Fundamentos de La Práctica Clínica Basada en La Evidencia
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3Fundamentos de la práctica clínica
basada en la evidencia
R. Chillón Martínez
La fisioterapia basada en la evidencia es el modelo actual de actuación que supone la integración de los avances científicos y del conoci-
miento en los contextos sociosanitarios y en la práctica clínica habitual. Para poder realizar esta transferencia de conocimiento es funda-
mental conocer qué es la fisioterapia basada en la evidencia y cómo poder llevar a cabo estrategias que la faciliten; dentro de estas estra-
tegias, el dominio de las fuentes documentales de carácter científico es esencial, por lo que en este tema se sin tetizan los aspectos gene-
rales sobre la realización de las revisiones bibliográficas, incidiendo de forma especial en la localización de fuentes documentales y las es-
trategias de búsqueda, así como el acercamiento a las bases de datos más destacadas en fisioterapia, pues la clave fundamental de este
capítulo es aportar al fisioterapeuta clínico recursos para mejorar su práctica diaria y fomentar el desarrollo y excelencia de su carrera pro-
fesional.
La fisioterapia basada en la evidencia (FBE) es un término que ha venido a transferir en la profesión y ciencia fisioterapéutica la corriente de
pensamiento que anteriormente se desarrolló desde la medicina basada en la evidencia (MBE) o evidence based medicine. Cuesta (2008) incide en
cómo el hecho de extender el término medicina a «atención» reúne las distintas profesiones o especialidades que intervienen en la prestación de
cuidados sanitarios de los pacientes, por lo que la FBE debe ser una realidad para el desarrollo de un nuevo paradigma profesional desde nuevos
La fisioterapia basada en la evidencia (FBE) es un término que ha venido a transferir en la profesión y ciencia fisioterapéutica la corriente de
pensamiento que anteriormente se desarrolló desde la medicina basada en la evidencia (MBE) o evidence based medicine. Cuesta (2008) incide en
cómo el hecho de extender el término medicina a «atención» reúne las distintas profesiones o especialidades que intervienen en la prestación de
cuidados sanitarios de los pacientes, por lo que la FBE debe ser una realidad para el desarrollo de un nuevo paradigma profesional desde nuevos
Sin duda alguna en las últimas décadas se han producido profundos cambios en los modelos de atención en fisioterapia mediante la búsqueda
de la implementación de estrategias de diagnóstico, tratamiento o prevención sustentadas en los datos que aporta el conocimiento científico, y
afrontando de forma definitiva que la comprensión fisiopatológica de una enfermedad, disfunción o deterioro o limitación funcional no es suficiente
Como consecuencia del desarrollo de la FBE, quizá haya sido el concepto de práctica clínica basada en la evidencia el que más y mejor
haya proliferado en el ámbito profesional y clínico, dada la necesidad de dotar de datos, rigor, eficacia y eficacia a una práctica profesional con pro-
fundas raíces históricas que requiere la mejor evidencia para dar respuesta a las múltiples cuestiones clínicas que tienen los fisioterapeutas en su
actividad profesional.
La aplicación de la evidencia en la práctica clínica requiere del conocimiento de la propia evidencia y su utilización en la toma de decisiones.
Así, el uso de los resultados de investigaciones clínicas deben formar parte del proceso de decisión del fisioterapeuta (cuestión que
quizá exige un esfuerzo contundente en cambiar el paradigma de atención tradicional en fisioterapia y que supone actuar con mayor responsabili-
dad, implicando profundos cambios en la cultura profesional que caracteriza al colectivo) y servirá, entre otros aspectos, para reemplazar, modi-
ficar o enriquecer métodos, técnicas y procedimientos de actuación, planes, protocolos y programas de atención, y, sobre todo, su-
pondrá un cambio sustancial en el ámbito del diagnóstico fisioterapéutico, pues tanto el tratamiento como el diagnóstico implican usar co-
mo referencia, siguiendo a Conesa (2003), los resultados obtenidos en ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas o metaanálisis
previos.
La aplicación de la evidencia en la práctica clínica requiere del conocimiento de la propia evidencia y su utilización en la toma de decisiones.
Así, el uso de los resultados de investigaciones clínicas deben formar parte del proceso de decisión del fisioterapeuta (cuestión que
quizá exige un esfuerzo contundente en cambiar el paradigma de atención tradicional en fisioterapia y que supone actuar con mayor responsabili-
dad, implicando profundos cambios en la cultura profesional que caracteriza al colectivo) y servirá, entre otros aspectos, para reemplazar, modi-
ficar o enriquecer métodos, técnicas y procedimientos de actuación, planes, protocolos y programas de atención, y, sobre todo, su-
pondrá un cambio sustancial en el ámbito del diagnóstico fisioterapéutico, pues tanto el tratamiento como el diagnóstico implican usar co-
mo referencia, siguiendo a Conesa (2003), los resultados obtenidos en ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas o metaanálisis
previos.
Pero la investigación en fisioterapia, en sí misma, no configura la práctica de la FBE, pues para Herbert et al. (2005) la práctica de la
FBE debe estar basada principalmente en la investigación de alta calidad, las preferencias de los pacientes y el conocimien-
to práctico de los fisioterapeutas, por lo que la toma de decisiones en la práctica clínica cotidiana no se realiza de una forma abstracta
y teórica, sino que depende de forma directa del complejo entramado de actores que configuran el panorama clínico asistencial, panorama
que se nutre de personas, de decisiones tomadas por fisioterapeutas, clínicos, pacientes, gestores, políticos, etc. Así, la FBE supone la ac-
tuación del conjunto de actores que deben y desean hacer posible que se reciba la mayor calidad asistencial posible en cada momento y
situación.
La finalidad de implementar la FBE se puede resumir de la siguiente forma: ayuda a optimizar el tiempo del profesional, ya sea para la reali-
zación del diagnóstico o el diseño de tratamientos o estrategias preventivas y/o promotoras de salud. Permite acumular criterios de apli-
cación en distintos escenarios y pacientes, mejora la accesibilidad a la información y contribuye a disminuir la incertidumbre.
La finalidad de implementar la FBE se puede resumir de la siguiente forma: ayuda a optimizar el tiempo del profesional, ya sea para la reali-
zación del diagnóstico o el diseño de tratamientos o estrategias preventivas y/o promotoras de salud. Permite acumular criterios de apli-
cación en distintos escenarios y pacientes, mejora la accesibilidad a la información y contribuye a disminuir la incertidumbre.
En las últimas décadas se han producido cambios sustanciales en la sociedad que han originado gran crecimiento y desarrollo metodológico
de la investigación y una disponibilidad de medios a los que se puede acceder sin parangón. Y es que, el modelo Ciencia, Tecnología y Socie-
dad ha venido a instalarse en un siglo XXI en el que se está produciendo una catarsis en cuanto a los avances en diseño y metodología de investi-
gación, instrumentos de recogida de datos, manejo y explotación de los mismos, proliferación de bases de datos y estrategias de accesibilidad,
transversalmente todo posible gracias al impacto técnico y tecnológico que ha supuesto Internet en la globalización y universalización del conoci-
miento, dando lugar así a una generación de conocimientos inmensurable, o al menos, difícilmente mensurable en los tiempos presentes.
La producción científica se ha multiplicado de forma extraordinaria, disminuyendo la vida temporal de los conocimientos y la vigencia de las
fuentes, exigiendo un nivel de actualización que pocas veces está al alcance real de los profesionales clínicos. Es decir, la fisioterapia como ciencia
ha crecido, pero no exponencialmente con el tiempo que los profesionales clínicos pueden dedicar a localizar, leer, interpretar, madurar y asimilar
todo lo publicado. El ritmo de producción es vertiginoso; el sistema que estimula y reconoce a los investigadores incentiva de forma contundente la
investigación en mucha mayor medida que la docencia u otras labores tradicionalmente consideradas.
La producción científica se ha multiplicado de forma extraordinaria, disminuyendo la vida temporal de los conocimientos y la vigencia de las
fuentes, exigiendo un nivel de actualización que pocas veces está al alcance real de los profesionales clínicos. Es decir, la fisioterapia como ciencia
ha crecido, pero no exponencialmente con el tiempo que los profesionales clínicos pueden dedicar a localizar, leer, interpretar, madurar y asimilar
todo lo publicado. El ritmo de producción es vertiginoso; el sistema que estimula y reconoce a los investigadores incentiva de forma contundente la
investigación en mucha mayor medida que la docencia u otras labores tradicionalmente consideradas.
Además del impacto de la tecnología y de los avances sociosanitarios, el origen filosófico de la FBE debe ser tenido en consideración, y, en
gran medida, para comprender cómo los fisioterapeutas se han preocupado por la FBE es necesario conocer la evolución de la fisioterapia como
ciencia, y de forma más concreta, de la etapa científica de la fisioterapia que, sin duda alguna, es de desarrollo reciente. La profesión «fisioterapia»
es eminentemente práctica en el contexto profesional y se halla muy imbricada con la evolución académica. Chillón (2008) afirmó que la fisiotera-
pia ha evolucionado siguiendo tres etapas: técnica, profesional y científica, por lo que aún tiene mucho que crecer como ciencia, pero es a
través del interés de los fisioterapeutas por transferir el conocimiento científico a la práctica profesional la forma en que se impulsará definitivamen-
te esta etapa.
A continuación se presentará un recorrido por los últimos avances académicos que han permitido impulsar la fisioterapia a nivel cientí-
fico. Así, desde el año 2003, en el que empezó a gestarse el Libro Blanco del Título de Grado en Fisioterapia, que publicaría la Agencia Na-
cional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) en 2004, se fueron definiendo con claridad las competencias profesionales de los
fisioterapeutas, debido a que la adaptación del Sistema Universitario Español a los condicionantes del Espacio Europeo de Educación Supe-
rior exigía que los estudios conducentes a los Títulos de Grado, especialmente los profesionalizantes, debían configurarse con una dimen-
sión europea y en función de las competencias propias y específicas de la profesión. Por ello, se puede afirmar que en un esfuerzo sin pre-
cedentes en el que intervinieron coordinadamente: el ámbito académico, representado por las universidades que venían impartiendo el títu-
lo en fisioterapia; el ámbito profesional, representado por los diversos colegios oficiales de fisioterapeutas y su Consejo General; y el ámbito
científico, representado básicamente por la Asociación Española de Fisioterapeutas, se analizaron documentos internacionales y nacionales
y se dejaron claramente establecidas las competencias profesionales que los fisioterapeutas venían ejerciendo en Europa, fijando así los cri-
terios de normopraxis y usos propios de dicha profesión. Años después, el Ministerio de Ciencia e Innovación publicó la conocida Orden
CIN/2135/2008, de 3 julio, en la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales que habiliten para
el ejercicio de la profesión de fisioterapeuta, donde se recogen las competencias profesionales que se especifican en el antes mencionado
En su momento, varios colectivos distintos pretendieron anular lo más sustancial de dichas competencias recurriendo a las instancias
judiciales, y en tres ocasiones la Audiencia Nacional, en sendas sentencias publicadas en 2009, desestimó los recursos y reafirmó las capa-
cidades profesionales de los fisioterapeutas. En una de ellas (la que desestima el recurso interpuesto por el Consejo General de Colegios Ofi-
ciales de Médicos), la sentencia fue contundente en dos cuestiones de capital importancia para el ejercicio de la normopraxis profesional de
la fisioterapia. Una, que el término «diagnóstico» no es privativo de la medicina, lo que corrobora que, como paso previo a cualquier actua-
ción de fisioterapia es necesario establecer un diagnóstico fisioterapéutico, es decir, se reconoce jurídicamente la capacidad de los fisiotera-
peutas para detectar y definir los problemas de salud a los cuales podemos dar respuesta desde nuestra propia disciplina. Otra, que las in-
tervenciones fisioterapéuticas han de basarse en la cooperación multiprofesional, la integración de los procesos y la continuidad asistencial.
Es decir, que los fisioterapeutas han de prestar una atención de fisioterapia eficaz, proporcionando a los pacientes una asistencia in-
tegral (y es evidente que la intervención integral en fisioterapia basada en la mayor eficacia posible reside en la implementación de la ma-
yor evidencia disponible): 1) basada en la cooperación multiprofesional, no en el sometimiento y la subyugación a los dictados de otro
profesional de la salud; 2) basada en la integración de los procesos, no en el seguimiento de una supuesta cadena jerárquica; y 3) basa-
da en la continuidad asistencial, es decir, con una visión continua del trabajo asistencial, compartido con otros profesionales e integrado
Esta sentencia (junto con las otras dos antes aludidas) supone un elemento clave en el afianzamiento definitivo de las competencias que ca-
racterizan el quehacer profesional de los fisioterapeutas. Por ello, y tras esta sentencia y otras similares, son muchas las repercusiones en el desa-
rrollo de la autonomía profesional en el ámbito laboral, y se produciría una auténtica revolución en la organización de la atención fisioterapéutica,
de forma que prevalecerían los criterios de normopraxis y usos propios de la profesión, especialmente en aquellas instituciones públicas donde las
relaciones de los fisioterapeutas con otros profesionales de la salud no están basadas en la cooperación al no producirse en un plano de igualdad,
por lo que la atención de fisioterapia no responde al diagnóstico que pueda establecer el fisioterapeuta sino a las decisiones que toma otro profesio-
nal; ni los procesos están integrados, pues la relación de los fisioterapeutas con los diversos especialistas que remiten los pacientes a fisioterapia es
prácticamente nula, al interponer la Administración a otro profesional, innecesario, que obstaculiza dicha integración y cuya dudosa función princi-
pal es controlar la actividad fisioterapéutica; ni se produce una continuidad asistencial porque prevalece la autoridad jerárquica del intermediario,
quien hace de filtro de la atención fisioterapéutica, sobre el criterio y el juicio del propio fisioterapeuta.
En el ámbito académico la fisioterapia ha alcanzado al más alto nivel posible en la Universidad, tanto en lo que se refiere al grado académico
(son ya innumerables los fisioterapeutas que han alcanzado el título de doctor), cuanto en lo referente a la categoría del profesorado (también son
numerosísimos los profesores titulares de Universidad, y hay ya varios fisioterapeutas acreditados para catedrático de Universidad). Este desa-
rrollo académico es clave para el desarrollo de la FBE, dada la posibilidad de formar parte de los programas de doctorado que permiten el
desarrollo de tesis doctorales, forma oficial de iniciar la carrera investigadora para muchos profesionales sanitarios. Sin duda, la posibilidad de inte-
grar las competencias investigadoras reside en la formación académica, el desarrollo y puesta en marcha de estrategias de investigación y la
En el ámbito académico la fisioterapia ha alcanzado al más alto nivel posible en la Universidad, tanto en lo que se refiere al grado académico
(son ya innumerables los fisioterapeutas que han alcanzado el título de doctor), cuanto en lo referente a la categoría del profesorado (también son
numerosísimos los profesores titulares de Universidad, y hay ya varios fisioterapeutas acreditados para catedrático de Universidad). Este desa-
rrollo académico es clave para el desarrollo de la FBE, dada la posibilidad de formar parte de los programas de doctorado que permiten el
desarrollo de tesis doctorales, forma oficial de iniciar la carrera investigadora para muchos profesionales sanitarios. Sin duda, la posibilidad de inte-
grar las competencias investigadoras reside en la formación académica, el desarrollo y puesta en marcha de estrategias de investigación y la
Por tanto, el origen filosófico, el origen tecnológico y la investigación secundaria son los fundamentos de la práctica clí-
nica basada en la evidencia (OPE AN, 2015, P017), como queda claramente expuesto en los apartados anteriores, pues la consolida-
ción de una práctica clínica basada en la evidencia en fisioterapia depende de factores diversos, siendo una de las fortalezas principales de
la fisioterapia el momento actual de consolidación de la etapa científica y el cambio de paradigma cultural hacia la búsqueda de respuestas
Actualmente los fisioterapeutas cuentan con el aval académico y científico como actores que propiciarán la transformación real de la prác-
tica profesional en su ámbito clínico-asistencial, teniendo en cuenta también que los aportes en el ámbito científico, tecnológico y social su-
ponen elementos fundamentales de cambio para que la sociedad reciba la mayor calidad sanitaria posible.
nes clínicas que se toman diariamente en torno al paciente y en el contexto clínico deben tener un fundamento basado en pruebas. Cada uno
de estos pasos se puede llevar a cabo en diferentes niveles de dominio, desde lo más básico hasta lo más avanzado, desde la consulta diaria «a
pie de camilla» hasta la implementación clínica de guías específicas en departamentos, instituciones sanitarias o entidades de gran impacto po-
lítico-sanitario dentro del sistema de salud (OPE AN, 2007, P014) . Así, estos pasos son (OPE PV, 2018, P075):
Transferir las necesidades de información mediante preguntas clínicas contestables desde cuatro variables fundamentales: los pacientes
y su escenario, la intervención principal, la intervención comparada y los objetivos (OPE IB, 2019, P098).
Localizar las evidencias de mayor solidez con las que responder a las preguntas clínicas a través de: bases de datos bibliográficas y resú-
menes estructurados, revistas científicas, fuentes prevaloradas o precriticadas secundarias o terciarias, o bien a través de práctica clínica rigu-
Valoración y evaluación crítica de la evidencia. Determinar su validez (interna y externa) y utilidad para nuestra aplicación, o sea, su apli-
Valoración y evaluación crítica de la evidencia. Determinar su validez (interna y externa) y utilidad para nuestra aplicación, o sea, su apli-
Aplicación de las conclusiones a nuestra práctica considerando los riesgos e incertidumbre frente a los beneficios y efectividad, contemplando
sioterapia.
El investigador o el fisioterapeuta clínico que revisa la bibliografía entra en contacto con una amplia gama de documentos y, por ello, es nece-
sario ser selectivo y crítico al decidir lo que es importante leer, analizar e incluir finalmente o no en la revisión, fundamentalmente si se hace un in-
forme de dicha revisión o se presenta como marco teórico de un estudio con otro tipo de diseño. Por ello, es necesario precisar que es más impor-
tante la calidad de las fuentes localizadas que la cantidad, y que, en gran medida, la amplitud de espectro de análisis de fuentes localizadas en una
revisión bibliográfica va a depender de la naturaleza del documento que se prepara y sus características como informe final (no es lo mismo pre-
sentar los datos extraídos de una revisión como introducción de un ensayo clínico, como antecedentes de una tesis doctoral, como resultados en el
contexto de una revisión sistemática de la literatura o como marco referencial en una disertación de tipo ponencia o comunicación en un encuentro
científico). También, la cantidad y calidad de las fuentes y sus posibilidades de análisis dependerán de los conocimientos y experiencia del propio
investigador, de la profundidad con que ya se haya investigado el tema en cuestión y de la pertinencia y calidad del material localizado. En este
sentido, habitualmente se utiliza como método sistemático e interactivo de predicción el método/técnica Delphi (OPE AR, 2019, P035), que es
una técnica de comunicación estructurada, prospectiva, utilizada para obtener información esencialmente cualitativa pero relativamente precisa, y
El investigador o el fisioterapeuta clínico que revisa la bibliografía entra en contacto con una amplia gama de documentos y, por ello, es nece-
sario ser selectivo y crítico al decidir lo que es importante leer, analizar e incluir finalmente o no en la revisión, fundamentalmente si se hace un in-
forme de dicha revisión o se presenta como marco teórico de un estudio con otro tipo de diseño. Por ello, es necesario precisar que es más impor-
tante la calidad de las fuentes localizadas que la cantidad, y que, en gran medida, la amplitud de espectro de análisis de fuentes localizadas en una
revisión bibliográfica va a depender de la naturaleza del documento que se prepara y sus características como informe final (no es lo mismo pre-
sentar los datos extraídos de una revisión como introducción de un ensayo clínico, como antecedentes de una tesis doctoral, como resultados en el
contexto de una revisión sistemática de la literatura o como marco referencial en una disertación de tipo ponencia o comunicación en un encuentro
científico). También, la cantidad y calidad de las fuentes y sus posibilidades de análisis dependerán de los conocimientos y experiencia del propio
investigador, de la profundidad con que ya se haya investigado el tema en cuestión y de la pertinencia y calidad del material localizado. En este
sentido, habitualmente se utiliza como método sistemático e interactivo de predicción el método/técnica Delphi (OPE AR, 2019, P035), que es
una técnica de comunicación estructurada, prospectiva, utilizada para obtener información esencialmente cualitativa pero relativamente precisa, y
Por ello, el acceso a los tipos de fuentes, su distinción, su localización y su análisis son clave para aportar veracidad a la revisión realizada.
Así, es obvio que una cuestión fundamental será la localización, categorización y análisis de esas fuentes que aportan la información más
fiable, pues es fundamental aprender a interpretar un texto en función de su validez, la importancia de su aplicabilidad y la calidad del estudio. Aun-
que no existe una clasificación universalmente aceptada, en la Tabla 3-1 se recoge una propuesta sobre los niveles de evidencia (OPE AN,
2019, P129) de los distintos estudios de investigación en función del tipo de diseño desarrollado en cada estudio (OPE AR, 2019, P043).
En general, y de forma tradicional, las fuentes documentales se han clasificado en fuentes primarias y secundarias. Una fuente prima-
ria es aquélla que aporta la descripción de una investigación escrita por la persona responsable de ésta. Por ejemplo, es común encontrar artículos
científicos publicados en revistas o publicaciones periódicas especializadas que son informes originales de investigación, siendo su autor o autores
principales los responsables de dicha investigación. Una fuente secundaria es la descripción de un estudio o de un conjunto de estudios redacta-
da por alguien que no es el autor o autores principales de la investigación original. Así, los artículos de revisión bibliográfica y, especialmente, los ex-
traídos para realizar una revisión sistemática que incluya un metaanálisis constituyen una fuente secundaria, eso sí, también de gran valor para la
investigación y, sobre todo, para la mejora de la práctica clínica en contextos sociosanitarios concretos. Sin duda, estas fuentes secundarias son úti-
les porque proporcionan información bibliográfica sobre fuentes primarias de interés, pero nunca deben sustituir a las propias fuentes primarias.
En general, y de forma tradicional, las fuentes documentales se han clasificado en fuentes primarias y secundarias. Una fuente prima-
ria es aquélla que aporta la descripción de una investigación escrita por la persona responsable de ésta. Por ejemplo, es común encontrar artículos
científicos publicados en revistas o publicaciones periódicas especializadas que son informes originales de investigación, siendo su autor o autores
principales los responsables de dicha investigación. Una fuente secundaria es la descripción de un estudio o de un conjunto de estudios redacta-
da por alguien que no es el autor o autores principales de la investigación original. Así, los artículos de revisión bibliográfica y, especialmente, los ex-
traídos para realizar una revisión sistemática que incluya un metaanálisis constituyen una fuente secundaria, eso sí, también de gran valor para la
investigación y, sobre todo, para la mejora de la práctica clínica en contextos sociosanitarios concretos. Sin duda, estas fuentes secundarias son úti-
les porque proporcionan información bibliográfica sobre fuentes primarias de interés, pero nunca deben sustituir a las propias fuentes primarias.
Para localizar fuentes de investigación, es decir, informes de investigación de interés, podemos centralizarlas en los siguientes aspectos: flexi-
bilidad y amplitud de criterio para seleccionar las palabras clave; incluir en los buscadores las variables independientes y dependientes de los estu-
dios realizados; empezar el rastreo por referencias pertinentes y recientes de publicaciones periódicas, revisando las publicaciones que aparezcan
ya referenciadas. Hay que tener presente que la revisión bibliográfica se va a centrar sobre todo en artículos de publicaciones periódicas especiali-
zadas o revistas científicas, en las que podremos encontrar, sin duda, estudios e investigaciones de diversa índole, teniendo que clasificar y distin-
guir cuáles de estos estudios aportan más a nuestra investigación y por qué. Y sin duda alguna, para realizar un análisis crítico es necesario tener
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Para localizar fuentes de investigación, es decir, informes de investigación de interés, podemos centralizarlas en los siguientes aspectos: flexi-
bilidad y amplitud de criterio para seleccionar las palabras clave; incluir en los buscadores las variables independientes y dependientes de los estu-
dios realizados; empezar el rastreo por referencias pertinentes y recientes de publicaciones periódicas, revisando las publicaciones que aparezcan
ya referenciadas. Hay que tener presente que la revisión bibliográfica se va a centrar sobre todo en artículos de publicaciones periódicas especiali-
zadas o revistas científicas, en las que podremos encontrar, sin duda, estudios e investigaciones de diversa índole, teniendo que clasificar y distin-
guir cuáles de estos estudios aportan más a nuestra investigación y por qué. Y sin duda alguna, para realizar un análisis crítico es necesario tener
Los tipos de diseños de investigación que mayor nivel de evidencia aportan se suelen clasificar siguiendo la categorización y jerarquiza-
ción que se ha sintetizado en la y que procede inicialmente de una propuesta teórica realizada en 1989, adaptada y complementada posterior-
mente. En este sentido, para categorizar los niveles de evidencia se utiliza habitualmente la clasificación de Oxford (OCEBM) (Tabla 3-2) (OPE GA,
2016, P022) y la clasificación de Sackett (Tabla 3-3). Considerando esta categorización, debemos centralizar en las guías de práctica clínica, en
las revisiones sistemáticas con metaanálisis y en los ensayos clínicos controlados aleatorizados la mayor relevancia para la transferencia del cono-
cimiento desde la ciencia a la profesión, a la práctica clínica, siendo las guías de práctica clínica (GPC) (OPE AN, 2007, P011) las que permi-
Los tipos de diseños de investigación que mayor nivel de evidencia aportan se suelen clasificar siguiendo la categorización y jerarquiza-
ción que se ha sintetizado en la y que procede inicialmente de una propuesta teórica realizada en 1989, adaptada y complementada posterior-
mente. En este sentido, para categorizar los niveles de evidencia se utiliza habitualmente la clasificación de Oxford (OCEBM) (Tabla 3-2) (OPE GA,
2016, P022) y la clasificación de Sackett (Tabla 3-3). Considerando esta categorización, debemos centralizar en las guías de práctica clínica, en
las revisiones sistemáticas con metaanálisis y en los ensayos clínicos controlados aleatorizados la mayor relevancia para la transferencia del cono-
cimiento desde la ciencia a la profesión, a la práctica clínica, siendo las guías de práctica clínica (GPC) (OPE AN, 2007, P011) las que permi-
cios de las diferentes alternativas, con el objetivo de optimizar la atención sanitaria a los pacientes. Son necesarias para ordenar, evaluar y graduar
el conocimiento disponible y con ello disminuir la variabilidad en la práctica debida a la incertidumbre. Son potencialmente útiles para facilitar la to-
ma de decisiones clínicas de calidad a los profesionales sanitarios, para mejorar los resultados de salud, la información y la capacidad de elección
para los pacientes y para mejorar la eficiencia global de los sistemas sanitarios. Asimismo, contribuyen a mejorar la calidad de la atención sanitaria
Al introducir en el buscador el término «fisioterapia», en la base de datos de guías de práctica clínica de la Biblioteca de Guías de Práctica Clí-
nica del Sistema Nacional de Salud aparecen seis guías, de las cuales sólo tres están actualizadas y son: la Guía de Práctica Clínica para el Tra-
tamiento de Pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) (OPE AN, 2007 (2), P052), la GPC para el manejo de
pacientes con enfermedad de Parkinson y la GPC sobre el tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica(OPE RI, 2019, P074). Sin
embargo, tenemos constancia de la existencia de otras GPC que no están indexadas en este portal pero que, sin duda, también serán de interés pa-
ra los fisioterapeutas y la sociedad, debiendo ser localizadas en otras bases de datos (OPE AN, 2015, P091).
Al introducir en el buscador el término «fisioterapia», en la base de datos de guías de práctica clínica de la Biblioteca de Guías de Práctica Clí-
nica del Sistema Nacional de Salud aparecen seis guías, de las cuales sólo tres están actualizadas y son: la Guía de Práctica Clínica para el Tra-
tamiento de Pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) (OPE AN, 2007 (2), P052), la GPC para el manejo de
pacientes con enfermedad de Parkinson y la GPC sobre el tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica(OPE RI, 2019, P074). Sin
embargo, tenemos constancia de la existencia de otras GPC que no están indexadas en este portal pero que, sin duda, también serán de interés pa-
ra los fisioterapeutas y la sociedad, debiendo ser localizadas en otras bases de datos (OPE AN, 2015, P091).
Las GPC abordan una amplia gama de intervenciones sanitarias. La aplicación de las recomendaciones en la práctica clínica
de forma generalizada hace necesario que las GPC sean de calidad y se realicen con una rigurosa metodología. Tanto es así que, por
ejemplo, Ramírez et al., en el año 2014, hicieron una evaluación de la calidad clínica y metodológica de las GPC para el manejo fisioterapéutico del
paciente con enfermedad respiratoria. Entre sus conclusiones se puede resaltar que, en relación con la fisioterapia respiratoria como uno de los
componentes de la rehabilitación respiratoria, fundamentalmente en lo que se refiere a algunas técnicas específicas en muchas de las enfermeda-
des respiratorias, existe poca evidencia, y a menudo el grado de recomendación se basa únicamente en la opinión de expertos (nivel D de eviden-
cia). A pesar de ello, estos autores han considerado importante incorporarla, porque por Lacasse et al. y Cindy et al., en el que se objetiva que úni-
camente el 20 % de las recomendaciones relacionadas con la rehabilitación respiratoria en las GPC son de grado A. De ahí la importancia de que en
la elaboración de las mismas haya una representación de todos aquellos grupos profesionales implicados en la rehabilitación de los pacientes que
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Tabla 3-2. Clasificación de los niveles de evidencia de Oxford
(OPE MD, 2019, P072)
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den etiolog natura os de
ión s de
cia ía y l preval
decisió
daño encia
n
EC: ensayo clínico; GPC: guía de práctica clínica; RS: revisión sistemática. Estudios con homogeneidad: se refiere a que incluya estudios con
Traducido de: Centro de Medicina Basada en la Evidencia de Oxford (OCEBM). Niveles de Evidencia Clínica y Grados de Recomendación.
Oxford Centre for Evidence-based Medicine (CEBM). Centre for Evidence Based Medicine - Levels of Evidence (March 2009). Disponible en:
[Link]
Las GPC abordan una amplia gama de intervenciones sanitarias. La aplicación de las recomendaciones en la práctica clínica
de forma generalizada hace necesario que las GPC sean de calidad y se realicen con una rigurosa metodología. Tanto es así que, por
ejemplo, Ramírez et al., en el año 2014, hicieron una evaluación de la calidad clínica y metodológica de las GPC para el manejo fisioterapéutico del
paciente con enfermedad respiratoria. Entre sus conclusiones se puede resaltar que, en relación con la fisioterapia respiratoria como uno de los
componentes de la rehabilitación respiratoria, fundamentalmente en lo que se refiere a algunas técnicas específicas en muchas de las enfermeda-
des respiratorias, existe poca evidencia, y a menudo el grado de recomendación se basa únicamente en la opinión de expertos (nivel D de eviden-
cia). A pesar de ello, estos autores han considerado importante incorporarla, porque por Lacasse et al. y Cindy et al., en el que se objetiva que úni-
camente el 20 % de las recomendaciones relacionadas con la rehabilitación respiratoria en las GPC son de grado A. De ahí la importancia de que en
la elaboración de las mismas haya una representación de todos aquellos grupos profesionales implicados en la rehabilitación de los pacientes que
de forma generalizada hace necesario que las GPC sean de calidad y se realicen con una rigurosa metodología. Tanto es así que, por
ejemplo, Ramírez et al., en el año 2014, hicieron una evaluación de la calidad clínica y metodológica de las GPC para el manejo fisioterapéutico del
paciente con enfermedad respiratoria. Entre sus conclusiones se puede resaltar que, en relación con la fisioterapia respiratoria como uno de los
componentes de la rehabilitación respiratoria, fundamentalmente en lo que se refiere a algunas técnicas específicas en muchas de las enfermeda-
des respiratorias, existe poca evidencia, y a menudo el grado de recomendación se basa únicamente en la opinión de expertos (nivel D de eviden-
cia). A pesar de ello, estos autores han considerado importante incorporarla, porque por Lacasse et al. y Cindy et al., en el que se objetiva que úni-
camente el 20 % de las recomendaciones relacionadas con la rehabilitación respiratoria en las GPC son de grado A. De ahí la importancia de que en
la elaboración de las mismas haya una representación de todos aquellos grupos profesionales implicados en la rehabilitación de los pacientes que
Terapia,
Estudio
prevenci
Recomen Ni Pronóstic Diagnóst s
ón,
dación vel o ico económ
etiología
icos
y daño
A 1a RS con RS con RS de RS de
homoge homoge estudios estudio
neidad y neidad y de s
metaaná metaaná diagnóst econó
lisis de lisis de ico nivel micos
EC estudios 1 de
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Terapia,
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de casos
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controles
EC: ensayo clínico; RS: revisión sistemática. Por homogeneidad se entiende que una revisión sistemática está libre de variaciones
Tomado de: Sackett DL, Wennberg JE. Choosing the best research design for each question. BMJ. 1997;315(7123):1636-40.
Es decir, existe actualmente un amplio espectro de posibilidades para la fisioterapia y la mejora de la práctica clínica basada en la evidencia a
través del diseño, desarrollo y evaluación de GPC, pues son un recurso fundamental para conseguir transferir los avances científicos a la práctica clí-
nica diaria.
Es decir, existe actualmente un amplio espectro de posibilidades para la fisioterapia y la mejora de la práctica clínica basada en la evidencia a
través del diseño, desarrollo y evaluación de GPC, pues son un recurso fundamental para conseguir transferir los avances científicos a la práctica clí-
nica diaria.
Pero además de ser categorizados los artículos localizados en un determinado nivel de evidencia, también deben estar sujetos a una valora-
ción que nos permita saber cuál es su validez interna, es decir, no sólo debemos saber en qué nivel de evidencia se posicionan en función del tipo
de diseño que han implementado, sino que también debemos ser capaces de saber interpretar cada estudio en función de ciertos criterios que le
otorgarán una mayor o menor validez interna como tal. Sin duda, una de las propuestas más interesantes para llevar a cabo este análisis son los cri-
terios propuestos por la Physiotherapy Evidence Database (PEDro) y que se recogen en la Tabla 3-4.
Para realizar una revisión de la literatura es fundamental localizar las GPC, las revisiones sistemáticas y los artículos originales sobre en-
sayos clínicos, pues son fuentes fundamentales para abordar el estado actual de la cuestión tras la definición de un problema de investi-
gación.
Los estudios de investigación que pueden ser de nuestro interés y que quizá puedan contener unos criterios plausibles vinculados con una va-
lidez interna óptima se encuentran normalmente publicados en formato de revistas científicas, que a su vez están ubicadas en bases de datos, que
para la fisioterapia, en español y en inglés, se recogen de forma sintética en las Tabla 3-5 y Tabla 3-6. Además, es necesario resaltar que, en el
ámbito de la evidencia científica sobre los efectos de las intervenciones en el ámbito sanitario, destaca la Colaboración Cochrane, una organización
internacional que tiene como objetivo preparar, coordinar, actualizar y promover la realización de revisiones metaanáliticas y el acceso a sus resul-
tados por parte de los colectivos profesionales interesados en conocer dichos datos (OPE AN, 2019, P048).
Los estudios de investigación que pueden ser de nuestro interés y que quizá puedan contener unos criterios plausibles vinculados con una va-
lidez interna óptima se encuentran normalmente publicados en formato de revistas científicas, que a su vez están ubicadas en bases de datos, que
para la fisioterapia, en español y en inglés, se recogen de forma sintética en las Tabla 3-5 y Tabla 3-6. Además, es necesario resaltar que, en el
ámbito de la evidencia científica sobre los efectos de las intervenciones en el ámbito sanitario, destaca la Colaboración Cochrane, una organización
internacional que tiene como objetivo preparar, coordinar, actualizar y promover la realización de revisiones metaanáliticas y el acceso a sus resul-
tados por parte de los colectivos profesionales interesados en conocer dichos datos (OPE AN, 2019, P048).
En fisioterapia, cabe subrayar la relevancia de la base de datos PEDro, ubicada en el Centro para la Fisioterapia Basada en la Evidencia
(George Institute for Global Health en Australia), que contiene resúmenes de ensayos clínicos y revisiones sistemáticas, y sirve de soporte
para búsquedas en 80 países, con más de 15.000 resúmenes de autores y una media diaria de más de 3.000 búsquedas. La fisioterapia española
consume gran parte de sus recursos de investigación desde esta base de datos, ya que el 3 % de las búsquedas se realizan en nuestro país, lo que
supone que más de 18.000 profesionales se interesan por la FBE a través de esta base de datos (OPE AR, 2019, P040).
En relación con las revistas científicas o publicaciones especializadas periódicas, cabe decir que son informes que resumen los puntos sobre-
salientes de una investigación, y actualmente son bastante fáciles de localizar, no sólo porque muchas publicaciones son open access y están dis-
ponibles desde los buscadores generales a través de Internet, sino también porque son muchas las instituciones sanitarias a nivel profesional, aca-
démico o científico que incluyen apartados de publicaciones, bases de datos, revistas online, etc. (Fig. 3-1).
Bases de
Descripción
datos
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Bases de
Descripción
datos
En relación con las revistas científicas o publicaciones especializadas periódicas, cabe decir que son informes que resumen los puntos sobre-
salientes de una investigación, y actualmente son bastante fáciles de localizar, no sólo porque muchas publicaciones son open access y están dis-
ponibles desde los buscadores generales a través de Internet, sino también porque son muchas las instituciones sanitarias a nivel profesional, aca-
démico o científico que incluyen apartados de publicaciones, bases de datos, revistas online, etc. (Fig. 3-1).
En virtud de las normas técnicas y el espacio disponible en dichas publicaciones (limitado), los artículos de investigación estándares son relati-
vamente breves y son revisados por pares, de forma que los estudios elegidos siempre están avalados por mérito científico. Sin embargo, la publi-
cación de un artículo en una revista y, por consiguiente, la lectura que otro autor haga de él, no nos debe llevar a pensar que los hallazgos de una in-
vestigación son definitivos, pues es necesario el análisis crítico de los mismos, y su validez dependerá en gran medida del modo en que se realizó el
estudio, de las posibilidades de replicación (si de un ensayo clínico se trata), del impacto y nivel de aceptación en la comunidad clínica, profesional y
En virtud de las normas técnicas y el espacio disponible en dichas publicaciones (limitado), los artículos de investigación estándares son relati-
vamente breves y son revisados por pares, de forma que los estudios elegidos siempre están avalados por mérito científico. Sin embargo, la publi-
cación de un artículo en una revista y, por consiguiente, la lectura que otro autor haga de él, no nos debe llevar a pensar que los hallazgos de una in-
vestigación son definitivos, pues es necesario el análisis crítico de los mismos, y su validez dependerá en gran medida del modo en que se realizó el
estudio, de las posibilidades de replicación (si de un ensayo clínico se trata), del impacto y nivel de aceptación en la comunidad clínica, profesional y
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Fig. 3-1Sección específica de Bases de Datos, Revistas y Libros electrónicos en Salud. Disponible en Bibliotecas de Centros de la Salud:
[Link]
En virtud de las normas técnicas y el espacio disponible en dichas publicaciones (limitado), los artículos de investigación estándares son relati-
vamente breves y son revisados por pares, de forma que los estudios elegidos siempre están avalados por mérito científico. Sin embargo, la publi-
cación de un artículo en una revista y, por consiguiente, la lectura que otro autor haga de él, no nos debe llevar a pensar que los hallazgos de una in-
vestigación son definitivos, pues es necesario el análisis crítico de los mismos, y su validez dependerá en gran medida del modo en que se realizó el
estudio, de las posibilidades de replicación (si de un ensayo clínico se trata), del impacto y nivel de aceptación en la comunidad clínica, profesional y
Los criterios establecidos por PEDro para analizar la validez interna de los ensayos clínicos de interés en fisioterapia pueden suponer una es-
trategia importante para seleccionar las fuentes originales de mayor nivel científico y descartar aquéllas que no tengan validez o perti-
nencia.
3. Revisión bibliográfica
La revisión bibliográfica o la revisión de la literatura científica suponen llevar a cabo un proceso en el que el análisis de los hechos y las teorías
se realizan en el contexto de una base de conocimientos preexistente (OPE EX, 2014, P068). Siempre existe un universo o marco de referencia
conceptual basado en estudios, fuentes, trabajos científicos, informes y documentos previos, que de forma general permiten conocer cuál es el es-
tado de la cuestión que nos interesa y que supusieron en el pasado interés de investigación para otras grupos académicos, autores o investigado-
res. Nada de lo que se quiera mejorar, en lo que se quiera profundizar o lo que se desee investigar parte del vacío absoluto, sino que ya existen da-
La revisión bibliográfica o la revisión de la literatura científica suponen llevar a cabo un proceso en el que el análisis de los hechos y las teorías
se realizan en el contexto de una base de conocimientos preexistente (OPE EX, 2014, P068). Siempre existe un universo o marco de referencia
conceptual basado en estudios, fuentes, trabajos científicos, informes y documentos previos, que de forma general permiten conocer cuál es el es-
tado de la cuestión que nos interesa y que supusieron en el pasado interés de investigación para otras grupos académicos, autores o investigado-
res. Nada de lo que se quiera mejorar, en lo que se quiera profundizar o lo que se desee investigar parte del vacío absoluto, sino que ya existen da-
El concepto de revisión bibliográfica o revisión de la literatura científica se refiere a las actividades de identificación y búsqueda
de información sobre un tema y asimilar los conocimientos respectivos antes de llevar a cabo un nuevo estudio, y también se utiliza para
presentar una síntesis sobre la situación que describa hasta el momento presente un determinado problema de investigación.
La revisión bibliográfica o revisión de la literatura es un concepto amplio que implica el análisis de diferentes tipos de fuentes,
obviamente, fuentes válidas y fiables; sin embargo, es importante resaltar las diferencias existentes con el concepto de revisión sistemá-
tica, que también implica un análisis de fuentes y actualización del estado actual de la cuestión, pero, en este caso, es un documento resul-
tado de una investigación secundaria donde se intenta contestar la pregunta de investigación mediante un método sistemático para llegar a
su respuesta analizando e integrando los resultados y las conclusiones de las investigaciones publicadas, prestando especial atención a
fuentes originales y primarias. Así, las etapas consideradas para la realización de una revisión sistemática vienen recogidas en la Tabla 3-
7.
La revisión bibliográfica o revisión de la literatura es un concepto amplio que implica el análisis de diferentes tipos de fuentes,
obviamente, fuentes válidas y fiables; sin embargo, es importante resaltar las diferencias existentes con el concepto de revisión sistemá-
tica, que también implica un análisis de fuentes y actualización del estado actual de la cuestión, pero, en este caso, es un documento resul-
tado de una investigación secundaria donde se intenta contestar la pregunta de investigación mediante un método sistemático para llegar a
su respuesta analizando e integrando los resultados y las conclusiones de las investigaciones publicadas, prestando especial atención a
fuentes originales y primarias. Así, las etapas consideradas para la realización de una revisión sistemática vienen recogidas en la Tabla 3-
7.
De forma comparativa, tanto la revisión biográfica o de la literatura y la revisión sistemática tienen las mismas fases; sin embargo, en la revi-
sión sistemática únicamente deben seleccionarse artículos originales, resaltando que el algoritmo de búsqueda no sólo es obligatorio sino que debe
ser replicable, de forma que cualquier autor que lea el artículo pueda realizar una búsqueda semejante. Además, los resultados de investigación ob-
tenidos en la revisión sistemática deben propiciar el análisis en profundidad que supone un metaanálisis, y que no es otra cosa que aglutinar las
muestras de sujetos de los ensayos clínicos de mayor evidencia que puedan conducir a análisis más válidos y fiables.
El objetivo esencial, central y primordial de cualquier revisión bibliográfica consiste en organizar y resumir las referencias previas exis-
tentes sobre un tema o problema de investigación que permitan revelar el estado actual de conocimiento sobre el tema elegido en el contex-
to de un nuevo estudio o situación clínica, estableciendo una base sistemática para la investigación. Pues bien, teniendo esta idea como referencia
principal en cuanto a por qué llevar a cabo una revisión bibliográfica, pasamos a describir a continuación y de forma breve los objetivos secundarios
o Organizar la información
sos la revisión bibliográfica antecede a la identificación, definición y descripción de un tema o un problema de investigación (que no son conceptos
semejantes, pues el problema de investigación es una cuestión concreta que el investigador desea revolver, responder o estudiar para, en el caso
que nos ocupa, en no pocas ocasiones mejorar la práctica clínica fisioterapéutica y aportar actualización y validez a los procedimientos implementa-
dos y, como consecuencia, añadir calidad asistencial a la población, mejorando la atención de fisioterapia a la sociedad). Normalmente este tipo de
situaciones se dan cuando se desea realizar un trabajo de investigación y no se tiene definido un contexto clínico, académico o investigador concre-
to y es necesario buscar sobre qué tema o problema incidir que sea pertinente, relevante y plausible. Así, haciendo una búsqueda bibliográfica ge-
neral se pueden encontrar situaciones sin resolver, temas de interés, preguntas sin respuestas o prospectiva de investigaciones que otros autores
proponen abordar.
Orientar respecto al conocimiento preexistente sobre un tema de interés. Conocer el estado actual del conocimiento para permitir a los
investigadores o clínicos interesados en la investigación evitar duplicidades involuntarias de estudios y centrar el análisis en aspectos relativamen-
te poco explorados de un problema, cuestión de gran interés en el ámbito profesional de la fisioterapia, siendo la capacidad del fisioterapeuta para
incorporar eficazmente a su práctica los resultados de investigación proporcional a su capacidad de evaluar la bibliografía existente en su campo de
actuación.
Orientar respecto al conocimiento preexistente sobre un tema de interés. Conocer el estado actual del conocimiento para permitir a los
investigadores o clínicos interesados en la investigación evitar duplicidades involuntarias de estudios y centrar el análisis en aspectos relativamen-
te poco explorados de un problema, cuestión de gran interés en el ámbito profesional de la fisioterapia, siendo la capacidad del fisioterapeuta para
incorporar eficazmente a su práctica los resultados de investigación proporcional a su capacidad de evaluar la bibliografía existente en su campo de
actuación.
Establecer el contexto conceptual o universo referencial del tema de análisis. Desarrollar el contexto conceptual amplio en el que se in-
cardina el problema de investigación, proporcionando al investigador una perspectiva del problema necesaria para interpretar los resultados de un
determinado estudio, lo que resulta muy útil al fisioterapeuta clínico porque explica el contexto del que forma parte el estudio en cuestión.
Informar sobre los métodos de investigación. Sugerir sobre formas para realizar un determinado estudio o investigación, identificando estra-
tegias de investigación y procedimientos específicos, así como instrumentos de medición y análisis estadísticos.
La estrategia de búsqueda bibliográfica se puede categorizar en varios pasos y supone la primera fase de realización de una búsqueda biblio-
Elección de las palabras clave/descriptores. La elección de las palabras clave que configuran el perfil de búsqueda y facilitan la exploración de
las fuentes de información es una tarea fundamental que puede determinar el óptimo y exitoso inicio de una determinada búsqueda o, por el con-
trario, si no se eligen las palabras clave adecuadas, el inicio frustrado de la misma. Para ello, podemos utilizar MeSH Database de PubMed, con
el objetivo de seleccionar un término previamente indexado (también podremos hacer la búsqueda desde el DeSC, que es el mismo metabuscador
pero en español, aunque se recomienda iniciar el proceso desde el MeSH). Si no fuera posible localizar ningún término que se ajuste exactamente a
los objetivos de la búsqueda, se puede optar por localizar un término que se parezca en la opción Suggestions. Una vez localizada la palabra clave
registrada, debemos usarla para todas las fuentes, ya que los thesaurus de descriptores de la mayoría de las fuentes están reflejados en MeSH.
Para facilitar y operativizar las búsquedas se dispone igualmente de los denominados operadores booleanos (OPE IB, 2019, P028) (OPE MD,
2019, P043), que son nexos lógicos que especifican cuál debe ser la relación entre los términos ingresados en una búsqueda y la recuperación de
información científica:
Identificar y recuperar referencias posibles y promisorias(GPC, National Guideline Clearinghouse Guidelines Finder NHS)CMA
Infobase, Revisiones Sistemáticas en Medline, Clinical Evidence, Cochrane yEmbase y artículos originales en Pumbed, Clinical Queries,
Fig. 3-2Diagrama de flujo de actividades y tareas a realizar en la revisión bibliográfica integrando las bases de la estrategia de localización
de fuentes.
Elección de las palabras clave/descriptores. La elección de las palabras clave que configuran el perfil de búsqueda y facilitan la exploración de
las fuentes de información es una tarea fundamental que puede determinar el óptimo y exitoso inicio de una determinada búsqueda o, por el con-
trario, si no se eligen las palabras clave adecuadas, el inicio frustrado de la misma. Para ello, podemos utilizar MeSH Database de PubMed, con
el objetivo de seleccionar un término previamente indexado (también podremos hacer la búsqueda desde el DeSC, que es el mismo metabuscador
pero en español, aunque se recomienda iniciar el proceso desde el MeSH). Si no fuera posible localizar ningún término que se ajuste exactamente a
los objetivos de la búsqueda, se puede optar por localizar un término que se parezca en la opción Suggestions. Una vez localizada la palabra clave
registrada, debemos usarla para todas las fuentes, ya que los thesaurus de descriptores de la mayoría de las fuentes están reflejados en MeSH.
Para facilitar y operativizar las búsquedas se dispone igualmente de los denominados operadores booleanos (OPE IB, 2019, P028) (OPE MD,
2019, P043), que son nexos lógicos que especifican cuál debe ser la relación entre los términos ingresados en una búsqueda y la recuperación de
información científica:
Elección de las palabras clave/descriptores. La elección de las palabras clave que configuran el perfil de búsqueda y facilitan la exploración de
las fuentes de información es una tarea fundamental que puede determinar el óptimo y exitoso inicio de una determinada búsqueda o, por el con-
trario, si no se eligen las palabras clave adecuadas, el inicio frustrado de la misma. Para ello, podemos utilizar MeSH Database de PubMed, con
el objetivo de seleccionar un término previamente indexado (también podremos hacer la búsqueda desde el DeSC, que es el mismo metabuscador
pero en español, aunque se recomienda iniciar el proceso desde el MeSH). Si no fuera posible localizar ningún término que se ajuste exactamente a
los objetivos de la búsqueda, se puede optar por localizar un término que se parezca en la opción Suggestions. Una vez localizada la palabra clave
registrada, debemos usarla para todas las fuentes, ya que los thesaurus de descriptores de la mayoría de las fuentes están reflejados en MeSH.
Para facilitar y operativizar las búsquedas se dispone igualmente de los denominados operadores booleanos (OPE IB, 2019, P028) (OPE MD,
2019, P043), que son nexos lógicos que especifican cuál debe ser la relación entre los términos ingresados en una búsqueda y la recuperación de
información científica:
Operador 'AND' u operador de presencia: muestra sólo resultados que contengan todos los términos de búsqueda especificados independien-
Operador 'NOT' u operador de exclusión: muestra resultados que contengan únicamente el primer término y no el segundo.
Operador 'OR' u operador de alternancia: muestra resultados que contengan al menos uno de los dos términos. Es útil para indicar asociacio-
Operador 'NEAR' u operador de posición: muestra resultados que contengan los términos clave introducidos juntos; normalmente a no más de
diez palabras de distancia por lo general, dependiendo del buscador, y en el mismo campo independientemente del orden.
Búsqueda inicial en una base de datos específica de FBE. Los expertos en FBE recomiendan realizar una primera búsqueda en una base de
datos específica de fisioterapia, siendo recomendable utilizar la base de datos PEDro, perteneciente al Centro de Fisioterapia Basada en la Eviden-
cia de la Universidad de Sydney. Así, con las palabras clave seleccionadas previamente se recomienda realizar una primera búsqueda en esta fuen-
te, la cual tiene indexados tanto artículos originales y revisiones sistemáticas como GPC, incluyendo en los ensayos originales un baremo cuantitati-
datos específica de fisioterapia, siendo recomendable utilizar la base de datos PEDro, perteneciente al Centro de Fisioterapia Basada en la Eviden-
cia de la Universidad de Sydney. Así, con las palabras clave seleccionadas previamente se recomienda realizar una primera búsqueda en esta fuen-
te, la cual tiene indexados tanto artículos originales y revisiones sistemáticas como GPC, incluyendo en los ensayos originales un baremo cuantitati-
Completar la búsqueda con los distintos niveles de documentación en MBE (OPE CL, 2019, P008). Tras la consulta realizada en PEDro,
ampliaremos nuestra búsqueda hacia GPC en las bases de datos específicas sobre este tipo de guías, por lo menos en las principales:
Guidelines Zinder de la National Electronic Library for Health del National Health Service (NHS) británico,
CMA Infobase.
Posteriormente, se localizarán las revisiones sistemáticas, teniendo en cuenta que el sistema Clinical Queries en PubMed permite localizarlas.
De forma complementaria siempre es interesante consultar las entidades que realizaron los trabajos por si ofrecen una versión más actualizada. Fi-
nalmente, se debe completar la búsqueda con artículos recientes en Medline, debido a que las fuentes anteriores se revisan en largos períodos de
tiempo, por lo que es recomendable realizar un filtro de 2 años por lo menos. Para ello podemos utilizar el buscador PubMed, siendo de gran ayuda
el uso de filtros metodológicos y las búsquedas específicas en Clinical Queries. Es recomendable siempre registrar la ruta de búsqueda, así como los
resúmenes desechados. En DARE (Database of Abstracts of Review of Effects) encontramos resúmenes estructurados de revisiones sobre
efectividad diagnóstica terapéutica evaluadas por los investigadores del NHS, los revisores ACP Journals Club y Evidence-Based Medicine. La revi-
sión de los resúmenes estructurados de DARE, a diferencia de los de Medline, puede ser suficiente para incorporar el estudio original completo.
De forma complementaria siempre es interesante consultar las entidades que realizaron los trabajos por si ofrecen una versión más actualizada. Fi-
nalmente, se debe completar la búsqueda con artículos recientes en Medline, debido a que las fuentes anteriores se revisan en largos períodos de
tiempo, por lo que es recomendable realizar un filtro de 2 años por lo menos. Para ello podemos utilizar el buscador PubMed, siendo de gran ayuda
el uso de filtros metodológicos y las búsquedas específicas en Clinical Queries. Es recomendable siempre registrar la ruta de búsqueda, así como los
resúmenes desechados. En DARE (Database of Abstracts of Review of Effects) encontramos resúmenes estructurados de revisiones sobre
efectividad diagnóstica terapéutica evaluadas por los investigadores del NHS, los revisores ACP Journals Club y Evidence-Based Medicine. La revi-
sión de los resúmenes estructurados de DARE, a diferencia de los de Medline, puede ser suficiente para incorporar el estudio original completo.
Este paso consiste en la recogida y síntesis de la información. Tras su localización en las distintas fuentes, su selección obedece a la lectura
crítica del revisor, en este caso, del fisioterapeuta, muchas veces clínico y muy vinculado con el ámbito profesional y la relación directa con el siste-
ma sanitario y el paciente, por lo que aun cuando las fuentes sean validadas, se introduce inevitablemente un criterio subjetivo de idoneidad. Para
ello es recomendable incluir y excluir la información basándose en tres aspectos: los resultados del estudio, la validez y la aplicabilidad a los pacien-
tes. Debido a que la utilidad y los resultados principales vendrán determinados por la temática de la revisión, es recomendable evaluar los artículos
seleccionados en PubMed con criterios de validez interna de PEDro, siendo necesario contar con un buen diseño, una adecuada realización y un co-
rrecto análisis del ensayo (se consideran tres aspectos básicos para que un ensayo clínico tenga un buen nivel de validez: asignación aleatoria, se-
guimiento exhaustivo de todos los sujetos y análisis por intención de tratar), y finalmente, reducir al mínimo el sesgo; hay que tener en cuenta ade-
más, que el mal enmascaramiento de los individuos identificados o reclutados es obstáculo para la validación interna.
Este paso consiste en la recogida y síntesis de la información. Tras su localización en las distintas fuentes, su selección obedece a la lectura
crítica del revisor, en este caso, del fisioterapeuta, muchas veces clínico y muy vinculado con el ámbito profesional y la relación directa con el siste-
ma sanitario y el paciente, por lo que aun cuando las fuentes sean validadas, se introduce inevitablemente un criterio subjetivo de idoneidad. Para
ello es recomendable incluir y excluir la información basándose en tres aspectos: los resultados del estudio, la validez y la aplicabilidad a los pacien-
tes. Debido a que la utilidad y los resultados principales vendrán determinados por la temática de la revisión, es recomendable evaluar los artículos
seleccionados en PubMed con criterios de validez interna de PEDro, siendo necesario contar con un buen diseño, una adecuada realización y un co-
rrecto análisis del ensayo (se consideran tres aspectos básicos para que un ensayo clínico tenga un buen nivel de validez: asignación aleatoria, se-
guimiento exhaustivo de todos los sujetos y análisis por intención de tratar), y finalmente, reducir al mínimo el sesgo; hay que tener en cuenta ade-
más, que el mal enmascaramiento de los individuos identificados o reclutados es obstáculo para la validación interna.
Asimismo, es recomendable crearse una cuenta y aprender a manejar alguno de los gestores de fuentes documentales que existen en el mer-
cado, como: EndNote, Zotero, Jabref o Mendely. Los gestores bibliográficos son programas que permiten crear automáticamente las citas y la bi-
bliografía en los trabajos académicos con un formato normalizado (APA, MLA, Harvard, etc.). En los últimos años quizá sea Mendeley (Fig. 3-3) el
gestor bibliográfico más utilizado, pues combina una versión local o de escritorio (desktop) con una versión web, e incorpora funcionalidades de la
web social, organiza la información bibliográfica, adjunta los documentos a texto completo y es un espacio de colaboración para grupos de investi-
gación.
Se recomienda distinguir una estructura que diferencie un apartado claro de «introducción», con los conceptos básicos que configuran el
universo referencial del tema que se presenta en la revisión, así como los objetivos principales que se pretenden alcanzar con esta búsqueda. Pos-
teriormente se incluye un apartado de «metodología» en el que se explicarán de forma profusa los detalles de la búsqueda bibliográfica en fun-
ción de los apartados anteriormente explicados, desde qué palabras claves fueron seleccionadas, dónde se hicieron las búsquedas de GPC, revisio-
nes sistemáticas y artículos originales, y cómo se filtraron las fuentes en función de criterios de validez interna. Se debe prestar especial atención al
cumplimiento de las normas establecidas en PEDro (u otra estrategias semejante), debiendo realizar un algoritmo que, además, permita identificar
finalmente no sólo cómo se ha hecho la búsqueda sino también desde que número inicial de documentos se parte y cómo se va acotando la bús-
queda en función de los distintos diseños y criterios de investigación (incluso criterios técnicos; a veces hay documentos repetidos, el mismo docu-
mento traducido a varios idiomas, etc.). Finalmente, este algoritmo mostrará la parte cualitativa de la metodología llevada a cabo y, sin duda, ese
valor cuantitativo de la localización de un número determinado de documentos de diversa índole que pueden ser de interés para un análisis
posterior.
Fig. 3-3Imagen del gestor documental Mendeley. Se muestra a modo de ejemplo la enumeración de las fuentes primarias y secundarias en
formato de artículo científico localizadas, ordenadas, disponibles y accesibles en el contexto de un tema de investigación concreto
Se recomienda distinguir una estructura que diferencie un apartado claro de «introducción», con los conceptos básicos que configuran el
universo referencial del tema que se presenta en la revisión, así como los objetivos principales que se pretenden alcanzar con esta búsqueda. Pos-
teriormente se incluye un apartado de «metodología» en el que se explicarán de forma profusa los detalles de la búsqueda bibliográfica en fun-
ción de los apartados anteriormente explicados, desde qué palabras claves fueron seleccionadas, dónde se hicieron las búsquedas de GPC, revisio-
nes sistemáticas y artículos originales, y cómo se filtraron las fuentes en función de criterios de validez interna. Se debe prestar especial atención al
cumplimiento de las normas establecidas en PEDro (u otra estrategias semejante), debiendo realizar un algoritmo que, además, permita identificar
finalmente no sólo cómo se ha hecho la búsqueda sino también desde que número inicial de documentos se parte y cómo se va acotando la bús-
queda en función de los distintos diseños y criterios de investigación (incluso criterios técnicos; a veces hay documentos repetidos, el mismo docu-
mento traducido a varios idiomas, etc.). Finalmente, este algoritmo mostrará la parte cualitativa de la metodología llevada a cabo y, sin duda, ese
valor cuantitativo de la localización de un número determinado de documentos de diversa índole que pueden ser de interés para un análisis
posterior.
Posteriormente a la metodología se presentará un apartado de «resultados», que debe recoger los documentos de mayor interés seleccio-
nados en esta búsqueda estratégica y la descripción de los mismos en función de las dimensiones claves que permiten reconocer su aportación al
conocimiento y a la resolución del problema en cuestión. Este apartado debe estar exento de valores subjetivos e interpretativos, dejando para un
apartado posterior, el de «discusión», el análisis más personal de las fuentes localizadas, su repercusión en la resolución de la laguna de conoci-
miento abordada y las limitaciones y prospectiva de la investigación en cuestión. Finalmente, la presentación escrita de una revisión de la literatura
debe incluir un apartado breve, claro y conciso, de «conclusiones», debiendo responder en este apartado de forma contundente al objetivo princi-
pal de investigación que se planteó inicialmente y que justificó, en su momento, el desarrollo de una revisión de la literatura existente.
Posteriormente a la metodología se presentará un apartado de «resultados», que debe recoger los documentos de mayor interés seleccio-
nados en esta búsqueda estratégica y la descripción de los mismos en función de las dimensiones claves que permiten reconocer su aportación al
conocimiento y a la resolución del problema en cuestión. Este apartado debe estar exento de valores subjetivos e interpretativos, dejando para un
apartado posterior, el de «discusión», el análisis más personal de las fuentes localizadas, su repercusión en la resolución de la laguna de conoci-
miento abordada y las limitaciones y prospectiva de la investigación en cuestión. Finalmente, la presentación escrita de una revisión de la literatura
debe incluir un apartado breve, claro y conciso, de «conclusiones», debiendo responder en este apartado de forma contundente al objetivo princi-
pal de investigación que se planteó inicialmente y que justificó, en su momento, el desarrollo de una revisión de la literatura existente.
Sin duda, las revisiones de la literatura son claves para dar una respuesta en sí mismas a algún problema de investigación o para formar parte
de un diseño de investigación de metodología distinta y diferenciada que requiere, sin lugar a duda, un análisis del estado actual de la cuestión a
Puntos clave
La FBE supone la transferencia de los avances científicos y del conocimiento a la práctica clínica en fisioterapia para aportar la mayor cali-
dad, eficacia y eficiencia posible en el contexto del método de intervención en fisioterapia asistencial, lo que afecta de forma especial a la
implementación de estrategias válidas y fiables en valoración, la realización del diagnóstico en fisioterapia y la implementación de los pro-
cedimientos, técnicas y métodos fisioterapéuticos que ostenten el mayor nivel de evidencia en el ámbito científico.
La revisión de la literatura supone la localización, organización y análisis de fuentes documentales que, de carácter primario y secundario,
reflejan todo lo publicado y conocido en torno a un tema o problema de investigación, y supone uno de las tareas fundamentales en el ám-
bito científico, pues no sólo puede ser el marco conceptual previo a cualquier investigación, sino que también es un diseño específico de in-
vestigación, que en muchas ocasiones y de forma más exigente se denomina revisión sistemática (que incluye algoritmos de la estrategia
de búsqueda y metaanálisis).
Sin duda, las revisiones de la literatura son claves para dar una respuesta en sí mismas a algún problema de investigación o para formar parte
de un diseño de investigación de metodología distinta y diferenciada que requiere, sin lugar a duda, un análisis del estado actual de la cuestión a
De forma general, cuando se presenten los resultados de investigación de autores y grupos que publican diferentes trabajos, se debe
hacer de forma sencilla, clara y de fácil lectura, pues este tipo de revisiones de la literatura suelen ir dirigidas a profesionales, a clínicos o a
fisioterapeutas que están vinculados al ámbito de relación más directa con el paciente, las familias y la comunidad, por lo que se deben pre-
sentar los resultados con sistemas de lectura rápida, tablas con las recomendaciones principales e imágenes o algoritmos que ayuden de
Los documentos científicos de mayor relevancia para el desarrollo de la FBE son las guías de práctica clínica, las revisiones sistemáticas y
los artículos originales (ensayos clínicos); pero, además, se deben siempre categorizar otros documentos científicos según los cinco niveles
de evidencia definidos, estando las revisiones sistemáticas en los tres primeros niveles.
La recomendación de utilizar documentos científicos de calidad en las revisiones de la literatura obliga a usar herramientas para medir la
validez interna de estos documentos, proponiendo en este capítulo que sean implementados, al menos, los criterios de la escala PEDro, que
Bibliografía
Cuesta AI. Práctica Clínica de Fisioterapia Basada en la Evidencia: estrategia de búsqueda, lectura crítica e implementación asistencial.
Grupo de trabajo sobre GPC. Elaboración de guías de práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud. Manual metodológico. Madrid:
Plan Nacional para el SNS del MSC. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud I+CS; 2006. Guías de Práctica Clínica en el SNS: I+CS Nº
2006/01.
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