0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas5 páginas

Documento 80

El documento aborda las leyes procesales, clasificándolas en imperativas, prohibitivas y permisivas, y discute sus efectos en el tiempo y el espacio. Se analizan conceptos como retroactividad, ultraactividad y vacatio legis, así como la aplicación de nuevas leyes a procesos ya iniciados. Además, se examinan temas como plazos procesales, recursos, nulidades y prescripción, estableciendo cómo las leyes vigentes afectan los actos y derechos en el contexto judicial.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas5 páginas

Documento 80

El documento aborda las leyes procesales, clasificándolas en imperativas, prohibitivas y permisivas, y discute sus efectos en el tiempo y el espacio. Se analizan conceptos como retroactividad, ultraactividad y vacatio legis, así como la aplicación de nuevas leyes a procesos ya iniciados. Además, se examinan temas como plazos procesales, recursos, nulidades y prescripción, estableciendo cómo las leyes vigentes afectan los actos y derechos en el contexto judicial.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

consecuencias.

Por otra parte, existen otras causales que indican un menor compromiso y por
tanto una menor consecuencia al no ser cumplidas; estas son las causales de recusación, y son
claramente de interés privado, por lo tanto, pueden ser renunciadas.

1.2 Leyes procesales imperativas, prohibitivas y permisivas.

De acuerdo a la naturaleza del mandato las leyes procesales pueden ser:


a) Imperativas: son aquellas que imponen la necesidad de una determinada conducta, y su
quebrantamiento acarrea sanciones o pérdidas de expectativas a quien no la
ha observado.
b) Prohibitivas: vedan a todo respecto una cierta conducta, y al igual que la
anterior, su incumplimiento significa una sanción o pérdida de las
expectativas.
c) Permisivas, señalan posibles conductas a seguir, siendo su destinatario
quien elige la alternativa que le es más conveniente.

1.3 Según quién sea el destinatario de la norma.

a) Órgano Jurisdiccional o a sus Auxiliares.


b) Partes.
c) Terceros.
Cualquiera que sea el destinatario, la esencia de su contenido es la regulación del proceso.

1.4 De carácter orgánico y funcional.

a) De carácter orgánico: son aquellas que regulan al órgano jurisdiccional mismo o a sus auxiliares,
en todos los aspectos (génesis, desempeño, competencia, prohibiciones, limitaciones,
prerrogativas, etc.).
b) De carácter funcional: son aquellas que se refiere a la ritualidad y marcha de los respectivos
procedimientos (su sede, cómo se va a desarrollar, sus etapas, entre otros).

Tema 2: Efectos de La Ley.

La ley procesal como toda norma del orden jurídico tiene dos limitaciones, una de
carácter temporal, esto es, desde cuándo y hasta qué momento rige, y otra, de
carácter espacial, o cuál es el ámbito territorial en el cual rige.

- 16 -
2.1 Efectos de la ley en el tiempo.

En relación a su carácter temporal, el lapso de su eficacia corresponde a un determinado


momento, donde encontramos los conceptos de retroactividad, ultraactividad y vacatio legis.
La regla general es que la ley rige a partir de su publicación en el Diario Oficial hasta su derogación.

El desuso de la ley no significa que ésta deje de regir.

Sin embargo, el principio general, se ve modificado por los anteriores conceptos de la siguiente
manera: retroactividad: significa que la ley rige situaciones producidas con anterioridad a su
vigencia; ultraactividad: se refiere a que la ley rige situaciones posteriores a su derogación; y
vacatio legis: esto es, la ley no entra a regir a partir de su publicación, sino en un momento
posterior por mandato del legislador.

2.1.1 Retroactividad de la ley.


En relación con la retroactividad de la ley procesal, debemos recordar como norma de carácter
general el art. 9 CC que señala que La ley puede sólo disponer para lo futuro, y no tendrá jamás
efecto retroactivo.
Sin embargo esta norma es sólo legal, no constitucional y por lo tanto, este mandato legal puede
ser siempre modificado por otra disposición legal. En efecto, el art. 9 CC en su inciso segundo
dispone que “Sin embargo, las leyes que se limiten a declarar el sentido de otras leyes, se
entenderán incorporadas a estas; pero no afectarán en manera alguna los efectos de las
sentencias judiciales ejecutoriadas en tiempo intermedio”.
Interpretar, es darle a una determinada norma su verdadero sentido y alcance; la interpretación
puede ser privada o por vía de autoridad (juez y legislador –auténtica-).
Cuando estamos frente a la interpretación auténtica (legislador) estamos en presencia de una ley
interpretativa que se entiende incorporada a la ley interpretada, sin embargo, este principio de la
retroactividad de la ley interpretativa, tiene a su vez una excepción, y es que la ley interpretativa
no tiene la virtud de modificar los fallos judiciales ejecutoriados que se hubiesen dictado en el
tiempo intermedio (art. 9 inc. 2º CC).
Existen normas constitucionales que se refieren a la irretroactividad de la ley penal en el art. 19
Nº 3 CPR, que establece que ningún delito será castigado con otra pena que la que señale una ley
promulgada con anterioridad a su perpetración. Sin embargo, este principio tiene la excepción de
que si favorece al reo puede dársele aplicación retroactiva (“a menos que una nueva ley favorezca
al acusado”.)
La norma anterior tiene claramente un contenido referido al Derecho Penal, pero se la interpreta
en un sentido extensivo, entendiendo que es irretroactiva toda ley sancionatoria, aunque sea de
carácter civil.

- 17 -
2.1.2 Ley sobre el efecto retroactivo de las leyes.
En relación a este punto, debemos tener presente la Ley de Efecto Retroactivo de las Leyes, que
tiene en general un criterio esencialmente casuístico.
El art. 24 señala: “Las leyes concernientes a la substanciación y ritualidad de los juicios prevalecen
sobre las anteriores desde el momento en que deben empezar a regir. Pero los términos que
hubiesen comenzando a correr y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas se regirán
por la ley vigente al tiempo de su iniciación”.
En el inciso primero encontramos el principio que establece como regla general que las leyes
procesales rigen in actum, aún respecto de los procesos iniciados antes de su vigencia. Sin
embargo esta afirmación, debe ser debidamente calificada respecto de determinadas
circunstancias, como los plazos procesales, los recursos procesales, los medios de prueba, la
nulidad, prescripciones, competencias y títulos ejecutivos, que son las materias que mayor
importancia tienen en relación con esta ley.

a) Plazos procesales o término: es el lapso para realizar útilmente un determinado acto o


actuación procesal. Respecto de este punto, la segunda parte del artículo 24 señala que los
términos que hubiesen empezado a correr se regirán por la vigente al tiempo de su iniciación
(antigua ley), en cambio, si el término se inicia bajo la vigencia de la nueva ley, su extensión y
expiración se rige por esta ley.

b) Recursos procesales: son un medio de impugnación de las resoluciones judiciales. A raíz


de este concepto debemos analizar dos hipótesis:
i) Si la ley procesal antigua contemplaba un determinado recurso procesal, que es suprimido por la
nueva ley, nace la pregunta de si puede o no usarse el recurso procesal bajo el imperio de la nueva
ley. La solución a este punto se encuentra en el art. 24 de la L.E.R.L., que establece que si bajo el
imperio de la antigua ley se interpuso el recurso, este subsiste y sigue tramitándose según la
antigua ley; aunque la nueva ley dispusiese otra cosa. En este sentido, el recurso procesal
interpuesto se entiende como actuaciones y diligencias ya iniciadas.
ii) La nueva ley crea recursos procesales no contemplados en la ley anterior. En este caso
volvemos al principio general (esto es, rige in actum) y por lo tanto, se aplica la nueva ley.

c) Medios de prueba: son elementos de convicción que el juez debe ponderar al momento
de la dictación del fallo. Como regla muy general, los medios de prueba no se refieren al derecho
sino sólo a los hechos o extremos fácticos del respectivo conflicto.
En nuestra legislación, rige el principio de la legalidad, que se traduce en que la ley regula:
 sobre quién recae el peso de la prueba (onus probandi),
 los medios de prueba,
 la fuerza de convicción o valor probatorio de los distintos medios,

- 18 -
 cómo es la manera o forma de producir la prueba.

En cuanto a los medios de prueba, se pueden presentar dos hipótesis:


i) que la ley antigua que regía al momento de ocurrir los hechos, establecía mayores medios
probatorios,
ii) que la ley nueva establezca mayores medios de prueba que la ley antigua.
También en este aspecto se puede producir una dicotomía entre la antigua y la nueva ley sobre
su valor probatorio, concediendo una un mayor o menor valor que la otra.
Frente a la regulación de los medios de prueba y su fuerza de convicción, rige el art. 23 que
establece, implícitamente, una diferencia ya que distingue:
i) Prueba de los actos y contratos, como manifestación vinculante de voluntad. Así, los actos y
contratos válidamente celebrados, se prueban por los medios vigentes al momento de su
celebración. Al referirse a los actos y contratos válidamente celebrados, excluye a los hechos que
dicen relación con la nulidad del acto; estos se prueban por los medios y según el valor que
disponga la nueva ley.
ii) Prueba de los hechos que no sean actos o contratos. En la prueba de simples hechos, rige in
integrum la nueva ley.

En cuanto a la forma de producir la prueba, es decir, su ritualidad, se rige por la nueva ley: Art. 23
“Los actos o contratos válidamente celebrados bajo el imperio de una ley podrán probarse bajo el
imperio de otra, por los medios que aquella establecía para su justificación; pero la forma en que
debe rendirse la prueba estará subordinada a la ley vigente al tiempo en que se rindiere”.

En cuanto al peso de la prueba, es una materia altamente opinable donde entran en juego dos
principios en apariencia contrapuestos:
i) El inciso primero del art. 22: “En todo contrato se entenderán incorporadas las leyes vigentes al
tiempo de su celebración”. Desde esta perspectiva, el peso de la prueba se regiría por la ley
vigente al momento de la celebración del acto o contrato.
ii) Si lo miramos desde el punto de vista de la ley procesal (rige in actum) se aplicaría la nueva ley.

d) Nulidad procesal: es una sanción frente al no cumplimiento de ciertas y determinadas


ritualidades, cuando ello acarrea agravio o perjuicio.
Este tema ha evolucionado sustancialmente, teniendo como consecuencia el que se ha estrechado
su ámbito; así hoy, las razones para alegar la nulidad son más estrechas que en la legislación
anterior.
La LERL, contiene indirectamente ciertas directrices en relación con la nulidad procesal, que
arrancan fundamentalmente del art. 22 Nº 2, de donde nacen dos hipótesis:
i) Un acto era anulable bajo el imperio de la antigua ley, pero no bajo el imperio de la nueva ley, y
se vicia de nulidad el acto bajo el imperio de la nueva ley. En este aspecto, rige la ley nueva

- 19 -
porque la regla general es la vigencia in actum y, por lo tanto, el acto que una nueva ley establece
como válido no puede ser declarado nulo, a menos que exista una norma expresa.
ii) Si se realiza un acto, que bajo la antigua ley es válido, pero que la nueva ley establece como
nulo y se alega nulidad bajo el imperio de la nueva ley; seguirá rigiendo la antigua ley, porque las
reglas que rigen la nulidad son reglas sancionatorias, frente a las cuales se ha establecido el
principio de que estas no pueden tener nunca efecto retroactivo.
Art. 22 “En todo contrato se entenderán incorporadas las leyes vigentes al tiempo de su
celebración.
Exceptúanse de esta disposición:
1º Las leyes concernientes al modo de reclamar en juicio los derechos que resultaren de ellos; y
2º Las que señalen penas para el caso de infracción de lo estipulado en ellos; pues esta será
castigada con arreglo a la ley bajo la cual se hubiere cometido”.

e) Prescripción: En nuestra disciplina se la ha denominado perención, teniendo rasgos


comunes y esencialmente iguales a la prescripción desde el punto de vista sustancial. Desde la
perspectiva sustancial, presenta 2 grandes instituciones:
i) la prescripción adquisitiva o usucapión, en virtud de la cual se adquiere el dominio de bienes por
la posesión de estos y el paso del tiempo, y
ii) la prescripción extintiva, en virtud de la cual se extinguen los créditos o el derecho a cobrar
determinadas acreencias.
En ambos casos juegan dos elementos: la inactividad y el transcurso del tiempo.
En el derecho procesal, están presentes las siguientes instituciones: i) abandono del
procedimiento; ii) prescripción del recurso de apelación; iii) prescripción del recurso de casación;
iv) abandono del recurso de queja; v) abandono de la acción penal privada.
Estas instituciones (prescripción y perención) tienen como rasgo común es que en esta última
concurren también dos elementos: la inactividad y el transcurso del tiempo.
Art. 25: “La prescripción iniciada bajo el imperio de una ley, y que no se hubiere completado aún al
tiempo de promulgarse otra que lo modifique, podrá ser regida por la primera o la segunda, a
voluntad del prescribiente; pero eligiéndose la última, la prescripción no empezará a contarse sino
desde la fecha en que aquella hubiese comenzado a regir”.
El prescribiente (persona beneficiada con la prescripción) es libre para elegir el plazo de la antigua
o nueva ley, pero tiene como limitación que si elige la nueva ley el plazo se entiende que se inicia
junto con la vigencia de la nueva ley.

f) Competencia: Es la facultad que tiene cada juez o tribunal para conocer de los negocios que
la ley ha colocado dentro de la esfera de sus atribuciones (art. 108 C.O.T.).
Si una ley otorga competencia a un tribunal, y la nueva ley se la da a otro tribunal, surge la
pregunta de cuál tribunal conoce el asunto.

- 20 -

También podría gustarte