Motor de combustión interna
Los motores de combustión interna (MCI) son la forma más común de motores térmicos, ya
que se utilizan en vehículos, barcos, buques, aviones y trenes. Se denominan así porque
el combustible se enciende para realizar un trabajo en el interior del motor.[1] La misma mezcla de
combustible y aire se emite como escape. Esto puede hacerse mediante un pistón (llamado motor
alternativo), o con una turbina.
Breve Historia
1. Los Pioneros (Principios del Siglo XIX)
Antes del éxito comercial, hubo inventos clave que sentaron las bases:
1807: Nicéphore Niépce instaló su "Pyréolophore" (considerado el primer motor de
combustión interna) en un bote. Funcionaba con polvo de licopodio.
1807: François Isaac de Rivaz diseñó un motor que utilizaba una mezcla de hidrógeno y
oxígeno, encendida por una chispa eléctrica.
2. El Nacimiento del Motor Moderno (1860 - 1890)
Esta es la época dorada donde surgen los ciclos que seguimos usando:
1860 - Étienne Lenoir: Patentó el primer motor de combustión interna que se fabricó en
serie. Funcionaba con gas de alumbrado y tenía una eficiencia de apenas el 3%.
1876 - Nikolaus Otto: Perfeccionó el Ciclo de 4 Tiempos (Ciclo Otto). Fue un salto
masivo en eficiencia y potencia, convirtiéndose en el estándar para los motores de
gasolina.
1878 - Dugald Clerk: Inventó el primer motor de 2 tiempos, logrando un diseño más
simple y ligero.
1885/1886 - Karl Benz y Gottlieb Daimler: De forma independiente, instalaron motores
de gasolina en vehículos. Benz creó el Patent-Motorwagen (primer automóvil), mientras
Daimler montó su motor en una motocicleta y luego en un carruaje.
3. La Revolución del Diésel y la Eficiencia (1892 - 1920)
1892 - Rudolf Diesel: Patentó un nuevo motor que no necesitaba chispa. Al comprimir el
aire a presiones altísimas, la temperatura subía tanto que el combustible se encendía solo.
Esto permitió usar aceites más pesados y baratos con una eficiencia mucho mayor.
1905 - Alfred Büchi: Introdujo el turbocompresor, aprovechando los gases de escape para
meter más aire al motor, una tecnología que hoy es estándar para reducir el consumo.
4. Evolución Tecnológica (1950 - Actualidad)
1954 - Felix Wankel: Desarrolló el motor rotativo, eliminando los pistones alternativos
por un rotor triangular, logrando una suavidad de marcha excepcional.
Años 70 - 90: La crisis del petróleo y las leyes ambientales obligaron a sustituir el
carburador por la inyección electrónica y a añadir el convertidor catalítico.
Siglo XXI: La integración de la informática permite la distribución variable (VVT) y
sistemas híbridos, llevando la eficiencia de los motores modernos hasta un 40%, algo
impensable para Lenoir en 1860.
La ley de los gases ideales
Los motores térmicos de combustión interna pueden entenderse mediante la reflexión sobre
la ley de los gases ideales: PV=nRT. El aumento de la temperatura de un gas aumenta
la presión que hace que el gas quiera expandirse. Un motor de combustión interna tiene una
cámara a la que se le añade combustible que se enciende para aumentar la temperatura del gas.
Cuando se añade calor al sistema, se fuerza la expansión del gas en su interior. En un motor
de pistón, esto hace que el pistón se eleve (véase la fig. 2). Al acoplar el pistón a
un cigüeñal (o cigoñal, el motor es capaz de convertir una parte de la energía aportada al sistema
en trabajo útil. Para comprimir el pistón en un motor de combustión intermitente, el motor
expulsa el gas. A continuación, se utiliza un disipador de calor para mantener el sistema en
funcionamiento a una temperatura constante. Una turbina de gas, que utiliza la combustión
continua, simplemente agota sus gases de forma continua en lugar de hacerlo en un ciclo. Los
motores térmicos con turbinas de gas funcionan según un principio similar: el aire caliente se
introduce en la cámara de la turbina, haciéndola girar (fig. 1).
Componentes Críticos
Para que este proceso sea eficiente y duradero, se requieren piezas de alta precisión:
Bloque del motor: La estructura principal donde se encuentran los cilindros.
Pistones: Piezas móviles que suben y bajan, recibiendo la fuerza de la combustión.
Cigüeñal: Un eje que convierte el movimiento lineal (arriba y abajo) de los pistones en
un movimiento rotativo (giro).
Árbol de levas: Controla la apertura y cierre de las válvulas en el momento exacto
Pistones vs turbinas
Fig. 1. Diagrama de un
motor de turbina de gas.
Un motor que utiliza un pistón se llama motor de combustión intermitente, mientras que uno
que utiliza una turbina se llama motor de combustión continua. La diferencia en la mecánica es
obvia debido a los nombres, pero la diferencia en el uso es menos obvia.
Un motor de pistón es extremadamente sensible, en comparación con una turbina, así como
más eficiente en cuanto a combustible a bajas potencias. Esto los hace ideales para su uso en
vehículos, ya que también se ponen en marcha más rápidamente. Por el contrario, una turbina
tiene una relación potencia-peso superior a la de un motor de pistón, y su diseño es más fiable
para rendimientos elevados y continuos. Una turbina también funciona mejor que un motor de
pistón de aspiración natural a grandes altitudes y a bajas temperaturas. Su construcción ligera, su
fiabilidad y su capacidad de altitud hacen que las turbinas sean el motor preferido para los
aviones. Las turbinas también se utilizan habitualmente en las centrales eléctricas para
la generación de electricidad.
Funcionamiento de los motores de combustión interna
Profundizando en el funcionamiento de esta clase de motores, notaremos que los más comunes
son los motores de explosión, es decir, aquellos que funcionan con gasolina o diésel.
En estos motores de explosión, también llamados motores térmicos, los gases generados por
medio de la reacción exotérmica derivada del proceso de combustión se encargan del movimiento
del pistón, el cual se mueve dentro del cilindro y permite el giro del cigüeñal. Todo este proceso
en conjunto es responsable del movimiento de rotación.
Esta clase de motores tienen un funcionamiento cíclico y necesitan la sustitución de los gases
por medio de nuevas mezclas de combustible y aire en el interior del cilindro. Este proceso se
denomina renovación de la carga. Para un correcto funcionamiento, es indispensable que la
mezcla sea de dieciséis partes de aire por cada una de combustible.
Los motores de combustión externa contrastan al ser los de una turbina o una máquina de
vapor. Esto se debe a que toman energía térmica previamente creada y de manera exterior, la
cual se encargan de convertir en energía mecánica.
Fases de los motores de combustión interna
En la mayoría de los casos, los motores de combustión interna deben atravesar cuatro fases
para concretar su ciclo termodinámico. Estas fases son las siguientes:
Admisión: Es la primera fase. En ella el pistón baja del cilindro para aspirar la mezcla de
combustible y aire por medio de la válvula de admisión. Durante esta fase la válvula de salida se
encuentra cerrada.
Compresión: Durante esta fase ambas válvulas se cierran, el pistón se eleva y comienza a
comprimir la mezcla carburante. Se produce energía potencial.
Explosión: En este momento la bujía comienza a emitir una chispa en la mezcla, lo que da
lugar a la ignición. Por consiguiente, el pistón baja y el movimiento se produce.
Escape: En la última fase el pistón vuelve a elevarse. La válvula de escape se abre y los gases
producidos en la explosión comienzan a salir.
Tipos de motor de combustión interna según su combustible
Estos motores alternativos se clasifican en diferentes tipos de acuerdo con cuál es el tipo de
combustible que utilizan para realizar el proceso de combustión. La clasificación es la
siguiente:
Motores ciclo Otto
Es muy conocido por ser el motor tradicional que funciona con gasolina en cuatro tiempos. El
nombre Otto proviene de su creador: Nikolaus August Otto. El funcionamiento de este tipo de
motor está basado en la conversión de energía química en mecánica por medio del proceso de
ignición que se da entre la mezcla de combustible y carburante de aire.
Motores ciclo Diésel
El nombre de este tipo de motores se debe al inventor Rudolf Diésel. A diferencia de los
motores de ciclo Otto, estos motores utilizan gasoil como combustible. El gasoil, mejor conocido
como diésel, puede ser sustituido por biodiesel, una variante ecológica de dicho combustible.
Este tipo de motores no produce ignición para funcionar, sino que funcionan mediante
la compresión para el encendido.
Tipos de motor de combustión interna según su ciclo de trabajo
Alternativamente, es posible clasificar los tipos de motores de acuerdo al ciclo de trabajo que
utilizan. De esta forma se diferencia entre dos tipos de motores:
Motor de dos tiempos
En este tipo de motores el ciclo termodinámico consiste en cuatro etapas: admisión,
compresión, explosión y escape. Todo este proceso se realiza linealmente en dos movimientos
gracias a la vuelta del cigüeñal. Se caracterizan por ser más sencillos, necesitar aceite en una sola
mezcla y no tener válvulas.
Motor de cuatro tiempos
En este caso el ciclo termodinámico no se realiza de forma lineal, sino por separado. Por
tanto, cada dos vueltas del cigüeñal se realiza el proceso. Tiene válvulas de escape y de
admisión. Es el motor más común en los vehículos modernos.
En conclusión, los motores de combustión interna han demostrado ser una tecnología
extremadamente resiliente y adaptable, cuya evolución ha estado marcada por la búsqueda
constante de un equilibrio entre potencia y eficiencia térmica. Desde la precisión del ciclo de
cuatro tiempos en aplicaciones automotrices hasta la elevada relación potencia-peso de las
turbinas en la aviación, el dominio de la mecánica de fluidos y la termodinámica ha permitido
perfeccionar máquinas que operan bajo condiciones extremas de presión y temperatura. El éxito
de estos sistemas radica en su capacidad para convertir combustibles con alta densidad energética
en trabajo útil de manera confiable, consolidándose como el corazón de la movilidad moderna y
la infraestructura industrial.
Hacia el futuro, aunque la industria se encamina hacia una descarbonización profunda, el
conocimiento profundo de los MCI sigue siendo fundamental para la transición energética. La
optimización de los ciclos actuales y la investigación en alternativas como los combustibles
sintéticos o el uso de hidrógeno representan la nueva frontera para reducir el impacto ambiental
sin sacrificar la infraestructura existente. En última instancia, el legado de ingenieros como Otto,
Diesel y Wankel perdura en cada innovación que busca mejorar la renovación de la carga y
minimizar las emisiones, asegurando que el estudio de la combustión interna continúe siendo un
pilar indispensable de la ingeniería contemporánea.