EL SECTOR RURAL EN EL SIGLO XXI.
UN MUNDO DE REALIDADES
Y POSIBILIDADES
Héctor Manuel Robles Berlanga
COLECCIÓN: ESTUDIOS E INVESTIGACIONES
CENTRO DE ESTUDIOS PARA EL DESARROLLO RURAL SUSTENTABLE
Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA. CÁMARA DE DIPUTADOS, LX LEGISLATURA
Noviembre, 2007
México, primera edición, noviembre de 2007
El sector rural en el siglo XXI.
Un mundo de realidades y posibilidades
Derechos Reservados:
© Centro de Estudios para el Desarrollo Rural
Sustentable y la Soberanía Alimentaria
Cámara de Diputados
LX Legislatura/Congreso de la Unión
Coordinación de la publicación
Héctor M. Robles Berlanga
Corrección de estilo y cuidado de la Edición
Josefina Isabel Fajardo Arias
Formación de interiores
Jorge Castellanos Fajardo
Diseño de la portada
Emilio Riva Palacio de Icaza
Fotografías de la portada
Héctor Robles Berlanga/Gabriela Rangel Faz/Francisco López Bárcenas
Las opiniones y conclusiones en cada uno de los ensayos son responsabilidad
exclusiva del autor y no necesariamente coinciden con las del CEDRSSA
Impreso en México
CÁMARA DE DIPUTADOS
LX LEGISLATURA
Mesa Directiva
Dip. Ruth Zavaleta Salgado
Presidente
Vicepresidentes
Dip. V. Luis Sánchez Jiménez
Dip. Cristián Castaño Contreras
Dip. Arnoldo Ochoa González
Secretarios
Dip. Esmeralda Cárdenas Sánchez Dip. María del Carmen Salvatori Bronca
Dip. María Eugenia Jiménez Valenzuela Dip. María Mercedes Maciel Ortiz
Dip. Patricia Villanueva Abraján Dip. Jacinto Gómez Pasillas
Dip. Antonio Xavier López Adame Dip. Santiago Gustavo Pedro Cortés
COMITÉ DEL CEDRSSA
Dip. Alejandro Martínez Hernández
Presidente
Dip. Martín Setefanonni Mazzocco Dip. Ramón Barajas López
Secretario Secretario
Dip. Santiago Gustavo Pedro Cortés,
Dip. Adriana Díaz Contreras, Dip. Javier Hernández Manzanares,
Dip. Carlos Ernesto Navarro López, Dip. Rosa Elva Soriano Sánchez,
Dip. Jorge Godoy Cárdenas, Dip. Tomás Gloria Requena,
Dip. José Amado Orihuela Trejo, Dip. Mayra Gisela Peñuelas Acuña,
Dip. Antonio Medellín Varela, Dip. Felipe González Ruíz,
Dip. José Ignacio Alberto Rubio Chávez, Dip. José Víctor Sánchez Trujillo,
Dip. César Augusto Verástegui Ostos, Dip. María Guadalupe Josefina
García Noriega, Dip. José Guillermo Fuentes Ortiz
Dip. Iñigo Antonio Laviada Hernández.
CUERPO ADMINISTRATIVO
DE LAH. CÁMARA DE DIPUTADOS
Dr. Guillermo Haro Bélchez
Secretario General
Lic. Emilio Suárez Licona
Secretario Interino de Servicios Parlamentarios
Lic. Rodolfo Noble San Román
Secretario de Servicios Administrativos y Financieros
CENTRO DE ESTUDIOS PARA EL DESARROLLO RURAL SUSTENTABLE
Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA
Dr. José Sergio Barrales Domínguez
Director General del CEDRSSA
INTEGRANTES:
Dr. Héctor Robles Berlanga, Lic. Hugo Mariaca Torres,
Mtra. Patricia Aguilar Méndez, Lic. Alejandro Castillo Barajas,
Mtro. Ing. Publio Rábago Riquer, Mtra. Grabriela Rangel Faz,
Mtra. G. Margarita Alvárez López, MVZ. Juan Ponce Salazar,
Mtro. Francisco López Bárcenas, Mtro. Luis Cruz Nieva,
Mtro. Edgar Rivero Cob, Mtro. Samuel Peña Garza,
Ing. Ricardo González Cárabes, Ing. Jesús Guzmán Flores,
Lic. Carlos Menéndez Gámiz, Mtra. Liza Covantes Torres,
Lic. Mario Hernández González, Lic. Jaime Salvador Trejo Monroy,
Ing. Alejandro Cancino y León, Mtra. Jazmín Barajas Santinelli,
Mtra. Altynai Arias Hernández, Mtro. Francisco Solorza Luna,
Mtra. Violeta Núñez Rodríguez, Lic. Verónica Lira López,
Lic. Gilda Rojano Montelongo, Lic. Ricardo López Núñez,
Patricia Álvarez Macedo, Marco Antonio Blancarte Rosas,
Leticia Pacheco Belmar, Leticia Ramírez Adame,
Mónica J. Ramírez Laija, Alicia Salazar Cruz
y Beatriz Sánchez Hernández.
ÍNDICE
Presentación 9
Consideraciones generales 11
Capítulo I. Metodología 13
1.1. Del capítulo el campo mexicano en números 13
1.2. Del capítulo principales problemas estructurales
en el campo mexicano 22
1.3. Del capítulo Índice de Desarrollo Rural 28
1.4. De los alcances y límites de la información 34
Capítulo II. El campo mexicano en el siglo XXI 37
2.1. De la importancia del sector rural 37
2.2. De los problemas estructurales 38
2.3. De las ideas que se tienen sobre el sector rural
de nuestro país y que ya no corresponden a la realidad 40
2.4. De las políticas para el desarrollo rural sustentable 42
Capítulo III. El campo mexicano en números 47
3.1. La importancia de la población rural en nuestro país 48
3.2. Población ocupada en áreas rurales 54
3.3. Importancia del Producto Interno Bruto en los municipios rurales 60
3.4. Las unidades de producción con actividad agropecuaria y forestal 66
3.5. Los principales cultivos en el campo mexicano 73
3.6. Las unidades de producción ganaderas 83
3.7. Las formas de tenencia de la tierra 89
3.8. Los distintos usos del suelo 99
3.9. La disponibilidad de agua de lluvia 104
3.10. La visibilidad de nuevos actores rurales en el campo
mexicano 105
8 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Capítulo IV. Principales problemas estructurales
en el campo mexicano 115
4.1. La pobreza característica distintiva del campo mexicano 115
4.2. Los bajos ingresos rurales 117
4.3. Los altos riesgos nutricionales en municipios rurales 126
4.4. Los bajos índices de desarrollo humano en áreas rurales 127
4.5. Los rezagos en la satisfacción de las necesidades básicas 131
4.6. El impacto de la migración y la pérdida del bono
demográfico 134
4.7. Disminución de la importancia de las actividades
agropecuarias 143
4.8. Minifundio y pulverización de la tierra 144
4.9. Envejecimiento de los titulares de la tierra 150
4.10. Deterioro de los recursos naturales 153
4.11. Dispersión, duplicidad y bajo impacto de los programas 154
Capítulo V. Índice de desarrollo rural 179
Capítulo VI. Líneas generales de políticas
para el desarrollo rural 189
Bibliografía 197
Mapas 201
PRESENTACIÓN
El campo mexicano ha sufrido una serie de transformaciones en las últimas
décadas que pueden identificarse con el llamado proceso de globalización.
Cambios que se expresan en términos de una especialidad distinta, donde se
relevan las prácticas territoriales; así como en relaciones técnico económicas
producto de la apertura comercial; en diferentes formas de autoridad y de
poder que se expresan en variadas estructuras e instituciones, y en la presencia
cada vez más activa de una gran diversidad de actores rurales.
Estas transformaciones hacen necesario que la discusión sobre la
problemática del desarrollo rural se aborde con una nueva mirada, especial-
mente cuando por un lado diversos sectores de la población ––indígenas,
mujeres, jornaleros–– que para la sociedad no existían, hicieron acto de presencia
con sus demandas y una nueva visión de sociedad. Es decir, el desarrollo rural
ya no puede ser percibido como antes, donde la actividad agropecuaria era la
más visible, pues ahora cubre un abanico amplio de actividades productivas
que van más allá de la agricultura, lo que implica un sinnúmero de actores
rurales, no todos ellos ocupados sólo en actividades primarias.
En cumplimiento de sus funciones, en el 2006 el CEDRSSA se propuso
realizar el estudio Análisis de la Problemática Rural Macroregional y Ambiental.
El objetivo de esta investigación fue reflexionar sobre la sociedad rural, sus
actores, sus lazos con el mundo global e identificar las nuevas tendencias.
El análisis se realizó desde diferentes ángulos, lo que permitió, por un lado,
establecer como punto de partida un contexto de comprensión de la sociedad
rural y, por el otro, perfilar la agenda legislativa para una política de Estado
para el desarrollo rural sustentable que dé respuesta a los nuevos desafíos, todo
en pro del beneficio de los hombres y las mujeres del campo.
Los resultados del trabajo se conjuntan en el libro El Sector Rural en
el Siglo XXI. Un Mundo de Realidades y Posibilidades. El estudio permitió
obtener una fotografía del campo mexicano e identifica a los actores rurales
con base en su actividad productiva, ingreso, relación con la tierra y los usos
del suelo; establecer la importancia de las diferentes actividades económicas
10 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
que se desarrollan en las áreas rurales; construir indicadores; regionalizar la
problemática y delinear posibles líneas de acción para el sector.
El estudio muestra la gran diversidad y las nuevas dinámicas sociales,
económicas y ambientales, lo que da una idea diferente de lo que algunos
sectores han dibujado del campo mexicano. También servirá como referencia,
en su oportunidad, para comparar estos datos con los resultados del VIII
Censo Agropecuario y dimensionar los cambios del sector rural en los últimos
17 años.
La realización del estudio fue responsabilidad de Héctor Robles Berlanga.
Asimismo, se contó con la participación de Juan Ponce Salazar en la recopilación
de la información, construcción del Índice de Desarrollo Ganadero y el de
Precipitación y en la elaboración de los mapas; de Juan Antonio Heredia
en la construcción de las bases de datos; y de Julieta Salazar en los cálculos
para la construcción del Índice de Desarrollo Rural. Igualmente sirvieron de
insumo los distintos estudios solicitados a investigadores de universidades y
consultores por el CEDRSSA en el año 2005.
Recordemos que actualmente, vivir en el campo es sinónimo de
marginación, pobreza y abandono, de ahí que el CEDRSSA se propusiera
con estas investigaciones proporcionar información y análisis que coadyuven
al entendimiento del sector y se construyan propuestas de políticas que
respondan a las necesidades de los hombres y mujeres del campo mexicano.
Dr. José Sergio Barrales Domínguez
Director General del CEDRSSA
CONSIDERACIONES GENERALES
Después de varios años impulsando políticas para el desarrollo rural, en
el campo se concentra la población en extrema pobreza; el sector es poco
competitivo, y en él están presentes una serie de problemas estructurales que
requieren solución, lo que obliga a promover una amplia e incluyente reflexión
sobre cuáles deberían de ser las políticas de nueva generación para el campo
mexicano. Qué mejor que sea el poder legislativo, en donde se encuentran
representadas todas las fuerzas políticas, quien convoque a este gran esfuerzo
en pro del campo mexicano.
El objetivo de la investigación fue reflexionar sobre la sociedad rural,
sus actores, sus lazos con el mundo global e identificar las nuevas tendencias.
El análisis se realizó desde diferentes ángulos, lo que permitió, por un lado,
establecer como punto de partida un contexto de comprensión de la sociedad
rural y, por el otro lado, perfilar la agenda legislativa para una política de Estado
para el desarrollo rural sustentable, que dé respuesta a los nuevos desafíos y que
responda a las necesidades de los hombres y mujeres del campo.
El presente trabajo se compone de seis capítulos. El primero explica la
metodología que se utilizó; las fuentes de información que se consultaron, las
características de las bases de datos, las limitaciones de las mismas y la manera
en que se procesaron.
El segundo capítulo es una síntesis de los resultados obtenidos en el
trabajo. Se hace referencia a la población rural con base en las variables sociales,
económicas y ambientales, lo que permite dimensionar la importancia del campo
mexicano para nuestro país. También se enuncian los principales problemas
estructurales y las líneas de política.
En el tercer capítulo se identificó, con diversos criterios, a la población
rural de acuerdo con el tamaño de la localidad, la importancia de las actividades
primarias, las unidades productivas agrícolas y ganaderas, la tenencia de la
tierra, los usos del suelo, y con la condición étnica, de género o relación con
la tierra, entre otros, cuya finalidad es demostrar la importancia de lo rural
dentro del ámbito nacional.
12 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
En el capítulo cuarto se hace referencia a una serie de problemas
estructurales presentes en el campo mexicano, como son: la pobreza, los riesgos
nutricionales, el rezago en la satisfacción de las necesidades básicas, la falta de
rentabilidad de las actividades productivas, el deterioro de los recursos naturales,
el minifundio, el envejecimiento de los titulares de la tierra, y la duplicidad,
dispersión y falta de impacto de los programas gubernamentales.
En el capítulo quinto se presentan los resultados del Índice de Desarrollo
Rural. Para su construcción se utilizaron las variables de marginación, riesgo
nutricional, velocidad en la satisfacción de necesidades básicas, PIB per
cápita, ingreso en el sector primario, migración, índice ganadero, minifundio,
precipitación y rendimiento de maíz.
En el sexto y último capítulo se delinea la política para el desarrollo
rural, esbozando algunas directrices de lo que debería involucrar una política
de desarrollo rural sustentable que responda a los problemas estructurales
del campo mexicano. Su objetivo principal es motivar a la reflexión y a la
discusión del tema aquí desarrollado.
CAPÍTULO I.
METODOLOGÍA
Las fuentes a las que se remite este trabajo son las distintas bases de datos que
generan las dependencias gubernamentales. Para poder hacer compatible esta
información, se utilizó como unidad mínima de análisis al municipio, a partir
de la clasificación del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática
(INEGI).
Para poder realizar una interpretación de la información, se construyeron
distintos índices y se usaron los indicadores ya existentes, como el de
marginalidad o el Índice de Desarrollo Humano (IDH), lo que permitió agrupar
a los municipios de acuerdo con cada clasificación en unidades mayores. En el
caso de la marginación, por ejemplo, se construyeron cinco grupos, y con el
de desarrollo humano, cuatro, como podrá observarse más adelante.
A continuación se presenta una lista de las fuentes de información
utilizadas.
1.1. DEL CAPÍTULO “EL CAMPO MEXICANO EN NÚMEROS”
Índice de Ruralidad (IR). Los municipios se clasificaron de acuerdo con la
proporción de la población en relación con el número de habitantes por
localidad. Si bien la definición de rural más conocida hace referencia a una
determinada extensión territorial con una población menor a 2,500 habitantes,
en este estudio se consideró incluir también, dentro de esta clasificación, a la
población de las localidades menores a cinco mil habitantes, ya que representa
con mayor nitidez a la población rural. Para determinar la importancia de lo
rural se determinó cuánto representaba esta población dentro del total de la
población de cada municipio.
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14 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Utilizando esta fórmula se pudo clasificar a los municipios de acuerdo con la
tabla que aparece a continuación.
Cuadro 1
Clasificación del Índice de ruralidad
Clasificación Características
Totalmente rurales Toda la población del municipio vive en localidades
menores a cinco mil habitantes
Concentración rural Entre el 70 y 99.9% de la población vive en localidades
hasta cinco mil habitantes
Predomina rural Entre el 50 y 69.9% de la población vive en localidades
hasta cinco mil habitantes
Predomina urbano Entre el 30 y 49.9% de la población vive en localidades
hasta cinco mil habitantes
Concentración urbana Entre el 0.1 y 29.9% de la población vive en localidades
hasta cinco mil habitantes
Totalmente urbano Toda la población del municipio no vive en localidades
menores a cinco mil habitantes
Índice de PEA Primaria (IPP). En el caso de la Población Económicamente
Activa (PEA) se utilizaron los datos del XII Censo General de Población y
Vivienda 2000, se aplicó una fórmula similar a la de la población y un criterio
similar de clasificación. La PEA se dividió en dos estratos ya conocidos:
primaria (PEA1) y secundaria-terciaria (PEA2-3); posteriormente se obtuvo
la proporción de lo que representaba cada una de ellas para ver si la población
ocupada en actividades agropecuarias o forestales era más importante que las
otras dos.
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E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 15
Cuadro 2
Clasificación del Índice de PEA Primaria
Clasificación Características
Concentración PEA1 PEA Primaria entre 70 y 99.9% de la PEA Total Ocupada
del municipio
Predominio PEA1 PEA Primaria entre 50 y 69.9% de la PEA Total Ocupada
del municipio
Predominio otra PEA2-3 PEA Primaria entre 30 y 49.9% de la PEA Total Ocupada
del municipio
Concentración otra PEA2-3 PEA Primaria entre 0.1 y 29.9% de la PEA Total
Ocupada del municipio
Índice de Producto Interno Bruto (IPIB). En este caso se utilizó la base de datos
que generó el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para
calcular el IDH en el año 2000. En él, se consideró la variable del PIB para
medir el grado de desarrollo de los municipios. Se siguió un procedimiento
distinto al de los dos indicadores anteriores. En este caso el parámetro
indicador fue el PIB per cápita de 7,495 dólares y con base en él se obtuvieron
cinco grupos de PIB per cápita.
Cuadro 3
Clasificación del Índice de Producto Interno Bruto
Clasificación del IPIB Características
Muy Alto Mayor a 20 mil dólares per cápita anuales
Alto Entre l8 mil y 19,999 dólares per cápita
Medio Entre 6 mil y 7,999 dólares per cápita
Bajo Entre 4 mil y 5,999 dólares per cápita
Muy Bajo Menor a los 4 mil dólares per cápita
16 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Unidades de Producción Rural (UPR). La información sobre estas unidades
se obtuvo del VII Censo Agropecuario 1991, ya que es la única fuente que
contiene este dato. Según el INEGI, se entiende como UPR al conjunto
formado por los predios, terrenos o parcelas que se encuentran en un mismo
municipio; los animales criados por su carne, leche, huevo, piel, miel o para
el trabajo que se posean, independientemente de su ubicación siempre que
en el año agrícola se haya manejado bajo una misma administración. En este
rubro se utilizaron las siguientes variables: UP y superficie y UP con actividad
agropecuaria o forestal y sin actividad agropecuaria y forestal.
Índice de Cultivos (IC). Se utilizó la información que genera el Sistema
de Información Agropecuaria de Consulta 2000-2004 (SIACON) de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación
(SAGARPA). Se consultaron las bases de datos de los años agrícolas 2000-
2004 para calcular el promedio de la superficie sembrada, cosechada y la
producción en un año agrícola, de los cultivos que señala la Ley de Desarrollo
Rural Sustentable. Además, se agregó el cártamo, la soya y el algodón, que
anteriormente eran considerados como cultivos básicos.
Para determinar la importancia de un cultivo en un municipio se sumó
la superficie sembrada de los diez principales cultivos para posteriormente
aplicar la siguiente fórmula:
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De acuerdo con ella se obtuvo la siguiente clasificación municipal de cultivos
(ver cuadro 4).
Cuadro 4
Clasificación del Índice de Cultivo
Clasificación Características
Total maíz Maíz sembrado al 100% de la superficie de los 10 cultivos
en el municipio
Concentración maíz Maíz sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio maíz Maíz sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 17
Cuadro 4
Clasificación del Índice de Cultivo (continuación)
Clasificación Características
Total frijol Frijol sembrado al 100% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración frijol Frijol sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio frijol Frijol sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración arroz Arroz sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración trigo Trigo sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio trigo Trigo sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Total sorgo Sorgo sembrado al 100% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración sorgo Sorgo sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio sorgo Sorgo sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración café Café sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio café Café sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración caña Caña sembrada entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio caña Caña sembrada entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Concentración algodón Algodón sembrado entre el 70 y 99.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio algodón Algodón sembrado entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Predominio soya Soya sembrada entre el 50 y 69.9% de la superficie
de los 10 cultivos en el municipio
Diverso Ningún cultivo ocupa más de la mitad de la superficie
en el municipio
18 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Índice de Desarrollo Ganadero Bovino (IDGB). Para el cálculo de este
Índice se utilizó la información del VII Censo Agrícola y Ganadero 1991
y se genera a través de la suma de tres subíndices: el de Tecnificación, el de
Infraestructura, y el de Mejoramiento Genético. El IDGB se construyó de
acuerdo con las siguientes fórmulas:
El IDGB se obtiene con la siguiente fórmula:
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Donde:
SIT = Subíndice de tecnificación
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La tecnología empleada corresponde al manejo en: vacunación, desparasitación
interna, baño garrapaticida, sales minerales, alimento balanceado, ordeñadora
mecánica y permanencia del semental e inseminación artificial, que emplean
las unidades de producción.
SII= Subíndice de infraestructura
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La infraestructura empleada corresponde a la utilización de: bordo de
abrevadero, baño garrapaticida, establo de ordeña o corral de engorda, tanque
enfriador, silo forrajero y mezcladora de alimento que emplean las unidades
de producción.
SIMG = Subíndice de mejoramiento genético
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CGBC indica cabezas de ganado bovino criollo, CGBF cabezas de ganado
bovino fino y CGBH cabezas de ganado bovino híbrido (cruza). Los valores
por los que se multiplica van en relación con la capacidad de producción del
ganado bovino.
Los grupos que se conforman son los siguientes:
Cuadro 5
Clasificación Índice Desarrollo Ganadero Bovino
Categoría Valor SIMG
Muy Bajo 0.20 a 0.39
Bajo 0.40 a 0.59
Medio 0.60 a 0.79
Alto 0.80 a 0.99
Índice de Tenencia de la Tierra (ITT). Los datos sobre tenencia de la tierra se
obtuvieron de las variables referentes a los ejidos y comunidades agrarias del
VIII Censo Ejidal 2001; de la estructura de la tierra a octubre de 2005, del
Registro Agrario Nacional (RAN) y de los datos de las Unidades de Producción
Privadas (UPP) del VII Censo Agropecuario 1991. Si bien, la diferencia de
años de las bases de datos es mucha, consideramos pertinente su utilización,
ya que como lo indican las distintas fuentes de información que reflejan la
estructura agraria actual, ésta no ha variado de manera significativa en los
últimos 16 años.
Al igual que en los casos anteriores, se clasificaron los municipios de
acuerdo con el régimen de tenencia más importante, aplicando una fórmula
similar a la anteriormente utilizada considerando sólo a la propiedad ejidal,
comunal y privada.
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20 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
La clasificación quedó organizada de la siguiente manera:
Cuadro 6
Clasificación del Índice de Tenencia de la Tierra
Clasificación Características
Total ejidal La superficie ejidal es el 100% de la superficie agraria municipal
Concentración ejidal Superficie ejidal entre el 70 y 99.9% de la superficie
agraria municipal
Predominio ejidal Superficie ejidal entre el 50 y 69.9% de la superficie
agraria municipal
Total comunidad Superficie comunal es el 100% de la superficie
agraria municipal
Concentración comunidad Superficie comunal entre el 70 y 99.9% de la superficie
agraria municipal
Predominio comunidad Superficie comunal entre el 50 y 69.9% de la superficie
agraria municipal
Total privado Superficie privada es el 100% de la superficie
agraria municipal
Concentración privado Superficie privada entre el 70 y 99.9% de la superficie
agraria municipal
Predominio privado Superficie privada entre el 50 y 69.9% de la superficie
agraria municipal
Predominio ejidal-privado La Superficie de ambas formas de propiedad es similar
Diverso Ninguna de las tres formas representa más del 50%
de la superficie agraria del municipio
Índice del Uso del Suelo (IUS). La información sobre usos del suelo se adquirió
del VII Censo Agropecuario 1991 y del VIII Censo Ejidal 2001. Se sumó la
superficie de las UP con bosques y selvas con las de las tierras de uso común de
los núcleos agrarios que comprenden bosques y selvas. Igualmente se comparó
la superficie de las UP con tierras de labor y la superficie parcelada de los ejidos
y comunidades. Es importante señalar que tierras de labor y parceladas no
significan lo mismo. El primer concepto se refiere a las superficies destinadas
al cultivo, independientemente de que se haya realizado o no la siembra.
Por su parte, las tierras parceladas son aquellas que los ejidos y comunidades
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 21
delimitaron y destinaron en forma individual a ejidatarios, comuneros o
posesionarios, es decir, no tiene que ver con su uso sino con los derechos de
propiedad, aunque la mayoría de ellas se dediquen al cultivo.
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De acuerdo con este criterio la clasificación fue la siguiente:
Cuadro 7
Clasificación del Índice de Uso del Suelo
Clasificación Características
Total labor Las tierras de labor ocupan el 100% de la superficie
de usos del suelo en el municipio
Concentración labor Las tierras de labor ocupan entre el 70 y 99.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Predominio labor Las tierras de labor ocupan entre el 50 y 69.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Total pastos Las tierras de pasto ocupan el 100% de la superficie
de usos del suelo en el municipio
Concentración pastos Las tierras de pasto ocupan entre el 70 y 99.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Predominio pastos Las tierras de pasto ocupan entre el 50 y 69.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Total bosques Las tierras de bosque ocupan el 100%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Concentración bosques Las tierras de bosque ocupan entre el 70 y 99.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Predominio bosques Las tierras de bosque ocupan entre el 50 y 69.9%
de la superficie de usos del suelo en el municipio
Diverso Ninguna de los tres usos del suelo ocupa más del
50% de la superficie de los usos del suelo del municipio
Índice de Precipitación Media (IPM). Los valores de los rangos de precipitación
por municipio integrados dentro de la base de datos que forma parte de este
estudio, fueron elaborados a partir de la información de la página electrónica de
la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), bajo el nombre de Precipitación
22 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Media Anual 1941–2005. Esta información se vacía en un mapa del territorio
nacional a partir de la ubicación de una gama de colores que indican los rangos
pluviales en mililitros, incluyendo las cifras mensuales y anuales por estado
hasta décima de mililitro. Esta imagen se integró al programa IRIS 4 para
llevar la gama de colores al ámbito municipal. En aquellos municipios donde
se incluyó más de un color o rango de precipitación, se utilizó la herramienta
de medida de polígonos; los rangos para éstos fueron los que predominaron
con mayor porcentaje en su territorio. Se utilizó esta información debido a la
inexistencia de unidades climatológicas y por consiguiente de sus respectivos
valores para un gran número de municipios dentro del territorio nacional.
La visibilidad de nuevos actores rurales en el campo mexicano. Se utilizó
la información del VIII Censo Ejidal 2001 y se consideraron las variables
que representan a las mujeres con tierra, al número de Unidades Agrícolas e
Industriales de la Mujer (UAIM), y número de posesionarias. El rubro de la
población indígena se obtuvo del XII Censo General de Población y Vivienda
y del libro Entre las fábulas y la realidad. Los ejidos y comunidades con población
indígena, (Robles y Concheiro, 2004); y la correspondiente a los jornaleros,
se tomó de la estimación realizada por la Secretaría de Desarrollo Social
(SEDESOL).
1.2. DEL CAPÍTULO “PRINCIPALES PROBLEMAS ESTRUCTURALES
EN EL CAMPO MEXICANO”
Índice de Marginalidad. Este Índice fue elaborado por el Consejo Nacional
de Población (CONAPO). Es una “medida resumen que permite diferenciar
entidades federativas y municipios según el impacto global de las carencias
que padece la población como resultado de la falta de acceso a la educación,
la residencia en viviendas inadecuadas, la percepción de ingresos monetarios
insuficientes y las relacionadas con la residencia en localidades pequeñas”
(CONAPO, 2004). Las categorías de este indicador son: muy alta, alta,
media, baja y muy baja.
La información sobre marginalidad se relacionó con las variables de
población, población ocupada, Producto Interno Bruto, tenencia de la
tierra, uso de la tierra y patrón de cultivos con la finalidad de dimensionar la
importancia de cada una de las variables en relación con la marginalidad.
Índice de Desarrollo Humano (IDH). De acuerdo con el Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo, se seleccionaron tres dimensiones para
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 23
medir el desarrollo (longevidad, conocimiento y acceso a recursos). Al igual que
en sus indicadores, se tomaron en cuenta algunos factores como la esperanza
de vida al nacer, la tasa de alfabetización, la matriculación escolar y el PIB
per cápita. Para construir el índice general, en los indicadores se consideraron
los logros con respecto a las magnitudes de referencia, mientras que las
dimensiones se agregaron con igual ponderación. En el IDH se constataron
las diferencias en las actividades e identidades de las personas en las diversas
regiones geográficas (PNUD, 2004).
Ingresos en actividades primarias. Se realizó un ejercicio tomando en
cuenta los ingresos de la población ocupada total y la que trabaja en el sector
primario. Se definieron estratos de acuerdo con el ingreso. En la población
ocupada total las categorías fueron: no recibe ingresos, hasta un salario
mínimo –S.M.–, más de uno y hasta dos SM y más de dos SM. En el caso
de la población ocupada en actividades agropecuarias, forestales y pesca se
agregaron dos intervalos: de dos y hasta 10 SM y más de 10 SM. Este ejercicio
permitió comparar los ingresos de las actividades primarias con respecto a las
otras actividades económicas.
Índice de Satisfacción de Necesidades Básicas (ISNB). A partir de algunos
indicadores indiscutibles sobre la satisfacción de las necesidades básicas (agua
entubada, drenaje, electricidad, materiales y condición de habitabilidad de
las viviendas y asistencia a la escuela) se demuestra que hay una diferencia
sustancial de su cumplimiento en los municipios. Suponiendo que se quisiera
lograr que todos alcanzaran al mismo tiempo, en un futuro más o menos
lejano, el 100 por ciento de satisfacción, se establece a qué velocidad deberá
avanzar cada municipio, y por consiguiente, la forma de distribución de los
recursos para lograrlo.
El Índice de ISNB se construyó con base en la información del XI
Censo General de Población y Vivienda 1990 y en el Conteo de Población y
Vivienda 2005. Se usaron siete indicadores de bienestar indiscutibles y, por
más que alguno de ellos pudiera ser considerado como intrínsecamente más
importante, el agua potable por ejemplo, o no obstante que otro, la asistencia
a la primaria, no distinga si se trata de escuelas completas o de escuelas de uno,
dos o tres grados. Para llegar a un resultado más preciso en educación, hubiera
sido necesario usar más indicadores, lo que rebasaría las dimensiones y recursos
del actual trabajo. Por ello, para sacar un número índice que representara el
grado general de satisfacción, simplemente se obtuvo un promedio simple,
aunque hubiera sido posible ponderar de diferente manera cada uno de los
24 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
siete indicadores. Para los propósitos de este estudio el número obtenido con
el promedio simple resulta suficientemente ilustrativo.
{
ISNB1 = satisfactor 2005 satisfactor1990
ISBN2 = ISNB / años
ISBN3 = ISBN2 * ISBN
Índice de Riesgo Nutricional (IRN). La Sociedad Latinoamericana de Nutrición-
México construyó el IRN, el cual se compone de 14 variables que fueron
obtenidas de las estadísticas oficiales de diversas instituciones y que pueden
agruparse en diferentes bloques temáticos:
a) Estadísticas vitales, a través de la información de las variables de
mortalidad;
b) Sociales, a través de los datos de pobreza y por ciento de población
indígena, y
c) La variable antropométrica o déficit de talla.
Las variables son: Déficit de talla, mortalidad por enfermedades diarreicas
agudas, mortalidad preescolar, mortalidad infantil según el método brass,
lengua indígena, ocupantes en vivienda sin agua entubada, sin drenaje
ni escusado, con piso de tierra, sin energía eléctrica, con algún nivel de
hacinamiento, con ingresos de hasta un salario mínimo, población analfabeta,
población de 15 años y más sin primaria completa y población en localidades
con menos de cinco mil habitantes (INCMNSZ, 2003).
Índice de intensidad migratoria (IIM). Este Índice fue construido por el
Consejo Nacional de Población con datos del año 2000 y permitió identificar
la importancia de la migración en los municipios del país y contrastarla con
otra información social para hacer visibles las diferencias de bienestar según
su intensidad. Las variables que se consideraron fueron: el total de hogares,
hogares que reciben remesas, hogares con migrantes en EU del quinquenio
anterior, hogares con migrantes circulares del quinquenio anterior y hogares
con migrantes de retorno del quinquenio anterior.
Con la información anterior se construye el Grado de Intensidad
Migratoria que agrupa a los municipios de acuerdo con la presencia mayor o
menor de la migración en cinco categorías: muy alto, alto, medio, bajo y muy
bajo. Esta clasificación se cruzó con el indicador de población para determinar
su incidencia e importancia en las zonas rurales.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 25
Importancia de las actividades primarias. Otro ejercicio que se realizó
fue la determinación de la importancia de las actividades primarias en los
municipios rurales. Para ello se usó la información del XII Censo General
de Población y Vivienda 2000 y la fórmula para obtener el Índice de PEA
Primaria referido anteriormente.
Minifundio. Para determinar la importancia del minifundio y la
pulverización de la tierra se utilizaron varias fuentes de información:
VII Censo Agropecuario 1991, VIII Censo Ejidal 2001, base de datos de
beneficiarios Procampo 2001 y base de datos del Programa de Regularización
y Delimitación de Tierras Ejidales 2005 –PROCEDE–.
Con esta información se obtuvo el tamaño de los predios de las tierras
de labor y parceladas en intervalos que van desde menos de una hasta más
de 50 hectáreas. También se estimó la unidad promedio para la propiedad
ejidal, comunal y para la propiedad privada con lo que se clasificaron los
municipios en tres categorías: minifundio acentuado, aquellos con predios
promedio menores o iguales a dos hectáreas; minifundio moderado, con más
de dos hasta cinco hectáreas, y sin minifundio, con promedios mayores a
cinco hectáreas.
En las Equivalencias Temporal Nacional (ETN). La heterogeneidad en
términos de potencial productivo de la superficie de labor que poseen las
distintas unidades productivas a lo largo del país, impone la necesidad de
encontrar una unidad de medida de referencia que sirva para comparar los
diferentes tipos de tierra de riego y temporal de las entidades federativas y
así distinguir y dimensionar la superficie de un predio de acuerdo con su
potencial productivo.
En la metodología desarrollada por Alejandro Shejtman en la CEPAL,
esta unidad de medida es el ETN, que se calcula basándose en el maíz como el
cultivo más difundido en México. Este indicador se basa en los rendimientos
de maíz en riego y temporal en cada municipio. Con ese fin se utiliza una serie
temporal de esos rendimientos y se obtienen datos comparables sobre superficie
cosechada y producción en riego y temporal por cada unidad territorial.
Para estimar la superficie en unidades ETN se siguen los siguientes
pasos:
i) Cálculo del rendimiento medio nacional de maíz en temporal en el
periodo 2000-2003 de la siguiente forma:
26 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
a) Cálculo del rendimiento medio en maíz de riego para cada entidad
federativa. Se obtuvo primero el rendimiento de cada año y luego
se estimó la media simple de los cuatro años analizados:
�������� �� ��� ������ � �� ���� �� ������ ���� �� ����� �� �� � �� �
� ����� � ���� �� ����� ��� ������ ��������� �� �� � �����
� ��� �
� ����� �� ����� ������������
b) Cálculo del rendimiento medio en maíz de temporal para cada
municipio en forma análoga al inciso anterior.
�������� �� ��� ������ � �� ���� �� ������ ���� �� �������� �� �� � �� �
� ����� � ���� �� �������� ��� ������ ��������� �� �� � �����
� ��� �
� ����� �� ����� ������ ������
c) Cálculo del rendimiento medio nacional en maíz de temporal,
ponderado por la superficie cosechada y su producción. Esta
última magnitud se obtiene con la sumatoria de la producción
nacional de los años 2000, 2001, 2002 y 2003 dividido entre el
total de superficie cosechada en los mismos años.
����������� �������� �� ���� �� ���������� �� �������� �� �� ���� �
� �� � �
�
���������� �� �������� ����������������� �� �� ���������������������
Donde j cubre los años considerados.
ii) Cálculo de los Coeficientes de transformación. El coeficiente de riego
para cada entidad (CRi) y el coeficiente de temporal para cada entidad
(CTi) fueron los dos coeficientes empleados para convertir una superficie
dada en superficie de ETN.
Para calcular los coeficientes de transformación de las tierras de riego y
temporal en unidades ETN se efectuaron las siguientes operaciones.
Los coeficientes para riego (Cri) y Temporal (Cti) para las entidades i
son =
���� ����
��� � ��� �
��� ���
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 27
Dada una superficie del predio i-ésimo.
Superficie en ETN = superficie de riego x Cri + Superficie de temporal x CTi
Envejecimiento de los titulares de la tierra. Para el caso del envejecimiento se
utilizó la información de PROCAMPO y PROCEDE, con la que se estimó la
pirámide edad y la edad promedio de los titulares de la tierra. Esta información
se contrastó con la pirámide de edad de la población en localidades menores
a cinco mil habitantes que se obtuvo del XII Censo General de Población y
Vivienda 2000.
Programas. Los resultados que se presentan en este apartado se obtuvieron
por dos vías. La primera fue solicitar mediante el Sistema de Solicitud de
Información de la Administración Pública Federal (SISI) del Instituto Federal
de Acceso a la Información Pública (IFAI) el número de beneficiarios y monto
ejercido por municipio durante 2006. La segunda vía fue solicitar la misma
información por medio de oficio al titular de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). Además,
se consultó la página de Internet para obtener la información del Fondo de
Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISM) y el Fondo
de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y Demarcaciones
Territoriales del Distrito Federal. (FORTAMUNDF).
Es importante mencionar que se obtuvo información de cerca de 30
programas del PEC, que dan una idea de cómo se distribuyen los recursos
públicos a lo largo del territorio nacional y muestran claramente los niveles
de cobertura y los montos ejercidos por municipio. Esta información se cruzó
contra la población objetivo que debió ser atendida por cada programa.
La población a atender se obtuvo de varias fuentes de información: el
número de hogares se tomó del XII Censo de Población y Vivienda 2000;
lo referente a núcleos agrarios, del VIII Censo Ejidal 2001; las unidades
de producción, del VII Censo Agrícola y Ganadero 1991; el número de
pescadores, de la Comisión Nacional de Pesca (CONAPESCA) y del Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), y la de productores
medios y comerciales, del estudio “Tipología de productores” (Rascón, et al,
2006). Asimismo, se usó el índice de marginalidad definido por la Secretaría
de Desarrollo Social (SEDESOL).
28 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
1.3. DEL CAPÍTULO “ÍNDICE DE DESARROLLO RURAL”
Índice de Desarrollo Rural (IDR). Este índice permite medir las condiciones
económicas, sociales y productivas de las unidades de producción agrícolas y
ganaderas y los propietarios de la tierra. Además, nos indica, de acuerdo con el
uso del suelo, la superficie de labor, pastos naturales, agostadero o enmontadas
y bosques y selvas.
Con la finalidad de contar con un indicador que sintetice el conjunto
de variables descritas en este documento y dar una visión global del campo
mexicano en el ámbito municipal, se propone también un índice de
ruralidad.
El índice de ruralidad propuesto en este documento considera variables
relacionadas con la marginalidad, como el riesgo nutricional, la satisfacción
de necesidades básicas, y el propio índice de marginalidad. En relación
con los ingresos monetarios, se consideran el PIB per cápita y el porcentaje
de Población Económicamente Activa que percibe menos de dos SM. En
relación con las actividades agropecuarias: el índice ganadero, minifundio,
precipitación fluvial y rendimiento promedio de maíz. Finalmente, también
se tomaron en cuenta variables como la edad de los titulares de la tierra y la
intensidad migratoria.
Para contar con unidades equiparables de cada variable se codificaron
en escala ordinal en múltiplos de 20 menores o igual a 100, en donde la
puntuación menor corresponde a los valores de muy alta marginalidad,
disminuyendo la marginalidad en la escala cuanto más se acerca al valor de
100 en donde ubicamos los valores de muy baja marginalidad y, bajo riesgo
nutricional.
Como se observa en el cuadro 9, hay una correlación importante
entre las variables marginalidad, riesgo nutricional, tiempo necesario para
la satisfacción de necesidades básicas, PIB per cápita, porcentaje de PEA del
Sector Primario que percibe hasta dos SM, en menor medida con el índice
ganadero y el rendimiento promedio, y las otras tres variables consideradas
son las que presentan menor correlación con el resto de las variables.
La finalidad de analizar la correlación entre las variables obedece al interés
de hacer uso de la técnica de componentes principales. Los componentes
principales representan una técnica estadística que transforma un conjunto de
variables correlacionadas en un conjunto menor de variables no correlacionadas.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 29
Es decir, los componentes principales pueden ayudar a elaborar un indicador
global que sintetiza la mayor cantidad de variabilidad posible contenida en el
conjunto de datos.
Con el análisis de componentes principales, dadas p variables con
n observaciones, se calcula si es posible representar adecuadamente esta
información con un número menor de nuevas variables construidas como
combinaciones lineales de las originales.
Considerando una población de elementos a los que se les mide p
variables (en cada uno).
Si consideramos que tenemos un población de elementos a los que se
les miden p variables, por ejemplo las variables medidas en el elemento i
son X1i, X2i, X3i, … Xpi, podemos graficar este elemento en un espacio
de p dimensiones y así como este ejemplo, graficar el total de elementos de
la población. Los componentes principales consisten en una rotación de los
ejes coordenados de manera que se pueda encerrar a los puntos con el menor
número posible de dimensiones. La técnica encuentra nuevos ejes de modo
que contenga casi el total de la variación entre los puntos, tal que el número de
éstos sea lo más reducido posible. Matemáticamente la solución al problema es
la extracción de los valores raíces característicos y sus vectores correspondientes
de la matriz de covarianzas.
Con las variables descritas y el número de municipios señalado,
obtuvimos nueve componentes principales de los cuales consideramos que en
los primeros cinco se sintetiza el 88% de la variabilidad.
30 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 8
Variables para la Construcción del Índice de Desarrollo Rural
Variable Valor Categoría Frecuencia Total
20 Muy Alto 386
40 Alto 906
Marginalidad 60 Medio 486
80 Bajo 417
100 Muy bajo 247 2442
20 Extremo 365
40 Muy Alto 826
Riesgo nutricional 60 Alto 443
80 Medio 516
100 Bajo 293 2443
20 50 o más años 22
Tiempo necesario 40 30 a 49 años 242
para la satisfacción
60 20 a 29 años 581
de necesidades básicas
en el municipio 80 10 a 19 años 1146
100 0.1 a 9 años 430 2421
20 Muy bajo 1293
40 Bajo 830
PIB per cápita 60 Medio 168
80 Alto 130
100 Muy alto 22 2443
20 90% ≤ x ≤100% 1459
Porcentaje de PEA 40 70% ≤ x <90% 711
del Sector Primario 60 60% ≤ x < 70% 131
que percibe hasta dos SM 80 40% ≤ x < 60% 117
100 X < 40% 24 2442
20 Muy bajo 100
40 Bajo 820
Índice Ganadero
60 Medio 984
80 Alto 401 2305
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 31
Cuadro 8
Variables para la Construcción del Índice de Desarrollo Rural (cont.)
Variable Valor Categoría Frecuencia Total
20 Acentuado 418
Minifundio 40 Moderado 616
60 Sin minifundio 1420 2454
20 X≤0.9985 566
40 0.9855<x≤24992 1252
Rendimiento 60 2.4991<x≤3.4937 282
80 3.4937<x≤4.9735 165
100 4.97<x≤9.424 118 2390
20 59.93<x≤65.58 200
40 54.95<x≤59.93 904
Edad 60 49.95<x≤54.94 561
80 40<x≤49.95 191
100 X<40 5 1861
20 50-500 227
40 500-750 544
Precipitación Fluvial 60 750-1000 637
80 1000-1500 611
100 1500 ó más 435 2454
20 Muy alto 162
40 Alto 330
Intensidad Migratoria 60 Medio 392
80 Bajo 593
100 Muy bajo 873 2350
32 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 9
Coeficientes de correlación
Marginalidad Nutricional Necesidades PIB Ingreso
Marginalidad 1.0000 0.9431 0.5316 0.7029 0.6690
Nutricional 0.9431 1 0.5523 0.6751 0.6608
Necesidades 0.5316 0.5523 1 0.3789 0.4295
PIB 0.7029 0.6751 0.3789 1 0.6091
Ingreso 0.6690 0.6608 0.4295 0.6091 1
Migración -0.1220 -0.1756 -0.2825 0.0627 -0.1675
Ganadero 0.3879 0.4038 0.3659 0.3362 0.3975
Minifundio 0.0041 0.0413 0.2107 0.0510 0.2259
Precipitación -0.4528 -0.4719 -0.2476 -0.2568 -0.3921
Edad -0.3936 -0.4185 -0.2404 -0.2023 -0.1980
Rendimiento 0.3951 0.4180 0.2995 0.2176 0.4062
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 33
Migración Ganadero Minifundio Precipitación Edad Rendimiento
-0.1220 0.3879 0.0041 -0.4528 -0.3936 0.3951
-0.1756 0.4038 0.0413 -0.4719 -0.4185 0.4180
-0.2825 0.3659 0.2107 -0.2476 -0.2404 0.2995
0.0627 0.3362 0.0510 -0.2568 -0.2023 0.2176
0.3975 0.2259 -0.3921 -0.1980 0.4062
1 0.0012 -0.1879 0.3541 0.2631 -0.2133
0.0012 1 0.3336 0.1422 0.0705 0.1603
-0.1879 0.3336 1 -0.0650 0.1327 0.0397
0.3541 0.1422 -0.0650 1 0.3260 -0.1920
0.2631 0.0705 0.1327 0.3260 1 -0.1771
-0.2133 0.1603 0.0397 -0.1920 -0.1771 1
34 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 10
Valor de los Componentes
Componentes
1 2 3 4 5
Desviación estándar 41.1682 19.5728 17.5017 14.5731 12.3101
Proporción 0.5447 0.1231 0.0984 0.06825 0.0487
de la varianza
Proporción acumulada 0.5447 0.6678 0.7662 0.8345 0.8832
de varianza
1.4. DE LOS ALCANCES Y LÍMITES DE LA INFORMACIÓN
Como puede verse, se utilizaron los índices elaborados por las propias
instituciones públicas como fueron: Marginación, Desarrollo Humano,
Riesgo Nutricional y Migración. Para identificar a la población indígena se
usó la clasificación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas (CDI), y para obtener el Equivalente Temporal Nacional se usó
la metodología de la CEPAL. Se consideró oportuno su aprovechamiento
para su obtención, por ser ya conocida dicha metodología, lo mismo que sus
alcances y limitaciones.
Los otros indicadores que se construyeron fueron de sencilla elaboración,
teniendo como objetivo, dimensionar la importancia de una variable. También
se aprovechó la información y la metodología, resultado de los trabajos
elaborados por investigadores a petición del CEDRSSA en el año 2005, que
formaron parte de la publicación “Escenarios y Actores en el Medio Rural” y
“Nueva Ruralidad. Enfoques y Propuestas para América Latina”, coordinados
por la Dirección de Estudios Sobre Soberanía Alimentaria y Nueva Ruralidad
del propio Centro.
Como puede verse, las bases de datos son muy versátiles y corresponden a
periodos diferentes, lo que es una limitante al tratar de cruzarlas y compararlas
en la esfera municipal, sin embargo, decidimos correr los riesgos y relacionar
las distintas fuentes de información, ya que no existe una base de datos
actualizada debido a que no se ha levantado el VIII Censo Agropecuario. Si
bien la sociedad rural ha sufrido cambios significativos en los últimos años,
en términos de propiedad y dinámicas, las fuentes de información como
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 35
Procampo, Procede, SIACON e Historial Agrario permiten acercarnos al
comportamiento actual de las unidades de producción.
No dudamos que sectores importantes cuestionen la información que
se genera desde el gobierno y que en muchos casos se desconfíe de la calidad
de los datos. Nosotros compartimos esa preocupación pero también sentimos
que existen avances importantes en la construcción de las bases de datos del
gobierno, de ahí que decidiéramos correr los riesgos. Al final, aquí están los
datos y los resultados que obtuvimos para su revisión y cuestionamiento. Sólo
así podremos identificar la relevancia de lo rural para este país.
A pesar de que la información contenida en las fuentes consultadas, no
nos permite dar explicación a algunas dinámicas y comportamientos de la
sociedad rural, la información que aquí presentamos contribuye a dimensionar
los problemas y ubicarlos geográficamente, lo cual es un avance significativo
en la construcción de un campo nuevo.
CAPÍTULO II.
EL CAMPO MEXICANO EN EL SIGLO XXI
2.1. DE LA IMPORTANCIA DEL SECTOR RURAL
El campo mexicano no debe ser visto sólo desde la óptica de los productores
agropecuarios, de los propietarios de la tierra o de los que habitan en localidades
menores a cinco mil habitantes. Las acciones de gobierno, como los estudios
sobre el sector rural, deberán considerar a todos los sujetos sociales, sus
múltiples interrelaciones y los recursos naturales de los que disponen. Es por
ello que es necesario replantear que cuando nos referimos al campo mexicano,
estamos comprendiendo a:
• 29.9 millones de personas que viven en localidades con menos de cinco
mil habitantes y que representan el 29% de la población total del país.
• Siete millones 84 mil personas ocupadas en actividades primarias,
secundarias y terciarias en municipios donde la población rural es mayor
que la urbana.
• Cinco millones 338 mil personas ocupadas en el sector agropecuario,
forestal y pesca.
• Cuatro millones 407 Unidades de Producción Rural que ocupan 108.3
millones de hectáreas y que siembran 280 cultivos cíclicos y 199 perennes,
entre los que se encuentran cultivos básicos, forrajeros, oleaginosas,
frutales, hortalizas, agroindustriales, ornamentales y los denominados
como no tradicionales.
• Tres millones 163 mil unidades de producción ganaderas, de las cuales
2.8 millones cuentan con animales de trabajo, 2.3 millones con aves de
corral, 1.3 millones con porcinos y 1.2 millones tienen bovinos.
• 3.2 millones de ejidatarios agrupados en 27,469 ejidos y 84.5 millones
de hectáreas; 608 mil comuneros de 2,140 comunidades agrarias y 16.8
millones de hectáreas; 1.6 millones de propietarios privados que poseen
73.1 millones de hectáreas; 654 colonias agrícolas con 62,346 colonos
y 3.8 millones de hectáreas, y 144 mil nacionaleros con 7.2 millones de
hectáreas.
38 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
• Siete millones de indígenas que viven en localidades rurales, sus 6,830
ejidos y comunidades agrarias y los 200 mil propietarios privados
indígenas, que en conjunto son dueños de 27.6 millones de hectáreas.
• Un millón 108 mil mujeres que son actualmente dueñas de la tierra: 649
mil ejidatarias y comuneras, 176 mil posesionarias y 282 mil propietarias
privadas.
• 3.8 millones de jornaleros agrícolas que se distinguen por su inseguridad
laboral; elevadas cargas de trabajo en condiciones inapropiadas de
seguridad e higiene en sus lugares de estancia y trabajo.
• 959 mil posesionarios1 y 850 mil avecindados que fueron reconocidos a
partir de las modificaciones a la legislación agraria en 1992.
• 342 mil hogares que reciben remesas de los Estados Unidos y 388
municipios rurales con una intensidad migratoria alta o muy alta.
• 177.4 millones de hectáreas rústicas, las cuales 63% son pastos naturales,
agostadero o enmontadas; 18.2% superficie de labor; 14.8% bosques y
selvas y 4% sin vegetación.
2.2. DE LOS PROBLEMAS ESTRUCTURALES
La pobreza es una de las características que distinguen al sector rural, de ahí
que al hablar de las condiciones de los habitantes del medio rural casi siempre
nos remitamos a pensar en bajos ingresos, desnutrición y peores condiciones
de vida en comparación con las de las personas que viven en áreas urbanas.
Aquí presentamos algunos datos que reflejan nítidamente estos problemas:
• De los 18.1 millones de personas que viven en los municipios considerados
de muy alta y alta marginación, 80.6% es población rural.
• De los 29 millones de personas que viven en localidades menores a
cinco mil habitantes, la mitad pertenece a municipios de alta y muy
alta marginación, mientras que sólo 5% de las personas que viven
en localidades mayores a cinco mil habitantes se encuentra en esa
condición.
1
Los 959 mil posesionarios se obtuvieron del VIII Censo Ejidal 2001, INEGI. Por su
parte, el Registro Agrario Nacional a diciembre de 2006 sólo ha expedido 610,975
certificados a posesionarios. Es decir, hay poco más de 300 mil personas que se
autodefinieron como posesionarios en el Censo y no cuentan con documentación
jurídica que avale esa calidad.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 39
• De los 2.8 millones de personas ocupadas en los municipios totalmente
rurales, los que no reciben ingresos o hasta un salario mínimo representan
55.6% y en la PEA primaria, 74.3%. Además, la proporción de la
población que no recibe ingresos o recibe hasta un salario mínimo, tanto
para la PEA total como para la PEA primaria, aumenta en la medida en
que los municipios son cada vez más rurales.
• En los municipios rurales el PIB per cápita es de 2,310 dólares anuales,
seis veces menor que el que se obtiene en municipios urbanos.
• De los 365 municipios considerados con riesgo nutricional extremo,
97.5% son rurales, al igual que 13.2 millones de personas que habitan
en localidades menores a cinco mil habitantes.
• Las áreas rurales para satisfacer sus necesidades básicas requieren en
promedio hasta 20 años, mientras que los municipios urbanos sólo 11.4
años. Para superar los rezagos, hay municipios rurales que requieren de
86.5 años para disponer de agua al interior de la vivienda; 27.2 años en
drenaje, 48.9 para superar el hacinamiento y 36.6 años para contar con
pisos de tierra.
• Los 5.3 millones de personas ocupadas en actividades agropecuarias,
forestales y pesca se ha mantenido constante en los últimos 15 años.
Información que demuestra que en este sector no se han generado
mayores empleos, y la situación de estancamiento y crisis en la que se
encuentran las actividades primarias de la economía.
• Poco más de cuatro de cada diez migrantes que se dirigen a los Estados
Unidos son originarios de las zonas rurales, que al compararlo con lo
que representa la población rural (29%) existe una mayor proporción de
población rural migrante.
• Alrededor de cuatro millones de unidades productivas maiceras, que por
su tamaño y características productivas de predio y los rendimientos que
obtienen, no tienen posibilidades de competir con los productores de
Estados Unidos y Canadá y que están en riego con la apertura comercial
en el año 2008.
• Dos millones de unidades de producción minifundistas con 3.3 hectáreas
de superficie promedio por predio.
• 409 mil unidades ganaderas que tienen principalmente animales
corrientes, no cuentan con infraestructura adecuada para el manejo
de ganado, emplean poca tecnología y tienen 7.3 cabezas por unidad
productiva.
40 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
• Más de 2.5 millones de propietarios de la tierra que tienen en promedio
alrededor de 55 años de edad y que se encuentran en la parte final de su
actividad productiva.
• 89 millones de hectáreas que presentan degradación de suelos y entre
300 mil y un millón de hectáreas que presentan señales claras de
deforestación.
• 110 millones de hectáreas en donde no se dispone de agua para riego o
sistemas para captar agua de lluvia y presentan precipitaciones menores a
los 750 milímetros anuales.
• Falta de criterios, duplicidad, dispersión y atención a población objetivo
en los programas de gobierno.
2.3. DE LAS IDEAS QUE SE TIENEN SOBRE EL SECTOR RURAL
DE NUESTRO PAÍS Y QUE YA NO CORRESPONDEN A LA REALIDAD
Muchos sectores de la sociedad no conciben al campo mexicano con la gran
diversidad de actores y las nuevas dinámicas sociales, económicas y ambientales.
Lo anterior no sería problema si no tuviera implicaciones en la formulación de
programas y acciones de gobierno. Algunas de las ideas que todavía prevalecen
son:
• Nuestro país dejó de ser rural, desde mediados del siglo pasado, para
ser considerado urbano. Sin embargo, no se menciona que en 1,741
municipios la población rural es mayor que la que vive en conglomerados
urbanos y en 1,391 de ellos toda su población habita en localidades
menores a cinco mil habitantes. Es decir, en el siglo XXI, siete de cada
diez unidades administrativas básicas son todavía rurales.
• El campo mexicano se reduce sólo a los municipios rurales. No se considera
que poco más de nueve millones de personas que viven en localidades
menores a cinco mil habitantes se encuentran en municipios en donde la
mayoría de su población es urbana, lo que debe estar incidiendo en sus
formas de organización y actuación, dado que se encuentra expuesta a
dinámicas sociales y económicas muy diferentes.
• Son parte del sector rural sólo aquellas personas que trabajan en actividades
agropecuarias, forestales y pesca. El problema es que en municipios donde
la población rural es mayor a la urbana, existen 3.6 millones de personas
ocupadas en el sector secundario y terciario, contra sólo 3.4 millones de
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 41
personas en actividades primarias. Para un número significativo de la
población rural, los ingresos que se obtienen del trabajo agropecuario
tienen menos peso dentro del total de los hogares.
• El maíz dejó de tener importancia para nuestro país. Esta gramínea, con
sus 7.6 millones de hectáreas sembradas en promedio por año agrícola,
sigue siendo el cultivo más significativo y se encuentra prácticamente
distribuido en todo el país. En 1,847 municipios es el cultivo que más se
siembra.
• En los municipios, de acuerdo con la región en donde se encuentren,
predomina una sola forma de tenencia de la tierra. Por el contrario, en la
gran mayoría de los municipios de nuestro país subsisten al menos dos o
tres formas de propiedad, lo que obliga a construir políticas públicas que
deben considerar las particularidades de cada régimen de tenencia.
• Las políticas agrícolas son el eje del desarrollo rural. Esta visión no
considera que de los 177.4 millones de hectáreas rústicas, sólo el 18.2%
son tierras agrícolas, que representan aproximadamente 32 millones de
hectáreas, de las cuales apenas se siembran 21 millones.
• Nuestros agricultores de maíz deben competir con los agricultores
norteamericanos. Esta competencia no es posible ni económica ni
ambientalmente por las diferencias productivas y de apoyos económicos.
El tamaño promedio de nuestra unidad productiva es de 3.3 hectáreas de
maíz contra 79.2 ha de nuestros vecinos, los rendimientos 2.7 contra 8.7
toneladas y los ingresos por esta producción son de $14,256.00 contra
$784,816.00 pesos respectivamente.
• Nuestro país dispone de suficiente agua para la promoción de la
agricultura. Todo lo contrario, 110 millones de hectáreas rústicas se
localizan en regiones en donde las precipitaciones son menores a 750
milímetros anuales de lluvia y sólo se cuenta en los Distritos y Unidades
de riego con 6.4 millones de hectáreas que disponen de riego.
• La población indígena vive en zonas rurales. Esta perspectiva no considera
que actualmente 3.1 millones de indígenas viven en zonas urbanas y que
las propuestas de atención hacia este sector debería de considerar dicha
particularidad.
• La presencia de la mujer en el campo sigue siendo marginal. Esta posición
no contempla que poco más de un millón de propietarias de la tierra
pueden jugar un papel importante en el desarrollo rural.
42 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
• Los propietarios privados son prósperos y emprendedores. Por el
contrario, cinco de cada diez de ellos viven en los municipios más pobres
del país, lo que demandaría poner igual o mayor énfasis en este tipo de
propietarios por las condiciones de fragilidad en las que se encuentran.
• En nuestro país es posible el reparto de tierras. Esta apreciación no
reconoce que la unidad predominante en el campo es la minifundista,
que las tierras que prevalecen (110 millones de hectáreas) no son aptas
para la agricultura y que contamos con 14 millones de personas en
localidades rurales con menos de 20 años.
2.4. DE LAS POLÍTICAS PARA EL DESARROLLO RURAL
SUSTENTABLE
No puede existir desarrollo nacional sin desarrollo en el campo mexicano,
de ahí que sus problemas estructurales requieran ser atendidos con celeridad,
objetividad, de manera integral y con la firme intensión de superar los rezagos
económicos, sociales y ambientales, que provocan pobreza, migración y
deterioro de los recursos naturales en el sector rural. Dentro de las líneas para
impulsar una política de desarrollo rural se tienen:
• El combate a la pobreza debe ser el eje de las políticas de desarrollo rural.
Recordemos que la marginación conforma una precaria estructura de
oportunidades sociales para los ciudadanos, sus familias y comunidades
y los expone a privaciones, riesgos y vulnerabilidad social. Lo anterior
no significa programas asistenciales para el campo, sino la generación de
empleo y oportunidades mejor renumeradas.
• Incrementar los ingresos de la población que habita en áreas rurales, de
manera especial los ingresos producto del trabajo en el sector primario.
La propuesta de desarrollo rural no debe ser enfocada sólo hacia los
productores agropecuarios y forestales, sino al conjunto de la población
que vive en el campo mexicano, dado que muchos desarrollaron
estrategias de vida que no necesariamente se encuentran ligados única y
exclusivamente al aprovechamiento de la tierra y los recursos naturales.
• Mejorar las condiciones de nutrición de la población rural, de manera
especial de quienes viven en municipios con riesgo nutricional extremo.
Recordemos que la desnutrición limita el desarrollo de las familias y
sus generaciones futuras y dificulta el buen desarrollo de las personas,
quienes además quedan expuestas a enfermedades.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 43
• Presentar especial atención a los productores de maíz y frijol,
especialmente a los de pequeña escala que son la mayoría. No se puede
seguir pensando que estos sectores podrán competir con los productores
norteamericanos, pues no cuentan con las condiciones productivas y
materiales para hacerlo. Por su parte, el gobierno de México no cuenta
con los recursos económicos para mitigar las desigualdades con respecto
a los vecinos del norte.
• Considerar que ocho de cada 10 unidades de producción cuenta con
animales y que éstos tienen un papel muy importante en la economía
de las familias campesinas, pues la ganadería cumple varias funciones:
genera ingresos económicos a las unidades productivas, significa ahorro
para las mismas, contribuye con los contenidos de proteína a la dieta
familiar, representa la única fuente de tracción para muchas unidades
y resuelve problemas de falta de disponibilidad de dinero en casos de
enfermedades o urgencias.
• Promover actividades económicas que aprovechen los distintos usos de
la tierra y beneficien directamente a los dueños de la tierra. No se puede
seguir concentrando los programas y presupuesto preferentemente en
actividades agrícolas. Tampoco pueden seguir se promoviendo actividades
económicas “rentables” que signifiquen la compra o expropiación de las
tierras. Cualquier programa de desarrollo en áreas rurales debe beneficiar
a los propietarios de la tierra.
• En el aprovechamiento y conservación de bosques y selvas deben aplicarse
políticas diferenciadas, dado que una parte de estos recursos naturales se
encuentra en los municipios más pobres del país, mientras que otra parte
de la superficie se encuentra rodeada por ciudades. Mientras que en las
primeras regiones el cuidado de los bosques está asociado al combate a la
pobreza, en las otras regiones la protección de los recursos depende del
crecimiento ordenado de los centros urbanos.
• Promover programas de gobierno que permitan una mayor captación,
almacenamiento y un buen aprovechamiento del agua de lluvia. Esta
debería de ser una acción prioritaria en un país que se caracteriza porque
la mayoría de su superficie es árida o seca.
• Incrementar las partidas presupuestales en áreas rurales para satisfacer
las necesidades básicas. Es evidente que en el país existen grandes
desigualdades regionales en el crecimiento, la dotación de servicios
básicos y las oportunidades de empleo y desarrollo de sus habitantes. En
44 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
realidad nadie se propone iniciar un proceso para lograr a mediano plazo
una asignación equitativa de recursos. Se habla, a lo mucho, de disminuir
en general la pobreza, de apoyar a los más desvalidos, de mejorar las
condiciones de vida de tal o cual región o comunidad. Una asignación
más equitativa de recursos implicaría darles menos a las entidades más
desarrolladas y darles más a las menos desarrolladas, lo que de entrada
parece hasta irracional. Pero en realidad no hay otra manera de llegar a
un desarrollo más equilibrado del país.
• Prever los efectos negativos que provoca la migración como es
el crecimiento de comportamientos no deseados (drogadicción,
alcoholismo, desintegración familiar, entre otros) y generar acciones de
gobierno que permitan a las familias de los migrantes contar con sistemas
de financiamiento y ahorro. Asimismo, cualquier programa deberá
estimar una partida presupuestal acorde con los montos cuantiosos
de las remesas. Si no es así, lo único que se genera es presión social a
gobiernos estatales y municipales, y desencanto por la falta de respuesta
gubernamental.
• Estimular la organización de los productores como único mecanismo
viable para superar las restricciones del minifundio y otorgar estímulos
productivos a aquellos propietarios de la tierra que compacten sus
predios. Además, limitar lo más posible que continúe el fraccionamiento
de las tierras ya que provoca la inviabilidad de las unidades productivas.
• Promover un programa de relevo generacional sobre la base de la pensión
a los adultos mayores propietarios de tierra, para que éstos transfieran
sus tierras a jóvenes campesinos para que sobre la base de proyectos
productivos específicos se generen mejores ingresos y más empleo.
• Impulsar más acciones y destinar mayores recursos para el cuidado de
los recursos naturales. La degradación de los suelos y la deforestación es
grave en nuestro país y de continuar con ese ritmo, el deterioro de estos
recursos será irreversible por lo que no pueden seguirse considerando
como inacabables. Lo anterior implica, entre otras acciones, el pago de
servicios ambientales por parte de la población urbana. Recordemos
que el cuidado de bosques y selvas está asociado a una remuneración
satisfactoria para los dueños de esos recursos.
• Acabar con la dispersión, duplicidad, discrecional y el clientelismo de los
programas de gobierno, lo que permitiría mayor eficiencia en el ejercicio
de los recursos y su encauzamiento a quien verdaderamente los necesita.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 45
Por su parte, los productores deberán comprometerse con la sociedad,
por el buen uso del dinero público. No es posible seguir entregando
apoyos sin ninguna responsabilidad de quien los recibe, aunque se trate
de los sectores más pobres.
• En lugar de seguir promoviendo políticas con enfoque sectorial, deberá
construirse una política que considere al territorio como un todo. Es
decir, en la transición del ámbito sectorial al ámbito territorial, como
espacio privilegiado de las políticas hacia el medio rural.
CAPÍTULO III.
EL CAMPO MEXICANO EN NÚMEROS
Los diferentes estudios sobre el campo mexicano durante la década de los
70 y 80, se centraron en el análisis de la tenencia de la tierra sin considerar
las características de los distintos y múltiples propietarios de la tierra. Se era
ejidatario, comunero o propietario privado y no más. En la década de los 80
y 90, los estudios se centraron en los aspectos productivos y comerciales. Se
puso énfasis en la rentabilidad de las unidades de producción sin reparar en
las particularidades sociales y culturales de los actores rurales. Otros análisis
sobre el sector rural sólo consideraban a aquellos que vivían en localidades
menores a 2,500 habitantes o aquéllos que se ocupaban en el sector primario
de la economía. En todos los casos no se estudiaba al sector rural en toda su
complejidad.
Es a finales de los 90 y principios del siglo XXI, cuando comenzó a
reconocerse que una parte importante de los dueños de la tierra o unidades de
producción son indígenas, mujeres, o posesionarios y que alrededor de ellos
vive un número muy importante de población que trabaja como jornalero o
posee un solar. Igualmente, existe una población joven que no tiene acceso a la
tierra y que a muchos de ellos no les interesa ser propietarios, sino emigrar a los
Estados Unidos, pues no ven alternativas en el campo. También, actualmente
un sector muy importante de la población obtiene sus ingresos de actividades
diferentes a las agropecuarias y que una parte de la población rural habita en
localidades conurbanas o mayores a cinco mil habitantes.
Nuestro interés por conjuntar información social, económica y ambiental
tiene que ver con la necesidad de revalorar las percepciones que se tienen sobre
el campo mexicano y presentar una idea más integral sobre este sector, ¡esa
es nuestra apuesta! Consideramos que sólo el estudio desde distintas ópticas
podrá apuntar a soluciones de conjunto de la problemática que enfrenta el
campo.
Lo anterior adquiere gran importancia en la Cámara de Diputados, pues
su forma de operar para formular o modificar leyes; en el seguimiento del
cumplimiento de las metas de los programas de gobierno, y en la aprobación
48 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
del presupuesto, es a través de 44 comisiones ordinarias, de las cuales, siete
tienen que ver directamente con el sector rural: Agricultura y Ganadería,
Desarrollo Rural, Recursos Hidráulicos, Reforma Agraria, Medio Ambiente y
Recursos Naturales, Asuntos Indígenas y Pesca.
Esta forma de trabajar conlleva a analizar al campo desde el ámbito que le
corresponde a cada Comisión, sin contemplar la realidad rural como un todo.
En el terreno del Ejecutivo Federal sucede lo mismo, cada Secretaría atiende a
su campo específico. Esta forma de operar provoca en muchas ocasiones que
los esfuerzos se dupliquen, que las decisiones sean contradictorias entre sí y que
los recursos económicos se pulvericen diluyendo la acción gubernamental.
La intención de este capítulo es mostrar, de acuerdo con los distintos
ámbitos de atención de las instituciones de gobierno y que tiene que ver con
la estructura operativa de las comisiones en la Cámara de Diputados, los
distintos universos que componen lo rural: población, usos del suelo, tenencia
de la tierra, recursos naturales, Población Económicamente Activa, etcétera.
El eje de nuestro análisis es la población rural con todas sus
particularidades, poniendo énfasis en los sectores más pobres, dado que los
efectos de la prolongada crisis del campo mexicano se acentúan sobre estos
grupos sociales. Dichos sectores de la población rural tradicionalmente son los
menos atendidos por las instituciones de gobierno, a pesar de que presentan
mayores carencias. Dimensionar la importancia social, económica y ambiental
del campo permitirá que la nación voltee hacia él y se propongan políticas de
Estado para alcanzar el desarrollo rural sustentable.
3.1. IMPORTANCIA DE LA POBLACIÓN RURAL EN NUESTRO PAÍS
El primer criterio que utilizamos para el análisis de la información fue el de
la población, dado que las acciones de los distintos poderes de la unión van
dirigidas a ellos. Además, es el criterio que abarca a toda la población rural,
independientemente de su actividad económica, de su condición étnica, si es
propietario de tierras, o tiene acceso a los recursos naturales.
En nuestro país, de acuerdo con el Conteo de Población y Vivienda 2005,
viven 103 millones 263 mil 388 personas, de ellas, habitan en localidades
menores a 2,500 personas el 23.5%. Este intervalo, si bien refleja nítidamente
a lo rural, no contiene a toda la población que vive en el campo mexicano, de
ahí que consideráramos hasta cinco mil habitantes como población rural, lo
que nos arroja un total de 29.7 millones de personas, que representan 29%
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 49
de la población total del país. En síntesis, uno de cada tres mexicanos vive
todavía en áreas rurales.
Cuadro 11
Población Nacional por Tamaño de Localidad
Población total %
Menos de 2,500 habitantes 24,275,645 23.5
De 2,500 a 4,999 habitantes 5,664,400 5.5
De 5,000 a 14,999 habitantes 8,467,141 8.2
15,000 y más habitantes 64,856,202 62.8
Población total 103,263,388 100.0
FUENTE: INEGI; Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005.
La distribución de la población rural es diferente si el análisis se realiza por
entidad federativa (ver cuadro 12). En Oaxaca, Chiapas, Hidalgo, Tabasco,
Zacatecas y Guerrero los habitantes rurales representan más de la mitad de
la población del estado. Por el contrario, en 12 entidades del país no superan
más del 20% de su población. Las entidades en donde la población rural tiene
un peso específico mayor deberían contar con una mayor atención por parte
del gobierno federal, pues es donde se presentan mayores rezagos sociales y
económicos como lo veremos más adelante.
Al desagregar la información de la población por municipio puede
observarse la distribución de los habitantes rurales en el territorio. La
población rural se encuentra presente en todo el país, aunque en algunas
regiones es más importante. De acuerdo con la clasificación de los municipios
entre rurales y urbanos que explicamos en el capítulo anterior, se tiene que en
1,391 municipios toda su población habita en localidades menores a cinco mil
habitantes, por lo que los consideramos como municipios totalmente rurales
(MTR).
Si los 29 millones de habitantes rurales representan cerca del 30% de la
población total nacional, los MTR son el 56.7% de los municipios del país. Si
añadimos los municipios de concentración y predominio rural, el porcentaje
crece a 71%. Es decir, en la mayoría de las unidades administrativas básicas
de nuestro país, la población rural es mayor que la urbana, lo que debería
ser considerado en la construcción de las políticas y programas de desarrollo
rural, ya que son los espacios gubernamentales que tienen un contacto más
directo con este tipo de población.
50 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 12
Población por Entidad Federativa y tamaño de la localidad
Estado Población total / % Población total %
menos de 2,500 menor a 5,000
habitantes habitantes*
Oaxaca 1,856,026 52.9 2,148,681 61.3
Chiapas 2,243,712 52.3 2,509,861 58.5
Hidalgo 1,118,457 47.7 1,343,439 57.3
Tabasco 895,670 45.0 1,109,916 55.8
Zacatecas 584,730 42.8 691,893 50.6
Guerrero 1,322,247 42.4 1,573,381 50.5
Veracruz 2,799,538 39.4 3,318,808 46.7
Nayarit 318,699 33.6 395,714 41.7
San Luis Potosí 900,449 37.4 992,727 41.2
Michoacán 1,271,532 32.1 1,606,783 40.5
Tlaxcala 232,631 21.8 430,537 40.3
Puebla 1,582,425 29.4 2,099,319 39.0
Durango 494,437 32.8 583,158 38.6
Querétaro 481,442 30.1 612,791 38.3
Sinaloa 761,706 29.2 920,879 35.3
Guanajuato 1,482,857 30.3 1,686,302 34.5
Campeche 196,073 26.0 241,594 32.0
Yucatán 309,648 17.0 498,768 27.4
Aguascalientes 200,866 18.9 262,815 24.7
Morelos 224,820 13.9 369,036 22.9
Baja California Sur 78,053 15.2 101,606 19.8
México 1,806,343 12.9 2,609,965 18.6
Sonora 340,381 14.2 438,005 18.3
Chihuahua 502,586 15.5 568,406 17.5
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Población total / % Población total % Población %
de 5,000 a 14,999 / 15,000 y más total
habitantes habitantes
505,386 14.4 852,754 24.3 3,506,821 100
407,729 9.5 1,375,869 32.0 4,293,459 100
277,268 11.8 724,807 30.9 2,345,514 100
212,774 10.7 667,279 33.5 1,989,969 100
169,187 12.4 506,612 37.0 1,367,692 100
283,109 9.1 1,258,712 40.4 3,115,202 100
750,844 10.6 3,040,562 42.8 7,110,214 100
135,976 14.3 417,994 44.0 949,684 100
206,891 8.6 1,210,796 50.2 2,410,414 100
492,140 12.4 1,867,150 47.1 3,966,073 100
274,021 25.7 363,649 34.0 1,068,207 100
683,972 12.7 2,599,842 48.3 5,383,133 100
90,411 6.0 835,548 55.4 1,509,117 100
163,694 10.2 821,654 51.4 1,598,139 100
204,138 7.8 1,483,425 56.9 2,608,442 100
228,283 4.7 2,979,227 60.9 4,893,812 100
92,819 12.3 420,317 55.7 754,730 100
227,397 12.5 1,092,783 60.1 1,818,948 100
29,416 2.8 773,185 72.6 1,065,416 100
262,218 16.3 981,645 60.9 1,612,899 100
51,781 10.1 358,783 70.1 512,170 100
1,175,158 8.4 10,222,372 73.0 14,007,495 100
158,970 6.6 1,797,886 75.1 2,394,861 100
120,195 3.7 2,552,843 78.8 3,241,444 100
52 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 12
Población por Entidad Federativa y tamaño de la localidad (cont.)
Estado Población total / % Población total %
menos de 2,500 menor a 5,000
habitantes habitantes*
Jalisco 935,515 13.9 1,174,780 17.4
Quintana Roo 163,686 14.4 194,191 17.1
Colima 70,426 12.4 89,638 15.8
Tamaulipas 385,324 12.7 451,188 14.9
Coahuila 248,497 10.0 307,664 12.3
Baja California 199,668 7.0 263,818 9.3
Nuevo León 236,835 5.6 299,374 7.1
Distrito Federal 30,366 0.3 45,008 0.5
Total 24,275,645 24 29,940,045 29.0
*Incluye la población de localidades menores a 2,500 habitantes.
FUENTE: INEGI, Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005.
Cuadro 13
Población nacional por tamaño de localidad
en municipios rurales y urbanos
Clasificación Población total hasta % Mpio %
municipios 4,999 habitantes núm
Totalmente rural 10,653,866 35.6 1,391 56.7
Concentración rural 4,371,177 14.6 122 5.0
Predomina rural 5,824,410 19.5 228 9.3
Predomina urbano 4,403,085 14.7 289 11.8
Concentración urbana 4,686,258 15.7 404 16.5
Totalmente urbano 1,249 0.004 18 0.7
No clasificados - - 2 0.1
Total 29,940,045 100 2,454 100
FUENTE: INEGI, Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 53
Población total / % Población total % Población %
de 5,000 a 14,999 / 15,000 y más total
habitantes habitantes
590,954 8.8 4,986,379 73.8 6,752,113 100
84,278 7.4 856,840 75.5 1,135,309 100
70,166 12.4 408,192 71.9 567,996 100
126,107 4.2 2,446,943 80.9 3,024,238 100
60,928 2.4 2,126,608 85.2 2,495,200 100
160,989 5.7 2,419,662 85.1 2,844,469 100
93,568 2.2 3,806,350 90.6 4,199,292 100
76,374 0.9 8,599,534 98.6 8,720,916 100
8,467,141 8.2 64,856,202 62.8 103,263,388 100
Población total / de 5,000 Población total / 15,000 Población total %
a 14,999 habitantes y más habitantes
- - 10,653,866 10.3
926,353 229,081 5,526,611 5.4
1,907,263 1,979,989 9,711,662 9.4
2,156,293 4,581,635 11,141,013 10.8
3,458,274 46,029,886 54,174,418 52.5
9,368 12,003,796 12,014,413 11.6
9,590 31,815 41,405 0.0
8,467,141 64,856,202 103,263,388 100.0
54 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Debemos reconocer que no puede ser el único criterio de atención debido
a que nueve millones de los habitantes rurales se ubican en municipios donde
predomina la población urbana, lo que debe estar incidiendo en sus formas
de organización y actuación, dado que se encuentran expuestos a dinámicas
sociales y económicas muy diferentes, por ejemplo, los agricultores pueden
tener un contacto más directo con los mercados y a su vez, sus tierras están
expuestas a una mayor presión por el crecimiento de las ciudades.
3.2. POBLACIÓN OCUPADA EN ÁREAS RURALES
Una vez identificada la población rural nos propusimos observar cuántas
personas se ocupan en la actividad agrícola, ganadera, forestal y pesca. En
este sector de la economía trabajan cinco millones 338 mil personas, lo que
representa el 16.3% de la PEA total. Es importante señalar que esta proporción
de PEA primaria no se ha modificado significativamente en los últimos 15
años, lo que indica que este sector no ha generado mayores empleos.
Cuadro 14
Distribución de la PEA por actividad económica
PEA1 % PEA2 % PEA3 % PEA total %
(personas) (personas) (personas) (personas)
5,338,299 16.3 9,384,109 28.7 17,995,223 55.0 32,717,631 100
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000
Entre las entidades federativas encontramos que en tres (Chiapas, Oaxaca y
Veracruz) la PEA primaria representa más del 30%, mientras que en nueve
entidades, menos del 10% de la PEA total. Si el análisis lo realizamos a partir
del número de personas ocupadas en este sector, encontramos otro orden; por
ejemplo, Veracruz, que aparecía en tercer lugar, pasa al primero, desplazando
a Chiapas al segundo lugar (ver cuadro 15). Lo significativo es que algunas
entidades en donde la población ocupada en el sector agropecuario tiene un
peso significativo, su aportación a la PEA total del sector es poco relevante, tal
es el caso de Nayarit en donde la PEA primaria representa el 28.3% de la PEA
total estatal y el 1.7% de la PEA primaria nacional.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 55
Uno supondría que en los municipios considerados rurales la población
ocupada en actividades primarias es mayor que la empleada en las otras
actividades económicas. Los datos muestran otro comportamiento (ver
cuadro 16), sólo en los municipios totalmente rurales, las PEA primarias son
mayores que las otras PEA, incluso, en los municipios de predominio rural,
son un poco más las personas ocupadas en el sector de servicios que en el
agropecuario. También resalta que poco menos de dos millones de la PEA del
sector primario trabaja en municipios urbanos. Lo anterior obliga a pensar al
campo mexicano más allá del trabajo agropecuario e investigar cuáles son las
demandas de los trabajadores ocupados en los otros sectores de la economía
para tratar de dar respuesta a sus inquietudes y necesidades.
Se piensa que existe una relación directa entre PEA del sector agropecuario
y población rural, sin embargo no es del todo cierto, al comparar los municipios
donde la PEA primaria es más importante que la secundaria y la terciaria, con
los 1,741 municipios en donde la población rural supera a la urbana, resultó
que sólo hay coincidencia en 857 municipios, lo que representa apenas la
mitad de los cabildos.
Este dato resalta si cuantificamos a la población rural en los dos grupos
de municipios: PEA primaria dominante y no dominante; en el primer caso
tenemos 10.2 millones de habitantes rurales mientras que en el segundo
19.5 millones. Estos últimos representan dos terceras partes de la población
rural. Puede decirse que los ingresos producto del trabajo agropecuario cada
vez tienen menos peso para la población rural, la cual poco a poco se ha
trasladado a otros campos de la economía o ha emigrado en busca de mejores
remuneraciones.
56 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 15
PEA Primaria por Entidad Federativa
Estado PEA sector primario PEA total %
(personas) (personas)
A B C D (B/C)
Chiapas 570,169 2,303,035 48.3
Oaxaca 438,312 1,180,108 41.9
Veracruz 745,854 1,632,538 32.4
Sinaloa 247,395 1,044,933 29.2
Tabasco 167,315 1,194,290 28.5
Puebla 464,879 848,459 28.5
Nayarit 88,686 866,631 28.3
Guerrero 237,618 2,289,006 27.4
Hidalgo 183,852 4,280,895 25.7
Campeche 60,737 1,415,694 25.4
Michoacán 290,721 714,275 24.3
San Luis Potosí 152,565 586,216 22.0
Zacatecas 73,126 694,855 21.3
Tlaxcala 59,822 782,519 18.6
Yucatán 106,170 609,426 17.4
Colima 33,898 1,078,038 17.4
Sonora 128,736 980,022 16.5
Durango 66,610 313,077 15.4
Morelos 74,472 537,583 13.9
Guanajuato 193,189 342,566 13.6
Baja California Sur 20,138 431,162 12.3
Quintana Roo 36,562 238,683 10.7
Jalisco 236,926 321,903 10.4
Tamaulipas 92,907 858,606 9.5
Chihuahua 99,139 1,422,717 9.2
Querétaro 41,479 797,641 9.0
Aguascalientes 24,392 463,274 7.6
Baja California 57,558 340,997 6.7
Coahuila 43,598 195,153 5.5
México 232,448 322,662 5.4
Nuevo León 48,426 3,466,753 3.4
Distrito Federal 20,600 163,914 0.6
Total 5,338,299 32,717,631 16.3
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 57
Estado PEA sector primario PEA total %
(personas) nacional
E F G H (F/G)
Veracruz 745,854 5,338,299 14.0
Chiapas 570,169 5,338,299 10.7
Puebla 464,879 5,338,299 8.7
Oaxaca 438,312 5,338,299 8.2
Michoacán 290,721 5,338,299 5.4
Sinaloa 247,395 5,338,299 4.6
Guerrero 237,618 5,338,299 4.5
Jalisco 236,926 5,338,299 4.4
México 232,448 5,338,299 4.4
Guanajuato 193,189 5,338,299 3.6
Hidalgo 183,852 5,338,299 3.4
Tabasco 167,315 5,338,299 3.1
San Luis Potosí 152,565 5,338,299 2.9
Sonora 128,736 5,338,299 2.4
Yucatán 106,170 5,338,299 2.0
Chihuahua 99,139 5,338,299 1.9
Tamaulipas 92,907 5,338,299 1.7
Nayarit 88,686 5,338,299 1.7
Morelos 74,472 5,338,299 1.4
Zacatecas 73,126 5,338,299 1.4
Durango 66,610 5,338,299 1.2
Campeche 60,737 5,338,299 1.1
Tlaxcala 59,822 5,338,299 1.1
Baja California 57,558 5,338,299 1.1
Nuevo León 48,426 5,338,299 0.9
Coahuila 43,598 5,338,299 0.8
Querétaro 41,479 5,338,299 0.8
Quintana Roo 36,562 5,338,299 0.7
Colima 33,898 5,338,299 0.6
Aguascalientes 24,392 5,338,299 0.5
Distrito Federal 20,600 5,338,299 0.4
Baja California Sur 20,138 5,338,299 0.4
5,338,299 5,338,299 100
58 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 16
Distribución de la PEA en municipios rurales y urbanos
Clasificación municipios PEA primaria %
Totalmente rural 1,661,102 57.4
Concentración rural 724,816 49.9
Predomina rural 1,025,371 37.4
Predomina urbano 854,181 25.7
Concentración urbana 1,060,176 6.0
Totalmente urbano 11,687 0.2
No hay dato 966 6.4
Total 5,338,299 16.3
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000.
Cuadro 17
Relación PEA y clasificación de municipios rurales y urbanos
Clasificación Población hasta Número de municipios
municipios 5,000 habitantes Total urbano Total Predomina
Rural urbano
Predominio 6,308,909 - 443 31
PEA1
Concentración 3,924,746 - 414 5
PEA1
Predominio 8,694,410 - 382 104
otra PEA2-3
Concentración 10,821,409 18 144 147
otra PEA2-3
No hay dato 190,571 - 8 2
Total 29,940,045 18 1,391 289
FUENTE: INEGI, Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005 e INEGI, XII Censo
General de Población y Vivienda 2000
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 59
PEA secundaria % PEA terciaria % PEA total
550,857 19.0 681,188 23.5 2,893,147
281,176 19.3 447,428 30.8 1,453,420
660,381 24.1 1,052,473 38.4 2,738,225
951,121 28.6 1,518,450 45.7 3,323,752
5,717,373 32.5 10,806,001 61.5 17,583,550
1,217,198 25.8 3,481,445 73.9 4,710,330
6,003 39.5 8,238 54.2 15,207
9,384,109 28.7 17,995,223 55.0 32,717,631
Número de municipios
Predomina No hay dato Concentración PEA 1 %
rural urbana (personas)
53 - 61 1,306,435 24.5
6 - 19 944,383 17.7
102 - 88 1,511,427 28.3
67 2 356 1,576,054 29.5
- 2 - -
-
228 2 526 5,338,299 100
60 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
3.3. IMPORTANCIA DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO
EN LOS MUNICIPIOS RURALES
Al revisar las distintas fuentes de información que utilizamos para este trabajo,
nos encontramos que para el cálculo del Índice de Desarrollo Humano se
utilizó el PIB per cápita. Decidimos utilizar esta variable pues “es un indicador
de la producción agregada de bienes y servicios en una economía durante un
período determinado, generalmente un año” (Michael Parkin, 2001).
El PIB per cápita se calcula dividiendo el PIB total entre la cantidad
de habitantes de la nación. Éste representa el promedio del PIB que le
correspondería a cada uno de los habitantes. Sin embargo, dado que el PIB
no se distribuye equitativamente, este cálculo sólo es un indicador que no
necesariamente refleja la riqueza de los habitantes de un país. No obstante,
indica qué proporción del PIB correspondería a cada integrante, en caso de
que hubiera una distribución no tan desigual del mismo.
Si al interior de una nación el PIB per cápita varía, significa que el PIB
y la población en una región son variables. Asimismo, en términos reales,
reflejaría que la distribución del PIB entre la población es desigual. Es decir, a
un mayor PIB per cápita en una región, en comparación con otras, significaría
que el PIB que les corresponde a los habitantes de esta región es mayor que a
la de otras regiones. Asimismo, un PIB per cápita mayor en una región, puede
significar un mayor PIB regional, o una menor población.
Tomando en consideración lo anteriormente mencionado, agrupamos a
los municipios en cinco estratos (ver cuadro 18). El criterio que se utilizó fue
el promedio de PIB per cápita de siete mil dólares anuales; los municipios con
PIB alto o muy alto tienen ingresos superiores a los ocho mil dólares, mientras
que los bajo o muy bajo menos de seis mil dólares.
El ejercicio permitió observar la desigual distribución del PIB en el país.
En los municipios que tienen un PIB muy alto, el promedio es de 20,963
dólares mientras que los municipios con PIB muy bajo es de 2,005, nueve
veces menos. También se observa que 84% de la población rural habita en
municipios con PIB per cápita bajo o muy bajo. Por el contrario, la población
urbana en esta condición es apenas 29.6 por ciento. Lo anterior es una
manifestación clara de que en los municipios rurales se presentan los mayores
rezagos económicos que inciden en los niveles bajos de bienestar social. En
otras palabras, vivir en el campo significa, en la mayoría de los casos, pobreza,
es decir, lo rural es un síntoma de la marginalidad.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 61
Lo anterior se reafirma con toda claridad si tomamos como criterio de
agrupación los municipios rurales y urbanos que se construyeron y que son el
eje de análisis de este trabajo (ver cuadro 19). En los municipios totalmente
rurales el PIB per cápita es de apenas 2,310 dólares mientras que en los
totalmente urbanos alcanza los 13,774 dólares, seis veces más que el que se
obtiene en zonas rurales. El conjunto de los municipios rurales aportan 10.3%
del valor del PIB nacional mientras que los urbanos 89.7 por ciento.
Se encontró una relación directa entre PEA primaria y PIB per cápita
bajo. La población ocupada en actividades agropecuarias, forestales y pesca se
localiza en los municipios con PIB per cápita bajo o muy bajo mientras que
poco más de la mitad de las personas ocupadas en actividades secundarias
o terciarias, trabaja en municipios con PIB per cápita alto o muy alto. La
población ocupada en los municipios rurales, independientemente del sector
de la economía en donde se ubiquen, tienen más bajos ingresos que en las
zonas urbanas. Esta es otra de las características de la ruralidad, como lo
veremos más adelante.
62 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 18
PIB Per cápita y Total
Clasificación Personas % Personas % PIB PIB total
municipios en localidades en localidades per cápita en dólares
menores a cinco mayores a cinco en dólares (miles de
mil habitantes mil habitantes ajustados dólares)
Muy Alto 164,864 0.6 5,697,405 8.4 20,963 122,892,374
Alto 1,999,124 6.7 29,470,080 43.5 11,015 346,621,637
Medio 2,411,954 8.1 12,532,400 18.5 6,873 102,706,311
Bajo 11,691,506 39.0 17,036,279 25.2 4,366 125,417,956
Muy Bajo 13,485,961 45.0 2,993,839 4.4 2,005 33,045,929
No hay dato 186,636 0.6 - -
Total 29,940,045 100 67,730,003 100 7,495 730,684,207
FUENTE: INEGI, Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005 y PNUD, IDH,
2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 63
Cuadro 19
Distribución del PIB en municipios rurales y urbanos
Clasificación municipios PIB per cápita PIB total %
en dólares ajustados en dólares
Totalmente rural 2,310 24,831,458,223 3.4
Concentración rural 2,779 14,947,159,511 2.0
Predomina rural 3,720 35,648,075,978 4.9
Predomina urbano 4,712 50,115,089,695 6.9
Concentración urbana 8,951 438,992,696,013 60.1
Totalmente urbano 13,774 165,943,080,500 22.7
No hay dato 4,559 206,647,178 0.03
Total 7,495 730,684,207,098 100.0
FUENTE: PNUD, IDH, 2000
64 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 20
Relación entre PIB y PEA
Clasificación PIB PEA primaria % PEA secundaria %
Municipios (personas) (personas)
Muy Alto 28,632 0.5 482,586 5.1
Alto 359,780 6.7 3,901,247 41.6
Medio 479,377 9.0 1,653,603 17.6
Bajo 2,039,222 38.2 2,567,729 27.4
Muy Bajo 2,431,288 45.5 778,944 8.3
No hay dato - - - -
Total 5,338,299 100 9,384,109 100
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000 y PNUD, IDH,
2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 65
PEA terciaria % PIB total %
(personas) en dólares
1,911,641 10.6 122,892,373,688 16.8
7,420,125 41.2 346,621,637,342 47.4
3,156,360 17.5 102,706,310,716 14.1
4,378,616 24.3 125,417,956,315 17.2
1,128,481 6.3 33,045,929,038 4.5
- - - -
17,995,223 100 730,684,207,098 100
66 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
3.4. LAS UNIDADES DE PRODUCCIÓN CON ACTIVIDAD
AGROPECUARIA Y FORESTAL
Otra perspectiva para ver al campo mexicano es a partir de las Unidades de
Producción y si éstas tienen actividad agropecuaria o no, que es la más utilizada
por la SAGARPA y correspondería al universo de atención de la Comisión de
Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados.
En el país, de acuerdo con el VII Censo Agropecuario 1991, último
registro de las Unidades, existían cuatro millones 407 UPR, con una superficie
de 108.3 millones de hectáreas. Del total de las UPR, 86.7% registraron
actividad agropecuaria y forestal, las cuales abarcan 84.3% de la superficie.
De acuerdo con estos datos, prácticamente la mayoría de las unidades
productivas se dedican a las actividades agrícolas y ganaderas. Es posible que
en los últimos años una parte de las UPR haya modificado su actividad o
desaparecido debido a la baja rentabilidad de las actividades agropecuarias o
por los procesos migratorios, lo que sabremos cuando se levante el VIII Censo
Agrícola Ganadero.
Cuadro 21
Unidades de Producción Rural
(núm) {%) superficie (ha) (%)
UPP con actividad 3,823,063 86.7% 91,413,396 84.3%
agropecuaria o forestal
UPP sin actividad 584,817 13.3% 16,932,689 15.7%
agropecuaria y forestal
Unidades de producción / 4,407,880 108,346,085
rurales / total
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 67
De los 3.8 millones de UPR con actividad agropecuaria, 54.1% se
localizan en siete estados (Veracruz, Oaxaca, Puebla, Chiapas, México,
Hidalgo y Guerrero), sin embargo, sólo representan el 17.1% de la superficie.
En contraste, entidades del norte del país como Chihuahua, Sonora, Coahuila
y Durango registran apenas el 7.1% de las UPR y contienen el 43.7% de
la superficie (ver cuadro 22). Se puede concluir que existe una relación
inversamente proporcional entre el número de unidades de producción y la
superficie. También, es un indicador de que un número muy importante
de estas unidades productivas localizadas en el centro y sur del país son
muy pequeñas, en comparación con las UP que se localizan en el norte de
México.
Al relacionar las UPR con los municipios de acuerdo con su composición
poblacional (rurales o urbanos), se encontró que siete de cada diez unidades
con actividad agropecuaria se localizan en municipios donde es más
importante la población rural (ver cuadro 23). Otro dato que resalta es que el
42% de la superficie de las UPR con actividad agropecuaria se encuentra en
municipios donde es mayor la población urbana. Estas extensiones de terreno
rústico pueden estar jugando varios papeles importantes como: áreas verdes
para el esparcimiento de los habitantes de las ciudades, amortiguamiento y
reservas de crecimiento para el desarrollo urbano y espacios de captación de
agua y mejoramiento de la calidad del aire. Estos efectos positivos pueden
verse limitados e incluso desaparecer porque estas áreas están expuestas al
crecimiento desordenado de la mancha urbana.
68 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 22
Unidades de Producción por Entidad Federativa
Estado UPR total % UPR superficie %
(número) (ha)
Veracruz 457,596 10.4 5,992,142 5.5
Oaxaca 368,399 8.4 3,016,826 2.8
Puebla 469,689 10.7 2,233,867 2.1
Chiapas 307,742 7.0 4,002,048 3.7
México 342,533 7.8 992,533 0.9
Hidalgo 213,598 4.8 1,048,142 1.0
Guerrero 218,795 5.0 1,631,701 1.5
Michoacán 226,941 5.1 3,404,951 3.1
Jalisco 179,535 4.1 4,855,911 4.5
San Luis Potosí 161,244 3.7 2,495,777 2.3
Guanajuato 146,533 3.3 1,997,229 1.8
Zacatecas 130,566 3.0 4,042,059 3.7
Sinaloa 117,501 2.7 2,240,922 2.1
Chihuahua 102,591 2.3 17,751,221 16.4
Tabasco 95,276 2.2 1,722,718 1.6
Tamaulipas 96,940 2.2 5,955,778 5.5
Yucatán 105,848 2.4 1,946,077 1.8
Durango 91,464 2.1 6,175,441 5.7
Tlaxcala 76,816 1.7 241,211 0.2
Nayarit 66,146 1.5 1,147,023 1.1
Coahuila 56,629 1.3 9,354,619 8.6
Querétaro 56,575 1.3 659,574 0.6
Morelos 57,124 1.3 204,441 0.2
Nuevo León 54,877 1.2 4,380,833 4.0
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 69
UPR con actividad % UPR con actividad %
agropecuaria o forestal agropecuaria o forestal
(número) superficie (ha)
388,822 10.2 4,977,300 5.4
341,163 8.9 2,094,454 2.3
333,296 8.7 1,489,746 1.6
306,320 8.0 3,973,104 4.3
293,912 7.7 854,207 0.9
200,822 5.3 891,148 1.0
200,810 5.3 1,454,200 1.6
182,007 4.8 2,308,263 2.5
152,513 4.0 3,641,500 4.0
145,520 3.8 2,106,833 2.3
136,370 3.6 1,777,478 1.9
118,917 3.1 3,448,601 3.8
94,865 2.5 1,697,122 1.9
94,778 2.5 16,224,649 17.7
91,461 2.4 1,669,842 1.8
85,698 2.2 4,981,613 5.4
84,702 2.2 1,586,000 1.7
84,210 2.2 5,166,412 5.7
67,446 1.8 221,942 0.2
60,596 1.6 1,005,377 1.1
51,645 1.4 8,143,202 8.9
46,791 1.2 556,677 0.6
44,795 1.2 171,758 0.2
44,327 1.2 3,745,813 4.1
70 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 22
Unidades de Producción por Entidad Federativa (continuación)
Estado UPR total % UPR superficie %
(número) (ha)
Sonora 51,613 1.2 12,291,973 11.3
Campeche 43,319 1.0 1,931,957 1.8
Quintana Roo 32,183 0.7 1,290,937 1.2
Aguascalientes 21,416 0.5 354,455 0.3
Distrito Federal 20,078 0.5 24,100 0.0
Colima 16,247 0.4 397,891 0.4
Baja California 14,724 0.3 1,848,243 1.7
Baja California Sur 7,342 0.2 2,713,485 2.5
Total 4,407,880 100 108,346,085 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
Cuadro 23
Distribución de las UPR de acuerdo con Municipios Rurales y Urbanos
Clasificación UPR totales % UPR totales %
municipios (núm) (ha)
Totalmente rural 1,577,651 35.8 39,461,642 36.4
Concentración rural 614,653 13.9 7,545,585 7.0
Predominio rural 777,365 17.6 15,313,634 14.1
Predominio urbano 691,383 15.7 15,696,830 14.5
Concentración urbano 743,504 16.9 30,319,389 28.0
Totalmente urbano 2,952 0.1 8,459 0.0
No hay dato 372 0.0 545 0.0
Total 4,407,880 100 108,346,085 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 71
UPR con actividad % UPR con actividad %
agropecuaria o forestal agropecuaria o forestal
(número) superficie (ha)
41,817 1.1 10,447,102 11.4
36,916 1.0 1,541,938 1.7
27,786 0.7 1,076,421 1.2
18,859 0.5 291,363 0.3
17,351 0.5 21,558 0.0
13,301 0.3 317,382 0.3
10,327 0.3 1,536,641 1.7
4,920 0.1 1,993,749 2.2
3,823,063 100 91,413,396 100
UPR con actividad % UPR con actividad %
agropecuaria o forestal agropecuaria o forestal
(núm) (ha)
1,373,363 35.9 33,228,092 36.3
550,880 14.4 6,560,839 7.2
688,448 18.0 12,947,314 14.2
585,999 15.3 12,892,868 14.1
621,561 16.3 25,780,016 28.2
2,530 0.1 3,895 0.0
282 0.0 372 0.0
3,823,063 100 91,413,396 100
72 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
3.5. LOS PRINCIPALES CULTIVOS EN EL CAMPO MEXICANO
Una vez identificada la población rural, la importancia de las actividades
económicas y el número y superficie de las unidades de producción, resulta
indispensable conocer el uso productivo de esas tierras. En México se
siembran 280 cultivos cíclicos y 199 perennes, entre los que se encuentran
cultivos básicos, forrajeros, oleaginosas, frutales, hortalizas, agroindustriales,
ornamentales y los denominados como no tradicionales.
Estos cultivos ocupan, de acuerdo con el promedio de siembras de los
últimos cinco años, una superficie de alrededor de 21 millones de hectáreas,
10 millones menos que la superficie de labor y 30 millones menos que la
superficie parcelada del país, lo que indica que un número muy importante
de hectáreas parceladas o de labor no se siembra. Las posibles razones que
explican dicho comportamiento son:
1. Se han desmontado tierras de bosques, selvas o para pastos que no son
aptas para la agricultura y que con el tiempo se dejan de sembrar por los
bajos rendimientos que se obtienen;
2. Una parte de la superficie está en descanso conforme a los sistemas
productivos, y
3. Una parte de la superficie se encuentra abandonada porque sus
propietarios emigraron en busca de empleo a otras regiones del país o a
los Estados Unidos.
La Ley de Desarrollo Rural Sustentable en su artículo 179, considera a siete
cultivos como básicos y estratégicos: maíz, caña de azúcar, frijol, trigo, arroz,
sorgo y café. Si adicionamos las oleaginosas más importantes (algodón, soya
y cártamo) da como resultado 10 especies de importancia que se siembran
en alrededor de 15 millones de hectáreas. Si bien en nuestro país existe una
gran diversidad, los cultivos a los que se hizo referencia ocupan el 71.4% de la
superficie sembrada de los últimos años.
Al relacionar los cultivos con la clasificación de los municipios de acuerdo
con la importancia de la población rural (ver cuadro 24), se encontró que
el maíz, con sus 7.6 millones de hectáreas sembradas en promedio por año
agrícola, sigue siendo el cultivo más significativo y se encuentra prácticamente
distribuido en todo el país. También se encontró que en los municipios más
rurales los rendimientos de esta gramínea son los más bajos, salvo en los
municipios totalmente urbanos en donde las siembras son muy bajas y sus
rendimientos también.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 73
El comportamiento de rendimientos bajos en los municipios rurales
se presenta en casi todos los cultivos, salvo sorgo, cártamo y algodón. Esta
productividad se debe, en gran parte, a la orografía accidentada del terreno,
a los suelos delgados, a la poca disponibilidad de agua para riego y a la baja
infraestructura productiva. Bajo estas condiciones tienen que competir los
productores de México con los de otras naciones.
El maíz es importante, no sólo por la superficie que con él se siembra,
sino por lo que representa para el país. En 1,847 municipios es el cultivo más
abundante y ocupa poco más de la mitad de la superficie cultivable. En estos
municipios viven dos terceras partes de la población nacional, 77.7% de los
habitantes rurales, 72.5% de los ejidatarios, 87.8% de los comuneros, 81.2%
de las unidades de producción privada, tres cuartas partes de la población
económicamente activa del sector primario, y ocho de cada diez productores
agrícolas siembran esta gramínea.
74 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 24
Distribución de los principales cultivos
Cultivo Concepto Totalmente Concentración Predomina
rural rural rural
Sembrada (ha) 2,412,475 1,186,948 1,574,801
Cosechada (ha) 2,099,848 1,095,806 1,393,557
Maíz
Producción (ton) 4,108,230 2,792,242 4,262,673
Rendimiento (ton) 1.96 2.55 3.06
Sembrada (ha) 55,649 59,047 99,917
Cosechada (ha) 53,261 57,866 96,178
Trigo
Producción (ton) 172,230 256,462 412,990
Rendimiento (ton) 3.23 4.43 4.29
Sembrada (ha) 434,264 280,452 521,063
Cosechada (ha) 358,408 251,074 466,163
Frijol
Producción (ton) 211,271 163,385 349,000
Rendimiento (ton) 0.59 0.65 0.75
Sembrada (ha) 10,570 5,071 19,414
Cosechada (ha) 9,743 4,611 17,405
Arroz
Producción (ton) 38,504 25,088 75,539
Rendimiento (ton) 3.95 5.44 4.34
Sembrada (ha) 301,061 104,110 303,252
Cosechada (ha) 270,604 76,543 274,122
Sorgo
Producción (ton) 848,349 219,325 1,318,989
Rendimiento (ton) 3.14 2.87 4.81
Sembrada (ha) 2,433 19,890 12,064
Cosechada (ha) 2,144 18,698 9,721
Cártamo
Producción (ton) 3,139 25,808 11,751
Rendimiento (ton) 1.46 1.38 1.21
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 75
Predomina Concentración Totalmente No hay dato Total
urbano urbana urbano
1,388,642 1,054,589 264 723 7,618,442
1,247,652 953,792 198 718 6,791,571
4,004,503 3,493,666 368 2,275 18,663,958
3.21 3.66 1.86 3.17 2.75
74,912 236,118 3 25 525,671
74,014 227,877 3 23 509,223
376,308 1,153,093 5 30 2,371,118
5.08 5.06 1.95 1.32 4.66
365,907 220,453 30 32 1,822,202
322,301 195,330 29 31 1,593,335
247,951 153,213 18 30 1,124,867
0.77 0.78 0.64 0.94 0.71
10,781 9,020 - - 54,856
10,317 8,542 - - 50,618
55,312 44,310 - - 238,754
5.36 5.19 4.72
538,008 724,361 - - 1,970,791
498,673 642,409 - - 1,762,351
1,719,890 1,966,014 - - 6,072,567
3.45 3.06 3.45
46,850 50,775 - - 132,012
34,927 45,671 - - 111,161
26,003 57,576 - - 124,278
0.74 1.26 1.12
76 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 24
Distribución de los principales cultivos (continuación)
Cultivo Concepto Totalmente Concentración Predomina
rural rural rural
Sembrada (ha) 825 5,965 6,472
Cosechada (ha) 772 4,926 6,028
Soya
Producción (ton) 931 11,448 10,057
Rendimiento (ton) 1.20 2.32 1.67
Sembrada (ha) 9,648 1,732 3,427
Cosechada (ha) 9,408 1,732 3,383
Algodón
Producción (ton) 25,984 4,210 14,674
Rendimiento (ton) 2.76 2.43 4.34
Sembrada (ha) 166,535 38,134 141,075
Cosechada (ha) 160,876 37,157 133,668
Caña
Producción (ton) 11,182,259 2,804,707 9,682,205
Rendimiento (ton) 69.51 75.48 72.43
Sembrada (ha) 983,360 67,835 106,892
Cosechada (ha) 942,117 64,752 105,808
Café
Producción (ton) 2,040,300 148,060 218,903
Rendimiento (ton) 2.17 2.29 2.07
FUENTE: SAGARPA, SIACON 2000-2004.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 77
Predomina Concentración Totalmente No hay dato Total
urbano urbana urbano
16,054 47,561 - - 76,878
15,262 44,717 - - 71,706
27,549 71,219 - - 121,204
1.81 1.59 1.69
13,066 43,376 - - 71,248
12,996 42,612 - - 70,131
51,163 136,302 - - 232,333
3.94 3.20 3.31
197,843 114,852 - - 658,439
188,380 106,255 - - 626,336
14,189,560 8,417,608 - - 46,276,339
75.32 79.22 73.88
58,935 53,364 7 - 1,270,394
54,837 51,089 7 - 1,218,610
161,430 112,906 32 - 2,681,630
2.94 2.21 4.38 2.20
78 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 25
Relación de importancia de los cultivos con los indicadores rurales
Clasificación Mpios Población % Población menos %
municipal (núm) total de cinco mil
(personas) habitantes
Total maíz 140 3,196,504 3.3 1,103,019 3.7
Concentración maíz 1,373 47,073,005 48.3 16,970,674 56.7
Predominio maíz 334 13,409,298 13.8 5,167,160 17.3
Total frijol 7 21,689 0.0 13,168 0.0
Concentración frijol 32 1,082,355 1.1 493,334 1.6
Predominio frijol 17 1,042,485 1.1 276,105 0.9
Concentración arroz 1 8,401 0.0 8,290 0.0
Concentración trigo 18 2,268,464 2.3 356,126 1.2
Predominio trigo 24 1,259,982 1.3 329,162 1.1
Total sorgo 2 9,439 0.0 2,432 0.0
Concentración sorgo 36 1,939,418 2.0 333,666 1.1
Predominio sorgo 46 2,147,775 2.2 782,331 2.6
Concentración café 69 717,065 0.7 345,702 1.2
Predominio café 68 856,813 0.9 503,012 1.7
Concentración caña 44 1,503,732 1.5 527,381 1.8
Predominio caña 35 1,632,929 1.7 684,535 2.3
Concentración algodón 12 745,992 0.8 247,301 0.8
Predominio algodón 4 1,290,778 1.3 40,411 0.1
Predominio soya 1 24,079 0.0 18,020 0.1
Diverso 147 5,563,143 5.7 1,602,206 5.4
No hay dato 44 11,690,066 12.0 136,010 0.5
Total 2,454 97,483,412 100 29,940,045 100
FUENTE: SAGARPA, SIACON 2000-2004; INEGI, XII Censo General de Población
y Vivienda 2000; VII Censo Agropecuario 1991, VIII Censo Ejidal 2001
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 79
Ejidatarios % Comuneros % UP % PEA Sector % PIB
(núm) (núm) privados primario per cápita
(núm) (personas) (dólares)
81,716 3.0 28,196 3.5 79,928 5.7 166,242 3.1 7,628
1,401,747 51.5 597,808 74.4 843,014 59.8 2,918,057 54.7 6,509
488,209 18.0 79,484 9.9 222,057 15.7 890,336 16.7 5,931
3,388 0.1 1,069 0.1 891 0.1 2,592 0.0 5,972
86,702 3.2 935 0.1 21,868 1.6 63,557 1.2 5,273
44,434 1.6 - - 7,895 0.6 35,827 0.7 9,774
507 0.0 - - 641 0.0 1,349 0.0 8,874
32,841 1.2 4,216 0.5 11,740 0.8 111,724 2.1 9,465
42,850 1.6 3,309 0.4 19,006 1.3 72,389 1.4 7,059
30 0.0 - - 504 0.0 491 0.0 7,635
52,199 1.9 2,893 0.4 23,427 1.7 71,415 1.3 7,880
83,321 3.1 8,200 1.0 27,704 2.0 147,121 2.8 5,377
18,203 0.7 16,827 2.1 23,122 1.6 71,289 1.3 5,215
40,231 1.5 29,726 3.7 22,824 1.6 108,574 2.0 4,362
43,863 1.6 1,196 0.1 22,800 1.6 123,329 2.3 5,391
58,650 2.2 5,943 0.7 16,478 1.2 149,342 2.8 5,535
41,855 1.5 32 0.0 5,339 0.4 32,200 0.6 7,096
7,126 0.3 - - 2,233 0.2 8,962 0.2 12,563
1,840 0.1 - - 601 0.0 4,374 0.1 2,507
186,370 6.9 23,756 3.0 57,650 4.1 335,232 6.3 6,277
3,663 0.1 301 0.0 1,012 0.1 23,897 0.4 14,190
2,719,745 100 803,891 100 1,410,734 100 5,338,299 100 7,495
80 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
La política agropecuaria y la Ley de Desarrollo Rural Sustentable,
reconocen las diferencias y contradicciones que existen en el ámbito nacional
entre los productores y las regiones, y la necesidad de contar con una Tipología
de Productores que apoye la definición de políticas públicas diferenciadas ya
que, algunas de las elaboradas anteriormente han demostrado la segmentación
de la sociedad rural en términos de disponibilidad de recursos: tierra, activos,
trabajo, ingresos.
En virtud de que los datos censales sobre productores rurales corresponden
a 1991, el CEDRSSA, retomando el mandato de la Ley de Desarrollo Rural
Sustentable, apoyó en el 2006, a un grupo de investigadores (Rascón, Salazar,
Hernández, 2006) para realizar un estudio sobre las características de los
productores maiceros que tuviera como base la información de Procampo.
El estudio se propuso identificar y caracterizar a los tipos de productores
a partir de las principales variables que conforman los registros oficiales y
públicos. Las variables seleccionadas fueron: el tamaño de los predios, el cultivo
principal, la disponibilidad de riego y la tenencia de la tierra. El ejercicio dio
como resultado cinco grandes grupos de productores.
Cuadro 26
Tipología de productores
Concepto Predios % Superficie %
Productores intermedios menos 1,432,519 34.8 4,879,230 32.9
comerciales
Productores de infrasubsistencia 1,308,910 31.8 2,040,611 13.8
del sector social
Productores diversificados 745,944 18.1 5,323,559 35.9
y comerciales
Productores de infrasubsistencia 541,713 13.2 1,001,359 6.8
del sector privado
Productores de cultivos básicos 88,201 2.1 1,580,146 10.7
comerciales y forrajes
Total 4,117,287 100 14,824,905 100
FUENTE: Fernando Rascón, et al., Tipología de productores de México, CEDRSSA,
2006.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 81
Productores intermedios menos comerciales. Representa a los productores
de subsistencia intermedios del sector ejidal y comunal, que producen
principalmente maíz en tierras de temporal y la mayor parte de sus predios
se ubica en el intervalo de dos a cinco hectáreas teniendo tres hectáreas
como superficie promedio. Comprende 655 municipios y 1.4 millones
de productores. Todos los municipios de Quintana Roo se ubican en esta
categoría, así como la mayoría de los de Aguascalientes, Nayarit y Campeche.
En Coahuila, Michoacán y Colima conforman la mitad de los municipios.
Productores de infrasubsistencia del sector social. Por la extensión de sus
predios puede caracterizarse como minifundista, pues cerca del 30% tiene
menos de una hectárea y poco más de 60% entre una y dos. Los predios son
principalmente de temporal y el cultivo predominante es el maíz. Este grupo
abarca 679 municipios y 1.3 millones de productores. Representa a una buena
parte de municipios de Yucatán, México, Tabasco, Morelos, Hidalgo y de la
Región Lagunera.
Productores diversificados y comerciales. Este grupo está integrado por 745
mil productores y 5.3 millones de hectáreas de superficie apoyada. Los rasgos
que lo distinguen son que el maíz no es su cultivo predominante y que hay una
mayor diversificación de cultivos. El porcentaje de riego duplica al indicador
nacional, el porcentaje de propietarios privados es mayor que el nacional y los
predios son de tamaño mediano, la superficie promedio es de 6.5 hectáreas y
40% tiene extensiones mayores a cinco hectáreas. Se trata de 296 municipios
ubicados en Sinaloa, Durango, Sonora, Chihuahua, Colima, Baja California,
y Baja California Sur.
Productores de infrasubsistencia del sector privado. Agrupa a los pequeños
propietarios minifundistas, temporaleros y maiceros. Abarca 711 municipios
y 541 mil productores. Cabe mencionar que tres cuartas partes de los
municipios de Oaxaca se ubican en esta categoría, así como alrededor de 35%
de los municipios de Puebla, Guerrero y Tlaxcala.
Productores de cultivos básicos comerciales o para forraje. Este grupo está
presente en 54 municipios y agrupa a 88 mil predios con una superficie apoyada
de 1.5 millones de hectáreas y como superficie promedio diecisiete. El cultivo
principal es el sorgo en el 54% de los predios. Otros cultivos importantes son
la avena con 7% y el trigo y los pastos con cinco por ciento respectivamente.
Casi la mitad de los predios abarcan de cinco a 20 hectáreas, incluso 6.8%
de ellos tiene una extensión mayor a las 50 hectáreas. Por otro lado, casi 60%
son propietarios privados y únicamente 40% producen maíz, así como 25%
82 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
dispone de riego. En esta categoría se agrupan la mitad de los municipios de
Baja California, la tercera parte de los de Nuevo León y Tamaulipas y la cuarta
parte de los de Baja California Sur.
Gráfica 1
Productores según % de predios según tipo de tenencia
por grupo de municipio
FUENTE: Fernando Rascón, et al., 2006. Tipología de Productores, en Escenarios y actores
en el medio rural, CEDRSSA.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 83
3.6. LAS UNIDADES DE PRODUCCIÓN GANADERAS
El campo mexicano no se puede entender sin la presencia de la ganadería,
actividad que ocupa a un número muy importante de los productores
rurales. La ganadería cumple varias funciones, genera ingresos económicos a
las unidades productivas, significa ahorro para las mismas, contribuye con los
contenidos proteicos a la dieta familiar, representa la única fuente de tracción
para muchas unidades y resuelve problemas de falta de disponibilidad de
dinero en casos de enfermedades o urgencias. Se tienen identificadas, tres
millones 163 unidades de producción ganadera –UPG–, lo que representa el
82.7% de las unidades de producción agropecuarias del país, es decir, ocho de
cada 10 UP cuentan con algún tipo de ganado.
El tipo de UPG que predominan son las consideradas unidades con
animales de trabajo y les siguen las que cuentan con aves de corral, porcinos
y bovinos en ese orden. Puede decirse que existe una relación inversamente
proporcional entre actividad de traspatio y ayuda en el trabajo del campo y
unidades de producción comercial, que en este caso serían principalmente las
UP bovinas (ver cuadro 27).
Los datos también nos indican que siete de cada 10 unidades de
producción ganadera se localizan en municipios rurales y sólo tres en los
urbanos, aunque en el caso de animales de trabajo sólo dos terceras partes se
localizan en áreas rurales. Las UP ganaderas que se localizan en municipios
urbanos se encuentran influenciadas por dos fenómenos contradictorios, por
un lado, el crecimiento de la mancha urbana que poco a poco presiona para su
retiro y, por el otro, un gran mercado que demanda crecientemente productos
de origen animal.
84 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 27
Unidades de Producción con actividad ganadera
Población UP con ganado UP con ganado bovino
Totalmente rural 1,187,435 491,294
Concentración rural 466,444 172,237
Predomina rural 572,961 241,164
Predomina urbano 466,563 195,097
Concentración urbana 467,954 189,794
Totalmente urbano 1,758 502
No hay dato 236 67
Total 3,163,351 1,290,155
Porcentaje
Totalmente rural 37.5 38.1
Concentración rural 14.7 13.4
Predomina rural 18.1 18.7
Predomina urbano 14.7 15.1
Concentración urbana 14.8 14.7
Totalmente urbano 0.1 0.0
No hay dato 0.0 0.0
Total 100 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 85
UP con ganado porcino UP con animales de trabajo UP con aves de corral
509,528 1,182,757 920,925
202,550 162,763 371,045
261,096 490,247 427,951
200,742 532,043 332,763
194,658 449,831 319,259
765 52,464 1,062
130 4,198 172
1,369,469 2,874,303 2,373,177
37.2 41.1 38.8
14.8 5.7 15.6
19.1 17.1 18.0
14.7 18.5 14.0
14.2 15.7 13.5
0.1 1.8 0.0
0.0 0.1 0.0
100 100 100
86 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
De acuerdo con el Censo Agropecuario 1991, se registraron un millón
290 unidades de producción de bovinos, de las cuales, poco más de la mitad
cuenta con animales de doble propósito; le siguen las especializadas sólo en
carne (32.1%), en leche (8.8%) y el resto son unidades que cuentan sólo
con animales de trabajo o con un semental (ver cuadro 28). Si el análisis lo
realizamos por el número de cabezas, encontramos que en promedio cada UP
bovina tiene 18 animales; las de doble propósito alcanzan hasta 21 cabezas y las
que se especializan en la producción de leche, once. También, se observa que las
UP bovinas, independientemente de su especialización, tienen más animales
si se localizan en municipios urbanos, lo que se debe a que estas unidades
tienen que intensificar su producción para solventar los gastos y aprovechar al
máximo los espacios, lo que requiere necesariamente incrementar el número
de animales. Por último, puede considerarse que el tamaño promedio de las
unidades ganaderas (18 cabezas) permite una actividad económica rentable
para una familia.
Para algunos la tecnología aplicada a la infraestructura ganadera debe ser
exclusivamente aquella que cumpla con la finalidad para la cual es aplicada y
que sea de un material específico. Esta forma de ver la tecnología no considera
que el productor no cuenta con los materiales en la región; en otras ocasiones
no tiene los recursos para adquirir esos paquetes tecnológicos o éstos no se
adaptan a las condiciones naturales de la zona y sólo responden a las necesidades
de un solo tipo de productor.
Estas dos visiones conllevan a que algunas unidades de producción
realizan el aprovechamiento de los recursos de su entorno, mientras que otras
traen tecnología de otras regiones, incluso de fuera del país y que no siempre
se adaptan a las condiciones locales, por ejemplo, en zonas tropicales podemos
encontrar corrales de ganado bovino de engorda o lechero construidos de
tubo, lámina galvanizada y concreto y en otros casos elaborados con troncos
de bambú y hojas de palma, con su previo tratamiento. En ambos casos las
funciones de las instalaciones son exactamente las mismas. Las instalaciones o
infraestructura adecuadas en las unidades de producción tienen mucho que ver
con el manejo del ganado, es decir, en la aplicación de la tecnología a utilizar
y en la seguridad y sanidad de las personas y los animales, redundando en los
costos finales de producción. Estas deben cumplir con parámetros específicos
de superficie, altura, capacidad, acorde con la especie, edad y estado fisiológico
y/o de producción.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 87
Cuadro 28
Unidades de Producción Bovina y promedios
Población UP UP sólo UP sólo UP UP sólo
con ganado de leche de carne de doble animales
bovino 1991 propósito de trabajo
o semental
Totalmente rural 491,294 32,973 172,376 240,129 45,814
Concentración rural 172,237 12,053 61,705 84,468 14,011
Predomina rural 241,164 22,211 71,088 138,067 9,798
Predomina urbano 195,097 20,634 51,872 113,677 8,914
Concentración urbana 189,794 26,315 57,603 98,256 8,304
Totalmente urbano 502 151 63 285 3
No hay dato 67 16 11 40 -
Total 1,290,155 114,353 414,718 674,922 86,844
Existencias (cabezas)
Totalmente rural 8,067,266 303,454 2,903,690 4,763,668 96,454
Concentración rural 2,374,943 104,538 702,451 1,538,601 29,353
Predomina rural 4,610,435 257,332 1,351,605 2,979,425 22,073
Predomina urbano 3,871,932 240,996 1,058,191 2,552,162 20,583
Concentración urbana 4,919,335 392,587 2,063,177 2,449,381 22,814
Totalmente urbano 12,923 2,394 375 10,101 53
No hay dato 441 58 19 364 -
Total 23,857,275 1,301,359 8,079,508 14,293,702 191,330
Promedio cabezas UP
Totalmente rural 16 9 17 20 2
Concentración rural 14 9 11 18 2
Predomina rural 19 12 19 22 2
Predomina urbano 20 12 20 22 2
Concentración urbana 26 15 36 25 3
Totalmente urbano 26 16 6 35 18
No hay dato 7 4 2 9
Total 18 11 19 21 2
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
88 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Es importante destacar que la alimentación del ganado representa
en promedio el 80% de los costos totales de producción de las empresas
pecuarias. El uso de alimentos balanceados también puede tener grandes
diferencias y ventajas cuando se hace un aprovechamiento sustentable de los
recursos de la zona, al utilizar especies vegetales nativas o esquilmos agrícolas
propios de la región. En aquellas unidades de producción con bajo índice
de desarrollo ganadero y donde las condiciones de pastoreo trashumante
sobrepasa la capacidad de regeneración de la cubierta vegetal, el principal
costo es el ambiental ya que es común ver grandes extensiones de quema para
incrementar las áreas de pastoreo o estimular la regeneración de los pastos
nativos en la siguiente época de lluvias.
La función zootécnica del ganado bovino nos indica hacia qué dirección
queremos enfocar el mejoramiento genético, una unidad dedicada sólo a la
producción de leche, no siempre requiere de las ventajas del ganado de raza
pura de doble propósito (producción de leche y carne) ya que éste no puede
competir con el ganado especializado para la producción de leche, incluso
dentro del mismo ganado bovino lechero existen razas especializadas en la
producción de leche con alta proporción de grasa o especializadas en producir
mayor cantidad de proteína. Un buen programa de mejoramiento genético
no incluye simplemente introducir animales altamente especializados en la
producción de carne o leche, sino que, además, debe abocarse a la identificación
de los animales mejor adaptados a las condiciones de su entorno, por ejemplo,
a los niveles de humedad, temperatura, tipo de suelo, altitud, prevalencia
de enfermedades en la región, tipo de manejo etcétera, los cuales deben ser
identificados e incluidos en el mismo programa de mejoramiento genético de
las unidades de producción, con objeto de perpetuar las mejores características
de resistencia a las siguientes generaciones.
Por lo antes indicado, el desarrollo ganadero no es un concepto que
involucre sólo a productores con alto poder adquisitivo, ya que las bases de
datos no diferencian el tipo de material del que están hechas las instalaciones,
o la materia prima con la que se elaboran los alimentos balanceados, sino
que simplemente establecen si se cubre con los requerimiento básicos para
el mantenimiento, desarrollo y producción del ganado y de las actividades a
realizar en los diferentes sistemas de producción. Por lo tanto, un ÍDGB alto
indica que en ese municipio, existen mayores silos, plantas de alimentos, corrales
y ordeñadoras, entre otros; un mejor manejo zoosanitario y reproductivo del
ganado, aunado a una mayor calidad genética de los animales.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 89
De acuerdo con el ÍDGB se encontró que de las 1.2 millones de unidades
de producción, la mitad presenta un Índice medio, posee el 54% del hato
ganadero y en promedio cada unidad tiene 20 cabezas (ver cuadro 29). El
16.7% de las UP de ganado bovino son altamente tecnificadas y cuentan con
ganado de mejor calidad y en mayor número, en promedio 34 animales por
unidad y de mejor calidad, 16 más que el promedio nacional por unidad y
26 y 30 más que las unidades de desarrollo tecnológico bajo y muy bajo.
Estas últimas por lo general cuentan con pocos animales y principalmente
con ganado criollo.
3.7. LAS FORMAS DE TENENCIA DE LA TIERRA
Otra perspectiva desde la cual puede observarse al mundo rural es a partir de la
tenencia de la tierra. Este criterio es el utilizado por la Secretaría y la Comisión
de Reforma Agraria, cuya debilidad radica en la poca consideración, dentro de
su ámbito de atención, a los propietarios privados de la tierra.
En México, actualmente existen alrededor de 5.6 millones de titulares
de la tierra que poseen poco más de 185 millones de hectáreas, es decir, 5.7%
de la población del país es propietaria del 94% del territorio nacional. La
importancia de la atención a este sector de la población radica en que en sus
tierras, aparte de producirse una cantidad importante de los alimentos que
demandan los centros urbanos, se localizan 141 millones de hectáreas que
cuentan con recursos forestales, donde se tienen 109 regiones prioritarias para
la conservación (RPC), de las cuales 79 son ANP y 30 otras modalidades de
conservación e importantes centros arqueológicos. Las tierras de ejidatarios,
comuneros y privados colindan con la mayoría de los 11,122 kilómetros de
litorales marinos y con los 4,301 kilómetros de frontera con Estados Unidos,
Guatemala y Belice, en suma, podría decirse que son garantes directos de la
soberanía nacional, en tanto productores de alimentos y dueños directos de
los territorios que delimitan a la nación.
Las tierras de los propietarios son importantes porque allí se encuentra casi
la totalidad de los depósitos de agua que requieren las ciudades y las llamadas
fábricas de agua. Asimismo, en sus tierras se encuentran valiosos yacimientos
de materias primas naturales y minerales necesarias para la industria.
90 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 29
Índice de Desarrollo Ganadero Bovino
Índice Ganado bovino Ganado criollo
Ganadero
UP Cabezas Prom UP Cabezas Prom
Alto 215,345 7,375,979 34 95,572 1,406,946 15
Medio 652,731 13,074,096 20 352,841 3,700,744 10
Bajo 387,875 2,920,103 8 310,040 1,817,633 6
Muy Bajo 21,761 91,965 4 20,153 82,109 4
Sin datos* 12,443 395,132 32 5,549 51,215 9
Total 1,290,155 23,857,275 18 784,155 7,058,647 9
Porcentaje
Alto 16.7 30.9 12.2 19.9
Medio 50.6 54.8 45.0 52.4
Bajo 30.1 12.2 39.5 25.8
Muy Bajo 1.7 0.4 2.6 1.2
Sin datos* 1.0 1.7 0.7 0.7
Total 100 100 100 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
*Sin datos: municipios de los que no se tiene información.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 91
Ganado mejorado Ganado hibrido
UP Cabezas Prom UP Cabezas Prom
51,123 2,701,343 53 87,258 3,267,690 37
125,137 3,503,627 28 230,006 5,869,725 26
43,896 466,913 11 61,961 635,557 10
1,012 4,140 4 1,303 5,716 4
2,984 177,246 59 4,858 166,671 34
224,152 6,853,269 31 385,386 9,945,359 26
22.8 39.4 22.6 32.9
55.8 51.1 59.7 59.0
19.6 6.8 16.1 6.4
0.5 0.1 0.3 0.1
1.3 2.6 1.3 1.7
100 100 100 100
92 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Los 196.7 millones de hectáreas que componen al territorio nacional,
se encuentran distribuidos de la siguiente manera: 37.2% es de 1.6 millones
de propietarios privados, con una extensión media de 45.5 hectáreas por
propietario. El 51.6% corresponde a la propiedad de núcleos agrarios y
está distribuida entre 3.8 millones de ejidatarios y comuneros, con una
extensión media por sujeto de 26.9 hectáreas. Los terrenos nacionales abarcan
una extensión de 7.2 millones de hectáreas, divididos en 144 mil predios
y, por último, 654 colonias agrícolas con una superficie de 3.8 millones de
hectáreas.
Cuadro 30
Estructura Agraria Nacional
Formas Núcleos Sujetos % ha %
de propiedad (núm.) de derecho
(personas)
Núcleos Agrarios 29,609 3,844,601 67.9 101,428,726 51.6
Ejidos 27,469 3,236,234 57.2 84,569,982 (42.9)
Comunidades 2,140 608,367 10.7 16,858,744 (8.7)
Propiedad Privada 1,606,573 28.3 73,125,856 37.2
Colonias 654 62,346 1.1 3,847,792 1.9
Nacionales 144,000 2.5 7,200,000 3.6
Otros 11,115,926 5.7
Totales 30,263 5,657,520 100.0 196,718,300 100.0
FUENTE: Registro Agrario Nacional (RAN), noviembre de 2005.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 93
Los 196 millones de hectáreas rústicas se encuentran bajo algún régimen
de propiedad que tiene características propias y disposiciones legales específicas,
por ejemplo:
1) En los ejidos y las comunidades, el destino de las tierras puede ser
parceladas, de uso común y para el asentamiento humano, en el caso de
las primeras, son de uso individual, mientras que las segundas, para su
explotación requieren del acuerdo de la Asamblea del núcleo agrario y,
2) En el caso de la propiedad privada existen disposiciones sobre su tamaño,
de acuerdo con la calidad, el cultivo y el tipo de actividad.
Al igual que en los ejercicios anteriores, el objetivo fue conocer la importancia y
la forma como se encuentran distribuidos en el territorio nacional, los distintos
regímenes de propiedad. De los resultados obtenidos destacan los siguientes:
en la gran mayoría de los municipios de nuestro país subsisten al menos dos
o tres formas de propiedad lo que obliga a construir políticas públicas que
deben considerar las particularidades de cada régimen, pues poseen un tipo de
organización diferente (ver cuadro 31). La forma de propiedad más importante
es la ejidal, dado que en 1,137 municipios es la que mayor superficie ocupa.
En un número pequeño de municipios existe una sola forma de propiedad: la
comunidad en 253, la privada en 81 y la ejidal en 46 municipios. En el caso
de la comunidad agraria sucede que sus tierras ocupan todas las tierras de un
municipio; en estos casos puede suceder que la representación administrativa
y agraria disputen la representación social o se constituyan y actúen como una
sola o mantienen las dos formas de representación y actúan coordinadamente
o cada quien en el ámbito de sus atribuciones.
Como siguiente paso, se cruzó la información de tenencia de la tierra
con la de municipios rurales y urbanos, encontrando que la forma de mayor
incidencia sobre la población rural es la ejidal, ya que donde ésta predomina
habita el 54% de las personas que viven en localidades menores a cinco mil
habitantes; que la comunidad agraria es la forma de tenencia de la tierra más
rural, pues dos de cada tres hectáreas se localizan en municipios totalmente
rurales; y que cuatro de cada diez propietarios privados se ubican en estos
mismos municipios, lo que rompe con la idea de que esta forma de tenencia es
muy diferente a la ejidal o comunal. Asimismo se observó que un millón 640
mil propietarios de la tierra viven en municipios donde hay mayor población
urbana que rural.
94 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 31
Importancia de los Regímenes de Propiedad
Clasificación Ejidos Comunidades
municipal
Núm. Ejidatarios ha Núm. Comuneros
Total ejidal 163 38,458 657,877 - -
Concentración 9,674 1,182,664 43,305,351 202 35,874
ejidal
Predominio 7,686 745,623 17,436,985 374 75,381
ejidal
Total comunidad - - - 431 173,478
Concentración 320 32,804 557,263 579 284,197
comunidad
Predominio 606 60,998 1,356,972 314 99,399
comunidad
Total privado - - - - -
Concentración 2,456 154,189 6,161,118 112 20,462
privado
Predominio 5,410 397,973 13,092,043 249 34,669
privado
Predominio 2 805 4,739 - -
ejidal-privado
Diverso 1,094 106,231 2,603,513 311 80,431
No hay dato - - - - -
Total 27,411 2,719,745 85,175,861 2,572 803,891
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
Nota: no incluye terrenos nacionales.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 95
Comunidades Propiedad privada Total
ha UP privados ha Sujetos agrarios ha
10 24 38,468 657,901
-
870,087 187,979 7,468,183 1,406,517 51,643,621
1,475,935 295,576 10,256,828 1,116,580 29,169,748
3,589,229 2 3 173,480 3,589,232
6,294,208 40,180 496,273 357,181 7,347,744
2,700,084 31,522 462,023 191,919 4,519,079
97,858 924,106 97,858 924,106
-
377,400 387,189 30,033,468 561,840 36,571,986
670,509 295,916 19,799,793 728,558 33,562,345
81 4,748 886 9,487
-
2,161,091 74,421 2,234,369 261,083 6,998,973
- - - -
-
18,138,543 1,410,734 71,679,818 4,934,370 174,994,222
96 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 32
Importancia de los Regímenes de propiedad y municipios rurales
Clasificación Ejidatarios Superficie ejidos Comuneros Superficie comunal
municipal (núm.) (ha) (núm.) (ha)
Totalmente 751.691 25.233.489 470.815 12.020.148
rural
Concentración 407.025 9.325.832 96.107 1.621.664
rural
Predomina 547.290 13.254.511 78.837 1.439.855
rural
Predomina 467.614 15.685.430 71.012 1.320.455
urbano
Concentración 544.502 21.673.623 85.275 1.733.798
urbana
Totalmente 1.623 2.976 1.845 2.623
urbano
No hay dato - - - -
Total 2.719.745 85.175.861 803.891 18.138.543
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 97
Superficie comunal UP privados Superficie privada Sujetos agrarios Superficie total
(ha) (núm.) (ha) (núm.) (ha)
12.020.148 554.344 27.901.963 1.776.850 65.155.600
1.621.664 154.650 3.390.731 657.782 14.338.227
1.439.855 232.381 8.700.170 858.508 23.394.536
1.320.455 213.335 8.968.544 751.961 25.974.429
1.733.798 254.980 22.711.800 884.757 46.119.221
2.623 724 6.175 4.192 11.774
320 435 320 435
-
18.138.543 1.410.734 71.679.818 4.934.370 174.994.222
98 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Las tierras en la propiedad ejidal o comunal, de acuerdo con su destino o
uso, se dividen en: parceladas, de uso común y para el asentamiento humano.
En la propiedad privada pueden ser: de labor, con pastos naturales de
agostadero o enmontadas y tener otros usos o destinos (asentamiento humano
o sin vegetación). Con base en este criterio se sumaron la superficie parcelada y
de labor, dando como resultado 51.7 millones de hectáreas, de las cuales 58%
corresponden a ejidos, 26.9% a propiedad privada, 8.4% de uso comunal y
el resto a otras formas de propiedad. Al contrastar esta superficie con la que
se sembró en nuestro país en los últimos 15 años, que es de alrededor de 21
millones de hectáreas por año agrícola, resulta que menos de la mitad de las
tierras que se supone se podían destinar para uso agrícola, se han cultivado.
Sin embargo, muchas de las tierras que se abrieron para cultivo no eran aptas
para dicha actividad, lo que implicó, en el proceso de cambio de uso de suelo,
la pérdida de tierras con bosques y selvas.
Al correlacionar las tierras parceladas o de labor por tipo de tenencia
con los municipios rurales o urbanos, se observó que de los 51.7 millones
de hectáreas, 58.6% se ubican en municipios donde predomina la población
rural; las tierras parceladas de las comunidades agrarias son las menos expuestas
al crecimiento urbano, le sigue la propiedad privada y por último la ejidal (ver
cuadro 33). Además, 21 millones de hectáreas parceladas o de labor, que se
encuentran en municipios considerados como urbanos, pueden cambiar más
fácilmente de uso del suelo, pues la decisión es de una sola persona, incluso
en los ejidos y comunidades los propietarios de la tierra no tiene que consultar
con el resto de los miembros del núcleo agrario.
Si la interpretación de los datos se realiza bajo el criterio de tierras de
uso común (propiedad ejidal o comunal) o de usos diferentes a la agricultura
(propiedad privada), resalta que en las tres formas de propiedad, este tipo
de tierras es el que más predomina, en total 126.8 millones de hectáreas, y
dentro de éstas, 52.3 millones se encuentran cercanas a desarrollos urbanos,
por lo que pueden constituirse en áreas de reserva de crecimiento, cuidando
siempre proteger y mantener las áreas de bosque y selva (ver cuadro 34).
También, en este tipo de tierras pueden desarrollarse actividades relacionadas
con las ciudades, como pudieran ser proyectos eco-turísticos, construcción de
obras que retengan agua para abastecer a las ciudades, y aprovechamiento de
materiales minerales para la construcción de desarrollos urbanos, entre otros.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 99
3.8. LOS DISTINTOS USOS DEL SUELO
Esta forma de analizar al campo mexicano corresponde a la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales y a la Comisión de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, pues se encuentra asociada con la protección y aprovechamiento de
los recursos naturales.
Conforme al uso del suelo, nuestro país cuenta con 177.4 millones de
hectáreas rústicas, distribuidas de la siguiente manera: 63% pastos naturales,
agostadero o enmontadas; 18.2% superficie de labor; 14.8% bosques y selvas
y 4% sin vegetación (ver cuadro 35). Los datos de uso del suelo confirman
lo señalado anteriormente; la vocación de nuestros suelos no es agrícola.
Asimismo, encontramos que en la mayoría de los municipios del país existen
diversos usos del suelo: en 11 municipios las tierras son sólo de labor, en uno
de pastos y en otro de bosques. Por último, en 475 municipios existe una
mayor diversidad pues encontramos los cuatro tipos de uso del suelo.
Al correlacionar usos del suelo con municipios de acuerdo con el tipo
de población que posee, encontramos que en los municipios más rurales se
localizan las mayores superficies de bosques y selvas, mientras que en los más
urbanos se encuentran los suelos sin vegetación (ver cuadro 36). También
puede observarse que una superficie significativa de tierras de labor (38.3%),
pastos (44.7%) y bosques y selvas (24%) se ubica en municipios urbanos.
debe prestarse especial atención a las poco más de 6 millones de hectáreas de
bosques y selvas cercanos a las grandes ciudades, pues se encuentran expuestas
al crecimiento desordenado de las mismas.
100 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 33
Superficie Parcelada y de Labor por Tenencia de la Tierra
Clasificación Superficie % Superficie %
municipal parcelada parcelada
(ha) ejidal (ha)
Totalmente 15,493,905 29.9 7,784,894 25.9
rural
Concentración 5,494,665 10.6 3,610,505 12.0
rural
Predomina 9,359,370 18.1 5,716,809 19.0
rural
Predomina 9,829,219 19.0 6,064,518 20.2
urbano
Concentración 11,615,760 22.4 6,853,008 22.8
urbana
Totalmente 4,985 0.0 1,337 0.0
urbano
No hay dato 474 0.0 110 0.0
Total 51,798,378 100 30,031,182 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
Cuadro 34
Tierras de uso común y no agrícolas privadas
Clasificación Tierras de núcleos agrarios %
\municipal de uso común
(ha)
Totalmente rural 27,976,017 39.8
Concentración rural 5,871,310 8.3
Predomina rural 8,733,912 12.4
Predomina urbano 11,039,714 15.7
Concentración urbana 16,702,596 23.7
Totalmente urbano 5,464 0.0
No hay dato 24 0.0
Total 70,329,037 60
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 101
Superficie % UP privada % Tenencia Tenencia
parcelada de labor de la tierra de la tierra
comunal (ha) (ha) colonia (ha) publica (ha)
2,815,151 64.9 3,983,848 28.6 535,706 374,306
334,847 7.7 1,234,278 8.9 243,268 71,767
477,739 11.0 2,809,369 20.1 218,573 136,880
336,858 7.8 2,507,109 18.0 490,842 429,892
375,245 8.6 3,408,665 24.4 678,265 300,577
664 0.0 1,213 0.0 - 1,772
- 364 0.0 - -
-
4,340,503 100 13,944,846 100 2,166,655 1,315,193
Tierras privadas % Total %
no agrícolas (ha)
(ha)
23,967,737 42.4 51,943,754 40.9
2,050,919 3.6 7,922,229 6.2
5,952,802 10.5 14,686,714 11.6
5,867,611 10.4 16,907,325 13.3
18,703,629 33.1 35,406,225 27.9
3,474 0.0 8,938 0.0
71 0.0 95 0.0
56,546,244 58 126,875,281 59
102 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 35
Importancia de la Superficie por Usos del Suelo
Clasificación Municipios % Superficie de labor %
municipal (ha)
Total labor 11 0.4 5,593 100.0
Concentración labor 343 14.0 4,224,618 81.3
Predominio labor 386 15.7 7,311,054 60.1
Total pastos 1 0.0 - -
Concentración pastos 574 23.4 5,853,108 6.6
Predominio pastos 460 18.7 6,621,183 25.4
Total bosques 1 0.0 - -
Concentración bosques 66 2.7 202,087 3.2
Predominio bosques 108 4.4 998,239 7.3
Diverso 475 19.4 7,000,628 28.0
No hay dato 29 1.2 -
Total 2,454 100 32,216,509 18.2
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991.
Cuadro 36
Relación Uso Actual del Suelo y Municipios Rurales y Urbanos
Calificación Superficie % Sólo con pasto %
municipal de labor natural, agostadero
(ha) o enmontada
(ha)
Totalmente rural 9,417,004 29.2 43,690,726 39.0
Concentración rural 3,863,329 12.0 6,039,788 5.4
Predomina rural 6,583,451 20.4 12,044,763 10.8
Predomina urbano 5,666,714 17.6 16,163,954 14.4
Concentración urbana 6,682,457 20.7 33,962,949 30.3
Totalmente urbano 3,191 0.0 4,841 0.0
No hay dato 364 0.0 167 0.0
Total 32,216,509 100 111,907,188 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 103
Solo con pasto natural, % Con bosque % Sin Total
agostadero o enmontada o selva vegetación (ha)
(ha) (ha) (ha)
- - - - - 5,593
691,108 13.3 182,481 3.5 99,812 5,198,019
3,843,407 31.6 681,871 5.6 325,558 12,161,890
0 100.0 - - - 0
77,051,169 86.7 2,337,796 2.6 3,645,846 88,887,918
15,474,876 59.3 3,194,214 12.2 802,725 26,092,999
- - 371 100.0 - 371
1,058,687 16.6 5,048,523 79.4 50,481 6,359,778
4,270,943 31.1 8,191,150 59.6 294,098 13,754,430
9,516,998 38.0 6,650,617 26.6 1,845,380 25,013,623
- - - -
111,907,188 63.1 26,287,024 14.8 7,063,899 177,474,621
Con bosque % Sin vegetación %
o selva (ha)
(ha)
12,472,881 47.4 1,471,721 20.8
2,919,207 11.1 437,540 6.2
4,590,572 17.5 660,727 9.4
3,313,096 12.6 1,397,804 19.8
2,989,032 11.4 3,094,417 43.8
2,237 0.0 1,671 0.0
- - 18 0.0
26,287,024 100 7,063,899 100
104 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
3.9. LA DISPONIBILIDAD DE AGUA DE LLUVIA
Debido a la estrecha relación que existe entre las condiciones del medio
ambiente y las actividades económicas, especialmente las agropecuarias, es
importante conocer la forma concreta de esta interacción. En el medio rural,
el clima es un factor que determina y condiciona las actividades agropecuarias
y el aprovechamiento de los recursos naturales.
Una de las características que distinguen a nuestro país son las bajas
precipitaciones en grandes extensiones de su territorio. Esta característica
incide de manera directa en muchas de las actividades del campo pues la escasa
lluvia provoca incertidumbre en la agricultura y la ganadería, de ahí que nos
propusiéramos relacionar este indicador con los propietarios de la tierra para
identificar cuantos de ellos se encuentran en una situación crítica por las bajas
precipitaciones.
En los municipios en donde las lluvias son menores a los 750 milímetros
anuales se tiene al 38.2% de los ejidatarios y el 31.1% de las unidades de
producción privada. Estos porcentajes representan un millón 38 mil
ejidatarios y 438 mil propietarios privados. En cambio, los comuneros, en
su gran mayoría, se localizan en áreas con grandes precipitaciones por lo que
puede considerarse que esta forma de tenencia de la tierra se encuentra en
zonas donde puede captarse el agua de lluvia.
Un dato que debe llamarnos la atención es que 110 millones 327 mil
hectáreas, que representan el 62.1% de la superficie rústica del país, se localiza
en municipios con precipitaciones promedio menores a 750 milímetros. Si
el análisis se realiza conforme a los usos del suelo tenemos que: 74% de la
superficie de pastos, agostaderos o enmontadas; 39% de las tierras de labor, y
36% de las de bosque y selva se encuentran en esta misma situación.
En el caso de los dos principales cultivos resulta que una de cada tres
hectáreas de maíz y ocho de cada 10 hectáreas de frijol se siembran en
municipios con precipitaciones menores a 750 milímetros (ver cuadro 37).
En síntesis, un número muy significativo de los productores agropecuarios
tiene dificultades para desarrollar sus actividades en condiciones óptimas, pues
carecen de agua, lo que incide en bajos rendimientos e ingresos económicos.
Cabe señalar que otro número importante de productores dispone de agua de
lluvia suficiente, pero sus terrenos se ubican en las laderas de los cerros, lo que
dificulta la actividad agrícola.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 105
3.10. LA VISIBILIDAD DE NUEVOS ACTORES RURALES
EN EL CAMPO MEXICANO
Nuestro interés por dar a conocer la información que relativa a estos nuevos
sujetos agrarios, es que el efecto de la prolongada crisis del campo mexicano
se acentúa sobre estos grupos sociales, que se caracterizan por ser los más
pobres. Estos sectores de la población rural tradicionalmente son los menos
atendidos por las instituciones de gobierno, a pesar de que presentan mayores
carencias.
Las Comisiones de la Cámara de Diputados deben ver por estos sectores
de la población, ya sea promoviendo disposiciones legales que los beneficien,
observando que los programas de gobierno atiendan sus necesidades y cuidando
que dentro del presupuesto que aprueban, se destinen partidas específicas.
En estos casos, comisiones de la Cámara de Diputados como la de Asuntos
Indígenas, Reforma Agraria o Desarrollo Rural, deben jugar un papel central,
pues estos sectores son su población objetivo.
3.10.1. Los indígenas y su importancia para el país
La población indígena de nuestro país es numéricamente la más grande de
América Latina; representa cerca de la cuarta parte de los indígenas de nuestro
continente. En nuestro país la población indígena es importante:
1. Por su diversidad. La población indígena presenta una gran diversidad
de carácter técnico con 62 lenguas vivas y cerca de 100 variantes y
dialectos. El lenguaje, la lengua es civilización, símbolos, creencias, usos
y costumbres, comunidad de valores.
2. Por su magnitud. La población indígena asciende a 10.2 millones de
personas, lo que representa poco más del 10% de la población nacional
(ver cuadro 38). La población indígena se encuentran distribuida en todo
el país, sin embargo, tres cuartas partes de este grupo social se concentran
en ocho entidades del centro y sur del territorio mexicano (Oaxaca,
Chiapas, Veracruz, Yucatán, Puebla, México, Hidalgo y Guerrero).
106 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 37
Distribución de los propietarios de la tierra, uso del suelo
y principales cultivos por niveles de precipitación
Precipitación Ejidatarios Comuneros UP privados Superficie labor
(MM) (ha)
1500 o más 434,267 155,308 319,250 6,433,231
1000-1500 630,152 339,173 288,537 7,821,956
750-1000 616,801 182,659 364,299 5,232,905
500-750 643,895 107,555 319,045 7,373,715
250-500 326,493 18,918 103,682 4,312,130
100-250 55,268 236 12,256 839,609
50-100 12,869 42 3,665 202,964
Total 2,719,745 803,891 1,410,734 32,216,509
Precipitación
(MM) % % % %
1500 o más 16.0 19.3 22.6 20.0
1000-1500 23.2 42.2 20.5 24.3
750-1000 22.7 22.7 25.8 16.2
500-750 23.7 13.4 22.6 22.9
250-500 12.0 2.4 7.3 13.4
100-250 2.0 0.0 0.9 2.6
50-100 0.5 0.0 0.3 0.6
Total 100 100 100 100
FUENTE: CONAGUA, Servicio Meteorológico Nacional 1941-2005; INEGI, VII Censo
Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 107
Pasto natural, Con bosques Sin vegetación Superficie maíz Superficie frijol
agostadero y selvas (ha) sembrada sembrada
o enmontada (ha) (ha) (ha) (ha)
4,524,768 2,289,076 393,674 6,060,530 620,461
12,988,097 8,146,164 911,612 10,078,494 841,886
11,533,029 6,332,560 540,174 9,131,087 397,141
23,206,304 8,024,731 871,301 9,196,045 3,532,692
42,568,177 1,160,742 1,304,053 3,589,924 3,680,960
15,547,978 95,199 2,288,257 33,281 37,628
1,538,836 238,551 754,828 2,848 243
111,907,188 26,287,024 7,063,899 38,092,208 9,111,012
% % % % %
4.0 8.7 5.6 15.9 6.8
11.6 31.0 12.9 26.5 9.2
10.3 24.1 7.6 24.0 4.4
20.7 30.5 12.3 24.1 38.8
38.0 4.4 18.5 9.4 40.4
13.9 0.4 32.4 0.1 0.4
1.4 0.9 10.7 0.0 0.0
100 100 100 100 100
108 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 38
Población indígena por Entidad Federativa
Entidad Población % Entidad Población %
indígena indígena
(número) (número)
Oaxaca 1,644,104 16.09 BajaCalifornia 81,473 0.80
Chiapas 1,115,386 10.91 Jalisco 73,458 0.72
Veracruz 1,055,550 10.33 Tlaxcala 71,858 0.70
Yucatán 980,243 9.59 Morelos 71,188 0.70
Puebla 955,314 9.35 Nayarit 54,383 0.53
México 938,134 9.18 Querétaro 47,322 0.46
Hidalgo 546,029 5.34 Tamaulipas 41,524 0.41
Guerrero 526,062 5.15 Durango 39,140 0.38
San Luis Potosí 348,192 3.41 NuevoLeón 29,602 0.29
Quintana Roo 343,145 3.36 Guanajuato 26,414 0.26
Distrito Federal 338,775 3.31 BajaCaliforniaSur 11,396 0.11
Michoacán 198,259 1.94 Coahuila 7,268 0.07
Campeche 185,711 1.82 Colima 5,927 0.06
Chihuahua 135,869 1.33 Zacatecas 3,964 0.04
Tabasco 130,527 1.28 Aguascalientes 3,438 0.03
Sonora 124,463 1.22 Total 10,220,862 1.00
Sinaloa 86,744 0.85
FUENTE: CDI, con información del XII Censo de Población y Vivienda 2000
3. Por la cantidad de superficie que poseen. La importancia de la población
indígena va más allá de su expresión demográfica. Los indígenas
representan aproximadamente el 10% de la población nacional; participan
en 6,830 ejidos y comunidades del país que representan el 22.9% de
los núcleos agrarios, son dueños de 22 millones 624 mil hectáreas de
propiedad ejidal y comunal, y cinco millones de propiedad privada, lo
que representa el 15.5% de la superficie rústica, cinco puntos más que lo
que significa la población indígena para el país.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 109
4. Por los recursos naturales de los que son dueños. Como propietarios de
la tierra y de ciertos recursos naturales tienen una importancia relativa
mayor que aquella referida sólo a la población. Una de las características
sobresalientes de los 6,830 núcleos agrarios con población indígena
es la disponibilidad de recursos naturales. Nueve de cada diez ejidos y
comunidades disponen de algún recurso natural –pastos; piedra, grava y
arena; bosques; selvas; materiales metálicos; acuícolas y turísticos–; son
dueños del 28% de los bosques y la mitad de las selvas que existen en la
propiedad ejidal y comunal, producto de sus luchas agrarias. Además, en
los municipios donde habitan se producen volúmenes muy importantes
de agua resultado de altas precipitaciones, por lo que son considerados
municipios captadores de agua; y sus prácticas agro- ecológicas, los sitúan
como ambientalistas “profundos” y de largo alcance.
5. Al realizar el análisis por el tipo de municipio en el que habitan, resultan
datos interesantes: en los municipios totalmente o de concentración rural
los indígenas tienen un peso mayor que lo que representan en el ámbito
nacional; seis de cada diez indígenas viven en áreas rurales y cuatro en
zonas urbanas, por lo que la atención a este grupo social no puede ser
sólo desde las políticas de desarrollo rural.
Cuadro 39
Distribución de la población indígena en Municipios
Rurales y Urbanos
Clasificación municipio Población total Población indígena % %
(personas) (personas) (B/A) (B/Total)
A B
Totalmente rural 10,748,053 3,494,495 32.5 34.2
Concentración rural 5,379,559 1,450,153 27.0 14.2
Predomina rural 9,582,180 1,134,924 11.8 11.1
Predomina urbano 10,635,668 1,010,972 9.5 9.9
Concentración urbana 49,045,030 2,734,719 5.6 26.8
Totalmente urbano 12,047,596 393,282 3.3 3.8
No hay dato 45,326 2,317 5.1 0.0
Total 97,483,412 10,220,862 10.5 100.0
FUENTE: CDI, 2004 con información del XII Censo General de Población
y Vivienda 2000.
110 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
3.10.2. La presencia de las mujeres como propietarias de tierra
Las mujeres en el campo participan en el desarrollo de nuestro país con su
trabajo cotidiano, en el ámbito doméstico, agropecuario y artesanal, sin
que hasta el momento se reconozca su aporte a la actividad nacional. Hace
poco más de treinta años, las propietarias de la tierra eran muy pocas, su
número apenas rebasaba un punto porcentual y ahora representan cerca de
18%. En suma, estamos hablando de 649 mil ejidatarias y comuneras, 176
mil posesionarias y 282 mil propietarias privadas, es decir, un millón 108
mil mujeres son actualmente dueñas de la tierra. Es importante mencionar
que dos terceras partes de las mujeres propietarias de tierra se localizan en
municipios rurales.
Cuadro 40
Mujeres titulares de la tierra
Clasificación Ejidatarias Posesionarias Propietarias Total mujeres %
municipios (número) (número) privadas (número)
(número)
Totalmente 238,988 49,792 110,869 399,649 36.0
rural
Concentración 72,547 36,044 30,930 139,521 12.6
rural
Predomina 111,962 39,290 46,476 197,728 17.8
rural
Predomina 113,271 22,954 42,667 178,892 16.1
urbano
Concentración 112,416 28,422 50,996 191,834 17.3
urbana
Totalmente 638 60 145 843 0.1
urbano
No hay dato 91 - 64 155 0.0
Total 649,913 176,562 282,147 1,108,622 100
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991e INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
Sin embargo, las titulares de la tierra enfrentan los problemas estructurales de
la propiedad de la tierra de manera más acentuada. Existe un mayor número
de mujeres con cinco o menos hectáreas; 53.2% de las ejidatarias se ubican
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 111
dentro de ese rango, 62% para el caso de las propietarias privadas y 78.4%
las comuneras. Además, son de edad más avanzada: seis de cada diez mujeres
titulares tienen más de 50 años, y tres de cada diez, es mayor de 65. Por otro
lado, las dificultades económicas conllevan la necesidad de que las mujeres
trabajen para el sostenimiento del hogar, muestra de ello es que de cada diez
hogares, en tres la titular de la tierra contribuye a su sostenimiento y en otros
tres, es el único sostén. Es decir, en seis de cada diez hogares la mujer es un
importante apoyo para la economía familiar (Robles, 2000).
En los núcleos agrarios, uno de los espacios en donde participan las
mujeres, es la Unidad Agrícola e Industrial de la Mujer (UAIM). La asignación
de esta parcela a las mujeres es una decisión de las asambleas ejidales y
comunales y por lo tanto no es obligatoria, esta situación llevó a que sólo se
regularizaran 6,831 parcelas, es decir, sólo uno de cada cuatro núcleos agrarios
delimitó y asignó este tipo de parcela (ver cuadro 41).
En las UAIM puede participar cualquier mujer, independientemente
de su relación con la tierra. En total participan 85 mil 538 mujeres, en su
gran mayoría avecindadas u otro tipo de mujer (familiares de los ejidatarios).
Estas parcelas se encuentra distribuidas de manera más o menos uniforme
en las cinco categorías en que se dividieron los municipios del país y son
muy escasas en los municipios totalmente urbanos, lo cual es explicable por
los pocos ejidos y comunidades que existen en estas zonas. La participación
promedio por UAIM es de 13.4 mujeres, lo que habla de que son instancias
pequeñas de participación.
3.10.3. Los jornaleros: el sector más vulnerable en el campo mexicano
Se considera que en México existen alrededor de 3.8 millones de jornaleros
agrícolas. El deterioro constante de sus niveles de vida y su difícil inserción
en el mercado de trabajo los obliga a buscar empleo fuera de sus localidades.
Los distingue su inseguridad laboral; elevadas cargas de trabajo que derivan
del cumplimiento de jornadas laborales superiores a las permitidas por la Ley;
su contacto con agroquímicos que afectan su salud, condiciones inapropiadas
de seguridad e higiene en sus lugares de estancia y trabajo; todo ello, en
muchos de los casos, asociado a la desintegración familiar, niveles muy bajos
de educación, desarraigo y la presencia de ambientes de discriminación social.
Por estas razones este segmento de la población es de los más vulnerables.
112 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 41
Importancia de la mujer con tierra en municipios rurales y urbanos
Clasificación Con parcelas Participación Ejidatarias Avecin- Posesio Otras
municipios para la de la mujer (núm) dadas narias (núm)
mujer total total (núm) (núm)
(núcleos) (núm)
Totalmente 1,624 20,722 3,668 8,641 636 7,777
rural
Concentración 729 12,719 2,035 6,894 396 3,394
rural
Predomina 1,118 17,171 3,310 8,155 482 5,224
rural
Predomina 1,225 16,391 3,012 7,710 318 5,351
urbano
Concentración 1,681 18,473 3,635 8,377 205 6,256
urbana
Totalmente 4 62 37 20 - 5
urbano
No hay dato - - - - - -
Total 6,381 85,538 15,697 39,797 2,037 28,007
FUENTE: INEGI, VIII Censo Ejidal 2001.
3.10.4. Los posesionarios y avecindados: los nuevos
sujetos agrarios en el campo
De acuerdo con el VIII Censo Ejidal 2001, existen 959 mil posesionarios y
850 mil avecindados. Los posesionarios son aquellos campesinos que poseen
tierras ejidales en explotación y no han sido reconocidos como ejidatarios
por la Asamblea o el Tribunal Agrario. Se caracterizan por ser más jóvenes
que los ejidatarios, con edad de 43.5 años en promedio; cuentan con parcelas
más pequeñas, 3.1 hectáreas contra 9.5 que poseen los ejidatarios; muy pocos
tienen derecho a las tierras de uso común, y el tamaño de sus solares también
es menor. En síntesis, tienen una situación más precaria que los ejidatarios
(DGEP-PA, 2000).
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 113
Los avecindados son todos aquellos mexicanos por nacionalidad que han
vivido por un año o más en el núcleo agrario y que han sido admitidos por
la Asamblea o el Tribunal Agrario. Fueron reconocidos con las reformas al
Artículo 27 constitucional y tienen derecho de propiedad sobre su solar y a
participar a través de la junta de pobladores en las decisiones que se refieren
al asentamiento humano. Muchos de ellos, al no tener derechos sobre tierras
parceladas y de uso común, trabajan como jornaleros o apoyan en las labores
productivas de la unidad familiar. Por ser más jóvenes que los ejidatarios y por
los lazos familiares que los unen, podrían ser los receptores de un programa
de relevo generacional.
Desterrar la marginación de estos sectores de la población es una
condición indispensable para lograr el desarrollo del país. De la misma manera
en que la sociedad mexicana requiere —para seguir avanzando— impulsar el
desarrollo del campo. La sociedad rural no podrá caminar por ese proceso sin
estos grupos de la población.
CAPÍTULO IV.
PRINCIPALES PROBLEMAS ESTRUCTURALES
EN EL CAMPO MEXICANO
4.1. LA POBREZA: CARACTERÍSTICA DISTINTIVA
DEL CAMPO MEXICANO
De acuerdo con el Consejo Nacional de Población, los procesos que modelan
la marginación conforman una precaria estructura de oportunidades
sociales para los ciudadanos, sus familias y comunidades, y las exponen a
privaciones, riesgos y vulnerabilidad social que a menudo escapan al control
personal, familiar y comunitario. Un ejemplo de lo anterior es la vivienda.
La población que habita viviendas que carecen de energía eléctrica agua
entubada, drenaje, sanitario exclusivo o de tamaño inadecuado, está expuesta
a mayores impedimentos para gozar de una vida larga y saludable y dificulta
el aprendizaje de los menores de edad, entre otras privaciones cruciales en la
vida de las familias y sus integrantes (CONAPO, 2000).
El Consejo Nacional de Población (CONAPO) señala que el contar
con una vivienda digna y decorosa, derecho sancionado en el artículo cuarto
constitucional, favorece al proceso de integración familiar en un marco de
respeto a las individualidades, evitando el hacinamiento, contribuyendo a la
creación de un clima educacional favorable para la población en edad escolar,
reduciendo los riesgos que afectan la salud y facilitando el acceso a los sistemas
de información y entretenimiento modernos.
Sin duda el problema estructural más significativo en el campo mexicano
es la pobreza. Es evidente que en el país existen grandes desigualdades regionales
en el crecimiento, la dotación de servicios básicos y las oportunidades de
empleo y desarrollo de los habitantes. Sin embargo, es en las zonas rurales
donde existen las mayores carencias. Lo rural, desde luego, es también otra
forma de inequidad.
116 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
De la población total que vive en los municipios considerados de muy
alta y alta marginación, el 92.9 y 76.5% respectivamente, es población
rural. Asimismo, de los 29 millones de personas que habitan en localidades
menores a cinco mil habitantes, la mitad vive en municipios de alta y muy alta
marginación, mientras que sólo 5% de las personas de localidades mayores
a cinco mil habitantes se encuentra en esa condición. Es decir, existe una
relación directa entre marginación y ruralidad (ver cuadro 42).
Lo anterior lo confirma el Consejo Nacional de Evaluación al decir que
en el año 2005, 23.8 millones de habitantes del sector rural se encontraban en
condiciones de pobreza. De ellos, el 64.2%, es decir 15.3 millones de personas,
obtenían ingresos insuficientes para acceder a los mínimos requerimientos
de alimentación, salud y educación, aun utilizando todos sus ingresos para
adquirir esos bienes y servicios (CONEVAL, 2005).
Otro método para observar el impacto de la pobreza en las zonas rurales
es calcular cuántos de los propietarios tienen sus tierras en municipios con
los mayores índices de marginación. Siete de cada diez comuneros viven
en municipios de alta y muy alta marginación. En esta misma situación se
encuentran cinco de cada diez propietarios privados y tres de cada 10 ejidatarios.
Los dueños de la tierra que viven en los municipios más pobres tienen predios
muy pequeños, en su gran mayoría son minifundistas (ver cuadro 43).
Los datos anteriores contrastan con la idea que se tiene sobre los
propietarios privados al suponer que se encuentran en mejores condiciones
económicas que los ejidatarios y comuneros, lo cual es falso. Contrario a lo
que se piensa, para dar mayor atención al “sector social”, en los municipios más
pobres del país, se tendría que poner igual o mayor énfasis en los propietarios
privados, por las condiciones de fragilidad en las que se encuentran.
También consideramos oportuno comparar usos del suelo con marginación
(ver cuadro 44). Seis de cada diez hectáreas de bosques y selvas se localizan en
municipios de alta o muy alta marginación. En contraste, sólo 27.4% de las
superficies de pastos naturales, de agostadero o enmontadas y 41.8% de las
tierras de labor se ubican en esos municipios. Es decir, la preservación de los
bosques y selvas se encuentra en manos de la población más pobre de este país,
lo que obliga a considerar esta situación en las políticas medioambientales. Por
lo tanto, el cuidado de los recursos debe de ir acompañado de programas de
combate a la pobreza.
Al realizar el mismo ejercicio, pero ahora con la superficie sembrada de
los principales cultivos, se encontró que poco más de la mitad de la superficie
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 117
sembrada de maíz se ubica en los municipios más pobres (ver cuadro 45).
Le siguen el café, caña, frijol y arroz. Estamos hablando al menos de dos
grandes grupos de productores, los que viven en los municipios más pobres,
en donde los ingresos y los niveles de educación son más bajos y que cuentan
con la mínima infraestructura básica y, por otro lado, los productores que
viven en municipios de marginación media o baja que tienen en todas las
esferas rezagos menores que los primeros. Estas diferencias obligan a construir
acciones de gobierno que atiendan las especificidades de cada grupo.
Otros de los indicadores que reflejan las condiciones de pobreza de la
población rural son los ingresos y el PIB per cápita. De los 5.3 millones de
personas ocupadas en actividades primarias, 51% vive en municipios de alta
y muy alta marginación, mientras que sólo 9.3% de los ocupados del sector
secundario y 7.3% del terciario viven en esas áreas geográficas (ver cuadro 46).
Prácticamente todos los que trabajan en el sector agropecuario y forestal en
los municipios de alta y muy alta marginación no reciben más de dos salarios
mínimos y su PIB per cápita es de apenas 1,522 dólares.
Todos los datos nos confirman que la pobreza es el principal problema
de las áreas rurales de nuestro país y, por lo tanto, debería de ser el eje
estructurador de las políticas rurales, sin aspirar a que las acciones para el
campo sean sólo asistencialistas. La pobreza no se resuelve sólo con subsidios,
sino con generación de oportunidades productivas.
4.2. LOS BAJOS INGRESOS RURALES
Uno de los problemas centrales del campo mexicano son los bajos ingresos
que se obtienen, sobre todo en las actividades primarias: las dificultades
económicas del campo se proyectan en el deterioro de los niveles de ingresos
de su población. Por ejemplo, la PEA total ocupada en los municipios
totalmente rurales que no recibe ingresos es 31.3% y hasta un salario mínimo
24.3%, mientras que para la PEA primaria los porcentajes son 47 y 27.3%
respectivamente, veinte puntos porcentuales más. Además, como se observa
en el cuadro 47, la proporción de población que no recibe ingresos o recibe
hasta un salario mínimo, tanto para la PEA total como para la PEA primaria,
aumenta en la medida que los municipios son cada vez más rurales. Lo rural
implica, independientemente de la actividad económica, bajos ingresos.
118 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 42
Distribución de la población de acuerdo con el Índice de Marginalidad
Marginación Población total % Población menos %
de cinco mil habitantes
Muy alto 4,551,933 4.4 4,230,135 14.1
% 92.9
Alto 13,636,070 13.2 10,436,850 35.0
% 76.5
Medio 11,864,530 11.5 6,642,023 22.2
% 56.0
Bajo 16,250,085 15.7 4,993,600 16.7
% 30.7
Muy bajo 56,743,989 55.0 3,446,866 11.5
% 6.1
No hay dato 3,935 0.0 3,935 0.01
Total 103,263,388 100 29,940,045 100
FUENTE: INEGI, Segundo Conteo de Población y Vivienda 2005 e Índice de
Marginalidad, 2000.
Cuadro 43
Tenencia de la tierra e Índice de Marginalidad
Marginación Ejidatarios % Superficie % Comuneros %
(núm.) ejidos (núm.)
(ha)
Muy alto 223,183 8.2 6,129,545 7.2 260,449 32.4
Alto 964,717 35.5 24,624,784 28.9 322,617 40.1
Medio 640,662 23.6 15,568,967 18.3 102,294 12.7
Bajo 547,021 20.1 21,593,096 25.4 70,423 8.8
Muy bajo 344,162 12.7 17,259,469 20.3 47,575 5.9
No hay dato - - - - 533 0.1
Total 2,719,745 100 85,175,861 100 803,891 100
FUENTE: INEGI, Índice de Marginalidad, 2000; INEGI, VII Censo Agropecuario 1991
y VIII Censo Ejidal, 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 119
Población cinco mil % Población indígena %
y más habitantes
321,798.0 0.4 2,834,983 27.7
7.1 62.3
3,199,220.0 4.4 3,372,606 33.0
23.5 24.7
5,222,507.0 7.1 1,212,946 11.9
44.0 10.2
11,256,485.0 15.4 842,572 8.2
69.3 5.2
53,297,123.0 72.7 1,957,755 19.2
93.9 3.5
- - - -
73,297,371 100 10,220,862 100
Superficie % UP privados % Superficie %
comunal (núm.) privada
(ha) (ha)
5,964,985 32.9 181,916 12.9 2,918,342 4.1
7,432,556 41.0 529,379 37.5 14,749,690 20.6
2,100,753 11.6 308,497 21.9 13,973,116 19.5
1,314,014 7.2 239,375 17.0 20,157,346 28.1
1,320,336 7.3 151,543 10.7 19,880,999 27.7
5,900 0.0 24 0.0 325 0.0
18,138,543 100 1,410,734 100 71,679,818 100
120 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 44
Usos del suelo e Índice de Marginalidad
Marginación De labor % Pastos naturales, %
(ha) agostadero o
enmontadas (ha)
Muy alto 3,067,312 9.5 5,934,567 5.3
Alto 10,411,147 32.3 24,780,881 22.1
Medio 7,596,397 23.6 19,581,678 17.5
Bajo 6,943,689 21.6 30,967,923 27.7
Muy bajo 4,195,294 13.0 30,641,929 27.4
No hay dato 2,672 0.0 211 0.0
Total 32,216,509 100 111,907,188 100
FUENTE: INEGI, Índice de Marginalidad, 2000; INEGI, VII Censo Agropecuario 1991
y VIII Censo Ejidal, 2001.
Cuadro 45
Principales cultivos e Índice de Marginalidad
Marginación Maíz % Trigo % Frijol %
(ha) (ha) (ha)
Muy alto 957,121 12.6 1,085 0.2 99,218 5.4
Alto 3,025,010 39.8 36,901 7.0 487,533 26.8
Medio 1,646,384 21.7 154,185 29.3 511,686 28.1
Bajo 1,354,357 17.8 136,302 25.9 587,805 32.3
Muy bajo 604,830 8.0 197,198 37.5 135,221 7.4
No hay dato 3,388 0.0 - - 722 0.0
Total 7,591,091 100 525,671 100 1,822,184 100
FUENTE: INEGI, Índice de Marginalidad, 2000 y SAGARPA, SIACON, 2000-2004.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 121
Bosques o selvas % Sin vegetación % Total %
(ha) (ha) (ha)
6,888,854 26.2 481,729 6.8 16,372,461 9.2
9,299,809 35.4 1,191,550 16.9 45,683,387 25.7
3,117,701 11.9 887,829 12.6 31,183,605 17.6
4,875,161 18.5 1,810,834 25.6 44,597,606 25.1
2,105,493 8.0 2,691,951 38.1 39,634,667 22.3
7 0.0 6 0.0 2,895 0.0
26,287,024 100 7,063,899 100 177,474,621 100
Arroz % Sorgo % Caña % Café %
(ha) (ha) (ha) (ha)
468 0.9 11,932 0.6 32,211 4.9 249,952 19.7
15,653 28.5 236,569 12.0 189,643 28.8 334,338 26.3
22,648 41.3 781,665 39.7 203,976 31.0 623,186 49.1
13,146 24.0 547,555 27.8 175,871 26.7 35,146 2.8
2,940 5.4 393,070 19.9 56,733 8.6 20,377 1.6
- - - - - - 7,395 0.6
54,856 100 1,970,791 100 658,435 100 1,270,394 100
122 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 46
PEA por actividad económica e Índice de Marginalidad
Marginación PEA primaria % PEA secundaria % PEA terciaria %
(personas) (personas) (personas)
Muy alto 842,841 15.8 150,046 1.6 182,287 1.0
%
Alto 1,878,042 35.2 724,965 7.7 1,139,042 6.3
%
Medio 1,132,420 21.2 884,118 9.4 1,448,030 8.0
%
Bajo 856,684 16.0 1,525,097 16.3 2,586,062 14.4
%
Muy bajo 628,312 11.8 6,099,883 65.0 12,639,802 70.2
%
No hay dato - - - - - -
Total 5,338,299 100 9,384,109 100 17,995,223 100
FUENTE: INEGI, Índice de Marginalidad, 2000; INEGI, XII Censo General de Población
y Vivienda 2000 y PNUD, IDH 2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 123
PEA terciaria % PEA-P hasta dos % PIB total % PIB
(personas) salarios mínimos en dólares per cápita
(personas)
182,287 1.0 805,131 17.4 6,763,102,354 0.9 1,522
95.5
1,139,042 6.3 1,760,636 38.1 35,993,847,898 4.9 2,629
93.7
1,448,030 8.0 994,489 21.5 46,406,474,611 6.4 3,959
87.8
2,586,062 14.4 670,398 14.5 88,015,574,162 12.0 5,753
78.3
12,639,802 70.2 390,666 8.5 553,505,208,072 75.8 10,578
62.2
- - - - - - -
17,995,223 100 4,621,320 100 730,684,207,098 100 7,495
124 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 47
Nivel de ingreso en municipios rurales y urbanos
Clasificación Número de personas
municipio
PEA total No recibe Hasta Más de uno Más de dos
ingreso un S.M. hasta dos S.M.
S.M.
Totalmente rural 2,979,932 931,896 723,092 723,704 601,240
Concentración rural 1,501,213 342,799 366,645 414,479 377,290
Predomina rural 2,837,154 428,763 558,287 924,641 925,463
Predomina urbano 3,436,670 364,444 571,001 1,152,745 1,348,480
Concentración 18,414,163 641,566 1,554,529 5,489,241 10,728,827
urbana
Totalmente urbano 4,969,801 107,416 381,200 1,517,414 2,963,771
No hay dato 15,921 682 1,385 5,249 8,605
Total 34,154,854 2,817,566 4,156,139 10,227,473 16,953,676
Clasificación
municipio % % % % %
Totalmente rural 100 31.3 24.3 24.3 20.2
Concentración rural 100 22.8 24.4 27.6 25.1
Predomina rural 100 15.1 19.7 32.6 32.6
Predomina urbano 100 10.6 16.6 33.5 39.2
Concentración 100 3.5 8.4 29.8 58.3
urbana
Totalmente urbano 100 2.2 7.7 30.5 59.6
No hay dato 100 4.3 8.7 33.0 54.0
Total 100 8.2 12.2 29.9 49.6
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda 2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 125
Número de personas
PEA No recibe Hasta Más de uno Más de Más de No
Primaria ingreso un S.M. hasta dos dos hasta diez S.M. especificado
S.M. diez S.M.
1,661,102 780,173 454,145 315,284 59,652 3,869 47,979
724,816 285,594 221,622 161,997 32,094 2,165 21,344
1,025,371 319,743 261,622 325,807 80,569 4,735 32,895
854,181 235,613 191,369 295,397 93,707 5,479 32,616
1,060,176 190,877 184,163 392,180 208,153 22,779 62,024
11,687 811 1,132 3,015 4,032 948 1,749
966 288 175 313 69 3 118
5,338,299 1,813,099 1,314,228 1,493,993 478,276 39,978 198,725
% % % % % %
100.0 47.0 27.3 19.0 3.6 0.2 2.9
100.0 39.4 30.6 22.4 4.4 0.3 2.9
100.0 31.2 25.5 31.8 7.9 0.5 3.2
100.0 27.6 22.4 34.6 11.0 0.6 3.8
100.0 18.0 17.4 37.0 19.6 2.1 5.9
100.0 6.9 9.7 25.8 34.5 8.1 15.0
100.0 29.8 18.1 32.4 7.1 0.3 12.2
100.0 34.0 24.6 28.0 9.0 0.7 3.7
126 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
4.3. LOS ALTOS RIESGOS NUTRICIONALES
EN MUNICIPIOS RURALES
El Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” señala que
cuando los organismos se encuentran gravemente desnutridos, que es lo
común en las comunidades marginadas, sobrevienen las enfermedades que
conjuntamente con la pobreza generan un círculo vicioso de consecuencias
graves. En las zonas más afectadas del país, el problema se manifiesta en
mortalidad infantil y preescolar alta, por enfermedades gastrointestinales y
enfermedades agudas de vías respiratorias. Esta interacción o círculo vicioso
entre pobreza, desnutrición y morbilidad recibe el nombre de Síndrome de
Privación Social. La marginación o pobreza es al mismo tiempo causa y efecto
que agudizan la desnutrición e impactan en un mayor número de enfermedades
y al mismo tiempo una menor resistencia a ellas (INCM y NSZ; 2003).
La desnutrición limita el desarrollo de las familias y sus generaciones
futuras ya que no permite un buen desarrollo de las personas, las cuales
quedan expuestas a enfermedades. La desnutrición es considerada uno de
los problemas centrales del campo mexicano, pues dos terceras partes de la
población rural habita en municipios considerados con alto, muy alto o riesgo
extremo nutricional.
Cuadro 48
Riesgo nutricional en localidades menores a cinco mil habitantes
Clasificación Población menos %
de municipios de cinco mil habitantes
Extremo 3,577,132 12.0
Muy alto 9,641,485 32.4
Alto 6,353,163 21.4
Medio 6,385,910 21.5
Bajo 3,795,719 12.8
Total 29,753,409 100.0
FUENTE: Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, 2003.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 127
Para darnos una idea de la magnitud de este problema en zonas rurales,
de los 365 municipios considerados con riesgo nutricional extremo, el 97.5%
son rurales. En términos de población estamos hablando de cuatro millones
de habitantes rurales que viven en esos municipios. Si a lo anterior le sumamos
los 9.6 millones de personas que habitan en municipios rurales con muy alto
riesgo nutricional, advertimos que el problema nutricional en el campo es de
gran magnitud ya que involucra a poco más de 13 millones de habitantes.
Podemos afirmar que el problema de la desnutrición es uno de los mayores
retos a resolver en el medio rural mexicano.
4.4. LOS BAJOS ÍNDICES DE DESARROLLO HUMANO
EN ÁREAS RURALES
De acuerdo con el PNUD el enfoque de desarrollo humano propone que lo
que un individuo puede ser o hacer define su bienestar. La libertad existente
para elegir formas de vida alternativas de acuerdo con metas propias es
entonces un indicativo del desempeño de una sociedad. El objetivo básico
del desarrollo es ampliar las oportunidades de la gente para vivir una vida
saludable, creativa y con los medios adecuados para participar en su entorno
social (PNUD, 2004:6).
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) constata que lo que las personas
pueden ser o hacer es diferente de un área geográfica a otra y muestra las
desigualdades municipales o regionales del país. El ejercicio consistió en
observar el comportamiento de este índice en los municipios considerados
rurales. Uno de los distintivos del campo mexicano es que en él se presentan
menores índices de desarrollo humano: dos de cada diez habitantes de los
municipios rurales presentan un IDH bajo y medio bajo. Por el contrario,
sólo uno de cada diez vive en municipios de alto IDH (ver cuadro 50).
128 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 49
Riesgo nutricional en municipios rurales y urbanos
Clasificación municipios Número de municipios
Riesgo % Riesgo %
nutricional nutricional
extremo muy alto
Totalmente rural 331 90.7 618 74.8
Concentración rural 16 4.4 62 7.5
Predomina rural 9 2.5 79 9.6
Predomina urbano 5 1.4 39 4.7
Concentración urbana 4 1.1 28 3.4
Totalmente urbano - - - -
No hay dato - - - -
Total 365 100 826 100
FUENTE: Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, 2003.
Cuadro 50
IDH en localidades menores a cinco mil habitantes
IDH Población menos %
de cinco mil habitantes
Bajo 370,578 1.2
Medio bajo 5,713,772 19.2
Medio alto 21,029,398 70.7
Alto 2,635,726 8.9
No hay dato 3,935 0.01
Total 29,753,409 100
FUENTE: PNUD, IDH 2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 129
Número de municipios
Riesgo % Riesgo % Riesgo %
nutricional nutricional nutricional
alto medio bajo
221 49.9 187 36.2 27 9.2
28 6.3 13 2.5 1 0.3
67 15.1 67 13.0 6 2.0
81 18.3 133 25.8 29 9.9
46 10.4 115 22.3 211 72.0
- - - - 18 6.1
- - 1 0.2 1 0.3
443 100 516 100 293 100
130 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Si se contrasta el Índice de Desarrollo Humano (IDH) versus tenencia de
la tierra se evidencia que un número mayor de comuneros vive en municipios
de IDH bajo o medio bajo, le siguen las unidades de producción privada
y por último los ejidatarios. Se puede decir que un número importante
de propietarios privados habita en condiciones de marginación y pobreza
muy similares a las de las otras dos formas de tenencia de la tierra, por lo
que modificar las formas de propiedad de la tierra no es una solución a los
problemas del campo.
Cuadro 51
Índice de Desarrollo Humano (IDH) y titulares de la tierra
Municipios Ejidatarios % Comuneros % UP privados %
IDH (número) (número) (número)
Bajo 5,116 0.2 35,554 4.4 6,139 0.4
Medio bajo 384,229 14.1 330,947 41.2 278,140 19.7
Medio alto 2,061,066 75.8 386,197 48.0 1,011,342 71.7
Alto 269,334 9.9 50,660 6.3 115,089 8.2
No hay dato - - 533 0.07 24 0.00
Total 2,719,745 100 803,891 100 1,410,734 100
FUENTE: PNUD, IDH 2000, INEGI, VII Censo Agropecuario 1991 y VIII Censo Ejidal
2001.
Cruzando el IDH con el uso del suelo, se tiene que una mayor proporción
de bosques y selvas se localizan en municipios con desarrollo humano bajo
o medio bajo, por lo que el cuidado de los recursos naturales en estas áreas
se encuentra asociado con el combate a la pobreza. Igualmente, una parte
significativa de estos recursos se encuentra en municipios con desarrollo
medio y alto, expuesta al crecimiento de las grandes ciudades. En el caso de
las superficies de labor y pastos naturales y agostadero, las mayores superficies
se ubican en municipios con IDH medio alto.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 131
4.5. LOS REZAGOS EN LA SATISFACCIÓN
DE LAS NECESIDADES BÁSICAS
A partir de algunos indicadores indiscutibles sobre la satisfacción de las
necesidades básicas (agua entubada, drenaje, electricidad, materiales y
condición de habitabilidad de las viviendas, asistencia a la escuela) se evidencia
que hay una diferencia sustancial en el cumplimiento de estas necesidades
entre los municipios rurales y los no rurales.
Gran parte de la actividad legislativa tiene que ver con la asignación
de recursos. Desde la aprobación de los presupuestos de egresos, donde
directamente se destinan partidas a diferentes grupos sociales, entidades
o regiones, hasta la creación de nuevas leyes, o la modificación de otras ya
existentes, que con frecuencia implican la obtención de recursos, su reparto,
o los lineamientos a los que debe sujetarse la administración pública para
su aplicación. El legislador asigna directamente los recursos o establece los
condicionamientos legales para la asignación de los mismos a través del aparato
de gobierno del Ejecutivo.
Para las áreas rurales, en comparación con las urbanas, se requiere de más
años para satisfacer sus necesidades básicas, por ejemplo, los municipios de
concentración rural requieren en promedio hasta 20 años, mientras que los
municipios totalmente urbanos sólo 11.4 años.
Si el análisis se realiza por cada una de estas necesidades, las diferencias son
mayores, salvo en electricidad y educación. En dotación de agua al interior de
la vivienda, los años que se requieren son 86.5 y 8.2 años respectivamente; en
el caso del drenaje, los municipios totalmente rurales necesitan 31.2 años para
tener cobertura total, mientras que los municipios de concentración urbana
sólo 9 años; en hacinamiento las diferencias entre ambos tipos de municipios
es de 30 años; en pisos firmes las diferencias son menores, ya que se requieren
sólo siete años para cubrir sus necesidades en este rubro.
En electrificación son los municipios totalmente urbanos los que
requieren de más años; lo mismo sucede en educación para niños de seis a
doce años, en donde los rezagos en zonas urbanas son más altos. En este caso,
la necesidad de más años no está asociada con la falta de atención, sino con un
mayor porcentaje de población que requiere atención.
132 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 52
Índice de Desarrollo Humano (IDH) y usos del suelo
IDH Superficie labor % Pastos naturales, %
(ha) agostadero
o enmontadas
(ha)
Bajo 110,794 0.3 180,428 0.2
Medio bajo 4,440,422 13.8 9,578,944 8.6
Medio alto 23,679,811 73.5 80,955,366 72.3
Alto 3,982,811 12.4 21,192,240 18.9
No hay dato 2,672 0.01 211 0.00
Total 32,216,509 100 111,907,188 100
FUENTE: PNUD, IDH 2000, INEGI, VII Censo Agropecuario 1991 y VIII Censo Ejidal
2001.
Cuadro 53
Velocidad de satisfacción de las necesidades básicas
Calificación Velocidad Agua Drenaje
municipios de crecimiento (años) (años)
general (años)
Totalmente rural 18.8 32.8 31.2
Concentración rural 20.0 86.5 27.2
Predomina rural 16.9 49.5 13.7
Predomina urbano 15.2 29.5 9.7
Concentración urbana 13.9 12.5 9.0
Totalmente urbano 11.4 8.2 24.4
No hay dato 5.1 2.4 0.4
Total 17.4 33.1 23.1
FUENTE: INEGI, XI y XII Censo General de Población y Vivienda 1990 y 2000 y Conteo
de Población y Vivienda 2005
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 133
Bosques % Sin vegetación % Total %
y selvas (ha) (ha)
(ha)
214,263 0.8 10,123 0.1 515,608 0.3
7,844,694 29.8 673,723 9.5 22,537,783 12.7
15,375,636 58.5 4,785,533 67.7 124,796,345 70.3
2,852,425 10.9 1,594,515 22.6 29,621,990 16.7
7 0.00 6 0.00 2,895 0.00
26,287,024 100 7,063,899 100 177,474,621 100
Electricidad Hacinamiento Pisos 6 a 12 años 13 a 15 años
(años) (años) (años)
5.8 36.3 29.9 8.3 7.4
5.1 48.9 36.6 9.5 8.0
5.3 32.9 23.2 7.5 8.6
6.5 26.8 16.8 10.0 8.9
6.4 24.9 17.3 14.5 9.1
14.7 18.3 29.4 55.8 7.8
3.6 7.6 2.9 9.7 4.8
6.0 33.4 26.0 9.9 8.0
134 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Al agrupar a los municipios por el número de años promedio que se
requieren para satisfacer sus necesidades básicas, se tiene que 21 de ellos
requieren de más de 50 años: 19 municipios son totalmente rurales y dos
de concentración urbana. Otros 220 municipios rurales requieren entre 30
y 49 años para tener cobertura total mientras que en esa condición sólo se
encuentran 22 municipios urbanos (ver cuadro 54). Podemos afirmar que los
rezagos en infraestructura y servicios son una característica que distingue a las
zonas rurales del país.
Es evidente que en el país existen grandes desigualdades regionales en el
crecimiento, la dotación de servicios básicos y las oportunidades de empleo y
desarrollo de sus habitantes. En realidad nadie se propone iniciar un proceso
para lograr a mediano plazo una asignación equitativa de recursos. Se habla, a
lo mucho, de disminuir en general la pobreza, de apoyar a los más desvalidos,
de mejorar las condiciones de vida de tal o cuál región o comunidad. Una
asignación más equitativa de recursos implicaría darles menos a las entidades
más desarrolladas y darles más a las menos desarrolladas, lo que de entrada
parece hasta irracional. Pero en realidad no hay otra manera de llegar a un
desarrollo más equilibrado del país. Una asignación de recursos que buscara
llegar a cierto grado de igualdad en la satisfacción de las necesidades esenciales
tendría que hacer avanzar a distintas velocidades a las entidades y regiones del
país, de suerte que, sin dejar todas de mejorar, las menos favorecidas lograran
alcanzar a las más desarrolladas. Es decir, estas últimas tendrían que avanzar
más despacio, para liberar recursos que permitieran avanzar rápidamente a las
más pobres.
4.6. EL IMPACTO DE LA MIGRACIÓN Y LA PÉRDIDA
DEL BONO DEMOGRÁFICO
La migración de mexicanos a los Estados Unidos es un fenómeno complejo,
con una influencia cada vez mayor en la vida económica, social y cultural
y con múltiples y profundas ramificaciones que se extienden hacia diversas
regiones del país. México es una nación de emigración, tránsito e inmigración
de personas. En la actualidad, una quinta parte de sus habitantes se desplazan
—continua, silenciosa y masivamente— en busca de mejores oportunidades
de vida a otras partes del territorio nacional y más allá de las fronteras, dejando
tras de sí comunidades despobladas de hombres en edad productiva, en las
que habitan familias integradas en su mayoría por mujeres, niños y ancianos
(Carral, 2006)
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 135
El perfil de las personas que emigran ha venido modificándose en los
años recientes, dado que se han incorporado a este proceso proporciones cada
vez mayores de indígenas, mujeres y niños. También comienzan a emigrar, con
mucha mayor intensidad que antes, personas económicamente productivas
procedentes de zonas urbanas y de grandes metrópolis. Asimismo, aparecen
nuevas regiones expulsoras de mano de obra en el centro, sur-sureste y norte,
diferentes a la tradicional del occidente-norte del país (Zúñiga Herrera y Leite,
Paula, 2004).
En el año 2000, el número de mexicanos por nacimiento que vivían
en Estados Unidos se ubicó entre los 8.4 y 8.8 millones de personas, cifra
que ascendió en el año 2004 a más de 10 millones. Pero el número crece
aceleradamente ya que, cada año, cerca de medio millón de personas ingresan
a trabajar en el vecino país del norte de manera ilegal, y alrededor de 360 mil
mexicanos deciden vivir permanentemente en esa nación. El flujo migratorio
hacia la frontera norte, ya sea con la intención de permanecer en ella o de
internarse en los Estados Unidos, está compuesto mayoritariamente por
adultos jóvenes en edad productiva (28 años en promedio) que cuentan con
experiencia laboral, y cuya motivación principal para migrar es la de trabajar o
buscar trabajo (CONAPO, 2004). Se trata de una población principalmente
urbana con una escolaridad media de seis grados aprobados, por ejemplo cerca
de dos terceras partes de los hogares que reciben remesas se encuentran en
municipios donde predomina la población urbana.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) América
Latina y el Caribe recibirán más de 60,000 millones de dólares de todas
partes del mundo por concepto de remesas en el 2006, monto superior a
las inversiones extranjeras directas y la ayuda oficial para el desarrollo de la
región. Las remesas constituyen uno de los programas de alivio de la pobreza
más amplios y efectivos del mundo. Tan sólo en América Latina y el Caribe
unos 20 millones de hogares reciben esas transferencias (BID, 2006).
Para el caso de México, se estima que en el 2006 las remesas alcanzarán
entre los 22 y 24 mil millones de dólares (Banco de México, 2006). En los
últimos años, el flujo de remesas anuales ha llegado a ser de tal magnitud que
además de modificar la fisonomía económica y productiva de las regiones,
trastoca de fondo el tejido social y la cultura de las comunidades rurales
donde la intensidad de la migración internacional es alta y muy alta, sólo
por mencionar, en nuestro país, 985 mil hogares reconocieron haber recibido
remesas de sus familiares en el año 2000.
136 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 54
Años para satisfacer las necesidades básicas
en municipios rurales y urbanos
Años Número de municipios
requeridos
Totalmente % Concentración % Predomina %
rural rural rural
Más de 100 1 0.1 - - - -
70-100 3 0.2 - - - -
50-69 15 1.1 1 0.8 - -
30 a 49 196 14.1 12 9.8 12 5.3
20 a 29 388 27.9 45 36.9 44 19.3
10 a 19 566 40.7 56 45.9 145 63.6
0.1 a 9 190 13.7 8 6.6 27 11.8
Sin dato 32 2.3 - - - -
Total 1,391 100 122 100 228 100
FUENTE: INEGI, XI y XII Censo General de Población y Vivienda 1990 y 2000 y Conteo
de Población y Vivienda 2005.
Cuadro 55
La migración en municipios rurales y urbanos
Clasificación Total % Hogares %
de los municipios de hogares que reciben
(núm.) remesas
(núm.)
Totalmente rural 2,311,062 10.2 162,144 16.5
Concentración rural 1,121,350 5.0 44,755 4.5
Predomina rural 2,069,082 9.1 135,462 13.8
Predomina urbano 2,393,194 10.6 165,699 16.8
Concentración urbana 11,713,740 51.7 410,226 41.6
Totalmente urbano 3,021,648 13.3 66,661 6.8
No hay dato 9,732 0.0 142 0.0
Total 22,639,808 100 985,089 100
FUENTE: CONAPO, Índice de Intensidad Migratoria, 2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 137
Número de municipios
Predomina % Concentración % Totalmente %
urbano urbana urbano
- - 1 0.2 - -
- - 1 0.2 - -
- - - - - -
6 2.1 16 4.0 - -
55 19.0 49 12.1 - -
169 58.5 196 48.5 14 77.8
59 20.4 140 34.7 4 22.2
- - 1 0.2 - -
289 100 404 100 18 100
Hogares % Hogares % Hogares %
con migrantes con migrantes con migrantes
en EU del quin- circulares del de retorno
quenio anterior quinquenio del quinquenio
(núm.) anterior (núm.) anterior (núm.)
166,088 17.7 32,167 15.2 27,885 14.6
50,152 5.4 9,612 4.5 6,644 3.5
141,733 15.1 32,725 15.4 22,896 12.0
157,270 16.8 34,326 16.2 28,386 14.8
358,569 38.3 85,800 40.5 93,267 48.7
62,790 6.7 17,176 8.1 12,413 6.5
231 0.0 25 0.0 33 0.0
936,833 100 211,831 100 191,524 100
138 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
El impacto económico y socio cultural de la migración es significativo
en los municipios rurales. Poco más de cuatro de cada diez emigrantes que se
dirigen hacia los Estados Unidos son originarios de las zonas rurales del país.
Además, uno de cada cinco de los 2,454 municipios que hay en México es
considerado como de alto o muy alto grado de intensidad migratoria, de los
cuales 388 son rurales (ver cuadro 56). En síntesis, por el número de personas
que emigran y por el monto de las remesas, la migración en zonas rurales es
significativa e incide en muchos de los procesos sociales y económicos nuevos
que se están presentando.
El estudio sobre migración coordinado por Alberto Carral, a solicitud del
CEDRSSA, señala que indiscutiblemente, el envío de remesas representa un
elemento de la mayor importancia en el proceso de asimilación de la población
mexicana que emigra hacia los Estados Unidos. En 2006, las remesas enviadas
al país ascendieron a poco más de 22 mil millones de dólares, lo que las coloca
—junto con los ingresos petroleros, el turismo y la inversión extranjera—
como una de las principales fuentes de divisas de México. Su impacto, más
allá de los aspectos macroeconómicos, es muy significativo en el ingreso y, por
ende, en las condiciones de vida y el bienestar de quienes las reciben: en la
última década, el número de familias receptoras de remesas se duplicó hasta
alcanzar la cifra de 1.4 millones, con lo cual se benefician directamente cerca
de seis millones de personas, muchas de ellas pertenecientes a los segmentos
más pobres del país.
Para este investigador, las remesas representan, en promedio, un tercio del
ingreso corriente total y casi la mitad del monetario de los hogares receptores,
lo que da cuenta de su importancia para el sostenimiento de las familias de los
emigrantes. Aun más: para 280 mil hogares —una quinta parte del total—,
las remesas constituyen la única fuente de ingreso monetario.
En los resultados del Estudio se insiste en el poco sustento que tiene la idea
de que la migración y las remesas podrían constituir una vía de salvación a los
problemas económicos y sociales de México. Ante todo, se trata de recursos
privados que no pueden ser convocados a cumplir con las responsabilidades
que le corresponden al Estado. Pero, además, el impacto positivo de este
fenómeno sobre el desarrollo local y regional es muy limitado, toda vez que el
dinero por concepto de remesas, cuyo monto promedio por hogar es de 1,330
dólares anuales, se utiliza en la mayoría de los casos para satisfacer necesidades
básicas de las familias.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 139
De acuerdo con la Encuesta de Opinión Pública de Receptores de
Remesas en México (BID, 2006), el 30% de las familias recibe entre 6,400 y
19,200 pesos mensuales; 27% entre 4,000 y 6,000 pesos; 24% entre 1,601 y
4,000 pesos; 6% menos de 6,000 pesos y 3% alcanza al mes 19,200 pesos o
más. El receptor de remesas en promedio recibe remesas 10 veces al año y el
promedio de cada remesa es de 225 dólares.
De acuerdo con la misma fuente, las remesas están recibiéndose por
medios bancarios lo que muestra un cambio significativo. El 47% se recibe
por medio de compañías de remesas, 33% por bancos, 10% por viajeros a
México; 9% por correo courier u otro método y 1% por tarjeta de crédito.
El problema es que el dinero entra y sale de estas instituciones sin generar
suficientes ahorros.
Se está dando un cambio en el uso de las remesas. Antes, el 78% de las
remesas se utilizaba, por la mayoría de las familias, para cubrir necesidades
esenciales, como el alquiler de vivienda, la alimentación, las medicinas y en
menor medida, la educación; mientras que sólo una de cada diez familias ahorra
o invierte el dinero que recibe en cuentas de ahorro, propiedades o negocios.
Ahora, sólo el 57% invirtió las remesas en gastos de primera necesidad, un
14% ahorró y un 13% lo utilizó para la educación.
140 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 56
Grado de intensidad migratoria en municipios rurales y urbanos
Clasificación Total Grado % Grado %
de los municipios municipios intensidad intensidad
migratoria migratoria
Muy alto Alto
(mpios) (mpios)
Totalmente rural 1,391 120 74.1 199 60.3
% 8.6 14.3
Concentración rural 122 5 3.1 8 2.4
% 4.1 6.6
Predomina rural 228 18 11.1 38 11.5
% 7.9 16.7
Predomina urbano 289 16 9.9 59 17.9
Concentración urbana 404 3 1.9 26 7.9
Totalmente urbano 18 - - - -
No hay dato 2 - - - -
Total 2,454 162 100 330 100
FUENTE: CONAPO, Índice de Intensidad Migratoria, 2000.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 141
Grado % Grado % Grado % Grado %
intensidad intensidad intensidad intensidad
migratoria migratoria migratoria migratoria
Medio Bajo Muy bajo Nulo
(mpios) (mpios) (mpios) (mpios)
199 50.8 292 49.2 492 56.4 82 88.2
14.3
22 5.6 19 3.2 63 7.2 3 3.2
18.0
45 11.5 47 7.9 77 8.8 3 3.2
19.7
51 13.0 73 12.3 86 9.9 2 2.2
75 19.1 156 26.3 141 16.2 3 3.2
- - 5 0.8 13 1.5 - -
- - 1 0.2 1 0.1 - -
392 100 593 100 873 100 93 100
142 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
No obstante que las remesas han contribuido a generar una mejoría
en el nivel de vida de las familias receptoras, el fenómeno de la migración
internacional tiene profundas repercusiones locales cuyos alcances han
sido escasamente estudiados. Es común, por ejemplo, que en determinadas
comunidades las remesas tiendan a constituirse en un incentivo negativo para
el desarrollo económico, en tanto que generan vulnerabilidad y dependencia
financiera en las familias. Es frecuente también que, al retornar a sus lugares de
origen, los emigrantes tiendan a introducir hábitos de conducta y de consumo
ajenos a la cultura e idiosincrasia de sus comunidades rurales, que debilitan
sus referentes tradicionales. Asimismo, en las familias que permanecen en
México es patente la diferenciación social que se genera entre receptoras y
no receptoras de remesas, lo que contribuye al debilitamiento de la cohesión
comunitaria. Con la migración emergen también problemáticas en cuya base
se encuentran procesos de exclusión social que colocan a grupos específicos de
la población frente a nuevos riesgos, incertidumbres y desventajas que van más
allá de la carencia de recursos económicos, ya que limitan sus oportunidades
de vida y socavan sus derechos. Es sabido que la migración introduce nuevos
comportamientos, propiciando que ciertas problemáticas encuentren
campo fértil para desarrollarse a escalas inéditas: entre ellas la prostitución,
el alcoholismo, la drogadicción, el tráfico de personas, la violencia y la
delincuencia.
Así, la emigración y el flujo de remesas que la acompañan, no sólo
producen impactos demográficos, económicos y socio culturales de alcance
nacional, sino que además alteran profundamente la dinámica de la vida
cotidiana de las localidades expulsoras, la organización de su economía, sus
referentes culturales, así como las relaciones, la estructura y la composición
de las familias que las integran. Sin duda, la aportación económica de los
trabajadores migratorios a la economía nacional es de primera importancia
para el país y para sus familias, pero los alcances del fenómeno migratorio son
mucho más complejos y sus perfiles son múltiples.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 143
4.7. DISMINUCIÓN DE LA IMPORTANCIA DE LAS ACTIVIDADES
AGROPECUARIAS
Uno de los fenómenos que se viene reconociendo en México y en otros
países del continente americano es la disminución de la importancia de las
actividades primarias en zonas rurales. En los municipios rurales en donde
la población ocupada en actividades primarias es mayor que la población
ocupada en el sector secundario o terciario, viven 10.2 millones de personas.
Por el contrario, en los municipios en donde la población ocupada del sector
primario es menor que la que se encuentra ocupada en la industria o los
servicios, viven 19.5 millones de personas. Incluso, hay más personas ocupadas
en actividades agropecuarias, forestales o de pesca en estos últimos municipios
que las empleadas en donde predomina la PEA primaria.
Cuadro 57
Importancia de la PEA en localidades rurales
Clasificación Población hasta PEA 1 %
municipios cinco mil habitantes
Predominio PEA1 6,308,909 1,306,435 24.5
Concentración PEA1 3,924,746 944,383 17.7
Predominio otra PEA2-3 8,694,410 1,511,427 28.3
Concentración otra PEA2-3 10,821,409 1,576,054 29.5
No hay dato 190,571 - -
Total 29,940,045 5,338,299 100
FUENTE: INEGI, XII Censo General de Población y Vivienda, 2000.
La falta de rentabilidad de las actividades agrícolas y los bajos ingresos que
se obtienen de esta actividad llevaron a que las familias rurales tengan una
economía altamente diferenciada con una gran variedad de estrategias para la
generación de ingresos familiares. Como lo señalan diferentes investigadores
(Gordillo, 2000 y Schejtman, 2005) los hogares del medio rural se comportan
a modo de empresas multisectoriales cuyas exigencias van más allá de los
enfoques de políticas monosectoriales tradicionales. La visión de que los
144 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
trabajadores de zonas rurales van a proveer su subsistencia sólo a través de
las actividades agropecuarias, llevó a formular políticas de tierra de sentido
limitado. La realidad actual es que la pluriactividad constituye la tendencia
dominante, por lo que se piensa que en un futuro la tierra absorberá el trabajo
en tiempo parcial del trabajador y la combinación entre actividades agrícolas
y no agrícolas dependerá de la disponibilidad de activos y del contexto de
oportunidades de trabajo dentro y fuera de la propiedad. Las políticas
dirigidas al campo se enfocan preferentemente a las actividades agrícolas y no
reconocen esta nueva realidad. Si analizamos el presupuesto de los últimos
años destinado a este sector, observamos que se centra en los aspectos agrícolas
y de combate a la pobreza.
El campo no puede seguir pensándose sectorialmente, y menos aun sólo
en función de la actividad agropecuaria y forestal, sino que deben tomarse en
cuenta las demás actividades desarrolladas por su población, en los ámbitos
local, regional, nacional e internacional, pero fundamentalmente hay que
reconocer la expresión de estos procesos en cuanto a la existencia y relevancia
de nuevos actores y sujetos sociales en el medio rural.
4.8. MINIFUNDIO Y PULVERIZACIÓN DE LA TIERRA
Uno de los problemas estructurales del campo mexicano es el fraccionamiento
y minifundio; la mitad de los ejidatarios, 62% de los propietarios privados,
79.4% de los comuneros y 84.9% de los posesionarios poseen hasta cinco
hectáreas o menos, y más de 20% de esos titulares de la tierra tiene su predio
dividido en tres o más fracciones, muchas veces muy separadas entre sí.
Tomando en cuenta todas las unidades de producción que tienen
superficie de labor y a los ejidatarios, comuneros y posesionarios con
parcelas en los núcleos agrarios, podemos localizar los municipios donde el
minifundio se encuentra más acentuado. Existen en México 418 municipios
donde el minifundio predomina con un promedio general por propietario de
tierras parceladas o de labor de 1.2 hectáreas por sujeto. En estos municipios
se encuentran 746 mil ejidatarios, comuneros y posesionarios y 358 mil
propietarios privados.
En el segundo estrato; minifundio moderado, de entre dos y cinco
hectáreas, los dueños de la tierra tienen un promedio de 3.3 hectáreas.
Se identificaron a 616 municipios donde encontramos 1.2 millones de
propietarios de la tierra. Sumando a ambos estratos se tiene que el fenómeno
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 145
del minifundio incide en cerca de dos millones de personas con derecho a la
tierra, principalmente de los estados del centro del país, Oaxaca y Veracruz.
Tomando en cuenta la información de los beneficiarios inscritos en
Procampo2 la situación es todavía más crítica, ya que los que poseen hasta
cinco hectáreas suman 89.9% del padrón de los beneficiarios. Además, 60%
tiene menos de dos hectáreas (ver cuadro 59). En contraste, sólo un 8.3% de
los beneficiarios tiene predios mayores a 50 hectáreas. Como resultado de esta
distribución, el índice de Gini es de 0.54353.
En la heterogeneidad de productores que se ha presentado hasta ahora, no
están incorporadas las diferencias de acuerdo con el potencial productivo de la
tierra. Con base en los rendimientos de maíz, como cultivo predominante en
el país, puede elaborarse un indicador que señale las diferencias entre el riego
y temporal.
Al ajustar la superficie con los rendimientos de maíz en riego y temporal,
la superficie apoyada pasa de 13.6 millones de hectáreas a 19 millones. La
superficie promedio aumenta de 3.3 a 4.7 hectáreas, sin embargo, los predios
menores de una hectárea que sin el ajuste de superficie representaban 17%,
aumenta a 34% de los predios en unidades ETN, mismos que disponen
únicamente de 4.3% de la tierra parcelada o de labor (ver cuadro 60). Es decir,
considerando el potencial productivo de la tierra hay una mayor desigualdad
entre los productores.
En unidades ETN, siete de cada diez predios son menores de tres
hectáreas, y únicamente 10% es mayor de cinco. De los casi 19 millones de
hectáreas, sólo 18% concierne a los predios menores a tres hectáreas, 32% a
los predios cuya extensión es de cinco a 20 hectáreas y 41% de la superficie
a los que rebasan las 20 hectáreas. Como resultado de esta distribución, el
índice de Gini es de 0.6845.
2
Cuando nos referimos al tamaño del predio estamos hablando sólo de la superficie
parcelada en el caso de los ejidatarios y de la superficie de labor en los propietarios
privados, por lo tanto se excluyen las superficies de uso común para los primeros y de
agostadero u otros usos para los segundos.
3
El índice de Gini es un promedio de las diferencias en la asignación de una variable
entre unidades que pueden ser hogares, productores, etcétera. Cuando la desigualdad
es nula vale cero y cuando la desigualdad es extrema y el total de la variable se concentra
en una sola unidad, vale uno, asimismo si el indicador tiende al valor de uno refleja
mayor desigualdad y si es cercano a cero significa la situación contraria.
146 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 58
Importancia del Minifundio en la propiedad de la tierra
Minifundio Ejidatarios, Superficie Superficie UPP
comuneros parcelada parcelada (núm.)
y posesionarios (ha) promedio
(núm.) (ha)
Acentuado 746,673 824,775 1.1 223,655
Moderado 952,462 3,012,918 3.2 302,633
Sin 2,333,937 30,552,794 13.1 483,231
Total 4,033,072 34,390,487 8.5 1,009,519
FUENTE: INEGI, VII Censo Agropecuario 1991 y VIII Censo Ejidal 2001
Cuadro 59
Tamaño del predio de beneficiarios del Procampo
Tamaño PV OI
del predio
Sujetos Superficie Sujetos
Número % Hectáreas % Número %
0.01 y 0.99 ha 389,767 16.6 252,372 2.8 45,372 11.7
1 a 2 ha 1,038,954 44.4 1,831,193 20.1 137,552 35.4
2.01 a 3 ha 308,763 13.2 1,057,010 11.6 37,666 9.7
3.01 a 5 ha 307,467 13.1 1,583,899 17.4 52,602 13.5
5.01 a 10 ha 214,344 9.2 1,961,737 21.6 64,894 16.7
10.01 a 15 ha 36,511 1.6 572,740 6.3 16,558 4.3
15.01 a 20 ha 21,279 0.9 483,517 5.3 18,253 4.7
20.01 a 25 ha 7,041 0.3 202,480 2.2 3,658 0.9
25.01 a 30 ha 4,778 0.2 168,928 1.9 2,430 0.6
30.01 a 35 ha 2,262 0.1 92,902 1.0 1,298 0.3
35.01 a 40 ha 2,691 0.1 128,924 1.4 2,226 0.6
40.01 a 45 ha 1,187 0.1 63,475 0.7 741 0.2
45.01 a 50 ha 1,847 0.1 111,731 1.2 1,695 0.4
Más de 50 ha 5,291 0.2 585,434 6.4 3,871 1.0
Total 2,342,184 100.0 9,096,341 100.0 388,816 100.0
FUENTE: PROCAMPO, 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 147
Superficie Superficie Total sujetos Superficie Superficie
labor UPP promedio UPP con parcela parcelada promedio
(ha) labor (núm.) o de labor (ha)
(ha) (ha)
356,861 1.6 970,328 1,181,636 1.2
1,118,973 3.7 1,255,095 4,131,891 3.3
12,467,564 25.8 2,817,168 43,020,358 15.3
13,943,398 13.8 5,042,591 48,333,885 9.6
OI Año agrícola
Superficie Sujetos Superficie
Hectáreas % Número % Hectáreas %
29,585 1.0 435,140 15.9 281,957 2.3
244,844 8.3 1,176,506 43.1 2,076,037 17.2
130,134 4.4 346,430 12.7 1,187,145 9.9
273,846 9.3 360,070 13.2 1,857,745 15.4
641,654 21.8 279,238 10.2 2,603,391 21.6
256,901 8.7 53,069 1.9 829,641 6.9
419,576 14.2 39,532 1.4 903,093 7.5
104,869 3.6 10,699 0.4 307,348 2.6
85,134 2.9 7,208 0.3 254,062 2.1
52,958 1.8 3,561 0.1 145,860 1.2
106,396 3.6 4,917 0.2 235,320 2.0
39,617 1.3 1,928 0.1 103,092 0.9
102,433 3.5 3,541 0.1 214,164 1.8
456,488 15.5 9,162 0.3 1,041,922 8.7
2,944,435 100.0 2,731,000 100.0 12,040,776 100.0
148 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 60
Comparativo entre estructura propiedad normal y ETN
Tamaño del predio Predios (%) Superficie (%)
Normal ETN Normal ETN
(%) (%) (%) (%)
Hasta 1 ha 15.9 34.8 2.3 4.3
>1 hasta 2 ha 43.1 25.0 17.2 7.9
>2 hasta 3 ha 12.7 10.5 9.9 5.7
>3 hasta 5 ha 13.2 10.3 15.4 8.7
>5 hasta 10 ha 10.2 9.5 21.6 14.5
>10 hasta 20 ha 3 5.9 14 17.6
>20 hasta 30 ha 1 1.9 5 9.5
>30 hasta 40 ha 0 1.0 3 7.7
>40 hasta 50 ha 0 0.3 3 3.5
>50 ha 0.3 0.9 8.7 20.6
Total 100.0 100.0 100.0 100.0
FUENTE: elaboración propia con información PROCAMPO 2001 y PROCEDE 2005.
En los últimos años se ha insistido en que el campo mexicano debe ser rentable
y competitivo, en la necesidad de que los productores rurales transformaran
sus unidades productivas y modificaran el patrón de cultivo si querían ser
competitivos en el marco del Tratado de Libre Comercio para América del
Norte (TLCAN). Dicha visión, que ha orientado la política del desarrollo rural
en los últimos veinte años, no ha conducido a ningún lado y es insostenible
económica y socialmente.
Si comparamos las unidades de producción de maíz de México y Estados
Unidos veríamos que la competencia es desigual y difícilmente se puede
revertir, especialmente por las condiciones productivas y los apoyos brindados
a los agricultores de los Estados Unidos. Por ejemplo, las características
productivas en Norteamérica: donde la pendiente de los terrenos es más
regular y existe una disponibilidad mayor de agua residual, condiciones que
permiten rendimientos mayores en esta gramínea que llegan a alcanzar las 8.7
toneladas por hectárea contra 2.7 que se obtienen en México.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 149
Si a lo anterior le sumamos el tamaño del predio veremos que las
diferencias se incrementan. En nuestro país el predio de maíz es de 3.3
hectáreas por productor mientras que en el caso de nuestros vecinos del norte
la unidad de producción alcanza las 79.2 hectáreas, 24 veces más que el de
nuestros agricultores.
Si estimamos los ingresos de los productores con base en el tamaño del
predio y los rendimientos, se verá que los agricultores mexicanos recibieron
en el ciclo primavera-verano 2006, la cantidad de $14,256 pesos mientras
que el agricultor norteamericano $784,816 pesos. Modificar las condiciones
productivas (pendientes más regulares, mayor disponibilidad de agua y
predios más grandes) es prácticamente imposible. Otorgar mayores estímulos
para equilibrar la situación de los agricultores maiceros tampoco es viable, se
requerirían 1.6 billones de pesos, lo que representa 75% del presupuesto a
ejercer en 2007, que es de 2.2 billones de pesos.
Cuadro 61
Comparativo entre productores de Maíz de México y Estados Unidos
Concepto México EU Diferencias
Tamaño promedio 3.3 ha 79.2 ha -(75.9 ha)
del predio de maíz
Rendimiento promedio 2.75 ton 8.7 ton -(5.95 ton)
de maíz
Precio objetivo 1600.00 pesos 1,139 pesos +($461.00 pesos)
por tonelada por tonelada
Ingresos totales 14,256.00 pesos 784,816.00 pesos 770,560.00 pesos
FUENTE: SAGARPA, SIACON 2000-2004, USDA 2002, Censos Of Agricultural.
National Agricultural Statistics Service.
Un aspecto determinante para el cambio estructural del sector agropecuario es
la disponibilidad de crédito. En este rubro, el crédito mostró una pronunciada
tendencia decreciente en los últimos años. En 1993, al sector se le destinó
7.0% del crédito total de la economía, en tanto que en 2004 sólo alcanzó
2.5% del total. Actualmente, la cobertura de FIRA y la Financiera Rural no
supera el 13% de la superficie sembrada y el 8.9% de la superficie de labor,
es decir, una de cada diez hectáreas es financiada. Dicha cobertura es menor si
consideramos que parte del crédito es para la actividad ganadera o forestal.
150 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 62
Superficie financiada
Institución Año agrícola Promedio Año agrícola Promedio
04/05 (millones por hectárea 05/06 (millones por hectárea
de hectáreas) (Pesos/ha) de hectáreas) (Pesos/ha)
FIRA 1.96 13,007.6 1.8 15,169.7
Financiera Rural 0.9 8,464.4 1.9 4,853.2
Superficie total 2.86 11,577.9 3.7 9,872.1
FUENTE: retomado del trabajo de Luís Cruz Nieva, V y VI Informe de Gobierno, Vicente
Fox Quesada, 2005 y 2006.
No puede seguirse argumentando que los agricultores de nuestro país para
mejorar sus condiciones económicas deben incorporarse al mercado y ser
competitivos, nada más falso. Lo que debe reconocerse es el papel que juega
la agricultura campesina y en esa lógica construir las políticas públicas, por
ejemplo, en Europa, precisamente en las zonas de montaña, la agricultura
desempeña un importante papel en la conservación y protección de los paisajes.
Una indemnización compensatoria especial ––una especie de ayuda directa a
la renta– resarce, en principio a los agricultores por las difíciles condiciones de
producción. Con ello se trata de que puedan seguir manteniendo su actividad
pese a las desventajas naturales. En muchas zonas sólo así es posible mantener
una densidad de población mínima, una estructura económica básica y un
paisaje formado a lo largo de los siglos.
Pensemos el campo de manera diferente, en donde existe un sector que
puede y debe competir en el marco del TLCAN y otro sector, el mayoritario,
que debe cubrir la producción interna de alimentos y ser responsable de
proteger los recursos naturales, además de mantener en zonas rurales una
determinada población. Seguir haciendo lo mismo significa invertir los
escasos recursos económicos que tenemos en utopías inalcanzables, destruir
los sistemas productivos que han construido por muchos años nuestros
agricultores y acabar los recursos naturales de que disponemos.
4.9. ENVEJECIMIENTO DE LOS TITULARES DE LA TIERRA
La edad promedio de los ejidatarios y comuneros es de 55.5 años. Al desagregar
la información por grupos de edad tenemos que 53% supera los 50 años y
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 151
24.5% tiene más de 65 años. Si analizamos la información de acuerdo con el
género, vemos que hay una proporción mayor de mujeres de edad avanzada,
pues 66.9% rebasa los 50 años y 34.7% tiene más de 65 años. Para los hombres
los porcentajes son 52.7% y 22.3% respectivamente.
Los propietarios privados mantienen el mismo comportamiento, en
promedio tienen 54.9 años. En cuanto a los grupos de edad, 57.6% tiene más
de 50 años y un 24.5% más de 65 años. En el caso de las mujeres la edad es
más avanzada, 60.4% rebasa los 50 años y 26.7% los 65. Para los hombres los
porcentajes son 56.9% y 23.9% respectivamente.
En el ámbito municipal se presentan grandes cambios. En el caso de
los ejidatarios, el promedio de edad más alto se registra en el municipio de
Lagunillas, Michoacán y es de 65.6 años y el más bajo en Tenejapa, Chiapas y
es de 36.9 años. Sin embargo, en 202 municipios el promedio es de 60 años
o más y en 1,465 cabildos el promedio es de 50 a 59 años. Puede considerarse
que la edad avanzada de los titulares de la tierra es un fenómeno generalizado
en nuestro país, independientemente de la tenencia de la tierra. Es decir, una
parte importante de los propietarios de la tierra se encuentra cerca de la fase
final de su actividad productiva. En este caso la edad se vuelve un elemento
a considerar pues de acuerdo con la esperanza de vida en áreas rurales –67
años– tendríamos un número importante de propietarios de la tierra que ya
no responderían a propuestas de innovaciones tecnológicas.
Gráfica 2
Pirámide de edad de los propietarios de la tierra
FUENTE: Elaboración propia, con datos del RAN, octubre 2005.
152 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
De acuerdo con Conteo de Población y Vivienda 2005, existen
186,375 localidades menores a los cinco mil habitantes, en donde viven
aproximadamente 29.7 millones de personas, de las cuales, poco más de 14
millones tienen menos de 20 años y sólo 14.6% es mayor de 50. Estos datos
indican que existe una proporción significativa de población joven sin acceso a
la tierra, cuyas posibilidades de obtenerla están prácticamente canceladas, por
lo que demandan opciones económicas alternativas.
Además, los jóvenes no se están incorporando a las actividades
agropecuarias por su baja rentabilidad económica, lo que se refleja en una caída
de la producción per cápita de alimentos y materias primas agropecuarias, un
incremento de las importaciones agropecuarias; el desplome de los términos
de intercambio de las cosechas básicas de la gran mayoría de los productores
rurales, la caída del capital de trabajo disponible en forma de crédito agrícola
y los ingresos bajos de los productores del campo, en donde como veíamos
anteriormente la mayoría no recibe más de dos salarios mínimos.
Gráfica 3
Pirámide de edad de la población en localidades
menores a 2,500 habitantes
FUENTE: XII Censo General de Población y Vivienda 2000, INEGI.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 153
4.10. DETERIORO DE LOS RECURSOS NATURALES4
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)
observó, a través del análisis del último Inventario Nacional de Suelos
(Semarnat, 1999), la degradación del suelo. El problema de la salud de los
suelos en México, es grave y en síntesis, los resultados del INS arrojaron las
siguientes cifras: “…superficie nacional con degradación de suelos equivalente
al 45% del territorio (89 millones de hectáreas). Los procesos de degradación
de los suelos dominantes son: la degradación química en 18% (36 millones de
hectáreas), la erosión hídrica en 12% (24 millones), la erosión eólica en 9%
(18 millones) y la degradación física en 6% (12 millones)” (SEMARNAT-
Colegio de Posgraduados, 2001-2002).
Además, de acuerdo con la misma fuente de información, los estados
presentan una extensión territorial de suelos degradados de 48%, las regiones
hidrológicas de 52% y las regiones ecológicas básicas en 38% de su área de
influencia.
Como puede apreciar se en las figuras siguientes, la principal causa
de la degradación es la deforestación (24%), seguida del cambio de uso de
suelo (25%), el sobre pastoreo (25%) –pastizales naturales o inducidos–,
que principalmente son zonas de ganadería extensiva. Estas tres actividades
generaban en 1999 el 74% de la degradación de los suelos en el país.
Estimaciones realizadas señalan que “la deforestación se mantiene dentro
del rango de 300 mil a un millón de hectáreas anuales”. Además, “se tienen
escasos avances en silvicultura, descreme de las selvas por falta de políticas y
normatividad diferenciada que favorezca la ordenación forestal y tecnologías
de extracción obsoletas con alto impacto ambiental que destruye la próxima
cosecha en las selvas” (G-Bosques, 2006).
4
Este apartado se retomó del trabajo Escenarios Ambientales 2006, elaborado por Liza
Covantes. CEDRSSA, enero 2007.
154 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Gráfica 4
Principales causas de la degradación de los suelos en México, 1999
FUENTE: Semarnat. Informe de la situación del medio ambiente en México, 2002
4.11. DISPERSIÓN, DUPLICIDAD Y BAJO IMPACTO
DE LOS PROGRAMAS
La presentación del Proyecto de Presupuesto de Egresos 2008 generó, como
sucedió en los años anteriores, una reflexión sobre los impactos de las políticas
dirigidas al campo mexicano. Entre las opiniones vertidas, es común escuchar
que los recursos destinados al campo son insuficientes; las reglas de operación
dificultan el acceso a los recursos; los apoyos llegan tarde y benefician a sectores
específicos de la población rural y no necesariamente a los más necesitados;
que existe duplicidad de acciones, y la concurrencia de las acciones de gobierno
que se buscó con la promulgación de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable,
a través del Programa Especial Concurrente, no está dando los resultados que
debiera.
Estas preocupaciones, que se externan año con año por los distintos
actores rurales, motivaron realizar el estudio Impacto de las políticas públicas
en el desarrollo rural, cuyo objetivo fue analizar el reparto del presupuesto
del Programa Especial Concurrente para conocer: su distribución espacial;
el grado de cobertura de las familias rurales y las unidades de producción; y
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 155
sus posibles impactos en las áreas rurales. El objetivo que el estudio buscaba
era permitir a la Cámara de Diputados establecer criterios para la asignación
del presupuesto que dé respuesta a los nuevos desafíos y que responda a las
necesidades de los hombres y mujeres del campo.
4.11.1. Cobertura de los Programas
La cobertura de la mayoría de los programas del PEC es muy baja, salvo
los casos de los programas Oportunidades, Fomento Productivo Café y
Procampo. Por ejemplo, la Financiera Rural otorgó créditos sólo al 1.3%
de los productores con potencial productivo; el PROGAN al 12.3% de las
Unidades de Producción (UP) bovinas en condiciones de pastoreo; Desarrollo
Rural al 24.4% de las UP con actividad agropecuaria, y Apoyos al Ingreso
Objetivo al 6.1% de los productores medios o comerciales.
Los programas de mayor alcance son los que cuentan con un padrón de
beneficiarios específico y claramente definido. Oportunidades, que tiene como
población objetivo a los hogares que se encuentran en condiciones de pobreza,
atiende a cinco millones de familias y a prácticamente todos los hogares que
viven en municipios de alta y muy alta marginación; Fomento Productivo
Café, apoyó a ocho de cada diez productores de este cultivo, y Procampo a seis
de cada diez UP agrícolas.
Si el análisis se realizara en aquellos programas que tienen que atender a
una población específica (pescadores, indígenas, jornaleros, etcétera), se tendría
que las coberturas son muy bajas. Los programas de pesca sólo atienden al
13.4% de los productores que se dedican a esta actividad; el Fondo Nacional
de Apoyo para Empresas en Solidaridad atiende al 1.8% de los productores
organizados; el Programa de Jornaleros Agrícolas al 14.4% de este sector, y
los Fondos Regionales Indígenas al 1.0% de la Población Económicamente
Activa de los municipios indígenas considerados por la Comisión Nacional
para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). La baja cobertura de estos
programas se explica en gran parte por los bajos presupuestos asignados.
Si destacáramos los programas dirigidos a mujeres, se tendría que el
Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales (FOMMUR), sólo atiende
al 18.5% de las propietarias de tierra; el Programa de la Mujer en el Sector
Agrario (PROMUSAG), al 2.8% de las ejidatarias y comuneras, y el Programa
de Organización Productiva para Mujeres Indígenas (POPMI), al 13.5% de
las propietarias de tierras indígenas.
156 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Si los programas se propusieran atender a la población objetivo se
tendría que muchos programas asignarían montos muy bajos por sujeto. El
Fideicomiso Instituidos en Relación a la Agricultura (FIRA) estaría dando
créditos de $92.00 por productor; el Programa Ganadero $598.00 por
productor de ganado bovino, ovinocaprino, porcino y abejas; el Fondo de
Apoyo para Proyectos Productivos (FAPPA) daría $348.00, y el Programa
Alimentario daría $332.00 a los hogares en condiciones de pobreza.
4.11.2. Cobertura de acuerdo con el Índice de Marginalidad
Una de las preocupaciones centrales sobre el ejercicio del gasto público
externado por los Diputados de los distintos partidos, es si los recursos
están llegando a los que más los necesitan, de ahí sus esfuerzos para tratar
de direccionar los recursos estableciendo una serie de condicionantes en el
decreto de presupuesto de cómo deberían otorgarse los apoyos a la población
beneficiada. A continuación se muestran los resultados obtenidos cruzando la
información del ejercicio del presupuesto 2006 por municipio con los índices
de marginalidad.
En el caso de la SAGARPA, sumando los beneficiarios y montos ejercidos
en el 2006, de trece programas (sin Procampo), el 63.5% de los beneficiarios
vive en municipios de alta y muy alta marginación, aunque reciben sólo el
40.8% del presupuesto. En contraste, en municipios de baja y muy baja
marginalidad viven el 19.6% de los beneficiarios y recibieron el 25.6% del
presupuesto.
Para el Procampo, poco más de la mitad de los beneficiarios se localizan
en los municipios más pobres del país y sólo reciben el 33% de los recursos
que otorga el Programa. Dicha situación se debe a que los productores de estas
regiones marginadas cuentan con predios habilitados más pequeños que en
el resto del país. Esta desigualdad en la distribución de los recursos trató de
resolverse por la LIX Legislatura de la Cámara de Diputados, en la Iniciativa
de Ley de Planeación para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria y
Nutricional, al establecer criterios más precisos para la actualización y ajuste
de la cuota de apoyo por unidad de superficie del Procampo, con gran efecto
en la distribución del ingreso rural y en la promoción de prácticas agrícolas
más sustentables y conversión productiva.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 157
En los programas de la SAGARPA existen grandes contrastes. En el
Programa Fomento Café, nueve de cada diez beneficiarios viven en municipios
de alta y muy alta marginación. Por su parte, en los programas Competitividad
Agricultura, Inversión y Capitalización y Sistemas Productos sucede todo
lo contrario, poco más del 70% de los recursos llegan preferentemente a
municipios de baja y muy baja marginalidad.
En el rubro de financiamiento, tanto lo otorgado por la Financiera Rural
como lo que reporta FIRA, se otorgan siete de cada diez pesos en municipios
de baja marginalidad, lo que puede explicarse porque estas instituciones
atienden preferentemente a productores rentables y comerciales que puedan
pagar los préstamos que se les dan.
Los apoyos productivos en zonas pobres son escasos, además del programa
Fomento Café, otros programas que al menos destinan la mitad de sus recursos
a zonas marginadas son: PAPIR, PROGAN, Microrregiones, Opciones
Productivas, los programas de la CDI (Programa de Infraestructura Básica,
de Albergues Indígenas, Fondos Regionales Indígenas, Mujeres indígenas,
Programa de Capacitación a Pueblos Indígenas y Turismo) y PROCYMAF. El
problema es que a estos programas se les asignan escasos recursos por lo que
benefician a muy pocas personas.
Para el caso de Oportunidades poco más de la mitad de sus beneficiarios
viven en municipios marginales y sólo un 5.8% en municipios de muy baja
marginalidad, lo que es explicable porque es un programa de superación
de la pobreza. También se destinan a zonas marginadas la mayor parte de
los recursos de los programas de Vivienda Rural y Microrregiones. Por el
contrario, los apoyos de DICONSA no se encuentran concentrados en las
áreas más pobres del país.
Para el Ramo 33 se tiene que el FAISM y el FORTAMUNDF otorgan
el 54.1% y 36% de sus recursos respectivamente a municipios de baja y muy
baja marginalidad. En ambos casos se destina un presupuesto mayor al que
le correspondería de acuerdo con su población pues en estos municipios
marginales vive el 18.6% de la población.
158 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 63
Propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 y PEF
ejercido 2006 - Principales Programas
Programa Unidad de medida Población a atender
Financiamiento
FINANCIERA RURAL Productores medios y comerciales 2,178,463
FIRA Productores medios y comerciales 2,178,463
SAGARPA
Alianza para el Campo UP Totales 3,823,063
Agrícola UP con actividad agrícola 3,794,025
Ganadero (bovinos, ovinos, UP ganaderas totales 3,163,357
caprinos, porcinos y abejas)
Pesca Pescadores fuente Conapesca 252,053
Pescadores fuente INEGI 196,481
Ganadero (PROGAN) UP con ganado bovino 1,290,155
UP bovinas en condiciones pastoreo 971,311
Desarrollo Rural UP Totales 3,823,063
Procampo UP con actividad agrícola 3,794,025
Diesel agropecuario y marino Productores medios y comerciales 2,178,463
y gasolina ribereña
Fomento Productivo Café UP con café 486,678
Productividad Productores medios y comerciales 2,178,463
Apoyo al ingreso objetivo Productores medios y comerciales 2,178,463
y a la comercialización
Secretaría de Economía
FOMMUR Mujeres propietarias de tierra 1,108,622
FONAES Productores asociados 381,156
Microregiones
Reforma Agraria
FAPPA sujetos agrarios organizados 1,539,960
PROMUSAG Ejidatarias y comuneras 826,475
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 159
Monto Monto Cobertura 2006 Cobertura 2006
PEF 2008 por unidad (beneficiarios) respecto a población
(millones $) ($) a atender (%)
488.5 224 28,485 1.31
200.0 92 273,480 12.6
10,298.7 2,694 796,566 20.8
4,651.6 1,226 -
1,891.5 598 67,597 2.1
755.6 2,998 26,247 10.4
3,846 26,247 13.4
3,700.0 2,868 119,823 9.3
3,809 119,823 12.3
3,000.0 785 932,012 24.4
16,678.0 4,396 2,241,094 59.1
2,464.1 1,131
-
1,178.8 2,422 393,003 80.8
270.0 124 126,106 5.8
8,358.1 3,837 133,537 6.1
82.4 74 205,171 18.5
490.3 1,286 6,793 1.8
80.0
536.0 348 9,721 0.6
547.1 662 23,267 2.8
160 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 63
Propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2008
y PEF ejercido 2006 - Principales Programas (continuación)
Programa Unidad de medida Población a atender
Joven Emprendedor Rural Ejidatarios 65 años o más 1,109,500
y Fondo de Tierras
Secretaría de Turismo
Ecoturismo y Turismo Rural Núcleos agrarios 738
SEDESOL
Jornaleros Agrícolas Jornaleros 3,800,000
Vivienda Rural Hogares rurales 5,193,196
Programas Alimentarios Hogares en condiciones de pobreza 3,784,956
Oportunidades Hogares en mpios alta 3,784,956
y muy alta marginación
SEMARNAT
Forestal (Incluye Proárbol) UP con bosques o selvas 35,335
CDI
Programa de Infraestructura Hogares indígenas 2,260,268
Social Básica
Fondos Regionales Indígenas PEA mpios indígenas 2,390,917
Organización Productiva ejidatarias y comuneras indígenas 133,200
para Mujeres Indígenas
Propietarias de tierra indígenas 163,688
Programa Turístico Alterna- indígenas en núcleos agrarios 16,482
tivo en Zonas Indígenas con bosques y selvas
SCT
Caminos Rurales Población en pobreza extrema 5,357,211
mayor de 16 años
PET Población en pobreza extrema 7,000,000
mayor de 16 años
FUENTEs: XII Censo de Población y Vivienda, VII Censo Agrícola y Ganadero 1991, VIII
Censo Ejidal 2001, proyecto de Decreto de PEF 2008, bases de datos de lo programas
de gobierno solicitadas por medio del IFAI-SISI.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 161
Monto Monto por unidad Cobertura 2006 Cobertura 2006
PEF 2008 ($) (beneficiarios) respecto a población
(millones $) a atender (%)
420.0 379 1,050 0.1
135.0 182,927 302 40.9
130.0 34 547,102 14.4
740.0 142 83,914 1.6
1,255.0 332 171,247 4.5
12,377.1 3,270 4,995,523 132.0
5,378.0 152,200 -
4,123.9 1,825 770,492 34.1
295.0 123 24,903 1.0
120.0 901 22,159 16.6
733 22,159 13.5
170.0 10,314 11,875 72.0
1,200.0 224 -
850.0 121 249,483 3.6
162 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 64
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condición de marginalidad
Principales programas
Institución Programa Concepto
Total
Gasolina Marina Beneficiarios 12,699
Monto 45,995,959
Fomento Café Beneficiarios 391,818
Monto 443,404,333
Gasolina Ribereña Beneficiarios 13,548
Monto 48,176,051
Competitividad Beneficiarios 20,740
Agricultura Monto 294,570,413
Inversión Beneficiarios 24,933
y Capitalización Monto 286,226,673
Sistemas Producto Beneficiarios 640
Monto 6,531,596
Investigación Beneficiarios 1,438
y Transferencia Monto 56,605,404
SAGARPA
Energía Eléctrica Beneficiarios 57,959
Monto 410,602,374
Inversión Beneficiarios 6,709
y Capitalización Monto 1,027,812,790
Solicitudes Beneficiarios 350
y Proyectos ITT Monto 87,189,865
PAPIR Beneficiarios 226,898
Monto 1,343,049,158
PIASRE Beneficiarios 105,675
Monto 719,712,492
PROGAN Beneficiarios 119,277
Monto 1,889,473,500
Procampo Beneficiarios 2,237,777
Monto 12,088,793,720
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 163
Principales programas
Porcentaje
Muy Alto Alto Medio Bajo Muy Bajo Total
0.5 12.5 36.8 27.9 22.3 100
0.4 10.2 36.3 31.3 21.7 100
51.6 40.6 5.4 1.7 0.7 100
41.5 45.7 7.6 2.9 2.2 100
0.5 12.3 36.7 27.9 22.5 100
0.4 10.2 36.4 31.1 21.9 100
0.2 11.1 66.3 19.6 2.8 100
7.1 22.0 46.6 16.8 7.5 100
0.1 10.2 46.1 16.0 27.7 100
0.3 14.6 24.7 19.0 41.5 100
- 24.7 24.8 9.8 40.6 100
- 8.7 20.9 14.6 55.8 100
38.5 20.8 3.3 28.8 8.6 100
0.7 0.4 0.1 21.9 76.8 100
4.2 21.8 25.9 26.3 21.7 100
1.5 13.2 25.7 27.4 32.1 100
0.8 21.0 24.8 18.3 35.0 100
1.0 16.4 22.6 25.0 35.0 100
13.7 10.0 0.3 35.4 40.6 100
0.1 0.0 0.1 16.0 83.8 100
15.3 39.0 19.2 18.8 7.7 100
13.0 38.0 22.9 16.5 9.6 100
8.2 35.2 19.3 24.3 12.9 100
10.9 36.1 18.3 17.3 17.5 100
8.8 47.4 25.0 11.9 6.9 100
7.8 41.1 25.9 15.3 9.9 100
17.6 36.3 21.7 17.2 7.3 100
7.2 26.0 26.6 26.5 13.7 100
164 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 64
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condición de marginalidad (continuación)
Institución Programa Concepto Total
Financiera Rural Beneficiarios 273,012
FINANCIERO Monto 8,400,450,000
FIRA Créditos 28,485
FONAES Beneficiarios 6,791
Monto 851,086,630
ECONOMÍA
FOMMUR Créditos 204,829
Monto 481,010,500
FAPPA Beneficiarios 9,702
Monto 251,180,106
PROMUSAG Beneficiarios 23,229
SRA
Monto 422,206,158
Apoyos Integrales Beneficiarios 1,050
Monto 234,509,510
FHNAPO Beneficiarios 82,963
SEDESOL
Monto 639,544,121
Microregiones Beneficiarios 6,288,511
Monto 1,625,753,175
Opciones Beneficiarios 33,808
Productivas Monto 236,327,351
SEDESOL
Oportunidades Beneficiarios (familias) 4,974,932
Monto 28,212,691,330
DICONSA Beneficiarios (hogares) 171,247
Monto 308,244,600
SCT Beneficiarios 248,732
SCT
Monto 733,998,367
Ecoturismo Beneficiarios 298
TURISMO y Turismo Rural Monto 751,030
PIBAI Beneficiarios 767,362
CDI
Monto 1,812,065,405
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 165
Principales programas
Muy Alto Alto Medio Bajo Muy Bajo Total
6.4 22.8 26.2 26.3 18.2 100
3.0 27.5 18.5 28.3 22.7 100
0.9 16.4 22.3 24.3 36.1 100
3.5 29.2 20.0 21.4 25.8 100
4.3 29.4 23.4 19.2 23.6 100
3.7 36.1 33.1 12.2 14.8 100
3.2 37.4 32.8 11.4 15.2 100
6.2 32.8 29.4 16.8 14.8 100
6.2 31.8 29.4 16.9 15.7 100
7.9 35.2 27.7 16.0 13.2 100
7.5 34.4 27.5 16.6 13.9 100
6.1 31.2 27.1 23.8 11.7 100
6.0 25.8 31.2 28.1 8.9 100
44.2 32.7 12.4 6.3 4.4 100
45.2 31.8 11.4 6.2 5.3 100
25.0 67.1 6.9 0.2 0.7 100
15.5 83.0 1.2 0.2 0.1 100
12.0 32.1 16.4 30.9 8.6 100
9.0 40.3 20.2 19.4 11.1 100
15.5 37.5 20.6 14.6 11.9 100
14.6 37.7 20.6 14.8 12.2 100
8.6 29.7 31.4 16.3 14.0 100
8.6 29.7 31.4 16.3 14.0 100
18.5 46.9 18.1 11.0 5.5 100
19.3 48.2 16.2 10.4 5.8 100
10.4 30.5 9.7 9.7 39.6 100
5.1 39.3 12.0 21.8 21.8 100
39.2 39.6 11.8 7.0 2.3 100
47.4 37.7 8.5 5.4 1.1 100
166 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 64
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condición de marginalidad (continuación)
Institución Programa Concepto Total
FRI Beneficiarios 24,863
Monto 237,250,529
Mujeres Indígenas Beneficiarios 22,159
Monto 85,666,951
CDI
PROCAPI Beneficiarios 22,621
Monto 76,368,307
Turismo Beneficiarios 11,875
Monto 118,306,680
PROCYMAF Beneficiarios 317
(núcleos agrarios)
Monto 40,083,163
SEMARNAT Conafor Beneficiarios 3,256
Monto 310,728,250
Reforestación Beneficiarios 4,400
Monto 168,814,444
FAISM Monto 22,059,362,510
RAMO 33 FORTAMUNDF Monto 24,388,283,237
Población Total 97,480,277
FUENTE: bases de datos de los programas de gobierno solicitadas por medio del IFAI-
SISI.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 167
Principales programas
Muy Alto Alto Medio Bajo Muy Bajo Total
43.1 40.7 8.2 4.7 3.4 100
36.0 45.5 9.0 5.4 4.1 100
43.3 43.0 9.1 2.7 1.9 100
41.0 42.1 10.7 2.9 3.4 100
65.0 25.6 2.5 4.0 2.9 100
69.6 21.5 3.2 4.9 0.9 100
12.0 41.0 36.9 8.1 1.9 100
30.4 44.0 16.1 7.5 1.9 100
10.4 46.4 19.6 17.0 6.6 100
11.2 46.3 20.8 14.8 6.9 100
9.1 34.5 20.4 19.3 16.8 100
11.5 34.4 20.8 18.9 14.5 100
12.1 43.5 23.0 11.1 10.3 100
7.4 38.2 21.2 18.2 14.9 100
17.1 37.0 20.3 15.2 10.4 100
8.7 27.3 19.2 23.1 21.8 100
4.6 14.0 12.0 15.7 53.7 100
168 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
4.11.3. Cobertura de acuerdo con la concentración de población rural
Del análisis de los 16 programas de la SAGARPA de los que se dispuso
información, se tiene que en los 1,741 municipios en donde la población
rural es mayor que la urbana, se encuentran el 57.6% de los beneficiarios y se
ejerció el 48.8% del presupuesto, cuando en estos municipios se concentra el
68.3% de las unidades de producción con actividad agropecuaria o forestal.
Los programas de la SAGARPA presentan un comportamiento
diferenciado. Los programas de Fomento Café, PAPIR, PIASRE, Procampo
y PROGRAN, cubrieron a más beneficiarios y ejercieron los montos mayores
en los municipios rurales. Por su parte, los programas Competitividad,
Inversión y Capitalización, Energía Eléctrica, Investigación y Transferencia
y Sistema Producto la mayor parte de los recursos se fueron a municipios
donde predomina la población urbana y hay menos unidades de producción
agropecuarias.
En el caso del financiamiento se observó que FIRA se concentró más
en municipios urbanos mientras que la Financiera Rural en municipios
rurales, aunque en este último caso se destinan menos recursos que los que
corresponderían al número de unidades de producción agropecuarias que hay
en las zonas más rurales del país.
Llaman la atención los programas del sector agrario, pues en los
municipios rurales se concentran dos de cada tres ejidatarios y comuneros,
mientras que las coberturas de sus tres programas de apoyo productivo apenas
alcanzan el 60% de los montos ejercidos, el porcentaje restante se otorgó en
municipios donde predomina la población urbana.
Los programas sociales destinan más recursos a los municipios rurales que
aquellos que operan la SAGARPA, Economía y las financieras. En conjunto
los Programas de Vivienda Rural, Opciones Productivas, Oportunidades,
Diconsa y Microrregiones destinaron el 74.7% de su presupuesto a las áreas
rurales. Es decir, hay mayor incidencia en el campo de las acciones de combate
a la pobreza que aquellas que promueven el desarrollo productivo.
Los Programas que opera la CDI presentan también un buen
comportamiento. Poco más de ocho de cada diez pesos ejercidos se aplicaron
en los municipios donde predomina la población rural, y es donde se localiza la
población indígena. El problema es que los montos destinados a sus programas
son de los más bajos y por lo tanto el impacto es mínimo.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 169
En material ambiental se observa que dos de cada tres beneficiarios
y pesos ejercidos se presentan en los municipios rurales. El dato anterior
contrasta con la superficie con bosques y selvas pues en los municipios rurales
se localizan el 76% de este tipo de superficie, es decir, la atención es menor en
10 puntos porcentuales a la que debería de corresponderle de acuerdo con el
uso del suelo.
170 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 65
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condiciones de ruralidad - Principales Programas
Institución Programa Concepto Total Totalmente
rural
Gasolina Marina Beneficiarios 12,699 10.8
Monto 45,995,959 7.6
Fomento Café Beneficiarios 391,820 55.4
Monto 443,405,383 49.5
Gasolina Ribereña Beneficiarios 13,548 10.8
Monto 48,176,051 7.8
Competitividad Beneficiarios 20,740 23.4
Agricultura Monto 294,570,413 19.9
Inversión Beneficiarios 24,933 17.2
y Capitalización Monto 286,226,673 14.0
SAGARPA
Sistemas Producto Beneficiarios 640 3.3
Monto 6,531,596 7.3
Investigación Beneficiarios 1,438 13.3
y Transf. Monto 56,605,404 0.3
Energía Eléctrica Beneficiarios 57,970 26.6
Monto 410,600,055 19.2
Inversión Beneficiarios 6,709 16.7
y Capitalización Monto 1,027,812,790 22.2
Sistema Beneficiarios 1,047 6.6
Producto C Monto 16,999,384 10.8
Solicitudes Beneficiarios 350 17.1
y Proyectos ITT Monto 87,189,865 0.2
PAPIR Beneficiarios 227,526 41.0
Monto 1,348,610,921 40.1
PIASRE Beneficiarios 105,675 43.2
SAGARPA
Monto 719,712,492 45.4
Procampo Beneficiarios 2,238,154 37.2
Agrícola Monto 12,091,344,904 27.4
Progran Beneficiarios 119,573 30.2
Monto 1,890,450,500 30.8
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 171
Concentración Predomina Predomina Concentración Totalmente Total
rural rural urbano urbana urbano
6.9 36.8 15.5 30.0 - 100
9.7 39.3 15.2 28.2 - 100
22.1 12.9 5.7 3.8 0.0 100
18.2 16.3 9.0 6.9 0.1 100
6.8 36.3 16.5 29.5 - 100
9.5 38.9 15.9 27.9 - 100
6.7 26.2 36.5 7.2 - 100
10.5 18.7 26.0 24.9 - 100
22.0 21.7 6.7 32.5 - 100
10.9 18.7 10.8 45.7 - 100
23.8 19.4 4.5 49.1 - 100
6.4 8.8 7.1 70.4 - 100
36.4 7.5 6.3 36.5 - 100
0.6 16.6 0.1 82.4 - 100
4.3 19.0 19.5 30.6 0.0 100
5.5 17.8 21.2 36.3 0.0 100
11.3 22.1 7.7 42.2 - 100
9.8 15.2 13.8 39.0 - 100
21.1 16.5 11.9 43.8 - 100
4.7 13.8 9.4 61.3 - 100
7.1 4.0 - 71.7 - 100
0.0 12.3 - 87.4 - 100
10.6 16.1 19.0 13.2 0.1 100
11.3 17.4 15.3 15.8 0.0 100
13.5 14.4 13.5 15.4 - 100
10.7 13.5 11.9 18.5 - 100
15.3 18.7 15.4 13.5 0.0 100
12.3 20.2 18.9 21.1 0.0 100
16.3 21.9 18.3 13.3 - 100
13.5 23.4 16.5 15.6 - 100
172 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 65
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condiciones de ruralidad - Principales Programas (continuación)
Institución Programa Concepto Total Totalmente
rural
FIRA Créditos 28,485 9.8
Descuentos 52,994,029,089 5.3
FINANCIERO
Financiera Beneficiarios 272,666 40.4
Monto 8,398,720,000 44.5
FONAES Beneficiarios 6,783 20.9
Monto 850,959,145 21.9
ECONOMÍA
FOMMUR Créditos 205,171 15.4
Monto 481,571,000 13.9
FAPPA Beneficiarios 9,702 27.1
Monto 251,180,106 26.1
PROMUSAG Beneficiarios 23,267 28.1
AGRARIO
Monto 422,906,158 27.8
Apoyos Beneficiarios 1,050 30.0
Integrales Monto 234,509,510 26.9
FHNAPO Beneficiarios 83,914 53.9
Monto 647,966,711 53.9
Microregiones Beneficiarios 6,317,089 67.9
Monto 1,628,274,594 29.6
Opciones Beneficiarios 33,895 48.5
SEDESOL Productivas Monto 237,602,431 40.7
Oportunidades Beneficiarios 4,994,740 30.6
(familias)
Monto 28,315,594,405 30.1
Diconsa Beneficiarios 171,247 20.3
Monto 308,244,600 20.3
SCT Beneficiarios 249,483 49.8
SCT
Monto 736,694,608 50.9
Programa Beneficiarios 638 19.6
TURISMO Ecoturismo Monto 751,030 9.9
y Turismo Rural
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 173
Concentración Predomina Predomina Concentración Totalmente Total
rural rural urbano urbana urbano
5.7 20.9 18.9 43.3 1.5 100
3.3 11.5 16.9 56.0 7.1 100
4.4 14.0 18.2 20.6 2.4 100
5.0 11.0 14.8 20.6 4.1 100
9.7 16.6 16.5 35.2 1.0 100
7.8 20.3 19.9 29.0 1.1 100
9.3 22.8 26.7 25.8 0.1 100
9.9 22.5 27.8 25.9 0.1 100
12.4 22.4 16.6 21.6 - 100
12.2 22.3 17.2 22.1 - 100
13.3 21.1 16.3 21.2 0.0 100
13.0 20.7 16.5 21.9 0.0 100
11.8 20.0 15.0 23.2 - 100
9.2 22.9 18.7 22.3 - 100
14.5 11.6 11.1 8.9 - 100
15.8 11.3 9.8 9.3 - 100
9.7 11.1 6.1 5.1 - 100
5.3 61.1 2.7 1.4 - 100
9.2 19.4 9.8 13.0 0.1 100
9.3 19.4 13.1 17.3 0.2 100
14.3 18.7 15.2 20.8 0.4 100
14.2 19.0 15.1 21.2 0.4 100
16.0 27.7 15.3 20.6 0.1 100
16.0 27.7 15.3 20.6 0.1 100
15.4 15.3 10.1 9.4 - 100
15.4 13.8 9.9 10.1 - 100
11.3 13.8 7.5 46.2 1.6 100
15.1 16.5 15.5 42.2 0.8 100
174 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 65
Ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación 2006
por condiciones de ruralidad - Principales Programas (continuación)
Institución Programa Concepto Total Totalmente
rural
PIBAI Beneficiarios 770,492 50.8
Monto 1,823,225,875 64.1
FRI Beneficiarios 24,903 44.2
Monto 237,715,529 49.5
CDI
Mujeres Indígenas Beneficiarios 22,159 49.9
Monto 85,666,951 51.3
PROCAPI Beneficiarios 22,621 65.0
Monto 76,368,307 74.4
Turismo Beneficiarios 11,875 38.3
CDI
Monto 118,306,680 54.1
PROCYMAF II Beneficiarios 317 48.3
(núcleos agrarios)
Monto 40,083,163 47.7
SEMARNAT Conafor Beneficiarios 3,263 39.2
Monto 310,966,650 33.7
Reforestación Beneficiarios 4,414 37.2
Monto 169,603,482 39.4
FAISM Monto 22,295,649,895 47.4
RAMO 33
FORTAMUNDF Monto 24,445,067,751 39.8
FUENTE: bases de datos de los programas de gobierno solicitadas por medio del IFAI-
SISI.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 175
Concentración Predomina Predomina Concentración Totalmente Total
rural rural urbano urbana urbano
16.1 9.8 11.5 11.7 - 100
11.8 10.2 8.8 5.1 - 100
26.3 13.9 8.1 7.4 0.1 100
17.6 15.7 8.7 8.3 0.2 100
20.8 14.6 9.3 5.1 0.2 100
18.8 13.0 9.8 6.7 0.4 100
7.1 16.7 5.1 6.1 - 100
6.9 8.5 4.5 5.7 - 100
17.7 37.9 2.7 3.4 - 100
17.7 18.1 4.5 5.5 - 100
5.7 18.6 16.4 11.0 - 100
8.7 16.3 14.9 12.5 - 100
7.5 16.8 14.9 21.5 0.1 100
12.2 17.8 15.4 20.7 0.3 100
10.1 17.5 19.0 16.1 0.1 100
9.7 11.2 14.2 25.5 0.0 100
9.6 15.2 12.6 14.8 0.3 100
5.6 14.0 13.5 27.1 0.1 100
176 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
4.11.4. Consideraciones finales
La mayoría de los programas que se analizaron presentan coberturas muy
bajas respecto a su población objetivo. Esta característica se presenta en la
mayoría de los programas del PEC lo que provoca dispersión de la acción
gubernamental y disminuye la concurrencia de acciones y los posibles impactos
en el desarrollo de las zonas rurales. Sería el momento de reflexionar sobre la
conveniencia de reducir aun más el número de programas que se presentaron
en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2008.
La reducción de programas del PEC obligaría al conjunto de los actores
rurales (Gobierno Federal y estatal, Congreso de la Unión, organizaciones
de productores y campesinas, y agentes rurales) a definir con mayor claridad
los ejes de la política de desarrollo rural y sobre esta base definir la estructura
programática para el sector rural.
Los programas de mayor cobertura son aquellos que cuentan con un
padrón de productores consolidado, nos referimos a Procampo, Oportunidades
y Fomento Café. Esta característica refuerza la disposición de la Cámara
de Diputados para establecer en el Decreto de presupuesto de cada año la
obligación de que los programas con subsidios cuenten con un padrón de
productores el cual puede ser público, verificable y al menos construido en el
municipio.
El análisis del ejercicio presupuestal 2006 permitió ver que muchos de
los programas no llegan a los sectores más necesitados, especialmente los que
tiene que ver con las actividades productivas. Debe reconocerse por todos los
actores rurales, que si bien el presupuesto para el sector se ha incrementado en
los últimos años, los recursos destinados son insuficientes para resolver todos
los problemas del campo, por lo que es necesario direccionar los recursos
a la población más pobre. Es importante aprovechar que en el Proyecto de
Decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2008 enviado por
el Ejecutivo Federal se propone la emisión de nuevas reglas de operación por
parte de la SAGARPA observando entre otras disposiciones que cincuenta por
ciento de los recursos corresponderá a los productores de menores ingresos.
El criterio de otorgar financiamiento a productores con determinado
potencial productivo no le permite a los productores de baja rentabilidad tener
acceso al crédito. Es momento de reflexionar sobre opciones de financiamiento
de las actividades productivas de la población pobre. El combate a la pobreza
tendrá éxito siempre y cuando se promuevan las actividades de fomento
productivo.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 177
Lo anterior se refuerza porque los apoyos de los programas productivos
no llegan a las zonas rurales marginadas. Por el contrario, los programas de
mayor penetración y cobertura en el campo son los de la vertiente social (como
si la SEDESOL fuera la Secretaría de Agricultura). Si se lograra combinar
ambas vertientes de seguro se obtendrán mejores resultados en el desarrollo
del sector rural.
El tratar de que lleguen los recursos de los programas a los sectores
más pobres, motivó el interés de senadores, diputados y organizaciones de
productores para crear la Secretaría de Desarrollo Rural. Al ver como se ejerció
el presupuesto en el 2006 se refuerza esta idea. Para que esta nueva Secretaría
tuviera éxito tendría que otorgarse un presupuesto mayor o similar al de
la SAGARPA, definir claramente la población objetivo que va a atenderse,
fomentar actividades productivas y reforzar la acción de gobierno con los
programas sociales. Por último, es importante que los beneficiarios que reciben
los apoyos gubernamentales, se comprometan a obtener resultados y a utilizar
los recursos para el fin para el cual fueron solicitados.
CAPÍTULO V.
ÍNDICE DE DESARROLLO RURAL
Como lo señalamos en un principio, el índice de desarrollo rural conjunta las
variables de marginación, riesgo nutricional, velocidad de satisfacción de las
necesidades básicas, PIB per cápita, ingreso agropecuario, índice de migración,
índice ganadero, tamaño de predio, rendimiento y precipitación. La suma de
estas variables permite ver las condiciones en las que se encuentran la población
rural, los productores agropecuarios, los dueños de la tierra y los recursos
naturales. Es de alguna manera una tipología para caracterizar a lo rural que se
divide en cinco grandes grupos que va desde aquellos que presentan las peores
condiciones (IDR muy bajo) hasta aquellos que cuentan con condiciones más
favorables (IDR muy alto).
Índice de Desarrollo muy Bajo. Este grupo se caracteriza por tener una
presencia indígena importante; predominan los comuneros, predios muy
pequeños por sujeto agrario; en las unidades de producción predominan las
superficie de bosques y con muy pocas áreas para la producción agrícola; la
mayoría de las personas se ocupan en actividades primarias, tiene muy bajos
ingresos; siembran principalmente maíz y café y tienen muy poco ganado
bovino y por lo general son animales corrientes.
En términos de números se tiene a 4.3 millón de habitantes, la gran
mayoría de municipios rurales. Del total de la población de este grupo, 68.5%
son indígenas; con relación a la tenencia de la tierra se contabilizan 674,082
propietarios de la tierra, de los cuales 41.1% son comuneros, 32.9 ejidatarios
y el resto propietarios privados; el tamaño promedio de sus predios es de 6.2
hectáreas, dos veces menor que el promedio que se tiene en donde el IDR es
muy alto; de acuerdo con el uso del suelo existen 16.2 millones de hectáreas:
42.7% de bosques, 36.6% de pastos naturales, agostadero o enmontadas y
sólo 17.6% de superficie de labor; la PEA ocupada asciende a un millón 158
mil personas, de ellas, 70.2% se emplea en actividades agropecuarias forestales
o pesca y el 95.7% obtiene ingresos menores a dos salarios mínimos; el PIB
per cápita es de $1,509 dólares anuales, muy por debajo de la media nacional
que es de $7,495; la superficie sembrada de los 10 principales cultivos es de un
180 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
millón 330 mil hectáreas, en donde, 71.7% es maíz, 19.4% café y 7.3% frijol;
los rendimientos de maíz son de 1.23 toneladas por hectárea, y en cuanto a
ganado bovino cada unidad productiva tiene 10 animales en promedio, en su
gran mayoría ganado bovino corriente.
Índice de Desarrollo Bajo. Se distingue por tener mejores condiciones
que el grupo anterior pero muy por debajo de los otros grupos. Existe una
presencia indígena importante, aunque no representa más de la mitad de
la población, predomina la forma de tenencia ejidal; predios de labor más
grandes que los del grupo anterior y una mayor proporción de tierras de pastos
naturales, agostadero o enmontadas; las personas ocupadas en su mayoría
están en actividades primarias y con bajos ingresos; el cultivo principal es el
maíz, seguido del frijol y café, y tienen más cabezas de ganado bovino que en
el grupo anterior.
Este grupo se encuentra en 821 municipios en donde viven 12.5
millones de personas, de éstos, 76.3% vive en localidades menores a cinco
mil habitantes y 25.4% son indígenas; el total de sujetos agrarios con tierra
asciende a 1.6 millones de personas: poco más de la mitad son ejidatarios,
29.5% propietarios privados y 18.3% comuneros; el promedio de tierra de
labor por sujeto es de 7.8 hectáreas. Otra característica que distingue a este
grupo del anterior es que de acuerdo con el uso del suelo, las tierras de pastos
naturales, agostadero o enmontadas son las que predominan, ocupan 55.6%
de la superficie. Además, cuentan con una mayor proporción de tierras de
labor que el grupo anterior. La PEA primaria sigue siendo la más importante,
en las actividades agropecuarias se emplea el 50.7% de los trabajadores, el
94.4% de estos trabajadores gana menos de dos salarios mínimos; el PIB per
cápita mejora, asciende a 2,509 dólares anuales, menor en dos veces al PIB
promedio nacional. En este grupo se siembran 3.8 millones de hectáreas:
71.9% con maíz, 11.1% con frijol, 8.1% con café y el resto con otros cultivos;
el rendimiento promedio de maíz es de 1.49 toneladas por hectárea; inferior al
promedio nacional de esta gramínea. Por último, 439 mil UP tienen ganado
bovino, la mayoría de ellas son dueñas de animales corrientes, en promedio
tienen 15 cabezas por UP.
Índice de Desarrollo Medio. En este grupo la población que habita en
localidades menores a cinco mil habitantes apenas representa la mitad de
la población total; la población ocupada ya no se concentra en actividades
primarias; predomina la propiedad ejidal seguida de la propiedad privada; en
general se tienen mejores ingresos, hay una mayor disposición de tierras de
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 181
agostadero, predios más grandes, mejores rendimientos de maíz y más cabezas
de ganado por UP que en los dos grupos anteriores. Además, hay una mayor
diversificación de cultivos.
Este grupo se encuentra en 472 municipios donde viven 12.4 millones
de personas, de las cuales, 54% habita en localidades menores a cinco mil
habitantes y 11.1% son indígenas. La población ocupada asciende a 1.5
millones de personas, 42.8% se ocupa en actividades terciarias y un 31% en
la agricultura y ganadería, es en este grupo donde las actividades primarias no
concentran al mayor número de trabajadores; el PIB per cápita es de 3,892
dólares anuales, menor en una vez al promedio nacional; las personas con
menos de dos salarios mínimos representan el 89% de la PEA primaria.
De acuerdo con la tenencia de la tierra, seis de cada diez propietarios son
ejidatarios, tres propietarios privados y apenas un comunero; el promedio de
sus predios es de 9.6 hectáreas por sujeto, igual que el promedio nacional.
De acuerdo con los usos del suelo se contabilizan 28.8 millones de hectáreas,
predominan las tierras de agostadero (55.6%), le sigue las de labor (23.4%)
y bosques y selvas (18.1%); cada propietario tiene en promedio 9.6 hectáreas
de tierras de labor. El maíz sigue siendo el cultivo más importante, pero ahora
sólo ocupa la mitad de la superficie sembrada, le sigue el sorgo (23.9%) y el
frijol (12.2%); el rendimiento del maíz es de 2.13 toneladas por hectárea,
ligeramente mayor al promedio nacional. Por último, el número de unidades
de producción con ganado bovino asciende a 302 mil, con 19 cabezas por UP,
en su mayoría animales producto de cruzas o finos.
Índice de Desarrollo Alto. En este grupo las condiciones de los productores
y propietarios de la tierra son mejores: sus predios son más grandes, tienen
mejores condiciones para la producción que se refleja en rendimientos más
altos; un patrón de cultivo más diversificado, hatos ganaderos de tamaño
considerable, ingresos y PIB per cápita por arriba de lo que se obtienen en
promedio en el ámbito nacional. También disminuye en número la población
que vive en localidades menores a cinco mil habitantes y la población
indígena.
182 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 66
Principales variables del Índice de Desarrollo Rural
Categorías Muy Bajo Bajo
Municipios (núm) 435 821
Población total (personas) 4,364,974 12,551,475
Habitantes menos de cinco mil 4,143,389 9,577,305
habitantes (personas)
Total hogares (núm) 854,234 2,659,647
Hogares que reciben remesas (núm) 17,900 133,716
Población Indígena (personas) 2,992,379 3,195,215
PEA Primaria (núm) 813,924 1,738,014
PEA Primaria hasta 2 778,963 1,641,979
salarios mínimos (núm)
PEA Secundaria (núm) 155,714 662,927
PEA Terciaria (núm) 188,761 1,021,098
PEA Total (núm) 1,158,399 3,422,039
PIB total en dólares 6,586,235,705 31,490,993,480
PIB per cápita (dlls) 1,509 2,509
Ejidos (núm) 1,929 8,687
Ejidatarios (núm) 222,025 876,350
Superficie ejidos (ha) 5,968,568 21,453,442
Comunidades (núm) 648 1,146
Comuneros (núm) 277,265 309,430
Superficie comunal (ha) 6,281,986 6,249,273
UP privados (núm) 174,792 498,088
Superficie privada (ha) 2,555,414 12,862,436
Sujetos agrarios (núm) 674,082 1,683,868
Superficie total (ha) 14,805,968 40,565,151
Ejidatarios, comuneros y posesionarios 654,343 1,399,255
con parcela (núm)
Superficie parcelada (ha) 4,102,933 10,135,932
Superficie parcelada promedio (ha) 6.3 7.2
UP privadas con tierras de labor (núm) 135,283 347,628
Superficie privada de labor (ha) 785,092 3,551,620
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 183
Medio Alto Muy Alto Total General
472 465 249 2,454
12,447,100 17,283,347 50,833,381 97,483,412
6,729,792 5,743,254 3,555,734 29,940,045
2,750,454 4,001,271 12,373,587 22,639,808
184,639 266,820 382,014 985,089
1,382,568 806,859 1,843,841 10,220,862
1,140,949 979,659 665,753 5,338,299
1,019,476 777,323 403,579 4,621,320
958,694 1,673,565 5,933,209 9,384,109
1,577,021 2,942,127 12,266,216 17,995,223
3,676,664 5,595,351 18,865,178 32,717,631
48,449,109,153 98,075,339,569 546,082,529,191 730,684,207,098
3,892 5,675 10,743 7,495
6,729 6,189 3,877 27,411
632,817 642,885 345,668 2,719,745
14,477,895 24,326,835 18,949,123 85,175,861
358 293 126 2,572
92,621 78,350 45,692 803,891
2,592,309 1,646,283 1,362,792 18,138,543
339,987 248,245 149,598 1,410,734
11,620,745 20,936,837 23,704,061 71,679,818
1,065,425 969,480 540,958 4,934,370
28,690,949 46,909,954 44,015,975 174,994,222
850,118 777,711 362,598 4,051,328
6,963,092 7,231,674 6,003,342 34,436,973
8.2 9.3 16.6 8.5
245,171 179,989 101,430 1,009,525
3,588,435 3,399,243 2,620,209 13,944,846
184 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Cuadro 66
Principales variables del Índice de Desarrollo Rural
Categorías Muy Bajo Bajo
Superficie privada de labor promedio (ha) 5.8 10.2
Total sujetos con parcela (núm) 789,626 1,746,883
Superficie parcelada o de labor (ha) 4,888,026 13,687,553
Superficie promedio de labor/parcelada (ha) 6.2 7.8
Superficie de labor (ha) 2,856,894 9,137,444
Pasto natural, agostadero o enmontada (ha) 5,953,107 21,690,972
Bosques y selvas (ha) 6,933,218 7,049,818
Sin Vegetación (ha) 481,357 1,110,541
Total (ha) 16,224,575 38,988,775
Maíz (ha) 953,379 2,790,655
Maíz rendimiento (ton) 1.23 1.49
Trigo (ha) 1,912 29,637
Frijol (ha) 97,693 431,642
Arroz (ha) 456 4,789
Sorgo (ha) 3,832 158,431
Cártamo (ha) - 1,085
Soya (ha) - 6,508
Algodón (ha) - -
Caña de azúcar (ha) 15,160 154,604
Café (ha) 258,089 314,031
UP con ganado bovino (núm) 149,203 439,256
UP con ganado bovino corriente (núm) 115,854 283,340
Cabezas de ganado bovino corriente 775,251 2,165,762
UP con ganado bovino fino (núm) 18,265 69,326
Cabezas de ganado bovino fino 290,332 1,621,846
UP con ganado bovino de cruza 26,438 120,705
Cabezas de ganado bovino de cruza (núm) 402,424 2,601,680
Cabezas promedio por UP 10 15
FUENTE: elaboración propia con información de Sagarpa, SIACON 2000-2004; INEGI
XII Censo General de Población y Vivienda 2000; VII Censo Agrícola y Ganadero
1991, VIII Censo Ejidal 2001.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 185
Medio Alto Muy Alto Total general
14.6 18.9 25.8 13.8
1,095,289 957,700 464,028 5,060,853
10,551,526 10,630,917 8,623,551 48,381,819
9.6 11.1 18.6 9.6
7,792,754 7,577,930 4,848,815 32,216,509
15,342,276 33,703,136 35,217,487 111,907,188
5,001,392 5,093,188 2,209,402 26,287,024
744,645 2,018,815 2,708,535 7,063,899
28,881,067 48,393,069 44,984,239 177,474,621
1,609,523 1,545,597 688,547 7,587,703
2.13 2.81 3.25 1.98
128,673 162,526 202,922 525,671
392,114 755,464 144,550 1,822,202
28,996 17,264 3,350 54,856
766,959 566,463 475,106 1,970,791
61,347 47,593 21,987 132,012
31,980 36,451 1,938 76,878
991 22,027 48,231 71,248
208,704 202,643 77,324 658,439
69,594 608,416 12,869 1,270,394
302,531 265,570 133,462 1,290,155
177,263 143,944 63,655 784,155
1,611,457 1,612,921 892,828 7,058,647
52,308 51,431 32,810 224,152
1,499,072 1,707,145 1,734,806 6,853,269
97,923 91,029 49,266 385,386
2,492,130 2,525,159 1,923,780 9,945,359
19 22 34 18
186 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Agrupa a 465 municipios en donde viven 17.2 millones de habitantes,
de los cuales sólo 5.7 millones son rurales y 806 mil indígenas. La población
ocupada asciende a 5.5 millones de personas: 52.5% se emplea en el sector
terciario, 29.9% en el secundario y sólo 17.5% en el primario; de los 979
mil trabajadores del sector agropecuario, 79.3% recibe menos de dos salarios
mínimos. Se registran 969 mil propietarios de la tierra, poco más de dos
terceras partes son ejidatarios y un 25.6% propietarios privados y el resto
comuneros; el tamaño del predio es de 11.1 hectáreas de labor por sujeto
agrario. De acuerdo con el uso del suelo existen 48.3 millones de hectáreas,
de ellas, 69.6% son tierras de agostadero; 15.7% de labor y 10.5% de bosques
y selvas. El patrón de cultivos es diversificado en donde el maíz es el cultivo
principal pero ya no ocupa más de la mitad de la superficie de los diez cultivos
básicos y destaca el frijol con el 19.6% de la superficie y sorgo (con el 14.7%
de ésta); el rendimientos de maíz es de 2.8 toneladas por hectárea, superior al
nacional. Respecto a la ganadería cada unidad productiva tiene en promedio
22 cabezas de ganado bovino y más de la mitad de los animales son finos o
de cruzas.
Índice de Desarrollo Muy Alto. Es el grupo mayor diversificado en donde
la actividad primaria no es la ocupación principal; el tamaño del predio, el
número de cabezas de ganado por unidad productiva son los mayores de todos
los grupos; el patrón de cultivo es el más diversificado y comercial, se tienen
mayores ingresos en la actividad agropecuaria.
Se compone de 249 municipios en donde habitan 50.8 millones
de personas y sólo 3.5 millones viven en localidades menores a cinco mil
habitantes; la población indígena asciende a 1.8 millones de personas, aunque
muchos de ellos no trabajan en actividades primarias. La PEA ocupada es
de 18.8 millones de personas, de la cual sólo 3.5% se ubica en actividades
agropecuarias, forestales o pesca y obtiene mejores ingresos que los trabajadores
del sector de los otros grupos, en este caso el 60.6% gana menos de dos salarios
mínimos; el PIB per cápita es el más alto, 10,743 dólares anuales. De los 540
mil propietarios de la tierra, 63.9% pertenecen al régimen ejidal, 27.6% son
propietarios privados y el resto comuneros; el predio promedio es de 18.6
hectáreas de labor, poco más del doble que se reporta en el ámbito nacional. Se
reportan 4.9 millones de hectáreas, ocho de cada diez son de agostadero, pastos
naturales o enmontadas y 10% de labor. Se cultivan 1.6 millones de hectáreas,
de las que sólo se siembran con maíz el 33.7%, aunque con rendimientos
altos, 3.25 toneladas por hectárea; otros cultivos importantes son el sorgo y
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 187
el trigo. Las unidades ganaderas ascienden a 133 mil UP, las cuales tienen en
promedio 34 cabezas de ganado, poco menos del doble que se registra en el
ámbito nacional, la mitad son animales corrientes y la otra mitad son cruzas
o finos.
CAPÍTULO VI.
LÍNEAS GENERALES DE POLÍTICAS
PARA EL DESARROLLO RURAL
1. Una política que combata la pobreza en zonas rurales. Sin lugar a duda, el vivir
en áreas rurales de nuestro país se encuentra asociado con la marginalidad. Ser
un habitante de dichas regiones es una condición de discriminación. Sólo por
mencionar algunos datos: 80% de las personas que viven en los municipios
más marginales son considerados habitantes rurales; más de la mitad de la
población ocupada en actividades primarias no tiene ingreso o éste no supera
un salario mínimo; el PIB per cápita en el medio rural es seis veces menor que
en las áreas urbanas; prácticamente todos los municipios considerados con
riesgo nutricional extremo pertenecen a estas zonas; se requieren en promedio
nueve años más en municipios rurales que en los urbanos para satisfacer
las necesidades básicas, y cuatro de cada diez migrantes que se dirigen a los
Estados Unidos son originarios de las zonas rurales.
Las políticas de combate a la pobreza para el campo no deben tener
como eje articulador los programas sociales como sucede actualmente.
Oportunidades es, hoy por hoy, el Programa de mayor cobertura en zonas
rurales. Por el contrario, a las áreas rurales pobres no llega el financiamiento
para la producción, el Programa Ganadero, los Fondos de Compensación
a Costos Energéticos para el Sector Rural; los Fondos de Apoyo para la
Competitividad de las Ramas Productivas, Ingreso Objetivo y las distintas
acciones de Alianza Para el Campo, por poner algunos ejemplos.
Uno de los problemas centrales es que la mayor parte del presupuesto
de SAGARPA se destina a productores con potencial productivo que no son
precisamente los más pobres. Es el momento de pensar en una nueva Secretaría
de Estado, que aglutine las diferentes acciones de gobierno en los municipios
rurales más pobres del país. Esto permitiría que el presupuesto asignado a esta
nueva institución llegara a donde debe dirigirse, sin duplicidad y dispersión.
Lo anterior no implica más burocracia pues puede conformarse con distintas
áreas de las siguientes secretarías: SAGARPA, SRA, SEDESOL y SE.
190 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
2. Una política que mejore los ingresos de los trabajadores.. En los municipios
rurales los ingresos de la población son los más bajos, especialmente los de
aquellas personas que se ocupan en actividades primarias: tres de cuatro
personas que laboran en el sector agropecuario o no reciben ingresos o
ganan hasta un salario mínimo. Con estas ganancias no pueden mejorarse
las condiciones productivas de las unidades de producción, pues los pocos
recursos económicos, incluidos los subsidios que llegan a recibir, más las
remesas, se utilizan en gran parte para la alimentación, vestido y vivienda.
3. Una política que mejore las condiciones nutricionales. Se requiere mejorar
la alimentación de los 13.2 millones de personas que viven en localidades
menores a cinco mil habitantes y que presentan riesgo nutricional extremo,
dado que en los organismos, cuando se hayan gravemente desnutridos,
sobrevienen las enfermedades, se tiene una menor resistencia a ellas y no
permite un buen desarrollo de las personas y sus generaciones futuras. Si se
logran mejorar los ingresos, se implementan programas de alimentación y se
promueven y apoyan las actividades productivas, se estaría avanzando en la
superación de los rezagos sociales y económicos en el campo mexicano.
4. Una política que modifique las asignaciones presupuestales para mejorar
la satisfacción de las necesidades básicas. En las áreas rurales se requieren como
mínimo 20 años en promedio para tener coberturas en infraestructura y
servicios básicos. Se propone que el presupuesto que se destina al Ramo 33 se
incremente para los municipios rurales, pues no hay otra manera de llegar a un
desarrollo más equilibrado del país. Una asignación de recursos que buscara
llegar a cierto grado de igualdad en la satisfacción de las necesidades esenciales
tendría que hacer avanzar a distintas velocidades a los distintos municipios, de
suerte que, los menos favorecidos logren alcanzar a los más desarrollados. Esta
lógica es la que aplica la Comunidad Económica Europea con las naciones
menos desarrolladas.
Si el municipio, como la unidad administrativa más cercana a la población
rural, y la nueva Secretaría de Desarrollo Rural, promotora de la actividad
productiva con la población pobre, actúan en el mismo sentido, sumando
esfuerzos, se podrían resolver o al menos atenuar muchos de los problemas
económicos y sociales en el campo mexicano.
5. Una política que atienda la migración. El 40% de los migrantes a
Estados Unidos provienen de los municipios rurales y los 10 mil millones
de dólares de remesas que se captan en esas regiones vienen modificando la
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 191
fisonomía económica, productiva y social, sin que se cuente con una respuesta
gubernamental de largo alcance e integral.
Las remesas pueden representar un momento de oportunidad para las
políticas gubernamentales de desarrollo y hacer las veces de una acumulación
originaria si se logra orientar su destino hacia el ahorro y la inversión productiva,
ya que por su magnitud pueden representar la masa crítica de recursos necesaria
para detonar el desarrollo de la infraestructura, los servicios y las actividades
productivas locales. En este sentido deberá avanzarse en varias direcciones.
Una primera, incrementar los montos destinados al programa de apoyo a los
migrantes tres por una ya que su presupuesto no permite dar respuesta a las
múltiples acciones que podrían promover las comunidades locales con sus
remesas. Recordemos que se considera a la emigración como el programa –sin
serlo y proponérselo– más efectivo para el combate a la pobreza.
Las políticas de desarrollo deben adquirir carta de naturalización
adecuando sus criterios programáticos, operativos y servicios para atender con
pertinencia los riesgos y desafíos que derivan de los cambios sociales originados
por el fenómeno migratorio y que se expresan en: el tránsito acelerado de las
economías municipales de vocación agrícola y pecuaria a economías donde
predomina el pequeño comercio y los servicios; la cada vez mayor presencia
de las mujeres en todos los ámbitos de la vida cotidiana de sus comunidades;
el acelerado envejecimiento de la población provocado por el desplazamiento
masivo, continuo y silencioso de la población en edad productiva hacia
otras regiones en busca de mejores oportunidades; el cambio en el perfil
epidemiológico que hace más complejo y costoso atender las necesidades de
salud de la población; la nuevas conformaciones y maneras de organizarse que
las familias tienen que asumir para adaptarse a los cambios culturales, sociales
y económicos de su entorno, entre ellos el creciente número de hogares con
jefatura familiar femenina.
Las políticas requieren dar respuesta también a fenómenos sociales
que alentados por la migración y sus impactos adquieren hoy dimensiones
anteriormente no conocidas, como la inseguridad pública, la presencia de
nuevas enfermedades como el SIDA, la violencia social y juvenil, las adicciones,
los conflictos religiosos y culturales, el narcotráfico y el tráfico de personas,
entre otros.
6. Una política que proteja a los agricultores de productos básicos. En materia
de productos básicos, México fue autosuficiente, situación que cambió en
los últimos años. La falta de autosuficiencia alimentaria impacta a todos los
192 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
sectores de la sociedad y de manera especial a los más pobres. Esta situación
obliga a establecer un programa, marco de políticas públicas para el sistema
agroalimentario, a largo plazo, bajo un enfoque sistémico, que incluya los
temas para garantizar una alimentación suficiente, oportuna y adecuada
a la población mexicana, considerando los aspectos de disponibilidad,
estabilidad en el suministro, acceso, nutrición, sanidad, inocuidad, calidad y
bioseguridad.
Asimismo, las políticas deben ofrecer ingresos suficientes para los
agricultores y cumplir con la rentabilidad económica o la función social y
cultural que sea asignada en la operación de los diferentes sistemas técnico
productivos como son: la agricultura de precisión (de invernadero y de alto
valor agregado); la agricultura comercial de básicos y fibras, la agro exportación;
la agro ecología; la agricultura orgánica; la agricultura urbana; la ganadería, la
forestaría, la pesca y las bioindustrias energéticas.
Deberá incluirse la estrategia de seguridad alimentaria como parte de
los componentes de los planes nacionales de desarrollo y que forme parte de
una propuesta de inserción competitiva, dinámica y flexible en el mercado
global, que permita generar en forma constante los recursos necesarios para
asumir la responsabilidad de desarrollar un verdadero sistema de seguridad
alimentaria. El nuevo programa de desarrollo rural debe reconocer la naturaleza
social heterogénea del consumo alimentario y la necesidad de reordenar las
actividades de fomento productivo rural con base en el desarrollo territorial de
los productos con denominación de origen, con denominación geográfica, de
trato justo, de productos especiales o meritorios, de productos nutracéuticos,
etcétera y en general de aprovechamiento sustentable de los recursos
bióticos. El programa de desarrollo rural debe incentivar buenas prácticas de
gobernabilidad democrática en el ámbito local y tener los candados suficientes
para restringir o eliminar los excesos y las formas viciadas, “caciquiles” y
clientelares de descentralización adoptadas en algunos lugares.
La política de desarrollo rural debe prestar especial atención a los
productores de maíz y frijol, especialmente a los de pequeña escala que son
la mayoría. No puede seguirse pensando que estos sectores de pequeños
productores podrán competir con los productores estadounidenses pues no
cuentan con las condiciones productivas y materiales para hacerlo y con los
recursos económicos para mitigar las desigualdades con los vecinos del norte.
Lo anterior obliga a una revisión profunda de las implicaciones para nuestro
país, de una posible revisión del TLCAN con los Estados Unidos y Canadá.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 193
7. Una política que identifique a los diferentes actores en el campo mexicano
para construir acciones de gobierno acorde con sus necesidades. Alrededor de 3.8
millones de jornaleros, 900 mil indígenas con derechos sobre tierras ejidales
y comunales; poco más de un millón de mujeres propietarias de la tierra;
850 mil avecindados y 959 mil posesionarios. Nuestra preocupación por
estos grupos sociales radica en que el efecto de la prolongada crisis del campo
mexicano se acentúa sobre estos grupos sociales, que se caracterizan por ser
los más pobres. Estos sectores de la población rural tradicionalmente son los
menos atendidos por las instituciones de gobierno, a pesar de que presentan
mayores carencias.
Los nuevos sujetos agrarios que irrumpieron en la escena nacional
con nuevas propuestas de organización y recuperación de espacios, no son
precisamente los esperados por los “modernizadores” de la sociedad. Estos
actores sociales quieren discutir sobre temas que contribuyan a un mejor
aprovechamiento de los recursos naturales, sobre esquemas de comercialización
en mercados solidarios, construcción de redes de solidaridad, el papel del
Estado y concretamente del municipio, la mujer y su papel en la vida nacional,
y el territorio como espacio político y social. Desterrar la marginación de
estos sectores de la población es una condición indispensable para lograr el
desarrollo del país. De la misma manera en que la sociedad mexicana requiere
—para seguir avanzando— impulsar el desarrollo del campo, la sociedad rural
no podrá caminar por ese proceso sin estos grupos de la población.
8. Una política que responda al minifundio y fraccionamiento de la tierra.
Alrededor de dos millones de propietarios de la tierra viven en municipios
en donde el promedio del predio no supera las 3.3 hectáreas y poco más de
la mitad de las unidades de producción no supera las cinco. Reconocer el
problema de la pulverización de la tierra conlleva a buscar como solución
formas de organización de los productores que descansen en los lazos de
solidaridad que existen en las localidades y a su vez permitan mejorar algunas
etapas del proceso productivo.
El problema es que en los últimos 20 años, las acciones de gobierno se
han centrado fundamentalmente en la constitución de sociedades para que
los productores tengan acceso a los recursos de los programas de gobierno, sin
importar los procesos organizativos. Los diagnósticos muestran el deterioro de
la organización productiva, que se refleja no sólo en los aspectos económicos,
producto de la falta de rentabilidad de las actividades primarias, sino también
en el manejo discrecional de los recursos, la perpetuación de dirigencias, la
194 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
falta de información y participación de los socios, la preeminencia de las
decisiones verticales, desacuerdos y conflictos por falta de reglas claras. Se
propone impulsar una política que rescate la tradición de la organización
campesina e incorpore los nuevos requerimientos para enfrentar con éxito la
globalización.
9. Una política de seguridad social. Una parte importante de los
propietarios de la tierra se encuentra cerca de la fase final de su actividad
productiva. En este caso la edad se vuelve un elemento a considerar, pues de
acuerdo con la esperanza de vida en áreas rurales ––67 años— tendríamos un
número importante de ejidatarios, comuneros y propietarios privados a los
que tendríamos que asegurarles una vejez digna.
Es el momento de pensar en la pensión de los hombres y mujeres de
edad avanzada que viven en el campo mexicano y en el relevo generacional
de los propietarios de la tierra. La creación de un plan de ayuda a los 1.6
millones de propietarios de la tierra de edad avanza (65 años o más) le costaría
a la nación 9,600 millones de pesos anuales, considerando una cuota de 500
pesos mensuales como se estableció en el Presupuesto de Egresos 2007, lo que
representaría el 5.4% del Presupuesto Especial Concurrente 2007. Esta cifra
no es significativa y podría ser aumentada. Sin embargo, si no se acompaña
con el apoyo a proyectos productivos y de desarrollo dirigidos a los jóvenes,
sería un recurso que a la larga se perdería.
10. Una política de protección al ambiente. En los últimos años, varios
estudios reflejan el gran potencial que tienen las tierras no agrícolas: 111
millones con pastos naturales, agostadero o enmontadas y 26.2 millones de
bosques y selvas, no sólo por la importancia de los recursos naturales que ahí
se asientan sino por la posibilidad de generar nuevas alternativas productivas
–servicios ambientales, proyectos turísticos, aprovechamiento de materiales
metálicos y no metálicos, etcétera–, y por lo tanto, de empleo para el campo.
Todo proyecto deberá considerar beneficiar directamente a los dueños de la
tierra y, a su vez, preservar los recursos naturales.
No proponemos el abandono de las actividades agrícolas, ya que
consideramos que la desatención progresiva de la agricultura ha supuesto a la
larga un aumento de los riesgos de erosión y de degradación de los recursos
naturales. En este sentido debemos reconocer que la agricultura ––incluida
la de temporal en condiciones marginales-- presta un servicio a la sociedad.
La contribución de los ejidatarios, comuneros y propietarios privados a la
protección del ambiente es fundamental.
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 195
En el tema forestal debe avanzarse en varias direcciones: en una gestión
forestal eficaz; considerar el tema como prioritario y estratégico; fortalecer
la gestión y la decisión comunitaria, así como sus procesos organizativos;
promover el acompañamiento técnico; fomentar el desarrollo de la capacidad
empresarial e industrial de las comunidades y ejidos forestales; rediseño de los
programas; buscar el incremento de las existencias forestales, defender ante los
competidores internacionales al sector forestal; diversificar los aprovechamiento
de los recursos forestales, descentralización y democratización de la gestión
pública, reducir la tala ilegal, contar con un sistema de información y
seguimiento de indicadores ambientales y silvícolas, reorientar la política de
conservación y áreas naturales protegidas y revisar la normatividad en materia
ambiental y forestal.
En el caso de los seis millones de hectáreas de bosques y selvas que se
encuentran alrededor de las ciudades deben impulsarse acciones que resuelvan
el problema del crecimiento desordenado de las ciudades sobre áreas rústicas.
En ellas se presenta una intensa presión sobre la tierra debido al crecimiento
de los centros urbanos, lo que ocasiona, entre otros problemas, venta ilegal de
tierras, conflictos por la posesión de la tierra, subutilización de los espacios y
deterioro de los recursos.
11. Una política que considere al territorio como un todo. Se observa que
en la asignación presupuestal no hay criterios, se repiten acciones de gobierno
dispersando los apoyos, se beneficia a sectores específicos, no necesariamente
los más necesitados al dividir la población rural de acuerdo con sus condiciones
de vida o características de producción, tenencia de la tierra, condición étnica
o de género. Las políticas del campo han sido fundamentalmente sectoriales,
es decir, han reconocido como su espacio privilegiado una entidad abstracta
(el sector económico) y han supuesto implícitamente que su contenido tenga
que ver esencialmente con la producción primaria, es decir, la agricultura,
la ganadería, la actividad forestal y la pesca. Es curioso observar que, por
ejemplo, los análisis clásicos de rentabilidad de los sistemas agrícolas toman
como unidad básica la finca o el predio. Hoy sabemos bien que:
a) Las actividades rurales están ligadas con una determinada dotación
de activos productivos como tierra y agua; humanos como el nivel de
educación, y sociales como las formas de organización y las redes de
solidaridad;
196 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
b) Que para poco más de la mitad de la PEA ocupada en municipios
rurales su ingreso se integra crecientemente con fuentes extra-predio y
no agrícolas;
c) Que la articulación (o la falta de ella) de los mercados de productos,
laborales y de capitales, constituye en sí misma una variable estratégica.
Todo lo anterior expresa la transición del ámbito de lo sectorial al ámbito
de lo territorial, como espacio privilegiado de las políticas hacia el medio
rural. Es decir, debe dejarse de pensar en las regiones rurales del país
sólo como aquélla que tiene que ver con la actividad agropecuaria. Por
el contrario, hay que identificar necesidades y oportunidades de los
distintos sectores que hoy conforman el campo mexicano.
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MAPAS
LISTA DE MAPAS
Mapa 1
Distribución municipal
con base en sus características rurales y urbanas
Mapa 2
Distribución municipal
con base en su actividad económica
Mapa 3
Distribución municipal
con base en su Producto Interno Bruto per cápita
Mapa 4
Distribución municipal
con base en sus principales cultivos
Mapa 5
Distribución municipal
con base en la tipología de productores
Mapa 6
Distribución municipal
con base en el Índice de Desarrollo Ganadero Bovino
Mapa 7
Distribución municipal
con base en la tenencia de la tierra
204 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Mapa 8
Distribución municipal
con base en el uso del suelo
Mapa 9
Distribución municipal
con base en los rangos de precipitación pluvial (1941-2005)
Mapa 10
Distribución municipal
con base en el grado de marginación
Mapa 11
Distribución municipal
con base en el Índice de Riesgo Nutricional
Mapa 12
Distribución municipal
con base en el Índice de Desarrollo Humano
Mapa 13
Distribución municipal
con base en el Índice para la Satisfacción de las necesidades básicas
Mapa 14
Distribución municipal
con base en el Índice de Intensidad Migratoria
Mapa 15
Distribución municipal
con base en la presencia del minifundio
Mapa 16
Distribución municipal
con base en el Índice de Desarrollo Rural
Mapa 1
Distribución municipal con base en sus características rurales y urbanas
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205
206 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en su actividad económica
Mapa 2
Mapa 3
Distribución municipal con base en su Producto Interno Bruto per cápita
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � �������������
207
208 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en sus principales cultivos
Mapa 4
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 209
Distribución municipal con base en la tipología de productores
Mapa 5
210 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el Índice de Desarrollo Ganadero Bovino
Mapa 6
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 211
Distribución municipal con base en la tenencia de la tierra
Mapa 7
212 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el uso del suelo
Mapa 8
Mapa 9
Distribución municipal con base en los rangos de precipitación pluvial (1941-2005)
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � �������������
213
214 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el grado de marginación
Mapa 10
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 215
Distribución municipal con base en el Índice de Riesgo Nutricional
Mapa 11
216 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el Índice de Desarrollo Humano
Mapa 12
Mapa 13
Distribución municipal con base en el Índice para la Satisfacción de las Necesidades Básicas
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � �������������
217
218 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el Índice de Intensidad Migratoria
Mapa 14
E� S����� R���� �� �� S���� XXI. U� ����� �� ���������� � ������������� 219
Distribución municipal con base en la presencia del minifundio
Mapa 15
220 C����� �� E������� ���� �� D��������� R���� S���������� � �� S�������� A����������
Distribución municipal con base en el Índice de Desarrollo Rural
Mapa 16
El Sector Rural en el Siglo XXI.
Un mundo de realidades y posibilidades
fue impreso y encuadernado en los talleres de Offset Universal, S. A.
Calle Dos núm. 113, Col. Granjas San Antonio, Tel. 5581-7701,
bajo el cuidado de Rodrigo Castellanos Fajardo
Tiraje: 1,000 ejemplares.