UNIVERSIDAD AUTONOMA TOMAS FRIAS
FACULTAD DE ARTES
CARRERA DE ARQUITECTURA
EL ROCOCO
MATERIA: HISTORIA I
UNIVERSITARIO:
-Erick Ariel Quispe Mendoza
POTOSI – BOLIVIA
EPOCA DEL ROCOCO
¿QUE ES EL ROCOCO?
El rococó es un movimiento artístico nacido en Francia, que se desarrolla de forma
progresiva entre los años 1730 y 1760, aproximadamente.
Se caracteriza por el gusto por los colores luminosos, suaves y claros. Predominan las
formas inspiradas en la naturaleza, la mitología, la representación de los cuerpos
desnudos, el arte oriental y especialmente los temas galantes y amorosos. Es un arte
básicamente mundano, sin influencias religiosas, que trata temas de la vida diaria y las
relaciones humanas, un estilo que busca reflejar lo que es agradable, refinado, exótico
y sensual.
PASO DEL BARROCO AL ROCOCO
Durante el reinado de Luis XIV, la vida de la corte se desarrolla en el palacio de
Versalles, extendiendo el cambio artístico del palacio real y permitiendo su difusión a
toda la alta sociedad francesa. La delicadeza y la alegría de los motivos rococó han
sido vistos a menudo como una reacción a los excesos del régimen de Luis XIV.
Si lo Barroco estaba al servicio del poder absolutista, el Rococó está al servicio de la
aristocracia y la burguesía. El artista pasa a trabajar con más libertad y se expande el
mercado del arte. El Rococó se presenta como un arte al servicio de la comodidad, el
lujo y la fiesta. Las escenas de su pintura recogen este nuevo estilo de vida.
Con respecto a la vertiente social, se inicia un cambio en el papel de la mujer, que se
convierte en organizadora de reuniones para hablar de literatura, política, juegos de
ingenio o para bailar. Este entorno de alta actividad social dentro de la alta burguesía
es el lugar adecuado para que los artistas se promocionen y hagan clientes. Los
motivos del Rococó buscan reproducir el sentimiento típico de la vida aristocrática, libre
de preocupaciones, o de novela ligera, más que batallas heroicas o figuras religiosas.
DESARROLLO Y EXTENSION
En el desarrollo y extensión del nuevo estilo dentro de la sociedad francesa, jugó un
papel clave la influencia de Jeanne Antoinette Poisson, marquesa de Pompadour y
amante del rey. Su interés por el arte que, como aficionada, practicaba asesorada por
François Boucher o Quentin de La Tour, se transmitió a las clases acomodadas de
París. La década de 1730 fue el periodo de mayor vitalidad y desarrollo del Rococó en
Francia. El estilo se inició en la arquitectura y llegó al mobiliario, la escultura y la pintura
(entre los trabajos más significativos, encontramos los de los artistas Jean-Antoine
Watteau y François Boucher). El estilo rococó se difunde sobre todo gracias a los
artistas franceses y a las publicaciones de la época.
Fue rápidamente acogido en la zona católica de Alemania, Bohemia y Austria, donde
se fusiona con el Barroco germánico. En particular al sur, el Rococó germánico fue
aplicado con entusiasmo en la construcción de casas y palacios; los arquitectos a
menudo adornan los interiores con «nubes» de estuco blanco.
En Italia, el estilo tardobarroco de Francesco Borromini y Guarino Guarini evoluciona
hacia el Rococó en Turín, Venecia, Nápoles y Sicilia, mientras que el arte en la
Toscana y en Roma se mantiene todavía fuertemente ligado al Barroco, pero con sus
características básicas muy marcadas.
En Inglaterra, el nuevo estilo fue considerado como «el gusto francés por el arte». Los
arquitectos ingleses no seguirían el ejemplo de sus colegas continentales, a pesar de
que la platería, la porcelana y las sedas sí estuvieron fuertemente influenciadas por el
Rococó. Thomas Chippendale transformó el diseño del mobiliario inglés mediante el
estudio y la adaptación del nuevo estilo. William Hogarth contribuyó a crear una teoría
sobre la belleza del Rococó; sin referirse intencionadamente al nuevo estilo, afirmaba
en su obra Análisis de la belleza (1753) que la curva en S presente en el Rococó era la
base de la belleza y de la gracia presente en el arte.
DECLIVE DEL ROCOCO
El fin del Rococó se inicia en torno a 1760, cuando personajes como Voltaire y
Jacques-François Blondel extienden la crítica sobre la superficialidad y la degeneración
del arte. Blondel, en particular, se lamentó de la «increíble mezcla de conchas,
dragones, cañas, palmas y plantas» del arte contemporáneo. En 1780 el Rococó deja
de estar de moda en Francia y es reemplazado por el orden y la seriedad del estilo
neoclásico impulsado por Jacques-Louis David.
El Rococó se mantuvo popular fuera de las grandes capitales y en Italia hasta la
segunda fase del Neoclásico, cuando el llamado estilo Imperio se impone gracias al
impulso del gobierno napoleónico.
MOBILIARIO Y DECORACION DURANTE EL ROCOCO
La temática ligera pero intrincada del diseño rococó se adecúa mejor a los objetos de
talla reducida que a la arquitectura y a la escultura. No sorprende por lo tanto que el
Rococó francés fuera utilizado sobre todo en el interior de las casas. Figuras de
porcelana, platería y, ante todo, el mobiliario incorporan la estética del Rococó cuando
la alta sociedad francesa quiere adecuar sus casas al nuevo estilo.
El Rococó aprecia el carácter exótico del arte chino y, en Francia, se imita este estilo
en la producción de porcelana y vajilla de mesa.
Los diseñadores franceses, como François de Cuvilliés y Nicolas Pineau, exportan el
estilo a Múnich y San Petersburgo, mientras el alemán Juste-Aurèle Meissonier se
trasladó a París, si bien hace falta considerar a Simon-Philippe Poirier como el
precursor del Rococó en París. El Rococó inglés tiende a ser más moderado. El
diseñador de muebles Thomas Chippendale mantiene la línea curva pero menos
ampulosa que la del mueble francés. El mayor exponente del Rococó inglés fue,
probablemente, Thomas Johnson, un escultor y proyectista de muebles ubicado
en Londres a mediados de 1700.
ARQUITECTURA EN EL ROCOCO
Una de las características del estilo rococó será la marca de diferencia entre exteriores
e interiores. El interior será un lugar de fantasía y colorido muy recargado, mientras la
fachada se caracterizará por la sencillez y la simplicidad. Se abandonan los órdenes
clásicos, y las fachadas de los edificios se distinguirán por ser lisas, teniendo, como
mucho, unas molduras para separar plantas o enmarcar puertas y ventanas. La forma
dominante en las edificaciones rococó era la circular. Un pabellón central,
generalmente entre dos alas bajas y curvas y, siempre que era posible, rodeado de un
jardín o inmerso en un parque natural. Otras edificaciones podían tomar la forma de
pabellones encadenados, en contra del típico edificio «bloque», propio de la etapa
anterior.
En este momento la ventana aumenta progresivamente de medida, hasta
la puertaventana o «ventana francesa», obteniendo una interrelación entre interior y
exterior que consigue la ideal fusión con la naturaleza, con el paisaje y el entorno. Se
descartan los marcos en ángulo recto, demasiado rígidos, y se adoptan ventanas
arqueadas. Se elimina o reduce el uso de esculturas monumentales, limitándolas a la
ornamentación de los jardines.
En cualquier caso, el aspecto más destacable de los interiores rococós es la
distribución interna. Los edificios tienen estancias especializadas para cada función y
una distribución muy sencilla. Las habitaciones se diseñan como un conjunto que, con
una marcada funcionalidad, combina ornamentación, colores y mobiliario.
El Rococó tuvo una vida corta, desarrollada en París y gran influencia en Europa.
Surge como una reacción a lo propuesto al barroco, sigue con su idealismo de los
adornos exuberantes pero esta vez lo lleva a otro nivel. Da lugar a un estilo más
“elegante” que su predecesor, con las características de quiebre con la simetría, juegos
con el uso de la curva e implementa revestimientos donde no permite distinguir
claramente las terminaciones interiores. También el uso de las tonalidades pastel y el
uso del oro en revestimientos, todo se convierte en una vorágine de información visual
que intenta demostrar las riquezas de las familias aristocráticas.
Por su misma naturaleza, estas tendencias arquitectónicas tuvieron muy poco reflejo en
las construcciones oficiales, fueran laicas o eclesiásticas. En cambio, el nuevo estilo
fue perfecto para las residencias de la nobleza y la alta burguesía, las clases más
ansiosas de cambiar según los nuevos cánones y las más dotadas de medios
económicos para conseguirlo. En Alemania, especialmente en Baviera, el Rococó entra
con mucha fuerza y supera las fórmulas barrocas. Destaca, a diferencia de Francia, la
capacidad de adecuar el estilo a construcciones religiosas que consiguió el Rococó
alemán
PINTURA EN EL ROCOCO
A pesar de que el Rococó debe su origen puramente a las artes decorativas, el estilo
mostró su influencia también en la pintura, llegando a su máximo esplendor en la
década de 1730. Esta pintura debe llamarse propiamente Pintura Galante y no Pintura
Rococó, pues este término engloba el contexto estético en que se encontraba. Los
pintores usaron colores claros y delicados y las formas curvilíneas, decoran las telas
con querubines y mitos de amor. Sus paisajes con fiestas galantes y pastorales a
menudo recogían comidas sobre la hierba de personajes aristocráticos y aventuras
amorosas y cortesanas. Se recuperaron personajes mitológicos que se entremezclan
en las escenas, dotándolas de sensualidad, alegría y frescura.
El retrato también fue popular entre los pintores rococós, en el que los personajes son
representados con mucha elegancia, basada en la artificialidad de la vida de palacio y
de los ambientes cortesanos, reflejando una imagen amable de la sociedad en
transformación.
Jean-Antoine Watteau (1684–1721) es considerado el más importante pintor rococó,
creador de un nuevo género pictórico: las fêtes galantes (fiestas galantes), con escenas
impregnadas con un erotismo lírico. Watteau, a pesar de morir a los 37 años, tuvo una
gran influencia en sus sucesores, incluidos François Boucher (1703–1770) y Jean-
Honoré Fragonard (1732–1806), dos maestros del periodo tardío. También el toque
delicado y la sensibilidad de Thomas Gainsborough (1727–1788) reflejan el espíritu
rococó.
ESCULTURA EN EL ROCOCO
La escultura es otra área en la cual intervinieron los artistas del rococó. Étienne-
Maurice Falconet (1716–1791) es considerado uno de los mejores representantes del
Rococó francés. En general, este estilo fue expresado mejor mediante la delicada
escultura de porcelana, más que con estatuas marmóreas e imponentes. El mismo
Falconet era director de una famosa fábrica de porcelana en Sèvres. Los motivos
amorosos y alegres son representados en la escultura, así como la naturaleza y la línea
curva y asimétrica.
El diseñador Edmé Bouchardon representó a Cupido tallando sus dardos de amor con
el garrote de Hércules, un símbolo excelente del estilo rococó. El semidiós es
transformado en un niño tierno, el garrote que rompe huesos se transforma en flechas
que golpean el corazón, en el momento en que el mármol es sustituido por el estuco.
En este periodo podemos mencionar a los escultores franceses Jean-Baptiste
Lemoyne, Robert le Lorrain, Michel Clodion y Pigalle.
MUSICA EN EL ROCOCO
El estilo galante fue el equivalente del Rococó en la historia de la música, situado entre
la música barroca y la música clásica, y no es fácil definir este concepto con palabras.
La música rococó se desarrolló al margen de la música barroca, particularmente en
Francia. Puede ser considerada como una música muy intimista realizada de forma
extremadamente refinada. Entre los máximos exponentes de esta corriente se puede
citar a Jean Philippe Rameau, Georg Philipp Telemann, Carl Philipp Emanuel Bach y
Johann Christian Bach.