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Christian Torres
12 de marzo de 2026
ii
Índice general
1. Números reales 1
2. Números complejos 3
5. Combinatoria elemental 9
5.1. Técnicas básicas de conteo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
5.2. Coeficientes binomiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
5.3. Problemas de distribución . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
5.4. Principio de inclusión-exclusión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
5.5. Recurrencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
6. Funciones generatrices 21
6.1. Funciones generatrices y series de potencias formales . . . . . . . . . . . . . 21
6.2. Teorema binomial generalizado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
6.3. Funciones generatrices racionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
iii
iv ÍNDICE GENERAL
Capítulo 1
Números reales
1
2 CAPÍTULO 1. NÚMEROS REALES
Capítulo 2
Números complejos
3
4 CAPÍTULO 2. NÚMEROS COMPLEJOS
Capítulo 3
Conjuntos, aplicaciones y
relaciones
5
6 CAPÍTULO 3. CONJUNTOS, APLICACIONES Y RELACIONES
Capítulo 4
7
8 CAPÍTULO 4. NÚMEROS NATURALES Y ENTEROS
Capítulo 5
Combinatoria elemental
Teorema 5.1.2 (Versión fuerte del principio del palomar). Sean m1 , m2 , . . . , mn enteros
positivos. Si m1 +m2 +· · ·+mn −n+1 objetos se colocan en n cajas, entonces o la primera
caja contiene al menos m1 objetos, o la segunda caja contiene al menos m2 objetos, ..., o
la n-ésima caja contiene al menos mn objetos.
9
10 CAPÍTULO 5. COMBINATORIA ELEMENTAL
n
Nota. A los números r se les suele llamar coeficientes binomiales.
Nota. Si S contiene n elementos y r es un entero 1 ≤ r ≤ n, el primer apartado del
teorema anterior nos dice que el número de subconjuntos ordenados es
V (n, r) = n(n − 1) · · · (n − r + 1)
. Notar que si r es un entero mayor que n, la fórmula anterior nos da el valor 0, lo cual
también coincide con el número de subconjuntos ordenados que tenemos de ese tamaño,
pues no hay ninguno. Igualmente, si r > n, entonces C(n, r) = V (n,r)
r! vale 0, que coincide
con el número de subconjuntos de ese tamaño, que no hay. Por otra parte, el conjunto ∅
siempre es un subconjunto de S, y aunque no tiene sentido ordenar sus elementos, se suele
definir por convenio que V (n, 0) = 1. De esta forma, C(n, 0) = 0 = V (n,0)
n
0! = 1, y por
tanto C(n, 0) nos da también el número de subconjuntos de tamaño 0 de S (el conjunto
∅). Por convenio, también se define V (0, 0) = 0! = 1, con lo que C(0, 0) = 00 = 1
Definición 5.1.7. Si los elementos de un conjunto S no son distintos, y se tienen elementos
repetidos, se dice que S es un multiset.
Teorema 5.1.8. Sea S un multiset que consta de k elementos distintos a1 , a2 , . . . , ak ,
cada uno de ellos repetido n1 , n2 , . . . , nk veces. Si ni > 0, para todo i, y r = n = ki=1 ni ,
P
1. El número de secuencias ordenadas de longitud r > 0 que se pueden formar con los
elementos de S, permitiendo repeticiones (variaciones con repetición de n elementos
tomados de r en r), es V ∞ (n, r) = nr .
Demostración. Demostraremos 4, 5 y 6.
• Supongamos que n es entero y que S = {1, ..., n}. La parte izquierda cuenta el
número de subconjuntos de tamaño r de S. La parte derecha cuenta también esos
subconjuntos de unaforma distinta. Cuenta subconjuntos de tamaño r que no con-
tienen a n (hay n−1
r puesto que hay que elegir r elementos de los n − 1 restantes),
subconjuntos de tamaño r que contienen a n (hay n−1
r−1 puesto que hay que elegir
r − 1 elementos de los n − 1 restantes).
n
!
X n
Corolario 5.2.5. 1. Para n ≥ 0 entero, = 2n .
r=0
r
n
!
X
r n
2. Para n ≥ 0 entero, (−1) = 0.
r=0
r
n
!
X n
3. Para n ≥ 0 entero y número arbitrario x, (x + 1)n = xr .
r=0
r
∞
!
X n
4. Para n ≥ 0 entero y número arbitrarios x e y, (x + y)n = xr y n−r .
r=0
r
Corolario 5.3.2. Para n y r números enteros tales que r ≥ n > 0, el número de formas
de repartir r bolas iguales en n cajas distintas, de forma que en cada caja haya al menos
r−1
una bola, es n−1 .
Demostración. Dejamos una bola en cada cada caja y repartimos r−n bolas restantes.
x1 + x2 + · · · + xn = r,
n+r−1
con xi ≥ 0 para todo i, es C ∞ (n, r) = n−1 .
14 CAPÍTULO 5. COMBINATORIA ELEMENTAL
x1 + x2 + · · · + xn = r,
r−1
con xi > 0 para todo i, es n−1 .
3. S2 (r, i) = 0 si i > r.
4. S2 (r, 0) = 0 si r > 0.
Nota. Hay que notar que, como S2 (r, i) = 0 si i > r, entonces la identidad del teorema
sigue siendo cierta para i ≥ r. Además, definiendo S2 (0, i) = 0 para i > 0, entonces la
identidad anterior también es válida cuando r = 1 e i ≥ 1. En definitiva, la identidad del
teorema es cierta para r > 0 y 1 ≤ i.
Demostración. Basta tener en cuenta que podemos optar por meter todas las bolas en
una caja, o en dos, o en tres, ...
a1 + a2 + · · · + an = r.
Entonces a la secuencia (a1 , ..., an ) se la denomina una partición del entero r. Al núme-
ro total de particiones de r se le denota por p(r), y al número de particiones de r en
exactamente n sumandos se le denota por pn (r), con lo que p(r) = rn=1 pn (r).
P
Demostración. Basta tener en cuenta que podemos optar por meter todas las bolas en
una caja, o en dos, o en tres, ...
como en la izquierda.
Definición 5.4.2. Dada una permutación π de los números {1, 2, ..., n}, se dice que π es
un derangement si ninguno de los números {1, 2, ..., n} aparece en su posición natural en
π, es decir π(i) ̸= i.
pues fijados el i y el k en sus posiciones natural, el resto de los números se pueden permutar
de (n − 2)! formas distintas. En general, elegidos j números {i1 , ..., ij } (y hay nj formas
dn ≈ n!e−1 .
R = {a, a, a, a, b, b, b, c, d, d}.
Observar que la definición de los conjuntos Ei se hace en función del número de copias de
cada uno de los elementos distintos del multiset de partida R. Así, como R sólo contiene 4
copias de a, no podemos permitir que nuestros submultisets tengan más de 4 a’s. Con estas
definiciones, la solución a nuestro problema vendrá dada por |S \ (E1 ∪ E2 ∪ E3 ∪ E4 )|, que
podremos calcular a través del principio de inclusión-exclusión. En primer lugar, claramen-
te |S| = 6+4−1
4−1 = 84, puesto que S no es más que el conjunto de las combinaciones con
repetición de tamaño 6 del conjunto {a, b, c, d}. Para el cálculo de |E1 |, como necesitamos
submultisets con más de 4 a’s, elegimos 5 a’s para nuestro submultiset y el resto de los
elementos son las combinaciones con repetición de tamaño 1 del conjunto {a, b, c, d}. Por
1+4−1
tanto, |E1 | = 4−1 = 4. Para el cálculo de |E2 |, elegimos 4 b’s para nuestro submultiset
y el resto de los elementos son las combinaciones con repetición de tamaño 2 del conjun-
to {a, b, c, d}. Por tanto, |E2 | = 2+4−1
4−1 = 10. Usando el mismo tipo de razonamiento,
4+4+−1 3+4−1
se obtiene que |E3 | = 4−1 = 35 y que |E4 | = 4−1 = 20. Vamos con las dobles
intersecciones. Para contar los elementos en E1 ∩ E2 , tenemos que construir submultisets
con al menos 5 a’s y al menos 4 b’s. Pero eso es imposible ya que el tamaño de nues-
tros submultisets es 6. Por tanto, E1 ∩ E2 = ∅ y |E1 ∩ E2 | = 0. Por el mismo motivo,
|E1 ∩ E3 | = |E1 ∩ E4 | = |E2 ∩ E4 | = 0. Con respecto a E2 ∩ E3 , tenemos que |E2 ∩ E3 | = 1,
pues con al menos 4b’s y al menos 2 c’s solo está el submultiset (b, b, b, b, c, c). Por último,
|E3 ∩ E4 | = 1+4−14−1 = 4, ya que elegidas 2 c’s y 3 d’s, el resto son combinaciones con
repetición de tamaño 1 del conjunto {a, b, c, d}. Usando argumentos similares, no es díficil
ver que las intersecciones triples y la cuádruple son vacías. En definitiva,
|S \ (E1 ∩ E2 ∩ E3 ∩ E4 )| = 84 − 4 − 10 − 35 − 20 + 1 + 4 = 20.
6!
|E2 ∩ E3 | = 4!2! = 15, pues hay que permutar 4 b’s y 2 c’s. En el caso de E3 ∩ E4 , hay que
distinguir los casos en lo que se tengan exactamente 2 c’s y 3 d’s, 2 c’s y 4 d’s, y 3 c’s y 3
d’s. Así, |E3 ∩ E4 | = 65 2!3!
5! 6! 6!
+ 2!4! + 3!3! = 155. En definitiva,
5.5. Recurrencias
Definición 5.5.1. Una fórmula de recurrencia para una secuencia de números f0 , f1 , ..., fn , ...
es una identidad que permite calcular un valor de la secuencia fn en función de valores fi
calculador previamente.
Ejemplo 5.5.2. Dado el conjunto S = {1, ..., n}, calcular el número de subconjuntos de
S que no contengan números consecutivos.
fn = fn−1 + fn−2
V ′ (r, h) el elementos ah puede aparecer j veces, donde j puede ir desde 0 hasta mı́n(r, nh ).
r
Si aparece j veces, podemos colocar en el submultiset los j elementos de ah de j formas
distintas. Una vez colocados los elementos ah , lo que queda es un problema de calcular
submultisets ordenados de tamaño r − j, usando a1 , . . . , ah−1 , repetidos n1 , ..., nh−1 veces.
Por tanto, para h = 2, . . . , k y 1 ≤ r ≤ hi=1 ni , se tiene la siguientes recurrencia
P
mı́n(r,nh ) !
′ r
V ′ (r − j, h − 1).
X
V (r, h) =
j=0
j
5.5. RECURRENCIAS 19
4. Notar que la recurrencia anterior también es vália si r > hi=1 ni (en cuyo caso
P
V ′ (r, h) = 0), puesto que para cualquiera de los términos V ′ (r − j, h − 1) que aparece
en el sumatorio, se tiene que r − j > h−1 ′
i=1 ni , con lo que V (r − j, h − 1) = 0. Por
P
tanto, usando 1 y 3 como condiciones iniciales, se pueden calcular todos los valores
de V ′ (r, h) de forma recurrente, para h = 2, . . . , k y r > 0.
Teorema 5.5.5. Supongamos que S es un multiset con elementos a1 , . . . , ak , repetidos
n1 , . . . , nk veces, respectivamente. Definamos n = ki=1 ni . El número de submultisets de
P
j=0
4. La recurrencia anterior también es válida si r > hi=1 ni , puesto que en ese caso
P
Funciones generatrices
f0 + f1 z + f2 z 2 + · · · + fn z n + · · · .
P∞ n.
En forma compacta, F (z) = n=0 fn z
Una de las ventajas que tiene el uso de las funciones generatrices es que una función
generatriz puede interpretarse de dos formas distintas. Por una parte, se puede interpretar
como una expresión algebraica, cuya manipulación formal nos puede permitir descubrir
identidades o encontrar fórmulas explícitas para las secuencias de números. Por otra parte,
puede interpretarse como una suma infinita (una serie) para cada valor de z. En este último
caso, si D es el conjunto de valores de z para los que esa serie converge, la función generatriz
puede mirarse como una función F (z) de D en C, que a cada z ∈ D le asigna el valor de
esa suma infinita.
Definición 6.1.2. Una serie de potencias formal es una expresión de la forma
f0 + f1 z + f2 z 2 + · · · + fn z n + · · ·
21
22 CAPÍTULO 6. FUNCIONES GENERATRICES
P∞ n.
• La serie opuesta de F (z) es −F (z) = n=0 (−fn )z
• La derivada F ′ (z) de una serie formal F (z) es la serie formal con término n-ésimo
(n + 1)fn+1 , es decir, F ′ (z) = ∞ n
P
n=0 (n + 1)fn+1 z .
• La integral 0z F (t)dt de una serie formal F (z) es la serie formal con término n-ésimo
R
fn−1
n , si n > 0, y 0, si n = 0.
P∞ n 1
Teorema 6.1.4. La serie formal F (z) = n=0 fn z tiene recíproca, F (z) , si y sólo si,
f0 ̸= 0.
Demostración. Al multiplicar la serie F (z) por una serie arbitraria G(z) = ∞ n P
n=0 gn z , el
coeficiente que acompaña a z n en ese producto es nk=0 fk gn−k . En particular, f0 g0 es el
P
gn como
− nk=1 fk gn−k
P
gn = .
f0
Con esta elección de g0 , g1 , . . . , gn , . . . , estamos definiendo una serie G(z) tal que F (z)G(z) =
1, como queríamos demostrar.
Teorema 6.2.2 (Binomial generalizado). Para cualquier número real α y números arbi-
trarios x e y, se tiene que
∞
!
α
X α n α−n
(x + y) = x y .
n=0
n
x
Demostración. Haciendo el cambio z = y lo que queremos demostrar se transforma en
∞
!
α
X α n
(1 + z) = z .
n=0
n
Luego demostrar el teorema es equivalente ademostrar esto último. Fijado α, sea F (z) la
función generatriz asociada a la secuencia α0 , α1 , . . . , αn , . . . . Nos bastará
con demostrar
α α
que la fórmula explícita de F (z) es precisamente (1 + z) . Sea fn = n . Por la definición
de αn = α(α−1)···(α−n+1)
n! , es fácil ver que fn satisface la siguiente recurrencia
α − (n − 1)
fn = fn−1
n
para todo n > 0, o equivalentemente
F ′ (z) α
= .
F (z) 1+z
F ′ (z) α
Como la derivada de ln(F (z)) es F (z) , y la de α ln(1 + z) es 1+z , necesariamente
m+n−1
Corolario 6.2.3. 1. La función generatriz de la secuencia fn = (−1)n m−1 , para
un m natural fijado, es
1
F (z) = .
(1 + z)m
m+n−1
2. La función generatriz de la secuencia fn = m−1 , para un m natural fijado, es
1
F (z) = .
(1 − z)m
m+n−1 n
3. La función generatriz de la secuencia fn = m−1 γ , para un m natural fijado y
un valor γ fijado, es
1
F (z) = .
(1 − γz)m
Demostración. 1. Aplicando el teorema binomial generalizado para α = −m. Tenemos
que
∞
!
1 X −m n
= z .
(1 + z)m n=0 n
−m
Desarrollando n ,
!
−m −m(−m − 1) · · · (−m − n + 1)
=
n n!
m(m + 1) · · · (m + n − 1)
= (−1)n
n!
!
m+n−1
= (−1)n
n
!
n m+n−1
= (−1) .
m−1
1
Por tanto, (1+z)m es la función generatriz buscada.
1
2. Evaluando la función (1+z)m en −z obtenemos lo buscado.
1
3. Evaluando la función (1−z)m en γz obtenemos lo buscado.
Q(z) = 1 + a1 z + a2 z 2 + · · · + ad z d .
Nota. Un método para resolver una recurrencia lineal homogénea con coeficientes cons-
tantes
fn+d + a1 fn+d−1 + a2 fn+d−2 + · · · + ad fn = 0
y condiciones iniciales f0 , f1 , . . . , fd−1 es el siguiente:
fn = (c10 + c11 n + · · · + c1d1 −1 nd1 −1 )γ1n + · · · + (ck0 + ck1 n + · · · + ckd1 −1 ndk −1 )γkn .
F1 = {gn1 } + F0
es decir, cualquier secuencia de la forma {gn1 +fn0 }, con {fn0 } una solución de la recurrencia
homogénea, es solución de la ecuación no homogénea, y no hay otras soluciones que no
sean de esa forma.
Teorema 6.3.6. Sea fn una secuencia que satisface la relación de recurrencia no homo-
génea
fn+d + a1 fn+d−1 + a2 fn+d−2 + · · · + ad fn = en .
Supongamos que en = q(n)γ0n , donde q(n) es un polinomio en n de grado h0 y γ0 es una
constante. Supongamos además que el polinomio Q(z) = 1+a1 z +a2 z 2 +· · ·+ad z d se puede
factorizar de la forma Q(z) = ki=0 (1 − γi z)di , siendo d0 + d1 + · · · + dk = d, pero donde
Q
puede ser que d0 sea cero (es decir, γ10 no sería raíz de Q(z)). Entonces, la recurrencia no
homogénea tiene una solución particular de la forma
fn = (c00 + c01 n + · · · + c0d0 −1 nd0 −1 )γ0n + · · · + (ck0 + ck1 n + · · · + ckdk −1 ndk −1 )γkn + gn1 .
27
28 CAPÍTULO 7. INTRODUCCIÓN A LA TEORÍA DE GRAFOS
Capítulo 8
29
30 CAPÍTULO 8. GRAFOS CON COSTOS
Capítulo 9
31