0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas4 páginas

Las Rarezas de Pi

El 14 de marzo se celebra el Día de π, un número que representa la relación constante entre la longitud de una circunferencia y su diámetro, y que es irracional y trascendente. A lo largo de la historia, se han realizado esfuerzos para calcular su valor, que se ha extendido hasta 63 billones de decimales, y se encuentra presente en diversas aplicaciones matemáticas y tecnológicas. Pi simboliza la fascinación por las matemáticas y su importancia en nuestra vida cotidiana.

Cargado por

Luján Ayala
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas4 páginas

Las Rarezas de Pi

El 14 de marzo se celebra el Día de π, un número que representa la relación constante entre la longitud de una circunferencia y su diámetro, y que es irracional y trascendente. A lo largo de la historia, se han realizado esfuerzos para calcular su valor, que se ha extendido hasta 63 billones de decimales, y se encuentra presente en diversas aplicaciones matemáticas y tecnológicas. Pi simboliza la fascinación por las matemáticas y su importancia en nuestra vida cotidiana.

Cargado por

Luján Ayala
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Las rarezas de Pi, el número con más fans del mundo (que ni siquiera es un número)

Anabel Forte Deltell

The Conversation*

14 marzo 2024

Catorce de marzo: 14/3 o 3/14 si lo leemos en nomenclatura inglesa. Al decir "tres catorce" rápidamente
se dibuja en nuestra mente un número que nos recuerda al instituto.

Es muy posible, además, que al escucharlo sigamos la retahíla: quince, noventa y dos, sesenta y cinco… hasta
donde nos alcance la memoria para recordar las cifras del singular número Pi.

El congreso de [Link]. en 2009 declaró oficialmente que este día, el 14 de marzo, sería el Día de π.

Tuvo un enorme éxito desde sus inicios, y la idea creció hasta que en 2019, la UNESCO lo declaró el Día
Internacional de las Matemáticas.

Desde entonces, cada año más y más gente se ha ido uniendo a la celebración, con π como símbolo de los
que amamos las matemáticas.

Pi no es realmente un número

Empecemos por aclarar algo, Pi es la decimosexta letra del alfabeto griego (π) y en matemáticas la usamos
para representar algo mucho más interesante que un número (que no digo yo que los números no lo sean).
Así pues, la primera rareza de Pi es esa, que no es un número. Pero entonces, si no es un número, ¿qué es
Pi?

Pi representa la proporción que guarda la longitud de la circunferencia con su diámetro. Una proporción que
tiene la particularidad (aquí su segunda rareza) de ser constante, esto es, de valer siempre lo mismo sin
importar lo grande o lo pequeña que sea la circunferencia.
En particular, en la geometría euclídea -la que debemos a Euclides (325-265 a. e. c.) y que nos asegura cosas
como que por dos puntos pasa una única recta- el valor constante de Pi es tan especial (y ya van tres)
como para ser irracional.

No es que haya perdido la razón sino que, a pesar ser el resultado de dividir el perímetro entre el diámetro,
no puede expresarse nunca como la división de dos números enteros.

Si el diámetro de una rueda es un valor "exacto", sin decimales, el espacio que recorrerá al dar una vuelta no
lo será. Pero, entonces ¿cuánto será? Nos acercamos a una cuestión clave, el valor de Pi… pero déjenme que
antes siga con otra de sus rarezas, la cuarta ya.

Pi es trascendente. No es que sea tan importante como para que transcienda (que también) sino que es
trascendente, sin n. Esta propiedad matemática nos asegura que Pi no será nunca la solución de ningún
polinomio.

¿Polinomio? Seguro que lo recuerdan de sus estudios de matemáticas. Los polinomios son las ecuaciones en
las que la incógnita aparece elevada a uno o varios números naturales, por ejemplo x2 + x + 3 = 0.

Pues bien, da igual los exponentes y los números que se pongan, no hay un polinomio para el que la x valga
Pi. Cabe mencionar, además, que esta es una propiedad que no cumplen muchos números así que, a estas
alturas, ya está demostrado que Pi es rarito pero aún falta lo mejor. Ahora sí, vamos a hablar de su valor.

El escurridizo valor de Pi

Como decíamos al inicio, el valor constante de Pi (en la geometría euclídea) es de 3,141592… pero,
precisamente por el hecho de que es irracional, sabemos que tendrá infinitos decimales. Infinitos, como
suena, sin fin y, para más inri, en este caso no solo es que sean infinitos sino que no siguen ningún patrón.

Parecen colocados al azar, con todas las cifras del 0 al 9 teniendo la misma probabilidad de aparecer. De
hecho, pueden usarse sus valores como un generador de números aleatorios y es posible buscar entre ellos
cualquier sucesión de cifras, incluso el número de DNI de una persona cualquiera, que seguro que se
encuentra en alguna parte.
Sin embargo, lo más importante de esta propiedad de Pi es que se ha convertido en una fuente
inspiración para el trabajo de muchísima gente.

Desde los tiempos más remotos (hay indicios de que a Pi ya lo conocían los babilonios en el 2.000 a. e. c.) se
han hecho esfuerzos por conseguir establecer su valor con la mayor precisión posible. En particular, uno de
los primeros en dar sus frutos fue el de Arquímedes de Siracusa (287 - 212 a. e. c.), quien diseño un método
para acotar el valor de esta rara constante.

Arquímedes usaba polígonos que se inscribían (los que se sitúan dentro de la circunferencia) y se
circunscribían (los que contienen a la circunferencia en su interior). De esta forma, el valor del perímetro de
la circunferencia se situaría siempre entre el perímetro del polígono inscrito y el del polígono circunscrito.

Añadiendo cada vez más lados a los polígonos, Arquímedes consiguió dar un intervalo de valores para Pi, que
tenía un error máximo del 0,040% sobre el valor real… vamos, cerquita, cerquita.

A la idea de Arquímedes le siguieron muchas otras y de muy diversa índole, algunas incluso desde el punto
de vista de la probabilidad y la estadística, como fue el caso del Georges-Luis Leclerc (1707-1788), el Conde
de Buffon.

En particular, Leclerc encontró al número Pi mientras trataba de determinar lo probable que era que al
lanzar una aguja sobre un conjunto de lineas paralelas esta caiga cruzada sobre una de las rectas. Tras
diversos cálculos llegó a la conclusión de que, si las lineas estaban separadas por la misma distancia que la
longitud de la aguja, dicha probabilidad era de 2 dividido por Pi.

De esta forma era fácil aproximar Pi lanzando muchas agujas, observando la proporción de estas que
cortaban realmente a las rectas paralelas y comparándola con la probabilidad exacta.

Sin embargo, con la llegada de la era de la computación apareció la quinta rareza de Pi, ser un número
computable. En particular, Alan Turing, allá por 1936, definió que un número es computable si existe un
algoritmo que nos permite aproximar su valor con una cantidad de cifras decimales predeterminadas.
Se han calculado 63 billones de decimales de Pi

Siguiendo esta premisa, en 1949 una máquina ENIAC consiguió romper el récord establecido hasta la fecha
por el ser humano y calcular los 2037 primeros decimales de Pi, dando el pistoletazo de salida a una carrera
que ha llegado hasta los 63 billones (europeos) de cifras con las que fue calculado en 2021 por un equipo de
la University of Applied Sciences del cantón suizo de los Grisones.

Pero Pi no es solo un entidad matemática curiosa que ha hecho sonar las cuerdas del pensamiento humano
desde la antigüedad. Pi es, como asegura Rhett Alain, un número asombroso que aparece de manera natural
allá donde menos lo esperamos: en la estimación de nuestra posición por GPS, en el movimiento del péndulo
de un reloj de pared o hasta en el modo en que un asistente por voz es capaz de reconocer que el usuario
quiere, por ejemplo, que le cuente un chiste.

Pero, sobre todo, Pi es la excusa perfecta para que cada catorce de marzo celebremos las matemáticas y
todo lo que nos dan. ¡Feliz Día Internacional de las Matemáticas!

* Anabel Forte Deltell es Doctora en Matemáticas y profesora en la Universidad de Valencia (España), en el


Departamento de Estadística e Investigación Operativa.

Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz
clic aquí para leer la versión original y ver los vínculos a los estudios citados.

También podría gustarte