Título gancho: Sin gorrito no hay fiesta (pic forro)
1) Etiología
Bacteria en forma de sacacorcho “treponema pallidum”.
Sólo la portamos los humanos, no está presente en el medio como suelo, agua o aire.
2) Tipo de enfermedad
Se encuentra dentro de las ETS (enfermedades de transmisión sexual), pero su
transmisión puede ocurrir de varias maneras:
- Inoculación accidental al compartir agujas contaminadas, transfusiones de sangre o
accidentes con agujas en caso de profesionales de la salud.
- De madre a hijo a través de la placenta (Sífilis congénita).
- Contacto sexual, en relaciones genitales, anales o bucales.
SIEMPRE requiere contacto directo con las lesiones infectivas o con fluidos corporales
infectados de una persona portadora de la bacteria.
3) NO se detecta a simple vista:
Esta enfermedad combina periodos activos como latentes de signos y síntomas.
También es conocida como imitadora de enfermedades, compartiendo similitudes visuales a
otras patologías.
4) Prevención
1) Etiología: Bacteria Treponema Pallidum. Espiralada fina - móvil. Reservorio
exclusivamente humano.
SÍFILIS
1) Etiología: Treponema Pallidum
2) Transmisión:
a) Contacto sexual (genital - anal - bucal) sin preservativo. Requiere contacto
directo con lesiones infectantes.
b) Inoculación accidental: Compartir agujas, accidentes con agujas en
profesionales de salud, transfusiones sanguíneas.
c) De madre a hijo: A través de la placenta (sífilis congénita) o a través del canal de
parto (sífilis connatal).
Estadios Clínica frecuente
Sífilis primaria Complejo primario
(chancro + adenopatías)
Sífilis secundaria
Sintomática Exantema maculopapular
Latente Asintomática
3)
Bacteria en forma de sacacorcho “treponema pallidum”.
Etiología:
Microorganismo espiral alargado de 5-20 micras de longitud y 0.2 micras de grosor. Su
motilidad es bastante característica, realizándose con movimientos rotativos y
ondulatorios. La humedad y el calor del cuerpo humano son indispensables para
sobrevivir, de lo contrario muere inmediatamente. El ser humano es el único hospedador
natural de T. pallidum.
Epidemiología:
Casi todos los casos de sífilis se adquieren a través del contacto sexual con personas
portadoras de lesiones contagiosas (chancro, placas mucosas, erupciones cutáneas o
condilomas planos).(10,14) La transmisión de la bacteria ocurre durante las relaciones
sexuales vaginales, anales u orales. Las mujeres embarazadas que tienen esta
enfermedad pueden pasársela a los bebés que llevan en el vientre. La sífilis no se
propaga por el contacto con los inodoros, las manijas de las puertas, las piscinas, las
bañeras normales o de hidromasaje, ni por compartir ropa o cubiertos.
Es menos frecuente el contagio a través de contactos no venéreos o de transfusión de
sangre contaminada, así como la infección intrauterina. La incidencia ha aumentado de
forma alarmante en los Estados Unidos, donde se reportan 40 000 casos por año, en su
mayoría adultos jóvenes.
La enfermedad sigue siendo un problema de salud pública a nivel mundial. La OMS
estima que hay 12 millones de casos nuevos de sífilis cada año, en donde el 90% de los
casos ocurren en países en desarrollo.
La transmisión de los patógenos de las enfermedades de transmisión sexual ocurre en un
2 a 10% de los niños abusados, y se presume que cuando ocurre penetración el riesgo es
aún mayor.
Inmunología de la infección:
La respuesta inicial a la infección da lugar a la síntesis de anticuerpos, sobre todo IgM, en
la fase precoz. A las 2 semanas predomina la IgG, que parece ser el mediador principal
de la inmunidad.
Si se erradica precozmente la enfermedad, entonces se pierde la inmunidad. El
desarrollo de latencia va acompañado de una inmunidad relativa de la reinfección.
Cuadro clínico:
Sífilis Primaria: La lesión primaria surge en el sitio de inoculación, persiste por lo
común 4 a 6 semanas, y luego se cura espontáneamente. Período de incubación de 2 a 6
semanas (mediana de 21 días), con frecuencia conlleva adenopatía regional.
El chancro primario típico suele comenzar con una sola pápula indolora que pronto se
erosiona y endurece, adquiriendo el borde y la base de la úlcera una consistencia
cartilaginosa, muy característica con la palpación. En los varones heterosexuales, el
chancro suele localizarse en el pene, y en los homosexuales en el conducto anal, recto,
boca o genitales externos. En las mujeres, las localizaciones más frecuentes son el cuello
uterino y los labios vulvares. Las lesiones primarias múltiples pueden ser más frecuentes
en varones infectados también por el virus de inmunodeficiencia humana. A menudo, las
lesiones primarias son atípicas, su aspecto depende del número de treponemas
inoculados y del estado inmunitario del paciente, por lo que, la sífilis se debe sospechar
siempre que se evalúa una lesión genital atípica, aunque sea negativa en el campo
oscuro y por banal que sea. Se debe hacer diagnóstico diferencial con: herpes simple,
chancroide, traumatismos y donovanosis.
La lesión sifilítica primaria por lo general, conlleva adenopatías regionales que aparecen
en la primera semana tras el comienzo de la infección. Los ganglios son indoloros, de
consistencia firme y no supuran, son bilaterales y pueden aparecer tanto en el chancro
anal como en el de los genitales externos y pueden persistir por meses.
Sífilis Secundaria: Puede presentarse de 2 a 12 semanas después de la aparición del
chancro, se manifiesta como una enfermedad sistémica con síntomas generales que
pueden preceder o acompañar a la sífilis secundaria como: dolor de garganta, fiebre,
pérdida de peso, malestar general, anorexia, cefalalgia y meningismo.
La enfermedad progresa con el desarrollo de linfoadenopatías y lesiones en piel y
mucosas.
La erupción cutánea consiste en lesiones maculosas, papulosas, papuloescamosas, a
veces pustulosas, llamadas sifílides, con frecuencia coexisten varias lesiones de distinta
morfología. Al principio, las lesiones son máculas redondas, separadas, rosa o rojo pálido,
no pruriginosas, bilaterales y simétricas de 5 a 10mm de diámetro situadas en el tronco
y parte proximal de los miembros. Días o semanas después aparecen también lesiones
papulosas rojizas de 3 a 10 mm, que pueden empeorar hasta formar lesiones necróticas
parecidas a pústulas, con frecuencia afectan las palmas de las manos y las plantas de los
pies y pueden aparecer en la cara y el cuero cabelludo. Puede haber pápulas diminutas
llamadas sifílides foliculares que afectan a los folículos pilosos y que pueden producir
placas de calvicie con caída del pelo en el cuero cabelludo, las cejas o la barba.
Los condilomas planos aparecen en zonas calientes, húmedas e intertriginosas del
cuerpo (región perianal, vulva, escroto, parte interna de los muslos, axilas y la piel bajo
las mamas péndulas), en donde las pápulas fusionadas pueden aumentar de tamaño y
sufrir erosiones que dan lugar a erosiones extensas, húmedas, rosadas o blanco
grisáceas y muy contagiosas.
Las placas mucosas son erosiones superficiales de las mucosas, en labios, mucosa bucal,
lengua, paladar, faringe, vulva, vagina, glande o zona interna del prepucio. La lesión
típica es una erosión indolora de color gris plata rodeada de un halo rojo.
La sífilis secundaria puede desembocar en la invasión meníngea, hepatitis, nefropatía,
lesiones digestivas (gastritis hipertrófica, placas de proctitis, colitis ulcerosa o
tumoración rectosigmoidea) artritis y periostitis. Signos oculares como alteraciones
pupilares no atribuibles a ninguna otra causa, neuritis óptica y un cuadro de retinitis
pigmentaria, así como la iritis (granulomatosa) o uveitis. También se ha observado
miocarditis transitoria que se manifiesta por cambios temporales en el EKG.
Las manifestaciones de la sífilis secundaria muestran resolución espontánea en 1 a 6
meses.10
Sífilis Latente: Constituye la fase clínicamente “calmada”. Ocurre en el intervalo
después de la desaparición de las lesiones secundarias y antes de la aparición de los
síntomas terciarios.
La sífilis latente precoz (temprana) aparece en el primer año tras la infección, mientras
que la sífilis latente tardía, comienza un año o más después de la infección de un
paciente no tratado y conlleva inmunidad relativa frente a una recidiva contagiosa. En
este período, el T. pallidum puede seguir diseminándose de forma intermitente a través
de la corriente sanguínea, las embarazadas pueden contagiar al feto in útero y se puede
transmitir por transfusión sanguínea.
Alrededor del 70% de los pacientes con sífilis latente no tratada no presentan signos
clínicos de sífilis tardía, pero no es seguro que se curen de forma espontánea, la fase
latente puede durar desde meses, hasta toda la vida.
El diagnóstico se establece ante unas pruebas serológicas positivas para la sífilis en el
examen normal de LCR.
En ausencia de lesiones activas (fase latente), los pacientes no son contagiosos a los
contactos sexuales, y el tratamiento de la sífilis latente no reduce la transmisión a otras
personas sino que protegen al paciente contra secuelas tardías.
Sífilis Tardía (Terciaria): Se ve raramente en la era de las terapias antibióticas
efectivas. En estudios históricos de la historia natural de la sífilis sin tratar, la sífilis
terciaria ocurría en una tercera parte de los pacientes sin tratar y usualmente 20 a 40
años después de la infección.
Los treponemas invaden el SNC, el sistema cardiovascular, ojos, piel y otros órganos
internos, produciendo lesiones como resultado de sus propiedades invasivas e
inflamatorias. La replicación del treponema en la pared de la aorta puede llevar a
aneurismas, aortitis o endocarditis aórtica.
La neurosífilis puede ser sintomática o asintomática e incluye la sífilis meningea,
meningovascular y parenquimatosa.
Las gomas, lesiones destructivas en la piel, hueso o vísceras, pueden ser únicas o
múltiples y varían de tamaño, desde microscópicas a masas similares a tumores. La
administración de penicilina permite la curación rápida de lesiones gomatosas activas.
Durante la sífilis terciaria no ocurre la transmisión por contacto sexual y la vertical
raramente ocurre.
Sífilis congénita: La transmisión del T. pallidum de una mujer sifilítica al feto a través
de la placenta puede producirse en cualquier momento del embarazo, pero las lesiones
de la sífilis congénita se desarrollan en general pasado el cuarto mes de la gestación,
cuando el feto comienza a ser inmunocompetente.