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MUTACIONES

Las mutaciones son cambios permanentes en la secuencia de nucleótidos del ADN que pueden afectar la herencia y la salud de los organismos. Existen diferentes tipos de mutaciones, clasificadas según las células afectadas (somáticas o germinales), el tipo de cambio (puntuales o de extensión variable) y su origen (espontáneas o inducidas). Estas alteraciones pueden tener efectos fenotípicos significativos, desde la pérdida de función hasta la ganancia de nuevas actividades en las proteínas.

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MUTACIONES

Las mutaciones son cambios permanentes en la secuencia de nucleótidos del ADN que pueden afectar la herencia y la salud de los organismos. Existen diferentes tipos de mutaciones, clasificadas según las células afectadas (somáticas o germinales), el tipo de cambio (puntuales o de extensión variable) y su origen (espontáneas o inducidas). Estas alteraciones pueden tener efectos fenotípicos significativos, desde la pérdida de función hasta la ganancia de nuevas actividades en las proteínas.

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MUTACIONES

La vida depende de copiar ADN con alta fidelidad. Si cada generación acumulara demasiados
cambios, el “manual” biológico se vuelve inusable.

• Perpetuación del material genético: para que una especie se mantenga, la


información genética debe transmitirse con pocas modificaciones. Por eso la célula
invierte muchísimo en replicación precisa y en reparación del ADN.

• Si la tasa de mutación sube en la línea germinal (gametas y sus precursores), el


problema es “a largo plazo”: la descendencia hereda ese ADN “dañado/alterado” y la
población empieza a colapsar (más malformaciones, inviabilidad embrionaria,
infertilidad, pérdida de funciones esenciales)

• Si la tasa sube en células somáticas, el problema es “a corto plazo”: no se hereda,


pero se enferma el individuo porque se alteran tejidos, se acumulan fallas celulares y
sobre todo aumenta el riesgo de cáncer (mutaciones en genes que controlan
proliferación/ muerte/ reparación).

Mutación

Una mutación es un cambio permanente en la secuencia de nucleótidos del ADN, y


“permanente” significa que el cambio quedó fijado porque no fue reparado antes de la
replicación. Un daño en el ADN por sí solo no es todavía una mutación: primero ocurre el error
o la lesión, luego ese ADN se replica y, si el sistema de reparación no lo corrige a tiempo, el
cambio queda incorporado de manera estable en una de las moléculas hijas, perdiéndose la
referencia de la base original. A partir de ese momento, el cambio puede heredarse,
entendiendo “heredarse” no solo como pasar a la descendencia, sino como transmitirse a las
células hijas: en las células somáticas, la mutación se hereda dentro del linaje celular
formando un clon de células mutantes, mientras que en las células germinales puede
transmitirse al organismo completo de la descendencia. Las mutaciones pueden originarse por
errores en la duplicación del ADN, por daños químicos o físicos del ADN que no se reparan, o
por transposición de elementos genéticos móviles. Aunque la mayoría de las mutaciones son
neutras o perjudiciales, constituyen la fuente de la variación genética, sin la cual no existiría la
evolución.

Los cambios se pueden dar a dos escalas distintas:

Cambios a nivel molecular

Son cambios en la secuencia (en el ADN) y pueden deberse a:

• Cambios espontáneos (química natural del ADN, errores raros),

• Errores en la replicación (equivocaciones de la polimerasa, slippage),

• Agentes químicos o físicos (mutágenos: alquilantes, oxidantes, radiación UV, etc.).

Cambios cromosómicos
Cambios numéricos

• Ganar o perder cromosomas (ej: trisomía, monosomía).

• No es “mutación puntual”, es un problema de segregación cromosómica.

Reordenamientos estructurales

• Inversiones: un segmento se corta y se reinserta al revés.

• Translocaciones: intercambio entre cromosomas distintos.

• Deleciones: pérdida de un fragmento (puede llevarse genes enteros)

Tipos de mutaciones

1) Según las células afectadas

• Somáticas

• Germinales

2) Según el tipo de cambio

• Puntuales

• De extensión variable

3) Según su origen

• Espontáneas

• Inducidas

Mutaciones según las células afectadas

Somáticas

Las mutaciones somáticas son aquellas que ocurren en las células somáticas, es decir, en
cualquier célula del cuerpo que no pertenece a la línea germinal. Cuando una célula somática
sufre una mutación y luego se divide, esa alteración se transmite únicamente a sus células
hijas, originando un clon de células mutantes dentro de un tejido u órgano. Estas mutaciones
no se heredan a la descendencia, porque las gametas no portan la mutación, por lo que el
individuo puede tener una progenie genéticamente normal. Sin embargo, son biológicamente
muy relevantes porque, si afectan genes que regulan la proliferación celular, la apoptosis o la
reparación del ADN, la acumulación progresiva de mutaciones somáticas puede permitir que
las células proliferen de manera descontrolada y se diseminen, lo que constituye la base
molecular del cáncer.

Germinales
Las mutaciones germinales ocurren en las células de la línea germinal, es decir, en los
gametos o en sus precursores, y si una de estas gametas mutadas participa en la fecundación,
el cigoto resultante dará origen a un organismo en el cual todas las células portan la
mutación, ya que derivan de esa célula inicial. Por esta razón, las mutaciones germinales son
heredables y pueden transmitirse a la descendencia; en un individuo heterocigota para una
mutación germinal, aproximadamente la mitad de las gametas la portarán como consecuencia
de la segregación de los alelos durante la meiosis.

Mutaciones según el tipo de cambio

Mutaciones Puntuales

Sustitución de Bases

Acá la mutación es reemplazar una base por otra (A, T, G, C). En ADN hay 4 bases, y para
cada base hay 3 posibles cambios, por eso existen 12 sustituciones posibles en total.

Purinas vs pirimidinas1

• Purinas: A y G (doble anillo).

• Pirimidinas: C y T (un anillo).

Transición

• Cambio purina ↔ purina (A↔G) o


pirimidina ↔ pirimidina (C↔T).

Transversión

• Cambio purina ↔ pirimidina (A o G por C o T, o al revés).

Son “tipos” distintos de error químico/estructural: cambiar el tamaño/forma de la base


(purina↔pirimidina) suele distorsionar más la hélice que purina↔purina. Además, muchos
mutágenos o lesiones tienden a favorecer ciertas sustituciones

Inserción/Deleción

Sustitución de base

Cambias una letra: afecta un codón (triplete) en esa posición. Por eso suele decir “cambio de
un codón”. Puede terminar siendo silenciosa, missense o nonsense (ver diapo siguiente),
dependiendo del codón.

Inserción de base

1
Reglas mnemotécnicas para recordar purinas y pirimidinas:
"AGua pura":
- A y Guanina son las bases.
- Pura te recuerda que son purinas.
"Te Construí Una Pirámide":
- Timina, Citosina y Uracilo.
- Pirámide te recuerda a pirimidinas.
Agregás una base extra. Si la inserción es de 1 o 2 bases
(o cualquier número que no sea múltiplo de 3), se
produce un corrimiento del marco de lectura: desde ese
punto, todos los tripletes cambian.

Consecuencia típica: proteína totalmente distinta aguas


abajo y muchas veces aparece un STOP prematuro.

Deleción de base

Perdés una base. Igual que la inserción: si no es múltiplo


de 3.

Efecto fenotípico de las mutaciones puntuales

Si es sustitución (transición o transversión), puede pasar:

1) Mutación sinónima = silenciosa

• Cambia el codón pero codifica el mismo aminoácido (por la “degeneración” del código
genético, sobre todo en la 3.ª base del codón).

• Fenotipo: muchas veces ninguno (aunque puede afectar splicing, estabilidad del mRNA
o velocidad de traducción)

2) Mutación de cambio de sentido


Cambia el codón y cambia el aminoácido.

• Conservadora (neutral en la diapo): el nuevo aminoácido es químicamente similar (ej:


hidrofóbico por hidrofóbico). Puede tener poco efecto si no cae en un sitio crítico.
• No conservadora: el nuevo aminoácido es químicamente distinto (ej: cargado por
hidrofóbico). Suele alterar más el plegamiento o la función, sobre todo si cae en el sitio
activo o en un dominio estructural clave.

3) Mutación sin sentido = terminadora

• El codón pasa a ser STOP → se corta la traducción antes de tiempo.

• Resultado: proteína truncada, muchas veces no funcional, o incluso el mRNA puede


degradarse (NMD) si el stop queda “temprano”.

Si es indel (inserción/deleción pequeña)

Indels de 1 base generan mutación de desplazamiento del marco. Cambia “todo lo que sigue”:
secuencia de aa distinta + probabilidad alta de stop temprano.

Efecto fenotípico de las mutaciones

El efecto fenotípico de una mutación se refiere a cómo ese cambio en el ADN impacta
finalmente en la función del gen o de la proteína, más allá del tipo puntual de alteración en los
codones.

Una mutación de pérdida de función provoca la ausencia total o parcial de la función normal
del producto génico, lo que puede deberse a distintos mecanismos, como mutaciones sin
sentido o corrimientos del marco de lectura que generan proteínas truncadas, mutaciones de
cambio de sentido severas que alteran un sitio activo o un dominio esencial, o alteraciones en
regiones reguladoras o de splicing que reducen la cantidad de proteína producida o generan
una proteína mal conformada; en genética clásica, este tipo de mutaciones suele comportarse
como recesivo, ya que una copia normal del gen puede ser suficiente para mantener la
función, aunque existen excepciones como la haploinsuficiencia.

En cambio, una mutación de ganancia de función hace que la célula produzca una proteína
con una actividad nueva, aumentada o inapropiada, por ejemplo, un receptor que está activo
de manera constitutiva, una proteína que no puede apagarse o un gen que se expresa en
exceso o en un tejido donde normalmente no lo hace; este tipo de mutaciones suele
manifestarse de manera dominante, porque una sola copia alterada del gen alcanza para
producir el efecto.

Por último, una mutación supresora es una segunda alteración genética que atenúa o elimina
el efecto de una mutación previa, sin restaurar la secuencia original: a diferencia de una
mutación inversa verdadera, en la que el sitio mutado vuelve al tipo salvaje, en la supresión el
primer cambio permanece, pero aparece otro cambio en un sitio distinto del ADN que
compensa el defecto, por ejemplo corrigiendo el plegamiento de la proteína, restaurando una
interacción molecular o reestableciendo el marco de lectura mediante un segundo indel.

Mutaciones de extensión variable

Las mutaciones de extensión variable son un tipo particular de mutación en el que no cambia
una base aislada, sino el número de repeticiones de una secuencia corta de nucleótidos,
generalmente trinucleótidos como CGG, CAG o CTG, que se repiten muchas veces en una
región del ADN. En condiciones normales, estos tripletes
están presentes en un rango limitado de repeticiones que
no causa alteraciones funcionales; sin embargo, debido a
la inestabilidad de estas secuencias repetidas, durante la
replicación del ADN pueden producirse errores de
apareamiento que generan estructuras secundarias, como
horquillas, especialmente en la cadena recién sintetizada.
Como consecuencia, la ADN polimerasa puede copiar más
repeticiones de las que había originalmente, produciendo
una expansión del número de tripletes, que queda fijada
en rondas posteriores de replicación. Un ejemplo clásico
es el síndrome del cromosoma X frágil, causado por la expansión de repeticiones CGG en el
gen FMR1, donde los individuos normales presentan un número bajo de repeticiones, mientras
que los individuos afectados tienen un número muy elevado. Estas mutaciones se asocian al
fenómeno de la anticipación, que consiste en que, a lo largo de generaciones sucesivas, el
número de repeticiones tiende a aumentar, lo que se traduce en una mayor gravedad de los
síntomas o una aparición más temprana de la enfermedad, no porque la patología
“evolucione”, sino porque la región repetida es intrínsecamente inestable y se expande
progresivamente al transmitirse.

Durante la replicación del ADN, las regiones que contienen


secuencias repetidas de trinucleótidos (por ejemplo CAG) son
especialmente inestables porque esas repeticiones permiten un
apareamiento incorrecto entre bases iguales que no quedan
perfectamente alineadas. Si partimos de una molécula con un
número determinado de repeticiones, por ejemplo 8 copias de
CAG, al avanzar la replicación puede ocurrir que una de las hebras,
con mayor frecuencia la cadena recién sintetizada, sufra un
deslizamiento y forme una estructura en horquilla o loop, ya que
las repeticiones pueden reaparearse entre sí fuera de registro.
Mientras esa horquilla está formada, la ADN polimerasa continúa
sintetizando, y cuando la estructura secundaria se desarma, queda
incorporado ADN extra en la cadena nueva, es decir, más
repeticiones de las que había originalmente. En la siguiente ronda
de replicación, esa hebra ya expandida actúa como molde, por lo
que el aumento en el número de repeticiones queda fijado de
manera permanente en el genoma, pasando por ejemplo de 8 a 13
copias. En esencia, las expansiones de trinucleótidos son un tipo
particular de error de replicación por deslizamiento de la cadena,
favorecido por la naturaleza repetitiva de estas secuencias, que
permite la formación de estructuras secundarias como horquillas y
conduce al aumento progresivo del número de repeticiones.

Mutaciones según su origen

Espontáneas: ocurren por cambios naturales que ocurren en el ADN sin que haya un agente
externo específico:
• Errores en la replicación (la polimerasa se equivoca o el ADN permite apareamientos
incorrectos)

• Cambios químicos espontáneos (el ADN es químicamente inestable: pierde bases, se


desamina, etc.).

Inducidas: aparecen porque actúa un mutágeno (agente químico o físico) que incrementa
significativamente la tasa de mutación por encima de lo espontáneo

Mutaciones espontáneas por errores en la replicación

• Desplazamientos tautoméricos,
• Errores de apareamiento por otras estructuras
• Deleciones e inserciones

Desplazamientos tautoméricos

Los desplazamientos tautoméricos se refieren a que las bases


nitrogenadas del ADN, tanto purinas como pirimidinas,
pueden existir transitoriamente en formas químicas
alternativas, llamadas tautómeros, debido al desplazamiento
de un protón y al reacomodamiento de los dobles enlaces. En
condiciones fisiológicas predominan ampliamente las formas
comunes (amino para adenina y citosina, keto para guanina y
timina), pero de manera muy rara y transitoria una base
puede adoptar una forma tautomérica rara (imino o enol). El
problema biológico de estas formas raras es que alteran el
patrón normal de puentes de hidrógeno, lo que permite
apareamientos incorrectos durante la replicación del ADN;
por ejemplo, una citosina en forma rara puede aparearse con
adenina en lugar de guanina, o una timina o guanina en
formas raras pueden participar en apareamientos anómalos.
Si durante una ronda de replicación una ADN polimerasa
incorpora una base complementaria incorrecta debido a la presencia de un tautómero raro y
ese error no es corregido por los sistemas de proofreading o reparación, en la siguiente ronda
de replicación el apareamiento anómalo se convierte en un par de bases estable pero distinto
del original, quedando así fijada una mutación por
sustitución. No obstante, aunque Watson y Crick
propusieron tempranamente que los desplazamientos
tautoméricos podían explicar las mutaciones espontáneas,
no existe evidencia convincente de que los tautómeros
raros sean la causa principal de estas mutaciones, por lo
que hoy se los considera más bien un modelo teórico útil
para entender cómo pueden surgir errores de
apareamiento, pero no el mecanismo más frecuente en la
célula.
Errores de apareamiento secundario a otras estructuras

Los errores de apareamiento por tambaleo (wobble)


representan una causa más frecuente de mutaciones
espontáneas durante la replicación que los desplazamientos
tautoméricos, y se deben a que el ADN no es una estructura
rígida, sino una molécula con cierta flexibilidad geométrica.
Esta flexibilidad permite que, en determinadas condiciones,
bases normales, a veces protonadas o simplemente
acomodadas de forma distinta, puedan establecer
apareamientos no canónicos2 sin necesidad de que la base esté
químicamente alterada. Un ejemplo clásico es cuando la timina
de la cadena molde puede aparearse transitoriamente con
guanina por un apareamiento de tambaleo, aun cuando ambas estén en sus formas químicas
habituales. Si durante la replicación la ADN polimerasa incorpora una base incorrecta debido a
este apareamiento anómalo y el error escapa a los sistemas de corrección, en la siguiente
ronda de replicación una de las moléculas hijas conservará la secuencia original (tipo salvaje),
mientras que la otra fijará el cambio como una mutación estable, generalmente una
sustitución de bases que puede ser una transición o una transversión según el par involucrado.
La idea clave es que estos errores no surgen porque el ADN “cambie de base”, sino porque su
capacidad de acomodarse estructuralmente permite apareamientos incorrectos que, si no se
reparan a tiempo, quedan definitivamente incorporados al genoma.

Deleciones e inserciones

2
Apareamientos no canónicos = emparejamientos “incorrectos pero posibles”, que no respetan A–T y
C–G, y que explican cómo pueden originarse errores espontáneos sin que el ADN esté químicamente
dañado.
Cuando hay secuencias repetidas o regiones “resbaladizas”, el apareamiento entre molde y
nueva hebra puede correrse y formar un bucle (loop).

Hay dos escenarios:

A) Si el bucle lo forma la cadena recién sintetizada


→ esa hebra nueva queda con “bases extra” que no estaban en el molde alineadas en ese
momento
→ el resultado final es una inserción en la cadena nueva.

B) Si el bucle lo forma la cadena molde


→ el molde “esconde” temporalmente una o más bases
→ la polimerasa se las saltea
→ el resultado es una deleción en la cadena nueva.

Mutaciones espontáneas por cambios químicos

La despurinación es una mutación espontánea que se


origina por un cambio químico natural del ADN, y consiste
en la pérdida de una base púrica, generalmente guanina o
adenina, debido a la ruptura del enlace N-glucosídico que
une la base nitrogenada con la desoxirribosa. Como
consecuencia de esta ruptura, la base se pierde y queda
intacto únicamente el esqueleto azúcar-fosfato,
originándose un sitio apurínico o sitio AP, es decir, una posición del ADN donde no hay
ninguna base. Cuando la célula replica un ADN que contiene un sitio AP, la ADN polimerasa se
encuentra con un “hueco”, ya que no tiene una base molde que leer, y en muchos casos
incorpora una adenina de manera inespecífica frente a ese sitio, fenómeno conocido como la
regla de la A. En una primera ronda de replicación este error todavía puede pasar inadvertido,
pero en la segunda ronda, la adenina incorporada actúa como confirmación estable y dirige la
incorporación de timina en la hebra complementaria, quedando así fijada una mutación
permanente, generalmente una transición. Si el sitio apurínico no es reparado a tiempo por
los sistemas de reparación del ADN, el cambio queda incorporado definitivamente al genoma.
Aunque también puede ocurrir la pérdida espontánea de pirimidinas (despirimidinación), este
proceso sucede a una frecuencia mucho menor que la despurinación, por lo que esta última es
una de las lesiones químicas espontáneas más comunes del ADN.
Desaminación

La desaminación es una alteración química del ADN que consiste en la pérdida de un grupo
amino (–NH₂) de una base nitrogenada y puede ocurrir de manera espontánea o ser inducida
por mutágenos. El ejemplo más importante desde el punto de vista biológico es la
desaminación de la citosina, que al perder su grupo amino se convierte en uracilo (U). Este
cambio es crítico porque el uracilo no es una base normal del ADN, sino del ARN, y su
presencia altera la información genética: mientras la citosina se aparea normalmente con
guanina, el uracilo se aparea con adenina. Si esta lesión no es reparada y el ADN se replica, en
la primera ronda la U dirige la incorporación de A y, en la siguiente ronda de replicación, esa A
dirige la incorporación de T, fijándose así una mutación permanente del tipo transición,
específicamente C:G → T:A. Justamente por el riesgo mutagénico que implica, la célula posee
sistemas de reparación por escisión de bases (BER) que reconocen y eliminan el uracilo del
ADN antes de que ocurra la replicación, evitando que esta lesión química se transforme en una
mutación estable. En resumen, la desaminación de citosina es una lesión frecuente y
potencialmente peligrosa, pero normalmente controlada por los mecanismos de reparación
del ADN.

Mutaciones inducidas químicamente

Son aquellas producidas por un mutágeno, agente ambiental que aumenta de manera
significativa la tasa de mutación por encima de la tasa espontánea.

Análogos de bases

Los análogos de bases son moléculas “parecidas” a una base


normal que la ADN polimerasa puede incorporar porque no las
distingue bien de las bases reales.

El ejemplo clásico es el 5-bromouracilo (5-BU), análogo de timina:


suele aparearse con adenina como la T, pero a veces (por cambios
de estado/ionización) se aparea de manera incorrecta con
guanina, y tras rondas sucesivas de replicación puede terminar
fijando una transición que convierte un par T:A en C:G.
Los agentes alquilantes (ej., EMS) agregan grupos alquilo a las bases. Por ejemplo la guanina
alquilada en O6 (O6-etilguanina): esa modificación cambia su patrón de puentes de H y hace
que en vez de “comportarse como G” tienda a aparearse con timina, produciendo una
transición del par C:G → T:A cuando el error se fija en replicaciones posteriores

La desaminación inducida (por ejemplo por ácido nitroso, HNO₂) provoca la pérdida del grupo
amino y puede transformar citosina en uracilo; como el uracilo se aparea con adenina, si la
lesión escapa a reparación y se replica, el resultado típico es una transición C:G → T:A

Relacionado con esto, la hidroxilamina (NH₂OH) reacciona sobre todo con citosina formando
hidroxilaminocitosina, que altera el apareamiento y favorece que se ponga adenina enfrente,
lo que de nuevo empuja a una transición C:G → T:A al fijarse

Formas reactivas del oxígeno

Las formas reactivas del oxígeno (ROS) generan daño oxidativo en bases; la diapositiva
muestra la oxidación de guanina a 8-oxo-7,8-dihidrodesoxiguanina (8-oxoG), que tiene la
“mala costumbre” de aparearse con adenina. Eso lleva a una transversión muy típica (y
frecuente en cánceres humanos) G:C → T:A
Agentes intercalantes

Los agentes intercalantes (ej., proflavina y naranja de acridina) se “meten” entre las
bases apiladas del ADN y distorsionan la doble hélice, lo que durante la replicación
favorece inserciones o deleciones de nucleótidos; como suelen no ser múltiplos de 3
en regiones codificantes, provocan corrimiento del marco de lectura (frameshift) y
las consecuencias pueden ser graves

Mutaciones inducidas por radiación

Por último, la radiación UV produce dímeros entre pirimidinas adyacentes (sobre todo
dímeros de timina) mediante uniones tipo ciclobutano, y también otros fotoproductos;
estas lesiones deforman el ADN y por eso bloquean replicación y transcripción si no se
reparan.

Sistemas de reparación del ADN


Los sistemas de reparación del ADN no constituyen sistemas aislados dentro de la célula, sino
que están relacionados con procesos tales como la replicación del ADN, la transcripción, la
recombinación y regulación del ciclo celular

Tipos de reparación

A) Según el momento en que actúan

• Prerreplicativa: actúa antes de que el ADN se copie. Es fundamental porque evita que
la lesión se convierta en mutación “fijada”.

• Durante la replicación: incluye principalmente la corrección de pruebas


(proofreading) de la ADN polimerasa y mecanismos asociados a la horquilla.
• Posreplicativa: actúa después de replicar, cuando quedó un error en el ADN recién
sintetizado. Ejemplo típico: MMR (mismatch repair), que corrige bases mal apareadas
y pequeños deslizamientos.

B) Según el mecanismo en sí

• Corrección directa del ADN dañado

o No se corta un tramo grande: se “revierte” la lesión tal cual.

o Es más “elegante” porque conserva la hebra original sin resíntesis.

• Eliminar la región dañada y rellenar con ADN nuevo

o Se reconoce la lesión, se corta alrededor, se elimina un fragmento y se rellena


con ADN polimerasa + ligasa usando la hebra sana como molde.

o Es la estrategia más universal y la más usada en eucariotas para muchas


lesiones.

Clasificación de los Sistemas de Reparación del ADN

1. Reparación directa

Fotoreactivación de dímeros de pirimidina


La fotoreactivación es un mecanismo de reparación directa del ADN que corrige
específicamente los dímeros de pirimidina inducidos por la radiación UV, en especial los
dímeros de timina, que se forman cuando dos pirimidinas adyacentes quedan unidas por
enlaces covalentes anómalos. Estos dímeros distorsionan la doble hélice y dificultan o
bloquean procesos esenciales como la replicación y la transcripción, aumentando el riesgo de
mutaciones si el daño no se corrige. La reparación ocurre gracias a una enzima llamada
fotoliasa, que reconoce de manera específica el dímero y se une al ADN en ese sitio; en
ausencia de luz puede permanecer asociada al daño, pero cuando la célula recibe luz visible, la
fotoliasa utiliza esa energía para romper el enlace covalente que une las dos pirimidinas,
revirtiendo directamente la lesión. Como resultado, se restaura la estructura normal del ADN
sin necesidad de cortar la cadena ni sintetizar ADN nuevo, lo que define a este mecanismo
como reparación directa. Este sistema está presente en bacterias, plantas y muchos
eucariotas, mientras que en humanos la corrección de los dímeros UV se realiza
principalmente mediante reparación por escisión de nucleótidos (NER), aunque el concepto y
el mecanismo de la fotoreactivación siguen siendo fundamentales para entender cómo la
célula puede revertir daños del ADN de forma directa.

Reparación directa en eucariotas: eliminación de grupos metilo en guanina

La reparación directa de la O6-metilguanina en eucariotas es un mecanismo muy específico


que corrige lesiones producidas por agentes alquilantes, los cuales agregan grupos metilo o
etilo a las bases del ADN. Una de las lesiones más peligrosas es la O6-metilguanina, porque
esta base modificada pierde su fidelidad de apareamiento y tiende a aparearse con timina en
lugar de citosina, lo que durante la replicación conduce a una mutación por transición G:C →
A:T si no se corrige a tiempo. La célula evita esto mediante una enzima llamada O6-
metilguanina-DNA metiltransferasa (MGMT), que actúa por reparación directa: la enzima
reconoce la guanina metilada y transfiere el grupo metilo desde el oxígeno O6 de la guanina
hacia un residuo de cisteína de su propio sitio activo, restaurando así una guanina normal en
el ADN sin cortar la cadena ni sintetizar ADN nuevo. Sin embargo, este mecanismo es
energéticamente muy costoso, porque la MGMT es una enzima “suicida”: una vez que acepta
el grupo metilo, queda irreversiblemente inactivada y no puede reutilizarse. Por lo tanto, cada
molécula de MGMT repara una sola lesión, y la célula debe sintetizar continuamente nuevas
enzimas para mantener esta vía de defensa.

2. Reparación de apareamiento incorrecto de bases


El sistema de apareamiento incorrecto de bases elimina los errores
de apareamiento que eluden el sistema de lectura de prueba.

Reparación por apareamiento incorrecto de bases en procariotas


MMR

En E. coli, la proteína MutS es la “sensor”: reconoce la distorsión


local que genera un apareamiento incorrecto (por ejemplo G–T o A–
C) o un pequeño bucle de inserción/deleción. No “lee” la secuencia;
detecta la geometría anormal del dúplex. Cuando encuentra el
mismatch3, MutS se une y literalmente “abraza” esa región. La
unión y el cambio conformacional dependen de ATP: MutS se
comporta como una abrazadera que, al unirse ATP, cambia de
estado y queda lista para reclutar al resto del sistema.

Una vez fijada MutS en el sitio del error, recluta a MutL, que actúa
como adaptador/organizador: conecta el reconocimiento del
mismatch con los pasos de corte y excisión. Luego se incorpora
MutH, que es clave en procariotas como E. coli porque es una
endonucleasa especializada en hacer el corte inicial, pero no corta
“cualquier lado”: corta guiándose por una marca de metilación.

En E. coli existe la Dam metiltransferasa, que metila


la adenina dentro de la secuencia 5′-GATC-3′. En el
ADN “viejo” (parental), ambas hebras están
metiladas. Pero justo después de la replicación, el
ADN queda hemimetilado: la hebra parental vieja
está metilada y la hebra recién sintetizada todavía
no (Dam tarda un poco en metilarla). Esa “ventana”
de hemimetilación es la señal de dirección: la hebra
no metilada es la nueva y es la que se debe corregir.
MutH reconoce sitios GATC hemimetilados y realiza
un nick (corte) específicamente en la hebra no
metilada. El sitio GATC puede estar a cientos o miles
de nucleótidos del error, pero MutS/MutL coordinan
para que se corte el lado correcto.

Una vez que MutH hizo el corte en la hebra nueva, hay que eliminar
el ADN monocatenario entre ese corte y el mismatch, para borrar el
nucleótido incorrecto. El mecanismo y las enzimas utilizadas van a depender de si el corte
quedó del lado 5′ o del lado 3′ respecto del mismatch.

• Si el corte quedó 5′ del mismatch, la eliminación debe avanzar desde el nick hacia el
mismatch en dirección 5′→3′ sobre la hebra cortada. En E. coli esto suele hacerlo Exo
VII.
• Si el corte quedó 3′ del mismatch, la eliminación debe avanzar en dirección 3′→5′, y
típicamente actúa Exo I (exonucleasa 3′→5′).

3
Un mismatch es un apareamiento incorrecto de bases en el ADN
Después de la escisión, la ADN polimerasa III (holoenzima replicativa) usa la hebra parental
intacta como molde y resintetiza el segmento faltante. Finalmente, ADN ligasa sella la última
unión fosfodiéster y el dúplex queda restaurado.

Reparación de apareamiento incorrecto de bases en eucariotas MMR

En eucariotas, la reparación de apareamientos incorrectos de bases (MMR) corrige los errores


que surgen durante la replicación y que escaparon a la corrección de la ADN polimerasa. El
proceso comienza cuando un mismatch (por ejemplo A–C o G–T) o un pequeño bucle de
inserción/deleción genera una distorsión local en la doble hélice. Esa distorsión es reconocida
por complejos MSH, homólogos funcionales de MutS: principalmente MSH2–MSH6, que
detecta mismatches de una base y pequeños indels. Una vez unido al sitio del error, este
complejo recluta a MLH1–PMS2, homólogos de MutL, que actúan como coordinadores del
proceso; a diferencia de las bacterias, las células eucariotas carecen de MutH, por lo que la
actividad de corte está integrada en el complejo MLH/PMS.

El sistema MMR eucariota está estrechamente


acoplado a la replicación, lo que se evidencia por la
participación de PCNA, la abrazadera deslizante que
mantiene a la polimerasa asociada al ADN. La
interacción entre MSH y PCNA indica que la reparación
ocurre en el contexto de la horquilla de replicación.
Tras el reconocimiento del error y la organización del
complejo reparador, se recluta la exonucleasa EXO1,
que elimina un segmento de la hebra recién
sintetizada que incluye el mismatch, partiendo desde
un nick o extremo libre. Luego, una ADN polimerasa
vuelve a resintetizar el tramo eliminado usando la
hebra parental intacta como molde, y finalmente una
ligasa sella el ADN.

La clave conceptual en eucariotas es cómo se


distingue la hebra nueva de la vieja en ausencia de
MutH y de marcas de metilación. La discriminación se
basa en señales físicas de la replicación, principalmente nicks y extremos libres presentes
transitoriamente en la hebra neosintetizada. En la cadena retrasada, los fragmentos de
Okazaki generan numerosos nicks antes de ser ligados, lo que proporciona una señal clara de
“hebra nueva”. En la cadena adelantada, aunque la síntesis es continua, también aparecen
extremos libres asociados al inicio de la síntesis y al procesamiento de cebadores. Estos
extremos son reconocidos por el sistema MMR, guiado por PCNA, permitiendo que la excisión
ocurra selectivamente sobre la hebra hija. En resumen, en eucariotas el MMR identifica el
error por distorsión del ADN, se acopla a la replicación mediante PCNA y distingue la hebra
nueva por la presencia de nicks/extremos, asegurando así una corrección precisa y una
drástica reducción de la tasa de mutación.

3. Reparación por escisión de base BER

El sistema de escisión de bases se encarga de eliminar bases alteradas.

Paso a paso

1. DNA glicosilasa: es la “inspectora” de bases. Reconoce que hay una base anormal (p.
ej., uracilo en ADN) y corta el enlace N-glucosídico entre la base y el azúcar.

o Resultado: se va la base, pero queda el azúcar-fosfato intacto → se forma un


sitio AP (apurinico/apirimidínico, o sea “sin base”).

2. AP endonucleasa: reconoce el sitio AP y corta la columna azúcar-fosfato cerca del


sitio (clásicamente del lado 5’ del AP), dejando un extremo 3’-OH libre (necesario para
que una polimerasa pueda elongar).

3. Exonucleasa / actividad “end processing”: elimina el resto del azúcar-fosfato dañado


(y puede “limpiar” el extremo), dejando un 5’ fosfato y un 3’ OH correctos para
rellenar.

4. ADN polimerasa de reparación: rellena el hueco usando la hebra sana como molde
(puede ser un solo nucleótido o unos pocos, según el subtipo de BER).

5. ADN ligasa: sella el último enlace fosfodiéster y queda la cadena como antes.

4. Reparación por escisión de nucleótidos NER

A diferencia de lo que ocurre en la reparación por escisión de base, las enzimas de la


reparación por escisión de nucleótidos no reconocen ninguna lesión en particular de alguna
base, sino que reconoce alteraciones o distorsiones de la estructura del ADN (por ejemplo,
provocada por un dímero de timina). Estas distorsiones desencadenan la eliminación de un
segmento monocatenario del ADN corto que tiene la lesión.

NER en E. coli
1. UvrA + UvrB (complejo UvrAB) “escanean” el ADN buscando
distorsiones (requiere ATP).
2. Cuando detectan la lesión, UvrB queda firmemente en el sitio y
abre el ADN formando una burbuja local; UvrA se va.
3. Llega UvrC (endonucleasa) y hace dos cortes en la hebra dañada:
• uno aprox. 8 nt hacia 5’ de la lesión
• y otro 3–4 nt hacia 3’ de la lesión
4. UvrD (helicasa) despega y retira el oligonucleótido dañado (queda
un hueco de ~12–13 nt, coherente con esas posiciones de corte).
5. ADN polimerasa I rellena el hueco usando la hebra sana como
molde.
6. Ligasa sella el último enlace.

Reparación por escisión de nucleótidos en humanos

Pasos y componentes

a) Reconocimiento y armado del complejo

• XPC reconoce la distorsión (sobre todo en NER global del genoma).

• Se suman XPA (verifica/organiza el sitio), RPA (se une a hebra simple


y estabiliza) y TFIIH.

b) Apertura del ADN (burbuja)

• TFIIH tiene helicasas:

o XPB y XPD
• Estas desenrollan ~25 pares de bases alrededor de la lesión,
formando la burbuja de reparación.

c) Cortes (escisión)

• En humanos, los cortes los hacen dos endonucleasas:

o XPF–ERCC1 corta del lado 5’ de la lesión

o XPG corta del lado 3’

• Se libera un oligonucleótido que contiene la lesión.

d) Relleno y ligación

• Una ADN polimerasa rellena la brecha (en general asociada a


factores de replicación) y una ligasa sella.

Xeroderma pigmentoso (XP)

• Si hay mutaciones en genes XP (XPA, XPB, XPC, XPD, XPF, XPG, etc.), el NER
queda defectuoso.
• Resultado: no se reparan bien los dímeros de pirimidina por UV y otras
lesiones que distorsionan el ADN.
• La persona es extremadamente fotosensible, acumula daño y mutaciones en
piel expuesta al sol → lesiones cutáneas severas y altísimo riesgo de cáncer
de piel.

5. Reparación acoplada a la transcripción (TC-NER)

En genes que se están transcribiendo activamente, la lesión se detecta de forma muy eficiente
porque la RNA polimerasa choca contra el daño. Mientras el ADN está
sano, la RNA polimerasa avanza formando la “burbuja de transcripción” y
sintetiza ARN. Si aparece una lesión que distorsiona o bloquea el molde
(por ejemplo, un dímero de timina, o aductos voluminosos), la RNA
polimerasa se detiene: esa detención es la señal de alarma.

A partir de ahí, la propia maquinaria de transcripción recluta proteínas


de reparación (las del sistema de NER) al sitio del bloqueo. Para que esas
proteínas puedan trabajar, la polimerasa debe retroceder (backtracking)
o desprenderse del ADN, dejando el daño accesible. Entonces se aplica el
“paquete NER”: se abre la región alrededor de la lesión, se corta y se
elimina un tramo corto del filamento dañado y luego se rellena con ADN
nuevo y se liga. La idea clave: prioriza genes activos, porque si no reparás
ahí, se te cae la expresión de genes esenciales y la célula entra en estrés
fuerte. Defectos en este acoplamiento se asocian a síndromes como
Cockayne, donde el problema principal es la incapacidad de recuperar la transcripción normal
tras daño.

6. Roturas de doble cadena (DSB)


Una rotura de doble hebra (DSB) es de las lesiones más peligrosas porque no queda una hebra
intacta como molde: si no se repara, se pierden fragmentos, hay translocaciones, deleciones
grandes, o muerte celular.

Causas de rotura de doble hebra

• Radiaciones ionizantes (rayos g, rayos X)

• Especies de oxígeno reactivas

• Quimioterápicos (bleomicina)

Hay dos grandes caminos para arreglarlas:

1. NHEJ (unión de extremos no homólogos) → rápido, pero más propenso a error.

2. Recombinación homóloga (HR) → más fiel, usa una copia homóloga (idealmente
cromátida hermana), por eso se favorece tras replicación.

Reparación mediante unión de extremos no homólogos

El objetivo del NHEJ es simple: agarrar los extremos rotos y pegarlos para no perder el
cromosoma. El problema es que los extremos rotos rara vez son
“perfectos”: pueden tener puntas incompatibles, bases dañadas,
overhangs raros, etc. Por eso el proceso suele procesar los
extremos y ahí es donde aparecen errores.

Mecanismo de la NHEJ en mamíferos.

1. En este mecanismo participan las proteínas Ku70 y Ku80


que se unen a los extremos de rotura del DNA.
2. Se recluta la proteína cinasa DNA PKcs, que fosforila a las
proteínas Ku que acercan los extremos de ambas
cadenas.
3. Luego se recluta Artemis, una enzima con actividades de
exonucleasa y endonucleasa que procesa los extremos de
rotura.
4. Por último, un complejo de ligasa IV con XRCC4 y
Cernunnos-XLF une los extremos de rotura entre sí.

Recombinación homóloga (HR)

Este mecanismo es más “prolijo” porque reconstruye la información perdida usando una
copia intacta. En células somáticas, la mejor plantilla es la cromátida hermana, por eso es que
actúa tras la replicación (S/G2), cuando las cromátidas hermanas todavía están juntas.
1. Reconocimiento de la DSB y resección: enzimas
nucleasas/helicasas procesan los extremos rotos para generar
colas 3’ monocatenarias (ssDNA). Esto es clave: HR necesita
un 3’ libre para invadir y sintetizar.
2. Invasión de hebra (strand invasion): una de esas colas 3’
busca una secuencia homóloga en la cromátida hermana y se
aparea con la hebra complementaria, desplazando la otra
hebra y formando un D-loop (bucle de desplazamiento).
3. Síntesis reparadora: usando esa cromátida hermana como
molde, una ADN polimerasa extiende el extremo 3’ invasor,
copiando la información faltante.
4. Captura del segundo extremo: el otro extremo roto se
engancha al intermediario y también se sintetiza/acomoda
para completar la reparación.
5. Formación de dos uniones de Holliday (doble Holliday
junction): el intermediario puede estabilizarse con dos
cruces.
6. Resolución: esas uniones se “resuelven” (se
cortan/redistribuyen) de dos maneras principales, lo que
determina si hay o no crossing-over. En reparación somática
suele preferirse resolver sin intercambio grande para
mantener estabilidad, pero el punto clave es: se recupera la
secuencia correcta.

Síntesis de translesión

La síntesis de translesión (TLS), que no es “reparación” en sentido


estricto sino tolerancia al daño: cuando la horquilla de replicación se
topa con una lesión que bloquea a las polimerasas replicativas normales (las “duplicadoras”,
muy fieles y procesivas), la célula tiene dos caminos: (1) reparar el
ADN antes de seguir (por ejemplo con NER/BER) o (2) no reparar en
ese momento y aun así continuar copiando para que la horquilla
no colapse y no se convierta en una rotura de doble cadena (algo
potencialmente letal). TLS hace esto último: permite copiar “a
través” o “pasando por encima” de la lesión, dejando la lesión en
el genoma para que luego la arreglen los sistemas de reparación.

El punto clave es que las polimerasas replicativas (en eucariotas


típicamente Pol δ/ε) se frenan frente a lesiones como dímeros de
timina u otras distorsiones; en ese contexto se activa un “plan B”:
se reclutan polimerasas de translesión (familia Y, etc.), que tienen
sitios activos más amplios, pueden acomodar bases dañadas y no son tan estrictas con el
apareamiento. Por eso salvan la replicación, pero el precio es que suelen ser más mutagénicas
(cometen más errores), aunque algunas son relativamente “especialistas” y pueden ser
bastante correctas en lesiones concretas

Dos modelos explican el mecanismo de la síntesis de translesión y es probable que cada uno
sea cierto en condiciones particulares:
Modelo de intercambio polimerásico (polymerase switch /
“conmutación”): la polimerasa duplicadora avanza hasta la lesión y
se detiene. Entonces ocurre un cambio en el “equipo” que está
trabajando sobre el ADN: entra una polimerasa TLS (por ejemplo Pol
η) que se acopla al mismo “andamio” de replicación, principalmente
a través de PCNA (la abrazadera deslizante). La TLS inserta
nucleótidos a través de la lesión y generalmente extiende “un
poquito más allá” para dejar un extremo 3’ utilizable. Una vez
superado el obstáculo, se vuelve a cambiar: sale la TLS y retorna la
polimerasa replicativa, que retoma la síntesis normal, rápida y fiel.

Modelo de “rellenado de brecha” (gap filling


/ postreplicativo): en lugar de quedarse clavada en la lesión, la
polimerasa replicativa salta la lesión (por ejemplo re-inicia más
adelante usando un nuevo cebador o reenganchándose corriente
abajo) y continúa replicando, pero deja atrás una brecha (gap)
monocatenaria justo frente a la lesión (o sea, queda un tramo sin
sintetizar en la hebra nueva). Más tarde, ya con la horquilla lejos y el
cromosoma parcialmente replicado, una o más polimerasas TLS
vuelven a esa brecha y la rellenan copiando a través del daño.

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