En un mundo lleno de injusticia, violencia y asesinatos la responsabilidad moral se ha utilizado como la columna vertebral del sistema legal occidental.
Conceptos relacionados, y en algunos casos derivados, como libertad, culpabilidad y casti go son la materializacin de los diferentes enfoques y perspectivas de la responsa bilidad moral, sus manifestaciones son por lo tanto un mecanismo a partir del cu al la sociedad determina qu comportamientos son normales y anormales, no punibles -punibles, para lograr lo que se conoce como control y cohesin social. La responsabilidad moral como forma de control social se basa por lo tanto en la posibilidad de determinar cundo es un individuo responsable, o no, por una accin a normal dentro de la sociedad. Aunque este concepto es parte de la sociedad conte mpornea, trae consigo problemas a la hora de determinar responsabilidades en acci ones donde no existe claridad en todos los elementos que rodean dicha accin, como por ejemplo: Durante la segunda guerra mundial la existencia de campos de conce ntracin, o reeducacin, era una realidad para la sociedad alemana, aunque no todos conocan qu ocurra dentro de dichos espacios, la mayora de la poblacin si tena conocimi ento de su existencia. A la hora de determinar la responsabilidad por la muerte masiva de la poblacin juda europea es posible cuestionar si la responsabilidad slo debe ser imputada sobre los implicados directos del holocausto, soldados y poltic os, o por el contrario dicha responsabilidad tambin recae sobre la sociedad alema na que permiti que algunos de sus representantes oficiales actuaran sin ningn lmite . Sumado a esta dificultad por determinar la responsabilidad de los individuos y l os grupos, se encuentra la teora del determinismo, el cual profesa que [existen] p artes del universo ya determinadas [que] fijan y decretan de forma absoluta cmo h an de ser las dems , lo cual implica que los individuos slo actan acorde con dicho e squema rgido del universo y por ende todas sus acciones se encuentran predestinad as desde el comienzo del mundo. La teora del determinismo a su vez se encuentra d ividida en dos clases de determinismo, el determinismo dbil y el determinismo fue rte, el primero se caracteriza por integrar elementos que buscan evitar la excl usin de la libertad y la determinacin, y el segundo caracterizado por considerar e l mundo como un todo ya predestinado. Aceptar el determinismo, por lo tanto trae consigo un problema gigante para la imputacin de responsabilidad y por ende de c astigo, ya que si desde un comienzo las acciones de todos los seres humanos se e ncuentran definidas por el destino, o por la providencia, y este acta acorde a di cho destino cmo se puede responsabilizar a aquel que comete un asesinato, o alguna accin contra otro humano, cuando este slo actu acorde al plan universal? La teora del determinismo sin embargo siempre se encuentra acompaada por su contra parte el indeterminismo. Esta teora plantea que entre dos futuros posibles conceb idos en el presente, ambos pueden ser posibles y slo en el momento en el que uno se materialice el otro dejar de ser posible (James,William Pgina 192). Esta contra posicin de las teoras es el punto de partida de William James, en su conferencia E l dilema del determinismo, para l aunque evidentemente existe una diferencia diam etral entre el determinismo e el indeterminismo ambas comparten un elemento, el cual es la objetividad aparente en la que basan sus supuestos de veracidad. Amba s en la realidad carecen de justificaciones que comprueben la veracidad de sus p remisas, lo que completa el cuadro en nuestra mente es algo que no es objetivo, n i externos. Lo que nos divide entre partidarios de las posibilidades y enemigos de las posibilidades son ciertas creencias o postulados distintos en cada uno de nosotros: nuestros postulados acerca de la racionalidad Las posibilidades, son por lo tanto un elemento que nada tiene que ver con los h echos sino que se encuentra directamente relacionado con elementos que el humano pretende, o quiere tener dominio y aquellos que no, el determinismo por lo tant o racionaliza todos los elementos a un origen primario, mientras que el indeterm inismo se basa en la pluralidad como la base de la accin. La pluralidad desde Jam es se encuentra relacionado con el azar, este concepto como es planteado en la con ferencia no responde al sentido positivo del azar, como algo irracional o absurd o, sino que est alineado a su sentido negativo en el cual el azar es aquello que no puede ser garantizado o controlado(James William. Pg 195). En este punto James explica como las voliciones humanas hacen parte de este azar, para esto pone co mo ejemplo la posibilidad de la eleccin de dos vas de regreso para un destino espe
cfico, en un primer momento el individuo elige la calle 1, inmediatamente despus u n ser de poderes superiores destruye 10 minutos de tiempo y devuelve al individu o al punto de partida, en ese momento el individuo elige la calle 2, ambas son p or lo tanto observados en simultaneo, el observador si es un indeterminista debe ra aceptar la racionalidad de ambas acciones en virtud de su materializacin de lo contrario, como lo pone James, slo estara alineando su anlisis a dogmas y condicion es impuestas. Hemos visto ya lo que significa el determinismo: hemos visto que el indeterminism o puede describirse como aza; y hemos visto que el azar, el nombre mismo de todo aquello de lo que se nos pide que nos alejemos como si de una peste metafsica se tratara, no significa ms que el hecho negativo de que ninguna parte del mundo, g rande o pequea, pueda reclamar un control absoluto sobre los destinos del todo. Si n embargo an no se ha mostrado cul es el dilema de la teora determinista, para esto James incluye el concepto de Juicios de lamentacin en su anlisis, estos juicios r epresentan el sentimiento de lamentacin por un evento ocurrido que de haber sido de otra manera tendra un resultado diferente. Estos juicios son la primera parte del dilema ya que plantean el siguiente problema al determinismo: si existe un o rden ya establecido lamentarse por una accin categorizada como mala, en el ejempl o de James un asesinato, contradice a los postulados deterministas ya que pensar en la posibilidad de una accin es slo una contradiccin a la razn unitaria que defin e al determinismo, y por ende la nica solucin posible para el determinismo es elim inar al mximo dichos juicios de lamentacin. La eliminacin de los juicios de lamentacin da como resultado lo que James enuncia como pesimismo de Schopenhauer, el cual plantea que el asesinato es un sntoma; y e s un sntoma cruel porque pertenece a un todo que es cruel, el cual slo puede expre sar su naturaleza mediante la produccin de ese sntoma en particular en esa ocasin e n particular , renunciar a los juicios de lamentacin implica por lo tanto desvincu lar cualquier accin de la valoracin de bueno o malo como la nica forma de ser conse cuente con la teora determinista. No hay que buscar muy lejos para encontrar un refugio ante este dilema. Los actos necesarios que errneamente lamentamos pueden ser buenos, y sin embargo nuestro e rror al lamentarlos puede ser bueno tambin; slo hace falta que se cumpla una nica c ondicin, a saber: el mundo no debe ser visto como una mquina cuyo propsito ltimo es hacer realidad algn bien exterior, sino como un instrumento para profundizar en l a conciencia terica de aquello en que consisten intrnsecamente la bondad y la mald ad . James utiliza el subjetivismo como la forma de solucionar el problema de la desvinculacin y relativizacin de los juicios de lamentacin. Sin embargo antes de es o plantea que si el mundo se encuentra determinado por Dios, este en su infinita misericordia y bondad, no puede producir nada que no sea bueno y por ende todo elemento negativo slo lo es en apariencia. Utilizar el mal como el camino para ob tener un bien superior, blanquear al diablo en palabras de James, es la forma a partir de la cual el determinismo trata de dar una solucin al pesimismo. Al final de la conferencia James plantea como postura personal la necesidad de a ceptar el indeterminismo como la nica forma de verdaderamente comprender el movim iento del mundo en el que vivimos, plantea como respuesta a la contemplacin subje tivista y al pesimismo la accin como la nica forma de definir los lmites de nuestra razn y por ende de nuestras acciones, es decir slo en la medida en que actuemos s eremos capaces de cumplir nuestro deber como actores activos de este