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Orientation

El documento explica cómo utilizar una brújula y un mapa topográfico para orientarse y localizar puntos en la Tierra, en lugar de depender del GPS. Se detalla la importancia de la longitud y latitud como coordenadas geográficas, así como el uso de curvas de nivel en mapas para entender la altitud y pendientes del terreno. Además, se aborda la diferencia entre el norte geográfico y el norte magnético, y se ofrecen métodos para calcular rumbos y posiciones utilizando una brújula.

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Orientation

El documento explica cómo utilizar una brújula y un mapa topográfico para orientarse y localizar puntos en la Tierra, en lugar de depender del GPS. Se detalla la importancia de la longitud y latitud como coordenadas geográficas, así como el uso de curvas de nivel en mapas para entender la altitud y pendientes del terreno. Además, se aborda la diferencia entre el norte geográfico y el norte magnético, y se ofrecen métodos para calcular rumbos y posiciones utilizando una brújula.

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Para trazar y abrir nuevas rutas, hoy día se dispone de una magnífica

herramienta, el GPS. Pero para los que no se quieran gastar dinero, aquí os
pongo unas ideas muy elementales, para manejarse con una sencilla brújula y
un mapa topográfico, al más puro estilo tradicional.

El norte geográfico .

La Tierra es como una esfera (Fig. 1). El punto superior, es el Polo Norte. El
punto inferior, es el Polo Sur. Desde cualquier punto de la Tierra , se puede
trazar una línea que, por la superficie terrestre, llegue hasta el Polo Norte. La
dirección que indica y señala esa línea hacia el Polo Norte, es el Norte
Geográfico.
Fig. 1: Polos Norte y Sur de
la Tierra
Situación: Longitud y Latitud .

Si dividimos la superficie de la Tierra , en líneas equidistantes, que pasen por ambos Polos, obtendremos una serie de
líneas, llamadas meridianos (Fig. 2) , separadas entre sí por 1 grado de circunferencia. Por acuerdo, se ha designado a la
primera de ellas, meridiano 0, o meridiano de Greenwich, que corresponde a la que pasa un observatorio astronómico de
Inglaterra, llamado Greenwich (Fig. 2). Por España, pasa por Alicante.

Fig. 2: Meridianos Fig. 3: Paralelos

Cualquier punto de la Tierra , puede ser referenciado como situado al


Este(“East” en inglés) o al Oeste (“West”) del meridiano de Greenwich y
separado del mismo una distancia determinada, que en topografía se cuenta por
grados de circunferencia. El grado, como medida, está constituido por 60
subdivisiones, llamadas minutos . Cada minuto, también está dividido en otras
60 partes, llamadas segundos . De esta manera un punto situado sobre la
superficie de la Tierra , puede referenciarse como que está a 20º (grados) 15
´(minutos) 30´´ (segundos) al este del meridiano de Greenwich, por poner un
ejemplo ( 20º 15´30´´ E) . Si estuviera al oeste de Greenwich, se indicaría con
valores negativos (-20º 15´30´´) o con la letra W ( 20º 15´ 30´´ W ). A esta
distancia trigonométrica, que separa a un punto cualquiera de la superficie de la
Tierra , del meridiano de Greenwich, se le denomina Longitud de ese punto. Pero
esto no es suficiente para localizarlo sobre el terreno, ya que todos los puntos
que, desde el Polo Norte al Polo Sur, estén separados de ese meridiano por la
misma distancia, tendrán la misma longitud. Nos hace falta, pues, una segunda
referencia, para poder hacer una localización precisa, que lo diferencie de Fig. 4: El ángulo que separa
cualquier otro punto sobre la Tierra. un punto del meridiano de
Greenwich, es la longitud de
ese punto.
Si dibujamos una línea horizontal sobre la superficie terrestre, equidistante de
ambos Polos, obtendremos una línea que divide al globo en dos partes iguales.
Una al norte y otra al sur. A esta línea, se le denomina Ecuador . Si a partir de
ella, dividimos la superficie terrestre en líneas paralelas equidistantes al
Ecuador, hasta llegar a los Polos, obtendremos una serie de líneas que se
denominan Paralelos, separadas entre sí por 1 grado de circunferencia. La
distancia que separa un punto cualquiera de la superficie terrestre, del Ecuador,
se la denomina Latitud . Y aquí tenemos la otra medida que nos faltaba. Con
respecto al Ecuador, un punto puede estar separado de él, 10º 30´12´´ N (al
norte del ecuador) o S (al sur del ecuador). Los que están al sur también se
pueden representar como números negativos: - 10º 30´12´´

fig. 5: El ángulo que separa


un punto situado sobre la
superficie de la Tierra, de la
línea del Ecuador, es su
Latitud.

Fig. 6: Superficie de la Tierra,


dividida por los meridianos y
los paralelos. Cualquier
punto sobre la Tierra, puede
ser situado conociendo su
Longitud y Latitud, que son
sus coordenadas.
geográficas.
Para localizar, con exactitud, un punto de la superficie terrestre, necesitamos pues, dos valores: la Longitud y la Latitud de
ese punto. Por ejemplo: 20º 15´30´´ E y 10º 30´12´´ N. Son las llamadas coordenadas geográficas del punto, y es lo que
nos proporciona los GPS.
Mapa topográfico.

Es un mapa en el que están representados todos los accidentes del terreno:


montañas, valles, ríos, barrancos, caseríos, sendas, veredas, caminos, etc. En las
montañas están dibujados sus puntos más altos, con su altitud.

Los mapas están a escala (viene indicada en el mismo mapa). Con facilidad,
podemos averiguar la distancia real entre dos puntos del mapa en línea recta.

También están dibujada al altitud de la orografía, mediante líneas llamadas


curvas de nivel: todos los puntos de una misma línea, tiene la misma altitud,
respecto al nivel del mar. Las curvas de nivel están dibujadas a diferencias de
altitud constantes, por ejemplo, cada 5 metros en mapas a escala 1:25000. En el
mismo mapa lo indica, ya que en otras escalas es diferente.

Analizando las curvas de nivel, podemos averiguar si una pendiente sube o baja,
así como el grado de pendiente que tiene y, esto, es muy útil en el enduro. Ya Fig. 7: Las curvas de nivel
son proyecciones sobre el
que entre las curvas existe siempre una diferencia del altitud de 5 metros ,
mapa de todos los puntos
cuanto más juntas estén, mas pendiente existe, y viceversa. Utilizando una que en una montaña tienen
simple operación de geometría, en base a la distancia real y el desnivel que la misma altura sobre el
existe, podemos averiguar el grado de pendiente exacto, que tiene una ladera. nivel del mar. A simple vista,
podemos saber la pendiente
que existe, en razón a lo
cercanas que estén las
curvas de nivel.
La escala del mapa, puede variar. Los más útiles para el enduro, por el detalle que tienen, son los de la escala 1:25000.

En las esquinas del mapa, viene indicado las coordenadas que lo limitan, es decir los grados, minutos y segundos desde
donde empieza el mapa, hasta los que indican donde termina. Los bordes tienen unas marcaciones cada 5´, tanto en
longitudes, como en latitudes. Si medimos la distancia que existe entre cada marcación, podemos averiguar, por una regla
de tres simple, la distancia que corresponde a cada minuto. Como cada minuto tiene 60´, se puede calcular, por el mismo
método, lo que corresponde, en el mapa, a cada segundo. De manera, que sabiendo las coordenadas de un punto, por
ejemplo el nuestro, si nos lo ha proporcionado el GPS, podemos localizarlo perfectamente, en el mapa. Para detalles
prácticos de cómo hacerlo, sugiero al lector que visite este enlace de Internet , en el apartado “coordenadas
geográficas”.

Utilizando la escala del mapa, es posible saber la distancia, en línea recta, que existe entre dos puntos. Pero si la orografía
es accidentada, no tiene mucho que ver con la distancia real. Si puede ser aproximanda, si el terreno es plano, o para
distancia muy cortas.

Fig. 8: En las esquinas del


mapa, vienen los grados,
minutos y segundos que lo
delimitan, tanto en
longuitud, como en latitud.

Orientación del mapa topográfico.

El norte geográfico corresponde al borde superior del mapa. En uno de los


laterales, viene estampada una rosa de los vientos que, con más precisión,
señala ese norte.

Si identificamos dos puntos prominentes del paisaje, como el pico más alto de
una cadena montañosa y un pueblo, podemos orientar el mapa, trazando líneas
imaginarias desde nuestra posición hacia esos puntos identificados.

Con una brújula, podemos hacerlo con más precisión. Sabemos donde está el
norte magnético. Situamos la brújula sobre el mapa, en una superficie plana, de
manera que coincida el norte magnético de la brújula, con el geográfico del
mapa. Después, rotamos ligeramente el mapa los grados de la declinación (ver
más adelante) y ya lo tenemos orientado, para el norte geográfico. A partir de
aquí, ya podemos ir identificando todos los puntos sobresalientes del paisaje,
pueblos, etc Fig. 9: Orientación del mapa
utilizando la brújula.

Norte magnético y la brújula.

La Tierra está rodeada de un campo magnético, con líneas de fuerza que van
desde un Polo al otro. Este campo magnético es el responsable de que la aguja
imantada de la brújula, siempre señale al norte.

Pero el norte que señala la brújula, denominado norte magnético , no coincide


con exactitud, con el norte geográfico. La diferencia es escasa, pero es
importante tenerla en consideración, en aras de la exactitud de la medida. Este
pequeño ángulo de diferencia entre el norte geográfico y el norte magnético, de
denomina declinación magnética . Varía un poco cada año. Para el año 2006, en Fig. 10: El campo magnético
Madrid, el valor de la declinación es de 2 º 11´ Oeste o. lo que es lo mismo, -2º de la Tierra hace que las
brújulas señalen siempre el
11´. norte magnético, que está
muy cercano al geográfico.
En esta dirección de Internet, se puede obtener el valor la declinación en razón de la posición geográfica y fecha de
medición. Y en esta otra, las coordenadas de las ciudades de España.

Fig. 11: Ángulo de la declinación. Sabiendo su


valor, podemos pasar un rumbo magnético a
geográfico, y viceversa.

Localización de nuestra posición mediante la brújula.

Si no tenemos GPS, que nos la proporciona directamente, podemos hacerlo con la brújula. Para ello, necesitamos identificar,
visualmente, dos puntos destacados del terreno, como pueden ser los dos picos más altos de la zona. Cuanto más
separados estén, mayor será la precisión del resultado.
Con la brújula, se enfila por separado, cada uno de los puntos elegidos y
averiguamos el rumbo magnético de los mismos. El rumbo magnético es el
ángulo que forma el norte magnético (que lo indica la aguja imantada), con el
punto en cuestión. Ese ángulo, nos lo indica el círculo externo de la brújula, que
viene subdividido en 360º. Esta medida es la dirección magnética desde donde
nos encontramos, hacia el punto elegido. A continuación, nos vamos al mapa
topográfico, para trasladar esta medición al mismo. No sabemos donde nos
encontramos (es lo que queremos averiguar), pero si sabemos la dirección
magnética o rumbo, que existe desde nosotros, al punto medido. Solo tenemos
que añadir 180º a la medición realizada y ya sabemos la dirección o rumbo
magnético que existe desde el punto en cuestión, hasta donde nos encontramos
nosotros.

Fig. 12: Brújula


En definitiva, el mismo rumbo pero en sentido inverso. Ahora solo nos queda
restarle la diferencia que existe entre el norte magnético y el geográfico. Así
obtenemos la dirección verdadera o rumbo geográfico, que existe entre el punto
medido y nosotros. Solo tenemos que trasladarla, ahora, al mapa topográfico.
Para ello, localizamos en el mismo, el punto que hemos identificado visualmente
y, a partir de él, utilizando un transportador de ángulos, cuya muesca de 0º
hemos alineado con el norte geográfico del mapa, trazamos la línea
correspondiente al ángulo del rumbo inverso geográfico, que hemos hallado.

Ya tenemos una línea en el mapa. Repetimos la operación con el otro punto


prominente del paisaje, que hemos identificado, y obtendremos otra línea en el
mapa. Donde se cruzan las dos líneas, es nuestra posición. fig. 13: Transportador de
ángulos.

Fig. 14: Se dibujan sobre el mapa las dos lineas


correspondientes a los dos rumbos inversos, a
los que le hemos restado la declinación. Donde
se juntan, esa es nuestra posición.

Averiguar un rumbo magnético a partir del mapa.

Marcamos en el mapa nuestra posición. Identificamos el punto del mapa al que queremos llegar y unimos ambos puntos,
mediante una línea. Con el transportador de ángulos, averiguamos el rumbo geográfico que tiene esa línea (midiendo el
ángulo que existe entre, la marca de cero grados del transportador, que hemos hecho coincidir con el norte geográfico del
mapa –poniendo el centro del círculo del transportador sobre nuestra posición en el mapa-, y la línea trazada). El valor de
ese ángulo, es el rumbo geográfico que tenemos que seguir, para llegar a la meta deseada. Ahora solo tenemos que
restarle el valor de la declinación y obtendremos el rumbo magnético.
Fig. 15: Se traza una línea entre nuestra posición y el
punto a donde queremos ir. Con el transportador se
mide el ángulo. En este caso 155º. Le restamos -2º 11´
de la declinación y obtenemos el rumbo magnético:
152º 49´

I dentificar la dirección a seguir, a partir del rumbo magnético.

El círculo externo de la brújula, lleva marcados los 360º de la circunferencia. A través de la mirilla, apuntamos la brújula
hacia el norte. Luego vamos girándola hasta que coincida con la mirilla, los grados del rumbo a seguir. Una vez conseguido,
se observa el paisaje a través de la mirilla y se fija un punto en el horizonte relevante. Ese será nuestro objetivo en ruta.
Cuando lleguemos a él, repetimos la operación, para marcar otro objetivo visible con ese rumbo, y así sucesivamente, hasta
que lleguemos al objetivo. Si por cualquier causa, tenemos que marcar la dirección hacia un punto desviado del rumbo que
queremos seguir, en la próxima medición hay que rectificar con los grados en que nos hemos desviado

Consideraciones finales.

En la práctica, la orientación es muy sencilla. Explicarla es lo engorroso. Con un poco de experiencia, las mediciones y
cálculos, se realizan muy rápidos, resultando tremendamente útil, para adentrarnos por terrenos desconocidos o hacer
expediciones-aventura.

Se necesita cierta experiencia en el manejo de los mapas topográficos, para averiguar si el rumbo que hemos decidido, en
razón a los accidentes geográficos y desniveles observados en el mapa, es factible realizarlo en sobre el terreno. Existen
dificultades añadidas, sobre todo en base a lo actualizado que esté el mapa. Si es algo antiguo, puede que caseríos o
caminos, indicados el mapa, ya no existan o, hayan surgido otros nuevos, que no estén señalizados… En fin, siempre
tendremos un punto de suspense, en nuestra aventura.

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