DIAGNÓSTICO SEROLÓGICO DE LA SÍFILIS
La sífilis es una enfermedad aguda o crónica cuyo agente causal es el Treponema
pallidum. Es un microorganismo móvil que no es posible visualizarlo mediante
tinciones normales tampoco es cultivable, su movilidad se debe a 10 flagelos
periplásmicos. Invade las mucosas intactas o la piel en áreas de abrasiones. El
contacto sexual es la forma más común de transmisión, también a través del útero
o por transfusiones sanguíneas. Tras un periodo de incubación de 12 a 90 días
(media 21 días), aparece en el lugar de la inoculación una lesión primaria, rica en
treponemas (el chancro duro) que desaparece espontáneamente a las pocas
semanas. Durante este primer estadio, conocido como sífilis primaria, Treponema
pallidum se multiplica en los ganglios linfáticos regionales distribuyéndose por la
sangre a todos los órganos del individuo (infección sistémica). Generalmente las
pruebas serológicas se hacen positivas en este periodo, pasadas 3 a 4 semanas
de la infección. En el paciente no tratado el segundo estadio comienza con la
aparición de una de las manifestaciones sistémicas de la enfermedad: una erupción
en todo el cuerpo incluyendo la palma de las manos y la planta de los pies, conocida
como la roséola sifilítica, acompañada de síntomas generales y, frecuentemente de
otros signos localizados (condilomas genitales). Las lesiones abiertas de este
periodo son muy contagiosas. Tras la primera desaparición espontanea de la
misma y durante el primer y segundo año, pueden aparecer brotes similares cada
vez de menor intensidad (fase de latencia precoz) hasta que desaparecen
totalmente todos los signos y síntomas (fase de latencia tardía). El tercer estadio
de la enfermedad, que solo se presenta en unos pocos pacientes, se caracteriza
por la aparición de lesiones granulomatosas destructivas (gomas) que,
curiosamente, tienen escasa carga treponémica. En este periodo pueden aparecer
síntomas y signos de focalización de la enfermedad: neurosífilis, sífilis
cardiovascular, etc.
El treponema también puede traspasar la barrera placentaria con suma facilidad a
partir del tercer o cuarto mes de gestación y producir enfermedad fetal. Por ello, en
la mayoría de los países, se realiza un estudio de anticuerpos frente a este
patógeno para instaurar medidas preventivas.
Diagnóstico directo
La identificación del T. pallidum mediante el examen directo del exudado de la
lesión – campo oscuro y/o fluorescencia directa- es una prueba definitiva para
asegurar el diagnóstico. Este diagnóstico puede ser previo a la positivización de las
pruebas serológicas y es, probablemente, el de más rendimiento en la etapa
primaria.
Diagnóstico indirecto
La experiencia nos dice que, en la mayoría de las ocasiones, existen dificultades o
no es posible realizar el diagnóstico directo, por lo que, el diagnóstico indirecto –
serológico- de la enfermedad se ha convertido en el procedimiento más frecuente.
Estos marcadores necesitan, aproximadamente, de unos 14 a 20 días para hacerse
reactivos.
Las pruebas serológicas constituyen un método indirecto de diagnóstico al detectar
en el suero del paciente los anticuerpos o antígenos circulantes.
PRUEBA RPR (PRUEBA RÁPIDA PARA REAGINAS
PLASMÁTICAS)
Es una prueba no trepónemica porque no utiliza antígenos específicos.
Desde el comienzo de la infección aparecen en el suero del individuo infectado
ciertas sustancias denominadas “reaginas”, que reaccionan con antígenos de
cardiolipina, lecitina y colesterol. Estas reaginas junto a los signos clínicos son por
lo tanto los procedimientos más rápidos y útiles disponibles para diagnóstico de la
sífilis.
Las pruebas no treponémicas pueden presentar fenómenos de prozona – falsos
negativos- cuando las muestras son fuertemente reactivas, por lo que es
conveniente titularlas siempre. Esto es especialmente cierto cuando la prueba se
realiza con muestra no diluida y con un procedimiento incorrecto (como dispensar
el antígeno sobre la muestra no extendida en el círculo de reacción). La temperatura
de los reactivos es igual importantísima en relación con la sensibilidad. También
puede obtenerse un resultado negativo en las fases muy tempranas del periodo
primario, incluso cuando la visualización de los treponemas es positiva.
Los falsos positivos no superan por lo general los títulos de 1:4 y pueden ser
transitorios o permanentes según persistan o no más de seis meses. Las muestras
hemolizadas o lipémicas pueden producir también este tipo de resultados.
Las pruebas reagínicas son fundamentales para evaluar la eficacia de los
tratamientos. Si es eficaz los títulos deberán disminuir significativamente (hasta 8
veces) durante los 6 -12 meses siguientes a su inicio. Suele persistir a títulos muy
bajos o en suero no diluido.
Fundamento del método
En la prueba rápida para reaginas plasmáticas (RPR), las reaginas presentes en el
suero del paciente infectado (Anticuerpo), se detectan por la acción con la
cardiolipina, lecitina y colesterol absorbida sobre partículas de carbón (Antígeno).
La reacción produce una aglutinación visible macroscópicamente, favorecida por
las partículas de carbón.
Las reacciones inespecíficas se evitan con el empleo de antígeno altamente
purificado y el agregado de cloruro de colina, por lo que no es necesario inactivar
la muestra.
MATERIALES:
• Control positivo
• Control negativo
• Reactivo RPR: suspensión de antígeno de cardiolipina, lecitina y colesterol unida
a partículas de carbón.
• Tarjetas de reacción
• Gotero metálico para dispensar el reactivo
• Micropipeta
• Suero fisiológico
• Cronómetro
• Muestra: suero o plasma
PROCEDIMIENTO:
PRUEBA CUALITATIVA
1. Atemperar los reactivos y las muestras antes de realizar la prueba.
2. Pipetear 50 ul (1 gota) de controles positivo, negativo y el suero en cada
círculo de la tarjeta de reacción.
3. Distribuir con un aplicador (uno por muestra) uniformemente en todo el
círculo.
4. Con el gotero metálico , en posición vertical, agregar en el centro del
círculo el reactivo RPR 1 gota (17ul)
5. Hacer rotar horizontalmente la tarjeta de reacción en forma manual o con
agitador automático a 100 rpm durante 8 minutos.
6. Observar la presencia o ausencia de aglutinación al cabo de este tiempo.
7. Tiempos mayores pueden dar lugar a falsos positivos
PRUEBA SEMICUANTITATIVA
1. Atemperar los reactivos y las muestras antes de realizar la prueba.
2. Realizar diluciones seriadas de la muestra con suero fisiológico: 1:2, 1:4,
1:8, 1:16, hasta 1:64.
3. Distribuir con un aplicador (uno por muestra) uniformemente en todo el
círculo.
4. Con el gotero metálico, en posición vertical, agregar en el centro del círculo
el reactivo RPR 1 gota (17ul)
5. Hacer rotar horizontalmente la tarjeta de reacción en forma manual o con
agitador automático a 100 rpm durante 8 minutos.
6. Observar la presencia o ausencia de aglutinación al cabo de este tiempo.
El título estará dado por la última dilución que se observe reactiva.
7. Tiempos mayores pueden dar lugar a falsos positivos.
INTERPRETACIÓN:
Reactivo: Aglutinación visible en forma de grumos negros sobre el fondo blanco
que indica presencia de reaginas en la muestra.
No reactivo: Suspensión homogénea que indica ausencia de reaginas.
Valor referencial: Reactivo 1:8 diluciones.
La prueba de RPR puede dar falso positivo en diversas enfermedades como por
ejemplo paludismo, mononucleosis infecciosa, lupus eritematoso sistémico,
enfermedades del colágeno, hepatitis, lepra, asma, tuberculosis, cáncer,
diabetes. En estos casos se presentan con títulos bajos y una historia clínica que
no coincide con las características de la sífilis.
PRUEBAS TREPONÉMICAS
Llamadas también confirmatorias o específicas, en estas pruebas se incorporan
antígenos treponémicos específicos en el sistema, usan como antígeno al
Treponema pallidum Cepa Reiter.
Se utilizan para confirmar los resultados obtenidos con las pruebas reagínicas.
Producen escasos falsos positivos (1%). Se utiliza antígenos treponémicos, se
aconseja la prueba de TPHA que da menos falsos positivos.
Estas pruebas se las puede utilizar en las 3 etapas de la enfermedad donde en la
segunda y tercera etapa puede llegar a una especificidad del 100%. Estas pruebas
pueden ser:
• Inmunofluorescencia indirecta: FTA-ABS (fluorescent treponemal antibody
absorption)
• Microhemaglutinación indirecta: MHA-TP o TPHA