CAPITULO I
OBJETO DE ESTUIDIO
1. OBJETO DE ESTUDIO
1.2 CONTEXTO
El contexto es todo aquello que rodea al estudiante y que influye en su
manera de actuar dentro del aula. No se trata solamente del espacio físico de la
escuela, sino también del ambiente que se vive en el grupo, las normas
establecidas, la relación con sus compañeros, la forma en que el docente organiza
la clase y la situación familiar y social en la que se desarrolla cada alumno. Todos
estos elementos influyen directamente en la conducta que los estudiantes
manifiestan en el entorno escolar.
La conducta no aparece de forma aislada ni es producto únicamente de la
personalidad del alumno. En muchas ocasiones, el comportamiento que se
observa en el aula está relacionado con factores externos. Por ejemplo, un
estudiante que vive situaciones difíciles en casa puede mostrar conductas como
desinterés, agresividad, distracción o falta de participación. De igual manera, un
alumno que se siente escuchado, apoyado y valorado tiende a mostrar actitudes
más positivas, como respeto, responsabilidad y colaboración.
El contexto escolar también influye significativamente en la conducta.
Cuando existen reglas claras, límites definidos y un ambiente de respeto, es más
probable que los estudiantes mantengan un comportamiento adecuado. En
cambio, si no hay organización, si las actividades no despiertan interés o si no se
promueve la participación, pueden presentarse conductas inadecuadas como
interrupciones constantes, conflictos entre compañeros o falta de atención.
Además, la forma en que el docente interviene ante determinadas
situaciones también forma parte del contexto, la manera de comunicarse, de
establecer acuerdos y de aplicar estrategias didácticas puede favorecer la
autorregulación y el autocontrol en los estudiantes. En conclusión, el contexto
influye directamente en la conducta de los alumnos, ya que determina muchas de
las actitudes y comportamientos que se presentan en el aula.
1.2.1 Contexto social
En el aspecto social, Tula conserva un fuerte sentido de comunidad, con
habitantes orgullosos de su historia y tradiciones, aunque enfrenta retos como la
necesidad de fortalecer la educación y generar más oportunidades laborales para
los jóvenes, evitando la migración. El crecimiento turístico y económico también
representa desafíos, pues debe darse de manera sustentable, cuidando los
recursos naturales, el patrimonio arquitectónico y la calidad de vida de la
población. Tula es una comunidad con una profunda historia, una identidad
cultural muy fuerte y una población comprometida con preservar su herencia,
aunque enfrenta el reto de equilibrar el desarrollo con la conservación de todo
aquello que la hace única.
Tula cuenta con 18 centros educativos de los cuales seis son preescolar,
seis nivel básico, uno nivel medio superior, 3 media superior y dos nivel superior.
Los padres de familia que conforman este municipio: en su mayoría existen
familias nucleares compuestas por padre y madre, mientras que el resto son
familias disfuncionales con problemáticas que afectan a sus hijos. La mayoría de
ellos son de escasos recursos económicos, con empleos eventuales. Los niveles
de estudios predominantes oscilan entre primaria y secundaria, algunos alcanzan
nivel medio superior y muy pocos son profesionistas, destacando una madre con
grado superior que ejerce como enfermera. La mayoría de las madres son amas
de casa, mientras que los padres aportan el sustento familiar con trabajos de
empleados, albañiles, comerciantes, obreros, intendentes y algunos migran a
Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. El nivel socioeconómico se
considera medio-bajo, ya que en la mayoría de los hogares solo trabaja un padre
por familia.
Dentro de las acciones culturales de la comunidad se practican valores
morales y se conserva una danza integrada por alumnos de la escuela, que
reciben formación cultural basada en normas y responsabilidades. El contexto
social inmediato de la escuela está compuesto en su mayoría por población de
escasos recursos económicos, debido a la falta de empleo y a la carencia de
servicios públicos básicos. El agua potable llega a los hogares por medio de pipas
abastecidas por servicios municipales, y es importante mencionar que en el barrio
existe inseguridad derivada principalmente de las problemáticas familiares.
El municipio de Tula, Tamaulipas, es uno de los más antiguos del estado.
Fue fundado el 22 de julio de 1617 por el fraile franciscano Juan Bautista de
Mollinedo, por lo cual es considerada la ciudad más antigua de Tamaulipas. En la
década de 1760 se incorporó al gobierno del Nuevo Santander. Le fue otorgada la
categoría de ciudad en 1835 y, durante el periodo de diciembre de 1846 a febrero
de 1847, fue sede de la capital del estado. Es cabecera del municipio de Tula, uno
de los 43 municipios que integran el estado de Tamaulipas, ubicado en el noreste
de México. Tula colinda al norte con los municipios de Bustamante, Palmillas y
Jaumave; al este con Jaumave y Ocampo; y al sur y oeste con el estado de San
Luis Potosí, en particular con el municipio de Guadalcázar. Se ubica a los 22°59’
de latitud norte y 99°43’ de longitud oeste, a una altitud de 1,175 metros sobre el
nivel del mar.
El municipio está integrado por 102 localidades distribuidas en ocho
regiones. Entre las principales se encuentran Ciudad Tula (cabecera municipal),
Lázaro Cárdenas, Mamaleón, La Tapona, Miguel Hidalgo, Magdaleno Cedillo,
Santa Ana de Nahola, Congregación Cieneguilla y Colonia Agraria Cruces. La
cabecera municipal cuenta con 17 barrios, entre los más antiguos el Divisadero,
Las Piedras, El Jicote y La Pila. Su población original estuvo conformada por
indígenas, mestizos y españoles, lo que dio origen a una comunidad diversa en
tradiciones y costumbres. En esta ciudad nació Carmen Romero Rubio, segunda
esposa de Porfirio Díaz y primera dama de México.
En 2011, Tula fue reconocida como Programa Pueblos Mágicos. El
municipio conserva más de cuatrocientas edificaciones históricas, muchas con
arquitectura colonial, entre ellas la Parroquia de San Antonio de Padua y la Capilla
del Rosario, además de construcciones del periodo del porfiriato. La cultura tulteca
se distingue por la artesanía; la cuera, vestimenta típica de Tamaulipas, es
originaria de Tula y símbolo de la identidad del estado. La gastronomía local
incluye platillos tradicionales y helados artesanales elaborados con frutas como el
garambullo, la pitaya y el nopal.
El municipio se localiza en la Sierra Madre Oriental, límite natural de dos
ecosistemas, lo que genera un paisaje montañoso con zonas verdes y
semidesérticas. Cuenta con atractivos naturales como grutas, cascadas y lagunas.
La población actual es de aproximadamente 28 mil habitantes, dedicados
principalmente al comercio, turismo, agricultura, ganadería y artesanías. En los
últimos años, el turismo ha fortalecido la economía local mediante la creación de
pequeños negocios, hospedajes y restaurantes.
[Link] Contexto escolar
La Escuela Primaria “Niños Héroes” es una institución de organización
completa, integrada por un director, 12 docentes frente a grupo, dos maestros de
educación física, dos de inglés, una maestra de apoyo, un apoyo administrativo y
tres encargados de mantenimiento escolar. Actualmente cuenta con un total de
264 alumnos inscritos, de los cuales 146 son niñas y 118 niños, con edades que
oscilan entre los seis y trece años. La entrada es en turno matutino, de 8:00 a.m. a
1:00 p.m.
La misión de la escuela es garantizar que todos los alumnos reciban una
educación laica, democrática, obligatoria y gratuita, que sea de excelencia e
inclusiva, promoviendo el desarrollo de habilidades, capacidades, actitudes y
valores para su formación integral como seres humanos, con un desarrollo pleno y
armónico dentro de la sociedad, siendo críticos, analíticos y reflexivos. Su visión
es asegurar un ambiente educativo de excelencia para todos los estudiantes, que
atienda a la diversidad y a los ritmos y estilos de aprendizaje de cada uno de ellos.
La infraestructura escolar está conformada por una barda perimetral, una
puerta principal con pórtico para la entrada y un portón para la salida. El interior
está compuesto por una explanada cívica techada, biblioteca escolar, módulos
separados de servicios sanitarios para cada género, bebederos, un local para la
cocina del desayunador, cooperativa, bodega, teatro, gradas y áreas verdes en
una pequeña parte del terreno. La escuela cuenta con luz eléctrica y agua potable.
El edificio es de dos plantas debido a la escasa área de aproximadamente 1000
metros cuadrados.
Se dispone de 12 aulas didácticas divididas en grupos A y B; siete de ellas
en buenas condiciones, construidas de block, con techo de concreto, pisos de
vitropiso, puertas metálicas y cancelería en las ventanas. Los cinco salones
restantes están en malas condiciones, ya que no cumplen con las medidas
reglamentarias, con dimensiones de 5 x 6 metros, una puerta, una ventana, piso y
techo de concreto. Asimismo, se cuenta con un aula de apoyo en el cual se
atienden alumnos con capacidades diferentes. Las aulas están equipadas con
mesas, sillas, escritorio, silla para maestro, librero, pizarrón blanco, archivero,
abanico, mesa bancos, luz eléctrica y material didáctico como globo terráqueo y
otros recursos.
En cuanto a las condiciones académicas, se observa que el 60% de los
estudiantes lee de manera fluida, pero el 70% tiene dificultades en la comprensión
lectora. En escritura, el 65% controla la escritura básica, aunque presenta
problemas con la acentuación y la ortografía de palabras con “c”, “s” y “z”
[Link] Contexto áulico
El aula a cargo de la maestra Lidia Azucena Escobar Zaragoza se
caracteriza por ser un espacio de aprendizaje bien organizado y adecuado para el
trabajo educativo. La maestra, con varios años de servicio, es una docente muy
preparada, con gran vocación y compromiso con la enseñanza, lo que se refleja
en la dedicación y el esfuerzo que pone día a día en su labor.
El grupo está conformado por 16 alumnos, de los cuales 9 son niñas y 7
son niños. El aula cuenta con buenas condiciones materiales: tiene aire
acondicionado, abanico, mesas y sillas en buen estado, así como un escritorio
para el maestro, pizarrón y libros de texto. Además, el espacio está bien
ambientado con material didáctico, lo que favorece un entorno agradable y
estimulante para el aprendizaje. La iluminación es adecuada, el piso es de vitro
piso, y en general, se observa un ambiente limpio y ordenado.
En cuanto al aspecto académico, se ha identificado que la mayoría de los
alumnos presenta dificultades en la lectoescritura, pues muchos aún no reconocen
las letras del abecedario, lo que representa un reto importante en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Asimismo, se observan problemas de conducta
moderados a fuertes, que en ocasiones interfieren con la dinámica del grupo, así
como problemas de inasistencia que afectan la continuidad del aprendizaje.
1.1 PREGUNTA CENTRAL
- ¿De qué manera las estrategias didácticas contribuyen a la mejora de la
conducta en los alumnos de primer grado de educación primaria?
1.2 Preguntas directrices
- ¿Qué tipos de estrategias didácticas se utilizan actualmente para favorecer la
mejora de la conducta en los alumnos de primer grado de educación primaria?
- ¿Cómo influyen las estrategias lúdicas en el comportamiento y la disciplina de los
alumnos dentro del aula?
- ¿Qué cambios conductuales se observan en los alumnos tras la aplicación de
estrategias didácticas?
1.3 OBJETIVO GENERAL
Comprender cómo el uso de distintas estrategias didácticas puede
favorecer una mejora real en la conducta de los alumnos de primer grado,
analizando qué tipo de prácticas se aplican en el aula, de qué manera las
actividades lúdicas influyen en la disciplina diaria y cuáles son los cambios
observables en el comportamiento de los niños después de trabajar con estas
estrategias.
1.4 OBJETIVOS ESPECIFICOS
Identificar las estrategias didácticas que se aplican actualmente en el aula de
primer grado y que tienen relación directa con la mejora de la conducta de los
alumnos.
Describir el papel que desempeñan las actividades lúdicas dentro del proceso de
enseñanza y cómo estas influyen en la disciplina y el comportamiento diario de los
niños.
Observar y analizar los cambios conductuales que presentan los alumnos después
de trabajar con distintas estrategias didácticas, considerando la participación, el
respeto de normas y la convivencia en el aula.
Reconocer las prácticas pedagógicas que resultan más efectivas para fortalecer la
autorregulación, la atención y la interacción positiva entre los alumnos.
1.5 JUSTIFICACIÓN
La presente investigación se justifica debido a la necesidad de comprender
cómo las estrategias didácticas pueden convertirse en un recurso fundamental
para mejorar la conducta de los alumnos de primer grado de educación primaria.
En esta etapa, los niños se encuentran en un proceso de adaptación a las normas
escolares, al trabajo organizado y a la convivencia con sus compañeros, por lo
que es frecuente observar conductas impulsivas, dificultades para seguir
instrucciones, problemas de atención o falta de regulación emocional. Ante este
panorama, resulta indispensable que el docente cuente con herramientas
pedagógicas que no solo faciliten el aprendizaje, sino que también contribuyan al
desarrollo de comportamientos adecuados dentro del aula.
Las estrategias didácticas son un medio para orientar la dinámica escolar,
ya que permiten estructurar actividades, establecer rutinas claras y promover la
participación activa de los alumnos. Cuando estas estrategias se aplican de
manera adecuada, ayudan a reducir conductas disruptivas, fortalecen el
autocontrol y favorecen ambientes de trabajo más armoniosos. La relevancia de
este estudio radica en que no solo se enfoca en describir dichas estrategias, sino
en analizar cómo influyen realmente en la conducta de los estudiantes,
identificando los cambios que se presentan en su comportamiento diario.
Esta investigación resulta de gran importancia porque permite reflexionar
sobre la manera en que el docente puede transformar el clima del aula a partir de
decisiones pedagógicas más cuidadosas y conscientes. Cuando el maestro
selecciona estrategias acordes a la edad de los alumnos y a sus necesidades
emocionales, logra que la jornada escolar avance con mayor fluidez y que los
niños se involucren de forma más positiva en las actividades. Esto no solo
favorece la disciplina, sino que contribuye a que el aprendizaje ocurra en un
ambiente más respetuoso y organizado