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El sistema
radicular de los
árboles:
Una organización
compleja
Claire Atger
El desarrollo de las raíces de los árboles obedece a una com-
pleja serie de reglas. Cortas o largas, cada una de estas raí-
ces tiene su papel. Claire Atger nos describe su organización
y nos explica cómo realizar un diagnóstico de la raíz, en vive-
ro y en medio urbano.
Los vegetales leñosos desarrollan dos clases de raíces: las
raíces cortas, no leñosas, especializadas en la absorción (la
cabellera), y de corta esperanza de vida (1-3 años); las raíces
leñosas, largas, que asumen el resto de funciones.
Estas últimas se organizan en dos subclases:
· Las raíces perennes (pivotante, y raíces maestras horizon-
tales) aseguran el anclaje, exploran el suelo y constituyen
la base del enraizamiento.
· Las raíces caducas (colonización y explotación) na-
cen lateralmente sobre las raíces maestras. Colonizan y
explotan el suelo, y más tarde mueren. Esta muerte no
constituye ningún problema, ya que existe una incesante
renovación de las mismas, localizada en los extremos en
crecimiento de las raíces maestras.
Todos los ápices de las raíces leñosas son absorbentes y
presentan una cabellera lateral, también con capacidad de
absorción (Figura 1).
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Sobre estas líneas, caso de un Carpinus betulus
El desarrollo radicular alberga una En cada etapa, las raíces laterales leñosas (A2) situa-
secuencia de procesos (crecimiento, das en la base de la pivotante1 (A1), se van diferen-
ramificación, diferenciación) que de- ciando, presentando cada vez una mayor compleji-
terminan la arquitectura específica dad y ramificación.
del enraizamiento. La raíz pivotante
es el centro organizador. De manera Estrategia de ocupación del suelo
sucesiva, el meristemo terminal de Al finalizar esta secuencia de diferenciación, cada es-
cada raíz ejerce sobre sus esbozos pecie revelará su propia estrategia de ocupación del
laterales una dominancia que, desde suelo, fruto del gigantismo o de la repetición de su
su formación, definirá el potencial de arquitectura específica (Figura 3).
desarrollo de estos, dentro de una
arquitectura en concreto. En suelo forestal, el 80% de la biomasa radicular (bio-
masa leñosa) ocupa los horizontes superficiales ricos
El enraizamiento de un árbol se de- en materia orgánica (0-50 cm). El record de extensión
sarrolla en 4 etapas, resumidas en la horizontal es de 90m (de radio) en bosque tropical, y
figura 2. el de progresión vertical es de 60m (desierto).
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En este caso, el cuello: interfase raíz/tronco.
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Aunque la estrategia de desarrollo es intrín- está condicionada por la
seca a cada especie, el trazado de las raíces calidad de esta crianza,
está fuertemente influenciada por la hetero- y por la del suelo urbano
geneidad y anisotropía2 del suelo. La trayec- modificado que se le pro-
toria de las raíces es oportunista. Cada una pone. Las intervenciones
de ellas evitará prospectar zonas desfavora- repetidas sobre el pavi-
bles e intentará explorar zonas más propi- mento y redes de servicios
cias (crecimiento compensatorio). El enraiza- agravan todavía más los
miento es raras veces rectilíneo y simétrico daños en las raíces. Sus
de uno y otro lado. consecuencias no son
perceptibles en una copa-
A pesar de existir una relación específica en- podada regularmente. To-
tre etapa de desarrollo aéreo y subterráneo, davía se subestiman mu-
cualquier búsqueda de una correlación entre chos factores que influyen
la proyección de la copa y la extensión de en la degradación radicu-
las raíces será completamente ilusoria. Los lar, a pesar de la mejora en
límites de la raíz, muy variables, no pueden las técnicas de análisis del
determinarse sin una observación directa. cuello o base de las raíces
(mazo, martillo de ondas
Adaptar la intervención lo mejor posible sonoras, resistógrafo, to-
Bien sea en vivero, en el momento de la mógrafo, etc).
recepción de un lote concreto de árboles
o durante su cultivo y preparación, el diag- El análisis arquitectural
nóstico se centra en caracterizar la calidad (método de Francis Hallé,
del enraizamiento, su capacidad regenerati- Universidad de Montpe-
va al final del proceso de producción y su llier II) permite establecer
conformidad cualitativa y cuantitativa con la un diagnóstico ontogé-
arquitectura radicular esperada, en función nico de los sistemas de
de la especie y de la etapa de desarrollo del raíces que se utiliza en las
individuo (Atger 2012). Los defectos de ca- diferentes etapas de dise-
lidad de regeneración de la raíz, se analizan ño o mantenimiento del
en el momento de cada reposición (marra), paisajismo. Este análisis
relacionándolos con el estado de la copa, las debe de considerar toda
características del suelo y el seguimiento de la planta.
las prácticas culturales.
Para aceptar/rechazar la
Los daños provocados a las raíces de los ár- elección de una especie
boles ya instalados, se evalúan mediante la en concreto, a la ecología
ejecución de zanjas (o mejor mediante son- de la especie propuesta,
deos preliminares utilizando herramientas no su calibre y las conse-
mutilantes, buscando una sensibilidad en el cuencias de su crianza en
trabajo a realizar). La naturaleza y el número vivero, se le debe añadir
de raíces encontradas en el área de trabajo la calidad y el volumen
permiten, en el mejor de los casos, caracteri- de suelo reservado para
zar el daño que se puede producir y adaptar el árbol, y la accesibilidad
mejor el procedimiento de la intervención, o, a las reservas de agua y
en el peor de los casos, favorecer medidas minerales del mismo. El
de protección y seguridad sobre los árboles. estudio se lleva a cabo
comparando planos, ma-
Diagnóstico radicular del árbol en medio pas, análisis geotécnicos/
urbano pedológicos y analizando
El árbol ornamental se somete a una crian- una muestra representati-
za en vivero, marcada por una repetición de va del lote de planta sumi-
repicados y mutilaciones. Su recuperación nistrado.
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El entorno subterráneo es anisotrópico: sus propiedades fisicoquímicas varían mucho según
la dirección y el horizonte (nivel de profundidad) que se tengan en cuenta. Suele ser más hetero-
géneo en un horizonte y dirección en concreto, debido a su composición (mezcla de fracciones
minerales y orgánicas de diferentes tamaños de grano) y las fuerzas externas aplicadas a estas
fracciones (compactación, por ejemplo).
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Fig. 1: Organización general de enraizamiento bajo la hipótesis más baja de 5-10 raíces laterales/raíz principal - © C. Atger
1) Plántula: Anclaje al suelo. Autotrofía Pivotante Cabellera
2) Planta joven: Explotación del suelo Pivotante Explotación Cabellera
3) Individuo joven: Colonización del medio Pivotante Colonización Explotación Cabellera
4) Joven adulto: Exploración a distancia Pivotante Maestras Colonización Explotación Cabellera
Distribución jerárquica A1 A2 A3 A4 A5
Fig. 2: Etapas de desarrollo, distribución jerárquica de la raíz y “función” adquirida.
El gigantismo
La estructura inicial no hace más que agrandarse, sin crear
horquillas o emitir rebrotes de raíz. La expansión es limitada,
el enraizamiento poco agresivo, y su plasticidad es mínima.
Reiteración (creación de horquillas)
Esta organización menos jerarquizada, permite la codomi-
nancia de ejes. Fuerte expansión. El volumen de raíces ab-
sorbentes alcanza distancias alejadas del cuello del árbol.
El enraizamiento es plástico. La inversión en exploración y
conducción es muy alta.
El desarrollo de rebrotes de raíz
La organización, poco jerarquizada, permite la producción
de varias generaciones de raíces homólogas nacidas en
el mismo punto, recolonizando los vacíos causados por el
crecimiento o la poda,con el fin de mantener la absorción
dentro de un volumen limitado.
Reiteración y rebrotes
En muchas especies, la reiteración y la emisión de rebrote-
soperanconjuntamente.
En el plátano, la reiteraciónprovoca la expansión de la raíz
maestra, mientras que la emisión de rebrotes de raíz reco-
loniza el espacio bajo la proyección de copa, desde la base
del tronco hasta las partes más maduras de la raíz maestra.
Varias generaciones de coronas de raíz se superponen, fun-
diéndose en un entramadopor debajo de la base del árbol.
Figura 3: Esquemas de sistemas radicularesen 2 dimensiones (la mayoría).El punto central representando el tronco. Las líneas
gruesas identifican los rebrotes de raíz que refuerzan, secundariamente, las horquillas de la raíz maestra inicial. (Atger y Edelin 1995)
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