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El documento aborda las funciones del Estado y sus instituciones, enfatizando su papel en la promoción del bien común, la justicia y la seguridad a través del Derecho. Se discute la importancia del Estado de Derecho para garantizar derechos humanos y la democracia, así como el desarrollo del Estado del Bienestar como respuesta a las necesidades sociales. Además, se menciona la evolución histórica del Estado de Bienestar y los desafíos que enfrenta en el siglo XXI.

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El documento aborda las funciones del Estado y sus instituciones, enfatizando su papel en la promoción del bien común, la justicia y la seguridad a través del Derecho. Se discute la importancia del Estado de Derecho para garantizar derechos humanos y la democracia, así como el desarrollo del Estado del Bienestar como respuesta a las necesidades sociales. Además, se menciona la evolución histórica del Estado de Bienestar y los desafíos que enfrenta en el siglo XXI.

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4.

2 Funciones del Estado y de sus Explica las funciones del Estado y sus
instituciones. instituciones para identificar sus
derechos; así como los mecanismos y
recursos de participación en la solución de
problemas de su contexto.

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El Estado aparece como un intento de orden social permanente, como la organización
política suprema de un pueblo que reúne tanto elementos naturales (su territorio, sus
bienes), como humanos y, por tanto, espirituales, (su autoridad, su idiosincrasia y su
particular sistema jurídico).

Los fines que debe cumplir el Estado consisten en la realización de los valores
individuales y colectivos del hombre; en una palabra, el fin de la organización y de la
actividad política es el bien común, sólo alcanzable a través de un orden material y
jurídico que asegure la paz, la seguridad y, sobre todo, la justicia.

En la conceptualización del Estado resaltan dos elementos fundamentales: el poder y


el Derecho. Por lo que se refiere al poder, su existencia se apoya en la necesidad del
grupo humano de dar solución a sus problemas de una manera reflexiva y, ante todo,
de que estas [Link] generales tengan un correcto cumplimiento.

El poder político, entonces solo puede y debe funcionar por virtud del Derecho, el cual
establece un orden en la sociedad con miras a la justicia, poder que ·es determinado
mediante un conjunto de "preceptos de conducta establecidos en forma de reglas
obligatorias" que, en un principio, derivan de la costumbre y más adelante son
sistematizadas en textos escritos.

El Derecho y el Poder político no pueden desentenderse el uno del otro. El primero,


para alcanzar sus finalidades inmediatas de mantener la justicia y la seguridad, así
como su fin mediato que consiste en el bien común e implantar la paz y el orden en la
sociedad, requiere del poder para imponerse a las fuerzas y tendencias hostiles.

Es la posibilidad de una coerción externa, la nota


característica de las reglas de Derecho, en
contraposición con aquéllas que rigen la moral o la
religión. Por otra parte, y en segundo lugar, es
importante dejar bien asentado que el poder
encuentra su base en el orden jurídico, de lo
contrario, estaríamos en presencia de una
organización autoritaria, con fundamento en la
fuerza.

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Que en un país se viva en un Estado de Derecho implica que en él la sociedad se apegue
a las normas jurídicas que protegen los derechos humanos y las libertades
individuales, aunado a la existencia de instituciones justas para que se viva dentro de
un ambiente de tranquilidad social. Es decir, y en pocas palabras, sin Estado de
derecho no existe democracia.

La democracia se ve fortalecida gracias a un conjunto de factores como la solidez de


sus aparatos institucionales y de sus procedimientos, también a la eficacia del servicio
público, a la mejora en cuanto a la calidad de vida de la población, como por ejemplo
en los servicios de salud. La garantía a los derechos humanos y la oportuna
participación de una ciudadanía informada.

La duración del Estado de derecho democrático asegura su funcionamiento, así como


el contrapeso de poder necesarios para que los servidores públicos puedan ejercer sus
funciones de forma ética y responsable. De tal manera se crean las condiciones para
que la población satisfaga las necesidades básicas, haga valer y respetar sus derechos,
logrando así alcanzar un óptimo nivel de bienestar.

Acatar lo establecido en la Constitución, fortalecer el Estado de derecho y promover


una convivencia democrática son condiciones que involucran a la ciudadanía y a los
actores políticos relevantes.

El Estado de derecho no se agota con la creación de instituciones y leyes, sino que se


refleja en su efectivo funcionamiento, en las prácticas políticas de los actores y la
cultura política de los habitantes. Son estos los que deben de conocer y respetar las
normas que dictan las conductas permitidas o prohibidas para vivir en una sociedad
democrática, en la cual todos sus integrantes sean iguales ante la ley.

En un Estado de derecho, la Constitución y las leyes que de ella surgen son los pilares
de la actuación de un gobierno, el cual debe ser un gobierno de leyes. Nadie puede estar
por encima de la ley; este principio es de suma importancia, pues debe regir la
actuación de los gobernantes y de los ciudadanos, para que exista la certeza de que no
será la voluntad o el capricho del gobernante en turno el que rija el destino de la
nación.

En países donde no se aplicar la voluntad de la ley, los gobernantes llegan a abusar de


su poder, censurando a la oposición política e incluso usando la fuerza para la
represión violenta, como lo fue en muchos regímenes del siglo XX, desde Porfirio Díaz
en México, hasta Mao Tse Tung en China.

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En un Estado de derecho democrático es indispensable que el gobierno haya llegado
al cargo por la voluntad popular expresada en las urnas. En el caso de los que llegan
por medio de un golpe de Estado o cualquier otra acción militar violenta, se vulnera la
legalidad del gobierno y del Estado de derecho.

Sin embargo, no basta con que en un Estado exista el Derecho para que pueda ser
considerado automáticamente como un "Estado de Derecho"; la concepción de éste es
fruto de una prolongada evolución y de infinidad de luchas políticas, por lo que
conviene definir sus principios fundamentales, los cuales, pueden concretarse en
cuatro ·caracteres: el imperio de la ley, la división de poderes, la legalidad en la
administración (que supone actuación según la ley y suficiente control judicial) y
derechos y libertades fundamentales.

La Constitución cumplirá con su función el reconocer y garantizar expresamente y


por decisión soberana del pueblo, la estructura del Estado, dotándolo de órganos, y
asignándole a cada uno sus respectivas atribuciones y funciones; estableciendo
medios de control político y jurisdiccional que tiendan a evitar la arbitrariedad de los
gobernantes.

Por otra parte, en el contenido del texto constitucional no puede faltar el señalamiento
de las formas de acceso y lucha por el poder, así "como el reconocimiento de los
derechos fundamentales del hombre y los mecanismos para su eficaz protección.

Sin embargo, la historia ha mostrado que personajes que en su momento fueron


elegidos de forma democrática luego terminaron por convertirse en tiranos, como ha
sucedido en varias naciones del otro lado del mundo, ejemplos tenemos en Ruanda,
Siria y Egipto. Por ello, la legalidad del gobierno también significa que este se rige por
las leyes establecidas en el país.

El hombre desde siempre ha buscado su bienestar dentro de la sociedad, son muy


pocos los que lo logran, es decir que, no todos ni siempre logran este bienestar que
apetecen y al que, por su propia condición de personas humanas, tienen derecho. Y
aquí es donde se asientan los argumentos que pretenden justificar la intervención del
Estado para adoptar el papel de benefactor de los necesitados, dando lugar a lo que,
con el paso del tiempo, ha venido a ser lo que hoy conocemos con el nombre de Estado
del Bienestar.

Su origen o surgimiento viene de muy atrás, como cuando la revolución industrial


llegó a su plenitud en el oeste de Europa. Se presentó “la conjunción de una serie de

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fenómenos sociales que desarticularon las redes sociales que proporcionaban
seguridad a las antiguas sociedades agrarias. La ciudad con su anonimato, el modelo
de familia nuclear, la vida en una economía totalmente ‘monetarizada’”; todos estos
fenómenos crean los típicos riesgos de la sociedad industrial y urbana: la falta de
trabajo, la soledad y la falta de salud, la vejez (que se prolonga progresivamente)
riesgos que no son atendidos por el mismo tejido social.

Es así como entonces, se da por primera vez que, “las sociedades occidentales son
suficientemente ricas para hacer frente a estos problemas: de este modo se desarrolla
fuertemente el gasto social. Este gasto social es, en estos momentos, el 25 % del P1B
como promedio de los países de la Unión Europea; en el caso de España es el 20 % del
PIB. incluso en los años de crisis económica’”.

Por lo que trae como respuesta en el sentido de que se dé solución a dichos fenómenos
en ese mismo periodo que, a partir de la Revolución Francesa, con la nueva sociedad
que surge desde los principios de igualdad, fraternidad y libertad comienza a
considerarse al marginado como un ciudadano más con derechos y deberes.

Aparece la Asistencia Social como segundo sistema de protección social. El Estado


empieza a ocuparse de los problemas de los pobres y marginados como una obligación
inherente a su propia concepción y no como una tarea residual. La expansión del
Estado del Bienestar ha sido indudablemente uno de los rasgos más destacados en la
evolución del mundo capitalista durante el siglo XX.

Con la crisis de Wall Street de los años 30 se comienza a pensar que el Mercado por sí
solo no garantiza la adecuada distribución de recursos y un crecimiento económico
equilibrado, y por tanto que el Estado debe intervenir en la distribución de los
recursos y la renta.

Después de la Segunda Guerra Mundial se produce un importante crecimiento económico,


acompañado de una fuerte presión social para distribuir la renta y la riqueza. Además, la
progresiva implantación del sufragio universal y el clima de consenso alcanzado hace que el
Estado por primera vez pasa a ser el protagonista absoluto de la protección social. Mientras
antes se trataba de proteger a la sociedad de la avaricia del Estado, a partir de este momento
se invierten los papeles y se trata de proteger a la sociedad a través de la acción del Estado.

Es por ello que, "los antecedentes del Estado de Bienestar vienen de muy lejos, pero se han
desarrollado extraordinariamente a partir de la Segunda Guerra Mundial en Europa

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occidental". Hay que señalar que en el proceso de desarrollo del Estado de Bienestar ha habido
un gran consenso entre las diferentes tendencias ideológicas y políticas: conservadores y
liberales, socialistas y demócrata y cristianos han hecho valiosas aportaciones a la
construcción del Estado de Bienestar.

Desde la Segunda Guerra Mundial, el sector público ha ido adquiriendo poco a poco una serie
de sanciones que afectan directamente a la vida de los ciudadanos. Si nos fijamos un poco,
advertimos que actualmente, en la mayoría de los países occidentales el Estado controla,
como mínimo, la mitad de la producción total. Nos encontramos, entonces, con un sector
público que maneja una ingente cantidad de recursos, lo cual tiene una gran influencia en el
desarrollo económico y social de los países.

La búsqueda de los ideales de igualdad de


oportunidades y de progreso y armonía social, nos
debe llevar a defender el modelo de Estado del
Bienestar. Eso sí, siempre desde un planteamiento
flexible, que permita adaptar los medios a los fines
según la coyuntura.

Por otro lado, además de proteger a los individuos


frente a determinados riesgos (enfermedad,
accidentes de trabajo, maternidad, vejez, paro) se
habría que asegurar una renta determinada para
paliar las deficiencias de los actuales sistemas de
protección social articulados en torno al empleo que dejan sin cobertura a muchos colectivos
de individuos en situación de necesidad.

Por tanto, el Estado de Bienestar, en cuanto que, en buena medida, es un sistema de garantía
de rentas para la vejez, se enfrenta a un reto importante en la primera mitad del siglo XXI. Y
mientras que, en los años posteriores a la segunda guerra mundial, la percepción de un fallo
del mercado bastaba para justificar cualquier intervención pública encaminada a su
corrección. El Estado ha intervenido en el mercado de trabajo regulando las condiciones de
seguridad y de higiene en el trabajo y en algunos casos el salario mínimo; pero lo más
importante ha sido la aceptación del papel de los sindicatos y la negociación colectiva.

Estas intervenciones en muchas ocasiones fueron el resultado de la presión del movimiento


obrero para salir de las condiciones de explotación del siglo XIX, que son muy conocidas. No
obstante, el cambio de situación de la clase obrera no ha sido resultado solamente de la
solidaridad social, sino también el deseo de las clases económicamente hegemónicas de tener
paz social.

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Por lo que, “luego de la Segunda Guerra Mundial Europa estaba devastada. Prácticamente en
todos los países de la zona surgieron procesos revolucionarios que pudieron acabar con el
capitalismo. Lamentablemente los dirigentes socialistas y comunistas decidieron sostener a
como diera lugar al capitalismo en cada uno de sus países.

Es entonces cuando ante la amenaza de la revolución arriba a Europa el famoso Plan Marshall,
que consistió en toda una serie de préstamos por varios años con los cuales se financiaron los
programas de reconstrucción. Por el hecho de que la burguesía se encontraba en completa
bancarrota se tuvo que emplear al Estado como instrumento para ejecutar dicha
reconstrucción.

La consecuencia fue un gran crecimiento enorme del sector estatal de la economía en la


mayoría de estos países. La expansión del mercado mundial permitió al capitalismo europeo
una rápida recuperación, lo que, a su vez, atizó las luchas de los trabajadores por mejores
condiciones de vida.

Es entonces cuando surgen grandes concesiones de la burguesía con el fin de comprar la paz
social, era la época del pleno empleo, de subsidio de desempleo, del establecimiento de
sistemas de seguridad social que cubrían a la totalidad de la población, de empleo estable y
altas prestaciones, etc.

Todo esto era posible en la medida de que la burguesía tenía el margen para hacer dichas
concesiones. En suma, era una época de relativa prosperidad en el mundo capitalista
desarrollado. El crecimiento económico significaba entonces posibilidad de mejores niveles
de vida para la población. Aún países como México deben un largo periodo de estabilidad a
este boom prolongado del capitalismo, sin embargo, esto ya terminó’’.

Parece que nadie negará que el Estado de Bienestar ha resultado muy positivo: ha afrontado
la pobreza, ha dado medicina, escuela a todos, etc. Pero, sin pretenderlo, ha ido gestado un
modelo de sociedad consumista, individualista, materialista, por una parte, y por otra, una
sociedad burocrática, rígida y poco participativa.

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INSTRUCCIONES

Se presentan 10 preguntas de opción múltiple, cada pregunta tiene 4 opciones de


respuesta y solo una es la correcta. Selecciona la respuesta correcta.

1. ¿Qué implica vivir en un Estado de Derecho?

a) Seguir costumbres culturales


b) Acatar normas juridicas y respetar derechos humanos
c) Garantizar beneficios economicos
d) Promover un gobierno autoritario

2. ¿Qué principio asegura el funcionamiento del Estado de Derecho?

a) La fuerza militar
b) La voluntad de los gobernantes
c) El poder centralizado
d) Nadie esta por encima de la ley

3. ¿Cuál fue un factor clave para el surgimiento del Estado del Bienestar?

a) La Revolución Industrial
b) La creación de redes sociales
c) El crecimiento demográfico
d) La mejora tecnológica

4. ¿Qué principio es esencial en un gobierno de leyes?

a) El capricho del gobernante


b) La aplicación de la Constitución
c) La expansión del mercado
d) La supresión de la democracia

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5. ¿Qué caracteriza a los gobiernos que vulneran el Estado de Derecho?

a) Mayor justicia social


b) Crecimiento económico equilibrado
c) Abuso de poder y represión violenta
d) promoción de libertades

6. ¿Cuál es el fin principal del Estado?

a) Asegurar el orden político


b) Implementar el poder absoluto
c) Alcanzar el bien común
d) Crear una sociedad industrial

7. ¿Cuál fue la consecuencia de la expansión del mercado mundial después de la Segunda


Guerra Mundial?

a) Una mayor recesión económica


b) La desaparición de la lucha de clases
c) La reducción de la intervención estatal
d) La recuperación rápida del capitalismo europeo

8. ¿Cuál fue el protagonista absoluto de la protección social tras la Segunda Guerra


Mundial?

a) El Estado
b) Los sindicatos
c) Las empresas privadas
d) Los ciudadanos

9. ¿Qué reto enfrenta el Estado de Bienestar en la primera mitad del siglo XXI?

a) Reducir la intervencion estatal en el mercado


b) Garantizar rentas adecuadas para la vejez
c) Eliminar el papel de los sindicatos
d) Establecer el salario minimo universal

10. ¿Qué evento histórico permitió al capitalismo europeo una rápida recuperación?

a) La expansión del mercado mundial


b) La abolición del estado de bienestar
c) La desindustrialización de Europa
d) La desaparición de los sindicatos

10 | P á g i n a
LOS TRES PODERES DEL ESTADO ¿QUÉ ES EL PODER EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y
JUDICIAL?
Fuente: Francisco Shibata (16 septiembre 2022)

[Archivo de video].
Recuperado de [Link]

1. Ortega Medina, Claudia Leticia sustentante La democracia y las funciones


jurisdiccionales del Estado Mexicano, UNAM, 1987.
[Link]
2. Cosme Ramírez, María Teresa y Rosas Martínez, Mauricio, “La evolución de las
funciones del Estado en la segunda posguerra”, UAM-I, 1999.
[Link]
[Link]

11 | P á g i n a

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