REVISTA
DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
CUARTA ÉPOCA - AÑO I
74
N Ú M ER O
SEPTIEMBRE 2018
CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA AGRARIA
“DR. SERGIO GARCÍA RAMÍREZ”
MAGISTRADA PRESIDENTA:
Dra. Odilisa Gutiérrez Mendoza
MAGISTRADOS NUMERARIOS:
Lic. Luis Ángel López Escutia
Lic. Maribel Concepción Méndez de Lara
Mtra. Concepción María del Rocío Balderas Fernández
Lic. Juan José Céspedes Hernández
MAGISTRADA SUPERNUMERARIA:
Lic. Carmen Laura López Almaraz
SECRETARIO GENERAL DE ACUERDOS:
Lic. José Guadalupe Razo Islas
OFICIAL MAYOR:
Lic. Arturo Sahagún Martínez
DIRECTOR GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS
Lic. Enrique Wilebaldo Rodríguez Huesca
CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA AGRARIA
“DR. SERGIO GARCÍA RAMÍREZ”
Lic. Carlos Alberto Ayala Rostro
Jefe del Centro
Fernando Muñoz Villarreal
Diseño Gráfico y Formación
CENTRO DE ESTUDIOS DE JUSTICIA AGRARIA
“DR. SERGIO GARCÍA RAMÍREZ”
Av. Cuauhtémoc 451, piso 7, Colonia Piedad Narvarte, Benito Juárez,
C.P. 03000, Ciudad de México
[Link] ceja@[Link]
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
ÍNDICE
P R E S E N TA C I Ó N
3
D E R E C H O A G R A R I O Y A C T U A C I O N E S D E L N O TA R I O P Ú B L I C O
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
5
23
LA ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA AGRARIA Y LOS MECANISMOS
A LT E R N AT I V O S D E S O L U C I Ó N D E C O N T R O V E R S I A S
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
53
JUZGADOS ESPECIALIZADOS EN LA LUCHA CONTRA
LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
HACIA UN NUEVO DERECHO PROCESAL AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
73
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
109
REFLEXIONES SOBRE EL TEMA ENERGÉTICO Y SU RELACIÓN
CON LA PROPIEDAD SOCIAL
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
137
L A P R O B L E M ÁT I C A D E L O S P O S E S I O N A R I O S E N M AT E R I A A G R A R I A .
CONCEPTOS A LA LUZ DE LA LEY Y LA JURISPRUDENCIA
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
SOLARES URBANOS: PROBLEMAS JURÍDICOS-AGRARIOS
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
167
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 1
DISEÑO DE PORTADA:
Fernando Muñoz Villarreal
Revista de los Tribunales Agrarios. Publicación semestral enero - junio 2018. Número
de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor:
04-2018-091010511700-102. Número de Certificado de Licitud de Título: 12260.
Número de Certificado de Licitud de Contenido: 8914. ISSN: 1665-2568. Domicilio
de la Publicación: Av. Cuauhtémoc 451, 7o. Piso, Colonia Piedad Narvarte, C.P. 03000,
Benito Juárez, Ciudad de México. Impreso por: Libros en Demanda, S. de R.L. de C.V.
Av. Periférico Norte No. 940, C.P. 45130, Lomas de Zapopan, Zapopan, Jalisco.
Distribuidor: Tribunal Superior Agrario en forma gratuita.
Las opiniones vertidas en esta publicación son responsabilidad exclusiva de sus
autores.
2 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
PRESENTACIÓN
E stamos en un nuevo ciclo de la Revista de los Tribunales Agrarios, ciclo
que buscará enriquecer de manera puntual la cultura del derecho agrario,
siempre de la mano de los principios establecidos en el Código de la Ética
Judicial, que exige un permanente ejercicio de lo justo y de lo razonable, ya que la
sociedad del siglo XXI demanda cada vez con mayor exigencia, depositar la justicia
en manos de juzgadores de alta profesionalización, conocedores y expertos de las
técnicas jurídicas, y sobre todo, de profundas convicciones éticas. Y es sin duda
parte preponderante de la ética, cultivar la actualización permanente a través de la
lectura documental y la escritura fundamentada en la experiencia jurídica.
Esta publicación en su nueva etapa también se apresta a contribuir para que a
través del análisis y la reflexión, el ejercicio jurisdiccional sea ejecutado con inde-
pendencia, imparcialidad, objetividad, transparencia, profesionalismo y excelencia,
ya que la concepción moderna de la administración de justicia requiere que la con-
ducta de los servidores judiciales estimule el fortalecimiento de la autoevaluación,
y que mejor forma de empujar ese objetivo, que en el intercambio de puntos de
vista, de experiencias y de propuestas que se verán plasmadas en las páginas de
la presente publicación.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 3
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Por lo anterior es que en este número, correspondiente al primer semestre de
2018, contamos con la valiosa colaboración de siete magistradas y magistrados
de los Tribunales Agrarios, además de un perito en valuación, quienes abordan
temas fundamentales para ampliar el conocimiento de la justicia agraria y con ello
optimizar la atención que se le da al ejidatario, pues como lo afirma la magistra-
da presidenta del Tribunal Superior Agrario, doctora Odilisa Gutiérrez Mendoza, el
51% de la propiedad de la tierra en todo el territorio nacional, pertenece al régimen
social, lo que se traduce en que es muy amplio nuestro ámbito de competencia y
obliga a los Tribunales Agrarios a ser eficientes y eficaces en el desarrollo de sus
procedimientos y sentencias.
Estamos seguros que la calidad de la presente publicación cumple los objetivos de
fortalecer la optimización del conocimiento jurídico-agrario, por lo que reiteramos a
todo el personal jurisdiccional de nuestra institución, a que si tienen algo que com-
partir lo envíen al Centro de Estudios de Justicia Agraria cuyo correo electrónico
es el siguiente: caayalar@[Link] y con gusto lo habremos
de considerar para su publicación.
Muchas gracias.
4 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
EL DERECHO AGRARIO Y ACTUACIONES
D E L N O TA R I O P Ú B L I C O
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
5
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 5
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
6 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
Magistrada
SÍNTESIS CURRICULAR
Obtuvo el título de abogada en el año de 1993 por la Facultad de Derecho de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Maestría en juicio de amparo por la Universidad del Valle de Atemajac en el estado
de San Luis Potosí.
Estudios de posgrado: especialidad en derecho notarial; Universidad Autónoma de
Querétaro.
• Diputada federal de la IX legislatura de la H. Cámara de Diputados.
• Delegada federal del Registro Agrario Nacional en el estado de San Luis Potosí.
• Diputada local en el H. Congreso del estado de San Luis Potosí.
• Investigadora legislativa en el Instituto de Investigaciones Legislativas del H. Con-
greso del estado de San Luis Potosí.
1994 – 1995: Asesora jurídica de la Contaduría Mayor de Hacienda del H. Con-
greso del estado de San Luis Potosí, asesorando al H. Ayuntamiento en cuenta
pública, leyes de ingresos y disposiciones municipales.
Doctorante en la Universidad Autónoma de Durango campus Zacatecas, a partir de
febrero de 2018, en el Doctorado en Derecho de Amparo, Penal y Constitucional.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 7
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Catedrática en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis
Potosí. Ciclo escolar 2012 – 2013.
De julio 2013 a la fecha: magistrada en el Tribunal Unitario Agrario del Distrito
número 1, con sede en el estado de Zacatecas y subsede en el estado de Aguas-
calientes.
8 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
“DERECHO AGRARIO Y ACTUACIONES
DEL NOTARIO PÚBLICO”
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES*
L a Reforma Energética y los cambios estructurales en nuestro País, han
sido, sin duda, un factor revulsivo en la vida presente de México.
En ese sentido, el papel de los actores con la alta responsabilidad de otorgar cer-
teza jurídica a los actos generados de estas reformas, directa o indirectamente,
es mayor y con un enfoque transversal en el implemento de nuevas herramientas
jurídicas y de coordinación entre todos.
En consecuencia, el papel del notario público es relevante para la constitución y
formalización de diversos actos jurídicos que, en materia agraria, son preponderan-
tes para el trámite y regularización de los derechos de los sujetos agrarios y actores
involucrados.
En general, la Reforma Energética, es la gran apuesta del gobierno federal para el
desarrollo económico y social de nuestro país. Las reformas estructurales repre-
sentan cambios significativos para sectores productivos en México. Necesariamen-
te los notarios públicos participan en este gran cambio. En este trabajo pretendo
mostrar la participación de los notarios, sector agrario e impartidores de justicia en
* Magistrada del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 1, con sede en Zacatecas y la subsede en Aguas-
calientes.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 9
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
materia agraria en el proceso de cambio emprendido; además de las áreas de
oportunidad y contribución que se visualizan para éste importante sector en el de-
sarrollo de México.
Por ello, reviste de mayor importancia resaltar las funciones inherentes en la par-
ticipación del notario público dentro de las mismas. El notario es un profesional
del Derecho, investido de fe pública por el Estado, que brinda seguridad jurídica
y certeza en los actos y hechos de los que da fe. Por su parte, el sector agrario y
los impartidores de justicia en la materia, debemos fortalecernos conjuntamente,
coordinarnos y obtener conjuntamente para cumplir con este reto.
BIENES EJIDALES:
Artículo 43.- Son tierras ejidales y por tanto están sujetas a las disposiciones
relativas de esta ley las que han sido dotadas al núcleo de población ejidal o incor-
poradas al régimen ejidal.
Parcela ejidal jurisprudencias relativas:
“PARCELA EJIDAL. ES INDIVISIBLE BAJO EL RÉGIMEN AGRARIO EN VIGOR”.
“PARCELAS EJIDALES. NO SE VIOLA EL PRINCIPIO DE SU INDIVIDUALIDAD
SI EL EJIDATARIO, TITULAR DE DERECHOS RESPECTO DE VARIAS DE ELLAS,
TRANSMITE LOS RELATIVOS A UNA”.
SUCESIONES AGRARIAS:
• Sucesión Testamentaria
Artículo 17.- El ejidatario tiene la facultad de designar a quien deba sucederle en
sus derechos sobre la parcela y en los demás inherentes a su calidad de ejidatario,
10 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
para lo cual bastará que el ejidatario formule una lista de sucesión en la que cons-
ten los nombres de las personas y el orden de preferencia conforme al cual deba
hacerse la adjudicación de derechos a su fallecimiento. Para ello podrá designar al
cónyuge, a la concubina o concubinario en su caso, a uno de los hijos, a uno de los
ascendientes o a cualquier otra persona. La lista de sucesión deberá ser deposi-
tada en el Registro Agrario Nacional o formalizada ante fedatario público. Con las
mismas formalidades podrá ser modificada por el propio ejidatario, en cuyo caso
será válida la de fecha posterior.
• Sucesión Legítima
Artículo 18.- Cuando el ejidatario no haya hecho designación de sucesores, o
cuando ninguno de los señalados en la lista de herederos pueda heredar por impo-
sibilidad material o legal, los derechos agrarios se transmitirán de acuerdo con el
siguiente orden de preferencia:
I. Al cónyuge;
II. A la concubina o concubinario;
III. A uno de los hijos del ejidatario;
IV. A uno de sus ascendientes; y
V. A cualquier otra persona de las que dependan económicamente de él.
En los casos a que se refieren las fracciones III, IV y V, si al fallecimiento del ejida-
tario resultan dos o más personas con derecho a heredar, los herederos gozarán
de tres meses a partir de la muerte del ejidatario para decidir quién, de entre ellos,
conservará los derechos ejidales. En caso de que no se pusieran de acuerdo, el
Tribunal Agrario proveerá la venta de dichos derechos ejidales en subasta pública y
repartirá el producto, por partes iguales, entre las personas con derecho a heredar.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 11
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
En caso de igualdad de posturas en la subasta tendrá preferencia cualquiera de
los herederos.
TESTAMENTO:
Jurisprudencias al respecto
• SUCESIÓN DE DERECHOS AGRARIOS. LA ÚLTIMA VOLUNTAD DEL EJIDA-
TARIO FORMULADA EN TESTAMENTO NOTARIAL ES SUSCEPTIBLE DE RE-
VOCAR O MODIFICAR LA LISTA DE SUCESIÓN INSCRITA EN EL REGISTRO
AGRARIO NACIONAL HECHA CON ANTERIORIDAD.
• SUCESIÓN DE DERECHOS AGRARIOS. BASTA QUE LA LISTA ELABORADA
POR EL EJIDATARIO SEA RATIFICADA ANTE NOTARIO EN CUANTO A CONTE-
NIDO Y FIRMA PARA TENERLA POR FORMALIZADA ANTE FEDATARIO PÚBLI-
CO (ARTÍCULO 17 DE LA LEY AGRARIA).
CLAÚSULAS QUE NO SON COMPATIBLES CON EL DERECHO
AGRARIO
De acuerdo al criterio emitido por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, dentro de la Tesis: 2a. I/2010, de rubro SUCESIONES AGRARIAS. EL
CÚMULO DE DERECHOS AGRARIOS DE LOS CUALES FUE TITULAR EN VIDA
EL EJIDATARIO TESTADOR SÓLO PUEDE HEREDARLO UN INDIVIDUO; dicha
Sala concluyó que el artículo 17, de la Ley Agraria impide al ejidatario titular de más
de una parcela disponer que los derechos respecto de una de ellas se transmitan a
una persona y los restantes derechos agrarios a otro u otros individuos diferentes,
pues prevé que solamente una persona puede heredar el cúmulo de los derechos
de los cuales fue titular, en vida, el ejidatario testador.
• SUCESIÓN LEGÍTIMA EN MATERIA AGRARIA. LA RENUNCIA A LOS DERE-
CHOS HEREDITARIOS EFECTUADA ANTE FEDATARIO PÚBLICO PUEDE SER
12 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
CONSIDERADA COMO PRUEBA POR EL TRIBUNAL QUE CONOZCA DEL JUI-
CIO RELATIVO.
PROBLEMÁTICA DE LOS TESTAMENTOS OTORGADOS ANTE LOS
NOTARIOS PÚBLICOS
• Los Notarios deben notificar al Registro Agrario Nacional en el caso de que un
sujeto agrario realice un Testamento, encontrándose como problemática más co-
mún los siguientes:
- Se refieren a bienes no ejidales o comunales.
- Se dividen los derechos agrarios, en contravención a lo reglamentado por
el Derecho Agrario.
- Se realizan Testamentos de personas que no cuentan con derechos
agrarios vigentes.
- Se han dado casos en los que la cónyuge del ejidatario realiza testamen-
to por el sólo hecho de ser nombrada como sucesora (expectativa de
derecho)
CONTRATOS:
• Ley Agraria, artículo 80.- Los ejidatarios podrán enajenar sus derechos par-
celarios a otros ejidatarios o avecindados del mismo núcleo de población. Para la
validez de la enajenación se requiere:
a) La manifestación de conformidad por escrito de las partes ante dos testigos,
ratificada ante fedatario público;
b) La notificación por escrito al cónyuge, concubina o concubinario y los hijos del
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 13
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
enajenante, quienes, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el cual deberán
ejercer dentro del término de treinta días naturales contados a partir de la notifica-
ción a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Será aceptable para este efecto la
renuncia expresada por escrito ante dos testigos e inscrita en el Registro Agrario
Nacional. En caso de que se desconozca el domicilio o ubicación de las personas
que gozan del derecho del tanto, se procederá en términos de lo dispuesto por el
párrafo tercero del artículo 84 de esta Ley, y
c) Dar aviso por escrito al comisariado ejidal.
Realizada la enajenación, el Registro Agrario Nacional, procederá a inscribirla y
expedirá los nuevos certificados parcelarios, cancelando los anteriores. Por su par-
te, el comisariado ejidal deberá realizar la inscripción correspondiente en el libro
respectivo.
NOTIFICACIÓN DERECHO DEL TANTO:
• Ley Agraria, artículo 84.- En caso de la primera enajenación de parcelas sobre
las que se hubiere adoptado el dominio pleno, los familiares del enajenante, las per-
sonas que hayan trabajado dichas parcelas por más de un año, los ejidatarios, los
avecindados y el núcleo de población ejidal, en ese orden, gozarán del derecho del
tanto, el cual deberán ejercer dentro de un término de treinta días naturales con-
tados a partir de la notificación, a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Si no se
hiciere la notificación, la venta podrá ser anulada. El comisariado ejidal y el consejo
de vigilancia serán responsables de verificar que se cumpla con esta disposición.
La notificación hecha al comisariado, con la participación de dos testigos o ante
fedatario público, surtirá los efectos de notificación personal a quienes gocen del
derecho del tanto. Al efecto, el comisariado bajo su responsabilidad publicará de
inmediato en los lugares más visibles del ejido una relación de los bienes o dere-
chos que se enajenan.
14 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
PROTECCIÓN GRUPOS VULNERABLES:
• Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad
- Artículo 28. Las personas con discapacidad tendrán derecho a recibir un trato
digno y apropiado en los procedimientos administrativos y judiciales en que sean
parte, así como asesoría y representación jurídica en forma gratuita en dichos pro-
cedimientos, bajo los términos que establezcan las leyes respectivas.
• Ley del Notariado para el estado de Zacatecas
- Artículo 98.- Para la redacción de los instrumentos, el notario observará las re-
glas siguientes:
- …X. Dará fe de conocer a los comparecientes y de que a su juicio, gozan
de capacidad legal, o se asegurará de estas circunstancias por medio de
dos testigos que conozca o se identifiquen ante él, o por medio de los
documentos que se le presenten y que a su juicio acrediten la identidad,
haciéndolo constar así.
- …Se dará fe de que se leyó el acta a los interesados y testigos de
conocimiento e intérpretes, si intervienen, y de que se explicó a los otor-
gantes que no fueren abogados, el valor y consecuencia legales de su
contenido.
PERSPECTIVA DE GÉNERO:
• JUZGAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO. LA APLICACIÓN SUPLETORIA A
LA LEY AGRARIA DEL ARTÍCULO 804 DEL CÓDIGO CIVIL FEDERAL, QUE ES-
TABLECE EL PLAZO DE UN AÑO PARA PROMOVER EL INTERDICTO PARA RE-
CUPERAR LA POSESIÓN, NO ES RACIONAL POR RESTRINGIR EL DERECHO
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 15
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
DE ACCESO A LA JUSTICIA, RESPECTO DE QUIEN EJERCIÓ LA ACCIÓN RE-
LATIVA PARA RECUPERAR EL INMUEBLE MATERIA DE LA CONTROVERSIA,
EL CUAL DEJÓ DE HABITAR PARA EVITAR CONFLICTOS CON SU EXPAREJA
Y SE IDENTIFICÓ QUE SE ENCUENTRA EN CONDICIÓN DE VULNERABILI-
DAD, POR LO QUE BAJO DICHO MÉTODO ANÁLITICO, NO DEBE CORRERLE
DICHO TÉRMINO.
• PRESCRIPCIÓN EN MATERIA AGRARIA. OPERA ENTRE CONSORTES UNA
VEZ QUE SE AUSENTE O FALLEZCA QUIEN CUENTE CON LA CALIDAD DE
EJIDATARIO.
CONTRATOS DE ENERGÍA ELÉCTRICA E HIDROCARBUROS:
• El artículo 101 de la Ley de Hidrocarburos, así como el 74 de la Ley de
la Industria Electica, establecen las bases generales que debe observar el
acuerdo sometido al análisis de los Tribunales Agrarios, a fin de ser valida-
do, para lo cual esencialmente el citado acto jurídico debe reunir indispen-
sablemente de los siguientes requisitos:
1.- Que el interesado haya expresado por escrito al propietario o titular del terreno,
bien o derecho de que se trate, su interés de usar, gozar, afectar.
2.- Que el interesado haya mostrado y descrito el proyecto que planea desarrollar
y que se hayan atendido las dudas y cuestionamientos del propietario o titular del
terreno,
3.- La notificación a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano del
inicio de las negociaciones por parte de los interesados;
4.- Que la contraprestación que se acuerde sea proporcional a los requerimientos
de las partes conforme a las actividades de la industria eléctrica que se realicen
por el interesado; y que dicha contraprestación cubra el pago de las afectaciones
16 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
de bienes o derechos distintos de la tierra, así como la previsión de los daños y
perjuicios y la renta por concepto de ocupación de servidumbre;
5.- Que la contraprestación, así como los demás términos y condiciones que se
pacten conste en un contrato por escrito sujeto a los lineamientos y a los modelos
de contratos que emita la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, en
coordinación con la Secretaría de Energía; y
OTROS ACTOS JURÍDICOS EN LOS QUE INTERVIENE EL NOTARIO:
• Protocolización de Actas de Asamblea que trate los asuntos detallados en
las fracciones VII a XIV del artículo 23 de la Ley Agraria, deberá estar pre-
sente un representante de la Procuraduría Agraria, así como un fedatario
público.
VII. Señalamiento y delimitación de las áreas necesarias para el asentamiento hu-
mano, fundo legal y parcelas con destino específico, así como la localización y
relocalización del área de urbanización;
VIII. Reconocimiento del parcelamiento económico o de hecho y regularización de
tenencia de posesionarios;
IX. Autorización a los ejidatarios para que adopten el dominio pleno sobre sus par-
celas y la aportación de las tierras de uso común a una sociedad, en los términos
del artículo 75 de esta ley;
X. Delimitación, asignación y destino de las tierras de uso común así como su ré-
gimen de explotación;
XI. División del ejido o su fusión con otros ejidos;
XII. Terminación del régimen ejidal cuando, previo dictamen de la Procuraduría
Agraria solicitado por el núcleo de población, se determine que ya no existen las
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 17
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
condiciones para su permanencia; XIII. Conversión del régimen ejidal al régimen
comunal;
XIV. Instauración, modificación y cancelación del régimen de explotación colectiva;
• Constitución de Ejidos
Artículo 90.- Para la constitución de un ejido bastará:
I. Que un grupo de veinte o más individuos participen en su constitución;
II. Que cada individuo aporte una superficie de tierra;
III. Que el núcleo cuente con un proyecto de reglamento interno que se ajuste a lo
dispuesto en esta ley; y
IV. Que tanto la aportación como el reglamento interno consten en escritura pública
y se solicite su inscripción en el Registro Agrario Nacional.
Será nula la aportación de tierras en fraude de acreedores.
• Otorgamiento de usufructo
Artículo 46.- El núcleo de población ejidal, por resolución de la asamblea, y los
ejidatarios en lo individual podrán otorgar en garantía el usufructo de las tierras de
uso común y de las tierras parceladas, respectivamente. Esta garantía sólo podrán
otorgarla en favor de instituciones de crédito o de aquellas personas con las que
tengan relaciones de asociación o comerciales.
En caso de incumplimiento de la obligación garantizada, el acreedor, por resolución
del tribunal agrario, podrá hacer efectiva la garantía de las tierras hasta por el plazo
pactado, a cuyo vencimiento volverá el usufructo al núcleo de población ejidal o al
ejidatario según sea el caso.
18 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
Esta garantía deberá constituirse ante fedatario público e inscribirse en el Registro
Agrario Nacional.
• Sociedades Rurales (artículo 108 de la Ley Agraria)
• Asociaciones Rurales de interés colectivo (artículo 110 de la Ley Agraria)
• Sociedades propietarias de tierras Agrícolas, Ganaderas y Forestales (artículo
125 de la Ley Agraria)
• De conformidad a lo establecido en el artículo 9, del Reglamento Interior del
Registro Agrario Nacional, los Notarios Públicos deberán dar aviso al citado orga-
nismo registral de la celebración de los actos jurídicos otorgados ante su fe, como
lo son:
I. Los actos, contratos, convenios y demás operaciones relacionadas con
la propiedad ejidal y comunal.
II. Las operaciones sobre conversión de propiedad de dominio pleno a
propiedad ejidal o comunal.
III. Las operaciones de las sociedades mercantiles o civiles que adquieran
o transmitan la propiedad de tierras agrícolas, ganaderas o forestales
IV. Testamentos en los que hayan intervenido y que contengan disposicio-
nes sobre derechos agrarios, parcelarios o sobre tierras de uso común
en ejidos o comunidades, y
Los demás actos, contratos o convenios de naturaleza mercantil o civil, por los que
se constituyan sociedades mercantiles que adquieran o sean propietarias de tierras
agrícolas, ganaderas y forestales.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 19
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
DECLARACIONES RENDIDAS ANTE NOTARIOS PÚBLICOS:
• TESTIGOS, DECLARACIONES DE LOS, RENDIDAS ANTE NOTARIO. VALOR
PROBATORIO. DECLARACIONES DE LOS TESTIGOS, RENDIDAS ANTE NOTA-
RIO. VALOR PROBATORIO. El documento en el que consten las declaraciones de
testigos rendidas ante un notario público, sólo hacen prueba plena en cuanto a la
certeza de que determinadas personas declararon ante ese funcionario, pero no
en cuanto a la veracidad e idoneidad de esos testimonios para justificar las pre-
tensiones del oferente de esa probanza, toda vez que la fe pública que tienen los
notarios no es apta para demostrar lo que está fuera de sus funciones ni menos
para invadir las reservadas a la autoridad judicial, como evidentemente es la recep-
ción de declaraciones, ya que esta prueba debe prepararse en tiempo y recibirse
por el juzgador con citación de la contraria para que ésta se halle en condiciones
de repreguntar o tachar a los testigos.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO:
Amparo en revisión 422/90. Comisariado Ejidal de Cuapixtla de Madero, Puebla. 5
de abril de 1991. Unanimidad de votos. Ponente: Arnoldo Nájera Virgen. Secreta-
rio: Enrique Crispín Campos Ramírez.
Amparo en revisión 221/90. Maximina Acoltzi Romano. 6 de julio de 1990. Unani-
midad de votos. Ponente: José Galván Rojas. Secretario: Armando Cortés Galván.
Amparo en revisión 60/90. Celedonia Roque González a través de su apoderado.
14 de marzo de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: José Galván Rojas. Secre-
tario: Armando Cortés Galván.
Octava Época, Tomo VIII-Julio, página 228.
Nota: Este criterio ha integrado la jurisprudencia VI.2o. J/42, publicada en el Se-
manario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo III, marzo de
20 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
MTRA. LETICIA DÍAZ DE LEÓN TORRES
1996, página 836, de rubro: “TESTIGOS, DECLARACIONES DE LOS, RENDIDAS
ANTE NOTARIO. VALOR PROBATORIO.”
CONCLUSIONES:
Antes de la reforma a las leyes secundarias en materia energética, no existía un
marco regulatorio específico para los derechos de vía y la ocupación superficial del
sector de hidrocarburos.
Se considera importante dar seguimiento a las siguientes acciones: seguimiento
a programas de legalización de derecho de vía. Modernización de instrumentos
jurídicos acorde a las mejores prácticas de la industria. Modernización de la gestión
inmobiliaria/patrimonial de Pemex, para agilizar la gestión inmobiliaria/patrimonial,
agilizando la suscripción de numerosos instrumentos.
En cuanto al marco jurídico aplicable, la legalización de derecho de vía para activi-
dades estratégicas está regulado por la Ley de Hidrocarburos, particularmente por
los artículos 100 al 117; así las actividades de la industria se rigen por la Ley de
Petróleos Mexicanos, Ley Agraria, Código Civil Federal y las demás disposiciones
jurídicas aplicables.
Entendiendo que las disposiciones que se desprenden de la reforma energética
tienen como propósito el desarrollo eficiente de la industria energética nacional, el
campo de acción para los notarios públicos, sector agrario e impartidores de justi-
cia en la materia, radica en entender y coadyuvar al desarrollo del presente reto. No
sólo en los múltiples contratos que se desprenden, la mediación, la participación
de los notarios públicos en las asambleas ejidales y procedimientos que por Ley
deben acudir los fedatarios, sino por toda la gama de posibilidades que se despren-
den, conforme lo observado en este trabajo, bajo el procedimiento de derecho de
vía y todas las acciones jurídicas que se deriven de la nueva época, la gran apuesta
del gobierno federal para el desarrollo de México, la Reforma Energética.
México es grande, trabajemos para su consolidación.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 21
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
22 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LA ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA AGRARIA Y LOS MECANISMOS
A LT E R N AT I V O S D E S O L U C I Ó N D E C O N T R O V E R S I A S
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
23
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 23
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
24 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
Magistrado
SÍNTESIS CURRICULAR
Licenciado en Derecho por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).
Profesor de Educación Primaria por la Escuela Normal del Estado de Tabasco.
Posgrado en Pedagogía por la Escuela Normal Superior de México y Maestría en
Administración Pública por la UJAT.
• En el ámbito público se ha desempeñado, entre otros cargos, como Regidor del
Ayuntamiento del Municipio de Macuspana, Tabasco. Tercer Vocal
• Secretario Ejecutivo de la Comisión Agraria Mixta del Estado de Tabasco.
• Subdelegado de Organización y Desarrollo Agrario de la Secretaría de la Reforma
Agraria en el Estado de Tabasco.
• Diputado Federal en la LVI Legislatura de la Cámara de Diputados del H. Congre-
so de La Unión. Delegado Agrario en Tabasco.
• Titular de Ciencias Sociales y Pedagogía en la Escuela Normal del Estado de
Tabasco. Director y Titular de la cátedra “Liderazgo” del Instituto Tecnológico de
Estudios Superiores del Municipio de Macuspana, Tabasco.
• Magistrado Numerario del Tribunal Unitario Agrario, Distrito Dos.
Autor de los libros: • “El Movimiento Campesino en Tabasco”.
• “La Función Social de la Centrales Campesinas”.
• “El Pensamiento Agrarista”.
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
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LA ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA AGRARIA Y LOS MECANISMOS
ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ*
SUMARIO: I. INTRODUCCIÓN, II. ANTECEDENTES, III. LAS INSTITUCIONES
AGRARIAS Y SU RELACIÓN CON LOS MASC, IV. VENTAJAS COMPETITIVAS
DE LOS MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONFLICTOS,
V. LOS ÓRGANOS DEL EJIDO Y SUS FUNCIONES, VII. PROPUESTAS,
VIII. CONCLUSIONES, IX. BIBLIOGRAFÍA Y ANEXOS.
I. INTRODUCCIÓN
V ivimos en un mundo globalizado en donde los sectores de la producción,
incluyendo el campo, se encuentran en una constante sinergización pro-
vocando tensiones y contradicciones que requieren soluciones definitivas y
permanentes. En esta área; el derecho agrario se transforma en el instrumento que
el Estado impulsa para brindar certeza jurídica a los ejidatarios, comuneros, pose-
sionarios, avecindados y pequeños propietarios en relación a la tenencia de la tierra.
Hoy por hoy, para lograr la paz en el agro es indispensable contar no sólo con juz-
gadores que apliquen estrictamente la técnica del derecho a los justiciables, sino
también; con quienes propongan nuevas formas de resolver los conflictos y darles
certeza jurídica a todos aquellos que buscan solucionar sus desavenencias, es por
ello que la conciliación, mediación, el arbitraje, la composición amigable,
el avenimiento, la transacción, el allanamiento y el desistimiento, se han
* Magistrado del Tribunal Unitario Agrario del distrito dos, abogado de profesión y maestro normalista,
autor de múltiples ensayos relacionados con el derecho agrario y energético.
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convertido en mecanismos alternativos para resolver controversias de una manera,
pronta, expedita, congruente y eficaz, pues éstas tienen como objeto que los inter-
vinientes, además de que lleguen a acuerdos, donde no haya vencidos ni vencedo-
res, resulten ganadores evitando de esta manera el rompimiento del tejido social o
contribuyendo a repararlo y por su celeridad ahorrar tiempo y recursos.
II. ANTECEDENTES
Los mecanismos alternativos de solución de controversias, han acompañado al
hombre a lo largo de su historia, así podemos notar que de acuerdo a diversas
corrientes de pensamiento como el cristianismo se afirma que Jesucristo, fue un
mediador entre Dios y los hombres, así como Mahoma entre los hombres y Alá en
el Islam. También podemos decir de Instituciones como la Iglesia, que en el Renaci-
miento medió en la sociedad occidental, en las disputas familiares, casos penales y
diplomáticos; incluso en el caso del descubrimiento de América “EL TRATADO DE
TORDESILLAS” entre España y Portugal fue un proceso de mediación, en virtud del
cual se estableció un reparto de las zonas de navegación y conquista del océano
Atlántico y del nuevo mundo, mediante una línea situada 370 leguas al oeste de
las Islas de Cabo Verde, a fin de evitar conflictos de intereses entre la Monarquía
Hispánica y el Reino de Portugal y en donde ambos países se vieron favorecidos
pues a España le correspondió una parte y a Portugal la otra, bajo los auspicios de
la Santa Sede. ([Link] 2017).
En cuanto a la cultura, la mediación no es exclusiva de los pueblos occidentales,
existen registros de su práctica en Oriente en donde la religión y la filosofía daban
suma importancia al consenso social, a la persuasión moral y a la obtención de
equilibrio y armonía en las relaciones humanas.
En América Latina, África y varios países de otros continentes también se tienen
informes de resolución de sus diferencias mediante la mediación como método
alterno de solución de conflictos. (Francisco Gorjon - Jorge Pesqueira, 2015).
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En nuestro país, tenemos antecedentes importantes en relación a los mecanismos
alternativos de solución de controversias desde el año 1812, en donde el artículo
282 de la Constitución de Cádiz dice “El alcalde de cada pueblo ejercerá el oficio
de conciliador…..”, esto nos indica que ya se le daba a la autoridad municipal el
carácter de resolutor de conflictos mediante este mecanismo alternativo; estable-
ciendo el proceso en el artículo 283 al decir: “El alcalde con dos hombres buenos,
nombrados uno por cada parte, oirá al demandante y al demandado, se enterará de
las razones en que respectivamente apoyen su intención, y tomará oído el dictamen
de los dos asociados, la providencia que les parezca propia para el fin de terminar el
litigio sin más progreso, como se terminará; en efecto, si las partes se aquietan con
esta decisión extrajudicial”. (Cádiz, 2017) Observamos la figura de apoyo del man-
datario municipal, al nombrar estos “hombres buenos” o como diríamos actualmen-
te, conciliadores a fin de previo escucha de sus demandas o intereses comunes,
lograr acuerdos entre los intervinientes.
Así mismo; ya en esta Constitución se establecía como requisito de procedibilidad
el que las partes agotaran la conciliación en primera instancia, esto según lo dispo-
nía el artículo 284 al establecer “…Sin hacer constar que se ha intentado el medio
de la conciliación, no se entablará pleito alguno”. (Cádiz, 2017)
Al promulgarse la llamada Constitución Federal de los Estados Unidos Mexica-
nos de 1824, (Unión, 2017) incorporó en la sección séptima perteneciente a
las “Reglas generales a que se sujetará en todos los estados y territorios de la
federación la administración de justicia” en su artículo 155 que “No se podrá
entablar pleito alguno en lo civil ni en lo criminal, sobre injurias, sin hacer
constar haberse intentado legalmente el medio de la CONCILIACIÓN”. Ve-
mos nuevamente la intención del Constituyente de 1824, de impulsar en primera
instancia los mecanismos alternativos de solución de controversias, antes que
cualquier demanda del orden civil o criminal, lo que nos lleva a considerar la im-
portancia que se le otorgaban a los MASC (Mecanismos Alternativos de Solución
de Controversias) y en especial a la conciliación como mecanismo de procuración
de justicia.
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EN LA CONSTITUCIÓN FEDERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS
DE 1857, TÍTULO V, “De los Estados de la Federación” en su artículo 110 esta-
blece; “Los estados pueden arreglar entre sí por convenios amistosos sus
respectivos límites, pero no se llevarán a efecto estos arreglos sin la apro-
bación del Congreso de la Unión.” (Mexicanos C. F., 2017).
Actualmente nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos me-
diante la reforma de junio de 2008, en su artículo 17 establece “Las leyes preve-
rán mecanismos alternativos para la solución de controversias”. (Mexicanos C.
P., 2017); Esta reforma constitucional transforma los escenarios jurisdiccionales,
pues es el ciudadano quien tendrá la potestad en el libre ejercicio de su derecho a
la elección de acceso a la justicia, quien podrá resolver sus conflictos por el medio
que le resulte más conveniente.
Así mismo, la reforma constitucional en esta materia, de 15 de septiembre de 2017,
se establece “Siempre que no se afecte la igualdad entre las partes, el debi-
do proceso u otros derechos en los juicios o procedimientos seguidos en
forma de juicio, las autoridades deberán privilegiar la solución del conflicto
sobre los formalismos procedimentales”. Esto es un paso muy importante para
el justiciable, así como para el juzgador; el primero porque tiene acceso a la justicia
en base a mecanismos alternativos de solución de controversias y el segundo tiene
la obligación de primar dichos mecanismos, lo cual nos parece que es un avance
muy importante para que como sociedad exploremos diferentes formas de abordar
el conflicto, pero siempre buscando la certeza jurídica que nos brindan los mismos.
Recordemos que ya en el 2013, la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió
una tesis aislada en donde equipara los mecanismos alternativos de solución de
controversias con el acceso a la jurisdicción del estado.
Época: Décima Época
Registro: 2004630
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tipo de Tesis: Aislada
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LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro XXV, Octubre de 2013, Tomo 3
Materia(s): Constitucional
Tesis: III.2o.C.6 K (10a.)
Página: 1723
ACCESO A LOS MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTROVER-
SIAS, COMO DERECHO HUMANO. GOZA DE LA MISMA DIGNIDAD QUE EL AC-
CESO A LA JURISDICCIÓN DEL ESTADO.
Los artículos 17, segundo párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, reconocen a favor de los gobernados el
acceso efectivo a la jurisdicción del Estado, que será encomendada a tribunales que
estarán expeditos para impartir justicia, emitiendo sus resoluciones de manera pronta,
completa e imparcial; en ese sentido, la Constitución Federal en el citado artículo 17,
cuarto párrafo, va más allá y además de garantizar el acceso a los tribunales previa-
mente establecidos, reconoce, como derecho humano, la posibilidad de que los con-
flictos también se puedan resolver mediante los mecanismos alternativos de solución
de controversias, siempre y cuando estén previstos por la ley. Ahora bien, en cuanto a
los mecanismos alternativos de solución de controversias, se rescata la idea de que
son las partes las dueñas de su propio problema (litigio) y, por tanto, ellas son quienes
deben decidir la forma de resolverlo, por lo que pueden optar por un catálogo amplio de
posibilidades, en las que el proceso es una más. Los medios alternativos consisten en
diversos procedimientos mediante los cuales las personas puedan resolver sus contro-
versias, sin necesidad de una intervención jurisdiccional, y consisten en la negociación
(autocomposición), mediación, conciliación y el arbitraje (heterocomposición). En ese
sentido, entre las consideraciones expresadas en la exposición de motivos de la refor-
ma constitucional al mencionado artículo 17, de dieciocho de junio de dos mil ocho,
se estableció que los mecanismos alternativos de solución de controversias “son una
garantía de la población para el acceso a una justicia pronta y expedita ..., permitirán,
en primer lugar, cambiar al paradigma de la justicia restaurativa, propiciarán una parti-
cipación más activa de la población para encontrar otras formas de relacionarse entre
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
sí, donde se privilegie la responsabilidad personal, el respeto al otro y la utilización de la
negociación y la comunicación para el desarrollo colectivo”; ante tal contexto normativo,
debe concluirse que tanto la tutela judicial como los mecanismos alternos de solución
de controversias, se establecen en un mismo plano constitucional y con la misma dig-
nidad y tienen como objeto, idéntica finalidad, que es, resolver los diferendos entre los
sujetos que se encuentren bajo el imperio de la ley en el Estado Mexicano.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL TERCER CIRCUITO.
Amparo en revisión 278/2012. Alfonso Ponce Rodríguez y otros. 13 de septiembre de
2012. Unanimidad de votos. Ponente: Gerardo Domínguez. Secretario: Enrique Gómez
Mendoza.
En materia agraria, los MASC y específicamente la conciliación data desde la Ley
Federal de la Reforma Agraria de 16 de abril de 1971, donde se establecía en el
TÍTULO SÉPTIMO relativo a “LOS CONFLICTOS INTERNOS DE LOS EJIDOS
Y COMUNIDADES” el capítulo primero expresamente “DE LA CONCILIACIÓN”,
manifestando en sus artículos del 434 al 437 el procedimiento para llevar a cabo
este proceso y en el artículo 436 contempla expresamente: “EN EL MISMO ACTO
EL COMISARIADO PROPONDRÁ UNA SOLUCIÓN A LAS PARTES, PROCU-
RANDO SU AVENIMIENTO….” (Agraria P., 2017) ya introduciendo esta expresión
como una vía de solución de conflictos, de tenencia de la tierra entre los hombres
del campo. ASÍ MISMO, EN EL CAPÍTULO SEGUNDO “PROCEDIMIENTOS
EN LOS CONFLICTOS POR BIENES COMUNALES” (Agraria P., 2017), se ma-
nifiesta:
Artículo 370 “La delegación agraria correspondiente, con la demanda o con el ofi-
cio… abrirá el expediente respectivo y notificará a las partes que se les concede un
término de 10 días para que nombren un representante propietario y uno suplente,
que presenten los títulos, documentos y toda clase de informaciones y pruebas que
estimen conducentes y celebren convenios en caso necesario”. En el contexto de
este artículo se establece la facultad implícita que se le otorga a los funcionarios
de la delegación agraria para que se constituyan como conciliadores y arriben a
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convenios con las partes dentro del proceso judicial previamente instaurado; por
lo que estos tipos de conciliación judicial son importantes pues en cualquier eta-
pa del procedimiento se puede llevar a cabo un proceso alterno de resolución de
controversias.
En el artículo 453 se dice: “Para modificar o rectificar las inscripciones por error
material o de concepto, se requerirá la resolución presidencial que así lo ordene, o
convenio expreso de las partes interesadas”. Este es una negociación que se realiza
entre las partes y en el que el conciliador o amigable componedor interfiere para
lograr el citado convenio expreso de las partes interesadas, por lo que vemos en
el devenir histórico de nuestra sociedad agraria que siempre se ha buscado lograr
acuerdos antes de presentar sus demandas en los Tribunales Agrarios y de esta
manera lograr la pacificación en el sector ejidal.
Actualmente la Ley Agraria de 1992 en su artículo 185 fracción VI, dispone que
“EN CUALQUIER ESTADO DE LA AUDIENCIA Y EN TODO CASO, ANTES DE
PRONUNCIAR EL FALLO, EL TRIBUNAL EXHORTARÁ A LAS PARTES A UNA
COMPOSICIÓN AMIGABLE, SI SE LOGRARA LA AVENIENCIA SE DARÁ POR
TERMINADO EL JUICIO Y SE SUSCRIBIRÁ EL CONVENIO RESPECTIVO, EL
CUAL DEBERÁ CUMPLIR CON LOS PRINCIPIOS DE EXHAUSTIVIDAD, CON-
GRUENCIA Y EQUIDAD, EL QUE UNA VEZ CALIFICADO Y, EN SU CASO,
APROBADO POR EL TRIBUNAL, TENDRÁ EL CARÁCTER DE SENTENCIA…”
(Agraria L., 2017). Esta fracción resulta por demás utilizada por los administrado-
res de justicia agraria, pues resuelve el conflicto a corto plazo y con menor costo,
actuando bajo los principios de imparcialidad y justicia; así como brindándole a las
partes certeza jurídica bajo el principio de legalidad.
Dieciséis años después de expedida la ley agraria, la Carta Magna que rige los
destinos de México, fue modificada en su artículo 17, expresamente en julio de
2008; en la que se comprometió a la federación, a las Entidades Federativas y al
Distrito Federal hoy Ciudad de México, a la democratización del acceso a la jus-
ticia, y a partir de ese momento, el Estado Mexicano, se dio a la tarea de regular
la instrumentación y la aplicación de los mecanismos alternativos de solución de
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
conflictos en sus legislaciones tanto nacionales como estatales, al establecer en el
párrafo cuarto del mencionado artículo, entre otras cosas que: “Las leyes preverán
mecanismos alternativos de solución de controversias”. (Mexicanos C. P., 2017)
Al establecer el nuevo paradigma jurídico de Derechos Humanos como valor
sustancial a proteger, a consecuencia de la reforma del artículo 1 de la Constitu-
ción de junio del 2011, aunado a la reforma publicada en el DOF el 27 de marzo
de 2017 de la fracción VI del artículo 185 de la Ley Agraria, el cual dispone que
deberá cumplir con los principios de exhaustividad, congruencia y equidad,
los cuales tal como lo señala el dictamen de las comisiones unidas de reforma
agraria y de estudios legislativos de Marzo de 2017; “se busca “garantizar un
mejoramiento tangible en la procuración de justicia mediante mecanismos al-
ternos de solución de conflictos” y se pretende brindar carácter de sentencia
ejecutoriada, (República, 2017) sentando las bases para el justo ejercicio del
Derecho Agrario, otorgando y garantizando certeza jurídica a las partes conten-
dientes en la Litis.
III. LAS INSTITUCIONES AGRARIAS Y SU RELACIÓN CON LOS MASC
En 1992, en la decimocuarta reforma que sufrió el Artículo 27 constitucional; se
estableció una nueva cultura e institucionalidad agraria, se analizó y concluyó con la
necesidad de crear órganos de administración y procuración de justicia agraria que
estuvieran a la altura de la nueva realidad y, por ende, también de las necesidades
de los hombres y mujeres del campo.
Se sustentó en la fracción XIX de dicho artículo, que dice: “Para la administra-
ción de justicia agraria, la ley instituirá Tribunales dotados de autonomía y plena
jurisdicción…..La ley establecerá un órgano para la procuración de justicia agraria”;
(Mexicanos C. P., 2017) dando vida a los Tribunales Agrarios en México y a su vez
creando la Procuraduría Agraria, como instancia de apoyo para la solución de la
problemática de los sujetos agrarios.
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Es importante destacar, que la Ley Agraria desde 1992 ha considerado a los
MASC como una vía idónea para resolver conflictos del orden agrario, tenien-
do como principio fundamental de dicho proceso el acuerdo de voluntades; por
esta razón, a la Procuraduría Agraria, como órgano de procuración de justicia se
le estableció dentro de sus facultades el procedimiento de la CONCILIACIÓN,
decretando lo conducente en los artículos 136, fracción III de la Ley Agraria y
5°, fracción IV y 42 del Reglamento Interior de la Procuraduría Agraria que dice:
(Agraria L., 2017).
Artículo 136. Son atribuciones de la Procuraduría Agraria las siguientes: […]
III. Promover y procurar la conciliación de intereses entre las personas a que
se refiere el artículo anterior, en casos controvertidos que se relacionen con la
normatividad agraria.
Reglamento interior de la Procuraduría Agraria;
Artículo 5°. Para el logro de sus objetivos, la Procuraduría tendrá las siguientes
facultades: […]
IV. Promover y procurar la conciliación de intereses de los sujetos agrarios, en las
materias reguladas por la ley, como vía preferente para la solución de los conflictos.
Artículo 42. La conciliación constituye la vía preferente para resolver los
conflictos sobre derechos agrarios que le son planteados a la Procuraduría
Agraria, y que no se trate de asuntos que por su naturaleza deba acordarlos la
asamblea de los núcleos de población agrarios.
Aspecto importante reviste lo previsto por el artículo 185, fracción VI de la Ley
Agraria que dispone que “en cualquier estado de la audiencia y en todo caso antes
de pronunciar el fallo, el tribunal exhortará a las partes a una composición amigable.
Si se lograra la avenencia se dará por terminado el juicio y se suscribirá el convenio
respectivo, el cual deberá cumplir con los principios de exhaustividad, congruen-
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
cia y equidad el que una vez calificado y, en su caso, aprobado por el tribunal, tendrá
el carácter de sentencia ejecutoriada…”
La voluntad de las partes expresada en el convenio, se debe plasmar dentro de un
marco jurídico y de justicia, respecto a la demanda y la reconvención, en su caso, y
el Tribunal debe estar atento a ello en su calificación, para su aprobación o no, y por
otra parte se les da a las partes que conciliaron, la certeza jurídica de la sentencia
ejecutoriada, es decir, la garantía de que al ser aprobado y sancionado legalmente
dicho convenio debe ser cumplido por ellas en todo tiempo y lugar y en caso de que
no sea así, el Tribunal se obliga a proveer a la eficaz e inmediata ejecución de sus
sentencias a través de los medios coactivos de los que dispone. Y así se pronuncia
la fracción XIII del artículo 18 de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios
(Agrarios, 2017) que dice:
Art. 18. Los Tribunales Unitarios conocerán…
XIII.- De la ejecución de los convenios a que se refiere la fracción VI del Artículo
185 de la Ley Agraria, así como de la ejecución de laudos arbitrales en materia
agraria…
La legislación agraria prevé la figura del avenimiento en la ejecución de la sentencia.
Es decir, en el régimen procesal agrario la ejecución se rige por lo que establece el
artículo 191 de la Ley Agraria, “Los tribunales están obligados a proveer la eficaz e
inmediata ejecución de sus sentencias y a ese efecto podrá dictar todas las medidas
necesarias, incluidas las de apremio, en la forma y término que, a su juicio fueren
procedentes, sin contravenir las siguientes:
I. Si al pronunciarse la sentencia estuvieren presentes ambas partes, el Tribunal las
interrogará acerca de la forma que cada una proponga para la ejecución y procurará
que lleguen a un avenimiento a este respecto…” (Agraria L., 2017)
Es decir, el tribunal una vez que ha dictado su sentencia durante la audiencia en
que les notifica la misma, deberá procurar el “avenimiento” entre las partes para
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llevar a cabo su ejecución, en la inteligencia de que lo convenido entre las partes en
esta etapa, de manera alguna debe variar los términos de dicha sentencia, sino que
el objetivo es facilitar y ahorrar tiempo para cumplir y hacer cumplir con lo ordenado
por la resolución.
Mención especial merece destacar, que la referida fracción VI del artículo 185
de la Ley Agraria que determina “en cualquier estado de la audiencia y en todo
caso antes de pronunciar el fallo…” se deberá producir exhortación a la amigable
composición. Y se precisa que “se deberá” porque como se ha dicho con ante-
lación, existe obligación de los Tribunales Agrarios para exhortar a las partes a la
conciliación, pero lo que se pretende destacar ahora es el momento en que ha de
producirse dicha exhortación, la cual, por su naturaleza, puede tener lugar:
a) antes de que dé inicio el procedimiento
b) durante el procedimiento.
c) una vez concluido el procedimiento.
En materia agraria, la primera hipótesis se produce, no ante los Tribunales Agra-
rios, sino ante la Procuraduría Agraria, quien tiene las funciones de conciliador y
de árbitro, reguladas por su Reglamento Interno en los artículos 42 al 45 y con-
cretamente, por lo que hace a la CONCILIACIÓN en el artículo 44, y la FUNCIÓN
ARBITRAL que es otro mecanismo de solución de conflictos en los artículos 46 a
54, no obstante que esta función no viene contemplada dentro de las atribuciones
que el artículo 136 de la Ley Agraria otorga a la Procuraduría Agraria, los Tribu-
nales Agrarios son competentes para sancionar los convenios o laudos arbitrales
celebrados, siempre y cuando se encuentren apegados a derecho (fracción XIII del
artículo 18 de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios).
La segunda hipótesis, se cumple debido a que es obligación del magistrado pro-
piciar la AMIGABLE COMPOSICIÓN en todo momento del proceso y por último
la tercera hipótesis una vez concluido el procedimiento y dictada la sentencia, la
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
fracción I del artículo 191 de la Ley Agraria, refiere a que el Tribunal procure que
las partes lleguen a un AVENIMIENTO acerca de la forma que cada una proponga
para la ejecución de la resolución, lo que no significa que arriben a un acuerdo en
relación con las acciones y excepciones deducidas en el juicio agrario.
IV. VENTAJAS COMPETITIVAS DE LOS MECANISMOS ALTERNATIVOS
DE SOLUCIÓN DE CONFLICTOS
Los mecanismos alternativos de solución de conflictos entre los justiciables del
campo tienen las ventajas siguientes:
a. Constituye una herramienta que permite a las partes en litigio encontrar
soluciones basadas en el principio ganar - ganar, imposible de mate-
rializar ante el juicio concluido, ya que la solución en el proceso es un
acto mediante el cual el juzgador otorga la razón jurídica de manera
unilateral.
b. La presencia y labor del mediador no restringe ni limita la iniciativa de las
partes para lograr por sí mismas la solución directa de la controversia.
c. Se trata de un mecanismo predominantemente oral que en su gran ma-
yoría no requiere de la presencia de documentos base de la acción o
diversas pruebas para confirmar su dicho, sino la voluntad de las partes.
d. Ofrecen a las partes garantías de imparcialidad, independencia, confiden-
cialidad, credibilidad, legitimidad, exhaustividad, congruencia y equidad.
e. Estimula sentimientos colectivos de justicia.
f. Potencializa la argumentación y el discurso entre las partes.
g. Desestimula la imposición de la fuerza y la violencia.
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h. Satisface a las partes cuando llegan a un acuerdo.
i. No existen vencedores ni vencidos porque no nace la sensación de victo-
ria o derrota.
j. La humanización del proceso y la conciliación judicial constituyen instru-
mentos para mantener la paz social.
k. Los acuerdos adquieren valor de sentencia ejecutoriada, en consecuencia
tiene certeza jurídica.
l. Sus efectos se cumplen con mayor disposición en relación a las senten-
cias coercitivas.
m. Evita el rompimiento del tejido social o contribuye a repararlo.
n. La celeridad contribuye a ahorrar tiempo y dinero.
o. Es una manifestación concreta de la justicia pronta y expedita.
No se soslaya que los impartidores de justicia agraria deben ser promotores de
la paz e impulsores de la amigable composición, con profundos conocimientos
del derecho agrario y de los Mecanismos Alternativos de Soluciones de Contro-
versias.
Sin embargo, es de todos conocido que los abogados tradicionales son los más
pesimistas respecto a lograr soluciones a través de estos medios, esta actitud se
explica en razón de la pérdida del protagonismo del abogado porque ha sido for-
jado en la cultura del litigio y el enfrentamiento, pero también porque los sistemas
están concebidos para los procesos largos donde los honorarios se calculan en
función del tiempo y las etapas procesales cumplidas.
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REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
V. LOS ÓRGANOS DEL EJIDO Y SUS FUNCIONES
La legislación agraria mexicana, desde 1934 hasta 1992, daba la categoría de au-
toridades internas a los comisariados ejidales y consejo de vigilancia, quienes eje-
cutaban los acuerdos de la Asamblea General; así como las disposiciones legales y
administrativas de contenido agrario y representaban al grupo ejidal o comunal en
todos los actos de su esfera. (Garza, 2016).
La vigente Ley Agraria, modificó la naturaleza de la organización interna del ejido,
al dejar de concebir al comisariado y al consejo de vigilancia como autoridades
internas y los convirtió en órganos de representación y gestión.
De acuerdo a los artículos 32, 33, 99 fracción II y 107 de la Ley Agraria, el Comisa-
riado Ejidal o de Bienes Comunales es el encargado de la ejecución de los acuer-
dos de la Asamblea; de la representación, de la administración de los bienes co-
munes y de la gestión administrativa del ejido o la comunidad, con las facultades
de un apoderado general para actos de administración, pleitos y cobranzas; de
procurar el respeto a los derechos de los ejidatarios, de convocar a la Asamblea;
de dar cuenta a la Asamblea de las labores efectuadas y del movimiento de
fondos e informar sobre los trabajos de aprovechamiento de las tierras de uso
común y del estado en que se encuentran, y las que disponga el Reglamento
Interno o el Estatuto Comunal.
El Consejo de Vigilancia de conformidad con el artículo 36 de la Ley Agraria, es
el órgano encargado de vigilar que los actos del Comisariado se ajusten a
lo dispuesto por la Ley y por el Reglamento Interno o la Asamblea, revisar
las cuentas y operaciones del Comisariado y dar a conocer a la Asamblea
las irregularidades que detecte, convocar a Asamblea cuando no lo haga el
Comisariado y las que disponga el Reglamento Interno.
40 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
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VII. PROPUESTAS
En la primera mitad del siglo XX el mayor porcentaje de mexicanos vivía en el cam-
po, en la actualidad la situación es distinta, pues la población rural va en descenso
ante la creciente migración urbana. Y ante esta nueva tendencia se ha priorizado
el desarrollo de las ciudades, trayendo como consecuencia el continuo proceso
migratorio que abandonan las áreas rurales para encontrar trabajo en los centros
urbanos o en otros estados e incluso en otros países, específicamente el país ve-
cino del norte.
Es importante mencionar, que las distancias existentes entre los núcleos agrarios
y las instituciones de administración o procuración de justicia suelen ser muy gran-
des, lo que los desestimula a acudir a éstas, por lo que muchos conflictos ejidales
son resueltos mediante la vía de usos y costumbres de manera verbal, sin exigibili-
dad, y cuando alguna de las partes se inconforma, todo lo acordado no se cumple.
Esto, aunado a la migración de los ejidatarios y la inasistencia de los mismos a las
asambleas, provoca que no se cumpla el quórum para tomar acuerdos válidos y que
los conflictos se agudicen. Y, es esa, la razón por la que se propone la modificación
al artículo 33 y 36 de la Ley Agraria, de las Facultades del Comisariado Ejidal, a
fin de que el organismo de representación ejidal adquiera nuevamente, tal como lo
establecía la Ley Federal de Reforma Agraria, la capacidad de CONCILIACIÓN en
las controversias inter ejidales y ante la negativa de imposibilidad del Consejo de
Vigilancia, se propone:
PRIMERO.- La modificación del artículo 33 de la Ley Agraria para quedar como
sigue:
Artículo 33.- “Son facultades y obligaciones del Comisariado:
I. …….
II. Que se respeten estrictamente los derechos de los ejidatarios; e “Inte-
venir como CONCILIADOR de los asuntos al interior del ejido”.
III. …….
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 41
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
IV. …….
V.…….
Por otro lado, cuando los intervinientes no acudan ante el Comisariado Ejidal se
plantea que el Presidente del Consejo de Vigilancia tenga facultades a su vez de
llevar a cabo procesos de mediación para lo que se propone:
SEGUNDO.- La modificación del artículo 36 de la Ley agraria, para quedar como
sigue… ” Son facultades y obligaciones del Consejo de Vigilancia:
I.
II.
III.
IV. “Intervenir como mediador de los asuntos inter ejidales”,
V. Los demás que señalen la ley y el reglamento interno del ejido.
Existe la tendencia internacional que pugna por introducir los Mecanismos Alter-
nativos de Solución de Controversias al interior de los sistemas de justicia, por tal
motivo se propone:
TERCERO.- LA CREACIÓN EN EL TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO DEL INS-
TITUTO DE MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTRO-
VERSIAS AGRARIAS (IMASCA) EN EL SENO DEL CENTRO DE ESTUDIOS
DE JUSTICIA AGRARIA (CEJA) con el propósito de estudiar, analizar e identificar
de una forma precisa cuáles son los problemas y cuáles son los casos que podrían
ser resueltos a través de la utilización de los Mecanismos Alternativos de Solución
de Controversias en los Tribunales Unitarios Agrarios del País, evaluando la efica-
cia y eficiencia de los costos de los distintos Mecanismos Alternativos de Solución
de Conflictos.
Ante la situación de sobrecarga de litigios tramitados en los Tribunales Unitarios
Agrarios se propone:
42 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
CUARTO.- QUE SE INSTITUYA EL ÁREA DE MECANISMOS ALTERNATIVOS
DE SOLUCION DE CONFLICTOS EN LOS TRIBUNALES UNITARIOS AGRA-
RIOS y que su operación recaiga en un coadyuvante del magistrado, encargándo-
se de realizar la etapa intraprocesal de la conciliación.
VIII. CONCLUSIONES
En aras de acercar la justicia alternativa a las comunidades y a los ejidos se pro-
pone que el resolutor de conflictos agrarios sean los órganos de representación
ejidal que ellos decidan, el comisariado ejidal y el consejo de vigilancia, en
su carácter de representante y administrador del grupo agrario, el primero; y de
representante electo en asamblea, el segundo; así como también la creación de
un órgano de análisis y reflexión en el seno del Tribunal Superior Agrario respecto
a los MASC y en los Tribunales Unitarios Agrarios, que éstos se reflejen a través
de personal de apoyo a fin de encargarse de integrar la etapa intraprocesal de la
conciliación.
La nueva ruralidad exige que para el advenimiento de una nueva sociedad, es ne-
cesario un cambio de cultura basado en el respeto, la tolerancia, la capacidad de
escuchar y comprender, la posibilidad de razonar sobre fórmulas conciliatorias, un
trato humano e igualitario para los justiciables con el propósito de lograr acuerdos
y satisfacer los intereses de ambas partes a fin de impulsar la justicia al campo de
México.
Para tal efecto se requiere; juzgadores dueños de una sensibilidad social, capaces
de escuchar con atención y sentido humano los planteamientos de los ciudadanos,
observar con atención todas sus probanzas y su argumentación porque sólo a tra-
vés de esa inmediatez se puede acercar al justiciable a la consecución de solucio-
nes prácticas y razonables.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 43
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
BIBLIOGRAFÍA Y ANEXOS
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LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
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Paginas/autores/gallardo%20zu%F1iga%20ruben%20la%20procuracion%20
de%[Link]: [Link]
gallardo%20zu%F1iga%20ruben%20la%20procuracion%20de%[Link]
ANEXOS
AUTOCOMPOSICIÓN, MEDIACIÓN, AVENIMIENTO,
CONCILIACIÓN, ALLANAMIENTO Y TRANSACCIÓN
AUTOCOMPOSICIÓN: La Autocomposición se puede definir como aquella forma
por medio de la cual se da solución a los conflictos que pueden generarse entre
los individuos de una sociedad, y que consiste en un acuerdo que fijan las partes
involucradas.
Esta manera de dar solución a los problemas entre personas se caracteriza por el
hecho que en ella no existe una utilización de la fuerza. Se busca llegar a un “acuer-
do” entre las partes involucradas en el conflicto. De hecho el Estado interviene pro-
piciando o fiscalizando la autocomposición o acuerdo en caso de conflicto en los
casos donde están involucradas partes que no están en igualdad de condiciones, o
en que existen intereses superiores que resguardar.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 45
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Ahora bien, es preciso mencionar que dentro de este medio extraprocesal deno-
minada “Autocomposición”, es posible encontrar diversos tipos de manifestación
de la misma. Dentro de ella se encuentran: la Composición Amigable, el Aveni-
miento, la Conciliación, la Transacción, el Desistimiento y el Allanamiento; las
cuatro primeras con bilaterales y las dos últimas unilaterales.
COMPOSICIÓN AMIGABLE: Es un mecanismo alternativo de solución de conflic-
tos, por medio del cual, delegan a un tercero, denominado amigable componedor
la decisión de un conflicto basado en un conocimiento especializado sobre una
controversia contractual o no contractual de libre disposición, que sin la formalidad
de un juicio o arbitraje, determine la solución a un conflicto, en equidad o en con-
ciencia.
MEDIACIÓN: La mediación es un método alternativo de resolver conflictos, la
cual tiene como finalidad intrínseca arribar a la solución integral de un conflicto
entre partes, evitando de este modo, llegar a la instancia judicial, por ello se le ha
denominado también etapa “previa”. Los principios rectores que guían e instrumen-
tan la etapa de mediación son: la confidencialidad, la oralidad entre las partes,
la plena comunicación entre las mismas, la imparcialidad del mediador intervi-
niente y la neutralidad del mismo frente a la materia traída a cuestión.
AVENIMIENTO: La palabra avenimiento proviene del verbo avenir que proviene del
latín “ADVENIRE” con el significado de reconciliación o concordancia entre partes
con intereses. “Este es el auténtico sentido de la solución alternativa de Conflic-
tos”. No se trata de la privatización ni de la desjudicialización del derecho sino de
la humanización procesal a través de los sistemas organizados de justicia. Es la
búsqueda de soluciones antes y durante el proceso para evitar la confrontación y
la litigiosidad, a través de las vías judiciales o parajudiciales.
CONCILIACIÓN: El vocablo conciliación proviene del latín conciliatio, tionis que
significa acción y efecto de conciliar, concretar un acuerdo, avenencia entre las
partes en un acto, conciliar los intereses en litigio.
46 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
Por tanto, conciliar conforme a su acepción etimológica, significa coincidir, llegar a
un acuerdo.
La doctrina define a la conciliación como “un acuerdo al que llegan las partes en
un proceso, cuando existe controversia sobre la aplicación o interpretación de sus
derechos, que permite que resulte innecesario dicho proceso. Es, asimismo, el acto
por el cual las partes encuentran una solución a sus diferencias y la actividad que
sirve para ayudar a los contendientes a encontrar el derecho que deba regular sus
relaciones jurídicas”.
De la definición anterior es de destacarse que la conciliación es un acuerdo en el
que las partes coinciden en dar por terminada una controversia y, como se verá más
adelante, dicha conciliación se puede presentar antes de plantear la controversia
ante un tribunal o autoridad, durante la tramitación del procedimiento o inclusive,
después de haber concluido el procedimiento.
LA TRANSACCIÓN o convenio entre las partes, es aquella en la que cada una
hace cierta renuncia a su derecho o pretendido derecho, a efecto de que consigan
entre ambos una solución convencional.
ALLANAMIENTO: Acto procesal del demandado por el que acepta las pretensio-
nes dirigidas contra él en una demanda.
DESISTIMIENTO: Conducta unilateral de la voluntad sin reticencia alguna, que
expresa lisa y llanamente el impetrante del juicio ante el órgano que lo conoce, a
fin de abandonar o retirarse de la contienda; con la salvedad, que si el demanda-
do ya fue emplazado a juicio debe manifestar su interés jurídico con respecto a
tal desistimiento caso contrario el Tribunal de plano declarará procedente dicho
desistimiento puntualizando si la conducta procesal del actor se refiere a la instan-
cia o a la acción; en consecuencia constituye un mecanismo auto compositivo de
conclusión del juicio.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 47
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Otro mecanismo de solución de conflictos heterocompositivo es el ARBITRAJE,
siendo éste, un mecanismo alternativo, por lo que las partes deciden someter a
este procedimiento todas o ciertas controversias que hayan surgido o puedan sur-
gir entre ellas, respecto de una determinada relación jurídica, contractual o no con-
tractual, en la cual interviene un tercero imparcial, denominado árbitro, que resuelva
la controversia, mediante la emisión de un laudo.
La Ley Agraria en su Artículo 185 fracción VI, dispone que “en cualquier estado
de la audiencia y en todo caso antes de pronunciar el fallo, el tribunal exhortará
a las partes a una composición amigable. Si se lograra la avenencia se dará por
terminado el juicio y se suscribirá el convenio respectivo, el cual deberá cumplir
con los principios de exhaustividad, congruencia y equidad el que una vez
calificado y, en su caso, aprobado por el tribunal, tendrá el carácter de sentencia
ejecutoriada…”
Novena Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo: VI, Diciembre de 1997
Tesis: III.2°a.34 a
Página: 654
AVENIMIENTO DE LAS PARTES EN EL JUICIO AGRARIO
Artículo 191, Fracción I y 185, Fracción VI, de la Ley Agraria. Diferencias: Aun
cuando las mencionadas fracciones de los aludidos artículos se refieren al aveni-
miento de las partes, contemplan hipótesis procesales diferentes, ya que la fracción I
del artículo 191 de la Ley Agraria se refiere a que el tribunal procurará que las partes
lleguen a una acuerdo acerca de la forma que cada una proponga para la ejecución
de la sentencia, y no a que lleguen a un avenimiento en relación con las acciones y
excepciones deducidas en el juicio agrario, pues, para estos efectos, la fracción VI
del artículo 185 de la misma ley es clara al determinar que en cualquier estado de
48 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
la audiencia, y en todo caso antes de pronunciar el fallo, el tribunal exhortará a las
partes a una composición amigable, y que en caso de avenencia se dará por termi-
nado el juicio y se suscribirá el convenio respectivo, el que una vez calificado y, en
su caso, aprobado por el tribunal, tendrá el carácter de sentencia.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL
TERCER CIRCUITO.
Amparo en revisión 253/97. Benjamín Pérez López. 30 de octubre de 1997. Una-
nimidad de votos. Ponente: Enrique Rodríguez Olmedo. Secretaria: Emilia Horten-
cia Algaba Jácquez.
Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo
IV-julio, tesis 2ª./J.31/96, página 159, de rubro: “Agrario (Basurto, 2004). La ex-
hortación del Tribunal para que las partes lleguen a una posición amigable
del conflicto, no implica que deba formular una posición concreta de la
conciliación (artículo 185, fracción VI, de la Ley Agraria)”.
Octava Época
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Fuente: Seminario Judicial de la Federación
Tomo VII, Enero de 1991
Pág. 152
Que el Honorable Congreso de la Unión, se ha servido dirigirme el siguiente
DECRETO
“EL CONGRESO GENERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, DECRETA:
SE REFORMA LA FRACCIÓN VI DEL ARTÍCULO 185 DE LA LEY AGRARIA.
Artículo Único.- Se reforma la fracción VI del artículo 185 de la Ley Agraria, para
quedar como sigue:
Artículo 185.- ...
I. a V. ...
VI.- En cualquier estado de la audiencia y en todo caso antes de pronunciar el fa-
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 49
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
llo, el tribunal exhortará a las partes a una composición amigable. Si se lograra la
avenencia, se dará por terminado el juicio y se suscribirá el convenio respectivo, el
cual deberá cumplir con los principios de exhaustividad, congruencia y equidad,
el que una vez calificado y, en su caso, aprobado por el tribunal, tendrá el carácter
de sentencia ejecutoriada. En caso contrario, el tribunal oirá los alegatos de las
partes, para lo cual concederá el tiempo necesario a cada una y en seguida pronun-
ciará su fallo en presencia de ellas de una manera clara y sencilla.
Transitorio
Único.- El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en
el Diario Oficial de la Federación.
Ciudad de México, a 2 de febrero de 2017.- Dip. Edmundo Javier Bolaños Aguilar,
Presidente.- Sen. Pablo Escudero Morales, Presidente.- Dip. Isaura Ivanova Pool
Pech, Secretaria.- Sen. Itzel S. Ríos de la Mora, Secretaria.- Rúbricas.”
En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del Artículo 89 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, y para su debida publicación y observan-
cia, expido el presente Decreto en la Residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la
Ciudad de México, a veinticuatro de marzo de dos mil diecisiete.- Enrique Peña Nie-
to.- Rúbrica.- El Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.- Rúbrica.
COMISARIADO EJIDAL. CARECE DEL CARÁCTER DE AUTORIDAD AGRA-
RIA. El comisariado ejidal es el órgano de representación y ejecución de los acuer-
dos de asamblea de un ejido y tiene conferidas por la ley diversas facultades; sin
embargo, ello no significa que deba considerársele una autoridad agraria, pues su
carácter de órgano representativo y de ejecución son respecto del ejido y hacia su
interior, respectivamente, de manera que se trata de cuestiones entre particulares
sin imperio ni coerción. Lo anterior encuentra apoyo en la propia exposición de moti-
vos de la Ley Agraria presentada por el Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputa-
dos, que en la parte conducente señala que: “... En cuanto a la organización interna
del ejido, la asamblea, el comisariado y el consejo de vigilancia ya no se conciben
como autoridades en la iniciativa, sino como órganos de representación y ejecución;
sus funciones son transparentes y sus reglas de operación sencillas. Estos órganos
50 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. RAFAEL HERNÁNDEZ GÓMEZ
serán ahora protagonistas del cambio democrático, obligados en todo momento a
respetar la voluntad de sus mandantes. ...”; es decir, la propia exposición de motivos
de la Ley Agraria aclara enfáticamente que el comisariado ejidal no es una autoridad
agraria. Por otro lado, y de manera destacada, la actual Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en la ejecutoria relativa a la contradicción de tesis
48/97, publicada en la página cuatrocientos sesenta y tres del Tomo X, octubre de
mil novecientos noventa y nueve, de la Novena Época del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, sostuvo lo siguiente: “... si el acto de la autoridad agraria,
define o da certeza a una situación legal o administrativa, y en ejercicio de su potes-
tad, crea, reconoce, modifica o extingue algún derecho, en materia agraria, y dicha
autoridad puede imponerla y ejecutarla aun en contra de la voluntad de los goberna-
dos, ese acto es una resolución ...”; o sea que de acuerdo con el criterio de la Corte
para que un acto pueda reputarse proveniente de una autoridad agraria, además de
crear, reconocer, modificar o extinguir algún derecho, debe ser imponible y ejecuta-
ble aun en contra de la voluntad de los gobernados, lo que en el caso de los actos
del comisariado ejidal no acontece, pues no se advierte en la ley dispositivo alguno
que les otorgue esa facultad de imperio, sino únicamente, se insiste, de representa-
ción del ejido y ejecución de los acuerdos de asamblea.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL SEXTO
CIRCUITO. Amparo en revisión 51/2001. Gudelia Téllez Suárez. 29 de marzo de
2001. Unanimidad de votos. Ponente: Víctor Antonio Pescador Cano. Secretario:
Jorge Arturo Gamboa de la Peña. (Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2017)
COMISARIADO EJIDAL. CARECE DEL CARÁCTER DE AUTORIDAD AGRA-
RIA. El comisariado ejidal es el órgano de representación y ejecución de los acuer-
dos de asamblea de un ejido y tiene conferidas por la ley diversas facultades; sin
embargo, ello no significa que deba considerársele una autoridad agraria, pues su
carácter de órgano representativo y de ejecución son respecto del ejido y hacia su
interior, respectivamente, de manera que se trata de cuestiones entre particulares
sin imperio ni coerción. Lo anterior encuentra apoyo en la propia exposición de moti-
vos de la Ley Agraria presentada por el Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputa-
dos, que en la parte conducente señala que: “... En cuanto a la organización interna
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 51
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
del ejido, la asamblea, el comisariado y el consejo de vigilancia ya no se conciben
como autoridades en la iniciativa, sino como órganos de representación y ejecución;
sus funciones son transparentes y sus reglas de operación sencillas. Estos órganos
serán ahora protagonistas del cambio democrático, obligados en todo momento a
respetar la voluntad de sus mandantes. ...”; es decir, la propia exposición de motivos
de la Ley Agraria aclara enfáticamente que el comisariado ejidal no es una autoridad
agraria. Por otro lado, y de manera destacada, la actual Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en la ejecutoria relativa a la contradicción de tesis
48/97, publicada en la página cuatrocientos sesenta y tres del Tomo X, octubre de
mil novecientos noventa y nueve, de la Novena Época del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, sostuvo lo siguiente: “... si el acto de la autoridad agraria,
define o da certeza a una situación legal o administrativa, y en ejercicio de su potes-
tad, crea, reconoce, modifica o extingue algún derecho, en materia agraria, y dicha
autoridad puede imponerla y ejecutarla aun en contra de la voluntad de los goberna-
dos, ese acto es una resolución ...”; o sea que de acuerdo con el criterio de la Corte
para que un acto pueda reputarse proveniente de una autoridad agraria, además de
crear, reconocer, modificar o extinguir algún derecho, debe ser imponible y ejecuta-
ble aun en contra de la voluntad de los gobernados, lo que en el caso de los actos
del comisariado ejidal no acontece, pues no se advierte en la ley dispositivo alguno
que les otorgue esa facultad de imperio, sino únicamente, se insiste, de representa-
ción del ejido y ejecución de los acuerdos de asamblea.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL SEXTO
CIRCUITO. Amparo en revisión 51/2001. Gudelia Téllez Suárez. 29 de marzo de
2001. Unanimidad de votos. Ponente: Víctor Antonio Pescador Cano. Secretario:
Jorge Arturo Gamboa de la Peña. (Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2017)
52 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
JUZGADOS ESPECIALIZADOS EN LA LUCHA CONTRA
LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
53
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 53
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
54 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
Magistrada
SÍNTESIS CURRICULAR
Licenciada en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Maestría en Ciencias Jurídico Penales por la Universidad Cuauhtémoc.
Doctora en Derecho por el Instituto Internacional del Derecho y del Estado.
• Estudió la especialidad en Materia Agraria en la División de Educación Continua
de la Universidad Nacional Autónoma de México.
• Especialidad en Criminología en el Instituto de Formación Profesional de la Pro-
curaduría General de Justicia del Distrito Federal.
• Especialidad para la Carrera Judicial en el Instituto de Especialización Judicial
Suprema Corte de la Nación.
• Se ha desempeñado como Agente del Ministerio Publico en la Procuraduría Ge-
neral de Justicia del Distrito Federal, así como, Secretaria de Acuerdos en el Tri-
bunal Superior de Justicia del Distrito Federal. Ha ocupado cargos públicos como
Agente del Ministerio Público Federal, así como varios cargos de Subdelegada
General Estatal en la Procuraduría General de la Republica y Directora en la Fis-
calía Especial para la Atención de Delitos Electorales de la Procuraduría General
de la República.
• Ha sido Secretaria de Estudio y Cuenta, Secretario de Acuerdos y Magistrada de
Tribunales Unitarios Agrarios en nueve Distritos desde 1992.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 55
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Ha impartido cátedra sobre varias materias jurídicas en diversos centros de edu-
cación superior.
Actualmente se desempeña como Magistrada Titular en el Tribunal Unitario Agrario
Distrito 15.
56 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
JUZGADOS ESPECIALIZADOS EN LA LUCHA CONTRA
LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA*
D esde el año 2010 la Organización de Naciones Unidas (ONU), recomendó,
entre otras acciones, la creación de Tribunales especializados, así como
procedimientos judiciales especiales que garantizaran, tanto la tramitación
oportuna y eficiente de asuntos de violencia contra la mujer, como velar que el per-
sonal asignado a estos tribunales reciba información especializada, bajo el susten-
to de que las experiencias de las demandantes/supervenientes que con frecuencia
el personal de los tribunales ordinarios no presta atención suficiente a los asuntos
de género, o bien no comprende a profundidad las diversas leyes aplicables a los
asuntos de violencia contra la mujer, a los derechos humanos de las mujeres y que
tiene una carga excesiva de trabajo, lo que ocasiona demora.2
1. SITUACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER EN MÉXICO
En nuestro país, México, de los 46.54 millones de mujeres de 15 años, y más del
66.1%, (esto es 30.7 millones), han enfrentado violencia de cualquier tipo y de cual-
quier agresor alguna vez en su vida, ya sea por agresiones del esposo o pareja actual
* Magistrada del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 15, con sede en Guadalajara, Jalisco.
2
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales/División para el Adelanto de la Mujer, de las Nacio-
nes Unidas”, en Manual de legislación sobre violencia contra la mujer, Nueva York, 2010, pp. 20-1
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 57
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
o última pareja; o, por parte de algún agresor distinto a la pareja, en el trabajo, la
escuela, algún lugar público, por compañeros de la escuela o del trabajo, maestros,
autoridades o patrones, familiares, conocidos, o extraños; el número de mujeres ase-
sinadas durante 2016 es el más alto registrado en los últimos 27 años -1990 a
2016- por encima de los registrados en 2011 (2,693) y 2012 (2,764), que fueron
los años donde se presentaron la mayor cantidad de muertes por homicidio en el país
(217,213 en 2011 y 25,967 en 2012). Los resultados de la última encuesta levan-
tada por el INEGI,3 permiten determinar que prevalece la violencia contra las mujeres
de 15 años y más, por lo que es un problema de gran dimensión y práctica social
extendida en todo el país, puesto que 66 de cada 100 mujeres residentes en el país,
ha sufrido un acto de violencia de cualquier tipo, ya sea emocional, física, sexual, eco-
nómica, patrimonial o discriminación laboral, ejercida por diferentes agresores. Siendo
particularmente relevante la violencia sexual que han enfrentado las mujeres jóvenes
entre 18 y 29 años de edad, teniendo en cuenta que la mitad ha sido agredida sexual-
mente y las niñas de 15 a 17 años presentan niveles altos de violencia sexual, emo-
cional y física, pues a su corta edad ya han sido víctimas de abusos de diversa índole.
Las entidades federativas que durante 2016 registraron su tasa más alta de los
últimos 27 años fueron: Colima, Guerrero, Zacatecas, Morelos, Michoacán, Guana-
juato, Tabasco y Ciudad de México, de las cuales cinco se ubican en los niveles más
altos del país: Colima, Guerrero, Zacatecas, Morelos y Michoacán; mientras que
en el caso de las otras tres entidades federativas: Ciudad de México, Guanajuato
y Tabasco, si bien registraron las tasas más altas de su historia reciente, éstas se
ubican por debajo de la media nacional; habiendo aumentado la tasa de homicidios
de hombres y mujeres en 19 entidades: Baja California, Campeche, Colima, Chi-
huahua, Ciudad de México, Durando, Guanajuato, Guerrero, México, Michoacán de
Ocampo, Morelos, Muevo León, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamauli-
pas, Veracruz de Ignacio de la Llave y Zacatecas. Sin embargo, es de destacar que
los datos muestran que las mujeres son asesinadas con mayor violencia.4
3
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, [Link]
consulta 01-06-2018
4
Op. cit. Instituto Nacional de Estadística y Geografía pp. 15 a 18
58 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
2. ÓRGANOS JURISDICCIONALES ESPECIALIZADOS
EN VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
En Brasil, España, Uruguay, Venezuela, el Reino Unido y varios estados de la Unión
Americana, existen Tribunales especializados para asuntos de violencia contra la
mujer que han resultado efectivos en muchos casos, por haber brindado mayores
posibilidades al personal de los Tribunales para especializarse y ser más receptivos
a los asuntos de género relacionados con la violencia contra la mujer, mediante
procedimientos para acelerar las denuncias.5
En Puerto Rico,6 recientemente en Caguas, provincia de ese País Asociado, en
2015 se inauguró una sala especializada en casos de violencia, en cuya ceremo-
nia inaugural la Presidenta del Supremo Tribunal Liana Fiol Matta, en su mensaje
apuntó que las limitaciones presupuestarias no han puesto freno a los esfuerzos de
la Rama Judicial por mantener el acceso a la justicia y, específicamente, por darle
continuidad a los programas que contribuyen a lograr esa gran meta. Señaló que
“a nivel mundial la violencia doméstica constituye la primera causa de muerte entre
mujeres de 14 a 44 años….mata a más mujeres que el cáncer….”. En el caso de
Puerto Rico, indicó que el año pasado se expidieron 5,910 órdenes de protección
relacionadas a casos de violencia doméstica y que 19 mujeres fueron asesinadas a
manos de sus parejas o exparejas. Alertó sobre la urgencia de entender la violencia
doméstica como un problema que trasciende el ámbito familiar y convocó a ver
la violencia conyugal como un asunto público y castigable, a ser empáticos con la
víctima y a mirar el mundo a través de sus ojos, a detener la violencia doméstica,
a rechazar los estereotipos sobre la mujer que alimentan este mal y los retó a so-
meter ideas nuevas que revolucionen el examen de este problema y nos lleven a la
tan ansiada solución.
5
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales/División para el Adelanto de la Mujer de las Naciones
Unidas”, Op. Ct. pp. 20-1.
6
[Link]
ciade género-2025182, consulta 01-06-2018
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 59
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Con relación a España, el Doctor José Bonet Navarro, catedrático de la Universidad
de Valencia, apunta lo siguiente:7
Que en aquél país, mediante la Ley Orgánica de Medidas de Protección integral
de Violencia de Género (LOMPVG) entre otras, se ha optado por la especializa-
ción del órgano jurisdiccional con la creación de los denominados Juzgados de
Violencia sobre la Mujer, porque tales juzgados permiten, entre otras cosas, la es-
pecialización del órgano y la concentración de las materias del mismo, así como la
coordinación adecuada de las medidas penales y civiles necesarias para afrontar
la problemática que genera la violencia de género, como instrumento relevante en
la política de lucha contra esta intolerable violencia. Que a tales juzgados no les ha
precedido una reforma constitucional; mereciendo ser calificados como órganos
jurisdiccionales ordinarios, que están especializados en aquellos asuntos que gra-
vitan sobre la violencia de género; mismos que han recibido duras críticas, porque
se ha puesto en entredicho el automatismo con el que pretende atribuirse la
competencia, la aplicación de tipos agravados prescindiendo de la intencionalidad
y la consiguiente discriminación positiva comparados con otros problemas que
pueden tener importancia similar. Por ejemplo, quedarían fuera situaciones cer-
canas a la violencia de género, como donde existe relación paterno filiales, entre
hermanos, incluidas personas vulnerables como ancianos o discapacitados, que-
dando fuera también de la protección, las mujeres que por cambio de sexo hayan
adquirido la condición legal de hombre, así como parejas del mismo sexo aunque
se repitan los roles propios del machismo; sin embargo, la LOMPVG introduce un
complejo, cuantitativa y cualitativamente importante, de derechos a favor de vícti-
mas de violencia de género y a favor de “todas las mujeres víctimas de violencia
de género, con independencia de su origen, religión, o cualquier otra condición
o circunstancia personal o social” y, entre otros derechos, a la asistencia social
integral, a servicios sociales de atención, emergencia, apoyo y acogida, incluido el
7
”IGUALDAD DE GÉNERO”, Cuaderno 1.-Difusión de Investigaciones Temáticas. Tomo 2, Centro de
Estudios de Derecho Contemporáneo y Consultoría Integral CDC, 2017, ”Algunas consideraciones
sobre los juzgados de violencia sobre la mujer y su competencia en “España” Dr. José Bonet Navarro,
pp. 22-50 18
60 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
apoyo a la formación e inserción laboral, asistencia jurídica, derechos laborales y
prestaciones de la seguridad social, derechos económicos que incluyen: ayudas
sociales en determinados casos y “ayuda de pago único”, siendo consideradas
como “colectivos prioritarios en el acceso a viviendas protegidas y residencias pú-
blicas para mayores.
Por otra parte, la jueza española Pilar Llop Cuenca8,especialista en casos de violen-
cia contra la mujer, quien también es diputada socialista en la Asamblea de Madrid,
refiere que pese a los avances que ha logrado España en el abordaje de la violencia
doméstica, desde el punto de vista judicial y del derecho, todavía queda bastante
por hacer, porque si bien tienen una estructura potente con fiscalías especializadas,
juzgados especializados, los jueces y las juezas pertenecen a una sociedad que
está estereotipada. Entonces, si la sociedad está estereotipada, por ende, ellos
también, y aunque existan unas leyes muy potentes y aunque sean leyes perfec-
tas, e incluso nuestras resoluciones sean perfectas en la aplicación, el efecto que
consiguen puede ser discriminación y ya no son tan perfectas. De ahí la necesidad
de que los jueces y fiscales que lleven los procesos de violencia de género tengan
formación especializada en perspectiva de género, para estar alejados de estereo-
tipos. Que esa nación que tiene unos 40 millones de habitantes y una media de 60
feminicidios anuales, al ponderar la necesidad de que en las instituciones públicas
de República Dominicana funcionen oficinas de equidad de género, la magistrada
dijo que éstas van a disminuir la brecha de género, ya que existe el Ministerio de
la Mujer al que hay que potenciar porque es un instrumento transformador de la
sociedad al hacerla más moderna y más transparente.
La citada juez y legisladora comenta el caso de que en una ocasión le llegó un
informe de la policía de que una mujer, de nacionalidad rumana, había denuncia-
do que estaba siendo explotada sexualmente, que durante 24 horas, en cualquier
momento debía prestar esos servicios y no le pagaban, además estaba encerrada,
había sido abusada sexualmente por personas de la red y no le daban comida. Eran
8
[Link]
cia-contra-la-mujer-deben-ser-conocidos-por-tribunales-especializados, consulta 2 de junio de 2018.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 61
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
unas condiciones totalmente infrahumanas de explotación absoluta y cuando llegó
la víctima a declarar en el despacho, se retractó de todo lo que dijo.
El argumento de la víctima fue que no entendió bien el Castellano cuando fue inte-
rrogada, que su familia no había sido amenazada como se había alegado, y que lo
hacía (el trabajo sexual) voluntariamente y que sabía a lo que iba a España.
La jueza comenta que ella dejó a esa víctima escapar, porque no intentó insistirle,
que le dijo que había una ley de protección de testigos pero ella no quiso y no
volvió a insistir. Asunto aquél que le abrió los ojos porque durante mucho tiempo
estuvo pensando que quizás si le hubiera insistido, si la hubiese abordado con
perspectiva de género y perspectiva de derechos humanos, no se le hubiera es-
capado. Motivo por el cual la citada juzgadora asegura que es tan importante la
capacitación de los jueces y la sensibilización, no solo de sentir, sino de detectar
que cuando una víctima hace una denuncia y luego se retracta es porque hay
una situación de sometimiento. Concluyendo que en aquél caso actuó apegada
a la ley, pero no lo hizo con perspectiva de género, por eso insta a los jueces a
ver la dependencia que genera la víctima de su agresor en el caso de la violencia
intrafamiliar, para que a tiempo se detecte cuando la víctima dice “para que me
he metido yo en este lio, es el padre de mi hijo, es la persona de la que creo estar
enamorada, voy a retirar la denuncia, en el fondo él no es tan malo”, porque esos
son unos de los pensamientos recurrentes de las víctimas. En el caso de trata de
seres humanos se produce un fenómeno muy similar en las víctimas de esa red y
ellas piensan que no hay salida porque durante mucho tiempo las están agredien-
do física y psicológicamente y entonces les anulan en cierto modo su voluntad,
razón por la cual debe tenerse sumo cuidado con este tipo de delitos, porque son
un tipo de delito muy distinto a cualquier otro, porque la perspectiva de género
significa que cuando uno aborde un asunto de violencia de género lo haga aleja-
do de estereotipos de género, la cultura machista que está arraigada en nuestra
sociedad y que provoca esos estereotipos de género, provocan que las mujeres
mientan cuando denuncian, porque quieren obtener beneficios, como por ejemplo
en un procedimiento de divorcio.
62 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
3. LA EQUIDAD DE GÉNERO EN EL DERECHO
INTERNACIONAL Y REGIONAL
El segundo párrafo del preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas9 tratado
internacional fundador de la organización, firmado el 26 de junio de 1945 en la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional, reza así:
“Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos (…) a reafirmar la fe en los
derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en
la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas…”
Gracias a esta referencia, en el instrumento jurídico más importante en el derecho
internacional contemporáneo, se sitúa la igualdad de género en el corazón de la
ONU, porque se reconoce la igualdad entre todas las naciones del mundo basado
en el reconocimiento de la dignidad y la igualdad entre los seres humanos, inclu-
yendo de manera intrínseca la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
Posteriormente, tres años más tarde, el 8 de diciembre de 1948 la Asamblea Ge-
neral de las Naciones Unidas hizo historia al adoptar su resolución intitulada “Carta
Internacional de los derechos del hombre”, en la que cobra vida la Declaración Uni-
versal de los Derechos Humanos, la cual fue aprobada por la Asamblea General re-
unida en París, en la que se establecen los derechos y las libertades fundamentales
para todos los hombres y mujeres, entre ellos el derecho a la vida, a la libertad, y la
nacionalidad; a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; el derecho
a trabajar, a recibir educación, a tener alimento y vivienda.10 Estos derechos son
jurídicamente vinculantes en virtud de dos Pactos Internacionales en los cuales
son parte la mayoría de los Estados. Uno de los pactos se refiere a los derechos
económicos, sociales y culturales, y el otro, a los derechos civiles y políticos. Junto
con la Declaración, dichos pactos constituyen la Carta Internacional de los Dere-
chos Humanos.
9
[Link] consulta 2 de junio de 2018
10
[Link] consulta: 2 de junio de 2018
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 63
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
“Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su
fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona
humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resuel-
tos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más
amplio de la libertad,”
Esta Declaración constituye la piedra angular del derecho internacional de los de-
rechos humanos. Así como sucede en la propia Carta de la ONU, la referencia a
la igualdad entre hombres y mujeres en la Declaración Universal, demuestra que
este derecho refleja un valor que está en el centro de la construcción y desarrollo
de esta materia, se trata de una premisa jurídica que se ha fortalecido y robuste-
cido con el paso del tiempo, tanto en la codificación de esta rama del derecho en
tratados internacionales, como en el desarrollo progresivo que las diferentes cortes
y tribunales internacionales han llevado a cabo por medio de su jurisprudencia, ya
que en el artículo 1º. de la Declaración se dispone con toda claridad:
“todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados
como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los
otros”
Como se advierte del texto, no se hace distinción entre los seres humanos, se
refiere a todos, la igualdad de género entonces es inherente a esta norma funda-
mental de los derechos humanos. Disociar la noción de la igualdad entre hombres y
mujeres contenida en el artículo 1º. de la Declaración Universal implicaría dejar sin
efecto el concepto a partir del cual se funda, se entiende y se aplica este cuerpo
normativo.11
11
”IGUALDAD DE GÉNERO”, Cuaderno 1.- Difusión de Investigaciones Temáticas. Tomo 2, Centro de
Estudios de Derecho Contemporáneo y Consultoría Integral CDC, 2017, “La igualdad de género premi-
sa para la paz y el desarrollo en el contexto del derecho internacional, Regional y Nacional, Mtro. Pablo
Arrocha Olabuenaga. 2017, pp. 53
64 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
En el ámbito internacional, sin lugar a dudas se ha robustecido el derecho a la
igualdad entre el hombre y la mujer en las convenciones y declaraciones en el
marco de las Naciones Unidas.12
Entre estos instrumentos, la Convención sobre la eliminación de todas las formas
de discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés), que se en-
cuentra en vigor desde el 3 de diciembre de 1981, que firmó y ratificó México,
representa la culminación de más de treinta años de trabajo.
12
Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer (20 de diciembre de 1952); Convención sobre la
Nacionalidad de la Mujer Casada (29 de enero de 1957); Convención sobre el Consentimiento para el
Matrimonio la edad mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios (7 de noviembre
de 1962); recomendación sobre el Consentimiento para el Matrimonio la edad Mínima para contraer Ma-
trimonio y el Registro de los Matrimonios (1 de noviembre de 1965); Declaración sobre la Eliminación de
la Discriminación sobre la Mujer (7 de noviembre de 1967); Declaración sobre la Protección de la Mujer y
el Niño en estados de Emergencia o de Conflicto Armado(14 de diciembre de 1974); Convención sobre
la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (18 de diciembre de 1979); Conven-
ción sobre la participación de la Mujer en la Promoción de la Paz y la Cooperación Internacionales (3 de
diciembre de 1982); Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (20 de Diciembre
de 1993); Medidas de Prevención del Delito y de Justica Penal para la Eliminación de la Violencia contra
la Mujer (12 de diciembre de 1997); Protocolo Facultativo de la Convención Sobre la Eliminación de to-
das las formas de Discriminación contra la Mujer (6 de octubre de 1999); Protocolo para Prevenir, Repri-
mir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños, que Complementan la Convención
de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (15 de noviembre de 2000)
Declaración Política (10 de junio de 2000); Reglas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de las
Reclusas y Medidas no Privativas de la Libertad para las Mujeres Delincuentes (Reglas de Bangkok), (21
de Diciembre de 2010). Igualmente el Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado siete resoluciones
relativa a la mujer, la paz y la seguridad: Resolución 1325/2000; Resolución 1820/2008; Resolución
1888 (2009), Resolución 1889 (2009) Resolución 1960 (2010) Resolución 2106 (2013); y Resolu-
ción 2122/2013; que proporciona un marco para la aplicación y el seguimiento de la agenda relativa a
las Mujeres y su vínculo con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 65
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
La Convención sobre eliminación de todas las formas de discriminación contra la
mujer (CEDAW), en vigor desde el 3 de noviembre de 1981, se reconoce explíci-
tamente que “las mujeres siguen siendo objeto de importantes discriminaciones”,
destacando que esa discriminación es violatoria de los principios de igualdad de
derechos y del respeto a la dignidad humana. En el artículo 1º. se define “discri-
minación”, como “toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo (…) en
las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera”. Del
mismo modo la Convención solicita a los Estados parte, siendo México uno de ellos,
tomar “todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo, para asegurar
el pleno desarrollo y adelanto de la mujer, el objeto de garantizarle el ejercicio y el
goce de los derechos humanos y las libertades fundamentales en igualdad de con-
diciones con el hombre”(Art. 3).Luego la Convención se concentra en regular de
manera detallada 3 aspectos de la situación de la mujer: el de los derechos civiles, y
la condición jurídica y social de la mujer, la reproducción humana, y las consecuen-
cias de los factores culturales en las relaciones entre los sexos.
Ahora bien, en adición a los derechos de carácter sustantivo, se establece el Co-
mité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, integrado por 23
expertos, de gran prestigio moral y competencias en los temas abarcados por la
Convención, nombrados por sus gobiernos y elegidos por los Estados Partes a
título personal, que se encargan de velar por la aplicación de la Convención, pero
no es un órgano jurisdiccional, constituye un mecanismo de control al recibir, por lo
menos cada 4 años, un informe de los Estados parte sobre las medidas que han
adoptado para hacer efectivas las disposiciones de la Convención.
En el ámbito regional es de mencionar que en 1948 la Organización de Estados
Americanos adoptó tanto la Convención Interamericana sobre concesión de los
derechos civiles a la mujer, como la Convención interamericana sobre concesión de
los derechos políticos a la mujer, los cuales representaron un avance en la región.
En 1969 se adoptó la Convención Americana sobre Derechos Humanos ó Pacto
de San José de Costa Rica, la cual reconoce los principios contenidos en la Decla-
ración Universal de los Derechos Humanos. Más tarde en 1995 entró en vigor la
66 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra
la mujer “Convención de Belem do Para”, en cuyo artículo 1º. Reza:
“Para los efectos de esta Convención debe entenderse por violencia contra la mujer
cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimien-
to físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.”
Estos instrumentos jurídicos son muy importantes no tan sólo por su contenido nor-
mativo, sino porque son objeto de escrutinio por parte de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos.13
En resumen: el Derecho Internacional de los Derechos Humanos es un nuevo
Derecho.
Este Derecho Internacional ha generado la Corte Interamericana de Derechos Hu-
manos que tiene como antecedente la Corte Europea de Derechos Humanos.
México presentó su Declaración de aceptación a la jurisdicción obligatoria de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos el 16 de diciembre de 1998, antes,
las presuntas víctimas de violaciones de derechos humanos no podían recurrir a la
COIDH y sólo tenían acceso al sistema cuasijurisdiccional del COIDH.
Uno de los casos relevantes ha sido el Caso González, y otras (campo algodonero),
Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, porque se refiere
a la responsabilidad internacional del Estado por la desaparición y ulterior muerte de
las jóvenes Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal y Laura Berenice
Ramos Monárrez, cuyos cuerpos fueron encontrados en un campo algodonero de
Ciudad Juárez Chihuahua el 6 de noviembre de [Link] 16 de noviembre de 2009,
la COIDH emitió su resolución dedicando varios párrafos a la consideración de la
discriminación y violencia contra las mujeres, uno de esos pasajes a la letra dice:
13
” IGUALDAD DE GÉNERO”, Cuaderno 1.-Difusión de Investigaciones Temáticas. Mtro. Pablo Arrocha
Olabuenaga, Op. cit. pp. 59.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 67
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
“164. De todo lo expuesto anteriormente, la Corte concluye que desde 1993 existe en
Ciudad Juárez un aumento de homicidios de mujeres, habiendo por lo menos 264 vícti-
mas hasta el año 2001 y 379 hasta el 2005. Sin embargo más allá de las cifras, sobre
las cuales la Corte observa no existe firmeza, es preocupante el hecho de que algunos
de estos crímenes parecen presentar altos grados de violencia, incluyendo la sexual, y
que en general han sido influenciados, tal como lo acepta el Estado, por una cultura de
discriminación contra la mujer, lo cual, según diversas fuentes probatorias, ha incidido
tanto en los motivos como en la modalidad de los crímenes, así como en las respuestas
de las autoridades frente a éstos. En este sentido, cabe destacar las respuestas inefi-
cientes y las actitudes indiferentes documentadas en cuanto a la investigación de di-
chos crímenes que parecen haber permitido que se haya perpetrado la violencia contra
la mujer en Ciudad Juárez. La Corte constata que hasta 2005 la mayoría de los críme-
nes seguían sin ser esclarecidos, siendo los homicidios que presentan características
de violencia sexual los que tienen mayores niveles de impunidad”. 14
4. EQUIDAD DE GÉNERO EN MÉXICO
Actualmente México es parte prácticamente de todos los tratados internaciona-
les que existen en materia de derechos humanos, incluidos aquellos relativos a la
igualdad de género.
La importante labor de nuestro país en la ratificación de tratados en materia de
derechos humanos, así como en la aceptación de procedimientos de queja inter-
nacional y de la jurisdicción contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, tuvo un punto sobresaliente con la Reforma Constitucional de 10 de
junio de 2011, que reafirmó la importancia toral de los Derechos Humanos y sentó
las bases para reforzar su eficacia, al prever las reglas que permitan la armonización
de la Constitución con el Derecho Internacional y que ha sido incorporado al orden
interno.
14
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso González y otras (“campo algodonero”) vs. Méxi-
co, sentencia de 16 de noviembre de 2009. [Link]
68 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
En efecto, mediante Decreto Presidencial promulgado el 9 de junio de 2011, pu-
blicado en el Diario Oficial de la Federación el 10 del mismo mes y año, se refor-
mó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos elevándose a rango
constitucional los Derechos Humanos protegidos por los tratados internacionales
ratificados por México, porque se dispuso:
“Artículo 1.- En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los de-
rechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de
los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección,
cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condi-
ciones que esta Constitución establece.”
“Las normas relativas a derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta
Constitución y con los tratados internacionales en la materia favoreciendo en todo tiem-
po a las personas la protección más amplia…” 15
Asimismo se estableció la obligación de todas las autoridades de prevenir, investi-
gar, sancionar y reparar las violaciones de derechos humanos, ya que en el mismo
artículo se dispuso:
“Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de pro-
mover, respetar, proteger y garantizar, los derechos humanos de conformidad con los
principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad, y progresividad. En conse-
cuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los
derechos humanos en términos que establezca la ley.” 16
De tal forma que todas las normas de derechos humanos que estén contenidas en
cualquier tratado del que México sea parte, son susceptibles de protección y de
aplicación de los mecanismos de garantía a nivel constitucional, no como un trata-
do internacional sino como una norma constitucional. Además la Suprema Corte
15
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, art.1, párrafo primero y segundo.
16
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, art.1, párrafo tercero
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 69
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
de Justicia de la Nación ha determinado que los criterios jurisprudenciales de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, con independencia de que el Estado
Mexicano haya sido parte en el juicio ante dicho tribunal, resultan vinculantes para
los jueces mexicanos, al constituir una extensión de la Convención Americana so-
bre Derechos Humanos.17
Por su importancia, dada la trascendencia en el orden jurídico nacional sólo men-
ciono el caso Rosendo Radilla, del que conoció la Corte Interamericana de Dere-
chos Humanos, porque revolucionó la forma en que se debe impartir justicia en el
país, al reafirmar la obligación que tienen todas las autoridades a ejercer el control
de convencionalidad difuso.18 Y por primera vez una sentencia de la COIDH motivó
reflexiones al interior de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Mexicana frente
a la nueva realidad global.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación creó un instrumento que sirviera de
base a las autoridades jurisdiccionales para juzgar, denominado “Protocolo para
juzgar con perspectiva de género.”19
Además existe la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Vio-
lencia, publicada el 1 de febrero de 2007 que tiene como objeto establecer la
coordinación entre la Federación, las entidades federativas, el Distrito Federal y
los municipios para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres,
así como los principios y modalidades para garantizar su acceso a una vida libre
de violencia que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de
igualdad y de no discriminación, así como para garantizar la democracia, en la que
se dispone:
17
Contradicción de Tesis 293
18
Silva Meza, Juan N., El impacto de la Reforma Constitucional en Materia de Derechos Humanos, en la
Labor Jurisdiccional en México, Anuario de Derecho Constitucional Latinoamericano, Año XVIII,2012,-
Bogotá,pág.153
19
[Link]
PERSPECTIVA_DE_GENERO.pdf
70 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DRA. SARA ANGÉLICA MEJÍA ARANDA
“ARTÍCULO 21.- Violencia Feminicida: Es la forma extrema de violencia de género con-
tra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos
público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden
conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas
de muerte violenta de mujeres.
En los casos de feminicidio se aplicarán las sanciones previstas en el artículo 325 del
Código Penal Federal.” 20
Se han creado Agencias de Investigación especializada en este tipo de violencia y
la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ha realizado una gran labor.
5. CONCLUSIÓN
En el presente año se cumplirán 70 años de la Declaración Universal de los De-
rechos Humanos (10 de diciembre de 1948), y la humanidad ha avanzado mucho
en el ámbito jurídico internacional, regional y nacional para lograr la equidad de
género, sin embargo aún está muy lejos de poder lograrla.
Las instituciones del Estado Mexicano han implementado acciones para destruir
los estereotipos discriminatorios; la Suprema Corte por medio del protocolo y la
jurisprudencia ha fijado las directrices para juzgar con perspectiva de género, y
Asociaciones como la AMIJ21, también han hecho lo propio.
Sin embargo la historia nos demuestra que a veces no basta el compromiso de las
Naciones, porque son procesos evolutivos de la humanidad que requieren de largo
tiempo, sino que se necesitan otras medidas que al mismo tiempo vayan materiali-
zando la protección a los derechos humanos, razón por la cual valdría la pena pen-
sar en la creación de Juzgados de Violencia sobre la Mujer en México, atendiendo
a los logros que se han obtenido en otros países y a que la violencia de género va
20
[Link]
21
Asociación Mexicana de Impartidoras de Justicia (AMIJ), Méx.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 71
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
en incremento, ya que no se circunscribe sólo a feminicidios en Ciudad Juárez, sino
como se demuestra con las estadísticas de INEGI, la violencia de género se sufre
ahora en varias entidades federativas de nuestro país y ya no es únicamente en
el ámbito doméstico y laboral, sino que ahora se ha extendido al político, especial-
mente el electoral, caracterizado por extrema violencia.
Además, lejos de considerar que la normativa creadora de los Juzgados de Violen-
cia sobre la Mujer fuera excluyente para otras víctimas de la violencia y por tanto
discriminatoria, habría que tener en consideración que tales juzgados, dada su es-
pecialización, -ya que conocería de delitos de odio y desprecio hacia la mujer por su
género-, permitiría la visibilización y disuasión de la violencia, así como la aplicación
de medidas precautorias para su protección, cumpliendo así con una recomenda-
ción de Naciones Unidas, basada en que las unidades especializadas del sistema
de justicia son más eficaces.
Guadalajara, Jal. 3/06/2018
72 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
HACIA UN NUEVO DERECHO
PROCESAL AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
73
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 73
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
74 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
Magistrado
SÍNTESIS CURRICULAR
Licenciatura en Derecho/ Facultad de Derecho, Universidad Autónoma de San Luis
Potosí (Mención Honorífica).
Estudios de Maestría en Administración con Especialidad en Derecho Corporativo
y Finanzas en el Colegio Superior de Ciencias Jurídicas. S.C.
Seminario de Especialización en Derecho Constitucional y Amparo/ Facultad de
Derecho, Universidad Autónoma de San Luis Potosí. 1983-1984.
Ha tomado diversos cursos entre los que destacan:
• Especialización en Derecho Fiscal/ Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
1984-1985.
• Diplomado en Mercadotecnia/Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, Campus, Estado de México. 1990-1991.
• Especialización en Derecho Agrario/Tribunal Superior Agrario y Universidad Na-
cional Autónoma de México. 1992.
• Seminario de Actualización Jurídica en Materia Agraria. Universidad de Gua-
dalajara.
• Curso de Especialización Judicial. Juicio de Amparo, Poder Judicial de la Federa-
ción, Instituto de la Judicatura Federal. 1997–1998.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 75
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Ha desempeñado numerosos cargos entre los que se cuentan:
Secretario de Estudio y Cuenta en el Tribunal Colegiado Quinto Circuito, con sede
en Hermosillo Sonora.
Jefe del departamento de lo contencioso, administrativo en la Procuraduría Fiscal
del Estado de Querétaro.
Abogado hacendario en la Procuraduría Fiscal de la Federación.
Secretario de acuerdos “B”, y Secretario de Estudio y Cuenta en Tribunal Unitarios
Agrarios Distritos: III, XIII, XV y XVI, con sede en los Estados de Chiapas y Jalisco.
Ha impartido cátedra en varios centros de estudio, entre los que se encuentran:
Centro de Estudios Superiores, Escuela de Derecho, Tuxtla Gutiérrez Chiapas.
1993-1994. Garantías, Juicio de Amparo y Derecho Procesal Agrario.
Universidad de Guadalajara, Facultad de Derecho. 1997-2000, Derecho Agrario.
Universidad Marista de Guadalajara. 2007. Juicio de Amparo II.
Universidad Univer Colima, A.C. 2010.- Amparo en Materia Agraria.
Cuenta con un blog cuya dirección electrónica es: [Link]
[Link]/2011/10/[Link] y [Link]
[Link]/ en el cual aparecen apuntes y aportaciones, a efecto de
difundir el Derecho Agrario para dar un servicio en apoyo a universidades, estu-
diantes, maestros y profesionales del derecho, que en la actualidad tiene más de
108,000 visitas, cuya difusión es a nivel internacional.
76 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
HACIA UN NUEVO DERECHO PROCESAL AGRARIO
“Una norma de Derecho, por sí misma no es ni justa, ni injusta, pero mantiene la justicia
o permite la injusticia”. Georges Ripert.
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ*
RESUMEN: A partir de las respuestas a las siguientes interrogantes: ¿El Proceso
Agrario actual es eficiente?, ¿Cuáles son las fortalezas y cuáles las debilidades del
Derecho Procesal Agrario? Y si ¿Se requiere la ampliación, modificación o elimina-
ción del Derecho Procesal Agrario vigente?, se estructuró el tema a tratar “Hacia un
nuevo Derecho Procesal Agrario”, el cual concluye con una propuesta de reforma
constitucional con la creación de un Código Federal de Procedimientos Agrarios.
SUMARIO: 1. Introducción. 2. ¿El Proceso Agrario actual es eficiente? 3. ¿Cuáles
son las fortalezas y cuáles las debilidades del Derecho Procesal Agrario? 4. ¿Se
requiere la ampliación, modificación o eliminación del Derecho Procesal Agrario
vigente? 5.-Tutela Judicial Efectiva 6. Conclusiones. 7. Bibliografía.
INTRODUCCIÓN
D e inicio, estimo precisar que el fin principal del derecho en general y por
supuesto del Derecho Agrario es la paz social, pero tal objeto únicamente
se obtiene si las controversias propias de la vida en comunidad son resuel-
tas sin violencia.
* Egresado de la Facultad de Derecho con mención honorifica de la Universidad Autónoma en San Luis
Potosí, Maestría, Especialidad y Diplomado en Derecho Constitucional y Amparo, Derecho Agrario, De-
recho Administrativo, Derecho Fiscal y Teoría General del Proceso, entre otros. Actualmente Magistrado
Numerario en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 34, con sede en Mérida, Yucatán.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 77
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
La historia presenta diferentes etapas evolutivas en el logro de la solución de las
dificultades intersubjetivas, pasando desde la justicia por mano propia, hasta el pro-
ceso, pero este último mecanismo no ha estado exento de un importante y nutritivo
recorrido de aprendizaje
En consecuencia el derecho mismo, y el derecho procesal en particular, encuen-
tran como uno de sus fines comunes la paz social, la tranquilidad del grupo de
individuos que coexisten, y en este sentido podemos observar que desde tiempos
primitivos el ser humano se ha visto en la necesidad de solucionar los conflictos
que surgen entre los hombres, o entre éstos y grupos mayores.
Fundamentalmente, es el Derecho el instrumento de la justicia que permite resolver
los conflictos interpersonales o intergrupales, por ello es pieza indispensable para
la vida en convivencia y para el progreso de la sociedad.
Ya que sin derecho no habría leyes, sin leyes, no habrían derechos ni obli-
gaciones tanto para el Estado como para los ciudadanos, base fundamen-
tal del orden, sin orden no habría libertad consensuada, ni paz, y sin paz,
solo habría anarquía, caos, desorden, impunidad, corrupción, sumisión. En
consecuencia las personas se verían violentadas física y emocionalmente y
no obtendrían protección del Estado.
Una buena y pronta aplicación del Derecho, garantiza la justicia, además de ser
el punto de partida para la convivencia y el respeto de los derechos, es un paso
obligado y determinante en la búsqueda de la paz y una condición necesaria para
el desarrollo económico del país, por ello se puede reafirmar que los tribunales
agrarios no son órganos de control político, sino medios de equilibrio social, toda
vez que el fruto de la justicia es la paz.
Desde este enfoque, se estima que la credibilidad y confianza en el sistema de
administración de justicia agraria, se mantendrán y mejorarán en la medida que se
protejan dos bienes jurídicos fundamentales:
78 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
Primero, la seguridad jurídica, entendida como aquella que brinda confianza en
general, por la certidumbre y ejecutoriedad de las resoluciones jurisdiccionales, en
lo que se refiere a la legalidad de las decisiones judiciales y la proscripción de la
corrupción e impunidad, mediante la capacitación y actualización constante tanto
de los impartidores de justicia, como del personal a su cargo, así como del pleno
convencimiento del decoro, como de la alta responsabilidad y respetabilidad en el
cargo, tanto de los magistrados, del personal jurisdiccional, como auxiliar que par-
ticipan en el proceso de administrar justicia agraria en el país, en base a principios
con valores establecidos22, (ética jurisdiccional)23.
Segundo, la justicia pronta, completa e imparcial, como elementos del derecho
fundamental individual o el derecho público subjetivo de acceso a la impartición de
justicia, que el artículo 17 constitucional24, consagra a favor de los gobernados:
Justicia pronta, que se traduce en la obligación de las autoridades encargadas de
su impartición, de resolver las controversias ante ellas planteadas, dentro de los
términos y plazos, constitucionales, legales y razonables, que para tal efecto
se establezcan en las leyes.
Justicia completa, consistente en que la autoridad que conoce del asunto emita
pronunciamiento respecto de todos y cada uno de los aspectos debatidos, cuyo
estudio sea necesario; y garantice al gobernado la obtención de una resolución
en la que, mediante la aplicación de la ley al caso concreto, se resuelva si le asiste
o no la razón sobre los derechos que le garanticen la tutela jurisdiccional que ha
solicitado.
Justicia imparcial, que significa que el juzgador emita una resolución, no sólo
apegada a derecho, sino, fundamentalmente, que no dé lugar a que pueda consi-
derarse que existió favoritismo respecto de alguna de las partes o arbitrariedad en
su sentido.
22
Colección de garantías individuales, “Las garantías de seguridad jurídica” (2), editado por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, 2003.
23
Código Nacional Mexicano de Ética Judicial de la Asociación Mexicana de Impartidores de Justicia
2014.
24
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Gallardo ediciones, 2015.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 79
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Justicia gratuita, que estriba en que los órganos del Estado encargados de su
impartición, así como los servidores públicos a quienes se les encomienda dicha
función, no cobrarán a las partes en conflicto emolumento alguno por la prestación
de ese servicio público.
Ahora bien, todo esto dentro del marco de las reformas constitucionales a los de-
rechos humanos, orientadas en los principios de acceso a la justicia, debido
proceso y tutela judicial efectiva.
Con respecto del tema a tratar “Hacia un nuevo Derecho Procesal Agrario”, a
mi juicio estimo, que debemos formular las siguientes interrogantes:
1.- ¿El Proceso Agrario actual es eficiente?
2.- ¿Cuáles son las fortalezas y cuáles las debilidades del Derecho Proce-
sal Agrario?
3.- ¿Se requiere la ampliación, modificación o eliminación del Derecho Pro-
cesal Agrario vigente?
PLANTEAMIENTO DE LA NECESIDAD DE CONVERGER HACIA
UN NUEVO DERECHO PROCESAL AGRARIO
Ha sido, un reclamo reiterado y casi permanente de varios años, por parte de los
impartidores jurisdiccionales agrarios, el reformar la ley agraria, tanto en lo adjetivo
como en lo sustantivo, particularmente por lo que se refiere al capítulo del proce-
dimiento agrario, a efecto de actualizar su contenido con la problemática jurídica
agraria actual, adicionar, reformar y derogar algunos artículos que ya son obsoletos,
como adecuarla a las jurisprudencias aplicables a la materia procesal agraria.
La afirmación anterior, se funda en el hecho, de que hace ya 25 años que se con-
sumó la reforma del sistema integral de impartición de justicia agraria en nuestro
80 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
país, en virtud de las reformas legislativas de 1992, con la creación constitucional
en particular de los tribunales Agrarios especializados en la materia y un proceso
jurisdiccional agrario simplificado; así como de la creación de la Procuraduría Agra-
ria, eventos que en sí mismos constituyeron la formación de la columna vertebral
de la reestructuración integral del sistema de impartición de justicia agraria.
Sin embargo, contrastada la norma jurídica con la realidad, se ha reconocido que
tanto la reorganización institucional como la creación de tribunales agrarios, tuvie-
ron eficaces resultados, no así lo relativo a la parte procesal, la que si bien registró
indudables avances al implantar un juicio en la materia, -avanzado para su época-,
debido a las deficiencias en su aspecto instrumental o procesal por la incompletud
de la ley de la materia y exceso en el uso de la suplencia y la complementarie-
dad del Código Federal de Procedimientos Civiles, mismo que en algunos casos
no corresponde a la naturaleza ontológica-jurídica del derecho social, al cual perte-
nece el derecho agrario, ni acorde a la ingeniería o estructura, ni a las necesidades
concretas del juicio especial agrario.
En efecto, habiendo sido concebido el juicio agrario como un proceso preponde-
rantemente oral, biistancial y sumarísimo, el actual juicio agrario quedó regulado
de manera tan general e incompleto, en su parte procesal, que su aplicación no ha
permitido del todo a los tribunales agrarios atender con la plena eficacia y expe-
ditez debidas las demandas de justicia de los sujetos agrarios, lo que conforma
un serio obstáculo para la consolidación de la certidumbre y la seguridad
jurídica en la tenencia de la tierra.
Por un lado, el procedimiento implantado por la Ley Agraria en 1992, cumplió con
las características de un juicio jurisdiccional, oral, especializado en materia agra-
ria, con un procedimiento especial que cuenta con características y principios
que lo hacen único.
Sin embargo por otro lado incompleto en su parte procesal, en cuanto al segui-
miento mismo del procedimiento desde la demanda, emplazamiento, términos,
incidentes, desahogo de pruebas, etc.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 81
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Por lo cual, evidentemente el juzgador y las partes en litigio se ven constantemente
forzados a recurrir a la legislación supletoria, en este caso, el Código Federal de
Procedimientos Civiles, para subsanar una serie de lagunas y omisiones que han
transformado en regla lo que debiese ser excepción, y desvirtuando con ello, de
alguna forma, la naturaleza social del proceso agrario.
1. ¿EL PROCESO AGRARIO ACTUAL
ES EFICIENTE?
De acuerdo, a las siguientes definiciones, Eficacia es la capacidad de lograr un
efecto deseado, esperado o anhelado, en cambio, Eficiencia es la capacidad de
lograr ese efecto en cuestión, con el mínimo de recursos posibles o en el menor
tiempo posible; así como a los resultados estadísticos, el proceso agrario, en térmi-
nos generales, podría decirse ha sido eficaz, al tenerse en cuenta, que desde el
inicio de los Tribunales Agrarios en el año de 1992, al mes de mayo del año 2017,
se recibieron por el sistema de tribunales agrarios, -Tribunal Superior Agrario y los
Tribunales Unitarios de Distrito-, 925,499 asuntos y se fallaron hasta esa fecha
877,738 resoluciones, lo que da un total de 94.84% de resultados positivos
en contra de un faltante del 5.16%, lo que nos puede permitir señalar que año
por año han ingresado un promedio de más de 34,000 asuntos, toda vez que para
al final del 2017, sólo los unitarios recibieron 101,565 expedientes, de los cuales
46,053 correspondieron a asuntos pendientes de resolver en 2016 y 55,512 cap-
turados durante el 2017; por lo que se podría afirmar que el sistema ha funcionado
de manera favorable, no obstante ello, estamos convencidos que el juicio agrario en
cuanto a su parte procesal, podría actualizarse y por ende mejorarse, ya que si bien
es cierto, ha sido eficaz, mas no ha sido capaz de atender con la plena eficiencia
y expeditez debidas las demandas de justicia de los sujetos agrarios, debido a
fallas de planeación legislativa, por la no actualización de la ley agraria de
manera sistemática desde su promulgación, ya que sólo se han dado modifi-
caciones aisladas y no sustanciales y casi todas sobre aspectos sustantivos y no
procesales; así como por la masificación o aumento desmesurado de la demanda
de justicia agraria, que atañe a todo el sistema nacional de justicia por cuestiones,
82 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
en lo general, de incapacidad administrativa.25
Por lo ya expuesto, se puede concluir que el proceso agrario en estudio ha
sido eficaz pero no siempre eficiente.
Como ya se expuso, frente a la regulación reducida o lacónica de la ley de la ma-
teria, la necesidad de recurrir a la legislación procesal supletoria emerge a cada
paso del proceso, esto es, en la admisión de la demanda, apercibimientos, en el
emplazamiento, las notificaciones, la audiencia de ley, la contestación de la deman-
da, el allanamiento, las medidas precautorias, la incompetencia, el desistimiento,
la caducidad de la instancia, los incidentes, las pruebas, los alegatos, la ejecución
de la sentencia, etcétera, lo que ha propiciado una práctica excesiva de la suple-
toriedad e incluso de la complementariedad, como elementos de la figura de
extrapolación jurídica, por lo tanto en el aspecto procesal como de fondo, el pro-
ceso agrario se ha convertido en una verdadera torre de babel. Ya que al tratarse de
cubrir una serie de lagunas y omisiones han transformado en regla lo que
debiese ser excepción desvirtuando, con ello, de alguna forma la naturale-
za social del proceso agrario.
Entendiéndose por extrapolación jurídica, la facultad para determinar en qué
casos es dable introducir o trasplantar conceptos o figuras jurídicas individuali-
zadas de una rama o contexto jurídico particular a otro.
En la práctica, solemos conocer al género extrapolación jurídica a través de sus
especies, a saber, la supletoriedad, la complementariedad y la recepción jurídica;
sin que esta última, que está referida a la aplicación de figuras jurídicas de legisla-
ción extranjera, se dé en relación a la materia agraria.
La supletoriedad responde a un esquema de incompletitud jurídico-norma-
tiva, por virtud de la cual se colma la porción normativa faltante.
(V. gr. 1.- En su artículo 192, Ley Agraria establece que de presentarse cuestiones
25
Informe de labores de los Tribunales Agrarios 2016 y 2017.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 83
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
incidentales en el juicio agrario, deben resolverse de manera conjunta con el princi-
pal, a menos que por su naturaleza sea forzoso decidirlas antes o que se refieran a
la ejecución de la sentencia, sin embargo, no regula lo relativo al procedimiento que
se tiene que seguir en su substanciación, lo que propicia recurrir en forma supletoria
a la legislación civil adjetiva. 2.- La propia Ley Agraria, regula que en el juicio agrario
son admisibles toda clase de pruebas, mientras no sean contrarias a la ley, como
se desprende de su normativa, artículo 186 de la Ley Agraria, mas no contiene regu-
lación alguna sobre la admisión y desahogo de las mismas, teniéndose que recurrir
a la supletoriedad del propio ordenamiento adjetivo federal, sin que se desatienda
el numeral 186 del ordenamiento invocado, que si bien habla de la no sujeción de
reglas sobre estimación de pruebas, desde luego, ello tiene que ver con la valoración
en sentencia. 3.- El suplir para completar los efectos de la nulidad de contratos
de enajenación de derechos parcelarios -devolución de prestaciones-, pues la Ley
Agraria sólo establece la posibilidad de que los contratos sean anulados, pero no
regula las consecuencias de la nulidad una vez decretada.
La complementariedad por contraste, constituye una situación jurídica de
completitud adicionada.
(V. gr. 1.- A la regulación completa del artículo 373 del Código Federal de Proce-
dimientos Civiles, respecto del desistimiento de la prosecución del juicio, ya que
en ninguna parte de la Ley Agraria, establece esa figura jurídica, pero atendiendo al
principio relativo de que a nadie puede obligarse a seguir una instancia o un juicio
que no desea, se recurre a la invocada disposición a través de la completitud adicio-
nada (complementariedad) con apoyo en tesis de jurisprudencias relativas a otras
materias; 2.- Lo mismo ocurre con la interrupción y suspensión del procedimiento
que son figuras jurídicas que surgen de situaciones que ocurren en el proceso agra-
rio (ya sea por fallecimiento de una de las partes o porque es necesaria la solución
de otro juicio), y las que se atienden con base en lo establecido por los numerales
366 y 369 del invocado ordenamiento adjetivo federal, tomando en cuenta que la
Ley Agraria tampoco nada regula sobre el particular. 3.- Y así por ejemplo, también
la figura de la ampliación de demanda que tampoco está reglamentada en la Ley
Agraria en cuanto a términos y formas; tampoco contiene disposición alguna relativa
84 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
a la facultad del tribunal de desechar de plano promociones notoriamente mali-
ciosas e improcedentes, teniéndose que recurrir a la aplicación de los artículos 57
y 71 del Código Federal de Procedimientos Civiles.
Ello es así, en razón de que la ley agraria casi se encuentra supeditada en lo proce-
sal al ordenamiento supletorio, como ya se dijo, no obstante ser evidente que la ar-
quitectura del procedimiento civil como de la ley sustantiva en este caso el código
civil federal, se instrumentan bajo formalidades y principios de estricto derecho -co-
múnmente consustanciales a los juicios escritos- que corresponden a disputas de
índole diferente a las de carácter agrario e involucran a sujetos jurídicos distintos
a los agrarios, lo que ha motivado la generación de numerosos precedentes,
criterios y tesis jurisprudenciales por parte de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, de los Tribunales Colegiados y del propio Tribunal Superior Agrario, que
en algunos casos desnaturalizan la esencia del procedimiento agrario orientado
en el sistema procesal de justicia social, que han convertido al procedimiento
agrario, de hecho, en un procedimiento híbrido en el que se contienen elementos
de carácter agrario (derecho social) y de carácter civil (estricto derecho), en donde
la mayoría de las veces resultan incompatibles.
Toda vez, que en el proceso civil ordinario el juzgador desarrolla una función pa-
siva y anquilosada, dado que su papel se reduce a lo que la letra de la ley ex-
presamente le autoriza, es decir, es de estricto derecho, en contraste con la
problemática jurídica del agro nacional tan compleja y sui géneris que no puede
ser resuelta con principios, fórmulas y reglas propias de materias destinadas a
solucionar conflictos de intereses particulares de otras ramas del derecho, como
el civil o urbano.
2. ¿CUÁLES SON LAS FORTALEZAS Y CUÁLES SON LAS DEBILIDADES
DEL DERECHO PROCESAL AGRARIO?
De inicio se debe precisar, que el Derecho Procesal Agrario tiene una definición
precisa en el sentido de que es la parte de la ciencia del Derecho, que es-
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 85
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
tudia, establece y modifica el conjunto de normas jurídicas y principios,
que se encargan de regular los procesos, procedimientos y formalidades
en la realización de los actos jurídicos de carácter procesal en materia
agraria, en concordancia con la aplicación de las normas sustantivas de
la materia.
El cual abarca el estudio del contenido de los sistemas, procesos, procedimientos y
formalidades en la realización de los actos jurídicos en materia agraria ante los tri-
bunales que administran justicia agraria, de las acciones, excepciones, incidentes,
pruebas utilizadas, es decir, del proceso jurisdiccional agrario en general y proce-
dimientos administrativos que puedan conducir en su caso al restablecimiento del
orden jurídico perturbado, en las relaciones de índole agraria.
De lo anterior se desprende la existencia de una estructura teórica práctica
formada por principios generales e integrada a través de los años, por lo que consi-
deramos que esa es su mayor fortaleza, y sobre la cual se deben realizar cambios,
modificaciones, pero no modificarla completamente.
Lo anterior es así, de conformidad a las siguientes estructuras:
ETAPAS PROCESALES EN GENERAL
Etapa expositiva.
La primera etapa del proceso propiamente dicho es la postulatoria, expositiva, po-
lémica o introductoria de la instancia, la cual tiene por objeto que las partes expon-
gan sus pretensiones ante el juez, así como hechos y preceptos jurídicos en que se
basen. Esta etapa se concreta en los escritos de demanda y de contestación de la
demanda, del actor y del demandado, respectivamente. En ella, el juzgador debe re-
solver sobre la admisibilidad de la demanda y ordenar el emplazamiento de la parte
demandada. En caso de que el demandado, al contestar la demanda, haga valer la
reconvención, deberá emplazarse al actor para que la conteste.
86 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
Etapa probatoria.
La segunda etapa del proceso es la probatoria demostrativa, la cual tiene como fina-
lidad que las partes aporten los medios de prueba necesarios con objeto de verificar
los hechos afirmados en la etapa expositiva. La etapa de prueba se desarrolla fun-
damentalmente a través de los actos de ofrecimiento o proposición de los medios de
prueba; su admisión o rechazo, su preparación y su práctica, ejecución o desahogo.
Etapa conclusiva.
La tercera etapa es la conclusiva, y en ella las partes expresan sus alegatos o
conclusiones respecto de la actividad procesal procedente y el juzgador también
expone sus propias conclusiones en la sentencia, con la que pone término al pro-
ceso en su primera instancia.
Etapa impugnativa.
Eventualmente puede presentarse una etapa posterior a la conclusiva, que inicie la
segunda instancia o el segundo grado de conocimiento, cuando una de las partes,
o ambas, impugnen la sentencia. Esta etapa impugnativa, de carácter eventual,
tiene por objeto la revisión de la legalidad del procedimiento de primera instancia o
de la sentencia definitiva dictada en ella.
Etapa Ejecutiva.
Sin lugar a dudas, la etapa en la que se materializa la resolución es la de ejecución
procesal en la que se condena acorde con las pretensiones de la parte que obtuvo
sentencia de condena, cuando esta es realmente ejecutada, en virtud de que la
parte vencida no ha cumplido voluntariamente con lo ordenado en la sentencia, por
lo cual el juez debe tomar las medidas necesarias para que esta sea realizada en
forma coactiva.26
26
José Ovalle Favela. Derecho Procesal Civil, Novena edición publicada en 2003.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 87
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
SISTEMAS PROCESALES
Por otra parte, sin duda, resulta de incalculable valor entender la naturaleza on-
tológica de los Sistemas Procesales y su ubicación en el tiempo, para poder así
comprender la evolución, ubicación e importancia del proceso agrario.27
SISTEMA INQUISITIVO
Tal como lo exponen varios tratadistas, la evolución del derecho procesal inicia
desde el sistema inquisitivo, antecedente del sistema social en su aplicación de la
suplencia de la queja, el que históricamente pertenece a una época anterior a la
revolución francesa, cuyo punto distintivo radicaba en que el juez ejercía un poder
ilimitado que le había sido transmitido del soberano, en tanto que además de
fungir como juzgador, también era investigador con amplias facultades y algunas
veces también era acusador.
En materia penal, el sistema inquisitivo partía de la base de que el acusado era
culpable y el propio acusado debería probar su inocencia si quería salir absuelto,
la base del proceso inquisitivo fundamentalmente era la sospecha, dentro de este
proceso el tormento y la intimidación eran lo usual, un ejemplo de este tipo fue el
Tribunal de la Santa Inquisición.
SISTEMA DISPOSITIVO
Mientras el principio de estricto derecho pertenece al sistema dispositivo y surge
como consecuencia de la revolución francesa, en oposición al aludido sistema in-
quisitorial, este sistema se denominó así porque son las partes quienes disponen
del proceso, y el juez se limita a dirigirlo, se rige por el principio de que lo que no le
está expresamente autorizado al tribunal le está prohibido, y para los particulares
frente al tribunal, lo que no les está prohibido les está permitido.28
27
Santiago A. Kelley Hernández. Teoría Del Derecho Procesal
28
Ugo Rocco. Derecho Procesal Civil.
88 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
En este sistema dispositivo, acorde al tratadista, Hugo Alsina” (pág. 26), las partes
son las que preferentemente hacen uso de derechos y defensas, el juez únicamen-
te se limita a juzgar de acuerdo a lo que las partes hubieren pedido y probado, se
desprenden las siguientes características.
El juez no puede iniciar de oficio el proceso, es decir, por sus propias facultades,
(iniciativa de parte).
El juez no puede condenar a más ni a otra cosa que la pedida en la demanda (prin-
cipio de congruencia).
El juez no puede tener en cuenta hechos ni medios de prueba que no han sido
aportados por las partes.
El juez debe de abstenerse de examinar hechos no alegados por las partes, pues la
sentencia debe ser conforme a lo alegado y probado congruencia.
La adecuación de las sentencia a las normas legales invocadas por las partes.
En suma, conforme a este principio dispositivo corresponde a las partes, no sólo la
iniciativa sino el impulso del procedimiento y al juez el papel de un simple espec-
tador que al final del litigio en su sentencia concederá o dará la razón no siempre
al que la tiene, sino a la parte que fue más hábil en exponer y demostrar sus pre-
tensiones, en suma este sistema es casi la base del derecho procesal civil, en la
legislación mexicana.
SISTEMA SOCIAL
De ahí, que algunos autores afirman que el sistema social surgió como contrapar-
tida de los excesos en que había caído el proceso dispositivo, exagerado y mal
entendido en donde la sentencia en gran medida dependía de la habilidad y ca-
pacidad de los buenos abogados, los cuales únicamente podían ser pagados por
quienes tenían capacidad económica en la cual precisamente se basaba el éxito
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 89
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
en el litigio para contratar un buen abogado, rompiéndose el principio de igualdad
procesal.*
Al sistema social, lo distingue sin duda alguna el principio de justicia dis-
tributiva, en el sentido de que no es justo tratar igual a los desiguales, de
protección o tutela de las clases más débiles, ejemplos de este procedi-
miento, en la legislación mexicana, lo son el Derecho Laboral y el Derecho
Agrario, así como en Derecho Familiar, en los cuales se aplica la suplencia
de la queja al igual que en el Juicio de Amparo.
Partiendo de la premisa de que la suplencia de la queja es una institución que se
caracteriza como el conjunto de atribuciones que se confieren al Juez para corregir
los errores o deficiencias en que incurran las partes al emitir lato sensu sus argu-
mentos jurídicos en la demanda, ello trae consigo integrar lo que falta, subsanar
una imperfección o mejorar lo parcial o incompleto; institución que si bien en ma-
teria agraria puede extenderse a diversos actos procesales, como el ofrecimiento
y desahogo de los medios de prueba, no debe pasarse por alto que esa tutela
especial sólo opera una vez que es procedente el juicio, pero no entraña actuar al
margen de la ley declarando procedente lo improcedente.
SISTEMA ECONÓMICO.- El cual surge, como una necesidad para proteger los
grandes intereses económicos en un mundo globalizado en donde el desequilibrio
económico de un país, puede provocar el fracaso de un régimen de gobierno y su
caída.
Desafortunadamente, y no poca veces, los intereses económicos se anteponen
a los intereses particulares, así como los intereses sociales, por la sencilla razón
que la economía es la base para gobernar por ello. Surgen leyes de naturaleza
económica como la Ley Federal de competencia económica, la Ley Federal del
Consumidor, Ley del mercado de valores, Ley de Hidrocarburos, Ley de ingresos
sobre hidrocarburos, Ley de inversión extranjera, Ley de asociaciones Público-Pri-
vadas, Ley de energía Geotérmica y Tratado de Libre Comercio, y Ley General de
deuda Pública.
90 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
Esto es una realidad mundial, que los intereses económicos de los países ricos,
hacen que todas las naciones en bloque actúen aún en forma violenta, provocan-
do invasiones, guerras, en donde existan recursos naturales por explotar, porque
todas estas intervenciones militares se hacen en el marco del Derecho, pero de un
Derecho Económico.
DERECHO PROCESAL AGRARIO EN EL CONTEXTO SOCIAL
Desde el punto de vista sociológico-jurídico, puede afirmarse que el proceso es la
relación entre los gobernantes en su función jurisdiccional y los gobernados, en
reclamo de justicia. Atendiendo al individuo en lo que concierne a su capacidad
económica, social y política, el Estado debe garantizar que los más desprotegidos
sean igualados en condiciones jurídicas, es decir, debe dar un trato preferencial a
los más desvalidos o, lo que es lo mismo, un trato desigual para los desiguales y un
trato igual para los iguales.
Cuando ambos grupos se encuentren en una contienda judicial, se traduce en jus-
ticia conmutativa para los iguales y justicia distributiva o por compensación para
los desiguales. Este último principio es el rector del derecho agrario, el origen, la
esencia y el fundamento de todo tribunal social; esencia que se está perdiendo en
los tribunales agrarios.
Justicia distributiva o por compensación.
En el proceso de distribución de la riqueza, lo que explicado a la materia agraria,
sería la distribución equitativa de la superficie agrícola, en favor de los más nece-
sitados.
Desde el punto de vista procesal, la justicia social es la acción que realice el juz-
gador tendiente a equilibrar la desigualdad jurídica, económica, educativa y cultural
entre las partes, a fin de lograr la armonía procesal entre los contenientes, por lo que
también se denomina justicia por compensación.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 91
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Conforme a este principio, como ya se expuso surgen tribunales especializados por
materia, como las juntas laborales a los propios tribunales agrarios, con un derecho
procesal característico de la materia. En cuanto a ello, el Diccionario jurídico de la
UNAM, señala que el derecho procesal social está orientado por el principio de jus-
ticia social o de “igualdad por compensación”, según la expresión del procesalista
uruguayo Eduardo J. Couture; además, dentro de él podemos agrupar las disposi-
ciones procesales laborales, agrarias y de seguridad social.
JUNTA CONMUTATIVA
Es la relación jurídica entre sujetos iguales. De acuerdo con este principio, la ley
no establece diferencias, tal como sucede en el derecho civil, en el que los conten-
dientes se encuentran en un plano de igualdad, de igual a igual (aunque en realidad
en muchos casos no lo sean).
ARGUMENTO DE APOYO AL DERECHO SOCIAL AGRARIO
Principio de indivisibilidad de la parcela.
La tutela del derecho a la propiedad social de la tierra, es una de las principales
aportaciones del derecho constitucional mexicano, que se precia de ser precursor
en materia de protección de derechos sociales. La consagración del derecho a la
tenencia de la tierra dio pie al nacimiento del ejido, como forma de organización
instituida para la protección de la propiedad social.
Al respecto, dispone actualmente el artículo 27 constitucional:
VII. Se reconoce la personalidad jurídica de los núcleos de población ejidales y
comunales y se protege su propiedad sobre la tierra, tanto para el asentamiento
humano como para actividades productivas.
….
….
La ley, con respeto a la voluntad de los ejidatarios y comuneros para adoptar
las condiciones que más les convengan en el aprovechamiento de sus recursos
92 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
productivos, regulará el ejercicio de los derechos de los comuneros sobre la
tierra y de cada ejidatario sobre su parcela. Asimismo establecerá los procedi-
mientos por los cuales ejidatarios y comuneros podrán asociarse entre sí, con el
Estado o con terceros y otorgar el uso de sus tierras; y, tratándose de ejidatarios,
transmitir sus derechos parcelarios entre los miembros del núcleo de población;
igualmente fijará los requisitos y procedimientos conforme a los cuales la asam-
blea ejidal otorgará al ejidatario el dominio sobre su parcela. En caso de ena-
jenación de parcelas se respetará el derecho de preferencia que prevea la ley.
….
….
….
Así, se estableció a la parcela como la unidad básica o mínima de la propiedad
social de la tierra, que debe ser suficiente para garantizar a un núcleo familiar los
medios para subsistir, y le da acceso a su titular a los derechos que otorga la cali-
dad de ejidatario.
Por lo tanto, en la Ley Federal de Reforma Agraria primero, y en la Ley Agraria de
1992 después, se consagró el principio de indivisibilidad de la parcela, con el obje-
to de proteger esta unidad básica de producción en el medio rural.
CONCEPTO DE DERECHO PROCESAL AGRARIO
Ahora bien, con relación al estudio específico del proceso en donde se encuadra
el Derecho Procesal Agrario. Si bien el concepto de Derecho Procesal Civil des-
de el punto de vista del maestro Fix Zamudio, es concebido como el conjunto de
disposiciones que regula la sucesión concatenada de los actos jurídicos realizados
por el juez, las partes y otros sujetos procesales, con el objetivo de resolver las con-
troversias que se suscitan con la aplicación de las normas de derecho sustantivo.
Ahora bien el concepto de Derecho Procesal Agrario siguiendo esas perspectivas,
a juicio del presidente fundador de los tribunales agrarios, Sergio García Ramírez,
“El proceso agrario se explica, al igual que el proceso en general, como una relación
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 93
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
jurídica entre determinados sujetos, en la que también intervienen otras personas.
Esa relación es pública, compleja, autónoma, progresiva y unitaria; tiene conteni-
do material y formal. Me he ocupado en la caracterización de la relación jurídica
procesal a propósito del proceso penal. Empero, se trata de una noción genérica,
aplicable a todas las ramas del enjuiciamiento. He sostenido que el proceso es -o
consiste en- “una relación jurídica, autónoma de naturaleza viable (pública o mixta,
ya no privada), que se desarrolla de situación en situación, mediante hechos y actos
jurídicos conforme a determinadas regla de procedimiento, y que tiene como fina-
lidad la resolución jurisdiccional del litigio, llevado ante el juzgador por una de las
partes (que es el caso en el actual proceso agrario) o atraído a su conocimiento di-
rectamente por el propio juzgador (que pudo ser el caso bajo la legislación deroga-
da a propósito del reparto agrario, en lo que respecta a la autoridad administrativa
que iniciaba (el procedimiento)” (Derecho procesal penal).(Elementos del Derecho
Procesal Agrario, Sergio García Ramírez, p. 85
A su vez, el finado y destacado procesalista, Gonzalo Armienta Calderón, señaló
que el derecho procesal o adjetivo es el conjunto de normas jurídicas que regulan
el proceso (agrario), mediante el cual los particulares obtienen los medios jurídicos
para ejercitar sus acciones, hacer valer excepciones y defensas, probar su dicho e
impugnar sentencias, resoluciones o actos de autoridad.29
Para el Magistrado el Dr. Luis Ponce de León Armenta, el derecho procesal agrario
“es el sistema de normas jurídicas, principios y valores que regulan las relaciones
humanas que se dan con motivo de la realización de la justicia agraria, la integra-
ción de los órganos y autoridades jurisdiccionales agrarias, su competencia; así
como la actuación de los juzgadores y las partes en la substanciación del proceso.
Para Gerardo N. González Navarro se debe precisar el derecho procesal, como la
ciencia que estudia el conjunto de normas y principios que regulan las condiciones
conforme a las cuales, las partes, el juzgador y los demás participantes, deben rea-
lizar los actos por los que se constituye, desarrolla y termina el proceso agrario; así
29
(Derecho agrario, Gerardo N. González Navarro., p. 137-139)
94 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
como la integración y competencia de los órganos del Estado que intervienen en el
mismo.
Finalmente, estimo en un concepto integral que, El Derecho Procesal Agra-
rio, es la parte de la ciencia del Derecho, que estudia, establece y modifica el
conjunto de normas jurídicas y principios, que se encargan de regular los pro-
cesos, procedimientos y formalidades en la realización de los actos jurídicos
procesales en materia agraria, en concordancia con la aplicación de las normas
sustantivas de la materia.
También abarca el estudio del contenido de los sistemas, procesos, procedi-
mientos y formalidades en la realización de los actos jurídicos en materia agraria
ante los tribunales que administran justicia agraria, de las acciones, excepciones,
incidentes, pruebas utilizadas, es decir, del proceso jurisdiccional agrario en ge-
neral y procedimientos administrativos que puedan conducir en su caso al res-
tablecimiento del orden jurídico perturbado, en las relaciones de índole agraria.
CARACTERÍSTICAS DEL JUICIO AGRARIO
El proceso agrario conforme a la ley de la materia, es un juicio eminentemente
oral, con constancias escritas, concentrado, expedito y público, con presencia obli-
gatoria de las partes en la audiencia, y en el cual se aumentaron los poderes de
dirección del juzgador, facilitando a través de la facultad de inmediación, -es decir,
de la presencia del juzgador al presidir y autorizar lo actuado en la audiencia-, como
de un sistema de libre valoración de pruebas, de facultades para allegarse de las
mismas, mayores posibilidades de investigar la verdad dentro de lo alegado por las
partes, con el fin de emitir una resolución a verdad sabida, sin sujeción de reglas
sobre estimación de pruebas, así como facultades para la ejecución inmediata de
la sentencia. Para cumplir con el objeto del juicio agrario, que es precisamente
sustanciar, dirimir y resolver las controversias que se susciten con motivo de la
aplicación de las disposiciones de la Ley Agraria en vigor.30
30
Consolidación de los Tribunales Agrarios, como órganos constitucionales autónomos, Revista de los
Tribunales Agrarios número 60. Página 9.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 95
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Son principios procesales o principios del derecho procesal las reglas que
constituyen puntos de partida para la construcción de los instrumentos
esenciales del proceso con relación a la función jurisdiccional agraria, en el
sentido de que al originarlos, determinan el objetivo ontológico para que sean sus-
tancialmente como son, es decir, son las bases necesarias que deben fundamentar
el desarrollo lógico y justo del proceso a efecto de que el mismo sea considerado
como tal. Estos principios, específicamente para el tipo de proceso jurisdiccional
agrario, son los siguientes:
Iniciativa de parte.- El inicio del proceso agrario corresponde exclusivamente a
quien tenga interés en que el tribunal declare o constituya un derecho o imponga
una condena. Los tribunales agrarios no podrán iniciar de oficio ningún procedi-
miento.
Legalidad.- Los tribunales se ajustarán a los preceptos contenidos en la Consti-
tución, en la ley y en las demás leyes aplicables, para la correcta prosecución del
juicio y la decisión judicial apegada a derecho.
Igualdad.- Se deberá observar un tratamiento igualitario en el ejercicio de los de-
rechos procesales de las partes, para que éstas actúen de la manera que estimen
pertinente a sus intereses y cumplan las obligaciones legales que les correspondan
en paridad de condiciones, conforme a las disposiciones de esta ley.
Imparcialidad.- El tribunal agrario deberá mantener siempre una posición equili-
brada, sin preferencias ni privilegios hacia ninguna de las partes.
Celeridad.- El tribunal agrario está obligado a proveer, con la colaboración de las
partes, las medidas que sean pertinentes para alcanzar la economía procesal, a fin
de que la impartición de justicia agraria sea eficaz, eficiente y expedita.
Suplencia de la queja.- Los tribunales agrarios suplirán la deficiencia de los plan-
teamientos de derecho de los sujetos agrarios.
96 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
Publicidad.- Las diligencias del proceso agrario serán públicas, salvo que la ley
disponga lo contrario o así lo considere el tribunal con la finalidad de guardar el
orden de las diligencias.
Oralidad.- Entendida como la preeminencia de la intervención oral directa, tanto
de las partes, como de aquellos que deban participar en las actuaciones de los
procedimientos agrarios, con el fin de facilitar y agilizar su comparecencia en juicio.
Inmediación.- Todas las audiencias deberán ser presididas por el magistrado
agrario o por el secretario autorizado por el Tribunal Superior Agrario en los casos
de habilitación, conforme lo establece la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios.
Las actuaciones realizadas en contravención a esta disposición serán nulas.
Concentración.- Es responsabilidad del tribunal agrario lograr que la justicia sea
pronta y expedita, para lo cual proveerá lo necesario a fin de desahogar el mayor
número de actuaciones procesales en una sola audiencia, cuando así lo permita la
ley y sin perjuicio de los derechos de las partes.
Búsqueda de la verdad.- Los tribunales buscarán la verdad material o histórica
en los hechos y puntos controvertidos, proveyendo lo que fuere necesario para al-
canzarla, sin lesionar los derechos de las partes, conforme al principio de igualdad
procesal.
Gratuidad.- Los servicios que proporcionen los tribunales agrarios serán gratuitos.
Sustentabilidad.- El tribunal deberá vigilar que sus resoluciones propendan a con-
servar, preservar y restaurar las tierras, bosques, aguas y otros recursos naturales,
cualquiera que sea el régimen de propiedad al que pertenezcan, tratando de evitar
perjuicios al medio ambiente o al equilibrio ecológico.
Itinerancia.- Los tribunales unitarios pueden realizar sus funciones fuera de su
sede, en las regiones o municipios ubicados dentro de su jurisdicción territorial, a
fin de acercar la impartición de justicia agraria a los sujetos agrarios.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 97
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Dirección.- Corresponde al magistrado la conducción del proceso, quien deberá
poner especial cuidado para alcanzar los principios enunciados y obtener la verdad
material o histórica de los hechos controvertidos, a efecto de resolver con justicia
la controversia sometida a su consideración.31
CARACTERÍSTICAS DEL PROCEDIMIENTO AGRARIO
a).- Aplicación de los Principios enunciados.
b).- Suplencia de la queja y en general de los planteamientos de derecho conforme
al artículo 164 de la Ley Agraria.
c).- Defensoría de oficio (la Procuraduría Agraria).
d).- Suspensión y medidas precautorias respecto del Acto reclamado.
e).- La composición amigable. Concertación razonada de intereses y resolución
pacífica en su caso.
f).- Admisión de toda clase de pruebas, conforme al Código supletorio, recabación
de oficio y estimación obligatoria y exhaustiva búsqueda de la verdad por el ma-
gistrado del conocimiento acorde con lo dispuesto por el numeral 186 de la Ley
Agraria y la jurisprudencia aplicable.
g).- Facultades para la ejecución inmediata de la sentencia.
DISPOSICIONES GENERALES, ESTRUCTURA
Y PROCEDIMIENTO DEL JUICIO AGRARIO
a).- Demanda. Autos de admisión o prevención.
b).- Emplazamiento. Personal.
c).- La audiencia de ley en el artículo 185 de la Ley Agraria.
d).- Suspensión del procedimiento (en su caso).
e).- Contestación de la demanda.
f).- Reconvención.
g).- La sentencia y su ejecución.
i).- Recurso de revisión en las hipótesis determinadas por el artículo 198 de la Ley Agraria.
31
Proyecto de la Ley Federal Agraria 2017.
98 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
CONTENIDO DE LA AUDIENCIA DE LEY, DEMANDA,
EXCEPCIONES, PRUEBAS, ALEGATOS Y SENTENCIA
Artículo 185 de la Ley Agraria.
1.- Datos de identificación, expediente número, poblado municipio, estado, Acción,
controversia.
2.- Proemio (ciudad en que se desarrolla, hora, y año, conforme a qué acuerdo,
lugar en que tiene verificativo la audiencia de ley, tipo de controversia).
3.- Inicio de la Audiencia: se señala por cuál magistrado y de cuál tribunal unitario
es presidida, quien actúa con el secretario de acuerdos que da fe y certifica.
4.- Comparecencia de las partes, certificándose la asistencia de la parte actora, de
la parte demandada, de codemandados, así como las incomparecencias, y en su
caso se da cuenta secretarial con los escritos recibidos en las oficialías de partes
que se deban acordar en la propia audiencia.
5.- Se declara abierta la audiencia de ley o (de demanda, excepciones, pruebas,
alegatos y sentencia) en el caso de que la relación jurídica procesal esté comple-
ta, si no, se procede en términos de los artículos 183 y 184 de la Ley Agraria, o
en su caso se manda llamar a juicio al tercero con interés o co-actores o code-
mandados.
En el supuesto de que la relación jurídica procesal esté completa, en los térmi-
nos del artículo 185 fracción primera del ordenamiento de leyes invocado, se
concede a las partes el derecho de exponer sus manifestaciones, pretensiones
y ratificaciones.
Se acuerda respecto de cada intervención de las partes, teniéndose, en su caso,
por hechas sus manifestaciones y por ratificada la demanda en sus términos, por
anunciadas ofrecidas las pruebas de la intención, cuya admisión y desahogo se
proveerá en el momento procesal oportuno, así mismo se les tiene en su caso,
desistiéndose de las pruebas que mencionen o aclarando al respecto algún as-
pecto de su demanda o contestación, en el supuesto de la reconvención se si-
gue el mismo procedimiento, en caso de inasistencias injustificadas se les tiene
por no contestada la demanda y presuntivamente por ciertas las afirmaciones
de la parte actora y en consecuencia por precluido su derecho a contestar la
demanda.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 99
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Pueden ocurrir varios casos de diferimiento de audiencia que hacen que el proce-
dimiento se prolongue, pero sigue siendo la misma etapa de audiencia, por eso se
habla de segmentos de audiencia en la continuación del proceso, los casos más
frecuentes de diferimiento de la audiencia de ley son:
• Inasistencia de asesor jurídico, se materializa así lo dispuesto por el artículo 179
de la ley agraria.
• Inasistencia de testigos hostiles, artículo197 de la Ley Agraria.
• Falta de emplazamiento o mal realizado, artículo 171 de la Ley Agraria.
• Reconvención artículo 182 de la Ley Agraria.
• Imposibilidad física certificado médico, artículo 185 de la Ley Agraria.
• Audiencia para llamar a terceros artículo 185 de la Ley Agraria.
• Por exhibir convenio antes para conciliar artículo 185 de la Ley Agraria.
• Incomparecencia del actor y asistencia del demandado artículo 183 de la Ley
Agraria.
• Incomparecencia del actor y del demandado, artículo 184 de la Ley Agraria.
• Inasistencia del abogado del actor, artículo 179 de la Ley Agraria.
Situaciones de diferimiento que se deben subsanar por medio de reformas a la
ley de la materia y otras con base a apercibimientos procesales y multas eco-
nómicas.
6.- Fijación de la materia del juicio agrario (Litis). En términos del artículo 195 de la
Ley Agraria y de conformidad del artículo 18 de la Ley Orgánica de los Tribunales
Agrarios, de acuerdo al catálogo de acciones a que se refiere dicho dispositivo.
7.- Etapa de conciliación.- en término de lo dispuesto en el artículo 185 fracción VI
de la Ley Agraria.
8.- Periodo probatorio.- ofrecimiento, admisión y desahogo de pruebas de las
partes.
9.- En el supuesto de que se hubiera agotado la etapa probatoria, se declara el
cierre de la etapa de instrucción.
10.-Se apertura la etapa de alegatos.
11- Se ordena el turno a la secretaría de estudio y cuenta para la elaboración del
proyecto de sentencia, el cual será valorado por el magistrado titular y en su caso
emitirá la resolución que en derecho corresponda.
100 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
LAS CUATRO CARACTERÍSTICAS QUE DETERMINAN
LA ORALIDAD DEL PROCESO AGRARIO
Para el mencionado tratadista Cipriano Gómez Lara, son:
“1. Concentración de las actuaciones. Entraña una aplicación del principio de
economía procesal, en virtud del cual puede realizarse el mayor número de actos
procesales en el tiempo más corto. Llevada a su máxima expresión se presenta
como una sola audiencia ante el tribunal, la cual suele denominarse de ley o de de-
manda, excepciones, pruebas, alegatos y sentencia, (artículo 185 de la ley agraria).
2. Identidad entre el juez de instrucción y el juez de decisión. El mismo juez o
los mismos magistrados de un tribunal son los que deben conducir todos los actos
procesales, recibir las demandas y contestaciones de las partes, ofrecimientos de
pruebas y el desahogo de las mismas, oír sus alegatos (integración del expediente),
una vez cerrada la instrucción, ese mismo funcionario o funcionarios son quienes
deben dictar la sentencia.
3. Inmediatez física del juez con las partes y con los demás sujetos procesales,
(artículo 185 parte infine de la ley agraria).
4. Inapelabilidad de las resoluciones interlocutorias y desechamiento de todos
los trámites o recursos entorpecedores de la marcha del proceso. Todas las inci-
dencias, los artículos o los recursos que pretendan detener el desenvolvimiento del
proceso deben ser desechados y todas las posibilidades de impugnación deben
reservarse para la impugnación de la sentencia que se dicte”, artículo 192 de la
ley agraria.32
Por otra parte, bajo la visión del Maestro José Ovalle Favela, el principio de la ora-
lidad en cuya orientación se han llevado a cabo las grandes reformas procesales,
implica no sólo el predominio del elemento verbal, sino también el prevalecimiento
de los siguientes principios:
1.- La inmediación, o relación directa entre el juzgador, las partes y los sujetos de
la prueba (testigos, peritos, etc.).
2.- La concentración del debate procesal en una o dos audiencias (Concentración
y celeridad).
32
Teoría general del proceso, Banco de preguntas, autor Cipriano Gómez Lara, editorial Oxford, 2004.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 101
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
3.- La publicidad de las actuaciones judiciales, particularmente de las audiencias,
a las cuales debe tener acceso cualquier persona, ya que la presencia del público,
constituye el precioso instrumento de fiscalización popular sobre la actuación del
magistrado y defensores; ya que en último término el pueblo es el juez de los
jueces.
4.- La libre valoración de la prueba o sistema de prueba legal.- En el proce-
dimiento agrario se aplican ambos sistemas.33
En consecuencia, el procedimiento agrario, deberá ser acorde a las leyes del
procedimiento contenidas en el artículo 172 de la ley de amparo que dispone:
En los juicios tramitados ante los tribunales administrativos, civiles, agrarios o del
trabajo, se consideran violadas las leyes del procedimiento y se afectan las defen-
sas del quejoso, transcendiendo al resultado del fallo, cuando:
I. No se cite al juicio o se le cite en forma distinta de la prevenida por la ley. (De ahí
la importancia del emplazamiento a juicio del demandado.);
II. Haya sido falsamente representado en el juicio de que trate;
III. Se desechen las pruebas legalmente ofrecidas o se desahoguen en forma con-
traria a la ley;
IV. Se declare ilegalmente confeso al quejoso a su representante o apoderado;
V. Se deseche o resuelva ilegalmente un incidente de nulidad.
VI. No se le concedan los plazos o prórrogas a que tenga derecho con arreglo a la ley;
VII. Sin su culpa se reciban, sin su conocimiento, las pruebas ofrecidas por las otras
partes.
VIII. Previa solicitud, no se muestren documentos o piezas de autos para poder
alegar sobre ellos;
IX. Se le desechen recursos, respecto de providencias que afecten partes sustan-
ciales del procedimiento que produzcan estado de indefensión;
X. Se continúe el procedimiento después de haberse promovido una competencia,
o la autoridad impedido recusada continúe conociendo del juicio, salvo a los casos
en que la ley expresamente lo faculte para ello;
XI. Se desarrolle cualquier audiencia sin la presencia del juez o se practiquen dili-
33
La libre valoración de la prueba, José Ovalle Favela. Teoría General del Proceso. 5° Edición 2001,
Editorial Oxford, página 198.
102 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
gencias judiciales de forma distinta a la provenida por la ley; y
XII. Se trate de casos análogos a los previstos en las fracciones anteriores a juicio
de los órganos jurisdiccionales de amparo.
3.- En cuanto a las debilidades del proceso agrario. Se debe precisar cómo
se desprenden del presente trabajo; son fundamentalmente debido a la no actua-
lización de la ley agraria de manera significativa o sistemática desde su promulga-
ción, ya que sólo se han dado modificaciones aisladas y casi todas sobre aspectos
sustantivos y no procesales, como debido a la masificación del litigio agrario que
atañe a todo el sistema de justicia por cuestiones de incapacidad administrativa, así
como al abuso excesivo de la norma supletoria e incluso de la complementariedad
de otras normas de dicho ordenamiento jurídico; lo que ha ocasionado que lle-
guemos a este proceso de catarsis del Derecho Agrario, para solucionar el
problema al que se ha llegado, como ya se explicó en virtud de que las lagunas de
la ley han sido aprovechadas por litigantes e intereses económicos y políticos, al no
existir una uniformidad de criterio dentro del propio seno de los tribunales agrarios
en cuanto a los criterios jurídicos aplicables y los que se derivan en interpretacio-
nes de tribunales federales que muchas veces están alejadas del contenido del
derecho social objeto de existencia del Derecho Agrario. Que han provocado un
procedimiento lento, aletargado, dilatado en algunas acciones que ya no cumple
con el objeto de una justicia, pronta, expedita y completa.
Por otra parte, cabe precisar, que al seguir la tradición en la materia, la legislación
agraria se conservó en un solo ordenamiento jurídico, tanto las normas sustantivas
como las adjetivas, reservando un título de la ley a las disposiciones relativas a la ins-
trumentación del juicio, con lo cual se mantuvo sin ninguna razón de peso la mezcla
de preceptos de distinta naturaleza sustantiva o de fondo como adjetiva o procesal.
4. ¿SE REQUIERE LA AMPLIACIÓN, MODIFICACIÓN O ELIMINACIÓN
DEL DERECHO PROCESAL AGRARIO VIGENTE?
Se estima, como ya se ha mencionado, que únicamente se debe reformar la ley
agraria, tanto en lo adjetivo como en lo sustantivo, particularmente por lo que se
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 103
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
refiere al capítulo del procedimiento agrario, a efecto de actualizar su contenido
con la problemática jurídica agraria actual, adicionar, reformar y derogar algunos
artículos que ya son obsoletos, como adecuarla a las jurisprudencias aplicables
a la materia procesal agraria en términos razonables y con equilibrio, respecto al
contenido de la materia sustantiva.
En consecuencia, al tener una naturaleza jurídica propia, el Derecho Agrario, como
derecho sustantivo del cual deriva el Derecho procesal agrario al que compete
una jurisdicción especial, con relaciones jurídicas, sujetos, procedimientos y magis-
tratura propios, es evidente que estamos ante una disciplina que debe tener una
regulación independiente acorde, esto es, a un cuerpo normativo procesal distinto
a aquél, en que se consignan las disposiciones sustantivas de la materia.
Por lo cual, se propone la necesaria e urgente creación de un Código de
Procedimientos Agrarios; a efecto de que su contenido se adecúe a la
conflictiva jurídica agraria actual, al adicionar, reformar y derogar algunos
artículos que ya no son aplicables, así como integrar las jurisprudencias
aplicables en materia procesal agraria.
Lo anterior permitiría el fortalecimiento de los Tribunales Agrarios, para enfren-
tar los desafíos que se avecinan y poder llevar a cabo una renovación estructural,
organizativa, tecnológica y presupuestaria de los mismos, tendente a lograr una
excelencia en la prestación del servicio de administración federal de justicia agra-
ria, reforzando la confianza de todos los sectores en la impartición pronta,
expedita y completa de la justicia agraria.
6. CONCLUSIONES
“La verdad y la justicia son elementos fundamentales de la honestidad”.
Antonio Luis Betancourt Sánchez.
104 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
En tales circunstancias, se debe reformar la ley agraria, tanto en lo adjetivo como
en lo sustantivo, particularmente por lo que se refiere al capítulo del procedimiento
agrario, a efecto de actualizar su contenido con la problemática jurídica agraria
actual, adicionar, reformar y derogar algunos artículos que ya son obsoletos, como
adecuarla a las jurisprudencias aplicables a la materia procesal agraria en términos
razonables con equilibrio respecto al contenido de la materia sustantiva, con la fina-
lidad de cumplir cabalmente con el propósito superior de brindar un mejor Servicio
jurisdiccional Agrario, es que se propone la formulación de un Código de
procesal agrario con el cual se pretende alcanzar los siguientes objetivos:
Renovar el procedimiento agrario con sus propios principios, conceptos y
términos, para resolver los litigios con mayor celeridad y eficiencia confor-
me a los principios del proceso agrario y de los artículos 17 y 27 constitu-
cionales.
Reforzar la naturaleza social del juicio agrario y la competencia de los ór-
ganos jurisdiccionales.
Obtener, la separación legislativa del Derecho Procesal Agrario del sustan-
tivo, promulgando un ordenamiento especial para las normas adjetivas de
esta índole.
Individualizar términos o plazos de resolución para cada acción agraria en
la Ley Orgánica y derogar el plazo de veinte días general para la emisión de
la resolución a que se refiere el artículo 188 de la ley agraria en vigor por
inconstitucional al no ser un plazo razonable.
Establecer un plazo máximo para la terminación del proceso, tanto para las
partes como para el tribunal, es decir, un proceso agrario no puede durar
más de un año y nada más puede contener tres segmentos de audiencia.
Solucionar en el propuesto Código Federal de Procedimientos Agrarios,
todos las motivos referidos para diferir las audiencias de manera continua,
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 105
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
con el fin de dilatar el procedimiento, en perjuicio del interés público de
administrar justicia agraria en los términos del artículo 17 Constitucional,
instrumentando en el propuesto ordenamiento legal, sanciones procesales
como económicas en los diversos casos de su incumplimiento.
Reestructurar las funciones de los secretarios de estudio y cuenta, y de los
secretarios de acuerdos, para que todos sean secretarios de apoyo proce-
dimental y lleven conjuntamente todas las fases del procedimiento hasta el
proyecto de sentencia, por las necesidades del servicio que en los unitarios
se ha elevado exponencialmente en los últimos años.
Crear en su caso, un procedimiento espejo vía electrónica iniciando con la
etapa de inconformidad, es decir, con los recursos agrarios.
Así mismo, el procedimiento propuesto, deberá sustentarse en las bases y princi-
pios procesales establecidos en la Ley Agraria vigente y en los aspectos suple-
torios más recurridos, así como en los criterios de interpretación emanados de
los Tribunales Unitarios Agrarios, del Tribunal Superior Agrario, de los Tribunales
Colegiados de Circuito y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que han
sido plasmados en múltiples precedentes, tesis y jurisprudencias que vayan acorde
a la naturaleza del Derecho Agrario, o a las reformas que se hagan en su caso, en
el aspecto sustantivo a la Ley Agraria.
7. BIBLIOGRAFÍA
1.- Colección de garantías individuales, “Las garantías de seguridad jurídica” (2),
editado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2003.
2.- Código Nacional Mexicano de Ética Judicial de la Asociación Mexicana de
Impartidores de Justicia 2014.
3.- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Gallardo ediciones, 2015.
106 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ANTONIO LUIS BETANCOURT SÁNCHEZ
4.- Informe de labores de los Tribunales Agrarios 2016 y 2017.
5.- José Ovalle Favela. Derecho Procesal Civil, Novena edición publicada en 2003.
6.- Santiago A. Kelley Hernández. Teoría Del Derecho Procesal
7.- Ugo Rocco. Derecho Procesal Civil.
8.- (Derecho agrario, Gerardo N. González Navarro., p. 137-139).
9.- Consolidación de los Tribunales Agrarios, como órganos constitucionales autó-
nomos, Revista de los Tribunales Agrarios número 60. Página 9.
10.- Proyecto de la Ley Federal Agraria 2017.
11.- Teoría general del proceso, Banco de preguntas, autor Cipriano Gómez Lara,
editorial Oxford, 2004.
12.- La libre valoración de la prueba, José Ovalle Favela. Teoría General del Proce-
so. 5° Edición 2001, Editorial Oxford, página 198.
* La frase después de la conclusión es del autor de este artículo.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 107
108 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
REFLEXIONES SOBRE EL TEMA ENERGÉTICO
Y SU RELACIÓN CON LA PROPIEDAD SOCIAL
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
109
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 109
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
110 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
Magistrado
SÍNTESIS CURRICULAR
Es licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Maestro en Derecho Político y Administración Pública.
Doctor en Derecho, por el Instituto Internacional del Derecho y del Estado.
Ha ocupado diversos cargos en el ámbito jurídico, entre los que destacan:
• Director de Audiencia Campesina en la Procuraduría Agraria,
• Director Operativo del Comité Permanente de Control y Seguimiento
(COPECOSE), Procuraduría Agraria.
• Director de investigación Agraria, Dirección General de Estudios y Publicaciones,
Procuraduría Agraria.
• Profesor definitivo por oposición en la cátedra de Derecho Agrario,
FES Acatlán-UNAM.
• Magistrado del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 35, con sede en Ciudad
Obregón, Sonora, de 2007 a la fecha.
• Ha impartido diversas conferencias en universidades e instituciones educativas
en diversos estados del país, así como en dependencias del sector agrario y
agropecuario.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 111
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Entre sus publicaciones se encuentran:
• Régimen jurídico agrario, Porrúa.
• Derecho Agrario Contemporáneo, (hacia una nueva ruralidad en México),
Editorial Porrúa.
• Prontuario Agrario, preguntas y respuestas sobre legislación agraria, Editorial
Porrúa.
• Ley Agraria comentada, 5ª edición, Editorial Porrúa.
112 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
REFLEXIONES SOBRE EL TEMA ENERGÉTICO Y SU RELACIÓN
CON LA PROPIEDAD SOCIAL
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA*
SUMARIO: I. Preámbulo, II. Marco normativo, III. Situación actual de la materia
energética, IV. Breve referencia de las reformas energética y agraria,
V. La propiedad social y su relación con la materia energética,
VI. Ordenamiento de la propiedad rural, VII. Actividad jurisdiccional
respecto a la ocupación de tierras de carácter social,
VIII. Medios alternativos de solución de controversias.
I. PREÁMBULO
E n principio, expreso mi gratitud, por la generosa invitación para poder par-
ticipar con este artículo para la Revista de los Tribunales Agrarios, con el
único propósito de llamar la atención de los estudiosos del derecho en ge-
neral, y del agrario en particular, con respecto a algunas Reflexiones sobre el tema
energético y su relación con la propiedad social. Pareciera un término o materia
de moda únicamente, estimo que va más allá, es y será un tema de largo alcance,
siempre pensando en la naturaleza de orden público y de interés social de la Ley
de Hidrocarburos y, en su momento, el involucramiento de los sujetos agrarios en
la medida que sus parcelas o derechos puedan involucrarse en temas de carácter
energético, como se tratará en los próximas líneas.
En esta ocasión, se habrán de abordar grosso modo algunos de los puntos que se
estima pueden ser útiles para poder arribar a la importancia que -en algún momen-
* Magistrado del Tribunal Unitario del Distrito 35, con sede en Ciudad Obregón, Sonora.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 113
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
to-, puede tener el tema energético, su relación con lo agrario y, sobre todo, de qué
forma y en qué momento se puede dar el involucramiento y beneficio de la clase
campesina.
En las últimas décadas, en México, se han impulsado diversas reformas estructura-
les y/o profundas en materias sensibles; en 1992, con la reforma constitucional del
6 de enero al artículo 27, el sector rural experimentó una amplia transformación,
surgiendo una nueva cultura e institucionalidad agraria, al crearse los Tribunales
Agrarios y la Procuraduría Agraria; al propio tiempo, se observó un cambio de pa-
radigmas de los distintos sujetos agrarios, a quienes por cierto, la Constitución y
la Ley Agraria, les han concedido la posibilidad de aprovechar sus tierras por si, o
a través de interpósita persona, mediante la suscripción de diversos contratos, o
inclusive formar sociedades civiles o mercantiles propietarias de tierras.
Por otra parte, se hace referencia, a grosso modo, de algunos aspectos relacio-
nados entre las materias energética y agraria; en razón de que a la fecha, se ha
venido dando la ocupación de tierra de carácter ejidal o comunal relacionadas con
la cuestión energética -a través de la firma de diversos contratos-, para el estable-
cimiento de servidumbre legal de hidrocarburos, como resultado de la reforma que
en las próximas líneas se abordará.
En consonancia con lo anterior, puede anotarse que después de poco más de 75
años, en que se llevó a cabo la expropiación petrolera, contando con el concurso
de las diversas fuerzas políticas representadas en el poder legislativo, previa ini-
ciativa de reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución General de la
República, el Presidente de la República, envió con fecha 12 de agosto de 2013
al H. Congreso de la Unión, a través del Senado de la República, la iniciativa de
reformas para impulsar la reforma constitucional, legal y reglamentaria en materia
energética.
Por ello, con fechas 11 y 12 de diciembre, fueron aprobadas por el Senado de
la República y la Cámara de Diputados, respectivamente. Consecuentemente, el
18 de diciembre de 2013, la reforma fue declarada constitucional por el Poder
114 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
Legislativo Federal; asimismo, fue promulgada por el Ejecutivo Federal el 20 de
diciembre de 2013 y publicada al día siguiente en el Diario Oficial de la Federación.
II. MARCO NORMATIVO
El tema energético en el ámbito constitucional y legal ha ocupado un lugar muy
especial y estratégico en el contexto nacional, de tal suerte que invariablemente
se ha considerado como propiedad de la nación, además, en razón de su impor-
tancia y rubro estratégico, el artículo 28 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos ha considerado que la explotación de petróleo y los demás hi-
drocarburos no constituyen monopolio, estando reservada en consecuencia dicha
actividad para el Estado. No menos importante es referirnos al artículo 27 de la Ley
Fundamental, por la íntima relación que se podrá venir dando entre lo energético y
lo agrario, tema del que se habrán de realizar algunos reflexiones en las próximas
líneas.
a) Constitucional
A partir de la promulgación de la Constitución de 1917, se contempló en el artículo
27 a la nación -como propietaria originaria- entre otros, de la tierra, así como el
dominio sobre todos los minerales, como el petróleo y todos los carburos de hidró-
geno sólidos, líquidos o gaseosos, además de poder otorgar por parte del ejecutivo
federal, la posibilidad de que los particulares participaran en trabajos de extracción
para el aprovechamiento del petróleo y demás hidrocarburos bajo la figura de la
concesión.
Primera reforma
En diciembre de 1938, el presidente Lázaro Cárdenas del Río, impulsó la primera
reforma energética, la cual mantenía la propiedad exclusiva del Estado sobre los re-
cursos en el subsuelo, suprimía las concesiones sobre el petróleo y los carburos de
hidrógeno, ya que la concesión confería a particulares los derechos para explotar y
aprovechar bienes del dominio nacional y consideraba como derecho exclusivo del
Estado el explotar los hidrocarburos mediante las formas estipuladas en una ley se-
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 115
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
cundaria. La iniciativa fue aprobada y publicada en el Diario Oficial de la Federación
el 9 de noviembre de 1940.
Segunda reforma
El 20 de enero de 1960 se dio una nueva reforma al artículo 27 constitucional en la
que se amplió el dominio de la nación respecto al aprovechamiento de recursos mi-
nerales de la plataforma continental. De igual forma, se modificó el dominio directo
con respecto al aprovechamiento de las aguas marinas, ríos, lagunas y esteros,
(Gallardo, 2016:16).
Tercera reforma
Al igual que con la reciente reforma constitucional, el 3 de febrero de 1983 se re-
formaron los artículos 25, 27 y 28 para establecer que no constituyen monopolios
las funciones exclusivas que el Estado ejerza en áreas estratégicas del petróleo y
demás hidrocarburos, así como en materia de petroquímica básica.
Cuarta reforma (actual)
El entonces candidato a la Presidencia de México por la coalición Compromiso
por México, Enrique Peña Nieto, el 25 de abril de 2012 hizo el compromiso de
concretar una reforma energética para disminuir las tarifas eléctricas en beneficio
de la población y la industria; dicha afirmación se reiteró en su primer mensaje a la
nación el primero de diciembre de 2012.
Un aspecto significativo a señalar, es lo relativo a la coincidencia de las diferentes
fuerzas políticas, a través del Pacto por México; por ello, además de cumplirse con
las formalidades propias de toda reforma constitucional, hubo expresión y apoyo
-además-, a través de diversos medios de comunicación.
Por otra parte, cabe mencionar que en su parte formal, la Reforma Energética requi-
rió cambios en los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, apoyados en 21 artículos
transitorios que derivaron en la creación de nueve leyes federales y la adecuación
de 12 leyes ya existentes. Para la puesta en marcha se fortalecieron las comisio-
nes reguladoras y se crearon otras, así como agencias especializadas y centros
116 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
de control, por ejemplo la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, el Centro
Nacional de Control del Gas Natural y el Centro Nacional de Control de Energía.
b) Legal
Primera ley
En el propio régimen del presidente Cárdenas también fue publicada la ley regla-
mentaria del artículo 27 constitucional, a través de la cual, se crearon instrumentos
para celebrar contratos con los particulares a fin de que éstos llevarán a cabo, por
cuenta del gobierno federal, los trabajos de exploración y explotación de hidrocar-
buros sin poner en riesgo los derechos del Estado sobre éstos; de igual forma, se
estableció el régimen de concesiones para la construcción de refinerías y oleoduc-
tos, así como la distribución de gas.
Resulta por demás significativo lo expresado por el presidente de la República,
Lázaro Cárdenas del Río, en la iniciativa de Ley Reglamentaria del artículo 27 cons-
titucional de 1940, quien sostenía que:
El ejecutivo, al formular la iniciativa que culminó con la reforma constitucional de que
se trata, y después en diversas declaraciones, ha expresado su punto de vista de que
la exclusión de los particulares del régimen de concesiones que el artículo 27 fija para
la explotación de los recursos naturales del dominio público, no implica que la Nación
abandone la posibilidad de admitir la colaboración de la iniciativa privada, sino simple-
mente que esa colaboración deberá realizarse en el futuro dentro de las formas jurídicas
diversas de la concesión.
Lo allí señalado deja ver la voluntad del gobierno de la República de establecer las
condiciones para que la naciente industria de hidrocarburos pudiera ir avanzando; par-
ticularmente con el involucramiento de particulares, como se da hoy en día, con el im-
pulso que se ha venido dando durante la presente administración, atendiendo, como
decía el presidente Cárdenas, “con las reformas jurídicas diversas de la concesión”.
Segunda ley
Para 1958 se expidió una nueva Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional;
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 117
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
con ella se eliminó la posibilidad de celebrar contratos con particulares en la ex-
plotación y reservó todas las actividades de la industria petrolera a Pemex como
empresa nacional creada después de la expropiación petrolera.
Ley de Hidrocarburos (actual)
Con motivo de la reforma -antes referida-, a diversos artículos de la Constitución,
se expidió la Ley de Hidrocarburos; en ella, se contempla lo relativo a las diversas
ramas o materias vinculadas en lato sensu con lo energético, así como el trámite
y/o procedimiento para la creación de la servidumbre legal de hidrocarburos, lo
mismo en tierras de carácter privado, así como la ocupación de tierras ejidales y
comunales, como se establece en los párrafos siguientes.
III. SITUACIÓN ACTUAL DE LA MATERIA
ENERGÉTICA
De inicio, resulta trascendental tomar en cuenta la expedición de la Ley de Hidro-
carburos publicada en el Diario Oficial de la Federación con fecha 11 de agosto de
2014, pues con ella surgen nuevos paradigmas en la materia.
Dicha disposición jurídica es producto de la reforma constitucional en materia ener-
gética del 20 de diciembre de 2013, la cual –como se ha dicho–, constituye un
cambio de paradigma en torno al aprovechamiento de los recursos naturales que
posee nuestro país y abre la posibilidad a diversos entes, entre ellos los particula-
res, de participar en los sectores energéticos de México, incluidas las actividades
estratégicas de explotación y extracción de petróleo y gas natural, para su aprove-
chamiento siempre en beneficio de la nación.
En ese tenor, resultó necesaria la regulación de la reforma mencionada y para ello
se presentó, por parte del Ejecutivo Federal, la iniciativa con proyecto de decreto
para la expedición de la antes referida Ley de Hidrocarburos, la cual se conside-
ró necesaria y vital para efecto de incrementar la seguridad energética y generar
mayores tasas de desarrollo económico y empleo, así como para aumentar consi-
118 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
derablemente los ingresos del Estado, avances que se podrán ir presentando en la
medida que se dé, como hasta ahora, la política energética.
En forma complementaria a lo anterior, se propuso una serie de disposiciones ten-
dentes a regular los aspectos mandatados por el Poder Legislativo, que incluía
reglas con el propósito de ordenar los procesos de negociación que habrían de
celebrarse -en principio-, entre asignatarios o contratistas y, por el otro, los propie-
tarios o poseedores de las tierras, bienes y derechos que pudieran ser afectados
por las actividades de los primeros, cuyo objetivo constituía la salvaguarda de los
derechos de los propietarios o poseedores de las tierras, dentro del marco consti-
tucional y legal, entre otros.
Antes de la expedición de dicha ley, se mencionó que anteriormente los instru-
mentos empleados para la adquisición de tales terrenos eran “casuísticos”, sin que
existieran instancias o procedimientos uniformes y ágiles para valuar contrapres-
taciones e indemnizaciones o para resolver controversias, lo cual se traducía en
incertidumbre jurídica para las partes, por lo que, además de lo previsto por la ley
en la materia, un aspecto no menos importante ha sido contar con la certidumbre
jurídica en la tenencia de la tierra, como se ha dicho, a través del anteriormente
PROCEDE, actualmente FANAR.
En razón de lo anterior, con la expedición de la normatividad aplicable, se propusie-
ron mecanismos y reglas a fin de que los procedimientos de adquisición, uso, goce o
afectaciones de terrenos, bienes y derechos fueran justos y respetaran los intereses
de ambas partes; buscaba privilegiar la libertad contractual de los involucrados con
el objetivo de permitir negociar y alcanzar acuerdos libremente; sin embargo, a efec-
to de tener ciertos parámetros de base para las negociaciones, y/o acuerdos que se
lograran, se consideró la participación de diversas instituciones a efecto de que es-
tablecieran los valores mínimos de referencia a partir de los cuales se podría iniciar
la negociación, tal es el caso de los tabuladores y avalúos emitidos por el INDAABIN.
Consecuentemente, se planteó la necesidad de dotar de procedimientos espe-
ciales que permitieran a los interesados hacerse de bienes inmuebles o derechos
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 119
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
que resultaran necesarios para el adecuado desarrollo de sus proyectos y, a la par,
beneficiar a los dueños de dichos terrenos mediante contraprestaciones justas y
equitativas, véanse propietarios privados o, en su caso, ejidatarios y comuneros en
razón de la naturaleza de este tipo de bienes y, particularmente, de la protección
“especial” que se deba dar.
Ello a fin de nivelar las asimetrías de poder que puedan interferir en los procesos de
negociación de los contratantes, propuestas que fueron acogidas por el legislador
en la ley de la materia.
Puede considerarse que la razón adoptada para la expedición del ordenamiento
legal en cuestión, resultó producto del cambio de estrategia en el aprovechamiento
de los recursos naturales del país para permitir la participación de entes privados
en el sector energético, por lo cual se establecieron reglas y procedimientos ágiles
para la salvaguarda de los derechos de los propietarios y poseedores de las tierras
dentro del marco constitucional, lo que a su vez conllevaría a generar certidum-
bre jurídica respecto a los acuerdos de voluntades celebrados de adquisición, uso,
goce o afectación de terrenos, es decir, que la política en materia de energéticos
sea de largo alcance y, sobre todo, en beneficio del país.
De igual forma, en toda reforma constitucional y legal, en cualquier país del mundo,
no se deben cumplir únicamente las formalidades respectivas; más aún, atendien-
do a su naturaleza, las implicaciones y resultados inciden en tareas de carácter po-
lítico, en el caso de México no ha sido la excepción. Por ello, como ya se indicó, se
pudo transitar en esta reforma estructural, en el marco de los acuerdos y compro-
misos establecidos en el Pacto por México, en el que se contempló la realización
de una reforma energética con el propósito de promover la inversión y el desarrollo.
Con dicha reforma, se establecieron -entre otros- seis puntos a considerar, mismos
de los que en forma enunciativa, más no limitativa, se hace referencia:
• Los hidrocarburos seguirían siendo propiedad de la nación;
• Transformar a Pemex en una empresa pública de carácter productivo, propiedad
120 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
del Estado, como sucede ahora como Empresa Productiva del Estado, además,
teniendo como objetivos multiplicar la exploración y producción de hidrocarburos;
• Buscar ser competitivos en los procesos de refinación, petroquímica y transporte
de hidrocarburos;
• Fortalecer a la Comisión Nacional de Hidrocarburos;
• Convertir a Pemex en el motor de una cadena de proveedores nacionales y en la
producción nacional de fertilizantes. Este rubro, sin duda, se encuentra íntimamen-
te ligado al sector rural; y
• Establecimiento de una estrategia que desarrolle energías renovables y ahorro
de energía.
Aunado a lo anterior, puede decirse que a la fecha se han adjudicado 25 contratos
en tierra como resultado de la licitación 1.3; sin embargo, en el corto o mediano
plazo se podrán incrementar; consecuentemente, la ocupación de tierras ejidales
o comunales se hará presente, y para ello, contando con la regularización a la que
nos hemos referido en líneas anteriores, será más accesible conocer a quién co-
rresponde algún derecho agrario -en forma individual o colectiva-. En este último
caso se considera importante acordar, por medio de una asamblea de formalidades
especiales, en razón de que ello ofrece mayor certidumbre jurídica a las partes.
IV. BREVE REFERENCIA DE LAS REFORMAS ENERGÉTICA Y AGRARIA
Con el objeto de una mejor comprensión de la propiedad social, se puede decir que
la reforma al artículo 27 constitucional del 6 de enero de 1992 -por cierto la más
profunda en materia agraria-, modificó la visión que se tenía del campo mexicano a
partir de la década de 1980 y años siguientes. En tal virtud, hoy es necesario ana-
lizar la situación que se vive en el campo mexicano, tomando en cuenta el pasado
inmediato de la propiedad social para que a partir de su ubicación se pueda hablar
del tema que nos ocupa.
Tanto la reforma constitucional en materia agraria de 1992, como la reciente en
materia energética de 2013, han creado una nueva cultura e institucionalidad en
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 121
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
ambas disciplinas; en el primero de los casos se crearon los Tribunales Agrarios y
la Procuraduría Agraria. Por lo que se refiere a la puesta en práctica de la política
energética -de hidrocarburos y energía eléctrica-, además de expedirse nueve le-
yes, se reformaron 12, y al propio tiempo se expidieron 25 reglamentos.
Con independencia de abordar lo relativo a la propiedad social en las próximas lí-
neas, es importante señalar que a partir de la implementación de la reforma consti-
tucional del 20 de diciembre de 2013 en materia energética, sin duda la propiedad
ejidal y comunal están jugando un papel importante en tareas de generación de
energía, transportación y comercialización, así como en exploración y explotación
de hidrocarburos y sus derivados, en las asignaciones realizadas como resultado
de las rondas cero y uno, en la creación de infraestructura y transportación de hi-
drocarburos a través de gasoductos.
Por lo anterior, como se señaló anteriormente, es importante tener conocimiento de
la situación que guarda la regularización de la tenencia de la tierra ejidal y comunal
en razón de que, como resultado de ello, es posible conocer a quién corresponde
algún derecho real y, por ende, con quién se debe convenir sobre la ocupación de
sus tierras para la realización de tareas relacionadas en materia energética.
Aunado a lo anterior, se transformaron PEMEX y la CFE, como EPE; al propio
tiempo, se crearon y/o fortalecieron diversas instancias administrativas con un solo
propósito: crear las condiciones para la puesta en práctica de la naciente reforma.
V. LA PROPIEDAD SOCIAL Y SU RELACIÓN
CON LA MATERIA ENERGÉTICA
5.1 La propiedad social
Antes de abordar lo relativo a la naturaleza de la propiedad social, es importante
mencionar que como resultado del primer gran movimiento social del siglo XX en
México, como fue la Revolución y, posteriormente, con la promulgación de la Ley
del 6 de enero de 1915, así como con la expedición de la Constitución de 1917,
se inició la política de reparto agrario, lo que por cerca de 77 años -en principio- ha
122 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
permitido que a la fecha se cuente con cerca de 32 mil núcleos de población; de
ellos, 29,554 son ejidos y el reconocimiento de 2,359 comunidades.34
Además de los asuntos considerados como rezago agrario, mismos que han sido
atendidos por los tribunales agrarios -superior y unitarios-, como resultado de la
reforma constitucional del 6 de enero de 1992, el número de núcleos de población
se ha incrementado como resultado de las sentencias o resoluciones emitidas por
el Tribunal Superior Agrario o los Tribunales Unitarios Agrarios, según corresponda,
(Gallardo, 2015:65-67).
En consonancia con lo anterior, se juzga importante hacer algunas reflexiones con
respecto a la propiedad social, su importancia, creación, destino o aprovechamien-
to, así como la forma de organización en los ejidos y comunidades.
5.1.1 Su naturaleza
No puede soslayarse que la creación del ejido y el reconocimiento de la comunidad
surgen como resultado de la Revolución. De manera significativa deben señalarse
los planes revolucionarios –el de San Luis y de Ayala–, ya que en ellos se hizo
referencia a su creación y consolidación. Por cierto, la mexicana es la primera revo-
lución social del siglo XX.
Además, las diversas disposiciones, tanto constitucionales como legales y regla-
mentarias, por décadas han considerado algunas limitaciones a este tipo de propie-
dad, es decir, eran inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransmisibles;
consecuentemente, estaban fuera del mercado y eran inexistentes las operacio-
nes, actos o contratos que se realizaran en contravención del artículo 52 de la
derogada Ley Federal de Reforma Agraria. Dicha superficie fue entregada para
que los sujetos agrarios la pudieran usufructuar.
No obstante lo anterior, como resultado de la reforma constitucional al artículo 27
del 6 de enero de 1992, se ha experimentado un cambio de paradigmas, y hoy
34
[Link]/ran/pdf/delegaciones/situacionagraria/sept.2015pdf
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 123
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
en día, se pueden suscribir diversos tipos de contrato para el aprovechamiento
de las tierras o bienes concedidos, entre ellos se puede citar el de arrendamiento,
aparcería, aportación de tierras para la constitución de sociedades propietarias de
tierra, inclusive, la de cesión o enajenación, entre otros, por lo que hoy en día se
encuentran dentro del mercado.
5.1.2 Su importancia
Radica en que más de la mitad del territorio nacional ha sido entregada o reconoci-
da en favor de ejidos y comunidades, así como de sus integrantes. Además, como
resultado de los procesos de regularización, hoy en día en más de 94% de ellos se
han medido en favor de sus integrantes las parcelas, delimitando las tierras de uso
común y las de asentamiento humano.
De esa forma, los bienes ejidales y comunales en diversos estados del país están
siendo considerados de interés por alguna empresa, en su carácter de asignatario
o contratista en tareas propias de la política de hidrocarburos, particularmente,
para la creación de gasoductos, con independencia de las diversas licitaciones
para trabajos de exploración y explotación de hidrocarburos; tal es el caso de las
licitaciones en las rondas cero y uno. De igual manera, se han venido ocupando
tierras de propiedad social para el establecimiento de infraestructura o torres de
conducción de energía eléctrica a lo largo y ancho del país, particularmente esta
última tarea.
5.1.3 De su creación y destino
A fin de no ser reiterativos, puede decirse de manera enunciativa, más no limitativa,
que su creación se dio como resultado de la política de reparto agrario a través
de la expedición de una resolución del Presidente de la República como máxima
autoridad en materia agraria por cerca de 77 años y, actualmente, con el dictado de
una sentencia o resolución emitida por los Tribunales Agrarios –superior o unita-
rios–; en el primero de los casos, en las acciones de dotación de tierras, bosques o
aguas, ampliación de ejido o creación de nuevo centro de población; en el segundo
supuesto, respecto de la restitución en favor de una comunidad.
124 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
En ambos casos, debiendo llevarse a cabo su ejecución material y jurídica. Ello
nos permite hacer referencia a lo que sostenía el artículo 51 de la derogada Ley
Federal de Reforma Agraria, el cual en lo que aquí interesa, decía que a partir de
la publicación de la resolución presidencial en el Diario Oficial de la Federación, el
núcleo de población beneficiado era propietario de las tierras y bienes concedidos
y era considerado como poseedor al momento de su ejecución, (LFRA, 1991:32).
En cuanto a su destino, éste debía darse atendiendo a la naturaleza y calidad de
las tierras y bienes concedidos, con lo que actualmente existe: ejidos agrícolas,
ganaderos o forestales e inclusive, agropecuarios. Estas características, además
de la calidad de tierra, véase de riego, temporal, agostadero o forestal, serán muy
importantes para el establecimiento de los avalúos que en cada caso se presenten,
con base en los tabuladores emitidos por el Instituto de Administración y Avalúos
de Bienes Nacionales (INDAABIN), de conformidad a lo previsto por los artículos
103 y 104 de la Ley de Hidrocarburos, (Procuraduría Agraria, 2015).
Es innegable que el ejido se ha constituido como columna vertebral del derecho
agrario y del campo mexicano a lo largo del siglo XX y en los albores del siglo XXI.
De igual forma, la importancia histórica de la comunidad -ambas formas de propie-
dad-, nos ha permitido ser testigos desde el punto de vista jurídico y, en la praxis, del
nacimiento y evolución de la propiedad social en México, y hoy, frente al tema de
esta participación y a los alcances de la propia reforma energética, dicha propiedad
es y será muy importante, por ello es necesario establecer la forma en que los titu-
lares de dichos derechos puedan ser beneficiados con respecto a la ocupación de
sus tierras, así como por el compromiso de las empresas y actores que participen
de dichos trabajos o, en su caso, trabajos de exploración y explotación de petróleo
y sus derivados.
[Link] El ejido
Desde su creación se ha constituido como el eje central de la reforma agraria de
nuestro país. Al respecto, es importante mencionar algunas situaciones que se han
presentado a partir del momento en que se han creado jurídica y materialmente. Se
debe señalar que el procedimiento y competencia para su creación, por poco más
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 125
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
de siete décadas, se logró a través de la expedición de una resolución definitiva dic-
tada por el Presidente de la República como máxima autoridad en la materia, quien
encabezaba la llamada Magistratura Agraria, contando con el concurso, además,
de los gobernadores de los estados, jefe de Departamento del Distrito Federal, los
secretarios de Reforma Agraria y de Agricultura y Recursos Hidráulicos, el Cuerpo
Consultivo Agrario y las Comisiones Agrarias Mixtas; hizo posible no solamente la
puesta en práctica de dicha política de reparto agrario, más aún, se logró el reparto
de tierras, bosques y aguas en favor de la clase campesina del sector rural que ha
sido historia y razón del pueblo mexicano.
Por otra parte, como resultado de la, tantas veces, citada reforma al artículo 27
constitucional del 6 de enero de 1992, aquellos asuntos instaurados al amparo
de la legislación anterior y en los que no se haya emitido una resolución definitiva,
han sido considerados como rezago agrario de conformidad a los artículos terceros
transitorios del decreto de reformas y de la Ley Agraria, respectivamente. Dichos
asuntos han sido atendidos y resueltos por los Tribunales Agrarios como autoridad
sustituta en la materia, (Gallardo, 2009:142).
[Link] La comunidad
Por su parte, la comunidad es la propiedad más antigua que existe en nuestro país;
su antecedente más remoto lo encontramos desde la sociedad azteca mediante el
altepetlalli. Durante la conquista se le dio reconocimiento a través de la figura de las
tierras de común repartimiento, expidiéndose, inclusive, los títulos de propiedad co-
rrespondientes. Desde su origen, las tierras comunales han sido en beneficio de todos
sus integrantes, en la mayoría de las ocasiones como integrantes de grupos étnicos.
VI. ORDENAMIENTO DE LA PROPIEDAD RURAL
En los tiempos más recientes, a partir de la puesta en práctica de la reforma antes
referida, sin duda, la propiedad ejidal y comunal habrán de jugar un papel importan-
te en tareas de generación de energía, transportación y comercialización, así como
en exploración y explotación de hidrocarburos y sus derivados, en las asignaciones
126 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
realizadas como resultado de las rondas cero, uno y dos, en la creación de infraes-
tructura y transportación de hidrocarburos a través de gasoductos. Por lo anterior,
es importante tener conocimiento de la situación que guarda la regularización de
la tenencia de la tierra ejidal y comunal en razón de que, como resultado de ello, es
posible conocer a quién corresponde algún derecho real y, por ende, con quién se
debe convenir sobre la ocupación de sus tierras.
Los sujetos agrarios en lo individual, así como los núcleos a los que pertenecen,
han experimentado cambios en cuanto a la forma de ver y atender sus bienes
y, sobre todo -particularmente a partir de la reforma al artículo 27 constitucional
del 6 de enero de 1992, como se ha señalado en párrafos precedentes-, se han
estado preparando para los nuevos tiempos; sin embargo, se estima que aún falta
capacitarles en general y, particularmente, en materia energética, ello permitirá, su
incorporación en dichas tareas, como puede ser en la transportación y venta de
hidrocarburos.
Consecuentemente, en las próximas líneas se abordará la naturaleza jurídica de la
propiedad social –véase ejidos y comunidades– como entes colectivos, así como
los derechos que en forma individual corresponde a sus integrantes, bien porque
se pueda dar alguna ocupación de tierras de uso común de manera temporal, o
porque se pueda estar ocupando alguna parcela o derecho otorgado en forma
individual a sus integrantes, quienes en el marco de la política energética en lato
sensu podrían aportar de manera temporal o definitiva una parcela o algún derecho
o superficie concedidas en su favor, en atención a la figura jurídica que se adopte
por las partes.
De igual forma, se harán algunas reflexiones respecto a los resultados del Progra-
ma de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE) y el
de Regularización y Registro de Actos Jurídicos Agrarios (FANAR), programas que,
aproximadamente por cinco lustros, han impulsado el ordenamiento y la seguridad
jurídica en la tenencia de la tierra ejidal y comunal. Al propio tiempo, han permitido
a los hombres y mujeres del campo contar con certeza jurídica en la tenencia de la
tierra, factor necesario para lograr la incorporación de suelo social en actividades
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 127
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
de carácter agrícola, ganadera y agropecuaria y, hoy en día, con un carácter de
interés social y de orden público, en temas relacionados con la puesta en práctica
de la política energética.
A partir de la expedición del Reglamento de la Ley Agraria en Materia de Certifi-
cación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares -el 6 de enero de 1993- en
forma reiterada, diversos autores han externado que con el PROCEDE y actual-
mente con el FANAR ha sido posible ordenar y regularizar la propiedad ejidal
y comunal. Si bien es acertada tal afirmación, puede agregarse que con dichos
Programas se da certidumbre jurídica en la tenencia de la tierra; de igual forma,
puede decirse que se cuenta con un antecedente que hace referencia a la exis-
tencia de parcelas y plena propiedad sobre las tierras ejidales, así lo refería el
Código Agrario de 1934.
VII. ACTIVIDAD JURISDICCIONAL RESPECTO A LA OCUPACIÓN
DE TIERRAS DE CARÁCTER SOCIAL
De conformidad a la Ley de Hidrocarburos y con motivo de la puesta en práctica
de la política energética -tratándose de tierras de carácter social-, a la fecha, se
han promovido ante diversos órganos jurisdiccionales agrarios, asuntos tendentes
a buscar la “validación” de contratos o calificación de convenios suscritos por em-
presas privadas, en su carácter de asignatarios o contratistas con ejidos o comu-
nidades, o sus integrantes con motivo de la ocupación temporal de tierras de su
propiedad para el establecimiento de infraestructura o gasoductos, particularmente
en estados del norte del país, tal es el caso de Tamaulipas, Chihuahua, Sonora,
Veracruz e Hidalgo, entre otros.
Además de lo anterior, de conformidad a lo previsto en el artículo 105 de la Ley
de Hidrocarburos; cabe mencionar que las vías de atención están reservadas para
el juzgado de distrito en materia civil, tratándose de tierras de propiedad particular
y los tribunales unitarios agrarios respecto de tierras de carácter ejidal o comunal.
Es importante señalar que la vía contemplada en la ley aplicable ha referido que
128 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
una vez “validado” el contrato suscrito por las partes, se podrá calificar de legal y
elevarse a la categoría de sentencia y, en consecuencia, declarar el carácter de
sentencia ejecutoriada y cosa juzgada; sin embargo, es importante señalar que la
autoridad jurisdiccional califica y homologa los convenios presentados y ratificados
ante personal actuante de dicho órgano, dentro del juicio agrario.
En las próximas líneas se harán algunas reflexiones grosso modo sobre atribucio-
nes concedidas a los tribunales agrarios, de conformidad con lo contemplado por
la ley de la materia y la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, instancia jurisdic-
cional que desde su creación atiende asuntos de carácter agrario y, por excepción,
algunos relacionados con la contaminación de tierras ejidales o comunales; sin
embargo, a partir de 2013, con motivo de la puesta en marcha de la política ener-
gética en México, la Ley de Hidrocarburos ha contemplado del artículo 100 al
117 lo relativo al uso y ocupación superficial de tierras de carácter social, véanse
ejidales o comunales.
En razón de que únicamente el artículo 105 de dicha ley habla de la competencia
que sobre esta materia tiene el juzgado de distrito en materia civil, tratándose de
tierras de propiedad particular o privada y del tribunal agrario, y cuando se involu-
cren tierras ejidales o comunales. Se estima oportuno dejar asentada la necesidad
de otorgar atribuciones a los tribunales agrarios a través de su ley orgánica, en
materia de hidrocarburos y respecto a la contaminación de tierras y, en su caso
aguas, siempre que dicha afectación haya sido provocada por trabajos propios en
materia de hidrocarburos.
No menos importante es mencionar que, si bien se han promovido algunos asuntos
ante los juzgados de distrito respecto a la ocupación de tierras de propiedad par-
ticular; sin embargo, en buena medida en este documento se hace referencia a la
vinculación que se puede dar entre los asignatarios o contratistas, con los sujetos
agrarios y, sobre todo, a partir de contar con elementos para establecer reglas que
permitan el involucramiento de los dueños de la tierra y se incorporen en activi-
dades que les favorezcan en forma personal y directa, así como al núcleo ejidal o
comunal al que pertenezcan y a la región donde se encuentren.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 129
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
De igual forma, es necesario anotar que no se realiza en sentido amplio lo relativo
al juicio agrario, pero sí los aspectos que a nuestro juicio se considera importante
conocer y desahogar a fin de lograr la validación de algún contrato o calificación de
un convenio conciliatorio.
7.1 Del procedimiento ante el TUA
Por otro lado, en la praxis se tiene conocimiento que las partes, de inicio, ante los
tribunales agrarios, han “pretendido” que sea a través de la jurisdicción voluntaria
como se atiendan y resuelvan diversos asuntos; sin embargo, es importante se-
ñalar que por la naturaleza e importancia del tema, esa no es la vía para ofrecer
la certidumbre jurídica requerida para este tipo de asuntos; particularmente, para
que se puedan realizar las diversas tareas y acciones vinculadas con la política
de energéticos y cumplir, además, con el carácter social y de interés público de
la citada Ley de Hidrocarburos, así como para respetar el derecho de los sujetos
agrarios.
A fin de enderezar la vía, se juzga oportuno y necesario que, invariablemente, este
tipo de asuntos sean atendidos a través de la controversia, en cuyo caso deberán
comparecer a juicio el asignatario o contratista y el sujeto agrario o titular de de-
rechos parcelarios o agrarios, a fin de que se desahoguen las diversas etapas del
procedimiento, en cuyo caso deberá señalarse día y hora para la apertura y celebra-
ción de la audiencia de ley prevista por el artículo 185 de la Ley Agraria.
7.1.2 De la audiencia
En la audiencia de ley prevista por el artículo 185 de la Ley Agraria, la parte actora,
por conducto de su representante legal, podrá ratificar o ampliar el escrito inicial de
demanda y las pruebas en él ofrecidas. Por su parte, el demandado deberá contes-
tar la demanda incoada en su contra; podrá allanarse o conciliar, por lo que -en su
caso- se deberá ratificar el convenio respectivo, para que la instancia jurisdiccional,
de contar con los elementos de convicción necesarios, podrá calificar de legal di-
cho convenio, o pronunciarse respecto al allanamiento, con lo que, como se indicó,
se podrá emitir la calificación o sentencia que en derecho corresponda; al propio
tiempo, se habrá de declarar el carácter de cosa juzgada y sentencia ejecutoriada
130 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
de conformidad a lo previsto por los artículos 354, 355 y 356 del supletorio Código
Federal de Procedimientos Civiles.
Por otro lado, dentro del desahogo del procedimiento y previa certificación del Se-
cretario de Acuerdos, en caso de incomparecencia de la parte demandada, una vez
corroborado que fue debidamente emplazada para la celebración de la misma, con
fundamento en los artículos 180 y 185, fracción V de la Ley Agraria, se le tendrá
por reconocidos, de manera ficta, los hechos formulados y lo pretendido por la
parte actora, por perdido su derecho a contestar la demanda, ofrecer pruebas, así
como oponer excepciones y defensas.
7.1.3 Fijación de la litis
Con el propósito de ofrecer de manera enunciativa, más no limitativa, algunos da-
tos a considerar en la integración de la litis, en las próximas líneas se hacen las
siguientes consideraciones, siempre recordando que -como en cualquier otro juicio
agrario-, aquella se establece en la audiencia de ley prevista por el citado artículo
185 de la Ley Agraria por el personal actuante del órgano jurisdiccional que co-
nozca del asunto.
De la narración de los hechos planteados en el escrito inicial de demanda, la litis en
el juicio consiste en determinar si es procedente o no declarar la validez del contra-
to de servidumbre legal de hidrocarburos, celebrado entre la persona moral (parte
actora), por conducto de su apoderado legal y el ejidatario o núcleo de población
(parte demandada) -tratándose de tierras de uso común-, a través de su apoderado
legal, con duración de 25 años prorrogables. Aquí debe atenderse la temporalidad
del contrato suscrito entre el asignatario o contratista y la Comisión Federal de
Electricidad, respecto de una fracción de tierra que forma parte de alguna parcela
o de tierras de uso común, según corresponda; en consecuencia, se ordene la
inscripción de la sentencia ante la delegación del Registro Agrario Nacional en el
Estado.
Es muy importante la fijación de la litis en razón de que se debe establecer en au-
diencia ante la presencia de las partes, a partir de sus pretensiones y su fijación;
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 131
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
aquélla no podrá variar e invariablemente al emitir la sentencia respectiva, además
de observar dentro de la secuela del procedimiento las reglas del debido proceso,
se deben atender las pretensiones de las partes.
7.1.4 De las pruebas
En este rubro, en forma enunciativa, más no limitativa, puede señalarse que el
artículo 93 del Código Federal de Procedimientos Civiles, reconoce como medios
de prueba los siguientes: confesión, documentos públicos y privados, dictámenes
periciales, reconocimiento de firma, inspección judicial, testimonial, fotografías, es-
critos y notas taquigráficas y, en general, todos aquellos elementos aportados por
los descubrimientos de la ciencia.
Por su parte, la Ley Agraria en su artículo 186 establece que serán admitidas todas
las pruebas que no sean contrarias a la ley, (Gallardo, 2015:232).
Complementariamente y por su importancia, se hace referencia a algunos de los
aspectos contemplados por la Ley de Hidrocarburos, mismos que deben ser aten-
didos dentro del juicio agrario cuando se involucren tierras ejidales o comunales:
Con el propósito de salvaguardar el derecho de los sujetos agrarios, el artículo 102,
refiere que cuando estén involucrados terrenos, bienes o derechos sujetos a los
regímenes previstos en la Ley Agraria, además de las disposiciones de dicha ley y
las demás contenidas en el presente Capítulo, se observará lo siguiente:
• El ejido, los ejidatarios, comunidades o comuneros podrán solicitar la asesoría y,
en su caso, representación de la Procuraduría Agraria en las negociaciones
a que se refiere el presente Capítulo;
• La autorización para el uso, goce o afectación y demás actos de disposición per-
mitidos, deberá sujetarse invariablemente y sin perjuicio de las demás disposicio-
nes aplicables, a las formalidades previstas en los artículos 24 a 28, 30 y 31 de la
Ley Agraria para los actos señalados en las fracciones VII a XIV del artículo
23 de dicho ordenamiento;
132 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
• Tratándose de ejidatarios o comuneros que, conforme a las disposiciones apli-
cables, tengan reconocidos derechos de manera individual, se les deberá
entregar directamente la contraprestación respectiva por el uso, goce o
afectación de tales derechos, salvo en el caso de la contraprestación señalada
en el inciso c) de la fracción VI del artículo 101 anterior, en cuyo caso se estará
a lo dispuesto en la fracción IV de este artículo. En caso contrario, se entregarán
a través del Fideicomiso del Fondo Nacional de Fomento Ejidal, o cualquier otro
fideicomiso si así lo acuerdan las partes; y
• La contraprestación referida en el inciso c) de la fracción VI del artículo 101 an-
terior, será entregada al ejido o comunidad, a través de los órganos facultados
para ello, para que sea distribuida entre todos sus integrantes en los términos que
determine la asamblea o, en su caso, pueda destinarse a los proyectos a que se
refiere el inciso a) de la fracción VII del artículo 101 de esta Ley.
De igual manera, en lo que aquí interesa, establece lo siguiente:
• Tratándose de proyectos que alcancen la extracción comercial de Hidrocar-
buros, un porcentaje de los ingresos que correspondan al Asignatario o
Contratista en el proyecto en cuestión, después de haber descontado los pagos
que deban realizarse al Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el
Desarrollo, sujetándose a lo dispuesto en el último párrafo de este artículo.
• El porcentaje a que se refiere el párrafo anterior no podrá ser menor al cero
punto cinco ni mayor al tres por ciento en el caso del Gas Natural No Aso-
ciado, y en los demás casos no podrá ser menor al cero punto cinco por
ciento ni mayor al dos por ciento…, (artículo 101, fracción VI).
No menos importante es que cuando la “afectación” o interés de ocupación de
tierras que pertenezcan a una comunidad agraria “indígena”, se debe realizar una
consulta, de acuerdo a lo previsto por el artículo 120 de la Ley de Hidrocarburos;
de esa forma, se pueden evitar problemas posteriores, particularmente, una vez
que se puedan iniciar algunas tareas o trabajos en la creación de la infraestructura.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 133
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
7.1.5 Desahogo del procedimiento
En el desahogo de todo juicio agrario se deben observar los lineamientos preci-
sados en los artículos 164, 167, 170, 171, 178, 185, 186, 187 y 194 de la Ley
Agraria. Todo ello permitirá que se respeten las garantías de audiencia y seguridad
jurídica consagradas en los artículos 14 y 16 de la Ley Fundamental, cumpliéndose
de esta manera con las formalidades esenciales del procedimiento.
7.1.6 Causa de pedir
La parte actora debe fundar su causa de pedir en lo esencial, que la persona moral
(parte actora), celebró con la Comisión Federal de Electricidad el contrato respec-
tivo, cuyo objeto, entre otras cuestiones, incluye la construcción y operación de un
ducto para servicio de transporte de gas natural.
Que previo cumplimiento de los requisitos establecidos en la Ley de Hidrocarburos,
que celebró con el ejidatario por medio de su apoderado legal, un contrato de servi-
dumbre legal de hidrocarburos por 25 años prorrogables, del cual invariablemente
se habrá de solicitar la declaración de validez correspondiente o, en su caso, la
calificación del convenio respectivo, el cual se deberá elevar a la categoría de cosa
juzgada y sentencia ejecutoriada.
VIII. MEDIOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS
EN MATERIA AGRARIA Y DE HIDROCARBUROS
Con el propósito de atender y resolver los diversos asuntos que se puedan presen-
tar entre los titulares de derechos de carácter agrario –ejidos o comunidades, así
como de sus integrantes– y los asignatarios o contratistas, en forma breve se hace
referencia a los aspectos en materia de procuración y administración de justicia
agraria; en principio, respecto de los distintos sujetos agrarios y, posteriormente,
para crear las condiciones jurídicas y sociales que permitan la aplicación de la
política de hidrocarburos siempre buscando el respeto de los derechos de carácter
agrario.
134 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. RUBÉN GALLARDO ZÚÑIGA
Cabe mencionar que la Ley de Hidrocarburos se refiere a la mediación -respecto
a la ocupación de tierras- cuando las partes no logren ponerse de acuerdo en la
contraprestación respecto a la ocupación temporal de tierras, misma que es com-
petencia de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, quien deberá
designar al mediador; sin embargo, por su íntima relación, tanto con la materia
energética como con la agraria, se hace mención de diversos medios alternativos
para la solución de controversias, en espera que puedan contribuir en la solución
de algún asunto que se atienda en el orden administrativo o jurisdiccional.
Ciudad de México, 11 de junio de 2018.
BIBLIOGRAFÍA
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Agraria.
Gallardo Zúñiga, Rubén (2016): Ley Agraria Comentada, México, Porrúa.
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—— (2015). Derecho agrario contemporáneo, México, Porrúa.
Gallardo Zúñiga, Rubén-Torres Bueno, Emiliano (2017). El Nuevo Modelo Ener-
gético y el Desarrollo Rural: Elementos de Política Transversal, México, Cámara de
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mico, México, Fondo de Cultura Económica.
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TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 135
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Bibliografía jurídica
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Corte de Justicia de la Nación, 11a. edición.
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Ley de Hidrocarburos (2015): Marco Legal de la Reforma Energética, México, Pro-
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Ley General de Sociedades Mercantiles.
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Marco Legal Agrario (2014). México, Procuraduría Agraria.
136 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
L A P R O B L E M ÁT I C A D E L O S P O S E S I O N A R I O S E N M AT E R I A A G R A R I A .
CONCEPTOS A LA LUZ DE LA LEY Y LA JURISPRUDENCIA
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
137
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 137
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
138 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Magistrado
SÍNTESIS CURRICULAR
Licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana, egresado de la generación
1984-1988.
Diplomado en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración
Pública (INAP) obtenido en 1993.
Postgraduado en Derecho Administrativo por la Universidad Panamericana, gene-
ración 2004.
Maestrante en Derecho Procesal Constitucional, en la Universidad Tecnológica La-
tinoamericana en línea.
• Inició su carrera profesional como agente del Ministerio Público municipal. Al con-
cluir la carrera de derecho, fue designado Agente del Ministerio Público del fuero
común adscrito al Juzgado Mixto Menor en San Andrés Tuxtla, en la Procuraduría
General de Justicia del Estado de Veracruz.
• En la Procuraduría General de la República (PGR) fungió como agente del Minis-
terio Público Federal en materia de estupefacientes y psicotrópicos, estando ads-
crito a la Dirección General de Investigaciones en materia de delitos contra la salud
y como titular investigador en las regiones de Córdoba, Orizaba, Pánuco y Martínez
de la Torre, en el estado de Veracruz.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 139
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
• En el sector agrario, como servidor público de carrera, ha realizado diversas fun-
ciones.
• En la Procuraduría Agraria (PA) fungió como Jefe de Departamento Jurídico en
Xalapa, Veracruz; Subdelegado Jurídico en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Delegado en
los estados de Tlaxcala y Oaxaca y Director General Jurídico y de Representación
Agraria.
• En el Registro Agrario Nacional (RAN) fue Director de Recursos Humanos y Ma-
teriales.
En la extinta Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) hoy Secretaría de Desarrollo
Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) fue Consejero Agrario Titular por los esta-
dos de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Colima, Coahuila
y Nayarit.
En la actividad docente, ha impartido las cátedras de Derecho Agrario y
Derecho Procesal Agrario en la Facultad de Derecho de la Universidad Na-
cional Autónoma de México (Ciudad Universitaria).
Ha impartido cursos y conferencias relacionadas con el Derecho Agrario en diver-
sos congresos, coloquios, foros nacionales, universidades públicas y privadas.
En actividades internacionales, fue representante de la SRA ante la Comisión Inte-
ramericana de Derechos Humanos en la atención de la audiencia pública “Tenencia
de la tierra y derechos humanos de los pueblos indígenas de México”, efectuada en
Washington, D.C., en marzo de 2011.
140 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LA PROBLEMÁTICA DE LOS POSESIONARIOS EN MATERIA AGRARIA:
CONCEPTOS A LA LUZ DE LA LEY Y LA JURISPRUDENCIA.
PROPUESTA ATENCIÓN.
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA*
PLANTEAMIENTO DEL PROGRAMA:
E n el Derecho Civil, la figura jurídica de la posesión ha sido larga y exten-
samente estudiada. Desde Savigny y Ihering, se adoptó la tesis de que la
posesión es un poder de hecho sobre cierta cosa, mientras que la propie-
dad es el poder de derecho sobre esa cosa. De esta manera, hablando de bienes
inmuebles regulados por la legislación civil, estas afirmaciones no presentan mayor
complicación. La posesión puede, eventualmente, ser condición para adquirir la
propiedad, cuando las condiciones se reúnen para ello. La actualización de la figura
de la prescripción adquisitiva (usucapión) tiene efectos inequívocos: convierte al
poseedor en propietario del bien.
En la materia agraria regulada por el sistema jurídico mexicano, tal afirmación
no puede tenerse por absoluta. En principio, porque desde la reforma constitu-
cional de 1992, quien es el dueño de las tierras otorgadas a un núcleo agrario
mediante cualquiera de las vías previstas en la legislación anterior36, tal como
lo establece el artículo 9º de la Ley Agraria, es el ejido, compuesto éste por el
total de sus ejidatarios legalmente reconocidos y congregados en asamblea para
tomar decisiones.
* Licenciado en Derecho, con especialidad en Derecho Administrativo. Cursa la Maestría de Derecho
Procesal Constitucional. Magistrado Unitario Agrario desde 2012.
36
Dotación, ampliación, restitución e incorporación de tierras al régimen ejidal.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 141
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Así, cuando un individuo posee tierras ejidales, en concepto de titular de derechos
de ejidatario, de manera pacífica, pública y continua por un período específico -cin-
co o diez años, según si la posesión es de buena o mala fe-, puede adquirir sobre
esas tierras los mismos derechos que un ejidatario legalmente reconocido, para lo
cual se necesita el desahogo de un procedimiento jurisdiccional agrario. Al menos
esto es lo que indica el artículo 48 de la Ley Agraria. La jurisprudencia ya ha preci-
sado que los derechos que adquiere el poseedor, al término de este procedimiento,
deben constreñirse al uso y disfrute de la parcela, esto es, no implican los de adqui-
rir también la calidad de ejidatario. Al poseedor ya reconocido, se le ha denominado
con la acepción de posesionario.
Los posesionarios no sólo pueden adquirir ese carácter por determinación juris-
diccional. La Asamblea General de Ejidatarios de cualquier núcleo puede también
reconocerlos y regular la tenencia de sus tierras. Este reconocimiento tampoco
implica adquirir, per se, la calidad de ejidatario. Otra vía es la adquisición del de-
recho mediante contrato de enajenación, regulado al amparo del artículo 80 de la
Ley Agraria. Al contemplar la posibilidad que los avecindados de un ejido puedan
adquirir parcelas que los ejidatarios del núcleo que corresponda deseen enajenar,
se permite que sujetos de derecho, no ejidatarios, se hagan titulares de unidades
de dotación.
Sin embargo, es de señalar que en la actual legislación agraria no existe una defi-
nición precisa del posesionario; se le menciona en la fracción VIII del artículo 23 y
en el artículo 56. En el diverso numeral 48 aunque es la norma que establece una
de las vías para la adquisición de esa calidad, no se consigna claramente el alcance
y efectos jurídicos de la figura.
En el Reglamento de la Ley Agraria en materia de Certificación de Derechos Eji-
dales y Titulación de Solares Urbanos se desarrollan en mayor medida normas que
establecen mecanismos para adquirir esta calidad. Así, encontramos que el artículo
17 prevé la posibilidad de que, en el libro de registro de los ejidos, pueda existir una
sección especial donde se enlisten los nombres de los posesionarios reconocidos,
su fecha y lugar de nacimiento y los derechos que el ejido les haya otorgado. En
142 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
el artículo 19 encontramos la iteración de que la asamblea puede regularizar la
tenencia de los posesionarios -como lo prevé la fracción VIII del artículo 23 de la
Ley Agraria-. En el 26, al referirse a la constitución de la “comisión auxiliar” que co-
adyuvará en el proceso de certificación del ejido, prevé que dicha comisión pueda
integrar los expedientes individuales de los ejidatarios, posesionarios y terceros. En
el artículo 30 se localiza también otra iteración, en este caso de una de las hipóte-
sis que prevé el artículo 56 de la Ley Agraria, en cuanto a que la asamblea podrá
reconocer a los posesionarios al parcelar el ejido. En el artículo 34 se encuentra la
referencia a los individuos distintos a los ejidatarios que el ejido decide asignarles
parcela, y cuáles serán los límites de los derechos conferidos si la asamblea ejidal
no los precisa de manera expresa.
En el Capítulo Tercero del Título Tercero, bajo el título “De la Regularización de la
Tenencia de la Tierra de Posesionarios” –artículos 36, 37, 38, 39 y 40-, partien-
do de el supuesto de que los posesionarios ya existen, pero hasta este momento
como irregulares, se encuentra desarrollado el procedimiento específico para su
regularización. En estos dispositivos se menciona que a los posesionarios se les
puede emitir un certificado que garantice la posesión de su parcela o parcelas;
confiriéndoles el uso y disfrute de las mismas, al menos, a no ser que el ejido de-
cida otorgarles derechos adicionales. Precisa la diferencia entre el ejidatario y el
posesionario ante la asamblea; implicándose así que este último no tiene derecho
a voz ni a voto mientras mantenga ese estatus. Contempla también la hipótesis de
que los posesionarios pueden ser cotitulares de derechos de una sola parcela con
otros posesionarios y, finalmente, se prevé que si al regularizar su tenencia el ejido
no establece expresamente los derechos conferidos, se entenderán únicamente
otorgados los de uso y disfrute de la parcela.
El cuerpo legal que también formula precisiones respecto al estatus jurídico de
los posesionarios es el Reglamento Interior del Registro Agrario Nacional.37 En
su artículo 80 se establece que los posesionarios podrán designar a la persona
37
Reglamento Interior del Registro Agrario Nacional. Diario Oficial de la Federación del 11 de octubre
de 2012.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 143
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
que deba sucederle en sus derechos que le fueron conferidos por asamblea o por
resolución judicial. En su artículo 85, que los posesionarios reconocidos adquiri-
rán sobre las tierras que posean los mismos derechos que un ejidatario sobre su
parcela, pudiendo en consecuencia solicitar la expedición de su correspondiente
certificado parcelario.
LA SITUACIÓN ACTUAL
A 26 años de funcionamiento del actual sistema jurídico en materia agraria, la
presencia de los posesionarios en los núcleos agrarios ha ido en aumento. Uno de
cada tres posesionarios reconocidos es una mujer jefa de familia. La dinámica de
la tenencia de la tierra ha sido la causa principal, en donde inciden ingredientes
sociales, migratorios, culturales y otras variables diversas. Las vías por la que los
campesinos han venido adquiriendo esta calidad son, a saber, las enajenaciones
de derechos parcelarios a sujetos no ejidatarios pero que fueron reconocidos como
avecindados previamente, el reconocimiento y/o regularización por parte de las
asambleas ejidales y la emisión de sentencias derivadas de juicios de prescripción
adquisitiva; estos últimos resueltos por los Tribunales Agrarios establecidos en el
territorio nacional.
Con datos al año de 2017, según información pública que proporciona el Regis-
tro Agrario Nacional38, del total de 4 millones 638 mil 864 sujetos con derechos
agrarios en el país, 2 millones 997 mil 740 son ejidatarios y 662 mil 67439 son
posesionarios con, al menos, un certificado de derechos parcelarios vigente; de
modo que el total de titulares de derechos parcelarios –bajo el supuesto que sólo
38
Fuente: Registro Agrario Nacional. Listado que contiene el número de sujetos por calidad agraria:
Ejidatarios, Comuneros, Posesionarios, Avecindados, tomando en cuenta su género. Datos al 1º de
noviembre de 2016. [Link]
ce/56496a85-4869-4e7e-b9f3-5052a2dec026
39
Fuente: Registro Agrario Nacional. Respuesta a solicitud de información pública número
1511100037917, del 31 de mayo de 2017.
144 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
los ejidatarios y posesionarios son titulares de parcelas- asciende a 3 millones 660
mil 414. Esto significa que el 18.11% del total de titulares de parcelas tienen la
calidad agraria de posesionario.
A efecto de hacer una estimación del número de personas que dependen eco-
nómicamente de las unidades de dotación parcelaria, puede hacerse el siguiente
ejercicio: si se atiende que según los datos del INEGI al año 200040, el 77% de los
hogares en México se componía de entre 2 y 6 integrantes, la media nacional in-
dica que el hogar promedio se compone de, al menos 3.5 integrantes. Consecuen-
temente, de los 660 mil 414 posesionarios reconocidos, asumiéndolos como jefes
de familia, es factible asumir que dependen 2 millones 311 mil 449 mexicanos,
esto es, el 2.06% de habitantes de nuestra nación, si consideramos que el censo
de población de 2010, indica que nuestro país se conforma con un total de 112
millones 336 mil 538 mexicanos.41
Este universo de sujetos se encuentra distribuido por entidad federativa, de la si-
guiente manera:42
POSESIONARIOS:
No.: ESTADO: Con, al menos, Con, al menos, un certificado Porcentaje que ha
un certificado: y lista de sucesión deposita- formulado lista (*):
da en el RAN:
1 AGUASCALIENTES 3,953 672 17
2 BAJA CALIFORNIA 1,662 305 18.36
3 BAJA CALIFORNIA SUR 1,319 178 13.50
4 CAMPECHE 3,608 701 19.43
5 COAHUILA DE ZARAGOZA 7,186 1,389 19.33
6 COLIMA 1,783 405 22.72
7 CHIAPAS 39,554 6,462 16.34
8 CHIHUAHUA 7,140 1,182 16.56
40
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Conteo de Población y Vivienda 2005.
41
Fuente: Censo y Conteo Nacional de Población y Vivienda, 2010. Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI). Cfr. [Link]
42
Fuente: Registro Agrario Nacional. Respuesta a solicitud de información pública número
1511100037917, del 31 de mayo de 2017.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 145
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
POSESIONARIOS:
No.: ESTADO: Con, al menos, Con, al menos, un certificado Porcentaje que ha
un certificado: y lista de sucesión deposita- formulado lista (*):
da en el RAN:
9 DISTRITO FEDERAL 487 11 2.26
10 DURANGO 7,749 1,751 22.60
11 GUANAJUATO 33,144 7,803 23.55
12 GUERRERO 32,322 7,309 22.62
13 HIDALGO 22,619 7,171 31.71
14 JALISCO 28,633 4,729 16.52
15 MEXICO 134,085 36,136 26.95
16 MICHOACAN DE OCAMPO 44,706 8,722 19.51
17 MORELOS 8,028 2,096 26.11
18 NAYARIT 11,117 1,453 13.07
19 NUEVO LEON 6,364 1,236 19.43
20 OAXACA 12,504 3,282 26.25
21 PUEBLA 38,278 7,095 18.54
22 QUERETARO 16,595 2,994 18.05
23 QUINTANA ROO 1,424 43 3.02
24 SAN LUIS POTOSI 27,957 11,053 39.54
25 SINALOA 3,518 669 19.02
26 SONORA 7,630 1,286 16.86
27 TABASCO 48,235 14,515 30.10
28 TAMAULIPAS 7,761 2,178 28.07
29 TLAXCALA 6,230 2,058 33.04
30 VERACRUZ DE I. LA LLAVE 74,783 18,340 24.53
31 YUCATAN 8,063 2,397 29.73
32 ZACATECAS 14,237 2,202 15.47
TOTALES 662,674 157,823 23.82
(*) En ejercicio del derecho otorgado por el artículo 80 del Reglamento Interior del Registro Agrario Nacional
ANÁLISIS DEL ALCANCE DE LOS DERECHOS DE USO Y DISFRUTE
Como ya fue precisado, los posesionarios reconocidos solo pueden adquirir el uso
y disfrute de su parcela –a no ser que el ejido les confiera otros derechos–; por ello,
resulta necesario identificar con precisión el alcance jurídico de éstos; consideran-
146 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
do que la seguridad en la tenencia de la tierra es un derecho humano previsto por
nuestra Constitución y por los Tratados Internacionales de los que México es parte.
Consecuentemente, para lograr este objetivo debe atenderse a la protección que
proveen las garantías establecidas en los artículos 1º y 27 de la Constitución Políti-
ca de los Estados Unidos Mexicanos, particularmente las de no discriminación y de
respeto a la propiedad ejidal y comunal. Además, al contenido de los artículos 1º y
2º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) y
los artículos 14 y 17 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo
sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, de los que el Estado
mexicano es parte.
Estos dispositivos imponen la obligación de erradicar y no practicar la discrimina-
ción mediante la adopción de disposiciones de derecho interno que así lo garanti-
cen. También establecen el deber de garantizar el derecho de propiedad y posesión
y el de respetar las modalidades de transmisión de derechos sobre la tierra entre
sus titulares.
El análisis que se practica en este apartado no debe sustraerse de cuestiones
nodales. El término “posesionario” causa ciertos conflictos lingüísticos y, por tan-
to, de comprensión. En su momento, se dijo que el término más afortunado para
nombrarlos debió ser el de “posesionero”, ya que el de posesionario no aparece en
el diccionario de la Real Academia Española. Fue criticado tanto por su gramática
como por su alcance jurídico, por lo que al intentar “diseccionarlo”, se le pretendió
equiparar a la institución civilista de la posesión -usucapión- y, por tanto, entenderlo
a la luz de sus efectos jurídicos.
Como ya fue señalado en el primer apartado de este ensayo, la posesión civil de-
viene de ejercer sobre un bien una posesión de hecho, y solo es transferible por
cesión onerosa o gratuita. Pero un poseedor puede adquirir la nuda propiedad del
bien poseído cuando ha operado la prescripción adquisitiva y medie declaración
judicial o administrativa.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 147
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Ya apuntaba que en materia agraria es muy distinto, en principio, porque el propie-
tario originario de las tierras que pudieran prescribirse es el ejido, y la prescripción
adquisitiva declarada a favor de un sujeto agrario no implica que el núcleo deje de
ser el titular de las tierras.
Y esta cuestión se complica aún más, ya que la acción agraria de prescripción pue-
de ser ejercida por un ejidatario, en cuyo caso el efecto jurídico de la resolución que
lo reconozca implica, de facto, reconocerle los derechos de que, en un momento
dado, ese ejidatario pueda heredarlos o, incluso, adquirir su dominio pleno cuando
la asamblea lo autorice.
Pero si la acción de prescripción es ejercida por un sujeto no ejidatario, solo ad-
quirirá sobre la parcela ciertos derechos que, en la práctica, no se homologan a
los “mismos derechos de un ejidatario” tal como lo indica el artículo 48 de la Ley
Agraria; lo mismo ocurre si un avecindado adquiere una parcela de un ejidatario, o
si la asamblea reconoció la tenencia de cierta superficie ejercida por un sujeto al
interior del núcleo. Y es precisamente aquí donde radica el problema.
Si como lo establece la ley, el que sea reconocido como posesionario adquirirá
sobre su parcela los mismos derechos que un ejidatario ¿puede entonces heredar-
los? ¿puede enajenarlos como le está permitido a los ejidatarios en términos del
artículo 80 de la Ley Agraria? ¿puede celebrar contratos de asociación, arrenda-
miento, mutuo, aparcería o cualquier otro que le permita explotar su patrimonio para
proveerse el sustento? ¿puede otorgar en garantía sus derechos de posesión para
la obtención de créditos?.
Podría pensarse que la respuesta a estas interrogantes es que sí, ya que esos
derechos los tiene un ejidatario sobre su parcela, pero la realidad revela otra si-
tuación, atendiendo al magro marco legal que regula la situación de la figura y a
los criterios que se han venido estableciendo por los órganos judiciales federales
al dictar resoluciones en materia de amparo. La judicialización de la situación de
los posesionarios ha llevado a la emisión de diversas tesis de jurisprudencia de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación y de los Tribunales Colegiados de Circuito
148 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
que establecen un marco jurídico que perfila el alcance jurídico del término y no es
necesariamente coincidente con el marco legal. Dentro de las que pueden desta-
carse, por su relevancia, las siguientes:
Tesis 2ª./J. 65/2013 (10ª), con rubro “PRESCRIPCIÓN POSITIVA EN MATERIA
AGRARIA. NO TIENE COMO CONSECUENCIA DIRECTA EL RECONOCIMIENTO
DE LA CALIDAD DE EJIDATARIO DEL POSEEDOR.”
Tesis 2ª./J. 50/2000, con rubro “POSESIONARIOS IRREGULARES DE PARCELAS
EJIDALES. EL PLAZO PARA IMPUGNAR LAS RESOLUCIONES DE LA ASAM-
BLEA GENERAL DE EJIDATARIOS SOBRE ASIGNACIÓN DE TIERRAS SE INICIA
DESDE QUE LAS CONOCIERON O SE HICIERON SABEDORES DE ELLAS.”
Tesis VI. 3º.A. J/69, con rubro “ASAMBLEA SOBRE ASIGNACIÓN DE TIERRAS.
EL PLAZO PARA IMPUGNAR SUS DECISIONES PREVISTO EN EL ARTÍCULO
61 DE LA LEY AGRARIA, PARA LOS EJIDATARIOS, COMUNEROS Y POSESIO-
NARIOS REGULARES INICIA A PARTIR DEL DÍA SIGUIENTE AL DE LA CELE-
BRACIÓN DE AQUÉLLA, CON INDEPENDENCIA DE QUE NO HAYAN ESTADO
PRESENTES EN LA TOMA DE DECISIONES.”
Tesis XXIV.1º.J/3, con rubro “POSESIONARIOS. COMPETE A LA ASAMBLEA
DE EJIDATARIOS SU RECONOCIMIENTO Y EN CASO DE NEGATIVA, EL AFEC-
TADO PUEDE DEMANDAR A DICHO ÓRGANO INTERNO ANTE EL TRIBUNAL
UNITARIO COMPETENTE.”
Así como las tesis aisladas siguientes:
Tesis II.3º.A.149 A (10ª), con rubro “ASAMBLEA DE DELIMITACIÓN, DESTINO Y
ASIGNACIÓN DE TIERRAS. SI EN EL JUICIO AGRARIO DONDE SE DEMANDA
LA NULIDAD DEL ACTA RELATIVA NO EXISTEN PRUEBAS, PERO SÍ INDICIOS
DE QUE EL ACTOR ES EJIDATARIO, ASPIRANTE, POSESIONARIO O AVECIN-
DADO, EL TRIBUNAL DE LA MATERIA DEBE RECABAR AQUÉLLAS, DE OFI-
CIO, POR SER NECESARIAS PARA RESOLVER EL ASUNTO.”
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 149
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Tesis II.3º.A.132 A (10ª), con rubro “ASAMBLEA DE EJIDATARIOS. EL PLAZO
DE NOVENTA DÍAS PARA IMPUGNAR SUS RESOLUCIONES DE ASIGNACIÓN
DE TIERRAS, TRATÁNDOSE DE LOS EJIDATARIOS Y POSESIONARIOS REGU-
LARES, DEBE COMPUTARSE A PARTIR DEL DÍA SIGUIENTE AL DE SU CELE-
BRACIÓN.”
Tesis I.7º.A. 632 A, con rubro “POSESIONARIOS. AL SER SUJETOS RECONOCI-
DOS Y PROTEGIDOS POR LA LEGISLACIÓN AGRARIA, SON MIEMBROS DE LA
CLASE CAMPESINA A QUE HACE REFERENCIA EL LIBRO SEGUNDO DE LA
LEY DE AMPARO, POR LO QUE SE ENCUENTRAN DENTRO DEL ÁMBITO PRO-
TECTOR DE LAS DISPOSICIONES CONTENIDAS EN ÉL Y EN EL ARTÍCULO 76
BIS, FRACCIÓN III, DE DICHO ORDENAMIENTO.”
Tesis XXIV.17 A, con rubro “PRESCRIPCIÓN EN MATERIA AGRARIA. EL POSE-
SIONARIO IRREGULAR PUEDE EJERCER LA ACCIÓN RELATIVA COMO TITU-
LAR DE DERECHOS DE EJIDATARIO.”
Del contenido de las tesis de jurisprudencia y aisladas referidas, es posible con-
ceptualizar con mayor precisión el alcance de los derechos de uso y disfrute de las
parcelas por los posesionarios reconocidos, en los aspectos siguientes:
a) La actualización de la prescripción positiva no implica, por sí, adquirir la calidad
de ejidatario, solo la de posesionario.
b) Los conceptos de “posesionario regular” y el de “posesionario irregular” deben
entenderse, el primero, como aquel reconocido por la asamblea o por efecto de
una sentencia agraria; y el segundo, como el que simplemente posee la tierra por
cualquier concepto, sin contar con reconocimiento alguno, hecho que únicamente
lo hace aspirante a adquirir los derechos que la asamblea le asigne o el Tribunal le
reconozca.
c) Los posesionarios irregulares deben, en primera instancia, solicitar su reconoci-
miento a la asamblea general de ejidatarios, y solo en caso de negativa, acudir al
150 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Tribunal Agrario a deducir sus derechos para convertirse el posesionarios regula-
res.
d) Los posesionarios son sujetos reconocidos y protegidos por la ley agraria, y por
ende, sujetos protegidos por la Ley de Amparo.
e) A los posesionarios irregulares no puede aplicarles el plazo de 90 días para
impugnar una asamblea de delimitación, destino y asignación de tierras a partir del
día siguiente de su celebración, sino a partir de que efectivamente se enteraron de
su realización.
Lamentablemente, se han emitido otras tesis que, lejos de ampliar de manera pro-
gresiva el cúmulo de derechos de los posesionarios, establece restricciones que
comprometen su seguridad jurídica y patrimonio. Las más significativas, a saber,
son las siguientes:
Tesis 2a./J. 159/2005, con rubro “SUCESIÓN EN MATERIA AGRARIA. SÓLO
COMPRENDE LOS DERECHOS AGRARIOS DE LOS EJIDATARIOS Y NO LA PO-
SESIÓN QUE EJERCEN QUIENES NO TIENEN ESE CARÁCTER.”
Tesis I.7º.A. 633 A, con rubro “POSESIONARIOS. ESTÁN IMPEDIDOS PARA OB-
TENER EL DOMINIO PLENO DE LA PARCELA CUYO USO Y DISFRUTE LES
OTORGÓ LA ASAMBLEA EJIDAL, YA QUE ESA PRERROGATIVA SÓLO CO-
RRESPONDE A LOS EJIDATARIOS.”
Lo que arroja la interpretación de los órganos jurisdiccionales federales en estas
determinaciones es lapidario: a) los posesionarios reconocidos no pueden suceder
sus derechos de posesión y disfrute y b) no pueden adquirir el dominio pleno sobre
su parcela o parcelas, no obstante que el ejido haya resuelto otorgarlo a sus ejida-
tarios miembros.
Esta situación implica, de manera inmediata, cuestionar sobre cuál será el destino
de las tierras de los posesionarios al fallecer, si éstos no pueden heredarlas, y
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 151
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
desde luego, cuál será la situación en la que se encontrarían las familias de los po-
sesionarios cuando el titular del derecho reconocido fallezca o cuando la asamblea
ejidal determine adoptar el dominio pleno.
Es de suponerse que la tierra de los posesionarios debe ser reintegrada al ejido, y
la asamblea determinará su destino. En la práctica se ha dado –aunque lamenta-
blemente no con mucha frecuencia–, que el núcleo agrario reconozca a los fami-
liares del finado el derecho de posesión y la tierra pertenezca en el dominio de la
familia. No obstante, es un tópico que no puede dejarse a la buena voluntad.
LOS CRITERIOS CONTRARIOS
¿Qué puede hacerse al respecto? Elucidar esta duda pareciera menos complejo
si se atiende a que en el año de 2011 se practicó una reforma constitucional im-
portante para reconocer la progresividad de los derechos humanos, mediante la
expresión clara del principio pro persona como rector de la interpretación y aplica-
ción de las normas jurídicas, prefiriendo aquellas que favorezcan y brinden mayor
protección a las personas. En este contexto, se hizo obligatorio la observación de
los tratados internacionales con miras a lograr la justiciabilidad y eficacia de los
derechos de las personas, a efecto de mejorar sus condiciones de vida y desarrollo
individual.
Concentrándonos, por ejemplo, en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 159/2005 que
limita los derechos de los posesionarios, la cual data de 2005 –antes de la re-
forma-, no debería tener aplicación en la actualidad. Debería interpretarse que el
posesionario reconocido, al tener los mismos derechos que un ejidatario sobre su
parcela, puede heredarlos. De este modo, el Registro Agrario Nacional no incurriría
en una contradicción legal al inscribir listas de sucesión de posesionarios –recor-
demos que actualmente existen 157 mil 823–; los Tribunales Agrarios, al resolver
controversias sucesorias o procedimientos de jurisdicción voluntaria de la misma
naturaleza no estarían contraviniendo la interpretación de la Suprema Corte de
Justicia, y eso implicaría la seguridad jurídica de muchos mexicanos.
152 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Pero no es así de simple. En la práctica, y respecto de la problemática relativa a la
sucesión de derechos de los posesionarios reconocidos, en los Tribunales Unitarios
Agrarios del Distrito 54 en Comitán de Domínguez, Chiapas, Distrito 40 en San
Andrés Tuxtla y 31 en Xalapa de Enríquez, ambos de Veracruz, se ha sostenido el
criterio, al resolver procedimientos de jurisdicción voluntaria y juicios controversias
por sucesión de derechos de posesionarios que, en el ejercicio de la interpretación
conforme de los artículos 17 y 18 de la Ley Agraria, ejerciendo el control de la con-
vencionalidad impuesto por el artículo 1º de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, así como la obligación de promover, respetar y garantizar los
derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interde-
pendencia, indivisibilidad y progresividad, la jurisprudencia de la Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación aludida debe establecerse inaplicable.
Así, con fundamento en el principio pro homine o pro persona, ponderando ante
todo la fundamentalidad de los derechos humanos, se ha concluido que la inaplica-
bilidad de la jurisprudencia deviene de que no puede implicarse un efecto discrimi-
natorio a los posesionarios al evitarles ejercer su derecho de suceder, interpretan-
do de manera amplia el presupuesto que la ley agraria, en su artículo 48, precisa de
que estos sujetos deben contar “con los mismos derechos que cualquier ejidatario
sobre su parcela”.
En su mayoría, las sentencias y resoluciones dictadas bajo este presupuesto, al no
haber sido combatidas, han quedado firmes confiriéndoles seguridad jurídica a los
posesionarios.
Pero se han dado casos en que los que estiman tener derecho a la sucesión, o ter-
ceros con interés, han combatido las resoluciones y sentencias mediante el amparo
directo, y las resoluciones adoptadas por los Tribunales Colegiados de Circuito
encienden la alerta.
Como ejemplo tangible se tiene que los Tribunales Primero y Segundo Colegiados
en Materia Administrativa del Séptimo Circuito, han sostenido el criterio de que
esas resoluciones son ilegales, estimando “…que la Jurisprudencia de la Suprema
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 153
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Corte de Justicia de la Nación no es susceptible de someterse a control de consti-
tucionalidad y/o convencionalidad ex officio, por órganos jurisdiccionales de menor
jerarquía” ; esto es, que un tribunal Unitario Agrario no puede determinar inaplicable
la tesis de jurisprudencia; y “…que en la especie los artículos 17 y 18 de la Ley
Agraria no contravienen los artículos 1º y 17 Constitucionales, así como tampoco
los diversos 1º, 2º y 25 de la Convención Americana sobre derechos humanos…”;
ya que el legislador nunca estimó la posibilidad de que los derechos posesorios
estuvieran comprendidos dentro de la sucesión agraria, por lo que no puede consi-
derarse que los posesionarios hereden.
El objeto de este estudio no es, de manera absoluta, el de criticar las re-
soluciones de los órganos jurisdiccionales federales. Por el contrario, es poner en
la agenda nacional el tema a efecto de proponer la implementación de medidas, en
aras de resolver este problema.
PROPUESTAS DE SOLUCIÓN A LA PROBLEMÁTICA
La solución al tema se advierte en dos vertientes, legislativa y judicial.
La acción legislativa que se estima necesaria para resolver este problema es la de
una reforma a la Ley Agraria, con la que podría adicionarse la Sección Segunda del
Capítulo I, título Tercero de la Ley Agraria, y los artículos 17, 18, 19, 45, 46, 47, 56,
62, 76, 78, 79, 80, 81, 82, 135 y 152 de la Ley Agraria.
En estas disposiciones legales se precisaría la naturaleza y alcance de los de-
rechos de los posesionarios, obligando a que el mandato legal deje sin efectos
el criterio jurisdiccional. Establecería de manera muy precisa los derechos de los
38
Ejecutoria dictada en el Juicio de amparo Directo 584/2016. Segundo Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Séptimo Circuito. 27 de abril de 2017.
Ejecutoria dictada en el Juicio de amparo Directo 576/2016. Primer Tribunal Colegiado en Materia Ad-
ministrativa del Séptimo Circuito. 16 de febrero de 2017.
154 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
posesionarios sin dejar cuestiones a la interpretación, por lo que se considera ade-
cuar el texto legal de la siguiente manera:
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
No existe. Artículo 12 bis.- El posesionario es
aquel sujeto agrario titular de dere-
chos parcelarios, adquiridos por re-
conocimiento de la asamblea general
de ejidatarios, por enajenación o por
sentencia del Tribunal Agrario compe-
tente, que lo hace miembro del núcleo
de población. Gozará de los derechos
que esta ley le confiere.
Artículo 17.- El ejidatario tiene la facultad Artículo 17.- El ejidatario y el posesiona-
de designar a quien deba sucederle en sus rio tienen la facultad de designar a quien
derechos sobre la parcela y en los demás deba sucederles en sus derechos sobre la
inherentes a su calidad de ejidatario, para parcela, en los demás inherentes a su cali-
lo cual bastará que el ejidatario formule dad de ejidatario o que les haya asigna-
una lista de sucesión en la que consten los do la asamblea, para lo cual bastará que
nombres de las personas y el orden de pre- el ejidatario o el posesionario formulen
ferencia conforme al cual deba hacerse la una lista de sucesión en la que consten los
adjudicación de derechos a su fallecimien- nombres de las personas y el orden de pre-
to. Para ello podrá designar al cónyuge, a ferencia conforme al cual deba hacerse la
la concubina o concubinario en su caso, a adjudicación de derechos a su fallecimien-
uno de los hijos, a uno de los ascendientes to. Para ello podrá designar al cónyuge, a
o a cualquier otra persona. la concubina o concubinario en su caso, a
uno de los hijos, a uno de los ascendientes
o a cualquier otra persona.
La lista de sucesión deberá ser deposita- La lista de sucesión deberá ser deposita-
da en el Registro Agrario Nacional o for- da en el Registro Agrario Nacional o for-
malizada ante fedatario público. Con las malizada ante fedatario público. Con las
mismas formalidades podrá ser modificada mismas formalidades podrá ser modificada
por el propio ejidatario, en cuyo caso será por el propio ejidatario o posesionario, en
válida la de fecha posterior. cuyo caso será válida la de fecha posterior.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 155
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
Artículo 18.- Cuando el ejidatario no haya Artículo 18.- Cuando el ejidatario o el po-
hecho designación de sucesores, o cuan- sesionario no hayan hecho designación
do ninguno de los señalados en la lista de de sucesores, o cuando ninguno de los
herederos pueda heredar por imposibilidad señalados en la lista de herederos pueda
material o legal, los derechos agrarios se heredar por imposibilidad material o legal,
transmitirán de acuerdo con el siguiente los derechos agrarios reconocidos se
orden de preferencia: transmitirán de acuerdo con el siguiente
orden de preferencia:
I. Al cónyuge;
I. Al cónyuge;
II. A la concubina o concubinario;
II. A la concubina o concubinario;
III. A uno de los hijos del ejidatario;
III. A uno de los hijos del ejidatario o po-
IV. A uno de sus ascendientes; y sesionario;
V. A cualquier otra persona de las que de- IV. A uno de sus ascendientes; y
pendan económicamente de él.
V. A cualquier otra persona de las que de-
En los casos a que se refieren las frac- pendan económicamente de él.
ciones III, IV y V, si al fallecimiento del eji-
datario resultan dos o más personas con En los casos a que se refieren las frac-
derecho a heredar, los herederos gozarán ciones III, IV y V, si al fallecimiento del
de tres meses a partir de la muerte del eji- ejidatario o posesionario resultan dos o
datario para decidir quién, de entre ellos, más personas con derecho a heredar, los
conservará los derechos ejidales. En caso herederos gozarán de tres meses a partir
de que no se pusieran de acuerdo, el Tri- de la muerte del titular del derecho para
bunal Agrario proveerá la venta de dichos decidir quién, de entre ellos, conservará los
derechos ejidales en subasta pública y derechos ejidales reconocidos. En caso
repartirá el producto, por partes iguales, de que no se pusieran de acuerdo, el Tribu-
entre las personas con derecho a heredar. nal Agrario proveerá la venta de dichos de-
En caso de igualdad de posturas en la su- rechos ejidales reconocidos en subasta
basta tendrá preferencia cualquiera de los pública y repartirá el producto, por partes
herederos. iguales, entre las personas con derecho a
heredar. En caso de igualdad de posturas
156 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
en la subasta tendrá preferencia cualquie-
ra de los herederos.
Artículo 19.- Cuando no existan suce- Artículo 19.- Cuando no existan suce-
sores, el tribunal agrario proveerá lo ne- sores, el tribunal agrario proveerá lo ne-
cesario para que se vendan los derechos cesario para que se vendan los derechos
correspondientes al mejor postor, de entre correspondientes al mejor postor, de entre
los ejidatarios y avecindados del núcleo de los ejidatarios, posesionarios y avecin-
población de que se trate. El importe de la dados del núcleo de población de que se
venta corresponderá al núcleo de pobla- trate. El importe de la venta corresponderá
ción ejidal. al núcleo de población ejidal.
Artículo 45.- Las tierras ejidales podrán Artículo 45.- Las tierras ejidales podrán
ser objeto de cualquier contrato de aso- ser objeto de cualquier contrato de aso-
ciación o aprovechamiento celebrado por ciación o aprovechamiento celebrado por
el núcleo de población ejidal, o por los eji- el núcleo de población ejidal, por los eji-
datarios titulares, según se trate de tierras datarios titulares o los posesionarios,
de uso común o parceladas, respectiva- según se trate de tierras de uso común o
mente. Los contratos que impliquen el uso parceladas, respectivamente. Los contra-
de tierras ejidales por terceros tendrán una tos que impliquen el uso de tierras ejidales
duración acorde al proyecto productivo por terceros tendrán una duración acorde
correspondiente, no mayor a treinta años, al proyecto productivo correspondiente, no
prorrogables. mayor a treinta años, prorrogables.
Artículo 46.- El núcleo de población ejidal, Artículo 46.- El núcleo de población ejidal,
por resolución de la asamblea, y los ejida- por resolución de la asamblea, los ejidata-
tarios en lo individual podrán otorgar en rios y posesionarios en lo individual po-
garantía el usufructo de las tierras de uso drán otorgar en garantía el usufructo de las
común y de las tierras parceladas, respec- tierras de uso común y de las tierras parce-
tivamente. Esta garantía sólo podrán otor- ladas, respectivamente. Esta garantía sólo
garla en favor de instituciones de crédito o podrán otorgarla en favor de instituciones
de aquellas personas con las que tengan de crédito o de aquellas personas con las
relaciones de asociación o comerciales. que tengan relaciones de asociación o co-
merciales.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 157
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
En caso de incumplimiento de la obligación En caso de incumplimiento de la obligación
garantizada, el acreedor, por resolución garantizada, el acreedor, por resolución
del tribunal agrario, podrá hacer efectiva del tribunal agrario, podrá hacer efectiva
la garantía de las tierras hasta por el pla- la garantía de las tierras hasta por el pla-
zo pactado, a cuyo vencimiento volverá el zo pactado, a cuyo vencimiento volverá el
usufructo al núcleo de población ejidal o al usufructo al núcleo de población ejidal, al
ejidatario según sea el caso. ejidatario o al posesionario, según sea el
caso.
Esta garantía deberá constituirse ante fe- Esta garantía deberá constituirse ante fe-
datario público e inscribirse en el Registro datario público e inscribirse en el Registro
Agrario Nacional. Agrario Nacional.
Artículo 47.- Dentro de un mismo ejido, Artículo 47.- Dentro de un mismo ejido,
ningún ejidatario podrá ser titular de dere- ningún ejidatario o posesionario podrá
chos parcelarios sobre una extensión ma- ser titular de derechos parcelarios sobre
yor que la equivalente al cinco por ciento una extensión mayor que la equivalente al
de las tierras ejidales, ni de más superficie cinco por ciento de las tierras ejidales, ni
que la equivalente a la pequeña propiedad. de más superficie que la equivalente a la
Para efectos de cómputo, las tierras ejida- pequeña propiedad. Para efectos de cóm-
les y las de dominio pleno serán acumu- puto, las tierras ejidales y las de dominio
lables. pleno serán acumulables.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Te-
La Secretaría de la Reforma Agraria, pre- rritorial y Urbano, previa audiencia, orde-
via audiencia, ordenará al ejidatario de que nará al ejidatario o posesionario de que
se trate, la enajenación de los excedentes se trate, la enajenación de los excedentes
dentro de un plazo de un año contado a dentro de un plazo de un año contado a
partir de la notificación correspondiente. partir de la notificación correspondiente. Si
Si el ejidatario no hubiere enajenado en el ejidatario o posesionario no hubieren
el plazo indicado, la Secretaría fracciona- enajenado en el plazo indicado, la Secreta-
rá, en su caso, los excedentes y enajenará ría fraccionará, en su caso, los excedentes
los derechos correspondientes al mejor y enajenará los derechos correspondien-
postor entre los miembros del núcleo de tes al mejor postor entre los miembros del
población, respetando en todo caso los núcleo de población, respetando en todo
158 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
derechos de preferencia señalados en el caso los derechos de preferencia señala-
artículo 80 de esta ley. dos en el artículo 80 de esta ley.
Artículo 56.- La asamblea de cada ejido, Artículo 56.- La asamblea de cada ejido,
con las formalidades previstas a tal efecto con las formalidades previstas a tal efec-
en los artículos 24 a 28 y 31 de esta ley, po- to en los artículos 24 a 28 y 31 de esta
drá determinar el destino de las tierras que ley, podrá determinar el destino de las
no estén formalmente parceladas, efec- tierras que no estén formalmente parce-
tuar el parcelamiento de éstas, reconocer ladas, efectuar el parcelamiento de éstas,
el parcelamiento económico o de hecho o reconocer el parcelamiento económico o
regularizar la tenencia de los posesionarios de hecho o regularizar la tenencia de los
o de quienes carezcan de los certificados posesionarios o de quienes carezcan de
correspondientes. Consecuentemente, la los certificados correspondientes. Conse-
asamblea podrá destinarlas al asentamien- cuentemente, la asamblea podrá destinar-
to humano, al uso común o parcelarlas en las al asentamiento humano, al uso común
favor de los ejidatarios. En todo caso, a par- o parcelarlas en favor de los ejidatarios y
tir del plano general del ejido que haya sido posesionarios. En todo caso, a partir del
elaborado por la autoridad competente o el plano general del ejido que haya sido ela-
que elabore el Registro Agrario Nacional, borado por la autoridad competente o el
procederá como sigue: que elabore el Registro Agrario Nacional,
procederá como sigue:
I. Si lo considera conveniente, reservará las I. Si lo considera conveniente, reservará las
extensiones de tierra correspondientes al extensiones de tierra correspondientes al
asentamiento humano y delimitará las tie- asentamiento humano y delimitará las tie-
rras de uso común del ejido; rras de uso común del ejido;
II. Si resultaren tierras cuya tenencia no ha II. Si resultaren tierras cuya tenencia no ha
sido regularizada o estén vacantes, podrá sido regularizada o estén vacantes, podrá
asignar los derechos ejidales correspon- asignar los derechos ejidales correspon-
dientes a dichas tierras a individuos o gru- dientes a dichas tierras a individuos o gru-
pos de individuos; y pos de individuos; y
III. Los derechos sobre las tierras de uso III. Los derechos sobre las tierras de uso
común se presumirán concedidos en común se presumirán concedidos en
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 159
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
partes iguales, a menos que la asamblea partes iguales, a menos que la asamblea
determine la asignación de proporciones determine la asignación de proporciones
distintas, en razón de las aportaciones ma- distintas, en razón de las aportaciones ma-
teriales, de trabajo y financieras de cada teriales, de trabajo y financieras de cada
individuo. individuo.
En todo caso, el Registro Agrario Nacional En todo caso, el Registro Agrario Nacional
emitirá las normas técnicas que deberá se- emitirá las normas técnicas que deberá se-
guir la asamblea al realizar la delimitación guir la asamblea al realizar la delimitación
de las tierras al interior del ejido y proveerá de las tierras al interior del ejido y proveerá
a la misma del auxilio que al efecto le soli- a la misma del auxilio que al efecto le soli-
cite. El Registro certificará el plano interno cite. El Registro certificará el plano interno
del ejido, y con base en éste, expedirá los del ejido, y con base en éste, expedirá los
certificados parcelarios o los certificados certificados parcelarios o los certificados
de derechos comunes, o ambos, según sea de derechos comunes, o ambos, según sea
el caso, en favor de todos y cada uno de los el caso, en favor de todos y cada uno de los
individuos que integran el ejido, conforme a individuos que integran el ejido, conforme a
las instrucciones de la asamblea, por con- las instrucciones de la asamblea, por con-
ducto del comisariado o por el represen- ducto del comisariado o por el represen-
tante que se designe. Estos certificados tante que se designe. Los que correspon-
deberán inscribirse en el propio Registro dan a posesionarios, ostentarán una
Agrario Nacional. leyenda que precise que únicamente
ampara los derechos de posesión so-
bre la parcela otorgados por esta ley.
Estos certificados deberán inscribirse en el
propio Registro Agrario Nacional.
Artículo 62.- A partir de la asignación de Artículo 62.- A partir de la asignación de
parcelas, corresponderán a los ejidatarios parcelas, corresponderán a los ejidatarios
beneficiados los derechos sobre uso y y posesionarios beneficiados los dere-
usufructo de las mismas, en los términos chos sobre uso y usufructo de las mismas,
de esta ley. en los términos de esta ley.
Cuando la asignación se hubiere hecho a Cuando la asignación se hubiere hecho a
un grupo de ejidatarios, se presumirá, sal- un grupo de ejidatarios o posesionarios,
160 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
vo prueba en contrario, que gozan de di- se presumirá, salvo prueba en contrario,
chos derechos en partes iguales, y serán que gozan de dichos derechos en partes
ejercidos conforme a lo convenido entre iguales, y serán ejercidos conforme a lo
ellos o, en su defecto, a lo que disponga convenido entre ellos o, en su defecto, a lo
el reglamento interno o la resolución de que disponga el reglamento interno o la re-
la asamblea y, supletoriamente, conforme solución de la asamblea y, supletoriamen-
a las reglas de copropiedad que dispone te, conforme a las reglas de copropiedad
el Código Civil para el Distrito Federal en que dispone el Código Civil para el Distrito
Materia Común y para toda la República en Federal en Materia Común y para toda la
Materia Federal. República en Materia Federal.
Artículo 76.- Corresponde a los ejidatarios Artículo 76.- Corresponde a los ejidatarios
el derecho de aprovechamiento, uso y usu- y posesionarios el derecho de aprovecha-
fructo de sus parcelas. miento, uso y usufructo de sus parcelas.
Artículo 78.- Los derechos de los ejidata- Artículo 78.- Los derechos de los ejidata-
rios sobre sus parcelas se acreditarán con rios y posesionarios sobre sus parcelas
sus correspondientes certificados de de- se acreditarán con sus correspondientes
rechos agrarios o certificados parcelarios, certificados de derechos agrarios o certi-
los cuales ostentarán los datos básicos de ficados parcelarios, según corresponda,
identificación de la parcela. Los certifica- los cuales ostentarán los datos básicos de
dos parcelarios serán expedidos de con- identificación de la parcela. Los certifica-
formidad con lo dispuesto por el artículo dos parcelarios serán expedidos de con-
56 de esta ley. formidad con lo dispuesto por el artículo
56 de esta ley.
En su caso, la resolución correspondiente
del tribunal agrario hará las veces de certi- En su caso, la resolución correspondiente
ficado para los efectos de esta ley. del tribunal agrario hará las veces de certi-
ficado para los efectos de esta ley.
Artículo 79.- El ejidatario puede aprove- Artículo 79.- El ejidatario y el posesio-
char su parcela directamente o conceder nario pueden aprovechar su parcela di-
a otros ejidatarios o terceros su uso o rectamente o conceder a otros ejidatarios
usufructo, mediante aparcería, mediería, o terceros su uso o usufructo, mediante
asociación, arrendamiento o cualquier otro aparcería, mediería, asociación, arrenda-
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 161
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
acto jurídico no prohibido por la ley, sin miento o cualquier otro acto jurídico no
necesidad de autorización de la asamblea prohibido por la ley, sin necesidad de au-
o de cualquier autoridad. Asimismo podrá torización de la asamblea o de cualquier
aportar sus derechos de usufructo a la for- autoridad. Asimismo podrán aportar sus
mación de sociedades tanto mercantiles derechos de usufructo a la formación de
como civiles. sociedades tanto mercantiles como civiles.
Artículo 80.- Los ejidatarios podrán ena- Artículo 80.- Los ejidatarios y posesio-
jenar sus derechos parcelarios a otros eji- narios podrán enajenar sus derechos
datarios o avecindados del mismo núcleo parcelarios a otros ejidatarios, posesio-
de población. narios o avecindados del mismo núcleo
de población.
Para la validez de la enajenación se requiere: Para la validez de la enajenación se requiere:
a) La manifestación de conformidad por a) La manifestación de conformidad por
escrito de las partes ante dos testigos, rati- escrito de las partes ante dos testigos, rati-
ficada ante fedatario público; ficada ante fedatario público;
b) La notificación por escrito al cónyuge, b) La notificación por escrito al cónyuge,
concubina o concubinario y los hijos del concubina o concubinario y los hijos del
enajenante, quienes, en ese orden, goza- enajenante, quienes, en ese orden, goza-
rán del derecho del tanto, el cual deberán rán del derecho del tanto, el cual deberán
ejercer dentro del término de treinta días ejercer dentro del término de treinta días
naturales contados a partir de la notifica- naturales contados a partir de la notifica-
ción a cuyo vencimiento caducará tal de- ción a cuyo vencimiento caducará tal de-
recho. Será aceptable para este efecto la recho. Será aceptable para este efecto la
renuncia expresada por escrito ante dos renuncia expresada por escrito ante dos
testigos e inscrita en el Registro Agrario testigos e inscrita en el Registro Agrario
Nacional. En caso de que se desconozca el Nacional. En caso de que se desconozca el
domicilio o ubicación de las personas que domicilio o ubicación de las personas que
gozan del derecho del tanto, se procederá gozan del derecho del tanto, se procederá
en términos de lo dispuesto por el párrafo en términos de lo dispuesto por el párrafo
tercero del artículo 84 de esta Ley, y tercero del artículo 84 de esta Ley, y
162 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
c) Dar aviso por escrito al comisariado ejidal. c) Dar aviso por escrito al comisariado ejidal.
Realizada la enajenación, el Registro Agra- Realizada la enajenación, el Registro Agra-
rio Nacional, procederá a inscribirla y ex- rio Nacional, procederá a inscribirla y ex-
pedirá los nuevos certificados parcelarios, pedirá los nuevos certificados parcelarios,
cancelando los anteriores. Por su parte, el cancelando los anteriores. Por su parte, el
comisariado ejidal deberá realizar la ins- comisariado ejidal deberá realizar la ins-
cripción correspondiente en el libro res- cripción correspondiente en el libro res-
pectivo. pectivo.
Artículo 81.- Cuando la mayor parte de las Artículo 81.- Cuando la mayor parte de las
parcelas de un ejido hayan sido delimita- parcelas de un ejido hayan sido delimita-
das y asignadas a los ejidatarios en los tér- das y asignadas a los ejidatarios y pose-
minos del artículo 56, la asamblea, con las sionarios en los términos del artículo 56 o
formalidades previstas a tal efecto por los por determinación judicial, la asamblea,
artículos 24 a 28 y 31 de esta ley, podrá con las formalidades previstas a tal efecto
resolver que los ejidatarios puedan a su vez por los artículos 24 a 28 y 31 de esta ley,
adoptar el dominio pleno sobre dichas par- podrá resolver que los ejidatarios y po-
celas, cumpliendo lo previsto por esta ley. sesionarios puedan a su vez adoptar el
dominio pleno sobre dichas parcelas, cum-
pliendo lo previsto por esta ley.
Artículo 82.- Una vez que la asamblea Artículo 82.- Una vez que la asamblea hu-
hubiere adoptado la resolución prevista en biere adoptado la resolución prevista en el
el artículo anterior, los ejidatarios interesa- artículo anterior, los ejidatarios y posesio-
dos podrán, en el momento que lo estimen narios interesados podrán, en el momento
pertinente, asumir el dominio pleno sobre que lo estimen pertinente, asumir el domi-
sus parcelas, en cuyo caso solicitarán al nio pleno sobre sus parcelas, en cuyo caso
Registro Agrario Nacional que las tierras solicitarán al Registro Agrario Nacional
de que se trate sean dadas de baja de di- que las tierras de que se trate sean dadas
cho Registro, el cual expedirá el título de de baja de dicho Registro, el cual expedirá
propiedad respectivo, que será inscrito en el título de propiedad respectivo, que será
el Registro Público de la Propiedad corres- inscrito en el Registro Público de la Propie-
pondiente a la localidad. dad correspondiente a la localidad.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 163
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De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
Artículo 83.- La adopción del dominio ple- Artículo 83.- La adopción del dominio ple-
no sobre las parcelas ejidales no implica no sobre las parcelas ejidales no implica
cambio alguno en la naturaleza jurídica de cambio alguno en la naturaleza jurídica de
las demás tierras ejidales, ni significa que las demás tierras ejidales, ni significa que
se altere el régimen legal, estatutario o de se altere el régimen legal, estatutario o de
organización del ejido. organización del ejido.
La enajenación a terceros no ejidatarios La enajenación a terceros no ejidatarios
tampoco implica que el enajenante pierda tampoco implica que el enajenante pierda
su calidad de ejidatario, a menos que no su calidad de ejidatario o posesionario, a
conserve derechos sobre otra parcela eji- menos que no conserve derechos sobre
dal o sobre tierras de uso común, en cuyo otra parcela ejidal o sobre tierras de uso
caso el comisariado ejidal deberá notificar común. En tratándose de ejidatarios, el
la separación del ejidatario al Registro comisariado ejidal deberá notificar su se-
Agrario Nacional, el cual efectuará las can- paración al Registro Agrario Nacional, el
celaciones correspondientes. cual efectuará las cancelaciones corres-
pondientes. La enajenación del total de
derechos parcelarios del posesionario
implica su baja de esa calidad en el eji-
do de que se trate.
Artículo 135.- La Procuraduría tiene fun- Artículo 135.- La Procuraduría tiene fun-
ciones de servicio social y está encargada ciones de servicio social y está encarga-
de la defensa de los derechos de los ejida- da de la defensa de los derechos de los
tarios, comuneros, sucesores de ejidatarios ejidatarios, comuneros, posesionarios,
o comuneros, ejidos, comunidades, peque- sucesores de ejidatarios, comuneros o po-
ños propietarios, avecindados y jornaleros sesionarios, ejidos, comunidades, peque-
agrícolas, mediante la aplicación de las ños propietarios, avecindados y jornaleros
atribuciones que le confiere la presente ley agrícolas, mediante la aplicación de las
y su reglamento correspondiente, cuando atribuciones que le confiere la presente ley
así se lo soliciten, o de oficio en los térmi- y su reglamento correspondiente, cuando
nos de esta ley. así se lo soliciten, o de oficio en los térmi-
nos de esta ley.
164 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
LIC. ALBERTO PÉREZ GASCA
Texto vigente Texto propuesto (negritas)
Sección Segunda Sección Segunda
De los Ejidatarios y Avecindados De los Ejidatarios, Posesionarios y
Avecindados
Artículo 152.- Deberán inscribirse en el Artículo 152.- Deberán inscribirse en el
Registro Agrario Nacional: Registro Agrario Nacional:
I. Todas las resoluciones judiciales o ad- I. Todas las resoluciones judiciales o ad-
ministrativas que reconozcan, creen, mo- ministrativas que reconozcan, creen, mo-
difiquen o extingan derechos ejidales o difiquen o extingan derechos ejidales o
comunales; comunales;
II. Los certificados o títulos que amparen II. Los certificados o títulos que amparen
derechos sobre solares, tierras de uso co- derechos sobre solares, tierras de uso co-
mún y parcelas de ejidatarios o comuneros; mún y parcelas de ejidatarios, comuneros
o posesionarios;
III. Los títulos primordiales de las comu- III. Los títulos primordiales de las comu-
nidades, y en su caso, los títulos que las nidades, y en su caso, los títulos que las
reconozcan como comunidades tradicio- reconozcan como comunidades tradicio-
nales; nales;
IV. Los planos y delimitación de las tierras IV. Los planos y delimitación de las tierras
a que se refiere el artículo 56 de esta ley; a que se refiere el artículo 56 de esta ley;
V. Los planos y documentos relativos al ca- V. Los planos y documentos relativos al ca-
tastro y censo rurales; tastro y censo rurales;
VI. Los documentos relativos a las socie- VI. Los documentos relativos a las socie-
dades mercantiles, en los términos del Tí- dades mercantiles, en los términos del Tí-
tulo Sexto de esta ley; tulo Sexto de esta ley;
VII. Los decretos de expropiación de bie- VII. Los decretos de expropiación de bie-
nes ejidales o comunales; y nes ejidales o comunales; y
VIII. Los demás actos y documentos que VIII. Los demás actos y documentos que
dispongan esta ley, sus reglamentos u dispongan esta ley, sus reglamentos u
otras leyes. otras leyes.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 165
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Esta iniciativa, siguiendo los procedimientos establecidos en los artículos 71 y 72
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, requiere que el titular
del Ejecutivo o alguna de las Cámaras la formule.
La vía judicial implicaría promover ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación
la interrupción de la jurisprudencia, procedimiento previsto en los artículos 228 y
229 de la Ley de Amparo, o el diverso relativo a la sustitución de la jurisprudencia,
prevista por el diverso numeral 230 del mismo ordenamiento.
No obstante, en ambos procedimientos descritos en el párrafo inmediato anterior,
la facultad de su ejercicio está constreñida al mismo órgano jurisdiccional federal,
previa emisión de una sentencia que sea contraria al contenido de la tesis. Para la
sustitución, se requiere que la Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
por sí lo estime para someterlo al Pleno, o mediando una petición al Pleno, formu-
lada por el Pleno de Circuito.
La alternativa jurisdiccional delega, tácitamente, el ejercicio de la facultad normati-
va mediante interpretaciones judiciales. Una ley clara y precisa no requiere que sea
interpretada, solamente aplicada.
166 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
SOLARES URBANOS:
PROBLEMAS JURÍDICOS - AGRARIOS
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
167
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 167
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
168 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
Magistrado
SÍNTESIS CURRICULAR
Licenciado y maestro en derecho por la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Doctor en derecho por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Fundador de Tribunales Agrarios en los que ha ocupado los siguientes cargos:
• Jefe de Unidad de Asuntos Jurídicos.
• Secretario de Estudio y Cuenta.
• Secretario de Acuerdos. Todo ello en Tribunales Unitarios ubicados en Guasave,
Sinaloa; Durango, Durango y Ciudad Obregón, Sonora.
• Secretario de Estudio y Cuenta, en el Tribunal Superior Agrario.
• Magistrado numerario en tribunales agrarios de Ciudad Obregón, Sonora;
• Chihuahua, Chihuahua; Chilpancingo, Guerrero; Hermosillo, Sonora, Culiacán y
Mazatlán, Sinaloa, y Tepic, Nayarit, desde el 26 de agosto de 1998 a la fecha. Fue
ratificado el 2 de diciembre de 2014.
Catedrático en universidades públicas y privadas en los Estados de Sinaloa, Sonora,
Durango, Chihuahua, Baja California, Puebla, Guerrero, Zacatecas, Baja California
Sur, Nayarit y la Ciudad de México.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 169
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Autor de los siguientes libros:
• Guía legal agraria.
• El proceso agrario y garantáis individuales.
• Enajenación de derechos parcelarios.
• Curso básico de derecho agrario.
• La carrera judicial en tribunales agrarios, y
• Juicio de amparo indirecto en materia agraria.
• Juicio de amparo directo en materia agraria.
Expositor en las casas de la cultura jurídica de Hermosillo y ciudad Obregón, Sono-
ra, Culiacán y Mazatlán, Sinaloa, La Paz, Baja California Sur, Acapulco, Guerrero y
Tepic, Nayarit.
Actualmente es magistrado en el Tribunal Unitario distrito 56.
170 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
SOLARES URBANOS:
PROBLEMAS JURÍDICOS-AGRARIOS
“Hay poblados que no tienen ejidos. Hay ejidos que no tienen poblados”
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ*
ANTECEDENTES
P ara comprender en la actualidad los problemas jurídicos-agrarios relativos
a los solares ejidales, es necesario la revisión de sus antecedentes, parti-
cularmente, lo relativo al fundo legal.
Antonio Luna Arroyo y Luis G. Alcérreca, al definir fundo legal, nos legaron lo
siguiente:
“Extensión de terreno señalada a los pueblos para su fundación y edificación.
Durante la dominación española, a partir de la consolidación jurídica de la conquista, al
reglamentar la fundación de los pueblos que se habían de erigir en el territorio que se
les asignaba, se distinguían, según su destino: el ejido, los propios, los bienes de común
repartimiento y el fundo legal. Del ejido, montes y pastos, podían disfrutar todos los ave-
cindados en el pueblo; los propios se destinaban a sostener con sus productos los ser-
vicios municipales; las tierras de común repartimiento se distribuían entre los indígenas
para su manutención y el fundo legal era el terreno que se dedicaba al establecimiento
de las casas de sus moradores.
* Magistrado titular del Tribunal Unitario Agrario Distrito 56, en Tepic, Nayarit. Doctor en derecho por la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 171
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Por lo que se refiere al fundo legal, el Emperador Carlos V por cédula de junio de 1523
dispuso “que los virreyes y gobernadores que tuvieran facultades, señalen a cada villa y
lugar que de nuevo se fundara, las tierras y solares que hubiere menester…”, sin preci-
sar la superficie que debía destinarse para la fundación del caserío. Para subsanar esta
imprecisión, el Marqués de Falces, Virrey de la Nueva España, por ordenanza de mayo
de 1567 señaló para el fundo legal un cuadrado de mil varas por lado, que aumentó
a 1,200 varas la cédula real de junio de 1687, de tal modo que el fundo legal debía
comprender un millón 440 mil varas cuadradas, equivalente a 101 hectáreas, 12 áreas
y 31 centiáreas. Todavía en la actualidad algunos pueblos conservan su fundo legal con
esas dimensiones.
En el México Independiente no prevalecieron rígidamente estas medidas, asignándose
a los fundos legales la superficie que se requería. Así, por ejemplo, en mayo de 1875
el Ministerio de Fomento autorizó al Ayuntamiento de La Paz, hoy capital del estado de
Baja California Sur, para agregar más de dos mil hectáreas a su fundo legal, tomándolas
del ejido de la villa.
En la actualidad hay dos medios de conceder a los núcleos de población el territorio
requerido para su zona urbana. Mediante el primero, las legislaturas locales decretan la
creación del fundo legal, expropiando los terrenos necesarias para tal fin, concedién-
doselos al pueblo; por el segundo, al dictarse la resolución presidencial concediendo
ejidos a un núcleo, se le destina determinada superficie para la zona urbana ejidal, en
la que se asigna gratuitamente un lote a cada ejidatario y del resto se pueden adjudicar
solares a los demás vecinos no ejidatarios que se avecinen y presten algún servicio a la
comunidad, [Link]., comadronas, albañiles, plomeros, etc. etc.
En el caso de los nuevos centros de población agrícola, es absolutamente imprescindi-
ble conceder terrenos para la zona urbana, puesto que se trata precisamente de crear
nuevos poblados. Los núcleos a los que se concedieron bienes ejidales con mucha
anterioridad, vale decir, antes de que la legislación previera la creación de las zonas
urbanas ejidales, se puede promover la segregación de una parte de sus tierras para
destinarlas a la ampliación de las que ocupa el caserío, dictándose una resolución pre-
sidencial que segrega del ejido la superficie que se requiere.
172 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
No ha sido remoto que se abusara de la posibilidad indicada, segregándose superficies
mucho mayores que las necesarias para los ejidatarios, asignándose a los avecindados
un número mucho mayor de lotes que los que se requieran para los sujetos de derecho
agrario. Aun así, la formación de las zonas urbanas ejidales ha sido el procedimiento que
ha facilitado la adquisición de un solar para los avecindados de pocos recursos, que de
otra manera continuarán careciendo de morada.
La Ley Federal de Reforme Agraria de marzo de 1971, actualmente en vigor, conserva
las disposiciones que contenía el Código que le sirvió de antecedente, en lo que se
refiere a la formación de las zonas urbanas ejidales, que como procedimiento más ex-
pedito, substituye con ventaja a la creación de los fundos legales.” 45
En sus artículos 90 a 100, la hoy derogada Ley Federal de Reforma Agraria, reguló
lo relativo a la zona de urbanización.
Estableció que toda resolución presidencial dotatoria de tierras deberá determinar
la constitución de la zona de urbanización ejidal, la que se localizaría preferente-
mente en las tierras que no sean de labor.
También reguló dos situaciones:
La primera, cuando el poblado ya existía, entonces era conveniente su regulariza-
ción legal a través de la asamblea.
La primera, cuando el poblado ya existía, entonces era conveniente su regulariza-
ción legal a través de la asamblea.
La segunda, cuando el núcleo agrario carecía de fundo legal, constituido con-
forme a las leyes de la materia o de zona de urbanización, pero se asentara en
45
Luna Arroyo, Antonio y Luis G. Alcérreca, Diccionario de Derecho Agrario Mexicano, México, Porrúa,
1982, pp. 21 y 22.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 173
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
terrenos ejidales, entonces si la Secretaría de la Reforma Agraria46 lo consideraba
conveniente proponía el dictado de resolución presidencial a efecto de que los
terrenos ocupados por el caserío quedaran legalmente destinados a zonas de
urbanización.
Igualmente estableció la participación de la autoridad en materia de desarrollo ur-
bano y ecología, a efecto de que se establecieran reservas de crecimiento humano,
usos y destinos de las áreas o predios para su crecimiento, mejoramiento y conser-
vación, lo que debería estar plenamente justificado.
Dicho ordenamiento indicó que todo ejidatario tenía derecho a recibir gratuitamen-
te, como patrimonio familiar, un solar en la zona de urbanización cuya asignación
sería por sorteo.
También precisó la extensión en metros cuadrados de esos solares. Incluso, la fa-
cultad del ejidatario o avecindado para enajenarlo, con la consecuente aclaración
de que al hacerlo ya no tendría derecho a que se le adjudicara otro.
La venta o arrendamiento de solares, debía ser aprobada por asamblea de ejidata-
rios y la Secretaría de la Reforma Agraria.
Cuando personas ajenas al núcleo adquirieran solares y casas, debería respetarse
ese derecho de uso, siempre y cuando la adquisición haya sido antes de la resolu-
ción presidencial.
Era obligación ocupar el solar y construir en él. El abandono del solar durante
un año por un avecindado, o de dos por el ejidatario, implicaba la pérdida de
esos derechos, salvo causa de fuerza mayor. Si el solar se declaraba vacante,
entonces la asamblea disponía de él, ya sea para adjudicarlo, venderlo o darlo en
arrendamiento.
46
Ahora se denomina Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
174 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
La Secretaría de la Reforma Agraria, tanto a ejidatarios como avecindados, expedía
certificados de derechos de solar que se inscribían ante el Registro Agrario Nacio-
nal y ante el Registro Público de la Propiedad.
Así, en términos generales, se reguló lo relativo a los solares ejidales, desde el 17
de abril de 1971 hasta el 26 de febrero de 1992.47
LA SITUACIÓN ACTUAL
Con motivo de la reforma al artículo 27 Constitucional, el 6 de enero de 1992, y la
entrada en vigor de la Ley Agraria, el 27 de febrero de ese año, en los artículos 63
a 69, se regula lo relativo a las tierras del asentamiento humano.48
Recientemente, la Procuraduría Agraria publicó un material en el que define a los
solares urbanos de la siguiente manera:
“Solares Urbanos. Terrenos destinados a la edificación de casas, superficie lotificada
ubicada en la zona de urbanización dentro de las tierras del asentamiento humano del
ejido o comunidad.
La Ley Agraria determina a que todo ejidatario tiene derecho a recibir gratuitamente un
solar al constituirse la zona de urbanización, para lo cual la asamblea hará la asigna-
ción de lotes. Los solares vacantes como propiedad del ejido podrán ser arrendados o
enajenados a las personas que deseen avecindarse en el poblado. Los solares serán
de propiedad plena de sus titulares al recibir el documento correspondiente y a partir
de ese momento el ejercicio de sus derechos que regulará por la legislación civil en el
fuero común. (Véase LA arts. 64-68; RLA arts. 47-52; “Asentamiento Humano” y “Zona
de urbanización ejidal”.) . 49
47
La Ley Federal de Reforma Agraria, inició su vigencia el 17 de abril de 1971 y concluyó el 26 de febrero
de 1992, con motivo de reforma al artículo 27 Constitucional y la promulgación de la Ley Agraria.
48
Capítulo Segundo, Sección Cuarta, de la Ley Agraria.
49
Procuraduría Agraria, Ley Agraria y Glosario de términos jurídico-agrarios, México, 2014, p. 228.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 175
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
La redacción de los artículos 63 a 69 de la Ley Agraria, no hace fácil su compren-
sión, interpretación y aplicación, ya que en su texto indistintamente se emplearon
conceptos como “solares”, “asentamiento humano”, “zona de urbanización”, “pobla-
do” y “fundo legal”.
Ciertamente, el artículo 63 indica:
“Las tierras destinadas al asentamiento humano integran el área necesaria para el de-
sarrollo de la vida comunitaria del ejido, que está compuesta por los terrenos en que se
ubique la zona de urbanización y su fundo legal”.
En el siguiente artículo el legislador federal aprobó que las tierras ejidales destina-
das para el asentamiento humano conforman el área irreductible del ejido y son in-
alienables, imprescriptibles e inembargables, salvo lo dispuesto en el último párrafo
de ese artículo; es decir, con excepción específica de los solares.
Asimismo, indica que el núcleo de población ejidal o comunal (su asamblea), po-
drá aportar50 tierras del asentamiento al municipio o entidad correspondiente para
dedicarlas a los servicios públicos, y la Procuraduría Agraria deberá intervenir para
cerciorarse de que así sea.
Dice el precepto, que cualquier acto que tenga por objeto enajenar, prescribir o
embargar las tierras del asentamiento humano, será nulo de pleno derecho.
En su segundo párrafo, la norma jurídica indica que las autoridades federales, es-
tatales y municipales y, en especial, la Procuraduría Agraria, vigilarán que quede
protegido el fundo legal del ejido o la comunidad.
50
En la práctica lo que realmente sucede es que los ejidos venden terrenos a los municipios o a empresas
públicas o privadas, ya sea para la prestación de un servicio público o determinada actividad comercial.
El caso emblemático, entre otros, es lo que sucede en el ejido “Agua Prieta”, municipio de Agua Prieta,
Sonora, ya que la cabecera municipal se ubica, precisamente, en terrenos de ese núcleo agrario.
176 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
Y en el tercer párrafo, el legislador previno que a los solares de la zona de urbaniza-
ción del ejido no les es aplicable lo dispuesto en dicho artículo.
Explicado con otras palabras, el asentamiento humano es aquella parte de las tie-
rras ejidales o comunales que de hecho o por derecho deben ser delimitadas por la
asamblea ejidal o comunal para la vida misma de los pueblos.
El asentamiento humano se refleja materialmente por el establecimiento de solares
(zona de urbanización), y aquellos espacios destinados a fines colectivos (escuelas,
parques, campos deportivos, actividades religiosas o de otra índole), de modo que
la zona de urbanización (solares), más esto último, da como resultado lo que el
legislador denominó “de las tierras del asentamiento humano”.
Por ello, los espacios destinados a escuelas, parques, parques deportivos, activida-
des religiosas, bibliotecas, casas de la cultura, o de otra índole, que son parte del
asentamiento humano, presentan las siguientes características:
o Irreductibles
Que se debe respetar el área que la asamblea ya acordó, a menos de que se justi-
fique su reducción para otros fines sociales.
o Inalienables
Indica que no deben ser objeto de compra-venta, cesión, arrendamiento, permuta
o cualquier otro acto que implique la transmisión de esos terrenos a terceras per-
sonas.
o Imprescriptibles
Significa que aunque la posesión la ejerzan personas físicas, no por ello adquieren
la titularidad de esos derechos, como lo establece el artículo 48 de la Ley Agraria, y
el ejido no puede ser objeto de prescripción negativa, como lo indica el artículo 20,
fracción tercera, de la citada ley.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 177
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
o Inembargables
Implica que no pueden ser objeto de embargo para el cumplimiento de determina-
das obligaciones por parte del ejido o la comunidad.
En cambio, los solares, sí podrán venderse y embargarse, siempre y cuando
hayan salido del régimen ejidal por aprobación de la asamblea, en términos de los
artículos 23, fracción VII y 56, fracción I, de la Ley Agraria, y el Registro Agrario
Nacional haya expedido los títulos de propiedad.
En el artículo 65 se lee que cuando el poblado esté asentado en tierras ejidales o
comunales, la asamblea podrá resolver que se delimite la zona de urbanización, en
la forma que resulte más conveniente. Igualmente la asamblea podrá resolver que
se delimite la reserva de crecimiento del poblado.
Aquí nos encontramos ante una facultad de la asamblea ejidal o comunal, que
corrobora el contenido de los artículos 23, fracción VII y 56, fracción I, de la Ley
Agraria, al atribuir al máximo órgano la competencia para señalar y delimitar el área
necesaria para el asentamiento humano, el fundo legal y el área de urbanización.
Para que la asamblea lleve a cabo las facultades que anteceden, deberá tomar en
cuenta a las autoridades municipales y observar las normas técnicas que emita la
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Merece resaltar que, según lo indica el artículo 67 de la Ley Agraria, cuando la
asamblea constituya la zona de urbanización (solares) y reserva de crecimiento, se-
parará las superficies necesarias para los servicios públicos (asentamiento humano
en general).
El artículo 68 inicia diciendo que los solares serán propiedad plena de sus titulares.
Aquí el comentario es que tal situación será válida, sí, siempre y cuando sí, la asam-
blea de formalidades especiales haya acordado la delimitación de la zona urbana, y
aprobado que el Registro Agrario Nacional expida los títulos de solares, para que
178 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
se inscriban no sólo ante dicha autoridad administrativa agraria, sino ante el Regis-
tro Público de la Propiedad correspondiente, como lo mandatan los artículos 23,
fracción VII y 56, fracción I, de la Ley Agraria.
Sigue diciendo el mencionado precepto que todo ejidatario tendrá derecho a recibir
gratuitamente un solar al constituirse la zona de urbanización.
La condicionante sería que ese derecho se materializara a partir de la constitución
de una nueva zona de urbanización, porque si ya existía, entonces sólo tendrá de-
recho a que se le formalice la posesión (uso) del solar.
Satisfechas las necesidades de los ejidatarios, y de existir solares vacantes, enton-
ces la asamblea los podrá vender o dar en arrendamiento a personas que deseen
avecindarse en el poblado.
Es de suma importancia constatar si en los ejidos o comunidades se delimitaron los
solares y si se expidieron los títulos de propiedad, por acuerdo de asamblea.
Lo anterior, en el marco de lo que se denominó Programa de Certificación de Dere-
chos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (PROCEDE)51, hoy conocido como
FANAR (Fondo de Apoyo para Núcleos Agrarios sin Regularizar).52
Se estima de esa manera, porque a partir de la aprobación de la asamblea, se
presenta el cambio de régimen en la tenencia de la tierra de esos solares, pues
dejan de estar sujetos a la norma agraria, para regirse por el derecho civil de cada
entidad federativa.
51
Cfr. Tesis aislada con número de registro 183957, de rubro: “AGRARIO. PROGRAMA DE CERTIFI-
CACIÓN DE DERECHOS (PROCEDE). SU FINALIDAD NO LA CONSTITUYE EL PARCELAMIENTO
Y REPARTO DE TIERRAS”.
52
En 1993, el Gobierno Federal instituyó el programa de certificación de derechos ejidales y titulación de
solares. Por acuerdo del 17 de noviembre de 2006, se declaró el cierre y conclusión del PROCEDE. A
partir de 2007, en su lugar se instituyó el FANAR.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 179
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Hasta aquí la descripción normativa de lo que para los fines de este ensayo enten-
deremos por zona de urbanización o solares como parte de las tierras del asenta-
miento humano.
Y la interrogante es:
¿Será válido decir que en ejido y comunidades actualmente existe el fundo legal?
Mi opinión es que no. Basta con decir tierras del asentamiento humano.
PROBLEMAS PRÁCTICOS
En Tribunales Unitarios Agrarios es común observar que la gente del campo se
dispute el derecho a la posesión (uso) de solares existentes en las zonas urbanas
de los ejidos o comunidades.
La casuística es rica y enseña que cada caso debe ser tratado de manera muy
particular, con independencia de que presente similitudes con otros, ya que es
viable que también presente divergencias por cuanto a su origen y desenvolvi-
miento.
Previo al planteamiento de casos prácticos, es de capital importancia atender las
siguientes inquietudes:
¿Cómo determinar si las tierras son ejidales o no?
Respuesta: El artículo 43 de la Ley Agraria, prevé que son tierras ejidales las
que han sido dotadas al núcleo de población ejidal o las incorporadas a ese
régimen.
Cabe comentar que las dotaciones de tierras o ampliación de ejidos, así como la
creación de nuevos centros de población ejidal, inicialmente fueron a través de
180 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
resoluciones presidenciales, y posteriormente por sentencias del Tribunal Superior
Agrario.53
La incorporación de tierras al régimen ejidal es una realidad en numerosos ejidos y
comunidades en México, lo que requiere de una resolución emitida por el Tribunal
Unitario Agrario.54
¿Cómo se dividen las tierras ejidales?
Respuesta: El artículo 44 de la Ley Agraria, indica que por su destino se dividen en:
Tierras para el asentamiento Humano. Tierras de uso común y tierras parceladas.55
¿Cuál es el documento eficaz para demostrar la titularidad de un solar ur-
bano ejidal?
Respuesta: Es el título que debe expedir el Registro Agrario Nacional, en térmi-
nos de los artículos 68, último párrafo, y 69 de la Ley Agraria, siempre y cuando la
asamblea ejidal o comunal haya acordado la titulación de solares.
¿Cuáles son los documentos que resultan ineficaces para demostrar la
titularidad de un solar urbano ejidal?
Respuesta: El certificado de derechos agrarios o parcelario. Las constancias de
53
Esto a partir de la reforma al artículo 27 Constitucional de 6 de enero de 1992. El Tribunal Superior
Agrario inició funciones el 8 de julio de ese año.
54
Cfr. Expediente 685/2013, poblado “La Ciénega”, municipio de Badiraguato, Sinaloa, en el Tribunal
Unitario Agrario Distrito 26, dicte resolución el 20 de enero de 2014. Expediente 337/2015, poblado
“Cajón Verde”, municipio de Rosario, Sinaloa, en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 39, dicte resolución
el 5 de junio de 2015. En el tribunal de Chilpancingo, Guerrero, de julio de 2000 a marzo de 2002, dicté
varias resoluciones en ese sentido.
55
Cfr. Tesis aislada, registro número 190247, de rubro: “TIERRAS EJIDALES, SU CONCEPTO Y CLA-
SIFICACIÓN”
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 181
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
posesión que expide el comisariado ejidal o de bienes comunales que no estén
autorizadas o ratificadas por la asamblea de ejidatarios o comuneros.56
¿La asamblea en la que se acuerda la delimitación de las áreas necesa-
rias para el asentamiento humano, debe ser ordinaria o de formalidades
especiales?
Respuesta: En términos de los artículos 23, fracción VII y 56, fracción I, de la Ley
Agraria, debe ser asamblea de formalidades especiales.57
¿Si la asamblea de formalidades especiales no es impugnada en el plazo
a que se refiere el último párrafo del artículo 61 de la Ley Agraria, qué
sucede?
Respuesta: Sucede que los acuerdos quedarán firmes y serán definitivos. El tri-
bunal agrario deberá atender de oficio esa excepción de prescripción del plazo.58
56
Cfr. Jurisprudencia con registro 172669, de rubro: “SOLARES URBANOS. SU TITULARIDAD SE
ACREDITA CON EL CERTIFICADO EXPEDIDO POR EL REGISTRO AGRARIO NACIONAL CON BASE
EN EL ACTA DE ASAMBLEA EN LA QUE SE ASIGNARON, Y NO CON EL CERTIFICADO DE DERE-
CHOS AGRARIOS O PARCELARIO, NI CON LAS CONSTANCIAS DE POSESIÓN ELABORADAS
POR EL COMISARIADO EJIDAL O POR EL CONSEJO DE VIGILANCIA”.
57
Cfr. Jurisprudencia con registro 182246, de rubro: “ASAMBLEA GENERAL DE COMUNEROS O
EJIDATARIOS. LE COMPETE ASIGNAR LAS PARCELAS Y SOLARES URBANOS, PUDIENDO IMPUG-
NARSE ANTE EL TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO SUS DETERMINACIONES, INCLUSIVE AQUELLAS
EN QUE “DEJA EN CONFLICTO” O “A SALVO LOS DERECHOS” DEL SOLICITANTE, PORQUE TALES
DECISIONES EQUIVALEN A UNA NEGATIVA QUE OBLIGA A DICHO TRIBUNAL A PRONUNCIARSE
EN CUANTO AL FONDO”.
58
Cfr. Jurisprudencia con registro 182649, de rubro: “EJIDOS. SI EL ACUERDO DE LA ASAMBLEA EN
QUE SE ASIGNEN TIERRAS NO ES IMPUGNADO DENTRO DEL PLAZO DE NOVENTA DÍAS OPERA
LA PRESCRIPCIÓN, Y PUEDE SER ANALIZADA DE OFICIO POR EL TRIBUNAL AGRARIO”.
182 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
¿A quién se deben adjudicar los solares, por parte de la asamblea ejidal o
comunal?
Respuesta: A quien está en posesión.59
¿Cuál sería una de las consecuencias si el Registro Agrario Nacional expi-
dió a una persona el título de propiedad de un solar delimitado en la zona
de urbanización de un ejido?
Respuesta: Una de esas consecuencias es que la persona a quien se le expidió
ese título debe ser considerado como sujeto de derecho común y no de derecho
agrario, cuando salga en defensa de los derechos de ese solar.60
EL TEMA DE LA COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA MATERIA
Expuestas las anteriores inquietudes, a continuación se abordará el tema de la
competencia material de tribunales agrarios o de juzgados del fuero común para
atender y resolver estos conflictos.
Lo primero que se debe tomar en cuenta es si en el ejido o la comunidad la asam-
blea acordó o no la titulación de solares por parte del Registro Agrario Nacional,
con independencia de si aprobó o no la delimitación y asignación de parcelas y
derechos del uso común.
59
Cfr. Tesis aislada con registro 162274, de rubro: “SOLARES URBANOS. DEBEN ASIGNARSE A LA
PERSONA QUE LOS POSEA EN CONCEPTO DE DUEÑO”.
60
Cfr. Jurisprudencia con registro 180453, de rubro: “SOLARES URBANOS. EL TÍTULO DE PROPIE-
DAD A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 69 DE LA LEY AGRARIA, DETERMINA SI EL PROMOVENTE
DEL JUICIO DE AMPARO QUE RECLAMA UNA RESOLUCIÓN VINCULADA CON AQUÉLLOS, ES
SUJETO DE DERECHO COMÚN O DE DERECHO AGRARIO”.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 183
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
Merece destacar esta situación, ya que en el marco del PROCEDE o del FANAR,
algunos ejidos o comunidades acordaron la delimitación y asignación de las parce-
las y uso común a los ejidatarios o comuneros; sin embargo, aunque delimitaron la
zona urbana, cierto es que no aprobaron la titulación de solares.61
Si el ejido o la comunidad no acordó la titulación de solares, significa que el núcleo
agrario sigue siendo legítimo propietario de esos terrenos.
En el supuesto que antecede, si se demanda el mejor derecho al uso de ese solar,
entonces la competencia por materia se surte en favor de tribunales agrarios.
Pero si el ejido o la comunidad, acordó la titulación de solares, habrá necesidad de
observar lo siguiente:
a) Sí se demanda la nulidad de la asamblea en la que se acordó la titulación de los
solares, la competencia por materia se surte a favor de tribunales agrarios.
b) Sí se demanda el mejor derecho al uso del solar o la adjudicación por herencia,
o cualquier otro acto jurídico, la competencia por razón de la materia se surte en
favor de los juzgados del fuero común.62
Hay ocasiones en que las partes argumentan que el solar se ubica fuera de los te-
rrenos de la comunidad o del ejido, es decir, que son del asentamiento humano de
una localidad o ciudad, y que por ello tal vez ya fueron escriturados por la Comisión
para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT).
61
A guisa de ejemplo invoco el caso del ejido “Primero de Mayo”, Ahome, Sinaloa, entre otros.
62
Cfr. Jurisprudencia con registro número 172119, de rubro: “TRIBUNAL AGRARIO, ES COMPETENTE
PARA CONOCER DE LA ACCIÓN DE NULIDAD DE ACTOS ANTERIORES A LA EXPEDICIÓN DEL
TÍTULO DE PROPIEDAD DE UN SOLAR URBANO, SI NO SE CUESTIONA LA LEGALIDAD DE UN
ACTO SUBSECUENTE A SU OTORGAMIENTO”. Jurisprudencia con registro número 194588, de rubro:
“SOLAR URBANO TITULADO. LOS TRIBUNALES DEL ORDEN COMÚN SON COMPETENTES PARA
CONOCER DE LOS CONFLICTOS QUE SE SUSCITEN POR SU TENENCIA”.
184 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
En esos casos, si las partes no ofrecen medios de prueba para evidenciar tal argu-
mento, el tribunal agrario, en ejercicio de la facultad que le confiere el artículo 186,
segundo párrafo, de la Ley Agraria, debe ordenar las diligencias necesarias para
constatar si ese solar se ubica fuera o dentro de los terrenos de la comunidad o
del ejido.
Una de esas diligencias puede ser, solicitar a las autoridades municipales o estata-
les, la información respectiva, a la que deberán acompañar los registros existentes
en las oficinas del Registro Público de la Propiedad y de Catastro.
Otra puede ser el desahogo de trabajos técnicos a cargo del ingeniero topógrafo,
con base en los documentos fundamentales de los ejidos o comunidades y de las
autoridades municipales y estatales, y con el levantamiento topográfico que en
campo se lleve a cabo.
CONSTANCIAS QUE EXPIDE EL COMISARIADO EJIDAL
O DE BIENES COMUNALES
En la vida cotidiana de los tribunales agrarios es común observar que el comisaria-
do ejidal o de bienes comunales, expida constancias de posesión a cuanta persona
lo solicite.63
Aquí es importante entender que, en términos del artículo 32 de la Ley Agraria, el
comisariado está encargado de la ejecución de los acuerdos de la asamblea, así
como de la representación y gestión administrativa del ejido o de la comunidad.
Es un órgano colegiado, y sus facultades se expresan en el artículo 33 de la Ley
Agraria.
63
En no pocos casos hemos corroborado que comisariados ejidales o de bienes comunales, venden esas
constancias de posesión.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 185
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
De la lectura a dicho precepto se advierte que el comisariado no está facultado
para expedir constancias de posesión.
El estudio y ponderación de tales constancias no debe ser aislado del resto de los
medios probatorios que las partes alleguen a un proceso, ya que dicha constancia,
por sí sola, no es más que un mero indicio que no genera certeza de su contenido
y alcances.
Lo recomendable es estudiar esas constancias en relación con el resto de los
medios de prueba, ya sea testimonial, confesional u otras, para con ello formarse
convicción de su impacto en el proceso.
Un aspecto de suma importancia que debe ser tomado en cuenta al momento
de estudiar y valorar estas constancias de posesión, es la postura asumida por la
asamblea ejidal o comunal al respecto.
Por ejemplo, si la asamblea acordó reconocer la posesión (derecho de uso) de un
solar en favor de determinada persona, y si el comisariado ejidal expide esa cons-
tancia como consecuencia de tal acuerdo, desde luego que merece ser tomado en
cuenta tanto el acuerdo como la aludida constancia.
El otro caso es cuando el comisariado ejidal o comunal primero expide la cons-
tancia de posesión, posteriormente la somete a la consideración de la asamblea y
ésta la ratifica, circunstancias que deben ser ponderadas por el tribunal agrario por
cuanto a la eficacia demostrativa de dicha constancia.64
64
Cfr. Jurisprudencia con registro número 2005053, de rubro: “CONSTANCIAS DE POSESIÓN EX-
PEDIDAS POR EL COMISARIADO DE BIENES COMUNALES, MOTU PROPRIO, TIENEN VALIDEZ Y
EFICACIA PROBATORIA, UNA VEZ QUE LA ASAMBLEA LA RATIFICA”. Tesis aislada con número de
registro 198003, de rubro: “COMISARIADOS EJIDALES, CONSTANCIAS EXPEDIDAS POR. SU APRE-
CIACIÓN EN EL JUICIO AGRARIO”. Tesis aislada con número de registro 202536, de rubro: “VALOR
PROBATORIO DE LAS CONSTANCIAS DE POSESIÓN EMITIDAS POR EL COMISARIADO EJIDAL Y
EL CONSEJO DE VIGILANCIA”.
186 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
DR. ALDO SAÚL MUÑOZ LÓPEZ
Al estudiar esas constancia, se debe tener cuidado de que su expedición no desco-
nozca el derecho de uso que otra persona ejerce en ese solar, con independencia
de si el comisariado ejidal o comunal fue autorizado para ello previamente por la
asamblea o si ésta ratificó esas constancias.65
Igualmente, tratándose de las constancias que expidan las autoridades municipales
merece considerar que carecen de valor probatorio.66
Ahora bien, como ya se apuntó en este ensayo, hay casos en donde el ejido o la
comunidad no están certificados, por tanto, los solares siguen sujetos al régimen
ejidal o comunal.
Sin embargo, los titulares de esos solares (ejidatarios, comuneros o no), acuden
ante el notario público a elaborar testamento público y designan como sucesor a
una persona.
Al morir, el sucesor acude ante un juzgado del fuero común a través del juicio su-
cesorio y solicita la adjudicación de ese solar.
El juez del fuero común admite a trámite el caso, lo sustancia y resuelve, sin tomar
en cuenta que el solar estaba sujeto al régimen agrario, es decir, no era propiedad
privada.
Posteriormente, ante el tribunal agrario se plantea el conflicto por el mejor derecho
al uso de ese solar.
Aquella persona a quien el juez civil le dictó sentencia favorable, hace valer esa
circunstancia.
65
Cfr. Tesis aislada, con registro número 197975, de rubro: “ASAMBLEA EJIDAL. SUS ACUERDOS NO
SON OBLIGATORIOS PARA LAS AUTORIDADES AGRARIAS”.
66
Cfr. Jurisprudencia con registro número 237639, de rubro: “AGRARIO. POSESIÓN, PRUEBA DE LA.
LA CONSTANCIA QUE AL EFECTO EXPIDE UN PRESIDENTE MUNICIPAL CARECE DE VALOR”.
TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO 187
REVISTA DE LOS TRIBUNALES AGRARIOS
En ese caso, el tribunal agrario no debe declarar la nulidad de lo resuelto por el
citado juez.
En primer lugar, porque no se trata de nulidad de resolución emitida por autoridad
agraria, tomando en cuenta que el juez civil o mixto no tiene ese carácter.67
En segundo lugar, no se debe declarar la nulidad, sino atender el contenido del
expediente civil como un documento público, ya que el tribunal agrario no está
facultado para anular resoluciones de órganos jurisdiccionales del fuero común.
Igualmente sucede que un ejidatario o comunero, cede los derechos de uso del
solar que posee a favor de determinada persona. Luego designa sucesor en la
parcela y en los derechos del uso común.
Al morir ese ejidatario o comunero se presenta el conflicto por la sucesión de sus
derechos agrarios.
En mi opinión, la cesión del solar debe quedar al margen de la sucesión, ya que al
morir el ejidatario, ese solar ya no formaba parte de sus derechos agrarios.
67
El artículo 18, fracción IV, de la Ley Orgánica de Tribunales Agrarios, indica que es competencia de
Tribunales Unitarios Agrarios, la acción de nulidad de resoluciones emitidas por autoridades en materia
agraria.
188 TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO
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CUARTA ÉPOCA - AÑO I
NÚMERO
74
SEPTIEMBRE 2018
Editada por el
Tribunal Superior Agrario,
se terminó de imprmir
en septimbre de 2018,
en los talleres de:
Libros en Demanda,
S. de R.L. de C.V.
Av. Periférico Norte No. 940,
C.P. 45130, Lomas de Zapopan,
Zapopan, Jalisco.
La edición consta de:
2,000 ejemplares.
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