0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas9 páginas

Ambient e

El artículo analiza el crecimiento económico, el empleo y los salarios en México entre 2018 y 2024, destacando que la economía ha tenido un crecimiento casi nulo debido a la pandemia de Covid-19 y otros factores internacionales. Se argumenta que es urgente un cambio de modelo económico para reducir la desigualdad y mejorar las condiciones laborales, incluyendo reformas fiscales y un aumento en la inversión pública. A pesar de un aumento en los salarios mínimos, la mayoría de los trabajadores aún laboran en condiciones vulnerables, lo que refleja la necesidad de una transformación estructural en el mercado laboral.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas9 páginas

Ambient e

El artículo analiza el crecimiento económico, el empleo y los salarios en México entre 2018 y 2024, destacando que la economía ha tenido un crecimiento casi nulo debido a la pandemia de Covid-19 y otros factores internacionales. Se argumenta que es urgente un cambio de modelo económico para reducir la desigualdad y mejorar las condiciones laborales, incluyendo reformas fiscales y un aumento en la inversión pública. A pesar de un aumento en los salarios mínimos, la mayoría de los trabajadores aún laboran en condiciones vulnerables, lo que refleja la necesidad de una transformación estructural en el mercado laboral.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Crecimiento, empleo y salarios 2018-2024:

la inercia del pasado neoliberal

Growth, jobs and salaries 2018-2024:

the inertia of the neoliberal past

economíaunam vol. 21, núm. 61

enero-abril, 2024

© 2024 Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Economía. Este es un artículo


Open Access bajo la licen

cia CC BY-NC-ND ([Link]

Saúl Escobar Toledo

DEH-INA

<saulescoba@[Link]>

Durante los primeros años del actual sexenio México en

frentó una época difícil debido a los efectos de la pande

mia del Covid-19, al incierto panorama internacional y a

Resumen

la disminución en el ritmo de las actividades económicas, lo cual vio favorecido por la escasez de

productos y por la interrupción en las cadenas de abastecimiento, con su consecuente afectación


al

ritmo de la producción. Todo ello reflejado en que la economía no creció. En nuestro país la
mayoría

de los trabajadores sigue laborando en condiciones vulnerables, por ello se sostiene que es
urgente

un cambio de modelo para transformar la estructura de la ocupación y abatir las brechas de des

igualdad mediante una reforma fiscal progresista, mayor financiamiento de la banca de desarrollo,

una política monetaria orientada al crecimiento, una política industrial apoyada en inversiones pú-

blicas en infraestructura y servicios, así como en un aumento al gasto en ciencia y tecnología, con

una agenda laboral que consolide las reformas legales ya establecidas, y con un cambio de
tendencia

respecto de los salarios. De no hacerlo, las condiciones de pobreza y desigualdad seguirán siendo

una deuda pendiente.


Abstract

During the first years of the current six-year term, Mexico faced a difficult time due to the effects

of the Covid-19 pandemic, the uncertain international panorama and the decrease in the pace of

economic activities, which was favored by the shortage of products and by the interruption in sup

ply chains, with its consequent impact on the pace of production. All this reflected in the fact that

the economy did not grow. In our country, the majority of workers continue to work in vulnerable

conditions, which is why it is argued that a change of model is urgent to transform the structure

of employment and reduce inequality gaps through progressive tax reform, greater financing of

banking development, a monetary policy oriented to growth, an industrial policy supported by

public investments in infrastructure and services, as well as an increase in spending on science and

technology, with a labor agenda that consolidates the legal reforms already established, and with a

change of wage trend. If we do not do so, the conditions of poverty and inequality will continue to

be an outstanding debt.

Introducción

urante los primeros cuatro años del sexenio actual, entre el cuarto

trimestre de 2018 y el de 2022, de acuerdo con los datos del Instituto

Nacionale de Estadística y Geografía (INEGI), el crecimiento de la economía

mexicana, medida por el índice del Producto Interno Bruto (

PIB), fue casi

nulo ya que apenas alcanzó un 0.08%. Si tomamos en cuenta los datos anua

-90

economíaunam vol. 21, núm. 61, enero-abril, 2024

lizados, en 2022 todavía no se alcanzaban los niveles de 2018, y se presentaba

un decrecimiento de -0.9% aunque superaba los de 2017 en 1.3%. Se trata de

cifras que muestran, sin duda, que la economía mexicana no creció en los

primeros cuatro años del sexenio.

Este fenómeno se explica por varias razones, desde luego por el trauma

de la pandemia que impactó principalmente 2020 y 2021. También por la si


tuación internacional y los problemas que se presentaron: primero el freno

de las actividades en todo el mundo, después la interrupción de las cadenas

de abastecimiento (refacciones y materias primas), y luego la inflación y el

aumento de las tasas de interés. Otro asunto que ha pesado tiene que ver con

la política económica, ya que se optó por la moderación y la estabilidad para

no poner en riesgo la balanza de pagos y evitar una devaluación de nuestra

moneda. El “supero peso” ha sido entonces resultado de una administración

conservadora de la economía y refleja, paradójicamente, la ausencia de medi

das suficientes y oportunas para reanimar el aparato productivo.

Ahora bien, si nos fijamos en el comportamiento por sectores entre 2018

y 2022, vemos que el sector primario (agricultura) fue el que creció más

(8.8%); el sector secundario, por su parte, tuvo un comportamiento negativo

(-1.25%) y, en cambio, las actividades terciarias (servicios) crecieron en un

0.38%. Sin embargo, hay que recordar que, sin tomar en cuenta los impues

tos, las actividades primarias representan una porción muy pequeña de la

actividad económica (4.2%) en tanto que el grueso de éstas se ubica en los

servicios (59%) y en la industria y la minería (32%).

Las expectativas para este año, 2023, apuntan a una cifra más optimista.

El FMI, en su Panorama Económico Mundial de octubre de 2023, proyecta

un crecimiento para nuestro país de 3.2%. Las proyecciones del Fondo en

realidad observan una mezcla de optimismo y pesimismo. Calcula el creci

miento mundial para 2023 en 3.0 y 2.9% en 2024. Sin embargo, para Estados

Unidos, las cifras serían de 2.1 y 1.5% respectivamente, aunque para la zona

euro, por el contrario, las proyecciones son de 0.7 y 1.2% sobre todo por la

recuperación de Alemania que saldría de la recesión. Para China en cambio,

el panorama es menos optimista: 5 y 4.2%. Para México, de 3.2 ya señalado

para 2023 pasaría a 2.1% en 2024. El próximo año creceríamos por debajo del

promedio mundial, aunque por encima de EU.

En resumen, en el sexenio de AMLO la economía (PIB) alcanzará quizás un


crecimiento de alrededor de 5%, es decir un promedio anual de 0.8% gracias

al repunte de 2023 y en menor medida 2024. Justificado por la crisis de la

pandemia, pero muy lento en comparación a otros países que se recuperaron

antes de 2023.

Las razones que ofrece el FMI para calcular sus proyecciones para 2023

y 2024, se basan por un lado en un consumo e inversión más dinámicos que 91

Saúl Escobar Toledo | Crecimiento, empleo y salarios 2018-2024:

la inercia del pasado neoliberal

en el pasado, pero igualmente advierte que factores como la política mone

taria (tasas de interés elevadas) y un crecimiento más lento de la economía

estadounidense podrían frenar nuestro crecimiento. Agrega que la situación

podría mejorar si nuestro vecino del norte tuviera una expansión mayor de la

prevista, o el gasto público en México (y el déficit fiscal de 5% del PIB) dieran

por resultado un efecto multiplicador en la economía mayor a lo observado.

En sentido contrario, señala, pueden presentarse una caída de las inversiones

por razones políticas; un aumento de las tasas de interés en las economías

desarrolladas y en México; o un retraso en las obras de infraestructura más

importantes.

A nivel mundial, lo que parece explicar esta mezcla de pesimismo futuro

y optimismo presente reside, particularmente, en la incertidumbre. Uno de

los factores más importantes de esa perplejidad se encuentra en los riesgos

geopolíticos que, por supuesto, con el grave conflicto entre Israel y Hamás se

han agudizado todavía más. Ya había una situación delicada debido a la gue

rra en Ucrania y a las tensiones entre China y Estados Unidos.

La geopolítica está jugando un papel preponderante, a diferencia de las

últimas décadas. Sin embargo, de acuerdo con algunos estudios, los realinea

mientos y conflictos mundiales podrían tener efectos adversos en el comer

cio y el crecimiento mundial ya que los nuevos flujos podrían no compensar

la contracción que se presentaría por los menores intercambios, principal


mente, entre China y Estados Unidos.

Por lo pronto, esos reacomodos favorecen a México. El llamado “nearsho

ring” se ha reflejado en el caso de nuestro país en un aumento en la inversión

extranjera que podría a llegar a 5% del PIB de acuerdo con cifras de la Secre

taría de Economía de México. Las importaciones de Estados Unidos prove

nientes de México pasaron de 7% en 1994 hasta más de 15.5% (enero-junio

de 2023, datos del Departamento de Comercio estadounidense).

Ahora bien, a pesar de la marcha lenta de la economía en los primeros

cuatro años del gobierno de AMLO, la ocupación y los salarios tuvieron un com

portamiento menos negativo. Si medimos el primer rubro con el concepto de

“brecha laboral” –la cual incluye la desocupación abierta, los subocupados, y

las personas que no buscan un trabajo, pero estarían dispuestas a aceptarlo

debido a que necesitan esos ingresos–, ésta representó alrededor de 18% a fi

nales de 2018 y en marzo de 2023 fue de 17.5%. Un progreso pequeño que, no

obstante, resultó mejor que el comportamiento de la economía en su conjunto.

Por su parte, el desempeño económico más elevado durante este año,

comparado con el periodo 2018-2022, se ha reflejado en mejores cifras en

materia de ocupación. Entre septiembre de 2022 y 2023, se observó una dis

minución de la tasa de desocupación de 3.3 a 2.9%, aunque la tasa de subocu

pación aumentó de de 7.9 a 8.2%.92

economíaunam vol. 21, núm. 61, enero-abril, 2024

La disminución observada se debió, principalmente, a la incorporación

de más de 2 millones de trabajadores asalariados. El sector servicios tuvo un

incremento de 1 millón 700 mil personas ocupadas. Por su parte, la agricul

tura se redujo en casi 600 mil personas casi todos trabajadores por cuenta

propia, en tanto que en la industria manufacturera se crearon más de 400 mil

puestos de trabajo. Dentro del sector servicios destaca el comercio con una

cantidad similar a la manufactura. Los micronegocios y pequeños estableci

mientos aumentaron la ocupación en casi 700 mil persona, y los medianos y


grandes con un aumento de más de 660 mil.

Sin embargo, hay otro elemento a tomar en cuenta: en la medida en que

la economía se fue recuperando, todas las modalidades del empleo informal

(por cuenta propia, empleo en empresas familiares o en puestos laborales sin

seguridad social) también se expandieron. En septiembre de 2023 se observó

una tasa de 54.3%, particularmente alta en el caso de las mujeres (55.2%).

De esta manera, la mayoría de los trabajadores mexicanos laboran en condi

ciones vulnerables: carecen, en su mayoría, de seguridad social, estabilidad

laboral y reciben ingresos muy reducidos.

En otras palabras, la ocupación ya superó los niveles previos a la pande

mia; sin embargo, a pesar de la mejoría observada incluso en 2023, su estruc

tura fundamental se mantiene de manera muy similar a la que ha presentado

en el último decenio: seguimos arrastrando las brechas de desigualdad entre

trabajadores formales e informales; entre hombres y mujeres; entre las dis

tintas regiones del país; y con un nivel de desempleo juvenil elevado, pues

más de la tercera parte de las personas sin ocupación tienen menos de 24

años (35.1%).

En materia de salarios, el mínimo aumentó, de diciembre 2018 a septiem

bre de 2023, en 85.9% en términos reales (descontando la inflación, según

el Banco de México) en la mayor parte del país, aunque en la franja norte el

aumento real fue de 180%. Una recuperación notable que, sin embargo, no

ha alcanzado los niveles de 1976 cuando tuvo su máximo histórico. Para ello

requeriría aumentar un 75% en términos reales.

Por su parte, el salario medio de cotización según registros del IMSS ha te

nido un desempeño más modesto, de alrededor del 6%. Además, los salarios

contractuales, según datos del Banco de México, en el caso de las empresas

privadas, han ganado uno dos puntos por encima de la inflación. En cambio,

los trabajadores de las empresas públicas han registrado aumentos mucho

menores, tan sólo en 2023 la minusvalía ha sido de entre dos y cuatro puntos
porcentuales de su poder adquisitivo. La política de austeridad les ha recor

tado sus salarios.

Debe destacarse que el aumento pronunciado de los salarios mínimos;

la regulación de la subcontratación; el aumento en los días de vacaciones 93

Saúl Escobar Toledo | Crecimiento, empleo y salarios 2018-2024:

la inercia del pasado neoliberal

pagadas ; y la reforma laboral acerca de la democracia sindical aprobada en

2019, no parecen haber repercutido en una merma del empleo formal. Tam

poco hasta ahora el aumento de las cuotas patronales por las enmiendas al

sistema de pensiones. Asimismo, la inflación, las altas tasas de interés y la

incertidumbre mundial tampoco provocaron un desplome de la ocupación.

En cambio, es probable que, en particular, la regulación de la subcontratación

y el alza de los salarios mínimos, hayan servido para estimular la economía

y una caída más fuerte de la ocupación, en la medida en que aumentaron la

demanda agregada.

Este balance de luces y sombras debe hacernos pensar en el futuro in

mediato. El reto consiste no sólo en “aprovechar” las nuevas tendencias del

comercio mundial y los flujos de inversión extranjera (el nearshoring). Reside

en cambiar el modelo de crecimiento para que ese fenómeno pueda transfor

mar la estructura de la ocupación, en primer lugar, para abatir las brechas

señaladas, sobre todo la informalidad. De otra manera, estaremos reeditando

los tiempos del TLCAN durante la década de los 90s y los primeros años del

siglo XXI, antes de la crisis mundial de 2007.

Además, un verdadero cambio del rumbo económico serviría para pre

pararnos mejor en caso de que la incertidumbre actual se convierta en ca

tástrofes futuras debido a las tensiones geopolíticas o a la recesión estadou

nidense. Ese cambio tendría que descansar por lo menos en cuatro aspectos:

una reforma fiscal progresista que grave a los sectores de mayores ingresos

(quizás apenas al 1% más rico) y disminuya los impuestos de los que menos
ganan; mayor financiamiento de la banca de desarrollo, particularmente a

las pequeñas y medianas empresas; una política monetaria orientada al cre

cimiento y no a la sobrevaluación el peso; una política industrial apoyada

en tres pies: inversiones públicas en infraestructura y servicios, incluyendo

no sólo aquella indispensable para las empresas (energía, comunicaciones,

internet) sino también para el reordenamiento urbano. Un segundo pie, con

sistiría en su orientación “verde”, para evitar el saqueo de recursos natura

les, principalmente el agua; y un tercero, el aumento del gasto en Ciencia

y Tecnología; finalmente, una agenda laboral que consolide las reforma de

2017-2019, la cual necesitará mayores recursos para que las nuevas institu

ciones funcionen mejor, principalmente los juzgados laborales y los centros

de conciliación. Un seguro de desempleo es otra falta que se arrastra desde

hace décadas. Asimismo, es indispensable desplegar una red de instituciones

estatales en materia de cuidados, especialmente dirigidos a la mujer trabaja

dora (guarderías, escuelas de tiempo completo, alimentación para menores,

etc.). Por su parte, el Congreso tiene varios asuntos no resueltos: la ley para

la protección de los trabajadores que laboran para plataformas digitales y la

semana de cuarenta horas con dos días de descanso. economíaunam vol. 21, núm. 61, enero-abril,
2024

Dejemos para otra ocasión el tema del sistema de pensiones privado (ma

nejado por las AFOREs) debido a su complejidad. Anotemos, solamente, que el

problema no está resuelto.

En resumen, se ha observado, en el caso de los salarios, un cambio de

tendencia, pero el cambio estructural en materia de empleo no ha llegado y,

por lo tanto, la pobreza y la desigualdad siguen siendo una deuda pendiente.

[Link]

Fuentes consultadas

Banco de México. Estadísticas Banxico. [Link]

––– Sistema de Información Económica. Producción.


––– Sistema de Información Económica. Laboral.

Bureau of Economic Analysis. US Departament of Commerce. ([Link])

Gobierno de México. Secretaría de Economía. Data México. ([Link].

[Link])

INEGI. INDICADORES DE OCUPACIÓN Y EMPLEO, Subsistema de Información De

mográfica y Social. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

septiembre de 2023 , última actualización, 26 de octubre de 2023. (www.

[Link]/programas/enoe/15ymas).

––– Producto Interno Bruto. Cifras desestacionalizadas por grupo de activida

des económicas. Base 2018. Variación porcentual. ([Link]/te

mas/pib).

Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Conjunto de datos. ([Link]

[Link])

FMI. World Economic Outlook. Navigating Global Divergences. Octubre, 2023

También podría gustarte