In Fer No Rammma
In Fer No Rammma
ABRE DE NEGRO
Terminado.
AURORA
Por supuesto, señora; no se
preocupe.
Manuel se agacha y revuelve el pelo de Carlos.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 2.
MANUEL
Pórtate bien con Aurora, ¿eh,
tigre?
El pequeño asiente sin mirar a su padre, que se incorpora y
se va hacia la puerta principal.
REBECA
¿Y qué más? ¿Qué más?
(pausa)
Ah, te he dejado fuera un poco de
carne para la cena y... no sé, como
ves, mientras Alicia siga en su
mundo, Carlos sigue en el suyo.
Aurora sonríe.
AURORA
(a Carlos)
... ¿Te pasa algo, enano?
Carlos no responde y vuelve al sofá para seguir viendo su
película favorita. Sin embargo, la música del radiocasete
vuelve a subir y Carlos mira enfadado hacia la cocina.
EN PARALELO
Aurora continúa hablando con su interlocutora en la cocina.
AURORA
¿Te lo puedes creer?
(pausa)
Yo creo que el crío tiene que ser
autista; medio tonto, ya sabes: un
rarito de esos; porque ni habla,
parece que no escucha, y lo único
que hace es ver, una y otra vez, la
película de...
Se escucha un estruendo de GOLPES y la MÚSICA deja de sonar.
Ahora te llamo.
La joven cuelga el teléfono y va hacia...
... el salón.
AURORA
¡Te la acabas de cargar con todo el
equipo! ¡¿Me escuchas?!
(pausa)
¿Pero se puede saber qué cable se
te ha roto?
Carlos no mira a la sirvienta, ni escucha sus GRITOS; solo
tiene oídos para la PELÍCULA.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 5.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 6.
ALICIA
Te quiero.
Alicia corta el video.
ALICIA
(entre dientes)
Pues empezamos bien.
Alicia entra en su apartamento y sus "adorables" vecinos en
el suyo.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 7.
ALICIA
Vamos al lío.
Alicia teclea en un buscador de internet (en donde hay un
dibujo de un amanecer): CASTING CIUDAD DE MÉXICO.
ALICIA (V.O)
A veces solo hay que desearlo
mucho, cerrar los ojos y esperar...
a que surja la magia.
9.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 10.
JORGE
Yo vengo por el personaje de
motero. Ya es la tercera vez que me
presento como novio de una de las
protas y nada, que no hay manera.
ALICIA
A mí me han llamado para el papel
de monja misionera.
JORGE
¿Monja misionera?
Jorge se encoge de hombros y hace un aspaviento.
Ella también sonríe consciente de lo poco que le pega el
papel.
ALICIA
(con ironía)
Bueno, tampoco es que tú te
parezcas un "Hijo de la Anarquía".
ALICIA
Mmmm.. ya.
JORGE
Mmmm... bueno, mira, vamos a hacer
una cosa: tú te tienes que ir a
triunfar y yo también, así que toma
mi tarjeta, por si alguna vez da la
casualidad que te apetece que te de
una vuelta en mi harley, pues... me
llamas y yo encantado. ¿Te parece?
ALICIA
Amén.
Alicia se mete en la casa de la prueba.
CHICO PRODUCCIÓN
(a Alicia)
Oye, aquí no puedes estar.
El chico sube con una mano la cinta que delimita el set y la
invita a salir con la otra mano.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 12.
CHICO DE PRODUCCIÓN
Así que haz el favor y que no te lo
tenga que volver a repetir.
ALICIA
Sí, sí, lo siento, ya me voy. No se
preocupe.
Cabizbaja, Alicia sale del set de rodaje de una producción
ajena a ella.
ALICIA
(avergonzada)
Sí, ya le he dicho a tu compañero
que lo siento.
DESCONOCIDO
Ah, no, no se trata de eso.
Alicia frunce el ceño, más extrañada todavía.
DESCONOCIDO
Eres actriz, ¿verdad?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 13.
DESCONOCIDO
Pues porque en ese caso, permíteme
que me presente.
El desconocido se quita uno de sus guantes de cuero y le
tiende la mano de manera muy teatral.
DESCONOCIDO
Mi nombre es Carlos. Y soy el actor
protagonista y director, por
supuesto, de Infernorama.
CARLOS
¿No? ¿En serio? (entre risas)
Alicia vuelve a asentir.
CARLOS
En fin... será cosa del destino.
(pausa)
A ver, te cuento: resulta que he
venido a hablar con una de las
actrices de la serie (señala el
set) para que haga la prueba de
Alicia, en nuestro terrorífico País
(MÁS) (CONTINÚA)
CONTINÚA: 14.
CARLOS (continúa)
de las Pesadillas, pero ha sido
verte y pensar: "es perfecta para
el papel".
ALICIA
¿Quién? ¿La otra chica?
CARLOS
No, hombre, no. Tú.
ALICIA
¿Yo?
CARLOS
Sí, tú.
ALICIA
Ah, no; la verdad es que mañana
tengo la agenda bastante libre.
CARLOS
Toma, este es tu texto.
Apréndetelo.
A continuación Carlos saca una pluma del bolsillo interior
de su chaqueta y le apunta algo en un papel.
CARLOS
Y aquí te dejo la dirección y la
hora del casting. ¿De acuerdo?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 15.
ALICIA
(encogiéndose de hombros)
Sí, genial. No sé ni qué decirte.
Estoy un poco... abrumada.
CARLOS
(a modo de rima)
Pues no digas nada, querida.
(pausa)
Y resérvate todo... para mañana.
ALICIA
(con los ojos entornados)
No, no todos los demonios habitan
en el infierno.
ALICIA
(con voz grave)
... ¿Ah, no? ¡Pues te haré
despedazar, quemar y, después de
todo, de las cenizas volverás a...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 16.
ALICIA
(con voz aguda))
Y es que la muerte llega, te golpea
y se marcha a por el siguiente.
Apaga el interruptor.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 17.
ALICIA
(apenas un susurro)
"Llega a la capital la obra más
terrorífica del año"... "¿Todavía
crees en el país de las
maravillas?" "Hoy se cumplen
cincuenta años del estreno de
Infernorama, la obra de teatro que
ha bartido todos los récords".
Por un momento, en el rostro de Alicia se asoma la
esperanza. Se sonríe, cierra el portátil, entrelaza las
manos y cierra los ojos.
ALICIA
(a Dios)
Ya sabes que no soy de pedirte
demasiadas cosas; pero, por favor,
si estás ahí, hazlo posible aunque
sea solo por una vez.
Alicia suspira con resignación, abre los ojos, se tapa con
la manta y apaga la lámpara de la mesita de noche.
ALICIA
(recita, dubitativa)
Nunca he querido tener nada en mi
vida que no soportara perder.
(pausa)
Y hoy, precisamente hoy, he tenido
un sueño tan extraño que...
Alicia duda más, mira hacia el foco, hace visera con la mano
para que no le ciegue y mira el texto subrayado.
ALICIA
... a veces al despertar ni
recuerdo quién soy y...
Vuelve a mirar el papel. Lo ve borroso y esto le hace dudar
todavía más y empezar a sudar.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 18.
ALICIA
... y siento en el alma esa
oscuridad, porque yo...
Tras ella, la que sale del despacho es VICKY (25), con dos
coletas de color rosa, un collar con una cuchilla de
afeitar, muchos papeles en la mano y masticando chicle de
manera ordinaria.
ALICIA
(para sí)
Tú puedes, tú puedes...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 19.
VICKY
¿Alicia Rodríguez?
Alicia levanta la mano, se incorpora con decisión y entra al
despacho.
ALICIA
Hola. Soy Alicia.
Carlos, que se encuentra tras una mesa peleándose con unas
fotografías de otras actrices, la escucha y, sonriendo,
levanta la mirada hacia ella.
CARLOS
Bienvenida...
(pausa)
... Alicia.
(pausa)
Gracias por venir.
ALICIA
No, gracias a ti por darme esta
gran oportunidad.
CARLOS
(dándose importancia)
Bueno, lo primero que me gustaría
que supieras es que muchas y
grandes actrices de nuestro país
han estado ahí plantadas, donde
estás tú. Y por supuesto, algunas
con mejor suerte que otras.
Alicia deja escapar una media sonrisa nerviosa.
CARLOS
Bien, ¿qué te ha parecido lo poco
que has podido leer de nuestro
terrorífico cuento de pesadillas?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 20.
ALICIA
Me ha encantado.
(pausa)
He estudiado el texto con
detenimiento y, conforme avanzaba
en su lectura, le he ido
encontrando más significados...
ocultos.
CARLOS
Bravo. Eso es. Como te dije ayer,
tengo un buen presentimiento
contigo.
(pausa)
Creo que, además de la luz que
proyectas, tienes ese lado más
oscuro que se necesita para llegar
a nuestro espectador.
Alicia se queda pensativa y Carlos abre desmesuradamente los
ojos.
CARLOS
Muchas lo tienen, pero por
desgracia pocas son capaces de
explotarlo al máximo.
Se produce un pequeño e incómodo silencio.
ALICIA
Se trata de una obra de terror,
terror, ¿verdad?
CARLOS
Claro que sí. Infernorama es como
la vida misma: puro terror. Y de
esa fealdad que encierra el
espíritu humano, hablan
precisamente sus líneas.
ALICIA
Sí... eso me ha parecido.
Carlos se levanta de la silla y, tras dar la vuelta a la
mesa, se sienta en el tablero, frente a Alicia.
CARLOS
¿Y estás preparada?
ALICIA
Nunca lo he estado tanto.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 21.
CARLOS
Sabes que tu cara estará en el
poster de la obra; y ese poster
estará en la fachada de un
gigantesco y luminoso teatro...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 22.
CARLOS
(sin mirarla)
No es necesario, querida; ya he
visto todo lo que tenía que ver.
(pausa)
Tienes la magia que buscaba, la
elegancia, la belleza, la luz y...
Vicky, algo molesta por tanto alago, da un golpe con el vaso
encima de la mesa (sobre una fotografía de Alicia) y mira a
Carlos con reproche.
VICKY
... y tranquila, querida, que de
poner la oscuridad ya me encargo
yo.
Carlos sonríe a Vicky y vuelve a escribir sobre sus papeles.
Vicky le indica la salida a Alicia con un gesto de sus
brazos "marcados".
VICKY
No te olvides de cerrar la puerta
al salir.
LUCÍA
Hija mía, pues... la verdad es que
no.
ALICIA
Bueno, es lo normal si no estás
relacionada con el mundillo. Pero
bueno, lo más gracioso del tema es
que ni si quiera ha hecho falta
leerles ni una sola línea de mi
texto. Simplemente... me querían
y...
ALICIA
No, nada, la tele.
Lucía se enciende un cigarro y, un poco nerviosa, fuma.
LUCÍA
Bueno, lo que te iba a decir:
mañana, cuando estés con toda esa
gente tan importante, no olvides
quién eres y, sobre todo, que
tienes un don; y que aunque estés
lejos, me tienes ahí, junto a ti,
apoyándote en cuerpo y alma.
ALICIA
Lo sé, mamá.
(pausa)
(MÁS) (CONTINÚA)
CONTINÚA: 24.
ALICIA (continúa)
Lo único, que no sabes lo mucho que
te echo de menos. Y más en estas
fechas.
LUCÍA
Mi amor... no pienses en eso.
Quédate con lo orgulloso que
estaría tu padre si pudiera verte
ahora mismo, hecha una mujer de los
pies a la cabeza, y con un
brillante futuro por delante.
ALICIA
(con melancolía)
Ya, bueno.
Aunque Lucía se viene un poco abajo al escuchar a su
pequeña, se enjuaga las lágrimas en silencio y hace de
tripas corazón para tratar de animarla.
LUCÍA
¿Cómo que "ya bueno"? Que no me
entere yo que te pones triste
ahora, ¿eh?
(pausa)
A ver, cuéntame: ¿cómo anda ese
chico tuyo?
ALICIA
(sonriendo)
Pues mira, como si lo hubieras
llamado, por aquí está; que mañana
me va a llevar en su furgoneta a
conocer al resto del equipo.
Lucía apaga el cigarro con energía.
LUCÍA
Venga, pues te dejo con él, que
además ya se está haciendo un poco
tarde. ¿Vale?
De pronto, sale del cuarto de baño Jorge (el motero del
casting de "Sin Ti"). Va con el pecho al descubierto, una
toalla que le cubre de cintura para abajo y un cepillo de
dientes en la boca.
ALICIA
Vale, mamá; ya te contaré qué tal
se da todo.
(pausa)
Te quiero.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 25.
LUCÍA
Yo también te quiero, mi amor.
JORGE
¿Nerviosa?
ALICIA
Un poco.
JORGE
(muy serio)
Mira, solo te voy a decir una cosa;
pero antes quiero que me prometas
que me harás caso.
ALICIA
Mmm... no sé.
JORGE
¿Me lo prometes?
ALICIA
Ay, que no sé... dime.
Jorge levanta una ceja para hacerse el interesante.
JORGE
Bueno. Vale. Escucha: quiero que me
des tu palabra de que, hasta que
pongan tu estrella en el "Paseo de
la Fama", estarás conmigo...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 26.
ALICIA
Ah, sí, actorcillo; es eso lo que
quieres, ¿eh?
JORGE
(entre risas)
No, ahí no; para, para.
Ambos ríen, pero la carcajada se corta de raíz al escuchar
un gran golpe en la pared, seguido de más gritos.
ALICIA
Venga, anda; ve a decirles a ese
par de dos que se callen por lo
menos esta noche.
JORGE
Ve tú.
ALICIA
(divertida)
¿Yo? ¿Qué eres un hombre o una
gallina?
JORGE
¿Me permite?
Pero Alicia se adelanta, le besa en la boca con pasión y
Jorge se pone encima de ella.
JORGE
(con ironía)
Muy bonito todo. Mucho ambiente.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 28.
ALICIA
Calla, tonto.
(pausa)
Por lo que he leído, es un teatro
familiar y, en su día, fue uno de
los más carísmáticos de todo México
y... bueno, por lo que se ve, ahora
no les va todo lo bien que debería.
JORGE
Ya veo.
ALICIA
Eso sí, la obra lleva en cartel
desde hace décadas; y es aquí donde
ensayan durante todo el invierno,
antes de empezar cada gira.
GPS (V.O)
Han llegado a su destino, destino,
destino...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 29.
JORGE
(asustado)
¡Coño! ¡Qué susto!
JARDINERO
Pues... eso depende de dónde
queráis ir.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 30.
JORGE
Si se lo acabamos de decir: hemos
quedado aquí con él.
JARDINERO
En ese caso, da igual que camino
toméis. Porque todos, absolutamente
todos, os llevarán al mismo lugar.
El jardinero abre de nuevo los ojos y suelta una leve
carcajada que corta en seco, ante el asombro de los
muchachos.
JORGE
Ah, muy bien. ¿Sabe qué? Da igual,
no se moleste; ya lo encontraremos
nosotros.
JORGE
(a Alicia)
Qué tío más raro. ¿Y te has fijado
en su bigote? Jamás le daría a un
tío con ese bigote unas tijeras de
ese tamaño.
ALICIA
Shhh, calla, a ver si te va a
escuchar.
JORGE
(mirando hacia atrás)
¿A ver si me va a escuchar?
(pausa)
Te das cuenta que es así como
empiezan muchas películas de
terror.
Alicia le vuelve a mandar callar poniéndose el dedo en la
boca.
JORGE
Menudo psicópata.
Al atravesar una especie de pequeño puente, llegan a la
puerta de la fachada principal.
31.
ALICIA
Hola.
CARLOS
(enfadado)
¿Hola? ¿Te lo puedes creer? ¿Sabes
lo que cuesta este traje? No,
seguro que no.
(pausa)
¿Y sabes la que no lo sabe tampoco?
La mamarracha de caracterización.
¡Maldita, necia!
Alicia hace un gesto de no saber qué decir.
CARLOS
Ven, sígueme, y perdona las formas,
pero es que estoy de estos...
De repente Carlos se percata de la presencia de Jorge.
CARLOS
(sorprendido)
¿Y tú?
Jorge avanza hacia Carlos y le tiende la mano.
JORGE
Jorge. Su novio. He venido a
traerla.
Carlos se queda algo descolocado por la presencia del joven.
Alicia, que se percata de que su chico lleva todavía algo de
carmín en la nariz, le advierte a su chico con un gesto.
Jorge, algo apurado, trata de limpiarse mientras estrecha la
mano de Carlos.
CARLOS
Encantado. Yo soy Carlos, el novio
de... ¿la obra?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 32.
CARLOS
Pues seguidme, pareja.
Carlos les invita a pasar con la mano.
Los techos son altos y hay columnas por todas partes con
arcos de madera.
Los dos muchachos siguen a Carlos.
CARLOS
(con tono remilgado)
Creo que ya te comenté que, no hace
mucho tiempo, fuimos uno de los
teatros con más encanto de todo
México. Aunque, lamentablemente, en
esta ocasión el público nos dio la
espalda. No a la obra, pero sí a la
terrorífica belleza que albergaban
estas paredes.
Justo en ese momento, una rata cruza por una pared lateral
para meterse detrás de un mueble.
A Jorge le tiembla la sonrisa en la boca. Y aunque Alicia le
da otro pequeño codazo para hacerlo callar, Carlos se
percata de ello, les mira de reojo y se para en seco frente
a una gran puerta de madera.
CARLOS
(a Jorge)
¿Decías?
Jorge y Alicia se paran también.
JORGE
No, iba a decir que en su día tuvo
que ser una pasada. Ya me
entiendes. Todo, la obra, las
paredes.
CARLOS
(algo molesto)
Después de vosotros.
Carlos les vuelve a invitar a pasar con la mano.
VICKY
Desde luego llevabas razón, padre;
hoy, que ya no estoy tan saturada
por tanta prueba, veo que es
perfecta para el papel de...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 34.
VICKY
¡Eso!
Vicky sonríe con picardía mientras que Alicia y Jorge se
vuelven a mirar de reojo.
CARLOS
(a Vicky)
Venga, dale el vestido para ver
cómo le queda, que yo mientras voy
a ver cómo puedo solucionar este...
desastre (señalándose la mancha del
traje).
(pausa)
Ah, él es su chico. Eh...
JORGE
(completando la frase)
... Eeeencantado. Jorge.
Vicky le devuelve el saludo con indiferencia, coge el traje
de Alicia de una percha y se lo tira desde el escenario.
ALICIA
Sí, eso parece.
Alicia le da su bolso a Jorge y se pone el vestido por
encima. Un traje azul y blanco, como rasgado por alguna
bestia salvaje de los bosques.
VICKY
(con desdén)
Pues espero que tengas mejor suerte
que las anteriores.
ALICIA
(extrañada)
¿Cómo?
VICKY
No, ya sabes...
(pausa)
Porque este puede ser el papel de
tu vida...
(pausa)
... o de tu muerte, ¿no crees?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 35.
ALICIA
Encantada.
VICKY
(a la pareja)
Mi hermano. El cerebro de la
familia.
Rubén se gira hacia Vicky para mirarle con enfado.
JORGE
(a Rubén)
Yo soy Jorge. Hoy: el novio.
Jorge le tiende la mano.
RUBÉN
¿Su novio?
Se nota que a Rubén no le hace mucha gracia que Alicia tenga
novio.
NOA
Tenemos hambre.
AITANA
¿Cuándo vamos a merendar?
VICKY
(a Alicia)
Son Noa y Aitana, mis hermanas. Las
hijas de Carlos también... se
supone.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 37.
CARLOS
Muuuucho mejor.
Carlos se estira las mangas de su nueva chaqueta.
CARLOS
Bueno, Alicia, veo que, a parte del
traje que te queda de muerte, ya
has conocido a casi toda la familia
de Infernorama.
ALICIA
Sí; la verdad es que estoy
encanta...
CLICK. Un flash ilumina el rostro de Alicia para cegarla por
un momento y dejar su frase sin acabar.
Es Rubén y su Polaroid.
RUBÉN
(a Alicia)
Para el archivo de la compañía.
ALICIA
Ah, claro. Genial.
Rubén mira a Alicia embelesado. Ido. Como en CÁMARA lenta,
mira sus ojos, sus sensuales labios, la foto de su escote
que acaba de salir de la Polaroid... todo; hasta que le saca
de esa especie de trance, el sonido del whatsapp del móvil
que Alicia guarda en su bolso.
Alicia lo lee: "Hola, soy mamá. ¿Qué tal ha ido la
presentación?"
Carlos da unas palmadas al aire.
CARLOS
Venga, ese trasto en silencio que
vamos a empezar.
JORGE
(a Alicia, en voz baja)
Bueno, te veo en un rato. Sube, que
se va a enfadar el Sombrerero Loco.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 38.
CARLOS
A todo esto, nos falta nuestra
infernal Reina de Corazones.
Y como si la hubieran llamado, de entre bambalinas, aparece
ESTHER (43) vistiendo su traje de Reina de Corazones, que
complementa con un delantal lleno de sangre.
ESTHER
¡TACHÁN!
ALICIA
(a Jorge)
Venga, deséame suerte.
JORGE
Suerte.
Jorge le acaricia el pelo y le da un pequeño beso en la
boca.
ESTHER
No, otra vez no, ¡animal! ¡¿Cuántas
veces te hemos dicho que no hagas
eso delante de las niñas?!
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 39.
RUBÉN
Lo sé, madre; pero es que yo... yo
no sé qué me ha pasado que...
Vicky ríe como una hiena en el escenario.
Noa y Aitana van con su madre, que le tapa los ojos con las
manos.
CARLOS
(aleccionando a Rubén)
Primero disfrutan de su última
cena. Y después...
RUBÉN
... los matamos en la cocina sin
ninguna pena.
CARLOS
(a Rubén)
Pues venga, ¿a qué esperas, pedazo
de carne con ojos?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 40.
RUBÉN
(a Alicia)
Lo siento, princesa.
Rubén pega un puñetazo a Alicia para dejarla K.O.
FUNDE A NEGRO
ABRE DE NEGRO
Noa, con sus dedos de morcilla, pone con delicadeza la aguja
de un tocadiscos en una canción en concreto. Suena ÓPERA. En
CÁMARA LENTA, vemos que Rubén coge la carne del horno y
girándose sobresí mismo la deja encima de la mesa, para que
las chicas la condimenten, Carlos le haga un corte y le eche
sal, y, finalmente, se lo vuelva a pasar a Rubén para que lo
lleve al salón
Todo muy teatral.
ESTHER
Hemos esperado un buen rato a ver
si caías de la madriguera pero...
hemos tenido que empezar sin ti.
Alicia está desorientada. Mientras Esther le habla, mira
hacia un lateral de la mesa y ve que las "gemelas" juegan a
pintarse la cara de manera grotesca con ceras de colores; al
otro lado, Carlos da de comer carne a Rubén con las manos; y
junto a ellos, a escasos centímetros de Alicia, está sentado
a la mesa el cadáver de... JORGE (cuya cara está cubierta de
sangre).
El GRITO de Alicia es ensordecedor.
Al escucharla, Rubén coge la mano de Jorge y la mueve como
si fuera una marioneta (Jorge "hace" el gesto de silencio
con el dedo).
RUBÉN
(con su voz tontorrona)
Shhhhh. Silencio. No te asustes,
Alicia; solo soy tu novio muertito.
(pausa)
¿Me das un besito?
Rubén ríe como un asno, coge del cuello el cadáver de Jorge
y lo acerca a la cara de Alicia, que grita paralizada por el
terror.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 42.
ESTHER
(a Alicia)
Muestra un poco de respeto a la
mesa, ¿me oyes? ¿O es que acaso
hubieras preferido verlo ya
convertido en cachitos chiquititos,
chiquititos?
Alicia no sabe de qué le habla.
RUBÉN
Y con salsa, madre.
NOA
¡Y Kechu!
AITANA
(a Noa)
A mí no me gusta eso.
NOA
Pues a mí sí.
AITANA
Pues a mí no.
Las dos gemelas entran en bucle.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 43.
ESTHER
Bueno, ¡Silencio!
Todos callan.
ESTHER
Estoy tratando de hacerle entender
a esta guarrilla, que aunque nos
guste matar y todo eso, en el
fondo, somos una familia muy
tradicional.
(pausa)
¿Verdad, cariño? (a Carlos)
Carlos da un golpe en la mesa.
CARLOS
¡Por supuesto, mi amor!
(pausa)
Nuestros ancestros ya tenían por
costumbre celebrar la última cena
antes de sacrificar al cordero.
ESTHER
(a Alicia, como contándole un
secreto al oído)
El cordero sois vosotros; lo
entiendes, ¿no?
Pero Alicia no asiente, solo respira con el corazón a punto
de salírsele del pecho.
CARLOS
Y fíjate por dónde, un buen día, te
encuentras con sorpresas tan
agradables como las de nuestras
gemelas...
ESTHER
(apuntillando a Carlos)
Y de corderos pasaron a lobos, casi
en mitad de los postres.
(pausa)
¿Verdad, queridas?
Las gemelas asienten, ríen y aplauden.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 44.
RUBÉN
(enfadado)
¿Y yo qué? ¿Y yo qué? ¿Y yo qué?...
Harto de su tono e insistencia, Carlos le da un golpe en la
nuca con la mano.
CARLOS
Tú te callas.
Rubén hace pucheros.
CARLOS
Que no sé en qué estábamos pensando
el día que te recogimos de la
calle.
VICKY
(a todos)
¿Pero es que estáis locos?
Vicky les mira con desaprobación; sin embargo, de golpe, su
gesto cambia y estalla también con una carcajada histérica.
ESTHER
(a Alicia)
Pierna al horno.
Las gemelas mueven la cabeza de izquierda a derecha, sin
dejar de mirar la comida.
LAS GEMELAS
(al unísono)
Qué bien, qué bien... aung, aung,
pierna, pierna... aung, aung...
CARLOS
(a Vicky)
¿De quién son?
VICKY
Las más frescas.
(pausa)
De la chica de esta mañana.
CARLOS
Estupenda elección para una noche
tan especial.
RUBÉN
(en voz baja, acercándose a
Alicia)
La chica (señala la carne) sale,
bueno, salía en una serie muy
famosa.
Alicia mira la bandeja y luego cómo todos devoran la carne
con las manos como si fueran bestias del bosque.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 46.
ESTHER
¡Ah! ¡Maldita zorra!
Alicia aprovecha el momento para levantarse y salir
corriendo por la puerta por donde entró Vicky.
CARLOS
Bien. El móvil de la chica lo
cogiste, ¿verdad?
Rubén se lo enseña.
CARLOS
Estupendo; bien hecho.
Carlos mira hacia ambos pasillos.
CARLOS
A ver... no puede andar muy lejos.
Así que tú mira en los cuartos de
baño. Yo voy a la cocina.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 49.
MARINA
(completamente ida)
Ayúdame, por favor; tengo que
volver a casa.
(pausa)
Mis padres... están esperando a su
pequeña Marina.
Pero Alicia le vuelve a poner la cinta en la boca porque
Carlos entra en la cocina.
CARLOS
Tres años después, tuve un descuido
y me comí a mi hermana nonata.
(pausa entre risas)
¿Te lo puedes creer?
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 50.
MARINA
Por favor... no me hagas daño.
CARLOS
Pero mi amor, ¿hay algo en mi
rostro que pueda darte a entender
que he venido a salvarte? Confía en
mí. Te prometo que vas a ir a un
lugar mejor.
Carlos clava lentamente la daga en el estómago de Marina,
mientras sus ojos se vacían de vida.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 51.
CARLOS
Maldita sea... ¡joder! ¡Otra vez
no!
CARLOS
¿Quién ha dejado vivo al cordero en
la despensa?
RUBÉN (V.O)
¿Qué?
CARLOS
Os he dicho mil veces que los
colguéis en el matadero para que se
desangren, ¡y solo traigáis las
partes que vais a cocinar!
Otro trago.
RUBÉN
No, te lo prometo. Es solo que...
como tenía que ayudar a VICKY a
filetearla, la dejé en el primer
sitio que vi.
Carlos da otro gran trago.
CARLOS
Vale, te creo, pero, aun así, haz
el favor de recordármelo.
RUBEN
¿De verdad?
CARLOS
Hijo...
Rubén se lo piensa un momento.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 52.
RUBÉN
Son solo comida. Solo eso. Nada de
novias.
CARLOS
Bien. Mejor. Pues ahora, escúchame:
(pausa)
Ya me he encargado de ella. Así que
tráete al chico en la carretilla y
mete a los dos en su sitio para que
no se echen a perder. ¡¿ENTENDIDO?!
CARLOS
Vicky, ¿dónde estás?
Y sale de la cocina.
VICKY (continúa)
Como cuando intentó escapar con una
de ellas por lo "muy enamorado que
estaba".
EN PARALELO
Carlos habla por teléfono con Vicky desde una habitación
llena de muebles viejos tapados con sábanas.
CARLOS
Bueno, Vicky, todos nos enamoramos.
Carlos va hacia un armario y lo abre creyendo que encontrará
a Alicia. Nada. Solo hay un montón de trajes antiguos de la
obra, junto al traje de Sombrerero Loco que su madre le hizo
de pequeño.
EN PARALELO
Vicky escucha el cercano alboroto, corre hacia ese pasillo y
ve a Alicia y Rubén a lo lejos.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 54.
VICKY
¡¿Rubén?!
Rubén intenta morder a Alicia en el cuello pero no lo
consigue; ya que antes de que le pueda clavar sus afilados
dientes, ella retuerce el mango del cuchillo que tiene
clavado, para dejarlo paralizado por el dolor.
ALICIA
(llena de odio)
Lo siento, princesa.
EN PARALELO
En otro pasillo cercano, Carlos está cerrando la puerta de
una sala con llave cuando escucha un GRITO.
VICKY (O.S)
¡Papá!
Carlos va hacia el lugar de donde provienen los GRITOS y ve
que Alicia va en su dirección pero que, al darse cuenta de
su presencia, se mete por una puerta cercana.
VICKY
(a Carlos)
Déjame acabar con ella.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 55.
CARLOS
No. Presiona aquí y llama a tu
madre.
Vicky asiente a regañadientes, bajo la parpadeante luz de la
lámpara del techo.
RUBÉN
(agonizante)
Pa... dre.
CARLOS
Tranquilo, tigre, verás como todo
va a salir bien.
Carlos mira a Vicky con determinación, se incorpora, va
hacia la puerta en donde se ha metido Alicia, la abre de un
portazo y entra en...
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 56.
CARLOS
Así que huye todo lo que quieras!
¡Porque no saldrás de aquí con
vida! ¡¿Me oyes?!
Carlos da un puñetazo a la puerta y sale a los...
CARLOS
Se ha ido.
VICKY
¿Cómo? No, no... ¡MIEEEEEERDA!
CARLOS
(a Esther)
¿Las niñas?
ESTHER
Las he dejado con sus pinturas
abajo, en las mazmorras; y he
llamado a Matías para que vigile la
puerta principal.
CARLOS
Vale, bien, nosotros... vamos al
despacho; hay que cortar la
hemorragia antes de llevarlo a un
hospital.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 57.
(pausa)
Coged de ahí (señalando las
piernas)
Al ir a coger a Rubén entre los tres, este se queja
intensamente de dolor; con lo que vuelven a dejarlo en el
suelo.
De pronto, Vicky se percata de que la carretilla que lleva
el cuerpo de Jorge se encuentra al final del pasillo.
VICKY
Esperad.
Vicky se apresura hacia la carretilla, tira el cuerpo de
Jorge al suelo como si fuera un muñeco y vuelve.
VICKY
¡Un segundo!
Vicky suelta con cuidado la pierna de Rubén, coge el
ensangrentado cuchillo de mango de marfil, se lo guarda en
el cinturón y agarra otra vez la pierna de Rubén.
VICKY
¡Tres!
NOA
Que se alejó de su casa...
AITANA
...para no volver nunca jamás.
AITANA
... ¡sus ojos!
NOA
Con salsa...
AITANA
... ¡son un manjar!
NOA
La lengua...
AITANA
... como mantequilla;
NOA
la reina...
AITANA
... ¡te la cortará!
Con el final de la canción, las gemelas se apartan y Alicia
descubre que ese algo que maquillan son... ¡CALAVERAS!
Al descubrir aquel horror, Alicia se tapa la boca con las
manos para no gritar; aunque no lo consigue del todo.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 59.
ALICIA
¡No, soltadme! ¡No!, ¡No!
AITANA
Siéntala, siéntala, hermanita.
(pausa)
Que nos vamos a divertir.
Noa, con sus 100 kilos de peso y una fuerza colosal, agarra
a Alicia como si fuera un caniche y la sienta bruscamente en
un mugriento y sucio sillón, junto a las dos calaveras
pintarrajeadas.
AITANA
Venga, yo me encargo del pelo.
NOA
Vale, yo la pinto.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 61.
NOA
Un colorín por aquí...
AITANA
... un colorado por allá.
NOA
... y este cuento no se ha
terminado.
AITANA
... no, no... de eso ni hablar.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 62.
ESTHER
¡VICKY!
Vicky se da la vuelta.
ESTHER
(sobrepasada)
Llama a tus abuelos y que vengan a
ayudarnos. Ya.
Vicky mira por un momento a Rubén.
VICKY
Pero... ¿no sería mejor llamar
primero a una ambulancia?
(pausa)
¡Mírale! Está muy mal.
ESTHER
¿Seguro?
Carlos señala con la cabeza el techo.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 63.
AITANA
¡Te quieres estar quieta!
(pausa)
¡Así no nos dejas hacer bien
nuestro trabajo!
NOA
Ah, ya sé; vamos a darle el
caramelito de la risa.
AITANA
¿Qué? ¿Seguro que es buena idea?
(pausa)
Acuérdate de cuando se la dimos a
la Alicia negra y se acabó tirando
por la ventana.
NOA
No, pero eso fue porque le dimos la
pastilla azul, la de las
pesadillas.
AITANA
La rosa, la del conejito. Esa es la
divertida.
Alicia dice que no con la cabeza, pero Aitana le quita la
mordaza y le tapa la nariz para que abra la boca y Noa le
meta la pastilla.
NOA
Traga, venga, traga.
NOA
Ya verás, en dos minutos vas a ver
estrellas de colores.
Las gemelas ríen.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 64.
ALICIA
(con voz entrecortada)
A ver, escuchadme un segundo.
Estáis haciendo muy mal lo de las
pinturas.
AITANA
¿Ah, sí?
NOA
¿Por qué?
ALICIA
Bueno... porque no sabéis hacer más
colores, ¿verdad?
Las gemelas niegan con la cabeza.
ALICIA
Si os lo cuento, ¿me prometéis que
será nuestro secreto?
Las gemelas asienten con la cabeza.
ALICIA
Pues... yo sé hacer el color
amarillo.
NOA
¿Qué?
AITANA
¿Amarillo?
ALICIA
(entre lágrimas)
Ya lo creo que no.
Noa deja de apretarle los brazos.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 65.
AITANA
¿Ah, no?
NOA
¿Y cómo lo haces?
¡Ya te hemos dicho que no se lo
vamos a contar a nadie!
ALICIA
Muy bien. Pues desatarme y os lo
enseñaré.
Noa desconfía de Alicia y busca la aprobación de su hermana
con la mirada. Tras pensárselo, Aitana asiente; con lo que
Noa la libera, mientras que Alicia, cada vez más mareada por
la pastilla que le han hecho tomar, mira de reojo la puerta,
además de una de las calaveras que hay cerca de ella.
¿El gran problema para llegar hasta allí? Noa.
VICKY
(a su interlocutor)
El cordero se ha escapado y ha
herido a Rubén.
(pausa)
Así que venid. Venid echando
leches. ¿Me oís? ¡Corred!
Vicky cuelga el teléfono y sigue por el pasillo en busca de
sus hermanas, chorrendo sangre por las manos.
NOA
¿Y por qué no lo cojo de tus
pinturas?
ALICIA
Porque así no sale.
(pausa)
Tiene que ser de la princesa a la
que se va a pintar.
De nuevo Noa busca con la mirada la aprobación de su
hermana.
Aitana asiente.
NOA
(a Alicia)
Dime.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 67.
NOA
(a Aitana)
¿Te duele?
AITANA
Nada, nada, sigue, sigue.
ALICIA
El tercero tiene que ser en la yema
del dedo gordo izquierdo.
EN PARALELO
Vicky viene en la dirección de Alicia, que al escucharla
llegar, se mete en la primera puerta que está abierta (que
da al mismo pasillo de la sala de juegos).
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 69.
NOA
(tartamudeando)
Vicky, la chica...
Vicky, con prisa y sobrepasada, mira el maniquí.
VICKY
(interrumpiéndole)
Cállate.
(pausa)
No estoy para vuestras
gilipolleces, ¿vale?
Las niñas asienten con la mirada pegada al suelo y Vicky
coge un pañuelo que tiene uno de los maniquies, se benda la
mano ensangrentada y cierra de un portazo la sala.
MANUEL
Dos reglas. Siempre hay que cumplir
dos malditas reglas. La cena del
cordero y el sacrificio. Punto.
¿Acaso es mucho pedir?
Manuel gira el cuello hacia la carretera y Rebeca lo hace en
dirección a su marido.
REBECA
Esta juventud...
Rebeca mira a la carretera y carga una de las escopetas.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 70.
Esto le tranquiliza.
ALICIA
(drogada)
¿Mamá?
ESTHER
(furiosa)
¡Maldita sea! ¡Está perdiendo mucha
sangre! ¡No soy capaz de cortar la
hemorragia!
RUBÉN
(a Esther)
Madre, tengo mucho frío y me siento
cansado. Muy, muy cansado.
ESTHER
Lo sé, querido, pero escúchame:
tienes que ser fuerte, aguantar y,
sobre todo, mantenerte despierto,
¿me oyes?
Rubén asiente entre los agónicos graznidos del cuervo
enjaulado.
72.
CARLOS (O.S)
NOOOOOOOOOOOOO...
Alicia se queda de piedra y se pone más en guardia todavía.
VICKY
¡Rubén! Pero, ¿qué le has hecho,
papá? ¡¿Qué le has hecho?!
Pero antes de que llegue a la mesa, Carlos la detiene.
VICKY
(a Carlos)
¡Has sido tú! ¡Es culpa tuya! ¡Todo
esto es culpa tuya!
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 74.
VICKY
¡DÉJAME, DÉJAME, DÉJAMEEEE!
CARLOS
¡Escucha! ¡Mírame!
CARLOS
(elevando la voz)
¿He dicho que si me entiendes?
Vicky asiente, coincidiendo con el sonido del TIMBRE de la
puerta principal.
CARLOS
Ahora eres tú la hermana mayor. Así
que compórtate como tal.
EN PARALELO
Carlos estampa o rompe cualquier cosa que tenga a su paso.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 75.
CARLOS
¡Así que escóndete donde quieras!
¡Porque no tienes ninguna
oportunidad! ¡Tus huesos y tu
sangre ya son míos! ¡¿Me oyes?!
¡Vamos a por ti! ¡Vamos a por ti!
REBECA
(a Esther y Carlos)
Desde luego este mundo se está
convirtiendo en una abominación.
CARLOS (O.S)
Pero si un urgente destino,
inoportuna suerte te lleva a
encontrar tu sombra, trasgo sin
nombre que ronda regiones
solitarias jamás hoyadas por el
hombre, encomiéndate a Dios. He
aquí el cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. AMÉN.
El grupo se dispersa.
EN PARALELO
Alicia se desliza como puede de un escondite a otro.
ALICIA
Joder. Esto es un maldito callejón
sin...
De súbito, se encuentra con una pintura en la pared que
pone: "SALIDA". Al mirar en la dirección que indica la
flecha, de golpe, aparecen Carlos y Vicky, que la ven y
salen tras ella profiriendo gritos más animales que humanos.
CARLOS Y VICKY
¡Vamos, ven, puerca! ¡Estás muerta!
¡Voy aplastar tu maldita cabeza!
CARLOS (continúa)
¿Lo ves, ratita? ¿No es poético? Tu
vida va a terminar en este
cementerio de carne.
Vicky coge su teléfono móvil y hace una llamada, al mismo
tiempo que Alicia avanza por su espalada sin que ella se
percate.
VICKY
Venid. La tenemos atrapada en el...
ZASH. Vicky no puede terminar la frase, ya que Alicia le
clava con violencia su hueso/arma en la espalda.
ALICIA
¡Agujerea esto, maldito ceeeeerdo!
Una vez vuelve a tomar conciencia de la realidad, Alicia
busca las llaves de la puerta principal (las de la CALAVERA)
y... BINGO, las encuentra.
ALICIA
(al chico que le ha ayudado)
Enseguida vuelvo a por vosotros.
ESTHER
Voy a masticarte, pécora.
Esther va hacia Alicia pero a mitad de camino... ZASH.
Alicia le lanza la daga y esta impacta en el estómago de la
Reina de Corazones.
... la calle.
Hay niebla. Alicia se incorpora y, malherida, espera a su
enemiga, mientras una gran tormenta va cubriendo el cielo.
RELÁMPAGOS.
(CONTINÚA)
CONTINÚA: 82.
*Volvemos a la realidad.
... el sucio matadero.
Al abrir los ojos, Alicia se da cuenta de que el palazo que
recibió por parte de Carlos le hizo llegar mucho más lejos
que la realidad.
ESTHER
No como Alicia, que desde el otro
lado ya no volvería a sentir ese
terror, esas pequeñas tristezas en
su alma y, por eso mismo, se
alegraría con los ingenuos goces de
(MÁS) (CONTINÚA)
CONTINÚA: 85.
ESTHER (continúa)
los chiquillos al recordar su
propia infancia,
(pausa)
... sus futuros deseos no cumplidos
y los felices días del verano...
que al haber sido aplastada como un
mosquito, nunca habrían de llegar.
(pausa)
Así que aplaudan; aplaudan a rabiar
si esto miedo les causo; ya que al
fin de alcabo, los mosquitos mueren
entre aplausos.
Esther clava la cabeza de Alicia en una estaca en el centro
del escenario.
ESTHER
Fin.
El público se levanta de sus butacas y aplaude a rabiar.
Incluso Rebeca y Manuel, que están como espectadores.
FUNDIDO A NEGRO
Lucía sale al pasillo central para ver mejor si sus ojos le
dicen la verdad. Se lleva las manos a la cara y, totalmente
desgarrada, su GRITO llena la sala.
FIN