TEMA 5
NOCIONES GENERALES DE LA REDACCIÓN JURÍDICA
5.1. Etimología de la palabra «Redacción»
La palabra “redacción” proviene del latín redactio, que significa “ordenar” o
“compilar”. Esto ya nos da una pista: no es solo “escribir”, sino dar orden y estructura
al pensamiento. En el ámbito jurídico, esto se convierte en una herramienta para
dar sentido legal a las ideas.
Ejemplo: Redactar una demanda no implica solo narrar hechos, sino construir una
historia jurídica donde cada palabra tenga peso normativo y procesal.
5.2. Concepto de Redacción
Redactar es el arte de expresar ideas de forma coherente, ordenada y precisa. El
abogado no solo transmite información, sino que transforma ideas abstractas en
estructuras formales que el derecho puede procesar.
“El derecho no existe si no se escribe”, decía el jurista Miguel Ángel Giusti. La
redacción jurídica es, entonces, la forma de existencia del derecho.
5.3. Definición de Redacción Jurídica
La redacción jurídica es el acto de escribir documentos con relevancia legal,
respetando las formas procesales, el lenguaje técnico y los principios del derecho.
La redacción jurídica consiste en expresar por escrito un suceso o un pensamiento
relacionado con las conductas de las personas y con las normas obligatorias
reguladas por la sociedad y establecidas o admitidas por la autoridad competente.
También, de manera más consistente y particular, la redacción jurídica viene a ser
el conjunto de escritos que plasman por escrito los abogados, con un adecuado
lenguaje técnico y en conformidad con las normas vigentes.
En el ámbito de derecho, las ramas civil y penal exigen un mayor recurso a la
redacción (demandas, contestaciones, acuerdos, promociones, sentencias,
recuerdos, amparos, contratos, escrituras, querellas, etc.)
5.4. El objeto de la redacción jurídica
El “objeto” se refiere a la finalidad práctica de un texto jurídico: persuadir, solicitar,
informar o generar efectos jurídicos. No se escribe por escribir, sino para alcanzar
una meta legal.
Documento Finalidad Jurídica
Demanda civil Obtener tutela jurídica mediante la exposición de hechos
Sentencia Resolver una controversia aplicando norma vigente
Contrato Formalizar derechos y deberes entre partes con validez legal
Informe legal Analizar una situación y proponer soluciones jurídicas
De ahí que, cada palabra tiene una intención jurídica. Mal empleada, puede invalidar
todo el documento.
5.5. Principios de la Redacción Jurídica
La redacción jurídica es una habilidad fundamental para los profesionales del
derecho, ya que la claridad y precisión en la comunicación escrita son esenciales
para el ejercicio de la abogacía. Para lograr una redacción efectiva, es crucial seguir
tres principios fundamentales: brevedad, claridad y concisión.
1. Brevedad
La brevedad se refiere a la capacidad de expresar ideas de manera directa y sin
rodeos. En el ámbito jurídico, esto significa evitar el uso de palabras innecesarias y
centrarse en lo esencial. Séneca decía: “habla para que te entiendan, no para que
te admiren”. Por ejemplo, en lugar de escribir “El demandante ha presentado una
solicitud para que se le conceda una compensación económica por los daños
sufridos”, se puede simplificar a “El demandante solicita compensación por daños”.
Esta reducción no solo ahorra espacio, sino que también facilita la comprensión del
mensaje.
2. Claridad
La claridad es el principio que asegura que el mensaje sea fácilmente entendible.
Esto implica utilizar un lenguaje sencillo y evitar tecnicismos o jerga legal que pueda
confundir al lector. Por ejemplo, en lugar de utilizar la expresión “in dubio pro reo”,
que puede no ser familiar para todos, se puede optar por “en caso de duda, a favor
del acusado”. Además, es importante estructurar los párrafos de manera que cada
uno contenga una idea principal, lo que ayuda a guiar al lector a través del texto.
3. Concisión
La concisión se refiere a la capacidad de transmitir información de manera efectiva
sin redundancias. Esto implica eliminar repeticiones y frases innecesarias que no
aportan valor al contenido. Por ejemplo, en lugar de decir “El abogado presentó
una demanda en la que solicitó que se le concediera una indemnización por los
daños sufridos”, se puede expresar de manera más concisa: “El abogado demandó
indemnización por daños”. La concisión no solo mejora la legibilidad, sino que
también respeta el tiempo del lector.
5.6. Diez consejos para una óptima redacción jurídica
1. Leer bastante (libros de derecho, filosofía y literatura).
2. Tener buenos diccionarios jurídicos.
3. Actualizarse en todo lo concerniente a las normas jurídicas.
4. Manejar un buen léxico jurídico.
5. Evitar la Jerga legal y los tecnicismos complejos.
6. Aprender a redactar documentos sin la ayuda de plantillas.
7. Elaborar sus propios modelos de demandas.
8. Crear un blog y colocar sus apuntes jurídicos.
9. Redactar artículos y ensayos jurídicos.
10. Estar al día con las actualizaciones de la RAE.