NULIDAD
PROCESAL
CONCEPTOS
La doctrina suele conceptualizar a la nulidad procesal como el estado de
anormalidad de un acto procesal debido a la ausencia o a la presencia
defectuosa de requisitos que condicionan su existencia regular, determinando
la posibilidad de ser declarado judicialmente nulo.
En base al concepto anterior se puede afirmar que la nulidad procesal es un
medio impugnatorio que sirve para declarar la invalidez de un acto jurídico
procesal o de todo el proceso.
Los medios impugnatorios se clasifican en Remedios y Recursos (Art.
356 – C.P.C).
a) Remedios.
Son medios impugnatorios que sirven para atacar actos procesales no
contenidos en resolución, tales como la tacha, la oposición a la actuación
de una prueba, la nulidad de un acto jurídico procesal, entre otros,
procediendo estos sólo sobre intereses procesales. El plazo para la
impugnación es de 3 días, asimismo su tramitación no suspende el acto
impugnado.
b) Recursos.
Son medios impugnatorios que sirven para atacar resoluciones como la
apelación, la reposición, la casación, y proceden por intereses sustantivos y
procesales. Los plazos de impugnación varían según la vía procedimental,
suspendiendo su tramitación, en algunos casos, la ejecución de la
resolución impugnada.
La nulidad procesal en algunos casos será atacado a través de un recurso y
en otros a través de un remedio, dependiendo de que el acto en cuestión se
encuentre o no contenido en una resolución judicial.
6. CLASES DE NULIDADES PROCESALES.
En el proceso tenemos tres clases de nulidades: la absoluta, la relativa y la
inexistencia del acto.
a) Nulidad Absoluta.
Es aquella que por carecer de un requisito esencial impide la formación del
acto. Es decir cuando los actos jurídicos viciados son insubsanables Puede
ser declarada de oficio por el juez o a petición de cualquier persona
interesada. Ejemplo: persona enajenada que pretenda iniciar un proceso.
b) Nulidad Relativa.
Esta se refiere a los requisitos accesorios, vale decir que los actos jurídicos
procesales son subsanables. La nulidad relativa puede ser pedida
únicamente por la parte. Ejemplo: notificación de demanda en parapente, el
juez no lo puede declarar de oficio, sólo las partes lo pueden pedir.
c) Actos inexistentes.
Son aquellos actos que, tal como se difiere de su nombre, no existen, por
lo cual no necesitan ser invalidados ni convalidados. Ejemplo: sentencia sin
firma de juez, no es un acto jurídico procesal, no existe.
7. VICIOS QUE GENERAN LA NULIDAD PROCESAL.
Los vicios que generan la nulidad son los vicios extrínsecos y los vicios
intrínsecos.
a) Vicios Extrínsecos.
Son los vicios generados por la inobservancia de una norma de carácter
procesal, por lo que es llamado vicio in procedendo. Ejemplo: que el juez no
dirija personalmente la audiencia de pruebas (art. 202 C.P.C.).
b) Vicios intrínsecos.
Son los vicios que se encuentran en el contenido del acto jurídico procesal;
esto es, en la ausencia de un presupuesto para la validez del acto, tales
como la capacidad, la finalidad y el objeto. Ejemplo: en un proceso simulado
de cobro de soles para burlar al verdadero acreedor, este será nulo porque
su finalidad es ilícita.
10. INADMISIBILIDAD E IMPROCEDENCIA DEL PEDIDO DE NULIDAD.
El Código Procesal Civil no diferencia los supuestos en los cuales hay
inadmisibilidad o hay improcedencia. Sin embargo, bajo la orientación del
artículo 128 de dicho ordenamiento, diremos que el pedido de nulidad será
inadmisible (Art. 175 - inc. 1 y 2 del CPC) cuando:
a) Se formule por quien ha propiciado, permitido o dado lugar al vicio.
b) Se sustente en causal no prevista en el código.
Por su parte, la nulidad será improcedente (Art. 175 - inc. 3 y 4 del CPC)
cuando:
a) Se trate de una cuestión anteriormente resuelta.
b) La invalidez haya sido saneada, convalidada o subsanada.
Cuando se deben reclamar las nulidades:
Las nulidades relativas deben ser reclamadas de inmediato, pues de lo contrario o
se convalidan o fenece el derecho a reclamar.
Las nulidades absolutas se pueden reclamar siempre antes de que la sentencia
sea firme.
Pues como reiteradamente dijeran algunos juristas; la única manera de
convalidación que tienen las nulidades procesales absolutas es la cosa juzgada.
Está la convocatoria de concursos de oposición que de manera inequívoca
contribuyen a situar el nivel del claustro en el campo subceriano. Es obvio que
nadie, después de muchos años de docencia, aceptaría discutir su cátedra con su
exalumnos y menos tenerlos como jurados.
Resulta claro que los defensores deben alegar las causas de nulidad absolutas de
los actos procesales y derivar de ellas las consecuencias procesales a que haya
lugar, inmediatamente de conocerlas, pero en términos prácticos, ello tiene un
limite en la fase preparatoria, que es el recurso de apelación de autos, sin perjuicio
de los casos donde pueda recurrirse a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo,
por ello, insisto en la posibilidad de reproducir la cuestión ante el juez de juicio en
la etapa preparatoria del debate, en el propio juicio oral, y los recursos que quepan
contra la definitiva.
Art. 194. Convalidación. Salvo los casos de nulidad absoluta, los actos anulables
quedarán convalidados en los siguientes casos:
Cuando las partes no hayan solicitado oportunamente su saneamiento.
Cuando quienes tengan derecho a solicitarlo hayan aceptado, expresa o
tácitamente los efectos del acto.
Si, no obstante la irregularidad, el acto ha conseguido su finalidad.
Este Art. Establece tres supuestos de convalidación de los actos anulables, es
decir, de los que padecen vicios de nulidad relativa. La oportunidad para solicitar el
saneamiento es la del Art. Anterior y el no hacerlo constituye también una forma
tácita de consentir, así como el consentimiento expreso y el logro de la finalidad del
acto a pesar del vicio.
Art. 195. Declaración de nulidad. Cuando no sea posible sanear un acto, ni se trate
de casos de convalidación, el juez deberá declarar su nulidad por auto razonado o
señalará expresamente la nulidad en la solución respectiva, de oficio o a petición
de parte. El auto que acuerde la nulidad deberá individualizar plenamente el acto
viciado u omitido, determinará concreta y específicamente, cuales son los actos
anteriores o contemporáneos a los que la nulidad se extiende por su conexión con
el acto anulado, cuáles derechos y garantías del imputado afectan, y siendo
posible, ordenara que se ratifiquen, rectifiquen o renueven.
En todo caso, no procederá tal declaratoria por defectos insustanciales en la forma.
Consecuencia, solo podrán anularse las actuaciones fiscales o diligencias
judiciales del procedimiento que ocasionaren a los Intervinientes un perjuicio
reparable únicamente con la declaratoria de nulidad.
Existe perjuicio cuando la inobservancia de las formas procesales atenta contra las
posibilidades de actuación de cualquiera de los intervinientes en el procedimiento.
El Juez procurara sanear el acto antes de declarar la nulidad de las actuaciones.
El caso típico de acto imposible de sanear en si mismo: es la toma de declaración
al imputado sin la presencia de abogado defensor, pues se trata de un acto
agotado en el tiempo que no puede retrotraerse. No queda más que anular la
declaración anterior, de oficio o a instancia de parte y disponer que se le tome otra
declaración con las previsiones legales del caso. (Renovación del acto). El asunto
no supone mayores dificultades ni puede dar lugar a nulidades subsecuentes si la
declaración decretada nula no tuvo ulteriores consecuencias en el proceso, pero si
el imputado ilegalmente interrogado reveló la existencia de evidencia que le
inculpa, la obtención de esa evidencia, aunque hubiere estado precedida de ciertos
requisitos formales, como una orden de allanamiento, por ejemplo, es nula de
nulidad absoluta, porque el conocimiento que llevó hasta allí a las autoridades fue
consecuencia de un acto nulo(el interrogatorio del imputado sin su defensor).
La declaración que hace el legislador en este Art. Respecto a que en ningún caso
puede declararse la nulidad de un acto por razones de defecto insustanciales de
forma, es plenamente aplicable a las sentencias definitivas.
Efectos de la declaratoria de nulidad:
II CONCEPTO.
La nulidad procesal es uno de los temas más confusos e incompletamente
resueltos del Derecho Procesal. Tradicionalmente se ha vinculado a la majestad
del rito en lo funcional y se le ha identificado con la corrección procesal. En la
práctica, la ley se ha visto a menudo obligada a implementar remedios que corrijan
el abuso que se hace de la institución como maniobra dilatoria, s en desmedro de
la buena fe procesal.
La excesiva ritualidad y formalismos que impera en nuestro ordenamiento ha
llevado a la exageración de los preciosismos procedimentales, en desmedro del
principal objetivo cuál es la búsqueda de la justicia.
Lo rutinario en el proceso tiene solo valor instrumental en tanto persigue ciertos
Objetivos técnicos y de justicia, por lo que la doctrina moderna tiende a concluir
que la nulidad no puede ser pronunciada si el acto ha alcanzado la finalidad a que
está destinado.
Podemos definir la nulidad procesal como la sanción de ineficacia mediante la cual
se priva a un acto o actuación del proceso o a todo él, de sus efectos normales
previstos por la ley, cuando en su ejecución no se han guardado las formas
prescritas por aquélla.
Manuel Serra Domínguez al hablar de "Actos procesales ineficaces "(en Estudios
de Derecho Procesal" Ariel, Barcelona, 1969,) expresa que la nulidad procesal "se
produce siempre que un acto procesal adolezca de una circunstancia esencial
fijada en las leyes de procedimiento como absolutamente indispensable para que
el acto produzca sus efectos normales, en forma radical e insubsanable".
Estos conceptos tradicionales, insertos dentro de lo que se denomina las "teorías
clásicas de la nulidad procesal", han dado paso a una nueva formulación de la
nulidad procesal como consecuencia de la revisión que se ha debido hacer de las
instituciones procesales a la luz del desarrollo de las garantías constitucionales del
proceso. Así, la antigua vinculación de la nulidad al cumplimiento de las exigencias
formales de las actuaciones procesales avanza hacia el respeto de los derechos
básicos de naturaleza procesal.
Francisco Ramos Méndez en "El Sistema Procesal Español" Ed. Bosch, Barcelona,
1998, pg. 390, lo expresa con claridad al decir: "el peso del sistema de nulidades
ha abandonado la dogmática de presupuestos y requisitos del acto y se orienta
básicamente hacia el respeto de las garantías constitucionales. Estamos a un paso
de generalizar la regla de que la nulidad del acto procesal deriva de la infracción de
garantías fundamentales y poco más."
Parte de la doctrina vincula estrechamente la nulidad al derecho de defensa en su
aspecto negativo, esto es a la indefensión procesal, sin embargo ello no debe
constituirse en un requisito adicional de la nulidad ni tampoco debe reducirse la
institución a este solo aspecto de las garantías, por el contrario, la sana doctrina
parece apuntar a que cualquier violación de garantías constitucionales del proceso
amerita también la nulidad de las actuaciones viciadas. En tal sentido se pronuncia
Hernández Galilea en "La nueva regulación de la nulidad procesal. El sistema de
ineficacia de laLOPJ Ed". Forum, Oviedo, 1995.
IV. CARACTERISTICAS DE LA NULIDAD PROCESAL.
1) Debe ser declarada por el juez: siempre debe mediar una decisión judicial de
nulidad, provocada por las partes o de propia iniciativa del tribunal; mientras ello no
ocurra el acto irregular producirá todos los efectos normales previstos por la ley.
2) Debe reclamarse de ella dentro del mismo juicio: (in limine litis) en que se haya
producido la actuación viciosa y por los medios que señala la ley, o sea, por los
recursos e incidentes de nulidad.
·3) Concepto unívoco: No admite distinción entre absoluta y relativa, la nulidad
procesal es una sola. En sentido contrario Francisco Ramos Méndez, [Link].
4) No se le aplican normas sobre nulidad de los contratos: salvo 10, 11 y 12
citados.
5) Efecto extensivo: el inciso final del artículo 83 consagra el principio de la
extensión de la nulidad. La nulidad de un acto del proceso tiene efectos extensivos
a otras actuaciones del mismo. Declarada la nulidad del acto, el propio tribunal
marcará el límite de la extensión de la ineficacia, la que naturalmente incidirá solo
respecto de aquellas diligencias íntimamente ligadas con el acto, conservando su
valor aquellas que no tengan tal dependencia.
6) No rige el principio de la especificidad: Este principio llamado también principio
de la tipicidad, encuentra su expresión clásica en el principio procedimental
francés: " pasde nullité sans texte " significa que la nulidad solo procede en virtud
de texto legal expreso que lo establezca como sanción a la inobservancia u
omisión de las formalidades.
En nuestro ordenamiento jurídico este principio no ha sido consagrado de manera
pura, sino un principio mixto de nulidad procesal expresa junto con una implícita o
virtual, establecida de manera general y conforme a los requisitos que se señalan;
no podría ser de otra manera si recordamos el que las sentencias deben fundarse
en un proceso previo legalmente tramitado, norma que establece el principio
básico de la legalidad de los actos del proceso, de manera que si no se observan
los requisitos formales exigidos, el acto no surtirá sus efectos y no será
indispensable prescribir la nulidad para cada caso.
7) Existencia de un perjuicio: en doctrina se estima como el resultante de la
Inobservancia de las disposiciones relativas al debido proceso y es menester que
este perjuicio que afecte a alguna de las partes, sea sólo reparable con la
declaración de nulidad. (La doctrina francesa lo consagró en el axioma: "Pas de
nullité sans grief ").
8) Principio de la trascendencia de la nulidad procesal: procede la nulidad de un
acto del proceso cuando la irregularidad que le sirve de antecedente corrompe su
sustancia y le impide cumplir con el fin para el que fue establecido en la ley. La
Jurisprudencia nacional ha recogido estos principios en numerosas sentencias.
VI. DIFERENCIA CON LA CASACIÓN.
La nulidad procesal es más amplia que la casación. Se puede decir que existe
entre ellas una relación de género-especie, siendo la nulidad el género y la
casación la especie. Por medio de la nulidad se puede reclamar de cualquier
actuación; por vía de la casación en cambio, sólo puede reclamarse de una
sentencia dictada en juicio, sea porque se ha ceñido a un procedimiento vicioso o
porque se ha incurrido en alguna de las causales de casación que indica la ley.
VII. OTRAS SANCIONES DISTINTAS A LA NULIDAD PROCESAL PARA EL
ACTO PROCESAL QUE NO REUNE LOS REQUISITOS Y FORMAS EXIGIDOS
POR LEY.
No siempre que no concurran todos los requisitos que la ley exige en relación aun
acto, se aplica la nulidad procesal como sanción, ya que en ocasiones los efectos
son distintos, como en los casos de:
a) Irregularidades: en que no se produce la privación del efecto del acto, pero se
acarrean otras sanciones para el infractor. Ejemplo, el receptor, que habiendo
notificado a alguna de las partes por cédula, no envía carta certificada dando el
aviso correspondiente, responde de daños y perjuicios.
b) Conversión: son casos en que faltando requisitos que la ley exige para la
Celebración de un acto, su omisión no acarrea la nulidad del mismo, pero lo
Convierte en uno distinto.
c) Eficacia parcial: del acto, son casos en que la omisión de algún requisito exigido
por la ley para un determinado acto, no acarrea su nulidad, pero deja de producir
alguno de los efectos que la ley le asigna. Ejemplo: un embargo respecto del cual
la ley exige su inscripción para producir efecto respecto a terceros, si no se
inscribe solo produce efecto respecto a las partes.
VIII. EFECTOS DE LA NULIDAD PROCESAL.
El efecto de la nulidad procesal es precisamente dejar sin efecto el acto
defectuoso, pero se extienden aún mas lejos, ya que en ocasiones afectan a
diversas actuaciones ejecutadas correctamente, pero que son una consecuencia
del acto viciado (no necesariamente abarcará todos los actos realizados con
posterioridad al viciado, sino solo aquellas que estén conectados con aquel).
La declaración de nulidad no significa de todo lo obrado. (Principio de la
trascendencia).
MANERAS DE RECLAMAR Y/ o DECLARAR LA NULIDAD PROCESAL.
Vías directas:
1) Incidente de nulidad procesal.
2) Recurso de Casación en la forma.
3) Excepciones dilatorias.
4) Declaración de oficio.
Vías indirectas: 1) Apelación, 2) Queja, 3) Reposición
RECURSO DE NULIDAD.
El Código Procesal Penal establece un recurso extraordinario con los objetivos
propios de la nulidad procesal, y con el preciso objeto de invalidad el juicio oral y la
sentencia definitiva, o solamente ésta, en caso de verificarse alguna de las
causales previstas en la ley.
La particularidad de este recurso es que por la propia naturaleza del juicio oral, la
nulidad persigue no solo la impugnación de una resolución, sino todo el
procedimiento que llevó a la dictación de dicha sentencia.
TRIBUNAL COMPETENTE.
Se deduce ante el tribunal que dictó la sentencia definitiva en el juicio oral. Para
determinar a quién corresponde el conocimiento y fallo hay que estarse a las
reglas que da al efecto.
1.-Corte Suprema.
2.-Demás Causales: la Corte de Apelaciones competente.
3.-Si la causal fuere y hubiere jurisprudencia dispersa, el recurso será de
competencia de la Corte Suprema.
4.- Si se funda en diversas causales y al menos una de ellas corresponde a la
Corte Suprema, esta se pronunciará sobre todas.
PLAZO: 10 días desde la notificación de la sentencia definitiva.
FACULTADES DE OFICIO.
Deducido el recurso no pueden invocarse nuevas causales, pero el tribunal de
oficio puede acogerlo por un motivo distinto al invocado, siempre que sea alguno
de los señalados en la norma.
REQUISITOS:
A) Preparación del recurso: El escrito debe contener peticiones
Concretas y ser fundado.
a) Preparación del Recurso: Cuando el vicio sea la infracción de las leyes de
Procedimiento, el recurso sólo será admitido si el recurrente hubiere previamente
reclamado oportunamente de dicho vicio o defecto, salvo en los casos que se
tratare de la causal, que la ley no admitiere recurso alguno contra la resolución
viciada, que el vicio se hubiere originado en el juicio oral o en la sentencia o si
hubiere llegado a conocimiento del recurrente con posterioridad a la dictación del
fallo.
b) Requisitos del escrito: Debe interponerse por escrito, ante el tribunal que dictó la
resolución y para ante aquel que debe conocer del mismo. Debe ser fundado y
contener peticiones concretas. Puede fundarse en una o varias causales,
indicando si se invocan conjunta o subsidiariamente. Cada causa debe fundarse en
forma separada.
CAUSALES:
a) Cuando en la tramitación del juicio o en el pronunciamiento de la sentencia, se
hubieren infringido sustancialmente derechos o garantías constitucionales;
b) Cuando en el pronunciamiento de la sentencia se hubiere hecho una errónea
Aplicación del derecho que influyera sustancialmente en lo dispositivo del fallo.
c) Cuando la sentencia hubiere sido pronunciada por tribunal incompetente o no
integrado por los jueces establecidos en la ley;
d) Cuando la sentencia hubiere sido pronunciada por un juez de garantía o con la
concurrencia de un juez del tribunal oral legalmente implicado o cuya recusación
estuviera pendiente o hubiere sido declarada;
d) Cuando la sentencia hubiere sido acordada por menor número de votos o menor
número de jueces que el exigido en la ley o por jueces que no asistieron al juicio;
e) Cuando la audiencia del juicio oral hubiere sido realizada con ausencia de
Alguna de las personas cuya presencia continuada exigen.
f) Cuando al defensor se le hubiere impedido ejercer las facultades que la ley le
otorga;
h) Cuando en el juicio oral se hubieren violado las normas sobre publicidad y
continuidad del juicio;
i) Cuando en la sentencia se hubiere omitido alguno de los requisitos.
j) Cuando la sentencia hubiere sido dictada contra otra sentencia criminal pasada
en autoridad de cosa juzgada.
Constituyen defectos no esenciales que no causan nulidad, los errores de la
sentencia que no influyeron en su parte dispositivo, sin perjuicio de la facultad de la
Corte para corregir aquellos que advierta durante el conocimiento del recurso.
Efectos del Recurso de Nulidad: La interposición del recurso suspende los
efectos de la sentencia condenatoria recurrida.
TRAMITACION DEL RECURSO:
1.- Ante el Tribunal que dictó la Resolución Impugnada: Presentado el recurso, el
tribunal debe analizar si se interpuso en tiempo y forma y si la resolución fuere
impugnable por esta vía. En caso afirmativo, se ordena la confección de compulsas
que deben incluir la sentencia definitiva, el registro de la audiencia del juicio oral o
de las actuaciones específicas impugnadas y el escrito del recurso. En caso
negativo, se declarará la inadmisibilidad del recurso, resolución que será
susceptible de reposición dentro de 30 días.
1. Trámites Preliminares: Ingresado el recurso hay 5 días para solicitar la
Inadmisibilidad, adherir al recurso o formular observaciones por escrito.
¡a) Admisibilídad: Transcurrido el plazo antes indicado, la Corte de Apelaciones
debe pronunciarse de oficio y en cuenta sobre la admisibilidad, pudiendo declararlo
inadmisible:
- Si la sentencia no es impugnable por esta vía;
- Si el recurso fue deducido fuera de plazo;
- Si el recurso carece de fundamentos de hecho y de derecho o de peticiones
concretas.
- Si el recurso no se hubiere preparado debiendo hacerlo.
Caso Especial de la Corte Suprema: Ante ella, no hay examen de admisibilidad
sino que esta podrá remitir los antecedentes a la Corte de Apelaciones cuando:
- 1.-El recurso se funda en la causal y estimare que de ser efectivos los hechos se
configura una causal.
- 2.-El recurso se funda en la causal y estima que no existe jurisprudencia
contradictoria;
- 3.-El recurso se funda en causales de conocimiento de diversos tribunales y la
Corte Suprema estima que concurren algunas de las situaciones previamente
indicadas.
Apelación
La apelación es un recurso procesal a través del cuál se busca que un tribunal
superior enmiende conforme a Derecho la resolución del inferior.
Dentro del orden jurisdiccional existen diferentes instancias ordenadas de forma
jerárquica. Esto significa que la decisión de un órgano jurisdiccional puede ser
revisada por uno superior. Cuando un juez o tribunal emite una resolución judicial,
es posible que alguna de las partes implicadas no esté de acuerdo con la decisión.
En este caso, habitualmente, la parte puede hacer uso de la apelación, a través de
la cual se recurre a un órgano jurisdiccional superior para que revise el auto judicial
o la sentencia y, si estima que tiene defectos, la corrija en consecuencia.
El equivalente en el orden administrativo suele denominarse recurso de alzada,
que es la forma en que se solicita al funcionario superior que revise la decisión de
un subordinado y que se contrapone al recurso de reposición o reconsideración,
que se dirige al mismo funcionario que dictó la resolución.
Cuando una sentencia jurisdiccional no admite ningún recurso, o ha terminado el
plazo para presentarlos, se denomina sentencia firme.
Características
← La apelación es un recurso ordinario, es decir, la ley lo admite por regla
general contra toda clase de resoluciones.
← Además, es un recurso constitutivo de instancia, lo que significa que el
tribunal superior puede pronunciarse sobre todas las cuestiones de hecho y
derecho que han sido discutidas en el proceso. En otras palabras, no está
limitado sólo a revisar la aplicación correcta de la ley, como sucede en los
recursos de casación.
← Aunque normalmente varía en función de la legislación y de la materia, lo
normal es que el ámbito del tribunal en la apelación se limite a lo solicitado por
las partes (el petitum). Es posible que una sentencia no sea completamente
favorable a ninguna de las partes, y si sólo una de las partes apela una
decisión, el tribunal que revisa el caso no puede perjudicar la situación del
apelante y dictar una nueva sentencia que le sea más perjudicial (reformatio in
peius). En este caso, lo normal es que ambas partes presenten apelaciones, de
forma que el órgano judicial tenga un ámbito de actuación mayor.
Importancia de la apelación
El recurso de apelación se considera una expresión del derecho a la tutela judicial
efectiva. Hasta tal punto es así que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha
reconocido que se vulnera este derecho si, en un juicio penal, un acusado no tiene
derecho a apelar su sentencia condenatoria.
LOS RECURSOS ORDINARIOS:
REVOCACION, REPOSICION, APELACION Y QUEJA
INTRODUCCIÓN
El proceso civil plantea diferentes etapas, toda una serie de actos procesales que
se van efectuando conforme su progreso, tenemos por ejemplo que al actor le
corresponde la presentación de la demanda, a los funcionarios su recepción, al
juez su revisión y aceptación, a los secretarios la certificación, a los auxiliares
correspondientes la notificación al demandado; la contestación, allanamiento o la
actuación procedente corresponde al demandado, de ahí, nuevamente, al juez la
resolución o resoluciones de trámite, sean decretos o autos provisionales o
definitivos , hasta la conclusión que puede ser la sentencia definitiva, pero que
incluso esta pude ser revisada mediante la apelación como recurso ordinario o
hasta su seguimiento correspondiente en el juicio de amparo, etc.
Pues bien, dentro de todo este proceso y una vez iniciado mediante la demanda y
su contestación (e incluso, en situaciones especiales, antes como veremos más
adelante) , encontramos la institución jurídica procesal llamada recurso.
Señalados por los artículos 506 al 528 existen el la legislación del estado de
Veracruz la Revocación, Reposición, Apelación y Queja.
La palabra recurso proviene del sustantivo latino “recursus” que significa la acción
de recurrir.
A su vez, el verbo recurrir alude a la conducta por la que un sujeto se dirige a otro
para obtener alguna cosa.
Dice, acertadamente, Don Carlos Arellano García, en su texto de Derecho
Procesal Civil que en su acepción forense, la palabra recurso ha sido registrada
gramaticalmente como la acción que se reserva el sentenciado para acudir a otro
juzgador con facultades para revisar lo realizado por el juez anterior.
Por tanto, la palabra recurso, es la institución jurídica procesal que permite a
alguna de las partes acudir a otro órgano jurisdiccional para que se ocupe de
examinar lo realizado en el proceso en el que se interpuso el recurso, con las
modalidades que imponga el derecho vigente.
Los recursos representan la posibilidad de mejorar la administración de justicia de
los órganos jurisdiccionales en la determinación de las resoluciones judiciales que
pueden ser: Decretos, Autos provisionales, Autos definitivos, Autos preparatorios,
Sentencias interlocutorias o sentencias definitivas.
Sobre los recursos, su forma y su procedencia es que versa nuestro trabajo de
memoria.
ANTECEDENTES, CONCEPTOS Y PRINCIPIOS
ANTECEDENTES
El hombre en su contexto histórico ha buscado desde sus orígenes mejorar el
pacto social que garantice su convivencia en armonía manteniendo como ideales
la libertad, la justicia y la paz, para ello ha desarrollado normas que permitan y
garanticen el ejercicio de sus fuerzas para alcanzar un pleno desarrollo. Nuestro
país tiene hondas raíces en esa extraña mezcla de razas que significan el evento
histórico de la Conquista Española y, desde ahí, no resulta extraño que nuestro
derecho tome gran parte de su origen en el derecho romano por ello , los recursos
encuentran antecedentes :
“Hasta el final de la República, la sentencia tenía fuerza de cosa juzgada, en
seguida de ser pronunciada, y las partes no podía atacarla para obtener una nueva
decisión de alguna otra jurisdicción. La sentencia dimana, en efecto, de un juez a
quien libremente han elegido y tienen la obligación de someterse. Unicamente en
casos excepcionales se podía obtener contra la sentencia la “revocatio in duplum”
o la “in integrum restitutio”. Pero, bajo el Imperio, quedó abierta una vía de recurso
para todos los casos contra las sentencias: es la “apelación que permite hacer
reformar la decisión de un juez y de obtener una nueva decisión. Desde entonces,
sólo tiene fuerza de cosa juzgada, cuando ya no es susceptible de apelación o
cuando la apelación ha sido rechazada.”
“La apelación data del principio del Imperio. Lo probable es que hubiese sido
establecida por una ley “Julia judiciaria”, teniendo por origen, sin duda alguna, el
derecho, que pertenecía a todo magistrado bajo la República, de oponer su veto a
las decisiones de un magistrado igual o inferior: esto era la “intercessio”. La
persona que quisiera quejarse de la decisión de un magistrado, podrá desde luego,
reclamar la “intercessio” del magistrado superior, “apellare magistratum”. De aquí
procede la apelación. Pero el magistrado delante de quien se llevaba no se
contentaba con oponer su veto a la sentencia: la anulaba también y la
reemplazaba con una nueva sentencia…”
Respecto a los recursos en el derecho romano escribe el Dr. Guillermo F.
Margadants, que el sentenciado podía recurrir a impugnar la sentencia, cuando la
consideraba injusta , pidiendo la no ejecución por veto de los tribunos o por
intercessio de los cónsules, con el impedimento de hacerlo cuando la sentencia era
absolutoria injustamente.
También era posible que el vencido negara la existencia de la sentencia por
considerar que el juez había sido incompetente, oponiendo la actio iudicati la
exeptio non indicatum, es decir, la excepción de que no hubo sentencia.
Otra conducta del sentenciado era acatar la sentencia e intentar, después, una
actio in factum en contra del juez por el cuasidelito de que este había hecho suyo
el litigio, es decir, antepuso sus intereses en el juicio.
CONCEPTOS
Recurso significa, para nosotros, volver a tomar el curso, su intención es
enderezar, es decir, volver el proceso a su curso ordinario.
Para el argentino Ricardo Reimundin sobre los recursos apunta que: “La ley ha
instituido diversos medios de impugnación de las resoluciones judiciales, para
fiscalizar la justicia de la decisión.”
Decididamente estamos de acuerdo en que, el recurso es un medio de
impugnación de las resoluciones judiciales puesto que el recurso tiene como
objetivo fiscalizar la justicia de la decisión. En el recurso se fiscaliza a la decisión
pero, no únicamente en lo que hace a la justicia, más bien, la revisión se lleva a
efecto para fiscalizar la legalidad de la resolución, respecto de ella misma y
respecto del proceso que le antecede, si todavía es oportuno.
El jurista argentino Hugo Alsina produce un concepto de recurso similar:
“Llámense recursos, los medios que la ley concede a los particulares para obtener
que una providencia judicial sea modificada o dejada sin efecto.” Citado por el
mismo autor.
Aquí nosotros rescatamos la condición de oportunidad en que, dentro de la figura
jurídica de “recursos” es preciso que, la oportunidad de impugnación la conceda la
ley.
El procesalista James Goldschmidt según expresa el mismo texto: “Recursos son
los medios jurídicos procesales concedidos a las partes, a los afectados
inmediatamente por una resolución judicial y a los intervinientes adhesivos para
impugnar una resolución judicial que no es formalmente firme, ante un tribunal
superior (efecto devolutivo), y que suspenden los efectos de cosa juzgada de la
misma (efecto suspensivo).”
Aceptamos que los recursos son medios de impugnación jurídico procesales
dirigidos a combatir resoluciones judiciales, que se conceden a las partes, a los
afectados inmediatamente por una resolución judicial y a los intervinientes
adhesivos. Es plausible también la observación de que la resolución judicial
combatida aún no es firme. No obstante, no es requisito esencial que del recurso
conozca un tribunal superior pues, hay recursos de los que conoce el propio
tribunal o juzgador que dictó la resolución. Por otra parte, los efectos de los
recursos dependen del alcance que el legislador suele darles.
“La apelación es suspensiva; detiene la ejecución de la sentencia. El juez de la
apelación confirma la primera sentencia, o la anula, dando una nueva. De esta
nueva sentencia se puede aún apelar hasta haber llegado el último grado de
jurisdicción.”
Se destaca que el recurso permite acudir a otro órgano con el objeto de obtener
una nueva sentencia en la que se confirma o se anula la sentencia anterior.
Aquí esta claramente determinado el objeto de los recursos: obtener un nuevo
fallo, posterior al primero, en el que, después de revisado lo actuado y lo que se ha
manifestado como inconformidad, se confirma o se anula lo establecido en la
sentencia anterior.
Los antiguos profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad de México,
hoy finados, José Castillo Larrañaga y Rafael de Pina, en la exploración doctrinal
que realizamos, nos aportan un elemento de interés que debemos de tomar en
cuenta:
“Los recursos son los medios más frecuentes por virtud de los cuales se procede a
la impugnación de las resoluciones judiciales; pero no los únicos. Cuando se hace
referencia a los recursos, no se agotan todos los medios de impugnación las
resoluciones judiciales. Los recursos son medios de impugnación de las
resoluciones judiciales; pero no todos los medios de impugnación son recursos.”
Es nuestro interés establecer que no todo medio de impugnación es un recurso
pues, hay medios de impugnación que constituyen un juicio autónomo, como
sucede con el amparo; o bien, hay medios de impugnación que no constituyen un
recurso sino un incidente como ocurre con la nulidad de actuaciones.
Por otra parte, los citados son medios técnicos mediante los cuales el Estado
atiende a asegurar el más perfecto ejercicio de la función jurisdiccional.
Por muy decidido que sea el propósito de los jueces y tribunales de sujetarse al
estricto cumplimiento de sus deberes, pueden incurrir en equivocaciones,
aplicando indebidamente la ley, ya que, al fin, como hombres, no pueden
sustraerse a la falibilidad humana, y de aquí que se haya siempre reconocido la
necesidad de establecer medios adecuados para la reparación de los agravios e
injusticias que pudieran inferirse con esas posibles equivocaciones,
concediéndose, al efecto, a quien se crea en este sentido perjudicado, facultad
para reclamar aquella reparación, sometiendo la resolución judicial que irrogue el
agravio e injusticia a nuevo examen o revisión y enmienda, bien por el mismo juez
o tribunal que la dictara, o por otro jueces o tribunales superiores, según los casos.
Es propósito de los recursos superar la falibilidad humana mediante la reparación
de los agravios e injusticias producto de equivocaciones.
En las ideas manifestadas por los autores se señala una mecánica en la que hay
un nuevo examen, o revisión y enmienda que realiza el mismo juez o tribunal que
la dictara, o por otros jueces o tribunales superiores, según los casos.
Lo anterior es muy útil en un buen concepto de recurso pues, se determina que la
nueva revisión de lo resuelto puede ser llevada a cabo por el mismo órgano
jurisdiccional o por uno superior.
En congruencia con esa noción de recurso, el maestro Rafael de Pina, de manera
concreta, nos ilustra:
“Medio de impugnación de las resoluciones judiciales que permite a quien se halle
legitimado para interponerlo someter la cuestión resuelta en éstas, o determinados
aspectos de ella, al mismo órgano jurisdiccional que las haya dictado o a otro
superior en grado dentro de la jerarquía judicial, para que enmiende, si existe, el
error o agravio que lo motiva.”
El sentido de la nueva resolución puede ser triple: modificar, revocar o confirmar la
resolución impugnada.
“El nombre de recurso, responde a la idea elemental de impugnación, en cuanto se
vuelve a trabajar sobre la materia procesal, ya decidida, para que su nuevo curso
permita depurar la exactitud o inexactitud de las conclusiones procesales
primariamente obtenidas.
Tal nuevo curso, o recurso, define al proceso montado con una finalidad
impugnativa, lo cual no quiere decir, sin embargo, que ello suponga una
reproducción del proceso primitivo, puesto que la impugnación puede consistir en
una alteración o modificación de ese proceso de manera abreviada o de manera
modificada.” Dice Becerra Bautista.
Consideramos, en las nociones del maestro Becerra Bautista, que es un acierto
indicar que el recurso se sujeta a un proceso, cuyo desarrollo permite elucidar si
hay exactitud en las conclusiones emitidas primariamente.
Nos corresponde, ahora, intentar un concepto de acuerdo a nuestra manera de
pensar y manifestamos nuestro acuerdo con el autor citado.
El recurso es una institución jurídica procesal que permite al mismo órgano que la
dictó o a uno superior, examinar una resolución jurisdiccional dictada, a efecto de
determinar si se revoca, modifica o confirma y nos manifestamos de acuerdo con el
autor con los elementos del concepto propuesto, que son:
a) a) “ El recurso es una institución jurídica procesal en atención a
que hay un conjunto de relaciones jurídicas con vista a una finalidad
común. Varias normas jurídicas van a regular: las resoluciones que
admiten recursos, la clase de recurso procedente, la parte o tercero que
puede interponerlo, el término para hacerlo valer, los efectos de la
instauración del recurso, los requisitos de los agravios que se hagan
valer, si procede la aportación probatoria, etc. Toda esa regulación
especializada está orientada a la finalidad común de revisar una
resolución para eliminar o no los posibles efectos de conculcación a
disposiciones normativas de fondo o de forma.
b) b) El órgano decisor respecto a los medios de impugnación que
se hacen valer puede ser el mismo que dictó la resolución impugnada o
bien, se trata de un órgano jurisdiccional diferente, superior al primero.
El legislador, según la decisión que adopte al respecto, puede otorgar al
mismo órgano o bien, a órgano jurisdiccional superior, la facultad de
revisar la legalidad formal y material de la resolución que recaerá en el
proceso que se siga con motivo de la interposición del recurso.
c) c) Se apunta como objetivo esencial de todo recurso la revisión
de una resolución jurisdiccional dictada. Ante la posible falibilidad
humana de la persona o personas que encarnan el órgano jurisdiccional
que dicta la primera resolución, el recurso es una oportunidad de revisar
lo hecho por el órgano jurisdiccional que ha producido una resolución.
d) d) Quien revisa la resolución jurisdiccional dictada, concluye con
una nueva resolución recaída al recurso interpuesto en la que determina
su criterio, en una triple posibilidad que hemos incluido en el concepto de
criterio, en una triple posibilidad que hemos incluido en el concepto de
recurso: revocar, modificar o confirma. Habrá un nuevo pronunciamiento,
producto de la interposición del recurso y el sentido del nuevo fallo
marcará una opción hacia cualquier de las tres metas indicadas: revocar,
modificar o confirmar:
e) e) No hemos incluido en el concepto propuesto que el recurso
tenga un titular que lo interpone pues, será el legislador quien determine,
a través de las normas que rigen el proceso, a qué persona, parte o
tercero, le corresponde la impugnación. No hemos hecho tal inclusión
pues, dentro de un concepto breve no podemos establece todas las
notas características sino sólo aquellas imprescindibles que aportan el
género próximo y la diferencia específica. En la revisión oficiosa, no hay
parte impugnadora y por la impugnación previa. Prácticamente, el propio
legislador es quien envía a una segunda instancia.” (10)
A manera de esquema exponemos:
1. Supuestos de la apelación:
1. 1. Sentencias definitivas de primera instancia pronunciadas en
juicios distintos de los de mínima cuantía.
1. 2. Sentencias interlocutorias dictadas en juicios distintos de los
de mínima cuantía, con excepción de las pronunciadas en ejecución
de sentencia.
2. 3. Autos:
a) a) Que terminan o paralizan el juicio.
b) b) Que resuelven una parte sustancial del proceso.
c) c) Que no podrán ser modificados por la sentencia
definitiva.
2. Sustanciación:
1. 1. Interposición de la apelación:
a) a) En forma escrita, en un plazo de 3 o 5 días.
b) b) En forma oral, en l momento de la notificación de la
resolución apelada.
1. 2. Admisión de la apelación y calificación del grado, en forma
provisional, por el juez o quo.
2. 3. Remisión de las constancias a la Sala:
a) a) Expediente
b) b) Testimonio de apelación.
3. 4. Revisión por la Sala de la Administración del recurso y de la
calificación del grado; y concesión de los plazos individuales (6 ó 3)
para los escritos de expresión de agravios y de contestación a éstos.
4. 5. En su caso, ofrecimiento de pruebas en los escritos d agravios
y contestación; admisión o desechamiento, práctica de las admitidas
en una audiencia y formulación de alegatos orales.
5. 6. Pronunciamiento de la resolución de la apelación.
3. Resolución de apelación:
1. 1. Confirmar la resolución apelada.
2. 2. Modificar parcialmente.
3. 3. Revocarla totalmente.
EL RECURSO DE REVOCACION Y EL RECURSO DE REPOSICION.
El recurso de revocación como el de reposición, son medios para impugnar las
resoluciones que, en concepto del que impugna, pueden estar mal dictadas, ser
erróneas o estar apartadas o alejadas del derecho, lo interponen las partes en
contra de resoluciones simples, que se denominan decretos o resoluciones de
trámite.
Son recursos ordinarios y horizontales en virtud de que se promueven en la misma
instancia. En el primer caso, ante el juzgado de primera instancia; en el segundo
caso, ante el juez de segunda instancia, en donde se promueve el juicio
correspondiente.
El Recurso de Revocación. Al respecto dice el Artículo 506 del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz. “ Los autos que no causen
daño irreparable en la sentencia y los decretos pueden ser revocados por el juez
que los dicta, o por el que lo substituya en el conocimiento del negocio.”
Evidentemente se refiere a los que no causen daño irreparable puesto que sobre
ellos cabe otro recurso que podría ser apelación o la queja; vale mencionar que los
autos y decretos que son resoluciones de tramite pueden al no considerarse con
detenimiento los procedimientos señalados afectar el desarrollo del juicio. Y el
Artículo 507 “ La revocación puede pedirse en el acto de la notificación o dentro
del término de dos días. Se resolverá de plano o en audiencia que tendrá lugar
dentro de los tres días siguientes. Sólo podrán ofrecerse las pruebas que puedan
rendirse en dicha audiencia.” En el Código de Procedimientos Civiles para el
Estado de Veracruz.
Y en el Código de Procedimientos Civiles Para el D.F. menciona que se deberá
interponer mediante un escrito dentro de un plazo de 24 horas a partir de que surte
sus efectos la resolución que se pretende atacar. Es muy importante en la práctica
conocer cuál es la regla para hacer el cómputo de esas 24 horas. A través de la
interpretación de varias de las disposiciones del Código de Procedimientos Civiles
para el Distrito Federal, se ha llegado a considerar que debe contarse a partir de
que surta sus efectos la notificación de la resolución que se va a impugnar. El
código distrital establece que las notificaciones hechas por Boletín Judicial, que es
el periódico diario oficial en el que se hacen gran parte de las notificaciones
judiciales comunes en el Distrito Federal, surten sus efectos a las 12 horas del día
siguiente al de la publicación; en tal virtud, el plazo de 24 horas para la
interposición de la revocación correrá a partir de las 12 horas del día siguiente a
aquel en que se haya hecho la publicación notificadora en el referido boletín.
Resulta evidente el termino que establece la legislación veracruzana concede que
el mencionado recurso solicitara en el acto de notificación o en el termino de dos
días y que se resolverá de plano o en audiencia en los tres días siguientes.
El recurso de reposición: su trámite es igual al de la revocación, excepto que la
reposición se hace valer y se tramita ante la segunda instancia, su mecánica y su
tramitación reflejan las de la primera instancia, y la reposición es además contra
autos que en primera instancia hubieran sido apelables, así lo señala el articulo
508 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz. “De los
decretos y autos del tribunal de segunda instancia puede pedirse la reposición, que
se substanciará en la misma forma que la revocación“
Adoptando así los mismos términos de efectuase en el momento de la notificación
o dentro de los dos días siguientes y que se resolverá de plano o en audiencia en
los tres días siguientes.
LA APELACION
Concepto: Apelación es el más importante de los recursos judiciales ordinarios. Y
podemos continuar esta idea sobre la apelación afirmando que, mediante este
recurso, la parte vencida en primera instancia obtiene un nuevo examen y, desde
luego, mediante éste, un nuevo fallo, una nueva sentencia, en relación con la
cuestión debatida ante el órgano de primera instancia. Esto implica la dualidad de
instancia y el principio de la bi-instancialidad. Si no hay bi-instancialidad, no puede
hablarse de apelación. La apelación es la forma para dar apertura a la segunda
instancia y, en este sentido ,es un recurso vertical.
Dicho recurso se ha llamado tradicionalmente de alzada, porque nos alzamos de la
primera a la segunda instancia.
Recordemos que la apelación puede ser no sólo contra sentencias definitivas, sino
contra algún tipo de autos o resoluciones que no son los finales del proceso.
Habría que advertir que no todos los autos y resoluciones son apelables y,
desgraciadamente, en nuestro sistema procesal la regla de procedencia para saber
qué resoluciones son apelables no es muy clara. De todas maneras se deja
establecido que son apelables aquellas resoluciones del juez que pueden implicar
un perjuicio o un daño que no puede ser reparado ulteriormente por la sentencia.
Este recurso, como todos los demás, está basado o encuentra su fundamentación
o razón de existencia en la falibilidad humana, en la posibilidad de error. El
hombre es un ser que puede equivocarse, a veces con mucha frecuencia, y en
virtud de esta posibilidad de error, de equivocación, las resoluciones de los jueces,
que también son emitidas por hombres, deben estar sujetas a un procedimiento de
reexamen, para que mediante éste se llegue a alguno de los tres probables
resultados de todo medio de impugnación: revocación, modificación o
confirmación.
Se confirmará cuando el tribunal de segunda instancia o grado encuentre que la
resolución de primer grado estaba bien y correctamente dictada. Esta
confirmación equivale a una ratificación de la resolución anterior, en sus términos,
sin cambiarle ni agregarle nada.
En algunas ocasiones, los tribunales de segunda instancia al dictar sentencia
pueden en parte confirmar y en parte revocar la resolución de primera instancia. La
confirmación puede ser parcial, porque en opinión del tribunal de segundo grado el
juez de primera instancia había tenido razón en algunos de los puntos o
consideraciones de su sentencia; pudiere suceder también que se hubiere
equivocado en otros que deban modificarse o revocarse. De aquí que en algunos
casos, sobre todo los muy complejos, el resultado del recurso incluso pueda ser
triple (confirmación, modificación y revocación)
.
Efecto. A este respecto de este recurso, nos dice el Código de Procedimientos
Civiles de nuestro Estado en el Artículo 509 “ El recurso de apelación tiene por
efecto que el superior confirme, revoque o modifique la resolución del inferior. Son
apelables las sentencias, los autos que resuelven un incidente y los autos que
causan daño irreparable en la sentencia.” Y he aquí la esencia de la petición, la
razón de ser del recurso de apelación que busca de un órgano superior la
reconsideración de la resolución tomada en la primera instancia.
Tenemos así, que la apelación es un recurso que tiene como objeto que el superior
jerárquico reexamine una resolución dictada por el inferior.
La apelación puede hacerse valer en forma escrita u oral, inclusive en el acto
mismo en que se notifique la resolución que se impugna.
El apelante debe ser respetuoso con el tribunal al interponer su recurso y no
denostar al juez. Denostar al juez es no guardarle el respeto que se le debe por
razón del cargo del que está investido
Respecto a quién posee el derecho de efectuar la acción menciona el mencionado
Código en el Artículo 510 “ Pueden apelar: el litigante, si creyere haber recibido
algún agravio; los terceros que hayan salido al juicio y los demás interesados a
quienes perjudique la resolución judicial.
Pueden apelar, de acuerdo con el art. 689, las partes y los terceros que se vean
afectados por la resolución que se está impugnando. No puede apelar el que
obtuvo todo lo que pidió
No obstante apelar el que obtuvo todo lo que pidió; pero el vencedor que no obtuvo
la restitución de frutos, la indemnización de daños y perjuicios o el pago de costas,
sí puede hacerlo.” Aquí encontramos el presupuesto del agravio, de los terceros
salidos a juicio y los demás interesados perjudicados por la resolución judicial.
Adhesión. En otra hipótesis menciona el Artículo 511 ” La parte que venció puede
adherirse a la apelación interpuesta al notificársele su admisión, o dentro de las
veinticuatro horas siguientes a esa notificación. En este caso la adhesión al
recurso sigue la suerte de éste. “ Estableciendo justamente el derecho de alegar
también para el vencedor., consiste en la posibilidad de que el ganador, no
obstante la regla de que el que obtuvo todo lo que pidió no puede apelar sino
adherirse a un trámite de apelación que haya interpuesto su contrario con objeto
de que se mejoren los argumentos de la sentencia, porque aunque el juez le haya
concedido todo, encuentra que la sentencia en sus razonamientos está falla o es
endeble. Aprovechando que la otra parte ha apelado se adhiere al trámite de la
apelación, no porque no le favorezca la sentencia, sino para mejorar o robustecer
los argumentos del juez de primer grado y obtener una sentencia de segunda
instancia mejor fundada. Además, es importante que se tenga en cuenta lo
siguiente: los argumentos que se hagan valer en la apelación adhesiva de ser
adversa la sentencia de segunda instancia, podrán esgrimirse en el amparo
directo, como conceptos de violación. De lo contrario, de no hacerse así, dichos
argumentos no expuestos o callados al abrirse la segunda instancia no podrían
hacerse valer en el juicio de amparo si la sentencia de segunda instancia nos fuese
adversa.
Tiempo y forma. Respecto a la forma y tiempo menciona el Artículo 512 ” La
apelación debe interponerse por escrito o verbalmente en el acto de notificarse,
ante el Juez que pronunció la resolución; cuando sea por escrito, dentro de cinco
días si se tratare de sentencia, o dentro de tres si fuere auto.” Resulta esencial
para el abogado no descuidar el termino y la forma establecida, ya sea verbal o
escrita y , además dice el Artículo 513 ” El litigante, al interponer la apelación,
debe usar de moderación, absteniéndose de denostar al juez; de lo contrario,
quedará sujeto a la corrección disciplinaria que proceda.” Estableciendo el principio
de respeto para el juez, obligando a la objetividad del litigante.
El Artículo 514 señala requisitos al mencionar “ Al interponerse la apelación se
expresará el motivo que originó la inconformidad, los puntos que deben ser materia
de la segunda instancia o los agravios que en concepto del apelante irrogue la
resolución recurrida. Se aceptará como expresión de agravios la enumeración
sencilla que haga la parte sobre los errores o violaciones del derecho que en su
concepto haya cometido el juzgador.
Se suplirá la deficiencia en la expresión de los agravios, cuando puedan afectarse
derechos de menores o incapaces, así como en materia familiar.”
El escrito de expresión de agravios es el documento o promoción mediante el cual
la parte apelante expone los argumento y razonamientos en virtud de los cuales
considera que la resolución impugnada le afecta por estar erróneamente
pronunciada; deben esgrimirse en este escrito los razonamientos sobre
aplicaciones inexactas de preceptos legales, o bien, disposiciones dejadas de
aplicar o razonamientos y argumentaciones equivocadas del juez de primer grado.
Este escrito no abre la segunda instancia; la segunda instancia se abre a través de
otro escrito o de otro momento procesal, no necesariamente escrito, que es el de la
interposición de la apelación. La apelación puede, inclusive, interponerse por
escrito u oralmente cuando nos damos por notificados de la resolución que vamos
a impugnar. El momento más importante de la apelación es el de la expresión de
agravios porque representa, para la segunda instancia, lo que la demanda es para
la primera instancia. Es el escrito más importante de la parte no conforme con la
resolución de primera instancia; que puede ser de la del actor o el demandado y
generalmente lo es quien ha perdido; recordemos la regla de que no puede apelar
aquel que obtuvo todo lo que había pedido. Quiere decir que va a apelar, iniciar el
trámite del recurso, aquel perdidoso que no obtuvo todo lo que había pedido.
En el escrito de expresión de agravios es donde muchas veces el abogado litigante
muestra que efectivamente lo es, y que es un buen abogado, porque en ese
momento deben exponerse, manifestarse, expresarse (expresión de agravios) los
argumentos con los cuales la resolución está siendo atacada, y por qué se le
considera incorrecta, injusta, no apegada a derecho; en qué han consistido las
equivocaciones del juez; qué errores ha cometido; qué pruebas no apreció
erróneamente y cuáles de sus razonamientos o conclusiones son los equivocados.
En la mayoría de los casos, se invoca como el art. violado por los jueces y dispone
que, llegados los autos o copia de las constancias, o testimonio, el tribunal
superior, dentro de los ocho días siguientes, dictará una providencia en la que
decide si se admite el recurso y emite la calificación del grado, la cual se entiende
como el pronunciamiento del tribunal sobre la admisión que el juez de primera
instancia haya hecho del recurso, en cuanto a si éste fue admitido en un solo
efecto o en ambos efectos.
La falta oportuna de expresión de agravios es algo serio y grave que contempla la
ley, y, si ello sucede, el recurso se tendrá por desierto; es decir, como si no lo
hubiera interpuesto la parte apelante y, entonces, la resolución impugnada queda
firma, como si no hubiera sido atacada, lo cual es gravísimo, porque por un
descuido o indolencia se pierde el recurso antes de haberlo tramitado
integralmente; a los abogados indolentes e irresponsables suele pasárseles el
plazo para la expresión de agravios y la responsabilidad que les compete es
sumamente grave, omitir una expresión de agravios por descuido es algo que a
ningún abogado se le debe excusar.
Así como tenemos un escrito de expresión de agravios, por parte del apelante,
también existe un escrito de contestación a los agravios, por parte del apelado.
Reglamentan este escrito de contestación diversas disposiciones del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Veracruz.
En materia de amparo directo, mediante el cual se ataca una sentencia definitiva
ante el tribunal colegiado o, en algunos casos, ante la propia Suprema Corte de
Justicia, también hay un momento procesal que equivale a lo que es la expresión
de agravios en la apelación, nada más que en el amparo no se le llama expresión
de agravios, sino escrito de expresión de los conceptos de violación; en los
escritos en que se interpone el amparo, se expresan los conceptos de violación,
que equivalen, en cierto sentido, a la expresión de agravios en la segunda
instancia. Expresar los conceptos de violación, en el amparo, es hacer una serie de
razonamiento por los cuales se considera a una sentencia como violatoria de
algunos preceptos constitucionales.
Existe un indudable paralelismo entre ambas instituciones; en el amparo se están
alegando violaciones a las garantías constitucionales, básicamente a las
consagradas en los art. 14 y 16 de la propia Constitución, que son la de garantía
de legalidad, la de debido proceso legal, la de correcta aplicación de la ley;
entonces, cuando estamos impugnando una sentencia, la ilegalidad de la misma
se convierte, para los efectos del amparo, en un acto anticonstitucional, y de allí la
procedencia y la fundamentación ulterior del amparo en contra de una sentencia
ilegal y violatoria de garantías.
La estructura del escrito de expresión de agravios, en la apelación, y del escrito de
conceptos de violación, en el amparo directo, es similar: en ambos escritos se está
argumentando en contra de una sentencia o resolución; se está impugnando se le
están señalando los vicios, los defecto, las omisiones en que el tribunal ha
incurrido. Por las violaciones, por las omisiones, los errores, las faltas de lógica o
de congruencia, se atacan las sentencias, en la apelación, mediante la expresión
de agravios; y, en el amparo, por medio de los conceptos de violación.
Dice el Artículo 515 “Interpuesta una apelación el juez la admitirá sin
substanciación alguna, si fuere procedente, expresando si la admite en ambos
efectos o en uno solo.”
La procedencia de un trámite o recurso es un mero aspecto procesal que implica
que debe tramitarse, que debe dársele trámite o curso a aquello que se haya
promovido o solicitado. Por el contrario, la fundamentación ya es la consideración
de fondo sobre si lo que se ha pedido o pretendido debe o no otorgarse o
concederse. Esta distinción es muy importante. En el momento en que se
interpone ante el juez un recurso, no puede decirse si es fundado o no; el juez
solamente tiene que decidir sobre su procedencia, no sobre su fundamentación.
Por otra parte el Artículo 516 “El recurso de apelación procede en un solo efecto y
en ambos efectos. En el primer caso no se suspende la prosecución del juicio
cuando se haya interpuesto contra un auto.
Para la tramitación de la apelación que proceda sólo en el efecto devolutivo, se
compulsará y remitirá al tribunal, dentro de tres días, testimonio de las constancias
que señalen las partes.”
Los efectos de la admisión pueden ser el devolutivo y el suspensivo. El juez, en el
acto de admisión del recurso debe definir en qué efectos lo admite. El efecto
devolutivo implica el reenvío del asunto al superior. Lo contrario a devolutivo es
retentivo; un recurso es retentivo cuando el tribunal conserva el asunto para
conocerlo él mismo y resolverlo. La apelación es siempre devolutiva, pues implica
invariablemente el envío o remisión del caso al tribunal superior para que éste
conozca y decida. Eventualmente, la apelación puede ser suspensiva, cuando se
admite en ambos efectos. La revocación y la reposición son siempre de carácter
retentivo.
El efecto suspensivo implica que quedan en suspenso las consecuencias de la
resolución impugnada entre ellas la ejecución de la misma. Lo contrario al efecto
suspensivo es el efecto ejecutivo o ejecutable, lo que significa que la resolución
impugnada no queda en suspenso, en cuanto a sus consecuencias y ejecución,
sino que ésta pueda llevarse adelante sin perjuicio del trámite mismo del recurso.
LA QUEJA
En cuanto a la queja, Según Caravantes opera cuando el juez deniega o rechaza
la admisión de algún recurso ordinario, por ejemplo, la apelación. Esto motivó, en
algunos códigos del siglo pasado, que se hablara de un recurso que se llamaba de
denegada apelación; hoy, la queja ha recogido lo que antes era la denegada
apelación y, además, se endereza en contra del rechazo o en contra de la no
admisión del recurso ordinario. También se da la queja en contra del funcionario
que comete faltas, abusos o deficiencias en el desempeño de algún tipo de
atribuciones y, desde luego, estas actitudes de los funcionarios pueden ser
imputables a los secretarios o a los jueces, e implica que alguna autoridad
superior, también judicial, conozca de esta queja para remediar esa falta, ese
exceso o ese abuso en el ejercicio de las atribuciones, o bien, ese rechazo al
trámite de un recurso ordinario.
De Pina y Castillo Larrañaga, con un criterio parcialmente acertado, lo califican de
recurso supletorio porque afirman que su procedencia requiere que exista otro
recurso utilizable; lo anterior sería cierto solamente en el caso de la denegada
apelación.
Al respecto dice el Artículo 525 ” El recurso de queja tiene lugar:
Contra el juez que se niegue a admitir una demanda o desconoce de oficio la
personalidad de un litigante;
I. Respecto de los autos dictados en ejecución de sentencia;
II. Contra la denegación de apelación, y
III. En los demás casos fijados por la ley.
Artículo 526. “Se da el recurso de queja en contra de los ejecutores o secretarios,
por omisiones y negligencia en el desempeño de sus funciones“. Recordamos
aquí que el objetivo no es sobre las personas sino sobre el asunto, puesto que las
omisiones y negligencia acarrean sus propias consecuencias.
Artículo 527. El recurso de queja en contra del Juez, se presentará ante él mismo,
dentro de los dos días que sigan al acto reclamado. Dentro del término de tres
días de interpuesto el recurso, el juez de los autos remitirá a la Secretaría General
del Tribunal Superior de Justicia o en su caso a su superior inmediato, informe con
justificación, acompañando al mismo copia legible de las constancias conducentes;
recibido de éste, el superior dentro del tercer día decidirá lo que corresponda.
De proceder el recurso en el caso de la fracción III del Artículo 525, en la
resolución se dispondrá que el inferior admita y tramite la apelación conforme a las
reglas contenidas en el Capítulo Primero de este Título.”
Artículo 528. Si la queja no está apoyada por hecho cierto o no estuviere fundada
en derecho o hubiere recurso ordinario de la resolución reclamada, será
desechada por el Tribunal, imponiendo a la parte quejosa y a su abogado,
solidariamente, una multa que no exceda de la máxima señalada en la fracción I
del Artículo 53.
Con relación a este Artículo y considerando que la decisión final corresponde al
tribunal y ante la falta de claridad sobre cuando debe emplearse un recurso u otro,
nos parece injusto imponer una multa basada exclusivamente en la interpretación
de la autoridad.
Los art. 723 a 727 del Código Distrital y del 525 al 528 en Veracruz son los que
reglamentan los varios tipos de quejas; de la lectura de dichos preceptos puede
desprenderse que la queja procede por las razones siguientes
a) Cuando se rechace o no se admita una demanda.
b) Cuando se desconozca de oficio la personalidad de un litigante,
antes del emplazamiento.
c) Respecto de interlocutorias dictadas para la ejecución de
sentencias.
d) Contra la denegación de apelación.
e) Por exceso o defecto en las ejecuciones.
f) Por omisiones y negligencias en el desempeño de funciones
(respecto de los secretarios).
Conocerá de la queja el Juez en los casos de los supuestos listados como c) (si el
secretario actuó como Juez ejecutor) d) y e). Conocerá el tribunal superior de la
queja contra el Juez, en los supuestos listados como a), b), c) (si el propio Juez
resuelve las interlocutorias).
La queja que puede llamarse institucional o queja recurso debe distinguirse de otro
tipo de queja, la que se ha conocido con una expresión no académica, pero
ilustrativa, y que se usa en el foro, de queja - chisme; esta queja - chisme no tiene
un trámite establecido ni mucho menos y simplemente consiste en que un litigante
o un abogado vaya ante el superior jerárquico de un funcionario judicial, sea un
secretario, sea un juez, y formule una queja, en el sentido más elemental, diciendo
que el funcionario inferior cometió tal acto que no es correcto. Esta queja no es un
recurso, pues no tiende ni a modificar ni a revocar la resolución dl juez y debemos
advertir que todo recurso tiene como finalidad que se examine una resolución
judicial para que ésta pueda, después de ese examen, ser confirmada, modificada
o revocada; por lo tanto, la queja solamente será en rigor un recurso cuando quepa
dentro de tal concepto, porque si existe alguna queja de otro tipo, que no tenga
como resultado una posible confirmación, revocación o modificación de una
resolución sería una clase de queja que no constituiría un recurso.
“Finalmente, debemos hacer referencia a la idea del autor Briseño Sierra, ya
examinada por nosotros en otra obra, respecto del concepto de la queja como una
instancia. Aquí también reiteramos nuestra objeción a la tesis de este autor, que
considera al juicio de amparo como una queja, o sea, como una mera instancia
que tiene una finalidad sancionadora respecto de actos ilegales cometidos por
autoridades inferiores. Nos atrevemos a propones una reflexión, en cuanto al
carácter mixto del juicio de amparo, dentro de esa misma posición de Briseño
Sierra, que considera al amparo una instancia mixta que tiene, a la vez, naturaleza
de acción y de queja”.
CONCLUSIONES
En un principio se nos viene la idea de buscar sobresalir y distinguirnos en la
exposición de las conclusiones. Sin embargo, en honor a la verdad debemos
reconocer nuestras limitaciones de experiencia que nos impiden valorar bajo un
mejor criterio nuestro tema, pero de una manera sencilla tratamos de contribuir,
exponiendo alguna modesta aportación.
Estamos de acuerdo con el gran jurista Guillermo F. Margadants., en su obra
Derecho Privado Romano y la advertencia de Gallo que “no debe tocarse el
derecho con manos sin lavar” y quien ha de buscar la solución justa de algún
conflicto concreto o quiere colaborar en la fijación de normas generales, debe ser
más que un mero “leguleyo” . Que es necesario comprender el espíritu del
Derecho, respecto del cual las Leyes de cada momento no son, si no una
manifestación temporal e incompleta.
De acuerdo con el tema expuesto hasta ahora, hay dos tipos de medios de
impugnación: los llamados ordinarios o normales, que son los que están regulados
por el propio sistema en una forma ordinaria; en relación con ellos hemos hablado
de la revocación, de la reposición, de la apelación y de la queja. Estos son los
recursos o medios de impugnación ordinarios y es conveniente que de una buena
vez se advierta que paralelamente a estos medios ordinarios, existen los
extraordinarios. De estos medios extraordinarios, algunos están regidos por el
propio sistema procesal en que se regulan; otros, por el contrario, pertenecen a un
sistema procesal autónomo y diferente. Así, por ejemplo, entre los medios
extraordinarios de impugnación internos tenemos al que llamamos apelación
extraordinaria, y entre los extremos tenemos al juicio de amparo, tanto directo
como indirecto, y, además, en un sentido histórico, existió un recurso también
extraordinario externo que se usó y aplicó mucho hace algún tiempo y que se
llamaba la reparación constitucional. A esta reparación constitucional alguna vez
en tono despectivo se la llamó el amparoide. Era, en efecto, a manera de un
pequeño amparo dentro del procedimiento, que además era muy útil y se podía
interponer por violaciones procesales que no tuvieran ningún recurso con qué
combatirse y que debían conocerse y resolver por el propio tribunal ante el que se
actuaba, siendo él mismo el que debía de resolver en un plazo perentorio la
impugnación que se le hacía valer. El legislador con gran desacierto lo quitó de la
Ley de Amparo, no obstante que esta reparación constitucional era un recurso muy
eficaz para interponerse en cualquier tipo de juicio, cuando no eran procedentes
otros recursos. Constituía la manera de preparar el juicio de amparo directo,
mediante la posibilidad de que el juez o tribunal repararan sus violaciones; y por
eso se denominaba a este recurso reparación constitucional. Al interponerse, se le
decía al tribunal que la resolución que había dictado no admitía otro recurso y
entonces se interponía la reparación constitucional; si el tribunal no otorgaba esa
reparación constitucional y ratificaba el sentido de su resolución, entonces se
protestaba para los efectos del amparo.
Los recursos llamados ordinarios no pueden hacerse valer contra sentencias que
hayan declarado ejecutoriadas, mientras que estos medios extraordinarios de
impugnación sí pueden hacerse valer contra sentencias que se hayan declarado
ejecutoriadas. Tal es el caso tanto del juicio de amparo como el de apelación
extraordinaria.
En relación con los recursos queremos decir, en primer lugar, en cuanto a lo que
se refiere a los de revocación y reposición que su aplicación, desde nuestro
criterio, ha de discernirla el abogado, buscando su aplicación al caso concreto y
que si bien es cierto que pueden pedirse en el acto de la notificación, bien vale la
pena que se preparen los argumentos con solidez, estudio, dedicación y entregarlo
en el término de los 2 días que menciona el artículo 507 del Código Civil del
Estado de Veracruz.
Por lo que se refiere al recurso de apelación, consideramos que el Artículo 512,
falta a la claridad cuando se refiere que debe interponerse por escrito o
verbalmente en el acto de notificarse ante el Juez que pronunció la resolución; la
cuestión sobre la que llamamos la atención es que si bien el recurso tiene por
efecto que el superior confirme, revoque o modifique la resolución del inferior, se
interpreta de manera extraña que se interponga ante el Juez que pronunció la
resolución, según mencionado precepto. Falta de claridad que se subsana con el
Artículo 518 cuando menciona que admitida la apelación en ambos efectos,
remitirá los autos originales desde luego a la Secretaría General del Tribunal
Superior o en su caso a su superior inmediato. Y en relación a la procedencia en
efecto devolutivo, dice el 516 que se compulsará y remitirá al tribunal (¿Cuál?)
Dentro de 3 días, testimonio de las constancias que señalan las partes.
La falta de solidez y claridad o especificación de los preceptos sobre los recursos
trae consigo confusión para los Litigantes, Jueces y Magistrados, impidiendo que
dichas herramientas que los guardianes del derecho deben esgrimir, en defensa de
la Administración de Justicia, ejerciten tan valioso instrumento, de esta manera la
ambigua redacción afecta directamente al recurso de queja, produciendo, quizá
que esta sea desechada por el Tribunal, imponiendo a la parte quejosa y a su
abogado solidariamente, una multa.
Es loable la existencia de los recursos de revocación, reposición, apelación y
queja, cumplen la necesidad jurídico-social de vigilar la Administración de Justicia y
es necesario que la participación constante de los abogados ayuden por la vía del
hecho a mejorar, afinar, detallar, precisar o como quiera llamarse los artículos
señalados en la exposición de nuestro tema