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Sectas

Una secta es una desviación del cristianismo bíblico que rechaza las enseñanzas históricas de la Iglesia, caracterizándose por interpretaciones erróneas de la Biblia y la promoción de nuevas revelaciones. Prosperan al satisfacer necesidades humanas y ofrecer respuestas a preguntas existenciales, a menudo aprovechando la ignorancia de las personas. Ejemplos como los Testigos de Jehová y los mormones ilustran cómo estas organizaciones distorsionan la doctrina cristiana, negando la Trinidad y promoviendo la salvación por obras.
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Sectas

Una secta es una desviación del cristianismo bíblico que rechaza las enseñanzas históricas de la Iglesia, caracterizándose por interpretaciones erróneas de la Biblia y la promoción de nuevas revelaciones. Prosperan al satisfacer necesidades humanas y ofrecer respuestas a preguntas existenciales, a menudo aprovechando la ignorancia de las personas. Ejemplos como los Testigos de Jehová y los mormones ilustran cómo estas organizaciones distorsionan la doctrina cristiana, negando la Trinidad y promoviendo la salvación por obras.
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Sectas

¿Qué es una secta?


Una secta es una perversión, una deformación del cristianismo bíblico. Como tal, rechaza las
enseñanzas que la Iglesia cristiana ha sostenido a través de la historia. El apóstol Pablo advirtió
que vendrían falsos Cristos y falsos evangelios que tratarían de engañar a la verdadera iglesia y
al mundo. (2 Corintios 11:4, 13 – 15).
Por tanto, una secta es un grupo de personas polarizadas alrededor de la interpretación que
alguien hace de la Biblia y caracterizado por grandes desviaciones con respecto al cristianismo
ortodoxo en lo que se relaciona con las doctrinas cardinales de la fe cristiana, particularmente
con el hecho que Dios se hizo hombre en Jesucristo. Walter Martin.
¿Por qué prosperan las sectas?
Las sectas dan respuestas
La principal razón por la cual las sectas están creciendo es que en este mundo tan inseguro dan
respuestas llenas de autoridad a las preguntas básicas que el hombre se hace:¿Quién soy yo?
¿Por qué estoy aquí? ¿A dónde me dirijo?
Las sectas satisfacen necesidades humanas
Las sectas también crecen porque apelan a las necesidades básicas del hombre. Todos tenemos
la necesidad de ser amados, sentir que somos necesarios, pensar que nuestra vida tiene
dirección y significado. Las personas que están pasando por una crisis de identidad o tienen
problemas emocionales son particularmente susceptibles a las sectas.
Las sectas producen una impresión favorable
Las sectas prosperan porque algunas veces los cristianos no han sabido ejercer una influencia
vital en el mundo.
Si la iglesia no es capaz de ofrecer calor espiritual y una exposición auténtica de la Palabra de
Dios de una manera seria y cuidadosa, entonces los que tienen necesidades espirituales se van
en busca de otras formas de realizarse. Muchas sectas hacen presa de la ignorancia y tratan de
impresionar a los desconocedores con su seudoerudición.
Características de una secta
Una nueva verdad
Muchas sectas promueven la falsa idea de que Dios les ha revelado algo muy especial. Suele
ser una verdad que nunca antes ha sido revelada y que supera y contradice a todas las
revelaciones anteriores.
La iglesia de los mormones enseña que el cristianismo se mantuvo en la apostasía durante
dieciocho siglos, hasta que Dios le reveló una nueva verdad a José Smith, hijo, y de esta forma
restauró el verdadero evangelio, que se había perdido.
Nuevas Interpretaciones de la Escritura
Algunas sectas no manifiestan la pretensión de haber recibido nueva verdad o revelación ajena
a la Biblia, pero sus miembros creen que sólo ellos poseen la clave para interpretar los
misterios contenidos en ella.
Una fuente de autoridad ajena a la Biblia
Algunas sectas tienen sus escritos sagrados, o una fuente de autoridad que pasa por encima de
la Biblia. La iglesia de los mormones dice: ―Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios,
siempre que se traduzca correctamente...‖3 Aunque esto parezca indicar que los mormones
confían en la Biblia, en realidad lo que creen es que ésta ha sido cambiada y corrompida.
Otro Jesús
Una característica propia de todas las sectas es la presencia de falsas enseñanzas acerca de la
persona de Jesucristo, distintas a las presentadas a la luz del cristianismo bíblico e histórico.
El apóstol Pablo advirtió sobre el peligro de seguir a "otro Jesús" (2 Corintios 11:4) que no es el
mismo Jesús revelado en las Escrituras. El "Jesús" de las sectas siempre es alguien inferior al
Dios eterno de la Biblia, quien se hizo carne, habitó aquí en la tierra y murió por nuestros
pecados.
Una posición de rechazo hacia al cristianismo ortodoxo
Una característica común a muchas sectas es el ataque frontal contra el cristianismo ortodoxo.
Su argumento es que la iglesia se ha alejado de la fe verdadera.
Doblez
Un rasgo característico de algunas sectas es que dicen una cosa en público, mientras que
internamente creen algo completamente distinto. Muchas organizaciones se califican a sí
mismas de cristianas, pero en realidad niegan los fundamentos de la fe.
Enseñanzas ajenas a la Biblia sobre la naturaleza de Dios (la Trinidad)
Otra característica de todas las sectas no cristianas es que tienen un concepto inadecuado de la
Santísima Trinidad, o que la niegan por completo. Suelen atacar la doctrina bíblica de la
Trinidad, de un Dios en tres personas, tachándola de pagana o de origen satánico.
Una teología cambiante
Las doctrinas de las sectas se hallan en continuo movimiento, y no tienen un fundamento firme
sobre el cual fundar su esperanza.
Una autoridad férrea
Las sectas se caracterizan con frecuencia por la existencia de personajes que son el centro de la
autoridad y se consideran a sí mismos como mensajeros de Dios, con acceso exclusivo al
Omnipotente.
La salvación por obras
Una de las enseñanzas que están totalmente ausentes de todas las sectas es el evangelio de la
gracia de Dios.
Falsas profecías
Otros rasgos de las sectas es que proclaman falsas profecías con frecuencia. Los líderes de las
sectas, quienes creen haber recibido un llamado divino, han hecho osadas predicciones acerca
de los acontecimientos del futuro, que ellos suponen reveladas por inspiración de Dios.
Los testigos de Jehová
Historia
Oficialmente conocida como ―Watch Tower Bible and Tract
Society" (Sociedad de Biblias y Tratados de la Torre de Vigía),
la organización de los testigos de Jehová es el producto del
trabajo de toda la vida de Charles T. Russell, quién nació el 16
de febrero de 1652 cerca de Pittsburgh. Pensilvania. En 1870,
adolescente aún y sin ninguna educación teológica formal,
Russell organizó una clase de Biblia cuyos miembros
terminaron haciéndolo ―pastor".
En 1879 fundó la revista El Atalaya de Sion, en la cual fue
publicando su propia y exclusiva interpretación de la Biblia.
En 1886 publicó el primer volumen de una serie que llegó a
tener siete libros (seis de ellos escritos por Russell), titulada
La aurora del milenio. Más tarde se le dio el nombre de
Estudios en las Escrituras.

La fuente de autoridad
Los testigos de Jehová no poseen ―artículos de fe‖ ni
declaraciones doctrínales autorizadas. Sus puntos de vista
teológicos se hallan en sus diversas publicaciones, entre las
cuales se incluyen El Atalaya y Despertad. La doctrina que
procede de esas obras se considera autorizada. Sostienen
que su fuente decisiva de autoridad es la Biblia:
Permitir que Dios sea hallado veraz significa permitir que
Dios tenga la palabra en cuanto a lo que es la verdad que
libera a los hombres. Esto significa aceptar como la verdad a
su palabra, la Biblia. Por tanto, en este libro, hacemos un
llamado para que se acuda a la Biblia en busca de la verdad.
A nosotros nos corresponde la obligación de respaldar lo que
se dice aquí con citas bíblicas como prueba de veracidad y
confiabilidad.
Aunque la Sociedad Atalaya sostenga que las Escrituras son
su autoridad decisiva, notamos constantemente que hace mal
uso de las Escrituras con el fin de apoyar sus creencias
características. Esto lo hacen mayormente citando los textos
fuera de su contexto, al mismo tiempo que omiten otros
pasajes que son importantes para el tema. En la práctica, sus
propias publicaciones tienen prioridad sobre las Escrituras.

La Trinidad
Los testigos de Jehová proclaman abiertamente que ellos no
creen en la doctrina de la Trinidad. "La doctrina de la Trinidad
no fue concebida por Jesús ni por los primeros cristianos. . . La
verdad evidente es que se trata de otro intento de Satanás
por impedir que la persona temerosa de Dios aprenda la
verdad acerca de Jehová y de su Hijo Cristo Jesús".
En la teología de la Sociedad Atalaya, ni Cristo es Dios, ni lo es el
Espíritu Santo.
Jesucristo
En el sistema teológico de los testigos de Jehová. Jesucristo
no es Dios encarnado, sino un ser creado.
"Jesús, el Cristo, un individuo creado, es el segundo personaje
en importancia dentro del universo. Jehová Dios y Jesús
constituyen en conjunto las autoridades superiores. "Él era un
dios, pero no el Dios Todopoderoso, que es Jehová."
"Si Jesús fuera Dios, entonces durante el tiempo que estuvo
muerto, fue Dios quien estuvo muerto en la tumba."

Juan 14:28
Un pasaje favorito de los testigos de Jehová, usado por ellos
para demostrar que Cristo es menor que Dios, se halla en
Juan 14:28: "El Padre mayor es que yo. Este versículo se
refiere a la subordinación voluntaria de Jesús al Padre durante
su vida terrenal, en la cual le estuvo sometido por su propia
voluntad. No dice nada acerca deis naturaleza; sólo se refiere
a su rango temporal en la tierra. Por lo tanto, la expresión
mayor es que‖ se refiere a su posición, y no a su persona.

El Espíritu Santo
Según los testigos de Jehová, el Espíritu Santo no forma parte
del ser divino. Niegan la personalidad y la divinidad del
Espíritu Santo. Lo definen como el poder activo invisible de
Dios todopoderoso que impulsa a sus siervos a hacer su
voluntad. La personalidad del Espíritu Santo es
constantemente rechazada a lo largo de toda la Traducción
del Nuevo Mundo, al no escribir con mayúscula inicial la
palabra ―espíritu‖ cuando se refiere a Él.

La salvación
En la teología de los testigos de Jehová, la salvación no es
considerada como un regalo de Dios basado en la obra de
Jesucristo en la cruz. En cambio, su literatura insiste en una
salvación por obras. Russell escribió: ―Tienen que
recuperarse, tanto de la ceguera como de la muerte, para que
cada uno pueda tener por sí mismo una oportunidad completa
de demostrar, por medio de la obediencia o de la
desobediencia, que merece la vida eterna. En otro texto
afirman: ―Todos los que debido a su fe en Jehová Dios y en
Cristo Jesús se dedican a hacer la voluntad de Dios, y
entonces llevan a cabo con fidelidad su consagración, serán
recompensados con la vida eterna…‖
La Biblia enseña que somos salvos por gracia y sólo por
medio de la fe. Las buenas obras del hombre nunca pueden
contribuir a su salvación. ―Porque por gracia sois salvos, por
medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no
por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8. 9). ―Nos
salvó, no por obras de Nítida * I nosotros hubiéramos hecho,
sino por su misericordia‖ (Tito 3.5)

El castigo eterno
La Sociedad Atalaya niega la existencia del infierno como
Iuego de castigo eterno para los impíos. Este es su
razonamiento: ―doctrina de un infierno en llamas, donde los
malos son torturados permanentemente después de su
muerte, no puede ser verdad por cuatro razones principales:
(1) Porque carece por completo de apoyo bíblico. (2) porque
no es
razonable; (3) porque es contraría al amor de Dios y (4)
porque repugna a la justicia. En respuesta a esto, nosotros
sostenemos que la doctrina es absolutamente bíblica:
―Cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los
ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución
a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de
nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna
perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloría
de su poder (2 Tésalonicenses 1:7 – 9). Mateo 25:46 habla del
castigo eterno y de la vida eterna desde del mismo contexto.
El castigo eterno dura tanto como la vida eterna: E irán éstos
al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Las profecías falsas

Los testigos de Jehová son culpables de haber lanzado falsas


profecías (Deuteronomio 18:21, 22) al haber predicho
erróneamente que Cristo regresaría en 1914. También se
equivocan al asegurar que su venida es secreta e invisible, porque
las Escrituras enseñan completamente lo contrario (Apocalipsis
1:7).

La Traducción del Nuevo Mundo

Juan 1:1
Uno de los textos de la Traducción del Nuevo Mundo que han
causado una considerable indignación entre los eruditos del
idioma griego es su traducción totalmente falta de apoyo de
la última cláusula de Juan 1:1: ―Y el verbo era un dios.‖ Esta
traducción hace que Jesucristo sea menos que Dios, y lo
relega a la posición de un ser creado, lo cual está de acuerdo
con la teología de la Sociedad Atalaya. No hay ninguna base
para esta traducción, aunque los testigos de Jehová quisieran
que se creyera lo contrario.
El mormonismo
Historia
Joseph Smith, hijo, el fundador del mormonismo o Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nació el 23 de
diciembre de 1805 en Sharon, Vermont. Estados Unidos de
América Fue el cuarto de los diez hijos de Joseph Smith y su
esposa Lucy Mack. En 1817 la
familia se mudó e Palmira, Nueva York (cerca de la actual
ciudad de Rochester). Poco después la mayoría de los
miembros de le familia Smith se hicieron miembros de la
iglesia presbiteriana, pero el joven Joseph permaneció
indeciso. Decía que la contienda y la tensión que había entre
las diversas denominaciones hacían que él se preguntara cuál
de esas organizaciones tenía la razón. Ese fue el conflicto que
preparó el escenario para la primera visión que Joseph dijo
haber tenido.

La primera visión
En 1820 Joseph dijo que había recibido una visión que se
convirtió en la base para la fundación de la iglesia de los
mormones. De acuerdo con la historia mormona, el
antecedente de le primera visión de Joseph fue un
avivamiento religioso que se produjo en la primavera de
1820 en Palmira, Nueva York:

Había sido mi objeto acudir al Señor para saber cuál de todas


las sectas era la verdadera, a fin de saber a cuál unirme. Por
tanto, apenas me recuperé lo suficiente para poder hablar, les
pregunté a los personajes que estaban en la luz encima de
mí, cuál de todas las sectas era la verdadera, y a cuál debía
unirme.
Se me contestó que no debería unirme a ninguna, porque
todas estaban en error; y el Personaje que me habló me dijo
que todos sus credos eran una abominación ante su vista;
que todos aquellos profesores se habían pervertido, dijo:
―Con sus labios me honran, mas
su corazón lejos está de mí; enseñan como doctrinas
mandamientos de hombres, teniendo apariencia de piedad,
mas negando la eficacia de ella.
La segunda visión

Tuve una segunda visión. Junto a mi cama apareció


repentinamente un personaje indescriptiblemente glorioso.
Me dijo que, en un mensajero enviado desde la presencia de
Dios, y que se llamaba Moroní: que Dios tenía una obra para
mí, y que mi nombre sería tenido por bien o por mal entre
todas las naciones, tribus y lenguas.
Dijo que existía un libro escondido, escrito sobre planchas de
oro, donde había una revelación acerca de los antiguos
habitantes de este continente; contenía además "la plenitud
del evangelio sempiterno", tal como fue presentado por el
Salvador a los antiguos habitantes de esta tierra. Me dijo
también que depositadas junto con las planchas había dos
piedras en arcas de plata. Esas piedras, aseguradas a un
pectoral, formaban lo que se llama el Urim y el Tumín. Añadió
también que Dios había preparado esas piedras con el
propósito de que se tradujera el libro.

Fuentes de autoridad

La iglesia de los mormones acepta como sagrados cuatro libros: la


Biblia, El libro de Mormón, Doctrinas y convenios y La perla de
gran precio. Las palabras de su actual profeta son también fuente
de autoridad.

El Libro de Mormón
También consideran inspirado al Libro de Mormón: "Creemos
asimismo que el Libro de Mormón es la Palabra de Dios"
(Artículos de fe, sección 8). El Libro de Mormón es un
supuesto relato sobre los habitantes primitivos del continente
americano, a quienes Cristo se apareció después de su
resurrección.

Doctrinas y convenios
El libro Doctrinas y convenios recoge 136 revelaciones en las
cuales se presentan algunas de las doctrinas características
de los mormones, como el bautismo por los muertos y el
matrimonio celestial.
La perla de gran precio
La perla de gran precio contiene el libro de Moisés, el cual
equivale en términos generales a los seis primeros capítulos
del Génesis, y el libro de Abraham, supuesta traducción de un
papiro egipcio del que más tarde se demostró que era
fraudulento También contiene un extracto de la traducción
que Joseph Smith hizo de la Biblia; un bosquejo de la historia
de Joseph Smith, que es su autobiografía, y los artículos de fe.

Lo que dice la Biblia


La Biblia se opone a la confianza que los mormones ponen en
numerosas revelaciones contradictorias entre sí. Mientras que
los distintos libros sagrados del mormonismo se contradicen
entre sí, y contradicen a la Biblia, ésta nunca se contradice a
sí misma, ni lo hace el Dios de la Biblia. En Hebreos 1:1-3 se
nos dice de qué fuente procede nuestro conocimiento de
Dios:
Todo mensaje que afirme proceder de Dios tiene que estar de
acuerdo con el mensaje que trajo Jesucristo como
cumplimiento del Antiguo Testamento (Lucas 24:27). La vida
eterna procede de las obras y del don de Jesucristo; no de
Joseph Smith, de Brigham Young ni de ningún otro de los
falsos profetas mormones (Juan 20:31). En Proverbios 30:5, 6
se
nos advierte con respecto a los que tratan de añadir algo a la
Palabra de Dios.

La doctrina da los mormones acerca de Dios


La doctrina de los mormones sobre Dios es contraria a lo que
la Biblia enseña. Los mormones creen en muchos dioses y
enseñan que el mismo Dios una vez fue hombre. Además, los
hombres mormones tienen la posibilidad de alcanzar la
divinidad. Joseph Smith lo explicó claramente:
Voy a investigar acerca de Dios, porque deseo que todos
ustedes lo conozcan y se familiaricen con él... Regresaré al
principio, antes que el mundo fuera, para mostrarles la clase
de ser que es Dios.
Dios fue una vez como nosotros somos ahora: es un hombre
exaltado que está sentado en el trono en los cielos más
lejanos... Digo que, si lo vieran hoy, lo verían como un
hombre, con una forma como la de ustedes, con todo lo que
es la persona, la imagen y la forma misma de un hombre.
Les voy a decir cómo llegó a ser Dios. Hemos imaginado y
supuesto que Dios fue Dios desde la eternidad. Voy a rechazar
esa idea y quitar el velo para que ustedes puedan ver. El
primer principio del evangelio es conocer con certeza la
personalidad de Dios, y saber que podemos conversar con él
como un hombre conversa con otro, y que él fue una vez un
hombre como nosotros; sí, que el mismo Dios, el padre de
todos nosotros, vivió en la tierra, tal como lo hizo Jesucristo.
Otras declaraciones de Smith y Young revelan más acerca del
concepto mormón sobre Dios:

En el principio, el tefe de loa dioses convocó a un concilio de


dioses: entonces se reunieron y trazaron un plan para creer y
poblar al mundo Dios era como es el hombre: el hombre
puede llegar a ser como es Dios y habitarlo.

Jesucristo
La iglesia de los mormones enseña que Jesucristo fue un
espíritu preexistente, como lo enseña también de todos
nosotros. Aunque en sentido literal, todos seríamos entonces
hermanos y hermanas de Jesús. Él ha sido apartado de
nosotros por ser el primogénito de los espíritus hijos de Dios.

Y ahora, en verdad les digo que yo era en el principio con el


Padre, y soy el Primogénito; y todos los que son engendrados
a través de mí son participes de la gloria del mismo, y son la
iglesia del Primogénito. Ustedes estaban también en el
principio con el Padre.15
Su humanidad debe ser reconocida como real y ordinaria;
cualquier cosa que la haya sucedido a él puede sucederle a
cualquiera de nosotros. La divinidad de Jesús y la de todas
las demás almas nobles y majestuosas, tanto como hayan
recibido el influjo de una chispa da la Deidad, pueden
reconocerse como manifestaciones de lo divino. 16

El hombre
Según al mormonismo, el hombre es un alma preexistente
que toma su cuerpo al nacer en este mundo.

El hombre es un espíritu revestido con un tabernáculo. Su


parte inteligente nunca fue creada ni hecha, sino que existió
eternamente; el hombre también estaba en al principio con
Dios.17
Al hablar acerca del hombre, John Widtsoe afirma:

Existía antes de venir a la tierra: estaba con Dios "en el principio‖.


El destino del hombre es divino. El hombre es un ser eterno.
Él también es "desde la eternidad y hasta la eternidad". 18
Al contrario de lo que sostiene la teología del mormonismo.
Jesucristo es el único Hijo de Dios. En Juan 1:14 se declara
que Él "fue hecho carne, y habitó entre nosotros ( y vimos su
gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y
de verdad". Jesucristo reflejó el poder de Dios mientras
estuvo en la tierra, tanto como ningún otro hombre lo podría
lograr jamás: "Él es la imagen del Dios invisible, el
primogénito de toda creación" (Colosenses 1:15).

La salvación
Los Artículos de fe mormones explican así la salvación:

Artículo 2: "Creemos que los hombres serán castigados por


sus propios pecados y no por la transgresión de Adán "

Artículo 3 "Creemos que por la Expiación da Cristo todo el


género humano puede salvarse, mediante la obediencia a las
leyes y ordenanzas del evangelio."

James Talmage explica lo que esto significa para los mormones:

El alcance de la expiación es universal, y se aplica por igual a


todos los descendientes de Adán, aun al no creyente, al
pagano y al niño que muere antes de llegar al uso de razón.
Todos son redimidos de las consecuencias individuales de la
caída por el sacrificio del Salvador… pero de los salvos, no
todos serán exaltados a las glorias superiores. Nadie puede
ser admitido a ningún orden de gloria; es decir, ningún alma
puede ser salva hasta

que la Justicia haya sido satisfecha con respecto a la ley


violada... En el reino de Dios hay numerosos niveles de grado
provistos para los que sean dignos de ellos.

Así vemos que el mormonismo sostiene la existencia de una


salvación general para toda la humanidad y una salvación
individual para cada persona. Para los mormones no existe el
infierno ni el castigo eterno. Todos terminarán finalmente en
uno de los tres niveles distintos de gloria: el reino celestial,
que está reservado para los miembros del sacerdocio de
Melquisedec, quienes se convertirán en dioses; el reino
terrenal para los que no hayan llenado los requisitos de
exaltación; y por último, el reino telestial para aquellos que no
hayan recibido testimonio de Cristo.

Cambios en el libro de Mormón

Edición original (1830) Versión moderna

El rey benjamín tenía un don de Dios, El rey Mosiah tenía un don de Dios, por
mediante el cual podía interpretar medio del cual podía interpretar tales
tales grabados… (p. 200) grabados… (22:28)

He aquí, la virgen que tú ves, es la He aquí la virgen a quien tú ves será,


madre de Dios (p. 25) según la carne, la madre del Hijo de
Dios (1 Nefi 11:18)

Que el Cordero de Dios es el Padre Que el cordero de Dios es el Hijo del


eterno y el Salvador del mundo… (p. Eterno Padre (1 Nefi 13:40)
32)

El libro de Mormón y la arqueología


Es comprensible que los eruditos mormones se sientan
frustrados y avergonzados al darse cuenta de que, después
de años de trabajo realizado por arqueólogos mormones y no
mormones:

1. No se ha localizado ninguna de las ciudades mencionadas


en el Libro de Mormón. 2. En las inscripciones descubiertas en
el Nuevo Mundo no se han hallado nombres relacionados con
el Libro de Mormón.

3. En América no se han hallado inscripciones en hebreo que


sean genuinas. 4. En América no se ha hallado ninguna
inscripción genuinas en egipcio, ni en ninguna lengua similar,
que pudiera corresponder al ―egipcio reformado" de Joseph
Smith. 5. No se han hallado ejemplares antiguos del Libro de
Mormón.

6. No se han hallado en América inscripciones antiguas de


ninguna clase que indiquen que sus antiguos habitantes
tuvieran creencias hebreas o cristianas.

7. No se han hallado documentos que mencionen personas,


naciones ni lugares relacionados con el Libro de Mormón.

8. No se ha hallado ningún artefacto de ninguna clase que


demuestre que El Libro de Mormón dice la verdad. de sus
interpretaciones tradicionales de las declaraciones que hace
el Libro de Mormón.

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