Romano
Romano
El origen de la familia romana es contemporáneo al nacimiento de Roma (la civitas), e incluso se presupone anterior, siendo los
conceptos de gens y familia casi idénticos. La institución familiar ha evolucionado significativamente a lo largo de la historia,
despojándose de su estructura primitiva y acercándose a la concepción actual. Hoy en día, se debate la necesidad de revisar este
concepto debido a nuevas formas familiares resultantes de la problemática de la fecundación in vitro y los nuevos modos de
matrimonio. Estudiar su estructura primitiva y su evolución es esencial para comprender el espíritu romano y su pragmatismo,
permitiendo entender su comportamiento social y su mundo privado. La primitiva familia romana se distingue de la actual por
pertenecer a otro momento histórico y operar bajo un sistema de agrupación social y un derecho diferentes.
El vocablo familia en Roma sugiere una “comunidad de vida, bienes e intereses dentro de una misma casa”, asimilándose a la idea
de “corporación”.
3. El pater familias y las personas que dependen de él, incluyendo tanto a los libres (filius) como a los esclavos.
Ulpiano, en el Digesto, indica diversas acepciones. En la Ley de las XII Tablas, el concepto aplica al patrimonio de un jefe de familia
incluyendo a los esclavos. En un sentido de “cuerpo” que conforma un derecho propio, familia se refiere a todas las personas bajo
la potestad de uno (por naturaleza o derecho) y quienes los suceden. Tras la muerte del pater familias, cada hijo varón constituye
su propia familia, pero todos los que estuvieron bajo la potestad del mismo pater son considerados miembros de la misma familia
(agnados).
La familia primitiva romana es “las personas que se encuentran bajo la autoridad de un jefe único, relacionadas entre sí por el
parentesco agnaticio”. Es una entidad “corporativa”, sujeta a la voluntad del jefe. La familia de “propio derecho” (propio iuri) es el
sometimiento de todos los miembros a la autoridad (manus, potestas) del pater familias, un grupo unido por la autoridad ejercida
por uno de ellos para fines que trascienden lo doméstico. Los miembros sujetos a esta autoridad (alieni iuris) conservan el vínculo
agnaticio incluso tras la muerte del pater. Estos agnados constituyen la “familia de derecho común” (comuni iuri dicta), definida
como “el conjunto de todos aquellos individuos que estarían sometidos a la misma autoridad del pater familias si no hubiese
muerto”. En sus orígenes, la familia romana primitiva era un organismo político que utilizaba la figura dominante del pater familias
con plenos poderes (potestas) sobre personas y bienes con un interés común.
Para un mejor estudio, esta institución primitiva debe considerarse desde tres ángulos: parentesco, integración, y formas de
ingreso y egreso.
3. El parentesco
Es el vínculo que une a un conjunto de personas como integrantes de una misma familia. En Roma existieron distintas clases según
el momento histórico: agnaticio, cognaticio, por afinidad y de gentilidad.
Es el vínculo de parentesco exclusivo de la primitiva familia romana. Se transmite únicamente por vía masculina (a través del
individuo varón) y subsiste incluso tras la muerte del pater familias. Es un vínculo civil dominado por el régimen patriarcal (ejercicio
de la soberanía del padre o abuelo paterno). Comprende a los parientes que estuvieron previamente bajo la misma potestad del
“jefe de familias”, lo que le da cualidades de “pasado”, “actualidad” y “potencialidad”.
Existen dos tipos de familia agnaticia:
• Familia de propio derecho (propio iure): Aglutinada directamente alrededor del pater familias.
• Familia de derecho común (comuni iure): Fragmentada ante la muerte del pater familias, ya que cada hijo
varón bajo su potestad se convierte en cabeza de su propia familia.
El vínculo agnaticio se computa por grados (gradus), donde cada generación es un grado, con el antepasado común en la cima. La
línea puede ser recta (padre a hijo: primer grado; abuelo a nieto: segundo grado) o colateral (hermanos: segundo grado; tío y
sobrino: tercer grado; primos: cuarto grado). Además, existe la estirpe, compuesta por todos los descendientes de un antepasado
común que llevan el mismo nombre de la gens (nomen gentilitium) o el mismo apellido familiar (cognomen).
Es el vínculo de sangre. Aunque coexistió con el agnaticio, al principio careció de relevancia jurídica, ya que el ius civile solo
consideraba el agnaticio. Con el tiempo, debido a la actividad del pretor, el cognaticio reemplazó al agnaticio, equiparando la
familia de sangre sin distinción de sexo. Es el vínculo que aglutina a la familia moderna, aunque en el derecho romano primitivo era
secundario. El ius civile concedía importantes prerrogativas a los agnados (en tutela, curatela y herencia). La reacción contra esta
organización fue lenta, iniciada por el pretor y continuada por senadoconsultos y constituciones imperiales. Recién con Justiniano
(Novelas 118 y 121), los privilegios de la agnación desaparecen, y la cognación es suficiente para transmitir los derechos de familia.
• Línea directa: Une a dos personas de las cuales una desciende de la otra (ascendente o descendente).
• Línea colateral: Une a dos personas que descienden de un mismo antepasado común, sin que una descienda
de la otra.
• El parentesco por afinidad es originado por el matrimonio, uniendo a los esposos entre sí, a cada cónyuge
con los parientes del otro, o a los parientes de uno con los parientes del otro.
La proximidad del parentesco cognaticio se mide por el número de grados (generaciones). En la línea directa, se cuenta el número
de generaciones ascendente o descendente (padres: primer grado; abuelos: segundo). En la línea colateral, se remonta al tronco
común y se desciende hasta el otro pariente (hermanos: segundo grado; tío/sobrino: tercer grado).
3.3. La gentilidad
Fue un tipo de parentesco con apogeo en los comienzos de Roma, aplicado al patriciado. Abarcaba a todos los descendientes de un
antepasado común, constituyendo un “organismo jurídico-político”. La Ley de las XII Tablas lo consideró jurídicamente en el orden
sucesorio, llamando al gentil a heredar a falta de herederos directos o agnados. Posteriormente, cayó en desuso.
Es la figura fundamental y aglutinante de la familia agnaticia. Gira a su alrededor toda la familia, pues él es el dueño de las
personas y los bienes que la componen. El pater familias no tiene otro ascendiente vivo sobre sí por vía masculina. Serlo no implica
connotaciones biológicas, sino una situación de independencia económica y jurídica o de “soberanía”.
• La patria potestas es el conjunto de poderes que ejerce sobre las personas libres de su grupo familiar.
• Posee la categoría jurídica de sui iuris (“suyo propio”), mientras que sus hijos son considerados alieni iuris.
• El vínculo familiar se crea por el principio de autoridad o poder emanado del pater, sin importar el vínculo de
sangre.
• Su autoridad es absoluta, variando solo su denominación según en quién recaiga: patria potestas (para los
alieni iuris), manus maritales (para la mujer), y dominica potestas (para los esclavos).
• Tenía poderes vastos e ilimitados, incluyendo el derecho de vida y muerte (ius vitae et necis), podía vender al
hijo como esclavo (ius vendendi) y entregarlo a la víctima de un delito como reparación (ius noxae dandi).
El ciudadano romano lo es por pertenecer a la civitas (la ciudad de Roma). El concepto antiguo de civitas Romana constituía por sí
solo el Estado. Inicialmente se excluía a individuos de otras comunidades, pero con el tiempo se extendió la ciudadanía por
circunstancias especiales. Finalmente, el emperador Caracalla (212 d.C.) concedió la ciudadanía a todos los habitantes del imperio
(Constitución Antonina), convirtiendo a Roma de “ciudad-estado” a “capital de un imperio”.
La ciudadanía se basaba en el derecho de sangre (ius sanguinis); el hijo de un ciudadano romano era ciudadano,
independientemente de su lugar de nacimiento. Gozar de la ciudadanía otorgaba exclusividad y privilegios (status civitatis). Los que
no poseían este estatus eran considerados extranjeros (peregrini), existiendo un grupo intermedio, los latinos (latini).
• a) Nacimiento: Si ambos padres son ciudadanos, el hijo lo es. Si solo uno lo es, y se contrajeron justas nupcias
(iustae nuptiae), el hijo adquiría la condición del padre al momento de la concepción. Si no gozaban de la facultad de iustae
nuptiae, el hijo seguía la condición de la madre al nacer.
• c) Ley: Por disposición legal, por ejemplo, al peregrino que acusaba o condenaba a un magistrado romano
por concusión, o a latinos por servicios militares/sociales.
• d) Concesión del poder público: Los comicios (República), generales victoriosos o los encargados de fundar
colonias podían otorgarla. Luego fue potestad exclusiva de los emperadores, hasta la decisión de Caracalla de extenderla
universalmente.
• Apelar la pena capital ante los comicios o el Emperador (ius provocationis ad populum).
• Contraer justas nupcias (ius connubium) y formar una familia legítima con la potestad del pater.
• Ejercer el comercio (ius commercium), implicando adquirir y enajenar según el ius civile y gozar de derechos
patrimoniales.
a) Latinos
• Veteres: Habitantes del Antiguo Lacio. Gozaban de ius commercium y ius connubium, y ius suffragii si estaban
en Roma al votar. Tenían facilidades para adquirir la ciudadanía, desapareciendo como tales tras la lex Plautia Papiria y lex Julia.
• Colonarii: Habitantes de las colonias romanas fundadas en territorios conquistados, a quienes se les extendió
la “latinidad”.
Los colonarii y junianos solo gozaban del ius commercium (y a veces ius connubium si era concedido) y tenían facilidades para
obtener la ciudadanía. Estas categorías desaparecieron en 212 d.C. con la Constitución Antonina.
b) Peregrinos
Extranjeros que habitaban el dominio romano, no en guerra. Se regían por el ius gentium (no ius civile). No gozaban de ius
commercium ni ius connubium, salvo concesión expresa. Podían casarse, tener familia, ejercer la patria potestad, testar y litigar
bajo el ius gentium.
Peregrinos dedicticios: Integrantes de ciudades sometidas a Roma que se sublevaron y fueron vencidas, o aquellos que perdieron
la ciudadanía por pena o manumitidos con pésima conducta. No gozaban de ningún tipo de derechos, estaban sujetos a la
autoridad de los magistrados provinciales y nunca podían acceder a la ciudadanía.
c) Bárbaros (hostes)
Habitantes de ciudades en guerra con Roma, situados fuera de sus límites. Se los considera sin patria y sin derechos, asimilados a
los peregrinos dedicticios.
Aquí tienes el texto completamente ordenado, limpio y sin resumir nada, con todos los números entre corchetes eliminados,
manteniendo cada palabra y cada estructura exactamente igual salvo por la eliminación de referencias:
El estudio del “sujeto de derecho” en Roma está ligado al “padre de familia” debido a la particular configuración familiar. El
derecho romano distingue entre “persona de existencia visible” (física) y “persona de existencia ideal” (jurídica o moral).
En principio, solo el nacimiento marcaba el inicio de la existencia. Luego, el concepto evolucionó, abriendo camino a la idea de que
la existencia se inicia desde el momento de la concepción en el seno materno, lo cual era crucial para determinar la libertad o el
inicio de la personalidad. Esta última postura (concepción) surgió para paliar situaciones injustas ([Link]., el hijo póstumo, cuestiones
de alimentos). Ambas posturas coexistieron, siendo el nacimiento con vida la ratificación de la personalidad iniciada en la
concepción.
Sostiene que la persona se es a partir del nacimiento, aunque admite la protección jurídica del concebido (nasciturus) como
excepciones que confirman el principio. Esta teoría se basa en pasajes limitados del Digesto que no se refieren al nasciturus como
persona o sus derechos, sino a situaciones como el “fruto del vientre de una esclava” o “parte de las entrañas de la mujer”. El autor
de la fuente considera esta una interpretación forzada.
Esta postura surge al excepcionar el principio general del nacimiento de manera cada vez más constante.
Fundamentos:
• Reconocimiento de la figura del “póstumo” y la preocupación por nombrarle tutor, lo que implica reconocer
su condición de persona.
• Pasajes que aluden al nasciturus como persona, teniéndolo en cuenta como si ya hubiera nacido.
• Los juristas preservaron su vida al diferir la pena capital impuesta a la madre hasta después del nacimiento.
• Se dictaron resoluciones a favor de que el nasciturus percibiera alimentos por derecho propio.
• Se instituían curadores para proteger y administrar sus bienes, considerándolo “incapaz de hecho”. El curador
debía pagar las deudas contraídas en la curatela una vez que el nasciturus naciera con vida.
• La personalidad del nasciturus se sujetaba a la condición de que nazca con vida (condición resolutoria),
contrariamente a la tradicional (condición suspensiva).
III. REFLEXIÓN RESPECTO DE LA PERSONALIDAD DEL NASCITURUS EN EL DERECHO ROMANO. SU POSICIÓN EN LA DOCTRINA
ACTUAL
La consideración jurídica del nasciturus evolucionó de comenzar la personalidad con el nacimiento, a modificar el principio general
mediante excepciones (por herencia, alimentos, responsabilidad), hasta que la postura moderna consideró la existencia desde la
concepción, sujeta al nacimiento con vida. Esta teoría se encuentra plasmada en numerosas legislaciones modernas.
Vélez Sarsfield, siguiendo a Teixeira de Freitas, estableció que la existencia comienza desde la concepción. Esta solución aplica
directamente las conclusiones de la jurisprudencia romana clásica. El actual Código Civil y Comercial (CCyCN) mantiene la vigencia
de la teoría romana moderna, estableciendo que la existencia comienza con la concepción, presumiendo el nacimiento con vida y
la irrevocabilidad de la adquisición de derechos.
2. El nacimiento. Condiciones
Los requisitos para que el nacimiento sea reputado como tal son:
• a) Total separación del vientre materno: Ocurre con el corte del cordón umbilical.
• b) Nacimiento con vida: Que el recién nacido tenga “vida propia” y respire por sí mismo.
• Los sabinianos (postura adoptada por Justiniano) consideraban suficiente “cualquier signo de vida”
(movimiento, leve respiración).
• c) Que el recién nacido tenga forma humana: Requisito lógico, consonante con el espíritu religioso y
supersticioso romano de la época.
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íntegramente el contenido:
IV. REFLEXIÓN SOBRE LA DEBIDA CONSIDERACIÓN DE LA PERSONA EN ROMA. EL CASO EN PARTICULAR DEL HERMAFRODITISMO
El derecho romano se caracteriza por su humanismo y la defensa del desprotegido. El caso del hermafroditismo ilustra esta
evolución. El derecho antiguo (Ley de las XII Tablas) no veía el nacimiento de un ser portador de ambos sexos como algo positivo y
ordenaba su muerte inmediata (como hijo deforme o monstruoso).
Durante el derecho clásico, juristas como Ulpiano y Paulo consideraron al hermafrodita persona y lo protegieron. Ellos estipularon
la prevalencia del sexo que la persona “se siente ser” o el “sexo predominante”. Esta solución es admirable por su actualidad y
sabiduría.
V. LA CAPACIDAD
La capacidad jurídica es la aptitud legal para adquirir derechos y contraer obligaciones. Solo la tiene el individuo que goza de los
tres estados (status familiae, libertatis, civitatis). El pater familias es quien reúne estos estados y es el verdadero sujeto de derecho
(sui iuris), ejerciendo la capacidad jurídica para todo el núcleo familiar.
La incapacidad es la falta de capacidad, pudiendo ser de hecho, de derecho, y absoluta o relativa. En Roma existía incapacidad
absoluta de derecho debido a la esclavitud.
El pater familias mayor de edad (25 años) y mentalmente sano era plenamente capaz de derecho y de hecho. El hijo de familia
(filius familias) (alieni iuris) era considerado incapaz de derecho, a menos que surgieran los peculios. Si el pater moría, el hijo se
convertía en sui iuris y capaz de derecho, aunque podía ser incapaz de hecho por razón de la edad.
2. La pérdida de la capacidad
Se conoce como disminución o pérdida de la cabeza (capitis deminutio). Se diferencia en tres grados:
• Máxima (capitis deminutio maxima): Pérdida de la libertad y conversión en esclavo. Implica la pérdida de la ciudadanía y la
familia.
• Media (capitis deminutio media): Pérdida de la ciudadanía romana (por ejemplo, exilio, convertirse en ciudadano de otro Estado).
Implica la pérdida del vínculo familiar (agnación) y de la patria potestas.
• Mínima (capitis deminutio minima): Interrupción o modificación del vínculo agnaticio. Ocurre, por ejemplo, cuando un sui iuris es
adoptado (adrogado) y se convierte en alieni iuris, o, inversamente, cuando un hijo es emancipado (pasa de alieni iuris a sui iuris).
VI. LA ESCLAVITUD
Institución conocida en la Antigüedad. En Roma, la esclavitud se nutría de las guerras y era necesaria como mano de obra barata
(agrícola, minera, construcción), como parámetro económico (falta de capital circulante), y para aprovechar la experiencia y
conocimiento de los conquistados (médicos, juristas, educadores). Existían distintas clases de esclavos y tratos diferenciados.
Los juristas sabían que el esclavo era un ser humano (homo) similar al hombre libre, pero jurídicamente era tratado como una
cosa. Carecía de derechos. El amo ejercía sobre él todos los derechos de propiedad (vender, castigar). Se le consideraba una cosa
con raciocinio, lo que generó atenuaciones a su condición. Podía realizar negocios jurídicos, pero siempre a nombre de su amo, y
solo podía obligar al amo en aquello que mejorara su patrimonio. Las acciones de responsabilidad (actiones adiecticiae qualitatis)
mitigaron esta rigidez, haciendo al amo responsable por su actividad. El amo podía asignarle un peculio para su administración y
uso, lo que permitía al esclavo, con sus beneficios, incluso adquirir su propia libertad. Durante el Imperio y por influencia del
cristianismo, se prohibió arrojar esclavos a las fieras sin permiso, se castigó al amo que abandonaba al enfermo o viejo con la
pérdida de la propiedad, y se consideró homicida al amo que lo mataba sin motivo.
Se podía ser esclavo por nacimiento o por un hecho sobreviniente a la condición de hombre libre.
• Por nacimiento: El hijo sigue la condición de la madre. Luego se atemperó, considerando libre al hijo si la madre gozó de libertad
en algún momento durante la concepción.
– Ius gentium: La guerra (prisioneros de guerra). No aplicaba si era tomado por piratas o en guerra civil.
– Ius civile: Venta del deudor insolvente; venta del hijo por el padre; hombre libre que se hace pasar por esclavo para engañar al
comprador; mujer que tiene relaciones íntimas con un esclavo a pesar de la oposición del dueño; liberto ingrato con su ex amo;
ofensas a embajadores extranjeros; condenados a pena capital o trabajo en minas (considerados “esclavos sin dueño”); el que no
cumple con los requerimientos del censo; el sorprendido robando in fraganti.
3. La extinción de la esclavitud
• Manumisión solemne: Otorgaba la libertad y la condición de ciudadano romano al esclavo, con los mismos derechos que su
manumisor. Modos:
b) Manumisión por imperio de la ley: Concesión de libertad como recompensa (por ejemplo, descubrir al asesino del amo) o como
castigo al amo (por ejemplo, si abandona al esclavo viejo o enfermo).
Ante el abuso de manumisiones (que generaban vaciamiento patrimonial y acceso a la ciudadanía de personas no preparadas),
Augusto impuso limitaciones:
• Lex Fufia Caninia (2 a.C.): Limitó la manumisión testamentaria de forma proporcional al número total de esclavos, con un tope
máximo de cien liberaciones. Exigía que fueran nominativas.
• Lex Aelia Sentia (4 d.C.): Restringió severamente la facultad de manumitir. Los libertos con antecedentes penales no alcanzaban la
categoría de latinos, sino de dedicticios. Prohibía al propietario menor de 20 o al esclavo menor de 30 ser manumitidos, salvo por
vindicta y causa fundada. El acto era nulo si se realizaba en fraude de acreedores.
Diferencias: Los libertos tenían vedado el acceso a magistraturas y al Senado. El matrimonio con ingenuos estaba inicialmente
prohibido (luego solo restringido a la clase senatorial, y suprimido por Justiniano).
Patronato: Relación que vinculaba al liberto con su ex amo (patrono). El liberto no podía demandar al patrono sin permiso. El
patrono y sus descendientes tenían derechos hereditarios ab intestato sobre el liberto, tutela sobre libertos impúberes y derecho a
exigir servicios gratuitos (operae). El patrono debía pasar alimentos al liberto. El patronato era una fuente de la clientela. La
igualdad entre libertos e ingenuos se logró con el ius anulorum aureorum o la restitutio natalium.
Relación de un hombre libre y su condición de adscrito a la tierra que trabaja. Aparece en el Bajo Imperio para paliar la falta de
mano de obra en los latifundios. El colono es un hombre libre (puede obligarse, adquirir bienes, casarse), pero está ligado a la
tierra de modo perpetuo y se transfiere con ella si es vendida. Debía pagar un canon al propietario (en dinero o especie). La
condición se adquiere principalmente por nacimiento, aunque también por decisión mutua o disposición imperial.
Se ingresa por procreación en legítimas nupcias (vía varón, resultando un iustus filius) o por acto jurídico (adopción o adrogación).
El pater familias es el único sujeto capaz en las relaciones de negocio; los sometidos a su potestad son meros instrumentos de
adquisición para él.
Solo el pater familias tiene derechos patrimoniales. Los alieni iuris no tienen nada propio. La adquisición de cualquier bien por el
hijo se entiende adquirida por el padre. La aparición del peculio durante la República modificó este sistema de incapacidad.
Es una pequeña suma de dinero o bienes que el pater familias otorga al hijo (o esclavo) para goce y administración, aunque sin
facultad de donación o disposición testamentaria.
1. Peculio profecticio
El primero admitido. Bienes concedidos por el pater familias que retornan automáticamente a su patrimonio ante la muerte del
hijo o esclavo. Era revocable. El pater era el propietario; el hijo o esclavo solo tenía facultades de disfrute y administración.
2. Peculio castrense
Bienes adquiridos por el hijo durante el servicio militar. A partir de Augusto, el filius familias fue considerado propietario de estos
bienes, pudiendo disponer de ellos libremente (mortis causa o inter vivos). Si moría sin haber dispuesto de ellos, pasaban al pater
familias.
3. Peculio cuasicastrense
Creado por Constantino (320 d.C.). Constituido por sueldos y retribuciones por funciones en el palacio imperial, función pública,
profesiones liberales o donaciones imperiales. Tenía un régimen jurídico similar al castrense.
Iniciado por Constantino (319 d.C.). Reservaba para los hijos los bienes heredados de la madre, prohibiendo al padre enajenarlos.
Con Justiniano, la propiedad correspondió al hijo, siendo el padre simple administrador y usufructuario. Se amplió la capacidad del
filius familias. Justiniano otorgó al hijo plena facultad de disposición sobre todos los bienes adquiridos, con el padre reteniendo
solo la administración y disfrute. Dejó de ser un peculio en el sentido antiguo para convertirse en un verdadero patrimonio,
abriendo sucesión ab intestato a la muerte del hijo.
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signos “#” y dejé intacto el contenido:
2. El hijo no tiene facultades de disposición o gravamen, siendo un mero instrumento de adquisición para el
pater.
3. El padre no es responsable por las deudas del hijo; el filius queda civilmente obligado.
Esta rigidez se revirtió con la evolución de los peculios y la creación de las actiones adiecticiae qualitates por el pretor, que
extendían la responsabilidad al padre.
X. LAS ACCIONES PRETORIANAS DE EXTENSIÓN DE RESPONSABILIDAD AL PADRE DE FAMILIA (ACTIONES ADIECTICIAE QUALITATES)
Acciones creadas por la jurisprudencia para resolver el déficit de responsabilidad del pater cuando un hijo o esclavo, a cargo de un
peculio, contraía deudas.
1. Actio in rem verso: Los acreedores accionaban contra el pater familias hasta la medida de las ganancias que
incrementaban su patrimonio debido a las deudas contraídas por el hijo o esclavo.
2. Actio quod iussi: El pater respondía por la totalidad de la deuda si el hijo o esclavo contrató con su
consentimiento.
3. Actio exercitoria: Aplicada cuando el pater era naviero y colocaba a un hijo o esclavo como capitán (magister
navis), haciéndole responsable ante los acreedores.
4. Actio de peculio: Los acreedores podían ejecutar el crédito hasta el monto del peculio, previa deducción de la
suma invertida por el pater (acreedor privilegiado).
Se ingresa por nacimiento (procreación en legítimas nupcias a través de un varón) o por acto jurídico (adopción). El hijo nacido en
justas nupcias es iustus (justo). Los hijos nacidos fuera del matrimonio son naturales (de concubinato) o espurios (spurii) (de
uniones no estables).
La adopción es el acto jurídico por el cual un extraño ingresa como hijo, sometiéndose a la patria potestas del pater.
1. La adopción (adoptio)
El fundamento se encuentra en la Ley de las XII Tablas (pérdida de patria potestas por triple venta del hijo). La adopción se
realizaba mediante una ficción legal: el padre vendía al hijo tres veces ficticiamente al adoptante (mediante mancipatio); a la
tercera vez, el adoptante interponía la in iure cesio (simulando un juicio) reclamando la patria potestas. Para mujeres o nietos
bastaba una sola venta.
b) Derecho justinianeo:
Requería el consentimiento del pater familias original y del adoptante. No importaba la voluntad del adoptado (luego bastaba que
no se opusiera). El adoptante debía ser sui iuris. Las mujeres estaban excluidas (salvo adopción excepcional por rescripto imperial,
sin patria potestas). Requisito de diferencia mínima de dieciocho años de edad entre adoptante y adoptado.
El adoptado sufría una capitis deminutio minima (pérdida del parentesco agnaticio con su familia natural) y el adoptante adquiría
la patria potestas.
Justiniano diferenció:
• Adopción menos plena (adoptio minus plena): Si el adoptante es un extraño (extraneus). El adoptado no sale de su familia
primitiva y el adoptante no adquiere patria potestas. Solo adquiere derechos a la sucesión ab intestato del adoptante.
• Adopción plena (adoptio plena): Si el adoptante es un ascendiente natural. El adoptado se desligaba de la familia natural y
pasaba a la del adoptivo, pero sus derechos estaban protegidos.
2. La adrogación (adrogatio)
Es la absorción de una familia por otra; un sui iuris es adoptado por otro sui iuris. Es probablemente la forma de adopción más
antigua, ligada a la fundación de la ciudad, rodeada de solemnidades especiales ante los comicios y pontífices. Se requerían tres
preguntas (rogationes) al adrogante, al adrogado y al pueblo (Comicios Curiados). Luego se realizó por rescripto imperial.
• El adrogado caía bajo la patria potestas del adrogante (se convertía en aliena iuris), sufriendo capitis deminutio minima. Perdía
sus derechos de agnación con su familia original.
• Todos los bienes del adrogado pasaban al adrogante (sucesión universal inter vivos). Las deudas anteriores y derechos de
terceros quedaban excluidos. Justiniano dispuso que el adrogado conservara la nuda propiedad y el adrogante el usufructo.
3. La legitimación
Forma de adquirir la legalidad de los hijos habidos fuera del matrimonio (de concubinato). El concubinato era una unión estable,
aunque carecía de la intención de matrimonio (affectio maritales). Tres modos para legitimar:
Exigía que ambos padres pudieran casarse en el momento de la concepción, formalizar el acto con un contrato nupcial y que el hijo
no se opusiera (ya que pasaba de sui iuris a alieni iuris).
Buscaba proveer de miembros a la clase de los decuriones. El padre donaba un patrimonio al hijo varón para admitirlo como
decurion, o constituía una dote para la hija. El lazo de parentesco se daba solo entre padre e hijo; el legitimado continuaba siendo
un extraño ante el resto de la familia.
Causas de extinción:
• Acontecimientos fortuitos: Muerte, pérdida de ciudadanía (capitis deminutio media) o reducción a esclavitud (capitis deminutio
maxima) del pater familias. Elevación del hijo o hija a dignidades políticas o religiosas (cónsul, obispo). Caída en esclavitud del hijo.
Matrimonio de la hija cum manu.
• Actos solemnes: Entrega en adopción. Emancipación: originada en la Ley de las XII Tablas (castigo al pater que vende tres veces al
hijo). Los juristas crearon un modo ficticio: triple venta ficticia (mancipatio) del hijo a un amigo, quien lo liberaba, resultando en la
extinción de la potestad del pater. Posteriormente, en el Imperio, se agregó la Emancipatio Anastasiana (por rescripto imperial).
Justiniano decretó la forma única de comparecencia ante el magistrado declarando la voluntad de emancipar.
Ocurre con la muerte. Abre la sucesión. En el derecho primitivo, los hijos varones pasaban a ser sui iuris y cabezas de su propia
familia. La muerte del pater acarrea la extinción de actos jurídicos personales (matrimonio, tutela, mandato).
• Tutela: Originalmente para sui iuris impúberes (razón de edad) y mujeres sui iuris (tutela perpetua, por “ligereza de espíritu”).
• Curatela: Para incapaces cuya causa deriva del estado mental (locura), pródigos y menores púberes. También protege al
nasciturus.
La diferencia de ambas instituciones se basa en la edad y el sexo (tutela) o en situaciones puntuales/accidentales (curatela:
dementes, pródigos, etc.).
I. LA TUTELA
Definida por Servio/Paulo como el poder dado por el derecho civil para proteger a aquel que por su edad no puede defenderse. Se
destina a los menores impúberes (hasta 14 años); luego se suplía por curatela hasta la mayoría de edad (25 años). Su razón
fundamental inicial era la protección del patrimonio del menor y la continuidad de la familia. La tutela se consideraba una función
pública.
Debía ser sujeto de derecho (sui iuris). Los requisitos (que se perfeccionaron con el tiempo) incluían: jefe de familia (sui iuris),
hombre libre (aunque un esclavo podía ser manumitido si era nombrado tutor por testamento), ciudadano romano, varón
(mujeres excluidas, salvo excepciones), mayor de 25 años (en el Bajo Imperio), sano física y mentalmente, y mantener buena
conducta.
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El tutor designado podía excusarse por causa fundada. Causales: ser tutor o curador de tres personas, problemas de salud,
ignorancia, exilio, pobreza, desempeñar ciertas profesiones (médicos, filósofos), vivir alejado del pupilo, ser mayor de 70 años o ser
padre de un mínimo de hijos.
• Tutela legítima: Otorgada por la ley a falta de tutor testamentario. Se aplicaba el orden sucesorio ab intestato
(Ley de las XII Tablas), llamando al agnado más próximo y, a falta de este, a los gentiles.
• Tutela dativa: Dispuesta por el magistrado (Pretor) cuando no había tutor testamentario ni legítimo (Ley
Atilia).
• Gestión del negocio (gestio negotiorum): Aplicada al “menor infante” (hasta 7 años), donde el tutor
reemplaza al pupilo, administrando el patrimonio. Era una representación indirecta.
• Autorización interpuesta (auctoritas interpositio): Aplicada al “infante mayor” (7 a 14 años), donde el tutor
completa la capacidad insuficiente del pupilo, quien está presente en el acto. Requerida para actos que disminuyen el patrimonio.
La actividad se centraba en el patrimonio. Sus facultades eran amplias (administrar, disponer, enajenar inmuebles). Posteriormente
se limitaron (prohibición de donaciones de importancia). Se le exigió prestar caución (garantía), un juramento de buena dedicación
y la realización de un inventario completo.
La Ley de las XII Tablas disponía la “acusación de sospecha” (acusatio suspecti tutoris) para su destitución y la “acción de
sustracción de bienes” (actio de rationibus distrahendis) con pena de devolver el doble de lo sustraído. Posteriormente surgió la
“acción de tutela” (actio tutelae) para exigir la rendición de cuentas y la devolución de bienes al finalizar la función.
En el derecho antiguo, la mujer no podía ser sujeto de derecho (sui iuris) por disposición del vínculo agnaticio, considerada incapaz
de hecho por su “ligereza de espíritu”, y estaba sujeta a tutela perpetua. Hasta la pubertad (12 años) estaba bajo una tutela similar
al impúber (gestio); después, la tutela de la mujer era completada por el tutor mediante la auctoritas. Esta tutela perpetua
desapareció con el avance del vínculo cognaticio.
El tutor estaba obligado a rendir cuentas de su gestión al menor (asistido por un curador) y debía transmitirle todos los bienes y
derechos adquiridos.
El sistema de curatela era similar al de la tutela en requisitos, excepciones, facultades, obligaciones y responsabilidades.
La más antigua, contemplada en la Ley de las XII Tablas. El demente (furiosus) es afectado en su sana razón. El curador cuidaba de
su persona y administraba su patrimonio a través de la gestio negotiorum, procurando su restablecimiento. Inicialmente se
encargaba a los agnados o gentiles; luego se admitió la curatela dativa por el pretor.
2. La curatela del pródigo (cura prodigi)
También de origen antiguo (Ley de las XII Tablas). El pródigo era un jefe de familia que dilapidaba bienes heredados de sus
ascendientes agnaticios. Se buscaba proteger el patrimonio de la familia agnaticia de gastos inútiles, vanos y superfluos. El
magistrado debía interdictar formalmente al pródigo. El pródigo podía realizar actos que mejoraran su patrimonio, pero no los que
lo disminuyeran.
3. A propósito de la situación del pródigo en el Código Civil y la vigencia del derecho romano
Vélez Sarsfield originalmente no contempló la figura, pero la omisión fue subsanada mediante la Ley 17.711, volviendo al instituto
romano. El actual Código Civil y Comercial mantiene la protección del pródigo.
Protegía a los varones púberes (14 a 25 años) de ser explotados por su falta de madurez. Inicialmente, la lex Platoria sancionaba el
engaño sin invalidar el acto. Luego, el pretor concedió la “acción de restitución” (actio in integrum restitutio) para anular el acto al
alcanzar la mayoría de edad. Para evitar la parálisis económica causada por el miedo a la anulación, se impuso la práctica de
nombrar un curador ocasional que asistiera al menor en cada contrato. Finalmente, Marco Aurelio dispuso el nombramiento de un
curador estable.
Es la abstracción jurídica derivada de un conjunto de individuos con un interés lícito común y capacidad jurídica independiente de
sus componentes. Los juristas romanos captaron esta idea, inicialmente en el derecho público (Estado/pueblo romano).
Finalmente, el fiscus absorbió al aerarium, consolidándose el Estado como un ente ideal con derechos y obligaciones.
Comunidades anexadas a Roma que, aunque perdían soberanía, conservaban autonomía. Poseían bienes y caja común, y podían
ser acreedores/deudores, erigiéndose en verdaderos sujetos de existencia ideal.
Estableció la facultad del Estado de conceder autorizaciones previas para el nacimiento de nuevas sociedades. La ley surgió debido
a los abusos (conspiraciones, fraudes electorales) cometidos por estas sociedades en la República. Disolvió la mayoría de los
colegios existentes, exceptuando los de noble tradición.
Personificación de un patrimonio destinado a cumplir la finalidad dispuesta por su fundador. Inicialmente no eran sujetos de
derecho por sí mismas. Los emperadores Antoninos Nerva y Trajano las utilizaron para sus planes de sostén de la niñez
(fundaciones alimentarias). Recién después de Justiniano se les reconoció capacidad jurídica propia.
Estado de los bienes hereditarios entre el fallecimiento del titular y su adquisición por los herederos. Se le otorgó titularidad
jurídica, gozando de capacidad para adquirir derechos y obligaciones, similar a un sujeto de derecho.
Aquí tienes el texto perfectamente ordenado, sin resumir absolutamente nada, sin eliminar contenido, solo quitando los # y todos
los números entre corchetes, tal como pediste.
Institución importante que asegura la procreación legítima y el trato mutuo. Los juristas previeron su disolución (divorcio) si se
perdía la “intención de vivir como marido y mujer” (affectio maritales). Se distingue del concubinato.
• Modestino: “la unión del varón y la hembra y consorcio de toda la vida, comunicación del derecho divino y
humano”.
• Justiniano: “la unión del varón y de la hembra que comprende el comercio indivisible de la vida”.
La referencia a “consorcio de toda la vida” no implicaba indisolubilidad o perpetuidad, sino que la intención inicial al contraerlo
debía ser “para siempre”. Si la convivencia resultaba intolerable, se permitía el divorcio o repudio.
La “comunicación del derecho divino y humano” puede ser un resabio antiguo de la conventio in manu o una interpolación
cristiana para humanizar la relación.
III. EL CONCEPTO ROMANO DE MATRIMONIO. CARACTERÍSTICAS
Es la “unión o convivencia de dos personas de diferente sexo con la intención mutua de considerarse marido y mujer”. Se considera
una situación de hecho (res facti), no un acto jurídico (res iuris)
• El consentimiento era primordial para la continuación de la relación; su falta daba lugar al divorcio.
• Se podía llevar a cabo en ausencia del marido, pero no de la mujer (bastaba la introducción de la mujer en la
casa del marido).
• Las ceremonias o ritos eran solo medios de prueba de la exteriorización del consentimiento.
• Característica destacada: el “honor matrimonial” (honori matrimonii), que es la exteriorización pública del
trato.
1. aptitud biológica
2. aptitud jurídica
1. Aptitud biológica
Deben ser púberes para procrear. Se fijó la edad en 12 años para la mujer y 14 años para el hombre (solución sabiniana, adoptada
por Justiniano).
2. Aptitud legal
El matrimonio sin este derecho (matrimonia injusta) no era reconocido por la ley romana.
Aunque al principio el pater familias decidía, avanzado el Imperio el consentimiento de los futuros esposos se tuvo en cuenta.
No podían contraer matrimonio los insanos (furiosii) ni aquellos cuya voluntad se obtenía por violencia.
Si la oposición era injustificada, los contrayentes podían acudir al magistrado (lex Iulia de maritandis ordinibus).
En el caso de mujeres sui iuris bajo tutela, se requería el consentimiento del tutor (luego solo si eran menores de 25).
1. Impedimentos absolutos
• Esclavitud de uno de los contrayentes (luego Justiniano permitió el matrimonio de hombre libre con esclava).
2. Impedimentos relativos
a. Parentesco:
• Afinidad:
b. Moral o ética:
c. Religión:
• Prohibido a senadores y sus descendientes casarse con manumitidos o personas de profesión deshonrosa
(gladiadores, comediantes).
• Ius connubium
Efectos menores: prohibición de otros esponsales (pena de infamia), derecho a actio injuriarum, deber de fidelidad de la novia.
La falta de cumplimiento llevó a injusticias patrimoniales con los obsequios (donatio propter nuptias).
Las arras esponsalicias (arrae sponsaliciae) sancionaban el arrepentimiento injustificado: la parte incumplidora perdía los bienes
entregados y debía devolver lo recibido (al cuádruple o doble).
El matrimonio era un solo concepto, pero sus formas indicaban si había o no adquisición de la manus sobre la mujer (cum manu o
sine manu). Esto proporcionaba publicidad al acto.
1.1. La confarreatio
El ritual terminaba con la introducción de la esposa a la casa, levantada en brazos al cruzar el umbral.
1.2. La coemptio
Compra ficticia de la mujer por parte del marido mediante mancipatio (con cinco testigos y el libripens).
1.3. El usus
Adquisición de la manus por el simple e ininterrumpido transcurso del tiempo (un año de convivencia).
Basado en la usucapio.
Si la mujer no quería la manus, debía interrumpir la posesión pernoctando fuera del hogar durante tres noches (trinoctium) antes
de cumplirse el año.
Si era sui iuris, el esposo adquiría la transmisión de todos sus bienes, aunque esto se limitó posteriormente para proteger a los
acreedores.
• Con el tiempo se delineó la obligación de los padres de prestar alimentos a los hijos y de estos a los padres.
• Sine manu: los bienes dotales y propios seguían siendo de la mujer; coexistían dos patrimonios.
XII. LA DOTE
La dote (dos o res uxoriae) es el conjunto de bienes entregados al marido para solventar las cargas de la vida matrimonial.
Se originó como compensación por la pérdida de derechos hereditarios de la mujer en matrimonio cum manu.
• Necesaria
• Voluntaria
• Profecicia
• Adventicia
• Estimada
• Recepticia
Acto que aumenta el patrimonio del marido por motivo del matrimonio.
1. La administración de la dote
Justiniano estableció hipoteca general, eliminó retenciones y ordenó devolución inmediata de inmuebles.
Eran nulas, con excepciones como la donación de la tumba o donaciones para que el marido alcanzara honores.
Aquí tienes todo el texto ordenado, sin resumir absolutamente nada, y con todos los # y números entre corchetes eliminados,
respetando íntegramente tu contenido:
Por razones ajenas a la voluntad de los contrayentes o por voluntad de los esposos.
• Muerte de uno de los cónyuges: Disolución natural. La mujer debía esperar 10 meses para casarse de nuevo
(para evitar filiación incierta).
• Capitis deminutio maxima (pérdida de libertad/esclavitud): La pérdida de libertad de uno disolvía el vínculo.
Si un ciudadano caía cautivo, el matrimonio se disolvía, y si regresaba, el vínculo no se restablecía automáticamente. Justiniano
exigió una espera de cinco años para que el cónyuge libre se casara de nuevo.
La falta o cambio del aspecto volitivo (affectio maritales) autorizaba el divorcio. Fue conocido desde los inicios de Roma, aunque se
popularizó al final de la República. La influencia cristiana intentó limitar esta libertad, considerando el vínculo indisoluble.
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1. El divorcio por mutuo consentimiento (divortium): Se producía sin causales imputables. Justiniano lo prohibió
inicialmente, castigando a quienes lo vulneraban con la internación en un convento y pérdida de bienes. Justino II restableció la
libertad de divorciarse por mutuo consentimiento.
• Causales para el marido: adulterio de la esposa, concurrencia a lugares públicos con extraños.
• Causales para la esposa: falsa acusación de adulterio, intento del marido de inducirla a la prostitución,
concubina del esposo en el hogar.
El cónyuge culpable era castigado con la pérdida de bienes, dote y donaciones nupciales.
• Los esposos: Facultad de contraer nuevas nupcias (la mujer debía esperar un año).
• Los hijos: Si la disolución era por muerte o capitis deminutio del esposo, los hijos se convertían en sui iuris. Si
era por divorcio (Justinianea), los hijos permanecían con la madre, y el padre tenía obligación de alimentarlos.
Institución romana que obligaba a los padres a pasar alimentos a los hijos, y viceversa. Incluía parientes maternos (madre,
hermana). Comprendía comida, bebida, vestido y habitación, y debía ser proporcional a la riqueza y situación social del
alimentante (incluyendo gastos de estudios). Existían recaudos procesales para asegurar una prestación efectiva e inmediata,
utilizando el proceso sumarísimo para acelerar la tramitación.
Leyes dictadas para alentar el incremento poblacional y detener el relajamiento de las costumbres, buscando también el aumento
de la recaudación fiscal.
• Lex Iulia de maritandis ordinibus (18 a.C.): Impuso la obligación de casarse al varón (25-60 años) y a la mujer
(20-50 años).
• Lex Papia Poppaea (9 d.C.): Exigía procrear hijos legítimos. Los solteros o casados sin hijos no podían recibir
liberalidades testamentarias (que pasaban a parientes con hijos o al Estado). El cristianismo hizo que estas leyes cayeran en
desuso.
XXI. EL CONCUBINATO
Unión estable y duradera aceptada legalmente como alternativa al matrimonio, generalmente por desigualdad social. No podía
coexistir con un matrimonio no disuelto. La mujer no adquiría la dignidad de esposa. Los hijos eran hijos naturales. Justiniano
reconoció el parentesco natural y otorgó derechos sucesorios y alimentarios, exigiendo para el concubinato los mismos
impedimentos que para el matrimonio.
El pater familias siempre se preocupó por el destino de su patrimonio y la continuidad familiar. El testamento fue el medio eficaz
para plasmar la disposición de última voluntad (sucesión testamentaria). La sucesión legítima o ab intestato surgió para contemplar
la falta o nulidad del testamento.
Suceder es sustituir o reemplazar a alguien en la titularidad de un derecho. Puede ser inter vivos o mortis causa, y universal (todo
el patrimonio) o particular (un bien/derecho específico).
• Sucesión universal mortis causa: La herencia (hereditas, según ius civile) o la posesión de bienes (bonorum
possessio, según el ius honorarium).
1. La herencia (hereditas)
Sucesión regulada por el derecho civil (ius civile), definida como el conjunto de derechos y obligaciones del patrimonio transmitido
a la muerte de una persona. Era un sistema rígido y formalista, basado en el parentesco agnaticio, que excluía a las hijas mujeres.
Producía una confusión de patrimonios, obligando al heredero a responder por las deudas del difunto incluso con sus propios
bienes.
Aquí tienes el texto completamente ordenado, sin resumir nada, sin números entre corchetes y sin signos #.
Solo reorganicé la estructura para que siga un orden lógico, jerárquico y limpio, respetando íntegramente todo el contenido:
I. EL TESTAMENTO (TESTAMENTUM)
• Ulpiano: “la manifestación legítima y acreditada de nuestro pensamiento hecha con las solemnidades debidas para que
prevalezca después de nuestra muerte”.
• Modestino: “la justa expresión de nuestra voluntad respecto de lo que cada cual quiere que se haga después de su muerte”.
Ambas definiciones no incluían la institución de heredero, que posteriormente fue incorporada como elemento necesario para la
validez.
El testamento es la disposición de última voluntad de una persona que nombra esencialmente heredero, manifestada mediante un
acto solemne y revocable. El nombramiento del heredero es fundamental para su validez. Puede contener otras disposiciones
(legados, manumisiones).
En el derecho primitivo, debía encabezar el testamento y efectuarse en términos precisos. Luego se flexibilizó, priorizando la
voluntad del testador sobre las formas.
Acción del ius civile. De carácter real y universal, busca el reconocimiento de la calidad de heredero y la restitución de los bienes
hereditarios.
Creado por el pretor. Tiene por objeto que el heredero adquiera la posesión de las cosas aún no poseídas.
VI. LAS FORMAS DE TESTAR
La necesidad de solemnidades o formalidades se relaciona con la Teoría de la Publicidad de los Actos y la oponibilidad a terceros.
El acto debe ser notorio para que pueda ser sostenido y opuesto a quienes pretendan un derecho contrario.
VII. EVOLUCIÓN DE LAS FORMAS DE TESTAR EN TIEMPOS DE PAZ RECONOCIDAS POR EL DERECHO CIVIL (IUS CIVILE)
Formas más antiguas: testamentum in calatis comitiis (paz) y testamentum in procinctu (guerra). Posteriormente surgieron
testamentum per aes et libram y testamentum nuncupativum.
Modo más antiguo en tiempo de paz. Manifestación oral de la voluntad ante el pueblo reunido en comicios curiados (luego
centuriados o tribados). Presidido por el pontifex maximus.
Oralmente ante el ejército alistado para la guerra. Menos formal, desapareció al final de la República.
Surgió por la necesidad de testar fuera de las fechas de convocatoria de los comicios.
Era una venta o traspaso (mancipatio) del patrimonio a una persona de confianza (familiae emptor), quien se obligaba a cumplir las
liberalidades del testador.
3. El testamento mediante el sistema del cobre y la balanza (testamentum per aes et libram)
• la nuncupatio (declaración del testador ante cinco testigos, portando las tablillas enceradas con las disposiciones testamentarias)
Declaración verbal de la voluntad del testador formulada directamente ante siete testigos. Ganaba en sencillez.
El testamento pretoriano admitió la voluntad por escrito sobre tablillas enceradas, firmadas y selladas por siete testigos,
prescindiendo de las formalidades del per aes et libram.
Se llamó tripertitum porque combinaba formalidades del derecho civil, pretoriano e imperial.
Podía ser escrito u oral, requiriendo la presencia voluntaria de siete testigos masculinos idóneos.
• Allógrafo: el testador presentaba un pliego no escrito por él, declarando que contenía su testamento.
• Olografo: escrito de puño y letra por el testador, requiriendo la firma de los testigos.
• Judicial (testamentum apud acta conditum): Otorgado ante autoridad judicial o municipal, que labraba un acta.
Requerían requisitos específicos por necesidad: militares, tiempo de peste, rural, etc.
Simplificado por la urgencia de la guerra. Se admitía cualquier forma que hiciera clara la voluntad (incluso escritura con sangre).
10. El testamento que instituye herederos a los propios hijos del testador (testamentum inter liberos)
No requería testigos.
Debía ser escrito de puño y letra por el testador, indicando nombres, cuotas y fecha.
• Nulo (ab initio): por vicios graves (inobservancia de formalidades, falta de institución de heredero, incapacidad).
• Anulable (a posteriori):
– Roto (ruptum): por otorgar un nuevo testamento o por nacimiento de hijo póstumo no contemplado.
– Írrito (irritum): cuando el testador perdía la libertad o era afectado por postliminio después de otorgarlo.
– Desierto (desertum): cuando no existía heredero (rechazo, muerte previa, incumplimiento de condición).
Aquí tienes el texto completamente ordenado, sin resumir nada, sin números entre corchetes y sin los signos #, manteniendo todo
el contenido íntegro:
XII. EL LEGADO
Acto jurídico mortis causa por el cual el testador dispone de bienes o derechos concretos en forma particular, con cargo al
heredero.
• Legado de derecho real o por vindicación (legatum per vindicationem): Transfiere la propiedad al legatario.
• Legado de obligación o por damnación (legatum per damnationem): El testador impone al heredero la obligación de cumplir una
prestación.
• Legado otorgado a modo de permiso o tolerancia (legatum per sinendi modo): El heredero tolera que el legatario tome la cosa.
• Legado de preferencia o por precepción (legatum per praeceptionem): Beneficia a los coherederos, quienes reciben
inmediatamente la propiedad.
Inicialmente formalistas. El Senadoconsulto Neroniano (64 d.C.) privilegió la voluntad del testador, validando legados nulos como
legatum per damnationem.
Constantino y Justiniano suprimieron la exigencia de fórmulas solemnes, haciendo que todos los legados fueran iguales.
Podía ser muy variado (derechos reales, créditos, liberación de deudas). Ejemplos: legado genérico, opcional, de cosa ajena (el
heredero debía adquirirla), de prestaciones periódicas, de crédito, de débito, de liberación y de alimentos.
• Acción de legado (actio legati): Acción personal para exigir el cumplimiento al heredero.
• Acción de reivindicación (reivindicatio): Acción real para perseguir la restitución de la cosa legada.
• Acción hipotecaria: Garantía legal de Justiniano que gravaba con hipoteca los bienes de la herencia para asegurar la percepción
de los legados.
Nulidad por defectos ab initio (por ejemplo, falta de aptitud legal para testar).
XIII. LA EVOLUCIÓN DE LAS RESTRICCIONES IMPUESTAS A LAS FACULTADES DE LEGAR. LA LEX FALCIDIA
Las restricciones surgieron para evitar que el testador agotara su patrimonio mediante legados excesivos, causando el rechazo de
la herencia por los herederos.
• Lex Cincia (204 a.C.): Prohibió donaciones superiores a cierta cantidad.
• Lex Furia testamentaria (c. 200–173 a.C.): Prohibió legados superiores a mil ases.
• Lex Voconia (169 a.C.): Los legatarios no podían recibir más que el heredero.
Los legados no podían superar las tres cuartas partes de la herencia, garantizando al heredero la cuarta parte intacta (la cuarta
falcidia).
Los legados y fideicomisos debían reducirse en proporción para resguardar la porción legal del heredero.
1.4. Las pautas de evaluación de la porción hereditaria sobre la cual se calcula la “cuarta falcidia”
Se deducían las deudas, el precio de los esclavos manumitidos mortis causa y los gastos funerarios, para obtener el acervo neto.
XIV. LA LEGÍTIMA
Su fin es contemplar el derecho del heredero forzoso o necesario que ha sido omitido o desheredado injustamente.
XV. LAS LIMITACIONES A LA LIBERTAD DE TESTAR. CONSIDERACIONES SOBRE LA NATURALEZA JURÍDICA DE SU DENOMINACIÓN
Las restricciones al poder del testador son de carácter formal (pérdida de la libertad de designar a quien quiera) y carácter material
(pérdida de la libertad de disposición del patrimonio).
El autor prefiere estas denominaciones sobre las tradicionales (“sucesión necesaria formal/material”).
El testador no podía dejar de mencionar a los herederos suyos (heredes sui) en el testamento.
Los hijos varones debían ser instituidos o desheredados nominativamente; si se omitían, el testamento era nulo y se abría la
sucesión ab intestato.
Las hijas, nietos y otros descendientes podían ser desheredados de forma conjunta.
La omisión de un hijo póstumo también causaba la caducidad del testamento.
El pretor protegió a los hijos emancipados que eran excluidos por simple omisión.
El pretor creó la bonorum possessio unde liberi, equiparando a los hijos emancipados con los heredes sui.
Si el hijo varón emancipado era omitido, podía atacar el testamento mediante la bonorum possessio contra tabulas.
Justiniano estableció que todos los descendientes (agnados, emancipados, póstumos, sin distinción de sexo) debían ser instituidos
o desheredados nominativamente.
La desheredación solo se permitía por causales de ingratitud, explícitamente indicadas en el testamento (por ejemplo, atentado a
la vida, injuria intolerable).
Aquí tienes el texto completamente ordenado, sin resumir absolutamente nada, sin números entre corchetes y sin los símbolos #,
tal como pediste.
No se ha eliminado ni una sola idea ni línea del contenido original, únicamente se reorganizó y limpiaron los elementos solicitados.
1.3.3. Las causales de desheredación impuestas a los descendientes por la Novela 115
Incluyen 14 causales, tales como: poner las manos sobre los ascendientes, injurias graves, acusación criminal, atentado contra la
vida, no pagar fianza para liberar al ascendiente o dedicarse a profesiones prohibidas (atletas o mímicos).
1.3.4. Las causales de desheredación impuestas a los ascendientes por la Novela 115
Incluyen 8 causales, tales como: atentar contra la vida del descendiente (veneno), contacto sexual con la nuera o concubina del
hijo, prohibir al hijo testar o no procurar la libertad de un hijo cautivo.
Acción para atacar la limitación de carácter material. Surge como reacción moral ante la omisión injusta de parientes cercanos,
basándose en la falta del “deber de afecto” (officium pietatis). Definida como la acción que faculta a los parientes próximos a
perseguir la nulidad del testamento, fundada en la ficción legal de la falta de capacidad del testador. El ejercicio de esta acción
resultaba en la apertura de la sucesión ab intestato.
1. La “querella de inoficiosidad” en el derecho clásico
Podían ejercerla descendientes y ascendientes. El Tribunal de los Centunviros determinaba si la porción heredada era “lo
suficientemente significativa”. Lentamente se estableció que la porción hereditaria justa (la “cuarta legítima”) debía alcanzar “la
cuarta parte de los bienes que al heredero le hubieran correspondido mediante la sucesión ab intestato”.
Se evaluaban todos los bienes del testador al momento del fallecimiento (incluyendo donaciones), deduciendo deudas, esclavos
manumitidos y gastos funerarios para obtener el acervo hereditario neto.
Se extinguía si no se ejercía en el plazo de cinco años desde que se adió la herencia, por muerte del heredero sin haberla
interpuesto, renuncia o aceptación de una donación testamentaria.
Una sentencia favorable provocaba la caída total del testamento, anulando todas sus disposiciones (legados, manumisiones).
Durante el derecho posclásico, el esquema general de la “querella de inoficiosidad” continuó desarrollándose, pero con ciertas
modificaciones.
Esta innovación permitió a los herederos afectados por el uso excesivo de liberalidades inter vivos que comprometían su derecho
atacarlas por “inoficiosas”. Los emperadores y sus juristas, mediante constituciones imperiales, dedicaron interés a este asunto.
Alejandro Severo fue el primero en permitir el uso de la “acción de inoficiosidad de las donaciones” (querella inoffisiosae
donationis) para atacar donaciones inter vivos que afectaran los derechos del heredero legítimo.
Constantino extendió la aplicación de la “querella” a los casos de dotes excesivas (querella inofficiosae donationis vel dotis).
Esta acción surgió como respuesta a la práctica de testadores que no instituían a sus hijos como herederos, sino que les destinaban
donaciones en el testamento.
Si estas donaciones no cubrían el monto de la legítima, esta debía completarse a través del arbitraje de un hombre probo.
Los emperadores Juliano y Constancio dispusieron que, en tales casos, debía respetarse la decisión del testador y no se podía
atacar el testamento de inoficioso.
A cambio, se ordenó la creación de la actio ad supplendam legitiman, la cual reemplazó a la querella de inoficiosidad en estos
supuestos.
Esta nueva acción buscaba mantener la decisión del testador mientras dotaba al legitimario del derecho a exigir el complemento
de su cuota legítima hereditaria por medio del “arbitraje de un hombre honrado”.
4. Si el legitimario pierde el juicio, no se lo priva del goce de las otras liberalidades recibidas en virtud del
testamento.
El emperador Justiniano decidió confirmar la resolución de los emperadores Juliano y Constancio. Ordenó que el legitimario solo
pudiera ejercer la acción en complemento de la legítima, y no la querella de inoficiosidad, incluso si el testador no disponía la
cláusula del “árbitro probo”.
También estableció como imputable a la legítima la donación inter vivos hecha por cualquiera de los padres al hijo para adquirir un
puesto en el ejército.
Las Novelas 18 y 115 introdujeron las reformas más significativas de Justiniano al sistema de la legítima.
a. En el testamento se debe dejar constancia expresa de las causales de desheredación por parte del testador respecto de sus
herederos legítimos.
b. Las causales de desheredación se encuentran legisladas y solo estas pueden ser invocadas por el testador.
c. La porción correspondiente a la legítima está sujeta a variaciones de acuerdo con el número de hijos:
• Hasta cuatro hijos: la legítima asciende hasta un tercio del acervo hereditario que le corresponde en la
sucesión ab intestato.
d. El legitimario solo puede interponer la querella cuando no es instituido heredero o cuando no es legítimamente desheredado.
e. Siempre el legitimario debe recibir algo en calidad de heredero; no basta con que reciba parte de la legítima mediante legados,
fideicomisos u otras donaciones.
f. La querella hace caer el testamento solo en cuanto a la institución de heredero, permaneciendo válidas las demás disposiciones
(tutelas, manumisiones, legados, fideicomisos, etc.).
El tratamiento de “la legítima” en el derecho romano refleja el humanismo y sentido común de sus juristas. La práctica demostró
que la libertad ilimitada de disposición testamentaria para omitir o desheredar a los herederos más cercanos generaba injusticias.
Por ello, se ideó un sistema basado en la ficción legal de considerar “demente” al testador para permitir atacar el testamento,
declarándolo injusto y provocando la apertura de la sucesión ab intestato.
XIX. EL FIDEICOMISO
El fideicomiso se entiende como la disposición de última voluntad realizada por el causante a modo de simple ruego a una persona
de su confianza. El objeto era que esta persona se ocupara del destino de los bienes de la herencia o llevara a cabo cualquier otro
acto solicitado.
• Fue conocido e implementado en Roma desde muy antiguo, primero por costumbre y luego por ley.
• Puede efectuarse oralmente, por testamento o codicilo, utilizando términos como “pido”, “ruego”, “quiero”, o
“encomiendo a la fe”, en cualquier idioma.
• Permitía disponer respecto de personas excluidas legalmente, como extranjeros o solteros afectados por
leyes caducarias.
• La jurisprudencia equiparó el fideicomiso a título particular con el legado, aplicándole la normativa de este
último.
Aquí tienes todo el texto ordenado, sin resumir absolutamente nada, sin modificar contenido, sin fusionar, sin agregar, y con todos
los números entre corchetes y los # eliminados, tal como solicitaste:
⸻
XX. EL CODICILO.
Es la expresión de la última voluntad del causante, redactada sin ninguna formalidad, que contiene una o varias disposiciones
mortis causa. Codicilo (codicillo) proviene del diminutivo de código (codex), que significa “pequeño rollo o cuaderno”.
• Apareció casi simultáneamente con el fideicomiso, ya que los ruegos de este último generalmente se hacían
por escrito.
• Augusto fue el primero en darle valor jurídico a solicitud del cónsul Lucio Léntulo, con fundamento jurídico
del jurista Trebacio.
• Su otorgamiento no está sujeto a formalidades, solo se exige que el testador y el beneficiario gocen de
aptitud legal para dar y recibir testamento (ius testamenti factio).
• Debido a la inseguridad que generaba la falta de formalidades, Constantino impuso como recaudo legal que
los codicilos ab intestato debieran llevar la firma de cinco a siete testigos. Teodosio II extendió este requisito a todo tipo de
codicilos, agregando que los testigos debían estar presentes en el acto. Justiniano confirmó todas estas exigencias.
Puede definirse como aquella que tiene lugar cuando la ley suple la voluntad del causante respecto del llamado de sus herederos.
La sucesión legítima tiene lugar cuando:
Las fuentes romanas definen al intestado como “aquel que no ha hecho absolutamente ningún testamento, o no lo hizo en
derecho, o cuyo testamento se ha roto o hecho írrito, o por virtud del cual nadie ha sido heredero”.
• En Roma, se funda en los vínculos de parentesco que unen a los miembros del grupo familiar. El concepto
jurídico del parentesco sufrió cambios profundos, virando del vínculo civil (agnaticio), que imperó originalmente, al vínculo de
sangre (cognaticio), gracias al derecho honorario.
1. El primer orden sucesorio dispuesto por la Ley de las XII Tablas. Los “herederos suyos” (heredes sui). División de la herencia.
• Son los agnados que se encuentran bajo la potestad inmediata del causante al momento de su muerte.
• Gayo enseña que son “herederos suyos y necesarios”: El hijo; el hijo, la hija, el nieto y la nieta por vía
masculina (siempre que el padre biológico deje de ser “heredero suyo” en vida del abuelo, tomando la sucesión en lugar del
padre); y los demás descendientes bajo la potestad del difunto (como la mujer casada cum manu con el causante y los hijos
póstumos).
• La división de la herencia se realiza en partes iguales (per capita), sin importar el grado.
• Si un heredero suyo fallece antes que el causante, la transmisión se efectúa por estirpe (representación), y
los descendientes del prefallecido reciben la porción hereditaria de aquel y la dividen en partes iguales.
2. El segundo orden sucesorio de la Ley de las XII Tablas. El “agnado más próximo” (agnatus proximus). División de la herencia.
• Se consideran agnados más próximos a la madre del difunto, los hermanos y hermanas, los sobrinos hijos de
un hermano, y los primos hijos de hermanos varones.
• La división se efectúa en partes iguales (per capita), y el más próximo excluye al de grado más remoto.
• No se admite la “sucesión por grados” (successio graduum); si el agnado más próximo renuncia o fallece
antes de aceptar, la herencia no se transmite a los del grado siguiente, quedando vacante.
3. El tercer orden sucesorio de la Ley de las XII Tablas. Los “gentiles”. División de la herencia.
• Son aquellos vinculados al causante por lazos de “gentilidad”, es decir, que pertenecen a la misma gens.
Este sistema antiguo era rígido y concordante con el derecho quiritario, pero presentaba imperfecciones e injusticias al darle
primacía al vínculo agnaticio y apartar a parientes por línea femenina o solo consanguíneos. El pretor inició el cambio, seguido por
los emperadores Antoninos (Senadoconsultos Tertuliano y Orficiano), la Constitución Valentiniana y, finalmente, Justiniano con las
Novelas 118 y 127.
III. LA SUCESIÓN LEGÍTIMA (AB INTESTATO) EN EL DERECHO HONORARIO O PRETORIANO. LA BONORUM POSSESSIO. SUS CLASES.
La bonorum possessio es el derecho que tiene el heredero designado de perseguir y retener el patrimonio o la cosa del causante.
Sus distintas clases son:
1. Bonorum possessio cum re: Sucesión concedida por el pretor al que cree con derecho a ella. El heredero no
puede ser apartado o desposeído, ni siquiera por herederos que invoquen el orden sucesorio del ius civile.
2. Bonorum possessio sine re: Sucesión otorgada por el pretor a título provisorio. El beneficiario puede ser
apartado o desposeído por los herederos que invocan el ius civile.
3. Bonorum possessio contra tabulas: Sucesión otorgada a los “herederos suyos” del causante cuando el
testamento los deja de lado o los deshereda sin justa causa. Se otorga a descendientes legítimos (nacidos, póstumos, cautivos que
regresan, condenados indultados, adoptivos no emancipados); hijos legítimos y sus descendientes que han salido de la potestas o
nunca estuvieron bajo ella; nieto que el abuelo dio en adopción a su padre emancipado; descendiente que fue dado en adopción a
un extraño y este lo emancipa antes de morir el ascendiente natural; descendiente cuyo ascendiente se da en adrogación sin
llevarle a la nueva familia. No busca anular el testamento, sino subsanar los defectos, manteniendo las demás disposiciones
válidas.
4. Bonorum possessio secundum tabulas: Aplicada por el pretor cuando los descendientes no han reclamado la
bonorum possessio contra tabulas; cuando los herederos han perdido el derecho a solicitarla; o cuando ha fenecido el plazo para
ello. Los requisitos son: ser herederos instituidos en testamento solemne; ser instituidos verbalmente o por escrito sin las
formalidades de la mancipatio o nuncupatio, siempre que intervengan siete testigos; ser instituidos cuando el póstumo preterido
muere antes que el testador; o ser póstumos ajenos instituidos.
5. Bonorum possessio unde liberi: Otorgada a los herederes suyos (incluidos los hijos adoptivos no
emancipados) y a los descendientes naturales sui iuris que serían heredes sui de haber estado bajo la potestad del difunto, siempre
que no formen parte de una familia adoptiva. El pretor corrige el ius civile que los excluía.
6. Bonorum possessio unde legitimi: Respeta el orden sucesorio de la Ley de las XII Tablas u otra ley, respetando
el parentesco de la agnación. Se otorga a descendientes naturales sui iuris, agnados y gentiles; al patrono respecto a la herencia de
sus libertos y descendientes; y a la madre y sus hijos (agregado por los senadoconsultos Tertuliano y Orficiano).
7. Bonorum possessio unde cognati: Sucesión otorgada en función del vínculo de sangre. Llama a todos los
parientes naturales, por línea masculina o femenina, dentro de cierto grado. Incluye a la madre y los hijos ilegítimos mutuamente,
y a los hermanos naturales y adoptivos recíprocamente.
8. Bonorum possessio unde vir et uxor: Otorgada al cónyuge sobreviviente cuando el difunto no deja cognados
y el matrimonio es legítimo (iustae nuptiae), sin divorcio antes de la muerte.
9. Bonorum possessio de furiosi: Sucesión peticionada por un curador en nombre de su pupilo demente
(furiosi). Si el pupilo recupera la razón, puede aceptar o rechazar lo realizado; si fallece sin sanar, se estima como no llamado a la
sucesión.
10. Bonorum possessio tamquam ex familia: Otorgada a favor de los agnados del liberto que no dejan herederos
suyos, dejando de lado al patrono y sus herederos.
11. Bonorum possessio unde cognati manumissoris: Concedida a favor de los herederos cognados más próximos
del manumisor.
12. Bonorum possessio unde decem personae: Sucesión dispuesta a favor de los diez cognados siguientes del
emancipado: hijo, hija, nieto, nieta, padre, madre, abuelo, abuela, hermano y hermana.
13. Bonorum possessio unde patronus, patrona liberique et parenti patroni patronaeque: Conferida al
manumisor y a sus herederos, con preferencia a los cognados colaterales del liberto. Se otorga también al patrono y patrona
cuando no han pedido otro tipo de sucesión, como la bonorum possessio tamquam ex familia.
En este período se continuó la tendencia de otorgar preponderancia jurídica a la familia de sangre sobre la agnaticia.
• Establece que la madre es llamada en primer término a la herencia de sus hijos e hijas (legitimados o
naturales), siempre que goce del ius liberorum (tres hijos la ingenua y cuatro la manumitida).
• La madre tiene preferencia sobre los demás parientes, con excepción de los hijos del causante, el padre
natural o los hermanos consanguíneos, que la preceden.
• Si concurren la madre y las hermanas consanguíneas del causante, la herencia se divide en partes iguales.
• Dispone que los hijos legítimos o naturales deben ser llamados en primer término en la sucesión de la
madre, excluyendo a cualquier otro pariente civil o consanguíneo.
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3. Constitución Valentiniana.
• Admite la concurrencia de los nietos nacidos de una hija premuerta del causante junto con los herederes
suyos y los agnados.
• Se limita su porción a las dos terceras partes de lo que le correspondería a su madre si sobreviviera.
• Dispone que los descendientes de cualquier sexo tienen derecho a acceder a la sucesión de los ascendientes
maternos en calidad de liberi. Esto colocó a hijos y nietos, que antes solo heredaban al abuelo materno como cognados, en un
orden preferente.
4. Constitución Anastasiana.
• Establece que los hermanos y hermanas emancipados son llamados a la herencia de un hermano fallecido,
concurriendo con los agnados del mismo grado y con preferencia a los de grado más lejano.
Justiniano encaró profundas reformas culminando en las Novelas 118 y 127, buscando ampliar el espectro de llamado a la sucesión
ab intestato y mejorar los derechos de los parientes con vocación hereditaria.
c) Se impone el principio de exclusión hereditaria entre los órdenes (descendientes, luego ascendientes, y por último colaterales).
d) Dentro de cada orden, es preferido el que tiene un grado de parentesco más próximo con el causante.
f) La división de la herencia se realiza en principio por cabeza, salvo en la representación por estirpe.
La Novela 118 (año 543) y la Novela 127 (año 548) establecen un nuevo orden sucesorio:
1. 1º) Los descendientes.
• Son los llamados en primer término y excluyen a todos los demás herederos, sin distinción de origen, sexo o
grado (sean sui iuris, aliena iuris, naturales o adoptivos).
– Si son del mismo grado pero de líneas diversas (paterna y materna), la partición se realiza por mitades a cada línea y dentro de
ellas por cabeza.
– Concurren todos, y la partición se efectúa por ramas entre los hermanos y hermanas sobrevivientes y los hijos de los fallecidos.
– Si solo existen hijos de hermanos o hermanas carnales fallecidos, la partición es por troncos o ramas.
– Si concurren hermanos/as carnales con ascendientes más lejanos ([Link]., abuelos), la partición también se realiza por cabeza.
3. 1. Los hermanos y hermanas de padre o madre y sus hijos. (Tercer orden sucesorio)
• Componen este llamado los hermanos y hermanas consanguíneos y uterinos, de madre, y los hijos de los
prefallecidos.
Aquí tienes el texto completamente ordenado, sin resumir nada, sin números entre corchetes, sin números entre paréntesis y sin #,
tal como pediste:
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Justiniano concedió la bonorum possessio unde vir et uxor al cónyuge sobreviviente, con la condición de que no estuvieran
divorciados.
• Para los herederos suyos o necesarios (heredes sui), se produce de pleno derecho.
IX. LA ADQUISICIÓN FORZOSA DE LA HERENCIA. LOS HEREDEROS SUYOS Y NECESARIOS (HEREDES SUI ET NECESSARII)
Son adquirentes forzosos los “herederos suyos” ([Link]., hijos varones) y los “herederos necesarios” ([Link]., un esclavo manumitido e
instituido heredero).
• Adquieren la herencia de pleno derecho (ipso iure), sin su consentimiento o incluso contra su voluntad.
• Se produce una confusión entre los patrimonios del causante y del heredero. El heredero debe afrontar las
deudas no solo con los bienes hereditarios, sino también con los propios.
• Para paliar esta situación, el derecho honorario concedió los beneficios de abstención (ius abstinendi)
(autorización para no acceder a la herencia y evitar la confusión de patrimonios) y de separación de patrimonios (ius separationis)
(concedido a los acreedores contra herederos insolventes).
Corresponde a los herederos llamados voluntarios (heredes voluntari), que no integran la categoría de forzosos.
• La adición civil (hereditas) se realiza mediante manifestación de voluntad formal y solemne ante testigos, ya
sea expresa (cretio) o tácita (pro herede gestio). La adición pretoriana (bonorum possessio) es menos solemne.
• Requisitos: aptitud legal para heredar (ius testamenti factio); que la herencia se otorgue a su favor; certeza
de la muerte del causante; y conocimiento de la causa por la cual le corresponde heredar.
• En la bonorum possessio, descendientes y ascendientes tienen un año para solicitarla; los restantes
herederos, cien días.
• Justiniano elevó el plazo para analizar la conveniencia de aceptar a un año (si se peticiona ante el Príncipe) o
nueve meses (ante el Magistrado). Si el heredero no se manifiesta, se presume que acepta.
El heredero reemplaza completamente al causante en su posición jurídica y patrimonial, sin interrupción desde el momento del
deceso.
• Sucede al causante en los derechos reales (salvo los que se extinguen con la muerte, como servidumbres
personales) y en los derechos creditorios (como acreedor o deudor, salvo relaciones estrictamente personales).
• Se extinguen los derechos reales y obligacionales entre el causante y el heredero por confusión.
• La fusión de patrimonios genera responsabilidad ilimitada del heredero por las deudas.
• El pretor concedió a los acreedores de la sucesión el derecho a pedir la separación de los bienes del difunto
de los bienes propios del heredero (bonorum separatio), luego extendida a legatarios y fideicomisarios.
• La separación de patrimonios garantiza el pago de las deudas con los bienes de la herencia. Una vez
realizada, el acreedor sucesorio no puede ejecutar el crédito no satisfecho contra el patrimonio propio del heredero, pues ello
implica su conformidad con el activo sucesorio.
Es el modo de aceptar la herencia por parte del heredero voluntario, obligándolo a efectuar un inventario detallado y estimado de
los bienes del causante.
• El inventario se realiza ante un oficial público llamado tabulario (tabularii), y ante acreedores, legatarios y
fideicomisarios que deseen presenciarlo; en su defecto, ante tres testigos idóneos.
• El instrumento firmado por el heredero contiene la estimación del importe y la declaración de buena fe.
• Debe iniciarse dentro de los treinta días de conocido el llamado a herencia y concluirse dentro de los sesenta
días, o hasta un máximo de un año si los bienes están alejados.
• Una vez concluido, el heredero paga las deudas en este orden: 1º acreedores privilegiados; 2º quirografarios;
3º legatarios; 4º fideicomisarios.
• El heredero puede oponer a los legatarios la lex Falcidia, que garantiza la intangibilidad de la cuarta parte del
acervo hereditario.
Es el estado jurídico de la herencia cuando no existen herederos forzosos durante el período entre el llamado a heredar y la
aceptación por los voluntarios.
• Constituye un ente de existencia ideal que continúa provisoriamente la personalidad jurídica del causante.
• Adquiere todo aquello que incrementa el acervo sin intervención humana (accesiones y frutos).
• Puede aumentar el acervo a través de sus esclavos mediante negocios inter vivos o mortis causa.
• Asume obligaciones, respondiendo por delitos de sus esclavos y gastos realizados en beneficio del acervo.
Se configura cuando no existe heredero alguno llamado a recibirla, cualquiera sea la causa.
• Para evitar que el fisco reciba una herencia dañosa (hereditas damnosa), se dispone que el fisco no herede
forzosamente, sino que debe aceptar expresamente.
• El fisco acepta solo hasta el monto del activo, debiendo satisfacer legados, fideicomisos y manumisiones.
Modernamente se prefiere hablar de negocio jurídico en lugar de acto jurídico. En Roma, inicialmente se empleaba el término acto
jurídico, más acorde a la solución de casos concretos.
• La teoría del negocio jurídico apareció mucho después, formada por abstracciones modernas derivadas del
derecho romano.
• La transición del concepto romano al moderno se desarrolló a través de la doctrina bizantina, medieval,
moderna y finalmente la pandectística alemana.
• El derecho romano clásico no presenta doctrinas, sino soluciones prácticas basadas en principios constantes.
• La teoría moderna es fruto de la abstracción y sistematización del trabajo del jurista romano clásico. El
sustrato del negocio moderno es el acto jurídico romano.
• Para los romanos, es un “hecho voluntario lícito que produce consecuencias jurídicas”. La ilicitud produce
delito.
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• Por su objeto:
• Derecho de gentes (ius gentium): común a todos los pueblos (traditio, compraventa).
• Por su causa:
• Bilaterales (contrato).
• Formales (mancipatio).
• No formales (contrato).
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1. El sujeto como elemento esencial. La voluntad
• Debe ser capaz, tanto de derecho como de hecho. La incapacidad de hecho se suple con tutela o curatela.
1.1. La voluntad
Debe manifestarse expresamente, tácitamente, por actos inequívocos o por silencio asertivo. La voluntad no expresada no existe
para el derecho (salvo excepciones).
Las formalidades (mancipatio, matrimonio, designación de heredero) tenían como fin dar publicidad.
2. La problemática de la representación
Los romanos no admitían la representación directa al inicio, debido a la oralidad y a la concepción primitiva del pater familias.
Con el tiempo, se admitió por su utilidad, aunque el principio general seguía siendo su no admisibilidad.
Excepciones:
Aquí tienes el texto ordenado, sin resumir absolutamente nada, sin números entre corchetes y sin #.
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3. Vicios del consentimiento
Son causas que afectan la voluntad espontánea del sujeto. Los vicios pueden ser:
• Simulación absoluta: Se expresa voluntad para un negocio, pero en realidad no se quiere realizar ninguno.
• Acción de restitución (actio in integrum restitutio), que busca volver al estado anterior.
• Acción pauliana (actio Pauliana), que persigue la revocación de actos fraudulentos (como una venta) y tenía
un plazo de un año.
Ocurre cuando un sujeto emite su voluntad pareciendo válida, pero se guarda para sí la intención de no celebrarlo.
La teoría moderna de la apariencia busca proteger al tercero de buena fe que actúa fundándose en una realidad exterior visible,
incluso si no coincide con la verdad jurídica subyacente.
• En Roma no existía una “teoría” de la apariencia, ya que los juristas clásicos no creaban teorías. Sin embargo,
se aplicaba la apariencia jurídica en sí misma en la solución de casos prácticos.
• Para el jurista romano, en ciertos casos la apariencia es lo real, generando efectos para quienes creen en ella.
– Manumisión de esclavos no solemne (si el liberto se comportó como libre por veinte años, se valida su libertad).
– El hombre libre que se hace pasar por esclavo para ser vendido (cae él mismo en esclavitud para proteger al comprador).
4.1.1. El error
Es el falso conocimiento que el sujeto tiene sobre una cosa. Se distingue de la ignorancia (falta de conocimiento), aunque en la
práctica sus efectos suelen ser iguales.
• No produce los mismos efectos el error de hecho (error facti), que admite excusabilidad, y el error de
derecho (error iuris), cuyo alegato generalmente no exonera.
• El error de derecho admite excusación para mujeres, menores de 25 años, militares y personas alejadas de la
ciudad.
• Para que el error de hecho sea excusable, debe ser esencial (error essentialis), recayendo sobre un elemento
esencial del negocio (sujeto, objeto, etc.). Si es nimio o no esencial, el negocio se mantiene válido.
1. Error sobre el negocio (error in negotio): Recae sobre la naturaleza del negocio.
2. Error sobre la persona (error in persona): Recae sobre identidad o cualidades esenciales del sujeto.
4. Error sobre cualidades de la cosa (error in substantia): Recae sobre sus características esenciales.
5. Error sobre las cantidades (error in quantitate): Recae sobre el monto o número.
4.2. El dolo
Labeón lo definió, y Ulpiano lo reafirmó, como toda astucia, falacia o maquinación empleada para sorprender, engañar o defraudar
a otro. Es la intención deliberada de engañar.
– Excepción de dolo (exceptio doli), defensa contra quien pretende exigir un acto viciado por dolo.
• Violencia psíquica o moral (vis compulsiva, metus, timor): Amenaza de daño grave e inmediato.
– Acción por causa de violencia o miedo (actio quod metus causa), con reparación del cuádruplo.
– Excepción de violencia o miedo (exceptio metus), para frenar la acción del violento.
El objeto es el contenido mismo del negocio, entendido como la prestación y los intereses de las partes.
• Con el tiempo se agregaron requisitos como que sea algo dentro del comercio y con fin no ilícito.
Los juristas romanos consideraron la causa caso por caso, sin teoría general.
• Causa fin: Motivo que las partes tuvieron en cuenta (por ejemplo, la utilidad del comodato).
Son modalidades establecidas por las partes, no esenciales para la existencia del acto, pero que una vez pactadas alteran sus
efectos.
Los elementos accidentales o modalidades son: condición, plazo y modo.
Aquí tienes el texto completamente ordenado, sin resumir nada, y con todos los números entre corchetes eliminados, así como
todos los # eliminados.
No se modificó ninguna palabra del contenido original, solo se quitaron corchetes y se ordenó limpiamente.
1. La condición (condicio)
Es el acontecimiento futuro e incierto del cual las partes hacen depender el nacimiento o la finalización de los efectos del acto
jurídico. La incertidumbre es su característica propia.
• Condición suspensiva: Supedita la entrada en vigor de los efectos del negocio a la producción del
acontecimiento futuro e incierto ([Link]., “el día que te recibas de abogado te daré mi biblioteca”).
• Condición resolutoria: Pone fin a los efectos del negocio cuando se produce el acontecimiento futuro e
incierto. El acto genera efectos inmediatamente y estos cesan al cumplirse la condición ([Link]., “te doy mi biblioteca hasta tanto te
recibas de abogado”).
• Condición cumplida (existente condicione): Nace ipso facto la exigibilidad de todos los derechos supeditados.
• Condición frustrada (defecta condicione): Las partes tienen la certeza de que jamás se cumplirá; se considera
que el negocio nunca se concertó, sin generar efectos.
• Potestativas: Dependen de una actitud de la persona a quien está dirigida ([Link]., “si subes al capitolio”). No
son válidas si dependen de la simple voluntad de una de las partes.
• Casuales: Dependen de un acontecimiento ajeno a la voluntad de las partes ([Link]., “el arribo de un navío de
Egipto”).
• Mixtas: Subordinadas a un hecho que participa de características potestativas y casuales ([Link]., “me darás mil
áureos si te recibes de advocatus en Roma”).
2. El plazo (dies)
Es el acontecimiento futuro y cierto del cual las partes hacen depender el nacimiento o la finalización de los efectos del negocio
jurídico. La certidumbre es su rasgo distintivo, a diferencia de la condición.
• Plazo suspensivo (dies a quo): Supedita el nacimiento de los efectos al momento en que se produzca su
cumplimiento ([Link]., “te prestaré mi biblioteca a la muerte del tío Rufo”).
• Plazo resolutorio (dies ad quem): Comienza a generar efectos inmediatamente, pero cesan en el momento en
que se cumpla el plazo ([Link]., “te prestaré mi biblioteca hasta el día que muera el tío Rufo”).
• Solo se analizan las etapas de pendencia y cumplimiento, ya que la frustración no existe. El plazo suspensivo
pendiente es válido y espera el término. El plazo resolutorio pendiente surte plenos efectos hasta su vencimiento.
3. El modo (modus)
Es la carga impuesta a título gratuito a la persona beneficiada por una liberalidad para que cumpla con determinado
comportamiento.
• En el derecho justinianeo, se otorgaron diversas acciones al beneficiario para asegurar el cumplimiento (actio
prescriptis verbis, actio rei vindicatio utilis, etc.).
VII. LOS DENOMINADOS ELEMENTOS NATURALES DEL NEGOCIO JURIDICO (NATURALIA NEGOTII)
Son aquellos que no son esenciales para la constitución del acto, pero que hacen a su propia naturaleza, pudiendo considerarse
aunque las partes no los prevean o los dejen de lado expresamente.
• El autor del texto opina que solo deben considerarse elementos esenciales y accidentales.
• Los elementos naturales se encuentran solo en la compraventa, como defensa o garantía del comprador: los
vicios redhibitorios (vicios ocultos) y la garantía de evicción (derecho a reclamar la cosa si un tercero lo priva de ella). Por lo tanto,
no deberían generalizarse para el acto jurídico en general.
El derecho romano no elaboró una “teoría general sobre la ineficacia”. Las principales causas de ineficacia radican en los vicios o
falencias contenidos en los elementos del negocio (consentimiento, objeto, etc.). La doctrina moderna elaboró la teoría de la
ineficacia (determinando cuándo un acto es nulo o anulable) a partir del estudio de la labor de los juristas romanos.
Los romanos definen el patrimonio (patrimonium) como aquellos “bienes que el hijo tiene heredados de su padre o abuelo”.
Justiniano lo definió como “todo aquello que quedará después de deducidas las deudas”.
• Originalmente, el patrimonio solo incluía bienes corpóreos. Posteriormente, se consideró un ente jurídico
tutelado por la ley, conformado por bienes, créditos, derechos y acciones, luego de deducir las deudas.
• Podía transmitirse mortis causa o por actos inter vivos (como la adrogación y el matrimonio cum manu).
• Concebían la posibilidad de que existiera un patrimonio con capacidad para adquirir derechos y obligaciones
sin titular (la herencia yacente), o que una persona careciera de patrimonio.
• Los romanos no consideraban al patrimonio como un atributo de la personalidad, sino como un ente jurídico
integrado únicamente por valores positivos (excluyendo deudas o cargas).
I. COMPOSICIÓN
El patrimonio romano está compuesto por todos los bienes, créditos, derechos y acciones que tiene una persona, incluyendo tanto
los derechos personales como los reales.
• Se excluyen los derechos no susceptibles de valuación económica ([Link]., honor, derechos políticos) y los
derechos que otorgan potestad sobre otra persona (matrimonio, patria potestad, tutelas o curatelas).
• Los derechos personales permiten exigir a otra persona el cumplimiento de un hecho o abstención.
• Los romanos distinguían entre acciones in rem (vindicatio) y acciones in personam (condictiones). Las in rem
son erga omnes (contra cualquiera), mientras que las in personam solo se dirigen contra el deudor.
• Los derechos reales se dividen en “derechos sobre la cosa propia” (iura in re) (propiedad o dominio) y “sobre
la cosa ajena” (iura in re aliena) (servidumbre, enfiteusis, hipoteca). La posesión no se incluye, ya que es un poder ejercido sobre
cosa propia o ajena.
Cosas (res) son todos los objetos corporales e incorporales sometidos al poder del hombre y susceptibles de apreciación
económica, proporcionando utilidad, servicio o ventaja. La clasificación se divide en antigua y moderna para facilitar su
comprensión.
Difundida por Gayo, se basa en “cosas del derecho divino” (res divini iuris) y “cosas del derecho humano” (res humani iuris).
1. Cosas del derecho divino (res divini iuris). Consagradas a los dioses, fuera del comercio y ajenas a la vida
jurídica. También llamadas res nullius, no pueden ser apropiadas por particulares.
• 1.a. Cosas sagradas (res sacrae): Objetos destinados al culto ([Link]., utensilios, templos). Adquieren su carácter
por la ceremonia de la consagratio, y lo pierden por la profanatio.
• 1.b. Cosas religiosas (res religiosae): El suelo que sirve para recoger los restos mortales de una persona ([Link].,
el sepulcro), incluso si es un esclavo. Solo se tornan religiosas por inhumación los terrenos donde han sido enterrados sus
propietarios.
• 1.c. Cosas santas (res sanctae): Cosas que, sin ser sagradas, están protegidas por una sanción penal para
quien las viole ([Link]., los muros, las puertas de las ciudades). Adquieren su condición por una ceremonia especial de los augures.
2. Cosas del derecho humano (res humani iuris). Objetos excluidos del comercio por interés general o al servicio
de los particulares.
• 2.a. Cosas comunes (res communis): Sometidas al libre uso del género humano, no susceptibles de
apropiación ([Link]., el aire, el mar y sus costas, el sol).
• 2.b. Cosas públicas (res publicae): Pertenecen al pueblo romano como comunidad políticamente organizada.
Son consagradas por publicatio. Incluyen caminos, lechos y orillas del río. Todos los ciudadanos pueden utilizarlas. También
incluyen cosas susceptibles de tráfico comercial que pertenecen al pueblo romano (dinero del tesoro público, impuestos, esclavos
y terrenos públicos).
• 2.c. Cosas universales (res universitatis): Integran el patrimonio de sujetos de existencia ideal (ciudades,
corporaciones) y están afectadas al uso de sus miembros ([Link]., teatros, baños públicos).
• 2.d. Cosas privadas (res privatae): Susceptibles de apropiación por particulares y dentro del comercio.
• 2.d.1. Cosas mancipi (res mancipi): Solo pueden transmitirse mediante los sistemas solemnes antiguos de la
mancipatio y la in iure cessio. Incluyen fundos y casas en Italia, servidumbres sobre estos fundos, esclavos y bestias de carga y tiro.
• 2.d.2. Cosas no mancipi (res nec mancipi): Se transmiten por la simple tradición de la cosa sin formalidad.
Incluyen el resto de las cosas corporales (fundos provinciales, animales salvajes y domésticos, joyas y dinero).
2. No consumibles: No desaparecen con el primer uso, pero pueden deteriorarse (vestido, escritorio).
3. Fungibles: Forman parte de un género homogéneo y pueden reemplazarse por peso, número, medida y
calidad (legumbres, trigo, moneda).
5. Divisibles: Pueden reducirse en partes conservando cada una la esencia y función del todo (legumbres).
6. Indivisibles: No se pueden dividir porque pierden la esencia y función del todo (un animal).
7. Principales: Están determinadas por sí solas y sirven inmediatamente a las necesidades humanas, sin
depender de otra cosa (un fundo).
8. Accesorias: Dependen de otra cosa principal sin la cual no existen (un árbol). Lo accesorio sigue la suerte de
lo principal.
• Accesorias por incorporación (unidas a otra formando un todo, como materiales de una casa).
• Accesorias por su destino (productos naturales u orgánicos que se extraen periódicamente, como frutos
naturales, civiles e industriales).
9. En el comercio: Dentro del tráfico jurídico, objeto de negocio (una casa, un arado).
10. Fuera del comercio: Fuera del tráfico jurídico. Incluyen res delictae (abandonadas) y res nullius (que no
pertenecen a nadie).
11. Simples: Forman un todo sin destacar sus componentes (una piedra, un animal).
13. Universales: No tienen lazo material, pero se consideran una unidad por su función económica social (un
rebaño, una biblioteca).
14. Muebles: Pueden trasladarse de un lugar a otro. Incluyen los semovientes (ses moventes), que se trasladan
por sí mismos (animales, esclavos).
15. Inmuebles: El suelo y todo lo adherido a él, que no puede desplazarse. Se clasifican en: por su naturaleza (el
suelo); por incorporación (cosas muebles unidas al suelo, orgánica o artificialmente); y por su destino (objetos muebles colocados
por el propietario para la explotación del fundo, como implementos agrícolas).
Se define como el poder de hecho que se ejerce sobre determinada cosa corporal (propia o ajena), con la intención de retenerla y
disponer de ella como un propietario.
• El animus: intención del individuo de tener la cosa y disponer de ella como si fuera titular del dominio.
• La presencia simultánea de ambos es necesaria para que la posesión tenga consecuencias jurídicas y
protección.
• La justa se obtiene sin causar daño al anterior poseedor, por un medio legal y sin vicio de origen.
• La injusta implica lesión al antiguo poseedor. Se distingue en violenta (vi), clandestina (clam) y precaria
(precario).
• La viciosa ocurre por fuerza física o intimidación; o cuando el nuevo poseedor se apodera de la propiedad en
ausencia del dueño.
• La precaria ocurre cuando quien tiene el uso se niega a devolverla tras ser reclamado. Ambas, justa e injusta,
están protegidas por el derecho positivo.
• El poseedor de mala fe no tiene esta convicción y sabe que su accionar carece de respaldo legal. Ambos tipos
pueden darse tanto en la posesión justa como en la viciosa.
• La primera es la posesión de buena fe que permite la adquisición de la propiedad por el transcurso del
tiempo.
• La segunda no tiene este efecto, ya que quien posee no tiene el animus (elemento esencial).
5. Posesión de derecho (possessio iuris) o cuasiposesión (quasi possessio)
• Los romanos admitieron con el tiempo que la posesión recayera sobre cosas incorporales (res incorporalis).
• El corpus exige que sea físicamente posible tener y usar la cosa, excluyendo a otros. Excepcionalmente, se
admite su adquisición sin presencia física, si la persona puede tenerla materialmente y tiene el ánimo ([Link]., el propietario que
encuentra un tesoro en su terreno).
• Los incapaces (infantes, dementes, municipios) no pueden adquirir la posesión por sí mismos, pero puede
suplirse el animus a través de sus representantes legales o voluntarios (tutores, curadores, síndicos).
• Se reconoció la posibilidad de que el pater familias la adquiera a través de personas bajo su potestad. Desde
la época imperial, se aceptó la adquisición a través de personas libres no dependientes ([Link]., procurator).
La posesión se mantiene mientras estén presentes el corpus y el animus domini. La falta de uno o ambos provoca su pérdida.
• a) Pérdida corporal (corpore): Ocurre cuando el titular deja de tener poder físico sobre la cosa ([Link]., un
animal doméstico se escapa, el objeto perece o se destruye, o un tercero se apodera de la cosa).
• La jurisprudencia clásica permitía mantener la posesión solo con el animus ([Link]., campos de pastoreo
estacionales), siempre que el dueño no tuviera conocimiento de la ocupación por un tercero.
• Justiniano dispuso que la posesión no se pierde si otro ingresa en ausencia del poseedor, considerándolo un
ladrón.
• b) Pérdida anímica (animus): Ocurre cuando el titular deja de tener la intención de poseer. Debe demostrarse
con actos voluntarios, expresos o tácitos. Sucede, por ejemplo, si el poseedor sufre turbación y no realiza nada al respecto.
• c) Pérdida corporal y anímicamente (corpore et animo): Cuando cesa el poder físico y el ánimo de poseer.
Ejemplos son el abandono voluntario (derelictio) y la entrega de una cosa con intención de transferir el derecho de propiedad
(traditio).
La posesión se defiende mediante interdictos, que protegen a quienes están poseyendo de sustracciones o perturbaciones. Los
interdictos son órdenes del magistrado en la etapa in iure del proceso formulario, a petición del ciudadano, para cesar
controversias, disponer exhibición o restitución.
• 1.a. Interdicto unde vi: Se otorga al poseedor expulsado violentamente de un fundo o edificio (no para
muebles). Si la violencia fue simple, solo recupera si su posesión no era viciosa respecto de quien lo despojó. Si la expulsión fue con
violencia armada, recupera en todos los casos y la acción es perpetua.
• 1.b. Interdicto de precario: Persigue la restitución de un inmueble dado a título precario (con obligación de
devolver al primer requerimiento). Se extendió a muebles. Se otorga al concedente y sus herederos contra el tenedor precario y
sus herederos.
• 1.c. Interdicto clandestina possessione: Otorga el pretor en caso de ser privado oculta y maliciosamente de la
posesión de un inmueble. Pronto cayó en desuso al ser reemplazado por el unde vi.
2. Interdicta retinendae possessionis Se otorga para mantener en posesión de la cosa a una de las partes
cuando hay controversia. Prohíbe al vencido perturbar al adversario. Se requiere justificar que se posee animo et corpore, sin
importar buena o mala fe.
• 2.a. Interdictum uti possidetis: Concedido al poseedor de un inmueble contra perturbaciones, siempre que
su posesión no sea viciosa respecto del perturbador. Busca cesar las molestias más indemnización.
• 2.b. Interdicto utrubi: Concedido para defender la posesión sobre las cosas muebles. Protege a quien haya
tenido la posesión, sin vicios, por más tiempo durante el año anterior a la solicitud.
3. Interdicta adipiscendae possessionis Se otorga a quien aún no ha gozado de la posesión de la cosa litigiosa.
• 3.a. Interdicta quorum bonorum: Acción dada al heredero designado por el Pretor (bonorum possessor) para
que quien tenga la herencia se la restituya. Se refiere a la universalidad de bienes.
• 3.b. Interdicta quod legatorum: Confiere al heredero civil y al bonorum possessor para que el legatario les
restituya los bienes cuya posesión obtuvo sin su autorización.
• 3.c. Interdicto Salviano: Permite al arrendador de un fundo, al que no se le ha pagado el arriendo, tomar
posesión de los objetos introducidos por el colono o arrendatario afectados para el pago.
• 3.d. Interdictum possessorio: Otorga al bonorum emptor para que logre la posesión de los bienes
adjudicados en virtud de la bonorum venditio (deudor insolvente). También llamado sectorium si se confiere al comprador sobre
bienes obtenidos por el Estado.
Capítulo XX - La Propiedad
CAPÍTULO XX - LA PROPIEDAD
Es un derecho real sobre la cosa propia y constituye el señorío más general sobre ella. Su titular puede usar, usufructuar, disponer y
abusar de la cosa. La palabra propiedad (propietas y propium) significa “aquello que pertenece a una persona o es propio de ella”.
I. CARACTERES
• Absoluto: No existe poder imaginable que el hombre tenga sobre la cosa que no esté comprendido en la
propiedad. El titular puede ejercer todas las facultades que no estén prohibidas.
• Exclusivo: No puede haber dos personas con dominio similar sobre la misma cosa. La excepción es la
copropiedad o condominio, donde varias personas lo ejercen de modo ideal.
II. CONTENIDO
• “Derecho de uso” (ius utendi o usus): Servirse de la cosa sin incluir los frutos.
• “Derecho de disposición” (ius abutendi o abusus): Poder de consumir la cosa y disponer de ella en forma
definitiva y absoluta.
• “Derecho de disfrute” (ius fruendi o fructus): Derecho de gozar de la cosa obteniendo los productos civiles o
naturales.
III. LIMITACIONES
El derecho de propiedad presenta limitaciones por ley, razones de vecindad, urbanismo e interés social. Ejemplos: prohibición de
dar sepultura en zonas urbanas; prohibición de colocar sepulcro a menos de sesenta pies de otro edificio; el paso forzoso; la libre
navegación en fundos ribereños; límites de propiedad (inter limitare, un sendero libre e imprescriptible de cinco pies de ancho);
disposiciones sobre altura de edificios (máximo ocho pisos); y reparación judicial por alteración del curso natural de aguas.
• La limitación por interés social evolucionó de la confiscación arbitraria a la expropiación por causa de interés
público, mediante el pago de una indemnización (Bajo Imperio).
1. Mancipatio
• Venta formal y simbólica. Consiste en el cambio de una cosa por una cantidad de dinero, efectuada ante
cinco testigos y un librepens (ciudadanos romanos púberes).
• Otorga la “acción de continencia” (actio de modo agri) (penal, si el fundo es menor a lo fijado, para obtener
el doble del valor faltante).
• Otorga la “acción de autorización” (actio auctoritatis) (si el adquirente sufre evicción, puede reclamar al
enajenante el doble del precio).
2. In iure cessio
• Se realiza mediante un proceso reivindicatorio simulado o ficticio. El adquirente sujeta el objeto y afirma que
le pertenece. Si el enajenante no se opone o calla, el pretor adjudica el objeto al reclamante.
• No confiere la actio auctoritatis, por lo que era menos común que la mancipatio.
• Ambos modos solemnes (1 y 2) servían como “registro” en la comunidad, supliendo la falta de un derecho
registral formal.
1. Ocupación (occupatio)
• Implica el apoderamiento de algo que no pertenece a nadie con la intención de hacerlo propio.
• El objeto puede no tener dueño porque nunca lo tuvo o porque fue abandonado ([Link]., animales salvajes).
• Forma vigente en la época de expansión territorial para la apropiación de bienes del enemigo.
• Caso particular: hallazgo de un “tesoro” (thesaurus) (objeto móvil de valor escondido desde tiempos
remotos). Inicialmente pertenecía al dueño del fundo. Luego pasó al Estado. Finalmente, Adriano dispuso que la mitad
corresponde al dueño del fundo y la otra mitad a quien lo encuentra, siempre que el hallazgo sea fruto del azar.
2. Accesión
• Se produce cuando una cosa se une a otra (natural o artificialmente) formando un todo inseparable. El dueño
de lo principal adquiere la propiedad de lo accesorio.
• Aluvión: Lento depósito de tierra en fundos ribereños inferiores por acción de las aguas.
• Avulsión: Agregado brusco de una porción de tierra fragmentada de otro fundo, siempre que quede unida de
modo permanente.
• Lecho del río: El propietario de la orilla es dueño de la isla ribereña que se forma frente a ella. Si se forma en
medio, queda bajo el dominio de los propietarios ribereños de ambos lados, dividiéndose por una línea imaginaria central. Si el
cauce queda seco, los propietarios de las orillas se convierten en dueños del cauce seco.
• La obra o edificación adherida permanentemente al suelo pertenece al dueño del terreno (accesorio del
suelo).
• La siembra (árboles plantados o semillas) en terreno ajeno pasa a ser propiedad del dueño del suelo.
• En el caso de paño tejido con hilos ajenos, tela teñida con tela ajena, o escrito en papel ajeno, la propiedad
pertenece al dueño del paño, tela o pergamino.
• En el caso de las pinturas, el autor del cuadro adquiere la propiedad de la tela, ya que la obra terminada
tiene más valor.
• La soldadura (ferruminatio) de dos trozos del mismo metal determina la adquisición de lo accesorio por el
dueño de lo principal.
3. Especificación
• Justiniano resolvió que si el objeto nuevo puede recuperar su forma primitiva, la propiedad pertenece al
dueño del material; en caso contrario, al especificador. Si se utilizan materias primas propias y ajenas, la propiedad pertenece al
especificador.
4. Tradición
• El simple traspaso de una cosa de manos del dueño a un tercero, con intención del primero de desprenderse
y del segundo de adquirirla con causa lícita.
• Se requiere capacidad para enajenar y adquirir. El enajenante debe ser propietario (nemo plus iuris), salvo
excepciones (Estado, emperador, acreedores hipotecarios).
• Clases de “tradición”:
• Traditio simbólica: Entrega de un símbolo o realización de un acto simbólico ([Link]., entrega de las llaves del
inmueble).
• Traditio brevi manu: Ocurre cuando el adquirente ya tiene la posesión de la cosa ([Link]., un arrendatario
compra el inmueble).
• Constitutum possessorium: El propietario enajena la cosa, pero continúa conservándola en su poder ([Link].,
como arrendatario), transfiriéndose la propiedad sin acto material de remisión de la posesión.
• Traditio longa manu: Reemplaza la entrega por la indicación o señalamiento desde lejos de bienes que el
adquirente tiene a su alcance.
5. Usucapión (usucapio)
• Adquisición de la propiedad por el transcurso del tiempo, ejerciendo la posesión continuada de la cosa.
• La Ley de las XII Tablas estableció dos años para fundos y un año para cosas muebles.
• Posteriormente, se exigió “justo título” (acto jurídico válido idóneo para justificar la adquisición, pero que
adolece de un defecto de forma) y “buena fe” (el comprador ignora que la cosa es ajena).
• No son susceptibles de usucapión las res divini iuris, res humani iuris, cosas adquiridas por fuerza o hurtadas,
ni el fundo dotal.
• Prescriptio longi temporis: Remedió deficiencias de la usucapión (solo para ciudadanos romanos) y se aplicó
a fundos itálicos. Requería diez años de posesión. Justiniano fijó la usucapión para muebles en tres años y la prescripción para
inmuebles en diez años (entre presentes) o veinte años (entre ausentes).
• Prescriptio longissimi temporis: El poseedor puede adquirir la propiedad de mueble o inmueble por el
transcurso de treinta años. No requiere justo título, pero sí buena fe.
• Por ley: La ley otorga la propiedad a una persona. Un ejemplo es el legado per vindicationem.
• Adjudicación: La propiedad es otorgada por el juez en procesos de división de cosa común ([Link]., partición
judicial).
• El actor debía probar no solo ser propietario, sino también el dominio de los propietarios anteriores hasta el
originario (lo complejo de esto se denominó “prueba diabólica”).
• El fin perseguido es el reconocimiento del derecho y la devolución de la cosa con sus frutos y accesorios.
• Propiedad quiritaria: La propiedad por excelencia. Solo la ostenta el ciudadano romano (o latino con ius
comercium). Se adquiere o transmite solo por mancipatio o in iure cessio, sobre res mancipi en suelo romano.
• Propiedad publiciana: Nace como remedio pretoriano para casos en que la transmisión de propiedad
quiritaria tenía vicios. El pretor Publicio otorgaba la reivindicatio mediante una ficción que suponía transcurrido el plazo para
usucapir.
• Propiedad bonitaria: Surge por la actividad del pretor ante inconvenientes cuando el adquirente ([Link]., un
extranjero, peregrino) recibe una cosa por quien no tiene dominio según el derecho civil. Mediante una ficción, se estimaba que el
peregrino gozaba de la ciudadanía.
• Propiedad provincial: Propiedad de los fundos situados en las provincias (fuera de la Península Itálica). Estos
fundos pertenecían al pueblo romano o al emperador. Evolucionó hasta concederse la acción publiciana al propietario provincial, y
Justiniano la denominó también dominium o proprietas.
Ulpiano lo define como la situación en que los titulares tienen la cosa indivisa (pro indiviso) por cuotas ideales o alícuotas, sin
determinación de partes físicas.
• La división se puede pedir mediante una acción especial (actio commun dividendo).
Capítulo XXI - La Servidumbre
Se define como una restricción al derecho de propiedad. Configura un derecho real sobre cosa ajena (jura in re aliena). Obliga al
propietario de la cosa a permitir la realización de ciertos actos o a impedirse llevar a cabo otros, en beneficio de una persona o de
un fundo determinado.
a) No pueden constituirse sobre una cosa propia (nulli res sua servit).
b) Tampoco pueden establecerse sobre otra servidumbre (servitus servituis esse non potest).
c) Representa una abstención o actitud negativa del propietario (servitus in faciendo consistere nequit).
d) Deben proporcionar una utilidad (utilitas) o ventaja a una persona o fundo determinado.
e) Son indivisibles.
f) Son inalienables.
g) Están sancionadas por el derecho civil y protegidas por una acción civil in rem (la acción confesoria).
I. CLASIFICACIÓN
Se clasifican en:
• Personales (servitutes personarum u hominum): Recaen sobre una persona y son temporales (finalizan con la
muerte o capitis deminutio de la persona).
• Prediales o reales (servitutes praediorum o rerum): Recaen sobre un fundo. Necesitan la existencia de dos
fundos contiguos: el dominante (que ejerce el derecho) y el sirviente (que soporta la carga).
a) Deben producir una utilidad al fundo dominante (no un beneficio personal al titular).
c) Debe tener una causa permanente derivada de una cualidad natural del fundo sirviente.
d) Es indivisible.
Se dividen en rurales o rústicas (servitutes praediorum rusticorum) y urbanas (servitutes praediorum). La clasificación tiene en
cuenta el fundo dominante: rústicas (inmueble libre, no edificado, destinado a la explotación agrícola) y urbanas (presencia de
edificación, sin importar su ubicación).
• Servidumbre de paso: Comprende iter (paso a pie, caballo o litera), actus (permite iter más traslado de
bestias de carga y carros) y via (derecho pleno de pasaje).
• Servidumbre de acueducto (servitus aquaeductus): Conducir el agua a través del fundo sirviente.
• Servidumbre de estanque (servitutes navegando): Autoriza el paso por un estanque o lago del vecino.
• Servidumbre de sacar agua (servitutes aquahauriendae): Autorización para sacar agua del fundo sirviente.
• Servidumbre de abrevar el ganado (servitutes pecuris ad aquam adpellendi): Permite llevar el ganado al
fundo sirviente para tomar agua.
• Servidumbre de quemar cal y extraer greda o arena (servitutes calcis coquendae cretae ehimendae, arenae
fodiendae).
• Servidumbre de apoyo de viga (servitutes tigni immittendi): Derecho de apoyar vigas en el muro del fundo
sirviente.
• Servidumbre de apoyo de muro (servitutes honreis ferendi): Derecho de apoyar un edificio sobre una
construcción del fundo sirviente.
• Servidumbre de avanzar sobre el fundo vecino con balcones, galerías y tejados (servitutes proiiciendi o
protegendio).
• Servidumbre de desagüe (servitutes stillicidi): Autoriza a descargar aguas de lluvia sobre el fundo sirviente.
(Puede ser por stillicidi, fluminis o cloacae).
• Servidumbre de prohibición al vecino de elevar su edificación más allá de determinada altura (servitutes
altius non tollendi).
• Servidumbre de impedir de privar al otro de la luz (servitutes ne luminibus officiatur): Prohíbe al fundo
sirviente privar de luz al fundo dominante.
• Servidumbre de vista (servitutes luminum): Autoriza a abrir ventanas sobre el terreno para recibir la luz.
Pueden constituirse directamente (cesión de ventaja) o indirectamente (enajenación de un fundo, creando servidumbre sobre él
en ventaja del otro).
• Antiguo derecho civil (ius civile): Se crean principalmente por in iure cessio, adjudicación (adjudicatio), legado
per vindicationem y por mancipatio (para servidumbres rurales). La traditio no era idónea. La usucapio fue un modo aceptado
antiguamente.
• Derecho honorario (ius honorarium): Mitigó el rigorismo. Se recurrió a modos indirectos, admitiendo la
obligación asumida mediante simple convención acompañada de una pena (pactionibus et stipulationibus). También se admitió la
adquisición por el paso del tiempo (usucapio) y se protegió su ejercicio con interdictos y la acción confesoria.
• Derecho justinianeo: Dejó sin efecto la mancipatio y la in iure cessio. Mantuvo legados, adjudicatio y pactio
atque stipulatio. Se aceptó la traditio (quasi traditio) para servidumbres rústicas. La prescripción fue modo normal de constitución,
exigiendo una cuasiposesión sin vicios durante diez años (presentes) o veinte años (ausentes), además de justo título y buena fe.
• Confusión: Un mismo propietario reúne la calidad de titular del fundo dominante y sirviente (nemine res sua
servit).
• Falta de ejercicio o uso de ella: Se exige la inoperancia en similar plazo que la usucapión (dos años en
derecho clásico; diez/veinte años en Justiniano).
• Deterioro padecido por la cosa gravada: Los cambios que tornan imposible el ejercicio la extinguen. Si los
cambios son parciales, continúa si es factible ejercerla. Las servidumbres extinguidas por cambio renacen si el bien recobra su
estado anterior.
• Renuncia del titular: La renuncia del titular del fundo dominante (o de todos los condóminos en caso de
condominio).
V. LA DEFENSA DEL DERECHO DE SERVIDUMBRE
• La acción in rem más conocida es la “acción confesoria” (actio confessoriae). Se concede al titular del fundo
dominante contra el propietario o poseedor del sirviente o contra un tercero, para rechazar cualquier ataque. La sentencia busca la
restitución del ejercicio dañado y la reparación de los daños.
• Protección interdictal: Incluye interdictos para que el titular de una servidumbre de paso pueda reparar el
terreno (itinere actque reficiendo); para la limpieza y mantenimiento de acequias (interdictum de rivis reficiendis); para detener la
prohibición contra el titular de cloaca (interdictum de cloacis); para detener la violencia (interdictum de fonte reficiendo); y para
proteger la servidumbre de agua.
Se configuran cuando se otorga a una persona distinta del propietario el uso y provecho de una cosa con carácter de derecho real.
Son el usufructo, el uso, la habitación y el operare servorum.
• Usufructo: Derecho concedido a una persona de usar la cosa (ius utendi) y percibir los frutos (ius fruendi) sin
alterar su sustancia. El propietario retiene el derecho de disposición (ius abutendi).
• Uso: Derecho concedido solo de utilizar la cosa (ius utendi) pero sin percibir ningún fruto.
• Habitación (habitatio): Derecho concedido a una persona de habitar una casa ajena. Queda configurada
como figura jurídica autónoma con Justiniano.
• “Trabajo de los esclavos” (operare servorum): Derecho de aprovecharse del trabajo de los esclavos ajenos.
Justiniano lo decidió como un derecho real autónomo, aunque similar al uso.
Derechos reales formados por el derecho honorario, con atributos de la propiedad pero con limitaciones, configurando un dominio
incompleto.
1. El ius in agro vectigalis. Derecho real por el cual se concedían a particulares tierras del Estado por largos
plazos (casi perpetuidad) mediante el pago de un canon anual (vectigal). Mientras se pague la renta, el titular no puede ser
retirado.
2. La enfiteusis. Basada en el ius in agro vectigalis. Derecho real de uso y goce de un fundo perteneciente al
erario público. La concesión es casi a perpetuidad mediante pago de canon anual. Justiniano decidió que tenía naturaleza propia.
3. La superficie. Derecho real que permite a particulares levantar construcciones en terrenos públicos o
privados, a cambio de un canon. Justiniano le otorgó una acción similar a la reivindicatio.
Constituidos a favor del acreedor para asegurar el cumplimiento de la prestación por parte del deudor. Tienen su origen en el
derecho honorario. Son la fiducia, la prenda, la anticresis y la hipoteca.
1. La fiducia. Entrega en propiedad al acreedor de una cosa del deudor (por mancipatio o in iure cessio) para
garantizar la deuda, acompañada de un “pacto de fiducia” por el cual el acreedor se compromete a transferirla de nuevo una vez
pagado el crédito.
2. La prenda. Entrega de una cosa en garantía al acreedor en calidad de posesión (no propiedad). El acreedor
retiene la cosa hasta el pago, pero no puede usarla ni venderla (salvo autorización).
3. La anticresis. Pacto por el cual el deudor faculta al acreedor prendario a que utilice el bien dado en garantía,
y que los frutos obtenidos se apliquen al pago de intereses y luego al capital.
4. La hipoteca. Afectación de un bien determinado en garantía del cumplimiento de una deuda. Otorga un
derecho de preferencia al acreedor. Es de carácter accesorio. Puede ser objeto de hipoteca toda cosa en el comercio, corpórea o
incorpórea (usufructo, servidumbres).
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La obligación (obligatio) es el vínculo jurídico por el cual el sujeto activo (acreedor) tiene el derecho a constreñir al sujeto pasivo
(deudor) a realizar una determinada prestación.
• La prestación puede consistir en un dar (dare), un hacer (facere), un no hacer (non facere) o en una
prestación (praestare).
• En los primeros tiempos, la simple deuda no implicaba un deber de cumplir legalmente. El nexum se creó,
por el cual el sujeto pasivo garantizaba el cumplimiento con su propia persona, pudiendo terminar en esclavitud si no pagaba.
• La lex Poetelia Papiria (326 a.C.) abolió el nexum, estableciendo que el deudor responde únicamente con sus
bienes y no con su persona.
• La bonorum venditio (venta en masa de bienes del deudor) y luego la distractio bonorum (venta detallada)
reemplazaron al nexum.
I. ELEMENTOS
1. Los sujetos
2. Vínculo jurídico
• Es la esencia de la obligación. Consiste en el deber del deudor de cumplir, asegurado por una sanción
(coercibilidad).
• Puede materializarse en una “acción” (actio) para exigir coactivamente el cumplimiento, o en una
“excepción” (exceptio) ante la pretensión de quien exige un pago indebido.
3. Objeto
• Es la prestación propiamente dicha, que consiste en realizar una conducta (positiva o negativa).
• Requisitos: Posibilidad física y jurídica; licitud (acorde a ley, moral y buenas costumbres); determinado o
determinable; y contenido patrimonial (valuable en dinero).
• Facere: Acto o hecho del hombre que no implique un dare, e incluso puede involucrar una abstención.
II. FUENTES
• Gayo ofreció una clasificación bipartita: contratos y delitos. Él mismo luego la completó con “varias especies
de causa” (ex variis causarum figuris), volviéndola tripartita.
Los juristas romanos no crearon una teoría general ni una clasificación formal de las obligaciones. Las sistematizaciones modernas
incluyen:
c) Obligaciones civiles y naturales: Las civiles están provistas de acción; las naturales carecen de acción.
l) Obligaciones correales: Pluralidad de acreedores o deudores, donde cualquiera puede exigir el cumplimiento íntegro.
IV. EFECTOS
• El cumplimiento por parte del deudor extingue el vínculo jurídico, las garantías y refuerzos accesorios.
• Excepciones:
• “Dación en pago” (beneficium dationis in solutum): El deudor solvente que carece de dinero puede obligar al
acreedor a recibir otros bienes (inmuebles) en su lugar.
• Si no se determina: en cosas inciertas o fungibles, en el domicilio del deudor; en bienes inmuebles o cosa
cierta, donde se encuentran los bienes (forum re).
• Depende de lo pactado.
• Si está sujeta a condición suspensiva, el cumplimiento no ocurre antes de que ella se verifique.
V. MORA. REQUISITOS
La mora es el incumplimiento de la obligación por parte del deudor a su debido tiempo, o por parte del acreedor cuando no acepta
la prestación. En los contratos de buena fe se admitió que el deudor debía indemnizar al acreedor.
• Requisitos para la constitución de la mora: a) Obligación válida; b) Obligación exigible (no sujeta a condición o
plazo, o estos cumplidos); c) El retardo debe ser injusto; d) El retraso debe ser imputable al deudor por dolo o culpa (no caso
fortuito o culpa del acreedor); e) El acreedor debe haber exigido el pago mediante una interpelación.
• La mora puede ser ex persona (por interpelación) o ex re o “automática” (por estipulación de las partes, por
ausencia injustificada del deudor, o cuando la obligación proviene de delito o posesión de mala fe).
• El acreedor cae en mora si realiza actos u omisiones que impiden al deudor cumplir, o si se rehúsa
arbitrariamente a aceptar la prestación.
• Perpetúa la obligación (perpetuatio obligationis); los riesgos de la pérdida de la cosa (incluso por caso
fortuito) quedan a su cargo.
• Debe pagar frutos civiles o naturales desde la interpelación, e intereses (usurae ex mora).
• Justiniano introdujo el principio de pago por consignación al permitir al deudor depositar sumas de dinero in
publico (obsignatio), extinguiendo la obligación ipso iure.
VII. INCUMPLIMIENTO
El incumplimiento puede ser imputable al deudor (dolo y culpa) o no imputable (caso fortuito y fuerza mayor).
1. Dolo
• Actitud voluntaria y maliciosa del deudor con propósito de no cumplir y provocar un daño.
• El dolo no se presume.
• Cualquier convención para eliminar la responsabilidad por dolo carece de validez jurídica.
2. Culpa
• Ocasionar un daño al acreedor al impedir el cumplimiento por falta de cuidado o negligencia. No existe
intención de dañar.
• Se distingue la culpa grave o magna (culpa lata) (demasiada negligencia, similar al dolo) de la culpa leve
(culpa levis) (falta de debida diligencia).
• La culpa leve incluye la culpa in abstracto (omisión de los cuidados de un buen padre de familia) y la culpa in
concreto (inobservancia del cuidado habitual).
• Se aplicó el principio de utilidad del negocio (utilitas contrahentium): el deudor responde por culpa grave si el
negocio beneficia solo al acreedor, y por culpa leve si beneficia al deudor o a ambas partes.
3. Caso fortuito
• Evento que no es imputable al deudor por ser imprevisible. Exime de responsabilidad, salvo convención en
contrario.
• El derecho romano establece que las cosas se pierden para el acreedor (res perit creditoris).
4. Fuerza mayor
• Acontecimiento que, aunque previsto, no se ha podido evitar. Se aplican las mismas consideraciones que
para el caso fortuito.
Genera derecho a una indemnización pecuniaria por los daños y perjuicios (daño emergente y lucro cesante).
1. Daño emergente
2. Lucro cesante
• La valuación del daño puede ser por arbitrio judicial (id quod interest), teniendo en cuenta todas las
consecuencias desventajosas. Justiniano limitó la valoración del daño al doble de la prestación.
• Si la estimación la realiza el acreedor (in litem iurare), el juez podía fijar un máximo.
• Las partes podían fijar la indemnización de antemano mediante una cláusula penal.
Los principales modos son: pago, novación, confusión, compensación, transacción y prescripción liberatoria.
1. Pago (solutio)
2. Novación (novatio)
• Requisito primordial: la intención de querer cambiar (animus novandi). También se requería el empleo de las
formas del derecho civil y que la nueva obligación se diferenciara de la antigua por un elemento nuevo.
3. Compensación (compensatio)
• “La contribución de una deuda y de un crédito entre sí”. Ocurre cuando el deudor opone al acreedor un
crédito que a su vez tiene contra él.
• Justiniano dispuso que debe tratarse de deudas válidas, líquidas y exigibles, con objetos de la misma especie
e idénticos sujetos.
4. Confusión (confusio)
• Se origina cuando en una misma persona convergen la calidad de acreedor y deudor. Extingue la obligación
ipso iure.
5. Transacción (transactio)
• La extinción de la obligación por el transcurso de un período de tiempo sin que el actor exija su
cumplimiento.
• Teodosio II (año 424) fijó el plazo general de treinta años para la extinción de toda acción.
El contrato es la fuente más importante de las obligaciones. Puede definirse como un acuerdo de voluntades entre dos o más
sujetos dirigido a crear obligaciones. Solo se aplicaba a convenciones reconocidas como obligatorias por estar dotadas de una
causa civil y provistas de una acción.
• El antiguo ius civile no tenía una teoría general, sino un catálogo de tipos, y se priorizaba la forma especial o
solemnidad para su perfeccionamiento.
• La evolución contractual romana fue desde el nexum (rigidez y solemnidad) y la sponsio (palabras
sacramentales), que dieron origen a los contratos verbales (verbis); luego, los contratos literales (litteris) (por anotaciones en
registros); después, los contratos reales (re) (por la simple tradición de la cosa); y finalmente, los contratos consensuales (solo
consensu) (por el mero consentimiento).
El vocablo contractus no figuraba como sustantivo abstracto en los primeros tiempos, y está ausente en el Edicto del Pretor. Se
conforma a partir del verbo contrahere (“estrechar, constreñir una cosa con otra”). El concepto moderno de contrato se desarrolló
a través de la obra de Gayo, Labeón, Ulpiano, Justiniano, y los comentaristas posteriores, destacando la influencia de Hugo Grocio
en el “consensualismo”.
1. Elementos
• a) Sujetos: Concurso mínimo de dos voluntades (promesa del deudor y aceptación del acreedor).
• Se perfeccionan mediante el empleo de palabras solemnes. Son formales, de derecho estricto y unilaterales.
• 1.1. Nexum
• Se utilizaba un procedimiento similar a la mancipatio (balanza, cobre, libripens, cinco testigos). Autorizaba al
acreedor a usar la manus iniectio sobre el deudor incumplidor. Fue derogado por la lex Poetelia Papiria (326 a.C.).
• 1.2. Sponsio
• Figura exclusiva de los ciudadanos romanos, celebrada oralmente mediante pregunta y respuesta en
términos sacramentales (Spondes? Spondeo).
• 1.3. Stipulatio
• Se convirtió en la forma más habitual de contraer obligación unilateral. Se extendió a los peregrinos.
• Requisitos originales: Oralidad, unidad del acto, congruencia entre pregunta y respuesta, y presencia de las
partes.
• El emperador León eliminó la necesidad de palabras solemnes. El acuerdo entre partes se volvió el elemento
fundamental.
• Se usó para garantizar obligaciones (adpromissio y adstipulatio) y para establecer “cláusulas penales”
(stipulatio poenae).
• Uso de formalidades orales para dar fuerza obligatoria a la promesa de dote. No requería que el marido
aceptara expresamente, bastaba la declaración unilateral de la mujer (sui iuris) o su ascendiente.
• Declaración unilateral del esclavo, bajo juramento, de realizar obras o servicios para el patrón después de la
manumisión. Se requería un segundo juramento después de manumitido para generar obligación civil.
• Se originó en los registros contables (codex accepti et expensi) del pater familias. Consistía en una operación
de doble entrada (anotación en el acceptum como cancelación de deuda, y en el expensum como entrega). Esto transformaba una
obligación preexistente en una abstracta sin causa.
• 2.2. Chirographa
• Documentos únicos usados por los peregrinos. Firmados por el deudor y en poder del acreedor. Tenían un
efecto meramente probatorio.
• 2.3. Syngrapha
• Usados por peregrinos, redactados en doble ejemplar y suscritos por ambas partes. Contaban con fuerza
obligatoria por sí mismos. Desaparecieron al otorgarse la ciudadanía a todos los súbditos del imperio.
• Como era gratuito, los intereses (usurae) solo podían pactarse concertando un negocio distinto mediante la
“estipulación” (stipulatio). Hubo limitaciones históricas a las tasas, y Justiniano la redujo al 6% anual. El “senadoconsulto
macedoniano” prohibió préstamos a hijos de familia sin consentimiento del pater.
• “Préstamo de uso”. Una persona (comodante) entrega gratuitamente a otra (comodatario) el uso de una cosa
no fungible, para que la devuelva en el tiempo convenido. Es real, sinalagmático imperfecto, gratuito y de buena fe. El comodatario
adquiere solo la simple tenencia.
• Acuerdo por el cual una persona (depositante) entrega una cosa mueble a otra (depositario) para que la
guarde o custodie gratuitamente y la devuelva al requerimiento. El depositario solo adquiere la tenencia.
• 1.3.1. Depósito necesario o miserable: Sucede por calamidad pública o riesgo inminente, impidiendo elegir al
depositario.
• 1.3.2. Secuestro: Dos o más personas entregan la custodia de un bien a un tercero para que lo entregue a un
individuo designado o a quien se encuentre en determinada situación. Puede tener por objeto muebles o inmuebles.
• 1.3.3. Depósito irregular: Custodia de cosas fungibles (generalmente dinero), donde el depositario debe
devolver otras del mismo género. Se asemeja al mutuo, pero se celebra en interés del depositante.
• Una persona (pignorante) entrega a otra (pignoratario) la posesión de una cosa corporal para garantizar una
deuda. Es real, sinalagmático imperfecto y accesorio. El acreedor pignoraticio debe conservar la cosa y no puede usarla. Si no se
paga la deuda, el acreedor puede retener o vender la cosa.
• Se perfeccionan por el simple consentimiento de las partes, sin formalidades ni entrega de la cosa.
• Una parte (vendedor) se obliga a entregar la propiedad de una cosa a cambio de una suma cierta de dinero
(precio). Es bilateral, sinalagmático perfecto, oneroso y de buena fe. El vendedor se obliga a transmitir la posesión pacífica y el
comprador, la propiedad del dinero.
• 2.1.1. La evicción: Ocurre cuando el comprador es privado de la cosa por una resolución judicial a favor de un
tercero. El vendedor responde por los vicios jurídicos. El comprador puede exigir al vendedor que intervenga en el juicio.
• 2.1.2. Los vicios redhibitorios: Defectos ocultos que presenta la cosa, volviéndola impropia para su destino o
disminuyendo su valor. El vendedor responde incluso si desconoce el vicio. La “acción redhibitoria” busca volver las cosas al estado
anterior.
• 2.1.3. La evicción, los vicios redhibitorios y los elementos naturales del negocio jurídico: El autor del texto
reitera su opinión de que estos no deben considerarse elementos naturales del negocio jurídico en general, ya que solo tienen
aplicación en la compraventa.
• 2.1.4. Rescisión de la venta por causa de lesión: Tiene lugar cuando una persona enajena una cosa por un
precio menor a la mitad de su valor real. Se presume necesidad en el vendedor. (Antecedente de la “lesión enorme o subjetiva”).
• Una parte (locatario) se obliga a pagar un precio cierto a otra (locador) a cambio de que esta le proporcione
el uso y disfrute temporal de una cosa, o le preste un servicio, o realice una obra.
• 2.2.1. Locación de cosas (locatio conductio rei): Locador procura uso y goce pacífico de una cosa a cambio de
dinero. El uso es temporal y no origina derecho real. No son objeto las cosas consumibles.
• 2.2.2. Locación de servicios (locatio conductio operarum): El locador se obliga a trabajar o prestar servicios al
locatario a cambio de un precio. Concluye por las mismas razones que la locación de cosas y por fallecimiento del locador (porque
es in personam).
• 2.2.3. Locación de obra (locatio conductio operis): Una persona se compromete a realizar una obra o trabajo
determinado a cambio de un precio. El locatario no está obligado a realizar el trabajo personalmente.
• 2.3. Sociedad (societas): Acuerdo de voluntades por el cual dos o más personas (socios) se obligan a aportar
bienes o actividades para un fin lícito de utilidad común. Es consensual, sinalagmático perfecto y de buena fe. Requiere la intención
de constituir una sociedad (affectio societatis).
• 2.3.1. Distintas clases de sociedad: Por la prestación (aportes de bienes, de trabajo, o mixtas). Por su fin (de
lucro o no de lucro). Universales (totalidad del patrimonio o de las ganancias) o particulares (cosa determinada).
• 2.3.2. La societas vectigalium: Sociedad para la explotación de minas y salinas. Su patrimonio social es
independiente del de los socios. (Antecedente de la actual sociedad colectiva).
• 2.3.3. Efectos del contrato de sociedad: Los socios obligados a efectuar el aporte convenido, garantizando
evicción y defectos ocultos. Los socios son responsables por dolo y culpa grave, y por la culpa levis in concreto.
• 2.3.4. Disolución del contrato de sociedad: Ocurre por la disolución proveniente de: las personas (ex
personis), las cosas (ex rebus), la voluntad (ex voluntate) o la acción (ex actione).
• 2.4. Mandato (mandatum): Una persona (mandatario) se obliga respecto de otra (mandante) a hacer
gratuitamente una cosa lícita que la otra le ha encargado. Es consensual, de buena fe y bilateral imperfecto. La gestión debe ser
gratuita. El mandatario debe cumplir el encargo. El mandato se extingue por acuerdo mutuo, renuncia del mandatario, revocación
del mandante, vencimiento del plazo o muerte de las partes (ya que es de carácter personal).
IV. CUASICONTRATOS
Obligaciones que no emergen de un contrato ni de un delito, pero se asemejan a un contrato sin serlo.
2. El enriquecimiento sin causa: Una de las partes se beneficia a expensas de la otra sin causa jurídica que lo
justifique. El derecho romano lo reparó mediante diversas acciones (condictiones).
3. La comunidad incidental: Condominio creado por un hecho ajeno a la decisión de los titulares ([Link].,
confusión o testamento). Se asemeja a la comunidad societaria, pero se considera cuasicontrato al no ser un acto voluntario.
4. Los gastos funerarios: Erogaciones efectuadas por una persona para sufragar gastos de entierro sin encargo.
Los deudos deben reintegrarlos, y si se niegan, se crea la “acción funeraria” (actio funeraria).
5. La lex Rhodia de iactu: Contempla la situación en que, ante peligro de naufragio, se ordena aligerar la nave
arrojando la carga al mar. Ordena la reparación de la pérdida de la mercadería por parte de los armadores y propietarios de las
mercaderías salvadas.
6. La tutela y curatela: El derecho romano considera las obligaciones derivadas de estas instituciones como un
cuasicontrato.
7. Los legados: Las obligaciones derivadas de los legados per damnationem y sinendi modo se consideran
provenientes de un cuasicontrato, ya que no existe acuerdo de voluntades entre legatario y heredero.