Artículo 57 – Asociaciones de Ahorro y Préstamo
Este artículo dice qué son estas asociaciones: básicamente son
empresas privadas que se dedican a mover dinero (intermediación
financiera), pero con un enfoque principal: promover la vivienda. Es
decir, ayudan a la gente a ahorrar y, con esos ahorros, dar préstamos
para comprar, construir o mejorar casas. También pueden cubrir otras
necesidades de sus ahorrantes, pero lo central siempre es el tema de
la vivienda.
Artículo 58 – Operaciones permitidas
Aquí se describe todo lo que pueden hacer estas asociaciones.
Se nota que la lista es bien larga, pero te la resumo por grupos:
1. Manejar ahorros de la gente:
o Pueden recibir depósitos en lempiras o en dólares, a plazo
fijo o de ahorro normal.
2. Dar préstamos relacionados con vivienda:
o Para estudios, construcción, compra, reparación o mejoras
de casas.
o Para cancelar deudas relacionadas con la compra de una
vivienda.
o Para urbanizar terrenos o mejorar zonas destinadas a
viviendas.
o Para comprar terrenos donde se va a construir una casa.
o Incluso pueden dar préstamos sin hipoteca, pero siempre
que sea para cosas ligadas a la vivienda.
3. Préstamos no relacionados con vivienda:
o También pueden prestar para otros fines, pero aquí hay un
límite: solo hasta el 50% de toda su cartera de créditos
puede ser para cosas que no tengan que ver con casas.
4. Operaciones financieras varias:
o Comprar y vender divisas (si el Banco Central les da
permiso).
o Comprar créditos hipotecarios de otras instituciones.
o Invertir en valores de otras instituciones financieras
(hasta un 20% de su capital).
o Tener depósitos en bancos nacionales.
o Emitir bonos, títulos de ahorro, cédulas hipotecarias y
similares.
o Administrar fideicomisos de proyectos de vivienda.
o Vender o ceder créditos hipotecarios.
o Hacer cobros por cuenta ajena.
o Descontar letras de cambio y pagarés.
o Dar avales o garantías para proyectos de construcción.
o Recibir depósitos especiales de personas que financian
proyectos habitacionales.
o Emitir obligaciones bursátiles.
o Manejar tarjetas de crédito.
o Y en general, cualquier otro producto financiero que sirva
para impulsar la vivienda (si la Comisión lo autoriza).
En pocas palabras: estas asociaciones tienen un catálogo bien
amplio de operaciones, pero siempre con la prioridad en
vivienda.
Artículo 59 – Ley aplicable a las asociaciones de ahorro y
préstamo
Aquí se aclara que también se les aplican los artículos 47, 48 y 49 de
la misma Ley (que regulan cosas generales como requisitos,
funcionamiento y control), en lo que corresponda. Es como decir: “no
se olviden que lo básico también va con ustedes”.
Artículo 60 – Sociedades Financieras
Ahora entramos a otro tipo de institución: las sociedades financieras.
Son diferentes de las asociaciones de ahorro y préstamo, aunque
también manejan dinero.
Estas sociedades:
1. Pueden dar préstamos de todo tipo y hacer inversiones,
tanto en moneda nacional como extranjera.
2. Pueden recibir depósitos de ahorro, pero ojo: solo a plazo y
que duren más de 30 días.
3. Pueden emitir títulos (seriales o no) sin seguir ciertos
requisitos complicados del Código de Comercio.
4. Pueden contratar cobros por cuenta ajena.
5. Pueden hacer otras operaciones que la Comisión autorice,
siempre que estén de acuerdo con la naturaleza de estas
sociedades.
6. Pueden emitir obligaciones bursátiles.
Limitaciones:
Estas sociedades no pueden endeudarse más allá de 10
veces su capital y reservas.
Igual que con las asociaciones de ahorro y préstamo, también
se les aplican los artículos 47, 48 y 49.
En resumen
Asociaciones de ahorro y préstamo: su misión central es
promover vivienda; pueden ahorrar, prestar y hacer un montón
de operaciones, pero con prioridad en casas.
Sociedades financieras: son más amplias, pueden dar
cualquier tipo de préstamo e inversiones, pero con reglas más
estrictas en los depósitos y con un límite bien marcado en su
nivel de endeudamiento.