DERECHO DE DAÑOS
UNIDAD 2: PRESUPUESTOS DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL
Punto A: Enunciado. Nociones.………………………………………………………..…………………………………...……
El derecho de daños es de alguna forma la consecuencia de un deber incumplido, ya sea el deber
general de no dañar a otro o un deber persistente. Al hablar de derecho de daños y responsabilidad
civil se habla de lo mismo, para que haya responsabilidad civil y nazca la relación jurídica entre víctima
(sujeto activo) y victimario (sujeto pasivo) se deben reunir los 4 presupuestos:
Punto B: Antijuricidad. Concepto. Principio de legalidad (art. 19 CN). Crisis. La acción. Los actos
involuntarios. Antijuricidad formal y material. Ilicitud subjetiva y objetiva. Aplicación del principio alterum
non laedere (art. 19 CN). Jurisprudencia CSJN: Santa Coloma, Ghunter. Caracterización en el Código Civil y
Comercial (1717)..………………………………………………………..…………………………………………………....……
ANTIJURICIDAD
ARTICULO 1717.- Antijuridicidad. Cualquier acción u omisión que causa un daño a otro es antijurídica si no
está justificada.
Una conducta se considera antijurídica cuando resulta contraria al ordenamiento jurídico
integralmente considerado.
Es decir, se trata de la existencia de un hecho (positivo o de omisión) que causa daño a otro,
excepto en los casos en donde existe un permiso legal para dañar.
Se trata de un concepto netamente objetivo, que deriva de la contrariedad de la conducta con el
derecho, siendo ella independiente de la voluntariedad y de la culpabilidad del agente.
Principio de legalidad: La antijuridicidad tiene consagración en el art 19 de la CN que norma el
llamado “principio de legalidad” en virtud del cual: “(..) Ningún habitante de la Nación será obligado a
hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.” Tal disposición tiene como finalidad
afianzar la seguridad individual.
Crisis: la doctrina ha discutido acerca de si debe considerarse a la antijuricidad como un elemento
de la responsabilidad civil.
La cuestión resultaba sencilla en los códigos decimonónicos en donde se empleaba el principio de
que “no hay responsabilidad sin culpa”, por lo que la antijuricidad era considerada subjetiva
(identificada con el acto voluntario doloso o culposo) y formal (determinada en una norma expresa)
En las primeras décadas del S. XX (traslado del eje del sistema de la culpa al daño), comienza a
haber supuestos en donde se responde sin culpa o voluntariedad, la aparición del acto ilícito por el
hecho de las cosas además del hecho humano y la responsabilidad por actos lícitos. De esta forma
se abrieron dos caminos en la doctrina:
o Autores que pregonaban el abandono de la antijuricidad como un elemento inexorable de la
responsabilidad civil.
o Autores que prefieren mantener el requisito, reformulando el concepto: la antijuricidad es la
contrariedad entre un hecho y el ordenamiento jurídico considerado en su totalidad
(antijuricidad material), con abstracción de la voluntariedad o involuntariedad de la conducta del
agente o de la existencia de culpa (antijuricidad objetiva).
o Por lo tanto, es antijurídico todo hecho que daña, salvo que exista una causa de
justificación.
Acto involuntario: estos actos involuntarios (sin discernimiento, intención y voluntad) que generen
un daño serán considerados antijurídicos, ya que infringen el deber general de no dañar, aun que
en ese caso la indemnización se discierna por razones de equidad.
ARTÍCULO 1750.- Daños causados por actos involuntarios. El autor de un daño causado por un acto
involuntario responde por razones de equidad. Se aplica lo dispuesto en el artículo 1742....
ARTÍCULO 1742.- Atenuación de la responsabilidad. El juez, al fijar la indemnización, puede atenuarla si es
equitativo en función del patrimonio del deudor, la situación personal de la víctima y las circunstancias del
hecho....
Clasificación de la antijuricidad:
o Antijuricidad formal: es aquella acción que contraria una prohibición jurídica de hacer u omitir
dispuesta de manera expresa por la ley. Es decir, la antijuricidad es determinada de manera
estricta en una o varias normas jurídicas, precisamente por la contradicción de la conducta con
lo ordenado de modo explicito en ellas. Es aquella que cumple con el principio de legalidad (art.
19 CN), por el cual es necesario que haya una ley previa que de prohibición de determinada
conducta.
o Antijuricidad material: es considerado un daño en si mismo, teniendo un sentido mas amplio
comprensivo no solo de las prohibiciones formales sino también de las prohibiciones por
implicancia que son aquellas que se desprenden de los principios fundamentales del orden
publico, de la moral y de las buenas costumbres. Por lo tanto se considera “atípica” ya que no
es necesario que la ley describa en cada caso con detalle la conducta prohibida.
o Antijuricidad subjetiva: los agentes que llevan a cabo el hecho dañoso deben haber actuado
con dolo, culpa o negligencia. Es decir, la antijuricidad se identifica con el acto voluntario
culposo o doloso del agente.
o Antijuricidad objetiva: hay una abstracción de la voluntariedad o involuntariedad de la conducta
del agente
o de la existencia de la culpa. Por lo tanto, es antijurídico todo hecho que daña, excepto exista una
causa de justificación.
Sistema del CC y del CCyC:
Aplicación del principio “alterum non laedere”: a diferencia de lo que sucede con la ley penal en
donde rige el principio nullum crimen sine lege, el derecho civil no requiere un catalogo cerrado de
prohibiciones tipificadas. Determina de esta manera, un principio que prohíbe causar daño a otro en
su persona o en sus bienes (alterum non laedere) e impone la consiguiente responsabilidad cuando
esa conducta dañosa se conjuga conjuntamente con el factor de atribución y la relación causal.
El CCyC claramente consagra esta noción de antijuricidad objetiva en su art. 1717 cuando determina que
cualquier acción u omisión que causa un daño a otro es antijurídica si no esta justificada.
Jurisprudencia de la CSJN:
o Fallo “Santa Coloma”:
Hechos: Un matrimonio promovió demanda de daños y perjuicios contra Ferrocarriles Argentinos
reclamando una indemnización por la muerte de tres de sus hijos y por las lesiones sufridas por
otro, los padres promovieron esta acción resarcitoria por sí y en representación del hijo menor.
El reclamo fue admitido en primera instancia. La Cámara de Apelaciones redujo el monto de las
indemnizaciones, en tanto revocó la suma otorgada en concepto de daño material y redujo la
reparación por daño moral. Los actores dedujeron recurso extraordinario, cuyo rechazo motivó
la presentación directa, la cual es admitida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Se señalo que la sentencia apelada lesionaba el principio alterum non laedere que tiene raíz
constitucional (artículo 19 CN) y ofende el sentido de justicia de la sociedad, cuya vigencia debe
ser afianzada por el Tribunal en el marco de sus atribuciones y en consonancia con lo
consagrado en el preámbulo de nuestra Carta Magna.
Punto C: Acción y Omisión antijurídica. Comisión por omisión, omisión pura. ……………………………….………
ACCION Y OMISION ANTIJURIDICA
Como lo establece la norma, la regla de la antijuricidad, es decir la violación del deber general de
no dañar, es aplicable a hechos positivos (acción) o hechos negativos (omisión).
Acción antijurídica (ilícitos de comisión): en estos casos el sujeto realiza una conducta positiva, o sea
una acción cuya ejecución se encuentra prohibida expresa o genéricamente por el ordenamiento
jurídico.
Omisión antijurídica (ilícitos de omisión): en estos casos hay una conducta debida que no se cumplió,
habiendo un previo deber de actuar, es decir que es una abstención. Solo genera responsabilidad
civil si se trata de una conducta específica de la que no se puede abstener.
COMISION POR OMISION Y OMISION PURA
Omisión pura: el hecho ilícito consiste en no hacer aquello que es exigible según los principios del
ordenamiento jurídico integralmente considerado. Es decir, es necesario que exista un deber de
actuar en sentido positivo por parte del agente y que este omita hacerlo, causando un daño.
En este caso es de gran importancia el deber de prevención del art. 1710, ya que determinara la
posible omisión antijurídica
EJ.: el que sin riesgo para sí mismo no tiende una mano al nadador que se ahoga.
Comisión por omisión: el agente que comete el acto ilícito, se abstiene a hacer aquello que se
esperaba que hiciese. Es decir, el no hacer luce orientado a la consecución de la finalidad dañosa y
pone en evidencia la configuración de un acto de comisión solo que llevado a cabo mediante un
proceder negativo. En estos casos entonces, hay una omisión que se inserta ene l marco de un
curso general de acción positivo.
En realidad se trata solamente de una distinción interna de los actos de comisión, según la
modalidad que asume su ejecución: lo incriminado es aquello que, por acción o por omisión, se
comete.
EJ.: medico que en el medio de una operación omite suturar una vena; o guía de turismo que
durante un paseo por la montaña omite señalar la existencia de un precipicio en el que caen los
viajeros; o madre que no alimenta a su hijo y muere.
Punto D: Causas de justificación: legítima defensa: concepto, requisitos. Estado de necesidad: concepto,
requisitos. Ejercicio regular de un derecho. Daños causados en competencias deportivas. Cumplimiento de
un deber legal. Consentimiento del damnificado. Asunción del riesgo. La equidad como fundamento de
solución en los casos de daños justificados. ………………………………………………..……………………….………
CAUSAS DE JUSTIFICACION
Según el art. 1717, todo hecho u omisión que cause un daño es antijurídico. La excepción a este
principio son las causas de justificación, es decir, aquellas circunstancias en las cuales el
ordenamiento jurídico otorga un permiso para dañar y por las cuales el hecho u omisión dañosa se
convierte en lícita.
Causas de justificación: aquellas situaciones previstas por el legislador que enervan la antijuricidad
de la conducta y bajo ciertas circunstancias, pueden actuar como eximentes de responsabilidad o
justificar una reparación de equidad plena o integral.
Las causas de justificación no son un numerus clausus el CCyC se ha limitado a regular las mas
importantes pero ello no obsta a que en un caso concreto los jueces puedan valorar la existencia de
alguna otra no mencionada.
ARTICULO 1718.- Legítima defensa, estado de necesidad y ejercicio regular de un derecho. Está justificado
el hecho que causa un daño:
a) en ejercicio regular de un derecho;
b) en legítima defensa propia o de terceros, por un medio racionalmente proporcionado, frente a una
agresión actual o inminente, ilícita y no provocada; el tercero que no fue agresor ilegítimo y sufre daños
como consecuencia de un hecho realizado en legítima defensa tiene derecho a obtener una reparación plena;
c) para evitar un mal, actual o inminente, de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un tercero, si
el peligro no se origina en un hecho suyo; el hecho se halla justificado únicamente si el mal que se evita
es mayor que el que se causa. En este caso, el damnificado tiene derecho a ser indemnizado en la
medida en que el juez lo considere equitativo.
LEGITIMA DEFENSA
ARTICULO 1718.- Está justificado el hecho que causa un daño:
b) en legítima defensa propia o de terceros, por un medio racionalmente proporcionado, frente a una
agresión actual o inminente, ilícita y no provocada; el tercero que no fue agresor ilegítimo y sufre daños como
consecuencia de un hecho realizado en legítima defensa tiene derecho a obtener una reparación plena;
La defensa es legítima si el sujeto la ejerce con medios racionales y causa daños a su agresor a los
fines de detener un ataque ilícito, actual o inminente, contra su misma persona o un tercero.
La licitud de la defensa impide el reclamo indemnizatorio por parte de quien sufre los perjuicios (el
agresor), y por lo tanto comporta una excepción al principio de no dañar a otro. Pero si del
resultado de la defensa surgieren daños a terceros (persona extraña al agresor), es procedente a su
respecto el resarcimiento de los daños.
Requisitos:
o Existencia de una agresión ilícita, actual o inminente: la agresión es ilegitima cuando se realiza sin
derecho, afectando intereses individuales o colectivos protegidos por el derecho propio o de
terceros.
Esta agresión debe ser actual (ya estar iniciada) o inminente (no debe permitir la adopción de otras
medidas de evitación). No debe haber ocurrido, no subsistiendo el peligro, ya que se
considerara esta acción como una forma de ventaja y dejara de estar presente la causa de
justificación.
o Ausencia de provocación suficiente por parte del defensor: no hay legítima defensa cuando quien
se defiende ha provocado al agresor, es decir, cuando ha habido una verdadera agresión. Es
decir que para defenderse no tuvo que haber sido ofensor.
o Empleo de un medio racionalmente proporcionado para defenderse, en relación con el usado por el
atacante: Los medios empleados se miden en función de la gravedad o peligrosidad del mal que
procura evitarse. El agredido debe usar el medio menos lesivo posible, exigencia que significa
que conforme a las circunstancias del caso concreto, de las posibilidades que tiene para repeler
el ataque, el agredido debe escoger el que menos daño produce.
EJ.: no se considerara un medio proporcionado a quien responde con disparos de arma de fuego a
un simple empujón propinado por el agresor.
El agresor que sufre daño causado por quien ejerce regular y legítimamente su defensa, o la de un
3º, no tiene derecho a ser indemnizado dado el hecho o culpa de la victima.
Caso del 3º ajeno al hecho: en el caso del 3º ajeno a la agresión que sufre daños como consecuencia
de un hecho del defensor realizado en legitima defensa, tiene derecho a obtener la reparación
plena del daño injustamente sufrido.
EJ.: Un agente de policía que al repeler a balazos la agresión de un delincuente hiere a un 3º que
pasaba por el lugar.
ESTADO DE NECESIDAD
ARTICULO 1718.- Está justificado el hecho que causa un daño:
c) para evitar un mal, actual o inminente, de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un tercero, si el
peligro no se origina en un hecho suyo; el hecho se halla justificado únicamente si el mal que se evita es
mayor que el que se causa. En este caso, el damnificado tiene derecho a ser indemnizado en la medida en
que el juez lo considere equitativo.
El estado de necesidad se configura cuando una persona causa un daño para evitar otro
mayor, actual o inminente, al que ha sido extraña y que amenaza al agente o a un 3º.
El agente debe encontrarse frente a una situación de peligro que él no ha contribuido a causar, y que
genera una amenaza para el o un 3º, de sufrir un daño actual o inminente.
EJ.: quien para salvar la vida de otra persona que esta en un edificio incendiado destroza la puerta y
una ventana del inmueble lindero, siendo este el único modo de ingresar al lugar.
Requisitos:
o Que el agente actúe para evitar un daño en sentido amplio, actual o inminente, de otro modo
inevitable, que amenace a un 3º.
o Que la situación de peligro que se ha generado y que determina la actuación del agente no se haya
originado en un hecho suyo o de un 3º por quien él deba responder: si se reconoce su causa en un
proceder de este que le resulta subjetiva u objetivamente imputable, no podrá invocar el estado
de necesidad.
o Que el mal que se evita sea mayor que el que se causa: es requisito de fundamental importancia ya
que el estado de necesidad se basa en el “principio de prevalencia”.
El damnificado tiene derecho a ser indemnizado en la medida en que el juez lo considere equitativo.
Se trata de un caso de responsabilidad por hecho lícito. El juez goza de amplias facultades para
determinar la procedencia o improcedencia de la reparación y su entidad cualitativa y cuantitativa.
Debe para ello ponderar las circunstancias de persona, tiempo y lugar, la importancia del
patrimonio del autor de hecho, etc.
EJERCICIO REGULAR DE UN DERECHO
ARTICULO 1718.- Está justificado el hecho que causa un daño:
a) en ejercicio regular de un derecho;
Quien ejercita sus derechos dentro de los límites previstos por la ley, actúa en cumplimiento de la
regla alterum non laedere. Los perjuicios que pueda ocasionar no serán injustamente causados ni
tampoco pueden considerarse injustamente sufridos, por lo que no nace la obligación de repararlos.
Hay daños que el agente puede justificar probando que fueron causados en el ejercicio de un
derecho propio.
Es frecuente que los sujetos perjudiquen a otros con su obrar. En los negocios puede suceder que
alguien gane y otro pierda. El Derecho no puede reprochar esas ventajas, en tanto no resulten de
una violación de la ley, o de una conducta irregular. El daño causado en ejercicio regular de un
derecho está justificado y no da lugar a resarcimiento a favor de quien lo sufre. Compete a los
jueces la determinación del marco dentro del cual el ejercicio de un derecho es “regular”.
Esta justificación tiene como limite el artículo 10 del CCyC “ejercicio abusivo del derecho”, en donde
determina que el derecho debe ser ejercido de conformidad con los fines del ordenamiento jurídico
y los limites impuestos por la buena fe, moral y las buenas costumbres. Si esos limites se
transgreden, el hecho dañoso se torna antijurídico (se considera la excepción de la excepción).
DAÑOS CAUSADOS EN COMPETENCIAS DEPORTIVAS
Los participantes deben respetar las correspondientes reglas del juego, pues si los perjuicios
derivan de su cumplimiento estricto y por tanto tienen lugar en un marco de respeto de los
“márgenes causales de la actividad”, tales daños están justificados, la obligación de resarcir no se
origina. Ej.: el futbolista que “va fuerte” a trabar la pelota y fractura a su adversario no debe
responder por los daños que ocasiona. (Si se siguen las reglas de juego no hay responsabilidad).
Pero la solución es opuesta en caso de que promedie una clara violación de las reglas del deporte.
Ej.: cuando el futbolista va al encuentro de la pelota con sus dos piernas hacia adelante. No se
puede decir que tales actos evidencien un ejercicio regular del derecho que les asiste a la práctica
deportiva. Se trata de daños injustamente sufridos. Si es aficionado la responsabilidad es
extracontractual. Si es profesional la responsabilidad es contractual.
CUMPLIMIENTO DE UN DEBER LEGAL
ARTICULO 10.- Abuso del derecho. El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una
obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto.
Comprende los daños causados en el cumplimiento de un deber que nace del ejercicio de una
autoridad o cargo, y en la obediencia debida. Quien obra en virtud de una orden superior actúa
correctamente, su deber es proceder de la manera en que se lo manda.
La ley impone al sujeto que ejecute determinada conducta y si ésta se lleva a cabo sin excesos, los
daños consecuentes no pueden generar responsabilidad. Es menester indagar si quien está
precisado a obedecer tiene o debe tener conciencia del carácter abusivo de la orden. Si la orden es
ilegítima responde quien dio la orden y el que la ejecutó que tuviera o debiera tener conciencia de
ello e igualmente actuó; si la orden es manifiestamente ilegítima, responden tanto el jefe como el
subordinado.
CONSENTIMIENTO DEL DAMNIFICADO
ARTICULO 1720.- Consentimiento del damnificado. Sin perjuicio de disposiciones especiales, el
consentimiento libre e informado del damnificado, en la medida en que no constituya una cláusula abusiva,
libera de la responsabilidad por los daños derivados de la lesión de bienes disponibles.
Las personas físicas tienen garantizado por ley un ámbito de libertad donde pueden adoptar en
soledad las decisiones que hacen a su plan vital - principio de autodeterminación o de autonomía
personal - el cual valida las decisiones que adopte conscientemente en lo referente a la disposición
de sus propios derechos.
En el derecho civil esos postulados se traducen en el principio de la autonomía de la voluntad y en la
facultad de c/sujeto de disponer de sus derechos.
Quedan incluidas dos grandes tipologías:
o Consentimiento voluntario para la exposición a una situación de peligro de daño que puede
concretarse con mayor o menor grado de probabilidad objetiva. EJ.: quien participa de un
partido de rugby.
o Consentimiento voluntario para la realización de una actividad que causara daño en sentido
amplio del otorgante. EJ.: quien presta consentimiento para una intervención quirúrgica.
o
Para que se de la causa de justificación, se deben cumplir determinados requisitos:
o Consentimiento del damnificado libre e informado: que sea “libre” significa que debe tratarse de
un acto voluntario y que sea “informado” significa que en aquellas situaciones en las cuales por
existir una desigualdad real entre las partes, la ley pone a cargo de una de ellas (la parte fuerte)
el deber de suministrar información a la otra.
o Que la clausula que instrumenta ese consentimiento no sea abusiva: es decir que no se
desnaturalice la situación a favor de una de las partes.
o El consentimiento recaiga sobre bienes disponibles: en materia patrimonial las personas gozan de
facultades de disposición muy amplias mientras que en los derechos personalísimos se aplica la
regla de la indisponibilidad relativa.
ASUNCION DEL RIESGO
ARTICULO 1719.- Asunción de riesgos. La exposición voluntaria por parte de la víctima a una situación de
peligro no justifica el hecho dañoso ni exime de responsabilidad a menos que, por las circunstancias del
caso, ella pueda calificarse como un hecho del damnificado que interrumpe total o parcialmente el nexo
causal.
Quien voluntariamente se expone a una situación de peligro para salvar la persona o los bienes de otro tiene
derecho, en caso de resultar dañado, a ser indemnizado por quien creó la situación de peligro, o por el
beneficiado por el acto de abnegación. En este último caso, la reparación procede únicamente en la medida
del enriquecimiento por él obtenido.
Se configura en aquellos supuestos en que la victima, consciente o inconscientemente, asume el
peligro extraordinario, anormal, frente a una conducta idónea para causar el daño. Esta situación no
justifica el hecho dañoso ni exime la responsabilidad.
Excepción: supuestos en los cuales la supuesta “aceptación de riesgos” pueda calificarse como un
hecho del damnificado que interrumpe total o parcialmente el nexo causal, produciéndose una
exoneración de la relación causal y no de la antijuricidad y aplicándose las reglas del art. 1729
(hecho del damnificado).
De esta forma, no se trata de una mera exposición voluntaria a una situación de peligro, sino la
exposición imprudente a un peligro concreto que tiene aptitud para erigirse en causa o concausa
adecuada del perjuicio.
EJ.: aceptar ser transportado por quien conduce manifiestamente en estado de ebriedad o en la caja
descubierta de la camioneta.
Actos de abnegación o altruismo (2º párrafo): son aquellos casos en donde alguien se expone
voluntariamente a una situación de peligro para salvar la persona o los bienes de otro. En este
caso, el agente tiene derecho a ser indemnizado por quien creo la situación de peligro o por el
beneficiado por el acto de abnegación (la reparación procede únicamente en la medida del
enriquecimiento por él obtenido).
EJ.: quien ingresa a un inmueble incendiado para rescatar a sus ocupantes y sufre quemaduras.
LA EQUIDAD COMO FUNDAMENTO DE SOLUCIÓN EN LOS CASOS DE DAÑOS JUSTIFICADOS
La doctrina estima que en los casos de daños justificados (legítima defensa, estado de necesidad y
ejercicio regular de un derecho) promedia ausencia de antijuridicidad, ello conduce a la impunidad del
agente. La particularidad que presenta el caso, su naturaleza atípica y excepcional refleja la tensión de
intereses contrapuestos, para llegar a una
solución justa que se adecue a la equidad. Esto surge del art. 1718 inc. C: “el damnificado tiene
derecho a ser indemnizado en la medida en que el juez lo considere equitativo”.
Punto E: Responsabilidad por actos lícitos dañosos. …………………………………………………….…………..……
La licitud del acto no impide la producción de daños reparables. Si de un acto lícito puede nacer un
crédito de indemnización, es simplemente porque tal calificación no obsta en absoluto a la causación
de un daño injusto. Aunque la conducta causante del perjuicio se ajuste a derecho, puede igualmente
generar el derecho de resarcir, solución que se impone por el principio alterum non laedere. EJ: la
prohibición de transitar a vehículos particulares por ciertas avenidas genera daño resarcible a los
dueños de los estacionamientos allí existentes.
El eje no pasa por la determinación de la naturaleza de la génesis (causa lícita o ilícita), sino por la
injusticia (resarcibilidad) del perjuicio (resultado).
La antijuridicidad tampoco se verifica cuando se aplica el criterio de imputación “riesgo creado” porque
este abarca supuestos de responsabilidad por actos lícitos.
El ordenamiento reputa lícita la actividad riesgosa en tanto y en cuanto no cause daño, pero si lo
provoca fundamenta el juicio de responsabilidad (no de antijuridicidad): es lícito poner un riesgo
autorizado en acción (ej.: calefaccionar un restaurante con una caldera industrial), pero si causa un
daño (su explosión que lesiona a los comensales) nace un crédito de indemnización.
La licitud no impide la producción de daños reparables, soluciones que nacen del principio alterum non
ladere. Eje la prohibición de transitar a vehículos por una avenida puede general daños resarcibles a los
duelos de los estacionamientos. Se trata de una excepción al presupuesto de la Antijuridicidad.