Qué es el target?
Definición en 5 puntos
Por Laia Cardona, publicado en 29 noviembre 2018
El target es una idea tan antigua como el propio marketing.
Después de todo, los productos o servicios de una marca no pueden encajar para todo
el mundo, sino que necesariamente se dirigen a un grupo de personas concretas con
necesidades concretas. Tener muy claro cuál es nuestro target ayuda a centrar todas
nuestras iniciativas de marketing y a obtener una mayor rentabilidad de nuestra
inversión.
Lo que sí es una novedad es que hoy en día, gracias a las analíticas de diferentes
plataformas de marketing digital, podemos obtener gran cantidad de datos sobre
nuestro target y hacer segmentaciones muy precisas.
¡Ya no hay excusas para disparar a ciegas! Para conseguir los mejores resultados, vamos
a ver qué es exactamente el target y cómo podemos definirlo según 5 variables
clave.
Definición de target
En marketing, el target consiste en el grupo de consumidores cuyas características,
deseos y necesidades se adecúan más a los productos y servicios que ofrece una marca
en concreto. También se le denomina público objetivo, nicho de mercado, clientes
potenciales y un largo etcétera.
El target marketing consiste en dividir un mercado en segmentos y centrar nuestras
campañas en uno o varios de ellos en concreto. Esto hace que resulte más sencillo
promocionar y distribuir los productos.
En ocasiones, el target de una marca no es estático, sino que evoluciona para adaptarse
a las nuevas tendencias del mercado. Por ejemplo, tradicionalmente McDonalds se ha
dirigido a adolescentes y familias con niños. Este enfoque se reflejaba en productos
como el Happy Meal (una comida especialmente diseñada para los más pequeños con
juguete incluido) o el diseño de sus instalaciones, con WiFi gratis para los padres y
zonas recreativas para los niños. Pero en los últimos años, McDonalds ha identificado
otro target muy interesante, los millennials, que no se ve reflejado en esta oferta. Por
eso, ha hecho un esfuerzo para diversificar sus menús e incluir opciones más saludables
y sofisticadas, como las ensaladas y los cafés premium.
En el entorno del marketing digital, podemos usar las opciones de segmentación de las
diferentes plataformas publicitarias para dirigir nuestras campañas solamente a aquellos
usuarios que más nos interesan. De la misma manera, podemos ver estadísticas sobre los
resultados de nuestros anuncios y las interacciones con nuestros canales que nos
permiten identificar segmentos de mercado. De esta manera, podemos alinear todo
nuestro marketing para dar justo en la diana del target.
5 puntos clave para definir tu target
1) Demografía
La segmentación demográfica es uno de los recursos clásicos del marketing, pero no
por ello resulta menos efectiva. Aunque hoy en día podemos ir mucho más allá, siempre
es interesante empezar por definir estos aspectos clave:
Edad: la edad del target marcará el tono de la campaña, los valores y los canales
utilizados. En el caso de los niños, hay que tener en cuenta que los padres son
los que toman las decisiones de compra, por lo que las campañas deben ser
atractivas tanto para pequeños como para mayores.
Género: hoy en día se busca cada vez más hacer campañas inclusivas y no
asumir roles de género clásicos (por ejemplo, no dirigir los productos de
limpieza exclusivamente a mujeres). Teniendo esto en cuenta, siempre hay
productos que por sus propias características se dirigirán a un género en
concreto, así que debemos tener esto en mente para orientar correctamente las
campañas pero sin caer en estereotipos.
Situación familiar: casados, solteros, con o sin hijos... Con las opciones de
segmentación actuales podemos llegar a hilar muy fino, por ejemplo "parejas
heterosexuales recién casadas" o "padres de niños entre 1 y 3 años".
2) Ubicación
O en otras palabras, ¿dónde viven las personas de nuestro target?
En ocasiones, nos encontraremos con situaciones como una marca con ecommerce que
pretende llegar a un mercado global. En otras, solo nos interesarán los usuarios que
vivan en un radio de 5 kilómetros de una de nuestras tiendas físicas.
Si pretendemos llegar a un mercado global, seguiremos teniendo que hacer una mínima
segmentación del target, ya que la misma campaña no funcionará igual con los
usuarios de Madrid y de Tokyo. Como poco, debemos tener en cuenta el idioma y los
factores culturales para causar la impresión que buscamos.
3) Perfil sociocultural
Aquí profundizaremos un poco más en la demografía de nuestro target, detallando
aspectos como:
La clase social a la que pertenecen (y por tanto, su capacidad adquisitiva).
Nivel educativo e idiomas.
La profesión. En el caso de las empresas B2B, este factor es absolutamente
clave, ya que generalmente querremos orientarnos hacia los tomadores de
decisiones de un sector profesional en concreto.
Los valores y las creencias. Por ejemplo, amantes de las actividades al aire
libre, dueños de mascotas, personas con un estilo de vida urbano...
4) Perfil digital
Hoy en día, este apartado es tan importante como los anteriores o incluso más. Y es que
para poder llegar a nuestro target, tenemos que saber dónde y cómo se mueve.
Hasta cierto punto, el perfil digital de nuestro target irá ligado a su edad, desde los
centennials que viven pegados al móvil hasta las personas mayores que acaban de
abrirse una cuenta de Facebook para estar más en contacto con su familia.
Tenemos que identificar cuáles son los canales digitales que usa regularmente
nuestro target (por ejemplo, cuál es su red social preferida) y sus hábitos de uso, sobre
todo en lo referente a las decisiones de compra (¿investigan en Google antes de escoger
un producto?, ¿piden recomendaciones en Twitter?).
5) Necesidades
Por último (¡pero no menos importante!) tenemos que articular qué es lo que necesita
nuestro target y cómo podemos responder a esa necesidad con nuestros productos y
servicios. Este es un apartado fundamental a la hora de diseñar un perfil de cliente
ficticio o buyer persona.
Lo que necesitamos saber, en definitiva, es qué le podemos aportar a estos usuarios en
concreto para hacer sus vidas mejores. Generalmente, lo que buscamos es resolver un
problema o mejorar un aspecto de su día a día. Nuestro marketing se centrará en
explicarle al cliente potencial lo que nuestros productos o servicios pueden hacer por él.
Marketing para empresas: ¿Cómo se
define el target?
En una campaña de marketing para una empresa o marca, el target es sumamente
importante porque indicará el tipo de personas al que va dirigido un producto y/o
servicio.
En pocas palabras, el target es el conjunto o público que será el futuro consumidor del
artículo que se quiere promocionar. Dentro del campo empresarial y del marketing para
empresas, su correcta definición es esencial para su éxito. De hecho, casi todas las
personas han escuchado en algún momento la frase “Dirígete a tu target” o “Piensa en el
tipo de target al que quieres llegar”.
¿Cómo definir el target en el plan de marketing de una
empresa?
índice de contenidos [ocultar]
1 ¿Cómo definir el target en el plan de marketing de una empresa?
o 1.1 La edad, un aspecto clave en la definición del target
o 1.2 La idiosincrasia, fundamental para conocer el target
o 1.3 La profesión de los potenciales clientes
o 1.4 Target online
2 Definir el target, vital para el éxito de un plan de marketing
Antes de vender se debe saber a quién hacerlo. Para poder clasificar correctamente el
segmento al que cada producto está dirigido, es importante realizar un listado para
conocer el tipo de personas al que se quiere “seducir”. Gracias a la definición del target
dentro de nuestro plan de marketing, evitaremos dirigir nuestras acciones a todo el
mundo, una misión imposible.
Una de las primeras preguntas que se debe hacer al planificar el marketing de cada
empresa es el sexo al que está dirigido el producto o servicio. En muchos casos, puede
que sea para ambos pero, ¿qué ocurre si es una marca de ropa interior masculina o
femenina, por ejemplo? Por supuesto que estará dirigida para un solo género. Si la
intención es destinar todos los esfuerzos a un único público, hay que adaptar la
estrategia todo lo posible para que no existan dudas.
La edad, un aspecto clave en la definición del target
Si bien no hay una escala o regla exacta que indique la edad, se puede generalizar y
organizar por determinados rangos como:
• Niños (de 0-14 años)
• Adolescentes (15-19 años)
• Jóvenes (20-29 años)
• Adultos (30-40 años)
• Adultos B (41-59 años)
• Ancianos (60 o más)
En el diseño de una estrategia de marketing para empresas la edad es un factor
esencial para determinar el público al que se venderá el producto. Si es una empresa
para niños, seguramente irá dirigida al primer sector, aunque esto no quite que pueda
vender a otros sectores o ampliar el rango de ventas.
La idiosincrasia, fundamental para conocer el target
Aunque parezca un aspecto sin importancia, saber de dónde es cada potencial cliente
ayuda a vender u ofrecer el servicio. No es lo mismo realizar una campaña para el
público español que hacer una para el target japonés. Sin duda, cada país tiene una
cultura y costumbres distintas, por lo que reaccionará de manera diferente ante un
mismo estímulo.
La profesión de los potenciales clientes
Cuanto más segmentado sea el estudio realizado, más fácil será la venta.
En el marketing para empresas resulta muy útil segmentar según la posición social. El
estatus económico nos ayudará a fijar las características de nuevo target.
La micro segmentación, el gran truco
Una vez que se tenga el global, hay que intentar pensar en una persona e imaginar qué
es lo que le hace falta, le puede interesar o la mejor manera de lograr su interés. Al
microsegmentar, se puede experimentar la venta con un individuo que represente el
global de todos.
Target online
El marketing para empresas online no cambia, adaptando los preceptos del marketing
tradicional a Internet. Por tanto, la estrategia para definir el target es la misma que
offline pero adecuada a la web.
Lo mejor que se puede hacer para conocer el público objetivo es realizar informes
basándose en estadísticas que brindan las consultoras online.
En este contexto, los blogs y redes sociales también pueden ser de gran ayuda para
formar una comunidad y conocer más al consumidor o internauta que visita y participa
en estas plataformas.
Definir el target, vital para el éxito de un plan de
marketing
Tener un perfil del potencial cliente es fundamental para lograr el éxito. Este resultado
es clave para lograr tres beneficios básicos:
• Ahorro de tiempo al buscar la forma correcta de promocionar el artículo.
• Ahorro de costo al conocer lo que interesa.
• Desarrollo de una oferta basada en los intereses del target definido.