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Adiccion

El capítulo analiza la complejidad de la adicción, que se define como enfermedad, síntoma o conducta desviada, y cómo su conceptualización influye en las políticas públicas y tratamientos. Se presentan diferentes modelos teóricos que abordan la adicción desde perspectivas neurobiológicas, psicoanalíticas y sociales, destacando la tensión entre el enfoque médico hegemónico y otros saberes. Además, se discute la construcción social de la adicción como un problema público, visibilizado a través de disputas discursivas y políticas.
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Adiccion

El capítulo analiza la complejidad de la adicción, que se define como enfermedad, síntoma o conducta desviada, y cómo su conceptualización influye en las políticas públicas y tratamientos. Se presentan diferentes modelos teóricos que abordan la adicción desde perspectivas neurobiológicas, psicoanalíticas y sociales, destacando la tensión entre el enfoque médico hegemónico y otros saberes. Además, se discute la construcción social de la adicción como un problema público, visibilizado a través de disputas discursivas y políticas.
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Resumen del texto: Luciano Levin “Las adicciones como construcción social:

conocimientos, posicionamiento público, e implementación estatal de tratamientos”

Capítulo 2: Antecedentes conceptuales y perspectivas teóricas

El autor comienza comentando que el estudio de las adicciones es de carácter


complejo, esto se refleja tanto en los abordajes teóricos como en las estrategias de
intervención terapéutica.

 Formas de concebir la adicción

El concepto adicción ha venido a definir tanto una enfermedad como un síntoma.


Una conducta individual como un modo colectivo. Existen diferentes tipos de adicción:
a sustancias, al juego, al peligro, a la televisión, al poder, al trabajo, al sexo. Hablamos
tanto de adicciones a sustancias como a comportamientos.

Desde fines del siglo XIX, el consumo de drogas ha sido etiquetado como una
conducta desviada, es decir, una forma de condena social impuesta por ciertos grupos
sobre otros. Este etiquetado no es neutro, depende de quién lo aplica, en qué
contexto, y con qué intereses. Las consecuencias políticas pueden variar
enormemente según cómo se nombre el problema.

Talcott Parsons define dos grandes formas de conductas desviadas: el crimen y la


enfermedad. La adicción reúne ambas, se criminaliza por el consumo de sustancias
prohibidas y se patologiza como enfermedad. Esto genera una ambigüedad en el
tratamiento social del adicto: ¿es víctima o culpable? El “rol de enfermo” implica
derechos (como no ser culpabilizado), pero si el adicto es visto como delincuente, esos
derechos se pierden.

Joseph Gusfield muestra cómo el etiquetado del alcoholismo como desviación por
parte de la Unión de Mujeres Cristianas en [Link]. fue clave para la prohibición del
alcohol en los años 1920. Este conflicto reflejaba tensiones entre modos de vida: el
protestantismo rural vs los inmigrantes católicos urbanos.

Conrad y Schneider explican que históricamente se pasó de ver la adicción como


“pecado” o “delito” a considerarla una “enfermedad”. Aunque esto parece más
humanizante, también implica nuevas formas de control social: tratamientos
coercitivos, internaciones, y medicalización.

Las políticas de drogas en Argentina y otros países han estado fuertemente


influenciadas por convenciones internacionales. Estas definiciones externas han
priorizado el control y el castigo por sobre el cuidado del adicto. El tratamiento del
adicto fue durante mucho tiempo una preocupación secundaria frente a la fiscalización.

La OMS considera la adicción una enfermedad epidémica, vinculada a factores


sociales como el desempleo y la migración. Se ubica junto al SIDA, la desnutrición y
los problemas de higiene como temas prioritarios de salud global.

1
Según la OMS y la CIE-10, el término técnico para adicción es “síndrome de
dependencia”. Se diagnostica si se cumplen al menos tres de seis criterios
relacionados con el uso compulsivo, la tolerancia, el síndrome de abstinencia, entre
otros.

Según la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10 en su apartado de


trastornos mentales y de la conducta, la dependencia a sustancias comprende seis
criterios de los que se deben experimentar tres o más para ser considerado un
individuo dependiente, esto es, adicto.

La definición de dependencia incluye criterios biológicos, psicológicos y


conductuales. Basta con cumplir tres de ellos para ser considerado adicto. No es
necesario que haya evidencia biológica (como aumento progresivo del consumo), lo
que revela la dificultad de medir la adicción con precisión. Esta inconmensurabilidad —
la falta de una medida universal— es uno de los grandes desafíos para definir la
adicción.

Hugo Míguez señala que estas definiciones solo abarcan los casos donde la
adicción ya está instalada. Quedan fuera categorías como “usuario”, “abusador” o “uso
indebido”, lo que invisibilidad muchas formas de consumo y limita la investigación. Se

2
enfoca en el extremo del fenómeno, sin atender a sus etapas previas ni a su
diversidad.

La Convención de Naciones Unidas sobre Sustancias Psicotrópicas (1971)


define el “uso indebido” según la legalidad de las sustancias incluidas en listas
oficiales. Estas listas determinan qué sustancias son psicotrópicas, pero excluyen
otras como el alcohol y el tabaco, aunque la OMS las reconoce como problemáticas.
Esto genera una contradicción: se prioriza el carácter legal de la sustancia por sobre el
tipo de uso que se hace de ella.

Hay tensiones entre la OMS (que prioriza la salud pública) y los programas de
fiscalización de drogas de la ONU (que priorizan el control). Las definiciones vigentes
desplazan el problema de las personas a las sustancias. En consecuencia, la adicción
se trata como un problema de control de sustancias, no como una cuestión de salud o
cuidado de las personas.

Helen Nowlis (1975) identificó cinco modelos que reflejan distintas formas de
entender la adicción:

Fundamento Como piensa Como Prevención Tratamiento Contexto


central al sujeto conciben a la histórico
sustancia
Ético- Legalidad / Criminal / Sustancia Control de la No se pondera el Principios del
Jurídico norma transgresor de definida por oferta y disuasión tratamiento; se siglo XX ([Link].,
la ley criterios mediante subsume en la movimientos
legales (lícita amenaza de ilegalidad. prohibicionistas)
vs. ilícita) sanción. Abstinencia
obligada mediante
encierro.
Médico- Enfermedad / Enfermo Sustancia Identificación de Eliminación del Década de 1940
Sanitario toxicidad pasivo / como agente factores de riesgo. agente (droga) y (Convenios de
huésped infeccioso. Apelación al desintoxicación del Ginebra 1924–25,
infectado Clasificación temor. sujeto. Introduce 1931)
en “duras” y Aislamiento del noción de
“blandas” sujeto tratamiento
según
toxicidad
Psico- Vínculo Sujeto con Sustancia Traslado de la Psicoterapia. No se Década de 1960
Social subjetivo / síntomas como objeto prevención al busca (Psiquiatría
salud menta psicológicos. relacional. campo de la salud exclusivamente Social, Gerald
Adicción como Clasificación mental. Énfasis en eliminar el Caplan)
síntoma del vínculo: familia y pares consumo
uso, abuso,
adicción
Socio- Patología Víctima de Sustancia Prevención Intervenciones Década de 1970.
Cultural social / presiones como síntoma orientada a sociales. Enfoque En países
contexto sociales y de exclusión o transformación estructural más centrales:
macro social culturales protesta. No estructural. que individual protesta juvenil.
es el eje Enfoque En periféricos:
central comunitario pobreza y
exclusión
Ético- Sentido de la Sujeto en El consumo Prevención como No centrado en Década de 1970.
Social vida / búsqueda de como transformación eliminar el Origen en
transformación sentido. No manifestación profunda de la consumo, sino en Argentina. Menor
social patologizado social que realidad social. modificar trascendencia
ni debe ser Interdisciplinaria y estructuras internacional
criminalizado interrogada solidaria sociales

Tres planos de análisis según Nowlis:

3
 Sustancias: Cada modelo define “droga” de forma distinta: legalidad, toxicidad,
vínculo, síntoma social o existencial.
 Sujetos: El usuario es conceptualizado como criminal, enfermo, paciente
psicológico, víctima social o sujeto existencial.
 Tratamientos: El tipo de tratamiento depende del modelo: desde abstinencia
forzada hasta transformación social interdisciplinaria.

Capítulo 2: Antecedentes conceptuales y perspectivas teóricas

1. La complejidad de definir la adicción

4
• La adicción no tiene una única definición: puede ser vista como enfermedad,
síntoma, conducta individual o fenómeno colectivo.

• Se habla de adicción a sustancias, pero también a comportamientos (juego, trabajo,


sexo, poder, etc.).

• Esta multiplicidad refleja una construcción social más que una entidad natural.

2. La adicción como conducta desviada

• Desde fines del siglo XIX, el consumo de drogas se ha etiquetado como desviación
social.

• Talcott Parsons identifica dos formas de desviación: crimen y enfermedad. La


adicción reúne ambas.

• El “rol de enfermo” otorga derechos (no ser culpabilizado), pero cuando se criminaliza
al adicto, se le niegan esos derechos.

3. Modelos explicativos de la adicción

Cada modelo define:

- Qué es una droga

- Quién es el adicto

- Qué tipo de tratamiento se aplica

4. La adicción como problema público

- Un fenómeno se convierte en problema público cuando es visibilizado, debatido y


objeto de intervención estatal.

- La adicción ha sido construida como problema público a través de medios,


estadísticas, políticas y controversias.

- Las definiciones que se imponen en políticas públicas ocultan disputas ideológicas y


científicas.

5. Criterios diagnósticos internacionales

5
- Se presentan los criterios de la OMS (CIE-10) y el DSM-IV para definir
“dependencia”.

- Ambos requieren que se cumplan al menos 3 de 6 o 7 criterios (como tolerancia,


abstinencia, compulsión, etc.).

- Estas definiciones son reduccionistas y se centran en la “punta del iceberg”,


invisibilizando otras formas de consumo.

6. Influencia internacional

- Las definiciones de drogas y adicción han sido impuestas por convenciones


internacionales (ONU, OMS), muchas veces sin participación local.

- Esto ha llevado a que el tratamiento del adicto sea secundario frente a la fiscalización
y el castigo.

7. Sociología de la desviación

- La desviación es normal en toda sociedad (Durkheim).

- Puede ser positiva o negativa, formal o informal.

- La adicción puede violar todas las normas: penal, jurídica, social y moral.

- El estigma del adicto persiste incluso tras la recuperación, generando exigencias de


“hipernormalidad”.

8. Medicalización

- La medicina ha redefinido la adicción como enfermedad, desplazando otras


interpretaciones (pecado, delito, etc.).

- El Modelo Médico Hegemónico (MMH) impone una visión biologicista, excluyendo


saberes alternativos y comunitarios.

- La automedicación es estigmatizada, aunque el MMH la ha promovido


históricamente.

9. Investigación neurobiológica

- La adicción es concebida como enfermedad cerebral que afecta el sistema de


recompensa.

- Se estudia en animales mediante modelos de autoadministración, aunque se critica


su validez para humanos.

- En Argentina, la investigación es limitada, pero el discurso neurobiológico influye en


políticas y tratamientos.

Conclusión del capítulo

- La adicción es una categoría ubicua que atraviesa múltiples definiciones y modelos.

6
- Su conceptualización afecta directamente las formas de intervención, el lugar del
adicto en la sociedad y las políticas públicas.

- El capítulo invita a pensar la adicción como fenómeno complejo, socialmente


construido y atravesado por disputas epistemológicas, políticas y éticas.

Capítulo 4: La construcción de la adicción como problema de conocimiento

1. Problema social vs. problema público

• Un fenómeno se convierte en problema público cuando:

• Se visibiliza en la esfera pública.

• Genera controversias sobre su definición, magnitud, resolución y responsables.

• Es abordado por medios, políticas, instituciones y discursos científicos.

• La adicción se ha transformado en problema público mediante disputas discursivas


que apelan al conocimiento científico como legitimador.

2. Tipos de conocimiento en torno a la adicción

Levin distingue tres grandes perspectivas que estructuran el campo:

3. Perspectiva neurobiológica: el cerebro enfermo

• La adicción se define como una enfermedad crónica del sistema de recompensa


cerebral.

• Se estudia mediante modelos animales (autoadministración de drogas) y técnicas de


imagenología.

• Instituciones como el NIDA y la OMS han consolidado esta visión como hegemónica.

Críticas:

7
• Reduccionismo biológico.

• Descontextualización social y cultural.

• Modelos animales no replican la complejidad humana.

• Ignoran el dimorfismo sexual y la remisión espontánea.

4. Subjetividad como elemento estructurante

a. Psicoanálisis freudiano y psicodinámico

• La adicción se vincula con fijaciones orales, regresiones, conflictos edípicos.

• Se interpreta como síntoma de una neurosis del carácter.

• Freud, Fenichel, Knight y otros aportan marcos teóricos, pero sin métodos
terapéuticos específicos.

b. Psicoanálisis lacaniano (TyA, EOL)

• La adicción no tiene estructura propia: se aloja en neurosis, psicosis o perversión.

• El tratamiento se basa en la transferencia, no en la abstinencia.

• Rechaza la idea de “toxicómano” como entidad nosológica.

• El grupo TyA ha sido clave en la formación de profesionales en Argentina.

c. Terapias grupales

• Inspiradas en Bion y Pichón-Rivière.

• Se centran en la tarea, la interacción y el cambio operativo.

• Promueven la expresión simbólica y la elaboración colectiva.

d. Terapias cognitivo-conductuales

• Se enfocan en modificar pensamientos y conductas disfuncionales.

• Utilizan reforzamiento positivo, role-playing y manejo de contingencias.

• Más efectivas a corto plazo, pero con limitaciones en profundidad emocional.

e. Psiquiatría

• Aborda la adicción como trastorno mental.

• Utiliza medicamentos específicos según la sustancia (metadona, naltrexona, etc.).

• Estructura tratamientos en fases: desintoxicación, mantenimiento, prevención de


recaídas.

5. Historia de la salud mental en Argentina

8
• El psicoanálisis se institucionaliza en los años 40 (APA), pero se separa de la
psiquiatría.

• En los 50 y 60, se produce un acercamiento gracias a la “nueva psiquiatría” y la


inclusión del psicoanálisis en hospitales públicos.

• El lacanismo se consolida en los 80 y 90 con la EOL y el grupo TyA, que se vuelve


hegemónico en el tratamiento público de adicciones.

6. La revista Acta como termómetro académico

• Se revisan publicaciones entre 1955 y 2009.

• El interés por las adicciones crece lentamente, con predominio de enfoques


psicoanalíticos.

• La revista refleja la evolución del campo y la consolidación de ciertas perspectivas.

Conclusión del capítulo

• La adicción como problema de conocimiento no puede ser abordada desde una única
perspectiva.

• Las definiciones científicas, médicas y sociales compiten por legitimidad y


condicionan las políticas públicas.

• La hegemonía neurobiológica convive con enfoques subjetivantes y comunitarios,


aunque con tensiones.

• En Argentina, el campo está marcado por la influencia del psicoanálisis lacaniano y la


escasa articulación entre saberes.

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