La Biblia no dice que fueran tres, ni que fueran reyes, ni menciona sus nombres (Melchor,
Gaspar y Baltasar son nombres que aparecieron en tradiciones muy posteriores. Se les empezó
a llamar Reyes por la interpretación de algunos salmos y profecías del Antiguo Testamento que
decían que los reyes traerían presentes al Mesías:
Salmo 72:10: "Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; los reyes de Sabá y de
Seba ofrecerán dones".
Isaías 60:3: "Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento".
En esa época, el término no se refería a "ilusionistas" ni necesariamente a "hechiceros", sino a
una casta de sabios, eruditos y científicos provenientes de Oriente (probablemente de Persia o
Babilonia).
Eran expertos en tres áreas principales:
Astronomía y Astrología: Estudiaban los movimientos de los astros porque creían que los
eventos celestiales anunciaban cambios políticos o el nacimiento de grandes líderes.
Filosofía y Religión: Eran consejeros de reyes y estudiosos de los textos sagrados de
diversas culturas.
Interpretación de sueños: Eran consultados para entender mensajes ocultos.
¿Cómo sabían del "Rey de los Judíos"?
Muchos se preguntan por qué unos sabios de Oriente buscaban a un rey judío. La explicación
más aceptada es histórica:
Siglos antes, el pueblo de Israel estuvo exiliado en Babilonia.
Es muy probable que Daniel dejara profecías sobre el Mesías (como la de las "setenta
semanas") que estos sabios siguieron estudiando por generaciones hasta que vieron "su estrella"
en el cielo.
Los estudiosos de la Biblia coinciden en que estos tres regalos no fueron elegidos al azar, sino
que representan las tres facetas o "roles" principales de Jesús:
1. Oro: El Regalo para un Rey
En la antigüedad, el oro era el regalo por excelencia para la realeza.
2. Incienso: El Regalo para un Dios (o Sacerdote) Reconoce su divinidad y su
papel como Sumo Sacerdote
El incienso es una resina aromática que se quemaba en el Templo durante los sacrificios y las
oraciones.
3. Mirra: El Regalo para un Hombre (y su Sacrificio) Reconoce la humanidad
de Jesús
La mirra es un perfume amargo que se utilizaba para embalsamar los cuerpos de los muertos.