1
Cuando nos besamos
“Cuando mis manos te desean
todo mi corazón se ilumina,
las estrellas bailan en la noche,
el viento descansa en los árboles.
Cuando mis ojos te miran
el río camina transparente,
la luna recita versos,
las rosas se visten de colores.
Cuando en silencio nos besamos
sobran todas las palabras,
la guitarra nos ofrece su melodía,
la poesía se llena de arte.
Cuando mis manos te desean
se enciende la llama del amor,
los sueños caminan entre seda,
el fuego arde con más fuerza.
Cuando mis ojos te miran
renace mi vocación de poeta,
las palabras lentamente se juntan
y surgen las frases bellas.
Cuando en silencio nos besamos
se inunda de agua el desierto,
las nubes del cielo desaparecen
y aparece el sueño”.
2
Préstamo
“Tengo un cielo que cabe en tu cielo
y unos pasos que huelen a tus huellas
recién pisadas.
Tengo mi corazón inquieto que cabalga en mi pecho
con las riendas de tu nombre
y unas frases que sólo saben a besos.
Quiero tenerte en mi cielo
en mis pasos,
en mi boca,
quiero quedarme con el idioma
que me revele
el cálido cuarto de tus labios.
Quiero prestarte el silencio de este beso
que sabe a secretos...”.
Escucha...
3
“Escucha... es alguien que canta,
lo hace con tristeza
con su guitarra llorosa...
te escucho y la luna
entra en mi cuarto,
pero pienso en ti,
no en otra cosa...
Escucha... la noche está fría,
pálida y muda
con su abrigo de estrellas,
propicia para estar contigo,
para abrazarte,
irremediablemente bella...
Escucha... mi corazón
esta llorando,
esta llorando y solo quiere
tu mirada de fuego,
y mis labios solo desean
la tentación de tus besos.
Escucha... las estrellas
están de gala,
le están cantando al Universo...
y en medio de ellas
lo lejano de tu presencia
te siento muy dentro...
si estuvieras aquí,
mis palabras se desvanecerían
para darle paso a un Te Quiero”.
¡Amándonos!
4
“El olor de la noche se acerca por oriente,
las torres sin campanas
despiden al sol cansado.
Nuestros cuerpos, como alondras
están envueltos en la risa ebria del fuego.
Al calor de las sombras, somos dos estrellas perdidas
entre el negro de un cielo recién destilado.
No pensamos en días o noches,
en cometas ni eclipses,
sólo en el mundo de canciones en rosa.
Nos amamos, mientras la tarde agoniza,
con la luz apagada y en silencio, mirándonos.
Nos amamos con el mundo en suspenso,
mirando los sueños que nos dejan ver nuestros ojos,
con vista a nuestro deseo.
Yo, un hombre, tu, una mujer, amándonos.
Nuestros corazones, cuna de secretos conciertos,
cantan estrofas que parecen santas,
trazando sin desvíos, ni atajos,
el camino recto que nos acerca a Pegaso”.
El bosque de nuestro amor
5
“El bosque, teñido por el amanecer,
observa en silencio al sol que se filtra
por cada poro de nuestros reinos,
y como el perfume de las orquídeas,
bebe en ríos y valles,
y en cada montaña de nuestra piel.
El aroma a tierra salvaje
llega con la tarde mareada,
mientras el viento en su fatiga,
después de mil viajes,
reposa a la sombra de los árboles.
Un sendero de ilusiones, marca
tus pasos hacia mis deseos,
nuestros cuerpos caen despacio,
sin gravedad, entre la hierba.
Tus labios pintan mis sueños
en un beso largo y pausado,
me cuentan los secretos del mundo
que estoy descubriendo a tu lado,
y me estremezco al sentir tus caricias
sobre mi piel que te ansía tanto.
Tus dedos recorren mis formas,
depresiones y colinas, suaves como la brisa,
extraviándose en mi cabello,
por mi mundo y sus caminos.
Tú y yo, alondra y jilguero en feliz aleteo,
un solo espacio, un solo fuego,
amándonos...con la complicidad del Universo”.
Aprendiz de sueños
“Lentamente te levantas y caminas hacia la vida.
Toda la creación se ofrece a tus pies, te contemplan
6
universos de planetas, constelaciones, soles y estrellas.
Desde el mirador parecen diminutas ventanas abiertas
que iluminan tu alborada, tu conciencia, tu despertar.
Aquí te vez feliz en familia, en otras eres esclava,
princesa, bohemia, sola, rica o pobre, vieja o joven.
En todas, un gesto triste, ojos perdidos como faros
que iluminan tus noches, escrutando el más allá
en busca de aprender más, de la verdad absoluta.
Rizos de oro de mirada extraviada entre el cielo,
el centellear de estrellas con maquinaria invisible,
y al alcance de tus manos, el tiempo detenido
como estático, a la espera que veas en tus sueños
esa realidad que te invade y que a veces se presiente.
Ese lobo primitivo y solitario está esperándote.
En cada uno de los tiempos que has vivido
has sentido su existencia, lo has notado cerca.
El ha recorrido largas estepas, frondosos bosques,
y siempre ha estado a tu lado, tan lejos y cerca de la vez.
Aunque la leyenda nos enseñe que el lobo y el halcón
sólo se verán un instante cada amanecer, al despuntar
el primer rayo de sol, cuando se transforman en humanos.
Son millones de momentos mágicos con el discurrir de alboradas,
una existencia por sueño sentido, un sueño por vigilia soñada.
Desde tiempos que se pierden en la memoria de todas las historias,
el amor ha existido, y ha triunfado sobre todo, sobre todos”.
Sinfonía
“Se va el día y despereza la noche,
envueltos en la agonía del ocaso,
7
vemos al aguacero caer en delicada gravedad eterna,
desde un cielo enojado.
Eros, espiral de los enamorados,
nos envuelve en su pentagrama de arpegios y escalas,
toca la música que nuestras almas cantan y danzan,
rompe la quietud en sinfonía profana.
Los dibujos de nuestros sueños
empapan la oscuridad agitada.
Nos besamos, a la sombra del sonido de tantos sonetos,
con el olvido del mundo y nuestros cuerpos en llamas.
Trazas en tu noche los laberintos de mi geografía,
te embriagas donde nace mi mar.
Nuestra pasión, se hace licor con el permiso de nuestro deseo,
ese... que enajena y no deja pensar.
La tarde queda callada, son minutos mudos, eternos,
sólo el concierto de nuestros corazones
traza con gula el silencio
que se propaga entre la tierra y nuestro fuego”.
Te quiero
“Un día sin saber como ni porque, empecé a amarte.
Jamás había sentido esa sensación tan bella.
Jamás había amado a nadie como te amo a ti.
8
En mi larga vida he amado a mujeres, muy pocas,
pero nunca me enamoré de ninguna como lo estoy de ti.
Noches de ensueño, madrugadas para no olvidar,
mañanas para conversar, tardes de trabajo juntos.
Días de silencios, atardeceres de discusiones,
noches de soledad, albas de insomnio, sin ti.
Siempre pensando como te sentirás, donde estarás.
Pasión, éxtasis, compartir, vivir, amar, deseo.
Ser distintos a los demás, comunicación total.
Y a veces como si alguien cortase el cordón umbilical,
desconfianzas, celos, riñas, desconexión, nada,
silencios, palabras hirientes que se dicen sin querer.
Has transformado mi vida, mis hábitos, mi ser.
Llenaste mi vida, mi soledad, mi habitación de tu olor.
Cual alquimista has vertido en la copa, el embrujo de tu
mirada, el sabor dulce a fresas de tus labios, el suave tacto de tu piel.
Y al apurar esa copa, has hecho que jamás te pueda olvidar.
Pero todo este amor ya lo sabes, tus oídos lo han escuchado,
tus ojos me han visto decírtelo cuando mis manos te acarician.
Ese amor que siento por ti está en todas partes, en el silencio,
en mis risas y mis lagrimas ya ha impregnado tu corazón.
Estás dentro de mi en cada cosa que hago, digo o pienso.
En la soledad de la madrugada, con las estrellas por testigo,
te repito una vez más, desde lo más hondo de mi corazón:
Te quiero...”.
Espera
“En el mismo punto del planeta,
donde convergen las australes
coincidencias.
Donde las líneas azules de la tierra,
9
trazan equinoccios
y praderas.
Donde la remota fe de los hombres
naufraga en aguas
de quimeras.
Donde lo elemental transciende
en la magia incierta del mortal,
que inventa duendes.
Donde el refugio de la noche
cruza la barrera invisible
de la aurora,
en unicornios blancos al galope,
en el rayo astral que reverbera
las huellas más extrañas
de la tierra.
En el mismo punto del planeta,
donde fragua la vida su concierto,
yo te espero,
con los brazos abiertos”.
Con los Ojos del Alma
“Octubre despeina, el tiempo de las rosas
y en preludio de horizontes,
escapar de auroras,
me elevo en el pétalo más fino
y no acepto este rocío que sutil desgaja la armonía,
tan alta de los pinos.
10
Sin embargo, recojo el desafío que atesora
los temores íntimos y vuelo.
No se hacia dónde.
Sólo vuelo.
Anochecido de distancias.
Amanecido de esperanzas.
Y la brisa sin presencia no es nada,
ante la desnudez de la rosa deshojada que fuga los silencios.
y enciende llamaradas.
La paz de su asistencia, fue la calma en mi camino,¡tan buscado!
Porque fue con los ojos del alma que pude comprender VIDA, todas
tus dádivas”.
Reflexionando
”Mirarte, seguirte con mi mente, con mi corazón y mi alma...
Quisiera decirte tantas cosas, confesarte que estás tú en cada uno de
mis pensamientos...
Pero, no me atrevo, ¿sabes? Debo aceptar que siento miedo. Miedo a
mí mismo, a descubrir que siempre supe la verdad que al mismo
tiempo me he estado negando...
¿Cómo explicarte que te fuiste deslizando, lentamente, casi
imperceptible, pero a pasos agigantados en este torbellino que es mi
vida?
11
Y no puedo culparte, no debo culparte, a ti, el centro de mi universo.
No puedo ya dejarte, no quiero. Decirte que mi corazón late por ti,
que al verte deja por un momento de hacerlo...
Quiero, hoy que se que pudieras leer mis ojos, o al menos las
entrelíneas de mis pensamientos, pedirte perdón por hacerte parte de
mis sueños...
Tú, que me pareces un ser cuasiperfecto, y sin motivos pretendo
completar mi fragilidad con tu fortaleza, mi sensibilidad excesiva con
tu entereza, tu carácter cambiante con mi tranquilidad eterna.
Perdóname por haber en algún momento llegado a imaginar que
siquiera fuera algo más para ti que el hombre de los ojos anhelantes,
de expresión insatisfecha...
¡Si sólo pudieras leer estos ojos que te miran queriendo convencerte
de que me ames! ¡Sí tan solo imaginaras que soy yo quien a las tres
de la mañana se despierta a abrazarte en mi mente! Siendo sin ser lo
que ves, continuando mi camino lejos del tuyo. Por lo menos quisiera
seguir así, contigo a distancia. Solo sonríeme. Mantén viva la llama de
mi esperanza. En silencio, te seguiré con mi mente, mi corazón y mi
alma...”
Misterio indescifrable
”Sintiéndome como en el vacío...
Y de pronto preguntándome el ¿por qué? de tantas cosas.
Pensando en la dimensión del tiempo, ese desconocido.
Ese monstruo que hace que lo bueno no dure para siempre.
Que es un ciclo y a la vez es una línea en un cuadro inimaginable.
Que no me alcanza la vida y cada vez siento que es menos.
Me da miedo.
Despertarme en las mañanas y preguntarme si soy real.
O tan solo soy un espejismo de tu mente.
O si tú eres solo imaginaciones de la mía.
12
Si fueses un recuerdo del pasado,
quizás fueses algo más presente.
Pero prefiero que seas para siempre
aun sigo temiendo perderte.
Aunque seas un punto en la distancia,
un objetivo importante en la lejanía.
Una constante en la ecuación sin solución en mi cabeza.
Y al mismo tiempo la variable independiente de mi idea.
Si en sueños estoy seguro de tenerte,
que la vida sea entonces un sueño interminable
y al despertar que me abotargue el efecto
que tuvo en mí el soñarte.
Si el que me ames significa que no exista,
no quiero ser entonces en este plano.
Que seamos un resultado indeterminable...
Continuemos siendo un misterio indescifrable...”.
Somos uno
”Te sé que eres, y en el silencio de nuestras voces te escucho con el
alma. Sin las complicaciones de las palabras, sin prestarnos a malos
entendidos, te sueño en ilusiones crecientes, te siento en segundos
pendientes de horas cargadas de tu esencia.
Tu idea en mí, la mía en la tuya, somos uno. Fundidos los dos en un
solo fin, sin necesitar nada más que mirarnos, siempre adelante.
Sabiendo donde empiezo y donde terminas, los minutos pasan sin
trazar los límites de nuestras geografías.
Nuestra esperanza, nuestro futuro llegando a presente. Y el riesgo
del fin que puede ser hoy, mañana o siempre. Sin miedo, prendida a
13
ti, tomo el reto en mis manos, teniéndote presente, volando bien alto,
guardando esperanzas.
Con la seguridad de llegar hasta siempre junto a ti, hoy a distancia,
pero bajo el mismo cielo, sé que sabes que estoy, y en el silencio de
nuestras voces me escuchas con el alma. Somos uno, construyendo
juntos con fe en nuestros sueños, nuestros mundos, nuestro hoy,
nuestro mañana”.
Lo eres todo
“Siento que no tengo aire cuando te beso,
si te acercas sin motivo, tiembla mi cuerpo;
y no entiendo, por qué eres solo tú mi anhelo,
lo que deseo...
No me miras y se acaba mi esperanza,
sin tu abrazo, pierdo todo, hasta la calma...
te me vas como de las manos pierdo el agua,
y no lo entiendo...
Si eres todo lo que el amor necesita,
no existe el mundo si no habitas tú...
eres mi sol, el viento, la alegría,
14
y mi luz....
En cada amanecer, habitas tú
en cada estrella veo el encanto de tu mirada
y una flor en mi mano me recuerda el aroma de tu cuerpo, y también
el de tu alma.
Y así... lentamente y en silencio,
voy muriendo por tu amor, por ésta ilusión,
por este sueño.
De tenerte y no tenerte en pensamientos
de abrazarte como la lluvia al viento
y sabe bien este papel que yo no miento.
Que me llenas mis vacíos con razón
y allí donde la ausencia se esconde
porque sé que cada latido de mi corazón,
es el último susurro de tu nombre...”.
Carta para un amor que no concluye
“Esta carta de amor la redacto, arrancándole a el silencio las palabras
mas puras, para decir "te Amo", para decir "te extraño", para decir "te
quiero", llevándome hasta ti, como sumisa brisa, para rozar tu rostro
y tu figura, delineando tu silueta con mis labios y aprenderme de
memoria tu piel con mis besos. Imagino al escribirte que bebo del
néctar de tu aliento, respiro la fragancia de tu cuerpo y logro renacer
en la primavera de tus días.
Esta carta de amor, que está escrita con tinta de mis pensamientos,
te dice que te quiere adivinar en cada hora, en cada instante, en cada
encuentro y descubrir así la forma de embriagarte de deseos.
Esta carta escrita en las hojas blancas de este sentimiento que se
aferra a mi cual noche en el tiempo, queriéndote sentir, en cada
coma, en cada punto, en cada acento, carta esta, que anhela que
hasta ti lleguen mis sueños. Y broten como en mágico delirio las
palabras hechas para un amor que no se adormece, para un amor
15
que no se aleja, para un amor que no se olvida, un amor que existe
por ti, para ti, que no precisa de columnas, se fija en los pilares que
sostienen el firmamento, se crece en la distancia y te añora en los
ríos, en los lagos, en las montañas, en el todo y en la nada, en el
infinito, tan solo porque es un amor que no concluye”.
Si respiras
“Sólo tú y yo
mientras la noche observa,
solo tus manos blancas
pequeñas e inquietas.
Respira, mi vida,
mi sueño, mi anhelo,
yo beso tus pies
como dos caramelos.
Si respiras, mi niña
yo respiro contigo.
Ahora somos dos
en este largo camino
Si respiras, mi niña
se estremece mi cuerpo.
16
Ahora esta lleno
con la miel de tus besos
Si respiras, mi niña
se cura mi herida
mientras susurro tu nombre
mi dulce Irene”.
Ausencia
“Que serán de mis tardes
sin tus tardes.
De este cronos implacable
y tan nuestro.
De este tiempo vespertino
de universos.
De esta dádiva divina,
de este cielo.
Que serán de mis tardes
sin tus tardes.
Donde pongo mi universo
cotidiano.
Como alcanzo el vuelo
de la alondra,
que me quita su sombra.
Sólo tengo un puñado
17
de suspiros.
Carillones dolidos
que te nombran,
que amalgaman los silencios
neutros,
del tórrido carmín de este
poema,
triste de auroras”.
Mi muerte
“No es que el cielo,
esconda su belleza
entre las nubes.
Nosotros, no lo vemos.
Si ante el mar azul
de sus entrañas,
no somos nada.
Apenas un montón
de carne yerta,
en el final de la recta.
Sin tener atisbo alguno,
en el canje del dos por uno.
Según hemos actuado
mortal feliz o mortal burlado.
Mejor no me pregunto
de mis hechos.
Sólo quiero un cielo abierto
que derrame su luz
18
en la escalera,
que marca el final
de mi carrera.
Terrena,
mortal,
finita.
Sin jueces,
reproches ni condenas.
Liberadas mis huellas,
caminan el “no se”
de otro sistema
que incluso en el tiempo
comienza etéreo, a buscar rincones.
Tal vez en una esquina
encuentre,
un mensaje abierto,
una poesía fundida
con mi muerte”.
Arbol
“Estoy de pie. En este día
que amenaza tormenta
y mi espíritu presume
el holocausto.
Parece no haber un Sócrates
que declame por la vida,
y anule la democracia
del sorteo.
Y desespero.
Y están ante mí.
En mis manos huesudas
el acero,
es un centellear
de cielos.
Inocentes,
que acarician
el letargo lento,
de mi muerte”.
19
El sexto día
“He de hacerte un homenaje,
inerte e inmóvil calabrés.
He de premiar tu camino
de pasos cansados.
Celebraré el milagro de tus ojos
y la continuidad de tus latidos
que siguen quietos
sobre mis sueños.
Romperé tu piel de madera,
para sembrar diamantes
en esa jaula de carne.
Cantaré odas a una tormenta de lagrimas
y tu nombre,
que es el mío,
quedará grabado en cada verso.
Y recordaré tus manos...
20
el roce de tus manos de cera
brotando de mi memoria
como burbujas de sangre.
Recitaré el alfabeto de tus días
fluyendo como un río de penas
que se ahogan en la orilla
de mi poema y mis pensamientos.
Te adoraré esa fina alegría
que se aferró a tus dedos
hasta extinguir su pulso,
para hacer de ti el centro
de un laberinto de espejos
y pintarte siempre
en el desconocido abismo
de mi conciencia dormida.
Y te verás hacia cualquier lugar que mires.
Y te veré hacia cualquier lugar que miré.
No me olvidaré
de citar los huecos de tu ausencia
como fragmentos de tu pureza,
cuando la lluvia caiga
como un delirio de plumas azules.
Y te querré.
Te querré como siempre.
Te querré más que siempre.
Sin tener más remedio
que recordarte
hasta el final de la belleza”.
21
Canción Eterna
“Esta tarde será un día inolvidable para mí
me encuentro acompañado del viento
y del polvo más inquieto que acarician mis pies.
Los árboles me han hablado...
me cobijan con su hojas verdes
y sus ramas me distraen a lo lejos
aquello que a la orilla se ve.
Cantan en el coro los pájaros,
vuelan alegres las aves.
Ya el cielo se vistió de negro,
su compañera blanca esta frente a mi,
dándome luz para terminar de escribir
tu canción que me pediste por muchos años,
por mucho tiempo...
Y que aun no termino de escribir,
porque las más profundas letras del mundo
22
no encierran el sentimiento de amor
que siento yo por ti”.
Eres
“Envenenas mi alma loca extasiada
cada vez que cerca estas conmigo
eres aire, eres viento, eres
luna sin sosiego.
Eres lluvia en mis labios
que te besan palmo a palmo
cada parte de tu piel,
eres luna a la deriva penetrante,
tenue luz tan celestial,
sin medidas, fuego ardiente.
Soy tus pétalos de rosa
en cada amanecer color pastel
que te acarician lentamente poco a poco
tu dulce piel.
Eres cascada destellada de
¡amor!
en segundos, por minutos
23
cuando avanza sin quererlo mi reloj.
Me susurras al oído, y yo
ausente no digo nada
y la distancia atormentada
me dice todo y a la vez
nada…si no estas aquí!”.
Te confieso
“Amor hoy te confieso que quiero
fundirme súbitamente en tu piel
perderme sin limites en tus palabras
susurrarte al oído una canción.
Hoy te confieso que pienso en ti
cuando callado estoy, en cada momento
dormido o despierto te veo, te siento…
tan cerca de mis labios con besos muy tuyos,
cuando mis pies desnudos caminan sobre
almohadas encontrando tu perfume
con olor a rosa de mañana, en pensamientos
a fuego lento.
Hoy amor te confieso, que eres
rocío en mis ojos secos,
eres agua en mis labios sedientos,
eres fuego lento en mi cuerpo frío.
Te amo traspasando un eco de sonidos
24
las mas altas montañas, con lluvia en sol dormido
un horizonte con neblinas al caer,
luna blanca insaciable en pensamientos.
Te amo con locura como nunca creí amarte
como un hombre apasionado, entregado
sin medidas, sin razones, sin mentiras.
Cada sinfonía de mis cuerdas de guitarra
con mi letra te susurran al oído
amor cuanto te amo y te extraño
cuando no estas conmigo…,
cuando las distancias son tan largas
y tan cortas al escuchar tu dulce voz.
Mi corazón late y se alborota
cuando en mi mente estas
cuando tu voz se escucha
…la gente es vana
no existe nada cuando conmigo estas
hablándome cosas de amor.
Hoy te confieso… Que te amo!
Tu perfume
“Tengo tu perfume derramado
en cada parte tenue de mi piel
ternura infinita que se esconde
como la luna tras la nube,
noche plateada del ayer
reflejando sus caricias tan profundas
en el inmenso y mediano amanecer.
Tus recuerdos de bellezas son oro
tus sentimientos y besos
una cálida sonrisa que destella
en mis poros y venas
cada vez que mis ojos locos por ti...te ven.
Besos callados que escurren
en las tintas con blanco papel,
soledad ingrata que camina
aprisionando los rincones del atardecer...
en nuestros pechos locos, distantes
de amor lejano, cercano, profundo
25
y ligero que conquista
la flor blanca y pura en el jardín del edén.
Delicias de cuerpos perdidos
que se entregan imitando la delicadeza
de la mar en sus pies desnudos
humectando el frío con llamas de fuego
en delirio estremecido
por fantasías atormentadas,
derrochadas, desenfrenadas,
del amor en nuestras luces miel.
Camino por veredas y te encuentro,
como tu rey, que te espera
en cada sueño cortando rosas
componiendo y cantando
una canción en guitarra,
melodía que atraviesa las montañas escondidas,
carreteras con olor a tierra mojada
para llegar a ti, a tu alma,
en la distancia enamorada que entrelaza
nuestros sentidos convirtiéndonos
en esclavos eternos de nuestro amor”.
Soy y no soy
“Soy caminante, que sube y que baja
miro a ciegas, dormido o despierto,
canto en horizontes y debajo de aguas
me miro en tus ojos y tu sonrisa atrapo.
Soy la cascada que acaricia tu cuerpo
tus besos son míos, como el dulce viento
inicia una historia y pregunto tu nombre
amor carmesí cristalino, errante
que hoy y como un día dejaste en mí.
Vuelo y no vuelo
caigo y me trepo
escurre la tinta
del paso y del tiempo.
Sueño y no sueño
miro en reflejos
de tu eterno amor
de tus dulces versos”.
26
Tu mi mar... y yo tu muñeco de sal
“Estoy frente a ti,
mi corazón no resiste
de palpitar por ti...
Te amo intensamente.
Eres majestuosa y elegante...
Inmensa e infinita...
De alma celeste
y corazón de niño.
Cuando por primera vez te vi,
me sentí atrapado por ti...
Envuelto en tu encanto me vi,
sin más... enamorado estaba de ti...
Corrí hasta ti...
Tus olas apenas rozaron mi piel
...se estremeció mi ser por ti...
Tú amor... tu amor es como la miel.
27
Alégrese los cielos,
con las gaviotas su cantar...
Y la sinfonía de tus olas
porque te he podido amar.
Fascinado de tu querer,
tus olas me abrazaban...
Acariciándome mí ser,
y tus besos de espuma me extasiaban.
Amándonos día a día,
hasta fundirnos en el amor...
Como mi corazón en los versos de tu poesía,
anhelar en el deleite tierno de tu amor.
Siénteme, derretirme por ti...
Tú eres parte de mí...
Y yo, parte de ti...
El amor nos hizo
uno hasta el fin...
Tú, eres mi mar...
Y yo, tu muñeco de sal”.
Amándote...
“Amándote...
encuentro todo
lo que estaba perdido.
Amándote...
lo que estaba dividido,
tu amor lo hace uno.
Amándote...
lo que era exterior,
tu amor lo hace interior
verdadero.
Amándote...
cada día, mi vida,
se transforma en alegría.
Amándote...
son más bellos los días,
como tu tierna poesía.
28
Amándote...
acrecienta el amor,
y el quererte y ser tuyo no es temor.
Amándote...
la distancia se hace más corta,
y nuestro amor no se agota.
Amándote...
ayer...hoy y siempre...
Amándote...
Dulce Princesa
“Vagaba insensible por esta vida sin color,
con los ojos cerrados, agobiado por el dolor,
hasta que de repente una intensa luz me ilumino...
Abrí los ojos, mire al cielo y ahí estabas vos,
mágica, hermosa, radiante criatura virginal,
como una dulce princesa escapada de un cuento irreal.
La luz de tus bellos e increíbles ojos
inundaron con intenso destello multicolor
cada uno de los espacios grises de mi corazón.
El mínimo roce de tus dulces labios rojos
29
conmueve cada fibra intima de mi pasión
invitando a beber de ellos cada gota de tu amor.
Tu inocente y provocativa sensualidad
te sacude, te golpea, te incita sin piedad,
provocando una avalancha de furiosos sentidos
que te arrastran por toda la eternidad.
Inconsciente de mi, sin medir las consecuencias
te entregue mi vida, mi pasión, mi conciencia
te entregue quizás el más sincero de mis tesoros
el amor más puro y simple de todos.
Tal vez te digan que quise arruinar tu vida
sería una estúpido, loco, idea suicida,
si tu vida es la mía, si no hay vida sin ti,
dicen tantas cosas ya no saben que decir...
La vida me ha golpeado de manera insaciable
con una indescriptible y feroz crueldad,
terrible e intenso dolor, solo comparable
al que se siente cuando tu no estas...”
30
Bésame
“Bésame,
bésame con tu boca de poesía
llena de melodías.
Manantial de miel, pasión
y amor.
Bésame con tus labios
suaves y tersos.
Ahógame con tus besos
quédate con mis suspiros.
Tus labios sobre mis labios
consumen mi aliento
dejándome sin aire.
¡Borra mis labios con tus besos
pero no pares de besarme!”.
31
Lecho de Amor
“Entre transparentes cortinas
de encaje blanco
que sopla el viento
espero por ti
vestido de águila.
Con el alma encendida
y deseos de amarte.
Acércate
arrópate en mis brazos
mis alas quieren acariciar tu cuerpo.
Siénteme a tu lado
y descansa en mi.
¡Todos mis deseos son tuyos!
Siente mi querer
en cada beso
32
de mis labios.
Recorre mis caminos
con manos de seda.
Incrustado en tu ser
siénteme tuyo.
Encadénate a mí
bailemos en nuestro lecho
envueltos en sabanas blancas
humedecidas con aroma
de nuestro amor.
Dos seres se funden
para explotar en el firmamento
y bañar las estrellas
con éxtasis de amor”.
Pensando en Ti
Siento la suavidad de tus labios
recorriendo cada escondrijo de mi cuerpo.
Siento tu cuerpo navegar
al ritmo de una serpiente
dentro de mis abismos.
Siento el fuego de la pasión
que hierve en mi sangre
hasta quemarme por dentro
y fundir nuestros cuerpos
en un solo cuerpo,
rebozado de amor
de pasión y ternura.
Oigo de tus labios
que me amas.
Nuestra respiración
es una sola.
33
Siento en mis labios
el sabor de la esencia
de nuestros cuerpos.
Quiero que me abraces
que me hagas tuyo
y viajar a otras dimensiones
hasta llegar al éxtasis y
culminar nuestro amor.
¡Hazme tuyo!
Que no me queden fuerzas para respirar
y caer desvanecido y sin conciencia
muerto de pasión...
¡ Amándote hasta siempre!”
¡Suéñame!
“Acércate a mí,
quiero besarte con dulzura
para que sueñes conmigo
todas las noches.
Tu cuerpo, tus deseos, tu pasión
acabarán exhaustos
donde termina el horizonte.
Quiero besarte desde tu boca
y perderme en tu aliento.
Acércate,
para cobijarnos juntos
tú y yo,
en esta nube que nos envuelve.
Se te abrirá mi alma
como un precipicio
lleno hasta el infinito
34
de pasiones desenfrenadas.
Todo me huele a ti,
mi corazón late
como potro indomable.
Acércate más, más y más
quiero besarte con ternura
que nuestras almas,
se unan profundamente
como río sin cauce.
Suéñame junto a ti
disfruta mis caricias
unidos eternamente
en un beso sin fin.
¡Suéñame así,
como una flor, desnudo
junto a ti!
En la Piel de tus Deseos
“Desnudándome de toda mi necesidad
vistiéndome en la piel de tus deseos
hoy me abandono, me entrego por entero
a la dicha sublime de ser feliz en tu felicidad.
Si anhelas con desvelo la pureza del compromiso
ofrezco algo más noble que un millón de anillos
este intimo deseo, puro en su esencia divina,
manantial infinito de todos mis sentidos
este intimo deseo de compartir toda la vida
este intimo deseo de compartirla... ¡Solo Contigo!
35
Si acaso un sentimiento sincero esperas
abandona su búsqueda en las estrellas
recuéstate plácidamente en tu interior
y hallarás los ecos de cada latido
de este incondicional corazón mío
¡Que hace tiempo solo late por tu amor!”
Renacido en Ti
“Sentir que la memoria ha caducado.
Que no hay recuerdos bellos previos a ti.
Una manifestación de sentires renovados.
Renacido ese mismo día en que te conocí.
Haces tu aparición en la escena de mi vida
asumiendo sin saberlo el rol protagonista
desplegando radiante resplandor de estrellas,
impetuosamente suave, mágicamente bella.
A sabiendas que el amor tiene único dueño
aquel que se lanza en pos de ese sueño
de adoración sublime como única premisa
36
para quien haya obrado el singular milagro
de despertar a un pobre corazón de su letargo
con el mágico beso del brillo de su sonrisa.
Sentir que la cordura es solo poesía
Que solo hay vida a partir de tu vida
Hasta el fin de los tiempos te he de seguir
Renacido ese dulce día en que te conocí.
Cómo habría de hallar en otra tu boca y tu pelo
Cómo habría de hallarlos si así no lo quiero
¡Irreverente Blasfemia!
Si adorara una dulzura ajena a tu miel
Por siempre he de ser tu caballero fiel
y Tu... ¡Mi Reina!
37