Modulo 8
Modulo 8
Economía de la Nación.
Origen
Al margen del aspecto político, desde el punto de vista sociológico, el Estado de Derecho puede
considerarse como una «situación» en la que en que los elementos de la sociedad se encuentran
regulados por un sistema jurídico (conjunto de preceptos legales fundados sobre normas
La expresión «Estado de Derecho» proviene del termino alemán «Rechtsstaat» que fue utilizado
por primera vez a principios del siglo XIX por Robert von Mohl, difundiéndose posteriormente en
normas de derecho.
Relaciones entre Estado y Derecho
El Estado: nace cuando una población se organiza sobre un territorio estableciendo un gobierno
soberano.
Los autores han postulado diversas teorías sobre si apareció primero el Estado o el Derecho:
del derecho, sólo después que se instituye un estado nace el derechlo y «lo real se
transforma en normativo».
prioridad cronológica.
existe distinción entre Estado y Derecho, desde este punto de vista el estado implica
que la expresión de la voluntad de los ocupantes de los cargos de gobierno y sólo más
recientemente, los gobernantes han debido sujetar su conducta a normas de carácter jurídico.
Ejemplos de lo primero son los antiguos imperios Persa y Egipcio, los regímenes absolutistas de la
Aunque con grandes variantes, son ejemplos de lo segundo la Atenas democrática, Roma en la
de soberano, así Thomas Hobbes en el siglo XVII decía «siendo atribución del soberano hacer y
revocar las leyes, puede cuando guste, liberarse de su ejecución...», en igual sentido Carl Schmitt
en el siglo XX, aunque los argumentos de este último autor, sirvieron para dar sustento a las
En la otra punta del espectro encontramos la respuesta del Constitucionalismo que sienta como
su piedra fundamental el principio por el cual la actividad del gobernante debe estar regulada
los estados «liberales» de occidente, aunque más recientemente los autores han admitido que
puede diferenciarse entre un Estado de Derecho Liberal: entendido como un sistema de
legalidad particular que descansa en supuestos ideológicos de la democracia liberal, tales como el
principio de propiedad privada entre otros; y un Estado de Derecho Social: caracterizados por la
Mario Justo Lopez, menciona -aunque sin señalar autores- que hay quienes piensan que en
realidad se trata de etapas sucesivas de un mismo proceso, así hay estados en los que como una
franca oposición al «Estado absolutista », surgió el «Estado de Derecho» con ingredientes de clara
«Estado de Derecho Social» siendo el «Estado del Bienestar» el último escalón de esta evolución.
Tanto Platón en «La República» como Aristóteles en «La Política» distinguieron entre el gobierno
del hombre y el gobierno de la ley. Asimismo los romanos distinguieron entre ius publicum y ius
público», vale decir que para ellos el ciudadano participaba del poder pero no tenía derechos frente
al poder.
En la edad media encontramos ciertos antecedentes, así en España un canon del Cuarto Concilio
Toledano (año 633) disponía la excomunión de los reyes que creyéndose superiores a las leyes
En Inglaterra la Carta Magna que se vio obligado a otorgar el Rey Juan en 1215, consta de 63
artículos en virtud de los cuales el rey reconoce a los barones y hombres libres del reino, derechos
efectúa concesiones a la iglesia, posteriormente fue ampliada por sucesivas Petitions of Rights en
1628, 1647, 1653 y el Bill of Rights dictado en 1689, en el que se consagró la superioridad de la
Sin embargo, en términos generales puede decirse que el constitucionalismo moderno comienza a
mediados del siglo XVIII con el proceso de las revoluciones norteamericana y francesa y sus
constituciones de 1787 y 1791 respectivamente, así como la declaración de los derechos del
hombre de 1789.
Posteriormente, a lo largo del siglo XIX y hasta comienzos de la primera guerra mundial (1914) el
Pero a partir del final del de la primera guerra (1918), este movimiento se transforma, por una
parte en cuanto al carácter y contenido de los derechos que busca proteger, agregando a los
clásicos derechos individuales –civiles y políticos- los derechos sociales y la limitación del derecho
Pero por otra parte se difunden movimientos que dejan de lado la protección de los derechos
humanos y la doctrina de la división de poderes, para algunos tales concepciones han tendido a la
«desconstitucionalización» del estado, así el Régimen ruso del Soviet y la dictadura del
proletariado a partir de 1917, en Italia a partir de 1922 con el advenimiento del fascismo, y
Puede afirmarse que el estado de derecho constituye el objetivo concreto del movimiento histórico
Marcel Prelot ha dicho que el Estado de Derecho es, como doctrina, en el campo de las ideas, lo
que el constitucionalismo es en el campo de las instituciones. O sea que se puede decir que el
humana como finalidad del Estado. Esta postura se contrapone a las concepciones denominadas
transpersonalistas, en las cuales se otorga mayor relevancia a los intereses grupales, tal como el
concepto de Nación en lo que fue el régimen nacional-socialista hitleriano, o de clase – dictadura
mediante normas jurídicas que están por encima de sus voluntades psíquicas.
Emile Boutmy en un ensayo «A propós de la souveraineté du peuple » señaló que este principio se
titular de esta. La fundamentación de tal principio puede expresarse así: «Ningún individuo ni
grupo particular tiene, por derecho propio, la facultad de regir sobre los demás, pero a través de
las técnicas jurídicas se puede hacer coincidir el comportamiento de la comunidad con la razón y la
justicia».
a las que se le atribuye un carácter superior o privilegiado respecto a las demás normas que
creación o reforma de las normas constitucionales, en este sentido se habla de grados de rigidez, o
Pero no basta que una norma sea rígida en el aspecto formal, para considerarla constitucional,
cargos de gobierno.
Por último no basta la declaración de supremacía, ni la rigidez formal, cuando no existe una
efectiva adecuación y concordancia, tanto del resto del ordenamiento jurídico, como de la actividad
de los órganos del gobierno, con los preceptos constitucionales vigentes, así como un sistema que
El control de constitucionalidad, puede ser Político, Judicial o Mixto. En general el control político ha
fallado ya que normalmente el poder político termina siendo juez y parte, por otro lado cuando se
ha dado intervención a los partidos de la oposición termina siendo la pasión y no la razón la que
El control judicial puede ser concentrado (tal el Tribunal constitucional de España) o difuso (tal el
Este principio está vinculado con la rigidez. Se llama poder constituyente a la capacidad,
más solemnes para el establecimiento y funcionamiento del poder constituyente, a los efectos de
impedir que los poderes constituidos puedan, mediante sus procedimientos ordinarios, ejercer
Fue consagrada institucionalmente por primera vez en el art. 16 de la Declaración de los Derechos
del Hombre y del Ciudadano de 1789: «Toda sociedad en la cual la garantía de los derechos no
de la división de poderes había ya aparecido en el campo de la doctrina con John Locke en su obra
«Ensayo sobre el Gobierno Civil» quien dividía los poderes en Legislativo, Ejecutivo, Federativo y
Sin embargo más modernamente se admite que no basta con la mera consagración constitucional
mismo partido- elige los ocupantes de los distintos órganos, la división de poderes no pasa de ser
una ficción.
En rigor este principio no es más que un aspecto de la división de poderes, pero como el poder
judicial es el que normalmente tiene la potestad de juzgar y sancionar a los miembros de los otros
poderes, las constituciones recurren a diversas técnicas para garantizar su independencia, tales
En relación con este principio, es necesario que se otorgue la posibilidad de ser elegido a
cualquiera que reúna ciertos requisitos básicos (edad, residencia, nacionalidad), reduciéndose al
Además es necesario que se otorgue la posibilidad que estén representados a todos los sectores
Robert Dahl «Political Opositions in Western Democracies» ponen de resalto que este el fenómeno
de oposición política es algo relativamente nuevo en la historia, aunque puede decirse que resulta
el rasgo más característico de las modernas democracias, ya que si este principio falla en la
minorías en la distribución de los cargos de gobierno, Ej.: Lista incompleta (Ley Saenz Peña),
El administrativista Marienhoff distingue, el Estado de Policía donde la actividad desplegada por los
estado sin derecho administrativo. El estado de Policía se caracteriza por un poder discrecional e
ilimitado y porque el individuo administrado carece de acción para discutir u oponerse a las
resoluciones de la autoridad, encontrándose sujeto al capricho del funcionario, del inspector o del
(*) Magíster de Ciencias Políticas (UNLP), abogado, profesor de Derecho Político en la Universidad
gobernabilidad democrática. 3.1. Los órganos decisorios (los poderes del Estado) y los actores
políticos (partidos políticos). 3.2. Necesidad de canales institucionales que permitan satisfacer las
demandas de participación social. 3.3. 3.4. Conducción política. 3.5. Valores morales democráticos,
ética, transparencia.
1. Concepto. Historia.
largo de siglos para referirse al ejercicio de la autoridad dentro de una determinada esfera.
(1) El termino «governance» (gobernancia) es utilizado por Anthony Giddens en su obra «La
Tercera Vía» (Ed. Taurus, 1999, Madrid, España, p.45) para distinguirlo de «gobierno». En
castellano no existe todavía un claro acuerdo acerca de este barbarismo. En el campo de las
ciencias de la admnistración, por ejemplo, no tiene el sentido que le da el citado autor que en
En nuestro idioma, aún cuando el concepto se aplica a muchas situaciones en las que no se
El término aparecido en los setenta no fue receptado en principio por los grandes diccionarios de
Ciencia Política. Uno de los pocos que lo ha hecho es el que en forma conjunta han publicado
gobernabilidad por su opuesto (ingobernabilidad) para hacer referencia a los problemas que deben
que existe el riesgo de vaciar de contenido el término. Como parece que el marketing político
torno a ella. Si pasa a convertirse en monólogos vacíos en lugar de ser la materia prima de las
mediáticos y periodistas reconocidos parecen haberse puesto de acuerdo para hablar un extraño
dialecto cuyo vocabulario, surgido aparentemente de ninguna parte, está en boca de todos:
Wacquant Löic, «La nueva vulgata planetaria» en Pensamiento y acción, Ed. Libros del Zorzal,
Buenos Aires, 2002, p.121. tempestades, etc.» Foucault, Michel, La Gubermentalidad, Ed. La
Piqueta, 1977).
Y eso se debe a que quizá como ningún otro padece los equívocos de la ambigüedad y la
indefinición conceptual. Lejos de tener claridad ha pasado –siguiendo distintas modas- desde el
(3) Nótese que la polisemia caracteriza a los términos empleados en las Ciencias Sociales. Pocas
veces se encuentran en este campo términos que remitan a conceptos totalmente claros (para un
tratamiento de este tema véase Marradi, Alberto, «Linguaggio scientífico o torre di Babele» en
El término gobernabilidad ha sido utilizado para explicarlo todo o por lo menos para dar cuenta de
lo que no se puede explicar con claridad. Lo mediático del mismo lo hace comparable a un «fast
food» que se produce y rápidamente es consumido. Quizá tenga que ver con su origen
la que se ha perdido todo el contenido político implícito en la noción de conducción (política) que
el timón. ¿Qué significa gobernar una nave? «Significa por supuesto ocuparse de los marineros,
pero también de la nave, del cargamento; Gobernar una nave significa además tener en cuenta
los vientos, los escollos, las tempestades; esto es lo que caracteriza el gobierno del navío, poner
en relación los marineros con la nave que debe ser salvada, con el cargamento que es preciso
conducir al puerto, y todo ello en relación con los sucesos tales como los vientos, los escollos, las
Pese a ese génesis vinculado a la economía, la gobernabilidad hace referencia a la calidad del
complejas, la efectividad de esas decisiones, la aceptación social que puede variar de esa mera
Otra definición habla de «...el conjunto de condiciones que aseguran el ejercicio del poder con
legitimidad, apoyo suficiente, eficiencia y estabilidad en una sociedad, mediante la interacción con
la sociedad civil, el sector privado y los agentes económicos y sociales aunque recayendo la mayor
responsabilidad en el Estado...»(5)
(5) En la Revista de Ciencia Política «El Príncipe» Edición n°3, año 1994 en su artículo «Estado,
La amplia aplicabilidad del término, su referencia a problemas básicos de orden político (incluyendo
la eficacia y la legitimidad), y su carencia de toda relación necesaria con el Estado han hecho de él
sobre el desarrollo.
Así, por ejemplo, aquellos que están convencidos de que el rol del Estado en los asuntos
económicos y sociales se ha vuelto demasiado amplio y debería ser reducido, han podido desplazar
parte de la discusión sobre los asuntos públicos del ámbito de «gobierno» al terreno mucho más
amplio de «gobernabilidad».
facilitado los intentos de reformar los programas y burocracias del Estado en muchos países
apelando a un modelo aparentemente más técnico y menos político que el evocado por los
Al mismo tiempo, muchas personas que quizá no tengan demasiado interés en reducir el espectro
importante herramienta para abordar problemas que requieren una acción en común en ámbitos
También resulta cada vez más importante en el análisis de cómo la comunidad internacional puede
globalización.
Al igual que muchos otros conceptos, el de «gobernabilidad» está siendo usado por sectores de
inicio fueron las instituciones financieras internacionales quienes adoptaron tan ampliamente este
concepto.
A éstas suele atribuirse la atención renovada que, durante los años ’80, se proyectó sobre el
financiación considerable.
Así fue como organizaciones como el Banco Mundial, los bancos de desarrollo regional y el FMI que
carecen de toda competencia para intervenir en cuestiones políticas de los Estados (sus estatutos
interviniendo en los asuntos de política interior de los Estados soberanos exigiendo reformas del
Estado y cambios políticos y sociales, bajo esa denominación relativamente inofensiva, revestida
con seguridad de un lenguaje muy técnico.(6)
(6) Esta posición, compartida por nosotros, es sostenida -entre muchos- por Cynthia Hewitt de
Alcántara (Directora Adjunta del Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el
Pero haciendo un breve repaso de la historia, vemos que es hacia fines de la década de los sesenta
El mayo francés, los movimientos pacifistas en Inglaterra, las gigantescas marchas contra la
fórmula de estabilización política y desarrollo económico surgida bajo el modelo del Estado
benefactor, la crisis de la economía capitalista mundial a raíz de las modificaciones a los precios del
las sociedades y los Estados estaban procesando el agotamiento de un sistema, pero todavía no
Para las ideas políticas neoconservadoras, la imagen dominante era de una situación potencial de
ingobernabilidad política y anomia social, riesgos que fueron interpretados como efectos de la
occidentales.
Desde el otro extremo del arco ideológico, la nueva izquierda atribuía básicamente la situación a la
erosión de la legitimidad del sistema político como la causa de los disturbios y la incapacidad del
Así pues, resulta explicable el pragmático interés de los gobiernos occidentales por comprender lo
que sucedía en sus sociedades a mediados de los setenta. En el conflictivo contexto descripto,
surge entonces la iniciativa de tres países por realizar un diagnóstico de la situación y perspectivas
de solución para los problemas y fenómenos de sociedades cada vez más complejas y desafiantes.
Para ello, se acuerda la creación de un grupo de trabajo compuesto por tres especialistas para
analizar las relaciones entre gobierno y democracia. El resultado fue el «Informe de la Comisión
(7) El Consenso de Washington hace referencia al acuerdo al que llegaron los técnicos de los
organismos multilaterales y los círculos políticos norteamericanos en torno a diez puntos para
superar los problemas que las economías enfrentaban. Estos eran:1. Disciplina fiscal; 2.
en ocasión de los debates del Comité Ejecutivo de la Comisión Trilateral que, bajo la influyente
convocatoria de Nelson Rockefeller, intentaba avanzar hacia una mayor coordinación de las
políticas públicas de Estados Unidos, Japón y los países de lo que en ese momento era la
económico sostenido que fue posible para los países industrializados en los veinticinco años que
En este reporte, sus autores concluían que después de un periodo relativamente «exitoso» de
consolidación democrática y desarrollo económico (que coincidió con el ascenso y desarrollo del
Welfare State), las sociedades occidentales postindustriales enfrentaban problemas que impedían
políticos.
Las respuestas del gobierno democrático al electorado y a las presiones sociales han
Así, de una visión pesimista frente a las perspectivas de la democracia, se planteaba originalmente
las formas más abiertas de este tipo de regímenes políticos tal como venían funcionando desde que
llevado adelante por Franklin D. Roosevelt y desde lo económico la aplicación de las recetas de
Lord John Maynard Keynes, lo que se llamó «keynesianismo», instaurando una etapa que se
ve, p.1.
De manera más específica, Huntington(9) relaciona, para el caso estadounidense, los problemas de
gobernabilidad con el grado de participación. Para él, estas relaciones llevan a una suerte de
círculo vicioso donde, a) el incremento de la participación política lleva hacia una mayor
instituciones y la sensación entre los individuos de una creciente ineficacia política; y c) esta
gobernabilidad. (ver Huntington, Samuel, El orden político en las sociedades de cambio, Ed.
política y mas en el de la ciencia política empírica por lo que es importante distinguir entre
estabilidad(10) y gobernabilidad. Hasta ahora los teóricos habían vislumbrado el problema desde la
perspectiva de buscar estabilidades. Pero es mas que eso. Consiste en un estado del
funcionamiento no sólo del sistema político, es un estado moral, colectivo acerca de la calidad y
política. Es decir que, debe existir consenso social, ahí es donde entra en el esquema la democracia
que viene a conformar un estrecho vínculo con la gobernabilidad, relación que trataremos en el
siguiente punto.
(10) Morlino, Leonardo, voz «estabilidad política» en Bobbio, Mateucci y Pasquino, Diccionario de
sistema político que median entre la sociedad y el Estado; un poder ejecutivo con un proyecto que
puede ser malo o bueno para el presente y futuro, con capacidad de articular canales para tomar
decisiones , una burocracia que suele traducirlas en el empleo de las reglas de racionalidad formal
que la caracterizan, una fuerza pública que ejerce el uso del monopolio de la fuerza para garantizar
Latina
Siguiendo con el enfoque latinoamericano el autor uruguayo Juan Rial conoce la gobernabilidad
acuerdo con su propia actividad y de movilizar con coherencia las energías de sus integrantes para
(12) Rial, Juan. «Gobernabilidad, partidos y reforma política en Uruguay» (1987), en Revista
A su vez, Angel Flisfisch entiende que «la gobernabilidad está referida a la calidad del desempeño
gubernamental a través del tiempo ya sea que se trate de un gobierno o de una administración, o
una democracia; en América Latina tenemos muchos ejemplos de sociedades gobernables a través
mas claramente posible. Sobre todo por el abuso que se comete al señalar dos situaciones
tratamiento de los problemas derivados del conflicto que supone gobernar, independientemente de
se trate.
Sin embargo, hay diferencias respecto al momento y al grado de vulnerabilidad por el que
atraviesan los sistemas políticos, en cada uno de los cuales repercutirá con distintos niveles de
mismo en los países centrales con democracias estables que en países periféricos, en donde hay
democrática inacabados.
Podríamos resumir, entonces que, la gobernabilidad es la capacidad del gobierno para legitimar sus
decisiones con base en un desempeño eficaz de sus funciones. En términos más amplios, la
gobernabilidad también puede definirse como la cualidad propia de una comunidad política según
considerado legítimo por la ciudadanía, permitiendo así el libre ejercicio de la voluntad política del
del pueblo.
2. Gobernabilidad y Democracia.
Pero quedó claro en la sección anterior que pensar la gobernabilidad al margen de la democracia
democracia es una forma de gobierno mejor que sus alternativas. Para que ese consenso perdure
es necesario que los poderes del Estado y los actores políticos que participan en el proceso de
toma de decisiones y de formulación de políticas sean vistos por la ciudadanía como sus legítimos
representantes.
decenios, pareciera que en la mayoría de ellos la ciudadanía y las fuerzas políticas comparten
Desde finales de los años 80 y principios de los años 90, la democracia y el Estado de derecho se
han convertido en dimensiones esenciales del desarrollo humano sostenible, en particular en países
Podemos decir que una democracia es gobernable cuando los gobernantes toman y ejecutan
decisiones que son aceptadas por la ciudadanía sin que, aunque ellas los perjudiquen, éstos
incertidumbre en cuanto a los resultados del juego político, es decir, de las negociaciones y los
No hay nada extraordinario en los valores o los comportamientos básicos de la gobernabilidad. Hay
Constitución y a ley.
Además en una democracia consolidada se cuenta con una serie de mecanismos institucionales
En la introducción al ya famoso Reporte del año 1975 se plantea que el dilema central de la
gobernabilidad de la democracia es que las demandas sobre el gobierno crecen, mientras que la
exceso de demandas sociales y evitar que ellas terminen por destruir la democracia. Exige un
esfuerzo colectivo por establecer nuevas formas de cohesión e integración social, un nuevo orden
capaz de disminuir las desigualdades y aumentar las oportunidades. En ese esfuerzo corresponde
al Estado, reformado para adaptarlo al nuevo contexto, coordinar el sector público y privado en
interés de la comunidad por sobre las especulaciones individuales. Un actor institucional del cual
Un Estado capaz, eficiente y eficaz es necesario para garantizar la seguridad y el respeto a la ley;
condiciones necesarias para el desarrollo económico y social. A pesar de ello el retorno al Estado
no significa la rehabilitación del «Welfare State».(14)
(14) Ver Chaves, Guillermo Justo. «La alternativa: El Estado Inteligente», en Diario EL DIA de La
Por lo contrario, requiere una reforma radical del Estado y la modernización de sus instituciones:
estos deben estar gobernados por los principios de legitimidad, transparencia y responsabilidad.
Esta nueva concepción del Estado ha sido motivada en particular por la necesidad de asegurar el
producto de la capacidad de un gobierno para ser obedecido por sus propios atributos
estratégicos para moverse dentro de determinadas reglas de juego, como una especie de
la sociedad.
(16) La voz anglosajona «accountabilility» que va a ser utilizada con frecuencia a lo largo del
presente trabajo no cuenta con una traducción exacta a nuestra lengua pero podríamos asimilar
su significado a la responsabilidad de los funcionarios por los actos de gobierno, así como su
Por consiguiente, se trata de una gobernabilidad positiva, orientada a crear un nuevo orden para la
en la gestión de los asuntos de un país en todos los planos, contemplando los mecanismos,
procesos e instituciones por medio de los cuales los ciudadanos y los grupos expresan sus
intereses, ejercen funciones de mediación respecto de sus diferencias y ejercitan sus derechos y
Estamos, por lo tanto, atravesando una etapa de nuestra historia en la cual se acepta el consenso
Sin embargo, la literatura reciente sobre el tema ha empezado a llamar la atención sobre algunos
síntomas de desafección ciudadana con las instituciones políticas que podrían indicar un cierto
(17) Este desencanto y desafección es referido en algunos trabajos anglosajones como «political
cynicism». Véase por ej. Wiggins, R, Parsons, S. y Bynner J.: «Views, voting and values»» en
Bynner, Ferri y Sheperd (edts.) Twenty something in the 1990s: getting on, getting by, getting
nowhere. Ashgate: Aldershot, 1997. Asimismo, este aspecto ya ha sido analizado oportunamente,
ver; Chaves, Guillermo Justo, «Gobernabilidad y democracias imperfectas» del Diario EL DIA de
Cuando se la examina desde una perspectiva de largo plazo y en el contexto económico, político y
social actual, pasa a ser inseparable de la capacidad de los gobiernos para conducir los procesos y
ajustándose a las reglas del juego democrático y resolviendo de acuerdo a ellas los conflictos de
La idea de gobernabilidad democrática requiere entonces de definir el contexto del sistema político
que se va a tratar, lo cual permite distinguir dos situaciones o rasgos definitorios de la
transición política o democracias emergentes. No obstante ello en cada una de ellas podemos
distinguir condiciones o requisitos que sustentan la gobernabilidad y sirven para prevenir o evitar
El reto para las democracias del primer mundo va a estar caracterizado en lo que se llama «el
nuevo Estado democrático» con devolución del poder (descentralización), renovación de la esfera
democracia,(18) mientras tanto a las democracias emergentes se les exigirá un plus que la
simultánea, los enlaces intrincados que existen entre las reformas políticas y económicas.
(18) Tal como plantea el sociólogo y gurú del autodenominado nuevo laborismo inglés, Anthony
Previo al tratamiento de los requisitos es necesario advertir que el abordaje del presente punto
Sentado lo expuesto, teniendo en claro el concepto sobre el cual estamos trabajando y habiendo
precisado la estrecha vinculación con la democracia, desde una visión positiva de la cuestión de la
momento de precisar los requisitos, ya que como dos caras de una misma moneda, podremos
En una democracia consolidada como ya lo hemos expuesto ut-supra se cuenta con una serie de
participación ciudadana constituyen el marco idóneo para generar consenso y dirimir disensos
dentro de la institucionalidad.
La existencia de los órganos del Estado con un Ejecutivo con capacidad efectiva para la
cual las mayorías se conforman con el objetivo de legislar en beneficio del Estado y no de obstruir
la tarea del gobierno, y por último la presencia de un Poder Judicial realmente independiente
democracia.
A su vez emergen los órganos de intermediación entre la sociedad civil y el Estado; los partidos
intereses opuestos, buscando adaptarse a las nuevas necesidades del electorado, proponiendo un
modelo de Estado afín a la cultura de la nación e intentando formar los líderes políticos necesarios.
Pero para que todo ello sea real es preciso que quienes participan directamente en el proceso de
decisiones y formulación de políticas sean vistos por la ciudadanía como sus legítimos
ésta por regímenes autoritarios o por otros en los cuales las instituciones representativas dejan de
en las sociedades contemporáneas» Giddens, Anthony. La Tercera Vía y sus críticos, Ed. Taurus,
órganos de representación lleva a mirar con inquietud los síntomas de desafección ciudadana
respecto de las instituciones democráticas a que se ha hecho referencia anteriormente. A ellos hay
que agregar que los partidos políticos enfrentan problemas para adaptarse al nuevo contexto
(20) Un estudio realizado por The Economist, publicado el 17 de julio de 1999 ha comparado los
resultados de diversas encuestas de opinión en una serie de países industriales. En casi todos
ellos, la confianza en los políticos es baja. En Alemania, por ejemplo, el porcentaje de gente que
dijo confiar en su diputado en el Parlamento Federal cayó del 55% de 1978 al 34% en 1992.
La proporción de suecos que estaba de acuerdo con la afirmación de que los partidos sólo estaban
interesados en los votos de la gente, no en sus opiniones creció del 49% en 1968 al 72% en
Sus dificultades para desarrollar programas y estrategias que recojan las nuevas demandas
sociales y, en algunos casos, para llegar a acuerdos entre ellos que permitan establecer coaliciones
estables, han llevado a que un número creciente de votantes se declare independiente, es decir, ni
una elección a otra, parece haber aumentado. Además, hay que recordar que los partidos políticos
comparten con los legisladores la peor evaluación en las encuestas de opinión pública(21).
Sin embargo, de lo anterior –pese a ser posible- no se deriva necesariamente la existencia de una
crisis de representación. Para que exista una crisis que ponga en peligro la gobernabilidad a largo
plazo y, en definitiva, la supervivencia misma de la democracia, sería necesario que la ciudadanía
llegara al convencimiento de que no importa quien gobierne porque los que lo hagan no
En este sentido, la legitimidad de los órganos y de los partidos políticos depende de su eficacia
para dar respuesta a las inquietudes ciudadanas. Mientras se piense que un cambio de gobierno,
de acuerdo a las reglas democráticas, podrá dar mejor respuesta a esas inquietudes, podrá haber
En todos nuestros países las transformaciones realizadas han llevado a un cambio en el papel del
Estado. Ese cambio incluye la privatización de las empresas públicas, pero va más allá de ella y
abarca una modificación substancial del papel integrador de la sociedad que ha jugado
tradicionalmente el Estado.(22)
sociedad civil insistiendo en una función clave: La interrelación articulada entre lo económico y lo
social. La intervención del Estado Inteligente debe estar dada por una alta eficiencia que permita
preveer un conjunto de condiciones esenciales para el desarrollo como: la ley, el orden, la política
municipios, que trabaje con una planificación pero a sabiendas que la explosión de complejidad
de la sociedad actual conlleva la posibilidad que aquella gestión se deba adaptar a la realidad
variable... ».; ver Chaves, Guillermo Justo, «La alternativa: el Estado Inteligente», en Diario EL
En el nuevo contexto algunos esperan que la integración se produzca a través del mercado,
limitándose el Estado a fijar las reglas del juego, regular las relaciones entre el interés público y el
Ese cambio en el rol del Estado y el papel central que juega el mercado en el modelo actual de
desarrollo, están modificando la manera como las personas se ven a sí mismas, sus valores,
individual, la competencia, el éxito económico y el consumo, mira con desconfianza la acción del
El mundo personal y el mundo político aparecen como dos realidades distintas y de poca influencia
distanciamiento hacia la participación política y de poca estima por algunas de las instituciones
democráticas, como los Parlamentos y los partidos políticos, que preocupan por el efecto que
Entonces la desafección y el desinterés por la política no estarían señalando una crisis actual de
legitimidad de las instituciones democráticas, sino una necesidad de reorientar la acción política
reconstrucción de las instituciones que no han sido correctamente manejadas...», ver Chaves,
Guillermo Justo, «Crisis, conducción política y confianza », en Diario EL DIA de La Plata, del
Ante ello, concluimos que resulta vital para la gobernabilidad democrática vigorizar el Estado, sus
órganos y los partidos políticos, de esa manera tendremos la calidad institucional necesaria,
Siguiendo en la línea de lo argumentado en la sección anterior es preciso poner de relieve que los
de los gobernantes estaba avalada por los mecanismos que los catapultaban al poder. Esa
legitimidad de origen mediante un acto comicial les daba margen para actuar escudándose en que
El ciudadano exige que el vínculo con el gobernante sea cada día mas cercano y que los
en el rol del Estado y la emergencia de una nueva cultura más centrada en el individuo, se
democracia según cuan fuerte sea la demanda por participar y si existen o no suficientes canales
para ello. No olvidemos tal como afirmó Huntington la estrecha vinculación entre estabilidad
(24) «Un sistema político es o se hace estable sólo si posee o alcanza un nivel de
citado por Leonardo Morlino en voz «Estabilidad Política», del Diccionario de Política, Bobbio,
estudios recientes muestran altos niveles de insatisfacción por la falta de oportunidades para
participar. La ampliación de canales de participación pasa, así, a ser una forma de dar legitimidad a
La forma de lograrlo es a través de la expresión acuñada por Anthony Giddens cuando habla de
«democratizar la democracia», o dicho de otro modo pasar de la democracia representativa a una
incentivo hacia las actividades llevadas a cabo por las organizaciones no gubernamentales, la
agregarle un dato que hace jugar coordinadamente los apartados 1 y 2 y que sería el
3.3. EFICACIA DE LOS GOBIERNOS PARA LLEVAR ADELANTE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS.
compromisos. Capacidad de respuesta con eficacia y eficiencia. De eso se trata ser un gobierno
productivo.
Para muchos la gobernabilidad es esto. Es la capacidad para alcanzar objetivos prefijados con el
(25) N. del A.: En su popularísimo manual de técnica política: «El Príncipe», en sus múltiples
ediciones.
Entonces, la democracia pierde legitimidad cuando la población percibe que la clase política
antepone sus intereses particulares al bien público o evalúa como ineficaces las políticas públicas
capacidades de estos últimos para afrontar los problemas en un círculo vicioso que Huntington lo
política. Hay conciencia de que las denuncias y los casos comprobados de corrupción son factores
ellas lleven a la percepción por el electorado de que se trata de una corrupción que afecta a toda la
De allí que el reforzamiento de los mecanismos de control y responsabilización, tanto política como
administrativa, de los órganos del Estado que permitan definir y precisar situaciones de corrupción
e imponer sanciones a los que incurran en ellas, haya pasado a ocupar un lugar destacado en la
agenda política.
Con relación a la eficacia/eficiencia son principios que van de la mano con la reformulación del rol
eficacia de las políticas se mide en relación con su capacidad para disminuir la pobreza y la
exclusión social, ampliar la igualdad de oportunidades y satisfacer los problemas concretos que
afectan a la población.
3.4. CONDUCCIÓN POLÍTICA.(27)
(27) «Se ha llegado a discutir muchas veces si la conducción es un arte o una ciencia. Asunto
difícil de establecer en forma categórica, porque en ella uno utiliza todos los conocimientos, sean
éstos de la ciencia o de la vida, que es la mas grande de todas las ciencias, para un conductor.
Sin embargo, es indudable que la conducción es un arte; es puramente un arte, y utiliza como las
demás artes, parte de la ciencia. Si en lugar de arte fuese ciencia, ya existiría alguna fórmula
para crear una obra de arte como la de Napoleón, como la de Alejandro o la de César. Creo que
no existe una ciencia que capacite al hombre para este trabajo. La ciencia, en general difiere del
arte y se rige por leyes, las cuales establecen que a los mismos efectos, corresponden las mismas
causas. El arte, en cambio, es una cosa distinta; no tiene reglas fijas ni leyes, sino que se rige
por principios que se enuncian en una misma forma pero que se aplican de diferentes modos y
maneras. Vale decir que nada nos da la posesión del arte, de un principio como cierto, sino
cada caso concreto; porque las mismas causas en la conducción no producen los mismos
efectos.» Perón, Juan Domingo, Conducción Política, Ed. CS, Buenos Aires, 1998, p.189.
En la estructura del poder, cualquiera sea ella, adquiere singular importancia la presencia de
algunos seres humanos cuya actividad como conductores determina en alta dosis el
comportamiento de la sociedad.
El liderazgo político(28) caracterizado por el poder, status, visión, integridad, inteligencia es clave
en las democracias y fue vituperado por los tecnócratas y los fundamentalistas de la racionalidad
económica y el mercado.
interdependiente...» Gardner, John W., El Liderazgo, Ed. Grupo Editor Latinoanericano, Buenos
económicos en detrimento de las múltiples facetas que presenta la vida humana en comunidad y
Por ello es que es imprescindible recuperar la noción de conducción política y colocarla en el lugar
En definitiva la conducción política consiste en tener una visión actual del entorno y del futuro; la
para enfrentar la realidad. La conducción como función política integradora y equilibrante de las
El conductor político debe seguir el objetivo fundamental del Estado soberano consistente en
económico y el cultural. Debe tener la capacidad para cumplir con una función integradora de los
muchas veces intereses contrapuestos de una sociedad; una actitud previsora ante el escenario de
oportunidades y amenazas, siendo consciente del poder real con que cuenta. Asimismo contar con
No es sencillo, pero debe ser un modelo de conducta a emular,(30) inspirador de confianza y sobre
todo de credibilidad.
(30) «Si el conductor debe ser también maestro, debe enseñar; y debe enseñar por el mejor
ni el interés general ni sus intereses, aspiraciones y valores estarán protegidos sin cambios
perdido: la confianza entre gobernantes y gobernados. El capital moral. Ella –la confianza- es la
esperanza firme que se tiene en una persona, un proyecto o un partido político no está. Cuando
alguien la pierde deja de ser «creíble», «fiable» y así es como se desmorona la legitimidad de un
Chaves, Guillermo Justo, «Credibilidad, el verdadero poder», en Diario EL DIA de La Plata del
cambio institucional, en sociedades como las actuales donde los nuevos escenarios exigen líderes
Juan Domingo Perón, sostenía que «la habilidad del conductor está en percibir el problema, en
captar cada uno de sus factores en su verdadero valor, sin equivocar ninguno de los coeficientes
que, con distinta importancia, escalonan las formas principales y secundarias de los hechos.
Captado el problema en su conjunto, elaborado por el propio criterio y resuelto con espíritu
desarrolla. Eso es todo cuanto se puede decir de la operación que, naturalmente, se produce en la
personalidad del conductor. Es algo tan extraordinario como lo que sucede con los organismos
fisiológicos que, ingiriendo distintas sustancias, producen reacciones y efectos similares».(32) Por
ello, es que en el marco de los requisitos para la gobernabilidad democrática, no importa que el
protagonismo –que volveremos a tratar mas adelante- del cual se hallaba desplazado a partir de
práctica de valores morales que le sirven de sustento, tales como la tolerancia, la no violencia
(33) «Los problemas de gobernabilidad y el desencanto con las políticas neoliberales han llevado
al auge del pensamiento comunitarista en los últimos años. Según éste, la consolidación de las
apuntalar los fundamentos morales de la sociedad», Giddens, Anthony. La Tercera Vía y sus
Para una visión mas amplia de la postura comunitarista, ver Miguens José Enrique, Desafío a la
2001.
Dentro del mismo esquema ubicamos a la lucha contra la corrupción a través de la existencia de
mecanismos de transparencia –aspectos que analizamos cuando tratamos la sección 2- así como la
conciencia de la obligación de rendir cuentas, la ya famosa palabra traída del mundo anglosajón
accountability, condición ineludible para que una democracia moderna se precie de tal.
La gobernabilidad de la democracia depende también de los valores, las normas, las creencias y las
actitudes que están orientando el comportamiento colectivo y las decisiones públicas, es decir, de
(34) «Sólo un sistema político que posee una cultura cívica tiene posibilidades de ser estable»,
Almond G. A. y Verba S., La cultura cívica, Ed. Euramérica, Madrid, 1963. «La cultura cívica es
una cultura participante, propia de ciudadanos orientados a asumir un papel activo de apoyo al
sistema político». Bobbio, Mateucci y Pasquino, Diccionario de Ciencia Política, Ed. Siglo XXI, 12ª.
En ese esfuerzo corresponde al Estado, reformado, coordinar los esfuerzos del sector público y el
privado hacia el interés de todos sobre los intereses particulares. Y un actor institucional del cual
La educación, a través del aporte a la cultura cívica, está llamada a contribuir de distintas maneras
una condición para la gobernabilidad de la democracia, y resolver los problemas de cobertura a ese
nivel educacional, que aún sufren muchos de nuestros países, constituye la más alta prioridad.
Hay también consenso en que, en cuanto formadora de los recursos humanos, condiciona en gran
parte el éxito o el fracaso de los países en sus esfuerzos por lograr el desarrollo. Se espera que
en las probabilidades de ascenso y promoción social de las familias y los individuos y afecta al
cada vez mayor del mercado, va a depender en gran parte de su capacidad para contribuir a
mundo, y muy especialmente en América Latina, no puede desconocer que la cuestión de los
transformación productiva con equidad, propone la ciudadanía y la competitividad como los dos
La reivindicación del componente ético-político fue planteada con fuerza por Jacques Delors,
(36) Jacques Delors, destacado político y economista francés fue elegido en 1985 presidente de la
Comisión Europea. Desde este cargo ha emprendido una labor fundamental para culminar
conéxito el proyecto de la Unión Europea. Resumiendo los puntos centrales del Informe de esa
Comisión, Delors sostiene que «la capacidad de los sistemas educativos para convertirse en clave
del desarrollo, exige que cumplan el papel de formadores de mano de obra calificada, pero la
sociedad».
Comisión que presidió, destaca en primer lugar «las relaciones de la educación con la cultura (la
cultura concebida como un factor de conocimiento de sí mismo y de los demás), con la ciudadanía
Después, naturalmente, las relaciones entre educación, formación, trabajo y empleo, las
progreso».
democracia, ni a los valores democráticos y que la educación para la ciudadanía va de la mano con
el desarrollo.
O sea que, la pérdida del sentido del interés y el bien público (colectivo) no sólo constituyen una
hábito» ARISTÓTELES
estrategia. Esta definición reúne tres conceptos inseparables: el liderazgo como don personal
educado para el mando, la conducción como su desarrollo sistemático, y la estrategia como visión
inteligente de avance. Sin embargo, las condiciones esenciales que caracterizan a un líder surgen
de una fuente más vital y profunda, ya que el conductor de hombres lo es por su cualidad y no por
su cargo [Confucio].
burocráticas, del verdadero liderazgo y sus cualidades esenciales vocación, carisma y formación.
Esta diferencia de fondo presupone un núcleo de virtudes espirituales, éticas e intelectuales que
hacen a la razón de ser de quienes se proponen como guías de sus semejantes, lo que los expone
también a la crítica inexorable de sus limitaciones y errores, por la evaluación colectiva del rol
Los grupos humanos, valga la aclaración, no se establecen como estructuras mecánicas. Más allá
de sus reglas de funcionamiento son organismos vivientes, existentes, cuya necesidad primaria es
protege y desarrolla. Esta es la acción que hace crecer algo en el alma de las personas que
profesional, y también del plano espiritual que refiere su actividad específica, es decir: se convierte
en un ejemplo de vida. Este puede ser positivo o negativo, constructivo o destructivo del accionar
He aquí el campo principal del líder, ante todo como maestro de vida, evitando que las relaciones
humanas se deslicen al mundo inanimado de las cosas. Por esta causa, aún en la preocupación
normal por el criterio de producción, no debe resaltar en ninguna acción del grupo la idea de
«objeto» [Kusch].
El concepto «ser», desde los clásicos hasta la actualidad, fue adquiriendo el valor de verbo activo,
esta acepción del vocablo, que es distinta a su significado ontológico, vemos al ser del líder
comprometido en la acción, en el hacer. Es el ser del dar y el darse, que en una cultura solidaria
demuestra abnegación al no trabajar para uno mismo como acumulación, sino sirviendo a los
existencia a propósitos ajenos y alienantes (Fromm). Por eso el protagonismo plural es el mérito
del liderazgo, encargado de luchar en el lugar en que se encuentre contra la decadencia cultural
que divorcia el saber y el tener del vivir y el sentir, anulando la esperanza en una vida auténtica.
El líder hace de la organización una manifestación de cultura, y por esa razón la considera un
organismo viviente y no una estructura inerte, como ocurre cuando se soslaya lo natural y
espiritual y se hace la apología de lo artificial y material. Por esta senda, que se angosta con el
paso del tiempo, desaparece el ideal del compartir, y se piensa que el significado de la existencia
El rol del líder exige el ejercicio constante de estas verdades interiores que siempre se expresarán
infundirla a los demás. Un equilibrio entre la elocuencia y la reserva, entre la pasión y el tacto,
entre la argumentación propia y la asimilación de lo que piensa y dice cada integrante del equipo.
El líder es un mediador entre contradicciones que está forzado a superar, si quiere conducir los
acontecimientos y no dejar que los acontecimientos lo conduzcan a él. Los problemas que
enfrentará son más humanos que técnicos, y en su solución tendrá que apelar a procesos
psicológicos complejos.
Muchas veces deberá llevar al plano conciente ciertos estados emocionales reprimidos, con su
secuela de ansiedad y tensión. En esa instancia toda violencia es negativa y la ira mala consejera,
No hay líder fuerte y duradero para salvar la crisis, si su poder se ha construido sobre el miedo
de luchar con convicción y lealtad recíproca. El líder como formador de su gente debe enseñar
autogobierno en cada sector y participante, y reine en todos una disciplina consciente y voluntaria.
Las formas orgánicas no sirven para nada si carecen de verdadero contenido, porque la mera
apariencia en conducción mata la esencia. Y estos contenidos están dados siempre por las mentes
tiene raíz y arraigo, puede fructificar y reproducirse en la continuidad del proceso estratégico.
La maestría del liderazgo es de vida, y no sólo de trabajo o profesión, porque debe responder a la
interrogación existencial del ser humano que siempre duda, lo reconozca o no en el seno del
grupo, sobre la necesidad. y permanencia de los esfuerzos que se realizan. Si el devenir aparece
como temor, no sólo a las dificultades en cuanto a empleo, familia, país, sino al sentido en sí de la
existencia hundido en el escepticismo, es el líder quien debe responder con su ejemplo, apoyo y
sentido de justicia.
sensibilidad vocacional, la capacidad natural para conducir y la aspiración a hacerlo con toda
dedicación. Estas condiciones son prácticamente innatas, pero tienen que educarse para alcanzar
su mejor efecto. Significan además tres ejes de desenvolvimiento de la personalidad del líder, que
debe avanzar con armonía, porque la asimetría de virtudes puede generar negativamente una
necesidad de la existencia, ya que todos los seres de la creación giran alrededor de una energía
encarnan los líderes que en diferentes lugares, momentos y circunstancias desean entrar en acción
y «hacerse cargo» de la situación. Este primer don del aspirante al liderazgo se educa con los
Aquí tenemos ya una conclusión importante, porque para liderar es tan valiosa la actitud como la
aptitud.
iniciales de vida grupal, donde las personas más dotadas para el arte se destacan enseguida. El
fácilmente y va siendo aceptado por un número cada vez mayor de ellos. Sin embargo, para
dominio paulatino de la metodología del poder con criterio orgánico y sentido estratégico. Aquí el
progresivos de liderazgo, siempre en función de los objetivos del conjunto. Pero la ambición,
necesaria como «vocación de poder para hacer», pierde legitimidad cuando es egocéntrica o
sectaria y se desvía del rumbo del bien común. Por eso la aspiración propia del líder, fuerza
impulsora de su trayectoria de dirigente, tiene que armarse éticamente con el cumplimiento de las
solidario.
Tanto en la historia de una comunidad como en la vida cotidiana, la prueba más difícil es la prueba
comprueba en la perspectiva del tiempo, con tantos fracasos éticos y contrastes estratégicos. Por
eso se dice que para conocer de verdad el carácter de alguien habría que conferirle poder [Lincoln].
De todas maneras y en cada lugar que sea, la personificación del liderazgo es inexorable porque, si
bien representa una situación subjetiva de quien quiere dirigir, obedece orgánicamente al principio
objetivo de «unidad de conducción ». Esta necesidad se cubre precisamente con los conductores
En la personalidad especial del líder ocurren, como algo normal, una serie de percepciones,
elaboraciones y expresiones propias de la conducción, pero que son vistas como excepcionales
cuando logran la eficiencia buscada. En realidad en este arte como en otros «el genio es trabajo»,
queriendo simbolizar que el talento recibido al nacer exige su perfeccionamiento con esfuerzo,
origen a algunas de las fallas estructurales insalvables para una organización. Estas son: el vacío
de conducción, seguido de anarquía y pérdida de identidad por falta de referencia para contener; la
despersonalización del liderazgo, por criterios burocráticos y métodos mecánicos que desmotivan y
El líder tiene como función indelegable el definir, custodiar y procurar los objetivos comunes del
grupo. El amor a la responsabilidad señala que el logro o no de esos objetivos será producto
obvio que hay cuestiones atribuibles al azar, o mejor dicho contingencias extrañas o poco
previsibles, pero esto no sirve como regla de la conducción ni axioma del liderazgo.
En rigor, el logro de los objetivos, que hay que perseguir tenazmente, es la conclusión del proceso
creador que implica conducir como un arte, respetando su teoría y su técnica. Este proceso que
cumple el liderazgo y su equipo abarca etapas sucesivas para construir el éxito: la concepción, que
es pensar, sentir y querer la coronación del esfuerzo; la preparación, que es organizar, planificar y
ensayar las actividades necesarias, la realización, que es llevar de la mano la capacidad reunida
sobre la línea de avance, y por último, la explotación dl propósito alcanzado, por el empleo activo
de sus efectos consecuentes.
construyen su prestigio. Sin él no hay liderazgo sino jefatura como mera autoridad formal carente
de dotación ética, afectiva intelectual para adquirir el poder de la adhesión directa y el acuerdo
sincero. El prestigio que corresponde a la excelencia no expresa un mando impuesto sino querido y
respetado, que incluso actúa en ausencia porque ha sabido internarse en los sentimientos del
Este tipo de prestigio incluye lo carismático, sin exagerar el sentido de éste concepto que no
porque equivale a ser conocido y seguido en sus iniciativas de acción, entendiendo todas sus
razones cuando convoca a la unión y al trabajo. Esto es imprescindible para resolver casos difíciles
o producir saltos de calidad en el grupo. Retornamos así a una valoración correcta del poder,
dentro del código de conducta que implica compartir, cooperar y convivir; porque en la teoría de la
acción el concepto de código significa que el actuar sensato es gobernado por reglas (Ricoeur).
La llamada de la vocación, que ubicamos al principio de las condiciones del líder, tiene
al corazon de los hombres y no a las cosas. En conducción nada es tácticamente correcto cuando
está éticamente equivocado, aunque esto se disimule en la apariencia que el tiempo al final
descubre. El ejemplo del líder es crucial porque, o frustra en muchos las esperanzas, o promueve
en todos el desarrollo de las mejores virtudes. Por eso decimos que sólo es líder quien une a la
estrategia operativa una estrategia de la vida personal.
Un líder prestigioso y aplomado puede desempeñarse sin riesgo aún en situaciones críticas; porque
«estar centrado» entraña la fuerza de carácter y el dominio personal para recuperar el equilibrio
conductor sabe asimilar los golpes sorpresivos y superar las emociones súbitas. (Lao Tse)
3- El Liderazgo Organizado
Hemos visto que existe una equivalencia entre el ejercicio del liderazgo y la consecución de
objetivos, lo que lleva a investir la intención estratégica con el poder de la organización. Esta
necesita a su vez la manifestación de las virtudes del mando, que debe «ser» y «parecer» efectivo.
En nuestra perspectiva cultural, aparentar estas virtudes sin tenerlas es simulación o hipocresía; y
tenerlas sin demostrarlas es un exceso de sobriedad o de bajo perfil, que dificulta la reciprocidad
entre atracción y persuasión encargada de poner en marcha las fuerzas de la organización. Por
sólido y seguro es lo esencial, pero no nos referimos a este aspecto de la cuestión. En el arte de
conducir hay un contexto de utilización de signos y significados, de actitudes y gestos que facilitan
ámbito de acción y dan prioridad a determinadas jerarquías y conductas que preservan la unidad
común (Kusch).
En el código de conducta correcto, el «yo» del egoísmo evoluciona al «sí mismo» de una conciencia
armonizada con el todo. Y los participantes del grupo pueden aportar al trabajo colectivo desde
«hacer» de la organización, que se revela plenamente en la función para la cual fue creada. Aquí el
liderazgo no es el resultado automático de la simple acumulación de títulos y cargos, ni sus
integrantes caen en la paradoja de ser sujetos «organizados sin organización», porque, más allá de
absolutismo, estableciendo claramente los límites legales del poder, porque sólo donde hay ley es
Pero las leyes son nulas sin las costumbres (Horacio), porque la legitimidad no nace de la mera
formalidad de la norma, sino de las convicciones y prácticas sociales que la sustentan. Esto no sólo
vale en el marco general de la sociedad civil, sino que su espíritu debe penetrar en los distintos
grupos y organizaciones para producir liderazgos con reales criterios y métodos democráticos,
En consecuencia, lo importante de éstas definiciones no está en las virtudes que se declaman sino
en las que realmente se practican, sin caer en extremos o sobreactuaciones. Por ejemplo: la fe en
sí mismo del líder no debe llegar al mesianismo; su deber de vencer no tiene que confundirse con
el triunfalismo; y la lealtad que exige al grupo no puede entrañar sumisión, porque establece una
NI AUTORITARISMO NI DEBILIDAD.
dirección para la acción y el resultado. En este camino por tramos bien pautados, educar es
integrar los valores, las ideas y los sentimientos que constituyen la concepción del grupo;
organizar es ubicar a cada participante en su espacio exacto de trabajo; y dirigir es ordenar el
tiempo de avance hacia los objetivos programados, aprovechando los momentos apropiados y las
Por simple contraste quedan señalados los principales defectos que anulan la conducción: en el
El ideal del liderazgo es el liderazgo democrático sin debilidades erráticas. Este liderazgo se
conducir y se realimenta sin cesar acumulando situaciones indefinidas que terminan por-explotar
en un total fracaso.
En cuanto al «genio estratégico», es un concepto especial que debe reservarse solamente a aquella
mente que, poseyendo un alto grado de discernimiento y creatividad, se manifiesta por hechos
extraordinarios (Clausewitz).
El modo como algo se presenta a sí mimo forma parte de su propio ser (Gadamer). En tal sentido
el verdadero liderazgo se organiza para descartar todo riesgo improvisación, porque un plan no
depende de un acierto casual, sino de una suma cualitativa de logros sucesivos. Por consiguiente
estableciendo una relación de apoyo mutuo y ayuda recíproca con los integrantes del grupo. De
este modo, puede concentrarse en el propósito y utilizar eficazmente los recursos a su alcance, sin
Del sentido y la calidad de la relación del líder y su grupo, surgen distintos modelos de liderazgo.
Comencemos por definir y descartar al dirigente inorgánico, que no educa ni organiza y manda de
Le sigue el líder gregario, que inicia el proceso de formación y constitución del grupo y dirige con
tono paternalista. Luego, en el primer rango de esta tipologia, se destaca el líder orgánico, quien
consolida la labor educativa y organizativa y dirige con amplia participación. Finalmente y con la
más baja calificación, tenemos al dirigente burocrático, que cierra el sistema conceptual y corta los
Excluidos por su falta de procedencia y eficacia los esquemas inorgánico y burocrático, quedan en
pie los modelos gregario o paternal y orgánico o fraterno. En realidad una transición de uno a otro
asistencia de la conducción, ya que el líder sin equipo puede inclinarse a actitudes inorgánicas,
Podemos ya sintetizar el perfil de un líder. Una reseña de atributos y cualidades que vimos pasar
constancia y perseverancia.
energías genera proyectos. Él tiene una gran visión para advertir tendencias, posibilidades,
alternativas y ocasiones de éxito. Líder orientador y constructor que sabe unir eficacia operativa,
respecto del cumplimiento de funciones y tareas, la solidaridad interna que se refleja en el espíritu
de cooperación, motivación y afecto que brilla a su alrededor. Así su grupo prevalece y se abre a
El liderazgo es al mismo tiempo principio y proceso, «qué» y «cómo», porque en la acción además
de «saber» hay que «sentir» la situación que se vive. Con su guia los acontecimientos no se
fuerzan ni se precipitan y todo se despliega por sí, de acuerdo a la naturaleza de las cosas. La
lucidez del líder viene de sus meditaciones reflexiones, expresadas con claridad y a su turno, para
«Existimos en tanto hacemos proyectos para afirmar el ser, porque existir implica
Liderar es dar vida a la organización e impulso a la estrategia, por obra de la energía personal que
emana de quienes tienen la fuerza espiritual y el talento especial correspondiente. Esa energía
crece por la voluntad de conducir y la voluntad de vencer, sostenidas por una base de fe y
creencias que anidan en la personalidad del líder. Toda creencia que se expresa y se practica,
empezando por una vocación íntima poderosa, se irradia naturalmente a los demás, como
prolongación del alma de las personas. Este es el primer fenómeno del liderazgo, más ligado al
De un modo sencillo podemos describir esta relación afectiva que se mueve alrededor del
liderazgo. Quien lo protagoniza percibe las posibilidades contenidas en una situación, y las procesa
con agilidad en su entendimiento: porque «ve» la realidad con penetración, «cree» en el éxito. A
su vez la gente, en un acto de comprensión, «cree» en el líder y «ve» como útil su proyecto. Así,
creadora declinan, la adhesión de la gente se repliega para volcarse a otros focos irradiantes de
La clave de la actuación del liderazgo es lograr un buen comienzo de cada acción. Un viejo axioma
dice que allí reside una gran parte del éxito final, además de reducir el volumen de esfuerzo. A
partir de este inicio auspicioso, es preciso continuar con el aprovechamiento de oportunidades que
se presentan. Ellas provienen de los acontecimientos que se producen, de las tendencias que se
Para identificar y utilizar dichas oportunidades a favor del plan propuesto, hace falta golpe de vista,
mentalidad previsora y audacia. Esto permite compendiar la situación e interpretar con rapidez la
modalidad que van tomando las acciones propias y adversas a fin de decidir la situación con el
empleo de los medios necesarios, según sugiera la misma realidad de los hechos.
La conducción siempre debe anticiparse a los acontecimientos para controlarlos. Por este motivo se
adelanta a los hechos, en la medida adecuada, procede a formular las perspectivas, conjeturas y
proyecciones que manifiestan su capacidad creadora. En ese marco también, la previsión de los
peligros permite superarlos, ya que: lo difícil de conocer, como un mal incipiente, es fácil de curar,
mientras lo fácil de ver, por el avance del mal, es difícil de tratar. (Maquiavelo).
La dirección de la estrategia por parte del liderazgo requiere no exagerar esta anticipación a los
que sin embargo envidia. En el otro extremo, el estilo arbitrario quiere conquistar poder a
cualquier precio. Ambas alternativas muestran una conducta irracional, no importa la causa que
Es imprescindible descartar el carácter posesivo que potencia la arbitrariedad. Quien padece este
hábito destructivo, y se lo hace sufrir a su grupo, no quiere ver ni admitir en torno suyo sino
inhibiendo esta facultad tan importante de la participación, sin la cual el orden orgánico cae en la
Otro tanto ocurre con el procedimiento de acción por temor, que plantea con exageración y
aislados, sino vinculados con un término mayor que los integra: la misión común. Esta trae
aparejada la disciplina de trabajo forjada por la vocación de servicio, valores que hay que
preservar a toda costa, porque no deben ser sustituidos por medidas represivas o intimidatorias.
las medidas necesarias, y que se han dispuesto con referencia a la autoridad orgánica que
corresponde. Pero este recurso indicativo de un error a corregir y de una crítica a aceptar, no
significa un sistema sino la excepción. Se trata de infracciones pequeñas y puntuales que merecen
una sanción temporaria, pasada la cual urge reconstruir la calidad de un vínculo fundado en la
en los valores. Su expresión fundamental se concreta en las ideas y planes que su particular
energía moviliza. El orden democrático que establece es un situarse «con» el otro y no «ante» el
represión.
En este orden equilibrado y dinámico, que no se dicta sino que se alcanza, el respeto y el afecto
recíproco de los integrantes del grupo, cualquiera fuere su función y precedencia, garantizan su
efectividad por obra del espíritu de cooperación. Es el ambiente propicio donde surgen y se
sostienen los proyectos porque, como leímos al comienzo de este tema, sin convertir nuestra vida