Kant
Problemas éticos y políticos en Kant
El sujeto ético y los postulados de la razón práctica
La pregunta sobre lo que debo hacer
Toda la filosofia responde, según Kant, a tres cuestiones: qué puedo conocer, quê me cabe
esperar y qué debo hacer.
Como respuesta a la pregunta sobre que podemos conocer, Kant establece los principios y
los limites de nuestro conocimiento científico y concluye que la metafisica no es una ciencia,
pues del mundo como totalidad, del alma y de Dios no tenemos experiencia sensible.
Con respecto a la pregunta sobre qué debemos hacer, la filosofia estudia no como se
comportan de hecho los seres humanos, sino como deberian actuar siguiendo unos
principios racionales.
Mientras que en las diversas ciencias del comportamiento humano se estudia el «ser de las
personas concretas, en la filosofia, se estu-dia el «deber ser aplicado a la conducta ética, El
«deber ser» se refie-re a lo que deberia ser, a un ideal, a una norma, a cómo las cosas
deberian ser según ciertos principios o valores
Por ejemplo, Kant, en su ética deontológica, afirma que mentir está mal,
independientemente de las consecuencias. Esto es un «deber ser. Sin embargo, en la
realidad (el «ser»), las personas mienten ha-bitualmente por diversas razones. Aqui vemos
la tensión entre lo que debería ser (la verdad) y lo que es (la mentira).
En resumen, el «ser describe la realidad tal como es, es una afirma-ción de hecho, mientras
que el «deber ser expresa un juicio de valor, una aspiración o una norma sobre cómo las
cosas deberían ser.
Tres postulados de la razón práctica
Al rechazar que la metafisica sea una ciencia, Kant admite que no es posible demostrar las
ideas de la razón: el mundo como totali-dad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.
Pero que no podamos conocerlas científicamente no quiere decir que no exis-tan: no son
objeto de la razón pura, sino postulados de la razón práctica; esto significa que, aunque no
sean verdades demostra-bles empiricamente, son condiciones para que la ética sea posible.
Kant identifica tres postulados:
La libertad, ya que asumirla es la base para actuar teniendo la po-sibilidad de superar
nuestras inclinaciones y nuestros deseos.
La inmortalidad del alma, que garantice la posibilidad de continuar desarrollándonos
moralmente.
La existencia de Dios, para resolver la aparente contradicción de que las personas virtuosas
no siempre son felices en este mundo, y en Dios la virtud y la felicidad se identifican.
114
Ética deontológica. Teoria ética según la cual la moralidad de uns acción no se determina
por sus consecuencias, sino por la intenci con la que se realiza, según princ morales. Para
Kant, lo correcto es aquello que se hace por deber, es decir, por respeto a una ley moral
universal que se impone a si misimal razón, que busca establecer principus morales
universales válidos para todos los seres racionales.
interición
Ideas de la razón. En Kant, son conceptos que van más allá de la experiencia sensible.
Incluyen el alma, el mundo y Dios, y dan lugar a la psicología, a la cosmología y a la
teología racional, respectivamente. No son conocibles científicamente, pero regulan el
pensamiento, guiándolo haçia la unidad y hacia la coherencia del conocimiento. Son
trascendentales en el sentido de que no corresponden a objetos empíricos, sino que sirven
de marco a priori que revela los límites de la razón pura a través de antinomias
(contradicciones).
Postulados de la razón práctica.
En Kant, son las ideas que la razón pura no puede demostrar científicamente, pero que la
razón práctica (ética) debe asumir para que la moralidad tenga sentido. Estos postulados
son: la libertad humana, la inmortalidad del alma la existencia de Dios. Son concepts
necesarios para asegurar la coherem entre el deber moral y la justicia, garantizando la
correspondencia de la felicidad con la virtud y con realización del bien [Link] de
usofia Epoca modema - KANT
El formalismo moral kantiano
Éticas formales y éticas materiales
El planteamiento de la ética kantiana es muy diferente de las ante-riores teorias éticas.
Según él, las otras éticas eran materiales, mien-tras que su ética es formal. Para
distinguirlas, Kant señala das carac-teristicas que cumplen todas las éticas materiales:
Se propone un fin último que hay que conseguir.
Para conseguir ese bien supremo, es necesario cumplir determina-das normas o ciertos
preceptos para acercarnos a ese objetivo.
La ética kantiana es formal porque no cumple estas condiciones:
No reconoce la existencia de un bien supremo o finalidad.
En consecuencia, tampoco existen unas normas en las que se es-tablezca cómo debemos
actuar para lograr ningún fin.
Comparación entre las éticas formales y las éticas materiales
A partir de la critica a las éticas materiales, Kant define su ética formal como:
Una ética a priori: para establecer el bien supremo de las éticas materiales se recurre a la
experiencia, que nos muestra comporta-mientos beneficiosos para el ser humano (éticas a
posteriori). Pero el problema de estas éticas es que no son universales, es decir, no hay un
acuerdo sobre lo que es el bien supremo.
Imperativo categórico: las normas que se preponen en las éticas materiales no son
incondicionales, luego tampoco son universales, sino que dependen del fin que persigamos
(imperativos hipotéticos).
Una ética autónoma: en la ética formal kantiana, el sujeto se da a si
mismo la ley moral que ha de cumplir, mientras que en las éticas materiales, las normas
morales provienen de fuera de la razón, de las inclinaciones humanas o de Dios (éticas
heterónomas).
La ética kantiana
Kant desarrolló una ética basada en la autonomía del individuo y en la universalidad de la
razón práctica.
En el imperativo categórica, formulado como principio supreno de la moralidad, se establece
que debemos actuar solo según aquella máxima que podamos querer que se convierta en
ley universal, con-dición que solo es posible en una ética a priori, incondicionada y
au-tónoma, es decir, formal.
El objetivo del imperativo categórico es encontrar una base racio nal y universal para la
moral, independiente de la religión, de la tra-dición y de la subjetividad personal.
Autonomia/Heteronomía. El
deber kantiano se relaciona con la autonomía de la voluntad, que consiste en que cada
sujeto se da a sí mismo las leyes morales. Esto contrasta con la heteronomía moral, que se
caracteriza porque las leyes morales son impuestas externamente. La autonomía implica
que el sujeto actúa de acuerdo con principios que puede aceptar racionalmente como ley
universal.
115El deber y el imperativo categórico
El deber
La ética de Kant gira en torna a tres conceptos clave: el deber, el Imperativo categórica y la
buena voluntad. La relación entre estos conceptos consiste en que el deber está ligado al
immperativo cate górico ya que el deber es el mandato que nos impone el imperativo
categórico. Por otro lado, la buena voluntad es la motivación que nos lleva a cumplir el
deber cuando actuamos por deber, lo hace mos movidos por la buena voluntad
Para Kant, el deber es la ley que establece la razón para comportarse moralmente. No es
una obligación externa impuesta por autoridades ajenas al individuo, sino una orden interna
de la razón
El deber es aquello que tenemos que hacer porque es lo correcto, in dependientemente de
las consecuencias o de los deseos personales.
El imperativo categórico
Un imperativo es una orden que nos impulsa a actuar de cierta ma-nera. Kant distingue
entre dos tipos principales de imperativos:
El imperativo hipotético es condicional, relativo y depende de los desecs individuales.
Por el contrario, el Imperativo categórico es incondicional, univer sal y se basa en la razón
pura.
El imperativo categórico es la formulación de la ley moral, estable-ciendola por la razón, un
principio universal y necesario que nos indi-co como actuar.
Kant propone tres formulaciones de este imperativo: actúa solo se gün aquella máxima
mediante la cual puedas querer al mismo tiem-po que se torne ley universal», «obra de tal
modo que trates a la hu manidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre
como un fin y nunca solamente como un medio, lo que significa que las personas no se
pueden usar ya que poseen su propia dignidad personal, y obra como si por medio de tus
máximas fueras siempre un legislador en un reino de los fines». Por tanto, todos los seres
huma-nos han de ser tratados con respeto y con dignidad.
En conjunto, se pretende que cada persona actúe con una morali dad universal, que respete
a las demás como fines en sí mismos y que se conciba como legisladora en una comunidad
ideal de respe-to mutuo
La buena voluntad
Por otro lado, la buena voluntad es el único bien que es incondicio-nalmente bueno, según
Kant. En la moral no se trata de las conse-cuencias de nuestras acciones, ni de las
habilidades o de los talentos que poseemos, sino de la intención con la que actuamos.
La buena voluntad es la intención de hacer lo que es correcto sim-plemente porque es
correcto, sin pretender obtener ningún premio en forma de recompensa material o de
satisfacción interna (simple-mente obrar para sentirse bien por haber realizado lo correcto
haría que la acción moral se contaminase de egoismo).
116
La politica
La relación
Aunque κα también re de libertac la Revoluc
En ese se dos ta le las leyes expresic mover
Deber. Para Kant, consiste en la obligatoriedad de actuar per respets a la ley moral, sin
tener en cuenta las inclinaciones personales ni las consecuencias de nuestras acciones El
deber es la única norma de la v y la motivación monal debe ser el cumplimiento del deber
por el prog deber, no por ningún otro inces resultado. Esta limitación immific una acción solo
tiene valor moral realiza exclusivamente por deber simplemente porque es lo correctu
nuestras acciones son virtuosas, pe estän motivadas por otros intereses distintos del
estricto cumplimiento de deber, serán conformes al deber», pero no tendrán carácter moral
Progre
Kant p necho Buste
sin crit 100
Imperativo hipotético/Imperativo categórico. El imperativo
hipotético es una regla de acción que depende de un deseo o de un fin específico, como si
quieres x. entonces debes hacer y». No es moralmente obligatorio en si mismo. En
contraste, el imperative categórico es una obligación moral incondicional, no basada en
deseos personales o en fines externos, sino en la racionalidad y en la universalidad de la ley
moral.
Buena voluntad. Para Kant, es el único bien que es bueno sin restricción. Una voluntad
buena es aquella que actúa por deber, y este principio de la acción humana implica que la
moralidad no depende de los resultados ni de la recompensa que obtengamos de nuestras
acciones, sino de la motivación detrás de [Link] politica kantiana
La relación entre ética y política
Aunque Kant establece una clora distinción entre ética y politica, también reconoce que la
politica debe estar guiada por los ideales de libertad de igualdad y de fraternidad que
constituyen el lema de la Revolución francesa
Deber ey Var Inclinac cumplim deber, no per ge resultado una acción wo Implemente perspe
caliza Jestras mocrats seran intos del
En ese sentido, la ética y la politica están estrechamente relaciona-das. La ley moral que
guia la acción individual, debe ser la base de las leyes del Estado. De esta manera, la
politica se convierte en una expresión de la moralidad, y el Estado, en un instrumento para
pro-mover el bien común.
Progreso y cosmopolitismo
Kant propone un orden internacional basado en la razón y en el de recho Su defensa de la
república como forma ideal de gobierno y su visión de una comunidad internacional pacífica
ejemplifican la fe Ilustrada en la posibilidad de un progreso racional de la humanidad. Sin
embargo, rechaza el optirnismo de la llustración, ya que en su la paradoja de la insociable
sociabilidad del ser humana: por un critica de la razón plantea limites al
[Link]én reconoce accinlada su disposición social a estar en compañía de los
demás y, por otro una inclinación a aislarse
el contrato social, los derechos humanos y el Estado, entendido como notendance
expresión de la voluntad general, pero marcando unos limites al po Dentro del paradigma
Ilustrado, Kant defiende ideas politicas como der para que no degenere en tirania de la
mayoria.
También defenderă la relación entre ética y política en el seno de los estados, y el ideal de
una sociedad cosmopolita como proyecto de una paz perpetua entre todos los seres
humanos de las diversas co-comunidades étnicas y culturales. La politica kantiana es
republicana, ya que defiende la idea de un gobierno representativo y limitado por el
derecho.
ativu hipetiti rico. El impezi de de debes ha al no bas
Las repúblicas en sentido kantiano, además de separación de pode-res y de elecciones
libres, han de contar con un sistema de derechos humanos consistente en unas esferas de
inviolabilidad de los ciuda-danos por el Estado y por otros poderes, ya que, como se afirma
en la ética, los individuos han de considerarse fines en sí mismos y, por tanto, tienen
derechos inherentes a su condición de seres racionales que deben ser respetados.
La paz perpetua
Kant propuso el ideal regulativo de la paz perpetua. Un ideal regula-tivo es una aspiración
que gula nuestra acción política, pero que nunca puede ser alcanzada completamente.
ana
No obstante, aunque jamás logremos la perfección democrática y pacifista, esa
imposibilidad no impide que tratemos de aproximar-nos al máximo a ese ideal, teniendo en
cuenta nuestras limitaciones como seres humanos, con la pretensión de alcanzar algún día
un derecho internacional basado en la razón, en lugar de resolver los conflictos mediante la
fuerza de las armas.
Testos de Riosutia Epoca moderno KANT
Insociable sociabilidad. Kant
describe cómo los seres humanos, aunque son naturalmente sociables, se comportan con
una insociabilidad que genera conflictos y competencia Esta dualidad impulsa el progreso
social y cultural: la sociabilidad nos lleva a formar sociedades, mientras la insociabilidad
motiva mejoras mediante las leyes y la civilización. Esta tensión es clave para el desarrollo
histórico hacia una paz y hacia una justicia más duraderas.
Sociedad cosmopolita. En Kant, es una concepción de un orden mundial según el cual los
estados y los ciudadanos actúan bajo leyes comunes, promoviendo la paz perpetua. Se
basa en el derecho a la hospitalidad y en la idea de que la tierra es una realidad compartida.
Kant propone que los estados acojan a los extranjeros amistosamente. favoreciendo un
mundo en el que la razón moral y la ley regulen las relaciones internacionales, evitando
guerras y fomentando la cooperación.
Ideal regulativo. Principio que sirve como una especie de brújula moral o intelectual. Es una
meta a la cual aspiramos, un estándar de excelencia que utilizamos para evaluar nuestras
acciones, nuestros pensamientos y el mundo que nos rodea. Aunque sabemos que puede
que nunca lo alcancemos por completo, se convierte en un punto de referencia constante.
Paz perpetua. Es una visión kantiana de un orden mundial en el que los estados coexisten
bajo un derecho internacional que previene la guerra. Propone condiciones preliminares
(abolir tratados secretos, prohibir la guerra de conquista) y definitivas (repúblicas con
libertad, federación de estados libres, hospitalidad universal) para lograr un estado de paz
duradera basado en la moralidad y en el derecho.
117
d
Formulaos
Formula CO
Ideas fundamentales
Los postulados de la razón práctica no son verdades demostrables elentificamente, sino los
condicioner para que la etion sea posible
Kant propone una ética basada en la autonomia del individuo y en to universalidad de la
razón práctica, con et imperativo categórico como su núcleo
Loy univerd
rotección de no
separación de pob
Motivación mos
werdo rocord
ade guod
autoimpues
La ética formal kantiana es a priori, incondicionada y autónoma es decit, no propone un fin
último, sus mandatos son incondicionados y el sujeto se da a si mismo la ley moral
El deber es lo ley que establece la razón para comportarse moral-mente y se expresa en el
imperativo categórico, que es incondicio nal universal y se basa en la razón
La buena voluntad es la intención de hacer lo que es correcto sim-plemente porque es
correcto, sin tener en cuerita las consecuen-clas ni esperar una recompensa por nuestros
actos
⚫kant busca una base racional y universal para la moral que no de-penda de la religión o
de la tradición, sino de principios que todos los seres racionales pueden aceptar
⚫ la ética kantiana, con su énfasis en el deber y en la dignidad hu mana, se relaciona
directamente con su teoria politica, pues las leyes del Estado deben reflejar la ley moral.
Kant defiende la república como la forma ideal de gobierno y sue-ña con una comunidad
internacional pacifica, contrastando con las monarquias absolutas y con las guerras de su
época.
Su visión politica incluye el progreso humano hacia una sociedad cosmopolita, anticipando
las estructuras del derecho internacional.
La paz perpetua y la sociedad cosmopolita son ideales regulativos, metas hacia las cuales
la humanidad debe aspirar, aunque no se logren completamente, promoviendo un constante
mejoramientoIntroducción al texto de Kant
Fundamentación de la metafisica de las costumbres
Una ética universal y racional
La Fundamentación de la metafisica de las costumbres se publicó en 1785 y fue la primera
obra de la época madura de Kant dedica da a la ética. Es una obra fundamental en la
historia de la filosofia moral.
En ella, Kant busca establecer los fundamentos de una ética univer sol y racional,
independiente de cualquier consideración empirica o religiosa, con el objetivo de sustituir las
éticas materiales por una ver dadera ética basada en la razón.
Se divide en una introducción y tres partes principales. En primer lu-gar, se inicia con un
prefacio o introducción en el que Kant presenta de manera clara y concisa el objetivo
principal de su obra: estable-cer los fundamentos de una metafisica de las costumbres, es
decir, una teoria de la moralidad pura y racional.
Para ello, explica por qué es necesario buscar un fundamento a prio-ri de la moralidad,
independiente de la experiencia y de las inclina-ciones humanas. La tesis central de la obra,
y del resto de la ética de Kant, es que la buena voluntad es el único bien incondicionado y
que la ley moral es universal y necesaria.
La buena voluntad
A continuación, en la primera parte, Kant expone cómo podemos pa-sar de nociones
morales basadas en el sentido común de los indivi-duos y de reglas prácticas
convencionales a una reflexión filosófica sobre la moralidad.
Podemos, asi, diferenciar, por un lado, entre las diversas morales de los distintos individuos
particulares y de las diferentes culturas, que se basan completamente en un carácter
empírico, y, por otro, la ética como reflexión sobre dichas morales y sobre su adecuación a
una valoración universal, metafísica, de las costumbres de los pueblos.
Por tanto, Kant realiza una crítica a las teorías éticas basadas en la experiencia,
argumentando que la moralidad no puede reducirse a cuestiones de hecho.
Por estas mismas fechas, por ejemplo, los filósofos Adam Smith y Jeremy Bentham habían
publicado algunas de sus obras más im-portantes sobre ética, en las que se defendian,
respectivamente, un paradigma emotivista y una concepción utilitarista de la ética, en las
que las emociones o la búsqueda del placer (la utilidad) son los prin-cipios más relevantes a
la hora de gular la acción ética.
Asimismo, Kant en la Fundamentación de la metafisica de las cos-tumbres hace una
introducción al concepto de buena voluntad, a la que define como el único bien
incondicionado y explica por qué es superior a cualquier otro bien. La buena voluntad
consiste en querer espontáneamente lo que la razón dicta como el deber, destacando asi su
valor intrinseco y universal.
120
El imperat
En la segu les de la consiste nera que nales m
De este decir, condic la sur los n
xant CO mis otr
LO
Moralidad. Para Kant, la moralida está más allá de la mera obediencia a las leyes
(legalidad), pues implica actuar por respeto a la ley moral interna, por conciencia del deber.
Por el contrario, la legalidad es la conformidad externa con las leyes, que puede ser
motivada por interés personal o por temor a las consecuencias de los propios actos, sin que
necesariamente implique an sentido moral.
Ley moral. Según Kant, la ley moral nace de nosotros mismos. Es captada por el
entendimiento y aspira a tener un reconocimiento universal y necesario. Cualquier ley sea
del tipo que sea, es un modo de determinación de la voluntad, peto en el caso de la ley
moral, se trata de una regla por la que son juzgadas las acciones teniendo en cuenta los
criterios de bien y de mal. En la ley moral lo que nos obliga es el deber. Para Kant, la ley
moral, que prescribe la acción de acuerdo con el deber
por el deber mismo, es puramente formal, incondicional o categórica y nace de la autonomia
de la voluntad racional: soy yo mismo quien se impone el deber, esto es, la [Link] de
config Fpoco modemas KANT
oralidad
El imperativo categórico
En la segunda parte, Kant profundiza en las conceptos fundamenta les de la ética Ast,
especifica que la metafisica de las costumbres consiste en buscar los fundamentos a priori
de la moralidad de mo nera que, antes de actuat, reflexionernos sobre los principios racle
nales mediante los que evaluemos lo que vayamos a hacer
De este modo, llega a la formulación del imperativo categórico, es decit, una ley dada por la
razón independientemente de cualquier condición de manera analoga a como las
matemáticas establecen la suma o la multiplicación según reglas a priori sobre cómo tratar
los números
kant presenta la formulación más conocida del imperativo categóri ca Obra solo según
aquella máxima por la cual puedas querer al mismo tiempo que se convierta en ley
universals, comparándola con otras formulaciones y mostrando su equivalencia
Lo contrario de un imperativo categórico sería un imperativo hipoté tico, aquel que nos dice
lo que hacer, pero según determinadas con-diciones empiricas
El problema para Kant es que dichos imperativos hipotéticos depen den de que el individuo
quiera conseguir ciertos fines.
eyes na, por conc contra formidad personal pr encias de monl
La razón práctica
En la tercera parte, Kant da el último paso para conectar la metafisi-ca de las costumbres
con la critica de la razón práctica, mostrando cómo una moralidad auténtica se fundamenta
en la razón práctica.
netegaminsiste en la autonomia de la reflexión y de la decisión morales, dado que los
imperativos categóricos no vienen de fuera de nosotros mis mos, sino que nacen de
nosotros.
denos por de er un
Por último, analiza un problema de su planteamiento: la relación en-tre lo felicidad y la
moralidad, dado que podria parecer que el cum-plimiento de la ética y la felicidad no son
compatibles.
Ética formal
Esta estructura permite a Kant desarrollar su argumento de manera progresiva, desde el
análisis del conocimiento moral común hasta la formulación de una ética universal y
racional.
Los principales temas de la obra son la critica a las éticas materiales y la defensa de la ética
formal, así como las implicaciones para la Salvida cotidiana del establecimiento de una ética
racional.
Kant rechaza las teorías éticas basadas en la utilidad o en las conse-cuencias de nuestras
acciones. Para el, la moralidad no depende de los resultados, sino de la buena voluntad y
del cumplimiento del de-ber, que son la fuente de la dignidad humana. Lo importante es que
la máxima de nuestra acción pueda ser universalizada.
Esta obra ha tenido una enorme influencia en la filosofia moral. Sus ideas sobre la buena
voluntad, sobre el imperativo categórico y so-bre la autonomía han sido debatidas y
desarrolladas por numerosos filósofos a lo largo de los siglos, ya que ofrece una
fundamentación racional y universal de la moralidad.
Dignidad humana. Kant sostiene que los seres humanos poseen una dignidad intrinseca
que los diferencia de los
objetos, que solo tienen precio, y que otorga un valor intrinseco, irrenunciabl e inalienable a
cada ser humano. Esta dignidad surge de su autonomía y de su capacidad para actuar
según la ley moral. Los seres humanos no deben ser tratados como medios, sino siemp
como fines en sí mismos.
Examen:
Texto comentado
"Son Conder prestaciza
Fundamentación de la metafisica de las costumbres, secc. 1.
SECCIÓN PRIMERA
Tránsito desde el conocimiento racional moral común al filosófico
No es posible pensar nada en el mundo, ni de hecho tampoco 5 fuera de él, que pueda
tenerse sin restricción por bueno, a no ser únicamente una buena voluntad. Entendimiento,
ingenio, juicio, y como quiera que se llamen por lo demás los talentos del espíritu, o el
coraje, la resolución, la perseverancia en lo que uno se propo-ne, como propiedades del
temperamento, son sin duda buenos y 10 deseables en muchos respectos; pero también
pueden llegar a ser extremadamente malos moralmente y dañinos si no es buena la
voluntad que ha de hacer uso de estos dones naturales y cuya pe culiar constitución se
llama por ello carácter. Con los dones de la fortuna ocurre exactamente lo mismo. El poder,
la riqueza, la hon-15 ra, incluso la salud, así como todo el bienestar y el contento con el
propio estado, que reciben el nombre de felicidad, infunden coraje y por ello a menudo
también arrogancia cuando en ellos no hay una voluntad que corrija y haga universalmente
conformes a fin su influjo sobre el ánimo y, con ello, también todo el principio 20 del obrar,
por no mencionar que un espectador racional e impar-cial jamás podrá complacerse
siquiera a la vista de la prosperidad ininterrumpida de un ser que no detente ningún rasgo
de una vo luntad pura y buena; y, de esta manera, la buena voluntad parece constituir
incluso la condición indispensable que nos hace dignos 25 de ser felices.
Algunas cualidades favorecen incluso esta buena voluntad y pueden facilitar mucho su obra,
pero a pesar de ello carecen de valor intrínseco incondicionado; más bien, ellas siguen
presupo-niendo a su vez una buena voluntad, que restringe la alta estima 30 que se les
profesa -y por cierto con razón, lo cual impide que se las tenga por absolutamente buenas.
La moderación en los afec-tos y las pasiones, el dominio de sí mismo y la reflexión serena
no solo son buenos para muchos propósitos, sino que parecen
constituir incluso una parte del valor intrinseco de la persona; sin 35 embargo, estas
cualidades distan aún de ser declaradas buenas sin restricción (por más
incondicionadamente que las hayan ensalza-
Anotaciones
Comentario 1
Para Kant, solo la buena voluntad puede considerarse un bien sin restricción y, por eso, la
tiueno voluntad es et fundamento de is moralidad. El entendimiento, Ingenio y otras
cualidades del espiritu, aunque deseables, puese ser moralmente daninas si no site guiadas
por una buena voluntad mismo ocurre con los dones de is fortuna, como el poder, con la
riques y con la salud. Según Kant, estos bienes pueden llevar a la arrogancios no se
corrigen con una voluntad los haga conformes a un fin univetta
yema latina the
Comentario 2
Kant argumenta que cualidades como la moderación, el dominio des mismo y la reflexión
serena, aunque Importantes, no poseen valor moral absoluto por si mismas Necesiton in
buena voluntad para tener verdadero valor moral De hecho, pueden ser malas si se
emplean con mala Intención, como en el caso de un malvado con mucha sangre fria, con un
gran dominio de si mismo Lo que define a la ética kantiana es que la intención moral la
bueno voluntad, supera cualquier otro bien, estableciendo la base para si Imperativo
categórico y la idea de que la moralidad radica en la pureza de la voluntad no en los
resultados.
do pu 40 10
45
50Comentaris oluntad en l pintu Gura morament adas por irab mdocume una come co ga
conformes
Taxtos de filosofie Epoca moderna KANT
40 do los antiguos). Pues sin los principios de una buena voluntad pueden convertirse en
extremadamente malas, y la sangre fría de un malvado no solo lo hace mucho más
peligroso, sino también aún más despreciable inmediatamente ante nuestros ojos de lo que
lo sería sin ella.
La buena voluntad no es buena por lo que efectúe o consiga, ni por su aptitud para alcanzar
algún fin propuesto, sino solo por el querer, es decir, es buena en sí misma, y, considerada
en sí misma, 45 ha de ser estimada incomparablemente mucho más que todo lo que
pudiera llevarse a cabo en favor de alguna inclinación e inclu so, si se quiere, de la suma de
todas las inclinaciones. Aun cuando a esta voluntad le faltase por completo la facultad de
imponer su propósito, por un particular disfavor del destino o una parca dote 50 por parte de
una naturaleza madrastra, aun cuando ella trabajara en balde a pesar del mayor de los
esfuerzos y, al final, solo quedase la buena voluntad (por supuesto, no como un mero
anhelo, sino como el llamamiento de todos los medios que obren en nuestro poder),
entonces, no por ello dejaría de brillar por sí misma, cual 55 una joya, como algo que posee
en sí mismo todo su valor. Ni la utilidad ni la esterilidad pueden añadirle ni quitarle nada a
este valor. Esto sería solo el engarce para poder manejarla mejor en el comercio ordinario o
para atraer hacia ella la atención de quienes
tario 2
mento que moderación refei нез, по розв or antod port De hecho emplean no de nción ni
endo c gon75
aún no son lo suficientemente expertos, xpertos, pero no para recomen-60 darla a los
expertos ni para determinar su valor.
Sin embargo, en esta idea del valor absoluto de la mera volun-tad, sin que en su estimación
se tenga en cuenta ninguna utilidad, hay algo tan extraño que a pesar de que se esté tan de
acuerdo con ella, incluso por parte de la razón común tiene que surgir la 65 sospecha de
que esta idea se funda secretamente solo en fantasías entusiastas y de que pudiera
haberse malinterpretado el propósito con el que la naturaleza le ha asignado a la razón que
sea la gober-nadora de la voluntad. Por eso vamos a examinar esta idea desde este punto
de vista.
70 En las disposiciones naturales de un ser organizado, es decir, ordenado con arreglo a
fines para la vida, asumimos como princi pio que no hallaremos en él ninguna herramienta
para algún fin que no sea también la más conveniente y máximamente adecuada para este.
Pues bien, si en un ser que tiene razón y voluntad, el fin de la naturaleza fuese propiamente
su conservación, su prospers-dad, en una palabra, su felicidad, entonces ella no habría
acertado
Anotaciones
Todas las altius pensas & St
Comentario 3
La idea de que es buena voluntad tiene un valor absolutosin importar su unlidad es decir,
aunque no seva pora conseguir al placer o para alcanviar la felicidad a cualquier otro
inclinación de ser humano, puede parecer extraña o incluso idealichs
Kant reconoce esto percepción y suglere que podria taber una sospecho de que esta noción
se basa en fantasias entustasho obstante, insiste en la necesidad de examinar este
concepts desde und perspectiva crifica pom entender sila razón, como gobernadora de la
voluntad realmente sirve Verdaders naturaleza de nuestro moralidad
Comentario 4
Kant introduce una reflexión sobre la teleologia natural, en particular sobre la finalidad de la
naturalez para el ser humano, sugiriendo que si la naturaleza nubiera destinado la rozón y la
voluntad para las meras conservación y felicidad del sor
humano, entonces esta disposicióno sella inadecuada. Para alcanzar estos fines con
segundad to conservación la prosperidad o la felicidad), habrio sido más conveniente que
nuestro comportamiento estuviera controlado por los instintos que por la razón Este
problema plantea la cuestión de si el verdadero propósito de la razón
y de la voluntad no es is felicidad sino algo más profundo, como lo moralidad o la justicia,
que xant sugiere que es el verdadero tin de una buena voluntad
el Roposito del ser humano No es ulitina la cazón y la vedule Paca ello yuca salbrevivil S
Ventos Top qu bs instin la, al vez el de ejers is also mas corpleja