UNIVERSIDAD PRIVADA BOLIVIANA
TRABAJO DOCTRINAL
EL INSTITUTO DE LA RECONVENCIÓN
ESTUDIANTE: MAURICIO MURILLO NARVÁEZ.
MATERIA: TEORÍA GENERAL DEL PROCESO.
TARIJA - 2021
1. INTRODUCCIÓN.
El presente trabajo, tiene por objetivo realizar un análisis doctrinal a cerca del instituto
de la reconvención, precisando y desuniendo en su máxima expresión el intrínseco
carácter procesal de la misma, mediante el estudio de su naturaleza, su evolución
histórica conceptual y sus efectos en el ámbito jurídico.
2. NATURALEZA DE LA RECONVENCIÓN.
La reconvención, como casi todos los institutos jurídicos actuales, nace en la antigua
roma como la facultad conferida al demandado de rechazar la pretensión fundada por el
actor, por lo que emana de la esencia misma de la reconvención el carácter de defensa
que de manera subjetiva el demandado puede ejercer u omitir. Entendiendo esta
“defensa” no como la introducción de nuevas pruebas u argumentos en el juicio, que
pretenden deslegitimar la demanda, sino como un contrataque jurídico, que por otro
lado está dirigido a crear un nuevo juicio, invirtiendo las relaciones -demandado, actor-
he ahí su carácter tanto defensivo como ofensivo.
A demás se puede distinguir a la reconvención en dos figuras la implícita y explícita, la
primera se instaura sin que el juez ordene una determinada forma de ejecución de
acción por contrademanda, y la segunda cuando existe una determinada forma de
establecer la misma, siendo esta legítima para el Ministerio Público.
Como se explicó, la reconvención tiene como fuente el contradictorio, siendo este de
carácter actual, de otro modo la demanda del antes sujeto pasivo no puede ser
considerada como reconvención, pues en su esencia ya no constituye ese carácter
defensivo, sino es netamente un ataque ajeno al conflicto de intereses precedente.
Para que se pueda considerar a la reconvención como tal en sentido estricto, esta debe:
contener la identidad de juez y de procedimiento en ambos libelos, por razones de
imparcialidad, misma contrademanda debe guardar relación con el pleito principal, de
manera exclusiva solo el sujeto pasivo puede fundar la reconvención, en caso de no
contener alguna de estas condiciones, el juicio por contrademanda, no es idéntico a la
figura de la reconvención y pasaría a constituir en una demanda aislada de la
controversia principal.
3. EVOLUCIÓN HISTÓRICA CONCEPTUAL.
La definición de “reconvención” proviene del latín, reconventio, entendido como el
acuerdo para negar o repudiar algo. Misma definición se mantiene prácticamente igual
en nuestros días, pues mismo significado contiene per se la esencia del carácter
contradictorio y defensivo antes explicado, sin embargo, no ahonda en cuestiones de
idiosincrasia actual, quedando esta acepción rezagada en los tiempos post modernos.
Puesto que ya no se concibe a la reconvención, únicamente la connotación negativa ante
una querella, que por su puesto la tiene, sino que al avanzar tanto la doctrina como las
normas generales del proceso, la palabra reconvención absorbe distintos matices que
brindan los estudiosos de la ciencia jurídica, enriqueciendo su contenido y
desarrollándola como institución procesal.
Entre los más inminentes aportes tenemos al maestro Rafael De Pina Milán (1888-
1966) que define a la reconvención como:
“Un acto procesal del demandado formulado en términos de una demanda, y dirigido a
obtener del demandante la satisfacción de una pretensión legítima en el mismo juicio
que ha sido llamado”
En esa magistral definición el distinguido tratadista mexicano, alude a las principales
características de la contrademanda antes explicadas.
Por otro lado, Manresa define a reconvención como:
“La petición que deduce el demandado contra el actor en el mismo juicio al contestar la
demanda ejercitando cualquiera acción ordinaria que contra éste le compete”
En este caso el tratadista español, se ocupa de la definición como “acción” a diferencia
de los siguientes tratadistas citados a continuación:
“Pretensión que el demandado hace valer durante el curso del proceso contra el
demandante, con el propósito de atacarle, diferente cita a fin de que se ventile
juntamente con ella, aun cuando no se la designe concretamente con el nombre de
reconvención.” (Goldschmidt)
“Se habla de reconvención siempre que el demandado, en lugar de defenderse contra la
pretensión del demandante, contrataca proponiendo contra él una nueva pretensión”
(Carnelutti)
“La petición o nueva demanda que dirige el demandado contra el actor, ante el mismo
juez que le emplazó, en oposición a la demanda del contrario” (Vicente y Caravantes)
Tanto el tratadista italiano, el jurista español y el jurisconsulto alemán-argentino, no
atienden a la contrademanda como acción sino como pretensión, misma crítica la
comparte el exégeta De Pina Milán, que en su anterior definición engloba de manera
sustancial ambos aspectos propios del instituto de la reconvención.
Finalmente, el derecho canónico reconoce las “acciones reconvencionales es mejor
promoverlas inmediatamente de contestado el pleito”, sin embargo, al mismo tiempo
permite a que se proponga la reconvención “útilmente en cualquier momento de la
controversia.” Esta última disposición es la que nos rige en los códigos procesales
modernos, por su puesto con todas las formalidades requeridas, independientes en cada
país.
4. EFECTOS EN EL ÁMBITO JURÍDICO
Quizá el principal efecto jurídico (entendido como el conjunto de acciones que afectan
al funcionamiento procesal de un sistema jurídico) referente a la reconvención es la
instauración de un proceso doble, entendido como dos pretensiones no necesariamente
iguales en cuanto al objeto procesal, pero sí idénticas en competencia judicial y
reglamentación procedimental. Es a tal punto igual en legislación procesal que ni
siquiera es requerida la presencia física del demandado (rebeldía) para ejercer la
reconvención, respondiendo al principio de igualdad.
A fin de aportar y dar solución a la teoría procesal, el autor del presente sostiene que es
pertinente que, los más avanzados códigos contemplen la salvedad de instaurar la
reconvención en una sesión contigua a la del juicio principal, o en su defecto apertura
un proceso doble en casos de que el objeto del proceso no se vea afectado, resolviendo
así de manera presta ambas cuestiones y de ese modo pudiendo evitar dos desatinos; en
primera instancia alargar demasiado el proceso, de modo que se acrecientan las
probabilidades de desistimiento de las partes, de tal modo que el Estado no alcanza su
fin mediato, y al ejecutar la reconvención de tal manera, se ahorrará gasto público.
Luego de realizado el estudio pertinente, mismo del cuál se desprenden los distintos
modos de entender a la reconvención, lejos de estancar el avance científico la oposición
de doctrinas, luego de innumerables controversias permitió desarrollar el entendimiento
estudioso de este instituto, por lo que es pertinente citar una vez más al maestro De Pina
Milán:
… "los grandes autores no tienen solo el monopolio de los grandes aciertos, sino
también el de los grandes errores…”
5. BIBLIOGRAFÍA
Vicente y Caravantes, Tratado histórico, crítico, filosófico de los procedimientos
judiciales en materia civil, Madrid, 1856.
Manresa, Comentarios a la Ley de Enjuiciamiento Civil, 7ª ed. Madrid, España, 1955.
Goldschmidt, Derecho Procesal Civil, trad. Española, Buenos Aires, Argentina, 1944.
Rafael de Pina Milán, Notas Sobre La Reconvención, Ciudad de México, México,
1965.
Ermo Quisbert, Derecho Procesal Civil Boliviano, La Paz, Bolivia, 2010.