EL TEXTO
Es el conjunto tipográfico de toda la publicación y debe formar parte de una familia tipográfica, no se podrán utilizar
muchas tipografías solo “porque me gustan”. Cada una de las formas de la tipografía expresa conceptos específicos. Por
otro lado se tiene que analizar si es legible. La tipografía es un factor fundamental para la legibilidad y para conectar con lo
que queremos expresar a través del texto. Por lo general, la tipografía se elige en función del tipo de publicación, su
mensaje, el formato y el público al que se dirige. Es por eso que la elección de la fuente tipográfica es una decisión que
puede cambiar la forma de comunicar un mensaje determinado.
Tipografías (tipos de letras):
Un aspecto importante que tenemos que tener claro cuando hablamos de fuentes es que lo que se conoce como tipo es
un carácter o una letra determinada con una anatomía y forma específica. Las tipografías se pueden clasificar en
muchos tipos. Hay tipografías egipcias, romanas, modernas, góticas, de transición, etc. De esta forma, dentro de estas
clasificaciones hay grandes grupos de tipografías. A continuación algunos grupos más habituales que deben tener en
cuenta:
Serif: Este tipo de letra se caracteriza porque cuenta con un remate o
gracia al finalizar. Las gracias, serifas (del francés serif), remates,
patines o terminales son adornos ubicados generalmente en los
extremos de las líneas de los caracteres tipográficos. Las tipografías
Times, Georgia, Garamond y Courier, son ejemplos de estilos de letra
con gracia. Estos remates son líneas pequeñas que se ubican en las
terminaciones de las letras. En las imprentas tradicionales, las
tipografías con remate (serif fonts) están destinadas para grandes
cantidades de información, debido a que comúnmente se cree que son
más cómodas de leer que las tipografías sin remate (sans-serif fonts)
para este propósito. Las tipografías con remate (letras romanas y
egipcia) son la opción más escogida para textos impresos de cierta
longitud en libros, periódicos y revistas.
Sans serif o palo seco: Al contrario que el caso anterior esta tipografía
no tiene terminaciones en sus partes finales, por tanto, tiene un acabado
más lineal. Algunas en este tipo son la Helvetica, Futura, Arial, Univers o
Bebas Neue. Las fuentes sans serif son ideales para títulos, epígrafes,
tablas y gráficos. Por supuesto, también para ser utilizadas en las cubierta
de los libros. También en el texto de contracubierta, ya que es un texto
compuesto por dos o tres párrafos, y en piezas
gráficas. En un libro, las tipografías sans serif
pueden combinarse perfectamente con las serif.
Estas últimas pueden estar destinadas a los
bloques de texto grandes, como los párrafos. Y
las primeras a elementos que acompañan a
esos párrafos, tales como tablas, gráficas,
cuadros, figuras, ilustraciones, etc.
Script: Se trata de una tipografía que imita la
escritura hecha a mano. Esto le confiere a esta
tipografía una mayor variedad y fluidez. En esta
tipología puedes encontrar dos variedades. Una
más formal como la Edwardian Script o la Kuenstler o una más informal como la Mistral, Lobster, GoodDog o Jenna
Sue.
Scripts tipo formal: La mayoría de las tipografías tipo script formales están basados en las formas de las letras
de los maestros escritores de los siglos XVII y XVIII. Las letras en su forma original son generadas con la punta
biselada de una pluma creando trazados gruesos y finos en función de la dirección del trazado. Estas tipografías son
frecuentemente usadas para invitaciones y diplomas para causar una sensación de elegancia e importancia.
Scripts tipo informal: El tipo informal muestra unos trazados más imperfectos. Los trazados pueden variar en
ancho, pero normalmente parecen que han sido creados con brocha en vez de con pluma. Ejemplos de este tipo de
escritura son: Brush Script, Kaufmann Script, y Mistral.
Graphic: Son un tipo de letras que son más decorativas
o con fantasía ya que fueron diseñadas para ser usadas
con una finalidad concreta. En el conjunto de tipografías
decorativas, fantasía o graphics, entrarían todos los tipos
de letra cuyas características no se ajustan a las de los
conjuntos anteriores. Son tipografías que en su mayoría
han sido creadas con fines específicos, y donde el
aspecto de legibilidad no se ha tenido demasiado en
cuenta. A menudo presentan una gran carga expresiva, a
través de atributos temáticos. Definitivamente, no son
tipografías adecuadas para bloques de textos. Es posible
subdividir el conjunto de tipografías decorativas
atendiendo aspectos formales, relacionados con la
apariencia de las letras, por lo que se plantea, a modo de
ejemplo, la siguiente segmentación:
Por construcción: Corresponde a la tipografía
que presenta un diseño innovador, de características
propias y únicas.
Por deformación de un tipo estándar: A partir
de una tipografía estándar se logran características
particulares que la diferencian de la original, por medio
de deformaciones morfológicas.
Por tratamiento superficial: En este caso la
superficie de la tipografía presenta un tratamiento de textura, gradación o volumen ilusorio, de manera que
adquiere un carácter particular.
Por adjunción o sustitución: Refiere a una tipografía estándar que se le adjunta algún elemento
particular o se le substituye alguna parte por un elemento que le genera identidad propia.
Otros: Existen otras posibilidades de generar y analizar tipografías decorativas, cuyo tratamiento en
profundidad excede los objetivos del presente trabajo.
Monospace: Se trata de una tipografía en la que sus caracteres ocupan todo el mismo espacio. Estas letras
surgieron para las máquinas de escribir, aunque posteriormente se han usado en el ordenador de manera muy
frecuente. Algunas en este grupo son la Courier, la Andale Mono o Lucida Console. Es muy usada para escribir
código fuente e imitar la escritura a máquina. Los primeros tipos de letra monoespaciados fueron diseñados para las
máquinas de escribir, que se movían la misma distancia hacia delante con cada pulsación de tecla.
Egipcia: También
conocidas como
Slab Serif o Mecano, aparecieron en el siglo
XIX para uso publicitario. Este tipo de letra
es de un trazado recto y uniforme con
terminales de forma cuadrangular. Es habitual encontrar este tipo de letra en trabajos de tipo técnico y en textos
publicitarios. Algunos ejemplos son Clarendon, Cooper, Consort o Contact. Se definen por las siguientes
características:
Tienen serifas.
La serifa es tan gruesa como los
bastones, esta es la principal característica
que la identifica.
Puede ser cuadrado (Lubalin Graph,
Robotik) o bien redondo (Cooper Black).
Las relaciones entre serif y bastón
pueden ser angulares (Memphis) o bien
curvas (Clarendon).
La dirección del eje de engrosamiento
es normalmente horizontal.
El tipo clarendon es de rigurosa actualidad, al
igual que el Egyptienne usado en
fotocomposición. Ofrecen cuerpos medianos
para ser usados como textos de libros.
Tipografía para web: Es posible afirmar que todos los tipos cuyo diseño es igual o similar a los tipos clásicos latinos
(romanos) son los que ofrecen la mejor legibilidad. Hasta el momento el tipo que ofrece la máxima legibilidad en
documentos impresos es la Times New Roman diseñado por Stanley Morison en 1932 para ser usado especialmente
para el periódico londinense The Times. Sin embargo para la red hay quienes consideran que una de las mejores
familias tipográficas es la Verdana, porque no cuenta con serifas que se distorsionen, por lo cual es una de las legibles
incluso a tamaños ínfimos en los monitores.
Aunque las tipografías con remate son más legibles en medios impresos, se ha probado que las paloseco son más
legibles en las pantallas digitales; como resultado, la mayoría de las páginas web emplean tipos paloseco, sin remate.
En todo caso, experimentos recientes han mostrado que los tiempos de lectura en palabras presentadas
individualmente son ligeramente más rápidos cuando las palabras está escritas en una tipografía paloseco (sans serif)
que en una tipografía con remate (serif). Los principales formatos usados para tipos de letra en informática son: PS,
True type y OpenType.
EL COLOR
Sera la gama de colores que nos
acompañen edición tras edición y la
elección se hace en base al concepto
ya determinado. Se trata de un
elemento que determina la forma de
percibir lo que se quiere transmitir. Por
eso las gamas de colores van desde
los cálidos a los fríos, y la percepción
es distinta según la forma de
combinarlos.
Es un factor clave en publicaciones
como revistas o catálogos; pero en
novelas o informes se reduce a las
cubiertas o algún elemento gráfico.
Este elemento, pasa desapercibido pero juega un rol esencial a la hora de comunicar debido a que su empleo transmite
sensaciones y genera empatía inconsciente en el receptor.
Depende a su vez de la cultura, el país, y los conocimientos del receptor, la connotación que el mismo aportará, por eso es
necesario saber a quién va dirigido el mensaje, para que su transmisión sea correcta y clara.