Análisis Matemático II
SECCIONES CÓNICAS
Las curvas ó secciones cónicas son curvas que se obtienen al “cortar”
un cono con un plano. Según el ángulo de este corte, la intersección
cambia y da origen a las distintas curvas cónicas, cuyos ejemplos
más importantes describiremos en los párrafos siguientes, y son: la
circunferencia, la elipse, la parábola y la hipérbola; ver la Figura 1.
Figura 1: Cónicas obtenidas como secciones planas de un cono. (A) Circunferencia, (B)
Elipse, (C) Parábola, (D) Hipérbola.
Notemos que todas estas curvas se suelen representar para su
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estudio en R 2 –podemos pensar justamente que R 2 viene dado por
el plano que corta al cono–.
Existe también una ecuación general que describe a las curvas de
este tipo, y tiene la forma
Ax2 C Bxy C Cy2 C Dx C Ey C F D 0;
donde los coeficientes A; B; C; D; E; F son números reales no todos
nulos. Por ejemplo, para A D C D 1, B D Dp D E D 0 y F < 0 la
ecuación es la de una circunferencia de radio F con centro en el
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origen de coordenadas.
CIRCUNFERENCIA
Podemos llegar a la ecuación de la circunferencia pensando en su des-
cripción: el lugar geométrico de los puntos que equidistan de un punto
dado, que es el centro. Supongamos que Q0 D .x0 ; y0 / es un punto
dado en el plano. Los puntos Q D .x; y/ que están a distancia r > 0
de Q0 son precisamente los que verifican kQ Q0 k D r. Desarrollando
observamos
kQ Q0 k D k.x; y/ .x0 ; y0 /k
q
D .x x0 /2 C .y y0 /2 :
Luego, la ecuación que define la circunferencia de radio r centrada en
Q0 es
.x x0 /2 C .y y0 /2 D r2 :
Notándola como un conjunto, tenemos que le circunferencia de centro
en Q0 y radio r es el conjunto
˚
.x; y/ 2 R 2 j .x x0 /2 C .y y0 /2 D r2 :
La ecuación recién introducida es la que se suele llamar ecuación ca-
nónica, y permite fácilmente describir la circunferencia ya que tanto
el radio como el centro están claros en la expresión. Pero muchas ve-
ces la ecuación no viene dada de esta forma “amigable”; en ese caso
1
Las cónicas para las cuales B ¤ 0 están rotadas, y trabajar con ellas requiere más herramientas
del álgebra lineal; es por eso que no las consideraremos en este curso.
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podemos hacer un simple manejo algebraico para llevar la expresión
a la forma canónica. Veamos un ejemplo a continuación.
A pesar de que no sea para nada evidente, la ecuación
x 2 C y2 C 2 x 4y C 2 D 0
define en efecto una circunferencia en R 2 . Y podemos llevar su ecua-
ción a la forma canónica aplicando la completación de cuadrados.
Como primer paso, agrupamos los términos que contienen a la
variable x por un lado y a los que tienen a la variable y por otro:
x2 C 2x C y2 4y C 2 D 0:
El siguiente paso consiste en completar los términos x2 C2x e y2 4y
de tal forma que sean cuadrados de binomios. Para el primer término,
que es más simple, hacemos
x2 C 2x D x2 C 2x C 1 1 D .x C 1/2 1:
Para el segundo, notemos que el término 4y debe ser el término 2ab,
siendo a D y. Esto nos deja entonces con b D 2. Luego obtenemos
y2 4 y D y2 4y C 4 4 D .y 2/2 4:
Notemos que sumamos –y restamos, claro está, para no alterar la
expresión– el segundo término del binomio al cuadrado –en este caso
4–, ya que estamos trabajando con dicho binomio ya desarrollado.
Juntando lo anterior obtenemos
x 2 C y2 C 2 x 4y C 2 D .x C 1/2 1 C .y 2/2 4C2
D .x C 1/2 C .y 2/2 3:
Luego, la ecuación de la circunferencia en forma canónica resulta
.x C 1/2 C .y 2/2 D 3;
de donde puede verse que corresponde
p a una circunferencia con cen-
tro en . 1; 2/ y radio igual a 3.
Ejemplo. Calcular la intersección de las curvas dadas por las ecuaciones
(
x2 C .y 1/2 D 1
.x 1/2 C .y 2/2 D 1:
3
De lo visto anteriormente, las ecuaciones representan, respectivamente, a las cir-
cunferencias de centro en .0; 1/ y radio 1 y la circunferencia de centro .1; 2/ y
radio 1. Un esbozo rápido puede darnos una idea de la solución que obtendremos:
en este caso dos puntos.
Para este problema particular, es conveniente desarrollar las expresiones an-
teriores; haciendo esto obtenemos
(
x2 C y2 2y D 0
x2 C y2 2x 4y C 4 D 0:
Igualando las expresiones del lado izquierdo, ya que ambas son 0, y operando al-
gebraicamente llegamos a la identidad x C y D 2, o y D 2 x. En este momento
es más conveniente usar la ecuación canónica; podemos reemplazar la expresión
hallada para y en cualquiera de ellas. Elegimos la primera:
x2 C .y 1/2 D 1 H) x2 C .2 x 1/2 D 1 H) x2 C .1 x/2 D 1;
es decir obtenemos la ecuación cuadrática 2x2 2x D 0, que factorizamos fácil-
mente como 2x.x 1/ para obtener las raíces x D 0 y x D 1. Reemplazando estos
valores en la expresión de y D 2 x obtenemos los puntos buscados, que son .0; 2/
y .1; 1/.
Ejercicio. Hallar la intersección de la circunferencia de centro en . 2; 3/ y radio 2
con la recta L dada por L D ft.1; 2/ C .2; 1/ j t 2 Rg.
ELIPSE
La obtención de la fórmula de la elipse a partir de su definición geo-
métrica es más complicada en comparación con el caso de la circun-
ferencia. Dados dos puntos fijos Q0 ; Q1 2 R 2 , la elipse es la curva
cuyos puntos Q que verifican kQ Q0 k C kQ Q1 k D c, donde c > 0
es una constante. En esta definición, los puntos Q0 y Q1 se llaman
los focos de la elipse. Dado que en este curso no vamos a usar estos
conceptos, vamos a introducir directamente la ecuación canónica de
la elipse, que viene dada por
.x x0 /2 .y y0 /2
C D 1;
a2 b2
donde a; b > 0 son constantes que representan los longitudes de los
semiejes y Q0 D .x0 ; y0 / es el centro; ver la Figura 2 para más deta-
lles.
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Figura 2: Elipse con centro en .x0 ; y0 / y semiejes a y b.
En primer lugar notemos que cuando a D b obtenemos una cir-
cunferencia de radio a. A diferencia de la circunferencia, la elipse en
general no se ve igual cuando la rotamos. De todas formas, como
indicamos antes, en este curso no usaremos las elipses rotadas.
El proceso para llevar la ecuación de una elipse a la forma ca-
nónica es exactmente igual al mostrado para la circunferencia: solo
requiere completar cuadrados.
Ejemplo. Hallemos la ecuación canónica de la cónica dada por x2 C 4y2 40y C
96 D 0. En este caso solo tenemos que completar cuadrados en los términos que
contienen a la variable y, es decir 4y2 40y. Para eso, y para simplificar un poco
las cuentas, sacamos el factor que acompaña a y2 como factor común:
4y2 40y D 4.y2 10y/
2
D 4.y 2 5 y/
D 4.y2 10y C 25 25/
D 4 .y 5/2 25
D 4.y 5/2 100:
Reemplazando en la ecuación original obtenemos
x2 C 4y2 40y C 96 D 0 H) x2 C 4.y 5/2 100 C 96 D 0
x2
H) x2 C 4.y 5/2 D 4 H) C .y 5/2 D 1;
4
que vemos representa a una elipse con a D 2, b D 1 y centro en el punto .0; 5/.
Observación. Notemos que las curvas vistas hasta ahora no pueden
ser expresadas completamente como funciones. Podemos hacer esto
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solo para una porción, pero no para toda la curva. Por ejemplo, para
el caso de la circunferencia con ecuación .x x0 /2 C .y y0 /2 D r2 ,
si queremos despejar a y en función de x llegamos a .y y0 /2 D
r2 .x x0 /2 . En este punto, para continuar debemos elegir una de
las dos ramas de la raíz cuadrada. Es decir, considerando funciones,
la circunferencia se representa por medio
p de dos ramas: el hemisferio
norte dado por la función 2 .x x0 /2 y el hemisferio
p y D y0 C r
sur dado por y D y0 r2 .x x0 /2 . Algo completamente análogo
sucede si queremos despejar a x en función de y.
PARÁBOLA
Para este tipo de curvas cónicas, y dado que ya nos son familiares,
hagamos un repaso de sus propiedades más importantes. La ecuación
general es la de un polinomio y D ax2 C bx C c de grado 2 –podríamos
también considerar x D ay2 C by C c–. En cualquier caso, y para
asegurarnos que el polinomio sea en efecto de grado 2, tenemos que
a ¤ 0. Se suelen ver también otras dos representaciones importantes
de estas curvas, una en función de las raíces y otra en función del
vértice, que veremos a continuación.
Las raíces de una función f son aquellos valores de la variable x
para los cuales f.x/ D 0. En nuestro caso, estos valores vienen dados
por la fórmula conocida
p
b ˙ b2 4ac
xD ;
2a
que se obtiene a partir de la ecuación ax2 C bx C c D 0 completando
cuadrados.
Llamando α y β a las raíces reales, en caso de existir, podemos
representar a la función cuadrática como
y D a.x α/.x β/:
En caso de que α ¤ β, decimos que las raíces tienen multiplicidad 1.
Cuando α D β decimos que la función tiene una raíz de multiplicidad
2.
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Figura 3: Parábola con vértice en .xv ; yv / y raíces α y β.
Otra representación importante, y que además permite calcular
las raíces fácilmente, es la llamada canónica y viene dada por
y D a.x xv /2 C yv ;
donde .xv ; yv / es el vértice de la parábola; ver la Figura 3. El mis-
mo proceso de completación de cuadrados nos permite hallar que
xv D 2ba ; luego, yv es simplemente el valor de nuestro polinomio
al evaluarlo en xv . La recta x D xv se llama eje de simetría ya que
la curva es simétrica respecto de dicha recta. En particular, notemos
que gracias a esta simetría, la distancia entre xv y las raíces es la mis-
ma, es decir: jxv αj D jxv βj. Y recíprocamente, dadas las raíces α
y β, el eje de simetría, es decir x D xv , se obtiene calculando el punto
medio entre estas dos raíces, es decir xv D αC 2
β
.
Observación. Cuando la función cuadrática tiene una única raíz de
multiplicidad 2, esta raíz es precisamente xv . Es fácil convencerse de
esto a partir de un gráfico. Para demostrarlo, escribimos a la función
como y D a.x α/2 . Desarrollando obtenemos y D ax2 2aαx C aα2 .
Luego,
b . 2a α /
xv D D D α:
2a 2a
Ejemplo. Hallemos una parábola que pase por el punto .0; 2/, y su eje de simetría
sea la recta y D 0. ¿Es única? En primer lugar, notemos que la parábola que
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buscamos tiene como variable independiente a y; es decir, la vamos a expresar
como una función x D ay2 C by C c. En segundo lugar, y dado que la parábola pasa
por el punto .0; 2/, tenemos que y D 2 es raíz de la parábola. Por simetría tenemos
que entonces la otra raíz debe ser y D 2. Asi, podemos escribir la parábola como
x D a.y 2/.yC2/. La pregunta ahora es si todas estas parábolas cumplen lo pedido.
Por construcción, todas estas parábolas tienen eje de simetría y D 0. Luego, hay
infinitas de tales parábolas, tantas como valores para a (que puede tomar cualquier
valor real no nulo).
HIPÉRBOLA
La ecuación canónica de la hipérbola, cuya deducción es, como la de
la elipse, un poco más complicada que la de la circunferencia, viene
dada por
.x x0 /2 .y y0 /2
˙ 2
2
D 1:
a b
Es decir, la ecuación es como la de la elipse con la excepción que
uno de los términos tiene un signo “-”. Según qué término tenga este
signo, la hipérbola cortará el eje x o el y; ver la Figura 4 para más
detalles.
Figura 4: Hipérbolas con centro en .x0 ; y0 /. La figura de la izquierda corresponde a una
2
.y y0 /2
hipérbola de la forma .x ax20 / b2
D 1. La de la derecha, a una hipérbola con ecua-
.x x0 /2 .y y0 /2
ción a2
C b2
D 1.
A diferencia de las otras cónicas vistas anteriormente, estas cur-
vas tienen asíntotas, que son, respectivamente, las rectas que unen los
puntos .x0 a; y0 β/, .x0 C α; y0 C β/ y .x0 a; y0 C β/, .x0 C α; y0 β/.
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Otra diferencia con las cónicas anteriores es que las hipérbolas
tienen dos ramas, simétricas respecto de las recta x D x0 (para el
caso C ) y de la recta y D y0 (para el caso C).
2 2
.yC1/
Ejemplo. Mostrar que la recta y D x C b interseca a la hipérbola x2 4
D1
en dos puntos distintos cualquiera sea el valor de b 2 R.
Para estudiar la intersección, reemplazamos el valor de y en la hipérbola por
y D x C b y operamos algebraicamente para obtener:
x2 Œ.x C b/ C 12
D 1 H) x2 2.b C 1/x .b C 1/2 4 D 0:
2 4
Las soluciones de esta ecuación cuadrática dependen, como se ve, del valor de b.
Analizemos dichas soluciones. Estas vienen dadas por
p
2.b C 1/ ˙ 4.b C 1/2 C 4.b C 1/2 C 4 p
D b C 1 ˙ 1 C 2.b C 1/2 :
2
Dado que 1 C 2.b C 1/2 1 cualquiera sea el valor de b 2 R, se obtienen siempre
dos soluciones distintas, como se pedía probar.