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Univers o

El documento explora diversas teorías sobre el destino del universo, incluyendo el Big Crunch, Big Rip, Big Bounce, inflación cósmica, universo cíclico y multiverso. Estas teorías abordan la expansión y contracción del universo, así como la composición y estructura del mismo. Además, se discuten conceptos como la homogeneidad, isotropía y la naturaleza de la energía oscura y materia oscura.

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Univers o

El documento explora diversas teorías sobre el destino del universo, incluyendo el Big Crunch, Big Rip, Big Bounce, inflación cósmica, universo cíclico y multiverso. Estas teorías abordan la expansión y contracción del universo, así como la composición y estructura del mismo. Además, se discuten conceptos como la homogeneidad, isotropía y la naturaleza de la energía oscura y materia oscura.

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Big Crunch o la Gran Implosión

Artículo principal: Big Crunch

Si el universo es suficientemente denso, es posible que la fuerza gravitatoria de toda


esa materia pueda finalmente detener la expansión inicial, de tal manera que el
universo volvería a contraerse, las galaxias empezarían a retroceder, y con el
tiempo colisionarían entre sí. La temperatura se elevaría, y el universo se
precipitaría hacia un destino catastrófico en el que quedaría reducido nuevamente a
un punto.

Algunos físicos han especulado que después se formaría otro universo, en cuyo
caso se repetiría el proceso. A esta teoría se la conoce como la teoría del universo
oscilante.

Hoy en día esta hipótesis parece incorrecta, pues a la luz de los últimos datos
experimentales, el universo se está expandiendo cada vez más rápidamente.

Big Rip o Gran Desgarramiento

Artículo principal: Big Rip

El Gran Desgarramiento o Teoría de la Eterna Expansión, en inglés Big Rip, es


una hipótesis cosmológica sobre el destino último del universo. Este posible destino
final del universo depende de la cantidad de energía oscura existente en el universo.
Si el universo contiene suficiente energía oscura, podría acabar en un
desgarramiento de toda la materia.

El valor clave es w, la razón entre la presión de la energía oscura y su densidad


energética. A w < -1, el universo acabaría por ser desgarrado. Primero las galaxias
se separarían entre sí, luego la gravedad sería demasiado débil para mantener
integrada cada galaxia, los sistemas planetarios perderían su cohesión gravitatoria
y, en los últimos minutos, se desbaratarían estrellas y planetas, y los átomos serían
destruidos.

Los autores de esta hipótesis calculan que el fin del tiempo ocurriría
aproximadamente 3.5×1010 años después del Big Bang, es decir, dentro de 2.0×1010
años.

Una modificación de esta teoría, denominada Big Freeze, aunque poco aceptada[cita
requerida]
normalmente, afirma que el universo continuaría su expansión sin provocar
un Big Rip.

Big Bounce o Gran rebote


Esta sección es un extracto de Destino final del universo § Big Bounce.[editar]
Según algunos teóricos del universo oscilante, el Big Bang fue simplemente el
comienzo de un período de expansión al que siguió un período de contracción.
Desde este punto de vista, se podría hablar de un Big Crunch, seguido de un Big
Bang, o, más sencillamente, un Gran Rebote. Esto sugiere que podríamos estar
viviendo en el primero de todos los universos, pero es igualmente probable que
estemos viviendo en el universo dos mil millones (o cualquiera de una secuencia
infinita de universos).

Inflación cósmica

La teoría de la inflación fue propuesta a finales de los años 1970 y principios de los
1980 y consiste en una fase acelerada de expansión que ocurrió en el universo
temprano a una energía muy alta. Esta teoría no solo responde a los principales
problemas del Big Bang, sino que también propone un mecanismo para una
estructura de formación basada en la relatividad general y la mecánica cuántica. La
teoría de la inflación propone un periodo de expansión extremadamente rápido del
universo antes de una expansión más gradual. En esta época, la densidad de la
energía del universo es dominada por una constante cosmológica de energía del
vacío que luego decayó para formar la materia y la radiación que se observa en el
universo de hoy.

El progreso de esta teoría ha sido muy grande. Se han obtenido datos de la


radiación cósmica de fondo de microondas, la luz del resplandor posterior del
Universo primitivo, por la nave espacial WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy
Probe). Este resultado fue muy importante para la predicción de la inflación, y es
por ello que dicha teoría es altamente aceptada para describir las condiciones
físicas en el universo temprano. Así mismo, con ella puede explicarse la estructura
observada del universo. Sabemos que la porción del universo observable era
microscópica, y la fluctuación cuántica en la densidad de la materia en estas escalas
se expandió a escalas astronómicas durante la inflación.

Teoría del universo cíclico

La teoría del universo cíclico plantea que el universo no tuvo un único origen, como
sugiere el modelo del Big Bang tradicional, sino que ha pasado por múltiples fases
de expansión y contracción, en un ciclo eterno de nacimiento, evolución y
destrucción.

Según esta hipótesis, el universo se expande tras un evento similar al Big Bang,
luego se estabiliza y, con el tiempo, comienza a contraerse hasta colapsar en lo que
se conoce como un “Big Crunch”. De este colapso surge una nueva expansión,
iniciando así un nuevo ciclo. Este proceso podría repetirse infinitamente.
Una versión moderna de esta teoría es el modelo ekpirótico, propuesto por los
físicos Paul Steinhardt y Neil Turok. Según este modelo, nuestro universo es una
“membrana” que colisiona cíclicamente con otra en un espacio de dimensiones
superiores, generando nuevos “Big Bangs” tras cada choque.

Teoría del multiverso

El término multiverso fue introducido en 1895 por el filósofo y psicólogo William


James, en referencia a la posibilidad de múltiples universos. No obstante, esta idea
ya había sido mencionada siglos antes por el sabio hindú Viasa en el
Bhagavata-purana, donde se alude a la existencia de mundos paralelos.

Desde una perspectiva científica, el multiverso engloba todo lo que conocemos:


espacio, tiempo, materia, energía y movimiento. A medida que avanzan las
investigaciones, surgen nuevas teorías que desafían los límites del conocimiento
actual.

Si bien el modelo del Big Bang explica el origen del universo observable, algunos
científicos plantean que no fue un evento único, sino uno de muchos. Cada
explosión habría dado origen a un universo distinto, formando en conjunto un vasto
sistema de realidades paralelas.

Ideas antes consideradas propias de la ficción, como los universos alternativos o


escondidos, comienzan a ser tomadas en serio por la ciencia, abriendo nuevas
posibilidades en la comprensión del cosmos.

Tamaño del universo

Artículo principal: Universo observable

La esfera perfecta del universo observable tiene unos 93 000 millones de años luz de
diámetro. Esquema logarítmico con el sistema solar en el centro y el Big Bang en el borde.
Muy poco se conoce con certeza sobre el tamaño del universo. Puede tener una
longitud de billones de años luz o incluso tener un tamaño infinito. 11 ​Un artículo de
[ ]

2003 12 ​dice establecer una cota inferior de 24 gigaparsecs (78 000 millones de años
[ ]

luz) para el tamaño del universo, pero no hay ninguna razón para creer que esta
cota está de alguna manera muy ajustada (Véase forma del universo).

El universo observable (o visible), que consiste en toda la materia y energía que


podría habernos afectado desde el Big Bang dada la limitación de la velocidad de la
luz, es ciertamente finito. La distancia comóvil al extremo del universo visible ronda
los 46,500 millones de años luz en todas las direcciones desde la Tierra. Así, el
universo visible se puede considerar como una esfera perfecta con la Tierra en el
centro, y un diámetro de unos 93 000 millones de años luz. 13 ​Hay que señalar que
[ ]

muchas fuentes han publicado una amplia variedad de cifras diferentes para el
tamaño del universo visible: desde 13 700 hasta 180 000 millones de años luz.
(Véase universo observable).

En el universo las distancias que separan los astros son tan grandes que, si
quisiéramos expresarlas en metros, tendríamos que utilizar cifras muy grandes.
Debido a ello se utiliza como unidad de longitud el año luz, que corresponde a la
distancia que recorre la luz en un año.

Anteriormente el modelo de universo más comúnmente aceptado era el propuesto


por Albert Einstein en su Relatividad General, en la que propone un universo "finito
pero ilimitado", es decir, que a pesar de tener un volumen medible no tiene límites,
de forma análoga a la superficie de una esfera, que es medible pero ilimitada. Esto
era propio de un universo esférico. Hoy, gracias a las últimas observaciones
realizadas por el WMAP de la NASA, se sabe que tiene forma plana. Aunque no se
descarta un posible universo plano cerrado sobre sí mismo. Estas observaciones
sugieren que el universo es finito. 14 ​
[ ]

Forma

Artículos principales: Forma del universo y Estructura a gran escala del universo.
Universum, Grabado Flammarion, xilografía, publicada en París en 1888.

Una importante pregunta abierta en cosmología es la forma del universo.


Matemáticamente, ¿qué variedad representa mejor la parte espacial del universo?

Si el universo es espacialmente plano, se desconoce si las reglas de la geometría


Euclidianaserán válidas a mayor escala. Actualmente muchos cosmólogos creen
que el universo observable está muy cerca de ser espacialmente plano, con arrugas
locales donde los objetos masivos distorsionan el espacio-tiempo, de la misma
forma que la superficie de un lago es casi plana. Esta opinión fue reforzada por los
últimos datos del WMAP, mirando hacia las "oscilaciones acústicas" de las
variaciones de temperatura en la radiación de fondo de microondas. 15 ​ [ ]

Por otra parte, se desconoce si el universo es conexo. El universo no tiene cotas


espaciales de acuerdo al modelo estándar del Big Bang; sin embargo debe ser
espacialmente finito (compacto). Esto se puede comprender utilizando una analogía
en dos dimensiones: la superficie de una esfera no tiene límite, pero no tiene un
área infinita. Es una superficie de dos dimensiones con curvatura constante en una
tercera dimensión. La 3-esfera es un equivalente en tres dimensiones en el que las
tres dimensiones están constantemente curvadas en una cuarta.

Si el universo fuese compacto y sin cotas, sería posible, después de viajar una
distancia suficiente, volver al punto de partida. Así, la luz de las estrellas y galaxias
podría pasar a través del universo observable más de una vez. Si el universo fuese
múltiplemente conexo y suficientemente pequeño (y de un tamaño apropiado, tal
vez complejo) entonces posiblemente se podría ver una o varias veces alrededor de
él en alguna (o todas) direcciones. Aunque esta posibilidad no ha sido descartada,
los resultados de las últimas investigaciones de la radiación de fondo de microondas
hacen que esto parezca improbable.

Color
Café con leche cósmico, el color del universo.

Históricamente se ha creído que el universo es de color negro, pues es lo que


observamos al momento de mirar al cielo en las noches despejadas. En 2002, sin
embargo, los astrónomos Karl Glazebrook e Ivan Baldry afirmaron en un artículo
científico que el universo en realidad es de un color que decidieron llamar café con
leche cósmico. 16 ​17 ​Este estudio se basó en la medición del rango espectral de la luz
[ ][ ]

proveniente de un gran volumen del universo, sintetizando la información aportada


por un total de más de 200.000 galaxias.

Homogeneidad e isotropía
Fluctuaciones en la radiación de fondo de microondas. Imagen: NASA/WMAP.

Mientras que la estructura está considerablemente fractalizada (ordenada en una


jerarquía de racimo) a nivel local, en los órdenes más altos de distancia el universo
es muy homogéneo. A estas escalas la densidad del universo es muy uniforme y no
hay una dirección preferida o significativamente asimétrica en el universo. Esta
homogeneidad e isotropía es un requisito de la métrica de
Friedman-Lemaître-Robertson-Walker empleada en los modelos cosmológicos
modernos y que se muestra de acuerdo con el principio cosmológico. 18 ​[ ]

La cuestión de la anisotropía en el universo primigenio fue significativamente


contestada por el WMAP, que buscó fluctuaciones en la intensidad del fondo de
microondas. 19 ​Las medidas de esta anisotropía han proporcionado información útil y
[ ]

restricciones sobre la evolución del universo.

Hasta el límite de la capacidad de observación de los instrumentos astronómicos,


los objetos irradian y absorben la energía de acuerdo a las mismas leyes físicas a
como lo hacen en nuestra propia galaxia. 20 ​Basándose en esto, se cree que las
[ ]

mismas leyes y constantes físicas son universalmente aplicables a través de todo el


universo observable. No se ha encontrado ninguna prueba confirmada que muestre
que las constantes físicas hayan variado desde el Big Bang. 21 ​
[ ]

Composición

El universo observable actual parece tener un espacio-tiempo geométricamente


plano, conteniendo una densidad masa-energía equivalente a 9,9 × 10−30 gramos
por centímetro cúbico. Los constituyentes primarios parecen consistir en un 73 % de
energía oscura, 23 % de materia oscura fría y un 4 % de átomos. Así, la densidad
de los átomos equivaldría a un núcleo de hidrógenosencillo por cada cuatro metros
cúbicos de volumen. 22 ​La naturaleza exacta de la energía oscura y la materia oscura
[ ]

fría sigue siendo un misterio. Actualmente se especula con que el neutrino (una
partícula muy abundante en el universo) tenga, aunque mínima, una masa. De
comprobarse este hecho, podría significar que la energía y la materia oscura no
existen.
Nebulosa del Águila

Se cree que durante las primeras fases del Big Bang se formaron las mismas
cantidades de materia y antimateria. Materia y antimateria deberían eliminarse
mutuamente al entrar en contacto, por lo que la actual existencia de materia (y la
ausencia de antimateria) supone una violación de la simetría CP (Véase Violación
CP), lo que puede indicar que las partículas y las antipartículas no tengan
propiedades exactamente iguales o simétricas, 23 ​o puede que simplemente las leyes
[ ]

físicas que rigen el universo favorezcan la supervivencia de la materia frente a la


antimateria. 24 ​En este mismo sentido, también se ha sugerido que quizás la materia
[ ]

oscura sea la causante de la bariogénesis, al interactuar de distinta forma con la


materia que con la antimateria. 25 ​
[ ]
Westerlund 2

Antes de la formación de las primeras estrellas, la composición química del universo


consistía primariamente en hidrógeno (75 % de la masa total), con una suma menor
de helio-4 (4He) (24 % de la masa total) y el resto de otros elementos. 26 ​Una
[ ]

pequeña porción de estos elementos estaba en la forma del isótopo deuterio (²H),
helio-3 (³He) y litio (7Li). 27 ​La materia interestelar de las galaxias ha sido enriquecida
[ ]

sin cesar por elementos más pesados, generados por procesos de fusión en las
estrellas, y diseminados como resultado de las explosiones de supernovas, los
vientos estelares y la expulsión de la cubierta exterior de estrellas maduras. 28 ​ [ ]

El Big Bang dejó detrás un flujo de fondo de fotones y neutrinos. La temperatura de


la radiación de fondo ha decrecido sin cesar con la expansión del universo y ahora
fundamentalmente consiste en la energía de microondas, equivalente a una
temperatura de 2,725 K. 29 ​La densidad del fondo de neutrinos actual es de 150 por
[ ]

centímetro cúbico. 30 ​
[ ]

Véase también: Abundancia de los elementos químicos

Estructura cuántica

Según la física moderna, el universo es un sistema cuántico aislado, un campo


unificado de ondas que entra en decoherencia al tutor de la observación o medición.
En tal virtud, en última instancia, el entorno del universo sería no local y no
determinista.

Multiversos

Artículos principales: Multiverso y Universos paralelos.

Los cosmólogos teóricos estudian modelos del conjunto espacio-tiempo que estén
conectados, y buscan modelos que sean consistentes con los modelos físicos
cosmológicos del espacio-tiempo en la escala del universo observable. Sin
embargo, recientemente han tomado fuerza teorías que contemplan la posibilidad
de multiversos o varios universos que coexisten simultáneamente. Según la
recientemente enunciada Teoría de Multiexplosiones se pretende dar explicación a
este aspecto, poniendo en relieve una posible convivencia de varios universos en un
mismo espacio. 31 ​
[ ]

El universo, ¿una ilusión?

Científicos del King's College de Londres lograron recrear las condiciones


inmediatamente posteriores al Big Bang a través del conocimiento adquirido durante
dos años de la partícula de Higgs y llegaron a la conclusión de que, posiblemente, el
universo colapsó, hasta dejar de existir casi tan pronto como empezó, 32 ​lo que [ ]

plantea la idea de que todo lo que vemos no existe y solo es el pasado de los
astros. 33 ​
[ ]

Formaciones del universo


Las galaxias

Artículo principal: Galaxia

Imagen de la galaxia espiral M81 tomada por el Hubble.

A gran escala, el universo está formado por galaxias y agrupaciones de galaxias.


Las galaxias son agrupaciones masivas de estrellas, y son las estructuras más
grandes en las que se organiza la materia en el universo. A través del telescopio se
manifiestan como manchas luminosas de diferentes formas. A la hora de
clasificarlas, los científicos distinguen entre las galaxias del Grupo Local, compuesto
por las treinta galaxias más cercanas y a las que está unida gravitacionalmente
nuestra galaxia (la Vía Láctea), y todas las demás galaxias, llamadas "galaxias
exteriores".

Las galaxias están distribuidas por todo el universo y presentan características muy
diversas, tanto en lo que respecta a su configuración como a su antigüedad. Las
más pequeñas abarcan alrededor de 400 000 millones de estrellas, y las galaxias de
mayor tamaño pueden llegar a abarcar más de un billón de astros. Estas últimas
pueden tener un diámetro de 170 000 años luz, mientras que las primeras no suelen
exceder los 6000 años luz.

Además de estrellas y sus astros asociados (planetas, asteroides, etcétera), las


galaxias contienen también materia interestelar, constituida por polvo y gas en una
proporción que varía entre el 1 y el 10 % de su masa.

Se estima que el universo puede estar constituido por unos 100 000 millones de
galaxias, aunque estas cifras varían en función de los diferentes estudios.

Formas de galaxias

La creciente potencia de los telescopios, que permite observaciones cada vez más
detalladas de los distintos elementos del universo, ha hecho posible una
clasificación de las galaxias por su forma. Se han establecido así cinco tipos
distintos: galaxias elípticas, lenticulares, espirales, espirales barradas e irregulares.

Galaxias elípticas

Artículo principal: Galaxia elíptica

Galaxia elíptica NGC 1316.

En forma de elipse o de esferoide, se caracterizan por carecer de una estructura


interna definida y por presentar muy poca materia interestelar. Se consideran las
más antiguas del universo, ya que sus estrellas son viejas y se encuentran en una
fase muy avanzada de su evolución.

Galaxias lenticulares

Artículo principal: Galaxia lenticular


Las galaxias de este tipo fueron en su momento galaxias espirales, pero
consumieron o perdieron gran parte de materia interestelar, por lo que hoy carecen
de brazos espirales y solo presenta su núcleo. Aunque a veces existe cierta
cantidad de materia interestelar, sobre todo polvo, que se agrupa en forma de disco
alrededor de esta. Estas galaxias constituyen alrededor del 3 % de las galaxias del
universo.

Galaxias espirales

Artículo principal: Galaxia espiral

Están constituidas por un núcleo central y dos o más brazos en espiral, que parten
del núcleo. Este se halla formado por multitud de estrellas y apenas tiene materia
interestelar, mientras que en los brazos abunda la materia interestelar y hay gran
cantidad de estrellas jóvenes, que son muy brillantes. Alrededor del 75 % de las
galaxias del universo son de este tipo.

Galaxia espiral barrada

Artículo principal: Galaxia espiral barrada

Es un subtipo de galaxia espiral, caracterizado por la presencia de una barra central


de la que típicamente parten dos brazos espirales. Este tipo de galaxias constituyen
una fracción importante del total de galaxias espirales. La Vía Láctea es una galaxia
espiral barrada.

Galaxias irregulares

Artículo principal: Galaxia irregular

Galaxia irregular NGC 1427.


Incluyen una gran diversidad de galaxias, cuyas configuraciones no responden a las
cuatro formas anteriores, aunque tienen en común algunas características, como la
de ser casi todas pequeñas y contener un gran porcentaje de materia interestelar.
Se calcula que son irregulares alrededor del 5 % de las galaxias del universo.

La Vía Láctea

Artículo principal: Vía Láctea

La Vía Láctea es nuestra galaxia. Según las observaciones, posee una masa de
1012 masas solares y es de tipo espiral barrada. Con un diámetro medio de unos 100
000 años luz se calcula que contiene unos 200 000 millones de estrellas, entre las
cuales se encuentra el Sol. La distancia desde el Sol al centro de la galaxia es de
alrededor de 27 700 años luz (8,5 kpc). A simple vista, se observa como una estela
blanquecina de forma elíptica, que se puede distinguir en las noches despejadas. Lo
que no se aprecian son sus brazos espirales, en uno de los cuales, el llamado brazo
de Orión, está situado nuestro sistema solar, y por tanto la Tierra.

El núcleo central de la galaxia presenta un espesor uniforme en todos sus puntos,


salvo en el centro, donde existe un gran abultamiento con un grosor máximo de 16
000 años luz, siendo el grosor medio de unos 6000 años luz.

Vía Láctea

Todas las estrellas y la materia interestelar que contiene la Vía Láctea, tanto en el
núcleo central como en los brazos, están situadas dentro de un disco de 100 000
años luz de diámetro, que gira sobre su eje a una velocidad lineal superior a los 216
km/s. 34 ​
[ ]

Las constelaciones

Artículo principal: Constelación


Constelación Andrómeda

Tan solo tres galaxias distintas a la nuestra son visibles a simple vista. Son la
Galaxia de Andrómeda, visible desde el hemisferio norte, la Gran Nube de
Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes, en el hemisferio sur celeste. El resto
de las galaxias no son visibles a ojo desnudo sin ayuda de instrumentos. Sí que lo
son, en cambio, las estrellas que forman parte de la Vía Láctea. Estas estrellas
dibujan a menudo en el cielo figuras reconocibles, que han recibido diversos
nombres en relación con su aspecto. Estos grupos de estrellas de perfil identificable
se conocen con el nombre de constelaciones. La Unión Astronómica Internacional
agrupó oficialmente las estrellas visibles en 88 constelaciones, algunas de ellas muy
extensas, como Hidra o la Osa Mayor, y otras muy pequeñas como Flecha y
Triángulo.

Las estrellas

Artículo principal: Estrella

Son los elementos constitutivos más destacados de las galaxias. Las estrellas son
enormes esferas de gas que brillan debido a sus gigantescas reacciones nucleares.
Debido a la fuerza gravitatoria, la presión y a la temperatura del interior de una
estrella que sea suficientemente intensa, se inicia la fusión nuclear de sus átomos, y
comienzan a emitir una luz roja oscura, que después se mueve hacia el estado
superior, que es en el que está nuestro Sol, para posteriormente, al modificarse las
reacciones nucleares interiores, dilatarse y finalmente enfriarse.
Remanente de una supernova

Al acabarse el hidrógeno, se originan reacciones nucleares de elementos más


pesados, más energéticas, que convierten a la estrella en una gigante roja. Con el
tiempo, esta se vuelve inestable, a la vez que lanza hacia el espacio exterior la
mayor parte del material estelar. Este proceso puede durar 100 millones de años,
hasta que se agota toda la energía nuclear, y la estrella se contrae por efecto de la
gravedad hasta hacerse pequeña y densa, en la forma de enana blanca, azul o
marrón. Si la estrella inicial es varias veces más masiva que el Sol, su ciclo puede
ser diferente, y en lugar de una gigante, puede convertirse en una supergigante y
acabar su vida con una explosión denominada supernova. Estas estrellas pueden
acabar como estrellas de neutrones. Tamaños aún mayores de estrellas pueden
consumir todo su combustible muy rápidamente, transformándose en una entidad
supermasiva llamada agujero negro.

El centro galáctico visto por los telescopios 2MASS.


Los púlsares son fuentes de ondas de radio que emiten a periodos regulares. La
palabra «púlsar» significa pulsating radio source ("fuente de radio pulsante"). Se
detectan mediante radiotelescopios y se requieren relojes de extraordinaria
precisión para detectar sus cambios de ritmo. Los estudios indican que un púlsar es
una estrella de neutrones pequeña que gira a gran velocidad. El más conocido está
en la Nebulosa del Cangrejo. Su densidad es tan grande que una muestra de cuásar
del tamaño de una bola de bolígrafo tendría una masa de cerca de 100 000
toneladas. Su campo magnético, muy intenso, se concentra en un espacio reducido.
Esto lo acelera y lo hace emitir gran cantidad de energía en haces de radiación que
aquí recibimos como ondas de radio.

La palabra «cuásar» es un acrónimo de quasi stellar radio source ("fuentes de radio


casi estelares"). Se identificaron en la década de 1950. Más tarde se vio que
mostraban un desplazamiento al rojo más grande que cualquier otro objeto
conocido. La causa era el Efecto Doppler, que mueve el espectro hacia el rojo
cuando los objetos se alejan. El primer cuásar estudiado, denominado 3C 273, está
a 1500 millones de años luz de la Tierra. A partir de 1980 se han identificado miles
de cuásares, algunos alejándose de nosotros a velocidades del 90 % de la
velocidad de la luz.

Se han descubierto cuásares a 12 000 millones de años luz de la Tierra;


prácticamente la edad del universo. A pesar de las enormes distancias, la energía
que llega en algunos casos es muy grande, equivalente a la recibida desde miles de
galaxias; por ejemplo, el s50014+81 es unas 60 000 veces más brillante que toda la
Vía Láctea.

Los planetas

Artículo principal: Planeta

Los planetas son cuerpos que giran en torno a una estrella y que, según la
definición de la Unión Astronómica Internacional, deben cumplir además la
condición de haber limpiado su órbita de otros cuerpos rocosos importantes, y de
tener suficiente masa como para que su fuerza de gravedad genere un cuerpo
esférico. En el caso de cuerpos que orbitan alrededor de una estrella que no
cumplan estas características, se habla de planetas enanos, planetesimales, o
asteroides. En nuestro sistema solar hay 8 planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte,
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, considerándose desde 2006 a Plutón como un
planeta enano. A finales de 2009, fuera de nuestro sistema solar se habían
detectado más de 400 planetas extrasolares, pero los avances tecnológicos están
permitiendo que este número crezca a buen ritmo.

Los satélites

Artículo principal: Satélite natural


Los satélites naturales son astros que giran alrededor de los planetas. El único
satélite natural de la Tierra es la Luna, que es también el satélite más cercano al
Sol. A continuación se enumeran los principales satélites de los planetas del sistema
solar (se incluye en el listado a Plutón, considerado por la UAI como un planeta
enano).

●​ Tierra: 1 satélite → Luna


●​ Marte: 2 satélites → Fobos, Deimos
●​ Júpiter: 92 satélites → Metis, Adrastea, Amaltea, Tebe, Ío, Europa,
Ganimedes, Calisto, Leda, Himalia, Lisitea, Elara, Ananké, Carmé,
Pasífae, Sinope...
●​ Saturno: 83 satélites → Pan, Atlas, Prometeo, Pandora, Epimeteo, Jano,
Mimas, Encélado, Tetis, Telesto, Calipso, Dione, Helena, Rea, Titán,
Hiperión, Jápeto, Febe...
●​ Urano: 27 satélites → Cordelia, Ofelia, Bianca, Crésida, Desdémona,
Julieta, Porcia, Rosalinda, Belinda, Puck, Miranda, Ariel, Umbriel, Titania,
Oberón.
●​ Neptuno: 14 satélites → Náyade, Talasa, Despina, Galatea, Larisa,
Proteo, Tritón, Nereida
●​ Plutón: 5 satélites → Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia
Asteroides y cometas

Artículos principales: Asteroide y Cometa.

C/2014 Q2 (Lovejoy)

En aquellas zonas de la órbita de una estrella en las que, por diversos motivos, no
se ha producido la agrupación de la materia inicial en un único cuerpo dominante o
planeta, aparecen los discos de asteroides: objetos rocosos de muy diversos
tamaños que orbitan en grandes cantidades en torno a la estrella, chocando
eventualmente entre sí. Cuando las rocas tienen diámetros inferiores a 50 m se
denominan meteoroides. A consecuencia de las colisiones, algunos asteroides
pueden variar sus órbitas, adoptando trayectorias muy excéntricas que
periódicamente les acercan la estrella. Cuando la composición de estas rocas es
rica en agua u otros elementos volátiles, el acercamiento a la estrella y su
consecuente aumento de temperatura origina que parte de su masa se evapore y
sea arrastrada por el viento solar, creando una larga cola de material brillante a
medida que la roca se acerca a la estrella. Estos objetos se denominan cometas. En
nuestro sistema solar hay dos grandes discos de asteroides: uno situado entre las
órbitas de Marte y Júpiter, denominado el Cinturón de asteroides, y otro mucho más
tenue y disperso en los límites del sistema solar, a aproximadamente un año luz de
distancia, denominado Nube de Oort.

Mapa del universo observable con los objetos astronómicos notables conocidos en la actualidad.
Los cuerpos celestes aparecen con el tamaño agrandado para poder apreciar su forma.

Indicios de un comienzo
Véase también: Cronología del universo temprano

La teoría general de la relatividad, publicada por Albert Einstein en 1916, implicaba


que el cosmos se hallaba en expansión o en contracción. Pero este concepto era
totalmente opuesto a la noción de un universo estático, aceptada entonces hasta
por el propio Einstein. De ahí que este incluyera en sus cálculos lo que denominó
“constante cosmológica”, ajuste mediante el cual intentaba conciliar su teoría con la
idea aceptada de un universo estático e inmutable. Sin embargo, ciertos
descubrimientos que se sucedieron en los años 1920 llevaron a Einstein a decir que
el ajuste que había efectuado a su teoría de la relatividad era «el mayor error de su
vida». Dichos descubrimientos se realizaron gracias a la instalación de un enorme
telescopio de 254 centímetros en el monte Wilson(California). Las observaciones
formuladas en los años 1920 con la ayuda de este instrumento demostraron que el
universo se halla en expansión.

Hasta entonces los mayores telescopios solo permitían identificar las estrellas de
nuestra galaxia, la Vía Láctea, y aunque se veían borrones luminosos, llamados
nebulosas, por lo general se tomaban por remolinos de gas existentes en nuestra
galaxia. Gracias a la mayor potencia del telescopio del monte Wilson, Edwin Hubble
logró distinguir estrellas en aquellas nebulosas. Finalmente se descubrió que los
borrones eran lo mismo que la Vía Láctea: galaxias. Hoy se cree que hay entre 50
000 y 125 000 millones de galaxias, cada una con cientos de miles de millones de
estrellas.
A finales de los años 1920 Hubble también descubrió que las galaxias se alejan de
nosotros, y que lo hacen más velozmente cuanto más lejos se hallan. Los
astrónomos calculan la tasa de recesión de las galaxias mediante el espectrógrafo,
instrumento que mide el espectro de la luz procedente de los astros. Para ello
dirigen la luz que proviene de estrellas lejanas hacia un prisma que la descompone
en los colores que la integran.

La luz de un objeto es rojiza (fenómeno llamado corrimiento al rojo) si este se aleja


del observador, y azulada (corrimiento al azul) si se le aproxima. Cabe destacar que,
salvo en el caso de algunas galaxias cercanas, todas las galaxias conocidas tienen
líneas espectrales desplazadas hacia el rojo. De ahí infieren los científicos que el
universo se expande de forma ordenada. La tasa de esta expansión se determina
midiendo el grado de desplazamiento al rojo. La conclusión que se ha extraído de la
expansión del cosmos se puede ilustrar de la siguiente forma: un científico invitó al
público a analizar el proceso a la inversa —como una película de la expansión
proyectada en retroceso— a fin de observar la historia primitiva del universo. Visto
así, el cosmos parecería estar en recesión o contracción, en vez de en expansión, y
retornando finalmente a un único punto de origen.

El físico Stephen Hawking concluyó lo siguiente en su libro Agujeros negros y


pequeños universos (y otros ensayos), editado en 1993: «La ciencia podría afirmar
que el universo tiene que haber conocido un comienzo». Pero hace años, muchos
expertos rechazaban que el universo hubiese tenido principio. El científico Fred
Hoyle no aceptaba que el cosmos hubiera surgido mediante lo que llamó
burlonamente "a big bang" («una gran explosión»). Uno de los argumentos que
esgrimía era que, de haber existido un comienzo tan dinámico, deberían
conservarse residuos de aquel acontecimiento en algún lugar del universo: tendría
que haber radiación fósil, por así decirlo; una leve luminiscencia residual.

El diario The New York Times (8 de marzo de 1998) indicó que hacia 1965 «los
astrónomos Arno Penzias y Robert Wilsondescubrieron la omnipresente radiación
de fondo: el destello residual de la explosión primigenia». El artículo añadía: «Todo
indicaba que la teoría [de la gran explosión] había triunfado».

Pero en los años posteriores al hallazgo se formuló esta objeción: Si el modelo de la


gran explosión era correcto, ¿Por qué no se habían detectado leves irregularidades
en la radiación? (La formación de las galaxias habría requerido un universo que
contase con zonas más frías y densas que permitieran la fusión de la materia.) En
efecto, los experimentos realizados por Penzias y Wilson desde la superficie
terrestre no revelaban tales irregularidades.

Por esta razón, la NASA lanzó en noviembre de 1989 el satélite COBE (siglas de
Explorador del Fondo Cósmico, en inglés), cuyos descubrimientos se calificaron de
cruciales. Las ondas que detectó su radiómetro diferencial de microondas
correspondían a las fluctuaciones que dejaron su impronta en el cosmos y que hace
miles de millones de años llevaron a la formación de las galaxias.

Otros términos

Foto del Cosmos tomada con el telescopio Hubble.

Se han utilizado diferentes palabras a lo largo de la historia para denotar "todo el


espacio", incluyendo los equivalentes y las variantes en varios lenguajes de "cielos",
"cosmos" y "mundo". El macrocosmos también se ha utilizado para este efecto,
aunque está más específicamente definido como un sistema que refleja a gran
escala uno, algunos, o todos estos componentes del sistema o sus partes.
Igualmente, un microcosmos es un sistema que refleja a pequeña escala un sistema
mucho mayor del que es parte.

Aunque palabras como mundo y sus equivalentes en otros lenguajes casi siempre
se refieren al planeta Tierra, antiguamente se referían a cada cosa que existía (que
se podía ver). En ese sentido la utilizaba, por ejemplo, Nicolás Copérnico. Algunos
lenguajes utilizan la palabra "mundo" como parte de la palabra "espacio exterior".
Un ejemplo en alemán lo constituye la palabra "Weltraum". 35 ​
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