Autocontrol:
Imagínese una competencia de tira y afloja. Dos lados luchan, uno contra el otro, esforzándose
para tener el control. ¿Pueden ganar ambos bandos? Por supuesto que no; esa es la naturaleza del
juego: la batalla entre obedecer a Dios o complacer nuestra carne. Es una lucha de alto riesgo con
un solo ganador. Pero, como hijos de Dios, no estamos solos; con el Espíritu Santo de nuestro lado
estamos equipados con dominio propio. (entre los dos hagan el ejemplo)
Proverbios 25:28 dice que una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas
destruidas, que crees que quiere decir este versículo? Déjalos responder Las murallas significan
protección o defensa, ". ¿Y qué sucede cuando la ciudad tiene sus murallas destruidas? Está
pronta a ser invadida por sus enemigos.
Cuando no controlamos nuestras emociones, abrimos una puerta, de par en par, para que nuestro
enemigo, Satanás, venga y haga daño en nuestras vidas.
El autocontrol es la capacidad de dominar tus sentimientos y acciones, esto te genera carácter
para vencer la tentación y da como resultado una vida ordenada y eficiente.
La ausencia de dominio propio o autocontrol, es un problema mayor al que debemos prestar
atención, ya que, si no, estamos prontos a dejarnos llevar por los deseos de nuestra carne. Como
dice la Palabra… “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: inmoralidad sexual, impureza y
libertinaje; [20] idolatría y hechicería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades,
desacuerdos, sectarismos [21] y envidia; borracheras, orgías y otras cosas parecidas. Les advierto
ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas
5:19-21 NVI
Ejemplo de falta de dominio propio: Moisés creció en el palacio de Egipto, adoptado por la hija del
faraón, cuando se hizo hombre, visitó a sus hermanos hebreos y vio que sufrían por la esclavitud.
Éxodo 2: 11 Muchos años después, cuando ya era adulto, Moisés salió a visitar a los de su propio
pueblo, a los hebreos, y vio con cuánta dureza los obligaban a trabajar. Durante su visita, vio que
un egipcio golpeaba a uno de sus compatriotas hebreos. 12 Entonces Moisés miró a todos lados
para asegurarse de que nadie lo observaba, y mató al egipcio y escondió el cuerpo en la arena.
Entonces Moisés se asustó y pensó: «Todos saben lo que hice». 15 Efectivamente, el faraón se
enteró de lo que había ocurrido y trató de matar a Moisés; pero él huyó del faraón y se fue a vivir
a la tierra de Madián.
Tenemos 4 sugerencias que nos ayudan con el autocontrol:
1. Identificar y permanecer fiel a tus valores: el cristianismo no es una carrera de velocidad sino
de resistencia, para resistir cada vez que vayas hacer algo pregúntate:
¿Jesús diría algo así? ¿Afectará a alguien? ¿Podría arrepentirme de lo que ahora quiero hacer, con
el paso del tiempo? Nuestras acciones siempre vienen luego de un pensamiento que pudo
dominarse. 1 Corintios 10:23 NVI [23] «Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo
está permitido», pero no todo me conviene. Es necesario abstenerse de algunas cosas para
obtener la corona de la vida.
2. No ignores al Espíritu Santo: Por tanto, hay cosas a las que hay que decirles “no”, y sin duda el
Espíritu Santo va a inquietarnos, incomodarnos. Es indispensable recordar que Él habita en
nosotros y está dispuesto a facultarnos para observar una situación y decir “no” cuando sea
necesario.
Definitivamente, sin el Espíritu Santo es poco lo que podemos hacer, y uno de los dones del fruto
de Su presencia, es precisamente… el dominio propio… “Gálatas 5:22-23 NVI [22] En cambio, el
fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y
dominio propio.
El gran engañador tratará de convencerte de que necesitas pecar. De que usted lo necesita. De
que no puede vivir sin hacer esto o decir aquello. Al mismo tiempo, el Espíritu de Jesús (que es "la
Verdad") te recordará que puedes tener una vida plena, llena de gozo y buena con Dios. Nuestro
anhelo es que escuches al Espíritu hoy y confíes en el camino paciente de Dios en un mundo que
toma atajos, y llama a lo malo, bueno.
3. Disciplina a tu mente: ¿Te imaginas si cada vez que me molesto, me suelto a decir cualquier
cosa que se me ocurra? ¿Cuándo entonces podre decir que tengo autocontrol de mis emociones?
Tengo que ser diligente a la hora de controlarlas. Como escribió el Apóstol Pablo: “Disciplino mi
cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo
que, después de predicarles a otros, yo mismo quede descalificado”.
Es necesario entrenarnos con disciplina. Cerrando la boca, cuando debemos cerrarla, alejándonos
de aquello que es atractivo, pero sabemos que nos hará daño, esperando, cuando no queremos
esperar y sabemos que nos estamos adelantando a los tiempos, etc. No es solamente decir que
quieres hacerlo, se trata de ponerlo en práctica. Alimenta tu mente: ¿Qué estás viendo? ¿Qué está
provocando en ti? Lee la palabra Alimenta tu mente con palabras de vida.
4. El temor de Dios: amarlo, respetarlo, honrarlo y obedecerlo es lo que va a hacer que nuestras
palabras, nuestras acciones y nuestros pensamientos estén alineados a lo que Dios quiere para
nosotros, que, por supuesto es siempre lo bueno, lo mejor y él quiere librarnos de las
consecuencias del pecado, por eso dice en 2Timoteo 1:7: «Dios no nos ha dado un espíritu de
cobardía, sino de poder, amor y dominio propio.» Dios nos da la capacidad de decir que no, por
eso nunca podemos decir que la tentación fue demasiado fuerte o que no pudimos soportar esa
tentación porque dice la palabra 1 corintios 10:13 que Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean
tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará
también una salida a fin de que puedan resistir.
Ejemplo de dominio propio y temor de Dios: Génesis 39:7-10 la mujer de su amo puso sus ojos en
José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no
se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay
nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer.
¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios? Y ella insistía a José día tras
día, pero él no accedió a acostarse con ella.
Para finalizar ora para que Dios los fortalezca y puedan tener dominio propio, que el temor
de Dios este en sus mentes y corazones. Puedes dar un testimonio breve, Cristocentrico,
prudente y que tenga que ver con los puntos relacionados al dominio propio.