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ARMADURA

El documento reflexiona sobre la importancia de la lectura en la infancia y cómo esta forma parte de los pilares de la educación. A través de la historia del caballero que busca su identidad y conexión con los demás, se exploran temas como la soledad, la búsqueda de la verdad y la necesidad de desprenderse de las armaduras emocionales que impiden el verdadero entendimiento y convivencia. Se enfatiza que la felicidad y el bienestar dependen de la reflexión personal y la disposición a enfrentar los retos de la vida.
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ARMADURA

El documento reflexiona sobre la importancia de la lectura en la infancia y cómo esta forma parte de los pilares de la educación. A través de la historia del caballero que busca su identidad y conexión con los demás, se exploran temas como la soledad, la búsqueda de la verdad y la necesidad de desprenderse de las armaduras emocionales que impiden el verdadero entendimiento y convivencia. Se enfatiza que la felicidad y el bienestar dependen de la reflexión personal y la disposición a enfrentar los retos de la vida.
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CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA

SALUDOS: el ejercicio de leer primordialmente en la infancia, tiene el objetivo de desarrollar


habilidades, destrezas y cualidades en el ser humano, comúnmente en el proceso educativo se le
llaman los cuatro pilares de la educación; aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir
juntos y aprender a ser, si estos son una secuencia, hasta cuál de ellos hemos logrado llegar? Pues
no significa que el hecho de devorar libros, efectivamente nos hace llegar al peldaño más alto que
es el de “aprender a ser”. Así; pueden existir alumnos e inclusive profesionistas, que aun estando el
primer nivel, reciten por fragmentos y paginas los libros y nos den la impresión de gente muy
conocedora, culta o preparada.

De mi parte y con la mejor disposición, de los capítulos de este texto hare analogías, entre lo que el
autor nos expresa y las acciones que en la vida diaria vamos haciendo comúnmente.

EL DILEMA DEL CABALLERO

En este capítulo el caballero hace un acto de reflexión, buscando encontrar la razón y la justificación
de la forma en que ha pasado su vida, argumenta que ha entregado lo mejor de sí, que ha logrado
la excelencia por y en honor a los suyos y tristemente ve que aun con lo que sacrifico y el esfuerzo
realizado, no logro lo esperado.

Y efectivamente, en la vida diaria, emprendemos una carrera que difícilmente dará satisfacción a
nuestros ideales y a los de las personas más cercanas o que dependen de nosotros, haciendo
memoria, vienen a mis recuerdos los pequeños logros que va uno haciendo, cuando se construye la
casa, la primera sala, la primera estufa y se va uno sumergiendo en un torbellino de en donde las
necesidades se van haciendo un estatus y si hoy gano 100 mañana quiero ganar 200, pues serán los
mismos que gastare, en nombre de la familia trabajamos más tiempo, argumentando que es por el
bien de ellos, que ganando más vivirán mejor, creamos hábitos de consumo en nuestros congéneres,
que pasado el tiempo se convierten en exigencias y que tristemente nada tienen que ver con la
formación de valores, porque nuestro trabajo es tan absorbente que nos mantiene alejados de ellos
y nuestros hijos crecen con los abuelos, en guarderías o encargados con los vecino. Cuando hacemos
un alto y nos detenemos a reflexionar, tristemente nos damos cuenta que somos un extraño para
ellos, que solo representamos el proveedor, que en realidad nuestra relación fue desquebrajándose,
deteriorándose y quedando en el olvido desde hace mucho. Es aquí donde nos damos cuenta que
tenemos una armadura que hemos usados durante mucho y que esconde ante los demás la verdad
de nuestros sentimientos, que solo permite ver a los que nos rodean lo que nosotros queremos que
vean, que representa una imagen y que en realidad es una barrera que impide la sana convivencia
con todos los que nos rodean.

Todos tenemos una armadura, desde mi punto de vista, cabe juzgar y criticar la mía, en el pleno
entendimiento que cada uno deberá de buscar la forma de deshacerse de lo que le aqueje para
poder tener un entendimiento pleno con los demás, como seres humanos, valemos lo mismo aun
cuando se hayan desarrollados cualidades diferentes, en una pareja ninguno es mejor que el otro,
no se trata de ver quien domina a quien o quien cambia a quien, se trata de colaborar, de hacer una
inversión que nos permita vivir en paz a ambos y de disfrutar de los logros obtenidos.
EN LOS BOSQUES DE MERLIN

Cuando el caballero se da cuenta de la situación que ha creado y trata de explicarse el porqué, busca
ayuda dirigiéndose a merlín: considerado el mejor de los magos, quien, en lugar de ofrecerle una
respuesta clara y concisa, con ayuda de 2 animalitos va guiando a al caballero a enfrentar
experiencias que ayudaran a reflexionar sobre su actuar y a identificar los aprendizajes que le
devolverán a él, a un estado emocional aceptable para entenderse y entender a los demás.

Efectivamente, el ser humano, en su vida diaria va realizando mecánicamente sus actividades,


pensando en que día a día da lo mejor de sí, incrementando algunas actividades y descuidando otras
o eliminándolas de su vida, defiendo el hecho de que en la mayoría de casos no es por maldad o por
que al inicio de una relación era un engaño para convencer a nuestra pareja, no, la mayoría de veces
la repetición nos hace viciar nuestro actuar e inconscientemente vamos perdiendo en interés en
ciertas cosas, en una opinión personal creo que somos producto de los estímulos, tanto positivos
como negativos, mismos que van definiendo nuestro comportamiento para con las personas
cercanas a nosotros.

Cuando alguna situación impactante nos despierta a nuestra realidad y nos damos cuenta que no
es lo que pensábamos, muchas veces no podemos creer la situación en la que vivimos y nos causa
un conflicto muy grande y al igual que el caballero, necesitamos de alguien que nos ayude a sanar
urgentemente. Muchas veces he oído la frase, “nadie puede dar lo que no tiene” y efectivamente
será menester encontrar “quien” sea el facilitador para que ponga ante nosotros los puntos de
reflexión que nos hagan volver las aguas al cauce y la tranquilidad a nuestras vidas, con esto afirmo”
no son los demás los que deben de cambiar, soy yo quien debo reflexionar y moderar mi actuar,
para poder desenvolverme en un medio de cordialidad con las personas que quiero”

EL SENDERO DE LA VERDAD

Merlín le comenta al caballero que deberá cruzar el bosque para poder reflexionar y desprenderse
de las cosas que le impiden encontrar el bienestar con sus seres queridos y le menciona algo
importante, “que deberá aprender a ser, para poder convivir con los demás”. Le plantea que existe
una opción que es la de regresar sobre sus pasos y seguir viviendo con sus miedos, temores y todo
aquello que lo ha llevado a donde está, u otra opción que consiste en cruzar el bosque enfrentando
las dificultades que esto implica, pero que así podrá desprenderse de lo que le impide ser el mismo.

Este capítulo nos plantea una realidad existente en muchos casos, me enfocare en argumentar el
propio y afirmare que la vida diaria y el estado de confort del que gozamos nos hace
inconscientemente desistir de muchos sueños y proyectos, nos hace vivir en un supuesto estatus
del que no queremos salir, pero cuando una mala experiencia nos hace despertar y tenemos que
enfrentarnos a nosotros mismos nos horroriza ver que somos y en donde estamos, corregir esto nos
causa mucho temor e incertidumbre, en mi caso es difícil volver sobre mis pasos, preferible
enfrentar nuevos retos, encontrar nuevas experiencias y adaptarme a vivir en nuevas condiciones,
sin olvidarme de rescatar lo bueno de mi persona y aceptando a los demás con su forma de ser; sé
que no puedo ni debo exigir a los demás que me den lo que quiero, que no debo pedir que cambien,
estar consciente de que las experiencias que nos ponga la vida deberemos vivirlas con amplia
disposición sin que el pasado no atormente y sin que el futuro nos predisponga, sé que las nuevas
experiencias las viviré plenamente, con sus aciertos, con sus errores, con su parte feliz y con sus
desventuras, la vida no es una receta que se cumpla como fue escrita, se cumple por nuestras
decisiones, por nuestro libre albedrio y debemos estar plenamente convencidos de que el resultado
de vivir, depende de muchas formas de ver el mundo, de diferentes mentalidades, de varias
creencias, es decir de todo lo que aportan las personas con las que convivimos.

EL CASTILLO DEL SILENCIO

Al entrar en el castillo del silencio el caballero se encuentra con una habitación completamente
vacía, solo hay una chimenea y se sorprende mucho al notar que el fuego no hace ningún ruido, al
poco tiempo entra en ella el rey y dialogan, le explica que cada quien debe encontrar la puerta por
sí mismo. Al marcharse el rey, el caballero descubre que es muy intimidante sentirse solo, dentro
de este proceso y para sentir menos la soledad empieza a hablar para sí, haciendo una
remembranza de su vida y descubriendo que siempre se había sentido solo, recordando lo que había
hecho y preocupado por lo que haría y que se olvidó de vivir el presente, así se sumerge en un acto
de reflexión aflorando sentimientos que habían estado muy ocultos y redescubriéndose así mismo.

Así es la vida, en su mayor dimensión la vivimos como viene, pero la pregunta es en verdad la
vivimos? En mi caso el pasado implica traer a mi memoria esas vivencias alegres, las que disfrute y
me dejaron una enseñanza; los abuelos, los padres, los amigos, los hermanos, la pareja, los hijos,
pero solo lo veo desde mi punto de vista, a mí me hicieron feliz esas vivencias y poco reflexiono si
en mi actuar las otras personas fueron afectadas y por consecuencia tuvieron experiencias
negativas, porque he actuado con desinterés, he ignorado, me he portado tajante e indolente y
mucho más, es cierto, he vivido con intención de disfrutar esos momentos de felicidad
compartiéndolos con los que en ese momento están conmigo, mas nunca me he dado tiempo de
preguntarles si en ese momento sienten lo mismo que yo, si disfrutan de la misma manera, pero
recordemos también que ellos piensan, sienten y actúan movidos por su forma de ser y actuar, creo
honestamente que nuestra responsabilidad de hacer felices a los demás, radica en poner ante ellos
nuestra más amplia disponibilidad y el ambiente adecuado para que disfruten de esos momentos,
como los van a digerir, como los van a aceptar, como los van a vivir, es algo que escapa de nuestras
manos, la felicidad no es una constante, no es un estatus, no se puede entregar de mano en mano
como un objeto. A mí, en forma personal, el futuro implica previsión, pero una previsión consciente
de que es posible que llegue y aun así me agarre desprevenido, porque no se en que circunstancia
de la vida llegue, otra opción es que muera antes y no llegue, ni a la edad, ni al estado que preocupa
a muchos, por lo tanto no debe de atormentarme ni quitarme el sueño, sin embargo es punto de
partida para crear desacuerdos entre las personas por particulares puntos de vista, afirmo “nadie
sabe que nos depara el futuro” hacemos suposiciones por experiencias ajenas, mas no vividas.

Últimamente, el presente, es objeto de mi reflexión y me deja un sabor de boca no muy satisfactorio,


me he enrolado en una monotonía de; casa, trabajo, casa, y las actividades adicionales están
condicionadas al estado de ánimo y disponibilidad de los que me rodean, como que no le estamos
sacando el verdadero provecho a lo que hacemos, como que nos enfocamos a dejarnos corretear
por las necesidades, como que estamos más preocupados por tener primero el dominio de las
situaciones y después a ver de qué manera se desarrollan, he optado por pensar que los demás
deben tomar sus propias decisiones, de invitarlos a que se suban al tren en el que viajo y si no
cumple sus expectativas, dejarlos que disfruten a su manera de la vida sin afectarlos ni juzgarlos, de
la vida se extraen gotas de felicidad, mismas que debemos de saborear con una sonrisa plena y en
el momento, para mañana esa gotas ya no sirven, no son acumulables ni se venden ni se compran.

EL CASTILLO DEL CONOCIMIENTO

En estas etapas al caballero se le va presentando la oportunidad de reflexionar y reconocerse así


mismo, aunque diríamos que no es un descubrimiento nuevo, pues todo lo que encuentra es lo que
ha formado parte de su personalidad, solo que con el tiempo se ha viciado al grado de quedar oculto
y tener un comportamiento un tanto superficial, redescubrirse, metafóricamente va desintegrando
parte de la coraza que lo cubre dejando ver que aún lo bueno está ahí.

Cuando entro a este castillo y le mostraron las frases, hay una que lo hace pensar, “habéis
confundido la necesidad con el amor” y según su reflexión, el disfruto de los beneficios que le dieron
las demás personas y cuando las cosas salieron mal su forma de evadir su responsabilidad fue
culpándolos, pero seguía necesitándolos.

Este capítulo tiene muchos puntos de reflexión personales, nacemos, crecemos, nos formamos y un
día tenemos que elegir; quedarnos ahí o como dice el caballero “ser mejores” y efectivamente,
mejores en qué?, personalmente, utilizo una frase que me es criticada por la forma en que lo digo;
“los títulos no quitan lo naco”, es una expresión que significo: como el haber concluido una
preparación académica que me otorga un documento que constata mi preparación para desarrollar
una actividad económica con excelencia, en teoría, porque en las muchas veces, aun cuando se ha
cursado toda la carrera y se pudieron haber obtenido excelentes calificaciones; mis habilidades
desarrolladas, mis conocimientos, mi vocación y todo lo que implica el saber, el hacer, el aprender
a vivir y el aprender a ser, no concuerdan con mi realidad o la realidad de muchos profesionistas
que día a día prestan sus servicios a los demás.

Lo mismo sucede en la intención de relacionarse con otra persona en asuntos amorosos, y en la


etapa del noviazgo, con buenas intenciones, ponemos nuestra mejor cara, damos lo mejor de
nosotros, nos esforzamos y nos ilusiona pasar el examen con la otra persona y con todas las demás
personas que la rodean, no olvidemos que es reciproco para ambos. Cuando al fin concretamos y
empezamos un vida juntos, ahí empieza el descubrimiento de todo lo que aún no se ha compartido
y equivocadamente la lucha por ver quién tiene la razón y quien va a establecer el dominio. Todos
pensamos que tenemos la razón y efectivamente es así, pero es nuestra razón y no significa que sea
universal, no es válida para todos, mucho menos podemos imponerla, la gente no debe de cambiar
porque nosotros lo digamos, no se debe de doblegar por necesidad y muchas veces pensamos que
por amor va a cambiar y todo será felicidad. Mi reflexión inicial sobre la preparación académica
infiere en este punto porque se piensa que elegir a una persona mejor preparada nos otorga una
seguridad económica, un estatus y en teoría una mejor forma de vida, muchas veces la profesión no
ampara nuestros valores morales y no concuerda el titulo con nuestro comportamiento ni como
profesionista ni como padre de familia ni como ciudadano. Si existen. Los que llenan moralmente
estos puntos, u otros que parcialmente lo hacemos, cada quien es como la vida se lo permite y es
respetable.

Y como debería ser según yo? Un compartir constante; donde cada uno ponga su parte, pero una
colaboración voluntaria y no me refiero a cantidades, me refiero a voluntades; no me debe
preocupar lo que tengo que dar eso debe de nacer, una palabra, una caricia, una felicitación, y lo
que implique el momento, pero debe de nacer de mi voluntad, de mis sentimientos, no de la
exigencia, no como un hábito que debo cumplir porque así debe ser según la voluntad de quien lo
exige, no como una forma de quedar bien ante los demás, o porque es tu obligación al formar una
familia. Aclarando que sí, así pienso, así lo acepto, que espero de la pareja, que sea una persona
independiente, que tome sus propias decisiones, que tenga visión de las cosas y de la vida, que este
consiente de que la felicidad depende únicamente de nosotros mismos y que va a durar lo que tenga
que durar o queramos, que no podemos pedir más de lo que damos, que debemos ganarla y luchar
porque este de nuestro lado, que no la merecemos por el hecho de estar aquí o habernos
encontrado.

Y sí, me gustaría como dice merlín tener ambición, pero una ambición del corazón, que me permita
vivir tranquilo, compartiendo con alguien, disfrutando de la sencillez de las cosas, aceptando que
todos los días son buenos, tanto los soleados como los nublados, que no depende de lo que a mi
alrededor exista, si no de la aceptación que yo le dé y de lo que lo disfrute. Descarto la ambición de
trabajar en exceso, de tener muchas propiedades, de atesorar, de alcanzar un estatus social que
deje ver que tengo mucho, porque el final del día, ante el momento de rendir cuentas, todos
seremos iguales y cada uno será juzgado solo ante sus actos.

EL CASTILLO DE LA VOLUNTAD Y OSADIA

En este castillo el caballero enfrenta al dragón del miedo y de la duda, al verlo, se da cuenta que es
el más grande que ha visto en su vida, muy feroz y lanza un fuego azul que es el más caliente. De
forma natural busca sus armas, pero no las tiene el dejo al inicio del camino. Los animales que lo
acompañan le recuerdan las palabras de merlín, “al miedo y a la duda, se les enfrenta con el
conocimiento de uno mismo”, esto le da seguridad al caballero y enfrenta al dragón, pero se da
cuenta que el fuego quema de verdad y su miedo crece, finalmente lo convencen de que vencerá al
dragón intentándolo cuantas veces sea necesario y así fue, cuando el caballero gano confianza el
dragón se hizo pequeño y desapareció.

Personalmente considero que este dragón nos persigue y aparece más en nuestra juventud, cuando
estamos en una etapa de proyectos y construyendo una vida, en ese tiempo vemos que la cuesta va
hacia arriba, que tenemos mucho tiempo por delante y que debemos asegurarnos de que la persona
con quien vamos a compartir sea confiable en todos los aspectos, no pensamos en tener fracasos
en la vida y nuestro ideal es llegar a la meta disfrutando de todo lo que hemos planeado, algunos lo
llaman plan de vida y se enfocan en cumplirlo ampliamente, con tiempos y logros. Algunos otros lo
vamos construyendo de una forma menos organizada pero con las mismas intenciones. Al paso del
tiempo y ante las experiencias que la vida te pone, te das cuenta que la toma de decisiones cuando
es compartida es un tanto compleja de equilibrar, que el comportamiento tuyo y de los que te
rodean no está en tus manos como algo que manipules a tu antojo y principalmente que los logros
adquiridos, muchas veces no son apreciados como tú lo esperabas.

Actualmente y ante los acontecimientos que vivimos, hemos aprendido a vivir un poco más al día,
pensando en que la felicidad es parte de mi yo interior, que debemos dejar que los demás tomen
sus decisiones libremente, que el ser pareja no los obliga a comportarse y pensar como yo, que debo
dejar fluir mi voluntad de dar sin que me pidan o exijan, que si tienen proyectos personales que no
desean compartir conmigo, los realicen sin temor pues no hare critica o tendré enojo, que al final
de cuentas para poder extraer de la vida los momentos felices, deberé de vencer mis miedos, mis
temores y desprenderme de las personas que me quieran involucrar en una relación culposa, llena
de resentimientos.

LA CIMA DE LA VERDAD

En esta última etapa el caballero intenta llegar a la cumbre de la montaña, descubre que aunque
está muy cerca es la parte más difícil, pues llega un momento en que queda pendiendo de unas
rocas y teme caer, trata de encontrar una solución a su apremiante situación y descubre que deberá
dejarse caer confiando en sí mismo para desprenderse de lo que aún le queda, así lo hace y
sorprendentemente recuerda a todas las personas a las que ha culpado por lo que le pasa en la vida
y de pronto está volando hacia arriba, hasta posesionarse en la cumbre de la montaña, ya como un
hombre nuevo, lleno de luz y de amor.

La metáfora utilizada en esta parte del texto, es comparable a cuando popularmente decimos “toco
fondo y se levantó” aunque no nos deja claro a los espectadores lectores, que proceso interno de
reflexión hacer para realmente, primero: para dejarnos “caer”, supongo se refiere a confiar en que
en el fondo tenemos la capacidad de reaccionar ante la extrema situación en la que estamos y
retomar nuestro camino hacia adelante. Segundo: siempre que una persona se “levanta” o en la
mayoría de los casos, se aferra a la tablita de salvación más próxima, creyendo y confiando
ciegamente en ello; cambian de religión, buscan grupos de ayuda, utilizan tratamientos alternativos,
etc.

Pocas gentes he conocido que sin tocar fondo se han dado cuenta de la problemática que viven y
han decidido hacer un cambio radical en su vida, sabedores de que ese cambio traerá consecuencias
y deberán de asumirlas, me atrevería a pensar que este es un proceso que implica un acto muy
profundo de reflexión y actúa el “yo quiero”, “yo puedo”, “yo lo hago” y efectivamente, vemos con
asombro todo lo que enfrentan para poder cumplirse a sí mismos, pero nuevamente, solo estoy en
el papel de lector espectador. Un caso ejemplar que conocí: es el de una persona que fumo desde
los 14 años y después de 40 años haciéndolo y consumiendo 2 cajetillas diarias, frente a sus amigos,
hijos y familiares, espontáneamente dijo; este es el último cigarrillo que me fumo, quien quiere el
resto de la cajetilla y así fue, a partir de ese día y hasta su muerte, después de más de 20 años jamás
volvió a poner un cigarrillo en sus labios, los que en el momento no creímos, comprobamos que son
pocos los que en verdad tienen el valor de hacer ese tipo de cambios en su vida.

Pensemos entonces, que hay en la cima de la verdad?, cambiara nuestra visión del mundo estando
en ella?, habrá otras cimas más adelante? Personalmente considero que cada experiencia de la vida
parte de un lugar llano y como vamos viviendo, va inclinando su superficie hacia lo más alto, es
decir se va convirtiendo en un reto más complejo que nos anima a seguir enfrentándolo y cuando
logramos lo propuesto idealmente llegamos a la cima. Pero delante de nosotros y a diario se
presentan nuevas cimas que conquistar, no porque seamos lo héroes, no porque seamos caballeros
si no por el simple hecho de pasar por esta vida, la vida en un constante conquistar de cimas,
depende de cada quien tomar la decisión de enfrentarlas o esquivarlas. Existen las personas que
pueden pasar por esta vida sin enfrentar cimas? No, no es posible eso, las necesidades elementales
ya demandan enfrentar a diario retos; comer, vestir, un lugar donde vivir, son necesidades que nos
hacen enfrentar el dilema de contar con un trabajo, la cima para el ser humano presente en la vida
es de variadas magnitudes, de diferentes alturas, con caminos de texturas diferentes, con lapsos de
duración distintos y por lógica con grados materiales y de satisfacción muy diferentes, depende de
cada quien decidir en base a sus cualidades y posibilidades que cima elegir para conquistarla, otros
tantos las evaden y aun así enfrentan la vida a su ritmo. Cabe aclarar que siempre he defendido la
teoría de que el nivel económico no da el grado de felicidad en las personas, la felicidad es algo tan
complejo y efímero que solo quien la siente, vive y disfruta, lo sabe. Todo lo que percibimos del
mundo mediante los sentidos, es para hacernos felices, pero muchas veces choca con nuestra forma
de pensar o estado de ánimo, por eso cada quien es feliz al grado que se lo permite así mismo.

Finalmente este libro, tiene muchos puntos de reflexión, cada persona que lo lee, tiene un opinión
muy personal de él, en mi caso, es grato retomar algunos concepto que en mi persona estaban
empolvados y darles su limpieza, ahora dejando un poco el tiempo de estudiantes, trataremos de
llevar esos conceptos a la cima de la lectura y hacerlos útiles en la vida, es decir que hagamos de
las palabras de este texto una forma de vida, para poder convivir con los que me rodean, pero el
punto más alto es APRENDER A SER.

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