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Estado

El Estado es una organización social que integra territorio, población, gobierno y soberanía, y tiene como función principal establecer la paz y el orden en la sociedad. Se diferencia de la nación y el gobierno, siendo el primero un conjunto de instituciones que permiten el funcionamiento del país, mientras que el segundo se refiere a quienes detentan el poder político. El Estado de derecho implica que todos, incluidos los gobernantes, están sujetos a la ley, garantizando derechos y libertades fundamentales.

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Estado

El Estado es una organización social que integra territorio, población, gobierno y soberanía, y tiene como función principal establecer la paz y el orden en la sociedad. Se diferencia de la nación y el gobierno, siendo el primero un conjunto de instituciones que permiten el funcionamiento del país, mientras que el segundo se refiere a quienes detentan el poder político. El Estado de derecho implica que todos, incluidos los gobernantes, están sujetos a la ley, garantizando derechos y libertades fundamentales.

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Estado

En términos jurídicos y sociales, se tiene como definición de Estado a la forma y organización


de la sociedad, de su gobierno y al establecimiento de normas de convivencia humana. Es la
unidad jurídica de los individuos que constituyen un pueblo que vive al abrigo de un territorio
y bajo el imperio de una Ley, con el fin de alcanzar el bien común, es un estilo de organización
abastecida de soberanía, el mismo se encuentra compuesto de cuatro elementos
fundamentales como: territorio, población, soberanía y gobierno. Además, el mismo es una
creación humana, desde la prehistoria donde el hombre vivía en lo que se denomina como
territorios de naturaleza, en el cual no estaban sometidos a leyes positivas, ni pertenecían a
ningún territorio delimitado.

Tomando la definición de Estado del sociólogo Max Weber que dice que éste es la institución
que centraliza la aplicación de la fuerza legítima. Este significado de Estado hace referencia al
importante papel que ejerce el estado, al ayudar a la eliminación de la justicia propia o
venganza privada, que era aplicada en los primeros años, incluso cuando ya existía lo que es el
Estado en sí.

El Estado presenta diversas formas, las más conocidas son: según su organización tenemos a
los Estados Simples, donde el poder político dirige todo y existe una sola autoridad, éste se
divide en Estados Unitarios y Estados Descentralizados.

Se tiene también a los Estados Compuestos, el cual engloba una pluralidad de Estados,
formando así uniones entre ellos, se divide en Estados Federales, es una zona dividida
territorialmente en varias Regiones o provincias (se da en un gobierno democrático), y en
Confederación de Estados, el cual es la unión permanente de Estados libres e independientes,
mediante un pacto internacional.

Qué Representa un Estado

Un estado es la representación del pueblo, es el encargado de ejercer la voluntad de la


mayoría y de estar siempre en busca de las mejores opciones para los ciudadanos. Éste tiene
como función principal establecer la paz y el orden dentro de la sociedad, para ello debe
regular los posibles conflictos que se produzcan entre los diversos grupos que la integran.

De igual manera debe desempeñarse como el rostro de los ciudadanos ante el resto de los
estados del mundo, fungiendo como defensor del territorio y de las personas dentro de él, en
caso de que existan amenazas externas. Asimismo, debe fomentar las relaciones con otros
países. Respecto a los intereses económicos, debe también controlar la economía y las
relaciones de trabajo, cobrar los aranceles que corresponden y el dinero que se recaude debe
canalizarlo para poder solventar los problemas del país.

Otra de las funciones que ejerce, es la de ofrecer bienes y servicios públicos a la sociedad en
general, como por ejemplo sanidad, educación, carreteras aptas para el transporte terrestre,
infraestructuras adecuadas para la comunicación.
De igual manera en cuanto al medio ambiente y las funciones que debe ejercer es la de utilizar
de manera correcta los recursos que el territorio del estado posee, sin dejar de lado el acceso a
la vivienda de sus ciudadanos.

Tomando en cuenta todo lo expuesto, se puede decir que el estado representa a los
ciudadanos tanto para defender sus derechos, como para verificar que sus deberes sean
cumplidos correctamente, manteniendo el equilibrio para la convivencia en paz.

Cuando se habla de la esencia de un territorio como fenómeno social pueden destacarse las
siguientes características de un Estado:

Constituye la organización de dominio político surgida en determinada etapa del desarrollo


histórico y que desaparece también en cierta fase de este desarrollo.

Está condicionado por la base económica de la sociedad y es la superestructura levantada


sobre ella.

Es la organización de la clase dominante de propietarios de los principales medios de


producción para defender sus intereses clasistas.

Es la organización política universal dueña del poder público soberano y sus apéndices
materiales, se distingue por la distribución de la población, la división administrativo-
territorial, los impuestos y el Derecho.

Cuáles son los Elementos de un Estado

Elementos de un Estado

Los elementos del Estado más significativos son el territorio, la población, el gobierno y la
soberanía. Cabe destacar que es el Estado un estilo de organización social provista de
soberanía, lo cual es el poder supremo que convive en los ciudadanos.

Todo Territorio tiene que tener los siguientes cuatro elementos básicos: un territorio (en el
cual desenvolverse), una población (que le otorgue soberanía), un gobierno (a través del cual
ejercer) y una soberanía (poder para ejercer su autoridad).

Población

Es una institución humana, lo que quiere decir que una población está compuesta por
individuos. Es más, un país es una comunidad de personas. Esto significa que sin población no
puede haber un País.
Según Aristóteles, el número de integrantes de una población no debe ser ni muy pequeño ni
muy grande. En cualquiera de los dos casos, debe ser lo precisamente grande para que el
estado pueda autoabastecerse y adecuadamente pequeño como para que pueda ser
gobernado.

Un ejemplo de población sería el estado de México, de acuerdo a un censo efectuado por el


instituto Nacional de Estadística y Geografía, la población de México ascendió a 130 millones
de habitantes aproximadamente en el año 2015.

Territorio

Un territorio es el área física en el que se desarrolla una Nación. Ya que éste no puede existir
en el mar o en el aire, sino que debe existir en un área terrestre en el que éste se logre formar.

Lo realmente importante no es la extensión del territorio sino la delimitación del mismo. Lo


que significa que un pueblo debe tener bien definido su espacio terrestre, divididos de los
otros estados por límites precisos y claros.

Es importante resaltar que el territorio no solamente incluye el terreno sólido, sino que
además encierra el espacio aéreo y los límites de agua que se hallan dentro de dicho terreno
como, por ejemplo, los Lagos ríos y mares internos. El territorio de una población puede incluir
islas, un ejemplo sería el territorio mexicano el cual se encuentra integrado por un área
continental y otra por espacio marítimo.

Gobierno

El gobierno es la organización política de una región. Este es el elemento mediante el cual se


expresa, fórmula y concreta la voluntad del pueblo. El gobierno está compuesto por una
cadena de instituciones que le proporcionan a la región la autoridad para administrar temas
que le incumben, tales como la optimización de los servicios públicos (salud, educación,
seguridad), la administración de las riquezas, entre otros.

Por ejemplo: México posee un sistema de gobierno federal y democrático, conformado por un
poder supremo que al mismo tiempo se fracciona en tres poderes: Ejecutivo, legislativo y
judicial.

Soberanía

La expresión soberanía procede del término latín superanus, que quiere decir “supremo”. En
este sentido, la soberanía significa que es el poder supremo, ninguno de los otros poderes
superará la soberanía. Lo que quiere decir que la soberanía es realmente el verdadero poder
de una Nación, por lo que le permite gobernar, mandar y asegurar la subordinación de los
habitantes dentro de los límites de su territorio.

Según el político francés Jean Bodin, la soberanía ostenta dos aspectos: uno externo y otro
interno. La soberanía externa la cual quiere decir que el País es independiente, por lo que
posee todo el derecho de no ser intercedido por otras regiones. Del mismo modo, la soberanía
externa implica la experiencia del Gobierno de instaurar relaciones con otras regiones.

La soberania interna, por su parte, es la capacidad que tiene el estado de tomar sus propias
decisiones y hacer que éstas se lleven a cabo dentro del territorio

Por ejemplo: la soberanía de México se encuentra observada en los artículos 38, 40 y 41 de su


constitución política. En estos artículos se establece que el poder supremo del país radica en su
población y que todo beneficio que se libre, deberá aplicarse posteriormente.

Qué es el Estado de Derecho

El estado de derecho es un patrón de orden para un país por el cual todos los integrantes de
una sociedad (incluso aquellos en el gobierno) se cuentan de igual forma, sujetos a procesos y
códigos legales expresados públicamente; es una situación política que no hace alusión a
ninguna ley en específico. Este modelo político implica que cada uno de los pobladores está
sujeto a la ley, incluido los sujetos que son legisladores, jueces o funcionarios encargados de
hacer que se cumpla la ley.

Cualquier acción o medida tiene que estar acoplada a una norma jurídica escrita y las
autoridades de la región esta restringidas rigurosamente por un marco jurídico preestablecido
que aprueban y al que se someten en sus contenidos y sus formas. Por lo que, cualquier toma
de decisión de sus órganos de gobierno debe de estar sometida a procedimientos
reglamentados por la ley y dirigidos con total respeto a los derechos.

Con el desarrollo de este proceso, se refleja la fragmentación de poderes (el poder judicial, el
poder legislativo y el poder ejecutivo, lo cual son tres instituciones que, en el estado absoluto,
se aglomeran en la figura del gobierno). De esta manera, los tribunales se convierten en
autónomos con respecto al soberano y se refleja en el parlamento, para contrarrestar el poder
del gobernante.

Otro concepto que está relacionado con éste es el de democracia, ya que presume que la
población tiene el poder y lo aplica a través de las elecciones, cuando los mismos escogen a
sus gobernantes.
Además es sumamente importante establecer que en todos los territorios coexiste alguna
clase de ordenamiento jurídico, pero que ello no quiere decir que en el mismo rige un orden
de derecho, ya que para que éste persista, es necesario que la sociedad política se halle
completamente juridificada y donde las normas afirmen que todo habitante será tratado por
igual frente a la justicia.

Es importante indicar que para que sea considerado como tal, un orden jurídico de derechos
debe cumplir una sucesión de normas, las mismas son:

La Ley debe ser el orden principal: todos los habitantes, inclusive quienes gobiernan, deben
subordinarse a las leyes y ser dictaminados en igualdad de condiciones y no se formarán
excepciones a ningún ciudadano, por alto que sea el cargo que tenga.

Deben certificarse todos los Derechos y Libertades: es compromiso del Gobierno que la Ley
se consume y que en ella se vele por la libertad de todos los ciudadanos que viven bajo su
protección; la regla máxima del Gobierno es garantizar este principio.

La administración debe hallarse condicionado por la Ley: los dirigentes del país pertenecen a
dos organismos distintos: el Gobierno y la Administración, ésta se refiere a un elemento no-
político y está constituido por los funcionarios, y al igual que el gobierno, se halla limitada a
las leyes que presiden sobre el territorio.

Diferencias entre Estado, Nación y Gobierno

Existe una diferencia entre lo que es un estado, un gobierno y una nación.

Mientras que el Estado alude a las instituciones inquebrantables que hacen posible el
funcionamiento de todo un país, es decir, es el grupo de instituciones públicas que integran el
gobierno de un país. La nación por su parte, se refiere al grupo de personas que habitan en el
país y que comparten el mismo origen, son dirigidos por el mismo gobierno y por lo usual
poseen una costumbre popular.

Mientras que el estado es una maquinaria mediante el cual se hace efectivo el poder político,
el gobierno, por su parte, es quien, en una primera aproximación, detenta ese poder, ya que
está constituido por el conjunto de personas que manejan dicha maquinaria. Es decir, en otras
palabras, que se denomina así, a las autoridades que, en representación de una Nación,
desempeñan funciones administrativas de cualquier clase por un tiempo determinado.

Estado de derecho

Se refiere al principio de gobernanza por el que todas las personas, instituciones y entidades,
públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan
públicamente y se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser
compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos. Las
instituciones políticas regidas por dicho principio garantizan en su ejercicio la primacía e
igualdad ante la ley, así como la separación de poderes, la participación social en la adopción
de decisiones, la legalidad, no arbitrariedad y la transparencia procesal y legal.

Conceptualmente el Estado de derecho contempla los siguientes puntos: 1) la estructura


formal de un sistema jurídico y la garantía de libertades fundamentales a través de leyes
generales aplicadas por jueces independientes (división de poderes); 2) libertad de
competencia en el mercado garantizada por un sistema jurídico; 3) división de poderes
políticos en la estructura del Estado; y 4) la integración de los diversos sectores sociales y
económicos en la estructura jurídica.

Históricamente, el Estado de derecho apareció cuando en los estados modernos se luchó para
que la personalización del poder del monarca diera paso a una organización política y
administrativa regida por formas jurídicas establecidas con normas que la sociedad avale. La
idea de limitar al Estado fue propuesta por Georg Jellinek.

En México el Estado de derecho está contemplado en la Constitución donde se define que las
leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo
con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación
del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Además contempla que para su
modificación se requiere el voto de las dos terceras partes del Congreso de la Unión y que ésta
sea aprobada por la mayoría de las legislaturas de los Estados y de la Ciudad de México.

El concepto de “Estado de derecho” surge en el siglo XIX, en


Alemania. Y tiene como fundamento oponerse a la idea de que el Estado está por encima de
todo, incluso de las leyes. Así, surge para dar cierta protección, dentro de un marco jurídico, a
los habitantes de un Estado.

A partir de lo mencionado anteriormente, han surgido numerosas interpretaciones y


calificaciones de este concepto. Hay definiciones que, estrictamente, se ciñen al derecho como
valor único. Es decir, que un Estado de derecho es solamente aquel en el que existe el imperio
de la ley. Pero con el paso del tiempo y la aparición y extensión de las democracias
occidentales, el Estado de derecho parece incluir otros valores y principios. Como garantizar
derechos políticos y libertades civiles, la democracia como sistema de gobierno, imparcialidad
de la justicia, etc.
Y esto lo vemos claramente con la definición de Estado de derecho que hace la ONU: “Un
principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y
privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente,
se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, (…). Asimismo, exige que se
adopten medidas para garantizar el respeto de los principios de primacía de la ley, igualdad
ante la ley, separación de poderes, participación en la adopción de decisiones, legalidad, no
arbitrariedad, y transparencia procesal y legal”.

La participación en la adopción de decisiones se refiere a que la ciudadanía participe en la vida


pública y gubernamental. Y esto se consigue a través de la democracia, ya que es el único
sistema que hasta la fecha ha permitido, aunque en la práctica de forma muy difusa y a veces
irrelevante, participar en la vida política.

Características de un Estado de Derecho

Las características de un Estado de Derecho son las siguientes:

Ley como valor supremo.

Igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

Separación de poderes.

Participación en la adopción de decisiones.

Transparencia en los procedimientos legales.

Elementos de un Estado de Derecho

Según el reconocido profesor Luis Villar Borda, los elementos de los que se compone son los
siguientes:

Constitución escrita.

Separación de poderes.

Principio de legalidad.

Principio de garantía de los derechos fundamentales.

Seguridad jurídica y protección de la confianza.

Estado social y democrático de derecho

Cuando, al principio, decíamos que el Estado de derecho engloba más principios y elementos
más allá del derecho en su concepción más estricta, nos referíamos también a que a este lo
suelen acompañar los conceptos “social” y “democrático”. Hasta el punto de que suelen
confundirse estos términos. Es decir, cuando se habla de Estado de derecho, muchas veces se
habla de Estado social de derecho, democrático de derecho, o ambas juntas: Estado social y
democrático de derecho.

Esto se debe a que, habitualmente, lo que entendemos por “Democracia” en su sentido más
amplio se caracteriza por:

Democracia como sistema de gobierno. Evitando el despotismo de sus gobernantes.

Derecho como principio rector que garantiza la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

Intervención en la vida privada para asegurar un nivel de vida digno y la prestación de unos
servicios mínimos, este es su carácter social.

Esta es la razón por la que hablar de Estado de derecho para referirnos al sistema de gobierno
de un Estado, en muchas ocasiones, puede considerarse como incompleta.

Ejemplos

Países que se constituyen como Estados de derecho son muchos, la inmensa mayoría de países
europeos, algunos sudamericanos, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Corea del sur, y
muchos otros más. Ahora bien, hay un índice llamado Índice de Estado de Derecho,
desarrollado por Word Justice Project, que mide, a través de numerosos factores e
indicadores, la calidad de esos los mismos. La puntuación final se sitúa entre 0 y 1.

Según este índice, el top 10, por lo habitual, estaría compuesto de: Dinamarca, Noruega,
Finlandia, Suecia, Países Bajos, Alemania, Nueva Zelanda, Austria, Canadá y Estonia. Todos
ellos obtienen una calificación superior a 0.80, lo que los describe como fuertes Estados de
derecho. El resto, según su puntuación, presentan claras deficiencias en algunos indicadores
que componen el índice.

Estado Social y Democrático de Derecho: Una


realidad política, jurídica, económica y sociológica
para la garantía y protección los derechos
fundamentales
Víctor Julián Ramírez Betancur 09/02/2019 Volumen 5 - Nº 45 feb./2019

ISSN: 2422-2216

El presente escrito titulado Estado Social y Democrático de Derecho: Una realidad política,
jurídica, económica y sociológica para la garantía y protección los derechos fundamentales...
Tiene como fin mostrar cómo el Estado Social y Democrático de Derecho en la realidad política,
jurídica, económica y sociológica debe garantizar y proteger los derechos fundamentales de los
ciudadanos desde la estructura, organización y funcionamiento del Estado, como presupuesto
para la realización de la dignidad humana.

El Estado Social y Democrático de Derecho es una de las instituciones principales del derecho
constitucional no solo a nivel nacional, sino internacional como núcleo básico de conocimiento
y que nos llevará a conceptualizar, interpretar y aplicar este concepto de una manera global y
holística a partir de dicho modelo de estado.

La evolución del Estado hacia el Estado Social y Democrático de Derecho ha traído como
consecuencia para el derecho -entendido como un orden normativo de las instituciones y de la
conducta humana que busca la conservación del orden social-, una nueva interpretación y
valoración de la norma jurídica a partir de las teorías del derecho y de la justicia, los principios
y los valores, que garantice estándares mínimos de derechos fundamentales, no como simple
caridad, sino como derechos propiamente dichos, que inspiran toda la interpretación y el
funcionamiento de la organización política del Estado.

A este respecto se pronunció la H. Corte Constitucional Colombiana en Sentencia T – 406 de


1992, M.P. Ciro Angarita Barón:

(…) La incidencia del Estado social de derecho en la organización sociopolítica puede ser
descrita esquemáticamente desde dos puntos de vista: cuantitativo y cualitativo. Lo primero
suele tratarse bajo el tema del Estado bienestar (welfare State, stato del benessere, L'Etat
Providence) y lo segundo bajo el tema de Estado constitucional democrático. La delimitación
entre ambos conceptos no es tajante; cada uno de ellos hace alusión a un aspecto específico
de un mismo asunto. Su complementariedad es evidente.

a. El estado bienestar surgió a principios de siglo en Europa como respuesta a las demandas
sociales; el movimiento obrero europeo, las reivindicaciones populares provenientes de las
revoluciones Rusa y Mexicana y las innovaciones adoptadas durante la república de Weimar, la
época del New Deal en los Estados Unidos, sirvieron para transformar el reducido Estado
liberal a un complejo aparato político-administrativo jalonador de toda la dinámica social.
Desde este punto de vista el Estado social puede ser definido como el Estado que garantiza
estándares mínimos de salario, alimentación, salud, habitación, educación, asegurados para
todos los ciudadanos bajo la idea de derecho y no simplemente de caridad (H.L. Wilensky,
1975)”.

b. El Estado constitucional democrático ha sido la respuesta jurídico-política derivada de la


actividad intervencionista del Estado. Dicha respuesta está fundada en nuevos valores-
derechos consagrados por la segunda y tercera generación de derechos humanos y se
manifiesta institucionalmente a través de la creación de mecanismos de democracia
participativa, de control político y jurídico en el ejercicio del poder y sobre todo, a través de la
consagración de un catálogo de principios y de derechos fundamentales que inspiran toda la
interpretación y el funcionamiento de la organización política.”

Es a partir de estas dos concepciones de Estado, el Estado Bienestar y el Estado Constitucional


Democrático, es que surge el Estado Social y Democrático de Derecho entendido como el
Estado que garantiza estándares mínimos de derechos tales como el salario, la alimentación, la
salud, la vivienda digna, la educación, asegurados para todos los ciudadanos bajo la idea de
derecho y que garantiza, además, nuevos valores-derechos que han sido consagrados por la
doctrina como la segunda y tercera generación de derechos humanos y que se manifiesta
institucionalmente a través de la creación de mecanismos de democracia participativa, de
control político y jurídico en el ejercicio del poder y sobre todo, a través de la consagración de
un catálogo de principios y de derechos que, en todo caso, deben ser entendidos como
derechos fundamentales que inspiran toda la interpretación y el funcionamiento de la
organización política.

Por lo tanto, con el surgimiento del Estado en el Estado Social y Democrático de Derecho, a
partir de los postulados del estado liberal de derecho y erigido sobre las bases del estado
social, de la adopción de las garantías y derechos de rango constitucional y del derecho
internacional de los derechos humanos[1], la vieja distinción entre derechos humanos por
generaciones ya no tiene cabida dentro de las teorías actuales del derecho, de la justicia y del
constitucionalismo contemporáneo, pues todos los derechos de rango constitucional son
derechos fundamentales.

Con el presente ensayo pretendo dar respuesta al interrogante: ¿Es el Estado Social y
Democrático de Derecho como realidad política, jurídica, económica y sociológica el modelo de
Estado que garantiza y protege los derechos fundamentales como presupuesto para la
realización de la dignidad humana?

Del conocimiento plano y riguroso del concepto Estado Social y Democrático de Derecho,
aunado a los conocimientos adquiridos en los estudios de la Maestría en Derecho sobre teoría
del derecho, teorías de la justicia y argumentación y hermenéutica jurídicas, estaremos en
capacidad plena de entender que la evolución del Estado se ha ido consolidando como
realidad política, jurídica, económica y sociológica que propende por la garantía y protección
de los derechos fundamentales como presupuesto para la realización de la dignidad humana.

Breve aproximación a la evolución histórica del Estado

El hombre, como ser social por naturaleza, desde sus orígenes ha sentido la necesidad de vivir
en sociedad, pero esa necesidad natural del hombre no se acaba con la conformación de la
familia como núcleo esencial de la sociedad, pues con ella, el hombre no agota todas sus
necesidades, ni garantiza la protección de sus derechos; por lo tanto, debe acudir a una
institución que le garantice sus derechos y que le supla todas esas necesidades que no
garantiza ni satisface la pequeña comunidad familiar. Esa disposición natural del hombre a vivir
en sociedad, es la que lo lleva a pensar en la formación de una entidad superior que rija su
actuar y su forma de vida cuyo fin sea el bien común y no el bien del individuo en cuanto tal,
fin último de la familia. Surgen, entonces, como necesidades del hombre, no sólo la garantía de
sus derechos, sino también su bienestar personal como miembro de una sociedad. Así, el
concepto “sociedad” está estrechamente ligado al concepto “Estado” desde su génesis, como
la base fundamental del mismo, de ahí que podamos entender el Estado Social y Democrático
de Derecho como realidad sociológica, como lo veremos más adelante.

La acepción “Estado” en sentido político ha sido definida de la siguiente manera:

“Estado (Del latín status.) (…) 2. Orden, clase, jerarquía y calidad de las personas que
componen un pueblo. (…) 4. Cuerpo político de una nación. 7. Conjunto de instituciones
políticas, jurídicas y administrativas que tienen jurisdicción sobre la población de un territorio
limitado por fronteras.”[2]

Definido el concepto Estado en sentido político, como un orden jurídico o como el “conjunto
de instituciones políticas, jurídicas y administrativas”, es que podemos entender el “Estado”
como un ente superior capaz de garantizar los derechos naturales del hombre y satisfacer sus
necesidades con una estructura política organizada, instituciones sólidas, regidas por
principios, con unas funciones establecidas y con unos fines esenciales que propendan por la
realización del hombre como ser en sí mismo.

El surgimiento del Estado y sus elementos esenciales, hasta la evolución en Estado Social y
Democrático de Derecho como realidad política, jurídica, económica y sociológica ha ido
evolucionando a lo largo de la historia desde el Estado monárquico-absolutista, enmarcado en
la soberanía del rey, el Estado de Derecho, el Estado Liberal de Derecho, el Estado Social de
Derecho, el Estado Constitucional Democrático hasta llegar al Estado Social y Democrático de
Derecho, con toda su organización y funcionamiento.

Podría decirse, entonces, en palabras del profesor Arenas Campo en el escrito citado, que la
evolución del Estado hasta convertirse en Estado Social y Democrático de Derecho surge de
tres pilares fundamentales, de un lado, el Estado Social de Derecho, que emerge en la segunda
mitad del siglo XX como Estado que garantiza estándares mínimos de derechos; de otro lado,
de la adopción de garantías judiciales de rango constitucional para asegurar la supremacía de
la Constitución, plasmadas en las Constituciones de la República de Checoeslovaquia y de la
República de Austria de 1920, mediante la creación de Tribunales Constitucionales y, de otro,
del surgimiento del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Este cambio de 180 grados en la concepción del Estado que había comenzado en la Ilustración,
se materializó con la Constitución Francesa de 1791, como expresión de la Nación, entendida
como la soberanía del pueblo, de donde surge uno de los pilares fundamentales del Estado
Social y Democrático de Derecho como el principio de soberanía popular, aunado al principio
democrático y al principio de separación de poderes.

Estado Social y Democrático de Derecho: Realidad política, jurídica, económica y sociológica:

Como realidad política, el Estado Social y Democrático de Derecho debe tener su punto de
partida en la Constitución, la garantía y protección de los derechos fundamentales y en la
división del poder público, bases que fueron plasmadas en la Declaración de los derechos del
hombre y del ciudadano de la Revolución Francesa de 1789 en su artículo 16, “Toda sociedad
en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los
poderes, carece de Constitución.”

Como realidad jurídica, el Estado Social y Democrático de Derecho tiene como fuente primaria
del derecho la Constitución Política. El Estado liberal tenía como centro de gravedad la ley, el
código como su fuente primaria del derecho. Con la evolución del Estado hacia el Estado Social
y Democrático de Derecho, la fuente primaria y principal del derecho es la norma de normas.

5. Es justamente aquí, en esta relación entre justicia y seguridad jurídica, en donde se


encuentra el salto cualitativo ya mencionado: El sistema jurídico creado por el Estado liberal
tenía su centro de gravedad en el concepto de ley, de código. La norma legal, en consecuencia,
tenía una enorme importancia formal y material, como principal referente de la validez y como
depositaria de la justicia y de la legitimidad del sistema. En el Estado intervencionista se
desvanece buena parte de la importancia formal (validez) y de la importancia material (justicia)
de la ley.[3]

Ese cambio en las fuentes del derecho reviste importancia porque ya no es la ley la fuente
primaria del derecho, la validez de la norma dentro del ordenamiento jurídico, sino la fuente
material plasmada en la Constitución como el valor justicia y los otros principios y valores que
la informan.

“Cualquier ordenamiento jurídico, por el hecho de ser tal y no una mera suma de reglas,
decisiones y medidas dispersas y ocasionales, debe expresar una coherencia intrínseca; es
decir, debe ser reconducible a principios y valores sustanciales. En caso contrario se
ocasionaría una suerte de “guerra civil” en el derecho vigente, paso previo a la anarquía en la
vida social”[4]
De ahí que pueda afirmarse que el Estado Social y Democrático de Derecho como realidad
jurídica debe garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la
Constitución como unos de los presupuestos para garantizar la dignidad humana.

(…) En el sistema jurídico del Estado Social de Derecho se acentúa de manera dramática el
problema -planteado ya por Aristóteles- de la necesidad de adaptar, corregir, acondicionar la
aplicación de la norma por medio de la intervención del juez. Pero esta intervención no se
manifiesta sólo como el mecanismo necesario para solucionar una disfunción, sino también, y
sobre todo, como un elemento indispensable para mejorar las condiciones de comunicación
entre el derecho y la sociedad, es decir, para favorecer el logro del valor justicia (de la
comunicación entre derecho y realidad), así ello conlleve un detrimento de la seguridad
jurídica.

Como realidad económica, el Estado Social y Democrático de Derecho entendido desde el


estudio de los recursos, los medios de producción, distribución y consumo de bienes y
servicios, para satisfacer las necesidades humanas, cobra importancia porque de esa realidad
económica es que depende que el Estado pueda garantizar y satisfacer las necesidades y, por
ende, la dignidad humana de sus asociados.

Sin recursos económicos difícilmente el Estado puede satisfacer las necesidades básicas
insatisfechas de los ciudadanos del mismo, de ahí la importancia del modelo económico del
Estado y su realidad económica, la cual debe tener como norte el principio de interés general
sobre el particular. No en vano, las constituciones dedican un capítulo especial al régimen
económico y de la hacienda pública, como elemento primordial para la consecución de sus
fines

Como realidad sociológica, el Estado Social y Democrático de Derecho se fundamenta en la


doctrina del “derecho viviente”, es decir, que la creación del derecho por parte del legislador y
la aplicación e interpretación de las normas por parte de los operadores jurídicos debe hacerse
con un sentido literal, histórico, natural, sistemático y sociológico, de acuerdo con la evolución
de la sociedad y de sus necesidades.

A este respecto, en sentencia T – 248 de 2008, dijo la Corte Constitucional, lo siguiente:

“Es así como el tribunal “límite” de la jurisdicción confiere a la normatividad legal el desarrollo
práctico que le otorga una vida real en el mundo concreto de los conflictos jurídicos. La
doctrina constitucional ha denominado esta dinamización de la norma, el derecho viviente -
por oposición al estatismo que reposa en la descripción abstracta del canon-, y ha considerado
que cuando la interpretación que la jurisprudencia y la doctrina hacen de la ley representa una
orientación predominante y definida de la norma, es deber del juez constitucional -en
principio- el de acogerla, a menos que resulte palpable su oposición con los preceptos
superiores”.
Por lo tanto, el Estado Social y Democrático de Derecho envuelve toda la realidad social del
conglomerado en el cual se desarrolla como una vida real y no solo normativa y estática que
debe propender, como he venido sosteniendo, por la garantía y protección de los derechos
fundamentales como presupuesto para la realización de la dignidad humana.

El Estado Social y Democrático de Derecho como garantía y protección de los derechos


fundamentales como presupuesto para la realización de la dignidad humana

El modelo de Estado garantiza y protege los derechos fundamentales es el Estado Social y


Democrático de Derecho, pues es su pilar fundamental. Y dichos derechos están enlistados en
la Constitución como un orden objetivo de valores que en la práctica se convierten en
derechos públicos subjetivos. Es decir, que como orden objetivo de valores los derechos
fundamentales están plasmados en la Constitución como guía y norte del Estado Social y
Democrático de Derecho y como derechos públicos subjetivos en la medida en que son
exigibles de todo ciudadano, no solo frente al Estado, sino también frente a sus semejantes, a
través de los mecanismos propuestos para ello.

Por eso, los derechos fundamentales son considerados, por la Corte Constitucional, como un
pilar del Estado Social y Democrático de Derecho, veamos:

“Otro de los pilares del Estado social de derecho se encuentra en el concepto de derecho
fundamental. Dos notas esenciales de este concepto lo demuestran. En primer lugar su
dimensión objetiva, esto es, su trascendencia del ámbito propio de los derechos individuales
hacia todo el aparato organizativo del Estado. Más aún, el aparato no tiene sentido si no se
entiende como mecanismo encaminado a la realización de los derechos. En segundo lugar, y
en correspondencia con lo primero, la existencia de la acción de tutela, la cual fue establecida
como mecanismo de protección inmediata de los derechos frente a todas las autoridades
públicas y con posibilidad de intervención de la Corte Constitucional para una eventual revisión
de las decisiones judiciales, que sirva para unificar criterios de interpretación.”[5]

La filosofía y los fines esenciales del Estado Social y Democrático de Derecho que están
plasmados en las constituciones escritas, deben ser entendidos, interpretadas y aplicadas
desde las realidades política, jurídica, económica y sociológica en que se desarrolla el
concepto, para que, desde allí, el Estado garantice y proteja los derechos fundamentales como
presupuesto para la realización de la dignidad humana. Por eso, no es posible interpretar la
organización y el funcionamiento del Estado Social y Democrático de Derecho sin tener en
cuenta los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, como presupuesto para la
realización de la dignidad humana.

En este sentido, se ha pronunciado la Corte Constitucional Colombiana en la sentencia citada:


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En síntesis, la Constitución está concebida de tal manera que la parte orgánica de la misma
solo adquiere sentido y razón de ser como aplicación y puesta en obra de los principios y de los
derechos inscritos en la parte dogmática de la misma. La carta de derechos, la nacionalidad, la
participación ciudadana, la estructura del Estado, las funciones de los poderes, los mecanismos
de control, las elecciones, la organización territorial y los mecanismos de reforma, se
comprenden y justifican como transmisión instrumental de los principios y valores
constitucionales. No es posible, entonces, interpretar una institución o un procedimiento
previsto por la Constitución por fuera de los contenidos materiales plasmados en los principios
y derechos fundamentales.”[6]

Por lo tanto, el Estado Social y Democrático de Derecho como realidad política, jurídica,
económica y sociológica es el modelo de Estado que garantiza y protege los derechos
fundamentales como presupuesto para la realización de la dignidad humana.

[1] “(..) con carácter de derecho consuetudinario y, en ciertos aspectos, de derecho imperativo
(Ius Cogens), cuyos hitos más representativos son la Carta de San Francisco (1954), la
Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1949 y los Pactos de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de Derechos Civiles y Políticos, aprobados por la
Asamblea General de las Nacionales Unidas en 1966”. ARENAS CAMPOS, Carlos Adolfo, en
ESTADO SOCIAL DE DERECHO: DE LA CONSTITUCIÓN PARLAMENTARIA A LA CONSTITUCIÓN
NORMATIVA. Academia Colombiana de Jurisprudencia, Revista No. 356 – Agosto de 2014.

[2] Gran Enciclopedia Espasa, Tomo 8, página 4511

[3] Corte Constitucional Colombiana, Sentencia T – 406 de 1992, M.P. Ciro Angarita Barón

[4] ZAGREBELSKY, Gustavo. El Derecho dúctil. Editorial Trotta S.A. primera edición 1995. Pág 30
- 31

[5] Idem

[6] Corte Constitucional, sentencia citada

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Derecho-Una-realid/

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El Estado Social y Democrático de Derecho y el Estado Peruano, Magdiel Gonzáles Ojeda*

Magistrado del Tribunal Constitucional del Perú.

El concepto de Estado social y democrático de derecho en el Tribunal Constitucional* Daniel


Elgueta

Gran Enciclopedia Espasa, Tomo 8, página 4511

ZAGREBELSKY, Gustavo. El Derecho dúctil. Editorial Trotta S.A. primera edición 1995. Pág 30 -
31

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