Nor Kyank
Nor Kyank es una localidad del raión de Ararat, en la provincia de Ararat, Armenia, con una
población censada en octubre de 2011 de 2291 habitantes.
Se encuentra ubicada al sur de la provincia, cerca del río Aras —el principal afluente del río Kurá—
y de la frontera con Turquía, Irán y la República Autónoma de Najichevan de Azerbaiyán.[1]
Referencias
1. [Link] Estadísticas del raión de Ararat. Consultado el 20 de agosto de
2018.
Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Nor Kyank.
Amixtlán
Amixtlán es una localidad del estado mexicano de Puebla. Es cabecera del municipio de Amixtlán.
[3]
Demografía
Censo Población[3]
1900 1109
1910 1197
1921 1219
1930 1108
1940 1207
1950 1722
1960 2802
1970 1666
1980 1899
1990 2431
1995 2360
2000 2560
2005 2459
2010 2518
2020 2361
Referencias
1. Catálogo de Claves de Entidades Federativas y Municipios.
2. Catálogo de claves de localidades (formato XLS comprimido).
3. «Amixtlán, Amixtlán, Puebla (210140001)». Instituto Nacional de Estadística y
Geografía. 2020. Consultado el 31 de julio de 2024.
Rebeca Oquendo
Rebeca Oquendo de Subercaseaux (Lima, 1847-1941) fue una pintora peruana activa en el
siglo XIX. Es la artista más reconocida de ese periodo gracias a la donación que hizo, en vida, de
cinco de sus pinturas al actual Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú.
Reseña biográfica
Hija del matrimonio entre el Dr. Manuel José Oquendo y Melchora Días, María Julia Rebeca
Oquendo Días nació en Lima el 20 de mayo de 1847. Siete días después era bautizada en la
Parroquia del Sagrario y con ello era encaminada a la vida religiosa, de tanta relevancia en sus
últimos años de vida.[1]
Su familia, poseedora de prestigio y poder adquisitivo, se trasladó a Francia tres años después del
nacimiento de su primogénita, estableciéndose definitivamente. Es allí donde Rebeca y su hermana
menor Sara recibieron sus primeras lecciones particulares, entre las que figuraban clases de baile,
bordado, música y dibujo.
A pesar de que tuvo un primer acercamiento a la música, fue el dibujo y la pintura los que la
cautivaron. Es así que, a la edad de 17 años, inició su aprendizaje pictórico siendo discípula del
artista francés Jean-Baptiste Ange Tissier cuya obra fue reconocida en los salones parisinos y por la
que es galardonado con la Legión de honor.
Durante la década de 1870, Rebeca Oquendo exhibió obra tanto en París como en Lima. En su
ciudad natal envía lienzos a la Exposición Nacional de 1872 en la que destacó con El viejo
republicano —acabado retrato de fuerza expresiva en la mirada de un anónimo hombre— que le
hizo acreedora a una medalla de plata y un año después a una mención honrosa en el Salón parisino.
[2]
Por esta misma época su nombre es incluido en el Diccionario Biográfico Americano de José
Domingo Cortés publicado en París, en 1876.[3]
También por estos años contrae matrimonio con el ciudadano chileno, Joaquín Subercasaux, de
cuyo enlace nace un hijo, Enmanuel. No obstante, la unión no prosperó y para 1878 Rebeca
Oquendo y su padre viajan a Chile, probablemente, para resolver asuntos legales de la pareja.
La cercanía a su tierra natal y quizá curiosidad al haber partido de ella a tan temprana edad hicieron
que padre e hija viajaran al Perú antes del regreso a Francia. Su estancia fue dilatándose hasta que el
inicio de la Guerra del Pacífico los sorprendió y con ello también la pérdida de bienes familiares
que quedaron reducidos a tres inmuebles, uno de ellos la conocida Casa Osambela. En este lugar,
años después, fue donde la artista impartió clases de dibujo y pintura a señoritas de sociedad, quizá
como entretenimiento, pues no se ha localizado ningún aviso periodístico ofertando sus servicios
como profesora.[4]
Su última participación pública es en la década final del siglo XIX cuando exhibe dos obras en la
Exposición de 1892, organizada por el Concejo Provincial de Lima para conmemorar el IV
centenario del encuentro de dos mundos. Dichas pinturas eran una Cabeza de anciano y un Aldeano
romano —esta última recibe la atención de la prensa cuando comentan que el cuadro representa en
tamaño natural a un niño de la campiña de Roma.[5]
Aunque se desconocen los motivos por los que decidió quedarse en el Perú, Rebeca Oquendo
permanece en su país natal hasta el final de sus días. Varios años antes, el 17 de marzo de 1928,
decide legar al Perú cinco óleos y lo hace donándolos al entonces Museo de Historia Nacional. Los
lienzos Bambino napolitano, Margarita, Marquesita, Retrato de Sara Oquendo y Viejo
republicano fueron elegidos por la pintora para ser custodiados por la institución.[6] Gracias a ello su
nombre ha permanecido en la historia del arte peruano como casi la única pintora del siglo XIX.
Su obra, de acabada factura, carece de fecha, pero gracias a una misiva de la misma artista sabemos
que fue elaborada en el siglo XIX.[7] En sus pinturas predomina la figura humana en la que una
minuciosa pincelada hace destacar expresivos rostros y acabados detalles en la vestimenta.
Asimismo en sus telas, que suelen ser de pequeño a mediano formato, es posible observar una
paleta que destaca por el uso del negro y el rojo, algunas veces en profundos contrastes marcados
por el claro oscuro. Características que son ajenas al óleo Margarita que destaca por sus medidas
(1.31x89cm) y la luz que emana del vestido blanco de la protagonista.
Por voluntad propia, Rebeca Oquendo pasa sus últimos años de vida en soledad, acompañada
únicamente por su guía espiritual, un padre franciscano, pues ella consideraba que para “vivir feliz,
vivid apartado”.[8] Así fallece el 9 de abril de 1941, a la edad de 94 años.[9]
Obras y localización actual
Bambino napolitano. Óleo sobre tela, 81 x 57 cm. Museo de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú.
Margarita. Óleo sobre tela, 1.31 x 89 cm. Palacio Torre Tagle, sede del Ministerio de
Relaciones Exteriores
Marquesita. Óleo sobre tela. Palacio de Gobierno del Perú.
Pequeño lector. Óleo sobre tela, 68 x 56 cm. Museo de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú.
Retrato de dama con sombrero. Óleo sobre tela, 56 x 45 cm. Colección particular.
Retrato de Sara Oquendo. Óleo sobre tela, 45 x 55 cm. Museo de Arte de Lima
Viejo republicano. Óleo sobre tela, 55.5 x 36 cm. Museo de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú.
Referencias
1. Pachas Maceda, Sofía (2010). «Rebeca Oquendo. Un legado pictórico por
descubrir.». Illapa. Revista del Instituto de investigaciones Museológicas y
Artísticas de la Universidad Ricardo Palma. N° 7 (11-20).
2. Pachas Maceda, Sofía (2008). Las artistas plásticas de Lima (1891-1918).
Seminario de Historia Rural Andina. UNMSM. p. 177.
3. Cortés, José Domingo. Diccionario Biográfico Americano. (1876) París,
Tipografía Lahune.
4. García, Elvira. La mujer peruana a través de los siglos. (1925) Lima, Imprenta
Americana, p. 518.
5. S/A. “Exposición”.(1892) En El Comercio, Lima, noviembre 26, p. 1.
6. S/A. “La valiosa colección de cuadros para la galería nacional de pinturas.” (1928)
En El Comercio, Lima, abril 1, p. 19.
7. Oquendo, M. Rebeca. (1928) “La valiosa colección de cuadros para la galería
nacional de pinturas.” En El Comercio, Lima, abril 1, p. 19
8. “Una visita a la señora Rebeca Oquendo de Subercaseaux. La distinguida dama
cumplió ayer noventa años”. (1937) En El Comercio, Lima, 20 de mayo, p. 5.
9. "Fallecimiento de la señora Rebeca Oquendo de Subercaseaux." (1941) En El
Comercio, Lima, abril 10, p. 6.
2. Ichneumon leptostigma
Ichneumon leptostigma es una especie de insecto del género Ichneumon de
la familia Ichneumonidae del orden Hymenoptera.[3][4]
Historia
Fue descrita científicamente por primera vez en el año 1888 por Kriechbaumer. [5]
Referencias
1. «Genus Ichneumon and species». Animal Diversity Web (en inglés). Consultado el
25 de agosto de 2020.
2. «Genus Ichneumon and species». Encyclopedia of Life (en inglés). Consultado el
25 de agosto de 2020.
3. Bisby F.A., Roskov Y.R., Orrell T.M., Nicolson D., Paglinawan L.E., Bailly N.,
Kirk P.M., Bourgoin T., Baillargeon G., Ouvrard D. (red.) (2011). «Species 2000 &
ITIS Catalogue of Life: 2011 Annual Checklist.» (en inglés). Reading, Reino
Unido: Species 2000. Consultado el 24 de septiembre de 2012.
4. Taxapad Ichneumonoidea. Yu D.S.K., 4 de mayo de 2009.
5. «Ichneumon leptostigma». [Link]. Consultado el 9 de septiembre de
2020.
Enlaces externos
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Célula basal de las vías respiratorias
Las células basales de las vías respiratorias se encuentran en lo profundo del epitelio respiratorio,
adheridas y revistiendo la membrana basal.[1]
Las células basales son las células madre o progenitoras del epitelio de las vías respiratorias y
pueden diferenciarse para reponer todas las células epiteliales, incluidas las células ciliadas y
las células caliciformes secretoras.[2][3] Reparando así las funciones protectoras de la barrera
epitelial.
Las células basales son las primeras células afectadas por la exposición al humo de los cigarrillos.
Se considera que su desorganización es la responsable de los principales cambios en las vías
respiratorias que son característicos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).[4]
Estructura
Células del epitelio respiratorio. Las células basales se
muestran en púrpura, las células ciliadas en marrón, las células caliciformes en verde y la glándula
submucosa en azul.
Las células basales son cuboidales, con un gran núcleo,
pocos orgánulos y microvellosidades dispersas. Las células basales están adheridas a la membrana
basal y la recubren.[1]
El número de células basales es mayor en las grandes vías respiratorias y disminuye paulatinamente
en las vías respiratorias más pequeñas. Su porcentaje en la tráquea es del 34%, en los
grandes bronquios del 27%, y del 10% en los bronquiolos más grandes.[1] Las células basales
pueden expresar un número de diferentes receptores, en particular el EGFR.
Los precursores derivados de las células basales se encuentran como células intermedias (también
conocidas como células parabasales o indeterminadas) entre las células basales y las células
diferenciadas.[1]
Función
Las células basales son las células madre, o progenitoras de todas las células del epitelio
respiratorio. Las células ciliadas y las células secretoras que forman la barrera epitelial, y que
funcionan en la depuración mucociliar, están diferenciadas terminalmente, lo que significa que no
pueden autorrenovarse. Estas células son vulnerables a los daños y las células basales pueden
reemplazar las células dañadas por diferenciación celular.[3]
Típicamente el epitelio de las vías respiratorias se recambia bastante lentamente con células basales
en estado de reposo, y solamente se ven unas pocas células intermedias. [3] En respuesta al daño de
las células diferenciadas, o al estrés causado por el tabaco, las células basales se activan, proliferan
y forman parches clónicos, y el número de células intermedias aumenta. [1][3]Cuando se activan, las
células basales adquieren fenotipos asociados al daño, para permitir la diferenciación al tipo de
célula particular que ha sido dañada.[3]
Las células intermedias se diferencian bajo el control de la proteína FOXJ1 en células ciliadas; y en
células secretoras bajo el control de la señalización de Notch, y los factores de transcripción SPDEF
y FOXA3.[1] La regeneración de las células puede ser normal o en el caso de los fumadores, la
regeneración puede ser de fenotipos histológicos alterados.
Las células basales también pueden proporcionar una función de defensa regulando los mediadores
inmunológicos innatos como la RNasa7, una proteína antimicrobiana.[3] RNasa7 media la reparación
de tejidos y la producción de citoquinas inflamatorias inducidas ya sea por el humo del tabaco o por
el reconocimiento de patrones microbianos. Las células basales son las principales células
productoras de RNasa7.[5] Esto se considera una posible respuesta de defensa de las células basales
ante una lesión que se asociaría con un ataque microbiano.[3] La respuesta requiere una señalización
a través del EGFR, que se expresa en gran medida en las células basales. [3] Otros mediadores
inmunológicos innatos son la beta-defensina 2 y la lipocalina 2; las citoquinas pro-inflamatorias,
las interleucinas IL6 e IL8; y la quimiocina CCL20
El reconocimiento real de los patrones microbianos tiene lugar en las células secretoras y ciliadas a
través de receptores tipo Toll, y esto puede estimular la proliferación y diferenciación de las células
basales para reparar el tejido dañado.[3]
Disfunción
Imagen SEM de los viriones sincitiales tomada de
las células A549 en el epitelio del pulmón.
Después de una lesión en el epitelio de las vías respiratorias, las células basales pueden ser
infectadas por el virus sincitial respiratorio. Cuando esto ocurre, la célula basal puede ser
desequilibrada para favorecer la diferenciación de las células productoras de mucosa (células
secretoras) por sobre la de las células ciliadas. La proporción normal entre células ciliadas y células
secretoras es de 10 a 1, y esto está muy controlado a lo largo de gran parte del árbol respiratorio. [3]
Cuando esta proporción se altera de esta manera, el efecto es la generación de la hiperplasia de
moco asociada a una serie de enfermedades respiratorias, debido a la insuficiente acción ciliar
necesaria para la depuración mucociliar. La liberación de antimicrobianos puede producirse como
una defensa de segunda línea con diferenciación celular.[3][5]
La ruptura de la barrera de unión estrecha es una característica común del asma y de
las enfermedades respiratorias relacionadas con el tabaco. La activación persistente de la respuesta
inmune innata en las células basales, puede contribuir a la característica inflamación crónica que se
observa en estos trastornos.[3]
Importancia clínica
La hiperplasia de las células basales de las vías respiratorias es el primer indicio de una anomalía en
el pulmón relacionada con el consumo de tabaco.[4][1] A esto le sigue el acortamiento de los cilios, la
pérdida de células ciliadas, la hiperplasia de células mucosas y la pérdida de las uniones celulares
que resulta en una barrera epitelial con fugas. Con el estrés persistente del tabaquismo, las células
basales se desorganizan y pierden su capacidad de regeneración necesaria para reparar la barrera. Se
considera que las células basales desorganizadas son las responsables de los principales cambios en
las vías respiratorias que son característicos de la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC), y con el estrés continuo pueden sufrir una transformación maligna. Los estudios
han demostrado que el desarrollo inicial del enfisema pulmonar se centra en los primeros cambios
del epitelio de las vías respiratorias pequeñas. Las células basales se alteran aún más en la transición
del fumador a la EPOC clínicamente definida.[1]
Imagen que muestra la acumulación de moco en las vías
respiratorias.
La disfunción de las células basales causa la sobreproducción y secreción de moco, y la
disminución de la eliminación de moco que lleva a los rasgos característicos de la hipersecreción
de moco, y a la tos productiva de la bronquitis crónica y la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica.[6] La acumulación de moco en la EPOC influye en forma negativa sobre la función
pulmonar, la calidad de vida, las exacerbaciones, las estancias hospitalarias y la mortalidad. [6]
Referencias
1. Crystal, RG (15 de diciembre de 2014). «Airway basal cells. The "smoking gun" of
chronic obstructive pulmonary disease.». American Journal of Respiratory and
Critical Care Medicine 190 (12): 1355-
1362. PMC 4299651. PMID 25354273. doi:10.1164/rccm.201408-1492PP.
2. Weinberger, Steven E.,; Mandel, Jess,; Preceded by : Weinberger, Steven
E. Principles of pulmonary medicine (Seventh edition edición). ISBN 978-0-323-
52373-8. OCLC 1020498796. Consultado el 22 de junio de 2020.
3. Shaykhiev, R (October 2015). «Multitasking basal cells: combining stem cell and
innate immune duties.». The European Respiratory Journal 46 (4): 894-
897. PMC 4732698. PMID 26424520. doi:10.1183/13993003.00521-2015.
4. Shaykhiev, R; Crystal, RG (December 2014). «Early events in the pathogenesis of
chronic obstructive pulmonary disease. Smoking-induced reprogramming of airway
epithelial basal progenitor cells.». Annals of the American Thoracic Society. 11
Suppl 5: S252-
S258. PMC 4298974. PMID 25525728. doi:10.1513/AnnalsATS.201402-049AW.
5. Amatngalim, GD; van Wijck, Y; de Mooij-Eijk, Y; Verhoosel, RM; Harder, J;
Lekkerkerker, AN; Janssen, RA; Hiemstra, PS (1 de abril de 2015). «Basal cells
contribute to innate immunity of the airway epithelium through production of the
antimicrobial protein RNase 7.». Journal of Immunology 194 (7): 3340-
3350. PMID 25712218. doi:10.4049/jimmunol.1402169.
6. Ramos, FL; Krahnke, JS; Kim, V (2014). «Clinical issues of mucus accumulation
in COPD.». International Journal of Chronic Obstructive Pulmonary Disease 9:
139-50. PMC 3908831. PMID 24493923. doi:10.2147/COPD.S38938.