MARTES 1 CUARESMA FECHA 16 DE MAR DE 2010
DÍA Y SEMANA MARTES
16
PARALELOS
MATEO 6 7 15 MARZO
LIBRO, CAPÍTULO Y VERSÍCULO
2010
TEXTO DEL EVANGELIO COMENTARIO DEL EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus meditatio
discípulos: «Cuando recéis, no uséis
muchas palabras, como los gentiles, El Padre Nuestro, «modelo de toda oración cristiana», es
que se imaginan que por hablar conservado por los discípulos como oración creada y repetida
mucho les harán caso. No seáis frecuentemente por Jesús. En el texto de esta oración no se
como ellos, pues vuestro Padre sabe menciona a Jesús, ni su vida, muerte y resurrección, ni tampoco
lo que os hace falta antes de que lo ninguno de los misterios cristianos. La ausencia de cualquier
pidáis. Vosotros rezad así: "Padre alusión a Jesús subraya el hecho de que fue unas oración creada por
nuestro del cielo, santificado sea tu Jesús durante su vida. Pensaba en el Padre, no en él. A veces
nombre, venga tu reino, hágase tu nuestra oración es sólo un medio para pensar en nosotros mismos.
voluntad en la tierra como en el Quizá, la palabra definitiva que Jesús nos pueda enseñar sobre la
cielo, danos hoy el pan nuestro de oración es «Abbá», Padre. Cuando rezamos el Padre Nuestro, no
cada día, perdónanos nuestras estamos dirigiéndonos a Jesús. De alguna manera estamos dentro de
ofensas, pues nosotros hemos su persona, descubriendo, a través de sus ojos, la presencia de Dios
perdonado a los que nos han Padre
ofendido, no nos dejes caer en la
tentación, sino líbranos del oratio
Maligno." Porque si perdonáis a los La palabra de Dios tiene que tomar forma visible en nuestras vidas.
demás sus culpas, también vuestro Lo que hemos escuchado, tenemos que vivirlo. El Hijo de Dios
Padre del cielo os perdonará a tiene que hacerse visible y hablar a través de todo lo que somos,
vosotros. Pero si no perdonáis a los decimos y hacemos
demás, tampoco vuestro Padre contemplatio
perdonará vuestras culpas.» No hace falta inventar nada. Sólo decid: “Padrenuestro...” Es la
oración de todos los cristianos. Es la oración de la sencillez que,
quizá, a fuerza de tanto repetirla mecánicamente, la hemos vuelto
hueca y vacía. Decía Simone Weil que “el Padrenuestro es a la
oración lo que Cristo es a la humanidad. No cabe pronunciarla con
atención plena en cada palabra sin que un cambio, quizás
infinitesimal pero real, se opere en el alma”. Ojalá sea cierto. Ojalá
Dios nos conceda la gracia de no pasar por la vida y por Él huecos.