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Universidad Autónoma de Nuevo León: Facultad de Contaduría Pública Y Administración

El documento aborda las violaciones a los derechos humanos en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), enfocándose en casos de violencia de género, acoso sexual y discriminación, que han generado una creciente movilización estudiantil en busca de justicia y un ambiente seguro. A pesar de algunas medidas tomadas por la universidad, como la implementación de protocolos de atención a víctimas, muchos estudiantes consideran que aún persiste una cultura de impunidad y que se requieren cambios estructurales más profundos. La situación refleja un problema generalizado en instituciones educativas en México y el mundo, donde la violencia de género sigue siendo un desafío significativo.
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Universidad Autónoma de Nuevo León: Facultad de Contaduría Pública Y Administración

El documento aborda las violaciones a los derechos humanos en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), enfocándose en casos de violencia de género, acoso sexual y discriminación, que han generado una creciente movilización estudiantil en busca de justicia y un ambiente seguro. A pesar de algunas medidas tomadas por la universidad, como la implementación de protocolos de atención a víctimas, muchos estudiantes consideran que aún persiste una cultura de impunidad y que se requieren cambios estructurales más profundos. La situación refleja un problema generalizado en instituciones educativas en México y el mundo, donde la violencia de género sigue siendo un desafío significativo.
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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA

DE NUEVO LEÓN

Facultad De Contaduría Pública

Y Administración

Cultura de Paz
Dra. Claudia Leticia Garza Ocañas

Continuacion Del Primer Bosquejo Segundo Bosquejo Analisis De La


Noticia Seleccionada Relacionada Con La Cultura De Paz

DAB: Equipo 2

• 2228995 González Cerda Dominic Alonso N/A


• 2228961 González Jerónimo Tomás
• 1487562 Leal Sánchez Beatriz Alejandra
• 1944014 Martínez Barboza Erika Guadalupe
• 2169704 Mata Franco Daniela
• 2116264 Medina Flores Axel Misael

San Nicolás de los Garza, N.L. A 11 de Noviembre de 2024


Índice

1. Introducción

1.1. Abstract

2. Violaciones A Derechos Humanos Dentro De La UANL: Abuso Sexual, Acoso Y


Discriminación

2.1. Descripción Del Problema

2.2 Fecha En El Que Sucedió

2.3 Ubicación

2.4 Identificación De Las Partes Involucradas

2.5 Impacto En El Ámbito Universitario

2.6 Cultura De Paz

2.7 Intersección Entre Violencia De Género Y Cultura De Paz

2.8 Estrategias De Prevención Y Promoción

2.9 El Rol De La Educación En Derechos Humanos

2.10 Marco Legal Y Políticas Institucionales

3. Recomendaciones

4. Objetivos, Metas Y Actividades Que Promueven La Educación Para La Paz

5. Plan De Trabajo

6. Glosario

7. Conclusión

7.1 Conclusion

8. Bibliografía
Introducción

La violencia en las instituciones educativas es un problema que afecta tanto a

estudiantes como a personal administrativo y docente. En la Universidad Autónoma de Nuevo

León (UANL), uno de los casos más notorios de violencia reciente ocurrió en la Facultad de

Artes Visuales, donde un profesor fue acusado de acoso y abuso hacia varias estudiantes,

generando una fuerte movilización estudiantil. Este caso se convirtió en un ejemplo del poder

de la denuncia y la organización estudiantil para promover cambios en el ámbito universitario.

En los últimos años, la UANL, una de las instituciones educativas más grandes y

reconocidas del norte de México, ha enfrentado una serie de denuncias graves por violaciones

a los derechos humanos que afectan principalmente a mujeres y miembros de la comunidad

LGBT+. Estos casos incluyen violencia de género, acoso sexual, discriminación y abuso de

poder, lo cual ha evidenciado una preocupante cultura de impunidad dentro de la universidad.

En otro caso, un estudiante de la Facultad de Derecho y Criminología (FACDYC) denunció a

través de redes sociales haber sido víctima de abuso sexual por parte de administrativos y

compañeros.

La falta de acción por parte de las autoridades ante estas situaciones ha generado un

clima de desconfianza y frustración en la comunidad estudiantil. Frente a esto, los estudiantes

han optado por utilizar redes sociales y medios de comunicación para hacer públicas sus

denuncias y atraer la atención de colectivos y de la comunidad universitaria. Esto ha resultado

en una creciente movilización en defensa de los derechos humanos, exigiendo un cambio

estructural que garantice un ambiente seguro y respetuoso para todos los miembros de la

universidad.

En respuesta a la presión y exposición mediática, la UANL ha comenzado a tomar

medidas, como en el caso del profesor de Artes Visuales, quien fue suspendido durante la

investigación y, finalmente, removido de su cargo. La universidad también implementó

protocolos de atención a víctimas y reforzó campañas de prevención contra el acoso y la

violencia de género. Sin embargo, muchos estudiantes consideran que aún queda mucho por

hacer para erradicar la impunidad y garantizar que la UANL sea un espacio seguro y libre de
violencia para todos, en un contexto que refleja una problemática generalizada en diversas

instituciones educativas en México y en el mundo.


Abstract

Violence in educational institutions is a problem that affects both students and

administrative and teaching staff. At the Universidad Autónoma Nuevo León (UANL), one of

the most notable recent cases of violence occurred in the Faculty of Visual Arts, where a

professor was accused of harassment and abuse towards several students, leading to a strong

student mobilization. This case became an example of the power of reporting and student

organization to promote changes within the university.

In recent years, UANL, one of the largest and most recognized educational institutions

in northern Mexico, has faced a series of serious complaints about human rights violations

affecting mainly women and members of the LGBT+ community. These cases include gender

violence, sexual harassment, discrimination, and abuse of power, revealing a concerning

culture of impunity within the university. In another case, a student from the Faculty of Law

and Criminology (FACDYC) reported through social media that he was a victim of sexual abuse

by administrative staff and classmates.

The lack of action by the authorities in these situations has created a climate of distrust

and frustration among the university community. In response, students have used social

media and communication channels to make their complaints public and attract the attention

of groups and the university community. This has led to a growing movement in defense of

human rights, demanding a structural change to ensure a safe and respectful environment for

all university members.

In response to the pressure and media exposure, UANL has begun taking measures, as

in the case of the Visual Arts professor, who was suspended during the investigation and

ultimately removed from his position. The university also implemented protocols for victim

support and strengthened prevention campaigns against harassment and gender violence.

However, many students feel that much remains to be done to eliminate impunity and ensure

that UANL is a safe and violence-free space for everyone, reflecting a widespread problem in

various educational institutions in Mexico and around the world.


Violaciones A Derechos Humanos Dentro De La UANL: Abuso Sexual, Acoso Y

Discriminación

En los últimos años, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), una de las

instituciones educativas más grandes y reconocidas del norte de México, ha estado en el centro

de varias denuncias graves sobre violaciones a los derechos humanos. Estas denuncias se

refieren a casos de violencia de género, agresiones sexuales, acoso y discriminación, entre

otros tipos de maltrato hacia los miembros de la comunidad universitaria, como estudiantes,

profesores y trabajadores.

Estos hechos han afectado principalmente a mujeres y personas de la comunidad

LGBT+, pero también han involucrado a personas de diferentes grupos dentro de la

universidad. La situación ha sido tan grave que, en los últimos años, se ha logrado visibilizar

un número significativo de casos. Según informes, al menos un centenar de denuncias han

sido compartidas públicamente, principalmente a través de colectivas (grupos organizados de

estudiantes y activistas), redes sociales, medios de comunicación, e incluso en las paredes de

las mismas facultades de la universidad. Estos testimonios han hecho que el problema se

conozca más ampliamente, y han dado voz a muchas personas que antes no se atrevían a

hablar por miedo a represalias. Además de los casos de acoso y agresión sexual, las denuncias

también incluyen situaciones de discriminación por motivos de género, orientación sexual,

raza y otras características personales. Muchos de estos problemas no solo ocurren dentro del

aula, sino también en otros espacios de la universidad, como en actividades extracurriculares,

pasantías y relaciones laborales con profesores o autoridades académicas.

A pesar de que algunos de estos casos han sido llevados a instancias legales o internas

dentro de la universidad, los estudiantes y colectivos continúan luchando por un cambio

estructural más profundo, que garantice un ambiente más seguro, inclusivo y respetuoso para

todos. Esto incluye exigir a las autoridades de la UANL una respuesta más clara, medidas de

protección adecuadas para las víctimas, y un compromiso real para erradicar estas formas de

violencia dentro de la institución. Este problema no es único de la UANL, ya que muchas

universidades en México y en otras partes del mundo enfrentan situaciones similares.


Sin embargo, la visibilidad de estos casos ha puesto a la UANL en el centro del debate

sobre la seguridad y el respeto a los derechos humanos dentro de las universidades.

Descripción Del Problema

La violencia de género, que incluye acoso sexual, agresiones verbales y físicas basadas

en el género, se ha convertido en una problemática persistente dentro de diversas

universidades, incluida la UANL. Esta violencia no solo afecta a las víctimas directamente,

sino que también genera un ambiente hostil que va en contra de los principios de una cultura

de paz, la cual promueve el respeto mutuo, la equidad y la erradicación de cualquier forma de

violencia. Este tipo de violencia impide que las universidades sean espacios seguros y

equitativos para todas las personas, lo que afecta tanto la calidad educativa como la

convivencia estudiantil.
El caso de Juan Manuel Rodríguez González expuso lo que muchas estudiantes han

denunciado cada 8 de marzo ante el silencio del sistema patriarcal: que la UANL ofrece más

protección a los agresores que a las víctimas, y que su protocolo no ha sido efectivo para

prevenir ni atender las denuncias de abuso. En 2022, durante las manifestaciones del 8 de

marzo por el Día Internacional de la Mujer, estudiantes de las preparatorias y facultades de la

Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) decidieron visibilizar los casos de violencia

que habían sufrido dentro de la universidad. En estas protestas, muchas de las participantes

escribieron los nombres de profesores y compañeros a quienes acusaban de haberlas agredido

de alguna manera, ya fuera por acoso, violencia de género o abusos de poder. Las denuncias

fueron plasmadas en carteles que fueron colocados en las paredes de varios edificios de la

universidad, con el fin de dar a conocer las situaciones de abuso y exigir que se tomaran

medidas al respecto.

Sin embargo, la respuesta de las autoridades universitarias y de algunos docentes no

fue lo que las estudiantes esperaban. En vez de tomar en serio las denuncias e investigar los

casos, varias quejas se ignoraron o desecharon. Algunos profesores y autoridades de la

universidad respondieron de manera negativa ante las denuncias, incluso tomando acciones

como arrancar los carteles de las paredes y tirarlos a la basura, en lugar de investigar lo que
estaba sucediendo. Las estudiantes vieron esta reacción como una forma de minimizar el

problema y desestimar las voces de las víctimas.

Identificación De Las Partes Afectadas

La violencia de género afecta principalmente a las mujeres, quienes son víctimas más

frecuentes de acoso sexual, discriminación y violencia en espacios académicos. Sin embargo,

también pueden verse afectadas otras identidades de género (como personas no binarias) en

función de los estereotipos de género existentes.

En el caso de Juan Manuel Rodríguez González dejó en evidencia lo que tantas

alumnas gritan cada 8 de marzo frente al silencio patriarcal, que la UANL brinda mayor

protección a los agresores y que su protocolo no ha logrado prevenir o atender las denuncias

de las víctimas.

Juan Manuel, alumno de la UANL, denunció a través de Tik Tok que fue víctima de

abuso sexual por parte de administrativos y estudiantes pertenecientes a la Facultad de

Derecho y Criminología (FACDYC).

Cuando Juan estaba en primer semestre asistió a una “novatada”, una especie de ritual

que los alumnos de grados superiores realizan con los de nuevo ingreso, luego de tocar en un

evento con el grupo musical de la Facultad conocido como “La Tuna”.

En el video viralizado en redes sociales, el joven estudiante denuncia que los

integrantes de La Tuna lo desnudaron, sometieron, golpearon y abusaron sexualmente de él

en las instalaciones de la universidad.


Fecha De Los Hechos

Marzo 02, 2023 a las 12:48 GMT-6 Un joven estudiante de la Universidad Autónoma

de Nuevo León (UANL) denunció que fu e víctima de violación por parte de estudiantes de la

Facultad de Derecho y Criminalogía (FacDyC).

Los casos de violencia de género en universidades como la UANL no son eventos

recientes, pero en los últimos años, especialmente desde 2019-2020, ha habido un aumento

significativo en las denuncias de acoso sexual, en parte gracias a los movimientos estudiantiles

y la creciente visibilidad del problema. Un ejemplo de este fenómeno es la serie de protestas

que tuvieron lugar en 2020-2021 dentro de la UANL, impulsadas por el colectivo "Las Brujas

del Mar" y otras organizaciones estudiantiles.

Ubicación

Juan Manuel Rodríguez, estudiante de Derecho de la Universidad Autónoma de Nuevo

León (UANL), fue agredido sexualmente en 2020 por compañeros y administrativos en las

instalaciones de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, hecho del que se enteraron

tanto docentes como directivos, quienes no han hecho justicia.

La UANL está ubicada en Monterrey, Nuevo León, y el campus universitario es el

principal escenario donde han ocurrido varios de estos casos de violencia de género, aunque

también puede extenderse a otras áreas como el transporte público, lugares de esparcimiento

y otros espacios fuera del campus.

También es relevante señalar que, en el caso de algunas universidades privadas, como

el Tecnológico de Monterrey, se han reportado situaciones similares de violencia de género.

Aunque las manifestaciones más visibles han ocurrido en los últimos años, la violencia

de género en las universidades es un fenómeno que ha existido a lo largo de varias décadas y

que sigue siendo un problema no completamente resuelto.

Impacto En El Ámbito Universitario

La violencia de género en universidades como la UANL tiene un alcance significativo.

Según diversos reportes y testimonios, muchos casos de acoso sexual y violencia verbal nunca
son denunciados debido al miedo a represalias, la normalización de conductas violentas y la

falta de un protocolo claro y efectivo para tratar estos problemas. Las protestas estudiantiles

han evidenciado la magnitud del problema, que afecta a miles de estudiantes cada año.

Por ejemplo, las denuncias de acoso sexual han revelado una red de comportamiento

en donde muchos casos se minimizan o son ignorados por las autoridades universitarias. Esto

crea un ambiente donde las víctimas sienten que no tienen acceso a justicia o a un entorno

seguro para estudiar y convivir.

El caso de Juan Manuel Rodríguez González ha tenido un impacto significativo en el

ámbito universitario, especialmente en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), al

poner de manifiesto la persistente cultura de impunidad y violencia que sigue existiendo

dentro de muchas instituciones académicas. La denuncia no solo visibilizó el abuso sexual

sufrido por un estudiante dentro de la universidad, sino que también desnudó las deficiencias

estructurales y los fallos en el manejo de los protocolos de seguridad y protección a las

víctimas. Esto ha generado un debate amplio sobre las responsabilidades de las universidades

en la creación de espacios seguros para todos los estudiantes, particularmente en lo que

respecta a la violencia de género y el acoso sexual.

Estrategias usadas para la solución del problema

Movimientos estudiantiles: Colectivos como "Las Brujas del Mar" y "Vivas Nos

Queremos" han impulsado campañas de concientización y protestas en busca de justicia para

las víctimas de violencia de género, presionando a las autoridades universitarias para

implementar cambios significativos.

- Protocolos de denuncia: Algunas universidades, incluida la UANL, han creado

protocolos de denuncia de acoso sexual y otras formas de violencia de género. Estos

protocolos, aunque mejorados en años recientes, aún son objeto de críticas por ser ineficaces

o poco claros.

- Reformas institucionales: Ha habido esfuerzos en las universidades para

implementar talleres de sensibilización, capacitación para profesores y estudiantes, y crear

espacios seguros para la denuncia.


1. Cuestionamiento De Los Protocolos Institucionales:

Uno de los impactos más inmediatos ha sido la creciente crítica hacia los protocolos de

la UANL para manejar casos de violencia y acoso. Las respuestas inadecuadas de las

autoridades universitarias ante la denuncia de Juan Manuel han dejado claro que las

estructuras de la universidad no están preparadas para tratar estos casos de manera eficiente.

El hecho de que los agresores no hayan sido sancionados de forma contundente, y la

persistente actitud de las autoridades de proteger la imagen institucional más que a las

víctimas, ha generado un ambiente de desconfianza entre los estudiantes. Muchos se sienten

desprotegidos y piensan que denunciar solo traerá consecuencias negativas para ellos.

2. Movilización y activismo estudiantil:

El caso también ha impulsado una mayor movilización dentro de la comunidad

estudiantil, especialmente en grupos feministas y de defensa de derechos humanos. El hecho

de que Juan Manuel haya creado una red de apoyo y comenzado a compartir testimonios de

otras víctimas en sus redes sociales ha dado visibilidad a la magnitud del problema. Esto ha

motivado a otras personas a salir del anonimato y compartir sus propias experiencias, creando

un efecto de bola de nieve en cuanto a la denuncia de abusos dentro de la universidad. Las


protestas y demandas de justicia por parte de los estudiantes han crecido, exigiendo que la

universidad implemente medidas reales para garantizar la seguridad de todos los miembros

de la comunidad académica.

Cultura De La Paz

La cultura de la paz es crucial para garantizar que las instituciones educativas sean

espacios seguros, inclusivos y respetuosos, donde todos los estudiantes puedan desarrollarse

libremente y sin temor a la violencia o la discriminación. En este sentido, algunos elementos

clave de la cultura de la paz en las universidades incluyen:

• Prevención de la violencia de género: Implementar políticas y protocolos

eficaces para prevenir y abordar el acoso sexual, el acoso laboral, la violencia

de género y otras formas de violencia dentro de la universidad. Esto también

implica fomentar el respeto por la diversidad y trabajar activamente para

erradicar el machismo, el racismo y otras formas de discriminación.

• Resolución de conflictos: Promover el uso de métodos pacíficos para

resolver disputas dentro de la comunidad universitaria. Esto puede incluir el

uso de mediadores, espacios de diálogo y la promoción de habilidades para la

resolución pacífica de conflictos entre estudiantes, docentes y personal

administrativo.

Ambientes más seguros: La implementación de principios de paz en las


universidades contribuye a la creación de un entorno más seguro, donde los
estudiantes pueden aprender y desarrollarse sin miedo a la violencia o el acoso.

Reducción de la violencia: La promoción de la paz ayuda a reducir los actos de


violencia, tanto físicos como psicológicos, y a fomentar una mayor convivencia y
respeto entre los miembros de la comunidad universitaria.

Intersección Entre Violencia De Género Y Cultura De Paz

La violencia de género y la cultura de paz están relacionadas, ya que la violencia de

género es uno de los principales obstáculos para la construcción de una sociedad pacífica, justa

e igualitaria. En el contexto universitario, donde se supone que los estudiantes deben

desarrollarse en un ambiente seguro, inclusivo y respetuoso, la violencia de género incluyendo


el acoso sexual, la discriminación y la violencia física y psicológica destruye la posibilidad de

que exista una verdadera cultura de paz.

Una cultura de paz implica crear entornos donde se promueva la igualdad de género,

se erradiquen todas las formas de violencia, y se promueva la resolución pacífica de conflictos.

En el caso de las universidades como la UANL, donde persisten casos de acoso y abuso, la

respuesta institucional ha sido insuficiente, lo que perpetúa un ciclo de impunidad y

desconfianza. Para lograr una verdadera cultura de paz, es esencial que la violencia de género

sea abordada con seriedad, y que la universidad implemente políticas y prácticas para

garantizar la seguridad y el respeto para todos sus miembros.

Estrategias de Prevención y Promoción

Programas de sensibilización: Es necesario realizar campañas de sensibilización sobre

violencia de género, acoso sexual y respeto a los derechos humanos a nivel institucional. Estos

programas deben ser dirigidos a estudiantes, docentes, y personal administrativo, con el fin

de generar conciencia sobre los comportamientos inapropiados y las consecuencias de la

violencia de género.

Educación en igualdad de género: Implementar cursos y talleres obligatorios sobre

igualdad de género, derechos humanos y prevención de violencia de género. Estos deben

formar parte del currículo de las universidades, y ofrecerse tanto a los estudiantes como al

personal académico y administrativo.

Resultados obtenidos

Visibilidad del problema: Los movimientos estudiantiles han logrado visibilizar la

violencia de género como una problemática seria dentro de las universidades y han logrado

generar un diálogo sobre la necesidad de crear espacios más seguros.

Progresos en protocolos: Aunque aún hay mucho por hacer, algunos avances han

sido realizados en cuanto a la creación de comités de justicia y centros de atención para

víctimas de acoso sexual.


Resistencia institucional: No obstante, muchos estudiantes aún perciben que las

soluciones propuestas no son suficientemente efectivas y que el proceso de denuncia está lleno

de obstáculos.
El Rol De La Educación En Derechos Humanos

Fomento de la empatía y el respeto: A través de la educación, los estudiantes

pueden aprender a respetar las diferencias y valorar la diversidad en todas sus formas,

promoviendo un ambiente inclusivo y pacífico.

Capacitación de docentes y personal: La formación en derechos humanos no

debe limitarse a los estudiantes, sino también involucrar al personal docente y administrativo,

que juega un papel clave en la creación de un entorno respetuoso y seguro.

Empoderamiento de las víctimas: La educación en derechos humanos debe

también enfocarse en empoderar a las personas para que reconozcan cuando son víctimas de

violencia y sepan cómo denunciar, así como en ofrecer herramientas para la superación y la

recuperación de las víctimas.


Marco Legal Y Políticas Institucionales

La Constitución mexicana establece principios fundamentales sobre los derechos

humanos que deben ser protegidos por todas las instituciones del país, incluidas las

universidades. Algunos de los artículos más relevantes para las violaciones a los derechos

humanos en la UANL son:

• Artículo 1: Establece la obligación del Estado de promover, respetar, proteger

y garantizar los derechos humanos de todas las personas, sin discriminación

alguna.

• Artículo 4: Reconoce el derecho de las personas a vivir una vida libre de

violencia, lo que incluye la violencia de género y el acoso sexual.

• Artículo 20: Garantiza los derechos de las víctimas de delitos, lo cual incluye

el derecho a recibir protección, apoyo y reparación.

Objetivo: Garantizar que todos los miembros de la comunidad universitaria

(estudiantes, docentes, personal administrativo) gocen de igualdad de derechos y

oportunidades, sin importar su sexo, orientación sexual, identidad de género o cualquier otra

característica personal.

Medidas: Se busca promover una cultura institucional que respete los derechos

humanos de todos los integrantes, fomentar una educación libre de estereotipos y prejuicios,

y brindar mecanismos de apoyo a las víctimas de violencia y discriminación.

Protocolos de denuncia: La UANL tiene establecidos procedimientos específicos

para recibir y dar seguimiento a las denuncias de violencia de género, acoso sexual y

discriminación. Estos protocolos incluyen la posibilidad de presentar quejas a través de

canales confidenciales y seguros, sin temor a represalias.


Recomendaciones

Para solucionar el problema de violencia de género en las universidades, se podrían

proponer las siguientes estrategias:

• Implementación de programas de sensibilización obligatorios sobre violencia

de género y derechos humanos para todos los estudiantes y personal

universitario.

• Fortalecimiento de los protocolos de denuncia y atención de casos de violencia

de género, asegurando su transparencia y eficacia.

• Establecer redes de apoyo para las víctimas, incluyendo asesoría psicológica,

legal y acompañamiento durante todo el proceso de denuncia.

• Crear espacios seguros y de confianza donde las víctimas puedan expresar sus

experiencias sin temor a represalias o estigmatización.

• Promover el liderazgo estudiantil en la construcción de una cultura de paz,

invitando a los estudiantes a ser parte activa en la solución de problemas de

violencia dentro de sus facultades.

• Aumento de la participación estudiantil en la toma de decisiones: Incluir a los

estudiantes en las comisiones o comités encargados de tratar los casos de

violencia de género, para asegurar que las políticas y acciones implementadas

respondan a sus necesidades.


Objetivos, Metas Y Actividades Que Promueven La Educación Para La Paz

Garantizar un entorno universitario libre de violencia de género, asegurando la

igualdad y la no discriminación.

Promover la paz, el respeto y la convivencia armónica entre todos los miembros de la

comunidad universitaria.

Empoderar a los estudiantes y al personal universitario en temas de igualdad de

género, derechos humanos y resolución de conflictos.

Plan de Trabajo

• Realizar una encuesta de percepción sobre violencia de género en la

universidad.

• Organizar talleres de sensibilización sobre los derechos humanos y la violencia

de género.

• Revisión y mejora de los protocolos internos de denuncia.

• Capacitación continua a docentes y personal administrativo sobre derechos

humanos y manejo de denuncias.


Glosario

Violencia de Género: Cualquier acto de violencia basado en el género, que resulte

en daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico.

Cultura de Paz: Un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que fomentan

la resolución pacífica de conflictos y la convivencia armónica.

Protocolos de Denuncia: Conjunto de procedimientos establecidos para la

recepción, seguimiento y resolución de las denuncias de violencia o acoso.

Empoderamiento: Proceso mediante el cual las personas ganan confianza y control


Conclusión

La violencia de género en las universidades es un problema complejo que requiere una

respuesta integral que involucre a todos los miembros de la comunidad académica. Una

cultura de paz solo se podrá construir cuando se erradiquen las conductas violentas, se

implementen medidas efectivas para la prevención y atención de la violencia de género, y se

garantice un entorno seguro para todos los estudiantes. En la Universidad Autónoma de

Nuevo León (UANL), la violencia de género, el acoso y la discriminación resaltan una crisis

institucional que no solo afecta a la comunidad universitaria, sino que también refleja una

problemática social más amplia que debe ser abordada con urgencia.

La falta de una respuesta adecuada por parte de las autoridades ante las denuncias de

estudiantes ha provocado un creciente malestar y desconfianza, lo que pone en evidencia la

necesidad de una reforma profunda en los protocolos de atención a víctimas de violencia y

acoso. El caso de acoso en la Facultad de Artes Visuales de la UANL destaca la importancia de

la denuncia colectiva y el papel de los estudiantes en la lucha contra la violencia en las

instituciones educativas. Si bien las autoridades universitarias han establecido algunos

deberes de denuncia, la falta de sanciones efectivas y la defensa de la imagen institucional

sobre la protección de las víctimas han creado un ciclo de impunidad que no solo permite la

violencia, sino que también la normaliza dentro del contexto académico.

Este fenómeno no solo vulnera los derechos y el bienestar de las personas afectadas,

sino que también deteriora el entorno académico y social, contraviniendo los principios

fundamentales de respeto, equidad y convivencia pacífica que deben prevalecer en cualquier

institución educativa. Combatir la violencia de género implica un esfuerzo integral que aborde

tanto las causas estructurales como las actitudes individuales, promoviendo una cultura de

respeto y cero tolerancia a la violencia. La resolución del caso de la Facultad de Artes Visuales

no solo mostró que es posible que las universidades tomen medidas para erradicar este tipo

de conductas, sino que también inspiró cambios en la política universitaria y la creación de

mejores canales para la protección de la comunidad estudiantil.


La UANL y otras instituciones educativas deben comprometerse a crear un entorno

seguro, inclusivo y respetuoso, donde todas las personas, independientemente de su género,

orientación sexual o identidad de género, puedan desarrollarse libremente sin temor a la

violencia o la discriminación. Esto requiere no solo una reforma en los protocolos de denuncia,

sino también un cambio cultural dentro de las universidades, que fomente la igualdad de

género, la resolución pacífica de conflictos y el respeto por los derechos humanos. Además, es

fundamental que las universidades promuevan la educación en derechos humanos y el

empoderamiento de las víctimas, garantizando que todas las personas conozcan sus derechos

y puedan hacerlos valer. Para lograr una verdadera cultura de paz dentro de las instituciones

educativas, es necesario un compromiso serio y decidido por parte de todas las partes

involucradas: estudiantes, docentes, autoridades y personal administrativo. Solo a través de

un trabajo conjunto y de la implementación de políticas efectivas y sostenibles, se podrá

erradicar la violencia de género y construir una universidad más justa y equitativa para todos.
Conclusion

Gender violence in universities is a complex problem that requires a comprehensive

response involving all members of the academic community. A culture of peace can only be

built when violent behaviors are eradicated, effective measures for the prevention and

attention of gender violence are implemented, and a safe environment for all students is

guaranteed. At the Autonomous University of Nuevo León (UANL), gender violence,

harassment, and discrimination highlight an institutional crisis that not only affects the

university community but also reflects a broader social issue that must be urgently addressed.

The lack of an adequate response from the authorities to student complaints has led to

growing dissatisfaction and distrust, highlighting the need for a deep reform in protocols for

supporting victims of violence and harassment. The harassment case at the Faculty of Visual

Arts at UANL emphasizes the importance of collective reporting and the role of students in

fighting violence in educational institutions. While university authorities have established

some reporting duties, the lack of effective sanctions and the defense of institutional image

over victim protection has created a cycle of impunity that not only allows violence but also

normalizes it within the academic context.

This phenomenon not only violates the rights and well-being of those affected but also

deteriorates the academic and social environment, contravening the fundamental principles

of respect, equity, and peaceful coexistence that should prevail in any educational institution.

Fighting gender violence requires a comprehensive effort addressing both structural causes

and individual attitudes, promoting a culture of respect and zero tolerance for violence. The

resolution of the harassment case in the Faculty of Visual Arts not only showed that

universities can take action to eradicate such behaviors but also inspired changes in university

policies and the creation of better channels for protecting the student community.

UANL and other educational institutions must commit to creating a safe, inclusive, and

respectful environment where all individuals, regardless of gender, sexual orientation, or

gender identity, can develop freely without fear of violence or discrimination. This requires

not only a reform of reporting protocols but also a cultural shift within universities that
promotes gender equality, peaceful conflict resolution, and respect for human rights.

Additionally, it is crucial for universities to promote education on human rights and empower

victims, ensuring that everyone knows their rights and can assert them. To achieve a true

culture of peace within educational institutions, a serious and determined commitment from

all parties involved—students, faculty, authorities, and administrative staff—is needed. Only

through joint work and the implementation of effective and sustainable policies can gender

violence be eradicated and a more just and equitable university built for all.
Bibliografía

• Verificado. (2023, marzo 29). UANL: Abuso sexual, acoso y discriminación.


Verificado.
[Link]
• Vida Universitaria UANL. (2023, marzo 8). Estudian desde perspectiva científica la
violencia hacia la mujer. Universidad Autónoma de Nuevo León.
[Link]
cientifica-violencia-hacia-la-mujer/
• El Norte. (2023, marzo 8). Se suma UANL a paro 9M. El Norte.
[Link]

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