas a una mesa.

—Enseguida lo traigo todo —dijo una chica no muy alta de pelo blanco con mechones rojos.

—¿Te ayudo? —preguntó Todoroki.

—No, tranquilo hermanito, yo me encargo de todo.

Endeavor presidía la mesa, a su lado estaba el hermano mayor de Shoto, que al igual que él no miraba a
su padre, si no al héroe alado que se sentaba enfrente de ellos y los miraba con una sonrisa algo
incomoda.

—Vaya... cuanto tiempo sin veros juntos —dijo Hawks.

—Es que mi padre apenas viene por casa —replicó el hermano de Todoroki.

—Natsuo, por favor —le replicó su hermana al entrar ocn una bandeja llena de paltos.

—Pero Fuyumi, es la verdad... —se quejó otra vez el chico enfurruñándose.

Hawks veía la escena algo divertido, podía ver que el chico no lo decía de malas formas, era como un
reproche velado. Al apartar un poco la mirada se percató de que Shoto lo miraba, este movió sus ojos de
forma nerviosa y lo saludó, haciendo que el medio albino se sobresaltase y girase su cuerpo. Hawks río
internamente.

—Veo que nada cambia por aquí...

Endeavor resopló y se tapó la cara.

Pese a todo, la cena pasó con relativa cordialidad, los hermanos hablaban entre ellos incluso añadían a su
padre a la conversación, Hawks también hablaba y contaba anécdotas embarazosas de Endeavor, que este
intentaba callar, pero la atenta mirada de sus hijos se lo hacía difícil. Al final acaban riéndose todos.

Unas horas después y tras despedirse, Hawks y Todoroki estaban en la puerta.

—Un placer verte y pasar la noche con tu familia —decía el alado mientras extendía las alas.

—Espera...

—¿Ocurre algo?

—No, no... bueno... ¿puedo preguntarte algo?

—Si vas a decirme que estas enamorado de mí, te digo que es un honor, pero no voy con menores.

Shoto lo miró extrañado y confundido.

—¿No era eso? —preguntó Hawks.


—No...

—Oh... bueno —dijo mirando hacia la puerta de la casa —no le digas a Endeavor que te he dicho eso,
¿vale? —dijo uniendo las manos en señal de súplica.

—Vale.

—Gracias... ¿y que me querías preguntar?

—¿Tú te has enfrentado o te has topado alguna vez con un villano que se llama Dabi?

Los ojos de Hawks se afilaron y miraron fijamente a Todoroki, pero con calma y sin dejar ver su alarma,
sonrió y le habló.

—Buff, he visto y enfrentado muchos villanos, no me sé le nombre de todos.

—Este es mas o menos como yo de alto, pelo negro, cicatrices por todo el cuerpo...

¿Todo el cuerpo?, pensó Hawks, luego se acordó que este niño había estado íntimamente con Dabi y lo
había podido ver desnudo.

—No me suena.

—Vale —respondió Todoroki pensando entonces, como había podido Dabi obtener esa pluma.

—Si no hay mas preguntas me tengo que ir.

—No tengo mas preguntas, yo debo volver a la U.A. que ya es tarde.

—¿Te llevo? —se ofreció Hawks.

—A lo mejor es mucha molestia.

—Que va, si de todas formas tengo que ir por allí cerca, además de que no puedes usar públicamente tu
quirk hasta obtener la licencia.

—Vale. ¿Y cómo vam...?

Antes de acabar la frase, Hawks cargó a Todoroki y se elevó a gran velocidad por el cielo.

—Agárrate fuerte.

Tras decir eso, Shoto se agarró al cuello de Hawks y sintió como el viento revolvía su pelo al ser llevado
a tante velocidad, y cuando se quiso dar cuenta estaba de pie justo delante de la puerta de la residencia.

—Un placer, nos vemos —se despidió Hawks.

Shoto se acomodó el pelo y entró en la residencia, para tiempo después, ya de madrugada, estar de pie
junto a Izuku delante de la puerta de Bakugo. Se miraron, habían decidido confiar en Bakugo y contarle
todo.

—Espero que todo salga bien.

—No te preocupes, Todoroki-kun, Kacchan no es mala persona, él entenderá.

Tras eso la puerta se abrió, dejando al descubierto al rubio mirando a los dos con cierta rabia, aunque su
mirada se dirigió al peliverde, la cara de pánico que le devolvía, ya que al parecer al abrir lo había
asustado, sumándole la expresión poco halagüeña con la que había abierto la puerta, le hizo suavizar un
poco su expresión.

—¡¡LLEGAIS TARDE, BASTARDOS!!

—Lo siento, Kacchan —dijo Izuku mientras ambos entraban en la habitación y cerraban la puerta, sin
darse cuenta que en los pies de la escalera una chica castaña los había visto y oído.
PODEÍS CONFIAR EN MI, MALDITOS EXTRAS

Bakugo dejó entrar a los dos, y tras cerrar la puerta se dirigió a su cama, donde se sentó y los contempló,
haciéndoles un gesto con la cabeza les indicó que se sentasen en el suelo, cosa que hicieron.

Se miraron durante unos instantes, hasta que el rubio rompió el silencio.

—Ahora contadme que está pasando entre vosotros —Bakugo los miraba con reticencia.

Shoto se extrañó.

—Entre nosotros no pasa nada.

—Ya, claro —dijo sarcásticamente Bakugo —y yo soy el último de la clase.

—Tiene razón, Kacchan, entre nosotros no pasa nada, solo...

—¿Solo qué?

Izuku miró a Todoroki, y este asintió, tomando la palabra.

—Entre Midoriya y yo no pasa nada, solamente el me protege de un villano.

—¿Cómo que un villano? —Bakugo ahora estaba algo confuso, pero enseguida unió pensamientos, el
supuesto villano que se coló en la U.A, lo raro que estaban ellos dos, la quemadura del labio de Todoroki,
lo que había pasado hoy en el entrenamiento.

—Entonces es verdad... —dijo Bakugo mirando a Todoroki con el ceño fruncido —lo que yo imaginaba
al final era verdad. Te estas tirando a un villano.

—Ka-Kacchan... esas palabras... —dijo Izuku poniéndose rojo —además Todoroki-kun nunc...

—Solo ha sido una vez —interrumpió Todoroki sorprendiendo a Izuku.

—¡¿Qué?!

—Te lo iba a contar el otro día, pero te pusiste nervioso y entonces apareció el profesor.

Izuku estaba bastante confuso y asombrado.

—¿Entonces tú y él habéis...?

Shoto asintió.

Bakugo rodó los ojos y se pasó la mano por la cara inspirando profundamente.

—Eres un estúpido, cara partida. Jugarte la vida y tu futuro por sexo.


—No es solo sexo —se excusó el medio albino.

—¿¡¡¡¡¡COMO!!!!? —gritó Bakugo.

—Yo... creo que siento algo por él.

—¿Esto es una broma, no? —preguntó ahora Bakugo sintiendo que era el único cuerdo allí, y miró a
Izuku buscando algún tipo de confirmación de que Todoroki estaba loco, pero el peliverde negó con la
cabeza.

—Es verdad, Kacchan.

—¡¡ESTAIS LOCOS!!! —gritó levantándose de la cama —¡¡¡ES UN VILLANO!!!

—¿Crees que no lo sé? —dijo Todoroki —yo soy el que siente esto no tú... además ya he dejado de verlo.

—Lo primero inteligente que oigo salir hoy de tu boca.

—Kacchan, por favor, no le digas nada. Suficientemente duro es querer a alguien y que no sea el
indicado.

Bakugo se calló y miró al peliverde duramente, sintiendo en su interior esas palabras.

Tras un momento de silencio, el rubio volvió a hablar.

—¿Y se puede saber quién es el villano?

—Mejor que no lo sepas —dijo Izuku.

Bakugo lo miró con rabia.

—¡¡SI TU LO SABES YO TAMBIEN DEBO SABERLO, MALDITO DEKU!!

—Es Dabi —soltó Todoroki.

—¿Dabi?, ¿y ese quién es?

Izuku pensó si contarlo o no, pero Bakugo lo miraba fijamente, poniéndole muy nervioso.

—Es el que te secuestró en el campamento —dijo cerrando los ojos y mirando al suelo esperando en
cualquier momento un golpe o un grito.

De pronto un estruendo lo empujó hacia un lado, al volverse vio a Bakugo agarrando del cuello de la
camiseta a Todoroki y estamparlo contra una de las paredes, acumulando en su mano libre unas chispas.

—Kacchan, para... —corrió Izuku para agarrarle el brazo.

—¡¡SUELTAME DEKU!!!

Izuku agarró la mano a Bakugo y se la puso en su propia cara.

—Si haces algo que sea a mi —dijo Izuku sujetando la mano de Katsuki en su propia cara —no podemos
elegir de quien nos enamoramos...

Entonces un nuevo silencio se instauró en la habitación y para los ojos de Bakugo solo estaba Izuku,
delante de él, con su mano en la cara dispuesto a recibir el ataque en vez de Todoroki, salvar para ganar,
es lo que haría un héroe.
Bakugo apartó la mano de la cara del peliverde y soltó a Todoroki, sentándose de nuevo en la cama, con
la cabeza gacha.

—Iros.

—Pero, Kacchan...

—Iros, no diré nada de esto, podéis confiar en mí, pero dejadme solo.

Izuku y Todoroki se miraron y se encaminaron a la puerta, antes de salir, Izuku volvió a mirar a Bakugo,
que seguía en la misma posición, suspiró y salió de la habitación.

En el pasillo ambos se dedicaron una mirada que no supieron descifrar, alivio, confianza, pena.

—Midoriya...

—¿Si, Todoroki-kun?

—Debiste decirle.

Izuku se sorprendió un poco.

—No puedo... sabes que él nunca me aceptará y prefiero dejar las cosas como están.

—Pero, Midoriya...

El peliverde lo miró sonriendo.

—Está bien Todoroki-kun, no pasa nada, estoy hecho a la idea de que nunca va a sentir lo mismo por mí.

Todoroki se quedó callado, él había visto y comprobado el "cariño" que le tenía Bakugo, pero estando
con él era todo lo contrario, lo insultaba, lo trataba mal, lo gritaba. Realmente no sabía nada, por lo que
prefirió callar.

—Vale, no volveré a hablar sobre el tema.

—Gracias, mejor vámonos a dormir.

Así, los dos chicos se encaminaron a sus dormitorios, separándose en las escaleras, el medio pelirrojo
subiendo al siguiente piso e Izuku bajando al segundo, donde caminó un poco y entró en su habitación.
Allí dentro se frotó la cara.

"No elegimos de quien nos enamoramos"

Esas mismas palabras que él había dicho resonaron en su cabeza, se acercó a su espejo y se miró
fijamente y con una sonrisa lastimera comenzó a hablar con su reflejo.

—Kacchan es demasiado impresionante como para fijarse en ti —dijo señalándose en el espejo —es
mucho mejor que tú. Algún día lo superaremos, pero mientras tanto...

Agachando al cabeza dio unos pasos hasta su armario donde se quitó la ropa y se puso el pijama, que
desde hacía poco tiempo consistía en un pantalón corto y la camiseta que le había regalado Bakugo, la
llevaba usando de pijama desde que se la regaló, prefería dormir con ella que pasearla por allí y que
alguien le preguntase de donde la había sacado.
Finalmente se tumbó en la cama y estaba a punto de dormirse cuando su puerta retumbó por unos golpes.
Miró el reloj y se levantó, ¿Quién será a estas horas? Pensó mientras se acercaba a la puerta y ponía la
mano en el pomo.

Al abrir, el sueño que tenia se desvaneció. Delante de él estaba Bakugo, con las manos en la espalda y
evitaba mirarle fijamente.

—¿Kacchan?... ¿ha pasado algo?

El rubio iba a hablar cuando levantó la cabeza y se quedó mudo, vio que llevaba la camiseta que le había
regalado, por lo que instantáneamente en su mente se dibujó la imagen de que dormía con su camiseta, lo
que le provocó un ligero hormigueo en el estómago.

—¿Kacchan?

—¿Qué?... ah, sí, venía a devolverte esto —dijo sacando de su espalda el paraguas que le dejó la noche
que fue a cenar a su casa —se me olvidó dártelo antes.

Izuku lo miró, no recordaba que se lo había dejado.

—Oh... no te preocupes... es mas, te lo puedes quedar.

Katsuki levantó nuevamente la cabeza y lo miró a la cara muy sorprendido.

—¿Cómo?

—Que te lo regalo —dijo con una sonrisa.

—No.

Izuku dio un pequeño espasmo de sorpresa.

—¿Por qué no?

—Porque sé que esto es muy difícil de conseguir y no puedo dejar que me lo des.

—Pero yo quiero dártelo, tu me diste tu camiseta —dijo agarrándola.

—Pero no es lo mismo, solo hicieron cinco de estos paraguas.

—Lo sé, me gasté la paga de todo un año para poder conseguir todos los puntos —dijo con una sonrisita
tímida al mismo tiempo que se ruborizaba un poco.

—¿Y te da igual deshacerte de él?

—Si lo tienes tu se que estará en buenas manos.

Se produjo un silencio entre ellos, un silencio que en parte disfrutaban, de alguna forma se sentían
cómodos siendo observados por el otro.

—Siento todo lo que ha pasado antes con Todoroki-kun.

—Bah... es un tonto, anda que liarse con un villano... que estúpido.

—Pero ya no lo hace —defendió el peliverde.

—Mas le vale que siga siendo así o lo mataré.


Izuku sonrió.

—¿De qué te ríes, Deku inútil?

—De que tú también te preocupas por él.

—¡¡YO NO ME PREOCUPO POR ESE ESTUPIDO, SOLO QUIERO QUE NO TENGA


PROBLEMAS PORQUE, SI NO, ¡¡NO PODRMOS HACER LAS PRACTICAS CON EL NÚMERO
1!!

—Es verdad...

—Es que eres tonto, Deku.

—Lo siento —se disculpó avergonzado.

—Bah...

Izuku podría pasarse allí toda la noche, estaba sintiendo algo muy bueno, un calor muy agradable.

—¿Entonces me lo das de verdad? —preguntó Bakugo mirando el paraguas.

—Si, es todo tuyo. Tengo la funda guardada, te la saco ahora, espérame...

Izuku entró en su habitación dejando a Katsuki allí sin poder protestar.

Mierda, mierda, mierda, díselo, díselo, la mente de Bakugo petardeaba.

Izuku salió con una tela amarilla, y se la entregó al rubio.

—Esta es la funda, para que no se deforme.

—Vale, bueno, me voy.

—Vale, Kacchan, buenas noches.

Y el peliverde se estaba entrando a su habitación, cuando una mano frenó la puerta, Izuku miró y vio
nuevamente a Bakugo sujetándola.

—¿Kacchan?

—Espera un momento....

—¿Sí?

—Yo... bueno... —Katsuki se sentía nervioso como nunca en su vida, nunca había sentido esa presión,
ese temblor en sus extremidades, nunca se había sentido tan vulnerable —quería dec...

Izuku le prestaba toda la atención.

—... nada, nada... que mañana nos vemos —acabó diciendo el rubio antes de salir de allí a toda pisa y
perderse por las escaleras, dejando a Izuku algo confuso en su puerta. Tras soltar una risita se metió en su
habitación y volvió a la cama.

Estuvo un rato pensando en la conversación con Todoroki y Bakugo, al final no había ido tan mal. Ahora
si Todoroki-kun tenía algún problema con Dabi podría acudir no solo a él, si no también a Kacchan,
pensó el chico. Se abrazó a si mismo.
—Kacchan...

Entonces con la mente mas calmada, en su cabeza algo hizo click, haciendo que se ruborizase y su cara
ardiese.

—Oh... ¿entonces significa que Todoroki-kun y Dabi han...hecho... eso...?


LÁGRIMAS FLOTANTES

Mientras Izuku notaba como su cara irradiaba calor por esos pensamientos, en la ciudad, una sombra
alada sobrevolaba el cielo. Esas alas rojas cortaban el aire a gran velocidad, hasta que aterrizaron en una
azotea, donde sentó al borde para contemplar la ciudad.

La noche era buena, hacía un aire agradable y las estrellas y la luna se veían con toda claridad. Hawks
agarró su móvil y entró en su galería, donde contempló la foto de Dabi y aun se sentía dolido por lo que
pasó la otra vez, pero le era imposible dejar de pensar en él. Sin duda era algo peligroso para la misión.

De pronto, alguien agarró el móvil de Hawks y lo apartó de él, el hombre se giró alarmado y miró arriba
para ver como Dabi sostenía el móvil sobre su cabeza y daba unos pasos atrás.

—Devuélvemelo.

Dabi se rio.

—¿Por qué?

—Es mío.

Dabi aun con una sonrisa miró la pantalla, alzando una ceja al ver una foto suya, desvió la mirada hacia
Hawks que al darse cuenta de que la había visto apartó un poco la mirada.

—¿Qué es esto, pajarito?

—Nada, devuélvemelo —dijo alzando una mano para intentar agarrar el móvil, pero sin éxito.

Dabi lo miró de forma divertida y con semblante pícaro.

—Si querías una foto mía me la podías haber pedido, ven y nos hacemos una juntos.

—¿Qué?

—¿No quieres?

Hawks se quedó algo pasmado, entonces Dabi se aceró mas y con el dorso de un dedo sujetó la barbilla
del héroe alado, elevándola un poco para mirarlo fijamente, uniendo sus labios a los del alado, al mismo
tiempo que con el móvil sacaba una foto.

Al separase de la boca del moreno, Hawks estaba aún mas atontado, con la mirada perdida, todo eso de
repente le había sorprendido y mas después de su último encuentro.

Dabi rio, hizo algo con el móvil de Hawks y se lo devolvió.

—Ahí tienes una foto mucho mejor.


Hawks agarró el móvil y miró la pantalla, en ella se veía lo que acaba de pasar, ellos dos besándose. Lo
miró ahora a los ojos e iba a hablar, pero el moreno lo interrumpió.

—Ya lo tengo todo para nuestro plan, pero antes necesito que me hagas un favor, así me devuelves lo del
beso.

Hawks aún era incapaz de pensar claramente, por lo que intentó concentrarse y no mostrarse mas
vulnerable de lo que ya parecía.

—¿Qué favor?

—Así me gusta, que seas servicial. Necesito que me consigas una información.

Hawks ya estaba mas clamado, guardó su móvil y se cruzó de brazos para dar unos pasos.

—¿Qué información?

—Necesito que encuentres quien es la persona mas importante para Izuku Midoriya —dijo Dabi
mirándolo caminar sin apartar en ningún momento sus ojos de las alas rojas.

—¿Midoriya? —preguntó Hawks.

—Si, el niñato del pelo verde.

—¿Y para qué quieres eso?

—Eso no te importa, pajarito —dijo acercándose a él nuevamente hasta quedar pegado a él, levantó una
mano y la pasó por la cintura del alado para atraerlo hacia el pegando su cuerpo —tú haz lo que te pido y
te recompensaré —dijo para pasar su lengua por su cuello provocándole a Hawks un estremecimiento.

—¿Y cómo quieres que averigüe eso? —preguntó sin hacer nada por apartarse de Dabi.

—Tu sabrás, señor héroe número dos.

Hawks, sin separarse del agarre de Dabi, disfrutando esa proximidad, pensó y como si le leyese la mente,
el moreno habló.

—Y no me refiero a su madre ni ningún familiar. Aquella noche vi en sus ojos que había alguien mucho
mas importante para él.

Hawks se quedó callado, seguramente no le haría falta buscar, sabía quien era la debilidad del chico.

—Está bien, lo buscaré.

—Así me gusta —dijo dándole un breve beso en una mejilla, provocando un ligero sonrojo en la mejilla
del alado.

Tras eso se separó de él y se acercó a la cornisa.

—Cuando sepas algo me llamas, pajarito —dijo guiñándole un ojo y agarrando la pluma de su cuello
para salir volando de allí.

Hawks lo vio alejarse mientras suspiraba, ¿Por qué me descontrola tanto ese tipo?, pensó mientras se
sentaba nuevamente en la cornisa y sacaba el móvil, para admirar la foto.

Y mientras la contemplaba, una notificación sobresaltó en la pantalla.


"REUNIÓN URGENTE"

En cuanto acabó de leer, guardó el móvil y salió volando perdiéndose entre los edificios.

Había llegado un nuevo día en la U.A. y ese día tenían libre, aunque no para todos, ya que Bakugo y
Todoroki habían salido temprano a una de sus prácticas para la licencia, el día del examen estaba mas
cerca.

En su habitación, Izuku aun dormía, estaba especialmente cansado, la conversación de la noche anterior
le había agotado mas de lo que pensaba. Fue unos leves golpes en su puerta lo que lo despertaron,
frotándose los ojos se incorporó y entrecerrando los ojos se levantó y abrió la puerta, donde al ver quien
era se le abrieron del todo.

—¿Uraraka?

—Hola, perdona si te he despertado, pero ya no puedo mas... —dijo la chica con la mirada baja.

—¿Ha pasado algo?

—Tengo que hablar contigo o si no, no podré estar tranquila.

Izuku recordó que había pospuesto su conversación con ella el día anterior.

—Ah, sí claro... pasa.

Uraraka entró y esperó a que Izuku cerrase la puerta cuando se percató de lo que llevaba puesto, esa
camiseta la reconocía, se la había visto a Bakugo muchas veces desde que viven en la residencia, poco a
poco la luz de su mirada se fue apagando.

Izuku cerró y se sentó en la cama, indicándole a la castaña que se sentase en la silla, pero ella lo rechazó,
sorprendiendo al chico.

—¿Qué sucede?

—Deku-kun, voy a preguntarte algo y quiero que seas muy sincero conmigo.

—Claro —dijo el chico tragando saliva.

Ochaco cerró los ojos y expulsó aire por la nariz, miró a Izuku y apretó los puños.

—¿A ti te gusta Bakugo?

Izuku dio un paso atrás alterado y abriendo muchos los ojos, notando como gotas de sudor frio le caían
por la cara.

–Pe-pe-pero ¿a qué vi-viene eso?

—Por favor, respóndeme —dijo la chica mirándolo a los ojos.

Izuku tenía pensado hablar con ella mas tranquilamente y contarle todo, al final ella era de las primeras
personas que le hablaron al llegar a la U.A. y gracias a ella pudo darle la vuelta a algo que lo
atormentaba.
Miró a la chica y sujetándose la camiseta de forma tímida, agachó la cabeza enrojeciendo.

—Si, si me gusta.

Un silencio envolvió a la habitación y a ellos mismos, que no se miraban fijamente y sin decir una
palabra, Uraraka comenzó a caminar hacia la puerta, la abrió y salió corriendo. Izuku no pudo ver como
la chica abandonó la habitación con lágrimas en los ojos.
CON UN VILLANO EN MI CASA

Izuku se encontraba frente a la puerta de un hospital, junto a él estaba Aizawa, y ambos esperaban a
alguien mas. El peliverde no podía sacarse al cabeza el encuentro que tuvo con Uraraka esa mañana en su
habitación, y aunque ya era por la tarde no había podido encontrarla luego para hablar con ella, ya que se
fue sin darle tiempo a decir nada mas. ¿Qué le había pasado?... ¿tan malo es lo que siente por Kacchan?,
pensó el chico cuando fue interrumpido por alguien que se acercaba a ellos corriendo.

—Midoriya... Aizawa-sensei —gritaba Mirio saludándoles con la mano mientras se acercaba corriendo
—perdón por llegar tarde.

—Togata-senpai, que alegría verte.

—No es nada, Togata —le disculpó Aizawa.

Mirio acabó llegando hasta donde estaban y tomando aire los volvió a saludar, cuando vieron a alguien
corriendo detrás de él.

—Mirio, no corras...

—¿Amajiki-senpai? —preguntó Izuku al verlo.

—Si, le he pedido a Tamaki que me acompañe, ¿hay algún problema, Aizawa-sensei? —preguntó Mirio.

—Ninguno, pero al entrar en la sala de Eri deberá quedarse fuera, hasta que preparen su pase.

—Sin problemas.

Tamaki finalmente llegó hasta ellos y desvió la mirada.

—Sabía que no debía venir.

—No digas eso, te he invitado porque quiero que vengas conmigo —le intentó animar Mirio.

Tras estar todos listos, entraron en el hospital, siguiendo a Aizawa, ya que el hombre había estado allí
todos los días desde que salvaron a Eri, ya que era el único que podía borrar su quirk si se descontrolaba.

—Eri ahora está estabilizada, lleva dos días sin mostrar signos de su quirk, y una vez pasó eso, su fiebre
remitió y ayer pidió veros —dijo el profesor a Mirio e Izuku.

—¿Pero Eri-chan está bien? —preguntó Izuku.

—Si, por lo que se ha podido saber, su quirk se acumulaba de forma exponencial en su cuerno y al no
saber controlarlo le provocaba inestabilidad. Pero ahora está bien.

Tras caminar un poco mas llegaron a una sala, donde Aizawa pidió a Tamaki que esperara y el resto
entró, atravesaron un pequeño pasillo y llegaron a una habitación normal de hospital, donde una niña con
un cuerno mucho mas pequeño que la última vez estaba sentada en la cama.
—Eri, mira quien ha venido —dijo Aizawa entrando.

Al mirar a la puerta y ver a sus salvadores, se alegró, aunque no lo exteriorizó, solo brotaron de sus ojos
unas lágrimas. Al verlo Izuku y Mirio se acercaron a ella y se sentaron a su lado.

—Físicamente está bien, pero mentalmente necesita varias sesiones mas de terapia, la influencia de
Overhaul fue muy dura para ella.

La niña miró a los dos, pero enfocó su mirada a Mirio.

—Lo siento —dijo con voz queda.

Mirio ladeó la cabeza.

—¿Por qué lo sientes?

—Por mi culpa perdiste tus poderes.

—Eso no es cierto, Eri-chan —le dijo Togata esbozando una sonrisa —tu no me has hecho nada, el
culpable fue Overhaul y ya lo hemos atrapado —al decir esto miró a Izuku, haciéndole entender que lo
mejor era que la niña no supiese que Chisaki había escapado cuando lo trasladaban al hospital de
villanos.

—También te pido perdón a ti —dijo ahora mirando a Izuku —por mi culpa casi mueres.

—No, fue gracias a ti que pudimos vivir y derrotar a Chisaki. Si no me hubieseis ayudado no hubiese
podido hacer nada.

La niña se sentía algo abrumada por las muestras de cariño a las cuales no estaba acostumbrada.

—¿Y cuál es vuestro nombre?

—Yo soy Mirio —se presentó el rubio.

—Y a mí me puedes llamar Deku.

—Mirio y Deku... me gustan.

Ambos chicos se sonrieron; poco después, Aizawa le hizo un permiso a Tamaki para que pudiese entrar
también, y así todos pasaron allí gran parte de la tarde con Eri.

En su día libre, Todoroki caminaba por la calle dirección a su casa, su hermana le había llamado para
pasar la tarde con ella, y el chico aceptó. Durante el trayecto no dejó de pensar en Dabi, era incapaz de
sacarlo de su mente, incluso en un momento agarró su móvil y abrió el chat con él, y se animó a escribir
un "hola", que luego borró ya que había prometido no volver a verle ni hablar con él, pero se le estaba
haciendo muy difícil.

A unos pocos metros de su casa, un pitido llamó su atención, lo agarró y miró la pantalla, era un mensaje
de su hermana, le decía que había tenido que salir un momento por asuntos de trabajo y que la esperase
en casa, que no tardaría. El chico contestó con un escueto "OK" y siguió su camino hasta su casa.
Al girar la calle, para llegar a su casa, se detuvo en seco, notó como su garganta se encogía y le costaba
tragar, notó sudor frio y un peso en los hombros al ver a la persona que reposaba cerca de la puerta de su
casa. Aquel hombre, moreno, vestido con gabardina azul, estaba recostado en la pared, con las manos en
los bolsillos y mirando al cielo. Shoto pudo admirar su perfil, su corazón empezó a latir muy rápido, al
mismo tiempo que él se acercaba a ese hombre.

—¿Dabi?

El hombre dejó de mirar al cielo de forma despreocupada y lo miró sin mostrar ninguna emoción.

—Shoto, que casualidad...

—¿Qué haces aquí? —preguntó el chico algo alarmado.

—Daba un paseo y me he recostado aquí para descansar —dijo arrastrando las palabras haciéndolo
irresistible para Shoto.

—¿De verdad?

—Si, Shoto, ya sabes que yo a ti no te mentiría.

Todoroki miró al suelo y luego a todas partes esperando que nadie lo viese allí.

—¿Y tú qué haces aquí? —dijo con una sonrisa picarona.

—Es mi casa —señaló a la gran casa que había tras la pared donde él estaba recostado.

—¿En serio?... wow, impresionante.

—¿Te gusta? —el tono sonó mucho mas dependiente de lo que él mismo esperaba y Dabi no iba a
desaprovechar esa vulnerabilidad.

—No está mal, ¿me la enseñas por dentro?

Shoto abrió los ojos, ¿dejar entrar a un villano a su casa?, ¿haría eso de verdad?, por alguna razón cuando
estaba con él, su cuerpo y su mente funcionaban solas.

—Vale, pero solo un momento, mi hermana vendrá pronto y no quiero que te vea.

—¿Te avergüenzas de mí? —preguntó Dabi fingiendo indignación.

—No, no... solo quiero que no se asuste al ver a un villano en casa.

—Está bien —dijo incorporándose —después de ti.

Le hizo un gesto para que Shoto pasase y comenzase a dirigirse a su casa. Todoroki estaba nervioso,
¿Qué estaba haciendo?, había prometido no volver a verle y ahora lo estaba invitando a su casa, pero no
podía evitarlo, ese hombre le removía algo por dentro, algo le hacía imposible no hacerle caso, quería
estar con él.

Abrió la puerta y le dejó pasar primero.

—Bienvenido.

Dabi entró y miró todo, con las manos en los bolsillos.


—No está mal, se nota que tu papito gana mucho dinero.

Todoroki rodó los ojos e hizo una mueca de disgusto.

—Prefiero no hablar de mi padre...

Dabi arqueó una ceja, asombrado por ese descubrimiento.

Todoroki entró y comenzó a enseñarle la casa, hasta llegar al pasillo principal donde estaban todas las
habitaciones, Shoto le iba diciendo que habitación era de quien.

—Vaya, ¿Cuántos hermanos tienes? —preguntó el moreno de forma despreocupada.

—Tengo dos, son mayores, se llaman Fuyumi y Natsuo.

Dabi no dijo nada y siguió caminando detrás de él.

—Este es la zona de trabajo de mi padre, prefiero no entrar si es posible y esta es la cocina...

Sin que se diese cuenta Shoto, Dabi caminó hasta el final del pasillo deteniéndose delante de una puerta y
puso su mano en ella.

—¡No, espera! —gritó Shoto corriendo e interponiéndose entre Dabi y esa puerta —aquí no se puede
entrar.

—¿Por qué?

Shoto lo miraba, no sabía si contar de quien era esa habitación, aunque realmente ya no era de nadie, era
un asunto familiar del que nunca hablaban, desde muy pequeño la familia ignoraba esa habitación, y
evitaban en todo momento hablar de ello.

—Esta era la habitación de otro de mis hermanos...

—¿Tienes otro hermano? —preguntó aumentando su curiosidad.

—Si, bueno... él... murió cuando yo era muy pequeño, realmente no recuerdo mucho de él y en esta
habitación mi padre tiene puesto su altar ceremonial. No podemos entrar.

Dabi miró a la puerta fijamente y luego miró a Shoto, al que notó mucho mas vulnerable que otras veces,
se notaba que era un tema tabú para la familia, hablar de ese hermano. Y por supuesto Dabi iba a meter el
dedo en la herida.

—¿Y cómo se llamaba tu hermano?

—Toya.

Ese nombre resonó en los oídos de Dabi, sacándole una sonrisa diabólica.

—Bonito nombre.

—Supongo.

Se formo un leve silencio.

—¿Y cuál es tu cuarto?


Todoroki comenzó a andar sin decir nada, girando en un pasillo que estaba antes de llegar a la habitación.
Se puso frente a una puerta y la abrió.

—Esta es.

Dabi entró y la contempló.

—Es igual a la que tienes en la U.A.

—Si, me gusta mi habitación...

—A mí me gusta lo que hicimos la última vez en ella —dijo Dabi dedicándole a Shoto una mirada
lasciva.

Shoto miró a Dabi y notó cierto rubor en sus mejillas, y sin darse cuenta, el moreno lo agarró de la
cintura pegando su cuerpo al suyo.

—¿Quieres repetir?

—Da-Dabi... no puedo... te dije que no debíamos volver a vernos, no está bien...

Dabi se puso a reír.

—Pues para decir eso... me has traído a tu casa y me has dejado entrar y no veo que quieras alejarte de
mí.

Shoto no dijo nada, solo apartaba la mirada de él. Dabi levantó una mano y le agarró sutilmente la
barbilla para elevarla un poco.

—¿Quieres que me vaya? —dijo con un hilo de voz.

—No.

Dabi sonrió.

—¿Quieres que te suelte?

—No.

—¿Quieres que meta mi mano aquí? —dijo metiendo la mano dentro de la camiseta de Todoroki para
palpar su cuerpo.

—Si... —dijo con un leve gemido al notar el tacto de Dabi en su piel.

Dabi acercó su cara a la del chico que a cada palabra notaba arder su cuerpo.

—¿Quieres que te bese?

—Si.

Sin pensarlo mas, Dabi unió su boca con la de Shoto, envolviendo sus labios en un beso apasionado, en el
cual acabaron en el suelo, Dabi sobre Shoto mientras se besaban y sus cuerpos chocaban entre ellos, Dabi
pasó de su boca al cuello, donde daba pequeños besitos y lametones provocando unos gemidos en Shoto,
que había comenzado a quitarle la gabardina y camiseta a Dabi.

—Que impaciente... ¿quieres que vayamos a lo importante?


—Si, si... —Shoto ya estaba casi fuera de sí, la excitación lo ganaba, estaba a un beso de perder el
control. Dabi se incorporó y comenzó a desnudar a Todoroki, dejándolo desnudo en el suelo, lo
contemplo mientras se mordía el labio, admiraba su cuerpo, piernas, torso, brazos, posó sus manos en los
muslos del medio albino y los separó haciendo que el chico gimiese.

—Hoy no te voy a preparar, hoy vas a sentir el fuego al máximo.

Esas palabras calaron en la piel de Shoto, que le hizo arquear la espalda y ver como sintió escalofríos al
mismo tiempo que se estremecía y miraba a Dabi con deseo. El moreno acabó por desnudarse también y
se colocó entre las piernas del chico, apoyó sus brazos, uno a cada lado de su cabeza y se inclinó para
quedar sus caras casi pegadas.

—¿Quieres que te folle?

—Hazlo.

Antes de separarse, Dabi lo besó y al poco Shoto sintió como algo duro y caliente se introducía dentro de
él y los gemidos empezaron a dispersarse por toda la casa.

En la U.A. una chica de pelo castaño estaba sentada en uno de los bancos cercanos a la residencia, su
mirada estaba perdida en el cielo, de sus ojos caían algunas lágrimas, unas lágrimas que no eran
totalmente de tristeza.

—Ochaco-chan...

Uraraka miró a su lado, Tsuyu estaba de pie y la miraba, esta apartó la mirada y se hizo a un lado para
que la chica rana se sentase a su lado. Lo hizo y en un principio no dijo nada, ella sabía lo que sentía su
amiga y también sabía que no era correspondido.

—¿Bakugo, kero? —preguntó Tsuyu sin mirar a la chica.

Uraraka asintió.

En otra parte de la U.A. una chica de color rosa perseguía a un pelirrojo.

—Kirishima, dime ahora mismo que le pasa a Bakugo.

—Mina, te he dicho que no es nada.

—Ya claro, no soy tonta ¿sabes?... lo sé todo.

Kirishima se detuvo y la miró.

—¿Qué es "todo"?

—Vamos, hay que ser tonto para no darse cuenta. ¿De verdad crees que Bakugo iba a comprarse un
paraguas de All Might? ¡¡¡ALL MIGHT!!!
—¿Cuál es el problema?... él también lo admira.

—Déjame acabar... un paraguas de All Might que le hemos visto a Midoriya miles de veces...

—Eso es mentira, ese paraguas se lo dio el día que se quedó en su casa a cenar....

Cuando Kirishima se quiso dar cuenta, había caído en la trampa de la chica de tez rosada, que lo miraba
con una sonrisa en la cara.

—¡¡¡¡LO SABIA!!!!
NUESTRO SECRETO

Bakugo había pasado la mañana en el gimnasio, perfeccionando sus habilidades, quería probar técnicas
nuevas para la prueba de la licencia y lo había conseguido él solo, sin ayuda de nadie. Ahora caminaba
por el sendero hasta la residencia, pensaba darse una ducha antes de que diese la hora de la cena, el sudor
le caía por todo le cuerpo.

—AH... pero si es el perdedor que no pudo conseguir su licencia provisional, los de 1-A siempre
avergonzando a la U.A. por eso los de la clase B somos mejores.

Bakugo miró frente a él, donde se encontraba Monoma con su prepotencia de siempre, miraba a Bakugo
con superioridad.

—¡¡¡¿QUÉ HAS DICHO, BASTARDO?!!!

Bakugo se acercó a él a gran velocidad cargando en su mano unas chispas con intención de estallárselas
en la cara, cuando una voz lo detuvo.

—Monoma.

—¿Qué?

En ese momento el gesto de Monoma se neutralizó, y sus ojos se apagaron quedando inmóvil. Bakugo
miró detrás de él, para ver como a paso lento, Shinso se acercaba.

—Perdona, ahora me lo llevo —dijo el chico de pelo morado quedando a la altura de Bakugo.

El rubio no dijo nada, sabía que si contestaba lo controlaría y eso no lo iba a permitir, solo enfureció su
rostro y lo miró fijamente.

—Monoma, vámonos —tras decir eso, el de 1-B comenzó a caminar por donde había venido Shinso. Y
antes de seguirlo, se dirigió a Bakugo nuevamente.

—Perdona, ¿sabes dónde han ido Aizawa-sensei y Midoriya?

Bakugo enfureció aún mas su rostro.

—¡¡¿Y POR QUÉ DEBERIA SABERLO?!!

—Sois de la misma clase... y es vuestro tutor... pero vale, gracias.

Tras eso se puso caminar detrás de Monoma, el cual aun seguía caminado sin parar.

"No podemos elegir de quien nos enamoramos", esas palabras se introdujeron de golpe en la cabeza de
Bakugo, que bufó al recordarlas.

—Claro que no podemos, Deku idiota.


Al ponerse de nuevo a caminar, llegó a la entrada de la residencia, donde vio también que, por uno de los
caminos laterales se acercaban Uraraka y Asui. En un momento los tres chocaron miradas, la chica
castaña lo miró con los ojos cristalinos, al hacerlo todos se quedaron quietos un momento, pero Bakugo
les retiró la mirada y entró en la residencia.

Subió las escaleras hasta su piso y al hacerlo pudo ver a Kirishima de pie delante de su puerta y caminaba
en círculos con claros signos de nerviosismo, hasta que lo vio y corrió hasta él.

—Bakugo... Bakugo...

—¿Qué pasa, pelo picho?

—Perdóname —dijo juntando las manos y haciéndole una reverencia.

—¿Por qué?

—Se lo he contado a Mina.

Bakugo arrugó la nariz.

—¿El que le has contado? —decía mientras iba perdiendo la paciencia.

—Eso... —dijo mirando a todas partes para ver si había alguien —lo tuyo con Midoriya.

Un silencio se produjo en el pasillo, silencio que inquietó a Kirishima, que ahora estaba mirando al suelo
con los ojos cerrados y apretados, esperando el grito y algún golpe.

Fuera de la U.A. Izuku, Mirio y Tamaki volvían del hospital, caminaban los tres por el camino al edificio
principal cuando una gran explosión resonó en todo el perímetro, asustando a Tamaki que saltó a los
brazos de Mirio. Izuku enseguida miró a lo lejos al ver una columna de humo, venia de la residencia de
los de 1-A y salió corriendo usando su quirk para ir mas rápido.

No tardó mucho en llegar a la entrada, miró arriba y vio que el humo salía de una ventana rota del cuarto
piso, al verlo sus ojos se abrieron mas.

—¡¡KACCHAN!!

Impulsándose con sus piernas dio un gran salto hasta llegar al cuarto piso y atravesando el humo entró en
el edificio.

—¡Kacchan!

Una vez el humo empezó a disiparse pudo ver a dos personas en el suelo, se acercó y los pudo reconocer,
eran Kirishima y Bakugo, ambos inconscientes, el pelirrojo con una gran quemadura en el pecho y
cabeza mientras que Bakugo tenía le brazo quemado.

—¡¡¡KACCHAN!!! —al verlo, de su cuerpo empezó a emanar una cantidad de energía que comenzó a
materializarse, un resplandor en un tono verde con algunas franjas de color negro recubrió el cuerpo de
Izuku haciéndole perder un poco el control. Fue entonces cuando empezaron a llegar profesores, siendo
Aizawa el primero, el cual con su quirk pudo frenar a Izuku que cayó inconsciente al suelo al lado de
Bakugo.

—¡¡Rápido, llevadlos a la enfermería con Recovery Girl!! —gritó Aizawa.


A varios kilómetros, Dabi estaba sentado semidesnudo en la habitación de Shoto, al que daba la espalda
mientras el chico, aun tumbado en el suelo contemplaba su espalda, donde las cicatrices y quemaduras se
hacían muy presentes.

—Dabi... ¿Cómo te hiciste esas quemaduras?

Sin volverse, el moreno puso la mano en su hombro, el cual estaba completamente cubierto por una gran
quemadura.

—¿Esto?

Shoto se incorporó, aún estaba desnudo, pero le daba igual, se sentó detrás de Dabi, donde pasó su mano
por las quemaduras y cicatrices.

—Digamos que no tuve un buen padre.

—¿Tu padre te hizo eso? —preguntó Shoto algo sorprendido.

—No directamente, pero si fue por su culpa.

Se produjo un silencio en la habitación, cuando Dabi notó que alguien lo abrazaba por la espalda, Shoto
pasó sus brazos por su cuello para rodearlo y recostar su cabeza en el hombro del moreno, al mismo
tiempo que Dabi alargaba el brazo y acariciaba la cara y pelo de Shoto.

—No decías que no debíamos vernos mas.

—Si, lo dije... pero me es imposible...

Dabi rio.

—¿Por qué?

Dilo, pensó el moreno, dilo y serás mío.

—Creo que... te quie...

—Shoto... ya estoy en casa —dijo una voz desde la entrada de la casa.

De pronto Todoroki se incorporó y aun desnudo se acercó a la puerta, para con cuidado abrirla y sacar al
cabeza.

—A-ahora voy, Fu-Fuyumi.

Dabi vio toda la escena con una sonrisa en la cara, se levantó despacio y se acabó de vestir mientras
miraba a Shoto recostado en la puerta con cara de terror, le encantó verle tan débil, desnudo y casi
temblando del miedo. Maldijo a su hermana por interrumpir en el momento clave, pero habría mas
oportunidades.

—Shoto, tranquilo, no va a verme.

—Ya, pero...
Dabi se acercó a él y lo abrazó, Todoroki devolvió el abrazó apoyando su cabeza en el pecho del moreno,
Dabi quiso aprovechar ese momento.

—Shoto —dijo separándose un poco y sujetándole la cara con las dos manos —no quiero separarme de
ti.

Todoroki levantó las manos y agarró suavemente las muñecas del villano.

—Pero prometí que no volvería a verte y hablar contigo, no me gusta mentir a mis amigos.

Para Dabi, esa imagen era lo máximo, tenía al chico entre manos, lo tenía prácticamente sometido a él, el
plan seguía su curso e incluso podría sacar algo mas.

—Podemos hacer que sea nuestro secreto, ellos no tienen por qué enterarse. ¿o acaso ellos no tienen
secretos? —preguntó Dabi poniendo una mueca graciosa.

A Shoto se le escapó una sonrisita.

—Bakugo no sé, pero Midoriya si tiene un secreto...

Los ojos de Dabi se abrieron. Era su oportunidad.

—¿Y no crees que si ellos tienen secretos tú también deberías?

—Si... supongo... pero Midoriya me contó su secreto.

—Bueno, él también sabe el tuyo, él sabía que tú y yo nos veíamos.

—Si.

—Pues eso, este será nuestro secreto —tras eso acercó su cara a la de Todoroki y le dio un suave beso —
aunque no sé que tipo de secreto puede tener ese Midoriya...

—No es nada importante, es solo la persona que le gusta.

—Oh, vaya... seguro es una chica guapa.

—No, no es una chica.

—Interesante, ¿y quie...?

—Shoto, ¿estás ahí? —preguntó nuevamente Fuyumi ahora mas cerca de su habitación, lo que hizo que
Todoroki volviese a tensarse, con rapidez se visitó, mientras Dabi apretaba el puño mirando a la puerta.

Maldita.

—Ahora voy, me estaba cambiando... —dijo el chico asomando la cabeza nuevamente.

—Bueno, Shoto me voy antes de que haya problemas —al acabar de decir eso se volvió a acercar al
medio albino y lo beso en los labios, tras eso se acercó a la ventana, la abrió y miró atrás para cruzar su
mirada con Todoroki.

—Nuestro secreto —dijo poniéndose un dedo en los labios.

Shoto sonrió e imitó el gesto, para ver como Dabi salía volando de su casa mientras el soltaba un suspiro
y su mirada se volvía bobalicona, se colocó bien la ropa y salió de la habitación para reunirse con su
hermana mientras rememoraba el encuentro sexual que tuvo con Dabi hace apenas unos minutos.
TE ENCONTRAMOS

—Informe.

En un gran despacho, un hombre trajeado revisaba unos papeles mientras frente a él, algo alejado y con
pose rígida, un hombre alado revisaba su teléfono móvil.

—Desde mi último informe, la Liga de Villanos ha estado muy activa —comentaba Hawks —por una
parte están buscando a alguien, pero todavía no he podido averiguar quién es. Ayer incauté un maletín
con muestras de sangre de estudiantes de la U.A. que la integrante de la Liga, Himiko Toga pretendía
usar para causar caos, adulteré la sangre para que pareciese que una bacteria la invadió.

—Muy bien, que mas, ¿algo sobre Tomura Shigaraki o Kurogiri?

—Shigaraki es un misterio, es muy hermético y me cuesta saber que es lo que hace y con Kurogiri la
cosa sigue igual, aun planeo la mejor forma de neutralizarle, como dije en mi último informe es el más
peligroso y al primero al que hay que eliminar.

—Perfecto, ¿Qué sabemos del resto?... Twice y Dabi.

—Twice es inofensivo, actualmente padece un trauma que le impide duplicarse mas de una vez. Eso
juega a nuestro favor.

—¿Y Dabi?

Hawks se quedó callado, fingiendo mirar sus apuntes en el móvil.

—Dabi es un caso particular, por lo que he visto él no juega a lo mismo que ellos, va mas por libre, le
tengo vigilado.

—Muy bien Hawks, buen trabajo.

—Gracias señor.

—Sigue con tu misión y en cuanto sepas como neutralizar a Kurogiri avísanos.

—Lo haré.

Tras eso, Hawks se despidió y caminó hasta la puerta.

—Un momento.

—¿Si, señor?

—¿Qué pasa con "ese trabajito" extra que te pidió Dabi?

Hawks intentó ocultar su nerviosismo.


—Lo tengo controlado, les pido que no intervengan. Si sospecha perderé toda la confianza que tengo de
él y es una de las piezas claves.

—Está bien, no intervendremos, pero si hay victimas recaerán sobre ti.

—No se preocupe, tengo a Endeavor conmigo.

Tras eso, el héroe alado salió de ese despacho y subió a la azotea donde respiró hondo y comenzó a volar
para alejarse de allí, sin saber que a unos pocos metros un hombre moreno cubierto de cicatrices y
quemaduras lo observaba y apretando la pluma de su cuello comenzó a volar detrás de él.

—Hey, pajarito —le dijo una vez se posó en la azotea del almacén donde se reunía la Liga.

Hawks miró y lo vio aterrizar frente a él.

—Hola, quemadito, ¿qué tal?

—No me quejo, he visto a Shoto.

—Oh... que bien...

—¿Estas celoso?

—¿Yo?, que va... además eso es bueno para el plan ¿no?

—Por supuesto, he conseguido que nos volvamos a ver y lo mantengamos en secreto.

—Que bien...

Hawks no estaba muy contento con esa noticia.

—¿Y me cuentas que hacías en un edificio del gobierno? —preguntó Dabi.

Hawks, nuevamente se alarmó, pero hizo todo lo posible para crear su fachada y que no se notase.

—Ya sabes, recabo información para la Liga, y que mejor sitió que un edificio gubernamental.

Dabi se acercó sujetando el abrigo del alado de forma suave pegándolo contra él.

—¿Seguro es eso?, recuerda que confiamos el uno en el otro, no debe haber secretos.

—No hay ningún secreto.

—¿Sabes una cosa? —preguntó Dabi ladeando un poco la cabeza.

—¿Qué?

—Te he agilizado mi encargo.

—¿Cuál encargo? —dijo mientras notaba el aliento de Dabi en su cara de lo cerca que estaba.

—Te dije que me averiguases quien era la persona mas importante de Izuku Midoriya.

—Ah, sí estoy en ello también...

—Pues ya no tienes que buscar tanto, Shoto sabe quien es.


Hawks se volvió a tensar, eso era malo.

—Y no me lo ha podido contar hoy, pero lo hará en otro momento.

—¿Entonces que pinto yo?

—Es fácil, el que primero me de esa información, se llevara un regalo —al decir eso acercó mas su cara a
la Hawks, pegando sus narices, poniendo algo nervioso y ruborizado al alado.

—Entonces seguro gana Shoto —dijo con cierto reproche Hawks —es tu favorito...

—Y decías que no estabas celoso... no es a él al que estoy a punto de besar.

—¿Qu...?

No le dejo acabar la frase cuando la boca de Dabi se fundió con la suya y su lengua se adentró jugando
con la cavidad del héroe alado, haciendo que el beso fuese largo, intenso y muy húmedo. Al separase,
Hawks estaba sin aire y algo de saliva le caía por la barbilla. Dabi se apartó un poco y se limpió también
restos de saliva de su boca con la manga de su gabardina.

—¿Y bien?

Hawks lo miraba completamente rojo, con brillo en sus ojos, la sensación de los besos de Dabi era lo
mejor que había sentido nunca.

—Te daré esa información.

—Así me gusta, pajarito...

En la U.A., dentro de la enfermería tres camas estaban ocupadas por tres alumnos de 1-A, Bakugo,
Kirishima e Izuku. Dentro de la habitación Recovery Girl ya había sanado las heridas y hablaba con
Aizawa y All Might, que al escuchar la explosión y saber que estaban involucrados Bakugo e Izuku
corrió hacia allí.

—Los chicos están fuera de peligro, solo tienen unas quemaduras y Midoriya está bien, sufrió algún tipo
de colapso.

—Siempre están ellos dos metidos en todos los líos —dijo Aizawa mirando a las sendas camas de Izuku
y Katsuki.

—Vamos, Aizawa, son jóvenes, es normal meterse en algún lio —defendió All Might a su pupilo.

—Lo de esos es un caso aparte —volvió a decir Aizawa —hace unas semanas se pelearon, luego pasó lo
del villano y tuvimos que mandar a Midoriya a su casa, sin contar lo sucedido con Overhaul y ahora esto.

—La verdad es que parece que es un imán para este tipo de cosas.

—Uggh

Los tres adultos miraron dirección a ese sonido, vieron a Bakugo incorporarse y sujetándose la cabeza.

—Joven Bakugo, ¿estas bien?


—All...Might... ¿Qué ha pas...? —Bakugo dio un giro de cabeza para ver que en la cama de al lado estaba
Izuku inconsciente y a su lado Kirishima —¿Qué mierdas ha pasado?

—Bakugo, esa boca... reprendió Aizawa —se produjo una explosión, de la cual supongo tú sabrás algo.

Bakugo tenía todo algo borroso, pero recordaba lo que había pasado.

—Si, fui yo... pero no lo hice tan grande.

—Para no ser tan grande dañaste a Kirishima.

Bakugo miró la cama del pelirrojo.

—Él ya está bien —le comunicó Recovery Girl.

—¿Y Deku? —volvió a preguntar recordado que él no estaba cuando paso todo.

—No lo sabemos muy bien, pero por lo que me ha contado Togata y Amajiki, al oír la explosión salió
corriendo y al llegar no sé que pasó, pero parece que su quirk se descontroló y tuve que borrarlo, y al
hacerlo se desmayó.

Tras la explicación Bakugo miró a Izuku, que ahora reposaba plácidamente en la cama, le fue imposible
no mirar su cara y sonrojarse levemente, algo que no pasó inadvertido para All Might, que los miraba a
los dos.

—¿Y cuándo puedo irme?

—Pasaran aquí la noche los tres.

—¿Qué?, pero si estoy bien.

Aizawa hizo flotar su pelo, iluminado sus ojos mirándolo fijamente.

—Si no quieren un castigo aun mayor que el que les tengo preparados mas os vale obedecer.

Bakugo apartó la cara y chasqueó la lengua.

—Vale... ¡un momento! —exclamó —¿a ellos también los castigaran?

—Si.

—Pero Deku no tuvo nada que ver...

—Pero al ir en vuestra busca destrozó mobiliario de la U.A.

Ante eso Bakugo no pudo decir nada.

—Deku, bastardo —dijo entre dientes.

A varios kilómetros de la U.A. atravesando un puente caminaba una mujer, alta, esbelta, de piel blanca y
cabello rojo y largo, atado con una coleta, portaba una mascarilla muy peculiar, de color negro. Caminaba
despacio cuando giró bruscamente y se adentró en un callejón, donde se detuvo en secó y se giró.
—¿Quiénes sois?

Tras ella, dos hombres la miraban, uno con mascara y un sobrero de copa y el otro un hombre reptil.

—Te estábamos buscando —dijo Mr. Compress alzando una mano donde portaba una bola azul.

—¿Ah sí?, ¿solo vosotros dos?

—Así es, señorita —dijo Spinner.

La mujer se cruzó de brazos.

—No parecéis muy listos, ¿Quién os manda?

—No es necesario que lo sepas, guapa.

—Yo creo que si —dijo la mujer ahora con un tono mas distendido —es mas, no me vais a contar quien
os manda.

De pronto la boca de Spinner comenzó a moverse sola.

—Nos manda Tomura Shigaraki, líder de la Liga de Villanos. Su maestro, All For One, nos pidió
encontrarte.

—¡¡¿Qué haces, por qué se lo cuentas?!!

—¡¡Yo no he sido, mi boca se movía sola!!! —gritó Spinner con las manos en la boca.

—Tomura Shigaraki... ¿Qué quiere ese niño mimado de mí?

—Ven con nosotros y lo sabrás —dijo Mr. Compress.

—Creo que no.

—¡¡MALDITA!! —Spinner saltó hacia ella con una espada gigante.

La mujer lo miró.

—NO VAS A EXPLOTAR.

En ese instante, Spinner explotó provocando una lluvia de sangre y vísceras por todo el callejón,
cubriendo el suelo y las paredes de rojo, cubriendo a un asustado Mr. Compress que se cubría la cabeza.

—Os dije que no me interesa conocer a ese niño mimado.

Tras eso, la mujer comenzó a caminar, toda cubierta de sangre y restos del hombre lagarto.

—Estoy limpia —dijo.

De pronto su ropa se limpió haciendo como si nunca hubiese recibido esa lluvia de sangre, mientras Mr.
Compress la miraba con terror y casi sin poder moverse, pero sacó fuerzas y usando su quirk, y sin darle
tiempo a la mujer la introdujo en una de sus bolitas comprimidas.

—Te tengo.
QUIERO QUE VENGAS CONMIGO

En la enfermería de la U.A. los tres chicos que habían salido heridos en el incidente estaban ya
despiertos, estaban siendo visitados por sus compañeros, para preocuparse por su estado, aunque faltaban
Uraraka, Todoroki y Mina.

—Esta vez te has pasado, Bakugo —le recriminó Kaminari.

—Cállate, pikachu, yo no hice nada.

—Bakugo, eso no es cierto —dijo Kirishima.

—Bueno, vale si lo hice, pero yo no lo hice tan potente.

—¿Y qué pasó? —preguntó Jiro.

—All Might dice que como acababa de venir del gimnasio y había sudado, al activar mi quirk todo ese
sudor se convirtió en glicerina y por eso la explosión fue mas potente.

—Eso tiene sentido —dijo Izuku llevándose los dedos a la barbilla y poniéndose a murmurar.

—Parece que Midoriya está bien —río Hagakure.

Iida y Tsuyu hablaban con el peliverde, disculpándose por la falta de Uraraka, pero dijo que no se
encontraba bien y que vendría mas tarde, y Todoroki no estaba en la residencia en ese momento.

Tiempo después, los volvieron a dejar solos a los tres, Kirishima se había levantado y se acercó a la
ventana.

—Midoriya, ¿Cómo llegaste a esto? —dijo señalándole —quiero decir, tú no estabas en la explosión,
pero estás aquí...

—Escuché la explosión y fui sin pensarlo al ver que el humo provenía de la residencia y la ver el pisó
donde estaba no pude frenarme y subí y allí os vi.

Bakugo recordó la explicación que el dieron y de como, al parecer el quirk de Deku se había
descontrolado.

—Ha sido tu culpa, Deku inútil —dijo Bakugo de pronto.

—¿Yo? —preguntó el chico ante la mirada pasmada de Kirishima.

—Si, maldito, han dicho que tu quirk se descontroló y perdiste el conocimiento.

Izuku se llevó nuevamente los dedos a la barbilla y comenzó a murmurar, era verdad que el recordaba
parte de lo pasado, aunque lo último que recordaba era ver a Bakugo en el suelo inconsciente y algo
dentro de él empezó a salir.
—¡¡DEJA DE MURMURAR, BASTARDO!!!

—Perdón.

—Bueno, voy a por algo para cenar, ¿queréis algo? —dijo Kirishima caminando a la puerta y guiñándole
un ojo a Bakugo dándole a entender que quería dejarlos solos.

—Si, si no es mucha molestia yo quiero cenar —dijo Izuku.

—Vale, traeré nuestra cena para los tres.

—Trae el picante, pelo picho —dijo Bakugo antes de que el pelirrojo saliese de la habitación.

Una vez la puerta se cerró ambos se quedaron solos, ninguno se miraba fijamente, ya que de la nada se
formó una extraña tensión en el ambiente. Algo abrumado, Izuku se levantó y caminó hacia la ventana,
necesitaba tomar aire. Bakugo lo seguía con la mirada sin ser muy evidente.

—¿Ha sido por le One For All? –preguntó de golpe Bakugo.

—No lo sé, nunca me había pasado eso.

—¿Y sabes que lo provocó?

—No, solo sé que cuando te vi en el suelo a ti y a Kirishima mi cuerpo empezó a emanar energía.

—¿No has pensado en hablarle a All Might para saber si él sabe algo?

—Si, seguramente vaya mañana a verle... —Izuku cayó de golpe y se giró para mirar a Katsuki.

—¿Qué pasa?

—N-no... nada.

—¡¡BASTARDO, DIME LO QUE ME TENGAS QUE DECIR!!!

—Es so-solo si quieres venir conmigo mañana a verle... al fin y al cabo tú también sabes lo del One For
All y a lo mejor entre los tres sacamos algo en claro.

Bakugo se levantó cruzado de brazos y se quedó plantado en medio de la habitación mirando a Izuku,
que lo seguía con una mirada de perrito.

—¿Y por qué debería ir contigo a ver a All Might?

—De alguna forma tú también formas parte de esto, eres el único al que le he contado lo del One For All
—dijo jugueteando con sus manos de forma nerviosa —además... me gustaría que vinieses conmigo.

Ante esas palabras Bakugo dio un paso atrás con sorpresa, aunque no le dio tiempo decir nada pues la
puerta se abrió, y al darse la vuelta para mirar quien era, enfureció su rostro.

—¡¡¡EL QUE FALTABA!!! —gritó para volver a su cama y sentarse.

—Midoriya, Bakugo, ¿estáis bien?... —dijo Todoroki entrando y caminando hacia Izuku.

—Si, estamos bien, gracias.

—Lo siento, por no venir antes, he estado fuera de la residencia...


—No hace falta que te disculpes Todoroki-kun, no ha sido nada.

Todoroki suavizó un poco el gesto y miró también Bakugo que los miraba bastante enfadado.

—Me alegro que estéis bien.

—Ya puedes irte, bastardo —dijo Bakugo.

—Kacchan...

—¡¿QUÉ?!!

—No puedes echarle así como así, el vino a interesarse por nosotros.

—Hum... —se cruzó de brazos y giró la cara.

—De todas formas, ya es la hora de cenar, os dejo tranquilos, ¿Kirishima también está bien?

—El pelo pincho es duro, una explosión no le va a hacer nada —dijo Bakugo sin girar a verlo.

—Lo interpretaré como un sí, bueno os dejo, nos vemos mañana.

—Hasta mañana, Todoroki-kun.

Cuando el chico salió de la habitación, ambos volvieron a quedarse solos, aunque no pasó mucho tiempo
para que Kirishima entrase en la habitación con un carrito donde portaba la cena de los tres.

—Mirad, me han dado un carrito super chulo para traer la cena —dijo el pelirrojo sonriendo como un
niño pequeño.

—Ya era hora, tengo hambre —dijo Bakugo acercándose y quitándole el carrito para llevarlo a la mesa
que había en la habitación, donde se sentaron los tres a comer.

A varios metros, en la barra de un bar, un hombre con alas rojas bebía el ultimo sorbo a su vaso mientras
miraba la hora en el teléfono.

—Si que tarda...

Tras soltar su baso, el murmullo del sitio paró de golpe por la persona que había entrado en el
establecimiento, Hawks miró a la puerta y una sonrisa se le dibujo, alzó la mano para atraer la atención
de aquel hombre, que al verlo caminó hasta su lado y se sentó.

—Has tardado, Endeavor.

—Ha sido un día pesado —dijo el hombre apoyándose en la barra —da gracias que he venido.

—Muchas gracias, Endeavor —dijo el héroe con una gran sonrisa, con la cual Endeavor rodó los ojos,
pero no pudo evitar sonreír un poco.

Tras pedir lo mismo que estaba tomando Hawks, ambos se retiraron a una mesa mas apartada.
—Y bien, ¿Qué me querías contar?

—Directo al grano eh... me gusta —Hawks se acomodó en el asiento —pues veras se me ha ocurrido una
idea para mejorar tu imagen pública.

Endeavor bufó.

—¿Para eso me haces venir? —dijo con un tono algo molesto.

—Tu escúchame y luego me riñes, ¿vale? —Hawks no perdía la sonrisa en ningún momento.

—Está bien —dijo el hombre bebiendo de su vaso y apoyándose en la mesa prestándole toda su atención.

—Veras, para mejorar tu imagen he pensado que podrías dejarte ver un poco mas.

—¿Dejarme ver?

—Si, si, veras podrías venir a patrullar conmigo, imagínate el héroe número uno y el numero dos
patrullando, eso te acercaría a la gente, verían que eres alguien normal, accesible.

—No sé si me convence.

—Venga, vamos... será divertido.

Endeavor miraba las expresiones infantiles que hacía Hawks, a veces no podía entender porque se
relacionaba tanto con él, eran tan diferentes... pero a lo mejor era eso lo que le atraía de él, Hawks era
joven y alegre, lo opuesto a él en esos momentos.

—Está bien, acepto, pero solo un día de momento.

Hawks saltó en su asiento y sonrió.

—Brindemos...

Ambos chocaron sus vasos y dieron un sorbo.

—Te veo muy contento, ¿tanto te alegras de que patrulle contigo?

—Si... bueno... —Hawks se ruborizó un poco —sabes muy bien que soy un gran admirador tuyo, y
patrullar contigo es un gran honor.

—Aun así te veo mas contento que de costumbre, ¿Qué pasa, esa chica de la otra vez ya te ha hecho
caso?

Hawks se quedó mudo, no creía que Endeavor se acordase de esa conversación.

—Ya te dije que no era una chica.

—Bueno, da igual, pues un chico... ¿me equivoco?

Hawks se ruborizó un poco mas haciéndose un poco más pequeño y haciendo que sus alas lo tapasen
parcialmente.

—No te equivocas...

—Pero no es motivo para avergonzarse, cada uno es libre de estar con quien quiera.
—Ya...

—¿Y qué tal es ese chico?

—Bu-bueno... es complicado...

—¿Está casado?

—No, no... bueno que yo sepa no... tiene mas o menos mi edad.

—Pues para que te hayas fijado en él debe de tener algo.

—Si, bueno... —Hawks cada vez estaba mas ruborizado, no pretendía hablar con su ídolo de esos temas y
menos de Dabi.

—¿Tú le quieres?

Hawks se sobresaltó ante esa pregunta.

—Creo que si... pero hace poco que nos conocemos.

—Ya sabes que no pudo darte muchos consejos, pero si él te gusta ve a por él.

—A veces no sé lo que siente el por mí.

—Pregúntaselo, si tu sientes algo y él no lo tiene claro, lo mejor es que lo habléis para que ninguno salga
herido.

—Tengo miedo de que solo esté jugando conmigo —esa confesión se le escapó de su boca, no pretendía
mostrarse tan vulnerable delante de él, pero al sentir esa confianza y darle tanto confort, no lo pudo evitar
—perdona... no quiero meterte en mis cosas.

—No te disculpes, Hawks. Es normal sentirse así, o eso creo... por eso creo que lo mejor es que se lo
preguntes a él directamente.

—¿Y si la respuesta no es la que me gustaría?

—Si a él no le gustas, es que es tonto, y deberías buscarte a alguien mejor.

Hawks esbozó una sonrisita lastimera.

—A lo mejor crees que soy tonto, pero ahora mismo dudo que haya alguien mejor que él.

Endeavor rio.

—Vaya, vaya, yo no sé mucho de esto, pero eso es que estas muy enamorado.

—Creo que sí.

—Habla con él lo antes que puedas, mientras antes sepas sus sentimientos antes podrás actuar en
consecuencia y si necesitas algo, aquí me tienes, y no solo a mí, mis hijos también están.

A Hawks casi se le caen unas lágrimas ante esas muestras de cariño.

—Muchas gracias, Endeavor.

—No es nada, y entre nosotros, yo soy mucho mejor que ese novio tuyo.
Hawks rio.

—Ya te gustaría.

Acabaron la noche conversando sobre mas temas, pero ahora Hawks estaba mas destensado, hablar con
Endeavor le había ayudado, y el plan de Dabi iba viento en popa y por supuesto, el suyo también.

En cuanto pase todo esto hablaré con Dabi, pensó Hawks mientras brindaba nuevamente con Endeavor.
SUEÑO Y CASTIGO

Ya era la hora de dormir y en la enfermería de la U.A. dos de los tres chicos que allí descansaban eran
incapaces de dormir. Kirishima hacía ya unos minutos que había caído en los brazos de Morfeo, pero
Izuku y Bakugo no podían hacer lo mismo. Ambos estaban tumbados y miraban al techo sin decir ni una
sola palabra, enfrascados en sus pensamientos.

Algo agobiado, Izuku se levantó intentando no hacer ruido y descalzo caminó hasta la ventana, la abrió
un poco para que una ráfaga de aire le golpease la cara, cerró los ojos, su cabeza daba muchas vueltas. De
pronto había comenzado a pensar en la explosión y en como se sintió al ver a Bakugo en el suelo,
inconsciente. Recordaba como una angustia recorrió su cuerpo en ese momento, fue ahí cuando sitió esa
energía subir por su cuerpo envolviendo cada parte de él.

Respiró hondo y soltó el aire, cuando de pronto se tensó al notar a alguien justo detrás de él, sin darle
tiempo a pensar vio como dos brazos lo rodeaban por la cintura y lo abrazaban, tensándose aún mas, giró
un poco la cabeza para ver una cabellera rubia apoyada en su hombro, su corazón empezó a latir muy
rápido, su pecho retumbaba, pues reconocería ese pelo en cualquier sitio.

—¿Ka-Kacchan?

Al pronunciar esas palabras, el agarre del rubio se endureció, notando así como se pegaba aún mas en su
cuerpo, notaba ahora la boca de Kacchan en su cuello, notaba su aliento caliente, Izuku echó la cabeza
hacia atrás debido al placer que sintió al notar ese aire caliente en su cuello, ruborizado giró mas la
cabeza, cuando Bakugo separó sus brazos y lo acabó girando para quedar frente a frente.

—Kacchan, ¿qu-qué haces? —dijo el peliverde arrastrando las palabras.

Los ojos rojos de Bakugo lo observaban sin decir una palabra, entonces Izuku vio como se iba acercando
mas a él, sus ojos volaron a su boca, se acercaba mas y mas. Izuku no podía pensar, el calor que su
cuerpo empezaba a emanar se lo hacía imposible, solo podía mirar esa boca que se acercaba mas y mas
hasta que casi rozaron sus labios. Fue entonces cuando abrió los ojos, sobresaltado se incorporó en la
cama, cubierto de sudor y con la mirada perdida miró a ambos lados, Kirishima y Bakugo lo observaban
desde los lados de la cama.

—Midoriya, ¿estas bien? —preguntó el pelirrojo.

Aun atontado seguía con la mirada perdida hasta que la enfocó en Katsuki, que también lo miraba
fijamente.

—Cre-creo que he tenido una pesadilla...

—¡¡NO SUEÑES CONMIGO IDIOTA!!! —gritó Bakugo y se volvió a la cama.

—¿Qué?

—Si, no hacías mas que repetir "Kacchan", "Kacchan" —le explicó Kirishima.
Izuku se ruborizó y miró con cara de pena al pelirrojo.

—Perdón por despertaros.

—No pasa nada —le calmó Kirishima —si necesitas algo puedo llamar a Recovery Girl.

—No, no hace falta gracias, solo necesito calmarme un poco y ya...

—Está bien, yo me vuelvo a dormir.

Izuku volvió a tumbarse, esta vez de lado mirando a la cama de Bakugo y aunque solo veía su espalda,
eso le sirvió para calmarse, recordó todo el sueño, se ruborizó aún mas al tocar sus labios y recordar la
sensación del abrazo. Estaba tan absorto en sus pensamientos que no vio que el rubio se giró y se quedó
frente a él, mirándole con la mirada perdida y ruborizado.

Bakugo lo miró, la cara roja y la mirada perdida lo atrajeron.

—Deku.

El chico se sobresaltó y al ver que lo miraba se puso aún mas rojo.

—Ah, Kacchan, perdona si estaba hablando y te he despertado —decía de forma rápida.

—No es eso, inútil.

—Perdón.

Bakugo rodó los ojos.

—¿Por qué pides perdón por todo?

—No quiero molestarte ni que no descanses bien por mi culpa...

—Pues duérmete, que es tarde y así veras como no me molestas.

—Vale, Kacchan, buenas noches —dijo para acurrucarse mejor en la cama y taparse con las sábanas y
cerrar los ojos.

—Deku... —dijo Bakugo en voz baja.

—¿Si, Kacchan?

—Te acompañaré mañana a ver a All Might.

—¿De verdad?, muchas gracias Kacchan.

—Bah... duérmete ya.

Bakugo chasqueó la lengua y antes de voltearse para dormir, le dedicó una nueva mirada, para finalmente
acabar dándose la vuelta y quedar dormido.

A la mañana siguiente, ya reunidos con sus compañeros, se encontraban en plena clase con Aizawa.

—Debido al último incidente, la residencia quedará cerrada hasta la noche. Tenéis permiso para salir,
siempre que sea cerca.

Todos se alegraron de poder salir de la U.A.


—Menos vosotros tres —dijo Aizawa nuevamente señalando a Bakugo, Kirishima e Izuku —vosotros
estáis castigados, luego, después de clase os diré en que consiste.

Al finalizar la clase, los compañeros se despidieron de los castigados.

—No os canséis mucho —dijo Todoroki.

—¡¡CALLATE, CARA PARTIDA!!

—Uraraka —llamó Izuku a la chica que se alejaba sin decir nada.

—¿Si, Deku-kun? —la chica tenía la voz apagada.

—Tengo que hablar contigo, ¿puedes mas tarde o esta noche?

—No creo que pueda...

—Oh... bueno... pues en otro momento.

Todoroki que estaba algo alejado puedo oírlo todo, creía saber lo que pasaba, por lo que interceptó a
Uraraka y ambos se alejaron de allí hablando, uniéndoseles Tsuyu e Iida.

Por su parte, Mina le dedico un saludo gracioso a Kirishima y Bakugo, a lo que el rubio recordó por lo
que todo esto había pasado y miró con odio a Kirishima.

—Eh, ojos de mapache —llamó Bakugo a Mina —como abras la boca...

—Tranquilo que sé guardar un secreto —respondió la chica rosa y se fue de allí.

Ahora los tres estaban frente a Aizawa, que cruzado de brazos los miraba.
EL BESO

—Como castigo tendrán que limpiar la residencia y el gimnasio —proclamó Aizawa sin aparatar la vista
de los tres aspirantes a héroe.

—¿¡QUÉ?! —exclamó Kirishima —pero eso es mucho...

—Lo hubieran pensado antes de hacer sus tonterías.

Izuku no decía nada, solo agachaba la cabeza y recibía la reprimenda sin protestar y Bakugo estaba con
los ojos cerrados y cara molesta.

—Kirishima tú te encargaras del gimnasio y Bakugo y Midoriya se encargaran de la residencia.

—¿Por qué tengo que ir yo solo? —volvió a protestar el pelirrojo.

Aizawa lo miró iluminando sus ojos y clavando su mirada en él.

—Uraraka —llamó Todoroki a la chica justo al salir del aula.

—Oh, Todoroki, ¿pasa algo?

—Te he visto algo decaída y quería saber si podía hacer algo.

—Muchas gracias, pero no creo que puedas hacer nada ahora mismo.

—¿Qué pasa, kero?

Tsuyu e Iida se unieron a la conversación.

—Uraraka-san —dijo Tenya poniéndose delante de ella —como tus amigos, nos preocupa lo que te
pueda pasar, por favor, confía en nosotros.

Ochaco los miró, pero sobre todo centró su mirada en Todoroki, ya que era le único que seguro sabía lo
que pasaba, sin contar con Tsuyu.

—No sé si deba contarlo, ¿Todoroki?

El resto miró ahora al chico medio albino.

—No soy el que debe decidir esto, pero creo que si lo contamos podremos ayudarte —dijo el chico.

De pronto Uraraka se ruborizó un poco.

—El problema es que me da algo de vergüenza y seguro que os parezco tonta cuando os enteréis.
—Kero...

Uraraka miró a Tsuyu, sabiendo que la chica rana sabía de sus sentimientos por el peliverde.

—Tengo una idea —soltó de pronto Todoroki —vamos esta noche a la habitación de Midoriya y
hablamos todos, ¿os parece?

—¿Qué tiene que ver Midoriya en esto? —pregunto Iida algo confuso.

—Mas de lo que crees, kero...

—Kacchan...

—¡¿QUÉ?!

—Al final no vamos a poder ir a ver a All Might...

Bakugo rodó los ojos mientras cargaba con una bolsa de basura en una mano y un cepillo de barrer en la
otra.

—Pues vamos mañana.

—¿Sigues queriendo ir conmigo?

—Si.

Izuku, que iba detrás de él esbozó una sonrisa y casi se tropieza estando a punto de dejar caer el cubo de
agua que llevaba.

—Ten cuidado, estúpido.

—Si, perdón, Kacchan.

Gracias a que sus compañeros se habían ido fuera, la residencia estaba completamente vacía y podrían
limpiarla sin problemas, dejaron todo en un lado y comenzaron a limpiar la zona. Llevaban un buen
ritmo, si seguían así acabarían pronto, y a lo mejor les daba tiempo ir a ver a All Might, pensó Izuku que
barría el suelo con ganas.

—Ten cuidado, Deku, y no eches la suciedad debajo de los sillones.

—Oh, si perdón Kach... —no acabó de hablar cuando vio donde estaba el rubio y lo vio limpiando
dejando su zona reluciente, en comparación con la suya parecía que no había ni empezado.

—¿Qué pasa?

—Nada, es que vas muy avanzado...

—Si no hablases tanto y trabajases mas tú también lo harías.

—Tienes razón, voy a ponerme a tope —dijo apretando el puño y agarrando bien el cepillo para barrer
con mas ímpetu.

Finalmente, tras unos veinte minutos acabaron de limpiar la sala común, ambos miraban desde el pie de
la escalera el trabajo realizado con bastante orgullo, Izuku miraba el resplandor del suelo que rivalizaba
con el brillo de sus ojos, algo que le hizo gracia al rubio.

—¿De qué te ríes, Kacchan?, ¿no lo hice bien?

—No, no es eso, es que me hace gracia como miras el suelo.

—Es que ha quedado muy bien, eres el mejor hasta para limpiar.

—Pues claro, a ver si te queda claro que nunca vas a poder superarme, Deku.

—Eso ya lo veremos —le retó intentando poner cara de superioridad.

—¿Quieres pelea o qué?

—Te ganaría seguro —le volvió retar el peliverde.

—¡¡¡MUERE!!!

Del susto, Izuku pisó el suelo recién fregado y resbaló, al caer alargó la mano y agarró la camiseta de
Bakugo, haciendo que por el movimiento brusco ambos cayesen al suelo, Izuku tumbado boca arriba y
Bakugo sobre él, habiendo abriendo las piernas Izuku al caer y Katsuki caer entre ellas, apoyando sus
manos en el suelo, quedando a pocos centímetros uno del otro.

Del impacto, Izuku había cerrado los ojos, y al abrirlo y ver la situación, se tensó a mas no poder y su
cara blanca ahora podía rivalizar con la de un tomate y el tomate perdería. Un silencio se formó en el
ambiente, ambos se miraban sin saber bien que decir, Izuku con las manos poyadas en el suelo, sentía el
cuerpo de Bakugo sobre el suyo, aunque no bruscamente, es como si el rubio hiciese fuerza con los
brazos para no dejar caer todo su peso sobre él.

—Pe-pe-perdón, Kacchan, yo-yo no queri....

De pronto, para Izuku Midoriya todo se detuvo, el aire dejó de fluir, la sangre dejó de correr por sus
venas, el mundo estaba empezando a desaparecer, pues los labios de Katsuki Bakugo estaban
envolviendo los suyos en un beso algo rudo, pero suave al mismo tiempo. Los ojos de Izuku se abrieron
cuando se percató de lo que estaba sucediendo y aunque al principio intentó aparatarse, enseguida
desistió y poco a poco se fue dejando llevar, cerró sus ojos y alargando las manos agarró la camiseta de
Kacchan a la altura del pecho.

Sentía como la boca de Bakugo se movía en sus labios, los cuales también danzaban al compás del rubio,
con algo de timidez, Izuku abrió la boca, dándole a Katsuki el permiso para que su lengua entrase y
jugase con su cavidad bucal. El beso pasó a ser algo mas intensó, Bakugo pasó su brazo por la nunca de
Izuku acentuando el agarré, mientras que con su mano libre buscó una de las manos del peliverde y la
alzó por encima de su cabeza, dejándolas ambas en el suelo, la mano libre de Izuku pasó de la camiseta
de Bakugo su nuca, donde agarró su pelo de forma suave, pero firme, acercándolo mas a él. Sus cuerpos
estaban mas pegados aun, notaban su calor, poco a poco empezaron a notar algo mas en sus entrepiernas,
algo rígido, pero no les pareció importar pues, el placer que sentían solo con ese beso superaba con
creces cualquier otra cosa.

Tras unos instantes, y por falta de aire, Bakugo separó sus labios y abriendo los ojos chocaron con la
verde mirada de Izuku que lo admiraba con unas finas lagrimas de felicidad.

—Kacchan... yo...

Bakugo lo miró y en sus ojos se reflejó algo de miedo, se apartó bruscamente de él y se alejó unos pasos.
—Kacchan... —dijo Izuku levantándose y mirándole, el rubio se agarraba un brazo y miraba a todas
partes de forma nerviosa —Kacchan... ¿Qué te pasa?

—¡¡¡CALLATE, BASTARDO!!! —Bakugo parecía fuera de sí, temblaba y miraba a todas partes,
incapaz de enfocar la cara del peliverde.

Izuku tampoco sabía bien que decir.

—Yo...

—¡¡¡QUE TE CALLES, MALDITO!!!

Izuku alzó mas la vista para ver a Bakugo que ahora si lo miraba, pero algo le hizo recordar aquel día, en
el que se pelearon, donde Kacchan le confeso sus sentimientos, donde le contó que se sentía culpable por
lo que le pasó a All Might, ahora veía el mismo semblante, sus ojos con pequeñas lágrimas.

—¡¡¡POR QUE MIERDAS HAS TENIDOQ UE SER TU!!!, MIERDA, MIERDA, MIERDA —Bakugo
comenzó a dar puñetazos a la pared y patear todo.

—Kacchan, para, por favor, te harás daño —Izuku se acercó y lo agarró de brazo, la hacerlo Katsuki se
soltó y le dio un puñetazo en la cara que lo lanzó varios metros.

—¡¡¡NO ME TOQUES, MADLITO INUTIL!!!

—¡¡Kacchan!! —gritó Izuku levantándose y poniéndose la mano en el ojo, intentando parar el dolor —
por favor, tranquilízate.

—¡¡¡NO ME DIGAS LO QUE TENGO QUE HACER, DESPOJO ASQUEROSO!!!

La frustración y el dolor que le estaba causando en esos momentos Bakugo, hizo que Izuku comenzase a
llorar, se sentía nuevamente un inútil, el creía ser el único capaz de comprender los sentimientos de
Kacchan, pero estaba comprobando que no, que la final él no era nadie. Se sentía tonto, no debía haberlo
besado, seguro ahora lo odia mucho mas que antes, lo había estropeado todo.

Midoriya echó a correr y subió las escaleras mientras intentaba aguantar el llanto, dejando a Bakugo allí
de rodillas en el suelo también con lágrimas en los ojos y maldiciendo entre dientes.

—Mierda, mierda, mierda... —tras dar un golpe fuerte en el suelo, dejó fluir sus sentimientos y lloró con
mas fuerza.

—Soy un idiota...
TOMOE TACHIBANA

—¿Toga-chan?

Twice caminaba por los pasillos interiores del almacén donde llevaban varias semanas viviendo, abriendo
puerta por puerta buscando a la chica, pero sin éxito.

—¿Dónde se habrá metido? —se dijo para sí mismo mientras caminaba por el pasillo. Al doblar la
esquina y adentrarse en un nuevo pasillo, a lo lejos, vio a Dabi entrar en su habitación, corrió hasta allí y
tocó la puerta.

—Dabi...

No hubo respuesta.

—Dabi, te he visto entrar.

Tras unos segundos, la puerta se abrió, mostrando al moreno con cara de fastidio.

—¿Qué quieres?

—¿Has visto a Toga-chan? —preguntó poniendo pose infantil.

—¿La loca?... no, no la he visto, yo acabo de llegar.

—Vaya...

Twice hizo gestos de abatimiento y casi se tira al suelo cuando oyó una voz a lo lejos en el pasillo.

—¡¡¡Jin-kun!!! —gritaba la rubia que corría hacia el.

—¡¡Toga-chan!!

Antes de poder hacer nada, la chica agarró al hombre de traje negro del brazo y entraron a trompicones a
la habitación de Dabi arroyándolo a él también.

—¡¡¡EHHH!!!

Los tres estaban en el suelo, pero Toga abrazaba a Twice casi llorando.

—Jin-kun... mi sangre...

—¿Qué pasa con tu sangre? —dijo el hombre de traje negro agarrando un brazo de Toga y haciéndole un
corte para que sangrase.

—¡¡¡Ahhh!!!

—Lo siento —se alarmó Twice alejándose de ella y haciéndole reverencias para que le perdonase.
—Eres tonto —decía la chica casi llorando.

Dabi se levantó mientras esos dos seguían cos sus tonterías y agarrándolos de la ropa los elevó y los
lanzó fuera de la habitación.

—Adiós —dijo cerrando la puerta de un portazo.

—Eres tonto, Dabi —se quejaba Toga haciéndole una mueca a la puerta.

—Te voy a matar. Te quiero Dabi —decía Twice mientras también el hacia muecas.

Tras eso, Toga volvió a dirigirse a Twice.

—Jin-kun... mi sangre... está mala.

—¿Mala? —el hombre se puso a pensar —¿Cómo la leche caducada?

—Si, si, eso.

—¿Por qué?

—No lo sé, y Tomura-kun se va a enfadar.

—Ay, Dios...

En otra parte del almacén, Kurogiri preparaba algo en la cocina, mientras Shigaraki estaba sentado en una
especie de mesa de bar, miraba una pantalla en negro.

—Kurogiri, me aburro.

—No te impacientes, Tomura Shigaraki, pronto sabremos algo.

—Compress dijo que venía ya, y está tardando mucho.

—Le habrá surgido algún problema, ¿le voy a buscar?

—No, que venga él solito.

Kurogiri intentó quedarse tranquilo ante las chiquillerías de su jefe.

—Prepara la bala para cuando llegue.

—Si, la tengo aquí —dijo Shigaraki sacando una cajita de su bolsillo y dejándola encima de la mesa —el
doctor por fin pudo sintetizar la versión final. Abrió la caja donde había dos balas, una roja y una azul.

—No las confundas.

—No soy tonto, Kurogiri.

—Lo sé, Tomura Shigaraki.

Tras unos momentos, el hombre niebla dejó sobre la barra una vaso con líquido.

—Aquí tienes.

—Ya era hora, tengo sed.


Shigaraki agarró el vaso y se lo bebió de un trago.

—Cuidado, Tomura Shigaraki, es fuerte.

—Me da igual.

Kurogiri lo dejó pasar y cambió de tema.

—Dabi volvió hace un rato.

—¿Y qué pasa?

—Parece que últimamente pasa menos tiempo con el hijo del numero uno, si eso no funciona el plan
fallará.

—Él me dijo que lo tenía controlado.

—Creo que entre el número dos y el hay algo —comentó Kurogiri.

—¿El pájaro?

—Si.

Shigaraki meditó por un momento.

—No entiendo que le ven, si está todo quemado y con muchas cicatrices. Además es feo.

—Será feo, pero esta con el hijo de Endeavor y el héroe número dos.

—Cállate, Kurogiri.

En ese momento, la puerta del almacén se abrió de golpe, atrayendo la atención de los allí presentes. Mr.
Compress entró y cerró la puerta, algo inestable cojeaba, Kurogiri y Shigaraki se acercaron a él.

—Por fin vuelves, ¿Qué te ha pasado? —preguntó Tomura.

—La tengo —dijo mostrando su bola azul.

Una risa psicótica apreció en la cara de Shigaraki.

Minutos después, todos los integrantes de la Liga de Villanos se encontraban reunidos en la zona central,
Shigaraki ocupaba su asiento mientras Kurogiri se posaba detrás de él. Ante ellos estaban Toga y Twice,
algo inquietos ya que debían contarle al jefe su problema con la sangre, en otra zona estaba Dabi y a su
lado Hawks, unos pasos detrás de él, pero atento al centro, donde Mr. Compress estaba de pie frente a
Tomura.

—Informa, Mr. Compress.

—Tras una larga búsqueda, por fin la hemos podido atrapar, y aunque hemos perdido a Spinner...

—¿¡QUE?! —Toga exclamó acercándose —¿Qué le ha pasado?

—Ella lo mató —dijo el hombre con sombrero de copa.

—Maldita perra, la voy a rajar —dijo Toga.

—No harás nada —dijo Tomura con voz grave —las bajas son inevitables.
—Pero, Tomura-kun...

—He dicho que basta —dijo algo mas enfadado —Compress, prosigue.

Toga agachó al cabeza y se echó hacia atrás, donde Twice le puso una mano en su hombro para
reconfortarla.

—Como decía, aunque hemos perdido a Spinner, pude atraparla, y aquí esta —dijo mostrando la bola
azul.

—Perfecto, Mr. Compress —decía Tomura mirando fijamente esa pequeña bola —bien, Dabi y el número
dos, venid.

Dabi y Hawks se acercaron.

—Atentos, vamos a soltarla, si algo se descontrola atacad sin reservas.

—Pero ¿quién es y qué hace? —preguntó Hawks.

—Ya lo veras, numero dos, tu solo calla y obedece.

Dabi y Hawks se pusieron a ambos lados de Shigaraki, mientas este agarraba una de las balas de la cajita.
La de color rojo.

—Ahora.

Mr. Compress lanzó la bola y usando su quirk, descomprimió el cuerpo de la chica pelirroja que cayó al
suelo de rodillas, justo en el momento que Shigaraki lanzó la bala que impactó en la pierna de ella.

—¡¡MALDITOS!! —la mujer se incorporó y miró alrededor —ninguno va a explotar.

No paso nada.

—Exactamente que nadie va explotar, Tachibana.

La mujer algo perpleja miró al hombre de pelo celeste sentado frente a ella y que portaba una mano
amputada en la cara.

—Shigaraki...

—Un placer tenerte entre nosotros.

—¿Qué me has hecho?

—Nada, solo he anulado tu quirk.

La cara de la mujer se descompuso.

—¿QUÉ?

—Tranquila, no es permanente... a no ser que yo quiera.

Mientras Shigaraki se regocijaba en sus palabras, la mujer miraba a todas partes pasando su vista por
todos los integrantes y se detuvo en Hawks.

—¿El héroe numero dos?


—El mismo, señorita —dijo haciéndole una reverencia.

—¿Qué hace aquí? —le preguntó a Shigaraki.

—Eso es confidencial, solo para miembros de la Liga.

Hawks y Dabi se retiraron y volvieron a su sitio, ahora juntos al resto de integrantes, quedando uno al
lado del otro.

La mujer pelirroja se giró para verlos a todos, y luego volvió a mirar a Shigaraki.

—¿Y qué quieres de mí?

—Quiero tu colaboración.

—¿Colaborar? ¿yo?, ¿con un mimado como tú?

—Tenga un poco mas de respeto por Tomura Shigaraki —dijo Kurogiri con seriedad.

—¿Y tú quién eres?

—Kurogiri.

—¿Cómo si me hablas en chino? —dijo la mujer con una mueca de enfado y cruzándose de brazos.

—Tomoe Tachibana —dijo Shigaraki con voz lenta para pronunciar todas y cada una de las letras.

La mujer lo miró algo alarmada.

—¿Sabes mi nombre?

—Lo se todo de ti, el Maestro me lo contó todo.

—All For One siempre tuvo debilidad por niñatos como tú.

—Este niñato es el líder de la Liga de Villanos, responsables de la caída de All Might.

La mujer arqueó la ceja.

—Para ser obra tuya eso estuvo muy bien. ¿Qué quieres de mi exactamente?

—Quiero tu ayuda para hacer que esta sociedad de héroes hipócritas caiga y los villanos gobiernen.

La mujer meditó.

—¿Y que gano yo con todo esto?

—Podemos darte en bandeja de plata a quien te encerró.

Los ojos de Tachibana se afilaron y brillaron.

—¿Eso es cierto? ¿Aún vive?

—Si.

La mujer comenzó a dar vueltas, pasando su vista por el resto de los allí presentes que la miraban, se
volvió a centrar en Hawks.
—Esta bien, me uniré a vosotros.

—Excelente decisión. Ven —le ofreció Shigaraki a la mujer.

Ella se acercó a él y se puso al lado de Kurogiri.

—Acercaos.

Los integrantes de la Liga y Hawks se acercaron.

—Os presento a Tomoe Tachibana, será nuestra nueva aliada.

—Te voy a matar, puta —gritó Toga.

—Lávate esa boca antes de hablar conmigo, estúpida —dijo la pelirroja.

—Eh, no le hables así a Toga-chan...

—¡¡SILENCIO!! —gritó Shigaraki.

Todos se callaron.

—Preséntate al resto, Kurogiri y yo debemos irnos.

—¿Y cuando me devuelves mi quirk?

—Cuando me fie de ti —tras decir eso, Kurogiri y el atravesaron un portal y desaparecieron.

Un silencio cubrió el ambiente, roto por Hawks.

—Hola, soy Hawks, como sabrás, nos cuentas quien eres y que haces.

—Número dos, ¿Qué haces aquí? —preguntó ignorando las palabras del alado —¿un héroe aliado con los
villanos?

—Bueno, me aburre ser un héroe, muchas reglas y yo quiero un mundo donde podamos estar tranquilos y
hacer lo que quiera.

La mujer se acercó a ellos.

—Me presentaré, soy Tomoe Tachibana, pero podéis llamarme Lady Lie.

—¿Y que haces tu aquí? ¿Cuál es tu quirk? —preguntó Dabi.

—Básicamente puedo hacer real todo lo que diga.

Todos se quedaron algo perplejos.

—No entiendo —dijo Twice.

—A ver, puedo hacer lo que quiera, con algunas excepciones. No puedo quitar o dar quirks y no puedo
matar directamente. Lo que pasó con vuestro compañero fue por obra de otra orden. Le hice explotar.

—Eres una perra —volvió a decir Toga.

—Mejor ser una perra que una sanguijuela como tú, Himiko Toga.
La chica se echó para atrás.

—¿Cómo sabes mi nombre?

—Se muchas cosas —dijo en tono victorioso.

—Eh, deja en paz a Toga-chan —se puso Twice delante de la rubia.

—Vaya, pero si es Jin Bubaigawara...

Twice se echó para tras llevándose las manos a la cabeza y cayendo de rodillas.

—Jin-kun...

Lady Lie miró a Dabi y le guiñó un ojo.

Tras eso Hawks volvió a atraer la atención de la pelirroja.

—Aun no entiendo bien tu quirk —dijo el héroe.

—Técnicamente se llama Discurso Maldito, me permite hacer real todo lo que diga, pero esta mascara
que llevo —dijo señalándose la mascarilla —me limita los poderes. Cuando me atraparon la ultima vez,
me la pusieron con un quirk de fijación y ni siquiera yo puedo hacer nada. Con esta mascara mi quirk se
limita a que hago real cualquier mentira que diga.

—Ahora entiendo por que te buscaban —dijo Dabi —eres muy poderosa.

—Lo sé, cariño... —dijo la mujer mientras le hacía ojitos a Dabi.

—Ejem... —Hawks se interpuso entre ellos —¿y quién es ese héroe al que Shigaraki te ha prometido su
cabeza?

—Ese héroe me atrapo hace unos años, pocos quirks son capaces de neutralizarme, pero el suyo es el que
mas me ha afectado. Es Eraser Head.
(La mujer no sé si es de algún anime o videojuego, pero la elegí porque es a lo mas se acercaba en mi
imagen mental)

*Las imágenes usadas no son mías, pero le diseño y composición si.


CLARIDAD

La tarde estaba cayendo en la ciudad, Todoroki fue el primero en llegar a la U.A, había pasado la tarde
con sus amigos y poco después lo llamó su hermano y quedaron en verse. Pasaron la tarde juntos y volvió
a la academia.

Al entrar en la residencia pudo notar algo en el ambiente, miró al frente para ver que todo estaba
reluciente, y vio a Bakugo sentado en uno de los sofás con la cabeza gacha mirando la pantalla de su
móvil.

—Hola, Bakugo.

El rubio no levantó al cabeza, ni saludó, simplemente lo ignoró.

—¿Bakugo? —volvió a preguntar el chico pensando que no lo había oído.

—Cállate, pesado.

—Pensé que no me habías oído —volvió a decir acercándose a él —¿has limpiado tú?

—Si.

—¿Era el castigo de Aizawa-sensei?

—Si.

Todoroki ya empezó a notar que algo no iba bien, Bakugo no siempre era de muchas palabras, pero esta
vez se le notaba algo bajo de ánimos.

—¿Y Midoriya?

Al decir eso, notó un estremecimiento en el rubio, que lo alarmó un poco.

—Subió hace un rato — respondió el rubio con la voz apagada.

—Ah... iré a verle.

—Haz lo que quieras.

Todoroki empezó a caminar hacia la escalera, pero se detuvo.

—¿Bakugo, estás bien?

El rubio no respondió.

—Si te pasa algo puedes confiar en mí, al igual que confié en ti para contarte lo de Dabi.
Bakugo volvió a quedarse callado, seguía mirando la pantalla del móvil, en ella se apreciaba una
conversación por un chat con Kirishima.

—Tú solo ve a ver a Deku, te necesita mas que yo.

—¿Qué? —preguntó Todoroki.

Pero Bakugo volvió a su móvil. El chico medio albino se quedó un poco confuso, pero lo que sabía
seguro es que a Izuku le había pasado algo, por lo que subió las escaleras a toda prisa.

—Tomoe Tachibana... con que era ella a quien buscaban... —musitaba Hawks mientras volaba cerca de la
U.A. —tengo que informar, pero antes... debo ganarme mi premio... —dijo con una sonrisita.

Todoroki subió las escaleras hasta el segundo piso y se puso frente a la puerta de Izuku, llamó.

—Midoriya, soy yo.

Al instante, la puerta se abrió dejando al descubierto la imagen de Izuku con muy mal aspecto, los ojos
rojos, lagrimas caían por sus mejillas y su nariz arrugada intentaba aguantar las ganas de llorar delante de
él, pero le fue imposible.

—Todoroki-kun...

Tras decir eso, el peliverde se abalanzó hacia el chico y lo abrazó, soltando asi el seguro y rompiendo a
llorar nuevamente. Todoroki estaba algo impactado, no solía gustarle que invadiesen su espacio personal,
hasta el momento solo su familia y Dabi lo habían hecho, pero esta vez era diferente, su amigo lo
necesitaba, por lo que le devolvió el abrazó, usando su quirk para, con su lado izquierdo darle calor.

En ese momento ambos estaban distraídos el uno con el otro para darse cuenta que por la ventana, un
móvil los enfocaba y sacaba una foto y como una corriente roja salía disparada de allí.

—Midoriya, ¿estas bien? —dijo Todoroki, cerrando la puerta de la habitación —¿Qué ha pasado? ¿Y ese
ojo?

—Soy tonto, soy un estúpido y un inútil —gemía Midoriya mientras apretaba mas el abrazo siendo
reconfortado por el calor de Todoroki.

—¿Por qué dices eso?

—Hoy ha pasado algo con Kacchan...

—Oh... —exclamó le chico, que ahora entendía algo mejor la actitud de Bakugo en el piso de abajo —
¿me lo quieres contar?

Algo mas calmado por el abrazo, Izuku se separó de Todoroki y algo avergonzado le miró a la cara.

—Perdón.
—No es necesario.

Ambos dieron unos pasos hasta la cama donde se sentaron, allí el peliverde tomó algo de aire y secó sus
lágrimas.

—¿Estas mejor ahora? —preguntó el medio albino.

—Un poco, gracias.

—Para eso están los amigos.

Izuku apartó un poco la vista de él, aun avergonzado.

—¿Me cuentas lo que ha pasado?

El peliverde respiró hondo y sin mirar a Todoroki comenzó a hablar,

—Nos-Nos hemos besado...

Los ojos de Todoroki se abrieron al máximo, y dio un ligero respingo en el asiento.

—Pero, eso es bueno, ¿no?

—Si, a mí me ha gustado, la verdad no sé como ha pasado, estábamos limpiando, yo me tropecé y lo


agarré y cayó encima de mi, y-y-y....

—Midoriya... tranquilo —dijo el medio pelirrojo poniéndole una mano en el hombro para calmarlo.

—Y luego él me besó —al decir esto su tono de voz se volvió mucho mas dulce y sereno, casi soñador —
fue algo maravilloso, sus labios son muy suaves y cálidos.

—Pero eso es fantástico, es lo que querías —se alegró Todoroki aunque no cambió su semblante.

—Si...

—¿Y por qué estas así?

—Tras besarnos, él se apartó bruscamente de mí y empezó a enfadarse y a decir cosas muy


desagradables.

—No es algo que deba sorprendente.

—No, pero esta vez las decía de forma diferente, noté rabia incluso vi miedo en su cara... ¿hice algo mal?
¿y si para él no soy suficiente?, tendría lógica, él es impresionante y yo solo soy un despojo aquereso.

—No digas eso —dijo con voz sería Todoroki —tú no eres ningún despojo.

—Pero él...

—Da igual lo que diga él —respondió Todoroki con un tono duro.

—No te enfades conmigo, por favor —Izuku comenzó a llorar de nuevo debido a la brusquedad de las
palabras de Todoroki.

—No, no, perdóname, no estoy enfadado contigo, pero no puedes decirte esas cosas y menos cuando no
es verdad.
—¿Entonces que he hecho mal?

—No lo se.

—Seguro ahora Kacchan ya no quiere ni verme, antes no me soportaba, ahora seguro que me odia —al
acabar la frase volvió a llorar.

—Te puedo asegurar que no te odia.

—¿Por qué lo dices?

—El mismo me ha dicho que suba a verte, que estabas mal, él me dijo aquella vez que viniese con los
demás a pasar tiempo contigo, y hace un tiempo me amenazó si por culpa de Dabi te pasaba algo. Yo ahí
veo que no te odia, veo que siente un cariño especial por ti.

—¿De verdad?

—Te lo juro.

—¿Y por qué ha pasado esto?

—No conozco a Bakugo tanto como tú, pero a lo mejor a él le ha pillado también todo de sorpresa, y a
diferencia de ti, que expresas tus sentimientos con facilidad, él no lo hace y se llena de rabia.

Izuku se encogió de hombros.

—Eso es verdad, desde siempre ha sido así, aunque desde la pelea se ha expresado algo mas conmigo.

—A lo mejor esto es demasiado para él y necesita procesarlo. A mí también me costó con Dabi.

—Puede que tengas razón... debería hablar con él.

—Si, pero deja que pase esta noche, dale tiempo.

—Vale —dijo Izuku ahora algo mas contento —muchas gracias, eres el mejor.

Todoroki se ruborizó un poco.

—No hay de que. Por cierto...

Todoroki le contó a Izuku su encuentro con Uraraka y el resto y que iban a venir esta noche a hablar.

—¡¡¿QUÉ?!!, ¿contárselo todo a Iida, Tsuyu y Uraraka? —preguntó alarmado el peliverde que comenzó
a dar vueltas en la habitación.

—Si, creo que es lo mejor, ellos también son nuestros amigos y deben saber, yo les contaré lo de Dabi
también.

—Pero, no se... me da vergüenza.

—Lo entiendo, pero creo que Uraraka lo necesita,

—Tienes razón en que lleva un tiempo rara, desde que le conté que me gusta Kacchan.

—¿Entonces se lo contaste? —preguntó el medio albino.

—Si.
—Ahora lo entiendo.

—¿El que?

—Mejor que lo cuente ella.

Izuku lo miró extrañado.

—Oye, Midoriya, ¿y ese ojo?

—Oh... no me acordaba —dijo tocándose el ojo —iré a ver a Recovery Girl antes de que vengan, por
favor, no les digas nada de esto.

—Esta bien... pero ti te vuelve a pegar, no lo consentiré.

—No es nada, Todoroki-kun.

—Responde de una vez, pelo picho —decía Bakugo mirando la pantalla del móvil, ya hacía un rato que
Todoroki había subido a ver a Deku, y no bajaba, ¿Qué estarán haciendo?, pensó el rubio.

—Bah... ni que me importase...

Clin.

Bakugo miró al móvil.

"Ven esta noche a mi habitación y hablamos, llamo a Mina también.

Bakugo frunció el ceño.

—Vale, pero como cuente algo la mataré —escribió.

Cerró le móvil y recostó al cabeza en el respaldo del sofá.

—Deku... —susurró mientras cerraba los ojos y rememoraba el calor húmedo de sus labios.

No muy lejos de allí, Hawks se encontraba sentado en una de las azoteas mientras comía algo que llevaba
en una fiambrera, una especie de sándwich, mientras contemplaba su móvil.

—Es mi día de suerte —se dijo —con esta foto Midoriya estará a salvo y a Shoto no le hará nada.

La foto que miraba era la que había hecho hace unos minutos, en ella se veía como Midoriya abrazaba a
Todoroki y ambos mostraban un sonrojo y se miraban.

—Si no supiese que Midoriya se muere por ese "Kacchan" diría que ellos se gustan —dijo aun mirando
la foto.

Tras devorar su sándwich, se levantó y voló a gran velocidad hacia aquel gran edificio gubernamental,
donde se reunía con altos mandos del gobierno para informar sobre las actividades de la Liga de los
Villanos.
LOS LAZOS DE LA AMISTAD

La ahora de la cena había llegado, y todo fue bastante tranquilo, Izuku y Bakugo se sentaban bastante
alejados uno del otro, cada uno rodeado de sus amigos, aunque ninguno de los dos pudo evitar desviar su
mirada hacia el contrario en alguna ocasión.

Tiempo después, dos grupos se dividieron, Izuku, Todoroki, Tsuyu, Iida y Uraraka subieron a la
habitación del peliverde, mientras que Bakugo, Kirishima y Mina subieron al del pelirrojo.

Es en esta habitación, donde Bakugo había entrado y se había tumbado en la cama tapándose los ojos con
el brazo, seguido con la mirada por Kirishima y Mina que se habían sentado en el suelo.

—¿Nos cuentas que ha pasado? —preguntó Kirishima.

—Si, si, que yo apenas se nada de todo esto —respondió Mina que prestaba todo el interés.

Bakugo no dijo nada, solo le hizo una señal con la mano a su amigo para que le contase todo.

—Veras, Mina, a Bakugo el gusta Midoriya.

—Vale... dime algo que no sepa.

Bakugo gruñó.

—El problema es que aquí el amigo es incapaz de decírselo, cuando lo tiene cerca se atranca.

—Oh... ¿y por qué? —preguntó la chica rosa.

—Cree que Midoriya no va a responderle, cree que no lo va a perdonar por todo lo que le ha hecho.

—Entiendo, deberías disculparte con él primero, Bakugo.

—Eso le dije yo, pero también es incapaz.

El rubio volvió a gruñir.

—Hoy nos hemos besado —soltó de golpe.

—¡¡¿QUÉ??!! —exclamaron al mismo tiempo Mina y Kirishima mirando a Bakugo.

En la habitación de Izuku, el grupo se sentó en circulo en el suelo.

—Midoriya —dijo Todoroki —creo que es el momento, ¿empiezo yo o tú?

—¿Qué pasa, kero?

—Empiezo yo —dijo el peliverde y se dirigió a todos —veréis, quiero contaros algo y me resulta algo
complicado, me da mucha vergüenza, pero sois mis amigos y tenéis derecho a saberlo.
Uraraka agachó un poco la cabeza.

—Puedes confiar en nosotros y si es algo malo te ayudaremos —comentó Iida.

—No es malo, al menos lo suyo —dijo Todoroki.

—Me gusta Kacchan —soltó de golpe Izuku sujetándose las piernas y mirando al suelo evitando las
miradas del resto.

Se produjo un breve silenció roto por un aspaviento de Iida.

—¡¡¡¡¡¡¿CÓMO?!!!!! —dijo levantándose y haciendo movimientos robóticos de forma nerviosa.

Realmente de esa sala era el único que no lo sabía.

—Iida, tranquilo, kero.

—¿Te parece mal? —preguntó Izuku con algo de temor al ver su reacción.

—No, no es eso, es solo que me ha sorprendido que sea él. Con todos los que hay has elegido a Bakugo...
—Tenya se volvió a sentar.

—No puedes elegir de quien te enamoras —dijo Todoroki emulando las palabras que le dijo Izuku a
Bakugo.

—Eso es cierto... pues Midoriya, tienes todo mi apoyo —le respondió Iida.

—Gracias.

—El mío también lo tienes, kero —dijo mientras sujetaba la mano de Uraraka.

—Gracias, Tsuyu...

Izuku miró a Uraraka que llevaba un rato con la cabeza gacha.

—Uraraka, ¿estas bien?

La chica levantó la cabeza, esbozando una leve sonrisa.

—Deku-kun, por supuesto que tienes mi apoyo...

—Muchas gracias, Uraraka, significa mucho para mí.

Tsuyu miró algo extrañada a su amiga.

—¿Y ha pasado algo? —preguntó Iida —me refiero, habéis hablado de ello, se lo has dicho, ¿él ha dicho
algo? Aunque viniendo de Bakugo me imagino que todo acabaría explotando...

—Hoy nos hemos besado.

Todoroki vio como sus tres amigos abrían los ojos y exhalaban un grito de incredulidad.

—¡¡¡¡¿QUÉ?!!!!
—...y eso pasó, nos besamos y todo iba bien hasta que volví a ver todo eso en mi cabeza, vi todas las
veces que le agredí, las veces que lo insulté, las veces que le he hecho sentir inferior... —decía Bakugo
que ya se había sentado en la cama —y dije cosas que no pienso...

—¿Y de dónde viene todo ese odio hacia Midoriya? —preguntó Mina.

—No es odio... es...

Kirishima lo miraba atentamente, Mina había conseguido dar en una parte clave, si averiguaba de donde
provenía esa animadversión por el chico a lo mejor podría hacer algo.

—Espera... pero si él también te besó es porque siente algo por ti ¿no? —dijo de pronto Kirishima
interrumpiendo el pensamiento del rubio.

—No lo sé, a lo mejor fue por presión, en ese momento no me pude contener al tenerle tan cerca y a lo
mejor correspondió por miedo.

—Puedo preguntar a ver si alguien sabe algo —se ofreció Mina.

—Si cuentas algo de lo que estamos hablando aquí te mataré, ojos de mapache.

—Bueno, bueno...

—Pero ¿si el sintiese lo mismo te ayudaría? —preguntó Kirishima.

—Supongo que sí, significaría que no me ve como un ogro y que no me devolvió el beso por presión.

—Lo podemos averiguar sin que nadie se entere —volvió a decir Mina —estaré atenta a sus gestos
cuando esté contigo o te mire.

Bakugo los miró, parecían incluso ellos mas emocionados que él por todo esto.

—Está bien, pero que nadie se entere.

—Hecho —dijeron los dos al mismo tiempo mientras guiñaban un ojo.

—... y eso pasó, luego me empezó a llamar cosas...

—Ya te dije que seguramente es porque él no se esperaba nada de eso —le dijo Todoroki.

—Pienso lo mismo, kero. Seguramente el no esperaba que tu respondieras o que llegaríais a ello, y por lo
que conocemos a Bakugo es muy irascible cuando no sabe que hacer.

—¿Pero de verdad creéis que él me quiso besar de verdad y no para burlarse de mí? —preguntó Izuku.

—¿Por qué piensas eso? —preguntó ida —¿Por qué iba a besarte para burlarse?

—No lo sé, es todo muy confuso para mi...

Pasaron hablando un par de horas mas, donde también Todoroki les contó lo de Dabi, sin entrar en
muchos detalles, omitió la parte en la que había vuelto a verle y que ahora se verían en secreto, cuando
decidieron irse a dormir, agradecieron a Izuku que confiase en ellos e Izuku les agradeció por ser sus
amigos.

—Todoroki-kun —llamó Izuku a su amigo antes de salir —muchas gracias por hacer que todos viniesen,
esto me ha ayudado mucho y parece que Uraraka ya está algo mas animada, al entrar la vi algo mal, pero
a lo largo de la noche ha cambiado.

—Me he dado cuenta... y no ha sido nada, somos amigos y quiero ganarme ese derecho haciendo todo lo
que pueda por mis amigos y mas después de todo lo que pasó.

—No tienes que demostrar nada, conmigo al menos no —el chico lo miró algo sonrojado.

—Buenas noches, Midoriya.

—Buenas noches, Todoroki-kun.

Algo mas adelante, Tsuyu agarró del brazo a Uraraka que iba delante de ella y la apartó un poco.

—¿Estas bien, kero?

—La verdad es que ahora sí.

—Pero, ¿Qué pasa con Midoriya?

—Tú lo has visto, has visto como le brilla la cara cuando habla de él.

—Pero tu estas enamorada de él.

—Yo solo quiero que sea feliz, y si para ello debo tragarme mis sentimientos lo hare, seré la mejor amiga
que pueda tener.

—Ochaco-chan...

—No estrés triste, Tsuyu-chan... —dijo la castaña con una sonrisa y una lagrima empezó a caer por su
mejilla —es lo mejor para todos.

—Puedes contar conmigo para lo que haga falta, kero.

Y ambas chicas se fundieron en un abrazo.

En la guarida de la Liga de los Villanos, una corriente de aire hizo levantarse el polvo el suelo, Hawks
aterrizó y entró por la puerta, tenía el ceño fruncido y al entrar al centro lo vio, vio como esa mujer estaba
muy cerca de Dabi, con algo de furia se acercó a ellos de forma descarada.

—Dabi... —dijo de forma algo brusca.

El moreno lo miró, aliviado de que alguien lo sacase de esa conversación.

—¿Qué pasa, pajarito?

—Puedes venir un momento, quiero contrate algo en privado.


—Claro —dijo levantándose —discúlpame, Tachibana.

—No te preocupes, Dabi —dijo la mujer que miró con detenimiento como los dos hombres caminaban y
entraban por una puerta —eh, tú, el del sombrero, ven.

Mr. Compress se acercó a ella.

—Me llamo Mr. Compress.

—Da igual, dime, ¿Qué pasa con esos dos?

—¿Qué dos?

—El número dos y Dabi.

—¿Qué pasa de qué? —preguntaba el hombre haciéndose el tonto.

—No te hagas el idiota.

—Trabajan juntos.

—¿Solo trabajan?

—Bueno... tenemos una broma interna donde les decimos que son novios.

—Aja...

La mujer miró la puerta por donde se habían ido los dos, enfureciendo su mirada y vio como Mr.
Compress se alejaba de ella.

—No me fio de vosotros —dijo en voz baja mirando a la puerta — Dabi y Hawks.
JUGANDO CON FUEGO

Hawks y Dabi entraron por el pasillo que llevaba a las habitaciones de los integrantes de la Liga, el alado
llevaba el ceño fruncido, no le había gustado ver tan cerca a esa mujer de Dabi y el moreno se dio cuenta
de la molestia del héroe.

—¿Qué te pasa, pajarito? ¿esa cara?

—No es nada —dijo de forma seria mientras caminaba delante de Dabi, hasta que se detuvo al notar que
este también se había parado.

—Pajarito... a mí no me engañas, sé que te pasa algo, te lo veo en la cara —Dabi se cruzó de brazos y
miró la puerta por la que habían entrado y entonces comprendió —¿es por la tía esa? —rio —¿estas
celoso?

Hawks se volteó para mirarlo.

—No... no lo estoy... solo que no me fio de esa mujer.

—Vaya... —Dabi comenzó a caminar hacia él —¿no te fías?... eso me suena...

El alado lo veía acercarse y lo miraba sin comprender.

—Me suena a cuando tu llegaste y nadie se fiaba de ti.

—Eso es diferente.

—¿Ah, sí? ¿Por qué? Dos nuevos integrantes, una villana y un héroe traidor... creo que tú sales
perdiendo, pajarito.

Hawks se volteó molesto para darle la espalda.

—Mejor me voy —dijo y comenzó a caminar.

—Espera —Dabi lo agarró de una de sus alas.

—¡SUELTA! —gritó apartando el ala y mirándosela —duele.

Dabi alzó las manos en señal de perdón y lo miró.

—No te vayas y dime que me querías contar en secreto... ¿o solo me querías separar de ella?

Hawks apartó la mirada y dudo si contarle a lo que había venido, ahora estaba molesto, pero pensó que
mientras antes se lo dijese mas seguro estaría Midoriya.

—Venía a contarte quien es la persona mas importante para Izuku Midoriya.

Dabi arqueó una ceja, con semblante divertido.


—Sorpréndeme —dijo con algo de impaciencia.

—No ceo que te guste la respuesta.

—¿Y eso por qué?

Hawks sacó su móvil, buscó la foto y se lo tendió a Dabi, que lo agarró con una sonrisa, pero al mirar la
pantalla, esta comenzó a desvanecerse lentamente.

—¡¿QUÉ MIERDAS ES ESTO?! —gritó Dabi.

—Lo que ves, es tu Shoto abrazando a Midoriya y de forma poco "amigable"

Dabi contempló la foto, en como ese maldito peliverde abrazaba a Shoto y apoyaba su cabeza en su
hombro.

—¡LO VOY A MATAR!

—No puedes hacer eso –le dijo Hawks de forma tranquila —si le pasa algo a Midoriya, Shigaraki se
enfadará y lo perderás todo con Shoto.

La mirada de Dabi cada vez reflejaba mas furia, llamas azules empezaron a brotar se su cuerpo y sangre
empezaba a salir de las cicatrices de sus ojeras quemadas. Hawks, algo alarmado, plegó sus alas detrás de
él para que el fuego no las alcanzase y se acercó a él, sujetándole los hombros.

—Dabi, para...

El fuego que cubría a Dabi comenzó a hacerse mas fuerte, tanto que traspasó a los brazos de Hawks y
este empezó a quemar su ropa y piel.

—¡¡DABI, PARA!! —debido a que el moreno estaba fuera de sí, Hawks no se le ocurrió otra cosa para
intentar calmarle que abrazarlo, lo que provocó que el fuego se traspasase completamente a él haciendo
que sus alas se expandiesen y las plumas, de forma individual comenzaran a desprenderse y alejarse del
calor del fuego, aunque algunas acabaron quemadas.

—¡¡AHHHHH!! —Hawks empezó a gritar debido al dolor y poco a poco comenzó a perder el
conocimiento.

Izuku descansaba en la cama, sus amigos se acababan de ir, pero él era incapaz de conciliar el sueño, no
podía dejar de pensar en aquel beso, aun notaba la calidez, su tacto, lo bien que se sintió; agarrando su
camiseta se volteó para quedar de espaldas a su habitación. Su mente ahora iba muy rápido, era cierto que
había dicho de darle un tiempo a Kacchan para que procesase todo, pero necesitaba verle y hablar con él,
pero no podía, si fuese ahora lo echaría de la habitación.

—Mañana será otro día —dijo para volver a agarrase la camiseta negra y acurrucarse mejor en la cama,
dedicándole su ultimo pensamiento a ese rubio que le volvía loco.
Hawks comenzó a abrir los ojos, algo confuso miró a los lados sin moverse, no reconocía ese sitio. Era
una habitación algo sobria, las paredes destartaladas y con la pintura descascarillada y poco mobiliario,
un sofá y una tele, al fijarse bien pudo ver que había alguien sentado en un sillón frente a la cama, pudo
distinguir sin problema a Dabi, que miraba su móvil.

De pronto se acordó de todo y de forma rápida se incorporó, notando enseguida dolor en parte de su
cuerpo, entre quejidos vio las vendas en su pecho y brazos.

—Buenos días, bello durmiente —dijo Dabi al verlo incorporarse en la cama.

—Dabi... ¿estas bien?

—¿Por qué no iba a estarlo? —preguntó tapándose un poco el cuello con la gabardina.

—Por el fuego...

—Pajarito, pajarito... el fuego es mi amigo.

—Supongo que si —dijo mirándolo bien —la verdad es que te veo bien.

—Lo sé, no estoy nada mal, tú por otra parte estas hecho mierda.

Hawks se volvió a admirar, vendas cubrían sus brazos y su pecho.

—Por suerte no te has quemado la cara —dijo Dabi —algo bueno.

—Ya sabes que me gusta jugar con fuego —dijo con tono divertido, sonando mas sensual de lo que
pretendía.

—¿Ah sí? —dijo de forma seductora el moreno.

—Ya lo sabes.

Dabi se levantó del sofá, dejó el móvil y se sentó en la cama.

—¿Te duele? —le preguntó al alado.

—La verdad es que no, es raro.

—De raro nada, yo me he encargado de curarte y ponerte la crema esa.

—¿Cómo? —Hawks miró su cuerpo con mas detenimiento y se dio cuenta que estaba desnudo —¿y mi
ropa?

—Quemada.

—¿Y por donde me has puesto crema? —preguntó algo inquieto.

—Todo el cuerpo.

—¿To-todo...?

—Todo —enfatizó el moreno mirándole con ojos penetrantes y alzándole una ceja.

—Oh... —de pronto Hawks se puso rojo — ¿y-y-y... mis alas?


—Ahí están —señaló a una esquina donde varias plumas estaban flotando en círculos —hacen cosas
raras.

Hawks se quedó mirando la cantidad ínfima de plumas.

—¿Qué pasa? —preguntó Dabi al ver la expresión con la que miraba las plumas.

—No, nada...

—Vamos, no empecemos otra vez, que sé cuando te pasa algo.

—Es solo que recuperar mis plumas es algo doloroso y tengo que recuperar varias.

—Es lo que pasa cuando juegas con fuego, que te puedes quemar.

—Lo se.

—¿Me dejas verlo? —preguntó Dabi.

—¿El qué? —preguntó el alado.

—Tu espalda.

Hawks lo miró y se volteó lentamente para quedar tumbado boca abajo en la cama, dejando al
descubierto su espalda, donde se apreciaban dos pequeños apéndices a cada lado, de color rojo, donde
pequeñas plumas todavía estaban enganchadas, daban la sensación de ser unas alas de un pájaro pequeño.
Dabi sea acercó y se tumbó a su lado para mirarlas mejor.

—¿Puedo tocar?

Hawks asintió.

Dabi pasó su mano por la espalda, comenzando abajo y subiendo pasando sus dedos de forma suave por
su piel, hasta llegar a la base de las alas, al rozar la zona, Hawks se estremeció y se agarró al brazo de
Dabi que tenía apoyado en la cama, acomodándose mejor, el moreno se puso de forma que Hawks se
pudiese recostar sobre su brazo mientras él seguía tocando las pequeñas alas.

—¿Te duele?

—Ahora no, solo que es una parte muy sensible y todo lo siento mucho mas.

Dabi pasó su mano por el medio de sus dos alas, provocándole a Hawks un pequeño gemido.

—Perdón —dijo el alado.

—No es nada, me gusta oírte gemir. ¿A ver? —dijo repitiendo el gesto, haciendo que Hawks volviese a
reproducir el mismo sonido.

—Dabi...

El moreno río y comenzó a bajar su mano por la espalda hasta llegar a la cadera, donde las sábanas
tapaban el cuerpo del héroe. Las apartó dejando al descubierto el resto del cuerpo desnudo, bajando aún
mas las manaos hasta posarlas en sus nalgas.

—Dabi... ¿Qué haces?


—Divertirme, ¿no quieres?

—Si, pero...

—¿Acaso no ves que estoy pidiéndote perdón?

—Oh...

Dabi lo miró y se acercó a él, agarró su barbilla.

—¿Quieres que nos divirtamos los dos, pajarito? —dijo con voz seductora y suave.

—Si.

Fue acabar la frase y los labios de los dos se fundieron y sin separarlos, Hawks se tumbó boca arriba,
quedando Dabi encima de él, situado entre sus piernas. No pasó mucho hasta que Dabi también quedó
desnudo encima de él, frotando sus miembros provocándoles excitación, representada por gemidos y
bufidos.

Ambos notaban la rigidez de sus penes al rozarse, Dabi hacia movimientos circulares entre las piernas de
Hawks y este miraba mientras gemía en voz baja mirándole a los ojos y le sujetaba de los brazos.

Dabi apartó su agarré y lo sujetó por las muñecas alzando sus propias manos y quedándoselas por encima
de la cabeza, teniendo cuidado de no lastimar sus vendados brazos, Hawks en vez de alarmarse se excito
mas al ver como la cara del moreno se acercaba cada vez mas a la suya, y sin decir palabra lo besó,
metiendo su lengua hasta lo mas profundo de su garganta, el beso fue muy pasional, separándose al poco
por la falta de aire, Dabi lamió las mejillas de su contrario y comenzó a besar su cuello mientras seguía
sujetando sus manos.

Este comenzó a bajar por el cuello, hombro, clavícula, pectoral, deteniéndose un poco en sus pezones,
cosa que hizo estremecer a Hawks y notar un pequeño temblor de placer en todo su cuerpo, bajó por su
abdomen hasta su pubis, ahí, Dabi miró arriba, y como el alado lo observaba con los ojos rojos y
vidriosos de excitación, este se relamía mirando a los ojos al alado.

Justo en el momento que Dabi iba pasar la lengua por el miembro de Hawks, este lo movió y lo volteó
cambando sus posiciones, quedando Dabi tumbado y Hawks sentado encima de él.

—¿Qué haces, pajarito? —preguntó sutilmente.

—Sabes que me gusta jugar con fuego —dijo mientras pasaba su mano por el torso de Dabi hasta llegar a
su entrepierna — y esto de aquí está muy, muy caliente —dijo agarrando la polla de Dabi.

—La comida se come caliente —respondió el moreno que se acomodó a la espera de recibir la boca del
pajarito.

Sin mas dilación, Hawks se agachó y de una introdujo el pene en su boca, una sensación no desconocida
para ambos, solo que esta vez, el alado lo hacía con más gusto aun, Dabi cerró los ojos y se dejó llevar
por la boca, húmeda y caliente del alado. Este subía y bajaba su cabeza haciendo desaparecer ese
apéndice dentro de su boca, mientras alzaba los ojos para ver las muecas de gusto del moreno. Eso le
producía mucha satisfacción, ver que un acto suyo provocaba ese efecto, con entusiasmo lo comenzó a
hacer mas intensamente, llegando a metérsela competente en la boca un par de veces, acto que hizo gemir
a Dabi.

Al poco notó como unas manos lo agarraban y de forma apacible lo tumbaba boca abajo sobre la cama.
—Ahora vamos a jugar de verdad con fuego —dijo extendiéndole un dedo y poniéndolo frente a su boca
y sin tener que decir nada el héroe la abrió y humedeció ese dedo, para poco después sentirlo dentro de
él. No era su primera vez, no necesitaba mucha preparación, pero que Dabi se hubiese preocupado por
ello le hizo sonrojarse y tener pensamientos mas allá del sexo.

—Se nota que lo pasas bien, ¿eh pajarito?

—No soy un santo —respondió.

—Ni yo tampoco —contestó Dabi metiendo dentro de Hawks su polla de un golpe, apoyando todo su
cuerpo en la espalda del héroe, provocándole un gritó.

—¡¿Qué haces?! —exclamó quejoso.

—Soy un villano y me cuelo en los sitios sin llamar —le dijo para pasar la mano por delante y subirle la
cabeza para besar su cuello. Una vez Hawks empezó a respirar con rapidez y a gemir, Dabi comenzó a
mover sus caderas sacando y metiendo su polla dentro del héroe.

Ambos se movían de forma hipnótica, se compenetraban perfectamente, a diferencia de Shoto, Hawks


estaba mas curtido en el sexo y sabía como moverse, y eso le gusto a Dabi, al que le gustaba la marcha.

Tras un rato, el moreno hizo algo que tenía ganas de hacer desde hace un rato, sin parar de meter y sacar,
posó su mano entre la separación de las alas, provocando en Hawks un profundo gemido acompañado de
un suave gritito que hizo morderse el labio.

—Dabi... —gemía el héroe.

—¿Te gusta, pajarito?

—Si...si... —el héroe comenzaba a perder el control.

El villano comenzó a pasar su dedo entre los omoplatos y bajar por la columna rozando sutilmente la
base de las alas, zona extremadamente sensible para Hawks, que le hacía gemir a niveles impensables.

—Si sigues así me voy a correr —amenazó el héroe.

—No sabes el placer que me da tener a un héroe así delante de mí, gimiendo mi nombre.... Venga
pajarito, gime mi nombre, pídeme mas.

Sintiendo que iba a explotar de la excitación, Hawks se mordió el labio y girando un poco la cabeza para
mirarlo, gimió.

—Dabi...mas...mas....

Eso hizo que el villano no pudiese mas y sin avisar se corrió en el interior del héroe, al mismo tiempo que
debido al placer agarró una de las minúsculas alas, lo que hizo que Hawks también se corriese al instante.

Tras vaciarse, Dabi dejo caer su cabeza en el hombro del rubio, Hawks notaba su aliento y su respiración
en su nuca y cuello, y se compenetraba con la suya propia. Saliendo de él, Dabi se tumbó a su lado,
teniendo su brazo para que Hawks dejase ahí su cabeza, cosa que hizo al mismo tiempo que lo abrazaba
para pegar su cuerpo.

—Me ha gustado jugar con este fuego —dijo apoyando su cabeza en el pecho de Dabi.

—Yo de todos los pájaros que me he comido, has sido de lo mejor —respondió Dabi relajándose.
Así sin darse cuenta ambos quedaron dormidos.

En el pasillo, al otro lado de su puerta, dos personas ponen su oído para escuchar.

—Que asco, Twice, no me llames para escuchar esas cosas...

—Pero es muy bonito, Toga-chan... es amor, como tú y yo. Casémonos.

—Jin-kun, tú y yo somos amigos, nada mas —respondió la chica.

—Bueno, podemos ser amigos y casarnos.

—Yo solo quiero casarme con Izuku-kun...

—Pues yo seré el padrino. Lo matare por robarme a mi mujer.

Así los dos villanos comenzaron a caminar por ese pasillo hasta atravesar una puerta, al mismo tiempo
que en ese pasillo, una mujer de pelo rojo miraba la puerta de la habitación de Dabi.

—Con esto me ganaré la confianza de Tomura... —dijo para salir de ese pasillo y volver a la zona central
del almacén.
¿QUÉ RELACIÓN TIENES CON KACCHAN?

Era por la mañana y la clase A estaba al completo frente a las puertas de la zona de entrenamiento S-24,
frente a ellos Aizawa y Midnight los miraban.

—Hoy haremos una práctica de rescate por parejas —anunció el profesor.

Los alumnos comenzaron a hablar algo emocionados por la práctica, se miraban entre ellos viendo
quienes podrían hacer parejas. En una de esas miradas, Izuku se cruzó con Bakugo, no habían hablado
desde el beso y al hacer contacto, el peliverde apartó la mirada de forma rápida, nervioso; Bakugo por su
parte al ver ese gesto chaqueó la lengua y frunció el ceño.

—No os alarméis, jovencitos —dijo Midnight —yo haré las parejas y elegiré a la víctima.

—¿Qué? —preguntó Tokoyami —¿alguien hará de victima?

—Si, los miembros de la pareja deben rescatar a un tercero que yo misma elegiré —dijo guiñándolos el
ojo.

Todos volvieron a hablar entre ellos provocando murmullos.

—Empecemos.

Las parejas de hicieron, entre ellas estaban Uraraka y Ojiro, Iida y Hagakure, Bakugo y Todoroki, Izuku
y Kirishima.

Casi todos parecían conformes, menos Bakugo que pidió cambiar de pareja, pero no se lo permitieron.

—La primera pareja en realizar la prueba serán, Midoriya y Kirishima.

Estos dos se miraron y alzando un puño caminaron hasta la entrada del recinto, pero de camino alguien
agarró del brazo al pelirrojo y lo alejó un poco ante la atenta mirada de Izuku.

Bakugo se llevó a Kirishima unos metros.

—Pelo picho, como le digas algo de lo que sabes te mato, ¿entiendes?

—Tranquilo, Bakugo, no le voy a decir nada... —le dijo como disculpándose.

Izuku los vio hablar, no podo evitar rememorar esos sentimientos que siente al verlos juntos, ellos pasan
mucho tiempo juntos, Kirishima consiguió conectar enseguida con Kacchan, se tratan como iguales en
apenas unos meses, pensaba el peliverde. No podía evitar pensar que entre ellos había algo mas que
amistad y respeto.

Finalmente, Kirishima se alejó del rubio y se acercó a Izuku, disculpándose, el peliverde le sonrió y le
dijo que no pasaba nada.

—Bien, ustedes deberán rescatar a Eraser Head.


Ambos estudiantes saltaron de asombro y miraron a su profesor.

—Mas les vale rescatarme con eficacia o los expulsaré.

Tras decir eso, Aizawa usó su cinta para entrar en el recinto y perderse entre los edificios y escombros
para esconderse.

Poco después, ambos caminaban por la destruida calle de la zona de rescate, y aunque el pelirrojo estaba
atento a todo, Izuku estaba algo distraído, seguía pensando en Bakugo y Kirishima, ¿acaso ellos habían
apostado algo para ver si Kacchan me besaba?, pensó Izuku.

—No creo —dijo en voz baja —Kacchan y Kirishima no son así...

—Midoriya, mira por allí, me ha parecido ver algo.

—Pero, ¿Por qué me besaría Kacchan?, me han dicho que a lo mejor el siente lo mismo, pero yo no lo
creo, seguro él se quería reír de mí, sin duda era eso —seguía murmurando el chico ignorando a
Kirishima.

—Midoriya...

—Dije que le daría tiempo, pero necesito hablar con él, todo esto me está haciendo daño...

—¿Midoriya?

Izuku seguía perdido en sus pensamientos cuando sintió unas manos en sus hombros y como lo
zarandeaban, provocando que despertase y mirase ante sí la cara de Kirishima que le gritaba.

—¡¡MIDORIYA!!

Izuku lo miró y algo sorprendido se echó un poco para atrás.

—¿Qué?... oh... per-perdona...

—¿Qué te pasa? —preguntó el pelirrojo.

—No es nada, solo estaba en mi mundo.

Kirishima lo miró, podía llegar a entender lo confundido que estaba el chico, y mas si es verdad lo que
contó Bakugo.

—Bueno, está bien perderse en tu mundo, pero ahora estamos en una práctica, céntrate, ¿vale?

—Vale, perdón.

—Bien, vamos.

Kirishima comenzó a andar e Izuku lo seguía y al dar varios pasos, el pecoso no pudo reprimirlo mas y se
detuvo.

—Kirishima-kun.

—¿Sí? —dijo le chico volteándose.

—¿Qué tipo de relación tienes con Kacchan? —preguntó de forma directa, una sensación de angustia y
tristeza le estaba consumiendo por dentro.
Kirishima ladeó al cabeza.

—No entiendo.

—Siempre estáis juntos, he visto que os habéis compenetrado muy bien en poco tiempo, yo conozco a
Kacchan desde pequeño y nunca lo he visto tan confiado con nadie.

Kirishima comenzó a entender que le pasaba al peliverde, debía elegir bien las palabras.

—Bakugo y yo solo somos amigos, es mi mejor amigo, nada mas.

—¿De verdad? —preguntó el chico agachando la cabeza percibiendo el ridículo que había hecho al hacer
esa pregunta.

Kirishima abrió los ojos, ahí estaba la prueba que necesitaba, Midoriya también siente algo por Bakugo.

—Si, te lo juro, además a él le gusta otra persona... —dijo con cierta picardía.

Izuku levantó al cabeza rápido y lo miró.

—¿En serio?

Kirishima asintió enérgicamente.

—Oh...

—Socorro —oyeron a una voz grave sin ningún tipo de interés pronunciando esas palabras.

Ambos comenzaron a mirar a todas partes.

—Socorro —volvió a sonar esa voz con tono desinteresado.

Unos metros mas adelante, bajo unos escombros vieron la mitad superior del cuerpo de Aizawa, que los
miraba con cara de cansado.

—Llevo esperando mucho –dijo sin modificar su tono.

—Lo siento, le sacaremos de allí ahora mismo —dijo Izuku con energía.

One For All Full Cowl

Izuku usó su fuerza para levantar los escombros mientras Kirishima sacaba a Aizawa y lo dejaba en un
sitio seguro.

El profesor, una vez los dos acabaron su labor se enderezó y los levantó el pulgar.

—Bien hecho, pero muy lentos, seis puntos menos.

Aunque algo decepcionados, los dos chicos se miraron y sonrieron chocando sus manos en señal de
victoria.

El resto de parejas también iba entando y haciendo su labor, esta vez aprobaron todos, con mas o menos
nota. Al salir de su prueba, Izuku vio como Kirishima iba corriendo al lado de Bakugo y se ponían a
hablar, intentó no pensar mucho en ello y se acercó a Todoroki, que estaba al lado de Bakugo, aunque
algo mas apartado.

—¿Cuándo os toca? —preguntó el peliverde.

—Somos los cuartos —respondió el medio albino.

—Vale... oye, Todoroki-kun...

—¿Sí?

—Kirishima me ha contado algo que me inquieta.

Todoroki miró al rubio y al pelirrojo y luego volvió a dirigirse a Izuku.

—¿Qué te ha dicho?

—Dice que a Kacchan le gusta alguien.

—¿En serio?

—Si, eso me ha dicho... pero si eso es verdad ¿Por qué me besó ayer?

Todoroki se puso a pensar, él sabía el cariño que tenía Bakugo por Izuku, pero no sabría decir si eso
podría considerarse amor y tampoco quería ilusionar en vano a su amigo.

—No lo se. Ya te dije ayer que a lo mejor el siente algo por ti también.

—Pero él no se fijaría en mi... y-yo creo que eres tú el que le gusta.

—¿Yo?

—Si, bu-bueno... tu eres mas apuesto que yo.

Todoroki no sabía que decir.

—Además siempre se está metiendo contigo —volvió a decir Izuku —eso solo lo haría si le gustas y no
sabe como decírtelo.

—Midoriya —Todoroki no comprendía del todo, pero pensándolo mejor, esas mismas palabras se las
podría aplicar a él mismo.

—Pareja de Bakugo y Todoroki, os toca. Vuestra víctima es Ojiro.

—¡¡¡¿QUÉ, EL COLA?!!! —gritó Bakugo.

Todoroki y Bakugo traspasaron las puertas del recinto y comenzaron su prueba, fuera, Uraraka se acercó
a Izuku.

—Deku-kun, ¿Qué tal la prueba?

—Muy bien, ha sido muy bueno... oye Uraraka...

—¿Sí?

—¿Tú crees que Kacchan puede sentir algo por mí?


Uraraka lo miró, aun sentía ese pellizco en su corazón cada vez que lo veía tan feliz hablando de Bakugo,
pero había prometido tragarse esos sentimientos y ser la mejor amiga para él.

—No lo sé, pero si te besó es por algo.

—No sé, hoy Kirishima me ha dicho que a él le gusta alguien.

—¿En serio?

—Si, pero no me he atrevido a preguntar.

—Ya... eso es algo privado.

—Al menos sé que no es él... llegue a pensar que Kacchan y Kirishima eran mas que amigos.

Uraraka se echó a reír de forma exagerada haciendo que el resto de la clase los mirase.

—Ur-Uraraka... —Izuku se puso completamente rojo mientras la chica volvía en sí.

—Eso no tiene ni pies ni cabeza, solo son amigos y si fuesen algo mas Mina lo sabría... ¡¡¡MINA!!! —
exclamó la castaña —ella tiene que saberlo también, voy a preguntar.

—No, Ura... —no le dio tiempo pararla antes de que saliese corriendo buscando a Mina.

Horas después, tras las clases y las prácticas, Izuku caminaba por los pasillos de la U.A., se dirigía al
despacho de All Might, quería preguntarle sobre el One For All y sobre lo que le pasó el otro día. Habría
preferido ir con Bakugo, pero con todo lo que pasó no se atrevió a acercarse.

No tardó mucho en llegar a la puerta, se puso delante y fue a tocar cuando alguien lo llamó.

—Eh, Deku.

Izuku reconocido la voz al momento, miró a su izquierda, vio a Bakugo caminando con las manos en los
bolsillos hacia él.

—¡Ka-Kacchan!... ¿Qué haces aquí? —preguntó con un audible temblor en la voz.

—Te dije que vendría contigo a ver a All Might, ¿no te acuerdas?

—Oh... si, sí, pero pensé que...

—No pienses tanto, Deku inútil —dijo el rubio poniéndose a su lado, bastante pegado a él —vamos,
llama.

—S-si...

Izuku tocó a la puerta del despacho y al poco All Might la abrió algo sorprendido al ver allí a los dos.

—¿Qué habéis hecho esta vez? —preguntó.

—Na-nada, All Might, solo vengo a preguntarte una cosa sobre... eso...

All Might entendió y los dejó pasar, donde los dos chicos se sentaron en un sofá delante de él, el anterior
símbolo de la paz no pudo obviar la tensión que había entre esos dos, aunque también vio que se habían
sentado muy juntos, y no como otras veces, que cada uno ocupaba el lado contrario del sofá. El hombre
se sentó y los miró fijamente.
PORTADORES DE UN BESO

—Bien, joven Midoriya y joven Bakugo, ¿en que os puedo ayudar? —preguntó All Might prestando
atención.

Los dos chicos miraban la huesuda cara de su ídolo, Bakugo simplemente se recostó y dejó hablar a
Izuku.

—Venía a ver si me podías decir algo de lo que me pasó el otro día.

—¿Te refieres a tu pérdida de control?

—Si, siento que el One For All tuvo algo que ver.

All Might los miró, aunque enfocó su mirada en el peliverde, pensando bien en las palabras que iba a
decir.

—Joven Midoriya, tenía pensado contártelo mas adelante, cuando dominases al menos el cincuenta por
ciento del One For All, pero veo que algo lo activó antes de tiempo...

Izuku ladeó al cabeza debido a la confusión, mientras que Bakugo seguía observándolos.

—Joven Midoriya, ¿has visto alguna vez sombras?

—Si, en el festival deportivo, te lo comenté.

—Bien, pues esos son vestigios de los antiguos portadores del One For All.

—¿Cómo? —exclamaron al mismo tiempo Bakugo e Izuku.

—Si, yo solo fui el octavo portador, antes de mi hubo mas. La esencia de esos portadores se adhiere al
One For All y se transmiten al igual que el quirk.

Izuku, aunque mas o menos comprendía, seguía algo confuso.

—¿Y qué tiene que ver eso con mi descontrol del otro día?

—En el momento que te pasó eso, empezaste a manifestar uno de los quirks de los anteriores portadores.

Eso dejó a los dos chicos estupefactos.

—¿Estás diciendo que Deku puede llegar a tener mas quirks? —preguntó Bakugo aun sin llegar a
creérselo.

—Si, exactamente siete, ya que yo no cuento, ya que no tenía quirk antes del One For All.

Izuku estaba en shock, en ese momento era incapaz de pensar con claridad. Siete quirks mas, él, que
nació sin uno, que obtuvo uno por suerte, ahora sería capaz de tener hasta ocho. Esa información dejó al
peliverde algo atontado, incluso comenzó sentir algo de mareo.

—¿Joven Midoriya? —preguntó All Might al verlo palidecer.

—¿Deku? —ahora era Bakugo el que lo miró y llamó al ver como su piel se volvía totalmente pálida —
¡¡¡EH, DEKU!!!

Izuku se puso en pie de forma rápida, todo a su alrededor comenzó a oscurecerse y ocupando toda la
habitación ocho sombras comenzaron a rodearlo, una de ellas se adelantó al resto, alzó lo que parecía su
mano y de ella surgieron unas corrientes de energía negra parecidas a unos látigos que envolvieron el
cuerpo del chico, el contacto con esa energía hizo que Izuku se desmayase.

—¡¡DEKU!!

Bakugo agarró el cuerpo de Izuku antes de caer al suelo y alarmado, junto a All Might lo llevaron
corriendo a la enfermería.

—Shigaraki —llamó la mujer de pelo rojo.

El nombrado se encontraba sentado en su sillón, presidiendo la zona principal del almacén, a su lado,
como era costumbre, Kurogiri lo custodiaba.

—¿Qué pasa?

—Tengo algo que contarte —dijo la mujer situándose frente a él.

El hombre rodó los ojos y dejó la videoconsola con la que estaba jugando y la miró.

—¿Qué pasa?

—Entre Dabi y Hawks pasa algo.

—¿Algo como qué?

—Pues que tienen algún tipo de relación, mas allá de ser compañeros.

Shigaraki bufó.

—Cuéntame algo que no sepa —dijo algo molesto.

—¿Lo sabías? —preguntó la mujer algo sorprendida.

—Yo lo sé todo —dijo señalando a Kurogiri —tengo ojos en todas partes.

—¿Y no te preocupa?

—Mientras sigan con lo que les he mandado me da igual donde meta Dabi su polla.

—Pero...
—¡PERO NADA! —Shigaraki se puso en pie y la miró con rudeza —aprende de ellos y haz tu trabajo...
no entiendo que vio el Maestro en una mujer como tú.

—Evidentemente me vio mucho mas preparada para mandar esta Liga que un inmaduro como tú.

—¿Qué has dicho? —la voz de Shigaraki se volvió mucho mas áspera y rasposa.

—Lo que has oído.

A gran velocidad la mano de Shigaraki agarró el cuello de la mujer, sin llegar a tocarla con todos los
dedos, dejando el meñique libre, pero apretando con fuerza.

—Repítelo y te haré pedazos.

La mujer forcejeaba, no entendía como era posible que, con la constitución e ese hombre, tan delgada y
decrepita tuviese tanta fuerza y velocidad.

—E-e-s-está bien... lo retiro.

Shigaraki soltó el cuello de la mujer y se alejó de ella.

—Kurogiri, llevártela a otra parte y enciérrala hasta que aprenda.

Un portal apreció debajo de Tachibana y cayó por él para caer en la habitación que la habían designado.

Al poco, Mr. Compress entró en la sala central y se acercó a Shigaraki.

—Señor...

—¿Qué quieres tú ahora?

—Nos llegan informes de la U.A., la próxima semana tendrán vacaciones.

Shigaraki lo miró y esbozó una sonrisa.

—Llama a Dabi y dile que venga.

En la U.A., Izuku comenzaba a despertarse, la claridad de las ventanas al principio lo cegó, pero
rápidamente se acostumbró, al poder ver bien, contempló la habitación, la conocía bastante bien, al final
había estado allí muchas veces, estaba solo y aunque al principio no recordaba nada, no pasó mucho
hasta que todos los recuerdos se agolpasen en su cabeza.

Entonces la puerta se abrió, por ella entraron varias personas, Iida, Tsuyu, Uraraka y Todoroki.

—Deku-kun... ¿ya despertaste?

Izuku se incorporó en la cama y los sonrió.

—Si, y estoy bien, no os preocupéis, solo ha sido un desmayo.

—Nos asustaste, kero.


—Si, Midoriya, no puedes hacer eso —dijo ahora Ida haciendo movimientos rápidos y robóticos con su
brazo.

—Lo siento —dijo el chico algo avergonzado.

—Bueno, al menos estas bien —dijo Todoroki.

Izuku dio una mirada a todas partes.

—¿Y All Might y Kacchan?

—Bakugo fue el que te trajo —comentó Todoroki.

—Yo me cruce con los dos cuando te traían —dijo Uraraka —Bakugo parecía preocupado...

Izuku instantáneamente se volvió rojo.

—¿En serio?

—Eso me pareció...

En ese momento la puerta se abrió, entrando por ella All Might, que al ver a su pupilo despierto suspiró.

—Joven Midoriya, que susto... ¿estas bien?

—Si, All Might, solo ha sido un desmayo...

—Aun así, Recovery Girl viene ahora a verte.

—No hace falta.

—Mejor asegurarnos —respondió algo preocupado All Might.

—Está bien.

All Might dijo al resto que saliesen para que Recovery Girl llegase y lo examinase.

—Deku-kun, te esperamos luego en la cena.

—Vale.

Minutos después, tras el examen donde se vio que el chico estaba bien, Recovery Girl solo le recomendó
beber mas agua, y lo dejó irse. Al atravesar la puerta y salir al pasillo, se quedó algo sorprendido al ver
allí a Bakugo.

—¿Kacchan?... ¿Qué haces aquí?

—Esperándote.

—¿A mí?

—¡¿VES A ALGUIEN MAS, IDIOTA?!

—No, su-supongo...

—Vamos, te acompaño al comedor.


—Va-vale.

Ambos comenzaron a caminar en silencio, Izuku estaba algo nervioso, estaba siendo un día muy raro...

—Kacchan...

—¿Qué?

—Emmm... bu-bueno...

—Si tienes algo que decir dilo ya —dijo Bakugo sin detener su caminata.

—Es que me da algo de miedo.

Bakugo se detuvo, sorprendiendo al peliverde, que lo miró con un leve temblor en las piernas.

—Dilo.

—Si-siento haberte preocupado.

Estas palabras hicieron abrir los ojos a Bakugo y notar cierta rabia en él.

—¡¿QUIÉN DICE QUE ESTABA PREOCUPADO?

—Eh... bu-bueno...

—AH, LA CARA REDONDA...

—Bu-bueno...

—¡LA VOY A MATAR!

Bakugo se dio la vuelta para irse cuando Izuku lo agarró del brazo, dejando a los dos inmóviles.

—Ka-Kacchan...

Katsuki notaba las manos suaves y calientes de Izuku en su muñeca, no dijo nada, solo cerró los ojos,
intentando aguantar las ganas de darse la vuelta y...

—Kacchan, lo que pasó ayer... me-me gustó...

Alrededor de ellos se volvió a formar un silencio, pero uno muy agradable, roto por el sonido del aire y la
luz anaranjada que atravesaba los ventanales proyectaba sus sombras sobre las paredes. Esas palabras
embriagaron los oídos de Bakugo, que lentamente se giró para mirar a Izuku a la cara, los ojos verdes lo
miraban con temor, pero al mismo tiempo veía suavidad y ternura, los veía brillar.

Al mismo tiempo, Izuku pudo ver los ojos rojos y rudos de Katsuki, pero esta vez los vio tranquilos,
sosegados, ¿cariñosos?, los pudo contemplar bien, lo hipnotizaban. Vio al rubio voltearse del todo y
quedar frente a él. Instintivamente, pasó de agarrar su muñeca a agarrarlo de la mano, su pecho comenzó
a impacientarse, su corazón latía rápido, comenzó a acercarse a él. Bakugo notó el agarre de la mano,
cerró los ojos un instante.

Al abrirlos, la cara de Izuku estaba mucho mas cerca, notó subir sus pulsaciones, y soltó la mano del
peliverde para cercarse aun más a él y rodearle la cintura con sus manos, pegando definitivamente sus
cuerpos. Al momento que Izuku levantó al cabeza, vio acercarse la boca de Bakugo y al momento sus
labios se unieron en un beso suave, tranquilo, donde sus labios envolvían a los del otro en un baile
húmedo y sosegado, Izuku subió las manos y agarró la cara de Katsuki.

En ese momento todo a su alrededor despareció, solo estaban ellos, solo existan sus cuerpos, sus
sentimientos estaban fluyendo, la felicidad en ese momento tocó techo.
AMISTAD DOBLE

En uno de los pasillos de la U.A., Izuku sentía que volaba, entre sus manos la cara de Bakugo y sus
labios unidos a los suyos, se daban un beso tierno y tranquilo, las manos del rubio en su cintura, lo
apretaba, pero sin fuerza.

Una vez se separaron sus labios, ambos abrieron los ojos y sus miradas chocaron de forma apacible, una
sonrisita apareció en la boca de Bakugo, mientras que Izuku comenzaba a emularlo, cuando de pronto, en
su cabeza se reprodujeron los sucesos del día anterior cuando se besaron. Sus ojos se abrieron y sin llegar
a apartarse se dirigió a él.

—Ka-Kacchan... lo siento... yo...no...no... perdonadme...

—Deku...

—Por favor, ha sido sin pensar... lo siento...

—Deku...

—Perdo...

—¡¡¡¡DEKU, IDIOTA!!!! —gritó Bakugo haciendo que el peliverde se callase, para acto seguido
modular su tono a uno mas apacible —está bien Deku, no tienes que disculparte por nada.

Izuku ahora lo miró algo confuso.

—Pero...

—¿Qué pasa, no te gusta cómo te he besado?

—N-no, no es eso... besas muy bien... di-digo...

Bakugo volvió a esbozar una sonrisa graciosa.

—¿A lo mejor debería besarte otra vez para que lo tengas mas claro?

—¿Kacch...?

Antes de poder decir nada, los labios del rubio habían vuelto a entrar en contacto con los suyos,
dejándolo completamente desarmado, esta vez llevó sus manos al pecho de Katsuki mientras que él le
volvía a rodear la cintura.

—Ejem...

Amos se separaron de forma prudente y miraron dirección de donde provenía ese carraspeo, pudiendo ver
al profesor Aizawa mirándolos con una ceja levantada y los ojos entrecerrados.
—No os entiendo muy bien, ¿primero os pegáis y ahora esto? —dijo Aizawa rascándose una sien con un
dedo.

—A-Aizawa-sensei... lo sien-siento... —se disculpaba Izuku mientras que Bakugo no decía nada.

—No pasa nada, la vida privada de los estudiantes no es de mi incumbencia, a no ser que interfiera con
su rendimiento —dijo mirándolos, pasando de uno a otro la mirada.

—No lo hará, señor... —volvió a decir Izuku.

—Bien, pues váyanse a otro sitio y eviten esos comportamientos en zonas públicas de la U.A.

Algo nerviosos, ambos se dieron la vuelta y se comenzaron a alejar, uno al lado del otro.

—Bakugo...

El rubio se giró para mirar al profesor, mientras que Izuku se detuvo un poco mas atrás y también miró.

—En un mes es el examen de la licencia.

—Lo se.

—Bien...

Tras eso volvieron a ponerse en marcha para salir del edificio principal de la U.A y dirigirse a los
dormitorios.

En la guarida de la Liga de Villanos, alguien llamó a la puerta de Dabi, sorprendiendo a Hawks que
estaba tumbado en la cama, aun desnudo y boca abajo, tapado parcialmente con unas sábanas, Dabi
estaba de pie y se acercó a la puerta y abrió lo justo para que no se viese nada del interior.

—¿Qué pasa? —preguntó algo irritado.

—Te llama el jefe —dijo Mr. Compress.

—Dile que ahora voy.

Tras eso cerró la puerta y se dirigió a Hawks que se había sentado en la cama.

—A ver que quiere el señor manos...

Hawks se rio por ese apodo.

—No tardes o se enfadará —le dijo.

—¿Tan rápido te quieres deshacer de mí, pajarito?

—No, si pudiese, no te dejaría alejarte de mí.

Dabi esbozó una sonrisa y se acercó a él, se inclinó un poco para estar a su altura y le dio un beso corto
en los labios.
—Nos vemos.

Tras eso atravesó la puerta y se fue, dejando a Hawks algo rojo en la cama, se volvió a tumbar y suspiró
estirando los brazos todo lo que pudo.

Tras unos momentos se incorporó y comenzó a vestirse, al ponerse los pantalones sintió una punzada
intensa en su espalda, una que le obligó a arrodillarse y ahogar unos gritos, sus alas estaban empezando a
crecer nuevamente.

Lo mas doloroso era la aparición de las bases, esta vez por suerte, no se habían quemado del todo, si no,
sería insufrible. La puerta sonó, pero Hawks estaba demasiado dolorido como para hacer nada, un
pequeño grito se le escapó al notar una nueva punzada. Ese grito si fue mas audible y la puerta se abrió
de golpe.

—¿Hawks?

El alado miró a la puerta y vio a Twice que lo miraba estático, el héroe fue a decir algo, pero una nueva
punzada le hizo gritar esta vez mucho mas sonoro. Twice se asustó y se acercó a él.

—¡¿Qué te pasa? ¿estas bien? ¿busco a alguien?

—N-n-no... so-solo será un momento.... Ahhh

Una nueva punzada, ahora mas intensa le perforó la espalda.

Twice, algo asustado, no sabía que hacer, por lo que extendió los brazos y lo abrazó. Hawks se sentía a
punto de desfallecer debido al dolor cuando una nueva punzada lo volvió a perforar, esta vez fue él el que
rodeo el cuerpo de Twice para, de alguna forma, frenar el dolor, entonces, en su espalda comenzaron a
arremolinarse las plumas que hasta se momento flotaban y se movían en una esquina, y Twice pudo ver
con total claridad como se iban formando sus alas, pluma a pluma se iban integrando en la base,
formando la estructura de unas alas rojas brillantes.

Pasados unos minutos, Hawks comenzó a incorporarse y quedó de rodillas delante de Twice, con
goterones de sudor cayéndole por la frente y la cara y con la mirada cansada lo miró.

—Muchas gracias, Twice.

—Oh, no ha sido nada, es lo mínimo que puedo hacer por un amigo —dijo mientras hacía movimientos
reflejando vergüenza, ya que con la máscara negra no se veía su rojez.

—¿Amigos? —preguntó Hawks.

—Yo te considero mi amigo, además eres el novio de Dabi, que también es mi amigo.

—¿Qué? ¿Novio de Dabi?

—Si, yo os apoyo y estoy muy contento por vosotros. ¡¡EL AMOR SIEMPRE GANA!!

Hawks se ruborizó un poco por el comentario, y aunque estaba exhausto y cansado por todo eso, vio la
oportunidad de saber mas.

—Pero a Dabi le gusta mas Shoto ¿no?

—Al hijo del número uno nunca lo ha traído aquí.

—Pero porque es un aprendiz de héroe y sería raro traerlo a la guarida de los villanos...
—Tu eres un héroe y estás aquí —le decía Twice con un tono tranquilo y estimulante.

Hawks pensó en esas palabras,

—¿De verdad le gusto a Dabi?

—Si y mucho.

—Pero ¿y Shoto?

—Él solo hace eso con él por la misión.

—Ah si, la misión de enamorar al hijo del número uno... nunca entendí bien cuál era el objetivo.

—A mí tampoco me queda claro, nunca me cuentan nada... —se quejó apenado Twice —desde que traje
a Overhaul ante nosotros, no se fían mucho de mi...

—Te entiendo —dijo fingiendo pena —de mi tampoco se fían mucho.

—Pero si quieres lo puedo intentar averiguar y te lo cuento —le dijo contento.

—Eso me gustaría mucho Twice, pero tiene que ser nuestro secreto... no quiero que tengas problemas por
mi culpa —le dijo Hawks con la vista al suelo.

—Vale —dijo con bastante ilusión —será nuestro secreto.

Tras esa conversación, Hawks acabó de vestirse y salieron de la habitación.

—Bueno, Twice tengo que salir a trabajar, recuerda nuestro secreto.

—Lo hare —dijo poniéndose un dedo en los labios.

Hawks le sonrió y se dirigió a la salida mientras Twice si iba dando saltitos de felicidad en dirección
contraria.
INSEGURIDAD

Izuku y Bakugo caminaban por el camino que llevaba a la residencia, uno al lado del otro sin decir nada,
se notaba una tensión extraña entre ellos, una mezcla de vergüenza y miedo. Izuku caminaba con las
manos juntas e intentaba mirar a todas partes, mientras que Bakugo iba con las manos en los bolsillos,
con el ceño algo fruncido y miraba al frente.

Al entrar, vieron que todos estaban preparando la mesa para comer, Izuku miró fuera y vio que
prácticamente ya era de noche, sorprendido dio un respingo y se acercó al resto, disculpándose por tardar
y ofreciendo a ayudar en todo lo que pudiese.

Bakugo vio como el peliverde se alejaba sin mirar atrás, notaba su nerviosismo, lo concia desde hacía
mucho tiempo, a él no le podía engañar, aunque prefirió no decirle nada y darle un poco de tiempo. Vio a
lo lejos a Kirishima y se encaminó hacia él, a pocos metros de él, el pelirrojo lo miró y ambos chocaron
miradas, de alguna forma le hizo saber que tenía que hablar con él, urgentemente. Kirishima, se acercó y
ambos se metieron por la puerta que daba a la zona exterior, donde había un banco para sentarse.

-¿En qué puedo ayudar? -dijo Izuku al llegar a la cocina donde Sato, Tokoyami y Kaminari estaban al
cargo de preparar la comida.

-Puedes ayudar a Todoroki a colocar los cubiertos.

-Vale -dijo el chico con una sonrisa y corrió a buscar al susodicho.

No le costó mucho encontrarlo, estaba en el armario de los cubiertos.

-Todoroki-kun, he venido a ayudarte.

-Oh, Midoriya, me harías un gran favor.

-Claro... vamos -dijo agarrando todos los cubiertos entre los dos.

En el corto trayecto, Shoto no pudo evitar ver la sonrisa en la cara de su amigo.

-Te veo muy contento.

-Si... -entonces se detuvo y lo miró -tengo que contarte algo muy importante.

-¿El que? -dijo el medio albino algo asustado pensando que Izuku se refería a algo malo.

Izuku agarró a Todoroki del brazo y lo aparató un poco y se escondieron tras una de las esquinas.

-Kacchan y yo nos hemos vuelto a besar.

Todoroki se quedó algo pasmado sin saber muy bien que decir hasta que reaccionó.

-¿Y otra vez te ha tratado mal?


-No... no, esta vez ha sido diferente... han sido dos veces -contaba Izuku mientras Todoroki veía como se
le iluminaba la mirada solo con relatar el encuentro.

-Pero eso es bueno, ¿no?, eso que siente algo por ti.

-Parece que si... pe-pero... no me quiero hacer ilusiones todavía... esta noche iré a hablar con él y a ver
que pasa.

-Me alegro por ti, Midoriya, estoy muy contento de que estes feliz.

-Gracias, Todoroki-kun.

-¿Cómo que lo has vuelto a besar? -preguntó Kirishima que se levantó del banco donde se había sentado
junto a Bakugo.

-Lo que oyes... ¡¡¿O ESTAS SORDO?!!

-No, no... pero ¿Cómo ha sido? ¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha dicho?...

-¡¡NO PREGUNTES TANTO!! -gritó ya que el pelirrojo le estaba poniendo nervioso -mañana te lo
cuento, esta noche quiero hablar con él tranquilamente a ver que ha sido todo esto.

-¿Crees que no es real? -le dijo con una sonrisita picara.

-No lo sé...

-Vamos, Bakubro, llevas queriendo hacerlo desde hace mucho y por fin ha pasado, no vengas ahora con
esa inseguridad y menos tú, que eres Bakugo.

Bakugo quería gritarle por decirle eso, pero su cabeza estaba algo intranquila. Si, tenía inseguridad en
todo este asunto, no sabía si estaba preparado para que la persona que tanto quiere le diga que todo ha
sido un error o que se ha sentido presionado.

-Cuando él me diga que siente lo mismo por mí, estaré mas tranquilo.

-Pues conociendo a Midoriya, te lo dirá.

-Eso espero...

-Tu deberías aprovechar y disculparte con él.

Bakugo lo miró, pero no dijo nada, era algo que tenía pendiente.

Minutos después todos estaban sentados en la mesa mientras cenaban, como cada noche, Bakugo se
sentaba con sus amigos e Izuku con los suyos, aunque ese día, ambos se dedicaban miradas fugaces.

-¿Qué haréis en las vacaciones? -preguntó Mina.

-Mis padres quieren llevarme a Paris -dijo Momo de forma despreocupada siendo mirada por Uraraka,
Ojiro y Jiro de forma condescendiente.

-Yo iré a la playa -comentó Kaminari.

-Yo estaré en mi casa, ayudando a mis padres -comentó Uraraka.

-¿Queréis saber dónde voy yo? -preguntó Aoyama, aunque nadie parecía prestarle atención.
-¿Y tú Todoroki? -preguntó Fumikage.

-Estaré en mi casa, seguramente -respondió el chico en tono monótono.

-¿Y tú Deku-kun? -preguntó ahora Uraraka.

-Todavía no lo sé, puede que me quede aquí.

-¿No vas con tu madre? -preguntó Shoji.

-No lo se -el chico hablaba tranquilo, pero tenia miedo de que si iba a su casa, Dabi u otro villano fuese y
volviese a poner en peligro a su madre.

-¿Y tú Bakugo?

-¡¡NO OS IMPORTA, EXTRAS!!

-Bakugo siendo Bakugo -dijo Mina encogiéndose de hombros.

-¿Qué quieres? -preguntó Dabi a Shigaraki que seguía sentado en su sillón, viendo a Kurogiri detrás de
él.

-Hemos recibido noticias de dentro de la U.A. y en dos semanas tendrán vacaciones.

-¿Y qué?

-Dabi, a veces pareces tonto -dijo Tomura rodando los ojos -con la U.A. sin vigilancia tan estricta
podremos atacar.

-Pero si no hay nadie allí, ¿Qué daños vamos a causar?

Shigaraki estaba empezando a perder la paciencia.

-¡DABI!, centraté -gritó Shigaraki levantándose y apartando la mano amputada de su cara -vas a atacar la
U.A con el Nomu de alta gama que te dejé y una vez destruida, la credibilidad de los héroes caerá.

Dabi sabía perfectamente lo que pretendía, solo quería desesperarlo y lo había conseguido.

-Esta bien, pues dame a ese Nomu ya.

-Lo tendrás a su debido tiempo -dijo Shigaraki volviendo a clamarse y sentarse -puedes irte con tu héroe.

-¿Qué? -dijo el moreno con el ceño fruncido y cara de odio hacia Shigaraki.

-Que te vayas con tu héroe, que al parecer os compenetráis muy bien -dijo con cierto resentimiento.

Llamas azules empezaron a surgir alrededor de Dabi y miraba con aun mas odio a Shigaraki y comenzó a
correr hacia él cuando un portal apareció delante de él y lo atravesó para caer de bruces sobre el pasillo
de las habitaciones.
Cuando se dio cuenta de lo que había pasado dio un fuerte golpe contra el suelo.

-Bastardo.

-¿Dabi?

El moreno miró hacia arriba y vio delante de él a Twice, que lo miraba algo extrañado, aunque no podía
ver a través de su mascara.

-¿Qué quieres tú ahora? -preguntó el moreno bastante enfadado.

-Nada, solo me ha parecido raro verte aparecer de pronto. Estoy acostumbrado.

Dabi se levantó resoplando y le dio un manotazo para apartarlo.

-EH... no empujes... Pégame.

Dabi no se detuvo.

-Hawks se ha ido -dijo Twice imaginando que Dabi iba a su habitación.

Al decir eso, el moderno se detuvo y se giró para mirarlo.

-¿Cómo lo sabes?

-Lo he visto irse, dijo que tenía trabajo.

Mierda.

-Vale -Dabi no dijo nada mas y se volvió a girar para seguir su camino, solo que no entró en su
habitación, si no que subió a la azotea, donde agarró la pluma de su cuello y comenzó a flotar para salir
volando de allí.

De madrigada, Izuku descansaba en su habitación, ya se había puesto el pijama, agarraba los extremos de
la camiseta negra que le había regalado Bakugo, estaba algo nervioso, no sabía que iba a pasar, no sabía
siquiera si Kacchan le iba abrir la puerta, se levantó y se miró al espejo.

-¿Querrá verme?... pe-pero el me besó otra vez y fueron dos veces, ¿no estaría jugando conmigo no?...
tengo miedo.

El corazón de Izuku comenzó a latir muy rápido.

-¿Y si se arrepiente?

Varias dudas recorrían la mente del peliverde, que poco a poco le iban desanimando, pero miró, reflejado
en el espejo uno de sus posters de All Might, recordó entonces las palabras de su ídolo aquel día tan
importante.

"Tú también puedes ser un héroe"


Esas palabras lo llenaron de confianza y esperanza, apretando los puños se volvió a mirar al espejo y
lleno de confianza, abrió su puerta y se encaminó hacia le cuarto piso y se puso frente a la puerta de
Bakugo, respirando fuerte levantó el puño para llamar y casi al momento de hacerlo la puerta se abrió,
dejando la imagen de Katsuki delante de él, mirándole con cierta sorpresa.

-¿Deku?

El peliverde se quedó pasmado, no esperaba que abriese la puerta si de golpe.

-Ka-Kacchan...
¿TE GUSTO?

Bakugo e Izuku estaban en la habitación del rubio, ambos de pie, sin decir nada y con la cabeza mirando
en diferentes direcciones. Tras su encuentro en la puerta, Bakugo le invitó a entrar y este aceptó, al fin y
al cabo, había venido a hablar con él, pero ahora no sabía bien que hacer o decir.

—Siéntate —le dijo a Izuku y este algo nervioso miró a todas partes, viendo la silla libre del escritorio,
donde se sentó. Katsuki lo siguió con la mirada y una vez el peliverde se sentó, él mismo tomó asiento en
la cama frente a él.

Otra vez volvieron a estar en silencio, aunque ahora cada poco tiempo se lanzaban miraditas, que
rápidamente desviaban al ver que el otro también lo estaba observando.

—¿Es verdad? —soltó de pronto Bakugo haciendo dar un respingo a Izuku, sin apartar la mirada de él.

Tras el sobresalto, el peliverde se le quedó mirando, no sabía a que se refería.

—¿A qué te refieres?

—Esta tarde me has dicho que lo que pasó ayer te gustó. ¿Es verdad?

Las mejillas de Izuku se tornaron rojas y miró al suelo mientras juntaba sus rodillas y apoyaba sus manos
en ellas tensando sus brazos.

—Si, es verdad...

Bakugo lo miró fijamente.

—¿Y lo que ha pasado hoy?... ¿también te ha gustado?

Izuku asintió volviéndose aún mas rojo si podía y al no mirar a Bakugo directamente, no pudo ver la
pequeña sonrisa que se formó en su cara.

—¿Y yo... te gusto?

Ahora sí, Izuku levantó al cabeza y sus miradas volvieron a chocar, sintió como su corazón comenzó a
latir muy rápido, volviéndose a tensar mas.

—S-s-sí, me gustas.

Un leve silenció rompió en la habitación, Bakugo se levantó a toda prisa y se situó en el centro dándole la
espalda, cruzando los brazos. Al verlo, Izuku se asustó y se levantó igualmente, quedando detrás de él.

—Kacchan... perdóname... fue sin pensar, te lo juro... —decía le peliverde con nerviosismo, creyendo que
sus palabras habían enfadado al rubio.

—Deku, no digas nada mas, no lo estropees.


—¿Qué?

—Veras... —dijo dándose la vuelta y quedando frente a él nuevamente —a mí también me gustas.

—No —dijo Izuku sin pensar.

—¡¡¿CÓMO?!! —gritó Bakugo.

—No, yo no te puedo gustar, tú eres Kacchan, tú eres impresionante y yo no soy nada, yo no te puedo
gustar —decía de forma rápida y nerviosa.

—¡¡¡BASTARDO, TÚ A MI NO ME DICES QUIEN ME GUSTA Y QUIEN NO!!!

—Oh... pe-perdón —dijo agachando al cabeza para instantes después levantarla y volviéndolo a mirar.

—Espera... ¿yo te gusto de verdad?

—¿No me has oído o qué?

Izuku estaba muy alterado en ese momento, pero al mismo tiempo sentía una felicidad fluyendo por todo
su cuerpo que no puedo evitar que se le escapasen algunas lágrimas, miró a Bakugo y comenzó a llorar,
tapándose la cara.

—¿Por qué lloras? ¿tan poco te gusta que me gustes?

—N-n-no es-es-eso... es que... —decía entre sollozos, cuando sintió que alguien le agarraba suavemente
de las manos y se las apartaba de la cara. Con los ojos vidriosos y empeñados por las lágrimas pudo ver
la cara de Katsuki que lo miraba con una sonrisita.

—Deku, me gustas mucho y desde hace tiempo y no me gusta verte llorar...

Al decir eso el grado de felicidad de Izuku aumentó llorando incluso mas.

—Ka-Kacchan...

Sin decir nada mas, el rubio estrechó entre sus brazos a Izuku y lo abrazó, haciendo que el chico apoyase
su cabeza en su hombro. Al notar el firme agarré de Bakugo, Izuku sintió que iba a explotar de felicidad,
él también devolvió el abrazo mientras lloraba con mas intensidad.

—Esta vez lo dejo pasar, pero que sea la última vez que te hago llorar ¿vale? —dijo Bakugo con un tono
calmado y suave.

—S-si...

Una vez se separan del abrazo, Katsuki elevó una de sus manos a la cara de Izuku y le limpió alguna de
las lágrimas de su mejilla, esta al notar el contacto de la mano en su mejilla cerró los ojos, dejándose
embriagar por el dulce olor de las manos de Kacchan, ese olor que ejercía la glicerina que producía.

—Deku.

—¿Si, Kacchan?

—¿Me besas?

Sin perder el sonrojo en sus mejillas, Izuku se puso ligeramente de puntillas y sujetando la cara de
Katsuki, acercó su cara, juntando sus labios y fundiéndose en un beso. Bakugo rodeó la cintura del
peliverde con sus brazos y lo pegó mas a él.

El móvil de Hawks comenzó a sonar, al agarrarlo y al ver la pantalla se sorprendió y una pequeña sonrisa
apreció en su cara. Buscó una azotea donde aterrizar y al hacerlo descolgó.

—Endeavor, ¿a qué se debe este honor? —saludó con el móvil en la oreja.

—Tengo un rato libre y quería hablar contigo sobre tu propuesta del otro día.

—Oh... ¿la patrulla conjunta?

—Si, eso.

Tras Hawks, alguien aterrizó de forma menos elegante que él y soltó la pluma de su cuello para ver la
espalda del héroe alado, sin decir nada lo agarró del hombro y lo puso contra una pared frente a él, de
forma tranquila, sorprendido a Hawks que aunque no dejó de hablar, se le notaba la sorpresa en la cara.

—Si, sigo aquí —dijo Hawks al móvil —solo me he tropezado.

Dabi lo miraba con la ceja levantada y con una sonrisa diabólica. Levantó la mano y comenzó a tocar el
torso del héroe.

—¿Con quién hablas, pajarito?

Hawks, tapó el micrófono del móvil y algo molesto le respondió.

—Dabi, ahora no...

—Vaya...

Dabi metió la mano dentro de la camiseta y comenzó a acariciar su abdomen, provocando en Hawks un
estremecimiento.

—S-si... ¿cuándo te parece bien hablar? —preguntó por el teléfono mientras Dabi lo miraba divertido —
¿Ahora?

Dabi se pegó mas a él metió sus dos manos dentro de la ropa y juntado sus caras, chocando sus narices.

—Ahora mismo... no, no estoy ocupado... No, no estoy con nadie...

Dabi volvió a reír, y besó los labios de Hawks mientras este seguía con el móvil en la oreja.

El héroe estaba algo pasmado y era incapaz de moverse debido a la repentina excitación.

—No, nunca es mal momento para ti... ¿Dónde nos vemos? —dijo tras separar sus labios el villano.

Dabi comenzó a besar su cuello, haciéndole soltar un gemidito.

—Perdona, me he dado un golpe.


Dabi dejó de besarle y subió a su otra oreja donde pasó la lengua y mordió su lóbulo, haciéndole
estremecerse nuevamente.

—S-sí, ahora voy, Endeavor,

En cuento ese nombre salió de la boca del héroe, Dabi se apartó bruscamente y agarró con fuerza la cara
de Hawks, apretando sus mejillas. Héroe y villano se miraron fijamente con dureza, hasta que el moreno
soltó su cara y se alejó.

—Si, donde siempre, ahora voy —dijo colgando —¿Se puede saber que mierdas haces? —preguntó a
Dabi algo molesto.

—Divertirme —dijo Dabi —¿se puede saber que haces tu hablando con Endeavor? —dijo con bastante
furia en su voz.

—Dabi, te recuerdo que soy un héroe y con Endeavor he trabajado muchas veces, lo considero un
maestro y un amigo. Además, recuerda que te hablé de usarlo para el plan.

—¿Maestro? ¿Ese imbécil? —preguntó incrédulo.

—Mucho cuidado con como hablas de él —le respondió Hawks endureciendo su tono.

—¿Qué pasa, vas a atacarme, pajarito?

—Me gustaría no tener que hacerlo.

—¿Y todo por ese mierdas de Endeavor? ¿acaso te has olvidado lo que ha pasado hace unas horas? ¿o te
lo recuerdo? —dijo tocándose la entrepierna.

—No, no hace falta que me lo recuerdes, no lo voy a olvidar nunca —dijo medio enfadado, no
entendiendo todo ese reproche de repente de parte de Dabi.

Ambos se quedaron callados, sin decir nada, Dabi se había volteado y le daba la espalda.

—Vete, ya que te espera tu querido Endeavor.

—Dabi, no seas idiota.

—¡¡QUE TE VAYAS!! —gritó Dabi.

Hawks frunció el ceño y desplegó sus alas para salir volando de allí. Dabi por su parte no se giró para
verle irse y cuando ya no oyó ni sintió el viento, se giró, y apretó los puños mientras a su alrededor unas
llamas azules quemaban todo el suelo.

—Te odio, Enji Todoroki.

Antes de abandonar la azotea, agarró su móvil y escribió un mensaje, se acercó a la cornisa y agarró la
pluma para salir volando. Minutos después, aterrizó frente a la gran puerta del recinto de la U.A. y a los
pocos minutos, por ese gran portón, una cabellera medio albina y medio pelirroja apareció, con una leve
sonrisa al verlo.

—Dabi... es muy tarde y nos pueden ver... —decía Shoto en voz baja.

—Lo sé, pero te necesitaba —dijo poniendo cara de pena.

—¿Qué ha pasado?
—Estoy muy mal para hablar ahora, por favor, solo abrázame.

Shoto se quedó algo pasmado al escuchar eso de la boca del hombre, ese hombre tan altivo y tan seguro,
nunca lo había visto así. Sin esperar mas, se acercó y lo abrazó, quedando unos momentos inmóviles,
sintiendo el cuerpo del otro y abrazándose.

—Dabi, me gustaría estar así toda la noche, pero nos pueden ver...

—Lo sé, perdona, solo necesitaba verte...

—Aquí me tienes.

Dabi lo miró, no sabía muy bien porque había venido, ni porque lo estaba arriesgando todo de esa forma,
pero fue lo único que pudo pensar en ese momento, se sentía mal y solo Shoto le podía consolar en ese
momento, aunque no olvidó su plan y menos olvidó la foto que le enseñó Hawks, donde Midoriya y él se
abrazaban.

—Shoto, tenemos que hablar de una cosa y quiero que seas muy sincero conmigo ¿vale?

—Claro, siempre lo soy.

—¿Me estas engañando con Izuku Midoriya?

—¿QUÉ?, no, claro que no. Ya te dije que Midoriya y yo solo somos amigos.

—¿De verdad?

—Te lo juro.

—¿Y esto? —le dijo mostrándole la foto donde ellos se veían abrazados.

—¿Qué es eso? —preguntó el chico la verlo.

—Dímelo tú, me has dicho que no ibas a mentirme...

—Pero eso... —Shoto analizó la foto, ¿Quién la había hecho? ¿eso es el cuarto de Midoriya? —no es lo
que piensas, Midoriya estaba mal y yo solo fui a consolarlo.

—Claro, ¿a tus amigos los consuelas siempre así?

—Dabi, te lo juro, no te engaño con él, Midoriya estaba mal porque Bakugo le trató mal.

—¿Bakugo?

—Si, al que secuestraste en el campamento.

—Ah... el rubio estúpido.

—Supongo... es que Midoriya siente algo por él y...

—¿Qué?

Los ojos de Dabi se afilaron.

—Si, Midoriya siente algo por él y han pasado cosas entre ellos...

Dabi quiso cambiar de tema, ya tenía lo que quería.


—¿Entonces no me engañas con él, no?

—Claro que no, Dabi, yo solo te quiero a ti.

Dabi rio.

—¿Me quieres?

—Bueno... —dijo algo nervioso el chico —sabes que siento algo por ti.

—Demuéstramelo y no volveré a dudar de ti. Bésame.

Shoto miró a todas partes, estaban en la calle y aunque era de noche alguien podría verlos, pero debía
mostrarle a Dabi que no mentía. Se acercó él y lo beso.

—¿Bien?

—Bien, Shoto, perdona por desconfiar de ti... es que no estoy bien ahora mismo.

—No pasa nada, la culpa es mía por no ser claro.

Minutos después, tras despedirse, Dabi sobrevolaba la ciudad.

—Pajarito... me debes una explicación...


MANIPULACIÓN

—Kacchan...

—¿Sí?

—Creo que debería irme ya a mi habitación, es tarde y si me ven fuera me castigaran... —decía le
peliverde que aun estaba rodeado por los brazos del rubio.

—Humm... —bufó Bakugo, aunque automáticamente se le escapó una pequeña sonrisita malvada — y si
es tan tarde ¿por qué no te quedas aquí a dormir?

—¿Aquí? pero solo hay una cama...

—Pues duermes conmigo en mi cama.

—¡¡¡¿CÓMO?!!! —exclamó Izuku abriendo mucho los ojos y tensándose — no, no puedo, Kacchan, son
camas individuales, solo cabe uno...

—Pues nos apretamos.

—Kacchan...

Bakugo frunció el ceño y se apartó cruzándose de brazos.

—Si no quieres dormir conmigo, dímelo y ya.

—¿Qué?... no, no es eso...

—¿Entonces?

—No sé si estoy listo para todo esto...

—Deku, solo vamos a dormir, no haremos nada mas.

—¿Nada mas? ¿Qué mas iríamos a hacer? —preguntó el peliverde algo confuso.

Bakugo lo miró arqueando una ceja.

—¿Te estas burlando de mí, no?

—No, yo nunca haría eso.

Con gesto de hartazgo se cruzó de brazos,

—Está bien, vete a tu habitación a dormir, no voy a presionarte a hacer nada...

—Gracias, Kacchan —dijo el chico acercándose a la puerta.


—Espera.

Izuku se volteó con la mano en el pomo de la puerta.

—¿Sí?

—¿Te vas sin despedirte?

—Oh... perdona, hasta mañana Kacchan, que duermas bien.

Bakugo se frotó la frente algo cansado.

—Así no, inútil... —dijo mientras se acercaba a él y agarrándolo de un brazo lo atrajo ligeramente hacia
él y lo besó en los labios.

—Así.

Izuku se puso rojo y no supo que decir.

—Anda, ya puedes irte.

—Va-vale.

Cuando salió, Bakugo se sentó en la cama y mirando a la puerta se tumbó esbozando una sonrisa
mientras suspiraba, aun no se creía lo que acababa de pasar, se había hecho el duro delante de él, pero
ahora, en soledad, empezó a temblar de la emoción, había sido capaz de decirle a Deku que le gustaba y
era correspondido. Eso hizo muy feliz a Bakugo que se quedó dormido casi al instante con ese beso como
ultimo pensamiento.

—¿Aceptas entonces? —preguntó emocionado Hawks, que se levantó de su asiento.

—Ya he dicho que si —respondió Endeavor, que miraba al joven, casi tira los paltos de la mesa del
restaurante donde estaban comiendo —ten mas cuidado.

—Perdón... que ilusión...

—¿Y cuándo será esa patrulla?

—Tengo que preguntar en la agencia, pero no creo que tarde mucho.

—Está bien —Endeavor acaba su plato algo rápido ya que solo tenía una hora libre antes de volver al
trabajo, tenía turno de noche y sacó una hora para ver a Hawks.

El héroe alado volvió a sentarse y bebió agua, dejando su vaso algo mas fuerte de lo que pretendía.

—¿Se puede saber que te pasa?

—Nada, que estoy contento porque hayas aceptado mi propuesta.

—Hawks... no empecemos, que sé que te pasa algo, si no me lo quieres contar, vale, pero no me mientas.
El héroe lo miró, nuevamente había podido ver a través de su fachada.

—No es nada, solo que he discutido con el chico ese que te comenté.

—Ah, ya entiendo... ¿y se puede saber por qué ha sido?

—Por ti.

—¿Por mí? —preguntó sorprendido —no entiendo, ¿qué tengo yo que ver?

—Bueno, creo que no es muy fan tuyo y se ha enfadado de que haya venido a verte.

Endeavor lo miró, tomando un sorbo de su vaso.

—Entiendo que no sea un fan mío, pero eso no es razón para enfadarse contigo.. ¿no estará celoso de mí?
—dijo esto intentando animar a Hawks.

—No creo —dijo riéndose.

—¿Por qué?, yo soy un buen partido.

—Ya, por eso tus hijos y tu mujer se llevan tan bien contigo...

Hawks no se dio cuenta lo que dijo hasta que acabó y vio la mirada seria del hombre.

—Lo siento... —se disculpó Hawks.

Endeavor no dijo nada y siguió comiendo.

—¿Endeavor?

—¿Qué? —respondió con voz grave y seria.

—Perdona por decir eso, no era mi intención.

—Mira Hawks, si tan mal te sientes por la discusión, busca al chico ese y habla con él, pero no lo pagues
con los demás —dijo en tono serio.

—Endeavor...

Al acabar, el héroe número uno pidió la cuenta, Hawks intentó hablar pero el hombre no le dio opción, al
llegar la cuenta, pagó la de los dos y se fue, pero antes de alejarse de la mesa se volvió a dirigir a su
acompañante.

—Cuando sepas el día de la patrulla me llamas.

Tras eso Endeavor se fue algo molesto, dejando allí a Hawks algo cabizbajo.

—Mierda...

Minutos después, Hawks sobrevolaba la ciudad a gran velocidad, pensando en las palabras de Endeavor,
hasta que sus pensamientos se cortaron al ver sobre una azotea una gabardina azul ondeando, no le
extrañó mucho verle allí, y menos sabiendo en todo momento donde está, al fin y al cabo tiene un GPS
colgando del cuello.

Se acercó lento y aterrizó detrás de él.


—Dabi.

El hombre estaba al borde de la cornisa, con las manos en los bolsillos, de espaldas a él, y no respondió a
su llamada.

—Dabi, si estas enfadado, por favor, perdóname. Pero para serle útil a la Liga tengo que estar activo
como héroe y eso significa ver y reunirme con otros...

—¿Te follas a Endeavor? —preguntó de pronto Dabi sin girarse.

—¡¡¿QUÉ?!!... Claro que no.

—Como no has dudado en irte a verle y me has dejado plantado... es normal que piense que lo prefieres a
él antes que a mí.

—Dabi, ¿Qué dices?, eso son tonterías.

—¿En serio?

—Claro, yo solo estoy contigo.

—Aja...

Hawks se decidió y lo dijo.

—¿Y tú? ¿estás conmigo? ¿Qué soy para ti? ¿Qué es Shoto para ti?

Sin decir nada, Dabi dio un paso al frente y comenzó a caer por el borde del edificio, asustando a Hawks
que gritando extendió las alas y a una velocidad que casi cortaba el viento se lanzó a por él, para a varios
metros agarrarlo en brazos y subirlo nuevamente a la azotea.

—¡¡¡¿QUÉ HACES? ¿ESTÁS LOCO? —decía Hawks que el corazón le iba a mil por hora de la
impresión y el susto.

Dabi, que no había perdido ni una pizca de tranquilidad en su rostro, ni si quiera tras saltar lo miró.

—Sabía que ibas a ir a salvarme, confío en ti mas que en nada en este mundo —al decir esto los ojos de
Hawks comenzaron a brillar — ¿contesta esto a tu pregunta de que eres para mí?

Hawks estaba mudo, no sabía que decir.

—¿Te ha comido la lengua el gato, pajarito? —dijo acercándose a él para apartarle el visor de su cara,
acomodándolo en su cabeza. Ahora el héroe estaba sentado en el suelo recostado contra una pared y Dabi
estaba sobre él de cuclillas, sosteniendo su barbilla y acercando su cara.

—También puedo demostrártelo de otras formas, ya lo sabes —dijo mordiéndose el labio y guiñándole
un ojo y tras decir eso lo besó.

—¿Y Shoto? —preguntó nuevamente Hawks.

—Él es solo parte de la misión, no es nada para mí.

—¿De verdad?... pero tu dijiste que sentías algo...

—Eso era antes... realmente no siento nada por ese niñato, me dan ganas de vomitar cada vez que tengo
que tocarlo.
Hawks no pudo evitar sonreír, eso de alguna forma le hacía feliz.

—Vale...

—¿Tan celoso eres, pajarito?

—No, bueno... solo es que me sentiría muy mal si jugases conmigo, yo siento algo por ti... ¿me
comprendes?

—Perfectamente, pajarito —dijo para volver a sostenerle la barbilla —a ver sonríeme.

Hawks esbozó una sonrisa.

—¿Por qué eres tan putamente guapo? —preguntó Dabi.

Hawks se puso rojo.

—No mientas...

—No miento... bueno, ¿nos vamos? Es tarde... y la cama esta fría sin ti...

—Mmmm... quemadito... ¿me estas proponiendo algo indecente?

—¿Tu qué crees?

Segundos después ambos sobrevolaban el cielo, Hawks unos metros delante de Dabi que sujetaba su
pluma.

—Que fácil eres de manipular, pajarito —dijo para si Dabi mientras no perdía ojo del héroe que iba
delante de él.
¿FUE UN SUEÑO?

Izuku comenzó a abrir los ojos, ya era por la mañana y extrañamente se sentía muy bien, notó el calor de
la cama mientras por la ventana se colaban algunos rayos de sol. Se frotó la cara y miró a su alrededor y
como cada mañana, múltiples miradas de All Might lo observaban desde las estanterías y el escritorio.

El chico se volteó para quedar boca arriba.

—¿Fue un sueño? —se dijo rozando sus labios con los dedos —sí, sin duda tuvo que ser un sueño —dijo
con algo de pena —él nunca me diría esas cosas...

Con pesadez se levantó de la cama, agarró sus utensilios de baño y bajó para darse una ducha y cepillarse
los dientes. De camino se cruzó con varios compañeros, que también con caras de dormidos saludaban.
En el baño, dejó sus cosas sobre el lavabo y entró en la ducha, se le fue un poco el tiempo pues no dejaba
de pensar en la noche anterior, en aquel sueño.

Había sido precavido como cada mañana y antes de salir de su habitación se había cambiado de camiseta,
así nadie vería que duerme con una camiseta de Bakugo. Mientras el agua caía sobre él oía la puerta del
baño abrirse y cerrarse y traqueteó de personas entrar y salir. Antes de salir de la ducha se visitó, solo le
quedaba cepillarse los dientes e iría a desayunar.

Una vez fuera de la ducha vio que estaba solo, se acercó al lavabo y sacó el cepillo de dientes, untó la
pasta y comenzó a usarlo. Al poco la puerta se abrió, y no prestó mucha atención, hasta que vio la
cabellera rubia, entonces se giró y quedó frete a Bakugo que también lo miraba, no con tanta cara de
dormido, pero si algo abrumado.

—Kahan... hoa.. —saludó como pudo tenido la boca llena de pasta de dientes y el cepillo aun en la boca.

—Deku, estúpido... no hables con la boca llena.

—Perón... —dijo volviéndose al espejo, algo rojo y siguiendo con lo suyo.

Cuando Izuku acabó y se enjuagó la boca, se tensó al notar calor detrás de él y como unos brazos lo
rodeaban por la cintura. Miró al espejo y cruzó mirada con el reflejo de Bakugo, ya que era el quien lo
estaba abrazando.

—Ahora sí, bueno días Deku.

—Bu-buenos días, Kacchan...

—¿Qué te pasa? —dijo con una risita.

Izuku que hasta ese momento pensaba que lo que pasó la noche anterior fue un sueño, despertó.

—¿Esto es real?

—Claro que sí, ¿Qué pasa, pensabas que fue todo un sueño?
Izuku apartó un poco la mirada, avergonzado y asintió.

—Que tonto eres... pues no, no fue un sueño.

Izuku levantó nuevamente la cabeza y pasó sus manos sobre los brazos de Katsuki y echó su cabeza hacia
atrás para sentir aún mas su cuerpo tras de sí.

—Aún me cuesta creerlo... —dijo el peliverde con un hilo de voz.

—No llores, eh.

Izuku rió.

—Así me gusta mas.

Bakugo lo volteó sumamente para quedarlo frente a él.

—A mí también me cuesta creerlo la verdad... pero esto es real, ¡¡¡ASI QUE APROVECHA IDIOTA!!!
—gritó Bakugo con una sonrisa.

—No grites...

—Si no quieres que grite, cállame si te atreves.

Sin decir nada mas, Izuku se acercó a él y le dio un beso en los labios.

—¿Así?

—Estúpido... —dijo ruborizándose.

Entonces la puerta del baño se abrió, haciendo que los dos se separasen de forma rápida y nerviosa, al
mirar vieron que entraban Kaminari y Todoroki, parecían hablar de lago trivial.

—Si, es imposible lamerse el codo —decía Denki.

—Oh, no lo sabía —respondía Todoroki.

Cuando entraron del todo, vieron a Bakugo y a Izuku mirándose al espejo cepillándose los dientes.

—Buenos días Midoriya y Bakugo.

El rubio no dijo nada, y el peliverde devolvió el salido, viendo como el medio albino se colaba a su lado
para comenzar a lavarse los dientes también mientras Kaminari hacia lo mismo al lado de Bakugo.

Al poco, tanto Todoroki como Kaminari entraron en las duchas, y los de fuera esperaron a que el agua
empezase a correr, entonces Bakugo se acercó nuevamente a Izuku.

—Deku, de momento lo mejor es que nadie lo sepa.

—Vale... pero...

—Luego hablamos ¿vale?

—Vale, pero...

—¿Qué pasa? —peguntó en voz baja.


—Ya hay gente que lo sabe.

Bakugo lo miró con el cejo fruncido, pensando en que se había enterado de que se lo había dicho a
Kirishima.

—Le dije al pelo de mierda que no dijese nada...

—¿Qué?... ¿Kirishima lo sabe?

Ambos se quedaron en silencio.

Entonces empezaron a entrar el resto de alumnos que quedaban y antes de que entraran del todo, Katsuki
volvió a hablar.

—Esta noche hablamos, voy a tu habitación con Kirishima.

—Vale —dijo Izuku que seguía sin comprender y algo rojo sabiendo que había mas gente aparte de sus
amigos que lo sabía todo.

Ya en la clase, Aizawa explicaba mientras Izuku intentaba atender, pero estaba nervioso, los últimos días
habían sido una locura, miraba delante de él la nuca de Bakugo y sonreía levemente, aunque de vez en
cuando no podía evitar mirar a su derecha y a unos asientos mas allá para echarle una mirada a
Kirishima. Desde que Bakugo le comentó que él lo sabía estaba intranquilo, no sabía bien por qué, el
también se lo había contado a sus amigos, pero no sabía que Kacchan también lo haría, no le pega
contarle esas cosas a alguien.

Cuando la clase acabó se levantó de los primeros y caminó hasta el asiento de Todoroki, donde en voz
baja le pidió si podían hablar un momento en privado, el medio albino asintió y ambos salieron de la
clase, ante la atenta mirada de Bakugo, que con intención de ver a Deku se lo encontró casi corriendo en
busca de Todoroki.

—¿Qué sucede Midoriya? —preguntó Todoroki una vez se detuvieron al salir del aula.

—Ayer pasó algo increíble, Todoroki-kun.

—¿El qué?

—Le conté a Kacchan lo que siento por él.

—Oh... ¿y que te dijo?

En ese momento los ojos de Izuku brillaron.

—Los aceptó y me dijo que el también siente lo mismo...

Todoroki no llegó a sorprenderse del todo, pero sí de que Bakugo lo dijese.

—Felicidades, Midoriya, estoy feliz por ti.

—Gracias, yo todavía no me lo creo.

—¿Ya se lo dijiste a los demás? —preguntó Todoroki.

—No, aun no... eso me recuerda una cosa... Kacchan me ha dicho que Kirishima lo sabe.

—No me extraña, ellos son muy amigos.


—Supongo... esta noche vamos a vernos en mi habitación, y he pensado que deberías venir vosotros
también, al final lo sabéis también.

—¿Estás seguro? ¿lo sabe Bakugo?

—No, no se lo he dicho, pero al final lo saben y es una tontería ocultarlo.

—Tienes razón, le diré al resto y esta noche vamos a tu habitación.

—Gracias, Todoroki-kun.

—No es nada.

En la guardia de la Liga, Hawks caminaba por los pasillos, acaba de salir de la habitación de Dabi, donde
habían pasado una noche ardiente. El héroe caminaba con una amplia sonrisa cuando se cruzó con Twice.

—Buenos días Twice, ¿Qué tal?

—Mal —respondió.

—¿Y eso?

—El jefe ha castigado a Toga-chan por perder la sangre de los estudiantes y yo ahora estoy solo.

—Oh, vaya... pero cuando se le acabe el castigo volverá contigo —intentó animar el héroe.

—Si, pero mientras, me siento solo —decía el hombre algo apenado.

—Bueno, yo ahora no tengo anda que hacer, ¿quieres venir conmigo?

—¿No se enfadará Dabi porque estés conmigo?

—¿Por qué se va a enfadar por estar con un amigo?

—No se... vale, iré contigo.

Hawks sonrió y ambos comenzaron a caminar por el pasillo.

—Te veo aburrida —se burlaba Dabi delante de la puerta de Tachibana.

—Cállate.

—Al parecer fuiste a contarle cosas a Shigaraki sobre mi... eres una chica mala, eso no se hace.

—Lo que no se hace es lo que tú haces con ese pájaro.

—Yo hago lo que me da la gana. Además, ¿a ti que te importa lo que yo haga o deje de hacer?

—Me importas una mierda tú, tú Liga y todo esto, yo solo quiero que ese cabrón de Shigaraki me
devuelva mi quirk e irme de aquí.
—¿Ya no quieres la cabeza de Eraser Head?, además, aunque te devuelvan tu quirk no lo puedes usar.

—¿Qué sabes tú?

—Bueno, sé que nos mentiste con tu quirk. Es posible que sea verdad que sin la máscara eres poderosa,
pero con ella no eres ni la mitad de amenazante que un ratón.

—Pues tu amigo lagarto murió.

—Si tu conviertes las mentiras en verdad, ¿Por qué no hiciste algo mas?

Tachibana se calló.

—Lo suponía, Esa mascara hace mas que limitarte tu poder.

Se produjo un silencio.

—En fin, tendré que comunicárselo a Shigaraki... —dijo Dabi caminando hacia la puerta.

—Eh, no juegues conmigo —gritó la mujer.

Dabi no dijo nada y se acercó mas a la puerta de salida.

—Todoroki —dijo Tachibana pronunciando con fuerza cada sílaba.

Dabi se detuvo. Y tras un instante se volvió para ponerse frente a la habitación de la mujer.

—Veo que ahora nos entendemos —dijo la pelirroja con una voz prepotente.
¿POR QUÉ LO SABEN TODOS?

—Nunca había estado tan alto —decía Twice siendo cargado por Hawks mientras volaba por encima de
la ciudad.

—Siempre hay una primera vez para todo —respondió el héroe de forma divertida —mira, vamos a ese
puente.

Descendiendo de forma lenta se posaron sobre la estructura de un gran puente, Hawks dejó al villano en
el suelo y este se puso a gatear hasta el saliente, donde miró hacia abajo.

—Que miedo.

—Si no te acercas mucho no pasará nada.

Hawks analizó a Twice, ya lo había estudiado antes, Jin Bubaigawara, quirk: doble, puede duplicarse a sí
mismo y a otros, pero algo pasó hace un tiempo y ahora sufre algún tipo de trauma que le impide hacerlo,
como mucho puede hacer un par de clones y nunca de él mismo. El miembro mas débil de la Liga.

—Y dime, Twice, ¿Cómo es que castigaron a Toga?

—Pues en la misión de robar la sangre de los estudiantes de la U.A, dejamos la sangre en el almacén y
por lo que parece se infectó con alguna bacteria de allí y se estropeó —dijo de forma triste.

—Vaya, que pena, con lo duró que trabajasteis.

—Si, me da pena por Toga-chan, ella se esfuerza mucho.

—¿La quieres mucho, no?

—Si, es mi mejor amiga.

Hawks lo miró atenuantemente y se sentó a su lado.

—¿Solo amigos?

—Si, a ella le gusta el niño de pelo verde.

—¿Midoriya?

—Si, a todos os gusta gente. A ti te gusta Dabi.

Hawks se ruborizó levemente.

—Aunque Dabi y tú ya sois novios y eso es mas nivel que Toda-chan y el niño de pelo verde.

—Otra vez con eso de los novios... ¿Dabi te ha dicho algo de eso?
—No, Dabi apenas me habla, solo para meterse conmigo, pero solo hay que veros y oíros.

—¿Oírnos? —preguntó Hawks extrañado.

—Si, el otro día... en su habitación... os escuché...

Hawks abrió los ojos y lo miró alarmado.

—Oh... que vergüenza...

—No pasa anda —dijo Twice —eso es bonito, eso es que os queréis mucho...

—Bueno, no sé si él me quiere a mi —respondió Hawks.

—Yo creo que sí.

Al héroe se le escapó una sonrisita bobalicona.

—Bueno, vamos a dejar de hablar de mi... ¿Qué mas romances hay en la Liga? —volvió a preguntar el
héroe caminando de tono a uno más serio.

—La verdad es que no mucho mas... aunque Kurogiri sale todas las mañanas temprano, pero no se donde
va.

—Oh... ¿en serio?

Te tengo.

El día en la U.A pasó rápido, Izuku lo pasó con algunos nervios, cada vez que podía y tenía oportunidad
buscaba a Bakugo con la mirada y cada vez que este se la devolvía su corazón comenzaba a latir fuerte.
Todavía era incapaz de creer que le gustase a Kacchan.

La noche llegó y en la habitación de Izuku se encontraban Todoroki, Iida, Tsuyu y Uraraka, sentados
mirando a la puerta donde, un pelirrojo los miraba con los ojos muy abiertos y detrás de él un rubio
miraba a todos con cara de odio.

—¡¡¡¿POR QUÉ HAY TANTA GENTE AQUI?!!!

—Kacchan, tranquilo, ellos lo saben todo.

—¡¡¡¿¿QUÉ?!!!

Izuku se acercó y su puse delante de él.

—Kacchan, por favor, cálmate...

—¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME SI DE REPENTE LO SABE TODO EL MUNDO?!

—Todo el mundo no, solo ellos —dijo señalando a sus amigos.


—Yo solo se lo dije al pelo picho —dijo ahora en tono mas bajo y mirando a los ojos verdes de su
contrario.

—Y yo se lo conté a Mina sin querer —respondió Kirishima metiéndose en la conversación.

—¿Mina-chan lo sabe, kero? —preguntó Tsuyu.

—¿Kacchan...? —preguntó Izuku medio reprochando.

—Yo no le dije anda, este tonto se le escapó.

—Lo siento —se disculpó Kirishima con Izuku.

Finalmente, todos se acabaron sentados en circulo en el suelo.

—¿Y por qué no ha venido Mina? —preguntó Uraraka.

—Bakugo quería que se enterase poca gente y decidió no avisarla, pero ahora...

—¡Cállate, pelo picho!

—Yo estoy contento por vosotros —comentó Todoroki que se llevó una mirada furiosa de Bakugo.

—¿Y tú por qué estás aquí, cara partida?

—Yo se lo dije —miró Izuku a Bakugo, que estaba a su lado para contárselo.

—Como no...

—Vamos Kacchan, no te pongas celoso...

—No estoy celoso y menos del cara partida.

Iida levantó la mano.

—Bueno, ¿se puede saber a que hemos venido aquí? —dijo poniendo algo de orden.

Izuku iba a hablar, pero lo interrumpieron las chicas.

—Kirishima, ¿Cómo es que tú también lo sabes?

—Me lo contó Bakugo, no sabéis lo nervioso que estaba y ... —no acabó la frase cuando la penetrante
mirada de Bakugo lo fulminó.

—Ejem... —Izuku atrajo lo atención de todos —bueno, como sabéis por mi parte... em... bueno...

—¡¡¡DILO YA!!! —gritó Bakugo con un leve sonrojo.

—Bu-bueno...yo...

—¡¡¡¡AHHHHHH!!!!! —gritó Bakugo poniéndose de pie y agarrando la mano a Izuku levantándolo


también —el idiota de Deku y yo nos gustamos, ¿vale?, ¿algún problema? Si tenéis algún problema os
mato, ¿vale?

Kirishima aplaudió.

—Eso es muy masculino, Bakubro.


Tsuyu miró a Uraraka que también aplaudía, aunque notó que su sonrisa no era real, entendía que su
amiga enemistaría mas tiempo para aceptar la realidad.

—Yo no tengo ningún problema, yo estoy contento —dijo Shoto.

—A ti te mataré, aunque o tengas ningún problema, cara partida —dijo Bakugo mirándole.

—Nada de peleas —dijo Iida.

Izuku estaba completamente rojo, lo habían dicho delante de sus amigos, ya era algo mas oficial, cada
vez se lo creía menos, creía que estaba en un sueño. Miró su mano que estaba sujeta firmemente por la de
Kacchan, luego levantó la mirada y lo miró, chocando miradas con esos ojos rojos tan penetrantes. Sin
decir nada se acercó a él y lo besó.

—¡¡BRO!! —gritó Kirishima tapándose la cara algo avergonzado.

Todoroki los miraba, no podía evitar ver en ellos como él y Dabi se besaban cada vez que se veía a
escondidas.

Al separase se volvieron a mirar, Bakugo algo sonrojado apartó la mirada.

—Tonto...

—¿Y ya son pareja? —preguntó Iida.

Entonces los dos chicos miraron al frente.

—Bu-bueno... no se...

—¡¡¿CÓMO QUE NO SABES?!! —preguntó Bakugo.

—Es que no me lo has pedido.

—¿Por qué tengo que hacerlo yo?

—Vamos, Bakugo, sé un hombre y hazlo —le alentó Kirishima.

—Tu calla, pelo picho.

Bakugo pasó la mirada por todos los allí presentes, todos parecían estar contentos, él también lo estaba,
pero no estaba dispuesto a exponerse delante de ellos. Su mirada se detuvo en los ojos heterocromáticos
de Todoroki, que le asintió. Bakugo miró ahora a Izuku, y lo agarró de las manos y miró a los demás.

—Como alguno se ría, lo mato.

Volvió a mirar a Izuku.

—Deku, ahora eres mi novio.

Todos se quedaron algo pasmados.

—Eh, Bakugo... así no es... –le susurró Kirishima.

El rubio iba a responderle, pero Izuku lo agarró de la cara para que lo mirase.

—Lo soy.
Una sonrisa involuntaria se escapó de la boca de Bakugo, que sin poder resistirse lo besó de forma
apasionada nuevamente.

Pasaron un tiempo mas hablando hasta que finalmente les tocó despedirse hasta la mañana siguiente, los
últimos que se quedaron fueron Izuku y Bakugo, el resto había tenido la decencia de dejarlos solos un
momento.

—Kacchan, muchas gracias por todo esto, para mi es importante.

—¿El que? ¿decirles a todos que me gustas?

—Si, bueno, ellos son mis amigos y me han ayudado este tiempo, sobre todo Todoroki.

Bakugo arrugó la nariz y desvió al mirada.

—¿Por qué te enfadas?

—No es anda.

—Estas celoso de Todoroki, ¿verdad?...

—No lo puedo evitar.

Izuku rio.

—¡¿De qué te ríes, bastardo?!

—Te vas a reír, pero no hace mucho pensaba que te gustaba él —le dijo Izuku con una sonrisa.

—¡¡NI MUERTO!!

—Pues eso mismo, él no me gusta, el que me gusta eres tú.

—Sin contar que, el cara partida prefiere a los villanos —se burló.

—Kacchan...

—¿Qué?

—No digas eso... es cruel.

—Bah...

Se quedaron un momento en silencio.

—Kacchan...

—¿Qué?

—Me gustas.

Bakugo lo miró.

—Ya lo se... —dijo algo rojo. —¿por qué lo repites?

—Me gusta decirlo, me hace feliz poder decirlo en voz alta. Y decírtelo a ti.
—Eres un estúpido, Deku —dijo Bakugo al mismo tiempo que lo rodeaba con los brazos y lo volvía a
besar, sujetando su nuca al mismo tiempo que tocaba su pelo, suave y sedoso.

Al separarse, Izuku le sonrió. Bakugo comenzó a irse y antes de salir se volteó.

—Tú también me gustas, idiota —y salió.

La sonrisa que ahora estaba en la cara de Izuku era esplendida, brillante y tierna, se dejó caer en la cama
y suspiró.
HÁBLAME DE "ESO"

Había pasado una semana y todos en la U.A. estaban muy emocionados, quedaba un día para las
vacaciones, donde podrían descansar varias semanas en sus casas con sus familiares, al menos los que
quisiesen.

—Os recuerdo que mañana empiezan las vacaciones —anuncio Aizawa a la clase — si hay alguien que
se vaya a quedar en la U.A, debe decirlo como mucho esta tarde. También quiero recordar a Bakugo y
Todoroki que vosotros debéis quedaros. Es parte del entrenamiento para la obtención de la licencia.

Todos miraron a los dos nombrados, pero no se inmutaron, ya se lo habían comunicado en privado.

—Aizawa-sensei —llamó Izuku levantando la mano.

—¿Si, Midoriya?

—Yo voy a quedarme —dijo despertando algunos murmullos.

—Está bien.

Bakugo se volteó en su asiento para mirarlo, le dedicó una mirada de extrañeza y el peliverde le devolvió
una sonrisa.

En esta semana, su relación, poco a poco, iba fluyendo, no habían pasado de besos y abrazos, pero Izuku
pretendía aprovechar esas vacaciones, para intimar algo mas.

—Deku, ¿Por qué te quedas? —le preguntó Bakugo una vez salieron de la clase, apartándose un poco del
resto.

—Ya estuve con mi madre un tiempo y prefiero estar aquí donde puedo entrenar con el One For All.

Bakugo lo miró, vio su expresión, sabía que era mentira.

—Deku, no me mientas.

—No te miento —decía el peliverde mientras pensaba que no quería preocuparlo con sus paranoias.

—Mas te vale. Voy a salir a comer fuera con estos, ¿nos vemos esta noche?

—Vale, pásatelo bien.

—Con el cargador con patas es imposible aburase —dijo mientras se iba.

Izuku lo vio irse con una sonrisa, nunca imaginó poder hablar así con él y pensar que no hacia ni una
semana lo gritaba por cualquier cosa... es verdad que todavía lo gritaba, pero era diferente.

Ahora tenía una misión, buscar a Todoroki y hacerle unas preguntas. Caminando por los pasillos, sintió
algo de vergüenza, solo imaginar como seria el momento de preguntarle eso, pero sabía que era algo
importante y quería saberlo.

Por los pasillos se cruzó con varias personas Mirio y Tamaki, seguidos por Nejire que lo saludó con un
guiño de ojos, cosa que ruborizó al peliverde. Unos pasos mas adelante se cruzó con Kendo y Monoma
que parecían discutir, pasó de ellos, un poco mas alejado vio a Shinso, que al verlo se paró a saludarlo.

—Hola.

—Hola, Shinso, ¿Qué tal?

—Bien... ¿sabes dónde está Aizawa-sensei?

—Si, acabo de salir de su clase, seguro está en la sala de profesores.

—Gracias, Midoriya, lo estaba buscando, necesito preguntarle algo.

—Un placer.

Saludando se despidió del pelimorado y llegando a la salida lo vio, Todoroki estaba en las escaleras de la
salida hablando por teléfono, aunque Izuku no vio ese detalle, se acercó corriendo y fue tarde cuando oyó
parte de la conversación.

—Estoy en clase, pero estoy saliendo, ¿cuándo nos podemos ver? hace ya unos días que apenas
hablamos... Si, esta tarde estoy libre, y mañana empiezo las vacaciones, pero tengo que quedarme en la
U.A. para preparar le examen.

Izuku no quería entrometerse, por lo que no dijo nada y algo avergonzado siguió detrás de él,
escuchando.

—Vale, por la noche es difícil, hay toque de queda, ya lo sabes. Vale puedo esta tarde, ¿Dónde? No, en
mi casa otra vez imposible, hoy están mis hermanos. He dicho que no puedo... vale pues te dejo elegir a
ti. Cuando sepas, me mandas ubicación y voy. Vale adiós.

Todoroki colgó la llamada y se dio la vuelta para encontrarse con Izuku muy cerca.

—¿Midoriya?

—Perdón, Todoroki-kun... no quise escuchar... pero no quería interrumpirte...

Todoroki se alarmó un poco, pensó rápidamente y podía jurar que no dijo su nombre en voz alta, Dabi le
había aconsejado no hacerlo.

—No es nada, Midoriya, pero la próxima vez avíame que estas aquí.

—Vale, perdón.

Hubo un pequeño silencio.

—Hablaba con...

—No hace falta que me des explicaciones, Todoroki-kun...

—Vale...

—Bu-bueno... venía a ver si podíamos hablar un momento... —dijo ahora Izuku algo mas nervioso.
—Claro.

—¿Puede ser en un sitio mas privado?

Todoroki lo miró extrañado, pero no dijo nada, solo asintió y siguió al peliverde hasta la residencia de 1-
A, en la puerta giraron y bordearon el edificio hasta la zona de terraza que tenía la residencia, donde ya
habían hablado otras veces. Se sentaron.

—¿Y que me querías decir?

—Es algo qu-que me da algo de vergüenza, pero eres el único que sé que lo ha hecho...

Todoroki ladeo la cabeza.

—No sé que me quieres decir... —Todoroki se puso a pensar y ver que había hecho que otros no —¿te
refieres a tener dos quirks?

—No, no es eso... —Izuku bufó un poco debido a la presión y la vergüenza que estaba pasando y estaba a
punto de pasar.

—Pues no se...

—Todoroki-kun, yo-yo-yo quería pre-preguntarte por "eso"...

—¿Qué es "eso"?

—L-L-L-Lo que hiciste con Dabi —dijo el nombre del villano en voz baja, casi susurrando.

Todoroki se tensó.

—Midoriya, ya sabes que dejé de verle...

—Si, lo sé, pero cuando hablamos con Kacchan, tú dijiste que habías hecho "eso".

—¿Discutir?

—No, no... eso que hacen los adultos...

Entonces Todoroki comprendió.

—Ah, te refieres al sexo.

Izuku se puso aun más rojo.

—Si... pero no lo digas tan alto...

—Oh, vale... ¿y que querías saber?

—Bu-bueno...q- quería saber como es hacerlo y si duele o no...

—¿Por qué estas preguntas así de repente?

—No, no es nada... so-solo tengo curiosidad... y tú eres mi amigo y pensaba que sería lo mejor hablarlo
contigo.

Ahora era Todoroki le que se sonrojó un poco.


—Midoriya, entiende que hablar de esto es algo privado.

—Lo se... tampoco quiero que m cuentes nada privado... solo como fue tu experiencia.

Todoroki pensó, era cierto que hablar de estos temas no le hacía mucha gracia, pero era lo mínimo que
podía hacer por su amigo y mas teniendo en cuenta que le estaba mintiendo.

—¿Sabes en que consiste le sexo, no?

—Mas o menos... he buscado en internet... pero es mejor un testimonio de primera mano —dijo sacando
su libreta y un lápiz para apuntar.

—¿Vas a tomar apuntes?

—Si, quiero saberlo todo.

—En mi caso empezamos chupándosela.

—Ah... ¿chupando el que? —preguntó Izuku mientras apuntaba.

—El pene.

El peliverde abrió los ojos.

—¿Qué?... pero... ¿en tu boca lo metiste?... ¿y estaba bueno?...

—¿Por qué te sorprendes tanto? —dijo el cada vez mas avergonzado Todoroki —¿no decías que lo
habías buscado en internet?

—Si, pero solo busque la reproducción... me daba vergüenza buscar sexo.

Todoroki suspiró y se rascó la nuca.

—Y si, estaba bueno, sabía bien...

—Wow... ¿pero te lo metes en la boca y ya?

—No, tienes que chuparlo, como si fuese un helado.

—Ahmm... vale —dijo apuntando en la libreta —¿y luego?

—Luego fue cuando me preparó para metérmela.

—¿El que te preparó y el que te metió dónde?

Todoroki cerró los ojos, nunca pensó que tendría que contar estas cosas.

—Me metió su pene... ahí atrás.

—¡¡¡¿QUEÉÉÉÉÉÉ?!!!

—Midoriya, no grites...

—Pe-Perdón... ¿pero eso entra por ahí? ¿cabe? ¿no duele?

—Si lo preparas bien con los dedos y algún liquido entra mejor y al principio si duele un poco, pero
luego no, luego da mucho gusto.
—Oh... ¿y cuando sabes que has acabado?

—Cuando te corres.

—Ah... si... eyacular... eso si se lo que es...

—Y eso es todo.

—Wow... muchas gracias, Todoroki-kun... voy a ponerme a estudiarlo, ¿debería practicarlo antes? —
comenzó a murmurar para sí mismo —pero ¿cómo se practica eso?...

Izuku se fue leyendo sus apuntes y murmurando mientras Todoroki lo observaba aun rojo y avergonzado.

—Ahora que ya se lo que es... puedo buscar en internet... espero no ver nada raro... —fue lo último que le
oyó decir al peliverde antes de torcer la esquina del edifico y perderse. Entonces notó como su teléfono
vibraba, lo agarró y miró la pantalla. En ella se veía un mensaje donde se leía una ubicación, Todoroki
abrió el mensaje y buscó el sitio en un mapa, estaba algo lejos, era un almacén, y mirándolo bien, vio que
estaba realmente muy lejos.

Entonces recibió otro mensaje, lo leyó.

"Shoto, estoy esperándote detrás del árbol grande del parque que hay cerca de tu academia, te llevó yo"

Todoroki lo leyó y no pudo evitar sonreír ante lo atento que estaba hoy Dabi, agarró sus cosas y entró en
la residencia para darse una ducha rápida y ponerse ropa de calle.
MENÚ MIGHT KING

Bakugo caminaba por la calle junto a Kirishima, Mina, Sero y Kaminari. Habían quedado ir a comer
fuera esa tarde antes de las vacaciones, ya que no se verían en unas semanas y aunque a regañadientes,
Bakugo había aceptado.

—¿Qué preferís, Might King o Might Donald's? —preguntó Mina.

—El que este mas cerca —dijo Katsuki.

—Yo prefiero el Might King, en el nuevo menú regalan una figura de héroes famosos —respondió Denki.

—Pues ahí —dijo Bakugo de pronto sorprendiendo a los demás.

—¿Y ese cambio? —preguntó Sero —¿desde cuándo te interesan las figuras de héroes?

—De nunca, pero es el primero que habéis dicho, extras.

Así, los cinco caminaron hacia el establecimiento, entraron y se sentaron en una mesa, todos pidieron el
menú especial con figura de héroe.

—¿Tú también Mina? —preguntó Kirishima —no sabía que te gustaban las figuras.

—No es eso, pero es mas barato que pedir las cosas por separado y la figura luego la tiro.

—¡¡NO!! —gritó Bakugo.

Todos lo miraron.

—¿La quieres para ti? —preguntó Denki.

Bakugo se maldijo para sí mismo, todo esto era para poder llevarle a Deku esas figuras, pero ¿cómo
saldría ahora de este embrollo sin contarle a los demás?

Kirishima que lo entendió todo al momento saltó a cubrirlo.

—Ah, claro, es para los niños que van a veros a vuestro entrenamiento para la licencia... me contaste que
les gustaban...

Bakugo lo miró al principio no entendió nada, pero al ver como el pelirrojo le guiñaba un ojo
comprendió.

—Si, exacto, es por eso.

Todos sonrieron y al poco llegaron los menús.

—Hala, me ha tocado Edgeshot —dijo Kaminari.


—Pues a mí me ha tocado Endeavor... se lo regalaré a Todoroki —dijo Sero con una risa burlona.

—A mí me he tocado Edgeshot también... —dijo apenado Kirishima.

—AHHHHHHH —gritó Mina haciendo que el resto la mirasen —¡¡¡ME HA TOCADO HAWKS!!!
¡¡¡¡QUE GUAPOOOOO!!!!

—Maldito pájaro... —se quejó Bakugo que también le había tocado el héroe alado — voy a pedir otro.

—¿Otro?

—¡¡¡SI, OTRO, ¿PASA ALGO?!!!

—No, no... sí que quieres a esos niños...

—Bah...

Bakugo apareció nuevamente en la mesa con cinco menús especiales mas y comenzó a abrirlos todos, le
tocó a Mirko, otro Hawks, al cual tiró a la basura con rabia, un Best Jeanist, un Fat Gum... y...

Los ojos de Bakugo se abrieron y casi brillaron al abrir la última figura, era por esa por la que había
aceptado venir aquí y gastarse todo ese dinero.

—All Might...

—Jo, que suerte... yo lo quería también —se quejó Kaminari.

Katsuki no pudo evitar sonreír, ya se imaginaba llegando a la residencia, y entregarle a Deku todas esas
figuras y dejar la del All Might para el final para darle una sorpresa.

—¿Y esa sonrisa? —preguntó Kaminari.

—Si, es muy sospechosa... es una risa de enamorado —se burló Sero.

—¡¡¡CALLAROS, EXTRAS!!!

Una hora después, todos salieron de allí, alguno más lleno que otro.

—¿Dónde vamos ahora? —preguntó Kirishima.

—Podríamos ir al parque cerca de la U. A, así bajamos la comida.

—Me parece bien.

Así todos comenzaron a caminar hasta el parque, no tardaron más de diez minutos en llegar y se sentaron
en unas mesas que había cerca del gran árbol central. Allí pasaron gran parte de la tarde hablando y
pasándoselo bien. Pero en algún momento, Bakugo desvió un poco la mirada y pudo ver a lo lejos
caminar a Todoroki, dirigirse a la parte trasera del gran árbol. Lo miró extrañado ya que le parecía raro
verle por allí, el gran árbol le impedía ver mucho, pero sintió un pequeño sobresalto cuando oyó un grito
a su lado.

—¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!—gritó Mina —¡¡¡¡ES HAWKS, EL DE VERDAAAAD!!!!

Bakugo alzó un poco la vista y al ver las dos alas rojas y como el héroe se acercaba con esa sonrisa
burlona enfureció su rostro.
—Buenas tardes, estudiantes de U.A, ¿Qué hacéis por aquí? —preguntó el héroe.

—Estamos reposando la comida —dijo Denki.

—Que bien —Hawks miró a Bakugo —Hola, "Kacchan"

El rubio arrugó aún mas la nariz y no dijo nada.

—Veo que no cambias...

—Señor Hawks...

El alado miró a la chica rosa.

—¿Sí?, ya os dije que nada de llamarme señor... no soy tan mayor.

—¿Me puede firmar esta figurita que me ha tocado?

Hawks agarró el muñeco y lo observó.

—Wow, que bien hecho está... claro que te lo firmo.

Hawks sacó un rotulador de su bolsillo y lo firmó.

—Aquí tienes.

—Muchas gracias —tras eso la chica se dirigió a Bakugo —dile que te la firme la tuya también.

Hawks arqueó una ceja y con tono divertido habló.

—Vaya, ¿a ti también te ha tocado?

—Bakugo se ha pedido un montón de menús para tener mas.

—¡¡¡CALLATE, BASTARDO!!! —le recriminó a Kaminari.

Hawks se rio y se acercó a Bakugo.

—Encantado te la firmaré, "Kacchan"

Detestaba que alguien que no fuese Deku le llamase así, pero se tragó su orgullo y su rabia y metió la
mano en la bolsa. Esto lo hago por ti, maldito inútil, pensó Bakugo. Sacó la figura y se la extendió al
héroe.

—¿Te la dedico? —Hawks, no era tonto y sabía que esa figura no era para él, podría apostar sus dos alas
a que el destinatario era un peliverde.

Bakugo pensó que a Deku le gustaría tener una figura dedicada, pero delante de todos no podía decirlo y
menos decírselo a ese pajarraco. Hawks vio la batalla interna del rubio, cuando giró bruscamente la
mirada hacia el gran árbol, sintió en su espalda una pequeña punzada, una de sus plumas había
comenzado a flotar. Evitando que se diesen cuenta, volvió a mirar y comenzó a escribir.

—Para Kacchan —escribió le héroe y se la tendió viendo la mueca de rabia de su contrario —ha sido un
placer veros, pero debo irme, hasta otro día.

Tras decir eso y que todos se despidiesen, menos Bakugo, el héroe alado salió volando a gran velocidad.
Bakugo se calmó un poco y miró la figura, y cuando vio la dedicatoria su boca se abrió de la impresión,
en la base pudo leer:

"Para el amor de Kacchan, de vuestro amigo Hawks"

Bakugo miró al cielo.

—Maldito pajarraco.

—Shota... Shota... —Present Mic corría por los pasillos buscando a Aizawa. No tardó en exceso en
encontrarle, pues uso su quirk para amplificar su voz en el pasillo, cuando unas aulas mas atrás, una
puerta se abrió y un hombre de pelo largo asomó la cabeza.

—¿Qué pasa? —preguntó con tono monótono.

—Shota... corre ven.

Aizawa rodó los ojos y siguió a Present Mic hasta la sala de profesores, allí la tele estaba encendida, al
entrar le dijo que mirase la pantalla. En las noticias se hablaba de que la peligrosa villana Lady Lie, que
había salido de la presión hacia unos meses, había desparecido. Una condición para soltarla era que debía
estar localizada a todas horas, pero llevaba casi una semana sin dar señales.

Present Mic volvió a mirar a Aizawa, para ver como este apretaba los dientes y miraba con odio la
pantalla.
ARDOR EN LA LIGA

Izuku entraban en la residencia después de hablar con Todoroki, aun no se creía que se hubiese atrevido a
preguntarle sobre sexo, solo el hecho de pensarlo hacía que se ruborizase, pero lo había hecho por una
buena causa.

En la residencia se veía alboroto, muchos ya estaban cargando con las maletas para pasar las vacaciones,
a diferencia de Izuku que se quedaría allí en la U.A. Ojiro, Shoji y Sato hablaban mientras portaban unas
maletas no muy grandes, saludaron al peliverde la verle entrar.

Izuku sintió algo de pena al saber que tenía que quedarse allí, sobre todo porque quería ver a su madre y
por culpa de los villanos tenía miedo de que le pasase algo, pero por otra parte sentía algo de alegría ya
que pasaría ese tiempo con Kacchan, ya que él también debía quedarse.

Comenzó a subir las escaleras hasta llegar a su habitación, allí se sentó en su escritorio y agarró su libreta
y el móvil, respiró hondo.

—Venga, no es tan difícil... solo tengo que buscar "sexo" en el buscador... —decía Izuku algo intranquilo.
Lo hizo, entre varias páginas pudo ver definición de la palabra, métodos de prácticas, y todo lo
relacionado con la reproducción.

—Pero... los dos somos chicos... ¿Cómo se llama al sexo entre dos hombres?... debería haberle
preguntado mas a Todoroki-kun...

Pasando por los resultados de la búsqueda encontró un artículo que le llamó la atención, al entrar lo
primero que vio fue la imagen de un hombre completamente desnudo con su miembro erecto, al verlo, la
cara de Izuku se volvió completamente roja y apagando el móvil lo lanzó sin querer por los aires,
cayendo por suerte en la cama.

—Esto va a ser mas difícil de lo que pensaba...

Tras darse una ducha y vestirse, Todoroki pasó parte de la tarde en su habitación, revisaba una y otra vez
su móvil y los mensajes que se había mandado con Dabi, habían quedado verse en una hora en el parque
que había cerca de la U.A.

—Un poco arriesgado ¿no? —escribió el chico.

—Nadie nos verá —respondió.

Todoroki quiso ser optimista, en realidad tenía ganas de ver a Dabi, hacia unos días que no se veían, casi
una semana y se le estaba haciendo difícil, no comprendía como ese villano se había vuelto tan
importante para él. Aún seguía ese sentimiento de familiaridad que sintió la primera vez que lo vio, pero
no le prestaba atención, él lo deseaba y no veía el momento de volver a estar en sus brazos, aunque eso
significase engañar a sus amigos.

Se tumbó en la cama para esperar, dejando su móvil en su pecho mientras miraba al techo, estaba
ansioso, quería verlo ya, sentía una presión el pecho y sentía hormigueo en su estómago, cuando de
pronto una vibración en su pecho lo alertó. Incorporándose miró el móvil.

"Estoy ya", leyó en la pantalla y a toda prisa, salió de su habitación y bajó las escaleras para salir de allí.
Tuvo suerte y de camino a la calle no vio a ninguno de sus compañeros.

No tardó mucho en llegar al parque, estaba cada vez mas ansioso y nervioso, tanto que no se fijó en que a
unos metros se encontraban unas personas sentadas en unas mesas de picnic, y que una de ellas, un rubio,
lo estaba observando.

Todoroki llegó al gran árbol, era un roble de mas de seis metros, bastante ancho y frondoso, lo rodeó un
poco cuando su corazón comenzó a latir a gran velocidad al verlo allí, apoyado en el tronco, con las
manos en los bolsillos y mirando al cielo, iluminando parte de su perfil.

—Dabi —dijo en un tono medio.

El hombre giró la cabeza hacia él y lo sonrió.

—Shoto, ¿Qué tal?

—Ahora mejor.

—Me alegro —al estar mas cerca el hombre lo abrazó, sorprendiendo un poco al chico que no se lo
esperaba y le devolvió el abrazo, no sin antes mirar alrededor, por suerte no había nadie.

—Tenía ganas de verte —dijo el medio albino.

—Yo también, pero he tenido mucho trabajo últimamente —dijo alzando la mano y acariciándole la
mejilla.

—¿Trabajo? —Shoto pensó en que Dabi era un villano, por lo que su trabajo era todo lo contario a lo que
el aspiraba.

Dabi sonrió.

—No te preocupes que no he hecho ninguna maldad, de momento.

—No tiene gracia...

—Bueno...

Tras un silencio, Shoto habló.

—¿Y dónde has decidido que vayamos?

Dabi se cruzó de brazos y dio unos pasos hacia un lado.

—Shoto, tienes que prometerme que no le vas a contar a nadie donde vamos a ir, a nadie, ¿entiendes?

Todoroki parpadeó perplejo.

—Vale...

—Es en serio, Shoto, si se lo cuentas a alguien todo se acabará.

El chico sintió algo de miedo e incertidumbre al escuchar esas palabras.

—Te prometo que no diré nada.


Sin decir nada, Dabi abrazó a Shoto y lo cargo en brazos.

—¿Qué haces? —preguntó el chico algo confuso.

—Agárrate —ante esa orden, Shoto rodeó el cuello de Dabi con los brazos y se agarró fuerte para que
con una mano libre, el moreno agarrase la pluma de su cuello y comenzasen a volar.

En los brazos de Dabi, Shoto se sentía pleno, sentía su calor y al alzar un poco la vista tenía ante sí su
rostro a pocos centímetros, el moreno miraba al frente mientras agarraba la pluma, pero Todoroki no
prestaba atención a nada mas que la cara del hombre, este se dio cuenta de que lo miraba e hizo una
sonrisa de medio lado.

—¿Qué pasa, te gusta lo que ves? —le preguntó al menor.

—Sabes que sí.

—¿No sabes que mirar a alguien fijamente sin besarlo es de mala educación?

—Oh, no lo sabía.

—Pues ahora lo sabes... así que...

Shoto beso la mejilla de Dabi.

—¿Así? —preguntó el chico.

—No está mal, ¿y si lo haces un poco mas al lado?

Todoroki se ruborizó sutilmente, y le hizo caso, dirigió su beso a los labios del moreno, que durante ese
instante dejó de avanzar y quedaron flotando en el aire mientras se besaban.

Unos minutos después, ambos aterrizaron delante de un gran almacén, Dabi dejo al chico en el suelo y
este se quedó mirando al sitio.

—¿Dónde estamos?

—Shoto, recuerda que has prometido no contar nada de este sitio.

—Si, te di mi palabra.

—Bien, vamos.

Dabi comenzó a caminar seguido por Todoroki, que miraba a todas partes de forma curiosa, se detuvieron
frente a la puerta donde el moreno comenzó a murmurar algo.

—Mejor entramos por detrás —dijo comenzado a bordear el edificio. Shoto no dijo nada y siguió
caminando detrás de él hasta rodear completamente el edificio, una pequeña puerta de metal se
encontraba allí, algo destartalada, pero firme.

Dabi abrió la puerta y entró, sujetándola para que Shoto también pasase. Ya dentro vio un largo pasillo
con puertas a cada lado, Dabi adelantó a Todoroki y se fue a la tercera puerta y cuando estaba a punto de
abrir, otra de las puertas se abrió, entrando en el pasillo un hombre vestido con traje negro que atrajo la
atención de Shoto, que al verlo se alarmó.

—¡¡TÚ!!! —dijo el chico adoptado una pose de ataque y alzando el brazo para lanzarle un ataque.
—¡¡AHHHHHHH!! —gritó Twice asustándose y tapándose la cara.

Dabi agarró el brazo del Shoto y lo detuvo.

—No.

Todoroki lo miró confuso.

—Pero es...

—Lo sé.

Todoroki estaba confuso.

—Dabi... ¿Qué hace él aquí? —preguntó Twice.

—A ti no te importa, vete y no cuentes nada —tras eso agarró a Shoto del brazo y lo metió en la
habitación que estaba abriendo cuando Twice irrumpió en el pasillo. El hombre de traje negro se quedó
perplejo en el pasillo.

—Oh, no... si se entera Hawks se pondrá triste... —decía Twice —… ¡ya se!, le haré comida para que no
esté triste... se la explotaré en la cara... NO, cállate, a Hawks no le hacemos daño, él es bueno conmigo
—se decía a el mismo mientras se iba.

En el interior de la habitación, Dabi puso el seguro a la puerta y se volteó para ver a un perplejo y algo
ansioso Todorki, que miraba a todas partes de la estancia.

—Shoto, tranquilo —le dijo el villano acercándose a él.

—¿Tranquilo?... ¿Dónde estamos? Ese era Twice... ¿Qué hace aquí? —daba pasos en dirección contraía a
Dabi acercándose cada vez mas a una de las paredes.

—Te dije que no podías decir nada de done veníamos por una razón... estamos en la guardia de la Liga...

—¡¿Qué?! —preguntó alarmado y comenzado a mirar a todas pares — ¿y si se entran que estoy aquí?...
él me ha visto...

—Twice no dirá nada por su bien.

—Pero...

Dabi se acercó mas a Todorki, el cual ya no podía retroceder mas, pues ya estaba pegado a la pared.

—Shoto, ¿de verdad piensas que te traería aquí si no supiese que no correrías peligro?

Todorki lo miraba con cara larga, mas serio de lo normal, estaba asustado.

—No lo se.

El gesto de Dabi pasó de uno divertido a uno mas duro.

—¿No lo sabes? —repitió alzando un poco la voz, molestándose por ese comentario —¿de verdad has
dicho eso?

—No, no, perdóname, por favor... pero estoy asustado.

Dabi se había cruzado de brazos y apartado de él.


—Ha sido un completo error verte, mejor te llevo a casa —dijo en tono serio el moreno.

—No, no por favor —dijo ahora Todoroki alarmado, acercándose a él y agarrándole del brazo, mirándole
a los ojos.

—Si ahora resulta que no confías en mi... esto no va a ningún sitio —volvió a decir le villano.

Todoroki se puso de rodillas.

—Por favor, Dabi, perdóname... lo he dicho sin pensar... si confío en ti.

Dabi miró al techo intentando ocultar la cara de satisfacción y de victoria que mostraba, tenía
nuevamente al chico de rodillas suplicándole, se relamió y miró al medio albino.

—Está bien —dijo poniéndole una mano en su cabeza y girándose para quedar frente a él, dejándole la
entrepierna justo delante de su cara —¿aprovechamos que ya estás de rodillas?

Los ojos de Todoroki fueron de los ojos de Dabi hasta su entrepierna, que estaba frente a él, alzó las
manos sin decir ni una palabra y obediente, comenzó a desabrochar el pantalón del villano mientras este
miraba la escena desde arriba con una risita psicótica.

Minutos después, Shoto se encontraba tumbado en la cama, completamente desnudo y Dabi dentro de él,
haciéndole gemir como nunca, lo embestía con fuerza mientras lo sujetaba del pelo y lo hacía mirarle a la
cara.

—Pídeme perdón otra vez, Shoto —le decía entre bufidos el villano mientras no dejaba de mover sus
caderas contra el chico.

—Ahh.. Dabi... perdonadme... ahhh

—Mas alto.

—DABI, PERODMANE —gritó Shoto mientras seguía gimiendo.

Tras eso Dabi agarró a Shoto de la cintura y lo volteó para sentárselo encima, con un rápido gesto le
volvió a introducir su polla dentro y sujetándolo de la cadera comenzó a moverlo de arriba a abajo. Una
de sus manos soltó la cadera de chico y la puso en su torso empujándolo un poco hacia atrás haciendo
que arquease la espalda.

—Muévete tú ahora —ordenó el villano

Y eso hizo el medio pelirrojo, comenzó a subir y bajar mientras el moreno lo miraba a la cara, que tenía
completamente roja de lujuria y excitación. Le encantaba esa cara y mas en ese estado, su mano recorrió
todo su torso hasta llegar a la base de su polla, la cual agarró y comenzó a masturbar, acentuando mas los
movimientos y gemidos del menor.

Hawks aterrizó en la azotea del almacén, sabía que Dabi estaba en la guardia y tenía intención de verle,
ya que ese día no había llegado a cruzarse con él. Bajó por las escaleras hasta llegar a la zona de los
pasillos, allí se dirigía a entrar a las zonas de las habitaciones cuando se encontró de frente con Twice.

—Ah, Hawks... —dijo quedándose mudo, sabiendo que si el héroe iba a las habitaciones vería a Dabi y el
hijo de Endeavor —¿te-te estaba buscando?

—¿Es urgente? —preguntó el rubio con algo de impaciencia ya que quería ver a Dabi.

—Emm... te he preparado comida...


Hawks lo miró extrañado entrecerrando los ojos.

—Muchas gracias, pero ahora no tengo hambre.

—Por favor... —dijo poniéndose de rodillas y juntando las manos en modo de súplica —llevo toda la
tarde... y te cuento mas cosas de las escapadas secretas de Kurogiri.

La mirada de Hawks brilló y comenzó a prestar mas atención al villano.

—Bueno, está bien, a ver que has preparado.

Twice se puso muy contento y agarrándolo de la mano se lo llevo lejos de las habitaciones.
HACERTE SENTIR BIEN

La noche empezaba a envolver el cielo de la ciudad, Bakugo caminaba por la U.A. dirección a la
residencia, unos metros atrás se había despedido de sus amigos, ya que ellos se iban a su casa a pasar las
vacaciones, él por otra parte, debía quedarse para la preparación del examen de la licencia, algo que lo
molestaba un poco, pero miraba el lado bueno, estaría a solas con Deku.

Llegó a la puerta de la residencia y abrió, aun cargaba con una pequeña bolsa donde portaba todas las
figuras que había conseguido esa tarde y que pretendía regalar al peliverde. Al entrar vio que estaba todo
apagado, no le pareció tan extraño debido a que solo estarían ellos dos y el cara partida. Y ahora que
pensaba en él, recordó que lo vio en el parque, ¿Dónde iría?

Sacó esa idea de la cabeza y comenzó a subir las escleras, asumiendo que Izuku estaría en su habitación.
Subió las escaleras y se puso frente a su puerta, dando un par de golpes, oyó un pequeño estruendo y
movimiento rápido, y al poco la puerta se abrió.

—¿Sí?... Kacchan... ¿ya volviste?

—Si... ¿Qué haces?

—Estaba... emm... descansado un poco —dijo con una sonrisita.

—Ya veo —escondió la bolsa detrás de su espalda —¿has cenado?

—¿Cenar?... ¿Qué hora es? —el chico miró dentro de su habitación y vio la hora soltando un gritito de
sorpresa —¡¡es muy tarde!!

—¿No has cenado? —preguntó Bakugo rodando los ojos.

—Se me ha olvidado...

—Eres un inútil... venga, vamos abajo y te preparado algo.

—¿Qué?

—Que vayamos abajo y te hago la cena. ¿estas sordo?

—No hace falta Kacchan, de verdad, no te molestes por mí.

—¡¡ME MOLESTO POR LO QUE ME DA LA GANA!!, ¡¡AHORA BAJA A QUE TE HAGA LA


PUTA CENA!!

—Vale...

Ambos bajaron al comedor, donde de forma disimulada, Bakugo ocultó la bolsa tras los sillones, mientras
Izuku se sentaba en la mesa.

—Espera y ahora te hago la cena y no te muevas de ahí.


—Vale, Kacchan y perdona por molestarte.

—Bah... no me molestas —dijo entrando en la cocina.

Al poco, de la cocina comenzó a salir un olor muy bueno, fue entonces cuando las tripas de Izuku
comenzaron a rugir, dándole a entender que tenía bastante hambre, se tocó el estómago y miró a la
cocina, reconocía ese olor y casi se le salta una lagrima al pensar que Kacchan le estaba preparando eso.

Varios minutos después, Bakugo apareció con un bol sobre una bandeja, donde portaba un vaso de agua y
unos palillos, lo puso frente a Izuku que al verlo se le iluminó la cara y miró al rubio.

—¿De verdad lo has hecho para mí?

—Pues claro, ¿Para quién mas?

Ante los brillantes ojos de Izuku había un gran palto de katsudon, su comida favorita, agarró los palillos y
vio como Bakugo se sentaba frente a él.

—¿Y tú?

—Yo he comido hoy mucho, eso es solo para ti.

—¿De verdad?

Bakugo asistió atontado por la expresión del peliverde.

—Muchas gracias, Kacchan —Izuku se levantó y bordeó al mesa para sujetar a Katsuki de la cara y
plantarle un tierno beso —eres el mejor.

—Ya lo sé, Deku estúpido... ahora come que se enfría.

—Si.

Unos minutos después, Izuku dejó los palillos sobre el bol.

—Estaba muy bueno.

—Lo sé, estúpido.

Izuku sonrió, en ese momento estaba muy contento. Entonces vio a Bakugo levantarse y acercarse a un
sillón, sacando una bolsa de detrás, y lo miró extrañado.

—¿Qué es eso?

—Nada, cállate y siéntate.

El chico, que estaba ya sentado se quedó allí mirándole, viendo como el rubio caminaba con la bolsa para
volver a sentarse frente a él en la mesa. Miró el interior de la bolsa y la puso sobre la mesa, dándole un
pequeño empujón para acercarla a Izuku.

—Es para ti.

—¿Para mí? —dijo agarrando la bolsa.

Bakugo asintió mientras miraba como el peliverde miraba el interior de la bolsa y como al advertir su
contendido sus ojos se abrían y su cara se iluminaba.
—AHHHHHHHHH...

El peliverde comenzó a sacar una a una las figuras y poniéndolas en fila sobre la mesa, ampliando su
sonrisa a cada una que salía, hasta llegar a la última, al de All Might, que le hizo levantarse y sujetarla
ante sus ojos.

—Ka-Kacchan... —dijo con mucha ilusión y al borde del llanto por la felicidad.

—Es un regalo.

—Pero... ¿Por qué?

—¿No puedo hacerle un regalo a mi novio o qué?

—¿No-novio? —Izuku notó como sus mejillas comenzaban a arder.

—Si, eres mi puto novio, ¿o ya no te acuerdas?

—Si, si me acuerdo, eso no creo que lo pudiese olvidar nunca... pero oírlo en voz alta...

—Eres un estúpido... mira la figura del pájaro, en la base... —dijo apartando un poco la mirada ya que la
cara del peliverde le estaba empezando a volver loco y descontrolarse.

Izuku soltó la de All Might y agarró al de Hawks, dándole la vuelta y al ver la dedicatoria, volvió a mirar
a Bakugo con los ojos aún mas brillantes.

—¿Está firmada?... ¿has visto a Hawks?

—Si, estaba en el parque cuando fuimos —dijo omitiendo la parte en la que vio a Todoroki.

—Me encanta... ojalá lo hubiese visto yo.

Bakugo lo miró y arrugó la cara.

—¿Cómo?

—Que me hubiese gustado verle, desde que estuvo vigilando mi casa no lo he vuelto a ver.

—¿Y por qué lo quieres ver?

—Porque me gusta.

—¡¡¿QUÉ?!!

—¿Qué pasa? —dijo el chico en voz baja.

—¿Cómo que te gusta?

—Pues es un héroe muy guay, es el número dos.

Bakugo chasqueó la lengua y se cruzó de brazos.

—¿Por qué te enfadas? —preguntó Izuku.

—Por nada —dijo con tono de enfado.

—Vamos... si he dicho algo que te ha molestado perdóname.


—No —dijo volteándose apartando la cara de él.

Izuku tenía la sensación de que había metido la pata, pero nos sabía como ni por qué, por lo que algo
rojo, intentó algo.

—Kacchan, para que me perdones, ¿puedo dormir contigo esta noche?

Bakugo se giró rápidamente hacia él con cara de sorpresa.

—¿Qué?... pero, si el otro día no quisiste.

—Bueno, eso fue porque fue todo muy repentino —decía le chico algo avergonzado y mirando al suelo,
jugueteando con sus dedos —además, ahora somos novios... no es raro dormir juntos...

En la cara de Bakugo apareció una sonrisita juguetona.

—¿Estás seguro?, una vez te metas en mi cama no hay vuelta atrás.

—E-e-estoy seguro...

—Muy bien, pues guarda las figuras que voy a recoger la mesa.

Izuku asintió y comenzó a guardar las figuras de nuevo en la bolsa mientras Bakugo agarraba la bandeja
de la cena y la devolvía a la cocina, al salir dejó un papel en la mesa y uniéndose a Izuku comenzaron a
subir las escaleras. Se detuvieron en el segundo piso, donde el peliverde dio una carrera hacia su
habitación para soltar las figuras y agarrar su pijama y volver al pasillo junto al rubio, acabando de subir
hasta el cuarto piso.

Bakugo abrió la puerta y dejó entrar a Izuku, que entró a paso lento, como si entrase en algún sitio
peligroso, miraba a todas partes, sin poder evitar mirar la cama y la figura de All Might que seguía en el
mismo sitio que la última vez que estuvo allí.

—Ponte cómodo —le dijo el rubio.

—Va-vale... —Izuku dejó su pijama sobre la mesa y se quedó de pie, mientras que Bakugo se sentaba en
la cama. El peliverde en estos momentos estaba muy nervioso, aun o creía lo que estaba a punto de hacer,
pero había leído que era una buena forma agradar a tu pareja.

—Ka-Kacchan...

—¿Sí?

—No te he dado las gracias por la cena y los regalos —dijo con la mirada al suelo y dando un paso al
frente.

—No hace falta, Deku... con que est... —Bakugo no pudo acabar la frase, pues le sorprendió que el
peliverde se hubiese arrodillado delante de él y le pusiese las manos en los muslos, haciendo
movimientos circulares —¿Qué haces?

—Qui-quiero darte las gracias y hacerte se-sentir bien... —dijo con la cara completamente roja y
subiendo las manos por sus muslos hasta casi llegar a la entrepierna.

—Deku... —dijo sujetándole de las muñecas impidiendo que se acercase mas a esa zona.

—¿Qué pasa?... ¿no lo he hecho bien?...


—No es eso... ¿estás seguro de hacer esto?

—S-sí.

—¿Sabes que no es necesario si no quieres?, yo no voy a presionarte a hacer nada que no quieras.

—Lo sé, Kacchan, pero yo quiero hacerlo —dijo algo mas decidido, pero igual de nervioso y
avergonzado mientras se soltaba del agarre de Katsuki y ponía la mano sobre su entrepierna,
provocándole al rubio un pequeño escalofrío.

—Deku...

—Déjame hacerlo, por favor... —decía mientras comenzaba a masajear la zona, notando como poco a
poco algo dentro de los pantalones comenzaba a tensarse y endurecerse mientras soltaba pequeños
jadeos.

—¿Te gusta, Kacchan?

Este lo miraba fijamente, si abría la boca gemiría y no podía permitirse gemir antes que el estúpido de
Deku, solo asintió.

Izuku siguió masajeándolo, cuando ya era muy evidente la erección, tocaba su dureza a través de la tela,
levantó la cabeza para cruzar miradas con Katsuki, que no le quitaba ojo de encima, no quería perderse
anda de lo que iba a pasar.

—¿Puedo? —preguntó Izuku.

—No tienes que pedir permiso, estúpido.

Izuku tragó saliva y agarró la cinturilla de pantalón y comenzó a bajarlo, dejando al descubierto la ropa
interior del mismo color, tiró del pantalón hasta sacarlo por los pies, ahí puso sus manos en la piernas
desnudas de Katsuki, que las abrió un poco mas, dejándole así espacio suficiente para que Izuku pudiese
moverse sin problemas, Este miró a la abultada entrepierna de Bakugo, volvió a tragar saliva, de pronto
se había puesto muy nervioso, incluso llegando a temblar ligeramente, pero ahora no podía parar... no
podía y menos después de todo esto.

Bakugo advirtió al momento los nervios del peliverde, chaqueó la lengua se incorporó un poco y asió a
Izuku de las axilas, subiéndolo, sorprendiendo al chico, tirándolo sobre la cama y poniéndose encima de
él.

—Kacchan... ¿Qué haces?

—Estas nervioso y así no vas a disfrutar una mierda.

—Pero...

—Nada de peros, déjame a mí.

Tras eso, Bakugo besó pasionalmente a Izuku, mientras sus manos comenzaron a pasar por todo su
cuerpo, haciéndolo estremecer mientras soltó un gemido agudo.

—Kacchan...

Izuku no sabía como se sentía en esos momentos, todo eso era nuevo para él, una ola de placer
comenzaba a inundarlo, se sentía débil ante los besos y caricias del rubio, lo miraba con los ojos
vidriosos, y aunque había fantaseado alguna vez con una situación asi, nunca creyó que fuese a suceder.
Bakugo comenzó a quitarle la camiseta, dejando su torso al descubierto, miró su brazo derecho, donde el
protector lo cubría, con cuidado lo quitó, destapando aquella cicatriz. La miró y acarició, recordando
como y cuando se la hizo. Izuku lo miró también, vio su expresión y se apresuró a tomar su mano e
incorporarse para quedar frente a él.

—Kacchan, esto no fue culpa tuya.

—Pero si hubiese tenido mas cuidado en el campamento...

—No importa —dijo sujetándole la cara con las manos —esto me lo hice yo queriendo salvar a Kota y es
por eso que no pude hacer nada por ti ese día.

Katsuki lo miró, vio esa cara sonriente delante de él, lo besó volviendo a tumbarlo, quedando
nuevamente sobre él, acomodándose entre sus piernas y en cuanto sus erecciones chocaron, Izuku volvió
a soltar un gemidito, sacándole una sonrisita a Bakugo.

Apenas pudo reaccionar a ese espasmo cuando notó como Bakugo le besaba el cuello, mientras sus
manos recorrían su torso, amarrándose en sus pezones, con los que empezó a jugar, provocándole un
nuevo espasmo y que volviese a gemir de forma aguda.

—Ka-Kacchan...

El rubio no dijo nada, y comenzó a bajar su boca hasta acompañar a sus manos, pasó la punta de la
lengua por los erectos pezones del peliverde, que al notarlo arqueó ligeramente la espalda y agarró a
Katsuki del brazo de forma suave mientras gemía. Bakugo hacia movimientos circulares con la lengua
mojando poco a poco esos pezones rosados, cuando comenzó a bajar, marcando un surco de saliva por el
camino que marcaba su lengua hasta llegar su ombligo, ahí dando suaves besos fue bajando, topándose
con la cinturilla del pantalón, la cual sujetó y se disponía a bajar cuando las manos de Izuku lo
detuvieron.

—Kacchan...

—¿No quieres?

—No es eso... es que... yo quería hacerte sentir bien a ti.

Bakugo lo miró.

—Deku, por una vez, déjame satisfacerte, ¿vale?

Izuku no supo que decir y dejó de sujetar el brazo de su contario y le dejó continuar. Así, Bakugo
comenzó a quitarle el pantalón, bajándolo suavemente, dejando al descubierto sus piernas y su ropa
interior, donde veía con claridad una erección, bastante prominente y húmeda. Una vez se lo quitó, agarró
la cinturilla de la ropa interior del peliverde y lo miró, esperando la confirmación. Izuku, rojo y con los
ojos vidriosos de la excitación y vergüenza asintió cerrando los ojos, señal para que Bakugo le arrebatase
la ropa interior, desnudándolo completamente, haciendo que su pene diese un pequeño respingo al salirse
de la tela.

Al destapar el miembro del peliverde, Katsuki levantó la mirada y vio como el chico se tapaba la cara.

—Deku, ¿Qué haces?

—Me da vergüenza.
—Ah, ya veo —entonces agarró la polla de Izuku envolviéndola en su mano, haciendo que el chico se
quitase las manos y soltase un gemido —ahora mejor —rio el rubio.

—Eres malo, Kacchan...

Bakugo sonrió y empezó concentrar pequeñas cantidades de sudor en su mano, haciéndolo chispear con
su quirk, esas pequeñas chispas, no dañinas, hacían la función de algún tipo de vibrador, lo que hizo que
el peliverde volvéis a gemir y abriese las piernas debido al espasmo.

Bakugo acercó la cara, dejando la base de sus labios en la punta del pene de Izuku, este lo miraba desde
arriba con algunas lágrimas en los ojos y cuando vio que su pene comenzaba a desaparecer dentro de la
boca del rubio, se dejó caer hacia atrás y apretando las sábanas volvió a gemir.

Katsuki se introdujo la polla del chico completamente en la boca y una vez estuvo dentro, con su lengua
comenzó a moverla, comenzando a subir y bajar.

Como si de un helado se tratase, Bakugo chupaba el pene del peliverde, que no podía dejar de gemir
mientas notaba su miembro duro y húmedo, al mismo tiempo, Bakugo se quitaba su propia ropa interior
y camiseta, quedando igualmente desnudo.

Mientras eso pasaba, una de las manos de Bakugo fueron hacia abajo agarrando su propio pene y
comenzando a masturbarse. Y tras un rato, el rubio se incorporó posicionándose entre las piernas de
Izuku.

—¿Te gusta, Deku?

El chico no podía hablar, estaba demasiado extasiado por el placer, solo puso asentir. El verlo Bakugo se
pegó mas a él, juntado sus pollas y agarrándolas al mismo tiempo, masturbándolas simultáneamente,
ambos comenzaron a gemir y respirar fuerte, mirándose a los ojos.

—Ka-Kacchan... voy...a...

De forma rápida, y sin parar su acción, Bakugo se echó hacia delante y besó a Izuku, este lo envolvió con
sus brazos al mismo tiempo que Bakugo seguía masturbando. Incorporándose hacia atrás volvió a la
posición inicial, cuando ambos se corrieron al mismo tiempo sobre el vientre del peliverde, soltando
sendos gemidos, estremeciéndose al mismo tiempo.

Izuku estaba completamente atónito, tumbado, exhalando a gran velocidad mentiras sus pulsaciones se
aceleraban, miraba a Bakugo que, estando encima de él lo miraba, lo vio levantarse de la cama y agarrar
unos pañuelos para limpiarlo, él todavía era incapaz de hablar aun no podía creer que eso hubiese pasado.

Tras unos instantes, Bakugo, aun desnudo se tumbó en la cama al lado de Izuku mirando al techo igual
que él.

—Deku...

Haciendo un gran esfuerzo y aun con la respiración cortada respondió.

—¿Si, Kacchan?...

—¿Te ha gustado? —preguntó con algo de temor en su voz.

Izuku tardó unos instantes en responder.

—No es lo que tenía pensado, pero es lo mejor que me ha pasado nunca —dijo con un hilo de voz
enrojeciendo a cada palabra que decía.
Katsuki se giró para admirarlo apoyándose en su brazo y sonrió.

—¿Y qué tenías pensado?

—Yo... quería hacerte sentir bien a ti.

—Pero estabas muy nervioso y así no ibas disfrutar tú. ¿A que ahora estas mas clamado?

—Si.

—Pues la próxima, te dejo hacer a ti.

Izuku se volteó también para quedar frente a frente con él.

—Me gustaría mucho.

Bakugo extendió su mano y acarició la pecosa mejilla del peliverde.

—Deku... —el rubio se quedó quieto, parecía que iba a decir algo, pero se detuvo.

—¿Sí?

Los ojos de Bakugo se abrieron, otra vez pudo apreciar esa sombra de miedo en ellos, algo pasaba por la
mente del rubio e Izuku no iba a permitir que eso lo estropease todo de nuevo, sin decir nada se pegó a él
y lo abrazó, enterrando su cara en el pecho de Katsuki.

Eso pareció volver a traerlo a la realidad, y le devolvió el abrazó, quedando ambos acostados en la cama
y abrazados.

—Aun no puedo... —pensaba Bakugo mientras besaba la frente del chico.

En el salón central de la residencia, alguien había entrado, era tarde, pero los pasos de Todoroki eran algo
audibles, aunque caminaba con cierta dificultad e intentaba no hacer ruido.

—Mierda, Dabi... te has pasado... —dijo poniéndose una mano en la parte baja de la espalda.

Todoroki se apoyó en la mesa, donde pudo ver un papel, lo agarró y vio lo que estaba escrito.

"Cara partida, te he dejado comida en la cocina"

Todoroki parpadeó algo confuso y esbozó una ligera sonrisa, y con dificultad se dirigió a la cocina.
VICTORIA MORAL Y FÍSICA DE DABI
Chapter Notes
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Izuku comenzó a abrir los ojos, bostezando se estiró, fue cuando abrió del todo los ojos y vio que no
estaba en su habitación. Las sábanas negras de la cama y la sobria decoración fue el toque final para
saber que no era la suya, fue cuando miró a la mesita de al lado cuando vio una pequeña figura de All
Might y en su mente se agolparon todos los recuerdos del día anterior, y con una rojez en las mejillas se
volvió a tumbar y se tapó la cara, había dormido con Kacchan.

Tras unos minutos, donde rememoró cada una de las cosas que pasaron ayer en esa cama, notaba como su
entrepierna se abultaba y sentía algo de vergüenza por ello, decidió levantarse e ir a darse una ducha, y
fue al sentarse cuando cayó en la cuenta.

—¿Dónde está Kacchan?

Fue decir eso y ver un papel en el escritorio, se levantó, aun desnudo y agarró el papel.

"Deku, hoy tengo prácticas para la licencia desde temprano, no te he llamado para que duermas mas. Nos
vemos a la hora de comer"

A Izuku se le escapó una sonrisilla al leerlo y volvió a dejar la nota en la mesa, en ese momento se dio
cuenta que estaba desnudo, volviendo a ruborizarse, buscó su ropa por la habitación y la encontró
doblada sobre una silla, se acercó y se visitó, agarró la nota y salió de allí para volver a su habitación para
agarrar los utensilios de la ducha.

En los terrenos de entrenamiento de la U.A. Todoroki y Bakugo se encontraban ataviados con sus trajes
de héroe frente a Aizawa, que se encargaba de sus prácticas para la licencia.

—En la práctica de hoy, profundizaremos en su percepción y rapidez —dijo el profesor mientras miraba a
los dos alumnos.

Bakugo estaba de brazos cruzados con semblante sereno mientras que Todoroki trasladaba el peso de una
pierna a la otra cada poco tiempo, dando muestras de incomodidad, algo no le dejaba estar a gusto allí, de
pie.

—Esta práctica consistirá en atraparme —anunció le pelinegro —yo me adentraré en la zona de


entrenamiento urbano y debéis buscarme y apresarme, ¿entendido?

Ambos chicos asintieron. Aizawa comenzó a caminar hasta la zona y una vez atravesó la gran puerta de
hierro, usando su cinta desapreció a gran velocidad, dejando a los dos chicos allí esperando la señal de
que podían empezar.

—Bakugo —llamó el medio albino.

—¿Qué?
—Gracias por la cena.

—Bah —dijo desviando la mirada —me sobró de lo que le hice a Deku y no lo iba a tirar.

—Igualmente, gracias.

Ambos volvieron a quedarse en silencio para que, a los pocos minutos, un pitido diese la señal de que
podían empezar. Y tras eso, Bakugo empezó a impulsarse con sus explosiones mientras Todoroki se
deslizaba con una palca de hielo, aunque seguía sintiendo molestias en su cadera, lo que impedía de
alguna forma que pudiese seguir un camino recto.

Poco después, ambos se volvieron a encontrar en un cruce del reciento, ninguna había conseguido
encontrar al profesor y Bakugo estaba algo frustrado, mientras que el medio albino lo tomaba con algo
mas de calma.

—¿Lo has encontrado, Bakugo?

—¡¡CALLATÉ, NO ME HABES!!, ¡¡ESTO ES UNA COMPETICIÓN!! —dijo alejándose de él con


explosiones.

Todoroki lo vio irse, él por otra parte prefería analizar la zona, ya se había enfrentado al profesor Aizawa
en otras ocasiones y sabía mas o menos su modo de actuar, divisó a lo lejos una zona residencial y se
deslizó por allí con su hielo, aun notando molestias.

Al avanzar un poco, un pinchazo en su espalda lo desestabilizó y cayó al suelo.

—Mierda... —dijo intentado incorporarse sin poder dejar de pensar en Dabi y lo brusco que fue el día
anterior. Al incorporarse, se frotó la cara y algo molesto intentó lanzar una nueva palca de hielo para
deslizarse, pero de su mano no aparecía nada. Perplejo se miró la palma de la mano y entró en modo
alerta, pesando en que Aizawa le había borrado el quirk, por lo cual, significaba que estaba cerca.

Sobrevolando la ciudad, un pensativo Hawks miraba a las personas caminar por la calle, todavía tenía
muy fresca la conversación con Twice y el posterior informe a sus jefes, la captura de Kurogiri estaba
muy cerca, solo debía determinar donde iba.

Unas pocas horas antes de esto, Hawks se encontraba delante de un hombre trajeado en un despacho, al
que ponía al corriente de toda la información que le había ofrecido Twice.

—Parece que Kurogiri no se separa nunca de Tomura Shigaraki, pero según me ha contado Twice, por las
mañanas temprano sale de la base, y lo único que sabemos es que va a un bosque.

—¿Y que hace allí? —preguntaba el hombre.

—No lo sé todavía, en unas horas procederé a seguirle y ver que hace, en cuanto sepa podremos poner en
marcha la operación.

—Bien hecho Hawks, muy buen trabajo.

—Gracias señor, para mi es un placer. Espero que después de esta misión de espionaje me den algo de
tiempo libre —pidió el héroe con cara de lastima.

El hombre de traje tras la mesa, juntó sus manos y lo miró fijamente.


—Takami, no estas en posición de exigir nada, tu haz tu trabajo y nosotros haremos el nuestro,
¿entendido?

—Pero...

—¿Entendido? —volvió a preguntar endureciendo la voz —¿o qué pensaría la gente de ti? ¿Hawks? Te
recuerdo que nosotros te ayudamos, borramos tu pasado y te hicimos un héroe, el número dos
actualmente. Mas te vale no pasarte de listo con nosotros o todo eso que tienes, se irá y acabaras mal.

Hawks agachó la cabeza y asintiendo se volteó y salió del despacho.

Volviendo en sí, sobrevolando la ciudad, apretó los puños y mirando su teléfono comprobó el lugar donde
Twice le había dicho que iba Kurogiri todas las mañanas. Era un bosque, algo alejado de la ciudad. ¿Qué
haría allí?

A pocos kilómetros de su destino, una señal, como una presión en su sien le hizo detenerse, miró a todos
lados y no tardó en verlo a lo lejos, la gabardina azul ondeaba con la brisa de la mañana y su pelo negro
también hacia pequeñas ondas, mientras Dabi miraba a Hawks con los brazos cruzados. El héroe se
acercó y aterrizó delante de él.

—Hola, Dabi...

—Hola pajarito... ¿Dónde andabas?, no te veo desde ayer.

Hawks se llevó la mano a la nuca, realmente la noche anterior la quería pasar con él, pero apareció Twice
y lo tuvo entretenido mucho tiempo y luego tuvo la reunión, realmente no había dormido.

—Ya, lo siento, pero ayer estuve con Twice hasta muy tarde...

—¿Con Twice? —interrumpió Dabi algo molesto, aunque en el fondo lo agradecía, porque si hubiese ido
esa noche a verlo lo habría pillado con Shoto.

—Si, ayer cuando llegué a la base, iba a ir a verte y el me detuvo y me dijo que me había preparado
comida y para no hacerle el feo acepté la invitación.

—Ah... entonces te vas con Twice, dejándome solo y encima lo invitas a comer...

—No, no, el me hizo la comida a mi... yo solo...

—Ya, suficiente, ya está claro que preferías irte con Twice y dejarme a mi plantado... —Dabi se volteó
ocultando una sonrisa malvada en su rostro.

—No, Dabi, de verdad que no fue así... te lo prometo —el alado no se reconocía, suplicándole perdón a
un villano, casi de rodillas, ¿Qué le había pasado?, es cierto que siente algo por Dabi, y Dabi ha
demostrado sentir algo por él, pero...

—Déjalo, Hawks, si tanto quieres irte con Twice vete, a mí me da igual...

El héroe se notaba cansado tanto física como mentalmente, llevaba horas sin dormir y la conversación
con su jefe le había trastornado un poco, se sentía débil.

—¿Hawks?... ¿Ya no soy tu pajarito?... —decía el héroe al borde del llanto.

Dabi no dijo nada, siguió dándole la espalda. Entonces Hawks corrió hacia él y lo abrazó por detrás,
haciendo que sus alas rojas los envolviesen a los dos.
—Por favor, perdóname... yo solo quiero estar contigo... eres el único con el que me siento bien —dijo
sorbiendo intentado frenar las lágrimas.

Dabi se sentía victorioso, había vuelto a ganar. Se volteó y lo miró a los ojos color miel, con una mano
sujetó su barbilla, mientras que con la otra le levantaba el visor para poder secarle la lagrima que le caía
por la mejilla.

—¿De verdad solo quieres estar conmigo? —pregunto Dabi de forma seductora.

—Si, eres el único, te lo prometo.

Dabi pasó las manos por detrás del héroe y alzándolo por el culo lo subió, haciendo que Hawks cruzase
sus piernas por la cadera del villano, y gracias a las alas les era muy fácil mantener esa postura. Hawks
rodeó el cuello de Dabi con los brazos y este lo beso, sacándole una pequeña sonrisa.

—Si es que no me puedo enfadar contigo, pajarito... eres demasiado guapo para mí.

Hawks rio algo avergonzado.

—Tienes razón en que soy guapo, mis fans me lo recuerdan a diario.

—Ah... ¿ahora me tengo que enfrentar a muchos fans? —dijo en tono gracioso Dabi.

—No, tú eres el primero de mi lista, el primero y el único —dijo volviendo a besarlo.

—Seguro...

—Además, tú también eres guapo, aunque no lo dejen ver esas cicatrices. Si no, mira como la tipa esa te
mira...

—¿Quién? ¿Tachibana?

—Si —dijo enfurruñado aun subido en Dabi.

Dabi se comenzó a reír.

—¿Estás celoso, pajarito?

—No.

—Ya, claro... para tu información, no tengo ningún iteres en esa mujer. No confío en ella.

—Yo no confío mucho en los villanos... menos en ti, en ti confío plenamente.

—Para no confiar, ayer te comiste lo que te preparó Twice.

—Si, pero es que me lo dijo casi con pena, y me sentía mal no aceptando la oferta.

—Hablando de oferta... tengo un buen producto en oferta y está muy caliente —dijo con tono pícaro y
mirada penetrante.

—Mmmm... ¿y a mí a cuanto me lo dejas? —respondió usando el mismo tono seductor.

—Si te lo metes ahora mismo en la boca te lo dejo gratis.

—Pues... ¿a que esperamos? —dijo Hawks soltándose y poniéndose de rodillas mientras comenzaba a
desabrochar el pantalón del villano.
En la U.A., en la zona de entrenamiento Urbano, Bakugo fue capaz de encontrar a Aizawa, consiguiendo
así el aprobado de esa práctica.

—Muy bien, Bakugo, has progresado mucho —dijo Aizawa apuntando algo en su tablet —Todoroki,
tienes que esforzarte mas.

—Si, señor... hoy no me encuentro bien —dijo sujetándose la cadera.

—Si no te sientes bien, ve a ver a Recovery Girl.

—Si, pero no quería faltar a la práctica —dijo arrugando un poco la nariz intentando aguantar el dolor.

Aizawa rodó los ojos.

—Está bien, pero que no vuelva a pasar. La salud es mas importante que una práctica. Ve a ver a
Recovery Girl.

—Si.

Así, ambos alumnos comenzaron a caminar, y al llegar a la intersección donde Todoroki debía girar para
ir al edificio central para ir a la enfermería, Bakugo vio que seguía el camino a la residencia.

—Oye, cara partida, ¿no tenías que ir a la enfermería a ver a la vieja?

—No puedo ir —dijo ocultando su cara.

—¿Por qué no? —preguntó el rubio extrañado.

—Lo que me duele no me lo puede curar... —dijo sabiendo como curaba la anciana, dando un beso en la
zona afectada y no iba a permitir eso.

—¡¡¡VAS A IR AHORA MISMO!!!

—Bakugo, no puedo ir, ¿vale?

El rubio estaba impacientándose.

—A ver, ¿dónde te duele?...

—Bakugo... espera... —dijo el chico viendo que el rubo fue mas rápido y le agarró de la cadera,
haciéndole soltar un leve jadeo.

Ambos se quedaron callados, quedándose Bakugo con las manos en la cadera de Todoroki mientras este
algo rojo cerraba los ojos debido al vergüenza de que se le hubiese escapado un gemido.

—¿Qué mierdas ha sido eso? —preguntó Bakugo estupefacto con algo de rubor en las mejillas.

—Nada, déjame.... —dijo aportándole las manos y caminando con dificultad hacia la residencia.

Bakugo lo miraba hasta que ató cabos, cuando lo vio en el parque y su tardanza ayer por la noche. Sin
duda estaba viéndose con alguien. Frunció el ceño, a él le daba igual lo que hiciese el cara partida con su
vida, pero debía tener cuidado.

Bakugo aceleró el paso para adelantar a Todoroki, y justo al pasar a su lado le dijo:

—Ten mas cuidado, bastardo y dile al que te haya hecho eso que no sea tan brusco, que tienes que estar
bien para el examen.

Tras eso, Bakugo siguió su camino y subió las escaleras a toda prisa, mientras Todoroki se quedó
plantado en la puerta mirando al rubio irse.

Chapter End Notes

Hola a todos.
No suelo poner notas porque para mi ensucia la experiencia, pero quería agradecer a todos los que
leen y apoyan la historia.
Estoy muy agradecido de que usen su tiempo en leerla y me acompañen en esta aventura.

Espero que os esté gustando el rumbo de la historia y su trama, que ya aviso que va a ser mucho mas
intensa a lo largo de los capítulos, también comunico que es una historia extensa, llegará a superar
los 100 capítulos, incluso es posible que llegue a los 200, pero no lo puedo asegurar. A día de hoy,
19/12/2022 no tengo ideado el final de la historia y queda mucho por pasar.

En fin, muchas gracias por estar aquí.

Un saludo
Mr. Enxant
ENCUENTRO VAPOROSO VOL.2

Bakugo subió las escaleras con cierta prisa, tenía ganas de ver a Izuku, y sabiendo como era el peliverde,
se habría ida a su propia habitación después de levantarse. Subió al segundo piso y se acercó a su puerta.
Llamó, pero parecía que no había nadie. Abrió la puerta y miró en su interior, y efectivamente, no estaba
allí, por lo que extrañado pensó que estaría fuera o habría ido a ver a All Might.

Chaqueó la lengua y pensó que primero se daría una ducha y luego iría a buscarle para comer juntos,
subió a su piso y entró en su habitación, al hacerlo se llevó una grata sorpresa. En su cama, tumbado
mientras leía una de sus libretas estaba ese peliverde. Al entrar de sopetón, Izuku se asustó y dio un
pequeño salto, cayéndosele la libreta en la cara.

—Kacchan... que susto...

—¿Qué haces aquí, nerd?

Izuku se sentó y algo rojo lo miró.

—Bueno, he estado entrenando esta mañana y estaba esperándote para ver si querías darte una ducha
conmigo.

Bakugo abrió bastante los ojos,

—¿Los dos juntos?

—Si... ¿no quieres? —preguntó con algo de temor en la voz.

—No, no es eso, es que me ha sorprendido que tú me lo propongas... estas últimamente muy atrevido —
dijo Katsuki con un deje divertido en su voz.

Izuku sonrió algo avergonzado.

—Es que... aun me parece estar viviendo un sueño, y que algún día despertaré y tú no querrás saber nada
de mí, así que quiero aprovechar...

Bakugo se acercó a él y lo rodeó con sus brazos.

—Oye, nerd, esto no es un sueño... ¿ves? —dijo agarrándole las manos y poniéndoselas en su cara —soy
real.

Izuku lo miraba a los ojos y tocaba su cara, se sentía muy feliz, casi al borde del llanto.

—Ja, ¿vas a llorar? —preguntó Bakugo.

—Es que estoy muy feliz... lo siento.

—Deku, te dije que era la última vez que ibas a llorar por mi culpa, no me hagas incumplir mi promesa.
Si lloras que sea de gusto cuando...
—¡Kacchan! —dijo ruborizándose aún mas dándole un pequeño golpe en el pecho.

—¿Qué?, si ayer es lo que ibas buscando.

—Ya, pero... —dijo el peliverde apartando un poco la mirada para luego cambiar de tema —¿nos
duchamos?

—Vamos.

Bakugo agarró su ropa y cosas de ducha y pasaron por la habitación de Izuku a por las suyas y bajaron,
para dirigirse a la ducha. El rubio temía cruzarse con Todoroki, ya que lo había dejado antes en la puerta,
pero al llegar a la sala común no lo vio, aliviado caminó de la mano de Izuku hasta la ducha, donde en
poco tiempo se desnudaron, entraron en la cabina y el agua comenzó a correr mojando sendos cuerpos.

No pasó mucho cundo Katsuki puso contra la pared a Izuku, agarrando su cadera y comenzando a besar
su cuello, mientras el peliverde posaba sus manos en los hombros del rubio y alzaba la cabeza dejándole
libre el camino hacia su cuello mientras jadeaba levemente.

—Kacchan...

Sus cuerpos estaban completamente pegados, no había nada de separación entre ellos, sus miembros se
frotaban, notando como a cada pasada se iban tensando poco a poco

Pero en ese momento la puerta del baño se abrió y ambos dejaron de moverse, sin llegar a separarse,
simplemente, Katsuki tapó la boca de Izuku con la mano, fuera oyeron una voz serena conocida por
ambos.

—No, no estoy enfadado, pero ayer te pasaste, todavía me duele. ¿Mi culpa? Pero...

Bakugo e Izuku escuchaban a Todoroki, que al parecer hablaba por teléfono con alguien y por lo que
parecía el medio albino no se había dado cuenta del agua que caía en la ducha.

—Encima no puedo hacer nada para que se vaya el dolor... Si tenemos una enfermera, pero no voy a
dejar que esa señora me bese ahí. Si, ella cura de esa forma, bueno con un beso normal te cura
generalmente, pero para que la cura sea mas efectiva debe besar en la zona.

—No hoy no puedo y mañana tampoco. Mañana tengo que hacer algo y no puedo. No, no es que no
quiera verte, es que mañana tengo algo que hacer y es importante. Pero no te enfades... ¿oye?... ¿hola?

De pronto hubo un silencio absoluto donde se remarcó el sonido del agua caer, Bakugo e Izuku no se
habían movido ni un centímetro en toda la conversación.

—¿Midoriya? —preguntó Todoroki al ver como salía vapor de la ducha donde oía correr el agua.

Izuku abrió mucho los ojos, aun con la mano de Katsuki en su boca, no sabía que hacer... Bakugo le hizo
señas para que contestase. Izuku pensó muy rápido.

—¿Todoroki-kun?... perdona no te había oído... —dijo mirando a Bakugo buscando la aprobación de si


su mentira había sido convincente.

—No, no es nada es que no me había dado cuenta que estabas aquí... no te molesto.

—Vale, luego hablamos —respondió Izuku oyendo como la puerta se abría y Todoroki salía del baño.

—Mierda... —suspiró Bakugo —casi nos descubre.


—Pero él sabe lo nuestro, Kacchan.

—Si, pero no sabe que le estábamos escuchando a escondidas.

—Pero ha sido un accidente... aunque ayer también le escuche hablando sin querer...

Bakugo lo miraba mientras todavía el agua de la ducha caía sobre sus cabezas.

—Parecía que hablaba con alguien.

—¿No me digas? —respondió Katsuki sarcásticamente —cuando hablas por teléfono es porque hablas
con alguien, estúpido.

—Ya lo sé, me refiero a hablaba muy... ¿cariñoso?... no sabría decirte.

—Bueno... —respondió Bakugo —hasta donde yo sé ayer estuvo con alguien.

—¿En serio? —preguntó le peliverde sorprendido, ya se habían separado y mientras hablaban se iban
lavando.

—Si, al parecer ayer le dieron fuerte.

—¿Le dieron?, ¿el que? —preguntó ingenuamente el peliverde.

Bakugo rodó los ojos mientras se aclaraba el pelo.

—Me refiero a que ayer tuvo sexo.

—¡¿Qué?!

—No grites, Deku inútil.

—Perdón... no sabía que Todoroki tenía a alguien...

—Pues si no lo sabes tú que eres su "amiguísimo"... —dijo le rubio haciendo una mueca con la cara.

—Seguro me lo dirá pronto...

–¿No habrá vuelto averse con ese villano no? —volvió a preguntar Katsuki.

—No, Todoroki no haría eso otra vez, además me lo prometió.

Bakugo gruñó y se dio la vuelta.

—Pero, Kacchan no te enfades... ¿otra vez estas celoso?

—Déjame.

—Vamos, no seas tonto —dijo abrazándolo por detrás quedando ambos justo debajo de la caída del agua
—ya te he dicho que yo solo quiero estar contigo.

—Pues dejemos de hablar de él y que haga lo que quiera con su culo.

—Kacchan...

—¿Qué pasa? Solo he dicho culo, tú tienes uno yo tengo uno, todos tenemos un culo.
—Ya lo se...

—¿O acaso su culo te gusta? —preguntó Bakugo con la ceja levantada.

—¿Qué?, no... no es eso... —dijo avergonzándose Izuku.

—¿Te pones rojo?

—No, Kacchan... no es eso... —dijo apresuradamente.

—¡¡¡¡¡MUERE!!!!!

Todoroki se encontraba sentado en uno de los sofás de la sala común, parecía que poco a poco su dolor de
cadera se iba yendo. Miraba su móvil cuando oyó una pequeña explosión en el baño, se sobresaltó un
poco, pero luego recordó que Bakugo estaba ahí también, y no le prestó mucha atención.

En la pantalla de su teléfono tenía abierto el calendario, el día de mañana lo tenía señalado; al mismo
tiempo miraba su conversación de chat con Dabi, el cual le había colgado sin decir nada y ahora no le
contestaba, Todoroki imaginaba que se habría enfadado por no querer decirle a donde iba a ir, pero era
algo privado, debía entenderlo.

Al poco vio que del baño salía Izuku medio atontado, con el pelo húmedo y vestido con ropa que le
pegaba mas a Bakugo.

—Midoriya... perdona por entrar al baño antes sin decir nada...

—Oh... Todoroki-kun... no te preocupes ni me había enterado hasta que me has avisado —mintió el chico
algo avergonzado.

Todoroki miró la ropa de su amigo, una camiseta negra de tirantes y unos pantalones negros.

—Midoriya... ¿has intercambiado ropa con Bakugo?

Todoroki también pensó que ahora eran pareja y dejarse ropa, suponía era algo normal. En ese momento
se pasó por su cabeza que Dabi le dejase su ropa, ¿le sentaría bien la gabardina?

—No, ¿por qu...? —Izuku miró su ropa y vio que se había equivocado, debido a la explosión que le había
lanzado Bakugo hace unos momentos, al salir estaba tan atontado que no se había dado cuenta.

—¡¡¡¡¡DEKU!!!!!

Izuku dio un respingo y miró a la puerta del baño, allí, Bakugo estaba tapado únicamente con una toalla y
portaba en su mano la ropa del peliverde.

—¡¡¡DAME MI ROPA, BASTARDO!!!!

—Bakugo, no puedes ir medio desnudo por aquí, te puedes resfriar —dijo de forma tranquila el medio
albino.

—¡¡TU CALLATE, CARA PARTIDA!!

—Perdón Kacchan, no me di cuenta... —Izuku se despidió de Todoroki y junto a Bakugo subió las
escaleras hacia su habitación.

—¿Cómo te confundiste de ropa? —preguntaba el rubio.


—Es que por la explosión estaba algo atontado...

—Eres tonto.

Todoroki los vio subiendo y como a medio camino, Bakugo agarraba de la cintura a Izuku y lo besaba en
el cuello.

—Kacchan... aquí no...


SEGUNDO PLATO

La tarde se cernía sobre la ciudad, el sol comenzaba a ocultarse y Hawks volaba despreocupado por el
cielo, con bastante buen humor canturreando.

—Mordiendo mis labios verás, que nadie mas está en mi camino —cantaba mientras movía su cuerpo al
ritmo de la canción —nada tiene por qué importar, déjalo atrás, estás conmigo...

El héroe estaba de muy buen humor, aún tenía muy presente su encuentro de esa mañana con Dabi, al
pasar la lengua por su labio aun notaba la sensación de su esencia derramarse en su boca.

Pero algo hizo que desviase la vista hacia una de las calles. Allí vio como un peliverde y un rubio
caminaban uno al lado del otro, no muy pegados, pero mas que otras veces. El héroe frunció el ceño.

—¿Qué hacéis, estúpidos? —dijo para bajar rápidamente —¿no veis que os pueden ver?

—Kacchan, muchas gracias por el helado —decía Izuku mientras pasaba la lengua por la superficie
cremosa.

—¿Qué iba a hacer después de explotarte esta mañana en el baño? —se excusó Bakugo que se encogió
de hombros mientras hablaba.

—No hacía falta... me lo gané por bromear sobre eso... pero muchas gracias.

—Bah... oye, dame un poco —pidió.

Izuku le tendió el helado y vio como Bakugo abría la boca y se llevaba mas de la mitad de un bocado.

—Oye... —se quejó el peliverde.

—¿Qué?, lo he pagado yo.

—Pero me lo has comprado a mí, tonto —dijo con voz casi infantil.

Bakugo no pudo responder cuando notó una corriente de aire y al lazar la vista vio como Hawks
aterrizaba delante de ellos. Bakugo, nada mas verlo, frunció el ceño, pero Izuku al verlo se ruborizó un
poco y casi saltó de la emoción.

—Señor Hawks...

—Por favor... que manía con lo de señor... —dijo entre risas —que no soy mucho mas mayor que
vosotros. Solo Hawks, por favor.

—Lo siento —se disculpó el peliverde.

El héroe los miró a los dos, uno con cara de querer matar a todos y el otro con los ojos brillantes, como
siempre.
—¿No tenéis vacaciones? —preguntó Hawks.

—Si, pero algunos nos hemos quedado en la U.A.

Eso no gustó al héroe, ya que el plan de ataque estaba previsto para no dañar a ningún alumno.

—Oh, ¿y eso?

—Bu-bueno... —intentó responder Izuku, pero fue interrumpido por Bakugo.

—No te importa.

Hawks miró ahora a Bakugo.

—Oh, "Kacchan", no te había visto... solo tengo ojos para Midoriya.

Eso sorprendió a ambos, a Bakugo provocándole mas furia y a Izuku poniendo completamente rojo.

—Es broma —dijo Hawks —pero os he visto pasear y quería saludar... Oh —dio un pequeño respingo —
¿te gustó la figurita?, "Kacchan" me suplicó que te la firmase.

—¿En serio? —preguntó Izuku mirando sorprendido a Bakugo.

—¡¡¡MENTIRA!!!

Hawks se puso a reír cuando notó un leve pinchazo en su espalda, se giró a gran velocidad y miró a todas
partes. Dabi estaba cerca.

Se volvió a voltear hacia los chicos y agarró a Izuku cargándolo y saliendo a volar a gran velocidad, con
suerte el rubio lo seguiría y los alejaría de alli sin provocar sospechas, pensó el alado.

—¡¡¡EH!!!! —gritó Bakugo al ver que Hawks se llevaba a Izuku en brazos.

Bakugo al ver eso, empezó a impulsarse por el aire con sus explosiones siguiendo la estela roja de
Hawks, Izuku por su parte estaba algo impactado y debido a la gran velocidad no pudo hacer mas que
agarrarse a Hawks para no caerse.

Siguiendo esa estela que cada vez iba mas rápido, llegó hasta los terrenos de la U.A, allí en la entrada
pudo ver a Izuku de pie, a gran velocidad se acercó a él y aterrizó.

—¡¡¡DEKU... ¿DÓNDE ESTA ESE PAJARRACO?!!!

El peliverde estaba algo confuso y desorientado todavía, no supo responder, la cabeza le daba vueltas y
cayó al suelo. Bakugo se calmó un poco y se acercó para ayudarlo a levantarse.

—¿Qué le pasa a ese tipo? —se preguntó Bakugo mirando al cielo.

A varios kilómetros de allí, Hawks volaba a gran velocidad alejándose todo lo posible de la U.A.,
intentando evitar que lo viesen, concentrándose un poco vio que Dabi estaba en la base de la Liga, por lo
que se salvó de que descubriese a esos dos juntos. Eso hubiese sido nefasto. Dabi no debía saber la
debilidad de Izuku Midoriya.
Entonces, notó una vibración en su bolsillo, sacó el móvil y vio una llamada entrante de Dabi, descolgó.

—Hola, quemadito, ¿Qué tal la tarde?

—Aburrida, pajarito. Ven a divertirme un poco.

Hawks río.

—¿No te bastó con lo de esta mañana? —preguntó de fomra coqueta —¿y Shoto? —hizo esa pregunta
con algo de molestia en la voz.

—Hoy no puede.

—Vaya, y como él no puede me tienes a mí de segundo plato ¿no?

—Los segundos paltos son los mejores, pajarito.

Se produjo un silencio en la llamada, Hawks no sabía porque se estaba enfadando, de pronto sitió que su
mente se apagaba y todo se llenaba de oscuridad.

—¿Cuándo voy a ser tu primera opción? —preguntó con un deje melancólico en la voz.

—Ven y te lo digo en persona a esa preciosa cara que tienes.

Hawks esbozó una sonrisita, haciendo que la oscuridad de su mente se difuminase.

—Ahora voy.

Menos de diez minutos después, Hawks se encontraba entrando en el gran almacén de la Liga, a paso
rápido seguía su radar interno hacia la dirección donde se localizaba el moreno y lo encontró en la sala
central, acompañado de Shigaraki y Kurogiri.

—Que bien que apareces, número dos —dijo Shigaraki haciéndole una señal de que se acercase. El héroe
algo extrañado de que estuviesen allí se acercó y se puso al lado de Dabi, al que le dedicó una fugaz
mirada dubitativa.

—Bien, Tomura Shigaraki tiene algo que contaros —dijo Kurogiri.

—Kurogiri, no hace falta que hagas eso, yo se hablar —dijo Tomura algo molesto.

—Lo siento —contestó le hombre niebla.

Shigaraki se levantó de su asiento y quitándose la mano amputada de la cara los miró a los dos, a Dabi
con algo de odio y a Hawks con cierto toque de envidia, pudo apreciar el alado.

—Vosotros dos, ya os tengo listo al Nomu de alta gama para la misión de atacar la U.A.

Dabi sonrió.

—¿Y dónde está?

—Mañana, que será cuando se lleve a cabo el plan recibirás el dispositivo para que te obedezca, Dabi.

–¿Mañana? —preguntó Hawks intentado ocultar su alarma.

—Si, mañana.
Dabi interrumpió a Hawks antes de que contestase.

—Está bien, sin problemas. Mañana vendré a por el dichoso dispositivo —dijo este mirando a su jefe.

—Podéis iros —proclamó Kurogiri.

Dabi agarró a Hawks de la manga de su abrigo y lo arrastro para salir de la sala y una vez estuvieron
solos, el héroe encaró al villano.

—¿Qué haces?... ¿Por qué no me has avisado que estaba aquí?

—¿Y qué importa eso?... mañana tenemos una misión, así que ve avisando a tu amigo Endeavor —dijo
para darse la vuelta y comenzar a caminar dejando a Hawks con la palabra en la boca.

—Dabi... —llamó el héroe.

Dabi se detuvo y lo miro volteándose.

—¿No tenías que decirme algo a la cara?

Dabi arqueó una ceja y comenzó a caminar hacia él, metiendo las manos en los bolsillos, tras unos pasos
se detuvo frente a él a escasa distancia. Acercó la cara para hablar.

—Pajarito, los primeros platos son solo para empezar, los segundos son para disfrutar. Y tú eres mi
disfrute —dijo sacando las manos de sus bolsillos y agarrando la cadera del héroe.

—Eso está bien, pero no era lo que ibas a decir —dijo este con tono meloso apoyando sus manos en los
hombros del villano.

Dabi esbozó una sonrisita, acercando mas su cara a la de Hawks, haciendo que el héroe notase el aliento
caliente sobre su cara.

—Pajarito, eres muy celoso, no te gusta que me hable Tachibana, no te gusta que vea a Shoto... eres un
poco toxico, ¿no?

—¿Cómo? —Hawks se apartó un poco de él.

—Lo que has oído, si de verdad quieres ser mi primera opción, deberías mirarte eso... —ahora Dabi cercó
mucho su cara, con violencia, mientras apretaba las mejillas del héroe con la mano, llegando a hacerle
daño —no me gusta que me controlen, yo hago lo que me da la gana, ¿entiendes?

Hawks no dijo nada, se quedó impasible mirándole a los ojos.

—Yo no soy toxico, solo que no me gusta ver a la persona que me gusta tontear con otros —dijo sin
apartar la mirada de los ojos azules del villano.

Dabi arqueó una ceja.

—Vaya, ¿lo reconoces ya?

—¿El que?, ya sabes de sobra que me gustas, que siento algo por ti.

—Claro que lo sé, pero me gusta que me lo digas.

Tras decir eso Dabi besó a Hawks sorprendiéndolo y confundiéndolo, ya que la conversación había
girado de tal forma que no pensaba que fuese a pasar eso. Al separase lo miró extrañado.
—¿Qué pasa?

—Bu-bueno... no pensaba que me fueses a besar... como me has dicho todo eso.

—Pajarito, para ser el número dos, eres algo tonto. Lo he dicho para provocarte y hacerte decir que te
gusto.

Eso volvió a sorprender al héroe. Dabi rio.

—Deberías verte la cara.

El hombre se puso rojo y se volvió a apartar del villano.

—¿Entonces no piensas que soy toxico?

—Claro que no, a mí también me molestaría que alguien se acercase a la persona que me gusta.

—Ya... como el otro día con la foto de Shoto y Midoriya...

—Exacto.

Hawks volvió a apartar la mirada.

—Ahí están otra vez esos celos —río Dabi con voz seductora —me encanta tu cara cuando estas celoso,
pajarito... te la comía entera.

Hawks mostró un semblante divertido,

—¿La cara o...?

Dabi abrió la boca para sacar su lengua y lamerse los labios.

—¿Tú qué crees, pajarito?

Dabi estampó a Hawks contra la pared y alargó su mano hasta la entrepierna del héroe.

—Ahora vas a ver —dijo arrodillándose y comenzando a desabrocharle el pantalón al alado, mientras
este alzaba la vista al techo sintiendo humedecer su miembro.

Ya era de noche y en la U.A. tres chicos cenaban mientras conversaban.

—Si, Todoroki-kun y luego vino Hawks me agarró y me trajo volando sin decir nada, ¿te lo puedes
creer? —decía Izuku con algo de rojez en sus mejillas.

Todoroki miraba al peliverde y al rubio que estaba a su lado con cara de querer matar a todos.

—La verdad es que si, conozco a Hawks desde hace mucho tiempo —dijo de forma calmada.

—Que guay...

—Ese maldito pájaro está loco —comentó Bakugo.


—Kacchan, no digas eso, seguro lo hizo por alguna razón.

—Si, para llevarte en brazos —dijo gruñendo.

—No se —dijo Todoroki —yo también puedo agarrar a Midoriya en brazos y no tiene por qué haber
alguna razón.

—¡¡¡ATREVETE Y TE MATO!!!

—Kacchan, tranquilo —rio Izuku también algo avergonzado por el comentario de su amigo.

—Pero si acaba de decir que te quiere llevar en brazos.

—Lo ha dicho de broma, ¿a que sí, Todoroki-kun?

—No, lo he dicho en serio —respondió el miedo albino sin cambiar su tono neutro.

—¿Qué? —dijo le peliverde sorprendido.

—¡¡¡¿VES?!!! ¡¡LO VOY A MATAR, DEKU ES MIO!!

—Kacchan...

Así el rubio y el de pelo bicolor estuvieron discutiendo durante la cena, discutiendo solo Bakugo ya que
Todoroki no entraba en sus provocaciones y le respondía siempre con tono monótono.

Minutos después, Izuku y Bakugo subían las escaleras.

—Kacchan, no tenías que gritarle a Todoroki.

—Pues que no toque lo que es mío.

—Kacchan, yo no soy una cosa —respondió Izuku algo molesto de sentirse tratado como un objeto que
puede ser poseído por alguien.

Bakugo se quedó quieto y lo miró.

—Ya lo sé, bastardo. Pero me repatea pensar que otro te toque.

Izuku le sonrió.

—Kacchan, yo solo quiero estar contigo —le dijo rodeándole el cuello con los brazos.

—Vaya, nerd, ¿ya no crees que todo esto es un sueño?

—Aun lo creo.

—Pues como te dije esta mañana, esto no es un sueño, esto es real, mira —dijo dándole un beso suave y
tierno —¿lo ves?

Al separase vieron a Todoroki justo delante de ellos, asustándolos un poco.

—¡¡¡¡NO NOS ESPIES, CARA PARTIDA!!!! —gritó Bakugo mientras Izuku se moría de vergüenza de
que los hubiese visto besarse.

—No os espío, solo estoy subiendo a mi cuarto y estabais delante.


Bakugo gruñó.

—Kacchan, discúlpate con Todoroki-kun por gritarle antes.

—¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¡¡NUNCA!!!!!

—Porfa, hazlo por mi —dijo en tono medio infantil y haciéndole un tierno puchero.

—Maldito nerd... —Bakugo se giró hacia el medio albino.

—Perdonadme por haberte gritado —dijo cruzándose de brazos y apartando la mirada.

—No pasa nada, Bakugo. Te perdono.

Tras eso, Todoroki subió a su cuarto y Bakugo e Izuku decidieron pasar esa noche en la habitación del
peliverde.

Hawks se encontraba sentado en la azotea de la base de la Liga, solo vestido con la gabardina azul de
Dabi, la cual caía por uno de sus hombros revelando su desnudez. Marcaba un número en su teléfono y se
lo llevaba a la oreja.

—Hola Endeavor, perdona las horas, pero tengo noticias. Mañana por fin podremos patrullar juntos. Si,
mañana te diré más.
CAMBIO DE PLANES

Al día siguiente, ya habían pasado las clases y Todoroki había pedido permiso para salir, ya que tenía un
asunto personal. La U.A. le dio permiso y justo después de comer se despidió de Izuku y Bakugo y salió
a la calle.

Caminaba a paso lento mirando su móvil, le había dejado un mensaje a Dabi, disculpándose otra vez, ya
que hoy no podrían verse, aunque este no le había contestado. Shoto suspiró algo apenado, pensando que
el moreno se había vuelto a enfadar, luego le compensará, pensó le chico.

Agradeció ya no sentir dolor en su cadera, el día anterior fue duro, era algo que debía decirle cuando lo
viese otra vez, pero eso sería otro día.

Caminó durante unos minutos cuando divisó el hospital, había venido una vez al mes desde el festival
deportivo, es poco, pero no hay que forzar las cosas y el perdón hay que darlo sinceramente.

Mientras caminaba dirección a la puerta del hospital, se detuvo al ver el semáforo en rojo, solo debía
cruzar esa calle y estaría en la puerta, cuando notó que alguien alto y vestido de negro, con una sudadera
con gorro tapaba su cabeza, no lo miró directamente, porque era de mala educación, pero no pudo evitar
sentir algo familiar en esa persona. Fue cuando una mano se puso en su hombro, haciendo que Todoroki
mirase a su lado, la persona de la capucha ahora lo miraba y sus ojos se abrieron al ver la cara de Dabi.

—¿Dabi? —preguntó Shoto mirando a todas partes, varias personas caminaban despreocupadas, no
prestando atención ni a él ni al moreno —¿Qué haces aquí?

—Pensé que querías compañía en ese asunto tan personal que no quieres contarme —dijo con cierto tono
de reproche.

Todoroki estaba algo confuso y temeroso de que lo viesen allí.

—Dabi tienes que irte.

—¿No quieres que esté contigo? —preguntó fingiendo indignación.

—Sabes que no es eso, te pueden ver...

—¿No ves que ando disfrazado?


Shoto lo miró bien, y es verdad que se ocultaba mas o e menos bien, pero no podía estar alli, ese
momento era privado.

—Dabi, en serio, vete, esto es algo personal.

El moreno lo miró fijamente, vio en su cara que no era algo trivial, pudo apreciar la misma expresión que
vio ese día en su casa en el momento que habló de su hermano muerto.
—Está bien —dijo quitándole al mano del hombro — pero, ¿puedes compartir conmigo que es eso tan
importante?

Shoto lo miró, la gente seguía pasando, y por suerte nadie deparaba en ellos, el semáforo seguía en rojo.

—Voy a ver a mi madre.

Debido a la capucha, no se pudo apreciar el gesto de sorpresa de Dabi, que no dijo nada en un principio.

—Lleva aquí ingresada varios años y hace poco comencé a visitarla —comentaba Shoto.

Dabi desvió la mirada al hospital y lo miró fijamente, sintiendo algo que hacía mucho que no sentía, y
volvió dirigir la mirada al chico.

—¿Y que hace ahí?

—Ella me hizo esto —señaló la cicatriz de su cara —y mi padre la internó aquí.

Dabi apretó el puño.

—Luego descubrí que realmente el culpable era mi padre, el maltrató física y mentalmente a mi madre
casi desde el principio. Su único objetivo era tener hijos con la intención de crear a quien pudiese superar
a All Might.

Dabi lo miraba sin decir nada, todo eso le resultaba demasiado familiar.

—Y por eso...

—Es suficiente —interrumpió el moreno, alzando la mano y acariciando la cara de Shoto, enfocándose
en la cicatriz de su ojo —siento haberte obligado a contarme eso, no lo sabía —mintió —Te dejo
tranquilo que visites a tu madre.

—Gracias Dabi, te lo compensaré —dijo el chico.

—Mas te vale —le sonrió el villano —anda ve, que ya está en verde.

Tras despedirse, el villano se quedó allí viendo entrar a Shoto en el hospital y cuando despareció por la
puerta se volteó.

—Cambio de planes —dijo en voz baja y apretando un dispositivo que tenía en la oreja, dio una orden.

—Busca a Endeavor y acaba con él.

A varios kilómetros, por las calles de la ciudad, varias personas se quedaban boquiabiertas al ver pasar a
Hawks y Endeavor, ambos caminaban haciendo una simple patrulla, pero el hecho de verlos a pie de
calle, al héroe número uno y número dos era algo insólito.

Algunos se acercaban, sobre todo a Hawks para pedirle autógrafos o fotos, los cuales atendía sin
pestañear, pocos se acercaban a Endeavor, no tenía fama de ser amable con sus fans.
—Hawks, esto es un aburrimiento —se quejaba el hombre viendo que nadie le hacía caso.

—Vamos, Endeavor, esto lo hacemos para que la gente te vea mas, se amable y hazte alguna foto o firma
algún autógrafo.

Endeavor rodó los ojos y miró a su alrededor, pudo ver que entre la multitud un grupo de niños lo miraba,
especialmente uno que portaba un papel en la mano y parecía querer acerarse, pero no era capaz. El
hombre se acercó a ellos, asustándolos un poco y extendió la mano.

—¿Quieres que te lo firme? —preguntó Endeavor al chico.

Este lo miró asombrado y le extendió el papel y el rotulador, temblándole las manos. Endeavor lo agarró
y formó.

—Aquí tienes.

—Muchas gracias, señor Endeavor.

—Yo también quero un autógrafo, señor Endeavor —dijo una voz detrás del héroe número uno. Este se
volteó y miró a Hawks, que estaba allí extendiéndole un papel para que le firme, mirándole con cara de
niño pequeño.

—Hawks, no seas tonto —respondió el hombre.

—Por favor, fírmeme —suplico el alado.

Endeavor miró al cielo y suspiro, agarró el papel y le firmó, entregándoselo.

—Toma.

—Muchas gracias, es mi mayor tesoro... después de mi muñeco de Endeavor —dijo esto en voz baja.

Fue entonces cuando un estruendo alarmó a todos los presentes y al mirar al cielo vieron como la parte
mas alta del gran edificio se precipitaba hacia ellos, y mientras Endeavor se impulsaba con el fuego hacia
arriba a gran velocidad, Hawks extendió las alas y varias plumas salieron, enganchando a todos los
civiles allí presentes y alejándolos de la zona mientras alzaba el vuelo acompañando al número uno.

Una vez detenido el derrumbe, ante ellos apreció un ser oscuro, grande y fuerte, el Nomu los miraba.

—¿dÓNdE EstA EndeAvOR? —dijo el Nomu con voz ronca y penetrante.

Un torrente de fuegos se estrelló en la cara de ese ser monstruoso lanzándolo varios metros, Endeavor
acababa de asestarle un puñetazo.

—Aquí estoy.

El Nomu se recompuso al instante y lo miró.

—VAs a mORir—dijo con voz grave mirando al héroe.

—Por encima de mi cadáver —con decisión, Hawks se lanzó sobre el Nomu portando dos grandes
plumas rojas alargadas con forma de espadas y a gran velocidad, cortó uno de sus brazos asentándole un
corte.

Ambos héroes vieron como el brazo cortado caía al vacío, pero el Nomu apenas se inmutó, mirando a
Endeavor extendió el muñón y de él comenzó a surgir otro brazo, recomponiéndose por completo.
—¡Endeavor, se regenera muy rápido! —gritó Hawks que volando se puso al lado del héroe.

Sin dar tiempo a nada el Nomu lanzó una especie de láser que cruzó la cara de Endeavor provocando que
un gran reguero de sangre saltase y el héroe comenzase a caer en picado. Al verlo, Hawks se precipitó a
una velocidad hipersónica con semblante de terror y angustia hasta que agarró al héroe número uno, que
aún estaba consciente.

—Endeavor, ¿estas bien?

—Si —dijo mientras es recomponía y se dejaba sujetar por Hawks. Tras limpiarse un poco la sangre y
notar dolor en su cara, volvió a propulsarse con el fuego para seguir flotando.

—Es muy rápido, no puedo hacer nada contra eso —respondía el hombre —pero si le asesto un gran
golpe pudo frenarlo.

—Yo podría alcanzarlo, pero físicamente no estoy a tu altura —meditó el alado. Y mientras no quitaba
ojo de aquel ser que desde lo alto los miraba se le ocurrió algo —Endeavor, ve a por él, yo te ayudo.

—Pero, Hawks...

—¡¡¡VE!!! —gritó cuando extendió sus alas y todas sus plumas salieron disparadas para incrustarse en la
espalda de Endeavor, lo que le hizo aumentar por cien su velocidad envolviéndose en fuego alcanzado
aun más rapidez.

Hawks aprovechando las últimas plumas consiguió aterrizar en el suelo y mirar al cielo, donde una gran
bola de fuego impactaba conrta aquella criatura.

PROMINENCE BURN

Un gran resplandor inundó todo el cielo y parte de la ciudad, y una vez se disipó, todos los civiles
evacuados de la zona y que miraban la batalla alrededor vieron como en el suelo, al lado de Hawks,
Endeavor alzaba el brazo en señal de victoria.

Tras un breve silencio, unos gritos y vítores estallaron en los oídos de los héroes, Endeavor algo herido
miró a su alrededor como todos los allí presentes lo aplaudían y lo vitoreaban. Hawks se acercó a él y lo
ayudó a sostenerse, ya que tenía dificultad para ello. El hombre sonrió al número dos, aun con la cara
llena de sangre.

—Te debo unas alas, Hawks.

—No te preocupes, ya crecerán... —dijo con una sonrisa.

De pronto, un círculo de fuego azul los rodeó a ambos, haciendo que se alterasen, mientras que Hawks se
alarmó al ver ese fuego, miró al frente para ver una silueta que atravesaba las llamas y se acercaba a
ellos.

—Endeavor... —decía Dabi mientras se acercaba a paso lento, regodeándose de la fragilidad actual del
héroe.

El número uno cayó de rodillas debido al cansancio y al dolor en su cara, Hawks únicamente lo sujetaba
para que no cayese completamente, Endeavor miró al moreno.

—Dabi, de la Liga de los Villanos.

—Veo que me conoces.


—Endeavor, detente, no podemos enfrentarnos ahora a él, yo apenas tengo plumas y tu no estas bien.

Dabi comenzó a reír y Hawks lo miró fulminándole con la mirada.

—Haz caso al número dos... o... espera... —Dabi puso cara de loco y lanzó una llamarada hacia los dos,
de la cual les sería imposible esquivar.

Pero cuando las llamas estuvieron a nada de tocar a los dos héroes, una onda desvió las llamas, atrayendo
la atención de los tres. Ante ellos, Mirko había utilizado una de sus patadas para desviar el fuego.

—¿Necesitáis ayuda? —dijo la mujer encarando a Dabi adoptando una pose de lucha.

Dabi agarró su móvil y se lo llevó a la oreja.

—Kurogiri —dijo con voz serena a través del aparato.

De pronto un portal apareció delante de él.

—Lo siento, no tengo tiempo para jugar con animales —dijo refiriéndose a la mujer conejo —nos vemos,
Endeavor —y acto seguido atravesó el portal dejando allí a los tres héroes, los cuales al ver que el fuego
desparecía se aliviaron.

Mirko se acercó a ellos y los ayudó mientras la mente de Hawks iba demasiado rápido, esto no era parte
del plan, nada de esto era parte del plan.

La batalla se había retransmitido por la televisión y tanto en la U.A. donde Izuku y Bakugo lo habían
seguido por la televisión, al igual que Aizawa, All Might y el resto de profesores, en el hospital, al salir
de visitar a su madre, Todoroki vio por las pantallas de la televisión de la sala de espera que se estaba
produciendo una batalla, fue tal la tensión que vivió al ver a su padre luchar y casi desfallecer, que él
mismo casi se desmaya, tuvo que ser atendido por varias enfermeras, pero no quiso salir de allí, quería
verlo y cuando vio la pose de victoria de Endeavor, su alama se calmó, pudo respirar.
CONMOCIÓN

Habían pasado unas horas desde aquel encuentro con el Nomu, era de noche y en unos pequeños
almacenes de un puerto de la ciudad, dos hombres se encontraban frete a frente, uno de ellos apuntaba
con una pluma larga y roja con forma de espada al cuello de un moreno con la cara llena de cicatrices.

—Nada de eso era parte del plan, ¡¿SE PEUDE SABER QUE TE PASA?! —gritó Hawks al cual no le
quedaban apenas plumas y se notaba algo herido.

Dabi lo miraba soberbio, con los ojos entrecerrados de forma impasible.

—Pensaba que no te quedaban plumas, pajarito.

—¡Cállate!, ¿se puede saber que ha pasado ahí?, no habíamos quedado en eso, habíamos quedado que el
Nomu aparecería cerca de la U.A y que Endeavor lo ahuyentaría sin daños.

—¿Qué pasa?, ¿te molesta que haya hecho pupita a Endeavor?

Hawks frunció el ceño y acercó aún mas su espada al cuello del villano.

—Dijimos que íbamos a confiar el uno en el otro. ¿Por qué me has atacado? —esa pregunta sonó con un
tono lastimero, incrédulo de que Dabi le hubiese intentado atacar.

—Era parte de la actuación, pajarito. Sabes de mas que yo a ti no te haría nada —dijo intentando
acercarse y por un momento Hawks cedió, pero entonces volvió a apuntarlo con la pluma.

—¿Por qué? Y no me digas que es por la actuación, ¿Por qué me has engañado? si no me cuentas las
cosas con antelación no podré ayudar.

—No te he engañado, simplemente hice un cambio de planes en el último momento.

—¿Y por qué no me avisas?

—No me dio tiempo.

Hawks lo miraba y aunque quería enfadarse con él, le era imposible, dejó caer su brazo y dejó de
apuntarlo con su espada.

—Anda ven... —Dabi se acercó y lo rodeó con sus brazos, abrazándolo mientras una de sus manos se
posaba en su nuca para hacer que el héroe posase su cabeza en su pecho —perdóname.

Hawks se calmó un poco y en un principio tenía los brazos caídos, pero al decir Dabi que le perdonase,
los subió y rodeo la cintura del villano, devolviéndole el abrazo, y frotando su cara con su pecho.

Dabi esbozó una sonrisa.

—¿Me perdonas entonces?


Hawks tardó unos instantes en responder.

—Si, te perdono.

Dabi suspiró, pero Hawks volvió a hablar.

—El que no creo que te perdone es Shigaraki.

El villano rodó los ojos.

—No me recuerdes al señor manos...

Hawks sonrió.

—Al menos te he hecho sonreír —dijo Dabi acariciado la cara del héroe.

—Cállate —respondió Hawks con un puchero infantil.

En la residencia de estudiantes, Izuku y Bakugo estaban sentados en la sala común, aun frente al
televisor, habían acabado de cenar hacia poco tiempo, pero el peliverde estaba algo inquieto. Katsuki lo
percibió y atrajo hacia él al pecoso para que se recostase sobre él y pasarle un brazo por el hombro para
abrazarlo.

—¿Qué te pasa?

—Estoy preocupado por Todoroki —respondió Izuku.

—¿El cara partida?... ¿Qué pasa con él?

—No sé si sabrá lo que ha pasado con Endeavor y si lo sabe no sé como estará.

Bakugo acariciaba el pelo de Izuku mientras este hablaba, notando como se iba calmando poco a poco.

—Ese tío es fuerte, no creo que le haya pasado nada. Además, ¿no que odia a ese viejo?

—Pero, Kacchan, él es su padre, por mucho que lo odie, que yo no creo que sea así, simplemente esta
resentido con él...

—A mí solo me importa que el número uno esté bien para cuando apruebe el examen de la licencia y nos
deje hacer las practicas con él.

Izuku sonrió.

—¿Cómo llevas los entrenamientos para el examen?

—Bien, ¿y tu con el One For All?

—Sigue igual, cada vez lo domino algo mas pero me queda mucho, además está todo eso de los demás
quirks.
—¿Se ha vuelto a manifestar alguno? —preguntó Bakugo mientras seguía acariciando el pelo del chico.

—No, desde aquel día no ha vuelto a pasar.

Al poco, la puerta de la residencia se abrió, y los dos chicos se incorporaron y miraron hacia ella.
Todoroki entraba con la mirada hacia el suelo y con aspecto cansado. Izuku al verlo se levantó y corrió
hacia él.

—Todoroki-kun, ¿estas bien?... ¿has visto lo que ha pasado? —preguntaba deteniéndose delante de él,
mientras Bakugo los miraba desde el sofá.

—Estoy bien —dijo el medio albino con semblante serio —y si he visto lo que ha pasado...

—¿Necesitas algo? ¿has cenado?... —Izuku sentía la necesidad de cuidarlo.

—No te preocupes Midoriya, solo necesito darme una ducha y me iré a dormir, estoy algo cansado.

—Vale —dijo el peliverde aportándose y dejándole pasar.

Todoroki comenzó a avanzar hasta llegar a la zona de los sofás, donde Bakugo se levantó y le habló:

—Eh, te he dejado la cena en la cocina, antes de dormir te la comes.

—Muchas gracias, Bakugo, pero no tengo hambre —dijo sin detenerse y entrar en el baño.

Izuku se acercó a Katsuki y ambos se miraron.

—No creo que esté bien de verdad —dijo el peliverde.

—Nah, solo está conmocionado, ver a tu padre en esas circunstancias no debe ser fácil.

—No lo sé —respondió Izuku.

Bakugo se percató tarde de sus palabras.

—Lo siento.

—No pasa nada. Lo puedo entender, si a mi madre le pasase algo no sé que haría —respondió el
peliverde.

Bakugo llevaba desde aquel día que, en clase, Izuku había dicho que se quedaría en la U.A. durante las
vacaciones preguntándose por qué; para él era algo bueno pues podrían estar solos, pero no le cuadraba
eso con Deku, pero esperaría un poco para preguntárselo. Además sabía que le había mentido cuando se
lo preguntó ese día.

A los pocos minutos, Todoroki salió del baño, con el pelo húmedo y una toalla alrededor del cuello, con
mejor aspecto, pero con el mismo semblante apesadumbrado. Al salir vio a los dos chicos sentados en el
sofá viendo la tele, al parecer no lo habían oído. En la mente del medio albino solo apareció una persona
con al cual querría estar así, pero llevaba llamándolo desde la tarde y no le contestaba. Desde que vio a
Dabi esa tarde en frente del hospital no había vuelto a saber de él.

Sin hacer ruido subió las escaleras y se dirigió a su habitación, allí se puso el pijama, tendió el futón y se
acostó, descansando por fin. Miraba al techo con el teléfono móvil sobre el pecho.

—Dabi, ¿Dónde estás?


Un instante después, su mente voló hacia lo que vio esa tarde en la pantalla, vio a su padre enfrentándose
a uno de esos Nomus, pero este parecía diferente. Le costaba admitir que había sentido miedo por su
padre, verlo enfrentarse a vida o muerte contra esa cosa, y viendo además el estado en el que quedó.

Agarró su móvil y buscó en sus contactos, buscó la P y pulsó. Tras unos pitidos, alguien descolgó.

—¿Papá?
QUIERO TU BOCA

Katsuki e Izuku estaban acostados en la cama del rubio, a punto de dormirse, Bakugo miró al peliverde,
que aún se le apreciaba la preocupación.

—¿Todavía estas intranquilo?

—No lo puedo evitar, lo siento.

—No te disculpes, el cara partida debería agradecer tener un amigo como tú.

—No sé, yo creo que es normal preocuparse por un amigo.

—Pero tú te preocupas demasiado, zoquete.

—Puede ser —respondió Izuku volteándose para quedar mirando a Bakugo —Kacchan...

—¿Sí?

—¿Me puedes abrazar?

Bakugo lo miró levantando una ceja.

—Sabes que eso no lo tienes que preguntar —dijo abrazándolo y dejándole apoyar su cabeza en su pecho
—¿así bien?

—Si, gracias Kacchan.

—¿No querrás también un beso? —preguntó coqueto el rubio sacándole una sonrisa al peliverde.

—Kacchan...

—Me gusta mas cuando sonríes, bastardo.

Izuku no dijo nada, levantó un poco la cabeza y miró a los ojos al chico.

—Kacchan...

—Dime.

—Bésame.

Katsuki se inclinó sobre él y le besó los labios de forma suave, y una vez empezó a separarse, Izuku lo
agarró de la cara y volvió a pegar sus labios sorprendiendo un poco a Bakugo. Se volvieron a separar y
ambos se miraron a los ojos, el deseo y la lujuria empezaba a inundar sus cuerpos cuando nuevamente se
volvieron a unir en un beso, esta vez uno mas pasional, los labios de Bakugo envolvían los del peliverde,
que alargó sus manos y las puso en su espalda, apretando su camiseta.
Izuku, de forma firme puso sus manos en los hombros del rubio y lo empujó para tumbarlo en la cama y
ponerse sobre él, sentándose encima. Por un momento lo observó, tumbado mirándolo con los ojos
vidriosos de excitación, con rubor en sus mejillas. Comenzó a masajear el pecho del rubio mientras lo
miraba, subiéndole poco a poco su camiseta negra, hasta llegar a quitársela completamente, exponiendo
el torso de Bakugo. Izuku lo había visto muchas veces por lo que no le sorprendió, pero esta vez era
diferente, esta vez era como si ese cuerpo estuviese solo para él.

Ante la atenta mirada de Bakugo, Izuku lo seguía mirando y pasando sus manos por los pectorales,
deteniéndose en sus pezones que, a esas alturas estaban erectos, los agarró con los dedos y apretó
ligeramente, haciendo que Bakugo cerrase un ojo y gruñese del gusto, esto activó aún mas al peliverde.

—Kacchan... ¿me dejas hacerte sentir bien hoy a ti?

Katsuki bufó y miró fijamente al peliverde que estaba sentado encima de él.

—Ya lo estás haciendo, estúpido —dijo con voz suave y entrecortada, ya que Izuku no dejaba de apretar
sus pezones.

El chico río y agachó la cabeza para besarlo, y aprovechando la postura comenzó a bajar y sin previo
aviso comenzó a lamer y chupar los pezones del rubio, cosa que hizo que soltase un gemidito y levantase
las manos para dejarlas en la cabeza del peliverde.

Y tras unos minutos chupando, como si de un bebe amamantado por su madre se tratase, comenzó a bajar
por su abdomen, dejando un surco de saliva con la lengua, hasta llegar a la cintura del pantalón. Se
incorporó y miró a Bakugo que estaba completamente rojo, y lo miraba con la respiración acelerada.
Izuku se relamió, dejándole a Katsuki una imagen demasiado erótica.

—¿Puedo? —preguntó el peliverde.

—Eres un nerd muy pervertido. Hazlo.

Izuku sonrió y agarró el pantalón y la ropa interior de una y suavemente comenzó a bajárselo, hasta los
tobillos, ahí fue Bakugo el que con un movimiento de piernas se desprendió de ellos, quedando desnudo.
Entre sus piernas, Izuku se había puesto aún mas rojo mirando lo que tenía delante de él, no era la
primera vez que lo veía desnudo y no era la primera vez que hacía algo así con él, pero debía ser que la
otra vez estaba realmente muy nervioso, pero no llegó a apreciar todo con detalles. Miró la polla erecta
de Katsuki que apuntaba al techo, dura y palpitante, inconscientemente un hilo de saliva le empezó caer
por la comisura del labio.

Izuku se acercó un poco, quedando mas cerca de su entrepierna, alargó su mano y envolvió con ella el
miembro de Katsuki, sintiendo la dureza y lo caliente que estaba, sin mas comenzó a masturbarlo de
forma suave mientras lo miraba a los ojos, buscaba ver que todo eso le hacía sentir bien, y sus deseos se
cumplieron, en cuanto el chico comenzó a masturbarlo, Bakugo cerró los ojos y gruñó, gimiendo
levemente.

Ese acto se mantuvo durante unos minutos, y mientras mas pasaba, mas gemía le rubio, Izuku a su
manera también disfrutaba, gozaba ver como Katsuki se sentía bien, le agradaba ver que algo que hacía él
le diese placer.

—Deku... —gimió.

—¿Si, Kacchan? —dijo con voz baja y mas seductora de lo que pretendía, pero a él también le estaba
afectado la excitación.

—Quiero tu boca.
Izuku sonrió y se tumbó en la cama entre sus piernas, poniendo la cabeza justo detrás del pene del rubio y
sujetándolo, comenzó a darle besitos desde la base hasta la punta.

—Dios... —gemía Bakugo que intentaba no descontrolarse y aguantar, apretaba las sábanas.

—¿Te gusta, Kacchan?

—Si, maldito calenturiento.

Izuku sonrió y sacó la lengua comenzando a lamer el miembro, pasando la lenga de arriba a abajo como
quien chupa un helado.

—Ahhh...maldito, Deku... —seguía gimiendo el rubio.

Sin esperar mas abrió la boca y se lo introdujo lentamente hasta que notó que chocaba con su garganta,
ahí se detuvo y miró arriba, admiró como Bakugo lo miraba con la boca abierta y completamente rojo,
respiraba fuerte y con una sonrisa en la cara.

El peliverde comenzó a subir y bajar su cabeza haciendo desaparecer y aparecer en su boca la polla del
rubio, que miraba atónito, era la primera vez que alguien le hacía algo así por lo que estaba gratamente
sorprendido del gusto que sentía.

Unos minutos después, Bakugo agarró una mano del pecoso que seguía chupando.

—Deku... me voy a correr... —dijo de forma entrecortada.

Izuku sacó el pene de la boca y sin apartar la cara comenzó a masturbarlo rápidamente, haciendo que el
rubio gimiese aún mas, hasta que vio un primer plano de como una sustancia blanca y espesa salía
propulsada del pene y aterrizaba en su cara, pringándolo completamente.

—Mierda... perdona —dijo el rubio incorporándose y yendo a buscar unos pañuelos para que se pudiese
limpiar.

—No pasa nada, Kacchan... —dijo sentándose en la cama, notándose la cara caliente y pringosa.

Al instante, Bakugo se sentó su lado y le limpió la cara.

—Así mejor.

—Gracias, Kacchan... —dijo aun con la cara roja y brillos en sus ojos, aún estaba excitado, cosa que el
rubio notó.

—Bien, bastardo, ahora me toca a mi —dijo y sin previo aviso tumbó al peliverde en la cama y se subió
encima suyo, aun desnudo.

—Kach... —no pudo acabar pues, este le interrumpió.

—Shhhh... —le dijo poniéndole un dedo en la boca —ahora me toca a mí.

Al poco, Izuku estaba desnudo y gimiendo mientras el rubIo lo masturbaba y pasaba poco a poco a
emular las acciones del otro, hasta que para compensar, al momento de correrse Izuku, Katsuki puso su
cara para que este también se la pringase.
EL CASTIGO DE DABI

Era un nuevo día y Endeavor se encontraba recostado en una de las camas de un hospital, donde lo
habían ingresado tras la batalla contra el Nomu, donde sufrió graves heridas. Aunque las mas destacable
fue la gran cicatriz que le dejó en la cara, dándole similitud a la de su hijo.

Ya era media mañana y junto a él se encontraba un joven, sentado en una silla cercana a la cama, ese
joven portaba unas diminutas alas de color rojo y miraba su móvil mientras hacía compañía al héroe
número uno.

—Endeavor, ya casi te dan el alta, ¿quieres que te acompañe a tu casa? —preguntó Hawks.

—No hace falta, ¿no tienes trabajo?

—No, estaré descansando hasta que me crezcan las alas —dijo con una sonrisa y guiñándole un ojo.

El hombre suspiró y se recostó mas en la cama.

—Está bien, puedes acompañarme.

—Perfecto —volvió a decir el alado con una sonrisa y alzando el pulgar.

Un par de horas después, ambos caminaban por la calle; Endeavor portando la gran cicatriz en su cara, ya
que le habían quitado las vendas, era el único rastro físico de la pelea y Hawks a su lado iba caminando
de forma despreocupada, aunque apretando un poco los dientes ya que las plumas estaban empezando a
crecer.

—¿Estas bien? —preguntó Endeavor al ver la expresión del joven.

—Si, no te preocupes, pero me están saliendo las plumas y duele —dijo mientras agradecía que esta vez
no fue tan grave como cuando Dabi se las quemó por error y casi desaparecen, eso habría sido nefasto y
horrible para él.

—Si te duele mucho quédate mejor en el hospital —dijo el hombre debiéndose y mirando la espalda de
Hawks la cual temblaba mientras veía como efectivamente plumas iban apareciendo.

—No es nada, Endea... ¡¡NO, PARA!! —dijo al ver como el hombre alargaba la mano para tocar su
espalda, pero tarde, pues cuando lo dijo, Endeavor ya había puesto la mano en la separación de las alas,
provocando que la cara de Hawks se pusiese roja y soltase un leve gemidito agudo.

Hawks dio un brinco hacia delante volteándose para mirar al hombre a los ojos, con la cara competente
roja y los ojos temblando. Endeavor lo miraba algo sorprendido por la reacción del joven.

—Ha sido porque mi espalda es muy sensible y mas la zona de las alas —se escusó rápidamente.

—Oh, lo siento, no lo sabía.

—No pasa anda... ¿seguimos?


Hawks comenzó a caminar delante de él a paso rápido, algo avergonzado por toda la situación, para él era
muy vergonzoso haber gemido delante del su ídolo, por lo que caminaba sin mirar atrás, mientras
Endeavor caminaba detrás de él sin apartar la mirada de su espalda.

Poco después, ambos entraban en la gran casa de los Todoroki, donde en la puerta los esperaba la mayor
de los hijos.

—¡Papá, me alegro que estes bien! —dijo la chica dando pequeños saltos —Oh... ¿te duele? —dijo
señalando a su cicatriz de la cara.
—Muchas gracias, Fuyumi. No, no me duele tranquila.

La mujer miró al acompañante de su padre.

—Muchas gracias por ayudar a mi padre, Hawks.

—No es anda —dijo llevándose la mano a la nuca fingiendo vergüenza.

Endeavor miró.

—¿Y Natsuo?

—Está en la universidad, pronto vendrá, él también tiene ganas de verte —decía la chica bastante alegre,
viendo como su familia poco a poco se iba recomponiendo.

—Con permiso —entró Hawks quitándose los zapatos y encogiendo las alas, provocándole algo mas de
dolor.

—Hawks, si te duele no hace falta que hagas eso —se apresuró a decir Endeavor al ver como la
expresión del héroe cambiaba.

El alado lo miró y sonrió.

—¿Cómo eres capaz siempre de ver a través de mi fachada? —dijo pensando en que los únicos que han
ido capaces de hacerlo han sido el mismo Endeavor y Dabi.

—No sé, simplemente lo veo —decía mientras los tres iban por el pasillo.

Finalmente llegaron a la sala, allí se sentaron en la mesa y Fuyumi se disponía a salir para traer té, pero
fue detenida por su padre.

—Hija, ¿puedes traer algo para el dolor de Hawks?

—Claro, un momento —dijo yéndose.

—De verdad que no hace falta —dijo el alado algo avergonzado.

—Estas en mi casa y aquí se hace lo que yo quiero.

Hawks sonrió y rodó los ojos.

—Está bien.

Un poco después, los tres conversaban en la mesa, mientras tomaban té y comían algo.

—Me asusté mucho —dijo la chica.

—No debiste —saltó Hawks, al que ya no sentía dolor —Endeavor es el número uno, él puede con todo.

—No fue fácil, ese enemigo era duro —dijo el hombre.


Entonces oyeron como la puerta de la calle se abría y unos pasos se acercaban a su posición, la puerta se
abrió y vieron al segundo hermano aparecer, los miró con algo de sorpresa, sobre todo a Hawks, no se
esperaba verlo allí.

—Hola —dijo.

—Natsuo, veo que llegaste, corre ven.

—Voy a soltar mis cosas y vengo —dijo sin cambios visibles en su tono.

Cierta tensión se notó en el ambiente, Fuyumi bajó la voz.

—Él también se puso muy nervioso con la pelea, pero no lo admitirá.

—No pasa nada —respondió Endeavor bajando la voz igual que su hija.

Una vez que el chico llegó, se sentó en la mesa y poco a poco se integró en la conversación, estaba algo
incomodo, no sabía como sentirse. Es verdad que había empezado a intentar perdonar a su padre, pero era
un camino largo y una batalla casi fatal no iba a acelerar las cosas. También lanzabas miradas fugaces a
Hawks, no entendía que hacía allí. Sabía que era un gran amigo de su padre y que habían trabajo mucho
juntos, pero ese era un momento familiar...

—¿Y Shoto? —preguntó Natsuo.

—Está en la academia y no ha podido venir —dijo su hermana algo apenada.

—Hable con él ayer por la noche —dijo Endeavor de pronto asombrando a todos y atrayendo su mirada.

La noche anterior.

El teléfono de Endeavor sonó, algo extrañado por las horas miró la pantalla y su corazón se aceleró al ver
el nombre de su hijo en la pantalla. Descolgó rápidamente.

—¿Papá?

—¡¡¡¡SHOTOOOOO!!!! —gritó el hombre de la emoción.

—No grites —respondió el chico al otro lado del teléfono.

—Perdón.

—Quería saber como estabas, lo he visto todo.

Endeavor no esperaba esa llamada ni esas palabras.

—Estoy bien, solo me quedará una cicatriz en la cara.

—Eso me suena —dijo el chico con tono serio.

Ambos e quedaron callados.

—Me gustaría ir a veros, pero mañana tengo la última practica antes del examen de la licencia.

—No pasa nada, me ha alegrado recibir tu llamada, hijo.

Silencio al otro lado de la línea.


—Bueno, nos veremos pronto y te restregaré por la cara la licencia —dijo para después colgar el móvil
sin dar tiempo a Endeavor a despedirse.

Vuelta al presente.

—Vaya, no sabía que Shoto te había llamado —dijo la chica.

—Al menos alguien se preocupa —dijo Natsu de forma cortante.

Endeavor no quería mas tensión y usó lo que tenía en frente, miró a Hawks.

—Cambiando de tema —dijo el hombre —Hawks, ¿qué tal con tu chico, hicisteis las paces?

Hawks abrió los ojos a mas no poder, debido a la exposición que sufrió de parte de su ídolo y vio como
los dos hermanos lo miraban, aumentando la curiosidad de ambos que se inclinaron hacia él como dos
chismosos.

—End-Endeavor... ¿qué dices?

—¿Tienes novio Hawks? —preguntó la chica.

—Bueno...

—Sera la envidia de tus fans —respondió Natuso el cual no le quitaba ojo al héroe.

—A ver, yo no diría... —dijo enrojeciendo.

Ambos hermanos se acercaron mas a el avasallándolo a preguntas.

—¿Le conocemos? –preguntó el chico.

—¿Es famoso? —siguió Fuyumi.

Endeavor veía como su amigo alado se hacía pequeño y enrojecía. Perdonadme, pensó el hombre, te lo
compensare. Tras eso se levantó y abandonó la sala, siguiendo el pasillo de las habitaciones hasta el final,
donde se detuvo delante de una puerta cerrada, la abrió y entró.

Una habitación sobria se extendía ante él, en medio de una de las paredes se apreciaba un alatar, y a su
lado una pequeña mesa con algunos juguetes, entre los que destacaba una pelota de futbol. Se acercó y se
arrodillo ante él, encendió una varilla de incienso y la depositó en el altar y juntó sus manos para rezar.

—Lo siento, Toya.

Dabi caminaba por el pasillo central del almacén, paso a paso se acercaba a la sala principal donde debía
dar cuentas por el ataque fallido de la U.A. Llegó al gran portón, en el cual se encontraba Twice con
actitud nerviosa y la cabeza baja, al ver al moreno se acercó a el rápido.

—Dabi... Dabi... le jefe está enfadado... te está esperando... —decía nervioso.

—Cállate, y vete de aquí —dijo el moreno dándole un manotazo, lanzándole hacia atrás y tirándole al
suelo —piérdete.
Twice desde el suelo lo miraba.

—Eres entupido Dabi. Ojalá Shigaraki te pulverice la cara.

Dabi se giró y lo miró lanzándole una llamarada, que si no llega a ser por la agilidad del enmascarado le
hubiese quemado entero.

—¡¡¡VETE!!!

Twice salió corriendo y se perdió por los pasillos de las habitaciones. Dabi suspiró y abrió la puerta
entrando en la gran sala principal, donde sentado en un gran sillón estaba el peliceleste, con las piernas
cruzadas, mirando al frente, o al menos parecía, ya que su mano emputada le tapaba el rostro, a su
espalda, a uno de los lados del sillón estaba Kurogiri, que miraba a Dabi impasible.

—Acércate —dijo el hombre sombra. Y a cada paso del moreno, Shigaraki se iba moviendo en el asiento
hasta que finalmente llegó a unos metros de él.

—¿Me buscabas? —dijo Dabi con tono molesto.

—Kurogiri —dijo Tomura con voz suave —déjanos solos.

—¿Estás seguro, Tomura Shigaraki?

—Si, vete.

En un abrir y cerrar de ojos, Kurogiri desapreció de allí por uno de sus portales dejando a los dos villanos
solos cara a cara.

—Muy bien, Dabi —Tomura se recostó mas en el sillón y descruzó las piernas separándolas con firmeza
—¿me explicas por qué no has seguido la simple orden que te di? —hablaba con tono suave y con su voz
rasposa.

Dabi adoptó su típica pose chulesca cruzándose de brazos y hablando con prepotencia.

—A veces las cosas no salen como planeamos, ¿o te recuerdo tu fracaso en la U.S.J.?

Shigaraki lo miró, alzando un poco la cabeza, tratando de mantenerse tranquilo, contó hasta diez
mentalmente y volvió a hablar.

—Dabi, ¿me explicas por qué, yo te dejo un Nomu de Alta Gama y no atacas la U.A., si no que también
haces que lo destruyan?

—Ese bicho no me hacía caso —se excusó Dabi sin cambiar su tono prepotente.

—Ah, ¿no te hacia caso? —Shigaraki se puso de pie y metió su mano en uno de sus bolsillos para sacar
un teléfono móvil, al cual pulsó un botón y lo lanzó al suelo.

"Cambio de planes. Busca a Endeavor y acaba con él"

Esa frase se reproducía una y otra vez en el aparato, sorprendiendo a Dabi, ya que no esperaba que lo
estuviesen gabando. Miró a Shigaraki y ahora lo miraba fijamente con sus ojos rojos clavados en él.

—¿No te hizo caso, no? —Tomura comenzó a rascarse el cuello.

—Lo puedo explicar —el tono de Dabi seguía siendo prepotente, pero había disminuido al verse
atrapado.
—Dabi —interrumpió su jefe quedándose justo enfrente de él —esta será tu última oportunidad, como
vuelvas a desobedecerme te reduciré a polvo y luego ese polvo lo quemaré y lo meteré en una bolsita, se
lo daré de comer a un perro y cuando ese perro lo cague, lo tiraré al mar.

Dabi no dijo nada durante todo ese discurso y una vez acabó se volvió a a encarar con Shigaraki.

—No me das miedo, señor manos.

Todo pasó muy rápido, pero un gran impactó hizo que Dabi saliese disparado hacia atrás a gran velocidad
estrellándose contra una de las paredes de la sala, una gran polvareda impedía ver nada, Dabi con los ojos
abiertos, sin aire por el impacto y con sangre en la boca estaba incrustado en la pared, sin darle tiempo
reaccionar, Shigaraki aprecio delante de él, agarrándole del cuello con cuatro de sus dedos,
desincrustándolo de la pared y alzándolo.

¿Desde cuándo es tan fuerte?, pensó Dabi mientras forcejaba.

Shigaraki ahora lo miro y acercó su cara a la suya, lamiendo la sangre que le caía por el labio a Dabi,
riéndose.

—Si querías besarme me lo podrías haber dicho —dijo Dabi con la voz entrecortada y casi sin aliento.

Shigaraki volvió a acercar su cara a la boca del moreno.

—Si quisiese besarte lo haría sin preguntar, gusano —dijo mientras acercaba su boca a la suya y antes de
tocar sus labios lo volvió a lanzar a un lado tirándolo al suelo. Dabi gritó del dolor al aterrizar boca
arriba. Shigaraki caminó hacia el se puso encima suya, agachándose para quedar en cuclillas sobre él,
alargó la mano y con dos dedos le arrebató la pluma roja del cuello.

—De-de...ja es-eso... —intentaba decir el Dabi que también intentó alargar la mano para que no agarrase
la pluma, pero estaba demasiado herido como para moverse.

Shigaraki vio el patético intento de impedirle que agarrase esa ridícula pluma.

—Vaya, ¿un regalo de tu "pajarito"? —se burló Tomura.

—De...vuelve...mela...

Una risa psicótica apareció en la cara de Shigaraki.

—Mira lo que hago con tu pluma.

El peliceleste agarró la pluma con su mano completa desintegrándola en el acto y haciendo que las
cenizas cayesen en la cara de Dabi, que miraba eso atónito y si pudiese llorar lo hubiese hecho.

Shigaraki se levantó y dio un fuerte pisotón en el estómago del moreno haciendole soltar una exhalación
y algo de sangre por la boca y comenzó a alejarse de él.

—Si vuelves a fallarme, lo pagaras tú y tu pajarito.

Un portal apreció delante de Shigaraki que atravesó sin inmutarse, dejando a Dabi malherido en el suelo.

—Ha...wks... —fue lo último que dijo antes de desmayarse.


En la U.A. Bakugo había abierto los ojos en su cama, y nada mas hacerlo notó que faltaba algo, y
efectivamente, al mirar vio que el peliverde no estaba a su lado. Arrugó la nariz y molesto, miró a toda la
habitación. Vio una nota en la mesa, se levantó y con enfado agarró el papel.

Kacchan, perdona que me haya ido sin avisar, pero no quería depertarte tan temprano. Me ha llamado
Aizawa-sensei para hacer una cosa.

Hoy tienes tu ultima practica así que buena suerte, te deseó lo mejor para ello.

Izuku

Al leer la nota le rubio suavizó su rostro y volvió a leerla, no pudo evitar imaginarse a Deku
escribiéndola con una sonría, lo que provocó que se ruborizase un instante.

Una vez se repuso, agarró sus cosas y salió hacia el baño para tomar una ducha y desayunar. Hoy era la
practica final antes del examen que era en una semana, justo el día antes de que acabasen las vacaciones.
PRÁCTICA FINAL

Caminando por una gran casa, un pequeño de no mas de cinco años, de cabello rojo sangre miraba
delante de él, seguía a un hombre alto, envuelto en llamas. El chico miraba con admiración a ese hombre,
deseaba aprender y demostrarle que era capaz de ser alguien grande, alguien digno.

Una vez el hombre atravesó una gran puerta, unas llamas rojas cubrieron todo y entonces despertó.

Dabi abrió los ojos, reconoció enseguida su habitación, se encontraba tumbado en su cama, con algunas
vendas en los brazos y cuerpo, echando la vista a abajo vio que estaba con el torso descubierto y lleno de
vendas, entonces alguien a su lado se le acercó.

—¡Dabi! ¿estas bien? —preguntaba un afligido Hawks que le sujetaba una mano y lo miraba con cara de
pena.

—¿Qué haces aquí? —preguntó el moreno mirándolo.

—Twice me llamó y me contó lo que había pasado —dijo mirando a un lado. Dabi siguió la mirada y
pudo ver, apoyados en la pared, a Twice y Toga que lo saludaban.

—¿Qué hacéis vosotros aquí? —preguntó molesto intentando incorporarse, pero siendo detenido por
Hawks.

—Solo queríamos saber que estabas bien, estúpido —dijo Toga —salgo del castigo y lo primero que veo
es que el jefe te ha dado una paliza.

—Dabi, nosotros si nos preocupamos por ti —dijo Twice —aunque para ti seamos un estorbo.

El moreno gruñó y se volvió a tumbar ya que el alado no dejaba de empujarle hacia atrás. Una vez volvió
a reposar al cabeza en la almohada calmó su enfado y miró a los ojos al héroe, por raro que pueda
parecer, se sentía mal al verlo, había perdido la pluma, su regalo. Apartó la mirada.

—¿Me cuentas que ha pasado? —le preguntó Hawks ignorando ese acto.

—No ha pasado nada...

—No mientas, Shigaraki te ha dado una buena paliza —dijo Twice.

—Eso, eso —secundaba Toga dando saltitos.

—¡¡SILENCIO!! —gritó.

Hawks vio la cara del villano, había algo mas, algo que se resistía a contar.

—¿Os importa dejarnos solos? —preguntó Hawks a los dos acompañantes.


—No. Si. Claro —dijo Twice y agarró de la mano a Toga y refunfuñando la chica salió.

—Pero yo quiero ver como se besan... —pudieron apreciar como Toga decía eso mientras salía y la
puerta se cerraba.

Una vez se quedaron solos, Hawks pudo ver como Dabi se destensaba un poco, se levantó de la silla y se
sentó en la cama, haciendo que sus alas los cubriesen a los dos, dándole de alguna forma algún tipo de
protección al villano.

—¿Me cuentas ahora que ha pasado?

—Ya lo has odio...

—No, no me refiero a lo de Shigaraki, eso es algo obvio —dijo mirando sus vendajes —me refiero a que
es eso que te reconcome por dentro.

Dabi lo miró sorprendido, nunca nadie había sido capaz de leerle, de saber lo que pensaba, era el primero.
Aflojó su expresión volvió a apartar la mirada.

—Ese idiota me quito tu pluma y la destrozó –dijo en voz baja y casi lastimera.

A Hawks se le escapó una sonrisita.

—¿Sólo es eso?

Dabi giró al cabeza bruscamente para mirarlo.

—¿Cómo que "sólo"?...

—Si el problema es ese... —el héroe alargó una mano y atrajo una pluma a su mano y se la tendió a Dabi
—toma.

Dabi alzó la mano para agarrar la pluma y al admiró.

—No puedo aceptar otra, se lo mucho que te duele cuando salen.

—No pasa nada, solo es una.

Sin decir nada, Hawks se inclinó sobre él y sorprendiendo un poco a Dabi lo besó.

—¡¡¡AHHHHHHH!!! —gritó Toga desde la puerta que había abierto de un golpe y los vio. Héroe y
villano se separaron y miraron a la puerta, allí la chica se tapaba la boca y daba saltitos con rubor en las
mejillas.

—¡¡¡VETE, LOCA!! —gritó Dabi lanzándole la almohada, haciendo que la chica saliese y cerrase la
puerta.

Hawks rio.

—Ese beso es en compensación por la pluma.

Dabi con la pluma en la mano se volvió a tumbar y la puso en su pecho.

—Entonces... ¿si quiero que me beses tengo que pedirte plumas? —dijo ahora con tono divertido.
—Hummm —Hawks se llevó un dedo a la barbilla y fingió pensar de forma divertida —no, puedo
besarte las veces que quieras.

—Pues ahora quiero.

Y fundiéndose en otro beso ambos quedaron recostados en la cama.

En al U.A. Bakugo y Todoroki estaban en el campo de entrenamiento, esperando la llegada de Aizawa,


estaban listos para la última práctica. Esperaban que fuese algo impresionante, un rescate masivo o algo
similar.

—Oye, cara partida, ¿has visto a Deku esta mañana?

—No, ¿no ha dormido contigo? —dijo el medio albino sin inmutarse.

—Eso no te importa...

¿Dónde estará el nerd de mierda?, pensó el rubio cuando vio a lo lejos como su profesor se acercaba,
acompañado por cuatro personas, a las cuales fue fácil reconocer, aunque la que mas fácil fue reconocer
fue a ese peliverde, ¿Qué hacía con los profesores?

—¡¡Kacchan, Todoroki-kun!! —saludaba Izuku a lo lejos mientras corría hacia ellos y al llegar justo
delante, se detuvo.

—¡¿QUE HACES AQUÍ, BASTARDO? —gritó Bakugo haciendo que el peliverde cayese al suelo del
susto.

—Es una sorpresa —río Izuku aun sentado en el suelo.

Todoroki le extendió la mano para ayudarlo a levantarse, la cual el peliverde aceptó y se incorporó.

—¿Cómo que una sorpresa? —volvió a preguntar el rubio.

—Ahora veras... —y volvió a correr dirección a los profesores.

A los pocos segundos, Aizawa, Present Mic, All Might, Tamaki e Izuku estaban delante de los dos
aspirantes a héroe.

—Hoy tenéis la práctica final, por lo que he invitado a All Might para que evalúe vuestro aprendizaje.

—Yo también estoy —dijo Mic.

—A ti nadie te ha invitado —replicó Aizawa.

—Eres malo, Ersaer...

—En fin...

—¿Y que hace aquí Midoriya y Amajiki-senpai? —preguntó Todoroki.

Aizawa se frotó los ojos, la luz del sol le molestaba.


—Han venido para ser vuestra prueba final.

—¡¡¡¿CÓMO?!!! —gritó Bakugo.

—¿Nos ayudaran? —volvió a preguntar Shoto sin inmutarse por los gritos de su compañero.

—Si, os enfrentareis a los dos, uno cada uno —dijo Aizawa mientras Tamaki se ocultaba bajando su
capucha, ya que tanto el peliverde como él llevaban le traje de héroes.

Ambos chicos miraron a Izuku que los miraba desafiantes con una sonrisita y con un puño apretado.

—No os lo voy a poner fácil —intentó decir el chico con voz varonil, pero le salió algo parecido a un
pitido.

—Yo no quería venir —dijo en voz baja Tamaki dándose la vuelta y arrodillándose en el suelo.

Bakugo miró al pecoso, recordó su última pelea y como lo había vencido, sabía que actualmente el
peliverde era bastante mas fuerte, pero él también había mejorado, puede que incluso mas que él.

—Te voy a destrozar, estúpido —dijo señalando a Izuku.

—Lo mismo digo —respondió el peliverde.

—¡¡¡NO ME CONTESTES, BASTARDO!!!

Minutos después, Aizawa anunció que Tamaki se enfrentaría a Todoroki e Izuku haría lo propio con
Bakugo.

—Bakugo contra Midoriya.

Ambos se posicionaron a cada lado de terreno y se miraron.

—Deku, ¡¡¡QUE SEAS MI PUTO NOVIO NO SIGNIFICA QUE NO QUIERA SUPERARTE Y SER
EL NÚMEOR UNO!!!

—Lo sé, Kacchan, no te contengas, yo no lo haré.

—¿Ha dicho novio? —preguntaron al mismo tiempo Present Mic y All Might a Aizawa, este solo asintió,
sorprendiendo aun más a los otros dos. Tamaki miró a Todoroki tambien algo sorprendido y le asintió,
haciendo que el peliazul también se sorprendiese y sus mejillas se tornasen rojas.

—Empezad.

Nada mas dar la señal, Bakugo se impulsó a gran velocidad a la espala de Izuku y le estampó una
explosión que lo lanzó varios metros, el peliverde tras el impulso se recuperó en el aire y cargando su
poder apuntó con su mano y lanzó una onda de aire justo en el sitio donde estaba aterrizando Katsuki
haciendo que su pierna se desestabilizase y cayese al suelo, aprovechando para lanzarse hacia él.

TEXAS SMASH

Bakugo pudo esquivar el golpe con cierta facilidad, pero la inercia del golpe había arrastrado aire que
rasgó el antifaz del rubio.

—¡¡MUERE!!

AP SHOOT
Una ráfaga de explosiones se lanzaron hacia Izuku las cuales pudo evitar algunas, pero otras le
impactaron completamente lanzándole al suelo.

HOWITZER IMPACT

Bakugo se lanzó hacia él en un remolino explosivo que impactó directamente contra Deku, provocando
una gran explosión, cegando a todos los presentes y levantando una gran cantidad de polvo.

Bakugo recuperaba el aire y miraba al frente, viendo el agujero en el suelo, mientras el polvo seguía
suspendido y una cortina de humo lo cubría todo, cuando notó algo en todo lo alto, miró. Tarde.

ONE FOR ALL AL 30%, FULL CAWL, ST. LOUIS SMASH AIR FORCE

Una onda de aire muy potente arrasó a Bakugo que lo lanzó y estrello con el suelo a gran velocidad y a
varios metros. Esa misma onda había disipado el humo y la arena volviendo a dar visibilidad a todos,
vieron a Izuku aterrizar en el suelo tambaleándose, pero manteniendo el equilibrio, aunque antes de poder
centrarse, como un rayo, alguien lo agarró de un brazo y lo lanzó al aire y apuntó con sus dos manos y
una cara de locura desencajada.

—¡¡¡¡MUERE!!!!

AP MACHINE-GUN

Una ráfaga de explosiones gigantes salieron de sus manos e impactaron todas en el cuerpo de Izuku
haciéndolo explotar en varias direcciones, lo que le provocó la perdida del conocimiento al estrellarse
con el suelo a gran velocidad mientras las explosiones seguían explotando por todo el espacio aéreo de la
U.A. volviendo a cegar a todos los presentes.

Instantes después, y una vez se disipó la nueva nube de polvo, Bakugo se encontraba arrodillado
sosteniendo el cuerpo de Izuku mientras esperaba a que se acercasen. Aizawa, All Might y Todoroki se
acercaron corriendo.

—¡Joven Midoriya...! —llamaba All Might mientras se acercaba.

—Bakugo, creo que te has pasado —dijo Todoroki al llegar y ver el cuerpo de Izuku inconsciente en
brazos del rubio.

—Me dijo que no me contuviese y eso he hecho —se excusó le rubio que entregó el cuerpo a Aizawa. El
pelinegro con Deku en brazos lo observó y miró a Bakugo seriamente.

—No le ha pasado nada, solo esta inconsciente, no he ido a hacerle daño... —se notaba algo de
nerviosismo en la voz de Katsuki.

Sin apartar la mirada del rubio, Aizawa habló.

—All Might llévalo con Recovery Girl.

El antiguo símbolo de la paz sujetó el cuerpo de su discípulo y corrió hacia la enfermería, ante la atenta
mirada de Bakugo, el cual había palidecido, pensando si de verdad no se había pasado.

Aizawa agarró su teléfono y llamó.

—Cementoss, ven a la zona de pruebas, necesitamos un suelo nuevo.

Colgó.
—Bakugo, te diré la nota mas tarde, ahora sal del centro y Todoroki prepárate, te toca.

Bakugo comenzó a caminar algo aturdido, cada vez mas preocupado, ¿de verdad se había excedido
tanto?, pero si he tenido cuidado de no hacerle daño, pensó mientras salía del campo de entrenamiento y
se situaba al lado de Tamaki y Mic que lo miraban con estupor.

—Amajiki, en cuanto se arregle el campo te toca.

—Si, Aizawa-sensei.

Unas horas después, en la enfermería, Bakugo estaba sentado en una silla junto a la cama donde reposaba
Izuku, ya sin su traje de héroe lo miraba, ¿de verdad se había pasado tanto como para provocarle eso?,
pensaba el chico mientras una sensación de ahogo le empezaba a recorrer el pecho.

—Mierda, Deku despiértate ya.

Y como si alguien le hubiese concedido un deseo, el peliverde abrió los ojos y los cruzó con los del
rubio.

—¿Kacchan?

Katsuki se levantó y sentándose en la cama lo agarró de las manos.

—Estupido Deku, idiota, maldito saco de ponzoña, me has asustado...

Izuku sonrió.

—Lo siento.

—No lo sientas y déjame hueco que me tumbe contigo —dijo empujándole suavemente para hacer
espacio y se tumbó a su lado abrazándolo.

—Creía que te había hecho daño, estúpido...

—Kacchan... —el peliverde no había visto así nunca a Bakugo, tan vulnerable y culpable, él no le
guardaba ningún rencor, era una práctica y él le había pedido que no se contuviese.

—Kacchan, no pasa nada. Yo te pedí que dieses todo.

—Lo sé, pero... —se abrazó aún mas al chico y enterró su cara en su hombro.

Izuku alargó la mano y comenzó a acariciar el pelo de Katsuki, notando como ese gesto lo calmaba.

Casi de forma inaudible, la puerta de la enfermería se abrió y un hombre rubio y alto caminaba hacia la
camilla, llegando al poco y contemplando la escena. Bakugo agarrado a Izuku como si fuese un koala
mientras el otro le acariciaba el pelo. Al percatarse Izuku de que lo miraba abrió mucho los ojos y
palideció.
BROTA LA VENGANZA

All Might se encontraba de pie, mirando algo anonadado la escena. Frente a él, su discípulo tumbado en
la cama, siendo abrazado por Bakugo de forma bastante cariñosa, mineras que el peliverde le acariciaba
el pelo.

Izuku se percató de su presencia y notó como su sangre se helaba, no pretendía que los encontrase así.

—¿Me explicáis todo esto? —preguntó el rubio.

Al oír esa voz, Katsuki dio un respingo y miró al rubio con cara de horror, apartándose a gran velocidad
de Izuku, pero debido a su agarre no pudo hacerlo debidamente y cayó al suelo.

—Kacchan... ¿estas bien?

Bakugo se incorporó y bastante nervioso volvió a mirar a All Might, aunque el hombre alzó la mano para
clamar el ambiente.

—Tranquilos.

Ambos se miraron y volvieron a dirigirse al hombre, que había traído una silla y se había sentado.

—No vengo a regañaros ni a obligaros a separaros —dijo con calma —joven Bakugo, por favor siéntate.

Bakugo aun nervioso se sentó en la cama junto al peliverde, sintiendo como este extendía la mano y le
rozaba con los dedos, para que instantes después Katsuki se la apretase.

—All Might, te prometo que íbamos a contártelo, pero... —Izuku intentaba excusarse.

—No te disculpes, joven Midoriya, puedo entenderlo, pero pensaba que los tres teníamos un vínculo —
dijo mirando a los dos chicos —no los culpo por no contármelo. Aunque si me molesta que se haya
enterado antes Aizawa que yo —dijo esto cruzando los brazos y fingiendo estar molesto.

—Lo siento.

—Yo le dije que lo mejor era no decírselo a nadie, pero Aizawa nos pilló, y resulta que se lo habíamos
contado a nuestros amigos más cercanos —dijo Bakugo —era cuestión de tiempo contártelo.

—No os martiricéis, lo importante es que estéis bien vosotros. No es necesario que cuenten nada a nadie,
vivan su vida y ya.

—Yo me dejé llevar en la prueba y lo dije en voz alta delante de todos —dijo ahora Bakugo agachando la
cabeza.

—No pasa nada, Kacchan —Izuku apoyó su cabeza en el hombro del chico —debiéramos decirles a
todos cuando vuelvan de las vacaciones.

—No sé porque los extras se tienen que enterar —se quejó Katsuki.
—Porque son nuestros compañeros, yo quiero poder darte la mano, abrazarte y besarte en cualquier sitio
sin tener miedo a que nos vean.

—Yo también quiero besarte cuando me dé la gana.

—Pues mas razón para que lo sepan todos.

All Might se puso a reír y ambos chicos lo miraron.

—¿Qué pasa?

—Es gracioso veros. Cuando os conocí no podíais ni veros y mirad ahora...

Los dos chicos se ruborizaron un poco, justo en el momento que la puerta de la enfermería volvía a
abrirse un un chico de pelo bicolor se acercó a la cama.

—Midoriya, ¿estas bien? Veo que despertase.

—¡¡¿QUÉ HACES TU AQUÍ, CARA PARTIDA?!!! —gritó Bakugo.

—Vengo a ver que tal está Midoriya, le dejaste bastante malherido.

Bakugo agachó un poco la cabeza apretando los dientes.

—Estoy bien, Todoroki-kun, no me duele nada, solo perdí el conocimiento.

—Me alegro.

All Might volvió a mirarlos y se levantó.

—Bueno os dejo solos, hablamos en otro momento —dijo mientras se despedía con la mano y se iba.

Así, los tres se quedaron allí, tomando Todoroki el asiento frente a la cama que hasta hace unos instantes
ocupaba All Might, por su parte Bakugo volvió a tumbarse y abrazar a Izuku como su fuese un koala.

—¿Qué tal tu prueba Todoroki-kun?

—Bien, salvo que en mitad Amajiki-senpai, dijo que no podía soportarlo mas y se fue.

Izuku alzó una ceja, extrañándose de por que eso no le sorprendía.

—Aizawa nos dirá la nota mas tarde.

Bakugo gruñó.

Tras unos momentos de silencio, Todoroki se dirigió a Izuku.

—Midoriya, ¿te sirvió la información que te di? —preguntó de forma causal.

—¿Cuál información? —preguntó extrañado el peliverde, mientras Bakugo agudizaba su oído.

—Lo del sexo.

Izuku se tensó un poco, al mismo tiempo que se ruborizaba, en su mente aparecieron las veces que
Bakugo y el habían hecho algo.
—Oh...si... si... todo perfecto... —tartamudeó un poco el chico cuando sitió que a su lado alguien lo
miraba muy fijamente, tanto que podría matarlo.

—¿Qué has dicho? —dijo una voz a su lado grave y terrorífica.

Bakugo los miraba con unos ojos inyectados en sangre y odio.

—Ka-Kacchan... no es lo que piensas.

—Es verdad Bakugo, solo le enseñe a Midoriya como chupar un pene y como hacer para que se lo metan.

Esa elección de palabras no fueron las adecuadas para Bakugo, que de un salto bajó de la cama y
cargando sus palmas con explosiones las lanzó contra los dos.

—¡¡¡¡MUERE!!!!

A varios kilómetros, aun en su cama, Dabi reposaba, aun le dolía parte de su cuerpo, aunque poco a poco
se iba clamado, Hawks había ido a buscar algún tipo de calmantes, mientras en la habitación solo estaban
él y Twice.

—¿Dónde está la loca? —preguntó Dabi sin moverse.

—Ha ido con Hawks, dice que traerá comida.

Dabi gruñó.

—¿Te duele algo? —se preocupó Twice.

—Cállate —dijo impidiendo que se acercase.

Twice se echó hacia atrás y volvió a sentarse. Dabi aun le daba vueltas a lo que había pasado con
Shigaraki, ¿en qué momento se había vuelto tan fuerte?, pensaba mientras seguía dandoñe vueltas a todo,
pensó en Shoto y que en su estado no podía verlo. También pensó en Hawks y como había acudido a él
una vez supo lo que le había pasado.

Pero su sonrisa desapreció cuando a su mente vino un peliverde. Una rabia comenzó a envolverle, ese
niñato le había causado muchos problemas, si no fuese por Shigaraki le hubiese matado hace tiempo.

Entonces, algo hizo clic, recordó la indiscreción de Shoto y como al parecer entre Midoriya y Bakugo
había algo. Era el momento de cobrarse su venganza por intentar separarlo de Shoto.

—Twice —dijo Dabi mirando al hombre enmascarado.

—¿Sí?

—¿Qué piensas de Izuku Midoriya? —preguntó sabiendo perfectamente su opinión sobre el chico.

—Es un buen chico. Lo quiero matar por quitarme a mi mujer.

Dabi sonrió.
—¿Quieres que tú y yo le hagamos daño? —dijo con una sonrisita.

—Pero a Shigaraki no le gustará y no quiero que me pegue.

—Él no se enterará, además no le haremos daño físico. Solo le haremos llorar. Mucho.

—Oh, si, si quiero... —dijo Twice con en voz baja.

—Bien, pues en cuanto pueda moverme te cuento mi plan.

—Vale, Dabi... ¿y Hawks también?

—No, él no participará y no le digas nada.

—¿Por qué? Los novios no deberían tener secretos.

—Es una sorpresa, Twice —dijo guiñándole un ojo — los novios se dan sorpresas ¿no?

—Si —respondió el algo emocionado viendo que Dabi también consideraba novio a su amigo Hawks.

—Por eso no puedes decirle nada.

—Vale, no lo haré.

Momentos después entró el alado con una bolsa de medicamentos y vendajes nuevos.

—Hola amor, que ganas tenia de verte —dijo Dabi mirando al héroe que se detuvo por la impresión y se
puso rojo a mas no poder, mientras Twice en una esquina se tapaba la boca y daba saltitos de emoción.

—Da-Dabi... —Hawks no daba crédito —ay, dios, le ha subido la fiebre, ahora esta delirando —dijo
apresurándose a él y poniendole la mano en la frente —ahora te daré la medicación.
¿ME QUIERES O NO?

—Ka-Kacchan... necesito respirar...

La voz ahogada y entrecortada de Izuku resonaba en los oídos de Bakugo, que tras unos minutos después
del incidente en la enfermería y tras dar de alta al peliverde, lo había arrastrado hacia su habitación y
nada mas entrar lo había puesto contra la pared y no había dejado de besarlo mientras sus manos
recorrían todo su cuerpo.

El cuerpo de Katsuki estaba completamente pegado al de Izuku, sus manos, ahora sujetando la cadera del
chico daba pequeños masajes en esa zona, mientras su boca aprisionaba sus labios y su lengua entraba en
su cavidad, bailando y luchando con la del propio Izuku, saliva caía por la comisura de los labios,
mientras el calor entre ambos aumentaba. Cada poco tiempo, las manos del mas bajo empujaba levente el
pecho de Bakugo para alejarlo un poco, ya que debido a la intensidad del beso lo dejaba sin respiración,
segundos que aprovechaba para soltar algún jadeo y tomar aire.

—Esto es culpa tuya, asume las consecuencias —dijo Bakugo metiendo sus manos dentro de la camiseta
del chico.

—Pero...ahhh... ¿Qué he hecho?

—No te hagas el tonto, el cara partida ha dicho que has hablado de sexo con él.

—¿Y por eso te has puesto caliente?

Bakugo no contestó y volvió a besar a Izuku, con aun mas intensidad, separándose nuevamente a los
pocos segundos.

—No pienses cosas raras, bastardo.

—Pero, Kacchan... ahhh... ¿te has puesto caliente por qué Todoroki me ha contado esas cosas?

—He dicho que no pienses cosas raras... —decía mientras metía ahora sus manos dentro del pantalón del
peliverde.

—Pero él solo me contó como fue su experiencia, él y yo no hemos hecho nada te lo prometo —decía
con una mezcla de excitación y miedo.

—¿Me estás diciendo que el cara partida te contó cómo se lo folló ese villano? —decía sin perder el
contacto de la piel de Izuku bajo el pantalón.

—No exactamente.

—Deku, cada palabra que dices me está poniendo mas caliente, no voy a poder resistirme si sigues
contándome esas cosas.

—¿Te pone caliente pensar que un villano hizo eso con Todoroki?
—He dicho que no pienses cosas raras, a mí el medio tonto, medio memo me importa una mierda...

Izuku estaba perdiendo la cabeza, el calor que desprendían, las palabras que soltaba Katsuki lanzándole
su aliento al cuello, sus manos tocándole por debajo del pantalón, sus sendas erecciones chocándose.

—Pero, Todoroki...

—Deku, deja de hablar de él, al que me quiero follar es a ti, no a ese bastardo...

—¿De verdad?... es que te has puesto caliente cuando él dijo eso... —entre todas las emociones que
estaba sintiendo Izuku en ese momento la sombra de la duda revoloteó por su cabeza nuevamente,
aunque no con mucha intensidad, simpelente no entendía porque su novio se había puesto caliente
pensando en sexo con otro chico.

—Deku, mírame —Katsuki sacó las manos del pantalón y le agarró la cara —¿no me has oído?, yo solo
quiero hacerlo contigo.

—Pero te pusiste duro al pensar en Todoroki...

—No, me he puesto muy caliente al imaginarte a ti usando eso que te ha contado.

—¿De verdad?

—¿Acaso no ves donde estamos y lo que estamos haciendo?

Izuku apenas podía pensar, estaba demasiado excitado.

—¿Y lo has hecho alguna vez? —preguntó de forma tímida, pero con un deje erótico en su voz.

—Claro que no —dijo para volver a besar el cuello de Izuku.

—¿Y sabes cómo se hace?... tengo un poco de miedo.

—No haremos nada que tú no quieras, podemos seguir así, besándonos y tocándoos, podemos hacer lo
que hemos hecho hasta ahora o no hacer nada... yo no voy a obligarte a nada.

—Kacchan... yo si qui...

Unos goles en la puerta los sobresaltaron, haciendo que diesen un salto y se alejasen de ella.

—Bakugo, voy a dar las notas, baja a la sala común —dijo Aizawa a través de la puerta.

Al principio no dijo nada, intentó recuperar aire y no sonar terriblemente excitado.

—Ahora voy...

Al oír los pasos alejarse, ambos chicos se miraron, sus respiraciones eran pesadas y sudaban, aun se
notaban sus entrepiernas abultadas, pero poco a poco perdían volumen, debido a la impresión.

—Deberíamos bajar... —dijo Izuku algo nervioso.

—Si.

Cuando el peliverde se encaminó a la puerta, Katsuki lo agarró del brazo y de un tirón lo atrajo hacia él,
volviendo a pegar sus cuerpos.

—¿Qué ibas a decir?


Izuku se tensó un poco.

–Na-nada...

—¿Seguro?

—Si... vamos, llegaremos tarde.

Izuku se alejó un poco y al momento fue seguido por el rubio, que lo miraba con preocupación, ya que él
si había odio bien lo que iba decir y las dudas del pasado volvieron, llegando a pensar que pudo haberlo
forzado a decir eso.

En la guarida de la Liga, Hawks se encontraba sentado en la cama, cambiando las vendas de los brazos y
cuerpo de Dabi, el cual apenas sentía ya dolor, pero algunas heridas tardarían un poco mas en cerrar.

—Ya está —dijo el alado con una sonrisa.

—Me he buscado un buen enfermero –dijo Dabi con tono divertido.

Hawks volvió a sonreír y se levantó, con algo de inquietud se volvió hacia el hombre tumbándose en la
cama, no olvidaba las palabras que le dijo antes, y quería aclararlo con él.

—Dabi.

—¿Si, pajarito? —dijo acomodándose en la cama.

—Lo que me has llamado hace un rato...

—¿El que?

—Me has llamado "amor"

—Ah, eso... ¿no decías que estaba delirando por la fiebre? —preguntó fingiendo algo de indignación.

—Bueno...

—¿No te gusta que te llame así?

—No, no es eso... solo que quiero que me llames así cuando los sientas de verdad y no por capricho. Yo
sé lo que siento por ti, pero en tu caso no lo tengo claro.

—¿No te dije que confío en ti mas que en nadie y todo el sexo que hemos tenido?

—Si, lo sé, incluso saltaste de un edificio para demostrarlo... no es eso. Confiar en alguien o tener sexo
con alguien no significa que quieras a esa persona.

Dabi se quedó callado.

—¿Y tú me quieres, pajarito?

Hawks se le quedó mirando algo sorprendido.


—Sabes que siento algo por ti.

—Sientes algo... pero ¿me quieres o no?

—Dabi... —dijo el alado apartando la mirada algo incomodo.

—No, tú me estas pidiendo que te diga mis sentimientos, y yo quiero que me digas los tuyos, ¿me quieres
sí o no?

Tras un silencio que pareció eterno, el héroe habló.

—Si.

—¿Si, qué?

—Si, te quiero —confesó definitivamente Hawks al que las mejillas se le habían tornado rojas y miraba
al villano a los ojos.

Dabi sentía satisfacción por dentro, intentó que una sonrisa de victoria no apareciese, por lo que apretó
los labios, se incorporó para sentarse en la cama y agarró la mano de Hawks.

—Pues, yo también te quiero a ti, pajarito.

A varios kilómetros de la ciudad, en una playa, un chico corría por la arena, el ligero viento ondeaba su
cabello rubio electico mientras miraba al mar, ajeno a todo a su alrededor. Jugaba con una pequeña pelota
con un pequeño cachorro que lo perseguía, lanzaba el objeto y el animal corría a toda prisa a por él.

El chico reía y parecía pasarlo bien, comenzó a correr mirando nuevamente al mar cuando sintió que
chocaba con alguien y ambos caían al suelo, uno encima del otro.

—Oh, perdona, no lo vi —dijo el rubio recuperándose del golpe y agitar un poco la cabeza.

—No es nada... ¿Denki?

Al oír su nombre, el chico abrió los ojos y miró hacia abajo, donde un pelirrojo lo miraba desde el suelo.

—¿Kirishima?

Los dos chicos se quedaron unos instantes en silencio procesando todo esto, el rubo tirado encima del
pelirrojo en la arena.

—¿Qué haces aquí?

—De vacaciones, os conté que venía con mi familia a la playa —dijo Kaminari algo sorprendido, pero
contento al mismo tiempo.

—¡Qué casualidad!, nosotros llegamos ayer, es la última parada de las vacaciones.

—¡Qué bueno!
—Oye, Denki... ¿te puedes quitar de encima?... no estamos en una postura muy masculina.

—Oh... —el rubio se quitó de encima y quedó de rodillas en la arena frente al pelirrojo.

—Me alegra un montón haberte encontrado, ¿en qué hotel estás?

—Estamos en el Might Central.

—¡¡Yo también!! —respondió Denki con bastante alegría.

Volvieron a quedarse en silencio, ambos mirándose contentos, era muy agradable encontrarse con
amigos.

—Si quieres podemos pasar estos días juntos —propuso el pelirrojo.

—Estaría muy bien, yo llevo aquí todas las vacaciones, puedo enseñarte un poco el sitio —respondió
Kaminari.

—Me encantaría.
APTO

Izuku bajaba las escaleras algo nervioso y callado, había estado a punto de aceptar algo de lo que no
estaba del todo seguro. Él realmente lo quería hacer, por algo le fue a preguntar a Todoroki, pero es
verdad que también tiene algo de miedo y debido a la excitación de ese momento se había envalentonado
y estuvo a punto de aceptar.

Caminando echó la vista atrás y vio como Bakugo lo seguía, con las manos en los bolsillos y la mirada
perdida. Seguro lo he confundido, pensó el peliverde. El chico pensó que hablaría luego con él.

Por su parte, Katsuki caminaba detrás de él, con una extraña sensación de culpa. Nuevamente los
antiguos fantasmas habían vuelto a su mente, pensaba que de alguna forma había forzado a Izuku a decir
eso.

—Él mismo lo dijo, que tenía miedo. Pero yo lo forcé a aceptar y si no llega a ser por Aizawa... —
pensaba el rubio que cada vez se sentía peor.

No tardaron mucho en llegar a la sala común, allí los esperaba Aizawa, acompañado por Todoroki y
Present Mic. Avanzaron y se pusieron al lado del medio albino, que los miró notando la tensión entre
ellos.

—Bien, evaluando la prueba os daré las calificaciones —dijo Aizawa —empezaremos por Todoroki.

El chico se enderezó un poco y lo miró impaciente.

—La prueba fue bien, usaste grandes técnicas, al menos hasta que Amajiki decidió irse —decía el
pelinegro rodando los ojos.

—¿Y dónde está Amajiki-senpai? —preguntó Izuku extrañado.

—Se retiró a su dormitorio, él también se quedó aquí en las vacaciones, por eso nos ayudó en la prueba
—respondió Mic.

—Bueno, siguiendo con la calificación, Todoroki estas aprobado y tienes el visto bueno para presentarte
en el examen de dentro de una semana.

Todoroki suspiró y con una pequeña sonrisa asintió y agradeció a su profesor.

—Enhorabuena Todoroki-kun —le dijo un sonriente peliverde mirándole a los ojos.

—Gracias, Midoriya.

Tras unos minutos de silencio, Aizawa se dirigió a Bakugo.

—Bakugo, tu prueba ha sido algo compleja de analizar y evaluar. Demostraste gran control sobre tu
quirk, rapidez, estrategia, y aunque acepto que hay que dar el 100% en las prácticas, como si fuese la
vida real, considero que hubo un exceso.
Bakugo apretó los dientes y agachó la cabeza.

—Por lo tanto, considero justo que sea Midoriya el que decida si apruebas y eres apto para presentarte al
examen de la licencia.

Esas palabras sorprendieron a todos y se formó un silencio, en el cual Izuku y Bakugo se miraron. Mic
miraba completamente descolocado a Aizawa y Todoroki contemplaba a la pareja.

Izuku con claro nerviosismo no apartaba la mirada de Katsuki que lo miraba fijamente, sabiendo en ese
instante que no iba a dejarle aprobar. Había sido une estúpido forzándole hace un rato y ahora iba sufrir
las consecuencias.

—Considero que debe aprobar y presentarse a la licencia —dijo Izuku con voz serena. Palabras que
sorprendieron al rubio, que no pudo evitar aturdirse y dar un paso atrás.

—¿Qué?

—Yo fui el que le dijo que no se contuviese e hizo lo que tenía que hacer. Además sería muy injusto que
uno de los mejores de la clase no tuviese su licencia por una tontería como esta —dijo mirando a Aizawa,
que lo escuchaba atentamente.

—Está bien, Bakugo, estas aprobado.

Tras eso, los profesores se despidieron y salieron de la residencia.

—Oye, Shota... ¿Qué ha pasado ahí dentro?, tú me dijiste que Bakugo estaba aprobado.

—Si, pero acaso ¿no los has visto bajar?, las caras que traían... quería comprobar algo.

Present Mic se puso a pensar, pero lo dio por imposible, entonces chaqueó los dedos.

—Oh, te recuerdo que tienes que ir a la comisaria, te llamarón ayer.

Aizawa rodó los ojos y ambos siguieron el camino al edificio central de la U.A.

Dentro de la residencia, los tres chicos estaban en silencio, mirándose entre ellos. Todoroki pasaba sus
ojos de uno al otro, ya había notado tensión al verlos bajar y ahora la seguía notando, aunque no podía
apreciar que sucedía. Pensó en dejarlos solos y aprovechar ese rato libre para llamar a Dabi.

—Con permiso, me retiro –dijo Shoto despidiéndose de los dos y subiendo las escaleras.

De nuevo el silencio reinó en la sala común, donde Izuku y Katsuki se miraban, ambos querían hablar,
pero ninguno llegaba a hacerlo.

—Deku —dijo Bakugo de repente —¿Por qué has hecho eso?

—Como dije, me parecería injusto que no pudiese hacer el examen por una tontería.

Nuevamente silencio.

—Kacchan...

Bakugo lo miró.

—Lo que ha pasado antes... quiero pedirte perdón.


—¿Por qué?... si el que la ha cagado he sido yo. Por mi culpa te he forzado a hacer algo que no queráis.

—¿Qué?... no, bueno... no es que no quiera hacer eso contigo... pero es que aún me da miedo y en ese
momento estaba demasiado "feliz" y lo dije sin pensar. Seguro te he confundido. Lo siento.

Katsuki escuchaba algo pasmado la explicación del peliverde.

—¿Entonces no te has visto forzado a decirlo?

—No, simplemente me he dejado llevar... —decía el chico algo rojo.

Bakugo se comenzó a reír de forma algo nerviosa.

—¡¡¡ERES UN ESTUPIDO, DEKU INUTL!!!!, ¡¡¡¡ME HAS ASUSTADO!!! —gritaba acercándose a él


y una vez lo tuvo al alcance alargó los brazos y lo abrazó.

—Kacchan...

—¿Entonces cuando quiere que te folle? —preguntó sin soltar al peliverde.

—¡¡Kacchan!!... esas palabras...

—No me vengas ahora con eso que tú eres mas pervertido que yo.

—Eso es mentira. Y cuando esté preparado te lo diré... ¿vale?

—Vale, cuando estés lo suficientemente cómodo y seguro em lo dices... mientras podemos jugar con tu
culito.

—¿Qué? —preguntó alarmado Izuku —¿jugar con mi...? ¿Cómo se juega con eso?...

Katsuki rio.

—¿No te lo ha contado tu amiguito cara partida? —preguntó el rubio aun sin separarse del abrazo.

—No.

—Pues prepárate que esta noche te enseño como se juega...

—¿Kacchan? ¿Por qué me miras con esa cara?... ¿Kacchan?... ¡¡¡¿KACCHAN?!!!

A varios kilómetros de allí, en una habitación de la guardia de la Liga de Villanos, Dabi se encontraba
sentado en la cama, estaba aburrido de estar tumbado, ya se encontraba bien, Twice lo miraba desafiante.

—Dabi, Hawks te dijo que no te movieses.

—Hawks no está aquí —dijo el moreno extendiendo las manos —yo no le voy a decir nada y tu tampoco.

—¿Por qué no se lo voy a decir? Díselo.

—Porque si le cuentas algo te quitaré la máscara —dijo mirándolo fijamente.


Twice se puso a temblar y sujetándose la máscara se fue a un rincón se agachó.

—No, no eso no, si no me romperé.

—Pues pórtate bien, voy a darme un paseo a estirar las piernas —dijo Dabi poniéndose en pie y
colocándose su camiseta y gabardina, para acto seguido salir de la habitación.

Comenzó a caminar por el pasillo de las habitaciones, no tardó en cruzarse con Mr. Compress que lo miró
algo sorprendido.

—Dabi, ¿Qué te ha pasado? —dijo viéndole las vendas.

—Nada que te importe, déjame.

Dabi pasó de largo y se perdió por el pasillo dejando al hombre del sombrero algo extrañado. No tardó en
llegar a la zona de castigo, donde nada mas poner un pie dentro, la risa de una mujer comenzó a retumbar
en toda la estancia.

—Pero si es Dabi —dijo la pelirroja asomando la cabeza a través de unas rejas de la puerta de su celda —
estas hecho mierda, ¿te ha pegado tu pajarito? Que vergüenza ¿no?

—Cállate, estúpida y muerte ya.

—Uy que genio tiene mi amigo el tostado —volvió a reír la mujer para luego adoptar un tono mas serio
—yo que tu vigilaría las palabras o tú y yo tendremos un problema.

—Mira como tiemblo, ahí dentro no eres nada y sin tu quirk eres solo una rata mas.

Dabi avanzó y se puso justo enfrente de su celda, cruzándose de brazos y sonriendo de forma victoriosa
delante de ella, demostrando que diga lo que diga él estaba libre y ella presa.

—Te tienen presa durante años, sales y acabas en otra celda, tu sí que das vergüenza.

De forma rápida, Tachibana sacó la mano por las rejas y agarró del cuello de la camiseta a Dabi
estampándolo contra ellas, acercando su cara a la de él.

—Estúpido, lo oí todo, escuché como Shigaraki te daba una paliza, ¿yo soy la que da vergüenza? —se
empezó a reír como una loca —el niñato mimado de Tomura te pega una paliza y te deja hecho mierda,
Shoto hace contigo lo que le da la gana y el pájaro te usa para que le des placer, aquí el único que da
vergüenza eres tú, pareces un juguete.

Dabi enfureció su mirada y dio un empujó a la mujer librándose del agarre. Al reponerse la miró con
odio.

—¿Qué me impide abrasarte ahora mismo, puta loca? —dijo Dabi reteniendo sus gritos.

—Te lo impide que All For One me necesita, por eso Tomura me estaba buscando. Y si me pasa algo...
—la mujer extendió un pulgar y lo pasó por su garganta —tu morirás.

Dabi cada vez estaba mas enfadado, metió sus manos en los bolsillos y comenzó irse, mientras ella
seguía hablando.

—Pobre Dabi, Shoto se estará follando a ese niñato de pelo verde y Hawks le estará comiendo la polla a
Endeavor, seguro que le gusta mas que la tuya...
Una gran llamarada azul cubrió todo el pasillo, por suerte no entró en las celdas, ni Tachibana se achantó
ante ella, solo sonrió victoriosa, mientras la puerta se abría y luego se cerraba de un portazo.

—Dabi, Dabi... mi quirk es hacer realidad todo lo que diga... ¿te crees que no lo usé antes de saber que
ibais a por mí?

Dabi iba enfurecido por el pasillo, pequeñas llamas salían de sus zapatos quemando el suelo, cuando notó
que su móvil vibraba, lo agarró con molestia y miró la pantalla, de pronto todo ese enfado se esfumó, las
llamas desaparecieron y una leve sonrisa apreció en su cara. Descolgó la llamada y se llevó el móvil a la
oreja.

—Shoto... ¿Qué tal estás?

—Bien, tenía ganas de hablar contigo, ¿sabes qué? —preguntó el chico con algo de emoción en su voz.

—No, cuéntame —Dabi comenzó a caminar mas relajado, dirección a su habitación para volver a
tumbarse, Hawks había salido a algún tipo de recado y no tardaría mucho, o eso dijo.

—Me han dado el visto bueno para prestarme al examen de la licencia.

—Que buena noticia, felicidades.

—Muchas gracias... eres al primero que se lo digo.

—Que honor... ¿no lo saben tus hermanos ni tu padre?

—No, todavía no, quería decírtelo a ti primero, eres muy importante para mí y...

—¿Y...?

—Se que no vas a poder, pero me gustaría que estuvieses allí el día del examen.

—Sabes que no puedo, pero esperaré fuera para que cuando salgas, felicitarte el primero por haber
aprobado.

—¿Cómo sabes que voy a aprobar?

—Porque eres Shoto Todoroki, el mejor de todos —dijo Dabi.

No lo pudo ver a través del teléfono, pero Todoroki estaba punto de soltar una lagrima, esas palabras le
llegaron hondo y que las dijese ese hombre fue muy importante para él.

—Muchas gracias.

—No es nada, sabes que para mi eres muy importante también.

Shoto ahora mismo se sentía volar, Dabi lo hacía sentir tan pleno y tan feliz que incluso le perdonó aquel
día que le destrozó.

—Tú también lo eres para mí, te qui...

Dilo, dilo, dilo.

—Te quiero —dijo el chico definitivamente con voz entrecortada. Dabi al oír eso sintió que todo iba
perfectamente, todo estaba llegando a su culmen, pero aparte de ser el objetivo de la misión, oír eso de él
hizo que algo dentro de su ser sintiese calor, un calor extraño, la misma sensación que tuvo frente al
hospital donde se enteró que la madre de Shoto estaba ingresada.

—Yo también te quiero.

Tras despedirse colgaron, Dabi miró la pantalla del móvil quedándose embobado durante unos
momentos, sin notar la presencia detrás de él.

—Vaya, ¿Quién es el afortunado? —dijo una voz con cierto tono de reproche.

—Nadie que te impo... —Dabi comenzó a hablar mientras se volteaba para quedar frete a frente con
Hawks, que lo miraba fijamente, con el ceño fruncido, una bolsa en sus manos donde se apreciaban
varias cajas de dangos, la comida favorita de Dabi.
EN LA SOMBRA

—Tomura Shigaraki, ¿no es arriesgado todo esto?

Kurogiri miraba a su jefe sentado en una silla en un laboratorio, con varios tubos conectados a su torso,
de los cuales un tipo de sustancia se introducía en él.

—Kurogiri, esto es solo una prueba, ya viste lo que le hice a Dabi, y solo use el 5% —Shigaraki parecía
como un niño pequeño describiendo algo espectacular —solo lo puedo usar durante unos momentos, pero
me sentí muy fuerte y muy guay, como Eraser Head.

Kurogiri lo miró y luego desvió la mirada hacia el doctor.

—Doctor, ¿esto es seguro para Tomura Shigaraki?

—Eso estamos evaluando. Aún falta para que la voluntad de All For One se cumpla y para eso debemos
preparar su cuerpo.

—¿Ves? —le dijo Tomura al hombre niebla —solo es preparación...

—¿Y cómo va la fabricación de las balas de Overhaul? —volvió a preguntar Kurogiri.

—Peor de lo que pensaba, es imposible reproducir el contenido. Sin el ingrediente principal no se puede
hacer. Lo único que he conseguido es aumentar la potencia de una de ellas y crear el antídoto.

—La que usamos con Tachibana —aclaró Shigaraki, que ahora estaba tumbado jugando con una
videoconsola mientras seguía entrando algún tipo de sustancia en su cuerpo por esos tubos conectados a
él.

—La bala que usé contra ella es la misma que robasteis a Overhaul —dijo señalando la caja de las balas
—solo quedan tres, y de la otra pude sacar un antídoto, pero cuesta mucho tiempo prepararlo.

Kurogiri analizó toda la situación, parecía que todo esto lo organizaba ese doctor y que Shigaraki era solo
un instrumento, eso no le hizo ninguna gracia, nadie podía ser superior a su amo, pero no actuó, pues
Tomura no parecía importarle aquello.

—Tomura Shigaraki, ¿Cómo van los diversos planes?

—Kurogiri, ahora no, estoy en medio de una carrera de Mario Kart, no me molestes.

—Yo te diré —dijo el doctor.

Kurogiri se sorprendió sobremanera al comprobar que ese hombre sabía esos datos, que solo debería
saber su jefe.

—El plan de Tomoe está intacto, la tenéis presa y sin quirk, solo hay que esperar a que All For One la
necesite.
—Pero, ¿no le hemos prometido la cabeza de Eraser Head a cambio de ayudarnos?

—No seas tonto, Kurogiri, eso era solo para que nos hiciese caso, no le daremos nada, solo queremos su
quirk. Ella es la clave de todo.

—¡¡TOMA!! -gritó Shigaraki —¡¡GANÉ!! —mira Kurogiri, el primero y mira cuantos puntos.

Kurogiri se acercó y miró la pantalla y asintió viendo la sonrisa de su jefe.

—El plan de Dabi también sigue en pie, en cuanto ese niño quede prendado de Dabi, lo secuestraremos, o
mejor el vendrá a nosotros para quedarse y podremos chantajear al número uno.

—Pero ese no es el plan.

—Ese es el plan, a Dabi no le hemos dicho cuál es el objetivo, el solo piensa que usaremos al chico para
algo, pero no sabe el que. Y luego nos desharemos de él.

El doctor seguía hablando mientras tecleaba algo en su ordenador.

—¿Y el número dos? —preguntó Kurogiri cada vez mas alarmado viendo que la información que tenían
de sus planes no era la que les habían dicho.

—El numero dos está aquí para darnos información de los héroes, cuando tengamos lo que queremos nos
desharemos de él también.

—Si, quiero a ese pajarraco muerto —dijo Shigaraki metiéndose en medio dela conversación —lo odio.

Kurogiri lo miró, no tan extrañado de que Shigaraki odiase algo, pero la forma en que lo dijo parecía que
era algo personal.

—¿Y por qué lo odias, Tomura Shigaraki?

—No me gusta que esté tanto tiempo con Dabi...

Perplejo y confuso, Kurogiri lo volvió a mirar, y antes de decir nada el doctor volvió a hablar.

—Kurogiri, Shigaraki esta celoso.

—¡¡¡NO LO ESTOY!! —gritó el peliceleste.

—Si lo estas, toma un juego nuevo —le lanzó un cartucho de un videojuego que agarró con un par de
dedos y se puso a saltar de felicidad.

—Vale, si lo estoy —dijo girándose y yéndose nuevamente a por su consola.

El hombre niebla cada vez estaba mas enfadado y confuso, se acercó al doctor y lo envolvió con su
niebla.

—Ese no es Tomura Shigaraki, ¿Qué has hecho con él?

—Kurogiri, deja de decir tonterías, ese es Tomura Shigaraki, pero ahora no le queremos "activado"

—¿"Activado"?

El doctor dejó de hacer lo que hacía frente al ordenador y giró su silla, quedando frente a Kurogiri.
—Veo que All For One no te activó al 100% —dijo para sacar un tipo de control remoto y tras pulsar un
botón, una corriente eléctrica recorrió el cuerpo de Kurogiri, que lo hizo caer al suelo de rodillas, para
instantes después volver a levantarse y mirarlo fijamente.

—Bien Kurogiri, ¿a quién debes obedecer siempre?

—A Tomura Shigaraki —dijo con voz grave y monótona.

—Pues no preguntes lo que no te importa y cumple tu función.

Tras eso, el doctor volvió a su trabajo y Kurogiri in decir nada, caminó hasta quedar al lado de Shigaraki,
observándolo mientras jugaba a ese nuevo videojuego.

Hawks miraba al hombre trajeado que se encontraba a unos metros de él, sentado en su mesa,
observándole con las manos entrelazadas, escuchando cada palabra del héroe.

—...y eso ocurrió. Por alguna razón Shigaraki ha aumentado su potencial.

—¿Y se sabe la causa?

—Todavía no, ha sido todo muy rápido —respondía el héroe.

—Pues investígalo —dijo de forma seca —¿Cómo va al asunto de Kurogiri?

—Hasta el momento sé que por las mañanas se va solo a un bosque, pero todavía no he podo seguirle con
éxito para saber que hace. Estoy esperando el mejor momento.

—Bien, tenlo vigilado, acuérdate que es la clave.

Hawks asintió, el hombre trajeado tecleó algo en su ordenador y volvió a dirigirse al héroe.

—¿Avances con Twice?... según tu informe pasado no es una amenaza debido a un trauma, pero lo
tendría vigilado para prevenir.

—No se preocupe, Twice es inofensivo, además últimamente hemos tenido mas relación, se considera mi
amigo, lo tengo controlado.

—Bien... ¿y que sabemos de Tachibana?

—La tienen encerrada y anulado su quirk. No sé muy bien por qué, fue algo de Shigaraki, me pareció
entender, no se fía de ella.

—Eso es bueno, esa mujer es peligrosa, no puede estar libre.

Hawks se cruzó de brazos.

—¿Y por qué la liberaron de la prisión?

—Aceptó usar un moderador potente de su poder, lo que la vuelve inofensiva, pero aliándose con la Liga
puede llegar a descubrir como anularlo.
—Entiendo.

—Muy bien, Hawks, buen trabajo, sigue así, estamos a punto de atraparlos.

—Si, señor... —Hawks hizo una pequeña reverencia y se giró para irse cuando la voz del hombre lo
volvió a detener.

—Una última cosa... ¿Qué sucede con Dabi?

Hawks se detuvo y se volteó lentamente, intentando ocultar su alarma tras una cara amable y cordial.

—¿Dabi?

—Si, es del que menos información tenemos, y es del que menos información nos traes.

—Ese hombre es muy hermético, cuesta sacarle información, hago grupo con él siempre que puedo, pero
hasta el momento es como una pared, es difícil de atravesar.

—De acuerdo, pues esfuérzate mas, es el encargado del plan del hijo de Endeavor.

—Lo sé, lo tengo controlado, esa parte ahora mismo está frenada, no hay avances.

—Vale, retírate.

Tras eso, el héroe alado salió de ese gran edificio y voló a gran velocidad, había dejado a Dabi en la
cama, y quería asegurarse de que estaba bien. Sus heridas ya estaban curadas, pero quería asegurarse.

No tardó mucho en llegar, antes de eso se pasó por una tienda a comparar unos dangos, ya que sabía que
a Dabi le gustaban, por lo que compró varios, en compensación por dejarle solo. Ya en la puerta, y
bastante contento de poder verlo, entró y se sorprendió al verlo levantado en el pasillo, se acercó justo en
el momento que el villano pronunciaba unas palabras por el teléfono.

—Yo también te quiero.

Hawks sintió como si algo muy pesado se posara en sus hombros y le hiciese caer, no negaría que sintió
como algo le atravesaba el pecho y algo de furia empezó a cubrirlo. Y cuando vio que el hombre colgaba
el teléfono, dio unos pasos y lo encaró.

—Vaya, ¿Quién es el afortunado?

De forma cortante Dabi contestó aun de espaldas y mientras lo decía se giraba para callarse al momento
en que sus miradas se cruzaron.

—Pajarito... ¿Cuánto llevas ahí?

—Lo suficiente para saber que tus "te quiero" son muy baratos, porque los vas repartiendo por ahí a
cualquiera —dijo Hawks con tono de enfado.

—No es lo que parece.

—Ah, bueno... ¿y que parece si te oigo decirle a alguien que lo quieres? Yo creo que no hay mucha duda
de lo que parece —decía cada vez mas exaltado.

—Cálmate, pajarito.

—¡¡¿QUÉ ME CALME?!!
Hawks extendió las alas de forma agresiva y las cruzó delante de él para crear una especie de muro entre
ellos.

—Estaba hablando con Shoto.

Eso enfureció mas al héroe que dio unos pasos atrás.

—Vaya, que sorpresa, ¿el mismo Shoto del que me dijiste que te daba asco solo tocarlo?

—¡¡¡Hawks, cállate y escúchame, mierda!!!

Debido al ruido, Twice que estaba en la habitación de Dabi esperándole salió y los vio discutir, a toda
prisa se acercó y se puso en medio.

—No os peléis, por favor, los novios no se pelean.

—Díselo a él, que va diciendo a cualquiera que lo quiere —dijo Hawks bastante rabioso.

—No lo entiendes, es todo para el plan, jodido pájaro de mierda.

—Si, siempre la excusa de la misión... me voy —dijo dándose la vuelta y comenzado a caminar. Al verlo
Twice se acercó y lo agarró del brazo.

—Por favor, no te vayas, habladlo y pediros perdón, yo no quiero que os peléis.

—Haz lo que quieras —dijo Dabi metiéndose las manos en los bolsillos y dándose la vuelta para irse.

Hawks lo miró, ya que en un momento había decidió hacer caso a Twice e intentar arreglarlo, pero al ver
el pasotismo de Dabi se enfureció mucho mas, lanzó la bolsa con los dangos al suelo, llegando a los pies
de Dabi.

—Twice, vámonos —dijo Hawks agarrando ahora al enmascarado por el brazo y arrastrándolo fuera de la
guarida para salir los dos volando.

Dabi que no se había llegado a mover del sitio oyó cerrarse la puerta, miró al suelo y vio la bolsa, de la
cual salían varios paquetes de dangos. Se agachó y lo agarró.

—Maldito pájaro —dijo con tono apagado y melancólico.


NUEVOS HORIZONTES

Hawks volaba a gran velocidad, cargando en brazos con Twice que simplemente se había dedicado a
agarrarse al héroe y no decir nada, tenía miedo de estar tan alto y volar tan deprisa, pero no decía nada,
sabía que su amigo Hawks estaba enfadado y molesto, y prefirió esperar para hablar con él.

A los pocos minutos llegaron a lo alto del puente donde estuvieron hace un tiempo, el enmascarado tocó
el suelo y se puso de rodillas, sintiendo el vértigo, se quedó sentado en medio de la plataforma. Hawks
también aterrizó y se sentó a su lado, juntado las piernas y envolviéndolas con sus brazos, reposando su
cabeza en las rodillas.

—Hawks... ¿estas bien?

—No —dijo sin levantar la cabeza.

Twice se preocupó y con nerviosismo se puso a jugar con sus manos.

—Dabi a veces es un poco tonto, pero seguro que te pide perdón. Además, el solo habla con el hijo de
Endeavor para la misión.

—No es eso, Twice... sé que la misión de Shoto es importante, y no me molesta que hable con él o lo vea
y eso...

Twice ahora estaba confuso.

—¿Y qué es lo que te molesta?

Hawks levantó la cabeza y miró al enmascarado, intentando por todos los medios mantener la
compostura y no llorar.

—Pues, no hace ni tres horas que él me dijo que me quería, es la primera persona que me lo ha dicho...
y... yo pensaba que era especial... pero resulta que no. Hace un momento se lo estaba diciendo al hijo de
Endeavor.

—Pero eso se lo ha dicho fingiendo... —intentó decir Twice a toda prisa —a ti seguro que te lo dijo de
verdad.

—¿Y cómo puedo saber que no estaba actuando conmigo? Que me lo dijese solo para burlarse de mi o a
saber que...

Hawks estaba nublado, su mente ahora no funcionaba bien, por un instante se olvido de su misión, por un
instante ese villano era lo mas importante para él.

—Pero a ti te lo ha dicho a la cara y al otro se lo ha dicho por teléfono... contigo ha sido mas especial —
Twice quería por todos los medios hacer sentir bien a su amigo, ya que dentro de la Liga sentía que no lo
apreciaban lo suficiente, solo Toga era realmente amable con él y quería demostrar que era de fiar.
Las alas de Hawks comenzaron a aletear espasmódicamente asustando a Twice que se incorporó un poco,
vio como el héroe temblaba y gritaba tapándose la boca. Sin saber que hacer se lanzó sobre él y lo
abrazó. En esa pose pudo ver como las alas comenzaban poco a poco a ralentizar sus movimientos
violentos y a caer sobre el suelo, mientras que Hawks dejaba de temblar, hasta notar que su respiración
volvía a la normalidad.

Poco a poco se separó de él y lo miró, el héroe levantó la cara y el enmascarado pudo ver como dos
señales de lágrimas corrían por sus mejillas. Hawks se frotó la cara y miró al villano.

—Perdóname, vas a pensar que soy un histérico...

—Yo no pienso eso —dijo Twice —es normal enfadarse por esas cosas, y es mucho mejor llorar que
aguantarse.

El héroe lo miró y se tumbó extendiendo los brazos y las alas, mientras Twice de rodillas delante de él lo
miraba. Por la cabeza del héroe ahora todo estaba mas claro, por mucho que quisiese a Dabi, no podía
permitirse fracasar en la misión, desde muy pequeño le enseñaron que el objetivo de la misión era lo mas
importante, lo demás era secundario. Salvo que esta vez lo secundario se había vuelto lo mas importante.

—Yo quiero mucho a Dabi, ¿sabes, Twice? —dijo Hawks de repente.

—Si, lo se.

—Creo que he sido un tonto —rio ahora el alado tapándose la cara —he sido un idiota.

—Un poco sí. No, a Hawks no le insultamos, es amigo —se decía así mismo el enmascarado.

Hawks empezó a reírse por las palabras de Twice. Una vez respiró, se incorporó de un salto y quedó de
pie, teniéndole la mano al villano y haciendo que se levantase.

—Vamos a la Liga, le voy a pedir perdón a Dabi.

—¡¡¡SIIII!!! —gritó Twice saltando de alegría.

Hawks agarró a Twice cargándolo como un bebé y salió volando a toda velocidad.

La misión seguía en pie y la iba a cumplir, pero ahora mismo su prioridad era hacer las paces con ese
villano.

Todoroki se encontraba sentado en la mesa de la sala común, con el teléfono en la mano, la mirada
perdida y sonrojo en la cara. Acaba de colgar la llamada, donde Dabi le había dicho que le quería, al oír
esas palabras una sensación muy placentera le recorrió el pecho.

Así llevaba unos diez minutos, sonriendo como un tonto, mirando la pantalla apagada del teléfono,
cuando se percató de la presencia de alguien delante de él, que lo miraba dudoso y con una sonrisa.

—¡Midoriya! —exclamó el chico al volver en sí.

—Todoroki-kun, perdona si te he asustado, pero te estaba viendo contento y no quería molestare —se
excusó el peliverde algo avergonzado.
—No pasa nada... ¿estas bien?

Izuku ladeó la cabeza sin comprender el por qué de esa pregunta.

—¿Por qué?

—Bueno, hace un rato vi que tú y Bakugo estaban algo tensos, ¿pelearon?

—Ah eso... no, no solo fue una tontería, ya estamos bien... gracias por preocuparte.

—Me alegro.

Izuku lo volvió a mirar, pensó en lo que hablaron Katsuki y él, y que era posible que Todoroki se
estuviese viendo con alguien, no quería meterse donde no le llamaban, pero siendo su amigo lo mínimo
era interesarse por él.

—¿Puedo comentarte una cosa? —preguntó Izuku sentándose en la silla frente a él.

—Claro —Shoto se sentó algo más recto en la silla y volteó el teléfono para ocultar la pantalla.

Izuku sonrió y se ruborizó un poco, le daba vergüenza preguntar esas cosas, aunque tenía presente que le
había preguntado por cosas sexuales no hacía mucho.

—¿Estas saliendo con alguien? —preguntó directamente el peliverde sorprendiendo un poco a Todoroki.

—¿Cómo?

—Pe-perdona por meterme, pero... te he visto muy contento y Kacchan me dijo que es posible que te
estuvieses viendo con alguien, yo le dije que eso no podía ser porque tu y yo somos amigos y si tenías a
alguien me lo hubieses dicho. Aunque no tienes por qué hacerlo, es algo privado y entendería que no me
lo contases, pero creo que tenemos la suficiente confianza como para comentarnos esas cosas... —Izuku
debido a los nervios se puso a hablar muy rápido casi murmurando.

Shoto miraba como el peliverde se ponía a murmurar mientras pensaba en que contestar, no podía decirle
que había vuelto verse con Dabi, pero tampoco le quería mentir.

—Si, estoy viéndome con alguien —dijo el chico interrumpiendo los murmullos de Izuku atrayendo sua
tención —pero me gustaría, antes de decirte quien es, querría estar yo seguro de que es algo serio, ¿vale?

Izuku se sorprendió un poco, ya que realmente no pensaba que tenía pareja, pensaba mas bien en que se
había reconciliado algo mas con su padre.

—Vale, no te preocupes, no tienes por qué decírmelo, solo me alegra verte contento.

En ese momento ambos estaban ruborizados, aunque tenían bastante confianza el uno con el otro, aun
sentían ese punto de vergüenza al ver al otro de buen humor.

—Bueno, voy a volver que había bajado a por un vaso de agua y Kacchan va a pensar que me ha pasado
algo —dijo levantándose y riéndose.

—Vale —Todoroki volvió a su tono monótono.

Tras despedirse, Izuku subió las escaleras mientras Shoto volvía agarrar el móvil y abrió el chat con
Dabi.
"Te quiero", escribió y pulsó el botón de enviar.

La puerta de la guarida se abrió, dando paso a Hawks y Twice, el héroe andaba a paso rápido mientras el
enmascarado lo seguía, iban directos a la habitación de Dabi. De camino vieron a Toga que al verlos se
pegó a Twice y murmurando entre ellos seguían al héroe.

Una vez llegó a la puerta se detuvo y suspiró, miró a su lado y vio a los dos villanos juntos y
levantándole el dedo pulgar en signo de apoyo, Hawks rio y les agradeció, tocó la puerta. No esperó
respuesta y la abrió, entrando.

Dabi se encontraba tumbado en la cama, con las piernas cruzadas y una mano tras su nuca, mientras que
con la otra agarraba uno de los dangos y se lo llevaba a la boca, pasando la lengua por el palillo. Al ver
entrar a Hawks no se inmutó, rodó los ojos y desvió la mirada al techo.

—¿Qué quieres ahora? ¿vas a reclamarme por algo mas? —dijo de forma molesta.

Hawks cerró la puerta, pues había visto como Toga y Twice intentaban asomarse para curiosear, se
adelantó unos pasos y quedó al lado de la cama de pie, con las alas plegadas detrás de él.

—No, no vengo a eso...

—Pues vete, no tengo ganas de verte —se notaba un deje de arrepentimiento en esas palabras, pero
apenas apreciable.

—Por favor, escúchame y luego si quieres me voy.

Dabi se removió en la cama y soltó el palillo en la mesa, mirando ahora al héroe,

—Habla ya y vete.

—Quería disculparme contigo por ser un imbécil antes.

Dabi alzó las dos cejas, sorprendido por esas palabras, no pensaba que haría eso, le fue difícil ocultar su
sonrisa de victoria y su expresión de superioridad que sentía en ese momento, cada vez era mas fácil
manipular a ese tonto alado.

—¿Disculparte?... ¿crees que una disculpa es suficiente? —dijo de forma seria.

—Te prometo no volver a enfadarme por algo así, además fui un tonto por enfadarme por eso, sé que tu
misión con Shoto es importante y que debes darlo todo y lo que menos necesitas es que yo esté
entorpeciéndote. Lo siento.

—¿Puedo creer lo que me dices? —decía Dabi sentándose en la cama y levantándose para quedar frente a
Hawks.

—Claro que sí, haré lo que me pidas para que me creas.

—¿Lo que quiera? —dijo alzando una ceja y sacando una sonrisa de medio lado.

—Si.
La mente de Dabi comenzó a funcionar muy rápido, ideando algo.

—Está bien, me lo pensaré, pero antes —dijo extendiendo las manos y agarrando al héroe por la cintura
atrayéndolo hacia él —te perdono si me das un beso y me dices que me quieres.

—Eso es fácil —Hawks sujetó la cara del villano y le dio un corto beso —te quiero.

Dabi sonrió.

—Eso está mucho mejor ¿Y sabes que, pajarito?

—¿Qué?

—Yo también te quiero.

En la habitación de Bakugo, este se encontraba tumbado en la cama, Izuku se había ido hacia un rato a
por un vaso de agua y la tardanza estaba molestando al rubio.

—¿Dónde está este tonto? ¿Ha ido a un pozo a por el agua o qué?

Justo en ese momento, la puerta se abrió, entrando Izuku cargado con un vaso de agua.

—Perdona por tardar.

—¿Qué hacías? ¿ir al rio a por el agua? —le preguntó alzando una ceja.

—No, pero me encontré a Todoroki y me quedé hablando con él.

—Vaya... —dijo volviéndose a tumbar y apartando la mirada.

—¿Otra vez? —peguntó el peliverde acercándose a la cama y sentándose, dejando el vaso de agua en la
mesita al lado de la cama —no sé por qué te enfadas, solo hemos hablado de su supuesta pareja.

—No estoy enfadado, bastardo...

—¿Entonces que te pasa? —preguntó tumbándose y quedándose mirando hacia él.

—Nada, ya te prometí que no iba a ser celoso ¿o no?

—Si me lo prometiste, Kacchan, pero no tienes razón para ser celoso, yo no hago nada para
provocártelos.

—Tú no, pero otros sí. Mira el pajarraco ese como te agarró en brazos el otro día.

—Pero solo fue eso, además...

—Bueno, da igual. No estoy enfadado... ¿y de que has hablado con el mitad tonto, mitad memo?

—Kacchan... no le digas eso.

—Bah...
Izuku le puso una mano en la cara y le hizo una caricia suave, fue cuando Katsuki se volteó para mirarlo.

—Solo le he preguntado por su supuesta pareja, y me lo ha confirmado, aunque no me ha dicho quien es.

—Eso es porque es feo —se rio Bakugo.

—No se... yo mientras el este contento me da igual.

—¿Entonces no te ha dicho quién es? —volvió a preguntar el rubio.

—No.

—Bueno —respondió Bakugo volviendo a tumbarse boca arriba y pasando sus manos por su nuca —tu
tampoco lo cuentas todo.

—¿Qué quieres decir?

—Pues, por ejemplo, no me has dicho la verdadera razón por la que decidiste quedarte aquí en las
vacaciones. Y no me vengas con que es por mí, no me uses como excusa.

—Kacchan...

—Y no me mientas... si no me lo quieres decir no me lo digas, pero no me mientas.

Izuku apartó la vista un momento, no estaba seguro su contarle la verdad, pero tampoco tenía sentido
ocultárselo a él, con él lo comparte todo.

—Te lo voy a decir, pero no te enfades, ¿vale?

—Si me dices eso es que me voy a enfadar si o si...

—Prométemelo.

—Está bien —suspiró Katsuki volviendo a mirarlo —te lo prometo.

Así fue como Izuku le contó que durante el tiempo en que estuvo en su casa, Dabi se presentó en su
habitación y amenazó con hacerle daño a su madre y que por miedo que volviese a perseguirlo prefirió
quedarse en la academia.

Se formó un silencio en la habitación tras la explicación del peliverde, hasta que alguien gritó.

—¡¡¡¡LO VOY A MATAR!!!!! —gritó Bakugo saliendo de la cama y dirigiéndose al puerta.

—¡Kacchan!, ¿A dónde vas?

—¡¡VOY A MATAR AL CARA PARTIDA!!

—¡¿Por qué?! —preguntaba Izuku agarrándole de la camiseta para que no avanzase.

—¡¡¡EL MUY BASTARDO LE DIJO AL VILLANO ESE DONDE VIVIAS Y NO TE DIJO NADA!!!

—No, Kacchan, eso fue un error, pero ya lo perdoné. Yo también estuve enfadado con él un tiempo.

Bakugo se quedó quieto y lo miró.

—¿Fue cuando os dejasteis de hablar?


—Si.

De pronto Bakugo se puso a reír.

—Ja, sabía que pasaba algo, hice bien en pegarle ese puñetazo.

—Kacchan...

—Cállate, como me vuelva a enterar que alguien te amenaza le matare a él y a toda su familia.

—Kacchan, no seas tan violento.

Bakugo se puso a soltar pequeñas explosiones y gruñidos por toda la habitación como si fuese un perro
enfadado mientras Izuku, sentado en la cama lo miraba con una sonrisa. Al cabo de unos minutos,
Katsuki parecía cansado y se sentó a su lado.

—Lo digo en serio, Deku, si alguien vuelve a hacerte algo, lo mataré.

—No tengo ninguna duda...

Tras eso Izuku lo agarró de la cara con las dos manos y tumbándolo en la cama y subiéndose encima de
él lo beso, para poco después ser rodeado por los brazos del rubio, abrazándose al mismo tiempo que sus
labios chocaban entre ellos.

—Wow... ¿Qué-que haces, Denki?

—Estoy cansado y me quería tumbar, ¿te molesta? —dijo el rubio que se había tumbado apoyando su
cabeza en el regazo del pelirrojo.

—No, no me moleta... —Kirishima en ese momento estaba completamente rojo, combinaba


perfectamente con el anaranjado atardecer. Ambos habían acabado en el final de un pequeño
embarcadero cerca de la playa, sentados mirando al mar.

Kirishima miró abajo, vio el perfil de su amigo, miraba al mar y al horizonte, su cara completamente roja,
no entendía por qué estaba tan nervioso. Sin saber muy bien por qué, alzó su mano y con temor empezó a
acercarla al pelo de Kaminari, no tardó en empezar a acariciarlo, notando que lo tenía bastante suave. El
rubio no parecía decir nada mientras le acariciaba, hasta que de pronto sintió una pequeña corriente
eléctrica.

—Ah —se quejó Kirishima, atrayendo su mano y haciendo que Kaminari se levantase asustado y lo
mirase.

—Oh... pe-perdona...no-no quería... es que estaba tan...

Kirishima después de menear su mano para clamar el calambre miró a su amigo, con la cabeza algo
gacha y las mejillas rojas, era incapaz de mirarlo fijamente.

—N-no pasa nada...

Con mucha vergüenza ambos se quedaron callados, mirando cada uno a un punto diferente.
—Denki...

—¿Sí?

—Puedes volver a tumbarte si quieres...

—¿De verdad?... ¿enserio no te molesta?

—Te lo prometo.

Kaminari con calma y cuidado volvió a tumbarse en el regazo del pelirrojo y cuando estuvo acomodado,
habló:

—Kirishima... ¿puedes volver a tocarme el pelo?

—¿Quieres?

—Si, me-me gusta mucho...

Sin decir nada mas, y con algo de temor, por si volvía sentir un calambrazo, la mano de Kirishima se
posó en la cabeza de Denki y poco a poco comenzó a acariciarlo nuevamente.

Así, ambos quedaron mirando el atardecer, mientras una conexión se empezó a forjar entre ellos.
PREPARACIÓN

Habían pasado varios días, días en los que hubo bastante calma en la U.A., la preparación para la licencia
consumía gran parte del tiempo de los aspirantes, por lo que Bakugo y Todoroki pasaban gran parte del
tiempo entrenando. Por su parte, Izuku se entretenía entrenando por su cuenta, intentado mejorar con el
One For All, al que cada vez lo tenía mas dominado, aunque era incapaz de manifestar los demás quirks,
que según All Might iría adoptando, aunque era algo que no le quitaba el sueño.

En estos días su relación con Bakugo había avanzado algo, no habían llegado a dar el paso final para el
sexo, pero Izuku sabía que ese día estaba cerca, cada vez estaba mas a gusto y seguro con el rubio y eso
ayudaba mucho.

Era por la mañana y ese día Izuku pensó que la pasaría viendo el entrenamiento de los chicos, por lo que
se acercó a la zona de entrenamiento y buscó un asiento donde no molestase, aunque ambos se percataron
de su presencia, Izuku alzó la mano para saludar, siendo Bakugo el primero en devolverle el saludo,
seguido por Todoroki, Izuku pudo ver como al hacerlo, Bakugo se digirió a él y se ponían a discutir.

El peliverde suspiró y se recostó para mirar el entrenamiento. Allí pudo ver como ambos habían
mejorado mucho con sus quirks y movimientos, era increíble ver eso, aunque él prestaba mas atención a
Bakugo, verlo era una bendición para él, su rapidez, fuerza... Él nunca había dudado de las aptitudes del
rubio, de siempre lo había visto impresionante y a cada día que convivía con él lo confirmaba, y no solo
era su novio, si no que era su ejemplo a seguir, si de verdad quería ser el mejor héroe debía dar los
mismos pasos que Katsuki.

—Midoriya...

Izuku despertó de su ensoñación y miró arriba para toparse con Todoroki.

—¿Sí?

—¿Quieres entrenar con nosotros?... así no te aburres.

—Oh... no quiero molestaros.

—¡¡¡NO NOS MOLESTAS, BASTARDO!!! —gritó Bakugo que escuchaba toda la conversación unos
pasos mas atrás.

—Entonces, vale... voy a ponerme el traje y ahora vengo.

Minutos después, Izuku, ataviado con su traje se ajustaba sus guantes frente a Bakugo y Todoroki, que
estaban posición de ataque.

—El primero que consiga atraparme gana —dijo Izuku —he practicado la velocidad con mi quirk, a ver
que tal lo hacéis —dijo con una sonrisa decidida.

—No pienses que voy a perder contigo —dijo Bakugo señalándole con un dedo.
—Yo tampoco pienso perder —respondió también Todoroki, cargando en su mano derecha una ráfaga de
hielo hacia el suelo.

En los siguientes minutos unas corrientes de hielo y explosiones se proyectaban por toda la zona de
entrenamiento, ambos perseguían a una estela de color vede que se movía casi a la velocidad del rayo, al
menos esa era la intención, hasta el momento habían sido incapaz de atraparlo.

—Yo pensaba que erais mas rápidos —se burló Izuku desde lo alto de un edifico.

—¡¡¡TE VOY A MATAR, MALDITO!!! —Bakugo se impulsó con varias explosiones para llegar hasta
donde estaba, y cuando estaba a punto de agarrarlo, el peliverde envolviendo su cuerpo en energía se
precipitó al suelo a gran velocidad, aterrizando con una onda de aire, lo que le permitió frenar su caída y
pisar el suelo como si nada.

En cuanto tocó el suelo una columna de hielo apareció por la derecha dirección hacia él, pero la pudo
evitar con facilidad, miró y al final de esa columna vio como deslizándose por una placa se acercaba
Todoroki a gran velocidad con la mano extendida para agarrarlo. Dando un salto cargado lo pudo
esquivar impulsándose en el aire, donde desde lo alto, Bakugo se proyectaba como una bala dirección
hacia él y gracias a unos reflejos que no sabía que tenía pudo evitarlo por los pelos, rozándolo en parte de
la pierna, rasgándole un poco el traje.

Ese acto le hizo perder algo de equilibrio por lo que al aterrizar de nuevo en el suelo, se tambaleó, por lo
que no vio como Todoroki se lanzaba hacia él y cruzando sus brazos por la cadera del peliverde lo aplacó
tirándolo al suelo.

—Te atrapé —dijo quedándose encima de él, mientras lo rodeaba con sus brazos.

Izuku gruñó y todavía en el suelo miró hacia abajo para ver a la altura de su pecho una cabellera
multicolor, que lo apretaba fuerte por la cintura.

—¡¡EH, BASTARDO!! —gritó Bakugo aterrizando a su lado — ¡¿POR QUÉ TE DEJAS ATRAPAR
POR ESTE?!

—Kacchan, ha sido culpa tuya por desestabilizarme —decía desde el suelo mirando al rubio.

—¡¡¡¡¿MI CULPA?!!!!

—Si, mira, me has roto el traje. —señaló el peliverde a su pierna, y fue cuando Bakugo desvió la mirada
y se dio cuenta que Todoroki seguía agarrado a Izuku.

—¡¡¡¡EH!!!! —gritó —¡¡¡¡SUELTALE!!!!

Todoroki con calma soltó a Izuku y se levantó, extendiéndole la mano para ayudarle, entonces Bakugo se
la apartó de un manotazo, siendo él, el que le extendió la mano, de la cual Izuku se agarró para
levantarse.

—Kacchan, no seas tan violento —dijo para luego mirar al medio albino —¿estas bien, Todoroki-kun?

—Si.

Bakugo se cruzó de brazos y arrugó la nariz volteándose y yéndose de allí, dejando a los otros dos
hablando.

—Midoriya, perdona si te he hecho daño al agarrarte...

—No te preocupes, no me has hecho daño —respondió con una sonrisa.


—Vale... oye, Bakugo se ha ido.

Izuku se volteó y efectivamente, no lo veía por allí, mirando a todos lados lo buscó.

—Discúlpame, Todoroki-kun, voy a ver donde está.

—Vale, sin problemas, yo estaré aquí.

Tras eso, Izuku salió corriendo, pensando en que podría haber hecho para enfadarlo, ya que sabía que se
había enfadado por algo y la verdad es que no tardó mucho en encontrarlo, él estaba en los vestuarios,
quitándose el traje de héroe y preparándolo para el día siguiente, en el que haría el examen de la licencia.

—Kacchan —dijo el peliverde al entrar y verlo. En ese momento solo llevaba puesto el pantalón, dejando
al descubierto su torso.

—¿Qué quieres?

—¿Te has enfadado?

—No —dijo con un gruñido.

Izuku se acercó lentamente.

—Kacchan, tú me pides que no te mienta y yo quiero que no me mientas a mi...

Bakugo se volteó para quedar de espaldas a él, reconocía que estaba enfadado, pero no era por algo que
había hecho el o Todoroki, estaba enfado con él mismo.

—Te digo la verdad, no estoy enfadado por nada que hayas hecho tu o ese estúpido.

—¿Entonces que te pasa?

—Verte siendo amable con todo el mundo me hace recordar algunas cosas...

Izuku ladeó al cabeza, no sabía a que se refería el rubio. Se acercó mas a él y le puso la mano en uno de
sus brazos.

—Kacchan, si quieres lo puedes compartir conmigo.

Ojalá pudiese, pensó el chico, pero no puedo.

—Lo haré, pero ahora no es el momento.

—Vale... —dijo Izuku abrazándolo por detrás, cruzando sus manos por delante y tocando su pecho —
Kacchan...

—¿Sí?

—Me has roto el traje, arréglamelo.

—¡¿QUÉ?! Hazlo tú, inútil.

—Pero me lo has roto tu.

—Por tu culpa de no ser mas rápido esquivando.

—Kacchan, no seas malo.


Mientras discutían de forma divertida, Shoto apareció por la puerta, atrayendo la mirada de los dos.

—Perdón, si estoy interrumpiendo algo, pero me tengo que cambiar —dijo de forma calmada.

—No pasa nada, Todoroki-kun —dijo Izuku soltando a Bakugo y para acto seguido ser interrumpido por
Katsuki.

—MOLESTAS MUCHO, BASTARDO.

—¡¡Kacchan!!

—Lo siento —dijo Todoroki acercándose a su taquilla y comenzando a quitarse su traje.

Así, mientras se cambiaban, Todoroki se dirigió a Izuku.

—Midoriya, ¿vas a ir al examen?

—Si, iré a veros —respondió contento.

—Viene a verme a mi —respondió Bakugo —no te hagas ilusiones cara partida.

—Vale.

—No le hagas caso, Todoroki-kun, voy a veros a los dos. Pero no podré ir desde el principio, Aizawa-
sensei me ha pedido una cosa y saldré un poco mas tarde de aquí, pero estaré para cuando empiece.

—Vale.

—Si llegas tarde y no me ves, te mataré —dijo Bakugo.

—No legaré tarde, Kacchan.

La puerta de un apartamento se abrió con el sonido de una llave y atravesádnosla, un hombre que portaba
unas alas rojas, entró seguido por otro hombre, este moreno y con cicatrices y quemaduras en su piel.

—No sé por qué querías venir a mi casa —decía Hawks mientras dejaba paso a Dabi.

—Dijiste que te podía pedir lo que quisiese y quería ver donde vivías.

—Yo me imaginaba otras cosas...

—Eres un pervertido, pajarito.

Dabi entró del todo en el apartamento, era amplio, pero apenas tenía muebles o algún tipo de decoración.
Caminó mirando todas partes, seguido con la mirada de Hawks. Era obvio que apenas pisaba ese sitió,
pero servía para lo que tenía pensado.

—¿Y bien?

—Muy grande y vacío, como tu cabeza,


—Que gracioso —dijo con sarcasmo.

El salón era amplio, un sofá, estanterías casi vacías y una televisión presidía la zona.

—¿Me enseñas tu habitación? —preguntó el villano.

—Luego el pervertido soy yo... por aquí —respondió el alado y le hizo señas para que lo siguiese. Y eso
hizo, atravesando un corto pasillo entraron por una puerta para llegar a la habitación principal. Esta le
sorprendió algo mas que el resto. Una gran cama se encontraba en el centro de la habitación, una mesa y
un armario en una pared y en la otra una estantería con algunos premios.

—Es aquí donde traes a tus presas para comértelas?

Hawks se ruborizó.

—¿Qué dices...?

—Esto tiene mejor pinta —dijo Dabi, ignorando el comentario y acercándose a la vitrina de trofeos,
mirándolos todos.

—¿Te gustan? —preguntó Hawks a su espalda.

—No están mal, no eres el número dos por nada, ¿no? —decía Dabi de forma despreocupada mirando
todos los trofeos.

—Si, bueno...

De pronto, la mirada de Dabi se enfocó en dos objetos, frunció el ceño y chasqueó la lengua.

—¿Y eso? —preguntó señalando un muñeco y un trozo de papel enmarcado.

—¿Eso?... oh, es mi muñeco de Endeavor y un autógrafo que me firmó cuando mandaste al Nomu a
matarlo —dijo eso ultimo con cierto reproche.

Dabi abrió la vitrina de cristal y agarró el muñeco de forma violenta, alarmado a Hawks.

—Suéltalo, por favor —pidió el alado.

Dabi lo sujetó frente a su cara para mirar ese muñeco de trapo con la forma de Endeavor, sentía odio
inmenso solo con mirar ese objeto.

—¿Por qué tienes esto? Es horrible.

—Es un regalo, devuélvemelo —decía el alado que cada vez se ponía mas serio.

—No —dijo alzándolo en el aire y alejándose de él.

—Dabi, devuélvemelo, por favor.

—Ven tu a por él o lo quemaré —dijo haciendo salir pequeñas llamas en su mano cerca del muñeco.

Hawks lo vio moverse por la habitación, no podía usar sus alas, la zona era pequeña, por lo que procedió
a abalanzarse sobre él, pero consiguió esquivarlo.

—Vaya, veo que no te importa nada este juguete, será mejor que lo destroce —Dabi hablaba con sorna,
burlándose del rubio.
Unas llamas azules comenzaron surgir de sus manos y fue cuando finalmente, Hawks consiguió
embestirlo y hacerlo caer sobre la cama, quedando el alado encima del villano, acomodase se acercó a su
mano y le arrebató el juguete con ansia. Ya en sus manos lo miró para ver si tenía algún rasguño.

—Eres estúpido...

—Vaya, ¿el héroe va a llorar? —se burló Dabi, viendo la posición en la que estaban. El tumbado en la
cama y el héroe sentado encima suya a la altura de la entrepierna.

—Cállate...

Dabi río y alargó las manos para agarrar el culo de Hawks, haciéndole dar un respingo.

—Oye, ya que estamos así... podríamos aprovechar, ¿no crees? —le dijo guiñándole un ojo.

Hawks aún se sentía molesto, pero al sentir las manos de Dabi en él, le hizo calmarse un poco, alzando
las alas, hizo que una de sus plumas llevase al muñeco de Endeavor a su sitio en la vitrina, para centrar
toda su atención en el villano que estaba debajo de él.

—Si vuelves a tocar algo que no sea yo, me enfadaré mucho —dijo el alado acercándose e inclinándose
sobre la cara de Dabi.

—Humm... me parece bien —Dabi consiguió lo que quería y alzando un poco la cabeza, redijo a nada la
distancia entre sus bocas y acabaron besándose mientras sus manos comenzaron a meterse dentro de la
ropa del héroe. Poco después el alado se encontraría desnudo, tumbado en la cama, mirando con ojos
rojos y cristalinos la cara de Dabi, que lo miraba con vicio. Su cuerpo también desnudo embestía al del
héroe haciéndole soltar gemidos y jadeos cada vez mas alto, en ese momento agradeció vivir algo
aparatado por lo que podría gritar sin que nadie lo oyese. Ese acto se repitió durante las próximas horas
hasta que cansados y exhaustos acabaron dormidos en la cama de Hawks.

En plena madrugada, aprovechando que Hawks dormía plácidamente, Dabi se levantó de la cama con
cuidado, sin vestirse fue hasta donde había lanzado su ropa al desnudarse, en sus bolsillos sacó un
teléfono móvil, miró a la cama y abriendo al cámara hizo varias fotos procurando que se viese con
absoluta claridad quien era esa persona alada y desnuda de la cama.

Tras eso, salió de la habitación y atravesando el pasillo y salón fue hasta uno de los balcones, salió y se
apoyó en la barandilla, el aire chocaba con su cuerpo desnudo, no le importaba si le veía alguien, volvió a
agarrar el teléfono y escribió un mensaje.

—¿Lo tienes? —escribió en el chat.

—Si, fue fácil, gracias por darme sus medidas.

—Mas te vale no estropearlo todo, mañana es el día.

—Lo sé, te lo paso.

En ese imitante, el móvil de Dabi vibró, recibiendo un archivo, en el cual tenía una multitud de números
de teléfono.

—Lo tengo.

Cerró le chat y apagó el móvil, respiró hondo y dejó que la brisa nocturna refrescase su cuerpo. Se
propuso a volver a entrar al aparamento cuando notó vibrar el móvil otra vez, lo miró y su expresión
cambió la ver quien lo llamaba, dudó si contestar, pero no le quedaba otra. No había vuelto a hablar con
él desde lo que pasó. Descolgó y se llevó el móvil a la oreja.

—Dime, Shigaraki.

—¿Dónde estás?

—Trabajando.

—Bien...

Dabi pudo apreciar algo raro en su voz, sonaba igual que siempre, pero tenía algo diferente, como mas
inmadura, infantil podría decir.

—¿Solo querías eso?

—No, bueno... solo quería saber que hacías y si estabas bien.

Dabi notó estremecer su cuerpo al oír esas palabras, un sentimiento de incredulidad recorrió todo su ser.

—¿Cómo?

Dabi oyó ruido y entonces alguien mas le habló por el teléfono.

—Soy Kurogiri, olvida esta conversación.

Y colgó dejando a Dabi completamente confundido.

—¿Qué diablos acaba de pasar?

Meneó su cabeza y volvió a entrar al apartamento, se dirigió a la habitación y con cuidado volvió a
tumbarse al lado de Hawks, se quedó tumbado mirándolo de frente, alargó la mano y le pasó el dorso de
su dedo por la mejilla.

—¿Me explicas por qué eres tan guapo, pajarito?

Hawks gruñó y se removió un poco poniendo unas expresiones bastante tiernas. Dabi sonrió, y pasándole
la mano por la cintura lo atrajo con cuido para hacer que el héroe se recostase en su pecho y dormir bien
pegados.

En la U.A. Todoroki estaba a punto de irse a dormir cuando recibió una notificación en su teléfono, lo
miró y pudo leer.

"Confirmamos la recepción de la copia de seguridad que usted solicitó esta tarde"

Shoto miró la pantalla, leyendo el mensaje algo extrañado, aunque no le prestó mucha atención, ya que
pensaba que era algún tipo de spam o algo así. Apagó el aparato y se tumbó, debía dormirse pronto,
mañana era un día importante.
EL PLAN DE DABI

Había llegado el gran día, Bakugo y Todoroki se encontraban frente a las instalaciones donde se realizaría
el examen para obtener la licencia provisional. Junto a ellos estaba Aizawa, que esperaba al momento
para adentrase en el edificio.

—Buena suerte, Bakugo.

—Bah —respondió el rubio a Todoroki cruzándose de brazos –lo mismo digo.

Fue cuando el teléfono móvil de Bakugo produjo un sonido, despreocupadamente lo agarró y cuando
miró la notificación, la cara le cambio, escapándosele una leve sonrisita.

"Mucha suerte para el examen Kacchan, mas tarde iré a veros cuando acabe el encargo de Aizawa. Tú
puedes, eres el mejor"

—Será tonto este nerd...

—¡¡SHOTOOOOO!!

Todoroki rodó los ojos al ir esa voz, se volteó para ver como su padre se acercaba con paso decidido,
aunque lo que mas le sorprendió fue ver que lo acompañaba Hawks, que iba detrás de él con las manos
en los bolsillos y con cara risueña.

—¿Qué haces aquí? —preguntó el medio albino al ver que se acercaba.

—He venido a verte.

—No hacía falta —dijo de forma cortante.

Hawks le dio un pequeño codazo de forma disimulada a Endeavor en la espada, dándole un pequeño
empujón. El héroe número uno se acercó a su hijo y le extendió la mano.

—Igualmente, te deseo suerte, hijo.

Shoto miró al hombre de forma desconfiada, luego desvió la mirada hacia el alado que seguía detrás de él
que le guiño un ojo.

—Gracias —respondió le chico y estrechó la mano de su padre.

Esto alegró a Endeavor que volteó a mirar a Hawks para sonreírle, como quien mira a un amigo después
de hacer algo que habían planeado. El número dos simplemente le sonrió y le extendió el dedo pulgar en
señal de apoyo.
Hawks se alejó un poco se acercó a Bakugo.

—"Kacchan", mucha suerte a ti también, aunque seguro que no la necesitas.

Bakugo lo miró, y frunció el ceño, no olvidaba la última vez que lo vio, y como agarró a Deku para
llevárselo en brazos.

—No me hables, pajarraco.

Hawks rio.

—¿No ha venido Midoriya a apoyarte?, que raro... ¿os habéis peleado?

—Que me dejes, pesado y vete de aquí.

El alado comenzó a reírse de nuevo, viendo como el rubio se enfurecía, cuando sintió un pinchazo en su
espalda, girándose a gran velocidad y mirando finalmente al cielo, Dabi estaba cerca. Miró a todos lados
y desentendiéndose de Bakugo se acercó a Endeavor y lo agarró del brazo.

—Endeavor, corre entremos a pillar asientos buenos, venga, venga... —decía dándole tirones del brazo
como si un niño pequeño tirase del brazo de su padre.

—Voy, voy... nos vemos luego, Shoto.

Así casi siendo arrastrado por Hawks, Endeavor y él entraron en el recinto, dejado a todos algo
sorprendidos.

—Bien, ya es la hora —confirmó Aizawa —no olvidéis los entrenamientos y todo ira bien.

—¡¡Si!! —dijeron al mismo tiempo Bakugo y Todoroki.

—Midnight-sensei —llamó Izuku —ya he terminado el encargo.

—Muchas gracias, Eraser me dijo que serias útil para esto —comentó la mujer mientras vio como el
chico dejaba unas cajas en un almacén.

—Es un placer ayudar...

—Ya puedes ir a ver a tu novio —dijo Midnight sonrojándose y contoneándose.

Izuku se puso completamente rojo y se tapó la cara.

—Midnight-sensei...

—No te avergüences, Midoriya, el amor juvenil es lo mejor.

Algo tenso, se despidió de la profesora y salió corriendo del almacén, fue a su habitación a dejar algunas
cosas y vestirse para salir. Una vez cambiado se miró al espejo, miró nuevamente el teléfono y vio como
Bakugo le había respondido a su mensaje con un, "claro que soy el mejor, inútil". Izuku sonrió y dándose
un último vistazo salió de su habitación y se puso rumbo a las instalaciones del examen, debía andar un
poco pero no le importaba.
Caminaba a paso rápido, no quería llegar tarde y aunque sabía que el examen había empezado hacia unos
minutos, le daba tiempo llegar y ver a Kacchan.

—Espero no ponerle nervioso estando allí... que tonterías, él es Kacchan, él no se pone nervioso...

Sumergido en sus pensamientos siguió andando hasta que a pocos metros delante de él se sorprendió un
poco de ver a un chico de pelo bicolor, que se adentraba corriendo a un callejón.

—¿Todoroki-kun? —preguntó el peliverde completamente confundido, ya que él debía estar en el


examen. Sumido en la curiosidad siguió a ese chico adentrándose en el callejón, y al avanzar un poco,
pudo verlo nuevamente, tirando en el suelo, inmóvil.

—¡¿Todoroki-kun?!

Se acercó corriendo y se arrodilló ante él, fue a sujetarlo para incorporarlo un poco cuando ese chico
comenzó a deshacerse en una especie de sustancia marrón, derritiéndose en sus brazos, dejado al chico
peliverde completamente pasmado e impactado con los brazos extendido y esa sustancia escurriéndosele
por los dedos.

—Vaya...

Izuku levantó la cabeza reconociendo esa voz enseguida, ante él, envuelto en unas llamas azules, se
encontraba Dabi, que extendía las manos obstruyendo la salida del callejón con unas llamas.

—Pero si es mi amigo, Izuku Midoriya, te dije que nos volveríamos a ver... —decía mientras se reía.

Izuku, alertado se incorporó y adoptó enseguida una pose de lucha, haciendo aparecer a su alrededor una
energía verde, esta vez no había nada por lo que no pudiese atacarlo.

—¿Enserio?, ¿vas a atacarme?... que grosero... yo que venía a hablar contigo de forma pacífica... estos
héroes siempre buscando pelea —dijo de forma lastimera.

—¡Cállate!, yo no hablo con villanos.

Dabi lo miró con los ojos entrecerrados y extendió la mano hacia su derecha, lugar del que una silueta
comenzó a avanzar para quedar justo delante del villano. Izuku volvió a abrir los ojos del asombro.

—¿Todoroki-kun?

—Shoto, no solo habla conmigo, si no que me besa y me hace mas cosas —Dabi pasó las manos por el
cuerpo de ese Shoto, agarrando su entrepierna, besando su cuello, mientras que el chico se quedaba
inmóvil con la mirada fija en Izuku, con expresión impasible.

—¡¡DEJALE!! —gritó Izuku.

—¿Tu quieres que te deje, Shoto?

Negó.

Dabi sonrió.

—¿Ves?, él no quiere.

Dabi vio la expresión confusa del peliverde y prosiguió con su plan, ahora comenzando a desprenderse
de la ropa de ese Todoroki, quitándole primero la camiseta y siguiendo con el pantalón.
—¡¡DEJALE!! —gritaba Izuku mientras se sentía impotente, no podía hacer anda si Todoroki no se
quitaba de en medio, era incapaz de hacer anda, otra vez.

—Así me gusta tener a Shoto conmigo, desnudo y caliente —dijo pasando sus manos por el desnudo
cuerpo del medio albino, agarrándole el miembro que cada vez estaba mas erecto. Izuku intentaba no
mirar, ya que nunca había visto denudo y erecto a su amigo, un leve sonrojo apreció en su rostro,
acompañado por el enfado de la situación.

–Vaya, veo que te sonrojas por él, ¿acaso te gusta?, ¿también se la quieres chupar? Te da envidia ¿eh?

—¡¡CALLATE!!

Dabi agarró ahora la cadera del chico y lo volteo para besarlo, ante la mirada impresionada de Izuku que
se sentía tan confuso que no sabía que hacer, ¿de verdad era Todoroki?, ¿era otra copia? Y si era el de
verdad, ¿Qué hacía allí?. Fue entonces cuando ese Todoroki que estaba besándose con Dabi de forma
apasionada, desapreció, convirtiéndose en una masa marrón que cayó al suelo.

Izuku cada vez estaba mas confuso, dio unos pasos atrás, no sabía que estaba pasando. Dabi se rio y
comenzó a caminar hacia él.

—¡¡PARA!! —decía el peliverde apuntado con su mano al villano flexionando los dedos, dispuesto a
lanzarle una onda de aire.

—¿O que harás si no me detengo? —Dabi caminaba con los brazos extendidos, exponiéndose.

Izuku alzó la vista y vio el momento, cargando su poder, se impulsó y embistió al villano estampándolo
contra una pared, sujetándolo del cuello de la camiseta, empujándolo contra la pared para que no pudiese
moverse.

—Te tengo.

—¿Seguro?

Justo detrás de Izuku apareció alguien que lo agarró de los brazos de forma violenta y alejándolo de
Dabi, forcejeando un poco pudo ver que tras él se encontraba de nuevo Todoroki, esta vez no caería en la
trampa, dio un golpe a ese chico, y como pensaba comenzó a deshacerse.

Y en el momento que se giró para volver a enfrentar a Dabi ,este se había acercado mas, sorprendiendo a
Izuku que no pudo evitar que los labios de Dabi se fundiesen con los suyos. Fue tal la impresión que no
pudo moverse durante unos instantes, mientras el villano envolvía sus labios en los del chico, y no fue
hasta que el peliverde sintió quemazón que no se alejó, notando como en la comisura de su labio se
formaba una pequeña quemadura.

Dabi lo miraba, sonriendo y limpiándose restos de saliva que caían por su barbilla. Izuku estaba
completamente impactado y casi en shock por lo ocurrido, se tocaba el labio notando escozor en uno de
ellos, al pasar los dedos pudo apreciar la quemadura. Volvió a mirar fijamente a Dabi, el cual se comenzó
a reír a carcajadas.

—Estas rico, niñato —dijo acabando de quitar el hilo de saliva que le caía por la comisura del labio.

—¡Cállate! —Izuku respondió a la provocación lanzándole una onda de aire con los dedos, pero debido a
su estado no apuntó bien y la onda pasó al lado del villano sin tocarlo.

Entonces, el móvil de Izuku comenzó a sonar, aunque este no le prestó atención, en ese momento debía
centrarse en Dabi, no perderlo de vista y concentrarse, despejar su mente de todo lo que había pasado en
los últimos minutos y detener a ese villano.

—Si fuese tú, miraría el teléfono —dijo Dabi de forma despreocupada — quizás te interese...

Izuku seguía en guardia, todo esto no tenía ningún sentido, se llevó la mano al bolsillo trasero de su
pantalón y sacó su móvil, vio que había recibido un archivo de imagen de un número desconocido, lo
abrió y si todo lo que había pasado hasta ahora carecía de sentido para él, al ver esa imagen todo explotó.
Sus ojos se abrieron como platos, ante él, en la pantalla del móvil una imagen de él y Dabi besándose, lo
que acababa de pasar no hacia ni dos minutos. Horrorizado miró a Dabi y luego desvió la mirada a todas
partes del callejón, debía haber alguien mas, alguien tuvo que hacer esa foto.

—¿Buscas algo? —dijo Dabi con un teléfono en la mano —salimos bien... ¿le gustaría a Bakugo?

Al oír ese nombre, los ojos de Izuku se enfocaron totalmente hacia Dabi, notando como una rabia
empezaba a fluir dentro de él.

—Sería una pena que tu novio viese esta foto ¿no crees?... seguro se sentiría mal, se sentiría engañado...

La mente de Izuku estaba nublándose, la irá le estaba cegando.

—Al final sería culpa tuya, tú fuiste el que hizo que Shoto se alejase de mí, ¿no crees que yo debería
pagarte de la misma forma? ¿y te imaginas si aprovecho que Bakugo se siente engañado para acercarme a
él y destruirlo? —Dabi al decir esas palabras ponía muecas psicóticas mientras reía.

El peliverde apretaba los puños mientras no dejaba de mirar la horrenda expresión el villano, había
amenazado a Kacchan, no sabía como, pero sabía su relación con él... había amenazado a Kacchan...

De pronto una energía de color negro cubrió el cuerpo de Izuku, haciendo sobresaltar un poco a Dabi,
que dio unos pasos atrás. Del brazo de Izuku comenzaron a salir corrientes de energía de color negro que
se desperdigaron por todo el callejón golpeando las paredes y objetos que se interponían en su paso. Dabi
pudo evitar algunas, pero otras lo golearon causándole bastante daño.

Algo alejado, sujetándose el brazo miró al chico, envuelto en una especie de energía negra tenía los ojos
inyectados en sangre y lo miraba con absoluta furia y como si fuesen serpientes rabiosas, esas engrías se
abalanzaron a gran velocidad hacia el villano, que pudo evitarlas de casualidad, agarró la pluma de su
cuello y comenzó a volar, alejándose rápidamente de allí, no sin antes volver la mirada para ver como
esos látigos negros destrozaban todo lo que había en ese callejón.

—¿Qué mierdas es eso?...

Agarró el móvil y llamó.

—Twice, ¿Dónde estás?

—Corriendo por mi vida.

—¡Sal de allí rápido, ese niñato esta fuera de control, vete!

—Eso hago, nos vemos en la base.

Dabi colgó, agarró el teléfono delante de su cara y pulsó le botón de enviar.

—Esto es solo el comienzo Izuku Midoriya, no he acabado contigo.


CELEBRACIÓN Y PREOCUPACIÓN

Horas después, dos chicos salían de las instalaciones donde se realizaba el examen, ambos con una tarjeta
en la mano. Uno de ellos satisfecho, era felicitado por su profesor y su padre que lo abrazaba mientras
gritaba, haciendo que el chico apartase la mirada algo molesto por la escena.

-Felicidades, Shoto -dijo Hawks tras Endeavor -no tenía ninguna duda de que aprobarías.

-Gracias -respondió el chico.

A uno metros, un rubio sostenía su licencia en las manos, la miraba, pero no había felicidad en su cara,
mas bien todo lo contrario, el ceño fruncido y apretando los dientes.

-¿Dónde mierda te has metido, Deku?

-Felicidades, Bakugo -la habló Aizawa dándole unos golpecitos en el hombro.

Bakugo lo miró intentado clamar su semblante, no respondió, simplemente lo miró. Estaba enfadado,
Deku le había prometido ir a verle y ni siquiera se había presentado. Furioso se alejó un poco mas del
resto y miró al cielo.

Al poco, Todoroki se acercó a Bakugo.

-¿Has visto a Midoriya? -preguntó el medio albino.

El rubio no respondió, solo le dio la espalda, Todoroki ya concia bastante a este chico por lo que sabía
que estaba enfadado, por su parte miró un poco a los alrededores, Dabi le dijo que iba a ir a verle cuando
saliese, pero imaginaba que estaría escondido, ya que estaban allí tres héroes profesionales y no podía
aparecer delante de ellos como si nada.

-Ya podéis encender vuestros teléfonos móviles -les recordó Aizawa. Los teléfonos debían ser apagados
en el examen.

Todoroki lo encendió y en cuando lo hizo vio un mensaje de Dabi, le decía que había tenido que irse por
un problema, que le esperaría esa tarde en el árbol de la última vez que se vieron. Shoto se preocupó un
poco, pero sonrió de que no se hubiese olvidado.

Por su parte, cuando Bakugo encendió su teléfono, su intención era llamar a Izuku, pero nada más
encenderlo, varias notificaciones saltaron en su móvil, la mayoría de sus amigos y compañeros
deseándole suerte, aunque hubo una que llamó su atención, la de un numero desconocido, al abrirlo, su
semblante de enfado cambió, sus ojos se abrieron y una desagradable sensación empezó a recorrer su
cuerpo. En la pantalla del móvil, una imagen bastante nítida de Izuku y Dabi besándose invadió los ojos
de Bakugo, que tardó unos instantes en procesar lo que estaba viendo.

-Endeavor, creo que deberíamos ir a celebrarlo -dijo Hawks con una sonrisa mientras le pasaba un brazo
a Todoroki por el hombro -no todos los días tu hijo consigue algo así.
-No es necesario -dijo Shoto con voz tranquila -pero si queréis no me importa.

-Pues vamos a celebrar -confirmó el número uno.

-¿Puedo invitar a mis amigos?

-Claro.

Todoroki se volteó para ir a avisar a Bakugo, pero cuando se empezó a acercar a él, salió disparado con
sus explosiones, dejando al medio pelirrojo pasmado y mirándolo, volvió con su padre y Hawks.

-Parece que no quiere.

-Él se lo pierde -respondió Hawks que daba pequeños saltitos.

-Todoroki -lo llamó alguien detrás de él.

Este se volteó para ver a Aizawa.

-¿Sabes algo de Midoriya?

-No, Aizawa-sensei, se suponía que iba a venir a vernos, pero no está.

-Si, Midnight me ha dicho que salió hace tiempo, pero no lo veo por aquí.

-Puedo intentar llamarlo -dijo el medio albino agarrando el teléfono y buscando su número, lo localizó y
pulsó el botón de llamada. El teléfono dio varios tonos, pero nadie respondía.

-No contesta.

Hawks al escuchar la conversación tuvo un mal presentimiento, agudizando los sentidos, localizó la
pluma que le dio a Dabi y vio que el villano estaba en la base, se alivió al ver que en principio él no había
hecho nada.

-¿Quieres que vaya a buscarlo? -se ofreció el número dos.

-No hac... -empezó Endeavor para ser interrumpido por su hijo,

-Si, por favor... búscalo -pidió Todoroki.

-No tardo -Hawks extendió las alas y antes de echar a volar -mandadme la ubicación de donde vayáis a
celebrar que luego voy -y tras eso salió volando.

El héroe alado sobrevoló todo el perímetro cercano a las instalaciones, debido a su velocidad tardó menos
de dos minutos en recorrer mas de cinco kilómetros a la redonda, pero no había señal del chico.

-¿Dónde estará?

Poco después recibió un mensaje de Endeavor, donde le mandaba la ubicación del restaurante donde
habían decido quedarse para celebrar y también le preguntaba por el peliverde.

Hawks no conocía tan bien a ese chico como para saber por donde podría estar.

-Mierda... debí seguir a Bakugo...

Finalmente, desistió, pensó en otra cosa que a lo mejor podría funcionar, por lo que voló ahora mas
calmado hacia el restaurante, allí hablaría con Shoto.
Por el cielo, impulsándose con explosiones, Bakugo viajaba rápido, no quería pensar, no quería recordar
esa imagen, tenía que ver a Izuku. En su cara se reflejaba furia y molestia, apretaba los dientes mientras
el aire le chocaba en la cara, estaba excediéndose con las explosiones y aunque ya tenía la licencia y
podía usar su quirk en público, no quería decir que estuviese bien.

Aun intentándolo, era incapaz de no pensar en esa fotografía, donde Deku salía besándose con ese villano
asqueroso. Antes de salir volando, revisó el número de quien lo había mandado, pero salía privado, por lo
que debía ser alguien que no concia. También se fijó bien en la foto, algo no cuadraba, vio la expresión
de Izuku, ojos abiertos y claramente sorprendido, era muy evidente que él no quería hacerlo, conocía
demasiado bien a ese chico, como para descifrar sus caras. Alguien le había intentado tender algún tipo
de trampa y no había funcionado.

-Deku...

De pronto una iluminación resaltó en la mente del rubio, se detuvo en el acto y aterrizó como pudo en lo
alto de un edificio, agarró el teléfono y llamó.

-¿All Might?

-Estoy aquí, ¿joven Bakugo?

-No hay tiempo, ¿has visto a Deku?

-¿Al joven Midoriya?... si, hace unas horas lo vi entrar corriendo en la residencia, pensé que se le había
olvidado algo, iba muy deprisa.

Bakugo colgó, no necesitaba mas y nuevamente con sus explosiones se impulsó por el aire rumbo a la
U.A.

-¿Lo has encontrado? -preguntó Todoroki a Hawks cuando lo vio llegar y sentarse en la mesa.

-No, no estaba cerca del recinto.

Todoroki miró al suelo, estaba empezando a preocuparse de verdad.

-No te preocupes hijo, seguro está bien, Bakugo parece que fue a buscarlo y tu profesor también.

-Lo se...

-Shoto -dijo Hawks sentándose un poco mas ceca de él -¿me dejas probar una cosa?

-Claro.

-¿Me puedes dar le número de Midoriya?

Shoto le dijo el número y Hawks agarró su móvil y comenzó a escribir, al acabar guardó el móvil y
sonriendo se dirigió a sus acompañantes.
-Bien, si no me responde antes de acabar la celebración, mandaré un equipo de mi agencia a buscarle por
toda la ciudad, ¿vale?

Todoroki se sentía mal celebrando algo sabiendo que su amigo podría estar en peligro, pero Hawks
hablaba con mucha seguridad, por lo que decidió calmarse.

-Me parce bien -dijo Endeavor.

Shoto miró a su padre y a Hawks, decidió confiar y asintió, remarcando las sonrisas de ambos.

-Perfecto, veamos yo quiero takoyaki y pollo -dijo Hawks con la carta en la mano.

Bakugo llegó por fin a la U.A., sin perder nada de tiempo corrió hacia la residencia, entró dando un
portazo y subió las escaleras hasta el segundo piso y abrió la puerta de la habitación de Izuku, pero allí no
había nadie.

-¡¡¡¡MIERDA!!!! -gritó el rubio. Se puso a pensar donde podría estar, hasta que su mente se aclaró,
volvió a salir corriendo de allí y subió las escaleras aún mas deprisa hasta el cuarto piso, llegando hasta
su misma puerta, agarró el pomo y la abrió. Las cortinas estaban echadas, por lo que apenas se veía nada,
la única luz provincia de la puerta abierta, Bakugo entró y no tardó en percatarse de un bulto bajo las
sábanas de su cama, oyó ruidos, sollozos.

Con cálama se acercó a la cama y con suavidad apartó las sábanas, bajo ellas encontró a Izuku,
acurrucado en posición fetal, llorando y con las manos tapando su cara temblorosamente.

-¡Deku! -Bakugo al verlo se arrodilló en la cama y lo abrazó.

-No, Kacchan, no me toques, por favor, te voy a hacer daño -decía entre sollozos y temblando intentaba
librase de los brazos del rubio.

-¿Qué dices?

-Por favor...

-Y una mierda voy a dejarte solo -y nuevamente envolvió en sus brazos al peliverde apretándolo para que
no se pudiese mover, mientras Izuku forcejaba y lloraba mas intensamente, hasta que no pudo mas y cayó
rendido, el también envolvió con sus brazos el cuerpo de Katsuki y apoyó su cabeza en el pecho del rubio
para seguir llorando, mientras, Bakugo le acariciaba la cabeza para calmarlo.
ESTÁ BIEN

—¿Crees que le habrá ido bien el examen a Bakugo? —preguntó Kirishima.

—Seguro que sí.

—Le he mandado un mensaje, pero no ha respondido...

—Seguro lo está celebrando y no ha tenido tiempo de mirarlo. De todas formas, mañana volvemos a
clase y lo veremos.

Kaminari miraba al pelirrojo, realmente se le veía preocupado, por lo que alargó su mano para darle un
golpecito en la cabeza.

—No te preocupes, Midoriya está con él y por lo que me has contado, se tienen el uno al otro.

Kirishima se rascó la nuca, avergonzado, recordado cuando le contó a Denki la relación de Bakugo e
Izuku, le hizo prometer que no se lo contaría a nadie.

Tras un rato de silencio, el rubio habló.

—Es hora de irnos... —dijo con algo de pena.

—Si, pero mañana nos veremos en la academia.

—Si, pero... no podremos...

Kirishima, con la cara completamente roja, extendió los brazos y rodeó la cintura del rubio,
sorprendiéndolo un poco y haciendo que él también se ruborizase.

—Denki... las vacaciones no tienen por qué ser el fin de esto.

—Pero si se enteran...

—Si no quieres que lo sepan lo podemos llevar en secreto.

—¿No es algo poco masculino hacer cosas en secreto? —preguntó Kaminari con una sonrisa.

—Lo que sí es masculino es hacer que la persona que te gusta esté feliz y yo quiero que tú lo estés.

Una emoción recorrió el cuerpo del rubio que agachó la cabeza avergonzado.

—Denki...

Kirishima puso sus dedos en la barbilla del rubio y le elevó la cabeza para que lo mirase, vio sus ojos,
cristalinos al borde del llanto.
Sin soltar le cuerpo de Kaminari, pasó sus manos a los hombros y con decisión aproximó su cara a la
suya, juntando sus labios en un beso corto, pero lleno de emociones.

En la U.A, Izuku lloraba desconsoladamente en los brazos de Bakugo, ambos en la cama del rubio,
sentados. El peliverde lo abrazaba fuerte mientras frotaba su cara en su pecho, siendo incapaz de dejar de
llorar, por su parte, Bakugo solo le daba calor, lo abrazaba también y lo dejaba desahogarse mientras le
acariciaba el pelo, sabía que eso lo ayudaba a calmarse y en su mente maldecía a ese maldito villano, esto
no iba a quedar así.

No fue hasta que pasados unos minutos no comenzó a calmarse, fue cuando Katsuki aprovecho para
iniciar la conversación.

—¿Estas mejor?

—S-si...

—Vale, ¿me cuentas que ha pasado? —Bakugo hablaba con calma y omitiendo el hecho de que había
recibido aquella foto.

Izuku se separó lentamente de él, para quedarse sentado, mirándole a la cara, en ese momento, Bakugo se
dio cuenta de su aspecto real, su ropa estaba parcialmente quemada, la manga de su camiseta estaba
hecha jirones y en la cara, bajo el labio inferior una pequeña quemadura que reconocía perfectamente, la
misma que durante bastante tiempo tuvo Todoroki. Haciendo real aquella imagen, pues Bakugo llegó a a
pensar que podría haber sido algún tipo de manipulación o una foto falsa.

—Tenías razón, Kacchan, soy un inútil...

Bakugo se extrañó.

—¿Por qué dices eso?

—No pude hacer nada, me quedé paralizado... estaba Todoroki delante, no podía hacer nada.

—¿Todoroki?... pero si él estaba conmigo en el examen.

—Lo sé, pero en ese momento estaba muy confuso, no entendía nada... perdóname... —Izuku rompió a
llorar nuevamente.

—Hey, tranquilo, no pasa nada, cuéntame todo desde el principio, por favor.

Izuku intentó tranquilizarse un poco, respiró hondo y comenzó a comentarle todo lo sucedió a Bakugo,
intentando ser lo mas preciso con los detalles, mientras le rubio le prestaba toda su atención.

—Te prometo que yo no quería besarle, él se me tiro encima y no supe responder, perdonadme...

—Deku, tranquilo, sé que no fue cosa tuya, es todo culpa de ese asqueroso. Cuando lo tenga delante lo
voy a matar.

—Y luego me pasó otra vez lo de aquella vez, sentí mucha energía y algo negro salió de mi brazo,
parecían como tentáculos o algo así.
Katsuki lo miró pensativo.

—¿Puede ser uno de los quirks?

—No lo sé, pero me da miedo, no tenía ningún control sobre eso, destrozaba todo... yo no lo quiero.

—Deberíamos ir a hablar con All Might.

—No quiero, quiero quedarme aquí contigo —dijo el peliverde aferrándose a su cuerpo —no le quiero
hacer daño a nadie.

—Eh, Deku, no digas tonterías, no le harás daño a nadie.

—Pero, ¿y si vuelve a salir?

—Yo te ayudare a controlarlo.

Izuku se quedó callado un momento, era increíble como no hacia ni unos minutos sentía un miedo atroz y
ahora solo con unas palabras de Bakugo ese miedo había desaparecido casi por completo

—¿Me lo prometes?

—Por supuesto —dijo el rubio.

—Vale, pero antes ¿podemos quedarnos aquí un rato mas?

Bakugo asintió y acabaron tumbándose nuevamente, aferrados cada uno al cuerpo del otro, Izuku
intentando calmarse definitivamente y Katsuki intentando calmarlo como podía. Fue a los pocos minutos
cuando la respiración del peliverde se estabilizó, separándose un poco del rubio, al que miró a los ojos.

—Gracias, Kacchan.

—No tienes que darlas.

El chico se soltó y se tumbó bocarriba en la cama, respirando mas plácidamente, mirando al techo, aun
con todo lo sucedido en la cabeza, pero ahora viéndolo con mas perspectiva y aunque se había soltado de
Bakugo, aun le tenía agarrado de la camiseta, no quería separarse de él. Con él se sentía seguro.

—Oye, Deku, será mejor que llames a Aizawa. No sabe que estas aquí.

—Tienes razón —dijo incorporándose, y agarrando el móvil que tenía boca abajo en la mesa, al girarlo se
sorprendió al ver la cantidad de llamadas que tenía, la mayoría de Aizawa y Todoroki, aunque hubo algo
que le sorprendió bastante.

—Oh...

—¿Qué pasa?

—Hawks me ha dejado un mensaje.

Bakugo entrecerró los ojos, frunciendo le ceño y mirando a Izuku fijamente.

—¿Qué quiere ese maldito pájaro?

—Nada, solo quiere saber si estoy bien. Ahora le contesto... ¿Cómo habrá conseguido mi número?

—Seguro ha sido el cara partida, estaba a allí con Endeavor.


—¡¿Endeavor y Hawks estaban en el examen?! —preguntó asombrado.

—Si.

—Y me lo he perdido... —volvió a decir con semblante lastimero.

—No te preocupes, a Endeavor lo vamos a ver mucho, creo yo.

—¿Por qué? —preguntó Izuku confuso.

—¿Eres tonto o que te pasa? ¿Dónde te crees que he estado hoy?

Izuku abrió los ojos a más no poder dando un salto de la cama y poniéndose de pie.

—¡¡¡EL EXAMEN!!!...espera... ¿Qué tal te ha ido?... ¿has aprobado?

Bakugo sonrío de forma chulesca y metiendo al mano en su bolsillo, sacó su licencia enseñándosela a
Izuku.

—Pues claro que sí, ¿por quién me tomas?

La cara del pecoso se iluminó y sus ojos brillaron al ver la licencia de Bakugo. Se lanzó hacia él y le
abrazó.

—Muchas felicidades, Kacchan, eres le mejor.

—Eso ya lo sé, estúpido.

Tras eso se volvieron a sentar en la cama, Izuku lo miraba sonriente, jugaba con sus dedos algo tímido.

—¿Qué pasa? —preguntó Katsuki.

—Quiero besarte.

—¡¡PUES HAZLO, ESTUPIDO!!!

—Pero... ¿no te va a molestar esto? —señaló su quemadura del labio.

—Por supuesto que no —dijo agarrando al chico de la camiseta y atrayéndolo hacia él, juntando sus caras
y dándole un beso en los labios.

—¿Ves como no pasa nada? —dijo al separarse.

—Si, tienes razón... voy a contestar los mensajes y vamos a ver a All Might, ¿vale?

—Vale.

A cierta distancia de allí, Endeavor, Shoto y Hawks casi habían acabado de comer, Todoroki, aunque algo
mas relajado seguía intranquilo por su amigo, miraba a Hawks cada poco tiempo, para ver si miraba su
móvil o algo.

—Shoto, tranquilo, ya verás como pronto responde.


Y a los pocos minutos de decir eso, el móvil de Hawks sonó, rápidamente todos en la mesa lo miraron, el
alado lo agarró y miró la pantalla, sacando una sonrisa.

—Está bien.

Todoroki saltó a abrazar al héroe numero dos, que le pillo ese acto por sorpresa e instintivamente miró a
Endeavor, el cual los miraba con un semblante que no pudo descifrar, ¿envidia, resignación, tristeza?

Al instante el teléfono de Todoroki sonó y al abrirlo se encontró con un mensaje de Izuku diciéndole que
estaba bien y que lamentaba no haber podido ir.

Fue entonces cuando Todoroki se calmó definitivamente y pudo empezar a disfrutar de su aprobado, miró
a Hawks y a su padre, ambos se miraban de forma extraña, levantó su vaso atrayendo la mirada de
ambos.

—Bien, brindemos.

—No se brinda con agua, Shoto —respondió Endeavor.

—Pues dale un poco de alcohol.

—¿Eres tonto? Es menor.

—Bueno, por un vaso no va a pasar nada —respondió el alado de forma divertida.

Endeavor miró al héroe y luego a su hijo.

—Sake —dijo alzando la mano y llamando al camarero. Al poco los tres tenían un pequeño vasito donde
juntaron en el centro y brindaron, siendo Shoto el único que al beber sintió fuego recorrer su garganta y
tuvo que toser.

Endeavor miró furioso a Hawks y este solo se encogió de hombros. Al poco padre e hijo comenzaron a
hablar sobre las futuras prácticas, mientras que Hawks agarró su móvil y vio que tenía dos mensajes, uno
de Dabi diciéndole que esa tarde iba a estar ocupado. Hawks no tuvo que imaginar lo que iba a hacer y
con quien, miró de reojo a Todoroki, rodando los ojos volvió a su móvil, donde miró el otro mensaje, que
resultó ser de Izuku.

"Claro que nos podemos ver, pero tendría que ser esta tarde, ahora mismo no puedo"

Hawks lo leyó y le respondió.

—Perfecto, solo quiero hacerte un regalo por ser tan gran fan mío —escribió.

—¿Qué haces?, vamos a ver a All Might.

—Perdona Kacchan, solo estaba contestando los mensajes y diciéndole a Hawks que esta tarde nos
vemos.

—¡¡¿CÓMO?!!!

—Si, al parecer estaba preocupado y me ha dicho que me va a dar un regalo por ser tan fan suyo.

Bakugo entrecerró los ojos minándolo fijamente.

—Voy contigo.
—Vale —dijo sonriente.

—Perfecto, pero ahora vamos a por All Might.


DEL QUINTO: LÁTIGO NEGRO

—¿Otra vez?

All Might escuchaba las explicaciones de Izuku, que con calma le explicaba como había surgido aquella
energía de su cuerpo y como esos látigos se descontrolaron en ese callejón.

—Si, pero esta vez ha sido diferente...

Bakugo estaba sentado a su lado, mirando al hombre dar vueltas por la sala, hasta que se detuvo y se
acercó a un maletín, del cual sacó una libreta, se acercó ellos y se sentó.

—Veras, joven Midoriya, desde que me comentaste lo que pasó he estado investigando, reuniendo
información sobre los demás portadores y he reunido esto —dijo entregándole la libreta al peliverde.

Izuku la agarró y la abrió, en ella se detallaba el nombre y quirk de los portadores, aunque faltaban
algunos.

—El segundo y el tercero no he podido encontrar apenas nada y del primero me ha sido imposible.

—¿Látigo negro? —preguntó Izuku al mirar la información de los quirks —¿eso es lo que me ha pasado?

—Yo diría que sí, de alguna forma conseguiste manifestar completamente ese poder.

Mientras hablaban, Bakugo agarró la libreta y comenzó a pasar hojas.

—¿Me lo enseñas? —peguntó All Might.

Izuku se tensó un poco.

—Preferiría que no... no se controlarlo y no quiero haceros daño.

—No conozco a nadie y sus quirks no son nada del otro mundo, son poderes bastante mediocres —dijo
Bakugo interrumpiendo.

—El One For All se creó para ayudar, alguien con un quirk poderoso no necesita ese plus de fuerza, pero
alguien que de verdad quiere ayudar y no puede porque su poder no es suficientemente bueno... el One
For All los ayuda a seguir ese camino, al igual que pasó conmigo y con el joven Midoriya, ambos no
teníamos ningún quirk.

Bakugo miró a Izuku, sabía perfectamente lo que deseaba ser un héroe desde bien pequeño, y como él
había contribuido en el pasado a hacerle de menos y despreciar ese sueño.

—Deku, si vamos a un sitio amplio y estoy contgio, ¿crees que podrás usar eso? —le dijo refiriéndose al
nuevo quirk.

—No lo sé, Kacchan, me da miedo... ¿y si te hago daño?


—¡¡NO SEAS TONTO!! ¿TÚ, HACERME DAÑO A MÍ? NI EN TUS MEJORES SUEÑOS.

All Might vio la escena en silencio y con una leve sonrisa. Minutos después, los tres estaban en el
gimnasio, Izuku de pie en un extremo, Bakugo a pocos metros de él y All Might en una de las paredes, el
pecoso le dijo que se apartase por si acaso.

—Bien, cuando quieras.

Izuku tomó aire, cerró los ojos y extendió el brazo y se concentró en ese nuevo poder. En ese momento
de concentración, pudo ver frente a él una sombra, se fijó en que estaba en un sitio diferente, un espacio
negro, Bakugo y All Might habían desaparecido, solo estaban él y esa sombra, la cual empezó a
materializarse y tomar forma de un hombre.

Un hombre alto, de aspecto rudo, vestido de negro lo miraba, pero aun con ese aspecto amenazante,
Izuku no sitió miedo, es mas, se dio cuenta de que apenas se podía mover.

—Quieres usar mi poder, ¿no es así, muchacho?

Izuku se sorprendió de que pudiese hablar, intentó responder, pero le era imposible.

—No te fuerces, no puedes hablar, solo escucha. El látigo negro es un poder inestable, ya que esta
enlazado con tus emociones, una vez controles tu corazón podrás dominarlo, si no lo haces, pasará como
en ese callejón.

Izuku intentó volver a hablar, pero le fue imposible.

Tras el hombre de aspecto rudo, una luz empezó a resplandecer.

—No tengo tiempo, apenas alcanzas el 30% de forma estable...

El hombre desapreció y pudo ver con claridad esa luz, que rodeaba a una persona de pelo blanco que se
acercaba a él, lo miraba fijamente y extendía la mano, para el momento de tocarle, despertar y sentir
como de su mano salían varios látigos de color negro que se adhirieron al suelo.

All Might se sorprendió al ver eso.

—Increíble.

—¡Mira Kacchan, lo puedo manjar! —decía Izuku contento y emocionado.

—Ya te lo dije, estúpido.

Durante un tiempo estuvieron probando varios usos de ese quirk, el cual vieron que sobre todo era útil
para desplazarse y para aprisionar cosas o personas. Tras eso, ambos chicos se despidieron de All Might
y se pusieron rumbo a la residencia, en menos de una hora debían verse con Hawks.

—¿Cuál crees que es el próximo quirk que debería manifestarse? —preguntó Izuku.

Bakugo agarró la libreta y vio que el látigo pertenecía al quinto portador.

—No entiendo en que orden irán apareciendo, pero el mas cercano es el de la séptima, la maestra de All
Might, Nana Shimura, ella podía flotar.

—Wow... flotar... que guay.

—Ja, yo te gano, yo ya puedo flotar, estúpido. Soy el mejor.


—Eso no es cierto, tu solo te puedes impulsar con tus explosiones, no flotar.

—No molestes Deku, puedo flotar y soy el mejor.

—Bueno, vale...

—¿Ves?

Una vez zanjada esa discusión, Bakugo se dispuso a contestar a los mensajes que le habían mandado para
interesarse por el examen, mientras Izuku aun pensaba en la visión de aquel hombre.

—Dabi... casi muero. Ojalá morirme. No, no quiero morir. Muere tu. No, tú. No, tú.

Twice, tras huir de aquel callejón tuvo que volver corriendo hacia la base, donde se encontró con Dabi en
la puerta, que le estaba esperando.

—Has tardado mucho.

—He tenido que venir corriendo yo solo, yo no tengo una pluma para volar como tu.

—Bueno, cállate, hiciste buen trabajo.

—Gracias —dijo Twice que rebajó su enfado.

—Dame ese teléfono y vete.

Twice obedeció y entró en la base, aunque fue agarrado por el traje por el moreno antes de entrar del
todo.

—Como le cuentes a alguien esto, te calcinaré.

—No diré anda.

—Y menos a Hawks, ¿entendido?

—Si.

Dabi lo soltó y lo dejó irse. Suspiró y agarró el móvil, buscando el número de Shoto y mandándole un
mensaje.

—Te espero en media hora en el árbol.

Tras ver que contestaba con afirmación, sonrió y volvió a mirar la foto donde besaba a Izuku.

—Esto es solo el principio, Izuku Midoriya.

—Yo me despido —dijo Hawks a los Todoroki una vez salieron del restaurante —ha sido un placer y
felicidades nuevamente Shoto.

—Muchas gracias.
—Está bien Hawks, nos vemos mañana.

—¿Mañana?

—Si, mañana quero volver a patrullar contigo.

Hawks abrió los ojos y mostró una expresión de sorpresa total.

—¿Cómo?... pero...

—Mañana paso por tu agencia y nos vamos —dijo Endeavor comenzado a caminar dirección contraría
con Todoroki a su lado, dejando al alado allí pasmado.

—Pero si la anterior patrulla solo fue para el plan de Dabi... —dijo en voz baja e instantáneamente
ruborizándose, pensado en que iba a volver a patrullar con Endeavor, de pronto sintió mucha emoción, y
aunque había entablado amistad con él con el paso del tiempo, no pensaba que llegaría a ese nivel con su
ídolo.

—Bueno —dijo dándose unos ligeros golpes en la cara para centrarse —ahora toca ir a ver a Midoriya —
dijo agarrando el móvil y poniéndose a escribir.

—Midoriya, nos vemos en media hora en el parque cerca de la U.A, dile a "Kacchan" que es donde le
firmé la figurita, por si no sabes donde es.

Tras eso, extendió las alas y comenzó a volar hacia ese lugar.
¿DE DÓNDE HAS SACADO ESO?

Ya por la tarde, Izuku y Bakugo se encontraban sentados en una mesa del parque que estaba a pocos
metros de la U.A., allí un gran árbol se erguía en el centro. Ambos chicos conversaban, el rubio algo
molesto por tener que estar allí esperando al pajarraco, mientras que el peliverde estaba ilusionado ya que
Hawks iba a darle algo.

Una corriente de aire les hizo mirar al cielo, para ver como delante ellos aterrizaba el susodicho, con
semblante divertido hasta que vio a Bakugo, ahí levantó una ceja, no lo esperaba allí, aunque pensando
rápidamente le vino bien que ese chico estuviese allí.

—Hola —saludó Hawks —siento llegar tarde.

—Hola, no te preocupes, acabamos de llegar —dijo Izuku algo nervioso.

—No mientas Deku, llevamos aquí media hora —dijo Bakugo que no quitaba los ojos de Hawks en
ningún momento, mirándolo con algo de molestia.

Izuku se ruborizó y bajo al cabeza ante la exposición que le había hecho su queridísimo novio.

—Perdonadme entonces por haceros esperar, cosas de héroes —dijo con algo de superioridad mirando a
Bakugo, cosa que este respondió con una mirada mas asesina.

Hawks se divertía haciendo rabiar a ese chico.

—¿Y qué es lo que me querías decir? —preguntó el peliverde una vez el alado se posó en el suelo.

Hawks dejó de mirar a Bakugo y fue cuando se percató, vio en el labio inferior de Izuku una quemadura,
sin cambiar ni un ápice su expresión, sintió algo dentro de él, reconocía esa quemadura, sabía quien la
había hecho, por lo que Dabi sí había tenido que ver en la ausencia de Midoriya esa mañana, intentó
calmarse, pero ver esa quemadura le indicaba como se la había hecho, contó hasta diez, sin cambiar su
expresión risueña, no podía dejar que esos niños se diesen cuenta.

—¿Pasa algo? —preguntó Izuku extrañado de que Hawks no dijese nada y solo lo mirase.

—Oh, nada, nada, solo estaba pensando una cosa —dijo Hawks algo mas calmado por fuera, pero por
dentro se sentía rabioso —antes, ¿me puedes contar que te ha pasado esta mañana que has desparecido?

—Oh... solo tuve un problema con mi quirk... —dijo el chico mirando a Bakugo que también lo miraba.

—Ah vale, pero ¿estás bien, no?

—Si, estoy bien, gracias.

—Me alegro —dijo el alado con una sonrisa tierna que ruborizó al peliverde, acto que enfureció a
Bakugo y Hawks se percató de ello.
—Bueno, quería darte esto —dijo extendiéndole una pluma de color rojo —como has demostrado ser un
gran fan quería darte esto.

Izuku agarró esa pluma como si fuese una piedra preciosa, la sujetó con los dedos y la miraba con los
ojos brillantes.

—Mu-muchas gracias, la guardaré como un tesoro.

Bakugo miraba la escena con los brazos cruzados y los ojos inyectados en sangre.

—No es para guardarla, mira —Hawks sacando de su bolsillo una cadena, tomó la pluma y la puso en un
tipo de enganche para que se la pudiese colgar del cuello, o llevarla en la mochila o en el pantalón —es
para que la lleves siempre contigo y te de suerte.

Izuku estaba maravillado, sus ojos brillaban y sin pensárselo se la colgó del cuello, metiéndosela dentro
de la camiseta.

—Muchas gracias, no sé que decir.

—No es nada —tras decir eso miró a Bakugo, que prácticamente le fulminaba con la mirada. Sonrió.

—Toma, "Kacchan" para ti también —le dijo extendiéndole otra pluma, pero sin colgante —por aprobar
el examen, felicidades.

Bakugo agarró la pluma solo porque Izuku lo estaba mirando con cara de perrito.

—Bah...

Tras eso, Hawks volvió a mirar a Izuku, mirándole fijamente la quemadura, sentía rabia. No por que lo
hubiese besado, si no por intentar atacarlo de alguna forma, no lo sabía con seguridad, pero estaba
convencido de que había intentado hacerle algo.

—¿Puedo preguntarte que te ha pasado en el labio?

—Oh, esto...

—He sido yo —interrumpió Bakugo —le besé muy fuerte y le quemé con mis explosiones sin querer.

—¡¡Kacchan!! —exclamó Izuku poniéndose completamente rojo.

—Oh, ya veo... —Hawks fingió que se creyó esa mentira, ahora sabía que ellos dos sabían la verdad, fue
buena idea darles las plumas —eres muy ardiente "Kacchan"

—¡CALLATE!

Hawks volvió a reír y se acercó a Izuku, muy cerca, casi pegando sus cuerpos, alzó la mano y le sujetó la
barbilla y la elevó un poco, dejado al pecoso completamente paralizado y completamente rojo.

—No parece grave —dijo para sacar un botecito de uno de sus bolsillos, lo abrió y usando su dedo sacó
una especie de crema que puso con delicadeza en labio inferior del chico, pasando su dedo ronzado su
labio, haciendo que Izuku casi se desmaye y que Bakugo explotase de la rabia al verlo tan cerca y
tocando a su novio.

—Yo también me he quemado así muchas veces y esta crema hará que la quemadura se vaya al
momento.
Tras eso se alejó, viendo como el pecoso hiperventilaba y apartaba la mirada, avergonzado y como
Bakugo lo miraba rabioso.

—Bueno, parejita, nos vemos, hasta otra —dijo para salir volando.

—¡¡¡NO VUEVLAS, MALPARIDO!!! —gritó Bakugo y se volvió hacia Izuku que seguía atontado, al
mismo tiempo que agarraba la pluma que le dio el héroe y la desintegraba con una explosión.

Katsuki se acercó mucho a él y lo agarró de la barbilla suavemente para mirarle el labio y se sorprendió
al ver que la quemadura había desparecido, lo miró estupefacto.

—Kacchan... ¿Qué pasa?

—Se ha ido la quemadura.

—¿En serio?

—Si, al final ese pájaro de mierda ha hecho algo bueno.

—Kacchan, no le llames así.

—¡¡LE LLAMO COMO QUIERO!!

—Vale... pero no grites... estas muy cerca...

Bakugo se calló y con una sonrisita lo miró a los ojos.

—¿Muy cerca?... ¿y ahora? —dijo acerándose aún mas.

—Ka-Kacchan... nos van a ver.

—Me da igual.

Tras eso lo besó en los labios mientras pasaba sus brazos por la cintura del peliverde atrayéndolo hacia él.
Izuku al principio se sorprendió, pero al instante, pasó sus brazos por el cuello de Katsuki apretando su
agarre, juntándose mas.

—Kacchan... siempre te pones caliente cuando algune me mira o me toca...

—Es que eres muy tentador y todos te quieren robar.

—Nadie me va a separar de ti.

—Eso quería oir.

Tras esas palabras, ambos volvieron a besarse, mientras el sol comenzaba a ponerse en el horizonte.

Mientras todo eso pasaba, a escasos metros, tras el gran roble que coronaba el gran parque, Dabi y
Todoroki se encontraban, siendo el chico el primero en lanzarse a los brazos del mayor para abrazarlo.

—Te veo contento —dijo Dabi al separarse del efusivo abrazo.


—Si, estoy muy contento de verte.

—Mmm... ¿solo de verme?, ¿no tiene nada que ver cierto examen?

—Si, pero estoy mas contento de poder verte y estar contigo, hace días que no te veo...

—Lo siento, he tenido algo de trabajo —mintió el villano.

—Cada vez que dices que tienes trabajo me siento algo mal...

—Shoto, ya sabe mi posición, pero si te sirve de algo, no he hecho nada malvado.

Todoroki lo miró.

—Si me lo dices tú, te creo.

Bien, pensó el moreno.

—¿Y bueno, nos vamos a la base? —preguntó Dabi extendiéndole los brazos.

—¿Seguro no hay problema en que vaya yo?

—Claro que no, si no, no te llevaría.

Tras pensarlo unos instantes lo decidió.

—Está bien, si voy contigo me da igual donde —dijo mientas pasaba sus brazos por el cuello de Dabi y
era cargado por él cual princesa de cuento.

—¿Listo, mi príncipe? —recitó Dabi con voz teatral.

—Soy todo suyo mi rey.

Antes de nada, se quitó la pluma del cuello para poder agárrala mientras sostenía a Shoto y una vez
estuvo acomodado en sus brazos la apretó y salieron volando dirección a la base de la Liga.

Unos minutos después aterrizaron frente al gran almacén, Dabi dejó a Shoto en el suelo y se volvió a
colgar la pluma, un gesto que, aunque ya estaba acostumbrado, era algo que inquietaba un poco a
Todoroki, aun no sabía que era esa pluma y como era posible que le hiciese volar, pero tenía miedo de
preguntar.

—Vamos por donde el otro día, así será mas rápido.

Se encaminaron a la parte trasera y atravesaron la puerta para llegar a un pasillo con varias puertas a cada
lado, esta vez parecía que no se cruzarían con nadie, hasta que llegaron a mitad del camino, cuando una
puerta se abrió y apareció Mr. Compress que, mientras se colocaba el sombreo y se ajustaba la máscara
miró a Dabi y Shoto algo estupefacto.

—Pe-pero...

—Cállate —dijo Dabi acercándose a él de forma rápida —tú no has visto nada, ¿entiendes? —dijo
mirándole fijamente.

Compress ladeó un poco la cabeza para mirar a Todoroki, que iba detrás de Dabi con la mirada baja
apuntando al suelo de forma algo tímida.
—Vale, no diré nada... además el jefe no está.

—Bien... vamos Shoto —dijo dándole la mano al chico y llevándolo hasta su habitación, abrió la puerta y
entraron de forma rápida.

Una vez dentro, Dabi cerró la puerta y echó el cerrojo algo aliviado, cuando sintió unas manos en sus
hombros que lo volteaban y dejaban de espaldas a la puerta, Todoroki lo agarró de la camiseta y se pegó
todo lo que pudo a él, besándolo en el acto sorprendiendo al villano que simplemente se dejó hacer.

Cuando Shoto se separó de la boca de Dabi, fue tal la intensidad que un hilo de saliva aun los mantenía
unidos, el moreno lo miraba bastante atónito.

—Vaya, Shoto... no me lo esperaba...

Todoroki se alejó un poco.

—¿No te ha gustado?

—No, no, pero no es algo común que tomes tu la iniciativa, solo eso —rio el hombre.

—Bueno... —dijo algo avergonzado —tenía muchas ganas de verte —además esta mañana ha pasado
algo y estaba algo nervioso.

Dabi pasó la lengua por sus labios, lamió los restos de saliva.

—¿Qué ha pasado?

—Tras el examen, Midoriya desapreció y nadie me decía nada, Bakugo se fue muy rápido y enfadado.

—Vaya... —fingió preocupación el villano.

—Estuve toda la comida intranquilo, menos mal que Hawks pudo saber de él.

Ahí Dabi si se interesó.

—¿Hawks?

—Si, el número dos.

—Ya, ya... pero ¿qué hacía ahí contigo?

—Lo invitó mi padre para ver el examen.

Dabi frunció el ceño y apretó el puño.

—¿Son amigos?

—Si, desde hace mucho, ha venido muchas veces a nuestra casa a comer.

Cada vez Dabi se enfurecía mas, empezó a apretar los dientes y unas pequeñas llamas se formaban en sus
manos.

—¿Dabi? —llamó el chico.

Tomando aire se intentó clamar, y miró la cara de preocupación de Shoto.

—¿Qué?
—¿Te pasa algo?... parecías enfadado.

—No es nada... —decía mientras se aceraba a su sillón y se sentaba.

Shoto lo miró y se acercó lentamente, metiendo sus manos en el bolsillo.

—Mira.

Dabi alzó la mirada y vio a Todoroki con una sonrisa que no había visto antes en el mientras le mostraba
su licencia provisional. El moreno la agarró y la miró bien.

—Wow... —dijo mirando al chico a los ojos —no tenía ninguna duda de que lo ibas a conseguir.

—Gracias.

Todoroki se acercó mas a él y de forma tímida se acomodó en sus piernas sentándose sobre él, quedando
frente a frente.

—Shoto... estas hoy muy ardiente... ¿qué pasa, te ha dejado de funcionar el hielo?

—Tengo ganas de ti.

Dabi miró la licencia y la movió delante de su cara.

—¿Se puede decir entonces, que me voy a follar a un héroe?

—Héroe provisional —remarcó Shoto.

—Me sirve.

Dabi pasó las manos por detrás de él y le agarró el culo con sus dos manos apretándolo y masajeándolo
mientras sus labios se volvieron a juntar en un beso húmedo y pasional, donde ambas lenguas chocaban.

El villano no tardó en quitarle la ropa al chico, dejándolo sentado encima de él, mientas lo miraba, la cara
roja de excitación y saliva cayendo por su barbilla, mientras sus ojos brillaban por el calor y la lujuria,
sus manos repasaban cada parte de su anatomía, mientras poco a poco el miembro de Dabi se iba
introduciendo en el chico, viendo sus expresiones hasta que quedó completamente sentado encima de él.

—Venga, Shoto, muévete.

El chico comenzó a subir y bajar lentamente, mientras gemía de forma suave, Dabi lo miraba, lo agarró
de la cadera para marcarle el ritmo, ahí Todoroki empezó a gemir mas intensamente.

—¿Te gusta, Shoto? ¿o lo quieres mas fuerte?

—Mas, mas...

Abrazándolo se levantó del sillón y lo llevó a la cama, sin llegar a desengancharse en ningún momento.
Allí, Dabi lo dejó en la cama, se incorporó y separó sus piernas, dejando a la vista todo, puso una mano
en el pecho del chico y lo miró.

—Prepárate.

Dabi comenzó a envestir a gran velocidad y de forma brusca, haciendo que el chico arquease la espalda y
gimiese aún mas intensamente, lo que hizo que se tapase la boca.
—No hagas eso Shoto, me gusta oírte.

—N-n-nos va-van a oír...

—¿Qué importa?... aparta las manos o te las ataré.

Todoroki obedeció y extendió los brazos en cruz.

—Así mejor... aunque...

Sin parar su vaivén, Dabi se inclinó y pasó las manos de Shoto por su cuello y lo besó. Toda esta
vorágine de sensaciones, gemidos y fluidos corporales se repitió durante casi toda la tarde, hasta que casi
a la hora de ponerse el sol, Shoto caminaba entrando en la U.A, esta vez sin dolor, ya que se había podido
acostumbrar al ritmo del villano, dirección a la residencia, donde Izuku y Bakugo lo esperaban para cenar
y festejar los tres.

El peliverde y el rubio hablaban sentados en el sofá animadamente, miraban la televisión, donde


notificaban que habían atrapado a varios villanos. Al poco, oyeron como la puerta se abría, y vieron
como Todoroki entraba, se quitaba los zapatos y se acercaba a ellos.

Izuku y Bakugo se miraron, acordaron no comentar nada sobre el incidente de Dabi, de momento lo
guardarían en secreto, cosa de la que Bakugo no estaba de acuerdo, de cierta forma culpaba a Todoroki
por haber dejado que Dabi se acercase la primera vez a Izuku, y no le partía la cara porque se lo pidió el
peliverde. Todoroki al verlos se acercó a paso rápido y se puso frente a Izuku.

—Midoriya, ¿estas bien?, me tenías preocupado.

Izuku lo miró y no pudo evitar acordarse de esos clones del callejón y como uno acabó desnudo y erecto
frente a él. Sus mejillas se tornaron rojas y apartó la mirada, completamente avergonzado por esas
imágenes de su cabeza.

—Lo siento, Todoroki-kun, me surgió un imprevisto con mi madre y tuve que ir a verla.

Bakugo pudo ver como apartó la mirada del medio albino, sabiendo la razón se molestó un poco, por lo
que se interpuso entre ellos.

—Vamos, cara partida, que te estábamos esperando para cenar.

—Oh, perdón, cuando queráis.

—Por cierto, Todoroki-kun, felicidades por la licencia —dijo Izuku asomando al cabeza por un lateral del
cuerpo de Katsuki.

—Muchas gracias, Midoriya.

En ese momento, Izuku pudo alzar la vista y levantar la cabeza dejando al descubierto la pluma colgada
en su cuello, lo que llamó la atención de Shoto, haciendo que halgo hiciese clic en su cabeza.

—¿Qué es eso? —preguntó con un tono neutro.

—Oh, esto me lo ha dado Hawks.


—¿Hawks?... ¿cuándo? —Todoroki pensó, ya que el héroe numero dos había estado con él.

—Esta tarde.

—Ah, vale. Si, cuando acabamos de comer...

—¿Por qué lo preguntas?

—No, nada, es que me había parecido ver esa pluma en otro sitio.

Izuku siguió a Bakugo a la cocina para preparar la mesa mientras Todoroki se quedó allí con la mirada
perdida y la mente puesta en Dabi y la pluma que hacía tiempo llevaba en su cuello. ¿Cómo había
conseguido Dabi una pluma de Hawks?, pensó el de pelo bicolor mientras una presión comenzaba a
invadirle le pecho.

—¡¡¡EH, CARA PARTIDA, AYUDA A PONER LA MESA!!! —gritó Bakugo.

—Voy...

Todoroki comenzó a caminar sin poder evitar sentir una sensación muy desagradable en su pecho.

Ya de noche, en la azotea de la guarida de la Liga, Hawks se encontraba recostado en una pared con los
brazos cruzados, cuando a lo lejos vio como Dabi se acercaba volando y aterrizó cerca de él.

—Pajarito, que bueno verte —dijo acercándose con intención de abrazarlo, cosa que hizo pasándole las
manos por la cintura, pero notando enseguida el poco interés del número dos —¿Qué pasa?

—Se lo que has hecho —dijo de forma seca, Hawks.

—¿Qué dices? —preguntó Dabi el cual empezó a alarmarse un poco.

—Sé lo de Midoriya...

Dabi lo miró sin llegar a soltarlo de la cintura, Hawks por su parte tampoco se separaba, estando ambos
pegados.

—Y según tú, ¿Qué ha pasado?

—No lo sé, pero sé que ha pasado algo.

—¿Lo quieres saber?

—Pues si —dijo como quien dice algo obvio.

—Pues yo estaba yendo a ver a Shoto tras el examen y el me vio y me atacó.

Hawks no se inmutó, lo miró alzando una ceja.

—¿Solo eso? —preguntó de forma incrédula.

—Bueno...

—Dabi, por favor, no me voy a enfadar ni nada, solo quiero que no tengamos secretos, piensa que si me
cuentas las cosas puedo ayudarte.

Dabi afiló la mirada.


—Si te lo digo te vas a enfadar —dijo Dabi desviando la mirada.

—Prueba.

—Lo he besado.

Tras decir esas palabras, Hawks empujó al villano.

—¡¡¿CÓMO?!!

—Ves como te ibas a enfadar.

Hawks lo miraba incrédulo y Dabi volvió a hablar.

—Solo le he hecho para molestarlo a él y a Bakugo.

Hawks se sobresaltó.

—¿Bakugo?, ¿Qué tiene que ver él con Midoriya? —preguntó fingiendo no saber anda de la relación de
esos dos.

—¿Acaso no lo sabes? —miró el villano al héroe con la ceja levantada —tienen algún tipo de relación.

Mierda, ¿Cómo lo ha sabido?, pensó el héroe alado.

—En fin, que lo he besado, nos hice una foto y se la mandé a ese estúpido. Ahora deben estar peleando
—rio Dabi.

—Pues creo que no te ha salido muy buen, hace un rato los he visto juntos y acaramelados.

—¿Qué?

—Lo que oyes, ese plan tuyo no ha funcionado...

—¡¡MIERDA!!

Hawks río al ver la expresión enfadada del villano.

—No te rías pollo estúpido.

—Uy, que genio tiene el quemadito... eso te pasa por no contarme las cosas... —dijo con aires de
superioridad —venga vamos a cenar, que tengo hambre.

Dabi vio como el héroe se alejaba cuando lo detuvo.

—Que no tengamos secretos ¿no? —dijo de pronto Dabi atrayendo la atención de Hawks —entonces,
durante la cena me vas a contar que has estado con Endeavor y Shoto ¿no?, ¿o eso no tenías pensado
decírmelo?

Hawks se sorprendió bastante de que lo supiese, luego recordó que esa tarde había estado con Shoto y
seguro se lo había dicho.

—No creía que eso fuese algo importante.

—Ya, claro... —Dabi se cruzó de brazos y comenzó a andar con semblante molesto.

—Por favor, no te enfades, te prometo que no te lo quería ocultar —se excusaba el alado.
Dabi se detuvo frente a él.

—Si quieres que te perdone... ya sabes lo que quiero —dijo y agarró el cinturón del héroe atrayéndolo un
poco hacia el.

—Vale —respondió con una sonrisita juguetona.

Así, Dabi llevó a su habitación a Hawks agarrado de su cinturón, como si fuese un perrito.
PEQUEÑA REVELACIÓN

Era por la mañana, temprano, y en la entrada de la residencia se encontraban dos chicos, un pelirrojo y un
rubio, cargados con una pequeña maleta y con unas mochilas. Miraban a todo como si hiciese tiempo que
no los veían, cuando unos pasos llamaron su atención.

—Kirishima-kun, Kaminari-kun... ¿ya estáis aquí? —preguntó Izuku que bajando por las escaleras los
vio allí plantados.

—Hola, Midoriya, si ya hemos vuelto, ¿Qué tal? —dijo el pelirrojo acercándose a él.

—Bien, con ganas de volver a veros.

—¿Somos los primeros? —preguntó Denki.

—Parece que sí, yo hoy me he levantado muy temprano porque estaba nervioso y quería esperaros a
todos.

—¿Y Bakugo?

—Dormido.

Izuku miró de forma fugaz a Kaminari ya que podría sospechar del hecho de que supiese que estaba
haciendo Katsuki, pero por lo que parecía le rubio se le notaba algo inquieto.

—¡Deku-kun! —dijo alguien en la entrada.

Izuku miró y vio a Uraraka, acompañada de Iida y Tsuyu.

El peliverde se acercó contento a sus amigos, mientras por las escaleras, Todoroki mirando al móvil, no
se percató de la presencia del resto hasta que uno lo llamó.

—Hey, Todoroki —llamó Kirishima —felicidades por el examen.

—¿Eh? —levantó la vista viendo como Kirishima y Kaminari lo miraban —Oh... muchas gracias... me
alegro que hayáis vuelto.

—Y nosotros.

Tras una breve conversación, Todoroki se adelantó y fue a donde estaban el resto de sus amigos, los
cuales lo felicitaron también.

—Kirishima...

—¿Sí? —el pelirrojo miró a Denki.

—¿De verdad se lo tenemos que decir?


—Él me contó lo suyo, creo que es lo adecuado. Además, él no va a decir nada.

—Lo sé, pero...

—¡¡¡¿POR QUÉ HACEIS TANTO RUIDO?!!! —gritó alguien desde lo alto de la escalera.

—¡Bakugo! —exclamó el pelirrojo llamando su atención.

—¿Eh?... ¿ya habéis vuelto?

—Ya podrías alegrarte un poco... —dijo Kirishima con una sonrisa.

—Bah...

—Da igual, felicidades Bakugo, por el examen —respondió el pelirrojo.

—Si, felicidades —respondió Kaminari.

—Era obvio que iba a aprobar —respondió Bakugo cruzándose de brazos y levantando la cabeza.

Poco a poco empezaron a llegar el resto de los compañeros, saludado y felicitando a los dos aprobados,
desayunaron todos juntos después de mucho tiempo y antes de ir a la primera clase, Kirishima y
Kaminari se acercaron a Bakugo; Mina y Sero también estaban allí.

—Oye, Bakugo... luego tenemos que contaros una cosa Denki y yo.

Bakugo los miró.

—¿El qué? ¿Qué os habéis liado?

Kaminari se puso completamente rojo y apartó la mirada y Kirishima se sorprendió.

—¿Co-cómo lo sabes?

—Tengo ojos en la cara, estúpido.

Mina daba saltitos tapándose la boca de la emoción y Sero se rascaba la cabeza mientras sonreía algo
confuso.

—Pe-pero...

—Vamos, si al cargador con patas solo hay que verle la cara cuando os he visto esta mañana. Se muy
bien como es la cara de enamorado.

—Por lo tuyo con Midoriya ¿no? —soltó Mina de repente.

—¡¡¡CALLATE!!!

—No te preocupes, Bakugo —intentó calmarlo Kirishima —se lo conté a Kaminari; perdón.

El rubio parecía furioso, pero los miró y se guardó la rabia, al fin y al cabo, a final del día todos lo
sabrían.

—Bah...

Tras eso comenzaron a caminar, mientras Sero se quedó allí pasmado con la cara desencajada.
—¿Bakugo y Midoriya? —decía completamente asombrado —pero ¿qué ha pasado en las vacaciones?
Todos con pareja y yo comiéndome los mocos...

—Bienvenidos —dijo Aizawa frente a todos —espero que hayáis descansado porque se acercan los
exámenes.

—¡¡¡¿¿¿QUÉÉÉÉÉ!!???

Todos comenzaron a hablar entre ellos y quejándose de que ya, el primer día les cargaban con tantas
cosas. El pelo del profesor comenzó a flotar y los miró a todos con semblante serio y amenazante,
haciendo que todos se callasen.

—Dejadme acabar.

Todos guardaron silencio.

—Antes de esos exámenes debéis realizar la segunda parte de las prácticas con agencias de héroes y
ahora que todos tenéis vuestra licencia podréis aprovecharlas. Tenéis una semana para decidir y elegir la
agencia donde vais a hacer las practicas.

—Bakugo —le llamó Aizawa —antes de suspender el primer examen, Best Jeanist te solicitó en su
agencia, pero al no tener la licencia no pudiste, ¿iras con él o te buscaras otro?

Katsuki miró atrás, hacia el asiento de Todoroki, el cual asintió.

—Si, buscaré otra agencia —afirmó el rubio.

Una vez pasaron las clases, Todoroki se disculpó con sus compañeros por no poder quedarse, habían
decidido reunirse todos para comentar sus vacaciones y pasar tiempo juntos. Pidió permiso a la U.A para
salir y se lo concedieron y en menos de diez minutos se encontraba en el parque, bajo el gran árbol y con
ansiedad agarró su móvil y llamó.

—Dabi...

—Shoto... ¿Qué tal? No esperaba tu llamada.

—Ya... ¿nos podemos ver hoy?

—Ja, ¿no tuviese ayer suficiente? —dijo el villano con voz coqueta.

Todoroki no respondió al momento, tardó un poco en hacerlo.

—Por favor, ven... estoy en el árbol, tengo que hablar contigo.

—¿Pasa algo? —preguntó Dabi anulando su tono tranquilo.

—Solo ven.

Dabi colgó y Todoroki suspiró y se sentó en el césped apoyado en el tronco del árbol esperando, con la
respiración acelerada y algo de nervios.

A los pocos minutos Dabi aterrizó frente a él y se arrodilló para quedar a su altura.
—Aquí estoy, ¿Qué pasa? —le dijo poniéndole la mano en la cara apreciando enseguida la preocupación
del chico.

Shoto levantó la cabeza para mirarlo, tenía la mente confusa, era imposible lo que estaba pensando, no
había razones.

—Dabi, ¿puedes ser sincero conmigo?

—¿A qué viene eso ahora? —dijo el villano incrédulo y con cierta alarma, pensando que a lo mejor se
había enterado del asunto de Midoriya.

—¿Lo vas a ser? —insistió el medio albino.

—Shoto, sabes que no te he mentido nunca —respondió algo molesto.

Se produjo un breve silencio mientras Shoto tragaba saliva.

—¿De dónde has sacado esa pluma?

Dabi ladeó al cabeza y se sorprendió un poco por esa pregunta.

—¿Y esa pregunta, de repente?

—Respóndeme, por favor.

El villano pensó rápidamente, no le importaba que descubriesen que Hawks había traicionado a los
héroes, pero era cierto que si se enteraban sería más difícil conseguir información y aunque tenían a un
infiltrado en la U.A no sería suficiente si no conseguían información del gobierno. Y sinceramente no
quería volver a hacer enfadar a Shigaraki.

—Me la ha dado Hawks.

Los ojos de Todoroki se abrieron y se levantó al momento, sorprendido y alarmado de que sus sospechas
se estaban cumpliendo.

—¿Co-cómo?, pe-pero...

Dabi rió al ver la cara de sorpresa del chico.

—¿Qué pasa? ¿Te ha sorprendido que haya héroes traidores?

—Pero eso no puede ser, Hawks es el número dos y es muy amigo de mi padre...

—Bueno, Endeavor no es que sea una buena influencia para nadie...

—No lo entiendo.

—No hace falta que lo hagas, Shoto. Hawks está con nosotros y espero que nos guardes el secreto.

—Pero...

—Shoto... —Dabi se acercó al confundido chico y le pasó los brazos por la cintura atrayéndolo —¿me
guardaras el secreto no? —le dijo con tono seductor —si lo haces te puedo recompensar como a ti te
gusta.
Todoroki estaba muy confuso, nunca habría pensado que Hawks pudiese traicionarlos, y mas siendo tan
amigo de su padre, que podría ser una persona algo depreciable, pero como héroe era recto y de los
mejores.

—¿Qué me dices? ¿me guardaras le secreto?

El medio pelirrojo lo miró a los ojos, pensándolo muy bien, si tenía que elegir entre Dabi o su padre,
Dabi ganaba.

—Está bien... no diré nada.

—Así me gusta... —respondió para acto seguido darle un corto beso.

Todoroki se apartó rápidamente, no se olvidaba donde estaba y los podían ver, miró a todas partes de
forma nerviosa haciendo reír al villano.

—No te preocupes, no hay nadie.

—Vale.

—Oye, una cosa, ¿a qué ha venido todo eso de la pluma?, ¿Estabas celoso?

—¿Qué?... no, no...

—¿Seguro?

—Bueno, un poco si... pero en verdad es porque ayer Midoriya apreció con una pluma igual y me dijo
que se la había dado Hawks y me acorde que te vi con una igual y he estado toda la noche pensando las
razones por la que podías tenerla y bueno...

Dabi había prestado atención todo lo que había dicho, enfureciéndose al saber que Hawks le había dado
una pluma a ese niñato, ¿Qué pretendía?

—¿Y pensaste que me la había dado porque teníamos algún tipo de relación no?

—Era una opción... si —dijo de forma tímida y avergonzado.

—Pues resulta que no puedo tener una relación con ese pollo, porque ya la tengo contigo.

Todoroki levantó al cabeza sorprendido.

—¿De verdad?

—Claro, ¿acaso no lo es?

—No sé, nunca he tenido una relación así... no sé que somos.

—Bueno, etiquetarnos está feo, pero tú me quieres y yo te quiero, con eso es suficiente.

Shoto no dijo nada.

—¿Por qué tú me quieres no? —preguntó con la intención de intranquilizar y desestabilizar al chico.

—Si, ya te lo dije...

—Amm... a ver, dímelo ahora a la cara —dijo medio provocando al chico.


—Dabi...

—Vamos... ya que me has hecho venir aquí y contarte cosas secretas de la Liga.

Todoroki suspiro.

—Te quiero.

Dabi sonrió, el plan estaba cada vez mas cerca de concluir. Y Shoto era casi completamente suyo.
REUNIONES

Antes de ese encuentro con Dabi.

—Lo siento Midoriya, pero tengo que salir un momento y no podre quedarme con vosotros —dijo
Todoroki, que había llevado a Izuku un poco apartado para comentárselo.

—Oh, no pasa nada, Todoroki-kun, si tienes algo que hacer no te preocupes. Nosotros solo vamos a
comentar las vacaciones.

—Me siento mal yéndome, pero es importante.

—No te preocupes, puedes irte tranquilo.

—Gracias.

Tras eso, Shoto se despidió del resto y salió por la puerta dirección al gran árbol del parque donde se
encortaría con Dabi y le haría una impactante revelación.

Poco después, todos los de la clase 1-A, menos Todoroki, estaban sentados en la sala común, ocupando
los sofás y sillones, y comentaban sus vacaciones.

—Paris es muy bonito por la noche, las luces son maravillosas y la Torre Eiffel es increíble —relataba
Momo.

—Paris es mi ciudad favorita, es la ciudad de la luz y yo de brillar se mucho —dijo Aoyama poniendo
una pose de diva.

La conversación iba avanzando, cada uno comentaba lo que había hecho y contando alguna anécdota.

—Yo no he salido fuera como vosotros —dijo Uraraka —pero he podido ir algún sitio con mis padres en
la ciudad, pasamos una tarde acampando y fue muy divertido.

—Eso suena divertido —dijo Mina viendo como al momento todos apartaban las miradas algo
incomodos, recordando lo sucedido en el último campamento que hicieron —uy, lo siento...

—No pasa nada —dijo Bakugo que no había dicho anda en todo el rato —el campamento fue una
mierda.

—A ti te secuestraron, kero —comentó Tsuyu con un dedo en la barbilla.

—¡¡Asui-san...!! —dijo Izuku algo alarmado.

—No pasa nada Deku, tiene razón —respondió el rubio —fui un estúpido por dejarme atrapar.

Todos estaban algo sorprendidos al ver a Bakugo hablando de esa forma tan calmada e incluso
llamándose estúpido a él mismo.
—Pues yo estuve...

—No queremos saber que estuviste espiando a chicas, Mineta —le respondió Ojiro interrumpiéndolo.

—¡Que no es eso! —se quejó el bajito —iba a decir que yo estuve en un festival de belleza, donde había
montones de chicas en traje de baño —dijo con cara de pervertido, haciendo que todos rodaran los ojos.

—Yo he ido de gira de conciertos con mis padres —dijo Jiro.

—Que guay, yo fui al concierto de Tokio —comentó Mina —tus padres son una pasada.

—Gracias —respondió la chica con rubor en sus mejillas.

—Yo estuve en varios sitios y en la playa —añadió Kirishima —y allí me encontré con Kaminari.

—Oh... ¿y estuvieron juntos?

—Si, la última semana de las vacaciones la pasamos juntos —siguió contando el pelirrojo mientras Denki
se moría de vergüenza.

Uno a uno fue comentando sus vacaciones, al final quedaron los que permanecieron en la U.A. los cuales
solo comentaron que entrenaron y que hicieron el examen. Durante la conversación algunos decidieron
pedir permiso para salir esa noche a cenar, las chicas hicieron un grupo y fue Momo a pedir permiso, por
otra parte, Kirishima pidió a Sero y Bakugo salir fuera junto a Kaminari para hablar de lo que estaba
pasando entre ellos.

—¡¡¡HEY, EXTRAS!!! —gritó Bakugo antes de que nadie saliese.

—Es el mismo de siempre —resopló Hagakure.

Bakugo agarró a Izuku del brazo y lo atrajo hacia él.

—Antes de que os vayáis os tengo que decir una cosa.

Todos miraron, algo extrañados, sobre todo por la cara de Izuku que estaba a su lado rojo y mirado al
suelo, moviéndose nerviosamente.

—Deku y yo estamos saliendo, si tenéis algún problema os mataré.

Toda la sala quedó en silencio ante aquella revelación, siendo Kirishima, Mina, Kaminari, Tsuyu,
Uraraka y Iida los primeros en aplaudir, ya que ya los sabían y se alegraban de que pudiesen decirlo.

—¿En serio? —preguntó Jiro.

—¿ALGÚN PROBLEMAS, OREJAS? —gritó Bakugo.

—Kacchan... —intentó calmar al rubio.

—Me llamo Kyoka Jiro y no tengo ningún problema, solo me sorprende...

Tras eso se acercaron a felicitar a la nueva pareja, sobre todo a Izuku ya que Bakugo tenía cara de querer
matar a alguien.

Minutos después, la pareja se alejó un poco del resto.

—Kacchan... muchas gracias por contarlo, es importante para mí.


—Lo sé, por eso lo he hecho, estúpido... además ahora ya no excusa para que te bese cuando quiera y
donde quiera.

Izuku rio.

—Oye, voy a salir a cenar con estos, ¿no te importa no?

—Que va, hace mucho que no los ves, ve con ellos y pásalo bien.

—Vale —dijo el rubio comenzando a irse, pero se detuvo y se giró de nuevo hacia Izuku, se acercó y lo
besó —esta noche nos vemos y jugamos.

—Ka-Kacchan... —dijo el peliverde poniéndose completamente rojo.

Vio como Bakugo se reunía con Sero, Kirishima y Kaminari y salían de la residencia. Al poco vio como
las chicas también salían y Ochaco le saludaba, él le devolvió el saludo y suspiró con una sonrisa.

Volviendo a la sala común vio como algunos todavía estaban allí comentando, él se acercó y se sentó
junto a Tokoyami.

—Midoriya —dijo Mineta al verle —¿Cómo hiciste para domar a la bestia?

—¿Qué bestia?

—Bakugo... —respondió Ojiro.

—Oh... bu-bueno... —el chico se encogió en el asiento y se puso algo nervioso, le daba vergüenza.

—No tienes que responder si no quieres —le animó Shoji.

—Es que la verdad no he hecho nada en especial... —respondió el peliverde algo mas tranquilo viendo
que no lo atosigaban a preguntas.

—¿Fue algo natural? —preguntó ahora Koda.

—Eso es que a Bakugo ya le gustabas de antes —declaró Mineta —si no, no me lo explico...

—Bueno...

Mineta de pronto abrió los ojos y miró a Izuku, señalándole descaradamente con el dedo.

—¡¡¿HABEIS FOLLADO!!?

Todos abrieron los ojos mientras Izuku se ponía aún mas rojo y saltaba del sofá cayéndose al suelo de la
impresión de la pregunta.

A bastante distancia, en un Might King; Sero, Kaminari, Kirishima y Bakugo se encontraban comiendo.
Al lado de Katsuki, una bolsa con las figuritas de héroes que les había tocado con el menú especial para
llevárselas a Izuku.
—A mí me tenéis que explicar mejor todo esto —dijo Sero —¿Cómo así de repente Bakugo y Midoriya
están saliendo y vosotros también? —señaló al rubio y el pelirrojo.

—No hay que ser muy listo para entenderlo —dijo Bakugo —Deku y yo nos gustamos y ya.

—¿Y vosotros? ¿desde cuándo? —volvió a preguntar el pelinegro.

Kaminari estaba algo nervioso y ruborizado, aunque de normal era un chico extrovertido y hablador, con
este tema le costaba. Kirishima lo miró y lo agarró de la mano, viendo su nerviosismo, Denki lo miró.

—¿Te molesta si se lo cuento?

—No, no me molesta...

—Nunca te he visto así, pikachu... —le dijo Bakugo —tan...retraído.

—Es que me da mucha vergüenza...

—Bueno, os cuento, fue en las vacaciones —comenzó a contar el pelirrojo —nos encontramos, y
pasamos tiempo juntos y poco a poco pues nos fuimos descubriendo el uno al otro.

Kirishima le dio la mano a Denki.

—Y surgió algo —dijo esto mirándole a los ojos.

—Si, fue inesperado para mi... no pretendía enmaromarme en las vacaciones —respondió Kaminari
ahora mas calmado.

—Yo pensaba que te gustaba la de las orejas —comentó Bakugo acabándose la hamburguesa.

—¿Jiro? —peguntó el chico eléctrico —sí, bueno, es buena chica y muy talentosa, pero...

—¿Entonces Mina y yo somos los únicos solteros? —preguntó Sero casi indignado.

—Si —respondió secamente Bakugo.

Sero estampó su cara en la mesa como muestra de desaprobación.

No muy lejos de allí, en el Might Donalds, las chicas se habían reunido, acompañadas por Midnight, que
al saber que había reunión de chicas se había apuntado.

—¿Qué pensáis de lo de Bakugo y Midoriya? —preguntó Mina —yo ya lo sabía —dijo con una risita.

—¿Cómo?

—Me lo contó Bakugo antes de las vacaciones.

—A mí me ha sorprendido —dijo Momo —pensaba que no se podían ni ver. He trabajado con ellos en
algunas prácticas y no se llevaban muy bien.

—Yo también lo sabía —dijeron Tsuyu y Uraraka al mismo tiempo.

—Ochaco —le llamó Jiro —yo pensaba que te gustaba Midoriya, ¿Cómo lo llevas?

La chica agachó levemente la cabeza. Estas vacaciones le habían ayudado a aclarar sus sentimientos, es
verdad que estaba enamorada de Izuku, pero por esa razón quería que él fuese feliz y si lo era con
Bakugo, ella no se interpondría.
—Estoy bien, y no, no, no me gusta —mintió la chica —estoy muy feliz por ellos. Se quieren mucho.

—No sé —dijo Hagakure —me cuesta imaginar a Bakugo queriendo a alguien.

—Bakugo es mas amable de lo que aparenta —dijo Mina —yo le conozco algo mas y os lo puedo
asegurar.

—¿Y por qué parece un ogro?

—No lo tengo claro.

—Chicas —llamó Midnight atrayendo la atención de todas —los chicos son, en general muy simples, y
Bakugo no es la excepción. A él le gusta Midoriya, y sabiendo lo que sabemos de él, cuando se dio
cuenta de esos sentimientos los rechazó y eso hace que se comporté así tan malhumorado y gruñón. No
sabemos mucho mas ni porque es así ahora.

Todas e quedaron pasmadas ante las afirmaciones de la profesora.

—Midnight-sensei, ¿Cómo sabe usted tanto?

—Las mujeres sabemos estas cosas, además... yo tengo ojos —dijo alardeando —sin contar que la
juventud me llama mucho la atención.

—¿Y tiene usted novio, sensei? —preguntó Mina de pronto.

—¿O le gusta alguien, kero?

De vuelta a la U.A.

—¡¡¡MINETA-KUN, NO DIGAS ESAS COSAS!!! —gritó Izuku con la cara y cuello completamente
rojos de la vergüenza, tapándose al cara.

—Mira, ya grita como Bakugo —se rio Iida.

—Claro, los que se quieren se parecen —respondió Fumikage.

—¡¡Callaos!! —pidió Izuku avergonzado y tapándose la cara.

Todos se comenzaron a reír por lo tierno de la escena.

—Mineta, si ya han hecho eso no es asunto nuestro —respondió Sato.

Tras eso y hablar durante un tiempo, decidieron subir a sus habitaciones, quedándose Izuku allí sentado,
quería esperar a Bakugo.

Al poco, la puerta se abrió, y giró su cabeza, encontrándose con Todoroki que entraba despacio, Izuku se
levantó y se acercó a él.

—Buenas noches, Todoroki-kun, ¿ya volviste?

—Si, siento no haber podido estar.


—No pasa nada, seguro tu novio estaba gradecido de que lo vieses —dijo sorprendiendo a Todoroki.

—¿Mi novio?

Izuku apretó los labios, pensando que a lo mejor había supuesto mal.

—Oh... pe-pensaba que eso tan importante era que tenías que ver a tu novio...

Shoto pensó, realmente había sido así, podía confirmarlo, de todas formas, él no sabe que es Dabi.

—No pasa nada, si he ido verle. Habíamos quedado hoy y no podía anularlo...

—No importa, de verdad. Me alegro que os vaya bien —dijo sonriendo el peliverde.

—Si... —dijo el medio albino algo seco.

—¿Pasa algo?

Shoto levantó la vista y enfocó sus ojos al cordón que colgaba del cuello de Izuku, donde estaba la pluma
de Hawks, aún era incapaz de creer que el número dos estuviese traicionado a los héroes, y sobre todo a
su padre... aunque él también se estaba acostando con un villano, él era incluso peor.

—¿Todoroki-kun?

Volvió en sí.

—Oh, perdona, estoy cansado... me voy a dormir.

—Vale, descansa.

—Igualmente, Midoriya.

A varios kilómetros, en un despacho, Hawks se encontraba frente a un hombre trajeado frente a una
mesa.

—Mañana iré a averiguar que trama Kurogiri por las mañanas, si veo un flanco abierto, informaré y
podremos atraparlo.

—Muy bien, Hawks, no falles.

—Nunca lo hago —dijo con cierta chulería y orgullo.

—Y por tu bien, espero que sea así —respondió con dureza ese hombre trajeado.
PRIMERA VEZ

Habían pasado unas horas, ya de noche, Izuku decidió esperar a Bakugo en la cama, por lo que subió a la
habitación del rubio y lo esperó allí, se tumbó en la cama para reposar.

¡¡¡¿HABEIS FOLLADO?!!!

La pregunta de Mineta retumbó en su cabeza, poniéndolo rojo y tapándose la boca, solo pensar en eso le
hacía perder el control, sus piernas comenzaron a temblar y un calor abrumador empezó a surgir en su
bajo vientre, que poco a poco comenzaba a extenderse por todo su cuerpo, notó enseguida como algo
crecía en sus pantalones, con rapidez echó la mano y lo tapó, intentado hacer que dejase de crecer,
cuando la puerta se abrió. Bakugo miraba desde la entrada a su cama, donde Izuku, vestido con el pijama,
su camiseta negra que le regaló hacia tiempo y un pantalón negro corto, lo miraba pasmado, con la boca
tapada, la cara roja y la mano en su entrepierna, donde se apreciaba una erección. Katsuki se quedó algo
sorprendido al abrir la puerta de su habitación y encontrase así a su novio en la cama, con calma cerró la
puerta y entró, dejando caer al suelo, en la entrada, la bolsa donde traía las figuritas de los héroes que
había conseguido.

—¡¡¿QUÉ HACES?!! —gritó el rubio.

—Ka-Kacchan... n-no es lo crees, te lo puedo explicar...

—¡¡¡TE ESTABAS TOCANDO!!!

—No, bueno, si pe-pero no por eso...

Izuku se había levantado y se había acercado a él para ponerse delante.

—Deku...

Bakugo le puso las manos en los hombros.

—¿Estabas jugando sin mí? —le dijo con una mirada maliciosa y sensual.

—N-n-no... solo...

—Te dije que cuando volviese íbamos a jugar...

—Si-si —Izuku ahora había mezclado sus nervios con la excitación, ganado esta última y sin avisar
extendió la mano y agarró la entrepierna de Bakugo, sorprendiéndolo un poco.

—Deku pervertido... ¿quieres lo que estas tocando? —dijo con la voz suave y arrastrando algunas
palabras, dándole un toque sensual.

—Si.

—¿Dónde lo quieres?
—Dentro.

—¿Seguro?

—SI.

—Una vez empiece no voy a parar, ¿seguro que lo quieres hacer?

Izuku no respondió y de un movimiento rápido, se puso de rodillas y bajó los pantalones de Bakugo y
con cierta habilidad agarró su pene y se lo metió en la boca comenzando a chuparlo.

—Mierda... —gimió le rubio.

Bakugo puso las manos en la cabeza de Izuku, marcando el ritmo moviendo su cadera adelante y atrás,
ayudando así al peliverde en su trabajo, no tardó nada en hacer crecer su miembro hasta ponerlo duro y
caliente dentro de su boca.

Izuku lo agarró con la mano y mirando hacia arriba, limpiando la saliva de su boca con la otra mano, le
habló:

—¿Te sirve como respuesta?

Sin dar tiempo a responder Izuku volvió a meterse su pene en la boca y seguir chupándolo, moviendo la
cabeza de adelante hacia atrás, metiéndoselo casi completamente, haciendole soltar gemidos a Bakugo
mientras le agarraba de la cabeza.

Con la excitación por las nubes, Bakugo soltó al cabeza del chico y comenzó a quitarse la ropa, Izuku al
ver ese movimiento, sacó de su boca la polla de Katsuki y él también se quitó la ropa tirándola al suelo.

Bakugo aprovechó y levantó a Izuku del suelo pegándole a él y comiéndole la boca en un beso tan
apasionado que la saliva comenzó a caer por sus caras, al poco tuvieron que separarse por falta de aire,
Katsuki agarró a Izuku y lo llevó al acama, tumbándolo y poniéndose encima de él.

—Vamos a jugar, Deku pervertido.

Alargando al mano hacia su mesita, abrió un cajón del que sacó un pequeño bote. Izuku lo miró algo
extrañado, hasta que pudo leer la etiqueta del bote y ponía "lubricante". Se sorprendió.

—¡¿Desde cuando tienes eso?!

—Desde que me dijiste que te gustaba —dijo para luego besarlo haciendo que su lengua casi tocase la
garganta del peliverde.

El chico apenas pudo reaccionar cuando volvió sentir los labios de Katsuki en los suyos, sus manos
recorriendo su torso y piernas, a su vez el agarraba con fuerza los brazos del rubio, se sentía demasiado
bien estar debajo de él.

Bakugo comenzó a bajar, dando pequeños besos en el cuello y pecho de Izuku, deteniéndose levente en
sus pezones para darles suaves mordisquitos, cosa que sacaron gemidos del peliverde que simplemente
agarró las sábanas, notando el placer recorrer su cuerpo. Bakugo siguió bajando hasta llegar a su
entrepierna, donde pasó su lengua por el erecto pene de Izuku, que al sentir ese calor y humedad flexionó
las piernas y volvió a gemir.

Mientras Katsuki comenzaba a metérselo en la boca, con sus dedos comenzó a rozar el punto de entrada
de Izuku y este al notarlo dio un pequeño respingo.
—Ka-Kacchan... ¿Qué tocas?

—Deku, vamos a jugar con tu culito.

Tras decir eso, lo agarró de la pierna y lo volteó, quedándolo boca abajo, separándole las piernas, y
haciéndole arquear la espalda levemente, para levantar sutilmente el culo.

—Ka-ka-Kacchan....

—¿Qué pasa?

—No seas duro, por favor...

—Cuando acabe, vas a pedirme que te destroce —y tras decir eso bajó la cabeza y comenzó a pasar la
lengua por el orificio de entrada, haciendo que una sensación nueva recorriese el cuerpo de Izuku, que
hizo enterrar la cara en la almohada y ahogar un gemido intenso.

Momentos después, Katsuki se puso de rodillas y puso en dedo en el punto de entrada.

—Deku, voy a meter un dedo, ¿listo?

El chico asintió con la cara enterrada en la almohada y temblando ligeramente de la excitación y nervios.
Poco a poco el dedo de Bakugo comenzó a desaparecer dentro del peliverde, y no fue hasta que lo
introdujo del todo que el chico no reaccionó sintiendo un estremeciendo y gimiendo.

—¿Te duele?

—N-no...

Al corroborar que el chico no sentía dolor, comenzó a meter y sacar ese dedo, sintiendo como Izuku se
estremecía y gemía levemente, repitió el movimiento aumentando poco a poco la velocidad unas cuantas
veces. Lo sacó y juntó dos dedos.

—Ahora voy a meter dos, ¿lo vas a aguantar?

No dijo nada, solo asintió varias veces aun con la cara enterrada en la almohada.

Con un poco de dificultad comenzó a meter los dos dedos y mas o menos a la mitad, el peliverde soltó un
pequeño grito, Katsuki se detuvo.

—¿Te duele?

—Un poco...

—Espera.

Bakugo sacó los dedos y abrió el bote de lubricante, vertiendo una buena cantidad en sus dedos y
poniendo un poco en la zona de Izuku.

—Esta frio...

—Te aguantas.

Cerró el bote y volvió a poner los dedos en el punto.

—Voy otra vez.


Nuevamente comenzó a meter los dedos, esta vez notando como se deslizaban con mucha mas facilidad,
hasta el fondo, lugar donde Izuku volvió a gemir. Esta vez no preguntó, comenzó a meter y sacar los
dedos cada vez mas rápido, descontrolando un poco la respiración y los jadeos del peliverde, que se había
puesto a cuatro patas en la cama, haciendo todo mas accesible.

—Eres un pervertido, Deku.

—N-n-no es verdad... —gemía el chico.

Tras unos momentos y viendo que el chico estaba bien preparado, lo volvió a voltear dejándolo boca
arriba, y echándose encima de él pudo verle la cara, completamente roja, adornada por esas pecas que
tanto le gustaban, la mirada enfocada en él , con algunas lágrimas de excitación y lujuria, la boca abierta
y un hilo de saliva recorriendo su barbilla. Respiraba entrecortadamente, Katsuki se acomodó entre sus
piernas, inclinándose para poder besarlo, en cuanto sus labios se juntaron, las manos de Izuku cruzaron la
espalda de Katsuki para apretarlo mas contra él.

Izuku quería mas, estaba sobreexcitado, fuera de control.

—Hazlo, Kacchan.

Con una sonrisa pícara, Katsuki volvió a agarrar el bote de lubricante y vertió una cantidad en su pene y
tras expandirlo pegó la punta al orifico de Izuku, lo miró a los ojos esperando la confirmación. Izuku solo
asintió y cerró los ojos.

Poco a poco Katsuki fue metiendo dentro de Izuku su pene, sintiendo como el interior del chico abrazaba
su miembro, notando el calor y la presión, haciendolo jadear, instantes después ya estaba completamente
dentro de él, lo miró a la cara, lo vio con los ojos cerrados y los dientes apretados, no le quitó los ojos de
encima hasta que le vio cambiar la expresión de dolor por una mas apacible y cuando lo hizo sus miradas
se cruzaron, y sin necesidad de hablar, supieron que estaban listos.

Katsuki comenzó a mover sus caderas, hacia delante y hacia atrás lentamente, haciendo salir y entrar su
polla del interior del peliverde, haciendolo gemir con el mas mínimo movimiento.

Izuku se sentía completamente embriagado por el placer, no sentía ningún dolor, todo era gozo, sentía a
Bakugo dentro de él, era la mejor sensación que había sentido en su vida. No pudo evitar emocionarse
por el momento que estaba viviendo y lo bendecido que se sentía, todo eso entre gemidos de los dos que
poco a poco comenzaron a llenar la habitación.

Momentos después, entre gemidos, Katsuki se aproximaba a la cara de Izuku, quería verlo mas
detenidamente, verle la cara de placer, entrecerrando los ojos, las mejillas rojas, debido a la vergüenza del
momento el chico apartaba la cara levente.

—Deku, me voy a correr...

Izuku alargó las manos y rodeó la espalda de Bakugo atrayéndolo hacia él, juntando sus frentes, notando
en su cara la respiración rápida del rubio, mientras no cejaban sus movimientos sexuales.

—Dentro... —fue lo único que pudo decir el chico, ya que nuevos gemidos, debido a la velocidad y
dureza generada por esas palabras provocaron a Bakugo —quiero sentir a Kacchan dentro de mí.

Y tras eso, el rubio lo miró y mientras lo besaba de forma apasionada, sintió como su esencia era
esparcida por el interior del peliverde, ahogando un gemido en su boca y fue tal la intensidad del
momento que el mismo Izuku también acabó corriéndose sobre su abdomen, provocando una nueva
oleada de jadeos y gemidos.
Minutos después, ambos yacían en la cama, uno al lado del otro, con las respiraciones mas calmadas,
pero algo inquietas todavía, miraban al techo atontados, la primera vez de los dos había sido bastante
mejor de lo que pensaban.

—Kacchan.

—¿Sí?

—Gracias.

—¿Por qué? —dijo ladeándose para apoyarse en su brazo y quedar mirando a Izuku.

—Por estar conmigo.

Katsuki sonrió.

—Ven aquí, nerd de mierda —Katsuki alargó el brazo y agarró a Izuku, atrayéndolo hacia el para
envolverlo en sus brazos y apoyándolo en su pecho para tumbarse nuevamente.

—Y no voy a separarme de ti, bastardo.


SIGUIENDO LA NIEBLA

Los rayos el sol comenzaban a salir y en una zona boscosa de la ciudad, una bastante apartada, Kurogiri
caminaba, adentrándose por la maleza y mirando a todas partes de forma tranquila. A pocos metros,
sobre las ramas de unos árboles, Hawks lo observaba, con sumo cuidado y usando sus alas para
desplazarse rápida y silenciosamente, pudo seguirlo sin que le viese.

No le costó mucho salir, esa noche Dabi se había dormido rápido y tenía el sueño pesado por lo que no se
despertaba fácilmente, fue fácil desprenderse de su brazo y salir de su habitación sin que se diese cuenta.

Ahora estaba sobre un árbol y observaba a Kurogiri que se había detenido frente a un gran montículo de
piedra. Era raro, de entre unas piedras sacó una especie de radio, y parecía revisarla. Hawks estaba algo
confuso, ¿Kurogiri se alejaba todas las mañanas hacia un bosque para escuchar la radio?, no tenía mucho
sentido, pero era lo que veían sus ojos.

Tras unos minutos, el hombre niebla dejó la radió entre unas piedras y comenzó a irse, Hawks lo siguió
observando desde el árbol, sin entender muy bien que sentido tenía todo esto, pero el siguió con su
misión, observarlo y comunicarlo a la Comisión en cuanto hubiese un hueco y lo había. En cuanto
Kurogiri salió de su vista extendió sus alas y a gran velocidad salió de allí dirección entregar su informe.

—Endeavor, ¿haces algo hoy? —preguntó Burnin —después del trabajo vamos a ir a celebrar el
cumpleaños de Onima.

—No puedo, he quedado en cenar esta noche con mis hijos.

La mujer del pelo llameante se asombró y sonrió a su jefe.

—Pues disfruta, jefe.

El hombre entró en su despacho y se sentó en la silla, abriendo un maletín con varios papeles,
encendiendo también el ordenador. Y aunque el prefería hacerlo todo a mano, le obligaban a usar el
ordenador, no se le daban bien las nuevas tecnologías, con surte sabía usar el teléfono móvil.

Y tras revisar unos papeles, agarró el aparato y buscó el número de Hawks, llamó.

—Hellooo —dijo Hawks con voz divertida y haciendo una entonación británica.

—¿Hawks?

—Endeavor, ¿Qué tal?

—Bien, ¿te apetece quedar a desayunar? —le preguntó de forma concisa.


El alado tardó unos instantes en responder.

—Ehmm... lo siento, pero ya he quedado para desayunar... pe-pero si quieres podemos cenar, ¿sí?

—Hoy he quedado con mis hijos para cenar.

—Oh, pues otro d... —intentó decir, pero lo interrumpió el hombre llameante.

—Vente a cenar tú también.

—¿Qué?... pero querrás estar solo con ellos.

—Te estoy invitando Hawks, no me hagas el feo, además ya sabes que a Fuyumi le gusta que vayas.

Hawks tardó un momento en responder.

—Esta bien, iré a cenar.

—Perfecto, voy a por ti a las ocho.

—Vale, gracias.

—¿Y por quien me abandonas en el desayuno? ¿tu novio?

—Endeavor... cállate...

—¿No es él?

—Bueno, si es él.

—Pues pásatelo bien y nos os comais mucho, que es muy temprano.

—¡¡ENDEAVOR!!

El hombre se puso a reír y tras despedirse colgó, al hacerlo mostró una mueca de desagrado, dejó el
móvil en la mesa y siguió con su trabajo.

Hawks había colgado, estaba de pie sobre la antena de radio, con la cara completamente roja y con una
bolsa en la mano.

—Que tonto...

Miró el móvil con una sonrisita.

—Voy a cenar con Endeavor... jiji...

Con una gran sonrisa extendió las alas y voló hacia la guarida de la Liga, aterrizó en la azotea y entró, de
caminó a la habitación de Dabi se cruzó con Mr. Compress que lo saludó, también vio a Toga, que traía
una cara de sueño que casi se choca con él.

—Cuidado señorita.

—Señorita tu abuela...

Hawks río y entró en el pasillo de las habitaciones, de camino vio como la puerta de Twice se abría y el
hombre salía de bastante buen humor.
—Buenos días, Twice.

Al verlo, el hombre enmascarado pareció alegrarse y acercó a él contento y dando saltos.

—Buenos días, Hawks, ¿Qué tal?

—Muy bien, le traigo el desayuno al bello durmiente.

—Siempre es el último en levantarse —dijo Twice cruzados de brazos y negando con la cabeza —es un
perezoso. Es muy activo.

—Lo es... —dijo Hawks en voz baja.

—¿Qué?

—Nada, nada... que pases buen día, nos vemos —Hawks abrió la puerta de Dabi y entró.

La habitación estaba completamente en silencio y la única luz entraba por unas de las rendijas altas de la
pared que hacían las veces de ventana, aunque entraba la luz suficiente para que Hawks pudiese ver a ese
hombre dormido en la cama, tapado parcialmente con unas sabanas, dejando al descubierto prácticamente
todo su cuerpo. Un cuerpo que lo volvía loco, se ruborizó al contemplarlo, no pudo evitar arrodillarse en
el suelo a la altura de su cara y mirarlo mientras dormía y la cara apacible y clamada que tenía en ese
estado.

Alargó la mano con intención de acariciarle la cara, pero cuando estuvo a punto de tocarlo, una mano lo
agarró de la muñeca con fuerza y los ojos azules de Dabi lo miraban fijamente.

—Ho-hola... perdona si te he despertado...

Dabi pestañeó y soltó la muñeca de Hawks, rodando en la cama y quedando boca arriba, estirándose y
bostezando.

—¿Qué hacías ahí parado?

—Nada, solo te miraba dormir —dijo con una sonrisa.

Dabi lo miró.

—¿Sabes que eso suena raro no?

—Me da igual, me gusta mirarte.

—Vaya, vaya, que modosito estás hoy, ¿ha pasado algo?

—Nada, solo estoy contento...

Dabi lo miró, enfocando su mirada en la bolsa que había en la silla.

—¿Y eso?

—El desayuno, he salido temprano y he pensado en traerlo.

—Ya veo... por eso estas contento... has visto o has hablado con alguien ¿no?

—Bueno...
Dabi se levantó, quedando sentado en la cama y mirándolo alzando las dos cejas, esperando que le dijese
con quien había hablado.

—He hablado con Endeavor —dijo en voz baja sabiendo que eso lo iba a enfadar.

Dabi bufo y gruñó.

—¿Y por ese imbécil estas contento? Yo que pensaba que estabas contento por estar aquí conmigo.

—Una cosa no quita la otra, yo estoy muy feliz de estar aquí contigo, pero entiende que para mí,
Endeavor es el mayor héroe de todos y que me invite a cenar pues...

—Ah... ¿Qué te ha invitado a cenar?... esto mejora por momentos...

—Yo no quería, pero él me ha insistido.

—Ya claro, me imagino como te ha insistido... "vamos Hawks, vente a cenar y de postre te empotro
contra la pared" —dijo le villano burlándose.

—¡¡ESO NO ES CIERTO!! —se quejó alzando la voz.

—Ya... seguro...

—Mira, mejor me voy y te dejo tranquilo, que parece que te has despertado con la estupidez a todo
volumen.

Hawks se levantó e hizo el ademán de irse a la puerta, pero Dabi lo agarró de la muñeca.

—Espera.

Hawks volteó para mirarlo, vio al villano mirándole a los ojos, su mirada era clamada, casi suplicando
perdón.

—Está bien, me he pasado, perdonadme. No te vayas.

Hawks resopló, era incapaz de negarle nada a ese estúpido.

—Está bien, pero estoy enfadado —dijo sentándose en la cama con los brazos cruzados y sin mirarle a la
cara.

Dabi se levantó un poco y se sentó detrás de él rodeándolo con los brazos y las piernas enganchándose
detrás de él, apoyando su cuerpo desnudo entre sus dos alas, sabiendo lo sensible que era esa parte para
él.

—Da-Dabi...

—Shhhh.... —Dabi apretó con suavidad su cuerpo a la espalda de Hawks y apoyó su cabeza en el hombro
del héroe —¿así mejor?

—Si —dijo aliado.

—¿Desayunamos? —preguntó de forma despreocupada el villano.

El alado hizo que una de sus plumas les acercase la bolsa y metió la mano,
—Hoy me he pedido un sándwich de atún, y como sé que no te gusta el pescado a ti te he traído unos
dangos.

—Me conoces bien —dijo agarrando el dulce.

Así héroe y villano desayunaron plácidamente.

En la U.A. los alumnos asistían a la clase de inglés.

—¡HELLO, TODAY I WILL DESTROY YOU! —gritó Present Mic frente a toda la clase,
provocándoles a todos muecas de extrañeza y alarma —eso significa que "os voy a destruir", por si os
enfrentáis a villanos de habla inglesa.

—Mic-sensei —levantó la mano Iida.

—¿Sí?

—Creo que si nos ataca un villano, lo último en lo que deberíamos fijarnos es en el idioma en el que
hablamos con él.

La clase comenzó a murmurar, haciendo que el profesor rodase los ojos.

—A ver, el inglés es muy importante, porque seguro algunos realizareis prácticas en el extranjero.

Una vez acabaron las clases, Todoroki se acercó al asiento de Izuku, donde también llamó la atención de
Bakugo, y les pidió si podían salir un momento los dos. Llegaron al exterior de la U.A.

—¿Qué pasa Todoroki-kun?

—Esta noche voy a cenar con mi padre y le voy a confirmar nuestra presencia para las practicas, quería
saber si todavía queríais hacerlas con él.

—Claro que si —dijo Izuku y miró a Bakugo.

—Yo también.

—Vale, esta noche se lo diré y seguramente mañana os daré los papeles para rellenarlos.

Las horas pasaron y la noche ya estaba presente, Shoto caminaba por las calles rumbo a su casa, no tenía
grandes expectativas sobre esa cena, pero la había organizado su hermana y a ella nunca le diría que no,
adema usaría esa cena para aclarar los asuntos de las practicas.

Llegó a su puerta y entró, se sorprendió al ver un par de zapatos extra, ¿habrá venido la novia de
Natuso?, pensó el chico, aunque se dio cuenta de que no eran zapatos de mujer, por lo que hizo lo propio
y se quitó sus zapatos para caminar hasta el comedor.

Al abrir la puerta, sus ojos fueron directamente al par de alas rojas que un rubio portaba en su espalda,
Hawks lo miraba y sonreía, saludándolo con la mano. Shoto pensó en todo lo que había dicho Dabi y en
como Hawks trabajaba para la Liga de los villanos y ahora ese traidor estaba en su casa.
DRAMA FAMILIAR

Todoroki entró en el comedor, allí, frente a él se encontraban su padre y el héroe número dos que, al notar
su presencia, dejaron lo que parecía una agradable conversación y lo saludaron. Siendo Hawks el que le
dedicó una sonrisa, ya que el chico se había quedado mirándolo sin decir nada.

—Shoto, no te oír entrar —dijo Enji acercándose a su hijo para intentar darle un abrazo, acto que el chico
detuvo, extendiéndole la mano. Endeavor se detuvo y con algo de molestia se la dio.

—¿Llego tarde? —preguntó el chico volviendo a mirar a Hawks.

—No, tus hermanos están en la cocina, acabando de prepararlo todo.

Hawks algo apartado de padre e hijo los miraba, no había pasado por alto la mirada del medio albino al
entrar, en un principio pensó que podría ser sorpresa, ya que la cena era en principio familiar y que él
estuviese allí podría ser chocante. Tomó un sorbo del vaso que portaba en sus manos y lo dejó en la mesa
para acercarse también a saludar al benjamín de la familia.

—Buenas noches, Shoto.

Todoroki no le había quitado la mirada de encima desde que entró, en su mente resonaban las palabras de
Dabi, sería fácil acusarlo ahora mismo con su padre y que lo detuviese, pero ¿lo creería?

—Buenas noches, Hawks... no te esperaba.

—Ya, tu padre me ha invitado —respondió el rubio llevándose la mano a la parte posterior del cuello —y
no tuve mas remedio que aceptar.

—No lo digas como si te hubiese obligado —se quejó Endeavor.

—No quería decir eso... —se excusó Hawks.

Todoroki miraba las expresiones del alado, risueño y tímido en algunas ocasiones, todavía le costaba
creer que fuese un traidor.

—Shoto, por favor déjame pasar —dijo su hermano que entraba por la puerta cargado con una bandeja
con platos encima.

El chico se apartó y Natsuo, acompañado de Fuyumi entraron en el comedor acabando de servir la cena y
colocar todo. Una vez estuvo servida, se sentaron, dando comienzo a la cena.

El ambiente era relativamente agradable, Natsuo no hacia comentarios cortantes hacia Endeavor ni nada
parecido, realmente parecía una comida familiar normal. Sin contar que, Shoto, sentado al lado de Hawks
no dejaba de echarle fugaces miradas, hasta tal punto de ser descarado.

Natsuo, que se sentaba frente a su hermano se percató de ello, y bajo la mesa, alargó la pierna para darle
un golpe. El mas joven dio un pequeño sobresalto y miró al frente, donde su hermano lo miraba con los
ojos muy abiertos y las cejas alzadas, llamando su atención y ladeando la cabeza hacia Hawks.

Todoroki se ruborizó un poco, no sabía exactamente que le quería decir su hermano, pero al señalar al
alado se pudo hacer una idea. Dejó de mirarlo y prestó atención a la conversación en la mesa.

—Esta semana te he visto en la tele –decía la chica —parece que tu fama ha aumentado.

—Gracias a mi —dijo Hawks haciendo una pose chulesca.

Endeavor rodó los ojos e ignoró el comentario.

—Nunca me ha preocupado mucho la fama —decía le héroe número uno.

—Por favor, no hablemos de trabajo —decía Natuso algo molesto —ya suficiente se habla fuera.

—Tienes razón —secundó Fuyumi y acto seguido miró a Hawks.

—Oye Hawks, ¿Qué tal con tu novio? —dijo la chica enarcando las veces y lanzándole una miradita
curiosa.

En ese momento Hawks estaba bebiendo y casi se atraganta, al soltar el vaso, no pudo evitar lanzar una
mirada a su acompañante, una mirada fugaz, casi imperceptible, luego miró al resto, adoptando algo de
timidez.

—Si, cuéntanos, que esta mañana has desayunado con él —soltó Endeavor con un tono algo afilado.

—Bueno... va todo bien...

Todoroki estaba algo sorprendido, ya que al parecer todos en su casa conocían a ese novio y él ni seguirá
sabía que el héroe número dos tuviese pareja.

—¿Y quién es? —preguntó Shoto.

Hawks soltó una sonrisita nerviosa.

—No nos lo quiere decir —soltó Natsuo.

—No es eso —comentó Hawks después de beber un trago de su bebida —es que no es famoso ni nada y
no quiere que la gente sepa...

—Oh... pero nosotros no diremos nada —decía la chica.

—Lo sé, pero sin preguntárselo no puedo decirlo, lo siento —se disculpó Hawks, esperando que esa
conversación acabase. El lanzaría una distracción para que el foco fuese a otra parte.

—¿Y vosotros como vais de amores? —preguntó ahora el alado levantando las cejas mirando a los dos
hermanos frente a él.

Natsuo se puso rojo y no dijo nada, apartó la mirada y se puso a comer. Fuyumi, sonrió.

—Yo no tengo tiempo para novios, entre el trabajo y la casa...

—Endeavor, tienes esclavizada a tu hija, déjala salir un poco... —dijo Hawks en todo de broma hacia el
hombre.

—¡YO NO EXCLAVIZO! —gritó.


—¿Por qué estas rojo Natsu? —preguntó Shoto mirando a su hermano.

—Cállate...

—Vale.

Hawks ahora aprovechó y levemente miró al mas joven.

—¿Y tú, Shoto? ¿tienes pareja?

—No le preguntes eso a mi hijo, él no tie...

—Si tengo.

Se produjo un silencio en la habitación, Hawks lo miraba con una sonrisa que ocultaba cierta furia ya que
había comprobado que Shoto consideraba novio a Dabi. Aunque en parte lo podía entender ya que esa era
la finalidad del plan. Aunque eso no quietaba que le molestase.

—¿En serio?, no sabía nada —dijo la hermana mayor mirándolo.

—Si.

—¿Y desde cuándo? —preguntó ahora su hermano.

—Hace unos meses.

Hawks miró a Endeavor, ya que al parecer él no sabía nada.

—¿Y quién es? ¿Cómo se llama? ¿es de tu clase?

—No voy a decir quien es.

—¿Es Midoriya? —preguntó con intención Hawks.

Todoroki lo miró fijamente e iba a negarlo cuando lo interrumpió.

—Con razón estabas tan preocupado el otro día...

—No es...

—¡¡¡SOTOOOOO!!!

Todos miraron al hombre que gritaba presidiendo la mesa.

—¿Cómo es que tienes novia y no nos has dicho nada? —preguntó Enji.

—No es una chica.

—Da igual, debiste avisarnos —replicó el hombre —lo quiero conocer. Dile que venga, invítalo a comer
o algo al tal Midoriya.

—No es Midoriya, y no, no lo voy a invitar.

—¿Por qué?

Todoroki echó una fugaz mirada a Hawks, maldiciendo el momento en que le hizo confesar que tenía una
pareja.
—No quiero que lo conozcas.

Endeavor se echó para atrás sorprendido y algo dolido.

—¿Por qué? —preguntó ahora con tono mas calmado.

—Porque mientras mamá siga encerrada en ese hospital, no vas a tener el derecho de ejercer de padre
completamente.

Esas palabras salieron de la boca de Shoto como una bomba, dejando a todos en silencio, ninguno pudo
proveer que eso acabaría así.

El suelo retumbó cuándo Endeavor se puso de pie, y con pasos fuertes atravesó el comedor y salió de la
habitación.

—¡Papá!... —Fuyumi le lanzó una mirada severa a su hermano y salió detrás de su padre.

Natsuo, con la mirada nerviosa, miró a su hermano y al rubio y se disculpó con este último para luego
salir detrás de su hermana, quedando en la sala únicamente Shoto y Hawks.

—Bueno, parece que se acabó la cena —dijo el rubio con intención de reducir la tensión.

—No he dicho nada malo, ni nada que no sea verdad —se excusó Todoroki sin reducir la dureza en su
voz.

—Puede ser, pero si lo que pretendías era hacer sentir mal a tu padre, te felicito, lo has hecho de lujo —le
dijo levantándole le dedo pulgar.

—No era esa mi intención, solo quería expresarme.

Hawks no respondió, simplemente se quedó allí mirando al chico que de pronto se había vuelto pequeño
y se había encogido en el asiento con la cabeza gacha.

—Yo no conozco todos los detalles —dijo Hawks —y sé que no habéis tenido una vida fácil, pero lo que
si sé es que Endeavor, está haciendo todo lo que puede por arreglar eso. Yo no soy nadie para decir nada,
no pertenezco a vuestra familia, pero si no quieres perdonarlo, al menos no se lo pongas mas difícil.

—Tú no sabes nada.

—Lo sé, te lo acabo de decir, yo solo conozco a Endeavor como héroe, que sin duda es el mejor. Como
hombre o padre no tengo el placer de conocerlo.

Por alguna razón Shoto notó calma, y no olvidaba lo que le dijo Dabi sobre Hawks, pero le daba cierta
confianza. ¿sería por qué él, de laguna forma, también era un traidor?

—Todo empezó con Toya.

—¿Toya? —preguntó Hawks dudoso.

—Mi hermano mayor. Murió hace mucho tiempo, cuando yo era pequeño por culpa de mi padre.

Eso hizo palidecer a Hawks, no sabía esa parte de la vida de su ídolo y eso que sabía todo lo que se podía
saber de él. Desde pequeño había leído cada revista o artículo que salía relacionado con Endeavor, y
recuerda haber leído algo relacionado con uno de sus hijos, pero al no ser tan popular en esa época no se
hablaría mucho de ello y aunque dudaba de que realmente fuese culpa de él, seguro pasó algo.
—Eso es injusto, Shoto —dijo Fuyumi desde la puerta, sorprendido a los dos —Toya murió en un
accidente.

—Fuyumi, sabes tan bien como yo que eso no es verdad.

Hawks pasaba sus ojos de un hermano al otro, se estaba empezando a montar un drama familiar y él no
quería revivir malos recuerdos.

—Perdonadme —dijo levantándose —creo que mejor me voy...

—Pero, Hawks...

—No te preocupes, Fuyumi. Ya hablaré con Endeavor mañana, ¿vale?. Dile que me voy. Que me llame si
me necesita o algo.

Hawks sonrió a la chica y miró a Shoto.

—Buenas noches.

Hawks, acompañado por la chica llegó a la puerta, mientras Todoroki estaba pasmado en el comedor, de
pie, con la mirada perdida, sudando. No entendía que había pasado, ¿en qué momento se había puesto tan
agresivo?, él no era así.

Miró sus manos, que temblaban. ¿Había sido por nombrar a su hermano? ¿Por qué había echado a perder
esa cena? ¿la presencia de Hawks le alteró, ya que sabía, si Dabi decía la verdad, que era un traidor?

Traidor.

La sensación de inquietud se volvió mas intensa, acaba de contarle a un traidor el secreto mas grande de
su familia, y aunque es verdad que culpaba a su padre de todo esto, no quería que lo usasen contra él.
Había empezado a perdonar a su padre, pero todavía había brechas que tardarían en cerrar, su madre,
Toya, el sufrimiento que le causó siendo pequeño.

Acabó cayendo de rodillas, su cabeza empezaba darle vueltas, un dolor empezó a surgir. Por un momento
no podía pensar en nada, hasta que entre toda la bruma apareció él, solo pudo pensar en Dabi. Se levantó
y sin despedirse, pasó a su hermana que volvía de la puerta y abandonó la casa, y comenzó a correr para
bordear su casa, y fue cuando iba a girar la esquina que alguien apareció frente a él, no le dio tiempo
parar por lo que se estampó con esa figura que no cayó al suelo, cuando recuperó un poco el sentido, notó
que unos brazos lo rodeaban, extrañado, miró bien para ver que estaba frente a Dabi y este le sonreía.

No entendía nada, ¿Qué hacía ahí?, pensó. Lo miró a los ojos, perdiéndose en ese azul de su mirada.
Comenzó a llorar y abrazó al villano, mientras este sin decir nada, simplemente siguió envolviéndolo en
sus brazos al mismo tiempo que alzaba la cabeza y veía como a unos metros, tras una esquina, un hombre
con alas los miraba. Lo ojos color miel y los azules chocaron, para que instantes después, Hawks saliese
volando a toda velocidad.
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—¿Seguro que nadie nos verá?

—Seguro, en esta planta solo está Bakugo y Shoji. Y Bakugo está con Midoriya, y Shoji no sale de su
habitación en toda la noche.

Denki se acomoda en el pecho de Kirishima mientras lo envuelve en sus brazos, ambos tumbados en la
cama.

—Perdona si soy un poco paranoico, pero yo no soy tan valiente como Bakugo y Midoriya.

—No tienes que disculparte, ya te dije que si no quieres que nadie se entere no diremos nada, solo lo
saben nuestros amigos y ya ves que bien se lo tomaron —le consoló el pelirrojo mientras jugueteaba con
su pelo.

—Lo sé, eso me hizo estar mas cómodo, la verdad.

Kirishima apretó el cuerpo de Kaminari contra el suyo para darle sensación de seguridad y tras unos
segundos gruñó levemente.

—¿Qué pasa?

Kirishima no dijo nada durante unos instantes, quería elegir bien las palabras.

—A veces pienso que esto no fue buena idea.

A varios kilómetros, en un parque cercano a la mansión Todoroki, Dabi se encontraba sentado en uno de
los bancos mientras Shoto bebía agua de una fuente, secaba los rastros del líquido que corría por su
barbilla al separarse y volvía al lado del villano. Que ocultaba su rostro en una capucha.

—¿Mejor?

—Si, gracias... no sé que me ha pasado.

—Es el efecto Endeavor... —Dabi hizo un gesto dramático con las manos.

Shoto dejó escapar una sonrisa y miró a Dabi de soslayo. Admirando su perfil a contraluz de la luna, lo
que le daba una especie de aura brillante, y lo volvía increíblemente mas atractivo.

—Creo que hoy me he pasado. Estaba enfadado y abrumado por la presencia de Hawks. Desde que me
contaste que es un traidor...me cuesta verle de la misma forma.

Dabi giró la cabeza para mirarlo.


—Seguro hiciste lo correcto —le alentó Dabi —no está bien guardarse cosas.

Shoto se acercó mas a Dabi apoyando la cabeza en su hombro.

—Dabi...

—¿Sí?

Humedeció sus labios y tragó saliva antes de volver a hablar.

—¿Yo también soy un traidor? —dijo con la voz apesadumbrada, sabiendo en el fondo de su ser la
respuesta y las consecuencias que podría traerle a él y a todos a su alrededor.

—Tienes una relación con un villano, eso te convierte en un traidor —le respondió el moreno sabiendo le
efecto que tendrían esas palabras en el chico. Acto seguido esbozó una sonrisa maniática —pero... no has
actuado en contra de los héroes, por lo cual no has llegado a traicionarlos del todo.

Todoroki levantó la cabeza separándose un poco de él.

—Pero yo quiero ser un héroe.

Dabi agarró al chico y lo sentó encima suyo, haciendo que sus frentes se tocasen, mientras las manos de
Todoroki se posaban en los hombros del villano y las manos de Dabi rodeaban la cintura del chico.

—Se que quieres ser un héroe, y sabes que no estoy muy de acuerdo con eso, pero yo quiero que tu seas
feliz y si piensas que pertenecer a las filas de esos héroes hipócritas es lo que de verdad quieres, yo no
voy a impedírtelo.

Hubo un momento en que ninguno dijo anda, solo se miraban a los ojos y muy corta distancia.

—Pero... —Dabi estaba disfrutando de ese momento —me harías muy feliz si te unieses a nosotros.

Shoto se separó de él para mirarlo con cierta sorpresa, e iba a responder, pero el villano le puso un dedo
en los labios.

—No respondas ahora, solo piénsalo.

Todoroki bajó la mirada, al mismo tiempo que Dabi quitaba su dedo de la boca del chico y acarició su
cara de forma tierna.

—Lo pensaré, pero...

—Shhhh —volvió a ponerle el dedo en los labios —no digas nada ahora.

Sus ojos heterocromáticos enfocaron la cara del villano y como lo sonreía, sutilmente abrió un poco su
boca, haciendo que el dedo del villano acábese parcialmente dentro de su boca, cerrándola al momento,
aprisionando el dedo entre sus labios.

Dabi alzó una ceja al ver eso y su sonrisa tierna se volvió una mas juguetona.

—Shoto, ¿no habías cenado ya?

Sin decir nada, el chico se adelantó un poco para meter mas ese dedo en su boca y comenzar a chuparlo
lentamente. Comenzó a mover sus caderas en movimientos circulares, rozando la entrepierna del villano,
sin importarle que estuviesen en un parque.
—Shoto... si sigues... no voy a responder... —hablaba el villano con una sonrisa de medio lado.

Todoroki sacó el dedo de su boca y acercó su cara a la del villano.

—Quiero pasar la noche contigo.

Dabi redujo a nada la distancia y besó los labios del chico.

—Tus deseos son órdenes.

Poco después, Dabi cargaba a Shoto por el cielo, mientras volaban hacia la guarida de la Liga.
Aterrizaron y de la mano el villano arrastró al chico por el camino a la puerta trasera y antes de entrar,
Todoroki alzó la mirada hacia el tejado, donde vio como Hawks lo miraba con lo que parecía un
semblante serio, ya que Dabi lo llevaba deprisa y no pudo apreciarlo del todo bien antes de entrar en el
edificio.

Por su parte, Hawks los había visto aterrizar y acercarse tomados de la mano hasta la puerta trasera, la
que llevaba a las habitaciones. No se inmutó cuando Todoroki lo vio, ya que había percibido en la cena
que él ya sabía todo, imaginaba que Dabi lo había expuesto frente a ese chico. Eso podría traer
problemas, debía actuar, y no importaba si era hijo de Endeavor.

El éxito de la misión es lo mas importante.

Comenzó a llover cuando Izuku, en medio de la noche había bajado a la cocina a por un vaso de agua, y
aunque iba medio dormido, se percató de que la puerta que daba a la terraza estaba entreabierta, se acercó
para comprobar si es que alguien se la había dejado abierta.

Al acercarse, miró fuera y bajo el porche, sentado en uno de los bancos estaba Kaminari, mirando al
frente sin mucho movimiento, salvo el de su pelo y ropa provocado por el viento.

—¿Kaminari-kun? —preguntó el chico saliendo.

El rubio se sorprendió un poco y giró la cabeza para mirarle, donde Izuku pudo apreciar como unos
surcos recorrían la cara de su amigo, había o estaba llorando.

—¿Estas bien?

Denki mostraba un semblante apenado y rápidamente pasó el puño de su camiseta por sus ojos para secar
sus lágrimas y girar la cabeza rezando porque no lo hubiese visto.

—S-sí, estoy bien...

Izuku, no se creía nada, lo había visto claramente, se acercó a él y se sentó a su lado.

—¿De verdad? —preguntó el peliverde intentando que fuese el otro el que lo dijese.

Sorbiendo y tomando aire giró la cara para mirarlo, y aunque intentó fingir serenidad e incluso felicidad
no podía, sus labios temblaban, como si estuviese a punto de romper en llanto y sus ojos brillaban.

—Kaminari-kun...
La lluvia comenzó a caer mas fuerte al mismo tiempo que un relámpago iluminó el cielo, mostrando mas
claramente la cara del chico, que sin poder evitarlo rompió a llorar. Tapó su cara y apartó la vista de
Izuku, inclinándose para tocar sus rodillas.

Izuku no sabía bien que hacer, no sabía que le pasaba y tampoco parecía estar en condiciones de
decírselo, por lo que simplemente se acercó un poco mas a él y le puso la mano en la espalda,
moviéndola suavemente, intentado reconfortarle.

Kaminari no rechazó ese gesto, es mas, al notar el apoyo de Izuku, se volteó y lo abrazó, apoyando la
cabeza en su hombro mientras lloraba con mas intensidad.

Izuku estaba algo sorprendido, nunca había visto llorar a Denki, desde que lo conoce siempre había sido
un chico risueño, gracioso, divertido, el tipo de persona que siempre está contenta o haciendo bromas, y
verle de ese estado le causó gran impresión. Él también lo abrazó e imitó a Bakugo, no dijo nada, solo le
dejó llorar para que se desahogase.

Al cabo de unos minutos, el rubio, algo mas calmado se separó de Izuku, y algo tímido le miró a los ojos,
el peliverde le sonrió.

—¿Estas mejor?

—Si, gracias y perdona.

—No es nada, si he podio ayudar con eso es suficiente.

Denki se frotó la cara.

—¿Ha pasado algo? —preguntó Izuku algo dubitativo.

El rubio bajó la mirada, sabía que a él no le habían contado lo suyo con Kirishima, pero era el novio de
Bakugo, por lo que seguro lo sabría tarde o temprano.

—¿Sabes lo de Kirishima y yo?

Izuku ladeó la cabeza, no comprendiendo a lo que se refería.

—No, ¿os ha pasado algo?... ¿está Kirishima bien?

—Si, supongo que él está bien...

—No entiendo, entonces.

Denki tomó aire.

—Kirishima y yo estamos juntos.

—¿Ahora? —Izuku miró a su alrededor buscando al pelirrojo.

—No, no... me refiero a que somos pareja.

Izuku abrió los ojos al máximo.

—¡¿CÓMO?!

—Eso...
Izuku tardó unos instantes en procesar.

—Wow... pues felicidades, no sabía nada...

—Ya... aunque no se si felicitarnos ahora sea bueno.

—¿Por qué?

—Creo que Kiri no quiere estar conmigo...

—¿Por qué dices eso? —decía el peliverde mientras pensaba —si te ha dicho algo Monoma no le hagas
caso, solo quiere molestarte.

—No, no me lo ha dicho Monoma... ha sido Kiri.

—¿De verdad?

Denki asintió.

—Dijo que no creía que haya sido buena idea estar juntos.

Izuku tomó la mano del rubio, sabiendo que si eso era verdad, era muy doloroso, aunque tenía dudas.

—No me pega que Kirishima diga algo así.

—Pues lo hizo...

De pronto otro trueno retumbó en el cielo, intensificando aún mas la lluvia, justo cuando un ruido sonó
en la puerta de salida a la terraza.

—¿Denki? —dijo una voz masculina desde la entrada.

Hawks caminaba por el interior de la guarida de la Liga, no podía ir a la habitación de Dabi porque
estaba fallándose a Shoto y tampoco podía irse a su casa porque estaba lloviendo y no podía ir volando.

—Mierda —dijo con frustración pateando algo y lanzándolo a varios metros.

Un gran relámpago iluminó la gran estancia retumbando un gran trueno, al mismo tiempo que un portal
se abría en el medio de la sala y de él salían Shigaraki y Kurogiri. El primero llevaba puesta la mano en
la cara y se le notaba algo cansado mientras que Kurogiri lo seguía sin inmutarse.

Shigaraki avanzó un poco y quedó a unos metros de Hawks, que la verlo salir del portal no dijo nada y se
quedó quieto, hacia mucho que no lo veía, y el villano se lo hizo saber.

—Número dos... cuanto tiempo sin vernos —dijo con su típica voz rasposa —¿jugando con fuego?

Hawks quiso saber a lo que se refería, pero intentó desviar la conversación.

—Jefe, es que está usted tan ocupado que me cuesta encontrarle...

—Seguro... ¿Kurogiri?
—Si, Tomura Shigaraki.

—¿Dónde he estado hoy? —preguntó casi en tono sarcástico.

—Ha estado en la base Tomura Shigaraki.

—Vaya... ¿y ayer?

—También.

—Interesante...

Hawks sabía por donde estaba yendo.

—Curioso... ¿no crees, número dos?

—Culpa mía —dijo Hawks aparentando clama.

—Obvio... —dijo mientras uno de los ojos rojos del villano, que sobresalía por uno de los dedos de la
mano de su cara lo miraba fijamente. Apretó el puño y por un instante comenzó a levantar la mano hacia
Hawks.

—Ahhhhh —gritó alguien provocando mucho ruido a unos metros.

Tanto Hawks, como Shigaraki y Kurogiri miraron para ver como Twice se levantaba del suelo
limpiándose los restos de suciedad del traje.

—Twice... —dio Tomura con voz cansada.

—Lo siento jefe, estaba buscando a Hawks, tengo que comentarle lo de la última misión —dijo el villano
haciendo a su jefe una reverencia.

—¿Qué misión?

—La que me encargaste —volvió a decir el enmascarado —le pedí ayuda a Hawks y hemos estado estos
dos días muy ocupados.

Shigaraki miró a Hawks, y esté que sabía lo que intentaba Twice le siguió el juego.

—Es verdad, la misión esa de...

—La de la U.A...

—Eso... —Hawks no sabía nada de esa misión y a su sorpresa se le añadió alarma al saber que estaban
planeando algo contra al U.A y no le habían dicho nada antes.

Tomura los miró, enfocando su mirada en Hawks.

—¿Y Dabi?

Twice se adelantó unos pasos y quedó al lado de Hawks, al que sujetó la chaqueta.

—Dabi está con lo del hijo del número uno.

Tomura bufó y rebajó su tensión contra el número dos, bajando la mano y girando un poco su cuerpo.

—Vámonos Kurogiri, tengo sueño.


Así los dos salieron de la sala dejando solos a Hawks y Twice.

—Ufff, por los pelos —dijo el enmascarado cayendo al suelo de rodillas, liberando toda la tensión.

—¿Por qué has hecho eso? —preguntó suavemente el número dos.

—No quería que Shigaraki te hiciese daño, solo he dicho una mentirijilla.

Hawks suspiró, Shigaraki llevaba varios días desaparecido y muy agresivo, sin contar que ahora había
descubierto que estaban planeando algo contra la U.A.

—Muchas gracias Twice, me has ayudado mucho.

—No es nada... lo que sea por mi amigo Hawks.

—Bueno... me iré a ese sofá de allí a dormir. —dijo señalando un mueble viejo y casi destartalado.

—¿No vas con Dabi?

—Está con Shoto —dijo con un deje de molestia.

—Oh... —Twice se sintió mal, tiempo atrás intentó hacer todo lo posible para que Hawks no se enterase
que Dabi traía al hijo del número uno allí, pero ya lo había descubierto.

—¿Quieres dormir en mi habitación? Está lejos y no los oiremos.

—Muchas gracias, Twice, pero no puedo aceptarlo.

—Que sí, hombre, venga, vamos —el enmascarado agarró de la manga a Hawks y lo fue arrastrando
hasta su habitación. El número dos simplemente se dejó llevar, estaba cansado, había sido un día largo.

Llegaron a la habitación, era muy simple, mas que la de Dabi, una cama, un sofá un par de sillas y un
espejo. Lo mas destacable podía ser la cantidad de cintas métricas que tenía en una estantería.

—Aquí vas a dormir —dijo señalando su cama.

—¿Y tú?

—Yo dormiré en el sofá —dijo el enmascarado quedando en frente del mueble con los brazos en jarra.

—De eso nada, esta es tu cama, yo duermo en el sofá.

—No, no —dijo haciéndole un gesto negativo con su dedo —tú a la cama.

Hawks se tumbó en la cama dejando un hueco.

—Vale, pero tu duermes conmigo.

Twice se sobresaltó y comenzó a moverse de forma nerviosa.

—No, no, no, no puedo. Yo no soy tu novio, y si no somos novios no podemos dormir juntos, eso está
mal. Dabi me mataría.

—No somos novios, pero somos amigos, y no pasa nada por dormir juntos.

—¿En serio?
—Claro —dijo dando una palmada en la cama.

Twice se acercó y se tumbó a su lado, inmóvil y petrificado, boca arriba con las manos cruzadas sobre el
mismo.

Hawks rio.

—Pareces una momia. ¿No te quitas el traje?

—Si me quito la máscara me puedo romper y no sería bueno.

—¿Romperte?

Twice le explicó la historia de como hace un tiempo antes de ingresar en la Liga, llegaba a poder clonarse
infinidad de veces, pero en una de esas, sus clones comenzaron a matarse unos a otros delante de él, eso
le generó demasiada impresión y su mente se torció un poco llegando a no saber si el mismo era una
copia. Desde ese día era incapaz de hacer mas de dos copias de nada, y sentía pavor con el simple hecho
de no saber si él era el original o no.

—Y ahora, si estoy sin mascara siento que mi cabeza se rompe en dos , mira.

Twice se quitó la máscara un momento para enseñarle a Hawks la cicatriz que portaba en su frente, al
instante se la volvió a poner.

—Vaya, lo siento, no lo sabía.

—No pasa nada, como eres mi amigo, te lo puedo contar, también lo saben, Toga-chan, Dabi, Shigaraki,
Mr. Compress y Kurogiri.

—¿También son tus amigos?

—Si, últimamente me tratan mejor que antes.

—Eso es bueno.

Tras un momento de silencio.

—Hawks... estoy nervioso.

—¿Por qué?

—Nunca he dormido con un hombre.

—No pasa nada, yo no muerdo ni me como a nadie, a no ser que me lo pidas —dijo guiñándole un ojo.

Twice completamente alarmado se levantó de un saltó de la cama.

—¿Tu comes personas?

—No —rio el héroe —es una forma de hablar.

—Ah...

Twice volvió a tumbarse, se volvió a asustar cuando las alas de Hawks se empezaron a descomponer y
todas sus plumas comenzaron a volar por la habitación para quedarse flotando en una esquina.
—Así es mas cómodo y no te molestaran. Buenas noches —Hawks apoyó al cabeza en la almohada y se
volteó para darle la espalda al villano. Ahí Twice pudo ver, ya que el rubio se había quitado la chaqueta,
su espalda y los dos huecos donde normalmente estaban sus grandes alas, ahora solo había dos especies
de alas pequeñitas.

Pudiéndole la curiosidad, Twice alargó la mano y tocó una de ellas, haciendo que un escalofrío recorriese
el cuerpo de Hawks y le provocase un leve gemido.

—Ahhh... perdona, perdona... —se disculpaba el villano.

Hawks se volteó con la cara roja.

—No pasa nada, Twice, solo es que es una zona sensible... no te preocupes... pero para no tener mas
problemas lo mejor es que no toques mas allí, ¿vale?

—Vale...

—Buenas noches, Twice.

—Buenas noches, Hawks.

Así el villano, se tumbó y al poco quedó dormido.


LUCES Y SOMBRAS

—¿Denki?

La voz se opacó un poco bajo el sonido de la lluvia, pero fue lo suficientemente audible para que Izuku y
Kaminari lo oyesen y girasen en dirección a la puerta. Allí, con medio cuerpo fuera estaba Kirishima, su
cara reflejaba aflicción y los miraba.

Denki al verlo giró rápidamente la cara para quedar se despaldas a él, mientras que Izuku los miraba
simultáneamente sin saber que hacer o decir, se levantó y miró al pelirrojo.

—Kirishima-kun... ¿pasa algo?

—Midoriya, necesito hablar con Denki.

—Yo no quiero hablar contigo... —protestó el rubio sin llegar a girarse, simplemente dejó caer su peso
hacia delante y tapó su cara con las manos.

El peliverde no sabía que hacer, pero antes de poder pensar, la mano de Kaminari lo agarró de la muñeca,
este lo miró.

—No te vayas, por favor.

—Denki, déjame explicarme, por favor —suplicó Kirishima avanzando un poco hacia ellos.

—No, tú has dicho que estar juntos había sido un error.

El pelirrojo se detuvo, mirando levemente hacia Midoriya, no creía que el chico mereciese estar en medio
de esa discusión, pero asumía que él ya lo sabía todo.

—Si lo dije, pero...

Izuku no podía creer que hubiese dicho eso, no era propio de él. Pensó en la posibilidad de que Bakugo le
dijese a él algo parecido, le dejaría destrozado, por lo que le tenido la mano a Kaminari que este agarró
con fuerza.

—Kirishima-kun, no me esperaba eso de ti.

El pelirrojo miró dolido hacia Izuku, estaban malentendiendo todo.

Midoriya, por favor, dejadme explicarlo. Yo no quise decir que...

—Déjalo, está muy claro —interrumpió Denki —solo querías divertirte y yo, como el tonto que soy,
aparecí en el momento adecuado.

—Eso no es cierto... ¡¡POR FAVOR, DÉJAME EXPLICARME, MIERDA!!


Kirishima había activado sin querer su quirk endureciendo de forma agresiva su cuerpo, asustando a los
dos chicos que dieron un paso hacia atrás. Al percatarse, lo desactivo y los miró.

—Perdonadme, pero dejad que me explique, os lo pido.

Izuku, notó el agarré fuerte de Denki hacía sobre su muñeca, lo miró e intentó calmarle.

—¿Le dejamos hablar?

Kaminari con la cabeza gacha asintió.

—Gracias, ¿podemos sentarnos? —Kirishima formulaba esas palabras lago mas clamado.

Unos instantes después, los tres estuvieron sentados en el banco, frente a la abundante lluvia, Izuku en
medio por petición de Denki, que no miraba al pelirrojo.

—Es cierto que dije eso —le dijo a Izuku para explicarse —pero no pude explicarme bien, porque él
salió corriendo de la habitación —señaló a Denki.

—¿Y qué querías? ¿Qué me quedase allí mientras decías que lo nuestro era un error?

Kirishima se levantó y se arrodilló frente al rubio agarrándole de las manos y haciendo que lo mirase a la
cara.

—Denki, yo no quise decir que lo nuestro era un error. Lo que quise decir fue, que desde que estamos
juntos estás mas retraído, tímido, apagado. Y a mí me gusta cuando sonríes, cuando haces bromas,
cuando estas feliz y desde que estás conmigo no es así.

Denki lo miró con los ojos muy abiertos, claramente sorprendido.

—Y no puedo evitar pensar que a lo mejor estar conmigo es un error, porque no te hago feliz y eso no me
lo podría perdonar.

Hubo unos momentos de silencio en los que solo se escuchaba el caer de la lluvia, rubio y pelirrojo se
miraban, Izuku algo apartado, se sentía algo aliviado al escuchar la explicación, con sutileza comenzó a
deslizarse por el asiento y abandonar la terraza para dejarlos solos.

—Pero yo soy muy feliz contigo, realmente eres la persona que mas feliz me hace ahora mismo —dijo
Kaminari.

—¿De verdad?

—Claro.

—Pero yo pensaba...

—Es verdad —interrumpió el rubio —últimamente he estado algo retraído, pero es que nunca me había
enamorado y todo esto me abruma, todos estos sentimientos son nuevos para mí y no sé como
comportarme. Siento si no hago bromas o no estoy todo le día contento, pero no se hacerlo cuando algo
me afecta de verdad.

—Podrías habérmelo dicho y te hubiese ayudado.

—No quería molestarte con mis cosas, además son tonterías.

—No, no son tonterías cuando te afecta así. Además, estamos juntos, ¿no?
Se produjo un silencio.

—¿Entonces no estas enfadado? —preguntó el rubio.

—Claro que no, como digo, estamos juntos para lo bueno y para lo malo.

Denki sonrió y se abalanzó sobre Kirishima, rodeado su cuello con los brazos estrechándolo en un
amoroso abrazo.

Izuku, miraba tras las cortinas y al verlos abrazarse, sonrió. Subió las escaleras tras beber agua, que era a
lo que había bajado, y fue a la habitación de Katsuki. Entró y se tumbó en la cama, no antes de mirar al
rubio dormido plácidamente. Volvió a sonreír y le dio un tierno beso en la frente para luego acurrucarse a
su lado bajo las sábanas.

En la Liga de Villanos todos parecían dormir, o al menos eso pensaba Shoto, que salió de la habitación de
Dabi con cierta urgencia, necesitaba ir al baño y sería fácil si conociese ese sitio. En el pasillo fuera de la
habitación, había múltiples puertas, pero ninguna le hacía indicar cual era el baño. Caminó atravesando la
puerta mas alejada hacia la derecha, entrando en un especio grande; a primera vista y debido a la
oscuridad, no se veía bien, solo había silencio y le ruido de la lluvia de fuera.

Dio unos pasos cuando algo cayó frente a él, sorprendiéndolo hasta el punto de casi caer hacia atrás, y lo
hubiese hecho si no llega a ser porque alguien lo sujetó de la mano. Una vez se estabilizó miró al frente
para toparse con la mirada fría y seria de Hawks.

La sorpresa fue mayúscula para Shoto, que no se esperaba para nada verlo ahí.

—¡¿Hawks?!, ¿Qué haces aquí?

—Vamos, Shoto, no te sorprendas tanto, me has visto cuando has entrado con Dabi. Sabes perfectamente
que hago aquí, y también se lo que haces tú aquí —dijo el alado mirando hacia la puerta por donde había
entrado.

—Lo-lo puedo explicar...

—Ya... seguro...

De repente extendió las alas de forma rápida y violenta, y de un empujón estampó a Todoroki contra una
pared, sujetándolo fuerte por los hombros y curvando sus alas para cubrirlos a los dos por ambos lados,
acercó su cara y lo miró fijamente.

—Mira, Shoto, vamos a ser claros. Tú no le vas a contar a nadie que me has visto aquí, o que sabes nada
de lo que hago aquí, ¿vale?

—Si, no diré nada —dijo con tono ligeramente tembloroso.

—Espero que lo entiendas bien —decía el alado de forma fría y dura —si sueltas la lengua es posible que
a tus hermanitos les pasen cosas malas, ¿entiendes?

Hawks no quería amenazarlo, no quería ser tan agresivo con él, pero era la unica forma de asegurarse que
no contase nada, si no, todo le plan se iría a la mierda.
—¿Entiendes?

Shoto asintió con cierta frustración por el hecho de que hubiese amenazado a sus hermanos. Pero también
avergonzado por lo que acababa de pasar en sus pantalones.

—Bien...

Soltó al chico y miró un poco abajo, viendo que había mojado sus pantalones.

—Siento haberte asustado, vete a cambiar —dijo señalando la puerta detrás de él —ahí gira a la derecha
y tienes el baño.
MISIÓN CUMPLIDA

El baño daba un poco de asco, pero a Todoroki no le importó, se desprendió corriendo de la ropa húmeda
y usó la ducha para eliminar ese olor a orina. Se sentía muy avergonzado por lo que acababa de pasar, no
solo había sido incapaz de plantarle cara a ese traidor de Hawks, si no que, lo había amenazado y para
colmo se había medado en los pantalones delante de él.

El agua de la ducha caía por su piel, al mismo tiempo que también podía oir como la lluvia de fuera caía
con mas intensidad, se tapó la cara con las manos, volviendo a dar vueltas a todo lo sucedido.

—Hawks lo sabe, sabe lo de Dabi. Y no solo eso, si no que también me ha visto en la Liga. Estoy
perdido...

—¿Alguien me llamaba?

Hawks irrumpió en el baño, sobresaltando al chico que se tapó con las manos como pudo. Lo miró, pero
fue incapaz de hablar.

—Te he seguido por que te vi algo shockeado —dijo el alado con una sonrisa, pasando sus ojos por el
cuerpo del chico descaradamente.

Shoto seguía sin decir anda, solo lo miraba algo aterrado, estaba algo confuso en esos momentos y no
podía pensar bien.

—Vengo a traerte toallas, en este baño no hay —le dijo guiñándole un ojo viendo que Todoroki seguía
inmóvil.

Tras unos segundos donde sus miradas se atacaban una a la otra, el héroe esbozó una nueva sonrisa y
agarró el pomo de la puerta con intención de salir, pero antes de hacerlo se giró hacia él y le habló.

—Acuérdate de lo que te he dicho, tu no dices nada de que estoy aquí, yo no le cuento a todos lo que
haces con Dabi y tú y tus hermanitos estaréis a salvo, ¿vale? —dijo con tono suave, meloso como si fuese
una madre.

Shoto no decía nada, seguía nervioso, desnudo y con las manos tapando sus partes.

—¡¿ME HAS ESCUHADO?! —gritó Hawks.

—Si, no diré nada... pero... lo de Dabi... yo no...

—No lo intentes negar, a mi no.

Hawks cerró la puerta quedándose dentro.

—Mira, Shoto, yo no quería esto ¿sabes? Tú no deberías haber estado aquí, no deberías saber de mí. Por
lo que te propongo algo, vamos a actuar como si esto no hubiese pasado, ¿de acuerdo? Ninguno habla y
no le pasará nada malo a nadie.
Hawks tampoco podía contarle todo a ese chico, debía seguir con esa táctica de amenazarlo e intimidarlo.
Cuando todo se solucionase se disculparía con él.

—Vale... —Shoto hablaba con la voz apagada, se sentía entre la espada y la pared —pero por favor no le
digas nada a mi padre sobre Dabi.

—¿Por qué piensas que haría algo así?

—No lo sé...

—Como te dije, si tu no cuentas anda, yo tampoco, ¿trato?

Shoto vio como Hawks le alargaba la mano para estrechársela, pero en ese momento él las usaba para
taparse, Hawks se percató y soltó una risita.

Una de sus plumas salió de sus alas y agarró la toalla, y se la acercó al chico, que la agarró y rápidamente
salió de la ducha y se tapó con ella.

—En fin, buenas noches Shoto, y ten cuidado.

Hawks se despidió y salió del baño. Todoroki pudo respirar, estaba cada vez mas ansioso, todo eso había
sido demasiado impactante para él, con cuidado se sentó en un pequeño taburete que había allí y dejó
caer su cuerpo hacia delante hasta reposar al cabeza contra la pared.

Minutos después, Shoto salió del baño, vestido solo con una camiseta y usando la toalla para tapar su
parte inferior. Prefirió usar su camiseta que no se había mojado y llevar su ropa húmeda y lavada a mano
por él hasta la habitación y allí secarla él mismo con su fuego.

Tuvo suerte y nadie lo vio andar por los pasillos desnudo, llegó a la habitación y cerró suavemente. Miró
a la cama y Dabi seguía dormido, suspiró sin quitarle los ojos de encima y no pudo evitarlo, ya que el
villano estaba desnudo y las sábanas solo tapaban sus piernas, dejando al descubierto todo su cuerpo.

—Eres malo, Dabi —dijo en voz susurrada.

Se adentró en la habitación y dejó su ropa en una silla, se quitó la camiseta y la toalla y con cuidado se
metió en la cama, acurrucándose en el pecho de Dabi, necesitaba calor y tranquilizarse. Al pegarse a él y
por acto intuitivo Dabi alargó las manos y abrazó a Shoto, este cerró los ojos y apoyó su cabeza en el
pecho del villano y tras unos instantes se quedó dormido oyendo e latido del corazón de Dabi.

Horas después, por la mañana.

—Toya... Toya... no... lo siento...

Dabi abrió los ojos cuando oyó ese nombre, antes de saber siquiera que estaba pasando pudo ver como
Shoto se revolvía en sus brazos, aparentemente teniendo una pesadilla mientras balbuceaba cosas.

—Hermano, por favor... yo no quería...

Dabi, que se había espabilado en tiempo récord, puso su mano en el pecho del chico y dio unos suaves
meneos para intentar despertarle, provocando que Todoroki abriese los ojos de golpe y se incorporarse
rápidamente, con la respiración acelerada y dando bocanadas de aire, mirando a un punto fijo de la pared.

—Shoto, tranquilo, era una pesadilla —se sentó a su lado y le pasó un brazo por el hombro.

Todoroki seguía algo alterado, y aun con la respiración acelerada, miró a Dabi y lo abrazó. El villano, que
lo pilló por sorpresa, simplemente se dejó hacer. Y así estuvieron durante varios minutos, hasta que tras
una conversación corta, Todoroki se levantó para comenzar a vestirse, dejado a Dabi en la cama, que se
había vuelto a tumbar llevándose las manos a la nuca y no quitando ojo al cuerpo de Shoto.

—Veo que tu super academia hace buen trabajo contigo —dijo mordiéndose el labio mientras sus ojos
paseaban por cada curva del cuerpo de chico.

Shoto se volteó para saber a que se refería y lo vio mirarlo.

—Eres un pervertido.

—¿Yo soy el pervertido? Que yo sepa, eres tú el que está desnudo en mi habitación.

—Es verdad, debería vestirme rápido... —dijo en tono juguetón.

—Eso no vale... no te tapes.

—Dabi, tengo que irme si se dan cuenta que no he dormido en la academia me meteré en problemas.

Dabi chasqueó la lengua.

—Vale, pues vístete rápido y te llevó volando.

Hawks se encontraba compartiendo mesa con Twice, Toga y Mr. Compress, todos desayunaban. Se
encontraban en una recreación de lo que en su tiempo fue la primera base de la Liga, la barra de un bar.

—Kurogiri llega tarde —dijo Toga molesta —quiero mi desayuno.

—Toga-chan, si quieres te lo preparo yo —se ofreció Twice rápido y veloz.

—No, Jin-kun, la última vez casi vomito.

—Eres mala, Toga-chan.

—Pero es cierto, Kurogiri nunca se retrasa... —decía Mr. Compress por lo bajo.

—Estará con Shigaraki, ayer por la noche los vi irse juntos —dijo Hawks de forma despreocupada,
sabiendo que en ese momento varios héroes y personal de la Comisión estaban capturando a Kurogiri en
aquel bosque.

—¿Y dónde está el jefe? —preguntó Twice —¿y Dabi?

—Lo he visto hace un momento salir con... ya sabes... —dijo Toga en voz baja con intención de que
Hawks no lo oyese.

—No hace falta que lo ocultes, Toga-chan, Hawks los vio ayer.

—Oh... —Toga lo miró apenada —¿y qué tal? ¿estas enfadado de que tu novio se folle a otro? —
preguntó Toga con tanta naturalidad como quien pregunta que hora era.

—Es por la misión —dijo Hawks con calma —no me preocupa...

—Ayer durmió conmigo —dijo Twice con tono tímido.

—¿¡COMO!? —exclamó Toga.

—Si, como Dabi estaba con el hijo de Endeavor, Hawks durmió en mi cama.
—Hala, ¿y follasteis?

—¿QUÉ DICES, TOGA-CHAN? —gritó asustado Twice —yo no hago esas cosas con hombres.

—Que aburrido. Pero bueno te quiero igual.

A Twice se le iluminaron los ojos bajo la máscara.

—¿Me quieres de verdad?

—Claro, eres mi mejor amigo.

—Yo también te quiero, Toga-chan.

Hawks no prestaba mucha atención a lo que sucedía en la mesa, solo pensaba en la captura de Kurogiri, y
en como iba a cambiar todo una vez eso sucediese. Una vez la Liga esté sin él, será cuestión de tiempo
que acaben con ellos.

—Número dos —dijo una voz carrasposa y seca a lo lejos.

Todos en la mesa miraron para toparse con Shigaraki, que se acercaba a ellos de forma tranquila, sin su
mano amputada en la cara, con las manos en los bolsillos. Aunque si se podía apreciar cierta molestia al
mirar al héroe.

—Mande usted, jefe.

—Deja de estupideces, y ve a llevarle la comida a la loca. Hoy te toca a ti.

—Todavía no ha venido Kurogiri con la comida —se impuso Compress.

Tomura los miró molesto.

—Kurogiri salió esta mañana, no tardará en volver —respondió el peliceleste y volvió a mirar a Hawks
—pero la comida de la loca son las sobras de ayer, ve a llevárselas ahora mismo.

—A sus órdenes —dijo Hawks haciendo un gesto militar y yendo a por la comida de Tachibana.

—Estúpido pájaro —refunfuño Shigaraki mientras se sentaba y miraba al resto que lo habían oído —
¿Dónde está Dabi?

—Se ha ido.

Tomura dio un fuerte golpe en la mesa, que asustó a todos, pero no dijo nada.

Hawks entró en el pasillo de las habitaciones, para luego girar en la última puerta, donde llevaba a otro
pasillo, donde en una de las habitaciones, ahora convertida en celda se encontraba Tachibana sentada en
el suelo.

—Hey, amiga, aquí tienes la comida.

La mujer de cabello rojizo y largo lo miró esbozando una pequeña sonrisita.

—Vaya, pero si es el segundo plato de Dabi... ¿o le tercero? A saber... —dijo con desdén.

Hawks no le hizo caso, sabía bien lo que sentía Dabi por él, no se iba a dejar influenciar por esa mujer.
—Que te aproveche —Hawks pronunció esas palabras de forma tranquila, sin entrar en las provocaciones
de la mujer, que agarró el plato y lo apartó un poco.

—No tienes nada que hacer contra ese Todoroki —rio la mujer —Dabi no te quiere de verdad, solo te
utiliza.

—Que si señora, que sí, muchas gracias por su visita. Se lo que siente Dabi por mí, él me quiere y me lo
ha dicho y demostrado muchas veces...

La mujer comenzó a reír a carcajadas.

Hawks la ignoró y salió de allí, y justo cuando cerró la puerta, recibió un mensaje de texto.

"MISIÓN CUMPLIDA".

Hawks sonrió, Kurogiri había sido atrapado, todo estaba yendo a las mil maravillas.
NADIE VA A SEPARARME DE TI (ESPECIAL AIZAWA)

Este capítulo forma parte de los tres especiales redactados en primera que hay en la historia, siendo estos
de Aizawa, Endeavor y Bakugo.

Para tener contexto completo, en el CAPÍTULO 84 - APTO, hay un punto donde Present Mic le dice a
Aizawa que le han llamado de la comisaria, ya que le han dicho que debía ir. Y este capítulo relata esa
visita a comisaria.
—Apellido y nombre.

—Aizawa, Shota

—Ocupación.

—Héroe profesional y docente de la Academia U.A.

Vi a ese agente de policía apuntar, lo que mil veces he tenido que contar, las mil veces que he tenido que
facilitar mis datos cada vez que tengo que apresar a un villano. Ya deberían saberlo.

—¿Vamos a tardar mucho? —le dije lo mas directo que pude, quería demostrar mi disconformidad con el
hecho de estar aquí —mis alumnos me esperan.

—Lo siento, señor Aizawa, pero debemos reunir toda la información que podemos y usted fue quien
apresó a Lady Lie la última vez.

Esas palabras, ese nombre me hizo apretar los dientes, odio a esa mujer.

—Esta bien —contesté algo molesto, pero dispuesto a aguantarme por el bien de todos.

Suspiré y miré a mi derecha, Yamada estaba a mi lado, como siempre. Nunca le podré agradecer la
paciencia que tiene conmigo y por supuesto nunca voy a admitir que es uno de mis grandes apoyos y mas
desde que Shirakumo... no, no es el momento de pensar en eso.

—Por favor, señor Aizawa, reláteme todo lo sucedido con la captura de Lady Lie, sin omitir detalles.

—¿Otra vez? —contesté sulfurándome un poco y frunciendo el ceño.

—Shota, es por el bien de todos, solo una vez mas —la voz tranquila de Hizashi había vuelto a
penetrarme, suspiré, le dediqué una mirada de conformidad y acepté.

—Comience.

Fue hace seis años, Tomoe Tachibana fue localizada en las afueras de la ciudad, en un almacén portuario.
Debido a la naturaleza de su quirk, se solicitó mi ayuda para borrarlo el tiempo justo para que la pudiesen
atrapar y colocarle el moderador. Se trataba de una mascarilla que anulaba sus cuerdas vocales para que
pudiese hablar, pero no emitir su quirk.

En fin, el equipo de captura era mínimo, y con All Might fuera del país, la cosa estaba complicada.
Aparte de mí, el equipo estaba formado por Present Mic, Fat Gum y Gang Orca. Yo me encargaría de
borrar su quirk, Mic la aturdiría y Gang Orca la apresaría y le pondría el moderador, Fat estaba de apoyo,
por si algo salía mal.

Y al principio todo fue bastante sencillo, desde una posición aventajada, sobre las vigas del almacén la
localicé, avisé al resto por los comunicadores y tomaron sus posiciones. Cuando Gang Orca me dio la
orden activé mi quirk, y al parecer ella lo notó enseguida, porque corrió a ocultarse. De alguna forma
sabía que era yo.

Rápidamente pasamos al plan B, Mic y Gang Orca entraron en el edificio y usando sus quirks eliminaron
cualquier obstáculo que pudiese haber entre ella y yo. Arrasaron con todo, eso me facilitó las cosas. La vi
y volví a activar mi quirk.

Pero no contábamos con una cosa, esa mujer no era solo su quirk. Ahí pudios ver que poseía una gran
agilidad y rapidez. En un movimiento casi acrobático se puso frente a Gang Orca y lo lazó varios metros
de una patada, con tan mala suerte que goleó una de las vigas, haciendo que la superficie donde estaba se
balancease y yo cayese al suelo, quitando mi foco en ella.

Lo aprovechó hiriendo a Present Mic y verlo cubierto de sangre me pudo, no podía dejar que volviese a
pasar, no podía perder a otro amigo. La volví a enfocar con mi quirk y me lancé sobre ella. Tuvimos una
pelea algo intensa, ella era muy rápida y aunque yo no me quedaba atrás, me superaba. Pero gracias a mi
quirk ella estaba mas indefensa, por lo que Mic lanzó una onda de sonido y la desestabilizó. Ahí fue
cuando yo la apresé con mi cinta dejándola inmóvil el tiempo justo para que Gang Orca se recuperase y
le pusiese el moderador.

—Eso es todo, ¿nos podemos ir? —dije ya cansado —necesito dormir.

—Solo un par de preguntas mas.

Estaba harto de esto, puse los ojos en blanco y si no llega a ser por la mano de Hizashi, que tocó mi brazo
en el momento oportuno me hubiese ido.

—¿Conocía usted la naturaleza del moderador?

—Solo sabíamos que era una máscara y que reduciría de gran forma su poder.

Me percaté de que el agente miraba los papeles algo preocupado.

—La señora Tachibana, estuvo cuatro años en el Tártaro, y por buen comportamiento se la trasladó a una
prisión de menos seguridad y allí, aceptando usar un mordedor mas potente se la dejó en libertad.

—Algo que no llego a comprender —me quejo con insistencia haciendo énfasis en mis palabras —eso
fue una estupidez.

El agente volvió a mirar los papeles.

—Los psicólogos creyeron que se había rehabilitado y le ofrecieron la libertad siempre que usara un
moderador mas potente y se pretensase todas las semanas en la comisaria mas cercana para firmar el
permiso de libertad.

Eso sonaba, si se tratase de otra persona, como algo lógico, pero con esa mujer cometieron un grave
error. Yo vi en sus ojos odio y maldad, esa mujer no debería estar libre.

Finalmente salimos de la comisaría, Yamada está muy callado, algo raro en él, y yo no sé que decirle.
Estoy molesto, esa mujer está libre y sin duda va a venir a por mí y seguramente a por él, y eso no lo
puedo permitir.

—Mira, Shota, un puesto de helados, vamos a comprar uno —me dijo mientras echaba a correr a ese
puesto sin ni siquiera esperar una respuesta mía. Como siempre.

Lo sigo y me siento en un banco que hay cerca mientras compra los helados, no le voy a negar el
ofrecimiento, además sé que lo hace para distraerme. Siempre lo hace, sin él no se donde estaría ahora
mismo, lo que tengo claro es que, comiendo helado en un banco de un parque no.

No puedo dejar de pensar en ello. Volver a rememorar ese día no ha sido muy bueno, no paro de ver mis
errores. Muchas veces me dijeron que solo era un novato, pero eso no es excusa. Si hubiera tenido mas
cuidado nadie habría salido herido.

—Toma Shota, de vainilla, como te gusta a ti.


Tomé le helado y noté temblar el asiento cuando Yamada se dejó caer, y comenzaba comerse el suyo. Y
debí ser demasiado expresivo porque me llamó la atención.

—A ver, Shota, deja ya de pensar en eso, ya no se puede hacer nada. La atraparán otra vez.

Mic intentaba consolarme, sé que lo intenta y en otra ocasión hubiera sido posible que yo me acabase
olvidando del tema, pero sabía que esa mujer vendría a por nosotros, a por mí y a por él.

—No es fácil —le dije con la voz ronca mientras comenzaba a comerme le helado.

El muy tonto me hizo sacar una sonrisa cuando se puso de pie y comenzó a bailar delante de mí, decía
que ahora éramos mucho mas inteligentes que antes, y ahora teníamos algo que proteger y que no íbamos
a permitir que nadie nos volviese a molestar.

Cerré los ojos satisfactoriamente, no quería admitir delante de él que tenía razón, que ahora había algo
que debíamos proteger él y yo. No estábamos solos.

—Uy, si te he sacado una sonrisita es que he hecho buen trabajo ¿no?

Esas palabras me hicieron sonreír mas. Es curioso como es el único que consigue hacerme reír, es tan
tonto... pero eso es lo que me gusta de él.

—Si, has hecho un buen trabajo... haciendo que se me derrita el helado.

Hizashi juntó sus manos frente a mi para pedirme perdón mientras me guiñaba un ojo. Yo suspiré y le
perdoné.

—Mic, no puedo perderte a ti también.

Lo solté como si me molestase guardar esas palabras dentro de mi boca, saltaron ellas solas. El me miró
algo sorprendido, se le notaba en la cara, sabía a lo que me refería.

—Ya perdí a un amigo, no quiero perderte a ti ahora.

Puso una mano en mi pierna, se arrodilló y me miró,

—Lo de Shirakumo fue un accidente. Erais muy jóvenes, no pudiste hacer nada. Ahora somos
profesionales, no podemos morir ni tu ni yo.

Lo miré, cansado, necesitaba dormir y el sueño me hacía ponerme nostálgico y sentimental.

—Ahora tú tienes unos alumnos que proteger y yo te protejo a ti —me dijo con una sonrisa y un guiño de
ojo.

Me llevé la mano a la nuca, arrastrando parte de mi pelo sin darme cuenta, apartando la mirada, ya que él
sabía donde dar para hacerme sentir bien.

—¡NO TE MUEVAS! —me dijo de pronto, y eso hice, me quedé de piedra, pensando que había pasado
algo, pero simplemente sacó su móvil y me hizo una foto.

—Estabas muy guapo y no podía no hacerte una foto.

Resoplé y rodé los ojos.

Al poco caminábamos hacia la U.A. El sol se estaba poniendo y caminando al lado de este zopenco de
Mic lo tuve claro. Nadie va a separarme de él.
El siguiente especial será el de Endeavor, aunque todavía no tiene fecha de publicación. Pero como
pequeño spoiler puedo decir que ese capítulo le dará alas al héroe número uno.
Para que os hagáis una idea de a lo que me refiero os dejo esta imagen.
PADRE E HIJO

—¿Qué te lleve a tu casa?

Dabi volaba por el cielo, casi deslumbrándole los primeros rayos de sol. Aun se notaba la tromba de agua
que había caído la noche anterior, los edificios mojados y los suelos húmedos, el aire también estaba
húmedo, pero ya no llovía.

—Si, se me olvidó hacer una cosa. Si no es mucha molestia, luego puedo irme andando a la U.A —dijo
Shoto que iba en los brazos del villano.

—Si es para pedirle perdón a tu padre no pienso llevarte.

—No es eso.

Dabi chasqueó la lengua, miró al frente y puso rumbo a la casa del chico; no tardaron mucho en llegar,
aterrizó a la vuelta de la gran mansión y dejó al chico en el suelo.

—No tardo, son solo unos papeles.

—Vale.

—¿Shoto?

La voz masculina, sorprendió al chico que miró a su espalda para toparse de frente con su hermano,
rapidamente miró a Dabi, agradecía a todos los dioses que ese día hubiese decidido vestirse con esa
sudadera y llevase puesta la capucha para que no le pudiesen ver.

—Natsuo... que temprano... ¿no?

El albino se acercó a su hermano sin apartar la mirada del hombre detrás de él, que ocultaba su rostro
bajo una capucha.

—Bueno, tengo clases hoy en la universidad —dijo mirándole para nuevamente mirar a Dabi —¿y quién
es?

Shoto se puso algo nervioso, sobre todo por la cara de extrañeza que tenía su hermano mirando a Dabi, al
final era algo normal, si tu hermano aparece después de irse por la noche con un hombre que oculta su
rostro es normal que no te fíes mucho.

—Es...

—Su novio —dijo Dabi pasándole el brazo por el hombro pegándole a él —¿y tú eres...?

Natsuo miró a Shoto algo intranquilo y volvió a mirar a Dabi que debido a la capucha era incapaz de
verle la cara completamente.

—Yo soy su hermano, Natsuo Todoroki —le dijo extendiéndole la mano.


—Un placer, bro —respondió el villano estrechándole la mano, el adolescente miró ese hecho y
agradeció nuevamente que llevase hoy esa ropa, ya que las mangas de la sudadera le tapaban las
cicatrices de los brazos y manos.

Tras un momento de silencio incomodo, Natsuo apartó la mano y se dirigió a su hermano.

—¿Vienes a ver a papá?

—Si, le tengo que pedir una cosa.

—Todavía sigue en casa —miró de reojo a Dabi —te comprendo y estoy de tu parte en lo que pasó ayer,
pero Fuyumi lo pasa mal, intenta controlarte delante de ella al menos.

—Ayer sinceramente no sé que me pasó —respondió Todoroki agachando un poco la cabeza, sintiendo
aun el brazo de Dabi por su hombro.

—Bueno, creo que deberías hablar con él.

Dabi gruñó.

—Lo pensaré —respondió el adolescente.

—Hazlo, bueno tengo que irme, hasta otro día Shoto y...

—Puedes llamarme D.

—De acuerdo, hasta otro día "D" —repitió con tono dubitativo.

Natsuo se despidió con la mano y salió corriendo, dejando a los dos allí mirándole alejarse.

—Muy guapo tu hermano.

Shoto lo miró con el ceño fruncido.

—¿Qué?, es verdad —rio Dabi.

—En fin, ahora vuelvo —Shoto profirió un suspiro.

Todoroki se dio la vuelta para irse, pero Dabi lo agarró de un brazo y lo volteó para quedarlo frente a él,
dándole un suave beso.

—Ahora sí, vete.

Shoto miró a todas partes y luego lo miró con cara molesta, paro finalmente correr hacia la puerta de su
casa.

Entró con lentitud, como si entrase en un lugar desconocido, se descalzó y avanzó por el pasillo, y no
tardó en desviar la mirada cuando pasó por la sala central, allí, sentado en la mesa baja se encontraba un
hombre alto, corpulento, de espaldas a la puerta; se detuvo al verlo y se le quedó mirando.

—Papá...

Enji movió sus brazos, dándole sensación que bebía algo, no dijo nada. Todoroki se quedó allí de pie un
poco mas, hasta que al ver que no iba a recibir respuesta volvió a hablar.

—Papá... tengo que decirte algo.


Endeavor, esta vez elevó su mano y le hizo un gesto a su hijo para que tomase asiento; Shoto entró en la
sala y a paso lento se acercó a la mesa y se sentó, ahí se dio cuenta de que frente a su padre había una
taza de lo que parecía té. Miró la cara de su padre, no parecía enfadado, estaba serio, aunque eso era lo
normal.

—¿Dónde está Fuyumi?

—Aun sigue dormida, hoy tiene el día libre y la he dejado dormir mas tiempo.

El adolescente asintió. No tenía mucho mas que decir respecto a su hermana, ayer la vio mal y ya
hablaría con ella mas tranquilamente,

—Lo siento —dijo Endeavor de pronto sorprendiendo a su hijo que abrió los ojos como platos y lo miró
—lo que dijiste ayer tienes parte de razón, soy consciente de que por mi culpa las cosas están como están,
y aunque no lo parezca estoy intentando ser mejor y arreglarlo todo.

Shoto no esperaba eso, no tenía pensado sacar el tema, el solo vino a por los papeles para las practicas,
realmente no quería hablar con él de eso ahora mismo, pero si de verdad estaba intentando arreglar las
cosas, debía hacer caso a sus hermanos y ponérselo lo menos difícil posible.

—No debí decir eso ayer, estaba enfadado.

—No te disculpes, tienes razón en muchas cosas, y créeme –dijo mirándole y extendiéndole la mano para
agarras su brazo de forma suave —estoy intentando hacer las cosas bien.

—¿Y mamá?

—Es cierto que al principio estuvo internada por lo que pasó...

—Lo que provocaste —interrumpió el chico.

—...lo que provoqué, pero desde hace un par de años, ella está allí por propia voluntad.

Eso sorprendió a Shoto, que lo miró con las cejas levantadas.

—No es cierto.

—Lo es, ella lleva allí dos años por propia voluntad, dice que esa paz que tiene allí le va bien.

—Pero no puede ser, llevó visitándola unos meses y no me ha dicho nada de eso.

—Cuando vuelvas, pregúntaselo.

Shoto bajó al cabeza, algo confuso, no entendía porque se lo habían ocultado.

—¿Fuyumi y Natsuo lo saben?

—Si.

Esa respuesta le dolió mucho mas de lo que esperaba.

—¿Y por qué soy el único que no lo sabía?

—Rei pidió no decirte nada, ella lo quería hacer en su momento, pero...


Shoto cada vez se sentía más confuso, no entendía porque le ocultaban esas cosas; sin duda debía ir a ver
a su madre.

—¿Quieres a mamá? —le preguntó directamente, era un punto clave en todo esto.

Su mujer, o mejor dicho su ex-mujer no ocupaba actuablemente los pensamientos de Enji y ya que
estaban siendo sinceros, no iba a mentir.

—Ya no siento nada por ella.

Shoto no se sorprendió, pues era algo que imaginaba desde siempre.

—¿Lo has sentido alguna vez?

—Durante un tiempo pensé que sí, pero no estoy seguro a día de hoy.

Ambos guardaron silencio durante unos minutos, hasta que Shoto tomó aire, necesitaba salir de allí y
pensar.

—Había venido a confirmarte que Bakugo, Midoriya y yo haríamos las practicas contigo, y venia a por
los papeles —dijo intentando apartar el tema

Endeavor lo miró y puso sobre la mesa una carpeta, la cual había tenido a su otro lado todo el tiempo. La
abrió y sacó tres formularios y se los puso delante a su hijo.

—Aquí tienes, los puede mandar la U.A. o traerlos tú si quieres.

Todoroki agarró los papeles y se levantó.

—Gracias. ¿Cómo sabias que venía a por esto?

—Te lo iba a dar ayer en la cena, a mi no se me había olvidado, pero pasó todo y al final se me pasó.

Shoto asintió con cierta culpa, pero no se amedrentó.

—Vale, bueno... hasta otro día.

—Adiós, hijo.

Todoroki, comenzó a caminar dirección a la puerta sin mirar atrás, se puso sus zapatos y abandonó la
casa. Cuando cerró la puerta principal, se detuvo y tomó aire, cerrando los ojos, necesitaba pensar y
respirar. Esta conversación había sido algo intensa para él.

Nada mas atravesar la reja del muro de piedra que rodeaba la casa se encontró con Dabi, apoyado en el
muro, con las manos en los bolsillos de la sudadera y mirando al cielo, era palpable su molestia por tener
que estar allí esperando.

Lo miró.

—Si que has tardado, menos mal que solo era agarrar unos papeles... —replicó Dabi con voz molesta.

—Perdona, estaba mi padre y me he entretenido.

Dabi lo miró con el ceño fruncido.

—¿No le habrás pedido perdón?


Shoto miró al suelo y oyó un bufido proveniente de la persona que tenía en frente.

—Lo sabía...

Todoroki vio la rabia en las facciones del hombre, y aunque llevaba la capucha puesta, se le apreciaba el
rostro apretado.

—Dabi, por favor, no te enfades... yo solo...

—Tu solo nada, habíamos quedado en que no ibas a pedirle perdón, lo que dijiste lo hiciste y punto. No
tienes que pedir perdón por expresarte y menos con ese imbécil.

—Pero es mi padre...

—¡¡Y EL M...!!! —gritó, pero fue interrumpido por una corriente de aire.

—Hey, ¿qué pasa? —preguntó una voz familiar detrás de ellos.


MI NOVIO

Dabi se volteó para cruzarse con la mirada de Hawks, que lo miraba a él y a Shoto con una ceja
levantada; de forma intuitiva se puso delante del adolescente con la inútil idea de ocultarlo, por su parte,
Todoroki se había aferrado al brazo de Dabi, ya que, al ver al alado, los recuerdos de la noche anterior
volvieron.

—¿Qué haces aquí? –preguntó el moreno con el ceño fruncido.

—Buenos días a ti también —contestó Hawks posándose en el suelo y plegando sus alas —estoy
trabajado — siguió hablando mientras caminaba hacia ellos, enfocando su mirada en la cabellera bicolor
tras Dabi. Hawks se esperaba encontrarlos allí, él sabía donde estaba Dabi las veinticuatro horas, y con lo
que dijeron en el desayuno era obvio que estaría allí.

—No hace falta que lo escondas, sé que está ahí... —dijo el alado rodando los ojos viendo lo estúpido
que era ocultarlo —además ya nos vimos ayer por la noche en el baño —dijo con voz picara con toda la
intención de molestar al moreno, que al escuchar eso miró a Shoto con el ceño fruncido.

—No es lo que parece, Dabi. Yo solo fui al baño y... él entró a traerme toallas.

Dabi lanzó una mirada de odio hacia Hawks y comenzó a caminar alejándose de los dos, pero al pasar al
lado del alado, este lo agarró del brazo.

—No te vayas... —le dijo Hawks con voz casi infantil, aunque redujo el volumen de su voz para hablarle
mas cerca del oído —tengo que contarte algo importante.

—¿El que? —respondió el moreno aun con enfado en su voz.

—Kuro...

—¡¡¡SHOTOOO!!!

Una potente voz sonó detrás de ellos, los tres giraron para ver como en la esquina de la casa, Endeavor
los miraba y se acercaba a ellos con paso firme, hasta que se centró en Hawks, ahí su semblante se relajó
un poco, aunque al ver al chico al que el alado le sujetaba el brazo y lo cerca que estaba de él, su ceño se
frunció.

—Shoto, creía que te habías ido, ¿Qué haces aquí? —preguntó Enji al acercarse a su hijo.

—Yo... bueno...

—Lo he entretenido yo, Endeavor —dijo Hawks, soltando a Dabi y acercándose a ellos —venía a verte y
me lo he encontrado y estábamos hablando —sonirió mientras le pasaba el brazo por el hombro al chico.

—Aja... —respondió el hombre, que desvió la mirada a aquel chico vestido de negro con sudadera y
capucha que le tapaba casi toda la cara —¿amigo tuyo?
Hawks miró atrás con alarma, pero intentando que Endeavor no le viese, ya que sabía que él podía ver a
través de su fachada.

—Oh... él es... mi novio.

Enji se sobresaltó ligeramente y miró fijamente a Dabi con el ceño bastante fruncido, mientras Shoto
estaba inmóvil.

—Ven, amor, te presentaré a Endeavor —dijo Hawks con voz dulce extendiéndole una mano a Dabi.

El villano seguía a varios pasos de ellos, con la capucha tapándole completamente la cara, quería irse, no
quería ver ni estar cerca de ese asqueroso de Endeavor, pero había percibido ese enfado en la cara del
hombre al decir que era su novio, y antes de irse quería molestarlo mas y luego hablaría con Hawks sobre
todo esto.

Dabi se acercó y agarró de la cintura a Hawks atrayéndolo hacia él, haciendo que soltase a Shoto, el
chico bajó la cabeza al ver ese gesto, estaba molesto al ver como Dabi agarraba de la cintura y atraía
hacia el al número dos.

—Así es —dijo modificando su voz para que sonase mas rasposa —soy su novio.

Hawks sonrió nerviosamente hacia Endeavor.

—Endeavor este es...

—Puedes llamarme D.

Endeavor lo miraba con los brazos cruzados y con el ceño muy apretado, cada vez mas, preguntándose
porque no se quitaba la capucha.

Tras un silencio incomodo, Dabi fue el primero en hablar.

—Yo tengo que irme —miró a Shoto de forma disimulada —ya hablaremos mas tarde —y giró
ligeramente su mirada a Hawks —hasta luego, amor —dijo para acto seguido besar en los labios al alado
frente a padre e hijo que miraban la escena con la misma cara de sorpresa y molestia.

Tras eso, Dabi les dio la espalda y con las manos en los bolsillos se comenzó a alejar de allí. Hawks vivió
a reír nerviosamente y miró a padre e hijo.

—Bueno...

—Me tengo que ir —dijo Shoto con tono monótono y paresurado —adiós.

Y sin darle tiempo a nadie a decir nada, salió corriendo, quedando a Endeavor y Hawks allí solos, frente
a frente, mirándose.

El número dos estaba realmente nervioso, no esperaba tener que hacer eso de buena mañana y frente a
Endeavor y Shoto, aunque en el fondo se alegraba de que Todoroki lo hubiese visto. Se llevó la mano a la
nuca algo avergonzado.

—Que "simpático" es tu novio... —dijo Endeavor de forma sarcástica.

—Si... bueno... es algo especial.

—Ya veo... —volvió decir sin quitar su expresión seria —bueno, ¿Qué querías?
—Ah si... —notó enseguida reducir su tensión, hablaría con Endeavor primero y luego le diría a Dabi lo
de Kurogiri si no se enteraba antes —venía a verte, ya que ayer me fui sin decir nada y bueno, para saber
que tal estabas.

Endeavor relajó sus facciones, dejó de cruzar los brazos y se frotó la barbilla.

—Vamos, entra y hablamos.

Hawks comenzó a caminar detrás de héroe número uno, para poco después acabar dentro de su casa.
Llegaron al comedor donde la noche anterior había comenzado ese pequeño drama familiar, Enji le pidió
a Hawks que se sentase y este lo hizo.

Al poco, Fuyumi apreció por la puerta algo molesta.

—¡¡PAPÁ!!, ¿Por qué no me has despertado? ¿has visto la hora que es?

—Hoy tienes el día libre y quería dejarte dormir mas tiempo, que luego me dicen que te exploto —dijo
mirando a Hawks y este le devolvía una risa culpable.

La chica miró al rubio.

—Buenos días, Hawks, perdona por darte el espectáculo de buena mañana, ahora os preparó té.

—No hace falta, Fuyumi...

—No es molestia, así desayuno yo —dijo sin dar tiempo a responder.

—Esta chica...

Endeavor lo miraba fijamente, incapaz de quitarse de la cabeza la imagen de ese "D" besándolo.

—Quisiera disculparme por lo que pasó ayer —dijo de pronto el hombre.

Hawks se sorprendió un poco.

—No tienes que disculparte, ya le dije ayer a Shoto, que yo no conozco los detalles, pero no creo que tú
tengas culpa de nada.

Endeavor meditó y se dirigió nuevamente hacia el rubio, tras unos segundos de silencio.

—¿Qué sabes?

—Realmente no sé nada, solo lo que me contó Shoto, que tu mujer está internada en un psiquiátrico, que
tu hijo mayor... Toya... murió... y poco mas.

Endeavor agachó la cabeza, quería contarle, pero él mismo no estaba listo para expresarse totalmente por
sus errores pasados. Volvió a mirarlo, el rubio le devolvía una mirada limpia y brillante, recordó cuando
lo conoció, como un niño le empezó a seguir, le confesó su admiración, hasta que consiguió colaborar
con él en varias misiones, demostrándole que no era solo un niño con alas, era un héroe muy capaz.

—Está bien, te voy a contar todo.

Tiempo después, Hawks caminaba por el pasillo de la casa Todoroki dirección a la calle, la conversación
con Endeavor había sido intensa, confesándole todo su pasado, lo relacionado con su familia, el divorcio
de su mujer, del que ninguno de sus hijos sabía nada, lo sucedido con Toya y Shoto, el por qué del
internamiento de Rei. Era mucha información y nada hacía quedar bien al hombre, pero Hawks no lo
juzgó, el Endeavor de ahora estaba intentando hacer las cosas bien, intentando enmendar sus errores y
eso era lo que importaba. A Hawks no le importaba si su admiración por él lo cegaba, para él ese hombre
era su mayor ídolo y su ejemplo a seguir.

Al momento de abrir la puerta, se topó de bruces con Natsuo, que al parecer volvía de la universidad y
que había abierto también la puerta al mismo tiempo, quedando ambos mirándose fijamente. El rostro del
albino se tornó rojizo al cruzar sus grises ojos con los de Hawks, que le sonreía como siempre.

—Oh, perdona, Natsuo. Pasa, pasa..., como si fuese tu casa —dijo en tono de broma.

—Es-es mi casa...

—Eso parece...

Se produjo un silencio algo incomodo entre ellos.

—¿Ya te vas? —le preguntó Natsuo rompiendo ese silencio,

—Si, había venido a ver a tu padre, ya que ayer me fui sin decir nada y después de lo que pasó...

—Si, lo comprendo —dijo bajando la cabeza. Hawks ahora podía entender mejor los comportamientos de
todos los hijos de Endeavor. Por ejemplo, Natsuo había sido completamente ignorado por su padre desde
siempre por el simple hecho de tener un quirk de hielo.

Hawks le puso una mano en el hombro, dándole un ligero apretón.

—Seguro que tienes muchos amigos y muchas chicas detrás de ti, pero aquí estoy por si necesitas algo,
¿vale?

La rojez en el rostro del chico aumentó.

—Gra-gracias... y bueno... tenía novia, pero ya no...

—Oh, vaya —se lastimó el alado, entonces se acercó a su oído y le susurró —ella se lo pierde.

Al notar el aliento de Hawks en su oído y cuello se estremeció.

—Bueno, me tengo que ir, ya nos vemos, hasta otra Natsu.

Hawks pasó a su lado y extendiendo sus alas comenzó a volar, mientras el chico había salido para elevar
su vista al cielo y contemplar como el alado se iba volando.
HÉROES 1, VILLANOS 0

—Kacchan.

—¿Qué pasa?

—Em... ¿puedes soltarme?

Izuku se encontraba en la cama, y los brazos del rubio lo tenían agarrado por la cintura impidiéndole
levantarse para comenzar su rutina de mañana.

—No quiero —protestó Bakugo.

—Pero llegaremos tarde, y tenemos que desayunar, ducharnos...

—No quiero.

—Kacchan...

Izuku se volteó para quedar frente a él, juntaron sus frentes y le puso una mano en la mejilla.

—Kacchan, llegaremos tarde —pero rápidamente vio la negativa en la cara del rubio, y se apresuró a
decir algo que sabía que no iba a fallar —nos podemos duchar juntos si quieres.

Eso si llamó la atención de Bakugo, que lo miró con los ojos bien abiertos y saltó rápidamente de la cama
para comenzar a agarrar sus cosas.

—Vamos Deku, sal de la cama que se nos hace tarde... vamos.

Izuku sonrió al ver como había cambiado la historia en menos de un segundo.

—Está bien, ya me levanto.

—Vamos, la ducha nos espera —dijo mientras abría la puerta al mismo tiempo que agarraba al peliverde
de la muñeca y lo llevaba escaleras abajo hacia las duchas. Y justo en el momento que entraban al baño,
la puerta principal de la residencia se abría, y con calma Todoroki entró, se quitó los zapatos y se frotó la
cara; habían sido un par de días muy intensos, muchas cosas que procesar, le dolía la cabeza, multitud de
palabras e imágenes retumbaban en su mente, su padre hablándole esta mañana, el hecho de que todos
sabían que su madre no quería salir de allí por su propia voluntad... aunque lo que mas se repita era la
imagen de Dabi y Hawks besándose, eso le molestó mucho mas de lo que pensaba, y aunque sabía que el
alado lo había hecho para protegerlo, se sentía molesto.

Dejó los papeles en la mesa central de la sala común y fue directo al baño, iba a tomarse una ducha fría
rápida para despejar la mente, no se esperaba encontrar a dos de sus amigos desnudos, besándose de
forma apisonada en la puerta de una de las cabinas.

—Oh —pudo decir del asombro de ver eso.


Izuku y Bakugo lo miraron, siendo el peliverde el que mas se asustó y enrojeció intentando taparse,
metiéndose dentro de la cabina, seguido con mas clama por Bakugo que le dedicó al medio albino una
mirada de rabia.

—Lo siento, Todoroki-kun... —se disculpó Izuku.

—No te disculpes, Deku, la culpa es suya por entrar sin llamar.

—No pasa nada, seguid con lo vuestro haced como si no estuviese —habló Todoroki todavía impactado,
pero comenzado a andar hacia una de las duchas libres, quitándose la ropa y entrando, para abrir
rápidamente el agua.

—¿Cómo?

—Ya has oído Deku...

Todoroki aun con el agua cayendo sobre su piel, seguía escuchado las quejas de esos dos.

—No voy a hacer nada estando Todoroki-kun aquí...

—Ya ha dicho que hagamos como si no estuviese.

—Lo he oído, pero... Ka-Kacchan... no me subas...

Shoto tardó menos de unos instantes en empezar a oír gemidos ahogados por lo que parecían manos;
pensó, mirando hacia abajo y viendo la magnitud de su erección, que por mucha ducha fría que se diese,
si hacían eso a su lado, no iba ayudarle mucho, por lo que suspiró y agarró su pene erecto comenzando el
vaivén con su mano mientras unas cabinas mas allá, Izuku y Bakugo se entregaban a la pasión.

Minutos después, los tres estaban sentados en la mesa grande del comedor, Shoto en frente de ellos y con
unos papeles sobre la mesa. Izuku mantenía la mirada baja, aun avergonzado por todo lo que había
pasado en el baño, Bakugo apoyaba un codo en la mesa mentira sostenía su cabeza con la mirada apuesta
en el medio pelirrojo, y Todoroki agradecía que no supiesen que se había masturbado mientras los
escuchaba gemir.

—Aquí tenéis los formularos para las practicas, cuando los tengáis me los dais para llevárselos a mi
padre —decía mientras extendía los dos papeles frente a ellos.

Bakugo no lo agarró, simplemente lo leyó, Izuku si alargó las manos para sostener el papel y echarle una
mirada rápida.

—¿Cuándo se lo tienes que llevar? —preguntó el peliverde.

—No hay prisa, pero antes de que acabe la semana.

—Vale, yo te lo daré a mas tardar esta noche

—De acuerdo.

Todoroki miró ahora a Bakugo para saber cuando tenía pensado entregarlo.

—Yo también te lo daré esta noche, tengo ganas ya de ver que sabe hacer le número uno.

De pronto, un estruendo sonó en las escaleras, haciendo que los tres chicos mirasen algo alarmados. Una
vez enfocaron su mirada vieron como en el suelo estaba Kaminari sentado encima de Kirishima, ambos
riéndose a carcajadas, ante la atónita mirada del trio principal.
Izuku se levantó corriendo a ver si necesitaban ayuda, mientras que Bakugo y Todoroki se levantaron con
mas clama, siguiéndolo, hasta llegar a su altura.

—Te dije que sería divertido —decía Denki entre carcajadas.

—¿Estáis bien?

Con dificultad, amos se levantaron.

—Si, Midoriya, no te preocupes —le dijo Kirishima que aprovechó para saludarlos a los tres.

—Es que le he dicho a Kiri que sería una muy buena idea bajar las escaleras usando su cuerpo
endurecido como si fuese un trineo de nieve...

—¡Y ha sido una pasada! —acabó de contar Kirishima.

—Tal para cual... —dijo Bakugo mirando a la pareja y yéndose a la cocina sin decir nada mas.

—Tened cuidado, el profesor Aizawa se puede enfadar —dijo Shoto.

—No te preocupes, soy indestructible —comentó Kirishima sacando musculo.

—Lo decía por la escalera —Shoto señaló a los escalones para que tanto Kaminari como Kirishima
abriesen los ojos al ver el destrozo que habían causado en las escaleras.

Ambos se abrazaron aterrados pensando en la bronca que les caería cuando lo viese Aizawa.

—Nos va a matar, Denki.

—No, no... debe de haber alguna forma...

Izuku los vio y no pudo evitar sonreír, al parecer habían arreglado sus problemas de la noche anterior e
incluso veía a Kaminari como antes, gracioso, divertido, aunque ahora mismo solo temblaba de miedo.

—Os ayudaré, veamos... —dijo Izuku pensando mientras los otros dos se arrodillaban ante él y lo
abrazaban agradeciéndole entre lágrimas que fuese tan bueno de ayudarlos.

Unas horas después, Aizawa se encontraba frente a su clase, todos atendían sus palabras.

—¿Ya habéis buscado la agencia donde haréis las practicas?

Voces afirmativas llenaron la clase, Aizawa rodó los ojos algo molesto por el ruido y agarró una carpeta.

—Ya está bien, pasaré lista y me dirán con quien harán las practicas.

La mayoría había repetido agencia, tales casos como Kirishima, que había vuelto a la agencia de Fat
Gum, Tsuyu y Uraraka con Ryukyu, Kaminari con Edgeshot.

—Tokoyami, Fumikage.

—Yo haré las prácticas con Hawks.

Varios se sorprendieron y se alegraron porque su compañero haría las practicas con el número dos,
aunque siendo mirado de mala manera por Bakugo, que no soportaba nada al alado.

—Todoroki, Shoto.
—Haré las prácticas en la agencia de Endeavor.

Hubo nuevas muestras de asombro, aunque menos, ya que era algo normal que Todoroki hiciese las
prácticas con su padre.

—Que suerte, Todoroki —dijo Sero —el número uno no es una oportunidad que se puede desaprovechar.

Todoroki no respondió, solo asintió para no ser descortés.

—Bien, Bakugo, Katsuki —volvió a apuntar Aizawa mirando al rubio.

—Yo también las haré con el número uno.

Esta vez el asombro y los murmullos de todos estallaron, ya que no se esperaban que Todoroki y Bakugo
compartiesen agencia.

—¡¿QUÉ PASA!? —gritó mirando a sus compañeros haciendo que todos se callasen.

—Ni con pareja cambia su humor —dijo Jiro en voz baja.

—Te he oído, orejas.

—Me llamo Kyoka Jiro, apréndetelo —le replicó la chica.

—Silencio —llamó la atención el profesor, dando una pasada rápida por todos los alumnos, para luego
centrar su mirada en Izuku.

—Midoriya, Izuku.

—Yo también las haré con Endeavor.

Esta vez no hubo muestras de asombro, solo risitas por lo bajo y miradas que pasaban de Izuku a Bakugo.

—Claro, van juntitos —dijo Sato.

—Que romántico —alzó la voz Aoyama mientras extendía los brazos, ganándose una mirada de odio de
Katsuki.

Horas después, todos estarían frente a la televisión y verían como las noticias anunciaban la captura y
traslado inmediato de Kurogiri a la prisión del Tártaro, siendo el titular de la noticia "GRAN GOLPE A
LA LIGA DE VILLANOS" "HÉROS 1, VILLANOS 0"
PRIMER DÍA DE PRÁCTICAS

Ha pasado una semana desde que Kurogiri fue atrapado, y aunque había sido un gran golpe contra la Liga
de los Villanos, la lucha seguía. Y ahora tres chicos se encontraban frente a un hombre alto, serio, que los
miraba fijamente.

Los chicos cargados con sus maletines también lo miraban, no todos los días tenías frente a ti al héroe
número uno, y mas sabiendo que durante esa semana sería tu instructor.

—Bien, hoy comienza la semana de prácticas —dijo Endeavor mientras pasaba la mirada por los tres
chicos —hoy haremos algo sencillo, para ver cuál es vuestro nivel.

Izuku lo miraba prestándole toda la atención mientras apretaba el asa de su maletín. Estaba emocionado e
ilusionado y con muchas ganas de aprender del número uno. Bakugo lo miraba con los brazos cruzados y
una ceja levantada, él no quería probar nada, él quería saltar a la acción. Y Todoroki simplemente
atendía, sabía que con Endeavor aprendería mucho, en lo que se refiere a su labor como héroe no tenía
ninguna pega.

—La misión de hoy será una simple patrulla, iremos primero a la agencia, donde os cambiareis y de allí
haremos la ronda.

Los tres chicos asintieron, cada uno con un ánimo diferente, y comenzaron a seguir al hombre por las
calles de la ciudad hasta llegar a un gran edifico, donde en la última planta se encontraba el despacho
principal de la agencia de Endeavor.

Al entrar, Izuku pudo ver la cantidad de trabajadores que había, mucha gente sentada en mesas con
ordenadores enfrente para monitorizar cada movimiento, teléfonos sonando y héroes yendo a ayudar.
Nada mas entraron una chica se acercó a ellos.

—Vosotros debéis ser los nuevos —dijo mirando a Izuku y Bakugo para luego desviar la mirada hacia
Todoroki —hola, Shoto, cuanto tiempo.

—Hola, Burnin —respondió el chico.

—Que pasada, ¿Cuánta gente trabaja aquí? —preguntó Izuku dando una extensa pasado con su mirada a
toda la agencia.

—Somos mas de doscientos, pero en esta sede solo estamos unos sesenta —respondió la chica de pelo
verde.

—Wow...

—Tenéis diez minutos para cambiaros, luego nos reuniremos en la entrada.

Endeavor dejó a los chicos y se dirigió a su despacho.

—Los vestidores están al fondo del pasillo —les indicó Burnin.


Shoto ya conocía el camino por lo que les hizo a sus amigos una señal con la mano y lo siguieron hasta
los vestidores. Allí, reposaron sus maletines en unas banquetas y procedieron a cambiarse para vestir sus
trajes de héroes.

—Estoy un poco nervioso —dijo Izuku mientras se ajustaba los guantes.

—¿Y tú quieres ser el mejor héroe? —Bakugo le contestó lanzándole una mirada algo dura.

—No lo puedo evitar, Kacchan...

—Midoriya, no te preocupes, mi padre tampoco es tan amargado como parece.

—No lo decía por eso —suspiró y miró su mano —aunque ya controlo algo mejor el látigo negro —
desvió su mirada hacia Todoroki, a él no le habían contado su origen, simplemente le dijeron que era una
extensión de su quirk —es la primera vez que lo usaría en la calle y no quiero hacerle daño a nadie por no
saber usarlo.

—Para eso estas aquí, estúpido —le respondió Bakugo acerándose a él, y dándole un golpecito con un
dedo en la frente —además, yo estoy contigo, así que no pasará nada.

Izuku sonrió, mientras se frotaba la frente, el golpe le había dolido.

—Gracias, Kacchan.

Todoroki los miraba algo apartado, no quería interrumpir ese momento, pero solo tenían diez minutos.

—Perdón que moleste, pero debemos irnos.

—No te perdono, bastardo —dijo Bakugo mirándole y saliendo de la sala con cara de enfado.

—No le hagas caso, Todoroki-kun... tú no molestas nunca.

A los pocos minutos, los tres chicos llegaron a la entrada, allí ya los esperaba Endeavor, vestido también
con su traje.

—Iréis detrás de mí, será una patrulla simple, si hay algún problema me avisareis a mí, y luego iremos,
nada de salir cada uno por su cuenta ¿entendido?

Los chicos asintieron.

Poco tiempo después caminaban por la calle, en esa zona estaban mas o menos acostumbrados a ver a
Endeavor patrullar, por lo que no se sorprendieron mucho, aunque si había algunos chicos que se
acercaban al héroe número uno a pedirle autógrafos o fotos y el aceptaba sin problemas. Desde aquella
patrulla con Hawks, Endeavor se había vuelto mas abierto con el público, incluso mas amable. Shoto
miraba a esos niños acercarse a su padre, no pudo evitar sentir algo de envidia, ya que a él también le
hubiese gustado que a esa edad, su padre lo tratase así y no como lo hizo.

—¡Endeavor!

Los cuatro giraron la mirada, todos reconocieron la voz. Hawks se posó frente al número uno y lo saludó.

—Buenos días, veo que ya tienes a tus nuevos ayudantes —dijo pasando la mirada por los tres chicos,
devolviéndole cada una expresión diferente. Izuku lo miraba aluciando, el héroe número uno y el número
dos juntos, delante de él y él los conocía a los dos, casi muere allí de la emoción. Bakugo le dedicaba a
Hawks una mirada de odio, que simplemente no ocultó y Shoto lo miraba con cierta reticencia, no
olvidaba ese beso que le vio darse con Dabi, tampoco olvidaba que era un traidor.
—Si, hoy es el primero día... ¿no tienes tú a nadie? —preguntó mirando alrededor.

—Oh, sí, pero es un poco lento —dijo en voz baja justo cuando vio a lo lejos como un chico con cabeza
de pájaro y traje negro se acercaba corriendo, deteniéndose a su lado exhausto y con la respiración
acelerada por ir corriendo detrás de él.

—Hawks-sensei... no...puedo seguir...el ritmo... yo no puedo volar...

—Para eso estás conmigo, Tokoyami —le dijo Hawks con una sonrisa.

Izuku se acercó a Fumikage y lo apoyó, saludándolo.

—Midoriya... no pensaba encontrarte... ni a vosotros.

—Ha sido casualidad —dijo Shoto —Hawks suele hacer lo que le da la gana —dijo con tono algo alto
para que lo oyesen.

—Es verdad, llevo todo el día corriendo detrás de él... el vuela y lo hace muy rápido...

—Nosotros estamos de patrulla.

Mientras los adolescentes hablaban, Hawks agarró del brazo a Endeavor y lo apartó un poco, bajando la
voz.

—¿Has oído lo del villano que capturaron? —preguntó Hawks.

—Si, la Liga de Villanos ha perdido un valioso aliado, es cuestión de tiempo que cometan un error y
sepamos donde se esconden.

—Si... pero ¿no crees que sería interesante custodiar algo mejor el hospital donde lo tinene retenido y de
paso la U.A?

—Nadie sabe que lo trasladaron allí, todos piensan que está en el Tártaro, y ¿la U.A.?, ¿Qué tiene que
ver?

—Yo solo digo que habría que tener vigilado el lugar por si acaso.

Endeavor lo miró, el semblante del número dos era serio, algo raro en él, que siempre le hablaba con una
sonrisa, ¿Por qué tanto interés en proteger ese sitio?

—Nunca está de mas, que haya vigilancia extra —respondió Enji.

El gesto de Hawks cambió, de uno serio a uno mas risueño.

—Eres el mejor, Endeavor.

El hombre rodó los ojos, aunque con una leve sonrisilla en sus labios.

De pronto, un estruendo hizo retumbar todo, edificios, el suelo, los coches de las calles comenzaron a
pitar.

—¿Qué es eso?

Al momento, una multitud de personas comenzaron a correr en estampida por la calle. Endeavor
comenzó a expulsar llamas y se dirigió a los chicos.
—Deku, Shoto y Bakugo, ayudad a la gente. Hawks conmigo.

—Voy... Tsukoyomi, ayúdalos —ordenó Hawks a su ayudante mientras salía volando detrás de Endeavor.

Entre los cuatro consiguieron ayudar a todos lo que pudieron, por suerte nadie salió herido y solo
tuvieron que guiarlos. Fue entonces cuando un coche salió disparado e iba a estamparse contra varias
personas, que del brazo de Izuku salieron varias corrientes de color negro que sujetaron el coche y lo
soltaron con suavidad en el suelo, haciendo que nadie sufriese daños.

Con felicidad, Izuku miró su mano.

—Lo he conseguido —dijo contento y se giró hacia Bakugo —Kacchan, lo he conseguido.

—Pues claro, no tenía dudas de que todo iría bien.

Un resplandor hizo que giraron al cabeza y como un hombre con lo que parecían puños con forma de
taladros volaba por los aires, a su alrededor, Hawks a gran velocidad le asestaba cortes con sus alas
haciéndolo vulnerable al gran impacto incendiario que segundos después le propinaría Endeavor y que
acabaría con ese villano aturdido y atrapado gracias nuevamente al látigo de Izuku.

Mientras la policía arrestaba al villano, los cuatro chicos aun seguían asombrados por la batalla de los dos
héroes, aunque mas bien, los asombrados eran Izuku y Fumikage, ya que Bakugo y Todoroki no querían
reconocer que la pelea había sido impresionante.

—Que pasada... que bien se compenetran —dijo Izuku mirando a los dos héroes.

—Mira, Endeavor, este chico sabe lo que se dice —bromeó guiñándole un ojo al hombre.

—Si, bueno... lo que tu digas.

Hawks rio.

—Bueno, ha sido un placer pelear otra vez a tu lado, ya sabes que me tienes para lo que quieras —le dijo
haciéndole un gesto con la mano como si llamase por teléfono —Tokoyami, nos vamos. Y Endeavor...
recuerda lo que hemos hablado.

Y fue decir eso, extendió sus alas y salió volando a toda velocidad.

—Oh, otra vez... adiós, Midoriya, Todoroki y Bakugo... un placer señor Endeavor —y dicho esto vivió a
salir corriendo detrás de su maestro.

—Habéis estado bien —dijo una potente voz detrás de ellos. Al girarse, Endeavor los hablaba —aunque
yo estuviese encargándome del villano, he visto el buen trabajo que habéis hecho ayudando a las
personas. Es un buen punto para empezar.

—¿En serio has estado mirándonos mientras peleabas? —preguntó Izuku,

—Si, un héroe debe estar al tanto de todo.

—Yo quería pelear —sentenció Bakugo.

—Si de verdad quieres ser un héroe, luchar debe ser la última opción. El objetivo de los héroes es ayudar
a la gente, salvarlos es lo primero. Si por la razón que sea, para ayudarlos hay que luchar, se hará, pero
realmente no es el trabajo de los héroes.

Bakugo gruñó y se cruzó de brazos.


—Bueno, volvamos a la agencia, la patrulla ha acabado.

Comenzaron a caminar de vuelta al edificio, y ese trayecto le sirvió a Endeavor para indagar mas en sus
ayudantes.

—Decidme ¿Qué pretendéis con venir a trabajar conmigo?

Esa pregunta les pillo a todos por sorpresa, aunque Izuku fue el primero en hablar.

—Yo quiero aprender a dominar esta nueva variante de mi poder, sin control puede ser peligrosa.

—¿Te refieres a ese látigo negro, no? A mí me ha parecido que lo dominabas bastante bien —tanteó el
hombre.

—Si, pero necesito dominar mejor mis emociones y creo que trabajar con le número uno es la mejor
opción.

Endeavor asintió.

—¿Bakugo?

—Yo he vendo para ver si hay algo que no pueda hacer.

El número uno alzó las cejas, aunque al estar delante de ellos no lo vio ninguno.

—Entonces será fácil trabajar contigo.

Eso sorprendió al rubio que soltó una risita de satisfacción.

—¿Y tú, Shoto?

—Vengo para aprender del número uno, nada mas.

Enji se esperaba esa contestación de su hijo.

—Pues conmigo serás el mejor de todos.


EN CASA DE TODOROKI

La noche estaba cerniéndose sobre la ciudad cuando Hawks aterrizó frente a la puerta de su agencia, se
recostó contra una pared mientras esperaba a que su ayudante lo alcanzase, no fue hasta diez minutos
después que a lo lejos pudo ver a un chico con la cabeza de pájaro que se acercaba a él corriendo.

Finalmente llegó frente a él, posándose en sus rodillas mientras respiraba con dificultad, exhausto por la
carrera.

—Tokoyami, eres lento.

—Hawks-sensei, yo no puedo volar como tú, ni tampoco soy tan rápido.

—¿No puedes volar?... pero eres un pájaro.

—Los pingüinos también son pájaros y no pueden volar —se excusó Fumikage algo avergonzado, ya que
era un tema del que sentía algo de complejo.

—Tienes razón, pero tú no eres un pingüino...

El chico no dijo nada, simplemente se centró en recuperar el aliento. Hawks lo miró con los brazos
cruzados y una ligera sonrisa en su cara.

—Está bien, yo te enseñaré a volar.

Tokoyami se incorporó rápidamente para mirar a su maestro.

—Pero, ¿Cómo?... yo no tengo alas.

—Pero tienes un quirk muy interesante, ¿o no, Dark Shadow?

Del interior de Tokoyami apareció una sombra negra, que de forma algo tímida asintió y confirmó el
comentario de Hawks.

—¿Ves?, hasta tu quirk tiene más fe en ti que tu mismo.

Así, poniéndole una mano en la espalda, ambos entraron en la agencia, al mismo tiempo que las farolas
de la calle comenzaban a encenderse.

—¿¡QUÉ ES ESTO!?

—Mi casa —respondió Todoroki que miraba la cara desencajada de Bakugo.

—Eso ya lo veo, pero ¿Qué hacemos aquí?

—Mi hermana quería conocer a mis amigos.

—¡¡NO SOMOS AMIGOS!!


—Kacchan...

Todoroki miró a su padre que se adelantaba y los dejaba algo atrás y volvió a mirar a los dos.

—Pero Midoriya si lo es, y si él venía ibas a venir con él.

Bakugo iba a reprochar cuando se dio cuenta que no podía, ya que era cierto.

—Bah...

Caminaron hasta reunirse todos en la entrada, donde una chica los esperaba con una amplia sonrisa,
saludándolos.

—Hola, bienvenidos, es un placer conoceros. Soy Fuyumi, la hermana de Shoto.

—Ho-hola, yo soy Izuku Midoriya, un compañero de clase de tu hermano —dijo Izuku algo nervioso y
haciendo una reverencia.

—Oh, si te reconozco, te vi en el festival deportivo, estuviste fantástico —le alabó Fuyumi.

El chico se puso algo rojo al ver la efusividad de la chica y como lo agarraba de las manos.

—Oh... gra-gracias, y siento haber lastimado a tu hermano...

—No te disculpes, Midoriya, eso fue una competición —contestó Todoroki que ya estaba dentro de la
casa, descalzo y esperando al resto. Bakugo no dijo nada.

Llegaron al comedor donde vieron la mesa cubierta por multitud de platos, de aspecto delicioso,
sorprendiendo a Izuku. En la mesa ya se encontraba un chico de pelo blanco sentado también, que al
verlos entrar los saludó con cierta timidez, para finalmente acabar todos sentados.

—Me vuelvo a presentar, yo soy Fuyumi, la hermana de Shoto. Y este es Natsuo, nuestro hermano.

—Hola...

—Estos son mis amigos, Midoriya y Bakugo.

De pronto Natsuo enfocó su mirada en el peliverde y alzó las cejas.

—¿Midoriya? —preguntó y miró a su hermano —¿tu novio?

Izuku y Bakugo dieron un ligero respingo y Todoroki se llevó una mirada de odio feroz del rubio.

—No, ya dije que él no es mi novio, él esta saliendo con Bakugo.

—¿En serio? —preguntó Fuyumi con una sonrisa mirando a los dos chicos.

—Si —respondió Bakugo sin darle importancia mientras rellenaba su plato y empezaba a comer.

—Que bueno... Shoto a ver cuando nos presentas a tu novio.

Izuku se calmó un poco ya que la conversación se había desviado y fue a empezar a comer.

—Yo lo he conocido —dijo Natsuo, haciendo que todos lo mirasen —parece buen tipo, aunque tampoco
hablé mucho con él.
Tanto Izuku como Bakugo giraron a mirar a su compañero, ya que ellos solo sabían que había conocido a
alguien, pero nunca había llegado a prestárselo, solo sabían ese tema que tuvo con Dabi en el pasado y
que por suerte lo dejaron.

—Pues yo lo quiero conocer —replicó Fuyumi.

—Cuando sea el momento —intentó evitar Shoto la conversación.

—¿Hoy no viese Hawks? —preguntó Natsuo de repente a su padre. Este lo miró mientras dejaba el bol
de arroz y los palillos, para responderle.

—No, hoy no viene.

—Vaya...

Bakugo arrugó la nariz al oír ese nombre, lo que le faltaba, tener que cenar con ese pajarraco, pensaba
mientras volvía a rellenar su plato por tercera vez.

Fuyumi alzó las cejas mirando a su hermano.

—¿Y eso?

Natsuo se puso rojo y rápidamente se puso a comer para evitar tener que responder.

—¿Y qué tal con tu novia? —preguntó también de pronto Endeavor mirando a su hijo. El cual vio
ensombrecer un poco su mirada.

—Lo dejamos hace dos semanas, papá.

Las caras en la mesa se tensaron.

—No lo sabía, podrías habérmelo contado.

—Nunca te importó mi vida, no sé porque ahora debería.

La tensión aumento de forma exponencial, haciendo sentir bastante incomodos a Izuku y Bakugo que se
miraron de reojo.

—Perdón... —se disculpó Natsuo — quise decir que... bueno... es complicado...

Endeavor entendía, por lo que le calmó con un gesto con la mano, no quería presionar a su hijo y este se
lo agradeció, haciendo que al tensión se redujese y la cena fluyese con calma hasta su culmen.

Un tiempo después, Izuku y Bakugo se encontraban en la puerta principal, despidiendose de la familia


Todoroki, y cuando el peliverde abrió la puerta comenzó a caer una tromba de agua bestial, comenzando
a llover de forma precipitada y en abundancia.

—Oh... no he traído paraguas...

—Yo tampoco —protestó Bakugo cruzándose de brazos y poniéndose de mal humor, la lluvia no le
gustaba nada. Le hacía sentir incomodo.

—Papá, le puedes pedir al chofer que los lleve, ¿no? —preguntó Fuyumi.

—Si, esperad un momento.


—Espera —saltó Todoroki adelantándose unos pasos hacia sus amigos —¿queréis quedaros a dormir y
pasar la noche aquí? Así no tendréis que moveros.

Los dos chicos se sorprendieron un poco, siendo Izuku el que desvió su mirada hacia Endeavor para ver
cual era su expresión en referente al ofrecimiento de su hijo.

—No queremos molestar —se excusó Izuku dando muestra de su educación.

—No es ninguna molestia —dijo la mayor de los hermanos mirando a su padre —es una buena idea,
coincidir bajo esta lluvia puede ser peligroso.

—Por mí no hay problema —decía Endeavor mientras se encogía de hombros.

Izuku miró a Bakugo para ver que pensaba, y simplemente le vio con la cara de enfado de siempre que
había lluvia: no lo dijo, pero agradecía no tener que salir bajo esa lluvia.

—Entonces si no es problema, aceptamos,

—Perfecto, iré a preparar los futones —Fuyumi se perdió por el pasillo rumbo a la habitación de Shoto,
ya que dormirían allí.

—Dormiremos en mi habitación —le dijo Todoroki mientras volvían a entrar —es grande y cabremos los
tres.

—¡¿QUÉ VOY A DORMIR EN LA MISMA HABITACIÓN QUE TÚ?! ¡¡¡ME NIEGO!!!

—Kacchan, si ya dormimos todos juntos en el campamento.

—Midoriya tiene razón, Bakugo.

Katsuki arrugó la nariz y se cruzó de brazos.

—Está bien, pero quédate lejos.

Poco tiempo después, los tres chicos estaban en la entrada de la habitación de Shoto, su hermana había
preparado los futones. Bakugo miraba a Todoroki con cara de querer matarlo, puesto que, en el suelo
frente a ellos, los tres futones estaban en fila, uno al lado del otro.

—Te mataré.

Tras unas palabras mas altas que otras, Izuku calmó al rubio y le dijo que el dormiría en el medio así no
estaría cerca de Todoroki, esa idea tampoco gustó a Bakugo, ya que eso significaría, que el medio tonto y
medio memo dormiría al lado de Deku y eso no era negociable.

—Kacchan, no seas tonto.

—¡¡¡¿A QUIÉN LLAMS TONTO, DEKU ESTUPIDO?!!!

—Voy a dormir en el medio y se acabó.

Bakugo apretó los labios, con gesto de enfado y miró a Todoroki que observaba la escena algo apartado.

—Como se te ocurra mirarle o tocarle dormido te mataré.

—No tengo intención de hacer eso, Bakugo —respondió el medio albino con tono neutro.
—Hum... —Bakugo se cruzó de brazos, tomándose eso como una victoria.

—Si van a hacer sus cosas, avisadme y me pongo unos tapones —volvió a hablar Shoto mientras se
alejaba a por su pijama.

—¡¡¡NI PIENSES QUE VOY A AHCER NADA DELANTE DE TI, ESTUPIDO!!!

—Mejor.
CONSEJOS DEL Nº1

—Todoroki-kun... —llamó el peliverde ya tumbado en el futón.

—¿Sí?

—Muchas gracias por dejar que nos quedemos aquí a dormir, que no te lo había dicho.

—No es nada, Midoriya. Es lo que hacen los amigos.

Izuku sonrió, aunque por petición de Bakugo, Todoroki estaba de espaldas a ellos, aun estando uno al
lado del otro, y no lo pudo ver.

—Callaos ya —protestó Bakugo.

—Lo siento, Kacchan.

—Si, perdona, Bakugo, buenas noches.

—Buenas noches, Todoroki-kun.

—¡QUE OS CALLEIS!!

Unas horas después, Izuku abrió los ojos, la oscuridad envolvía toda la habitación, pero la luz de la luna,
que se colaba por la rendija de una de las ventanas, iluminaba parcialmente la sala. La lluvia seguía
cayendo fuera, parecía un diluvio. Tardó unos segundos en acordarse donde estaba, se incorporó, y se
levantó para salir de la habitación, no sin antes mirar atrás para contemplar a Bakugo y Todoroki
profundamente dormidos.

Salió de la habitación, necesitaba ir al baño, el problema era que no era su casa y no sabía donde estaba,
por lo que recorrió el pasillo hasta el final, donde una puerta le llamó la atención, ya que aun en
oscuridad se podía apreciar algunas esquinas quemadas, pero tampoco se detuvo a mirar mas en
profundidad.

Finalmente llegó a la parte que concia de la casa, el comedor y la cocina, mientras caminaba hacia allí,
pudo ver un leve resplandor que provenía de la cocina, un destello azulado. Con calma se acercó, al
asomar la cabeza pudo ver al hermano de Todoroki sentado en la mesa de la cocina, con un vaso de lo
que aprecia leche sobre la mesa mientras miraba la pantalla del teléfono móvil. No pasó inadvertida la
expresión del chico, una sonrisa de oreja a oreja mientras miraba la pantalla; esa sonrisa iba mutando a
una mas tontorrona, aunque esa sonrisa se cortó al levantar la vista y ver a Izuku en la puerta, haciéndole
dar un pequeño respingo.

—Pe-perdona... no quería asustarte.

Natsuo se levantó de la silla, dándole rápidamente la vuelta al teléfono y mirando al peliverde rezando
porque no llevase mucho tiempo allí mirando.
—No te preocupes... ¿pasa algo?

—Oh... es que necesito ir al baño, pero no se donde está... —hablaba con tono nervioso sacando una
risita al final de la frase.

—Sigue por el pasillo —le dijo señando a su izquierda —y la última puerta.

—Gracias.

Izuku siguió el camino y por fin llegó, rápidamente entró y se alivió. Pasados unos segundos retomó su
camino hasta llegar a la cocina, donde pretendía agradecer a Natsuo por la indicación, ya que debido a la
urgencia no pudo hacerlo. Al llegar no estaba, aunque el vaso de leche, ahora medio vacío, y el móvil,
esta vez boca arriba seguía en la mesa. Entró para beber agua, y no pudo evitar desviar la mirada hacia
esa pantalla iluminada, para encontrarse con una imagen de Hawks; parecía una fotografía para una de
las muchas sesiones que hacía el héroe número dos para las revistas.
Izuku se quedó un poco pensativo, pero tampoco quería estar allí cuando volviese Natsuo y lo viese mirar
su teléfono, por lo que agarró un vaso, lo llenó de agua y bebió radio para volver a paso rápido a la
habitación. Entró y sin hacer ruido se metió en el futón tapándose hasta el cuello, mientras su mente daba
vueltas a todo. Entonces recordó la cena y comprendió el interés del hermano de Todoroki por la ausencia
de Hawks.

Pasada la noche y con el cielo completamente despejado, Endeavor y sus tres ayudantes caminaban por la
calle, ataviados con sus trajes de héroes, atendiendo a las palabras del hombre.

—Debido a la lluvia de ayer, ha habido algunos desperfectos, haremos una patrulla rápida para ver si hay
alguien herido o que necesita ayuda.

—Vale —dijo Izuku bastante emocionado por poder hacer algo de héroes.

—Vuestra prueba de hoy es, si sucede algún incidente, es que lleguéis antes que yo, si lo conseguís
habréis pasado la prueba.

—Eso es fácil —se jactó Bakugo apretando sus puños.

—Lo veremos.

Y fue acabar la frase y ver como Endeavor se impulsó a gran velocidad por la calle, ante la atónita
mirada de los tres, que vieron como unos metros mas allá, un árbol, que debido al viento y la lluvia se
había roto y se precipitaba sobre unas personas, pero Endeavor llegó y los salvó.

El número uno volvió con los chicos, dándole Bakugo una mirada de odio.

—Bien, vamos uno a cero. Debéis mejorar.

En la U.A. Aizawa se encontraba en los exteriores de las instalaciones, recostado en un árbol, mientras se
recogía su pelo en una coleta, al mismo tiempo miraba al chico de pelo morado en el suelo frente a él,
envuelto en unas cintas similares a las suyas.

—Esto es muy complicado, Aizawa-sensei.

El pelinegro rodó los ojos.

—Shinso, yo tardé cinco años en aprender a dominar la cinta, no pretendas hacerlo en un par de días.

—Lo siento.

El chico forcejeaba para poder salir de ese lio en el que se había metido él solo, y así fue hasta que
pasaron unos minutos, donde consiguió desenredar la cinta y volver a amontonarla en su cuello.

—Shinso, si pretendes entrar en la especialidad de Héroe, debes mejorar mas —afirmó Aizawa mientras
se acercaba a él.

—Lo sé, pero es mas complicado de lo que pensaba.

—Te entiendo, personas como nosotros, en la que nuestros quirks no son tan físicos, es mas complicado
avanzar. Por eso necesitamos ayuda externa, como es la cinta en este caso —dijo mientras hacía mover su
propia cinta alrededor suya y cortaba algunas flores del verde césped y las juntaba frente al chico —
prueba tu.
Aizawa apartó las flores de la cara del chico y las dejó apartadas sobre un banco. Shinso se adelantó unos
pasos, agarró su cinta y miró al suelo; era fácil, solo debía cortar unas cuantas flores y sujetarlas. La cinta
se movió ligeramente, incluso pudo segar algunas briznas de hierba, pero poco mas.

Visto su fracaso, agachó la cabeza y miró hacia el hombre.

—Lo siento.

Aizawa se atusó el pelo, apretando un poco mas fuerte la coleta y se acercó al chico, poniéndole una
mano en el hombro.

—No te impacientes, es un logro que en un día hayas conseguido hacer que al cinta te haga caso. Es un
gran avance.

—¿En serio?

—Por supuesto.

Shinso se llevó la mano a al nuca, mostrando así algo de vergüenza, apartando la mirada del profesor.

—Muchas gracias, lo haré lo mejor que pueda.

A varios kilómetros de allí, Endeavor se impulsaba con sus llamas a gran velocidad y tras él tres chicos
intentaban por todos los medios alcanzarle. El más cercano a él era Bakugo, que usaba sus explosiones,
pero era incapaz de llegar a su altura, le seguía Izuku que usaba el One For All para impulsarse en los
edificios y cada poco tiempo usaba el látigo negro para balancearse y por último una placa de hielo iba a
varios metros por detrás, incapaz de alcanzar una velocidad optima.

Siempre llegaban tarde a cualquier problema, si alguien necesitaba ayuda, cuando ellos intentaban
acercarse, Endeavor ya lo había solucionado, si una persona parecía que se iba a caer por alguna escalera,
no les daba tiempo ni reaccionar, pues Endeavor ya la había salvado. Esa dinámica se repitió durante todo
el día, hasta que el atardecer tiñó le cielo de naranja y el héroe número uno y sus tres ayudantes
descansaban en alto de un edificio, estando los tres chicos exhaustos y tirados por el suelo del cansancio.

Enji los miraba con cierto orgullo, era verdad que les quedaba por mejorar, pero habían aguatado todo el
día detrás de él sin protestar, bueno, Bakugo protestaba bastante, pero era algo normal en él.

Les tendió a cada uno un nikuman (bollo de carne), siendo el ultimo para Shoto, el cual lo tomó ante la
atenta mirada de su padre. Endeavor se sentía bastante agradecido de poder pasar tiempo con su hijo,
aunque fuese de esa manera, además podía ver que el chico le respondía bien. Sabía que no iba a
perdonarlo tan fácilmente y menos después de su última conversación, donde le contó todo lo de su
madre.

—Habéis estado bien hoy, pero necesitais mejorar.

—Si —dijo Shoto mientras daba un mordisco a la comida.

—Estoy seguro de que lo vamos a conseguir, pero cuesta. Yo todavía no controlo del todo mi poder —
decía Izuku mientras miraba al horizonte.

—Yo he estado a punto de alcanzarte varias veces, Endeavor. Me he ganado un premio —decía Bakugo
con orgullo mientras devorada el bollo.

—El premio por llegar hasta aquí os lo estáis comiendo —sentenció Endeavor sacando una mueca de
disgusto al rubio.
Tras un rato que acabaron de comer, se sentaron.

—Bien, os voy a dar algunos consejos para mejorar vuestras habilidades.

—Wow.... ¡¡¡UN CONSEJO DEL NUMERO UNO!!! —gritó Izuku mientras se tapaba la boca de la
emoción.

—Calla, Deku...

—Perdón.

—Veamos, Midoriya, tu velocidad es buena, no suficiente, pero necesitas automatizar todo el proceso.

—¿Automatizar?

—Si, me he fijado en que tardas unos segundos en cargar tu poder para poder usarlo, al igual que
necesitas cargarlo nuevamente cuando giras en alguna dirección. Tu trabajo aquí debe ser extraer ese
poder al instante.

Izuku absorbió esas palabras, y asintió al número uno, pensaba que tenía razón, debía pensar menos y
actuar mas rápido, llegar al nivel optimo rápidamente. Actualmente podía llegar al 40% de su poder, pero
con un 10% podía alcanzar gran velocidad, lo mejor sería ir poco a poco intentar cargar el poder al
instante usando pequeñas dosis y una vez lo tenga manejado aumentar el porcentaje hasta poder extraer el
máximo al instante, al igual que lo hacía All Might.

—Bakugo, tu velocidad es buena, tu quirk es muy interesante, impulsarse con tus explosiones es una
buena táctica, y no precisas mucho tiempo para camíbar de dirección. La clave es aumentar la potencia
de esas explosiones para que el impulso sea mas extenso. Por supuesto sin lastimarte las manos.

—Mis explosiones dependen del sudor de mis manos, depende de la temperatura que haga puedo hacer
mas o menos.

Endeavor lo miró alzando una ceja.

—¿Es eso una excusa?

—¡¡¿CÓMO?!!

—Si una persona está en peligro, no puede esperar a que haga sol y buen tiempo para que vayas a
ayudarla. Se que es complicado lidiar con esto, tu quirk es dependiente de algunos factores, pero si
administras lo que tienes de forma eficiente, puedes incrementar las posibilidades de éxito. La próxima
vez, concreta la explosión en un solo punto de tu mano y déjala cargada mas tiempo, te impulsarás mas
rápido, mas lejos y te dará mas tiempo para recargar y volver a lanzar otra explosión mas rápido. Sin
contar que mejorará tu precisión, ya que concentrando la explosión en un punto será mas potente.

Bakugo gruñó y se cruzó de brazos, asintiendo.

—Ala, Kacchan, ahora vas a ser incluso mas increíble,

—¡¡CALLA, DEKU!!

—Pero es verdad.

Bakugo agarró al peliverde de las mejillas y comenzó a estirárselas.

—No me piropees... —dijo poniéndose rojo mirando de reojo a Endeavor.


Ahora este se dirigió a su hijo.

—Shoto, he visto que tu velocidad con el hielo no es eficiente...

—Si vas a decirme que lo deje de usar, pasa —dijo de manera algo cortante, interrumpiéndolo.

—... iba a decir que, si usas la placa de hielo y luego utilizas tu fuego como propulsor, al igual que hago
yo, tu velocidad aumentará de forma exponencial.

Shoto apartó la mirada algo avergonzado por sus palabras, por un momento pensó que iba a volver a
hacer lo que hacía cuando era pequeño, invalidar su lado de hielo.

—Está bien.... —dijo con la boca pequeña, consciente de la estupidez que había hecho.

Endeavor sonrió y miró a los otros dos que ya se habían clamado y parecían hablar pacíficamente,
sentados muy juntos, y Bakugo pensándole la mano por la cintura a Izuku.

—Bien, pues eso es todo por hoy. Le diré a Kurumada que os lleve a la U.A. Mañana preparaos porque
tendremos un entrenamiento especial.

Los tres chicos se miraron, los ojos de Izuku parecían brillar ante esa declaración.

—Mañana sabréis que es velocidad, trabajaremos con Hawks.

Al peliverde le volvieron a brillar los ojos, mientras que Todoroki apretaba los labios y Bakugo gruñía y
fruncía le ceño.
DEL SEPTIMO: FLOTAR

Era un nuevo día, y nuevamente se encontraban en las calles de la ciudad. Aunque ese día era diferente,
junto a los tres chicos estaba Tokoyami, y los cuatro iban detrás de Endeavor y Hawks, que hablaban de
forma animada. Ese día tenían una práctica especial.

—Prestad atención —la potente voz de Endeavor atrajo la atención de todos mientras se detenían y
miraba a dos rascacielos que se alzaban sobre sus cabezas —la práctica de hoy consiste en llegar a lo alto
de este edificio, girando a su alrededor. Así probaremos vuestra velocidad en el desplazamiento, vuestra
capacidad de girar y por supuesto la eficacia.

—Esta chupado —dijo Bakugo dando unos pasos hacia delante.

—Déjame acabar —se impuso el hombre —no será solo eso, debéis hacer todo eso mientras sois
acechados por Hawks.

Los cuatro chicos miraron al alado que les devolvía una sonrisa y agitaba la mano.

—Helloooo.

Izuku miró a lo alto, es verdad que él había conseguido subir mucho mas alto que eso, recordó su batalla
con Overhaul, donde literalmente subió mucho mas que un rascacielos. Luego miró a Hawks, conocía su
velocidad, tenía varias páginas en su cuaderno donde lo analiza y sabe de sobra que sin usar el máximo
de su poder no podrá superar esa prueba.

El alado notó la mirada del peliverde y le guiñó un ojo, esto hizo que se ruborizase, cosa que no paso por
alto para Bakugo que no quitaba los ojos de encima a pajarraco, frunció el ceño y se acercó a Izuku
agarrándolo de la cintura y atrayéndolo a él, sorprendiéndolo.

—Kacchan... ¿que pasa?

—Nada, solo quiero saber como lo ves tú, porque seguro ya has ideado varias formas de superarlo.

Izuku sonrió.

—En verdad, estaba pensando en eso, pero yo no soy tan bueno como tú, seguro ya sabes como hacerlo.

—Pues claro, si ese pajarraco se acerca a mi le quemaré la cara con una explosión.

—¡Kacchan! —Izuku miró rápidamente a Hawks para ver si lo había oído, pero este les daba la espalda y
se acercaba a Shoto.

—Deku, me da igual si me oye o no.

—Pero no está bien decir eso, Kacchan...

Bakugo arrugó los labios y lo miró.


—Deséame suerte.

—No hace fata, Kacchan, tu no necesitas que te desee suerte, eres el mejor.

Bakugo volvió a arrugar el ceño.

—Deku, te estoy diciendo que me desees suerte.

—Vale, mucha suerte.

—Así no —protestó el rubio, para acercarse a él y agarrarle de la cara y dándole un corto beso en los
labios —así, sí.

Izuku se puso rojo.

—Solo lo has hecho para besarme —Izuku lo miraba con las mejillas rojas y usaba un tono de voz casi
infantil.

—Si.

—Ejem...

Ambos chicos miraron atrás, Endeavor los miraba con las cejas levantadas.

—No me importa lo que hagan fuera del trabajo, pero ahora estáis bajo mi mando, pediría no distraernos,
¿vale?

—Si, perdón —se disculpó Izuku.

Tokoyami, que estaba cerca, se acercó y habló con ellos y Endeavor.

A poca distancia, Shoto miraba a lo alto del edificó cuando notó unas alas rojas cerca de él, al mover la
cabeza vio a Hawks a su lado, imitando sus movimientos y mirando hacia lo alto del edificio.

—¿Qué tal Shoto? ¿Cómo lo ves?

—Es difícil, pero no imposible. Eres muy rápido para nosotros.

—Gracias, por la parte que me toca —dijo con una sonrisa —por cierto, quien tú sabes no se enfadará si
te agarró ¿no? —dijo con tono divertido.

—Seguramente, si se entera te mate y luego me mate a mí por dejar que otro hombre me toque.

—Ya veo... oye... emm... ¿sabes algo de él?, hace casi una semana que no lo veo.

Shoto lo miró.

—La verdad es que no, desde que nos vimos ese día fuera de mi casa, no lo he vuelto a ver, ni me ha
llamado ni nada.

—A mí tampoco, además con esto de las prácticas le dije a la Liga que iba a estar esta semana fuera así
que no puedo ir a preguntar.

Shoto cambió su semblante por uno de preocupación. Hacia mas de una semana que no sabía anda de
Dabi, justo el día que se besó con Hawks delante de él y de su padre. Ya se le había pasado el enfado,
puesto que lo pensó y quiso pensar que lo hizo para no meterlo en problemas, no lo quería pensar, pero si
era justo debería darle las gracias a Hawks por besar a Dabi, cosa que no estaba dispuesto a hacer. Y
ahora al saber que tampoco había hablado con Hawks se puso algo nervioso, tuvo un mal presentimiento.

—Pero es normal, supongo —dijo Hawks de forma despreocupada —capturaron a uno de los suyos,
supongo que estarán extremando las precauciones.

—Espero que sea eso.

Hawks miró la cara del chico, lo conocía dese hacía tiempo y aunque siempre había sido difícil asegurar
que pensaba, ese día parecía un libro abierto, vio claramente su preocupación y no era para menos.
Hawks también estaba preocupado, desde el día que atraparon a Kurogiri no había sabido nada de Dabi,
ni lo llamaba, si respondía sus llamadas ni los mensajes.

—¡¡SHOTOOOO!!

Hawks y Todoroki se giraron y se acercaron al grupo, les dieron las indicaciones a los chicos y comenzó
la práctica, comenzándola Tokoyami.

—Bien, Tokoyami, mucha suerte —lo animó Izuku.

—Gracias.

Fumikage se acercó al edificio, y justo detrás de él se situó Hawks, dispuesto a echar a volar en cuanto
Endeavor diese la señal.

—¿Listos?

—¡YA!

Tokoyami extendió sus manos y miró al cielo.

DARK SAHDOW: BLACK FALLEN ANGEL

Una sombra comenzó a cubrir el cuerpo del chico y, usando sus manos, Dark Shadow creo una especie de
alas y Fumikage comenzó a volar rodeando el edificio. Sorprendiendo a sus compañeros, ya que
pensaban que él no podía volar.

—¿Veis lo que le he enseñado a mi alumno? Soy buen sensei ¿eh? —fardó Hawks antes de extender sus
alas y en poco mas de tres segundos, bajar con Tokoyami en brazos, habiendo así fallado la práctica del
chico de la cabeza de pájaro.

—Lo siento —se disculpó.

—No pasa nada, Tokoyami, es normal, aprendiste a usarlo ayer.

—Bien, siguiente... Midoriya —anunció Endeavor.

Izuku se adelantó unos pasos y se situó frente al edificio, al instante sintió la presencia de Hawks a su
espalda, le dio una palmadita en el hombro y se alejó levemente.

—Cuando estes listo, avísame —le dijo Endeavor.

El peliverde asistió y cerró los ojos para intentar concentrarse, sacar el 40% del One For All de golpe era
difícil, por lo que se concentró en sacar el 10%. Esa cantidad podría sacarla instantáneamente y dar un
buen impulso, y mientras usaba ese impulso darle tiempo para cargar el 30% restante y dar el impuso
final. Lo que debía pensar era en como reducir y aumentar la potencia para dar los giros, al tope de
potencia no podía girar y si reducía tardaría en volver a cargarlo. Definitivamente era lo mas complicado
que había hecho nunca.

Sin perder la concentración alzó el pulgar para darle a Endeavor la señal de que podía empezar.

—Listos, ya.

Al momento de decir eso, una estela de color verde se impulsó hacia arriba a mucha velocidad, tal que
sorprendió a Hawks, que tardó unos intentes en reaccionar, pero que en cuanto volvió en si salió volando
incluso mas rápido.

En el aire, Izuku ya había alcanzado el 40% y se disponía a girar, por lo que hizo todo lo que pudo para
reducir al 20% y lo consiguió, dando un brusco giro y volviendo a subir al 40%.

Pero no fue suficiente, pues al instante, y por el rabillo del ojo, pudo ver como Hawks se acercaba a él
mucho mas rápido de lo que podía moverse, cerró los ojos resignándose cuando todo se detuvo. De
pronto sintió suelo bajo sus pies, al abrir los ojos todo a su alrededor era oscuridad, una oscuridad que
reconocía. Se encontraba nuevamente en aquel sitio, donde tiempo atrás aquel hombre le enseño como
controlar el látigo negro; bajó la mirada para ver como una nube negra cubría parte de su cuerpo, boca
incluida. No le dio tiempo reaccionar cuando frente a él apreció una mujer, que reconoció enseguida,
pues All Might ya le había enseñado fotografías de su maestra, Nana Shimura.

—Aún es pronto —dijo la mujer —cuando consigas dominar el 45% podrás hacerlo, pero puedes extraer
una parte ahora.

La mujer extendió la mano y puso un dedo en la frente de Izuku.

—Vuela.

Izuku nuevamente estaba en el aire, frente al edificio y Hawks estaba a menos de un metro de él cuando
sintió como su cuerpo flotaba sin necesidad de usar el One For All a la máxima potencia. Subió algo de
distancia, lo justo para hacer que Hawks pasase de largo extrañándose de haber fallado, rápidamente
ascendió al mismo tiempo que Izuku seguía flotando rodeando el edificio, seguido cada vez mas cerca
por el número dos.

Izuku aun no comprendía, pero seguía avanzando, fue entonces cuando sintió que esa sensación
desaparecía y dejó de flotar, empezando a caer en picado sin opción ni oportunidad de volver a cargar el
One For All.

En cuanto eso sucedió del suelo sonaron explosiones que ascendían rápidamente, mucho mas rápido de lo
que alguna vez pudieron ver los presentes. Bakugo ascendía tan rápido que casi cortaba el aire, apretaba
los dientes con la vista enfocada en Izuku, que caía sin control y a pocos metros de él, pudo ver como
alguien sujetaba al peliverde y lo mantenía en el aire, a salvo.

Bakugo pudo ver con claridad como Hawks sujetaba al peliverde y lo cargaba en brazos, ya que había
perdido el conocimiento. La mirada de Hawks y la de Bakugo se cruzaron, había lucha, rabia,
enfrentamiento, pero sobre todo eso, la mirada de Katsuki, por un momento reflejó alivio y
agradecimiento. Hawks lo percibió y le asintió para acto seguido, ambos descender con cautela hasta le
suelo, donde Endeavor miró al chico y lo intentó despertar.

Izuku abrió los ojos unos minutos después, para encontrarse rodeado por Endeavor, Hawks y Bakugo,
que lo miraban fijamente, a un lado pudo apreciar a Todoroki y Tokoyami, que no querían acercarse
mucho para no atosigarlo.

—Midoriya, ¿estas bien? —le preguntó Hawks al ver que habría los ojos.
Izuku parpadeó varias veces, intentando procesar y recordar que había pasado, hasta que cruzó mirada
con Bakugo, pudo ver algo de preocupación, sintiéndose algo mal por ello.

—No lo sé, creo que me forzado un poco y he perdido el conocimiento —esto lo dijo mirando a Bakugo,
intentando hacerle entender que había sido algo mas, pero que no lo podía decir. Y parece que el rubio
entendió pues alzó la dos cejas al detectarlo. Por desgracia para ellos tenían en frente a alguien muy
perceptivo y Hawks pudo interceptar esa señal, aunque sin saber interpretarlo.

Izuku ahora miró a Endeavor.

—Lo siento, por estropear la prueba.

—No tienes que discreparte. ¿Estas ahora mejor?

—Si.

Endeavor sonrió y miró al resto.

—Bakugo, quédate con él. Shoto y Tokoyami, vamos a seguir la prueba.

Y todos volvieron al edificio dejando a Izuku y Bakugo allí en el banco. El último en moverse fue
Hawks, que no quitaba los ojos de encima a Izuku, pensando en que podía ser eso que le había pasado, en
como había podido esquivarlo tan bien y lo mas impréntate ¿Cómo había conseguido volar? Hawks no
era nada tonto y supo ver al momento que el peliverde voló en la prueba, no era un impulso como solía
hacer. Pensó que podría deberse a su poder y era otra variación, pero, ¿dos variaciones?, el látigo y
volar...

—Hawks...

El alado despertó de su ensoñación y vio como Endeavor lo llamaba y antes de correr hacia él, le dedico
una nueva mirada a la parejita, que parecían estar ellos solos. Con algunas dudas, Hawks comenzó a
caminar hacia Endeavor para seguir con la práctica. Lo ultimo que pudo ver fue como Bakugo sostenía la
cara del peliverde y le daba un beso.
AIRES CANDENTES
Chapter Notes
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Era un nuevo día en la agencia de Endeavor, y un peliverde era arrastrado por la muñeca por un rubio,
dirección a los vestidores de forma diligente. Izuku solo supo que perdió de vista a Todoroki y Endeavor
en su despacho y antes de darse cuenta, Bakugo lo había agarrado y se lo llevaba, hasta que vio las
banquetas de los vestidores y como el rubio miraba antes de cerrar la puerta.

—Kacchan... ¿Qué pasa?

Pero apenas acabó de cerrar la boca cuando sitió las manos de Katsuki agarrar su cintura y atraerle hacia
él de forma brusca, haciendo chocar sus cuerpos y cuando salió de la impresión, los labios de Bakugo se
unieron a los suyos en un tórrido beso. Las manos del rubio pasaron de la cintura del chico a sus nalgas,
las cuales agarró con fuerza.

Izuku al principio se sorprendió, pero rápidamente siguió el juego de su novio, y sus manos, que al
principio estaban inmóviles subieron hasta los hombros de Katsuki, y rodeó su cuello para apretar mas
ese beso y sentir el calor de sus cuerpos.

Al separar sus bocas, sin alejarse mucho y con la respiración entrecortada, Izuku habló.

—Kacchan... nos pueden ver —dijo entre jadeos ya que Bakugo estaba pasando sus manos por el culo del
peliverde, apretando sus dedos, llegando casi a atravesar la tela de su traje de héroe.

—Están todos ocupados; el mitad memo, mitad tonto está en el despacho con Endeavor, tenemos tiempo
de sobra —se apresuró a decir Bakugo antes de volver a atacar los labios del peliverde, que no puso
ninguna resistencia, incluso los abrió levemente para dejarle entrar su lengua, lo cual hizo, notando
enseguida como Izuku lo apretaba mas fuerte, sintiendo al mismo tempo como sus erecciones se frotaban
a través de la ropa.

—Kacchan... —gimió Izuku involuntariamente, con intención de que le rubio bajase la intensidad —si
sigues así me voy a ...

—Córrete, Deku... —y apretó fuerte la cadera del chico, frotando nuevamente sus erecciones con mucha
mas brusquedad, haciéndolo gemir.

Con algo de dificultad, Bakugo comenzó a bajar la cremallera del traje de Izuku, este a su vez se quitaba
los guantes y el cinturón, sacó los brazos dejando la mitad superior de su cuerpo desnuda, y finalmente
bajó un poco mas el traje hasta dejar al descubierto su erecto pene, duro y caliente. Bakugo lo volteó para
ponerlo de espaldas a él, pegó su cuerpo y pasó su mano por delante para agarrarlo y comenzar a
masturbarlo mientras besaba su cuello y mordisqueaba levemente el lóbulo de las orejas del peliverde.
Izuku solo pudo gemir, hasta que notó como descargaba aquella sustancia sobre el suelo de los
vestidores.
Minutos después, Izuku se encontraría de rodillas, frente a Bakugo, el cual, apoyado en la pared,
resoplaba y jadeaba debido al calor que le provocaba la boca del peliverde. Miraba fijamente como su
miembro desparecía dentro de la boca del chico, que lo devoraba con ansia, provocando pequeños
sonidos debido a la cantidad de saliva que se acumulaba en su boca. No tardó mucho en dejar salir todo
lo que tenía en su interior inundando la boca del peliverde que recibió eso casi por sorpresa, por lo que
por instinto tragó todo lo que salió de ahí.

—No lo tragues...

—Ha sido sin querer, me ha sorprendido y no sabía que hacer...

Bakugo rodó los ojos, suspirando.

—Bueno... ¿y qué tal?

—No es muy agradable, la verdad, sabe extraño. Pero me podría llegar a acostumbrar —dijo guiñándole
un ojo.

Bakugo río.

—Eres un pervertido, Deku.

—Jin-kun... mira.

En la Liga de villanos, Toga se encontraba de rodillas frente a un gran agujero en el suelo, de mucha
profundidad, situado en el centro del área central del almacén.

—¿Qué pasa, Toga-chan?

—Hay un animalito en el agujero —señaló a lo que parecía una rata.

—Que asco, una rata.

—Es por culpa de Tomura-kun, él hizo este agujero cuando se enteró de que atraparon a Kurogiri.

—Si, se enfadó mucho, y me dio mucho miedo, casi nos mata —comentó Twice mientras se arrodillaba
al lado de Toga para mirar mejor a aquel animal dentro del profundo agujero.

—Y luego va y desaparece... igual que Dabi, el muy tonto se fue y no sabemos nada de él.

—Si, y Hawks tampoco está —comentó Twice —los echo de menos...

—El número dos está trabajando, ya nos lo dijo —apareció Mr. Compress detrás de ellos —y de Dabi no
sabemos nada, cuando vuelva se va a llevar una buena reprimenda del jefe.

—Seguro es una mentira y están los dos de viaje de novios —Toga dijo eso haciendo unos gestos
obscenos con la mano.

De pronto, un portal se abrió ante ellos, ya sentados retrocedieron, viendo como lo atravesaba su jefe,
ataviado con una gabardina negra larga y con sus características manos por todo el cuerpo. Lo vieron
atravesar ese portal y al tocar le suelo, ese portal se esfumó, dejando allí a Shigaraki de pie, mirando
dirección a donde se encontraban.
—Je-jefe...

—¿Qué hacéis ahí? —preguntó con la voz rasposa.

—Casualmente nos preguntábamos que donde estabas, Tomura-kun.

Shigaraki se quitó la mano de la cara y miró a la chica.

—Estaba buscando un regalo para vosotros.

—¿Un regalo? —preguntaron al mismo tiempo Twice y Toga.

Shigaraki avanzó por el almacén, esquivando trozos de metal y metiendo su mano en los bolsillos para
sacar una caja pequeña de color rojo. La abrió y les mostró su contenido. Dos pequeñas inyecciones se
encontraban allí, similares a las balas que robaron a Overhaul.

—Yo no quiero perder mi quirk —dijo Toga.

—Estúpida, esto no te lo quitará.

—¿Entonces?

Shigaraki sonrió, haciendo una mueca que asustó a los dos villanos frente a él.

—Esto hará que seamos imparables.

No muy lejos de allí, en un hotel de muy buen aspecto y pinta de cinco estrellas, en una de las
habitaciones, un pelinegro se encontraba sentado en un sofá, cruzaba sus manos frente a su cara mientras
apoyaba sus codos en las rodillas. Desnudo de cintura para arriba, sonreía a una cámara que lo enfocaba.

—Y eso es todo —dijo extendiendo los brazos, dejando al descubierto su torso cubierto de cicatrices y
quemaduras.

Minutos después, ya vestido, se acercó a un escritorio, donde otro hombre de pelo largo y oscuro estaba
enfrascado delante de un ordenador.

—¿Cuándo lo tendrás? —preguntó Dabi acabando de colocarse su gabardina azul.

—Para muy tarde mañana.

—Bien, tenlo todo preparado para que el día que recibas mi señal, lanzarlo.

—Puedes confiar en mi —dijo el hombre si apartar la mirada de la pantalla.

Dabi sonrió, miraba también la pantalla y se veía a el mismo sentado en ese sofá, donde había lanzado la
bomba que destruirá a los héroes. Aunque un recuerdo le vino a la mente.

—Que no se te olvide la otra parte y nunca se sabe si podré conseguir algo bueno, por lo que no cierres el
proyecto hasta que no lo vayas a lanzar.

—Si, si... soy experto en esto Dabi, no tienes que decirme lo que tengo o no que hacer en mi trabajo.

Chasqueó la lengua y puso una mano en el hombro de aquel hombre, haciendo aparecer pequeñas llamas
azules.
—Skeptick, no te pases de listo y no vuelvas a hablarme así, ¿queda claro?

El hombre de pelo largo se tensó y asintió.

—Bien, me tengo que ir, tengo que mover la pluma o pensará que me he muerto.

Y Dabi salió de allí riéndose a carcajadas mientras Skeptick seguía trabajando.

Dabi caminaba por la calle, oculto bajo su capucha para evitar que lo reconociesen, andaba no muy
rápido, quería disfrutar de ese paseo, fue entonces lo vio en el cielo; como un ángel volaba Hawks no
muy rápido, seguido por un chico con la cabeza de pájaro.

Dabi lo miró y recordó la cantidad de llamadas y mensajes que le había enviado el pajarito, no quiso
contestarle, quería hacerle sufrir un poco. También tenía mensajes y llamadas de Shoto, serían las
primeras que contestaría una vez llegase a la base, el plan estaba a nada de finalizar, solo quedaba el
último paso, que Shoto acepte entrar en la Liga.

Dabi reía por dentro, no importaba si él aceptaba o no, iba a acabar dentro, de eso no tenía duda. Llegó a
la puerta trasera del almacén, hacia mas de una semana que no aparecía por allí, había tenido "trabajo",
muchas cosas que averiguar y muchas personas que ver...

Al entrar se detuvo, y metió la mano en su bolsillo, sacando una pequeña bala de color azul, y miró hacia
la puerta que daba a las celdas, mostrando una sonrisa de loco. Volvió a guardarse la bala y caminó hacia
su habitación, entró y divisó la pluma roja sobre su cama, se acercó y se la colocó en el cuello volviendo
a salir para ir al centro de la base.

Al atravesar la puerta que daba a la zona central, vio a Toga y Twice inconscientes en el suelo a los pies
de Shigaraki, que se percató de su presencia. Desvió un poco la vista para ver a Mr. Compress algo
apartado.

—¡Dabi...! —llamó Shigaraki extendiendo los brazos —dichosos los ojos que te ven, ¿Dónde estabas?

La sonrisa que Dabi había portado desde que salió del hotel se esfumó al instante que Shigaraki abrió la
boca, ese tonto rasposo, profundo que casi arañaba sus oídos por dentro, no era igual que aquella vez en
la que lo atacó y casi lo mata, pero algo le inquietaba.

—Estaba trabajando, no soy un inútil como esos dos —dijo señalando al suelo.

—¿Y se puede saber en que estas trabajando?

—Lo sabes de sobra, estoy con el hijo de Endeavor...

—Ahhhh.... Claro... el niñito asqueroso... —a cada palabra su voz se agriaba mas, llegando a sonar casi
con reproche —¿no crees que te estás tomando mucho tiempo? Y eso que te negaste al principio con la
misión, ¿no será que estas empezando a sentir algo por ese niño, no?

Dabi no dijo nada, solo se quedó callado y se metió las manos en los bolsillos.

—Porque si es así, sabes que te mataré ¿no?... no puedes enamorarte de ese niño, sabes muy bien por
qué, que asco...

Dabi frunció el ceño y lo miró desafiante. Pero Shigaraki fue mas rápido y extendió su mano flexionando
los dedos en señal de amenaza.

—Y ya no solo con el hijo de Endeavor, si no que también estas liado con el número dos... no ha quien te
pare... —la voz de Shigaraki cada vez se endurecía mas, cada vez se estaba pareciendo mas a la de aquel
día, grave y amenazante.

—¿Que te importa lo que yo haga o deje de hacer?

De pronto la presencia de Shigaraki se esfumó, viendo como visiblemente se hacía mas pequeño,
haciendo parecer que sus músculos desaprecian y la ropa quedaba mas grande de lo que le quedaba hacía
unos segundos.

—¡¡Si me importa...!! —el tono de voz de Tomura cambió radicalmente a uno muchísimo mas infantil,
ahora en vez de reproche sonaba a cuando un niño pequeño esta enfadado.

Dabi vio eso, no era la primera vez que lo notaba, esos cambios tan raros, por lo que contraatacó.

—Vaya, ¿no será que te gusto y estas celoso no, jefecito?

Shigaraki apretó los labios y lo miró con odio, con un semblante molesto e infantil, y debido a que estaba
lejos no puedo ver un leve rubor en su pálida cara.

—¡¡Eres tonto Dabi, eres tonto!! —y con gestos y voz infantil salió corriendo hacia su habitación, donde
se encerró y dio un portazo.

Dabi expulsó todo el aire que tomó antes de decirle eso, se tuvo que apoyar en la pared debido a la calma
que sintió, la tensión que sentía se desvaneció.

—Dabi... ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estabas?

El pelinegro miró al frente para ver a Mr. Compress, que ahora se encontraba arrodillado intentando ver
como estaban Toga y Twice que seguían inconscientes en el suelo.

Dabi se acercó.

—No te importa... ¿Qué les ha pasado?

Compress lo miró, debería responderle como él y decirle que no le importaba, pero no quería pelear.

—Shigaraki les ha inyectado algo y se han caído al suelo.

Dabi no entendía bien, pero le hizo un gesto con la mano y ambos llevaron a Toga y Twice a sus
habitaciones, para tumbarlos en sus camas

Poco después, el villano se encontraba en su habitación, se tumbó en la cama y agarró su teléfono, el cual
estaba plagado de mensajes y llamadas perdidas de Shoto y Hawks. Sonrió.

—Vaya, parece que no podéis vivir sin mi... justo como a mí me gusta.

Sin cambiar su postura, entró en el chat de Shoto y comenzó a escribir.

"Hola Shoto, perdona por estar desparecido, pero tuve que salir de la ciudad por trabajo y dejé mi móvil
aquí por error"

Y casi instantaneamente, apareció el doble check azul y Shoto comenzó a escribir.

"Dios, Dabi, me tenías muy preocupado, ¿Estas bien?, ¿Dónde estás?

Dabi sonrió, se estaba poniendo duro solo del echo de ver como tenía al chico comiendo de su mano.
"Estoy bien, peque, estoy descansando en la base, acabo de llegar, ¿tu estas bien? Te he echado de menos.

"Yo también. Es que desde aquel día que nos vio mi padre no te he vuelto a ver y pensaba que te habías
enfadado, y como te besaste con Hawks...

La erección de Dabi aumentó, ahora Shoto estaba celoso, era lo más.

"¿Estas celoso?"

"No, no...

"No mientas Shoto, no pasa nada"

Ahora tardó un poco mas en contestar, pero a los pocos segundos entró un nuevo mensaje.

"Solo me dio envidia de que lo besases, nada mas.

Dabi no pudo mas y desabrochó su pantalón, sujetando con toda su mano su pene que se mostraba
completamente duro.

"Shoto, ¿Dónde estás?

"En la agencia de mi padre, estoy haciendo las prácticas"

Dabi frunció el ceño, pero estaba muy excitado y eso le importó poco ahora, hizo una foto de su polla y
se la mandó.

"Mira, Shoto, lo que me has hecho, por tu culpa me has puesto la polla a tope, ¿te parece bonito?"

"DABI NO MANDES ESO, ME PUEDEN VER"

Dabi rio.

"¿No te gusta? —añadió un emoticono de cara triste.

"Si, si me gusta y mucho... pero..."

"Shoto, llámame, quiero oír tu voz mientras me masturbo"

Al momento su móvil comenzó a llamar.

—Shoto...

—Da-Dabi... nunca he hecho esto...

—No tienes que hacer nada, solo habla conmigo mientras yo agarro mi polla con mi mano y comienzo a
pajearme.

—¿Y qué digo?... hay gente por aquí...

—Dime que me harías si estuvieses aquí.

—Pues... te tocaría... te besaría... —dijo el chico con la voz entrecortada y en voz baja.

—Shoto, no te oigo, dilo mas alto para mi —suplicó Dabi poniendo voz sensual.

—Voy al baño, allí podré hablar mejor...


—No tardes, peque... estoy que reviento por tu culpa.

—Si...

Unos instantes después, Shoto volvió a hablar.

—Ya estoy...

—Bien, cuéntame, ¿que me harías si estuvieses aquí?

—Te agarraría el pene y te masturbaría yo...

—Mmmm... ¿solo eso?

—No, no... le daría besos, pasaría la lengua por la punta... te-te chuparía...

Dabi cerró los ojos mordiendo el labio mientras con su mano libre seguía masturbándose.

—Mas, Shoto, mas... mi polla es tuya, haz lo que quieras con ella.

—La-la agarraría y me la metería en la boca, mojándotela bien con mi saliva, dándote calor y te la
chuparía hasta que te corrieses en mi boca...

—¡¡Dios, Shoto...!! que malhablado eres... eres un pervertido cochino... me gustas mucho peque... te
quiero tanto... —Dabi aumentó el ritmo de su mano —tócate tú también y gime para mi.

Todoroki, que estaba fuera de sí debido a la excitación y la morbosidad del momento, bajó sus pantalones
y acompañó al villano, masturbándose él también, mientras le soltaba gemidos por el teléfono.

—Mas, Shoto, mas alto... quiero oírte bien.

Shoto comenzó a gemir, eso fue el toque final que necesitó Dabi para correrse en su abdomen, notando la
sustancia espesa y caliente sobre él, y no tardó en oír un gemido más largo e intenso a través del altavoz
para saber que Shoto también lo había hecho. Sacó una foto del semen de su abdomen y se la mando.

—Mira lo que has hecho —le dijo.

—Me declaro culpable...

Dabi rio.

—Gran héroe, atacar sexualmente a un villano —dijo en tono gracioso.

—Bueno, nadie dijo que no se podía...

Ambos estuvieron un rato hablando hasta que Todoroki se tuvo que ir.

—Tengo que dejarte, Dabi, hablamos mañana.

—Vale, aquí estaré. No te canses mucho.

—No lo hare, hasta mañana, te quiero.

—Y yo a ti.

Dabi colgó, aprovechó para limpiarse el semen de su estómago y volvió a tumbarse, esta vez llamando
directamente.
—Hey, pajarito, ¿Qué tal?

—Dabi, ¿¡dónde estabas!?

—Trabajando, ya sabes...

—¿Y por qué no me llamas o me respondes las llamadas y mensajes? Me tenías preocupado.

—Lo siento, lo siento... con lo de Kurogiri, Shigaraki no nos ha dejado hablar con nadie ni salir, se cree
que somos niños pequeños.

Hawks no dijo nada.

—Te lo compensaré —dijo Dabi con voz sensual.

—Mas te vale...

—Hoy te he visto.

—¿Si, donde?

—Estabas volando con uno de tus ayudantes creo. Estabas muy guapo.

—Ya sabes que soy guapo, mis fans lo atestiguan.

—Para mí eres mucho más guapo de lo que dicen tus fans.

—Dabi... que camelador... si sigues así me lo voy a creer y todo...

—¿Ya no estas enfadado?

—No, sabiendo que estas bien, no me preocupa nada mas.

—Me alegro. Oye, pajarito guapo, quiero besarte, ¿vienes y me haces el favor?

—Cinco minutos.

Hawks colgó y Dabi comenzó a reírse.

—Shigaraki ahora debe estar muriéndose de la envidia.

Y como un reloj, cinco minutos después, Hawks llamó a su puerta y fue entrar y los labios de Dabi
aprisionaron los suyos, mientras sus manos comenzaron a quitarle la ropa.

—Que impaciente...

—Quiero follarte ya —sentenció el villano.

Las alas de Hawks se expandieron y las plumas salieron disparadas, quitándoles a los dos toda la ropa,
Dabi que ya conocía ese truco, agarró al rubio y lo cargó en brazos y se tiró a la cama con él. Poco
después ambos gemían, mentiras Dabi entraba y salía del héroe número dos, gemidos que se
interrumpieron poco después debido a que habían terminado por correrse y quedaron ambos tumbados en
la cama.

—Te dije que iba a compensarte.

—Ya lo veo... no esperaba que fuese tan pronto...


—Bueno, para mi pajarito, lo mejor —tras decir eso le dio un corto beso en los labios.

Hawks se ruborizó un poco, sintiéndose tonto por estar tan contento.

—¿Quieres pasar la noche qui? —le preguntó el moreno.

—Lo daba por hecho —sonrió Hawks, que se acurrucó mejor en el pecho del villano.

Dabi suspiró y mientras pasaba su mano por el suave cabello del alado, esbozó una tétrica sonrisa,
pensando en lo que estaba por venir.

Chapter End Notes

Hoy es mi cumpleaños, y para celebrarlo subiré dos capítulos. Este es el primero y en unas horas
publicaré le segundo.
Espero les guste.

Un saludo
Mr. Enxant
SI CUMPLES, YO CUMPLO

La semana de prácticas avanzó, hasta llegar al último día. Endeavor caminaba por la calle seguido por su
trio de ayudantes. Estaba siendo un día tranquilo, no había habido ningún incidente desde que salieron,
aun así los tres chicos estaban alerta, era algo que Endeavor les enseñó al principio.

"Aunque parezca que todo está en calma, no bajéis la guardia. Si sucede algo estaréis listos"

—Que rápido ha pasado la semana —decía Izuku con algo de pena —me hubiera gustado aprender mas.

—Midoriya —le llamó Endeavor —en esta semana he visto un avance impresionante desde que llegaste,
tienes un gran potencial.

Izuku se ruborizó debido al cumplido.

—Muchas gracias.

Dejaron de caminar y el hombre se volteó para mirarlos, ante él pudo a ver a esos tres chicos que llegaron
una semana antes dispuestos a aprender y ahora, aunque sin grandes cambios físicos, podía percibir un
avance en ellos, su mirada denotaba mas experiencia, que al final era el objetivo de estas prácticas;
obtener experiencia real.

—Quiero deciros que estoy bastante orgulloso de vuestros avaneces.

Esas palabras alegraron a los chicos, aunque al que mas emoción creó fue a Todoroki, podría asegurar
que era la primera vez que oía esas palabras de la boca de su padre.

—Yo sabía que lo haríamos bien, soy el futuro número uno —dijo Bakugo mirando al hombre —así que,
ya sabes...

Endeavor rio.

—No dudo que lo puedes conseguir, pero aún queda para eso. Os recuerdo que en toda la semana no
habéis podido adelantarme.

Bakugo gruñó.

—Pap... Endeavor, hoy es nuestro último día —comenzó a decir Todoroki, trabándose al principio —pero
al salir, ¿podemos pedirte algún consejo?

Endeavor miró a su hijo con los ojos muy abiertos, no esperaba algo así, al menos no tan pronto.

—Bueno, aunque ya no sea vuestro maestro al finalizar el periodo de prácticas, siempre podéis llamarme
para pedirme consejo, especialmente tú, Shoto.

Todoroki asintió justo en el momento que una voz pasó sobre sus cabezas.

—¡Endeavooor!
Al alzar las cabezas vieron como Hawks pasaba sobre ellos y se posaba al lado de Endeavor. Izuku pudo
ver con claridad como la cara de Bakugo se torcía ante la presencia del número dos, no pudo evitar soltar
una leve risa.

—Hawks... ¿qué haces aquí? —preguntó Enji.

—Estoy en una misión, y os he visto y quería saludar.

—¿Y Tokoyami? —preguntó Izuku.

—Esta misión solo la puedo hacer yo, lo he dejado con Mirko.

—Oh.

Hawks sonrió al peliverde y luego miró a sus dos acompañantes.

—"Kacchan", te veo bien, cada vez pareces mas un héroe.

—¡CALLATE!

Hawks rio y miró a Todoroki, entornando levemente los ojos, sabiendo que, el chico ya habría hablado
con Dabi, aunque sabía que debido a las prácticas no se habrán visto, y él sí pudo por lo que una sonrisa
de victoria se asomó en sus labios.

—Buenos días, Shoto.

—Hola.

—Hawks, si tienes una misión, no es bueno que pierdas tiempo con nosotros —le reprendió Endeavor.

—Ay, Endeavor... que no soy un niño... se lo que hago —dijo con una sonrisa tontorrona y guiñándole un
ojo —solo quería saludaros.

—Ya sé que no eres un niño —respondió el hombre con un tono de voz mucho mas profundo y lascivo de
lo que pretendía, que por suerte no llegó a escucharse.

Hawks volvió a sonreír y se despidió de todos, extendiendo sus alas y echando a volar.

El resto de la jornada fue igual de tranquila, parecía que la suerte los sonreía por una vez, ningún villano
atacó y nadie parecía necesitar ayuda. Esa calma dio a Todoroki la oportunidad de pensar mientras
caminaba.

Le daba vueltas a la propuesta de Dabi, que desde que estuvo esa semana desaparecido estaba cada vez
mas presente, y cuando volvió y lo llamó sintió tal alivio que pudo morir. Aun recordaba lo que hizo ese
día, en el baño por el teléfono móvil, habían pasado ya unos días pero todavía lo recordaba, los gemidos,
ese calor, al voz de Dabi por el teléfono. Deseaba que acabasen las prácticas para ir a verlo, necesitaba
tocarlo, lo necesitaba.

"Me gustaría que te unieses a nosotros"

Esas palabras se repetían en su cabeza y en un principio las rechazó completamente, él no podía hacer
eso, no quería ser un villano, el quería ser un héroe, pero lo que sentía por Dabi cada vez crecía mas, y
mas de una vez pensó que tarde o temprano debería enfrentarse a él. ¿Qué haría?

Si se lo hubiese pedido hace unos meses no lo hubiese dudado, pero a día de hoy Dabi y su padre estaban
casi igualados, Dabi todavía ganaba, pero no lo suficiente como para unirse a la Liga y traicionarlos a
todos igual que Hawks.

Pero él quería a Dabi, lo quería mas de lo que podía llegar a pensar, aun siendo un villano él lo amaba. Es
verdad que desde el principio sintió esa familiaridad con él, y pensaba que fue uno de los detonantes del
porque su relación era así de intensa.

¿Qué debía hacer? ¿Ir con Dabi y traicionar a todos o traicionar a Dabi y quedarse con los héroes?

—¿Todoroki-kun?

Shoto volvió en sí y miró a su lado, donde Izuku le ponía una mano en el hombro, mientras lo llamaba.

—Todoroki-kun, ¿estas bien?... estabas muy callado y con la mirada perdida.

Todoroki lo miró y luego miró alrededor, Bakugo y Endeavor lo miraban también.

—Si, si... no es nada... solo pensaba.

Sin decir nada siguieron la marcha, Todoroki suspiró agradecido de que lo trajeran de esos pensamientos,
alzó un poco la vista y miró a Izuku, vio su espalda y pensó en aquel día, en el festival deportivo. Y ese
pensamiento fue suficiente, no podía despreciar la ayuda que le dio Izuku, le salvó de caer en un pozo de
oscuridad al que se había acercado peligrosamente. Ya lo sabía, pero de repente la figura de Izuku pereció
brillar ante sus ojos, recordándole nuevamente lo importante que era esa persona para él.

Dabi caminaba por los pasillos de la base, sin dejar de echar miradas furtivas a sus espaldas, con
intención de que nadie lo siguiese. Pasó cerca de las habitaciones de Toga y Twice, que aún no habían
despertado desde que llegó hace unos días y los encontró inconscientes en el suelo debido a algo que les
había inyectado Shigaraki, no sabía lo que era y realmente, no le importaba, en su mente ahora mismo
solo había una cosa, acabar con los héroes y lo haría con o sin la Liga.

Resoplando, entró en el pasillo que llevaba a la zona de las celdas, lo atravesó y caminó hasta una de
ellas, de la cual una risa de mujer era cada vez mas audible, hasta que se puso frente a esa reja, donde la
voz de la mujer aumentó.

—Pero si es Dabi, cuanto tiempo... ¿te habías olvidado de mi? —dijo Tachibana levantándose del suelo y
acerándose a los barrotes.

—Cállate, tengo lo que querías, ¿vas a cumplir tu parte?

—Enséñamelo.

Dabi metió su mano en el bolsillo y sacó la bala de color azul y se la puso frente a ella, lo
suficientemente alejada para que no la pudiese agarrar.

—Aquí tienes, yo cumplo... ahora habrá que ver si haces lo mismo.

—Dabi... Dabi... sabes que te ayudaré si me ayudas. Aunque todavía no me queda claro porque traicionas
a los tuyos... pensaba que la Liga era tu familia —decía Tachibana con tono prepotente.

—Shigaraki está muy raro desde hace un tiempo, y parece que le importan mas otras cosas que acabar
con los héroes, y ya estoy cansado de esperar. A veces parece un niño mimado, otras parece que es el de
siempre y otras parece que es otra persona.

La mujer de pelo rojo lo miraba con la ceja levantada, interesada por eso que contaba.
—¿Y qué pasa con tu Shoto?

—A él déjale al margen, haz lo que te dije cuando sea el momento.

La mujer rio.

—¿Te has enamorado de él?... vaya, interesante y algo asqueroso, ¿no crees?

—¡¡CALLATE!! —Dabi por un momento perdió su fachada de tipo duro y mostró algo de debilidad.

—Está bien, me callo... veo que te molesta que te digan las verdades.

Dabi gruñó.

—¿Y el pájaro?

Dabi la volvió a mirar.

—¿Qué pasa con él?

—Eso quiero saber, ¿Qué pasa con él? ¿no sienes nada por él?... yo estoy aquí encerrada, pero lo oigo
todo. Además, Toga habla mucho...

—Maldita mocosa...

Las carcajadas de Tachibana se volvieron estridentes.

—Lo sabía, ¿también de él?... Dabi eres un rompecorazones... o un picha brava.

—Hawks es solo una mosca que eliminaré en cuanto pueda.

—Ya me gustaría verlo a mi...

Dabi volvió a gruñir.

—Oye —le llamó Tachibana —ahora en serio, tu haz lo que te pedí y cumpliré mi palabra.

Lejos de allí, Hawks se encontraba por los pasillos de la Comisión de Seguridad Publica de Héroes, lo
habían llamado de urgencia, y debido a esto, tuvo que dejar a su pupilo con Mirko, ya que nadie podía
saber que era un agente de la Comisión.

Tras subir escaleras y atravesar pasillos llegó al despacho de la última planta, donde el jefe se encontraba
sentado en su silla, ataviado con su siempre sobrio traje negro; gafas de sol cubrían sus ojos y sin mirar a
Hawks le hizo un gesto con la mano para que se acercase.

—¿Qué sucede?

—Informe de los últimos movimientos de la Liga de Villanos.

Hawks rodó los ojos, ¿de verdad eso era tan urgente?, pensó.

—Como ya saben, he estado liado con mi agencia y no he podido estar mucho tiempo por allí, lo último
que sabemos es que atrapamos a Kurogiri.

—Por suerte no saben donde lo retenemos y tampoco ha habido ningún ataque contra la U.A como nos
dijiste.
—Seguramente lo cancelaron debido a la captura de Kurogiri —dijo llevándose las manos a la espalda.

—¿Que sabes de Shigaraki?

—Poco, estuve en la guarida hace unos días, pero no lo vi. Según parece llevaba varios días en paradero
desconocido. A Mr. Compress, Toga y Twice tampoco los vi. Solo estuve vigilando a Dabi.

El hombre de traje comenzó a teclear.

—Dabi... para variar tenemos mínima información sobre él.

—Ya les dije que era complicado sacarle información, es muy hermético, prácticamente desde que me
infiltré en la Liga, he pasado todo el tiempo con él, cuesta acercarse.

—Ya veo...

Hubo un silencio largo y pesado.

—Tu nueva misión es vigilar al resto de la Liga, y en el momento que alguno se salga de control,
apresarlo y si eso no resulta... debes eliminarlo.

—Pero pensaba que iban a darme descanso...

—Takami, ¿tengo que recordarte que no estas en disposición de exigir ni pedir nada?

Hawks se mordió la lengua y apretó los puños.

—Eso pensaba, ya sabes tu misión, en cuatro días quiero un informe.

Ocultando su enfado, Hawks hizo una reverencia y salió del despacho. Y viendo el gran ventanal,
extendió sus alas y se lanzó hacia él atravesándolo al mismo tiempo que hacía estallar los cristales y
sobrevolaba el cielo a gran velocidad. El viento y el ruido de la ciudad opacó sus gritos de rabia y
frustración.
LABIOS FRIOS

Era por la tarde, y el cielo comenzaba a teñirse de naranja. Endeavor se encontraba caminando por la
ciudad, seguido por sus ayudantes. Era la última hora que tendría con ellos antes de acabar las prácticas,
no lo iba a reconocer, pero le gusto tenerlos allí, nunca había dado ese tipo de lecciones, realmente su
única muestra de querer enseñarle algo a alguien fue lo que hizo con sus hijos, y no estaba especialmente
orgulloso de ello. Fue un error que le acompañaría toda la vida.

—Hey, chicos, vamos a parar en ese parque —dijo señalando el amplió luchar cubierto de césped, donde
en el centro había un pequeño lago.

Los tres chicos asintieron y comenzaron a caminar por él, hasta llegar a una zona de picnic, unas mesas
de madera cubiertas por sombrillas. Allí se detuvieron y sentaron en una de esas mesas.

—Una vez nos vayamos de este sitio habrán acabado las practicas —comentó Endeavor juntando sus
manos, apoyando sus codos en la madera —y debo reconocer que ha sido una muy buena experiencia. He
visto que el futuro está asegurado con héroes como vosotros.

Izuku se puso rojo y miró a Bakugo sonriendo, dándole la mano por debajo de la mesa tímidamente, cosa
que el rubio aceptó.

—Yo también estoy contento —respondió Izuku —venir con el número uno ha sido algo impresionante,
he aprendido mucho y todo gracias a Todoroki-kun —dijo mirando a su amigo —si no llega a
proponérmelo nunca lo hubiese hecho.

—No es nada, Midoriya, sabía que con Endeavor podríamos aprender mucho, al final es uno de los
mejores héroes del país —dijo dedicándole una mirada apaciguadora a su padre.

Endeavor sintió las ganas de posar su mano en el hombro de su hijo, pero no se atrevió, no quería
atosigarle ni apresurar las cosas.

—Kacchan, tú también has aprendido mucho ¿no?

Bakugo gruñó.

—Podría haber aprendido mas, pero está bien para empezar.

Izuku sonrió hacia Endeavor.

—Es su forma de decir que también se lo ha pasado bien.

—¡¡DEKU, NO ME TRADUZCAS!!

Bakugo agarró las mejillas de Izuku y comenzó a apretárselas de forma suave, mientras le peliverde se
quejaba.

—Yo...
Todoroki comenzó a hablar, pero se detuvo, giró al cabeza y miró a su padre, que también lo miraba,
pudo ver una leve sombra de temor en su mirada, nunca había visto así a su padre. Fue ahí cuando Shoto
se percató de que realmente Enji Todoroki había empezado a cambiar.

—Yo también lo he pasado bien, he aprendido mucho, además de conseguir comprenderte mejor. Pasar
tiempo de verdad contigo ha sido una gran experiencia.

Endeavor lo miraba con los ojos muy abiertos, no esperaba recibir esas palabras de su hijo, no iba a llorar
y menos delante de esos chicos, pero realmente le emocionó escuchar esas palabras.

—Muchas gracias, he intentado enseñaros lo mejor que he podido —dijo esta vez poniendo una mano en
el hombro de Shoto, apretando ligeramente y viendo que como su hijo sonreía levemente.

Así pasaron unos minutos hablando plácidamente, el sol cada vez se ponía mas hasta que únicamente
eran visibles partes de sus últimos destellos, haciendo que el cielo bailase entre el naranja, violeta y azul
oscuro.

—Endeavor —llamó Izuku —no he podido dejar de ver como Hawks y usted se compenetran muy bien,
¿desde cuándo se conocen?

Bakugo arrugó la nariz y la boca.

—¿Por qué tenemos que hablar de ese pajarraco?

—Kacchan, que a ti no te guste no significa que no sea un gran héroe, además quiero saber la historia —
dijo mirando a Endeavor —si se puede, claro.

—La primera vez que vi a Hawks, el apenas tenía dieciocho años, acababa de formar su propia agencia,
algo sorprendente para alguien de su edad. No tenía pensado acercarme, en esa época yo estaba a otras
cosas —dijo mirando de reojo a Shoto.

—Si, Hawks fundo su agencia a esa edad, fue el primer héroe en hacerlo. Eso es increíble —siguió Izuku.

—Cierto, al poco contactó conmigo, decía que quería conocerme, yo no tenía pensado acudir, pero
acabamos encontrándonos en un evento, allí se presentó y lo primero que me dijo es que era mi fan
número uno —rio en esa última parte —aún recuerdo su cara al verme, parecía que había comido algo
picante de lo rojo que estaba y muy nervioso.

Los tres chicos atendían a la explicación del mayor, incluso Bakugo que, aunque no lo miraba
directamente prestaba atención.

—Y desde ese día, comenzamos a vernos mas, llegaron las primeras colaboraciones entre nuestras
agencias, ha estado en mi casa muchas veces, conoce muy bien a mis hijos, es como uno mas de la
familia.

Shoto no pudo evitar sentir dolor en su estómago en pensar como su padre hablaba de Hawks, sin saber
que los estaba traicionando.

—Digamos que es alguien especial.

No muy lejos de allí, las alas de Hawks cortaban el viento debido a la velocidad que alcanzaba, aun
molesto por su encuentro con la Comisión, se sentía rabioso y frustrado.

Cuando se dio cuenta ya era completamente de noche, y al mirar al suelo, vio encenderse las farolas,
llamándole la atención algunos movimientos bajo sus pies. Se detuvo y miró. Alguien aprecia estar
atacando a otra persona, sin dudarlo se precipitó en picado, alargando su mano para extraer una de las
plumas base de sus alas, la cual se alargó y afiló dando el aspecto de una espada, la empuñó y en pocos
segundos golpeó al atacante lazándole varios metros contra una pared. Con furia se posó en el suelo y se
acercó a aquel hombre, lo agarró del cuello de la camisa y acercó su cara.

—Si no quieres acabar encerrado o algo peor mas te vale salir corriendo de aquí —dijo con voz dura a la
cara de ese hombre que temblaba de miedo.

Lo soltó bruscamente en el suelo y aquel hombre salió corriendo, Hawks suspiró, empuñó su pluma-
espada y la colocó en su ala, para girase y comprobar que la otra persona estaba bien. Al hacerlo se
encontró con la mirada atónita y algo aterrada de alguien que conocia bien, pequeñas chispas de hielo
salían de sus manos y su cabellera blanca era distintiva de su familia.

—Natsuo... —dijo Hawks al percatarse de su estado. El chico estaba en el suelo, sentado con una mano
alzada en posición de ataque, sangraba por la nariz y sus ojos reflejaban algo de miedo —tranquilo, soy
yo... Hawks.

Natsuo estaba en estado de shock, por lo que no respondía, solo temblaba, lo miraba y no paraba de soltar
pequeñas chispas de hielo de su mano. Hawks se intentó acerar, pero el albino dio un pequeño grito y se
echó hacia atrás.

—N-no me hagas daño...

—Hey, Natsuo, soy yo, Hawks... —dijo acercándose un poco y arrodillándose delante de él, bajando sus
alas para aparentar ser menos agresivo.

El chico parecía clamarse un poco.

—¿Hawks?

—Si, soy yo, tranquilo, nadie te va a hacer daño... —le extendió la mano y la puso sobre al que el joven
tenía extendida y de la cual no dejaban de salir las virutas de hielo. Al hacerlo, dejaron de salir y esa
mano temblorosa agarró la del alado.

Viendo que el chico se calmaba, Hawks se acercó mas a él, ahora poniendole la otra mano en la cabeza,
para de alguna forma intentar calmarlo mas y pareció funcionar , pues la respiración de Natsuo iba
apaciguándose hasta que finalmente se volvió mas estable.

—¿Estas mejor?

—S-si... gracias.

—Para eso estamos los héroes —sonrió.

Ambos se levantaron, al albino le temblaban las piernas y no había soltado la mano del número dos.

—Debo volver a casa... —dijo con la voz temblorosa y soltando su mano algo nervioso mientras se
limpiaba la sangre de la nariz.

—¿Quieres que te acompañe?

—No hace falta... puedo yo solo —y tras decir eso y voltearse para comenzar la marcha, sus piernas
fallaron y comenzó a caer al suelo. Gracias a la velocidad de Hawks no llegó a tocar el asfalto, lo cargó
en brazos y lo apretó fuerte.

—Venga te llevaré.
—N-n-no hace falta, de verdad... —el chico temblaba, pero al mismo tiempo se empezó a enrojecer.

—Venga, si te pasa algo y no hago nada, tu padre me mata —dijo poniendo una mueca graciosa, algo que
sacó una pequeña risa al chico.

Así, Hawks extendió las alas y despegó portando en sus brazos al hijo de Endeavor dirección a su casa, a
la cual no tardaron ni cinco minutos en llegar. Aterrizaron y el viajar pareció calmar algo a Natsuo, ya
que parecía poder andar con normalidad, no temblaba ni se tambaleaba.

—Muchas gracias, pero no era necesario.

—No es molestia.

Natsuo se volteó para mirar su casa y se sorprendió un poco la ver las luces apagadas, se acercó a la
puerta y usando la llave la abrió, hallando el interior completamente a oscuras.

—¿Fuyumi?... ¿Papá?

No contestó nadie.

—¿No hay nadie? —preguntó Hawks que se había acercado a su espalda asustando un poco al joven.

—¡Ah...!

—Perdón.

—Bu-bueno, parece que no hay nadie... que raro —dijo agarrando su teléfono, donde vio un mensaje de
su hermana que decía que había salido con sus compañeros de trabajo a una fiesta —oh... no me
acordaba.

—¿Pasa algo? —preguntó Hawks.

—No, no me acordaba que mi hermana hoy no estaba y mi padre llegará algo tarde.

—Que bien, ¿no?... la casa para ti solo... no la líes mucho —le guiño un ojo y alzó la mano para
despedirse.

—O-oye, Hawks...

—¿Sí?

—Te importaría... entrar y quedarte un rato... después de lo de antes... me siento un poco...

—Vale, sin problema, vamos —dijo de forma apresurada y no dejándole acabar la frase.

—Gracias.

Entraron, y ambos se sentaron para quitarse los zapatos. De repente a Natsuo le empezó a latir el corazón
muy radio, sintió un calor que le inundaba el cuello y las mejillas y miró sutilmente hacia su izquierda,
para toparse con el perfil del número dos.

—Ha-Hawks... muchas gracias por salvarme.

El héroe dejó lo que hacía y lo miró sonriéndole.


—Ya te dije que no es nada, para eso estamos los héroes —dijo alargando la mano para ponérsela en su
hombro y darle un pequeño apretón.

Natsuo apartó la mirada, se llevó su mano a la nuca donde se llevó algo de su pelo hacia tras y nervioso
enfocó su mirada al frente, su mente estaba tan alborotada en ese momento que no pensaba bien y ese
calor repentino no ayudó para nada.

—Natsu, ¿estas bien?

El chico se giró para ver como la cara de su acompañante estaba muy cercad de la suya, notando
enseguida como el calor acaba por cubrirle la cara.

—S-si...

—¿Seguro?... estas temblando.

Hawks se desplazó arrastrándose hasta quedar pegado a él, alargado sus manos para sujetarle la cara y
mirarle a los ojos.

—A ver, mírame, es posible que ese tío te haya dado algún golpe o algo...

Natsuo respiraba fuerte, la cara de Hawks estaba a menos de un palmo de la suya.

—A ver...

Y ese último movimiento, donde el alado movió su mano para tocar su frente y su mejilla fue el
detonante para su acto, sin poder evitarlo, el albino levantó las manos y agarró el abrigo de Hawks,
acercándolo lo suficiente para que sus labios chocasen y el albino lo besase corta, pero intensamente.

—Pero...

Los dos se separaron velozmente, y miraron hacia la puerta, para ver como Endeavor los miraba con los
ojos muy abiertos, al igual que su boca. Ya que la imagen que encontró al abrir la puerta de su casa era lo
último que se esperaría ver, a Hawks besándose con uno de sus hijos.
REENCUENTRO

—Pero...

Endeavor no podía creer lo que estaba viendo, inmóvil, intentaba procesar lo que estaba pasando, sin
saber muy bien que decir.

Natsuo y Hawks se separaron rápidamente, quedando el alado bastante estupefacto debido al impacto de
todo, miró a Endeavor y miró al chico, con los ojos muy abiertos, también petrificado y sin saber que
decir.

—¡¡QUE DIABLOS!!

—Papá...

—En-Endeavor...

La furia era mas que visible en el rostro del hombre, del cual surgían llamas mientras contemplaba a los
dos chicos, que se levantaban y lo miraban.

—Endeavor... te lo puedo explicar...

—¡¿QUÉ VAS A EXPLICAR!? —se acercó a él y le agarró el cuello del abrigo, al hacerlo Natsuo agarró
el brazo de su padre.

—Papá, déjale... ha sido culpa mía... él no ha hecho nada.

Endeavor miró duramente a su hijo y al ver que este le devolvía una mirada apenada y culpable, soltó
bruscamente a Hawks, haciéndole caer al suelo.

Por primera vez, Hawks no supo bien que decir, simplemente se levantó, y miró a padre e hijo, con los
ojos abiertos por la sorpresa.

—Vete y ya hablaremos —le dijo al rubio.

—Pero, Endeavor...

—¡¡VETE!!

Hawks se empequeñeció un poco por el grito haciendo que unos recuerdos desagradables volviesen a su
mente, agachó la cabeza y miró a Natsuo, este también lo miraba con la cabeza gacha.

—Vale, me voy... lo siento.

Hawks se colocó los zapatos, ya que no había llegado a quitárselos y se fue cerrando la puerta tras de sí.

—Papá...
—Mejor no digas nada ahora, ve a tu habitación, ya hablaremos.

Natsuo sabía que esta vez no tenía nada que reprocharle a su padre, por lo que sin decir nada obedeció,
acabó por descalzarse y entró en la casa en silencio dirección a su habitación.

Enji vio caminar a su hijo por el pasillo y una vez se perdió de su vista, entró en la casa yendo directo a
aquella habitación que tiempo atrás usó para entrenar a sus hijos, que tras un tiempo convirtió en
gimnasio y cerró dando un portazo. Poco después comenzó a gritar envolviendo la habitación en llamas
abrasando todo a su alrededor.

—Midoriya, Bakugo, Todoroki —saludó Iida, que se encontraba en la puerta de la residencia e iba
recibiendo a todos sus compañeros con sus característicos gestos robóticos.

—Oh, Iida-kun, ¿Qué tal? —preguntó el peliverde, que se quedó en la puerta mientras sus otros dos
compañeros saludaron y entraron en el edificio.

—Muy bien, estoy haciendo mi papel de delegado y estoy atendiendo a todos mis compañeros de su duro
trabajo en las prácticas.

—¿Faltan muchos?

—Solo Uraraka, Tsuyu y Kaminari.

—Vale, pues te dejo, nos vemos en la cena.

—Hasta luego, Midoriya.

Una vez Izuku atravesó la puerta se topó de frente con Bakugo, que lo había esperado.

—Vamos, Deku —dijo mientras le pasaba una mano por la cintura y comenzaban a caminar hacia el
resto. Allí se reunieron y saludaron a todos, comentando sus respectivos días de prácticas, mientras se
iban acercando el resto. No todos volvían después de cada día de prácticas, por lo que en esa semana
apenas se habían podido ver los veinte.

—¡Bakugo!

El rubio miró para encontrarse con Kirishima, sentado en uno de los sofás rodeado de Sero y Mina,
separándose un poco de Izuku se acercó a sus amigos.

—Veo que seguís vivos.

—¡Que malo! —protestó Mina inflado sus mejillas.

—Bah... ¿y la rata eléctrica?

—Todavía no llega —dijo Kirishima con impaciencia en su voz.

—Kirishima lleva así desde que llegó, nervioso —expuso Sero a su amigo.

Bakugo vio como el pelirrojo se encogía en el asiento y sus mejillas se tornaban del color de su pelo.

—¿Qué pasa?, ¿acaso no habéis hablado en este tiempo?

—Si, pero en su agencia tenían residencia y no lo he visto desde que nos fuimos.
—Ah...

—Bienvenidos —oyeron decir a Iida en la puerta, siendo Kirishima el que se giró tan rápido que pudo
haberse roto el cuello, para ver como Uraraka y Tsuyu entraban, haciendo que su cara se aflojase.

—Estoy muy nervioso —dijo el pelirrojo volviendo a su posición inicial.

—Es normal... una semana sin veros... —Sero miró a Bakugo —¿qué pasaría si estuvieses una semana
sin ver a Midoriya?

Bakugo gruñó y se cruzó de brazos.

—Os mataría a todos.

—Típico de Bakugo —sentenció Mina mientras se reía.

—¡Deku-kun, Todoroki, hola!

Uraraka se acercó a Izuku y Todoroki, y junto a Tsuyu se saludaron.

—¿Qué tal vuestras prácticas?

—Muy interesantes, he aprendido mucho con Endeavor —decía el peliverde con emoción en su voz —¿y
vosotras?

—Ryukyu es muy buena, hemos aprendido mucho, ya os lo mostraré en los exámenes —dijo Uraraka
con una sonrisa y guiñándoles el ojo.

—En verdad, Ochaco-chan vomitó mucho, kero...

—Tsuyu-chan, no hace falta decir todo —dijo la castaña entre dientes, mientras Izuku y Todoroki se reían
por la bajo.

—Bienve... ¡¡¡AHHHH!!!

De pronto oyeron un estruendo de un sofá cayendo haca atrás y pasos corriendo, cuando giraron al
cabeza vieron como en medio de la sala, Kirishima y Kaminari se abrazaban de forma bastante intensa,
aunque la sorpresa se disparó cuando vieron que los dos chicos se besaban sorprendiendo a todos los allí
presentes, salvo a los que ya lo sabían.

—Kiri... que ganas tenia de verte —dijo el rubio al separar sus labios de los del pelirrojo.

—Yo tenía muchas mas ganas Denki...

—¿Qué está pasando aquí? —preguntó Mineta que no entendía nada.

—Pasa que ere el único que no moja el churro —le contestó Ojiro.

—¡¡¡¿¿QUEEEEEEE??!!!

Tras revelar a la clase el romance entre Kaminari y Kirishima y una vez estuvieron todos, se reunieron
para cenar. Una vez sentados, la puerta principal se abrió entrando por ella Aizawa, que saludó a sus
alumnos y se disculpó por llegar tarde, pero había ido a por una invitada especial. Todos miraron al lado
del profesor para ver como Eri los miraba a todos con algo de vergüenza, hasta que desvió la mirada
hacía Izuku, entonces sonrió.
Mientras la cena transcurría, uno de los teléfonos móviles de los allí reunidos comenzó a sonar,
recibiendo un mensaje, el cual se podía leer:

"MISIÓN ANULADA, NO BUSCAR AL LAVACEREBROS"

Horas después, ya de noche, Izuku y Bakugo se dirigían a las habitaciones, decidiendo pasar esa anoche
en al de Izuku, al entrar, multitud de ojos de All Might los miraron.

—Deku, no es por nada, pero me resulta muy incómodo estar aquí con tantos All Might mirándome.

—Pero no son reales, Kacchan.

—Ya lo sé, estúpido.

Tras cerrar la puerta, se cambiaron y pusieron el pijama, Bakugo tenía varios en esa habitación por si
pasaba, como esa anoche y dormía allí, al igual que Izuku tenía pijamas en la habitación de Bakugo.

—Tenía ganas de verlos a todos —dijo el peliverde una vez puso su cabeza en la almohada.

—Yo no.

—Kacchan —dijo ladeándose para mirarlo —eso no es cierto, tú también tenías aganas de verlos, al
menos a tus amigos.

—Bah...

Izuku sonrió y se le ocurrió algo. Al poco Katsuki pudo ver como el de ojos verdes comenzaba a flotar y
acaba sentado sobre él, apoyando sus manos en su pecho, sorprendiéndole.

—¿Qué haces, bastardo?

—Estaba probando... ¿ves?... ya puedo controlar el quirk de la séptima.

Bakugo abrió los ojos, dándose cuenta de ese punto.

—Es cierto... —alargó las manos y las puso sobre las caderas del chico —¿y como lo podemos
aprovechar?

—No se... —dijo Izuku con tono juguetón mientras apartaba la mirada, comenzaba a meter sus manos
dentro de la camiseta de Bakugo, tocando su torso y comenzaba a mover sus caderas en circulo
provocando fricción en la entrepierna del rubio.

—Eres un pervertido, Deku.

—Ya claro... lo dice el que me hizo eso en los vestuarios de la agencia de Endeavor.

—Yo no vi que te quejases ni protestases —respondió Bakugo.

Izuku arrugó los labios y gruño tiernamente, provocándole a Katsuki una risita.

Bakugo pasó sus manos de las caderas del chico a su cara y lo atrajo hasta hacer juntar sus frentes.

—Deku.

—¿Qué? —preguntó el peliverde, que al mover los labios rozó los del rubio.
Y sin decir nada mas, Katsuki besó los esponjosos labios de Izuku de forma suave, lenta, envolviéndolos,
jugando con ellos.

—Kacchan...

Ambos se miraron, de pronto la habitación desapreció y únicamente estaban ellos dos, a ojos del otro no
existía nada mas, solo ellos, la cosa mas bonita que habían visto nunca.

—Te quiero.
CARA DE MONO RABIOSO

La tensión se podía cortar con un cuchillo aquella mañana en el comedor de los Todoroki, Fuyumi pasaba
su mirada de su padre a su hermano de forma alarmada, sin saber que estaba pasando. El silencio era
ensordecedor, las miradas de padre e hijo parecen perforantes, aunque ella pudo ver con claridad que
cada uno enfocaba la situación de una forma diferente, su hermano parecía retraído, como si hubiese
cometido algún crimen, mientras que su padre lo atravesaba con la mirada.

—Y bueno, ¿Qué tenéis pensado hacer hoy? —preguntó la chica con intención de destensar el asunto.

Ninguno parecía querer hablar.

—¿Natsu?

El chico agachó la mirada.

—Tengo clases hoy, seguramente esté todo el día fuera, no me esperéis para comer.

—Oh... ¿y tu papá?

—Tengo trabajo, y tengo que tener una conversación con alguien.

Eso hizo alzar la cabeza del chico y mirarlo suplicante.

—Papá, te dije que él no hizo nada, fui yo...

—Me da igual quien empezase.

—Pero no es razón para que le hagas nada...

—¡¡¡¿QUIÉN DICE QUE LE VOY A HACER ALGO?!!! —gritó Endeavor.

Fuyumi abrió mucho los ojos al ver gritar a su padre.

—¡¡¡SOLO QUIERO SABER QUE PASÓ AYER Y POR QUÉ!!!

—Ya te lo estoy diciendo yo, fue un error por mi culpa, el no tuvo nada que ver , no tienes que meterlo en
esto.

—¡¡ÉL YA ESTÁ METIDO HASTA LAS ALAS EN TODO ESTO, ¿ENTIENDES?!

—¡¡¡PAPÁ, SOLO FUE UN ESTUPIDO BESO!!!

—¡¡¡UN BESO, A MI HIJO Y EN MI CASA!!!

Las voces fueron poco a poco alzándose, hasta que Fuyumi se levantó y dio un fuerte golpe en la mesa.

—¡¡BASTA!!
Una fina capa de hielo cubrió la mesa, haciendo que padre e hijo se callasen y mirasen a la chica.

—¿Me podéis explicar que esta pasando?

—Pasa que tu hermano aprovechó que ayer no había nadie para traer a casa a Hawks y besarle.

Fuyumi miró a su hermano completamente sorprendida.

—¿Es eso cierto?

Natsuo apartó a mirada.

—Si, pasó eso, pero no fue como él dice.

—¿Lo besaste?

—Ya te he dicho que sí, pero no fue como él dice. Alguien me atacó y el me salvó.

Endeavor lo miró estupefacto por es anoticia.

—¿Cómo que te atacaron?

—Si, te lo llevo intentando decir desde esta mañana, pero no me dejas hablar.

Los ojos de Endeavor se comenzaron a mover de un lado a otro de forma rápida, completamente perdido
hasta que enfocó su mirada en su hijo.

—¿Cómo fue? ¿Quién fue?

—No lo sé, era de noche y no le vi bien, pero si no llega a ser por Hawks no sé que hubiese pasado, sabes
muy bien que no puedo defenderme.

—Pero, ¿estas bien? —preguntó su hermana.

—Si, ya estoy bien, ayer Hawks me trajo a casa y yo no estaba bien y no sé porque, no sé si fueron los
nervios, la sensación de protección o no sé, pero lo besé. Y si, lo sé, —dijo a su padre —fue un error...

—¿Seguro fue un error? —preguntó Fuyumi —sabiendo lo que sientes por él.

—¡¡FUYUMI, CALLA!! –el rostro de Natsuo se volvió completamente rojo y miró a su padre, que lo
miraba fijamente, con sorpresa.

Endeavor se levantó y caminó hacia el sitio de su hijo y sin decir nada se arrodilló y lo abrazó, tensando
al chico que miró su hermana con algo de miedo.

—Lo siento, debí haberte escuchado.

Fuyumi sonrió.

—Ya, papá... me puedes soltar.

Endeavor se separó de su hijo y lo miró.

—Pero aun asi, tengo que hablar con Hawks.

—Pero...
—Tranquilo, no le voy a recriminar nada.

—Papá... —lo agarró su hijo de la manga de la camisa —no le digas nada de esto...

En su interior, Enji sentía varios sentimientos luchar entre ellos, el quería ver a su hijo feliz, pero resulta
que la persona que al parecer lo hace feliz es la persona de la que le mismo Enji está empezando a sentir
algo.

—No le diré nada.

—¿Dónde estuviste ayer?, te estuve esperando toda la noche

Fue las primeras palabras que escuchó Hawks al entrar en la habitación de Dabi esa mañana. Era
temprano y no había dormido nada, muchas cosas habían pasado esa noche, lo había besado el hijo de su
ídolo y no sabía bien como sentirse, y lo peor es que los había visto y se había enfadado.

—Quería estar solo.

Dabi lo miró.

—Ah... solo... claro, cualquier sitio es mejor que estar aquí conmigo... ya veo cuanto me quieres.

Hawks cerró los ojos y bufó.

—Dabi, no tengo ganas de discutir, ¿vale?

—Si, ya veo que prefieres hablar con cualquiera y estar con cualquiera menos conmigo —Dabi se
levantó y se dirigió a la puerta empujando a Hawks al pasar a su lado — que sepas que lo estoy dando
todo por ti, Hawks. Y ya veo como me lo pagas, en fin...

Dabi salió de la habitación y dio un portazo. Al hacerlo Hawks se sentó en la cama, tapando su cara con
sus manos mientras ahogaba un grito y sus alas se tensaban.

Respiró hondo, se frotó los ojos, limpiando las pequeñas lagrimas que estaban comenzando a salir, sopló
y se puso de pie, se dio unos golpes en la cara y salió de la habitación para toparse directamente con
Dabi, que se había quedado allí de pie frente a su puerta y lo miraba con una sonrisa.

—¿Ya estas mas tranquilo? —preguntó Dabi.

—¿Qué haces aquí?

—Bueno, no te pienses que no te he visto la cara de mierda que traías al entrar, solo te he tratado un poco
mal para que llorases y te desahogases, a lo mejor me he pasado un poco, pero no me arrepiento.

Hawks negó con la cabeza sin comprender.

—¿Quieres decir que todo eso que me has dicho no era de verdad?

—No, solo quería hacerte llorar para que te relajases un poco.

El alado escuchaba con incredulidad esas palabras, por un momento se sitió tonto y utilizado, pero al
mismo tiempo sintió algo tan fuerte por ese hombre delante de él que creía que iba a morir. Abrió sus
brazos y rodeó el cuerpo del villano en un abrazo, haciendo que sus alas los envolviesen a los dos,
apoyando también la cabeza en el hombro de Dabi.
—Eres tonto...

—Un tonto que te adora —dijo Dabi puntualizando y rodeando también con sus brazos la cintura del
número dos.

Al separarse de ese cálido abrazo, Hawks lo miró a la cara, sin poder evitar que sus ojos fuesen directos a
sus labios. Dabi vio las intenciones del rubio y cumplió su deseo, con una mano le sujetó la barbilla y
acercó su boca para darle un corto beso.

—Hola.

Una de las alas de Hawks se apartó para que ambos pudiesen mirar quien hablaba, para que el moreno
llevarse una sorpresa.

—¿Twice?

—Mira, Kacchan.

Bakugo, que estaba sentado en su asiento de clase, justo delante de Izuku se volteó. El peliverde le
enseñaba un papel.

—Eri-chan me escribió una carta.

—¿La niña de ayer?

—Si, ya te conté lo que le pasó.

—Es verdad... ¿y que dice la carta?

—Dice que se lo pasó bien en la cena y cuando estuvimos jugando después. También dice que le gustó
mucho mi amigo rubio con cara de mono rabioso —rio el peliverde al decir esa parte.

—Cuando pille a esa niña va a saber lo que es un mono rabioso —dijo el rubio mirando fijamente a su
novio.

—Vamos Kacchan, solo es una niña y tu cara de mono rabioso a mí me gusta.

—A ti te gusta porque eres un friki.

—Puede... pero me gusta igualmente.

Bakugo se volteó para evitar que lo viese sonrojarse ante la cara tan tierna que puso el peliverde. Justo a
tiempo que la puerta se abrió y Aizawa entrara en la clase, haciendo que todos se sentasen en sus sitios y
atendiesen.

—Buenos días.

—Buenos días, Aizawa-sensei —dijeron todos al unísono.

Tras unos momentos, el profesor volvió a dirigirse a al clase.

—Hoy vengo a comunicaros que los exámenes comienzan en dos días.

—¿¿¡¡¡QUE!!!??
PELIGRO MULTIPLE

—¿Dos días? —preguntó la clase bastante intranquila.

—Si, dos días —sentenció Aizawa.

Una mano se alzó al fondo, el profesor señaló para dale la palabra.

—Señor, creo que es algo precipitado —comenzó a decir Yaoyorozu —aunque también puedo entender
el por qué. Las practicas las acabamos de terminar y al tenerlas tan recientes, tendremos las enseñanzas
mas frescas. Pero como subdelegada debo velar por el bien de mis compañeros y ellos no están
conformes.

Los compañeros aplaudieron a la chica, que se ruborizó un poco, siendo las chicas las que mas la
aplaudieron.

Aizawa prestó atención ante el argumento de su alumna, y una vez acabó de hablar tomó la palabra.

—Es lo que se espera de la subdelegada, que vele por el bien de sus compañeros, pero en este caso no
hay nada que puedan hacer. En dos días empezaran los exámenes.

Un aura de desanimo se apoderó de la sala, cosa a la que Aizawa no hizo mucho caso y siguió con su
explicación.

—El examen se compone de dos fases, una batalla en grupos de cinco y en una batalla uno contra uno. La
victoria o derrota de los grupos y la batalla individual no será determinante en la nota final, pero si
influirá.

—¿Cómo serán los grupos? —preguntó Jiro.

—Serán cuatro grupos de cinco personas, las cuales se elegirán al azar, y las batallas individuales serán
por sorteo.

—¿Cuáles son las reglas? —preguntó ahora Hagakure.

—Será como en el festival deportivo.

Poco a poco los alumnos se fueron animando, al final el examen parecía tener buena pinta y podría ser
divertido, sin cotar que de esa nota dependía si aprobaban o no.

—Además hay algo mas —dio Aizawa acercándose a la puerta y abriéndola —tendréis alguien mas en el
examen.

Todos miraron a la puerta y vieron como por ella entraba un chico de cabello morado, tez pálida y
marcadas ojeras.

—¡¿Shinso!?
El chico avanzó y se puso en frente de todos, Aizawa pasó a su lado volviendo a su atril.

—Ya debéis conocerlo, es Hitoshi Shinso, hará los exámenes con vosotros, siendo esto una prueba de
acceso para él a la especialidad de Héroe.

El chico miró a toda la clase, deteniéndose en varios puntos, uno fue en Kaminari, que lo miraba con
curiosidad, otro punto fue Izuku, lo concia mejor que al resto y se podía decir que tenían una especie de
amistad y finalmente en los ojos inyectado en sangre de Bakugo, que lo miraba con rabia.

—¿Por qué tenemos que cargar con el rarito? —preguntó Katsuki.

—¡¡Kacchan!!

Shinso no hizo caso al comentario.

—Hola, soy Hitoshi Shinso, ya debéis conocerme. Para mi será un placer competir contra vosotros, sé lo
fuertes que sois y no creo que haya nadie mejor para demostrar que sirvo para ser un héroe.

Iida se levantó rápidamente.

—Bienvenido, nos agrada saber que harás los exámenes con nosotros. Si necesitas algo soy el delegado.

Shinso enfocó su mirada nuevamente en Kaminari, si necesitara algo se lo pediría a él o a Izuku.

—Gracias.

—Bien, hechas las presentaciones —dijo Aizawa acechándose al centro —haremos los grupos.

Momo volvió a levantar la mano.

—¿Si, Yaoyorozu?

—Aizawa-sensei, con Shinso somos veintiuno, eso nos hace impares, ¿Cómo se formarán los grupos?

—A eso iba —dijo el profesor con algo de molestia.

La chica se sentó avergonzada.

—Haremos cuatro grupos de cinco personas, y dos de ellos contarán con Shinso.

—¿No es eso algo injusto? —preguntó Kirishima, mirando a Shinso, no habiendo pasado por alto la
mirada que le lanzó a Kaminari unos minutos antes.

—Shinso apenas tiene experiencia en combate, lo que lo no hace tan determinante, tenerlo en el grupo no
aporta una ventaja clara. Aun así, es una prueba para cuando os toque enfrentaros a un número elevado
de villanos.

Kirishima asintió y se recostó en el asiento, Denki lo miró y en voz baja le preguntó si le pasaba algo, y
el pelirrojo le respondió que no era nada.

Tras eso se hicieron los grupos por sorteo.

—Y así quedan los grupos.


GRUPO A

-Shoji

-Todoroki

-Mineta

-Sero

-Tokoyami

GRUPO B

-Jiro

-Sato

-Koda

-Uraraka

-Tsuyu

GRUPO C

-Kaminari

-Bakugo

-Ojiro

-Mina

--Hagakure

GRUPO D

-Aoyama

-Iida

-Kirishima

-Izuku

-Momo

—No quiero ninguna queja, esos son los grupos y no se permiten cambios —dijo Aizawa, adelantándose
a algunas manos que se alzaban.

—A mí me gusta mi grupo —dijo Mina.


—¿Y dónde irá Shinso? —preguntó ahora Kaminari.

—El estará en los grupos A y C

—¡¡TOMA!! —se alegró Denki mientras que Bakugo echaba humo por las orejas. Kirishima volvió a
mirar al pelimorado y luego miró a Denki y su plausible felicidad.

—Los enfrentamientos serán equipo A contra el B y el equipo C contra el D, los ganadores se enfrentarán
entre sí.

Una vez todos apuntaron sus respectivos grupos, volvieron a atender al profesor, Shinso se había sentado
en una silla al lado de Izuku, algo que no gustó mucho a Bakugo, pero no hizo nada, solo le dedico una
mirada asesina cuando se sentó, pero nada mas.

—Bien, ahora haremos los emparejamientos de los combates individuales.

Usando unos papeles y una caja, una mano inocente sacaría esos papeles, siendo esa mano la de
Todoroki.

—Bien, estos son los emparejamientos.

-Aoyama vs Bakugo

-Sato vs Tsuyu

-Ojiro vs Uraraka

-Izuku vs Jiro

-Kaminari vs Mineta

-Iida vs Todoroki

-Momo vs Kirishima

-Shoji vs Sero

-Tokoyami vs Mina

-Koda vs Hagakure

Al acabar de dar los nombres, casi todos estaban conformes, salvo Aoyama que se tapaba la cabeza y
temblaba de solo pensar que le tocaba luchar contra Bakugo.

—¿Y yo? —levantó la mano Shinso.

—Atención todos —alzó un poco la voz Aizawa ya que estaban hablando y comentando los resultados
del sorteo —a lo largo de las rondas, iréis pasando hasta que al final solo queden dos, y esos dos se
enfrentaran entre ellos y también contra Shinso, siendo una final a tres.
Y mientras todos volvían a hablar entre ellos, Aizawa agarraba sus cosas y se iba de la clase, dándole la
explicación por terminada y despidiéndose de sus alumnos.

Hawks caminaba por los pasillos de su agencia con las manos en los bolsillos, intentaba tranquilizarse,
sus nervios estaban disparados, sus alas aunque inmóviles en su espalda vibraban ligeramente debido a su
intranquilidad. Su cabeza daba vueltas, buscado soluciones y al menos en ese momento, no encontraba
ninguna.

Y no ayudó nada los murmullos a su espalda, acompañados por pequeños gritos de sorpresa, pues al
voltearse el número dos se topó con la imponente figura de Endeavor, que lo miraba seriamente. Hawks
se lo quedó mirando unos instantes, sabiendo al cien por cien que venía a hablar sobre lo que pasó la
noche anterior y él sinceramente ya ni se acordaba.

—Endeavor, ¿a qué debemos tu visita?

—Tenemos que hablar —dijo le hombre con tono serio y echó un vistazo a sus espaldas para ver como
los empleados de la agencia los miraban –a solas, si es posible.

—Claro, ven —Hawks guio al número uno hacia su despacho, cerró la puerta y en vez de sentarse en su
mesa, se acomodó en uno de los dos sofás que había en una esquina.

Endeavor miró el despacho, mucho mas pequeño que el suyo, y menos sobrio. En las paredes había
cuadros y artilugios raros colgados, fotos del mismo Hawks y artículos de periódicos donde salía él. La
mesa principal era grande, pero nada del otro mundo, en una esquina habían unos sofás y en medio una
mesa baja de cristal.

El hombre imitó al rubio y tomó asiento en uno de esos sofás, mirando la cara de pánico del alado, que
luchaba por ocultar, pero siéndole imposible.

—Tranquilízate, Hawks

—Eso es fácil decirlo... no eres tú el que ha besado a mi hijo... —luego, tras decir esa frase se arrepintió
—bueno, quería decir...

Endeavor alzó una mano.

—Hawks, tranquilizarte, no vengo a discutir ni nada.

El alado lo miraba algo confuso, alzando una ceja, algo incrédulo, también.

—Ya claro, eso me lo dices para que me relaje y luego me metas un Jet Burn tuyo y me rompas la cara,
pues eso sí que no. No, no... mi cara no se toca.

Hawks empezó a hablar sin parar debido a los nervios, divirtiendo a Endeavor, que le parecía graciosa la
escena, y no pudo ocultar su risita.

—¿Te estas riendo? —dijo asustado el alado —voy a morir...

—Hawks, ya está bien, te he dicho que no vengo a discutir. Natsuo me lo ha contado todo.

Inmóvil, movió sus ojos de izquierda a derecha, igual de confuso que antes.

—¿Qué es "todo"?
—Me contó que alguien lo atacó y que tú lo salvaste.

Fue entonces cuando, la voz mas suave de Endeavor logró calmar un poco al rubio, notándoselo
enseguida en sus alas que se destensaron tras su espalda.

—Si, bueno... es lo mismo que se le exige a un héroe, que salve a la gente.

—Por eso te pido perdón por como te traté ayer y agradecerte que salvases a mi hijo.

Hawks se rascó la nuca.

—No es nada Endeavor, es mi trabajo.

—Aunque sea nuestro trabajo, de vez en cuando algunas palabras buenas nos vienen bien.

Hawks se calmó mucho mas, viendo relajarse su cuerpo, recostándose en el cómodo sofá, cruzando sus
piernas.

—Gracias.

Endeavor sonrió, él también se acomodó en el sofá.

—Ahora vamos a hablar del beso.

—¡LO SABÍA, QUIÉRES MATARME, NO TE LO VOY A PRMITIR! —dijo alzando la voz,


tensándose nuevamente y usando sus alas como escudo, sabiendo de mas que no era la mejor idea contra
un quirk de fuego.

Endeavor comenzó a reírse a carcajadas, asustando aun mas a Hawks, que no pudo evitar mirar entre sus
plumas para ver al hombre, nunca lo había visto reirse así, y su fanboy interior chillaba de alegría y se
ruborizó al verlo.

—Que tonto eres... —dijo Endeavor —no voy a matarte, pero si tengo que contarte algunas cosas, porque
no quiero que mi hijo lo pase mal.

Las flamantes y brillantes alas rojas se apartaron del frente de Hawks para mostrarlo, volvía a estar mas
clamado, pero alerta.

—¿Le ha pasado algo a Natsuo?

—No, él está bien, pero...

—¿Pero?

—A él, le gustas. Siente algo por ti.

Hawks abrió mucho los ojos debido a la sorpresa, estaba acostumbrado a gustarle a la gente, pero...

—¿Cómo que le gusto?

—Pues eso, que esta enamorado o como sea.

—Pe-pero...

—Si, lo sé, sé que tienes novio, ya lo vi el otro día, por eso he venido.

—No entiendo... no sabía nada de lo de Natsuo.


—Ni tú, ni a nadie, al parecer lo sabía solo Fuyumi.

—Ya veo... —dijo el alado rascándose la barbilla.

—Bueno, él realmente no quería que te lo dijese, pero no quiero que sufra, mas.

Hawks se apartó el pelo de la cara y lo miró fijamente, sin saber que es lo que quería decirle.

—No entiendo.

—¿A ti te... te gusta mi hijo?

Hawks abrió los ojos.

—Bueno... a ver... es un chico atractivo, es... de tus hijos el que mas se parece a ti... físicamente al
menos... pero no, no siento nada por él. Me cae bien, es simpático, parece buen chico, pero nada mas. Lo
considero mas bien un amigo. Además, sabes que tengo pareja...

Endeavor asintió, agachando la mirada y suspirando.

—Entonces quiero pedirte que hables con él y le saques de la cabeza su amor por ti.

Hawks lo miró, intentando averiguar el por qué le haría algo así as su hijo si de verdad no quería hacerle
sufrir.

—Pero, si le digo eso, ¿no le haré daño?

—Si, le dolerá, pero sabrá que tu no sientes lo mismo por él y dejará de esperar a que algún día le
correspondas. Es doloroso estar enamorado de alguien y esperar a que te corresponda cuando no va a
pasar —Endeavor dijo estas últimas palabras con dolor y sentimiento.

—Endeavor...

—Por favor, Hawks, no le deseo eso a mi hijo. Seguramente vuelva a odiarme por habértelo contado,
pero no quiero verlo mal. Suficiente ha pasado.

Hawks se levantó y se sentó al lado del hombre, poniendo una mano en su ancho brazo.

—Está bien, hablaré con él —le dijo con voz clamada —pero quitarle el amor a alguien no es algo fácil o
que se pueda hacer asi como asi.

—Gracias, y lo sé. Pero si el sabe que tu no lo vas a corresponder, será un avance.

Tras eso, el alado se levantó y fue hasta un pequeño armario, de donde sacó dos vasos pequeños y una
botella de algún tipo del licor.

—¿Un traguito? —le ofreció al hombre —yo al menos lo necesito.

—No sabía que bebías —dijo alzando una ceja y aceptando le ofrecimiento.

—No suelo, tengo una dieta estricta y saludable, pero algún chupito de vez en cuando no hace daño —
dijo sonriendo y vertiendo el contenido de la botella en los dos vasos.

—¿Es por eso que te tiene tan nervioso? —preguntó Endeavor llevándose el vaso a la boca.
Hawks se sorprendió un poco, aunque esa sorpresa le duró poco, ya estaba acostumbrado a que ese
hombre pudiese leerle tan claramente, incluso haciendo todo su esfuerzo para ocultarlo.

—Mas o menos... cosas de trabajo.

Unas horas antes de ese encuentro con Endeavor, Hawks estaba en la base de la Liga, allí Dabi y él se
encontraban frente al recién despertado Twice y junto a ellos Mr. Compress.

—Ya era hora que despertases, llevas dormido varios días, so vago —le recriminó Dabi cruzándose de
brazos.

—¿Qué?... ¿tanto tiempo? —preguntó el enmascarado.

—Si, desde que Shigaraki te inyectó eso, tu y Toga caísteis al suelo inconscientes.

—¿Toga-chan está bien?

—Si, solo duerme, al igual que tú, pero imagino que despertará —dijo Mr. Compress.

—Espera... ¿Qué es todo esto? —Hawks no entendía anda, no sabía lo que estaban hablando. Dabi lo
miró de reojo y Mr. Compress le contó la historia.

—AH... ya veo... —la mente de Hawks comenzó a funcionar rápido, intentando averiguar que era eso
que les había inyectado. Miró a Dabi, aunque este solo miraba a Twice, ¿Por qué no me lo habías dicho?,
pensó el rubio.

Y la mente de Hawks explotó en una alarma brutal cuando Twice abrió la boca.

—¿Sabéis...?, es extraño, pero me siento raro, como... libre...

De pronto una multitud de clones de Twice empezaron a inundar el almacén, en menos de unos minutos
mas de cien copias de Twice alborotaban por todo el recinto, y Hawks los miraba estupefacto, esto era
justo lo que no debía pasar. Miró al enmascarado que, contento lo saludaba y daba saltitos de alegría. El
mas inofensivo de la Liga se había convertido en la persona mas peligrosa.
UN ÚLTIMO BESO

Izuku caminaba por los pasillos de la U.A algo acelerado, se dirigía a ver a All Might, que había estado
fuera del país durante un tiempo, y no había tenido oportunidad de hablar con él en referencia a las
prácticas con Endeavor.

No tardó mucho en llegar a la sala de descanso donde solían verse, abrió la puerta y allí lo encontró,
sentado en el sofá mientras tomaba té de forma despreocupada mientras leía un libro.

—¡¡ALL MIGHT!! —gritó el chico al verlo, haciendo que el adulto se sobresaltase y tirase la bebida por
el suelo, llevándose una mano al pecho.

—Joven Midoriya, por favor, no me asustes así.

—Lo siento —se disculpó el chico entrando y tomando asiento frente a él, mientras el rubio se levantaba
para servirle también

—¿Y el joven Bakugo?

—Kacchan está entrenando, en dos días son los exámenes.

—No me sorprende... y tú, ¿no deberías entrenar también?

—Si, pero antes quería verte, han pasado cosas que debes saber.

All Might terminó por servirle el té y se volvió a sentar, cerrando su libro para atender.

—Ya se ha manifestado el quirk de tu maestra.

All Might alzó las cejas.

—¿En serio?

—Si, mira.

Izuku se concentró y comenzó a flotar ante la mirada asombrada de All Might, que automáticamente le
vieron a la mente recuerdos de Nana Shimura y él recorriendo la ciudad.

—Es fantástico, joven Midoriya.

—Si, ya estoy impaciente por saber cual será el siguiente.

—No te precipites.

Izuku dejó de flotar y volvió a sentarse.

—Estoy bastante emocionando, cada vez controlo mejor le One For All, ya consigo llegar al cuarenta y
cinco por ciento.
—Eso es muy bueno, sigue así, veo que las practicas con Endeavor salieron bien.

—Si, aprendí mucho, nunca me había llamado especialmente la atención, pero desde que lo he conocido
mas me parece un héroe fantástico.

—Bueno, si no fuese por el One For All él hubiese sido el número uno desde hace mucho tiempo.

—Si, es posible —respondió le chico pensativo.

—Bueno, ve a entrenar, que los exámenes son importantes.

—Vale, muchas gracias All Might y me alegro que ya hayas vuelto.

—Es un placer, joven Midoriya, anda ve y no hagas esperar al joven Bakugo.

—Adiós, All Might.

—¿Por qué tengo que ser yo el objetivo? —preguntó Tamaki tapándose la cara mirando a Nejire.

—Porque Bakugo te ha elegido a ti —respondió la chica que estaba sentada en uno de los bancos del
gimnasio mirando el entrenamiento.

—Vamos, senpai, a trabajar —alzó la voz Bakugo que estaba en el otro extremo dispuesto a comenzar.

—Pero yo no quiero, quiero irme a casa...

—Vamos, Tamaki, si Bakugo ha confiado en ti, es porque ve que tienes potencial. Hazlo por Mirio.

Tamaki miró a la chica frunciendo el ceño, sabía que si le decía eso no podía negarse, sabía que haría lo
que sea por Mirio.

—Está bien, pero m-me invitas a algo luego.

—Vale, trae a Mirio y os monto una cita.

Las mejillas de Tamaki se volvieron completamente rojas justo al momento que una explosión impactaba
contra él lanzándole varios metros.

—¡¡PRESTA ATENCIÓN!! —gritó Bakugo que se impulsaba en el aire.

Del humo de la explosión salieron despedidos unos tentáculos que agarraron a Bakugo del tobillo y lo
estamparon contra el suelo.

—¿Qué mierda...?

Una vez el humo se disipó, dejó al descubierto la silueta de Tamaki; esos tentáculos salían de sus dedo y
a sus espalda, dos alas blancas le hacían posible volar, de un salto se puso encima de Bakugo y alzando
su otra mano y convirtiéndola en una garra se lanzó en picado contra él, pudiendo el rubio esquivarlo a
tiempo.

—Eh, ¿Qué haces? —gritó Bakugo.

—Entrenar —dijo Tamaki volviendo a volar y comenzando un nuevo ataque contra Bakugo, que lo
respondió con nuevas explosiones.
De forma disimulada, un peliverde entró en el gimnasio y se deslizó en silencio hasta sentarse junto a
Hado, la cual lo saludó.

—¿Cómo van? —preguntó Izuku.

—Yo creo que cada vez se llevan mejor —sonrió la chica justo en el momento que se escuchaba un
característico "muere" en la sala.

—Ya veo...

Entre el humo y la polvareda, Bakugo detectó enseguida esa cabellera verde y lo miró, el tiempo justo en
que sus miradas se chocaron, y ambos se sonrieron el uno al otro acompañado por un guiño de ojo por
parte del peliverde. En ese momento un tentáculo agarró a Bakugo y lo lanzó.

—¡¡DEKU, ESTUPUDO, NO ME DISTRAIGAS!!

—¡¡LO SIENTO!!

Al poco la puerta del gimnasio se abrió y por ella entraba Kirishima con el ceño algo fruncido y unos
pasos mas atrás de él, iban Kaminari y Shinso hablando de forma tranquila. El pelirrojo andaba dando
fuertes pisadas hasta llegar al lado de Izuku y sentarse a poca distancia de él, dando un largo y
quejumbroso suspiro, que no pasó inadvertido para el peliverde.

—¿Pasa algo?

—No, nada —dijo moviendo sus ojos hacia los dos que iban detrás de él.

—Kiri, mira... dice Shinso que le gustan los gatos, a mí me gustan mas los perros, pero hasta hace poco
no me habían dejado tener mascota en casa... ¿tú que prefieres gatos o perros?

Kirishima alzó la mirada para ver como Kaminari se sentaba a su lado y junto a él se sentaba el
pelimorado que también lo miraba.

—Me gustan mas los perros, son fieles.

Kaminari sonrió.

—Lo sabía —dijo dándole un abrazó al pelirrojo y luego miró a Shinso —lo siento, Shinso pero mi novio
dice que los perros son mejores.

—No sabéis apreciar la belleza de los gatos —dijo el pelimorado sin inmutarse y girándose para ver el
entrenamiento.

Kirishima se había ruborizado levemente al escuchar las palabras de Denki, que aun seguía abrazándole,
se sitió un poco tonto por ponerse celoso del ojeroso.

Hawks volaba por la ciudad dirección a la casa de los Todoroki, le había dicho a Endeavor que hablaría
con Natsuo y dejaría las cosas claras. Se sentía un poco mal, no sabía si él mismo había hecho algo para
confundir al chico o que, pero lo solucionaría. Sus pensamientos estaban dispersos, debía atajar el
problema de Twice, antes de nada, debía hablar con él y analizar que era lo que había pasado, que le
había inyectado Shigaraki y de donde lo había sacado.

Aunque lo primero era solucionar el problema con el Todoroki. Aterrizó en la puerta y se colocó bien la
ropa y pulso el timbre y tras esperar unos segundos, la puerta se abrió, donde el alado pudo ver a Natsuo,
que se sorprendió bastante al verlo, haciendo que automáticamente unas manchas rojas apreciasen en sus
mejillas.
—Hola, Natsu.

—Ho-hola... Hawks... mi padre no está.

—Lo sé, vengo a verte a ti —respondió con una voz tranquila y una sonrisa.

La expresión del albino cambió, sus mejillas se volvieron mucho mas rojas y su mirada antes ligeramente
temblorosa, ahora oscilaba dirección al suelo.

—¿A-a-a mi?

—Si, me gustaría hablar contigo de lo que pasó ayer.

Natsuo se tensó un poco.

—Oh... claro... si, si... pasa.

Hawks asintió y entró en la vivienda, se quitó los zapatos y siguió al chico hasta la sala principal, allí, le
ofreció asiento y le dijo que esperase, mientras traía algo de beber. El rubio se sentó y plegó sus alas a su
espalda y a los pocos segundos, Natsuo apareció, asomándose parcialmente por el marco de la puerta.

—¿Quieres algo en especial?

—Un té está bien, gracias.

Natsuo sonrió y despareció de allí para volver a los pocos minutos con dos tazas de té, que sirvió sobre la
mesa delante de Hawks y la otra frente a él, tomando asiento también, algo nervioso.

—Antes de nada, quería pedirte perdón... ayer... yo... estaba muy nervioso, y después del ataque creo que
estaba en shock y no sabía lo que hacía. Te pido disculpas —dijo haciéndole una pequeña reverencia con
la cabeza.

Hawks se llevó la mano a la nuca, intentando quitarle tensión al momento, le mejor sería ir directos al
grano, sin vacilar.

—Natsu, no te enfades, pero tu padre me lo ha contado todo.

Esas palabras tomaron al chico por sorpresa, sintiéndose automáticamente atacado y completamente
vulnerable, por un instante se sitió justo como cuando lo atacó ese hombre.

—Te-te lo puedo explicar...

Hawks alzó la mano, para clamarlo.

—No tienes que explicar nada, Natsu, los sentimientos son así, vienen sin avisar y son caóticos y
anárquicos, no siguen las reglas, van por libre.

Natsuo agachó la cabeza, completamente desarmado, vulnerable y avergonzado y algo molesto con su
padre, le dijo que no contase nada.

—Endeavor no me lo ha contado para molestarte, él solo quiere lo mejor para ti.

—Pues no sé como exponerme frente a la persona que me gusta va a ser lo mejor para mi... —se cortó al
darse cuenta de lo que había dicho.
—Natsu, voy a ser claro. Eres un chico amable, simpático, eres guapo, sin duda, pero yo tengo pareja, a
la que quiero mucho. Y aunque no la tuviese, no siento lo mismo por ti, lo siento.

El mundo del Todoroki empezó a venirse abajo, al igual que su autoestima, y se notaba físicamente, sus
hombros caían, su cabeza también apuntaba al suelo, tensaba sus brazos. Era la situación mas vergonzosa
y desagradable que había vivido en mucho tiempo. Y eso que era hijo de Endeavor. Al fin y al cabo, la
persona que le gustaba le estaba rechazando.

—Siento ser tan directo, pero creo que es lo mejor —dijo Hawks que también le apenaba esa situación y
mas tras ver la reacción del chico —como dije eres guapo, simpático, seguro hay alguien allí fuera para ti
y mucho mejor que yo, y que te dará todo el amor que necesitas.

Natsuo no dijo nada, aun seguía procesando, aguantaba como podía el no llorar delante de él,
suficientemente patético se sentía como para llorar.

Hawks se dio cuenta, y empezó a sentirse mal por él. Era consciente de que esto iba a pasar, pero eso no
quitaba el hecho de que lo hacía sentirse como una mierda.

—Natsu... —dijo alargando la mano para intentar agarra la suya.

El chico sintió la mano atravesar la superficie de la mesa y al alzar un poco la vista la vio tendida delante
de él, se sintió muy tonto, pero agarró la mano de Hawks y lo miró, destapando las lágrimas que
empezaron a caer por sus mejillas.

—Se que a lo mejor no es lo que quieres, pero podemos ser amigos, yo estaré para lo que necesites,
aunque también entendería que me echases de tu casa y no me quieras ver mas —dijo Hawks intentando
reírse, notando como la mano fría del chico apretaba la suya.

Estuvieron un momento en silencio, hasta que Hawks pasó el dorso de su mano por la mejilla del chico
para secar sus lágrimas.

—Lo siento, de verdad...

—No lo sientas, yo lo entiendo. Estoy acostumbrado a no ser suficiente.

Esas palabras dolieron a Hawks de múltiples formas, dolió porque sabía como se sentía el chico a raíz de
que Endeavor le constase su historia, pero también le dolió al recordar esas mismas palabras dichas en
boca de su propio padre.

"NO SIRVES PARA NADA, ¿PARA QUE QUIÉRES ESAS ALAS SI SON INÚTILES?"

Hawks se acercó al chico, sujetándole la cara con las dos manos y haciendo que lo mirase.

—Natsuo, no eres insuficiente, no pienses eso. Eres una gran persona, eres bueno, simpático, caes bien,
eres divertido...

Natsuo escuchaba esas palabras de la boca de Hawks, era muy posible que si otra persona se lo hubiese
dicho no le habría hecho caso, pero por alguna razón a él si lo escuchó y esas palabras le confortaron.

Se tapó la cara, avergonzado.

—Te debo parecer patético.

—No me lo pareces para nada.

Tras eso se separaron un poco, aunque manteniéndose algo mas cerca que antes, algo mas relajados.
—Ojalá Toya estuviese aquí.

—¿Toya? ¿Tu hermano?

—Si, antes de morir era mi mejor amigo, aparte de ser mi hermano mayor. Siempre estábamos juntos y
sabía lo que decir en todo momento...

—Tu hermano parecía un gran tipo.

—Si... lástima que...

Endeavor también le contó la historia de Toya, el como le cargó con sus propios problemas, y como esa
carga le causó daños, no solo físicos, sino también emocionales, llegando al punto de un día, entrando
morir calcinado, quedando solo parte de su mandíbula.

—Hawks —llamó Natsuo.

—¿Sí?

—¿Puedo pedirte algo?

—Claro.

—Si no quieres no lo hagas ¿vale?

El alado lo miró curioso, pero le hizo un gesto con la mano para que siguiese hablando.

—¿Me dejarías besarte por última vez?

—Oh, vaya... no esperaba eso... —dijo algo sorprendido.

Natsuo retrocedió un poco.

—Si no quieres no pasa nada, solo quería cerrar este círculo como se abrió... pero entiendo que no
quieras.

Hawks lo miró, lo mas sensato era rechazarlo, si lo besaba podría ser contraproducente, pero, por otro
lado, si de verdad quería cerrar el círculo, podría venirle bien.

—Esta bien.

—¿De verdad?

—Si, pero será el último y no volvernos a hablar de esto, seremos amigos, sé que no voy a poder sustituir
a tu hermano, pero me gustaría que algún día tuviésemos esa relación.

El albino asintió, algo emocionado y triste. Hawks se acercó a él y lo volvió a agarrar la cara, notando
enseguida como las frias manos del chico se posaban sobre ellas también. Sus caras comenzaron a
acercarse, hasta que sus labios se fundieron en un tierno y suave beso. Un beso que duró apenas unos
segundos, pero que para el albino fue mas que suficiente. Al separarse se miraron.

—Gracias —dijo el Todoroki.

—No ha sido ninguna molestia, pero no se lo digas a nadie —le dijo guiñándole un ojo.
Finalmente se despidieron, y Hawks caminó hasta la puerta principal, y mientras se ponía los zapatos, la
puerta se abrió, dando paso a Fuyumi, que volvía de trabajar, al ver al alado, sus miradas se cruzaron, sin
decir nada, lo dos se comunicaron, ella sabía lo que hacía allí el número dos, miró haca el pasillo y luego
volvió a míralo. Él asintió, ella cerró los ojos pasándose la mano por la boca, y dejando allí al hombre, la
chica entró corriendo hacia el salón, para abrazar a su hermano.

Hawks salió a la calle, miró a ambos lados, exhalando y tomando aire, había sido algo doloroso, pero era
lo mejor para el chico. De pronto en su mente apareció Dabi y sintió unas ganas atroces de verlo y
abrazarlo. Sabía que el villano no era de hacer ese tipo de cosas por hacerlas, pero no pudo evitarlo.
Extendió las alas y voló hacia la guarida de la Liga, quería ver a Dabi y de paso solucionaría el problema
de Toga y Twice.
BRECHA EMOCIONAL

Finalizado el entrenamiento, Izuku y Bakugo salían dirección a pasar un rato por los terrenos de la U.A,
se dirigieron a una zona algo apartada, bajo la sombra de un gran árbol que se encontraba a cierta
distancia de la residencia. Allí, el rubio se tumbó sobre la hierba, mientras que Izuku hacia lo mismo
recostándose en el árbol, al ver eso, Bakugo se movió un poco para apoyar su cabeza en las piernas del
peliverde.

—Has estado increíble, Kacchan, aunque ¿no te has pasado un poco con Amajiki-senpai?

—No eres el único que ha mejorado, ¿sabes? —respondió le rubio —y no me he pasado, en el examen no
nos contendremos y hay que salir con todo.

Izuku sonrió y comenzó a acariciar el pelo de Katsuki mientras contemplaba su rostro, con ojos cerrados,
una sensación de paz se apoderó de los dos, que no dijeron nada, quedaron en silencio notando el aire en
sus cuerpos.

—Kacchan, sabes que seguramente nos tengamos que enfrentar en el examen ¿no?

—Si, lo sé, ¿y qué pasa?

—Pues que no quiero que te contengas conmigo.

—Nunca lo hago y lo sabes, ¿te recuerdo aquella vez que te llevé a la enfermería? —preguntó con una
sonrisa victoriosa el rubio.

Izuku correspondió a la sonrisa y acarició la cara de Bakugo.

—¿Sabes?... a veces, todavía no me creo que esto esté pasando... me sigue pareciendo un sueño que yo te
guste.

Bakugo rodó los ojos.

—¿Todavía estas con eso?

—No lo puedo evitar Kacchan, entiéndeme... yo no soy nada comparado contigo y que te hayas fijado en
mi...

—Deku, no sigas.

Bakugo se incorporó y se sentó frente al peliverde. El chico estaba sufriendo otro ataque de baja
autoestima, ya no eran tan frecuentes como al principio, pero seguían allí.

—Como te dije, me gustas desde hace mucho tiempo, no sabría decir cuando, es posible que incluso
desde siempre.

Izuku agachó al cabeza.


—Entonces, ¿por qué...?

—¡Hey, chicos!

Ambos alzaron la mirada para ver a Kirishima que se acercaba a ellos moviendo la mano.

—¡¡¿QUÉ QUIÉRES, PELO PICHO?!!

Kirishima se detuvo ante ese grito y fue cuando se percató de que a lo mejor había interrumpido algo.

—Perdón si he interrumpido —dijo algo avergonzado, pero Izuku se alejó leventemente de Bakugo y le
respondió.

—No pasa nada, Kirishima-kun, ¿sucede algo?

—Solo venía a buscarte, vamos a tener una pequeña reunión los del grupo del examen y faltas tú.

—Oh, pues voy ahora —dijo levantándose.

–Eh...

Bakugo también se levantó y agarró a Izuku del brazo.

—¿Qué ibas a decir?

—No es nada, Kacchan, no tiene importancia —dijo intentando apartarse de él.

—Deku...

Izuku vio en la cara de Katsuki que lo estaba lastimando, y se dio cuenta que estaba actuando raro y
puede que algo hiriente. Se volteó para mirarlo y le agarró la mano.

—Kacchan, de verdad, no es nada. Tonterías mías... nos vemos a la hora de cenar ¿vale? —respondió el
chico con una sonrisa y Bakugo solo asintió. Aunque antes de unirse al pelirrojo en el camino a la
reunión, volvió a mirar a Bakugo y lo besó, dándole una pequeña caricia en la cara.

—Nos vemos luego.

El rubio vio como su mejor amigo y su novio se alejaban, dejándolo allí algo extraño, esa conversación
no había acabado precisamente con buen sabor, sin duda tenía que anclarlo, pero no ahora, mejor dejar un
tiempo de reposo.

Bakugo tomó aire y con algo de molestia por la frustración caminó para buscar a los miembros de su
grupo, si esos tenían una reunión, los suyos no iban a ser menos. Agarró el móvil y llamó a Kaminari.

—Pikachu, ¿Dónde estás?

—En la sala común, ¿Por qué?

—Avisa al grupo del examen que vamos a hacer una reunión.

—¿Por qué?... Kiri también ha hecho una con su equipo.

—¡¡TU HAZLO!!

Dicho esto, colgó y caminó hacia la residencia.


Hawks aterrizó en la azotea del gran almacén y sin perder tiempo atravesó la puerta y bajó hasta la sala
central, vio el gran agujero que había en todo el centro del amplio sitio, la última vez que vino no había
nada, pero ahora mismo no le importaba mucho, él quería ver a Dabi.

Usando sus alas atravesó algunos obstáculos y se metió en el pasillo de las habitaciones, caminó a pasó
rápido hasta llegar a la habitación del villano, donde dio dos firmes golpes a la puerta, sin recibir ninguna
contestación.

—¿Dabi? —dijo el alado mientras volvía a tocar, con el mismo resultado.

Concentrándose en su radar, detectó que la pluma que le dio a Dabi estaba en la habitación, exactamente
en la cama, por lo que pensó que estaría dormido. Abrió la puerta y al mirar vio que la habitación estaba
vacía. Se adentró un poco mas, sabiendo que su radar era infalible y miró bien a la cama, y ahí vio su
pluma, puesta sobre la almohada, extrañado la miró.

—¿Por qué se la ha quitado?

La dejó donde estaba y se dirigió a salir de la habitación y una vez puso el pie en el pasillo, pasaron Toga
y Twice hablando, al verle, el enmascarado se puso a dar saltitos.

—Hawks, amigo, cuanto tiempo, te echaba de menos.

—Hola, Twice, ¿Qué tal? —dijo con la mirada algo perdida.

—Bien, descansado con Toga-chan.

La chica lo miró y saludó mientras jugaba con una cuchilla.

—Que bien.... Oíd, ¿habéis visto a Dabi?

—No, lo siento. No lo siento, Dabi se pierde, es tonto. Es muy guay —se decía Twice a él mismo.

Hawks suspiró, ¿Dónde podría estar? ¿y por qué se ha quitado la pluma? Luego miró a los dos villanos
que tenía en frente y por un momento su mente se aclaró. Dios, no podía dejar pasar esa oportunidad,
tenía que hablar con ellos, que le explicasen que les había hecho Shigaraki, y aunque le doliese, Dabi
podía esperar.

—Y bueno, ¿Qué tal estáis?, porque después de estar tantos días inconscientes...

—Si, Tomura-kun nos dio un regalo, o eso dijo él y lo único que recuerdo después es despertarme en mi
cama —dijo Toga.

—Yo igual.

—Vaya... —Hawks debía ir con cuidado, Twice era fácil de engañar, pero la chica no —¿y que era ese
regalo?, yo también quiero.

—No estamos seguros, el jefe ha vuelto a desaparecer y no sabemos donde está —dijo la chica.

—Lo único que sabemos es que, al despertar, los dos nos sentíamos raros y nuestros quirk estaban
cambiados.

Ahí Hawks afilo su mirada y mantuvo la calma.

—¿Cambiados?
—Si, de repente podía volver a clonarme muchas veces, mi cabeza esta bien, ya no me pesa, ni me siento
prisionero... aunque la cicatriz sigue estando ahí.

—Yo igual, salvo que ahora puedo copiar el quirk de la persona en la que me transformo.

Hawks intentó ocultar su alarma todo lo posible. Todo estaba mal, la Comisión debía saber esto, pero si
lo contaba también sabía que le iban a ordenar y el no quería hacerlo, a Twice al menos no... él era buena
persona, aunque fuese un villano.

—Eso está muy bien, ¿no? —dijo Hawks con entusiasmo —vuestros quirks están potenciados.

—Si, se puede decir así.

—Bueno, ¿queréis ir a comer algo?

—Si, vamos, tengo tanta hambre que me comería un caballo —dijo Twice. Y así todos se pusieron a
caminar por el pasillo hasta salir a la gran sala principal. Hawks iba meditando mientras pensaba, justo
cuando pasaban a la zona del bar, la puerta del bañó se abrió, expulsando una cantidad de vapor abismal,
y al poco, el cuerpo de Dabi, solo tapado por una toalla, anudada a su cadera, atravesó esa puerta,
dejando sin palabras a los allí presentes, que lo miraban fijamente, Hawks con mas intensidad que los
otros dos.

—¿Qué miráis? —preguntó el moreno.

—¿Tú te bañas? —preguntó Toga.

—¡¡PUES CALRO QUE SI, ESTUPIDA!!

—No lo hubiese pensado.

—¡¡Dabi, Dabi!! —le llamó Twice con un movimiento de manos —Hawks te buscaba.

Al decir eso, la mirada de Dabi enfocó al portador de las alas, que estaba a unos pasos por detrás de Toga
y Twice y con una sonrisa pícara lo miró, apoyándose en el marco de la puerta.

—¿Me buscabas, pajarito?

El alado no pudo evitar pasar su mirada por las partes desnudas del cuerpo del moreno, admiró su
definido cuerpo, sin importarle lo mas mínimo sus cicatrices, es mas, le parecían sexys, y se lo había
dicho infinidad de veces.

—Si... te buscaba... —dijo de forma tímida, algo raro en él.

Dabi se acercó y pasó al lado de los otros dos villanos sin inmutarse hasta llegar a Hawks, y agarrarlo de
la cintura para pegarlo contra él, haciendo que el héroe se ruborizas ligeramente. Sobre todo, al notar el
cuerpo aun húmedo del villano.

—¿Y por qué me buscabas? —dijo con voz seductora el moreno.

—Quería verte...

—¿Y te gusta lo que ves?

Por alguna razón, los sentidos de Hawks estaban cayendo, su defensa, su estoicismo, su fuerza, y todo
por ese hombre, nunca imaginó que llegaría a amar tanto a una persona, hasta tal punto de hacer que se le
olvidase su misión, incluso plantearse si no estaría bien quedarse con él.
—¿Qué es esto? —dijo una voz rasposa a varios metros del grupo.

Todos miraron hacia Shigaraki, que había aparecido por uno de esos portales similares a los de Kurogiri,
vestía con gabardina negra, su pelo azul cada vez estaba mas largo, y la mano que ocultaba su rostro
seguía allí.

—Jefe... —dijo Twice algo inquieto al oír el tono de su voz.

—Tomura-kun, corre, Hawks y Dabi se van a besar.

Los nombrados miraron al peliceleste, que seguía inmóvil, mirando hacia la pareja, que no se había
separado en ningún momento. Y cuando Twice vio como Shigaraki apretaba el puño, creó rápidamente
dos copias que se interpusieron entre ellos.

—Jefe, por favor, tranquilo...

Shigaraki alargó la mano y desintegró los dos clones de Twice, haciendo retroceder al original y a Toga.
Tomura comenzó a caminar hacia Hawks y Dabi con el puño apretado. El moreno lo miraba desafiante,
de su cuerpo empezaban a salir pequeñas llamas azules mientras seguía agarrado a la cintura del alado, el
cual miraba a todas partes, inquieto.

El hombre se situó a escasos metros de la pareja, se quitó la mano de la cara y los miró con sus ojos rojos
penetrantes, mirando específicamente a Hawks.

—No quiero volver a veros juntos, ¿queda claro?

—Yo estaré con quien me dé la gana —dijo Dabi, soltando una mano del cuerpo del rubio y haciendo
aparecer una bola de fuego azul en su mano.

—Dabi, no me desafíes, ya sabes que paso la última vez —dijo señalándole y moviendo el dedo hacia
Hawks —número dos, como te vuelva a ver cerca de él te haré polvo, ¿me oyes?

Dabi se puso delante de Hawks y se encaró con Shigaraki.

—Como se te ocurra volver a amenazarlo te abrasaré, puto maniático de los cojones.

Shigaraki se quedó estático, mirando a Dabi con una mezcla de odio y sorpresa.

—Vámonos, pajarito —Dabi apagó las llamas de su cuerpo y agarró de la mano a Hawks que se había
quedado petrificado por la escena y se dejó arrastrar por el villano.

Cuando la puerta de las habitaciones se cerró, en el almacén solo quedaron Twice, Toga y Shigaraki, los
tres sin moverse, dos de ellos por miedo y Shigaraki porque en ese mismo momento, su mente había
colapsado, y sus identidades estaban luchado por dominar su cuerpo.
PENSAMIENTOS INTRUSIVOS

La noche ya había llegado, y en la residencia de los alumnos de 1-A la cena se estaba sirviendo. Poco a
poco se iban acercando a la mesa para sentarse; el día había sido ajetreado, entre las clases, y luego las
reuniones con los grupos de los exámenes.

La cena comenzó y todo parecía ir bien, hablaban, comentaban que les parecían los grupos y los
enfrentamientos, hablaban de Shinso, que si pasaba la prueba estaría con ellos en segundo curso. Todo
iba bien excepto para dos personas, Bakugo no dejada de girar su cabeza hacia Izuku con la intención de
hacer contacto visual con él, pero el peliverde parecía ignorarlo y cada vez que el rubio giraba la cabeza
para buscarlo, Izuku o se hacia el tonto o la giraba al lado contrario y comenzaba una conversación banal
con Todoroki, que se sentaba a su otro lado.

Bakugo no entendía que pasaba, aunque recordaba la conversación que tuvieron esa tarde, y como Izuku
había vuelto a sacar el tema de que todo era un sueño. Le molestaba que pensase eso, él era real, su
relación era real, a Bakugo le había costado mucho aceptar esos sentimientos para que ahora viniese a
decirle que todo era un sueño. También sentía frustración, ya que de alguna forma él había contribuido a
minar la autoestima de Izuku durante los años, atacándole, burlándose de él, haciéndole la vida
imposible. Era consciente de ello, y lo había intentado subsanar como mejor pudo, estando pendiente de
él, cuidándolo, estar siempre junto a él.

Izuku dejó su bol en la mesa y depositó los palillos sobre él, y disculpándose con todos dijo que le dolía
la cabeza y que iba a dormir ya. Todoroki y Uraraka le preguntaron si estaba bien o si necesitaba algo, el
chico les sonrió y dijo que no hacía falta, solo necesitaba descansar.

Bakugo alargó su brazo para intentar aguarle la muñeca, pero Izuku se apartó para que no lo hiciese,
comenzando su camino hasta las escaleras y subiéndolas.

Izuku subió al segundo pisó y comenzó a recorrer el pasillo, sentía un fuerte dolor de cabeza; desde esa
tarde, cuando estuvo con Katsuki no se había sentido del todo bien. Mientras hablaban le había vuelto a
venir la idea de que todo era un sueño y que en cualquier momento esa felicidad que sentía junto a él,
desaparecería. Era algo que no era capaz de comprender, ¿Por qué le abordan esos pensamientos?

Kacchan siempre me ha demostrado que le gusto, que me quiere, pensó el peliverde mientras se apoyaba
en la pared, ¿Por qué siguen esos pensamientos?, ¿Qué es lo que falla? ¿Qué falta? ¿Por qué pienso que
en cualquier momento va dejarme?, la mente del peliverde cada vez pesaba mas, no se dio cuenta que
alrededor de su mano comenzaba a formarse una corriente negra.

—Deku...

Izuku se volteó y pudo ver a Bakugo acercarse a él con las manos metidas en los bolsillos.

—Kacchan... ¿pasa algo?

—Eso quiero saber yo, ¿Qué mierdas te pasa?

Izuku desvió la mirada al suelo.


—No es nada, Kacchan, solo quiero dormir.

—¡¡NO ME MIENTAS!! —gritó el rubio para luego volver a bajar a voz —no me mientas, Deku, a mí
no...

Por el grito, el chico de ojos verde miró al frente, pudiendo ver en la cara de Bakugo la frustración,
materializada en pequeñas lagrimas que comenzaban a caer por sus mejillas.

—Kacchan...

—Dime que te pasa, ¿he hecho algo?, si he hecho algo, dímelo, En ningún momento he querido
molestare...

—No... no me has hecho nada... —Izuku volvió a bajar la mirada. Se sentía mal por él, no le quería hacer
daño, pero es que tampoco sabía que hacer, ¿le contaría lo que piensa?, seguro Kacchan lo ayudaría, le
diría palabras bonitas para calmarlo, le haría ver que le quiere, le ama, pero en algún momento volverían
esos pensamientos, y lo volvería a lastimar, y eso no lo puede permitir. Si lo lastima, puede que de verdad
lo quiera dejar.

Bakugo apretó los puños y acercándose mas a Izuku lo agarró de la camiseta y lo estampó contra la
pared.

—¡¡TE HE DICHO QUE NO ME MIENTAS, DEKU DE MIERDA!!

Izuku levantó la mirada sintiendo el golpe en su espalda, y su cabeza rozar la pared, volvió a ver la cara
de Katsuki, ahora roja, con las lágrimas mas vivas que antes. Él también comenzó a llorar, alzó sus
manos para agarra la cara de Bakugo.

—Kacchan... lo siento...no llores, por favor...

—¿Quién está llorando? —preguntó sorbiendo por la nariz mientras se limpiaba las lágrimas.

—No quiero hacerte daño, Kacchan... y si sigo así lo har...

—¡¡¡CÁLLATE!!!

Bakugo soltó al chico para pasar sus brazos por su espalda y abrazarlo, poniendo una mano en su espalda
y otra en la cabeza, haciendo que la cabellera verde se recostase en su hombro.

—No sé lo que he hecho, pero por favor, déjame ayudarte, yo soy el que no quiere hacerte daño.

Izuku ahora estaba desarmado, su debilidad era él, Kacchan, con un simple abrazo, hizo que su mente se
despejase y esos pensamientos se esfumasen sin dejar rastro y aumentando sus sollozos y rompiendo a
llorar mas fuerte, abrazó el musculoso cuerpo de Bakugo mientras soltaba su frustración enterrando su
rostro en su pecho, rompiendo definitivamente a llorar como nunca antes.

Y como Izuku había predicho, unas palabras y unos actos hicieron que los pensamientos intrusivos se
fuesen, ahora tocaba disfrutar del periodo de paz hasta que volviesen a surgir.

Tras llorar un buen rato, ambos entraron en la habitación del peliverde, ya que estaban justo al lado, por
lo que decidieron pasar allí la noche.

—Kacchan... perdonadme.

—No te disculpes, estúpido, para eso soy el mejor novio.


Izuku rio.

—Si lo eres.

—Al final me voy a acostumbrar a que los All Mights me miren mientras estoy profanando tu cuerpo —
dijo entre risas mirando a todos los posters y figuras de la habitación.

—Mientras no sea el de verdad, me da igual si te acostumbras o no —rio también el peliverde, pero alzó
una mano —pero, si no te importa hoy no quiero hacerlo, solo quiero estar acostado contigo... —dijo con
cara de pena, como si hubiese dicho algo malo.

—Lo que quiera mi brócoli.

—¿Brócoli?

—Si, te pareces a uno.

—Retira eso...

—No lo haré, solo digo la verdad.

Izuku se acercó a su espejo y se miró.

—No soy un brócoli.

Bakugo se acercó por detrás y se puso a su espalda.

—Bueno ahora eres un tomate, la cara roja y regordeta con estas mejillas —dijo agarrándoselas por
detrás y apretándolas suavemente —y ese pelo verde.

—Deja de llamarme como verduras...

—¿No te gusta? —dijo con tono juguetón.

—No... además tu eres... un...

—¿Yo soy qué?

—Eres un... un mono rabioso.

—¡¿Cómo?!

—Lo que has oído —dijo y empezó a hacer gestos de monos —eres un monito rabioso, eres un monito
rabiosito...

—¡TE MATARÉ!

Aoyama que pasaba por la puerta oyó gritos y pequeñas explosiones, rodó los ojos.

—Hoy toca ponerse tapones.

Y tras eso avanzó un poco mas hasta llegar a su habitación.


El día pasó y a primera hora de la mañana, en un despacho de un gran edificio del gobierno, dos personas
hablaban.

—Y ese es mi informe —concluyó Hawks ante el presidente de la Comisión.

—Entiendes la gravedad de la situación ¿no?

—Si, es bastante grave.

El hombre comenzó a teclear en su ordenador y en una pantalla a la izquierda del despacho apareció una
pantalla, con las imágenes de Twice y Toga.

Himiko Toga, diecisiete años; quirk: transformación. Con la ampliación ahora puede usar los quirks de
las personas en las que se transforma.

Jin Bubaigawara, Twice, treinta y un años; quirk: doble, puede duplicarse infinidad de veces.
PRIORIDAD MAXIMA, ALTO RIESGO.

—Hawks, tu objetivo primordial es arrestar a estos dos sin falta, lo antes posible. Y si se resisten,
elimínalos.

Hawks ya sabía lo que iban a pedirle, se sorprendió que la primera opción fuese arrestarlos en vez de
acabar con ellos de una vez, eso le alegró, sería una buena oportunidad para que Twice dejase de ser un
villano, se rehabilitase y volviese a la sociedad. Toga le daba mas igual, pero era verdad que el tiempo
que ha pasado allí con ellos, la ha llegado a caer bien la chica.

—Entendido.

El hombre apagó la pantalla y le indicó a Hawks que fuese a la sala de reuniones, el alado suspiró y
haciendo una reverencia dramática, se largó de aquel despacho almidonado.

Todavía era temprano, pero en la guarida de la Liga, en la habitación de Dabi, el villano ya estaba en pie,
Hawks lo había despertado cuando tuvo que irse al trabajo, quiso matarle ahí mismo, pero se contuvo. No
podía romper su juguete tan pronto.

Dabi estaba en la cama, parcialmente desnudo, solo llevaba un pantalón sin nada mas arriba, intentaba
volverse a dormir cuando unos golpes en la puerta le hicieron arrugar la nariz.

—¿Quién?

No hubo respuesta verbal, solamente unos nuevos golpes.

—Mierda... —dijo levantándose y yendo a la puerta para abrirla de un golpe, para encontrarse justo
enfrente a Shigaraki, vestido con una ropa simple negra, sin su mano en la cara.

—¿Qué quieres? —le dijo de forma brusca.

—He venido a hablar contigo.


Otra vez ese tono infantil, suave, como de un niño pequeño salía de la garganta del peliceleste. Dabi ya
conocía ese tono, y mas o menos sabía como enfrentarse a este "Shigaraki", tanteando la situación lo dejó
pasar, en ese estado era inofensivo.

—Pasa.

Tomura entró en la habitación, encogido, sujetándose las manos y mirando a todas partes como si fuese
un lugar extraño para él, el sonido de la puerta cerrándose lo asustó un poco y se volteó para ver a Dabi
caminar nuevamente hasta su cama, donde se sentó. Tomura abrió los ojos al darse cuenta de que no
llevaba la parte de arriba quedando visible su torso.

—¿Y qué quieres hablar? —le preguntó el moreno, mientras se frotaba la cara y lo miraba.

—Venía a disculparme por lo de ayer, estuvo mal, gritarle al número dos y querer matarlo.

—Si, estuvo muy mal —dijo alzando un poco la voz, viendo que el cometido había funcionado, Tomura
se había encogido con su voz. Dabi pensó rápido, ¿es posible que sea como un niño? pero si es así, ¿qué
le pasa?

—También venía a otra cosa...

—¿El qué? —preguntó con cierta curiosidad.

—Te lo tengo que decir al oído.

Dabi se sentía ridículo, haciendo todo esto con su "jefe", por decirlo así. Se levantó y se puso frente a
Shigaraki.

—Acércate mas...

Dabi rodó los ojos y comenzó a acercar su cara para que le dijese lo que fuese que tenía que decirle. Y
fue entonces cuando gracias a sus reflejos o a que estaba alerta, vio como la cabeza de Shigaraki se
giraba con intención de querer besarlo y él, haciendo un movimiento rápido con la cabeza, lo evitó.

—¿QUÉ HACES? —gritó empujándolo contra la pared.

Y fue en ese momento que impactó contra la pared que un aura pesada y oscura inundó la habitación, el
aspecto débil y quebradizo de Shigaraki cambió radicalmente, ahora parecía mas alto, mas fuerte. Dabi
vio como su cara comenzaba a mostrar una mueca de locura y rabia, sus ojos rojos lo miraban fijamente,
precia que iban a matarlo.

—No vuelvas a tocarme —la voz de Shigaraki ya no era suave ni infantil, ahora era grave, rasposa, daba
la sensación que dos personas hablaban al mismo tiempo. Con una velocidad que Dabi no pudo ni
percibir, Shigaraki se plantó frente a él y lo agarró del cuello con cuatro de sus cinco dedos, y lo estampó
con la pared haciéndole un agujero, por el cual se veía la habitación contigua.

Dabi forcejaba, pero era como intentar mover un muro de cemento, y cada vez apretaba mas, comenzaba
a notar falta de aire. Shigaraki acercó su cara.

—Si quiero algo, me lo das —volvió a decir esa doble voz —Si Tomura quiere algo, se lo damos.

El agarre del cuello se aflojó y Shigaraki acercó su boca a la de Dabi, pasando su lengua por los labios
del moreno, saboreando la sangre que comenzaba a brotar de las separaciones de su piel quemada con la
piel sana. Con los dientes agarró una de las anillas que juntaban esas dos pieles y de un tirón la arrancó,
haciendo que un trozo de piel de desprendiese de la cara de Dabi.
La mirada de Shigaraki era atroz, sus ojos eran complétate rojos, ni iris, ni esclerótica, nada, solo rojo y
fue cuando puso el quinto dedo alrededor del cuello de Dabi cuando este gritó, al notar como su cuello
comenzaba quemar.

Shigaraki lo soltó, no le dejo ningún tipo de marca, pero lo volvió a mirar.

—Si Tomura quiere algo, se lo damos.

Sin decir nada mas, Tomura se acercó a la puerta y de un tirón la arrancó del marco, lanzándola fuera de
la habitación y atravesando el hueco.

Dabi sentado en el suelo se sujetaba la cara, mas exactamente el trozo de piel que estaba suelto, mientras
rebuscaba en una mesa grapas quirúrgicas para reemplazar a las anillas. No era la primera vez que lo
hacía, por lo que no le costó mucho y una vez su cara volvía a estar firme, se levantó y miró el destrozo
de su habitación.

—Mierda...

Justo entonces, su móvil sonó. Con reticencia lo agarró, pero al ver quien le había mandado el mensaje,
eliminó el gesto molesto por uno mas clamado, incluso sonriente.

"Quiero verte hoy... en tu cama"

Dabi leyó le mensaje varias veces. Al parecer el día no sería tan malo como aparentaba.
DESFOGUE (1ª PARTE)

Izuku abrió los ojos lentamente, la habitación estaba algo oscura, aunque algunos destellos se colaban por
la ventana, lo justo para ver como multitud de All Mights lo miraban como cada mañana. Aun medio
dormido intentó levantarse cuando se percató de que alguien lo tenía agarrado, fue cuando se acordó de
todo lo que pasó la noche anterior, y al girar la cabeza pudo ver a Bakugo dormido a su lado.

Él ya era guapo de por sí, pero dormido su aspecto era mucho mas angelical. Izuku contempló su rostro
calmado, dormido era incluso mas arrebatador, se ruborizó un poco incluso. Siguió los brazos del rubio
para ver que lo tenía agarrado por la cintura, alzando una mano, se la puso en la cara dándole una
pequeña caricia, agradeciéndole internamente que siempre estuviese ahí para él.

Bakugo se removió un poco la notar el tacto de la mano del peliverde, pero no llegó a despertarse,
simplemente por acto reflejo apretó mas el agarre de su cintura, haciendo sonreír levemente a Izuku, que
pasó su brazo por encima de su cuerpo y se pegó mas a él, volviendo a cerrar los ojos y aprovechar ese
día libre antes de los exámenes.

Unos pisos mas arriba, Todoroki estaba tumbado en su futón, con los ojos muy abiertos, sudando e
hiperventilando. Había vuelto a tener esa pesadilla, esa en la que recuerdos del pasado volvían y traían la
imagen de su hermano enfadado con él.

"Toya, lo siento, yo no quería"

El sueño era recurrente, siempre la misma secuencia, donde él con apenas cinco años era arrastrado por
su padre por los largos pasillos de la casa dirección la zona de entrenamiento y como su hermano mayor
los seguía, llorando y gritando para que fuese a él al que entrenase y no a Shoto. Y era en una de las
veces en las que el pequeño Shoto miraba hacia atrás cuando le pedía perdón a su hermano y como el
pelirrojo con mechones blancos lo miraba con odio.

Y entonces era cuando despertaba, esta vez no había sido diferente, cubierto de sudor, se incorporó, se
frotó la cara y miró el reloj, era temprano, pero ya sería incapaz de dormirse. Era día libre, su idea era
quedarse mas tiempo durmiendo para ahorrar fuerzas, pero el destino parece que no quería, se levantó,
agarró ropa y bajó a darse una ducha.

Al llegar a la sala central se sorprendió ver allí a gente, Iida, Denki, Kirishima y Mineta estaban haciendo
estiramientos y al verlo, el delegado lo saludó.

—Buenos días, Todoroki.

—Buenos días a todos —dijo mirando al resto, que también lo saludaron al verlo —¿Qué hacéis?

—Vamos a salir a correr —dijo Kirishima con algo de entusiasmo.

—A mí me han obligado —dijo Mineta tirándose al suelo.

—No mientas, has dicho que venias para ver a las chicas con mallas apretadas —le dijo Denki.
—¡¡Y tu vienes porque tu novio viene y no quieres que lo miren!! —le respondió desde el suelo,
haciendo que Kaminari se pusiese rojo y mirarse a Kirishima.

—No es cierto...

—Pero, ¿Quién va a mirarme? —peguntó Kirishima mientras el resto lo miraba con una ceja levantada.
Ya que realmente el pelirrojo iba algo atrevido, sin camiseta, y solo unos pantalones cortos que le
llegaban la mitad de los muslos y una cinta en el pelo.

—¡¡¡¿EN SERIO?!!! —gritó Denki —¡¡eres un imán para los pervertidos!!

—Así voy cómodo —se excusó Kirishima, que para él no era para tanto —¿no te gusta?

Kaminari se puso rojo al mirarlo de arriba a abajo, admirando cada centímetro de piel que se veía.

—Sabes que sí.

—Exhibirse es muy masculino —se burló Mineta.

Ignorando los comentarios, Iida se acercó al medio albino y le ofreció unirse a ellos, y en un principio se
opuso, pero pensándolo bien, correr y tomar aire le ayudaría a clamarse y así aprovecharía la mañana,
pidió que lo esperasen y volvió a subir a ponerse el uniforme de deporte de la U.A. y uno vez se reunió
con el resto salieron a correr, ya se daría luego la ducha.

Minutos después, Bakugo bajaba las escaleras dirección a la cocina, frotándose los ojos pues acaba de
despertarse. Al llegar, vio a Momo, Jiro y Mina hablando mientras desayunaban. Las chicas lo saludaron
y él solo gruñó y pasando de ellas se acercó a la cocina y empezó a preparar un desayuno doble.

—¿Tanto desayunas, Bakugo? —le preguntó Jiro.

—No te importa, orejas.

Mina rodó los ojos al mismo tiempo que con un gesto de la mano detenía a Jiro, que parecía iba a
contestarle. Pero fue ella la que al ver a salir de la cocina Bakugo con una bandeja y los dos desayunos la
que alzó la voz.

—Oh, ¿le llevas el desayuno a la cama a Midoriya?, que romántico —dijo Mina juntando las manos y
contagiándole ese ánimo a las otras dos chicas que la imitaron.

—¡Cállate! —gruño el rubio —ayer estaba mal y le quiero llevar le desayuno ¿algún problema? os
mataré.

—Ningún problema, Bakugo —respondió Momo —nos parece perfecto y un acto muy romántico.

—Bah.

Bakugo se giró y algo ruborizado subió las escaleras hasta volver a la habitación del peliverde, que aun
dormía.

En los terrenos de la academia un grupo de chicos corría, Iida y Todoroki lideraban la marcha, mientras
que Kirishima, reduciendo su velocidad se encontraba al lado de Kaminari, al que ya le costaba respirar,
pero gracias a los ánimos del pelirrojo podía aguatar algo mas y atrás del todo estaba Mineta, que solo se
quejaba mientras expiraba.

—Oye, Todoroki —llamó Iida a su compañero.


—¿Sí?

—No he tenido nunca la oportunidad ni sabía muy bien como abordar el tema, sin contar de que es algo
que no me incumbe y no quiero que pienses que soy un entrometido ni nada parecido —las palabras
salían rápido de la boca de Tenya, mientras no dejaban de correr y hacía sus típicos gestos robóticos.

—No sé que me quieres decir.

—Es sobre lo que nos contaste hace ya bastante tiempo... eso de que habías tenido una relación con un
villano.

Todoroki no paró de correr, pero abrió los ojos y miró al chico de gafas con cierta alarma, preguntándose
si los habría visto o sabría algo.

—Como te digo no quiero meterme, pero me siento en la obligación de decirte esto, tu estuviste conmigo
cuando nos encontramos con Stain y me ayudaste a enfocarme...

Todoroki prestaba atención, pero no podía dejar de alarmarse, no estaba preparado para ser descubierto.

—Solamente quiero decirte que no me pareció bien —dijo el chico —sabes que te apoyo en todo, somos
amigos y compañeros, pero una relación con un villano no es algo propio de un héroe.

Todoroki escuchó eso y se calmó, ya que al parecer no sabía nada, solo comentaba su visión del asunto.
Quiso seguirle el juego.

—Tienes razón, yo en ese momento no sabía lo que hacía, Dab... el villano... me trataba bien y yo caí en
su trampa.

—Pero saliste de allí, eso es muy bueno.

—Si, pude salir de esa trampa y no he vuelto a verle. Siento haberte decepcionado.

—No, no digas eso... yo no soy nadie para juzgarte, solo quise dejar clara mi postura, al igual que tú me
ayudaste aquella vez, yo quería ayudarte a ti.

Todoroki asintió y esbozó una leve sonrisa casi imperceptible mientras seguían corriendo.

Un tiempo después, todos volvieron, quedando Kaminari y Mineta completamente agotados en el suelo
de la sala común, donde algunos de los alumnos ya despiertos los miraban con muecas graciosas.

Todoroki se apartó un poco y se sentó en uno de los sofás y agarró su móvil, era su día libre y mañana
eran los exámenes, correr le había ayudado a despejarse un poco, pero lo que realmente necesitaba no lo
podía conseguir allí.

Entró en el chat, y busco la D y sin saludar, puso una única frase.

"Quiero verte hoy... en tu cama"

Se ruborizó un poco al darle al botón de enviar y ver casi al instante como se activaba el doble check
azul, cerró el móvil apresuradamente por la impresión y lo dejó boca abajo a su lado. Respiró hondo y lo
agarró, al encenderlo vio en la parte de arriba una notificación de chat. La abrió y lo que leyó le hizo
enrojecer aún mas.

"Voy a follarte tan duro que vas a olvidar hasta tu nombre"


Con algo de palpitación en su pecho y entrepierna se levantó corriendo y fue directo al baño, donde
comprobando que no había nadie, se disponía a ducharse y quizás a desfogarse un poco, pero antes de
comenzar a desnudarse recibió una llamada, y cuando vio que era Dabi el que lo llamaba su erección se
disparó. Descolgó.

—Ho-Hola...

—Hola, peque, que sepas que yo estaba tan tranquilo y con tu mensaje me la has puesto dura.

Shoto se tapó la boca, como si hubiese hecho algo impensable.

—Bueno... si te sirve de algo a mí también me ha pasado con tu mensaje.

—Vaya... ¿y que te parece la idea?

—Pues, me he tenido que ir al baño, imagínate...

—Ummm, ¿estás en el baño?

—Si... voy a ducharme.

—Vaya... quien pudiese estar allí... ¿me dejas ver?

—¿Ver...? ¿cómo?

—Hacemos videollamada.

Y antes de poder decir nada, Dabi colgó y al instante mandó una videollamada, a la que Shoto tardó unos
instantes en responder. Al hacerlo, vio a Dabi tumbado en su cama, sin aparentemente nada de ropa en la
parte superior y lo miraba.

—Que guapo —dijo Dabi —así da gusto levantarse.

Ruborizado, el chico apartó la cara, pero vio algo raro.

—¿Qué te ha pasado en la cara?

—No es nada, se me ha soltado una anilla y no tengo mas ahora y me he puesto una grapa.

—Oh... ¿pero estas bien?

—Si, no te preocupes —le dijo haciendo un gesto con la mano —ahora lo que quiero es verte...

Shoto entró en la cabina de ducha, y apoyó el móvil, en un pequeño hueco que servía para dejar los
productos de baño y enfocándose bien comenzó a desnudarse delante del villano.

—¡Qué maravilla!... abre el agua que vea como tu cuerpo se moja.

Shoto obedeció y al poco su cuerpo estaba completamente mojado, dándole a Dabi una de las mejores
imágenes que se podían ver.

—Ahora chúpate un dedo mientras juegas con tus pezones.

Shoto obedeció y cuando Dabi enfocó a su entrepierna abultada, prácticamente la boca de Shoto empezó
a salivar salvajemente.

—Mmmm... veo que te gusta... ¿te la quieres comer?


—Si... si...

—¿Tienes hambre?

—Mucha...

—Cuando vengas a por ella te la daré toda para ti.

Inconscientemente, Shoto comenzó a tocarse, lavándose y dejando a Dabi ver como lo hacía.

—Muy bien, Shoto... eres el mejor.

Fuera del baño, Izuku y Bakugo bajaban las escaleras, uno al lado del otro bastante contentos, el rubio
portaba la bandeja del desayuno doble.

—Muchas gracias Kacchan, pero no era necesario.

—Yo hago lo que quiero, y si quiero llevarte el desayuno a la cama como a un príncipe, te lo llevo y te
aguantas y te mueres.

Izuku sonrió, escapándosele una risa por las ocurrencias de Bakugo.

—Vale... si es de ti, me lo como todo.

Bakugo se detuvo en seco.

—Deku... no digas esas cosas, pervertido de mierda... —dijo mientras lo miraba brillándole los ojos de
excitación.

—¿Por qué?... sí a mí me gusta todo lo que me das de comer... —respondió el peliverde con tono
juguetón y guiñándole un ojo.

—Maldito Deku...

Izuku se río y poniéndose detrás de él lo abrazó por la espalda y aprovechando que estaba un escalón por
encima y le llegaba al oído, acercó su cara y le habló.

—Te espero en el baño, en la cabina del fondo, estaré desnudo para que me des lo que quieras...

Tras eso Bakugo, que estaba con la boca abierta, se le quedó mirando mientras pasaba por la sala común
saludando al resto y viéndolo entrar en el baño.
DESFOGUE (2ª PARTE)

Izuku atravesó la puerta que llevaba al baño, cuando pudo ver una gran nube de vapor, sabiendo entonces
que no estaba solo, y en silencio comenzó a atravesar todo el sitio hasta la cabina que le había dicho a
Bakugo que estaría esperándolo.

Al pasar delante de las duchas pudo oír caer el agua por una de ellas, pero ese flujo de agua se
interrumpió de repente, para acto seguido abrirse la cabina y ver como Todoroki salía, mojado, desnudo y
con el teléfono móvil en la mano mientras le sonreía a la apantalla.

Cuando sus miradas se cruzaron, ambos se quedaron en silencio, con los ojos muy abiertos.

—Mi-Midoriya... —pudo decir al tiempo que usaba su mano libre para cubrirse como pudo su
entrepierna.

—Todoroki-kun, perdona... yo...

—¿Shoto? ¿Qué pasa?

La voz salía del teléfono móvil y tanto Izuku como Todoroki se volvieron a mirar alarmados, el medio
albino volvió a mirar el móvil y pulsando un botón lo apagó.

—Emm... esto...

—Yo no he visto ni oído nada —se apresuró a decir Izuku alzando las manos —yo solo vengo a darme
una ducha... buenos días, Todoroki-kun —tras eso Izuku saludó a su amigo y haciendo como si nada de
eso hubiese pasado, se encaminó hacia la última cabina, donde entró sin desvestirse.

Todoroki, con la respiración acelerada, apuró para secarse y volver a vestirse, no dejaba de recibir
mensajes y llamadas de Dabi; lo mas rápido que pudo acabó por vestirse y salió del baño, en la puerta
casi se choca con Bakugo.

—¡¡MIRA POR DÓNDE VAS, CARA PARTIDA!!

—Perdón, Bakugo... Midoriya te esta esperando...

—¿QUÉ?

Sin dar tiempo a mas, Todoroki salió de allí y corrió hacia las escaleras. Bakugo chasqueó la lengua y
entró al baño, mientras avanzaba por el pasillo de cabinas de ducha, comenzó a oír agua caer, y provenía
de la última de las duchas, a cada paso notaba recorrerle un calor intenso. Al llegar a dicha ducha, se
puso en frente y comenzó a desnudarse, dejando la ropa en un respaldo que había cerca y abrió la puerta.

Nada mas abrir, sus ojos vieron delante de él el cuerpo desnudo y mojado de Izuku, de espadas a él,
dándole la imagen completa de su espalda y lo que no era la espalda, el agua le caía por todas partes,
mojando su pelo y recorriéndole sus músculos. Bakugo bajó la mirada para enfocar su culo, el cual
profanaría en breves. Entró y cerró la puerta, abrazándose a Izuku por detrás pegando completamente su
cuerpo al suyo. Las manos del rubio comenzaron a viajar por el frontal de su cuerpo, desde pecho y
cuello hasta bajar al abdomen, piernas y finalizar en el ya erecto pene de Izuku.

El peliverde se volteó para quedar frente a frente, se miraron, Bakugo tenía ante sí la visión más hermosa
que había visto. El pecoso de ojos verdes lo miraba con deseo, su mejillas ruborizadas y húmedas por el
agua de la ducha, apoyó sus manos en el pecho del rubio y abría la boca con la clara intención de hacer
que la usase y eso hizo. Juntó su cara con la del chico y comenzaron a besarse de forma apasionada, sus
labios jugaban entre saliva y agua, la lengua de Katsuki comenzó a penetrar la boca de Izuku y este al
notarlo pegó mas su cuerpo, notando ya la prominente erección de Bakugo.

Entre todo el placer que sentía Izuku en ese momento, pudo sacar un poco de lucidez para bajar unas de
sus manos a esa parte del cuerpo de Bakugo que lo pichaba, agarró el miembro del rubio y comenzó a
masturbarlo, mientras seguían jugando con sus labios.

No pasó mucho tiempo hasta que Izuku se arrodilló frente a Katsuki y sin mas dilación se introdujo su
pene en la boca para comenzar con sus juegos orales, haciendo soltar al rubio un jadeo que se ahogó por
el sonido del agua cayendo. Puso sus manos en la cabeza del chico, agarrándole sutilmente del pelo
mientras iba y venía, y mirando hacia abajo veía como el peliverde devoraba su pene.

Instantes después, Bakugo hizo enderezarse a Izuku, volvió a devorar su boca para ponerlo contra la
pared, con algo de brusquedad, lo apretó contra la pared con su cuerpo, frotando su miembro con el culo
del chico, el cual al sentir eso gimió. Usando sus dedos, el rubio lo comenzó a preparar, haciendolo gemir
cada vez mas mientras sus apéndices se introducían dentro de él, primero solo un dedo y aumentando el
número hasta llegar a tres y una vez estuvo listo, agarró su miembro y lo puso en el punto de entrada.

—¿Esto querías no, Deku?

—Si... dámelo...

Sin esperar mas, Bakugo comenzó a introducir su polla dentro del peliverde, sintiendo como este se
estremecía y jadeaba a cuanto mas profundo entraba, hasta que finalmente su pubis chocó con la piel de
Izuku, en ese momento lo agarró de la cadera y acercó su cara a su oído.

—¿Estas listo?

Izuku asintió, respirando con dificultad, apoyaba sus manos en uno de los laterales de la ducha. Bakugo
comenzó a moverse lentamente, hacia atrás y hacia delante, saliendo y entrando de él, oyendo suaves
gemidos provenientes de su novio; a la tercera vez aceleró le ritmo, haciendo que gimiese aún mas y tras
unos movimientos mas, volvió a subir el ritmo embistiéndolo, haciéndolo cochar con la pared sin llegar a
lastimarlo, ya que Izuku estaba gozando con eso. Le gustaba que Katsuki fuese salvaje, bruto, al igual
que le gustaba cuando era cariñoso, suave y servicial. Él buscaba eso cuando lo provocó en las escaleras,
quería sentir a Kacchan dentro y lo estaba haciendo. Los gemidos de ambos comenzaron a aumentar,
siendo opacados algunos por el ruido del agua caer.

Y mientras los novios daban rienda suelta a su pasión, Todoroki estaba en su habitación, todavía nervioso
por el encontró con Izuku y Bakugo, mas especialmente por el hecho de que Izuku lo había medio pillado
con Dabi, por suerte no lo vio y rezaba porque no hubiese reconocido su voz.

—¿Por qué me has colgado? —peguntó Dabi por el auricular.

—Lo siento, pero ha entrado alguien y me ha visto salir de la ducha hablando contigo...

—¿Me estás diciendo que uno de tus amigos te ha visto desnudo?

—Si... bueno, no es la primera vez, nos cambiamos todos juntos y nos duchamos...
—¿Quién te ha visto?

Shoto pensó muy bien que decir, ya sabía lo que pensaba Dabi de Izuku, aunque desde que pasó aquello
no ha vuelto a nombrarlo.

—Ha sido Midoriya.

Oyó perfectamente como Dabi chasqueaba la lengua.

—Maldito mocoso pelo moco.

—No lo insultes...

—¿Y por qué no? ¿eh?, por su culpa tuvimos que dejarlo la primera vez.

—Ya lo sé, pero...

—Bueno déjalo... —dijo apartando el hartazgo de hablar de ese estúpido peliverde, al que todavía no
había dado su lección.

—No te enfades, por favor —suplicó el chico.

—Me enfado si quiero —replicó Dabi sacando su lado mas infantil.

—Te lo compensare esta tarde...

—No lo dudes, Shoto...

Tras un silencio, Dabi volvió a hablar.

—A parte de eso, si quieres que no me enfade me vas a contar como va la relación del pelo moco y el
rubio tonto.

—¿Por qué quieres saber eso?

—Es el pago por colgarme antes la llamada.

—Pero...

—Nada de peros, esta tarde te espero donde siempre, no tardes que tengo ganas de tenerte en mi cama.

El resto del día pasó y sin apenas darse cuenta ya estaba caminando hacia el parque, donde lo esperaba el
villano recostado en el gran árbol. Cuando comenzó a rodearlo y lo vio allí, su corazón comenzó a
retumbar al igual que su entrepierna, que comenzó a palpitar levemente y provocarle una erección.

—Hola —saludó el de pelo bicolor.

—Que puntual, como a mí me gusta —dijo mientras se incorporaba y agarraba al chico por la cintura
atrayéndolo hacia él y robándole un beso.

—Dabi... nos pueden ver... —dijo sin separarse de él, posando sus manos en su pecho.

—Me da igual.

Shoto rodó los ojos y enfocó su mirada a la mandíbula del villano.

—¿Ya estas mejor? —dijo alzando la mano para tocarle la cara.


—Si, solo se me había desprendido una anilla y ya la he cambiado.

—Vale...

Dabi dio un pequeño respingo y una sonrisa diabólica se formó en su cara.

—¿Qué es esto? —su mano pasó de su cintura a bajar y agarrarle la entrepierna abultada al adolescente
—¿te has puesto duro?

Shoto intentó alejarse, pero el agarré de Dabi era fuerte; ese agarre estimuló a Shoto, que algo rojo soltó
un gemido bajito, que hizo que Dabi se relamiese.

—Vámonos ya, quiero follarte.

Dabi cargó al chico en brazos y salieron volando con la ayuda de la pluma de su cuello, que portaba en la
mano. En el camino a la base, Shoto se había dedicado a soltar besitos por la cara del villano, incluso en
algún momento apuntando a su boca, y por supuesto Dabi no hizo nada para detenerlo.

Tras un rato llegaron al almacén, y llevándolo a rastras de la mano fueron a la puerta trasera, y como
siempre, al entrar, Twice estaba allí para verlos, salvo que esta vez Dabi estaba muy caliente y excitado.

—¡¡DABI!! —gritó Twice al verlo entrar con el chico —¿Qué hac...?

—Twice, cállate, déjame tu habitación, ¡¡ya!!

—Pero...

—¡¡¡YA!!!

—Vale, vale...

Twice vio como Dabi metió en su habitación al chico y cerró la puerta de un portazo.

—¿Y ahora que hago yo?... iba a dormir un poco... —y tras pensar se encogió de hombros —iré a ver a
Toga-chan...

Dabi lanzó a la cama a Shoto, poniéndose encima suyo, apoyando sus manos a cada lado de la cabeza del
chico, mirándolo con deseo y maldad.

—Sabes que no te vas a escapar de mí.

—Ni lo quiero hacer... —contestó el adolescente que sentía que iba a explotar.

Dabi se acercó a él y comenzó a besarle, Shoto recibió sus labios de forma tranquila, notando el calor, la
saliva, su lengua introduciéndose en su propia boca. Sus manos dejaron escapar el pecho del villano y
fueron abajó donde se encontró con el bulto en sus pantalones, no lo dudó y comenzó a desabrocharlos,
para meter su mano y agarrar aquel miembro duro y caliente que ahora sobresalía del pantalón.

—Shoto... que impaciente... ¿lo quieres?

—Para eso he venido.

—Pues comételo.

Al acabar esa frase, agarró al chico de la cabeza y con un gesto se voltearon para cambiar de posición,
ahora Dabi estaba tumbado y Shoto sobre él, pero mas abajo, alineando su boca con su pene, que sin mas
dilación se metió en la boca, haciendo que el villano jadease al notar el calor y la humedad.

Shoto chupaba mientras se ayudaba de su mano masturbándolo.

—Veo que has aprendido cosas...

—Me he preparado para ti.

Dabi rio y puso su mano en la cabeza de Todoroki para empujar hacia abajo, y dejase de hablar para
seguir con su trabajo.

Tras unos momentos, lo tiró del pelo para levantarle la cara, exponiéndolo hacia él, al hacerlo casi se
corre del simpe hecho de verle la cara roja, con un ojo cerrado y saliva corriéndole por la comisura del
labio.

—Desnúdate para mí.

Shoto se levantó de la cama y frente al villano comenzó a quitarse la ropa, hasta quedar compétanme
desnudo. Dabi lo admiraba de arriba a abajo, relamiéndose, sabiendo lo que iba a comerse ahora mismo.
El chico se acercó a la cama otra vez y se subió encima de Dabi sentándose sobre su polla, haciéndola
encajar entre sus nalgas y con un movimiento suave de delante hacia atrás miró al villano a los ojos.

—¿Te gusta?

—Sabes que sí, peque.

—Me gusta que me llames así...

Dabi alargó su mano para acariciar su cara y de forma sutil agarrar su cuello y apretar ligeramente.

—Muévete mas deprisa, Shoto.

El chico obedeció, y mientras lo hacía Dabi se quitó su ropa como pudo; se incorporó un poco y
pasándole un brazo por la espalda al chico, agarró su polla con la mano libre y la colocó en el punto.

—Siéntate y métetela tú solo.

Shoto obedeció y cuando empezó a bajar su cuerpo, empezó a notar la presión y como poco a poco y sin
apenas preparación, el miembro de Dabi entraba completamente en él, haciendo un festival de muecas
que hizo gozar al villano.

En esa posición, Dabi alargó los brazos y los pasó por la espalda baja de Shoto, haciendo que el chico se
inclinase hacia él, haciendo juntar sus frentes, en esa posición, el villano comenzó a moverse sintiendo
como entraba y salía sin apenas dificultad de ese pequeño héroe. Todoroki cerró los ojos, esa posición le
permitía sentirlo todo, ese grado de abertura le daba la opción de notar cada movimiento, apretando los
dientes ahogaba gemidos mientras Dabi sonreía, le encantaba verlo así.

Shoto rodeó el cuello del villano y comenzó a gemir en cuanto este aumento su rudeza y velocidad,
provocando que los gemidos y alaridos fuesen bastante audibles.

—¡¡ESTO QUERIAS, EH!! —gritó Dabi mientras perforaba al adolescente.

Ya completamente fuera de control, Dabi volvió a voltearse y dejó a Todoroki tumbado en la cama, le
separó las piernas y de una, volvió a meterse dentro de él, haciéndole soltar un grito, que para nada le
impidió comenzar a moverse nuevamente, fuerte y rápido. Bajo suyo tenía a ese chico que gemía y
gritaba mientras se lo follaba, incluso vio pequeñas lágrimas en sus ojos, pero lo mejor era que no le
pedía que parase.

El acto se alargó varios minutos mas hasta que finalmente ambos eyacularon casi al mismo tiempo,
dejándolos exhaustos en la cama, con las respiraciones aceleradas y cubiertos de sudor.

—Espero que mañana pueda moverme, tengo un examen —dijo Shoto medio ahogado.

Dabi rio.

—No te preocupes, tu culo esta ya bien entrenado por mí, podrás andar, saltar, y todo lo que quieras.

—Tampoco hace falta decirlo así...

Dabi alargó la mano y dio una sonora palmada en una de las nalgas de chico.

—Esto es mío y lo trato como quiero.

Todoroki no dijo nada, simplemente se quedó allí callado, mirándole.

—Dabi...

El villano se volteó para quedar frente a él, la mirada fue tan intensa que Shoto se quedó un momento
traspuesto, perdido en el azul de sus ojos.

—¿Sí?

—Nunca lo había dicho, pero siempre me ha parecido que te conocía de antes... y tus ojos... son
preciosos... y azules, como uno de los míos... eso nos une—Shoto alargó la mano para acariciar la cara
del villano, importándole nada las cicatrices de su cara —sé que suena tonto y te reirás, pero ¿puede ser
que estuviésemos destinados a estar juntos?

—La verdad es que si, suena raro y me hace gracia —rio el villano —no se si estábamos destinados, lo
que sé es que te quiero mucho y no solo físicamente, que también —volvió a reír y pegó su cuerpo al del
chico.

—Dabi...

—Shoto, dime que me quieres.

Shoto río y avergonzado miró hacia abajo y hablo con un hilo de voz.

—Te quiero.

Dabi le sujetó la barbilla y le alzó la cara para besarlo.

—¿Pensaste en lo que hablamos?

El chico miró a otro parte intentado no tener contacto visual con él.

—Si, lo he pensado.

—¿Y?

—Bueno... yo te quiero y haría lo que fuese por ti, pero no puedo unirme a vosotros, lo siento.

El chico esperaba un grito, una bronca o que lo echase, pero solo recibió un abrazo, que lo sorprendió.
—No te preocupes.

—¿No te enfadas? —preguntó incrédulo el adolescente.

—Shoto, yo quiero que tú seas feliz y si lo eres con esos héroes hipócritas pues no me queda otra que
esperar a que te des cuenta de que no son como tú lo crees. Pero cuando lo veas y venga a nosotros yo te
aceptaré igual.

—Gracias... supongo... pero no creo que pase.

Dabi río y besó la frente del chico, atrayéndolo a él y acomodándolo en su pecho.

—Tranquilo, Shoto, serás parte de nosotros quieras o no —pensó el villano mientras apretaba al chico
entre sus brazos y volvía a besarlo en la frente.
EXAMEN GRUPAL (1ª PARTE)

Finalmente, el día había llegado, todos los alumnos de 1-A de la especialidad de Héroe estaban
agrupados frente al campo de entrenamiento Alpha, donde se realizarían los exámenes para determinar la
nota de la mitad del año.

Junto a los alumnos se encontraban Aizawa, All Might, Present Mic y Midnight, que se encargarían de
vigilar y puntuar a los alumnos.

—Atención todos —comenzó a hablar el pelinegro mientras se adelantaba unos pasos y se situaba frente
a todos los alumnos —hoy comienza la primera fase de este examen, la batalla de grupos. Se puntuarán
los siguientes factores: el trabajo en equipo, la eficacia y la rapidez. También se tendrá en cuenta si algún
miembro del equipo necesita ser salvado y por supuesto también se tendrá en cuenta si el equipo acaba
completo o falta algún miembro al final de la prueba.

Todos asintieron, habiendo comprendido los requisitos de calificación.

—Ahora id con vuestros grupos y en breves comenzará. Equipo A contra equipo B.

Izuku le dedicó una sonrisa a Bakugo y cada uno se fue con sus respectivos grupos, reuniéndose en una
zona alejada con Aoyama, Iida, Kirishima y Momo.

-¿Qué hacemos?, a nosotros nos toca enfrentarnos al grupo de Kacchan, y ellos tienen a Shinso.

—Objetivamente, nuestro grupo, aunque somos uno menos, pienso que tenemos mas posibilidades —dijo
Momo que, sentándose en el suelo junto al resto, comenzó a explicar.

—Además, Momo es la mas lista de la clase, haremos un plan para inhabilitarlos -Kirishima, lleno de
entusiasmo, animó a sus compañeros.

—Propongo que Yaoyorozu sea la líder —ofreció Iida y todos aceptaron.

—Muchas gracias, chicos, lo haré lo mejor que pueda —agradeció la chica y acto seguido expuso su plan
-veamos, nosotros tenemos a Aoyama, y su laser; Iida y su velocidad; Kirishima y su dureza; Midoriya y
su fuerza y finalmente estoy yo.

Todos atendían a la chica.

—Ellos tienen a Kaminari y sus rayos; Kirishima vamos a aprovecharnos de vuestra relación y tú te
encargarás de naturalizarlo, su electricidad no te hará daño si usas endurecimiento.

—Haré lo que pueda... -dijo el pelirrojo —aunque no me gusta usar eso de nuestra relación.

—No te preocupes, Kirishima-kun, viendo como va esto, a mí me tocará frenar a Kacchan, ¿no,
Yaoyorozu-san?
—Así es, la ventaja que tenemos es que vuestros novios están en el equipo contrario y casualmente son
los mas fuertes, vuestro trabajo es anularlos mientras nosotros nos encargamos el resto. Ojiro y su fuerza
también puede ser un peligro, pero Iida es mas rápido y podrá neutralizarlo, Mina también puede ser
peligrosa, sin duda ayudará a Bakugo o Kaminari, debéis estar atentos, y aunque no lo parezca, Hagakure
es la mas peligrosa, no la podremos ver y el láser de Aoyama no sirve contra ella...

—Esperad —dijo le rubio —mi quirk contra ella no sirve directamente, pero puedo hacer que la podamos
ver si hago que mi laser la rodee y refleje la luz, si la vemos podemos acabar con ella rápidamente.

—¿Puedes hacer eso? —preguntó Kirishima

—Si, al menos lo puedo intentar —dijo Aoyama adoptado una pose de diva.

—Bien, entonces solo nos queda ver que hacemos con Shinso, su quirk es peligroso. Debemos buscar la
forma de comunicarnos sin hablar.

—¿No puedes crear algún aparato para hacer eso? —le preguntó Iida a la chica.

—Podría probar.

Minutos después, Aizawa llamó a los primeros dos grupos, que alineándose en la entrada entraron en el
capo de batalla y tras una nueva señal, comenzó la prueba. Desde fuera el resto de alumnos y profesores
miraban a través de una gran pantalla los avances de ambos equipos, todo siendo comentado por Present
Mic como si de un partido de futbol se tratase.

Algo lejos de allí, en un edificio del gobierno se estaba manteniendo una reunión de urgencia. Alrededor
de una gran mesa, un hombre con gafas de sol y traje de color negro la presidía; acompañándolo estaban
mas hombres y mujeres trajeados, la presencia mas destacada estaba justó enfrente de este hombre, en el
otro lado de la mesa, un hombre con alas rojas, se apoyaba con sus codos en la madera fría y miraba a
todos.

Se estaba tratando el tema del ataque a la Liga de Villanos.

—Gracias a nuestros informadores, tenemos suficiente información para efectuar un ataque coordinado y
acabar por fin con la Liga.

Hawks escuchaba atentamente rodando los ojos y bufando cuando ni siquiera pronunció su nombre y dijo
que eran los "informadores" los que habían reunido la información, quitándole todo el mérito a él.

—A día de hoy sabemos que Shigaraki abandona la base frecuentemente y puede tardar horas o días en
volver, lo que deja a los villanos Himiko Toga, Twice, Mr. Compress y Dabi solos en el edificio. Según
los informantes, los villanos son completamente dependientes de Tomura, sin él no saben manejarse, por
lo que es este es el plan con el que acabaremos con la Liga.

Hawks suspiró, por una parte, estaba tranquilo, por fin iba a acabar ese trabajo de agente doble, por otra
parte, eso significaba tener que separarse de Dabi, sin contar que posiblemente lo atraparían y lo
encerrarían, quitándole así toda posibilidad de verlo. De todas formas, no había sido del todo sincero con
la Comisión, nunca informó de los actos de Dabi, ellos no conocen sus aptitudes ni sus dinámicas, eso
podría hacer fracasar la operación, pero...

—El plan consistirá en lo siguiente. Formaremos un escuadrón de héroes, donde estarán, Endeavor,
Mirko, Edgeshot, Best Jeanist, Fat Gum, Kamui Woods y Mt. Lady; ellos serán la estela principal.
Endeavor se encargará de coordinarlos.
Hawks escuchó aquello sorprendido, ¿Endeavor iba a ir?... él no sabe que ha estado infiltrado en la Liga,
esperaba que no causase problemas. Pero sabiendo que Endeavor estaba allí, sintió mucho mas miedo por
Dabi, si se veían podían matarse mutuamente.

—También tenemos un seguro, y ese es Hawks.

El héroe levantó la vista al oír su nombre, para ver como todos en la mesa lo miraban, el solo sonrió y
saludó.

—El atacará desde dentro, dándonos la señal para entrar. Una vez Shigaraki abandone la bese, Hawks
avisará a Endeavor y comenzará el ataque, entre todos capturaran a los secuaces de Tomura y le
tenderemos una emboscada cuando vuelva atacándole todos a la vez, así será capturado.

El hombre hablaba serio, con decisión, mientras Hawks prestaba toda la atención que podía, no estaba
nervioso, él había sido entrenado desde los cinco años para este tipo de misiones, es el único que puede
hacerlo.

Alzó la mirada y aun con toda la confianza, un sentimiento le impedía estar completamente centrado. No
quería perder a Dabi, ¿estaría dispuesto a salvarlo, sabiendo las implicaciones que podría tener eso?
¿Estaba seguro de arruinar todo por un villano?

La reunión se acabó pasadas unas horas mas y Hawks salió de la sala con la cabeza gacha y la mirada
sombría, sin hablar con nadie se encaminó a la primera ventana que vio y salió volando. El ataque a la
Liga sería en dos días.

Tras un largo periodo de lucha, el equipo A salió vencedor. Nadie salió herido de gravedad por lo que
todos salieron cambiando de la zona de entrenamiento, al salir sus compañeros los aplaudieron, menos
Bakugo, que solo gruñía y esperaba impaciente su turno.

—Has estado increíble, Todoroki-kun —se acercó Izuku a felicitar a su amigo.

—Muchas gracias, Midoriya, no ha sido fácil, ellos han estado muy bien.

—Es cierto... —mientras hablaba con él, a su lado pasó Uraraka y Tsuyu que se detuvieron también.

—Lo siento, chicas, pero lo habéis hecho muy bien -las consoló le peliverde.

—He hecho lo que he podido, kero.

—Si, ni con mis nuevas técnicas he podido hacer nada —se lastimó la castaña -pero bueno, ha sido un
buen entrenamiento, al fin y al cabo. Felicidades, Todoroki.

El chico asintió.

Al pasar todos felicitaban a los ganadores y daban ánimos a los vencidos, el último en aparecer fue
Shinso, con la mirada baja y la máscara aun puesta, Izuku lo vio y se acercó a él.

—Felicidades, Shinso-kun, ha estado muy bien.

—Gracias, aunque no he hecho mucho, la verdad...

—Yo he visto que has salvado a Sero y has conseguido que Jiro no usase su quirk para rastrearos.

En las mejillas de Shinso aparecieron pequeñas manchas rojas y algo tímido se llevó la mano a la nuca.

—Gracias.
—¡Hey, Shinso! —ambos chicos miraron atrás para ver como Kaminari se acercaba corriendo -¡¡QUE
PASADA!!, has estado increíble.

El pelimorado lo miró y se volvió a ruborizar, no esperaba recibir tantos elogios.

—Gracias.

Unos minutos después, el grupo C y el D se situaron frente a las grandes puertas de hierro que daban
paso a la zona de entrenamiento Alpha. Tanto Izuku como Bakugo giraron para mirarse una última vez
antes de convertirse, temporalmente, en enemigos. El peliverde quiso empezar la táctica antes de
empezar y quiso desestabilizar un poco al rubio guiñándole un ojo. Bakugo recibió ese gesto por sorpresa
y dio un ligero respingo, haciendo sonreír a Izuku, que vio cumplido su cometido, luego miró al frente y
oyó como la puerta se abría.

—Entráis y cuando suene la sirena, la prueba empezará —anunció Aizawa a través de los altavoces.

Ambos grupos entraron y a los pocos minutos una potente sirena comenzó a sonar haciendo que ambos
equipos se dispersasen en diferentes direcciones, para que varios minutos después, Izuku, junto a
Kirishima se encontrasen frente a frente con Bakugo y Kaminari, Iida contra Ojiro y Mina; y Aoyama y
Momo contra Hagakure.

Rápidamente Kirishima y Kaminari salieron despedidos, el pelirrojo debía alejar al rubio de Izuku y
Bakugo para que este pudiese enfrentarse a él, y una vez derrotado Bakugo, el resto del equipo sería fácil
de anular.

—Deku, si crees que puedes derrotarme es que eres muy ingenuo.

—Seré muy ingenuo -dijo al mismo tiempo que unas corrientes de energía salían de su brazo y
comenzaba a flotar -pero soy mas fuerte que antes.

Tras decir eso cargó el máximo de su poder actual y se lanzó en picado contra Bakugo, que creyó
esquivarlo con facilidad, salvo que no contó con que lo agarraría con el látigo negro y lo aprisionaría sin
darle opción a moverse.

—Kacchan, te dije que no te contuvieses, ha sido muy fácil —se burló Izuku.

—¡¡¡TE VOY A MATAR!!!

Con una gran explosión que hizo retumbar toda la zona, Bakugo se liberó del látigo y tomó distancia del
peliverde, que lo miraba con calma, todo esto estaba planeado, Momo había predicho todo el combate y
hasta el momento todo iba según lo planeado, incluso la gran explosión que el rubio le lanzó a su novio y
que no impactó gracias a las nuevas habilidades de Izuku que, desde el aire, flotando, lo desafió.

-Vamos, Kacchan, ven y gánate el premio, perrito.


EXAMEN GRUPAL (2ª PARTE)

El plan iba a las mil maravillas, Bakugo estaba rabioso persiguiendo a Izuku por el terreno. Como
siempre, Momo había acertado y gracias a la información que Izuku le proporcionó idearon el plan para
atraer al rubio a una zona estrecha, donde sus explosiones fuesen poco efectivas.

Izuku flotaba por el cielo mientras se impulsaba con el látigo, enganchándolo en los edificios, de vez en
cuando miraba atrás para ver como Bakugo lo seguía a bastante velocidad, por lo que usó el 3% del One
For All para dar un acelerón e impedir que lo alcanzase.

—¡¡¡NO HUYAS DEKU, VOY A MATARTE!!!

Izuku no hizo caso y siguió con el plan. Finalmente, divisó el edificio que estaba buscando, una pequeña
bandera de color verde estaba en su fachada, justo como le dijo Momo. Sin decelerar atravesó la puerta
del edificio rompiéndola provocando un gran estruendo.

Bakugo al ver eso, no puedo evitar preocuparse, no sabía si había perdido el control de látigo y se había
estrellado de verdad o era todo una treta, pero su preocupación ganó y bajó la guardia al entrar al edificio,
justo como predijo la chica.

Nada mas entrar en el edificio, Aoyama disparó su laser cegándolo el tiempo suficiente para que Iida le
colocase en los brazos unos guates térmicos, creados por Momo, formados por nitrógeno líquido, lo que
congeló las manos y brazos del rubio y le impidió usar sus explosiones.

Completamente abrumado y sorprendido, Bakugo intentó saltar y apartarse, pero Kirishima apreció en su
espalda y lo apresó con sus brazos activando su Ubrokable haciéndole imposible cualquier movimiento.

—Lo siento, Bakubro...

—¡¡¡SUELTAME, PELO PICHO!!!

Una vez estuvo preso, todo el grupo se acercó, rodeándolo, quedando Izuku en el centro, arrastrando con
su látigo al resto del equipo de Bakugo, que había sido naturalizado poco tiempo antes, incluido Shinso

—Creo que hemos ganado —dijo Izuku.

—¡¡¡CUANDO TE PILLE TE VOY A MATAR, DEKU BASTARDO!!!

Izuku rápidamente se puso detrás de Iida.

—Pero, Kacchan, no te enfades... es solo un examen...

La cara de Bakugo lo decía todo, lo habían engañado, sentía tal impotencia que iba a explotar, usando lo
que siente por el peliverde en su contra, pero al mismo tiempo sentía cierto orgullo por Izuku; el que su
novio hubiese ganado y de esa mantera tan ingeniosa fue algo que le alegró.
Una nueva sirena volvió a sonar, dando por finalizado ese examen, ante esa señal, Izuku soltó al grupo
que tenía prisionero con su látigo y Kirishima hizo lo propio con Bakugo. Así los dos grupos caminaron
hasta la salida, hablaban entre ellos y se felicitaban y comentaban las estrategias, adulando a Momo por
su buen trabajo, ya que fue ella la que ideó todo el plan. Al salir el resto de sus compañeros felicitaron a
los vencedores y consolaron a los vencidos, Bakugo les dedicaba a todos los que se acercaban a él para
consolarlo miradas de odio, y al cabo de un rato se acercó a Izuku.

—¿Con que perrito, eh? —le dijo aprisionándolo contra una pared.

—Ka-Kacchan... eso solo fue porque tenía que molestarte para que me siguieses... no era de verdad...

—¿Sabes quién va a ser el perrito esta noche no? —le dijo pasando su lengua, humedeciendo sus labios.

—¿Y-yo?

—Exacto, perrito —repitió Katsuki, dándole al chico un golpecito en la nariz —ladra, perrito.

—¿Qué?... ¿aquí? —dijo el chico mirando a su alrededor viendo que estaban rodeados de sus
compañeros, aun estando en una posición algo comprometida.

—Si, aquí, ladra...

Las mejillas se Izuku se pusieron rojas e hizo ese sonido en voz baja.

—Mas alto, que no te he oído...

Izuku ladró algo mas alto, atrayendo la mirada de algunos a su alrededor, haciendo que se pusiese aún
mas rojo, provocando la risa de Bakugo.

—Mucho mejor, esta noche te daré yo a ti tu premio, perrito. Un buen hueso para que te lo comas.

—¡¡¡KACCHAN!!!

Bakugo se empezó a alejar mientras se reía e Izuku se quedó allí contra la pared con la cara ardiendo de
la vergüenza.

Una hora después, el ultimo enfrentamiento entre los grupos A y D comenzó. Bakugo estaba en la sala de
pantallas, no perdía de vista al peliverde que ya había empezado a moverse, tampoco perdía de vista a
Todoroki, que en el quipo contrario era el eslabón mas fuerte, quería ver como su novio le pateaba el culo
al medio tonto, medio memo.

—¡¡¡¡VAMOS, DEKU!!!! —gritó el rubio lo suficientemente alto como para que viese a través de la
pantalla como Izuku lo escuchaba y sonreía, y al ver esa sonrisa sintió que no se había equivocado aquel
día que le confesó que le gustaba.

Dabi se encontraba sentado en la azotea de la base, cruzado de brazos mientras miraba al cielo, llevaba
un rato pensando, viniéndole recuerdos a su mente, recuerdos que hacía tiempo no prestaba atención. El
sonido de la puerta abriéndose le hizo volver en sí, aunque notó como su respiración se estancaba cuando
vio aparecer al peliceleste por ella. Él no tenía miedo a Shigaraki, pero era cierto que desde hacía un
tiempo actuaba raro, lo había atacado ya dos veces, a cada cual mas violenta, también estaban esos
momentos en los que parecía otra persona, parecía un niño, se preguntaba mientras lo veía acercarse a él,
¿Cuál sería esta vez?

—Dabi —dijo el hombre con su voz rasposa.

—¿Qué quieres?

—Voy a estar fuera varios meses, te dejo al mando —las palabras salieron de forma tranquila, como
quien decía algo común, pero para Dabi fue algo mas, sorprendiéndolo.

—¿Qué?... ¿Dónde vas?

—Eso no te importa, tu solo haz lo que te he dicho. Quedas la mando, no pierdas de vista a Tachibana.

—Si no me cuentas a donde vas no pienso hacer nada. Te recuerdo que yo estoy aquí para acabar con los
héroes, no para hacer de niñero de esos inútiles que tienes aquí.

—Mi ausencia dará el toque de gracia a esos héroes, acabando por fin con esta sociedad podrida.

—¡¡Pues explícame como lo harás, llevas meses diciendo que acabaremos con ellos, pero no hacemos
nada, estoy harto, estoy harto de todos!! —Dabi por un momento perdió los papeles y comenzó a gritar,
cosa que no inmutó a Shigaraki que lo miraba impasible.

Tomura se acercó a él.

—Dabi, todo lo que hago es para acabar con esos héroes, todo. ¿Te recuerdo el por qué estás seduciendo
al hijo del número uno?

Dabi chasqueó.

—No hace falta...

—Por lo que parece sí hace falta. Una vez ese chico esté comiendo de tu mano, nos hará posible acceder
a toda la información de los héroes. Pudiendo eliminarlos desde fuera y desde dentro, acabando con su
reputación y haciéndoles ver a las personas que no son tan grandes como aparentan.

Dabi chasqueó la lengua, para él, ese plan hacia mucho tiempo que había cambiado, alejándose de los
planes de la Liga, él pretendía usar a Shoto para destruir a Endeavor, hacerlo caer y bailar sobre su tumba
y una vez el héroe número uno estuviese acabado, cumpliría su venganza.

Mientras los dos villanos hablaban, una corriente de aire les hizo mirar a su origen, encontrándose con
Hawks que aterrizaba a unos metros de ellos, con cara de sopresa al verlos allí juntos.

La mirada de Shigaraki cambió al ver al alado, cambiando sus ojos rojos por unos mas violentos,
inyectados en sangre. No hizo nada solo cruzó miradas con Dabi y se fue de allí dejándolos solos.

Hawks se acercó al moreno con una sonrisa falsa.

—Hola, ¿Qué ha pasado?

—Nada, ¿Dónde estabas?

—Trabajando —era la excusa de siempre, y al mismo tiempo no era mentira.

—Aja... trabajas mucho me parece a mí —protestó el villano.


—Bueno, soy el héroe número dos, no sé si te acuerdas.

—Mas bien eres el héroe al que me follo, ese título me gusta mucho mas.

Hawks rodó los ojos.

—Como tu digas, ¿entramos?

—Como quieras.

Así héroe y villano pusieron marcha para entrar en la base, cada uno con su mente en otra parte.

La sirena del campo de entrenamiento Alpha volvió a sonar, dando como vencedores al equipo D, el
equipo de Izuku salió muy animado de la zona de enteramiento y rápidamente fueron rodeados par sus
compañeros que comenzaron a felicitarlos.

Los profesores estaban algo alejados compartiendo impresiones, Izuku alzó un poco la vista buscando a
All Might, que le levantó el pulgar, algo que alegró al peliverde y rápidamente vio a Bakugo también
algo apartado y como un rayo, se apartó de sus compañeros y se acercó a su novio.

—Kacchan, lo he conseguido.

—Ya lo he visto.

—¿Y qué te parece? ¿lo he hecho bien?

—Yo no soy el que te puntúa, estúpido —se quejó le rubio.

—Ya... pero tu opinión es la mas importante para mí.

Bakugo dejó su pose chulesca y relajó los hombros.

—Has estado bien, algo impreciso en algunos puntos, pero sin duda has sido el mejor de tu quipo.

—¿De verdad? —preguntó Izuku con los ojos brillantes de la emoción.

—Si.

El rubio sintió enseguida como Izuku lo abrazaba fuerte, este miró la cabellera verde y acto seguido le
devolvió el abrazo.

—Felicidades, Kiri, has estado fantástico —comentó Kaminari acercándose al pelirrojo.

—Gracias —dijo frotándose la nariz y sonriéndole.

—Lo sentimos, Todoroki —Iida, Ochaco y Tsuyu animaban al medio albino, que se encogía de hombros.

—He hecho lo que podía, pero Midoriya es muy fuerte —dijo desviando la mirada hacia el peliverde que
en ese momento abrazaba a Bakugo.

—¡ATENCIÓN! –alzó la voz Aizawa subiéndose a un pequeño atril que había aparecido de la nada. A su
lado estaban Midnight, All Might y Present Mic.
Todos los alumnos se acercaron y se agruparon frente a los profesores, impacientes por saber sus notas;
Izuku, sosteniendo y apretando la mano de Katsuki también se acercó.

—Contra todo pronóstico, me habéis sorprendido todos —comenzaba a decir Aizawa —y aunque no
hayáis conseguido llegar la final me agrada decir que en esta fase de la prueba no ha suspendido nadie.

Todos estallaron de alegría.

—Como ya anuncié, la posición donde quedaseis no sería determinante en la nota, pero si influiría, por lo
cual, lo que han llegado al final y han vencido tendrán en su nota final un mas dos.

Izuku sonriente miró al resto de su equipo y luego a Bakugo.

—Bien, descansad, mañana será la segunda fase de la prueba; los enfrentamientos individuales, serán la
mitad de la nota. Podéis iros.

—Ay, el amor juvenil... —suspiró Midnight mientras se contoneaba y se abrazaba así misma, mientras
contemplaba a Izuku yendo agarrado del brazo de Bakugo y a Kaminari y Kirishima yendo de la mano.

—¿Se puede saber que te pasa?

Dabi, sentado en uno de los sillones de la nueva habitación que se había agenciado, debido a que
Shigaraki destruyó la suya, miraba a Hawks que tenía la mirada perdida.

—No es nada.

—Y una mierda, ya sabes que a mí no me puedes engañar, pajarito. Puedo ver a través de esa fachada que
le muestras a todos.

—Dabi, de verdad, no es nada...

Violentamente, el moreno se levantó y de un empujón tiró al alado a la cama, subiéndose encima y


sentándose en él.

—Responde —Dabi le agarró de la cara por la mandíbula sin apretar, solamente para que lo mirase y
viese que se preocupaba por él.

Hawks se quedó en silencio, debatiéndose internamente; estaba completamente dividido. Su sentido del
deber, el cual le inculcaron desde pequeño se enfrentaba a su amor por ese villano al que solo había
conocido unos meses atrás. Y ese amor acaba de romper una barrera y había ganado la batalla.

—¿Confías en mí? —le dijo el alado mirándole a los ojos.

—Tiene gracia que me lo peguntes cuando tú no confías en mi para contarme que te pasa.

La mirada del alado era tan intensa que Dabi tuvo que aflojar su agarre y quitarse de encima para que los
dos se volviesen a sentar en la cama.

—¿Qué pasa?

—Dabi, necesito que confíes en mí y no hagas preguntas, ¿podrás?


El villano tardó en responder.

—Claro que podré, pajarito, no olvides que hablas conmigo —dijo con una sonrisa chulesca.

—En dos días, quiero que te vayas de aquí y no vuelvas —dijo y metió la mano en su bolsillo para sacar
unas llaves —toma, quédate en mi casa.

Dabi agarró las llaves sin entender muy bien.

—¿Y esto a que viene? ¿Por qué me tengo que ir?

—Has dicho que no harás preguntas, por favor confía en mí, te lo explicaré cuando pase todo.

—¿Cuándo pase qué?

—Dabi, por favor —suplicaba el héroe.

Un nuevo silencio y Hawks volvió a mirar finamente los ojos azules del villano.

—Está bien, pero mas te vale explicármelo todo.

—Gracias —Hawks se abalanzó en sus brazos y lo abrazo —te prometo que todo tiene una explicación.

Claro que la tiene, pensó el villano, que sonreía de forma siniestra tras el héroe, mientras le apretaba
ligeramente la espalda.
CHARLA NOCTURNA

—Kacchan... esto es vergonzoso.

Izuku se encontraba en la habitación del rubio, desnudo y de rodillas en el suelo mientras Bakugo lo
observaba sentado en la cama.

—Sabias lo que iba a pasar, perrito. Ahora ven a por tu hueso.

Izuku, con la cara completamente roja apoyó sus manos en el suelo y comenzó a gatear, con la mirada
hacia el rubio, que igual de rojo y excitado lo miraba. Caminó a cuatro patas hasta quedar justo delante
de Katsuki, allí volvió a ponerse de rodillas y ambos chocaron miradas.

—Muy bien perrito, ¿quieres tu premio?

Izuku apartó la mirada, se moría de vergüenza, pero admitía que una parte de él se sentía muy excitado
por esa situación, algo que dejaba claro su erección.

—Si.

—Si, ¿Qué? —respondió Katsuki, pasando la mano por su entrepierna para acomodar su miembro, ya
que empezaba a dolerle tenerlo presó en la tela del pantalón.

—Si quiero mi premio.

Bakugo hizo una sonrisa de medio lado y miró al chico a sus pies y pasando la lengua por sus labios se
acomodó en la cama, echándose para atrás, apoyándose en sus codos.

—Todo tuyo, perrito.

Izuku se acercó mas a él, hasta quedar entre sus piernas, comenzó a pasar su mano por el bulto que había
en la entrepierna del rubio, al hacerlo, este resopló. Agarrando la goma del pantalón, Izuku comenzó a
bajárselo, hasta descubrir el erecto pene de Katsuki, aunque no soltó la prenda hasta que la deslizó hasta
sus tobillos y pasándolas por sus pies se la quitó, lazándola lejos. Ahí, el pecoso se acercó mas y agarró el
miembro, palpándolo bien con su mano, agarrándolo con firmeza, notando la dureza y calor que
desprendía; miró a los ojos al rubio, y notando como un hilo de saliva corría por su labio acercó su cara y
comenzó a introducírselo en la boca.

El pene del rubio le llenaba la boca, notando como llegaba hasta su garganta, en ese trayecto en su boca,
la lengua de Izuku también hacia su trabajó, cada pocos segundos, se lo sacaba de la boca y pasaba la
lengua por le glande y la hendidura de la punta, sacándole a Bakugo jadeos y gemidos.

No pasó mucho tiempo hasta que el rubio agarró al chico y lo volteó quedándolo a cuatro patas en el
suelo, y agarrando su pene comenzó a introducírselo a Izuku, haciendo que este gimiese debido a la
presión y el gusto que sentía. Momentos después, Bakugo lo embestía mientras, suavemente lo agarraba
del pelo y la cadera.
Pasaron así varios minutos hasta que tiempo después, ambos se encontraban tumbados en la cama,
sudorosos y cansados, con la respiración acelerada.

—Kacchan, te has pasado...

—No te he visto quejarte, así que cállate y muere.

Izuku rodó los ojos.

—Voy a ducharme antes de dormir, ¿vienes?

—La pregunta ofende —dijo Bakugo levantándose de la cama y yendo con el pecoso al primer piso a las
duchas.

Cuando llegan a la sala común se encuentran con algunas luces encendidas, y ven a Todoroki e Iida
sentados en la mesa teniendo algún tipo de conversación. Cuando estos notan la presencia de la pareja se
giran y los miran, Izuku algo avergonzado los saluda.

—Midoriya, Bakugo, ¿no sois capaces de dormir? —preguntó Shoto.

—Si... bueno —Izuku no quería decirles directamente que iban a ducharse juntos.

—No hables de mas, cara partida, Deku y yo nos vamos a duchar, nos hemos puesto pringosos.

—¡¡¡¡KACCHAN!!!

Izuku de forma rápida y errática tapó la boca del rubio y miró a sus amigos, con la cara completamente
roja y algo de nervios. Se produjo un leve silencio, interrumpido por Iida.

—Usen protección.

—Usaré lo que quiera —dijo Bakugo apartado las manos de Izuku de su boca y agarrándolo para llevarlo
directo a las duchas. Tenya y Todoroki se miraron y se encogieron de hombros.

—Al menos alguien se lo pasa bien —dijo Iida.

—Supongo —respondió Todoroki mientras echaba una última mirada a la puerta de los baños.

Esa noche era incapaz de dormir, estaba nervioso, no por los exámenes, que también. Si no porque dentro
de unos días iría a visitar a su madre al hospital. Y pensar en ello lo había alterado, debía hablar con ella
y entender que estaba pasando, ¿por qué no quería irse?, ¿acaso no estaba bien con él y sus hermanos?
¿era por su padre?... ¿ella tampoco lo quiere?

Había bajado a despejarse, y allí se encontró con Iida, y sin saber como acabaron hablando de sus
familias, hasta que Bakugo e Izuku aparecieron.

—Gracias al cielo mi hermano está mucho mejor —dijo Tenya animado.

—Me alegro. Stain no tenía derecho a hacerle eso... yo no lo conozco personalmente, solo lo que oí en la
tele, pero si es tu hermano y tú lo admiras tanto debe ser buena persona.

—Mi hermano es el mejor. Es mi ejemplo a seguir. Él mismo me cedió su nombre de héroe y yo lo


pienso usar con honor.

—Quieres mucho a tu hermano.


—Claro, al igual que tú quieres a los tuyos ¿no?

—Claro, para mi Fuyumi y Natsuo son pilares en mi vida. Aunque mis hermanos no son héroes.

—Eso no es importante, mi hermano tampoco lo es ya —dijo Iida, intento quitar peso al chico.

—Me gustaría conocerlo —dijo de pronto Shoto, sorprendiendo al mismo delegado.

—A mí me encantaría, seguro os lleváis bien.

—No sé, no se me da bien socializar.

—Yo iré contigo.

—Gracias, Iida, pues después de los exámenes hablamos.

Entonces volvieron a escuchar pasos en las escaleras, al girar la cabeza vieron bajar a Denki, con cara de
sueño y frotándose los ojos.

—¿Pasa algo Kaminari?

—No, solo que no puedo dormir... estoy inquieto.

—Bienvenido al club —dijo Shoto.

Kaminari se acercó y los acompañó en la mesa.

—¿Y Kirishima?

—Durmiendo como un tronco, no tiene ninguna preocupación —rio Kaminari.

—¿Os habéis preparado para el examen? —preguntó el delegado.

—Si, un poco —respondió Denki —a mí me toca enfrenarme a Mineta, no tiene un quirk fuerte, pero si
muy molesto y se sabe mis debilidades, puede ser un combate intenso.

—A nosotros nos toca enfrentarnos —dijo Todoroki señalándose a él y a Iida —realmente, no sé que
puede pasar.

—Ganará el mejor —dijo Tenya sonriéndole a Shoto.

—A mí me preocupa Shinso —dijo el rubio —su quirk es muy fuerte, es muy peligroso, y si es verdad
que no me quedó claro como luchará contra nosotros en las pruebas individuales.

—Aizawa-sensei nos dijo que habría enfrentamiento final a tres, los dos que lleguen a la fase final y
Shinso.

—El quirk Lavacerebros es problemático, aunque sabemos evitarlo, si no le respondemos no debería ser
capaz de atacarnos —dijo Todoroki.

—Si —afirmó Denki —pero recuerda que tiene una cinta como la de Aizawa, no la sabe usar del todo
bien tampoco, pero yo le he visto usarla y se le da bastante bien.

—Debemos tener cuidado con él, aunque tenga menos experiencia, puede ser un hueso duro de roer.

—¿Quién creéis que puede ganar? —volvió a preguntar Denki.


Antes de que ninguno pudiese responder, la puerta del baño se abrió, dejando escapar unas risas.

—Kacchan... suelta...

Los tres chicos miraron hacia allí, para ver como Izuku era garrado por Katsuki por detrás, pasando sus
manos por su cintura rodeando su cuerpo y le daba pequeños besos en el cuello. La mirada de los cinco
chicos se cruzó durante un momento.

—¡¡¿TENEMOS MONOS EN AL CARA O QUE?!!

—¡Kacchan! —replicó Izuku, soltándose del agarre del rubio, y acercándose a los tres sentados en la
mesa —perdón... ¿Qué hacéis?

—Hablábamos del examen de mañana.

—Les estaba preguntando que quien pensaban que iba a ganar.

Izuku lo tenía bastante claro, miró a su espalda para ver a Bakugo acercándose a ellos con cara amarga.

—Ganará el mejor —sentenció Izuku.

Tras hablar un rato todos volvieron a sus habitaciones, quedaban pocas horas para el comienzo del
examen individual.
ENFRENTAMIENTOS INDIVIDUALES
Chapter Notes
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El nuevo día había llegado, y toda la clase de 1-A, junto con Shinso se encontraban frente al campo de
entrenamiento F-5 y ante ellos estaban nuevamente Aizawa, All Might, Present Mic y Midnight, los
encargados de puntuar el examen.

—Bien, atended —alzó la voz el pelinegro — os comunicaré como serán los enfrentamientos, el orden y
el momento en el que entra Shinso.

Izuku, junto a Bakugo atendía a las explicaciones, de forma rápida buscó con la mirada a Todoroki, Iida y
Kaminari, ya que al verlos despiertos la noche anterior, quería ver si estaban en buenas condiciones, y al
encontrarlos pudo ver que parecían contentados.

—Los veinte os enfrentareis en combates individuales según el sorteo que se realizó días atrás, ya sabéis
quienes son vuestros adversarios. El orden será este —Aizawa dio paso a una pantalla donde se veían sus
nombres y orden de combate, siendo este completamente aleatorio.
—Habrá cuatro rondas, es simple, los vencedores se enfrentarán en el orden en el que se les ha asignado.
Avanzareis de ronda hasta la tercera, ahí entrará Shinso y se enfrentará al ganador de los duelos de
Tokoyami y Mina, y Koda y Hagakure. A partir de ahí avanzareis hasta una final a tres, donde solo uno
saldrá vencedor.

Todos asintieron, emocionados, tenían ganas de empezar y probar todo lo que habían aprendido en ese
año.

—Os recuerdo que, ganar no implica aprobar el examen, pero si se tendrá en cuanta, el ganador tendrá un
mas tres en su nota final.

Unos murmullos comenzaron a sonar.

—Midoriya, si ganas tú tienes aprobado, ya que con el mas dos de la prueba de grupos y el mas tres de
aquí, sacas un cinco —le dijo Kaminari.

Izuku se llevó la mano a la nuca algo avergonzado.

—Para eso tendría que ganar...

—Si alguien puede eres tú, Midoriya —dijo Todoroki.

Izuku se puso nervioso ante tantos halagos de repente, aunque se calmó al momento que vio a Bakugo
ponerse delante de él.

—¡¡VOY A GANAR YO, MADLITOS EXTRAS!!

Tras unos minutos mas, todos se agruparon en un lateral del campo de enteramiento, allí apareció
Cementoss y en un abrir y cerrar de ojos, creó le campo de batalla. Momentos después se dividieron en
dos grupos y cada miembro de la pareja fue a un lado del campo, y con una señal de Midnight el examen
comenzó.

La primera ronda fluía con relativa normalidad, los enfrentamientos eran intensos, bastante más de lo que
pensaban, todos se habían preparado. Present Mic, sentado al lado de Aizawa comentaba las batallas a
través de un potente micrófono, mientras que All Might y el mismo Aizawa tomaban notas. Un tiempo
después, la primera ronda había finalizado y los vencedores vieron como la pantalla donde estaba la
clasificación se actualizaba, mostrando los nuevos enfrentamientos.
En esta nueva ronda, Izuku se vería las caras con Ojiro y en el descanso entre ronda y ronda, y mientras
Bakugo se enfrentaba a Tsuyu, revisó su libreta con anotaciones de todos sus compañeros.

Ojiro era rápido y bastante fuerte, su quirk no era muy vistoso pero útil y efectivo. Su fuerza física base
era superior a la de Izuku, y el peliverde lo sabía, por lo que debía moderar el One For All para superar
esa fuerza y no herir de gravedad a su compañero, en la teoría era fácil y conocía a Ojiro, sabía donde
atacar.

Momentos después Bakugo salió victorioso de su enfrentamiento y Aizawa dio paso a Izuku y Ojiro,
ambos se subieron al terreno y frente a frente esperaron a que Midnight diese la señal.

El combate no fue tan intenso como en otras ocasiones, ya que, con las nuevas habilidades de Izuku,
Ojiro no podía hacer nada. El combate duró unos minutos, dando como vencedor al peliverde, que saludó
a su contrincante y este le felicitó y lo alabó por su trabajo.

El resto de los combates avanzaron y la tabla se actualizó.


Los seis participantes de la siguiente ronda se acercaron frente a Aizawa.

—Lo estáis haciendo bien, ahora es el momento en el que entra Shinso, que se enfrentará a Hagakure.

Izuku y Bakugo se miraron, ya que debían volver a enfrentarse.

—Ya sabes, Kacchan, no te contengas.

—Nunca lo hago estúpido.

—Yo no lo haré.

—Eso espero, quiero ganarte en tu máximo nivel, por algo voy a ser el numero uno y voy a ser mejor que
tú. Te recuerdo que aunque seas mi novio, sigo queriendo ser el mejor y superarte.

Izuku sonrió.

—No, tú eres mi novio...

Bakugo lo miró frunciendo el ceño.

—NO DIGAS TONTERIAS, TÚ ERES MÍ NOVIO.

Izuku comenzó a reír, al mismo tiempo que Aizawa comentaba las ultimas indicaciones, mandando a los
dos primeros combatientes a sus puertos. El primero combate estaba por empezar, el combate que
enfrentaría, nuevamente, a Bakugo e Izuku.

La señal de Midnight dio comienzo al combate, y rápidamente una gran polvareda cubrió el terreno y una
potente explosión retumbó en todo el estadio. En el centro de toda es nube de polvo una estela de color
verde se elevaba a gran velocidad, portando una corriente de energía negra que llevaba agarrado el brazo
e Bakugo y lo arrastraba muy deprisa.

—¡¡SULETAME, BASTARDO!!

Bakugo lanzó una nueva explosión a ese látigo que lo agarraba y consiguió zafarse y usando sus
explosiones comenzó a impulsarse para quedar justo encima del peliverde, apuntó con su mano hacia su
cabeza y expulsó una potente explosión. Esa nueva explosión creo una nueva nube de humo por lo que
no pudo ver como Izuku lo esquivaba y rápidamente flotó sobre su cabeza y usando nuevamente el látigo
negro lo volvió a atrapar y lo lanzó contra el suelo usando el 20% del One For All, algo con lo que
Bakugo no pudo hacer nada y acabó estrellado contra el suelo, dando así como vencedor a Izuku.

Una vez Midnight dio la señal de que el combate había acabado, Izuku fue directo hacia Bakugo, que con
dificultad se levantaba del suelo.

—¡Kacchan!... lo siento... lo siento...

El peliverde llegó y se arrodilló al lado del rubio y quiso ayudarle a levantarse, pero Bakugo el dio un
manotazo a su mano.

—Nerd de mierda... no te disculpes.

—Kacchan...

Bakugo con dificultad y sujetándose un brazo se incorporó y miró al peliverde.

—Esto solo ha sido un tropiezo... ¿queda claro?

Izuku vio que realmente no estaba muy herido, al menos físicamente, lo conocía y debía sentirse mal por
perder.

—Lo entiendo.

Bakugo esbozó una leve sonrisa que luego camufló con una mueca de enfado y comenzó a caminar hacia
el resto de los compañeros, mientras que Izuku lo seguía y era felicitado por sus amigos y compañeros.

El resto de combates pasaron hasta quedar la clasificación así.


Frente a Aizawa se encontraban los tres finalistas, Izuku, Todoroki y Shinso, los tres recibían las últimas
indicaciones y tras las palabras del profesor, se dirigieron al campo de combate.

—¡¡¡DEKU, COMO NO GANES TE PATEARÉ ESE CULO TUYO!!!

Izuku pudo oír como Bakugo lo animaba a su manera, lo miró y con una sonrisa le levantó el pulgar.

Los ánimos de la clase estaban muy elevados, el examen estaba siendo muy interesante, todos aplicaban
lo aprendido en las prácticas, nuevos movimientos, mejoras en sus quirks, era una pasada ver eso, ver el
avance de todos, pero All Might estaba impresionado con su pupilo, el como había mejorado, había
manifestado y asimilado los dos quirks. Él ya lo sabía, pero todo eso no hacia mas que confirmar que
había elegido a un buen sucesor.

—Que comience el combate final —dijo Midnight contoneándose y dando un golpe seco en el aire con
su abanico.

Y los tres aprendices de héroe se lanzaron al centro para comenzar la batalla por el primer puesto.

—Doctor...

En un laboratorio, un hombre con bata de médico, y gafas redondas se atusaba el bigote mientras miraba
a aquel hombre de pelo azul que lo miraba fijamente.

—Mas le vale que esto valga la pena.


—Shigaraki, tranquilo, All For One ya tenía previsto todo esto. Con esta máquina —dijo señalando una
cabina donde una silla estaba rodeada de varios artilugios punzantes —te traspasaré el quirk de All For
One, el quirk de robar poderes.

—¿Y por qué cuatro meses?

—Debemos preparar tu cuerpo, ya hemos estado haciendo pruebas como bien sabes, hemos ido
acoplando a tu cuerpo algunos quirk de velocidad y poder, pero al no tener tu cuerpo adaptado solo
duraba unos pocos minutos, sin contar con el efecto secundario.

—Si, ya sé lo que es...

—Si, tus cambios de personalidad, es el precio a pagar por el poder.

—Por culpa de eso ahora siento cosas por ese estúpido de Dabi —dijo Shigaraki molesto.

—No te apures, en cuanto tu cuerpo esté adaptado al All For One, no habrá mas cambios de
personalidad.

—Eso espero, estoy hartó de sentir estas cosas. Yo lo odio todo y a todos, y Dabi no puede ser una
excepción.

—Tranquilo —el doctor sonrió —pronto serás solo un cascarón mas.

Shigaraki no llegó a oír eso, se encaminó hacia la cabina y entró para sentarse en esa silla. El doctor lo
miró impasible y siguiéndolo se puso a su lado, en el ordenador que controlaba todo.

—Shigaraki, con este All For One, irán adosados varios quirks, que el mismo All For One dejó para ti
con la finalidad de que encontrases y obtuvieses el quirk que el no pudo robar.

Tomura lo miró extrañado.

—Eso no es posible, el Maestro no pudo fallar.

—Pues lo hizo, el quirk que le fue imposible robar fue el One For All, y tu misión es obtenerlo.

Sin decir nada mas, el doctor comenzó a tocar las teclas del aparto y las máquinas comenzaron a
moverse, siendo la mas grande, frente a Tomura; un gran picho se clavó en su abdomen y comenzó la
implantación, provocándole al villano unos alaridos tales que aprecia que iba a morir en cualquier
momento.

—Una vez se implante el All For One, solo habrá que mantenerlo suspendido hasta que el cuerpo lo
asimile, un total de 123 días.

Y mientras Shigaraki gritaba, el doctor contenía la risa mientras abandonaba el laboratorio.

En la U.A. unas zapatillas rojas estaban sobre el suelo y tendidos a su lado dos chicos, Todoroki y Shinso
habían sido vencidos y tras la señal de Midnight, todos salieron a felicitar a Izuku, siendo el primero en
llegar Bakugo, que dándole un golpe en el hombro lo felicitó, acercándose a su oído para decirle que no
había dudado de él y que ya le daría su premio en privado.

Ruborizado se dejó querer por sus compañeros, que lo felicitaban y daban animos a los vencidos.
Un rato después, Aizawa felicitaba también al peliverde y a toda la clase.

—Me habéis sorprendido gratamente, auguro unas buenas notas.

Todos saltaron de alegría, viendo que el trabajo tenía recompensa y sin cortarse, Izuku, envuelto en
alegrías, risas y felicidad, agarró a Bakugo de la cara y lo besó. Katsuki rodeó la cintura de su novio y
ambos disfrutaron ese beso.

Ya que ese beso, sería el último en mucho tiempo.

Chapter End Notes

Para los enfrentamientos he usado las estadísticas de las guías oficiales de los personajes "Ultra
Archives". He sumado las estadísticas y he hecho la media, y el que daba un número mas alto es el
que ganaba la batalla.

Con la excepción de Izuku, que he usado las estadísticas del segundo libro oficial de personajes,
"Ultra Analysis"

*Los combates han sido completamente aleatorios, he elegido las parejas con una ruleta.
ATAQUE A LA LIGA DE VILLANOS (1ª PARTE)

Un nuevo día había llegado y en la guarida de la Liga de Villanos había un extraño silencio, a simple
vista podría parecer que el lugar estaba desierto, pero Toga estaba encerrada en la habitación de Shigaraki
y Mr. Compress se encontraba maniatado e inconsciente en el baño. Por su parte Hawks y Twice
caminaban por el pasillo que daba a las habitaciones, cuando el alado se detuvo, alzando sus alas para
que dos plumas sellaran ambas puertas.

—¿Qué pasa? —preguntó Twice viendo las plumas cerrar las puertas.

El alado estaba inmóvil justo delante de él, lo miraba aun con sus alas extendidas; alargó sus manos hacia
estas y extrajo dos plumas que se alargaron y formaron dos espadas.

—Bubaigawara...

Twice estaba confuso.

—Hawks, amigo, ¿Qué pasa? ¿estas bien?

—Bubaigawara, quedas arrestado...

—¿Qué?, Hawks, ¿Qué pasa?... —Twice intentó acercarse, no entendía nada de lo que estaba pasando.

De pronto una multitud de plumas comenzó a rodearlo, lanzándolo al suelo y quedándolo inmóvil.

—Hawks... ¿Qué pasa? ¿Qué haces?

—Tienes la opción de entregarte, confiesa tus crímenes, y podremos ayudarte, te rehabilitaras y podrás
volver a la sociedad. Yo te ayudaré.

—Pero Hawks, tú eres mi amigo...

El héroe cerró los ojos y una de sus plumas quedó flotando mientras, metía su mano en su bolsillo y
sacaba un móvil.

—Podéis empezar —dijo el alado.

Twice entonces comprendió cuando un gran estruendo sonó al otro lado de la puerta, oyendo gritos. De
rodillas y con las manaos en la cabeza el enmascarado comenzó a lamentarse, entre sollozos miró a quien
hasta hace unos momentos había considerado su mejor amigo.

—Otra vez no... otra vez no...

—Bubaigawara, entrégate y te ayudaré. No quiero pelear contigo.

De pronto una multitud de clones inundaron el pasillo y se lanzaron contra Hawks, pero sus plumas
fueron mucho mas rápidas y como láseres fulminaron hasta la última copia, hiriendo en la cara a Twice,
que vio como su máscara se rompía y un hilo de sangre la caía por la mejilla.
—No pienso abandonar a mi familia —dijo Twice creando nuevas copias, esta vez con las imágenes de
los miembros de la Liga que se lanzaron contra Hawks, pero nuevamente fueron fulminadas por sus
plumas.

—Jin Bubaigawara, ¡¡NO QUIERO LUCHAR CONTIGO! ¡ENTREGATE! ¡APROVECHA ESTA


OPORTUNIDAD Y ARREGLA EL ERROR!

Lleno de rabia, frustración y sentimientos de traición, miró a su ex amigo, y con lágrimas en los ojos,
extrajo su cinta métrica y se lanzó con todas sus fuerzas a atacarlo.

—¡¡NADIE ME DICE QUE SOY UN ERROR!! —gritó mientras se abalanzaba contra el alado.

Hawks lo pudo esquivar con facilidad, aunque recibió varias ráfagas de ataques de Twice y de varias
copias que empezaron a aparecer. Y con una velocidad pasmosa, el alado eliminó a todas las copias y con
un movimiento super veloz se puso en la espalda de Twice, este al verse superado comenzó a correr hacia
la puerta que daba al almacén principal, pero antes de llegar a dicha puerta, Hawks se lanzó empuñando
su espada-pluma atravesando la espalda del villano, tirándolo al suelo mientras un gran charco de sangre
comenzaba a salir de su cuerpo.

Con el cadáver de Twice a sus pies, Hawks extrajo su espada del cuerpo y cerró los ojos. Sin percatarse
de que la puerta tras de sí se abría y alguien caminaba hasta quedar a su espalda.

—Vaya, veo que el pajarito por fin ha mostrado su verdadera cara.

Y justo cuando Hawks, con los ojos abiertos como platos, se giró para ver a la persona que estaba su
espalda, una llamarada de color azul cubrió todo el pasillo.

En la U.A. los alumnos tenían el día de descanso, ya que, tras el cansado día del examen, Aizawa vio
beneficioso darles tiempo libre. Bakugo e Izuku estaban sentados en la parte exterior de la residencia y
junto a ellos estaban Todoroki, Kaminari, Kirishima y Sero.

—Aun no consigo olvidarme de ayer, Midoriya, estuviste fantástico —lo alabó Denki.

—Muchas gracias, hice lo que pude —comentó Izuku.

—No mientas —replicó Bakugo —les diste una paliza porque eres mejor que ellos.

—Bakugo, tú no digas nada que también perdiste —le dijo Kirishima.

—¡¡YO NO PERDÍ, SOLO TUVE UN TROPIEZO, PERO NO PERDÍ!!

—No te avergüences, Bakugo, yo también perdí —dijo Todoroki.

—¡¡¿QUIÉN SE AVERGUENZA?!!

Mientras hablaban y discutían, vieron a lo lejos como Midnight caminaba, y cuando la mujer vio a los
chicos los saludó y se acercó a ellos.

—Hola, chicos, que bien estuvisteis ayer en el examen, fue fantástico ver tanta juventud en movimiento.

Los chicos en general se ruborizaron, especialmente Izuku, Sero y Kirishima.


—No es nada, Midnight-sensei...

Tras unas palabras la profesora retomó la marcha, deteniéndose a escasos metros, la mujer extrajo su
móvil y miró la pantalla.

—Vaya, parece que han localizado a la Liga de Villanos y quieren que estemos pendientes por si
necesitan refuerzos —dijo la mujer en voz alta, haciendo participes a los chicos de las nuevas noticias,
pensando que eso les alegría, ya que ellos sufrieron bastante por culpa de esos villanos.

Izuku y Bakugo se miraron, pero Todoroki comenzó a temblar, con los ojos muy abiertos y con un hilo de
voz solo pudo pensar y decir un nombre.

—Dabi...

Sin previo aviso se levantó y echó a correr, para a pocos metros utilizar una plataforma de hielo para
desplazares. Alarmados, Izuku y Bakugo se levantaron.

—¿Qué pasa? —preguntó alterado Kaminari.

—Llamad a Aizawa, rápido —dijo Izuku mientras cargado su poder comenzó a perseguir a su amigo.
Bakugo repitió lo mismo a sus amigos y mientras ellos corrían buscando al pelinegro, Bakugo,
impulsándose con sus explosiones comenzó a seguir a Izuku, hasta que finalmente lo alcanzó.

—¡¿Qué mierdas está pasando?!

—No lo sé, pero tengo un mal presentimiento —dijo siguiendo la estela de hielo —¡¡TODOROKI-KUN,
ESPERA!!

Ambos eran incapaces de alcanzar a Todoroki, debido sobre todo a que por alguna razón era mucho mas
rápido que otras veces y no era solo porque usase la técnica que le enseñó Endeavor para aumentar su
velocidad, algo le empujaba a ir mas rápido. Tras unos minutos vieron que a lo lejos se podía ver un gran
almacén, y por lo que parecía se estaban produciendo altercados, humo, polvo suspendido y mucho ruido
provenía de ese sitio.

—Kacchan...

—Si, lo sé, debe ser la base de la Liga... ¿a qué ha venido ese idiota aquí?

Izuku pensaba mientras volaba impulsándose con el látigo negro, hasta que finalmente no le quedó otro
pensamiento, miró a Bakugo sorprendido.

—Es Dabi.

—¿Qué tiene que ver ese ahora?

—Todoroki ha venido a por él...

—Pero eso no puede ser... ¿no que lo habían dejado?

—No lo sé... estoy confuso.

Bakugo pensaba rápido, intentó despejar la mente y atrajo la atención del peliverde.

—Deku, lo primero es encontrarlo y lo alejaremos de aquí a la fuerza si hace falta y ya nos lo explicará.

—Si, tienes razón.


Minutos después vieron al chico traspasar una columna de humo, mientras ellos dos aterrizaron en el área
trasera de almacén.

—Yo voy por delante, tu entra por esa puerta, nos encontraremos en el centro —dijo Bakugo y
rápidamente se impulsó perdiéndose entre el humo.

—¡¡TEN CUIDADO!! —gritó Izuku, pero no a tiempo para que llegase a oídos del rubio.

Suspirando, miró la puerta, estaba abierta y al parecer destrozada, quemada en algunos puntos, con
determinación entró para llegar a un largo pasillos con multitud de puertas, al dar unos pasos, humo y un
calor asfixiante se filtraba por la puerta del fondo, la cual parecía quemarse por un fuego azul, Izuku se
quedó unos minutos estático hasta que la puerta por la que emanaba calor estalló desvelando un gran
fuego azul.

Izuku lo reconoció e intentó acerarse, pero el calor era tan fuerte que se le hizo imposible avanzar,
incluso cayó de rodillas debido al denso aire, tosiendo giró la cabeza, el humo comenzaba cubrirlo todo.
Fue ahí cuando oyó una voz.

—Socorro...

Una potente llamarada azul impactó de lleno contra la espalda de Hawks, haciéndole gritar y retorcerse
en el suelo mientras sus alas poco a poco se iban desintegrando; en un punto, el fuego aumentó dándole
un nuevo gople de calor quemándole la espalda y el cuello, dejándolo en el suelo boca abajo casi inmóvil.

El causante de todo eso se acercó y con su pie volteó al héroe quedándolo tumbado boca arriba en el
suelo, mirándolo a la cara. Con fuerza, Dabi pisó el estómago de Hawks hundiendo su pie hasta el punto
de hacerle escupir sangre.

—¿Y tú te haces llamar héroe? —rio el villano —has matado a Twice, eso no es muy heroico la verdad.

La cara de Dabi reflejaba locura, una sonrisa macabra se dibujaba en sus labios.

—Da...bi...

—¿Algo que decir en tu defensa... Keigo Takami?

Los ojos de Hawks se abrieron aún mas, su confusión y sorpresa lo hicieron colapsar. Mientras Dabi
comenzó a reírse al ver su expresión.

—Así es, se tu verdadero nombre... al igual que sé que eres igual que tu padre, un ladrón y un asesino.
Solo hay que ver lo que le has hecho a Twice... que feo... señor héroe.

Hawks no podía hablar, hiperventilaba, el dolor de su espalda era atroz, la bota de Dabi en su estómago le
hacía querer vomitar y el fuego seguía esparciéndose por la sala.

—Tus estúpidos sentimientos te han impedido ver mas allá. Creías que Twice era el mayor peligro,
cuando debiste haberme fichado a mi desde un principio —soltó una carcajada mientras hacia emerger
más fuego a su alrededor —pero ese estúpido amor por mi te cegó. Eres patético.

Hawks comenzó a sentir lágrimas en sus ojos, cosa que hicieron reír mucho mas a Dabi, que lo miraba
con odio.
—Es triste, yo al principio quise confiar en ti; pensé, este héroe parece diferente, este héroe podrá
salvarme. Quise confiar en que me salvarías, pero nunca pasó. Al contrario, te importaba poco lo que yo
hiciese, si mataba a alguien, si quemaba a la gente, si atormentaba a ese estúpido peliverde, te daba igual
—Dabi a cada palabra se enfurecía mas —tu estúpido amor por mi hizo que no vieses mas allá. Yo fui
tonto, quise creer que llegarías un día y me dirías que nos fugásemos los dos, lejos de aquí, que me
ayudarías a cambiar, pero no...

—Dabi...

—Lo sé todo, Keigo, sé que trabajas para la Comisión, sé que te infiltraste para sacarnos información,
cosa que yo permití desde un principio. Yo te dejé informar de todo, estaba harto de Shigaraki y usándote
podría acabar con él. También sé quien es tu padre y lo que hizo, sé que fue Endeavor el que lo encarceló.
Lo sé todo.

—Dabi —la voz de Hawks sonaba débil, el fuego había llegado a su cuello y había dañado su garganta.

—Me he guardado lo mejor para el final, Keigo... quiero que escuches bien esto —dijo el villano
mirándolo directamente a la cara —nunca te he querido, para mi es indiferente lo que te pase, me da igual
si vives o mueres. No eres nada para mí.

Los ojos de Hawks se abrieron, la conmoción empezaba a ser presente, cuando una nueva ráfaga de
fuego lo cubrió todo por completo, icluido el cadaver de Twice, para que poco después, el villano
atravesase una puerta y saliese de alli.

Entre todo el humo y el fuego, Hawks, en sus últimos suspiros, con la vista nublada intentó arrastrarse
con las pocas fuerzas que tenía hacia la puerta, y tras unos segundos, esa puerta se abrió de golpe, y antes
de caer inconsciente, pudo ver la imagen de un rubio que reconoció al instante, correr hacia él.

Izuku corrió por el pasillo por el que la voz seguía pidiendo ayuda, al atravesar varias puertas llegó a lo
que parecían unas celdas.

—¡AYUDA!

La voz ahora era mas audible, pudiendo reconocer que era la voz de una mujer, corriendo llegó al final de
la sala y allí encontró a una mujer pelirroja, en una de las celdas.

—Por favor, ayúdame, me tienen encerrada.

—No se preocupe, señorita, la ayudaré.

Izuku cargó su poder y destruyó la celda, entrando para ayudar a levantarse a la chica.

–Muchas gracias, eres mi héroe.

—Debemos salir de aquí, rápido.

—No, puedo, me pusieron esto en la boca y me impide salir...

—No se preocupe — Izuku volvió a cargar su poder y agarró la mascarilla de la pelirroja y usando el
máximo, acabó por romperla, liberado así la cara y la boca de Tachibana.
Izuku la agarró de la mano y quiso echar a correr cuando notó que al tirar de la mujer esta no se movía, al
girarse, la cara de Tachibana esbozaba una sonrisa tan perturbadora y malévola que una sombra cubrió su
rostro y pudo ver como alzaba la mano y dejaba caer al suelo algo de color azul.

Con una nueva sonrisa miró al peliverde.

—Creo que es hora de dormir.


ATAQUE A LA LIGA DE VILLANOS (2ª PARTE)

Unos momentos antes de que Dabi apareciese y atacase a Hawks.

—Creí que no vendrías —dijo Tachibana en su celda.

—Cállate y toma —Dabi le lanzó la bala de color azul a la chica que agarró en el aire —cuando oigas
ruido inyéctatela y saldremos de aquí, antes tengo que hacer un trabajito.

—¿Me lo cuentas? —preguntó Tachibana con voz sensual.

—Voy a quemarle las alas a un pajarito.

Tachibana rio.

—Que malo... me gusta.

—Cuando salgamos de aquí iremos a por ese pelo moco, ¿te acuerdas lo que te conté del rubio estúpido
ese no?

—Si... que son pareja... —dijo la mujer hastiada —ya sé que te lo contó tu noviecito de pelo bicolor.

—Se llama Shoto.

—Vaya, veo que es peor de lo que pensaba, al final tenías razón, te has acabado enamorado de él...
recuerda que me dijiste que aunque te negases lo iba a tener que hacer ¿no?

—Si, lo recuerdo... pero... —Dabi dudó por un momento.

—No te puedes echar atrás ahora, recuerda tu objetivo. No dejes que ese niñato lo estropeé todo.

—Pero...

—¡¡NADA DE PEROS... VOY A HACER QUE TODO SE VAYA ¿ENTIENDES?, NO QUEDARÁ


NADA DE ESE AMOR TUYO, HARÉ LO QUE ME PEDISTE, PORQUE YO SI CUMPLO LO QUE
PROMETO Y MAS TE VALE CUMPLIR TU TAMIBEN!!

La mujer perdió los nervios por un momento.

—No vuelvas a gritarme puta loca de mierda.

—Tú cumple y yo cumpliré.

Pero ninguno de los dos villanos sabía que poco después los ratones entrarían corriendo en la boca del
lobo.

Un gran estruendo estalló en el almacén, Mt. Lady había derribado la fachada del almacén, usando su
forma gigante, dando así paso a Kamui Woods, Fat Gum y Mirko, que se adentraron en el edificio de
forma organizada y rápida.

—Endeavor —dijo la mujer conejo por su auricular —ya estamos dentro, pero no parece haber nadie.

—Mirko, cualquier problema avisa y entraremos Best Jeanist y yo.

—Tranquilo jefe, tu vigila los alrededores por si aparece Shigaraki.

En ese momento Mr. Compress lanzó unas pequeñas bolas azules, que al estar a poca distancia de los
héroes, se descomprimieron y dejaron paso a escombros que impactaron contra Fat Gam, aunque sin
éxito, ya que pudo soportar el golpe, Mirko lo esquivó y Kamui Woods si fue herido pero de forma leve.

Viendo que la situación era complicada, Mr. Compress volvió a agarrar unas bolas y las lanzó haciendo
aparecer unos clones de Twice que había guardado en caso de emergencia, y estas copias de dispusieron a
atacar cuando de repente algo los atravesó a gran velocidad haciéndolos caer al suelo. Edgeshot aprecio y
dio la señal a Mirko para que avanzase, esta le asintió y cuando se disponía a adentrarse mas en el
almacén, Toga apreció absorbiendo sangre e instantáneamente convirtiéndose a Hawks, de forma rápida
agarró dos plumas convirtiéndolas en espadas y atacó a la mujer conejo.

Mirko lo pudo esquivar con facilidad y asestó una patada a la chica transformada.

LUNA RING

Toga-Hawks salió despedida hacia una pared, golpeándose y quedando inconsciente. Mt. Lady acabó por
derrumbar la fachada y entró en el edificio, Kamui y Fat Gum avanzaron rodeando a Mr. Compress, junto
a Edgeshot y Mirko.

—No tienes escapatoria.

Compress miraba a todas partes buscando alguna solución, y cuando por fin iba a rendirse una llamarada
azul barrió a los héroes, no provocándoles daño, pero si alejándolos de allí.

—Llega la caballería —dio Dabi poniéndose al lado de Mr. Compress.

Mientras todo esto sucedía una placa de hielo se deslizaba por la zona, viendo el agujero en la puerta, se
acercó mucho mas y entró. Bakugo iba detrás y encontrándose en medio de la batalla de los villanos y los
héroes, buscó a Todoroki con la mirada, pero no lo veía, había mucho caos.

Bakugo pudo ver como a lo lejos, Mirko lanzaba de una patada a alguien parecido al pajarraco pesado,
sin prestar mucha atención empezó a buscar a Todoroki sin éxito, abrió una puerta, pero no había nada,
solo un gran charco de sangre, avanzó y al tocar el picaporte de la siguiente puerta la apartó rápidamente,
pues quemaba. Pensando que podría haber sido Todoroki abrió la puerta para encontrarse con un
moribundo Hawks, que se arrastraba por el suelo, con sangre en su cara y quemaduras muy graves en la
cara, cuello y su espalda estaba vacía, sin alas.

—¡MIERDA!

Bakugo se acercó al héroe justo cuando este perdió el conocimiento, lo agarró en brazos y rápidamente
salió de alli, esquivando nuevos ataques enemigos pudo llegar a la puerta, justo cuando vio a lo lejos una
llamarada azul.

Salió del almacén con Hawks y lo dejó tumbado en una zona apartada.

—¡¡¿HAWKS, BAKUGO?!!
Endeavor se acercó a ellos muy confuso, seguido por Best Jeanist —¿Qué pasa? ¿Qué hacéis aquí? —
Endeavor enfocó su mirada a Hawks y su alarma creció al verlo tan herido.

—¡NO HAY TIEMPO, TODORKI ESTA AHÍ DENTRO!

—¡¡¿Qué?!!

—Jeanist, cuida de Hawks.

Asintiendo, el héroe vio como Bakugo y Endeavor entraban en el almacén.

DERRIBO LUNAR

Mirko lanzó su ataque hacía los villanos, pero justo en ese momento, Shoto se cruzó, protegiendo a Dabi
y recibiendo él el ataque y lanzándolo justo contra Dabi, que lo agarró en brazos.

—Vaya héroes, atacando a jóvenes... —se burló Dabi ante la confusa mirada de Mirko.

—¡¡SHOTO!!

Endeavor entró junto con Bakugo y se unió a los demás héroes.

—Oh, Endeavor... cuanto tiempo...

—Dabi...

—¡¡SUELTALO!! —gritó Bakugo.

Dabi al verlo abrió los ojos y sonrió.

—Si tú estás aquí, Midoriya también... increíble, ni que soto fuese un fanfic...

—¿Qué dices?

—Endeavor, ¿Qué hacemos? —Mirko lo miró.

Dabi tenía agarrado a Shoto en brazos, no podía a tacarlo de frente.

—Mierda...

Mr. Compress lanzó una de sus bolas hacia Toga y la comprimió para atraerla hacia él, guardándola en un
bolsillo.

—Dabi, debemos huir.

—No pienso ir a ningún sitio con vosotros.

—¿Qué?

—Estoy harto de seguir a las órdenes de ese inútil de Shigaraki. Yo no vine aquí a hacer tonterías, quiero
acabar con estos héroes.

—Pero solos no podemos, el jefe...

—¡¡DEJATE DE TONTERIAS!!
Aprovechando ese altercado entre los dos villanos, Edgeshot se convirtió en papel e intentó agarrar a
Shoto, pero Dabi lo vio y con una llamarada lo alejó.

La situación era extrema, los dos villanos acorralados, con Shoto en los brazos de Dabi y los héroes
rodeándolos, pero incapaces de hacer nada.

Dabi miró a Endeavor y sonrió.

—Vaya, Endeavor, ¿Qué harás ahora que tu producto perfecto es mío?

—¡¡¿DE QUE HABLAS?!!

Dabi comenzó a reírse a carcajadas.

—Si tu supieras, pero no es el momento... Shoto es mío, aunque por poco tiempo por desgracia...

Endeavor abrió mucho los ojos.

—¿QUÉ ESTUPIDEZ ESTAS DICIENDO?

—Lo siento, Endeavor, quería ser yo el que te matase, pero...

De pronto un nuevo estruendo a uno de los laterales de la estancia hizo que todos mirasen hacia el gran
agujero que había aparecido, todo envuelto en polvo y una lluvia de escombros cayó sobre ellos.

Atravesando esa nube de polvo, con paso lento, contoneándose, moviendo la cadera a cada paso, como si
se tratase de una pasarela; la silueta de una mujer avanzaba. Tachibana caminaba hacia ellos, y una vez
atravesó la cortina de humo vieron que en su brazo llevaba a Izuku, inconsciente y arrastrándolo por el
suelo.

—¡¡¡DEKU!!!

Bakugo sin pensarlo se lanzó hacia ella, y a pocos metros, Tachibana alzó al cabeza.

—Estréllate contra la pared.

De proto el cuerpo de Bakugo se movió solo y se estampó contra la pared del fondo dejándolo enterrado
en escombros.

—¡¡Bakugo!!

Tachibana comenzó a acercase mas a ellos, quedándose justo detrás de los héroes.

—Todos al suelo.

Al decir eso, Endeavor, Mirko, Edgeshot, Mt. Lady, Kamui Woods y Fat Gum cayeron al suelo, como si
algo los empujase, como si la gravedad hubiese aumentado de forma exponencial.

—Llegas tarde —le reprochó Dabi.

—Estaba entretenida con esto —dijo alzando el brazo y subiendo el cuerpo de Izuku.

—¡¡TU!!

Dabi miró a la espalda de Tachibana y esta se giró para esbozar una sonrisa de absoluta satisfacción. Ante
ella se alzaba Eraser Head.
—Es increíble, todo está saliendo demasiado bien...
ATAQUE A LA LIGA DE VILLANOS (3ª PARTE)

—Lady Lie... suelta a mis alumnos.

Aizawa miraba a la mujer con furia, en sus manos portaba parte de su cinta mientras sus ojos, rojos y
brillantes ya habían anulado tanto su quirk como el de Dabi.

Todos los héroes allí presentes, que estaban aprisionados por Tachibana, notaron que la presión que los
mantenía en el suelo desaparecía, y poco a poco se incorporaban.

—¿Crees que eso me va a detener, Eraser Head? —preguntó con tono prepotente y altivo, alzando la
mano por la cual tenía sujeto a Izuku — ¿o acaso quieres que a este chico le pasen cosas malas?

Aizawa no mutó su expresión, solo avanzó unos pasos, pero se detuvo al ver que Dabi avanzaba también
y se colocaba al lado de la mujer.

—No hagáis tonterías o... —mostró también a Shoto inconsciente.

—¡¡SHOTO!! —gritó Endeavor con la intención de despertarlo, pero fue inútil.

Los héroes estaban acorralados, mientras los villanos usasen a los chicos como escudo no podían hacer
nada, aun habiéndoles borrado el quirk.

—¡¡AAAAHHHHH!!

Ese grito alarmó a todos, cuando vieron a una ráfaga de explosiones lanzarse contra los dos villanos, que
no pudieron evitar que Bakugo agarrase a Izuku y Todoroki y los alejasen.

—¡¡¡AHORA!!

Los héroes se abalanzaron contra los dos villanos. A cámara lenta, Tachibana esbozó una sonrisa y
sosegada, miró a Aizawa.

—Ciégate.

De pronto, Eraser Head notó como uno de sus ojos se desvanecía haciéndole perder todo el control y
concentración, cayendo al suelo, gritando mientras de esa cavidad ocular empezaba a brotar sangre,
volviendo a activar los quirks de los villanos. Una llama azul expulsó a todos los héroes, hiriendo de
gravedad a Mt. Lady, Kamui Woods y Fat Gum; Mirko, Edgeshot y Endeavor solo se alejaron.

—Vuelve aquí —dijo la mujer a Izuku, y Bakugo vio como de sus manos el chico desaparecía y aparecía
delante de ella, volviéndolo a agarrar del cuello.

—Despierta.

Izuku abrió los ojos, y sin dar tiempo a nada la mujer se acercó a su oído.
—Hey, Midoriya... odias a tu amado "Kacchan", quieres matarlo por todo lo que hizo. No se merece
ninguna consideración. MATALÓ.

Los ojos de Izuku se apagaron, y una corriente de energía negra comenzó a envolverlo, al abrir de nuevo
los ojos, estos estaban inyectados en sangre y miraban hacia le rubio, que como pudo dejó a Todoroki con
Endeavor. Se impulsó hacia Bakugo con una velocidad sobrehumana embistiéndolo y lanzándole contra
la pared, haciendo que esta se rompiese y cayese sobre él, todo esto mientras Dabi y Tachibana se reían.

Aizawa, aun retorciéndose en el suelo, se cubrió el ojo con la mano e intentó activar su quirk, pero no
pudo, con la mirada borrosa y visión por un solo ojo cayó inconsciente al suelo.

—¡¡Deku!! —Mirko salió hacia el peliverde para socorrer a Bakugo, pero al cercarse Izuku le estampó
una patada en la cara que la lanzó hacia el otro lado del almacén. Tras eso, Izuku apartó los escombros
donde yacía Bakugo con una onda de aire y agarró al rubio por el cuello y lo alzó.

—Eres un monstruo Kacchan, eres despreciable —dijo el chico entre lágrimas —te odio, ojalá hubiese
saltado aquel día por la ventana como me dijiste, así me hubiese ahorrado estar contigo.

Alzó su puño y el látigo negro se envolvió en este, creando unos pinchos, respiró y lo comenzó a lanzar
contra la cara de Bakugo, pero una explosión lo apartó.

—¡DEKU, PARA! ¡SOY YO!

Izuku sin perder el látigo de su puño dio un salto potenciado.

DETROIT SMASH

El impacto contra la cara de Bakugo fue total, lanzándolo varios metros contra una nueva pared, y sin
perder tiempo, Izuku salió volando a esa dirección, pero Endeavor lo detuvo agarrándolo e
inmovilizándolo.

—Deku, detente... este no eres tú.

—¡¡SUELTAME, VIEJO!!

Mientras todo esto pasaba, Dabi había comenzado a caminar de forma tranquila hasta el lugar donde
Endeavor había soltado a Shoto, y al estar con Izuku, el villano tuvo vía libre, lo volvió a agarrar en
brazos y se lo llevó hasta donde estaba Tachibana.

—Endeavooor...—dijo Dabi y enseñó al hombre que había vuelto a agarrar al chico.

—Maldito.

SMASH

El golpe contra la cara de Endeavor también fue total, lanzándolo lejos, Izuku volvió a su camino hacia
Bakugo, que estaba inconsciente en el suelo.

—Para —dijo la mujer pelirroja y como si fuese una maquina Izuku se detuvo —ven aquí.

Al poco, solo Edgeshot estaba de pie, frente a los villanos e Izuku, que en pose de lucha defendía a los
villanos.

—Me alegra que alguien esté despierto —río la mujer —porque lo que viene ahora es lo mejor de todo.
Tachibana cerró los ojos y comenzó a hablar. Su voz era clara, y como si activase varios micrófonos,
empezaron a sonar múltiples voces saliendo de su boca, como si muchas personas hablasen al mismo
tiempo.

—El sentimiento que tenéis hacia el amor de vuestra vida desaparecerá.

Los ojos de Lady Lie comenzaron a brillar mientras su cuerpo se elevaba. Su pelo ondeaba como llamas
en una hoguera, de su boca salían infinidad de voces mientras pronunciaba esas palabras. Nada mas
emitir esas palabras los ojos de Edgeshot, Dabi y de Izuku, los únicos conscientes del lugar brillaron
intensamente, emitiendo una pálida luz de color rojo. Izuku y Edgeshot cayeron desmayados al suelo y
Dabi hizo lo mismo, cayendo de rodillas; llevándose la mano a la cara, luego volvió a enderezarse y miró
a Tachibana.

—Yo cumplo —dijo la mujer —me he desecho de tu amor por ese niñato, ahora vamos de aquí.

—¡Dabi!

Mr. Compress miraba a su compañero muy alterado sin saber que estaba pasando.

—Compress, vente con nosotros —extendió Dabi la mano hacia el villano.

—Pero, el jefe...

—Olvídate de Shigaraki, ven con nosotros y cumpliremos la voluntad de Stain.

Mr. Compress miró alrededor, tocó su bolsillo donde estaba la bola donde había encerrado a Toga.

—¿Dónde está Twice?

—Hawks lo ha matado. Vamos, ven.

Oculto tras su mascara, pudo evitar que vieran su sorpresa ante esa noticia.

—No puedo abandonar al jefe...

—Estúpido —Dabi apartó su mano —lo lamentaras.

Y con unas simples palabras, Tachibana, Dabi, Izuku y Shoto desparecieron de allí. Mr. Compress se vio
solo, rodeado de héroes moribundos y heridos y la base destruida. Sin saber muy bien que hacer,
comenzó a correr alejándose de allí lo máximo posible.

Allí, esparcidos por el suelo estaban Aizawa, Mirko, Edgeshot, Mt. Lady, Kamui Woods, Endeavor y
Bakugo, todos heridos e inconscientes, unos mas que otros. Al poco, las sirenas comenzaron a sonar y
Present Mic, Midnight y Best Jeanist entraron en el almacén para socorrer a los heridos.

Best Jeanist usó sus fibras para curar heridas, Present Mic se acercó corriendo a Aizawa y se alteró al ver
tanta sangre a su alrededor, y al voltearlo gritó al ver su ojo, lo estrechó en sus brazos y apoyó su oreja en
su pecho buscando el latido de su corazón; era débil, pero seguía allí, latiendo.

—Te dije que me esperases.

En el exterior, minutos después, ambulancias y policía llegaron, algunos médicos subieron a una camilla
el cuerpo de Hawks, y lo trasladaron de urgencia al hospital.

Sin duda había sido una victoria para los villanos.


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—Como te dije, me gustas desde hace tiempo, no sabría decir cuando, es posible que incluso desde
siempre.

Izuku agachó la cabeza.

—Entonces, ¿Por qué...?

&%$%&$%&$%&$%&$%&$%&$%&

—Entonces, ¿Por qué me atormentaste durante tanto tiempo? ¿Por qué me hacías la vida imposible? ¿Por
qué me dijiste que saltase de esa ventana? ¿Por qué me querías lejos? ¿Por qué me odiabas? ¿Por qué
querías que muriese? ¿Por qué no me mirabas? ¿Por qué...? Kacchan.. ¿Por qué me rompiste el corazón?
EL DÍA DESPUES

Un pequeño rubio caminaba de la mano de su madre, el niño había insistido en salir de casa y la mujer
accedió siempre que el niño no se lo contase a su padre. Caminaban por una tienda, allí el pequeño, con
los ojos brillantes vio varios peluches de héroes.

—Mira mamá, como los de la tele —dijo señalando la pila de muñecos de All Might —¿me compras
uno?

La mujer sonrió y se acercó a los muñecos, agarró uno y al ver el precio arrugó la nariz y los soltó.

—Lo siento tesoro, son muy caros.

El chico, apenado bajó la cara lentamente, resignando cuando vio un puesto de muñecos con mucho
descuento, soltándose de la mano de la mujer se acercó.

—Mira, mamá estos son mas baratos.

La mujer se acercó y miró a los muñecos de Endeavor, agarró uno y efectivamente estaban rebajados al
90%, miró a su hijo y al verle la cara no puedo evitar emocionarse, era la primera vez que salían de casa
desde que nació hace cuatro años.

—Esta bien, Keigo, pero no le digas nada a papá, ¿vale?

—Si, mami.

El pequeño Keigo alzó las alas y abrazó ese muñeco de Endeavor. Esa noche dormiría abrazado a él, con
las alas rotas y rastros de sangre por todo el muñeco.

Hawks abrió los ojos con pesadez, notando enseguida como infinidad de vendas cubrían casi la totalidad
de su cuerpo; moviendo un poco los ojos pudo percatarse de que estaba en la habitación de un hospital.
La luz que entraba por la ventana no era lo suficientemente brillante como para molestarle, pero
iluminaba lo suficiente para ver la habitación, era grande, cosas del ser el número dos, pensó.

De pronto, unas lágrimas empezaron a caer por sus mejillas, poco a poco los recuerdos se agrupaban;
Dabi, el ataque, las revelaciones. El dolor empezaba a agolparse en el pecho del héroe, sus lágrimas se
intensificaron.

"Tus estúpidos sentimientos por mi te cegaron"

El rubio apretó las sábanas, haciéndose daño en la mano, su cabeza iba a explotar mientras intentaba
asumir de alguna forma que la persona de la que está enamorado nunca lo ha querido.
"Tenía la esperanza de que me salvases"

Hawks no podía dejar de darle vueltas a todo lo que le dijo, ¿de verdad quería que lo salvase? ¿Por qué
no se lo dijo desde un principio?

—¿Por qué fui tan tonto...? —dijo casi en un suspiro.

Realmente él nunca pensó que Dabi necesitase ser salvado, nunca mostró indicios de arrepentimiento por
lo que hacía ni le hizo ver que odiaba su vida actual, incluso en algunos momentos se llegó a plantear
quedarse con la Liga para estar con él.

—¿Fugarnos? —Hawks rememoraba sus palabras —¿hubiese sido tan fácil?

Hawks comenzó a frustrarse y llorar con mas intensidad.

—Si hubiese sido un verdadero héroe lo hubiese ayudado, lo hubiese salvado... lo hubiese mantenido a
mi lado...

"Nunca te he querido"

La puerta de la habitación crujió, y Hawks pudo ver como esta se abría, para ver como dos personas
entraban, dos personas que reconoció.

—¿Ya despertaste? —preguntó Fuyumi, que portaba unas ojeras atroces y se notaba que había estado
llorando.

—Hola —saludó Natsuo de forma tímida, y con la misma expresión que su hermana.

Hawks los miró con cierta sorpresa, e intentó incorpórese un poco en la cama, pero los dos se acercaron
corriendo y la chica le puso un a mano en el hombro.

—Para, aun no puedes moverte mucho, el medico dijo que tardarías un poco en volver a caminar.

El héroe asintió y volvió a tumbarse, mirando nuevamente a los dos hermanos.

—¿Qué ha pasado?

—No lo sabemos del todo bien, pero...

—Han secuestrado a Shoto y a Midoriya.

—¿¡QUÉ!? —Hawks casi salta de la cama al oír eso y si no llega a ser por Natsuo que lo sujetó lo
hubiese hecho.

—Para, recuerda lo que dijo el médico...

—Pero... ¿y el equipo? —al decir eso sus ojos se abrieron aún mas —¿Dónde está Endeavor?

—Todos resultaron heridos, pero ninguno de gravedad —comenzó a decir Fuyumi —a mi padre no
llegaron a ingresarlo, de camino aquí se despertó y está buscando a Shoto desde entonces, dijo que a la
noche se pasaría a verte.

Hawks asintió y pasó la vista por los dos, se les veía destruidos, parecían llevar tiempo sin dormir.

—Os agradezco muchos que hayáis venido, pero necesitáis dormir y comer algo.
—No te preocupes —dijo la mujer sacando una mochila cargada con envases de comida —venimos a
hacerte compañía hasta que venga nuestro padre.

Hawks sonrió, en se momento se sintió muy agradecido de alguna forma formar parte de esa familia.

—Gracias.

—Voy a por algunas bebidas, ¿queréis algo en especial? —volvió a preguntar la mujer.

—Yo agua, dudo que el médico me deje beber nada mas —respondió Hawks adoptando su humor
habitual.

—Yo agua también o café —respondió Natsuo.

—Ahora vuelvo.

Al salir de la habitación, Hawks miró al chico, con la mirada perdida, ojeras y cara de preocupación.
Alargó su mano y la puso sobre la del chico. Era la primera vez que lo veía desde aquel día en el que
rechazó sus sentimientos.

—Seguro que los encontraran.

Natsuo miró la mano del rubio sobre la suya y luego lo miró a los ojos.

—Eso espero —dijo con tono apesadumbrado.

Hawks le dio un apretón en la mano.

—Yo confío en los héroes y te aseguro que los van a encontrar, además tu hermano es fuerte, no va a
dejar que le hagan nada, ni a él ni a Midoriya.

Natsuo agarró con sus dos manos la de Hawks, y apretándola levemente la elevó y la puso en su frente,
cerrando los ojos.

—He estado a punto de perder a mi padre, a mi hermano y a ... a ti, en unas horas... Mi padre está bien,
mi hermano esta desparecido y tú estás herido...

—Natsu...

—Lo siento, pero esto es mucho. No puedo no preocuparme por mi hermano.

Sin darse cuenta estaba acariciando la mano del héroe, y al percatarse la soltó rápidamente y se echó para
atrás.

—Pe-perdona... lo he hecho sin querer...

Hawks esbozó una sonrisa.

—No te preocupes. Te prometo que en cuanto me recupere, si aún no ha aparecido tu hermano yo mismo
lo encontraré.

—Gracias, Hawks.

—¡¡¡QUE ME SOLTEIS MALDITOS EXTRAS!!!

Ambos se sorprendieron al oír voces en el pasillo.


—¡¡¿DÓNDE ESTÁ?!! ¡¡¡SOLTADME!!!

Por los pasillos del hospital, Bakugo era transportado por varios de sus compañeros, envuelto en la cinta
de Sero y por la lengua de Tsuyu. Nada mas despertar había saltado de la cama con la intención de salir a
buscar a Izuku.

—Bakugo —intentó calmarlo Kirishima —tranquilízate, poniéndote histérico no lo vas a encontrar.

—¡¡¡CALLATE, PELO PINCHO!!!

Kirishima miró resignado a Kaminari y Uraraka que estaban a su lado.

—Bakugo, nosotros también estamos preocupados, ¿sabes? —le recriminó Mina.

—¡¡¡NO ES TÚ NOVIO EL QUE HA DESPARECIDO!!!

—Pero Bakugo, no grites... —Uraraka intentaba hacer que bajase la voz, ya que los pacientes que
caminaban por el pasillo los empezaban a mirar mal.

—¡¡¡CALLATE CARA REDONDA!!!

Desistiendo en el intento de que dejase de gritar, lo volvieron a llevar a su habitación y lo ataron a la


cama.

—Todavía no estas bien, cuando te recuperes buscaremos a Midoriya y a Todoroki.

—Vosotros no haréis nada —dijo una voz profunda desde la puerta de la habitación. Todos giraron para
ver a un convaleciente Aizawa, con media cara vendada y caminando gracias a un bastón.

—Aizawa-sensei... ¿se encuentra bien?

—He estado mejor, pero eso no importa ahora. No haréis nada, los héroes se encargaran de encararlos.

—Shota, ¿Qué haces levantado?, vamos necesitas descansar.

Present Mic apreció detrás de él y casi llevándoselo en brazos lo arrastró fuera de la habitación ante la
atónita mirada de los chicos.

—Me da igual lo que diga, yo voy a ir a por él...

Bakugo apretaba los puños y los dientes.

—¿Nos cuentas que pasó allí? ¿y como acabasteis allí los tres?

Bakugo aun resoplaba de la furia, pero llegó a entender que en su estado actual no podía hacer nada. Y
con mas clama empezó a contarles todo, el como estaban hablando con Kirishima y Kaminari; Todoroki
salió corriendo, cosa que ellos dos confirmaron, como al llegar se separó de Deku, al entrar en la base
enemiga encontró a Hawks, malherido y lo sacó de allí dejándolo con Best Jeanist y Endeavor, luego
volvió dentro y vio como Todoroki protegió a Dabi de un ataque de Mirko y luego toda la locura de
después. La mujer pelirroja, Deku enloquecido y la caída de los héroes, luego no supo mas puesto que
perdió el conocimiento.

—¿Todoroki hizo eso?

—Si, se interpuso entre el ataque de Mirko y Dabi y lo recibió él.


Todos estaban algo pasmados, conocían la historia de su romance, aunque pensaban que eso había
acabado.

—Pensé que ya había acabado eso, kero —dijo Tsuyu.

—Se ve que no, nos ha engañado a todos —dijo Bakugo apretando los dientes.

—¿Por qué haría algo así? —preguntó Uraraka —Todoroki no es así.

—Maldito, cara partida, por su culpa, Deku...

—Tiene que haber alguna explicación, Todoroki nunca haría algo para perjudicarnos.

—¡¡¡SE ESTABA ACOSTANDO CON UN VILLANO, ¿NO ES SUFICIENTE ESO? —gritó Bakugo al
borde de las lágrimas.

Bakugo apretaba los puños, él confió en Todoroki, sabía que no es nada tonto y que alejarse de ese
villano era lo mejor, pero los engañó a todos y por su culpa Deku había caído en manos de esos
malnacidos.

Iida abrió la puerta y entró, dando un portazo.

—Lo he odio todo, yo confío en Todoroki, él nunca nos traicionaría ni nos pondría en peligro queriendo,
seguro lo ha engañado ese villano.

Bakugo lo miró, quería creer que era así, pero...

—Cuando lo rescatemos, se lo preguntaremos —dijo Bakugo —y como no me de una respuesta que me


guste, le mataré.

El resto del día pasó tranquilo, Bakugo, sedado con medicación pudo estar tranquilo y dormido gran parte
del día, necesitaba sanar las heridas, el resto de héroes fue recuperándose durante el transcurso de la tarde
y algunos fueron dados de altas y reunidos en la agencia de Endeavor, comenzaron a trazar el plan de
rescate, esta vez uniendo a mas héroes a la plantilla, colaborando con mas agencias.

Ya por la noche, en la habitación de Hawks, Fuyumi y Natsuo dormían en dos de los sofás que poseía la
habitación, Hawks también dormía, aun dolorido y cubierto de vendas. La tranquilidad y el silencio de la
habitación se rompió cuando la puerta se abrió suavemente, dejando pasar a un hombre alto, corpulento,
que al cerrar la puerta tras de sí, caminó hasta quedar al lado de la cama.

Con ojos cansados y apenados, Endeavor miró a Hawks, por una parte, estaba aliviado de que estuviese
vivo, por otra, un dolor le recorría el cuerpo al verle en ese estado, acercó una silla y se sentó, con cierto
temor acercó su mano a la del rubio y la agarró, acariciando con el pulgar el dorso de la suave mano de
Hawks.

Sin soltarla, el hombre se dejó caer sobre el colchón y reposó la cabeza, quedándose dormido casi al
instante.
ABRIENDO PUERTAS

Han pasado cuatro días y en la U.A se ha organizado un dispositivo de seguridad ideado por la alumna de
la especialidad de Asistencia, Mei Hatsume. Un dispositivo de alta seguridad, pero no para que no entren
los villanos, si no para que Bakugo no salga.

—¡¿POR QUÉ ME ENCIERRAN?!

—Bakugo —le dijo Aizawa, mientras se cruzaba de brazos y lo miraba con su único ojo —no te
encerramos, pero por seguridad es mejor que no salgas.

—Quiero ir a buscar a Deku —dijo esto ahora con voz lastimera —necesito saber que está bien.

—Lo entiendo, pero no puedo permitir que te pongas en peligro otra vez. Suficientes explicaciones
tuvimos que dar para explicar que unos alumnos estuviesen en medio de todo el caos.

Bakugo arrugó la nariz y se cruzó de brazos.

—Esto es temporal, cuando aparezcan Midoriya y Todoroki, todo se arreglará.

Katsuki no dijo nada, asintió y se tumbó en su cama, dándole la espalda a su profesor. Aizawa suspiró y
lo dejó solo, abandonando su habitación y caminando por los pasillos mientras se colocaba bien el parche
de su ojo derecho.

Bajó hasta el primer piso donde se topó con los demás alumnos.

—Necesito que hagáis guardia. Sé que el sistema de defensa es infalible, pero Bakugo hará todo lo
posible por salir. Kirishima, Kaminari, Tokoyami e Iida vosotros lo vigilareis.

—¿Podemos hacer algo el resto? —preguntó Momo.

—De momento solo estar con él.

—¿Se sabe algo de Midoriya y Todoroki? —preguntaron algunos.

—Todavía nada, el nuevo grupo de héroes esta barriendo la ciudad buscándolos por todas partes, pero
todavía no sabemos nada.

All Might se encontraba en su despacho, alterado y muy preocupado, su pupilo había desparecido y se
sentía muy culpable. Llevaba días sin dormir bien, la preocupación lo iba a matar. Esa noche sin decir
nada a nadie, salió de la U.A., dejando una única nota a Aizawa, diciéndole que iba a buscar a los jóvenes
por su cuenta, que volvería y que no se preocupasen.

—Vivirás con nosotros.

—¿Qué?... pero...
Hawks estaba de pie, frente a la mansión de los Todoroki, con una maleta pequeña en la mano y frente a
él estaban Fuyumi y Natsuo, los dos sonrientes.

—Mi padre ha dicho que te quedarás con nosotros —dijo la mayor mientras mandaba a su hermano a
agarrar la pequeña maleta de Hawks y entrando en la casa.

—Fuyumi...

—Venga Hawks, mi padre ha insistido en que te quedes aquí, él ahora mismo está con las partidas de
búsqueda, pero vendrá esta noche —dijo la chica acercándose al héroe numero dos y agarrándole del
brazo —además así puedo curarte las heridas y Natsu puede ser tu bufón personal.

—¡¡Eh!!

Hawks rio ante la pequeña riña de hermanos. Tras salir del hospital fue a su casa, pero al llegar lo
encontró todo quemado, sin duda Dabi se había encargado de destruirlo todo, no solo sus alas, si no todo
lo que tenía, que no era mucho; sin contar que la Comisión no lo había llamado en ningún momento para
preocuparse por él. Estaba solo y no se le ocurrió otra cosa que presentarse en casa de Endeavor con lo
poco que pudo recuperar, algo de ropa y su muñeco de Endeavor.

—Está bien...

Lo sonrieron y lo ayudaron a entrar. Sin alas, el aspecto de Hawks era muy diferente, remarcaba mas su
estatura, que no era nada comparada con la de Endeavor y Natsuo, ambos eran mas altos que él, pero lo
que mas se notaba era su fragilidad. Sin sus alas, el ya no era nada.

—He preparado la habitación de invitados —dijo Fuyumi mientras entraban.

—No quiero molestar...

—No es ninguna molestia —saltó Natsuo asomando la cabeza por la puerta del comedor —estamos muy
contentos de que te quedes aquí. Eres como de la familia.

Estaban consiguiendo avergonzar a Hawks con tantas atenciones; atenciones que nunca había recibido, ni
de su familia, ni de sus escasos amigos... solo una persona lo ha tratado bien y fue Dabi. Era muy irónico
que la persona que mas amaba y que lo había tratado tan bien resultase ser un villano. Hawks pensó que
podría ser el destino.

—Muchas gracias, de verdad.

—No es nada, vamos siéntate, traeré un té —dijo la chica.

—Yo iré a dejar tu maleta en la habitación y luego te la enseñamos.

Hawks asintió y cuando los dos hermanos se perdieron por los pasillos de la casa, tomó asiento,
apoyando sus manos en la mesa. Aun portaba algunas vendas por su cuerpo, su pelo debido a las
quemaduras fue cortado; reconoce que no se ve nada mal con el pelo mas corto, pero no le gustaba la
razón por la que se lo había cortado.

Revisó el móvil, no tenía ninguna llamada ni mensajes de la Comisión, habían pasado cuatro días y no
daban señales. Él los intentó llamar, pero al hacerlo decía que el número no existía. Sintió un pequeño
ataque de ansiedad cuanto pasó eso, por un instante se vio solo y desamparado. La Comisión había sido
su casa desde los cinco años, ellos lo criaron, lo educaron y lo adiestraron; le enseñaron a controlar su
quirk, a perfeccionarlo, a llegar a ser el héroe número dos.
Pero Endeavor vino a su mente, era el único al que se lo podía pedir, era el único con el cual tenía una
relación lo suficientemente estrecha como para pedirle eso, además conocía a sus hijos. Ese último
pensamiento le hizo ensombrecer el rostro. Shoto, por su culpa había pasado todo eso, si hubiese hecho
bien su trabajo hubiese alejado a Shoto de Dabi, él sabía que la Liga pretendía hacer algo con él y no lo
impidió.

—¿Hawks?

El héroe despertó de su ensoñación para ver a Natsuo mirarle con cara preocupada.

—Perdona, estaba pensando...

—¿Quieres que me quede a hacerte compañía? —se ofreció el chico.

—Me gustaría, la verdad... pero imagino que quieres descansar y no cuidar de mí, debes estar preocupado
por tu hermano.

Natsuo se sentó a su lado.

—Lo estoy, pero confio en mi padre y sé que lo va a encontrar, él y todos los héroes —dijo esto y miró al
número dos —también confío en ti y tú me salvaste aquella vez, lo mínimo que puedo hacer es estar
contigo.

Hawks se ruborizó un poco y le dedicó una tierna sonrisa al chico.

—Muchas gracias, Natsu.

Al poco Fuyumi entró en la sala con una bandeja con tazas de té y un plato con fruta. Ambos hermanos
dejaban presente en su aspecto la preocupación por su hermano, pero al mismo tiempo demostraban
confianza en su padre y que lo iban a encontrar, Hawks pudo ver que ese era su ancla, su seguro para no
caer en desesperación. Al final Endeavor era el mayor héroe de todos.

Bakugo estaba tumbado en su cama, la rabia le carcomía, la frustración aumetnaba, no podía dejar de
pensar en Izuku, en que debía haber hecho mas para salvarlo. Se lamentó y apretó los dientes.

—Me contuve —dijo en voz baja —me contuve porque eras tú... maldito nerd de mierda...

Y era cierto, cuando Izuku comenzó a atacarlo, el no uso su máximo potencial, y por eso no pudo hacer
nada, era cierto que, en el punto actual, el pecoso era mas fuerte que él, algo que no iba a admitir nunca,
pero podría haber hecho algo mas para ayudarlo.

A su mente llegó la imagen de la mujer pelirroja, la que al parecer lo había estropeado todo, la que había
provocado todo eso. No sabía quien era, pero juró que acabaría con ella y se pudriría en el Tártaro.

Unos golpes en la puerta perturbaron su autoflagelación mental.

—¡¡¿QUIÉN?!!

—Soy yo, Bakubro.

—Pasa.
Kirishima entró y sin decir nada se sentó en la cama, al lado del rubio.

—¿Qué tal?

—¡¡¿TÚ QUE CREES?!!

—Tienes razón, pregunta estúpida... lo siento.

Se formó un silencio sepulcral en la habitación, duró unos minutos,

—Kirishima...

El pelirrojo se sorprendió un poco de que no lo llamase por el apodo de siempre y mas se sorprendió al
oír el tono de su voz, apagado, casi lastimero y podría jurar que entre sollozos.

—¿Sí?

—¿Y si no aparece?

—No digas tonterías, Bakugo, aparecerán los dos.

—¿Y si esos villanos le hacen algo?

—Bakugo...

El rubio se volteó y se sentó frente a su amigo, ahí Kirishima pudo ver las lágrimas en los ojos de
Katsuki.

—No he llegado a disculparme, si le pasa algo... si.. él se va... nunca me habrá escuchado decirle que lo
siento mucho.

—Hey, Bakugo —Kirishima le pauso las manos en los hombros —Midoriya volverá y te podrás
disculpar con él y él te aceptara las disculpas, ya lo veras —sin querer, el también se había puesto a llorar.

Ambos chicos se envolvieron en un abrazo que consoló y confortó a Bakugo que por un instante vio caer
su autoestima hasta lo mas hondo de su ser.

—Oye, Bakugo —dijo tras estar abrazaos un rato —es muy masculino llorar con tus amigos.

—¡¡CALLATE, PELO PINCHO!!!

—Buscad por todas partes.

Endeavor sobrevolaba la ciudad, acompañado por Majestic y Ryukyu por el cielo; Edgeshot, Mirko, Mt.
Lady y Kamui Woods por tierra. Por encima de los edificios Gran Torino, Best Jeanist, y toda su agencia
dispersados.

—No dejes nada por mirar, debemos encontrarlos.

Tras recorrer varios kilómetros, Endeavor tuvo que detenerse sobre un edificio, al hacerlo casi cae de
rodillas si no llega a ser por Burnin, que lo sujetó.
—Endeavor, debes irte a casa, estas exhausto...

—No puedo, debo encontrar a mi hijo y a Midoriya...

—Endeavor, por favor, de nada servirá encontrarlos si tu acabas destruido, por favor, ve a descansar y
déjanos a nosotros.

—No puedo...

Haciendo un ruido molesto con la boca pulsó su auricular.

—Pásame con ella.

Tras unos momentos, Burnin le pasó el auricular a Endeavor que se lo colocó en su oreja mirándola
extrañado.

—Enji —una voz suave, clamada y que enseguida recoció atravesó el tímpano del héroe, haciéndole abrir
los ojos a mas no poder.

—¿Rei?

—Enji, por favor, sé que estas preocupado por Shoto, pero tu salud también es importante, tus empleados
son muy capaces y el resto de héroes también. Por favor, ve a casa y descansa.

—Rei...

Tras eso la llamada se cortó, Endeavor miró a Burnin confuso.

—¿Qué ha sido eso?

—Cuando nos mandaste a que informáramos a tu mujer de la desaparición de Shoto, ella insistió en que
la tuviésemos informada y le dimos un transmisor.

Endeavor se enderezó, asimilando esa información.

—Mi exmujer.

Tras eso, Endeavor puso al mando a Burnin y siguieron la búsqueda mientras el héroe número uno volvía
a su casa.

Ya era de noche, y Hawks se encontraba sentado sobre su futón en la habitación de invitados, era incapaz
de dormir, su cabeza estaba yendo a mil por hora. Harto de no poder conciliar el sueño, se levantó y quiso
salir al patio interior de la casa a tomar el aire, y al ir caminando por el pasillo, no hacía mucho frio, por
lo que solo llevaba una camiseta básica y un pantalón corto, dejando al descubierto las vendas de sus
brazos y piernas, y la de su cuello y parte de la cara, que seguro le dejaría una horrenda cicatriz. Al ir por
el pasillo oyó un fuerte golpe al principio de la casa, asustado corrió hacia allí. Al llegar vio a Endeavor
tirado en el suelo.

—¡Endeavor...!

Con rapidez y como pudo lo ayudó a levantarse, pensó en llamar a Fuyumi y Natsuo, pero prefería
dejarlos descansar, él se encargaría de llevar al hombre a su habitación.

—Hawks... ¿Qué... haces... aquí?

—Tú me invitaste a vivir con vosotros.


—Es...verdad....

—Vamos te llevo a tu habitación.

Exhausto, el hombre hizo todo lo posible por no dejar caer todo su peso sobre Hawks, ya que sabía que el
número dos estaba herido.

—Es al final del pasillo, la puerta de enfrente.

Con lentitud, Hawks cargó con el hombre hasta su habitación y lo dejó tendido en un lado mientras
buscaba por los armarios su futón, y tras unos momentos lo encontró, lo tendió y miró a Endeavor,
vestido con su traje de héroe.

—En-Endeavor... ¿puedes cambiarte tú?

No hubo respuesta, pues el hombre se había quedado dormido.

—Ay, dios...

Con absoluta vergüenza, busco en los armarios, el pijama de Endeavor, él por supuesto no sabía que
pijama usaba ese hombre, si es que lo usaba. Le dedicó una mirada rápida y pensó que no parecía el tipo
de hombre que duerme desnudo; siguió buscando y encontró unos yukatas, eso le pareció mas propio de
él, alguien tan tradicional dormiría con uno de esos.

Agarró uno y se acercó al hombre, con esfuerzo consiguió moverlo hasta le futón y dejarlo encima.

—Endeavor... —lo llamó dándole un toque en el hombro —Endeavor... despierta... ponte el pijama.

Hawks no podía creer lo que estaba a punto de pasar, ¿de verdad iba a quitarle la ropa y ponerle el pijama
al héroe número uno, que al mismo tiempo era su ídolo? Se golpeó la cara para ver si estaba soñando y el
dolor le hizo ver que estaba muy despierto.

—Lo siento —dijo disculpadnos con el aire.

Con cuidado buscó en el traje la cremallera o botones o el método que tuviese para abrochárselo, lo
encontró en su espalda, con fuerza lo levantó de un lado y bajó la cremallera para abrirle el traje; una vez
abierto, empezó a tirar del cuello y mangas hasta dejarle libre todo el torso y brazos.

Hawks se quedó allí parado, con la cara completamente roja, con la mano en la boca y mirando cada
centímetro de piel musculada de ese hombre, esos potentes brazos, prominentes pectorales y abdominales
muy marcados.

Intentando regular su respiración e intentando dejar de temblar siguió quitándole el traje, ahora tirando de
sus piernas hacia abajo, con facilidad pudo quitarlo todo, dobló el traje en una equina de la habitación y
al volver se quedó estático ante la visión. Endeavor desnudo, solo tapado con la ropa interior, bastante
ajustada, estaba tumbado en el futón. La rojez de la cara de Hawks se expandió por su cuello, comenzó a
temblar ante aquella imagen, caminó erráticamente hasta volver a ponerse de rodillas a su lado.

—En-En-En-Endeavor...

El hombre seguía profundamente dormido, hacia algún movimiento espasmódico con los brazos o
piernas pero no daba señales de que oyese al chico. Agarró el yukata y pasó una manga por su brazo, al
verlo pensó que ponérselo sería bastante mas complicado de lo que parecía. Al ponerle una de las
mangas, se bloqueó un poco ya que no sabía que hacer, solo se le ocurrió girarlo, pasando su cuerpo por
encima del del hombre, agarró su brazo opuesto y tiró hacia él con la intención de que se girase lo justo
para poder pasar la tela por debajo de él y parecía funcionar.

Lo que no esperaba Hawks es que el brazo que sujetaba se moviese y lo agarrase por la cintura, dejando
el cuerpo de Endeavor nuevamente boca arriba y él ahora encima del hombre rodeado por uno de sus
brazos.

—Endeavor...

Hawks intentaba forcejear, sin hacer movimientos bruscos, pero era imposible, el hombre era mas alto y
fuerte que él y lo había agarrado firmemente. Intentó calmarse, pero sentía el calor de Endeavor en todo
su cuerpo, miró un poco arriba para encontrar la cara del pelirrojo completamente dormido.

—Endeavor, no puedes tenerme agarrado toda la noche... me tengo que ir a dormir...

Endeavor gruñó y giro su cuerpo, haciendo que Hawks cayese a uno de los lados, pero sin ser soltado.

—Bueno, al menos puedo estar en la cama... —quiso buscar la parte buena de todo —que vergüenza...
como entre Fuyumi o Natsuo...

Y así Endeavor pasó toda la noche dormido, agarrando la cintura de Hawks con su potente brazo,
mientras que el héroe número dos consiguió conciliar el sueño, no supo si fue por el calor de su héroe o
el simple hecho de tener a alguien de confianza al lado.

Finalmente, Hawks apoyó la cabeza en la almohada y se quedó dormido, sintiendo el cuerpo de Endeavor
pegado al suyo y notando como su brazo lo rodeaba la cintura, quedando sus enormes manos a la altura
de su cadera, la cual tenía agarrada.

—Bueno, al menos no daré muchas vueltas en la cama —rio para sí mismo de su propio chiste —buenas
noches, Endeavor.
QUEDAS FUERA

Bakugo despertó temprano, no recordaba bien en que momento llegó a dormirse, pero al abrir los ojos se
encontró en su cama y al mover un poco la cabeza pudo ver como no estaba solo, a los pies, tumbados de
forma poco cómoda estaban Kirishima y Kaminari. El rubio no recordaba en que momento esos dos
acabaron en la cama, al mirar a su habitación vio que en el suelo sobre la alfombra también estaba
dormido Sero.

—¿Qué está pasando aquí? —dijo en voz baja confuso de que hubiese tanta gente en su habitación.
Intentando no hacer ruido, salió de la cama, y agarró algo de ropa, y sorteando las piernas de Sero, se
encaminó a la puerta, abrió y salió de allí dirección al baño para darse una ducha.

Era temprano por lo que no se encontró con nadie por los pasillos ni en la sala común, bostezando entró
al baño, dejó su ropa en un estante y entró en la ducha abriendo el agua caliente. Una vez notó como el
vapor y el agua empezó a humedecer su piel, se sentó en el suelo, y cerró los ojos. La imagen de Izuku no
se iba de su mente, el sentimiento de culpa cada vez era mas grande.

En su mente se repetía una y otra vez aquel momento, en el que Deku le decía que lo odiaba, sabía que
era efecto por algo que hizo la pelirroja, pero aun así esas palabras, que tanto había temido escuchar
siempre de la boca del pecoso, lo habían perforado. Katsuki Bakugo no le teme a nada, pero si había
alguna cosa a la que podría llegar a temer es a que Izuku Midoriya lo odiase, aun habiendo hecho méritos
para ello durante muchos años.

Una hora después, salió de la ducha, sin llegar a taparse con una toalla se acercó al lavabo y se miró al
espejo, unas ojeras adornaban sus ojos, que estaban apagados y rojos, ya que el agua de la ducha no era la
única que había caído durante esa hora.

Terminó de vestirse y tras volver a mirarse el espejo para intentar disimular un poco las ojeras, salió del
baño y caminó a las escaleras, se detuvo al oír la puerta de entrada, se giró para quedarse estático,
mirando a la persona que había entrado y caminaba hacia el hasta quedar a pocos metros.

—"Kach..." ...Bakugo.

Katsuki pasó sus ojos por ese hombre, muy distinto a como acostumbra a verlo, ya que sin sus alas era
mucho menos de la mitad de amenazante y prácticamente eran de la misma estatura.

—Hawks.

Esa mañana, en la casa de los Todoroki el comedor estaba en completo silencio, aun habiendo cuatro
personas sentadas en la mesa. Fuyumi y Natsuo pasaban la mirada de un lado al otro de la mesa,
Endeavor arrugaba el entrecejo evitando en todo momento al mirada del número dos, que también
evitaba la mirada del número uno.
Los dos hermanos se miraban pensativos, intercambiando gestos y levantamientos de cejas, en un intento
de comunicación, sin entender muy bien que les había pasado a esos dos. Fue Fuyumi al primera en
hablar.

—¿Qué tal la noche papá?

Endeavor tosió y casi se atraganta, mientras que Hawks se llevaba la mano a la cara e intentaba taparse.

—¡¡PAPÁ!!

El hombre calmó a su hija con un gesto, bebió agua y volvió a dejar el vaso en la mesa.

—La noche ha estado bien... digo he dormido bien, eso quería decir...

Ambos hermanos se volvieron a mirar, notando el temblor en la voz de su padre, algo muy poco común,
pero pensaron que podría ser por todo el tiempo que llevaba trabajando.

Por su parte, Endeavor no podía dejar de pensar en lo que pasó cuando se despertó y se vio medio
desnudo y abrazando a Hawks en su cama, tampoco olvidaba como el numero dos intentó disculparse y
explicarse, pero no le dejó hacerlo debido a lo nervioso que se había puesto, y sus llamas cubrieron parte
de su cuerpo, haciendo salir corriendo a Hawks de su habitación sin llegar a darle tiempo a explicarse.

Lo último que recordaba Endeavor fue llegar a casa y caer dormido en la entrada y luego solo recuerda
despertarse y tener a Hawks entre sus brazos.

—¿Y tú Hawks, que tal la noche? —le preguntó ahora la chica al rubio.

—Bien, muy agradable...

Endeavor giró su cabeza bruscamente hacia él, con una expresión alarmante con los ojos muy abiertos.

—Hacía tiempo que no dormía en futón y no recordaba lo agradable que es... —quiso aclarar.

Hawks estaba completamente avergonzado, aunque lo ocultaba medianamente bien, al menos frente a los
jóvenes, ya que Endeavor podía leerle sin problemas y podía ver claramente la vergüenza en su mirada.
Él todavía tenía en mente todo lo de la noche anterior, el cuerpo desnudo de Endeavor, como lo agarró de
la cintura y lo pegó a él y al no poder soltarse se quedó allí dormido con él.

—¿Y que tienes pensado hacer hoy?

—Oh, pues tengo que hacer unas visitas... —dijo el número dos.

—¿Y tú, papá?

—Me obligan a quedarme un día en casa.

—¿Obligan al número uno? —preguntó Natsuo con mofa.

—Ha sido vuestra madre.

Ante esas palabras los otros tres lo miraron con los ojos muy abiertos.

—¿Mamá?

—Si, ayer me llamó y me dijo que descansase.


Hawks miró al hombre con atención, recordó lo que el mismo Endeavor le dijo hace no mucho, que se
había divorciado de su mujer no hacía mucho, pero que todavía no se lo habían dicho a sus hijos.

Unas horas después, Hawks se cambió de ropa y salió de la casa de los Todoroki, ese día debía hacer dos
cosas importantes. Una vez en la calle comprendió que sin poder volar iba a tardar mucho en llegar a los
sitios. Intentaba no pensar en sus alas, o mas bien la ausencia de ellas, si lo hacía, posiblemente caería en
una depresión, pues su quirk, o mas bien sus alas lo eran todo para él, no por nada le inculcaron de bien
pequeño que sin esas alas él no era mas que un despojo.

Suspirando, metió sus manos en los bolsillos y puso rumbo a la U.A.

—Te ves como la mierda —dijo el rubio mirando al número dos.

—Gracias, supongo —Hawks se encogió de hombros y avanzó unos pasos para quedar mas ceca de él —
¿tienes un momento?

Bakugo miró mas detenidamente al héroe, aun estando tan mal físicamente, ya que podía ver las vendas
cubrir su cuello y una de sus mejillas, él seguía sonriendo. También recordaba el como lo encontró, muy
malherido en el suelo con el cuerpo quemado y sin rastro de esas alas rojas tan impresionantes.

—¿Qué quieres?

—Solo quería darte las gracias por salvarme, me contaron que fuiste tú, y con todo el lio del hospital no
pude agradecértelo antes.

Bakugo se cruzó de brazos y arrugó la nariz y el entrecejo.

—Bah... ¿Qué iba a hacer, dejarte allí tirado?

—Pudiste, sé que no te caigo muy bien... es comprensible... alguna vez he coqueteado con tu novio
delante de ti —Hawks rio de forma lastimera y apagada —hubiese entendido que me dejase allí tirado.

—Para ser el numero dos eres muy tonto... ¿Cómo voy a dejar en peligro a alguien si lo puedo salvar?
¿no es eso lo que hacen los héroes?

Hawks agachó al cabeza, sintiendo esas palabras muy hondo. Él dejó que los villanos campasen a sus
anchas, que planeasen cosas, dejó que Dabi hiciese lo que le diese la gana, no pudo salivar ni a Shoto ni a
Izuku, ¿realmente se podría considerar un héroe ahora mismo?

—No me lo agradezcas —dijo ahora Bakugo descruzando los brazos —en vez de eso, recupérate y
ayúdanos a recatar a Deku y Todoroki.

La cabeza gacha de Hawks se alzó ante esas palabras, sus ojos fríos se volvieron cálidos y la emoción le
alcanzó. Aquel chico aun confiaba en él, después de todo.

—Dalo por hecho.

Hawks tendió su mano ante Bakugo y este con cierta alegría también tendió la suya dándose ambos un
apretón de manos, simbolizando una alianza.
Unas horas después, Hawks se encontraba delante de un gran edificio del gobierno; la Comisión no lo
había llamado ni mensajeado en ningún momento de estos días tras el ataque, ni respondían las llamadas
ni los mensajes, por lo que al héroe no le quedo otra que ir en persona.

Avanzó hasta la gran puerta de cristal, allí, usó su tarjeta identificativa para abrir el cerrojo electrónico, y
al pasar la tarjeta por el escáner, una luz roja se iluminó dando unos pitidos. Hawks se extrañó y miró la
tarjeta, se la frotó por la ropa por si había algún resto de suciedad y la volvió a pasar repitiendo el mismo
suceso.

—¿Qué pasa? —se dijo mientras daba unos pasos atrás y miraba al edifico, pensando por un momento
que se había equivocado. Pero no, era ese edificio, lo volvió a intentar varias veces hasta que un hombre
alto, y corpulento vestido con un traje negro y gafas de sol salió.

—¿Se le ofrece algo?

—Vengo a ver al jefe.

—¿Nombre?

—¿Perdona?

—Su nombre.

Hawks no daba crédito.

—¿Acaso no sabes quién soy?

—Si lo sé, pero debo ver si tiene cita.

Hawks resopló.

—Soy Hawks.

El guardia sacó una tablet y consultó la lista.

—Lo siento, no consta que nadie con ese nombre tenga cita ni trabaje aquí.

—Debe haber un error —intentó decir de forma calmada el héroe respondiendo a las palabras del guardia
—mire el nombre de Keigo Takami, a ver.

El corpulento hombre volvió a mirar.

—Lo siento, no hay nadie con ese nombre en la lista. Debo decirle que abandone el perímetro.

Hawks notaba su mente colapsar y la confusión era tan palpable que durante un instante olvidó que no
tenía alas e intentó volar, pero sin éxito.

—Señor, abandone el perímetro o llamaré a la policía.

—No lo entiende, yo trabajo aquí, llame ahora mismo a su jefe —comenzó a decir alzando la voz.

De pronto la puerta se abrió, y tanto Hawks como el guardia vieron a una mujer mayor, vestida con traje
negro que sostenía la puerta.

—Takami, adelante —dijo y miró al guardia.


Tras eso y aun mas confuso, Hawks entró y siguió a la mujer hasta el último piso, durante todo el
trayecto ninguno habló. En el último piso, la mujer se detuvo frente a la puerta que tantas veces había
atravesado para informar sobre sus trabajos.

—El jefe te espera.

La mujer se fue y Hawks se quedó mirando la puerta como un tonto, tragó saliva y entró.

—Takami.

La voz profunda e irritante de aquel hombre volvió a inundarle los oídos, miró frente a él para ver al
hombre de traje negro, el jefe de la Comisión.

—Señor, ¿Qué ha pasado antes en la puerta? ¿Cómo que mi nombre no está en la lista?

Ignorando completamente las palabras del héroe número dos, este hombre habló.

—Keigo Takami, desde este momento dejas de ser miembro de la Comisión de Seguridad Publica de
Héroes. Sin tu quirk ya no nos eres útil.

Hawks abrió los ojos e iba a protestar cuando el hombre lo mando callar.

—Recibimos el informe del ataque a la Liga, fue un auténtico fracaso, fuiste un completo fracaso, por tu
ineptitud secuestraron a esos dos estudiantes. Por esa incompetencia quedas fuera del programa de super
héroes.

El hombre hablaba sin detenerse, de forma rápida mientras Hawks veía como su vida se precipitaba, sus
ojos templaban a cada palabra, todo lo que había conocido desde que era pequeño se estaba
derrumbando, su "casa", su "familia" lo estaba echando, lo estaban tirando como su fuese un juguete roto.

—Mantendrás tu posición de número dos, tu agencia y todo lo relacionado con tus actividades heroicas.
Te queda terminantemente prohibido revelar nuestra identidad, hablar a mas personas sobre la Comisión
o el programa de Super Héroes. Si incumples algunas de estas pautas haremos publico tu pasado. ¿Queda
claro?

Hawks estaba inmóvil, paralizado, no podía hablar; el shock era demasiado fuerte.

—Puedes irte, deja al salir tu identificación y espero no volver a vernos por tu bien.

Hawks no supo como ni donde estuvo toda la tarde, solo supo que era de noche y se encontraba frente a
la puerta de la casa de los Todoroki, su mente estaba nublada, sus ojos perdidos en el abismo; toda su
vida se había ido a la mierda en apenas unas horas.

Entró en la casa, sin decir nada, caminó por el pasillo, las luces estaban apagadas, excepto la de una
habitación, que según recordaba era el gimnasio, no se detuvo y siguió su camino hasta la habitación de
invitados, no oía como lo estaban llamando.

Entró en su habitación en estado zombie, no escuchaba, no veía nada, el shock aun duraba, se quedó
quieto de pie en medio de la habitación y no fue hasta que notó una gran mano en su hombro y como esta
lo giraba que no se percató de la presencia de Endeavor frente a él.

—¿Hawks, estas bien?

El rubio levantó la vista hasta cruzar miradas con Endeavor, fue en ese momento en el que sus ojos se
humedecieron y rompiendo a llorar.
—¡¿Hawks?!... ¿Qué te pasa? —preguntó un preocupado Endeavor que puso sus manos en los hombros
del joven. El chico lo segua mirando mientas las lágrimas caían por sus mejillas mojando sus vendas de
la cara. Y sin saber muy bien por que, abrazó al número uno, dejándolo un poco impresionado por ese
acto.

Keigo rodeó el cuerpo de Endeavor con los brazos y pegó su cara al pecho del hombro llorando
desconsoladamente; tragando saliva, el número uno, con cuidado y de forma suave también lo rodeó con
sus brazos, manteniendo esa posición durante unos minutos.

Minutos que pasaron en silencio, abrazados hasta que Hawks dejó de llorar, sorbiendo se separó un poco
del hombre.

—¿Estas mejor?

El rubio asintió, y trago salvia, respirando, cerró los ojos y al abrirlos lo miró.

—Endeavor, tengo que contarte algo.


LAS ALAS QUE ME DISTE (ESPECIAL ENDEAVOR)

Aquí les traigo el segundo de los especiales narrados en primera persona. Esta vez le toca a Endeavor.

Este capítulo sucede justo después del anterior por lo que el contexto ya le conocen.
Aquí un Enji potente dibujado por el fabuloso Horikoshi.

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No tengo claro si fue aquella vez, el primer día que nos vimos.

—Endeavor-san.

Aún recuerdo como te temblaba la voz y como luchabas para que tus alas no te tapasen, también recuerdo
tu rostro completamente rojo y tus ojos temblorosos mientras me mirabas como si hubieseis visto a un
dios.

Nunca lo voy a reconocer, pero tus alas siempre me han gustado, lo vi un quirk muy interesante y
poderoso. Fue entonces cuando me dijiste que eras un gran admirador, que me seguías desde siempre y te
presentaste ante mi como Hawks, nunca me dijiste tu nombre ni yo tampoco pregunté. No lo quería
saber, no quería tener nada que ver contigo. No me agradabas, o eso me dije a mi mismo.

Mierda, podrías ser mi hijo, no podía pensar en ti de esa forma, y solo nos habíamos visto hacía unos
minutos y solo habíamos cruzado dos palabras y ya comencé a sentir algo. Es ridículo.

Te ignoré todo lo que pude, pero eras insistente, al poco tiempo volvimos a coincidir, dudo que de forma
casual, en una misión, allí vi algo que me agradó mucho mas, ya no parecías el mismo chico tímido y
asustadizo del evento, te vi fuerte, listo, sabías de estrategia, y sabias pelear. Vamos, tú mismo redujiste a
esos villanos.

Desde ese día, te vi como algo mas que un niño, te vi mas como un compañero, pero poco a poco lo que
sentía por ti fue creciendo, al mismo tiempo que mi vida se iba a la mierda. No estoy orgulloso de mis
acciones pasadas, estoy tratando de arreglarlo lo mejor que puedo con mi familia, mis hijos, mi ex
mujer...

Nuestra relación, o mas bien... mi relación contigo cambió el día que me abrí y te conté todo mi pasado.
Te conté lo que le hice a mis hijos, a mi mujer y tú me escuchaste, sin llegar a juzgarme como sé que
haría la sociedad, escuchaste mis razones, que sé que no son excusas, sé que no merezco el perdón de
nadie; no lo busco, solo quiero no repetir errores y mejorar mi relación con mi familia y tú me ayudaste
aunque no lo vieses.

—¿Qué sabes?

—Realmente no sé nada, solo lo que me contó Shoto, que tu mujer está internada en un psiquiátrico, que
tu hijo mayor... Toya... murió... y poco mas.

Ese fue el momento, ahí te conté todo, arriesgándome a que me odiaras.

—Está bien, te lo contaré todo.

Todo surgió a raíz de mi obsesión insana de convertirme en el número uno, sobrepasar a All Might fuese
como fuese, eso copó mi cabeza. Mi plan era concebir un hijo que sobrepasase el poder de All Might y de
ahí mi matrimonio con Rei, su familia y yo llegamos a un acuerdo económico para entregarme la mano
de su hija, con un quirk de hielo para que juntándolo con el mío, el resultado fuese un quirk mitad fuego,
mitad hielo.
Rei y yo al principio nos quisimos, al menos sé que ella me quería a mí, yo pensé que la quería también,
pero pronto me di cuenta de que no era así. No la quería, pero si le tenía aprecio, un aprecio que no supe
expresar y acabé dañándola debido a mi obsesión con el poder.

De esa ambición nació el primero de mis hijos, Toya, el cual solo heredó el fuego, aunque también la
resistencia al hielo. Cuando lo tuve en brazos fue algo increíble, me replanteé todo, no me importaba que
no fuese el producto perfecto que esperaba, además su fuego era superior al mío, entrenándolo bien
podría ser superior a mi sin ninguna duda y sobrepasar a All Might.

Fue Rei la que me insistió en que tener hermanos sería bueno para Toya, le ayudaría a fortalecerse, y así
nacieron Fuyumi y Natsuo, ambos con quirks de hielo, siendo el de mi hija algo mas potente, pero
Natsuo no llegó a asimilarlo bien, lo que le hacía imposible usarlo en ataque, ya que como mucho podía
crear dos cubitos de hielo.

Me centré 100% en Toya, ya que era la opción mas segura, ignorando a mis otros dos hijos, Fuyumi lo
encajó mejor, ya que era una chica y su educación era diferente, pero Natsuo desde que nació siempre lo
traté como un segundón, sin un quirk potente no me servía. Me siento horrible el haber pensado así de mi
propio hijo, por eso entiendo que no me quiera perdonar.

Al pasar los años, Toya fue mejorando, y fue cuando empezaron los problemas, su pelo rojo empezó a
teñirse con mechones de color blanco y descubrimos que no tenía resistencia al fuego, por lo que al usar
su quirk de forma prolongada se causaba quemaduras.

Al ver eso, y por la seguridad de mi hijo le dije que no volveríamos a entrenar, pero ya era tarde, ya le
había traspasado mi ambición de ser un héroe y derrocar a All Might. Y aunque le prohibí seguir
entrenando, él lo hacía por su cuenta a escondidas, llegando a casa a veces con quemaduras en los brazos
o en el cuerpo.

Todo empeoró cuando nació Shoto, él era perfecto, hielo y fuego y en cuanto tuvo edad suficiente
comencé a entrenarlo, mi ambición creció en cuanto él nació. Y esto llegó al extremo de que Toya intentó
atacar a Shoto siendo un bebé debido a los celos, pero fue detenido por el quirk de Rei, que lo congelo,
provocándole heridas.

De ahí en adelante todo fue a peor, Toya se fugaba a entrenar por su cuenta y sin decírselo a nadie hasta
que un día se descontroló y murió calcinado en un bosque, no llegué a tiempo de salvarlo, solo quedó una
parte de su mandíbula. Rei empezó a sufrir episodios mentales, y en uno de ellos atacó a Shoto
provocándole la cicatriz. Todo por mi culpa, yo la hice elegir entre uno de sus hijos, la atormenté durante
años, la agredí física y mentalmente.

Tras el ataque a Shoto, la encerré e un psiquiátrico hasta el día de hoy. Hará unos meses fui a verla y
hablamos. Acordamos divorciarnos, ella me dijo que quería decírselo ella a los niños, al igual de la razón
por la que no había abandonado el hospital todavía, siendo ya bastante tiempo desde que le dieron el alta.

Tras esa visita decidí construir una nueva casa para ellos, así no tendrán que vivir aquí conmigo, sé que
no merezco compartir el mismo techo que ellos, así podrán vivir ellos tranquilos, sin mí.

Tú me escuchaste sin decir nada, dejándome hablar, regodeándome en mis silencios y animándome a
seguir cuando veis que me trababa. No me judgaste ni me diste de lado, al contrario, vi apoyo en tu
mirada. Aun sabiendo todo lo que he hecho, sigues conmigo.

—Endeavor, es verdad que lo que me has contado es grave en algunos puntos, pero sé que tú no eres así,
ahora no eres así, estas intentando arreglar las cosas, has dejado que tu mujer sea libre, haces lo que
puedes por tus hijos, incluso les estas construyendo una casa a los tres. Lo de Toya no fue culpa tuya, fue
un accidente.
En ese momento reí lastimosamente, mis hijos me culpan de eso, y yo también... y vas tu y me dices que
no es mi culpa, cuando fui yo el que le incitó a hacer todo, a superar a All Might, a aumentar su poder sin
importar el como.

Ahí me miraste y me sonreíste, maldito Hawks, ¿Por qué tu sonrisa es tan perfecta?

—Yo no te culpo de nada Endeavor. Es verdad que algunas decisiones no fueron buenas y causaron
problemas, pero todos nos equivocamos, yo también.

Ahí fue el momento en lo que lo acepté, Hawks; estoy enamorado de ti.

Se como suena, podrías ser perfectamente mi hijo, pero esto es algo que no puedo controlar. Aunque por
tu bien y el mío lo mejor es que nunca saque este sentimiento a la luz, no debo cargarte con mas
problemas, va a ser doloroso, pero sé que tú no sientes lo mismo por mí, ya que no dejas de presumir de
tu fantástico novio, ese tal D.

Debo decir que ese día que lo vi, no me agradó nada, no me pareció apropiado para ti, pero tampoco sé si
en ese momento hablaba yo o hablaban mis celos de ver como ese imbécil te besaba.

Por eso cuando te vi herido y Bakugo te trajo a mí, no supe reaccionar con claridad, luego Shoto se puso
en peligro. Aun no me creo que lo que me contaron... Shoto defendió a ese villano... ¿no es esa la señal
de mi fracaso como padre? ¿mi fracaso como héroe?

Llevo días sin dormir, buscando a mi hijo por toda la ciudad, ayudado por otros héroes, Midoriya
también esta desaparecido, rezo porque estén juntos y no les haya pasado nada. Me mata la preocupación,
puede que me lo merezca. También me merezco que el fracaso del ataque a la Liga, haya provocado una
brecha en la confianza de la ciudadanía hacia nosotros.

Aquella noche que te vi herido en la cama del hospital, no supe que decir, solo me senté y agarré tu
mano, solo podía hacerte compañía, el sentimiento de culpa aumentaba por momentos.

Lo siento, Hawks.

Aunque rodeado de toda la oscuridad, hubo un leve resplandor, y fue cuando esta mañana abrí los ojos y
te vi pegado a mí, entre mis brazos, por un microsegundo mi vida fue perfecta, hasta que recordé todo.
Siento haberte empujado y gritado. Seguramente fue culpa mía, estaba dormido y a veces me muevo
mucho.

Ahora estas llorando en mis brazos, sin tus alas te ves tan vulnerable, es como si me gritases por ayuda,
que te proteja. Tú me apoyaste aquella vez y yo voy a apoyarte a ti ahora, no juzgaré las cosas que me
estas contando, tu confiaste en mí y yo confío en ti, Keigo.
Y así es como Hawks le dio alas a Endeavor. Ya verán como irán sucediendo las cosas en futuros
capítulos.

El siguiente especial es el de Bakugo, es el mas importante para mi, ya que ahí se contará el eje central de
mi historia, que son los sentimientos de Bakugo, esos sentimientos que han provocado todo lo que ha
pasado en la historia.

Básicamente le especial de Bakugo será un spoiler gigante de mi historia.


Y de regalo final, el sketch de Endeavor que hizo Horikoshi, pero esta vez coloreado por mi, de forma
rápida, sin sombras ni nada, pero lo quería hacer para este capítulo.
MI VERDAD

—Endeavor, tengo que contarte algo...

El hombre aun estrechando el cuerpo del rubio, lo alejó levemente para mirarlo a la cara, pudo ver su
mirada limpia, puede que al llorar sus ojos dejasen esa carga, también era una mirada de temor y a la vez
decidida, como sabiendo que iba a decir algo con lo cual lo van a regañar.

—Vale, ¿vamos a la sala?

—No, mejor en un sitio donde no puedan entrar y sorprendernos, es algo importante.

Endeavor lo miró con duda, pero asintió y le dijo que lo siguiese, ambos caminaron hasta la habitación
del mayor.

—Aquí no nos molestará nadie.

Hawks entró y por un fugaz momento recordó lo sucedido la noche anterior, la imagen del hombre
desnudo, solo tapado con su ropa interior; se ruborizó al recordar, y Endeavor lo vio, imaginado el por
qué de su sonrojo.

—Siéntate —dijo indicándole el suelo.

Hawks se sentó de rodillas, apoyando sus manos en sus piernas y miró como el pelirrojo también se
sentaba frente a él, sintió calor bajo su mirada, se sentía cómodo y protegido, se vio con ganas de
contarlo todo.

—Endeavor, mi nombre es Keigo Takami.

Los ojos de Enji se abrieron y empezaron a moverse en todas las direcciones, buscando en su mente el
por qué ese nombre le sonaba, hasta que dio en el clavo.

—¿Takami?... espera...

—Si, Endeavor.

—¿Era tú...?

—Era mi padre, sí. Tú arrestaste a mi padre hace muchos años.

Endeavor se sorprendió mucho.

—Pero no puede ser, nos dijeron que no tenía familia.

—La Comisión lo ocultó.

—¿La Comisión? ¿Qué tienen que ver ellos con todo esto?
Hawks se rascó la frente, debía explicarlo todo bien.

—Te lo explicaré, pero por favor... —dijo esto y agachó la cabeza apretando los puños —no me odies.

—¿Por qué iba a odiarte?

Hawks comenzó a explicarle a Endeavor todo.

—Mi padre era un villano, un delincuente que nos atormentaba a mi madre y a mí. Yo fui un accidente,
nací a pesar de que él le dijo a mi madre que me abortase. Aun así acabé naciendo y estuve encerrado
mas de cinco años en nuestra casa, sin salir, sin ver el sol, sin hablar o jugar con otros niños. Además mi
quirk era llamativo, mas razón para que no saliese, ya que podría atraer la atención de personas hacia mi
padre —durante toda esa explicación el rubio mantuvo la cabeza gacha, mientras Enji lo observaba
atentamente —mi padre nos agredía constantemente, mis alas las rompió muchas veces, y como te dije
no me dejaba salir a la calle —aquí Hawks soltó una risita —incluso desconocía la existencia de los
héroes, pensaba que todos eran ficticios, que solo salían en la televisión.

Siguió contando, como lo arrestaron y que debido a eso, su madre y él tuvieron que vivir un tiempo en la
calle. También contó como un día que decidió dar un paseo mientras su madre dormía por efecto de las
drogas y vio a gente en peligro y usó su quirk para ayudarlos.

A partir de ahí, la Comisión dio con él y su madre.

—Mi madre me vendió a la Comisión, donde entraría en un programa especial de Super Héroes, unos
héroes preparados con las mas altas tecnólogas, que serían el futuro.

—¿Te vendió?

—Si, ¿y sabes que les dije?

Endeavor lo miró esperando la respuesta.

—En aquella época tenía, y sigo teniendo, un muñeco tuyo, mi madre me lo compró. Les dije, "¿si me
uno, podré ser un héroe que salva a la gente como él?"

Endeavor que no perdió de vista la mirada del rubio, vio como empezó a llorar.

—Endeavor, tú eres mi héroe, eres la persona a la que mas admiro, para mí lo eres todo. Tú me salvaste
de mi padre, y gracias a ti me convertí en un héroe.

—Hawks...

—Pero te he fallado... ya no puedo ser un héroe, no después de lo que he hecho.

Endeavor le puso las manos en los hombros.

—No creo que hayas hecho algo tan terrible como para eso...

—Si, lo he hecho. La comisión me instruyó desde los cinco años, tuve entrenamientos muy duros.
Gracias a ellos pude graduarme rápido y abrí mi agencia tan pronto, pero la Comisión siempre ha sido mi
dueña, les he pertenecido desde siempre y no podía decirles nunca que no.

—¿Por qué?

—Me amenazaban con contar la verdad de mi padre y si lo hacían todo se vendría abajo...
Endeavor lo miró apretándole levente el hombro, reconfortándole y dándole ánimos.

—Endeavor... y-y-yo sabía que Shoto y Midoriya estaban en peligro.

—¡¿Cómo?!

—La Comisión me pidió que me infiltrase en la Liga de Villanos, y allí me enteré de todas las cosas,
todos los plantes y tenían uno, en el cual pretendían usar a Shoto para hacerte daño, y-y-y yo no hice
nada... lo siento... soy lo peor...

Endeavor se quedó callado, algo pálido mirando la cabeza del rubio, que había agachado de la vergüenza
del momento. Enji procesaba toda esa información, sin duda el número dos podría haber evitado algunas
cosas, pero si lo que dice es cierto, él solo cumplía órdenes de la Comisión y si ellos sabían todo esto y
no hicieron nada, él no tenía la culpa.

—Hawks, escúchame... tú no eres el culpable.

—¿Cómo?

—Dices que la Comisión era los que te mandaban las misiones, y si los desobedecías te amenazaban ¿no?

—Si.

—Pues si ellos sabían lo que pasaba y no te dijeron que los ayudases, no podías hacer nada.

—Eso no es cierto, Endeavor, yo pude hacer mas... pero...

—Pero, ¿Qué?

—¡¡Me enamoré de un villano!! —gritó de forma desesperada.

Esa revelación golpeó a Endeavor en todo el pecho, haciendo que su mente uniese piezas, el tal D, tan
misterioso, sin llegar a mostrar la cara, las cosas que Hawks le decía de él...

Se formó un silencio en la habitación.

—Entonces, ese D...

—Si, e-e-era Dabi...

Endeavor cada vez entendía menos todo, miró a Hawks como desconociendo a la persona que tenía
delante de él, ¿Cómo era posible? ¿Dabi, el villano que estuvo a punto de matarlos?, ¿el villano que se
llevó a su hijo?

—Lo siento, Endeavor, lo siento, de verdad, te prometo que en ningún momento quise.... yo solo... me
enamoré como un idiota, él me engañó...

Hawks había comenzado a llorar de forma desconsolada, sin poder aguatar tapó su cara con las manos.
Endeavor lo miró, tenía mezcla de sentimientos en ese momento, pero uno sobresalía por encima del
resto y tras estas confesiones, había tomado mas importancia.

–Hawks.

Con la mirada nublada por las lágrimas y la cara empapada miró al hombre mientras sorbía.

—Hawks, escúchame. Todo saldrá bien.


Hawks sintió como el hombre se acercaba a él y lo envolvía con su enorme cuerpo rodeándole con sus
brazos en un abrazo fuerte y reconfortante. Keigo estaba algo atontado, apoyó su cabeza en el pectoral
caliente del hombre.

—¿Estas enfadado?

—Si lo estoy, pero no contigo...

—Endeavor...

—Escúchame Hawks, gracias por contarme esto, te prometo que no voy a dejar esto así, quienes han
lastimado a Shoto y a ti lo pagaran.

—Endeavor...

El mayor lo agarró de los brazos y lo separó un poco, mirando la angelical cara del héroe que aun con
lágrimas cayendo por sus mejillas sonreía.

—Muchas gracias Endeavor, siempre has sido el número uno para mí.

—Algo es algo.

Hawks río.

—¿No me odias?

El corazón de Endeavor se aceleró, en ese momento estaba sensible y los sentimientos que tuvo
guardados durante tanto tiempo estallaron. Miró fijamente a los ojos al rubio, con una de sus manos
agarró su mandíbula y le alzó la cabeza mientras él se acercaba lentamente ante un Hawks atontado que
no entendía que estaba pasando. Hasta que los labios del hombre chocaron los del rubio en un torpe, pero
ardiente beso.

—Por... favor...

Puñetazos, patadas, rodillazos y demas se estrellaban con la cara amoratada e hinchada de Shoto
Todoroki, que encadenado a una pared era brutalmente golpeado por Dabi. Se limpió la sangre de su
puño y se arrodilló ante él, agarrándole del pelo alzándole la cabeza para que lo mirase.

—Escúchame bien, estúpido perfecto —apretó y tiró del pelo haciendo gritar a Todoroki —mas te vale
callarte o si no voy a llamar a tu amigo pelo moco y él te dará mucho mas fuerte que yo, ¿entiendes?

—Da...bi... por favor...

—¡¡QUE TE CALLES!!

Dabi le dio una patada en la cara y lo dejó inconsciente viendo como caía sangre de la herida que le
acaba de hacer en la frente.

—Estúpido asqueroso —se alejó de él y abrió una pesada puerta y se asomó —¡¡TACHIBANA, VEN!!

Al poco, la pelirroja apareció y miró el espectáculo sangriento.


—¿Otra vez?

—Calla y arréglalo.

Tachibana rodó los ojos.

—Cúrate.

De pronto las heridas de Shoto desparecieron, la sangre seguía y el dolor se mantenía en el cuerpo del
chico, pero sus heridas físicas no estaban, lo que le daba a Dabi mas oportunidades para seguir
torturándolo.

—Dabi, si lo matas no podrás hacer nada de lo que habías pensado.

—Ya lo sé, pero tenía ganas de golpearle, por su culpa todo está como está.

—Ya veo... en fin... cuando acabes mandaré a Midoriya a que te alivie un poco.

—Que considerada...

—Dej..ad a Mido..riya...

Ambos villanos miraron a Shoto que había recuperado parcialmente la consciencia.

—Mira quien despertó —rio Dabi —el bello durmiente, el angelito de papi, el producto perfecto... —
Dabi se enfurecía a cada palabra que decía —¿no quieres que hagamos nada al pelo moco eh?... llámalo.

Tachibana esbozó una sonrisa malévola y salió de la habitación, para al poco volver con Izuku detrás de
ella.

—Aquí lo tienes.

—Mi-Mi-Midoriya...

—Vamos a divertirnos delante de Shoto, pelo moco —dijo y miró a la mujer —Tachibana.

—Midoriya, complace a Dabi en todo lo que te pida.

Tras eso, la mujer se fue dejando allí a los tres mientras Dabi dejaba su gabardina e Izuku comenzaba a
desnudarse frente a los ojos cansados de Shoto, que luchaba por soltarse, pero las fuerzas lo
abandonaban. Se desmayó poco después de ver como Dabi hacia gemir a Izuku, embistiéndole en el
suelo frente a él.
EL PLAN DE SALVAMENTO

Tras su encuentro con Hawks, Bakugo decidió salir de la residencia a pasear por los terrenos de la U.A.,
había podido librarse un poco de los pesados de sus amigos; él sabía que lo hacían porque se
preocupaban por él, pero él necesitaba tiempo solo para pensar.

No necesitó caminar mucho para divisar el sistema que habían diseñado para que no pudiese salir de allí,
una barrera semitransparente, la cual, si la traspasaba empezaría a sonar una sirena, y rápidamente todos
los profesores se lanzarían a detenerlo.

Bakugo se sentó bajo un árbol y miró aquella barrera, había pensado en escapar mas de una vez, pero no
quería ocasionarles problemas a los profesores, ya que podría pasar que estuviesen intentando pararle
mientras buscaban a Deku, y eso solo los estorbaría.

—¿Bakugo?

—Mierda, ¿no podéis dejarme sol...?

El rubio dejó de hablar al voltearse y ver como Aizawa lo miraba. Sus ojos se centraron en el parche que
el profesor lleva en el ojo, haciéndole recordar que eso había sido culpa suya, si no hubiesen estado allí,
Aizawa no hubiese ido y esa mujer no le hubiese atacado y destruido el ojo.

Se volvió a voltear para dejar de mirar al profesor.

—¿Qué pasa?

—Solo daba un paseo —dijo el profesor —y te he visto aquí y quería ver que tal estabas.

—Mal.

Aizawa se acercó al árbol y se sentó, apoyándose también en el tronco, dándole la espalda a su alumno.

—Sé que no es fácil y sé que nada de lo que diga va a aliviar tu carga, pero confía en nosotros, los
profesionales los encontraremos.

Bakugo no respondió, solo gruñó y se cruzó de brazos.

—¡Eri!

Aizawa miró de donde provenía la voz para ver como la niña corría hasta saltar a sus brazos, detrás de
ella iban Mirio y Tamaki persiguiéndola.

—Perdona, Aizawa-sensei, Eri quería ir contigo —se disculpó Mirio.

—No pasa nada —dijo el pelinegro y miró a la niña — y tú, ¿no te dije que primero tenías que hacer las
tareas? —le acarició la cabeza y la acomodó para sentarla en sus piernas.

—Ya las hice y Mirio y Tamaki me llevaron de paseo y me compraron una manzana.
—Que bien, ¿y como avanzan las pruebas? —preguntó a los dos chicos.

—Avanzan lento, es complicado hacerla usar su quirk —se disculpó Togata.

—Pero Mirio hace todo lo que puede —le defendió Tamaki.

—Está bien, sabemos que es difícil, ¿quieres que vayamos a probar algo nuevo? —preguntó Aizawa a la
niña y a los dos chicos.

—Si.

Eri, sonriendo giró un poco la cabeza y vio a Bakugo, que no había dicho nada. Se bajó de las piernas de
Aizawa y caminó hasta quedar frente al rubio.

—Hola —saludó la chica con una sonrisa.

—Hola —respondió Bakugo sin mutar su expresión.

—Tú eres el amigo de Deku, ¿no?

Bakugo no dijo nada, agacho la cabeza frente a la niña.

—Le vas a salvar, ¿verdad?

Se produjo un silencio, el cual solo rompía la brisa que movía las hojas del árbol, Bakugo agachó aún
mas la cabeza y fue cuando sintió como unos pequeños brazos lo rodeaban por el cuello y lo abrazaban.
Completamente sorprendido alzó la cabeza, mostrando una diminutas lagrimas empezar a formarse en
sus ojos.

—Lo salvaré.

A varios metros de allí, en la parte contraria de los terrenos de la U.A, Kirishima y Kaminari caminaban
muy pegados uno al otro.

—Kiri, ¿si yo desapareciese, me buscarías?

Kirishima abrió los ojos, sorprendido por esa pregunta.

—Pues claro que sí, removería cielo y tierra hasta encontrarte —le dijo pensándole el brazo por la
cintura, lo que hizo sonreír al rubio.

—Me siento mal por Bakugo, él quiere buscar a Midoriya, pero no le dejan...

—A mí también me duele verle así, pero Aizawa dice que es por su bien, no sabemos donde están, y sin
información solo conseguiremos cansarnos y que incluso lo secuestrasen a él.

—Lo sé, pero... ¿tú que harías en su situación?

Kirishima se detuvo y lo miró a los ojos.

—Yo haría todo lo posible por encontrarte.

—¿Incluso desobedecer a Aizawa y los héroes?

—Si.

Se formo un silencio, ambos se miraron.


—Kiri, quiero ayudar a Bakugo y se me ha ocurrido una idea.

De pronto, el rubio se acercó al pelirrojo y lo beso.

—Vamos, corre, busquemos a Bakugo.

—Denki, espera...

Pero no le hizo caso, lo agarró de la mano y ambos corriendo por los terrenos buscando al Bakugo.

Hawks abrió los ojos a mas no poder al darse cuenta de la situación, la cara de Endeavor tan cerca de la
suya, sus labios y los del hombre tocándose, se estaban besando; algo que pilló al rubio descolocado, no
supo reaccionar.

Una vez Endeavor se separó ambas miradas chocaron, la impresión de Hawks era máxima, miraba a los
ojos al hombre, que le devolvía una mirada apaciguadora, pero guardando silencio al notar la expresión
del menor.

—¿Hawks?

De pronto este se levantó y sin decir una palabra salió de la habitación a paso rápido, cerrando la puerta
tras de sí. Corrió por el pasillo de la gran casa hasta llegar a la habitación de invitados donde estaba
durmiendo durante su estancia allí, cerró la puerta y se recostó sobre ella, tapándose la boca con su mano
y empezando a hiperventilar; con la cara roja y las piernas temblando. Sus ojos se movían de un lado a
otro, confuso y alterado, su corazón latía muy rápido y sus piernas no soportaron mas y acabó cayendo al
suelo de rodillas, sin todavía ser capaz de procesar lo que acababa de pasar.

Miró a la pequeña maleta que tenía en el suelo, algo abierta y sobre toda su ropa el muñeco de Endeavor,
su impulso fue ir a garrarlo, ya que sintió la necesidad de ser protegido.

—¿Hawks?

La voz le sobresaltó, Endeavor lo llamaba desde el otro lado de la puerta.

—Hawks, ¿estás bien?...

La puerta se abrió de forma rápida y Hawks pasó corriendo al lado de Endeavor sin dirigirle la palabra ni
mirarle, llegó a la puerta e ignoró a Fuyumi y Natsuo que estaban entrando, se puso los zapatos y salió
corriendo.

—¡Eh, Hawks! —Natsuo lo llamó, y miró a su hermana, para acto seguido salir corriendo detrás de él.
Mientras, Fuyumi algo confusa miró dentro de la casa para ver a su padre de pie en el pasillo con una
cara extraña, alicaída, algo extraño en él.

—¿Qué ha pasado? —preguntó la chica.

—¿Qué?
Bakugo miraba fijamente al grupo de chicos frente a él.

—Si, Bakugo, vamos a escaparnos y buscaremos a Midoriya y Todoroki.

Kaminari hablaba mientras a su lado Kirishima, Shinso, Uraraka, Tsuyu e Iida lo acompañaba.

—¿Qué dices, estás loco? —le respondió Katsuki —no puedo salir —Bakugo miró a todos enfocándose
en Iida —¿y tú, no eres el delegado, que te parece lo que están diciendo?

—Estoy completamente en contra de escaparnos y desobedecer a los profesores.

—¿Veis?

—Pero... —Iida puntualizó —estoy preocupado por Todoroki y Midoriya, y a Kaminari se le ha ocurrido
una idea para encontrarlos.

—¿Qué idea? —preguntó de nuevo Bakugo, que alucinaba con lo que estaban proponiendo.

—La clave es Hawks.

—¿Hawks?

—Si —respondió Kirishima apoyando a su pareja — Denki se ha acordado de la pluma que le dio Hawks
a Midoriya, por lo tanto, Hawks puede localizar esa pluma.

Bakugo se sorprendió ante esa idea, era buena, demasiado, pero su fugaz alegría se esfumó.

—No creo que funcione.

—¿Por qué?

—Hawks perdió sus alas en el ataque, y dudo que pueda utilizar su quirk.

Todos se sorprendieron, ya que en las noticias no habían dicho nada del número dos.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Uraraka.

—Yo lo salvé, ese día, lo vi en el suelo completamente quemado y lo saqué fuera.

—Mierda —se lamentó Kaminari.

Kirishima le puso una mano en la espalda en señal de apoyo.

—Kero... pero lo podemos intentar igualmente, y si nos dice que no, pues ya buscamos otra solución,
kero —dijo Tsuyu mientras ponía un dedo en su barbilla y miraba a todos.

Todos estuvieron hablando y poco a poco convencieron a Bakugo, ya que había prometido no hacer nada,
pero no podía quedarse quieto, su novio estaba desparecido y posiblemente en peligro.

—¿Y cómo localizamos a Hawks? ¿sabéis done vive o algo?

—Tokoyami debe saberlo —dijo Uraraka —le puedo avisar.

—Si, ve y llámalo, Uraraka —la animó Iida.

Y así la chica salió corriendo.


—¿Y si no nos quiere ayudar, kero? —preguntó Tsuyu.

Kaminari alegro su cara y se acercó a Shinso pasándole un brazo por el hombro.

—Para eso tenemos a Shinso y su quirk increíble, si Hawks no nos quiere ayudar le "convenceremos" —
dijo haciendo énfasis en esa palabra, dando a entender que si no los ayudaba lo obligarían con el quirk
del pelimorado.

—¿Lo harías? —preguntó Bakugo a Shinso.

—Preferiría no usar mi quirk para algo así... pero quiero ayudar a Midoriya.

—Muy bien, rarito, si lo haces bien te monto un trio con el pikachu y el pelo pincho.

—¡¡¡BAKUGO!!! —gritaron Denki y Kirishima completamente rojos mientras Shinso abría mucho los
ojos y se alejaba de ellos, también rojo.
UN PLAN, UN HERMANO Y UN SENTIMIENTO

Un rayo salió del dedo del chico y chocó contra la barrera electromagnética que cubría la U.A., usando
una polaridad diferente provocó que un agujero se formase en esa barrera.

—Ahora, pasad.

Mientras Kaminari mantenía la salida abierta, Bakugo, Uraraka, Tsuyu, Iida, Shinso, Kirishima y
Tokoyami salieron, pasando por último el propio Denki, que al pasar la barrera se cerró.

—Nos vamos a meter en un lio, kero.

—Pues no hubieses venido, rana —le dijo Bakugo.

—No discutan —se interpuso entre ellos Iida —Tokoyami, ¿de verdad nos ayudarás?

El chico con cara de pájaro miró al grupo.

—Midoriya y Todoroki también son mis amigos, y haré lo que haga falta por ellos.

—Bien, vamos a otro sitio —se apresuró a decir Kirishima que agarró la mano a Denki y echaron a correr
lejos de la U.A.

Unos minutos después, se encontraban sentados en las mesas de picnic del parque cercano a la U.A, el
cual tenía en el centro un gran árbol.

—Bien, Tokoyami, ¿sabes dónde vive Hawks?

—No, pero se donde está su agencia, podemos ir a buscarlo allí.

—Ya os dije que Hawks está muy herido, dudo que esté en su agencia trabajando —replicó Bakugo
cruzándose de brazos.

—Pero allí estará Mirko, ella y Hawks son muy amigos, seguro sabe donde vive.

—No se... —se puso a pensar Shinso —es posible que ella esté en las patrullas buscando a los villanos.

—¿Y qué hacemos, kero?

—Tengo una idea —saltó Bakugo —en las prácticas con Endeavor, vimos que él y Hawks son cercanos,
a lo mejor en casa de Todoroki saben donde vive.

—Es buena idea —dijo Kirishima.

—Si, pero yo propongo dividirnos y que un grupo vaya a casa de Endeavor y el otro a la agencia de
Hawks y los primeros que obtengan la información que avisen al resto y nos reunimos en algún punto.

Todos miraron sorprendidos a Kaminari.


—¿Qué pasa?

—No te daba por alguien que piense —dijo Bakugo.

—¡¡Eh!! —dijo el rubio eléctrico haciendo un puchero.

Kirishima se acercó a él y le puso las manos en la cara.

—Denki, sabes que no lo dice en serio.

Este lo miró con pena.

—Todos piensan que soy tonto —dijo con voz lastimera.

—Yo no lo pienso —le dijo Kirishima —tú eres el que ha tenido la idea de ir a buscar a Hawks y la de
separarnos para buscar mas información, yo ahí no veo nada de tonto.

Kirishima activo su quirk endureciendo su cuerpo y mirando a todos chocando sus puños.

—El que vuelva a insultar a Denki, se las verá conmigo, ¿de acuerdo?

—Ninguno piensa que Kaminari sea tonto —dijo Uraraka.

—Eso espero... Bakugo, discúlpate.

Bakugo miró a su amigo pelirrojo y luego al rubio tras de él.

—Bah... no volveré a decir nada.

Tras eso, se formaron los grupos; Tokoyami, Kaminari, Kirishima y Shinso fueron a la agencia de Hawks
y Bakugo, Uraraka, Tsuyu e Iida fueron a la casa de Todoroki.

Hawks corría sin rumbo por la calle, con la mirada perdida y mirando al frente, su mente estaba
colapsada, no era capaz de organizar su mente. Sin darse cuenta se detuvo, no por su propia voluntad, si
no porque alguien lo había agarrado del brazo, al girarse para ver quien era vio a Natsuo, que lo miraba
con cierta preocupación.

—¿Hawks, ¿Qué te pasa? ¿estas bien? —preguntaba el peliblanco con la voz pálida.

El rubio no podía hablar, era incapaz, el ataque de pánico que sufrió en la casa aun le perseguía y sin mas
se echó a llorar frente al chico, que al principio se asustó, pero rápidamente lo abrazó fuertemente y
maldijo en no tener un quirk de fuego para darle calor.

Tras unos minutos abrazados y ya habiéndose clamado un poco, pusieron rumbo a una zona descampada,
donde se sentaron en unos semi muros de piedra. Durante ese trayecto, ambos estaban en silencio, pero
Hawks no podía dejar de pensar, y su mente la ocupaba Endeavor por completo.

¿De verdad lo había besado?... eso no podía ser. Endeavor era y es el héroe número uno para Hawks, su
ídolo, su ejemplo a seguir, su guía, su maestro. Él lo admiraba desde que arrestó a su padre, ese hombre
tan fuerte, tan impresionante, ese héroe que lo salvó.

No niega que ha fantaseado alguna vez con él, ese hombre era muy atractivo, y ni que decir su físico
imponente, pero de fantasear a que tuviesen algún tipo de relación mas allá de la amistad era algo con lo
que Hawks nunca se había atrevido a imaginar por muchas razones, la primera y mas importante, ese
hombre está casado con una mujer con la que tuvo cuatro hijos, y si, es verdad que está divorciado...
pero... sigue siendo heterosexual, ¿no?

Pero en medio de todos esos pensamientos apareció él, aun habiendo pasado todo lo que había pasado,
Dabi seguía en su mente y en su corazón, aún seguía amándolo, a pesar de haberlo intentado matar y
hubiese quemado sus alas, aun así seguía queriendo a ese malnacido, a ese villano que le dijo claramente
que no lo había querido nunca, ese hombre por el cual hubiese dejado todo...

Ya sentados, Hawks no dejaba de llorar con la mirada fija en la nada, mientras Natsuo lo agarraba de la
mano, volviendo a maldecir por no tener un quirk de fuego y poder darle calor. Su cara se iluminó un
poco cuando el rubio giró la cara y lo miró.

—Lo siento.

—No te preocupes, ¿ha pasado algo? ¿puedo ayudar de alguna forma?

Hawks se secó las lágrimas con la manga de su camiseta y suspiró. No podía decirle a ese chico lo que
había pasado con su padre, al menos no hasta que hablase con él y lo aclarasen todo.

—Mi novio me ha dejado por otro —dijo el rubio de golpe.

—Mierda... lo siento.

El rubio se encogió de hombros y notó como nuevas lagrimas caían por su cara.

—Lo siento de verdad, no debería darte el espectáculo de despecho...

—No digas tonterías, tú me consolaste aquel día, ahora me toca a mí.

Hawks soltó una pequeña risita.

—Los Todoroki siempre tan...

—¿Inestables, traumados, locos? —preguntó Natsuo en tono de broma, algo que hizo soltar al rubio una
risa sincera.

—No... quería decir, tan atentos siempre conmigo... yo no sé si me merezco tanto.

—Claro que sí, eres uno mas de nuestra familia, te-te queremos mucho...

Hawks lo miró fijamente y cerró los ojos, bajado un poco la cabeza.

—Mi padre te tiene mucho aprecio, mi hermana te adora, mi hermano, aunque no lo diga también te tiene
aprecio y yo... bueno... ya sabes... también eres importante para mí.

Hawks recordó ese detalle y se alarmó.

—Oh... esto te debe resultar algo incomodo —dio alejándose un poco —lo siento, no me di cuenta.

—No te preocupes... me quedó claro lo que me dijiste, sé que no sientes lo mismo por mí, yo estoy
llevándolo como puedo, pero me ayudaron mucho tus palabras, gracias a ellas puedo ir poco apoco y sin
apenas dolor.

—Natsu... lo siento...
—No lo sientas, recuerda lo que dijiste. A mí también me gustaría tener una relación de hermanaos como
la tenía con Toya. Y ahora me toca hacer de hermano y cuidarte hasta que estes bien.

Hawks sonrió.

—¿Puedo abrazarte?

—Claro que si —sonrió le peliblanco.

Hawks saltó sobre sus brazos y se abrazaron para luego ponerse de pie y juntos, ir camino de vuelta a la
casa. En ese trayecto, con la mente mas calmada, Hawks volvió a pensar en Endeavor, exactamente en lo
sucedido hacía unos minutos, como ese hombre lo besaba, y de una forma tan suave que no se había
percatado hasta justo ahora que lo estaba recordando con la mente calmada.

Muy lejos de allí, en una fábrica abandonada, en una de las múltiples salas, dos personas rodeaban una
pequeña hoguera. El hombre con mascara estaba sentado frente al fuego mientras acariciaba una pequeña
bola azul, parecida a una canica.

—Toga, ¿tienes hambre? —la voz de Mr. Compress sonó apagada, sobre el fuego había unas latas
calentándose. La nombrada estaba sentada también frente al fuego, con la mirada perdida y la cabeza
gacha. En sus manos portaba una cuchilla, que subía y bajaba clavándola en el cuerpo de un pequeño
pájaro, que empezó chillando para acabar en silencio mientras la chica seguía perforando su pequeño
cuerpo con esa cuchilla, desintegrándolo al poco.

—¿Toga?

—No tengo hambre... quiero vengar a Jin-kun... quiero matar a Hawks.

En ese momento, en una pequeña televisión, retransmitían las noticias dando a conocer que el héroe
numero dos había sobrevivido al ataque de la Liga de villanos y se encontraba bien y estabilizado.

—¿No dijiste que lo habías matado? —preguntó Tachibana mirando la tele y desviando la mirada hacia el
pelinegro sentado en una silla cerca de ella.

—Eso pensaba yo... —Dabi frunció el ceño —maldito pájaro.

Tachibana lo miró frunciendo le ceño.

—Mucho maldito pájaro y todo eso, pero sigues llevando su pluma en el cuello...

Dabi agarró la nombrada pluma y la guardó dentro de la camiseta, levantándose de forma violenta de la
silla, tirándola al suelo.

—¡¡CALLATE!!

—Serás estúpido... eres un bebé enamoradizo.

—¡¡QUÉ TE CALLES!! —Dabi lanzó una llamarada azul contra la mujer, pero no llegó a impactarle, ya
que la mujer solo tuvo que abrir la boca para que el fuego desapareciese.
—Dabi, voy a pasar por alto que me has atacado —dijo la mujer mientras el hombre se encaminaba a la
puerta —sabes que te puedo quitar ese amor también, ¿no? al igual que el de Shoto.

Sin decir nada, Dabi salió de la sala y dio un portazo. Tachibana se rio y arrugó la nariz al notar un
pinchazo en su brazo, alzándolo pudo ver como unas pequeñas manchas negras se esparcían por todo su
antebrazo, haciendo que la piel se cayese poco a poco.

—Maldita sea.

Dabi andaba por el pasillo de aquel edificio, enfadado y con el ceño fruncido.

—Maldita zorra... —fue lo que pudo decir cuando en su mente apareció como un flash la imagen de
Hawks sonriéndole —mierda, mierda... ¿Por qué ahora?

Con aun mas enfado y furia se encaminó a la celda, abrió la puerta y pudo ver a los dos chicos
encadenados a la pared, Izuku desnudo e inconsciente y Shoto mirándole con miedo. Cerró la puerta y
apretó sus puños.

—Estoy de mal humor, Shoto, vamos a romperte algún hueso mas hoy.

Gritos, sangre goteando y golpes resonaron en el pasillo de aquel edificio.


FRACASO

Dabi abandonó la sala, mientras se limpiaba los puños con un trapo, quitando los restos de sangre que
tenía en ellos, lanzó el pañuelo ensangrentado al suelo y caminó por el pasillo, hasta llegar a la zona
central, donde la pelirroja descansaba.

—Ve a curarlo.

—Dabi, si sigues así, pronto no podré hacer nada, ¿entiendes?

—Si, si, tu solo ve a curarlo.

Tachibana resopló y se levantó, enfundándose su guante ocultando las manchas negras que tenía en él.

—¿Cuánto tiempo vas a seguir así? —le preguntó la mujer.

—Por culpa de ese mocoso estoy así.

—En fin, cuando dejes de ser un niñito consentido y malcriado podremos empezar con tu fabuloso plan.

Dabi se cruzó se brazos, arrugando la nariz y se sentó en una silla.

—Aun puedo jugar mas con él. Además, todavía no me he cobrado lo del pelo moco. Esta noche les daré
el toque de gracia.

—En fin, te recuerdo que necesito descansar —dijo Tachibana abandonando la sala.

—No sé de que sirve tener un quirk tan bueno si cada vez que lo usas tus células se mueren —dijo Dabi
al aire una vez se quedó solo en esa sala, mientras de forma inconsciente acariciaba la pluma que llevaba
colgada al cuello.

La pelirroja caminaba por el pasillo, sonriendo, cruzada de brazos mientras pensaba en aquel día en el
almacén, en como lo tuvo delante de ella.

—Eraser Head, ¿viste lo fuerte que me hice?, ¿estas orgulloso de mi?

La mujer cerró los ojos y miró al techo sin detenerse.

—¿Te sorprendiste cuando tu "borrar" no me detuvo, eh? Eso fue impresionante, pero a que coste —dijo
mirando su brazo —pero cuando acabe contigo todo merecerá la pena.

Tras andar unos pasos mas, llegó a la celda que ella misma creó usando su qurik, una celda con
anuladores, parecidos a los que tienen en el Tártaro, así los chicos no pueden usar sus quirks para
liberarse. Entró y la imagen fue dantesca; las paredes cubiertas de sangre, el chico de pelo bicolor con la
cabeza caída y sangre por toda su cara, su brazo derecho desencajado y roto; un corte profundo en su otro
brazo, un globo ocular colgando de su cuenca y la mandíbula partida.
—Mierda, Dabi te pasas... —dijo la mujer acercándose al chico, miró a su lado para ver como el chico de
pelo verde temblaba y lloraba, encogido, también encadenado y desnudo.

—Midoriya, ¿ves lo que pasa cuando ayudas a alguien? —le dijo Tachibana haciendo referencia a cuando
el chico la salvó de la celda de la Liga —por tu culpa, tu amigo está a punto de morir, ¿Qué te parece?

Izuku no podía hablar estaba demasiado impresionado y asustado.

—Bueno, ya le pedirás perdón. Todoroki, cúrate.

De pronto todo el cuerpo de Shoto, se recompuso, su piel volvió a estar bien, sus ojos en sus sitos y sin
rastro de heridas ni sangre. Abrió los ojos de golpe y comenzó a gritar.

—¡¡¡Todoroki-kun!!! —gritó Izuku al ver a su amigo en ese estado

La mujer comenzó a reírse a carcajadas.

—No puedes hacer nada por tu amiguito —Tachibana se levantó y caminó hacia la puerta, cuando se
detuvo en seco, notando quemazón en su brazo, lo miró y pudo ver como una nueva mancha negra
comenzaba a aparecer.

—Mierda...

—Shota, no te muevas —decía Present Mic mientras quitaba el parche al pelinegro y se disponía a
limpiarle la herida.

Aizawa suspiró.

—Puedo hacerlo yo solo.

—No digas tonterías... déjame a mi —se quejó Mic — aun sigo sin entender como lo hizo.

—Yo tampoco, la tenía en el campo de visión, use mi quirk y aun así pudo usarlo —Aizawa apretó el
puño, pero rápidamente Mic le puso su mano sobre él.

—Eh, ya no se puede hacer nada... además con el parche estas mas sexy.

—Yamada... en la academia no...

—¿Qué pasa, no puedo decirle a mi pareje que es guapo?

Aizawa volvió a suspirar y no hizo nada mientras Present Mic le limpiaba la herida y le volvía a poner la
venda y el parche.

—Ya está.

—Gracias —dijo el pelinegro llevándose la mano a la nuca.

—La próxima vez que te vayas solo te mataré —le amenazó el rubio.

—Prefiero perder un ojo a que esa mujer te hubiese hecho algo a ti —le respondió Aizawa mirándole a
los ojos.
Present Mic se rio.

—Vaya, ¿Quién se pone ahora romántico en su centro de trabajo? —se burló.

Aizawa rodó el único ojo que le quedaba y se levantó.

—Me voy.

—Eh, Shota, espera, que era broma... que era bromaaaaa....

Tokoyami, Kirishima, Kaminari y Shinso caminaban dirección a la agencia de Hawks, no estaba


excesivamente lejos, pero les llevaría unos veinte minutos yendo a pie.

—¿Y si no están ni Hawks ni Mirko? —preguntó Kirishima.

—Pues preguntamos a otra persona —respondió Tokoyami.

—Tiene lógica, pero... ¿nos querrán decir dónde está?

—¿No tienes su teléfono, Tokoyami? —preguntó Shinso.

—Si, pero no contesta a las llamadas.

—Vaya...

—Cuando Aizawa-sensei se entere que nos hemos escapado nos matara —dijo Shinso.

—Estamos muertos igualmente si Bakugo no encuentra a Midoriya.

Tras varios minutos andando llegaron al edifico, a simple vista parecía no haber mucho movimiento,
Tokoyami se acercó y agarró el pomo de la puerta para entrar, pero al ir a empujar, esta no cedió.

—Está cerrado.

—¿Qué?

—Parece que no hay nadie...

—¿Cómo no va a haber nadie?

—Pues ya lo ves, no se abre.

—Llama.

Tokoyami dio unos goles al cristal de la puerta, pero como esperaba no recibió ninguna respuesta.

—¿Qué hacemos, esperamos o avisamos al otro grupo?

—Yo les aviso de que no está aquí y que esperamos por si vuelve.

Un mensaje llegó al teléfono móvil de Uraraka, Kirishima le decía que en la agencia de Hawks no había
nadie, que iban a esperar por si volvía algún trabajador.
—Chicos —llamó la castaña mientras caminaban —Hawks no está en su agencia y Mirko parece que
tampoco.

—Pues solo nos queda ver en casa de Endeavor, kero.

Bakugo apretó el puño, molesto porque una de las vías de información había caído. Tras caminar unos
minutos llegaron al frente de la gran casa, allí todos, menos Bakugo miraron asombrados la magnitud de
ese sitio, el rubio como ya había estado antes allí, no se detuvo y llamó a la puerta, para que poco después
apareciese una chica con gafas y el cabello blanco con mechones rojos.

—Hola... oh, Bakugo, ¿Qué te trae por aquí?

—Encantado, señorita Todoroki —saludó Iida haciendo una reverencia, las chicas también saludaron.

—¿Está Endeavor? —preguntó Bakugo.

—Si, está dentro.

—¿Podemos hablar con él? —preguntó ahora Uraraka.

Bakugo no dejó responder a la chica de pelo blanco, volvió a preguntar.

—En verdad buscamos a Hawks, ¿está aquí?

—Si... bueno, está viviendo aquí ahora, pero justamente no se encuentra en casa, pero no creo que tarde
mucho, ¿quieres pasar y esperarlo dentro?

Todos se miraron y accedieron, entrando todos en la gran casa, y mientras se quitaban los zapatos, Iida se
volvió a acercar a la chica.

—Siento lo de tu hermano, me siento culpable en cierta forma.

—Oh, muchas gracias, pero no creo que tengas culpa de nada, mi hermano aparecerá pronto, estoy segura
—sonrió la chica.

Todos entraron siguiendo a Fuyumi hasta el salón, donde se sentaron mientras la mujer traía té.

—Me siento un poco incomoda aquí, kero...

—Si, es como si estar en esta casa costase dinero —secundó Uraraka, muy pendiente de no tocar nada.

Tsuyu aprovechó ese momento a solas para agarrar su móvil y escribir a Tokoyami, diciéndole que
Hawks estaba en la casa de los Todoroki y que viniesen rápido, si necesitaban el quirk de Shinso debería
estar aquí.

Sin previo aviso, la corpulenta figura de Endeavor se posó en la puerta mirando a todos los chicos que le
devolvieron una mirada asustada, menos Bakugo, que solo lo miraba normal.

—Buenos días, señor Endeavor, soy Iida de la U.A, estoy en la clase de su hijo, siento mucho lo que le ha
pasado, me siento responsable, como delegado debería estar pendiente de lo que le pasa a mis
compañeros —dijo haciéndole una reverencia al hombre.

—No te preocupes, chico. Los culpables serán atrapados y juzgados, tanto Shoto como Midoriya —al
decir este nombre miró a Bakugo, sabiendo la relación que tenían —volverán.

Tras eso, el hombre se sentó a la mesa con los chíos, notando enseguida que se tensaban.
—¿Y que habéis venido a hacer?

—Solo queríamos... ponernos a su disposición en la búsqueda, si... —se adelantó Uraraka.

—Es extraño que la U.A mande a unos chicos en vez de a los profesores...

Todos se quedaron mudos, los podría descubrir enseguida, por suerte la puerta de la calle se abrió y al
poco vieron como un chico peliblanco era seguido por Hawks, que al ver a todos allí se sorprendió,
aunque no pudo evitar enfrentar la mirada de Endeavor, que al verlo se estremeció.

Se formó un silencio abismal en la sala, los chicos notaron enseguida la tensión, Natsuo miraba a Hawks
y a su padre, que se miraban muy fijamente, y los dos susodichos no eran menos, sus miradas fijas,
ambos queriendo hablar y ninguno diciendo nada. Hasta que Endeavor se levantó de golpe y
disculpándose abandonó la sala, seguido con la vista por todos, y al alejarse, Natsuo saludó a los chicos y
se fue tras su padre, ya que sabía que algo pasaba.

Hawks suspiró, cerró los ojos y miró a los chicos.

—Hola, ¿Qué tal? —soltó adoptando un tono suave y tranquilo, camuflando su malestar con una sonrisa
falsa.

—Mejor que usted, kero...

—¡Tsuyu! —le llamó la atención Uraraka.

Hawks rio y se acercó a la mesa para sentarse.

—Tiene razón, no estoy muy allá —dijo mostrando sus vendajes, sin perder la sonrisa, pero sabiendo con
solo verles la cara que querían algo de él —¿y que necesitáis?

Ninguno habló, sin Shinso no podían hacer nada, si le contaban lo que querían saber sin estar controlado
lo sabría y si se negaba podría contárselo a Endeavor.

Bakugo fue el primero en hablar, debían ganar tiempo y lo mejor era salir fuera de la casa, ahí todo seria
mas fácil.

—Queremos comentarte una cosa, pero me gustaría que fuese fuera, aquí dentro, no —dijo el rubio
levantándose.

—Vale —dijo sorprendiendo a todos de lo fácil que, ellos pensaban que lo habían engañado.

Así, al salir al pasillo vieron a Fuyumi cargando con una bandeja con los tés.

—¿Ya os vais?

—Lo siento, señorita Todoroki... —se disculpó Tenya.

—Fuyumi, no te preocupes, déjalo en la mesa, que los voy a necesitar.

La chica vio como Hawks y los adolescentes salían de la casa y ella encogiéndose de hombros dejó las
tazas de té en la mesa, y fue dentro de la casa a buscar a su hermano para hablar sobre su padre.

Ya fuera, Hawks miró al grupo ladeando su cabeza y sonriendo.

—¿Me vais a contar ahora eso tan secreto que queréis hacer sin que lo sepa el número uno?
Todos abrieron los ojos, al verse pillados por el número dos, y fue Iida a responderle cuando alguien
llamó a Hawks.

—Hey, Hawks.

—¿Sí?

De pronto la mirada de Hawks se apagó, quedándose inmóvil en el sitio sin decir ni hacer nada. Tras ellos
apareció Shinso, seguido por el otro grupo.

—Ufff, justo a tiempo —dijo Kaminari.

—Si, menos mal, casi nos pilla —se quejó Bakugo —venga pregúntale.

Shinso se acercó.

—Usa tu quirk para detectar la pluma que le diste a Izuku y dinos el sitio donde esta.

Hawks no dijo ni hizo nada, se quedó inmóvil y al instante habló.

—Almacén Fukuoka, a las afueras de la ciudad.

—Gracias, vuelve dentro y siéntate y date un golpe en la cabeza contra la mesa.

—¡¡SHINSO!!

—¡¿Qué?! —contestó el pelimorado —si no se da un golpe no puede despertar.

—¡¡VENGA VAMOS TODOS, RÁPIDO!!

Bakugo, tras decir eso usó sus explosiones para salir volando, seguido por Tokoyami que uso a Dark
Shadow para salir volando también, Kirishima y Kaminari salieron corriendo e Iida agarró a Tsuyu y a
Uraraka, y le pidió a esta última que anulase la gravedad de los tres y así poder correr mas rápido con el
quirk del chico de gafas.

Media hora después, el grupo llegó al lugar, ante ellos había un almacén completamente derruido,
Bakugo al verlo se maldijo a sí mismo.

—¡¡¡¡MIERDA!!!!

Apretó los puños y comenzó a lanzar explosiones.

—Bakugo, tranquilo, ¿Qué pasa?

—¿Qué qué pasa?... esto es la base de la Liga, aquí fue donde pasó todo, Deku no está aquí.

—Pero Hawks no dijo...

—Pues es mentira.

—No puede ser mentira —dijo Shinso —con mi quirk no pueden mentirme. Vamos a buscar.

No tardaron mas de diez minutos en encontrar, bajo unos escombros de lo que parecían unas rejas una
pluma roja, anudada en un cordel. Bakugo la agarró y gritó de la frustración.

—¿Qué hacéis aquí?


Una voz los sorprendió y todos miraron a sus espaldas, sorprendiéndose mucho de ver allí a esa persona.

—¡¡¿ALL MIGHT?!!
NO QUIERO VOLVER

—Oye Shota... ¿sabes que tus alumnos se han escapado, no? —dijo Present Mic mientras caminaba al
lado del pelinegro.

—Si, los vi hace un rato salir haciendo un agujero en la barrera.

—¿Y no harás nada?

—Ya mandé a Amajiki a por ellos, cuando vuelvan ya me encargaré que aprendan —dijo Aizawa
haciendo flotar su pelo e iluminando su único ojo.

—¡¡¿ALL MIGHT?!!

Los chicos, algo dispersos, se agruparon mientras veían como el escuálido hombre se acercaba a ellos a
paso lento.

—¿Qué hacéis aquí?... es peligroso.

Ninguno pareció responder, pero Bakugo se adelantó y lo enfrentó.

—Hemos venido a buscar a Deku y a Todoroki.

All Might miró a los chicos y finalmente a Bakugo, vio su cara y su expresión, que reflejaba
preocupación e impotencia.

—Lo entiendo, joven Bakugo, pero es peligroso, no sabemos donde los tienen, y es posible que esperen a
que vayan a por él y les tangan algún tipo de trampa.

—¿Y tú qué haces aquí? —le respondió Bakugo.

El mayor no dijo anda, pues al final él había hecho lo mismo que ellos y decirlo en voz alta sería
contradecirse, pero tuvo suerte, pues alguien mas apareció en la zona.

—Ho-hola...

Tanto los chicos como All Might miraron hacia la voz, Tamaki se alzaba sobre unos escombros y los
miraba con la cabeza algo baja, evitando el contacto visual y poniéndose la mano en la frente.

—Aizawa-sensei me ha mandado a por vosotros...

—¿Qué?, ¿El sensei sabe que nos hemos ido? —preguntó Uraraka asustada.

—Parece que sí, kero.


—¡¡MIERDA!! —se quejó Kaminari.

—¡¡NO VOY A DEJAR QUE ME LELVEIS DE VUELTA!! —gritó Bakugo y con sus explosiones
comenzó a impulsarse alejándose todo lo posible de ellos.

—¡¡BAKUGO!! —gritaron sus amigos.

All Might hizo el ademan de ir tras él, pero una mano lo agarró. Al voltear vio a Tamaki.

—Usted vuelva con el resto, yo me encargo de Bakugo.

—Pero...

—Por favor, All Might... —Tamaki lo miró con decisión.

—Está bien, vamos —alzó la mano para decirle a los chicos que se acercasen y estos obedecieron.

Una vez se empezaron a alejar, Tamaki se puso de rodillas y puso la frente en el suelo.

—Debería haberme quedado en casa, no debí venir... ay dios... Mirio, ayúdame.

Cerró los ojos y de su espalda brotaron dos alas de color blanco, con las cuales empezó a volar y salió
tras el rubio, el cual iba mucho mas rápido, pero que no fue un impedimento para que uno de los Tres
Grandes lo alcanzase.

—Bakugo... por favor, para.

—¡¡NO VOY A DEJAR QUE ME VOLVAIS A ENCERRAR, QUEIRO BUSCAR A DEKU!!

—El director no quiere encerrarte, es por tu seguridad...

—¡¡¡MENTIRA!!!

Bakugo aumentó sus explosiones y comenzó a ir mas rápido, Tamaki casi recibe una de esas explosiones
por lo que se detuvo un intente, esquivó el fuego y volvió a salir detrás de él.

—Bakugo, por favor...

—¡¡DEJAME!!

—Pero... Shota... ¿Amajiki podrá solo con él? —preguntaba Present Mic.

—Sé como se siente Bakugo y seguramente no podrá retenerlo él solo, por eso he mandado a alguien
mas.

Present Mic lo miró dudoso, quedándose quieto pensando mientras el pelinegro avanzaba, al darse cuenta
de que se quedaba atrás, comenzó a correr tras él.
Bakugo seguía impulsándose por el cielo, frustrado y enfadado, él solo quería encontrar a Deku, ¿tan
difícil era de entender?

—¡¡EH, RUBIO EXPLOSIVO DE LA CLASE A!!

Bakugo miró a lo alto de un edificio para ver a un rubio mirándole y riéndose de forma melodramática.

—¿ERES TAN ESTUPIDO QUE NO PUEDES NI ENCONTRAR A TU ESUPIDO NOVIO? ¡¡QUE


VERGÜENZA ME DARIA TENERTE DE NOVIO!!

A Bakugo se le nubló la mente al escuchar esas palabras y con una potencia desmesurada se precipitó en
picado hacia Monoma.

—Ja.

En cuanto Bakugo estuvo sobre el edificio adyacente al que estaba Monoma, este lo miró haciendo
iluminar sus ojos en un tono rojizo, lo que provocó que Bakugo perdiese su quirk y cayese en la azotea
de ese edificio, en una colchoneta inflable, que anteriormente habían puesto ahí.

Cuando Bakugo aterrizó en aquello, sorprendido y confuso se intentó levantar, pero rápidamente unos
tentáculos lo apresaron.

—Lo siento, Bakugo —dijo Tamaki acercándose y viendo como Monoma también se acercaba a él.

—Que fácil es engañar a la clase A.

—¡¡¡¡VOY A MATAROS A TODOS!!!!

De pronto, un golpe sonó y vieron caer a Monoma al suelo y tras él aparecer una chica de pelo naranja y
una coleta lateral.

—Lo siento —dijo Kendo agarrando a Monoma y apartándolo.

—¡Kendo, eso duele! —dijo el rubio, que no perdió de vista en ningún momento a Bakugo, para
impedirle recuperar su quirk.

—Gracias a los dos —dijo Tamaki.

—No es nada —dijo la chica —lo sentimos Bakugo, pero no te puedes poner en peligro así, ¿Qué pasaría
si te pasa algo? ¿Qué diría Midoriya?

Bakugo se mordió al lengua y no dijo nada.

—Volvamos a la U.A.

—Aun no entiendo que has hecho —dijo Fuyumi mientras curaba una pequeña herida en la frente de
Hawks.

—La verdad es que no se... me habré quedado traspuesto... —dijo el rubio mientras se dejaba tratar.

—Ha sido raro, ha entrado, se ha sentado y se ha dado un golpe con la mesa —relató Natsuo mientras
miraba a su hermana pasar un algodón por la pequeña herida.
—Seguro ha sido por todo lo que ha pasado recientemente, estaba hablando con esos chicos y no
recuerdo mucho mas...

—Deberías ir a descansar, Hawks —le dijo el peliblanco.

—Creo que si... me va a reventar la cabeza.

Fuyumi acabó, vio que la herida no dejaría ningún tipo de marca, solo una rojez que duraría unas horas y
recogió el botiquín.

Hawks se levantó y se despidió de los hermanos, comenzando a caminar hasta su habitación, de camino
intentó acordarse de lo que había podido pasar, pero era imposible, no podía y encima el dolor de cabeza
lo estaba matando. Llegó al cruce del pasillo, giró su cabeza hacia el fondo para ver la puerta de la
habitación de Endeavor, la cual estaba medio abierta, por un momento dudó si ir a hablar con él, pero
realmente no sabía que decirle.

Suspiró y entró en su habitación, tendió el futón y se tumbó encima, tapándose los ojos con el brazo,
mientras con la otra mano agarraba el pequeño muñeco y se lo ponía en el pecho. Y finalmente pudo
dormirse, abrazado a ese peluche de Endeavor.

—Así muy bien, pelo moco, muévete mas.

Dabi, de rodillas apuntaba con la cámara de su móvil justo enfrente de él, donde Izuku, con la mirada
apagada se encontraba sentado sobre la entrepierna de Shoto, se movía en círculos, mientras el medio
albino apartaba la mirada y hacia lo posible para evitar todo eso, pero al estar encadenado, ese esfuerzo
era en vano.

—Mi-Midoriya... no...

Izuku estaba siendo nuevamente controlado por Tachibana y hacia todo lo que le pedía Dabi y ahora
simplemente se contoneaba sobre Todoroki, provocándole una erección.

—Vaya, Shoto... que rápido te pones duro... ¿no será que te gusta tu amigo no?... —Dabi reía mientras
seguía grabando la escena.

Todoroki cerró los ojos y apretó los dientes.

Dabi rio de medio lado.

—Bien, pelo moco, quítale el pantalón y siéntate sobe su pollita.

Izuku obedeció sacando el pene erecto de Shoto, y sentándose encima, comenzando a introducírselo,
hasta finalmente quedar completamente dentro de él. Tras eso comenzó a subir y bajar, gimiendo y
haciendo que el propio Todoroki tuviese que ahogar algún jadeo involuntario, mientras seguía apretando
los dientes y apartando la mirada, intentado evadirse de ese momento.

—Así, muy bien, pelo moco, disfruta. Que bien se lo va a pasar Bakugo cuando vea esto...

La risa psicótica de Dabi se mezclaba con los gemidos, cada vez mas altos de Izuku e inundaban la
habitación.
DESPECHO

Aizawa se encontraba sentado en su despacho, con los brazos cruzados, mirando fijamente a sus alumnos
que estaban frente a él.

—¿Sois conscientes de lo que habéis hecho? —preguntó con voz tranquila, pero dura.

Kirishima, Kaminari, Uraraka, Tsuyu, Iida, Tokoyami y Shinso miraban al suelo, por otra parte Bakugo
miraba a su profesor con el cejo fruncido.

Iida se levantó y mientras hacia varias reverencias de forma rápida se disculpaba.

—Lo siento, Aizawa-sensei, como delegado tuve que intervenir y no unirme a ellos, lo siento mucho, soy
una deshonra para la U.A.

—Yo no me arrepiento de nada —soltó Bakugo desafiando con la mirada al pelinegro.

—¡Bakugo! —le reprendió Kirishima.

La puerta del despacho se abrió, haciendo que todos mirasen hacia allí, para ver como el director Nezu
entraba de forma tranquila y despreocupada mientras bebía de una taza de té. Entró y se subió a la mesa
de Aizawa ante la atenta mirada de todos, y se sentó.

—Hola.

—¿Qué hace aquí, director? —preguntó Aizawa.

—Shota, sé que han incumplido las reglas, pero entiéndelos, están preocupados por sus amigos —relató
el director con una sonrisa y moviendo las patas mientras daba un sorbo a su taza — seguro lo entiendes.

Aizawa resopló, él entendía a la perfección como se sentían, pero las normas están por algo, ¿Por qué no
entendían que eso lo hacían por su seguridad?

—Además —prosiguió Nezu —Bakugo debe sentirse frustrado por no poder ayudar a Midoriya, ya que
al parecer tienen una relación sentimental ¿no es así?

Bakugo giró al cabeza para evitar mirarlo.

—Por eso no seas duro con ellos, seguro que prometen no volver a hacerlo, ¿a que si? —dijo el director
mirándolos y ladeando la cabeza mientras sonreía.

Por alguna razón esa imagen les provocó algo de pavor a los chicos, por lo que asintieron enérgicamente.

—Podéis iros —dijo Aizawa viendo como todos se levantaban y se acercaban a la puerta —Shinso, tu
quédate.

El nombrado se quedó quieto y se giró para mirar al profesor, dejando pasar a los demás. Kaminari se
quedó un momento estático mirando a su amigo, sin saber muy bien que decir.
—Vamos, Denki —le dio la mano Kirishima.

—Si...

Una vez fuera, en el pasillo los esperaba All Might, que saludó a todos, hasta que vio salir al director,
entonces se tensó.

—All Might, ¿podemos hablar en mi despacho? —preguntó el director.

—Claro, señor... nos vemos jóvenes.

Tras eso, el hombre y el animalillo se fueron por el pasillo dejando allí a los chicos algo inquietos.

—Sera mejor que nos vayamos a dormir —dijo Uraraka y miró a Bakugo —lo siento...

—Bah —respondió este cruzándose de brazos.

Frotándose la cara, con frustración y cansancio, Bakugo comenzó a caminar dirección a los dormitorios,
seguido por el resto, excepto Kaminari y Kirishima que se habían rezagado.

—Denki, vamos... es tarde.

—Pero Shinso...

—Estará hablando con Aizawa-sensei, no te preocupes.

—Pero no le has visto la cara... —dijo le rubio rememorando el momento en que Aizawa nombró a
Shinso y se giró para quedarse atrás, dejando pasar al resto, la cara de terror que puso.

Kirishima vio la preocupación en el rostro de su pareja.

—Está bien, pero me quedo aquí contigo ¿vale?

Kaminari sonrió.

—Vale... gracias.

El pelirrojo no dijo nada y abrazó a Kaminari.

Hawks abrió los ojos, la estancia estaba oscura, volvió a cerrarlos y se estiró, bostezando al mismo
tiempo. En uno de esos movimientos notó como algo caía de su cuerpo, alargó la mano y puso frente a él
al pequeño muñeco de Endeavor, que miró con una sonrisa, apretándolo contra su pecho.

Unos minutos después, se incorporó y su impulso fue agarrar su teléfono móvil para ver la hora, pero
recordó que llevaba apagado desde que esa mañana. Pudo ver que era de noche, se puso a pensar en
cuanto tiempo había dormido, pero desistió al notar su estómago rugir de hambre, miró a la puerta y pudo
ver un papel a los pies de esta.

Se acercó y lo agarró.
No te hemos querido despertar, sabemos que necesitas dormir.

Te he dejado comida en la cocina, por si te levantas.

Buenas noches

Fuyumi y Natuso

Hawks sonrió al ver como con una caligrafía diferente y al parecer de forma rápida, alguien había escrito
"y Natsuo" al lado del nombre de la chica.

Se frotó la cara, y dejando el muñeco sobre el futón se levantó y abrió la puerta, de forma inconsciente
fue a plegar sus alas cuando se acordó que ya no las tenía, lo que hizo que su semblante se ensombreciese
un poco y que la sonrisa con la que había despertado se esfumase, suspirando caminó por el pasillo hasta
la cocina.

Dio gracias que la luz de la luna se colase por algunas ventanas porque estaba todo muy oscuro, no sabía
que hora era, pero debía ser muy tarde. De camino por el pasillo dirección a la cocina, llegó a una puerta
con algunas quemaduras, se detuvo un intente a mirarla con detenimiento, pasando su mirada por toda la
madera, la cual tenía algunas esquinas quemadas y el color de la madera se había oscurecido, aunque con
esa poca luminosidad no se apreciaba bien. Sin saber muy bien por qué, puso la mano para descórrela,
sabía que no estaba bien entrar en habitaciones ajenas, pero fue algo involuntario.

—Hawks.

El rubio dio un pequeño salto al oir esa voz grave detrás de él, asustado se giró para mirar a Endeavor,
que ataviado con el yukata que intentó ponerle la noche anterior lo miraba desde lo alto.

—En-Endeavor... yo... no era mi intención...

El mayor no dijo nada, y paso su mirada de Hawks a la puerta. Comenzó a caminar y quedándose al lado
del rubio, alargó al mano y abrió la puerta, entrando, seguido por la mirada de Hawks.

—Entra —dijo Endeavor desde dentro de la habitación —y cierra la puerta.

El rubio se rascó la nuca y avanzó entrando en esa habitación, que nada mas poner un pie dentro pudo ver
todo el interior; una habitación espaciosa, pero solo ocupaba uno de los laterales, donde un altar
ceremonial se alzaba; a sus lados, unas mesas con algunos objetos, juguetes sobre todo, un balón de
futbol, un oso de peluche y demás cosas.

Hawks miró al hombre sentado de rodillas frente al altar con los ojos cerrados.

—Endeavor...

—Es Toya —dijo señalando a la foto del niño que había en una de las repisas del altar, donde unas varas
de incienso y unas velas, acompañadas por unas flores.

Hawks miró la foto, en ella un niño de apenas trece años, con el pelo completamente blanco y ojos
azules, rasgo típico de la rama masculina de los Todoroki se veía. Tras mirar la foto, desvió la mirada
hacia el hombre, realmente no sabía que decir.
—Creo que ya no tiene sentido no contarlo todo —dijo Endeavor —no después de lo de esta mañana...

Hawks bajó la cabeza, pensando en aquel beso.

—Endeavor...

—Creo que no has cenado, vamos a la cocina y comes algo —dijo levantándose y caminando hacia la
puerta. Hawks lo miró y sin decir nada lo siguió, saliendo de allí, y por el pasillo hasta llegar a la cocina,
donde, encima del a mesa había unos platos cubiertos con una pantalla para evitar que se acercasen
moscas o mosquitos.

—Siéntate —le dijo mientras destapaba la comida y la llevaba a calentar.

El rubio obedeció y se sentó, algo retraído y sin decir nada, juntando las manos bajo la mesa, algo
nervioso mientras miraba al hombre recalentar la comida en un microondas.

Minutos después, Endeavor puso frente al rubio un plato, acompañado por un bol de arroz y se sentó
frente a él.

—Come.

—Endeavor, no hace falta que me sirvas la cena... no soy un niño —dijo Hawks mirándole con cierta
vergüenza. El mayor no dijo nada, simplemente se quedó allí observándolo, poniéndolo algo incomodo.

—¿Tu no comes? —le preguntó acercando mas su silla a la mesa y agarrando los palillos.

—Yo ya cené a su hora, eso es tuyo.

Hawks asintió y agrediendo la comida comenzó a comerla, saboreándola bastante, recordando que no
había comido nada en todo el día, solo el té que había preparado Fuyumi en la tarde. Endeavor miraba
como el número dos comía con ganas, se sintió feliz al verlo.

Y tras unos minutos, acabó dejando los palillos en el bol y volviendo a gradecer la comida.

—Fuyumi cocina muy bien —dijo el chico dándose unos goles en el estómago y esbozando una sonrisita.

Enji se levantó y agarró los platos para ir a a lavarlos.

—Endeavor, lo puedo hacer yo...

—No.

Hawks se encogió de hombros y se quedó allí hasta que el hombre terminó de lavar los platos, en
silencio, notando como la tensión crecía y sintiendo rubor de solo recordar lo sucedido esa mañana.

Finalmente, abandonaron la cocina y caminaron por el pasillo hasta llegar a la habitación de invitados,
donde dormía Hawks, allí se detuvieron.

—Buenas noches —dijo el rubio.

—Buenas noches —dijo de forma seca Endeavor que sin mas, siguió le pasillo hasta llegar su dormitorio.
Agarró el pomo de la puerta y cuando estaba abriendo, notó como alguien lo agarraba de la ropa por la
espalda.

—Endeavor... cre-creo que debemos hablar...


Endeavor, por primera vez en todo ese rato comenzó a sentir que su corazón iba salírsele por la boca, iba
muy rápido. Respiró hondo y haciendo todo lo posible por controlarse habló:

—Vale, entra.

Los dos entraron y se sentaron en el suelo, frente a frente, el rubio mucho mas tenso que el mayor que,
aunque algo alteado, lo camuflaba mucho mejor.

—¿Quién empieza? —preguntó Hawks intentado cortar un poco la tensión y relajar el ambiente.

Endeavor pensó que, a estas alturas, no merecía la pena fingir que no había pasado nada, lo había besado
y no se arrepentía de nada.

—No me arrepiento de lo que hice, siento si te molestó... pero sentí que me necesitabas y... a lo mejor lo
malinterpreté, pero no me arrepiento, Hawks, yo siento algo por ti.

El corazón del rubio empezó a latir demasiado rápido, notándosele en la cara la sorpresa de esas palabras.
Su mente era una vorágine de pensamientos, ya que todo era perfecto, tu ídolo, la persona a la que más
admiras, acaba de decirte a la cara que siente algo por ti, ese hombre tan imponente acaba de decir que
siente algo por ti. Sin duda, Hawks había soñado con algo así muchas veces, pero ahora que estaba
pasando en la vida real, no sabía que decir.

—Oh... vaya...

—¿Solo vas a decir eso?

—No... no —se apresuró a corregirse el rubio alzando las manos y moviéndolas delante de él muy rápido
—es que me ha pillado por sorpresa.

Endeavor se rascó la oreja de forma ansiosa y volvió a mirarlo.

—No tienes por qué decir nada si no quieres —dijo con voz apagada y encogiéndose de brazos —solo
quería decirte lo que siento, nada mas.

—Endeavor... —Hawks buscó bien las palabras, no hacia ni un mes que había tenido una conversación
similar con el hijo de este hombre, ¿Qué les pasa a los Todoroki conmigo?, o... ¿Qué me pasa a mí con
los Todoroki?, pensó el número dos —sinceramente, me siento muy feliz por esto, ya lo sabes pero para
mí eres y serás siempre mi número uno. Eres la persona a la que mas admiro, eres mi ejemplo a seguir,
haría lo que fuese por estar siempre contigo...

—¿Pero? —se adelantó a decir el hombre —...seguro hay un pero...

Hawks agachó la cabeza, la imagen de Dabi estaba allí.

—Pero... no puedo corresponder esos sentimientos, lo siento mucho, de verdad. No creo que pueda
olvidar a quien tú sabes, la menos tan fácil.

Endeavor suspiró entristeciendo su mirada.

—Lo entiendo, realmente no sé que esperaba... te doblo la edad, podrías ser mi hijo y yo tu padre. No
entiendo como es posible que sigas sintiendo algo por ese villano, pero respeto tu decisión.

—Lo siento de verdad, Endeavor.

—No te preocupes... solo una cosa, Hawks.


—Dime.

—Yo siempre voy a estar aquí para ti, cualquier cosa que necesites puedes acudir a mí. Ya he cometido
muchos errores en mi vida, y no quiero hacerlo contigo.

Hawks lo miró casi emocionado, sintiéndose mal por rechazarlo, pero Dabi seguía allí, sonriendo con
esos ojos azules mirándole fijamente.

—Muchas gracias Endeavor, lo agradezco mucho.

Tras eso, Hawks se levantó y despidiéndose del mayor caminó hacia la puerta, abrió y se detuvo en el
hueco. La imagen de Dabi sonriéndole, que había visto hace un instante había cambiado, esa imagen se
alejaba y dejaba paso a una escena, donde él, en el suelo gritaba, el pie de Dabi apretaba su estómago y el
fuego quemaba sus alas, su vida... y como Dabi, con la cara de un loco le decía claramente.

"Nunca te he querido... no eres nada para mi"

Un sentimiento de rabia, furia y despecho comenzó a envolver al rubio, la mano que tenía sobre la puerta
se endureció, apretando la madera fuertemente, notó como unas lágrimas salían de sus sojos y como el
despecho hablaba por él.

"Él no te quiere, él te odia, él te quitó tus alas"

Hawks se volteó para quedar frente a Endeavor que seguía de rodillas mirándole algo asombrado por la
repentina parada de Hawks.

¿Tan malo sería dejar que alguien te quiera de verdad?, pensó Hawks mirando a Endeavor, a lo mejor
ahora no sientes nada, pero si le das una oportunidad es posible que surja algo, ¿de verdad vas a dejar
pasar esta oportunidad de poder estar con la persona que mas admiras?

Hawks cerró los ojos, y se dejó llevar por sus impulsos, estaba cansado, solo quería que alguien lo
abrazase, que le diese calor, que estuviese ahí cuando el estuviese mal, que lo quisiese.

Caminó hacia el hombre y se volvió a arrodillar frente a él.

—¿Hawks?

Sin mas, el rubio se lanzó y abrazó el cuello del hombre, pegando sus frentes.

—Por favor, Endeavor, protégeme.

Fue acabar esa frase cuando la boca de Hawks entró en contacto con la del hombre, fundiéndose así en un
apasionado beso, que pilló por sorpresa a Endeavor, pero que reaccionó rápido al rodear el cuerpo del
número dos con los brazos y cayendo suavemente hacia atrás para quedarlo tumbando encima de él.

Una vez notaron que se quedaban sin aires, Hawks se incorporó y acabó sentado encima del mayor, puso
sus manos en su prominente pecho y lo miró a los labios, pasando la lengua por los suyos. Y rápido se
quitó la camiseta, dejando al descubierto su torso vendado, separó la tela del yukata del pecho de
Endeavor para descubrírselo, ante la atónita mirada del hombre, que no decía nada, pues estaba
alucinando.

—Endeavor... quiero estar contigo... ¿me dejas?

La mente de Enji explotó, en ningún momento pensó que esto podía acabar así, pues realmente no había
llegado a pensar nunca en ese momento, los sentimientos que tenía hacia el rubio eran completamente
románticos, en ningún momento pensó en lo corporal.
—Nunca lo he hecho con un hombre...

Hawks esbozó una sonrisa.

—Yo te enseño.

Y volvieron a fundirse en un beso, mientras ambos quitaban la ropa del otro de forma torpe.

Mientras el número uno y el número dos daban rienda suelta a sus instintos, Bakugo se encontraba
sentado en su cama, a oscuras y mirando al vacío, sin ser capaz de dejar de pensar en Izuku. Y así
hubiese sido si no hubiese sonado su teléfono móvil, indicándole que había recibido un mensaje.

Agarró el móvil de forma despreocupada y vio que procedía de un número desconocido, entró en el chat
y solo vio una frase.

<Hola, rubio estúpido, mira lo que hace tu novio>

Acto seguido en la pantalla del móvil de Bakugo comenzó a reproducirse un video, mostrando a Izuku
sentado sobre Todoroki, desnudo y siendo penetrado mientras gemía.
ENCUENTROS

Endeavor abrió los ojos, viendo como la luz entraba por la ventana, por un momento se entristeció y
sonrió de forma sarcástica, pensando que todo lo que pasó la noche anterior había sido un sueño, pero al
ir a levantarse notó cierta resistencia y al girar la cabeza vio como recostado en su brazo se encontraba
Hawks, profundamente dormido. Al verlo notó como su pecho comenzaba a moverse rápido, el corazón
le latía fuerte, y empezó a ponerse nervioso, algo raro en el héroe número uno.

En ese momento, el rubio se volteó para quedar de espaldas a él, ahí el mayor pudo contemplar su
espalda, que aun vendada se apreciaba la zona de las alas. Sintió el impulso de acariciarle, pero sabía
como era esa zona de sensible para él y no quería molestarlo, lo comprobó la noche anterior, cuando lo
tuvo debajo de él, gimiendo y pidiendo mas mientras lo penetraba, poniéndole una mano en esa espalda
vendada.

—Papá.

La voz de Fuyumi sonó tras la puerta, algo que asustó al hombre y dio un ligero respingo mirando a la
puerta y seguidamente pasar su mirada a Hawks de forma alarmante. Sus hijos no podían saber lo que
había pasado, al menos no todavía.

—Papá... es tarde, me voy al trabajo, Natsuo ya se ha ido. Te he dejado el desayuno en la cocina y Hawks
parece que también ha salido porque no está en su habitación.

Los pasos de la chica comenzaron a alejarse, y Enji respiró aliviado, si por alguna razón hubiese entrado
no hubiese sabido que hacer. Algo más clamado se fijó mejor en la escena para ver que ambos estaban
desnudos, tragando saliva no pudo evitar dar una pasada por el cuerpo de Hawks, que aun con partes
vendadas seguía siendo igual de apetecible.

Endeavor sacudió al cabeza, intentando apartar esos pensamientos; en ese momento no podía, ya
suficiente había hecho la noche anterior, bastante culpa sentía al haberse dejado llevar, sabiendo que su
hijo pequeño estaba desaparecido.

Con calma se levantó intentando no despertar al rubio, y se visitó con su traje de héroe directamente.
Antes de salir de la habitación, volvió a mirar atrás y contemplar a Hawks dormido y suspirando salió de
la habitación.

Minutos después se encontraba sobrevolando la ciudad con sus llamas, hasta llegar a su agencia donde lo
esperaba Burnin.

—¿Descansaste bien, jefe?

—Si, me hacía falta.

—Ya lo sabíamos... es mas —la mujer de pelo verde llameante lo miró detenidamente —lo veo incluso
mejor que siempre, sí que ha dormido bien —le dijo dándole un codazo y guiñándole un ojo.
—Cállate... vamos a buscar a Shoto y Midoriya.

—¿Qué es esto?

Tachibana miraba a Dabi, que se encontraba frente a ella, acompañado por dos hombres; uno alto con el
pelo largo y negro y un ordenador bajo su brazo y a su otro lado un hombre algo más bajo cubierto por un
abrigo azul, tapando su cara con una capucha.

—Nos ayudaran —respondió Dabi de forma algo pasota.

Expulsando aire por la nariz, la mujer dejó claro su descontento con la iniciativa de Dabi, pero no dijo
nada, ella solo quería acabar esa promesa que le hizo por ayudarla a escapar, y huir de allí. Ella solo
quiere vivir tranquila apartada de todo.

—¿Has dejado ya de jugar con esos mocosos? —preguntó ignorando sus palabras y a los acompañantes
del pelinegro.

—Si, ayer ya le di el golpe de gracia al rubio estúpido y ya podemos empezar con el plan.

Tachibana se levantó y caminó por la sala pasando cerca de esos tres hombres.

—Bienvenidos —dijo mirándolos a la cara —si falláis o me molestáis, os mataré.

—No los asustes... Skeptic y Geten, no le hagáis caso, es una bromista.

Ambos hombres se miraron y no dijeron nada mientras la mujer salía de la sala, dando un portazo.

—Vaya genio —dijo el hombre de abrigo azul.

—Esta celosa —se burló Dabi —ella pensaba que me tendría para ella sola y ahora me comparte con
vosotros.

—¿Ella y tu...?

—No, no, no... que asco... —dijo Dabi haciendo el gesto e meterse el dedo en la boca para vomitar.

Geten se encogió de hombros y fue a sentarse.

—Bueno, ¿nos explicas tu plan? —dijo Skeptic.

—Tú de momento solo encárgate de seguir editando ese video, que tengo material nuevo para ti.

Tachibana caminaba por el pasillo, bajó su guante y miró su brazo, las manchas de color negro que no
desaparecían. Era la primera vez que sus células no se reparaban solas, y su quirk, aunque le permitía
hacer todo lo que quería, no podía hacerlo con ella misma.

—Maldito, Eraser Head...

Tras caminar un poco mas llegó a la celda donde tenían encerrado a los chicos, entró y en uno de los
laterales pudo ver a Izuku, encadenado y desnudo, encogido mientras lloraba. Fijó su mirada al frente,
donde Shoto estaba casi igual, encadenado a la pared, sentado y la cabeza gacha mientras parecía que
sollozaba.
—No llores Shotito... todo acabará pronto. Te vamos a soltar en breve.

—¿Estas bien, Denki?

—No... estoy preocupado por Shinso.

Kaminari y Kirishima hablaban mientras desayunaban.

—Oh... ¿por el castigo de Aizawa? —preguntó el pelirrojo mientras devoraba una de sus tostadas.

—Si, todos fuimos allí, pero el profesor solo lo ha castigado a él, no me parece justo.

—Bueno, solo lo has suspendido una semana, luego volverá.

—Lo sé, no es algo tan grave, pero me siento mal por él.

Kirishima miró al rubio, desde que él y el pelimorado se conocieron entablaron una gran amistad, eso era
algo que le gustaba de Denki, su facilidad para hacer amigos. Recordó los celos que sintió de Shinso
cuando lo conocieron.

—Tampoco podemos hacer nada, Denki.

Kirishima pasó un brazo por el hombro de Denki y le dio un beso corto en la mejilla.

—Si quieres podemos ir esta tarde a verlo a su casa.

—¿De verdad?

—Claro, así vemos que tal está.

El rubio se lanzó a abrazar a su pareja cubriéndole de besos.

—Gracias, Kiri.

—No antojen —dijo Mina acercándose junto con Sero y sentándose en frente de ellos.

—¡Esta tarde iremos a ver a Shinso! —dijo con efusividad el rubio a sus amigos.

Tras estar unos minutos hablando, Kirishima estiró el cuello y miró a todos sus compañeros.

—¿Y Bakugo?

—No sé, no lo he visto bajar.

—Que raro, ¿se habrá quedado dormido?

—Visto la que formasteis ayer... anda que nos vais a avisar... también queríamos ir a por Todoroki y
Midoriya —se quejó Sero.

—Iré a buscarle —dijo Kirishima que no hizo caso a los chicos y se quedaron hablando con Kaminari,
que les contó todos los detalles de la misión de rescate fracasada.

El pelirrojo subió hasta el cuarto piso, la habitación contigua a la suya, y llamó.


—¿Bakugo?...

No recibió ninguna respuesta y volvió a tocar, ahora un poco mas fuerte, pero el resultado fue el mismo.

—Bakugo... voy a entrar... si estás desnudo, tápate...

Kirishima abrió la puerta y cuando pudo ver el interior sus ojos se abrieron asombrados.

—¡¡¡BAKUGO!!!

Hawks camina por la calle, decidió salir a dar un paseo para despejar la mente, pues desde que se
despertó esa mañana en la cama de Endeavor, se sintió algo raro. Disfrutó como hacía tiempo que no lo
hacía, en los brazos de aquel hombre, su forma de tratarlo, lo torpe que fue al principio y lo habilidoso
que fue una vez agarró confianza; los besos, las caricias, las embestidas... ese último pensamiento
ruborizó al rubio. Aun no se creía que se había acostado con su ídolo.

Sin percatarse mucho, caminó por calles céntricas por lo que no pasó mucho tiempo hasta que algunas
personas lo reconocieron.

—¡Es Hawks! —gritaron algunas mujeres y al poco varias personas lo rodearon buscando su atención,
preguntándole que tal estaba, ya que había salido en las noticias lo que le paso con los villanos, y sus fans
estaban preocupados porque hacía tiempo que no se dejaba ver.

El rubio recibió esas muestras de cariño, en ningún momento fueron irrespetuosos, incluso mantenían una
distancia prudente con él, le pedían fotos y él se las tomaba sin problemas; firmaba autógrafos, incluso se
acercó a unos niños que les daba vergüenza y les dio la mano y se hizo una foto con ellos, sacándoles una
sonrisa.

Entre todo el alboroto, la voz de una chica llegó a oídos de Hawks.

—¿Estas contento con lo que hiciste?

El héroe se volteó al escuchar esa voz, pero no había nadie, solo unas chicas gritando, pero él pudo ir
claramente que alguien decía eso, disimuladamente empezó a analizar la zona, buscando, pero sin éxito.
Finalmente, se dijo que había sido su imaginación y siguió recibiendo el amor de sus fans.

Unas horas después, seguía caminando, esta vez solo, pasaba ahora por calles menos transitadas o
secundarias para evitar encontrarse con mas gente, cuando vio una sombra pasar sobre su cabeza y al
alzar la vista, vio a Endeavor, que también lo miraba a él, bajando al suelo reduciendo sus llamas.

—Hola... —saludó el rubio algo tímido.

—Hola... ¿Qué haces por aquí?

—Solo quería pasear un poco... —se llevó la mano a la nuca —la noche ha sido muy abrumadora...

El gesto de Endeavor fue gracioso, se notaba que no estaba acostumbrado a tratar esos temas, ni hablar de
sexo.

—Oh... bueno... espero que al menos no fuese desagradable.

—No lo fue... me gustó mucho y me sentí muy bien —Hawks lo miraba con un leve rubor. No sabía que
estaba haciendo o diciendo, pero no le importaba, estaba contento y era suficiente.
—¿En serio?... digo... me alegro...

Se palpaba cierta tensión, aunque no era una desagradable, era una tensión electrizante, una tensión que,
con un leve estimulo acabaría con los dos hombres besándose contra una pared de forma ruda y
apasionada. Pero eran los héroes número uno y dos, no podían hacer eso.

—¿Se sabe algo de los chicos?

—Todavía no —la tensión y la cara de Endeavor cambió —ya hemos buscado por todas partes y no
damos con ellos.

—Me gustaría ayudar, pero... –Hawks miró su espalda.

—No te preocupes, Hawks. Tu céntrate en recuperarte.

—Si, ya pronto me quitaran las vendas y tendré una horrible cicatriz en mi espalda...

—Yo también tengo una... iremos a juego —bromeó Endeavor sorprendiendo mucho al rubio, que nunca
lo había visto hacer una broma.

—Si.

Hawks se empezó a sentir muy cómodo allí, hablando con él, es como si ese hombre generase un aura
protectora, estar con él le daba paz. Justo lo que le había pasado con Dabi, solo que esta vez, pensó el
rubio, si me quieren de verdad.

—Endeavor...

—¿Sí?

—Solo quería desearte suerte y espero los encuentres... estaré esperándote para cenar hoy. Aunque cocina
Natsuo, no sé como saldrá eso —dijo riéndose.

—Sera una experiencia —volvió a bromear el hombre haciendo soltar una leve carcajada al rubio —pero
no le digas que he dicho eso...

—Mis labios están sellados.

Inconscientemente, Endeavor alargó el brazo y con el dorso de uno de sus dedos acarició los labios del
rubio, cosa que lo sorprendió, dando un paso hacia atrás y mirando a todas partes.

—Endeavor...

—Lo siento... ha sido sin querer...

El corazón de ambos latía rápido y fuerte, sus miradas se cruzaron.

—No pasa nada... ven a cenar y...

—¿Podre besarte?

Hawks volvió a abrir mucho los ojos y volvió a mirar alrededor, por suerte no había nadie. Llevándose la
mano a su nuca y rascándose un poco asintió.

—Si...
Endeavor sonrió.

—Pues esta noche estaré allí, nos vemos.

Y sin mas, el héroe número uno salió volando mientras Hawks agitaba su mano despidiéndose y cuando
se perdió de vista, suspiró y puso marcha a la casa.

—¿Pero que estoy haciendo?

—¡¡AYUDA!!

El pasillo de del cuarto piso de la residencia de los alumnos de 1-A retumbó por los gritos de Kirishima.
Al abrir la puerta encontró que todo estaba calcinado, como si una explosión hubiese estallado allí en
medio, pero notó detener su corazón cuando vio a Bakugo tumbado e inconsciente, con quemaduras en su
cuerpo, y corrió hacia él para ayudarlo. Gritaba por ayuda mientras se arrodillaba al lado de su amigo y
vio el origen de la explosión, en medio de la gran mancha negra del suelo estaba lo que parecían los
restos de un teléfono móvil.

—¡¡BAKUGO, DESPIERTA... DESPIERTA!!

Con lágrimas en los ojos volvió a salir al pasillo y volvió a girar, fue cuando vio a varias personas correr
hacia él, y a partir de ahí todo fue un caos, profesores venían, alumnos también, lo hablaban, pero el
estaba en shock, su oído estaba taponado, no escuchaba bien lo que le decían, le zarandeaban para que
recobrase el sentido, pero él se quedó con la mirada fija en un punto. Lo único que recuerda antes de
perder el conocimiento es como se llevaban a Bakugo a la enfermería.
UNO MENOS

Bakugo se encontraba tumbado en una de las camillas de la enfermería, con las manos vendadas, al igual
que la parte derecha de su rostro, también se apreciaban vendas por su pecho.

—No es nada grave —dijo Recovery Girl a Aizawa, que esperaba a los pies de la camilla —las
quemaduras se curaran rápido, por suerte este chico tiene la piel resiéntete a explosiones, si no hubiese
habido una tragedia.

—¿Se sabe que lo ha provocado?, me cuesta creer que Bakugo se haya dañado a si mismo por error.

La anciana se alejó un poco y agarró una bolsa trasparente que contenía un aparato calcinado.

—Parece que fue esto.

—¿Un teléfono?

—No está claro del todo, pero al parecer esto explotó en sus manos.

—Entiendo —Aizawa miró el aparato y volvió a mirar al inconsciente Bakugo, que gracias a la rapidez
de los profesores y de Recovery Girl había sido atendido a tiempo.

—Sinceramente, no ayudó mucho que el chico tuviese su habitación insonorizada para las explosiones —
afirmó Recovery Girl mientras se retiraba y dejaba a Aizawa con una sensación de culpa, ya que fue él el
que accedió a esa petición del rubio.

Suspiró y se sentó en la silla, haciendo compañía a su alumno y fue a los pocos minutos que la puerta de
la enfermería se abrió.

—Aizawa-sensei... ¿podemos pasar?

El profesor miró a Kirishima, que abría la puerta y asomaba la cabeza. Le hizo un gesto con la mano de
que podían pasar, pero en silencio. Ahí fue como entraron él, Kaminari, Sero, Mina, Uraraka, Tsuyu e
Iida.

—¿Está bien? —preguntó Mina mientras se iban acercando y rodeando la cama.

—Si, solo tiene una conmoción, las quemaduras se irán y no dejarán cicatrices.

—Que alivio —dijo Uraraka.

—Kiri, gracias a ti, si no llegas a ir a buscarlo... —Kaminari animó al pelirrojo que miraba a su amigo
con la cara apagada.

—¿Se sabe que ha pasado? —preguntó Iida.

—Por lo visto, parece que su teléfono explotó y debido a que su habitación está insonorizada no se oyó la
explosión —contestó el profesor.
Los chicos y el profesor se quedaron allí gran parte de la tarde y la noche haciendo compañía a Bakugo
hasta que despertase. Durante ese tiempo, Present Mic se había acercado para limpiar la herida del ojo de
Aizawa, acto que era observado por los alumnos con interés y Mina fue la valiente que se atrevió a
preguntar.

—¿Son pareja?

Aizawa y Present Mic dieron un ligero respingo ante esa pregunta, se miraron entre ellos y Mic se puso
algo nervioso intentando evadir la pregunta y haciendo tonterías, hasta que Aizawa contestó.

—Si.

Mina y Uraraka dieron un pequeño grito de alegría y los felicitaron.

—Todo el mundo tiene pareja menos yo... —se lamentó Sero.

Ya era de noche, y en casa de los Todoroki se preparaban para la cena. Natsuo era el encargado ese día de
cocinar, y aunque no lo hacía mal, era cierto que su comida era siempre mas potente que la de Fuyumi,
por lo que el día que cocinaba el peliblanco debían tener a mano medicina digestiva.

—Eres una exagerada, Fuyumi... yo no hecho tanta sal... —se quejaba el chico mientras daba el toque
final a la comida.

—Yo solo te lo aviso —dijo la chica asomándose —vaya... ¿me pregunto en quien pensabas cuando
hiciste esta comida? —preguntó alzando una ceja hacia su hermano, viendo que había preparado la
comida favorita de Hawks.

—No es lo que piensas... —se adelantó nervioso Natsuo —so-solo quiero que esta cómodo en casa y por
hacer un día esto de cena no va a pasar nada...

—Ya... bueno, iré a poner la mesa, papá ha llegado hace un rato, está en el comedor con Hawks.

Y como bien dijo la chica, en el comedor, sentados alrededor de la mesa, excantante uno en frente del
otro, Hawks y Endeavor se miraban, siendo el rubio el que apartaba la mirada ya que le avergonzaba en
cierta forma que el hombre lo mirase tan fijamente.

—Endeavor... no me mires así... que me da vergüenza...

—No sabía que conocías esa palabra... —se burló Endeavor de forma graciosa.

—Oye... yo soy muy vergonzoso, aunque no lo parezca...

—Keigo...

Al oír su nombre en la voz y labios de Endeavor notó un escalofrío seguir por su espalda y acabar en su
nuca

—Endeavor, por favor... no me llames así... aquí...

—Está bien, perdona Hawks...

—Quiero ser yo el que les cuente a ellos... —dijo haciendo referencia a sus hijos —lo hare cuando
aparezca Shoto.
—Creo que deberíamos contarles también lo otro, ¿no crees?

—¿Qué otro? —preguntó Fuyumi entrando en el comedor con una bandeja con un mantel y servilletas.

—Nada, hija —se apresuró Endeavor a decir, intentando no parecer alterado —cosas del trabajo.

—Ah, vale. Vengo a poner la mesa.

—Ya lo hago yo —dijo Hawks levantándose con intención de ayudar a la chica, pero esta se apartó.

—De eso nada, tú te sientas y esperas a la cena —dijo de forma seria pero divertida.

—Si, señora —Hawks hizo un saludo militar con la mano y se sentó.

Endeavor se rio mientras su hija comenzaba a poner el mantel y colocar la servilletas y Hawks se rascaba
la nuca, avergonzado. Al poco, Natsuo apareció por la puerta portando una bandeja con varios platos, que
con ayuda de su hermana colocó en la mesa, sorprendiendo y haciendo saltar un poco a Hawks, ya que
vio lo que había de cena.

—Wow... ¿lo has hecho tú, Natsu?

El peliblanco sonrió y se ruborizó levemente.

—Si... espero que te guste.

—Te aseguro que me gustará.

Minutos después todos estaban sentados en la mesa y dispuestos a empezar la cena.

—¡¡QUE BUENO!! —gritó Hawks con un trozo de pollo en la boca.

—Es cierto, Natsu, está muy bueno —dijo sorprendida la chica —¿desde cuándo sabes cocinar tan bien?

—Muchas gracias... —dijo llevándose una mano a la nunca avergonzado —y sé cocinar desde hace
mucho —miró de reojo a Endeavor —de pequeños, mamá me enseñó, además que ya habíais probado mi
comida antes.

—Si, pero las otras veces no te había salido tan bien —replicó su hermana.

Enji no dijo nada, solo comió y admitió que estaba bastante bueno, algo que contrastaba con las veces
que había hecho de comer antes ya que, o se pasaba de sal o se quedaba corto o incluso usaba especias
sin control, pero hoy estaba perfecto.

—Está muy bueno, hijo.

Natsuo sonrió.

—Gracias, papá.

Desde el frente, Hawks pudo ver la estampa familiar y le agradó, se dijo mentalmente que encontrarían
Shoto y entonces estarían todos juntos.

—Hoy te he visto en la tele, Hawks —dijo Fuyumi volviendo a la mesa.

—¿En serio?... ¿Dónde?


—En un programa callejero, unos reporteros estaban por la calle y al parecer has estado con algunos fans
y las cámaras te han grabado.

—Ah, si... estaba dando un paseo y me he encontrado con admiradores... la verdad es que me han
alegrado el día —dijo y miró a Endeavor.

—Que bien... también te han visto con mi padre —volvió a decir la chica esta vez sin mirar a ninguno en
particular y meterse una porción de comida en la boca.

Ese comentario hizo estremecerse a los dos adultos, que se miraron fugazmente.

—¿En serio? —preguntó Hawks ocultando su preocupación tras una sonrisa y cara plácida, sabiendo que
cuando se vieron Endeavor y el esa tarde, no había sido un encontró que no se pudiese malinterpretar.

—Si, al parecer esos reporteros te siguieron, y mi padre apareció y os vio hablando.

—Si, estaba con la búsqueda y lo vi, y me acerqué a preguntar, me pareció raro verle por ahí —intentó
excusarse Endeavor.

—No sé, pero se está comentando mucho —volvió a decir la chica esta vez con la voz algo mas seria —
se rumorea a raíz de ese video que vosotros...

—Fuyumi... te lo puedo explicar —saltó Endeavor sin darle tiempo a responder, poniéndose nervioso y
dejando caer al suelo su plato, asustando un poco al resto.

—Cuidado, papa —Natsuo se acercó y ayudó a su padre a recoger el plato y limpiar lo que se había
ensuciado.

Hawks rápidamente agarró su móvil e hizo un fugaz búsqueda en internet, y en efecto, la imagen de
Endeavor y él en la calle estaba por todas partes.

—Mierda... —dijo para sí.

—Se rumorea que el número dos y el número uno van a montar una agencia conjunta —acabó de decir
Fuyumi, ajena a todo lo que había pasado y siguiendo con la comida.

Natsuo pudo ver como su padre se relajaba automáticamente, extrañándole la reacción y viendo como
Hawks suspiraba.

—Y bien... ¿Qué me tienes que explicar, papá? —dijo la chica dejando su palto y mirando a su padre
alzando las cejas.

—¿Es verdad eso? —preguntó Natsuo —¿vais a hacer una agencia conjunta?

Endeavor y Hawks se quedaron callados, siendo el mayor el que atraía la mirada de sus dos hijos. Y casi
estalla la tensión cuando el timbre de la puerta sonó, haciendo girar a todos la cabeza hacia el pasillo.

—Voy... —dijo la chica y caminó hacia la puerta. Mientras Endeavor y Hawks se miraban fijamente,
intentando comunicarse mentalmente, pero sin éxito. Natsuo pasaba la mirada de uno al otro, e iba a
preguntar cuando oyó gritar a su hermana.

Instantáneamente padre e hijo salieron corriendo, al igual que Hawks que algo más lento fue tras ellos y
al llegar Endeavor se quedó de piedra, con los ojos muy abiertos, al igual que Natsuo.

—Shoto...
Todoroki se encontraba de pie, en la puerta con la mirada perdida, su ropa destrozada y tambaleándose en
los brazos de su hermana.

—Pa...pá...

Fue lo último que pudo decir antes de desmayarse.


NO LO SÉ

Dabi apretaba el puño mientras contemplaba la televisión. Estaban retrasmitiendo un reportaje donde la
imagen de Endeavor y Hawks estaba en primera plana, en pausa, con el brazo del mayor extendido y
rozándole el labio al rubio.

El reportaje analizaba la complicidad entre los dos y la posibilidad de que ambos estuvieran planeando
abrir una agencia conjunta, ya que sus propias agencias trabajan juntas muchas veces. Ese rumor llevaba
sobrevolando el panorama desde hacía tiempo, ya que siempre se los veía juntos, pero no tanto como en
ese día.

—Jefe.

Dabi apagó la televisión y miró a sus espaldas para ver a Geten en el hueco de la puerta.

—Ya he llevado al chico.

—Bien. ¿Hizo Tachibana lo suyo?

—Si, señor.

Dabi esbozó una sonrisita picara.

—Vaya... que bien suena eso de "señor", dilo otra vez.

Geten pasó los ojos por la sala, pensando en que debía ser una broma o algo, pero obedeció.

—Señor.

Dabi comenzó a reírse a carcajadas como un loco.

—¿Señor?

Tras pasar unos minutos riéndose como un demente, se calló, suspiró y miró al hombre de abrigo azul.

—Te tengo otra misión.

—Como mande.

—Vas a vigilar al héroe número dos.

Todoroki ahora se encontraba acostado en su habitación, su padre y sus hermanos lo había trasladado allí
después de desmayarse, para posteriormente llamar a un médico, que en pocos minutos llegó y comenzó
a inspeccionar al chico.
Mientras el doctor chequeaba a Shoto, Hawks estaba sentado en el comedor, moviendo sus manos de
forma nerviosa, mientras poco a poco se iba encogiendo debido a la tensión, no dejaba de pensar en que
era culpa suya. Fue cuando notó unas manos frías sobre las suyas cuando reaccionó y vio a Natsuo
arrodillado frente a él.

—Hawks, tranquilo.

—Perdona, pero es que me ha pillado desprevenido y me he puesto muy nervioso.

—No te disculpes, yo también estoy alterado, mi padre y Fuyumi están con el médico. Yo no sé nada de
medicina, pero lo que he podido ver mientras lo llevábamos a su habitación es que estaba bien, al menos
físicamente.

Al poco, Endeavor entró al salón, Hawks y Natsuo se acercaron a él para interesarse por el estado de
Shoto.

—¿Cómo está? —preguntó el albino.

—Está bien –dijo viendo el alivio en la cara de los dos —físicamente está bien, no tiene señales de
violencia ni nada, está un poco deshidratado, pero nada mas.

—¿Puedo ir a verlo? —volvió a preguntar el chico.

—Si, tu hermana esta con el médico.

Al irse, Hawks y Endeavor se quedaron solos, siendo el rubio el primero en actuar, poniéndole una mano
en su brazo de forma reconfortante.

—Al final lo encontraste.

—Si... bueno el vino a casa solo... o eso parece. No sabemos nada de Midoriya.

—Es posible que el también haya vuelto, y esté en su casa o la U.A.

Endeavor no estaba muy convencido de eso, alargó la mano para posarla en la cara del rubio y a
diferencia de esa tarde, esta vez no se apartó y al notar el tacto del hombre, Hawks cerró los ojos,
dejándose acariciar por el mayor.

Justo en el momento que Hawks alzó su mano para garrar la del pelirrojo, se empezó a oír ruido en la
puerta de la casa, por lo que ambos se separaron rápidamente y de forma inconsciente.

—¿Qué es eso? —preguntó el rubio.

Endeavor no dijo nada y se acercó a la entrada de la casa; a cada paso el ruido era mas intenso, y por las
ventanas y debajo de la puerta veía luces parpadeantes y sonido de flashes. Hawks que vio todo eso se
adelantó a Endeavor y se puso frente a él.

—Es la prensa... ¿Cómo se han enterado?

—Da igual Hawks, mi hijo necesita calma, voy a echarlos.

—No, espera —Hawks le detuvo posando su mano en el prominente pecho del hombre —yo me encargo,
tú ve dentro.

—¿Estás seguro?
—Si, por favor, déjame devolverte todo...

Endeavor lo miró y por alguna razón sintió el impulso de besarlo, pero sabía que no era el momento,
asintió y volvió al salón.

Hawks lo vio alejarse y tomando aire se encaminó a la puerta, volvió a detenerse, puso la mano en la
madera y volvió a tomar aire, al soltarlo abrió la puerta. Un gran destello lo cegó de forma temporal, y
mientras luchaba por enfocar su mirada un montón de manos con micrófonos se alzaban en su cara y
muchas voces le hablaban al mismo tiempo, consiguiendo ponerle algo nervioso, algo raro en él que
sabía manejar a la prensa.

—Por favor... de uno en uno.

—Hawks, ¿Qué hace en la casa de Endeavor?, ¿Hay alguien mas en la casa?, ¿son verídicos los rumores
de su supuesta relación con la hija del número uno? ¿Shoto Todoroki está aquí? ¿es real la agencia
conjunta que quieren formar?

Hawks se sitió un poco abrumado por tantas preguntas, y todas de diferentes ángulos.

—Por favor, de uno en uno... solo tengo una boca.

Los periodistas cada vez se acercaban mas, hasta el punto de empujar levemente al rubio dentro de la
casa, incluso llegando a entrar ellos un poco. Hawks se vio abordado, cuando a su lado apreció Endeavor,
con cara de pocos amigos, lo agarró del brazo y lo atrajo hacia él y miró a los periodistas.

—¡¡¡VAYANSE DE AQUÍ, MI HIJO NECESITA CALMA!!! —dijo mientras el fuego de su cara asustó
a los periodistas que salieron de la casa, momento que aprovechó el héroe número uno para cerrar la
puerta; miró a Hawks que estaba algo alterado y volvió a abrir la puerta para sorpresa de los reporteros.

—Mañana haré un comunicado sobre el asunto. Buenas noches —y volvió a cerrar la puerta.

—Perdón —se disculpó Hawks con la cabeza gacha y frotándose un brazo —no pude pararlos.

—No pasa nada.

—¡¿Qué ha pasado?! ¡¿Qué ese se ruido?!

Fuyumi y Natsuo llegaron corriendo al oír los golpes y gritos.

—No es anda, la prensa haciendo preguntas —respondió su padre —¿Qué dice el doctor? ¿Cómo esta
Shoto?

—Bien, ya le esta acabando de chequear, y se irá.

—Bien, podéis ir a dormir, yo me quedo vigilando esta noche.

—Pero papá, tú tienes que trabajar mañana...

—Da igual, por favor, vosotros dormid.

La chica miró con preocupación a su padre y luego miró al rubio.

—Hawks, por favor, ¿puedes quedarte con mi padre y cuidarlo?

—¿Qué?
—Si, por favor —dijo ahora Natsuo.

Hawks miró al par de hermanos y luego miró a Endeavor.

—Vale, haré de canguro del número uno —respondió con una sonrisa.

En la U.A. Kirishima y Kaminari se encontraban en la enfermería acompañando a Bakugo, que todavía


no había despertado, ya les habían dicho que estaba inconsciente y debido a las quemaduras lo habían
sedado para que descansase y no sintiese el dolor.

—¿Kiri, estas bien?

—Si, solo sigo alterado.

Denki se acercó mas a él y lo abrazó, dejándolo recostado en su hombro.

—Ya me imagino, encontrártelo así...

—Pensé...

—No, Kiri... no lo digas... ya ves que él está bien y en nada se despertará y nos gritará porque le hemos
estado cuidando.

—Tienes razón.

Kirishima se alejó un poco del rubio y puso sus manos en los hombros de este, mirándole a la cara viendo
su sonrisa.

—La verdad, no sé que haría sin ti...

—Pues aburrirte mucho... —rio Kaminari guiñándole un ojo.

Esa risita impactó en el pelirrojo que también se puso a reír.

En la residencia, la televisión esta puesta y Mina miraba la pantalla con los ojos muy abiertos y expresión
de sorpresa.

—¡¡CORRED, LLAMAD A AIZAWA-SENSEI!! —gritó la chica —¡¡¡TODOROKI HA APARICDO!!!

Horas después, Endeavor y Hawks se encontraban sentados en la habitación de Shoto, que seguía
tumbado en el futón, cambiado de ropa por un pijama y tapado con algunas mantas.

—¿Qué habrá pasado? ¿Dónde habrá estado?

—No te martirices, cuando despierte nos lo contará —le intentó calmar el rubio.

Endeavor se pasó la mano por la frente y se cruzó de brazos, sin apartar la mirada de su hijo. Hawks no le
quitaba el ojo de encima, con Shoto ya en la casa, su mente estaba algo más serena, lo justo para que el
tema de la reciente actualización de su relación con Endeavor lo abordase. Sin saber por qué se puso rojo,
y tapó su boca, intentando clamarse, pues su corazón había empezado a latir rápido.
—Hawks, ¿estas bien?

Este se sobresaltó un poco y miró al frente para ver al pelirrojo mirarle.

—Si, si... solo... —no supo porque se puso a temblar, de pronto todo se vino a su mente, había besado a
Endeavor, se había acostado con él.... Pero ¿en qué momento cambió todo?, ¿Qué estaba pasando?

—¿Hawks?

La confusión se reflejó en su rostro, y Enji se levantó y se acercó para arrodillarse frente a él.

—¿Qué pasa? —le dijo acariciándole la cara, una caricia que le llenó de calor, ¿tanta necesidad de cariño
tenía, que con una simple caricia iba a caer rendido? ¿tan poco afecto le habían dado que se dejó engañar
por un villano y ahora por solo tratarlo bien se alteraba por esto?

—No lo sé... estoy nervioso... necesito que hablemos algunas cosas... esto que tenemos... ha sido tan
repentino y yo...

—¿Papá?

Ambos miraron al futón, para ver a Shoto sentado, frotándose los ojos y tocando su cabeza. Rápidamente
Endeavor se acercó a él y lo abrazó.

—Shoto... Shoto... ¿estas bien? ¿Qué ha pasado? ¿Dónde has estado? ¿te han hecho daño?...

—Endeavor, no lo agobies... estará todavía confuso.

—¿Hawks? —dijo el chico abriendo muchos los ojos y frunciendo el ceño, —¡¡¡TRAIDOR!!!

Todoroki alzó la mano derecha y lanzó un proyectil de hielo directo al pecho del rubio, que debió a la
sorpresa y a que ya no poseía sus alas, le sería imposible de esquivar, por lo que cerró los ojos esperando
el final.

Pero no era ese día el que debía morir, por lo que rápidamente, Endeavor corrió y se puso delante del
rubio y activando su fuego, quemando parte de su camiseta, derritió el hielo lanzado por Shoto.

—¿Papá?

—Endeavor...

—Basta, Shoto... Hawks no es un traidor...

—Si lo es, yo lo vi, estaba con la Liga.

—Shoto, escúchame —dijo Endeavor acercándose a su hijo — Hawks, se infiltró en la Liga para
engañarlos, para recabar información. Él nunca nos ha traicionado.

Shoto miraba a su padre con furia, también miraba a Hawks detrás de él, no entendía nada, él mismo vio
a Hawks en la base de la Liga, lo amenazó para que no contase nada.

—Pero el me amenazó... —dijo ahora con la voz mas calmada.

—Lo hice para que no me descubrieran, Shoto, de verdad lo siento.

El chico seguía confuso, pero las explicaciones eran plausibles, por lo que redujo su tensión y con mucha
mas clama volvió a mirar a los adultos.
—Entonces... ¿no nos has engañado? —preguntó al rubio.

—Nunca os engañaría, Shoto, yo soy un héroe.

Bajó la cabeza al comprender y rápidamente la volvió a subir mirando a Hawks con los ojos muy
abiertos, si él era un infiltrado en la Liga, entonces él sabe que tuvo una relación con Dabi y sabe que
estuvo con él y lo que hicieron. Se puso a temblar mirando a su padre, temiendo lo peor y estuvo a punto
de entrar en crisis, sufriendo un ataque de pánico si no llega a ser porque sintió unos brazos rodeándolo.
Mientras hiperventilaba desvió la vista para ver la cabellera rubia de Hawks sobre su hombro y notó
como le decía algo al oído.

—No le he contado a tu padre nada de Dabi, ni lo voy a hacer. Es nuestro secreto ¿vale?

—Gracias —dijo también en voz baja.

Al separarse miraron atrás para ver a Endeavor que veía la escena con cierta fascinación, ya que ninguno
de los dos sabía lo que había imaginado el mayor, vio por un momento a Hawks abrazando al que podría
ser su hijastro.

Minutos después, los tres estaban sentados en la habitación, Shoto al lado de Hawks y ambos frente a
Endeavor.

—¿Estas mas tranquilo? —le dijo el número dos poniéndole la mano en el hombro.

—Si, gracias.

—Bien, Shoto... si no te encuentras en condiciones, no respondas, pero, ¿puedes contarnos lo que ha


pasado, donde has estado?

Shoto tragó saliva y miró a su padre, apretando los puños en sus piernas.

—No lo sé.
CULPA

—Tranquilo, Shoto —calmó Hawks al adolescente —dinos que es lo último que recuerdas.

Respirando aceleradamente, Todoroki se había puesto algo nervioso, al intentar contestar a la pregunta de
su padre, se dio cuenta de que no recordaba nada, no sabía como había llegado allí.

—Lo último que sé es que estaba hablando con mis amigos y Midnight-sensei dijo que habían atacado la
base de la Liga... y... —ahí se detuvo ya que no podía decir delante de su padre que había ido a salvar a
Dabi, aunque realmente no recordaba haber llegado a la base, su memoria se rompe cuando deja de
hablar con sus amigos.

Hawks entendió y puso su mano en el hombro del chico, dándole confort y comprensión. Miró a
Endeavor.

—Puede ser estrés postraumático, puede provocar amnesia parcial.

Endeavor lo miró preocupado, no pasó por alto algunas cosas, como él hecho de que su hijo había dicho
hace un momento que había visto a Hawks en la base de la Liga, ¿Cómo es posible? ¿estuvo Shoto en la
base de la Liga antes de todo esto? De nada servía preguntar ahora, pero lo tendría en cuenta.

—Vale, hijo. No te preocupes, es normal estar confuso —Endeavor hizo una pausa —te voy a contar todo
lo que sabemos, ¿vale?

Todoroki asintió y se dispuso a escuchar todo.

Su padre y Hawks le contaron todo lo que sabían, que había salido corriendo hacia la base, que allí dentro
se interpuso entre un ataque de Mirko y Dabi y lo recibió él, que tanto él como Midoriya fueron
secuestrados y que había vuelto solo.

Todoroki estaba impactado, ¿de verdad había protegido a Dabi? ¿e Izuku estaba secuestrado? Esos dos
puntos lo alteraron mucho, sobre todo el segundo.

—¿Se sabe algo de Midoriya? —preguntó alarmado.

—No sabemos nada, pero si tú has aparecido es posible que el haya aparecido también.

Todoroki estaba muy alterado, intentó levantarse, pero su padre lo detuvo.

—Suéltame, tengo que buscarlo...

—Shoto, llevamos varios días haciéndolo, tu acabas de aparecer, no estas bien, descansa.

—Pero...

—Shoto... —Hawks también lo agarró —haz caso a tu padre, lleva días sin descasar buscando.
Todoroki miró a su padre y a Hawks con ojos temblorosos y fue entonces cuando por fin se dio cuenta, y
miró estupefacto al rubio.

—Hawks, tus alas...

Hawks soltó una risita.

—Un regalo de Dabi.

—¿Cómo?

—Al parecer no conseguí engañarlo y me descubrió... tuve que hacer algo y él se enfadó y lo pagó
conmigo.

Todoroki sabía la posición de Dabi, era un villano, interiormente sabía que algún día iba a pasar algo así,
que él atacaría a alguien cercano a él.

—¿Y qué hiciste? —le preguntó el chico.

—Maté a Twice —dijo bajando la mirada.

Shoto recibió esa notica con sorpresa, no era común que un héroe matase, por mucho que fuese un
villano, pero viendo el aspecto de Hawks, vendado y sin alas, comprendió que no todo era tan sencillo.

—No te lamentes, él era un villano, y seguro hiciste lo que hizo falta.

—Twice no era mala persona en el fondo, lo conocí... solo tuvo la mala suerte de encontrarse con las
personas equivocadas...

Todoroki aún estaba procesando todo lo que le habían contado, pero era incapaz de dejar de pensar en
Dabi, debía hablar con él, debía preguntarle que había pasado, ya que sabía de alguna forma que el que
los había secuestrado a él y a Midoriya era Dabi. ¿Qué pretendía Dabi con eso?

—Creo que es mucho por hoy, Shoto, duerme y mañana hablamos —dijo Endeavor.

—¿Puede quedarse Hawks conmigo esta noche? —preguntó agarrando al rubio del brazo y mirando a su
padre.

Endeavor miró a los dos.

—Si él quiere...

Hawks miró al pelirrojo y luego miro a su hijo, entendía que el adolescente quería hablar a solas con él.

—Claro, por mí no hay problema, ¿Endeavor?

—Vale, traeré tu futón aquí.

—Gracias, papá.

Endeavor sonrió ante eso y salió de la habitación y quedándose solos Hawks y Todoroki se miraron.

—Hawks, lo sien...

—No digas anda —lo interrumpió —no ha sido culpa tuya.

—Pero, Dabi...
—Déjalo, Shoto... prefiero no hablar mas de él.

—Me siento responsable por todo.

Hawks suspiró.

—Shoto, tu no me quemaste las alas, fue Dabi y todo porque me odiaba, tu no hiciste nada. Lo de
Midoriya fue un accidente.

No pasó mucho hasta que Endeavor apreció y dejó el futón del rubo al lado del del adolescente.

—Portaros bien —bromeó Endeavor.

–Si, papi —dijo Hawks dejando a Endeavor estático y a Todoroki mirándolos con la ceja levantada.

—Ejem... —Endeavor tosió y sin girarse se despidió y salió de la habitación, resoplando fuera,
intentando ocultar la erección que tenía ahora mismo.

La noche pasó, y a primera hora de la mañana, en la puerta de los Todoroki, Aizawa, acompañado por
Iida eran recibidos por Fuyumi.

—Buenos días, soy el tutor de Todoroki vengo a interesarme por su estado.

—Oh, claro, mi padre me avisó que vendrían, pueden pasar —dijo la chica saludando a los dos. Iida
también saludó —mi padre ha salido temprano a dar un comunicado de prensa, pero pueden ver a Shoto
sin problemas, está en la habitación del fondo.

—Muchas gracias por recibirnos, Fuyumi-san —agradeció Iida haciéndole una reverencia a la chica, y
esta lo recibió con una sonrisa.

—No es nada —miró su reloj y alzó las cejas —lo siento mucho, pero debo ir a trabajar. ¡¡HAWKS!! —
llamó la chica, y fue cuando el rubio asomó la cabeza y vio a las visitas —por favor, acompaña a Aizawa-
san e Iida-kun.

—Claro, Fuyumi, ve tranquila —dijo Hawks alzando la mano y caminando hacia ellos.

Una vez la chica salió de la casa, Hawks con una sonrisa saludó a Aizawa y a Iida y los acompañó hasta
la habitación de Shoto, donde se detuvieron en la puerta y el rubio dio unos toques.

—Shoto, tienes visita.

Al abrir la puerta y entrar los dos, Todoroki abrió mucho los ojos, contento de verlos, rápidamente fue a
levantarse para saludarlos, pero Hawks lo detuvo.

—Para, Shoto, necesitas descansar.

—Vale... Aizawa-sensei... Iida, gracias por venir.

—Todoroki ¿Qué tal estas? —preguntó el profesor acercándose y sentándose frente a él, fue cuando el
medio albino se fijó en el ojo de su profesor, intentó decir algo, pero Aizawa lo detuvo, diciéndole que no
pasaba nada, que eran gajes del oficio de los héroes.

Iida lo miró al entrar y sintió mucha felicidad la verlo, el pensar que sus amigos estaban en peligro y que
él no podía hacer nada por ayudarlos lo había estado carcomiendo desde aquel día, y ver a Todoroki allí,
le alivió un poco.
—Todoroki...

Shoto pasó la mirada de Aizawa a Iida, y al ver las lágrimas en los ojos del delegado se alertó.

—¿Qué pasa?, ¿Por qué lloras?

El chico de gafas se limpió las lágrimas y se sentó junto al profesor.

—Estoy muy feliz de verte.

Tras eso comenzaron a hablar, Shoto les contó que estaba bien, solo necesitaba descansar, preguntó por
Midoriya, pero ellos tampoco sabían anda. Habían llamado a la madre de Izuku, pero tampoco sabía
anda, la mujer estaba al borde de un infarto por la ausencia de su hijo y la tuvieron que ingresar en el
hospital.

Durante la conversación, Aizawa preguntó a Shoto, pero este contestó lo mismo que la noche anterior a
su padre, no recordaba nada. Aizawa suspiró y agradeció al chico. Iida le contó lo que le pasó a Bakugo y
que se encortaba inconsciente, y al ver la alarma en la cara del Todoroki, se apresuró a decirle que ya
estaba bien, que solo estaba sedado para que sus heridas sanasen pronto.

Pasaron varias horas hablando, contándole a Todoroki todo lo que sabían, el secuestro, la culpable de
todo, Lady Lie, el ataque a la Liga.

—Lo siento —dijo el chico —si yo no hubiese ido.. .

—No te disculpes —le consoló Iida —no fue tu culpa.

Finalmente, tras otros minutos mas hablando, alumnos y profesor se despidieron. Hawks entró en la
habitación para ver si Shoto necesitaba algo, cuando lo vio con la cabeza gacha.

—¿Pasa algo?

—Estoy preocupado por Midoriya —se llevó las manos a la cabeza —¿Por qué no me acuerdo de donde
estuve?... seguro que podríamos salvarlo si lo supiese... soy un inútil.

—Hey... —Hawks se arrodillo frente a él —no digas eso, no eres ningún inútil.

—Entonces, ¿Por qué no soy capaz de hacer anda?... Midoriya sigue por ahí y yo debería saber donde
está.

Hawks lo miró apenado, viendo la frustración del chico.

—Mira, Shoto, primero céntrate en recuperarte y luego vemos, ¿vale?

—Pero no hay tiempo, ¿y si le hacen algo?

—Si quisieran dañarlo, ya lo habrían hecho y no se lo hubiesen llevado, ¿Qué tiene ese chico de especial
para que lo quieran retener unos villanos?

Shoto pensó.

—Él es alguien especial... el me ayudó, se lo debo.

—Shoto, mírame —dijo agarrándole la cara para que lo mirase —te prometo que lo vamos a encontrar,
¿vale?
Shoto asintió, sintiendo que estaba la borde de las lágrimas.

—Bien, ahora descansa, yo estaré fuera.

—Gracias, Hawks.

—De nada —dijo guiñándole un ojo.


ULTIMATUM

Frente a la agencia del número uno, Endeavor estaba frente a una multitud de periodistas, con los brazos
cruzados y el ceño fruncido.

—¿Se encuentra bien su hijo? ¿se sabe algo del otro chico desaparecido?

—Shoto está bien, solo necesita descansar y de Midoriya todavía no sabemos nada, estamos buscándolo
sin descanso —respondió el héroe con voz seca.

—¿Qué tiene que decir sobre los rumores de que el héroe numero dos y usted abrirán una agencia
conjunta? —preguntó uno de los reporteros.

—No tengo nada que decir sobre eso. Siguiente.

—Hola, Yumiko Sakagata, del Corazón Heroico, ¿es verdad que Hawks tiene una relación con su hija?

—No —dijo frunciendo mas el ceño.

Endeavor esquivó las preguntas superficiales o que no tenían que ver con el recate de su hijo y Midoriya
y tras un buen rato, se despidió de los reporteros y entró en la agencia, provocando le malestar de los
periodistas que querían saber mas.

—Jefe, ¿quiere que los eche? —preguntó Burnin.

—No, déjalos. ¿Sabemos algo de Midoriya?

—No, las patrullas no encuentran nada. Es como si se los hubiese tragado la tierra.

Endeavor resopló, cruzandose de brazos y cerrando los ojos. ¿Qué estamos haciendo mal?

Dabi apretaba la cara de Izuku, que atado a la pared intentaba apartarla del villano, pero era imposible.

—Bien, pelo moco, ¿Qué hacemos contigo?

Izuku intentaba zafarse del agarré, pero Dabi lo tenía fuertemente agarrado, hasta el punto de dejarle
marcas en la cara, tampoco ayudaba tener las manos encadenadas a la pared y no llevar nada de ropa.

—All For One te quería por algo... ¿Qué es? ¿Qué tienes tú de especial, niñato de mierda?

Dabi uso su otra mano y comenzó a tocar el cuerpo del chico.

—No tienes mal cuerpo, pero no creo que te quisiese por eso... —mientras decía eso, su mano recorría el
torso del peliverde, bajando poco a poco hasta su pubis, el cual acarició con un dedo hasta llegar a la base
de su pene, ahí notó un estremecimiento de Izuku —además, veo que te gusta que te toquen, bueno... es
algo normal —agarró el pene del chico con su mano y comenzó a masturbarlo suavemente.

Izuku, nuevamente intentó moverse para que lo dejase de tocar, pero esos esfuerzos hacían que Dabi se
riera y aumentase la velocidad de su mano.

—No te resistas... que será peor...

El villano soltó la cara del aspirante a héroe y le separó las piernas, dejando al descubierto todo; en ese
punto Izuku estaba rojo, respiraba con dificultad, y le temblaban las piernas por la excitación, su pene
había crecido y ahora, erecto.

—Lo dicho... te gusta que te toquen...

El vaivén de la mano del villano siguió hasta que vio tensarse al chico, al mismo tiempo que estriaba las
piernas, dándole entender que estaba a punto de correrse; Dabi esbozó una sonrisa de medio lado y soltó
el pene del chico.

—Será mejor que me vaya... nos vemos, pelo moco.

Y sin decir nada se fue, dejando a Izuku al borde de explotar, sin posibilidad de finalizar la acción ya que
estaba maniatado a la pared, y si no llega a tener la boca tapada Izuku hubiese gritado.

Dabi caminaba por el pasillo de la base, con las manos en la nunca y riéndose a carcajadas, hasta que
llegó a la zona central, donde la gran televisión emitía la sesión de preguntas a Endeavor. Nada mas
verlo, el humor de Dabi cambió y si no llega a ser que Tachibana estaba allí mirando la tele, la hubiese
fulminado con sus llamas, solamente gruñó.

—¿Qué te pasa ahora?

—Nada...déjame.

La pelirroja rodó los ojos y quitó su mirada de Dabi.

—Ven aquí —dijo la mujer haciendo que su voz sonase doble.

De pronto, el cuerpo de Dabi comenzó a moverse solo y se situó frente a la villana.

—¡¡No vuelvas a usar eso contra mí, puta loca!!

—Dabi, estoy cansada ya de tus tonterías, o empiezas ya con tu plan o me voy.

—Te recuerdo que me prometiste que me ibas a ayudar, así que no me vengas ahora con prisas.

—Te dije que te iba a ayudar, pero no a hacer tonterías con ese niño ni con el pajarraco.

—¿Qué tiene que ver Hawks ahora aquí?

—Lo sabes bien, estúpido. Te lo dije aquel día en la celda, te habías enamorado de ese pajarraco, aunque
tu dijeses que no, aunque lo atacases, estas enamorado de él y sin el amor que sentías por el otro niño,
esos sentimientos ha saltado a primera plana y ese amor va a hacer que todos se vaya a la mierda.

—¡¡¡CALLATE!!! —gritó el hombre.

—¡¡NO ME CALLO, SABES QUE PUEDO QUITARTE ESE AMOR TAMBIEN!!


Dabi no dijo nada, la miró con rabia, para fijarse mas detenidamente en su brazo izquierdo.

—¿Qué es eso?

Tachibana miró hacia donde señalaba Dabi y vio las pequeñas manchas negras, que ya sobrepasaban el
límite de sus guantes y subían por su piel.

—Nada.

—No me vengas ahora con tus mierdas. ¡Responde!

La mujer resopló, se atusó el largo cabello rojo y le dio la espalda.

—Sabes tan bien como yo que mi quirk es muy poderoso, pero tiene sus límites. No puedo matar
directamente, no puedo dar o quitar quirks, no puedo modificar ni alterar mi propio cuerpo.

—Eso ya lo sé, ¿Qué tiene que ver todo eso con esas manchas?

Tachibana resopló y se volteó para mirarlo.

—En la base, cuando llegó Eraser Head y activó su quirk, yo forcé el mío para anular ese borrado, pero el
muy capullo pudo retenerlo y solo pudo eliminarle uno de los ojos.

Dabi la miró, como quien mira a alguien que le habla en otro idioma.

—¿Y qué?

—El funcionamiento de mi quirk es simple, yo puedo hacer lo que quiera, a cambio de las células de mi
cuerpo. Cada vez que yo digo algo y se cumple, una de las células de mi cuerpo muere, si digo algunas de
las limitaciones, mis células se reducen mucho mas, y al sobrepasar el borrado de Eraser Head he
provocado que las células de mi cuerpo se vayan muriendo poco a poco.

Dabi por fin entendió.

—¿Te mueres?

—No, estúpido... solo necesito que mis células se relajen, ahora están alteradas después de esa batalla.
Con reposo se regenerarán.

—Pero de eso hace muchos días...

—Eres idiota, Dabi... ¿Te crees que tus tonterías con esos chicos no me han pasado factura? ¿te crees que
borrarle la memoria e implantarle un activador a ese niñato Todoroki no ha causado problemas?

La mujer cada vez se enfurecía mas.

—Estoy harta de tus niñerías, o hacemos pronto el plan para que yo me vaya de aquí a descansar o haré
que sufras.

Dabi atendió a todas sus palabras, sabía que su unica esperanza era ella, pero tampoco se lo quería decir,
no quería que esa mujer se creyese importante, por lo que desvió el tema.

—¿Y qué tiene que ver Hawks con todo esto?

Tachibana miró a Dabi incrédula.


—¡¡¡¿ACASO NO HAS ESCUCHADO NADA?!!! —gritó caminando hacia él —tus estúpidos
sentimientos por ese héroe van a hacer que todo se vaya a la mierda

—Y dale con eso, que yo no estoy enamorado de Hawks.

Tachibana rio.

—Ya claro, por eso su pluma sigue en tu cuello, por eso te enfadas cuando sale muy cerca de Endeavor,
por eso has mandado al tipo ese a vigilarlo... no me tomes por tonta.

—Tachibana, mas te vale cerrar esa boca de puta que tienes.

—Cerraré la boca cuando matemos a Endeavor y a Eraser Head y me pueda ir de aquí.

—Los mataremos, tenlo por seguro.

Tras decir eso, Dabi se dirigió a la puerta, pero la voz de la mujer lo detuvo.

—Esto habría sido mas fácil si no estuvieses enfermo y te hubieses enamorado de tu hermano pequeño.

Unas llamas azules comenzaron a rodear el cuerpo de Dabi, envolviéndole. Poco a poco giró su cabeza
para dedicarle a Tachibana una mirada de absoluta locura y demencia.

—Por tu bien, mas te vale no volver a decir eso.

—¿O que harás? ¿vas a matarme, Toya Todoroki?

En un instante los ojos de Dabi se inyectaron en sangre y las llamas de su cuerpo cubrieron toda la
habitación quemando y calcinando todo a su paso, convirtiendo la habitación en un infierno.

Las llamas azules y el humo impedían ver nada, pero en un instante una voz doble retumbó en la sala.

—Apágate.

De pronto, y como si nunca hubiese estado allí, todo el fuego se esfumó, dejando al descubierto a
Tachibana de pie, mirando a Dabi de rodillas, con la ropa quemada y la piel humeante, mirándola con
odio. Ella se acercó, a paso lento, contoneándose, moviendo sus caderas de forma exagerada hasta llegar
a donde él estaba, alargó su mano y le sujetó de la barbilla, alzándosela levemente.

—Deja de jugar, ya no eres un niño. Voy a dejar en paz a tu pajarito, pero como vea que se interpone en
nuestros planes, lo mataré, ¿entendido?

Dabi la miraba con mucha rabia y odio sin decir nada.

—¡¡¡¿RESPONDE?!!!

—Entendido.

La mujer asintió, soltó la barbilla del villano, y quitándose restos de ceniza de la ropa, salió de la
habitación.

—Vamos, Kiri, que te quedas atrás.


—No corras Denki, yo no conozco esta parte de la ciudad.

—Yo si... como no nos dejan ir a ver a Todoroki, iremos a ver a Shinso.

—Iida ya nos dijo que estaba bien, incluso nos habló por el chat de grupo.

Kaminari estaba bastante contento, uno de sus amigos había aparecido y ahora se encontraba yendo a ver
a Shinso, le prometió ir a verle, ya que Aizawa lo había suspendido una semana.

—¿No le molestará a Shinso que vaya yo también? —preguntó Kirishima — al final yo tampoco tengo
tanta relación con él.

—Claro que no se molestará, además eres mi novio y yo te invito.

Kirishima al principio sintió celos de Shinso cuando lo conoció, pero Denki desde un principio lo
presentó como su novio, y eso ya era suficiente para él. Confiaba en Denki, sabía que no iba a engañarlo,
la confianza que tenía en ese rubio era máxima, igualada a la de Bakugo.

—Mira, aquí es —dijo el rubio señalando a la casa.

Ambos se pusieron frente a la puerta y llamaron al timbre, para poco segundos después abrirse la puerta.
Shinso estaba allí, vestido de forma casual y al abrir la puerta se sorprendió al ver a esos dos allí.

—Hola.

—Hola, Shinso, ¿Qué tal?

—Bien... ¿Qué hacéis aquí?

Denki y Kirishima se miraron, para ser el rubio el que habló.

—Te dije que vendríamos a verte.

—Oh... yo pensaba que lo decíais de broma...

—Claro que no —respondió Denki.

—Perdon...

Shinso los dejó entrar y los guio hasta el salón.

—Mis padres no están...

—Si no es buen momento podemos volver otro día —dijo Kaminari.

—No es molestia, sentaros, ¿queréis beber algo?

—Yo quiero un refresco de limón —dijo el rubio con una sonrisa.

—Denki... esto no es un bar... —le replicó Kirishima.

—No pasa anda, tenemos... ¿quieres tú también, Kirishima?

—¿Qué? oh... si, vale.

—Ahora vuelo.
Denki miró por donde se fue con una sonrisa y luego miró al pelirrojo. Una hora después, los tres
hablaban tranquilamente, le habían contado todo lo sucedido hasta el momento.

—¿Y todavía no se sabe nada de Midoriya? —preguntó Shinso.

—No y a Todoroki no nos han dejado verle todavía, pero está bien —respondió Kirishima, que estaba
mucho mas clamado que hace un rato.

—Oh —exclamó Denki —se me había olvidado. Bakugo tuvo un accidente.

—¿De verdad? Pero, ¿está bien?

—Si, sí... al parecer fue que su teléfono explotó.

—Vaya... —dijo Shinso, que de pronto se puso rojo y soltó una risita tímida.

—¿Qué pasa? —sonrió Denki también.

—No... nada... es que la última vez que hablé con Bakugo fue cuando me dijo que si le ayudaba iba
conseguirme un trio con vosotros dos...

Ahora, la cara de los tres chicos estaba rojas y calientes por la vergüenza. Kirishima abrió mucho lo ojos
acordándose también de ese momento y miró a Kaminari que imitaba sus movimientos.

—N-n-no le hagas mucho caso... es un bromista...

—¡¿Qué?! —exclamó Shinso de pronto —ah.. yo nunca pensé que lo decía en serio...

Denki se tensó al darse cuenta de que él si había pensado que lo decía en serio.

Se produjo un momento de tensión entre los tres, Kirishima estaba muy nervioso con esa conversación,
sin darse cuenta se encontró mirando a Shinso mas detenidamente, como si analizase su cuerpo,
Kaminari por su parte buscaba la mano del pelirrojo, ya que también estaba nervioso.

Shinso se llevó la mano a la nuca.

—Bueno, tampoco es como si vosotros hicieseis esas cosas... ¿no?

Los tres se volvieron a mirar y Kaminari y Kirishima tragaron saliva al mismo tiempo.

Una hora después el rubio y el pelirrojo estaban fuera de la casa, con la cara completamente roja y
estáticos en la entrada, incapaz de moverse.

—¿Qué hemos hecho, Denki?


PERO ÉL ME QUIERE...

Todoroki aprovechó que la casa estaba en calma para salir de su habitación, se sentía mejor, descansado y
tenía hambre, por lo que fue a la cocina. La casa estaba en silencio, no hacia ni media hora que Aizawa e
Iida se habían ido; se había alegrado de verlos, aunque saber lo de Bakugo lo dejó preocupado, le gustaría
ir a verlo, pero sabía que ahora era imposible.

Sus hermanos también se habían ido, por lo que en principio estaba la casa sola, al menos eso pensó hasta
que llegó a la cocina, donde vio a un rubio, de espaldas a él mientras parecía cocinar algo, luego se
acordó que Hawks ahora vivía con ellos.

Antes de decir nada y destacar su presencia, el medio albino lo observó, sin alas, con los brazos
vendados, pudo ver que incluso él era mas alto que el héroe número dos, algo que le sorprendió, pues
antes, con sus alas daba una impresión diferente.

—Hola —saludó el chico.

Hawks se sobresaltó un poco y se volteó para mirar al adolescente.

—Oh, Shoto, que susto... ¿Qué tal? ¿pasa algo?

—No, nada, solo tengo hambre.

—Pues llegas en el mejor momento —dijo le rubio apartándose para mostrarle lo que preparaba —estoy
haciendo sopa de pollo.

—Muy apropiado...

Hawks sonrió y le dijo al chico que se sentase, este lo hizo y a los pocos minutos ambo estaban comiendo
esa sopa.

—Hawks...

—¿Sí? —respondió el rubio llevándose una cucharada de sopa a la boca.

—¿Puedo preguntarte algo?

—Claro.

—Es sobre Dabi.

El rostro de Hawks cambió, frunciendo ligeramente el ceño, y ensombreciendo su cara. Él no quería


hablar sobre Dabi, pero vio la oportunidad para hacer que Shoto empezase a alejarse del villano.

—¿Qué quieres saber?

—¿De verdad el hizo todo esto? —Shoto, aun teniendo ante sí a Hawks sin alas y con el cuerpo vendado,
se negaba a creer que Dabi había sido el culpable, al menos no conscientemente. Sabía que Dabi era
irascible y que odiaba a los héroes, pero...

—¿De verdad has preguntado eso, Shoto? —Hawks lo miraba con una ceja levantada —mírame, ¿crees
que esto se hizo solo?

—No, no es eso... es que... ¿y si fue la mujer esa que lo obligó o le engañó?

Hawks soltó la cuchara y apartó un poco el plato, entrelazó sus dedos y miró al adolescente.

—Shoto, Dabi es un villano, y los villanos son así, ¿entiendes? Nadie lo ha engañado, nadie le ha dicho
que me quemase las alas, nadie le dijo que te secuestrase a ti y a Midoriya.

—Pero...

—Pero nada, Shoto —alzó la voz sin darse cuenta asustando un poco al chico —sé lo que sientes por él,
y por tu bien espero que te olvides, aléjate de él, solo te hará daño.

—Pero, Hawks... yo le quiero...

Esa confesión golpeó mas fuerte de lo que esperaba Hawks, lo sitió bien hondo. El también lo había
querido, mas bien, y aunque ahora lo negase, aun lo quería. Pero Dabi a él no.

—Shoto, sé que lo quieres... —Hawks suspiró —pero él no quiere a nadie.

—A mí me ha dicho que me quiere —intentó defenderlo.

—A mí también me lo dijo.

—¿Cómo? —Shoto no sabía si había oído bien —¿Qué has dicho?

—Lo que has oído, él también me dijo que me quería, al igual que yo a él.

—N-no... es mentira...

—No lo es, Shoto. Dabi y yo tuvimos una especie de relación, pero era todo mentira, el me engañó y
mira lo que me hizo. ¿Quién dice que no quiso hacer contigo lo mismo? Es mas, él pretendía utilizarte
para algo, por eso fingió quererte.

Shoto se levantó tirando la silla al suelo, alterado y confuso, no creyéndose lo que estaba escuchando, eso
no podía ser verdad.

—No...no... no puede ser verdad, Hawks. Él me quiere.

—Shoto, el solo ha jugado contigo, mientras decía que te quería, también me lo decía a mí y se acostaba
conmigo.

Todoroki sintió que todo se venía abajo, la confusión y la incredulidad crecía en él, se sentía
desorientado. Comenzó a notar lágrimas en sus ojos, y vio como Hawks se levantaba con cara de
preocupación, por un momento pensó en apartarlo, en hacerle daño. Pero al sentir los brazos del número
dos abrazarlo se vino abajo, era incapaz de pensar, solamente devolvió el abrazo y dejó caer su cabeza en
el hombro del rubio para comenzar a llorar.

A escasos minutos de que se produjese ese abrazo, el timbre de la casa sonó. Hawks se molestó porque
no era el momento de visitas, pero con calma, dejó al chico sentado en una silla y le dijo que volvía ahora
mismo.
El rubio caminó por el pasillo hasta llegar a la puerta y al abrirla, su sorpresa fue tal que por primera vez
fue incapaz de camuflar su expresión, quedándose inmóvil frente a aquella persona, con una maleta en la
mano y mirando al rubio con una expresión placida y serena.

Todoroki, secándose las lagrimas siguió a Hawks, y lo vio estático en la entrada, extrañado se acercó y
fue cuando pudo ver quien era la visita, sus ojos se abrieron y su boca comenzó a temblar.

—¿Mamá?

En la enfermería de la U.A, unos ojos se empezaron a abrir poco a poco, sintiendo enseguida el destello
del sol que entraba por las ventanas. No era muy molesto, pero lo justo para que Bakugo alzase el brazo
para intentar protegerse de la luz, y ahí fue cuando vio las vendas en su brazo y mano, las cuales le
sobresaltaron, hasta el punto de dar un ligero respingo en la cama e incorporarse rápidamente.

Algo confuso, agitó su cabeza y se miró las dos manos, ambas vendadas hasta los codos, miró
rápidamente a su alrededor, pero no había nadie.

—¿Hola?

Al no recibir respuesta, se dispuso a levantarse y al tocar el frio suelo, con los pies descalzos dio un
pequeño salto. Le costaba caminar, debido principalmente a que había estado varios días allí, y fue
cuando su mente empezó a procesar todo que se acordó del por qué estaba allí.

Su mente estaba colapsada la noche que recibió ese video de un número desconocido, ese video donde
podía ver a Izuku, desnudo y gimiendo mientras se sentaba en el pene de Todoroki. Todo ello grabado
con absoluta nitidez. El que grababa se acercaba a ellos y enfocaba la zona para tener un primer plano,
luego enfocaba la cara de Shoto, que claramente no quería hacer eso, estaba encadenado, lo peor fue
cuando enfocó la cara de Izuku, el cual si disfrutaba, él gemía mientras subía y bajaba. El colmo fue
cuando la persona que grababa agarró la cara de Izuku y la puso mirando a la cámara, para acto seguido
meter su cabeza en el plano, destapándose y mostrando que era Dabi el que garbaba, para besar a Izuku,
para al final mirar a cámara y dedicarle unas palabras.

"Eh, rubio estúpido, tu novio está muy rico, me lo voy a pasar muy bien con él"

Ahí fue cuando perdió el control, sus manos se iluminaron y una explosión retumbo, impactando en el
móvil que también explotó provocándole quemaduras en sus brazos y cara, haciéndole perder el
conocimiento.

Ahora se encontraban el suelo de la enfermería, agarrado a la cama y con una mano en la cabeza,
apretando sus dedos y pidiendo poder olvidar aquello. La rabia cada vez estaba mas presente, la
frustración de no poder hacer nada, la soledad de no tener a Izuku a su lado, la tristeza de saber que ahora
el peliverde lo odiaba.

—¿Bakugo?

El rubio alzó la cabeza para ver como Mina y Sero se acercaban a él.

—¿Qué ha pasado? ¿Estas bien?

Sero lo agarró y lo ayudó a levantarse para sentarlo en la cama.


—¿Llamo a Recovery Girl? —preguntó Mina.

—No, no...solo me he caído.

Mina y Sero se miraron y luego centraron su vista en el rubio, sonrieron al verle despierto.

—Que susto, Bakugo... pensaba que te perdíamos.

—¡¡NO SOY TAN TONTO COMO PARA MATARME CON MIS EXPLOSIONES!!!

Sero rio, pensando que era el mismo de siempre.

—Bueno, digas lo que digas voy a avisar a Aizawa-sensei y a Recovery Girl —dijo Mina mientras salía
corriendo dejado a los dos chicos solos.

—Bah... ¿Dónde está el pelo pincho y el pikachu?

—Han ido a ver a Shinso.

—¿Al rarito?

—Si.

Bakugo dejó de fruncir el ceño y se recostó en la cama.

—Vaya amigos, que no están para cuando me despierto...

—No días eso Bakugo... ¡¡¡ahhhh!!! —Sero gritó al acordarse asustando a Bakugo.

—¡¡¡¡¡¿ERES TONTO O QUE TE PASA?!!!!!!!!

—Perdona Bakugo, pero Todoroki ha aparecido esta noche.

Esa noticia hizo que los ojos y la boca de Bakugo se abriesen y se abalanzase sobre el pelinegro para
agárrale del cuello de la camisa.

—¿DÓNDE ESTÁ? ¿ESTA BIEN?

—¡Calma, Bakugo! Está bien, está en su casa.

—¡¡MIERDA!!

Sero lo vio levantarse.

—¿Dónde vas?

—¡¡¡¿DÓNDE CREES?, A VERLE.!!! ¡¡¡ÉL SABE DONDE ESTÁ DEKU!!!


MI NÚMERO UNO

—¿Mamá?

Shoto estaba petrificado ante la presencia de la mujer, sus ojos y boca temblaban al mismo tiempo que
sus piernas, a tal punto que tuvo que sujetarse en la pared.

—Hola, Shoto.

Rei miró a su hijo con ternura y una gran sonrisa y se dispuso a entrar en la casa. Hawks, que estaba en
medio se apartó para que la mujer pudiese pasar, quedándose también estupefacto ante su presencia, ¿no
se supone que estaba internada?, pensó el héroe, pero recordó las palabras de Endeavor, que la mujer,
desde hacía tiempo estaba en ese hospital por voluntad propia y que podía salir cuando ella quisiese.

Dedicándole una leve sonrisa a Hawks y haciéndole una pequeña reverencia con la cabeza, acabó
adentrándose en la casa y fue directa hacia donde estaba su hijo para envolverlo en sus brazos, acto que el
chico tomó de improviso y se tensó, pero al sentir el calor de ese abrazó, el mismo lo devolvió, formando
una estampa muy tierna.

El héroe número dos cerró la puerta y se quedó en la entrada contemplando a madre e hijo abrazándose,
sintiéndose algo incomodo, no supo la razón exacta.

Cuando Rei se separó de Shoto, se volteó para mirar a Hawks.

—Hola, ¿tu debes ser Hawks, no?

—Si...

—Enji me ha hablado mucho de ti —dijo la peliblanca con una sonrisa.

—¿Q-qué...?

El héroe número dos se ruborizó con esas palabras, sin saber bien lo que pensar.

—También te he visto por la televisión. Siento mucho lo que les pasó a tus alas, eran muy hermosas.

—Gracias.

El día fue pasando, cuando Natsuo llegó de la universidad y se encontró a su madre casi llora de la
emoción y Fuyumi corrió a sus brazos nada mas la vio al entrar. Así la mujer y sus tres hijos pasaron gran
parte de la tarde hablando alrededor de la mesa, mientras Hawks, algo apartado intentaba no molestar,
pues en ese momento empezaba a sentirse un intruso.

Aunque era cierto que los mas jóvenes de la familia hacían todo por mantenerlo allí, lo incluían en la
conversación, hablaban con él; Rei también lo hacía, pero era incapaz de sentirse plenamente cómodo en
ese sitio, por lo que se disculpó y los dejó solos.
Caminó hacia la habitación de invitados, donde se encerró y se sentó en el suelo, agarrando su muñeco de
Endeavor, el cual estrechó en sus brazos.

—¿Por qué no puedo?

—Todavía estas convaleciente, Bakugo —le decía de forma sería Aizawa.

—Pero tengo que ir, él sabe donde esta Deku.

—He dicho que no, Bakugo, no volverás a salir en un tiempo y menos solo.

El profesor tras eso, se dispuso a salir de la enfermería, dejando a Bakugo desencajado en la cama. Y al
estar al borde de salir, oyó pasos detrás de él y al voltearse pudo contemplar con asombro a Bakugo de
rodillas agarrándole de la ropa.

—Por favor... déjeme ir a verlo... haré lo que sea, atenderé más en clase, no molestaré a los demás
compañeros, aprobaré todo, pero por favor... déjeme ir —las lágrimas empezaban a resbalar por la mejilla
del rubio.

El pelinegro lo miraba algo perplejo y sorprendido, ya que era la primera vez que veía así a Bakugo, tan
vulnerable, suplicando como si su vida dependiese de ello. Aizawa se llevó la mano a su ojo ausente,
tocando el parche, acordándose de Yamada, Shirakumo... el dolor que produce una perdida, el dolor de
querer proteger a alguien y no ser capaz.

—No irás sin que te acompañe un héroe profesional.

—Lo que sea, iré con quien usted diga...

—Irás con Present Mic e iréis mañana, hoy Todoroki debe descansar.

Bakugo apretó los dientes y apretó también la ropa del hombre, pero no dijo nada, entendía la situación.

—Está bien.

—¿Hola?

Aizawa y Bakugo miraron tras ellos para ver a una chica de pelo rosa, que se acomodaba en su cabeza
unas extrañas gafas y miraba a los dos con una ceja levantada.

—¿Qué pasa, Hatsume?

—He conseguido recuperar la memoria del teléfono de Bakugo —dijo Mei mientras sostenía una bolsa
de plástico con los restos del móvil calcinado de Katsuki y en la otra un pequeña tarjeta de memoria con
todo el contenido.

Era de noche y en la puerta del comedor de los Todoroki, Endeavor miraba al interior con absoluto
asombro. Toda su familia, incluida su ex mujer lo miraban también.
—¿Rei?

La mujer sonrió.

—Hola, Enji.

Los ojos de Endeavor analizaron toda la estancia, pensando que podía ser alguna broma, aunque no lo
parecía. Palideció un poco al ver como la mujer se levantaba y se acercaba a él, para agarrarlo de la mano
y hacerle pasar hasta sentarse junto a él a la mesa.

—¿Qué está pasando? ¿Qué haces aquí?

—Me enteré que Shoto había aparecido y necesitaba saber de primera mano que estaba bien, por lo que
pedí el alta del hospital y vine. Espero que no te moleste.

Endeavor miró a sus hijos que le devolvían una mirada algo dura, como esperando a que dijese algo malo
para saltar hacia él y destriparlo.

—No, claro que no me molesta... esta sigue siendo tu casa.

—Gracias, Enji —dijo la mujer con voz serena y mirando sus hijos

El hombre todavía estaba algo impactado por la presencia de la mujer, pero en el fondo comprendía que
era algo normal, simplemente deseó que lo hubiese avisado. Ya todos en la mesa se pusieron a cenar,
cuando Endeavor se percató de una ausencia.

—¿Dónde está Hawks?

—Creo que no se encentra bien —dijo Fuyumi —se ha pasado toda la tarde en su habitación.

—¿Y sabéis lo que es? —volvió a preguntar algo preocupado.

—No, antes he ido a llamarle para la cena, pero me ha dicho que no se encontraba bien —le contestó
Natsuo.

El pelirrojo asintió y miró nuevamente a la mesa, sus hijos y Rei, todos juntos como antes. Miró a Shoto,
sentado al lado de su madre parecía contento, hacía mucho que no lo veía así, pero lo que le dijeron de
Hawks no le gustó nada. Desde que lo conocía nunca se había puesto enfermo, además si le hubiese
pasado algo, le habría llamado... al fin y al cabo ahora ellos son... Endeavor se quedó estático, ¿Qué eran
el numero dos y él?, no lo habían llegado a hablar, pero habían tenido sexo y se habían besado, eso quería
decir algo.

Perdido en esos pensamientos enfocó su mirada en Rei, recordó las palabras de la mujer.

"Quiero decirles yo, y explicarles el por qué hemos tomado esta decisión. Si lo haces tú, a lo mejor no lo
toman bien"

Realmente sus hijos no sabían que ellos estaban divorciados, sabía que iban a enfadarse por no decírselo,
pero ella insistió en que se lo quería decir personalmente a los tres y supongo que el secuestro de Shoto
no ayudó.

—Papá...

Endeavor volvió en si al escuchar la voz de su hijo menor.

—¿Si, Shoto?
—¿Es vedad eso?

—¿El qué? —Enji se tensó un poco, pensando por un momento que había hablado en voz alta o que
incluso alguno de sus hijos podía leer la mente.

—Mamá acaba de decir que le dieron el alta hospitalaria hace meses, que tú ayudaste para que eso se
cumpliese, pero que se había quedado allí por su propia voluntad.

Miró a su ex mujer y esta asintió.

—Si, es cierto.

La cena pasó tranquila, hablaron, reprocharon a su padre no decirle nada del tema de su madre, pero ella
le excuso diciendo que fue ella la que le pidió no decir nada.

—Aun no estaba preparada para volver, el hospital me daba mucha paz, no quería dejarla tan pronto.

Pasó el tiempo y llegó la hora de dormir, todos se fueron, Rei se instaló en una de las habitaciones de
invitados, ya que, aunque a vista de sus hijos estaban casados, ellos entendieron perfectamente que ella
no quisiese dormir en la misma habitación que Endeavor. Él fue le último en ir a dormir, pero una vez
puesto su pijama, Fuyumi le había comprado un pijama clásico azul de rayas blancas, miró al pasillo y
sin pensarlo dos veces, se encaminó hasta la puerta de Hawks, estaba muy preocupado en ese momento,
ya que desde que llegó no había dado señales de vida. Dio dos goles de forma sueve a la puerta.

—Hawks, soy yo... ¿puedo pasar?

Pasaron unos segundos, hasta que la voz del número dos atravesó la puerta.

—Si.

Endeavor abrió la puerta y entró, allí en el suelo vio el futón y dentro de él a Hawks, o al menos parecía
él ya que estaba completamente tapado con la manta. Se acercó a él y se sentó a uno de los lados.

—¿Estas bien?

—Si... —dijo sin destapar su cara no moverse.

—¿De verdad?... a mí no me lo parece.

—Tienes razón, no estoy bien, pero no es nada, solo quiero descansar.

El hombre se frotó la cara y lentamente se fue tumbando al lado del rubio, acercando cada vez mas su
cuerpo hasta quedar él también sobre el futón, agarró la manta y la elevó. Nada mas hacerlo se topó con
la cara de Hawks, que si bien no estaba llorando, se le notaba pesadumbre, también vio como se abrazaba
al pequeño muñeco.

—¿Te importa si me quedo? —le preguntó de forma suave, sin llegar a invadir todavía su espacio
personal.

—Endeavor... deberías estar con tu mujer.

Ese comentario hizo arquear una ceja al mayor.

—¿Cómo?

—Nada...
—No, Hawks... ¿estas así por Rei?

El rubio se volteó para darle la espalda.

—Hawks, no me ignores.

—Va a sonar tonto —dijo sin voltearse —pero me siento incomodo con ella aquí, me siento como un
intruso, como alguien que ha entrado a robar a esta casa...

Endeavor recibió esa información con bastante perplejidad. Agarró al chico del hombro y con cuidado de
no lastimarlo, ya que todavía estaba vendado, lo volteó, y le hizo mirarlo a la cara, agarrándole de la
barbilla y alzándola un poco.

—Hawks... no, Keigo... ya te dije que Rei y yo estamos divorciados, solo está aquí por Shoto. Te puedo
asegurar que a mí no tiene intención de verme... si incluso está durmiendo en una habitación de invitados.

—Pero, es la madre de tus hijos... y yo solo soy un intruso.

—Y dale con eso... No eres ningún intruso, porque yo te dejé entrar, yo no engañe a nadie para estar
contigo, tu no has engañado a nadie para estar conmigo.

Hawks desvió la mirada.

—¿Estar contigo? —dijo con voz apagada.

Endeavor se dio cuenta de lo que había dicho, y rememorando sus pensamientos, era verdad que no
habían hablado de su situación actual.

—Si, Keigo, estar conmigo y yo contigo... vamos, lo que haría una pareja normal.

—¿Pareja?... ¿eso somos?

—Yo diría que si... claro, si tú quieres y me aceptas —Endeavor se puso nervioso en esa última frase,
haciéndoselo notar al rubio, que por primera vez desde que entró en la habitación, dejó de encogerse.

—Bueno... si me lo pides... a lo mejor acepto... —rio el rubio.

—¿En serio me vas a hacer decírtelo?

—Si —respondió Hawks con orgullo y sonriendo por primera vez en todo el rato.

Endeavor rodó los ojos y lo volvió a mirar, enfocándose en su sonrisa, su debilidad.

—Está bien... tu ganas —tomó aire —Keigo, ¿quieres ser mi pareja?

—Espera que me lo piense...

—¡¡¡HAWKS!!!

El rubio rio con ganas al ver la expresión del mayor. Y una vez se calmó, le puso las manos en el pecho y
lo tumbo para subirse encima suya y quedar entado sobre él, acercó su cara a la suya y le robó un beso.

—Claro que quiero, mi número uno.


DIME DONDE ESTÁ

Era un nuevo día y en frente de la casa de los Todoroki, Present Mic acompañaba a un impaciente
Bakugo, que se sacaba las manos de los bolsillos y tocaba el timbre de la puerta. Pasaron unos segundos
hasta que una mujer albina les abrió la puerta, sorprendiendo un poco al rubio, pues no la conocía.

Por un instante pensó que podría ser la hermana de Todoroki, pero al mirarla bien se dio cuenta que era
mas mayor.

—Hola, ¿Qué se les ofrece? —preguntó Rei a los dos.

—Venimos a ver a Todoroki —se adelantó Bakugo a Present Mic para hablar.

—Oh... ¿eres amigo suyo?

Bakugo rodó los ojos.

—Si, algo así.

—¿Y usted? —dijo la mujer sonriendo y mirando al profesor.

—Soy Present Mic, profesor de su hijo.

Bakugo alzó una ceja y miró a la mujer. Por supuesto todo el mundo que viese la televisión y leyera las
revistas conocía a la mujer del número uno, pero Bakugo no era de esas personas.

—Pasen, por favor.

Ambos entraron y caminaron hasta el salón donde esperaron a que la mujer los alcanzase.

—Shoto está en su habitación, puedes ir si quieres —le dijo Rei de forma amable a Katsuki.

—Ve, yo te espero aquí —le dijo Mic mientras aceptaba el ofrecimiento de la mujer de un té. Bakugo
asintió y fue por el pasillo, siguiendo las indicaciones de la albina, hasta llegar a la puerta indicada. Se
detuvo antes de llamar, estaba nervioso y enfadado, no sabía como iba a reaccionar si lo veía. Dio dos
golpes.

—¿Sí? —oyó tras la puerta, recomiendo enseguida la voz de Todoroki.

Frunció el ceñó y la abrió, sobresaltando a Shoto que estaba sentado, y al verlo en la puerta se levantó, y
con los ojos muy abiertos se acercó a él.

—¡Bakugo!, que bueno verte, me dijeron que est...

No le dio tiempo a acabar la frase, pues un puñetazo se estampó en su cara lanzándolo al suelo, soltando
un leve grito al caer de espaldas. No le dio tiempo reaccionar cuando Bakugo se echó encima de él y
agarrándolo del cuello de la camiseta lo elevó y lo acercó a él.
—Te dije que como por culpa de ese asqueroso le pasase algo a Deku te iba a matar...

—Pero, Bakugo...

Soltó una de sus manos y volvió a pegarle otro puñetazo en la cara, volviendo a tirarlo al suelo. Mientras
Todoroki intentaba levantarse, Bakugo se alejó y cerró la puerta para luego volver frente al medio albino
y sentarse en el suelo frente a él, viendo como se levantaba con dificultad, mientras se ponía la mano en
la nariz que había empezado a sangrar, hasta que ambos quedaron sentados uno en frente del otro.

—Me alegro verte, cara partida.

—Lo mismo digo, supongo...

Se produjo un silencio.

—Bakugo... yo...

—Ni lo intentes... —le detuvo —me han dicho que no recuerdas nada, yo no me lo creo, tú sabes donde
está Deku, dímelo o te vuelvo a pegar.

—Pero es que no se donde está, ¿crees que si lo supiese no lo hubiese dicho ya?

—No lo sé, como ahora defiendes a villanos... —dijo de forma pasivo agresiva.

Todoroki se echó para atrás.

—Si, sabemos que nos engañaste, que seguías viendo a ese estúpido y encima lo protegiste en la batalla...
¿sabes en lo que te convierte eso?

Shoto agachó la cabeza, no recordaba eso, pero ya se lo habían dicho mas veces, y junto a la
conversación del día anterior con Hawks, ¿de verdad Dabi lo había utilizado?

—¡¡¡CONTESTA, BASTARDO!!!

—Si lo sé...

—¿Tan bien te folla ese tío que lo has puesto por encima de todos nosotros? —preguntó Bakugo con
cierto resentimiento en su voz.

Todoroki agachó la cabeza, limpiándose los restos de sangre.

—Tú debes entenderme... tú tambien harías lo que fuese por Midoriya.

—Si, lo haría y estoy dispuesto a matarte si no me dices donde está.

—Ya te he dicho que no me acuerdo, no lo sé.

Bakugo se cruzó de brazos y lo miró seriamente, parecía que no mentía, por lo que rápidamente pensó
que era obra de esa pelirroja, la que le hizo eso a Deku y lo volvió loco. Aun así, no podía dejar de estar
enfadado con él, por su culpa ha pasado todo esto, por ese estúpido Dabi.

—¿Sabes que ese capullo te ha utilizado no?

Todoroki sintió esas palabras como puñales, agarrándose la camiseta a la altura del pecho y bajando
nuevamente la cabeza.
—¿Me oyes?, has hecho todo esto por un tío que solo te ha utilizado, eres patético, cara partida.

Tras un nuevo silencio, Todoroki sintió como lo empujaban contra el suelo, vio a Bakugo nuevamente
sentado encima de él, con el móvil en la mano, pasaba el dedo por la pantalla, y luego le ponía la pantalla
delante de sus ojos.

—¿Me explicas esto?

Los ojos de Shoto casi se salen de sus cuencas la ver como se reproducía aquel video, donde Izuku subía
y bajaba sobre su pene y como al final Dabi besaba al peliverde, mandándole un mensaje a Bakugo.

Una especie de corriente eléctrica recorrió el cerebro de Todoroki, haciéndole quedar los ojos en blanco,
algo que asustó a Bakugo, que rapidamente se alejó de él, al mismo tiempo que Todoroki se ponía de
rodillas y agarrándose la cabeza comenzaba a gritar.

Los sucesos siguientes fueron algo caóticos. Alrededor de Shoto empezaron rodearle llamas creando un
remolino de fuego, los gritos de Bakugo, la puerta abriéndose y Rei entrando a toda prisa y activando su
quirk, cubriendo la habitación y a los dos chicos con hielo.

Hawks se encontraba sentado en una camilla del Hospital Central, desnudo de cintura para arriba,
esperaba a que el médico le quitase las vendas, un proceso por el que le hubiese gustado estar
acompañado, pero entendía que los demás tenían cosas que hacer. Suspiró y el doctor entró por la puerta.
Un hombre relativamente joven, aunque mas mayor que él, pelo corto y con gafas, avanzó haciendo
mover su bata blanca, portando una especia de archivador, que dejó en la mesa y miró al héroe.

—Veamos, ¿Takami, no?

—Si.

—Espere que lo revise —el doctor agarró uno de los brazos vendados del héroe y empezó a presionar en
algunos puntos, Hawks le indicaba que no sentía dolor —bien, creo que ya las podemos quitar.

El proceso duró unos minutos, hasta que por fin la totalidad de las vendas fueron retiradas. A simple
vista, Hawks pudo ver que sus brazos estaban intactos y lo que era su parte frontal también, ninguna
consecuencia; ahora, la parte de atrás era otro asunto.

Ayudado de un espejo, Hawks pudo mirar horrorizado el estado de su espalda, una gran cicatriz la cubría
en su totalidad, y en los puntos donde debían nacer sus alas, había dos pequeños montículos de carne, de
color negro. Al ver eso apartó la vista rápidamente, era demasiado para él.

—Lo siento, señor Takami...

—Por favor, llámeme Hawks.

—Está bien, Hawks, pese a todo, su espalda se encuentra bien, la cicatriz era inevitable debdo a la gran
quemadura que tuvo, también...

El doctor pasó el espejo por su espalda y la subió, viendo como una cicatriz salía de la gran quemadura,
recorría parte del cuello y llegaba a su mejilla izquierda, marcándole así parte de la cara.

—Hemos intentado evitarlo, pero nos fue imposible.


Hawks miraba el espejo anonadado, miraba esa cicatriz en su cara y apartó el espejo.

—No se preocupe...

Minutos después, caminaba por la calle, ladeando su cabeza hacia la izquierda para intentar tapar la
cicatriz con el cuello de su chaqueta, pues aquello, le estaba provocando cierta inseguridad.

Llegó a un parque donde vio a varios niños jugando tranquilamente, se quedó mirándolos, intentando
imaginar como hubiese sido todo si le hubiesen dejado salir a jugar con otros niños.

De pronto, notó a alguien a su espalda, y unos brazos le rodearon la cintura, tensándolo y dando un ligero
respingo.

—No te muevas —dijo una voz a su oído. Una voz que reconocía a la perfección, una voz que el hizo
sentir un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo.

—Dabi...

El villano, tapado con una sudadera negra y con capucha abrazaba al héroe por detrás, pegando su cuerpo
al suyo, y reposando su cabeza en su hombro, dando la sensación a quien pasase que era una pareja
normal.

—Si haces algo, mataré a esos niños...

Hawks apretó los dientes.

—Así me gusta, tranquilito, como antes cuando venias a buscarme para que te follase.

—¿Qué quieres? —dijo ignorando las palabras del pelinegro.

—No te pongas así, he venido a verte —dijo apretando mas su cuerpo contra el suyo —que guapo estas
con esa cicatriz, ¿Quién te la ha hecho? —dijo mientras sonreía orgulloso.

—Déjame en paz...

—Vengo a verte, ¿y a si me tratas?... que malo... ¿acaso ya no me quieres?

Hawks apretó los dientes y el puño, e hizo un ademan con moverse, pero rápidamente vio un destello
azul salir de las manos del hombre.

—Te he dicho que no hagas nada, Keigo.

Dabi pasó su boca por la cicatriz del cuello del número dos, pasando su lengua.

—Que rico...

—Dabi, ¿Qué quieres? ¿No has tenido suficiente?

—Es que estoy celoso...

Hawks no entendía nada y antes de volver a hablar, el villano pasó la lengua por el cuello del rubio.

—No me ha gustado verte tan cerca de Endeavor, y tampoco me ha gustado ver como lo besas.

Hawks se tensó mucho mas, ¿besar? ¿lo ha visto? ¿pero cómo, si ellos solo se habían besado en la casa?

Dabi rió al percibir la sorpresa del héroe número dos.


—Tengo ojos en todas partes, Keigo. Y no me gusta que ese cabrón te toque —dijo endureciendo su voz.

—¿Y qué te importa?, tu dijiste que no era nada para ti, que no me querías...

—Es cierto... pero todos cometemos errores. Tú el primero, matando a Twice... pobrecito, él era bueno, y
tú lo mataste por la espalda, como un cobarde.

Hawks no dijo nada.

—Además, yo he sido bueno, he dejado escapar al hijo del imbécil ese.

Fue cuando Hawks se percató de eso, era verdad, él fue el que secuestró a los dos chicos.

—¿Dónde está Midoriya? ¿está bien?

—Vaya, ahora quieres saber mas cosas... este Keigo, que gracioso. Guapo y gracioso.

—Dabi, ya basta.

—No, Keigo, no voy a decirte nada, y menos mientras Endeavor siga follándote. Que asco.

—No entiendo que quieres de mí.

—Lo quiero todo.

Tras un silencio entre los dos, Hawks respondió.

—Yo no quiero nada contigo —dijo con voz temblorosa.

—No mientras Keigo.

—No miento, ahora estoy con Endeavor, él si me quiere de verdad... y-y yo a él.

Dabi frunció el ceño y apretó su cuerpo, esta vez con intención de hacer daño, haciendo soltar a Hawks
un pequeño quejido.

—No mientas, pajarito. Solo estas con él para olvidarme a mí, y yo soy inolvidable.

—Déjame, por favor.

Dabi se separó un poco y con sus manos dio la vuelta al rubio para quedarlo frente a él, haciendo que este
posase sus manos en sus brazos mientras le sujetaba de los hombros. Dabi miró la cara de Hawks, y se
dio cuenta que Tachibana tenía razón, seguía enamorado de ese héroe de mierda.

—Que guapo eres maldito, y esa cicatriz te da muchos puntos... —dijo relamiéndose.

Hawks apartó la cara, sin evitar sonrojarse.

—Si no vas a decirme donde está Midoriya, veté... no quiero saber nada de ti.

—Escúchame bien, pajarito, no solo vas a querer saber mas de mí, si no que vas a ser tú el que me
acabará buscando.

Tras decir eso, hizo que la cara de Hawks lo mirase y rápidamente acercó su boca para robarle un beso,
beso del que al principio el héroe intentó zafarse, pero al volver a sentir ese calor, esos labios, no pudo
hacer anda, y si no fuese por los dos pinchazos que sintió en la espalda, hubiese seguido allí parado. Cayó
de rodillas del dolor.
—Nos vemos pajarito —dijo y salió corriendo de allí mientras Hawks alargaba la mano hacia él, y un
dolor abismal le recorría la espalda, hasta el punto que perdió le conocimiento.
LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO

Bakugo despertó de golpe, incorporándose rápidamente y mirando sus brazos y palpando su cuerpo,
comprobando si todo había sido un sueño, si de verdad había acabado cubierto de hielo, pero al parecer
estaba bien. Tomando aire miró alrededor para darse cuenta que seguía estando en la casa Todoroki, y al
fijarse bien, pudo ver a Shoto tumbado a unos metros de él.

Bakugo enseguida recordó todo, el como gritó al medio albino y como este había perdido el control de
alguna forma y había creado un tornado de fuego, iba a acercarse a él cuando la puerta se abrió.

—Oh, ¿ya te despertaste? —preguntó Rei que traía una bandeja con unas tazas. Entró mientras Bakugo le
respondía afirmativamente —me alegro, tu profesor esta fuera, está hablando con alguien por teléfono y
parece que está enfadado.

La mujer se acercó a él y dejó la bandeja en el suelo y le tendió una de las tazas.

—Toma.

Bakugo la tomo en las manos y dio un sorbo al té.

—Lo siento, me he pasado un poco con el hielo —se disculpó la mujer.

—No, no... la culpa ha sido mía por forzar a Todoroki...

La mujer cerró los ojos y se volvió a su hijo, que seguía inconsciente, se acercó a él y le puso la mano en
la frente.

—Shoto me ha hablado de ti —dijo la mujer, sorprendiendo un poco al rubio —me ha contado que eres
un buen chico que, aunque tienes un carácter complejo, eres de fiar.

Bakugo no sabía exactamente que decir.

—También me ha contado tu relación con el otro chico, Midoriya —dijo volviendo a mirar a su hijo con
cierta pena —para Shoto, ese chico es especial e importante, por lo que debes saber como se siente al no
poder recordar donde está.

Bakugo agachó la cabeza, y era cierto que, cegado por la rabia de no saber donde estaba Deku, había
pasado por alto los sentimientos de Todoroki.

—Con permiso —dijo Present Mic.

La mujer y Bakugo lo miraron.

—Aizawa viene...

—Mierda... —soltó Bakugo.


En unas instalaciones alejadas de todo, atado a una pared, Izuku intentaba soltarse. Hacía tiempo que
desistió con la idea de activar el One For All, ya que por alguna razón en ese sitio era imposible.

No sabe cuanto tiempo lleva ahí encerrado, tampoco sabe donde se han llevado a Todoroki, hace días que
no sabe de él, desde que llegó ese tipo con abrigo azul y se lo llevó.

De pronto, su cara se desencajó del odio que empezó a sentir, odio tan profundo que deseó morir, pues la
imagen de Bakugo se pasó por su cabeza. Gritó de la rabia, incluso comenzó a patear el aire y sus ojos se
inyectaban en sangre.

—¿Por qué mierdas pienso tanto en ese asqueroso?

Te odio, Katsuki Bakugo.

Hawks abrió los ojos, desorientado miró a su alrededor, los recuerdos se agolparon en su mente, Dabi, la
amenaza, el beso...

—¿Hawks?

Frotándose la cara y los ojos miró hacia donde venia esa voz, al principio no la reconoció porque estaba
demasiado absorbido por sus pensamientos, pero al mirar bien y ver allí a Endeavor abrió los ojos y dio
un pequeño respingo.

—¿Endeavor? ¿Qué haces aquí?... ¿Dónde estoy? —preguntó mirando a su alrededor.

—Estas en el hospital, te encontraron desmayado en la calle y al parecer tienes puesto de número de


emergencia le mío y me han llamado a mí.

—Oh... —mirando a su alrededor se dio cuenta de la habitación de hospital —perdona si estabas


haciendo algo importante y lo has tenido que dejar para venir.

—Hawks, tú también eres importante para mí y si me llaman porque estas hospitalizado, ¿Qué quieres
que haga? —preguntó con voz graciosa.

El número dos se rascó la cabeza, avergonzado, fue entonces cuando sitió un nuevo pinchazo intenso en
la espalda, que le hizo soltar un grito.

—¡Hawks! —Endeavor se levantó de la silla y fue hacia él agarrándole de los hombros, pues el rubio se
había echado hacia delante —¿Qué pasa?

—Me duele.... Ahh

Hawks comenzó a retorcerse mientras gritaba, Endeavor la ver esto se apresuró a llamar a algún médico.
Al poco Hawks estaba sedado, tumbado boca abajo sobre una camilla, sin nada de ropa en la parte
superior, dejando al descubierto la totalidad de su espalda. Permitieron a Endeavor quedarse allí y pudo
ver en primer plano la gran cicatriz que le cubría casi la totalidad de su espalda, pero lo mas sorprendente
fue ver como unas pequeñas plumas rojas nacían de los pequeños montículos de carne que tenía en la
espalda, Endeavor supuso que era el lugar donde sus alas estaban antes de ser quemadas. Ver esas
plumas, de color rojo intenso, alegró al número uno, ya que significaba que el quirk de Hawks no se
había perdido.
Tachibana se encontraba en la sala central, mirando la televisión mientras, con delicadeza se desprendía
de uno de sus guantes para ver como su brazo izquierdo era invadido por pequeñas manchas de color
negro. Cada vez iba a peor, cada vez que usaba su quirk una nueva marca aparecía, cada vez que usaba su
poder, una de sus células moría y lo peor era que no se estaba regenerando como solía pasar.

Sin duda todo fue por querer sorprender a Eraser Head, forzó su poder y siempre que forzaba moría algo
mas que una célula, a mas forzado es el efecto del quirk mas penitencia tenía sobre ella, razón por la que
no podía matar ni arrebatar quirks, ya que si hacia eso el coste sería mortal.

La puerta se abrió y rápidamente se enfundó el guante al mismo tiempo que Geten, la miraba sorprendido
y algo temeroso al encontrársela alli, pensado que estaría solo.

—Señora Tachibana, disculpe...

—¿Geten, no? —preguntó la mujer.

—Si, señora.

La pelirroja se levantó y se puso frente a él.

—Quítate la capucha.

Algo nervioso, Geten se agarró la capucha y se la quitó dejando al descubierto su rostro y su pelo albino.

—Mucho mejor... ¿Dónde está Dabi?

Tachibana pudo ver, ahora que no tenía puesta la capucha que la cara de ese tipo era muy expresiva, se
notaba que no quería decirle donde estaba.

—No lo sé...

—Geten, cariño... —dijo adoptando una pose seductora frente al chico —no nací ayer, puedo
despellejarte ahora mismo si quiero... solo dime donde está.

—Ha salido —respondió rápidamente y con voz nerviosa.

—Vaya, ¿y donde ha ido?

Geten trago saliva.

—Ha ido a ver a Hawks.

Tachibana afilo sus ojos e hizo que Geten tuviese que taparse la cara del miedo que le dio.

—Lo sabía, sabía que este estúpido tostado iba a estropearlo todo. Maldito capullo.

El albino miró como la mujer comenzaba a balbucear y maldecir en voz baja mientras daba vueltas por la
habitación, hasta que la vio detenerse.

—Ya está, estoy harta. Me voy.

—Pe-pero señora...
—Aparta.

El cuerpo de Geten se movió solo y se apartó del camino de la pelirroja.

—Estoy harta de todo esto —decía mientras caminaba por el pasillo de las celdas.

—Creo que me he metido en un lio —se dijo para sí mismo Geten mientras volvía a ponerse la capucha.

La pelirroja caminaba por el pasillo, dando fuertes pasos mientras apretaba los puños; estaba harta de
todo, estaba harta del imbécil de Dabi, ella no podía permitirse perder el tiempo con estupideces, se decía
mientras caminaba. Finalmente llegó a la celda donde tenían a Izuku, abrió la puerta de un golpe,
sorprendiendo al peliverde que se encogió en el suelo y miró a la puerta para ver entrar a la mujer y sin
darle tiempo a nada ella habló:

—Me obedeces en todo.

Una vez dijo eso, Izuku apagó su vista y se quedó estático. Tachibana rompió sus cadenas y lo ordenó
que la siguiese, ya que una vez el chico se visítese se irían de allí, acabarían con Eraser Head ellos dos y
luego ella desaparecería para vivir tranquila lejos de todo esto.
30 DÍAS

Ha pasado un mes desde que Shoto volviese, un mes en el que sin descanso los héroes han buscado por
todas partes a Lady Lie y a Midoriya, pero sin encontrarlos, no han dejado rastro, es como si la tierra se
los haberse tragado.

La persona mas afectada de todo esto es Bakugo que, como puede intentar volver a su día a día, asiste a
las clases, y aun recibiendo le apoyo de todos sus compañeros y profesores es incapaz de sentirse bien.
Ya no es el Bakugo de siempre, ahora no es ni la sombra de ese chico tan explosivo.

Todoroki también ha vuelto a las clases, fuer recibido por todos con alegría. Seguía sin recordar nada y
eso le provocaba cierta frustración. Se sentía inútil. Le dolía ver a Bakugo tan mal, quería ayudarle a él y
a Midoriya, pero su mente no quería ayudarle a recordar.

Desde aquel día en su casa, donde Bakugo lo atacó y sobre todo, tras su vuelta a clase han estado mas
unidos. Es verdad que cuando dos personas viven un evento traumático juntos, se crean lazos, y perder al
peliverde había sido un golpe duro para los dos, cada uno sintiéndolo de una forma diferente. Además,
Todoroki había pasado un mes muy malo, con muchas dudas sobre Dabi, incapaz de creerse que lo
hubiese querido utilizar para algo, engañándolo. No podía ser cierto, ser repetía una y otra vez. Dabi dijo
que le quería, él lo besó, eso no puede ser mentira, se repetía; pero algo dentro de él le decía que todo era
cierto, que ese villano solo quería aprovecharse de él por ser el hijo de Endeavor. Cuando finalmente se
dio cuenta de lo estúpido que había sido confiando en ese villano, lloró desconsolado, sintiéndose lo peor,
si no llega a ser por su madre y por Hawks, que estuvo ahí en todo momento para él, no sabía que habría
pasado. Sus hermanos y su padre también ayudaron, pero no les quiso contar todo, simplemente que
aquel novió que tenía y que no quería presentar a la familia, ya no existía.

Y esa mañana, Todoroki vio como el rubio entraba en el aula, con la mirada abaja, ojeras y una expresión
apagada. Se levantó y se acercó a su asiento.

—Hola, Bakugo.

—Hola, cara partida.

—¿Que tal estas?

—Mal.

—Ya veo... me ha dicho mi hermana si quieres venir hoy as cenar a casa.

Bakugo lo miró y luego desvió la vista.

—No puedo.

—Vale. Otro día.

Todoroki se despidió y volvió a su asiento mientras el rubio se enderezaba en su silla y miraba su móvil,
mirando detenidamente su fondo de pantalla, que no era otra cosa que una foto suya y de Izuku.
No podía dejar de pensar en todo ese último mes, la ausencia de Izuku era insoportable, y para colmo
habían reforzado la seguridad para evitar que volviese a escaparse, aunque sinceramente no tenía fuerzas
para intentar escapar nuevamente.

Apenas salía de la habitación, que desde hacía varias semanas, se había trasladado a la de Izuku, donde
pasaba todo el día solo y encerrado, contemplando los múltiples All Mights, solo dejaba pasar a sus
amigos y ni estando con ellos se animaba.

Ese día, nada mas sonar la campana, Kaminari y Kirishima se miraron, habían pensado intentar animar a
Bakugo de alguna forma, cuando miraron a su asiento, este ya no estaba, rápidamente se volvieron a
mirar y salieron corriendo hasta llegar al pasillo, allí una voz los detuvo.

—Kaminari... Kirishima...

Ambos se detuvieron, ya que reconocieron esa voz, al voltearse, ante ellos estaba Shinso, que los miraba
con la cabeza algo gacha.

—Hola, Shinso —saludó Denki con la voz entrecortada —¿Qué tal?

—Bien, gracias...

Se produjo un silencio incomodo entre los tres chicos, Kirishima estaba rojo desde que escuchó la voz del
pelimorado y fue incapaz de hablar.

—¿Podemos hablar un momento? —dijo finalmente Shinso.

—Claro... —respondió el rubio y los tres se apartaron un poco de todos, entrando en un aula vacía,
tomando asientos.

Kirishima estaba completamente rojo, tenso y fue gracias a Kaminari que se sentó a su lado y le agarró de
la mano que pudo empezar a calmarse un poco.

—Bueno... —empezó Shinso llevándose la mano a la nuca —quería... quería hablar de lo de la última
vez...

Denki y Kirishima se miraron, ahora uniéndose al club de las caras rojas Kaminari también.

—Ah... si.... Eso...

—He intentado hablar con vosotros todas estas semanas, pero siempre me evitáis...

—No te evitamos solo... —empezó a decir el pelirrojo.

—Solo nos alejamos de tu camino...

Kirishima miró a su novio.

—Denki, eso es evitar.

—Ah...

—Solo quería disculparme, no debí decir nada, no debí meterme entre ustedes...

—No hace falta que te disculpes —dijo finalmente Kirishima —eso lo hicimos todos, no nos obligaste.

—Lo sé, pero siento que...


—A mí me gustó —dijo Denki sobresaltando a los otros dos.

Shinso miró al rubio muy sorprendido por sus palabras, ya que su lenguaje corporal parecía no decir eso.

—A mí también —reconoció el pelirrojo, con rubor en sus mejillas —Denki y yo lo hemos hablado y fue
algo que nos gustó a los dos, por eso no debes disculparte.

—Yo pensaba que...

—Pensar mucho no es bueno —dijo Denki dándole un codazo a Shinso.

—Bu-Bueno... igualmente, no quiero meterme entre vosotros... no se volverá a repetir...

—Jo... ¿Por qué? —se quejó Kaminari.

Shinso pensaba que estaban burlándose de él.

—Quiero decir... Kirishima y yo estamos en una relación y si él y yo estamos de acuerdo en hacer algo,
no sé que tiene de malo.

—Pero Denki, en este caso no es solo lo que quieras tu o yo... —respondió Kirishima —si Shinso no
quiere no puedes hacer nada.

—Oh... —soltó con lastima el rubio y miró al pelimorado —¿Tu no quieres?

Fue Shinso ahora el que se puso completamente rojo, desviando la mirada.

—No me parece bien, meterme en medio de una pareja...

—No te estas metiendo en medio —aclaró Denki —yo quiero a Kiri y eso no va a cambiar, pero eso no
quiere decir que alguna vez, de tanto en tanto los tres nos lo pasemos bien —sonrió el rubio eléctrico.

Kirishima que a raíz de la conversación había perdido la vergüenza y se había destensado también se
animó a hablar.

—Solo si tu quieres claro, no te sientas forzado. Yo te puedo asegurar que nos lo pasamos bien. Fue algo
raro, nunca habíamos hecho eso, yo al menos...

—Yo tampoco —aclaró Denki —yo solo lo había hecho contigo —miró al pelirrojo.

Shinso miró a la pareja, recordando los sucesos de hace unas semanas, como a raíz de una pregunta tonta
habían acabado los tres desnudos en su habitación, besándose y tocándose en zonas que no pensaba que
nadie querría tocarle, haciendo cosas que no pensaba que haría... y todo eso empezó como una broma y
acabó siendo una realidad.

—Vale, acepto.

Hawks se encontraba sentado en la ducha de la casa de los Todoroki, sentía el agua caliente caer por su
cabeza y cuerpo mientras miraba, como revoloteando por allí estaban las pocas plumas que había
conseguido recuperar. La felicidad que sintió cuando Endeavor le contó que sus alas podían volver fue
máxima, en ese momento lo besó tan apasionadamente que hubiese sido muy incómodo si algún doctor o
enfermera apareciese.

Había pasado un mes desde todo lo sucedido y sus alas parecían que iban a volver, ahora mismo solo
eran unas plumas sueltas en su espalda, pero poco a poco notó como iban creciendo hasta el punto actual,
donde tenía dos pequeñas alas, no mas grandes que las de un búho.

Todo habría sido perfecto si no hubiese sido por aquel sonido que lo lleva atormentando desde que pasó
todo. El sonido de las llamadas a su móvil, y no cualquier llamada, sino llamadas de Dabi, que desde que
se vieron en ese parque no había parado de llamarlo día si y día también. Le llamaba y le mandaba
mensajes, durante un tiempo dudó si aceptarlas o no, estaba confuso por esa pequeña conversación.

"Lo quiero todo"

Durante dos semanas fue incapaz de mirar a Endeavor a la cara, solo recordando aquel beso que le dio,
ese beso que tan bien le supo, al fin y al cabo, Dabi tenía razón, no lo había olvidado y usaba a Endeavor
para olvidarle.

"No, eso es mentira. Endeavor me quiere y yo le quiero a él"

"¿Le quieres de verdad? ¿o es solo que te aferras a la primera persona que te muestra afecto y lo
confundes con amor?"

Hawks ahora se miraba al espejo, envuelto en una toalla por la cintura mientras las plumas revoloteaban a
su alrededor esperando que su espalda se secase para volver a engancharse a ella. Se miró al espejo, vio
la cicatriz, ese recuerdo que Dabi le dejó aquel día.

"Nunca te he querido"

"Pero todos cometemos errores"

"Lo quiero todo"

—Dabi... —miró le móvil, en el cual se notificaban seis llamadas perdidas del villano y mas de quince
mensajes —por favor, no me lo pongas mas difícil...

¿De verdad se estaba planteando perdonar a ese villano? ¿de verdad iba a dejar a un hombre que le quería
de verdad, como es Endeavor, que también es tu ídolo, la persona que mas admiras, por un villano que ha
intentado matarte y que te dijo que no te había querido nunca?

La respuesta podía ser clara, y mas sabiendo lo que Hawks descubrió hace unas semanas, como Dabi fue
a buscar a su madre y como amenazándola consiguió sacarle toda la información. Con razón sabía su
nombre, los asuntos de su padre, todo lo relacionado con la Comisión y el espionaje.

Dabi se había encargado de investigarlo, y se lo estampó todo en la cara, el mismo día que le quemó las
alas... ¿y aun así, pienso perdonarlo?

Un toque en la puerta del baño le hizo despertase de su ensoñación.

—¿Keigo?

—Perdona... me quede traspuesto en la ducha —dijo comenzando a vestirse —ahora salgo.

—No es nada, es que Enji pregunta por ti —contestó Rei tras la puerta.

—Dile que ahora voy.


Si, finalmente, Hawks reunió a los Todoroki y les contó su pasado, su nombre y su trabajo en la
Comisión. No se esperaba que al acabar, los tres hijos de Endeavor se abalanzasen a abrazarlo. Reconoce
que soltó unas lágrimas. Su relación con Endeavor seguía siendo un secreto, excepto para Rei, ella lo
supo desde el primer momento que pisó la casa y lo vio allí. Simplemente Endeavor le había contado sus
sentimientos por el número dos, le había contado la razón por la cual él no podía quererla como ella se
merecía; y Rei lo entendió, incluso le dio su bendición

¿Por qué iba a rechazar vivir con ellos y compartir su vida con Endeavor, para estar con Dabi, que solo le
traería dolores de cabeza y penurias?

¿Y si la respuesta es tan obvia, por qué sus alas vibran al pensar en él?

Hawks salió del baño, vestido de forma causal, encontrandose a Natsuo pro el pasillo.

—Hey, Natsu, ¿sabes dónde está Endeavor?

—Si, en el gimnasio con Shoto, creo que quiere hablar con vosotros.

—Vale —respondió el rubio con una sonrisa, para en cuanto el albino pasó del largo arrugar la nariz,
extrañándose de eso.

Caminó y tocó la puerta del gimnasio, oyó la voz grave del hombre que le decía que pasase, abrió la
puerta y nada mas entrar notó la tensión en el sitio; vio a Shoto de rodillas con la cabeza gacha y a
Endeavor sentado en frente con el ceño fruncido.

—¿Me buscabas?

—Si, ven, tenemos que hablar de algo.

Hawks tragó saliva y se acercó a los dos, sentándose al lado de Shoto.

—Bien, lo he dejado pasar durante bastante tiempo para darte tu espacio –dijo mirando a Shoto —pero
creo que es el momento de que me respondas.

Hawks miró de reojo al medio albino y luego miró a su padre, notando enseguida que no iba a ser una
conversación fácil.

—Hace un mes nos dijiste que había visto a Hawks en la base de la Liga, que te amenazó para que no lo
contases.

Hawks se tensó sabiendo lo que iba a preguntar.

—¿En qué momento estuviste en la base de la Liga?


QUIERO VERTE

Dabi miraba frustrado el teléfono móvil, no había recibido ninguna contestación de las múltiples
llamadas que le hizo a Hawks, y los mensajes ni siquiera los leía. Maldijo y lanzó el aparato contra uno
de los sofás de la sala central de la base.

—Señor, ¿está bien? —preguntó Geten.

Dabi no contestó, fruncía el ceño y miraba a un punto fijo en la pared mientras se mordía una de sus
uñas, pensando en el último mes. Todo empezó aquel día que fue a ver a Hawks; Geten le había dicho
que estaba en el hospital, que le iban a quitar las vendas y que estaba solo, Dabi conoce bastante bien al
rubio y sabía que no quería estar solo y por eso fue a verlo, pero claro, no podía decirlo así, él era un
villano y no podía mostrar debilidad y menos contra ese pájaro, al que atacó de forma casi mortal y que
había mentido cuando le dijo que no lo había querido nunca.

Y era cierto que en ese encuentro habían aflorado algunas cosas, no le gustaba nada ver las imágenes de
Hawks y Endeavor tan juntos y gracias a la vigilancia de Geten, había descubierto cosas, como la
supuesta relación que estaban teniendo. Cuando Dabi se enteró casi reduce a cenizas la base.

Luego estaba Tachibana que al volver de esa visita con Hawks había desaparecido y se había llevado al
pelo moco. Todo se estaba yendo a la mierda, justo como dijo la mujer y todo por culpa de esos
sentimientos que tenía por ese alado de sonrisa perfecta. Ella le propuso borrar ese sentimiento, pero
Dabi en ningún momento pensó que fuesen a desbordarse hasta el punto de interferir en su venganza.

Se mentía a sí mismo, pues en cuanto los sentimientos de amor por Shoto se fueron, los de Hawks lo
abordaron a tal grado que estuvo a punto de ir a por él si no fuese porque el efecto del quirk de Tachibana
era duro. Razón por la que nunca se deshizo de la pluma que el rubio le regaló.

Luego estaba Shoto, todavía era incapaz de procesar el hecho de que se hubiese enamorado de su
hermano pequeño, pero por alguna razón él sabía que podía pasar pues puso en sobre aviso a Tachibana,
y le dijo que cuando la sacase de su celda, ella le libraría de ese amor, pues no era beneficioso para su
plan de venganza contra Endeavor. Sabía que si su amor por Shoto fluía acabaría ablandándose y
olvidaría su odio hacia su padre.

"Él tiene un vínculo contigo, eso le confundirá y hará mas fácil que lo engañes", esas palabras de
Shigaraki cuando le encomendó la misión de enamorar a Shoto habían sido un arma de doble filo, porque
si, Shoto se enamoró de él y también fue a la inversa.

Se había enamorado del causante de todo esto, si Shoto no hubiese nacido, su padre no lo habría apartado
y podría haber sido su sucesor, el que derrotara a All Might, Endeavor le alabaría y le elogiaría. Sería el
orgullo de su padre, pero no, tuvo que nacer ese imbécil y estropearlo todo y para colmo, se acaba
enamorando de él. El destino a veces es muy cruel.

Pero esos sentimientos ya no existen, Tachibana los eliminó y solo quedan los de Hawks, la persona con
la que realmente se había sentido cómodo, había sentido que de verdad lo quería, Hawks puede mentir a
otros, pero para él es fácil verlo, y nunca lo mintió sobre sus sentimientos hacia él.
Al principio confió en él, pensaba que era un héroe diferente, un héroe que estaba harto de esa sociedad
abusiva y así fue como nació ese sentimiento, pero todo se torció cuando descubrió que admiraba a
Endeavor y fue cuando empezó a investigarlo, y no fue hasta mucho tiempo después que no encontró a
Tomie Takami, la madre de Hawks, a la cual le sacó toda la información sobre él y su padre.

Dabi se sintió engañado, confiaba en Hawks mas que en nada, mierda, si había saltado de un edifico por
él. Y cuando mató a Twice, reconoce que se volvió loco, y lo atacó salvajemente movido por el odio, el
despecho y la rabia. Le dijo todas esas cosas, algunas eran mentira, como que nunca lo había querido o
que no le importaba lo que le pasara y otras eran verdad, como que esperaba que alguna vez el
apareciese, volando y le dijese.

"Dabi, fuguémonos los dos juntos, lejos de aquí, vivamos"

Pero eso nunca pasó, ese pájaro estaba mas preocupado de cumplir su misión de acabar con la Liga que
de él, la persona a la que supuestamente quería. Eso le molestó. Pues nuevamente la persona que quería
lo había ignorado.

—¿Señor?

Dabi dejó de pensar y miró a Geten, que lo miraba con cara de duda.

—¿Qué?

—Le preguntaba si se encontraba bien.

Dabi rodó los ojos.

—Mejor que nunca.

—Me alegro, señor.

—Ya... bueno, ¿Qué sabemos de Hawks?

—Nada nuevo, lleva unos días sin salir de casa, señor.

—¿Qué estará haciendo?

—Señor, perdone que le moleste, pero ¿no deberíamos estar preparando su plan?

Dabi se incorporó en su asiento y lo miró severamente, haciendo que Geten se encogiese en el sitio.

—¿Desde cuándo me dices lo que tengo que hacer?

—Perdone, señor... solo digo que la señora Tachibana se fue por...

—¡¡¡CALLATE!!!, no me vuelvas a hablar de esa puta.

—Lo siento, señor.

—Sigue vigilando al número dos, y cualquier movimiento me avisas.

Cuando Geten salió de la sala, Dabi volvió a agarrar el teléfono y volvió a mandar un nuevo mensaje a
Hawks.

"Quiero verte"
En algún lugar desconocido, una mujer pelirroja se encontraba de rodillas en el suelo, sujetando su brazo,
el cual estaba completamente cubierto por una sustancia negruzca, que chorreaba al suelo empezando a
formar un charco. Con la vista perdida miraba a un espejo, en el cual se reflejaba su rostro, su pelo caía
como una cascada de fuego por su cara y hombros, mientras que una pequeña luz destelleaba en otra
mano, la cual sujetaba el brazo dañado.

—Maldita sea...

A su espalda, sentado de forma rígida, con la mirada apagada, sin un tipo de emoción en su rostro estaba
Izuku, que contemplaba la escena, sin inmutarse.

Tachibana comenzó a hiperventilar, su respiración se aceleró, no encontraba otra forma de arreglar esto,
sabía que esto podía ser su fin, pero a estas alturas descansar ya no era una opción, sus células no iban a
regenerarse, a no ser...

—Cúrate.

Su voz sonó doble, provocando una onda de sonido que impactó en su brazo muerto, el cual comenzó a
brillar levemente y tras un dolor insufrible vio como las manchas negras desaparecían. Instantes después
se levantó, con la mirada cansada, su pelo suelto y sudor por todo su cuerpo, miró al peliverde y luego
miró al espejo, se rio de forma sarcástica. Contempló su brazo, que ahora estaba perfectamente, pero de
forma rápida y sin piedad, una mancha negra empezaba a cubrirle parte de la cara, y la pierna derecha.

Cayó de rodillas la suelo, notando un dolor insufrible en todo su cuerpo.

—¡¡MIERDA!!

Volvió a mirarse al espejo.

—No tengo tiempo, tiene que ser ya —dijo entre dientes mientras miraba hacia tras y enfocaba su vista
en Izuku.

—Vamos a matar a Eraser Head.

—¿En qué momento estuviste en la base de la Liga?

Shoto miró a su padre con alarma, no se esperaba esa pregunta, y no sabía que responder. No podía decir
que había ido a follar con un villano, y tampoco se le ocurría ninguna excusa creíble.

—Yo...

—Endeavor —interrumpió Hawks intentado ayudarlo —no creo que sea necesario, eso ya pasó.
—Hawks, respeto que tu no me quieres contar anda, pero él es mi hijo, y quiero saber en que momento
estuvo en la base de la Liga, la cual estuvimos buscando durante mucho tiempo y no nos dijo nada. Y de
paso, estaría bien que me contases por qué defendiste a ese villano en el ataque.

—Endeavor, Shoto ya ha dicho que no recuerda eso —volvió a defender Hawks al adolescente.

Shoto agachó la cabeza, por un momento volvió a revivir las sesiones de entrenamiento donde su padre lo
gritaba y lo forzaba con su quirk, hasta quedar exhausto.

—Hawks, te he mandado llamar para que me apoyes.

—No puedo apoyar esto, Endeavor... Shoto no recuerda eso, de nada sirve presionarlo.

Endeavor miró a los dos con seriedad, sin duda estaba pasando algo.

—¿Qué ocultáis?

—¡¿QUÉ?!

—No vengas ahora con eso, Hawks, sé que estáis ocultando algo, ¿Qué es?

—Endeavor...

Shoto agarró el brazo de Hawks y levantó la cabeza.

—Papá...

Endeavor lo miró y vio como su mano temblaba en el brazo del rubio.

—Shoto, escucha —dijo suavizando la voz —no lo estoy preguntando para reprocharte nada, solo quiero
saber cuando estuviste y como llegaste, como lo descubriste. Eso nos puede ayudar a encontrar a
Midoriya.

Todoroki tomó aire.

—Me llevó un villano.

—¡¡¡¡¿CÓMO?!!!! —gritó el hombre.

Shoto cerró los ojos escondiéndose detrás de Hawks.

—¡ENDEAVOR!

—¿Cómo que un villano? ¿Quién? ¿te hizo algo? —comenzó a preguntar el hombre con temblor en su
voz?

Shoto no dijo nada, aun escondido detrás de Hawks, lo agarró el brazo mas fuerte. Enji lo miró y miró la
cara de Hawks, que también denotaba culpa, entonces en su mente empezaron a unirse cosas. Shoto se
interpuso entre Mirko y Dabi, el plan que tenía la Liga con Shoto, el cual le contó Hawks, también
recordó las palabras de ese villano aquel día.

"Shoto es mío"

Los ojos del pelirrojo se abrieron y miraron a los dos chicos delante de él, y alargó su mano temblorosa
para posarla en el hombro de Hawks.
—Hawks, dime que no es verdad.

Keigo levantó la cabeza con ojos temblorosos y asustados, y con eso bastó para que Endeavor supiese
todo. Su hijo había tenido algún tipo de encuentro con un villano.

—¿Dabi? —preguntó resignado Endeavor.

Se produjo un silencio, que se rompió por los sollozos del adolescente.

—Lo siento —dijo entre lágrimas.

Endeavor no dijo nada, simplemente se quedó alli, de rodillas intentado procesar todo eso. Hasta que
unos minutos después se forzó a preguntar.

—Shoto, ¿Qué te hizo? —en este momento al voz de Endeavor tembló —¿te llegó a tocar?

El llanto de Shoto ya era imparable, y con las lágrimas cayendo por sus mejillas levantó la cabeza y miró
a su padre y sin decir nada asintió.

Endeavor cerró los ojos y apretó los puños.

—Pero... —dijo el medio albino entre lágrimas —él no me obligó a anda, yo quise hacerlo también...

—¿Cómo?

—Endeavor, por favor —se volvió a interponer Hawks.

Shoto se levantó y llorando salió de allí corriendo.

—¡SHOTOOO! —llamó Endeavor a su hijo, pero este no se detuvo. Enji se levantó para seguirlo, pero
Hawks le agarró del brazo y le impidió avanzar.

—Endeavor, por favor... déjale. Ahora necesita clamarse, cuando esté mejor, vendrá el a ti.

—Pero ¿y si ese malnacido le ha hecho algo malo?

—Te puedo asegurar que lo trató bien...

Endeavor se sintió pesado y decaído, nuevamente fallando como padre.

—Soy un inútil —dijo.

Hawks lo envolvió en sus brazos y se pegó su pecho.

—No eres un intuí, simplemente estos temas son complejos.

—Keigo...

—¿Ya vuelvo a ser Keigo? —le preguntó de forma sarcástica.

—Lo siento... pero antes debías ser Hawks.

—No te preocupes, de tu boca me gustan los dos —dijo acercándose mas a él y siendo el mismo
Endeavor el que se inclinó un poco hasta que unieron sus labios.

—¿Pa-papá?
Alarmados, miraron hacia la puerta, donde vieron como Natsuo los miraba con los ojos muy abiertos y la
cara desencajada.
INTRUSIÓN

Natsuo salía de la cocina, donde había estado ayudando a su hermana con la cena, cuando vio a su
hermano correr por el pasillo llorando, algo preocupado se acercó, pero no le dio tiempo llegar pues el
adolescente se encerró en su habitación dando un portazo.

—¿Shoto, estas bien? —dijo dando unos golpes en la puerta.

—Déjame, por favor —le pidió su hermano.

El peliblanco se rascó la cabeza y fue al gimnasio, ya que sabía que había estado hablando con su padre
allí, caminó por el pasillo con la mano en la nuca, preocupado por su hermano, sin saber que le había
pasado ni nada.

Cuando llegó a la puerta, la vio entreabierta, por lo que la descorrió y al ver el interior, una multitud de
sentimientos se revolvieron dentro de él.

—¿Pa-papá? —preguntó le chico contemplando a Hawks y a su padre besándose.

El chico no daba crédito a lo que veían sus ojos, era imposible, no podía ser. No podía ser verdad que su
padre y el hombre que le gustaba se estuviesen besando, ¿Qué broma macabra es esta?

Tanto Hawks como Endeavor al escuchar la voz del chico se apartaron y lo miraron. El rubio se soltó del
hombre y caminó con aspecto calmado hacia Natsuo.

—Natsu...

—No... —decía el chico que se había tapado la boca, intentado aguantar las lágrimas y mirando a su
padre —por eso querías que me alejase de él... lo querías para ti...

—Hijo, espera... —intentó hablar Endeavor.

—Natsu, por favor... —Hawks se acercó a él y le agarró de las manos —te lo podemos explicar.

Sin mirar al rubio, enfocando su vista únicamente en su padre, finalmente comenzó a llorar. El
sentimiento de traición, de engaño se hizo fuerte. Él le contó a su padre sus sentimientos por Hawks
porque confiaba en él, y luego fue cuando fue a hablar con él y le dijo al rubio que le dejase claro que no
iba a tener nada con él, que no sentía lo mismo.

—Me engañaste... —pudo decir entre sollozos, sin mirar a Hawks ni notar como le agarraba una mano —
yo confié en ti.

—Natsuo, hijo... te lo puedo explicar... no es como tú crees...

Con los ojos llorosos y con la vista limitada por las lágrimas miró a Hawks, que a su lado le agarraba de
la mano y lo miraba con pena, movía sus labios, pero no hablaba, a sus oídos no llegaba ningún sonido;
tal era el shock de la situación que no escuchaba.
Apartó bruscamente la mano, haciendo que Hawks lo soltase y volvió a mirar a su padre, que también lo
miraba y movía los labios. Se acercó a él y lleno de rabia lo agarró del cuello de la camisa.

—¿Por qué?...

—Hijo...

—¿Por qué la única persona que me ha gustado de verdad, es la que te gusta a ti? ¿Por qué te elige a ti y a
mí no?

—Natsuo, por favor... —Endeavor intentaba hablar con su hijo, pero el chico estaba muy alterado,
gritando, llorando frente a él. Echó una fugaz mirada a Hawks, que tras él se abrazaba a sí mismo y
miraba al suelo, viendo en su rostro la culpa.

—¿Qué he hecho para que me trates así? ¿Tanto me odias? —las lágrimas de Natsuo ahora salían con
mas intensidad, cargadas de resentimiento.

—Nunca me has querido, siempre me has tratado como si no fuese nada, un estorbo. Y cuando encuentro
a alguien que me gusta, haces todo lo posible para alejarlo de mí y quedarte tu con él. Eres despreciable.

El peliblanco empujó al hombre haciéndole caer hacia atrás y rápidamente, salió de la habitación
corriendo por el pasillo para encerrarse en su propia habitación.

—¡Natsuo! —intentó gritar Endeavor, pero el chico ya estaba lejos y no le oyó.

—Endeavor... —Hawks le hablaba desde el suelo, se había quedado de rodillas, también con lágrimas en
los ojos. El rubio sentía parte de culpa en todo este asunto. El mayor se acercó a él y lo abrazó,
envolviéndolo en sus enormes brazos y cubriéndolo casi totalmente con su cuerpo.

—¿Qué ha pasado? —Rei entró corriendo en la sala —Keigo, Enji, ¿Qué le pasa a Natsuo y Shoto?

Endeavor miró a la mujer, sin soltar a Hawks, ella ya sabía de su relación por lo que no fue raro, apretó el
cuerpo del rubio.

—Rei, tenemos un problema.

Bakugo estaba sobre la cama de Izuku, desde hacía unas semanas se había trasladado a dormir a aquella
habitación, no solo porque la suya estaba carbonizada y estaban reconstruyéndola, cosa que hicieron hace
poco; si no porque usando la excusa de su habitación había podido mudarse allí.

Ahora contemplaba todos esos All Mights, en sus manos estaba la camiseta que le había regalado, la
apretaba contra su pecho, recordando lo contento que se puso cuando se la regaló y las veces que la había
usado. Agarró la prenda y se la llevó a la cara, tapando sus ojos, y empezó a notar el picor típico que
precede a las lágrimas, cuando la puerta sonó.

Molesto, se apartó la ropa de la cara y se incorporó, maldiciendo a quien le estuviese molestando. Se


levantó y caminó hacía la puerta, abriéndola bruscamente.

—Hola...

Bakugo miró a Kaminari con semblante molesto y una ceja levantada.


—¿Qué haces aquí?

—Vengo a verte.

—Pues ya me has visto, ahora vete —dijo empujando la puerta para cerrarla, pero siendo detenida por el
rubio eléctrico.

—Venga, Bakugo, no seas así, déjame pasar.

—No —y cerró la puerta definitivamente.

Kaminari se vio fuera de la habitación algo contrariado, dio unos golpes en la puerta llamando a su
amigo, pero sin respuesta, hasta que finalmente desistió y recostándose en la puerta se sentó en el suelo.

—¡Bakugo, que sepas que no me voy a ir hasta que me dejes entrar!

El rubio dentro de la habitación seguía allí de pie, apoyado en la puerta, escuchando a Kaminari hablar,
tenía intención de volver a tumbarse y ponerse unos auriculares para no escucharlo, pero oyó otra voz
fuera.

—Denki, ¿Qué haces ahí?

—Bakugo no me deja pasar... yo solo quería hacerle compañía... —dijo con voz quejosa.

—Pues me quedo contigo aquí.

—Gracias, Kiri.

De pronto la puerta se abrió, y los dos chicos sentados en el suelo se giraron para mirar a Bakugo, que los
miraba con cara de resignación y les hizo un gesto para que entrases, para luego tumbarse en la cama y
taparse los ojos con la camiseta negra.

Kaminari y Kirishima entraron y cerraron la puerta, ocupando Denki el suelo frente a la cama y
Kirishima la silla del escritorio.

—¿Y qué tal estas, Bakugo? —preguntó el pelirrojo.

Este apartó la camiseta de sus ojos y miró a su amigo con ojos rabiosos.

—¿Tu qué crees?

—Seguro que ap...

—¡¡NO ME VENGAS CON ESO DE QUE YA APARECERÁ, YA HA PASADO UN MES Y NO HAY


RASTRO!! —gritó Bakugo.

Kaminari se encogió en el sitio por el grito y apartó la mirada.

—Pero no puedes perder la esperanza —respondió Kirishima.

—¡¡¿QUIÉN ESTÁ PERDIENDO LAL ESPERANZA?!!

—Bueno, acabas de decir...

—Solo he dicho que no seas condescendiente conmigo, no me tengas pena, maldito pelo picho.

—No era mi intención...


—Bakugo —llamó Denki —nosotros solo queremos que estes bien.

—No estaré bien hasta que tenga a Deku aquí.

Pasó la noche y en el nuevo día los alumnos de 1-A se encontraban en las instalaciones de entrenamiento.
Aizawa se echaba sus gotas en el ojo mientras comentaba a los alumnos el ejercicio de ese día.

—Es simple, en el terreno hay escondidas seis esferas de cristal y debéis encontrarlas. Formareis grupos
de cinco.

Bakugo, con las manos en los bolsillos, y poco interés miró a su alrededor, enseguida divisó a Kirishima
y Kaminari, se acercó a ellos y los agarró de la parte trasera de la camiseta.

—Vosotros conmigo...

Poco después, ellos tres junto a Sero y Todoroki, que se habían unido al grupo caminaban por la zona de
entrenamiento urbano, donde multitud de edificios derruidos estaban esparcidos por la zona. Ya desde
primera hora de la mañana vieron al medio albino algo decaído, pero no quisieron decir nada.

—Y bueno... ¿por dónde buscamos? —preguntó Sero —¿alguna idea?

—Kiri y yo nos hemos acostado con Shinso.

De repten todos se detuvieron en seco y miraron a Kaminari, siendo Kirishima el único que los miraba
con la cara completamente roja y una mirada acusadora.

—¡¡¿QUÉ HACES?!!

—¿Qué pasa?, son nuestros amigos, no tiene nada de malo contarlo...

Kirishima se tapó la cara y se dio la vuelta por la vergüenza, mientras Bakugo, Todoroki y Sero se
miraban entre ellos y luego a Kaminari sin decir nada, ya que no sabían bien que decir.

—El rarito se tomó mi oferta enserio... —dijo Bakugo casi escapándosele una risa.

—¡¡¡NO TE RIAS!!! —le gritó Kirishima.

—No tiene nada de malo... digo... ¿los tres queríais no? —preguntó Sero.

—Si.

—Pues ya está.

Todoroki realmente no estaba prestando atención, todavía tenía en su cabeza el incidente de la noche
anterior en su casa, con su padre y Hawks.

—¿Y a ti que te pasa? —le preguntó Bakugo mirándole —llevas toda la mañana así.

—No es nada...

Bakugo rodó los ojos.

—Mira, cara partida, no estoy para tonterías... si no quieres confiar en mí, allá tú.

Bakugo se puso a andar.

—Mi padre descubrió ayer lo de Dabi.


—Que mal...

Sero miraba a los cuatro, con los ojos muy abiertos y apuntadlos con el dedo de forma acusadora.

—¡¡¡¿POR QUÉ TODOS HABEIS HECHO COSAS Y YO NO?!!!

Eso hizo reír a Kaminari y Kirishima, que se acercaron a él y comenzaron a caminar mientras le contaban
su conquiste y le daban consejos.

—Eh —llamó Bakugo a Todoroki —ya no le des mas vueltas, tu padre no hará nada, conociéndole lo
poco que lo conozco seguro solo se ha sorprendido.

—Supongo...

—Vamos a seguir con esto, que estoy aburrido...

Así se unieron a los otros tres y siguieron con su ejercicio.

A las puertas de la U.A, una persona se encontraba de pie, frente al gran portón; un chico con zapatos
rojos comenzó a caminar y traspasó la barrera, sin provocar ningún tipo de interferencia ni provocando
que saltase la señal. Avanzó unos metros y se detuvo, alzó la mano hacia le edificio central y flexionó un
dedo.

DELAWARE SMASH

Una potente onda de aire salió de su mano y arrasó con parte del camino de entrada, destruyendo la
fachada del edificio, ahora sí, haciendo saltar todas las alarmas, y a su vez desactivando la barrera, que al
caer y dejar el paso libre, una mujer, con el pelo rojo y largo comenzó a caminar contoneando su cadera,
como si de una pasarela se tratase, entrando en los terrenos de la U.A. y sonriendo.

—Busca a Eraser Head.

Nada mas decir eso, Izuku dio un potente salto destruyendo parte del edifico con su estela y buscó a
Aizawa por todo el perímetro.
LA CAÍDA DEL DISCURSO MALDITO

Aizawa conversaba con sus alumnos mientras el grupo de Bakugo se adentraba en el centro urbano para
realizar su prueba, al mismo tiempo podían ver el progreso del grupo por las pantallas, las cuales vieron
un momento donde todos se detuvieron y parecían hablar a voces, viendo a Kirishima ponerse rojo.

—¿Qué estarán haciendo? —preguntó Sato.

—No lo quieras saber —dijo Jiro, sacando su conector del muro, habiendo escuchado todo lo que dijo
Kaminari.

—Mina, Tokoyami, Momo, Shoji, el siguiente grupo somos nosotros —dijo Ojiro —vamos a hacerlo
perfecto —dijo con entusiasmo contagiándoselo a sus compañeros.

Y fue en ese momento, en el que levantaron el puño en señal de victoria cuando la alarma de la U.A
comenzó a sonar y sin dar tiempo que nadie reaccionara, una estela de color verde se estrelló contra el
suelo, justo en el centro del grupo de alumnos, provocando une estruendo y un golpe que arrasó con la
zona, lanzando a los alumnos y a Aizawa a varios metros a su alrededor.

Cuando el polvo se disipó, los pocos consientes pudieron ver a Izuku, arrodillado con el puño en el suelo,
siendo el causante de ese ataque y vieron como se levantaba, mientras la alarma seguía sonando y miraba
dirección hacia Aizawa, que lo miraba de rodillas en el suelo.

—¡MIDORIYA! —gritaron algunos, pero cuando intentaron levantase un nuevo puñetazo del peliverde
en el suelo provocó una nueva onda expansiva que volvió a lanzar a todos varios metros mas, quedado a
todos prácticamente inconscientes.

Aizawa pudo proveer el ataque y saltó para protegerse tras un muro. Y una vez la nueva pantalla de polvo
se disipó, salió de su escondite, quedando frente a frente con Izuku.

—Midoriya, ¿Qué haces?

El peliverde lo miró, ahí fue cuando el profesor pudo ver su mirada, apagada y sin vida, rápidamente
supo que estaba siendo controlado por Lady Lie; agarró su bufanda y activó su quirk, haciendo volar su
pelo mirando a Izuku.

—Midoriya, detente, sé cuáles son tus capacidades y sin tu quirk dudo que puedas vencerme —dijo
empezando a mover su cinta con intención de que, en cuanto Izuku se despistase, apresarle.

La mente de Izuku comenzó a procesar rápidamente.

—Eraser Head, el héroe borrador, ágil, rápido, adaptable. Puntos fuertes: el sigilo, puntos débiles...

Y antes de que Aizawa pudiese lanzar su cinta, Izuku rodó por el suelo, agarró tierra y se la lanzó al
único ojo que tenía, haciéndoles soltar un grito y comenzar a frotarse, perdiendo así el punto de vista de
Izuku y por la tanto haciendo que recuperase su quirk.
Al ver al profesor frotándose el ojo, Izuku apretó el puño y sacó el látigo negro, que lanzó con intención
de apresarlo y a pocos centímetros del cuello del pelinegro, una bala impactó contra la energía negra y la
desvió. El peliverde miró en la dirección de donde vino esa bala y pudo ver, sobre el tejado a Snipe,
apuntando con sus pistolas.

—Detente, Midoriya.

Sin previo aviso, varias copias de Ectoplasm comenzaron a rodearlo, y al mismo tiempo Midnight saltaba
del tejado, mientras desagarraba una de sus mangas y comenzaba a desprender ese gas rosado
adormecedor.

Y cuando se estaban abalanzando sobre el chico este apretó los puños y varias corrientes de energía de
color negro salieron de su cuerpo impactando contra todos los profesores, lanzando a Midnight contra
una ventana, rompiendo el cristal; a Ectoplasm lo estampó contra una pared y a Snipe lo lanzó sobre el
tejado.

Tras desprenderse de esa energía, Izuku lanzó su látigo negro contra Aizawa y lo aprisionó dejándolo
maniatado en el suelo, volviendo al lanzarle arena al ojo, con intención de que no borrase u quirk.

El peliverde se acercó a él y puso su pie sobre su cabeza, sin hacer fuerza, mientras a su espalda
empezaban a sonar una risa de mujer. Tachibana caminaba con parsimonia, contoneando sus caderas,
regodeándose y saboreando el momento, mientras se acercaba a Aizawa.

—Vaya, vaya... Eraser Head, estas justo como me gustan los hombres, en el suelo, postrados ante mí.

Aizawa se retorcía en el suelo, intentando abrir su ojo, pero le era imposible, la arena le molestaba y le
hacía arder el ojo. Tachibana vio le intento del profesor de moverse, por lo que apuntó a Izuku.

—Destruye la U.A.

—No... —intentó decir Aizawa con las pocas fuerzas que le quedaban.

Izuku apuntó su mano hacia lo que quedaba del edificio y flexionó un dedo.

DELAWARE SMA...

—¡¡¡EH, TU MALDITO NERD DE MIERDA!!!

Izuku giró la cabeza hacia donde provenía esa voz y vio a Bakugo, rodeado de los demás de su grupo,
que miraban impactados la escena. Al verlo, Izuku notó como una rabia inhumana empezaba a subirle
por las piernas hasta el cuello, apretó los dientes y los puños.

—Todoroki, Kirishima, Kaminari, Sero, id con el sensei, yo me encargo de Deku.

—Pero, Bakugo —quiso protestar Todoroki.

—¡¡¡CALLATE Y HAZME CASO, MIERDA!!!

Sin que nadie lo pudiese, advertir una estela verde se impactó de lleno contra Bakugo y tanto él como
Izuku salieron disparados hacia la zona de entrenamiento urbano, habiendo destruido uno de los muros.

—¡¡VAMOS!! —gritó Kirishima y todos fueron a ayudar a Aizawa, al cual, Tachibana no había quitado
la vista de encima, mientras había contemplado como Izuku se lanzaba en picado para atacar a Bakugo.

—Vaya, veo que mi muñeco de pelo verde va a matar a su noviecito... que romántico...
—¡Cállate, loca! —gritó Kaminari, para acto seguido lanzar una gran descarga sobre la mujer. Descarga
eléctrica que no llegó impactar pues, con solo abrir la boca el rayo desapreció.

—Unos mocosos no haréis nada contra mi —se burló la mujer.

—Eso lo veremos —Kirishima apretó los puños y activo su endurecimiento, mientras Todoroki apuntaba
a la mujer con su mano de hielo.

—Oh... Shoto... cuanto tiempo sin verte —le dijo la mujer al medio albino.

—No recuerdo haberte visto en la vida —respondió el chico.

—Claro que no te acuerdas, yo me encargue de ello.

Una leve descarga atravesó el cerebro de Todoroki haciéndole caer al suelo sujetándose la cabeza.

—¡TODOROKI, ¿ESTAS BEIN?!

—S-si... solo es... —decía mientras seguía sujetando su cabeza.

Sero aprovechó todo eso para con su cinta agarrar a Aizawa y apartarlo del campo de visión de la mujer,
pero cuando estaba a punto de rodar la esquina del edifico, oyó a la mujer gritar.

—¡¡¡ERASER HEAD, VEN AQUÍ!!!

De pronto, el profesor empezó a flotar y a gran velocidad acabó a los pies de la mujer, mientras le grupo
de chicos se reunía frente a ella, Sero se acercó para socorrer a Shoto.

—Ni un paso o vuestro profesor acabará muy mal —dijo mientras levantaba una pierna y clavaba uno de
sus tacones en las costillas del pelinegro, haciéndole soltar un grito.

—Maldita... —Kaminari se sentía impotente.

Tachibana comenzó a reírse mirando la cara de Denki, que reflejaba odio, apretando los dientes y los
puños; le guiñó un ojo y extendió la mano, de la cual apareció una especie de lanza de hierro y tan rápido
como apareció en su mano la lanzó contra el pecho del rubio.

—¡¡¡DENKI!!

Kaminari sintió como era empujado, y como Kirishima se interponía entre él y esa lanza, activando
rápidamente su endurecimiento, haciendo que el arma impactase contra él y rebotase, saliendo despedida
hacia el edifico y clavándose en una de las paredes.

—Oh, vaya... ¿otra parejita? —Lady Lie los miró con la mano en la barbilla, planeando hacer lo mismo
que hizo con Bakugo e Izuku y hacer que se matasen entre ellos, y abrió la boca para hablar, pero en
cuanto despegó sus labios, una potente llamarada impactó en su espalda lanzándola varios metros.

Los chicos que se habían tapado la cara por el destello del fuego, apartaron sus brazos de sus ojos para
ver como Endeavor aterrizaba frente a Aizawa y al instante Mirko y Best Jeanist socorrían al pelinegro,
limpiándole los ojos y ayudándole a levantarse.

—¡Papá! —gritó Shoto señalando hacia donde estaba Tachibana que había agarrado a Kaminari por la
espalda y lo apuntaba al cuello con un trozo de cristal.

—Como os mováis, lo mato —dijo la mujer, a la cual le sangraba la frente.


Kaminari miraba a Kirishima asustado, notando el trozo de cristal en su cuello y como unas gotas de
sangre comenzaban a recorrerlo, cerró los ojos, suspirando y lo volvió a mirar, esta vez con mas decisión,
respirando de forma rápida varias veces apretó los puños y cubrió su cuerpo con una potente carga
eléctrica, que pilló a la mujer desprevenida, electrocutándola y haciéndola retroceder varios pasos y caer
de rodillas al suelo.

Kaminari cayó al suelo inconsciente, Kirishima corrió hacia él mientras Mirko dio un salto y estampó
una patada en la cara de Tachibana lanzándola contra un muro rompiéndolo y sepultándola bajo los
escombros.

Rápidamente, Endeavor y Kirishima corrieron hacia Denki, el pelirrojo lo agarró en brazos, e intentó
deportarlo.

—¿Está bien? —preguntó Endeavor, viendo como el rubio respiraba.

—Si, solo se ha desmayado, ha usado mucha electricidad.

—Papá... —Shoto y Sero corrieron hacia Endeavor.

—Shoto, salid de aquí, llevaos a vuestro profesor, es peligroso.

—Pero... Midoriya esta allí con Bakugo.

—¿Qué?

—¡¡FUERA DE AQUÍ, NIÑOS MOLESTOS!!

En cuento esa frase acabó de pronunciarse, Todoroki, Sero, Kaminari y Kirishima salieron volando fuera
del terreno golpeándose contra algunos de los escombros del edificio.

Al mismo tiempo, Best Jeanist, junto a Aizawa se acercaron a Endeavor, que vio como su hijo y los
chicos salían volando, para luego ver a Mirko estrellándose contra un cristal y desapareciendo dentro del
edificio.

Tachibana caminaba hacia ellos con la cara desencajada, ojos inyectados en sangre, su ropa estaba
parcialmente rasgada, dejando al descubierto pequeñas manchas negras en su piel, quedando a unos
metros de los héroes los miró desafiantes.

Rápidamente Aizawa, activó su quirk y la miró.

—¡¡¡ERASER HEAD SABES DE SOBRA QUE ESO NO ME HARÁ NADA!!!

JET BURN

Endeavor se lanzó concentrando su fuego en su puño a gran velocidad, Tachibana alzó su mano contra él
y comenzó a hablar.

—¡¡EXPLO...!!

No pudo acabar de hablar pues un dolor le invadió y vio como las manchas de su cuerpo se hacían mas
presentes y le cubrían el brazo completamente haciendo que este desapréciese ante sus ojos, miró arriba
con miedo cuando el puño de Endeavor la golpeo de lleno humeándola en el suelo y provocando una gran
llamarada en el suelo levantando una gran cantidad de polvo.

Mientras el polvo y el fuego se iban yendo, una gotas de lluvia comenzaron a caer, arreciando y
comenzado a llover con intensidad.
Una vez el polvo se disipó, Best Jeanist se aceró y con sus fibras aprisionó a la inconsciente Tachibana,
que ahora había perdido sus dos brazos y media pierna, con varias partes de su cuerpo quemado.

—¿Estas bien, Endeavor?

—Si, ¿y los chicos?

Ambos miraron atrás, para ver como Aizawa corría a ver como estaban sus alumnos, no vieron que la
pelirroja abrió los ojos y enfocó su mirada hacia el pelinegro, llena de oído, rabia y frustración.

—¡¡¡MUERE!!!

En el momento que pronunció esa frase, las manchas de su cuerpo se expandieron a gran velocidad,
haciendo que su cuerpo empezase a desvanecerse, cayendo a pedazos como si se pudriese.

Esta vez debido a la lluvia, las ondas de sonido eran visibles y se pudo apreciar como viajaban por el
suelo dirección a Aizawa, en cuanto esas ondas llegasen a sus oídos, el quirk de Tachibana se activaría y
Eraser Head moriría.

Aizawa se dio la vuelta mientras corría, el agua golpeándole la cara, el parche de su ojo se había
desprendido por la batalla, dejando al descubierto el hueco de su cavidad ocular; al girar vio una silueta
cruzarse y ponerse frente a él y al ver quien era abrió su único ojo tanto que casi hace que se salga de su
cuenca.

Present Mic se interpuso entre la onda y Aizawa, y apretando sus puños y flexionando sus extremidades
gritó, activando su quirk a tanta potencia que hizo estallar todos los cristales de lo que quedaba del
edificio de la U.A. y la propia onda de sonido de Present Mic chocó contra la de Tachibana, creando en
un momento un choque. Mic cada vez apretaba mas su voz, gritando mucho mas alto, haciendo que del
aparato de su cuello aumentase su volumen a altos niveles, llegando a molestar a los héroes frente a él,
hasta que finalmente la voz de Tachibana de apagó, dejando a Present Mic exhausto y cayendo al suelo.

—¡¡YAMADA!!

Aizawa corrió hacia él y lo garró en sus brazos zarandeándole para que despertase. Miró a Endeavor y
Jeanist y les indicó que fuesen a por los alumnos; por suerte Best Jeanist, al llegar se había encargado de
agarrar a los demás alumnos y sacarlos del terreno. Ahora él y Endeavor corrían hacia los alumnos
expulsados por la pelirroja mientras Aizawa seguía socorriendo a Presente Mic.

—Yamada, despierta... tú no, ¿entiendes?, ¡¡TÚ, NO!!

El rubio abrió los ojos, viendo la cara de Aizawa muy cerca.

—Shota, no te acerques tanto que me pongo nervioso —bromeó Mic.

Con lágrimas en su ojo, Aizawa, suspiró y golpeó la cara de su compañero, para luego abrazarlo
fuertemente.

—Eres un estúpido... pensé que te perdía a ti también.

Mic respondió a ese abrazo, ambos miraron atrás, para ver como Endeavor y Best Jeanist conseguían
despertar a los chicos y levantarlos, comprobando que ninguno estaba herido.

Aizawa suspiró aliviado.

—Salvaste a tus alumnos —le dijo Present Mic.


El pelinegro sonrió, pero rápidamente su semblante cambió y miró hacia el terreno de entrenamiento,
viendo el destrozo que hizo Izuku al lanzarse sobre Bakugo.

—A todos no...
IZUKU

Oyeron un estruendo, Bakugo se giró rápidamente hacia el origen de ese ruido, viendo una columna de
humo dirección al edificio central de la U.A.

—¿Qué es eso? —preguntó Sero.

—No lo sé, pero deberíamos ir —se apresuró a correr Todoroki, y al instante todos lo siguieron. Bakugo
tuvo un mal presentimiento, pero igualmente fue detrás de ellos. No tardaron mucho en cruzar las zonas
de edificios hasta llegar a la entrada del terreno urbano, al abrir la puerta, a lo lejos pudieron ver como
Aizawa estaba en el suelo y retorciéndose, también vio algo alejada a aquella pelirroja de la base de los
villanos, pero su vista se detuvo en él.

Ahí estaba, Izuku, con la mano flexionada dirección a la U.A. y con un pie sobre la cabeza de Aizawa,
sin comprender que estaba pasando alzó la voz.

—¡¡¡EH TÚ, MALDITO NERD DE MIERDA!!!

Bakugo vio como Izuku giraba la cabeza hacia él, pudo ver con absoluta claridad la mirada del peliverde,
apagada, sin duda estaba siendo controlado por esa mujer, otra vez.

—Todoroki, Kirishima, Kaminari, Sero, id con el sensei, yo me encargo de Deku.

Todoroki quiso ayudarle, pero Bakugo le dijo que le hiciese caso, y fue cuando sintió como un fuerte
golpe lo impactaba y salía despedido dirección al centro de entrenamiento urbano, atravesando varios
edificios debido a la potencia.

El impacto cesó al llegar a una zona si construcciones. Allí cayó al suelo, llevándose la mano al pecho
debido al dolor del impacto; se puso de rodillas y miró al frente, ante él estaba Izuku, también de rodillas,
levantándose y mirándole con una expresión de rabia y asco como nunca le había visto.

Ambos se incorporaron, desafiándose con la mirada. Bakugo sabía que no era el momento de
sentimentalismos, Izuku necesitaba ayuda, y esta vez no iba a perder.

—Deku, te doy la oportunidad de que pares ahora mismo.

Izuku rio.

—¿Tú pedir cosas? —decía con un tono rabioso y soberbio —¿el monstruo de Katsuki Bakugo pidiendo
algo?

—Deku, he estado esperándote durante mucho tiempo y no voy a dejar que te vuelvas a ir.

—Yo también tenía ganas de verte... —dijo suavizando su voz, haciendo perder por un momento a
Bakugo su concentración —¡¡¡CON UN AGUJERO EN TU PECHO!! —dijo para al instante tenerlo a
menos de un metro alzando el puño y estampándoselo en su pecho mientras gritaba.
El impacto fue total y Bakugo salió disparado hacia un edifico, estampándose contra él y haciendo que se
derrumbase. Izuku se ajustó el guante y se acercó al lugar a paso lento, con una sonrisa victoriosa.

De pronto, una luz salió de esos escombros donde había lanzado a Bakugo y unas explosiones lanzaron
varios cascotes de edificios contra el peliverde, pero este rápidamente uso el látigo negro para pararlos
todos, sin ver como a gran velocidad, Bakugo se impulsaba con sus explosionas hasta quedar justo
delante de él y estamparle una potente explosión en la cara, que lo lanzó por los aires. Acumulado una
nueva explosión, Bakugo voló y agarró a Izuku del tobillo girando sobre sí mismo varias veces para
finalmente lanzarlo contra le suelo.

El cuerpo de Izuku se estrelló contra el asfalto, rompiéndolo y haciendo salir polvo y pequeñas piedras
que volaron por toda la zona; Bakugo aterrizo sobre uno de los edificios derruidos y se apartó suciedad
de la cara y limpió algo de sudor de su frente mientras miraba el gran agujero que había provocado en el
suelo, y esperaba con cautela a que el polvo se disipara.

Una vez el polvo se disipó, Katsuki miró al centro del desastre, y sinceramente no entendía nada. Izuku
estaba allí, de pie, haciendo estiramientos de forma casual, haciendo sentadillas y flexionando el brazo
varias veces como si estuviese golpeando al aire, al mismo tiempo que hacia las sentadillas.

Una vez la visión de destapó, Izuku fijó su mirada en Bakugo, que lo miraba impactado, era imposible
que estuviese de pie después de ese golpe. Izuku sonrió y en la siguiente sentadilla, sus piernas emitieron
un leve resplandor y al levantarse, aprovechó el impulso para salir despedido nuevamente hacia el rubio,
pero a una velocidad tan apabullante, que al instante lo tuvo frente a él a menos de un palmo y tan rápido
como llegó, se puso a lanzarle puñetazos por todo el cuerpo, impactando todos y cada uno de ellos y
cuando hubo finalizado, lo agarro del cuello y lo lanzó al suelo.

Bakugo estaba consciente de milagro, su mirada estaba nublada, tumbado en el suelo, con sangre en la
cara que salía de su boca y nariz, el cuerpo herido, miraba al cielo, donde Izuku había empezado a volar y
se había quedado encima de él.

—Adiós, Bakugo... ¡que alegría ser yo el que te mate!

Izuku flexionó el brazo y un leve destello apreció.

ONE FOR ALL: FA JIN, PSEUDO 100% DETROIT SMASH

La velocidad y potencia con la que se precipitaba hacia Bakugo casi rompe la barrera del sonido, Katsuki
solo pudo cerrar los ojos y esperar a que todo acabase.

Bakugo no podría decir cuanto fue, pero por una milésima de segundo, al cerrar los ojos, claramente en
su mente pudo ver la imagen de Izuku, sonriéndole, con las mejillas rojas, mirándole con absoluto amor y
cariño.

"Kacchan"

"Para mi eres el número uno"

"Eres el mejor"

"Por favor, sálvame"

Bakugo abrió los ojos, de sus manos comenzaron a brillar luces de colores y con una explosión veloz
pareciendo fuegos artificiales, esquivó el golpe de Izuku; con rapidez se alejó de allí y agarrándose el
costado, ya que alguna costilla se había roto, miraba el agujero, aun mas grande que había creado el
peliverde con su ataque. De la nueva nube de polvo, salió Izuku volando, posándose en el extremo
contrario del agujero y miró con el ceño fruncido a Katsuki.

—¿POR QUÉ NO TE MUERES DE UNA VEZ? —gritó Izuku —no has dejado de molestar desde que
naciste, siempre molestando, siempre encima de mi, siempre maltratándome. Muérete ya, todos nos
alegraremos de tu ausencia, no eres nada.

—¿Eso quieres? —preguntó con voz calmada —¿quieres que salte? —dijo señalando al gran agujero en
el suelo, el cual parecía tener la profundidad de mas de veinte metros.

—Si, quiero que saltes y te mueras de una vez. Y puede que así todos estemos tranquilos y en paz.

Bakugo esbozó una sonrisa.

—No me hacía falta comprobarlo, pero lo tenía que hacer. Es tan evidente que estas siendo controlado...
no eres mas que un muñeco de esa loca. Siempre has sido el perrito de todos, siempre detrás de mí como
un perrito buscando tu premio, siempre observándome.

Izuku arrugó el ceño, haciendo que sus ojos se inyectasen en sangre y su odio aumentase mas. Sin apartar
la vista de Bakugo, comenzó a flexionar y tensar su brazo nuevamente. El rubio lo vio, esta vez no iba a
dejarle hacerlo, sabía que ese era uno de los quirks de los portadores anteriores del One For All, y con sus
nuevas explosiones brillantes se lanzó hacia él con una velocidad que nunca antes había visto, bueno si,
una vez, aquella en la que Izuku caía de un edifico y el rompió la barrera del sonido para llegar hacia él.
Esa sensación había vuelto, su quirk había evolucionado.

Izuku lo vio acercarse, y sonrió.

—No me creas tan tonto, Katsuki Bakugo.

De repente, el cuerpo de Izuku comenzó a emanar humo y expulsándolo con potencia a varios metros de
él, creando una especie de cúpula de niebla, pillando a Bakugo completamente de sorpresa y entando
dentro de esa cortina de humo, sintiéndose desorientado y sin posibilidad de ver que había a su alrededor.

Aterrizó y comenzó a mirar a todas partes, sabiendo que en cualquier momento podía atacar, y no tuvo
que esperar mucho, pues de uno de sus extremos vio salir un látigo negro que lo agarró y lo lanzó
nuevamente hacía unos edificios, solo que esta vez, con sus explosiones frenó el impacto y con gran
habilidad aterrizó en el suelo, viendo a Izuku sobre su cabeza flotando.

Bakugo respiraba con dificultad, ahora sabía con exactitud que tenía varias costillas rotas y era posible
que alguna le hubiera perforado algún pulmón, ya que no podía respirar del todo bien, se agarró el
estómago y miró al peliverde, que poco a poco descendía para situarse frente a él riéndose de su estado.

—Vaya, el gran Bakugo echo mierda.

—No te pega nada hablar así, Deku de mierda.

Aprovechando ese momento, Bakugo cargó sus nuevas explosiones brillantes y lanzó una contra Izuku,
pero este rápidamente la esquivó, sin ver que Katsuki se había impulsado para quedar a su espalda, juntó
sus dos manos hacía el peliverde y cargó una explosión bastante superior a alas anteriores, pero como si
tuviese ojos en la espalda, Izuku saltó esquivándola, volviendo a quedar frente a frente.

Bakugo ya no pudo mas y tuvo que arrodillarse, el dolor era insoportable y la sangre empezaba brotar de
su boca. Viéndolo así, Izuku se acercó despacio y lo agarró del cuello apretando fuerte, sin que el rubio
pudiese hacer nada.
—Eres un monstruo y los monstruos deben morir.

Dicho eso lanzó a Bakugo contra el suelo estampándolo con él haciendo saltar el asfalto y miles de
piedrecitas. Unos instantes después, unas gotas de agua comenzaron a caer del cielo, dando así comienzo
a una lluvia torrencial. Esa agua ayudó a dispar la nueva pantalla de polvo, desvelando a un Bakugo muy
herido en el suelo, de rodillas, empapado por al lluvia.

En el puño del peliverde se empezó a reunir partes del látigo negro, creando un puño de pichos, y
comenzó a caminar hasta Katsuki, el cual comenzó a hablar.

—Si esto es lo último que voy a decir, espero que lo oigas bien, pedazo de mierda... —escupió sangre y
se enjuagó la cara, la lluvia había mojado su pelo y goteaba por su cara. Odiaba la lluvia.

—No tienes derecho a ¡¡NADA!! —Midoriya alzó el puño y lo proyectó contra el rubio.

—Izuku.

Este se detuvo en seco al oír esas palabras en la boca de Bakugo.

—Si esto es lo último que voy a decir, espero que me escuches, Izuku. Puede que esto no sirva para nada,
pero necesito decírtelo. Cuando supe que no tenías un quirk me alegré, lo vi todo tan claro y tan
perfecto... Tú no tendrías quirk por lo que yo podría ser tu héroe, podría salvarte siempre, si te pasaba
algo vendrías a mí y yo te salvaría. Pero todo se torció, vi que, aunque no tenías un quirk, hacías cosas
valientes, defendías a otros, eras increíble y el día que me tendiste la mano en aquel lago, vi que nunca
podría ser ese héroe que necesitabas, por eso empecé a meterme contigo, a hacerte la vida imposible.
Sentía rabia y envidia de que ya no iba a poder ser tu héroe, ¿para qué me ibas a necesitar si tu podías
con todo? Empecé a tratarte mal, a maltratarte, incluso te incité a que te suicidaras. Lo peor de todo es
que me fui enamorando de ti, y eso me llenaba de mas rabia, no podía ser tu héroe y por lo cual mi amor
por ti no iba a poder ser.

El agua caía con mas intensidad mojando a los dos chicos, que estáticos se miraba uno al otros, Bakugo
tomó aire y siguió hablando.

—Al entrar en la U.A pensé que todo cambiaria, pero todo fue a peor, apareciste con un quirk super
poderoso, yo me sentí como una mierda, ¿me habías escondido ese quirk? Pensé que así era y que mi
deseo de ser tu héroe era una absoluta fantasía. Pero un día, mi amor por ti se desbordó y desde
entonces estuvimos juntos, pero aun así, dentro de mi tenía esa frustración de no poder ser tu héroe.
Ahora tú eras fuerte, tenías el quirk de All Might ¿y me eliges a mí de novio? No lo entendía, solo pensar
que podía dejarme en cualquier momento por alguien mejor, ¿Por qué elegiste a alguien que te dijo que
saltases por una ventana?... no lo entendía. Nunca me vi merecedor de ti, yo siempre me he considerado
fuerte y a ti un débil, pero el débil soy yo, y tú eres el fuerte.

Izuku había escuchado todo con estupefacción, con la boca abierta y los ojos temblorosos, el agua
cayendo sobre su pelo y cara, mojando cada parte de su ser. Dentro de su cabeza algo se liberó y su
apagada mirada cobro vida, haciendo que sus ojos volviesen a brillar.

—Por eso, antes de que me mates, y sabiendo que esto no va a cambiar nada, solo quería decirte que,
Izuku, lamento todo lo que te hecho —dijo agachando al cabeza para recibir el golpe.

Tras un breve silencio, donde lo único que se escuchaba eran las gotas de lluvia caer sobre el suelo, una
voz suave llegó a los oídos de Bakugo, que enseguida alzó la cabeza.

—Kacchan...
Camuflado entre las gotas de lluvia, las lágrimas empezaron a correr por la cara de Katsuki, ya que al
mirar, vio a su Deku, de rodillas, con las manos en el suelo y mirándolo, con lágrimas y sin poder
moverse.

—Deku...

Con unas fuerzas que no sabía que tenía se pudo mover hasta él y envolverlo en sus brazos, apretándolo
tanto que hasta le dolía, Izuku también devolvió ese abrazo. Un abrazo que duró unos minutos, mientras
se apretaban y lloraba, finalmente se separaron y quedaron uno frente al otro.

—Perdonadme... yo no podía contr...

—No digas nada, lo sé... eres tan estúpido que te dejas manipular por cualquiera —rio el rubio.

Izuku sonrió y miró a los ojos a su contrario.

—Kacchan...

—¿Qué?

—Te quiero.

El rubio no pudo hacer ni decir nada pues, Izuku se lanzó nuevamente a sus brazos y aprisionó sus labios
con los suyos en un húmedo beso, que duró bastante hasta que finalmente se separaron y juntarnos sus
frentes.

—Kacchan... te lo agradezco, pero no hacia falta que te disculpases, yo nunca te he culpado de nada. Es
posible que alguna vez me haya molestado algo que me has dicho o hecho, pero yo no tengo nada que
perdonarte.

—Deku...

—Y por cierto... no eres solo mi héroe, eres el héroe número uno de mi corazón.

Tras esa nueva frase, fue Bakugo el que rodeó al peliverde por la cintura y volvieron a unir sus labios,
hasta que al poco oyeron como varias personas corrían hacia ellos, la girarse vieron a Aizawa, Present
Mic y Endeavor.

Respirando aliviado, Bakugo agarró de la barbilla suavemente a Izuku le hizo mirarle.

—No te asustes ¿vale?... pero me voy a desmayar —rio entre dientes —no me voy a morir, no llores...
solo... necesito... descan...

No pudo acabar al frase pues perdió el conocimiento en los brazos de Izuku, el cual llamó desesperado a
los mayores por ayuda. Bakugo yacía en los brazos de Izuku con una amplia sonrisa en su cara.
TÚ ME HACES MAS FUERTE (ESPECIAL BAKUGO)

Aquí está le ultimo de los especiales en primera persona, el de Bakugo; para mi el mas importante y
aunque no me ha quedado tan emotivo ni tan completo como me gustaría es lo que me ha salido al
escribirlo.

Aquí dejo un sketch dibujado por le fantástico Horikoshi.


Para el contexto de este capítulo especial: esto sucede en ese momento del capítulo anterior en el que
Izuku se dirige contra Bakugo para pegarle desde el cielo. Justo antes de que las explosiones de Bakugo
evolucionen, esto es lo que pasa por la mente de Katsuki.

.......................................................................

—¿Izuku?

Todo empezó cuando apenas teníamos cinco años, aquella tarde fuimos al bosque a cazar mariposas, tú te
sorprendías por mi habilidad y la cantidad que había cazado, también admirabas mi quirk, el cual ya se
había manifestado, ibas detrás de mí como siempre. Eso me hacía sentir importante, fuerte. Tú me hacías
sentir el número uno.

Mas tarde tuvimos un pequeño accidente con un troco y tú te lastimaste la rodilla, pude curarte con agua
y un pañuelo, al ver tus lagrimas no lo pude evitar y te lo dije.

—Deku, no llores, yo estaré siempre para salvarte.

Entonces me sonreíste y fue cuando decidí que iba a ser tu héroe.

Al poco nos contaste que te habían diagnosticado como un quirkless, y yo, lejos de sentirme mal por ello,
me alegré; era la oportunidad perfecta, yo me convertiría en un héroe y tu al no tener un quirk, estarías
indefenso, por lo cual yo me convertiría en TU héroe. Yo te haría feliz.

A partir de ahí algo cambió, tu no deberías haberte comportado así, tu deberías haber sido un chico
indefenso, asustadizo y siempre en segundo plano, pero no, actuabas como un héroe sin ni siquiera tener
un quirk. Eso empezó a molestarme, y el colmo fue aquella vez que, de nuevo en el bosque, íbamos
caminando y caí al rio, y me tendiste la mano para ayudarme, tú a mí, el quirkless ayudándome a mí; no,
eso no era así, yo debía ayudarte a ti y no al revés.

Eso hizo que empezase a tratarte mal, a pegarte, a molestarte e insultarte. Me frustraba no poder ser yo el
que te ayudase a ti. Empecé a aborrecerte, no soportaba tenerte cerca y recordarme mi debilidad
constantemente, y para colmo tú no te separabas de mí, por mas que te apartase volvías, fue entonces
cuando empecé a tratarte peor y ni con esas te ibas de mi lado.

Cuando escuché que también querías ir a la U.A me desesperé y mis ataques se intensificaron, llegando
el día en que te dije que saltases por la ventana. En ese momento no lo vi, pero me he arrepentido de esas
palabras muchas veces.

¿Sabes lo peor?

Que mi amor por ti crecía cada día, te veía tan fuerte, tan valiente, todo lo contrario de mí, tú eras el que
de verdad eras impresionante.

Finalmente acabamos los dos en la U.A. y apareciste con un quirk, ¿Cómo era posible? ¿me habías
engañado? ¿acaso te creáis tan bueno que no tenías la necesidad de usar ese quirk tan impresionante?
¿Me veías tan débil que no te hacia falta usarlo? ¿tan inútil te parecí?

Seguramente no, el único que se veía un inútil era yo, era un inútil al no poder ser tu héroe.

Luego pasó todo lo del secuestro, te dije claramente que no vinieses, no quería tu ayuda, bueno, relámete
no quería que te pasase nada, pero nuevamente me equivoqué, volviste a salvarme, pero perdimos algo
importante tú y yo, perdimos a All Might, y la culpa la cargaré hasta que muera.

Poco después mis sentimientos explotaron frente a ti, te confesé mis debilidades y tú las aceptaste...
nuevamente dejándome como un débil.

¿Por qué eras tan impresionante, Izuku?

A partir de ahí me sentí algo mas libre contigo, sentía que algo había cambiado, mi amor por ti fue mas
fuerte que toda mi debilidad, y estuve cuidándote todo el tiempo, aunque no lo vieses.

Me preocupé por ti el día que te dormiste en clase, quise interesarme por si aceptabas los días libres que
nos dieron para pasarlos contigo, pero no los aceptaste.

El día de la prueba en equipo, te dejé fuera del grupo principal, vigilando porque sabía que era una
prueba trampa y no quería que te pasase nada.

El día que fuiste a cenar con Endeavor y Todoroki, estuve esperándote hasta que llegaste, me molestó
verte tan contento con Todoroki.

Estuve pendiente de ti en el examen de la licencia provisional, salvándote de Gang Orca, me sentí muy
feliz de haberte podido salvar una vez.

Cuando nos besamos la primera vez y te grité, debido a mis dudas, la culpa y mi debilidad, le dije a
Todoroki que subiese a verte, que estabas mal.

Cuando estabas preocupado porque pensabas que Togata-senpai era el mas apropiado para el One For
All, yo te dije que eras la mejor opción, no hay nadie mejor que tu para ese quirk.

Intenté devolverte todo lo que me diste, hice todo lo que pude mientras mi amor seguía creciendo, hasta
aquella noche, en mi habitación que me confesaste que yo también te gustaba. No sabes lo feliz que me
hiciste, acabaste con una sola palabra con todas mis dudas.

Izuku, te quiero mas que a nada, eres la razón por la cual no voy a permitir que me derroten, me haces
muy feliz, contigo sé que puedo con todo, tú me haces mas fuerte.

Ahora estas aproximándote hacia mi, vas a golpearme y si me das me mataras, sé que estas siendo
controlado, pero puedo oír tu voz.

"Kacchan"

Lo oigo alto y claro. Quiero ser tu héroe.

"Para mi eres el número uno"

No, Izuku, le número uno eres tú, yo solo soy un estúpido, que por miedo te ha destrozado la vida.

"Eres el mejor"

No, Izuku, tú eres el mejor.

"Por favor, sálvame"

Por favor, Izuku, sálvame.

En ese momento mis explosiones cambiaron, notaba su nueva potencia, ahora eran mas fuertes, mas
rápidas, ¿esto es lo que siente al ser fuerte?, ¿esto es ser un héroe?
Cuando abra los ojos sacaré todo mi potencial y te voy a salvar.

Nada fue como pensé que sería, pero este año fui forzado a entender tus fortalezas y mis debilidades.
Ahora, no espero que esto cambie algo entre nosotros, pero igualmente lo diré... la verdad es, Izuku... que
lamento todo lo que he hecho.

Y aquí llega el final del especial e Bakugo, como digo arriba es el mas importante para mi, pues es el eje
de la historia, los sentimientos de Bakugo que tenía guardados y salieron en el capitulo anterior.

Y como la frustración de no considerarse importante para Izuku le llevó a hacer todo lo que hizo y que
dio origen a todo lo que ha pasado en la historia y todo lo que está por pasar.

Como digo al principio, no me ha quedado tan emotivo ni tan completo como lo tenía ideado, pero esta
escrito del tirón en menos de 15 minutos, literalmente he vomitado esta capítulo, por eso no he querido
revisarlo ni añadirle ni quitar nada. Si hay fallos, se pueden considerar fallos sentimentales, pues este
capitulo es como si lo hubiese escrito Bakugo, con sus errores, sus nervios y su amor.

Y como hice con el especial de Endeavor, subo el sketch del principio pero coloreado por mi de forma
rápida sin sombras ni nada.
CRISIS

La televisión sonaba a todo volumen, la reportera anunciaba del incidente en la U.A, y de como
Endeavor, Best Jeanist y algunos profesores habían reducido a la villana fugitiva, Lady Lie. La causante
del secuestro de Midoriya y el hijo del número uno.

Dabi se reía a carcajadas sobre el sillón que reposaba frente a la pantalla, se agarraba el estómago, pues
de tanto reír empezaba dolerle; tras él, Geten lo miraba con cierto temor, pues el villano parecía haber
enloquecido, aunque a esas alturas no le extrañaba tanto ver a su jefe comportarse como un loco.

—Esto es buenísimo... la puta loca ha caído... —Dabi seguía riéndose.

Geten pensó que no era necesario seguir allí y se dirigió a la puerta para irse.

—¿Dónde crees que vas? —le preguntó el moreno, cortando la risa drásticamente y poniendo un tono
bastante serio, asustando a Geten que se volteó y lo miró.

—Pensé que no me necesitaba, señor.

—Pues no pienses tanto, a ver si te va a explotar una neurona...

Geten, oculto en su capucha arrugó el labio y la nariz aportando la mirada.

—¿Qué sabes de Hawks?

—Ayer no salió de casa y esta mañana ha dicho que no iba a salir. Al parecer ayer por la noche pasó algo
en la casa, se oyeron algunos gritos.

—Nada nuevo en la casa de los Todoroki —Dabi hizo una pausa y suspiro —cuando salga de casa
avísame inmediatamente.

—Si, señor.

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25% COMPLETADO

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Izuku abrió los ojos y con algo de pesadez se incorporó para sentarse en la cama, miró a su alrededor aun
con la mirada borrosa para ver la blancura del lugar. Una vez se frotó los ojos su vista se aclaró y vio que
estaba en una habitación de hospital, miró sus brazos, vio una sonda y volvió a mirar a su alrededor.

—Kacchan...

Quitándose la sonda del brazo se levantó de la cama, haciendo sonar una pequeña alarma. Obviando el
sonido se dirigió a la puerta, para a medio camino ver como se abría y un chico de cabellera bicolor
entraba, quedase impactado al verlo de pie.

—¡Midoriya!

—Todoroki-ku... —una ráfaga eléctrica cruzó el cerebro de Izuku, haciéndole mover durante unos
segundos su cabeza de forma robótica, como pequeños espasmos, viendo en su cabeza lo sucedido
durante su cautiverio, las torturas fiscas, vio a Todoroki sangrar y casi morir mas de una vez, aunque lo
que más fuerza impactó en sus recuerdos fue las varias violaciones que sufrió por parte de Dabi, incluso
el momento en que lo forzó a mantener relaciones sexuales con Todoroki, mientras lo grababa con un
teléfono móvil.

Inconscientemente dio unos pasos atrás, y miró sus manos, empezó a sentir una sensación muy
desagradable, una sensación de suciedad, se sentía repugnante, empezó a entrar en páncio. Todoroki al
ver eso se quiso acercar.

—¡NO! —gritó el peliverde —no me toques... no...

—Midoriya, pero... ¿Qué pasa?

—No, no... —retrocedía con su mirada perdida, ojos temblorosos y tapándose la boca, empezando a
caerle lagrimas por las mejillas. Retrocedió hasta chocar contra la cama, volvió a subirse encima y se
refugió bajo las sábanas.

—¡¡¡VETE!!!

—Midoriya... —Shoto no entendía que estaba pasando, pero tampoco quería molestar, por lo que salió y
cerró la puerta y comenzó a buscar a los demás para decirles que Midoriya había despertado. De camino
vio a un médico y algunas enfermeras ir hacia la habitación de su amigo.

Izuku estaba refugiado bajo las sábanas de la cama, se agarraba la cabeza, hundiéndola en la almohada
mientras frotaba una de sus manos. El malestar seguía recorriéndole, incluso le dieron ganas de vomitar,
cosa que hizo, asomó al cabeza y se acercó al borde de la cama para vomitar en el suelo. Fue entonces
cuando el médico y las enfermeras entraron y como pudieron lo volvieron a calmar, sedándolo, pues
había entrado en pánico total y forcejeaba.

Shoto llegó a la sala de espera, donde sus compañeros estaban esperando, se acercó y les comunicó lo
que había pasado.

—Iré a avisar a los mayores —dijo Uraraka.

—Te acompaño, kero...

En una de las habitaciones, Aizawa reposaba sobre una de las camas, a su lado Present Mic, con Eri en
brazos.
—¿Están todos bien? —preguntó el pelinegro.

—Si, cuando empezó a sonar la alarma, organicé la evacuación, por eso tardé en llegar —se excusó
Present Mic.

—Está bien —dijo mirando a Eri y pasándole la mano por la cabeza —lo importante son ellos.

—Por suerte nadie salió herido de gravedad, los mas afectados fueron Midoriya y Bakugo, pero están
fuera de peligro.

Aizawa respiró aliviado.

—Ya te vale... casi te mueres —se quejó Hawks frente a la cama de Mirko.

—No me vengas con esas —se quejó la mujer —tu eres el que lleva un mes encerrado con tu Endeavor y
no te vemos el pelo por la agencia.

—¡No lo digas tan alto! —dijo mirando a todas partes, sabiendo que estaban solos en la habitación.

—Aquí no hay nadie... ahora cuéntame —dijo bajando su voz y poniendo cara de cotilla —¿Qué tal con
el viejo? ¿te trata bien?

Hawks se ruborizó un poco.

—Rumi... no me preguntes esas cosas...a demás estamos viviendo con su ex mujer.

—Ufff... que turbio...

—Además ayer nos pilló Natsuo.

Mirko abrió mucho los ojos.

—¿El hijo al que le gustas?

—Si.

—Dios mío... esto es mejor que una telenovela... ¿y qué pasó?

—No nos habla... esta mañana cuando ha sonado la alma y ha pasado todo se ha preocupado por su
hermano, pero nada mas. Yo he venido al saber que estaban heridos.

—Ya bueno, tampoco es para tanto, solo tengo dos costillas rotas.

—Me preocupo.

Mirko entrecerró los ojos.

—Conmigo eso no funciona, Hawks. Tú has venido a ver a tu Endeavor.

—Eso es una tontería, lo puedo ver todo el día en casa.

—Ya... ¿y como está?

—Está bien, ya le han dado el alta y esta revisando a los heridos, intentando hablar con Midoriya.
—Ah, sí al que secuestraron...pobre.

—Al parecer está bien, habrá que ver si el recuerda algo.

Endeavor caminaba por el pasillo camino a la habitación de Izuku, Shoto le había contado que había
despertado. Y aunque aún estaba muy reciente el suceso de la noche anterior con su hijo, este parecía
haberse relajado un poco, todo lo contrario que Natsuo, que esa mañana ni lo había saludado.

Apartó esos pensamientos de su mente de forma temporal, cuando acabase le trabajo ya vería como
enfrentar a su hijo, pero lo primero era Midoriya.

—Lo siento, ahora mismo no se puede pasar —dijo una de las enfermeras.

—¿Por qué? ¿Qué pasa?

—El paciente ha sufrido una crisis y ahora está sedado.

—¿Pero esta bien el chico?

—Todo lo bien que se puede estar después de una crisis nerviosa.

—Entiendo, ¿puede avisarme cuando despierte?

—Claro.

Tras recibir esa noticia, se dio la vuelta y sigue el camino hacia la sala de espera, por el pasillo vio que
una puerta se abría y se topaba de frente con Hawks, el cual al verlo le sonrió.

—Endeavor...

—Hawks.

—¿Viste a Midoriya?

—Todavía no, está sedado.

—Oh, vaya... ¿vamos a la cafetería mientras esperamos?

—Vale, te invito.

Hawks se rascó la nuca y siguió al número uno.

En una de las habitaciones del hospital, Bakugo abría los ojos, mirando a su alrededor de forma pausada,
sin saber muy bien donde estaba. De repente se incorporó, llevándose la mano a su costado, pues las
vendas le dieron un tirón, y los puntos de su operación se aflojaron un poco, comenzando a dejar gotas de
sangre en el vendaje.

—Deku...

Levantándose, y manteniéndose de pie en el frio suelo, se quitó el respirador y las sondas de sus brazos y
salió de la habitación, andando con dificultad. Sin saber muy bien donde iba, recorría pasillos gritando el
nombre de Deku.
El escándalo que estaba formando el rubio llegó rápidamente a los oídos de enfermeras y de algunos de
sus compañeros, Iida y Sero se acercaron a él.

—¡Bakugo!, ¿Qué haces fuera de la cama?

—¡¡¡CALLAROS, ¿DÓNDE ESTÁ DEKU?

—Midoriya, está en la habitación 124, ¿por?

Apartó a los chicos de un manotazo y comenzó a caminar en dirección a esa habitación.

—¡¡EH, BAKUGO, ESPERA!!

Bakugo llegó a la habitación, la cual estaba custodiada por una enfermara, pero al ver al rubio con la cara
de asesino se apartó y Katsuki abrió la puerta, viendo frente a él a Izuku, tumbado en la cama, sedado y
acompañado por All Might.
MENTE CORRUPTA

Bakugo irrumpió en la habitación, cerrando la puerta tras de sí para que la enfermera no molestase e
ignorando a All Might se acercó a la cama y miró a Izuku apoyándose en la cama, poniendo su cara
encima de la del peliverde.

—Eh, Deku... despierta...

—Joven Bakugo, ahora está sedado, no va a despertar en unas horas.

—¿Y por qué esta sedado? —preguntó moviendo una de sus manos para acariciar la pecosa mejilla de su
novio.

—Al parecer tuvo una pequeña crisis nerviosa y lo tuvieron que reducir y sedar.

—¿Qué mierda...?

Katsuki miró con preocupación al peliverde, mordiéndose el labio por la frustración y volvió a mirar a
All Might.

—Me quedo aquí con él —dijo mientras traía una silla y se sentaba a su lado.

—Joven Bakugo, debes descansar y recuperarte.

—Puedo hacerlo aquí —respondió.

All Might asintió, y le permitió quedarse y tras un rato sin decir nada, el mayor habló.

—El joven Todoroki fue el que lo encontró despierto y fue el que me avisó para que viniese. Lo vi mal,
pero no me quiso decir nada.

—¿Todoroki? —Bakugo pensó por un momento y tras dar algunas vueltas, llegó a la conclusión de que
Izuku había recordado el momento en el que se grabó ese video que Dabi le mandó, por lo que podía
entender tanto a Izuku como a Todoroki, el cual, parece haber olvidado que le enseñó el video en su casa.
Es como si algo en su cerebro bloquease algunas cosas, debería hablar con Endeavor, pero lo primero era
Izuku —All Might, a Todoroki le pasa algo raro, es como si su mente estuviese corrompida o algo así.

—¿Corrompida?

—Si, desde que volvió... han pasado algunas cosas y él lo ha olvidado, al igual que no recuerda nada de
su cautiverio.

—No es tan raro, sobre todo sabiendo que Lady Lie tenía un quirk tan destructivo.

—Si... ¿crees que ella le hizo algo?

—Es posible, lo suyo sería que hablases con Endeavor, es el héroe encargado de la misión de rescate y el
debería saber esas cosas.
—Pero la tipa esa está muerta.

—Si, pero mira —señaló a Izuku —sus víctimas todavía están sufriendo las consecuencias, seguro le
ayuda a saber algo mas.

—Tienes razón, ¿está aquí, en el hospital?

—Creo haberlo visto antes.

Bakugo dedicó una mirada a Izuku, se acercó para darle un suave beso en la mejilla y salió de la
habitación para buscar a Endeavor.

En la cafetería, el héroe número uno y el número dos estaban sentados en una de las mesas, la cual era
observada por un montón de personas, pacientes y visitante; miraban a los dos con intriga, sabedores de
los rumores que había entre ellos, ya no era solo por la supuesta agencia conjunta, una revista de sociedad
había deducido que podrían estar llevando una relación sentimental, debido a algunos gestos que se han
dedicado en público.

—Hawks... nos mira todo el mundo...

—Normal, es que soy irresistible —dijo dándose la vuelta y guiñándole el ojo a unas chicas que había
cerca y al hacerlo estas gritaron.

Endeavor rodó los ojos, justo cuando llegó el camarero.

—Buenos días, ¿Qué se les ofrece?

—Yo quiero un café con mucha leche y mucho azúcar —dijo Hawks con una sonrisa.

—Se te van a pudrir los dientes —le reprendió Endeavor.

—Vamos... no hagas ahora de papi.

Enji dio un ligero respingo al oír eso y rápidamente miró al camarero, que no lo miraba directamente,
pero se había ruborizado también por ese comentario.

—Ejem... un café solo.

—Enseguida...

El camarero salió a toda prisa hacia el interior de la barra.

—Hawks, como vuelvas a decir eso en público te...

—Vamos, si no es para tanto... es que parecías un papi de verdad... —esto último lo dijo con voz
seductora, poniendo nervioso al número uno; se incorporó ligeramente sobre la mesa para quedar mas
cerca de él y le susurró —y a mí me gusta que seas mi papi en la cama.

Eso fue el toque final para Endeavor que finalmente notó un calor subirle desde el vientre hasta la cara,
teniendo que cruzar las piernas para que no se notase la potente erección que le había provocado el rubio.

—Te voy a matar...

Hawks le guiñó un ojo.

—Hola...
Ambos héroes miraron para ver a Shoto de pie, frente a ellos. Rápidamente Endeavor se levantó,
olvidando su asunto entre las piernas, Hawks lo vio y alzó sus pequeñas alas, que no tapaban mucho,
pero lo justo para que la gente que estaba detrás no vieran nada. Shoto no pudo no fijarse en eso, pero
apartó rápidamente al mirada e hizo como si no lo hubiese visto.

—Shoto... ¿Qué tal?

—Bien... ¿puedo sentarme?

—Claro.

El chico se sentó al igual que Endeavor, así Hawks pudo plegar sus pequeñas alas. Se produjo un
momento de tensión en la mesa, desde la noche anterior no habían hablado, y sorprendentemente fue
Shoto el que rompió el silencio.

—Lo siento, sé que no actué bien... pero...

Endeavor alargó la mano y se la puso en le hombro a su hijo.

—¿Él te llegó a forzar de alguna forma?

—No.

EL pelirrojo agachó al cabeza y suspiró.

—Está bien, no pasa nada... Hawks me ha contado mas o menos lo que planeaban contigo.

Shoto miró a Hawks y este le devolvió una mirada cómplice, alargando su mano para ponerla sobre la del
adolescente.

—Estamos contigo, Shoto.

El chico miró a su padre y al rubio casi emocionándose, pudo reprimir las lágrimas, solo pudo decir:

—Gracias.

Endeavor se levantó con intención de abrazar a su hijo, pero este dio unos pasos atrás.

—¿Qué pasa?

—Emm...mientras estés así... —dijo señalando su abultada entrepierna —prefiero no acercarme.

Endeavor miró abajo y vio que todavía le duraba la erección, por lo que rápidamente se volvió a sentar,
sacando una risa a Hawks, Shoto se volvió a sentar cuando volvió el camarero con el pedido.

—Aquí tienen —dio sirviendo las tazas —he visto al joven y le he traído un cacao, invita la casa —hizo
una reverencia y se alejó.

—Vaya nos invitan por ir con le número uno, que lujo —se rio Hawks.

Shoto los miró, creía que era el momento adecuado.

—Natsuo me ha contado lo que pasó ayer.

Endeavor y Hawks se callaron y lo miraron un poco alertados.

—Te lo puedo explicar —se apresuró a decir el pelirrojo, pero fue detenido por el chico que alzó la mano.
—No hace falta, papá. Ya nos contaste aquel día que mamá y tú ya no estáis juntos, por lo cual, lo que
hagas con tu vida privada no es de mi incumbencia... además, Keigo me gusta como segundo padre.

El rubio al oír eso, notó como enseguida como su vista se aguaba debido a las lágrimas y él si se levantó
y abrazó a Shoto. Al separase ambos se dedicaron una sonrisa y el adolescente volvió a mirar a su padre.

—Papá, tienes que hablar con Natsuo, yo entiendo lo que está pasando, sé lo que es querer a alguien y
que a ese alguien le interese otra persona.

Endeavor iba a responder, pero se detuvo al oír una voz.

—¡Eh, Todoroki!

Los tres miraron a la puerta y vieron entrar a Bakugo, vestido con ropa del hospital, con vendas en partes
de su cuerpo y se acercaba a ellos.

—Bakugo, ¿estas bien?, ¿Qué haces levantado?

—Estoy bien —dijo mirando a los tres, dudando por un momento si hablar allí o decirle a Endeavor que
se apartase un poco para hablar en privado, pero tras darle una vuelta rápida prefería hablarlo para todos
—necesito hablar con vosotros.

Tras eso agarró una silla de una mesa cercana y se sentó junto a ellos.

—¿Quieres algo? —preguntó Hawks señalando su taza.

—No, estoy bien —miró a Hawks y centró su mirada en las pequeñas alas rojas, que no eran mas grandes
que las de un águila —¿qué tal estas?

—Estoy bien, poco a poco.

Tras ese intercambio de palabras miró a los dos Todoroki, centrando su mirada en Endeavor.

—Quiero decir algo que creo puede ser importante —hizo una breve pausa y prosiguió —creo que esa
mujer le hizo algo en la cabeza a Todoroki cuando estuvo secuestrado.

Todos en la mesa dieron un ligero respingo y miraron a Bakugo, Shoto completamente impactado.

—¿En qué te basas? —preguntó Hawks.

Bakugo les contó que hace un mes, le enseño el video que le mandó Dabi, que en ese momento le pasó
algo y se descontroló y luego volvió a olvidar que habían estado allí en su casa.

—¿Te encuentras mal, Shoto? —le preguntó su padre —¿sientes algo raro?

—No, no recuerdo nada de eso.

Hawks se frotaba la barbilla, intentado pensar, Bakugo le volvía a contar la historia.

—¿Qué era el contenido de ese video? —preguntó Endeavor, haciendo que Bakugo dudase un momento,
no sabía hasta que punto era acertado mostrarle a esos adultos ese video, mas que nada porque su hijo
salía realizando actos sexuales.

—Es contenido adulto —dijo secamente Bakugo, alertando enseguida a Endeavor y Hawks.

—¿Cómo de adulto?
Katsuki resopló, ya le daba igual todo.

—En el video salen Todoroki y Deku follando.

—¡¡¿QUÉ?!! —fue Shoto el que gritó y saltó de la silla quedando de pie, con la mirada fija en su padre,
esperando en algún momento algún tipo de reprimenda. Fue cuando sitió una leve descarga en su cerebro.

Rápidamente Hawks se levantó y agarró al adolescente de la cara y le hizo mirarle.

—Shoto, tranquilo.

Minutos después, todo volvió a la calma, pero como era de esperar, Todoroki no volvía a recordar nada,
incluso se sorprendió al ver a Bakugo allí sentado, ya que para él, toda la conversación anterior no había
sucedido.

—Y eso es lo que pasa.

—¿Shoto, estas bien? —le preguntó Endeavor.

—Si, preocupado un poco por Natsuo, pero nada mas.

—Pienso que eso que le pasa a Todoroki, es lo que le pasa a Deku.

Bakugo les contó su crisis nerviosa, que ahora estaba dormido.

—Qué raro —Hawks volvió a rascarse la barbilla, hasta que al parecer su mente se activó —tengo una
idea.

—¿Cuál? —preguntó rápidamente Bakugo.

—Creo saber donde encontrar información de Lady Lie —miró a Endeavor de soslayo, dándole a
entender que en la Comisión tenían información sobre ella.

—¿En serio? ¿Dónde?

—Mi agencia, colabora con todas las de la ciudad, iré ahora y pediré los informes, esa mujer tiene que
estar en varios papeles. Iré, ya.

Hawks se levantó, rodeó la mesa y para decirle a Endeavor algo al oído y se despido de los chicos.

—Gracias, Bakugo.

—No es nada, Endeavor. Deku puede estar en peligro y yo no pienso quedarme de brazos cruzado.

Shoto bajó al cabeza, recordando el momento en que Izuku le dijo, gritando, que saliese de su habitación,
algo que el rubio notó al momento.

—Eh, cara partida... ¿quieres venir conmigo a hacer compañía a Deku?

—¿En serio? —dijo con ilusión en su tono de voz, pero rápidamente fue decayendo —no creo que él
quería que esté allí.

—Nada, nada —Bakugo se levantó, agarró a Todoroki del brazo, se despidió de Endeavor y salió de allí
dirección a la habitación de Izuku.
En la calle, Hawks acabada de pasar la puerta de salida del hospital, avanzó unos metros mientras
agarraba su teléfono y llamaba a su agencia para decirles que iba a cercarse un momento, que le sacasen
todos los informes que tuviesen que ver con Lady Lie.

Se percató tarde de que alguien lo seguía y en cuanto llegó a una zona poco transitada sintió como
alguien se apegaba a su cuerpo por detrás y le pasaba los brazos por la cintura, asustando al rubio que se
quedó estático.

—Hola, pajarito.

Hawks ladeó su vista lo justo para ver la cabellera negra reposada sobre su hombro.

—Dabi...

—El mismo... no hace falta que te diga que, si te mueves, gritas o intentas hacer algo... —Dabi movió su
cabeza dirección a unas mujeres que jugaban con sus hijos.

Hawks apretó los dientes, maldiciendo por dentro.

—¿Qué quieres?

—Quería verte... y saber por qué no me respondes las llamadas...

Hawks sintió que el cuerpo del villano se pegaba mas al suyo por detrás, apretando mas su agarre.

—Me haces daño.

—Veo que tienes alitas nuevas —dijo ignorando las palabras del héroe —que pequeñitas... con lo que te
gustan a ti las cosas grandes —pasó su lengua por el cuello de Hawks.

—Déjame en paz de una vez, ya te dije que no quiero saber nada de ti.

—¿Seguro?... ¿y por qué me besaste la última vez?

—Yo no te besé, fuiste tú el que me besó a mí.

—Pero tu respondiste, noté tu lengua jugar en mis labios, querías mas...

Hawks forcejeó, no quería escuchar nada mas.

—Pajarito... no te muevas o tendremos mamás y bebes a la parrilla. ¿Quieres matar a mas personas?

Hawks gruñó frustrado.

—No quiero enfadarme contigo, de verdad. Solo quiero verte, sentir tu cuerpo, ver tu sonrisa. Te echo de
menos Keigo...

Esa última frase impactó a Hawks, ya que no notó un tono de voz prepotente o chulesco o amenazador
como el de siempre, esta vez sonaba como dependiente, necesitado, como si lo dijese de verdad.

—Si tanto me echas de menos ¿por qué me amenazas y me sujetas?

—Porque sé que si te dejo suelto vas a huir.

—¿Y por qué crees que es? —dijo esto con enfado.

—Porque fui malo contigo. Lo siento de verdad.


Hawks empezó a sentir su respiración acelerada, notando la entrepierna del villano en su culo, no pudo
evitar resoplar al recordar algunas cosas.

De pronto, una de las manos de su cintura se soltó y agarraron de lleno una de sus alas, haciéndolo gritar
y girarse para quedar frente Dabi, agarrándolo de la cintura y atrayéndolo hacia el con la mano libre.

—Mmm, que cerquita estas, Keigo, esa boquita... —Dabi hablaba de forma muy seductora, arrastrando
as palabras, sonando muy sensual, aunque Hawks solo sentía el dolor de que su ala estuviese siendo
agarrada con fuerza.

—Suéltame...

Dabi apretó más su agarre e hizo gemir a Hawks justo frente a su cara.

—Pajarito, sé que tu espalda y tus alas son muy sensible y me gusta verte gemir delante de mí, quiero
mas, gime mas para mi —tras eso volvió a apretar el ala, dándole un leve tirón sin intención alguna de
hacerle daño, simplemente para provocarle los gemidos de tocar esas partes tan sensibles para él.

Y funcionó, Hawks estaba sintiendo la excitación, alzó sus manos y las puso en el pecho del villano con
intención de apartarlo pero al tener el villano agarrada una de sus alas, le quitaba fuerza debido a la
sensibilidad de la zona. Notaba sus piernas temblar, finalmente acabó sujetándose a los hombros de Dabi
para no caer al suelo. El maldito villano sabía su punto débil real y lo estaba usando.

—Vamos, pajarito, solo dímelo y te llevo a una cama...

—N-n-no...

—Ya veo —Dabi soltó el ala y directamente puso su mano en el centro de su espalda, justo entre sus dos
alas, provocándole a Hawks que volviese a gemir y esta vez sus piernas fallaran y acabase rodeando el
cuello del villano con los brazos, pegando así sus caras. La del villano sonriente, satisfecho de que su
plan hubiese funcionado y Hawks con la cara roja de excitación, sin poder moverse, respirando fuerte y
mirando a los ojos del villano con lágrimas de éxtasis.

—Bésame —dijo Dabi con la voz mas sensual que pudo.

—N-n-no... Dabi, por favor...

El villano sonrió, sabía que el héroe se moría por besarlo, pero había algo que se lo impedía, ardía por
dentro al saber que ese algo era Endeavor; pero no se dejó llevar por la furia y sonrió.

—Pues lo haré yo.

Y sin decir mas, redujo al máximo la distancia de sus bocas y Dabi robó un apasionado beso a Hawks,
que lo único que pudo hacer fue apretar sus brazos alrededor del cuello del pelinegro haciendo, sin
querer, que le beso fuese aún mas profundo e intenso.
REUNIÓN CON LOS PORTADORES

Izuku se encontraba en una estancia en absoluta obscuridad, con los ojos cerrados debido al miedo,
notaba su cuerpo, pero era como si apareciese y desapréciese, como si su corporalidad fuese efímera.
Abrió los ojos, encontrándose rodeado de varias sillas ornamentadas, ocho sillas que le rodeaban; ahora
se apreciaba luz, pero no podía ver de donde provenía. Miró su cuerpo y lo vio cubierto de sombras,
tapando parte de su piel, pues pudo ver que estaba desnudo, una de las partes tapada era su boca y
rápidamente supo donde estaba. Estaba dentro del vestigio del One For All.

En cuanto fue consciente de ese hecho, en las sillas comenzaron a aparecer sombras, que poco a poco
fueron formando personas; frente a él apareció un hombre, de aspecto joven y de pelo blanco, que con
ojos verdes lo observaba, sentado en su silla veía la confusión del chico y rápidamente se levantó,
poniendo uno de sus dedos en la frente de Izuku, haciendo que instantáneamente se relajase.

—Tranquilo, Izuku Midoriya.

Izuku pasó la mirada por el resto de sillas, allí pudo reconocer a Nana Shimura, la séptima portadora y la
maestra de All Might, también pudo ver al quinto, el portador del látigo negro, pero a diferencia de la
última vez que estuvo allí, ahora podía ver a mas. Al pasar la vista varias cosas llamaron su atención,
pudo ver el vestigio de All Might, envuelto en sombras de color amarillo, sentado en una silla, sin dar la
sensación de movimiento, también vio a un hombre, alejado de todos, mirando fijamente a una pared,
vestido con ropa militar.

De la nada, en el medio de la zona, al lado de Izuku apareció un flujo de energía negra, envuelta en una
especie de burbuja, Izuku inmóvil miraba a todas partes.

—Chico —hablaba el quinto portador —¿sabes por qué estás aquí?

Izuku negó.

El hombre de pelo blanco se levantó y extendió las manos.

—Has conseguido dominar el 70% del One For All, eso ha despertado los demás quirks y creo que ya es
momento de que sepas mas sobre este poder.

Al decir eso, la niebla que cubría el cuerpo de Izuku, la que le impedía moverse y hablar empezó a
disparase, pero no del todo, aun tapando parte de su cuerpo, pero liberando sus pies y boca.

Ahora fue un chico de pelo negro, que se levantó y se acercó a Izuku.

—Soy En, sexto portador, de mi has adquirido el quirk de la pantalla de humo. Te vi usarla en la pelea
contra ese rubio.

—¿Kacchan? —preguntó de forma impulsiva el peliverde.

El pelinegro no dijo anda, solo lo miró a un hombre rubio, con una cinta negra en el pelo y coleta alta,
este se acercó y le habló a Izuku poniéndole una mano en el hombro.
—De mi has obtenido el quirk llamado Fa Jin, te permite acumular energía cinética al repetir
movimientos, lo usaste inconscientemente en la pelea contra ese Kacchan.

Tras eso se volvió a sentar, Izuku aunque entendía todo lo que le decían, le costaba pensar, era como si
algo no le dejase procesar toda la información.

—A mí ya me conoces —dijo el peliblanco —soy el portador original, Yoichi Shigaraki, hermano de All
For One, ya conoces mi historia y como obtuve el One For All y por qué se traspasa de uno a otro.

—Pero no lo entiendo, ¿Por qué estoy aquí, porque me decís estas cosas? —Izuku estaba entrando en
pánico.

—Tranquilo —le dijo Nana Shimura —estas aquí, porque algo ha perturbado tu mente, algo horrible que
te sucedió mientras estuviste retenido.

—Y ese hecho —interrumpió el primero —puede hacer que todo tu progreso se esfume y tu
sincronización con el One For All retroceda y ahora sería mortal.

Izuku de pronto vio como de esa energía oscura que había aparecido a su lado, envuelta en una burbuja
empezaron a reproducirse imágenes suyas siendo violado por Dabi, forzado a hacer cosas con Todoroki y
mas perversiones. También se veían las atrocidades que Dabi le hizo a Todoroki.

Sus ojos se abrieron y empezó a notar como su piel comenzaba a picar, rascándose de forma impulsiva, y
hubiera llegado a lastimarse si el primer portador no le hubiese sujetado la mano de forma suave.

—Izuku Midoriya, nosotros ahora formamos parte de ti, y podemos hacer que esa carga, esos recuerdos,
se encierren en lo mas profundo de tu ser, para que no vuelvan a salir. ¿Quieres que lo hagamos?

Izuku asintió rápidamente, desando quitarse esos pensamientos de la cabeza.

Tras los portadores, aquel hombre que miraba hacia la pared se había acercado al círculo central,
quedando justo detrás del primer portador, posando su mano en el hombro de este.

—Yoichi.

Este miró atrás para chocar la mirada con el hombre, que miraba de forma pacífica, incluso melancólica
al peliblanco.

—Lo sé —dijo mientras ponía su mano sobre la del hombre.

Izuku también lo miró, y pudo apreciar la cicatriz que el hombre portaba en su cara, cruzando la frente y
mejilla. Este hombre miró a Izuku, y el peliverde no pudo obviar el gran parecido que tenía con Kacchan.

Ambos hombres se levantaron y quedaron frente a Izuku.

—Niño —habló el hombre de la cicatriz —aun no es momento de que hablemos tú y yo, pero te lo
vuelvo a preguntar, ¿vas a querer que enterremos esos recuerdos?

Izuku fue a responder cuando lo volvió a interrumpir.

—Debes saber los riesgos de esto. Una vez esos recuerdos se entierren en tu subconsciente, tu vida
volverá a ser como antes, pero pueden volver a alzarse si tu mente sufre un golpe fuerte, y si eso sucede,
debido a la influencia del One For All esos pensamientos y recueros negativos se convertirán en poder y
es posible que te descontroles y lo destruyas todo.

Izuku lo miró en silencio.


—¿Estás dispuesto a sacrificarlo todo por tu bienestar? —le pregunto el hombre.

Izuku sabía que si no guardaba esos recuerdos, nada volvería ser como antes, no podría ayudar a nadie,
su mente se turbaría tanto que incluso podría hacer alguna locura. ¿Estaba dispuesto a sacrificar su
integridad por el bien de todos? ¿guardar energía negativa dentro de él con el fin de ayudar?

Pasó su mirada por todos, hasta que llegó al vestigio de All Might, al verlo recordó aquel momento.

"Tú también puedes ser un héroe"

Un héroe hace todo lo que este en su mano por salvar a la gente, y si lo que tenía que hacer para que esos
recuerdos no afectasen a nadie era guardarlos en lo mas profundo de su mente lo haría. Él no dejaría que
volviesen a salir. Sabía que si esos recuerdos se mantenían allí, no podría mirar a Kacchan a la cara, ni
podría pasar tiempo con Todoroki. Se sentiría sucio y asqueado consigo mismo.

—Acepto.

El hombre de la cicatriz asintió y miró al primer portador, que a su lado también lo miraba y sonreía. Tras
eso los demás portadores se levantaron y rodaron a Izuku.

—Noveno, tú eres la esperanza de todos —dijo Yoichi —sigue descubriendo el One For All, y una vez lo
domines al 100% serás el mayor héroe de todos.

Izuku asintió y miró al hombre de la cicatriz.

—Niño, hazlo bien, nos estamos sacrificando por ti, si te pasa algo nosotros nos vamos a la mierda.

—No le digas eso —le reprendió el peliblanco.

El de la cicatriz rodó los ojos y volvió a mirar a Izuku.

—Cuando domines el 90% nos volveremos a ver. Yo soy el segundo portador.

Tras esas palabras una luz envolvió a Izuku y cayó inconsciente.

Izuku abrió los ojos, nuevamente estaba en la habitación de un hospital, y no le dio tiempo a despertar del
todo cuando oyó a alguien llamarle y casi abalanzándose encima de él.

—¡¡¡DEKU!!!

Bakugo sujetó al peliverde de la cara y lo miró, acarándole con los dedos las pecosas mejillas, mientras el
chico intentaba fijar su mirada y enfocar.

—¿Kacchan?

—Si, soy yo... ¿estas bien?

Bakugo se apartó un poco, para que Izuku se incorporase y al hacerlo se dio cuenta que no estaba el rubio
solo, también estaba All Might, que lo miraba sonriente y algo alejado, frotándose las manos y mirándolo
con una leve sonrisa estaba Shoto.

Al verlo no pudo evitar recordar todo lo sucedido con los portadores, enfatizando en la parte en la que
había ocultado unos recuerdos traumáticos. Al mirar a Todoroki, recordaba lo sucedido en le cautiverio,
pero a diferencia de la otra vez ahora no sentía miedo, ni rechazo. Sentía tristeza por lo sucedido, sobre
todo lo que tenía que ver con su amigo, pues recordaba las torturas a la que le sometió Dabi, las veces
que él lo había visto con huesos rotos, con cortes en la piel, incluso al borde de la muerte.
—Todoroki-kun —dijo con un hilo de voz alzando la mano para que se acercase.

El medio albino no sabía que hacer, pero al ver las lágrimas en la cara de Izuku, no pudo no hacerle caso,
se acercó y pasando frente a Bakugo, que le dejo pasar, se acercó a la cama y abrazó al peliverde.

—Los siento mucho, Todoroki-kun.

—No se por que lo sientes, pero el que lo lamenta soy yo, por mi culpa te secuestraron, y yo debía saber
donde estabas y ayudarte y no lo hice.

Un golpe estalló en la cabeza de Todoroki.

—¡¡¡BASTARDO, YA TE DIJE QUE NO TENIAS CULPA DE NADA!!!

—Eso duele, Bakugo —se frotaba la cabeza mientras miraba al rubio.

—Joven Midoriya... —Izuku miró a All Might —me alegra verte bien, os dejo solos, pero luego tenemos
que hablar —All Might sabía lo que había pasado dentro de Izuku, no quiso decir nada, pues Todoroki
estaba presente y debían guardar el secreto del One For All.

Izuku asintió y vio salir a su ídolo de la habitación. Nuevamente un golpe sonó en la cabeza de Izuku.

—Ah... Kacchan... duele...

—Eso te pasa por dejarte secuestrar y preocuparme, ¡¡MALDITO!!

—Lo siento —dijo sonriendo, y agarró la mano de Katsuki —han pasado muchas cosas, pero no he
olvidado lo que me dijiste.

Bakugo notó como se sonrojaba.

—Muchas gracias Kacchan, te lo agradezco tanto, eres mi héroe —le dijo con una sonrisa.

—¡¡NO PONGAS ESA CARA DE BROCOLI Y BESAME!!

Izuku se sobrevendió al notar los labios de Bakugo, alzó sus manos y agarró la cara del rubio para
acentuar mas el beso. Todoroki vio la escena y apartó la mirada.

Tras eso, Izuku iba a ponerse a hablar cuando la puerta de la habitación de abrió, dando paso a All Might
acompañado de Endeavor.

—Midoriya, ¿estas bien?

—Si, viene en el mejor momento, quiero declarar.

—A eso venía, para saber si estabas listo.

—Lo estoy.

Endeavor miró a su hijo y a Bakugo y les pidió si podían salir, cuando Izuku alzó la mano.

—Quiero que se queden.

Endeavor volvió a mirar a los dos chicos y estos asintieron.

—Está bien.
Sn mas, el pelirrojo agarró una silla y se sentó al lado de la cama, Todoroki y Bakugo hicieron lo mismo,
sentándose Bakugo la cama y abrazando a Izuku.

—Esto es lo que sé...


NO ES JUSTO

—Yo era consciente de todo —hablaba de forma pausada el peliverde mientras todos a su alrededor le
prestaban atención —con su quirk, la mujer podía controlarme, y me obligaba a hacer algunas cosas...

Bakugo, que tenÍa abrazado a Izuku por la cintura, apretó ese agarre para darle seguridad.

—Por lo visto, Dabi se separó del resto de la Liga de Villanos con ayuda de Tachibana, no sé los detalles
porque nunca hablaban delante de mí, pero era obvio que ella estaba allí por obligación. Muchas veces se
quejó de que quería irse, pero al parecer Dabi tenía otros planes. Él era el peor...

Todoroki agachó la cabeza, sintiéndose tremendamente culpable por meter en su vida y en la de sus
amigos a ese villano.

—Dabi tenía fijación por Todoroki-kun, le agredía físicamente de forma brutal, rompiéndole huesos,
cortándole, golpeándole, conmigo se desquitaba de otra forma. Después de que Dabi lo lastimase,
aparecía Tachibana y lo curaba para poco después volver a pegarle.

Endeavor miró a su hijo, el cual no daba muestras de impacto por la noticia. El hombre apretó el puño.

—Y hace un tiempo, Dabi y Tachibana discutieron por algo y se separaron, así fue cuando abandonamos
la base y fuimos a otra. Ahí pude ver su punto débil, según pude analizar, cada vez que usaba su quirk su
piel se pudría o algo así, no super averiguar que era.

—Espera —detuvo Endeavor —¿sabes dónde tienen las bases?

—Si, pero es imposible entrar en ellas. Tachibana las ocultó en una brecha espaciotemporal con su quirk,
por lo que es imposible entrar si no tienes el mecanismo, y el de la segunda base solo lo tenía ella y la
primera lo tendrá Dabi.

—Mierda...

—Lo siento.

—No te disculpes, no es culpa tuya —le consoló Bakugo.

Izuku siguió contando las atrocidades que Dabi les hizo tanto a él como a Todoroki. El medio albino
escuchaba todo eso con absoluto horror, ¿Cómo era posible que esa persona a la que había querido tanto,
le hubiese podido hacer tanto daño?, y lo peor es que no lo recordaba por lo que no podía sentir toda la
rabia que se supone debía sentir.

Unas llamas salieron del cuerpo de Endeavor asustando a los presentes.

—¡¡¡VOY A MATAR A ESE DABI!!! —Endeavor estaba furioso, no solo había engañado a su hijo, si
no que le había agredido y de formas brutales.

—Todoroki-kun, lo siento... se lo que sientes por Dabi, pero es la verdad.


—No, Midoriya, no pasa nada. Ya se lo he contado a mi padre, y he visto que todo fue un error. Ese
villano solo quiso aprovecharse de mi para hacerle algo a mi padre... y yo lo permití.

All Might estaba algo aluciando ya que no sabía nada del asunto de Shoto y Dabi, pero con permiso del
adolescente se lo contaron.

—Esto no quedará así —dijo Endeavor algo mas clamado, pero igual de decidido —Dabi acabará en el
Tártaro.

—Eso espero, no puede seguir haciendo tanto daño...

—Ahora debéis recuperaros y volver a vuestra vida normal, dejad a los profesionales el trabajo —
contestó Endeavor a las caras decididas de los tres chicos.

—Pero...

—Pero nada, Deku, tu no vas a volver a salir de la U.A. en mucho tiempo. Yo te voy a vigilar —le dijo
Bakugo que lo agarró mucho más fuerte, sacando una risita a Izuku.

—Vale, Kacchan...

Todoroki volvió a apartar la mirada y se levantó y se acercó a su padre.

—Papá, quiero ayudar.

—No, Shoto. Tu ahora céntrate en las clases y nosotros nos encargaremos.

Tras un momento, Izuku se dirigió a los Todoroki.

—Por cierto, creo que se lo que le ha podido pasar a Todoroki-kun con su memoria. Una de las muchas
veces que venía Tachibana a la celda se lo llevó fuera durante unos minutos y al volver estaba como
ausente, sin saber donde estaba y al poco vino un hombre con un abrigo azul y se lo llevó.

—¿Abrigo azul?

—Si, no le vi la cara, ni dijeron su nombre, lo siento.

—No es mucho, pero es algo, gracias Midoriya.

—De nada.

Hawks se encontraba frente a la puerta de la mansión de los Todoroki, en sus manos portaba unos papeles
que había ido a buscar a su agencia, papeles sobre Tachibana, pero por alguna razón era incapaz de
avanzar; las piernas le temblaban, sus alas y plumas vibraban, inquietas, todavía sentía calor en su cara
por lo sucedido unos minutos atrás, aun sentía sobre él las manos de Dabi; aun, si pasaba su lengua por su
labio notaba su sabor. Era la segunda vez que de una u otra forma lo obligaba a besarlo. De cierta forma
sentía presión en el pecho, ¿debía contarle a Endeavor que había visto a Dabi?...

La respuesta podría ser clara, pero también estaba el hecho de que se habían besado, y Hawks no podría
decir que fue totalmente obligado a ello, pues él se sintió bien al hacerlo, pese a todo lo que había pasado,
todavía había una pequeña llama dentro de él. La llama que está intentando apagar con Endeavor, algo
que hasta hace unos momentos creía que había conseguido, pero esta visto que no era así.
Pensaba que todo eso estaba ya superado, con Endeavor todo era mas fácil, es verdad que había sucedido
ese incidente con Natsuo la noche anterior, pero confiaba en poder arreglarlo y al final toda la familia lo
aceptaría... Shoto le había dicho que le parecía bien como segundo padre.

Agitó su cabeza, queriendo despejar la mente, ya tendría tiempo para eso mas tarde, ahora lo principal era
analizar esos papeles y avisar a Endeavor, por si podían saber algo que ayudase a Shoto.

Avanzó y abrió la puerta, para toparse casi de frente con Natsuo, que estaba cargando unas cajas, sus
miradas se cruzaron y pudo ver el enojo y la molestia en los ojos del peliblanco, que volteó la cara y
comenzó a caminar entrando en la casa.

—Natsu... espera...

—Ahora no... Hawks. Déjame —dijo de forma brusca y siguió su camino.

El rubio se lamentó y algo apenado acabó por entrar en la casa, atravesando el pasillo hasta llegar al
salón, allí vio a Rei, sentada en la mesa, leyendo mientras tomaba una taza de té, al notar su presencia
levantó la cabeza y le sonrió.

—Hola Keigo, no te había oído entrar, ¿Qué tal?

—Bien... bueno... —miró al pasillo —creo que Natsuo no va a perdonarme nunca.

La mujer dejó el libro y le indicó que se sentase, obedeció, dejando los papeles en la mesa se sentó frente
a ella.

—Te noto alterado.

—Si, bueno... ha sido una mañana ajetreada.

—Entiendo, he oído lo de esa mujer, Enji y Shoto están bien, y han rescatado al otro chico.

—Si, por esa parte está bien todo...

—¿Y que es lo que te preocupa? —le dijo con voz suave.

—Me siento mal por Natsuo... a lo mejor deberíamos a ver sido mas claros con él desde el principio.

—Enji nunca ha sabido llevar algunos temas —rio la mujer —pero en este caso, Natsuo solo está
molesto, seguramente piensa que le habéis engañado o tomado por tonto.

—Yo nunca quise eso y Endeavor tampoco.

—No tengo ninguna duda, pero mi hijo ha sufrido algunos sucesos en su vida que le hacen verla de una
forma diferente. Creo que si vas a hablar con él y le explicas lo que sientes, él lo entenderá.

—No creo que quiera hablar conmigo ahora.

—Bueno, tú ve y habla con él. Hazme caso, es mi hijo y aunque hacía mucho que no pasaba tiempo con
él, lo conozco mejor de lo que él piensa.

Hawks no estaba del todo seguro y menos después del encontronazo que tuvieron hace unos minutos,
pero la mujer se veía muy segura, tomó aire y se levantó, dirigiéndose a la puerta y salir al pasillo. Allí
miró a la zona de las habitaciones, caminó hasta quedar justo enfrente de la puerta del chico, tomó aire y
dio uno toquen en la madera.
—¿Natsu?

Oyó ruido dentro de la habitación, pero nadie respondió. Hawks volvió a llamar.

—Natsu, soy yo... por favor, déjame hablar contigo...

—No quiero hablar... —se oyó la voz del chico tras la puerta.

Hawks agachó al cabeza, posando su mano en la madera de la puerta, inusualmente fría, teniendo en
cuenta de las capacidades del hijo de Endeavor.

—Natsu, por favor... yo en ningún momento te he querido engañar ni mentir, la situación no era muy
fácil.

—Con razón te dejó tu ex novio por otro, tú le engañabas con mi padre —se notaba la rabia y el despecho
en esas palabras que atravesaban la puerta y se clavaban en el pecho del rubio.

—Natsu, eso no es justo... yo no he engañado a nadie...

—Lo que no es justo es... —Hawks oyó como le chico se callaba y daba un grito.

—¿Natsu?

—Déjame, por favor...

Hawks se hartó, agarró la puerta y la abrió de golpe, asustando a Natsuo que estaba sentado en su
escritorio, al ver la puerta abierta se levantó rápidamente.

—¡Vete!

—No me voy a ir, vas a hablar conmigo y vamos a arreglar esto.

Natsuo miró al numero dos, no quería hablar con él, le dolía todo eso, a lo mejor todo hubiese sido de
otra forma si se lo hubiesen dicho y no tener que enterarse porque los vio besarse.

—¿Qué es lo que no es justo? —volvió a preguntar Hawks, cerrando la puerta.

El peliblanco miró a Hawks y desvió la mirada, sintiéndose como si lo estuviesen regañando.

—No es nada.

—Por favor, Natsu, habla conmigo... todavía puedo ser un hermano para ti...

—No es justo que yo siempre salga perdiendo —dijo finamente el chico con la cabeza gacha y lágrimas
empezando a formarse en sus ojos —siempre soy yo al que apartan, siempre pierdo...

Hawks miró al chico entendiendo perfectamente lo que quería decir, de pequeño su padre lo apartó por no
tener un quirk potente, al perder a su hermano mayor, perdió también a su mejor amigo, esos dos hechos
habrían provocado en él algún tipo de trauma.

El número dos se acercó a él con cautela, hasta poner sus manos en los firmes hombros del chico, el cual
era mas alto que él.

—Tú también me apartaste —le dijo a Hawks mirándole a los ojos.


—No quería hacerte daño, ya te lo dije aquel día, yo no siento lo mismo por ti. Aprecio mucho tus
sentimientos y lo último que yo quería era lastimarte. Lo mío con tu padre fue tiempo después, en
ninguno momento te engañé.

—¿Por qué lo elegiste a él?

Hawks se ruborizó, realmente no lo sabía, o mas bien no quería reconocerlo.

"Solo estas con el para olvidarte de mi"

—Surgió sin mas. No lo planeé.

—No es justo...

Natsuo cayó de rodillas en el suelo, con la cabeza gacha, Hawks lo imitó y también se puso de rodillas
frente a él.

—No es justo... —repitió.

Hawks no sabía que hacer, por lo que se acercó mas a él y lo rodeó con sus brazos.

—Lo siento, yo no quería hacerte daño.

Natsuo acabó por romperse en el hombro del numero dos, al cual devolvió le abrazo, teniendo cuidado de
no lastimarle las alas ni tocar directamente su espalda.

Tras unos minutos donde el Todoroki sacó todo lo que tenía, se separó de Hawks y algo avergonzado lo
miró.

—Perdona, debo parecerte un niñato.

—No te creas —bromeó Hawks —es normal sentirse así, además tu padre es mas niño que tu a veces —
dijo en voz baja sacando una risita del chico.

Natsuo respiró, se secó las lágrimas, sintiéndose algo mas liberado después de soltarlo todo, aun le dolía,
era algo que tardaría en irse de él, pero lo intentaría.

—Gracias Hawks... perdona... Keigo.

El numero dos sonrió

—No es nada, yo estoy aquí para lo que necesites, no soy tu hermano, pero lo haré lo mejor que pueda.

—Si, mejor, porque no pienso llamarte padrastro —se burló Natsuo.

Hawks se echó a reír, contagiando la risa al chico. Unos golpes suaves en la puerta desviaron la atención
de los dos.

—Chicos, la cena estará lista en nada —la voz de Rei, suave y tranquila como siempre llegó a sus oídos.

—Vale, mamá, voy a ayudarte —dijo el chico levantándose y teniéndole la mano a Hawks —¿me
acompañas?

—Claro.

Agarró la mano y ambos fueron camino a la cocina mientras hablaban de forma tranquila y distendida.
¿QUÉ HAGO AQUI?

Ha pasado una semana desde el ingreso de Izuku en el hospital y hoy le daban el alta, y podría volver a la
U.A. Durante esa semana pudo ir a ver a su madre, y ambos lloraron en su reencuentro. Bakugo no se
separó de su lado en todo ese tiempo, se la ingenió para quedarse ingresado con el peliverde todo ese
tiempo, incluso habiéndose recuperado ya de sus heridas.

A lo largo de esos días, tanto Aizawa como el resto de profesores afectados por el ataque volvieron a la
U.A. Y en la habitación de Izuku, un doctor le hacia el ultimo reconocimiento, comprobando la totalidad
de la recuperación del chico y dándole el alta, cosa que recibió con alegría.

Una vez el doctor abandonó la habitación, Bakugo se alanzó sobre el peliverde quedando sobre él en la
cama.

—Ya que estas del todo bien podríamos aprovechar estos últimos momentos —dijo el rubio con voz
seductora.

—Kacchan... aquí no...

—Me da igual —y comenzó a besar al peliverde, al mismo tiempo que metía las manos por su camiseta
tocando su piel. Dejando de lado los labios de Izuku, Bakugo comenzó a recorrer su cuello con la lengua,
dejando besos mientras bajaba.

—Kacchan... —Izuku jadeaba debido al gusto de sentir el calor, las manos de Katsuki por su cuerpo.
Cuando Bakugo llegó al cuello de la camiseta del chico, este se la quitó y fue directo a besar y pasar su
lenga por los pezones del chico, lo que provocó un gemido del peliverde.

De pronto la puerta de la habitación se abrió.

—Midoriya, he venido a ayu...

Shoto se quedó estático con la mirada fija en la cama, donde Bakugo e Izuku, sin camiseta, miraban a la
puerta, cruzando miradas con él.

—To-Todoroki-kun... —Izuku dijo tapándose como pudo el cuerpo y la cara.

—¡¡¡BASTARTDO DE MIERDA, LLAMA ANTES DE ENTRAR!!!

—Perdón... —dijo el chico de pelo bicolor mientras salía apresuradamente de la habitación.

Bakugo resopló y volvió a girarse hacia Izuku.

—Sigamos...

—Espera, Kacchan... no puedo...

—¿Por qué?
—No estoy cómodo...

Bakugo, molesto, rodó los ojos y se quitó de encima del chico y bajó de la cama.

—Maldito cara partida, aguafiestas...

Izuku se incorporó y se puso la camiseta, levantándose también de la cama.

—No te enfades, cuando volvamos a la U.A seguimos y nadie nos molestará —le dijo en voz baja
acercándose a su oído y dándole un besito en la mejilla.

—Mas te vale.

—Te lo prometo, ahora avisa a Todoroki, no quiero que se quede fuera.

Bakugo rodó los ojos y se acercó a la puerta, Izuku pudo oír como lo llamaba gritando mientras guardaba
sus pocas cosas en una pequeña maleta.

—¡¡¡BASTARDO VEN YA, AGUAFIESTAS!!!

—Hoy por fin vuelve Midoriya —decía Kaminari mientras paseaba por los terrenos de la U.A,
acompañado por Kirishima, Uraraka e Iida.

—Si, tengo ganas de verle, en el hospital apenas nos dejaron —se quejó Ochaco —pero al menos está
bien.

—Si, Bakugo lo ha acaparado desde que volvió —se río Kirishima —como si se lo fuesen a quitar...

Todos rieron ante ese comentario, cuando a lo lejos vieron a varios de sus compañeros hablando con
alguien, al acercarse mas vieron que era Shinso.

—¿De verdad? —preguntaba Momo.

—Si, Aizawa-sensei me lo ha dicho antes... —dijo el pelimorado con algo de timidez.

—Que bueno —Ojiro y Shoji sonaron casi al unísono.

—Hola —saludó Uraraka al acercarse a ellos, al hacerlo todos se miraron, y la mirada de Shinso fue
directo al pelirrojo y al rubio eléctrico.

—¿Qué pasa? —preguntó Iida.

—Shinso va a trasladarse a nuestra clase —respondió Jiro, que al estar tras el pelimorado no la habían
visto.

—¿En serio? —preguntó sorprendido Kaminari.

—Si —Shinso se llevó la mano a la nuca.

—Pues bienvenido —Tenya se acercó y el tenido al mano —soy el delegado y estoy para lo que haga
falta, si necesitas cualquier indicación puedes habar conmigo.

Shinso ladeó la vista y asintió, sabiendo que si tenía algún problema hablaría con Denki y con Kirishima.
Así el grupo comenzó a caminar hacia el edificio central, en breves llegarían Midoriya y Bakugo y
comenzarían las clases. Shinso se retrasó para caminar al lado de la pareja.

—Que bueno que vengas a nuestra clase, Shinso —le dijo Denki.

—Si, gracias, yo también me alegra entrar en la especialidad de Héroe.

Kirishima le pasó el brazo por el hombro.

—Te lo vas a pasar genial, en nuestra clase todos nos llevamos bien, aunque con Bakugo no lo parezca.

Kaminari se adelantó a ellos y los retó.

—El que me alcance le doy un beso —dijo y empezó a correr.

—Eh, eso no vale —Kirishima comenzó a correr tras él mientras Shinso se quedó quieto, algo
avergonzado, pero al verlos correr se animó un poco y también comenzó a correr tras Denki.

¿Qué hago aquí?, se preguntó Hawks, que mirando su móvil abierto en la aplicación de chat veía un
único mensaje.

<Te espero donde siempre>

Donde siempre, ¿Cuántas veces se habían visto desde ese día?... y solo ha pasado una semana... tres
veces con esta. ¿Por qué seguía viniendo?, ahora que por fin las cosas en la casa de los Todoroki estaban
bien, los hijos de Endeavor lo aprobaban, con Endeavor iba todo bien, podría decir que cada día se
querían mas, ¿Por qué ha venido aquí?

Hawks sacudió la cabeza, mirando las paredes de ese callejón, daba vueltas en círculos, nervioso y
culpable por el simple hecho de estar allí, de engañar a Endeavor y decirle que iba a su agencia. Sus alas,
que habían crecido ligeramente esa semana, empezaron a vibrar y no era para menos, pues empezó a
sentir un calor conocido a su espalda; al voltearse lo vio allí, acercándose a él.

—Has venido...

Hawks no respondió, volteó la mirada para no verlo. Dabi caminaba a paso lento hasta llegar a donde
estaba él, lo agarró del brazo y lo volteo para quedarlo mirando hacia él, pasó sus manos por la cintura
del héroe número dos y lo atrajo hacia él, haciendo que le rubio posase sus manos en su pecho.

—No te hagas el difícil, pajarito, te mueres por mirarme.

—Déjame —dijo Hawks sin hacer ningún tipo de movimiento por moverse y alejarse de él.

—Es curioso, tu boca dice una cosa, pero tu cuerpo dice otra... curioso...

Hawks era incapaz de decir nada, por alguna razón estaba inquieto, alterado, su corazón latía rápido y su
respiración se aceleraba.

—Yo soy muy corporal —dijo Dabi —el cuerpo no miente, la boca si... a lo mejor tengo que enseñar a tu
boca a no mentir.
Tras decir eso, agarró al héroe de la barbilla y juntó sus labios con los suyos, en un beso corto y fue la
separarse cundo se miraron fijamente, rápidamente Dabi vio la excitación en los ojos de Hawks y fue él
mismo el que agarró a Dabi de la gabardina y volvió a besarle, un beso mas húmedo y pasional que el
otro, acariciando su cara y pasando su mano por su nuca mientras las manos de Dabi bajan por el cuerpo
del héroe hasta aterrizara en su culo.

Tras dar un apretón en sus nalgas, alzó una de sus manos y la puso sobre la cabeza del héroe apretando
hacia abajo hasta que hizo que se arrodillara frente a él, se miraron y Hawks enderezó su mirada para
quedar frente a su entrepierna; comenzó a desbrochar su pantalón y al poco Dabi se encontraba jadeando
mientras Hawks devoraba su miembro.

—Ahora tu boca no miente, Keigo... — Dabi gimió su nombre mientras acariciaba su cabeza y
acompañaba con movimientos ligeros de cadera.

A varios metros, frente al edificio principal de la U.A, todos los alumnos de 1-A miraba con felicidad al
peliverde que caminaba hacia ellos y lo recibían con muestras de cariño.

—¡¡Bienvenido!!
BIENVENIDO

Uraraka hizo flotar una pancarta de bienvenida, que acompañó a la perfección con el resto de sus
compañeros al ver como Izuku se acercaba a ellos, seguido por Todoroki y Bakugo, que iban unos pasos
por detrás, ya que querían que se centrasen sólo en él.

Izuku rompió a llorar una vez todos lo abrazaron y le dieron la bienvenida.

—Muchas gracias —dijo secándose las lágrimas —no me merezco esto después de lo que hice.

—No seas tonto —le respondió Momo —tu no hiciste nada.

—Eso, eso —saltó Denki —fue la loca esa.

Izuku sonrió y se sorprendió al ver allí a Shinso, pero ahora no era le momento de pedir explicaciones,
estaba muy contento de que sus compañeros le hubiesen recibido y le hubiesen perdonado. Al poco notó
un brazo pasar por su hombro y ver a Katsuki pegarse a él.

—Bueno, extras, Deku tiene que ir a descansar.

—Bakugo... no lo acapares solo para ti —se quejó Kirishima en tono de broma.

Tras unos gritos de Bakugo, él e Izuku caminaron hacia la residencia, mientras Todoroki los seguía con la
mirada, quedándose con el resto de compañeros.

—¡¡EH, BAKUGO... ACUERDATE QUE TENEMOS CLASES, NO TE ESCAQUÉS!!! —gritó Mina.

Bakugo sin girarse levantó al mano y alzó el dedo corazón mientras entraban en la residencia.

Izuku entró en la sala común y miró con nostalgia todo, hacia mas de un mes que no pisaba ese sitió, se
sentía contento y feliz, dio un corto paseo por el sitio y volvió a reunirse con Bakugo.

—Lo echaba mucho de menos.

—Ya lo veo, vamos Dek.. Izuku...

El peliverde sonrió.

—Deku está bien, Kacchan, no te fuerces.

—Cuesta acostumbrarse...

—No te preocupes.

Subieron las escaleras y al llegar a la habitación del chico, Bakugo se puso delante.

—Tengo que avisarte que durante este mes me mudé a tu habitación.


—¿En serio?

—Si, y desde que vivo aquí, esta mucho mas limpia que antes, además he tirado a todos los All Mights
que había.

—¡¡¡¿QUÉ?!!!

Izuku apartó a Bakugo y abrió la puerta asustado y angustiado con la simple idea de pensar que no todos
sus tesoros de All Might se habían perdido. Abrió la puerta encendió la luz, para quedarse impactado.
Todo seguía como estaba, incluso podría decir que mas limpio, pero lo que mas le llamó la atención fue
una figura de All Might que estaba todavía en su caja en el escritorio, con una flor naranja sobre ella y
una pequeña carta.

—¡¡Kacchan!!, me has engañado.

—Solo un poco —dijo entrando y viendo como Izuku corría hacia la figura. Al verla el chico soltó un
grito.

—¡¡¡No puede ser... es la figura de edición super limitada del aniversario de la segunda estancia de All
Might en Japón, él cual habla y tiene el traje intercambiable!!!

Bakugo sonrió al ver a Izuku ilusionado con la figura en las manos, abriéndola con cuidado y sacándola,
admirándola con los ojos brillantes.

—¿La has comprado tu?

—¿Quién si no? —respondió el rubio con cierta chulería.

—Pero es casi imposible de conseguir, es muy cara... ¿no habrás robado un banco?

—¡¡¡NO SEAS ESTUPIDO!!!, he usado mis ahorros, además es para ti, por lo que no era tan cara.

—¿De vedad es para mí?

—Pues claro, estúpido.

Izuku saltó a abrazarlo y comenzó a repartirle besos por toda la cara, finalizando en sus labios.

—Muchas gracias, Kacchan...

—Es mi regalo de bienvenida.

—Eres el mejor.

—Lo se.

Izuku se apartó y se tumbo en la cama admirando el muñeco, Bakugo se acercó a la mesa y vio como el
chico había dejado la carta y la flor con cuidado a un lado, con intención de verla luego.

—Kacchan, no te creas que no me he dado cuenta de la flor y la carta...

—Se que la habías visto solo es que .... —se dio la vuelta y se le escapó una risita al ver como, si fuese
un niño pequeño, Izuku se había quedado dormido en la cama.

—Maldito nerd, si me ha hablado hace menos de un segundo...


Katsuki sonrió, se acercó al peliverde y acariciándole la cara le dio un beso en la frente.

—Luego vuelvo, descansa.

Le quitó el juguete de las manos, lo puso en la mesa y abandonó la habitación dirección a la primera
clase del día.

Al salir del edificio de la residencia y por los terrenos de la U.A pudo ver como Mirio y Eri caminaban,
supuso que sabrían que Deku había vuelto, pero quiso asegurarse, sabía lo importante que era esa niña
para el peliverde.

—Hey —saludó Bakugo.

Al verlo, Eri corrió hacia él.

—Hola.

—Buenos días, Bakugo —contestó Mirio acercándose a ellos.

—¿Sabéis que Deku ha vuelto?

—Si, nos lo dijo Aizawa, íbamos ahora a verle.

—Ahora esta dormido —respondió Bakugo —ha sido aterrizar en su cama y quedarse dormido.

—Es comprensible, vendremos luego ¿no, Eri-chan?

Eri no dijo nada, sino que se quedó mirando Bakugo fijamente.

—¿Qué pasa? —dijo este mirando a su alrededor.

—Cumpliste la promesa —dijo la niña —salvaste a Deku.

Esas palabras inundaron el interior de Bakugo, haciéndole sentir calor y felicidad, una leve sonrisa se
apreció en su boca; se arrodilló frente a Eri y le guiñó un ojo.

—Yo siempre cumplo.

Eri sonrió de oreja a oreja y se abalanzó para abrazarlo, pillando un poco de sorpresa a Bakugo que cayo
hacia atrás, mientras sentía como la chica lo abrazaba.

—Muchas gracias.

Hawks caminaba por la calle, con las manos en los bolsillos y la mirada al suelo, caminaba despacio,
hacia menos de diez minutos que había abandonado el callejón donde tuvo su encuentro con Dabi. Aun
sentía las manos del villano por su cuerpo, aun notaba su sabor en la boca; un escalofrió le recorrió la
espalda e hizo vibrar sus alas cuando pensó en ese momento.

Estuvo caminando unos minutos hasta llegar a un parque, donde al ver un banco vacío se sentó, la cabeza
estaba dándole vueltas, la culpa empezaba a carcomerlo. ¿Por qué?
—Mierda —dijo entre dientes.

En que momento se había dejado arrastrar por Dabi otra vez, sabiendo todo lo que sabía, todo lo que
había hecho, lo que le había hecho a Shoto y a Midoriya, ¿por qué seguía dejándose manipular por él?

Empezó a sentir que le faltaba el aire, apretando sus rodillas, intentó calmar su respiración y su pulso,
que notaba acelerar por momentos, pero los recuerdos de hace unos minutos con Dabi no se apartaban de
su cabeza, esos besos, estar de rodillas frente a él, haciéndole eso.

—Endeavor... lo siento... —volvió a decir entre dientes.

Con lágrimas en los ojos y la mano en la boca intentado ahogar las ganas de gritar, alzó la mirada y fue
cuando su vista se enfocó en la entrada de una calle no muy lejana, donde pensó que había perdido el
juicio pues, mirándolo desde lejos pudo ver claramente a Twice. Hawks se levantó alterado con los ojos
muy abiertos, fue entonces cuando vio que ese Twice se daba la vuelta y comenzaba a correr.

—¡Espera!

Hawks comenzó a correr atravesando la carretera sin mirar y esquivando por los pelos a varios coches
que le pitaron, pero él no prestó atención, siguió al hombre hasta llegar a unas callejuelas. Era imposible,
Twice no podía estar ahí, era imposible, él lo mató.

Corría detrás de ese Twice, gritando para que se detuviese.

—¡PARA!

Pareció escuchar, pues se detuvo, haciendo que Hawks tuviese que frenar en seco para no arrollarlo,
ambos se quedaron mirando, Hawks con la respiración agitada y completamente confuso.

—¿Quién eres?

Twice ladeó la cabeza como un perro que no entiende lo que le dice su dueño. Tras unos segundos de
silencio, el alado volvió a hablar.

—¿Eres Twice?

El villano enmascarado volvió a ladear la cabeza.

—Por favor, respóndeme —dijo con impotencia.

—¿Estas contento con lo que hiciste? —fueron las palabras que salieron de esa figura cubierta por un
traje negro.

Hawks retrocedió cuando una multitud de Twice empezaron a rodearlo, empuñando todo tipo de
artilugios punzantes y armas, cristales, tuberías, punzones, puñales.

Hawks se vio rodeado, todavía no era capaz de usar sus alas en todo su potencial, no podía sacar sus
espadas y las plumas que podía expulsar no serían lo suficientemente fuertes; se puso en guardia.

—Twice, pro favor... yo no quería...

—Pero lo hiciste. Jin-kun era un buen hombre y tu lo mataste —el Twice principal comenzó a
adelantarse, el cual portaba una cuchilla.

Una vez dejó de hablar, mas Twice comenzaron a aparecer, dejando sin ningún tipo de escapatoria al
héroe número dos.
De forma desesperada, Hawks alzó sus alas y lanzó sus plumas, que pudieron deshacerse de algunos
Twice, pero rápidamente volvían a aparecer. Sin posibilidad ninguna, el número dos se puso de rodillas y
apoyó su frente en el suelo, esperando por su final.

Los múltiples Twice se abalanzaron hacia él, cuando por la entrada de la calle una columna de hielo se
estampó con esos hombres lanzándolos por los aires y haciéndolos desaparecer. Rápidamente, estacas de
hielo comenzaron a surgir del suelo atravesando a todos los villanos, el Twice que parecía el original
esquivó algunos, pero uno consiguió atravesar una de sus piernas y escudándose entre nuevas copias
consiguió huir.

Nuevas ráfagas de hielo cubrieron el callejón, anulando y desintegrando a todos los clones; Hawks que lo
había visto todo, miraba a todas partes buscando el origen de ese hielo, hasta que lo vio; sobre una
plataforma deslizante, un hombre con abrigo azul tapado con una capucha se puso frente a él y le tendió
la mano.

—¡Vamos, sube!

Hawks estaba confuso y desorientado por todo lo sucedido, tomó la mano del hombre y subió a la
plataforma y ambos salieron disparados de allí, lejos de la zona a la cual empezaron a llegar coches de
policía.
OLOR A TI

Izuku abrió los ojos, se sentía bien, a gusto, a su alrededor la multitud de All Mights lo miraban y al verse
en su propio dormitorio, suspiró aliviado y sonrió. Por fin había vuelto, una felicidad abrumadora empezó
a poseerle; bostezando se incorporó en la cama y lo primero fue dirigir su mirada a su mesa, allí reposaba
la figura de All Might que le había comprado Bakugo, al verla sonrió, acordándose de ese detalle;
también miró a su lado donde una flor y una nota aguardaban el momento de que les prestase atención.

Izuku miró a su habitación, ¿Dónde había ido Kacchan?, pensó para automáticamente recordar lo que le
dijo antes de llegar.

'Hoy tenemos clases, Aizawa-sensei te ha dado el día libre, pero a mí no'

El pecoso se frotó los ojos y se levantó de la cama, acercándose a su mesa y volviendo a agarrar el
muñeco para volver a observarlo bien, tras darle unas vueltas lo depositó en la mesa y agarró la flor,
llevándosela a la nariz y aspirando. El aroma era suave, aunque no sabría reconocer que tipo de flor era,
es mas, nunca había visto una flor naranja o eso pensaba.

La soltó en la mesa y agarró al pequeña carta, doblada en cuatro partes; antes de abrirla se la acercó para
olerla también, en ella se apreciaba el inconfundible olor de Kacchan, la glicerina que segregaba de sus
manos tenía un olor dulce muy característico y la carta olía completamente a él. Le dio un corto beso al
papel y la abrió.

Para Deku

Estoy escribiendo esto cuando todavía no te hemos encontrado. No se que hacer, me estoy volviendo loco
sin ti, nunca pensé que te podría echar tanto de menos.

¿Quién me lo iba a decir? Echar de menos el nerd de mierda... pues sí, te echo mucho de menos. No
sabes la de veces que he pensado que si yo hubiese hecho algo mas, tu estarías aquí ahora conmigo.

Todavía no te he pedido perdón por todas las cosas que te he hecho, no creo que me perdones, aunque
Kirishima dice que si, yo no lo tengo tan claro.

En fin, quiero encontrarte, no descasaré hasta tenerte nuevamente entre mis brazos.

Te quiero, Izuku.

Tu Kacchan.
Izuku se quedó un rato en silencio leyendo y releyendo la carta una y otra vez. Pensó en aquel día en la
U.A donde pelearon y él volvió en sí, el día en que Bakugo se disculpó. Él nunca lo había culpado de
nada, nunca lo vio como un acoso, simplemente él era así.

Pero también vio que era algo que le importaba mucho a Bakugo, por lo que decía la carta llevaba tiempo
intentando pedirle disculpas y nunca se había llegado a a atrever, incluso Kirishima sabía.

Izuku pensó en que debería hablar con él en profundidad sobre el tema, ya que desde ese día no lo habían
vuelto a tratar, quería darle su espacio, pero si era algo tan importante para él lo debían aclarar, por lo que
decidió que esa noche tendrían una cita.

Izuku se sonrojó solo de pensarlo, se miró al espejo y suspiró.

—Al final, esto es la realidad. Kacchan y yo estamos juntos, no es un sueño.

Tras decir eso volvió a mirar la carta y sonrió, esa noche no solo quería hablar sobre ese tema, también
quería estar con él, se lo había prometido.

—¿Quién eres?

Hawks se encontraba sentado en medio de un parque, sobre un césped verde intenso, contrastado por el
rojo de sus alas que ahora reposaban sobre sus hombros. Miraba a aquel hombre que lo había salvado,
que aun sin quitarse la capucha se encontraba de pie a su lado.

—No te importa, solo hago lo que me pide el jefe.

—¿Qué jefe?

—Deja de preguntar tanto, me voy.

—¡Espera! —Hawks se levantó y detuvo al hombre —gracias por salvarme.

—Dáselas al jefe —respondió este haciendo aparecer una corriente de hielo y desaparecer de allí.

El numero dos lo vio irse.

—¿Qué jefe?

Solo otra vez, Hawks se puso a pensar en todo lo que había pasado esa mañana, su encuentro con Dabi,
esos Twice, que obviamente debía ser otra persona, ya que el verdadero Twice estaba muerto;
simplemente antes estaba confuso y no había pensado bien.

—No se como voy a mirar a Endeavor a la cara después de lo de hoy...

Se encaminó a la casa, suficiente había pasado en un día, en el trayecto volvió a pensar en esos Twice y
fue cuando se le ocurrió quien debía ser y no era otra persona que Himiko Toga, pero ¿seguía viva?, ¿Por
qué vuelve ahora después de tanto tiempo? ¿tiene sangre de Twice? ¿Cuánta?

Sin darse cuenta llegó a la mansión Todoroki, tragando saliva entró, esperando que Endeavor no
estuviese, y al parecer tuvo suerte, la casa estaba vacía o eso pensó hasta que llegó al salón, donde vio a
Rei sentada y leyendo.

—Hola Keigo.

—Hola, perdón por no decir nada, pensé que no había nadie.

—No te preocupes, además, esta es tu casa también.

La culpa y la incomodidad abordaron al héroe número dos.

—Si...

Rei vio la expresión en su cara, soltó el libro y le dijo que se sentase con ella. Hawks obedeció y se sentó.

—¿Qué pasa? —preguntó la mujer con un tono de voz calmado y suave —¿ha pasado algo con Natsuo o
Enji?

Hawks agachó la cabeza.

—En verdad no ha pasado nada con ellos, solo me he encontrado a alguien hoy que no me esperaba.

—Oh, ya entiendo.... ¿algún ex?

El alado levantó raudo la cabeza y miró a la mujer que le sonreía pacificante.

—Algo así.

—Entiendo... —la peliblanca, se acomodó un poco y extendió las manos para agarrar las del rubio —¿y
ha pasado algo?

Hawks por un momento se sitió indefenso, confundido, incapaz de saber por que le hacia esas preguntas,
¿ella sabía algo? ¿sabia lo que pasó con Dabi? ¿se lo contaría a Endeavor? Comenzó a sudar y tragó
saliva, aparto la mirada.

—Ya veo... —dijo la mujer viendo el silenció del héroe —¿te obligó a algo?

Hawks negó con la cabeza, por alguna razón, esa mujer podía leerle igual que lo hacia Dabi y Endeavor,
sabía interpretar sus miradas y silencios, era una estupidez negarle nada.

—No, no me ha obligado... cosa que lo hace todo mas difícil.

La mujer suspiró ya que por fin hablase y sacase lo que tenía dentro.

—Keigo, puedo entender como te sientes. Pero Enji está dándolo todo por ti, si no sientes lo mismo por
él díselo lo antes posible.

—No es eso, yo quiero a Endeavor, pero...

—Keigo, un pero no tiene cabida en el amor. No soy la mas indicada para defender a mi ex marido, pero
no quiero que sufra, tampoco quiero que tú lo pases mal.

—Estoy confuso...
—Puedo llegar a entenderlo, quieres a Enji, pero todavía sientes algo por ese otro chico. Es entendible tu
confusión. Debes tomarte tu tiempo para decidir que amor es mas importante para ti, el que te hace feliz,
antes de que esa indecisión haga daño a alguien.

Hawks miró a la mujer, ¿por qué su madre no fue así con él? ¿Por qué no está ella ahí delante de él
dándole consejos y hablándole? ¿Por qué esta mujer tan amable y cariñosa debe ser la figura materna que
no tiene?

—Cuando pienso en él, mis alas vibran... y cuando pienso en Endeavor, mi cuerpo se llena de calor,
siento protección y siento todo le amor que me da, todo su cariño.

—¿Y cual de las dos sensaciones es mas importante para ti?

Hawks agachó la cabeza intentando pensar cuando se oyó la puerta de la calle y como Natsuo y Endeavor
discutían por cualquier tontería.

—Te dije que no vinieses a por mi a clases... que vergüenza.

—Estaba cerca y quería ir, ¿algún problema?

Las voces de los dos resonaron por toda la casa hasta que llegaron al salón, donde vieron a Hawks y Rei
sentados a la mesa.

—Oh...

—¿Qué tal la mañana? —preguntó la mujer.

—Bien, hasta que ha aparecido este —dijo Natsuo.

—¡¡RESPÉTAME!! —gritó Endeavor.

Tras unos gritos mas por parte de los dos, el mayor se centró en Hawks.

—Oye, Hawks, ven un momento, tengo que hablar contigo —dijo de forma seria y comenzó a caminar
por el pasillo dirección al gimnasio.

Hawks se tensó y miró a la mujer y al joven, con mirada asustada se levantó y se disculpó con ellos y
comenzó a caminar hasta le gimnasio, se paró frente a la puerta y tomó aire. Dio un toque y abrió la
puerta, justo cuando una mano, desde dentro de la habitación lo agarró del cuello de la camiseta y lo
arrastró dentro cerrando la puerta de un portazo.
PROTECTOR

—¡¿Cómo?!

Dabi saltó del sillón al oír lo que le decía Geten.

—Si señor, un hombre que se multiplicaba atacó al número dos, llevaba un traje negro con algunos
adornos en blanco.

—Eso es imposible... —Dabi se puso a dar vueltas por la sala —Twice está muerto.

—Eso es lo que vi, y si no llego a aparecer lo hubiese matado.

El villano de pelo negro, se llevó al mano a la barbilla mirando a su subordinado.

—¿Dijo algo Hawks?

—Estaba muy confuso. Pero me dio las gracias por salvarle y le dije que debía darle las gracias a usted.

Dabi esbozó una sonrisita.

—Buen trabajo.

—Gracias señor.

Dabi comenzó a pensar, no hizo falta darle muchas vueltas para saber que ese Twice era Toga, no iba a
permitir que esa loca tocase una sola pluma a su pájaro.

—Geten, sigue vigilando a Hawks, pero también te encargo que busques a una persona.

—Lo que usted mande.

—Si necesitas ayuda tienes permiso para buscarla. Debes buscar a Himiko Toga y una vez la encuentres
me avisas de inmediato.

—Si, señor.

Tras eso, Geten abandonó el sitio y Dabi se volvió a sentar en el solitario sofá que se encontraba en
medio de la habitación vacía. Alargó la mano para encender la chimenea y miró al techo, tocando la
pluma que colgaba de su cuello, pensando en Hawks.
Izuku abandonó su habitación, suficientemente tiempo había estado encerrado, primero en la celda y
luego en el hospital, ahora quería pasear por la U.A. Salió del edificio y nada mas pisar el asfalto vio a lo
lejos a Mirio y Eri, que jugaban en la hierba.

Una vez los vio con claridad corrió hacia ellos, Mirio lo vio y rápidamente avisó a Eri, señalando en la
dirección por la que venía. La niña sonrió y también corrió hacia Izuku, juntándose ambos en un abrazo,
que acabó con el peliverde por los suelos.

—Deku, estoy muy contenta de que estés bien, te echaba de menos.

—Yo también ti.

Mientras ellos se abrazaban y hablaban, Mirio se acercó y le tendió la mano a Izuku.

—Que bueno verte en perfeto estado, Midoriya —le dijo el rubio con una amplia sonrisa.

—Muchas gracias, Togata-senpai.

Tras reponerse Izuku y Eri, los tres comenzaron a pasear, esta vez la niña agarrada de la mano de Izuku.

—¿Qué tal va todo por aquí? —preguntó Izuku mirando alrededor y centrando su mirada en la niña.

—Tras el ataque de esa mujer, reconstruyeron la U.A en tiempo récord, incluso le añadieron métodos de
defensa más actuales y mas efectivos, eso dice Hatsume, que ha sido la encargada de diseñarlo.

—Ya veo, debo ir con el director y disculparme... al final fue culpa mía.

—No creo que haga falta, tu no lo hiciste queriendo.

Izuku se encogió de hombro, igualmente iría.

—¿Y qué tal avanza Eri-chan con su quirk?

—Hay pocos avaneces, es complicado practicar —se lastimó Mirio.

Izuku le puso una mano en el hombro.

—Estoy seguro que podrás recuperar tu quirk —sonrió el peliverde, animando un poco al Mirio.

—Si, me siento un inútil cuando pasa algo y no puedo ayudar.

Estuvieron un rato hablando mientras caminaban, Eri no se separó en ningún momento de Izuku, y casi
llora cuando le dijo que tenía que irse, rápidamente Mirio sea arrodilló y le dijo que solo iba a ir a clases,
que no iba a volver a irse del todo. Eso sacó una sonrisa a la niña y se despidió. Izuku agitaba la mano
mientras se iba caminó al edifico central de la U.A., tenía que ver al director y a All Might, para contarle
la conversación que tuvo con los portadores.

Una vez dentro del edificio recorrió los pasillos, y se sorprendió al escuchar un grito.

—¡¡MIDORIYA!!

Antes de poder reaccionar, contra su cara se empezaron a restregar dos grandes pechos femeninos,
Midnight se había cercado y abrazaba a Izuku de forma soporífera mientras gritaba. Una vez se apartó,
Izuku estaba mareado con la cara roja y los ojos le daban vueltas.

—Midoriya, que gusto verte, me alegra ver que estas bien, estábamos muy preocupados...
—S-s-si... lo-lo siento...

—No te disculpes

Izuku, avergonzado, miraba a todas partes en el momento que comenzó a sonar la sirena del cambio de
clase y como de pronto una multitud de alumnos de otras especialidades sea acercaron a él para ver como
estaba, de la noche a la mañana se había vuelto famoso dentro de la U.A.

—¡¡PERO SI ES EL DESTRUCTOR DE ACADEMAIS DE LA CALSE 1-A!! —gritó Monoma para


llamar la atención.

Rápidamente, un golpe seco en el cuello lo dejo inconsciente, al mismo tiempo que Kendo lo agarraba y
se lo llevaba.

—Perdona, y me alegro verte de nuevo bien, Midoriya.

—Gra-gracias...

—¡Que pasada!, que fuerte eres, me gustaría entrenar contigo —dijo un chico alto de pelo gris —soy
Tetsutetsu, no sé si te acuerdas, luché contra Kirishima en el festival deportivo.

—Si, me acuerdo y claro que me gustaría entrenar contigo... —respondió con amabilidad y nervios por
estar rodeado de tanta gente.

—¡¡¡¡EHHHHHH!!!!! —del fondo del pasillo unas explosiones comenzaron a resonar y a gran velocidad
un rubio con cara de asesino se abría paso entre la gente, apartándolos hasta llegar a donde estaba Izuku,
al cual le pasó un brazo por la cintura —¡¡EL QUE LO MOLESTE LE ROMPO TODOS LOS HUESOS
DE SU CUERPO!!!

—Kacchan...

Bakugo, agarraba de la cintura a Izuku y miraba a todos a su alrededor con cara de perro rabioso, lo que
bastó para que la gente empezase a irse, ya que les daba miedo o temían que el rubio los atacase, hasta
que finalmente se quedaron solos en el pasillo.

—Kacchan, no vuelvas a hacer eso.

—¿POR QUÉ?, te estaban molestando...

—No, solo me estaban diciendo que estaban felices por que volviese.

Bakugo frunció el ceño y se cruzó de brazos, ladeando la cabeza. Izuku vio ese gesto y se apresuró a
hablarle.

—Pero no te enfades...

—No me enfado... —dijo Katsuki con signos claros de estar enfadados.

—Yo te agradezco mucho que me protejas y me cuides, pero en esta ocasión no era necesario —le dijo
con voz suave, intentando que comprendiese el punto.

Bakugo se rascó al cabeza frustrado y finalmente se relajó.

—Está bien, perdón.

Izuku sonrió.
—Tampoco hace falta que pidas perdón, solo no lo vuelvas a hacer. De todas formas, gracias.

—Bah...

El pecoso le dio la mano.

—Ven conmigo, voy a hablar con le director y a ver a All Might.

—No puedo, tengo clase.

—¿Con quién?

—Present Mic.

—Luego le digo que ha sido cosa mía, ven conmigo, por favor... —le dijo con carita de perrito.

—Está bien, pero le dices tu a Present Mic.

Izuku sonrió de oreja a oreja y dándole un tirón del amano fueron por el pasillo dirección al despacho del
director. Durante el camino, se cruzaron con varios profesores, que saludaban a Izuku y le preguntaban
que tal estaba, hablándole del día de la pelea y disculpándose con él por haberle atacado.

Y cuando estaban llegando al despacho del director, vieron salir de allí a Aizawa, que al verlos, frunció el
ceño y se acercó a ellos.

—Midoriya, deberías estar descansado y Bakugo, deberías estar en clase.

—Aizawa-sensei, yo quería ir a hablar con el director y con All Might, necesito pedirles perdón.

—Midoriya, no hace falta que lo hagas —Aizawa lo miraba y le hablaba con voz calmada —esa mujer te
controlaba.

—Aun así, me siento en la obligación —dijo con determinación.

—Está bien —y tras decir eso miró a Bakugo —ve a clase ahora mismo.

—Pero...

—Aizawa-sensei, por favor, déjele que me acompañe —le suplicó el peliverde, mientras agarraba de la
mano al rubio.

Aizawa los miró con su único ojo, colocándose el parche de su otro ojo y suspiró.

—Que sea la última vez.

Izuku sonrió.

—Si, Aizawa-sensei.

El pelinegro se despidió y dejó a los chicos allí frente a la puerta del director.

—¿Quieres que entre contigo o me quedo aquí?

—Ven conmigo.

Así ambos entraron en el despacho tras haber llamado y que les dieran permiso, y tras un rato hablando
con el director, ambos salieron de allí.
—Ha ido mejor de lo que me esperaba —dijo Izuku.

—La rata te ha dicho que no ha sido culpa tuya, que no tienes que preocuparte por los destrozos, que ya
están solucionados.

—¡Kacchan! —dijo volviendo a mirar a la puerta del despacho —te va a oír...

—Bah...

Y tras caminar otro poco mas llegaron a la puerta de All Might, Izuku miró a Bakugo y le sonrió.

—Como sabrás he manifestado nuevos quirks y quiero decírselo a All Might.

—Si, ya me di cuenta —dijo de forma sarcástica recordando como los uso otra él en la batalla.

El toque en la puerta resonó y a los pocos minutos se encontraban sentados en el sofá, uno al lado del
otro con All Might delante de ellos, escuchando lo que su pupilo le quería decir.
PROTÉGEME

Un brazo salió del interior del gimnasio y atrapó a Hawks antes de que pudiese hacer nada; alguien tiró
de él y perdió un poco la orientación y el sentido, y cuando reaccionó vio ante sí la cara de Endeavor.
Alarmado miró a su alrededor, para ver que el hombre lo tenía agarrado, tumbado en el suelo.

—¿En-Endeavor?

—Perdona si te he asustado.

—Pero, ¿Qué pasa?...

—Nada, solo quería hablar contigo —dijo con voz tranquila.

Hawks estaba algo confuso, pues cuando le dijo que fuese a verle estaba muy serio, incluso dándole un
poco de miedo.

—Yo pensaba...

Endeavor se dio cuenta y le cortó.

—Antes he sido un poco seco porque no podía decir delante de todos que quería hacerte mío.

—¡¿CÓMO?! —la cara de Hawks enrojeció y sus ojos se enfocaron en el cuerpo de Endeavor, que
aunque vestido, usaba una camiseta algo apretada, marcando cada uno de sus músculos e
inconscientemente, el alado elevó sus manos para ponerlas en el pecho del hombre.

—Lo que has oído —dijo el hombre que acercó su boca al cuello del rubio y comenzó a besarle,
haciéndolo estremecer al sentir sus labios, apretó la camiseta del hombre a la altura de su pecho y soltó
un leve jadeo. La imagen de Dabi de esa mañana volvió, ¿Cómo tenía la poca vergüenza de hacer eso con
Endeavor después de engañarlo? Debía hacer caso a Rei y pensar bien, no quería hacer daño a Endeavor,
pero, ¿Por qué era tan difícil pensar? La respuesta debería ser obvia, Endeavor lo trata mucho mejor que
Dabi, lo quiere y lo respeta y aun así, Dabi siempre estaba por encima...

—Endeavor... —le intentó parar Hawks cuando sintió que las manos del hombre se metían dentro de su
camiseta.

—¿Sí? —dijo este deteniendo su avance.

Los ojos color miel de Hawks enfocaron a los azules de Endeavor, en esos momentos la excitación había
aumentado por las caricias y los besos, por lo que su racionalidad había decaído en unos segundos; ahora
mismo solo quiere que ese hombre le bese, le abrace, le folle... le proteja.

—Nada —respondió para alzar su cabeza y juntar sus bocas en un beso que empezó casto, pero fue
tornándose húmedo y pasional. Y unos minutos después, Keigo gemía en el suelo del gimnasio mientras
Endeavor, sobre él lo penetraba mirándole a la cara.
—Entonces conseguiste manifestar los quirks del tercero y el cuarto.

All Might atendía a las explicaciones de su pupilo, le contaba lo que habló con los portadores, contando
también que ellos habían enterrado los recuerdos negativos, pero omitiendo que le dijeron que podrían
volver a salir.

—Pero es raro —dijo Bakugo —en la libreta que nos diste —miró a All Might —esos quirks no eran tan
potentes. Eran poderes bastante mediocres.

—Eso lo puedo explicar fácilmente —respondió el hombre — el One For All es un quirk que potencia,
por lo que al entrar en contacto con los quirks de los demás portadores y retenerlos en su interior y con el
paso de los años ha ido potenciando esos quirks, haciéndolos mucho mas potentes que sus originales.

Bakugo miró a Izuku, pensando en ese momento en la pelea, como uso esa pantalla de humo y luego la
acumulación de energía cinética, también pensó en el resto de quirks y se estremeció al pensar que en
algún momento el peliverde tendría a su disposición esos poderes. Sintió un poco de envidia, una envidia
sana y orgullo ya que después de todo, el quirkless de Deku iba a ser importante.

—Eh, tu —le dijo a su novio haciendo que este lo mirase.

—Aunque tengas veinte mil quirks voy a superarte, que no se te olvide.

—No tengo la menor duda, Kacchan.

Ambos rieron, y All Might pudo ver la sintonía y la química que emanaban esos dos, sin duda estaban
hechos el uno para le otro.

Hawks se encontraba tumbado en el suelo del gimnasio, desnudo y sudando, su respiración estaba
agitada, y sus alas sufrían pequeños espasmos debido a lo sucedido hace unos minutos, todavía sentía su
interior dilatado por las embestidas del hombre, aun lo notaba dentro de él. Alzó la mirada para ver como
Endeavor se comenzaba a vestir de espaldas a él.

Se pasó las manos por la cara para limpiar un poco de ese sudor y se incorporó también para sentarse,
habiendo relajado un poco su respiración.

—Sé lo que ha pasado —dijo Endeavor con voz pausada y sin volearse para mirar al rubio. Ya había
acabado de colocarse su camiseta y en la parte de abajo solo llevaba la ropa interior, alargó la mano para
agarrar los pantalones cuando dijo esa frase.

Hawks se sobresaltó, ¿Cómo era posible?, aunque si lo pensaba bien, era normal que lo hubiesen visto,
era le número dos, llamaba la tención por la calle, además varios coches de policía llegaron mientras él se
iba con el hombre del abrigo azul.

No dijo nada, miró al suelo intentando pensar una respuesta que no fuese que había venido de chupársela
a Dabi y se encontró con un Twice doble.

—Yo...
—¿Por qué no me llamaste? ¿o por qué no me lo has dicho antes? —preguntó ahora sí, volteándose para
quedarse sentado frente al rubio, que con ojos de perrito lo miraba culpable, una sensación que dese hacia
un tiempo no abandonaba su cara y Endeavor lo sabía y se frustraba al no ser capaz de que el rubio
confiara en él para saber que le pasaba, él no quería ser pesado y preguntarle cuando era obvio que no se
lo quería decir.

Sus alas comenzaron a moverse y cubrir el cuerpo del rubio, sintiéndose incomodo e indefenso, y debido
a que todavía no habían crecido del todo no lo tapaban completamente, lo que aumentaba la vergüenza.

—Keigo... no te lo digo para reprochártelo, solo quiero saber. Si te hacen algo, me guardaría saberlo.

—No quería molestarte, ya suficiente tienes con tus cosas para preocuparte por tonterías.

—¡¡¿TONTERIAS!?? —gritó asustando al alado.

Al ver su reacción, Endeavor suavizó su expresión y su tono.

—Perdón. Keigo, que te ataquen no es una tontería. He preguntado, pero nadie sabe mucho, solo que te
vieron salir de allí subido a una plataforma de hielo.

Hawks alzó la cabeza para mirarlo, vio al pelirrojo enfocando su mirada en él, su camiseta negra sin
mangas apretada y solo ropa interior en parte baja, y sentado de esa forma se marcaba con claridad toda
su entrepierna.

—Creo que me atacó Himiko Toga, de la Liga de Villanos.

Endeavor se alteró.

—¿La Liga?... ¿todavía están vivos?

—Eso parece, pero tampoco se mucho más, ella apareció transformada en Twice...

—Entiendo —Endeavor miró al chico y vio su cara de contrariedad —cuando pasó todo aquello,
perdimos la pista a toda la Liga, y Shigaraki está en paradero desconocido. Un equipo está tratando de
encontrarlo.

—Yo perdí la pista de Shigaraki antes del ataque, el único que podría saber donde esta es Dabi, pero...

Endeavor apretó el puño.

—Cuando atrape a ese malnacido se va a enterar...

Hawks lo miró, no pudo evitar sentir un poco de molestia al ver a Endeavor hablar así de Dabi.

—Supongo...

El pelirrojo se calmó y se acercó un poco al chico para acariciarle la mejilla.

—Pero tu estás bien ¿no?

—Si, solo fue un susto... además ese hombre me salvó.

—¿Sabes quién es?

—No, no me dijo su nombre ni le vi la cara.


—Entiendo, pero un quirk de hielo...

—Lo he pensado, pero no creo que tenga que ver con la familia de Rei.

Endeavor, agarró a Hawks y lo cargó en brazos para sentarlo en sus piernas, apoyando su espalda en su
pecho.

—¿Endeavor?

Este pasó sus brazos, rodeando su cuerpo y apretándolo suavemente.

—Quiero que sepas que estoy aquí para lo que necesites, cualquier problema, cualquier cosa que te pase
puedes acudir a mi —dijo elevando una de sus manos y acariciado su barbilla desde atrás.

Hawks echó la cabeza hacia atrás, sintiendo el cuerpo del hombre, sus brazos y su mano en su barbilla.

—Lo sé, por eso estoy contigo...

Nada mas decir eso, notó como la mano que estaba en su barbilla subió y los grandes dedos de Endeavor
comenzaron a recorrer sus labios, con suavidad, hasta que finalmente introdujo uno en la boca,
sorprendiendo un poco a Hawks, pero rápidamente siguiéndole el juego y comenzar a chupárselo.
Rápidamente, sintió como bajo su cuerpo, algo se abultaba, se encontró nuevamente sentado en la
entrepierna de Endeavor, el dedo entraba y salía de su boca, como un niño que chupaba un helado; la
saliva empezaba a caer por la comisura de los labios; ambos volvían a estar duros y los gemidos de
Hawks eran ahogados con ese dedo que entraba y salía de su boca. Y antes de darse cuenta se
encontraron nuevamente en el suelo, sucumbiendo nuevamente al deseo y la pasión de sus cuerpos.

Horas después, en la oscuridad del cuarto de Endeavor, Hawks abrió sus ojos; su móvil estaba vibrando y
hacia ruidos obre el tatami, con pesadez en los ojos y el cuerpo algo dolorido por las sesiones de sexo de
ese día, agarró el teléfono y miró la pantalla para automáticamente abrir los ojos e incorporarse
rápidamente en el futón.

Tragó saliva mientras veía el mensaje en la pantalla.

<Te espero mañana donde siempre>

Hawks cerró los ojos y se llevó el teléfono al pecho.

—Allí estaré, y pondremos punto y final a todo esto...


KATSUKI E IZUKU

Izuku y Bakugo caminaban por los pasillos de la U.A, la vista a All Might había sido productiva, se
habían puesto al día con todo y tras comer los tres, y pasar mas tiempo, la tarde noche había llegado y se
dirigían a su habitación, ya que nuevamente la habían empezado a compartir, y esa noche Izuku tenía
planes.

—Kacchan... —dijo con voz suave.

Cuando el rubio fue a girarse para mirarlo, el peliverde se le lanzó encima, aprisionándolo contra la pared
y robándole un apasionado beso, metiendo sus manos dentro de su camiseta sorprendiéndolo.

Una vez la sorpresa lo dejó pensar, agarró al chico de la cintura y lo apartó levemente, dejando al
descubierto la rojez en su cara y el hilo de saliva que le recorría la barbilla.

—Deku... ¿Qué haces?... —dijo casi sin aliento.

—No me parece bien que siempre tomes tú la iniciativa... quiero estar contigo.

Bakugo esbozó una risita y miró la cara del peliverde, lo agarró de la cintura y se volteó para ponerle a él
contra la pared y ser él ahora el que iniciase el beso, un beso que estremeció a Izuku, y lo hizo soltar un
leve jadeo, ahogado por la lengua de Bakugo que se introducía en su boca y jugaba con la suya. Sus
manos viajaron al interior de la camiseta del pecoso, alzándola para posarlas sombre sus caderas,
atrayéndolo hacia él y provocar que sus entrepiernas chocasen, eso hizo que Izuku gimiese, momento que
provechó Katsuki para dar un tirón a su camiseta y quitársela y lanzarla lejos, asustándolo.

—¡Kacchan... estamos en el pasillo!

—Me da igual —tras decir eso atacó los pezones del chico aprisionándolos con su boca y dándole
pequeños mordisquitos al mismo tiempo que los movía con la lengua, esto llevó a Izuku a enrojecerse
aun más y gemir, tratando de tapar su boca, pero Bakugo le agarró las manos para que no lo hiciese.

Volvió a subir y junto su frente con la de Izuku.

—No hagas eso, me gusta oírte gemir.

—Ka-Kacchan...

Katsuki también estaba muy excitado, volvió a devorar la boca del chico mientras sus manos llegaron a
sus pantalones, metió algunos dedos dentro de prenda y comenzó a bajárselos, siendo detenido al instante
por el chico.

—No, Kacchan... nos van a ver.... vamos a la habitación...

—Ir, vamos a ir, pero tú vas a ir sin nada —y tras decir eso consiguió bajárselos del todo y tras forcejear
un poco consiguió desnudar completamente al pecoso.
Bakugo agarró su ropa y lo observó en la pared, tapándose como podía, siendo difícil pues la erección le
impedía taparse completamente. El rubio soltó una sonrisita pícara y le tendió la mano para que fuesen
juntos.

—Kacchan...

—No vengas con esas, que sé que te excita todo esto.

—Si, pero me pueden ver...

—¿Y cuál es el problema?

—¿QUÉ CUAL ES EL PROBELMA? —gritó casi indignado el peliverde haciendo reír a Bakugo.

El rubio lo admiró, en ningún momento el chico perdió su erección, por lo cual, lo que decía no coincidía
totalmente con su cuerpo, y pensó.

—Vale, te devuelvo tu ropa si te portas bien.

—¿Portarme bien?

—Si, te devuelvo un calcetín si me das un beso.

—Kacchan...

Bakugo se guardó la ropa detrás de él y puso la cara para que le diera un beso, Izuku rodó los ojos y
sonriendo, porque en el fondo le gustaba todo eso, se acercó a él y lo besó.

—¿Bien?

—Aquí tienes tu calcetín.

Bakugo miró detenidamente como el chico se lo colocaba.

—Te doy el otro si me quitas la camiseta.

Izuku volvió a rodar los ojos y se acercó rápidamente al rubio mirando a los dos lados del pasillo y con
movimientos rápido le arrebató la prenda, quedándose un poco pasmado al ver a su novió con el torso al
descubierto.

—Aquí tienes tu premio —le tendió el otro.

—Kacchan... vamos ya a la habitación... quiero... —decía con la voz entrecortada pues estaba
sobreexcitado.

Bakugo rio, sabiendo lo que quería, y le enseño sus pantalones.

—Te los doy si me la chupas.

Izuku abrió los ojos y miró a ambos lados.

—¿Aquí?

—Si.

Izuku miró a la abultada entrepierna de Bakugo, alzó la vista para mirarlo al os ojos, en ellos podía ver
claramente que disfrutaba de todo eso; volviendo a mirar a los dos lados se acercó y se arrodilló ante él,
alzó sus manos para agarrar la goma del pantalón y bajarlo lo justo para liberar el miembro erecto y
palpitante de su novio, que acabó a la altura de su boca.

—Kacchan...

—Todo tuyo, Izuku.

A esas alturas, la mente del pecoso estaba completamente turbada y repleta de estímulos, por lo que
agarró las piernas de Bakugo y se introdujo su pene en la boca, comenzando a hacer movimientos hacia
delante y hacia atrás, sacándolo y entrándolo en la boca, haciendo que Bakugo por un momento perdiese
la concentración y gimiese. La sensación fue de lo mejor, hacia mucho que no lo hacían y un escalofrío
recorrió el cuerpo del rubio, que soltó la ropa del chico que tenía agarrada a su espalda y trasladó sus
manos a la cabeza de Izuku, acariciándole mientras chupaba.

Poco después, y notando como su pene estaba húmedo y caliente y sintiendo que estaba al borde de
correrse detuvo a Izuku y lo alzó asiéndole por las axilas.

—Vamos, toma —le tiró la ropa para que se vistiese, cosa que hizo muy rápido, y agarrándole de la mano
corrieron dirección a las habitaciones. Llegaron a la del peliverde, abrieron y al entrar cerraron al puerta
y en la oscuridad de la habitación se envolvieron en sus brazos y se besaron apasionadamente,
arrebatándose la ropa el uno al otor de forma salvaje y una vez desprendidos de toda la ropa, Bakugo
lanzó a Izuku a la cama, cayendo con las pineras separadas, Katsuki se tiró encima suya quedando justo
entre sus pineras y mientras se besaban hacia movimientos circulares, provocando gemidos y jadeos en el
pelvierde al notar su entrepierna y la del rubio friccionarse entre ellas.

Agarrando y separando sus piernas aún mas, alzando su cadera, Bakugo apuntó su pene para introducirlo
dentro de Izuku, lo miró para ver si estaba preparado.

—Hazlo ya.

Dicho y hecho, Bakugo comenzó a meter su miembro dentro de Izuku, haciéndole soltar gemidos y
jadeos entrecortados, no tardó mucho en meterla completamente y una vez acomodado entre sus piernas,
se volvieron a mirar, el chico de ojos verdes tenía una expresión de gozo sin igual, una visión celestial
para Katsuki, que viendo todo eso comenzó a mover sus caderas, estremeciendo a Izuku y haciéndole
gemir aún mas.

El vaivén se repitió durante varios minutos, aumentando a cada rato su velocidad y dureza; Izuku acabó
abrazado al toroso de Bakugo mientras este le pasaba los brazos por el cuello y se besaban, hasta que casi
como si fuesen una sola persona acabaron corriéndose al mismo tiempo, Izuku sobre su abdomen y
Katsuki en el interior del peliverde.

Tumbados sobre la cama, ambos respiraban y exhalaban exhaustos y sudando. Una sonrisa se dibujó en
la cara de Izuku, que apoyándose sobre un brazo, se volteó para quedar frente a Katsuki, al cruzar
miradas él también sonrió.

—No vuelvas a hacer eso... —dijo con voz infantil y cara de perrito.

—Si a ti es al que mas te ha gustado... eres un nerd pervertido —respondió riéndose el rubio.

—Eso no es cierto, me ha dado mucha vergüenza...

—Podrías haberme detenido y no lo has hecho...

—Eso es...
Bakugo lo interrumpió dándole un golpe en al frente con el dedo.

—La próxima vez si de verdad no quieres hacer algo, solo llámame por mi nombre y así sabré que lo
dices en serio. —dijo con la voz mas tranquila y acomodándose en la cama.

—¿Me lo prometes?

—Te lo prometo si admites que te ha gustado.

Izuku se sonrojó y miró a otro lado.

—Si me ha gustado... pero me ha dado mucha vergüenza.

—Suficiente —Bakugo envolvió en sus brazos a Izuku y lo atrajo hacia él para tumbarlo en su pecho. El
peliverde se dejó mimar y abrazó a su novio, acomodándose mejor sobre él, oyendo con claridad el
sonido de su corazón, sonido con el que al cabo de un rato cayó dormido.
AMOR Y DOLOR

Era por la mañana y en la puerta de la clase de 1-A se reunían varias personas, todos alumnos de otras
especialidades que venían a interesarse por Izuku, este se encontraba allí, frente a todos; a sus espaldas el
resto de sus compañeros le hacían las veces de defensas por si alguno le quería abroncar por lo que pasó,
pero en general todos preguntaban por él, por sus habilidades.

Esta vez, Bakugo se encontraba a su lado, pero a diferencia del otro día, no gritaba a todos, solo protegía
al peliverde. Miraba a todo el que se le acercaba, pero una vez notaban su presencia se mantenían a cierta
distancia, solo un par se habían atrevido a acercarse mas de la cuenta, conocía a ambos por lo que no les
dio importancia.

—¿Qué haces aquí, Monoma? —preguntó Shinso, que se encontraba al lado de Kaminari, unos pasos
detrás de Izuku.

—Vengo a ver al destructor de nuestra querida Academia —respondió. Y fue acabar de decir esa frase
cuando un escalofrío le recorrió la espalda, giró la cabeza y vio a Kendo con la mano alzada a punto de
asestarle un golpe; rápidamente se volteó y suplico por su vida, pero la chica no hizo caso, le dio el golpe
y se lo llevo de allí.

Al poco, los murmullos de los alumnos se empezaron a acallar, pues atravesando la marabunta de
estudiantes avanzaba Aizawa, que con cara de sueño y enfado miraba a todos al pasar hasta llegar a la
puerta de su clase, donde se giró para quedar frente a todos.

—Todos a vuestra clase, ahora.

Rápidamente todos los alumnos que allí se reunían salieron corriendo hacia sus respectivas clases.
Aizawa no se apartó de la puerta hasta que el ultimo de ellos hubiese entrado, luego se volteó y miró a su
propia clase, para enfocar su vista a Izuku.

—Bienvenido, Midoriya, espero que todo esté bien.

—Si, Aizawa-sensei, todos son muy amables conmigo... mas que nunca...

—Bien, todos a sus sitios —alzó la voz mientras entraba y se ponía frente al atril, dejando unos papeles,
y una vez todos se sentaron, comenzó su clase como cada día.

Unas horas después, una vez la sirena dio inició al descanso entre clase y clase, en uno de los baños del
edifico, un pelirrojo agarraba a un rubio por la cintura contra la pared, devoraba sus labios, provocando
pequeñas chispas, que gracias al ligero endurecimiento de la piel de Kirishima no resultaban afectados.

Kaminari pasaba las manos por la espalda del pelirrojo, notando como la lengua de este invadía su boca y
la hacía suya, dando un pequeño salto, cruzó sus piernas por la cintura de Kirishima y este lo agarró del
culo para apretarlo con la pared y así hacer que no se cayese.

Sus bocas se separaron un instante, lo justo para que sus miradas se cruzasen, excitados. La cadera de
Kirishima empezó a dar pequeños golpes contra la entrepierna de Denki, lo que le hizo jadear.
—Kiri, no nos da tiempo... —dijo con la voz entrecortada.

—¿Seguro? —al decir esto, el pelirrojo escurrió su mano por el culo de Denki y bajó su pantalón lo justo
para liberar el punto de entrada, algo que sorprendió al rubio, que gimió.

—Kiri...

—Shhhh —Eijiro sujetando a Kaminari con un brazo sacó su pene, ahora completamente erecto, y con
cierta habilidad lo puso en posición y con un ligero movimiento comenzó a meterlo dentro del chico
eléctrico, cosa que le hizo gemir y abrazarse mas al pelirrojo, gimiéndole en el oído. Una vez estuvo
completamente dentro comenzó a moverse entrando y saliendo de él.

Unos minutos después, ambos salían de ese baño, con algunas gotas de sudor y las caras completamente
rojas, tratando de regular sus respiraciones. Denki se ajustaba su pantalón mientras Kirishima se colocaba
su camisa bien.

—Oye, Kiri...

—¿Sí?

—Esta noche podríamos hacerle una visita a Shinso —dijo guiñándole el ojo y esbozando una risita
picara. Kirishima lo miró con la ceja levantada y rápidamente sonrió de medio lado mientras ponía lo
brazos en jarra.

—¿Todavía quieres mas?

Denki se pegó mas al pelirrojo y le agarró por la cintura pegando su cabeza a su hombro y comenzando a
caminar mientras comenzó a sonar la alarma de vuelta a clases.

Unas horas después, ya habiéndose acabando las clases, Todoroki se encontraba sentado bajo uno de los
árboles de los terrenos de la U.A., por la zona trasera del edificio de los dormitorios. Estaba sentado
sobre la hierba, cobijado bajo la sombra de un árbol, mirando al cielo mientras un leve rayo de luz le
impactaba directamente a la cara.

Al ver esa mañana a Izuku de vuelta en clase, no había podido evitar pensar en todo lo que había pasado
y él no recuerda. Ya habían hablado con él y le habían contado mas o menos las cosas que pasaron
cuando Dabi y Lady Lie los tuvieron presos. Aún era incapaz de creer algunas cosas, aún era incapaz de
creer que Dabi les hubiese hecho todo eso, y mas que por él y por las supuestas agresiones físicas que
sufrió por su parte, lo que mas impotencia le daba era lo que le hizo a Izuku.

Midoriya lo había ayudado y salvado en mas de una ocasión, sin contar que era uno de sus mejores
amigos y no había podido hacer nada para ayudarlo en esos momentos. Esa sensación le ardía por dentro,
pensar en que, por su culpa, Dabi había podido acercarse a ellos, él llevó a Dabi con Izuku, le dio acceso
a hacerle daño.

Todoroki cerró los ojos porque por un intente en su mente aparecieron imágenes de Dabi y él, besándose,
acariciando sus cuerpos, dejándose llevar por la pasión; recuerdos que hasta hace poco tiempo le
hubiesen provocado rubor, nervios y posiblemente una erección y que a día de hoy le daban asco. Había
confiado ciegamente en él y lo había engañado y manipulado para a saber que.

Sin dejar caer la cabeza sintió como sus ojos se humedecían, la impotencia, la sensación de saberse
engañado, la forma en la que lo utilizó, era tal la frustración que no pudo evitar las lágrimas, y pensar en
Izuku le hizo romperse y llevarse las manos a la cara para acabar llorando.
Mientras lloraba, imágenes de Izuku pasaban por su cabeza, aquella vez en el festival deportivo, su
enfrentamiento con él y como le hizo ver las cosas de otra forma, las veces que había sido amable con él.
Izuku era una persona muy importante para él y había permitido que le hiciesen daño.

Su llanto se intensificó al pensar en Izuku, en lo que sentía por él y en como con la llegada de Dabi,
pensó que desaparecerían esos sentimientos, y pareció funcionar, pero nuevamente estaban allí,
reclamando atención. Ya había renunciado a ellos hacía tiempo, en cuanto vio el claro interés de Izuku
por Bakugo y todo se volvió imposible cuando vio que Bakugo respondía a esos sentimientos. Había
renunciado a Izuku incluso antes de saber que estaba enamorado de él.

—¿Todoroki?

Con la cara húmeda y los ojos rojos, Shoto miró frente a él para encontrarse con el delegado, que lo
miraba con cara de preocupación y se ponía en cuclillas frente a él para interesarse.

—¿Estás bien? ¿Ha pasado algo?

Todoroki se frotó los ojos rápidamente, pretendiendo hacer como si Iida no lo hubiese visto llorar.

—No, no es nada... estoy bien.

Tenya lo miró con una ceja levantada, y sin decir nada se sentó a su lado.

—Soy el delegado y debo velar por que los alumnos a mi cargo estén bien, y tú está claro con solo verte
que no estas bien.

Shoto agachó la cabeza, aunque últimamente lo había hecho mucho, no le gustaba mentir, es más, no se
le daba bien.

—Tienes razón, pero no es nada serio, de verdad. Simplemente han pasado cosas y necesito procesarlas.

—Lo entiendo, pero sabes que nos tienes a todos por si necesitas algo, no tienes que llevarlo tú solo —le
respondió el chico de gafas.

Todoroki volvió a frotarse los ojos y respiró hondo.

—Lo sé, sois mis amigos.

Iida sonrió al escuchar eso, se levantó y le tendió la mano.

—Venga, vamos con los demás...

Shoto miró esa mano tendida hacia él, sin duda no se merecía tener esos amigos, sonrió levemente y
tomó la mano para levantarse e irse junto con Iida al interior de los dormitorios.

—¿Dónde está?

Hawks miraba la pantalla del teléfono móvil, llevaba media hora esperando en aquel callejón. Había
vuelto a mentir a Endeavor, le había dicho que iba a su agencia cuando en verdad estaba en un callejón
para volver a verse con Dabi.
El villano le mandó un mensaje la noche anterior de que se verían donde siempre, y ahí estaba, puntual,
pero Dabi se retrasaba y Hawks empezaba a ponerse nervioso y sus alas empezaban a vibrar.

Fue entonces cuando sin previo aviso, unos brazos salieron de su espalda y le rodearon el torso, sintiendo
una cabeza reposarse sobre su hombre y notando como un cuerpo se dejaba caer en el hueco de sus alas,
provocándole un leve jadeo.

—Hola pajarito, ¿me esperabas? —dijo con voz suave al oído de Hawks.

—Sabes que sí, suéltame...

—¿Seguro quieres que te suelte? —dijo esto y apretó su agarré, chocando su entrepierna con el culo de
Hawks, mientras sus manos pasaron por dentro de su camiseta —¿seguro?

—Da-Dabi...suéltame... hoy quiero hablar contigo, solamente.

Dabi le hizo caso, le soltó y se alejó de él para recostarse en una de las paredes y mirarle.

—Tu dirás, pajarito.

Hawks intentó recuperar el aire, Dabi sabía bien que hacer y donde tocar para encenderlo, sintiendo como
su pene crecía dentro de su pantalón, intentó concentarse y se alejó un poco de él.

—Dabi.

—¿Sí?

El rubio no sabía bien como enfocar la situación, lo mas rápido sería decirlo claramente y depende de lo
que el dijese tomaría una decisión. Internamente, Keigo quería que Dabi no le dijese que si le quería, lo
haría todo mas complicado.

—¿Qué sientes por mí?

Dabi comenzó a reírse.

—¿A qué viene eso ahora?... ¿me buscas, me comes la polla, te follo y ahora quieres saber lo que siento
por ti? —Dabi reía aún mas haciendo sentir a Hawks como un tonto al decir esas cosas en voz alta.

—Respóndeme.

Dabi vio la seriedad en la cara del rubio, se separó de la pared y caminó dando vueltas a su alrededor,
pensando en que sacaba él sabiendo eso, tras darle alguna vuelta supo que tenía que ver de alguna forma
con Endeavor, por lo que si podía fastidiar a ese imbécil lo haría.

—Keigo, aunque te cueste creerlo me gustas, sin duda siento algo muy fuerte por ti —Dabi ahora hablaba
con total sinceridad, no hizo bromas, no se reía, hablaba totalmente en serio —podría decir que estoy
enamorado de ti.

Hawks recibió esas palabras como un golpe, no era lo que esperaba, Dabi no debía estar enamorado de él,
eso le hacía todo mas difícil, sobre todo porque Hawks también sentía lo mismo por él.

—¿Y qué pasa con Shoto? —dijo intentó buscar algún resquicio de que todo lo que le dijo el villano
fuese mentira.

Dabi arrugó la cara, mostrando asco.


—Lo de ese niñato fue para poder cumplir un plan de Shigaraki, nada mas.

—No mientas, tú mismo me dijiste que estabas sintiendo algo por él.

—Pues era mentira —Dabi se puso a la defensiva, todo lo que tenía que ver con el menor de los Todoroki
le alteraba y le ponía de mal humor.

—Pues para ser mentira bien que te lo follabas también.

—¡¡ERA POR EL PLAN!! —gritó enfurecido.

El grito fue mas intenso de lo esperado y Hawks dio un paso atrás, no hacía falta ser muy listo para ver
que realmente Dabi no sentía nada ahora por Shoto, y si acaso sentía algo era repulsión y odio.

—¿Por qué les hiciste eso a ellos? ¿Por qué los atacaste? ¿Por qué le hiciste eso a Midoriya? —Hawks
tenía esa culpa dentro de él, estar enarmonado de un villano capaz de llegar a esos extremos.

—Tachibana me tenía controlado también, fue una fortuna que se fuese —mintió.

Hawks sabía que era mentira, Izuku les contó todo, que era él el que pedía a la mujer que el chico se
dejase hacer de todo.

—Ya veo... —se quedó callado un momento mirándole a la cara —Dabi, si de verdad estas enamorado de
mí, no me mientas.

Dabi abrió los ojos, era imposible que le descubriese mintiendo, nadie lo había hecho. Manteniendo su
pose y semblante, para no dar señal de desconcierto, buscó algo rápido para salir de ese momento.

—Pajarito...

—¡¡¿QUÉ?!! —gritó Hawks.

Por un instante, Dabi se volvió pequeño en comparación con el rubio, se sentía débil y acorralado, pero
rápidamente, sus ojos se afilaron, recordando que fue él el que tiempo atrás fulminó a ese pájaro
quemándole las alas. Con furia envolvió su cuerpo en llamas azules, asustando a Hawks que dio unos
pasos atrás.

—Mira, Keigo, no estoy para tonterías, te he dicho lo que siento por ti como tu querías. ¿Ahora que me
das tu a cambio?...

El rubio acabó contra la pared, con la alas extendidas, que vibraban sin parar al recibir el calor de esas
llamas, recordando todo lo que pasó aquel día.

—Dabi, para... —Hawks vio como las llamas taparon las dos salidas del callejón, y como Dabi avanzaba
hasta quedar frente a él.

—Yo te he dado lo que querías, ahora yo quiero algo también —dijo con una sonrisita en los labios.

Puso las dos manos a cada lado de la cabeza de Hawks, reduciendo sus llamas, dejando únicamente las
que taponaban las salidas; acercó su cara a la del rubio hasta juntar sus narices.

—Keigo, aunque te cueste creerlo yo te quiero de verdad, es algo mucho mas fuerte de lo que yo mismo
entiendo. Pero ese sentimiento no va a impedir que, si me jodes, yo te joderé a ti y no en el buen sentido,
¿entiendes?
Hawks asintió, completamente intimidado como nunca en su vida. Dabi vio su cara y suavizó su
expresión.

—Venga, no vayas a llorar ahora, ¿quieres un besito?

Hawks alzó un poco la mirada para cruzarse con esos ojos azules, que fijándose bien, se dio cuenta que
eran muy parecidos a los de Endeavor. Era una completa estupidez y nadie en su sano juicio diría que sí,
pero Hawks hacía tiempo que tenía le juicio trastocado.

—Si, quiero.

Dabi sonrió y acercando su cara, junto sus labios con los del héroe, y poco a poco ese beso fue
tornándose mas cálido, mas pasional y húmedo hasta que ambos acabaron gimiendo en el suelo de aquel
callejón.
DECISIÓN

Todoroki e Iida entraron en el edificio de los dormitorios, al atravesar la puerta vieron que varios de sus
compañeros se encontraban allí, cada uno con sus cosas; algunos hablando en la mesa de forma animada,
algunas chicas en los sofás.

Iida se adentró un poco mas al sitio, dejándole la puerta abierta al medio pelirrojo para que entrase
también del todo y una vez dentro, la vista de Shoto fue a parar a uno de los sofás, donde pudo ver a
Izuku y Bakugo sentados, muy pegados y hablando de algo. La presión que sentía siempre que los veía
juntos volvió a aparecer; pero lejos de sentir rabia o frustración, sentía tristeza, pena por no ser él mismo
el que hiciese feliz al peliverde. Hacía tiempo que había renunciado a él, pero los sentimientos no se
apagan como una lampara. Se contentaba con ser uno de sus mejores amigos.

—Todoroki, vamos con los demás —dijo Iida adelantándose y caminando hacia la mesa donde se
encontraban Uraraka y Tsuyu. Shoto asintió y lo siguió, siendo recibidos por las chicas se sentaron con
ellas.

—Kacchan, muchas gracias por lo de hoy —dijo el peliverde apoyando su cabeza en el hombro del rubio.

—¿De qué hablas?

—Pues, me hiciste caso y no fuiste grosero con los demás.

—Bah... me dijiste que no les dijese nada, y eso hice...

—Por eso, muchas gracias. A mí me abruma un poco que todos me presten tanta atención, pero no está
bien gritarlos ni asustarlos.

Bakugo pasó su brazo por el hombro del peliverde y lo pegó mas a él.

—Pero si veo que alguno de esos extras te intenta hacer algo lo mataré.

Izuku se rio.

—Está bien.

Algo alejado de todos, en lo alto de la escalera, Aoyama miraba al grupo con los ojos nerviosos, su
mirada estaba enfocada en Izuku, su respiración estaba acelerada y sus dedos jugaban para mantener esos
nervios a raya. Agarró el teléfono, que no había parado de sonar desde esa mañana, miró la pantalla.

<Esta noche, tras el restaurante Usagi>

Aoyama tragó saliva y subió las escaleras, dando pequeños espasmos y temblores mientras avanzaba.

Endeavor se encontraba en el despacho de su agencia, revisaba unos papeles. Se acomodó en su silla y


miró por la ventana, ya casi se había puesto el sol; dejó los papeles en la mesa y agarró su teléfono móvil,
buscando en la pantalla alguna notificación de Hawks, pero sin éxito.
Enji había notado que el rubio llevaba un tiempo raro, no lo evitaba totalmente, pero lo sentía distante,
sin contar las mentiras que le decía últimamente.

—¿De verdad piensas que me voy a creer que vas a tu agencia? —dijo para si Endeavor mirando su
móvil —¿Por qué me mientes?

—Jefe —la puerta se abrió y Burnin asomó la cabeza —ya es hora de cerrar, ¿te quedas?

—No, yo también vuelvo a casa. Dile a la patrilla nocturna que si pasa algo me avise.

—Hecho.

Una vez la chica de pelo verde llameante salió del despacho, Endeavor se levantó y miró nuevamente por
la ventana.

—¿Por qué me mientes, Keigo?

Dabi atravesó la puerta de la base, cerrando tras de sí la distorsión del espacio donde se encontraba.
Caminando por el pasillo sonreía y jugaba con la pluma de su cuello; estaba contento, acababa de follarse
a su pajarito otra vez, por lo que su estado de ánimo era mucho mejor de lo que podía desear.

Al llegar a la sala central, se encontró a Geten sentado, y al verlo entrar se levantó como un resorte.

—Buenas noches, señor.

Dabi entró con una amplia sonrisa y saludo cordialmente al chico de abrigo azul, sorprendiéndole y
alterándolo un poco, ya que pensaba que en cualquier momento haría algo. Lo vio acercarse a su sillón y
sentarse, apoyando sus piernas en el reposabrazos y sonriendo mientras admiraba la pluma roja de su
cuello.

—¿Señor?

Geten se asustó al ver a su jefe tan contento, nunca lo había visto así, por lo que no sabía si era algo
bueno o malo. No tuvo tiempo de pensar mas, pues la puerta volvió a abrirse.

—Dabi —dijo Skeptic entrando en la sala.

—¿Qué pasa?

—Y he acabado de editar el video.

—Bien —dijo sin apartar la mirada de la pluma —quiero que hagas un cambio, quita todo lo que tiene
que ver con Hawks, no quiero meterle en todo esto.

Skeptic resopló.

—Me lo podías haber dicho antes...

Dabi se incorporó y lo miró, frunciendo el ceño.

—Pero te lo estoy diciendo ahora, ve y hazlo.

El pelinegro rodó los ojos, asintió para acto seguido salir de la sala.

—Geten —llamó Dabi con tono serio, aliviado así al chico del abrigo, que vio como volvía a su humor
normal.
—¿Si, señor?

—Sigue y dime la rutina diaria de Natsuo Todoroki.

Cuando el sol empezaba a ponerse y el cielo pasó de azul a naranja, Hawks se encontraba justo en la
puerta de la casa de los Todoroki. Cuando acabó su encuentro con Dabi, sentía tal vergüenza que no
podía volver a casa, por lo que decidió hacer su mentira realidad e ir a su agencia, saludó a sus empleados
y comprobó que Mirko estaba haciendo bien su trabajo de jefa sustituta.

Y acabó entreteniéndose, algo que le ayudó a despejar la mente. Ahora estaba frente a la puerta de la
casa, sus alas, algo mas grandes que antes de salir de casa reposaban en su espalda, debía tomar una
decisión, una decisión que a simple vista podría ser fácil de tomar, pero que para él no lo era.

Abrió la puerta, para toparse con Fuyumi, que iba hacia él.

—Hola, Keigo, ¿Qué tal?

—Bien, Fuyumi —Hawks miró a la chica bien y la vio bien vestida —¿vas a salir?

—Si, he quedado...

Hawks sonrió y alzó las cejas varias veces.

—¿Un chico? —preguntó de forma cotilla.

La chica se puso roja.

—Puede ser... bueno... te dejo, me voy...

—Pásalo bien.

—Gracias —dijo la chica mientras doblaba la esquina y se iba.

Hawks, sonrió y entró en la casa, pudo oler algo bueno que venía de la cocina, se acercó y vio a Rei y
Natsuo, ambos mano a mano con la cena.

—Hola —saludó el rubio.

Natsuo se giró y le sonrió mientras le saludaba; Rei hizo lo mismo y tras hablar un poco los tres, Hawks
se dirigió a su habitación, la que ahora compartía con Endeavor. Allí se puso cómodo, quitándose la ropa
de la calle, la cual si agudizaba bien el olfato podía sentir el aroma de Dabi. La lanzó al cesto de la ropa
sucia y estuvo un instante desnudo frente al gran espejo de la habitación, se contempló, vio su cuerpo,
seguía estado en perfecta forma, mucho trabajo le había costado mantener su figura y su estado de forma,
además sus alas cada vez eran más grandes, ya casi lo cubrían del todo.

Estuvo un rato mas contemplándose en el espejo, delimitando su cicatriz de la espalda y de su cara, ya no


le repugnaba tanto, y menos cuando Dabi y Endeavor se la acariciaban y le besaban, le hacían sentirse
único.

Se frotó la cara y agarró una ropa más cómoda, una camiseta blanca con dos agujeros en la espalda y
unos pantalones cortos de color rojo con motivos de llamas. Se sentó en el suelo y agarró su muñeco de
Endeavor, debía tomar una decisión, debía elegir si quedarse con Endeavor o irse con Dabi.

Dedicó parte de lo que quedaba de tarde para darle vueltas al tema, debía elegir, no quería lastimar a
Endeavor, él había sido muy buen con él desde el principio, mientras que Dabi le encendía de tal forma
que era incapaz de explicarlo con palabras, por lo decidió ver los pros y los contras de cada uno.
Con Endeavor no era tan fácil, tenía muchos pros, era amable con él, le quería de verdad, se sentía a
gusto y protegido junto a él, su familia aceptaba su relación, se llevaba bien con todos, incluso Shoto le
dijo que le prefería como segundo padre. Con Endeavor era todo perfecto, el único contra que tenía era
que realmente no estaba enamorado de él al cien por cien, aunque sabía que lo acabaría estando.

Por otra parte estaba Dabi, que tenía muchos mas contras que pros; era un villano, había matado a mucha
gente, había secuestrado, torturado y violado a Midoriya y a Shoto, le había atacado, quemando sus alas y
le había hecho aquella cicatriz; sin contar que es un manipulador e incluso podría decir que es un
psicópata. Pero tiene un pro, y uno bastante grande y es que de Dabi si estaba enamorado.

Sin darse cuenta pasó el tiempo y escuchó como alguien tocaba a la puerta y le decía que la cena estaba
lista. Al rato estaba sentado en la mesa, con Natsuo, Rei y Endeavor, que había llegado hacía unos
instantes.

—¿Qué tal el día? —preguntó Rei a todos en la mesa.

—Yo he tenido un examen, pero ha sido fácil —dijo Natsuo —creo que aprobaré con nota.

—Me alegro.

Endeavor miró a Hawks de reojo, sabiendo que lo que le dijo esa mañana era mentira, por lo que no sabía
que diría allí.

—Yo estuve dando un paseo y pasé por mi agencia —comentó Hawks mientras comía —nada especial, la
verdad. Mirko está haciendo buen trabajo, me he traído unos papeles para revisarlos mas tarde.

Aquello tomó a Endeavor por sorpresa, pues notaba en su rostro y voz que no mentía, todo lo contrario
que esa mañana, por un momento se sintió mal al pensar que había malinterpretado al rubio, por lo que
prefirió no comentar nada.

Al acabar la cena, ambos se encontraron en la habitación. El pelirrojo se cambiaba de ropa mientras


Hawks lo observaba tumbado en el futón, con la mirada perdida y metido en sus pensamientos.

—Keigo —cuando Hawks volvió en sí, tenía frente a él la cara de Endeaor, que ya se había acostado a su
lado y lo miraba con una ceja levantada —¿estas bien?

—Si, si... solo estaba pensando.

—Vale... —Endeavor se tumbó y se dio la vuelta, dándole la espalda, y fue cuando comenzó a hablar.

—Keigo... llevas un tiempo raro... ¿de verdad no pasa nada?

Hawks abrió los ojos, pensaba que su actitud estaba siendo discreta, no dejando salir sus dudas, pero se
sorprendió al ver que el pelirrojo lo había descubierto.

—¿Por qué lo dices? —dijo mirando a la espalda de Endeavor, que evitaba darle la cara debido a que
pensaba que podía ser culpa suya.

—No sé, te noto algo distante, no mucho tampoco, es como si quisieses estar, pero no... lo siento, no se
explicarme —Endeavor se notaba nervioso, no era muy ducho en expresar sus sentimientos. Tomó aire y
volvió a hablar —¿he hecho algo para molestarte?

Hawks sintió esas palabras dentro de él, había vuelto a fallar, había conseguido lastimar, aunque fuese
mínimamente a su ídolo, a aquel hombre que tanto lo quería, sintió una presión en el pecho y sus alas se
suavizaron.
Endeavor sintió como alguien se pegaba a su espalda y lo abrazaba por detrás, pegando todo su cuerpo a
él y enterrando su cara en la gran espalda del pelirrojo, Hawks le respondió.

—No, no has hecho nada... la culpa es mía... yo... estaba algo confuso —el alado comenzó a sollozar –yo
he sido un egoísta, perdóname...

Cuando Endeavor oyó como empezó a llorar, se dio la vuelta y lo envolvió en sus brazos, ahora
enterrando la cara en su pecho mientras lloraba.

—Yo no quería lastimarte, ni hacerte daño... yo solo... fui débil... lo siento, Endeavor.

El pelirrojo lo apretó mas contra él y le dejó desahogarse, no entendía bien de lo que hablaba, pero no le
importó.

—Keigo, sabes que me tienes para lo que sea. Y es verdad que te notaba algo raro y distante, y que eso
me ha hecho dudar, pero eso no quita lo mucho que quiero estar contigo.

Hawks volvió a sentir todo ese amor y esa protección a su alrededor, se sentía en deuda con ese hombre,
sabía que no estaba enamorado de él, pero lo acabaría estado, estaba seguro, o eso es lo que él mismo se
decía, pues ya había tomado una decisión.

—Me quedo contigo, Endeavor.


DIME ALGO QUE NO SEPA

La noche se cernía sobre la ciudad, los pocos coches que circulaban por las carreteras dejaban estelas de
luces y ruidos de motor, las farolas encendidas daban cobijo luminoso a algunos animales callejeros y
tras un edificio, un chico se encontraba nervioso, a sabiendas de que si alguien lo veía fuera de la U.A de
noche sería muy sospechoso.

El rubio jugaba con si cinturón, dando pequeños toques en el metal; apoyado en la pared, ya que sus
piernas temblaban tanto que le era imposible mantenerse de pie.

A los pocos minutos, unos pasos se empezaron a oír a lo lejos y Aoyama se separó de la pared para
situarse en el centro de la zona, vio como una silueta masculina se acercaba, portaba un gran sombrero y
andaba con un bastón.

—Llegas tarde... sabes que no puedo salir así como así —se quejó Aoyama.

—Tú harás lo que te digamos —la silueta avanzó hasta quedar bajo un foco y desvelar su mascara —
cambio de planes.

Mr. Compress se ajustó el sombrero y su mascara y comenzó a caminar alrededor del chico.

—Sabes que sin el jefe, tu no serias nada, ¿o no lo recuerdas?

Aoyama tragó saliva y agachó la cabeza.

—Así me gusta, vamos a retomar el plan del Lavacerebros, pero será mas fácil, solo quiero que me
traigas su sangre.

—Pero...

—Pero nada, lo quiero para antes de que acabe el mes, si no cumples, olvídate de todo, ¿entiendes? —
gritó el hombre asustando al chico.

—Vale... vale.

En el silencio de la noche, Aoyama abandonó la parte trasera del restaurante y volvió a la U.A. donde
tenía una ardua tarea que cumplir; sacarle sangre a Shinso.

Ha pasado una semana de todo esto y los alumnos de la U.A tienen el día libre, día que Izuku y Bakugo
han decido pasar juntos fuera de la academia y cenar en casa de la madre del peliverde, y hacer así la
presentación formal de pareja.
—Estoy nervioso, Kacchan...

—Pues no lo estes, tampoco es para tanto —decía le rubio que ocultaba también su nerviosismo, ya que
no todos los días te presentabas ante tu suegra.

—Bueno, ya sé que mi madre ya te conoce, y sabe quien eres... pero decirle que somos novios... nos sé
como lo tomará...

—Ya te digo que la bruja se pondría hecha una furia conmigo y a ti te trataría como a un rey —se quejó
Bakugo pensando en su madre.

—¿Tú crees?... lo que recuerdo de Mitsuki-san es que era muy amable...

—Tu no la conoces... es una bruja.

—No digas eso, Kacchan.

—Bah... –Bakugo pasó la mano por la cintura del chico y lo atrajo hacia él —¿quieres un helado?

Izuku sonrió.

—Si.

Minutos después, ambos estaban sentados en un banco, cerca de un parque; Izuku con un cono de helado
de chocolate y Bakugo con uno de vainilla, cada uno comía el suyo y de vez en cuando daban pequeños
lametones al helado del otro. Pasaron una tarde muy agradable, ya que hacía tiempo que no tenían tiempo
de estar juntos de esa forma, tranquilos, sin preocupaciones.

Una vez acabaron los helados pusieron rumbo a la casa de Izuku, mientras mas cerca estaban, mas
nerviosos se encontraban, incluso Bakugo empezó a no poder ocultarlo. No tardaron mucho en llegar al
bloque de apartamentos, llamaron al timbre y la voz de Inko los recibió, y abrió la puerta.

Subieron las escaleras hasta llegar a la puerta, allí la mujer los esperaba.

—Izuku, cariño... —la mujer se acercó y besó a su hijo y le dio un abrazo y luego miró al rubio —
Katsuki, cuanto tiempo, pasad, pasad.

Izuku y Bakugo se miraron, con una sonrisita nerviosa y entraron en la casa.

Lejos de allí, Todoroki también había aprovechado el día para ir a su casa. En su vida había visto su casa
así, llena de vida y felicidad, sin duda la llegada de Hawks a su familia había sido una bendición.

Allí estaba su madre, contenta sentada en la mesa, hablando con Fuyumi, la cual también parecía feliz;
Natsuo preparaba la cena y su padre y Hawks hablaban muy juntos en el otro extremo de la mesa.

El chico sentía demasiada felicidad, casi hasta el punto de emocionarse. Pero últimamente él no se sentía
plenamente feliz, redescubrir sus sentimientos por Midoriya, los cuales pensaba que tenía superados
había sido un duro golpe, debía volver a olvidarlo, ya lo había hecho una vez, lo podría hacer otra.
—Shoto... —el chico levantó la cabeza y miró a su lado, Hawks se había sentado a su lado y lo miraba —
¿estas bien?

—Si, solo estaba pensando.

—Te gusta mucho pensar por lo que veo... a veces no es bueno pensar mucho —Hawks miró a Endeavor
que ahora hablaba con su ex mujer y su hija —a veces es mejor dejar la mente reposar. A lo mejor si
compartes tus preocupaciones conmigo te sirve para despejarte.

Shoto pensó en eso, ¿de verdad podría contarle lo que sentía?, relámete había demostrado que se podía
confiar en él.

—Es complicado... me gusta alguien.

—Pero eso es bueno.

—Si, lo que pasa que a esa persona le gusta otra.

Hawks enseguida recordó lo que dijo hace un tiempo en la cafetería del hospital, que él sabía lo que era
querer a alguien y que a ese alguien le gustase otra persona. Y la mente del rubio empezó moverse rápido
e hizo clic.

—¿Midoriya?

Shoto abrió los ojos, sorprendido.

—¿Cómo lo sabes?

Hawks se acercó mas a él, envolviendo a los dos con sus alas.

—He visto como lo miras, y como eres cuando esas cerca de él.

Todoroki notó enrojecer sus mejillas y mirar al suelo nervioso.

—Para otros es posible no notarlo, pero yo soy muy perceptivo, puedo notar cosas que otros no. Algo
bueno tenía que tener ser adiestrado desde los cinco años —rio el héroe.

Hawks notó que el chico se ponía nervioso y alejó un poco sus alas.

—Pero entiendo lo que estas pasando, y entiendo porque es complicado —Hawks se rascó al cabeza —
yo no soy el mas indicado para aconsejarte, pero lo mejor sería que intentases olvidarlo.

—Lo hice una vez, cuando conocí a Dabi, pensaba que con él todo se solucionaría y pareció funcionar,
pero ahora...

Hawks le puso una mano en la espalda de forma reconfortante.

—Me tienes para lo que haga falta, para hablar, para desahogarte... menos para sexo, lo que quieras.

—¡¡¡HAWKS!!! —gritó el chico completamente rojo alertando a todos a su alrededor.


Sentados a la mesa, Izuku y Bakugo se miraban mientras Inko servía los platos, estaban nerviosos, no
sabían exactamente en que momento le contarían. Por otra parte, la mujer estaba muy contenta, después
del secuestro de Izuku, y tras pasar una temporada en un hospital por ansiedad, le dieron el alta.

Una vez se sentaron todos, tuvieron una conversación trivial, conversaban sobre la U.A., las notas, los
trabajos y prácticas. Inko se puso a rememorar aquellos momentos donde ellos eran pequeños y pasaban
todo el día juntos.

—También recuerdo cuando Izuku de pequeño venía siempre de la escuela hablando de lo increíble que
era Katsuki.

—¡Mamá!...

Bakugo sonrió.

—Izuku siempre ha ido detrás de mi... —dio Katsuki siguiendo al broma de la mujer —yo creo que
estaba enamorado de mí.

—¡¡KACCHAN!!

Inko sonrió.

—Yo también lo pensaba, no lo voy a negar... pero luego os distanciasteis y hasta hace menos de un año
no os volví a ver juntos...

Bakugo agachó un poco la cabeza e Izuku le puso la mano sobre su pierna para reconfortarle.

—Hablando de eso... mamá... tenemos algo que contarte Kacchan y yo.

La mujer sin perder la sonrisa se acomodó un poco mas en la silla y con una mirada limpia miró a los dos
chicos y como Izuku agarraba de la mano a Bakugo sobre la mesa.

—Mamá, Kacchan y yo... somos pareja desde hace un tiempo... perdona por no decírtelo antes pero entre
unas cosas y otras...

La mujer no dijo anda, solo los miró a ambos con una sonrisa.

—Cariño... dime algo que no sepa... —dio con dulzura sorprendiendo a los chicos.

—¿Ya lo sabias?

—Solo hay que ver como os miráis... sospeché algo la otra vez que viniste a cenar... pero hoy lo he
comprobado.

—Pero la otra vez... –comenzó a decir Bakugo con la voz cortada.

—La otra vez todavía no éramos pareja, mamá.

—Pues yo vi cosas...

Izuku se puso rojo y Bakugo no sabía donde meterse, al final todo fue mejor de lo esperado, su madre
aceptó y bendijo la relación, algo que alegró a ambos. El resto de la noche fue bueno y tras despedirse, la
pareja se puso en marcha dirección a la academia de héroes.
LA MARIPOSA QUE BATE LAS ALAS...

Habían pasado varios días desde su último encuentro, mas de una semana, y el mismo Dabi se sorprendió
al recibir un mensaje de Hawks, citándolo en el lugar de siempre, aquel callejón que durante los últimos
tiempos se había convertido en su nido de pasión clandestina.

Dabi miraba a Hawks con la cara desencajada y rabia en los ojos, mientras en sus manos dos pequeñas
llamas de color azul comenzaban a fluir, por su parte Hawks tenía sus alas alzadas, y en sus manos dos
plumas largas con forma de espada apuntando al villano.

—No lo hagas mas difícil, Dabi. Y da gracias de que no te entregue.

—Como quieres que me quede tan tranquilo, cuando me cambias por ese asqueroso de Endeavor.

Ambos estaban tensos, no hacia ni diez minutos el villano sonreía mientras se acercaba al héroe alado, ya
que no estaba acostumbrado a que él lo citase. Toda esa felicidad se derrumbó cuando Hawks le contó
todo. Le dijo que había tomado una decisión y que se quedaría con Endeavor, que con él todo acabaría
mal.

Ahora ambos se miraban con rabia, pero con destellos de amor, pues estaban enamorados mutuamente.

—Dabi, mejor vete, no quiero saber nada de ti.

—No mientas, Keigo, quieres mis besos, mis caricias, quieres mi fuego... me quieres a mí.

—No... no... no te quiero...

—¡¡¡NO MIENTAS, MALDITO HÉROE!!!

La voz de Dabi sonaba rota, realmente estaba afectado, no era como la otra vez, no era como con Shoto,
de alguna forma lo que sentía por ese héroe era real. Y ese maldito le estaba privando de una de las
mejores sensaciones de su vida.

—Por favor... —Dabi se arrodilló y miró con la cara desencajada a Hawks, que sorprendido lo miró —
por favor... no me dejes... yo quiero estar contigo.

—Dabi...

El villano levantó la cara, y pudo ver como unas franjas de sangre salían de las cicatrices de debajo de
sus ojos; finalmente, el villano apoyó la cabeza en el suelo, arrodillado, suplicando.

Hawks bajó sus armas, y plegó sus alas, y con lentitud se acercó al villano.

—Dabi, lo siento... pero con Endeavor...

No pudo acabar, pues una onda de fuego salió del cuerpo de Dabi, sin llegar a impactar con él, pero si
con los edificios de los lados.
—¡¡¡MALDITO, ENDEAVOR!!!

Dabi alzó la mirada y con el rostro cubierto de sangre envolvió su cuerpo en fuego y gracias a su
velocidad, la cual había recuperado, Hawks salió volando salvándose in extremis de la potente llamarada
que emitió Dabi y que fulminó y destruyó los dos edificios que flanqueaban el callejón.

Desde el aire, Hawks miró horrorizado la zona, el derrumbamiento había sepultado todo, al mismo
tiempo que todo estaba cubierto por fuego azul, pudo ver como algo envuelto en llamas salía de los
escombros y volaba en la dirección contraria a él.

—Dabi, lo siento.

Y viendo que el villano abandonaba la zona por su propio pie, el numero dos echó una fugaz mirada al
destrozo y pudo ver como empezaban a llegar los bomberos y otros héroes. Comprobó con ayuda de sus
plumas si había habido heridos, y aunque las personas de esos edificios sufrieron heridas, ninguna fue de
gravedad.

Tras eso, tomó aire y salió volando de allí.

Mientras pasaba todo eso, en la U.A. estaban haciendo prácticas en la zona de entrenamiento, Aizawa
supervisaba a los estudiantes mientras estos explotaban sus quirks, la prueba consistía en aprender varias
técnicas personales.

Aoyama apuntaba a una gran roca con su láser para destruirla mientras no apartaba la mirada del grupo
de tres que había unos metros mas allá, Kaminari, Kirishima y Shinso. Por otra parte, estaban Todoroki e
Iida, mientras uno intentaba fusionar el hielo y el fuego en un descomunal ataque, el otro intentaba
profundizar y aumentar la potencia de sus motores.

—Todoroki, me ayudas a enfriar un poco esto —señaló Iida sus piernas.

—Claro —Shoto puso su mano derecha en el gemelo del delegado y activó el hielo sutilmente para
enfriar la zona.

El chico de gafas notó enseguida el efecto y agradeció al medio pelirrojo, este le asintió con una media
sonrisa.

—Gracias.

Shoto se levantó, ya que se había arrodillado para llegar mejor a la pierna y al hacerlo su vista fue hacia
el peliverde y Bakugo, los vio contentos, mas que otras veces; sintió una punzada en el pecho.

—¿Estas bien, Todoroki? —Iida preguntó al ver como el chico se quedaba algo inmóvil con la mirada
fija. Shoto lo miró y se disculpó.

—Si, tranquilo, no es nada.

—Todoroki-kun —lo llamó una voz conocida.

Tenya y Shoto miraron hacia donde venía para ver a Izuku ir corriendo hacia ellos.
—Midoriya... ¿Qué tal? —preguntó.

—Bien, gracias... ¿os importa ayudarme para una cosa?

—Claro, sin problemas —respondió el delegado.

Todoroki asintió y siguió al peliverde hasta donde estaba entrenando con Bakugo.

—Hola, Bakugo —saludó Tenya.

—Bah...

—¿Qué nos querías, Midoriya?

Izuku los atrajo y les explicó que quería probar algo con la nueva versión de su quirk, ya que a sus
compañeros no les podía decir que tenía mas de un quirk por el One For All.

Izuku iba a ponerse a explicar cuando sonó un gran estruendo alarmando a todos y rápidamente corrieron
hacia el origen de ese ruido. Al llegar, una gran nube de polvo se veía subir. Aizawa apartó a todos y se
adentró en la nube de polvo para al rato sacar a cuestas a Shinso y Kaminari, que se habían desmayado y
tras él iban Aoyama y Kirishima.

Soltó a los dos inconscientes en el suelo y mandó llamar a Recovery Girl, Iida fue rápido a por ella.
Kirishima se acercó a Denki para intentar socorrerle, pero Aizawa le apartó. Aoyama, con la armadura
algo rota caminó hacia ellos.

—Perdón ha sido culpa mía, me desvié con el rayo y derrumbé unas piedras sobre ellos.

Momo creó unas mantas y unos artilugios para acomodar a los inconscientes, mientras Aizawa le decía a
Aoyama que había sido un accidente, que no se preocupara, pero que tuviese mas cuidado. Algunos de
sus compañeros se acercaron a él y Kirishima para interesarse.

Izuku se acercó a los heridos y los observó, algo preocupado, viendo como a Shinso le sangraba una
pierna, fue cuando un potente pinchazo en la cabeza le hizo girar su cabeza hacia Aoyama, no sabía como
ni por qué, pero presintió peligro.

No entendía muy bien que pasaba, la sensación duró unos instantes. Bakugo vio la expresión y la palidez
del peliverde y se acercó a el poniéndole una mano en el hombro.

—Deku, ¿estas bien?

—Si... bu-bueno... no lo sé...

—¿Cómo que no sabes?

Izuku cayó en la cuenta.

—Kacchan... creo que se ha activado otro quirk.

—¿Cuál?

—El sexto, sensor de peligro.

Bakugo reaccionó y rápidamente miró a su alrededor.

—¿Dónde?
Izuku se acercó y le habló al oído.

—Viene de Aoyama.

Katsuki desvió la mirada hacia el chico nombrado, extrañado volvió a mirar a su novio.

—¿Seguro?... si ese no sería capaz ni de matar a una mosca.

—El peligro vine de él, pero no se interpretarlo

Ambos se miraron, Recovery Girl llegó subida a la espalda de Iida y comenzó a tratar a los heridos,
Aizawa le dijo a todos que volviesen a clase, Kirishima protestó, pero la seriedad de Aizawa le hizo
retroceder e ir con los demás a clase. Bakugo se separó un poco de Izuku para acompañar al pelirrojo,
mientras el peliverde no quitaba ojo a Aoyama.

A las pocas horas, tanto Shinso como Kaminari estaban despiertos en la enfermería, allí estaba Kirishima
y Bakugo, que habían pedido a Aizawa poder acompañarlos hasta que se despertasen.

Izuku se pasó todo el tiempo que duró la reparación sin apartar la mirada de Aoyama, seguía sin entender
que pasaba, no es que lo conociese en profundidad, pero podría asegurar que no era mala persona.

Soltó un suspiro de alivio al ver entrar en la clase a Kaminari y a Shinso en perfecto estado, todos se
acercaron para interesarse y les contaron que habían sufrido un accidente, que de pronto se les vino
encima una cantidad de piedras inmensas y que no pudieron hacer nada.

Dabi llegó a la base, con la ropa parcialmente quemada, aun humeante, solo quedaba medio intacto su
pantalón, pues en la parte de arriba ya no tenía nada, su torso al descubierto lleno de cicatrices viejas y
nuevas emitían humo mientras caminaba. Su rostro de rabia y sus ojos inyectados en sangre. Apretaba los
puños, hasta que no pudo mas y cayó de rodillas.

Rabioso, volvió a cubrir su cuerpo con llamas azules, justo cuando Geten, oyó los gritos y salió de su
habitación, al ver la escena corrió hacia su jefe y lanzó su hielo alrededor suyo, consiguiendo apagar y
reducir la temperatura del pelinegro.

—¡¡Jefe... jefe...!!

Dabi apretaba los dientes de rabia, mientras sentía como su cuerpo se cubría de hielo, llevándole de
vuelta al pasado donde ya vivió una situación parecida, una situación que provocó su propia madre.
...PUEDE PROVOCAR UN HURACÁN

Dabi yacía inconsciente en una de las camas de las múltiples habitaciones de la base, únicamente tapado
con una sábana, que cubría su mitad inferior; la mitad superior estaba expuesta, con el fin de paliar las
nuevas quemaduras y cicatrices que se habían formado. Las cicatrices de su torso y sus brazos habían
aumentado, extinguiendo cualquier rastro de piel sana que hubiese.

Geten estaba a su lado, proyectando hielo sobre su cuerpo pues, aunque habían pasado horas, aun
humeaba.

—La señora Tachibana nos lo dijo. Ese pájaro iba a estropearlo todo —dijo el peliblanco, mientras
miraba a su jefe inconsciente —ella nos lo dijo.

—Toya, a partir de hoy dejamos los entrenamientos —decía un joven Endeavor a su hijo, que lo miraba
con estupefacción.

—¿Qué?, ¿por qué? —respondía le niño que no entendía nada.

—Es por tu bien, tu cuerpo no aguanta la potencia de tu quirk y te harás daño —respondió Endeavor que
se alejaba de él.

—¡No, espera!... —el pequeño Toya se acercó a su padre y lo agarró de la camiseta —si es por eso no
pasa nada, yo puedo aguantarlo... venga vamos a entrenar, enséñame un super movimiento final...

—Toya, he dicho que no... no sigas, vete a jugar con tu hermana.

Mientras Endeavor se alejaba, el niño lo miraba completamente impactado por la noticia, la


estupefacción se tornó en tristeza, la misma tristeza que sentiría tiempo después, sentado en aquel
bosque, esperando a que su padre viniese a verle demostrar lo poderoso que era, que era mejor que Shoto,
que podía hacer cosas mucho mejores. La misma tristeza y miedo que sintió al ver como a su alrededor
las llamas consumían los árboles y la flora hasta que él mismo cayó carbonizado al suelo, con el único
pensamiento en su cabeza de poder serle útil a su padre.

Dabi abrió los ojos e intentó incorporase rápidamente, pero Geten lo detuvo con una palca de hielo.

—Jefe, estas malherido, no puedes levantarte.

El pelinegro no dijo nada, volvió a tumbarse, olvidando el sueño que acababa de tener y pensar
automáticamente en Hawks, tomando una decisión.

—Llama a Skeptic —dijo con la voz ronca a su subordinado.

Geten lo miró y sin apartar la palca de hielo de su cuerpo, agarró su teléfono y llamó al villano.

Tras comprobar que sus compañeros estaban bien, Shoto usó el tiempo de descanso para relajarse un
poco de todos y relajarse, pues desde esa mañana estaba intranquilo. Luego de la conversación con
Hawks de la noche anterior creía tener las cosas mas claras, pero esta mañana, cuando Izuku le habló
para pedirle ayuda fue algo que le gustó.

Ahora se encontraba sentado en los bancos que había frente al edificio de los dormitorios, no había
mucho alboroto, la mayoría de alumnos estaban en la cafetería comiendo, él había preferido alejarse un
poco de todo. Y en el silencio de la soledad se puso a pensar en por qué está vez estaba siendo tan difícil
hacer a un lado sus sentimientos por Izuku si ya lo hizo en el pasado.

No llegaba a entenderlo, se llevó las manos a la cara y apoyó sus codos en sus rodillas para dejarse caer
hacia delante y apoyarse en ellos. Debía olvidar esos sentimientos, pero no sabía bien como hacerlo, pues
la primera vez Dabi lo ayudó.

Al poco sin llegar a mirar, notó que alguien se sentaba a su lado crenado una leve corriente de aire, y no
fue hasta que sintió una mano en su espalda que no alzó la vista, para toparse sorpresivamente con
Hawks.

—¿Hawks? ¿Qué haces aquí?... ¿ha pasado algo?

—No, no ha pasado nada, he venido a verte.

Todoroki se echó hacia tras y lo miró confuso.

—¿A verme a mí?

—Si, ayer te vi algo decaído y estaba preocupado —dijo le rubio al mismo tiempo que le ponía una mano
en la pierna —no se de primera mano por lo que estas pasando, pero lo he vivió y no es agradable... a lo
mejor deberías hablar con Natsu.

—¿Mi hermano?... ¿Qué tiene que ver el con esto?

Hawks se rascó la cabeza, ya que tendría que contarle la situación de su hermano.

—Bueno... digamos que tu hermano ha tenido o tiene sentimientos por mí.

Shoto lo miró sorprendido y dando un ligero respingo.

—¿Cómo?... ¿de verdad? —preguntó el medio albino, recordando en como se puso su hermano cuando
los pillo besándose a Hawks y su padre, ahora podía entenderlo un poco mejor —¿A mi hermano le
gustas?

—Parece que sí, ya me lo dijo hace tiempo, yo le dije que agradecía sus sentimientos, pero yo no sentía
lo mismo por él.

—¿Ya estabas enamorado de mi padre?

—No... —Hawks resopló –en ese momento yo... estaba enamorado de Dabi... todavía.

Shoto tragó saliva, la persona de la que menos quería hablar en esos momentos.

—Entiendo...

—Por eso, creo que si hablas con él y habláis a lo mejor os podéis ayudar.

Todoroki miró al número dos, le sonreía cálidamente, se sintió bien a su lado, era como tener un hermano
mayor, aunque en este caso era mas bien su segundo padre; era un poco raro, al final Hawks tenía seis
años mas que ellos, era bástate mas joven que su padre, pero él no era nadie para juzgar, si se querían, la
edad importaba poco y a él, Hawks le gustaba como segundo padre.

–Harbaré con él, espero pueda ayudarme con Mid...

—¡Todoroki-kun!, ¡Hakws!

Ambos miraron y vieron a Izuku acercarse hacia ellos corriendo. Hawks se levantó cuando lo vio y se
saludaron.

—Hola, Hawks, ¿Qué haces aquí?

—He venido de visita —miró a Shoto y le guiñó el ojo, ya que para el mundo exterior Endeavor y él solo
eran compañeros de trabajo, y aunque había rumores, todavía no era oficial.

—Que bien —Izuku los miró sonrientes y enfocó su mirada en el chico de pelo bicolor.

—Todoroki-kun...

Hawks pasó los ojos de uno al otro, era tan obvio lo que pasaba ahí, que casi le dio risa, Shoto algo
ruborizado e Izuku ajeno a los sentimientos de su amigo.

—¿Qué pasa, Midoriya?

—Es que no te he visto en el comedor y me he preocupado. Kacchan me ha dicho que seguro estabas
fuera y he venido a ver si estabas bien.

—Oh... tranquilo, no me pasa nada, solo quería estar un rato solo...

—Ah vale... —Izuku se sintió algo mas clamado al ver que no le pasaba nada a su amigo —de todas
formas, todavía hay tiempo, si quieres podemos ir a comer, no sé si tendrás hambre.

—Un poco si, la verdad, ahora que lo dices.

Izuku sonrió.

—Pues vente —le dijo agarrándole del brazo y casi llevándoselo arrastras.

Hawks le divirtió la escena y se despidió de ellos saludando, los chicos devolvieron el saludo, pero Izuku
se detuvo un momento.

—Hawks...

El alado lo miró.

—¿Sí?

Izuku pensó, no sabía si contarle a Hawks lo que pasaba con Aoyama, sobre todo porque ni el mismo lo
sabía, apresuradamente se retractó y prefirió no dice nada.

—No, nada... saluda a Endeavor de mi parte.

—Lo hare —alcanzó a decir mientras veía como los chicos desparecían por la puerta de la U.A., sin
evitar percatarse del semblante y la voz del peliverde en esa última conversación. Hawks no era tonto,
sabía que le quería decir algo, pero que en el último momento se arrepintió, estaría pendiente por si
acaso. Alzó sus alas y comenzó a volar. Decidió ir a relajarse un poco, pues la mañana había sido algo
intensa. Aun notaba el olor a quemado del incidente.
LA CAIDA DE AOYAMA (1ª PARTE)

Había pasado la mayor parte del día, y ahora todos los alumnos de 1-A se encontraban sentados en la
mesa cenando. Izuku no había dejado en toda la tarde de pensar en Aoyama y el por qué de esa sensación
de peligro. A su lado estaba Bakugo, que tampoco había perdido de vista el rubio brillante. En esos
momentos ambos enfocaban su mirada en él, que hablaba con Mina y Sero de forma distendida; sin notar
Izuku, en ningún momento ninguna señal de peligro.

Todo lo contrario que sintió una vez pasó la hora de la cena y ya mas entrada la noche. Pues nuevamente
esa sensación de que algo le perforaba la cabeza volvió a estallar, Izuku se incorporó rápidamente en la
cama y zarandeó a Bakugo, que dormido su lado se despertó sobresaltado.

—Kacchan... otra vez...

Justo en ese momento, ambos pudieron oír como la puerta de la habitación de su derecha se abría, la
habitación de Aoyama. Se levantón de la cama y con cuidado abrieron la puerta para asomarse y ver,
efectivamente como Aoyama caminaba por el pasillo, vestido con ropa de calle y mirado a todas partes
de forma nerviosa, con una mano en el bolsillo de su sudadera.

—Kacchan... me va a explotar la cabeza.

—Shh... vamos a seguirlo.

Fue relativamente fácil seguirlo, Aoyama estaba tan nervioso que apenas se fijó en las dos personas que
iban a unos metros detrás de él, ocultándose entre los edificios, e incluso usando sus quirks, como Flotar
de Izuku.

Una vez llegó al lugar acordado, Aoyama comenzó a caminar en círculos, Izuku y Bakugo lo observaban
desde lo alto de un edificio, lo veían alterado. Y a los pocos minutos el sensor de peligro de Izuku se
volvió a activar cuando vio como una persona se acercaba desde la entrada del callejón. Vieron como
Aoyama se detenía y miraba a esa silueta, dando unos pasos atrás.

—¿Dónde está? —preguntó Mr. Compress.

En el momento que la luz enfocó a villano, Izuku y Bakugo se sobresaltaron, sintiéndose algo confusos,
pero alerta.

—Aquí —dijo el chico enseñando un pequeño bote lleno de una sustancia roja.

Mr. Compress se acercó y extendió la mano para agarrar el bote cuando un potente ruido, que venía del
cielo cayó en picado. Unas explosiones de colores impactaron contra el suelo, haciendo que el villano
diese un salto hacia tras, pudiéndolas esquivar de milagro. Al volver la vista, vio frente a él a Izuku y
Bakugo, Aoyama asustado estaba detrás de ellos, ileso en el suelo mirándolos con pavor.

—¿Midoriya? ¿Bakugo?

—¿Estas bien Aoyama-kun? —preguntó Izuku sin mirarlo y con su brazo extendido hacia el villano.
—Mas te vale tener una buena explicación —dijo Bakugo con cierta molestia, también señalando al
villano con sus manos.

Mr. Compress vio la situación, desvió su mirada al suelo para ver que el bote se sangre había caído y se
había roto; llegados a ese punto el chico ya no les era útil.

—Vaya, chico... —comenzó a hablar el villano mientras daba pasos hacia atrás —veo que tus amigos te
han descubierto... que vergüenza.

Aoyama, en el suelo sentía cortar su respiración, la tensión y nervioso estaban al máximo.

—Siempre vosotros —dijo ahora el enmascarado mirando a Izuku y Bakugo —siempre metidos en todos,
estropeándolo todo.

—¡Cállate, y dinos que haces aquí! —ordenó Izuku.

—Yo solo hago mi trabajo... deberías preguntarle a ese chico por qué ayuda a un villano, ¿no creéis?

Izuku desvió un momento atrás para mirar a Aoyama, que había empezado a llorar mirando al suelo.

—¡¡CUIDADO!! —gritó Bakugo. Izuku volvió la mirada cuando una pequeña bola azul estaba frente a
ellos y se descomprimió para sacar una gran tela que los tapó a los tres, dejando así la oportunidad al
villano de huir del sitio.

Librándose de la tela, Bakugo miró a todos lados.

—¡¡¡MIERDA!!!

Minutos después, mientras Bakugo inspeccionaba la zona, Izuku ayudó a Aoyama a levantarse y se
apoyaron contra una pared, el rubio era incapaz de mirarlo a la cara, sentía vergüenza y algo de miedo,
sabiendo lo que podría pasar a partir de ahora, ya que lo habían descubierto.

—¿Estas bien? —preguntó el pecoso.

—Si, gracias Midoriya.

Izuku intentaba comprender que estaba pasando, pero no tenía sentido darle mas vuelta, directamente
encaró a su compañero.

—¿Por qué estabas hablando con ese villano?

Cuando Izuku acabó de pronunciar esa frase, su pensamiento mas rápido en aparecer fue el de Todoroki y
Dabi, y pensando lo peor intentó controlarse para no alterarlo.

—Yo...

Antes de ponerse a hablar unas explosiones sonaron cerca y de la nada, Bakugo apareció delante de ellos
y agarró a Aoyama del cuello de la camiseta.

—Habla, maldito... dinos que estabas haciendo con ese de la Liga de los Villanos y como no me guste lo
que oiga... —levantó su mano y en su palma comenzaron a palpitar unas chipas. Aoyama se tapó la cara.

—¡Kacchan! —Izuku agarró el brazo de su novio y lo apartó —déjale tranquilo y que nos lo cuente él.

Aoyama notó su camiseta volver a su sitio y miró con miedo a la cara del otro rubio, que lo miraba con
una mezcla de enfado y decepción. Pensó que ya no tenía sentido ocultar nada, ya lo habían descubierto.
—Lo siento mucho... to-todo este tiempo he estado ayudando a la Liga de Villanos.

Esas palabras impactaron en los dos chicos, Izuku no entendía, le dolieron esas palabras. A diferencia de
Todoroki, que fue manipulado, Aoyama no parecía estar siendo controlado.

—Y lo dices tan tranquilo... —Bakugo ardía de odio —¿sabes que por culpa de esos asquerosos Deku
pudo morir, y también Todoroki?

—Si, lo se... no era mi intención lo prometo. Lo puedo explicar todo.

—¡¡¡ME VALEN UNA MIERDA TUS EXCUSAS, MALDITO TRAIDOR!!! —Bakugo apuntó con sus
manos a Aoyama, y entonces Izuku se interpuso entre ellos.

—Kacchan, por favor.

—¿Acaso no lo has oído?, nos ha traicionado, nos ha estado engañando todo este tiempo —la impotencia
en la voz de Katsuki era real.

—Pero debe haber alguna explicación —Izuku se volteó hacia Aoyama —¿verdad?... no te conozco tan
bien como a otros, pero no eres una mala persona, quiero creer que lo hiciste siendo controlado o algo.

Aoyama estaba sumido en la tristeza ahora mismo.

—Nadie me controlaba...

Izuku agachó la cabeza, perdiendo así su última dosis de esperanza de que todo fuese a mejor.

—Maldito... —Bakugo apretaba los dientes, aguantando sus ganas de explotarle la cara a ese malnacido.

Aoyama comenzó a llorar y se puso de rodillas, tapando su cara, fue entonces cuando Izuku volvió a
sentir peligro, activándose así el sensor y no supo como, pero no venía de Aoyama, sino de su interior. Lo
miró fijamente, no entendía esa sensación y fue entonces cuando ante sus ojos la imagen del cuarto
portador se manifestó, parecía un espectro o un fantasma, trasparente y por lo que pudo apreciar ni
Bakugo ni Aoyama lo veían.

—Chico, el Sensor de Peligro te advierte de cualquier peligro potencial cerca de ti que vaya a afectarte.
El 90% de las veces solo se activa cuando es un peligro directo, pero en este caso, se refiere a uno
indirecto. Ese chico no puede confesar.

Izuku prestó atención sus palabras y se desvaneció. Recobrando un poco el sentido se arrodilló ante
Aoyama y lo agarró de los hombros.

—Aoyama-kun... no puedes hablar de esto, ¿verdad?

El rubio lo miró alarmado, ¿Cómo lo sabía?, pensó. Asintió.

—Lo sabía. Kacchan, acércate.

Bakugo, molesto se arrodilló también.

—Hay algo en el que le impide hablar, será algún quirk o algo, ¿verdad?

Aoyama asintió.

—Entonces, ¿si hablas de esto, que sucede?


Aoyama apuntó a la mano de Bakugo, dando a entender que si desvelaba el por qué de su traición
explotaría.

Rápidamente y como si compartiesen neuronas, Izuku y Bakugo se miraron y hablaron al mismo tiempo.

—¡Aizawa-sensei!

Momentos después, Aoyama se encontraba sentado en el despacho de Aizawa, atado por la cinta del
profesor mientras él y el director, acompañados por Izuku y Bakugo lo observaban.

—¿Es cierto? —preguntó Nezu.

Izuku asintió y miraron todos hacia Aoyama, que lloraba sentado en esa silla. El director se llevó las
manos a la espalda y subido al escritorio de Aizawa comenzó a dar vueltas, pensando.

Aizawa miraba con una mezcla de emociones a su alumno que, atado por su cinta y sin mirarlo a la cara
lloraba. Él estaba convencido de que ninguno de sus alumnos podría llegar a hacer eso, traicionarlos.

Tras un momento y una vez Nezu pensó, tomó la palabra.

—Empecemos por el principio, Shota anula su quirk y que nos lo explique todo.

Aizawa miró fijamente al chico e hizo brillar su ojo, activando su quirk mientras su pelo se elevaba.

—Habla ahora, Aoyama —ordenó el director.

—¿Es seguro? —preguntó entre sollozos.

—Aoyama-kun, estamos aquí contigo, confía en nosotros —Izuku intentó calmarlo.

Calmando un poco sus nervios miró a su profesor.

—Todo empezó cuando nací, pues lo hice sin quirk.


LA CAIDA DE AOYAMA (2ª PARTE)

Todo empezó cuando nací, pues lo hice sin quirk. Al principio no fue tan importante, y aunque no era
muy normal no tener un quirk en esta época, mi familia me trató con cariño y amor. Mis padres me
quieren y a pesar de no tener un quirk, nunca me culparon por ello.

Todo cambió cuando empecé a ir a la escuela, donde los demás niños me molestaban y se burlaban de mi
por eso. Todo ese acoso finalmente caló en mi interior; llegaba a mi casa preguntando a mis padres por
qué yo era diferente a los demás, yo solo quería ser como todo el mundo, no quería ser especial.

Por aquel entonces, entre la alta sociedad, se rumoreaba de cierto individuo que por un precio otorgaba
quirks. Mis padres rápidamente hicieron lo imposible para dar con él, hasta que tras años de búsqueda
lo encontraron, ese individuo acabó tratándose del villano All For One.

All For One no pidió dinero, solo exigió que llegado el momento tanto mi familia como yo mismo
tendríamos que estar a su completo servicio. Nunca dijo para que, pero mis padres aceptaron y es como
recibí mi quirk. Un quirk que con el paso del tiempo fue incompatible con mi cuerpo, ya que al usarlo mi
estomago se desfiguraba y se precisaban cirugías para reconstruirlo, por eso mis padres mandaron
realizar mi cinturón.

Junto a mi quirk, a mis padres y a mí, el mismo All For One nos puso algún tipo de marca con
algún quirk, y si hablábamos de él, explotaría. Es por eso que sin Aizawa no podía hablar.

El tiempo pasó y no supimos nada de él, hasta hace menos de un año, cuando la Liga de Villanos se puso
en contacto con mis padres y a nombre de All For One quisieron cobrarse el favor. Desde entonces me vi
obligado a obedecerlos. Yo filtré la información del campamento, por eso sabían donde estábamos,
atacaron y secuestraron a Bakugo; hace un tiempo un equipo médico entró para sacarnos sangre,
pudieron entrar porque yo los avisé y les dije como burlar la seguridad. Cualquier paso que dábamos
ellos lo sabían y la última misión consistía en robar sangre de Shinso para ellos. No sé que pretendían
hacer, pero no podía negarme, si lo hacia mi familia corría peligro.

Se que no es excusa y merezco todo lo malo que me pueda pasar por traicionar a mis amigos y
profesores, solo pido que se pongan en mi piel y me digan que hubiesen hecho ustedes.

Cuando All Might derrotó a All For One en Kamino, pensé que todo se acabaría, pero la Liga siguió
operando a sus órdenes, aun estando él encerrado.

Lo siento mucho.

Aoyama terminó de hablar, envuelto en lágrimas, que aun caían por sus mejillas y mojaban al cinta de
Aizawa, siendo observado por todos los presentes, que atendieron a sus palabras. Izuku también lloró,
pues de alguna forma empatizó con él, ya que ambos habían nacido sin quirk, y obtuvieron el suyo por
alguien externo, solo que Aoyama lo recibió de un villano, ¿Quién dice que a él no le hubiese pasado lo
mismo?

Nezu se levantó, pues se había sentado en la mesa para prestar atención, y de un salto bajó al suelo.
—Shota, ya puedes parar.

Aizawa pestañeó y anuló su quirk; sin palabras se acercó a su mesa y agarró unas gotas, las cuales echó
sobre su único ojo. Debido a la falta de uno de sus ojos, usar su quirk ahora le agotaba mucho mas.

El director se puso frente a Aoyama, que ya sin estar atado seguía sentado y llorando.

—Puedo entender tu situación, y lamento mucho todo lo que has tenido que pasar... pero entiende que no
puedo pasar esto por alto. Mañana serás trasladado a una prisión hasta que se aclare todo. Lo siento.

Bakugo se había pasado todo el reato sentado en una silla con los brazos cruzados y mirando la escena;
Izuku, llorando también se acercó a Aoyama y se arrodilló frente a él tomándole la mano.

—Lo siento mucho.

—No los sientas, Midoriya, por mi culpa secuestraron a Bakugo... —Aoyama lo miró y cruzaron miradas
los dos rubios —no merezco tu compasión ni tus disculpas. No merezco nada. Soy tan villano como
ellos.

Izuku alzó la cabeza y lo miró.

—¡NO!, Aoyama-kun, tú no eres un villano, tu estuviste con nosotros en todo momento, compartimos
experiencias todos juntos. Un error lo puede tener cualquiera, mírame a mí, yo ataqué la U.A y ataqué a
Aizawa-sensei y los profesores. No eres un villano.

—Ojalá pudiese creerlo... —fueron las últimas palabras que oyeron de Aoyama. Tras eso Aizawa los
mandó salir del despacho. Acordaron no contar nada, de momento, al resto de compañeros, se diría que
Aoyama tuvo que irse por temas familiares y que volvería en un tiempo, y a la mañana siguiente
mandarían a alguien por él para trasladarle a una prisión, junto a su familia.

A la mañana siguiente, con los primeros destellos del sol, frente a la U.A., un coche oficial del Tártaro
aguardaba a Endeavor, que ayudaba a avanzar a Aoyama, encadenado de pies y manos, con la boca
cubierta con una máscara, sin su cinturón y los ojos tapados.

Caminaba a paso lento, notando la cálida mano del héroe número uno en su espalda, tras él a unos metros
y en la puerta de la Academia, Aizawa, junto con Present Mic y el director observaban la escena.

En el edifico de dormitorios, en una de las ventanas del segundo piso, Izuku, siendo abrazado por Bakugo
observaban la escena y al poco vieron como el coche arrancaba, alejando a Aoyama de la U.A.

Compress entró en el edificio abandonado, cerrando la puerta con furia, provocando un gran estruendo.
Atravesó el cortó pasillo y llegó a la sala principal, donde Toga se encontraba sentada, con una pierna
vendada en un sofá cochambroso. Al verlo entrar le lanzó unas maderas, pensando que podía ser algún
intruso.

—¡¿Qué haces?!

—Me asústate, estúpido... ¿Dónde está mi sangre?

Mr. Compress se quitó el sombrero y la máscara, cruzándose de brazos.


—No la tengo, han descubierto al estúpido mocoso antes de que me la diese.

Toga profirió un grito que hizo temblar los pocos cristales.

—¿Y qué hacemos ahora? —preguntó la chica —Tomura-kun nos va a matar...

—El jefe lleva mas de un mes desaparecido, olvídate de él, ahora solo estamos tú y yo —le respondió
mirándole a la pierna vendada —bueno... solo estoy yo porque tú eres solo un estorbo.

—¡¡¡CALLATE!!, esto fue culpa del maldito pájaro y ese tío del hielo.

Ambos estuvieron un rato sin decir nada, hasta que la chica volvió a hablar.

—Echo de menos a Dabi.

Mr. Compress gruñó.

—Pues ya te digo que él a ti no te echa de menos. Viste como nos abandonó en la base cuando nos
atacaron, y encima nos manda gente para espiarnos.

Toga miró a una de las esquinas de la sala, donde un cuerpo atado y cubierto de cortes, uno de ellos
mortales, yacía.

—Él nos echa de menos, mira, nos mandó a alguien para vigilarnos.

—No seas estúpida, solo quiere saber donde estamos, porque seguro sabe que atacaste a Hawks y ahora
quiere matarte.

—Dabi no haría eso... —dijo la chica nada convencida de sus palabras.

—Seguro... —Mr. Compress miró incrédulo con la ingenuidad de la rubia y suspiró tumbándose en la
cama improvisada que se había agenciado.

—¿Me buscabas?

Skeptic entró en la habitación donde Dabi se encontraba tumbado en una cama, todavía convaleciente por
lo sucedido hacía unas horas y que gracias a Geten no fue a mas, ya que uso su hielo para hacer que su
cuerpo dejase de quemarse.

—Si, ven.

El pelinegro entró en la sala y se acercó a su jefe, mirando a su alrededor buscando a Geten, pero sin
llega a verlo en la habitación.

—¿Qué quieres? ¿Dónde está el otro?

—Tiene una misión. Y quiero pedirte otro favor.

Skeptic rodó los ojos y chasqueó la lengua, molesto, pero aun así atendió al villano.

—¿Qué es ahora?
—Quiero que vuelvas a meter todo lo que te di sobre Hawks en el video.

Skeptic soltó un suspiro molesto, acompañado por un cruce de brazos, mostrando su desconformidad.

—Aclárate, primero me pides que lo quiete y luego que lo ponga...

—Tú haz lo que te diga y punto, ¿entendido?

Volviendo a resoplar, el villano de pelo largo asintió y salió de la habitación, dejando a Dabi nuevamente
tumbado en la cama, soportando el dolor de su cuerpo debido a las quemaduras y nuevas cicatrices.

Natsuo acababa de salir de su entrenamiento, caminaba por la calle dirección a su casa, mientras jugaba
con una pelota en la mano, la lanzaba y la atrapaba en el aire. Tras los últimos sucesos en casa, el chico
pensó que ocupar su tiempo en algún pasatiempo le ayudaría a despejar su mente y olvidar a Hawks, y
era verdad que los sentimientos no se pueden apagar así como así, pero por alguna razón no le molestaba
tanto verlo con su padre, sentía algo de envidia, pero era soportable.

En una de esas veces que lanzó la pelota al aire, una pequeña corriente de aire la arrastró a uno de sus
lados; siguiéndola con la mirada pudo ver que la pelota chocó contra unos pies.

—Disculpe, se me ha escapado —se disculpó Natsuo ante esa persona que portaba un abrigo azul y
ocultaba su cara en una capucha.

No hubo respuesta directa por parte de ese chico, solo se agachó y agarró la pelota para pasársela y sin
decir nada, el chico del abrigo azul tomó la dirección contraria. Natsuo se quedó un poco confuso,
alzando un poco la voz le habló al chico.

—Perdóneme otra vez, siento haberlo molestado.

Al no recibir respuesta y viendo como ese chico se alejaba, Natsuo se encogió de hombros y siguió su
camino, ahora guardando la pelota en la bolsa para evitar mas incidentes. Retomó su camino y giró la
primera calle dirección a su casa.

Algo alejado, el chico del abrigo azul se había detenido justo en la esquina, sin quitar ojo del Todoroki;
apartándose un poco la capucha lo miró fijamente, sus ojos grises siguieron la figura de Natsuo, un chico
joven, atractivo y por lo que parecía deportista, por lo que a Geten no le sorprendió ver lo bien formado
que estaba. Hasta que no oyó el pitido del claxon de un coche no se dio cuenta que se había quedado
embobado mirando como se alejaba.

Dando un meneo a su cabeza, usó una de sus palcas de hielo para salir de allí lo mas rápido posible antes
de que el conductor lo reconociese.
HIELO DERRETIDO

Ha pasado una semana, una semana donde todo ha estado en calma. En la U.A., a los alumnos de 1-A de
la especialidad de Héroe se les comunicó que Aoyama estaría ausente durante un tiempo por temas
familiares. Todos se lamentaron, se preguntaban porque no se habría despedido, conociéndole habría
montado una fiesta. Los únicos que sabían la verdad eran Izuku y Bakugo, que se hacían los tontos ante
las preguntas y conjeturas del resto de sus compañeros.

Debido al murmullo de la clase, Aizawa pidió silencio y les dijo que era algo temporal, que volvería una
vez se solucionasen sus problemas. Y aunque la respuesta no agradó a algunos, decidieron respetar la
voluntad de su compañero y no hacer nada mas.

Tras acabar la clase y antes de que Aizawa abandonase el aula, se giró a ellos.

—Tenéis la tarde libre, y el día de mañana también. Recomiendo que lo uséis para entrenar, el próximo
examen será dentro de poco.

Geten se encontraba en la calle, observaba como Natsuo entraba en la universidad y daba comienzo a su
seguimiento diario. Durante esa última semana lo había seguido a todas partes, apuntando cada detalle,
rutas y desviaciones.

Se dio cuenta que el chico iba todos los días a la universidad, hasta por la tarde, luego los Martes y
Jueves iba por las tardas a entrenar y de ahí vuelta a casa, el fin de semana quedaba con sus amigos e
iban de un lugar a otro.

Hoy era el último día que debía vigilarlo, le daría a Dabi el informe y realmente no sabía para que lo
quería, pero viniendo de su jefe no podría ser para algo bueno. Durante esas horas que estuvo sentado al
borde de un edifico cercano a la universidad estuvo pensando en ese peliblanco. Lo poco que sabía de él
le agradaba, era un chico atractivo, parecía buena persona, los dos compartían el mismo quirk, aunque al
parecer el suyo era mucho mas débil, apenas lo usaba. Solo lo vio usarlo una de esas noches con sus
amigos y solo para hacer aparecer unos cubitos de hielo para unos refrescos.

Admitía también que no había sido su mejor trabajo, pues durante esa semana, Natsuo lo había
descubierto mas de una vez siguiéndole, por suerte no lo vio como una amenaza y mas bien lo vio como
una casualidad, entablaron una breve conversación, debía evitar que el chico pensase que lo seguía, por
lo que inventó que era nuevo en la ciudad, que vivía cerca de allí y le gustaba dar paseos a esas horas.

También admite que cuando habló con él se puso nervioso, no supo bien el por qué, pero tenerlo tan cerca
lo alteró; pudo verlo con mas claridad, las facciones de su cara, la proporción de su maculatura, la
dulzura de su voz, esos ojos grises, iguales a los suyos; algo que hasta el mismo Natsuo se dio cuenta,
aquel día que lo vio sin capucha.
El día anterior se volvieron a encontrar, esta vez no fue casualidad ni un error, Geten lo había estado
esperando después de su entrenamiento, le gustaba estar con él. Tras su encuentro estuvieron paseando un
rato, llegaron a un porque donde se sentaron en unas de las mesas que había, comenzaron a hablar sobre
su día. Geten podía pasar horas allí, viéndole hablar, oírle contar como uno de sus amigos se había
tropezado y le había tirado un cubo de agua encima. Pagaría por haberlo visto mojado, pensó Geten que
no pudo evitar mostrar unas leves rojeces en su cara.

Y tras despedirse, fue a ver a Dabi, le urgía saber el por qué quería que siguiese a ese chico, si era para
hacerle algo malo...

—Jefe, ¿puedo hacerle una pregunta?

Dabi lo miró, ya recuperado de sus quemaduras, sentado en un sofá mientras comía frente a la tele.

—¿Qué?

—¿Podría decirme porque vigilo a Natsuo Todoroki?

Dabi engulló el ultimo dango y lanzó el palillo a su espalda y mientras masticaba miraba con la ceja
levantada a su subordinado.

—¿Para qué lo quieres saber?

—No, por nada... solo era... saber la razón para centrar así mas mis esfuerzos.

Dabi tragó y limpiándose la boca con la manga de su gabardina se levantó.

—Lo sigues porque lo usaremos para atraer a Endeavor.

—¿Y le haremos algo?

Dabi rio.

—¿Qué pasa? ¿te gusta o qué?

Geten dio un paso atrás.

—No, no... solo quería saber...

—No le haremos nada, solo lo usaremos para que Endeavor venga a nosotros —aclaró sin evitar sonreír
—pero si se porta mal...

Geten volvió en sí, miró hacia abajo para ver que múltiples personas salían del edificio, y no le costó
mucho reconocer a Natsuo, que tras despedirse de algunas personas tomó el camino a su casa. Se
incorporó y usando una placa de hielo descendió y avanzó un poco para que a unos metros mas adelante
ellos se cruzasen.

Se recostó en una valla y se puso a esperar, oculto en su capucha se cruzó de brazos, pensando en la
conversación con Dabi del día anterior...

—¡Hey, Geten!

La voz masculina de Natsuo lo despertó y miró hacia él, para velo acercarse con paso rápido.

—Hola, Natsuo, ¿ya vas para tu casa?


—Si, ya acabé las clases —y lo miró con algo de lastima —lo siento, pero hoy no puedo ir contigo, me
ha llamado mi hermano y quiere hablar conmigo.

—Oh, no te preocupes... la familia es lo primero...

Natsuo sonrió.

—Si, quieres y si no es mucho trabajo podemos ir juntos hasta mi casa. Aunque luego tienes que volver
tu solo...

—No me importa.

—Perfecto entonces.

Así, los dos chicos pusieron rumbo a la casa de los Todoroki.

Durante el trayecto, Geten y Natsuo comentaban el día del Todoroki, que había ido algo aburrido,
también le comentó que su hermano lo había llamado porque quería hablar con él.

—No me ha dicho que era, pero mi hermano cuando llama es por algo importante.

—Entiendo, yo no tengo hermanos, pero me imagino que no es fácil.

—Hay de todo, hay momentos bueno y otros no tan buenos...

Geten vio la cara del chico, sin duda había dicho algo que lo había entristecido.

—Perdona si he dicho algo que te ha molestado.

—No, no... es que mi hermano mayor murió hace unos años y era muy importante para mí.

—Oh, lo lamento...

—Se llamaba Toya.

—Seguro era un buen hermano.

Natsuo desvió la mirada.

—Conmigo era el mejor hermano —dijo sin entrar en mas detalles. Siguieron caminando un poco mas, el
Todoroki se sorprendió un poco pues no acostumbraba a ver a su nuevo amigo sin la cachucha, le agradó
ver aquel día que compartían el mismo color de pelo y ojos.

Finalmente, llegaron a la calle donde vivían los Todoroki, giraron la esquina y pudieron ver frente a la
gran casa a alguien esperando, ambos lo reconocieron y Geten por un instante se alteró. Era Shoto
Todoroki, aquel chico que tuvieron encerrado y atado en la base, si lo ve sería el fin. Se detuvo, llamando
la atención de Natsuo.

—¿Pasa algo?

—So-solo...

—¡Natsuo! —Shoto lo llamó y se acercó a ellos corriendo, quedándose frente a los dos chicos
mirándolos, enfocando su mirada en Geten —Hola...
De pronto la mente de Geten se activó, el chico tenía borrada la memoria, nunca lo reconocería, estaba
salvado.

—Hola —dijo con algo de alivio.

Natsuo saludó a su hermano.

—Shoto, este es Geten... un amigo.

—Un placer —Shoto extendió al mano y la estrecharon.

—Igualmente... bueno yo os dejo... me tengo que ir —dijo el chico de abrigo azul, que aunque estaba
mas aliviado, el efecto del shock seguía allí.

—¿Seguro no pasa nada por irte solo? —se interesó el mayor de los Todoroki.

—Si, si, no te preocupes, ya nos vemos otro día.

—¿Mañana?

Geten se quedó algo estático y miró a Shoto, por alguna razón le daba vergüenza que los viese hablar.

—Cla-claro...

Se despidieron y Geten salió de allí andando bastante rápido, con los nervios a flor de piel. Mientras que
los Todoroki se miraban, Shoto le lanzaba una mirada juiciosa, con una ceja levantada.

—¿Es tu novio? —preguntó Shoto de repente.

—¡¡¿QUÉ?!!!, NO, NO, NO...

—Ah, vale... —dijo sin cambiar la expresión de su cara —¿entramos?

Natsuo se relajó después de esas palabras y con clama entraron en la casa. Allí solo estaban Rei y Hawks,
ambos hablaban en el salón mirando un programa de televisión. Se saludaron y los dos chicos se
adentraron mas para llegar al dormitorio del mayor.

—Pasa.

Shoto atravesó la puerta y entró en la habitación de su hermano, seguía igual que siempre, algunos
posters de famosos en las paredes, y poco mas. Una vez el mayor cerró la puerta, Shoto se sentó en el
suelo, cruzando las piernas, como hacía cuando era mas pequeño. Natsuo dejó su bolsa en la cama y se
sentó frente a él.

—¿Y bien, que querías hablar conmigo?

El joven llevaba toda la noche pensando que decir, por lo que no tenía que pensarlo mucho, miró con
decisión a su hermano, y le contó su problema.

—Me gusta Midoriya.

—¿Midoriya?... oh... el del pelo verde... pero, ¿no es el novio de Bak...? ... ah... ya entiendo...

Shoto agachó la cabeza algo avergonzado.


—Ese es el problema, que a él le gusta otra persona... he intentado pasar de esos sentimientos, he
intentado hacer como si no estuviesen allí, pero me es muy difícil.

—Sé lo que es eso... pero oye, ¿tú no tenías un novio?... ¿el tal D.?

Todoroki respiró fuerte.

—Me dejó antes del secuestro.

—Ah, ahora entiendo porque no vino a verte... lo siento.

—No es nada...

—Volviendo con Midoriya, te decía que se lo que estas pasando y no es un camino fácil.

—Lo sé, Keigo me ha contado lo que sientes por él.

—¡¡¿CÓMO?!! —Natsuo se puso complétame rojo —¿de verdad te lo contó?

—Si, me dijo que como tú has pasado por lo mismo me podrías ayudar...

Natsuo se rascó la cabeza y pasó su mano de forma nerviosa por su pelo, mientras su hermano lo miraba
fijamente.

—¿Cómo lo superaste? —le preguntó el mejor.

—Realmente, eso no ha llegado a pasar. Aún estoy enamorado de él —confesó el mayor —pero ver que
él es feliz con papá, que se quieren... es suficiente para que yo me haga a un lado. ¿Tú quieres que
Midoriya sea feliz, no?

—Si.

—Pues si él es feliz con otra persona, debes aguantarlo. A lo mejor no es el consejo que esperabas de tu
hermano mayor... pero a mí de momento me funciona, me siento mejor sabiendo que él está feliz con
papá.

—Midoriya es muy feliz con Bakugo, los veo siempre juntos y siempre sonríe cuando está él.

—¿Y cómo te sientes al verlo?

—Me siento triste, pero al mismo tiempo me gusta verle feliz.

—Es duro —dijo el mayor acercándose y poniéndole la mano en el hombro —pero quien sabe, a lo mejor
en un tiempo conoces a alguien mas.

—¿Cómo tú con tu amigo?

—Claro... digo...

Shoto se rio por lo bajo viendo como su hermano se volvía a poner rojo.

—Es broma... pero... tú le dijiste a Keigo tus sentimientos, ¿yo debo decirle a Midoriya?

—Bueno, a mí me sirvió para dejarlos salir y sentirme mejor con él, aunque debo decir que me vi forzado
a hacerlo, bueno... mas bueno fue papá le que se lo dijo...
—Ya veo... —Shoto pensó que contarle esos sentimientos a Midoriya no sería bueno, podría confundirle
o alejarle mas de él, sin contar de que si Bakugo se entraba de eso lo mataría. Si, sin duda nunca debía
decirle a Midoriya lo que siente por él.

—Natsuo muchos gracias por la conversación —dijo abrazándose a su hermano, sorprendiéndolo ya que
el joven no era muy propicio a abrazar.

—De nada, intento ser el mejor hermano posible.

—Pues lo haces muy bien.

Natsuo volvió a enrojecer mientras se llevaba una mano a la nuca algo avergonzado.

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50% COMPLETADO

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EL HURACÁN QUE PROVOCÓ LA MARIPOSA

En algún lugar desconocido, en una especie de laboratorio, multitud de máquinas operaban a toda
potencia. Un hombre bajo, con bata de doctor caminaba por un pasillo, el cual estaba flanqueado por
varias capsulas en las cuales se podían ver Nomus de Alta Gama suspendidos en una especie de sustancia
violácea.

El doctor caminó hasta la sala mas profunda, una gran capsula se erguía en el centro, multitud de tubos
salían de ella, y eran conectados a varias máquinas, siendo un gran ordenador la maquina central. Se
acercó a dicha maquina y pudo ver varios parámetros, aunque lo mas destacable era un gran numero en
una pantalla.

50% COMPLETADO

El doctor rio y miró a la gran capsula central, donde el cuerpo de Shigaraki se encontraba suspendido en
una especie de sustancia; se podía apreciar el aumento ligero de su musculatura, al igual que la longitud
de su pelo y color. Aunque lo mas destacable era su mano derecha, la cual había adoptado la forma para
albergar el All For One.

Y entre risas, el doctor supervisó que todo estaba en orden y abandonó el laboratorio.

La tarde ya se había echado y Natsuo caminaba por la calle, dirección a encontrarse con Geten, con el
que había quedado en verse el día anterior. Todavía no sabe bien como llegaron a este punto, se
conocieron un día por casualidad y desde entonces se habían vuelto muy amigos. Tenía mas amigos, pero
con Geten era diferente, era como si se conociesen de siempre, compartían muchos gustos por no contar
los aspectos físicos, incluso habían bromeado que podrían ser familia, pero lo descartaron rápidamente.

Debía reconocer que una de las cosas que dijo Shoto el día anterior era verdad, Geten le estaba ayudando
a que sus sentimientos por Hawks se calmasen, pero eso no quiere decir que Geten le gustase ¿no?

Al girar unas calles lo vio, apoyado en una valla, corrió hacia él, pero cundo se estaba cercando redujo la
velocidad, pues al lado de Geten había otra persona, un chico no muy alto, vestido de negro con una
sudadera con capucha, una vez se acercó lo suficiente creyó reconocerlo, era el tal D., el que era novio de
Shoto.

—Hola... —saludo al acercarse lo suficiente, Geten se volvió algo nervioso hacia él, y sin darle tiempo a
decir nada, el chico de la capucha lo apartó y se puso frente a Natsuo.

—Hola, ¿te acuerdas de mí?


—Si... —pudo ver algo bajo la capucha, pero el chico llevaba una mascarilla por lo que le era imposible
verle bien la cara —eras novio de mi hermano.

—Así es... ¿te contó por qué lo dejamos?

—No... —Natsuo miró tras el chico y vio a Geten algo retraído con la mirada baja, no entendía que
estaba pasando.

—Bueno, mira esto —el chico de la capucha le puso su teléfono frente a la cara, mostrándole una foto
donde Dabi lamía la cara de Shoto mientras este lloraba.

(Imagen de Rewolfnus)

Natsuo tardó unos segundos en reaccionar y cuando alzó la mirada, Dabi se había quitado la capucha y la
mascarilla revelando su cara.

—Hola, Natsu-kun...

Rápidamente una corriente de hielo aprisionó a un Natsuo aturdido y confuso con los ojos abiertos, al ver
con claridad quien era. Lo último que Natsuo pudo ver antes de ser sepultado por una gran capa de hielo
fue a Geten con la mirada baja apunándole con la mano y como Dabi se reía a su lado.

A las pocas horas, Dabi se encontraba vestido con su ropa normal, estaba en lo alto del edifico de la
agencia de Endeavor mientras sonreía mirando a su alrededor. Junto a él estaba Geten que, tapado con su
capucha sostenía en el aire dentro de un bloque de hielo el cuerpo de Natsuo; un poco mas alejado, se
encontraba Skeptic, delante de un ordenador portátil, sin dejar de teclear en ningún momento.
Dabi se sentía pletórico, era el día, el día en el que acabaría con la reputación y puede que incluso con la
vida de Endeavor. Después de tanto tiempo, por fin había llegado y de paso se cobraría el desplante de
ese pajarraco estúpido, lo hundiría igual que al viejo.

—Señor...

Dabi miró a Geten, que quitándose la capucha el devolvió una mirada culpable.

—Si lo tengo mas tiempo encerrado se asfixiará.

—¿Crees que eso me importa? —respondió Dabi sin perder la sonrisa.

—Me prometió que no le haríamos daño.

—¿Acaso le estamos haciendo daño?

—No... pero....

—¡¡¡PERO NADA... DESTÁPALE LA CABEZA!!!

Geten suspiró y obedeció a su jefe, quintado la parte de hielo que tapaba al cabeza de Natsuo, haciéndole
soltar una gran bocanada de aire al liberarse y sentir que el aire volvía a entra en sus pulmones.

—¿Ge-Geten? ¿Qué está pasando?

Dabi agarró de la barbilla a chico.

—Cuanto tiempo, Natsu-kun... ¿te alegras de verme?

El Todoroki tardó en reaccionar, pero recordó los momentos antes de ser aprisionado y desmayarse.

—Eres tú... le que se llevó a mi hermano...

—Hice mas que llevármelo —rio entre dientes —¿no vistes las fotos?

—Maldito...

—No te fuerces mucho... y sonríe que vamos a llamar a papi.

El chico estaba muy confuso, miró a Geten desconcertado, pero el chico del abrigo azul no lo miraba a la
cara.

—Geten... Geten... ¿Qué es esto?

—Oh.... Endeavor....

En la casa de los Todoroki, Endeavor y Hawks estaban aun dormidos, era el día libre del mayor y aunque
no acostumbraba a pasarse la mañana en la cama, ese día, se despertó notando como alguien estaba
sentado sobre él y le daba besos por el cuello.

—Hawks... es muy temprano...


El rubio, vestido únicamente con ropa interior, se movía de forma sensual sobre la entrepierna del
pelirrojo, besando su cuello y pasando sus manos por sus brazos, recorriendo cada musculo.

—Pero es que me he despertado con ganas de comer....

—Eres un consentido...

—Bueno... tú me consientes mucho, así que es tu culpa, ahora encárgate de tu novio caliente —le dijo
Hawks que volvió a besar su cuello y empezar a bajar por su pecho.

Endeavor sonrió y alargó sus manos para agarrar a Keigo del culo y voltearlo para quedar ahora, encima
de él.

—Vamos a jugar...

Minutos después, Hawks se daba una ducha mientras Endeavor, ya vestido, se acercaba al salón, donde
vio sobre la mesa unos platos de desayuno y una nota.

He preparado el desayuno para Keigo y para ti. Mamá y yo nos vamos de compras, Natsuo se ha ido a la
universidad. Pásalo bien en tu día libre.

Fuyumi.

Se sentó y destapó los platos, Hawks llegó a los pocos minutos y se sentó a su lado.

—Que hambre tengo —dijo el rubio mirando los platos.

—¿Todavía tienes hambre?... si te acabas de comer mi...

De pronto el teléfono comenzó a sonar, interrumpiendo la conversación. Enji agarró el aparato y miró la
pantalla, se sorprendió l ver le nombre de su hijo.

—Es Natsuo.

—Se le habrá olvidado algo...

—Puede ser...

Endeavor, soltó los palillos y respondió la llamada. Nada mas hacerlo sus ojos se abrieron y con un
movimiento brusco movió la mesa derramando la comida y asustando a Hawks. En la pantalla tenía un
primer plano de Dabi, que sonreía.

—Oh... Endeavor...

—Dabi...

Hawks abrió los ojos y se puso a su lado, sin aparecer en la pantalla.

—¿Qué quieres?... ¿Qué haces con el teléfono de mi...?


Antes de acabar la frase, el pelinegro giró la pantalla para enfocar a Natsuo prisionero en el bloque de
hielo.

—¡NATSUO!

Ahora sí, Hawks se puso a su lado al verlo allí, haciendo que Dabi alzara una ceja y sintiendo como su
furia comenzaba a subir al verlos juntos, pero intentó calmarse, debía seguir le plan.

—Pero si es el numero dos... que bien... escuchadme bien —Dabi desvió nuevamente la pantalla —vais a
venir aquí, solos, si veo a mas héroes acercarse, soltaré a tu hijo y se estrellará contra el suelo. Os doy
quince minutos. Ya sabes donde estoy.

Antes de colgar la llamada enfocó a su agencia. Rápidamente, Endeavor se puso de pie y corrió hasta la
puerta.

—Endeavor, espera... no podemos ir solos...

—Ya lo has oído...

—Pero...

—Hawks, mi hijo corre peligro, venga, vístete y date prisa...

Hawks no pensó mucho y obedeció, fue a su habitación y se enfundó su traje de héroe, el cual hacía
mucho que no usaba, y antes de abandonar la casa junto al número uno, mandó un mensaje a su propia
agencia, diciéndole a Mirko que enviase ayuda a la agencia de Endeavor, que la tuviese preparada y que
cuando el diese la señal apareciese.

Minutos después, el héroe número uno y el número dos sobrevolaban la ciudad, hasta que llegaron a su
destino, no tardaron en ver a Dabi que los esperaba y en cuanto los vio lanzó una potente llamarada azul
que pudieron evitar con facilidad, aunque luego vieron que los objetivo no eran ellos sino el edifico que
había justo delante. Al impactar la llamarada contra el edifico este explotó provocando derrumbamientos
y cortes de tráfico por toda la calle.

—¡¡DABI!! —Endeavor gritó y envolviéndose en fuego se precipitó en picado contra él. Impactó, pero el
pelinegro lo pudo evitar, y tanto él como Geten, que portaba a Natsuo se alejaron de ese edificio,
haciendo que quitase su atención de Skeptic, que oculto, esperaba su momento.

Hawks apareció raudo tras los villanos empuñando sus plumas-espada, reconociendo en el acto a Geten,
como el chico que lo salvó de los clones de Twice, pero no se detuvo, lanzó varios cortes, pero el fuego
de Dabi lo detuvo pulverizando sus espadas. Con un movimiento rápido se puso al lado de Endeavor,
sobre el edificio frente a ellos.

—Dabi —gritó Hawks —suéltalo, él no tiene nada que ver en esto.

La carcajada que soltó el villano fue demencial, miró a los héroes.

—Me importa una mierda lo que le pase a este tío, solo lo he usado para atraeros a vosotros. Él no me
sirve de nada —tras decir eso, hizo aparecer en su mano una bola de fuego que lanzó sobre el cuerpo de
Natsuo, pero Geten lo apartó a tiempo evitando así que lo dañara.

—¿Se puede saber qué haces? —gritó Dabi.

—¡¡DIJISTE QUE NO LE HARÍAS DAÑO!!! —respondió el chico de abrigo azul, poniendo su cuerpo
delante del bloque de hielo que protegía a Natsuo.
—No seas estúpido y suéltalo.

—¡¡NO!!

Dabi apretó los dientes, en que momento se le tenía que sublevar el estúpido subordinado. Sin mas,
proyectó sobre él una llamarada tan potente que el hielo de Geten no pudo hacer nada haciéndole caer del
edifico, a él y a Natsuo.

No consiguieron caer mucho, pues Hawks usando su super velocidad los alcanzó y pudo salvarlos,
llevándolos lejos de esa zona. Fue en ese momento que llamó a Mirko para que enviase los refuerzos.
Acabó de llamar y antes de alzar el vuelo para reunirse con Endeavor, alguien lo agarró del brazo.

—Ten cuidado —le dijo Geten —tiene algo preparado, hay otro villano en el otro edificio.

Hawks lo miró, vio sinceridad en su rostro, vio también la preocupación con la que miraba al Todoroki,
también recordó como lo salvó de los Twice.

—Tendré cuidado, ahora llévate a Natsu lejos, por favor.

Geten asintió y mientras se alejaba con Natsuo en brazos, Hawks volvía a alzar el vuelo y situase frente a
Dabi.

—Veo que protegéis a cualquiera, que ayudáis a la gente en peligro —Dabi los miraba rodeado de fuego.

—¡¡CALLATE!! —gritó Endeavor —estas acabado, voy a hacerte pagar lo que le has hecho a mis hijos.

Dabi alzó la ceja y volvió a reír, vio como Hawks volvía a sacar dos grandes plumas y las empuñaba.

—¿Lo que yo he hecho a tus hijos?... perdona, pero creo que es lo que TÚ le has hecho a todos tus hijos,
maldito asqueroso.

Dabi alzó una mano y chasqueó los dedos, dándole a Skeptic la señal para que activase las cámaras que
enfocaban hacia él, y una vez todas las cámaras se encendiesen, el villano de pelo largo tecleó en su
ordenador portátil y en todas las televisiones, teléfonos móviles y pantallas del país, se empezó a
reproducir un video.

—¡¡DABI!! —volvió a gritar Endeavor.

El pelinegro lo miró, sacando de su bolsillo un bote, que agitándolo lo vertió sobre su cabeza, haciendo
que el negro de su pelo empezase a disolverse dejando paso a un color blanco apagado.

—Que feo que me llames por ese nombre, papá... —dijo lanzando el bote al vacío —tengo uno mas
bonito, y es Toya.
TOYA TODOROKI (1ª PARTE)

Simultáneamente, en todas las pantallas del país se empezó a reproducir un video donde, un hombre de
pelo negro, desnudo de cintura para arriba y sentado sobre un sofá miraba con decisión.

Mi nombre es Toya Todoroki, soy el hijo primogénito de Enji Todoroki, mas conocido como Endeavor. A
día de hoy mis víctimas mortales ascienden a mas de treinta, treinta personas inocentes a las que he
matado a sangre fría. Y quiero que todos sepan lo que me llevó a cometer esos actos tan atroces y
deplorables.

Todo empezó hace muchos años, donde Endeavor solo buscaba poder y mas poder. Y al verse incapaz de
superar a All Might buscó una forma algo inmoral. Buscó crear a un sucesor con la base de la mezcla de
quirks.

Así fue como forzó a la mujer que sería mi madre a casarse con él y tener hijos, y así nací yo. Pero por lo
visto fui un producto fallido y rápidamente fui desechado y olvidado por todos.

En cuanto vio que no era lo que él buscaba, que no sería capaz, según él, de superar a All Might, me
expulsó, me separó de todos, olvidándome y apartándome como un estorbo.

Ese desprecio hacia mí, provocó que todas esas personas muriesen, las llamas que mataron a esas
personas son las llamas de Endeavor.

Todo el país estaba siendo testigo de las palabras de Dabi, veían a ese hombre cubierto de cicatrices
contar su historia, como su padre lo despreció. En ese video mostró una prueba de ADN, donde
confirmaba al 99.9% que era hijo del héroe número uno.

Detalló la historia de como nació, como nacieron sus demás hermanos y hasta el momento que nació
Shoto, en el momento en el que Endeavor vio que con él si podría conseguir su propósito. Ahí es cuando
fue apartado y Shoto pasó a ser el hijo primordial, el cual sufrió abusos reflejado en horas interminables
de entrenamientos.

Ustedes conocen a Shoto, el cuarto hijo, el sí fue une éxito y el mismo Endeavor hizo lo propio con él, los
abusos eran constantes, a él no le importan sus hijos, él solo quería poder y mas poder.

¿Y aun así se puede seguir llamando héroe a tal aberración de persona?

Y no solo es él, todo el que lo rodea es igual.

En ese momento en la pantalla apareció una imagen estática, en la que se veía con claridad como Hawks
atravesaba la espalda de Twice con su pluma-espada.

Aquí tenemos al héroe número dos, Hawks matando a un villano por la espalda mientras huía llorando y
desesperado. Pero ¿qué se puede esperar de alguien así? Su propio padre era un ladrón y un asesino, de
tal palo tal astilla dicen, ¿no?.
Hawks es el hijo de un villano, su nombre real es Keigo Takami, ¿os suena de algo? Ese héroe con alas
trabajó para nosotros, La Liga de Villanos durante un tiempo, nos ayudó a liberar al Nomu de Alta
Gama que casi mata a Endeavor.

Podéis pensar que es mentira, pero...

Nuevamente la imagen de las pantallas cambió y ahora empezaron a pasar varias fotografías, una detrás
de otras, repitiéndose una y otra vez, entre las que estaban una de Hawks, sentado en la azotea de un
edificó, mirando a la cámara con la cara roja y cubierta de semen, en otra se podía ver al número dos
besando a Dabi, otra donde se podía ver al número dos desnudo y tumbado en su cama, y las demás eran
imágenes en primer plano de Hawks siendo penetrado en varias posturas.

Que bien se lo pasó conmigo este héroe. Me lo folle en todas las salas de la base, me lo folle en la azotea
de edificios, ese héroe adoraba mi polla y me pedía mas y mas.

¿Un héroe hace eso?

Ahora viene la mejor parte. Es tal la cercanía del número uno y el número dos que viven juntos, y por si
no lo sabían ya, tienen algún tipo de relación amorosa. ¿Lo pueden creer?

Endeavor por las noches mientras ustedes sufren y son atacados por nosotros, se folla al número dos en
la casa que comparte con su ex mujer y sus hijos.

Nuevas imágenes empezaron a aparecer, imágenes de Endeavor y Hawks besándose, fotografías tomadas
de forma clandestina dentro de su casa, a través de alguna ventana.

¿De verdad van a permitir que estas personas sigan enriqueciéndose a costa de vuestras desgracias?
¿Vais a permitir que Endeavor siga viviendo tan feliz después de todo el mal que ha hecho?

La imagen volvió a Dabi, sentado en ese sofá, sin camiseta, con los brazos extendidos en cruz y mirando
a la cámara.

—Yo soy una víctima mas de ese héroe. Y estas llamas... —dijo mientras hacía aparecer unas bolas de
fuego en sus manos —son las llamas que Endeavor creo, las mismas llamas que han matado a mas de
treinta personas inocentes.

Tras decir esas palabras, miró desafiante a la pantalla y pronunció una frase final:

—Shoto, es tu turno.

Y la imagen se fundió en negro. Y acto seguido empezaron a emitir el encuentro que Dabi estaba
teniendo con Endeavor y Hawks.

En la U.A. todos los alumnos de toda la academia miraban las pantallas con asombro y horror. Los
profesores reunidos con el director también estaban viendo la retransmisión, fue cuando Aizawa salió
corriendo dirección al edifico de dormitorios de la clase 1-A. Allí todos miraban la pantalla, Izuku y
Bakugo, al igual que el resto de sus compañeros miraban y escuchaban las palabras del villano.

El peliverde desvió la mirada rápidamente hacia Todoroki, que detrás del sofá central miraba la
televisión, estupefacto, inmóvil; le temblaban las piernas y le labio inferior, las lagrimas amenazaban con
salir. Su mente se empezó a emborronar, por un momento perdió el sentido y acabó de rodillas en el
suelo, sintió como se acercaban a él y lo ayudaban a levantarse. Al mover un poco la cabeza pudo ver
como Izuku y Bakugo lo ayudaban, la igual que el resto de sus compañeros que le hablaban, pero era
incapaz de comprender nada. Miraba a la pantalla, allí estaba Dabi hablando, Dabi... ese villano con el
que tuvo una aventura amorosa y sexual, ese villano que ha resultado ser su hermano mayor. Su mente se
atascó, era incapaz de pensar con claridad, varios sentimientos empezaron a envolverle, asco, repulsión,
culpa, vergüenza, odio, desprecio, ira, tristeza, nostalgia...

<Shoto, ahora es tu turno>

Fueron esas palabras la que hicieron que su mente desconectase por completo, sintió una corriente
eléctrica en su cabeza y lo vio todo negro. Sus compañeros vieron como el chico ponía los ojos en blanco
y como si fuese en cámara lenta, se levantó y alzando su brazo derecho los cubrió a todos de hielo, justo
para acto seguido salir corriendo de allí, con un único objetivo en su mente, un objetivo que una voz
femenina no dejaba de repetir una y otra vez en su cabeza.

MATA A ENDEAVOR
TOYA TODOROKI (2ª PARTE)

—Que feo que me llames por ese nombre, papá... —dijo lanzando el bote al vacío —tengo uno mas
bonito, y es Toya.

Endeavor y Hawks miraban atónitos la escena. Aquel hombre de pelo blanco, con cicatrices en la cara los
miraba y sonreía.

TOYA

TOYA

TOYA

Endeavor abrió los ojos, en su cabeza líneas de pensamientos se chocaban unas con otra, una niebla
mental apareció impidiéndole realizar cualquier movimiento; su cuerpo se tensó y su expresión se
descompuso. Absorto en el vació de su mente cayó de rodillas, comenzó a temblar, su cuerpo no le
respondía.

TOYA

TOYA

TOYA

—N-no... puede...ser...

—Endeavor —Hawks que también se encontraba aturdido por la revelación, pero sacó fuerzas, no
entendía que estaba pasando, pero no podía permitir que Endeavor cayese. Le puso una mano en el
hombro mientras lo llamaba, sin apartar la vista de Dabi, que los miraba mientras se reía y agitaba la
cabeza para quitar los residuos del líquido que había usado para desteñir su pelo.

—Endeavor... levanta...

Hawks no podía dejar de mirar a Dabi, ¿en serio todo eso era cierto y no algún tipo de estratagema?... no
podía ser, Toya Todoroki estaba muerto, Endeavor se lo dijo...

Con su cabeza funcionando a mil por hora, desvió la mirada de Dabi y miró a su ídolo, sujetándolo de la
cara.

—Endeavor, no pienses ahora, levanta, debemos detenerlo... —el pelirrojo tenía la mirada perdida, su
cara reflejaba un aturdimiento y un shock abismal, Endeavor estaba a kilómetros de allí mentalmente.

Unas llamas azules empezaron a aparecer alrededor de ellos dos, Hawks miró para ver como Dabi
extendía los brazos y expulsaba fuego quemando los edificios de a su alrededor.

—¡¡ENDEAVOR —Hawks volvió a llamarlo, lo sujetó con mas firmeza de la cara y lo besó, con la idead
de que así despertase, pero no funciono!!
Dabi comenzó a reírse nuevamente.

—Que pena, pajarito... mi remplazo no te hace caso.

—¡¡ESTÁS LOCO!! —gritó Hawks.

—¿Y de quién es la culpa? —Dabi comenzó a caminar —mi padre es un monstruo que solo quiere poder,
¿de verdad crees que él te quiere?, eres un estúpido Keigo, él solo quiere aprovecharse de tu popularidad.

—Eso no es cierto.

—Deberías haberte quedado conmigo, Keigo —Dabi volvió a sonar vulnerable —yo te quiero de verdad,
solo tenías que haberte quedado conmigo... y nada de esto estaría pasando.

Hawks sintió una punzada en el pecho, pero no se amedrentó, estiró su brazo y agarró una de sus plumas,
que alargó hasta convertirla en una espada, mientras que con el otro brazo seguía sujetando a Endeavor.

—En estos momentos, mi historia se está emitiendo por todo el país, cuento toda la verdad sobre ese
hombre que tienes al lado, y por supuesto cuento lo que de verdad eres, Keigo Takami, un asesino.

Hawks volvió a mirarlo, estaba furioso, seguía sin creer que ese villano fuese hijo de Endeavor, ¿por qué
no se dio cuenta antes?... no, no es el momento de compadecerse de uno mismo ni culparse, hay que
atraparlo, está claro que busca algo, pensaba Hawks de forma rápida.

Apartó a Endeavor de la cornisa para que no cayese al suelo y alargó su otra mano para agarrar otra
pluma-espada, y alzó sus alas para lanzarse a atacar, pero cuando iba a despegar oyó un grito.

De uno de los laterales vio una corriente de hielo que se acercaba directo a Dabi, sobre esa corriente,
como si la surfease, Geten gritaba con rabia y lanzaba su ataque hacia el villano, pero una vez estuvo a
una cierta distancia, el pelinegro alzó la mano y una llamarada azul derritió todo el hielo, impactando de
lleno en Geten, que al caer se golpeó contra las paredes, antes de perder el conocimiento miró a Hawks y
como pudo lanzó una brisa de hielo que apagó parte del círculo de fuego que lo rodeaba a él y Endeavor,
fue entonces cuando voló para atacar a Dabi con sus espadas, justo después de mandar una señal con su
teléfono móvil, que dejó caer al suelo

El alado se lanzó contra Dabi empuñando sus dos espadas, cruzándolas frente a él para impactar de lleno,
pero Dabi lo conocía y sabía sus técnicas, por lo que pudo evitarlo fácilmente, haciendo que el héroe
pasase a su lado sin causarle ningún daño.

Al pasar de largo, las alas rojas se abrieron y se elevó, para nuevamente caer en picado sobre el villano,
que en esta ocasión no pudo esquivarlo del todo y le hizo un corte en un brazo. No gritó, solamente se
llevó la mano a la herida y miró al número dos con odio.

—Maldito pajarraco...

Alzó su mano y una llamarada salió diapreada hacia el héroe, que esta vez pudo evitarla al descender de
forma rápida y casi rozando el suelo de la azotea, volvió a impulsarse a una velocidad sónica impactando
esta vez de lleno en el pecho de Dabi, el cual salió impulsado hacia atrás.

En el aire, Dabi, se repuso del golpe y envuelto en llamas comenzó a volar, aterrizando en el tejado sin
mas problemas, llevándose la mano al pecho por el golpe.

—Dabi, para ahora... —le decía Hawks que apuntándolo con una espada aterrizaba frente a él a pocos
metros.
—Eres un estúpido... todo esto es culpa tuya, si te hubieses quedado conmigo todo estaría bien... —Dabi
lo miraba sin quitar la mano del pecho.

Hawks agachó levemente la cabeza, le dolía esa situación, su mente en esos momentos estaba en modo
automático, si comenzaba a darle vueltas a todo lo que estaba pasando no sería productivo, es algo que le
enseñaron en la Comisión.

—Dabi, por favor... no quiero hacerte daño.

—Ya lo has hecho, Keigo... —volvió a decir Dabi con la voz apagada —eligiéndolo a él.

—Dabi, tienes que entenderlo, no podemos estar juntos...

—¿POR QUÉ NO? —gritó sacando su lado mas infantil —yo te quiero.

Hawks cerró los ojos y apretó los dientes, notaba picar sus ojos.

—Eso no importa Dabi, eres un villano...

Dabi cayó de rodillas, agachando la cabeza, haciendo que su pelo blanco se moviera por el viento.

—No es justo.

Hawks se quedó estático, esa frase le golpeó fuerte. Ante sus ojos pudo ver a Natsuo, mirándolo y
diciendo esas mismas palabras. Pudo ver entonces con mas claridad el parentesco. Fue en ese
pensamiento cuando recordó sus ojos azules, tan parecidos a los de Endeavor. Fue cuando, tras pasar el
shock inicial comenzó a tomar conciencia de la situación. Dabi era Toya, el hijo de Endeavor.

Hawks se volvió a sentir aturdido, se llevó la mano a la cabeza, sintiendo que se mareaba.

—Keigo... —la voz de Dabi sonaba quejumbrosa, aturdida también, el villano estaba realmente afectado
por el rechazo de Hawks —yo te dije lo que siento por ti, ¿y tú?... ¿Qué sientes por mí?

Las espadas cayeron de las manos de Hawks, el shock estaba volviendo, se sentía incapaz de hacer nada,
sintió que iba a llorar, sus alas se movían alteradas, vibraban y se retorcían. Miró a Dabi, iba a decirle la
verdad.

—Yo también te quiero, Dabi. Estoy enamorado de ti desde el primer día que te vi en la Liga.

Se produjo un breve silencio, rotó por el ruido de las llamas a su alrededor y de los escombros de los
edificios, que acompañaban a las sirenas de los coches de policía y ambulancias. Dabi abrió mucho lo
ojos, esbozando una sonrisa que rápidamente se esfumó.

—¡¡¡¿Y POR QUE HAS ELGIDO A ESE IMBECIL?!!! —la rabia y el despecho hablaban ahora por él.

—Porque él me trata bien, me respeta, me quiere y me cuida.

—Yo también te quiero, puedo protegerte, puedo...

—No, Dabi... no puedo estar contigo. No puedo, simplemente, somos incompatibles.

—Eso no es cierto, pajarito... nos queremos, podemos irnos, yo puedo cambiar... —Dabi se empezaba a
desesperar, su locura ascendía hasta el punto de agarrarse y darse tirones del pelo. Miró a Endeavor, que
seguía en estado de shock, de ropillas, mirándolo.

—¿Estas enamorado en verdad de él?


—No, no estoy enamorado de él, pero le quiero, quiero estar con él, me siento bien con él —en ese punto
las lágrimas en la cara de Hawks eran visibles, le dolía decir todo eso, realmente con el que quería estar
era con Dabi, pero no podía.

Dabi arrugó la boca, si pudiese llorar lo estaría haciendo ya, se sentía un estúpido, apretó los dientes,
rascó su cara y se tiró del pelo. Con frustración se agarró la cara y hundió sus dedos entre la separación
de las dos pieles, tiró de ellas arrancando algunas anillas y dejando al descubierto su carne. Apretó los
dientes y miró a Hawks con mucha rabia.

La sangre fluía por su cara, un trozo de su mejilla colgaba, dejando al descubierto músculos y parte de su
mandíbula. Negó varias veces con la cabeza y algo en su cabeza hizo clic. Saltó hacia Hawks y sin darle
tiempo a nada, lo rodeó con los brazos, apretando todo lo que pudo sus alas, haciéndolo gritar.

PROMINENCE BURN

Tanto Dabi como Hawks fueron envueltos en una gran bola de fuego azul, los gritos de ambos
retumbaron en todas partes, el fuego calcinaba el cuerpo de Dabi, las alas de Hawks se carbonizaban
nuevamente, su pelo y rostro se quemaban, hasta que finalmente el héroe número dos cayó al vació
envuelto en llamas.

Mientras caía hacia el suelo, pudo ver a cámara lenta como tras Endeavor, aparecía una persona, la cual
alzaba su mano derecha y hacía aparecer una estaca de hielo y antes de perder el conocimiento vio como
esa estaca de hielo atravesaba el hombro de Endeavor, siendo lo último que vio.
TOYA TODOROKI (3ª PARTE)

Tiempo atrás.

—Tachibana, vamos...

Dabi caminaba por el pasillo de la base, seguido por la mujer pelirroja, algo molesta. Llegaron a la celda,
donde Izuku y Shoto estaban encadenados.

—Entra y llévalo a la otra sala.

Dabi le dio la orden a la mujer y se fue de allí, dejándola sola frente a la puerta. Entró y vio que Izuku se
encogió en el sitio; aún seguía desnudo, pues Dabi dio al orden de que no se le diese ropa. Se acercó a
Shoto.

—No te moverás ni internaras hacer ninguna tontería —dijo la mujer mientras soltaba a Todoroki, y le
chico se quedaba estático, obedeciendo cada palabra de la mujer. Así, siguiéndola salieron de la celda.

Caminaron por el pasillo hasta llegar a otra sala, una oscura sin iluminación, donde Dabi estaba sentado
en una silla. Le hizo un gesto a la mujer para que acercase al chico a la silla frente a él.

Con un gesto con la cabeza, Dabi le dio la indicación de que lo despertase, Tachibana resopló y puso su
mano en la cabeza del chico, haciéndolo volver en sí. Asustado miró a su alrededor hasta que enfocó su
mirada en Dabi, al verlo se echó para atrás.

—Hola, Shoto —le dijo el villano con voz melodiosa.

Todoroki comenzó a temblar.

—No te preocupes, ahora no voy a hacerte daño... luego ya veremos.

Todoroki estaba confuso, no sabía como había llegado allí, ni que estaban haciendo, miró a su alrededor,
e intentó levantarse, pero las manos de Tachibana lo apretaron contra la silla.

—Niño, no te muevas —dijo la mujer.

—¿Qué quieres? —preguntó Shoto con voz temblorosa a Dabi.

Dabi rio.

—Solo quiero que envíes un mensaje.

—¿Un mensaje?

—Claro, un mensaje de tu hermano para tu papi.


Se produjo un silencio en la sala, roto por la risita de Tachibana a su espalda.

—¿Mi hermano?... ¿Natsuo?

Dabi comenzó a reírse.

—Tachibana, hazlo.

La mujer se volteó y se puso frente al chico.

—Serás incapaz de recordar lo que haya sucedido dentro de estas paredes.

Todoroki dio un pequeño espasmo y como si una corriente eléctrica que lo recorriese dio un salto en la
silla. La mujer le puso una mano en la cabeza y cerró los ojos, mientras que de su mano salía una luz que
a los pocos segundos se acabó.

—Dile ahora la frase.

—Shoto, ahora es tu turno —dijo Dabi mirándolo.

—Cuando escuches esa frase de la boca de tu hermano, tu único pensamiento, tu única razón para existir
será matar a Endeavor.

Los ojos de Todoroki brillaron y al instante cayó desmayado mientras el pelinegro y la mujer reían.

Actualidad.

Shoto miraba la espalda de su padre, de rodillas y la sangre brotando de la herida de su hombro. Su mano
derecha alzada, de la cual, una estaca de hielo salía de ella y atravesaba el cuerpo de su padre.

Endeavor por fin reaccionó, activó sus llamas haciendo que el hielo se derritiese y Todoroki saltase hacia
atrás, el hombre se dio la vuelta sujetándose el hombro para quedarse atónito al ver que el atacante era su
hijo.

—¿¡Shoto!? —su mano, puesta sobre la herida de su hombro comenzaba a llenarse de sangre, el agujero
no había sido muy ancho, pero le hacía perder mucha sangre.

Endeavor miró a su hijo y entonces vio como tras él varias siluetas comenzaron a acercarse.

Hawks caía envuelto en llamas, inconsciente, en menos de unos segundos se estrellaría contra el suelo. A
pocos metros del asfalto una burbuja de agua lo envolvió apagando el fuego y evitando que se estrellase
contra la superficie.

—Lo tengo —dijo Manual alzando la mano controlando la trayectoria de la burbuja —¡¡Mirko, ahora!!

En poco tiempo, Mirko, Mt. Lady y Kamui Woods rodeaban a Dabi, mientras que, junto a Endeavor,
Burnin le ayudaba a levantarse y confrontar a Shoto.
En el suelo, Manual hacia flotar la burbuja que tenía preso a Hawks, y lo depositó en el suelo con
cuidado, al hacer desparecer el agua vio la dantesca imagen, el cuerpo de Hawks estaba completamente
quemado, su ropa rasgada, sus alas habían desparecido completamente; aún conservaba algunas zonas de
su piel intactas, pero eran escasas, las quemaduras de su torso y brazos eran las mas preocupantes, las
cuales humeaban. Con celeridad, Manual le tomó el pulso y con dificultad lo consiguió encontrar, era
débil, pero ahí estaba.

Agarró su comunicador y al ir a contactar vio a pocos metros, en el suelo, otro cuerpo sobre un gran
charco de sangre. Mientras el héroe contactaba con las ambulancias, se acercó a ese cuerpo
ensangrentado, le apartó el pelo blanco y el abrigo azul, para ver el alcance de los daños; a simple vista
vio que tenía rotas las dos piernas y un brazo, le tomó el pulso y al igual que Hawks le costó notarlo, pero
ahí estaba.

Junto al ruido de las sirenas de ambulancias, Fat Gum atravesaba el callejón hasta ese punto, con un
movimiento de cabeza hacia el héroe acuático agarró a Hawks con cuidado y lo llevó corriendo hacia la
ambulancia mientras Manual usaba su agua para transportar el cuerpo de Geten.

Un gran tronco de madera apareció de los brazos de Kamui Woods y envolvieron a Dabi cubriéndolo
hasta el cuello dejando la cabeza libre. Mirko, con un potente salto se situó justo sobre él para con una
acrobacia alargar su pierna y proyectar una patada que se dirigía justo hasta la cabeza de Dabi.

Momentos antes de impactar, unas llamas azules destruyeron la madera y expulsaron varios metros a
Kamui y Mirko. Al salir despedida hacia una pared, Mirko hizo una nueva acrobacia y apoyando sus pies
contra una pared y flexionando sus piernas se impulsó nuevamente para, con una patada giratoria golpear
a Dabi, lanzándole contra el suelo y aprovechando la inercia de la patada, se volvió a impulsar hacia
arriba para alzar la pierna y dejarla caer sobre el cuerpo de Dabi humeándolo en el cemento del edificio.

—¡¡Ya está!! —dijo con entusiasmo Mt. Lady, que usando su forma gigante cubría la zona para que Dabi
no pudiese escapar—¡atrápalo!

Kamui, ya repuesto del ataque, hizo aparecer alrededor de Dabi una prisión de madera y pensaban que ya
habían atrapado al villano, pero instantes después, un calor asfixiante empezó a emerger de esa prisión y
al poco, una llamarada azul cubrió la totalidad de la azotea, golpeado de lleno a Kamui Woods, que cayó
inconsciente, siendo rápidamente socorrido por Mt. Lady. Mirko lo pudo evitar gracias a un salto
situándose en un pilar cercano, mientras veía como una bola de fuego empezaba a flotar, dejando al
descubierto a Dabi, ensangrentado y cubierto de fuego. Mirko lo miró, y con una sonrisa, se limpió el
polvo de su frente y aumentando la musculatura de sus piernas volvió a cargar contra el villano en llamas.

—¡Endeavor! —Burnin puso su mano en el hombro de su jefe y miró frente a ellos para ver a Shoto, con
una expresión extraña mientras miraba al héroe número uno —¿Shoto?

Endeavor, despierto ya de su shock se taponaba la herida mientras la sangre salía, Burnin se dio cuenta y
rápidamente usó su fuego para cauterizar la herida, lo hizo rápido, pues ambos eran inmunes al fuego.

Endeavor se levantó y miró a su hijo.

—Shoto... ¿Qué haces?

Sin decir nada, Todoroki, alzó su mano y una flecha de hielo salió disparada justo al pecho del hombre,
que fue rápidamente derretida por el fuego.

—¡Shoto, detente! —Burnin se puso frente a Endeavor y agarró partes de su pelo para crear dos lanzas,
que cruzó frente a ella para crear algún tipo de protección.
Nada entraba por los oídos de Todoroki, que nuevamente alzó su brazo para esta vez crear una cúpula de
hielo alrededor de los tres, con intención de reducir las llamas de ambos. La temperatura comenzó a bajar
de forma drástica apagando las llamas de Endeavor y de Burnin, que cayó de rodillas debido al frio.
Shoto levantó su brazo derecho y volvió a proyectar una lanza de hielo contra el pecho de su padre, pero
no llegó a impactar.

SMASHHHH

Un potente golpe, seguido de una estela de color verde rompió la cúpula de hielo, y unas corrientes de
oscuridad arrastraban a Endeavor y la mujer unos metros mas atrás.

Unas potentes explosiones impactaron a cada lado de Todoroki aturdiéndole lo justo para que Izuku usase
el látigo negro para envolver a Shoto y aprisionarle. Bakugo aterrizó al lado de Todoroki y lo agarró
también.

—¡¡AHORA!!

A gran velocidad, Iida llegó hasta ellos, Midnight, subida en sus hombros dio un salto mientras rasgaba
parte de su traje para liberar su gas rosado y así dormir a Todoroki, que cayó inconsciente en los brazos
de Bakugo, al mismo tiempo que Izuku lo liberaba de su látigo.

Aun envueltos en algo de caos, Endeavor corrió hacia ellos seguido por Burnin, que se paró al lado de
Midnight e Iida. Enji se acercó a su hijo y lo agarró en brazos, comprobando que estaba bien.

—Solo está dormido... pero no sabemos que ha pasado —dijo Midnight, que había asumido el liderazgo
del grupo de la U.A..

Pero apenas pudieron recomponerse pues un gran estruendo sonó a unos metros de ellos, vieron como
una bola de fuego azul se elevaba y expulsaba a Kamui y Mirko. Endeavor dejó a Shoto con el resto y
junto a Burnin volaron hasta quedar en el edificio donde estaban atacando a Dabi.

—¡¡TOYA!!

Dabi, flotando en el aire envuelto en llamas lo miró.

—¿Ahora te interesas por mí? –dijo con voz lastimera y dolorido por los golpes y el fuego.

Instantes después el cuerpo de Dabi comenzó a descender, el fuego ya le era imposible de mantener, su
cuerpo había vuelto a quemarse demasiado, había usado en exceso su fuego y nuevas cicatrices habían
aparecido. Cayó de rodillas al suelo, mirando con odio a Endeavor y al resto de héroes que se acercaban
y lo rodeaban.

Endeavor miró a alrededor alarmado.

—¿Dónde está Hawks?

Dabi rio.

—El maldito pajarraco estará ahora bien asado.

Midnight, Izuku y Kamui Woods, dieron un paso adelante y activaron sus quirks, para atrapar a Dabi y
todos se sorprendieron al ver como el villano se esfumaba en el aire, convertido en una pequeña bola de
color azul.

Miraron el recorrido de esa bola para ver como acaba en manos de Mr. Compress.
—Lo siento, señores héroes, pero hoy no vais a ganar —tras eso, le villano lanzó una bomba de humo
que usó para huir.

Y mientras Endeavor corría a buscar a su hijo, para llevarle a un hospital y también saber el estado de
Hawks, en todo el país, murmullos, noticias, foros de internet, y debates de televisión analizaban las
palabras de Dabi y como la reputación de Endeavor, Hawks y el resto de héroes comenzaba a caer en
duda, comenzando a si una etapa de inestabilidad.
DAÑOS

Han pasado dos días desde el incidente, dos días donde el caos mediático estalló en la cara de los héroes,
especialmente en Endeavor y Hawks, ambos ingresados en el Hospital Central; Endeavor ya recuperado
mientras que Hawks se encontraba en coma.

Al día después de ser ingresados, multitud de personas se congregaron a las puertas del hospital para
pedir explicaciones al numero uno, ya no solo por Dabi, si no también por la supuesta relación con el
número dos. Dentro del hospital se encontraban en una pequeña burbuja, donde la tranquilidad y al paz
era muy presente, aspectos básicos para la recuperación de los pacientes.

En una de las habitaciones, se hallaba Shoto Todoroki, sedado y dormido. Tras el incidente y gracias a
Aizawa pudieron borrar su quirk y al parecer pudieron anular la orden de Tachibana, desde entonces, el
chico había estado ingresado para vigilarlo.

En esos momentos se encontraba rodeado por los miembros de su familia, su madre y Fuyumi a un lado
de la cama, siendo Rei la que le agarraba de la mano. Natsuo, ya recuperado de sus lesiones estaba
sentado en un sofá de la estancia y en un sillón en la esquina de la sala estaba Endeavor, con la cabeza
gacha y el brazo vendado. Ninguno hablaba, no sabían como sacar el tema. Todo el país había visto las
intimidades de esa familia.

—Entonces... es verdad... —Natsuo fue el que se atrevió a hablar. Miró a todos, pero su hermana no pudo
sostener su mirada y su madre miraba de forma lastimera a Endeavor —bueno, todos sabemos como eras
antes, y lo que les hiciste a Toya y Shoto... no me refiero a eso... me refiero a que, si es verdad que es
Toya.

Nadie dijo nada, Endeavor ni siquiera miraba al frente, aun le costaba asumir todo lo que había pasado.
Toya seguía vivo, ¿Cómo era posible?, él lo estuvo buscando por todo el bosque, hasta encontrar aquel
trozo de hueso de su mandíbula. Pero era innegable, no hacían falta pruebas, cuando lo vio mas
detenidamente lo reconoció, incluso con todas esas cicatrices y piercings.

Y la cosa no acababa ahí, era incluso peor, alzó levemente su mirada y miró a Shoto, recordó cuando le
comentó lo que hizo con Dabi, y lo que a día de hoy eso significaba.

—Papá...

Y para colmo, Hawks llevaba dos días en coma, habían conseguido curarlo a tiempo y gracias a algunos
quirks de sanación habían podido salvar su piel de ser calcinada, le quedarían mas cicatrices por todo el
cuerpo, pero eso era mejor que estar muerto, esperaba que al despertar lo perdonase por no haberlo
ayudado a tiempo.

—Papá...

Todo esto le estaba sobrepasando, Toya, Shoto, Hawks... el acoso de la prensa, los manifestantes que
llevaban acampados frente al hospital desde hace un día, con intención de recibir explicaciones. En la
televisión debatían en programas sobre su futuro como héroe, otros hablaban de su relación con Hawks y
lo que eso provocaría en el ámbito heroico, también hablaban de su familia, sus hijos y su exmujer.
Habían creado una asociación de víctimas de Dabi, las familias de las víctimas estaban haciendo todo lo
posible para que Endeavor perdiese su estatus y la poca imagen pública que le podía quedar. Lo mas
desagradable era que Enji sabía que todo había sido culpa suya, si hubiese hecho las cosas mejor antes...
al final el pasado nunca muere.

Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos al notar como Fuyumi se arrodillaba frente a él, la chica le
miró y lo abrazó, acto al que se unió Rei. Natsuo miraba la escena sin separase de Shoto. Culpaba a su
padre de todo lo que estaba pasando, aunque era consciente de los problemas y lo culpable que se sentía.

—Llorando no vas a arreglar nada —dijo el chico levantándose y quedándose frente a su padre —lo de
Toya es culpa tuya, por mucho que hayas cambiado, por mucho que ahora te respete mas, eso no quita lo
que hiciste. Haz de padre y en vez que esconderte a llorar, ve a detener a mi hermano.

Natsuo notaba salir también las lágrimas, pero no les dio el lujo de verlo; girando la cabeza se encaminó
a la puerta y salió al pasillo. Allí se recostó en la pared y dejó salir las lágrimas.

—Natsuo...

El chico oyó esa voz y giró la cabeza para ver a Geten, a unos metros de él, vestido con ropa de hospital,
sobre una silla de ruedas, con sus piernas vendadas y entablilladas, su cabeza vendada dejándole libre
uno de sus ojos.

Natsuo lo miró, no sabría decir con palabras lo que sentía en ese momento, lo que tenía claro es que no
había olvidado nada.

—Déjame, vete.

—Natsuo, por favor...déjame explicarte.

—No hay nada que explicar, me engañaste y me usaste para atraer a mi padre —Natsuo se incorporó y
comenzó a caminar alejándose de él.

—Natsuo, por favor... perdóname, no pensaba que esto acabaría así. Le pedí a Dabi que no te hiciese
daño...

—Que considerado de tu parte, vete a la mierda —dijo con sorna y acabó girando la esquina dejando a
Geten allí cabizbajo ante el desprecio del que pensaba que era su amigo.

—Hola, eres Geten, ¿verdad?

Por la puerta por la que había salido Natsuo salió una mujer de pelo blanco y le hablaba con voz dulce y
la cabeza ladeada levemente.

—Si, soy yo...

—¿Puedes entrar?

Asintió y usó el control de la silla de ruedas para entrar en la habitación, quedándose pasmado al ver allí
a los Todoroki. No supo que decir, quería irse, seguro que Endeavor lo querría matar o encerrarlo en el
Tártaro.

—No te asustes —dijo Rei con voz calmada y poniéndole una mano en le hombro —sabemos lo que
pasó.

Así, la mujer agarró la silla y la llevó frente a Endeavor, que al tenerlo frente a él chocaron miradas,
poniendo nervioso al chico, que no pudo hacer más que agachar la cabeza y pedir perdón.
—Lo siento mucho, prometo que no era mi intención que esto pasase, solo...

—No hace falta que te excuses —le dijo el hombre —vi lo que hiciste, intentaste salvar a mi hijo, cosa
que yo no pude hacer.

Geten volvió a agachar la cabeza.

—Se que trabajabas para Dab... para Toya... por favor, dinos todo lo que sepas. Seguro nos ayudará para
dar con él y detenerlo.

Geten lo miró, nunca había pensado que acabaría ayudando a los héroes y menos al número uno, él no
sabía nada sobre su parentesco con Dabi, nunca dijo nada al respecto, pero quería arreglar las cosas,
quería ser bueno para Natsuo, por lo cual, le contó a Endeavor todo lo que sabía de Dabi.

Por los pasillos, un grupo de estudiantes caminaban, Izuku y Bakugo acompañaban a Iida y Momo, la
cual llevaba un ramo de flores en señal de toda la clase, ya que Aizawa no les dejaba ir a todos, por lo
que fueron el delegado, la subdelegada y sus mejores amigos, algo con lo que Bakugo no estaba del todo
de acuerdo, pero accedió por Izuku.

—Buenos días —dijo el delegado a una enfermera en la recepción —¿me puede decir cuál es la
habitación de Todoroki Shoto?

—Claro, es la 4-65.

—Gracias.

De camino se cruzaron con varias personas, algunas conocidas como Mirko o Kamui Woods, que salía de
su revisión, acompañado por Mt. Lady. Saludaron y siguieron su camino. Subieron por el ascensor hasta
llegar a la planta cuatro, y nada mas salir se toparon de frente con Natsuo.

—Oh... hola —dijo el chico mirando a todos.

—Hola, buenos días —saludaron todos —hemos venido a ver a tu hermano —dijo Momo mostrando las
flores.

—Muchas gracias, es la habitación del fondo a la derecha, girando por aquel pasillo.

—Gracias.

Avanzaron, pero Izuku se quedó rezagado y se acercó a Natsuo.

—Perdona, Natsuo-san...

—Oh...Midoriya... ¿pasa algo?

—No, bueno... solo quería saber como estabas, vimos lo que pasó y ...

—No te preocupes, eso no me va a hacer daño...

—Lo siento...

—No te disculpes, tu no has hecho nada.

—Todoroki es mi mejor amigo y cuando pasé las practicas con Endeavor le llegué a tomar aprecio, no
conozco todos los detalles de vuestra historia familiar, pero quiero que sepas que estoy aquí por si
necesitáis algo. También se lo diré a Endeavor.
Natsuo miró al pecoso, vio la sinceridad en sus ojos, comprendió el por qué Shoto se había enamorado de
él. Natsuo resopló.

—Muchas gracias, Midoriya.

—Eh, Deku... —Bakugo apareció por la esquina y se acercó a ellos —no te quedes atrás que te vas a
perder, so tonto.

—Perdón, Kacchan, ahora voy.

Ahora Natsuo pudo ver con absoluta claridad de lo que hablaba Shoto, vio el brillo en sus ojos y en su
cara al ver aparecer a Bakugo, sin duda lo quería mucho.

Natsuo entró al ascensor y miró a los dos chicos.

—Mi hermano tiene mucha suerte de tener amigos como vosotros, por favor, tratadlo bien —fue lo que
alcanzó a decir cuando las puertas se cerraron.
BRECHAS

Plantados frente a la puerta de la habitación 4-65, Iida dio unos golpes en la puerta y a los pocos
segundos, Fuyumi la abría para toparse con los chicos.

—Buenos días, Fuyumi-san —saludó el delegado —venimos a ver a Todoroki.

—Oh, sois vosotros —la chica sonrió —claro, pasad.

Entraron en la habitación, vieron a Rei sentada al lado de la cama de Shoto y un poco mas alejado a
Endeavor, hablando con un chico en una silla de ruedas. Al oírlos entrar, los dos giraron las caras y
cuando Geten vio a Izuku se sobresaltó. Cuando se repuso del impacto, agarrando el control de la silla se
acercó al peliverde, alertando de alguna forma a Bakugo, que no perdió en ningún momento de vista a
ese peliblanco.

—Hola, Midoriya...

Izuku ladeo la cabeza, miró a sus compañeros.

—¿Nos conocemos?

—Bueno... —Geten desvió un poco la mirada, llevándose la mano a la nuca —yo... ayudé a Dabi y Lady
Lie cuando te tuvieron preso y fui el que se llevó a Todoroki.

Esa información alteró a los chicos, que dieron un respingo, sorprendiendo mucho a Izuku, que miró a
Geten de forma interrogante.

—¡¡¿QUÉ HAS DICHO?!!

Bakugo apartó a Izuku y se puso frente al chico en silla de ruedas, cargando una explosión en su mano,
pero siendo rápidamente detenido por Iida. Geten, aunque se tapó la cara en un principio al ver la
agresividad del rubio, vio como Izuku lo calmaba y se acercaba.

—Lo siento —se apresuró a decir Geten, temiendo que el peliverde también lo quisiese atacar —me
equivoqué, no debí obedecerlo.

Momo, que se había acercado a Rei, miraban la escena y Endeavor se había puesto de pie cuando Bakugo
se puso a gritar y se acercó a ellos.

—Está bien —dijo Izuku extendiendo su mano hacía Geten —lo importante es que reconoces lo que has
hecho y lo intentas cambiar.

Geten se sorprendió un poco ante esa muestra de amabilidad y extendió la mano para estrechársela al
chico.

—Gra-gracias...
Izuku sonrió y miró a Endeavor, al cual se le veía algo decaído; Izuku entendía que no debía estar
pasando un buen momento. Pensó en no decir nada y acercarse a la cama, donde Todoroki yacía dormido.

—¿Cómo está? —preguntó a la mujer.

Una vez mas calmados, Iida, Momo y Bakugo rodearon a Izuku y se pusieron a su lado frente a la cama,
mientras que Fuyumi y Rei flanqueaban la cama, Geten y Endeavor estaban detrás de ellos.

—Está bien, solo lo tienen sedado por precaución, ya anularon el quirk que lo controlaba. Además, Geten
nos ha contado todo lo que pasó.

El chico se acercó un poco y habló a los aprendices de héroe.

—Tachibana le implantó un controlador, que con una frase de Dabi se activaría.

—Ahora entiendo lo que pasó en la U.A. —comentó Momo.

Endeavor puso una mano en los hombros de Bakugo e Izuku.

—Geten os contará todo, yo debo irme.

Fuyumi lo miró.

—¿Te acompaño?

–No, gracias, estad con Shoto, por si despierta —ahora miró a los chicos —contadle a Aizawa todo lo
que sepáis.

—Hecho —dijo Bakugo alzando el dedo pulgar.

Cuando Endeavor caminó hacia la puerta, Izuku lo detuvo hablándole.

—Perdona... ¿Cómo esta Hawks?

Como era de esperar, el país entero ya conocía la relación que tenían, no tenía sentido ocultar nada a estas
alturas.

—Sigue en coma, aunque está fuera de peligro.

—Me alegro —dijo Izuku —¿podemos verlo?

—Lo siento, pero de momento no puede recibir visitas.

Sin decir mas, Endeavor abandonó la habitación dejándolos a todos allí, y una vez en el pasillo resopló y
puso dirección a la habitación de Hawks.

Tras atravesar algunos pasillos y subir algunas escaleras llegó a la habitación 6-55, estaba en la última
planta del hospital, la cual solo se podía acceder con tarjeta identificativa que solo te proporcionaba el
mismo hospital, por lo que esa planta estaba vacía, a excepción de gente de alto standing o héroes
famosos heridos de gravedad.

Un guardia de seguridad custodiaba esa puerta, no hacía falta, pero Endeavor mostró su identificación y
el guardia, tras revisarla, le dejó pasar, y antes de que el hombre pudiese entrar completamente en la
habitación, el guardia le puso una mano en el hombro.

—Señor Endeavor... quiero que sepa que yo le apoyo.


Enji entendía que se refería a todo el revuelo mediático formado en estos días, y que por supuesto tenía
gente a su favor y en contra. Asintió y le dio una palmada al soldado en el hombro como muestra de
agradecimiento y entró en la habitación.

Vio la cama en el centro de la habitación, allí reposaba Hawks, Endeavor se acercó a él para ver como a
su alrededor varias máquinas estaban en funcionamiento. Una de ellas le daba soporte de oxígeno pues,
aunque podía respirar por si solo, era necesario para su recuperación, una sonda salía de su brazo y una
pantalla daba señales de su pulso, que era estable, pues no parecía reaccionar.

Endeavor lo contempló, una sábana lo cubría hasta la cintura, tenía brazos y torso al aire, donde se
concentraban la gran mayoría de cicatrices de las quemaduras que no pudieron sanar, los dos brazos
completamente quemados y la mitad de su torso presentaban el mismo aspecto. Los sanadores pudieron
rescatar piernas, y cara, e hicieron lo posible por su pecho y tórax, pero no pudieron hacer nada mas.
(Aspecto actual de Hawks en esta historia)
Sin rastro de sus alas nuevamente, el cuerpo de Hawks parecía incluso mas pequeño que antes, daba
gracias de que veía como su pecho subía y bajaba debido a que respiraba; estaba vivo y daba gracias por
ello, pero al contemplarlo, la culpa empezó a recorrerle, si él hubiese estado mas atento, si no hubiese
sufrido ese ataque de pánico al ver a Toya, habría podio salvarlo.

Se arrodilló en el suelo, junto a la cama y agarró la mano del rubio.

—Lo siento, Keigo.

<<Yo también te quiero, Dabi. Estoy enamorado de ti desde el primer día que te vi en la Liga>>

<<No, no estoy enamorado de él, pero le quiero, quiero estar con él, me siento bien con él>>

Esas dos frases resonaron en la cabeza de Endeavor, ya que, aunque estaba aturdido, pudo oír todo lo que
dijeron Dabi y Hawks mientras luchaban. El hombre levantó la mirada, las lágrimas caían, miró le rostro
sereno de Hawks.

—Lo oí todo Keigo... —las lágrimas ahora salían con mas intensidad, entrecortado las palabas del
hombre —que ironía que esté viviendo lo que ha vivió Natsuo... ahora eres tú el que está enamorado de
uno de mis hijos. Definitivamente he fracasado como padre, como hombre y como héroe.

Un tiempo después, y tras haber compartido todo lo que sabía con los chicos, Geten se encontraba
camino de su habitación, se sentía bien al poder ser útil y corregir los errores que había cometido, aunque
no estaba plenamente feliz, pues Natsuo no quería hablar con él.

Salió del ascensor en la planta dos, y giró varios pasillos hasta su habitación, al encarar la curva para
entrar en el pasillo de su habitación se llevó una pequeña sorpresa. En la puerta de su habitación había
alguien, una persona que reconoció enseguida. Se acercó de forma tímida hasta quedar a su lado.

—He preguntado cual era tu habitación... —dijo Natsuo sin mirarlo mientras se bebía un café.

Geten no dijo nada, no sabía realmente que decir, por lo que su boca habló sola y sacó una tontería.

—Igualmente...

Geten rápidamente se dio cuenta de lo que dijo y se llevó las manos a la boca poniéndose completamente
rojo y atrayendo la mirada de Natsuo, que lo miraba impactado para acto seguido ponerse a reír.

Tras unos momentos donde casi cree que iba a morir de la risa, el Todoroki lo miró.

—Esa ha sido buena.

—Perdón, por eso y por todo.

Natsuo cambió su expresión risueña a una mas seria sin apartar su mirada.

—No me gusta que me mientan, ni me utilicen, y menos que hagan daño a mi familia y tú has hecho las
tres cosas.

Geten agachó la cabeza. Sin ver como Natsuo agarraba el pomo de la puerta y la abría.

—Por lo que me vas a invitar a entrar y me vas a contar todo, ¿vale?

Geten levantó al cabeza algo sorprendido, su contrario todavía tenía le semblante serio, pero vio el
destello de aquel chico que conocía y que tanto le había atraído.
—Vale.

—Pues vamos.

Natsuo se puso detrás de él y empujó la silla dentro de la habitación, dejándola frente a la cama. Fue a
por una silla para ponerla cerca de la cama cuando oyó un pequeño ruido, al girar la vista vio como
Geten, al intentar levantarse para ir a la cama, se había tropezado y casi caído al suelo.

—¿Qué haces?... ven que te ayude —Natsuo se acercó a él y como si fuese un saco de plumas lo cargó en
brazos y lo dejó en la cama con suavidad, al alejarse vio la cara del chico completamente roja. Sin querer,
sus ojos recorrieron su cuerpo, que aunque tapado con vendas y las ropa del hospital le llamó la atención
lo bajito y delgado de quera.

—Perdón... no quería mirarte tan fijamente.

—No es nada —dijo Geten totalmente rojo. Se acomodó en la cama y tapó con las sábanas y miró a
Natsuo que se había sentado en la silla al lado de la cama.

—Pues empieza cando quieras.

Durante el reto de la mañana, Geten le estuvo contando a Natsuo toda su colaboración con Dabi, desde
que lo conoció hasta el momento que le mandó seguir y vigilar a Natsuo Todoroki.
ALIANZA FAMILIAR

Cuando Dabi abrió los ojos, lo primero que vio fue la cara de Toga, mirándole fijamente y sonriendo.
Alzando una mano se la estampó en la cara a la chica y la empujó tirándola al suelo, incorporándose y
sentándose en donde estuviese tumbado. Al hacerlo, notó un fuerte dolor en el pecho, se llevó la mano y
bajó la vista para ver que estaba sin camiseta y sin pantalones, pudo ver que en su cuerpo no había rastro
de piel sana, todo era piel quemada.

—¿Qué haces aquí? —Dabi paseó su vista por la sala, una habitación algo cochambrosa, las paredes sin
pintura y todo lleno de polvo. La cama donde estaba sentado era lo mas decente —¿Dónde estoy? ¿y
dónde está mi ropa?

Toga se levantó del suelo y se cruzó de brazos.

—Deja de preguntar... Compress te salvó de esos héroes, estúpido.

Dabi, molesto se intentó levantar, pero el dolor se lo impidió y rápidamente se llevó las manos al pecho y
volvió a sentarse.

—No te muevas, estas muy herido —dijo la chica.

El peliblanco se tumbó en la cama, viendo así reducir el dolor de su estómago, vio a Toga salir de la
habitación, lo que le dio tiempo a pensar en todo. Su plan había funcionado, aun debía comprobar los
efectos, pero su historia se había contado, había hundido a Endeavor y Shoto lo habría matado, que
maravilla.

La puerta se volvió a abrir, Toga volvió a entrar portando una bandeja con un vaso de agua, algo de
comida y medicinas. La dejó en una mesa y le habló al villano.

—Compress vendrá ahora y te contará todo, come, bebe y tomate la medicina —tras decir eso volvió a
dirigirse a la puerta y antes de salir se volvió hacia Dabi —que sepas que te echaba de menos, a lo mejor
para ti somos un estorbo, pero para nosotros tu eres parte de nuestra familia. En esta familia si te
queremos, Toya-kun.

Dabi contempló como la muchacha cerraba la puerta y lo dejaba solo; resopló y miró aquella bandeja, vio
el vaso de agua y sintió como su garganta se secaba al instante, alargó el brazo y lo agarró para bebérselo
de una sola vez. La comida era una simple hamburguesa del Might King, no le hizo mucho caso y fue
directo a por las pastillas, las cuales agarró y se tomó un par, volviendo a tumbarse en la cama, notando
como sus parpados comenzaban a cerrarse, lo último que pensó antes de caer dormido fue la imagen de
Hawks, envuelto en llamas y cayendo al vacío.

Horas después, Dabi estaba sentado en la cama, aun sin ropa, devorando la hamburguesa mientras frente
a él, Mr. Compress y Toga le contaban los sucesos de esos últimos días, la reacción de la gente a su
video, la imagen de Endeavor, que no había muerto, pero había salido herido tanto física como
mediáticamente.

Dabi comenzó a reírse como un loco, siendo mirado con paciencia por los otros dos villanos.
—Que maravilla... —dijo finalmente el peliblanco dando el ultimo bocado a la hamburguesa —¿Y
Hawks?

Mr. Compress, que estaba sin mascara ni sombrero, suspiró y rodó los ojos.

—Está en coma y no muestra indicios de que vaya a despertar pronto.

—Dabi, deja ya de pensar en ese pájaro, por su culpa se ha ido todo a la mierda. ¡¡¡ADEMAS POR TU
CULPA NO PUDE MATARLO!!! —gritó Toga —el tío ese de hielo no me dejó. LO QUIERO MATAR.

—Oye —llamó Mr. Compress la atención de Dabi —sé que no tenías por qué decírnoslo, pero si nos
hubieses contado tu situación, podríamos haberte ayudado con tu plan. No somos tan inútiles, además no
eres el único que pertenece a una estirpe famosa.

Tras unos minutos donde todos se pusieron al día con sus actos en esos meses desde que se separaron,
Dabi tomó la palabra.

—¿Y ahora qué hacemos?

—¿Hacemos? —preguntó Toga confusa.

—¿No somos un equipo? —dijo Dabi mirándola y guiñándole un ojo.

La chica sonrió y empezó a saltar e alegría.

—¿Entones te unes a nosotros?

—Ya lo has oído, no me hagas repetirlo —se quejó Dabi que volvió a tumbarse en la cama.

—Bien, pues nosotros llevamos desde entonces intentado buscar a Shigaraki, pero no sabemos donde
está.

—Yo si se donde está —acabó diciendo Dabi sorprendiendo a los otros dos.

Algo alejados y dispersados en diferentes zonas, un grupo de héroes profesionales seguían varias pistas
otorgadas por Seguridad Publica, en colaboración con la agencia de Endeavor, de lugares donde se podría
estar ocultando Shigaraki.

El grupo de investigación estaba formado por Best Jeanist, Edgeshot, Gang Orca y Crust. Cada uno
disperso en diferentes zonas de la ciudad. Gang Orca usaba ondas detectoras desde el centro de la ciudad,
las cuales podían detectar lo que el quisiese en un radio de diez kilómetros, pero no daba resultado. Crust
y Best Jeanist recorrían las zonas problemáticas de la ciudad, investigando cada zona sospechosa e
incluso preguntado a lugareños.

Luego estaba Edgeshot, que se encontraba en otra ciudad, mas exactamente en Jaku, los informes decían
que en un hospital se habían visto movimientos sospechosos. Usando su quirk y plegándose de forma que
nadie lo pudiese ver se colaba en todas las habitaciones y despachos de ese hospital, sin llegar a descubrir
nada interesante.
Y cuando iba a darse por vencido, pudo ver por uno de los pasillos a alguien, un doctor bajito, que
caminaba de forma lenta. No supo bien por qué, pero no le dio buena espina por lo que decidió seguirlo.
Atravesaron varias salas hasta llegar a unas escaleras que bajaban al sótano, allí el doctor apretó una
combinación en una tablet y una puerta se abrió en la pared.

Aun siguiendo al doctor, Edgeshot pudo ver como ese pasillo estaba repleto de tubos y máquinas y al
avanzar un poco mas pudo ver un gran pasillo flanqueado por capsulas, en las cuales pudo ver varios
Nomus de Alta Gama.

Alertado, avanzó adelantando al doctor hasta llegar a una gran puerta, mantenido en uso su quirk se
metió por las rendijas de la puerta y pudo llegar a una gran sala, donde una gran capsula se encontraba en
todo el centro, allí estaba Shigaraki, suspendido en una especie de sustancia.

Sin perder la calma, aun sintiendo que su corazón se aceleraba, empezó a mirar a todas partes,
memorizando todo lo posible de la zona, poco después y a la velocidad del rayo volvió hacia atrás hasta
salir del hospital, donde volvió a tomar su forma humana. Agarró un comunicador y habló.

—Lo encontré.

El día había pasado y ya era de noche, en el hospital, los Todoroki al completo estaban rodeando la cama
de Shoto. Endeavor tomó la palabra.

—Creo que es necesario contarle a la gente la verdad. Daré una rueda de prensa y contaré todo.

—¿Estás seguro, Enji? —le preguntó Rei, sin dejar de dar la mano a su hijo, aun dormido.

—Si, he visto el video de Toya y todos sabéis que hay partes que son verdad y me ocuparé de responder
por ello, pero hay otras que no son verdad.

—¿Crees que la gente lo creerá? —preguntó Fuyumi —ahora mucha gente te odia.

Endeavor pensó en el soldado que le dio su apoyo.

—Hay gente que me odia y otras que me apoyan. Soy el héroe número uno, yo debo estar para todos.
Daré mi versión y me someteré a lo que la gente quiera, si ellos ven necesario que abandone mi puesto lo
haré.

—No puedes hacer eso —dijo Natsuo —si haces eso todo se vendrá abajo. No huyas.

—No huyo, pero los héroes no son nada si no tienen la confianza de la gente.

—Pues entonces yo también iré contigo a la rueda de prensa —respondió Natsuo poniéndose de pie —
contaré también mi versión, dos son mejor que uno ¿no?

—Hijo...

—Yo también quiero —Fuyumi se puso de pie —no puedo dejar que esto acabe así. Toya es mi hermano,
pero no puedo permitir que te haga eso.
Endeavor sintió el apoyo de sus hijos, y por un momento sintió picor en los ojos, pero pensó que ya había
llorado suficiente ese día.

—Muchas gracias.

—Enji –Rei lo miraba con dulzura —yo también hablaré, soy su madre y parte de la culpa es mía. No
podemos dejar que cargues tu solo con el peso de todo esto.

La familia se fundió en un abrazo frente a la cama, justo en el momento que Shoto comenzó a abrir los
ojos, siendo la imagen de ese abrazo de su familia lo primero que vio al despertar.

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65% COMPLETADO

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TRAIDOR NO, VÍCTIMA

Era por la mañana y la sala de conferencias del Hospital Central estaba abarrotada de personas; la mayor
parte eran periodistas que ocupan los asientos mas cercanos a una gran mesa, que sobre una tarima
presidía la sala. En esa mesa, la familia Todoroki al completo se encontraba sentada, con gesto serio
mirando a cada uno de los presentes.

Habían acordado que harían la rueda de prensa y Shoto, una vez desierto también quiso participar, ya lo
recordaba todo y la culpa que guardaba en su interior amenazaba con salir. Recordó las torturas de Dabi,
los ataques, los golpes, la sangre. Recordaba con absoluta claridad como obligó a Izuku a mantener
relaciones sexuales con él en contra de su voluntad. Recordó a Izuku sentarse sobre él, desnudo,
haciéndole sentir la peor persona del mudo, sentirse sucio y asqueado, pero al mismo tiempo disfrutar de
que el peliverde hiciese eso con él, aunque fuese en contra de su voluntad. Y ese pensamiento es el que le
estaba carcomiendo por dentro, ese era el sentimiento de culpa mas grande, el que le llevaría a realizar
los actos que cometería a continuación.

Una vez la sala se llenó, la puerta se cerró y las cámaras y grabadoras comenzaron a funcionar. Dando
comienzo a la rueda de prensa.

Cuando Endeavor dio por iniciada la conferencia, los periodistas saltaron a preguntar todos a la vez.

—Por favor, de uno en uno —decía un miembro del personal del hospital encargado de moderar. Tras un
momento de caos, las preguntas no se hicieron esperar.

—Para Endeavor; ¿Es verdad lo que dijo el villano Dabi en ese video?

—Si, el 80% de la información que se da en ese video es cierta.

—¿Qué es lo que no es cierto? —preguntó uno de los reporteros.

—Mi hijo Toya, en ese video afirma que fue apartado de todos cuando vimos que su quirk era nocivo
para él, y eso es totalmente falso. Un médico nos advirtió que, si Toya seguía usando su quirk, su cuerpo
no podía soportar la potencia de este y acabaría quemándose. Yo simplemente le dije que ya no íbamos a
entrenar mas, que era peligroso para él. Piense lo que él piense a mí me preocupaba mi hijo y no quería
que saliese lastimado.

—¿Pero usted tuvo hijos con la intención de que superasen a All Might?, ¿no era esa mucha presión para
un niño tan pequeño?

—Es cierto, en aquella época estaba cegado por el odio y mi ambición hizo daño a mi familia, no estoy
orgulloso de ello. Me avergüenzo de todo lo que hice durante todo ese tiempo. Asumo la culpa de todos
esos actos, pues fue por mí que Toya acabó tal cual lo conocemos ahora.

Endeavor se puso de pie e hizo una reverencia.

—Pido perdón públicamente a todas las personas afectadas por los actos de mi hijo.
Se produjo un murmullo en la sala mientras Rei tomaba al mano de su ex marido para darle apoyo.

—¿De verdad piensa que pedir perdón es suficiente? —dijo una mujer, que se levantó —su hijo mató al
mío, ¿de verdad cree que pedir perdón va a cambiar algo?

Tras esa mujer, se levantaron varias personas, portando pancartas donde pedían la dimisión y
encarcelamiento de Endeavor, era la organización que se había creado en defensa de las víctimas de Dabi.

Un nuevo alboroto se formó, muchas personas comenzaron a preguntar y sacar fotos tanto de los
Todoroki como de aquellas personas.

¿Qué tiene que decir usted, señora Todoroki? ¿Es verdad que fueron maltratados por su padre? ¿Vuestro
hermano es un asesino por culpa de vuestra familia? ¿Sabían todos que Dabi existía y no hicieron nada?

Tanto Rei, como Fuyumi, Natsuo y Shoto fueron bombardeados por preguntas capciosas entre gritos de
personas con pancartas.

Un fuerte golpe retumbó en la sala, Endeavor había activado sus llamas y había golpeado la mesa,
mirando a toda la sala con semblante serio y amenazante y cuando tuvo la atención de todos habló:

—Se que pedir perdón no es suficiente, entiendo que mi hijo cometió actos atroces; y como su padre y
como le héroe número uno, mi deber es hacerle pagar por lo que ha hecho. Por lo tanto, pido a todos que
me dejen hacer mi trabajo y una vez mi hijo cumpla condena, asumiré lo que la gente quiera, si creen que
merezco dejar mi puesto lo haré, si creen que debo pasar el resto de mi vida en prisión, lo haré.

Toda la sala de quedó en silencio, las sinceras y convincentes palabras del número uno llegó a los oídos
de todos, los cuales no dijeron nada. Tras esas palaras y viendo que nadie decía nada, Endeavor apagó sus
llamas y se sentó, siendo rápidamente rodeado por los brazos de su ex mujer y su hija. Natsuo y Shoto lo
miraban desde sus asientos, el mas joven con la mirada perdida en sus manos.

—Yuki Mashika, del tabloide del héroe, ¿saben algo del estado del número dos? —la reportera hablo con
calma, sin intención de ofender, respetando a la familia.

Endeavor la miró.

—Hawks se encuentra estable, pero está en coma, no hay signos de que vaya a despertar pronto.

—¿Es cierto que usted y el número dos tienen una relación? —volvió a preguntar la mujer.

Endeavor ya veía inútil ocultarlo y menos cuando todo el país vio sus fotos.

—Si, es cierto.

Se formó un murmullo entre los asistentes y otro periodista, algo mas joven que el resto se levantó.

—Sugeru Minamoto, del Kokoro Tribune, señora Todoroki, ¿Qué tiene que decir respecto a la relación de
su marido con el número dos?

Rei miró a todos, a Endeavor y a sus hijos, los cuales asintieron.

—Buenos días, para empezar, Enji y yo ya no estamos casados y segundo, Keigo es un amor de persona,
es la persona indicada para aguantar a Enji —unas risas sonaron en la sala —y mis hijos lo adoran, es sin
duda la mejor opción.

—¿Qué piensan ustedes de la relación de su padre con Hawks? —preguntaron ahora a los hijos de
Endeavor.
—Yo creo que mi padre es mucho mejor desde que está con él —dijo Fuyumi —para mi es un acierto.

—Mi padre y Hawks son felices juntos y con eso es suficiente —dijo Natsuo.

—Hawks es ya para mí como un segundo padre —dijo Shoto y velozmente, focos y flashes le estallaron
en la cara por esas declaraciones.

Entre toda la sala, un hombre se levantó.

—Hawks, o mejor dicho Keigo Takami, es hijo de un villano, un asesino y un ladrón, ¿Qué tiene que
decirnos al respecto de eso? Sin contar con que el número dos mató a sangre fría y por la espalda a una
persona, y trabajó para la Liga de Villanos.

Endeavor miró con furia a esa persona, pero se contuvo.

—Cuando Hawks se recupere y si él quiere responderá a esas preguntas.

—¿Quiere decir que usted no sabía nada de todo eso?

—Yo arresté a su padre hace muchos años, pero no ha sido hasta hace poco que supe que él era su hijo.
Pero puedo poner la mano en el fuego por Keigo Takami, él no es igual que su padre.

—En las imágenes se muestra con absoluta claridad como mata a una persona —volvió a decir ese
hombre.

—Esa persona era un villano, el cual poseía un quirk que si fuese activado sería el fin de Japón. Hawks
hizo lo que creyó mejor para todos.

Mientras los murmullos se sucedían y Endeavor contestaba mas preguntas, Shoto no podía dejar de
sentirse mal, la culpa cada vez era mas grande. Aún estaba procesando que Dabi en verdad fuese Toya, su
hermano mayor; cada vez que lo pensaba su cuerpo se revolvía, con el simple hecho de pensar en lo que
hicieron. Lo que hizo con su hermano...

Shoto se puso en pie, y rápidamente atrajo las miradas y todos los focos, pillando a su familia un poco
por sorpresa, respiró y expulsó el aire. Debía pagar por el daño que ha hecho a todos.

—Hola, soy Shoto Todoroki y quiero confesar un crimen.

—¡Shoto! —su hermano, a su lado le agarró del barco intentando entender que estaba haciendo. Este lo
miró y vio sus lágrimas caer, para luego volver a mirar a la prensa.

—Hace menos de un año, entre en contacto de forma casual con Dabi, en ese momento no sabía que era
mi hermano mayor, y me enamoré de él. Fuimos pareja hasta hace menos de dos meses. No solo tuvimos
relaciones sexuales, si no que también lo encubrí muchas veces, le di acceso a todo lo que me pidiese, no
informé de sus actividades, yo sabía que hacían cosas malas, sabía que mataba gente y no dije nada. Yo
provoqué que el ataque a la Liga de hace unos meses no saliese bien. Soy un traidor y merezco ser
juzgado.

—¡¡¡SHOTO!!! —Endeavor gritó y se puso de pie, mientras las cámaras y reporteros enfocaban al
pequeño de los Todoroki pedir perdón —escuchen todos, mi hijo fue manipulado por Dabi, lo engañó
para que hiciese todo eso. Acaba de despertar de una conmoción y no sabe lo que esta diciendo —
Endeavor intentaba opacar las palabras de su hijo para evitar que se volviesen en su contra.

Se produjo una confusión en la sala, gritos y voces por todas partes, el moderador no pudo hacer nada al
respecto, pues nadie le hacía caso.
—¿Está usted diciendo que tuvo relaciones sexuales con un villano y que encima es su hermano? —
preguntó uno de los periodistas.

—Si —dijo Shoto sin levantar la cabeza.

La periodista que habló antes, dio un paso al frente y activo su quirk, Calma, hacia que su cuerpo
emitiese una onda que calmaba a las personas, haciendo que todos en la sala redujesen la voz y se
tranquilizasen, teniendo así la oportunidad de tomar la palabra.

—¿Lo hiciste por voluntad o te estaba manipulando de alguna forma? —preguntó la mujer.

Shoto iba a responder, pero se detuvo y lo meditó bien, sabía con absoluta certeza que lo había estado
manipulando para algo, pero todo el asunto del sexo y el amor que sintió por él era cierto, lo había
sentido y había sido sincero.

—Lo hice por voluntad propia, aunque luego supe que quiso utilizarme para algo —dijo el chico y la
mujer rápidamente miró a Endeavor, sabiendo con seguridad que sabría la razón.

Endeavor captó aquello, esa mujer quería ayudarlos.

—Dabi quiso utilizar a mi hijo para tener acceso a mí y matarme.

La mujer sonrió y miró a Shoto.

—Entonces no has cometido ningún crimen —dijo la mujer mirando a Shoto y este levantó la cabeza
sorprendido.

—¿Qué?

—Tu hermano te utilizó y te manipuló. Aunque tu creas que lo hiciste por voluntad propia, está claro que
te manipulaba de forma subliminal. Utilizó el parentesco que tenéis para acceder mejor a ti. ¿A que antes
de saber quién era tenías la sensación de que te era familiar y eso hizo que tu confianza en el aumentase?

—Si.

—Pues está claro, Shoto Todoroki, no eres ningún traidor, eres una víctima mas de Dabi.
REACCIONES

En una de las camas del hospital, Geten, tumbado, miraba la televisión, en ella se veía como los Todoroki
al completo atendían a los periodistas, aunque la mirada del peliblanco solo se enfocaba en Natsuo. Tras
la conversación que tuvieron el día anterior, la cosa había mejorado, es verdad que el chico todavía no lo
había perdonado del todo, pero había aceptado seguir hablando con él y pasar tiempo juntos.

Geten le contó todo lo que hizo, como ayudó a Dabi y que por supuesto él no sabía nada de que era su
hermano, Dabi no hablaba mucho de sí mismo. También habló con Endeavor y a cambio de darle toda la
información que tenía sobre Dabi y sus planes, él intervendría para que no fuesen totalmente estrictos con
él en el juicio.

Al final había sido cómplice de un villano, por lo que asumía que tendría algún castigo y él lo aceptaría.
No era muy afín a los héroes, nunca lo había sido, pero si el precio para estar con Natsuo era todo esto,
estaba dispuesto a pagarlo.

Geten también se alegró de que atrapasen a Skeptic, no se había dicho nada en la prensa sobre él, pero
sabía por Endeavor, que tras el ataque de Dabi y una vez salvaron a todos los presentes, encontraron A
Skeptic intentado huir, pero fue apresado por Kamui Woods. Dejarlo libre era algo que hubiera sido fatal.

De pronto, en la televisión sacaron un primer plano de Natsuo, defendiendo a su padre y Geten no pudo
evitar notar como su cara se calentaba al apreciar los rasgos del chico.

<Pues está claro, Shoto Todoroki, no eres ningún traidor, eres una víctima mas de Dabi>

Las palabras de la periodista resonaron en toda la habitación, y Geten suspiró, sabiendo que él no había
sido manipulado de ninguna forma, él había ayudado a Dabi con toda su voluntad y que no tendrían tanta
benevolencia con él. Sintió lástima por Shoto, el chico no había hecho nada malo como para sentir la
necesidad de contar todo eso. Sin duda debía disculparse con él.

Empezaría a redimirse poco a poco.

En la U.A., en el edificio de la residencia de los alumnos de 1-A, todos los estudiantes se encontraban
reunidos alrededor de la televisión y miraban con interés la rueda de prensa de la familia Todoroki,
estando en primera línea Izuku, Bakugo, Iida, Ochaco y Tsuyu, ya que eran los amigos mas cercanos de
Shoto.

Todos habían visto el video de Dabi y habían descubierto le pasado de la familia Todoroki y aunque
ninguno sabía bien que decir o como actuar, prefirieron no dar opiniones al respecto, decidieron esperar a
este momento, en le cual Endeavor daba la versión de la familia.

—No sabía que Todoroki lo había pasado tan mal —dijo Sero.
—Si, me da pena —respondió Mina —yo no hubiese aguantado todo eso.

Kirishima y Kaminari se miraron, apenados por todo lo que estaban escuchando, se sentían mal por su
amigo; Shinso que estaba tras ellos les puso una mano en el hombro para reconfortarlos.

Shoji, Koda y Ojiro comentaban, Mineta miraba la pantalla fijándose en todos los planos que sacaban de
la hermana de Todoroki. Momo y Jiro también hablaban.

Fue cuando Shoto se levantó de su silla, que Izuku dio un respingo y le dio la mano a Bakugo, y le apretó
cuando empezó a contar todo lo sucedido con Dabi. Izuku se sintió muy malo por él, sabiendo lo mal que
lo tenía que estar pasando para confesar eso. Hace uno meses el mismo Shoto lo había casi atacado por
querer contárselo a Aizawa.

—Kacchan... —Izuku lo miró con cara de angustia y la voz temblorosa.

—Lo sé —Katsuki lo envolvió en sus brazos y el peliverde lo abrazó sin apartar la mirada de la pantalla
—estará bien.

Izuku cerró los ojos y apoyó su cabeza en el pecho de Bakugo, justo cuando la periodista defendió
públicamente a Todoroki, diciéndole que él no era ningún traidor, si no que todo lo contrario, que era una
víctima. Y esas palabras tuvieron un efecto balsámico en todos pues, entre gritos y aplausos coreaban el
nombre de Shoto.

En una casa, escondida entre la espesura de un bosque, una pequeña televisión se encontraba encendida,
en ella los tres villanos contemplaban la rueda de prensa, siendo Dabi el que mas interés le puso.

—Oye, Toya-kun, parece que tu plan no fue tan efectivo —dijo Toga —Endeavor sigue teniendo apoyos
y está vivo.

Dabi miraba con odio la televisión, era cierto que había conseguido mermar la confianza de la sociedad
hacia su padre, pero aun así seguía recibiendo apoyo. Apretó los puños y se miró la mano y el brazo, todo
ese sufrimiento, esas quemaduras no sirvieron para nada.

Cuando llegaron el turno de preguntas sobre Hawks, Dabi alzó mas la mirada sin perder la atención de
las palabras.

—Se ve que dejaste a ese pájaro muy maltrecho —rio Toga y chocó los cinco con Mr. Compress —me
alegro que por fin vieses que es solo un maldito héroe.

Dabi sentía odio haca todo lo que veía, hacia los Todoroki, ver a cada uno de los miembros de su familia
le daba repulsión, ver a Endeavor le daban ganas de matar, ver a su madre le daban ganas de destruir, ver
a Fuyumi y Natsuo le daban ganas de vomitar y ver a Shoto le daban ganas de quemar todo lo que
existiese.

Apretó el puño al pensar en Hawks. Maldito pájaro de mierda, todo esto es por tu culpa, si te hubieses
quedado conmigo, si hubieses querido ser feliz conmigo..., pensaba el villano mientras apretaba los
puños y un hilo de sangre salía de las cicatrices de debajo de sus ojos, las cuales se habían unido a las de
su boca, cubriéndole la cara casi por completo, pues la única piel sana que le quedaba en la cara era la
frente y nariz.
—Si —dijo Mr. Compress levantándose —enamorarte de un héroe ha hecho que se fuese todo a la
mierda, Dabi. Por tu culpa todo ha fracasado.

Dabi miró al hombre del sombrereo, y recordó las palabras de Tachibana, que el amor que sentía por ese
héroe lo iba a echar todo a perder, y tenía razón y lo mas horrible de todo es que seguía queriendo a ese
héroe, seguía enamorado de él.

—Ya lo sé, dejadme en paz de una vez —Dabi se levantó y abrió una lata de cerveza que se acabó de un
sorbo.

—¿Qué hacemos ahora? —peguntó Toga —¿vamos a por Tomura-kun, ya que sabemos dónde está?

Mr. Compress los miró a los dos, pues estos le miraban para confirmar eso.

—Según ha dicho Dabi, Shigaraki iba a estar fuera cuatro meses, y que su ausencia sería el toque de
gracia para acabar con los héroes, creo que lo mejor es esperar a que él mismo venga a por nosotros. Nos
necesitará.

Fue entonces cuando oyeron gritos en la tele, vieron el momento en el que Shoto confesaba lo que pasó
entre él y Dabi. En ese momento el peliblanco sonrió, pensando que esa estupidez por su parte traería
algo bueno, pero esa sonrisa se esfumó al ver como la periodista y todos los presentes afirmaban que
Shoto solo había sido una víctima mas de su hermano.

Una potente llamarada fulminó la televisión incendiando toda la casa, la cual los villanos tuvieron que
abandonar poco después.
MEJOR POR TI

Reunidos en uno de los despachos del gran edificio de Seguridad Púbicas se encontraban el actual top
cinco héroes de Japón, a excepción de Endeavor y Hawks, los cuales seguían hospitalizados. El
presidente miraba a los tres héroes restantes, Edgeshot y Best Jeanist exponían los avances que habían
conseguido. Contaron que habían descubierto el paradero de Shigaraki, pero que debido a lo imprevisto
que había sido, apenas pudieron conseguir información.

—Los mas inteligente sería infiltrar a alguien en el hospital —dijo Mirko.

El presidente escuchaba todo atentamente, miraba los pocos documentos que le habían podido ofrecer, al
mismo tiempo que en la gran pantalla se desplegaban mapas y toda la información conocida de aquel
hospital; número y nombre de los médicos, enfermeros y enfermeras, número de pacientes y todos sus
datos médicos.

—Opino que no será tan fácil infiltrar a alguien —dijo Edgeshot —por lo que he pensado colarme yo y
ocultarme como pueda, tardaré un poco, pero creo que no debemos apresurarnos.

—Si, ya sabemos donde está, es imposible que se nos escape —Best Jeanist argumentaba mientras se
colocaba el flequillo.

—También creo que deberíamos esperar a que Endeavor y Hawks estén recuperados para comunicarles
nuestros planes —Mirko miró a toda la mesa.

—Endeavor está ahora mismo inmerso en un asunto familiar como bien sabéis —dijo el presidente de
Seguridad Publica —y Hawks está en coma, ahora mismo nos es inútil.

Mirko miró con desprecio a ese hombre por hablar así de su amigo, pero no dijo nada, simplemente
apretó le puño.

—Aun así —dijo Best Jeanist —ustedes lo de Seguridad Publica entrenaron a Hawks, según dijo Dabi en
su video, creo que es sin duda el mejor de nosotros. Y Endeavor nos ayudará si Hawks nos ayuda.

Mirko miró con sorna al presidente. Tras conocer la historia completa de Hawks no tenía en buena estima
a la parte de Seguridad Publica que instruía a niños para el programa especial de héroes.

—Dejando a Endeavor y Hawks a un lado, lo principal es conocer lo que pretende Shigaraki. Opino que
debería infiltrarme lo antes posible y reunir toda la información que pueda —decía Edgeshot sin perder la
calma.

—Tienes razón... está bien, iniciamos la operación. Edgeshot se infiltrará en el hospital de Jaku, mientras
el resto reunirá un equipo para cuando llegue el momento, si es vedad que hay Nomus lo mejor será
llevar a un gran grupo de héroes.

Los tres héroes estuvieron de acuerdo con el presidente y se pusieron en marcha.


Dos días después.

—¿Dónde quieres ir?

Geten miraba al frente, sentado sobre la silla de rueda impulsada por Natsuo. Esa mañana el Todoroki se
había presentado en su habitación y le había dicho si quería dar un paseo por el hospital y ahora estaban
allí.

—Pues tengo algo de hambre, ¿podemos ir a desayunar? —dijo Geten alzando la cabeza para mirar como
tras de él, el chico lo miraba.

—Claro.

Tras un rato caminando, y bajando por el ascensor llegaron a la cafetería del hospital, allí Natsuo dejó al
chico en la puerta y con un gesto con la mano le dijo que esperase un momento y tras unos minutos
apreció por la puerta con una bolsa.

—¿Qué es eso?

—Ya verás —respondió el Todoroki.

Natsuo volvió a agarrar la silla y la empujó por el pasillo. Geten estaba algo confuso, no sabía a donde lo
llevaba, se apoyó mejor en la silla y alzó un poco la vista para mirar al chico tras de él, desde abajo vio
los rasgos de su cara, el dibujo marcado de su mandíbula, su cuello, el corto pelo blanco; sintió que el
rubor se imponía en su cara y volvió a mirar al frente, y a los pocos minutos supo a donde iban.

Atravesando una puerta llegaron al patio central del hospital, una zona cubierta de césped, con algunos
caminos de piedras para que los pacientes pudieran caminar al aire libre sin tener que salir del centro. Vio
como Natsuo lo llevaba a una zona bajo un árbol, allí detuvo la silla y se giró para quedar frente a él.

—Sorpresa.

—¿Qué es esto? —Geten sonrió, estaba nervioso y cuando se ponía nervios decía tonterías.

—Pues es un patio, hay hierba —señaló al cielo —mira, eso es el cielo, y hay nubes...

Geten rodó los ojos y se le escapó una sonrisa, dándole un suave golpe al chico en el brazo.

—Tonto.

Natsuo se río y se sentó en el suelo frente a él, abriendo la bolsa, en la cual había dos cafés y dos bollitos
rellenos de chocolate.

—No sé que te gusta así que te he traído lo que me gusta a mi —dijo tendiéndole las dos cosas.

—Gracias, me gusta el chocolate así que ahí lo has hecho bien... el café ya...

—¿No te gusta?
—Me gusta mas la leche sola.

—Yo te doy... digo... eh... yo te traigo ahora si quieres... —dijo Natsuo que se le trabó la lengua,
poniéndose completamente rojo al darse cuenta de lo que había dicho.

Geten también estaba completamente rojo, con los ojos muy abiertos y los labios apretados mirando
fijamente al chico frente a él.

—N-no hace falta... yo me bebo lo que haga falta...

Geten cerró los ojos fuerte al darse cuenta de que lo último que dijo se podría malinterpretar y entonces
ambos se callaron, y comenzaron a comer en silencio. Durante el tiempo que estuvieron comiendo, se
dedicaron miradas, algunas tímidas, otras mas directas. Cuando uno sorprendía al otro mirándole sonreía.
Y tras media hora, ya se encontraban nuevamente de camino por los pasillos.

—Natsuo...

—¿Sí?

Geten tragó saliva, tenía que empezar a demostrar que se merecía esa segunda oportunidad que iban a
darle.

—¿Puedes llevarme a ver a tu hermano?

El Todoroki se detuvo.

—¿A Shoto?

—Si, quiero hablar con él...

Natsuo podía entender lo que pretendía, por lo que sin poner ningún impedimento se encaminó hacia la
habitación de su hermano, de vez en cuando bajando la mirada hacia la nuca de Geten, aún tenía media
cabeza vendada, no sabían si su ojo se podría salvar, sus piernas avanzaban bien y al parecer no tendría
secuelas y podría caminar sin problemas.

De camino, el Todoroki pensaba en como al principio de todo se había propuesto no perdonarlo, se sentía
muy dolido de que el que pensaba que era su amigo lo traicionase así, y aunque le explicó todo, aun le
costaba perdonarle, pero era cierto que en estos últimos días se habían acercado algo mas, con él sentía
algo parecido a lo que siente al estar con Hawks, pero de una forma diferente, algo mas puro.

—Ya estamos.

Natsuo abrió la puerta, en la habitación solo estaban Shoto, en la cama, leyendo algo y a su lado Rei.
Entraron los dos y saludaron. Al mirar a la puerta y ver a Geten, Shoto dio un respingo, dejando caer el
libro la suelo y echándose para atrás en la cama.

—¡Espera, Shoto! —Natsuo se adelantó poniendo las manos al frente para calmar a su hermano —Geten
viene a hablar contigo, ya no hay peligro —la mirada de Shoto reflejaba algo de miedo, miraba a su
hermano y su madre, la cual ya había hablado antes con Geten y sabía su disposición a arreglarlo todo.

—Pero él...

—Shoto, viene a hablar contigo... por favor, escúchale

Shoto volvió a mirar a su hermano, sintiendo ahora que se calmaba y entonces miró a Geten, que frente a
la puerta lo miraba con la cabeza gacha.
—Está bien.

Natsuo acercó la silla de ruedas a la cama y cuando el peliblanco se disponía hablar, Shoto lo cortó.

—¿Podéis dejarnos solos? —preguntó a su madre y hermano. Estos dos se miraron y miraron a Geten, el
cual asintió, tras lo cual ambos salieron de la habitación, dejando a Geten y a Shoto solos.

Geten y Shoto se miraban; solos en la habitación, uno sentado en la cama y otro en la silla de ruedas. El
Todoroki lo miraba con algo de recelo, pues ya sabía quien era y lo que había hecho, sin contar que había
engañado a su hermano.

Geten miró al techo, y tomó aire, paso la lengua por sus labios para humedecerlos, pues estaba nervioso.

—¿Estas bien? —fue lo que le preguntó.

Shoto pestañeó varias veces.

—Si, gracias.

Se formó un nuevo silencio entre ellos, un silencio tenso, nervioso y bastante incomodo. Geten se miró
las manos y las frotaba, nervioso.

—Emmm.... esto... —el chico estaba muy nervioso, se había bloqueado, no sabía que decir o hacer. Miró
a Shoto, que también lo miraba expectante —To-Todoroki...

—Dime —le respondió de forma seca. Algo que no ayudó a la confianza del chico.

—Qu-quería disculparme... pedirte perdón por lo que te hice.

Con dificultad lo consiguió soltar, aunque no vio ninguna expresión en el rostro de Shoto, por lo que sus
nervios aumentaron, comenzó entonces a frotarse las manos, desviando su mirada y comenzar a temblar.

—Oye... —la voz de Shoto sonó tranquila —tranquilo...

—Pe-perdona es que estoy muy nervioso... sé que a lo mejor no merezco que me perdones, es mas, lo
entendería, yo solo quiero hacer las cosas bien por... emm... bueno...

Todoroki no era un chico que se fijase en muchas cosas, pero a lo largo de este año había aprendido
muchas cosas en lo que a amor se refiere, por lo que no le fue difícil percatarse de lo que pasaba frente a
sus ojos.

—Por Natsuo ¿no?

Geten alzó la vista y sus ojos reflejaban pavor, se tensó e incluso notó que se le cortaba la respiración,
pero era curioso, esa sensación duró un instante pues, el semblante de Shoto era placido, no reflejaba
ninguna maldad.

—Si... quiero ser mejor por él... se lo debo.

De repente, la tensión de la habitación se esfumó, Geten notó como su musculatura se relajaba y notaba
alivio. Con una sonrisa tímida miró a Shoto, el cual le extendía la mano.

—Para mí sería un placer perdonarte.

Geten estrechó su mano y sonrió, alzó su otra mano y envolvió la de Todoroki, apretándolas de forma
suave.
—Muchas gracias... siento mucho todo lo que te ha pasado... vi la rueda de prensa y lo que dijiste. Y
quiero que sepas que estoy contigo.

Shoto emitió una sonrisa triste, pues revelar sus actos con su hermano al mundo entero a lo mejor no
había sido una buena decisión, pero confiaba en que todo se solucionase, al fin y al cabo...

—Nosotros somos víctimas de él —dijo Shoto —es posible que hiciésemos esas cosas por voluntad, pero
en verdad él nos manipulaba de alguna forma, ya fuese de forma pasiva conmigo o de forma activa
contigo con amenazas o mas cosas.

Geten agachó la cabeza, apretando aún mas sus manos con las del adolescente.

—Por cierto —soltó Shoto de repente —me gustas para mi hermano...

Geten se puso rojo.

—¿Co-cómo?...

—No vengas ahora con eso, me acabas de decir que quieres ser mejor por él, y yo os vi ese día en la calle
y os he visto ahora...

—No creo que tu hermano sienta lo mismo por mi...

—Nunca lo sabrás si no le preguntas.

Esas palabras retumbaron en la cabeza de Shoto, sus mismas palabras le habían impactado, pues aunque
él daba ese consejo no lo había puesto en práctica con la persona que él quiere, y nunca lo haría.

Geten lo miró y sonrió.

—Tienes razón... cre-creo que se lo podría preguntar... —Geten se empezó a tensar y a poner nervioso
solo con le simple hecho de pensar en ello. Shoto al verlo sonrió.

—Cuando lo hagas ven a contarme todo.

—Vale.

Al poco Natsuo entró, diciendo que su madre se había quedado en la cafetería. Miró a los dos chicos y el
aura agradable que desprendían, supo entonces que Shoto lo había perdonado y eso le puso feliz.

—¿Qué tal la charla? —dijo el mayor de los Todoroki apoyándose en la silla de ruedas.

—Muy bien —dijo el pequeño —Geten es muy agradable.

—Tu hermano es muy amable —respondió Geten mirando a Natsuo.

—Me alegro que os llevéis bien.

Tras eso y hablar un poco, Natsuo comenzó a llevar a Geten fuera de la habitación, y cuando estaban
saliendo Shoto les habló.

—Hacéis buena pareja.

Los rostros de ambos se volvieron rojos, y Natsuo miró a su hermano con el morro torcido y levantando
un puño mientras salían de la habitación, al mismo tiempo que Shoto se reía, tumbándose en la cama.
Al poco alguien llamó a la puerta.

—Natsuo, no lo dije con mala intención.

La puerta volvió a sonar y Shoto se levantó, se acomodó el pijama del hospital y se acercó a la puerta
para abrirla.

—Natsu, ya he dicho qu...

Al abrir la puerta, sus ojos se abrieron al chocar contra aquellos ojos verdes que tanto deseaba.

—¿Midoriya?
TIEMPOS

Mientras Izuku visitaba a Todoroki en el hospital, Bakugo se encontraba en la U.A., pasaba el día libre
con sus amigos y en esos momentos, junto a Kirishima, Denki, Sero y Mina estaban sentados en la sala
común de la residencia.

—Oh, Bakugo, que sorpresa... ¿Dónde está Midoriya? —preguntó Mina.

—Ha ido al hospital a ver a Todoroki, estaba algo preocupado por la rueda de prensa.

—Es comprensible —decía Sero que se recostaba en uno de los sofás, tumbándose completamente,
cruzando los brazos en su nuca y mirando a sus compañeros.

—¿Y no has ido con él? —volvió a preguntar Mina.

—No, me ha dicho que quería ir solo.

—Que raro, con lo que os cuesta separaros últimamente —dijo Denki mientras, sentado detrás de
Kirishima jugaba con su pelo.

—Tampoco soy su niñero, creo que él puede cuidarse por sí mismo —replicó Bakugo que se cruzó de
brazos dejándose caer hacia atrás y apoyándose en el respaldo del sofá.

—¿Y qué piensas tú de todo lo que ha pasado con Todoroki? —preguntó Kirishima, que se recostó sobre
Denki, haciendo que este pasase sus brazos por delante y lo abrazara.

Bakugo pensó, a día de hoy conocía y sabía mas sobre Todoroki, al principio le pareció alguien irritante y
aunque se lo negasen, él pudo ver como tenía sentimientos por Izuku, eran demasiado obvios para él,
aunque a lo largo del tiempo parecía que no era ciertos, pues se acabó liando con un villano. Eso lo
fastidió todo y creía la versión de los Todoroki, él lo pudo ver, esa manipulación que hizo Dabi, era sutil,
pero si fue capaz de llegar al punto de querer atacar a Deku para que no se supiese, sabiendo lo que el
peliverde significaba para el medio albino.

—Todoroki no ha tenido una vida fácil, ya visteis lo que dijo ese estúpido en el video y lo que Endeavor
dijo en la rueda de prensa. Y si Dabi en verdad es su hermano, sabía bien como influenciarle, sabía sus
puntos débiles, le dio cariño y el muy tonto cayó en sus manos.

—Si, pobre Todoroki —dijo Sero —me siento mal por no haber visto todo esto...

—No te culpes —dijo Mina —ninguno lo vio, ni siquiera Midoriya.

Bakugo no dijo nada al respecto y cambió ligeramente de tema.

—Pero no fue solo Todoroki, según cuenta Dabi en ese video también estuvo con Hawks.

—Si —afirmó Kirishima —pero ¿eso no era por la infiltración?... ¿Hawks no fingió por eso?
—No sé, apenas sabemos nada del número dos —Denki seguía abrazando la espalda de Kirishima y
dándole pequeños besos en la base del cuello —pero no parece alguien fácil de manipular.

—Eso es cierto —Mina saltó —lo instruyó Seguridad Publica, eso explica que con menos de un año
siendo héroe entrase en el top 10 y crease su propia agencia.

—Todos visteis la pelea en las pantallas —decía Kirishima atrayendo las miradas —yo ahí vi muchas
cosas y no soy precisamente un lince. Ahí había resentimiento por parte de Dabi.

—Ahora el número dos tiene una relación con Endeavor, eso la verdad no me lo esperaba —Bakugo
volvió a cruzarse de brazos —es una familia algo rara.

—Aun no me creo que Dabi sea hermano de Todoroki —dijo Denki mientras todos seguían hablando,
comentando los últimos sucesos.

—¿Estás lista?

Togata, junto a Tamaki miraban a la pequeña Eri, la cual sentada en una silla miraba a un pequeño lagarto
al que le habían arrancado la cola.

—Si...

La niña miró al reptil y de su pequeño cuerno empezaron a salir pequeñas chispas. Aizawa supervisaba la
sesión, de rodillas en el suelo, al lado de la niña, para que si su quirk se volvía a descontrolar, poder
anularlo.

Todos miraron a la cúpula de cristal, el lagarto caminaba sin ser consciente de todos los ojos que había
sobre él, fue entonces cuando vieron que su inexistente cola comenzaba crecer hasta recuperar su aspecto
posterior a ser cortada. Eso hizo que todos allí se alegraran y saltaran de alegría. Eri sonrió al verlos a
todos tan contentos.

Aizawa pasó su mano por la cabeza de la niña.

—Muy bien, Eri, estas avanzando mucho.

Togata se acercó y se arrodilló frente a ella.

—¿Estás bien?

—Si, no me duele el cuerno ni me molesta —dijo la niña.

El rubio miró al profesor.

—¿Cree que podremos subir de nivel?

—Aún es pronto, además de que en seres humanos puede resultar diferente —explicaba Aizawa.

—Pero creo que he encontrado una forma de hacerlo sin peligro.

Aizawa lo miró alzando una ceja.

—¿Qué forma?
Togata sonrió, se levantó y agarró a Tamaki de la mano y lo acercó a ellos.

—Él.

Tanto Aizawa como Eri miraron con perplejidad a la pareja.

—Ochaco-chan, aquí está el libro, kero.

—Gracias.

Uraraka y Tsuyu salían de la biblioteca, era un día libre y dentro de poco serían los exámenes finales,
debían aprovechar esos momentos para estudiar.

—Hoy Deku-kun ha salido temprano...

—Si, Bakugo ha dicho que ha ido a ver a Todoroki.

Tsuyu miró a su amiga.

—¿Todavía sigues enamorada de él, kero?

Uraraka giró la cabeza rápidamente hacia la chica con mirada de sorpresa, abriendo mucho los ojos y
rápidamente echando miradas furtivas a todas partes, para finalmente ponerse un dedo delante de los
labios y mandarle callar.

—Shhh, no lo digas tan alto...

Sin cambiar su expresión, la chica rana se encogió de hombros, sin apartar su mirada de Ochaco, dándole
a entender que quería una respuesta.

—No... bueno... no lo sé.

Tsuyu agarró del brazo a su amiga y salieron para sentarse en uno de los bancos que poblaban los
caminos de la U.A.

—Cuéntame, kero.

Ochaco suspiró, había pasado tiempo desde que aceptó sus sentimientos por Izuku, pero al ver que él
estaba enamorado de Bakugo, ella se echó atrás. Y desde entonces decidió ser su mejor amiga, ella solo
quería verlo feliz, y con el paso del tiempo, se dio cuenta de que lo que en verdad sentía por él era
admiración, y en un principio ella lo confundió con amor.

No fue fácil darse cuenta de ello, pues el sentimiento de amor es fácilmente confundible, cuando no lo
has sentido nunca y solo te fías por las películas y libros. Y finalmente fue consciente de sus verdaderos
sentimientos hacia el peliverde.

El grupo de Bakugo seguía en la sala común, seguían comentando cuando Shinso apreció y delante de
todos besó tanto a Kirishima como a Denki, dejando al resto algo impactados, pues no conocían la
relación de ellos.

Sero y Mina se miraron y luego miraron a Bakugo que simplemente asintió y se recostó nuevamente en el
sofá.

—¿Desde cuándo vosotros...? —Mina no sabía bien como expresarse.

Denki sonrió y abrazó a Kirishima.

—No se confundan, yo solo quiero a Kiri, pero de vez en cuando Shinso y nosotros pues... ya sabéis...

Shinso se puso rojo y desvió la mirada del grupo, al igual que Kirishima, ellos no estaban tan cómodos
hablando de esos temas en público.

—Me alegro entonces de que os llevéis tan bien —dijo Mina con una sonrisa.

Denki sonrió y atrajo con su brazo al pelimorado, pegándole a ellos dos. Y mientras todos hablaban sobre
esa relación de tres, Bakugo estaba perdido en sus pensamientos, pensaba en Izuku y en como le estría
yendo en el hospital con Todoroki.

Lejos de allí, a varios kilómetros de profundidad bajo el nivel del mar, en los fríos muros metálicos de la
prisión del Tártaro, un hombre sonríe. Un hombre, sujeto con correas y vigilado por varias cámaras,
algunas de ellas de sensores infrarrojos y de movimiento; detectores de quirk y mas de diez guardias a
través de esas cámaras.

En su rostro sin forma, una boca con prominentes dientes brillaban como perlas ante la sonrisa siniestra
de aquella persona.

—Ya falta poco...


UN PERDÓN DE HIELO Y FUEGO

Bakugo se separó del grupo para salir a tomar algo de aire, caminando por los caminos de la U.A. echaba
su mano al bolsillo para agarrar su teléfono y navegar por las noticias mas recientes. En ellas veía
siempre lo mismo, debates sobre Endeavor y su familia, el como eso había afectado de alguna forma al
resto de héroes, los cuales empezaron a ser criticados y a perder la confianza de la gente.

Pero dentro de todo lo malo, se veían en canales de televisión, noticias de apoyo, Dabi no había
conseguido hundir a los héroes definitivamente y si su intención era acabar con Endeavor no lo había
conseguido del todo.

Entre todos esos pensamientos, Izuku vino a su cabeza, estaba inquieto. Era posible que cuando lo
secuestraron le crease algún tipo de trauma y ahora al estar separado de él le palpitaba el pecho, pensando
que no volvería a verlo; era una tontería, pensaba el rubio.

Mientras agitaba su cabeza para eliminar esos pensamientos vio a lo lejos a Uraraka y Tsuyu sentadas en
un banco, parecían estar hablando; iba a darse la vuelta cuando la voz de Uraraka se alzó.

—¡Bakugo!

El rubio rodó los ojos, ya no podía hacer como si no las hubiese visto y suspirando se acercó a ellas.

—¿Qué pasa, cara redonda?

—Me llamo Ochaco... —le dijo mirándole con el ceño fruncido —bueno, ¿estas ocupado?

—No.

—Ya que a ti se te da tan bien y que eres fuerte, ¿nos ayudarías a entrenar un poco?

Bakugo levantó una ceja y miró a Tsuyu, intentando entender que mosca le había picado a la castaña.

—¿Por qué?

—Estoy harta de ser una segundona, quiero mejorar y sé que tú me podrías ayudar.

—¿No es mejor que se lo pidas a algún profesor?

—Los profesores están ocupados y tú ahora no estas haciendo nada, venga, por favor... Tsuyu ayúdame...

La chica rana miró a Bakugo e imitó la pose de Uraraka.

—Por favor.

Bakugo miró a las dos chicas, realmente no tenía nada que hacer y al menos así no pensaría tanto.

—En cinco minutos en el gimnasio y la que llegue tarde se comerá una explosión —dijo dándose la
vuelta y poniendo dirección al gimnasio.
Endeavor se encontraba sentado en una silla al lado de la cama de Shoto, en la cual el chico estaba
tumbado, dándole la espalda a su padre. Izuku se acababa de ir y Endeavor le dio una tarjeta
identificativa por si quería ver a Hawks, algo que el peliverde agradeció.

Pero ahora, el número uno miraba la espalda de su hijo, sabía que era esa mirada que vio hace un
momento, y sabía que aquello no acabaría bien, ya lo había vivido con otro de sus hijos.

—Shoto.

Todoroki no se volteó, simplemente se movió un poco para acomodarse.

—¿Qué?

No tenía muy claro como enfrentar este tipo de cosas, los temas amorosos no eran su fuerte, y a la vista
está como resultó con su ex mujer, como pasó cuando intentó ayudar a Natsuo... Hawks sabría que decir.

—He visto como miras a Midoriya...

Shoto se volteó rápidamente y miró a su padre con miedo, una mirada de un niño al que han pillado
haciendo algo malo. Al verlo, Enji movió sus manos frente a él para indicarle que no pasaba nada.

—Tranquilo, no te voy a regañar ni nada —dijo y vio que el chico se calmaba un poco —solo, si tú
quieres, puedes contarme y podemos intentar hallar una solución.

Todoroki se sentó en la cama y cruzó sus piernas, miraba hacia abajo, evitando en todo momento el
contacto visual con su padre. No creía que estuviese a punto de contarle eso a su propio padre.

—Creo que estoy enamorado de Midoriya...

—Bueno, eso ya se ve —dijo Endeavor con tono relajado, ganándose una mirada dura de Shoto —vale...
perdona...

—Si te vas a reír de mi mejor vete... —replicó el adolescente.

—No, no era mi intención, perdona.

El medio pelirrojo no dijo nada, suspiró y habló:

—Ya hablé de esto con Keigo y con Natsuo, y me dieron algunos consejos.

—¿Con Hawks?

—Si, él se dio cuenta y me dijo que hablara con mi hermano, que él había pasado por algo similar y su
charla me ayudó un poco, pero me está costando mucho... desde lo de Dabi.... —Shoto se tapó la boca y
miró a su padre asustado.

Endeavor lo miró, ahora que sabía que Dabi era Toya, esa relación que tuvieron ellos dos se había vuelto
mucho mas peligrosa que antes. Alargó su mano y la puso en el hombro del chico.

—Tranquilo... ya oíste... no eres culpable de nada, así que deja de atormentarte por ello.

—No es fácil aceptar que tu hermano mayor te engañe para tener sexo contigo para así poder matar a tu
padre.

—Visto así... —Endeavor alzó la vista y se puso la mano en la barbilla, pensando. Ahora lo agarró de los
hombros y lo puso frente a él —tu eres un Todoroki, y los Todoroki somos fuertes. Se que lo has pasado
mal, lamento mucho mis actos en el pasado, no había llegado a disculparme contigo personalmente, pero
lo hago ahora. Perdóname.

Shoto vio como su padre se inclinaba delante de él, era una imagen extraña, nunca pensó llegar a verla,
pero visto los resientes sucesos, no era tan raro. Levanto uno de sus brazos y lo puso en el hombro de su
padre.

—Te perdono.

Enji lo miró.

—Gracias, hijo.

Tras un momento de padre e hijo, la tensión de la sala se rompió y el ambiente estuvo menos cargado, por
lo que retomaron la conversación.

—Como decía, cuando apareció Dabi, fue como si lo que sentía por Midoriya se esfumase, dejé de sentir
esto por él, fue raro... porque de repente me enamoré de Dabi.

—De la forma en la que lo cuentas si suena raro... pero puede ser simplemente por la manipulación, a lo
mejor usó algún quirk o algo así.

—No lo había pensado...

—Pero bueno, me siento mal al verte enamorado de una persona que no te corresponde —Endeavor
desvió levemente la vista —en esta familia esa situación está muy presente.

Shoto ladeó la cabeza, sin entender bien que quería decir su padre con eso. Aunque también pensó que se
refería a Natsuo.

—Yo intentó hacer que esos sentimientos se vayan, pero me cuesta mucho...

—Lo sé, no puedes arrebatar sentimientos así como así, tienes que aprender a vivir con ellos o encontrar
a alguien que ocupe esos pensamientos.

—No creo que haya nadie que pueda...

—Eso dices ahora, pero cuando conozcas a esa persona veras como cambia todo.

Shoto miró sorprendido a su padre.

—No te tenía por alguien que diese buenos consejos...

—Bueno —Endeavor puso pose chulesca y sonrió —al final soy tu padre y tengo mas experiencia...

—¿Conoces ya al nuevo novio de Natsuo?

—¿Cómo?

Shoto se empezó a reír, una risa sincera, una que el hombre hacía años que no veía. Por alguna razón el
adolescente ahora se sentía mas liviano, no sabía si era por haber descansado, por haber visto a Izuku o
haberse sincerado con su padre y haberlo perdonado. Ahora se veía capaz de todo.
ALARMA

Endeavor abandonó la habitación de su hijo y algo confuso y sorprendido por las palabras de Shoto, las
referentes a la supuesta relación de Natsuo con Geten, se encaminó hacia el patio interior para tomar algo
de aire. La noche estaba empezando a cubrir el cielo, por lo que al salir al exterior no vio a nadie por la
zona, algo que le alivió, pues no tenía ganas de ver a nadie; buscó un banco y se sentó.

Una vez reposó su cuerpo en la madera del asiento, notó como su cuerpo pesaba mas de lo normal, sintió
mucho cansancio, la presión de los últimos días le estaba pasando factura.

Tomó un poco de aire e inclinó hacia atrás la cabeza, desviando su mirada al cielo, el cual se empezaba a
cubrir de estrellas, en ese momento su cabeza estaba abarrotada de cosas, pero entre todas esas cosas, una
se hizo mas presente y no era otra cosa que Hawks. Al venirle el rubio a la mente cerró los ojos,
viniéndosele de golpe a la mente todo lo que había visto sobre él estos últimos días, todo lo que Toya
expuso en aquel video.

Cuando vio esas imágenes tras despertar en el hospital, a Hawks cubierto de esperma, desnudo en la
cama y teniendo sexo con Toya; no supo bien como sentirse, pues todo eso pasó antes de que ellos
empezaran su relación, no tenía razones para enfadarse, pero de alguna forma le molestaban esas
imágenes. Puede que lo que mas le molestase es que Toya las hubiese hecho públicas, y que todos
pudieran tener acceso a ellas.

Por el momento la prensa había respetado a Hawks y no las había publicado, pero en cuanto despertase
sabía que iban a inundar los programas de televisión. También es verdad que varias páginas de internet
las tenían a disposición de todos, y Endeavor no quería pensar la cantidad de personas que habían
descargado esas imágenes.

Hasta que no llegase el momento no sabía como iba a afectar todo eso al héroe alado, de momento, la
revelación de su relación no había sido tan traumática, había gente en contra, pero a Endeavor le
importaba una mierda lo que pensase esa gente, él quería a Keigo; lo que a día de hoy, él no sabe si Keigo
le quiere a él, pues según pudo oír el día de la batalla, Hawks nunca ha estado enamorado de él y que solo
está con él por cariño ya que él realmente estaba enamorado de Toya.

¿Si está enamorado de otro, por qué se quedó con él?

Endeavor se negaba a pensar que lo había forzado de alguna forma a estar con él, había intentado ser
siempre lo mas sincero con él, le confesó sus sentimientos sin ninguna intención de presionarlo, solo
quería decirle lo que sentía.

¿Por qué te quedaste conmigo si no estabas enamorado de mí?

¿Por pena?

¿Por obligación?

¿Por interés?... no, no... Hawks no haría algo así...


Endeavor

Endeavor

Endeavor

ENDEAVOR

Enji abrió los ojos al darse cuenta de algo, apoyándose sobre sus rodillas, tapó su cara con las manos y
volvió a cerrar los ojos fuerte, notando la impotencia y sintiéndose estúpido, estúpido por no darse cuenta
hasta ese momento, pues al estar con Hawks, todo lo demás desparecía, estando con él era feliz, se sentía
cómodo y a gusto, por lo que no se dio cuenta de ello.

—En ningún momento Keigo me ha llamado por mi nombre...

Izuku se encontraba sentado frente a la cama donde descansaba Hawks, gracias a la tarjeta que le dio
Endeavor, y una vez el guardia de la puerta lo identificó pudo pasar. El peliverde lo miraba atentamente,
vio las quemaduras de su cuerpo, el único sonido de la habitación era la suave brisa que entraba por la
rendija de la ventana y el pitido de las maquinas que guardaban la cama.

Dentro de lo malo, Izuku se alegró de que el héroe estuviese vivo, era cierto que no tenía una relación
estrecha con él, pero lo admiraba, al igual que los demás héroes; tampoco podía obviar lo que Dabi contó
en ese video y las imágenes que se vieron. En especial, la parte que mas molestó al chico fue donde se
descubría que Hawks había sido adiestrado por la Comisión de Seguridad Pública, el hecho de que con
apenas cinco años lo alejasen de todos para entrenarlo sin descanso, que de cierta forma abusaran de él y
lo tuviesen como un esclavo, un esclavo, el héroe número dos de Japón, eso debía ser mentira, pensó
Izuku cuando supo la noticia, pero resulto ser cierto.

Izuku pudo comprender mejor todo el mundo de los héroes, esa parte que no dejan ver, esa parte que la
Comisión de Seguridad Publica oculta, la sociedad no es blanca o negra, es gris. Y delante de él tenía a la
persona que demostraba ese hecho, el héroe número dos, un héroe instruido desde pequeño para que, en
caso de que algún héroe se saliese del camino, eliminarlo. Aunque es verdad que se supo que Hawks no
tuvo que recurrir nunca a eso, su papel era mas bien de recabar información, razón por la que acabó
infiltrado en la Liga de Villanos.

Una vibración empezó a retumbar en su bolsillo, se sobresaltó un poco y echó mano a dicho bolsillo para
sacar su teléfono móvil, al mira la pantalla vio que Bakugo lo estaba llamando, una sonrisa se sacó de sus
labios y descolgó la llamada.

—Hola, Kacchan.

Desde ese día han pasado dos semanas, semanas donde Edgeshot consiguió infiltrarse en el hospital de
Jaku. No fue fácil, pero gracias a su quirk pudo acceder a todas las habitaciones de ese sitio,
inspeccionando sobre todo el sótano, la zona donde los Nomus y Shigaraki seguían en esas cúpulas.

Plegándose hasta hacerse prácticamente invisible accedió a toda la información del sótano, llegando casi
por casualidad al despacho principal del doctor, el cual se le conocía en ese sitio como Dr. Daruma,
aunque su nombre real era Kyudai Garaki. Y no solo obtuvo información de ese doctor, si no también
encontró documentos y grabaciones sobre cuales eran las intenciones de Shigaraki, y Edgeshot se alarmó
cuando el nombre de All For One apareció varias veces.

En cuanto tuvo una oportunidad copió todos los documentos en una memoria USB, informes, videos,
grabaciones de voz, llamadas, mensajes; todo lo guardó y una vez reunida toda esa información
abandonó ese sitio llamado de urgencia a Seguridad Publica para realizar una reunión.
Horas después, en el despacho principal de Seguridad Publica, el presidente se había reunido con Mirko,
Edgeshot, Best Jeanist y Endeavor, al cual le dieron de alta días antes. Sobre la mesa y frente a todos,
había un dosier con varios papeles, y frente a la mesa una gran pantalla donde se mostraban mapas del
hospital.

—Bien, caballeros y señorita —dijo el presidente —empecemos la reunión —Edgeshot, tienes la palabra.

El héroe se levantó de su silla y se puso frente a todos.

—He reunido toda la información posible, la tenéis en esos papeles estudiadla porque es vital, en ella
sabréis todo con mas detalle, yo solo expondré los puntos vitales —decía Edgeshot mientras tomaba el
control de la pantalla y empezaba a mostrar fotografías del hospital que él mismo había hecho mostrando
el pasillo de los Nomus y a Shigaraki.

Endeavor agarró el dosier y dio una rápida pasada a los papeles, para luego volver a centrar su atención
en su compañero.

—Esto es lo que sabemos; el doctor Daruma, o el doctor Garaki, el cual es su verdadero nombre, es el
creador de los Nomus, aún no sabemos con exactitud como lo hizo pero estamos en ello. También parece
que tuvo relación con All For One, y que le encargó un trabajo, el cual está detallado en los papeles, pero
para abreviar, All For One pretende traspasar su poder a Shigaraki.

—¿Y que ganaría con eso? —preguntó Mirko.

—No está del todo claro, pero a Shigaraki se le ha modificado de alguna forma, se le ha aumentado la
musculatura y la fuerza, a estas alturas y según los informes debe estar al 70% de acoplamiento y una vez
llegue al 100% el poder estará traspasado completamente.

—¡No podemos permitir eso! —saltó Endeavor.

—Claro que no —dijo con calma le presidente, que revisando los papeles miró a Edgeshot —¿sabemos
cuándo estará completo?

—Según los cálculos estará completo en quince días.

Todos en la mesa se sorprendieron, poniéndose de pie y mirando a la pantalla.

—¡¡NO PUEDE SER!!

—¿Solo quince días?

—Calma —dijo el presidente —tenemos un plan.

—¿Cuál? —preguntó Best Jeanist.

—Sabiendo todo esto podemos actuar, reuniremos un grupo de héroes e iremos allí —dijo Edgeshot —es
algo de lo que ya hablamos.

—El problema es que tampoco podemos liberar las calles de todos los héroes, podría cundir el pánico si
los villanos se dan cuenta.

—Lo tenemos en cuenta, por eso vamos a utilizar a estudiantes de las academias de héroes para la
retaguardia, centrándonos nosotros y un grupo de héroes al frente, si algo sale mal, nos uniremos todos.

—¿Pensáis usar a estudiantes para esta batalla? —preguntó Endeavor algo alarmado.
—No van a luchar, solo van a ayudar a las personas de la ciudad en caso de que ocurra algo, porque hay
un dato importante y la razón por la que debemos despertar a Shigaraki antes de todo.

—¿Y cuál es?

—El quirk de Shigaraki ha sido aumentado, ya no solo deteriora lo que toca, si no que destruye lo que
toca y todo lo que tenga contacto físico con ello, por lo que podría destruir la ciudad entera de un solo
golpe. Los alumnos evacuarán a las personas en caso de que nosotros no podamos detenerlos, no
sabemos que pasará al desconectarlo de ese sitio.

Endeavor miró a todos, no le gustaba la idea de que los chicos tuviesen que estar en esto, pero todo era
muy urgente no podían detenerse mucho.

—Está bien, en unos tres días tendremos el equipo que irá al hospital —dijo Endeavor, que tomó el
mando de la operación, pues es el número uno.

—Si, señor —dijo Mirko con algo de guasa.

—Mandad enseguida la información a las academias, yo organizaré los grupos —volvió a decir Endeavor
—Jeanist, ven conmigo, Mirko y Edgeshot, buscad un buen equipo, nosotros aviaremos a las academias.

Todos asintieron, y empezaron a abandonar la sala, fue cuando Mirko se acercó a Endeavor, llamando su
atención.

—Endeavor, ¿Qué tal está Hawks?

El hombre la miró, hacia dos semanas que no pasaba a verlo, desde que abandonó el hospital, era
demasiado doloroso para él y mas sabiendo todo lo que sabía.

—Sigue en coma, y no tiene pinta de que vaya a despertar pronto.

Mirko le puso la mano en el hombro como muestra de apoyo.

—No me gustó ni un pelo vuestra relación cuando lo supe, pero sé que Hawks es feliz contigo.

Tras eso, la mujer se adelantó y dejó a Endeavor algo cabizbajo.

—Endeavor...

Best Jeanist lo esperaba en la puerta, Enji lo miró y apartó a Hawks de su cabeza, ahora no era el
momento, el país corría peligro. Se encaminó hacia la puerta y junto al rubio vestido de vaquero miró los
papeles.

—Y bien. ¿Qué es eso del One For All?

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75% COMPLETADO

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ASEDIO

Era el descanso para comer en la U.A. y en el comedor, Izuku, junto al resto de sus compañeros comían y
hablaban, a su lado estaba Bakugo que conversaba plácidamente con Kirishima y Kaminari, sentados
frente a él, y al otro lado del peliverde se encontraba Todoroki, al cual ya le habían dado el alta y hacia
días que había vuelto a la academia, siendo recibido con cariño por todos sus compañeros, aunque no
estaba exento de algunas miradas juzgadoras de otros alumnos de otras especialidades, tampoco se
libraba de algunos murmullos.

Y ese día no era diferente, aunque no eran muchos, había un grupo que no dejaba de mirar al chico,
hablando en voz baja entre ellos y mirándole de forma juiciosa, burlándose del hecho de que se había
acostado con un villano y que encima era su hermano. A Todoroki realmente le daba igual, lo que si le
molestaba era como Izuku miraba a ese grupo que lo juzgaba, se sentía mal por hacer sentir mal al
peliverde.

—Midoriya, no pasa nada, no me molesta.

—No me parece justo —respondió.

—Eh... si quieres voy y les reviento la cabeza —dijo Bakugo acercándose por el lado de Izuku y mirando
a Todoroki.

—No es necesario, Bakugo, pero muchas gracias...

Bakugo se encogió de hombros y lanzó una mirada asesina a ese grupo, el cual al verlo desviaron la
mirada asustados y siguieron con lo suyo.

Izuku puso su mano en el brazo de Todoroki y este lo miró.

—Cualquier cosa que necesites estoy aquí, y Kacchan también.

—Lo sé, gracias, Midoriya.

Al cabo de un rato, notaron que alguien se acercaba a su mesa y al mirar vieron que era Nejire.

—Hola, clase A.

—Buenos días, senpai —respondió Iida.

—Me ha dicho Aizawa-sensei que después de comer, todos los alumnos de la especialidad de Héroe de
los tres cursos, deben reunirse en el patio A-5, estoy hablando con todos.

—Allí estaremos —respondió Iida nuevamente y cuando la chica se alejó todos estaban algo intrigados.

—¿Qué pasará? —preguntó Kirishima.

—Querrán hacer algún anuncio referente a alguna práctica o algo —conjeturó el delegado.
—A saber...

—Hola...

Todos miraron en dirección a esa voz, vieron a tres jóvenes, dos chicos y una chica, se les veía nerviosos,
y la chica y uno de los chicos algo ruborizados. La chica era bajita, con el pelo oscuro y gafas, los dos
chicos eran mas altos que ella, uno en especial, ambos con el pelo igual de oscuro.

—¿Eres Todoroki verdad? —preguntó uno de los chicos.

Shoto miró a los chicos y luego miró a sus compañeros.

—Si, soy yo.

Todos notaron enseguida que los tres se ponían nerviosos, tomando el chico mas alto la palabra.

—So-solo queríamos decirte que nosotros te apoyamos, que no pensamos igual que nuestros
compañeros...

—Eso, eso —decía la chica con voz baja.

Shoto los miró, observó como lo miraban a él, con los ojos brillantes. Sin mas se levantó asustando a los
tres chicos un poco y les hizo una reverencia.

—Muchas gracias.

—Que formal es —dijo Denki dándole un codazo a Iida —se parece a ti.

Poco tiempo después, en el gran patio, todos los alumnos de la especialidad de héroe de todos los cursos
estaban reunidos, formando filas por clases frente a una tarima, donde el director, acompañado por varios
profesores miraban a todos los estudiantes.

Izuku, al lado de Bakugo estaba algo inquieto, el sensor de peligro estaba ligeramente activado, se pegó
al rubio y este le pasó el brazo por el hombro.

—¿Qué pasa?

—Tengo un mal presentimiento...

Bakugo miró a su alrededor, notaba el ambiente algo tenso, pero no sabía decir que era, la cara de los
profesores era muy sería, lo que fuesen a decir iba a ser muy importante.

Al instante, el director Nezu se acercó a un micrófono y mandó silencio.

—Atención, por favor guardar silencio, estamos a punto de comunicar algo de suma importancia —el
director hizo que todos se callasen y atendiesen —hoy se ha puesto en contacto con nosotros la Comisión
de Seguridad Publica, para solicitar a todos los estudiantes de la especialidad de héroe para una misión de
nivel máximo.

Los murmullos no se hicieron esperar, Izuku agarró mas fuerte la mano de Bakugo, el cual se pegó mas a
él, pues notaba que el chico estaba nervioso.

—La misión consiste en servir de apoyó a un grupo de héroes para, en caso de necesidad evacuar una
ciudad entera.
Los murmullos aumentaron, al ver que todo se empezaba a descontrolar, Aizawa dio un paso al frente y
agarró el micrófono.

—¡¡SILENCIO!!

En el acto todos se callaron, y miraron como el pelo de Aizawa flotaba y su expresión era dura y severa,
paso la mirada por todos los alumnos allí reunidos.

—Esto será una misión conjunta con el top cinco de héroes, es una misión de suma importancia, no me
gusta que usen a los alumnos así, pero es necesario. Me he asegurado que solo estaréis en las labores de
rescate y evacuación en caso de que todo salga mal.

Entre todos los alumnos, Iida levantó la mano y dándole Aizawa la palabra habló.

—¿En qué consiste la misión principal?

El director volvió a tomar el control, y Aizawa dio un paso atrás.

—La misión consiste en detener a uno de los villanos mas peligrosos hasta el momento, hablamos de
Tomura Shigaraki.

En ese momento Izuku apretó aún mas la mano de Bakugo, notando enseguida como el sensor de peligro
se activaba a máxima potencia, haciéndole casi caer de rodillas, gracias que el rubio lo sujetó.

—Eh, Deku... ¿Qué pasa?

—Na-nada... —Izuku lo miró, sabía que esta misión no iba a ser tan fácil como aparentaba.

—Endeavor —llamó Best Jeanist mientras repasaban el informe de la misión mientras caminaban por la
agencia del número uno —¿Cómo está Hawks?

El hombre sin voltearse y siguiendo su camino le respondió.

—Está bien, sigue en coma, pero no corre peligro...

—Ya veo...

—¡¡JEFE!! —Burnin, de una carrea se puso a la par que Endeavor —ya tengo los informes, pero no hay
nada sobre ese One For All, ¿Qué es?

—No lo sabemos, pero es lo que busca All For One y Shigaraki.

—De acuerdo, seguiré buscando.

Burnin se despidió y salió corriendo.

—Ya hemos avisado a las academias, estarán dando la información a los alumnos —decía Best Jeanist.

—Si... —respondió Endeavor que notó como su móvil sonaba y en la pantalla el nombre de Shoto se
encendía —parece que ya lo han comunicado —dijo y contestó la llamada.

Pasaron tres días y la ciudad de Jaku estaba invadida por estudiantes de las grandes academias de héroes,
siendo la U.A. la encargada de la zona mas cerca al hospital, varios grupos de estudiantes patrullaban las
calles a la espera de cualquier señal. El grupo liderado por No. 13 inspeccionaba la zona mas cercana al
hospital, en ese grupo estaban Izuku, Bakugo, Uraraka, Todoroki, Fumikage, Mina y Tamaki.
—Estad atentos a cualquier señal —dijo No. 13 —en cuanto os de la orden debéis evacuar sin asustar a la
población.

Todos asintieron y afirmativamente.

El grupo estaba liderado por No.3. y Tamaki, uno de los tres grandes era el apoyo, cada miembro de los
tres grandes se ocupaba de un grupo de la U.A., a excepción de Mirio, que seguía sin poder usar su quirk.
Iban por parejas y Bakugo e Izuku se pusieron juntos, caminaban por una calle, se respiraba cierta calma,
algo que no gustó nada a la pareja.

—Kacchan... algo no me huele bien...

—Si... hay algo raro en el ambiente.

Mientras los estudiantes patrullaban las calles, un grupo de héroes, liderados por Endeavor atravesaban
las puertas del hospital. Mientras Endeavor, acompañado en primera línea por Aizawa, Mirko y Edgeshot
avanzaban, el resto de héroes de apoyo, tales como Present Mic, Manual o Fat Gum iban acompañando al
personal para que abandonasen el hospital al igual que los pacientes que estuviesen a la vista.

Mientras el jaleo empezaba a alzarse, por los pasillos el doctor Daruma caminaba despreocupado,
contento por el hecho de que en menos de un mes Shigaraki se despertaría y él habría cumplido la
promesa que el hizo a All For One. Sin avanzar demasiado rápido giró una esquina, y al hacerlo su
respiración se cortó y noto como uno sudores friso le recorrían la espalda cuando avanzando por el
pasillo vio a Endeavor acercarse a él, acompañado por varios héroes. Intentó huir, pero la cinta de
Aizawa lo atrapó, dejándolo colgado bocabajo.

—Hola doctor, venimos a por una consulta —dijo Endeavor mirando a los ojos a ese hombre que se
moría de miedo.
EL DESPERTAR

Alzado por la cinta de Aizawa, el doctor Daruma miraba con horror a los héroes, Endeavor a la cabeza
mirándole con sus llamas en todo lo alto, acercándose a él, intimidándolo hasta el punto de sentir como se
orinaba encima.

Tras unas risas a sus espaldas, Aizawa miró con su único ojo al doctor y activo su quirk, desvelando el
aspecto real de aquel hombre; de aspecto huesudo, decrepito y sin apenas movilidad.

—Veo que tienes un quirk de conservación, interesante... —dijo Aizawa sin apartar la vista de él —
Endeavor te va a hacer unas preguntas y si te portas bien no contaremos que te has meado encima.

El anciano temblaba, veía como tras Endeavor y Aizawa, una multitud de héroes comenzaban a
deambular por los pasillos, llevándose al personal y a los pacientes fuera del hospital, sin duda lo habían
descubierto, era imposible.

—A ver, anciano... —comenzó a decir Endeavor, pero no pudo hablar mas, pues el viejo, comenzó
derretirse dejando en el suelo una masa marrón, que enseguida reconocieron como el quirk de Twice.

—¡¡IMPOSIBLE!! —gritó uno de los héroes.

Mientras pasaba todo esto, el auténtico doctor había visto entrar a los héroes en el hospital y con rapidez
corría por los pasillos subterráneos dirección al centro, donde guardaban a Shigaraki, llegó a una zona de
ordenadores; llegados a este punto, no quedaba otra opción, sacó un control remoto y pulsó dos botones,
liberando a dos Nomus de sus tanques y lanzándolos directamente al piso donde los héroes se
encontraban.

Mientras Endeavor, Aizawa, Mirko y Edgeshot contemplaban al doctor derretido, un estruendo sonó a
sus pies y rompiendo el suelo aparecieron dos Nomus, uno grande y corpulento y uno mas delegado con
aspecto de mujer.

Tras el momento de asombro y sorpresa, Endeavor se lanzó a por el corpulento mientras Edgeshot y
Aizawa atacaban al otro.

—¡¡MIRKO, HA VENIDO DEL SUELO, VE A POR SHIGARAKI!!

—Voy —gritó la mujer conejo y se metió por el agujero que habían hecho los dos Nomus.

En las afueras del hospital, apenas se notaba lo que sucedía en su interior, Bakugo e Izuku caminaban por
las calles a la espera de que les diesen la señal de evacuación, en caso de que se produjese. El peliverde
estaba inquieto, pues le sensor de peligro daba pequeñas señales, pero no llegaba a activarse.

Fue a los pocos minutos cuando un fulmínate dolor atravesó al cabeza de Izuku y al instante por un
megáfono la voz de No.13 comenzó a sonar.

—EVACUAD A LA POBLACIÓN CERCANA, EL GRUPO 7 Y 10.


Rápidamente las miradas de Izuku y Bakugo se cruzaron y siguiendo las ordenes comenzaron a llamar a
todas las casas, avisando a todos que debían salir rápidamente y seguir las indicaciones.

Mirko aterrizó en un pasillo metálico, tubos y cables de un grosor imponente se veían por las paredes, vio
que a lo lejos en una pequeña sala unos tanques estaban rotos, de los cuales fluía un tipo de sustancia.
Comenzó a correr en su dirección y al pasar pudo comprobar que de allí era de donde venían los Nomus,
usó su comunicador para contárselo a Endeavor, el cual seguía combatiendo a los Nomus que habían
escapado.

Rápidamente, por le rabillo del ojo, Mirko pudo ver como a gran velocidad una criatura se abalanzaba
sobre ella, la cual pudo esquivar por los pelos, subiéndose a uno de los tubos rotos haciendo una especie
de acrobacia, para al estar a una altura decente mirar a aquella criatura. Era alta, con cuerpo femenino, de
color azul muy oscuro, casi negro, en su cabeza se veía con claridad el cerebro y de su espalda salían
unas especies de tentáculos.

—Un Nomu ¿eh?

El Nomu miró en dirección a la heroína y adoptando una pose de lucha alzó los tentáculos de su espalda,
apuntando hacia ella.

—MUerE

Mirko se sorprendió al oír hablar a ese monstruo, vio como de la punta de los tentáculos unas especies de
láseres se proyectaron sobre ella. Volvió a saltar esquivando esos ataques y desde lo alto, endureció una
de sus piernas y la estrelló contra la cabeza de esa cosa.

LUNA RING

El golpe impactó directamente en la cabeza del Nomu, Mirko saltó sobre el suelo y miró como el cuello
del ser estaba roto, pero seguía en pie y con un gesto, el cuello volvió a su sitio.

—Eres duro... —dijo Mirko con una sonrisa —me gusta.

La mujer conejo se lanzó sobre el Nomu otra vez, asestándole una nueva patada, rompiendo en trozos
esos tentáculos de su espalda, y con una pirueta, se elevó nuevamente hacia lo alto del techo y
apoyándose en él se impulsó hacia abajo, aumentando la musculatura de sus piernas aprisionó la cabeza
del monstruo entre ellas y apretando con un movimiento hacia atrás consiguió arrancarle la cabeza,
dejándolo muerto en el suelo.

—Endeavor, hay mas Nomus aquí abajo, tened cuidado —dijo por el comunicador mientras seguía
avanzando.

Tras dar parte de la situación, siguió el camino, atravesando un largo pasillo, iluminando con luces de
emergencia en el techo, los tubos y cables seguían hasta llegar a una sala algo más grande, allí en fila,
haciendo un pasillo había seis capsulas mas como las que vio en la sala anterior, en ellas pudo ver seis
Nomus, iguales a los de antes.

—¡¡¡ENDEAVOR!!!, HAY MAS...

Mirko corrió por el pasillo hasta que a lo lejos vio como el auténtico doctor entraba en una habitación,
apretó el paso y cuando se estaba cerrando la puerta, ella se impulsó y se la llevó por delante, derruyendo
la puerta y parte de la pared, dejando al hombre totalmente impactado y temeroso de su vida, mientras
Mirko sobre unos cables miraba al doctor con una sonrisa de medio lado.

—Te encontré.
Daruma miró a la chica con pánico, sabía que si lo atrapaba sería el final, desvió su mirada hacia el
tanque de Shigaraki, aún quedaba mucho para poder despertarlo, su plan no había funcionado, lo iban a
destrozar todo, lo iban a arruinar todo, malditos héroes.

—¡¡MALDITOS HEROES!!

El doctor alzó un control remoto y pulsó el botón, justo en el momento que todas las luces se apagaron.
La única luz que había en esa sala provenía de la maquina cercana a Shigaraki, la cual empezó a pitar y
en la pantalla principal se pudo leer un mensaje, el cual heló la sangre a Mirko.

80% COMPLETADO, DESPERTAR

El cuerpo de Shigaraki flotaba en una especie de sustancia, dormido, suspendido en un sueño artificial
con el fin de que el quirk de All For One se acoplase a su cuerpo por completo. Ahora esa sustancia
empezaba a desaparecer y de pronto los ojos de Shigaraki se abrieron, y Mirko pudo, por los pelos dar la
señal de alarma antes de que todo ese laboratorio empezase a derrumbarse debido al Deterioro de
Shigaraki.

Como un rayo, una corriente eléctrica travesó la cabeza de Izuku, pero esta vez con una potencia abismal.
El sensor de peligro se activó y esta vez no vino solo, ante él se dibujó la imagen del primer portador, que
lo miró fijamente.

—Se acerca.

Tras esas palabras un estruendo sonó y a lo lejos vieron como el hospital comenzaba a derrumbarse y de
sus escombros salir unas grietas que destrozaban todo lo que se cruzaba en su camino. Con rapidez, todos
los estudiantes, los cuales ya habían casi acabado de evacuar la zona corrieron todo lo que pudieron
alejándose de allí mientras el caos y la confusión se desplazaba por los ciudadanos y los mismos
estudiantes.

Los gritos y los ruidos de los edificios que se empezaban a derrumbar debido a aquellas grietas que
avanzaban sin detenerse, provocaron mucho caos, por suerte pudieron evacuar a todos los civiles de la
zona, pero ahora mismo al mirar hacia el hospital, solo veían escombros y edificios derruidos sin rastro
de los héroes que estaban allí.

Shoto, una vez el deterioro llegó al límite, avanzó unos pasos gritando el nombre de su padre, fue Izuku
el que lo agarró para que no tocase las grietas, ya que todo lo que tocasen se desvanecería.

—Todoroki-kun, no... espera —dijo mientras lo sujetaba —es peligroso.

—Pero mi padre...

En el epicentro de todo el destrozo, Shigaraki estaba de rodillas, con las manos tapando su cara y
gimiendo de dolor. A su alrededor el doctor había sido desintegrado y Mirko yacía estampada en una
pared faltándole un brazo y una pierna, con las fuerzas que le quedaban avisó por el comunicador que
Shigaraki se había despertado.

A su vez, entre los escombros, Endeavor, Aizawa y Edgeshot se recuperaban y veían como los Nomus
que habían estado combatiendo escapaban, y se les unían mas que habían despertado.

Shigaraki seguía gimiendo y retorciéndose, apretaba los dientes, y cerraba los ojos con fuerza, cuando
una voz grave y profunda comenzó a sonar en su cabeza.

—Tomura.
Shigaraki abrió los ojos.

—¿Maestro?

—Tomura, busca el One For All, tienes lo que necesitas para encontrarlo, tienes Buscar, con ese quirk y
los varios que tienes ahora a tu disposición podrás encontrarlo y poseerlo. Ve.

Tras esas palabras, Shigaraki miró al cielo despejado y saltó, para comenzar a volar dirección a la ciudad.
Con un quirk de impulso fue fácil viajar por el aire y activando Buscar y pensado en One For All sus ojos
se iluminaron y pudo ver con claridad un punto brillante en le horizonte, y varios puntos mas pequeños a
su alrededor, ahí estaba el One For All y a su alrededor sus puntos débiles.

Endeavor salió entre los escombros y avisó con urgencia a todos los héroes y estudiantes por el
comunicador.

—¡¡¡¡ATENCIÓN, CORRED, LOS NOMUS HAN ESCAPADO Y SHIGARAKI HA DESPERTADO Y


VA A POR EL ONE FOR ALL!!!!

Tras decir eso, encargó a Aizawa y Edgeshot que ayudaran a Mirko, y activando sus llamas, comenzó a
volar para intentar detener a Shigaraki.

Izuku había escuchado cada palabra, un temor se alojó en su pecho, comenzó a temblar y perdió la
noción del tiempo, todo a su alrededor de movía a cámara lenta, comenzó a sudar y los temblores
aumentaban, miró a todos, vio como ayudaban a evacuar, vio a Todoroki, que había podio escuchar que
su padre estaba bien. No tenía otra opción, si se quedaba ahí, todos corrían peligro.

Mirando a su alrededor se escabulló aprovechado la confusión y activando el One For All comenzó a
alejarse de forma rápida, tomó el comunicador.

—Endeavor, perdona que use el canal privado, pero... creo que Shigaraki viene a por mí.
ENCUENTRO

Para Endeavor fue todo repentino, estaba luchando contra un Nomu cuando unas grietas aparecieron por
las paredes y el suelo y lo destruyeron todo, reconoció enseguida el Deterioro de Shigaraki y usando sus
llamas voló para que no lo tocasen, pero no pudo evitar que los escombros le cayesen encima,
sepultándolo bajo ellos.

Cuando notó que todo acabó, apartó los escombros de encima de él y echó un rápido vistazo a su
alrededor, Aizawa parecía estar bien y Edgeshot también, fue bueno que en el informe se detallase el
efecto del quirk aumentado de Shigaraki para saber repelerlo. Comprobando que estaban bien, Enji
avanzó hasta la salida principal, allí nada mas entrar vio a Shigaraki en el suelo, de rodillas y con la
mirada perdida.

Sin perder tiempo apretó el puño y fue a atacar cuando le oyó murmurar algo.

—One For All...

Nada mas acabar al frase, Shigaraki se impulsó lanzando a Endeavor contra una pared debido a la onda
expansiva, no fue excesivamente dañina, pero lo suficiente para lanzarlo. Miró a su derecha para ver a
Mirko, la cual estaba gravemente herida.

Con rapidez comprobó su estado y aunque le faltaba un brazo y una pierna, estaba consciente. Con su
fuego cauterizó sus heridas y evitó que se desangrase.

—Estoy bien, ve a por él —le dijo Mirko aparatándolo de ella.

Endeavor asintió y usando su comunicador avisó a todos los héroes y estudiantes que Shigaraki había
escapado, que buscaba el One For All y que los Nomus se acercaban a la ciudad. Vio entrar a Edgeshot y
le encargó el cuidado e Mirko. Una vez asintieron, Endeavor se envolvió en llamas y salió volando detrás
de Shigaraki.

Ya en el exterior pudo ver la estela que dejaba Tomura, y comenzó a seguirla y a los pocos metros recibió
una señal de su comunicador por el canal privado.

—Endeavor, perdona que use el canal privado, pero... creo que Shigaraki viene a por mí.

—¿Deku?... ¿Qué estás diciendo?

—No lo puedo explicar ahora, voy a separarme de todos y lo llevaré lejos de las personas.

—¡¡Deku, espera!!

La señal se apagó.

—¡¡MIERDA!!
A los pocos minutos vio como la estela de Shigaraki giraba, sorprendiendo a Endeavor, dando como
certeras las palabras de Izuku, Shigaraki iba a por él, ¿Por qué?

Tras hablar con Endeavor, Izuku aceleró su marcha, usando Flotar y el Látigo Negro para ir mas deprisa,
y así alejarse de todos para evitar que sufrieran ningún daño. Aun no sabía con certeza que estaba
pasando, ¿Por qué Shigaraki lo perseguía a él? ¿Cómo sabía lo del One For All?

Cuando empezó a notar que se alejaba, oyó unas explosiones detrás de él.

—¡¡¡EH, MALDITO BASTARDO, ¿DÓNDE CREES QUE VAS?!!!

Izuku se volteó, sin detenerse para ver como Bakugo iba detrás de él.

—¡¡Kacchan!!

Sin detenerse y sin aflojar la marcha, Bakugo consiguió acercarse a él. Fue costoso, pues a esa altura las
explosiones que debía usar Katsuki para seguirle el ritmo debían ser muy potentes, pues Izuku ya casi
dominaba el 75% del One For All, era prácticamente invencible,

—Nada de Kacchan, ¿Por qué te vas?

—Lo has oído, viene a por mí, no podía estar cerca de todos...

—¿Y por eso huyes?

—No quiero que os hagan daño... —Izuku hablaba sin mirar al rubio a la cara.

—Te lo voy a preguntar de otra forma, ¿Por qué te vas sin mí?

En ese momento Izuku si volteó la mirada, topándose con el semblante serio de Bakugo, molesto por
haberlo dejado atrás.

—Lo siento....

Izuku estaba realmente avergonzado, se había preocupado tanto de que nadie saliese herido que se había
olvidado por completo de él, se sentía muy mal en esos momentos. Bakugo lo notó al instante, ese chico
no le podía mentir ni ocultar nada, sabía leerlo a la perfección.

—Bueno, mientras no te separes de mi todo está bien, no voy a permitir que vuelvas a irte de mi lado,
¿ENTIENDES?

Izuku sonrió.

—Entendido.

Y en cuanto sus miradas volvieron a enfocar al frente y como un rayo una figura vestida de negro se
lanzó sobre ellos. Shigaraki alzó sus manos y debido a la rapidez e inercia de sus movimientos Izuku y
Bakugo no pudieron frenar, Izuku notó como los dedos de Shigaraki tocaban su frente, en esa fracción de
segundo vio el estado de su mano y el pequeño orificio que había en su palama; cerró los ojos.

HELL FIST: JET BURN

Un torrente de fuego impactó de lleno contra Shigaraki lanzándolo lejos de allí y alejándolo de los dos
chicos.
Izuku todavía respondiese del susto, aterrizó sobre un edificó, siguiéndolo Bakugo, que rápidamente se
acercó a él y comprobó que estaba bien.

—Deku, Bakugo... ¿estáis bien?

—Estamos bien —dijo Bakugo levantado un brazo mientras Endeavor flotaba frente a ellos.

A unos metros, en el lugar donde había impactado Shigaraki, vieron un gran agujero en un edificio, del
cual empezaron a brotar unas especies de estacas de color negror que hicieron elevar al cuerpo de
Shigaraki hasta depositarlo en el tejado del edificio, mostraba un aspecto aterrador, pues el golpe de
Endeavor le había quemado parte del cuerpo, dejando al descubierto su torso y parte de sus piernas. La
musculatura de Tomura había aumentado, pues en nada se parecía al enclenque villano que atacó la
U.S.J. hacia casi un año.

Al instante vieron como su piel quemada se regeneraba, mientras una risa diabólica salía de la boca del
peliblanco.

—Izuku Midoriya... no vas a escapar.

Y tras decir eso, levantó la mano y unas ondas de aire salieron de ellas, pudieron esquivarlas con rapidez.

—Huid, yo me encargo de él, rápido —dijo Endeavor poniéndose entre el villano y los chicos.

—Pero viene a por mí...

—Deku —Bakugo lo agarró del brazo —deja que el número uno haga su trabajo, vamos.

—Pero...

Una nueva ráfaga de ondas de aire salió disparada hacia ellos, las pudieron esquivar nuevamente. Esta
vez Shigaraki usaba unas especies de estacas negras para quedarse en el aire, para rápidamente dejarse
caer y posar su mano en el suelo.

Endeavor al ver eso, les gritó que volasen, luego vieron como a su alrededor todo comenzaba a
desintegrarse, destruyendo todos los edificios en un radio de casi dos kilómetros.

Cuando el polvo y los escombros acabaron por descender vieron la desolada estampa, kilómetros de
edificios destruidos y en el centro Shigaraki reía mirando hacia Izuku.

—Voy a por ti.

Endeavor aterrizó al lado de Izuku, poniéndole un brazo delante para apartarlo.

—Yo me encargo, vosotros huid.

—¡¡No pienso huir!! —gritó Izuku sorprendiendo a Endeavor. Bakugo se puso a su lado y adoptó una
pose de batalla.

—Vamos a vencerlo todos —dijo Bakugo.

Endeavor vio la determinación de los dos chicos, pensó en el tiempo en el que fue su instructor en las
prácticas y ya supo desde ese momento que iban a ser grandes héroes. Sonrió y asintió, quitando le brazo
de delante de Izuku para dar un paso al frente y liderar la ofensiva contra Shigaraki. Ahora, los tres se
enfrentaban cara a cara con él.
—Deku, Bakugo —dijo Endeavor ladeando al cabeza para mirarlos —hay que evitar que toque el suelo,
su quirk ha sido potenciado.

—Sé como hacerlo —dijo Izuku.

Shigaraki seguía mirando a los tres héroes, se sentía indestructible, se sentía fuerte, notaba como su
cuerpo rebosaba fuerza, aun no controlaba los quirks que le había dejado su maestro, pero los acabaría
dominando.

Volvió a activar el quirk Buscar para cerciorarse de que Izuku Midoriya era el portador del One For All,
vio en su radar como brillaba, pero sobre todo vio como brillaba el chico que estaba a su lado, aquel
estudiante al que una vez secuestraron e intentaron reclutar para la Liga. Su punto débil.

Shigaraki e Izuku cruzaron miradas, notando ambos como el poder de cada uno aumentaba, pero uno de
ellos fue mas rápido.
ENFRENTAMIENTO

El terreno ante ellos reflejaba la destrucción y desolación, el cielo azul contrastaba con el color del caos
en el suelo, escombros, edificios derruidos, vegetación desintegrada, y en el epicentro de todo estaba
Shigaraki, mirando al trio de héroes con una sonrisa diabólica, sabiéndose superior a ellos, o al menos
eso es lo que pensaba.

—Escuchadme, este Shigaraki es diferente al que conocéis, le ha sido trasplantado el quirk de All For
One, por lo que puede arrebatar quirks, y parece que busca el One For All.

Izuku no apartaba la mirada de Shigaraki, que se miraba sus propias manos, absorto en sus pensamientos.

—Actualmente y según nos dijeron tiene varios quirks, Regeneración, Ondas de Aire, Ondas de Radio,
Buscar y Estacas; sin olvidarnos de su Deterioro, por eso debemos evitar que toque el suelo.

—Sé como hacerlo —dijo Izuku.

—Bien, Deku, tu atrápalo y Bakugo ayúdame para lanzarle un ataque.

—Si.

Izuku miró al frente y comenzó a hacer sentadillas rápidas.

ONE FOR ALL AL 60%, FA JIN + LÁTIGO NEGRO

Una luz roja rodeó las piernas de Izuku, que activando el Fa Jin se impulsó hacia Shigaraki, y mientras
se lanzaba hacia él sacó el Látigo Negro para apresarlo y levantarlo en el aire mientras usaba Flotar.

—¡¡AHORA!!

Bakugo se impulsó con sus explosiones y se puso detrás de él y Endeavor delante, y al mismo tiempo
ambos lanzaron sus respectivos ataques contra Shigaraki, que al pillarlo desprevenido y atado sin poder
moverse, los recibió de lleno, impactándole tanto la explosión como la bola de fuego.

Cuando el humo se disipó vieron como Shigaraki parecía inconsciente, por lo que bajaron la guardia, y
esa fugaz alegría se esfumó cuando vieron que su piel se regeneraba y de sus manos salían ondas de aire
que los impulsó lejos de él, Endeavor y Bakugo recibieron el ataque e Izuku pudo golpearlo con una
patada eliminando la onda de aire.

—Eso es inútil —y como si fuese arcilla, el brazo de Shigaraki atravesó el Látigo Negro y agarró a Izuku
del cuello. Unas partículas rojas empezaron a salir de la mano con la que Shigaraki agarraba a Izuku, no
lo desintegraba si no que estaba empezando a robarle el One For All.

No...no...

Izuku se retorcía e intentaba soltarse, pero de repente Shigaraki era demasiado fuerte, cada vez notaba
como su cuello era apretado con mas fuerza; estaba empezando a perder el conocimiento cuando algo
dentro de él explotó, lanzando a Shigaraki varios metros atrás.

Izuku cayó de rodillas al suelo, Bakugo se acercó corriendo a saber que había pasado y le ayudó a
levantarse.

—Deku, ¿Qué ha pasado?

—No... no lo sé —dijo mientras tosía.

Fue cuando sus ojos se pusieron en blanco y su consciencia se trasladó al hogar de los portadores,
nuevamente se encontraba rodeado de varias sillas y en ellas vio a los antiguos portadores, que lo
miraban.

—No hay tiempo —dijo el primero —Tomura no puede arrebatarte el One For All, no es lo
suficientemente fuerte, aprovéchalo.

Instantáneamente su conciencia volvió y miró a Bakugo y a Endeavor que había llegado a su lado.

—Oíd, él todavía no puede robarme el One For All.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Katsuki.

—Me lo han dicho los portadores.

—No entiendo nada —dijo Endeavor —luego me tienes que explicar todo. Pero ahora toca luchar.

Los tres héroes volvieron a mirar al frente donde Shigaraki se acercaba a ellos nuevamente, con el rostro
serio y contrariado. Miraba sus manos, no entendía que había pasado, el doctor le dijo que una vez
despertase sería imparable y que solo debía conseguir ese quirk que su maestro no pudo conseguir en su
momento. Con confusión miró a los héroes frente a él. Comenzó a hiperventilar.

—¿Qué día es hoy? —preguntó en voz baja

A la velocidad del rayo, Izuku volvió a impulsarse contra él y atraparlo con el Látigo Negro dejándolo
suspendido en el aire y con un brazo aprisionado lo que le impedía realizar cualquier acción. Bakugo y
Endeavor corrieron a rodearlo, para incapacitarlo completamente, pero como si de gelatina se tratase,
Tomura, con su brazo libre agarró el Látigo Negro y lo desintegró, y al llegar al suelo lanzó un puñetazo
hacia Izuku lanzándolo varios metros hacia atrás, miró hacia los otros dos héroes y lanzó sus ondas de
aire, impactando en Bakugo, Endeavor lo pudo esquivar y envuelto en llamas embistió a Shigaraki, pero
con una velocidad que no había visto antes lo esquivó, contraatacando con una patada, quedando de pie
sobre el héroe número uno alzando su puño.
—Lo siento, héroe, era con el otro brazo...

Shigaraki saltó y volvió a caer sobre Endeavor hundiendo su estómago generándole bastante dolor al
número uno, pero que rápidamente se envolvió en llamas alejándose del villano. Bakugo apareció y
estalló una potente explosión en Shigaraki, pero que esquivó con mucha facilidad.

AUN NO ESTAS AL 100% TOMURA, PERO TIENES CAPACIDADES QUE NO TENÍAS ANTES

—No estoy interesado en ti —le dijo a Bakugo y poniéndole una mano frente a la cara, lanzando una
onda de aire que lo impulsó estrellándole contra los escombros. Endeavor apareció sobre Shigaraki, con
el puño alzado y al ir a estrellarlo en su cabeza algo lo arrolló, lanzándolo lejos de allí.

Shigaraki alzó las manos y de ellas salieron unas ondas y a los pocos segundos dos Nomus aparecieron
flanqueándolo.

—A por ellos —dijo el peliblanco.


De esta forma, uno de los Nomus se lanzó directo a por Endeavor y el otro fue a por el cuerpo
inconsciente de Bakugo. Fue cuando unas energías de color negro los agarraron e Izuku, volando, los
lanzó y estrelló contra el suelo, gritando.

En el aire, algo cansado, miraba a todas partes, Endeavor socorría a Bakugo, Shigaraki lo miraba
sonriendo y los dos Nomus en el suelo levantándose y lanzándose contra él, el sensor de peligro hacía
minutos que estaba activo, impidiéndole pensar con claridad. Activó Pantalla de Humo, confundiendo a
los Nomus y yendo cerca de los héroes.

—¿Está bien? —preguntó preocupado a Endeavor, sobre Bakugo.

—Si, solo está inconsciente.

—Son demasiado fuertes —dijo el peliverde, volteándose y preparado para atacar.

Bakugo abrió los ojos justo cuando los Nomus salían de la pantalla de humo y se lanzaban contra ellos,
viendo como Izuku estaba delante y recibiría el primer golpe, pudo levantase con rapidez y abrazarlo
para protegerlo.

Fue entonces cuando un grito de mujer estalló, y Burnin apareció lanzando al Nomu unas flechas de
fuego, desviando su trayectoria y chocando contra el suelo.

—¡¡JEFE!!

Endeavor miró a su empleada y se alegró de verla, pudo ver entonces que tras ella venían varios héroes,
Gang Orca, Best Jeanist y Aizawa. Este último se puso tras Izuku y Bakugo que aun seguían abrazados y
con su cinta los apartó, para con rapidez enfocar su mirada a los dos Nomus, anulando así sus quirks.

—¡¡¡AHORA!!

Gang Orca lanzó sus ondas incapacitando a las criaturas y Endeavor volando sobre sus cabezas, se
envolvió en llamas y cayó en picado sobre ellos calcinándolos y acabando con ellos.

Mientras el fuego subía, Shigaraki se había posicionado a varios metros, mirando la escena y como al
rato otros héroes lo miraban.

Bakugo e Izuku, ya separados del abrazo, pero sin alejarse uno del otro también lo miraban detrás de
Aizawa.

—¡¿Qué hacéis aquí?! —preguntó el hombre.

Los dos chicos no sabían exactamente que decir, Aizawa no sabía nada del One For All y ahora no era el
momento de contarlo.

—Luego se lo contaré todo, debe anular a Shigaraki antes de que toque el suelo.

Aizawa miró al villano y vio como se disponía a poner su mano en el suelo, pero activando su quirk con
el único ojo que le quedaba lo anuló, sorprendiendo al peliblanco.

—Eraser Head... eres increíble...

Mientras esto pasaba, los héroes rodearon al villano. Best Jeanist usó sus fibras para atarlo, Gang Orca
lanzó sus ondas para noquearlo y Endeavor se lanzó sujetándolo para rematarlo.

PROMINENCE BURN
Las llamas cubrieron a los dos, cuando oyeron los gritos agónicos de Shigaraki, que sin su regeneración
sentía como todo su cuerpo quemaba, como el fuego se colaba por su nariz, boca y ojos, notaba arder
cada órgano de su cuerpo, notó como sus huesos empezaban a crujir, su piel desaparecía.

—TOMURA... PRÉSTAME TU CUERPO.

De pronto unas placas negras atravesaron el cuerpo de Endeavor, sorprendiendo a todos y mientras el
héroe número uno caía al suelo, Shigaraki, completamente calcinando alzó sus manos lanzando esas
palcas hacia todos los héroes atravesando a Best Jeanist, Gang Orca y Aizawa. Izuku y Bakugo vieron la
escena, sin apenas tiempo de reaccionar, cuando esas placas ahora iban directas al pecho de Izuku, y con
una velocidad que solo recordó obtener aquel día bajo la lluvia, apartó al peliverde y Bakugo fue
atravesado por esas barras, siendo visto por Izuku a cámara lenta mientras caía al suelo debido al
empujón del rubio.
REFUERZOS

Izuku contempló como esas placas negras atravesaban el cuerpo de Bakugo, la sangre salió despedida de
su hombro, costado y pierna derecha, dejándolo momentáneamente ensartado en el aire para que acto
seguido, esas placas se retrajesen y el cuerpo de Bakugo cayese al suelo, inmóvil.

En el interior de Izuku, aun mas profundo que el One For All y la zona de los portadores, una burbuja
sellada, donde unos traumáticos recuerdos estaban encerrados, se quebró. De esa ligera grieta, una
energía oscura empezó a salir y como un cáncer comenzó a expandirse por el cuerpo de Izuku,
envolviéndolo por una energía oscura, que le hizo perder la cabeza y el control de sus acciones.

Su mirada, inyectada en sangre, miraba con odió a Shigaraki, que con la mano extendida retraía las
placas negras. Una oscuridad envolvió a Izuku y el Látigo Negro se activó simulando unos tentáculos
cubiertos de una neblina oscura. Se disparó hacia Shigaraki que lo aprisionaron con violencia y con una
velocidad abismal, Izuku se plantó frente a él y comenzó a asestarle puñetazos, uno tras otros sin parar,
destrozando, piel, carne y hueso. Era tal la rabia que emanaba Izuku que perdió la cuenta de los
puñetazos y golpes que estaba dándole a Shigaraki, el cual perdió la conexión con All For One, dejándolo
allí solo recibiendo todos esos golpes.

Pasados varios minutos, uno de los látigos negros arrojó los restos de Shigaraki al suelo con mucha
violencia generando un gran agujero en el asfalto, allí, sin apenas rastro de movimiento, Shigaraki
completamente apaleado, y calcinado yacía, de aspecto casi irreconocible, brazos y piernas rotos, su cara
prácticamente destruida.

Izuku estaba frente a él, con las piernas y brazos flexionados, gritaba y una energía de color negro salía
de él, destruyendo los restos de los edificios cercanos, los látigos negros azotaban el suelo y rompían los
restos de escombros a su alrededor. Mientras mas gritaba, mas intensa se volvía esa oscuridad.

Y con un grito final ahogado, la energía oscura se contrajo hasta volver a quedar sellada dentro del chico,
el cual comenzó caer al suelo, y antes de que cayese del todo, unas fibras lo sujetaron. Best Jeanist, con
una mano sobre su costado y de rodillas lazaba la mano hacia él haciendo salir las costuras de su ropa
para sujetar al chico. Gang Orca, con pesadez comenzó a correr hacia él y lo agarró para dejar libre a su
compañero.

Endeavor, a sus espaldas sangraba por los orificios que había en su hombro y costado mientras socorría a
Bakugo, al cual le había taponado las heridas con su fuego.

Pero esto no había acabado, de repente unas llamas de color azul crearon un muro entre los héroes y
Shigaraki. Gang Orca miró al frente y vio dos siluetas a los pies de Tomura, uno de ellos alargó la mano y
el cuerpo del villano despareció para convertirse en una pequeña bola de color azul, que acabó en la
cicatrizada mano de Dabi.

Mr. Compress se acercó a su compañero y miró desafiante a los héroes.

—Vaya, vaya... —Dabi miraba la escena. Best Jeanist atrajo el cuerpo de Izuku mientras contemplaba las
llamas azules y a Dabi, su piel estaba completamente quemada, a excepción de su frente y nariz. Los
miraba con odio, pero a la vez con soberbia. Desvió la mirada hacia el pelirrojo —que bueno verte,
papá...

Endeavor miró a su hijo.

—Toya...

Ambos chocaron miradas, el pelirrojo vio el aspecto de su hijo, se horrorizó al verlo cubierto de
cicatrices y quemaduras, ¿tan lejos había llegado con todo eso?

—No tenemos tiempo para reuniones familiares —dijo una voz desde el cielo, y al mirar los héroes
quedaron completamente sorprendidos la ver dos alas rojas agitarse rápidamente y como el portador de
esas alas aterrizaba al lado de Dabi y Mr. Compress.

—¡¡¿Hawks?!

Best Jeanist no daba crédito, era imposible. Endeavor tenía los ojos muy abiertos, no podía creer lo que
estaba viendo, eso era imposible, Hawks estaba en coma y sus alas... fue entonces cuando reaccionó.

—¡¿QUIÉN ERES?! —gritó Endeavor que se levantó con dificultad.

—Soy el amor de tu vida ¿no? —dijo Hawks con movimientos dramáticos y teatrales —aunque me gusta
mas tu hijo —dijo para girase hacia Dabi e intentar besarlo.

—¡¡¡Ni se te ocurra, loca!!! —gritó Dabi, a lo que Hawks se enfurruñó.

—Que aburrido eres, Toya-kun.

—¿Nos vamos o qué?, ¡¡SACANOS DE AQUÍ, TOGA!!! —gritó Mr. Compress.

Toga/Hawks rodó los ojos y agarró a los dos villanos de la ropa y comenzó a volar, pero de repente una
onda impactó en la mano que sujetaba a Mr. Compress y lo dejó caer al suelo.

—Mierda...

—Déjalo, tenemos que irnos —ordenó Dabi mientras veía como Toga, aun transformada en Hawks
miraba con pena a Mr. Compress y como los héroes lo apresaban. Con frustración y rabia alzó el vuelo a
toda velocidad para salir de allí.

Mientras Best Jeanist y Gang Orca ataban y anulaban al villano, Endeavor se acercó a los dos estudiantes
y el profesor, tumbándolos juntos, Bakugo aun malherido, aunque con las heridas cauterizadas e Izuku
inconsciente por aquello que le había pasado, Aizawa también inconsciente, era de los que mas había
sido afectados, pues una de las placas de Shigaraki le habían seccionado una pierna, pero gracias a
Endeavor pudo taponar su herida antes de que se desangrase.

Poco a poco el resto de héroes y estudiantes comenzaron a llegar, algunos héroes habían perecido
luchado contra los Nomus que escaparon del hospital. Viendo que todo se calmaba, Endeavor pensó en
Hawks y cayó desmayado al suelo.

A su alrededor la oscuridad era total. Izuku estaba de pie, o eso pensaba pues, no sentía el suelo; tampoco
podía ver nada, y sin darse apenas cuenta, el suelo empezó a formarse y ante él, varias sillas, dispuestas
en semicírculo a su alrededor empezaron a aparecer; sobre esas sillas, empezaron a aparecer personas, a
las cuales a Izuku no le costó reconocer, eran los portadores. Había vuelto al interior del One For All.

A excepción de la sombra de All Might, a la que apenas se le apreciaba una expresión, el resto lo miraba
de forma seria. Esta vez, Izuku podía hablar y moverse, la neblina que lo cubría la última vez que estuvo
allí había desparecido. Antes de poder decir nada, el segundo portador se levantó y se acercó a él, con un
semblante muy amenazador.

—Te lo advertimos, niño. Te dijimos que si tu mente sufría algún choque, la barrera que sella tus
recuerdos se rompería.

Tras decir eso, ante ellos apreció una especie de espera trasparente, en la cual se veía en su interior una
nube de color oscuro, en la esfera se apreciaba una grieta, la cual fue señalada por el segundo portador.

—¿Ves?

Izuku agachó la cabeza y asintió, recibiendo la reprimenda de ese hombre. Al volver a alzar un poco la
mirada pudo ver como el resto de portadores lo miraban, pero con un semblante mas calmado, el único
que estaba enfadado era el segundo.

—¿Es que no entiendes lo peligroso que puede ser? Te lo advertimos... esta vez has tenido suerte que solo
ha salido un poco y que el que ha recibido los golpes fue un villano, pero es posible que si vuelve a pasar
la esfe...

El segundo apartó la mirada al sentir una mano en su hombro y sus ojos rojos chocaron con los verdes de
Yoichi, que lo miraba con dulzura y tranquilidad; fue a responder, pero todo se quedó en un amago pues,
resopló y dio un paso atrás, cruzándose de brazos y quedándose detrás del peliblanco.

—Midoriya, no te atormentes —le dijo dándole un suave golpe en un brazo —todos hemos entendido lo
que ha pasado, y no tienes la culpa de nada de esto. Es completamente normal que alguien se enfade
cuando la persona que quieres sufre.

Al decir esto, Yoichi volvió a desviar la mirada al segundo portador, y este solo resopló y se giró para
darle la espalda. El peliblanco resopló y sonrió.

—Lo siento —dijo Izuku —no podía controlarme, era como cuando esa mujer me tuvo prisionero.

—Ya te avisamos —volvió a hablar el segundo que parecía volver a enfadarse, pero gracias a Banjo, que
lo sujetó con el látigo negro y lo sentó en su silla.

—Shhhh —Nana mandó callar al segundo.

—No te preocupes —volvió a hablar Yoichi con tono calmado —ya te digo que es normal, pero debes
tener cuidado, nosotros ya no podemos restaurar la barrera y una vez se rompa, esa energía maligna se
apoderará de ti y expulsará todo su ser contra todos.

Izuku lo miró, sabía lo que podía pasar, ya se lo advirtieron, pero nunca pensó que podría llegar a pasar
realmente.

—¿Y que puedo hacer?... no puedo evitar sentirme mal si le pasa algo a Kacchan.

—Si algo vuelve a pasarle debes, primero mantener la calma y no dejar que ese dolor te afecte
mentalmente, sé que es fácil decirlo, pero no se puede hacer gran cosa.

Tras esas palabras, Izuku comenzó a caminar hasta ponerse frente a la silla del segundo, donde este
estaba sentado con los brazos cruzados y un gesto molesto. Izuku no pudo evitar ver el parecido tan
asombroso con Bakugo, incluso se le escapó una sonrisita.

—Lo siento —le dijo al pelirrojo haciéndole una reverencia —prometo que lo haré mejor la próxima vez.
Este miró al chico y alzó la mirada para cruzarla con la de Yoichi, el cual lo miraba de forma apacible y
tranquila. Suspiró y le puso una mano en la cabeza a Izuku.

—Solo ten cuidado, nosotros no podemos reparar el sellado y si la espera se rompe, esos recuerdos se
apoderarán de ti.

Izuku alzó la cabeza y por primera vez vio al segundo con cara de preocupación.

—Prometo que esa oscuridad no dañará a nadie.

Una vez dijo eso y tras ver una leve sonrisa en la boca del segundo, todo se volvió oscuridad y
súbitamente su cuerpo se precipitó al vació y entonces, despertó.
RESULTADOS

Izuku abrió los ojos para lo que primero ver fue la cara de Bakugo a escasa distancia de la suya,
mirándole con cierta preocupación, pero al verlo abrir los ojos una sonrisa se dibujó en la cara del rubio,
lanzándose a abrazarlo, sorprendiendo a todos los allí presentes.

—¿Estas bien? —preguntó Katsuki, apretándolo contra su cuerpo y rodeándolo con los brazos.

—Ka-Kacchan...

All Might se acercó a la cama y se sentó en una silla.

—Joven Midoriya, estas en el hospital.

Cuando Bakugo se apartó un poco de Izuku y le dejó incorporarse vio como en la habitación también
estaban Endeavor y Todoroki, los dos a los pies de la cama. Vio que el hombre llevaba algunas vendas,
recordó entonces los daños que sufrió y fue cuando, giró su cabeza para mirar nuevamente a Bakugo, y
verle también con un brazo vendado.

—Kacchan... ¿estas bien?

—Claro que si —dijo y golpeó en la cabeza al peliverde —¡¡¡PERO PODRÍA HABER SIDO PEOR SI
TE HUBIESES IDO TU SOLO COMO QUERÍAS, BASTARDO!!!

—Lo siento.

—Midoriya...

Izuku miró a Shoto, él no estaba tan herido, apenas tenía rastros de heridas ni magulladuras.

—Todoroki-kun, ¿estas bien?

—Si, muchas gracias, me asustaste cuando desapareciste y Bakugo también, pensé por un momento que
te había pillado la destrucción y te habías desintegrado.

—Lo siento, pero tuve que irme... —al decir esto desvió su mirada a Endeavor, sabiendo que le pediría
explicaciones —¿Cómo están todos?

—Estas bien —respondió All Might —debo decirte que han pasado dos semanas desde eso.

—¡¿DOS SEMANAS?! —gritó Izuku.

—Si, estúpido, llevas inconsciente dos semanas.

—Pero... ¿y Shigaraki...?

Endeavor se cruzó de brazos, Izuku vio en la cara de todos que en esas dos semanas habían pasado cosas.
Fue el mismo Endeavor el que le contó que el grupo de héroes que luchó contra Shigaraki estaban fuera
de peligro, los mas perjudicados fueron Mirko y Aizawa, ambos con miembros seccionados; a Mirlo le
pusieron un brazo y una pierna mecánica y a Aizawa solo una pierna. Izuku se lamentó de aquello.

—Pero hay más —volvió a decir Endeavor, e Izuku enseguida vio las caras de todos, las cuales reflejaban
impotencia y preocupación —durante estas dos semanas, varios villanos han escapado de las prisiones.

—Eso no puede ser verdad...

—Si, ahora mismo la situación es complicada, tras la batalla con Shigaraki, mas personas han empezado
a ponerse en contra de los héroes, nos culpan de todo el destrozo y el caos que se causó en Jaku y eso ha
provocado una grieta en la sociedad. Pero eso no es lo mas importante.

—¿Hay mas? —preguntó Izuku bastante sorprendido por todo lo que el contaban.

—Si, poco después de que nos internasen en el hospital, el Tártaro fue atacado y liberaron a muchos
super villanos y entre ellos estaba All For One.

El silencio se instauró en la habitación, Izuku miraba a Endeavor fijamente, luego miró a All Might y
finalmente posó su mirada en los ojos de Bakugo.

—Tenemos que detenerlo.

—Llevamos tras él mas de una semana y nos es imposible encontrarlo, es como si se le hubiese tragado
la tierra. La única esperanza que nos queda es que alguno de los villanos que lo apoyan ataque para
sacarle información, pero tampoco parece que quieran atacar, es extraño. En estas semanas no ha habido
ataques de villanos del Tártaro, solo de villanos normales.

—Midoriya, ahora lo primero es que te recuperes —Todoroki lo miró, y al ver su expresión supo que
quería salir ya a por esos villanos.

—Lo sé, Todoroki-kun, pero...

—¡¡PERO NADA, LE HACES CASO AL CARA PARTIDA Y PUNTO!! —gritó Bakugo plantándole la
mano en al cabeza y empujándole para que se tumbase nuevamente en la cama.

—Ka-Kacchan.... Para... —forcejeaba Izuku.

—Deku —todos miraron a Endeavor, el cual se había puesto algo serio y acercando una silla se sentó a
los pies de la cama; se cruzó de brazos y miró al peliverde fijamente —creo que es el momento de que
me cuentes que es eso del One For All.

Nada mas decir eso, el pelirrojo vio las caras de los tres, All Might, Bakugo e Izuku, algo que le molestó,
pues tenían información importante y no la habían compartido. Todoroki, sentado al lado del asiento de
Bakugo también lo miró y vio su expresión.

—¿Qué es eso del One For All? —preguntó Shoto.

Izuku miró a All Might y este con un gesto con la cabeza le dio permiso para contarlo. El chico se
incorporó en la cama y enfrentó a Endeavor.

Mientras Endeavor era informado de todos los detalles del One For All, en una de las ultimas plantas del
hospital, en la cual el único sonido que se podía escuchar eran los pitidos de las máquinas y la suave brisa
que entraba por una ventana entreabierta y que hacía ondear la cortina, los ojos de Hawks se abrieron.

En una de las salas de la primera planta del hospital, en la sección de rehabilitación, Natsuo supervisaba
los ejercicios de Geten, que en estos momentos consistían en caminar, apoyado en unas barras de metal,
con el fin de volver a fortalecer la musculatura de sus piernas. El exvillano caminaba con cierta
dificultad, reflejando en su cara y su sudor lo doloroso que estaba siendo esta parte.

—Vamos, Geten, unos pasos mas y ya estás —lo animaba el Todoroki al final del camino.

Geten sufría, las piernas le dolían, le habían dicho que era normal en una rehabilitación, pero era mirar al
frente y ver la cara de su acompañante y los ánimos que le daba, hacían que todo ese dolor se paliase y
respondió a esos ánimos con una sonrisa y poniendo aún mas esfuerzos.

Tras andar unos pocos metros finalmente llegó al final, donde Natsuo lo recibió con un aplauso.

—Que bueno... hoy diez metros, no está nada mal...

Geten algo cansado y apoyándose, ya con dificultad incluso de quedarse en pie, le sonrió.

—No es nada...

—Venga te llevó a fisioterapia.

Al decir esto, Geten fue a dar un paso, al mismo tiempo que Natsuo iba a ayudarle y debido a esa
descoordinación, tropezaron y al perder el punto de apoyo, Geten se precipitó hacia delante, derribando al
Todoroki y cayendo ambos al suelo, quedando Geten encima de Natsuo.

Por un momento ninguno dijo nada, ambos estaban impactados, sus ojos se miraban fijamente, de pronto
una tensión se comenzó a expandir entre ellos.

—Perdona... yo... —Geten fue a levantarse, pero notó como dos manos lo agarraban con firmeza de los
brazos, impidiéndole moverse y haciendo que volviese a mirar fijamente al chico. Natsuo lo había
agarrado por instinto, no sabía bien por qué, lo miró con algo de nervios, sus caras estaban muy cerca
debido a la caída y aun mas cuando lo agarró.

Otra vez en silencio y con unos nervios atroces se miraban, los ojos de Geten pasaban de los ojos de su
acompañante a su boca, y Natsuo repetía los mismos movimientos. Por reflejo y sintiendo como se le
secaba la boca, Natsuo se relamió los labios con intención de humedecerlos, ese acto hizo que Geten se
sonrojase y su mirada se empezase a cristalizar.

Finalmente, fue Natsuo el que actuó primero e inclinándose un poco hacia delante unió su boca con la de
Geten, formando un beso sorpresivo para ambos. Un beso suave, en el que sus labios solo se tocaban, no
había movimientos internos de sus lenguas. Al separarse, Geten estaba temblando, completamente rojo al
igual que Natsuo, que lo miró sin decir nada.

—Per...

Fue a decir Natsuo, pero esta vez fue Geten el que bajó su cabeza para buscar los labios del Todoroki y
besarlos con intensidad, elevando las manos para ponerlas en las mejillas del chico, Natsuo replicó el
gesto y el beso comenzó a tomar forma y cuerpo.

En otra habitación, Aizawa estaba recostado en la cama mientras Present Mic admiraba su pierna
robótica, la cual miraba con asombro, pero al mismo tiempo algo de molestia.

—Shota, si me hubieses hecho caso y me hubieses esperado, a lo mejor esto no hubiese pasado —se
quejó el rubio.

—Yo te pedí que ayudases con la evacuación para que no vieneses conmigo y te pasase esto a ti.

Mic se cruzó de brazos y suspira.


—Te recuerdo que no soy un niño, que se defenderme yo solo.

—Y yo te recuerdo que no voy a permitir que te pase nada —respondió Aizawa.

Mic se levantó de un golpe, algo enfadado.

—¡¿Y crees que a mí me gusta verte en ese estado?! —señaló —tu ojo y tu pierna... ¿crees que yo me
siento bien la verte así?

El pelilargo apartó la mirada, daba igual lo que dijese, él nunca iba a permitir que le pasase nada, no
había mas discusión, no quería perder a nadie mas.

—No quiero perderte, ¿vale?

—¿Y crees que yo quiero perderte a ti?... Shirakumo también era mi amigo, también me dolió su
muerte...

—Yamada...

—Déjalo... —Mic se volteó y salió de la habitación dando un portazo.

Ya de noche, Endeavor abrió la puerta de la habitación, el guardia, como siempre le saludó y le dejó pasar
tras comprobar, aunque no hacía falta, su autorización. Al atravesar la puerta vio a Hawks sentado en la
cama, aun con el torso al descubierto destacando sus cicatrices y quemaduras. El notar la puerta abrirse,
el rubio lo miró y la verlo sonrió, era la primera vez que se veían desde que despertó hacia unas horas.

—¡Endeavor!... que alegría... he pedido que te llamasen antes, pero no te encontraban y no me dejan salir
ni levantarme hasta mañana.

Enji cerró la puerta, realmente le habían avisado de que había despertado hacia unas horas, pero no había
querido ir a verlo, todavía tenía que procesar muchas cosas de la charla con Midoriya y todo lo
acontecido con el One For All.

—Estaba ocupado —dijo secamente.

Hawks enseguida notó que algo no iba bien, había estado en coma varias semanas y suponía que habían
pasado cosas.

—¿Pasa algo? —preguntó rascándose una de sus quemaduras.

—No hagas eso, vas a hacerte daño —Endeavor no había avanzado de la puerta, no quería acercarse a él,
le era incapaz, todavía sentía mucho dolor por sus palabras en la pelea contra Dabi.

—Perdón —dijo con una sonrisa.

La tensión se hizo presente, en la mente de Endeavor revoloteaban esas palabras que le dijo Hawks a
Toya en la pelea, sus fotos juntos besándose y teniendo sexo; no sabía bien como sentirse, ¿engañado?
¿tonto? ¿ingenuo por pensar que realmente Hawks iba a enamorarse de él?

—Endeavor... por favor, dime que pasa, te lo veo en la cara —soltó Hawks con cara de preocupación.

'Yo también te quiero, Dabi. Estoy enamorado de ti desde el primer día que te vi en la Liga'

'No, no estoy enamorado de él, pero le quiero, quiero estar con él, me siento bien con él'
El pelirrojo lo miró y suspiró, sabía que no era muy maduro por su parte enfadarse por eso, tampoco
quería abrumar a Hawks en estos momentos en los que acababa de despertarse de un coma de varias
semanas. Expresar sentimientos no era su fuerte, por lo que sin decir nada se volteó y abrió la puerta.

—¡ENDEAVOR! —gritó Hawks al ver que se iba sin decirle nada, notando el miedo recorrer su cuerpo,
sintiéndose culpable por alguna razón que desconocía, ¿habría hecho algo malo? ¿habría dicho algo
malo? En su voz se notó cierta ansiedad, y eso fue lo que hizo que el hombre se detuviese y sin mirarlo le
habló.

—Descansa —dijo de forma seca y apagada, tras lo cual terminó de abrir la puerta y desparecer por ella,
cerrándola con cuidado, dejando a Hawks sobre la cama, confuso, aterrado y con una sensación de ahogo
y culpa que incluso empezó a dolerle el pecho. Y sin poder moverse, debido al agarrotamiento de sus
extremidades no pudo hacer mas que tumbarse mientras notaba como las lágrimas caían por su cara y
comenzaba a llorar.
EL REY DEMONIO

Dos semanas antes.

Rodeados por un frondoso bosque, en un pequeño claro, donde una casa, vieja y destartalada hacía de
refugio, Dabi y Toga contemplaban en el suelo el cuerpo magullado y calcinado de Shigaraki.

La chica daba vueltas por la casa, con las manos en la cabeza, algo histérica.

—¡¿Qué vamos a hacer?, han atrapado a Mr. Compress y Tomura-kun está medio muerto.

Dabi, bastante mas tranquilo que la chica, sentado en uno de los sillones de la sala, miraba a Shigaraki,
era lento, pero su cuerpo se estaba regenerando; no sabía muy bien que había pasado o que le había hecho
eso, podía intuir que las quemaduras fueron obra de Endeavor, pero, ¿el resto?

—Lo primero es esperar a que el jefe se recupere, y luego veremos, ahora descansa.

Toga se detuvo e infló sus mejillas, haciendo ver que no estaba conforme con esa contestación, sacó una
de sus múltiples cuchillas y la apuntó hacia Dabi.

—Toya-kun, eres tonto. ¡Se han llevado a Mr. Compress y tu estas tan tranquilo!

—No podemos hacer mas, estúpida.

—Primero fue Spinner, luego Jin-kun y ahora Atushiro-kun... estoy harta de perder amigos.

Dabi miró como la chica aguantaba las lágrimas, por una parte, comprendía como se sentía, pero no era
el momento de ponerse sentimental, sus amigos eran villanos y era un riesgo que debía asumir, pero
también sabía que Toga era una pieza clave en todo esto y sabía como animarla.

—Mira, para que te sientas mejor tengo un regalo para ti —dijo el peliblanco metiendo la mano en su
bolsillo y sacando varios frascos con una sustancia roja en ellos.

—¿Sangre? —preguntó la chica haciendo esfumar su mal humor y esbozando una gran sonrisa —¿de
quién?

—Adivina.

Toga agarró uno de los botecitos y admiró esa sangre, pensando de quien podría ser, la puso bajo su nariz
para intentar olerla, algo que no funcionó, y fue cuando su mirada se iluminó y sus mejillas se pusieron
rojas.

—¿Es de...?
Una risa macabra inundó la habitación y Dabi y Toga miraron hacia le cuerpo de Shigaraki, de donde
provenía la risa, lo vieron con bastante mejor aspecto que hacía unos minutos; su cuerpo aún tenía
quemaduras, cicatrices y parches de piel suelta, pero poco a poco se iba recomponiendo.

Ahora Shigaraki estaba sentado, su pelo largo y blanco caía por su cara y su risa pasó en segundos de su
típica voz rasposa a una más profunda, oscura y grave. Giró su cabeza hacia ellos y vieron sus ojos
tornarse de color irisado.

—Veo que Tomura tiene buenos subordinados.

Dabi y Toga abrieron mas los ojos al oír esa voz, solo la habían escuchado una vez, a través de una
pantalla, pero era inconfundible, el que hablaba no era Shigaraki, era All For One. Sin contar que Dabi
reconoció esa voz de las veces que en el pasado Shigaraki cambiaba de personalidad.

—Deja el cuerpo de Tomura-kun —le dijo la chica apuntándole con una cuchilla.

Shigaraki miró a Dabi y sonrió.

—Cuanto tiempo.

Dabi alzó una ceja, algo confuso.

—No sé que hablas, no te he visto en mi vida.

Shigaraki sonrió y volvió a mirar a Toga.

—No tengo intención de hacer daño a Tomura, todo lo contrario, quiero curarlo y hacerle fuerte para
acabar con todos los héroes, acabaremos con aquel héroe que mató a tu amigo —dijo mirando a Toga y
luego a Dabi —y mataremos al número uno.

Dabi frunció el ceño cuando mencionó a Hawks, pero intentó que no se notase.

—¿Qué tenemos que hacer?

Días después, el caos era abismal, un ataque de varios Nomus a la prisión del Tártaro provocó una brecha
de seguridad, brecha que Shigaraki aprovechó y colándose a lomos de un Nomu volador llegó a la torre
de seguridad principal que monitorizaba la energía de la prisión, y mientras saltaba y caía hacia esa torre,
alargó la mano y al tocar el cemento de las paredes, esta se destruyó, quedando a la prisión sin
electricidad, y haciendo que el sistema anti quirks dejase de funcionar.

Dentro de la prisión esto no se percibió, pues las celdas se encontraban a mas de un kilómetro bajo el
nivel del mar, pero una persona si lo sabía, pues de la celda de All For One su puerta salió disparada, y
arrastrando una gran maquina salió caminando con una amplia sonrisa, abriendo a su paso el resto de
puertas de las demás celdas, de las cuales poco a poco comenzaron a salir villanos.

Gritos, disparos, sonido de ráfagas de viento, la sangre por el suelo y las paredes marcaban el camino a la
salida. La totalidad de los guardias habían sido aniquilados por los villanos, los cuales llegaron al exterior
en poco tiempo, arrasando con el lugar. Cuando All For One llegó al exterior muchos de los villanos le
hicieron una especie de pasillo, él caminaba despacio, sujetando en el aire, con alguno de sus quirks la
máquina que lo mantenía vivo; Shigaraki lo esperaba al final de ese pasillo de personas.

—Tomura, has hecho un buen trabajo.

—Gracias, Maestro, todo ha sido gracias a usted.


All For One sonrió de forma macabra, alzó su mano libre y todos los villanos se dispersaron.

—¡¡¡DESTRUID TODAS LAS PRISIONES Y LOS QUE QUIERAN VER UN NUEVO MUNDO QUE
SE UNAN A MI!!!

A los pocos minutos, junto a Tomura y el Rey Demonio, solo había una mujer, la cual, por deseo de el
mismo villano no se había movido de allí.

—¿Qué quieres de mí, All For One? —dijo la mujer de pelo azul y mechas de color rosa.

—Tan directa como siempre. Quiero que te unas a mí, quiero que me ayudes a aniquilar a todos los
héroes.

—¿Y por qué debería hacer eso?

—Tu antes ayudabas a los héroes y ellos te traicionaron, viste con tus propios ojos lo podrida que está la
sociedad, donde los héroes solo están para enriquecerse a costa de las personas.

La mujer desvió ligeramente la mirada.

—Además no sería la primera vez que matas a algún héroe ¿no, Lady Nagant?

La mujer miró con decisión al Rey Demonio, no le gustaba para nada su tono, pero tenía razón, no
aguataba esta sociedad de héroes donde todo está podrido; es como una manzana podrida, por fuera es
brillante y apetecible, pero por dentro es podredumbre.

—Está bien, te ayudaré, ¿Qué quieres que haga?

All For One sonrió, y con ayuda de uno de sus quirks, consiguió salir de allí, acompañado por Shigaraki
y Lady Nagant.

Con dificultad, debido a su nueva pierna biónica, Aizawa caminaba a paso rápido por el pasillo de unas
instalaciones, tras él y con cara de preocupación y nervios lo seguía Present Mic. Desde la discusión en el
hospital no habían vuelto a hablar, y de eso hacia un par de días, hasta esa mañana, donde Nezu llamó a
Aizawa para darle una noticia algo sorprendente, y este llamó a Present Mic, pues era algo que les atañía
a los dos.

—Shota, espera...

Aizawa seguía caminando con dificultad, hasta divisar la puerta que buscaba, custodiada por dos
guardias, que al verle ir tan deprisa se alarmaron y apuntaron con sus armas hacia el pelinegro.

—Soy Eraser Head —dijo enseñando la acreditación del centro.

Uno de los guardias lo comprobó al tiempo que Mic llegaba a su lado.

—Shota, por favor mantén la calma.

—¡¡Cállate!! —dijo secamente, e hizo dar un paso atrás al rubio.

—Vale, puede pasar —dijo el guardia.


Aizawa agarró la tarjeta y atravesó la puerta y mientras el guardia revisaba la acreditación de Present
Mic, el pelinegro, ya dentro de la cabina miró con asombro y temor a la persona sentada detrás de una
pared de cristal, atada y vigilada por varias cámaras y sensores anti quirks.

La niebla oscura que salía por el traje de preso, destacaba con soltura, con la mirada fija al frente,
Kurogiri miraba a Aizawa y vio como Present Mic lo acompañaba unos segundos después.

—Shota... —Mic le puso una mano en el hombro y este se la apartó de un movimiento, acercándose con
rabia a ese cristal y dando un golpe contra él, dejado apoyada su mano.

—No puede ser... —decía le pelinegro mirando fijamente a Kurogiri.

Aizawa apretó el puño, y activó su quirk, haciendo que su pelo comenzase a flotar, enfocando su mirada
al hombre sombra, y fue casi imperceptible, pero durante una milésima de segundo en la cara de Kurogiri
se vio con claridad una pequeña venda sobre una nariz, eso acabó por destruir a Aizawa que, cayó de
rodillas y comenzó a llorar. Mic se acercó a él rápidamente y lo envolvió en sus brazos y uniéndose a él a
llorar, pues también lo había podido ver.

Cuando le director Nezu se lo comunicó hacia unas horas no se lo podían creer, pero ellos mismos lo
habían comprobado, Kurogiri era Shirakumo.
LO MEJOR ES DEJARLO VOL.2

Tras unos días en el hospital, por fin Izuku volvió a la U.A., acompañado por Bakugo y Todoroki, que
habían estado con él estos últimos días. Al llegar a la Academia pudo ver con absoluta impresión que
habían construido un muro que protegía la totalidad del edificio. Ya le habían contado los disturbios que
habían ocurrido tras la liberación de los villanos y ya le habían hablado de que habían convertido la U.A.
en un refugio.

Al entrar en la residencia, todos sus compañeros lo recibieron con alegría, como era costumbre no les
dejaban ir al hospital todos juntos, por lo que mandaban a Bakugo y Todoroki en representación. Tras el
reencuentro, Izuku pidió que todos se reunieran en la sala común, ya lo había hablado con All Might,
Endeavor y Aizawa, ya no iba a ocultar mas el origen de su quirk, y prefería contárselo a sus amigos en
persona.

Les contó todo sobre el One For All, la liberación de All For One, lo que pretendía hacer con Shigaraki;
también les contó la verdad sobre Aoyama, la razón por la que no estaba allí.

Cuando atacaron las prisiones, la celda de Aoyama fue atacada, y pudo huir, pero en vez de hacer eso, se
entregó a la policía, Endeavor les contó que se encontraba retenido, pero que debido a todo lo reciente,
seguramente lo soltarían, habiendo comprobado que había sido manipulado por el mismo All For One
para hacer lo que hizo, pero que todavía no iba a volver.

Shoto contemplaba como su amigo relataba los sucesos, él aun estaba procesado esa información,
pensando en por que no había confiado en el desde el principio para contárselo, podía entender, por lo
que les contó que era algo complicado y que el mismo All Might había pedido guardar el secreto, aunque
Bakugo lo sabía también, estaba cada vez mas claro que él no era nada para Izuku.

El chico se levantó y se disculpó con le resto y salió fuera del edificio, se sentó en uno de los bancos del
exterior y miró al cielo, era de noche y las estrellas brillaban como nunca.

Cerró un momento los ojos y como un flash, la imagen de su hermano apareció, imponente, envuelto en
llamas azules y mirándole con odio. Shoto rio pensando en lo tonto que había sido enamorándose de su
propio hermano, y era cierto que era imposible que lo supiese, Toya estaba muerto, es lo que le habían
dicho mil veces. Él era pequeño cuando pasó y apenas recordaba nada, esos días eran un infierno para él,
por lo que los tenía algo borrosos. Ni siquiera recordaba lo que sitió cuando se lo dijeron, al fin y al cabo,
su padre no le dejaba pasar tiempo con sus hermanos.

Aun así, era incapaz de comprender como pudo enamorarse de su propio hermano y mas cuando el ya
estaba enamorado de Izuku, mientras mas lo pensaba, mas raro le parecía. Aun recordaba los momentos
que pasaron juntos, los besos que se dieron, las cosas que hicieron, como amaba todo eso y a día de hoy
le repugnaba, ¿Cómo era posible sentir algo y lo contrario en tan poco tiempo?

—¿Todoroki?

Shoto miró a su lado y vio a Iida, de pie y mirándole.

—Iida... ¿pasa algo?


—No, solo es que te he visto salir con mala cara y quería saber si estabas bien —el delegado se sentó a su
lado.

—Estoy algo abrumado por toda la información —respondió el medio pelirrojo.

—Si, te entiendo, aun me cuesta creer todo eso del One For All, quien iba a imaginarse algo así...

—Si...

Ninguno dijo nada mas, simplemente se quedaron en silencio mirando el cielo mientras una suave brisa
acariciaba sus rostros.

Endeavor estaba abandonado su habitación del hospital, acaban de darle el alta, ya había ido a despedirse
de Geten, que lo encontró muy acaramelado con su hijo, por lo que no quiso molestar, simplemente le dio
una palmada en la espalda a su hijo y le dijo que se verían en casa.

Antes de irse, se detuvo en frente de uno de los ascensores, y tras meditar unos minutos entró en uno de
ellos y pulsó el botón de la ultima planta, al llegar, caminó por el pasillo, debía agotar todas las
oportunidades, y esta era la ultima y solo tenía que hacer una simple cosa. Hawks solo debía verbalizar
una palabra para que todo este pesar se fuese.

Entregó la identificación al guardia, y le permitió el paso. Al entrar en la habitación miró a la cama, allí
vio a Hawks tumbado de espaldas a la entrada. Ya le habían tapado el cuerpo, llevaba un pijama vede de
hospital; desde esa posición podía ver su espalda completamente libre de plumas rojas, nuevamente, su
nuca y su pelo rubio corto, también podía ver sus brazos y cuello con las quemaduras que le hizo Toya.
No se había dado cuenta de que había entrado en la habitación.

—Hola.

Al oír la voz grave del hombre, Hawks se volteó con rapidez y se incorporó con una sonrisa en su cara.

—Endeavor... —dijo con alegría —has vuelto...

Enji suspiró cerrando los ojos, y al abrirlos vio como el rubio se levantaba de la cama y alarmado se
acercó a él.

—¿Qué haces?, todavía no puedes andar... —dijo agarrándole de los hombros evitando que se cayese.

Hawks se apoyó en sus brazos y lo miró, sin perder la sonrisa.

—No te preocupes, hoy la doctora me ha dicho que puedo moverme, me han revisado y solo tengo que
hacer un poco de rehabilitación y volveré a estar como antes.

—¿Seguro?

—Si.

Tras esa confirmación, Endeavor lo soltó y dio unos pasos atrás, aleándose de él. Hawks lo miró, estaba
bastante contento de verlo, ya que desde el otro día que se fue de allí sin decirle nada no lo había visto, y
ahora estaba nervioso, ocultaba su malestar con una sonrisa, pero para variar el pelirrojo lo podía ver con
claridad, con él no funcionaba esa fachada.

—Quiero hablar contigo –dijo Endeavor. Quería poner fin a todo esto, quería saber la verdad por su
propia boca, quería que si de verdad no estaba enamorado de él se lo dijese. Vio como el rubio se puso
mas nervioso, lo vio agarrase la ropa, vio sus ojos que, aunque intentando mantenerlos fijos se movían
por toda la habitación.
—Claro... lo que quieras...

Estaba nervioso, seguía sin saber porque Endeavor lo trataba así, ¿por qué no hablaba con él?, ¿por qué
se fue ese día? ¿Qué había hecho mal? ¿se lo diría ahora? ¿se disculparía?

—Quiero la verdad —dijo el pelirrojo sin apartar la mirada de los ojos color miel de su contrario.

Quería la verdad, sí, pero solo hacía falta una cosa para que todo eso quedase olvidado, Hawks solo debía
llamarlo por su nombre y Enji estaría dispuesto a todo por él, incluso a estar en esa relación sin ser
amado de la misma forma que el amaba al rubio.

—¿Qué verdad?

—Lo escuché todo, escuché todo lo que le dijiste a Toya aquel día, durante la pelea.

Los ojos de Hawks se abrieron y notó como empezó a hiperventilar, una multitud de pensamientos se
arremolinaron en su mente. Recordaba con claridad lo que dijo. Endeavor pudo ver con absoluta claridad
miedo en sus ojos y en otras circunstancias habría hecho algo para ayudarlo, pero en ese momento le era
imposible, le dolía verle así, él no quería hacerle sufrir de ninguna manera, pero debía aguantar.

—Te lo puedo explicar...

—A eso he venido —dijo el pelirrojo alzando una ceja.

—Bu-bueno... yo... ese día... yo estaba...

Endeavor vio por donde estaba empezando a ir todo eso y alzó una mano.

—Keigo, te voy a poder por favor que no me mientas. Se lo que dijiste, solo quiero que me lo corrobores
o me lo desmientas.

Hawks se quedó en silencio, en esos momentos estaba demasiado aturdido y bloqueado para pensar,
evitaba llorar lo máximo posible, no podía creer que nuevamente lo fuesen a abandonar.

—Endeavor...

El petirrojo cerró los ojos, con semblante y gesto triste, era obvió que nunca iba a poder llegar a él.
Levantó la cabeza y esperó a que diese su explicación, sabiendo que al final de todo ellos acabarían
separándose.

—Endeavor... yo...

—Si no estabas enamorado de mí, ¿Por qué te quedaste conmigo? —dijo finalmente para desbloquear la
situación, viendo que Hawks no era capaz de arrancar.

—Vi lo mucho que me querías, vi los esfuerzos que hiciste por mejorar; también, como sabes, te he
admirado durante toda mi vida, para mi eres el mejor héroe de todos, me has salvado la vida muchas
veces. Tu fuiste el que hizo que el infierno que vivía en mi casa desapareciese.

Hawks se había dado la vuelta, y daba la espalda al hombre, al cual a vista de Endeavor parecía incluso
mas estrecha que antes, sin sus alas el chico era mas bajito de lo que solía ser y tras pasar semanas en
coma había perdido algo de peso.

—Yo te admiro mucho, y te quiero, pero es verdad, no estoy enamorado de ti, intenté hacerlo, me quedé
contigo porque contigo todo era mas fácil, me querías, me protegías, me dabas calor, joder, eres mi puto
ídolo, ¿Quién no aceptaría ser la pareja de su ídolo?
—Pero...

Hawks ahora se volteó para mirarlo.

—Pero estoy enamorado de Dabi, desde el primer momento que lo vi, yo no puedo evitarlo, he intentado
olvidarlo, he intentado alejarme de él, pero siempre vuelve a mí. Después de todo lo que me ha hecho a
mi y a todos sigo enamorado de él...

Ahí estaba, las palabras que, aunque esperaba escuchar, lo atravesaron como un puñal en el pecho.
Endeavor cayó de rodillas la suelo, asustando un poco a Hawks que hizo el ademán de acercarse, pero el
pelirrojo lo detuvo.

—Gracias por ser sincero conmigo, Keigo...

—Lo siento, se que te he utilizado y no me lo voy a perdonar nunca. Yo no quería hacerte daño, te lo
prometo... solo fui débil.

El hombre, suspirando y tomando aire se levantó y sin mirar al rubio se encaminó a la puerta, la cual
abrió. Antes de salir lo miró.

—Nos vemos cuando salgas... compañero...

Cuando Endeavor atravesó la puerta fue cuando Hawks se permitió llorar, volviendo a tumbarse en la
cama y enterrando la cara en la almohada para ahogar sus llantos.

Mientras caminaba por el pasillo, Endeavor aguantaba las ganas de llorar. Al final, de forma indirecta,
Dabi había conseguido parte de su venganza.
NUEVA ESPERANZA

Fuera del hospital, un coche recorría la carretera a una velocidad algo mas elevada de la permitida.

—Shota, por favor, ve mas despacio —decía Present Mic, sentado en el asiento del copiloto y agarrado
para no moverse con el traqueteó del movimiento.

Aizawa parecía estar ausente, su mirada fija en la carretera, pero su mente a varios kilómetros de allí.
Todo lo que estaba pasando debía ser una broma macabra, un castigo por algo que hizo en alguna de sus
otras vidas...

—Shota...

Aun era incapaz de procesar todo eso, era incapaz de asumir que Shirakumo era Kurogiri, ese ser de
niebla.

Tras verlo con sus propios ojos, el encargado de la policía los hizo llamar y les contó como había
sucedido todo. No sabían como consiguieron su cuerpo, pero Kurogiri era un Nomu, el Nomu perfecto
según los informes del doctor Daruma; el mismo había sido el artífice de crearlo partiendo del cadáver de
Oboro Shirakumo y habiéndole implantado el quirk Portales.

Present Mic puso una mano en el hombro del pelinegro, estaba empezando a preocuparse ya que no le
respondía, ni siquiera lo miraba.

—¡¡¡SOHTA!!! —Mic activó su quirk, haciendo retumbar su voz en la cabina del coche, rompiendo
todos los cristales y haciendo frenar de golpe el coche, sacando a Aizawa de sus pensamientos y
haciéndole llevarse las manos a los oídos.

El coche se encontraba detenido a un lado de la carretera, sitio donde no impedía la circulación del resto
de vehículos; Mic abrió la puerta y salió, para apoyarse en una vaya, de espaldas a Aizawa, que desde el
asiento del conductor lo miraba, con su único ojo dolorido y seco de tanto llorar. Tomó aire y dejó caer su
cabeza sobre el volumen, ¿Qué estaba haciendo?

Tras unos minutos, él también salió del coche y se acercó al rubio.

—Yamada...

Present Mic volteó la cara ligeramente, sin llegar a girarse del todo, solo para indicarle que él si lo
escuchaba.

—Lo siento —dijo Aizawa acercándose y poniéndose a su lado —he perdido un poco la cabeza.

—Lo sé, lo he visto...

Aizawa miraba al frente, al horizonte.


—Perdóname, he sido injusto contigo, pero no me arrepiento de nada. Daria mi vida por que a ti no te
pasase nada.

Mic suspiró.

—¿Crees que no lo sé?, ¿crees que no sé cómo piensas? Vamos, Shota, que nos conocemos desde hace
mucho, se que perder a Shirakumo fue duro, también era mi amigo, a mí también me dolió, pero no
podemos estar lamentándolo toda la vida. Yo sigo aquí, y tu sigues aquí, no podemos detener nuestras
vidas, él no querría eso.

Aizawa lo miró.

—Shota, yo te agradezco mucho que cuides de mí, que me protejas... en fin, que estes conmigo, eres de
lo mejor que me ha pasado... pero no me gusta ser la princesita que hay que proteger y salvar. Soy un
héroe, se defenderme yo solo.

El pelinegro agachó la cabeza dándose cuenta de que tenía razón, había sido demasiado sobreprotector
con él y todo por el miedo a perder a alguien mas.

—Además —volvió a hablar el rubio —¿te crees que me gusta verte sin un ojo y con una pierna
mecánica?

Aizawa sonrió de medio lado.

—¿Ya no te parezco atractivo?

Present Mic rio en una potente carcajada.

—No seas estúpido —dijo y lo abrazó, juntando o sus frentes —para mi eres el hombre mas atractivo del
mundo con o sin ojo, además ese parche te hace mas guapo incluso.

Aizawa lo miró y uso su cinta para rodarlos a los dos y pegarlos mucho mas, ahora haciendo juntarse sus
narices.

—¿Ah sí?

—Totalmente.

Y mientras los coches pasaban por la carretera, los dos héroes se fundían en un romántico beso a la luz
del atardecer.

En el hospital. Natsuo caminaba por uno de los pasillos, en sus manos llevaba una bandeja con algo de
comida, tanto para él como para Geten, desde hacía un tiempo se pasaba el día entero con él, y tras el
beso, no quería separarse de él. Ya había avisado a su madre y su hermana que no iría a cenar.

Con la mente en el beso de esa mañana, llegó a la puerta de Geten y cuando fue a entrar vio como a lo
lejos en el pasillo Hawks se acercaba, vestido con el mismo pijama verde que Geten, y con aspecto
derrotado. Lo miró un poco, desde que supo que despertó no había ido a verlo, pensaba que no estaría
bien, que no le dejarían. Eran excusas baratas, pues su padre le dio un pase especial para su habitación,
simplemente... se sentía culpable por lo que pasó... si no le hubiesen atrapado, Hawks no estaría así.

Sin apartar la mirada del rubio dejó que él solo se acercase y cuando Keigo levantó la cabeza sus miradas
se cruzaron; Natsuo sonrió y fue a saludar cuando vio su cara con mas detenimiento, vio que tenía los
ojos rojos, su característica sonrisa arrebatadora no estaba en su cara, y tenía la mirada triste.

—Keigo... ¿estas bien?


Hawks se acercó quedándose a cierta distancia de él.

—Hola, Natsuo... si, estoy bien... solo estoy algo... —intentó reprimir las ganas de llorar y lo pudo
conseguir, pero a duras penas —estoy cansado...

—Oh... oye, perdona por no ir a verte... quería hacerlo, pero...

—No te preocupes, entiendo que no puedo ser el centro de atención... —Hawks miró la bandeja —te dejo
cenar tranquilo...

—Gracias, oh... si buscas a mi padre hoy no está aquí...

Hawks se quedó estático, rápidamente Natsuo vio el cambio que dio su cara y como las lágrimas
comenzaron a caer. No entendía nada, ¿había dicho algo malo? Hawks ya no pudo mas y rompió a llorar.

—Keigo... —Natsuo agarró la bandeja con una mano y la otra la puso en el hombro del rubio —¿ha
pasado algo?

—Que soy un inútil... eso ha pasado.

Natsuo seguía sin entender, por lo que con decisión abrió la puerta, y agarrando a Hawks de la mano lo
entró en la habitación.

Geten al ver la puerta abrirse y ver al peliblanco sonrió, pero al ver que alguien mas iba con él, borró su
sonrisa algo confuso. Cuando por fin entraron, Geten pudo ver quien era, y se alarmó un poco,
recordando cuando salvó a Hawks de los clones de Twice.

—¿Natsu? —preguntó el chico, tumbado en su cama, ya que no debía mover las piernas fuera de la
rehabilitación para evitar recaídas.

Natsuo dejó la bandeja sobre una de las mesas y aun de la mano de Hawks, miró a Geten y puso cara de
preocupación, Hawks miraba al suelo, sollozando sin saber que habían entrado en una habitación.

—Geten, es Hawks, lo he visto en le pasillo y creo que está mal.

—Oh... —lo miró bien, oía y veía su estado, los brazos quemados, la cicatriz en su cara y sobre todo la
ausencia de aquellas alas que vio aquel día en el que Dabi se dio a conocer al mundo.

Hawks levantó la cabeza sutilmente y se topó con la mirada de Geten, al cual reconoció al instante, y al
verlo mas claramente se irguió y aun con lágrimas cayendo se acercó a la cama e hizo una pequeña
reverencia.

—Muchas gracias por salvarme aquel día.

Natsuo observaba con confusión esa escena, no entendía bien que pasaba, pero tenia claro que ellos dos
se conocían de antes; lanzó una miradita a Geten y este se la devolvió con una sonrisa culpable, ya que
nunca le había hablado de ese suceso.

Hawks miró a los dos varias veces, moviendo la cabeza de uno al otro y luego mirar la bandeja de la
mesa, se limpió las lagrimas con el dorso de su mano y se apartó.

—Perdonad, no quería molestar...

—Tú nunca molestas —dijo Natsuo y se acercó con dos sillas, una para él y otra para Hawks —siéntate.

—¿Ha pasado algo? —preguntó Geten mirando a Natsuo, el cual asintió.


—Ha pasado algo con mi padre, ¿no? —preguntó a Hawks, el cual agachó al cabeza, volviendo a sentir
ganas de llorar, pero asintiendo finalmente.

—¿Qué te ha hecho? —preguntó el Todoroki algo molesto, dando por sentado que Endeavor había hecho
algo, molestando a Hawks, y eso no lo iba a permitir.

Geten miró al chico, nunca lo había visto así de enfadado, ni cuando lo estuvo con él y no quería
hablarle, y fue cuando pensó en Dabi y en su video y si era verdad todo eso, Endeavor había sido muy
duro con sus hijos, por lo que podía entender la reacción de Natsuo.

—Él no ha hecho nada...

—¿En serio? ¿Entonces que ha pasado?

Geten vio ponerse muy nervioso a Natsuo y alargó la mano para agarrar la suya.

—Natsu, tranquilo, déjale hablar... ¿no ves que está temblando?

El Todoroki se percató de su estado, miró sus propias manos para ver como apretaba los puños y miró a
Hawks, y efectivamente estaba temblando ligeramente, entonces cayó en la cuenta que de lo nervoso que
estaba, había comenzado a soltar pequeñas virutas de hielo, lo que hacía que la temperatura de la
habitación bajase. Su quirk no era muy útil, apenas podía generar chispas de hielo, lo máximo, unos
cuantos cubitos de hielo, pero lo que si era capaz de hacer era bajar la temperatura de una habitación,
como un aire acondicionado portátil.

—Lo siento... —le dijo intentando calmarse para que la temperatura volviera en sí.

Hawks levantó la vista y vio como los dos chicos estaban agarrados de la mano, no le hizo falta sumar
dos mas dos y sonrió levemente.

—Ha sido culpa mía... yo lo engañé.

Natsuo lo miró con absoluta sorpresa.

—No entiendo.

—Pues lo usé para olvidarme de otra persona, el está enamorado de mi y yo no, solo fingía por mi propio
bien y para no hacerle daño, creo...

—¿Otra persona? —preguntó Natsuo, ladeando al cabeza, sintió entonces el apretón del agarre de Geten,
ya que él sabía quien era esa persona.

—Dabi... —dijo agachando al cabeza.

Eso impactó en Natsuo mas de lo que podía pensar. Dabi, o mas bien Toya, el hermano que él creía
muerto, su mejor amigo, la persona con la que mas afinidad tenía en casa. Toya... ¿él también?

Natsuo sonrió por la impotencia, no solo su padre, si no que su hermano le había separado de Hawks,
cada vez tenía mas claro que el destino los quería lejos...

—Natsu...

El Todoroki giró su cabeza y miró fijamente a Geten, y sus ojos grises brillantes, ¿o el destino quería otra
cosa para mí?, pensó Natsuo.
—Y bueno... no me lo ha dicho con palabras, pero esta tarde me ha dejado... o eso creo... la verdad, no lo
sé... yo no querría estar con alguien que me ha engañado y utilizado... suena todo muy hipócrita lo sé...
—dijo escapándosele nuevas lagrimas —pero es que es superior a mí, estoy demasiado enamorado de
Dabi, lo he intentado todo para alejarme de él, pero siempre acabo en sus brazos...

Natsuo no sabía bien que decir, miró a Geten que en su cara se reflejaba pena.

—Se lo que es eso —dijo finalmente y con su mano libre agarró una de las de Hawks —hasta hace poco
me pasaba lo mismo contigo, ya sabes lo que fuiste para mi...

Hawks lo miró y luego miró a Geten el cual se le notaba que no sabía eso pues lo miraba de forma
confusa.

—¿Y como has hecho para superarlo?

Natsuo sonrió y miró a Geten.

—Encontré a alguien que me complementa.

Esas palabas hicieron que el chico sentado en la cama se sonrojase y apartase la mirada. Hawks lo vio y
realmente se sintió feliz por ellos, al menos alguien era feliz aquí.

—Me había dado cuenta, pero no quería decir nada... —dijo secándose las lágrimas.

Ahora Natsuo también se ruborizó y tras unas risas cómplices volvió a mirar a Hawks.

—Keigo... lo siento, pero no sé como podría ayudarte... Dab... Toya ya no es como lo recordaba, y por lo
que veo solo está centrado en vengarse de mi padre.

—Él te quiere —soltó Geten de golpe, sorprendiendo a los dos —cuando estaba con él, no dejaba de
hablar de ti, de lo mucho que te quiere, de lo mucho que le gustas, él me mando a vigilarte para que no te
pasase nada, me mandó a que te salvase de los clones.

—¿De verdad? —preguntó Natsuo.

—Si —se sorprendieron al ver que fue Hawks el que respondió—sé los sentimientos de Dabi hacia mí,
pero es un villano, un villano que ha matado a multitud de personas, no podemos estar juntos, por eso
elegí a Endeavor, el me quería, me trataba bien, me protegía...

Natsuo miró a Geten y fue como una conexión mental, pues ambos sabían lo que pensaba el otro.

—Keigo, mira —dijo enseñando como se daban la mano —él era un villano y ya no lo es...

—Prometo que no soy un villano —dijo alzando la mano libre.

—Dudo que Dabi deje de ser un villano... —respondió el rubio con los ojos tristes mirando la unión de
las manos de los dos chicos.

—Lo haría por ti —dijo Geten —si de verdad te quiere tanto como dice, el lo dejaría todo por ti.

Por un momento una chispa de esperanza se encendió en la mente de Hawks, que miró a la pareja.

—¿De verdad lo crees?

—Si yo he conseguido perdonar a mi padre, Toya puede dejar de ser un villano.


Por primera vez en varias horas, Hawks sonrió de verdad y miró nuevamente a la pareja, los vio tan
contentos y felices... él también quería eso. Quería ser feliz.

—Lo intentaré —dijo con mas determinación.

—Así me gusta.

Natsuo dio un tirón de Hawks y lo atrajo para darle un abrazo al que también se unió Geten.

—Muchas gracias, me habéis alegrado bastante, parejita.

Geten se puso rojísimo al separarse del abrazo y Natsuo sonreía.

—Todavía no se lo he dicho a nadie. Shoto sabe algo, pero todavía no es oficial.

—¿Quieres venir al día que lo anunciemos? —preguntó Geten que ahora se sentía mucho mas cómodo
con Hawks.

—Sería un placer...

Y tras un momento de calma, donde se desahogaron un poco y comentaron todo lo sucedido, Hawks miró
a la bandeja.

—Bueno, me ha entrado hambre, ¿os importa si voy a por algo y comemos los tres? ¿o molesto a la
parejita?

—No seas tonto, tu no molestas nunca, Keigo.

Hawks sonrió y con una energía renovada y una felicidad rebosante salió de la habitación dirección al
comedor a por la cena.

—Entonces... ¿te gustaba él antes?

Natsuo se puso algo tenso, no le había contado nada.

—Si... bu-bueno... ya sabes...

Geten se puso a reír al ver lo nervioso que estaba.

—No tienes que darme ninguna explicación, es guapo, normal que te gustase.

—¿Qué? ¿Cómo que guapo?

—Lo es y mucho... y esa cicatriz —Geten se mordió el labio con intención de picar al Todoroki y este
cayó en el juego.

—¿Ah sí?, pues te vas a enterar cuando venga voy a agarrarlo y le voy a besar.

—No te atreverás.

—¿Qué no?... ya verás...

Acabaron riéndose a carcajadas, mientras una calma algo inusual se respiraba en el ambiente, tanto
dentro como fuera del hospital, estaba siendo una noche muy tranquila, posiblemente la última.
LA NUEVA LIGA DE VILLANOS

Ocultos en la frondosidad del bosque, en una casa perdida, varias personas se reunían alrededor de un
hombre, alto, vestido con un traje negro y con una extraña mascara en su cara, ocultado sus facciones.

Al lado de este hombre, Shigaraki yacía en una cama, dormido y frente a ellos, Dabi y Toga que miraban
a All For One de forma juiciosa, sin entender del todo bien que hacía allí y que estaba pasando y quienes
eran todos esos que estaban detrás de él.

—¿Qué es esto? ¿Qué le has hecho a Tomura-kun? —preguntó la rubia poniéndose algo histérica y
señalando a todos.

—Himiko Toga, no debes preocuparte —dijo el Rey Demonio —Tomura está bien, necesita reposo y
ellos —dijo ahora señalando al grupo de personas que estaban detrás de él —nos ayudaran a destruir a los
héroes.

—¿Qué pretendes? —preguntó Dabi.

Con un movimiento de manos, All For One hizo avanzar al grupo.

—Primero os presentaré —dijo con su voz gruesa —esta es Lady Nagant, instruida por la Comisión de
Seguridad Publica y antigua heroína.

Dabi al oír la explicación la miró con la ceja levantada, sabiendo que había pertenecido a la misma
organización que adiestró a Hawks, por lo que esa mujer debía ser fuerte y por ende, peligrosa.

—Con su quirk Rifle es la tiradora mas fiable de todo el mundo, capaz de dar a su objetivo a mas de tres
kilómetros.

Nagant saludó a los villanos y se apartó para sentarse en una silla. Tras ella, un hombre alto, musculoso y
rubio se alzó ante ellos, a él lo conocían, pues había trabajado para la Liga en el ataque al campamento.

—A este le conocéis, Muscular será un gran apoyo.

No saludó, simplemente se adelantó y se puso tras Dabi y Toga. Pasaron otros villanos mas, hasta que
solo quedó uno, que con aspecto destruido estaba sentado en el suelo, con la mirada baja; ni Dabi ni Toga
se habían percatado de él hasta ahora. Dabi lo reconoció al instante.

—¿Qué hace él aquí? —le preguntó a All For One —sin sus manos es un inútil.

All For One alzó su mano e hizo flotar al hombre en el suelo, llevándolo frente a él, dejándolo
suspendido en el aire, alzando su car para desvelar su identidad a todos, Toga al verlo gritó, recordando
todo lo que pasó cuando estivo a sus órdenes.

—Bien, Overhaul, como bien dice el pequeño Toya, así no nos sirves... pero —metió su mano en su
bolsillo y sacó una pequeña caja, que por obra de un quirk, abrió, dejando al descubierto dos especies de
balas, parecidas a las que el mismo Overhaul creó con las células de Eri, solo que estas eran de color
negro —con esta última obra del doctor Daruma, todo se solucionará.

Una de las balas flotó y se inyectó en el cuello de Chisaki, haciéndolo estremecerse y convulsionar para
después de dar varias sacudidas, los muñones de sus brazos empezaran a crecer y de esa masa carnosa
aparecieron dos manos.

Todos en la sala vieron con asombro ese hecho, incluido el mismo Overhaul se miraba sus manos
sorprendido, ya que había asumido que nunca volvería a verlas. Se posó en el suelo y miró ahora a todos
a su alrededor viendo a Dabi y Toga, ahí su cara se arrugó y fue a hablar cuando All For One, lo detuvo.

—Se que tienes cierto resquemor con ellos, pero ahora eso no es importante, ahora eres parte de mi
equipo —y con un movimiento de un dedo del villano, a Chisaki empezaron a brillarle los ojos y su
voluntad se esfumó, quedando completamente controlado por All For One —bien, ahora ve a tu puesto.

Overhaul caminó y se puso al lado de Muscular, sin apenas dar muestras de ninguna emoción.

—¿Oye, ¿nos explicas ya de que va todo esto? —preguntó Dabi algo molesto.

—Ten paciencia, pequeño Toya.

—¡¡DEJA DE LLAMARME ASI!!

All For One rio.

—Vaya, ¿no crees que es lo mínimo después de lo que hice por ti?

Dabi lo miró extrañado.

—¿De qué hablas?

—Pequeño Toya, ¿Quién crees que te salvó aquella noche en el bosque? ¿Quién crees que te curó?

Dabi se sorprendió al oír eso, era cierto que no recordaba mucho de aquel día, solo que sintió rabia al ver
que su padre no fue a verlo y que se enfadó tanto que prendió fuego al bosque y luego despertó, sin
apenas cicatrices en un hospital tres años después.

Dabi fue a hablar, pero rápidamente cerró la boca, estaba confundido y su mente empezó a turbarse.

—Bueno, os explicaré que hago aquí.

All For One comenzó a hablar, contó con detalle su plan, su intención de acabar con todos los héroes,
pues el sentía que solo se burlaban de las personas, que solo querían fama y riqueza y que la seguridad de
los ciudadanos les daba igual.

—Con vuestra ayuda, conseguiremos acabar con ellos. Pero todavía no estamos todos, nos faltan dos
camaradas muy importantes, los cuales rescataremos en unas horas, cuando el sol salga.

Dabi se había sentado en el suelo, recostado sobre una pared con la mirada perdida y su mente retraída en
los sucesos del pasado, pensando en aquellos días cuando despertó en ese hospital, sin recordar que había
pasado, como volvió a su casa y vio que lo habían declarado muerto, que había sido olvidado por su
familia.

—Toya-kun —Toga se agachó frente a él, juntando sus rodillas y mirándole a la cara —¿estas bien?

—No es nada...
Los dos villanos se quedaron allí, Toga se sentó su lado, pues vio a Dabi algo mal, y desde ese punto
siguieron viendo el discurso del Rey Demonio.

—Pero debéis tener cuidado, y sobre todo debéis traerme con vida a Izuku Midoriya, tiene un quirk que
podría ser mortal para nuestra alianza.

—¿Un niño puede entorpecernos? —preguntó Lady Nagant —que estupidez.

—Ese "niño" ha conseguido estropear muchos de nuestros planes.

Todos miraron hacia el chico peliblanco que se incorporaba de la cama; Shigaraki, con una mano en la
cabeza, algo dolorida miraba a todos.

—Ese niño no es un niño cualquiera.

—Así es —dijo All For One sonriendo al ver como Tomura despertaba, completamente recuperado. Aún
faltaba un poco para que la conexión se completase al 100%, pero podía sentir su consciencia dentro de
Shigaraki —mi plan original era apoderarme del quirk Discurso Maldito, portado por Tomoe Tachibana;
seguro la conoceréis por Lady Lie.

Todos murmuraban, pues conocían a la mujer y sabían como había acabado por las noticias.

—Todo era perfecto, mandé a Tomura para que buscase y reclutase a Tachibana, para el momento de yo
ser liberado robarle su quirk, ya que con él sería imparable.

La máscara de All For One enfocó a Dabi.

—Pero por culpa de ese niñato y de un héroe con alas, el plan fracasó. La parte del héroe alado la tenía
prevista, pero Izuku Midoriya no estaba en mis cálculos, por eso me engañó, por eso no debéis
subestimarlo.

Dabi agachó la cabeza, pues sabía que tuvo parte de la culpa en lo sucedido con Tachibana, y como su
amor por Hawks la había llevado a la muerte de manera indirecta. ¿All For One sabía lo que iba a pasar?
¿Cómo?

—Yo conozco a ese Midoriya —dijo Muscular —esta vez no conseguirá derrotarme.

—No —sentenció All For One —hasta que yo lo diga nadie se moverá de aquí, en poco tiempo se librará
una ardua batalla y debemos prepararnos.

—Pero acabas de decir que faltan dos aliados, ¿Dónde están? —preguntó ahora Nagant.

—Uno de ellos te encargaras tú de hacerlo presente —le dijo a la mujer, haciendola arquear una ceja —y
el segundo...

Mientras todos hablaban, Overhaul estaba allí de pie, con la mirada fija al suelo, lo escuchaba todo, pero
era incapaz de moverse, se encontraba controlado por All For One. Si pudiese hablar le diría que él
mismo mataría a Izuku Midoriya, pues por su culpa lo perdió todo.

Shigaraki se levantó y miró a todos, incluso a su maestro.

—Falta poco para que estos héroes hipócritas paguen por todo lo que han hecho.

—Bien Tomura, veo que estás mejor, pero debes ir a descansar... —All For One alargó una mano y el
cuerpo de Toga flotó hacia ellos quedando frente a él —Himiko, acompaña a Tomura a su habitación para
que descanse, el resto venid, les tengo un regalo.
A los pocos minutos, Toga volvía de dejar a Shigaraki en una habitación, donde nada mas tocar la cama
volvió a caer dormido. Al llegar de nuevo a la sala central vio a todos los aliados reunidos, mirándose sus
manos.

—¿Qué pasa? —preguntó a uno de ellos.

—El amo nos ha dado regalos...

—¿Regalos? —Toga estaba confusa y miró a Dabi, que ahora estaba frente a All For One; se acercó a él
y le puso una mano en el hombro —¿Toya-kun?

—¿Sí?

—¿Tu también tienes un regalo?

All For One miró a la chica.

—El pequeño Toya tiene muchos regalos.

Sin saber muy bien que quería decir eso y sin darle tiempo a reaccionar a la chica el villano se puso en
pie. El sol estaba empezando a colarse por la ventana, el nuevo día había llegado, la misión iba a
empezar.

—Lady Nagant, ve a tu puesto, en poco tiempo, tu "chofer" pasará a por ti. Himiko debes ir a este sitio —
les dijo dándole un papel,

—¿Qué es? —preguntó la rubia.

—Debes traerme a la persona que tienen retenida allí.

—Bien, ¿pero quién es?

—Si lo conocéis, es amigo vuestro... —All For One no cambiaba su tono de voz, siempre parecía que se
reía de todos, con su tono grueso y profundo alargando las palabras como burlándose de todos —hablo de
Kurogiri.

Dejando a Dabi y Toga en shock, el villano caminó unos pasos y sacó una especie de comunicador, y
antes de pulsar el botón miró como Lady Nagant salía del escondite y volaba, andando por el aire
dirección a un punto específico de la ciudad. Ahora tras ver como la mujer se alejaba pulsó le botón.

—Machia, tu amo te llama.


LA ÚLTIMA NOCHE

Aún era de noche, y en una de las habitaciones del segundo piso de la residencia de estudiantes de la
clase 1-A, Izuku se encontraba sentado a horcajadas sobre el regazo de Bakugo; sentado en la cama y con
sus manos en la espalda del peliverde. Sus labios se fundían en un apasionado beso mientras poco a poco
la temperatura de la habitación iba subiendo.

Las caderas de Izuku se movían, haciendo ficción con la entrepierna del rubio, lo que provocaba algunos
jadeos de este, rápidamente la ropa de ambos empezó a desparecer y Bakugo acabó tumbado en la cama e
Izuku sentado sobre él, este contemplaba las aun vendadas heridas de Katsuki, con ternura pasó sus dedos
por sus heridas, la del hombro y costado. Bakugo al notar el tacto en esos puntos cerró los ojos.

—¿Te duele?

—No —dijo alzando las manos y poniéndolas en la cadera de Izuku, haciendo movimientos para acabar
agarrándole el culo, separando sus nalgas para que se sentase cómodamente sobre su prominente
erección.

—Kacchan... —gimió al sentir aquello duro y caliente en su punto de entrada.

Izuku se dejó caer un poco hacia delante, apoyando las manos a los lados de la cabeza de Bakugo, que no
le quitaba ojo de encima, hasta que finalmente el peliverde bajó del todo la cabeza para besar nuevamente
a su novio, momento que el rubio aprovechó para mover su cadera e introducir con suavidad su miembro
dentro de Izuku, haciéndolo gemir levemente.

En las afueras de la residencia, en uno de los bancos, Kirishima, sostenía sobre su regazo la cabeza de
Kaminari, que tranquilo, descansaba sobre sus piernas, mientras el pelirrojo le acariciaba el pelo.

Ambos miraban el cielo, y las estrellas, estaba siendo una noche despejada, muy tranquila.

De pronto una suave risa de Kirishima llamó la atención de Denki.

—¿Qué pasa? —preguntó girándose para mirarlo a la cara desde abajo.

—Solo estaba pensando en la primera vez que estuvimos así, en aquel muelle, mirando el atardecer...

—Si, me acuerdo... fue muy bueno.

—Si... yo... en ese momento fue cuando me di cuenta de que me gustabas.

Denki se sorprendió un poco.

—¿De verdad?
—Si.

Kaminari alargó su mano para acariciar la mejilla del pelirrojo.

—A mí me gustabas de antes... de hecho... —las mejillas del rubio se tornaron rojas y apartó un poco la
mirada —hice que mi familia pasase allí las vacaciones porque sabía que ibas a ir tu...

—¿En serio? —preguntó completamente sorprendido el pelirrojo.

—Si... yo... quería...

Sin darle tiempo a responder, Kirishima lo apartó un poco y se puso de pie, Kaminari lo miró algo
asustado, pensado que se había enfadado.

—Kiri...

De espaldas a él miraba al cielo, rápidamente se volteó y agarró de la mano al rubio, poniéndolo de pie y
pegándole a él, rodeándolo con sus brazos.

—Denki... gracias.

—¿Por qué? —dijo el chico algo confuso.

—Por hacer que nuestras vidas de uniesen. Gracias a eso, nosotros...

No pudo acabar de hablar, pues Kaminari se lanzó a besarlo y Kirishima lo respondió apretando mas su
agarré y haciendo el beso mas pasional mientras en el cielo, una estrella fugaz cruzó el firmamento.

En el edificio de los dormitorios de los alumnos de tercero de la modalidad de Héroe, en unas de las
habitaciones, Tamaki estaba sentado en el suelo, miraba al frente, donde Mirio, al igual que él lo miraba
con cierta tensión y nervios. Ambos estaban frente a frente, la habitación estaba en silencio, un cuarto
sobrio, si muchos artilugios.

—Vamos a probar otra vez, Mirio —dijo finalmente Tamaki rompiendo así el silencio —es posible que...
tarde en hacer efecto...

El chico de orejas puntiagudas no estaba acostumbrado a ver al rubio decaído, pero desde esa tarde, no
había dejado de ver como era incapaz de sonreír. Cuando unos días atrás le dijo que él podría ser la clave
para ayudar a Eri, se alegró, él quería ayudar a Miro en todo lo que pudiese, estar con él era lo máximo,
pero si incluso podía serle útil ya sería perfecto.

Cuando Mirio dijo a Aizawa que la calve para ayudar a Eri con su quirk era Tamaki, la premisa era
simple, el quirk de Tamaki, Manifestar le permite cambiar partes de su cuerpo por la de cualquier cosa
que haya comido, por lo que la idea era usar a Eri para hacer que esas partes volviesen a ser normales.

—¿Crees que funcionará? —le preguntó Mirio con voz apagada —estoy empezando a pensar que no voy
a volver a...

—¡¡¡NO LO DIGAS!!! —gritó asustando al rubio —no lo digas, no puedes perder así la esperanza —
Tamaki alzó una mano y la puso frente a él —por favor, sigue intentándolo...
En la mente de Mirio vio como esa tarde, Eri le había puesto sus manos en la cara y cerrando los ojos
había activado su quirk y había cerrado los ojos al ver las chispas saliendo de su cuerno.

El rubio levantó su mano y la junto con la de Tamaki, notando su palma y sus dedos, los dos mirándose a
los ojos; Togata lo admiró, siempre había estado junto a él, apoyándolo, acompañándolo en todo
momento, cuando perdió su quirk estuvo siempre con él, perdió clases por estar junto a él...

—Tamaki...

—No...

—Pero si no he dicho nada...

—Vas a decirme que lo dejemos, que no hay esperanza y me niego... yo me niego a verte derrotado...a tí
no... tú no.

—Te quiero.

Esas uncas palabras salieron de la boca del rubio, que tomaron totalmente de sorpresa a Tamaki, dejando
de notar la palma de la mano de su contrario, pensando que la había apartado y algo shockeado por esas
palabras miró a sus manos viendo con asombro como la mano de Mirio atravesaba la suya. Y con
lágrimas cayendo por los ojos miró a la radiante y sonriente cara de Mirio, sintiendo un amor tan grande
que su cuerpo no lo iba a resistir.

—Yo también te quiero, Mirio.

En la residencia de los profesores, Aizawa caminaba por su cuarto, entró en la habitación que compartía
desde hace un tiempo con Present Mic y no pudo evitar sonreír al ver como en la cama dormían
plácidamente él y Eri. Sin hacer ruido entró y cerró la puerta, se puso el pijama y se metió en la cama con
ellos, dejando a la pequeña acurrucada en el medio. El pelinegro apoyó su cabeza en la almohada y miró
a Mic, alargó la mano para enredar sus dedos entre su largo y rubio cabello, que sin toda su fijación ahora
caía por su cara.

—Shota, es tarde, duérmete ya... —dijo con voz de sueño.

—Estaba acabando el trabajo. Gracias por cuidar de Eri.

—No es nada, ya sabes que es como una hija para mí.

—Lo sé —Aizawa miró a la chica y como dormía tranquilamente.

—Oye —llamó la atención Mic —¿no crees que sería bueno adoptarla?

—Lo he pensado —Aizawa contestó reposando mejor la cabeza en la almohada, pasando ahora su mano
del pelo de Mic a su cara.

—Serias un buen padre —le dijo el rubio.

—¿Tú crees?

—Siempre que yo sea el otro padre por supuesto que si —guiñó el ojo.
—¿Eso es una propuesta de matrimonio? —preguntó Aizawa con una sonrisa.

—Puede...

En el hospital, tras despedirse de Hawks, Geten y Natsuo se quedaron solos en la habitación.

—Te dije que no ibas a atreverte —se mofó Geten.

Natsuo se cruzó de brazos y algo sonrojado apartó la mirada.

—¿Cómo te crees que iba a hacer eso delante de ti?

—Ah, ¿entonces si no estuviese delante lo besarías? —le preguntó algo incrédulo.

—No es eso lo que quise decir...

—Ya... —se volteó fingiendo estar enfadado.

—Venga, que es broma... —el Todoroki se subió a la cama y rodeó al chico con sus brazos.

—Que tonto eres... —dijo con una sonrisa Geten, dándole un beso en la mejilla.

—¿No estas enfadado?

—Claro que no.

Tras un rato, donde Geten se acomodó en la cama, y Natsuo se tumbó a su lado, el reloj marcaba
medianoche.

—¿Te quedas? —le preguntó Geten.

—Si, ya me he acostumbrado a ese sofá tan cómodo —dando énfasis a la última palabra, para que se
notase que lo decía de forma sarcástica.

Geten se puso algo rojo.

—Pues dormir aquí conmigo... no creo que nadie se entere, podemos cerrar la puerta...

—Pero no creo que quepamos los dos —dijo Natsuo sabiendo que él no era tan grande ni ancho como su
padre, pero de sus hermanos era el mas grande.

—Bueno... tendrás que pegarte mucho a mi para que quepamos los dos... —Geten se ponía a cada palabra
que decía mas rojo.

Natsuo sonrió y le pareció bien, cualquier cosa era mejor que ese sofá. Se levantó a cerrar la puerta, para
evitar que alguna enfermera entrase y los viese.

—¿No es peligroso que cierre la puerta? —preguntó el Todoroki desde la puerta.

—Si hay alguna emergencia los cerrojos se anulan.

—Ah...
El Todoroki se acercó a la cama y antes de tumbarse, se comenzó a quitar la camiseta, dejando atónito a
Geten que se quedó con la boca abierta.

—¿Qu-qué haces?

—Ponerme cómodo —dijo con una sonrisita picarona mientras se ruborizaba.

Los ojos de Geten pasaron por toda la anatomía del chico, como se esperaba y había intuido era un chico
atlético, bien formado y aunque no era una masa muscular como Endeavor, Natsuo contaba con músculos
marcados.

Con cuidado se metió en la cama, Geten se volteó para darle la espalda, y Natsuo se acomodó detrás de
él, pegado completamente sus cuerpos y pasando sus brazos hacia delante para rodearlo, notando Geten
los brazos de Natsuo rodear su cuerpo, notando el pecho del Todoroki en su espalda, sintiendo como una
de sus manos lo acariciaba y para finalizar notar un beso en su nuca, lo que le hizo estremecerse.

—Buenas noches —dijo Natsuo en voz baja en el oído de Geten.

—Bu-buenas noches...

Antes de quedar dormido, el chico de pelo largo agarró una de las grandes manos del Todoroki y
entrelazó sus dedos con los suyos, dejándose llevar ya completamente por el sueño.

En la última planta del hospital, en una habitación custodiada por un guardia, Hawks miraba a través de
la ventana. Estaba siendo una noche muy tranquila, el cielo estaba despejado y una suave brisa se colaba
por la ventana, moviendo de forma sinuosa las cortinas. Sobre la cama, una tablet mostraba las primeras
noticias del despertar de Hawks, acompañadas por imágenes de él junto a Dabi y Endeavor, las imágenes
sexuales que Dabi filtró ya corrían por internet una vez la prensa supo que había despertado. La opinión
pública se había puesto en su contra, ¿Cómo un héroe podía haber hecho eso con un villano?, era un
traidor.

Por un momento esas noticias opacaron lo feliz que estaba al volver de cenar con Natsuo y Geten, de los
cuales estaba muy contento de que estuviesen juntos, el Todoroki se merecía algo así, tener a alguien al
que querer y que ese amor fuese correspondido.

Ya había solicitado dar una rueda de prensa para explicar todo; para variar, la Comisión ni se había
interesado por él, aunque a esas alturas ya no le importaba, pues cuando contase su verdad dará a conocer
todo sobre la Comisión, aunque Dabi ya se había encargado de hacerlo, él daría datos mas precisos, con
los cuales, la sociedad vería la verdad de Seguridad Pública.

Aun con todo ese pesar, Keigo estaba feliz, la conversación con la parejita le había alegrado, le había
dado un toque de esperanza.

'Si de verdad te quiere, lo hará por ti'

Solo pensar en esas palabras, a Hawks se le escapaba una sonrisa tontorrona, poder estar con Dabi era lo
que mas deseaba ahora mismo. También pensaba en Endeavor y en como lo había engañado por motivos
egoístas, debía disculparse con él como es debido, a pesar de todo, Endeavor seguía siendo su ídolo, lo
daría todo por él.
Cuando el sueño comenzó a inundarle, volvió a mirar por la ventana mirando al horizonte con ojos
brillantes, llenos de esperanza, sin saber que a varios kilómetros y mirando hacia donde él estaba, un
peliblanco, con quemaduras por todo el cuerpo pensaba en él pues, aunque se sentía despechado y
rabioso, Toya seguía amando con locura a Keigo.

Dabi miró por la ventana, miró al horizonte, a los grandes edificios de la ciudad, sus ojos fijos en la
silueta del hospital, sabiendo que Hawks había despertado, pero siendo imposible ir a verlo... lo único
que podía hacer era cerrar esa ventana e ir a reuniese con el resto de villanos, pues All For One parecía
querer contar algo.

Lejos de allí, en el patio de una gran mansión, Endeavor miraba al cielo, suspirando sin poder dejar de
pensar en Hawks, en lo tonto que se sentía por pensar que se enamoraría de él.

—Me lo tengo merecido —dijo para el mismo en voz baja —el karma es así.

—¿Enji?

Rei salió al patio al ver a Endeavor allí sentado y cabizbajo. Se acercó a él y se sentó.

—¿Estas bien?

Endeavor miró a su exmujer y suspiró cerrando los ojos.

—No mucho.

—¿Ha pasado algo?

—Keigo y yo ya no estamos juntos.

—Oh... —Rei sintió lastima por esa noticia, pues sinceramente pensaba que ellos podrían llegar lejos,
pero sabía los sentimientos de Hawks, y al parecer Toya había ganado —no es fácil, pero lo superaras.

—Supongo que si... ¿sabes por qué lo hemos dejado?

—Sé algo... Keigo me contó hace un tiempo su dilema.

—¿Lo sabias? —preguntó con cierta sorpresa, pero sin cambiar su tono de voz apagado.

—Me contó que estaba enamorado de otro chico, por supuesto no sabía que era Toya. Yo le dije que si no
tenía claro sus sentimientos que lo mejor era tomar distancia y pensar bien antes de lastimar a nadie. Y
aunque no lo creas yo no quiero que tú lo pases mal.

Endeavor miraba a la mujer, se odiaba a sí mismo y se repudiaba por todo lo que la hizo sufrir en el
pasado, ella no se merecía nada de eso.

—Rei... lo siento...

La mujer sonrió.

—Muchas gracias por disculparte, pero de verdad, ya no tiene importancia. NI tu ni yo fuimos los
mejores padres... por lo cual, Enji... perdóname.
Endeavor se sobresaltó.

—¿Qué?... tu no me tienes que pedir perdón por nada.

—Enji, déjame cargar con mi parte de la culpa, por favor. Y puede que así podamos avanzar.

El pelirrojo no sabía bien que decir, él nunca le diría que había sido una mala madre, ella solo hizo lo que
creyó que era mejor para todos.

—Rei...

—Enji, solo voy a poderte una cosa; por favor, salva a Toya.

De nuevo en la U.A. en la habitación de Izuku, él y Bakugo descansaban en la cama, el peliverde


tumbado sobre el pecho del rubio, con las respiraciones aceleradas y gotas de sudor por toda su piel.

—Izuku...

—¿Si, Kacchan?

—No, nada...

Izuku levantó al cabeza y lo miró.

—¿Qué pasa?

—No es nada...

El peliverde sonrió y se subió un poco mas tumbándose al lado de Bakugo, usando su brazo como
almohada.

—¿Seguro que no es nada?

—Seguro.

—¿Y si te doy un beso, me lo cuentas?

—Puede ser... —dijo con una sonrisa pícara.

El pecoso sonrió y de forma suave le dio un beso en la mejilla.

—¿Así?

—No.

—Vamos, Kacchan...

—Eres tú el que ha dicho que me dabas un beso, ahora me lo das bien.

Suspirando, alargó las manos y las puso en las mejillas del rubio, para girarlo y tumbarlo de lado frente a
él y con dulzura beso sus labios.

Al acabar, Katsuki vio las rosadas mejillas del pecoso, lo miraba con ojos cálidos.
—¿Me lo dices ahora?

—No quiero perderte.

Izuku sonrió.

—¿A qué viene eso?

—No sé, tuve un mal presentimiento y lo primero que pensé fue en ti.

Izuku volvió a besarlo.

—No te preocupes, no me voy a ir a ningún lado, no voy a separarme de ti.

—Mas te vale, si no, te mataré.

—Lo prometo.

En los terrenos de la U.A. un rubio caminaba por el camino que llevaba a los dormitorios de los de 1-B.

—¿Monoma?

Este miró a donde provenía la voz, para ver a Shinso sentado en uno de los bancos del camino central.

—Shinso, ¿Qué haces aquí a estas horas?

—No podía dormir y he salido a dar una vuelta, ¿y tú?

—Aizawa-sensei me pidió que hiciese un recado y acabo de volver.

Monoma miró al pelimorado.

—Hace tiempo que no te veía, últimamente solo estás con los de la clase A y con esos dos...

—Tienes razón, han sido unos meses raros...

—Ya te digo... de repente entras en la modalidad de Héroe, encima en la clase A, lejos de mi... —dijo
esto en voz baja —y te veo siempre con esos dos...

—Con ellos he descubierto cosas...

—¿Ah sí?... que bien... —dijo fingiendo indiferencia —bueno... te dejo tranquilo. Buenas noches.

—Buenas noches, Monoma.

Y el rubio siguió su camino hasta los dormitorios de la clase B, con cierta molestia y antes de entrar
volvió a mirar hacia donde estaba Shinso, el cual seguía allí sentado.

—Eres un estúpido, Shinso... —dijo con la voz apagada y entrando en los dormitorios, dejando la noche
caer definitivamente sobre la ciudad.
GIGANTOMACHIA
Chapter Notes
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En un bosque, alejado de la ciudad, con los primeros rayos de sol filtrándose por las ramas de los árboles,
una radio, apoyada en un gran montículo comenzó a emitir sonido de estática, para pocos segundos
después, una voz gruesa y profunda resonar en toda la zona.

—Machia, tu amo te llama.

De pronto, un temblor sacudió toda la zona, y ese montículo, en el cual la radio estaba apoyada comenzó
a moverse, alzándose, derribando árboles y asustando a animales cercanos, para descubrir que ese
montículo era un ser gigantesco, un golem gigante que miró al cielo y tras desprenderse de la arena y
rocas que retenía en su piel comenzó a caminar, destruyendo todo lo que había a su paso.

—Amo...

A las afueras del busque, Lady Nagant, suspendida en el aire contemplaba la ciudad y lo que sería de ella
en unos momentos. No tardó en oír y ver el temblor de tierra, sabiendo que Gigantomachia había
despertado, y menos tardó en ver como por encima de los árboles, un ser gigante comenzaba a acelerar el
paso, hasta pasar a su lado, y con agilidad subirse a su espalda. Metió la mano en su bolsillo y sacó una
especiad de comunicador que alzó.

—Machia, ve a la U.A —dijo la voz de All For One a través de ese comunicador. Y como un espasmo
Machia se quedó estático unos segundos para acto seguido comenzar a correr dirección a la U.A.,
arrasando con los edificios y personas que encontraba a su paso.

Durante los siguientes minutos la ciudad se sumió en el caos, Gigantomachia avanzaba destruyendo todo
a su paso. Debido a lo imprevisto de la situación y mientras los grandes héroes llegaban, una pequeña
avanzadilla había sido llamada, pues vivan cerca de las zonas afectadas, por eso Mt. Lady, Kamui Woods,
Best Jeanist y Midnight fueron llamados por la policía que flanqueaba al gigante con helicópteros para
intentar frenarlo.

El plan era simple, debían detenerlo lo suficiente para que Midnight subiera hasta su cara y usase su
quirk para dormirlo, por lo que lo primero que se intentó fue que Best Jeanist usase sus fibras para atarle
los pies a la bestia, pero como si fuese tela de araña, Machia lo destruyó, avanzado cada vez mas deprisa.

Uno de los helicópteros que flanqueaban al golem fue derribado por algo desconocido, un impacto en su
tanque de combustible lo hizo explotar y caer al suelo, Midnight que viajaba en el otro helicóptero no
pudo ver con claridad que pasó.

A unos metros, por delante del gigante, Mt. Lady engrandeció, y dispuesta a frenarle usó toda la fuerza
que tenía para anclarse al suelo y prepararse para el impacto, pues a la velocidad que iba el ser, la
arroyaría, pero intentaría pararlo.
Fue cuando un proyectil, disparado desde la espalda de Gigantomaquia impactó entre los ojos de Mt.
Lady atravesando su cabeza, dejando un reguero de sangre y haciendo que la heroína volviese a su
tamaño y cayese muerta al suelo, siendo aplastada por el golem al pasar sobre ella a toda velocidad.

Kamui Woods, que había visto con claridad como eso pasaba, empezó producir ramas de forma furiosa
por todo su cuerpo, creando una pared de madera y como varias de esas rampas se lanzaban hacia el
gigante, pero siendo destruidas por sus gigantescos puños, y poco después destruyendo esa pared de
marea. Con rabia, furia y frustración, gritando a todo pulmón, generando aún mas ramas afiladas se lanzó
hacia Gigantomachia, consiguiendo esquivar sus puños para finalmente atravesar su defensa y llegar
hasta su cabeza, pero mientras caía, para aterrizar, y a muy poca distancia de su cara un cañón lo apuntó a
la cabeza y antes de siquiera saber que estaba pasando una bala atravesó su cazaba, haciendo que su
cuerpo inerte cayese al suelo, cubierto de sangre.

Horrorizada, Midnight pudo ver como Lady Nagant fulminaba a Kamui Woods, y pidió al helicóptero
que se acercase rápidamente a la espalda del gigantee; y como pudo el conductor, avanzó todo lo rápido
que le permitía hasta quedar a una distancia óptima para poder saltar, aprovecharía que estaba su espalda
para que esa mujer no la viese y usar su quirk para dormirla a ella y al golem.

Tomó aire y Midnight saltó, viendo como poco apoco caía a la espalda de esa mujer de pelo azul y rosa, a
cierta distancia agarró su manga para rasgarla, pero rápidamente, Nagant se giró y alzó su cañón y una
bala atravesó el cuello de la heroína, impulsándola un poco hacia atras haciendo que cayese al suelo; acto
seguido, arrancando unos mechones de su pelo y formando una bala, la introdujo en su mano y apuntó al
helicóptero que iba tras ella.

—Lo siento, héroes... pero no os puedo dejar seguir pudriendo esta ciudad.

El disparó resonó e impactó en la hélice del helicóptero haciendo que cayese al suelo y explotase. Y
mientras Gigantomachia seguía su camino arrasando todo, a varios metros a su espalda, Midnight
agonizaba, llevándose las manos al cuello, de donde la sangre salía a borbotones, sus últimos
pensamientos fueron para los alumnos de la U.A., una lagrima se escapó de sus ojos al pensar que no los
vería crecer y convertirse en verdaderos héroes.

Cuando Best Jeanist llegó, cargaba con los cadáveres de Mt. Lady y Kamui Woods, por lo que no pudo
hacer nada por salvar a la profesora. Suspirando y lleno de frustración, Jeanist agarró su transmisor
mientras miraba como aquel gigante se alejaba, pero sus ojos se abrieron mas al ver como la mujer a su
espalda desaprecia en una especie de portal neblinoso de color oscuro.

A varios kilómetros de la zona afectada por Gigantomaquia, y momentos antes de todo el caos, en unas
instalaciones fuertemente defendidas, un guardia caminaba de forma despreocupada. Atravesaba los
pasillos, mirando a cada puerta que estuviese abierta, pero sin detener su marcha; una de sus manos
agarraba su arma reglamentaria y con la otra se sujetaba la visera de su gorra del uniforme, haciendo
leves gestos para saludar a los otros guardias que se cruzaba.

No tardó mucho en llegar a un largo pasillo, en el que al fondo una puerta circular, similar a las cajas
fuertes de los bancos era custodiada por un par de guardias fuertemente armados. Una vez el guardia de
la gorra estuvo a una distancia de menos de veinte metros de la puerta, lo que la guardaban alzaron sus
manos con intención de que detuviese le paso y se identificase, pero hizo oídos sordos a sus advertencias
y siguió caminando.

—¡¡ALTO!! —los guardias empuñaron sus armas y apuntaron —¡¡ALTO O ABRIREMOS FUEGO!!

El guardia de la gorra, esbozó una sonrisa diabólica y ante los ojos de esos guardias empezó a derretirse,
sorprendiéndolos y quedándolos momentáneamente estáticos, y cuando vieron aparecer de la nada frente
a ellos a Hawks, mas se sorprendieron y no pudieron reaccionar cuando sus plumas salieron volando y
atravesaron sus cuellos, dejándolos tendidos en el suelo en un charco de sangre.

Una vez las plumas volvieron a sus alas, Hawks comenzó nuevamente a derretirse y al caer toda esa
sustancia marrón al suelo, dejó al descubierto el cuerpo desnudo de una chica. Toga caminó entre los
cuerpos y charos de sangre y con la identificación de uno de ellos, abrió la puerta acorazada.

A los pocos segundos, la puerta se abrió y Toga entró, dejando un rastro de huellas de sangre. Al
atravesar la puerta se encontró con una amplia sala, donde al fondo del todo, se percibía con claridad a
una persona sentada en una silla, atada y sujeta por varias máquinas, su cuerpo humeante se movía por el
viento que entraba por la puerta.

Toga sonrió y agarró una pequeña bolsa que portaba en su espalda, la abrió y extrajo una de las manos
que cubrían el cuerpo de Shigaraki. Con paso decidido, la chica se acercó a Kurogiri, y cortado los cables
que lo unían a unas máquinas lo miró.

—Como dijo ese, ya no te mueves, eres como un cascarón vacío.

Agarró la mano y la puso en la cara de Kurogiri y en cuanto entró en contacto con la niebla oscura
comenzó a moverse y se levantó, librándose de los grilletes y sujeciones.

—Tomura Shigaraki... —dijo con voz etérea y gruesa.

Dos portales aparecieron ante él y Toga, y sin esperar y con una amplia sonrisa en su cara, Himiko
atravesó el portal, dando por finalizada con éxito la misión de rescatar a Kurogiri.

Chapter End Notes

Nos acercamos al final de la historia, muchas gracias a todos los que toman su tiempo para leerla.

También quiero avisar que una vez finalice esta historia, ya tengo pensada la siguiente. Ya daré mas
información y muchas gracias.

Un saludo
Mr. Enxant
EL DÍA QUE...

El día antes de la liberación e Kurogiri y Gigantomachia.

Monoma caminaba, acompañado por su tutor, Vlad King por los pasillos de las instalaciones donde
Kurogiri estaba retenido. Aizawa le había mandado para un experimento que el director Nezu estaba
planeando, solo debía copiar el quirk de Kurogiri.

Al poco, tutor y alumno salían de las instalaciones.

—Sensei, ¿puedo usarlo para volver? —preguntó Monoma.

—¿Sabes usarlo?, a ver si vamos a acabar en china.

—Aizawa-sensei me dijo que debía practicar; el director lo ha pedido.

Mientras tanto, el director se encontraba en su despacho, sus ojos se movían con rapidez mientras
sostenía una taza de té, y balbuceaba. Con su quirk de aumento de IQ estaba de alguna forma
anticipándose a todo lo que estaba por pasar. Gracias a los informes de la Comisión, sabían de la
existencia de un ser gigantesco en uno de los bosques cercanos a la ciudad, pero al no saber que era
exactamente no podían hacer nada, Nezu dedujo que All For One sabia algo pues, en uno de los
informes, se dice que vieron a Kurogiri ir a ese bosque.

Todas las piezas comenzaban a encajar y en medio de la noche el director ya sabía todo lo que All For
One planeaba, por lo que mandó con urgencia mensajes a todas las agencias de héroes y las demás
academias.

Y en cuanto los primeros rayos de sol empezaron a cubrir la ciudad, frente a la U.A. se encontraban una
gran cantidad de héroes, liderados por el actual top cinco, a excepción de Hawks, que seguía
hospitalizado y Best Jeanist, el cual acaba de mandar una señal de que Gigantomachia se acercaba a la
U.A. y que Mt. Lady, Kamui Woods y Midnight habían caído.

Endeavor lideraba la ofensiva frente a la U.A. acompañado por Mirko, la cual llevaba una pierna y un
brazo mecánico y estaba lista para romper cabeza; y a su otro lado Edgeshot, el cual aguardaba el
momento de efectuar el plan.

Tras ellos, otros héroes como Fat Gum, Ryukyu y Gang Orca completaban el plantel principal de la
ofensiva.

Justo detrás de los héroes profesionales, los alumnos de la modalidad de Héroe en todos sus cursos,
liderados por dos de los tres grandes, ya que Mirio no estaba allí, estaban esperando le momento de
lanzarse al ataque.

Junto a ellos el resto de academias habían desplegado a sus alumnos para el apoyo y dentro de la U.A.,
los profesores protegían a los demás alumnos y ciudadanos que se habían refugiado en la academia.

En lo alto del muro frontal de la U.A. Aizawa, Present Mic, Shinso y Monoma, eran el escuadrón de
contención, su trabajo era frenar y detener a Gigantomachia cuando apareciese, junto al apoyo de Juzo
Honenuki, de la clase B y de Inasa Yaorashi, de la academia Shiketsu.

—Monoma, dame la mano —dijo Aizawa y el rubio obedeció —debes saber intercambiar los quirks,
primero debes ayudarme con el mío para frenar al ser y ayudar a Shinso a detenerlo y una vez pase todo
debes usar el quirk Portales, ¿de acuerdo?

—Si, sensei.

Tras eso se acercó a Shinso que estaba algo adelantado mirando dirección a la columna de humo, que
indicaba que ese ser se acercaba.

—Oye, Shinso.

—¿Sí? —preguntó el pelimorado desviando su mirada hacia él.

—Bueno... —Monoma se llevó la mano a la nuca —¿quieres que cuando acabe todo esto salgamos a
algún sitio juntos o algo?

Shinso lo miró algo confuso, no sabiendo del todo bien a lo que se refería, fue a contestar cuando el rubio
lo detuvo.

—No me contestes ahora... cuando acabe todo me lo dices, ¿vale?

—Está bien...

En frente del muro, en la retaguardia, donde todos los alumnos de la modalidad de Héroe aguardaban,
Shoto contemplaba el cielo, les habían dicho que esto iba a ser una batalla peligrosa, y que era posible
que alguno no sobreviviera, eso le provocó una especie de inquietud a Todoroki, no por él, si no por
alguien mas.

Miró al frente para ver como su padre hablaba con el resto de héroes, daba órdenes y todos le obedecían,
se notaba la tensión en el ambiente, el aire estaba algo enrarecido, fue cuando mientras lo miraba,
Endeavor también lo miró y alzó la mano alzando el dedo pulgar, Shoto no puedo evitar sonreír y miró a
su derecha, allí estaba Izuku, no muy nervioso, pero si algo alterado, debía tener le sensor de peligro al
máximo. Se prometió no hacerlo, pero no podía morir sin antes decirle lo que sentía por él.

—Mido...

Un gran estruendo hizo que todos mirase hacia una columna de humo y como frente a ellos un se
gigantesco parecido a un golem de piedra corría hacia ellos a gran velocidad.

—¡¡¡ENDEAVOR!!!

Best Jeanist, cargando con los cuerpos de sus compañeros caídos, se acercó a ellos y les dijo que estaba
muy cerca. Depositó los cuerpos en una zona segura y se unió al frente, junto a Endeavor, Mirko y
Edgeshot.

Gigantomachia se acercaba cada vez mas, Endeavor alzó el puño y esa era la señal para Aizawa, el cual
al verlo agarró la mano de Monoma y ambos se pusieron al frente.
—¿Listo?

—Listo.

Present Mic se puso tras Aizawa y le puso las manos en los hombros como muestra de apoyo, y Shinso
hizo lo mismo con Monoma.

—¡¡¡VAMOS!!!

Los ojos de Monoma y el ojo de Aizawa comenzó a brillar y sus pelos empezaron a flotar, justo cuando
el golem estaba cada vez mas cerca. Esto hizo que de alguna forma su cuerpo se detuviese y
aprovechando el momento, Shinso usó su cinta para escalar hasta la cabeza de Gigantomachia y le habló.

—¡¡EH, BESTIA ESTUPIDA, TU AMO ES UNA MIERDA!!

El gigante con movimientos lentos, debido al Borrar de Aizawa y Monoma, movía sus manos con
intención de quitarse al pelimorado de encima, pero era incapaz. Gracias a su cinta, y al duro
enteramiento que había hecho con Aizawa, podía agarrase y no caer de la cabeza del gigante.

—¡¡¡EHH, ESCUCHAME, ALL FOR ONE ES UNA MIERDA!!!

Gigantomachia ahora emitió un rugido e instantáneamente su cuerpo se detuvo por completo, siendo así
controlado completamente por el pelimorado. Suspirando de alivio, le mandó apartarse y ponerse a un
lado de la U.A., donde Honenuki, uso su quirk Maleabilidad para derretir el suelo bajo los pies del
gigante y así apresarlo y le dio al resto la indicación de que había funcionado.

Aizawa y Monoma dejaron de actuar y el rubio saltó de alegría.

En su despacho, Nezu estaba sentado frente a su escritorio, miraba las pantallas instaladas, donde
supervisaba todo, juntaba la manos frente a su cara y con gesto serio alzó un poco la vista hacia una de
las ventanas.

—Es el momento.

Justo en ese instante, frente a la U.A. varios portales de color negro empezaron a aparecer y de ellos
comenzaron a aparecer multitud de villanos, liderados por All For One, que comenzó a flotar frente a
todos. En ese momento los héroes tomaron sus poses de defensa y esperaban las ordenes, el plan, de
momento estaba yendo a la perfección.

Siguiendo al Rey Demonio y situándose a su derecha apareció Shigaraki, con su pelo largo y blanco
ondeando al viento, mientras apretaba sus puños y con ojos de desquiciado miraba a los héroes.

Uno de los portales cercanos a ellos, expulsó a Toga, que armada con varias cuchillas sonreía y se
sonrojaba un poco al ver a Izuku, pero al mismo tiempo miraba con odio a los héroes, en su cinturón
varios botecitos con sangre aguardaban su momento para ser usados.

Tras ella, un portal sacó a Overhaul y Muscular, que enloqueció y comenzó a reírse y gritar al ver a
Izuku, recordando su encuentro en el campamento, donde lo derrotó. En el aire, sobre las cabezas de ellos
y casi flotando a la altura de All For One apareció Lady Nagant, dando pasos ligeros por el aire hasta
quedar a la izquierda del jefe de los villanos.

En el lado opuesto de Toga, otro portal comenzó a emitir llamas azules, y de él surgió Dabi, vestido
completamente de blanco, dejando al descubierto parte de su torso, mostrando que ya no tenía nada de
piel sana, únicamente la frente y la nariz; el aire y el ondear de las llamas movía su pelo blanco y miraba
con furia y odio hacia Endeavor.
Y finalmente y tras desparecer esos portales, Kurogiri apareció y se puso al lado de Shigaraki, sin contar
la infinidad de villanos huidos de prisiones que habían seguido a All For One y ocupaban mucho terreno
tras ellos, formando una especie de ejército.

Por un momento los héroes estaban estáticos, mirado como los villanos aparecían y se situaban frente a
ellos, el tiempo comenzó a cambiar, un gran viento movía las ropas y capas de héroes y villanos.
Endeavor miraba al frente, a All For One, debía esperar la señal, pues atacar ahora sería un suicidio y
mas si ese ser de niebla estaba allí.

Por el comunicador, Nezu contactó con todos los héroes.

—Es el momento, en cuanto de la señal, el equipo de anulación se activará y Yoarashi, de Shiketsu, hará
el resto.

Los héroes asintieron y se prepararon para el momento, el ambiente se estaba enrareciendo, el aire
soplaba fuerte y los restos de las llamas de Dabi hacían que el tiempo se alterase.

Fue entonces cuando el director dio la señal. En lo alto del muro, Aizawa y Monoma volvieron a darse la
mano y activaron el Borrar enfocando sus miradas hacia All For One, Shigaraki y Kurogiri, centrándose
especialmente en este último.

Una vez anulado el quirk de Kurogiri, Inasa se elevó entre todos los estudiantes y concentrándose lanzó
una potente ráfaga de aire, haciendo volar a los villanos, que uniéndose a un manotazo de Gigantomachia
los lanzó varios metros atrás. Justo cuando Inasa apareció sobre todos, Monoma se soltó de Aizawa y
alzando su mano hizo aparecer varios portales tras los villanos, colocado de forma estratégica para que
los principales villanos los atravesasen, habiendo así realizado con éxito el plan de separarlos.

Los únicos que no entraron por esos portales fueron All For One y Kurogiri, pues Inasa los mandó lejos,
evitando que se alejasen de la mirada de Aizawa y Monoma. El Rey Demonio, al ser lanzado por los
aires rápidamente vio lo que pretendían por lo que, en cuanto vio que aprecian los portales y evadiendo
el Borrar de Aizawa, que tras perder un ojo era mas débil y aprovechando que Monoma había parado de
hacerlo para hacer aparecer los portales, All For One uso un quirk para dividirse y enviar cada una de sus
copias a cada portal abierto, yéndose el original por el portal de Dabi.

En cuanto los portales aparecieron, los héroes, siguiendo el plan se dividieron y comenzaron a correr
dirigiéndose cada grupo al portal que tenían asignado. Izuku comenzó a correr y antes de entrar al portal
de Shigaraki, alguien lo detuvo.

—Midoriya.

EL viento, el caos, el fuego impregnaba el ambiente, el polvo y los restos de escombros del destrozo de
Gigantomachia se movían por el ambiente arrasados por las ráfagas de viento de Inasa.

—¿Qué pasa, Todoroki-kun?

—Midoriya... no se como acabará todo esto, y necesito decirte esto, no me podría perdonar no decirlo.

Todoroki, se había prometido no hacerlo, no decirle lo que sentía, no seria justo para nadie, pero la idea
de que alguno de los dos no saliese vivo de esto le dio miedo, y por muy egoísta que fuese, no podía
luchar con esa presión en el pecho. Si moría quería que fuese sin dejar temas pendientes.

—Midoriya...

Izuku lo miraba expectante, estaba inquieto por la batalla, por lo que quería darle toda su atención a su
amigo, pero se estaba impacientando.
Sin previo aviso, Todoroki se acercó mas a Izuku y sujetándo su cara, buscó su boca para besar sus
labios, de forma suave y tranquila, contrastando con el ambiente de guerra y presteza.

A Izuku le tomo todo esto por sorpresa, por lo que al sentir como Shoto lo besaba se quedó incluso mas
estático, al separase se miraron a los ojos.

—Midoriya, estoy enamorado de ti... sé que no es reciproco, sé que tu estas enamorado de Bakugo y que
lo quieres mucho, no pretendo nada con esto, solo quería contártelo, quería expresarme, si no, no podría
luchar.

—Todoroki-kun...

—Midoriya, siento si esto te ha causado algún problema... —dijo el medio pelirrojo —por favor no
mueras...

Tras esto corrió hacia el portal donde Endeavor lo esperaba.

—¡¡EH, CARA PARTIDA!!

Shoto, antes de entrar por el portal, miró atrás para ver a Bakugo al lado de Izuku.

—¡¡¡NI SE TE OCURRA MORIRTE, PORQUE CUANDO ACABE ESTO TENGO QUE DARTE UNA
PALZIA POR BESAR A MI NOVIO!!!

Todoroki miró a la pareja y sonrió.

—Volveré. Haced vosotros lo mismo —los tres hicieron un gesto con el puño y entraron en sus
respectivos portales.

Antes de que los portales se cerrasen, el resto de héroes y estudiantes de otras academias se lanzaron al
ataque contra los villanos que seguían a All For One, sin nadie ser consciente que por dos portales se
colaban dos personas, un rubio con una capa roja entraba por el portal de Shigaraki, y otro rubio, que
portaba dos katanas se metía de cabeza por el portal de Dabi.
...LA SANGRE DEJÓ DE FLUIR
Uraraka, Tsuyu, Momo, Ryukyu y Gang Orca atravesaron el primer portal, y ante ellos una gran pradera
se extendía, sin rastros de edificios a su alrededor. La mujer dragón, tomando la forma de bestia, había
recogido a los héroes y poco a poco los llevaba al suelo, donde, con ojos rabioso una chica de pelo rubio
los miraba.

Al aterrizar, se pusieron en guardia, pues Toga se había lanzado a por ellos, empuñando sus cuchillas en
ambas manos.

—¡¡Estoy harta de los héroes!! —gritaba la chica mientras corría hacia ellos. Ryukyu y Gang Orca dieron
un paso hacia delante para encargarse ellos cuando a una velocidad pavorosa, All For One agrandó uno
de sus brazos y goleó a los dos héroes profesionales lanzándolos varios metros hacia detrás para acto
seguido volar hacia ellos para combatirlos, dejando a Toga sola contra las chicas.

Siguiendo el plan, Ochaco tocó a Tsuyu y reduciendo su peso ambas saltaron para atraer a Toga mientras
Momo se apartaba, y mirando que ninguno de los villanos le prestaba atención comenzó a concentrarse.

Toga vio como la chica de rosa y Tsuyu saltaron sobre su cabeza, rápidamente se volteó y con rabia lanzó
sus cuchillas hacia ellas, pero las pudieron evitar.

—¡¡DEJAD DE SEPARARME DE MIS AMIGOS!! —gritó Himiko que echó mano a uno de sus botes
de sangre y bebió, adoptado la forma de Hawks. Alzó sus alas y comenzó a volar detrás de las chicas.

Pudieron evitar la embestida por los pelos. De nuevo en el suelo, Tsuyu miró a Hawks que ahora portaba
dos plumas como si fuesen espadas y se lanzaba hacia ellas.

—Ochaco-chan.

—Si.

La chica castaña miró hacia el alado y juntó sus dedos.

—Liberación.

De sopetón, el cuerpo de Hawks se quedó suspendido en el aire, sorprendido, sin darse cuenta que antes,
al evitar el ataque, Uraraka lo había podido tocar de refilón, lo justo para poder imbuirle su quirk.
Aprovechando ese momento de confusión de Toga, Tsuyu, con ayuda de la falta de gravedad de Ochaco
salió hacia ella y la envolvió en su lengua, para de un fuerte tirón lanzarla contra el suelo, desactivando la
chica de rosa su quirk para que recuperase la gravedad y así el golpe fuese aún mas fuerte.

El impacto fue tal, que se formó un pequeño agujero en el suelo y una pantalla de polvo comenzó a subir,
acompañado por pequeñas piedras.

Las dos chicas se reunieron y adoptando una pose de defense esperaron a que el polvo se disipase, y a los
pocos minutos pudieron ver el centro de ese hueco, allí estaba Toga, sin ropa e inconsciente en el suelo,
sus moños se habían soltado y su largo caía por su cuerpo y cara.

—¿Lo conseguimos, kero? —preguntó la chica rana.

Y como si de una muñeca poseída se tratase, al cabeza de Toga se alzó y con cara de odio puro las miró,
al mismo tiempo que se llevaba a la boca otro de los botecitos que tenía con sangre y la bebió.
Y ante los atónitos ojos de las dos chicas vieron como el cuerpo de Himiko empezaba a cambiar para,
horrorizadas ver ante ellas a Izuku, que con odio cargaba su poder, y unos látigos negros salían de su
espalda y adoptando una pose de batalla, se lanzaba hacia ellas con el 100% del One For All.

El golpe fue devastador pero ambas chicas lo pudieron evitar de milagro, pero lo que no pudieron evitar
fue la ráfaga de aire que provocó ese golpe y que las lanzó a varios metros a cada lado del terreno. Tsuyu
no había llegado al suelo cuando Izuku volvía a alzarse, con la pierna en alto y realizando unas
acrobacias para impactarlo a pocos centímetros de la cabeza de la chica, que impactó contra el suelo
lanzando trozos de piedras y arena.

Usando su lengua y su salto de rana, pudo alejarse de la zona, buscando a Uraraka, que corría desde el
otro extremo de la zona hacia ella, pero una estela de color verde, salía de la columna de humo, y como
un cohete se estrelló contra el cuerpo de Tsuyu, que esta vez sin poder esquivarlo fue lanzada varios
metros, rodando por el suelo mientras su casco y traje se iba desgarrando por la fricción con la tierra y las
piedras, dejándola inconsciente.

—¡¡TSUYU-CHAN!! —gritó Uraraka al ver como su amiga salía despedida mientras, Toga/Izuku
aterrizaba en el suelo, y cargando un nuevo ataque se impulsaba esta vez hacia ella.

—Izuku-kun es increíble —decía el peliverde copiado —es fuerte, es guapo... y va a mataros a todos.

Varios proyectiles de aire salían disparados de los dedos de Izuku, debido a que ella no controlaba del
todo el One For All, no podía manejar la dirección del disparo ni la velocidad, por lo que Ochaco, podía
esquivarlos con cierta facilidad, mientras se alejaba de Tsuyu, intentando así que no la dañase mas.

Uraraka estaba desbordada, en ese momento no era capaz de pensar con claridad, la imagen de Tsuyu,
Izuku atacándola, era demasiado para ella, solo podía esquivar. Fue un momento que se desconcentró
cuando uno de los impactos de aire la rozó un brazo desgarrándole una de las mangas de su traje;
mientras se sujetaba el barco dañado, saltaba, anulando su gravedad para moverse con mas soltura.

Al saltar, pudo ver que Toga seguía disparando a la dirección donde ella estaba antes de saltar, ya que
debido al polvo y la arena que estaba levantando ese viento, le impedía ver lo que había, fue entonces
cuando recordó el entrenamiento que había echó con Bakugo.

—¿No podrías usar eso que haces como un ataque? —preguntaba Bakugo en el gimnasio.

—A lo mejor si tuviese algo para lanzar podría hacer algo...

Bakugo indicó a las chicas que saliesen fuera y con una de sus explosiones hizo estallar el suelo,
haciendo salir pequeñas piedras.

—Úsalas y lánzamelas.

La mente de Uraraka volvió a presente, y con urgencia miró al suelo y vio que todo estaba repleto de
piedras y trozos de tierra, con rapidez descendió y fue pasado su mano por todas esas piedras haciéndolas
flotar a su alrededor, para poco después volver a dar un salto sin gravedad y ponerse detrás de
Toga/Izuku. Miró a las piedras que volaban a su alrededor y agarró varias con las manos, respiró y tomó
aire para apuntar y lanzar esas piedras sin gravedad ganando así mucha velocidad para a pocos metros de
Toga, anular esa gravedad y convirtiendo esas piedras en metralla, que impactaron en la espada de Toga y
la hicieron gritar.

La espalda de Izuku estaba dañada y pequeños hilos de sangre caían pro su traje verde.

—Ochaco-chan... eres una chica muy mala —dijo, y Uraraka no pudo evitar ruborizarse al escuchar esas
palabras y esa formad e decir su nombre en boca y voz de Izuku. Vio que eso le había dañado bastante,
apartó los pensamientos de su cabeza y agarró nuevas piedras para repetir el movimiento.

—Eso no va a funcionar otra vez —dijo Toga y se dispuso a saltar, pero no pudo pues no se dio cuenta
que algo la sujetaba de la cintura, todo el polvo a su alrededor le impedía ver que tenía algo atado a su
cintura, al mirar un poco y tocarlo vio que era una lengua. Rápidamente miró a su derecha y vio a Tsuyu,
con sangre por su piel, en su pose de rana mientras la sujetaba en el suelo.

—¡¡AHORA, OCHACO-CHAN!!

Toga desvió su mirada hacia Uraraka, para ver como a escasos metros de ellas una nueva tanda de
proyectiles se acercaba e impactaba contra su cuerpo y cara lanzándola al suelo y haciendo que su
transformación se deshiciese para volver a ser Toga, la cual ahora estaba inconsciente en el suelo.

Mientras las chicas derrotaban a Toga, en el otro frente, Ryukyu y Gang Orca se enfrentaban a la copia de
All For One, que tras el primer impacto, ambos héroes se habían vuelto a levantar y ahora luchaban
ferozmente. La mujer dragón sobrevolaba en círculos al Rey Demonio mientras le daba zarpazos y
coletazos, pero el villano era muy rápido y esquivaba con soltura todos los ataques; por su parte Gang
Orca intentaba aturdirlo con sus ondas, para que Ryukyu pudiese atinarle con sus ataques, pero era
imposible, All For One era demasiado veloz, esquivaba todos los ataques, y no solo eso, si no que él
nunca fallaba los suyos.

En todo ese tiempo, era cierto que no había podido atacar mucho, ya que aunque esquivaba con facilidad
le ataque de los héroes, debía tomar su tiempo en hacerlo. Pero cuando veía un hueco libre lanzaba unas
especies de ondas de aire que lanzaban a Gang Orca hacia atrás y a veces proyectaba las placas negras
que en alguna ocasión atravesaron una de las alas de Ryukyu, haciéndola perder algo de estabilidad.

En una de esas volvió a engrandar su brazo y golpeo de lleno a Gang Orca que salió disparado lejos de
allí, Ryukyu viendo la situación se lanzó en picado contra All For One, pero el villano la pudo detener y
agarrándola del hocico la lanzó y estrelló contra el suelo, consiguiendo que perdiese su forma de dragón.

—¿Eso es todo? —se burlaba el Rey Demonio —vaya panda de héroes, que vergüenza.

Tanto Ryukyu, que intentaba levantarse, como Gang Orca que hacía lo propio, miraban al villano,
completamente impotentes, el plan no era enfrentarse a él, ellos debían retener y apresar a Himiko Toga,
este quipo se formó para eso, no para enfrentarse a All For One.

De pronto, una especie de flecha se acercaba a gran velocidad a la espalda del villano, y a unos metros de
tocarle, su cuerpo se recubrió de una especie de barrera, y al girarse a esa dirección vio como un gran
pincho de metal se rompía al impactar contra su barrera, miró el artefacto y miró hacia la dirección por la
que vino, para ver una ballesta gigante apuntándolo y a una especie de robot, cargando una nueva flecha.

Cuando All For One, vio eso usó su super rapidez para impulsarse y agrandando su puño lo estrelló
contra esa arma, destruyéndola en mil pedazos, dejándolos esparcidos por el suelo.

—¿Crees que eso va a hacerme algo?... sois más estúpidos de lo que pensaba.
Al romper la ballesta, una cuerda que estaba tensada bajo el arma se rompió, activando otras que se
encontraban a una cierta distancia; disparándose las nuevas ballestas, todas apuntando al villano, pero
nuevamente la barrera impidió que esas flechas de metal impactasen con él, dejándolas clavadas en la
tierra. Molesto, el Rey Demonio viajó a gran velocidad destruyendo las nuevas armas, dejándolas
destrozadas en el suelo.

Aprovechando ese corto periodo de tiempo en que el villano se centró en destrozar esas armas, Ryukyu y
Gang Orca, ya recuperados, se volvieron a lanzar contra el villano, esta vez pillándolo desprevenido,
pues un zarpazo de la mujer dragón lo pudo lanzar a varios metros, pero al lanzar Gang Orca sus ondas,
este las bloqueó y se las devolvió usando un quirk de espejo, dejando por su parte al hombre ballena
aturdido sin poder moverse y aprovechando esa situación, All For One usando su velocidad se puso
frente al héroe y convirtió uno de sus brazos en un pincho, que uso para atravesar al cabeza de Gang
Orca, matándolo en el acto.

La frustración hizo que Ryukyu se lanzase contra el villano emitiendo un rugido que se oyó a varios
kilómetros, pero All For One, que había robado el quirk a Gang Orca antes de matarlo, le lanzó sus
ondas, aturdiendo a la mujer y haciéndola caer desde varios metros de altura.

El villano contemplaba como la mujer caía, y quería ver el momento en que su cuerpo se estrellase contra
el suelo y verla morir, pero a cierta distancia, un haz de color rosa atravesó el cielo, y Uraraka apreció
para cargar a Ryukyu, anulando su gravedad y alejándola del terreno, dejándola junto a Tsuyu y Toga.

Sin decir nada, Ochaco volvió a saltar y volvió al frente donde All For One la miraba, su brazo se había
transformado en una especie de cañón, y sin mas disparó hacia la chica castaña, y gracias a que estaba
bastante lejos lo pudo esquivar. Fue cuando tras All For One pudo ver a una chica de pelo negro y traje
rojo acercarse con sigilo, y portando algo en sus manos.

Momo, que había creado unos zapatos para flotar andaba sin hacer anda de ruido, buscando la espalda de
All For One, en sus manos, una de las flechas de metal con las que las ballestas, que anteriormente había
creado ella y que había manipulado ara crear esa trampa.

Ochaco no vio exactamente que hacía, pero conociendo a Momo sabía que tenía algún plan, por lo que
usando algunas de las pequeñas piedras que todavía orbitaban a su alrededor las agarró y repitió el ataque
que hizo contra Toga, descargando la metralla a los pies de All For One sin llegar a darle, con intención
de desviar su atención de Yaoyorozu.

—Mocosa estúpida, ¿no te han enseñado a apuntar?

Ochaco hizo caso omiso a las palabras del hombre y volvió a disparar a sus pies.

—Me estas cansando, estúpida mocosa —All For One levantó su brazo cañón y apuntó, pero fue tarde
cuando sintió un pinchazo en su pierna, al voltearse vio a Momo saltando hacia atrás, con un interruptor
en la mano y pulsando un botón.

Al presionarlo, una corriente eléctrica salió de la flecha metálica, una carga eléctrica que cubrió el cuerpo
del villano, pero que al parecer no le creo ningún efecto, pues, se agarró la flecha y la lanzó.

—Sois mas inútiles de lo que pensaba, ¿de verdad creéis que podeís hacer algo contra mí?

Momo, en el suelo, miró a All For One, desvió por un segundo la mirada hacia el cielo para ver como
Uraraka bajaba, lista para cumplir con su parte.

—El inútil eres tú, que piensas que por que somos chicas, no sabemos pensar —Momo, se levantó y alzó
su mano, en la cual había un pequeño imán de concina —esa carga eléctrica no era para dañarte. He
creado esa flecha para cargarte con polaridades opuestas a la del terreno, ahora eres un imán andante.
Al decir esto, soltó el pequeño imán y vio como viajaba a gran velocidad hasta pegarse en el pecho del
villano, el cual se comenzó a reír.

—¿Y con eso vas a derrotarme? —dijo con mofa —eres mas tonta de lo que pensaba.

—Como dije, le tonto eres tú. Mira —dijo señalando al cielo.

All For One miró al cielo y entonces su sonrisa despareció de su cara, oculta tras la máscara que lo hacía
poder respirar. En el cielo, sobre su cabeza vio como Uraraka, con los brazos extendidos hacia arriba, y
mostrando un semblante de concertación absoluta cargaba una gran esfera de piedras, arena y restos de
las ballestas, dejando las flechas en la parte baja, creando una especie de pinchos que apuntaban
directamente a All For One.

—Esto es ridículo, ¿pero de verdad creéis que eso va a hacerme algo?

All For One apuntó con su brazo hacia la gran bola de tierra, para darse cuenta que el cañón de su mano
había desaparecido.

—¡¡¿QUÉ?!

—El imán que te has pegado al cuerpo tenía una sustancia derivada del quirk de Eri, ahora mismo no
cuentas con ninguno de tus quirks. Tampoco puedes moverte, pues estas pegado al suelo, y mi amiga va a
lazarte sobre la cabeza mas de cien toneladas de piedras, ¿Quién es el tonto ahora? —Momo sonrió y
comenzó a alejarse a paso lento, vicotriosa, contoneando su cuerpo, burlándose de los gemidos de terror
del villano, de los insultos y amenazas.

Uraraka, bajó los brazos y la gran esfera de piedra que ahora era similar a un pequeño meteorito comenzó
a caer hacia All For One, dándoles el tiempo justo a Momo, Tsuyu, que cargaba con Toga inconsciente y
a Ochaco, que cargó con Ryukyu y el cuerpo inerte de Gang Orca para alejarse de allí y esconderse en un
pequeño bunker que había creado Momo durante todo le tiempo que estuvo escondida. Al cerrar la puerta
escucharon como el meteorito impactaba con la tierra y aniquilaba a All For One.
...LOS MÚSCULOS DEJARON DE MOVERSE
El grupo formado por Kirishima, Kaminari, Sato, Shoji y Koda, respaldados por Fat Gum y Gran Torino
atravesaron el portal asignado. Allí, en una gran zona boscosa, los miraba un rubio grande y musculoso,
Muscular agarraba una de las piedras del suelo y se la colocaba en su ojo.

—¿Dónde está Midoriya? —preguntó con rabia al ver que no estaba en ese grupo.

—Te tendrá que bastar con nosotros —dijo Gran Torino mientras a gran velocidad se proyectaba contra
el villano, pero antes de llegar a atacarlo, All For One, agrandando uno de sus puños, golpeó al anciano
estrellándolo contra varios árboles y destruyéndolos con su impacto.

Sorprendidos por ver a All For One allí, y mientras aun aterrizaban tras salir del portal, Fat Gum les
encomendó detener a Muscular y el corrió para ayudar a Gran Torino. Por lo que Kirishima, Kaminari,
Sato, Shoji y Koda quedaron frente al villano.

Kirishima, Denki y Sato dieron un paso al frente mientras que Shoji y Koda se quedaban en la
retaguardia, donde el Tentacole cubrió a Koda con ellos formando una especie de escudo mientras su
compañero se ponía de rodillas y ponía sus manos y frente en el suelo.

—¿Qué pretendéis hacer vosotros tres contra mí, debiluchos?

—¿Debiluchos? —repitió el pelirrojo ante esa provocación y activando su quirk, endureciendo su cuerpo
—veremos al final que es el débil.

Sato dio otro paso al frente y sacó de sus bolsillos unos terrones de azúcar, que engulló al instante,
activando así su quirk, aumentando su fuerza de manera exponencial.

—Seguid el plan —dijo mirando a Denki y Kirishima.

Ambos asintieron, dando Denki un paso atrás.

—Kiri, ten cuidado.

—Lo tendré —le dijo guillándole un ojo y con una sonrisa.

Sin previo aviso los dos estudiantes se lanzaron hacia Muscular, tomando Kirishima la delantera
poniéndose frente a él y cubriendo su cara para recibir el primer golpe, golpe que el villano soltó y que
aun con el quirk activado del pelirrojo le costó bloquear. Sato, lo rodeó y cargó un fuerte golpe contra la
nuca del rubio, pero rápidamente, fibras musculares recibieron la cabeza del villano, formando una
especie de casco protector.

—Debiluchos...

Aprovechado ese momento, Kirishima comenzó a estampar en el estómago de Muscular múltiples


puñetazos, aprovechado su endurecimiento, pero el daño producido era mínimo, y el villano nuevamente
golpeó a Kirishima, esta vez lanzándolo hacia tras y tirándolo al suelo.

—¡¡KIRI!! —Denki se acercó y lo ayudó a levantarse.

—Estoy bien, tu vuelve atrás y sigue con el plan, no te preocupes por mi....
—Pero...

—Denki, por favor... —le dijo mirándole, y con un hilo de sangre cayendo de su frente.

Con algo de miedo, Kaminari asintió y volvió a su puesto, viendo como Kirishima se levantaba y
volviendo a endurecer su cuerpo corrió hasta su antigua posición frente al villano, volviendo a asestarle
golpes, al mismo tiempo que Sato hacia lo mismo por detrás.

Ambos estudiantes golpeaban al villano sin cesar, mientras este reía, él también lanzaba algún ataque,
aunque no atinaba a darle a ninguno, Kirishima recibió algunos, pero al estar endurecido apenas notaba el
impacto.

Tras unos momentos, el villano comenzó a hartarse y goleando el suelo, creó una pantalla de polvo,
aprovechó la poca visibilidad y dio un potente salto, cubrió su cuerpo con varias capas de fibras
muscularas y se precipitó contra el suelo como una bala humana, levantado piedras y expulsando a Sato y
Kirishima de la zona, estrellándolos contra árboles, que cayeron sobre ellos.

Sin perder tiempo, y manteniendo únicamente uno de sus brazos cubiertos de músculos, se lanzó hacia
Sato, estrellando su puño contra el chico hundiéndolo en el suelo y dejándolo inconsciente. Una vez
derrotado uno de los estudiantes se lanzó hacia Kirishima, que por suerte pudo verlo venir y endurecer su
cuerpo, haciendo así que el golpe fuese menos duro, pero igualmente lo lanzó para tras arrasando mas
árboles.

Denki a lo lejos vio el golpe, y aunque el polvo no dejaba ver con claridad, pudo atisbar a Kirishima en el
suelo y como varios árboles caían sobre él. Sin poder evitarlo corrió hacia él, no debía entrar en combate,
el plan era cargar y usar el terreno como prisión eléctrica para evitar que el villano se moviese y así poder
recibir los golpes, pero no podía quedarse quito viendo como Kirishima recibía todos esos goles.

Denki comenzó a correr cuando a medio camino, por el rabillo del ojo pudo ver como Muscular se
lanzaba hacia él con su brazo cubierto de músculos y sonriendo de manera psicótica.

Por un instante, Denki pudo ver su vida pasar ante sus ojos, el puño de Muscular estaba a escasos metros
de su cara y cerró los ojos. Al pasar unos instantes y no sentir nada, los volvió a abrir para ver frente a él
a Kirishima, con un aspecto algo monstruoso, pues había activado el Unbrokable, y agarraba el brazo del
villano mientras gritaba. Con un movimiento empujo el brazo del villano hacia arriba y cargó su puño.

RED GUANTELET

Un potente puñetazo impactó contra el estómago de Muscular, reventando alguno de los tejidos
musculares de su piel y lanzándolo a varios metros llevándose con él varios árboles.

El pelirrojo volvió a su aspecto original y se volteó rápidamente para agarrar a Denki de la cara.

—¿Estas bien? —dijo mirando todo su cuerpo y pasando sus manos por la cara por si le había hecho
algo.

—Estoy bien, perdona por irme, pero tenía miedo de que te pasase algo...

Eijiro lo abrazó.

—Denki, te lo agradezco mucho, pero por favor... no puedo luchar tranquilo si te pones en peligro, sigue
el plan y te prometo que no me pasará nada, ¿vale?

—¿Lo prometes? —le dijo apoyando la cabeza en su hombro.


—Lo prometo.

Al separarse y mientras sus caras se aproximaban para besarse, un estruendo hizo que ambos miraren
hacia la derecha, allí vieron como unos árboles se caían y algo sea cercaba a ellos muy rápido, no les
faltó mucho para ver que se trataba de Muscular, que nuevamente, envuelto en fibras musculares se
acercaba a ellos a mucha velocidad y gritando de rabia.

Kirishima agarró a Kaminari y lo lanzó lejos, al mismo tiempo que usaba su Endurecimiento para en
menos de unos segundos recibir el impacto del villano, pudiendo pararlo y bloquearlo mientras Denki
corría hacia su posición, confiando en el pelirrojo y en lo que le dijo, una vez llegó a su puesto, puso una
mano en el suelo y empezó a contar hasta cien.

Kirishima aguantaba aquella mole de músculos, podía frenarlo a duras penas, por lo que, busco la forma
de clavarse en el suelo y ayudarse así para impedir que Muscular lo empujase y en cuanto vio que el
villano aflojaba, volvió a activar el Unbrokable y volvió a asentarle un golpe.

RED GUANTELET

Muscular volvió a salir disparado y chocó contra unos árboles, solo que esta vez no los destruyó, lo que
le dio la señal a Kirishima de que su poder había disminuido. Al tomar otra vez su forma normal, corrió
hacia la posición de Shoji y Koda y les gritó que era el momento. Shoji asintió y desplegó sus brazos
liberando a Koda, que envuelto en multitud de tarántulas corrió hacia Muscular dándoles la orden a las
arañas de que fueran hacia él.

Los estudiantes vieron como el cuerpo de Muscular se cubría por completo de tarántulas y, le oyeron
gritar. A los pocos segundos, empezó a rodar por el suelo y aplastó a la gran mayoría, al levantarse vieron
pequeñas manchas de color violeta en su piel, señal de que le habían picado e imbuido veneno.

Era el momento.

—¡¡SHOJI!! —Kirishima gritó y el de los tentáculos saltó hacia el villano apresándolo con sus múltiples
brazos creando una especie de cúpula a su alrededor dejando libre únicamente su estómago. Kirishima
corrió volviendo a activar su Unbrokable y aprovechado la carrera, le asestó un golpe en la zona libre,
haciéndolo gritar.

Al oírlo Shoji y Kirishima se apartaron rápido, con sus defensas rotas por el veneno y el golpe
incapacitante de Kirishima, solo quedaba una cosa por hacer.

—¡¡¡DENKI!!

La voz de Eijiro llegó a los oídos del rubio que abrió los ojos y miró al frente.

—Cien.

Una corriente eléctrica cubrió el cuerpo de Kaminari, alzó su mano y la colocó como si fuese a disparar
una pistola, con su dedo estirado apuntó hacia el villano.

DESCARGA DE 5.000.000 DE VOLTIOS

La energía que cubría a Denki aumentó a niveles titánicos, y con los ojos en blanco y la electricidad
moviendo su pelo, un rayo salió del brazo del rubio e impactó de lleno contra Muscular, el cual comenzó
a gritar y a electrocutarse, viéndosele como sus tejidos musculares se desgarraban y quemaban, hasta que,
tras un fogonazo, que cegó a los estudiantes, el villano cayó al suelo inconsciente.
Shoji corrió hacia el villano y usando sus brazos lo alargó y creo una especie de camisa de fuerza que ató
al villano dejándolo inmóvil. Mientras tanto, Denki, tras dependerse de la electricidad perdió el
conocimiento y comenzó a caer, pero rápidamente Kirishima corrió hacia él y lo agarró en brazos
evitando que cayese al suelo. Lo miró la cara, no estaba herido por suerte, sonrió y lo abrazó.

Cargándolo en brazos se acercó a Koda y Shoji y dejó al rubio con el mas alto, y todos miraron al lugar
donde una gran nube de polvo se elevaba.

Mientras los estudiantes se enfrentaban a Muscular, All For One había alejado de ellos a Fat Gum y a
Gran Torino. Ambos héroes, estaban algo sorprendidos al ver allí al villano, ese no era el plan; pero no
podían hacer anda, ese equipo se había construido solo para vencer a Muscular, no tenían nada que hacer
contra el mismo All For One.

El Rey Demonio flotaba, con los brazos extendidos mientras Gran Torino hacía lo propio y Fat Gum se
disponía en una pose de defensa; no habían ideado ninguna estrategia contra él, pues no debía estar allí,
solo podían frenarlo o detenerlo.

Gran Torino comenzó a dar vuelta a su alrededor a gran velocidad, la idea era marearlo o despistarlo,
pues no podían enfrentarse directamente a él. Por un principio pareció funcionar, pues de la mano del
villano salían ondas, que lanzaba contra el anciano, pero sin éxito. Por otra parte, Fat Gum se acercaba
mas al villano, pues su quirk podría usar su fuerza contra él, pero debía tener cuidado pues no conocía
con exactitud la fuerza de este villano, sabía que era muy poderoso, pero no hasta que punto.

Fue en un instante que se despistó que un brazo gigante impactó contra él y gracias a su grasa pudo
amortiguar el golpe, pero no evitó que lo lanzara haca atrás. Fat Gum notó como ese golpe había sido
casi fatal, la fuerza de ese ser era inmensa, si volvía a darle un golpe así no lo contaría, debía evitar ese
tipo de golpes y buscar otra estrategia.

Gran Torino, aun en el aire vio que por un momento All For One dejaba de atacarlo a él y golpeaba a su
compañero, al ver que lo lanzaba hacia atas se precipitó hacia él con toda su velocidad, pero a pocos
centímetros de darle una patada, de la espalda del villano salieron unas especies de patas de araña, que se
abrieron como una antena y de sus puntas, unos láseres se dispararon hacia el anciano, pudiendo esquivar
varios, pero otros rozándole la pierna y brazo, haciéndole perder el equilibrio.

All For One, usado una velocidad pasmosa, muy superior a la de Gran Torino, le asestó un golpe,
descendente que lo estampó contra el suelo, dejando así al anciano inconsciente, y como único adversario
a Fat Gum.

—Esto es malo —se dijo le héroe al ver como tumbaba a su compañero y ahora lo miraba a él. No veía
su cara por la máscara, pero sentía que se reía de él.

No lo vio hasta que el puño estuvo a una distancia ridícula de su cara, en ese momento Fat Gum pudo ver
en su mente en una milésima de segundos, parte de su vida, pero lo que mas impacto le causo fue
recordar aquella vez en la que Tamaki y Kirishima patrullaron junto a él, en lo feliz y lo orgullos que
estaba de ellos dos, de lo fuertes que se habían hecho, de la valentía de Kirishima.

Fue ese pensamiento lo que le hizo resistir y gritando recibió en todo su cuerpo la sucesión de golpes que
All For One le propinaba, no sabiendo bien como era capaz de soportarlo, Fat Gum estaba en trance, no
pensaba en nada, solo aguantaba los golpes, absorbiendo el impacto, haciendo que la grasa de su cuerpo
comenzase a trabajar. No supo decir con exactitud cuanto tiempo estuvo así, pero cuando volvió en sí, el
villano había parado de atacar y Kirishima y uno de los estudiantes de la clase A estaban a su lado.

—Gum-sensei —gritó Kirishima cubierto por su endurecimiento.

—Venimos a ayudar —dijo Koda.


El héroe miró a los chicos, cansado y exhausto de recibir esos golpes, sabiendo que le quedaba poco
tiempo antes de desmayarse y bastó una simple mirada con su antiguo ayudante para comunicarse.

Kirishima miró a Koda y este alzó al os brazos.

—Por favor ayudadme, cread una pared en el cielo.

De pronto, una bandada inmensa de pájaros apareció sobre las cabezas de todos, All For One sonrió, y
apuntó con su mano hacia el cielo, lanzando unas ondas que todos reconocieron enseguida.

—¿Gang Orca?

Esas ondas aturdieron a alguno de los pájaros, que cayeron al suelo, pero ese hueco en el cielo
rápidamente se cubrió con nuevos pájaros, los cuales, como si fuese una pared, comenzaron a bajar,
haciendo que inexplicablemente, All For One cayese con ellos hasta el suelo, allí, Kirishima se puso a la
espalda del villano y con su Unbrokable lo sujetó.

—¡¡¡AHORA!!!

Fat Gum corrió hacia el punto donde Kirishima sujetaba al villano, al cual se le habían unido varios
animales, serpientes en su mayoría, enroscándose en su cuerpo e impidiéndole hacer nada. Y una vez
frente a él, miró a la máscara, en la cual se reflejaba su cara y sonrió.

Comenzó a descargar contra el villano toda la energía que el mismo había recibido, traduciéndola en una
sucesión casi infinita de golpes, los cuales poco a poco iban destruyendo la máscara, rompiéndole la ropa
y los huesos, hasta que, tras unos diez minutos de golpes sin freno, lo que quedaba de All For One cayó
al suelo envuelto en sangre y restos de piel.

—Bien... hecho... Kirishima... —fue lo que pudo decir antes de caer desmayado al suelo.

Con ayuda de algunos animales, pudieron trasladar a Fat Gum, el cual había perdido toda la grasa de su
cuerpo y ahora presentaba un físico mas estilizado y delgado, por lo que no hizo falta mucho para
cargarlo. Se unieron a Shoji que custodiaba a Muscular y a Denki que seguía inconsciente. Se sentaron un
momento a respirar y descansar, solo debían esperar a que los avisasen y abriesen el nuevo portal para
volver.
...LOS SENTIDOS DEJARON DE FUNCIONAR
Cuando Ojiro, Mineta, Sero, Mina, Iida y Hagakure atravesaron el portal vieron una gran pradera, sin
edificios a la vista. Pero fue Mina quien se dio cuenta de la silueta que había frente a ellos, algo apartado
y que caminaba en su dirección; en un principio no podía decir quien era, pero cuando el hombre estuvo
mas cerca, lo reconocieron por las noticias, era ese villano que Izuku derrotó hacia casi un año, Overhaul.

Iida, que lideraba este grupo, dio un paso al frente.

—Él no estaba en los informes, nosotros solo somos un equipo de salvamento.

—No podremos con él —dijo Mineta con voz angustiosa.

—¿Qué hacemos? —preguntó Hagakure, algo nerviosa y dando unos pasos hacia atrás. Los nervios se
empezaron a notar en el grupo, como había dicho Iida, ellos solo eran un grupo de salvamento, el portal
por el que habían entrado había aparecido justo delante de ellos y no les había dado tiempo a reaccionar
cuando entraron.

—Chicos, todos están combatiendo, dando lo máximos de ellos mismo —dijo Mina, que dio un paso al
frente —nosotros también tenemos que hacerlo.

—Tiene razón —saltó Ojiro que tomó la incitativa y se posicionó al lado de Mina —debemos actuar,
debemos detenerlo.

Las palabras de Mina y Ojiro insuflaron confianza al grupo y algo más decidido miraron al villano, que
no cesaba su marcha.

—Hagamos esto... —dijo Iida tomando el mando y diseñando un plan.

Al acabar de trazar los pasos, vieron que Overhaul cada vez estaba ams cerca, y Ojiro, Iida y Mina
tomaron el control de la zona de ataque, mientras que Mineta, Sero y Hagakure se encargaban de la
retaguardia y de la parte del plan que iba a ser compleja.

Cuando los tres aspirantes dieron unos pasos al frente, vieron como tras el villano una silueta mas grande
que comenzó a volver, identificándola inmediatamente con All For One, el susto inicial se esfumó en el
momento que al pasar al lado de Overhaul, este alzó su mano y tocó el cuerpo de All For One,
provocando una explosión de carne y sangre, que antes de caer al suelo comenzó a brillar.

Chisaki había activado su quirk Overhaul, descomponiendo el cuerpo del Rey Demonio y mezclándolo
con el suyo propio, creando así una fusión entre ellos dos. Esto hizo que los estudiantes dieran un paso
atrás, la cosa cada vez se ponía peor. La confianza que Mina pudo transferirlos se esfumó al instante.

Ante ellos Overhaul, no había cambiado de aspecto, seguía igual, a simple vista no había cambios, todo
lo contrario que pasó en la batalla con Izuku, que se fusionó con el villano gigante. Esta vez, el cambio
era interno, pues había adquirido todos los quirks de All For One.

Ojiro apretó el puño y gritando comenzó a correr hacia el villano, sorprendiendo a sus compañeros, los
cuales le intentaron detener, pero ya había avanzado mucho. Frente al villano, el chico de la cola dio un
saltó y girando sobre sí mismo lanzó uno de sus ataques; debido a ese movimiento, su cola se enrolló en
él y luego se liberó asestando un poderoso golpe, pero siendo detenido por Overhaul, el cual había
agarrado la cola de Ojiro y había activado su quirk, descomponiéndosela, haciéndola explotar y haciendo
gritar la estudiante, que vio la sangre y los restos de carne esparcirse por todas partes; todo eso seguido
por un potente puñetazo que impactó en la cara del rubio y lo lanzó contra el suelo.

Al ver todo eso, tanto Mina como Iida gritaron y ambos comenzaron acorrer dirección a su compañero,
que yacía en el suelo; el delegado usó su turbo para aumentar su velocidad y llegar donde estaba el rubio,
para cargarlo en brazos y volver al sitio done estaban Mineta y Sero, dejándolo a su cuidado mientras,
lleno de rabia se unía a Mina para combatir a Overhaul.

Mina corría, alzó su mano y cubrió su cuerpo con una película de ácido y sin pensarlo dos veces se lanzó
de cabeza contra el villano embistiéndolo y provocándole que parte de su ropa y piel comenzase a
quemarse; al chocar contra él, se impulsó para separarse y ver como el ácido que se había quedado
pegado a él le corroía la ropa dejando al descubierto piel, la cual también comenzaba a desintegrarse,
dejando una especie de masa marrón debido a la mezcla de sangre y tejidos musculares.

De pronto, una estela de color azul atravesó el campo visual de Mina e Iida estrelló una potente epatada
en la cara del villano lanzándolo lejos de ellos y estrellándole contra el suelo, haciéndole dar varias
vueltas sobre sí mismo. Ambos alumnos miraron al frente, no tardaron en ver como Overhaul se
levantaba, su ropa estaba completamente destrozada, dejando únicamente cubierta algunas zonas
estratégicas. El villano parecía ido, sus ojos estaban en blanco, su piel estaba derretida por efecto del
ácido, algo que alegró a los estudiantes a héroe. Iida se volteó para comprobar como Mineta y Sero
confeccionaban la red para atraparlo, mientras que Hagakure alejaba de la zona a Ojiro, que al parecer
estaba inconsciente y también se encargaba de taponar la herida de su cola, la cual no había dejado de
sangrar. Iida miró a un lado para ver como tirada en el suelo estaba mas de tres cuartos de lo que antes
era la cola de Ojiro.

Mina gritó y señaló hacia Overhaul, debido a que no tenía ropa, pudieron ver como su piel se regeneraba
y mientras eso pasaba, con una mano agarró la poca ropa que le quedaba y se la arrancó, quedando
desnudo completamente a ojos de los estudiantes.

—¡¡¡¡GUARRO!!! —gritó Mina, que nuevamente, envuelta en acido, y usando la velocidad de Iida
pudieron crear un cañón humano, lanzando así a la chica de piel rosa contra el villano volviendo a
impactar con él, esta vez cubriéndolo completamente con una película de ácido.

A ambos le sorprendió que el hombre no gritase, pues podían ver como su piel se descomponía, dejando
en algunas partes visión de sus huesos, sitios como una pierna, parte de torso y media cabeza.

—¿Qué pasa? —preguntó Mina.

—Tiene que ser obra de All For One.

Antes de que pudieran pensar mas, Overhaul, nuevamente recuperado de sus heridas comenzó a flotar
sobre ellos y alzando una mano, concentró en ella una especie de bola de energía que sin mas lanzó
contra ellos; Iida, a toda velocidad cargó a Mina en brazos y usando su turbo salió de allí, evitando por
los pelos el golpe de esa bola de energía.

Ambos volvieron a mirar, Overhaul había empezado a moverse de forma rara, su cuerpo estaba rígido,
como si estuviese congelado, su piel se recomponía por segundos y su característica máscara había
desparecido, liberándolo completamente de cualquier prenda, y allí, en el cielo, completamente desnudo
comenzó a brillar, cegando a todos los presentes.

Una vez el destello se disipó, volvieron a mirar al cielo para ver cómo algo horrible sobrevolaba sus
cabezas, lo que antes era el cuerpo de Overhaul, ahora parecía una masa de carne, que poco a poco
comenzaba tomar forma humanoide, huesos, piel, músculos y sangre se podían apreciar orientando esa
masa, y cuando una vez se hubo distribuido dieron paso a un hombre, alto, musculoso, con el pelo blanco
y corto, que alzó el brazo y apuntó hacia los estudiantes; unas placas de color negro salieron de sus dedos
y gracias a la velocidad de Iida lo pudieron esquivar.

—¿Quién es? —preguntó Mina mientras cargada en los brazos de Tenya se alejaban de la zona.

—No importa quien sea, debemos detenerle —decía Iida mientras intentaba no ahogarse.
Ya algo alejados, el chico dejó a Mina en el suelo y volvieron a mirar al villano. Esa persona ya no era
Overhaul, de eso estaban seguros, pero, ¿Quién era?

—¿Pero cómo lo haremos?, ya has visto como se regenera, es imposible dañarlo.

En un abrir y cerrar de ojos, a menos de un metro de distancia y apareciendo de la nada, el rostro de aquel
hombre estaba frente a ellos, alzó sus manos y los agarró del cuello. Debido a la sorpresa no pudieron
reaccionar a tiempo y notaban como sus cuellos eran apretados con fuerza. Sus visiones empezaron a
nublarse cuando un gran destello les hizo abrir los ojos y al mirar, vieron como algo brillante había
impactado con el villano, provocando que los soltase y cayesen al suelo.

—¿Tu? —dijo el villano con voz gruesa y profunda.

Algo alejados, junto a Mineta y Sero, un chico de pelo rubio, vestido con una armadura y capa de color
azul, posaba sus manos detrás de su nuca.

—¡¡No toques a mis amigos!! —dijo Aoyama con decisión.

All For One miró al chico, el cual se había atrevido a atacarle con un quirk que él mismo le había dado,
¿somo se atreve? Olvidando a los demás, el villano se lanzó en picado contra el chico, el cual no se
movió ni un ápice.

Cuando me dejaron salir de la prisión, supe que debía volver enseguida. Endeavor me lo había dicho,
que estaban preparando algo. Al llegar a la U.A., vi todo el caos, vi como abrían los portales y como
pasaban, quería ir a ayudar a Midoriya, se lo debía, pero por error caí en este portal. Pero no puedo
hablar así, ellos también son mis amigos, y no pienso dejar que les pase nada, voy a devolverles todo el
aprecio que me demostraron, aun sabiendo que les había traicionado. Leí vuestras cartas, me las
mandabais a prisión. Soy muy feliz de tener amigos como vosotros.

Aoyama, notaba salir sus lágrimas mientras veía acercarse a All For One a toda velocidad, cerró los ojos,
suspiró y al abrirlos, notó como una ráfaga de viento pasó a su lado, vio como unos guates flotaban y
como unas botas hacían lo mismo. Era el momento.

Aoyama disparó su laser, siendo esquivado con facilidad por All For One, que no vio como Hagakure se
situaba detrás de él, haciendo que el láser de Aoyama se reflejase en su cuerpo y volviese a dispararse a
la espada del villano dándole de lleno, haciéndole gritar y tirándolo al suelo.

—¡¡¡¡AHORA!!!

Mina saltó de los hombros de Iida y le lanzó una gran bola de ácido, al mismo tiempo que Mineta y Serlo
le lanzaban una red hecha con la cinta y las esferas pegajosas, envolviéndole junto con el ácido, haciendo
que el oxígeno del interior no se renovase y que el PH del ácido subiese mucho mas haciendo que
desintegrase del todo al villano.

Todos gritaron de alegría al ver que habían ganado, y todos fueron corriendo a felicitar a Aoyama, el
chico estaba feliz, pero en ese momento no podían festejar. Ojiro estaba malherido, y aunque Hagakure
había hecho un buen trabajo de primeros auxilios, taponando la herida de la cola, aun necesitaba ser
atendido por un médico.
...LOS OJOS DEJARON DE MIRAR
Una vez todos los portales se cerraron, en el terreno de la U.A. varios héroes, al igual que alumnos de
otras academias se enfrentaban a la multitud de villanos que habían aparecido, entre ellos estaba Inasa,
que lideraba el escuadrón de detención de los villanos de bajo rango, alejándolos de la zona principal.

Allí, subidos a uno de los muros que rodeaban la U.A. estaban Aizawa y Present Mic, los cuales
observaban como, en el suelo a varios metros estaba Kurogiri, algo aturdido por la ráfaga de viento y
mirando a todas partes, buscando a alguien.

Flotando, y algo alejado de todos estaba All For One, o al menos una de sus copias, pues los que se
habían quedado en esta parte vieron como se dividió y envió sus copias a través de los portales.

Al lado del muro, Gigantomachia seguía hundido en el suelo, sobre su cabeza Shinso seguía
controlándolo y esperaba no tener que entrar en combate con él, pues no sabía cuanto alcance podría
tener su quirk, ya que nunca lo había usado de esa forma.

—¿Monoma atravesó el portal? —preguntó Aizawa mientras no quitaba ojo del hombre niebla.

—Si —respondió Present Mic, viendo la expresión aliviada del pelilargo.

—Debemos actuar, yo no voy a poder con los dos, apenas podré retener a... —se cohibió de llamar a
Kurogiri por su nombre, y mas ahora sabiendo que realmente era Shirakumo.

—¡¡SENSEI!! —el gritó de Shinso hizo que los dos profesores miran al frente para ver como All For One
se lanzaba hacia ellos como una flecha. Mic se puso, instintivamente frente a Aizawa con intención de
protegerlo, justo en el momento que un bloque de cemento se estampó contra el Rey Demonio frenando
su marcha.

—¿Qué?

Tras el muro, Cementoss usaba su quirk para crear una pasarela por la que corría junto a Ectoplasm,
Snipe y Vlad King, siendo este último, que usando su quirk Control de Sangre, creó unas estacas y las
lanzó otra le villano clavándoselas en sus brazos.

—¡¡VAMOS!! —gritó Ectoplasm creando un clon gigante y golpeando a All For One lanzándolo lejos de
allí —os dejamos el resto a vosotros.

Así, el grupo de profesores fue tras All For One y Present Mic y Aizawa se centraron en Kurogiri, que
ahora los miraba. El pelinegro no apartaba su ojo de él, borrando su quirk impidiéndole hacer nada.

—Debo ayudar a Tomura Shigaraki —decía el hombre niebla impasible, pero sin moverse del suelo.

—Shota... ¿Qué hacemos?

Tras unos segundos sin decir anda, Aizawa, agarró su cinta y sin perder de vista al villano la usó para
descender del muro y llegar al suelo frente a él.

—¡¡Shota!!

Mic le siguió y acabaron los dos, frente a Kurogiri. El rubio podía ver que Aizawa cada vez estaba más
cansado, con un solo ojo era mas complicado usar su quirk.

—Apartaos de mi camino, tengo que ayudar a Tomura Shigaraki.

—No vamos a dejarte pasar —dijo Mic adoptando una pose de ataque.

—Shirakumo...
La voz de Aizawa era suave, lo miraba fijamente, intentando que de alguna forma, la consciencia de su
amigo siguiese allí dentro, que quedase algo de él. Kurogiri se le quedó mirando al oír ese nombre, la
niebla de su cabeza empezó a moverse de forma rara, como si tuviese interferencias, pero nada mas.

—Creo que te equivocas, yo soy Kurogiri, protector de Tomura Shigaraki.

—¡¡MENTIRA!! —gritó el pelilargo —tu eres Oboro Shirakumo, eras nuestro amigo, moriste en un
accidente y ellos usaron tu cuerpo para crear a un Nomu, que es lo que eres ahora.

Kurogiri no dijo nada, miraba a los dos hombres y comenzó a caminar hacia ellos.

En otra parte del terreno de batalla, All For One alzaba su puño y convirtiéndolo en un cañón comenzó a
disparar a los profesores. Uno de los proyectiles golpeó a Cementoss, que pudo evitar la caída creado una
placa de cemento, Vlad King lanzaba proyectiles de sangre, pero eran esquivados por el villano, el clon
gigante de Ectoplasm lanzaba golpes obstruyendo las rutas de escape y Snipe, desde una distancia
prudente disparaba. Entre todos tenían mas o menos anulado al villano.

Los disparos de All For One, chocaban con las paredes de cemento y los disparos del mismo Snipe, lo
que daba momentos en los que Vlad King podía lanzarle sangre y aprisionarle; en uno de esos golpes,
pudo sellar el brazo cañón, viendo la oportunidad perfecta. Tanto Vlad King como Snipe se miraron y
ambos lanzaron al mismo tiempo sus ataques, dirigidos al pecho del villano, y a escasos centímetros de
su cuerpo, una barrera cubrió su cuerpo y con unas ondas expulsó tanto los ataques como a los héroes.

Librándose de la sangre que oprimía su brazo, volvió a transformar su brazo en un cañón y su otro brazo
lo agendó para a gran velocidad golpear a Cementoss y Ectoplasm y hundiéndolos en el suelo sin
posibilidad de defenderse, debido a su velocidad y fuerza, quedándolos inconscientes.

Viendo que el villano pretendía volver a golpear para rematar a los héroes, Vlad King lanzó sangre para
crear una barrera, en la cual golpeó el puño gigante de All For One, haciéndolo rebotar levemente,
momento que uso Snipe para disparar y darle en la pierna, pero sin que el villano hiciese ningún gesto.

La máscara de All For One se volteó para mirar a Snipe, y volviendo su brazo a la normalidad lo alzó
hacia él y lanzó unas ondas incapacitantes, las cuales no pudo evitar el todo, pues al moverse consiguió
que esas onda solo lo golpearan en un brazo, quédanoslo inmóvil.

—Mierda... —Snipe dejó caer su pistola al suelo, pues le brazo afectado era su brazo de disparar.

Vlad King aprovechó que All For One estaba enfocado en Snipe para lanzar sangre por su mano y crear
una lanza, con la cual se lanzó hacia el villano y le atravesó la espalda con ella. Y cuando el villano cayó
de rodillas, un temblor les hizo mirar para ver como una gran mole de piedra era lanzada por sus cabezas
y sin dar tiempo a nada cayó sobre el mismo All For One enterrándole bajo toneladas de roca y arena,
dándole a Vlad King la oportunidad de alejarse antes de que se estrellase del todo.

Al alejarse y comprobar que sus compañeros estaban bien, pudo ver a los lejos a Gigantomachia, con
Shinso en la cabeza, el cual le había ordenado arrancar un gran trozo de terreno y lanzárselo a All For
One.

Desde lo alto de la cabeza del gigante, el pelimorado vio como la gran porción de terreno había aplastado
al villano, haciendo un gesto victorioso, buscó con la mirada a los profesores; no tardó en encontrarlos,
pues Vlad King había lanzado un poco de sangre sobre el cielo para hacer una señal. Al ver que estaban
bien, se relajó y miró tras de sí, donde Aizawa y Present Mic se encontraban frente a Kurogiri que se
estaba acercando a ellos.

—¡Shota! —Mic se puso delante de él y miró al frente —lo siento —tras decir eso alzó su voz y unas
ondas de radio salieron disparadas hacia Kurogiri, que sin hacer nada para evitarlas lo derribaron.
Aizawa puso una mano en el hombro del rubio, con intención de meterlo, pero no lo agarró demasiado
fuerte, en el fondo sabía que ese ya no era Shirakumo, pero era verdad que le era muy difícil atacarlo,
sabiendo quien era.

—Shota, no podemos dudar, sé que es difícil... —Present Mic hablaba con dureza, sin mirar al pelinegro,
sabiendo lo duro que era todo eso —ahora mismo hay muchas vidas en juego, no sabemos si los chicos
están bien.

Mientras hablaban, Kurogiri volvió a levantarse, aún estaba bajo el influjo de la mirada de Aizawa por lo
que le era imposible hacer nada; se incorporó se quedó estático frente a ellos.

—No puedo... —dijo Aizawa, evitando dejar de mirarlo, notando cada vez mas el cansancio y sintiendo
como su ojo se cerraría en un instante. Present Mic se volteó y le agarró de la cara, cortando el campo
visual con el villano.

—Shota...

—¡¿Qué haces?! —Aizawa intentó apartarlo, pues al ver que le había quitado del campo de visión se
asustó, pero Present Mic lo agarró mas fuerte.

—¡¡MÍRAME SHOTA!!

El pelinegro lo miró, cansado y alerta.

—Shirakumo ya no está, él es un Nomu, un villano, ¿entiendes? —Present Mic odiaba ser así, no le
gustaba hablarle de esa forma y menos hablar de Shirakumo de esa forma, para él era doloroso también,
era su amigo, lo perdió igual que él.

Lo agarró de la cara y le hizo mirarle.

—Shota, por favor... no podemos hacer esto, Eri nos espera... espera a sus papás...

Justo en ese momento, oyeron ruidos a sus espaldas, Kurogiri comenzó a moverse y Aizawa, volvió a
activar su Borrar, con lágrimas en los ojos debido a las palabras del rubio, lo que le provocó una
hidratación extra y que aumentase el rango y la potencia del borrado. Kurogiri se quedó estático y su
cuerpo empezó a moverse de forma extraña, la niebla de su cuerpo se movía y desparecía, dejando en un
espacio de tiempo de menos de un segundo la clara imagen de Shirakumo frente a ellos.

Al disparase parte de su cuerpo de niebla durante ese corto plazo de tiempo se vio con claridad su cara, al
misma que ambos recordaban, su pelo blanco y su característica venda en la nariz. Los dos héroes
quedaron boquiabiertos.

—¿Shirakumo? —preguntó Mic.

—Hi...Hi...Hi....za...za...zashi....

Los ojos de Mic se abrieron al máximo al oír su nombre de boca del villano.

—Sh...[Link]....Shota.....

Aizawa se acercó mas a él.

—Shirakumo, ¿eres tú?

—Shota... para...
Present Mic se acercó y detuvo al pelinegro.

—No, no le hagas caso, puede ser una trampa.

Aizawa estaba algo confuso, miró al rubio y miró al ser de niebla, y fue este último el que alzó su mano y
la puso en el hombro del pelinegro, sobre la de Present Mic. Eso hizo que ambos se volviesen a mirar y
desviasen la mirada hacia el villano.

—Por...fa....vor....

Aizawa cerró los ojos, anulando así su Borrar; al verlo, Present Mic dio un paso atrás y adoptó una pose
de lucha, viendo como Kurogiri alzaba su mano y un portal aprecia sobre su cabeza.

—Shota, Hizashi, gracias...

Al acabar de hablar ese portal bajó hasta cubrir la cabeza de Kurogiri y ante la vista de los dos
profesores, ese portal se esfumó, y con horror vieron como el cuerpo decapitado de Kurogiri caía al
suelo.

Mientras el cuerpo caía, ambos entendieron a la perfección la acción de su amigo, con las ultimas chispas
de su conciencia, despertada por algún choque químico del quirk de Aizawa y Mic con sus ondas, había
suado su quirk Portales para seccionarse la cabeza y enviándola a dios sabe donde, impidiendo así que lo
puedan volver a unir y revivirlo.

Y así, la batalla frente a la U.A. había concluido, Kurogiri había sido derrotado y All For One aplastado,
le resto de villanos que aun combatían con el resto de héroes estaban perdiendo, solo quedaba que el
resto de escuadrones estuviese listo.
...EL FUEGO LO CONSUMIÓ TODO
Una vez atravesaron el portal, Endeavor y Shoto usaron su fuego para descender con cuidado, mientras
que Tokoyami usando a Dark Shadow ayudó a Jiro a aterrizar. Al estar todos sobre el suelo vieron el
lugar donde estaban, una gran plaza, donde una estatua de All Might se erguía en el fondo y bajo esa
estatua aguardaba Dabi, vestido completamente de blanco, mirándolos y sonriendo.

—Toya.

—Es gracioso —dijo Dabi —antes no me hacías caso, pasabas de mí, me apartabas y ahora no dejas de
nombrarme... —comenzó a reír el villano —¿es que te gusta tu producto defectuoso?

Shoto se adelantó a su padre y se puso delante de él.

—Hermano...

Dabi arqueó una ceja y entornó los ojos.

—¿Hermano?... ¿ahora soy tu hermano?... asqueroso malnacido...

—Toya, por favor... —Shoto no hizo caso a sus palabras —aun podemos solucionar esto, aun podemos
ayudarte.

Un fuego azul comenzó a rodear le cuerpo de Dabi.

—¿Ayudarme?, ¿vosotros? —comenzó a reírse nuevamente —los Todoroki solo destruís cosas.

Tokoyami y Jiro, unos pasos atrás, seguían con el plan; la primera fase era intentar convencer a Dabi de
que dejase de combatir, apelando a que su padre y su hermano pudiesen convencerlo, si eso no
funcionaba entrarían en combate, y por lo que podían ver, la fase uno estaba empezando a fallar, por lo
que ambos estudiantes, siguiendo las indicaciones comenzaron a separarse y rodear a Dabi esperando el
momento, aprovechando que estaba centrado en Endeavor y Shoto.

—Toya, escúchame... —dijo Endeavor, pero una fuerte llamarada lo detuvo.

—¡¡¡TOYA HA MUERTO!!!, ¡¡¡TU LO MATASTE!!!... y yo soy Dabi.

Dabi adoptó una pose de batalla y unas bolas de fuego se formaron en sus manos, justo en el momento
que Jiro y Fumikage saltaban hacia él desde sus lados; la chica usó sus ondas y el chico a Dark Shadow,
pero las bolas de fuego de las manos del villano se dispararon y dieron de lleno a los dos estudiantes,
lanzándolos lejos de allí y estrellándolos contra unos edificios.

—¡JIRO, TOKOYAMI! —gritó Shoto al ver como sus amigos salían heridos.

—Aun recuerdo cuando gritabas mi nombre así Shoto, que asco...

—Maldito... —Shoto también recordaba esos momentos, donde ambos sucumbieron a la pasión —no
entiendo como pude enamorarme de ti...

Dabi sonrió.

—Pequeño Toya...

Una voz gruesa y profunda vino del cielo, todos miraron y con horror vieron a All For One descender,
aumentando su velocidad y fuerza para destruir la estatua de All Might, ocupando él su lugar encima de
ese pedestal de piedra.
Endeavor al verlo se sorprendió, él no debería estar allí. Con un gesto puso una mano en pecho de su hijo
y lo apartó para quedar frente a él, con la intención de protegerle.

—Que admirable, Endeavor, ¿ahora te preocupas por tus hijos? —dijo le Rey Demonio.

—Aunque no lo haya sabido expresar como debería, yo siempre me he preocupado por mis hijos.

—Que buen padre eres... —dijo con sarcasmo el villano —¿Qué sientes al saber que dos de tus hijos han
follado en tu propia casa?

Dabi sonrió, mientras que Shoto apartó la mirada.

—Puede que yo tenga la culpa —dijo nuevamente All For One, haciendo que Dabi se extrañase.

—¿Qué?

El villano bajó del pedestal y se puso al lado de Dabi, poniendo una mano en su hombro haciendo
desparecer sus llamas.

—Es simple, cuando te salvé de ese incendio hace años, no solo curé tus heridas... te hice un regalito,
pequeño Toya.

Endeavor y Shoto miraban a los dos villanos con dudas, Dabi por su parte se sentía confuso, no recordaba
nada de todo eso, ni siquiera recordaba que él lo había salvado, si no se lo hubiera dicho tiempo atrás.

—¿Qué dices? —preguntó Dabi.

—Hace años robé un quirk algo molesto, y sabiendo tu procedencia ideé un plan para anular al futuro
número uno —dijo dirigiendo su mirada levemente hacia el pelirrojo —cuando estuviste tres años en
coma, fue obra del doctor Daruma, pues mi idea era hacer un Nomu contigo.

—¡¿Qué?! —Dabi se apartó de le y lo miró raboso. All For One se rio.

—Pero despertaste antes de finalizar el cambio, y ya tenias en tu interior un quirk de prueba Link Love.
Este quirk hace que cualquier persona de la que tengas un sentimiento fuerte se acabe enamorando de ti
una vez haya un contacto físico.

Dabi abrió mucho los ojos, su mente estaba turbada, miles de pensamientos se empezaron a entrelazar
entre ellos. Todos los sucesos que habían pasado, el por qué lo eligieron a él para enamorar al hijo del
numero dos, lo raro que se ponía Shigaraki a veces cuando estaba con él... Hawks...

—No puede ser... —Dabi se llevó las manos a la cabeza —eso es mentira, yo recuerdo que también
estaba enamorado de Shoto, y fue gracias a Tachibana que pude eliminar ese amor...

—Link Love solo hace que otro se enamore de ti, que tú te enamores de alguien es cosa tuya, pequeño
enfermo —All For One se mofó de él —enamorarte de tu hermanito, que vergüenza ¿no?, él tiene perdón
pues estaba siendo manipulado por un quirk, pero, ¿tu?

Tanto Shoto como Dabi estaban algo aturdidos por la revelación, Endeavor tampoco entendía bien, no
sabía que hacer o decir.

Dabi cayó de rodillas la suelo llevándose las manos a la cabeza y gritando.

—No, no, no puede ser... —miró a All For One —¿y Hawks? —esas palabras salieron con dolor, no
podía creer que lo que sentía Hawks por él era mentira, la única persona con la que de verdad estaba a
gusto.
—Es curioso, con Takami no funcionó el quirk, pues el ya sentía algo por ti desde el momento que te vio,
por lo que Link Love no funcionó con él. El amor de él es genuino...

Dabi sintió alivio, pero All For One lo vio y no iba a dejarlo así.

—Pero es curioso, que la única persona que te ha querido de verdad, te haya cambiado por él.

Dabi alzó la cabeza y vio la mano de All For One apuntar hacia Endeavor.

El peliblanco comenzó a hiperventilar, miraba a su padre con un odio tan inmenso que no podía controlar.
La única persona que lo había querido de verdad, resulta que lo había dejado y cambiado por el imbécil
de su padre, no, no, no, no...

—¡¡DABI!!

Todos miraron hacia un lateral del terreno, allí, armado con dos espadas, algunas vendas por su cuerpo,
su pelo corto y rubio ondeaba con la brisa caliente provocada por las llamas, Hawks miraba al villano.

—¡Hawks!, ¿Qué haces aquí? —preguntó Endeavor al verlo, sabiendo que todavía no estaba recuperado.

—No podía dejar las cosas así... —dijo y empuñó sus espadas —lo he oído todo. Dabi, por favor...
ríndete... podemos empezar de nuevo, tú y yo. Abandona la vida de villano y ven conmigo... —el rubio
agarró las espadas con una de sus manos y extendió la otra hacia Dabi, mostrando así su intención de
ayudarlo.

Dabi se volvió a llevar las manos a la cabeza, era incapaz de pensar, estaban pasando muchas cosas al
mismo tiempo, una detrás de otra, su cabeza estaba colapsando, fue entonces cuando All For One volvió
a hablar.

—Pequeño Toya, ¿has oído?, dice que abandones a las personas que te han tratado como uno mas, con las
que has podido formar una familia, Himiko, Atushiro, Tomura, Kurogiri... lo dice la persona que mató a
Jin y la cual te engañó con tu padre... no sé... suena raro, ¿no crees?

—¡DABI, NO LE ESCUCHES! —gritó Hawks —sabes que yo te quiero, y no es por ningún quirk, yo te
quiero de verdad. Perdóname por alejarme de ti, estaba confuso, no sabía que hacer, tenia miedo. Dabi
por favor, quédate conmigo.

El aire era caliente, debido a las llamas, Endeavor y Shoto, algo alejados de todos miraban la escena
confusos, el mayor protegía a Shoto, le costaba comprender del todo lo que estaba pasando, ¿Qué hacía
Hawks?, ¿no veía que era peligroso?, absortó en esos pensamientos, el chico apartó el brazo de su padre
y se adelantó un poco; miraba a su hermano, de rodillas en el suelo, por un momento todo lo que había
pasado desapareció, su hermano necesitaba ayuda, su héroe interior le gritaba que fuese a ayudarlo.

Dabi, estaba de rodillas en el suelo, su mente estaba nublada por la sobreinformación, no podía pensar
bien, oía muchas voces, pero la única voz que llegaba a sus oídos era la de Hawks, por él estaba
dispuesto a todo. Se levantó y con la vista baja, miró al rubio y comenzó a caminar hacia él.

All For One, que había visto como Dabi ignoraba sus palabras, gruñó, y oculto tras su mascara, alzó una
mano.

—El fuego purifica tu antiguo ser.

Esa frase, dicha con la voz gruesa y grave de All For One hizo que Dabi se detuviese en seco y alzase la
cabeza, Hawks, pudo ver con claridad sus ojos, competente en blanco, y comprobando que de alguna
forma estaba siendo controlado.
Dabi alzó la mirada y se volteó hacia Shoto y Endeavor frunciendo el ceño.

—Todo es por tu culpa, puto niñato perfecto, asqueroso montón de mierda.

De la espalda de Dabi, unas protuberancias emergieron, y como si fuesen patas de araña se repartieron en
semicírculo por toda su espalda, comenzando a correr hacia Shoto a una gran velocidad.

Todo pasó muy rápido, Endeavor, al ver como Dabi se acercaba corriendo con esas afiladas patas de
araña apuntado hacia su hijo, lo apartó dándole un manotazo, interponiéndose entre ellos, siendo ahora él
el blanco del ataque.

Hawks, que apenas tuvo tiempo de reaccionar vio como Dabi se lanzaba hacia Endeavor, y algo en su
interior explotó.

Las vendas de su espalda explotaron, y de donde se supone que nacerían sus alas de color rojo, unos
filamentos de color blanco salieron como torrentes de agua y formaron unas grandes alas blanquecinas; y
a una velocidad que superaba a la del sonido, se interpuso entre Dabi y Endeavor recibiendo él el ataque
y como las ocho protuberancias en forma de patas de araña atravesaron su pecho, viendo Endeavor, como
salían por su espalda y un gran reguero de sangre comenzaba teñir esas alas brillantes de color rojo
sangre.

Durante un momento las miradas de Dabi y Hawks se cruzaron, el control que lo tenía sometido por un
momento se cortó, y Hawks pudo apreciar por ultima vez los azules ojos del amor de su vida. Con
lágrimas en los ojos y con una sonrisa, la sangre empezando a deslizarse por su boca y barbilla, lo miró.
Las espadas que portaba cayeron al suelo.

El tiempo se detuvo, y solo estaban ellos dos, Dabi alzo sus manos y agarró la cara de Hawks, la sangre
empezó a brotar de debajo de las quemaduras de la piel de Dabi, las patas que atravesaban el cuerpo del
alado se retiraron y el cuerpo del rubio cayó en brazos del peliblanco, el cual, cayó al suelo de rodillas y
lo acunó en sus brazos.

—Pajarito... —dijo mientras su cara se comenzaba a cubrir por la sangre que salía de los limites de su
piel quemada a la altura de las ojeras.

Keigo sonrió.

—Siento no haberte podido salvar... soy un fracaso como héroe... —al hablar los orificios de su cuerpo
brotaban sangre, por su nariz y boca borboteaba mas sangre. Endeavor completamente en shock y Shoto
tras de él se acercaron para ponerse de rodillas, al mismo tiempo que una cortina de fuego azul los
separaba.

—Keigo... —la voz de Dabi se cortaba.

—Toya... por favor... perdóname... te quiero —su voz empezó a decaer, reduciendo su sonoridad
pudiendo acabar la última palabra hasta que sus ojos se cerraron para siempre.

Dabi, con el cadáver de Hawks en sus brazos tenía la mente rota, sus pensamientos dejaron de fluir, y con
hiperventilación miró al frente, a la cara de su padre, el culpable de todo. Soltó a Hawks con delicadeza
en el suelo y tras dar unos pasos atrás, un fuego violento empezó a cubrirlo por completo.

El aturdimiento de Endeavor de contemplar a Hawks muerto en el suelo se esfumó al ver como el fuego
consumía le cuerpo de su hijo, otra vez.

—¡¡TOYA!! —Endeavor gritó la ver lo que estaba pasando y lo que le pasaría a su hijo si seguía así.
Mientras, a su espalda, All Fo One reía a carcajadas mientras comenzaba a flotar.
—¡Papá! —Shoto agarró le brazo de su padre y atrajo su atención —ve a por All For One, yo me encargo
de Toya.

—¿Qué dices?, no puedo dejarte solo con esto.

—Papá, tienes que detenerlo, solo tu puedes, por favor, yo me encargo de mi hermano.

Endeavor vio la mirada decidida de su hijo, el orgullo comenzó a recorrer su cuerpo y volvió a mirar a
Toya. Suspiró y dirigió su mirada a su hijo menor.

—Ten cuidado.

—Lo tendré.

Fue entonces cuando Endeavor echó a volar y se lanzó a por All For One. Dabi lo miró envuelto en
llamas, quemando cada parte de su cuerpo, lleno de rabia e ira, gritaba por el fuego, y por todo, en ese
momento el fuego era lo menos doloroso que sentía. Miró a Shoto y sabía que debía matarlo, todo había
sido por su culpa.

—¡¡NO DEBISTE NACER!!

Fue tras decir esa frase, que envuelto en llamas se lanzó a atacar a Shoto, lleno de rabia.

Endeavor, que había saltado a atacar a All For One vio como el villano flotaba y se alejaba de él,
mientras se reía.
JET BURN

Un puño de fuego, lanzado por el héroe fue esquivado por el villano, sonando una fuerte carcajada.

—¿Número uno?...

Usando la inercia del golpe, se envolvió en fuego y volvió a cargar contra el villano, aumentando su
velocidad y esta vez estrellando su puño en la mascara de All For One, rompiéndola parcialmente,
dejando al descubierto su cara desfigurada.

'La mascara que lleva All For One le permite respirar, pues ha perdido los orificios respiratorios', esas
palabras resonaron en la mente de Endeavor, recordando el informe. Al ver algo aturdido al villano
volvió a cargar contra él, asestándole varios puñetazos consecutivos en la cabeza, lo que provocó que su
mascará se rompiese por completo.

El villano flotó hacia atrás, sujetando su cara, la cual empezaba a sangrar mientras se reía, con una
sonrisa de locura y superioridad.

—Es admirable que puedas darme, he reducido mi poder al dividirme, pero yo soy el original, por lo que
tengo mas poder que los demás, pero aun así, has conseguido dañarme... al final si pareces un buen
sucesor de All Might... a ver cuanto dura.

Al acabar la frase y con velocidad alzó su mano, de la cual salieron unas palcas negras que fluyeron a
gran velocidad hacia Endeavor, las cuales atravesaron parte de su brazo y pierna, haciendo que la sangra
saltase. Tras un grito, Endeavor agarró esas palcas con sus mano y las destruyó.

HELL SPIDER

De los dedos del héroe numero uno unos hilos de fuego salieron y rodearon al vilano, al cerrar la mano
los hilos comenzaron a quemar y seccionar partes del traje de All For One; al verlo retroceder, Endeavor
se acercó mas a él y cruzando miradas con él cargó su máximo poder.

PROMINENCE BURN

Una gran bola de fuego cubrió la zona, cubriendo al Rey Demonio, destruyendo los edificios cercanos, al
igual que parte del asfalto, que se rompió y derritió, dejando un agujero en el suelo.

A los pocos segundos, tras disiparse el fuego, Endeavor estaba de rodillas en el suelo, sus heridas
sangraban, pero no eran graves, alzó la vista y su sangre se heló. Una barrera cubría a All For One, la
cual lo había protegido del ataque devastador. Se comenzó a reír, mostrando sus grandes dientes.

—Al final te sobreestimé, no eres mas que basura, Endeavor.

All For One alzó su mano y en la que empezó a surgir una especie de hélice de aire, una espiral de
energía unida a unos rayos de color azul, convirtiéndola en una cuchilla de aire ,que sin mas, lanzó contra
el número uno.

La hélice espiral pasó a escasos centímetros de Endeavor, seccionando parte de su oreja y dañando su
hombro y brazo, el solo toque de esa espiral le hizo salir disparado hacia atras y estrellarse contra una
pared, haciendo saltar polvo y escombros. El villano miró y antes de que le polvo se disipase, de dentro
de esa cortina salió algo disparado hacia él a gran velocidad. Con furia, cólera y odio, Endeavor cargaba
contra él alzando el puño.

JET BURN
El héroe, al llegar a donde estaba el villano lo atravesó, sorprendiendose de ese hecho, al pasar a través
de él se volteó y flotando con sus llamas se quedó frente a él. Vio en la cara del villano algo, ya no
sonreía, si no que estaba serio, ese momento le descolocó, ¿lo había atravesado? ¿Cuántos quirks tiene
este desgraciado?

Entonces la expresión de All For One cambió a una gran sonrisa.

—Los siento Endeavor, pero debo irme... ¿Qué pasará si un activador se apaga de golpe? —el villano
dijo esto con soberbia y sarcasmo —¿puede explotar? Pobre pequeño Toya, va a morir pensando que se
llegó a enamorar de su hermanito... que pensa...

Al acabar esa frase All For One se esfumó ante los ojos del héroe número uno, dejándolo confuso y algo
alterado por esas últimas palabras. Tuvo un instante para pensar, lo único que vino a su mente fue los
últimos momentos de Hawks, el como lo había protegido y había muerto frente a él, y ese malnacido de
All For One no le había dado ni un instante para lamentarse ni para sentir su perdida. También destacaban
esas últimas palabras de All For One, ¿Qué quiso decir con eso de que Toya moriría pensando que se
había enamorado de su hermano?

—Maldito...

Apretando el puño por la rabia, vio como a lo lejos un gran fogonazo de color azul se alzaba entra las
nubes.

—Shoto...

Algo alejados, Dabi lleno de rabia e ira volvió a extraer esas patas de araña de su espalda, las cuales
usaba para atacar a Shoto, que esquivando a duras penas daba pasos hacia atrás, lo atacaba tan deprisa
que apenas podía lanzar hielo o fuego.

Ya les habían advertido que All For One les habría dado quirks extras a todos, por lo que no le extrañó
ver esas cosas que le salían de la espalda. Cuando dos de ellas se juntaron para hacer un ataque mas
potente, pero mas lento, Shoto aprovechó y usando su fuego se impulsó para ganar distancia entre ellos.

—Toya, por favor, escúchame.

Dabi estaba encolerizado, su rabia, unida a la gran cantidad de fuego que lo cubría le hacía imposible
escuchar a su hermano. Ese fuego, que poco a poco estaba empezando a quemar mas su piel y su ropa,
dándole cada mas el aspecto de un esqueleto, su piel se derretía y carbonizaba, sus rasgos se perdían entre
la carne quemada.

Shoto tomaba distancia, en parte no quería dañarlo mas, pero no je estaba dando opción, alzando su mano
derecha lanzó varios bloques de hielo a sus pies para frenarle, pero fue entonces cuando Dabi comenzó a
volar usando sus llamas, al igual que hacían Shoto y Endeavor.

La zona donde estaban combatiendo empezaba a caldearse debido a las temperaturas, pues el fuego de
Endeavor, unido al de Dabi y al de Shoto había hecho que las temperaturas aumentasen, lo que era
perjudicial para todos, especialmente para Shoto, el cual no podría estabilizar su hielo.

Shoto comenzó a sudar, notando enseguida que algo iba mal, antes de la batalla, ya había hablado con su
padre de esta posibilidad, pues este grupo se hizo para enfrentarse a Dabi, lo que debían hacer era
encerrarle en hielo, no lo dañaría y estaría preso, misión que debido a al calor se había puesto mas
complicada.

—Hermano, por favor... escúchame... —Shoto usaba hasta la ultima oportunidad que tuviese para intentar
convencer a su hermano y no tener que luchar contra él.
Una potente llamarada de fuego impactó contra él y lo lanzó hacia atrás. Pudo levantarse con rapidez y
mirar la frente, hablar con él parecía imposible, estaba demasiado cegado y rabioso, solo quedaba pasar a
la acción.

—Los siento, hermano.

Miró a su alrededor, había demasiado calor y apenas podría concentrarse, sabía que a potencia de fuego
no podría vencerle, y el hielo ahora mismo era muy inestable. Mientras miraba, detrás de Dabi pudo ver
el cuerpo de Hawks, en el suelo, con esas alas blancas, manchadas de sangre. Debido a la situación, no
había tenido tiempo de asimilar nada, el quería a Hawks, no como quiere a Izuku, es un cariño mas
fraternal, era como su hermano mayor, incluso cuando tuvo esa relación con su padre, le dijo que le
gustaba ls idea de que fuese su segundo padre.

Había visto como su hermano lo agarraba en brazos y como se despedían, realmente entre ellos había
habido algo grande, el mismo Hawks habló con él al respecto, pero al estar con su padre pensó que ya no
habría nada, que lo que sentía por Dabi había desparecido, igual que le pasó a él. Pero al escuchar a All
For One y saber que todo lo que sintió por su hermano fue todo obra de un quirk, y que al parecer el amor
de Keigo era real, le confundió mas.

Por un momento sintió ganas de llorar, ver muerto a Keigo le estaba afectando, pero en ese momento no
podía permitirse esto, debía vivir, se lo había prometido a Izuku y a Bakugo... debía vivir para que Izuku
le contestase a ese beso que le dio. En el fondo sabía que no tenía nada que hacer, pero ese rayo de
esperanza le sirvió para enfrentar a su hermano.

Recobrando un poco el sentido, pensó en el plan, lo primero era rebajar la temperatura, por lo que
concentró todo su ser en su parte derecha y alzó el brazo, creado un gran pilar de hielo, superando los
diez metros de altura. No paso mucho hasta que el calor del ambiente comenzó a derretir el pilar de hielo,
y esos vapores friso poco a poco comenzaron a reducir la temperatura.

Dabi se abalanzó sobre el pilar y con una potente llamarada lo consiguió partir en dos, gracias a que
Shoto estaba alejado y que pudo anticipar el golpe pudo alejarse aun más antes de que ese trozo de hielo
cayese sobre él. Al destruir la mitad del gran bloque de hielo y hacerlo caer al suelo, hizo que nuevos
vapores fríos se dispersasen por la zona

La temperatura ya era perfecta, aunque sabía que por las llamas de Dabi eso no duraría para siempre,
debía concertar bien sus esfuerzos y debía reducirlo antes de que la temperatura volviese a subir, echó de
menos a Natsuo, ya que el podría cambiar el ambiente en un momento.

Usando su lado de fuego como propulsor comenzó a flotar y esparcir mas hielo paro toda la zona,
haciendo que la temperatura bajase aún mas. Dabi, que seguía flotando envuelto en llamas azules, se
lanzó en picado contra Shoto, impactando con él y lanzándolo al suelo. Shoto se repuso del golpe y se
puso de pie, volviendo a mirar a su hermano flotando sobre él, completamente ido, no sabía si seguía
siendo él o estaba volviendo a ser controlado como antes.

Era el momento, el hielo cada vez se derretía mas despacio, y eso era porque las llamas de Dabi estaban
perdiendo fuerza. Shoto tomó aire, miró con decisión a su hermano y extendió sus dos brazos. De las
puntas de sus dedos, el hielo y el fuego se activaron al mismo tiempo, cubriendo cada parte de su cuerpo,
haciendo así que Shoto estuviese mitad cubierto de hielo y mitad cubierto de fuego.

—¡¡HERMANO, AUN ESTÁS A TIEMPO, POR FAVOR, DETENTE!!

PROMINENCE BURN

Shoto vio como Dabi imitó el super movimiento de su padre y envuelto en llamas aun más fuertes se
precipitó hacia él gritando.
El pequeño de los Todoroki, vio que no había mas remedio y potenció sus dos lados.

POSPHOR: GRAN GLACIAR AEGIR

El choque entre los dos hermanos provocó un gran fogonazo de color azul absolutamente violento que
arrasó con todo lo que había a su alrededor, para pocos segundos después el azul volverse rojo y una capa
hielo cubrir toda la zona, apagando las llamas de Dabi y aprisionándolo dentro de un bloque de hielo,
mientras el fuego y el hielo seguían expandiéndose por toda la zona de forma violenta.

Una vez el hielo y el fuego dejaron de fluir, Shoto cayó de rodillas, exhausto; era la primera vez que
usaba ese ataque y lo había agotado.

—¡¡SHOTO!! —Endeavor aterrizó a su lado y le pasó el brazo por el hombro —¿estas bien?

—Si... mira —dijo señalando al frente, al gran bloque de hielo. Endeavor miró y se sorprendió al ver
encerrado en el hielo a Dabi, completamente quemado, sin apenas pelo y su ropa completamente
desparecida, su cuerpo carbonizado, pareciendo mas un esqueleto que una persona.

Enji se levantó y se acercó al bloque de hielo y puso una mano en él, miró a su hijo, su aspecto y estado,
esperaba que pudiesen hacer algo para ayudarlo. Mientras miraba, pudo ver un leve resplandor en el
estómago de Dabi. El hielo comenzó a resquebrajarse, rompiéndose, asustando a Shoto, ya que el sabía
que ese hielo era especial y era muy difícil romperlo.

¿Qué pasa si un activador se apaga de golpe? ¿puede explotar?

Esas palabras resonaron en la mente de Endeavor, y cuando comprendió era tarde, pues la explosión
retumbó y destrozó el hielo, lanzando piezas afiladas contra él y su hijo.

DARK SHADOW

Un muro de oscuridad cubrió a los Todoroki, Endeavor miró tras el y vio a Tokoyami y Jiro, que heridos
se acercaban. La explosión fue bestial, destrozando todo a su alrededor y gracias a Dark
Shadow pudieron protegerse.

Una vez cesó la explosión, Endeavor se libró de la protección de Dark Shadow y vio como el cuerpo de
su hijo, flotaba para acto seguido caer al suelo, el corrió y lo agarró en brazos evitando así que cayese del
todo.

—¡TOYA!

Jiro se acercó y usando su quirk lo conectó con el cuerpo del villano y casi imperceptiblemente pudo oír
un leve y sutil latido.

—Está vivo, pero muy débil...

Endeavor se levantó con su hijo en brazos.

—¡¡Debemos ir a un hospital, rápido!! —decía histérico, con el cuerpo de su hijo en brazos.

—Papá... espera.

Shoto se acercó ayudado por Tokoyami, pues estaba muy cansado.

—Shoto, no hay tiempo, tu hermano...

—Papá, por favor...espera...


Todoroki se acercó y puso su mano derecha en el pecho de Dabi, activando hielo, criogenizándolo.

—Así aguantará mas...

—Shoto...

El pequeño de los Todoroki acabó desmayándose en brazos de Fumikage.

—¡¡SHOTO!!

Mientras esperaban a los refuerzos, el cuerpo congelado de Dabi descansaba al lado del cuerpo inerte de
Hawks, los cuales eran observados por un Endeavor lloroso, mientras sostenía a su hijo pequeño en
brazos.
...LA VIDA SE APAGÓ
Izuku fue el primero en atravesar el portal, seguido por Bakugo, Edgeshot, Mirko, Best Jeanist, Nejire y
Tamaki, los cuales poco a poco aterrizaron en la zona elegida para el combate contra Shigaraki.

Se encontraban en una isla en medio del mar, sitio elegido para que en caso de que Shigaraki usase
su Deterioro ninguna ciudad se dañase.

Pero no tenían tiempo para admirar el paisaje, pues, frente a ellos el blanquecino pelo de Tomura ondeaba
y miraba a los héroes con una sonrisa psicótica en la cara. A su lado, Lady Nagant adoptaba una pose
chulesca, alzando su brazo y extrayendo su cañón.

Durante unos instantes, héroes y villanos se miraron y no fue hasta que el ruido de un cañón retumbó en
el aire que no empezó la batalla.

Mirko dio un potente salto y estrelló una patada entre los dos villanos, separándolos y haciendo que Best
Jeanist, Nejire y Tamaki se lanzarán a por Lady Nagant mientras el resto se enfrentaba a Shigaraki.

Caminado por el aire mientras esquivaba las ondas y fibras, Nagant se alejaba de los héroes, y cada vez
que podía disparaba, y nunca fallaba, salvo que esta vez las fibras de Best Jeanist frenaban las balas antes
de impactar contra ellos.

Tamaki usaba unas alas blancas para acercarse a ella y con unos tentáculos intentar golpearla, pero la
mujer era rápida y lo podía esquivar sin problemas. Nejire volaba cerca de ella y lanzaba sus ondas,
algunas impactaban en la villana, pero debió a su Air Walk, regalo de All For One no caía y siempre se
mantenía suspendida en el aire.

Aprovechando la inactividad de los héroes durante su aparente caída y ganando velocidad, extrajo su
cañón y apuntó justo en la cabeza de Best Jeanist, pero Tamaki pudo anticiparse y convirtiendo su mano
en un gran caparazón de tortuga creó un escudo.

—Gracias —dijo le rubio, mientras Tamaki aterrizaba sobre unos árboles y se giraba.

—Yo quiero irme a casa.

—Tamaki, no digas eso... esto es genial —dijo Nejire mientras volaba cerca de él.

—Realmente quería graduarme —dijo Tamaki mirando a la chica —y quería pasar el tiempo con Mirio...
pero ahora no se si podré volver.

Lady Nagant, a varios metros, alejada y sobre sus cabezas, miraba como se habían puesto a hablar entre
ellos, haciéndola enfadar, ya que daba la sensación de que la ignoraban o que la consideraban tan débil
que podían pararse a hablar, por lo que, furiosa, retrocedió y ajustando la mira, disparó justo hacia Nejire.

Tamaki y Jeanist se miraron, había funcionado el plan de enfadarla, por lo que Nejire se apartó en cuanto
oyó el ruido del cañón, y usando nuevamente el caparazón creó un escudo, en donde la bala rebotó y Best
Jeanist usó sus fibras para agarrar esa bala y lanzarla contra ella, dañándola en una pierna, haciéndola
soltar un grito.

—¡¡MALDITOS!!

Nejire aprovechó el momento y la lanzó una potente onda contra ella, haciéndola perder el equilibrio y
esta vez sí, cayéndola al suelo, en cuanto vieron el polvo y le estruendo del golpe, los tres corrieron y
volaron hacia allí.

Al llegar vieron la zona donde había caído, se podía apreciar en la arena el golpe, pero Lady Nagant no
estaba allí. Miraron a todas partes, poniéndose en guardia.
—Estúpidos héroes, estoy harta de vosotros —dijo la voz de la mujer entre los árboles.

Best Jeanist dio un paso al frente.

—Se que tú también eras una heroína, ¿Qué te pasó?

—Vi lo podrida que está esta sociedad de héroes, donde solo les mueve la fama, el reconocimiento y el
dinero. Los héroes de verdad escasean...

—Nosotros estudiamos para ser buenos héroes —dijo Nejire.

—Lo que tu digas, en cuanto dejéis la academia y entréis en una agencia series iguales que todos, solo
importará el dinero, no importará las vidas de las personas.

Mientras Nagant hablaba, escondida entre los arboles, en su mente vino aquel recuerdo donde unos niños
se acercaban a ella y no pudo darles la mano porque las veía manchadas de sangre.

—Estoy harta... —dijo la mujer, dando un golpe con su puño en un árbol, mientras que con su otra mano
sujetaba su pierna, que sangraba por el impacto de la bala —vosotros no sabéis ni la mitad de lo que
realmente es esta sociedad, donde solo importa lo perfecto, y cuando alguien se desvía se le aparta. Y yo
era la encargada de hacerlo, mis manos tienen la sangre de varios héroes.

Best Jeanist alzó la voz perdiendo los nervios.

—¡¡Kamui, Mt. Lady y Midnight eran buenas persona y buenos héroes, no merecían morir!!

—¡¡¡ME DA IGUAL!!!

De detrás de un gran árbol, Lady Nagant salió impulsada, al mismo tiempo que extraía su cañón y
apuntaba a la cabeza de Jeanist, fue entonces cuando una gran cantidad de tentáculos rodearon a los tres
héroes.

CHIMERA KRAKEN

La bala perforó uno de los tentáculos, amortiguando el golpe y no llegando hasta el héroe, estos
tentáculos se apartaron para dejar libre a Tamaki, que miró a la mujer.

—Por favor, no sé que te ha pasado, pero nosotros no tenemos la culpa... ¿Por qué ayudas a los villanos?

—Sois unos mocosos estúpidos, no entendéis nada de la vida... —la mujer veía su mente turbada, sin ser
capaz de unir pensamientos.

—¿No será...?

El héroe número tres saltó y lanzó sus fibras alrededor de la cabeza de la mujer, cubriéndola por
completo y cerrando los ojos.

—Lo sabía... —miró a los chocos —está siendo controlada —Hado, lanza una onda sónica a la cabeza,
rápido.

Nejire asintió y sobrevoló para juntar unos sus brazos y lanzar esa onda. Y a pocos metros de impactar
con la mujer, esta se libró de las fibras y usando el Air Walk subió por el aire como si fuese una escalera,
extrajo su cañón y apuntó.

TRI-BULLET ROUGE
Tres balas salieron a toda velocidad del cañón, tan rápido que ninguno las pudo evitar, a Best Jeanist le
dio en el hombro, a Tamaki y Nejire en la pierna, haciendo caer a los tres al suelo.

—Basta de estupideces —dijo la mujer y volvió a apuntar, esta vez a la cabeza del chico de orejas
puntiagudas, sin percatarse que bajo sus pies, una cara empezó a emerger del suelo. Fue tarde cuando un
puñetazo impactó en su barbilla haciéndola saltar por los aires y sorprendiendo a los héroes. Tamaki abrió
los ojos al ver aquella capa roja ondeando y ese inconfundible cabello rubio alzándose dese le suelo.

—¡¡MIRIO!!

Aun en el aire, tras haber salido impulsado de la tierra, volvió a golpear a la villana, esta vez contra el
suelo, estampándola contra un árbol. Tras eso se acercó a sus compañeros.

—Siento llegar tarde...

—Mirio... —los ojos de Tamaki brillaban, estaba a punto de llorar.

—¿Qué haces aquí?... ¿y has recuperado tu quirk? —Nejire también se alegraba de verlo, pero su
sorpresa era mayúscula.

—Ya te lo contaré luego —miró a Tamaki y le dio la mano —vamos a acabar esto.

Se volteó para mirar hacia Lady Nagant, que con dificultad se había levantado y miraba a todos los
héroes con un ojo cerrado y con algo de sangre corriendo por su cara.

—Lemillion —llamó Best Jeanist —debemos detenerla, está siendo controlada.

—Hecho —dijo con una sonrisa y levantando el dedo pulgar —estad atentos —les dijo a sus dos
compañeros.

Tras hablar un instante, Mirio salió corriendo hacia Lady Nagant; ella al verlo lo apuntó con su cañón y
disparó y su cara se convirtió en una mueca de sorpresa al ver como la bala lo atravesaba sin dañarlo.
Tras él, Tamaki volvió a activar el caparazón para repeler la bala mientras Mirio, ya a la altura de la
mujer agarró el cañón y de un fuerte golpe lo destrozó.

—¡¡AHORA!!

Nejire salió de detrás del rubio y lanzó sus ondas a al cabeza de Lady Nagant, la cual comenzó a
convulsionar en el momento que la energía la empezó a rodear. Ahí fue cuando el controlador se apagó y
Best Jeanist se acercó y la apresó con sus fibras, atándola de manos, brazos y piernas.

Una vez reducida se volvieron a juntar, Mirio y Tamaki se estaban acercando para abrazarse cuando a lo
lejos una gran explosión asoló toda la zona, y la onda expansiva llegó hasta ellos expulsándolos y
haciendo que se golpeasen de forma violenta con piedras y árboles quedando todos inconscientes.

Cuando Mirko golpeó el suelo entre los dos villanos, Lady Nagant y Shigaraki saltaron en direcciones
opuestas, mientras el grupo contra Nagant se alejaban; Izuku, Bakugo, la propia Mirko y Edgeshot
perseguían a Tomura. No tardaron en advertir que la velocidad de Shigaraki era bástate superior a la de su
último encuentro, por lo que en ese tiempo, había aumentado su sincronización con All For One y sin
duda le habría traspasado nuevos quirks.
Mientras perseguían al villano vieron como este, alzaba su mano y tocaba el suelo, con intención de usar
su Deterioro potenciado, pero la mueca de sorpresa de Shigaraki se hizo patente al ver que no sucedía
nada, y miraba a los héroes que se lanzaban hacia él, al mismo tiempo que algo alejado y a su misma
altura una risa estridente se escuchaba.

—¡¡¡¡Eso no te lo esperabas eh, MALDITO!!!!

Monoma reía y se burlaba de Shigaraki, sobre las ramas de unos árboles mientras sus ojos brillaban en un
tono rojizo, consecuencia de copiar el Borrar de Aizawa.

Aprovechando la confusión de Shigaraki, los héroes se lanzaron a atacarlo; Bakugo lanzó varias
explosiones contra él, dándole de lleno, Mirko aumentó la musculatura de sus piernas y le asestó una
patada descendente desde el cielo que lo estampó contra el suelo; Edgeshot se plegó hasta ser una fina
línea de papel y atravesó sus tendones para impedirle moverse e Izuku, usando el Látigo Negro, lo
envolvió y lo lanzó por los aires, cargando el One For All.

DETROIT SMASH

El golpe fue directo al estómago de Tomura, que tras salir despedido por la potencia del golpe, Izuku
tensó el látigo y lo volvió a estrellar contra el suelo, haciendo saltar fragmentos de piedras, arena y
sangre.

Flotando sobre su cabeza, Izuku contemplaba el agujero donde yacía el cuerpo de Shigaraki.
Rápidamente, Bakugo, Edgeshot y Mirko se acercaron, rodeándolo. El villano parecía inmóvil.

Mientras se acercaban y sin apenas poder hacer nada, algo salió de donde yacía Shigaraki, una potente
onda de aire golpeó levemente a Mirko y la cayó al suelo, todos miraron al ver que esa estela de aire la
provocaba el mismo Shigaraki, que de un saltó se dirigió a toda velocidad hacia la posición de Monoma.

Antes de poder reaccionar y sin saber como era posible que Tomura pudiese moverse a esa velocidad,
sabiendo que Monoma estaba borrándole los quirks, el villano se plantó justo enfrente del rubio y con un
potente golpe, directo en su pecho lo lanzó contra un árbol cercano quedándolo inconsciente,
recuperando así todos sus quirks.

Bajando del árbol y mientras veía como todos se acercaban, al bajar del árbol se agachó y tocó el suelo
con su mano, activando el Deterioro potenciado, comenzando a desintegrar todos los aboles a su
alrededor y viendo como las grietas se acercaban a ellos; Izuku, que usaba Flotar, usó el Látigo
Negro agarrando a Mirko, para hacerla flotar, mientras que Bakugo y Edgeshot usaban sus quirks para
evitar aquello.

En menos de unos segundos, gran parte de la isla fue destruida; Shigaraki al ver que eso no había
funcionado dio otro potente salto y alzó las dos manos, para que a su alrededor empezase a acumularse
aire, girando y haciendo aparecer una espiral que lanzó con violencia, impactando con Mirko, la cual
salió despedida y al estrellarse contra el suelo, se rompieron su brazo y pierna mecánica, dejándola herida
en el suelo.

Edgeshot se plegó y se lanzó como una flecha hacia su pecho arpa intentar perforar su corazón, pero al
llegar, una barrera cubrió el cuerpo de Tomura haciendo rebotar al héroe. Tomura lo miró y alzó su mano
lanzando unas ondas de aire que lanzaron al héroe bastante lejos de allí.

Izuku y Bakugo acabaron frente a él, los tres se miraban, el viento levantaba algunos fragmentos de
madera destruida, polvo y arena; y unas placas de color negro se propulsaban de las manos de Shigaraki
directas hacia los dos adolescentes, los cuales las pudieron evitar, Bakugo usó sus explosiones para
impulsarse lejos, mientras que Izuku usaba Flotar y gracias al sensor de peligro, que estaba volviéndose
loco, pudo vitarlo. Se acercó a Bakugo y activando la Pantalla de Humo, ambos se lanzaron contra
Shigaraki con la idea de usar el humo para evitar que los vieran, pero Shigaraki al ver el humo, alzó su
mano y unas ondas de aire salieron de ella, disparándose le humo y goleando a los dos chicos.

Pudieron reponerse del golpe, y esta vez, separándose para intentar rodearlo, Izuku se quedó en el sitio
haciendo sentadillas mientras Bakugo, lanzaba explosiones con intención de distraerlo, mientras el
peliverde cargaba el Fa Jin. Pareció funcionar porque Shigaraki se desvió y de otro salto se plantó justo
delante del rubio sorprendiéndole; por un momento el tiempo se detuvo, la mano de Shigaraki iba directa
al cuello de Bakugo, que debido a que usaba sus manos para impulsarse no le daba tiempo igualar la
velocidad de Shigaraki, por lo que no podía evitar que lo agarrase y a escasos centímetros, un
potentísimo golpe impactó con Shigaraki lanzándolo varios metros y haciendo que se estrellase contra el
suelo.

Con gotas de sudor en la frente, Bakugo miró a su lado para ver como Izuku volvía a su posición después
de golpear a Shigaraki.

—¿Estas bien, Kacchan?

—Si, gracias, vamos.

Nuevamente centrados, fueron directos hacia Shigaraki, que empezaba a levantarse, viendo como sus
heridas se regeneraban al instante. Harto de perder el tiempo, miró las dos estelas que se acercaban a él y
alzó su brazo, donde una energía de color rojo empezaba a recubrirlo, la energía comenzaba a fluir desde
su hombro hasta la palama de su mano, en la cual unos extraños aros comenzaban a girar sobre si
mismos, creando en el centro una esfera de color negro que poco a poco iba creciendo hasta ocupar la
totalidad de la palma de su mano.

El sensor de Izuku se activó al máximo, pero fue tarde pues una abismal masa de energía impactó contra
él y Bakugo lanzándolos lejos, rasgando sus ropas y destruyendo parte de su equipo, tanto sus guantes y
botas como las granadas de mano de Bakugo. Ambos cayeron al suelo mientras piedras, arena y polvo
caía sobre toda la explanada, viendo el destrozo que esa energía había generado.

Izuku alzó un poco la cabeza para ve como Shigaraki se acercaba a él.

—Estoy harto de jugar con mocosos. Dame de una vez el One For All.

Izuku apenas se podía mover, estaba demasiado dolorido, con un ojo cerrado por el dolor miraba como el
peliblanco se acercaba a él hasta que se quedó a un paso de pisarle la cara. Tomura levantó su mano y el
orificio de su palma comenzó a brillar mientras la bajaba para tocar al adolescente.

HOWITZER IMPACT: PLUS ULTRA POWER

A un costado de Shigaraki, Bakugo se lanzó para interponerse entre él e Izuku, lanzándole su ataque mas
poderoso, el cual hacía que todo el sudor generado en sus manos explotase contra el enemigo, arrojando
primero unas gotas de ese sudor por sus guantes que se adherían al cuerpo de la víctima y explotaba.

Pero, un brillo cubrió a Shigaraki, usando un quirk Espejo, haciendo rebotar la explosión de Bakugo,
dañándolo a él mismo, haciendo explotar cada gota de sudor de su cuerpo, siendo la explosión mas
dañina una cerca de su pecho que hizo estallar su corazón.

Bakugo salió despedido soltando una gran cantidad de sangre, quedándose inmóvil en el suelo. Izuku,
que vio todo lo sucedido, sus ojos dejaron de brillar, comenzó a temblar y con la mirada perdida su
conciencia se esfumó y algo en su interior se rompió
Recuerda que si recibes un golpe mental fuerte, la barrera de estos recuerdos se romperá, nosotros no
podemos hacer ya nada por restaurarla, ten cuidado.
...Y LA OSCURIDAD GANÓ

En lo mas profundo del One For All, una burbuja, en la que se apreciaban unas grietas, estalló, y de su
interior, una cantidad inmensa de energía oscura comenzó a fluir por toda la zona, cubriendo todo de
oscuridad.

En el exterior, Izuku, completamente ido, miraba a lo lejos el cuerpo ensangrentado de Bakugo, mientras
tras de él, Shigaraki se reía a carcajadas. La oscuridad comenzó a fluir por el cuerpo del peliverde, y el
látigo negro se disparó, descontrolándose, haciendo que Tomura saltase y se alejase de allí. La mirada de
Izuku, sin vida ni brillo, enfocó al villano y la energía oscura comenzó a cubrir el cuerpo del chico,
envolviéndolo de una especie de caparazón negro del cual infinidad de látigos se descontrolaban
golpeando a todo a su alrededor.

.....

Mientras en el exterior, la oscuridad consumía a Izuku, en el interior, el chico se encontraba rodeado por
una burbuja negra, la cual estaba completamente rellena de una sustancia negra que ahogaba al peliverde,
que golpeaba las cavidades de esa esfera con intención de romperla, pero sin ningún resultado.

Aquella esfera vibraba y emitía una luz negra extraña, también estaba recubierta de oscuridad. Alrededor
de esa esfera, los portadores miraban impotentes la escena de Izuku ahogándose en esa sustancia, pero
ellos no podían hacer nada, ya gastaron su baza en sellar los recuerdos traumáticos y le advirtieron que
tuviese cuidado de no recibir ningún golpe emocional fuerte, porque si no, la burbuja estallaría y todos
los recuerdos traumáticos se volverían energía oscura y sumada a la potencia del One For All, seria
devastadora.
Desde el interior de la esfera, Izuku podía ver a los portadores, intentaba llamarlos pidiendo ayuda, pero
cada vez que abría la boca sentía que esa sustancia entraba dentro de él, esa sustancia que poco a poco
estaba quitándole la vida.

—¡¡Chico, no podemos hacer nada!! —gritaba el quinto portador que azotaba esa esfera con su látigo
negro, pero sin resultados.

—Midoriya... —el primer portador tocaba la espera con sus manos —solo tú puedes arreglar esto, esta
energía está formada por tus recuerdos, debes afrontarlos y hacerlos desaparecer. Es difícil, pues son muy
dolorosos, pero debes ser fuerte.

Unos pasos mas atrás, el segundo portador miraba con el ceño fruncido hacia le peliverde, que luchaba
por no ahogarse, miraba a sus compañeros, que a excepción del vestigio de All Might, que al no estar allí
de forma presente, apenas tenía consciencia, todos lo miraban con preocupación e importancia.

Apretando los puños se acercó a Yoichi y le puso una mano en su hombro para apartarlo suavemente,
quedando ahora frente al peliverde tras la esfera.

—Niño, te avisamos lo que podía pasar y ahora estás viendo lo que sucede. Confiamos en ti por algo,
sabemos que puedes salir de ahí sin ningún problema, solo debes ser fuerte —el segundo dejó de hablar
cuando notó una mano en su hombro y al desviar un poco la mirada atrás vio la cabellera blanca de
Yoichi y como le sonría, cerró los ojos y volvió a mirar a Izuku —Confiamos en ti, noveno"

Desde dentro de la esfera Izuku no escuchaba nada, pero no le hizo falta, pues al ver la expresión del
hombre, supo lo que le estaba diciendo, por un instante, sintió que dejaba de ahogarse y miró a todos los
portadores, centrándose en la esencia de All Might, aquella figura efímera de color amarillo.

'TÚ TAMBIEN PUEDES SER UN HEROE'

Izuku cerró los ojos, si donde se estaba ahogando eran sus propios recuerdos, él era el único que podía
detenerlo, apretó mas los parpados y desoyendo su instinto pensó en aquel tiempo en el que estuvo
encarcelado, donde todos esos recuerdos nacieron.

Al abrir los ojos estaba tumbado en el suelo, sus manos estaban atadas y él mismo estaba sin ropa y
frente a él, Dabi se acercaba, lo único que llevaba puesto eran sus pantalones, con una sonrisa malvada se
arrodilló y lo agarró del pelo.

—Vamos a divertirnos, pelo moco.

Izuku comenzó a temblar, vio como el villano se llevaba la mano al pantalón y comenzaba a
desabrocharlo, intentó forcejear, intentó gritar, pero algo tapaba su boca. Comenzó a llorar y eso atrajo la
atención de Dabi, que había dejado desabrocharse el pantalón para mirarlo.

—¿Vas a llorar? —comenzó a reírse —me gusta que lloren... me gusta que supliquen... —la mano con la
que Dabi tenía agarrado le pelo del chico la giró para girarle la cabeza y ver como atado a una pared,
Todoroki, intentaba apartar la mirada, mientras se retorcía.

No tardó en sentir como algo se introducía dentro de él, al mirar vio como Dabi empezaba a envestirlo de
forma salvaje, mientras él gritaba y lloraba. De forma desesperaba miraba a todos lados, miraba a
Todoroki, suplicándole que de alguna forma lo ayudase, aunque sabía que no podría.

De alguna forma, supo que, en ese momento, algo en él se rompía y pido ver como tras Dabi surgía una
sombra negra, que con unos ojos rojos lo miraba; la sombra no era amenazante, es mas podría decir que
le daba paz. Cerró nuevamente los ojos mientras le villano seguía violándolo.
Al abrirlos, estaba nuevamente atado en la pared de esa celda, desnudo y con las manos atadas a la pared,
con la boca otra vez obstruida con algo. Frente a él, Dabi se arrodillaba frente a Todoroki y le agarraba
del pelo y le decía algo que no era capaz de escuchar, para acto seguido comenzar a golpearle de forma
violenta, viendo como de la cabeza de su amigo comenzaba brotar sangre, pudo ver como el villano le
rompía los brazos, como con una cuchilla rasgaba su piel, como clavaba unos palos es sus ojos y los
extraía para lanzarlos al suelo y dejar un globo ocular de color azul frente a él, mirándolo.

Contemplando el ojo de su amigo en el suelo, volvió a sentir esa sensación de rotura y al alzar la vista
volvió a ver esa sombra de ojos rojos, esta vez frente a él, como agachada y mirándolo. Las lágrimas y el
temblor se esfumaron al ver esa sombra, nuevamente le producía paz. Intentó hablar, pero se detuvo al
ver como esa sobra alzaba lo que parecía una mano y la ponía en la mejilla del peliverde.

Al sentir ese tacto, sus ojos se abrieron, pues un inconfundible olor llegó a sus fosas nasales, un olor
dulce, que provenía de las manos de esa sombra.

—¿Kacchan?

Al decir ese nombre mentalmente, una luz estallo en esa sala, transportándolo a un espacio vacío, sin
nada a su alrededor únicamente era visible el suelo, que era de color rojo sangre, en el centro de la sala,
esa sombre se encontraba erguida, mirándolo con esos penetrantes ojos rojos. Izuku, que ahora era libre
de moverse, se acerca a él con cuidado, lleva su mano a lo que sería le pecho de la sombra y al posarla,
notó el latir de un corazón y es entonces cuando una ola de calor, seguridad y protección invadió al
peliverde, que se lanza a abrazar a esa sombra, y en cuanto sus brazos lo rodearon, la oscuridad se
esfumó y tomó la forma del cuerpo de Bakugo, que alzó los brazos y abrazó también al chico.

—Bien hecho, Izuku.

—Kacchan...

Sus labios se tocaron y fue entonces cuando se oyó un crujir de cristales y al abrir los ojos otra vez, vio
ante sus ojos como la esfera donde estaba encerrado se rompía liberándolo y cayendo al suelo, donde los
portadores se acercaron a ayudarle.

Sin perder tiempo, agradeció a todos los portadores y al levantarse, sus ojos se abrieron aún mas cuando
vio a Katsuki allí, junto al resto de portadores, envuelto en una especie de aura naranja, lo miraba con
calma y una sonrisa.

—¿Kacchan?, ¿Qué haces aquí?... ¿Cómo es posible?

Aquel Bakugo no podía hablar, era igual que el vestigio de All Might.

—Es simple —dijo el primero —el One For All es un quirk que une corazones. Yo lo conecté con él —
dijo señalando al segundo portador, que giraba la cabeza algo avergonzado; All Might lo conectó contigo
en el momento que te hizo su sucesor, y tú lo has conectado con este chico y sin necesidad de confiarle
el One For All.

Izuku no sabía bien que decir, pero estaba feliz por ver a Bakugo allí, iba a avanzar otra vez, cuando el
segundo portador lo detuvo.

—Chico, no hay tiempo. Tus amigos te necesitan, debes volver, pero antes de irte debo admitir que me
has sorprendido, acabas de activar el 100% del One For All, por lo que accedes a mi quirk, úsalo bien.

Izuku agradeció a todos y se concentró para salir de allí.


Al despertar, el campo de batalla era un caos, los destrozos eran inmensos, con rapidez miró hacia donde
sabía que estaba el cuerpo de Bakugo, allí vio como Best Jeanist y Edgeshot, hacían algo, pudo ver como
el héroe ninja de alguna forma se estaba plegando e introduciéndose dentro del pecho de Katsuki,
mientras que Best Jeanist usaba sus fibras para coser sus heridas. Algo dentro de él le dijo que no se
preocupase, que todo iba a salir bien.

Al desviar la mirada al frente pudo ver como Mirko, únicamente con una pierna y un brazo atacaba a
Shigaraki y como Mirio, Tamaki, Nejire asediaban al villano que no hacía mas que esquivar los ataques.
Al mirar a su lado, vio una mano tendida hacia él, al alzar la mirada vio a Monoma, que no quitaba ojo
del villano.

—¿Ya te has despertado?... no está bien echar la siesta en medio de una batalla... estos de la clase A...

Izuku aceptó la mano y se levantó, se sorprendió al ver a Lady Nagant, junto a Monoma y apuntando
hacia Shigaraki. Izuku no dijo nada, solo miró al frente y comenzó a caminar, poco a poco alrededor de
él, los vestigios de los portadores iban apareciendo uno a uno, caminando a su lado hasta que estuvieron
los ocho, y con Izuku en el medio miró a Shigaraki, que cruzó miradas con él durante un momento.

Sin pronunciar una única palabra, y con la imagen del villano matando a Bakugo, Izuku agarró su propio
puño y haciendo un gesto como el que cambia la marcha de un coche, endureció su mirada y con una
velocidad abismal se lanzó contra Tomura Shigaraki.
EXPLOSIÓN VERDE
Chapter Notes
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Izuku miraba al frente, veía como sus compañeros asediaban a Shigaraki; estaba furioso, pero canalizaba
esa rabia en su poder, un aura de color verde comenzó a cubrirlo, alzó su mano, la cual se cubrió con un
aura de color naranja y tocó sus piernas, al mismo tiempo que las flexionaba una y otra vez, añadiendo
una nueva aura de color rojo.

Las flexionó una última vez, y agarró su propio puño, moviéndolo como si fuese una palanca del coche.

GEARSHIFT

Aprovechando el impulso del One For All, junto al Fa Jin y el Cambio de Marcha, Izuku pudo superar la
velocidad de la luz, llegando hasta Shigaraki y comenzar a dar vueltas a su alrededor asestándole golpes
sin parar.

QUINTUPLE DETROIT SMASH

Una cantidad alarmante de golpes impactaron en el cuerpo de Shigaraki que comenzó a gritar mientras
Mirko, Mirio, Tamaki y Nejire vieron como una estela de color vede giraba a su alrededor y varios golpes
zarandeaban el cuerpo de Shigaraki.

Los tres grandes y Mirko se alejaron un poco, para mirar la escena, cuando de la nada, Izuku apareció a
su lado.

—¡¡Midoriya!!

Izuku miró a Mirio, se alegró de verlo allí, pero no había tiempo para celebraciones.

—Vamos, a por él.

El villano estaba de rodillas en el suelo, le costaba respirar por los goles en su pecho, sangre salía de su
boca, ojos y heridas de su cuerpo; miraba al frente, sin saber bien que había pasado. Miró a los héroes,
sus pensamientos estaban algo confusos, no recordaba como había llegado aquí, lo último que recordaba
era que había despertado y luchaba contra los héroes y Endeavor lo abrasaba. Su menté dejó de funcionar
cuando el doctor Daruma lo despertó la última vez.

'TOMURA, PRESTAME TU CUERPO'

Los ojos de Shigaraki cambiaron y una voz profunda resonó en toda la zona acompañándolo con una risa
malvada. Tomura miró a un lateral para volver a ver a ese rubio con el quirk de Eraser Head y a su lado la
traidora de Lady Nagant, que lo apuntaba con su cañón.

En el momento que intentó incorporarse, el ruido de ese cañón se oyó y en pocos segundos un impacto
golpeó su hombro lanzándolo hacia atrás, dejándolo completamente tendido en el suelo, con mas sangre
brotándole de la herida de bala de su hombro.
Los héroes se acercaron con cuidado, Monoma no se movió, al igual que Lady Nagant, pues era la
encargada de custodiar al rubio. Cuando Izuku se acercó y arrodilló para tomar el pulso del villano, el
sensor de peligro se activó y al azar la mirada vio ante sí la imagen de All For One, rodeado de cinco
masas de carne, las cuales en algún momento habían sido copias suyas.

Instantes antes, en todas las zonas donde los héroes habían combatido con las copias de All For One
vieron como una luz brillaba en el lugar donde habían derrotado a esas copias para poco después verlas
evaporarse. Ahora se estaban las cinco frente a Izuku y el resto del grupo.

—¡Qué maravilla! —dijo All For One mirando hacia Izuku y luego desviando la mirada hacia el cadáver
de Bakugo, ahora solo protegido por Best Jeanist —veo que Tomura te hizo un buen regalo, ¿Qué sientes
al haber provocado que tu amorcito muriera?, porque si, fue tu culpa, Izuku Midoriya.

El peliverde, no iba a dejar que lo provocase, sabía lo que pretendía y no iba a caer en su juego.

—Ha llegado tu hora, All For One —dijo con la voz limpia y señalando al suelo —y esta será tu
sentencia.

Izuku cargó el 100% del One For All y se lanzó hacia él, el Rey Demonio sonrió y alzó su mano, con
intención de crear una barrera, pero al ver que no se creaba, su mirada pasó de Izuku a Monoma, no le
dio tiempo a hacer mas cuando sintió en el pecho un potente puñetazo, que lo lanzó hacia atras cayéndolo
al suelo.

Tras Izuku, Mirko, Mirio, Tamaki y Nejire saltaron también hacia el villano con intención de atacarle, a
los cuales se unió Izuku. All For One los vio acercarse a él, alzó su cara, envuelta en su mascara y sus
copias que se habían mantenido en el sitio donde estaba antes de ser golpeado se lanzaron en picado
hacia Lady Nagant y Monoma; la mujer pudo disparar a dos, pero las otras tres los arroyaron,
provocando que Monoma perdiese de vista al villano y este alzase el brazo contra los héroes,
proyectando una potente onda de radio que impactó en ellos y los lanzó lejos de allí, sin dar tiempo a
nada, All For One saltó y se situó sobre Shigaraki.

—Es el momento, por fin, después de tantos años...

All For One se lanzó en picado hacia Shigaraki, impacientado con él y haciendo que una potente luz
acompañada de una explosión hiciese que los héroes tuvieran que taparse los ojos.

Cuando la luz se fue, y pudieron apartar las manos y brazos de sus ojos, vieron como en el lugar donde
antes estaba Shigaraki, ahora había alguien de pie, de pelo blanco y largo, que ocupaba solo una mitad de
la cabeza, pues la otra presentaba un aspecto horroroso, también destacaba su brazo izquierdo, formado
por infinidad de manos y donde algunos ojos eran visibles, dándole un aspecto de los mas desagradable.
De rodillas en el suelo, Izuku miró a lo que ahora era All For One, de alguna forma sabía que Shigaraki
había conseguido sincronizarse al 100% lo que lo hacia el villano mas peligroso al que se había
enfrentado y no tardó en comprobarlo, pues con un simple movimiento de manos, varias hélices de aire
aparecieron sobre sus múltiples manos en su brazo izquierdo y todas fueron lanzadas hacia ellos, siendo
él, debido al sensor se peligro, que lo pudo esquivar, pues tanto Mirio, Nejire, Tamaki y Mirko se vieron
afectados primero por el golpe, que los impido advertir el ataque que los dejó inconscientes.

Ahora Izuku se encontraba solo contra él, pues pudo ver que Best Jeanist estaba protegiendo a Kacchan,
y no pudo ver donde estaba Edgeshot, pero algo dentro de él le decía que estaba bien, que todos estaban
bien, que era él el que debía detener a este villano. All For One, el culpable de todo, el encargado de
hacer que sus amigos sufran, el que hizo que All Might cayese, el que hizo que Aoyama sufriese, el que
le quitó lo que mas quería.

Esa furia nuevamente invadió su cuerpo y varios látigos negros aparecieron en su espalda, esta vez no iba
a dejarse llevar, sabía canalizar la rabia y convertirla en fuerza, iba a derrotar a ese villano costase lo que
costase, incluso si el mismo no sobrevivía.
Izuku cargó su poder y se lanzó a golpear al villano.

TEXAS SMASH

El golpe fue directo a la cara de All For One, pero como si se hubiese convertido en algo trasparente lo
atravesó, aperchando la confusión del chico para golpearle de forma violenta y estampándole contra el
suelo, donde de una patada lo lanzó rompiendo varios árboles y palmeras cercanas.

Con dificultad, Izuku se repuso del golpe, y miró al villano, sabía que si quería dañarlo debía usar el
máximo de su poder, cubriendo sus manos de un aura naranja tocó sus piernas, al mismo tiempo que
hacía pequeñas sentadillas de forma rápida, y se colocaba como si fuese a empezar una carrera.

GEARSHIFT + FA JIN

Izuku se impulsó a la velocidad de la luz e imitando la anterior táctica comenzó a girar alrededor del
villano con intención de lanzarle varios puñetazos y patadas, pero en cuanto la estela de color verde
comenzó a girar alrededor de All For One, este lanzó una onda de aire en área que detuvo su ataque. Al
salir despedido por el impulso, Izuku activó la Pantalla de Humo y aprovechando que no lo veía, uso
el Látigo Negro para atarlo por la cintura y sirviéndose del impulso del Fa Jin salió disparado arrastrando
al villano para cuando estuvo a una distancia considerable, giró sobre sí mismo para generar energía
cinética y usando el Cambio de Marcha, lanzó al villano contra el suelo estrellándolo y provocado un
gran estruendo y haciendo que la tierra se hundiese.

Mientras la arena flotaba por la zona, Izuku flotaba hasta posarse en el suelo en guardia, pues sabía que
eso no bastaría para frenar al Rey Demonio. Entonces, el sensor de peligro se activó y una masa de engría
salió de esa cortina de arena, siendo esquivada por los pelos por Izuku, que aun aprovechado el impulso
del Fa Jin pudo saltar. Estando en el aire, se percató tarde de que a su espalda también estaba All For
One, agarrándolo con violencia del brazo, activando el Deterioro de Shigaraki, y haciéndole añicos la
ropa, pues por suerte no llegó a tocar la piel. Izuku aprovechó ese momento para darle una patada en la
cara, haciendo que lo soltase.

Mientras se alejaba para volver a cargar contra él, vio unas ondas de color amarillo que impactaron en la
espada de All For One, y al mirar, Izuku vio a Nejire, que volaba y lanzaba ondas.

—¡¡HADO-SENPAI!!

La chica, contrada en atacar al villano no respondió al llamado del peliverde, sino que siguió lanzadnos
sus ondas; sin previo aviso, de debajo de los pies del villano unos tentáculos lo agarraron y lo atrajeron
hacia el suelo donde lo estamparon. Tamaki había convertido sus brazos en dichos tentáculos y lanzaba a
All For One por la zona, estampándolo contra el suelo como quien mata a un insecto con un matamoscas.

Izuku los contempló y aprovechó el momento para, aun flotando, flexionar las piernas y los brazos.
Mientras hacia la preparación, a su lado, como un rayo pasó un rubio con capa roja, y ante de lanzarse
hacia el villano le guiñó un ojo. Mirio aprovechó el impulso y golpeó al villano desde el aire hundiendo
su cabeza en la tierra. El Rey Demonio daba manotazo en su dirección, pero estos lo atravesaban
mientras el seguía golpeándolo, al igual que Nejire y Tamaki.

Mientras todo eso pasaba, Izuku ya había activado el Fa Jin y ahora envolviendo sus manos en un aura
anaranjada tocó sus piernas y manos, y en el momento que iba a lanzarse él también a la batalla, el sensor
de peligro se activó y justo donde estaban los tres grandes una explosión eléctrica arrasó con parte del
terreno, lanzando a los héroes contra el suelo, haciéndolos tener convulsiones por esa electricidad.

Cuando el polvo se fue, vieron a All For One mirar a Izuku, sin apenas rastro de heridas, pues
la Superregeneración funcionaba demasiado bien. Izuku se quedó algo sorprendido y estático al ver que
ni los tres grandes pudieron hacer nada. Fue cuando un grito a su espalda lo alerto y cayendo desde la
copa de un árbol, Mirko, con su única pierna se lanzó contra la cabeza del villano, acertando de lleno, y
hundiéndolo en la arena salpicando sangre a todo su alrededor.

Algo lastimada, Mirko tuvo que arrodillarse en el e suelo tras el ataque, Izuku iba a ir a ayudarla cuando
las infinitas manos de All For One salieron de la arena y agarraron el brazo sano de la heroína, activando
el Deterioro de Shigaraki y reduciéndolo a cenizas, dejado a la heroína tumbada en el suelo,
retorciéndose de dolor, sin brazos y con una única pierna.

Cuando Izuku vio que All For One iba a rematar a la heroína, se lanzó hacia él, al igual que había hecho
antes, mezclando le Fa Jin y el Cambio de Marcha. La estela verde rápidamente rodeó al villano y le dio
el tiempo justo a Mirko para alejarse y ya sin fuerzas caer desmayada junto a un árbol. Izuku asestaba
puñetazos y patadas contra el villano a la velocidad de la luz, pero la regeneración de este era incluso
superior. Sin inmutarse por los golpes del aprendiz de héroe, el villano alargó su mano y agarró a Izuku
del cuello y comenzó a cargar aquel ataque que hizo anteriormente, en el cual lanzaba una gran masa de
energía, salvo que esta vez iba a lanzárselo a quemarropa, matándolo al instante si llegaba a darlo.

Izuku se retorcía e intentaba liberarse, pero de repten All For One era demasiado fuerte, la impotencia y
el miedo empezó a invadirle al ver como el brazo del villano comenzaba a brillar y unos aros de energía
comenzaban a girar delante de su cara, sentía el calor de esa energía concentrarse frente a él. No había
cesado de intentar soltarse, pero ni cargando el total de su poder conseguía mover los dedos del villano.
La ansiedad comenzó a pasarle factura, la respiración empezó a acelerársele, sus ojos se comenzaron a
llenar de lágrimas hasta que los cerró.

Una brisa cálida, el crepitar de las chispas, el ruido de fuegos artificiales, la explosión ante su cara.
Cunado Izuku abrió los ojos pudo ver como una explosión del color del arcoíris se estrellaba en el brazo
que lo tenía agarrado, observando como el antebrazo se separaba de la otra mitad de la extremidad y salía
volando lejos de allí, mientras que con escasa conciencia caía al suelo, pero alguien lo sujetaba antes de
llegar a tocar la arena.

Con mínima consciencia miró arriba, unos ojos rojos lo miraban, ojos medio tapados por un cabello
rubio, la boca de ese chico se movía intentando hablar, pero Izuku se había perdido en el calor de esos
ojos, las lágrimas saltaron nuevamente, pues volvía a tener frente a él a la persona que mas quería.

—¿Kacchan?

—Eh... Izuku.... Desierta... —Bakugo le zarandeaba suavemente y mientras lo sostenía con una mano,
con la otra apuntaba a All For One que se había caído de rodillas y poco a poco le iba creciendo otro
brazo.

Volviendo en sí, el peliverde llevó sus manos a la cara del rubio y arrodillándose frente a él lo miró
fijamente.

—¿Eres tú?

—Claro que soy yo, estúpido... —dijo con voz suave y una leve sonrisa.

Al escuchar su voz, Izuku casi rompe a llorar de nuevo, pero en vez de eso, se lanzó a sus labios y los
beso con pasión, apretando su cara, mientras Bakugo llevaba su mano a la cintura del chico y la otra a su
cabeza. Al separarse, se quedaron mirándose unos instantes.

—Kacchan... pensé... yo vi...

—Ahora no, luego hablamos, primero debemos acabar con él.


Izuku miró hacia donde señalaba el rubio, All For One ya se había repuesto y había recuperado su brazo,
los miraba con la cara desencajada, rabioso y colérico; comenzó a gritar, al misimo tiempo que los dos
chicos se ponían de pie, uno al lado del otro.

—¡¡MALDITOS MOCOSOS, ESTA VEZ NO VOY A CONTENERME!! —un aura de energía cubrió el
cuerpo del villano y alzó su mano mostrando el orificó por el que absorbía los quirks —¡¡¡DAME EL
ONE FOR ALL!!

All For One se lanzó hacia ellos, los chicos adoptaron una pose de batalla, y se dieron la mano, justo en
ese momento, el aura que rodeaba al Rey Demonio se esfumó, cayendo al suelo, impotente y confundido.

Una risa estridente se oyó tras los chicos y allí a escasos metros, arrastrándose, Monoma había activado
el Borrar.

—Tu sí que eres un maldito... ¡¡¡PUDRETÉ!!!

Izuku agració a Monoma y miró a Bakugo.

—Tengo una idea.

Izuku habló con su novio, ya ambos asintieron dando un paso hacia delante. Izuku un paso mas y
cerrando los ojos se concentró.

ONE FOR AL 100%

El aura verde, sumado a unos rayos del mismo color rodearon al chico, estriando su mano y apuntándola
al villano que parecía inmóvil. En la palama de la mano de Izuku una esfera de energía comenzó a
formarse, casi de forma efímera, sobre su mano fueron apareciendo otras, ocho en total. Bakugo se
sorprendió al ver como unas personas trasparentes ponían sus manos sobre la de Izuku, no reconocía a los
portadores, pero algo le dijo que no eran malos.

Tras ver como pasaba eso, el rubio se puso a la misma altura de Izuku y dándole la mano alargó la que
quedó libre, en su palma, unas chispas de colores comenzaron a formarse, aumentando en tamaño y
densidad. Cuando los portadores desparecieron, en la mano de Izuku una bola de energía verde brillaba y
en la mano de Bakugo una esfera de color naranja centelleaba y chisporroteaba, reforzaron el agarre de
manos y miraron al centro uniendo las dos manos donde tenían sus poderes fusionándolos en una esfera
de color verde eléctrico, con unos anillos de energía de color naranja.

—¿Listo?

—Siempre...

Ambos cerraron los ojos acumulado amas poder, para tras unos instantes lanzarlo contra All For One.

EXPLOSIÓN VERDE

La esfera de color verde salió disparada de las manos de los dos chicos, atravesaron la distancia entre
ellos y el villano, hasta llegar a él, All For One alzó al mano para intentar detenerla, pero la esfera se
abrió y como si fuese un monstruo lo devoró, aprisionado al vilano dentro de esa esfera, en la que
empezaron a surgir miles de millones de pequeñas explosiones dañando de gravedad al Rey Demonio; en
el exterior de la esfera unos anillos de color naranja comenzaron a girar a su alrededor, dando la
sensación de que era el planeta Saturno.

All For One gritaba y la esfera emitió un resplandor de color verde que cegó a los héroes, cubriendo la
totalidad de la isla y siendo visible desde todos los puntos donde el resto de héroes combatían contra los
villanos.

El grupo de Uraraka, alterados al ver que los restos de All For One habían desparecido se detuvieron al
ver aquel destello verde; Endeavor, que aun sostenía el cuerpo incipiente de Shoto, contemplaba tanto a
Toya como a Hawks, y fue Jiro la que señaló al deslumbrante brillo verde que se percibió en el cielo.
Kirishima que era fuertemente abrazado pro Denki vio por el rabillo del ojo como aquel destello llamaba
la atención de Mineta y hacía que todos señalasen en esa dirección y como Aizawa, que, recostado en una
pared, junto a Shinso y Present Mic miraban con calma aquel brillo.

Izuku y Katsuki, aun dados de la mano vieron reducir el brillo, y ver como del cuerpo de All For One,
Shigaraki se desprendía y caía al suelo inconsciente mientras que le Rey Demonio seguía gritando para
finalmente empezar a desvanecerse ante sus ojos, disolviéndose como si estuviese prisionero en una
piscina de ácido.

Y ante la atenta mirada de los dos chicos, y con una sonrisa diabólica, All For One se desvaneció,
haciendo que el destello verde empezase a desaparecer, llenado de alivió a Izuku, que tras ver como el
villano desparecía cayó de rodillas al suelo, sin llegar a soltarse de la mano de Bakugo, que rápidamente
arrodilló y lo puso las manos en la cara.

—¿Estas bien?

Con una sonrisa de medio lado y con lágrimas en los ojos, lo miró.

—Contigo siempre estoy bien —dijo para saltar a su cuello y abrazarlo, tan fuerte y tan de sopetón que
ambos cayeron al suelo.

—Eh, cuidado —rió Bakugo con Izuku sobre él estrechándose entre sus brazos.

Izuku al alejarse un pcoo y mirarlo con detenimiento pudo ver la enorme cicatriz que el rubio portaba en
su pecho, pasó su mano por ella. Bakugo le sujetó la mano con suavidad.

—Debemos agradecer a los héroes que han dado la vida para que todo saliese bien.

Izuku no necesitó mas para unir las piezas y saber que había sido Edgeshot el que había entregado su
vida para salvar a Bakugo.

—No los olvidaremos —comentó para acto seguido comenzar a sonreírse el uno al otro.

—¡¡EH, VOSOTROS, PAREJA!!

Los dos miraron al frente y vieron como Best Jeanist amarraba el cuerpo de Shigaraki, y poco a poco con
calma, Nejire, Mirio, Tamaki y Mirko aparecieron heridos y andando con dificultad. Tras ellos iban Lady
Nagant y Monoma, que le dio una palmada en la espalda a Izuku y Bakugo y les guiñó un ojo para,
seguido de la mujer caminar hacia el héroe número tres.

Izuku comenzó a caminar, pero Bakugo, que lo tenía agarrado de la mano lo detuvo y lo atrajo hacia él,
rodeándolo con los brazos y juntando sus frentes.

—Izuku...

El peliverde no le dio tiempo a decir mas, pues se lanzó a besar sus labios. Tras un momento donde
ambos se perdieron en su mundo y disfrutaron uno del otro, se esperaron y fue Izuku el que con una
sonrisa y agarrando la mano de Bakugo, lo comenzó a llevar con el resto.
Tiempo después, y gracias a Monoma, unos portales aparecieron en cada uno de los lugares donde se
habían dividido, dando así la señal de que todo había acabado. Todos los héroes que habían sobrevivido
atravesaron dichos portales, reuniéndose con sus compañeros, y los caídos fueron trasladado a una zona
cercana.

Cuando Izuku y Bakugo atravesaron su portal, lo primero que vieron fue a Endeavor, con el cuerpo
congelado de Dabi acercarse a la zona médica, donde varios médicos rodearon al villano y siguiendo las
indicaciones de Endeavor comenzaron a maniobrar.

El peliverde se acercó al grupo, allí vio a Shoto sentado en el suelo, sujetado por Tokoyami.

—Todoroki-kun... ¿Qué ha pasado, estás bien?

El medio pelirrojo desvió su mirada hacia Izuku y Bakugo, y suspiró, comenzando a contarles lo que
había sucedido, mientras le resto de sus compañeros se acercaba a interesarse por ellos, siendo Aizawa el
último en llegar para ver como estaban sus alumnos.

—Lo siento, mucho Todoroki-kun... espero que tu hermano se recupere.

—Yo también lo espero.

Todoroki se sorprendió al sentir presión al y ver que Izuku lo estaba abrazando, rápidamente desvió su
mirada hacia Bakugo, pensando que se podría enfadar, pero al contrario de lo que pensaba simplemente
sonreía, agachándose también y poniéndole su mano en la cabeza.

—Muy bien hecho, cara partida.

Al poco, la policía detenía al resto de villanos, y los refuerzos de Seguridad Publica se encargaban de
apresar a Gigantomachia, el resto de héroes descansaba y hablaban, comentando lo que había pasado.

Mientras todo eso pasaba, en la carpa donde yacían los héroes caídos en la batalla, unas alas blancas
comenzaron a brillar para poco después empezar a disolverse, no sin antes que una de las plumas que
formaban esas majestuosas alas saliese volando y atravesando todo el campamento, comenzó a caer para
depositarse en el pecho de Dabi, el cual estaba siendo traslado en camilla hasta una ambulancia, dirección
al hospital central. Endeavor que seguía la camilla de cerca vio la pluma caer sobre pecho de su hijo y
con una sonrisa miró al cielo, donde una bandada de pájaros sobrevolaba la zona, ahora libre de villanos.

—Gracias por todo, Keigo.

Chapter End Notes

El capítulo de mañana será el último de esta historia.


AMANECER (FINAL)
Chapter Notes
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Tres meses después.

El viento movía su cabello oscuro, la soledad y la tranquilidad que se respiraba en ese sitio era
abrumadora, por otra parte, era lo normal en un cementerio. Su único ojo miraba hacia la lápida que tenía
frente a él, donde se podía leer con letras doradas el nombre de Oboro Shirakumo.

Aizawa se arrodilló para pasar un pequeño trapo por el relieve de esas letras, cuando oyó pasos tras de él.
Se volteó ligeramente sin levantarse y vio como Present Mic, con Eri en brazos caminaba hacia él, la niña
portaba un gran ramo de flores azules. Al llegar a un lado, Aizawa se levantó y besó la frente de la niña,
para luego Yamada dejarla en el suelo.

—Muchas gracias, Eri —dijo el pelinegro a la niña que le tendía el ramo de flores y este lo dejaba en la
tumba.

Ahora los tres estaban arrodillados, con los ojos cerrados.

—Shota, creo que por fin podremos descansar.

—Si, siento que la presión que sentía en el pecho se esfumó.

Tras el enfrentamiento con los villanos, y tras asegurar la zona, los servicios de emergencia rescataron el
cuerpo decapitado de Kurogiri, al cual se le aplicaron técnicas regresivas, para de alguna forma volver a
darle el aspecto de Shirakumo. Eri se ofreció, como se ofrecería mas adelante a ayudar a mas personas
que necesitasen alguna regeneración.

Sin la cabeza era complicado, estuvieron buscándola durante semanas, pero les fue imposible encontrarla,
era un peso que quedaría en la memoria de Aizawa, pero sabía que en sus últimos momentos su amigo
había hecho lo mejor.

—Muchas gracias por ser amigo de mis papás... —dijo Eri con voz tierna mientras juntaba las manos y
hablaba con la tumba.

Aizawa sonrió al escuchar eso, y al volver su cara hacia Present Mic le vio derramar algunas lágrimas,
este alzó su mano y se las limpió con el dorso de la mano.

Aizawa pasó su mano por el cabello de la niña, dando un pequeño toque en su cuerno, para acto seguido
levantarse y cargarla en brazos.

—Entonces Eri, ¿te gustaría que Yamada y yo seamos tus papás?

—¡¡SI!!, me gustaría mucho.


Mic parecía que iba a ponerse a llorar otra vez, pero Aizawa se acercó y lo abrazó, para al separase darle
un tierno beso.

—Ya has oído, papi Mic —dijo Aizawa con voz graciosa —a rellenar papeles, y cuando tengas tiempo
me dices si aceptas casarte conmigo.

Aizawa comenzó a caminar dejando a Mic completamente mudo y asombrado por las palabras dichas.

—¿Co-cómo?... ¿eso va en serio? Shota... eh... Shota...

Mientras los tres se dirigían a la entrada, un poco mas alejados, dos personas, una sentada en una silla de
ruedas y otra de pie tras de él contemplaban una tumba.

A varios kilómetros de la ciudad, en una prisión de alta seguridad, sonaba la sirena que daba inicio a la
hora del descanso, así todos los presos salieron a un gran patio, donde los prisioneros podían tomar el
aire, hacer ejercido, leer o demás actividades de ocio.

Por la puerta, una chica rubia, que recogía su cabello en dos pequeños moños, miraba por todo el lugar,
hasta que sentados en una mesa vio a sus compañeros.

—¡¡Atushiro-kun!! ¡¡Tenko-kun!!

La chica corría hasta la zona agitanando el brazo, Mr. Compress, ya sin mascara, ni sombrero y ataviado
con el uniforme naranja de preso la miró acercarse y se movió par dejarla un lado; frente a él, un chico de
pelo negro, ocultaba su rostro entre sus brazos mientras se recostaba en la mesa.

—Tomura, viene Toga...

—Me llamo Tenko... no Tomura.

Cuando Toga llegó se sentó con ellos, se la veía contenta, a pesar de estar prisionera.

—He estado con la doctora, dice que, si me sigo portando bien, me dejará pasar más tiempo despierta por
la noche.

—Que bien —dijo Compress con desgana.

La chica vio el desinterés de su amigo y miró al pelinegro.

—Tenko-kun... ¿estas aburrido?

El chico levantó la mirada, había recuperado algo de color en su piel, las cicatrices seguían allí, la
musculatura que consiguió tras las intervenciones del doctor Daruma también se esfumó, volvía a ser ese
chico delgaducho, salvo que ahora comía bien y estaba mas saludable.

Tras la batalla, Shigaraki fue trasladado a una presión de alta seguridad, donde tras unas semanas sin la
influencia de All For One, pudo volver a ser esa persona que era antes; aun había odio dentro de él, pero
era apaciguado gracias a las terapias con varios psicólogos. A día de hoy Tenko Shimura era una persona
casi diferente a Tomura Shigaraki.

—Un poco...
—¿Por qué llevas los guantes?... aquí dentro no podemos usar los quirks, no te sirven.

—Me los regló All Might...

—¿¡Enserio vino a verte? —preguntó la rubia.

—Si —dijo el chico con unas pequeñas manchas de rubor en su cara —vino hace unos días, me habló
sobre mi abuela y me explicó por qué tuvo que abandonar a mi padre y todo lo que pasó.

—Lo entiendo... a mí el otro día me visitaron Izuku-kun y Ochaco-chan...

—Aun odio a ese niño... —se quejó Tenko.

—¿Por qué?... él es muy guapo... —la chica se puso roja y se llevó las manos a sus mejillas —y Ochaco-
chan también...

—A ti te gustan todos —dijo Mr. Compress.

—Puede ser...

Ese último comentario hizo que los tres se comenzasen a reír y tras unos minutos donde los tres
estuvieron hablando, alguien se les acercó, los tres miraron a un chico alto y delgado, con una mascarilla
negra que ocultaba su boca y nariz y al igual que Tenko, llevaba unos guantes.

—¿Puedo sentarme?

—Claro, Kai-kun... somos tus amigos, no tienes que preguntarlo —dijo Himiko con una sonrisa.

Chisaki se sentó al lado del pelinegro, sin llegar a mirarle, aun tenían un tema pendiente y no parecía que
se fuese a solucionar rápido.

—Veo que tienes nuevas manos —dijo Tenko —a ver si estas te duran mas.

—Mientras un niñato malcriado no me las rompa, todo irá bien.

Ambos se miraron retándose con la mirada, pero sin ninguno moverse del sitio. Toga se puso sobre la
mesa y les agarró a los dos del brazo.

—Vamos, no quiero peleas, que me lo paso bien con vosotros y no quiero que os encierren en una celda...

Los chicos dejaron de mirarse y se voltearon las caras, cruzándose de brazos, algo que alivió un poco a
Toga.

Volvió a pasar unos cuantos minutos y Toga suspiró.

—¿Dónde estará Toya-kun?

—Mejor que nosotros seguro... —se quejó Chisaki.

—All Might me dijo que lo metieron en un centro psiquiátrico —respondió el pelinegro mirando al suelo
—espero que esté bien...

Toga sonrió.

—¿También estas preocupado por él?

—Un poco.
—Conociendo a Dabi, seguro estará bien.

Todos asintieron, y Toga se volteó para quedar recostada en la mesa y mirando al cielo.

—Me arrepiento de muchas cosas —dijo la chica para si misma —pero de lo único que no me arrepiento
es de alegrarme de que te murieses Hawks...

Toga cerró los ojos.

—Jin-kun... te echo de menos.

En la ciudad, en la entrada de la mansión Todoroki, un chico de pelo blanco y largo esperaba en la puerta,
llevaba unas muletas, pues la rehabilitación de sus piernas había acabado, y tras recibir el alta, le
aconsejaron usarlas durante un tiempo.

—¡Natsu, corre, vamos a llegar tarde y no quiero que Endeavor se enfade!

Un ruido de pasos, sobre la madera y acercándose a él hizo que Geten mirase al interior de la casa, y
cuando Natsuo sacó la cabeza por la puerta lo asustó.

—¡¡Ahh...!!

Natsuo se disculpó saliendo de la casa.

—¿Qué pasa, tan feo soy?

—Sabes que no, solo me has asustado.

—No se... no me lo creo, a lo mejor si me das un beso me convences.

Geten rodó los ojos y agarrando del cuello de la camiseta al chico lo beso dulcemente.

—¿Ahora me crees?

—Por supuesto.

Geten volvió a resoplar y se rio.

—Anda, vamos, que llegaremos tarde.

—Voy, voy...

Caminaron un poco hasta llegar a un pequeño coche de color blanco, algo antiguo, pero que Natsuo había
podido comprar con sus ahorros tras sacarse le carnet de conducir. Al subirse, Geten se acomodó en el
asiento del copiloto y miró a su derecha.

—¿Seguro que es seguro ir en coche?

—Claro que sí, llegaremos enseguida.

—No, lo decía si es seguro que tú lo conduzcas... el carnet te lo dieron ayer y bueno...

Natsuo lo miró fingiendo estar ofendido.


—¿Estás diciendo que conduzco mal?

Geten se llevó una mano a la nuca.

—Bueno... suspendiste tres veces... solo digo...

Natsuo se puso a gritar en voz baja.

—Buaaaa... mi novio no me quiere y dice que no se conducir... —dijo fingiendo llorar como un niño
pequeño.

Geten se llevó la mano al acara tapándose los ojos y sonrió.

—Que no te quiero es mentira... lo de no saber conducir ya...

—¡¡OYE!!

Ambos comenzaron a reírse y tras otro beso, ahora en la mejilla por parte del pelilargo, el coche se puso
en marcha.

A las afueras de la ciudad, enfrente de un gran arco de piedra, que daba entrada al cementerio, Rei
ayudaba a Endeavor a colocarse bien la corbata, al mismo tiempo que veía la expresión decaída de su ex
marido.

—¿Qué pasa?

—Estuve tratando de buscar a su madre, pero no hay rastro de ella... —se quejó el pelirrojo, que apartaba
la mirada.

La albina finalizó su trabajo y acomodó mejor el traje del hombre.

—Hiciste lo que pudiste, piensa que ahora va a estar rodeado de las personas que lo querían de verdad.

Rei lo miraba y lo sonreía, aun se veía indigno de esa amabilidad por parte de ella, a la que tanto hizo
sufrir, pero conocía a Rei y sabía que la mujer era incapaz de sentir resentimiento.

—El también nos quería a nosotros —pudo decir Enji con la cara apagada.

—A unos mas que otros.

Ambos adultos miraron a su lado para ver como Fuyumi se acercaba a ellos con un ramo de flores en la
mano. Al acercarse entregó le ramo a su madre y miró a su padre.

—Que guapo.

Enji sonrió y devolvió el cumplido a su hija. La chica fingió avergonzarse y se agarró del brazo de su
padre.

—Sabes que él te quería, aunque no fuese de la manera que te hubiese gustado.

Rei se puso también a su lado y comenzaron adentrarse en el camposanto.


—Eras su ídolo, Enji —Rei hablaba sin apartar la mirada del frente —te tenía mucho cariño y te
admiraba...

Endeavor paró en seco, tomando por sorpresa a las dos mujeres, y fue su hija la que estaba mas cerca la
que se alarmó al ver unos destellos brillantes en los ojos de su padre.

—No pude despedirme de él...

—Papá...

Rei se acercó un poco al hombre y le puso la mano en la cara, activando parte de si quirk para darle algo
de frescor.

—Enji, Keigo era una persona muy especial, estoy segura de que esté donde esté se alegra de que estes
aquí, con todos nosotros. Él sabía lo mucho que lo querías y creo que lo demostró con su último acto.

En su interior, la muerte de Hawks pesaba en los hombros de Endeavor, al fin y al cabo dio su vida por
protegerlo, era algo con lo que debía aprender a cargar; y las palabras de Rei ayudaban con esa carga,
pero ese dolor tardaría en desaparecer.

Tras quitarle las lágrimas cristalizadas por le quirk de hielo, los tres siguieron su camino.

Un poco mas al fondo del cementerio, Shoto estaba sentado en un banco, y cerca de él, al lado de una
tumba de color blanco, se encontraba alguien sentado en una silla de ruedas, cubierto en gran parte de
vendas.

—Por favor, discúlpame con los senpais, a lo mejor tardo un poco en llegar —dijo el medio pelirrojo por
teléfono.

Tras colgar, se levantó y se acercó a la silla de ruedas, poniendo las manos en la parte superior.

—¿Hablando con tu novio, le pelo moco? —dijo el chico sentado en esa silla de ruedas, que miró hacia
arriba para mirar la cara contraída de Shoto.

—Te he dicho que no le llames así, además... ya te conté que me rechazó.

—¿Todavía estas enamorado de él?

—Si, pero sé que no voy a conseguir nada, él ya tiene a Bakugo y yo estoy conforme.

—Pues no sabe lo que se pierde...

Shoto dio un ligero golpe en la cabeza del chico sentado en aquella silla, haciéndole quejarse y llevarse
las manos a la cabeza.

—Sabía que no tenía nada que hacer contra Bakugo, tampoco era mi intención entrometerme, solo lo
besé y ya... quería tener fuerzas para la batalla.

—Pues sí que te dio fuerza ese beso... —rio el chico de la silla de ruedas.

—Tenia que salvar a mi hermano —dijo poniendo ahora la mano en el hombro de aquel hombre.

Toya sonrió y volvió a mirar hacia arriba para cruzar su mirada con al de su hermano pequeño, mientras
apoyaba su mano sobre la del chico.

—Veo que la chica hace buen trabajo.


Shoto miraba la cara de Toya, la cual estaba completamente libre de cicatrices y quemaduras, ahora su
piel era lisa y saludable. Todavía no habían conseguido curar el resto del cuerpo, pero su cara y parte de
sus brazos y pecho estaba en perfecto estado.

—Eri es buena niña... no se si me merezco todos estos cuidados, la verdad...

—Accediste a confesar y estas internado en un centro psiquiátrico cumpliendo la condena, creo que eso
es un buen comienzo para merecer todo esto —Shoto se acercó a su oído —sin contar de que es la
ventaja de que tu padre sea el número uno.

—Pfff —Toya rodó los ojos —vaya consuelo...

Shoto sonrió al ver la expresión de su hermano al nombrar a su padre, sabía por las visitas que le había
hecho y por las cartas que se mandaban que todavía no lo soportaba mucho, pero poco a poco estaba
entrando en el camino del perdón.

Toya dejó de mirar a su hermano y volvió a dirigir la mirada a la tumba frente a él, donde se podían leer,
en letras rojas brillantes el nombre de Keigo Takami. El peliblanco se llevó la mano al cuello de su
camiseta, sacando una cadena, de la cual colgaba una pluma de color blanco.

—Shoto... me dejas un momento... por favor...

—Claro.

El chico se apartó un poco volviendo al banco donde se había sentado para hablar por teléfono, mientras
Toya, agarraba su pluma y miraba a la tumba.

—Hola, pajarito... es la primera vez que vengo a verte desde ese día. No me dejaban salir, ¿te lo puedes
creer?... me tienen encerrado como un pájaro... sin ofender. Me dan de comer cosas raras, dudo que sea
saludable, pero bueno, hambre no paso.

La cara de Toya empezó algo apesadumbrada pero poco a poco ganaba brillo.

—Hoy hace tres meses de todo aquello, de la ultima vez que te tuve en mis brazos... me parece todo muy
injusto. Seguro que me estas maldiciendo desde donde estes, al final fui yo el que te maté... dirías,
¿Cómo te atreves a venir después de todo?... sí, dirías algo así... luego yo te miraría con estos ojos que
tanto te gustaban y enseguida te ablandarías y vendrías a abrazarme. Y ahora seguro te gustaría mas,
porque si no lo has visto, ya tengo la cara bien, ¿a que soy guapo?... claro que sí, tú lo veías incluso con
todas las cicatrices. Te echo de menos, estaba dispuesto a dejarlo todo por ti y quiero que sepas que yo
también te quiero.

En todo ese momento no había dejado de agarrar la pluma, solo con tocarla ya sabía que era especial y
diferente a las rojas, estas eran invulnerables al fuego, por lo que podía usar su quirk sin miedo a que se
desintegre.

—Hermano... —Toya miró a su lado para ver a Shoto —ya llegan.

El peliblanco miró por encima del hombro de su hermano pequeño y vio a lo lejos como se acercaban
tres personas, a las que reconocería sin problemas a kilómetros de distancia, se alegró un poco al ver a su
madre y a su hermana, aunque cuando vio a su padre, bufó y volvió a mirar al frente.

Al llegar, Fuyumi y Rei saludaron sus hermanos e hijos respectivamente, Enji saludó a Shoto y al
acercarse a Toya este le giró la cara cruzándose de brazos.

—A ti no quiero verte todavía.


—Está bien —dijo Enji que simplemente puso la mano en le hombro y se alejó.

—Pero gracias por venir —respondió el peliblanco sin mirarlo.

Enji sonrió y se rascó la nuca, dándole una sonrisa cómplice a su ex mujer.

—Solo faltan Natsu y Geten.

—En serio, sigo sin comprender como es posible que esos dos estén juntos —soltó Toya como si nadie lo
escuchase.

Unos minutos después, vieron a lo lejos a dos chicos acercarse, uno de ellos mas adelantado, con el pelo
blanco y largo, que andaba con una muleta, que al ver a todos allí se asustó, pensando que habían llegado
muy tarde.

—Lo siento, lo siento, Endeavor-san... pero su hijo se perdió en el camino y no sabía por donde iba,
luego nos ha parado al policía y...

—¡¡¡OYE!!! —Natsuo apreció detrás de él —no hace falta que lo cuentes todo... —dijo y dedico una
sonrisa a toda su familia.

—No te preocupes, Geten —dijo el hombre —y no hace falta que seas tan formal, puedes llamarme Enji.

Gente se ruborizó e hizo una reverencia.

—Vale, lo haré, Endea... Enji-san.

Enji rodó los ojos y suspiró, mientras Fuyumi y Rei sonreían. Tras ese primer momento, Natsuo se acercó
a Toya y le puso el puño para que lo chocase y sin decir una palabra Toya le respondió al gesto, al igual
que hacían cuando eran mas pequeños.

Geten, al lado de Natsuo se inclinó un poco para ver a Toya.

—Hola... señ... Dab... —los nervios de Geten se dispararon.

—Toya —dijo el peliblanco de la silla de rueda y extendió la mano para dársela a Geten. Este se calmó y
estrechó su mano y antes de que la soltase, lo atrajo un poco hacia él y le dijo en voz baja —eres muy
valiente para salir con mi hermano... mas te vale que no le pase nada.

—S...si...

Tras todo eso, la familia Todoroki al completo, incluyendo a Geten se pusieron frente a la tumba de
Hawks, cerraron los ojos y dedicaron una oración.

Al finalizar, Shoto fue el encargado de mover la silla de su hermano y todo comenzaron a ir al exterior.

—Psss... Shoto —Toya llamó a su hermano para que se acercase un poco y hablarle al oído.

—Dime.

—Cuando te diga corre...

Tras decir eso al oído de su hermano, se acomodó en la silla y se agarró a los reposabrazos.

—Bueno, Shoto y yo nos vamos por ahí a emborracharnos un poco y de paso a meternos algo de droga,
conozco un sitio muy bueno —dijo y comenzó a dar golpes en la silla —ahora... ahora...
Shoto sin saber muy bien que pasaba comenzó a correr llevando a toda velocidad la silla de su hermano,
consiguiendo lo que Toya buscaba, molestar un poco a su padre, pues cuando oyó eso vio el fuego salir
de su cuerpo y cara.

—¡¡¡SHOTOOOO!!! ¡¡¡¡TOYAAAAA!!!!!

Los dos hermanos corrían mientras reían a carcajadas, al mismo tiempo que Toya sujetaba con fuerza la
pluma de su cuello.

En el parque cercano a la U.A., en una de las mesas de picnic, Kirishima y Denki estaban sentados, y
frente a ellos Monoma y Shinso.

—¿Qué querías decirnos? —preguntó le rubio eléctrico a Shinso.

—Como vosotros fuisteis los que de alguna forma me enseñasteis todo... quería contaros a vosotros
primero que Monoma y yo estamos saliendo.

Kirishima y Denki, sin ninguna sorpresa, pues desde hacía unas semanas eran muy obvio, fingieron
asombro y miraron al rubio, el cual posaba de forma victoriosa con una amplia sonrisa.

—¿En serio? —preguntó Kirishima.

—Totalmente —dijo ahora Monoma —está claro que soy el mejor partido de esa academia.

—Es gracioso, porque siempre te quejas de nuestra clase, pero ha acabado saliendo con alguien de ella —
rio Denki, haciendo que Monoma perdiese su sonrisa victoriosa y se ruborizara ante ellos por primera
vez.

—Eso no tiene nada que ver, la clase 1-A son todos muy molestos...

—¿Yo también? —preguntó Shinso medio ofendido.

—¡¡No, no, tu no!!

—Ah...

Kirishima y Denki se rieron ocultando sus caras, lo que hizo rabiar a Monoma que comenzó a gritarles y
al final acabaron todos riéndose a carcajadas.

—En fin, está a punto de comenzar la ceremonia, ¿nos vamos?

—Si, adelantaros vosotros —propuso Kirishima a Shinso y Monoma, los cuales aceptaron y comenzaron
a caminar. Al ver que se alejaban, Kirishima agarró a su novio de la cintura y lo trajo hacia él, sentándolo
entre sus piernas, sobre el banco.

—Kiri... ¿ahora? —dijo y rodeó el cuello del chico con los brazos.

—No seas calenturiento, rayito... solo quería abrazarte y darte un beso.

Denki sonrió y juntó sus labios con los del pelirrojo, y aprovechando que estaba sentado sobre las pineras
de él, comenzó a mover su cadera, frotándose con la entrepierna del chico.
—Denki...

—Shhhh, hagámoslo ahora, aquí...

Denki agarró al chico de la camiseta y tumbándose en el banco, lo atrajo hacia él quedándolo encima
suya, entre sus piernas.

—Pero, Denki —Kirishima miró a todos lados, en ese momento no había nadie, pero en cualquier
instante cualquier persona podría pasar por allí.

Kaminari, agarró al chico de la cara y comenzó a besarle de forma apasionada, al mismo tiempo que una
de sus manos se metía en su pantalón. No pasó mucho hasta que los gemidos de Kaminari empezaron a
sonar de forma apaciguada en el oído del pelirrojo.

Tras unos minutos, los dos salieron del parque, Denki con una sonrisa de oreja a oreja y Kirishima
totalmente rojo y mirando a todas partes. Y cuando por fin se calmó se pegó al rubio y le pasó un brazo
por la cintura.

—Rayito, eres muy cliente...

Denki sonrió

—Y tu te pones muy duro... y eso me provoca...

Y así agarrados de la cintura llegaron a la U.A.

En los terrenos de la U.A., un gran escenario ocupaba gran parte del gran estadio deportivo, era el día de
la graduación de los alumnos de tercero, y algunos de primero se habían ofrecido a ayudar a prepararlo
todo. Momo, junto a Jiro, Mina, Sero y Fumikage se encargaban de colocar todas las sillas para que los
invitados se pudiesen sentar. Ojiro, Hagakure y Sato se encargaban de los aperitivos, ayudados por
Lunch-Rush, le cocinero de la academia. Por otra parte, Mineta, Aoyama, Shoji y Koda, ayudaban a
miembros de la lase B a decorar el escenario. Uraraka y Tsuyu, esperaban a Iida, que se había apartado
pues le habían llamado por teléfono, al poco el chico se acercó.

—Disculpadme, era Todoroki, dice que llegará tarde, está con su familia.

—No es ningún problema —respondió la chica de pelo castaño.

—Kero, nosotros vamos a recibir a los familiares de los alumnos de tercero, deberíamos cambiarnos ya.

Tras caminar un rato agarraron unas listas y se colocaron en las entradas, esperando a que fuese la hora
para el gran momento.

Dentro de la U.A. Nejire, flotando por la zona ayudaba a sus compañeras a colocarse bien la ropa, con el
maquillaje o con los accesorios, no por nada era la ganadora del concurso de belleza del festival cultural.

Unas aulas mas allá, los chicos también ultimaban los preparativos de sus trajes, en una esquina, algo
apartados, Mirio y Tamaki estaban muy juntos, el chico de orejas puntiagudas acomodaba la corbata del
rubio, con una leve rojez en sus mejillas.

—Ya está... estas muy guapo —dijo Tamaki mirando a la cara a Mirio.
—Muchas gracias —sonrió el rubio, que se alejó un poco y posó como un modelo delante de él —tú
también estas muy bien.

Tamaki se ruborizó incluso mas y apartó un poco la mirada. Mirio se acercó a él y con el dorso de un
dedo le levantó la barbilla para que lo mirase.

—Mas bien, hoy estas deslumbrante.

—Mirio... por favor...

Este sonrió ante la timidez de su compañero.

—Hoy nos graduamos, ¿es lo que querías no?

—Si —dijo llevando sus manos al pecho del rubio —Quiero estar contigo todo el tiempo.

—Podríamos vivir juntos, una vez entremos en alguna agencia y nos den un buen sueldo.

—¿De verdad?

—Claro, es mas, creo que en la anterior agencia de Nighteye, podremos encajar tú y yo.

—Pero yo voy a irme seguramente con Fat Gum...

—Vaya... —Mirio se acercó a su oído para susurrarle —mejor, así cuando lleguemos por la noche a casa,
después de estar todo el día separados tendremos mas ganas de estar juntos.

Tamaki se ruborizó nuevamente.

—¿En qué piensas?

—En que, quiero estar contigo en todos los sentidos.

—Lo se...

—Que coste que no te estoy presionando, cuando tu quieras y te sientas bien con ello, sabes que me
tienes aquí.

Tamaki agradeció ese gesto.

—Puede que cuando acabemos esto, podamos ir a tu casa o la mía y ver que pasa...

Mirio se sorprendió al oír eso, viendo como Tamaki se alejaba con una sonrisa.

—¿Eso es lo que creo que es?... eh, Tamaki, espera...

Cuando el sol empezó a ocultarse y a poco tiempo de que la ceremonia comenzase, en el banco exterior
del edificio de los dormitorios, dos chicos miraban el cielo y como el naranja daba paso a cielo nocturno.

Izuku miraba al frente, veía a lo lejos como todo estaba listo para la ceremonia de graduación, estaba
ansioso por ver como Mirio, Tamaki y Nejire se graduaban. A su lado, Katsuki, cerraba los ojos,
sintiendo la leve brisa que corría y golpeaba su cara.
Sin previó aviso el rubio notó una mano en su pecho, abrió los ojos y vio la mano, cubierta por algunas
cicatrices tocando su pecho, mas exactamente la gran cicatriz que ahora tenía. Siguió el recorrido del
brazo para ver de frente a Izuku, que lo miraba con una sonrisa y los ojos brillantes.

—¿Qué pasa, nerd?

—Simplemente estoy contento de que estes aquí.

—¿Esa es la excusa que has buscado para tocarme? —dijo con tono gracioso y con una sonrisa de medio
lado.

—Como tú dices, no tengo que preguntar ni buscar excusas para hacerlo, así que no, no es una excusa,
solo quería sentir tus latidos.

Katsuki, sonrió y puso su mano en la cabeza del peliverde y con suavidad lo atrajo hasta su pecho para
que lo oyese por el mismo. Izuku pudo oír con claridad el latido de su corazón y como poco a poco iban
aumentado la velocidad.

Miró arriba sin moverse.

—Kacchan... ¿estas nervioso?

—No, pero tenerte cerca me altera, estúpido nerd.

Izuku sonrió, y sin apartar la oreja de pecho el rubio lo abrazó y Katsuki devolvió ese abrazo, uniendo su
frente con la cabeza del peliverde.

—Kacchan —dijo tras un rato sin que ambos dijesen nada.

—¿Sí?

—Te amo.

Bakugo entrecerró los ojos, y se pasó la mano por su cara, moviendo su pelo y miró al peliverde que
desde abajo lo seguía mirando con esa mirada verde brillante.

—Yo también te amo, Izuku.

Con la sonrisa mas hermosa que había visto en su vida Bakugo, Izuku se incorporó y con total fluidez,
suavidad y elegancia unió sus labios con los del rubio, iniciando un beso tierno y cargado de amor,
acompañados por el resplandor de las estrellas sobre los últimos instantes del sol en le horizonte.

FIN
EPILOGO

Mientras le sol de ocultaba y en la U.A. todos festejaban, en lo alto de un gran edifico de la ciudad, una
cabellera de color rojo ondeaba al viento. Una mujer, cruzada de brazos miraba al horizonte, enfocando
su mirada en la academia.

Descruzando esos brazos, se acomodó el pelo tras la oreja, y extrajo de su bolsillo una mascara rota. La
contempló durante unos instantes.

—Lo siento amiga, contigo era todo mas difícil... Desaparece.

Al decir eso, la mascara desapreció de sus manos, y tras frotarse las manos volvió a mirar dirección a la
U.A.

—Esto no ha acabado todavía, Eraser Head e Izuku Midoriya.


EXTRA

Como aquí no dejan poner portadas a las historias quiero dejar al portada de Explosión Verde.

En la historia original publicada en Wattpad, señalice los arcos argumentales de la historia, aquí no hice
esas señalaciones y una vez acabé la historia en Wattpad, la dividí para las personas que se abruman al
ver 200 capítulos para que les fuese mas fácil de leer, e hice portadas para todos los arcos argumentales.
Y aquí también las voy a dejar.
Chapter End Notes

Y hasta aquí llegó Explosión Verde, muchas gracias a todos los que han leído la historia y han
comentado y habéis dado kudos. Espero que haya gustado al hisotria, y estaré encantado de
responder preguntas en caso de que algo no les haya quedado claro.

También quiero anunciar que a partir del lunes que viene, empezaré a publicar una nueva historia, en
esta ocasión será un DabiHawks, será un AU sin quirks, donde Toya es un adolescente y Keigo es el
profesor de Shoto.
Tiene por titulo, El Profesor de mi hermano, el prólogo estará disponible el sábado, y el lunes
empezaré a subir capítulos diarios, al igual que hice con esta historia.
Please drop by the Archive and comment to let the creator know if you enjoyed their work!

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