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SUCESIONES

La sucesión es un mecanismo jurídico que permite la transmisión de derechos y obligaciones de una persona fallecida a sus sucesores, existiendo dos tipos: inter vivos y mortis causa. La sucesión mortis causa se activa con la muerte del causante y puede ser universal o singular, afectando tanto los activos como los pasivos del patrimonio. El derecho sucesorio se basa en la continuidad de la propiedad y se rige por principios de orden público y autonomía de la voluntad, con distinciones claras entre herederos y legatarios.

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SUCESIONES

La sucesión es un mecanismo jurídico que permite la transmisión de derechos y obligaciones de una persona fallecida a sus sucesores, existiendo dos tipos: inter vivos y mortis causa. La sucesión mortis causa se activa con la muerte del causante y puede ser universal o singular, afectando tanto los activos como los pasivos del patrimonio. El derecho sucesorio se basa en la continuidad de la propiedad y se rige por principios de orden público y autonomía de la voluntad, con distinciones claras entre herederos y legatarios.

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SUCESIONES

TRANSMISIÓN SUCESORIA

Concepto de Sucesión:​
La sucesión es un mecanismo jurídico mediante el cual se transmiten derechos y
obligaciones de una persona a otra. Esto implica la transferencia del activo (bienes) y del
pasivo (deudas) del fallecido.

Clases de Sucesión:​
Existen dos tipos principales de sucesión:

●​ Sucesión inter vivos:​


Ocurre entre personas vivas. La transmisión de derechos u obligaciones no
depende de la muerte del transmitente, sino que se efectúa durante su vida. Es
siempre una transmisión singular, es decir, referida a bienes determinados.​

●​ Sucesión mortis causa:​


Se produce tras la muerte del causante (persona fallecida). Su validez y efectos
dependen del fallecimiento del transmitente. Puede ser una transmisión singular (de
un bien específico) o universal (de la totalidad del patrimonio). Esta es la sucesión a
la que generalmente se hace referencia cuando se habla de "sucesiones" en el
ámbito jurídico.

Técnicamente, el nombre correcto para esta rama del derecho es "Derecho Sucesorio" o
"Sucesiones mortis causa", aunque la doctrina y jurisprudencia suelen referirse a ella
simplemente como "sucesiones".

La transmisión de derechos puede ser universal o singular:

●​ Sucesor universal: recibe todo o una parte indivisa del patrimonio (ej. heredero
universal o de cuota).​

●​ Sucesor singular: recibe un bien o derecho específico (ej. legatario).​


El artículo 400 del Código Civil y Comercial establece esta distinción.​

Sucesiones mortis causa

Es la transmisión de derechos y obligaciones que ocurre por el fallecimiento del causante.


El traspaso se produce al morir, abarcando tanto bienes (activo) como deudas (pasivo) que
sean transmisibles por ley.

El derecho sucesorio se basa en la continuidad de la propiedad tras la muerte.

●​ Si el patrimonio desapareciera con la persona, surgirían grandes vacíos jurídicos.​


●​ Existen sistemas donde prima el orden público (la ley impone un orden hereditario)
y otros que privilegian la autonomía de la voluntad (el individuo decide cómo
distribuir sus bienes).​

●​ Las legislaciones oscilan entre estos dos principios, adaptándose a la cultura y


contexto histórico de cada sociedad.

Elementos de la sucesión mortis causa

1.​ Sujeto activo: el causante o de cujus (persona fallecida que origina la sucesión).​

2.​ Sujeto pasivo: los sucesores (herederos o el Estado, en caso de herencia vacante).​

3.​ Objeto de la transmisión: la herencia o acervo hereditario, que incluye derechos


y obligaciones transmisibles por causa de muerte.

SUCESORES MORTIS CAUSA

Distintos beneficiarios:

Régimen actual (Código Civil y Comercial):

●​ Se eliminan las figuras del legatario de cuota y la nuera viuda sin hijos.​

●​ Solo se reconocen:​

○​ Herederos: quienes reciben todo o una parte indivisa del patrimonio (art.
2278). Se dividen en:​

■​ Universales: llamados al todo (art. 2486).​

■​ De cuota: llamados a una parte (art. 2488).​

○​ Legatarios particulares: reciben bienes concretos (art. 2278).​

2. Diferencias entre herederos universales, herederos de cuota y legatarios

i) Extensión del llamamiento:

●​ Herederos universales: vocación al todo.​

●​ Herederos de cuota: vocación limitada a una parte.​

●​ Legatarios: reciben bienes específicos, sin participación global.​


ii) Investidura legal:

●​ Herederos forzosos: adquieren automáticamente su calidad al fallecimiento del


causante.​

●​ Otros herederos y legatarios: necesitan reconocimiento judicial; los legatarios


deben pedir la entrega del legado.​

iii) Deudas del causante:

●​ Herederos: responden por las deudas (art. 2317).​

●​ Legatarios: no responden, salvo en casos específicos (legado de universalidad,


cosas gravadas o con cargas; arts. 2318, 2500 y 2496).​

iv) Acciones judiciales:

●​ Herederos forzosos: pueden ejercer acciones desde la muerte del causante (art.
2337).​

●​ Otros herederos: necesitan reconocimiento judicial.​

DISTINCIÓN ENTRE PATRIMONIO, SUCESIÓN Y HERENCIA

En el derecho sucesorio, es común confundir los términos patrimonio, sucesión y herencia,


aunque tienen significados jurídicos distintos.​

-​ Patrimonio es el conjunto de derechos y obligaciones de una persona, sean


transmisibles o no. Existe mientras la persona está viva y representa una unidad
abstracta.​

-​ Sucesión es el modo mediante el cual se transmiten los derechos y obligaciones del


causante a sus sucesores.​

-​ Herencia, por su parte, es el contenido de esa transmisión: el conjunto de bienes,


derechos y deudas que pasan a los herederos. También se conoce como masa
hereditaria o acervo hereditario.

MUERTE, APERTURA DE LA SUCESIÓN Y TRANSMISIÓN

La muerte (real, presunta o por desaparición forzada) es el hecho que origina la apertura de
la sucesión y la transmisión de la herencia. En el derecho argentino, estos tres actos
—muerte, apertura y transmisión— ocurren de manera simultánea.
Esto significa que los herederos adquieren el derecho a la herencia en el mismo
instante de la muerte del causante, aun sin conocer que han sido llamados a suceder. Así
lo establece el art. 2277 del Código Civil y Comercial.

La apertura de la sucesión se diferencia del proceso sucesorio judicial:

➔​ la primera ocurre automáticamente con la muerte;


➔​ el segundo se inicia posteriormente y tiene como finalidad gestionar legalmente la
herencia.

Además, aunque la transmisión es inmediata, el heredero siempre conserva el derecho de


aceptar o renunciar a la herencia.

TIPOS DE MUERTE Y EFECTOS JURÍDICOS

La muerte real se acredita mediante parámetros médicos y legislación especial (art. 94).​
La muerte presunta requiere una declaración judicial y puede producirse en situaciones
ordinarias (como desapariciones prolongadas) o extraordinarias (como catástrofes).

La desaparición forzada, regulada por la Ley 24.321, también habilita la apertura de


sucesión pero sigue un procedimiento especial.

En cambio, la ausencia simple no causa la apertura de la sucesión. En este caso, se


designa un curador que administra los bienes del ausente hasta que este aparezca, muera
o se declare judicialmente su fallecimiento.

CONMORIENCIA

La conmoriencia ocurre cuando dos o más personas fallecen en el mismo instante y no


puede determinarse cuál murió primero. Ante esta imposibilidad, se presume que todos
murieron simultáneamente, por lo que no hay transmisión hereditaria entre ellos.

Esta figura está regulada en el art. 95 del Código Civil y Comercial, que establece una
presunción iuris tantum, es decir, admite prueba en contrario si puede demostrarse quién
falleció antes.

Importancia Práctica de la Conmoriencia

La conmoriencia tiene relevancia en el derecho sucesorio porque define si puede haber o no


transmisión de herencia entre personas fallecidas en conjunto. Si se presume que murieron
al mismo tiempo, no se heredan entre sí.
Esto evita confusiones o dobles transmisiones sucesorias. Por ejemplo, si un matrimonio
fallece en un accidente y no puede determinarse quién murió primero, no se transmiten
bienes del uno al otro, sino directamente a sus respectivos herederos.

CAPACIDAD, VOCACIÓN Y DELEGACIÓN

Capacidad para Suceder

➔​ Es la aptitud jurídica que tiene una persona para ser beneficiaria de una
transmisión mortis causa. Toda persona tiene capacidad para suceder, pero no
necesariamente heredará.

Vocación Sucesoria

➔​ Es el llamamiento concreto a heredar a una persona determinada, ya sea por ley


(herencia legítima) o por testamento (herencia testamentaria). No toda persona con
capacidad tiene vocación sucesoria.

Delación

➔​ Es la posibilidad de aceptar o renunciar a la herencia una vez efectuada la


vocación sucesoria. Supone el ejercicio del ius delationis (derecho de opción).​
Orden lógico: Capacidad → Vocación → Delación.

CAPACIDAD PARA SUCEDER

Es una capacidad de derecho que permite a ciertas personas o entidades recibir la


herencia del causante.

Sujetos con Capacidad Sucesoria según el art. 2279 CCyC

a.​ Personas ya existentes: Tienen capacidad sucesoria quienes han nacido antes o al
momento del fallecimiento del causante.
b.​ Concebidos que nazcan con vida: Los nasciturus tienen derecho a heredar si
nacen con vida. Si mueren antes o durante el parto, se consideran no existentes a
efectos sucesorios.
c.​ Nacidos por técnicas de reproducción humana asistida (TRHA): También tienen
capacidad sucesoria si se demuestra la filiación.​
El art. 561 establece que esto se aplica a nacidos por técnicas reproductivas dentro
del marco legal.
LOS HEREDEROS

Transmisión inmediata de la herencia

●​ Desde la muerte del causante, los herederos adquieren todos sus derechos y
acciones en forma indivisa, excepto los intransmisibles (art. 2280, párr. 1° CCyC).​

●​ Continúan en la posesión de los bienes que poseía el causante.​

Herederos condicionales

●​ Adquieren derechos una vez cumplida la condición suspensiva.​

●​ Mientras tanto, pueden ejercer medidas conservatorias para proteger sus


eventuales derechos (art. 2280, párr. 2° CCyC).​

●​ Ejemplo: Acción de filiación en trámite → el presunto hijo puede actuar como


heredero condicional.​

CONTENIDO DE LA HERENCIA

Según el art. 2277, párr. 2° CCyC: "La herencia comprende todos los derechos y
obligaciones del causante que no se extinguen por su fallecimiento."​
Es decir, la herencia abarca sólo los elementos transmisibles del patrimonio.​

Diferencia entre patrimonio y herencia

●​ Patrimonio: Conjunto total de derechos y obligaciones (transmisibles +


intransmisibles).​

●​ Herencia: Solo lo transmisible por causa de muerte.​


→ La herencia es una parte del patrimonio.​

Ejemplos de derechos intransmisibles

●​ Derecho a alimentos.​

●​ Derechos personalísimos.​

●​ Funciones no delegables.​

●​ Algunos derechos vinculados a la persona.​


VOCACIÓN SUCESORIA

La vocación sucesoria es el llamamiento a una herencia determinada, ya sea por ley o


por testamento.​
Para tenerla, la persona debe existir jurídicamente, es decir, tener capacidad para ser
titular de derechos.

Fuentes de la Vocación Sucesoria

Las fuentes de la vocación sucesoria son:

●​ La ley (sucesión legítima, intestada o ab intestato).​

●​ El testamento (sucesión testamentaria).​

Evolución histórica

●​ La sucesión legítima es más antigua que la testamentaria.​

●​ Con el tiempo, la voluntad individual (testamento) ganó fuerza como expresión del
derecho de propiedad.​

●​ Hoy, el llamamiento legal actúa de forma subsidiaria si no hay testamento.​

Concurrencia de Ambas Fuentes en una Misma Sucesión

El derecho argentino actual permite esa concurrencia:​


→ Si el testamento no dispone de todos los bienes, el resto se defiere por ley (art. 2277,
CCyC).​

DIFERENCIA ENTRE VOCACIÓN SUCESORIA Y CAPACIDAD PARA SUCEDER

Capacidad para suceder: Aptitud legal para ser sujeto pasivo de una transmisión
hereditaria (capacidad de derecho).​

Capacidad de ejercicio: Aptitud para aceptar o renunciar a la herencia por uno mismo.​
MOMENTO EN QUE DEBE EXISTIR LA VOCACIÓN SUCESORIA

Regla general: La vocación sucesoria debe existir al momento de la muerte del causante.

●​ Excepciones:​

○​ Personas jurídicas no existentes al fallecer el causante, pero creadas por


testamento.​

○​ Supuestos de filiación post mortem (hijos nacidos luego del fallecimiento


por técnicas de reproducción asistida).​

CAUSALES DE EXCLUSIÓN DE VOCACIÓN SUCESORIA

La vocación sucesoria (llamamiento a una herencia determinada) puede verse afectada por
causales de exclusión previstas por la ley. Estas causales solo excluyen a la persona de
esa herencia específica, pero no le impiden heredar en otras sucesiones, pues mantiene su
capacidad para suceder.

Principales Causales de Exclusión

Se destacan tres grandes grupos:

●​ La indignidad​

●​ Las exclusiones específicas del cónyuge​

●​ Las incompatibilidades testamentarias​

Se centra principalmente en la indignidad.

INDIGNIDAD:

La indignidad es una sanción civil que excluye a un beneficiario de la sucesión debido a


conductas o actos incompatibles con su derecho a heredar. Esta sanción es
establecida por la ley para preservar la ética y justicia en la sucesión.

Causales de Indignidad según el artículo 2281 del Código Civil y Comercial

1) Delitos dolosos contra el causante o su familia:​


Exclusión de quienes sean autores, cómplices o partícipes de delitos dolosos contra la
persona, honor, integridad sexual, libertad o propiedad del causante o sus familiares
cercanos. La extinción penal no anula esta exclusión.
2) Maltrato grave u ofensa grave a la memoria del causante:​
Exclusión de quien haya maltratado gravemente al causante en vida o haya ofendido
gravemente su memoria tras su muerte. La gravedad queda a criterio judicial.

3) Acusación o denuncia penal contra el causante:​


Queda excluido quien haya denunciado o acusado penalmente al causante por delitos con
pena privativa de libertad, salvo que la víctima sea el acusador o sus familiares directos, o
que la denuncia haya sido un cumplimiento de deber legal.

4) Omisión de denunciar la muerte dolosa:​


Quedan excluidos quienes no denuncien la muerte dolosa del causante en un plazo de un
mes, salvo excepciones como incapacidad o vínculo cercano con el homicida.

5) Incumplimiento de la obligación alimentaria:​


Exclusión de parientes o cónyuge que no hayan suministrado alimentos al causante o no lo
hayan cuidado adecuadamente si este no podía valerse por sí mismo.

6) Padre extramatrimonial no reconocido:​


Exclusión del padre extramatrimonial que no haya reconocido voluntariamente al causante
durante su minoría de edad.

7) Padres privados de la responsabilidad parental:​


Exclusión de padres que hayan perdido la responsabilidad parental sobre el causante.

8) Coacción o manipulación del testamento:​


Exclusión de quienes hayan inducido, coartado la voluntad del causante para otorgar o
modificar el testamento, o quienes lo falsifiquen, alteren, oculten o sustituyan.

9) Otras causales de ingratitud:​


Incluye las causales que permiten revocar donaciones por ingratitud, como atentar contra la
vida o persona del donante, injuriarlo gravemente, privarlo injustamente de bienes o negarle
alimentos.

➔​ Las causales de exclusión de la vocación sucesoria están enumeradas de forma


taxativa en la ley. Esto implica que solo las causales expresamente previstas en el
artículo 2281 del Código Civil y Comercial pueden ser aplicadas para excluir a una
persona de una sucesión. No se admiten causales adicionales, aunque sean graves
o importantes, dado que la exclusión es una sanción específica y concreta.
PERDÓN DE LA INDIGNIDAD


El derecho prevé que la indignidad puede ser perdonada por el causante durante su vida,
extinguiendo la posibilidad de exclusión de la herencia. El perdón habilita al beneficiario
excluido inicialmente para recibir la herencia, ya que el causante es el único interesado y
autorizado para perdonar tal exclusión.

Formas de perdón: No existe una forma específica exigida para el perdón; puede ser
expreso (documentado) o tácito (implícito). La valoración del perdón tácito queda a criterio
judicial.

Prueba del perdón: Quien alega el perdón debe probarlo mediante cualquier tipo de
prueba. La interpretación judicial debe ser restrictiva y el perdón debe ser claro,
inequívoco y fehaciente para eliminar la indignidad.

Presunción legal de perdón: Si el causante realiza un testamento posterior a los hechos


que configuran la indignidad y nombra beneficiario al presunto indigno, se presume que lo
ha perdonado, salvo que se demuestre que desconocía esos hechos al momento de testar.

EJERCICIO DE LA ACCIÓN DE INDIGNIDAD

1. Momento para ejercerse​


La acción puede ejercerse sólo a partir del fallecimiento del causante, cuando se abre la
sucesión y se actualiza el derecho a heredar.

2. Necesidad de petición expresa​


La acción de indignidad no opera automáticamente. Se requiere una solicitud expresa de
parte interesada para que el juez declare la indignidad.

3. Legitimación para ejercer la acción

●​ Personas legitimadas: Quienes pretendan los derechos del indigno, principalmente


herederos (legales y testamentarios) y legatarios.​

●​ Acreedores: No tienen legitimación para ejercer la acción, ni los acreedores


personales de los herederos.​

●​ Fisco: Podría estar legitimado para plantear la acción si puede resultar beneficiario
de la herencia en ausencia de otros herederos.​

4. Formas de plantear la acción​


La acción puede ejercerse directamente o también puede oponerse como excepción en
juicios relacionados con reducción, colación o petición de herencia.
5. Contra quiénes puede dirigirse la acción

●​ Contra el beneficiario original declarado indigno.​

●​ Contra los sucesores a título gratuito del indigno y los sucesores particulares a título
oneroso que hayan actuado de mala fe (con conocimiento de la indignidad).

Prueba en la Declaración de Indignidad

Para declarar la indignidad, basta probar que el indigno es imputable del hecho lesivo, sin
necesidad de condena penal. Esto significa que la exclusión sucesoria puede proceder aun
si no hubo condena penal, separando la cuestión moral o ética de la sanción penal.

Caducidad de la Acción de Indignidad

La acción para excluir a un heredero o legatario indigno tiene un plazo de caducidad:

●​ Herederos: 3 años desde la apertura de la sucesión.​

●​ Legatarios: 3 años desde la entrega del legado.​

●​ Demandados por reducción, colación o petición de herencia: pueden invocar la


indignidad en cualquier tiempo, sin límite.​

Este plazo evita la inseguridad jurídica por reclamos tardíos.

Efectos de la Declaración de Indignidad

Una vez declarada judicialmente la indignidad:

●​ El indigno queda excluido de la vocación sucesoria.​

●​ Debe restituir los bienes recibidos, con aplicación de normas sobre poseedor de
mala fe.​

●​ Paga intereses sobre sumas recibidas, aunque no las haya cobrado.​

●​ Renacen derechos, obligaciones y garantías entre causante e indigno.​

Hasta la declaración, el indigno puede ejercer derechos hereditarios.


Supresión de la Desheredación

La desheredación es un acto del testador en vida para excluir a herederos forzosos por
causales previstas legalmente, vinculada a la legítima.

➔​ Diferencias con la Indignidad:


●​ Desheredación: iniciada por el causante en vida.​

●​ Indignidad: ejercida por terceros interesados tras la muerte.​

Situación en Derecho Argentino

●​ El nuevo Código Civil y Comercial suprimió la desheredación, manteniendo solo la


indignidad.​

●​ Esta supresión ha sido muy criticada porque:​

○​ Limita la autonomía de la voluntad del causante.​

○​ Debilita la protección a personas mayores o testadores que desean excluir a


ciertos herederos forzosos por conductas reprochables.​

○​ Deja en manos de terceros (no del testador) la exclusión, lo que puede


resultar injusto si los coherederos no ejercitan la acción.


CAUSALES ESPECÍFICAS DE EXCLUSIÓN DEL CÓNYUGE EN LA SUCESIÓN

El Código Civil y Comercial argentino establece causales específicas por las cuales un
cónyuge puede ser excluido de la herencia, aún si el vínculo matrimonial estaba vigente al
momento del fallecimiento del causante. Estas causales responden a situaciones en las
que, aunque formalmente exista el matrimonio, se considera que ha cesado la comunidad
de vida que justifica la vocación hereditaria. Las principales son:

a) Separación de hecho

●​ Se excluye al cónyuge supérstite si al momento del fallecimiento estaban separados


de hecho sin voluntad de reconciliación (Art. 2437 CCyC).​

●​ Aunque exista título matrimonial, se privilegia la posesión de estado: es decir, la


existencia efectiva de vida en común.​

●​ Es irrelevante el tiempo de la separación; lo importante es probar que no existía


voluntad de mantener la vida en común.​

●​ La carga de la prueba recae sobre quien pretende excluir al cónyuge, no basta con
demostrar domicilios distintos.​
●​ Ejemplos jurisprudenciales: existencia de relaciones con terceros o asistencia
externa durante enfermedades graves evidencian separación de hecho.​

b) Separación decretada judicialmente

●​ Cualquier decisión judicial que haga cesar la convivencia también excluye al


cónyuge sobreviviente (Art. 2437 CCyC).​

●​ Incluye medidas provisionales o definitivas: como exclusión del hogar por violencia
familiar o prisión.​

●​ La ley no distingue las causas de la no convivencia, lo cual puede derivar en


injusticias (por ejemplo, la víctima de violencia que obtiene una orden de exclusión,
queda perjudicada en la sucesión).​

●​ Se critica la norma por no valorar la voluntad de mantener el vínculo, aún cuando


no haya convivencia.​

c) Sentencia de divorcio

●​ Si al momento del fallecimiento existía sentencia de divorcio, el vínculo matrimonial


está extinguido y, por lo tanto, el cónyuge ya no tiene vocación sucesoria.​

●​ El divorcio pone fin a la fuente jurídica del llamamiento hereditario.​

d) Matrimonio in extremis

●​ Se excluye al cónyuge si el causante fallece dentro de los 30 días de celebrado el


matrimonio, por una enfermedad preexistente, conocida y con desenlace
previsible, salvo que hayan convivido antes (Art. 2436 CCyC).​

●​ El matrimonio es válido, pero el cónyuge no hereda.​

●​ Esta exclusión busca evitar matrimonios con el único fin de heredar, aunque no
admite prueba en contrario, lo que puede resultar injusto.​

●​ Se cuestiona su constitucionalidad, por atentar contra la autonomía de la voluntad


y por resultar anacrónica en función del derecho actual.
INHABILIDAD PARA SUCEDER POR TESTAMENTO

La ley establece ciertas inhabilidades especiales para suceder por testamento. No se trata
de incapacidades de derecho, sino de prohibiciones legales que buscan evitar influencias
indebidas sobre el testador, anulando las cláusulas testamentarias que beneficien a esas
personas. Son medidas para proteger la libertad de voluntad del testador frente a
personas que puedan ejercer sobre él una influencia indebida.

Personas que no pueden suceder (art. 2482 CCyC)

Las siguientes personas están inhabilitadas para recibir herencia por testamento:

●​ i) Tutores y curadores: No pueden heredar de sus pupilos si estos mueren durante


la tutela/curatela o antes de la aprobación de las cuentas definitivas.​

●​ ii) Escribano y testigos del testamento: No pueden ser beneficiarios del acto
testamentario en el que intervinieron, para evitar sospechas de manipulación de la
voluntad del testador.​

●​ iii) Ministros de cultos y líderes espirituales: Inhabilitados si asistieron al testador


durante su última enfermedad, ante el riesgo de captación de voluntad en un
momento de vulnerabilidad.​

Sanción (art. 2483 CCyC)

Las disposiciones a favor de personas inhábiles son nulas, incluso si se hacen a


nombre de personas interpuestas.​

Se presume como personas interpuestas, sin admitir prueba en contrario: los


ascendientes, descendientes, cónyuge y conviviente del inhabilitado.​

Esta presunción es iure et de iure, es decir, irrefutable por prueba.​

El fraude a la ley puede probarse por cualquier medio.​

Si las personas inhábiles ya están en posesión de los bienes, se los considera de mala fe,
sin posibilidad de ampararse en el principio de buena fe.

ACEPTACIÓN Y RENUNCIA DE LA HERENCIA . completar!!


DERECHO DE OPCIÓN

El derecho de opción es la facultad que tiene una persona llamada a una sucesión para
aceptar o renunciar a la herencia. Surge con la delación, que es el ofrecimiento concreto de
la herencia al heredero que puede manifestarse libremente, sin estar afectado por
indignidad ni ser desplazado por otro heredero con mejor derecho. Este derecho es
consecuencia del principio de autonomía de la voluntad y permite que nadie esté obligado a
aceptar una herencia. Según el artículo 2287 del Código Civil y Comercial, todo heredero
puede aceptar o renunciar la herencia que le es deferida. Una vez ejercido el derecho, se
considera que la persona es heredera o renunciante desde el momento del fallecimiento del
causante.

Caso de aceptación parcial o sujeta a modalidades

La ley no permite aceptar parcialmente la herencia ni hacerlo bajo condiciones o


modalidades. La aceptación o renuncia debe ser total y pura. Si se acepta solo una parte,
se considera que se ha aceptado toda la herencia. En cambio, si se acepta bajo modalidad,
la aceptación se considera no hecha. Esto se debe a la indivisibilidad de la calidad de
heredero. La voluntad de aceptar prevalece ante la parcialidad, mientras que la voluntad
condicionada es jurídicamente inválida y permite al llamado ejercer nuevamente su derecho
de opción.

Capacidad

Debe distinguirse entre capacidad de derecho para heredar y capacidad de ejercicio para
aceptar o renunciar. La capacidad de derecho es la aptitud de ser titular de derechos,
mientras que la capacidad de ejercicio es la facultad de ejercerlos por sí o por
representantes. Un mayor de edad con plena capacidad puede ejercer por sí mismo el
derecho de opción, incluso por medio de mandatario con facultades expresas. Un menor de
edad lo hará a través de sus representantes legales. En personas con capacidad restringida
o inhabilitados por prodigalidad, se atenderá a lo dispuesto judicialmente y se requerirá el
acompañamiento de apoyos. Cuando los representantes ejercen el derecho por los
incapaces, la aceptación de la herencia no compromete su patrimonio personal, limitándose
a los bienes recibidos.

PLAZO

Caducidad

El artículo 2288 del Código Civil y Comercial establece que el derecho a aceptar la herencia
caduca a los diez años desde la muerte del causante. Este plazo fue reducido respecto del
régimen anterior, que contemplaba 20 años. La reducción busca mayor certeza jurídica y
una definición más ágil de quiénes son los herederos. El plazo comienza a contarse desde
el fallecimiento del causante, salvo prueba de desconocimiento del hecho, en cuyo caso se
computa desde que se toma conocimiento. Como es un plazo de caducidad, no admite
interrupción ni suspensión.
Caso de silencio

Si el llamado a la herencia no manifiesta su voluntad dentro del plazo legal, se lo considera


renunciante. La ley actual adopta expresamente esta solución, dejando de lado las
interpretaciones anteriores que consideraban el silencio como aceptación o lo analizaban
según la conducta de otros herederos. De este modo, el silencio prolongado implica una
presunción legal de falta de interés en heredar.

Plazo para los sucesibles del heredero llamado en primer término

Si el llamado a la herencia muere después de vencido el plazo de 10 años sin haber


aceptado ni renunciado, sus sucesores no podrán ejercer el derecho de representación. La
caducidad del derecho se extiende a toda la línea sucesoria, sin admitir excepciones,
incluso si se alega ignorancia del fallecimiento del causante o del vínculo hereditario.

Herederos excluidos de la herencia

Cuando un heredero preferente acepta la herencia pero luego es excluido (por ejemplo, por
indignidad), el plazo de diez años para que los llamados en su defecto ejerzan el derecho
de opción comienza a correr desde dicha exclusión, y no desde el fallecimiento del
causante. Esta regla puede generar que dentro de una misma sucesión coexistan distintos
plazos de caducidad.

ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA

La aceptación de la herencia se encuentra regulada en el Capítulo 2, Título II del Código


Civil y Comercial, artículos 2293 a 2297.

La aceptación de la herencia es un acto voluntario y lícito mediante el cual el llamado a una


sucesión asume su calidad de heredero, adquiriendo derechos y obligaciones. Es un acto
unilateral que se manifiesta con discernimiento, intención y libertad.

La aceptación es voluntaria, ya que el llamado puede decidir aceptar o no. Es indivisible,


por lo que debe hacerse respecto de toda la herencia. Además, es pura y simple, no
permitiéndose condicionamientos ni modalidades.

Especies de aceptación

En el régimen anterior, la aceptación podía hacerse en forma pura y simple, implicando


responsabilidad ilimitada del heredero, o con beneficio de inventario, limitando su
responsabilidad al valor de los bienes heredados.

En el régimen actual, ya no se utilizan estas expresiones. El heredero, al aceptar, no


responde con su patrimonio personal, salvo en casos previstos expresamente por la ley.
La responsabilidad está, por defecto, limitada al patrimonio hereditario, presumiéndose este
beneficio.
Irrevocabilidad

La aceptación es irrevocable. El régimen anterior admitía excepciones, pero el actual


suprime la posibilidad de retractarse una vez aceptada la herencia.

Formas de la aceptación

Según el artículo 2293, la aceptación puede ser expresa o tácita. Es expresa cuando el
heredero declara su voluntad de aceptar mediante un acto formal, por escrito, sea público o
privado. Es tácita cuando realiza actos que solo podrían realizarse en calidad de heredero,
lo cual se interpreta judicialmente.

Aceptación forzada

El artículo 2295 prevé una figura especial: la aceptación forzada. Si el llamado a la herencia
oculta o sustrae bienes hereditarios, se lo considera aceptante con responsabilidad
ilimitada, pierde el derecho a renunciar y no recibe parte alguna de los bienes ocultos o
sustraídos. La ley impone esta condición como sanción por su conducta desleal hacia los
coherederos. Aunque parte de la doctrina ha cuestionado la severidad de esta disposición,
se mantiene como una forma de proteger la integridad del acervo sucesorio.

ACTOS QUE IMPLICAN ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA

El Código Civil y Comercial establece que ciertos actos, realizados por el llamado a la
sucesión, implican necesariamente la aceptación de la herencia, aun cuando no haya una
declaración formal. Estos actos son:

1. Inicio de juicio sucesorio o presentación judicial como heredero​


Quien inicia el juicio sucesorio o se presenta en un proceso judicial reclamando derechos
como heredero, queda automáticamente en calidad de heredero aceptante.

2. Disposición o uso de bienes hereditarios​


La venta, donación o uso de bienes del causante, ya sea a título oneroso o gratuito, implica
aceptación, al igual que los actos posesorios sobre esos bienes.

3. Ocupación o habitación de inmuebles del causante por más de un año​


Si se habita un inmueble del causante por más de un año desde su fallecimiento, se
considera que hay aceptación tácita.

4. No oponer la falta de aceptación cuando se es demandado como heredero​


Si una persona es demandada en su carácter de heredero y no niega esa condición, se lo
considera aceptante.

5. Cesión de derechos hereditarios​


La cesión de derechos sobre la herencia a un tercero (sea gratuita u onerosa) implica
aceptación, ya que no se pueden ceder derechos que no han sido asumidos.
6. Renuncia en favor de uno o más herederos​
Si la persona llamada renuncia a la herencia a favor de otros herederos, se interpreta que
primero aceptó y luego dispuso de esos derechos.

7. Renuncia por un precio, incluso a favor de todos los coherederos​


Al recibir una contraprestación económica por la renuncia, se presume que aceptó
previamente, ya que está comercializando derechos hereditarios.

ACTOS QUE NO IMPLICAN ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA

La ley también aclara que ciertos actos no deben interpretarse como aceptación. Estos son:

1. Actos conservatorios, de supervisión o administración provisional​


Acciones necesarias para proteger el patrimonio sucesorio, realizadas sin intención de
asumir la herencia, no se consideran aceptación.

2. Pago de deudas urgentes del causante​


Pagar gastos funerarios, de última enfermedad, impuestos o alquileres urgentes no implica
aceptar la herencia.

3. Reparto de efectos personales del causante​


El reparto de ropas, documentos, diplomas, condecoraciones y recuerdos de familia con el
acuerdo de todos los herederos no constituye aceptación.

4. Cobro de rentas si se destinan al pago de deudas o se depositan ante escribano​


Cobrar rentas de bienes hereditarios no implica aceptación si se destinan a deudas
urgentes o se depositan formalmente.

5. Venta de bienes perecederos antes de nombrar un administrador​


La venta de bienes que se deterioran fácilmente, si se destina el dinero a fines establecidos
por la ley, no implica aceptación. Si no se consigue comprador, su donación o reparto
también está permitido sin que se considere una aceptación.

6. Venta de bienes costosos o de rápida desvalorización​


La venta de estos bienes tampoco se considera aceptación, siempre que el dinero obtenido
se use según las pautas legales previstas.

Aceptación de herencia por incapaces o personas con capacidad restringida

El representante legal puede aceptar la herencia en nombre de la persona representada,


pero no puede comprometerla al pago de deudas más allá del valor de los bienes
heredados.

Esto aplica a menores de edad, personas con capacidad restringida y emancipados (estos
últimos pueden aceptar o renunciar libremente). En caso de tutela, se requiere autorización
judicial solo para renunciar, no para aceptar.
El art. 2297 del Código Civil y Comercial garantiza que estas personas solo responderán
con los bienes heredados, no con su propio patrimonio, salvo que haya fraude u
ocultamiento de bienes.

RENUNCIA DE LA HERENCIA:

La renuncia de la herencia es el acto mediante el cual una persona llamada a suceder


expresa su voluntad de no recibir la herencia. Es un acto unilateral, expreso, gratuito,
indivisible y puro y simple, que no admite condiciones ni modalidades.

Solo se puede renunciar antes de aceptar la herencia, ya que la aceptación es irrevocable.


La renuncia debe hacerse por escritura pública o acta judicial con garantías de
inalterabilidad del documento.

Puede retractarse mientras no haya caducado el derecho de opción, nadie haya aceptado
la herencia y el Estado no haya tomado posesión de los bienes. La retractación no
afecta los derechos adquiridos por terceros.

Una vez renunciada, la persona es considerada como si nunca hubiera sido llamada, y
su parte acrece a los demás coherederos, salvo en los casos donde se aplique el derecho
de representación.

CESION DE DERECHOS HEREDITARIOS

La cesión de derechos hereditarios es un contrato mediante el cual un heredero transfiere


total o parcialmente su porción hereditaria a otra persona (otro heredero o un tercero). No
transfiere su condición de heredero, que es personal e intransferible, sino solo el
contenido patrimonial que le corresponde.

Es un contrato bilateral, consensual, traslativo de derechos, formal (requiere escritura


pública), aleatorio (porque el contenido de lo cedido puede variar) y puede ser oneroso o
gratuito.

La cesión puede hacerse solo después de la muerte del causante (nunca en vida, para
evitar pactos sobre herencia futura). Al ceder sus derechos, el heredero acepta
implícitamente la herencia.

Sobre su naturaleza jurídica, se discute si el cesionario es un sucesor universal o


singular, pero predomina la idea de que es sucesor singular, ya que lo que se transmite
no es toda la herencia sino los derechos específicos del cedente.

Es obligatoria la escritura pública (art. 1618 inc. a).

➔​ El cesionario, al ocupar el lugar del cedente (heredero) en la sucesión del causante,


tiene todos los derechos y deberes emergentes del mismo, pudiendo ejercerlos en
su condición de cesionario.
Si hay más de un heredero, se puede ceder hasta la partición de la herencia.​
Si hay heredero único, hasta que los bienes se inscriban a su nombre.​

Contenido de la cesión

●​ Se transmite lo que el heredero posea al momento de realizarse el acto, no lo que


tenía al fallecer el causante.​

●​ Si el heredero vendió bienes antes de la cesión, estos no se incluyen.​

●​ La cesión puede ser total o parcial.​

Aspectos expresamente excluidos por la ley

El cesionario no adquiere todo lo que podría haber llegado al heredero cedente, ya


que hay ciertos elementos que por su naturaleza o por disposición legal quedan fuera
de la cesión:

1. Acrecimiento por renuncia o exclusión de otro coheredero

●​ Si otro heredero renuncia o es excluido (por indignidad, por ejemplo), ese


beneficio no pasa al cesionario.​

●​ El acrecimiento beneficia al cedente, salvo que en el contrato se haya pactado lo


contrario.​

2. Causa desconocida al momento de la cesión

●​ Si surge una mejora o beneficio en la herencia, por una causa que era
desconocida al tiempo de la cesión, no queda incluida automáticamente.​

●​ También puede pactarse expresamente en el contrato.​

3. Objetos de valor sentimental o afectivo

●​ No se incluyen bienes con valor afectivo o personal, tales como:​

○​ Sepulcros​

○​ Documentos privados​

○​ Distinciones honoríficas​

○​ Retratos​
○​ Recuerdos de familia​

●​ Son considerados inherentes a la persona del heredero cedente.​

●​ Pueden incluirse por pacto expreso, pero ante la duda, se presume que no se
ceden.

ACCIÓN DE PETICIÓN DE HERENCIA

Es una acción del derecho sucesorio para que se reconozca la calidad de heredero a
quien reclama tener mejor o igual derecho frente a herederos ya declarados.​

●​ Se discute el título de heredero y el llamado a la sucesión.​

●​ Si los herederos declarados reconocen el derecho del reclamante, no se necesita


esta acción; basta la modificación judicial de la declaratoria.​

Momento para plantearla:

●​ Si el llamado a la sucesión se hace antes de la declaratoria de herederos o


aprobación del testamento, basta con acreditar vínculo o testamento.​

●​ Si se presenta después, debe iniciarse la acción de petición de herencia.​

Actitud de los herederos declarados:

●​ La acción procede si los herederos ya declarados desconocen o controvierten la


calidad del nuevo reclamante.​

●​ Si los herederos declarados reconocen y aceptan su derecho, basta con modificar


la declaratoria sin juicio.​

Legitimación activa:

●​ Puede iniciar la acción quien prueba su vínculo con el causante (por ley o
testamento).​

●​ No se admite acción sin prueba de la voluntad testamentaria o del vínculo legal.​


Legitimación pasiva:

●​ Postura restringida: solo contra quienes tengan la calidad de heredero (possessor


pro herede).​

●​ Postura amplia: contra cualquiera que posea bienes del sucesorio, ya sea heredero
o poseedor sin calidad (possessor pro possessore).​

El codigo civil y comercial establece que es IMPRESCRIPTIBLE "La petición de herencia es


imprescriptible, sin perjuicio de la prescripción adquisitiva que puede operar con relación a
cosas singulares".

HEREDERO APARENTE

El heredero aparente es aquella persona que, habiendo sido inicialmente declarada


heredera, luego se demuestra que no tenía derecho a la herencia o que comparte ese
derecho con otro que no había sido incluido al comienzo.

Esto suele suceder cuando alguien entabla una acción de petición de herencia y resulta
tener un mejor o igual derecho sucesorio. Sin embargo, incluso cuando no hay una
acción formal porque los herederos declarados se allanan y reconocen la legitimidad del
nuevo heredero, siguen siendo considerados herederos aparentes a los fines legales.

El heredero aparente puede ser excluido totalmente si se prueba que otro tenía un
derecho superior, o puede quedar obligado a compartir si el nuevo heredero tiene un
derecho igual. En ambos casos, la categoría de heredero aparente es útil para determinar la
validez y los efectos de los actos realizados por estas personas antes de que se
resolviera la verdadera calidad hereditaria.

Una vez acreditado el derecho del heredero real, corresponde que el heredero aparente
restituya los bienes del acervo sucesorio. Esto incluye todos los bienes recibidos sin
derecho, tanto los que eran propiedad del causante como aquellos que este poseía o
retenía legítimamente. Si no es posible devolver los bienes en especie, el heredero
aparente debe pagar una indemnización por los daños causados.

En caso de que los derechos hereditarios hayan sido cedidos a un tercero, este
cesionario asume la misma responsabilidad que el heredero aparente frente al heredero
real, a fin de evitar que se eluda la restitución mediante una simple cesión.

Además, la ley establece que se aplican las reglas de la acción reivindicatoria, en cuanto
a obligaciones del poseedor de buena o mala fe, mejoras, frutos, gastos y daños. Se
presume la buena fe, pero el heredero real puede probar que el heredero aparente actuó
con mala fe si conocía —o debía conocer— la existencia de otros herederos con igual o
mejor derecho, que no se habían presentado por desconocer su vocación hereditaria. La
mala fe puede surgir tanto de una conducta dolosa como de una negligencia en la
averiguación de la verdadera situación sucesoria.
DERECHOS DEL HEREDERO APARENTE

El heredero aparente, aunque debe restituir los bienes al heredero real, tiene ciertos
derechos reconocidos por ley.

Derecho al reembolso (art. 2314 CCyC):​


Si el heredero aparente satisface deudas del causante con bienes que no provienen de
la herencia (es decir, con dinero propio), tiene derecho a ser reembolsado por el heredero
real. Este derecho surge cuando el heredero aparente actuó de buena fe y realizó pagos
que en realidad correspondían al heredero legítimo.

Medidas cautelares:​
Quien reclama un mejor o igual derecho hereditario puede, además de iniciar la acción
de petición de herencia, pedir medidas cautelares para proteger su eventual derecho.​
Estas medidas pueden adoptarse antes o durante el proceso judicial y su aplicación
queda sujeta a la decisión del juez, en función de las particularidades del caso.

JUEZ COMPETENTE:​
La acción de petición de herencia debe presentarse ante el juez del sucesorio, ya que
lo que se discute es la calidad de heredero.

ACTOS REALIZADOS POR EL HEREDERO APARENTE

Uno de los principales problemas que surgen es la validez de los actos realizados por el
heredero aparente antes de que el heredero real sea reconocido. También se analiza su
responsabilidad frente al heredero real.

Actos frente a terceros:

La ley distingue entre actos de administración y actos de disposición.​

A) Actos de administración

●​ Son válidos hasta la notificación de la demanda de petición de herencia, salvo


mala fe del heredero aparente y del tercero.​

●​ Incluyen actos conservatorios y actos de necesidad.​

●​ Incluso los actos innecesarios (como mejoras costosas) siguen siendo válidos,
siempre que haya buena fe.​

●​ La validez cesa desde la notificación de la acción de petición: a partir de ahí, ya no


se presume buena fe.​
B) Actos de disposición

●​ Para ser válidos deben cumplir dos requisitos:​

1.​ Ser a título oneroso.​

2.​ Que el tercero actúe de buena fe, es decir, que ignore la existencia de
herederos de mejor o igual derecho o que los derechos estén judicialmente
controvertidos.​

●​ Si el acto es gratuito o el tercero conocía la controversia, puede ser anulado por


el heredero real.​

●​ La buena fe del tercero se presume. Si el heredero real quiere cuestionarla, debe


probar la mala fe.​

●​ El objetivo es proteger al tercero adquirente y preservar la seguridad jurídica.​

BIENES REGISTRABLES Y NO REGISTRABLES:

●​ Para bienes muebles no registrables, si el tercero actuó de buena fe, el acto es


válido (art. 1895 CCyC).​

●​ Para bienes registrables, aunque el Código actual no lo exige expresamente, se


requiere la investidura judicial como heredero.​
Esto se justifica por interpretación analógica, ya que los colaterales y testamentarios
necesitan ser declarados judicialmente herederos para disponer válidamente.​

RESPONSABILIDAD ENTRE EL HEREDERO APARENTE Y EL HEREDERO REAL

La responsabilidad entre el heredero aparente y el heredero real se analiza


internamente, es decir, entre ellos dos, sin importar la validez del acto frente a terceros.
En esta relación, lo determinante es la buena o mala fe del heredero aparente al
momento de realizar el acto.

Mientras que frente a terceros lo central es proteger al adquirente de buena fe, en el plano
interno entre herederos, la buena fe o mala fe del heredero aparente define su nivel de
responsabilidad.

Art. 2315 del Código Civil y Comercial:

"El heredero aparente de buena fe debe restituir al heredero el precio


recibido; el de mala fe debe indemnizar todo perjuicio que le haya
causado."
Heredero aparente de buena fe:

●​ Ignora que existía otro heredero con mejor o igual derecho, o que los derechos
estaban judicialmente controvertidos.​

●​ Debe restituir el precio recibido por el bien transmitido.​

●​ La buena fe se presume, y debe ser el heredero real quien pruebe la mala fe.​

Heredero aparente de mala fe:

●​ Conoce o debió conocer la existencia de un heredero con mejor o igual derecho.​

●​ Debe indemnizar todos los perjuicios causados al heredero real, sin límite.​

Situación especial: Hijo extramatrimonial no reconocido

Se analiza si los herederos que abren la sucesión deben denunciar su existencia para
estar amparados por la buena fe.

Hay dos escenarios:

1.​ Los herederos ignoran la existencia del hijo extramatrimonial:​

○​ Actúan de buena fe.​

○​ Si el hijo inicia luego una acción de filiación post mortem y prueba el


vínculo, los herederos seguirán siendo considerados de buena fe.​

2.​ Los herederos conocen su existencia, pero no hay juicio de filiación iniciado al
momento de la muerte del causante:​

○​ Se considera que también actúan de buena fe, ya que no están obligados


legalmente a denunciarlo si no existe aún una sentencia o demanda judicial.​

PASIVO Y RESPONSABILIDAD EN LA SUCESIÓN

La sucesión puede incluir activo y pasivo: se transmiten tanto los derechos como las
obligaciones del causante.​
El Código Civil y Comercial (Cód. Civ. y Com.) regula la responsabilidad de los
sucesores universales en los arts. 2316 a 2322.​


Deudas vs. Cargas de la sucesión

●​ Deudas: obligaciones nacidas en vida del causante y pendientes.​

●​ Cargas: obligaciones posteriores a la muerte, derivadas de la sucesión.​

●​ El art. 2359 del Cód. Civ. y Com. distingue entre ambas.​

Ejemplo jurisprudencial: cuotas alimentarias devengadas antes del fallecimiento


son crédito contra la sucesión.​

Situación del LEGATARIO:

●​ El legatario es un acreedor de la herencia, su beneficio integra el pasivo


sucesorio.​

●​ Debe hacer valer sus derechos como acreedor.​

Créditos y deudas divisibles:

En el régimen anterior, se dividían de pleno derecho entre los coherederos desde la muerte
del causante.​
Esto generaba confusión e ineficiencia al momento de la partición.​

En el régimen actual (Cód. Civ. y Com.), se elimina la división de pleno derecho.


- Todo el activo y pasivo integra la comunidad hereditaria hasta la partición.​
- Se evita así el conflicto interpretativo y se facilita la gestión patrimonial.​

Patrimonio como garantía común

●​ Los acreedores del causante tienen como garantía común la totalidad del
patrimonio (bienes propios y gananciales).​

●​ Aun en caso de bienes gananciales, pueden ejecutar sobre el 100 % del valor.​

●​ La jurisprudencia sostiene que la disolución del régimen conyugal por muerte no


afecta los derechos del acreedor.​
Alcance de la responsabilidad

Existen tres tipos de sucesores universales:​


- Herederos universales​
- Herederos de cuota​
- Legatarios​

●​ Los legatarios responden hasta el monto del legado recibido.​

●​ Los herederos pueden responder con bienes propios, excepcionalmente, según


lo que dispone la ley.​

En el derecho argentino, la responsabilidad de los herederos ha experimentado importantes


cambios a lo largo del tiempo. En el régimen anterior, bajo el Código Civil original, se
presumía que la aceptación de la herencia era pura y simple, lo que implicaba que el
heredero respondía con su propio patrimonio por las deudas del causante. Sin embargo,
el heredero podía solicitar el beneficio de inventario y, si lo hacía, su responsabilidad
quedaba limitada a los bienes hereditarios, actuando como liquidador de la sucesión.

En el régimen actual, regulado por el Código Civil y Comercial, ya no se utilizan las


expresiones “aceptación pura y simple” o “beneficiaria”.

El principio general es que la responsabilidad del heredero es limitada: responde


únicamente con los bienes que recibe de la herencia (intra vires hereditatis). Según el
artículo 2317, el heredero queda obligado por las deudas y legados hasta la concurrencia
del valor de los bienes hereditarios recibidos.

Si hay varios herederos, responden con la masa hereditaria indivisa. El artículo 2280
refuerza esta idea, e indica que si los bienes fueron enajenados, el heredero responderá
con su valor.

!!! No obstante, existen supuestos donde el heredero responde con sus propios bienes
(ultra vires hereditatis), cuando incurre en conductas antijurídicas que dañan a
acreedores o legatarios. El artículo 2321 enumera estos casos:

1. No realizar el inventario dentro de los tres meses desde la intimación judicial de


acreedores o legatarios.​
2. Ocultar fraudulentamente bienes de la herencia, omitiendo su inclusión en el
inventario.​
3. Exagerar dolosamente el pasivo sucesorio, creando deudas falsas o inflando las
reales.​
4. Enajenar bienes de la sucesión sin que el acto sea conveniente o sin incorporar el
precio a la masa hereditaria.​
5. Asumir voluntariamente el pago de deudas del causante sin estar legalmente
obligado.
En estos supuestos, el heredero responde con su patrimonio personal por las deudas del
causante, aunque no lo hace respecto a los legatarios. La herencia misma constituye
la garantía común de los acreedores del causante. Antes de la partición, todos los bienes
hereditarios garantizan el pago de las deudas, y los acreedores pueden exigir su
ejecución.

El artículo 2316 establece que los acreedores del causante y los legatarios tienen
preferencia sobre los bienes de la herencia respecto de los acreedores personales de los
herederos. Esta preferencia no es un privilegio técnico, sino la consagración de un
principio general del derecho sucesorio basado en la equidad y el orden público.

En caso de legado de universalidad —por ejemplo, el legado de una biblioteca o todos los
bienes muebles de una casa—, el legatario asume también las deudas comprendidas en
ese conjunto. Según el artículo 2318, el legatario responde hasta el valor de los bienes
recibidos, y los acreedores pueden accionar subsidiariamente contra herederos o
demás legatarios si esos bienes no alcanzan para cubrir las deudas. Aunque su
responsabilidad es limitada, responden como principales obligados respecto de las
deudas comprendidas en la universalidad legada.

Acción contra los legatarios

El artículo 2319 del Código Civil y Comercial establece que los acreedores del
causante tienen acción contra los legatarios hasta el valor de lo que reciben. Esta
acción caduca al año contado desde el día en que cobran sus legados. Es decir, si un
acreedor aparece luego del pago de legados y no hay bienes en la sucesión, puede
reclamar el legado cobrado, pero solo dentro de ese plazo.

Los legatarios responden únicamente con el legado recibido y nunca con su propio
patrimonio. En caso de sucesión insolvente, el legatario podría no recibir nada, pero no
será deudor.

Reembolso

Según el artículo 2320, si un heredero o legatario paga más de lo que le corresponde


por deudas o legados, puede reclamar el reembolso a sus coherederos o colegatarios,
hasta el límite de la parte que cada uno debía soportar. Esta acción incluye también los
casos de subrogación en los derechos del acreedor.

Prioridad de los acreedores del heredero sobre sus bienes

El artículo 2322 determina el orden de preferencia para los acreedores del heredero
respecto de sus bienes:
●​ a) Los créditos anteriores a la apertura de la sucesión tienen preferencia sobre
los acreedores del causante y legatarios.​

●​ b) Los créditos posteriores a la apertura de la sucesión concurren a prorrata


con los acreedores del causante.​

Esto respeta el principio de que no se confunden los patrimonios del causante y del
heredero. Por lo tanto, los bienes del heredero están reservados a sus acreedores
personales, mientras que los bienes de la herencia garantizan a los acreedores de la
sucesión.

Bienes gananciales

Cuando concurre el cónyuge supérstite con otros herederos, se distingue entre:

●​ Bienes propios del causante​

●​ Bienes gananciales​

El acervo hereditario incluye solo el 50% de los bienes gananciales que pertenecían al
causante. El otro 50% corresponde al cónyuge supérstite, conforme al régimen de
comunidad de bienes. Luego, se debe realizar la liquidación y partición correspondiente
en el proceso sucesorio.

Heredero bajo tutela

Si el heredero es una persona menor de edad bajo tutela, el tutor debe inventariar y
tasar los bienes recibidos por sucesión (art. 115, último párrafo). El inventario debe ser
realizado por una persona designada por el juez. Si el tutor tiene un crédito contra el
tutelado, debe incluirlo en el inventario; de no hacerlo, no podrá reclamarlo después,
salvo que desconociera su existencia.

El tutor necesita autorización judicial para repudiar herencias o contraer deudas (art.
121, inc. e). Al terminar la tutela, debe entregar inmediatamente los bienes, rendir
cuentas judiciales y hacerlo con intervención del Ministerio Público (art. 131).
PROCESO SUCESORIO

En Argentina, la sucesión de una persona fallecida sólo puede realizarse judicialmente. A


diferencia de otros países, no se admite una sucesión administrativa o notarial. Los
escribanos carecen de competencia para reemplazar la función judicial en esta materia.

El proceso sucesorio tiene como finalidad principal permitir la liquidación de la herencia y


la transmisión del remanente a los herederos o legatarios, según lo dispuesto por la ley o el
testamento. Es un proceso especial, de carácter voluntario en principio, aunque puede
transformarse en contencioso si surgen disputas entre los interesados (como desacuerdos
entre herederos, acciones de acreedores, etc.).

Es también un proceso universal, ya que se refiere al conjunto de bienes del causante y no


a cada uno individualmente. Se distingue entre la sucesión ab intestato (sin testamento) y
la testamentaria (cuando hay testamento válido).

El objeto del proceso sucesorio, según el art. 2335 del CCyC, es:

●​ Identificar a los sucesores.​

●​ Determinar la herencia (activos y pasivos).​

●​ Cobrar créditos, pagar deudas y legados.​

●​ Rendir cuentas.​

●​ Entregar los bienes en la etapa de partición.​

Están legitimados para iniciar el proceso sucesorio:

●​ Los herederos (quienes deben acreditar su calidad).​

●​ Los acreedores del causante (para saber a quién reclamar).​

●​ Los acreedores de herederos (si estos aceptaron o renunciaron a la herencia, y su


pasividad afecta el cobro de sus créditos).​

Los acreedores pueden iniciar el proceso si el heredero, una vez intimado, no actúa en un
plazo de 4 meses desde la muerte del causante. En este caso, el silencio del heredero se
interpreta como aceptación. Los acreedores deben demostrar su carácter de tales con cierta
verosimilitud, pero no pueden desplazar automáticamente al heredero en la apertura del
juicio.
COMPETENCIA EN EL PROCESO SUCESORIO

La competencia en el proceso sucesorio refiere a qué juez tiene autoridad para intervenir en
la tramitación del juicio sucesorio. Aunque suele hablarse de "jurisdicción" y "competencia"
como sinónimos, el término técnico correcto es competencia.

El artículo 2336 del Código Civil y Comercial establece que el juez competente es el del
último domicilio del causante. Además, el artículo 2643 agrega que también son
competentes los jueces del lugar donde se encuentren bienes inmuebles del causante
dentro del país. Esto configura un sistema de jurisdicción concurrente: pueden intervenir
tanto el juez del último domicilio como el del lugar donde estén los bienes inmuebles.

Este criterio también puede aplicarse, por analogía, a bienes muebles registrables o de
carácter permanente (como autos o marcas registradas), lo que amplía la posibilidad de
intervención a otros jueces distintos del del último domicilio del fallecido.

En casos de sucesiones internacionales, si el causante vivía en el extranjero pero dejó


bienes en Argentina (inmuebles o bienes registrables), la justicia local puede intervenir. La
jurisprudencia ha sostenido este enfoque, reconociendo la competencia del juez del lugar
donde se encuentren los bienes, incluso si el último domicilio del causante fue en otro país.

Finalmente, la competencia sucesoria no puede modificarse por acuerdo entre partes, ya


que se trata de una materia de orden público. Por eso, cualquier convenio privado que
pretenda cambiar al juez competente será rechazado.

FUERO DE ATRACCIÓN

El fuero de atracción es un principio jurídico que establece que todas las acciones
relacionadas con el patrimonio del causante deben ser tramitadas ante el juez del proceso
sucesorio. Su finalidad es concentrar en un solo juez todas las cuestiones vinculadas al
acervo hereditario para evitar decisiones contradictorias y facilitar la liquidación,
administración y partición de la herencia.

Este fuero funciona como una forma de desplazamiento legal de la competencia, sin
vulnerar el principio del juez natural, ya que está previsto por la ley. Permite que el juez del
sucesorio conozca tanto las demandas contra el causante como aquellas referidas a sus
bienes, centralizando así la resolución de conflictos para proteger los intereses de
herederos, legatarios y acreedores.

Se aplica durante el período de indivisión hereditaria —desde la muerte del causante


hasta la partición— y tiene un alcance que puede extenderse incluso a cuestiones surgidas
después de la partición, si derivan de esta.
Características del fuero de atracción:

1.​ De orden público: No puede ser renunciado ni modificado por las partes ni por el
juez.​

2.​ Unilateral: Opera solo cuando el causante o sus sucesores son demandados, no
cuando inician acciones.​

3.​ Parcial: Solo se activa en los casos previstos por la ley.​

4.​ Pasivo: Se aplica cuando la sucesión es parte demandada.​

5.​ Temporario: Rige desde el fallecimiento hasta la partición, aunque puede alcanzar
conflictos posteriores derivados del reparto.​

6.​ Excepcional: No se aplica a toda cuestión relacionada con la sucesión, solo a las
específicamente determinadas por la normativa.

Casos en que funciona el fuero de atracción

El fuero de atracción establece que el juez del proceso sucesorio es competente para
entender también en determinadas causas relacionadas con la herencia. El art. 2336, párr.
2º del Código Civil y Comercial (Cód. Civ. y Com.) enumera expresamente los casos en
que se aplica esta regla.

1. Casos expresamente previstos

El juez del sucesorio tiene competencia en:

●​ Acción de petición de herencia​

●​ Nulidad del testamento​

●​ Litigios relacionados con la administración y liquidación de la herencia​

●​ Ejecución de disposiciones testamentarias​

●​ Mantenimiento de la indivisión​

●​ Operaciones de partición​

●​ Garantía de los lotes entre copartícipes​

●​ Reforma y nulidad de la partición​

2. Casos adicionales no enumerados


Además, se extiende a acciones como:

●​ Indignidad​

●​ Colación​

●​ Reducción​

●​ Exclusión del cónyuge por causales legales​

●​ Liquidación y partición del régimen patrimonial del matrimonio (por muerte)​

●​ Demandas sobre estado de familia​

LÍMITE TEMPORAL DEL FUERO DE ATRACCIÓN

Existen dos posturas:

●​ Postura restrictiva: el fuero de atracción finaliza con la inscripción de la declaratoria


de herederos.​

●​ Postura amplia (mayoritaria): se mantiene hasta la partición de bienes, y aún


después si se trata de acciones derivadas directamente del proceso sucesorio (como
nulidad de la partición).​

Situaciones especiales

●​ Filiación post mortem: puede admitirse excepción en base al centro de vida del
menor.​

●​ División de condominio: si no hay indivisión hereditaria, se aplica la competencia


por ubicación del bien.​

●​ Juicios con sentencia firme o causas independientes (usucapión, marcas no


ligadas al acervo, etc.) quedan fuera del fuero de atracción.​

APLICACIÓN PRÁCTICA Y JURISPRUDENCIAL

Sí se aplica el fuero de atracción:

●​ Demandas por daños y perjuicios contra el causante​


●​ Nulidad de ventas e hipotecas realizadas por el causante​

●​ Ejecución de créditos con garantía hipotecaria​

●​ Escrituración de inmuebles vendidos por el causante​

●​ Consignación de alquileres de bienes sucesorios​

No se aplica:

●​ División de condominio si no hay indivisión hereditaria​

●​ Juicios ejecutivos con sentencia firme​

●​ Expensas devengadas tras la muerte del causante​

●​ Juicios de usucapión​

●​ Procesos por registro de marcas sin afectación directa del acervo

HEREDERO ÚNICO

En los casos en que el causante deja un único heredero, la ley contempla una situación
especial. El artículo 2336, segundo párrafo, del Código Civil y Comercial establece que
los acreedores del causante pueden iniciar acciones personales tanto ante el juez del
último domicilio del causante como ante el juez del domicilio del heredero único. Esta
es una facultad exclusiva para los acreedores, y no habilita la posibilidad de iniciar el
proceso sucesorio directamente en el domicilio del heredero único.

Esta limitación se basa en la imposibilidad técnica y jurídica de saber, al inicio del proceso,
si realmente se trata de un único heredero, ya que se requiere previamente una
declaratoria de herederos o la aprobación de un testamento.

Respecto a la acumulación de procesos sucesorios, puede solicitarse la tramitación


conjunta cuando existen bienes comunes entre sucesiones distintas o trámites
pendientes similares. Esto ha sido admitido por la jurisprudencia, incluso en situaciones
donde no hay total coincidencia en los herederos.

Lo que se privilegia es la economía procesal y una única liquidación de bienes,


especialmente si se trata de procesos dentro de la misma jurisdicción.

En relación con el derecho aplicable en materia sucesoria, es fundamental distinguir


entre jurisdicción y ley aplicable.
La jurisdicción hace referencia al juez competente para intervenir, mientras que la ley
aplicable se refiere al conjunto normativo que regirá la sucesión.

Históricamente han existido dos sistemas: el de unidad sucesoria, que considera a la


sucesión como una prolongación de la personalidad del causante y aplica una sola ley, y el
de pluralidad sucesoria, que aplica tantas leyes como países haya con bienes relictos,
tomando en cuenta la ubicación de los bienes.

➔​ El sistema argentino, según el artículo 2644 del Código Civil y Comercial, adopta
un criterio mixto.
➔​ Como principio general, se aplica la ley del último domicilio del causante. Sin
embargo, respecto de los bienes inmuebles situados en Argentina, se aplica el
derecho argentino, independientemente del domicilio del causante. Esta excepción
también se extiende, por analogía, a los bienes muebles registrables, remitiendo al
derecho del lugar donde están registrados.
➔​ Además, en virtud de los Tratados de Montevideo, se reconoce la posibilidad de
aplicar el sistema de pluralidad sucesoria en casos internacionales, cuando
existan bienes en diferentes países.

El derecho transitorio establece que el momento del fallecimiento del causante


determina qué ley sustantiva se aplica. Si el causante falleció antes del 1 de agosto de
2015, se aplican las normas del Código Civil de2 Vélez Sarsfield. Si el fallecimiento
ocurrió a partir del 1 de agosto de 2015, rige el nuevo Código Civil y Comercial. Lo
importante es no confundir la fecha de fallecimiento con la fecha de inicio del proceso
sucesorio, ya que esta última no modifica la ley aplicable.

Respecto a las normas procesales, existen dos posturas:

Una, minoritaria, sostiene que las normas procesales deben seguir a las normas de fondo
vigentes al momento del fallecimiento.

Otra, mayoritaria y adoptada por la jurisprudencia, distingue claramente: las normas de


fondo se determinan por la fecha de muerte, mientras que las normas procesales
contenidas en el nuevo Código se aplican desde su entrada en vigencia (1 de agosto de
2015), incluso a sucesiones iniciadas con posterioridad, aunque el fallecimiento sea
anterior. En este último caso, se aplicarán las normas sustantivas del código derogado,
pero las normas procesales del nuevo Código.

INVESTIDURA DE LA CALIDAD DE HEREDERO

El Código Civil y Comercial reemplaza el antiguo concepto de "posesión hereditaria" por el


de "investidura de la calidad de heredero", que implica el reconocimiento de una persona
como heredera. Algunos herederos adquieren esta investidura de pleno derecho desde la
muerte del causante, mientras que otros deben solicitarla judicialmente.
La investidura de la calidad de heredero puede ser:

DE PLENO DERECHO: Esta investidura la adquieren los herederos forzosos


(descendientes, ascendientes y cónyuge) automáticamente al fallecimiento del causante,
incluso si ignoran el hecho o la apertura de la sucesión.​
Esto se establece en el artículo 2337 del Código Civil y Comercial, que permite a estos
herederos ejercer todas las acciones transmisibles del causante, desde el momento del
fallecimiento.

No obstante, para transferir bienes registrables, estos herederos sí necesitan una


declaratoria judicial de herederos, ya que el reconocimiento pleno es requisito para estos
actos registrales.

POR APROBACIÓN JUDICIAL: Los herederos no forzosos, como colaterales y


testamentarios, necesitan una resolución judicial que les reconozca formalmente su
calidad de herederos.

En el caso de los colaterales, el artículo 2338 establece que el juez debe investirlos como
herederos tras justificar la muerte del causante y el título hereditario.​
Para los herederos testamentarios, la investidura se otorga mediante la aprobación
formal del testamento, equivalente a la declaratoria de herederos en la sucesión ab
intestato.

La diferencia clave entre ambas formas de investidura es que los herederos que requieren
resolución judicial no pueden ejercer acciones sucesorias (como por ejemplo reclamar un
inmueble) hasta que se les reconozca judicialmente como herederos. Así lo ha resuelto
la jurisprudencia.

EN SUCESIONES TESTAMENTARIAS, EL PROCEDIMIENTO VARÍA SEGÚN EL TIPO DE


TESTAMENTO:

Si es por acto público, el testamento debe presentarse o indicarse dónde se encuentra


(art. 2339, párr. 1°). Quien inicia la sucesión debe entregarlo o informar su existencia.

Si el testamento es ológrafo, debe presentarse judicialmente, abrirse si está cerrado, y


verificarse su autenticidad mediante pericia caligráfica. El juez rubrica sus páginas y
ordena su protocolización, lo que lo convierte en instrumento público.

Esta protocolización no impide impugnaciones posteriores sobre la validez o


autenticidad del testamento. Por tanto, aunque produce efectos, no genera cosa juzgada
y puede ser atacado por los interesados mediante proceso contencioso.

TRÁMITE ANTE UNA SUCESIÓN INTESTADA Y DECLARATORIA DE HEREDEROS

Cuando se inicia una sucesión intestada (sin testamento o con testamento parcial), el
procedimiento está regulado en el art. 2340 del Código Civil y Comercial.
El interesado debe declarar si su derecho es exclusivo o compartido con otros
herederos. Luego de justificar la muerte del causante, se notificará a los herederos
denunciados en el expediente. Se ordena además la citación por edicto publicado un día
en el diario oficial. A partir de la publicación, hay 30 días para que herederos, acreedores o
interesados se presenten y acrediten sus derechos.

DECLARATORIA DE HEREDEROS

Es un reconocimiento judicial de la calidad de heredero, no una sentencia ni produce


cosa juzgada.

Es declarativa, no resuelve controversias, y puede modificarse, ampliarse o anularse. Se


dicta "en cuanto hubiere lugar a derecho", es decir, respecto de quienes hayan probado el
vínculo.

En la práctica, se utiliza la fórmula de “únicos y universales herederos”, pero esto es


relativo y no excluye la posibilidad de incluir a otros herederos posteriormente.

Elementos a acreditar:

Es necesario probar la muerte del causante y el título hereditario, como partidas del
Registro Civil, libreta de familia o sentencias de filiación.​

En el caso de cónyuges, el art. 423 del Código establece que el matrimonio se acredita con
el acta o certificado expedido por el Registro Civil.​
En caso de imposibilidad de prueba directa, puede admitirse prueba indirecta si se justifica
la imposibilidad.​
La posesión de estado (trato como si fueran cónyuges) no basta por sí sola para probar
el matrimonio.

Admisibilidad de herederos:


Cuando todos los herederos aceptan que alguien sea incluido, aún sin título probatorio,
se lo puede declarar heredero solo a los efectos sucesorios.​
Esto surgió en casos de hijos extramatrimoniales no reconocidos, cuando los demás
coherederos aceptan incluirlo en la sucesión sin que deba iniciar una acción de filiación.​
Este reconocimiento no tiene valor fuera del proceso sucesorio.

Situaciones especiales:

●​ La declaratoria no se suspende si algunos herederos no prueban el vínculo.​

●​ El silencio de los herederos ante una notificación no implica aceptación tácita de


otro pretendido heredero.​
Aunque no sea sentencia, la declaratoria es fundamental frente a terceros para probar la
condición de heredero.

Modificaciones posibles:

●​ Puede rectificarse por errores.​

●​ Puede ampliarse si aparecen nuevos herederos.​

●​ Puede anularse si se omiten formalidades esenciales (por ejemplo, no publicar


edictos, dictarla un juez incompetente, etc.).​

Aprobación formal del testamento

Es el acto por el cual los herederos testamentarios son reconocidos en su calidad de


herederos.​
Equivale a la declaratoria de herederos en sucesiones intestadas. Tiene los mismos
efectos prácticos y jurídicos, y confiere la investidura sucesoria por voluntad del
causante.

INVENTARIO Y AVALÚO EN EL PROCESO SUCESORIO

INVENTARIO:​
El inventario es la descripción completa del activo y pasivo hereditario, es decir, de
todos los bienes, derechos y deudas transmisibles por causa de muerte.

CITACIÓN:​
Según el art. 2341 del Código Civil y Comercial, el inventario debe realizarse con
citación a herederos, acreedores y legatarios cuyos domicilios sean conocidos,
permitiendo el control y participación de todos los interesados.

PLAZO:​
El inventario debe hacerse dentro de los tres meses desde la intimación judicial de los
acreedores o legatarios.

●​ La intimación debe ser judicial (no basta con una extrajudicial).​

●​ No es obligatorio si no ha sido intimado, pero puede realizarse voluntariamente


por los herederos en cualquier momento.​
Denuncia de bienes como sustituto del inventario:

El art. 2342 permite que, por decisión unánime de los herederos, se reemplace el
inventario por una denuncia de bienes, salvo que:

●​ Algún heredero no esté de acuerdo.​

●​ Lo soliciten los acreedores.​

●​ Exista una obligación legal (ej. art. 693: inventario obligatorio por parte del progenitor
sobreviviente).​

Si no se hace el inventario cuando corresponde, el heredero puede ver ampliada su


responsabilidad por deudas del causante.

AVALÚO:

El avalúo es el acto de asignar un valor económico a los bienes inventariados.

Quién lo realiza:

●​ Si todos los herederos están de acuerdo y son capaces, designan al tasador.​

●​ Si no hay unanimidad o capacidad, el juez designa al valuador.​

Momento del avalúo:Según el art. 2343, el valor debe fijarse lo más cercano posible al
acto de partición, para evitar distorsiones por cambios económicos.​
La Corte Suprema ha dicho que deben usarse valores reales al momento del avalúo, no al
fallecimiento del causante.

Métodos de valuación (inmuebles):

●​ Valor fiscal (si hay acuerdo).​

●​ Valor de mercado.​

●​ Tasación por peritos (arquitectos, ingenieros o inmobiliarias).

IMPUGNACIONES

i) Posibilidad de impugnar:​
Según el art. 2344 del Código Civil y Comercial, los siguientes sujetos pueden impugnar
total o parcialmente el inventario, avalúo o denuncia de bienes del sucesorio:
●​ Copropietarios de la herencia,​

●​ Acreedores,​

●​ Legatarios.​

Medidas cautelares en el proceso sucesorio

i) Aplicabilidad:​
Desde el fallecimiento del causante hasta la partición de la herencia, pueden solicitarse
medidas cautelares para proteger el patrimonio hereditario.

ii) Tipos y criterio:​


No existe una lista cerrada; el juez puede dictarlas según las circunstancias del caso.​
Son aplicables todas las medidas provisorias previstas en la ley de fondo y los
códigos procesales locales.

iii) Ejemplos de resoluciones judiciales:

●​ Admitidas: Medidas para determinar la titularidad de un inmueble o automotor,


cuando hay indicios suficientes que justifican la protección preventiva.​

●​ Rechazadas: Anotación de litis improcedente si no se justifica qué se busca


asegurar con ella.​

●​ Competencia judicial: El juez del concurso de un heredero no puede frenar el


trámite del sucesorio con una medida de no innovar, ya que solo puede intervenir
respecto de los créditos del heredero concursado, pero no sobre la
determinación de derechos hereditarios, que es competencia del juez del
sucesorio.

COMUNIDAD HEREDITARIA

La indivisión hereditaria o comunidad hereditaria surge desde la muerte del causante


hasta la partición de la herencia.​
Requiere más de un heredero aceptante y la existencia de un patrimonio (activo y pasivo).​

Los coherederos tienen un derecho ideal o abstracto sobre la universalidad jurídica que
constituye la herencia, sin derechos específicos sobre bienes concretos.​
Características:

●​ Forzosa: se constituye automáticamente, sin depender de la voluntad de los


coherederos.​

●​ Transitoria: dura hasta la partición de la herencia.​

●​ Durante la indivisión, los coherederos tienen una cuota ideal, no un derecho real
sobre bienes específicos.​

Naturaleza jurídica

No es una persona jurídica distinta de los coherederos, pero la ley reconoce cierta
autonomía (ej. para concursos y quiebras).​

Se diferencia del condominio porque:

○​ La comunidad hereditaria recae sobre una universalidad de bienes, no sobre


bienes específicos.​

○​ El condominio nace de contrato; la indivisión hereditaria, por la muerte.​

○​ En comunidad hereditaria, para actos importantes se requiere unanimidad,


no mayoría.​

Indivisión hereditaria y régimen patrimonial del matrimonio

La muerte de uno de los cónyuges extingue el régimen patrimonial matrimonial.​


Si el régimen era de comunidad, se forma una indivisión postcomunitaria hasta la partición.​

El cónyuge supérstite participa en la sucesión en doble carácter:

○​ Como heredero forzoso,​

○​ Como socio para la liquidación del régimen patrimonial.​

En régimen de comunidad, el cónyuge supérstite tiene derecho al 50% de los gananciales;


en separación de bienes, puede reclamar créditos por pagos hechos (derecho de
recompensa).​

La legislación vigente (art. 481 Cód. Civ. y Com.) distingue entre indivisión que se extingue
en vida de los cónyuges (se aplican normas del régimen matrimonial) y por muerte (se
aplican normas sucesorias).​

●​ En sucesiones, la indivisión postcomunitaria se rige por las normas de indivisión


hereditaria.​

Las masas en el derecho sucesorio

Existen cuatro masas relevantes:

●​ Masa hereditaria: totalidad de derechos y obligaciones transmitidos por muerte, es


decir, la herencia o acervo hereditario.​

●​ Masa indivisa: se forma cuando hay más de un heredero; representa la


universalidad en estado de indivisión.​

●​ Masa de legítima: parte de la herencia reservada a herederos forzosos, calculada


según el valor líquido de la herencia más bienes donados computables.​

●​ Masa partible: bienes existentes al momento de la partición, incluyendo accesiones,


frutos, colaciones, con deducción de deudas y ajustes por reducción.​

Durante la indivisión, el valor del acervo puede variar por accesiones, frutos, reinversiones o
ventas, aunque la composición de la masa cambia, no necesariamente su cuantía.

INDIVISIÓN FORZOSA TEMPORARIA

A. CARACTERIZACIÓN GENERAL

●​ La indivisión forzosa temporaria es una excepción al principio general del derecho


hereditario que permite a los herederos pedir la partición en cualquier momento.​

●​ Durante este período, la partición de la herencia está legalmente suspendida, ya sea


sobre todo el acervo hereditario o sobre bienes específicos.​

●​ Se asemeja conceptualmente al condominio forzoso, como lo regula el art. 2000


del Código Civil y Comercial.​
B. EVOLUCIÓN NORMATIVA

Régimen anterior (Código Civil de Vélez Sarsfield):​


No admitía indivisión forzosa: el derecho a pedir la partición era absoluto.​
- Leyes posteriores (Ley Cafferata, Ley Costa, Ley 14.394) comenzaron a introducir
excepciones por razones familiares o sociales.​

Régimen actual (Código Civil y Comercial vigente):​

●​ Se mantiene el principio general del derecho a pedir la partición.​

●​ Se admiten excepciones legales de indivisión forzosa temporaria, siempre con


carácter restrictivo.​

C. CASOS DE INDIVISIÓN FORZOSA TEMPORARIA

1. Indivisión impuesta por el testador (art. 2330 CCyC)

Legitimación: El propio causante puede imponerla en su testamento.​

Sujetos alcanzados: Todos los herederos (legales o testamentarios, incluso forzosos).​

Forma: Debe ser expresamente dispuesta en testamento.​

Alcance: Puede abarcar toda la herencia, una parte o un bien específico.​

Plazo: Máximo 10 años, prorrogable hasta mayoría de edad si hay hijos menores.​

Exceso de plazo: Se reduce automáticamente a 10 años.​

Uso y goce: Los coherederos pueden pactar el uso provisional sin violar la indivisión.​

Partición anticipada: Posible judicialmente si hay circunstancias graves o de manifiesta


utilidad.​
2. Indivisión pactada por los coherederos (art. 2331 CCyC)

●​ Requisitos:​

○​ Acordada por unanimidad entre los coherederos.​

○​ Puede involucrar incapaces con aprobación judicial.​

●​ Alcance: Puede recaer sobre todos o parte de los bienes hereditarios.​

●​ Plazo: Máximo 10 años, renovable por igual término.​

●​ Partición anticipada: Admisible judicialmente por causas justificadas.​

●​ Uso y goce provisional: Puede pactarse específicamente para los bienes.​

3. Indivisión solicitada por el cónyuge supérstite (art. 2332 CCyC)

●​ Legitimación activa: El cónyuge supérstite.​

●​ Bienes sobre los que puede solicitar la indivisión:


a) Establecimiento que constituye una unidad económica.​
b) Acciones o cuotas sociales de una empresa.​
c) Vivienda familiar (residencia habitual al momento del fallecimiento).​

Requisitos especiales:​
- En empresas: que el cónyuge haya participado activamente o sea socio principal.​
- En la vivienda: que haya sido adquirida o construida con fondos gananciales.​

●​ Plazo:​

○​ Máximo inicial de 10 años.​

○​ Puede prorrogarse hasta la muerte del cónyuge supérstite.​

●​ Administración: Corresponde al cónyuge supérstite durante la indivisión.​

●​ Partición anticipada: Admisible si hay causas graves o de manifiesta utilidad


económica.​
4. Indivisión forzosa de la vivienda conyugal

El art. 2332 del Cód. Civ. y Com. permite al cónyuge supérstite oponerse a la partición de
la vivienda familiar donde convivía con el causante, siempre que:

➔​ Haya sido la residencia habitual al momento del fallecimiento.​

➔​ Haya sido adquirida o construida, total o parcialmente, con fondos gananciales.​

La indivisión incluye los muebles indispensables del hogar.​


Esta indivisión dura toda la vida del cónyuge supérstite, a diferencia de otras que tienen un
plazo de 10 años.​

Puede cesar por pedido de los herederos si se demuestra que el supérstite puede
acceder a otra vivienda adecuada.​

DERECHO REAL DE HABITACIÓN

Es definido en el artículo 2158 del Código Civil y Comercial como el derecho a habitar en
un inmueble ajeno sin alterar su sustancia. Este derecho puede reconocerse tanto al
cónyuge supérstite como al conviviente supérstite, con el objetivo de proteger la
vivienda familiar tras la muerte del causante.

DERECHO REAL DE HABITACION DEL CONYUGE SUPERSTITE

, este derecho se encuentra regulado en el ámbito del derecho sucesorio. A diferencia del
régimen anterior, el actual Código le otorga un derecho vitalicio y gratuito sobre el
inmueble que fue sede del último hogar conyugal, siempre que el bien sea de titularidad
exclusiva del causante y no se encuentre en condominio con terceros.

Este derecho es autónomo del derecho hereditario, no requiere petición expresa en el


proceso sucesorio y se adquiere de pleno derecho, aunque puede ser renunciado
expresamente.

No se exige que el causante haya dejado un único inmueble en la herencia, ni se impone


un límite de valor al bien, como sucedía antes. La protección se extiende incluso si existen
otros inmuebles o herederos en la sucesión, siendo irrelevante la existencia de hijos
menores en el hogar.

El derecho es intransmisible, no puede cederse ni alquilarse, y aunque el uso es


gratuito, el cónyuge supérstite debe afrontar los impuestos, tasas, expensas y
reparaciones necesarias del inmueble. Se interpreta también que el beneficio incluye los
muebles indispensables para garantizar el uso como vivienda.

El derecho se extingue solo por causas generales previstas para los derechos reales de
uso y habitación, como la muerte del beneficiario, el no uso por diez años, o el uso
abusivo con alteración de la sustancia del bien, pero no por contraer nuevas nupcias
ni formar una nueva unión convivencial.

Es inoponible a los acreedores del causante, pero sí oponible a los acreedores


personales de los herederos.

Por último, se discute si debe aplicarse cuando los cónyuges estaban separados de
hecho, aunque hay posturas que sostienen que, aun así, debería prevalecer la protección
de la vivienda familiar.

DERECHO REAL DE HABITACION DEL CONVIVIENTE SUPERSTITE

En el régimen anterior, el conviviente supérstite no tenía reconocimiento legal del


derecho real de habitación tras la muerte de su pareja, pese a algunos intentos legislativos.

En el régimen actual, el nuevo Código Civil y Comercial introduce en el artículo 527 el


derecho real de habitación gratuito por hasta dos años, en favor del conviviente
supérstite sin vivienda propia ni medios suficientes para acceder a una. Este derecho
recae sobre el inmueble del causante que fue el último hogar común, siempre que no
estuviera en condominio con otras personas.

Este derecho no opera de pleno derecho, sino que requiere petición del conviviente
supérstite. Además, los miembros de la pareja deben carecer de impedimento de
ligamen para su reconocimiento, exigencia que ha sido cuestionada constitucional y
convencionalmente por excluir a ciertas formas de familia.

También se exige que el peticionante carezca de vivienda propia o bienes suficientes, y


que el inmueble haya sido la sede del hogar común. El uso del inmueble será gratuito,
independientemente de su valor, pero el plazo máximo de ocupación será de dos años,
contados desde la muerte del causante, aunque se discute si este plazo es constitucional
por ser demasiado breve.

Este derecho es inoponible a los acreedores del causante, lo que implica que podrían
ejecutar el bien aun estando ocupado por el conviviente.

La extinción del derecho puede darse antes del cumplimiento del plazo si el conviviente:

●​ Constituye una nueva unión convivencial (aunque esto es difícil en la práctica por
el requisito de convivencia previa de dos años)​

●​ Contrae matrimonio​

●​ Adquiere una vivienda propia habitable​

●​ Obtiene bienes suficientes para acceder a una, incluso si no la compra, pero sí


puede alquilarla
DIFERENCIAS ENTRE EL DERECHO REAL DE HABITACIÓN DEL CÓNYUGE
SUPÉRSTITE Y DEL CONVIVIENTE SUPÉRSTITE:

1. Forma de adquisición del derecho

●​ Cónyuge supérstite: El derecho opera de pleno derecho desde la muerte del


causante.​

●​ Conviviente supérstite: El derecho debe ser solicitado expresamente por el


conviviente interesado. No se otorga automáticamente.​

2. Condiciones económicas del beneficiario

●​ Cónyuge supérstite: Puede acceder al derecho sin importar si tiene otros


inmuebles o si cuenta con recursos suficientes para adquirir una vivienda.​

●​ Conviviente supérstite: Solo accede al derecho si no posee vivienda propia


habitable ni bienes suficientes que le permitan acceder a una.​

3. Duración del derecho

●​ Cónyuge supérstite: El derecho es vitalicio, se mantiene durante toda la vida del


beneficiario.​

●​ Conviviente supérstite: El derecho tiene una duración máxima de dos años


desde el fallecimiento del causante.​

4. Causales de extinción

●​ Cónyuge supérstite: El derecho no tiene causales específicas de extinción,


salvo las generales del uso abusivo, no uso prolongado o alteración de la sustancia
del bien.​

●​ Conviviente supérstite: El derecho se extingue si:​

○​ Constituye una nueva unión convivencial​

○​ Contrae matrimonio​

○​ Adquiere una vivienda propia habitable​

○​ Obtiene bienes suficientes para acceder a una​


5. Renuncia o exclusión del derecho

●​ Cónyuge supérstite: No se puede renunciar al derecho por pacto previo entre


cónyuges. Solo es posible renunciar después del fallecimiento del causante.​

●​ Conviviente supérstite: El derecho puede ser excluido previamente mediante un


pacto de convivencia

ADMINISTRACIÓN DE LA HERENCIA

La administración de la sucesión mortis causa es la actividad llevada a cabo por los


herederos o por un tercero, destinada a conservar el acervo hereditario durante su
estado de indivisión, desde el fallecimiento del causante hasta la adjudicación individual
de los bienes

2 tipos: Administración extrajudicial y Administración judicial.

ADMINISTRACIÓN EXTRAJUDICIAL

El Código Civil y Comercial prevé que, desde la muerte del causante hasta la partición de la
herencia, puede no haber un administrador formalmente designado. En ese caso, rige un
régimen especial previsto en el artículo 2323, aplicable a toda sucesión con más de un
heredero, mientras no exista un administrador designado.

Durante este período sin designación formal, los herederos pueden y deben realizar
actos relativos a los bienes del acervo hereditario. Estos actos están regulados en los
artículos 2324 al 2327 del Código, y se dividen en actos de administración ordinaria y
actos de administración extraordinaria.

➔​ En cuanto a la administración ordinaria, el artículo 2324 establece que cualquier


heredero puede tomar medidas necesarias para conservar los bienes
indivisos, empleando fondos del acervo que tenga en su poder. Si no los tiene,
puede obligar a los demás coherederos a contribuir. Estos actos conservatorios y
medidas urgentes son válidos sin necesidad de acuerdo entre herederos, ya que su
finalidad es preservar el patrimonio heredado.

➔​ Los actos de administración extraordinaria, como los actos que exceden la mera
conservación y los actos de disposición, requieren el consentimiento unánime de
todos los coherederos, según el artículo 2325. Se permite, sin embargo, que los
herederos otorguen a uno o más de ellos, o incluso a un tercero, un mandato
general de administración. En ausencia de unanimidad, no pueden realizarse
estos actos.
Adicionalmente, el segundo párrafo del artículo 2325 aclara que se necesitan facultades
expresas para cualquier acto que exceda la explotación normal de los bienes
indivisos, así como para la contratación o renovación de locaciones. Es decir, un
mandato general no basta cuando se trata de contratos que implican compromisos
prolongados o relevantes, como es común en contratos de arrendamiento o alquiler.

Frente a situaciones donde no existe un mandato formal pero un heredero actúa con
conocimiento y sin oposición de los otros, el artículo 2325 reconoce la existencia de un
mandato tácito. Esto significa que hay una autorización implícita para que ese heredero
realice actos de administración ordinaria, aunque no puede llevar adelante actos que
requieran facultades expresas.

En la práctica, se ha señalado que si los herederos son mayores de edad, capaces y no


existe conflicto entre ellos, la designación judicial de un administrador debería
rechazarse, pues pueden actuar de forma conjunta o delegar en uno de ellos.

ACTOS CONSERVATORIOS Y ACTOS DE ADMINISTRACIÓN:

La doctrina distingue entre actos conservatorios, que se limitan a mantener los bienes en
su estado actual, y los actos de administración, que implican un uso activo de los bienes
para generar rentas o mejorar su explotación. Esta diferencia es clave para determinar el
alcance de las facultades que puede ejercer un heredero en el marco de una administración
extrajudicial sin mandato formal.

AUSENCIA O IMPEDIMENTO DEL HEREDERO

Cuando un coheredero está ausente o impedido transitoriamente, los actos realizados


por otro heredero en su nombre se rigen por las reglas de la gestión de negocios (art.
2326 CCyC).​
Se entiende por "ausente" tanto la ausencia simple como la presunción de fallecimiento,
y si hay curador designado, este será quien administre los bienes del ausente.​
La figura del "impedido transitorio" es más amplia y sujeta a interpretación judicial.

Aunque el artículo 2326 limita su aplicación a estos supuestos, cierta doctrina acepta la
aplicación más amplia de la gestión de negocios si existe un motivo razonable, incluso
fuera de estos casos.

Medidas urgentes

Incluso antes de la apertura del juicio sucesorio, el juez puede ordenar medidas
urgentes a pedido de cualquier coheredero (art. 2327 CCyC).​
Estas medidas buscan proteger el interés común e incluyen, por ejemplo:

●​ Ejercicio de derechos sobre acciones, cuotas o títulos valores.​

●​ Percepción de fondos del acervo.​


●​ Otorgamiento de actos que requieren el consentimiento de todos los herederos, si su
negativa compromete el interés común.​

La lista es ejemplificativa, permitiendo al juez dictar otras medidas necesarias para


preservar el patrimonio.

Uso y goce de los bienes (art. 2328 CCyC)

Durante la indivisión, cualquier heredero puede usar los bienes conforme a su destino,
siempre que respete el derecho de los demás.​
Si hay conflicto, el juez puede regular provisionalmente su uso.

Contraprestación por uso exclusivo

El nuevo Código reconoce el derecho de los coherederos a exigir una indemnización


si otro heredero usa en forma exclusiva un bien indiviso, salvo pacto en contrario (art.
2328, párr. 2º CCyC).​
Este derecho surge desde que es requerido, y el reclamo puede ser judicial o
extrajudicial, pero debe ser fehaciente.

El canon debe calcularse descontando la parte que corresponde al heredero ocupante,


y puede devengarse mensualmente hasta la partición.

Pactos entre coherederos

Los coherederos pueden pactar:

●​ El uso exclusivo gratuito o oneroso de ciertos bienes.​

●​ El monto del canon locativo, si es oneroso.​

El pacto debe ser unánime para tener validez.

Determinación del canon

El monto del canon por uso exclusivo queda a criterio judicial, tomando en cuenta:

●​ Informes periciales sobre el valor locativo.​


●​ Condiciones del mercado.​

●​ Tiempo de ocupación y otros factores del caso concreto.​

No se debe tomar automáticamente el valor asignado al bien en el juicio sucesorio, sino el


determinado por el perito tasador.

Gastos de conservación y mejoras

Quien ocupa un bien puede reclamar gastos por conservación o mejoras, pero debe
probar fehacientemente dichos desembolsos.

Sin embargo, no se admite generalmente que el ocupante reclame a los demás herederos
los gastos ordinarios (como impuestos, expensas, tasas) derivados del uso exclusivo, ya
que se considera que debe soportarlos.

Frutos (art. 2329 CCyC)

Regla general: los frutos de los bienes indivisos acrecen a todos los coherederos
proporcionalmente.

Excepción: si hay partición provisional del uso y goce, los frutos corresponden al
heredero que recibió el uso del bien.

Es posible también pactar expresamente a quién corresponde el producto de los frutos, en


caso de acuerdos parciales sobre uso.

ADMINISTRADOR JUDICIAL DE LA SUCESIÓN

1. ¿Quién puede ser Administrador?

●​ Persona humana plenamente capaz.​

●​ Persona jurídica autorizada para administrar bienes ajenos.​

●​ Si tiene restricciones de capacidad y hay coherederos, no puede ser administrador.​

●​ Si es único heredero y no tiene limitaciones, sí puede ser administrador.​

2. ¿Cómo se designa el Administrador?

A) Por voluntad del testador (Art. 2347)


●​ El testador puede nombrar a uno o varios administradores.​

●​ Puede nombrar explícitamente: administrador.​

●​ O nombrar de forma indirecta: albacea, liquidador testamentario, ejecutor


testamentario (que se consideran administradores).​

B) Si el testador no designa administrador

●​ Los coherederos pueden elegir administrador y su reemplazo por mayoría


(entendida en base al porcentaje de la herencia).​

●​ Si no hay mayoría, cualquiera puede pedir al juez que designe administrador.​

●​ Preferencia para el juez:​

1.​ Cónyuge supérstite (si es idóneo).​

2.​ Heredero.​

3.​ Tercero, si existen razones especiales para excluir herederos.​

Administrador extrajudicial y judicial de herencia

●​ Rendición de cuentas: Tanto el administrador judicial como el extrajudicial deben


rendir cuentas detalladas y claras a todos los coherederos, aunque no se lo soliciten.
Esto incluye explicar ingresos, gastos y actos realizados.​

●​ Plazo: Por ley, la rendición de cuentas debe hacerse cada 3 meses, salvo que los
coherederos acuerden otro plazo (preferible unanimidad o decisión judicial para
cambiarlo).​

●​ Remoción: Cualquier interesado puede pedir la remoción del administrador por


imposibilidad o mal desempeño. Mientras se tramita la remoción, el administrador
sigue en funciones salvo que el juez designe un reemplazo provisional.​

●​ Cuenta definitiva: Al concluir la administración, se debe presentar una cuenta final,


que puede ser rendida de forma privada si todos los coherederos están de acuerdo y
son capaces, o de forma judicial si alguno lo impugna.​

●​ Impugnación: En la rendición judicial, los coherederos pueden impugnar la cuenta y


el juez decidirá.​
●​ Jurisprudencia: Se rechazan revocaciones basadas en ingratitud cuando la
demanda es por defender patrimonio y exigir rendición de cuentas.

COLACIÓN:​
La colación es una acción del derecho sucesorio que presume que ciertas donaciones
hechas en vida por el causante a algunos herederos son adelantos de herencia. Su función
es preservar la igualdad entre herederos, compensando a quienes no recibieron
donaciones.


Es distinta de la legítima !!! Busca equilibrar las porciones heredadas entre coherederos.

Formas de colación:

●​ En especie (real): Se devuelve el bien donado.​

●​ En valores (ficta): Se computa el valor del bien donado y se ajusta en la porción


hereditaria.​

Características:

●​ Se aplica si hay donación válida y pluralidad de herederos.​

●​ No es de orden público; el donante puede eximir de colacionar.​

●​ Acción personal, beneficia solo a quienes la ejercitan.​

●​ El juez no puede iniciar la colación de oficio.​

Ámbito de aplicación:​
Se aplica en sucesiones intestadas y también en testadas cuando se mantiene el orden
legal de herederos.

Sujetos obligados a colacionar:

●​ Régimen actual argentino: Solo descendientes y cónyuge supérstite deben


colacionar.​

●​ Quedan excluidos los ascendientes.​



Busca mantener la igualdad entre herederos forzosos, considerando las donaciones
como adelantos de la herencia y evitando que algunos reciban más que otros
injustamente.
QUIÉN PUEDE EJERCER LA ACCIÓN DE COLACIÓN

1.​ Legitimación activa:​


La acción de colación puede ser ejercida por los herederos forzosos que
concurren a la sucesión del causante, es decir:​

○​ Descendientes​

○​ Ascendientes​

○​ Cónyuge​

2.​ Momento para ser heredero:​


Existe debate sobre si se debe ser heredero al momento de la donación o al
momento de la muerte del causante.​

○​ Derecho romano: heredero al momento de la donación.​

○​ Derecho germánico: heredero al momento de la muerte del causante.​

3.​ Régimen actual (Código Civil y Comercial vigente):​


Claramente establece que para ejercer la acción de colación hay que ser heredero
en el momento de la donación (art. 2395).​

○​ El cónyuge supérstite no puede pedir colación de donaciones hechas antes


del matrimonio.​

○​ Descendientes que no eran herederos presuntivos en la donación no deben


colacionar.​

4.​ Quiénes NO deben colacionar:​

○​ Heredero que renuncia a la herencia (puede conservar donaciones).​

○​ Donaciones hechas a descendientes o ascendientes del heredero (no


deben colacionar).​

○​ Donaciones al cónyuge del heredero (no deben colacionar, salvo las


hechas conjuntamente a ambos cónyuges, que deben colacionar en parte).​

○​ Persona declarada indigna (no puede ejercer ni ser sujeto de colación).​

○​ Acreedores: Solo los acreedores del heredero pueden ejercer la acción, no


los de la sucesión.
OBJETOS COLACIONABLES​

○​ La colación alcanza principalmente a donaciones hechas por el causante


(persona que fallece), según lo previsto por la ley.​

○​ También incluye beneficios patrimoniales extraordinarios recibidos por


descendientes o cónyuge derivados de convenciones con el causante (art.
2391 Cód. Civ. y Com.).​

○​ Se consideran beneficios colacionables las ventajas patrimoniales sin


contraprestación (uso, usufructo, fideicomisos, participación en sociedades).​

○​ No se consideran colacionables las transmisiones de bienes a título oneroso.

DISPENSA DE LA COLACIÓN

La dispensa de la colación es un acto por el cual el causante, en vida, exonera al


donatario de la obligación de colacionar lo recibido como donación, considerándolo
una mejora y no un adelanto de herencia, afectando así la porción disponible y no la
legítima. Esta dispensa sólo procede cuando la donación se hizo en vida, no aplicando si la
mejora se otorga mediante legado testamentario. La colación busca equilibrar entre
herederos, pero la dispensa permite excluir esa obligación bajo ciertas condiciones.

PARTICIÓN

La partición es el acto jurídico que pone fin al estado de indivisión hereditaria,


transformando la porción ideal de cada heredero en una parte concreta del
patrimonio del causante.

Desde la muerte del causante, se genera una comunidad hereditaria entre los herederos,
que solo finaliza con la partición (art. 2363 del Código Civil y Comercial). Este acto tiene
efectos retroactivos a la fecha del fallecimiento, lo que significa que los herederos reciben
directamente los bienes desde ese momento.

La inscripción de la declaratoria de herederos o del testamento no pone fin al estado


de indivisión. No se forma un condominio, ya que dicha inscripción tiene únicamente
efectos de publicidad registral.

La partición solo es oponible a terceros cuando se inscribe en los registros públicos,


si incluye bienes registrables (segunda parte del art. 2363).

Están legitimados para pedir la partición los coherederos, los cesionarios de derechos
hereditarios, los acreedores de herederos por vía subrogatoria y los beneficiarios de
legados o cargos que pesan sobre un heredero.
Puede solicitarse en cualquier momento luego de aprobar el inventario y avalúo.
Excepcionalmente, no se requiere este requisito si los herederos están presentes, son
plenamente capaces, hay acuerdo entre ellos y los bienes son muebles no registrables.

Un copartícipe puede solicitar la postergación de la partición si demuestra que


perjudicaría el valor de los bienes indivisos. El juez puede otorgar una prórroga con plazo
determinado.

Respecto a los herederos condicionales, si están sujetos a condición suspensiva no


pueden pedir la partición, pero los demás sí pueden hacerlo, garantizando sus derechos. Si
están sujetos a condición resolutoria, pueden pedir la partición, pero deben asegurar los
derechos de quienes podrían sustituirlos si se cumple la condición (art. 2366).

La acción de partición es imprescriptible mientras persista la indivisión (art. 2368). No


obstante, los bienes pueden ser adquiridos por prescripción larga si algún heredero los
posee de forma exclusiva luego de la cesación de hecho de la indivisión.

MODOS Y FORMAS DE PARTICIÓN

Partición total y parcial: Art. 2369 Cód. Civ. y Com.: "La partición puede ser total o
parcial".

●​ Partición total: adjudica todos los bienes del acervo hereditario.​

●​ Partición parcial: solo comprende algunos bienes.​


Partición definitiva y provisional

●​ Partición definitiva: adjudica la propiedad y titularidad de los bienes.​

●​ Partición provisional: solo se asigna el uso y goce de los bienes, pero la propiedad
permanece indivisa.​

●​ Art. 2370 Cód. Civ. y Com.: "La partición se considera meramente provisional si los
copartícipes sólo han hecho una división de uso y goce de los bienes…"​

Partición privada y judicial

Partición privada:

●​ Requiere:​

○​ Presencia de todos los herederos​


○​ Plena capacidad​

○​ Unanimidad​

○​ Que no existan terceros con interés legítimo en contra​

●​ Art. 2369 Cód. Civ. y Com.: los herederos pueden pactar libremente cómo repartir
los bienes.​

●​ No requiere escritura pública, pero debe presentarse para homologación judicial


para darle fuerza legal.​

●​ El juez verifica la legalidad del acuerdo, especialmente si hay diferencias en


adjudicaciones que podrían esconder cesiones de derechos hereditarios.​

●​ Si el acuerdo afecta intereses de menores o terceros, puede ser anulado.​

Partición judicial:

●​ Obligatoria en tres casos (Art. 2371 Cód. Civ. y Com.):​

○​ Si hay herederos incapaces, con capacidad restringida o ausentes.​

○​ Si terceros con interés legítimo se oponen.​

○​ Si los herederos no acuerdan en hacer la partición privada.​

●​ En caso de menores, el acuerdo debe ser homologado judicialmente, con


participación del Ministerio Pupilar.​

●​ Los acreedores y legatarios pueden oponerse si no se garantiza el pago de sus


créditos o legados.​

PERITO PARTIDOR: Su tarea incluye: reunir, liquidar, distribuir y adjudicar los bienes
del acervo hereditario. Aunque actúa por delegación, el juez tiene la última palabra y
puede modificar su propuesta.

MASA DE PARTICIÓN

La masa de partición es el conjunto de bienes que se distribuyen entre los herederos al


momento de la partición.

Según el art. 2376 del Código Civil y Comercial, la masa incluye:

●​ Bienes del causante al momento de la partición.​


●​ Bienes subrogados (que reemplazan a los originales).​

●​ Acrecimientos producidos después de la muerte del causante.​

●​ Valores a colacionar y bienes sujetos a reducción.​

●​ Se deducen las deudas sucesorias.​

Quedan excluidos:

●​ Objetos con valor afectivo u honorífico (art. 2379 CCCN).​

●​ Sepulcros (según doctrina).​

EFECTOS DE LA PARTICIÓN

La partición es declarativa y no traslativa de derechos: Esto significa que, al realizarse


la partición, no se crea un nuevo derecho de propiedad para los herederos, sino que
simplemente se declara que cada heredero ya era propietario directo de los bienes
adjudicados desde el fallecimiento del causante.​

El efecto declarativo aplica también a otros actos que hacen cesar la indivisión total o
parcial: No solo la partición formal genera este efecto, sino también otros actos que
terminan con la indivisión sobre ciertos bienes o derechos.​

Los coherederos deben otorgarse garantía por evicción: Si uno de los bienes
adjudicados es reclamado por un tercero o presenta algún defecto legal que afecta la
propiedad (evicción), los herederos se deben garantizar mutuamente para mantener la
igualdad en la partición.​

Si un heredero es insolvente, los demás deben cubrir su parte proporcional en la


garantía: En caso de que un heredero no pueda cumplir con su parte de la garantía por
evicción, los demás coherederos deben asumir esa deuda proporcionalmente.​

Los efectos de la partición se retrotraen al momento del fallecimiento del causante:


Jurídicamente se considera que cada heredero es propietario de su parte desde el momento
de la muerte del causante, aunque la partición se realice después.​

NULIDAD DE LA PARTICIÓN
La nulidad y reforma de la partición hereditaria están reguladas en el Capítulo 6 del
Título VIII del Código Civil y Comercial, específicamente en los arts. 2408, 2409 y 2410.
Aunque se aplican los principios generales sobre nulidades de los actos jurídicos, el Código
establece un régimen especial para los supuestos en que pueda surgir la nulidad del acto
particionario.

El art. 2408 establece que la partición puede ser invalidada por las mismas causas que
cualquier acto jurídico, como la falta de capacidad, vicios de la voluntad (dolo, error,
violencia), omisión de algún heredero o irregularidades procesales. El mismo artículo
señala que el heredero perjudicado puede pedir la nulidad de la partición, una
partición complementaria o rectificativa, o el complemento de su porción.

Según el art. 2409, estas reglas se aplican a todo acto que tenga como objetivo terminar
con la indivisión entre coherederos, salvo que se trate de una cesión de derechos
hereditarios entre ellos, en la cual se haya aceptado expresamente el riesgo (álea).

El art. 2410 dispone que no son admisibles las acciones de nulidad o complemento si
el heredero que las intenta vendió total o parcialmente su lote después de cesar la
violencia o de descubrir el dolo, error o lesión. Esto implica que, si luego de superar o
conocer el vicio el heredero dispone del bien, pierde el derecho a reclamar, ya que con su
accionar convalida la partición.

PARTICION POR ASCENDIENTES

La partición por ascendientes, regulada en los artículos 2411 a 2423 del Código Civil y
Comercial, es una forma de división sucesoria que permite al ascendiente distribuir
personalmente su patrimonio entre sus descendientes mediante donación o
testamento, evitando así la formación de la comunidad hereditaria y la posterior
partición judicial o privada.

Aunque esta institución tiene un fundamento histórico y jurídico sólido, basado en prevenir
conflictos familiares y facilitar la transmisión de bienes conforme a la voluntad del causante,
en la práctica es poco utilizada en Argentina debido a factores culturales, económicos y
sociales. Se considera una institución híbrida que combina elementos de la donación y de la
partición, donde el ascendiente actúa como partidor y solo puede incluir a sus
descendientes y, en algunos casos, al cónyuge con vocación hereditaria. La ley
establece condiciones específicas para la inclusión del cónyuge supérstite, especialmente
cuando se trata de bienes gananciales, que deben ser objeto de partición conjunta por
donación, excluyendo la partición por testamento en este caso. Esta forma de partición
busca evitar disputas y gastos sucesorios, respetando la voluntad del causante y
asegurando la igualdad y protección de los derechos de los herederos.
CLASES DE PARTICIÓN POR ASCENDIENTES

Se dividen en:

A)​ Partición por donación​

B)​ Partición por testamento (no incluida en este resumen)​

A. PARTICIÓN POR DONACIÓN

La partición por donación es la división de bienes que el ascendiente realiza en vida a favor
de sus descendientes o cónyuge.​

Se trata de una donación entre vivos, que debe ser aceptada por los beneficiarios.​

No debe confundirse con una donación común (por ejemplo, si se dona todo a un único
hijo).​

Su objetivo principal es anticipar la transmisión patrimonial y evitar disputas


hereditarias.​

Es poco usada en la práctica argentina.​

Busca promover la cohesión familiar y facilitar la administración de bienes por los


ascendientes.​

Caracteres:

●​ Traslativa de derechos: entrega la propiedad actual, no solo reconoce derechos


futuros.​

●​ Irrevocable en principio (como toda donación entre vivos).​

●​ Formal: debe hacerse por escritura pública.​

●​ Requiere aceptación de los beneficiarios para tener efectos jurídicos.​

●​ Puede aceptarse por los herederos forzosos si el donatario fallece antes de


aceptar.​
Objeto:

●​ No puede tener por objeto bienes futuros (art. 2415).​

●​ No puede abarcar toda la masa patrimonial sin reservar usufructo o medios para la
subsistencia (art. 1551).​

Quiénes pueden utilizarla

●​ Exclusiva para ascendientes que transmiten a sus descendientes o cónyuge.​

●​ Otros familiares quedan fuera de esta modalidad y deben usar la donación común.​

Forma

●​ Requiere escritura pública para su validez (art. 1552 y 1017 Cód. Civ. y Com.).​

Derechos transmitidos

●​ El donante puede transferir:​

○​ Plena propiedad, o​

○​ Nuda propiedad, reservándose el usufructo vitalicio.​

División en especie

●​ La división debe respetar la partición en especie para mantener igualdad.​

●​ Puede excepcionarse si hay imposibilidad material, jurídica o económica.​

Pacto sobre renta vitalicia

●​ Se puede pactar renta vitalicia para el donante dentro del acuerdo.​

Acción de reducción

●​ Los descendientes omitidos o con porción menor a la legítima pueden ejercer acción
de reducción para proteger su legítima.​

●​ No se anula la partición por donación, solo se protege la legítima.


13. Revocación

●​ El ascendiente puede revocar la partición por donación respecto a uno o más


donatarios.​

●​ Causas de revocación:​

○​ Inexecución de cargos (obligaciones impuestas al donatario).​

○​ Ingratitud del donatario.​

○​ Supervivencia de hijos posteriores (si se estipuló).​

○​ Actos que justifican exclusión por indignidad.​

SUCESIÓN INTESTADA​

La sucesión intestada está regulada en los arts. 2424 a 2443 del Código Civil y Comercial.
En ella, el orden de llamamiento a la herencia se basa en la interpretación de la voluntad
presunta del causante, determinada por la ley, considerando afectos hacia determinadas
personas según las costumbres y cultura de cada país.​

1.​ Familia y Derecho Sucesorio:​

●​ El llamamiento en la sucesión intestada se fundamenta en el parentesco y el


matrimonio, ejes estructurales del sistema sucesorio.​

●​ El parentesco inicialmente solo consideraba consanguinidad, luego se incorporó la


adopción y la afinidad (aunque esta última fue recientemente suprimida en algunos
casos).​

●​ La línea colateral se redujo del sexto al cuarto grado.​

●​ Se reconoce también la filiación por técnicas de reproducción asistida, integrándose


en el sistema sucesorio.​

●​ El matrimonio es siempre fuente de vocación sucesoria intestada.​

Modelos familiares nuevos:​


El Código Civil y Comercial reconoce "uniones convivenciales" y familias
ensambladas (progenitores e hijos afines) pero no les otorga derechos sucesorios
en la sucesión intestada, lo que genera una discordancia con los tratados
internacionales que reconocen un concepto amplio de familia.​
La exclusión de convivientes de la sucesión intestada resulta contradictoria con la
presunción actual de afecto hacia personas con quienes se comparte un proyecto de vida
común.​

La idea de que la exclusión es válida porque el conviviente puede ser beneficiado por
testamento es insuficiente, pues el orden intestato se basa en una voluntad presunta que
debería incluir a convivientes.​

Se sostiene que la inclusión de convivientes en la sucesión intestada es razonable y


necesaria para reflejar las realidades sociales y el concepto moderno de familia.​

3.​ Sucesión y Patrimonio Familiar:​

●​ Aunque el concepto de familia se ha ampliado social y jurídicamente (incluyendo


convivientes y otras formas de familia), el derecho sucesorio sigue privilegiando el
matrimonio como única fuente del patrimonio familiar.​

●​ Las uniones convivenciales sólo reciben reconocimiento extrapatrimonial y quedan


excluidas del derecho sucesorio intestato, siendo tratadas como personas ajenas a
la familia en ese ámbito.​

●​ Esta situación contrasta con la realidad social y con el reconocimiento de la familia


amplia en tratados internacionales con jerarquía constitucional.​

●​ Se sugiere que la jurisprudencia debería avanzar hacia la inclusión de otras formas


familiares en la sucesión intestada, eliminando la exclusividad del matrimonio como
base de la vocación sucesoria.​

●​ A pesar del reconocimiento social y extrapatrimonial, en materia sucesoria sigue


vigente un modelo restrictivo centrado exclusivamente en el matrimonio.​

●​ Se plantea que la jurisprudencia debe avanzar hacia un concepto más amplio de


familia para incluir diversas formas familiares en la sucesión intestada,
conforme a los estándares constitucionales y convencionales actuales.

La sucesión intestada se rige por tres principios fundamentales:

PRELACIÓN POR ÓRDENES: existen cuatro órdenes sucesorios: los descendientes, los
ascendientes, el cónyuge y los colaterales. La regla general es que el orden más cercano
excluye al más lejano, excepto el cónyuge que puede concurrir tanto con descendientes
como con ascendientes, pero excluye a los colaterales. Así, en el primer orden están los
descendientes y el cónyuge; en el segundo, los ascendientes y el cónyuge; en el tercero,
solo el cónyuge; y en el cuarto, los colaterales hasta el cuarto grado
LA PRELACIÓN POR GRADOS : En cuanto a la prelación por grados, dentro de un mismo
orden sucesorio, los herederos de grado más cercano excluyen a los de grado más lejano,
aunque existe la excepción del derecho de representación que permite que descendientes
de un heredero fallecido concurran con otros herederos de grado más cercano.

EL ORIGEN DE LOS BIENES: Respecto al origen de los bienes, la ley no considera la


naturaleza ni el origen de los bienes para asignar prioridades entre herederos, salvo en dos
excepciones: cuando el cónyuge concurre con otros herederos y se distingue entre bienes
propios y gananciales; y en la adopción simple, donde se diferencian los bienes recibidos a
título gratuito de la familia de origen y de la familia adoptiva.

Los herederos llamados por la ley, según el artículo 2424 del Código Civil y Comercial,
son los descendientes, los ascendientes, el cónyuge y los parientes colaterales hasta
el cuarto grado, incluyendo también los vínculos filiatorios derivados de las técnicas
de reproducción humana asistida. Finalmente, en caso de que no existan herederos
testamentarios ni legales, los bienes pasan al Estado nacional, provincial o a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, según la ubicación de los mismos. En este caso, el Estado no
actúa como heredero sino que adquiere la propiedad de los bienes vacantes, convirtiéndose
en dueño del acervo hereditario.

SUCESIÓN DE LOS DESCENDIENTES

Se caracteriza porque no tiene limitación en cuanto a grados; es decir, si no hay un


grado más cercano, heredan los descendientes de grados más lejanos.

Los hijos del causante heredan por derecho propio y en partes iguales, ya sean
matrimoniales o extramatrimoniales.

Si no hay hijos, los demás descendientes heredan por derecho de representación sin
límite de grados, lo que significa que los nietos o bisnietos pueden heredar en lugar de sus
padres fallecidos.

En casos de adopción, el adoptado y sus descendientes tienen los mismos derechos


hereditarios que los hijos naturales, sin distinción entre adopción plena o simple, y
también se reconocen los derechos derivados de técnicas de reproducción asistida

. El adoptado hereda al adoptante como si fuera un hijo y sus descendientes pueden


ejercer el derecho de representación. En la adopción simple, el adoptado conserva el
derecho a heredar de sus ascendientes de origen, mientras que en la adopción plena se
considera que se rompe el vínculo con la familia de origen, aunque los tratados
internacionales podrían proteger algunos derechos patrimoniales.

SUCESIÓN DE LOS ASCENDIENTES:

En cuanto a la sucesión de los ascendientes, estos pueden heredar sin límite de grados,
siempre que no haya descendientes. El ascendiente más cercano excluye al más lejano,
por ejemplo, los padres excluyen a los abuelos. Cuando hay varios ascendientes, la
herencia se divide en partes iguales.
En materia de adopción, los adoptantes son considerados ascendientes, y en adopción
simple, ni los adoptantes ni la familia de origen heredan los bienes recibidos gratuitamente
por el adoptado de la otra familia, aunque estas exclusiones no aplican si esos bienes
quedaran vacantes, evitando que pasen al Estado. En adopciones post mortem, el adoptado
puede heredar retroactivamente al adoptante fallecido.

Respecto a la sucesión del cónyuge supérstite, este debe estar casado y convivir al
momento de la muerte del causante para ser llamado a heredar. El cónyuge puede
concurrir con descendientes o ascendientes, y en cada caso se distingue entre bienes
propios y gananciales.

Cuando concurre con descendientes, el cónyuge hereda igual que un hijo respecto a los
bienes propios del causante, pero no participa en la herencia de la mitad de los bienes
gananciales, que le corresponden por liquidación del régimen patrimonial y no integran la
masa hereditaria. Si solo existen bienes gananciales, el cónyuge supérstite no recibe nada
como heredero, solo su parte como cónyuge en el régimen matrimonial. En la concurrencia
con ascendientes, el cónyuge retira la mitad de los bienes gananciales por el régimen
matrimonial y la otra mitad se divide en partes iguales con los ascendientes. Si no hay
descendientes ni ascendientes, el cónyuge hereda la totalidad, excluyendo a los
colaterales.

SUCESIÓN DE LOS COLATERALES​


Los parientes colaterales son llamados a la sucesión por ley, basados en una presunción
de afecto con el causante.​

El art. 2438 Cód. Civ. y Com. establece que: "A falta de descendientes, ascendientes y
cónyuge, heredan los parientes colaterales hasta el cuarto grado inclusive".​
La ley limita el llamado a los colaterales hasta el cuarto grado, pudiendo heredar
hermanos, tíos y primos.​

Respecto a la adopción, el art. 598 Cód. Civ. y Com. determina que todos los hijos del
adoptante serán hermanos entre sí con derechos hereditarios iguales.​
En la adopción simple, el adoptado conserva vínculos hereditarios con la familia de
origen y con sus hermanos biológicos, pudiendo heredar en ambas familias según el grado
de preferencia y derecho de representación.

Orden​
El art. 2439 Cód. Civ. y Com. dispone que "los colaterales de grado más próximo excluyen
a los de grado ulterior, excepto el derecho de representación de los descendientes de los
hermanos, hasta el cuarto grado".​

Los hermanos y descendientes de hermanos desplazan a los demás colaterales.​


Existe una excepción especial en el derecho de representación en la adopción simple,
donde el adoptado tiene derechos equivalentes a los hijos por naturaleza salvo
excepciones.

Concurrencia de hermanos bilaterales y unilaterales​


El párr. 1º del art. 2440 señala: "En la concurrencia entre hermanos bilaterales y
unilaterales, cada uno de éstos hereda la mitad de lo que hereda cada uno de
aquéllos".

División de los bienes​


El párr. 2º del art. 2440 indica que "los colaterales que concurren heredan por partes
iguales".​
El principio general es que los colaterales heredan en partes iguales.


El art. 2428, párr. 1º establece que cuando hay representación, la sucesión se divide por
estirpes, como si el representado concurriera.​
El párr. 2º indica que dentro de cada estirpe, la división se hace por cabeza.​
Esto significa que el heredero que representa a otro recibe la parte que le correspondería a
ese representado, y luego esa parte se divide entre sus propios herederos.​
Ejemplo: si un hijo premuere, sus hijos recibirán su parte dividiéndola entre ellos.

SUCESIÓN VACANTE. DERECHO HEREDITARIO DEL ESTADO​

➔​ El llamamiento a la sucesión se basa en la ley o el testamento, generando sucesión


intestada o testamentaria.​
Si no hay herederos llamados por ley ni testamento válido, se aplica la
sucesión del fisco (Estado).​

El art. 2648 Cód. Civ. y Com. establece que, si el derecho aplicable no atribuye la sucesión
al Estado del lugar de los bienes, los bienes relictos ubicados en Argentina pasan a ser
propiedad del Estado Argentino, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o la provincia
donde están situados.​

➔​ El Estado adquiere los bienes no como heredero, sino por el dominio eminente
sobre las cosas sin dueño.​
La jurisprudencia confirma que el Estado recibe los bienes por ejercer el dominio
eminente, no como heredero, ya que los bienes se adjudican según su ubicación..

Declaración de vacancia​
La ley establece el mecanismo para declarar la vacancia de la herencia:

●​ Cuándo procede: tras vencerse el plazo de publicación de edictos sin presentación


de herederos o sin acreditación del título para heredar. No impide que se presenten
posteriormente mediante acción de petición de herencia, dentro del plazo de 10 años
para ejercer la opción.​

●​ Quiénes pueden pedirla: cualquier interesado o el Ministerio Público (art. 2441


párr. 1º).​

●​ Designación de curador: al declararse vacancia, el juez debe designar un


curador de los bienes (art. 2441 párr. 2º).​

●​ Inscripción: la declaración se inscribe en los registros correspondientes por oficio


judicial.​

Funciones del curador:

●​ Recibir los bienes bajo inventario.​

●​ Pagar deudas y legados, previa autorización judicial.​

●​ Si no hay dinero suficiente, debe tasar y liquidar bienes en la medida necesaria.​

●​ Rendir cuentas al Estado o Estados que reciben los bienes.​


El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires actúa como liquidador,
cobrando créditos y pagando deudas hasta el límite del acervo sucesorio.​
Se ha admitido que el Gobierno solicite pruebas periciales para verificar
testamentos ológrafos para garantizar autenticidad.​

LA LEGÍTIMA​

La legítima es la parte de la herencia de la cual el testador no puede disponer libremente


porque está reservada por ley para ciertos herederos llamados legitimarios. Es una
protección legal para asegurar que ciertos familiares reciban una parte mínima de la
herencia.

Legitimarios

Son los herederos que tienen derecho a la legítima. Generalmente son:

●​ Los descendientes (hijos, nietos)​

●​ Los ascendientes (padres, abuelos)​

●​ El cónyuge sobreviviente​
Estos tienen prioridad para recibir una porción de la herencia que no puede ser reducida por
voluntad del testador.

Determinación de la porción legítima

La ley establece qué porcentaje de la herencia corresponde a la legítima según los


legitimarios que existan. Por ejemplo:

●​ Si hay hijos, la legítima es la mitad de la herencia.​

●​ Si hay solo ascendientes o cónyuge, la legítima es un tercio.​

Porciones legítimas

●​ La porción legítima se divide entre los legitimarios de acuerdo a la ley.​

●​ Por ejemplo, si hay varios hijos, la legítima se reparte en partes iguales entre ellos.​

Mejora

El testador puede mejorar a uno o más legitimarios dentro de la porción legítima. Esto
significa que puede asignarles una parte mayor de la legítima, siempre y cuando no afecte
la legítima mínima total que corresponde a todos.

Mejora para el ascendente y descendiente con discapacidad

La ley contempla que si un legitimario es una persona con discapacidad, se puede


aumentar su porción legítima (mejora) para proteger sus derechos y garantizar una mayor
asistencia.

Diferencia en el cálculo de la legítima

●​ La legítima se calcula sobre el patrimonio neto del causante (todos los bienes
menos las deudas).​

●​ Se distingue entre la parte disponible (lo que el testador puede dar libremente) y la
parte legítima (la reserva para legitimarios).​

●​ Si el testador hace donaciones en vida o testamentos que afectan la legítima, estas


pueden ser reducciones o anulaciones parciales de esas disposiciones para
respetar la legítima.​
CÁLCULO DE LA LEGÍTIMA

1.​ Determinar el patrimonio neto del causante​

○​ Se toma el total de bienes y derechos que tenía la persona al momento de


morir.​

○​ Se restan las deudas y cargas que tenía.​

○​ También se suman las donaciones o adelantos hechos en vida para que se


consideren dentro del patrimonio a efectos del cálculo.​

2.​ Identificar quiénes son los legitimarios​

○​ Descendientes (hijos, nietos)​

○​ Ascendientes (padres, abuelos)​

○​ Cónyuge sobreviviente​

3.​ Determinar la porción legítima que corresponde​


Según el Código Civil y Comercial:​

○​ Si hay descendientes, la legítima es la mitad del patrimonio neto.​

○​ Si solo hay ascendientes o cónyuge, la legítima es un tercio del patrimonio.​

○​ Si hay más de un grupo (por ejemplo, cónyuge y descendientes), se


combinan las reglas.​

4.​ Repartir la legítima entre los legitimarios​

○​ La porción que corresponde se divide entre los legitimarios por partes


iguales, salvo que la ley o el testador dispongan una mejora.​

5.​ La porción disponible​

○​ El resto del patrimonio (el excedente de la legítima) es la porción disponible,


que el testador puede dejar a quien quiera, sin restricciones.​

Ejemplo practico:

●​ Patrimonio neto: $1.000.000​

●​ Hay 2 hijos (descendientes)​


Legítima: la mitad → $500.000​
Cada hijo recibe: $250.000 (legítima mínima)​
Porción disponible: $500.000 para quien el testador quiera.

➔​ La legítima representa la mitad del patrimonio neto cuando hay descendientes


porque así lo establece el Código Civil y Comercial para proteger a los herederos
más cercanos y evitar que el testador desposea totalmente a sus hijos o
descendientes.

PROTECCIÓN DE LA LEGÍTIMA

La ley protege la legítima para que los legitimarios reciban la parte que les corresponde de
la herencia, impidiendo que otros herederos o legatarios se la quiten.

Acciones para proteger la legítima:

1.​ Acción de entrega de la legítima​

○​ Se usa cuando el legitimario no ha recibido su parte legítima (por ejemplo, el


testador no la cumplió).​

○​ Permite exigir que se le entregue lo que le corresponde.​

2.​ Acción de complemento de la legítima​

○​ Se aplica cuando el patrimonio disponible fue usado en forma que afecte la


legítima (como donaciones excesivas).​

○​ Busca complementar la legítima que quedó corta.​

3.​ Acción de reducción​

○​ Se usa para reducir las disposiciones testamentarias o donaciones que


excedan la porción disponible y afecten la legítima.​

○​ Con esta acción, se anulan o disminuyen esas disposiciones para respetar la


legítima.​

DIFERENCIA CON LA ACCIÓN DE COLACIÓN

1. Acción de colación

●​ ¿Qué es?​
Es un mecanismo para igualar lo que recibieron los herederos en vida del causante
con lo que recibirán en la herencia.​
●​ ¿Cuándo se usa?​
Cuando uno o varios herederos recibieron donaciones o adelantos de bienes en
vida y, al momento de repartir la herencia, se quiere que esos bienes se consideren
para que la repartición sea justa.​

●​ ¿Cuál es su objetivo?​
Que todos los herederos reciban, en conjunto, la misma porción, sumando lo que ya
recibieron en vida con lo que reciben en la herencia.​

●​ No protege la legítima, sino que busca la igualdad entre herederos.​

2. Acciones sobre la legítima (entrega, complemento, reducción)

●​ ¿Qué son?​
Son acciones para proteger el derecho mínimo que la ley garantiza a ciertos
herederos (legitimarios), para que reciban la parte de la herencia que no puede ser
negada o reducida por la voluntad del testador.​

●​ ¿Cuándo se usan?​
Cuando el testador no respetó la legítima en el testamento o en donaciones y los
legitimarios quieren reclamar su parte.​

●​ ¿Cuál es su objetivo?​
Asegurar que la porción mínima (legítima) que establece la ley sea entregada a
los legitimarios, sin que pueda ser afectada por las disposiciones testamentarias.

TESTAMENTOS

El testamento es un acto jurídico personalísimo, unilateral y revocable mediante el cual una


persona (el testador) dispone cómo quiere que se distribuyen sus bienes después de su
muerte.

Capacidad para testar

Pueden testar:

●​ Las personas mayores de 16 años.​

●​ Que estén en pleno uso de sus facultades mentales (capacidad plena).​

●​ No estén incapacitados judicialmente.​


Formas de testamento

El Código Civil y Comercial reconoce varias formas, las más comunes son:

●​ Testamento ológrafo: escrito a mano por el testador, firmado y fechado.​

●​ Testamento público: otorgado ante escribano público y dos testigos.​

●​ Testamento cerrado: escrito por el testador o alguien más, entregado en sobre


cerrado ante escribano y testigos.​

●​ Testamento especial: en situaciones excepcionales (marineros, militares, etc.).​

Ley aplicable

●​ Se rige por la ley del país donde el testador tenía su residencia habitual al momento
del otorgamiento.​

●​ En casos internacionales, pueden aplicarse reglas especiales.​

Institución y sustitución de herederos y legatarios

●​ Institución: el testador designa quiénes serán sus herederos (reciben una parte o
todo el patrimonio) y legatarios (reciben bienes determinados o derechos).​

●​ Sustitución: el testador puede nombrar un heredero o legatario sustituto para que


reciba la herencia o legado si el primero muere antes o renuncia.​

Derecho de acrecer

El derecho de acrecer se aplica cuando dos o más personas fueron llamadas a heredar
o a recibir un legado, pero una de ellas no puede o no quiere recibir su parte (porque
murió antes, renunció o no puede heredar).

Entonces, su parte "acrece" (aumenta) a favor de los demás herederos o legatarios, en


lugar de pasar a otra persona o volver al patrimonio general.

Formas ordinarias de testar

Principalmente, los testamentos públicos y ológrafos son los ordinarios y más usados.​
1.​ Testamento ológrafo​

○​ Escrito a mano por el testador (no puede ser a máquina ni por otra
persona).​

○​ Debe estar firmado y fechado (día, mes y año).​

○​ No necesita escribano ni testigos.​

○​ Debe ser presentado a la justicia para validarse cuando el testador muere.​

Ejemplo: Juan escribe de puño y letra: “Dejo mi casa a mi hija Laura. Firmado: Juan
Pérez. 10 de mayo de 2025”.​

2.​ Testamento por acto público​

○​ Se hace ante escribano público (notario) y dos testigos.​

○​ El testador declara su voluntad en voz alta, y el escribano lo escribe en un


acta.​

○​ Es la forma más segura y difícil de impugnar.​

📝 Ejemplo: Juan va al escribano y dice: “Quiero dejar mi casa a Laura y mi auto a


Pedro”. El escribano redacta el acta con testigos.​

Albaceas

El testador puede nombrar uno o más albaceas, quienes son responsables de ejecutar las
disposiciones testamentarias, administrar y distribuir la herencia según lo dispuesto.

El albacea es la persona que el testador nombra en el testamento para que se encargue


de:

●​ Cumplir su última voluntad.​

●​ Administrar, cuidar y repartir la herencia según lo que dice el testamento.​

●​ Resolver trámites legales para que la herencia llegue a los herederos y legatarios.
●​ El albacea es como un “ejecutor” del testamento.​

●​ Garantiza que todo se haga conforme a lo que quiso el testador.​


Nociones de legado

●​ El legado es una disposición por la cual el testador deja un bien o derecho


determinado a una persona (legatario) distinto de los herederos.​

●​ El legado puede ser:​

○​ De cosa cierta y determinada (ejemplo: una casa).​

○​ De cosa genérica (ejemplo: cierta cantidad de dinero).

¿Quién paga el legado?

●​ El heredero debe entregar el legado, salvo que el testador haya indicado otra cosa
(como que otro legatario lo entregue).​

●​ Si no hay bienes suficientes, los legados se reducen antes que la legítima.​

¿Qué pasa si el legado perjudica la legítima?

●​ Si el testador dio más de lo que podía (afectando la parte legítima de los herederos
forzosos), los herederos pueden pedir la reducción del legado para que se respete
la legítima.​

Ejemplo práctico:

Juan hace un testamento y dice:

●​ “Dejo mi casa a mi hija Ana (heredera)”.​

●​ “Lego mi auto a mi sobrino Luis”.​

●​ “Lego $100.000 a la Fundación X”.​

→ Ana es heredera (hereda el resto del patrimonio y responde por las deudas).​
→ Luis y la fundación son legatarios (reciben solo lo que Juan les dejó expresamente, si
hay fondos).

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